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La remolienda y otras obras de teatro

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R r\ S

© 1993, ALEJ AN DRO SJ EVE KI

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In sc rip ció n Nº 87.924 , Santiago d e Chil e.

Derech os d e edi ció n rese rvados para todos los países por

© Edit o ri a l U ni ve rsitari a, S.A.

Avd a. Be rn ard o O ' Hi g gin s 105 0 . Sa nti a go

d e C hil e .

edi to r@unive rsita t·ia.cl

Nin gun a parte d e es te libro , incluid o pued e se r re produ cida, tra nsmitida

e l dise ñ o d e la po rtada,

o almace nad a, sea por

procedimi e ntos mecánicos, e lec u·ó ni cos, incluidas sin pe rmiso esc rito

ó pti cos, quími cos o las fo toco pias, de l edito t·.

ISB

95frll -l 843-2

Tex to co mpu es to e n tip ografía !TC New Baskerville

10/1 2

Se terminó de imptimir esta OCTAVA EDJ CIÓ N,

en lo

d e 1. 500 ej e mpl a res ta ll e res

d e Impre nta Sa les ia n os S. A.

Gene ra l Ga na 1486, Sa nti ago d e Chil e, e n m ayo d e 2006.

DISEt\0 DE PORTADA Y DlAG Rr\MAC I ÓN

Pau la Díaz R od ríguez l enny Isla Rodriguez

www . uni ve r s itaria.cl

IMP RESO EN C HIL E /

PRJ NTE D 1

C HILE

Alejandro Sieveking

La remolienda

y otras obras de teatro

Prólogo

Eduardo Guerrero

Alejandro Sieveking La remolienda y otras obras de teatro Prólogo Eduardo Guerrero EDITORIAL UNIVERSITARIA

EDITORIAL UNIVERSITARIA

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en

Indice

Prólogo de Eduardo Guerrero

1 GENUAS PALOMAS

T RES T RI STES T IGRES

9

19

69

LA REMO LI ENDA

121

M

ONTAJ ES DE LAS OBRAS

181

Prólogo

La creació n d e los tea tros uni ve rsita ri os - e l 4 1 e l Tea tro Ex-

p erime n tal de la U ni ve rsidad d e Chil e

Ensayo

ci n cue n ta y sesenta a

ambie n te sa nti aguin o . Así, fi e l a su s pro pi as d e n o min ac io n es

- experime nta l y e n sayo-

repertorio que diera cue nta del estado actual de la drama-

), sin d ej ar

al margen el interés por la tea tralidad d e los mo n taj es, co n- siderando la co nju nc ió n d e los le n guaj es involucrad os e n la

turgia universal (Io n esco, Miller, Pin ter, Bec ke tt

y e l 43 e l Tea tro d e

de la U ni vers id a d Ca tó li ca- di o luga r e n los a ñ os

es p ec tác ul os qu e "revolu cio n a ro n " e l

se p r eoc up aron d e d esarroll ar u n

pu es ta. Es te cambi o d e

m ejorami e n to

ció n d e co rri e ntes ex tra nj e r as), d e un t ra baj

la pro du cc ió n tea tra l, trume ntos físicos, sino

grup o d e dram a turgos con scientes

p

ge n e rac ió n ac tual es, indisc utible m ente, el

vi mi e nto r e n ova d o r ele 19 4 1. Es tos a uto r es

p e rsp ec ti vas n o só lo se m a nifestó e n un

grad ual d e las téc ni cas d e ac tu ac ió n (asimil a-

o co lec tivo e n

los in s-

que tambié n permitió que n aciera un

un

m a n ej o

m ás a d ec u a d o

d e

d e su importante pa pel

"L a

resultad o d el m o-

ro tagó ni co e n

esta r e n ovac i ó n el e

la esce n a n ac i o n a l:

n ac ie ron y se va n

perfeccio nando de ntro de la permanente labo r de los

teatros

u ni ver~ ita ri os" ( Domin go Pi ga) .

De e ta m a n e r a, e n torno a es te proceso, se ge n e r a

un tra-

baj o

d ra m a túrgico e n lo qu e se h a d e n o min ad o generación del

50 o generación de dramaturgos de los teatros universitarios, y qu e

co mi e n za a d ar fruto e n los a ñ os sese nta, co n e l a p o rte d e a u-

to res co m o J o rge Díaz, Ego n Wo lff, Se r gio Vo d a n ovic, Isid o r a

9

Aguirre, Luis Alberto Heiremans, Alejandro Sieveking, por nombrar los de mayor trascendencia.

Entre el realismo folklórico y el realismo crítico

A pesar de que el grueso de su obra data de antes del golpe militar de 1973 y, en consecuencia, de su partida a Costa Rica, Alejandro Sieveking (1934) sigue siendo un nombre vigente en la escena nacional, no sólo por el estreno o reestreno de algunas de sus más connotadas piezas (con una producción cercana a los treinta títulos), sino por su dedicación ciento por ciento profesional al oficio, tanto como d irector, actor, profesor, estudio o del teatro. Además, una obra como La re-

lo largo de l

paí - e puede con iderar, sin discusión, como un clásico

del teatro chileno.

Dentro de los posibles cambios y variaciones de su dra- maturgia , siguen siendo plenamente válidas las siguientes

e l vo-

palabras de Alejandro Sievek ing, pub li cadas en 1966 en

lumen de Teatro Chileno Actual: "Actualmente me siento entre

teatro in pirado en el fo lklore

dos corrientes. La primera, un

( ). La segunda corriente por la cual me siento profunda-

mente atraído es el teatro social". De esta man e ra, sin dejar de lado un primer momento marcado por un realismo psico-

lógico (en obras como Mi hermano Cristián, El paraíso semiper- dido, Cuando no está la pared, Parecido a la felicidad, La madre de

los conejos, todas de fines de los años cincuenta y comienzos

los sesenta), es pertinente d isting ui r dos etapas e n la d ra-

de

maturgia de Sieveking: rea lismo fo lklórico-poético y realismo crítico-social.

En relación con este realismo fo lklórico poético, el pro-

molienda -con sus mú ltiples

puestas en escena a

pio dramatu rgo enfatiza: "Más que nada, nace de un afán

de

encontrar raíces abso lutamente chile n as y de la n ecesida d

d e

hacer un teatro popular". Asi, el paradigma d e esta corriente

10

lo con stituye un a obra como La remolienda (1965 ) , "p e queño

cl ás ico cri o lli s ta "

sió n , e n su aspecto glo b al, tambié n p od emos nombrar otras obras, d o nde lo popular, lo costum b rista, lo mitológico , p a- san a cons ti t ui rse e n e l e m e nt os sig n ifi ca nte s: El cheru be, Ani-

mas de día claro, Manue l Leonidas D onaire y las cin co mujeres que

lloraban por él e inclu so

La com a dre Lo la ( 1985 ) , cu ya hi s tori a

está am bi entad a a fi n es d e los años c in cu e n ta e n un b a rri o popu lar de San tiago. Por su p a rte, e l rea li sm o críti co-so cia l se inse rta e n la pre- ocupac ió n p or "escribi r un tes tim o ni o d e l m o m e nto ac tu a l", manifestando un interés tanto en lo estrictamente social como

en lo po lítico. O b ras co m o Tres tris tes tigres, Peligro a cincuen ta

metros (en co la b o r ac ió n co n J osé Pin e d a), Cama de ba ta lla, P e- queños animales abatidos, d en tro d e su diversidad , so n buenos ejem pl os para r ecalc ar temá ti cas re lac io n a d as co n es ta visió n de una sociedad, much as veces, en fe rma.

(G as t ó n v. d . Bussc h e).

D e ntro d e es ta vi-

La remolienda

La tempo rad a teatral d e 1965 fu e p obre. Com o lo señ ala Cri- tilo en su recu e n to anual, "el teatro, e ntre dificul tad es econ ó-

m icas

y p reoc up acio n es d e diverso carác ter, se limi tó a sobre-

vivir".

De e ntre los trece estren os n acion ales, d estaca e l d e

L a

d e

Lu is Al b er to H e ire m a n s (do s o bras aún vige ntes e n nu es tro p a n o ram a tea tral) . El m o ntaj e es tuvo a ca rg o d e l lTUC H (Ins- tituto d e Teatro d e la U nive rsidad d e Chile), baj o la direc-

ción d e Víctor J ara y ac tuacio nes, entre o tras, d e Bélgica Cas- tro, Ma rio Lo r ca, Lui s Ba r a hon a, Ke r ry Ke ll e r, So ni a Me n a, Ed u ard o Barril , To m ás Vidi e ll a, Te nn yso n Ferrad a, n o mbres imp o rta ntes e n nu es tra esce n a. La obra consta d e d os actos, cad a un o d e los cuales -

vez- está constituido po r dos cu adros. En el prim er cu adro

rernolienda, segund o éxito d el añ o d espués d e E l tony chico,

a su

11

del primer acto, en una loma en el campo, al sur de Villarrica, e nos presenta a doña Nicolasa y sus tres hijos, Nicolás, Gil-

berta y Graciano, quien es se dirigen al "pueulo ". Para e llos ,

e te viaje es un verdadero acontecimiento ("no habíamos sa- lía nunca del rancho"), por lo cual se mezcla una sensación de temor con incredulidad, ante tanta maravilla que dicen sobre di cho lugar, entre ello su difunto padre. En e l segu nd o cua dro, el autor nos sitúa en e l otro esp a-

cio, la pista de baile en el patio de la más afamada casa de re-

Re be ca -qu e resulta

ser la h erm ana de doña icolasa- , se e n cuentran tres pros-

tituta jóvene , Yola, Isaura y Ch ep a. A ese lugar, justamente, ll egan l os tres hu asos y su madre y, p or tanto, se suscitan un a ser ie de si tuac iones jocosas. Finalmente, e l segundo acto ti e- n e como fina lidad con olidar la relació n e ntre las much achas

y los jóvene , pues es la gra n opo rtunid ad d e sus vidas: para e ll as, una especie de redención; para e ll os, e l e n cu entro d e l amor, en s u más amp li a pureza. Lo que más atrae en una o bra como ésta es su simpleza, su ingenuidad, la nobleza de espíritu de los j óve nes campesi- nos. Por el contrario, la aparición de tres ho mbres borrachos con una mtuer desgre!lada, en busca de la diversió n d e la supu esta casa de remolienda (ah ora las prostitutas están e n otra), sirve para acentuar la opo ició n valórica entre eso dos mundos, una e pecie de confrontación entre el campo y la

ciud ad, e decir, va lores positivos También h ay que destacar e l

tono fe tivo e n La remo lien-

do, u poesía popular, su chispeante diálogo -c o n mucho de

y e l ac ierto en el retrato y caracte rización d e los

picardía-

per onajes. En este se ntido, la apropiación de Sieveking de l lenguaje campe ino, co n u salida , sus expresion es, sus se n- tencias popul ares, u s in cor r ecc ion es fo n é ti cas, res u lta p lena-

mente convincen te, p or s u n a tur a lidad y, m ás qu e nada , por transmitir belleza y verdad.

molienda de C ur an il a p e .Junto a doña

frente a va lore

n egativos.

12

Tres tristes tigres

El grup o indep e ndie nte "El Cabildo", fo rmado po r ex inte-

grantes d el Teatro d e la U nive rsid ad d e Co n cep ció n (Nelson

Vi ll agra, J a ime Va d e ll , D e lfin a G u zm á n , e nt re o t ros), es tr e n ó

en 1967, e n el Teatro Talía, Tres tristes tigres. Poco después, e l cineasta Ra úl Rui z reali zó un a películ a basad a e n la m e n cio-

nada ob r a. Tres tristes tigres se in serta -

en la segun da línea d e p reoc u pació n te m á ti ca d e l a uto r : la social (reali smo crítico). Y e n lo es p ecífi co, e n la m arg in a-

li dad socia l - con to d as las o tras m argina lid a d es qu e

invo lu cra (eco n ó m icas, afec ti vas

seres hu manos. En este se ntido, h ablar de m arginalidad so- cial no es algo n uevo en el tea tro chilen o, sino qu e asum e e l papel de te mática recu rre nte d esd e la décad a d e los sese nta

en ade la nte. Por esto m ismo, es válid o pl an tearse la o bra e n

e n

escena tuvo lugar e n circ un sta n cias políti cas e ideo lógicas d e hace ve inticinco años. La obra co n sta de dos actos, e n e l pr imero d e los cu ales ya conoce m os las m o ti vac io n es d e los tres p e rso n aj es ce ntra les, de los "tres tristes tigres", y de sus d esespe rad os inte ntos po r

sobrevivi r e n un m ed io qu e les h a ce rra d o to d as las puertas:

río d e un a vid a

este co n texto, sin o lvi d ar qu e

co m o se indi có a nte ri o rm e nte-

e ll o

) - e n qu e vi ve n a lg un os

su esc ritura e ini cia l pu esta

"tres m ad eros se mipodrid os, a la deriva e n el

y de un d es tin o sin sentid o" (César Cecchi ). De es ta fo rm a, su vaciedad existencial, sus frustracion es, sus soledad es, sus actitudes d ecad e ntes, n o so n gra tuitas, sin o qu e respond e n ,

m u ch as veces e n fo rm a vio le n ta y agres iva, a es tímulos qu e

la socie d ad imp o n e . Por e o, e l co nfli c to d ra m ático qu e e n-

marca las dive rsas situac io n es d e la o bra, está regido po r la dualidad H ombre-sociedad.

un

Rudi es un personaj e dese nvu elto, ambicioso, arribista, a pa rente triunfad o r en la vida, un se r sin rem o rdimientos

d e

co n cie n cia a nte los di ve rsos actos qu e rea li za co n e l fin d e

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obtener, sobre todo, beneficios económicos. Esta proyección

tiene su punto máximo cuando Rudi confiesa el verdadero motivo que lo ha llevado a asumir ante la vida una actitud muy distinta a la que supuestamente debiera haber asumido:

la honradez de su padre no le sirvió para nada; por eso, "en

es te país h ay qu e

Los o tros dos personajes que giran en torno a Rudi tam-

bién evidencian mediocridad en sus actos: por un lado, Tito, el "hombre invisible" para Rudi, sólo desea escalar posicio-

n es,

que

a p o rte com o hombre de confia n za: ''Yo trabaj o con é

Soy

un a es p ecie d e

la d o, Am a nd a, h e rmanastra de Tito , vive la d ec ad e ncia de su

se r vivo , ¡eso fue lo primero que apre ndí! ".

no para d e m ostrar so cialme nte su valía, sino qu e para Rudi, su empleador, tome concie ncia de su decisivo

.d e e mpl ea d a p a ra tod o se rvi cio "; por o tro

p

ap e l d e ved e tte ve nida a m e nos , e n un d esesp erad o esfu e rzo

p

o r estabiliza rse

e m oc io n a l y afec tivam e nte.

