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ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO TRIBUNAL DE PRIMERA INSTANCIA CENTRO JUDICIAL DE SAN JUAN SALA SUPERIOR TAMOA A. VIVAS Y OTROS CIVIL NUM: K PE2015-1402 Demandantes SALA: 903 v SOBRE: HON. RAFAEL ROMAN MELENDEZ, en su cardeter oficial como Seeretario del Departamento de Edueacién; ESTADO LIBRE ASOCIADO. DE PUERTO RICO Injunction Preliminar y Permanente; Sentencia Declaratoria Demandado MOCION URGENTE SOLICITANDO DESESTIMACION* AL HONORABLE TRIBUNAL: Comparece el Estado Libre Asociado de Puerto Rieo® (en adelante “ELA”), por conducto de la representacién legal que suscribe y muy respetuosamente, EXPONE, ALEGA Y SOLICITA: 1 INTRODUCCION El 22 de abril de 2015, la parte demandante, compuesta por padres encargados de nifios alegadamente matriculados en escuelas piiblicas del pais, presents ante este Honorable Tribunal una Peticién de Injunction preliminar y permanente y Sentencia Declaratoria contra el Secretario de Educacién, Hon. Rafael Roman Meléndez. El 23 de abril de 2015, se diligencié en el Departamento de Justicia copia del emplazamiento al ELA junto con copia de la demanda presentada. El 27 de abril de 2015 se diligencié en el Departamento de Justicia copia de la Orden dictada por este Honorable Tribunal el 24 de abril de 2015. La Orden que fuese notificada dispone del sefialamiento de vista a los fines de dilucidar la procedencia del recurso extraordinario para el 30 de abril de 2015 a las 9:30 am. Por entender que estamos ante una controversia de derecho de facil disposicién procedemos " Al evaluar una mocién de desestimacién porque la demanda deja de exponer una causa de accién que amerite la ‘concesién de un remedio, el Tribunal puede considerar: (1) documentos anejados a la demanda: (2) documentos que no estén en controversia alos cuales se haya hecho referencia en la demanda; y (3) asuntos de conocimiento judicial. Véase, IAMes W. MOORE ET AL, MOORE'S FEDERAL PRACTICE, Tercera Edicidn, Ed. LexisNexis (2006) § 12.34[2]. * Toda vez que la demanda contra los Honorables Rafael Romin Meléndez y César R. Miranda es en sus capacidades oficiales, como Secretario de Education y Secretario de Justicia, respectivamente, realmente la misma es contra el Estado. Véase, Garcia v. E:L.A.. 146 DPR. 725, 735 (1998) (“cuando se demanda aun funcionario o empleado piiblico solamente en su capacidad oficial es igual que demandar al Estado.” a exponer las razones por las cuales procede denegar Io solicitado y decretar la desestimaciin con perjuicio de la demanda de autos. Il. BREVE RESUMEN DE LAS ALEGACIONES DE LAS PARTES Mediante el recurso presentado, la parte demandante, ausente legitimacién para ello, cuestiona la validez de la Carta Circular Nim. 19-2014-2015 sobre “Politica Pablica sobre la Equidad de Género y su Integracién al Curriculo del Departamento de Educacién de Puerto Rico como Instrumento para Promover la Dignidad del Ser Humano y la Igualdad de Todos y Todas ante la Ley® (en lo sucesivo “Carta Circular Nim. 19). Dicha Carta Circular fue emitida por el Secretario de Educacién el 25 de febrero de 2015 de conformidad con las facultades ampliamente conferidas por Ia Ley Niim, 149 de 15 de julio de 1999, segim enmendada, conocida como Ley Orgénica del Departamento de Educacién (en adelante “Ley 149"), A pesar de que la parte demandante, presenta su teoria con abundante retérica, que aunque interesante lo cierto es que resulta impertinente a la controversia de autos, sobre lo que es 0 debe ser “ta perspectiva de género”, la esencia en estricto derecho del recurso se limita a alegar que la Carta Circular Nim. 19 es nula por alegadamente ir en contravencién con la facultad que le confiere al Secretario de Educacién la Ley 149. Sin embargo, a pesar que fundamenta su causa de accién en la Carta Circular Num. 19, la parte demandante solicita a este Honorable Tribunal que, en lo que constituiria claramente una violacién a la doctrina de separacién de poderes, disponga el aleance de Jo que puede incorporarse 0 no a la ensefianza de la escuelas piiblicas del pais, haciendo referencia especificas a di ‘ersos temas que ni siquiera son mencionados en la Carta Circular’. Una propuesta de esta naturaleza pareceria apuntar a un sistema de gobiemo en el que los tribunales cargan con la obligacién de "cumplir y hacer cumplir las leyes", facultad insita al Poder Ejecutivo. Constitucién de Puerto Rico, Ant. IV, sec. 4. Véase, Federal Election Commission v. Akins, 524 US. 11, 36 (1998) (Scalia, J., op. disidente) Debemos reconocer que resulta sorprendente y contradictorio que la parte demandante insiste en su recurso que la nulidad de la Carta Circular estriba en que el legislador claramente dispuso la obligacién del Secretario de Educacién a integrar la equidad de género en los curriculos de ensefianza, pero sostenga le falta de autoridad en ley para decretar “la politica pablica sobre la equidad de género y su integracién _al curriculo del Departamento de Educacién”, que es el * Por ejemplo, en su siiplica la parte demandante solicita al Tribunal, ausente un caso controversia, que declare mediante Sentencia Declaratoria que el Departamento de Educacién “no podré incorporar la enseflanza de temas relacionados a la acepracién de muliplicidad de conductas sexuales, “orentacianes sexuales” e “identidades de zgénero” y sus manifestaciones”,términos ninguno de los cuales son contenidos en la Carta Circular cuya validez euestionan propésito de la Carta Circular que impugna. {No es eso precisamente lo que la parte demandante arguye se le ordené al Secretario en virtud de la Ley Nim. 108-2006? Dicha disposicién legal, Ley ‘Naim. 108-2006, enmends la Ley 149 precisamente para imponer la obligacién al Departamento de Educacién de disefiar implantar un curriculo dirigido a promover la equidad por género y la prevencién de violencia doméstica a través de los oftecimientos académicos regulares, 0 integrindolo a los programas académicos y otras modalidades educativas, Véase Articulo 6.03 de la Ley Nim.149, 3 L.P.R.A. 145t(bb). A su ver alega Ia parte demandante que la nulidad de la Carta Circular estriba en que la misma impulsa propaganda de conductas sexuales dentro de los curriculos de ensefianza atentando asi contra los derechos de los Demandantes y sus hijos, para ello se refiere a la Base Legal de la Carta Circular, que como sugiere su titulo lo que hace es citar diferentes leyes vigentes y aplicables en nuestra jurisdiccién, Véase, alegacién mim. 4 a la pag. 2 de la Demanda [La Base Legal de la Carta Circular #19-2014-2015, lejos de promover la proteccién de los niflos frente ala violencia doméstica segiin autorizado en la Ley 108, es un “Caballo de Troy” que introduce en las aulas escolares un discurso de temética sexual, utilizando como medio la “perspectiva de género” alegacién mimero 21 a la pag. 8 de la demanda [Tanto la “perspectiva de género” impuesta, como Ta Base Legal de Ja Carta Circular #19, manipulan la causa genuina de la mujer para impulsar propaganda de conductas sexuales basindose en conceptos ajenos a lo facultado); alegacion 31 a la pag. 11 de la Demanda [Segiin surge de la