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En Kutukutu, la ciudad simbólica de la paz, todo era inquietud y excitación.

Se acercaba el
momento de la ceremonia de entrega de la rama de olivo.

¡Es verdad!, me olvidaba… ¿Sabéis lo que es la ceremonia de entrega de la rama de olivo.

Es uno de los mayores actos en Kutukutu. En él, el rey elige a una paloma, sólo a una y a
una sola, y le hace entrega de la rama de olivo. A la paloma elegida se le nombra
embajadora del año.

Bueno… pues dentro de un mes se celebrará en Kutukutu esta ceremonia.

Pero en el almacén de pájaros García S.L. las palomas eran infelices. Eran prisioneras en
una cárcel de egoísmo y avaricia, y si conseguían estirar un poco las alas y volar… eran
tratadas con violencia.

Todas se resignaban al destino que tenían, todas… menos una, la paloma Piti, que
luchaba todos los días por escapar.

Una noche, aprovechando que el guardia dormía, salió de la jaula y


se escapó por la ventana. Voló, voló y voló, en todas las
direcciones: arriba, abajo, para un lado, para el otro… No quería
parar.

¡Al fin era libre!

De tanto volar llegó a Kutukutu. Piti estaba fascinada con la belleza de aquel país y no
porque fuera un lugar precioso, sino porque la paz, la armonía, la cordialidad y la
hospitalidad eran así mismo la belleza.

Enseguida le acogieron y le enseñaron las costumbres del país.

Una noche, Piti estaba sentada con Willy, su mejor amigo, en el balcón.

- Ojalá gane la rama de olivo, ¡sería maravilloso!


- Claro que sí Piti, tú eres perfecta, después de todo lo que has pasado.

Piti ya llevaba un mes en Kutukutu, tenía muchos amigos y muchas amigas, pero sólo
Willy conocía su historia.
Sólo quedaba una semana para la ceremonia.

- Tú también podrían ser el embajador del año, “Willy, el portador de la rama de


olivo” o “El gran embajador Willy”. Eres muy listo y conoces a todos el mundo.

Llegó el día de la ceremonia de entrega de la rama de olivo. Todas las aves estaban
reunidas en la gran plaza Pacifista. El rey junto a la reina, que sostenía la rama de olivo,
esperaba con impaciencia a que todos se callaran para anunciar el nombre de la paloma
afortunada.

En ese momento Piti y Willy se acomodaban en una farola en la que quedaba un hueco.
Llegaban tarde porque a Piti se le había quedado la pata enganchada en una alcantarilla
de la que acudían al acto.

El rey se aclaró la garganta y dijo:

- Escuchad… por favor… en este momento da comienzo la ceremonia de entrega de


la rama de olivo.

Sacó un papelito, lo miró y se lo dio a un pato que pasaba por allí.

- Y la nueva embajadora es… ¡Piti!

Todos rompieron a gritar y a vocear: ¡Piti, Piti, Piti… hurra!

Piti rompió a llorar y Willy le dijo:

- ¡Deja de dramatizar y sube al escenario!

Subieron los dos, cogidos del ala. El rey le dio la rama de olivo:

- Te hago entrega de esta rama de olivo y… ¡te nombro embajadora del año!.
Espero que sean capaz de llevar la paz a cualquier lugar.

Piti fue una excelente embajadora. Y al año siguiente le sucedió Willy… ¡quién tampoco
lo hizo mal!.

“Un sueño hecho realidad”


PAULA GONZÁLEZ – 6º A
CP Clarín - Gijón

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