 

En e l fo nd o, Rudi , Tito y Amand a son tres se res que se

n

eces i ta n y, a s u vez,

es tá n e n ce r ra d os e n

e l mundo de s u s

pro pi os su e ñ os e ilu sion es, co n e l o bj

e to

d e a bandonar la

agobian te m arginalidad . Esto mismo n o les pe rmite rompe r el círcul o d e sus pro pias exi ste n cias, d e esa histo ria pasa- da que con de m asiad a fue rza los proyecta hacia e l futuro:

Rudi quie re casarse

co; Tito quiere que Rudi lo contra te como ve nd e dor e n su

negocio d e compraventa d e a utomóviles (hasta el m o mento sólo es un a "emplead a pa ra to do servicio" ); Amanda, qu e

h a sid o

gre sus

d e a m or co n Rudi , co n e l fin d e estabili zarse, un a ve z por

to d as: "tú m e dijiste qu e lo hiciera, que vinie ra y me con- quistara al Rudi pa' pedirle que te probara de vendedor". Al fin a l, es tos tres se res flota ntes seguirá n sum e rgidos en sus sueñ o imposibles: los h erm anos n o logran sus obj e tivos

pro pósitos, d esea pro longar su tumultuosa noch e

ll evad a a l d e p a rta m e nto d e Rudi para qu e T ito lo-

co n Ve róni ca sólo po r interés económi-

y

Rudi debe dejar el departamento por no haber cancelado

e

l arrie ndo.

14

En función de lo anterior, Tres tristes tigres es una obra, en cierto sentido, paté tica, donde confluyen motivos como

la soledad , e l vacío interior, la sobrevive ncia, la ambición , el

e ngaño , la d ecaden cia.

Ingenuas palomas

Es t re n a d a e n 1989 po r e l "Tea tr o El Carruse l",

mas marca e l r e to rno d e Alej a ndro Sieveking,

Ingen uas palo-

como drama-

tu rgo, a los

de la o b ra).

Ke ll er, Bé lgica Ca tro - co m

Celedón y Pablo Ausensi. En e l p ro tíbul o m ás caro d e la costa d el Pacífico , ocurre

u n crim e n p as io nal, e n e l cual es tá n involucrad os Martín y su

amante. Ambos muere n. Este

tica

m

inform ación so b re este su ce o d e car ác te r p o li cia l (se h a bla

de es tran g ula mi e nto y p os te rio r sui cidio) . A continuació n , las

tre h erm a n as se posesio n a n

sie nte n h e re d e ras d e las riqu ezas d ejadas p o r e l "tacañ o" d e

la legitimidad d e su s as pi-

e ra co m o saca r una os tra d esde e l

fo nd o de l m a r"). P e r o, fre nte a e llas , se levanta un g r a n obs-

tác ul o: la pre e n c ia in es p e ra d a d e Lo re to , hija d e Le ontin a,

e n ca rgad a ju sta m e nte d e d ese nm asca r a r a las tr es herm a nas, de ubicarlas en su justo sitio. Aún más, por instrucciones d e su tío, es la h e red era d el n ego cio. As istimos, a lo la rgo d e la ob ra, a un ju e go "cas i" trági co , incluso con un a bue na dosis d e m o rbosidad: estas "in genuas palomas" no sab e n en r e alid ad e n qu é mundo vive n y, por lo

ta nto, están e xpu es tas -por su misma fragilidad- a se r fácil-

h ech o ge n e ra la acción dram á-

cu ando las tres o bte n e r m ayor

, Claudi a

esce na ri os chile n os (ad e m ás, as ume la direcció n C u e n ta con las ac tuac ion es d e Anita Kl e sky, Ker ry

o las tres h e rm a nas-

d e Ingenuas palomas, pues la o bra se inicia

uj e res son acosad as p or los p e ri o di stas p a r a

d e Ma rtín -Ant o ni e ta, Am e li a y Leo ntin a- , físicam e nte d el m e n cionado lugar, ya que se

co n e ll o

su h e rm a n o, d e mo strand o rac iones ("sacarl e un p eso

15

mente p asa d as a ll eva r. Ad emá , cad a un a d e e ll as tra n sp o rta

tras

d e sí un a hi sto ri a e n cie rta m a n e r a co rrosiva, linda nte

con

lo gro tesco . En palabras d e la sobrin a, "son pinto r e cas,

por decirlo en forma su ave". T ras lapo ib le sátira a las n ove las po li cia les, co m o e l mis- mo d ram atu rgo confesó en su op o rtunidad , en Ingenuas palo- mas se esconde un m u n do subterrán eo , d e lo n o dich o , d e las

. Es la h ora d e

la o brevive n cia; es la h ora de q uitarse la m áscara y d e llegar al fon d o d e los pro bl e m as . Cu ando Lo re to, po r eje mpl o, les dice: "Él pensa b a q u e u ste d e eran un as ang u ij u e la qu e le chupaban la sangre", les está enrostrando una gran verdad.

En Ingenuas palomas, también se vislu mb ra -in directa

los regíme nes

dictatOiiale (en específico, el chileno), con todos sus len-

g u aj es imp lícitos: lo es perpén ti co , lo morboso, lo grote co , lo oscuro; en lo concreto, Lore to "estubo aquí en la cárcel por us ideas" y regresa de l exili o, de de H o la n da. Otro e le m e n to pre en te en la obra, e el a unto ético, con su moraleja final:

a su modo,

y metafóricamente-

verd ad es a m edi as , de la

co n fe iones d o lo r o a

una soterrada crítica a

cada una es cu lpa bl e.

La

tres

obras in cluid as en es te vo lume n

-La rernolienda,

Tre tristes tigres e Ingenuas paloma -so n un a

bue na insta ncia

d e Alejan dr o Si e-

ve king: las d os primeras como p ara di gmas

p ri n cipa les y, la ú l tima , en la bú squ e d a el e c ier t o g r otesco es- perpé n tico. Tal vez un a n ueva veta qu e está rec ié n come nzan- d o a exp lorar. Aún existe mu ch o velo por d esco rrer.

p ara conocer y acercar e a la drama tu rgia

d e

u s d os eta pas

Agosto de 1993

EDUARDO GuERRERO DEL Río

Doctor en L iteratu ra

16

Ingenuas palomas

PERSONAJ ES

Ame li a

Antonieta

Leontina

Loreto

Gabriel

Progra ma d e l es tre n o de Los Leones, e n el

Progra ma d e l es tre n o

de Los Leones,

e n el Tea tro Galpón a bril 1989.

PRIMER ACTO

DÉBI LMENTE I L MI NADAS, T RES

MUJERES ON AB RI GOS CORTOS DE PI EL. S o I LUMI NADAS VIOLENTA-

MENTE PO R LO FLASHES DE LOS FOTÓGRAFO Y PERI ODI STAS

MAN ECE E LA OMBRA, MOVIÉ DOSE ALRE DEDOR DE ELLAS. LAS TRES SO M ~ERES DE MÁS DE SESE TA AÑOS, EST BI EN CONSE RVADAS Y USAN MAQ LLLAJES QUE LAS FAVORECEN, DE MODO QUE SE VE M HO lAS JÓVENES. SE ADELANTAN, TRATANDO DE ESCAB LLI RSE DE LOS FO- TÓGRAFOS QUE LAS PERSIGUEN.

DE LA O CU RI DAD TOTAL, EME RGE ,

QUE PER-

~\ITONIETA -¿Q u é l es p o d e m os d ec ir ? AMEUA - ¿Qu e es indisp e n sabl e d ecir

ANT ON t ETA - ¡E ra un h o mbr e m a r a vill oso !

fu iELlA -

al go?

N u es tr o

h erm an o

m e n o r . P e r o,

a p esa r

el único ap oyo que teníam os.

d e eso,

e r a

~ \ITON LETA -( EMOC I O ADA) ¡U n h o mbr e d e u ca s a !

AMELlA -( EMOCIONADA) ¡T an bu e n o! ¡Tan correc to!

LEONTINA -

É l

e r a

AMELlA-(ATERRADA) ¡N o digas n ad a, L eontin a! ¡E stás

p o brecita! ANTON I ETA -L os se ñ o r e e nti e nd e n , m ej or n o h

tan

a bl es

(

m al ,

LO

PE

RI OD ISTAS). Está mu y afec t a d a

( L EONT I

A SON RÍ E DES PREO-

C

PADAMENTE). Era su h e rm an a pref erid a.

fu i ELLA - A p e a r d e qu e n os a dor a b a a l as tr es.

ANTONIETA - ¡N os adorab a! ¡N os adoraba ! LEO T INA -Di ce n qu e

19

AMELIA -(RÁPID ) ¡Por eso l es podemo jurar que no pudo ser como dicen. ¡ o e suicidó! ¡ o otras habríamos sabido

algo! ¡Lo habríamo notado! emana LEONTI A -Al m es.

At.t ELIA -

ve íamo s dos ve c es a l a se m a -

dos veces a la

os veíamo

( IRRI TADA) ¡A ve c e

no

na ! (E I\ tO . 10 AD ) o s contaba u n e g oc io . ¡Todo!

A'.!TO:-.J IETA -Todo lo qu e di ce n de

é l es

inve ntado . ¡Me ntiras!

¡E tupid e ce

qu e n o resistiría n e l m e n o r an á li

is !

LEONTI¡ A- ¿Qu - es lo que dice n ?

1\,\I ELI A - ¡ o di gas n a d a, L e ontin a, e mu y afec tada! 1\'TOl\'IETA -Fu e un h o mbre d e un a ho nrad ez ej e mplar. Industrioso

A

A ;·

\l ELI A -

:TO:-.:

o, esa n o e

l a p a l a br a. ¡C lar o qu e

I J:.TA - (~ IOLESTA)

n o

e

l a p a l a br a "exac t a "!

Quise d ecir qu e e ra trabajad o r, empeñoso. ¡Y un hombre

d

e éx ito! ta d o nd e

¡No te nía pro bl e m as ec on ó mi cos ! Bu e n o no o tras sa be mos.

 

h a -

fu iELL\ -E sta b

a

e n

es t e

lu

ga r p o rqu e

bu e n o

l a

pr o -

piedad

la casa e ra suya.

 

i t::l~-\ -E sta rí a co br a nd o e l a rri e nd o. ¿ Qu é o tr a cosa ib a

A-

:TON

a hace r aquí?

A\ ll:.LI \- C l a r o qu e,

p o r

upu e

t o, no

o tr a

n o lo sa b e m os " t o-

(J\1\!FI .L\

oo d o", p ero, e n caso d e qu e hubi e r a ve nid o a

SI

Y MTON I E.Tr\ S~. 1\ II RAN, L EOi\TI:\A -Pud o e r un

A \I I:.LL\ - ( FLRJBL' '\DA) ¡Imp o ibl e! ¿P o si no lo co nocieras!

A-

A\ t ELI A - E o í. Dud o profund a m e nt e qu e un hombr e

SABI:. R QUÉ DEC IR, POR UN SEC LI DO ) .

c rim e n p as io n a l.

r

qu é di c e s eso? ¡Como

¡un a confu ió n!

d e

:TONIHA

-Pud o se r un m a le nt e ndid o

su cultura, d e

su

fin eza, pudi e ra te n e r un a re lación d e

u a lqui e r tip o per o na com o

c

co n

un a puta

co n un

a

con una

ANTO'\ IF n- N o c on oce m os e l nombr e d e es a muj e r y pr e fe-

rimos no

aberlo.

20

LEO T INA -L a única duda que te ( E RiE FUERTE ) ¡Lo que n os contaron es increíble !

MELlA -

AN TO

Aw :uA -

I ETA -

( Rl

A E CÉPT I CA)

¡Ab urdo!

Eso d e

qu e él h a bía

estra ngulad o

a

un a mu-

j e r

esa

¡

muj e

(FE LI Z DE

y luego se h abía

I

TE RVE

IR )

LW

ANT O N IETA -

A

T I NA -

¡sui cid a d o!

o di gas n ad a, Leo ntin a !

PERI

\I F LIA -

OD I STAS) ¡Ya ve n ! ¡Las cosas se di ce n sin la

m e n or res p on a bilid a d y a lgo qu e d a! ¡Mi h e rm a n a pi e n sa

qu e e e h orror po dr ía se r p o

(A LO

ibl e !. ¡Y n o es c ie rto!