Base Legal de la Carta Circular #19, a misma tiene tun aleance mucho mayor, profundo e inclusivo sobre temas relacionados a diversidad de orientaciones sexuales, multiplicidad de identidades de género y sus manifestaciones Sexuales]; ‘véase, Base Legal de la Carta Circular Nim. 19-2014-2015 a la pag. 2ss. ;Cémo puede decirse que Ja nulidad de la carta estriba en la cita de nuestra Constitucién y leyes vigentes? Por lo cual, resulta evidente que la actuacién del Secretario al emitir la Carta Circular Nim. 19 es una actuacién que se ampara no solo en las enmiendas introducidas por la Ley Nim. 108 a la Ley 149, sino en las amplias facultades del Secretario para encauzar la gestion educativa del Sistema a través de normas reglamentarias, de directrices de politica publica y de actividades de planificacién, auditoria, fiscalizacién y evaluacién de los procesos académicos y administrativos de Jas esouelas. Véase Articulo 5.02 de la Ley Nim.149, 3 LP.R.A. 145e. Igualmente es un actuacién que se fundamenta en sus amplias facultades como Director Académico del Sistema de Educacién Piblica de Puerto Rico que la facultan a establecer, entre otras cosas, el curriculo para el Sistema de Educacién Péblica; establecer un programa de moral y ética gubemamental; adoptar dentro del curticulo escolar formal, valores universales, entre otros. Véase Articulo 6.03 de la Ley Num.149, 3 LPRA. 145t. No cabe duda que la facultad del Secretario no solo es mas amplia que la interpretacién miope que propone la parte demandante, sino que claramente lo autoriza a emitir la Carea Cireular que se cuestiona en el caso de autos, cuyo objetivo se limita, como reza su titulo, a establecer Ia politica piblica e informar a los funcionares del Sistema de Educacién que se “Smplementard un plan de accién en el que se concrete la implantacién de su politica piblica con respecto a la equidad de género en el émbito escolar”, plan cuyos esfuerzos irin encaminados a unos objetivos alli dispuestos. Véase Carta Circular Nim. 19-2014-2015, a la pag. 5, Aspectos pertinentes. Més atin no podemos ignorar que la politica publica dispuesta en la Carta Circular Nim. 19, que busca promover la dignidad del Ser Humano y la Igualdad de todos y todas ante la ley, es un principio consagrado en nuestra Constitucién. La Constitucién del Estado Libre Asociado en su Carta de Derechos, Art. I, 1 L.P.R.A. sec. 1, establece que la dignidad del ser humano es inviolable ¥ que todas las personas son iguales ante la ley. “No podra estableverse discrimen alguno por motivo de raza, color, sexo, nacimiento, origen 0 condicién social, ni ideas politicas 0 religiosas. Tanto las leyes como el sistema de instruccién piblica encarnaran estos principios de esencial igualdad humana." Articulo Il, Seccién 1 de la Constitucién del Estado Libre Asociado de Puerto Rico (Enfasis suplido.) Por tanto, la promocién de condiciones de igualdad entre el estudiantado y fuerza laboral es impuesta al Departamento de Educacién por mandato constitucional. Ades, existen otras leyes que obligan al Departamento de Educacién a incorporar la equidad por género de manera transversal en los oftecimientos curriculares de todos los niveles escolares y garantizar la ‘equidad por género dentro de su fuerza laboral. Son esas leyes las citadas en la base legal de la Carta Circular, base legal cuestionada por la parte demandante. Luego de un estudio ponderado y responsable de la Demanda incoade, y por los fimdamentos esbozados mas adelante, estamos convencidos de que procede la desestimacién de la totalidad de la presente reclamacién y asi debe declararlo este Honorable Tribunal. Segin expondremos en los préximos acépites, la solicitud de sentencia declaratoria e interdicto presentada por la parte demandante carece de fundamentos legeles para que la misma sea sostenida y declarada Con Luger. Sin duda, las actuaciones ejecutivas aqui impugnadas cumplen cabalmente con el mandato expreso de nuestra Constitucién y con las disposiciones de la Ley 149. A la luz de todo lo anterior, procede la desestimacién con perjuicio de la Demanda presentada en contra de la parte compareciente toda vez que: a) hay falta de una controversia justiciable por falta de legitimacién activa de la parte demandante y por falta de madurez de la controversia; b) recurso de autos no cumple con los requisitos para la expedicién de un injunction; ) conceder el reclamo de la parte demandante requeriria intervenir indebidamente con la funciones del Primer Ejecutivo en violacién de la separacién de poderes, doctrina que esta firmemente arraigada en nuestro ordenamiento juridico; y, d) atin en los méritos de los planteamientos, la parte demandante no tiene una reclamacién que justifique la concesién de un remedio. De particular relevancia al propésito de la vista sefialada es la prohibicién expresa dispuesta en el Articulo 678 del Cédigo de Enjuiciamiento Civil que establece que NO podré otorgarse un Injunetion para el cumplimiento de cualquier actuacién autorizada por ley de un funcionario iiblico, 2 menos que se hubiera determinado por sentencia final, firme, inapelable irrevisable que dicha ley 0 actuacién autorizada por ley es inconstitucional 0 invalida. No cabe duda que dicho articulado es suficiente para denegar los remedios solicitados. Il. DERECHO APLICABLE Y ARGUMENTACION A. Falta de una Controversia Justiciable. Es axioma bésico de nuestro ordenamiento juridico que, para poder vindicarse validamente ‘una controversia ante el foro judicial, es necesario que la misma cumpla con los requisites minimos de justiciabilided, segin establecidos en nuestro derecho constitucional. Ante la ausencia de tales requisitos, un reclamante se ve impedido de solicitar ef auxilio del Foro Judicial, pues su reclamo carece de los méritos exigidos. Los tribunales de justicia requieren la existencia de un caso 0 controversia real para el ejercicio vilido de su poder judicial. Esta limitacién al Poder Judicial se da dentro del contexto de nuestro sistema adversativo de derecho, el cual establece que los tribunales s6lo pueden decidir cuestiones presentadas en un contexto de naturaleza adversativa y que la Rama Judicial no debe intervenir en éreas sometidas al criterio de otras Ramas de Gobiemo. Asi ha sido firmemente establecido en nuestro ordenamiento juridico que un asunto no es justiciable cuando: (1) se trata de resolver una cuestién politica; (2) una de las partes no tiene capacidad juridica para promover un pleito (legitimacién activa o standing); (3) un pleito ya comenzado se toma académico; (4) las partes desean obtener una opinién consultiva; y (5) se promueve un pleito que no esta maduro. Noriega v. Herndndes, 135 D.P.R. 406 (1994), Es doctrina reiterada de muestro estado de Derecho que, “los tribunales existen tinicamente para resolver controversias genuinas surgidas entre partes opuestas que tienen interés real en obtener ‘un remedio que haya de afectar sus relaciones juridicas.” E.L.A. v. Aguayo, 80 DPR. 552, 558 (1958). Especificamente, la controversia debe ser: (1) definida y concreta que afecte las relaciones juridicas entre las partes que tienen un interés juridico antagénico; (2) real