A'\T O "' I ET

- ¡Lleno de vida!

¡Totalm e nt e

ridícul o!

¡U n

h o mbre

co m o

é l!

L t: o NT I A -Es tá mu erto, Anto ni e ta .

A'\ TO N I HA -

to d as las

ma ria n as p ara esta r e n fo rm a! ¡Es ta b a a di e ta ! ¿Estaría a

los j a-

mases! U n hom b re co n ese carácte r e nfre n ta sus res pon-

sa bi li da d e s.

die ta u n ho m bre que

¡Un h o mb re que co rría d os kiló m e tro

p ie nsa sui cida rse?

J am ás d e

A\ IUL\ -Y

tad o

:\'-. ro N I H.\

A\ IFL.I A -

upo niendo , sólo supo niendo que la hubie ra m a-

accide ntalme nte. La vu lga1i d ad d e esa nnú

- co n tro la cl o. Im ag ín e n se u ste d es, un h o mb re e du cad o e n los m e- jores co le gios. U ni versi ta ri o . ¡Docto r a d o e n los Esta d o

er pud o h a berl o d es-

Unid os! U n ho mbre ta n pe rfec to

trar una muj e r que e tuvie ra a

u

L~o N-fiNA -

A" ro . rt:r,\ -

( I N

P I RADA)

U n h o mbr e

¡Sí! ¡Sí ! ¡E o!

que nun ca pudo e n co n- a ltu ra.

A.\ I EU ,\ -Di sc úlpenn os , po r favor. Te n ga n pi ed ad

d e

n o-

so

tras .

o sabe m os ni

lo qu e

h e m os

di ch o

Es to

-n o

es

ta m os acos tumbra d as a las e nt revistas-

so n p alabras ,

solame nte.

sabemo

o d e be ríam os haber dicho nad a porque no

nada.

A

TON IETA -

Sólo estam os segura

fu i FU A -

Eso e

todo.

d e lo que NO PUDO PA

AR.

21

ANroNIETA -Perdonen. AMELIA -Eso es todo.

At'ITONIETA -¿Nos disculpan? AMELIA -No tenemos nada más que decir. Por

ANTONIETA -Con permiso . Gr ac ias (LOS

ELLAS NO SE MUEVEN. LAS LUCES SUBEN. ESTÁN EN UN SALÓN DE CONFERENCIAS. A LA IZQUIERDA UNA GIGANTESCA MESA DE MADERA CON DOS GRANDES SILLONES EN LOS EXTREMOS Y DOS SILLAS DE LA MISMA LÍNEA A CADA LADO. A LA DERECHA UNA LICORERA QUE, EVIDENTEMENTE, HA SIDO REGISTRADA, LAS POCAS COSAS QUE CON- TIENEN ESTÁN EN DESORDE O EN EL SUELO. ENTRE ESAS COSAS

TRES PELUCAS COLO RI NAS, BOLSAS DE TIENDAS DE ROPA FEMENINA . AL FONDO UN ENORME CUADRO DE INTENCI ÓN ERÓTICA. SOBRE LA MESA Y SOBRE EL SILLÓN DE LA EXTREMA IZQUIERDA HAY LÍNEAS BLANCAS COMO LAS QUE DELÍNEAN EL CONTORNO DE LOS CUERPOS

CRIMEN RECIENTE. CE RCA DE LA LICORERA HAY

OTRA SILLA, CAÍDA. E TRADAS O PUERTAS AL FONDO, DE PERFIL AL PÚBLICO. CERCA DE LA SALIDA DE LA DERECI-IA OTRA SILLA CAÍDA.

LA SENSACI ÓN DE LUJO Y SER UN POCO SI N I ES-

TRO AL MISMO TIEMPO, POR EJEMPLO BALDOSAS NEGRAS BRILLAN- TES, MUEBLES NIQUELADOS O GRISES. AL ENCENDERSE LAS LUCES AMELIA PARTE PASEÁNDOSE, FRENÉTICA). AMELIA - ¿Cómo pudimos p erd er e l co ntrol en esa forma? Amo IETA -H ablabas y hablab as. No había m ane ra d e ca- llarte. AMELIA - ¿Y tú? No lo h acías n ad a de mal. Yo traté de ser sin - cera (LEONTI NA SE ACERCA AL SILLÓN DE LA I ZQU I ERDA). ANroN I ETA -¡F a l sa como la mu e rte!

AMELIA -¿Qué importa? ¿A quién l e

importa? ¡Supongo que

es algo que le pase a una a cada rato

(ANTONlETA LEVANTA LA SILLA DEL FONDO). ANroNIETA -Y a pasó. P o drías calmarte . AMELIA - ¿Calm a rm e? (SE RÍE, FURIOSA) ¿Calmarme ? ¡Estamos arru inadas! ¡Arruinadas! ¿Qu é va a ser de nosotras ahora? ¿Qu é vamo s a h acer? ¡¡Dime, pues!!

PERIODISTAS SE RETIRAN.

EN EL LUGAR DE UN

EL LUGAR DEBE DAR

entenderán!, ¿no ? No

22

ANTONIETA - To d avía

LEONTINA - (SENTADA EN EL SILLÓN DE LA IZQU IERDA) Aquí l o

m a r ca do d o nd e es tab a e l M a rtín (APOYA LA CA- MESA). Aquí. E s t a b a a quí.

AMELIA - ¡Sa l d e a hí !, ¿qui e r es? LEONT INA - Se m a t ó por e ll a

. AMELIA -M e sie nto mal. ¡Este lugar m e d a un asco a troz ! No

pod ría tocar n ad a. Te n go la sensació n d e que hasta las

no e nti e ndo lo qu e p asó.

h i zo. E stá BEZA EN LA

si ll as está n infectad as.

ANTONIETA -H ay

MESA) . Lo qu e

a se hu e l e

o

l or

c i garr ill o a quí es

TIE DE EN EL LUGAR MARCADO ) .

( L EONT INA SE SU BE A

( L EONT INA

l a

mu e rt e

LA

SE

At\<IELIA -¡Es

ANTONIETA - ¿ Qu é clase d e lu gar es éste? (L EVANTA LA SILLA

CAÍDA CERCA DE LA LICORERA) P arece un a o fi c in a. T odo l o

contrario d e lo que yo esp erab a. AMELIA - ¡Re pu gn a nte! ¡Mira ese cu a d ro ! ¡Mira ese cu a dro , por favor!

ANTONIETA - ¿Qu é cu adro? (Lo MIRA) ¡Qu é

e di as

y me dias n egras. Me habría gustad o

LEONTINA - Ella esta b a aqu í . Co n un traj e roj o y m

asqueroso! ¡Un a ntro!

a troz !

negras. Traj e roj o verla .

AMELIA

por

- (A ANTON IETA) ¿La oyes? No p a r ece s ufr ir mu c ho

su herman ito querido, ahora.

ANTONIETA -Fu e un d o lor pasaj e r o. To d o

AMELIA -(SE ACERCA A LA MESA, ENOJ ADA) ¿T e ver qu é? ¿Estás loca?

ANTON IETA -

tiempo? No entie nd e. LEONT INA - U n tr aj e roj o, ¿se im

un traj e rojo. AMELIA - Típi co d e las rubias te ñid as . LEON TI NA (EN DEREZÁNDOSE ) No e r a rubi a . Er a c ol or in a. AMELIA - ¿De a d ónd e sacas te eso ? LEONT INA -Al g ui e n dij o

es p asaj e ro .

h a

qu

b r í a

é

g u s t a d o

(SENTÁN DOSE, AL FON DO)

¿P a r a

pi e rd es e l

ag in a n

? E s t r an g ul a d a c on

23

o,

también dicen que él la mató porque ella lo contagió ele

ida. Ai TO IETA -Qu e ella lo estaba chantaj ando por un tráfico de drogas. Que era homosexual. Que tenía cáncer. LEONTI A -¿Y no podría er ci rto? AMELl\ - ¿Qué cosa? ¿Cuál de todas? LEO 11 ,\-Alguna.

AMELIA -¿Y crees algo de lo que dicen?

Si

e

por

e

TONIETA- o le haga caso, Ame lía.

LEo n A -(S EI\TTADA AL BORDE DE LA ~I.E \) E l cáncer e un viru

que llega a nue tro planeta umergiclo entre la corrientes electromagnéticas ele la con telación de Cáncer y se aloja en el cuerpo vital antes de pasar al cuerpo físico. El cáncer

qu desobede-

cen el sexto mandamiento que no

es el Karma a que se hacen acreedor s lo

ordena

AMELI.A y ANTONJEH -(LATEAD.\S) ¡No fornicar!

LEoNTI1A -No fornicar. O . ea

A.\IELIA - ¡No empi ce con eso, ¿me quiere

Ao'lTONIETA- o creerás que el Martín forni aba on e a mu-

n botar la agua vivas.

hacer el favor?!

jerzuela.

L EO~'TINA -No sé

ma. Al\1ELlA -¡Asquero a! LEONTI A -Y el Sida se produjo por la ombinación de lo ga. e ele la bombas atómicas ubterráneas que e mezc la- ron con la emanaciones del Infierno y por so no tiene ni tendrá remedio. E o está demostrado. Al\JELH o digas más burrada ! ¡El Martín no tenía ida, ni era loca, ni tenía ninguna razón para matarse!

en la foto se ve atractiva. Pero enfer-

LEONTI A - ¿Está segura? (Nv!ELlA SE DESCONCIERTA LTN rNST NTE) A~IELIA-·Lo único que sabes e hablar del Karma y del cu er- po vital y ele fornicar! E te a unto está muy lejo ele tupo-

í es que si no dices algo con

sentido más val qu te quedes callada. Así, por lo m enos, pareces normal (LEONTIN SONRÍE REPE ri lENTE).

sibilidad de ompr nsión , a

24

büNT I A -Un tr aj e rojo , ¿s e imaginan ? ( SE ll EV A LAS DOS tvlA-

ELLO) ¿ ería te rciop e lo rojo o seda roja ? ¡E s tan

OS AL e

distinto!

A roNJET,\- ( ELE\'ANTA) ¿Ysi algui enl o mató yd espuéslamató

a e ll a y los pu siero n a hí ? ¿Y si lo hubi e ra h ec ho otro ?, ¿a h ?

A\IEL IA-¿ Qui é n

A'< ro JET.\ - P or ve n ga n za, p o r e nvidi a, por ce lo s, por odio.

e iba a to m ar la m olestia? ¿Y p ara qué?

Esa m tú e r e ra un a puta.

m a l a

LEO'\T INA - ¡No di gas

Al\

p a l a br as a quí !

m

IJFT,\

o seas in ge nu a! "Aquí" lo úni co qu e se d e cían

eran ma la p ala br as. Es te lu gar es un a es p ec ie d e prostí-

slwws co n mLú er es y h o mbres d esnudos h a-

b ul o. H acía n

cien d o eso qu e tú sab s. ,~\JEJ .L\ -Eso q u e T · h as h ec h o.

LEONTil\.\ -¡UI1 ¡Pero fu e h ace mu chos aü os a trás! AwLL\ -¡ Pero lo hi ciste! LWNTINA -Co n mi marido A'>TONJETA - (co 1 so~: RJ s PÉRFID ) J a :J a .

LFONTIN

A\IELIA (SONRIS.\ ESCÉPTIC ) éSin pl ace r ?

A\JT01 JETA - (so , RJSA ESCÉPTILA) ¿Sin nin gún pl ace r?

Lm

-

in pl ace r, p ara la gloria d el Señ or.

TJ , A -

L o qu e Di os t e d a es bu e n o

qu e

l

h ace r e l am o r p a r a

cante n d esd e el fond o de su corazón

tener hij o

cuan d o tú t h a , s id o. Y can tarán con mi voz cuand o

(SE S . \ CA EL AB RJ GO)

S i u s t e d e

n o

l o

hi c i ero n

no fu e por

falta d e gan as, fu e p o rqu e n adi e se los pidió .

A\II:.t.L \ -

J a!

,\NTONIETA -¡j aja! A\ tEI.L\ -In ge nu a pal o ma .

A~TONIETA -(A MELlA) o sabe en qu é mund o A\a·. LL\- T e c r ees úni ca e n el mundo .

vive.

.\,ro

UTA -C uand o vimos como t

ib a con tu

m arid o

d e ci-

dimos qu e era mej or morir

a ltera .

A'viE LI A -Ya n o t e ac u e rd as, p e r o e r a

sa rte . Eras h asta

tinta , a nt es d e ca-

m edia n am ente inte li ge nte. Co m o to-

di

5

dos. Pero Danilo te

cambi ó. En la

primera p a teadura

te

qu e br ó las costill as,

e n la seg und a

fue

un

bra zo y, e n

la

te rcera

bió tod o, ¿no?

te golpeó a

(LE TOCA LA FRENTE). Ahí cam-

L EO TINA -

ANTONIETA - C la r o (A AMELIA) . Eso es cie rto . E s fe li z.

AMELIA - ¡Porqu e

L EONT INA -

AM:ELIA - ¡¿ Qu é?! ¡¿Qu é es l o qu e e nti en d es? ! ( S E RÍ E FUE RTE)

Yo soy f e li z.

n o e nti e nd e!

Yo en ti e nd o.

¡La vid a ! ¡Seguro q u e e nti en d es la vi d a!