y substancial que permita un remedio especifico mediante una sentencia de carécter concluyente; y (3) propia para una determinacién judicial y se distingue de una disputa de cardcter hipotético 0 abstracto y de un caso académico o ficticio. Al mismo tiempo, se ha establecido que, [IJos tribunales deben ser celosos guardianes de su jurisdiccién, y estan obligados, incluso, a considerar dicho asunto motu proprio. La jurisdiccién, fuente principal de la autoridad de los tribunales para interpretar y hacer cumplir las leyes en nuestro sistema de derecho, se halla gobemada por la aplicacién de las diversas doctrinas que dan vida al principio de justiciabilidad... Por ello, previo a entrar en los meéritos de un caso, hay que determinar si la controversia es justiciable. Sanches v. Secretario de Justicia, 157 D-P.R. 360 (2002) (citas omitidas). A Ia luz de lo anterior, como asunto primordial un tribunal debe cvestionarse si el caso plantea una controversia justiciable. El propésito de esta limitacién judicial es salvaguardar la funcién de la Rama Judicial, evitando convertirla en un mero ente que emita determinaciones que a todas luces carecerian de mérito alguno. A su vez, esta doctrina pretende la proteecién de nuestro sistema constitucional. En los préximos acdpites discutiremos las vertientes de la doctrina de jjusticiabilidad que son aplicables al asunto planteado por la parte demandante, 1. La Parte Demandante Carece de Legitimacién Activa. La Demanda debe desestimarse en primer plano porque la parte demandante no ha establecido uno de los requisitos fundamentales de nuestro sistema legal a los efectos de que tiene legitimacién activa para demandar. Nuestro Tribunal Supremo ha reconocido en innumerables ocasiones que la doctrina de legitimacién activa se encuentra inmersa en el concepto de justiciabilidad previamente discutido. Este principio le impone a los tribunales como cuestién de umbral, el deber de “examinar si [... {la parte demandante de epigrafe] posee [..] legitimacién activa, elemento necesario para la debida adjudicacién de los méritos de una controversia”. Herndndez Torres v. Herndndez Colén, 131 D-P-R. 593, 598 (1992). En cuanto a esto, es menester sefialar que el Tribunal Supremo de Puerto Rico ha dispuesto, y reiterado en miltiples ocasiones, que las puertas de los tribunales no estin abiertas “de par en par para la consideracién de cualquier caso que desee incoar cualquier ciudadano en alegada proteccién de una politica pibica”. Salas Soler v, Srio. De Agricultura, 102 DPR. 716, 72: }-24 (1974), Acorde con Io anterior, compete a todo litigante demostrar que tiene una accién legitimada y In capacidad para acudir validamente al foro judicial. Al amparo de esta doctrina, y cen ausencia de legislacién expresa que confiera legitimacién activa, todo litigante tiene que cumplir con los siguientes requisites: primero, que la parte ha suftido un daiio claro y palpable. El dafio debe ser real inmediato y preciso, no puede ser abstracto ni hipotético. Segundo, tiene que existir un nexo causal entre la causa de accién que se ejercita y el dafio alegado. Finalmente, que la causa de accién surge al amparo de 1a Constitucién o de alguna ley. Asoc. De Maestros de Puerto Rico v. Torres, 137 DPR. 528 (1994); Noriega v. Hernéndez Colén, 135 D.P.R. 406 (1994); Herndndes Agosto v. Romero Barcelé, 112 DPR. 407, 414 (1982); Fundacién Arqueolégica v. Depto. de la Vivienda, 109 DPR. 387, 392 (1980). Al mismo tiempo, resulta indispensable que el dafio alegado sea uno concreto y particular, pues un dafio generalizado que el demandante comparta con el resto de la ciudadania impide la configuracién de su legitimacién activa para promover el pleito. Fundacién Arqueolégica v. Depto. de la Vivienda, 109 D.P.R. 387, 392 (1980); véase ademds, Warth v. Seldin, 422 U.S. 490 (1975). De ahi que la capacidad para demandar no puede depender de que el interés alegado sea comin con todos los que integran el péblico, sin que existe un agravio particularizado que justifique que sea el demandante en particular a quien se le permita litigar el asunto. Romero v. E.L.A., 169 DPR. 460 (2006); Fund. Arqueolégica, 109 D.P.R. ala pag. 392. La ausencia de legitimacién activa para cuestionar la validez de la Carta Circular ‘Naim, 19 dictada por el Seeretario de Educacién, y que es Ia que precisamente se pretende impugnar mediante el caso de autos, surge claramente de las propias alegaciones de la Demanda. Tales alegaciones abonan a nuestro argumento de que existe una palpable carencia de legitimacién activa por parte de los demandantes, pues esta claramente establecido que un daiio generalizado que la parte demandante comparta con cl resto de la ciudadania impide la configuracién de su legitimacién activa para promover el pleito, Fundacién Arqueoldgica v. Depto. de la Vivienda, supra, Segtin ha sido discutido por nuestro Tribunal Supremo, es necesaria la legitimacién activa para ser demandante y la legitimacién pasiva para ser demandado. Una persona que pretende ser parte de un pleito debe tener capacidad individualizada y conereta en la reclamacién procesal. Para que haya una accién legitimada se requiere la existencia de capacidad para demandar, pero no todo el que tiene capacidad para demandar tiene accién legitimada en un pleito en especitfico. En cada pleito, ademas de demostrar que se tiene capacidad para demandar, se debe demostrar que se tiene un interés legitimo. Col. Opticos de P.R. v. Vani Visual Center, 124 DPR. 559, 563 (1989). Comesponde al promovente de la accién demostrar el cumplimiento con estos requisitos. Col, Opticos de P.R v. Vani Visual Center, supra., a la pag. 564. Afiade el Tribunal que, la determinacién final no seré el resultado de una intervencién automética sino que el tribunal jercitaré su discrecién dependiendo de la trascendencia del derecho afectado y Ia importancia de Jos intereses en conflicto. Conforme a lo anterior, surge con meridiana claridad que la Demanda no contiene alegaciones, ni reclamos de dafios que puedan ser catalogados como dafios reales y palpables. Ninguno de los datios alegados por los demandantes son producto de una controversia real © una situacién especifica, éstos sélo se plantean en el abstracto, formulando controversias hipotéticas. ‘Vea este Honorable Tribunal que los dafios alegados por los demandantes son altamemte especulativos en la medida que estin basado en Jos alegados dafios en que estarian expuestos los nifios de exponerse a “ensefianza sobre opciones de practicas sexuales™ lo cual parte de la premisa de que la Carta Circular por si sola establece un curriculo de ensefianza que iria en detrimento de todos los nifios. AA su vez alega en el vacio “que la imposicién ilegal de la ‘perspectiva de género” y la ideologia contenida en la Base legal de la Carta Circular #19 tiene a su vez un potencial de daiio irreparable por violacién a derechos fundamentales que emanan de la matemidad y la paternidad de los Demandantes”, sin establecer un dafio conereto ni palpable acaecido. Aunque ha trascendido piblicamente en miltiples ocasiones, es fundamental puntualizar y reiterar que el curriculo de equidad por género —que