ANTONIETA - Es m ej o r qu e

te tranquili ces, Arn e lia. Estás "d e-

safin and o", p ara usar tu s p ro pias p ala bras.

(ENTRE DEP RJ MIDA Y

me ha salido mal d esd e

estaba ll ovie nd o.

AMELIA -

FU RJ OSA) Sí. E s c i e rt o . T o d o, t o d o

ayer en

la m añan a. Me levan té y

L EONT INA -P ero t e vo l vis t e a acosta r .

AMELIA - ¡Claro! ¡No

e ataca p o r t o d as p a rtes. Se ntía las a r-

ma d e r a, los hu esos d e la cara co m o

si me hubieran crecido. LEONT INA - (SON RJ SA DE COMPRENS IÓN) Un a nti c ip o de l a mu e rt e.

AMELIA - (LA MIRA co LÁSTIMA) C u a nd o

estoy en e d a d d e luch ar co ntra la n a tu-

ra leza! La pérfi da

m

ti c ul acio n es como d e

se t rata d e l eva n tar e l

ánimo eres la reina. Después me puse los len tes d e con- tac to y algo pasó. Seguro qu e me h ab ía olvidad o desinfec-

ta rlos. Estaba n co m o agresivos conmigo. Me puse el traj e eq u ivocado, me veía p ésimo. Y m aldije nu estra sue rte me- dian a, m ediocre, qu e h ace qu e seam os tan correctas, gen- t e b i en, p e r o p ob r es (sE LEVANTA, IND IG ADA). ¡Tr aj es qu e h acem os d u rar tres añ os! ¡Estar a la m od a un a vez cad a tres años! ¡Com o para p odrirse! No te ngo n ad a nu evo e n-

cima d es d e h ace años, a p ar te d e las

m e di as, ¿y por qu é? e l c iel o .

LEONTINA - Yo rezo y mi AMELIA -H asta e l tec h o

ANTo IETA - (CERRÁNDOSE EL CUE LLO DEL ABRJ GO) Pura s t o n- te rías.

voz ll ega ha s ta

so la m e nte, mi linda. N o más a llá .

26

AMELIA -Enton ces m e ll a m ó LEONTINA -( SE ENDERE ZA) ¿La

ANToNIETA - ¿Desd e H olanda? AMELIA -E stá aquí. LEO TINA - ¿Y n o m e h a ll a m a d o?

AMELIA - Te estoy dicie nd o qu e m e ll a m ó . LEONTINA - ¿Y p or qu é a ti?

Amo JETA -

AM EL!A - Les m a nd ó sa lud os ( EMP IEZA A SACARSE EL ABRI GO ) .

L EONT INA - (MISERABLE) Yo soy s u m a d re.

ANTON IETA - Yo, en p e r so n a, l e

Universidad , paso a paso. AME L!A - (DEJANDO SU ABRI GO SO BRE EL RES PALDO DE UNA SILLA) No nos vamos a po ner a discutir ese p roblem a en este mome nto. Si la Lore to no les tie n e confianza es po rque

r e vi sé l as ta re a s y l a ll evé a la

la Lo r e to (LEVE PAUSA) . Lo r eto?

¿Por qu é a ti a ntes qu e a mí?

piensa de otro mod o que usted es. ANTONIETA - ¿Qu e tú pi e n sas co mo e ll a? LEO NTINA - ¿Y có m 0 sa b e l o qu e pe

n

sa mos ?

blábamos

Casi n ada. No h a blá ba m os cas i

Nun ca

ha-

Vie n e de s-

de tan lejos sin avi sa r siqui era. AMELIA - ¿Le escribiste alguna vez en estos años?

LEON TINA -¡ Sí ! Una vez

ex pli ca rl e l a Biblia , l a im- porque n adie e ntiende la

h u bi era en ten d id o no h a bría n cru-

Gloria, com o dice San Pablo e n la

primera carta a los Corin tios, capítulo segundo, versículo sé p timo. Eso no m e costaba tanto. Es algo claro, ¿n o?

usar mis pro pias

confu nd e n

iba a esta r

Pe ro

m e

No sé si exagerar se escribe con jota o con

ge

d icien d o que la qui ero!, ¿n o? ¡Eso se d a p or d esco n tad o!

Tod o el mund o sabe. Lo úni-

co

d esd e h acía tanto

tie mpo. Nos te nía a n oso tras solame n te .

estaba m uerto, pe rdid o, d esaparecido

n o me atreví. Pregu n ta rle p o r qu é se fu e . El m a rido

Tr até d e

portancia de en tender la Biblia,

Bibli a y si alg ui en la cificado al Señ or de

d espu és

p alab ras

¡Y n o

le

Se

y las ideas

Yo n o te n go id eas.

¡Soy su mad re! Las m adres

27

ANro IETA -El m ari d o le m e tió ideas r a ras e n la cab eza, esas cosas de p olítica, le hizo un lavad o d e cere bro. La alej ó

d e nosotras.

L EO TINA -Sí , l a a l ejó.

AMELIA -

A.NTo

Eso hi zo.

tETA -

Y se va, h acié nd ose la ofe ndida, co m o si n oso-

tras

~IELIA -

¿Qu é h aces tú con esa ge nte?

A.NTONIETA -

¿Qu é h aces?

L Eo TI A - ¿Qu é h aces?

E co m o u n r e m o lin o (LEVE PAU-

SA). TO IETA - (SE SACA EL ABRI GO Y LO VA A DEJAR SOBRE LA SI LLA DEL FOl'•mo) J amás fuiste un a m a dre ni m ed ia n a m e nte ace p ta- ble, Leontina. Pero es lo m ás co mprensible d el mundo.

milagro qu e

Despu és d e tu expe rie n cia m atrim o nial es un

a

nd es sue lta por la calle y digas

cosas m ás o m e n os co-

h

e rentes. ¡

o te estoy ataca nd o! ¡To d o lo co n trar io! (A

~ IELIA) Lo qu e qui ero d ec ir es qu e la Loreto sab e qu e es ta

m a dr e .

m a dre . Su p o br e

U . A

¡Eres m u y bru ta!, ¿ n o?

po b re n o es norma l y,

o . Te llama a ti y le

sin e mb a r go,

n o

ll a m a a s u

m an d a sa lud os a s u

LA

ma d re e n fer m a ( L EONT INA RASPA CO

LA MESA). ¡No h agas eso, es túpid a! ¿Q ué estás hacie ndo?

NA PARTE DE

LEONT INA -¿Esto es sa n gre? (LAS OTRAS SE ACERCAN A MIRAR).

AMELIA -

(coN ASCO) Parece.

A.NTo

JETA -

San g re seca.

L

EO

TINA -

¿Sa n gre d e Mar tín ?

ANTONIETA -

AMELIA - (APARTÁNDOSE) ¡Qué a troz! ¡De b e ría n d e hab e r lim-

E

lo m ás p ro b ab le.

piad o

bie n ! ¿No

h ay ge nte

aquí? ¿No

hay e mplead os?

(A.NTO

IETA

TOCA U

T I MBRE QUE HAY J U TO A LA PUE RTA DE LA

DERECHA)

ANToNIETA -Li sto.

AME LIA -

A.NTONIETA -

¿Qu é h aces?

Ese e ra un timb re . Alg ui e n ve ndrá.

28

A.'>tELLA -

A.NTO 'I ETA -No seas in ge nu a. ¿Cr ees qu e no s han dej a do

¿Tú crees?

so -

las aquí? ¿Crees qu e estamos solas?

A.\t ELLA -M ás bi e n no . A.NTO tETA - ¿D e qu é está b a m os h a bl a nd o?

AME LLA - ¡No sé! ¡No sé ! (A L EONT INA) cambiar d e te m a e res la reina.

LEONTt A- ¿Qu é es exactam e nte

fuvtELLA - ¿Exacta m e nt e? ¡U f! ANTO JETA - Sad o m asoquism o es lo qu e hacía tu marid o con-

tigo. ¿Para q ué preguntas algo que sabes tan bie n ? ¿Se te

trata d e

C u a nd o se

sad o m asoquismo ?

o lvi d ó? LEONTI A - Sí. A\ tELLA - ¿Se pu e d e o lvi d a r lo qu e se sab e? (S E M1RAN,

INMÓ-

VILES EN tLE c

to)

S í.

Se

pu e d e . M e

c on sta

( GO LP ES

EN LA

PUERTA DE LA IZQ l ERDA).

A"'TON t ETA - ¡A d e l a nt e! (ENTRA GAB R1 EL, ES u J OVEN, MUY B E

MO ZO Y MUY ATRA CTIVO)

G \BRlEL -Bu e n as n och es. A\ tELLA -Bu e n as n oc h es

A"' TON IETA -

L t·.ONTt A -

A\I ELLA - Us te d tr a b aj a a qu í, m e im ag in o. G \BR1EL - Sí, señ o ra.

A\t ELLA - So m os las h e rm a n as d e d o n M a rtín .

AYrO NtETA -L as h e r e d eras

¿Ya es d e n oc h e? Ah , s í. (Lo MIRA, FASCINADA) Bu e n as

L as h e rm a n as.

A\t ELLA -H ay un a m a n c h a d e sa n gre e n limpiado .

la

m esa. No la

h a n

GA BRIEL - N

o s t e ní a n prohibid o t oca r n a d a

e n

es t e sa l ó n

, se -

i'lora. N i siqui e ra podía m os e ntra r d esd e qu e ANTO NIETA -Sí , S Í , lóg i co . fu tELL\ -P e ro si n os d ej a ro n e ntra r a n oso tras es pro hibició n ya no corre . Límpie la, si m e h ace

ANTONtETA -0 m á nd ela limpiar, si n o le co rresp o nd e a u ste d hacer ese tipo d e cosas.

porque esa e l favor.

29

GABRIEL -Sí, señora, también hacemos el aseo.

ANTO

GABRIEL -Sí, señora.

IETA -¿También?

ANTO

hacen? GABRIEL -Atendemos las mesas y trabajamos en el show. ANTONIETA -Ah (LEVE PA SA E QUE LO MIRAN FlJAME TE).

AMELIA -Entonces

ahí. GABRIEL -Muy bien , señora (VA ASALIR). LEONTI A-¿Cómo e llama? GABRIEL -Gabriel, señora (so RÍE. ESPERA. SALE):

IETA -(RÁPIDA MIRADA A AMELIA. LEVE

SONRISA) ¿Qué más

límpiela, ¿quiere? Está ahí (INDICA). Por

LEONTI A-(I SPIRADA) El Arcángel San Gabriel anunció aMa- ría: "Salve, muy favorecida, el Señor es contigo. No temas porque has hallado gracia cerca de Dio ".Entonces María dijo: "He aquí la sierva del Señor". Y el Ángel se fue. AMELIA -¿Habías pensado en eso, Antonieta?

LEONTINA -Reina

y AMELIA -Somos las

Madre de Misericordia

herederas

LEONTINA -Vida , vencedora de todas las batallas de Dios ANTONIETA -(TRATA DE o SONREíR) Sí, se me pasó por la mente . LEONTI A-Señora de lo ~ércitos ANTONIETA -Pero me parecía horrible tocar el tema , cuando todavía

L EO TI A -Abogada nuestra ANTo JETA-Bueno, el pobre Martín todavíanoestá e nte rrado . AMELIA -La Loreto también será heredera, ¿no?

LEO TI A-A ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti sus-

terriblemente buen

mozo? ANTO IETA - ¿Qué dices? LEONTINA -Que Gabriel es buen mozo. AMELIA - ¿Qué ti e n e de buen mozo , me quieres decir? Es un roteque. Y mejor ni hablar de lo que hacen él y los demás que trabajan aquí.

piramos

(s SP IRA) ¿No les pareció

30

LEONTINA -¿Qué hacen? NIELIA -¿Que no oíste a la Anton ieta?

J\NTO

JETA-Los hombres hacen striptease los días martes para

las señoras. L EONTINA -¡No puede ser! i\NTONlETA-¡Nomeoyes! ¡Nunca me oyes! ¿Enquémundovives? L EO NTINA -¿Los martes? (LEVE PAU A) ¿Qué día es hoy?

i\NTONIETA -Y según he oído, los j ueves era

mujeres revueltos. Ese era el día más caro . AMELIA-¡Es increíble que permitan esas cosas! ¡Es asqueroso!

¡ o lo entiendo, sencillamente no lo entiendo! LEONTINA -¿Y ustedes creen que Martín era una especie de regente de esta casa? AMELIA -Jamás lees un diario! Sólo ves los noticiarios de la tele. Entre eso y los golpes de tu marido no es raro que es tés como estás. 1\.'HONIETA -(SE RÍE) ¡Yo sé que no debería reírme, pero no puedo evitarlo! Después de ll evar esta vida de co nvento, ahorrando como pordioseras, podremos comprarnos ropa , mucha ropa. ¡Podremos comprarnos una boutique entera para cada una! A ustedes no les importa lo mal que vivimos porque tú (a AMELIA) te lo pasas tomando, y tú (a LEONTINA) rezando, o en la lun a. Pero yo veo los avisos de la televisión y salen departamentos desde donde se ve como aparece e l so l por la cordi ll era nevada y cómo se pone sobre un mar cubierto de ve leros y jóvenes tostados que hacen surfy windsurf ¡Vuelan sobre las olas! La vida podría ser distinta. Podría ser divertida. \\ JELIA -Estamos viejas. Es muy tarde. A:-.:TON IETA -Yo no estoy vieja. Y era peor l a idea de ser viejas sin plata. ,\\ tEL.IA -¿Era tan rico? ¿Será verdad?

de hombres y

ANTONIETA -Este es e l prostíbulo más caro de la costa de l Pacífico. ¡Hasta tenían cl ientes japo n eses! Eso es lo menos que dicen.

31

Esce n a de Ingen u as pa lomas e n qu e fi g

Esce n a de Ingen u as pa lomas e n qu e fi g ura n : Lo re to (C la udi a Ce le d ó n ). A m o ni e t a ( Ani La Kl es ky), A m e li a ( Ke r !J Ke ll e r ) )' Leontina (Bélgica Ca tro).

A~ tELL\ - ¡El hip

óc rit a! Y a no so tr a

A

era

p a n y agu a . (A L EO'IT t NA)

su hermanita regalona?

¿No

no s t e nía c om o m o njas .

te qu e ría ta nt o a

ti ? ¿N

A.J'\TON tET\ -D esc uid as te a tu pro pi a hija p o r é l y te te nía

ves-

tida como a un a e mpl eada, comie ndo carn e un a vez

a la

se

m a n a, y sacarle un peso e ra com o saca r una ostra d esd e

el

fo nd o d el mar. ¡Y a

At. tn

tA -

u ami guita

la ves tía d e

seda roja !

¡Sed a roj a!

L

E0'\11'\A -Bu e n o, sí

P e ro a e ll a la

es tra n g ul ó

y a mí no.

A\1~.1.1.\ y A'JTON I ET

¡So mo

ricas!

-

(SLIS PI RAJ\1,

CANSADAS . S E MIRAN . SE RÍE

A"'TON tET \ -

A \I Ett \ -

¿Calculas cuá nto vale este edificio?

Es só lo un

p oco m e n os qu e e l C lub d e la Unión .

32

ANTON IET

-

¡C l a ro! ¡Aquí l a Uni ó n e ra e n otro s e ntido!

(S E

DOBLAN DE LA RI SA )

LEONT INA - ANTONIETA -

MIELIA -

E r a un hombr e bu e no.

n tacaño!

¡ ¡U n vi c io so! ¡Mira ese c uadro ! ¡Mira ese c uadro , por

favo r !

Lw

Y está mue rto, no se olvide n d e

eso. Está mu e rto. Lo te ndrá n e f.l un a sala d e la margu e y lo estarán a brie nd o y examin á ndo le e l corazón y las ve nas,

escarbando e n su cerebro. Pe ro igual no van a armarlo d e

n uevo. Lo que fue el Martín se te rmin ó p ara siempre .Y está

mismísimo infie rno. la vida e res la re ina,

eso h ay qu e reco n océ rte lo. Te qu e d a po co tie mp o, a pro- véc h a lo . Ap e n as h aga m os la re p a rtició n , a di ós. ¡C h a o!

:\" 1ONIET.\ - Se rá fác il . Ma ñ a n a mi s m o p o dría m os p o n e r un aviso pa ra vend e r esta casa.

Ese se ría e l g u sto d e e ll a, d e la c alorina . M artín

T r

A -

era un h o mbre tan fin o

paga n do sus c ulp as, el p o b rec ito, e n e l

C u a nd o se trata d e a m a r ga rnos

\ \IFLIA -

\\ !Li lA -

Necesitam os un abogado .

\.-

:-1O

NIETA - Cad a un a co n su plata y a gas ta rl a co m o m ej o r le parezca.

-D es pu és el e es t o n o p o dr e m os vo l ve r a mir ar a l a a la ca ra.

ge n te

\\I H .I \-D espués que se sepa la pla ta que tene m os, la gente

L1 o-.: nNA

I.Jo-

andará mirand o

n o

:

JJNA -

Es to

a nsiosa qu é cara les po ne m os.

va a

ter min a r bie n . Yo sé qu e

n o

(GOLPE

1"

L \

PLJERT,\ ) . Dil e qu e e ntre .

 

-\. \1 1· ! 1 \ -

¿P o r q u é n o se lo di ces tú ? ( L EONT I

A SE

SIE

T,\ , ATRÁS.

A~ IE LI A SE S I ENTA EN PRI ~ IE R

PLANO)

. \'\ IO NII'T,\ -

A d e l a nt e (ENTR, \ GAB RI EL. T RAE UN

BALDE

DE PL . ST I-

(·o COLOR ROS.\DO \' U L\ HRIFL - Co n p e rmiso

E, TROPA,)O). ¿D ó nd e está la

la m a n ch a?

\'\1()1\ IETi \ -

( IND ICA) Ahí (SE SIENTA EN El. SILLÓN, A LA DEREC HA

I>F

aq uí

L \

t-vi ESA.

G .\.BRI EL LI MP IA).

¿cómo era?

L a se ñ o r a qu e a dmini s t ra b a

33

G AB RI EL -(LI MPIAN DO) Bonita

Era colorina . morena teñida d e colorina.

n

ANT01JETA -T e ñida, seguro . Una GAB RI EL - (ENOJADO) ¡No! ¡No era

teñid a ! (SILE NC IO. L o MIRA N)

o es como par a

pon e rse n e rvioso. Da lo mismo. Es d e cir "a nosotras" no s

da lo mismo. G AB RI EL - ( 1 SEGU RO, TRATAN DO DE DI SIMULAR EL EXAB RUPTO)

ANTON IETA - (co 1 SONRI SA CRÍ TICA) Bu e no

E ra

co lorina. Pecosa . La pie

la pie l e r a co m o tra nspa-

rente

Ella era

p e ro d espu és se puso can osa y se ponía

pelucas. ANTONIETA -Ah . ~\1ELIA - ¿Pelucas? ANTo IETA - No e ra un a muj er j ove n , e nto n ces. GABRIEL - ¡Se ve ía jove n ! ANTO IETA - (SON RÍ E) Y atr ac ti va .

GAB RI EL - S í.

L as p e lu cas está n

( MIRA HACIA LA LI CORERA)

¡e n e l su e lo! (VA A RECOGERLAS) ¡Có m o las d ej a r o n! ¡To d a

l a casa está i gua l ! (GUARDA LAS PELUCAS EN LA LJ CORERA)

ANTONIETA - ¿Va ri as p e lucas?

.Díga m e, Ga bri e l. Esta se ii.o ra

Co rin a

(AMELIA Y L EONT INA LA MIRAN, EXTRAÑADAS) e h

(SONRÍE) ¿Se ll a m a b

a Co rin a,

n o?

(GAB

RI EL AS IE TE)

E s t a

señ ora tan es pecial emplead os

que d esp e rtaba tal PASIÓ

e ntre su s

GABRIEL - ¿Pasió n ?

ANTONIETA -

¿No?

GABRIEL -R esp e to .

TO:-.IIETA -

Ah.

De be d e h abe rl es pagad o bie n .

 

GABRIEL - Era un a bu e n a p a tro n a.

NTONIETA -

¡Buen sue ldo!, ¿ah ?

GABRIEL - Y mu c h

 

A"\'TON IETA

o -P or l o

tr a b aj o qu e h e

. m os sa bid o " int e n so" y

( RI SA EN-

TRE DIE TES) "d esgas tad or".

GABRIEL - Es un trab aj o co m o c ua lqui er o tro.

ANTON IETA - GABR I EL -

¿Striptease m asc ulin o y b a il es e ró ti cos e n p a r eja ? (SO RÍE SIN VE RGÜENZA NI PETULANCIA) Sí , ta mbi é n.

34

ANTON IETA - ¿Uste d lo h a cía?

G

ABRI EL -Sí , s e ñor a ( VUE LVE HACIA LA MESA ).

L

EONT INA -

¿ H a l e ído l a Biblia ?

GAB RI EL -E h

Vi

la p e lí c ula .

L EONT INA -

¿Y l a e nt e ndi ó?

GABRIEL - (DESCONCERTADO) Sí

LEONT INA -

o sea

No se pr eoc up e, todos t e nem o s un nive l dife-

re nte d e nu estro ser inte rio r profundo .

AMELIA - No te p o n g as la tosa, Leo ntin a . LEO TI A - El h o mbre está divo rcia do d e la divinidad a ca u-

e l hombre, al cae r

e n este mundo d e sólo tres dim e nsio n es: largo , alto y

sa d e la caída d e Adá n y Eva.

O sea

a n c h o

(ESTÁ PEGADA A GAB RI EL )

AMELIA -

Y a burrid o. ( L

EONT INA LA MIRA . SONRÍE. MIRA A GAB RIEL )

LEO T INA - V u e l vo a tr

E s imp o rt a nt e qu e m e e ntiend a .

El h omb re,

descubrió y estableció

la lógica está limitad a a tres dim e nsio n es únicam e nte, n o sirve para comp rend e r el sentid o oculto, d e sabiduría y

ás.

al caer e n este mundo d e tres dime nsion es,

leyes basad as e n la lógica. Y com o

d e m agia d e la Biblia. ~ IELIA - (A GABRIEL) O sea qu e n o e nt e nd e m os l a Bibli a,

¿se ubica? LEONTI1 A - No la e nte nd e m os .

AMELIA -D e ac u e rd o.

ANTON IETA - (SE MIRA LAS MANOS. M IENTRAS TANTO L EONT INA

Aho ra sié nta te.

VUELVE A SUB IRSE A LA MESA) No l e va m os a n ega r qu e es -

tam os basta n te ch oqu ead as con

q ue se di ce d e este luga r

tras! No estam os acos tumbrad as a estos

¡Es muy incóm o d o pa ra n oso-

lo que

h a

p asad o y

a mbie ntes.

lo

AMELIA - ¿Qu é es tás h ac ie nd o? ANTON IETA - (VE DE PRONTO A L EONT INA, QUE EST O TENDIDA AL LADO SUYO Y E ASUSTA M CI-10) ¡Ayy! (SE HA LEY TADO DE U SALTO) ¡Báj a te d e a hí ! LEONTI A -L a m a tó a qu í. E ll a es ta b a co n un tr aj e roj o de se d a . Así (SE HACE LA MUERTA).

35

AMEL!A -Supi e ras l o ridícu l a que te ves , te bajaría s inmedia- tamente d e esa mesa.

L EO

tífico Revolucionario es la única forma de entender la Gran Manifestación Cósmica que nos rodea! A.J'\ITON IETA - ( CON GABRJ EL LA AYUDAN A ENTARSE AL BORD E DE LA

( E DE RE ZÁNDOSE, A GABRJEL) ¡El Gnosticismo Cien-

TI NA -

 

MESA) Sí,

sí. No te agite s

más.

A

ME LlA -

(A

G ABRJ EL) Todo

e sto que ha pasado fue un go l pe

te rrible para n osotras. Sobre todo para ella .

G AB RJ EL -

M e imagin o . Yo e n ti e ndo , se ñora (L Eo

DE PI E, SOB RE LA SILLA) .

L Eo TT JNA -

G AB RJ EL -Sí , s e ñora .

¿ Enti e nde ?

TI NA SE PON E

L

EONT INA -

E s o e s maravi ll oso . (L E PO NE LA MANO EN LA

C

ABEZA) Ent o n c e s ust e d toda v ía ti e n e sa lv ac i ó n. (AM ELIA SE RÍ E,

I NCÓMODA. ANTO

LA SILLA.

IETA Y G AB RJ EL AYU DAN A L EONT INA A BAJAR DE

L EO 1 TINA SE SIENTA ) ay un a a n é cdota d e mi h e rm a n a qu e no pu e do

A'vlEL!A -

H

d ej ar de contarle para que la entienda. Iba en una micro

a tro z, ll e na d e g e nte ig u a lm e nte d es ve n c ijada, ma lean- tes, mafioso s, lump e n-lump e n , ¿se ubi ca ? Y d e repente , la Leontina ve que un tipo le ha me tido la m ano en la carte-

r a y le

"¿ Qu é m e e stá ECHANDo ?" (AM EL!A Y

ANTON IETA SE RÍ E )

di ce, a ter r a d a:

ANTo

JET,\ -

¿ N o la h a ll a amor os a ?

fui EL!A -

o?"

E l ladr ó n l e es tab a rob a ndo h as t a

los a nt eoj os d e lee r y e ll a pregunt a : "¿ Qu é m e e stá e ch a n-

d

Gour-

la L eo ntina , ni c on noso-

t

tod o el mund o. Gourdief e ra un tipo que buscaba la razón

de

no se confo rmaba con que el té inglés es el m ejor q ue hay y que la ropa fran cesa es la m ás bonita. No sé si me

la existe ncia, el sentido d e la vida, ¿entie nde? Uno q u e

m ejor, ti e n e qu e ve r con

di ef. No ti e n e

¡E l d es pi s t e

( S E RÍ E. SE

t o t a l !

APARTA ) ¡Qu é dirí a Fr e ud!

m ás m e

ANTo !JETA -

ras

A mí e l chiste qu e

lo

n a d m ej

g us ta

es e l d e

a qu e ve r co n

o r, sí.

O , a

lo

O , a

36

e ntie nd e . ¡La ve rd ad o n a da! Y este hombr e va a Egi pto y de Egipto lo mandan a la India y de la India al Tibet y

de l T ibe t a l Ne p a l y e n to d as p a rtes pregun ta b a : "¿Dón -

de está la fe li c id a d ? ¿Qu é es la

fe licid a d ?" Y n a di e sabía.

¡Nadi ! Pe ro seguía

buscand o. Y po r último llega al fin

de l mund o. Ya esta b a a punto d e p e rd e r las es p e r a nz as

h ay un oasis y

en e l oasis vive un h o mbre. Él sabe, p orqu e lo sabe todo".