actualmente se disefia en coordinacién con otras agencias instrumentales de gobierno, asi como con representantes de la academia y la docencia y de otros grupos- no estard vinculado a la educacién en salud sexual. La educacién en selud sexual esta regida por la Carta Circular 15-2011-2012, la cual no se altera de ninguna manera por la Carta Circular Nim. 19, toda vez el proyecto de integracién de la ensefianza de equidad por género es un tema separado al de la edueacién sexual. * Véase ale 40 de la demanda 2 la pag. IS. * vease aleg 74 de la demanda a la pag. 26. La politica publica que se esta diseftando, conforme surge de la propia Carta Circular Nim. 19, no contempla la creacién de un curso de equidad por género, Este tema se incorporara de manera transversal en los offecimientos curriculares de todos los niveles escolares y se implementaré de acuerdo con la edad y el nivel escolar. Al no tratarse de un curso, no existirin libros de texto sino guias con actividades para que el maestro y la maestra tengan un marco curricular para planificar la integracién del tema a sus materias, Claramente la parte demandante parece desconocer el alcance de una Carta Circular, cuyo propésito es dar a conocer a sus empleados, funcionarios y a la comunidad docente en general como se implantara la politica publica, mediante las disposiciones y los mecanismos que el Secretatio expone en la Carta Circular, ninguno de los cuales son cuestionados por la parte demandante y que surgen del inciso Aspectos Pertinentes de la misma. Precisa evaluar el nexo causal entre el alegado dafio y la carta circular; eémo informar un plan de accién constituye por si un dafio; cul seria el efecto de decretar la nulidad de la carta. No cabe duda que los dafios alegados como consecuencia de la Carta Circular Niim. 19 carece de especificidad en cuanto al dagio, en la medida que estén fundamentados en la alegacién general de que los nifios se verian afectados por la misma. De las alegaciones del recurso instado se desprende en forma inequivoca que los demandantes no cumplen con el requisito de demostrar que tengan un interés legftimo para impugnar la Carta Circular Nim. 19, menos atin cuando sus alegaciones van todas a ditigidas a cuestionar la base legal, que ni siquiera puede considerarse como dispositiva, pues no erea derechos, ni impone obligaciones, ni establece un patron de conducta que tenga fuerza de ley. Su propésito conforme previamente expuesto es dar a conocer como se implantar la politica piblica, Precisado lo anterior, surge claramente que los demandantes no exponen la existencia de un dafio inmediato, claro, palpable y concreto sufrido por ellos. A tenor de Jo cual no cuentan con legitimacién activa para presentar el presente recurso. A la luz de lo anterior, si este Tribunal declarase Con Lugar la solicitud de los demandantes, no estaria haciendo otra cosa que emitir una opinién de carécter consultiva, lo cual constituye una accién que, sin lugar a dudas, es contraria a derecho. En la Demanda incoada, los demandantes no hacen alusién, ni brindan ni una sola alegacién donde se demuestre la ocurrencia de un datto ocasionado a éstos como consecuencia de la Carta Circular. Més allé de su condicién de demandantes, éstos no alegan la presencia de un agravio conereto que les afecte a ellos, sino que se limitan a alegar en el abstracto un supuesto daiio 10 que segin admiten éstos comparten con todos los padres con nifios en el sistema de educacién. A tenor de lo cual no cuentan con legitimacién activa para presentar el presente recurso, razén por la cual el mismo debe ser desestimado. Por su parte, nos parecen pertinente a la controversia de autos los pronunciamientos de nuestro Tribunal Supremo con respecto a la legitimacién activa, en el caso de Funciacién Surfrider, Inc. v. ARPE, 178 DPR. 563 (2010). Segin previamente argumentado por'la parte aqui compareciente, reiteré el Tribunal Supremo en el caso Fundacién Surftider, Inc. v. ARPE, supra, que: TE]I principio de justiciabilidad como autolimitacién del ejercicio del poder judicial responde en gran medida al papel asignado a Ja judicatura en una distribucién tripartita de poderes, disefiada para asegurar que no intervendra en reas sometidas al criterio de otras ramas de gobierno. Véase, ademds, Flast v, Cohen, 392 U.S. 83 (1968). Por eso, el poder de revisién judicial sélo puede gjercerse en un asunto que presente un caso o controversia, y no en aquellas circunstancias en que se presente una disputa abstracta cuya solucién no tendra consecuencias para las partes. Véase, E.L.A, v. Aguayo, 89 DPR. 552, 558-59 (1958). Fundacién Surfrider, inc. v. ARPE, supra, a la pag. 571 (Enfasis suplido.) Resulta @ su vez importante recordar, que el hecho de que el Tribunal Supremo haya reconocido “que los requisitos de legitimacién activa deben interpretarse de forma flexible y liberal, particularmente al atender reclamos dirigidos contra las agencias y fimcionarios gubemamentales. Garcia v. Junta de Planificacién, 140 DPR, 649 (1996). [...] no implica que se haya abandonado “cl requisito de que todo litigante tiene que demostrar que ha sufrido un daiio concreto y palpable para que los tribunales consideren su reclamo en los méritos”. Romero Barcelé v, ELA, 169 DPR. 460, 511 (2006)”. Fundacién Surfrider, Inc. v. ARPE, supra, a la pag. 585. Enfasis suplido.) Como dijo el Tribunal Supremo: “{nuestro sistema constitucional no le permite convertirse en un vigilante privado del interés piblico (private attorney general).” Fundacién Surfrider, Ine. v. ARPE, supra, a 12 pég. 589. Evidentemente, nada de lo antes alegado por la parte demandante le confiere legitimacién activa, siendo siempre requisito imprescindible que la parte demandante demuestre que ha suftido un dafio claro y palpable, que sea real, inmediato y preciso, no abstracto ni hipotético, como el nexo causal entre la causa de accién que se ejercita y el dafio alegado. Nada de ello ha sido alegado en el caso de autos, procediendo la desestimacién con perjuicio de la demanda de autos. u 2 Falta de Madurez, Ante la docttina reiterada de que los tribunales existen tnicamente para resolver controversias genuinas surgidas entre partes opuestas, ¢s vital que un reclamo esté maduro previo a ser presentado ante el Foro Judicial, de lo contrario tal accién judicial seria prematura y Por consiguiente cualquier determinacién sobre la misma carecera de validez. En cuanto aeste asunto, ha sido firmemente establecido en nuestro ordenamiento de ley que la madurez se enfoca en Ja proximidad temporal o inminencia del dafio elegado. Tal asunto debe examinarse mediante un andlisis dual: si la controversia sustantiva es una apropiada para resolucién judicial y si el daiio es suficiente para requerir adjudicacién. "El factor determinante es que Ja controversia esté definida concretamente de manera que el tribunal pueda evaluarla en sus méritos". Marie Rexach v. Ramirez Vélez, 162 D.P.R. 130 (2004); Comision v. Giménez Mufioz, 109 D.P.R. 715 (1980). Seguin se discutid en Comisién v. Jiménez Mufioz, 109 DPR 715 (1980), “...la madurez. de un caso enfoca Ja proximidad temporal del dafio sobre el litigant, mientras que la (legitimacién] enfoca la naturaleza del interés invocado por el litigante... [TJodo lo que se necesita para asegurar que un caso esta maduro es que el evento contemplado... con toda probabilidad va a ocurri.” El asunto concluyente sobre la madurez es la inminencia de la acci6n u omisién inconstitucional, por Jo que si es posible que ocurran eventos posteriores que provoquen gue el promovente de la accién pierda interés, entonces la controversia no esté madara. Ahora bien, como indicaramos, de un estudio ponderado de las alegaciones en la Demanda se desprende que el presente pleito no esta maduro. Lo anterior se debe a la ausencia de un dafio real y palpable, asi como de la falta de una controversia real que el Tribunal pueda ponderar para hacer una adjudicacién en los méritos. Cada una de las alegaciones hechas por la parte demandante denotan la inexistencia de un dafio acaecido, evidenciando que lo traido ante la atencién de este Honorable Tribunal son meras especulaciones levantadas sobre hechos condicionados en un fururo incierto. Debido a lo anterior, Ja solicitud de la parte demandante debe ser desestimada en su totalidad toda vez que estamos ante una controversia que ni siquiera est madura, B. Improcedencia de la Solicitud de Injunetion Preliminar v Permanente El remedio proveniente de las Cortes de Equidad ingleses conocido como Injunction puede definirse como un mandamiento escrito expedido por un tribunal, bajo su sello, ditigido a luna persona para que se abstenga de hacer o de permitir que se haga por otras personas bajo su 2 intervencidn, una determinada cosa o actuacién que perjudica el derecho de otra persona. El propésito del Injunction es “evitar la ocurrencia de un mal patrimonial o de otra indole, que de no evitarse de inmediato resultaria luego en un dafio irreparable”. M. Godreau Robles, La posesién y su proteccién sumaria, 58 Rev. Jur. U.P.R. 299, 313 (1989). Este recurso “se caracteriza por su perentoriedad, por su accién dirigida a evitar un datio inminente o a restablecer el régimen de ley conculcado por conducta opresiva, ilegal 0 violenta del trasgresor del orden juridico.” Plaza Las Américas v. N & H, 166 D.P.R. 631 (2005). En ese sentido, el Injunction provee un remedio cuyo propésito es vindicar el régimen juridico antes de que las circunstancias hhagan de tal cumplimiento una labor demasiado costosa o imposible. Plaza Las Américas v, N& H, supra, Existen varios tipos de Injunction, a saber: (1) injunction permanente o clisico que se emite una vez se descubre prueba y se celebra una vista, por ello es el mandamiento final que expide el tribunal; (2) injuction preliminar; (3) entredicho provisional, el cual sélo se emite en situaciones de emergencia, sin que se le tenga que notificar previamente a la parte adversa, y esta regulado por la Regla $7.2 de Procedimiento Civil; ¢ (4) injunctions estatutarios que estén regulados por leyes especiales.* No obstante, en el caso de autos ni siquiera precisa entrar a dirimir los requisitos estatutarios dispuestos para la concesién del recurso altamente privilegiado del injunction, en cualquier de sus modalidades, por ser improcedente la expedicién de un injunction para impedir el cumplimiento de cualquier actuacién de un funcionario piiblico autorizada por ley, a menos que se hubiera determinado por sentencia final, firme, inapelable e irrevisable, que dicha actuacién es inconstitucional e invalida. Veamos. 1. Improcedencia de la Solicitud de Injunction Para Impedir Actuacién Funcionario Pablico Autorizada por Ley En el caso que nos ocupa la parte demandante solicita que se utilice el remedio extraordinario de injunction para decretar la nulidad de una Carta Circular emitida por el Secretario de Educacién, actuacién administrativa cuya validez se presume. La facultad del Secretario de Educacién para emitir Cartas Circulares no es cuestionada por la parte demandante, su alegacin es que la Carta Circular emitida excede la facultad que le confiere la Ley 149. u A modo de ejemplo, algunos injunctions estatutarios son: (1) bajo el Art. 28 de la Ley Orasiniea de la Administracién de Reglamentos y Permisos de 1975; (2) Ley de Procedimientos Legales Especiales para Deambulantes, Arts. 696-701 del Codigo de Enjuiciamicnto Civil, 32 L.P.R.A. §§ 3571-3576; (3) bajo la Ley sobre Contratos de Distribucién, 10 L.P.RA. § 278 bel y bajo la Ley de Representantes de Ventas, 10 LP.RA. § 279; (4) Remedio Provisional bajo la Ley de Marcas de Fabrica, 10 L.P.RA. § 171x. Resulta en extremo importante destacar que el Art. 678 del Cédigo de Enjuiciamiento Civil, segin enmendado por el Art. 3 de la Ley Nim. 1 del 25 de febrero de 1946, dispone que no podré otorgarse un injunction ni una orden de entredicho provisional: (3) Para impedir la aplicacién u observancia de cualquier ley de la Asamblea Legislativa de Puerto Rico, 9 el_cumplimiento_de cualquier actuacién autorizada por lev de la Asamblea Legislativa de Puerto Rico, de um funcionario publico, de una corporacién publica, 0 de una agencia publica, 0 de cualquier empleado 0 fincionario de dicha corporacién o agencia, a menos que se hubiera determinado por sentencia final, firme, inapelable e irrevisable que dicha ley o actuacién autorizada por ley es inconstitucional 0 inyalida. Cualquier injunction preliminar, permanente, 0 con cardcter de entredicho, incluso cualquier orden para hacer efectiva la jurisdiceién de un tribunal o para asegurar la efectividad de una sentencia, que se haya expedido en las circunstancias expuestas en este inciso (3) y que esté en vigor a la fecha de vigencia de esta ley 0 que en lo sucesivo se expidiere, serd nulo e inefectivo. Disponiéndose, sin embargo, que el tribunal podra dictar dicha orden de entredicho provisional, injunction preliminar o permanente sujeto allos términos de la Regla 57 de Procedimiento Civil: (@) En aquellos casos en que ello sea indispensable para hacer efectiva su jurisdiccién y previa una determinacién de que Ja orden es indispensable para’ evitar un dafio imeparable a la parte peticionaria, (b) Cuando en la peticién se alegue que alguna persona, bajo la autoridad de alguna ley, ordenanza, o reglamento del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, esté privando o sea el causante de que alguien esté privando al peticionario de algim derecho, privilegio 0 inmunidad protegido por la Constitucién o las leyes del Estado Libre Asociado de Puerto Rico o por la Constitucién o leyes de los Estados Unidos de América que sean aplicables a las personas bajo la jurisdiccién del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Disponigndose, ademés. que al dictar dicha orden el tribunal debe considerar el interés piblico envuelto y concluir que la parte peticionaria tiene una posibilidad real de prevalecer en los méritos de su peticiGn. Dicha orden sélo tendra vigor en el caso especifico ante el tribunal y entre las partes. [...]” 