Y all á fu e Go urdi ef a l d esier to, a l oas is. Y e n cu e ntra un a

casita mi se ra b le y go lp ea la pu e

\~ejísim o y le mu es t ra un j ar d í n b as ta nt e ra quíti co, un a monada para estar e n medio del d esierto, pero roñoso, en todo caso. Y Go urdi e fl e pregunta : "¿U ste d sa be lo qu e la fe li c id a d ?". Y e l viejito so nríe y le di ce : "L a fe lic id a d este j a rdí n ". Y los d os mir a n e l j ardín. Y d e re p e nte e l

es

es

viejito se as u sta y l e di ce: "¿ 0

RÍEN. GABRIEL y L EONTI SONRÍEN)

n o?" (AME LIA Y AATON IETA SE

cuand o le di ce n : "En m e dio d e l d esie rto

rta. Y le a bre un vi ej ito

~\IELLA - ¿0 no? ¡Es pa ra matarse!

Lr · ONT INA - (A GAB RJ EL) E n r ea lid a d ese n o es un c hi s t e exac - tamente.

A'\TONIETA - (SERJA) ¡Si lo

LFONT INA - No l o ib a a ex pli ca r . Ib a a

.\\!ELLA - Espero que n o sea e l Lt-o:--~TINA - É l no l o sabe .

.\ '\ roN IETA - ¿Có m

exp li cas, te m a to!

co nt a r o tr o c hi s t e .

mism o d e sie mp re.

o

sab es qu e n o lo sab e?

\\ ti:LIJ\ - ¿Co n oce e l chiste d e l ni ii ito optimi sta y e l ni ñ ito pesimista?

C \BRJEL -

LFON riNA - (FE LI Z) Bu e n o

r\,\tELLA

les, ¿no? G\BRJEL - (SONRíE) ¡Claro!

. \;-

escucha r? e; \HR IEL - o so n c hi

No.

-(LA INTERRU ·IPE) Pe ro seg u ro q u e sab e a lg un os c hi s-

roN t ETA -

¿Se pu e d e n

co nt ar? Q ui e r o

d

r~ ¿se

i

pu e d e n

ec

s t es p a r a se ñ oras.

37

ANToN I ETA -(I

grupo. Cuénteme . A -Bu e no , voy a contar el c histe . Había una vez do s

h e rm a no s, uno d e o cho a ú os, qu e e r a o ptimista, y uno de

nu eve, qu e e ra p esimista. AMELIA -L eontina, te h e m os di cho miles d e veces qu e n o

ti e n e nin g un a g r ac ia. ANTO IETA - (M IRA SU RE LOJ ) ¿Sa b e n qu é h o r a es? L EONTINA - (A AMELIA) Yo t e d ej é c ont a r tra nquil a m e nt e esa

NDI CA A L EONTTNA) Ella es la única señora e n

este L Eo TI

to

nter ía

d e l "¿ Qu é m e es tá ec h a nd o?". Ah ora m e toca a

m

Í (HA ENTRADO SILE CIOSAMENTE UNA MUJER DE TRE INTA Y TAN-

TOS AÑOS, MÁS QUE LAS HERMANAS, FACHA DE E ROPEA. P ELO MUY

CORTO, U GRAN BOLSO Y U A ENORME CÁMARA

FOTOGRÁF ICA ) .

AMELIA - (MOLESTA, AL VERLA) ¡M ás p e ri o di s t as! ( L EONT I A Y ANTO IETA SE HAN QUEDADO MIRANDO A LA MIUJER COMO SI LA

CO:--JOCIERAN \' O RECORDARAN QU IÉN ES) LoRETO -S oy la Lo re to, tía. LEO NTINA - (CORRE HACIA ELLA) ¡A m í p r im e r o! ¡A mí m e ti e - nes q ue b esar prim e r o! (LA ABRAZA) ¡Tod o es tá o lvid a d o!

¡T o d o! (LA MIRA,

LLORA) ¡Es tás ta n dis tin ta! ¡Tan dis tin ta ! ¡No imp o r ta! ¡A

¡E l p asa d o! ¡T o d o o l vi d ado y p er d o n a d o!

m

í n o m e im p orta! ¡Es e l ti e mp o! ¡Yo es ta r é mu y d is tinta

ta

mbi é n ! (AME LIA ABRAZA A LORETO Y LANZA U GRITO COMO SI

LE HUBIERAN DADO UN CUC I! ILLAZO)

AMELIA -

(sE APARTA) ¡Ayyy!

gráfica hasta el alma!

¡Me e nte rraste la máquin a fo to-

ANTONIETA -

Ya era h ora de

q u e

p e rdi e r as la virgi ni dad e n

alguna parte.

AMELIA -H ab ló la estre ll a de l Play-Boy.

ANTO IETA -

(ABRAZA ALoRETO FRÍAMENTE) ¿Po r qu é te co rtas te

el pelo en esa forma?

LORETO -

ANTONIETA -

LEONTI NA- ¡Tu maravi ll oso, m aravill oso p e lo d ora do qu e e ra

Me gus ta así.

¿De veras? Raro.

la envid ia de todas tu s co mp a ñ eras de co leg io!

38

LoRETO -Eso fu e h ace mil años . ANTONIETA -Dos mil años.

A.MELIA -H e mos

las

te nido

noticias

e n

d e

tus éxitos. ¡Impresio-

d e

moda , e l

Vagu e,

n

a nt e ! Tus f o t o gr a fí as

r e vi s t as

Elle, Burda, e tcé te ra.

RETO -Y o n o es

A.MELIA -( SIN o íRLA)

Lo

.

Que

publicaste

un

men tad o

como p or ej emplo

con fo tos un poco

o sea

muy . poco edificantes,

co-

libro

.

L ORETO -

(VA

DEJAR SU CARTERA SOBRE LA MESA ) ¿ Po co e dific a n-

tes?

LEON T INA -

¿U nlibr o? ¿C u á nd o? Yo n o sa bía

N o m e ac u e rd o.

A_¡-., IELIA - (A GAB RJ EL) ¿Se p o dr á tom a r al go as í co m o un tra g o ?

GABRJEL -L o que u ste d es

quie ra n .

M IELIA -H a b e rl o sabid o antes . U n

whisky

e n

las roca s, e n-

 

ton ces.

A\I

TO NIETA -

U n Bloody Mary p ara mí. ¿Qu é

qui e r es tú , L o r e -

 

to?

LORETO -

U n vaso d e vin o

bl a n co

 

GAB RJEL -

(LA MIRA SI

frí o. bl a n c o ,

PESTAÑAR) V in o

frí o

( MIRA A

L EONTINA ANTES DE

SALIR ).

LEO TINA -

Yyo

e h

BRJEL SALE) ¡Sin gas!

¡Ag u

a min e r a l , s i es t a n a m a bl e ! ( G A-

L ORETO - LEONTI A- ANTO NIETA - LORETO -

M IELIA -L o vi.

LO RETO -Ah .

LEONTINA -

A \I ELIA -M e j o r . T e h a brí as mu e rt o . Mt~ e res co n tr es p ec h os ,

(A AMELIA) Ya pu e d

es seg uir, tí a. Se f u e e l M o r o.

¿Por qu é le dices M oro?

(LATEADA ) El

¿Qu é es lo qu e

Mor o e n la Cos t a. te nía mi libro d e poco e difi cante?

Yo n o.

h

o mbr es co n

es d ec ir, SIN.

O

e n o rm es e n a n os

co n

e l

sexo a l a ire. Muj e r es otr as exquisiteces p o r

co n a rgo llas ahí d o nd e l es tilo.

e

sab es y

LEONTINA- ¡N o es ve rd ad!

39

LoRETO -Sí. Y mucho m ás. Me gu tan los monstruo . Son mi familia.

como A.J\lELIA -Si e nto qu e vi e n es con un a m a la o nda , ¿sa b e ? Mal as

vi brac io n es .

LORETO -

¿Qued a n bue n as o nd as e n

este lugar ?

quí

e mu-

 

ri

ó mi

tío, ¿n o?

 

L

EONT INA -

¡S e s ui c id ó!

( E ENCOGE DE 11 01\ !BROS) Eso

di ce n .

L

Se s ui c id ó

d es pu é d e e t ra n g ul a r a s u a m a nt e .

EO 'T INA - Mira,

e ll a

e

ta b a

a h

í,

e n cim a

d e la m esa. Te nía las m a-

n o

a m

a r ra d as a l c

u e ll o . U n tr aj e roj o d e se d a . É l es ta b a

a hí , caíd o h ac ia a d e la nte, p o b rec ito, co n e l r evó lve r

m an o izqui erda

co mo era zurdo.

e n la

A \l ELIA -

Y tú , ¿có m o sa b e

to d as esas cosas? (T oD.\

P.\ R DE SEG

'i

1 DOS)

L EO~TJ. A. L \! 0\'!LIDAD DURANTE L'

w RAN A

L EO~T INA - (SENTÁNDOSE JL ' NTO A L ORETO, AN II\L ill A) ¿Sacas esas

fotos? La depravació n

¿In fra exo? ¡

e en cuentra e n el infra exo. n pala bra nu eva, al fin !

A"\TONIETA -

AMELL\ -

L!:ONT!NA -H o m osex u a li sm o, les bia ni s m o, pr os titu c ió n , pr o-

¿Qu é es e l infrasexo, si pued e sab e rse?

mi

cuidad. Ahí es d o nd e

la ge nte pi e rd e la p oca co n c ie n-

cia

que les queda yse tran forman e n cascaro ne hum ano .

Al aba n do n a rl os

ex t rema d a m ente qu e d a nd o a m e r ce d el e lo in s tint os y se

la co n c ie n cia, e l c u e rp o f ís ico se d e bilita

co m ~er te n en t erre n

o pr o pi c i o p a r a e nfe rm e d a d es i nc u ra-

ble

, el crim e n y tod a cla

e d e d e litos.

:-\TO:'\lETA -

e l o

abe el e m e m or ía.

(P \L'S.\ ) Sí.

A\JH .L\ - ( \ LFo'\T10\) ¿Q u é qui s is t e d ec ir ? ¿Q u e e l M a rtín

era lesb ia n a?

A'\10N I ET\ -('>~R l\) Fu e p o r a m o r

un a m o r turbi o. U n acc i -

de n te

pero t u t ío

To d o fu e p or a m o r.

\

ll: l l.\ -

( 1 ~n '>0'\R l'>\) Todo mu y

n or m a l. U n c rim e n p as io-

n al de lo

NTON IEl \ -

más co rr ie nte. No h a b ía m o nstru os aquí.

A p a rt e d e n oso t ras tr es.

L t o:-. 11:-.A -¡ Podría

saca rn os u n a fotogra fí a!

40

ANIE LI A -¡Cierto! ¡Qué bu e na idea!

LORETO -( vAGA) Claro fu\IEUA-Podría mos pon e rnos las pe lu cas de la

muerta . Están

a

h í. ¿Có m o no

ve ría mo s c ol o rinas?

P e r

o

eso te p a r ece-

rá aburrido, ¿no? No lo suficie nte m e nte

d e pravado.

Loruro -L os m o n stru os no so n d e pravado s, tía . So n distin-

tos y no pued en ser d e o tra m an era. A"\ 1ON IETA - i n oso tr as t a mp oco, lind a . H a br ás p e eso, de vez en cu a nd o, a llá, ta n lej os. -

LEO:-JTI A

n sa do e n

e m os se r distin tas, pod e mo s se r

mejo res. ¿Con oces el chiste d e l niñito optimista y e l niñi- to pesimista?

C laro qu e

p o d

LORf"TO -

L~o NTI A -T e l o voy a co nt a r . H a bí a un a vez

o.

( GO LP E EN LA

PL ERTA)

,\\I~LL\ - ¡Sa l va d as! ¡Ad e l a nt e! (E T RA GAB RIEL CON NA BAN DE-

).\ CO . \',\SOS Y

COPAS. L \ \ 'A A DEJAR SOBRE LA 1\ I ESA)

, \

"\

roN IET \ -¡No! ¡So br e esa m esa n

o!

C

\BR IEL -

Í

Di sc ulp e (LE ENTREGA

EL

V SOCO

Bl.OODl ' J\lARl ' A

AN1 ON IETA, DESPUÉS DE ENTREGARLE

EL

\\'lf/ S t.; l' A AME LI A).

:\."\ro IErA - Tie n e bu e n a m e m o ri a u s te d .

C\BR JEL - Es mi tr a b aj o,

r\."' TO JETA -H as ta se ac u e rd a d e qu e soy se ñorita (s 1 MIRAR-

se ñ o rit a.

' o). Yo, eso, p refe riría o lvida rlo.

LoRFTO -

e

\BR IEL -

(SACA su CO PA, SI

(S IN MIRAR!

)

D e

MIRARLO ) Gr ac i as. n a d a.

LFONT INA - (TOI\ !r\ DO SU VASO DE ACUA) E l a lc o h o l es un a d e las

A\JI:.I !A -

cosas m ás ri cas qu e h ay . ( A GAB RJ EL) A l o m ej o r

m e voy a

to m ar o tro, a ntes d e irn os.

(; \BRIEL -Mu y bi e n , se ii o ri ta (SALE).

Lt·.O NT JNA - ¿T e g u

LoRETO - ( PR UEBA EL VINO) E stá bi e n.

L t· o

LoRFTO -

s t a?

T INA -

o, n o. E l mo zo. Es mu y a trac ti vo.

G a bri e l se ll a m a . ¿T e

41

g u s ta ?