32 LP.R.A. § 3524. (Enfasis nuestro). Actuacién Autorizada por Lev La Exposicién de Motivos de la Ley Nim. 1 del 1946, anteriormente citada, reconoce la presuncién de constitucionalidad de los actos publics. En ese tenor, la aludida Exposicién de Motivos reza: Cualquier ley aprobada por la Asamblea Legislativa de Puerto Rico debe considerarse constitucional a menos que y hasta tanto se le declare nula por sentencia final, firme, inapelable ¢ imeversible. La expedicién de 6rdenes de entredicho_y_de injunctions por las cortes inferiores, en_relacién_con_la observancia de estatutos piblicos y demas actuaciones de la administracién publica, desorganiza el proceso ordenado de gobierno y crea incertidumbre v confusién en Ja observancia de Ia ley por motivo de la diversidad de opiniones entre los distintos jueces en cuanto a la validez o constitucionalidad de diversos estatutos y actos publicos. 14 (Enfasis suplido). Sobre este particular, se sefialé en Ortega Cabrera et al., v, Tribunal Superior, 101 DPR. 612 (1973): A primera vista es evidente que el Legislador quiso alentar con este articulo una administracién publica ordenada, prohibiendo el uso del auto de injunction para impedir el descargo de funciones de ley por funcionarios y organismos piblicos. Es buena norma de administracién piblica que los funcionarios responsables de poner en vigor las leyes no deben ser entoxpecidos en tan importante funcién de beneficio piiblico salvo cuando se hhubiera_determinado _previamente_por_sentencia_final_y firme la inconstitucionalidad de la lev o de la actuacién de un funcionario al amparo de la misma. [...] (Enfasis y subrayado nuestro.) El Articulo 678 del Cédigo de Enjuiciamiento Civil, supra, tiene como propésito el mantener la uniformidad y organizacién det proceso de gobiemo, impidiendo la diversidad de opiniones entre los distintos jueces sobre la constitucionalidad de las leyes. Exposicién de Motives, Ley Nim. 1 de 25 de febrero de 1946, Leyes de Puerto Rico de 1943, pag. 3. Asociacion de Maestros v. Torres, 136 D.P.R. 742 (1994). En Las Monjas Racing Corp. v. Com. Hipica, 67 DPR. 45 (1947), al interpretar lo dispuesto en el Art. 678 antes citado, el Tribunal Supremo indicé que la primera determinacién a hacerse al evaluar la procedencia de un injunction es si la actuacién de la agencia publica era una autorizada por ley, v no si la actuaci6n era valida o constitucional. Se sefialé que, ello es asi Porque precisamente la validez 0 constitucionalidad de la actuacién es lo que debe decretarse con antelacién a la expedicién del entredicho 0 injunction, por sentencia final, firme, inapelable imevisable. En otras palabras, lo determinante es si la actuacién esta comprendida dentro de la autoridad conferida por ley al funcionario, bien sea gubernamental o de una corporacién o agencia publica. Véanse, ademas, Mari v. Vicéns, 67 DPR. 473 (1947); Jiménez v. Jiménez, 71 DPR. 502 (1950). Cf Harper v. Jones, 195 F.2d 705 (1952), cert. den, 344 U.S. 821 (1952). Es importante resaltar que el Tribunal Supremo de Puerto Rico ha establecido que el injunction no es el procedimiento adecuado para la determinacién de Ja constitucionalidad 0 valider de Ja actuaciin de un funcionario de una instrumentalidad, agencia o corporacién piiblica si su actuacién tiene base en ley. Arrards v. Tribunal Superior, 100 D.P.R. 379 (1972). La Ley Nim. 149, segin enmendada por la Ley Nim. 108, impone la obligacién al Departamento de Educacién de diseiiar ¢ implantar un curriculo dirigido a promover la equidad por género y la prevencidn de violencia doméstica a través de los oftecimientos académicos regulares, 0 integrdndolo a los programas académicos y otras modalidades educativas. Véase Articulo 6.03 de la 15 Ley Nim.149, 3 LP.R.A. 145t(bb). El propésito de la Carta Circular 19-2014-2015 es precisamente dar a conocer a sus empleados, funcionarios y a la comunidad docente en general esa politica piblica reconocida en la Ley Nim. 108 ¢ informarles el Plan de Accién en aras de implementar y dar cumplimiento a las obligaciones dispuestas en la dicha ley. Resulta evidente que la actuacién del Secretario al emitir la Carta Circular Nim. 19 es una actuacién que se ampara no solo en las enmiendas introducidas por la Ley Nim. 108 a la Ley Num. 149, sino en las amplias facultades del Secretario para encauzar la gestién educativa del Sistema a través de normas reglamentarias, de directrices de politiea pibliea y de actividades de planificacién, auditoria fiscalizacién y evaluacién de los procesos académicos y administrativos de las escuelas. Véase Articulo 5.02 de la Ley Niim.149, 3 LPR.A. 145e, Igualmente es una actuacién que se fundamenta en sus amplias facultades como Director Académico del Sistema de Educacién Publica de Puerto Rico que la facultan a establecer, entre otras cosas, el curriculo para el ‘Sistema de Educacién Piblica. Véase Articulo 6.03 de la Ley Nam.149, 3 L.P.R.A. 145t. No cabe duda que las amplias facultades delegadas al Secretario claramente lo autorizan a emitir la Carca Circular que se cuestiona en el caso de autos, cuyo objetivo se limita, como reza su titulo, a establecer la politica publica ¢ informar a los funcionares del Sistema de Educacién que se ‘“implementard un plan de accién en el que se concrete la implantacién de su politica publica con respecto a la equidad de género en el émbito escolar”, plan cuyos esfuerzos irin encaminados a unos objetivos alli dispuestos. Véase Carta Circular Num. 19-2014.2015, a le pag. 5, Aspectos pertinentes. Por otra parte, las Reglas de Evidencia establecen que existe una presuncién de que los deberes de un cargo han sido cumplidos con regularidad, Regla 304 (14) de Evidencia, 32 LPR.A. Ap. VI, R. 304 (14). Por eso el Cédigo de Enjuiciamiento Civil prohibe que se ordene un interdicto en contra de dichos actos a menos que estos hayan sido declarados inconstitucionales o invélidos por medio de una Sentencia final, firme e inapelable. En el presente caso estas condiciones no se ban dado. Los actos del Secretario no han sido declarados inconstitucionales ni invélidos por medio de una Sentencia final, firme e inapelable. Por lo tanto, no procede decretar la nulidad de la Carta Circular Nam. 19, ante la presuncién de comeccién de los actos del Secretario. Asi pues, en ausencia de una expresin judicial que decrete la inconstitucionalidad de las. actuaciones del Secretario de Educacién al emitir la Carta Circular Nim. 19, este Honorable 16 Tribunal se encuentra impedido de conceder el recurso extraordinario solicitado a los efectos de deoretar la nulidad de la misma, Regla 57 de las de Procedimiento Civil Aungue resultan inaplicables a la controversia de autos los requisitos dispuestos para la expedicién de un Injunction, lo cierto es que aun evaluando los mismos, para fines meramente argumentativos, la conclusién serfa igualmente en contra de su expedicion. La Regla 57 de las de Procedimiento Civil de 2009, 32 L.P.R.A. Ap. IIL, exponen los requisitos para la expedicién de un injunction o interdicto provisional. Especificamente dispone la Regla 57.3 que al decidir si expide una orden de entredicho provisional 0 injunction preliminar, el tribunal debera considerar, entre otros, los siguientes criterios: (@) la naturaleza del daiio a que esta expuesto la parte peticionaria; (b) la irreparabilidad del daiio o la inexistencia de un remedio adecuado en ley; (©) la probabilidad de que la parte promovente prevalezca: (@) la probabilidad de que la causa se tome en académica; (©) cl impacto sobre el interés puiblico del remedio que se solicita, y (Ola diligencia y la buena fe con que ha obrado la parte peticionaria. 32 L.P.R.A. Ap. Ill Regla 57.3 (Enfasis suplido.) Tales requisites han sido reconocidos a su vez por el Tribunal Supremo de Puerto Rico. ‘Vase Municipio de Ponce v. Rosselld, 136 D.P.R. 776, 784 (1994); Puerto Rico Telephone Co. v. Tribunal Superior, 103 D.PR. 200, 202 (1975). Una lectura de la Demanda de autos demuestra que la misma no cumple con ninguno de Tos requisitos estatutarios necesarios para mover a un Tribunal hacer uso del remedio altamente extraordinario del injunction. Claramente la parte demandante no alega estar expuesta a un daiio imeparable, la parte demandante no tiene probabilidades de prevalecer y el remedio solicitado tendria un impacto adverso en el interés pblico. Lo anterior ya que una deferminacién a los fines solicitados por la parte demandante, ademds de impedir al Secretario cumplir con su obligacién en Ley, constituiria una intomisién indebida de la Rama Judicial en las facultades de la Rama Ejecutiva, 1. Ausencia de Daito Irreparable y Remedio Adecuado en Lev. El principio meduler que rige la concesién de este remedio extraordinario es la existencia de una amenava real de suffir algiin dato para el cual no se tiene un remedio adecuado en ley. En otras palabras, el daiio irreparable debe ser uno tal que provoque el que no exista otro remedio en ley. Wright and Miller, Federal Practice and Procedures: Civil, sec. 2942, vol. 11, pag. 368. 7 En primer lugar, y lo que resulta mas importante, es que la parte demandante no alega, y mucho menos establece, que ha suftido dafio alguno o que es inminente que suffiré dafios imeparables de no decretarse la nulidad de la Carta Circular Nim. 19. La presencia o inminencia de datios ireparables es requisito fundamental de una solicitud de recursos extraordinarios, y el dejar de alegar su existencia es razén suficiente para denegar la solicitud de injunction. En el presente caso la parte demandante no puede probar que esté en riesgo de sutir dafio inmeparable alguno toda vez que el mismo, conforme alegado, se fundamenta en el alegado dao al que estazian expuestos los nifios de exponerse a “ensefianza sobre opciones de précticas sexuales’ Jo cual parte de la premisa de que la Carta Circular por si sola establece un curriculo de ensefianza ‘que irfa en detrimento de todos los nifios. A su vez alega en el vacio “que la imposicién ilegal de la ‘perspectiva de género’ y la ideologia contenida en la Base legal de la Carta Circular #19 tiene a su vez un potencial de datio imeparable por violacién a derechos fundamentales que emanan de la matemidad y la patemidad de los Demendantes”®, sin establecer un daiio concreto ni palpable acaecido. Evaluando las alegaciones de la parte demandante puede colegir este Tribunal que la parte demandante no tiene riesgo de suftir dafio alguno, menos un dao irreparable. . El Interés Piiblico Seria Adversamente Afectado por el Injunction. El segundo factor que debe considerar el Tribunal es el impacto que tendria un injunction en el interés piblico. En este caso el interés piblico sin duda se veria adversamente afectado por una orden judicial que impida poner en vigor una ley validamente aprobada por la Asamblea Legislativa ¥ por el Gobernador, cuyo fin primordial es asegurar que el Departamento de Educacién implemente un curriculo dirigido a promover la equidad por género y la prevencién de violencia doméstica. En vista de ello, no cabe duda que una determinacién como la que solicita la parte demandante, ademés de ser improcedente en derecho, tendria un impacto adverso sobre la politica piiblica del Gobiemo. Por lo tanto, los efectos adversos que tendria el injunction sobre el interés piiblico apuntan en contra de su concesién. 3. La Parte Demandante No Tiene Probabilidad de Prevalecer en los Méritos. El otro factor a considerar es si la parte demandante tiene probabilidad de prevalecer en los méritos de su reclamacién. La respuesta es simple, no la tiene. Toda vez las actuaciones del Secretario son de conformidad con las amplias facultades que le fueran delegadas. la parte demandante carece de probabilidades de prevalecer 7 Vase alegacidn 40 de la demanda a la pag. 15, * Véase alegacién 74 de la demanda a la pag. 26, 18 Es principio firmemente establecido en nuestro ordenamiento que "un estatuto es y se presume constitucional hasta que [se] res[uelva] lo contratio." Cerame-Vivas v. Srio. de Salud, 99 DPR. 45, 51 (1970); Esso Standard Oil v. A.P.P.R., 95 DPR. 772, 783 (1968). De hecho, los procedimientos y las determinaciones administrativas estén revestidos de una presuncién de correecién y regularidad. No obstante, los tribunales deben concederle gran peso y deferencia a las interpretaciones que los organismos administrativos realizan de las leyes y reglamentos que administran, por Jo que no pueden descartar libremente las conclusiones © interpretacién de la agencia, sustituyendo el criterio de éstas por el propio. Gutiérrez Véizques v. Herndndez, 172 D.P.R. 232 (2007). Evaluando las alegaciones de la parte demandante en cuanto a su causa de accién de Sentencia Declaratoria, resulta evidente la ausencia de probabilidades de prevalecer, lo cual abona a la procedencia de la desestimacién con perjuicio de la totalidad del recurso presentado, Veamos. ¥: jez de la Actuaci6n del Secretario Para poder disponer de la controversia ante nos es imperativo delinear los contornos que la ley orgénica del Departamento de Educacién, Ley Nim. 149, establece en tomo a las funciones, facultades y obligaciones del Secretario del Departamento de Educacién. Conforme la misma el Secretario es el responsable de dirigir y supervisar el conjunto de actividades académicas y administrativas del Departamento de Educacién. En Hernéndez v. J. Apel. Sist. Educ. Pub,, 147 DPR. 840, 845 (1999), nuestro Tribunal Supremo resolvié que el Departamento de Educacién constituye un sistema integrado, dirigido por €l Secretario, quien ejerce todas las finciones ejecutivas, administrativas, operacionales, de supervisién y planificacién de su ley orgénica, Sobre la forma de éste ejercer sus funciones, el Articulo 5.02 de la Ley Nm. 149 dispone que: “El Secretario encauzaré la gestién educativa del Sistema a través de normas reglamentarias, de directrices de politica piiblica y de actividades de planificacién, auditoria, fiscalizacién y evaluacién de los procesos académicos y administrativos de las escuelas. Bjercerd las facultades ejecutivas inherentes a su cargo en los casos que prevé la ley 0 cuando entienda que sea necesario para salvaguardar la armonfa y los intereses del Sistema de Educacién Publica de Puerto Rico.” 3 LP.RA. sec. 145e. Por consiguiente, el Secretario organizard, planificard, dirigiré, supervisara y evaluard las actividades académicas y administrativas del Departamento. Ademés. el Secretario es el responsable de implantar la politica pibliea que la Asamblea Legislativa y cl Gobemador adopten con el fin de realizar los propésitos que la Constitucién