ANTo IETA- Si te gusta es cuestión de que se lo d igas. Es u n puto. Esta es una casa de mala fama, como ya sabrás. AMELIA - A propósito, Loreto, ¡qué coincidencia tan extraor- dina ria que hayas vuelto justo para la muerte de tu tío! ¡Qué oportuna! LORETO -É l m e pidió que viniera. AMELIA - ¿Por qu é razón , si pu e de sab e rse? LORETO -M e d ejó esta casa. (PAUSA) ¿No lo sabía n ?

es qu e no. a sabe rlo? Es un poco prematuro

ANTONIETA - No , la verdad AMELIA - ¿Y cóm o íbamos

pa ra hacer sesion es d e espiritismo. LEONTI A-¡El espiritism o está prohibí

AMELIA - ¡Cáll a te! (A L oRETO) ¿El Ma rtín te llamó por te lé fo-

no a Holanda y te dij o: "Me voy a suicidar, mi linda, y d e

!

h eren cia te voy a dejar un pros tíbul o"?

LORETO -M e lla m ó un p a r d e veces por te léfon o, m e dijo que se iba a re tira r de lo negocios, que tenía un problema serio A.MELIA - (SO RJE DO, 1 DIGNADA) Ah , t e ll a m ó p a r a d ecí rte l o.

LORETO -

co n u ste d es y qu e si

qu e n o se a tre vía

a discutirl o p asaj e para

po día ve ni r, m e m a nd ó e l

ANTONIETA - Así es qu e nu es tro qu e rid o y

.

difunto

h e r-

m

a n o, ava r o, sad o m aso qui s ta, ases in o y s ui cid a, pobrec i-

to

¡co n fió e n ti !

LORETO - ¡No te p o n gas celosa! Fue porque

ANToNIET - ¿Ce losa yo? Yo es toy al la qu e h a estad o al m a r ge n d e

m arge n . Yo sie mpre h e

sido

la vida fa mili a r. Sol a m e nte

para que no se mataran le escondía sus cochina-

trataba de m antener el equilibrio, un as a otras, aconsej ab a a Martín ,

d

as, le lim os n ea b a p a ra p o d e r vi vi r

e n fo rm a d ece nte . Y a la

h

or a d e la verd ad , el mise rable no confió e n mí. Confió e n

una desertora que se fue a Europa por estupideces.

L RETO -

ANTONIETA -T e fui ste p or tus id eas, p e r o ahora vu e lves por

(AGRESTVA) ¿Estupid eces se ll a m a n todavía?

la pla ta.

42

LoRETO -Usted no me conoce. A.NTONIETA-¡Entonces nadie en el mundo te conoce! ¿Quién te educó? ¿Fue tu madre? ¿Tu padre? ¿Quién fue? LORETO -Usted, tía. Fue usted.

A.NTONIETA -Bueno , gracias

Al fin y a l cabo lo único que hice fue perder mi juventud por ti. ¡Casi nada! Yo te conozco. Sé como eres. AMELIA -( so RI ENDO) Como dicen e n el cine: "Conozco a las de tu cla e, muñeca" (BEBE). A.NTo JETA -Sí. Te conozco, Loreto, la artista. ¡Egoísta de mierda! Lo sacrificas todo para conseguir lo que quieres. Sacrificaste a tu propia madre. LEONTINA -¡Yo estoy bi e n! ANTON !ET -Entre lo s golpes del marido y lo s insultos de la hija, no es raro que esta pobre sea lo que es. ¡Mírala! ¡Mí- ra la! LEONT INA - (ANS IOSA) Sí, mírame, mi linda qu e rida , mírame. LoRETO - (LA MIRA) Yo te qui ero, mam á . Quiero qu e es tés bien. LEO TINA - (LLORA DULCEME TE) ¡Yo sé! ¡Yo sé! AMELIA -Saquen pañuelo las madres presentes. (PAUSA) No hay madres, no hay pañuelos. ANTONIETA - ¡La despreciabas! ¡No podías soportarla! LEONT INA -( SONRÍE) Est ás celosa. ANToN IETA -¡E stúpida y feliz de serlo! Ese va a ser tu epitafio. LEO TINA -Tú no e ntiendes . ANTO IETA-(RI SA HI STÉ RI CA) ¡Yo! ¡Yo no e nti e ndo! ¡Ese que es el m ejor chiste de la temporada! ¡Y tú m e lo dices a mí! ¡Dios mío! ¡Si pudiera reírme fuerte me oirían hasta en Holanda, que es un lugar bastante alejado de mi presu-

a Dios que te dignas reconocerlo.

puesto!

AMELIA -

¿Van a

seguir? Me enferman es tas discusion es por

plata.

LORETO -

¿Qué?

ANTONIETA - ¿Qu é estás dicie ndo ?

43

LEONTI NA -¿Por plata? (SE RÍE) AMELIA -Estás furiosa porque la Loreto se va a quedar con la casa que queríamos nosotras. .ANTO IETA -(DE SCOl CERTADA) ¿Qué casa?

AMELIA -¡Esta , tesoro!

ANTONIETA -¡No sé de qué hablas! AMEUA - ¿Lo di ces en serio? (ANTON IETA SALE CORRJENDO POR LA

PUERTA DELA DERECHA) ¿Adónde vas? ¡No puedes irte sola! ¿No sabes dónde estás? ¡Anto ni eta! (SALE DETRÁS DE ANTONTETA)

ir con e llas. (TocA EL TIM-

BRE) Me pueden necesitar. LORETO - ¿Me tienes miedo? LEONTINA - ¿Cómo te voy a tener miedo? Eres mi hija. (RE- TROCEDE DISIMULADAME ITE H.-\CJA LA PUERT ) LORETO -Por eso mísmo. LEONTINA - (SONRÍE, NERVTOSA) Tú no me h arías nada malo. LORETO -H ablar es malo

LEONTI A - (D ISCULPÁNDOSE) Voy a

Esta donde estamos.

a veces LEO ITJNA - ¡No hablemos, entonces! (SE MIRAN, ~tiRAN EL SUE-

LO. SE MIRAN. SE RÍE. ) ¡Contémonos c hi stes! Tu padre ano- taba los chistes en una libreta para que no se le olvidaran. Una especie de ayuda memoria. Decía que los chistes no se te quedan en la cabeza, a menos que signifiquen algo

para ti. Por ejemplo e l chiste del niúito o ptimista y e l ni- ñito pesimista. En realidad no es exactamente un chiste

para reírse a gritos, pero yo

siempre m e

sea acuerdo de é l.

LoRETO - ¿Se dice Navidad, a hora? Antes se decía Pasc ua .

LEONTINA -Sí, es que yo

trataba de traducírtelo. Bueno,

llegó la Pascua y los dos niúitos dejaron su s zapatos junto

O

No es

Mira, ll egó

la Navidad

a la ven tana

LoRETO -Ab, es un chiste argentino. En Chil e n adi e d eja los zapatos en la ventana. LEO TINA -(SE APARTA, ENOJADA) ¡Estás como la Amelia, ec han- do a perder los chistes, a menos que los diga e lla! ¡Si quie- res cuenta un chiste tú! ¡Cuéntalo! (SE SIENTA)

44

LoRETO -No sé ninguno .

LEONTIN -Entonces, ¿por qu é me echas a perder el

LoRETO -¡No fu e mi inte nción! ge nte que cuenta chistes. Me

LEONT I NA -(D ESOLADA ) No te e nti e ndo. LoRETo -P erdona , ¿qu é estoy di cie ndo ?

¡Ah!

mío?

Será porque no me gusta la

gusta la gente divertida.

Me gusta la gente

No sé si

te lo había

que

la ge nte po sitiva, como

contad o.

Me volví a casar en Holanda.

LEONT INA -¡ ¿C u á nd o?! LORETO -Tr ece aúos

¡No! ¡Doce!

Era un tipo

pero no resultó, tampoco. Nos se paramo s.

LEONT INA -

LüRETO - (SERlA) ¿Por qué LEO TINA - ¿A h ?

LORETO -Tú tampoco m e

LEONT INA -Y o

LORETO - A mí también. LEONTI A- ¿Tú? Tú h ablas de co rrid o,

LORETO - ¿Tú no? LEo TINA - Me aprendo l as frases d e m e mori a. LoRETO -M amá, si yo hubi e ra cre ído qu e e r as tonta de ver- dad, no te h abría dejado sola. Cre ía qu e co mo mi papá te pegaba y mis tías te retaban tú te hacías la tonta, para qu e te dejaran tranquila. Co m o hacer un p erso n aj e. ¿O

no? LEONT INA -

no ?"

¿ P or qué nunca m e cuentas n a da ?

nunca m e cuentas n ada?

c u e ntas n ad a.

A

mí me c u esta .

cuando quieres.

¡¿O no ? ! (RíE)

¡Ese c hi s t e

es es p ec i a l ! "¿ O

(SE RÍ E. SE PONE SE RJ A) ¿Te vas a qu e d ar?

LoRETO -

GABRIEL, APURADO) GABRIEL -P erd ó n , se ñora, m e co nfundí

¿Por qu é me lo preguntas? ¿Por es ta casa? (ENTRA

co mo tocaron e l

timbre y

. las se iiori tas sali e ron

LüRETO -

G -\BRJEL -No

rina. LORETO -¡Apu esto a que están registra ndo! ¡Apuesto!

¿Se fueron?

e h

Están en e l dormito rio de la seño ra Co-

45

Está todo desor-

en-

contraban algo LEONTINA -(SE LEVANTA) Me gustaría ver, a mÍ también. ¿Dón-

de es? GABRlEL -Las acompaño. LORETO -Yo me quedo aquí. LEONTI A-¡Ven! Debe ser entretenido. LoRETO -( sE SIENTA) No me interesa. LEO TINA -A mí siempre me ha fascinado la ropa que usan los demás . Sobre todo los zapatos. M~ impresiona la gente que tiene muchos zapatos. Tuve docenas y docenas cuan- do vivía tu padre. Cuando una tiene muchos zapatos se siente protegida. Tu abuela tenía más de ciento veinte pa- res. Estantes y estantes llenos de zapatos. Me acuerdo de unos de plástico, transparentes. Nunca se los puso, que yo recuerde. No tenía edad para esas gracias, tampoco.

GABRIEL -Eh

Sí. Están mirando la ropa

denado

como la policía estuvo revisando por si

¿Cuántos zapatos tendría esta

esta mujer? ¡Voy y vuelvo!

¡No te vayas! o. ¿Cómo te vas a ir? Esta es tu casa. (A GABRIEL) ¿Dónde están? (GABRlEL HACE UN GESTO HACIA LA PUERTA DE LA DERECHA. LEO NTINA SALE. GABRlEL LA SIGUE. Lo- RETO PERMANECE INMÓVIL UN PAR DE SEGUNDOS. REP ENT INAMENTE SE DOBLA Y LANZA UNA EXCLAMACIÓ N, DESAHOGÁNDOSE DE LA TEN- SIÓN DE LOS REENCUENTROS. SE CALMA. MIRA HACIA LA LICORERA. VA A LA MESA Y SACA U A MÁQUINA FOTOGRÁFICA MÁS PEQUEÑA DE SU BOLSO. GABRJEL ENTRA. SE MIRAN. DA UN PAR DE PASOS HACIA ELLA, SONRlENDO) .

GABRlEL - ¿Puedo pasar? LoRETO -Gracias por no decirle a nadie lo de antenoche. GABRlEL -Nada es gratis.

APAGÓN

46

SEGUNDO ACTO

GAB RI EL Y L ORETO ESTÁN EN EL MISMO LUGAR EN QUE ESTABAN AL TERMINAR EL PRI ME R ACTO.

LORETO - (DEJA LA MÁQU INA FOTOGRÁF ICA SOBRE LA MESA) Tú sa - bes qu e yo no tuve n ada que ver con lo qu e pasó.

GABR IEL -

LORETO - (TOMA FL VASO DE VINO) Yo n o

despe ll ejo. GABRIEL - ¿Cómo? LoRETO -Les qu i to

(SONRÍE) No. No sé.

ge nt e . L a

m a t o

a

l a

la p ie l.

Me g u s ta

ver a la ge nt e s in pi e l

o, por lo me n os, sin ro p a. ¿M e vas h ace r e l show?

GABRIEL- (ABRAZÁ'<DOLA) Si quieres. E n privad o. Es m ás ca ro,

eso sí. LoRETO - (sE APARTA DE ÉL) ¿No pu e d es h a bl a r

d e

o t ra cosa

que no sea d e p lata?

GAHRIEL. -Bu e n o

tod o tie n e qu e ve r co n plata en a lgú n mo-

to . L o qu e p asa es qu e la ge nte qu e ti e n e pla ta sie m -

es muy

m e n

pre se o lvid a d e qu e h ay a lg un os qu e no tie n e n y

d esagrada ble te n er qu e h ab la r d el asun to

d e pués.

LoRETO - ¡Ti e n es tod a la razó n ! Es un d esas tre. Y si un o p aga

te d e n lo que te h an pro-

po r ad e la n tad o puede exigir que

m e tido.

G

LO RETO - Si t e saco un as f o to g r afías te, me imagino.

-\B RI EL -

C l a r o.

n o

m e

las co br a r ás a p ar-

47

G ABRI EL -

lu-

ces, con música, con todo . G ABRI EL -E s t o es t á ce rrad o. LoRETO - o p a r a mí. Yo so y la nu eva du e ñ a. GAB RI EL -¡Pu f! ¡H as t a qu e eso se se p a ya n o voy a es t a r e n ed ad de h acer el show!