de Puerto Rico y la Ley Orgénica del Departamento 19 de Educacién pautan para el Sistema de Educacién Publica. Art. 6.02, inciso (b), 3 L.P.RA. sec. 143s. Véase AMPR v, Srio. Educacién, E.LA., 178 D.PR. 253 (2010). Las Cartas Circulares son unos de los mecanismos principales disponibles al Secretario para publicar sus directrices de politica piblica, como las normas y los procedimientos que regirén el proceso educative, Asi da a conocer a sus empleados, funcionarios y a la comunidad docente en general cémo se implantaré la politica piiblica, mediante las disposiciones y los mecanismos que el Secretario expone en la Carta Circular. No obstante, en tanto que es funcién y responsabilidad del Secretario la implementacién de la politica piblica y la gerencia del Departamento de Educacién, 1a oposicién a las preferencias del Secretario no lo limitan ni constituyen obstéculo para que. el Secretario promulgue las normas que éste considere més acertadas. La Ley Nim. 108-2006, enmendé la Ley 149 precisamente para imponer la obligacién all Departamento de Educacién de disefiar e implantar un curriculo dirigido a promover la equidad por _género y la prevencién de violencia doméstica a través de los oftecimientos académicos regulares, © {ntegrindolo a los programas académicos y otras modalidades educativas. Véase Articulo 6.03 de la Ley Ném.149, 3 L.P.R.A. 145t(bb). Por lo cual, resulta evidente que la actuacién del Secretario al emitir Ja Carta Circular Nim. 19 es una actuacién que se ampara no solo en las enmiendas introducidas por la Ley Num. 108 a la Ley Nim. 149, sino en las amplias facultades del Secretario para encauzar la gestin educativa del Sistema a través de normas reglamentarias, de directrices de politica pibliea y de actividades de planificacién, auditoria, fiscalizacién y evaluacién de los procesos académicos y administrativos de las escuclas. Véase Articulo 5,02 de la Ley Niim.149, 3 LP.RA. 145e. Igualmente es una actuacién que se fundamenta en sus amplias fecultades como Director Académico del Sistema de Educacién Piiblica de Puerto Rico que la facultan a establecer, entre otras cosas, el curriculo para el Sistema de Educacién Publica. Véase Articulo 6.03 de la Ley Niim.149, 3 LP.R.A. 145t. No cabe duda que la facultad del Secretario claramente lo autoriza a emit la Carea Circular que se cuestiona en el caso de autos, cuyo objetivo se limita, como reza su titulo, a establecer la politica piiblica ¢ informar a los funcionares del Sistema de Educacién que se “implementara un plan de accién en el que se concrete la implantacién de su politica piblica con respecto ala equidad de género en el ambito escolar”, plan euyos esfuerzos irén encaminados a unos objetivos alli dispuestos. Véase Carta Circular Nim, 19-2014-2015. La politica publica dispuesta busca promover la dignidad del Ser Humano y la Igualdad de todos y todas ante la ley, lo cual es un principio consagrado en nuestra Constitucién, la cual a su vez dispone que tanto las leyes como el 20 sistema de instruccién publica encarnardn estos principios de esencial igualdad humana.. Articulo II, Seccién 1 de la Constitucién del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Sin duda, las actuaciones ejecutivas aqui impugnadas cumplen cabalmente con el mandato expreso de nuestra Constitucién y con las disposiciones de la Ley 149. Por todo lo antes expuesto, procede que este Tribunal desestime en su totalidad la Peticién de autos, tanto la solicitud de Injunction como de Sentencia Declaratoria. IV. CONCLUSION De las alegaciones del recurso instado, se desprende de forma inequivoca que: (i) la controversia no es justiciable, 1a parte demandante carece de legitimacién activa y la controversia no esta madura; (ii) la demanda de epigrafe no cumple con los requisitos para la expedicién de un injunction; (iii) el Secretario de Educacién ha actuado de conformidad con la autoridad que la Constitucién y la ley le confieren; (iv) conceder el reclamo de la parte demandante requeritia intervenir indebidamente con la funciones del Primer Ejecutivo en Violacién de la separacién de poderes, doctrina que esté firmemente arraigada en nuestro ordenamiento juridico; y (v) la parte demandante carece de una reclamacién que justifique la concesién de un remedio. Respetuosamente entendemos que este Honorable Tribunal no debe intervenir con la autoridad © fuuncién del Secretario de Educacién de encauzar la gestion educativa del Sistema a través de Gireotrices de politica publica. Como corolario de la doctrina de separacién de poderes, y en aras de respetar el radio de accién de cada rama de gobierno, en el caso ante nos debe prevalecer la Avalar la actuacién solicitada por la parte demandante violaria claramente el Principio Constitucional de Separacién de Poderes, que protege a la Rama Judicial de envolverse innecesariamente en asuntos estrictamente politicos y, que a su vez, protege a las otras dos Ramas de Gobierno del menoscabo de sus poderes como entes separados. A tenor con la normativa antes transcrita, procede que se dicte sentencia a favor de la parte demandada al ser contundente el derecho, segin discutide. La Regla 10.2 de las de Procedimiento Civil, 32 L.P.R.A. Ap. II R. 10.2, expresa: “Toda defensa de hechos o de derecho contra una reclamacién en cualquier alegacién, ya sea demanda, reconvencién, demanda contra coparte, 0 demanda contra tervero, se expondré en la alegacién respondiente que se hhaga de las mismas, en caso de que se requiera dicha alegacién respondiente, excepto que, a opcién de la parte que alega, las siguientes defensas pueden hacerse mediante mocién debidamente fundamentada: (1) falta de jurisdiccién sobre la materia; (2) falta de jurisdiccién sobre la persona; (3) insuficiencia del emplazamiento; (4) insuficiencia del diligenciamiento del emplazamiento; (5) dejar de exponer una reclamacién que justifique la concesién de un remedio; (6) dejar de acumular una parte indispensable...” (Enfasis suplido) (32 LP.RA Ap. UI, R. 10.2) De manera que a la luz del derecho aplicable es forzoso concluir que este Honorable Tribunal debe desestimar con perjuicio la Demanda de epigrafe. EN MERITO DE LO CUAL, muy respetuosamente se solicita a este Honorable Tribunal que tome conocimiento de lo antes expresado, y en consecuencia declare HA LUGAR la presente Mocién, y decrete la desestimacién de la Demanda instada por ser improcedente la solicitud de interdicto, tanto preliminar como permanente, como la solicitud de sentencia declaratoria, con cualquier otro pronunciamiento que en derecho proceda. CERTIFICO: Haber enviado copia fiel y exacta del presente escrito a: Leda, Sonimar Lozada Rodriguez, P.O. Box 13885, San Juan, PR 00908-3885 (adclantada por email a ‘sonimar.lozada@gmail.com). En San Juan, Puerto Rico, a 29 de abril de 2015. RESPETUOSAMENTE SOMETIDO. CESAR R. MIRANDA RODRIGUEZ Secretario de Justicia MARTA ELISA GONZALEZ Y. ff Toa Bao Secretaria Auxiliar de lo Civil CLAUDIA JUAN GARCIA Nam. T.S.PR. 15638 Directora Secretaria Auxiliar de lo Civil Divisién de Rec. Extraordinarios y Politica Pablica Apartado 9020192 San Juan, PR 00902-0192 21-2900 Ext. 2909/2196 977 E-mail:cjuan@justiciapr.gov