LORETO -

GABRIEL -

LoRETO - De l show. Comple to. Co n tod os los d e m ás, con

¿ Qu é tipo d e fotografías ?

Ya se P e r o

sa b e. e ll as

¿qu e n o es d e e ll as?

Las h e re d e ras

U n a h erm a n a es m ás qu e un a

so brina . to d o caso, ¿pu ed o sacarte

LORETO -E se es pro blem a mío. En

o tras fo tos e n p riva d o?

GAB RI EL -

¿ P a r a qu é l as qui eres?

LORETO - Segú n . Para reco rdar un

bue n m o m e nto, si es que

e l m ome nto es realm e nte bu e n o . Para publi carl as en un

lib ro so b re los h o mbres qu e h e co n oc id o, si es qu e te ll e- go a co n oce r. O po rqu e sie mpr e saco fo tog r afí as d e to do l o qu e m e e n c u e ntr o e n e l ca min o . (APAGA LA LUZ . SóLO QL'EDA UNA LUZ - DE LA CALLE- QUE TOMA PARTE DE LA MESA) ¡Pod rías aparecer re tratado en H o landa ! Podría se r tu lan zamie nto com o el chi co sexy 1989. GABRIEL - (SE ACE RCA A ELLA Y LA ACARI CIA) No cre o qu e m e e li-

LUZ .

a. No. No qui e r o f o t os . Y n o t e t e ngo

j an

e l m ás sexy tr es a ñ os seg uid os . (ELLA PREN DE LA

m

ÉL ON RÍ E) E r a br o

Pued o h acer lo qu e quie ra y no me puedes

c u e nte qu e es tuvi s te esa no c h e con la ú l tim a e n ve rlo?, ¿a h ?

LoRETO -Pu ed es d ecírselo a qui en quie ras. Va a ser una la ta ,

pero n o tengo nada que ocul tar. GABRIEL -Ento n ces lo voy a hace r.

LORETO -Ha zlo. Cie rto . Pue d es h ace r lo qu e quie ras qu e qu e d as libre d e culpa, se rá eso .

GABRIEL -

LoRETO - Eras a m a nte d e la se ñ o ra Co rin a, ¿c ie rto? (APAGA LA LUZ) ¿La ma tó mi tío, cua nd o se e nteró? ¿O la mataste

Si es

mied o, ¿ah ?

ec h a r. ¿O qui e r es qu e

e l fi n a d o? ¿Qu e fui s te

¿Qu é culp a?

48

tú ? ( P REN DE LA L z) ¿ O mi tío l a m a t ó y tú m atas t e a mi tí o? (GAB RJ EL SE VA A SENTAR EN UNA DE LAS SI LLAS QUE ESTÁN J UNTO

A LA MESA, RJ E DO) Típi ca ri sa n ervi o sa.

GAB RJ EL - LORETO -

¡Na qu e ve r ! No estoy n er vi oso.

¿H a

estad

o e n la cá rcel, a lg un a vez? (ÉL RiE) ¿Te

h a n violado ? (ÉL RÍE)

ten , con un revólver e n la boca?

por un go lp e? (APAGA LA LUZ ) No c r eas qu e un o ca mbi a

m uch o. U n o pued e sobrevivir y seguir ad ela nte. Lo im- portante es sobrevivir. No te im aginas lo impo rta nte que

punto d e qu e te m a-

¿H as es ta d o

a

¿H as p e rdido un diente

es eso. ( P RENDE LA LUZ, GAB RJ EL SE LEVANTA Y E PASEA FU RJ OSO, MIENTRAS H.ABLA)

G,\BRJEL -

los p acos y va-

mos a aclarar la c u es ti ó n ! LoRETO -Bu e n o, ll a m a. Yo es p e r o a quí . No te

preoc up es, n o

me voy a escapar. (SACA N CIGARRJ LLO Y LO ENC IENDE) G.\ BRJEL - Yo los conozco. ¡Yo te n go a mi gos! Me va n a c r eer a

mí. ¡No se pu ede a nd ar in ve ntá nd o le cosas a la ge nte! ¡Cla-

p o h !

¿Sabís qu e m ás? ¡Er e i últim a! ¡Últim a! ¡

n

! ¡Vam os

a

ll a m ar a

o,

¡Se acabó esta c u es ti ó

m e pued en

u sar co m o e

en mi lugar hab ríai hech o cosas ¿Sacarse la ro p a? ¡¿Qu é imp o rta

saco! (SE SACA LA CASACA Y EMP IEZA A DESABOTONARSE LA CAM ISA)

ro! ¡Tod os cree n que porqu e trab aj o e n esto,

t ropaj o! ¡P e r o n o, se ñ o

r a, n o! ¡Si tú estu vie r a i

qu e yo no he aguan tao! sacarse la ro p a?! ¡Me la

¡H ay gente que se saca much o m ás que eso!

LORETO -

¡Pe ro qu é niñito ta n to nto! Era un a bro m a, un ju e-

go. Es

qu e

te

p o n es difíc il

p a ra sacarm e m ás pl a ta o n o

sé qué

es lo qu e pre te ndes. Nadi e te va a

cree r nad a. ¿No

ves

qu e ya m e n tis te a n te n oc h e? Yo

n o

h e

m e n tid o. Ah o r a

vas

a irte afu e ra y m e vas a esp e ra r jun to a la pu e rta d e tu

pieza y yo voy a ir a

m adre qu e rida, que

e n una posició n muy incóm od a pa ra sus a ñ os

ve rte a pe n as h a ble con mis tías y mi

esa pue rta y su digni-

J U TOA LA PUERTA DE LA

están escu ch a ndo junto a

d a d. (R UIDOS, CARRE RAS Y C CHJ CHEOS

DEREC HA. GAB RI EL RECOGE SU CASACA Y ALE PO R LA IZQ l ERDA)

49

Así qu e se d isfraza ron , como d e costumbre . ¡No sacan

n a d

TON IETA E TRAN RÁP IDAMENTE, VEST IDAS CON TRAJ ES DE FIESTA DE Co RJ A. S oN TRAJ ES EXAGERADOS. NEG RO coN DORADO. M oRADo

CO F CSIA. T LE .

QL'E C0 1 ST ITUVE U 1 A U IDAD E TRE LOS TRES)

a c on esc ond e r se! ¡Ya l as vi ! (AM ELIA, L EONT INA Y AN -

j OYAS ENORMES. T RAJ ES DISPARATADOS PERO

AME LI A - ¡Eres un a f a r sa nt e! L ORETO - ( RJ E DO) ¡ Qu é e l ega nt es! presarl o!

L EO TINA -

AMELIA - ¡Fu e mu y in stru c tivo! U n a co n versac ió n di g n a

recordarse. LoRETO -Y eso que

AMELIA -E stuviste aq uí an te n och e, ¿ah ?

LoRETO - Sie n to qu e vie n es con u na m ala o nd a , ¿sabe ? Ma-

d e

¡ N o h ay p a l a b ras p a r a ex -

¡So n t a n di ve rtid os!, ¿c i er t o? ¡S o n ta n

!

n o la escu ch aro n d esd e el principio.

las vi b rac io n e , l atosas, l as d ejo

Y EL BOLSO)

tía . Y co m o n o es toy p a r a ex pli cac io n es y me voy a (TOJ\IA LA M.ÁQ INA FOTOGRÁF ICA

f otografiar un p oco e l lu ga r . S i m p át icos l os

trajes. o se los saq u e n. Las qui e r o fo togra fi ar as í. (VA A SALIR. A.i\tELIA LA TOI\. IA DEL BRAZO) A.i\!ELIA - ¡Oye! A.,-.:TONIETA - ¡ O te vayas! MELlA - ¿De qué h ab las te co n Martín esa n oc h e? ¿Qu é te

d ijo? ¿Por qu é te hi zo ven ir?

A.,'I TO IET \ - ¿Qu é le p asa b a? ¿Q u é p asa b a? ( L ORETO SE SUE LT.\

Y

SALE)

j j

O

te vayas!! (SE OYE LA RISA DE L ORETO)

L EO NTINA -

¡L o

r eto!

Se f u e.

A.,'iTo JETA - ¡Qu é fre ca! Pero n o irá lejos. Al d o rmi to ri o m ás cercan o co n ese p uto. AMEUA - ¡Te e n can ta la p a la br a puto, te fasc in a! A"\'TO JETA - ¡ o seas re p r imid a! A.i\JELIA - ¡Típi co! U n a vez qu e te ne m os a lgo impo rtante d e

q ue h abla r y te d e di cas a in ul ta rm e. En cambi o a ésta

( 1 DICA A L EO TI A QUE EXAM INA LAS PEL C:AS) nun ca l e di ces nada.

50

ANTO lElA -Bu e no , de acuerdo, h ablemos. ¡Hablemos, pues! LEONTI A-É sta para ti , ésta para AMELIA -¡Te qu edaste con la m ejor!

ANTo IETA -( AAMELIA) ¿Te h as

vue lto loca? ¿Te vas a pon e r a

pelear por la peluca de una muerta? Todo esto, los trajes,

e ra po r los juegos d e antes, los disfraces. Una broma para

la Loreto.

Claro

AMELIA -

¡La bro mita!

¡Nos e mbrom ó a nosotras!

q

ue,

a lo m

ej o r, la

Lo re to n o qui e re qu ed a rs e, fin alm e nte.

A

lo

m ejor

es to la

asqu ea. Es bastante

asqu e roso.

LEONT INA - (QUE SE HA PUESTO LA PEL CA, SE LA ARREGLA ) S e va

a

qu edar, creo yo.

AMELIA -L a fo tografía tad o.

ANTONIETA -N o creas.

AMELIA -D es pu és d e fotog rafia rnos a no so tr as y a nu es tras

campo muy lim i-

d e mo nstruos es un

a

mi gas se va a qu e d a r sin m a te ri a l. La Lore to d e b e se r fe liz

e

n Euro p a. Es

o tro mund o. De be ría vo lve rse, ¿n o crees?

LEO TINA -

Es mi

niñ a.

AMELIA -Si a ntes n o n os m e tía m os co n e ll a, a hora m e no s. N o

quie re co m o n oso tras la qu erem os. No n os n ecesita.

A lo úni co qu e p o d e m os as pi ra r es a te-

n os

Es ta m os vi ej as ya.

n

e r un a bu e n a pi eza e n un a clíni ca,

c u a ndo n os ll egu e la

h

o ra. A te n e r c uida d os y calm a ntes p a ra so p o rtar e l do lor

qu e te ndr á qu e ll ega r

LEONTI A-

ANTO

IETA -

¿Es tás e nfe rm a? ¿Qu é ti e n es?

qu e es tá ll ega n do .

AME LIA -

DE so RE íR ) No es un a e nfe rm e d a d mu y

es pec tac ula r d e n oved osa, pe ro igual m e va a d esp ach ar. ¡Y

no quie ro morirm e e n una sala común ! ¡Le tengo te rror a eso! (T RANQUILA) Qui e ro m o rirm e e n fo rm a privad a.

N o t e p reoc up es, pob rec i ta, d e a l-

gun a m a n e ra nos a rregla re mo s, p e ro te ndrás un a clínica

d e lo m ej o r. ¡Y flor es ! ¡Y te le vis ió n e n c o lores !, ¿ve rd a d , Ant o n ie ta ? (A AMELIA) N o e r es la úni ca qu e ti e n e mi e d o.

(TRATAN DO

L EONT INA - (ANGUST IADA)

51

AM ELIA -Me ANTONlETA - AM ELIA -( SE

tando. L EONTl NA -Nos está matando a las tres . ANTo JETA -¡A mí no! ¡Soy mucho más joven que u s t e d e s!

¡Podría casarme todavía! AMELIA -¡La novia de Frank e nsteín! ANTON IETA -Podría. Si qui s i e r a, podría . (CAMINA HACIA

íen to mal. ¿Y cuál es tu enfermedad? ¿La vejez? VUE LVE VlOLENTAMENTE HACIA ELLA .) Sí. Me está ma-

LA

¿H a n p e n-

sado que en este mismo momento la Loreto está haciendo e l amor con Gabrie l a po cos m e tros d e nu estras n a rices? ¿S e lo im ag inan ? ( MAN OSEÁN DOSE A SÍ MISMA Y .MIMAN DO EL RE-

PUERTA DE LA IZQUIERDA) Por ej e mplo , podría

CHAZO) "¡Ah! ¡Ah! ¡Mi amor ! ¡Mi vid a ! ¡Ah ! ¡Oh ! ¡No!

¡Muéve te para allá! ¡Mmmm ! ¡Ay! ¡Más rá pido! ¡N o ta n rápido ! ¡No m e muerdas la oreja! ¡No, no! ¡Muérde m ela,

no m ás !

¡Sí!

¡ MMMM ! ¡A y¡ (SE TIENDE SO BRE LA MESA CON LAS

PIERNAS AB IERTAS ) ¡Tatatatán !" AMELIA -Tú , d e lo que es tás enferm a, es d e vulga ridad (sE PONE LA PELUCA . P AUSA. L EONT INA AYU DA A AM ELIA A ACO MO- DARSE LA PELUCA . ANTON IETA SE EN DEREZA LENTAMENTE SOB RE LA 1\JESA Y LAS MIRA). ~'ITONIETA-Ah á. ¿Así es que qui e re n h ablar realmente en serio? AJ\,IEL!A -L ógico.

L EONT INA -Y o s i e mpr e h a blo e n se rio. ANTON I ETA - (SE BAJ A DE LA MESA Y VA A BUSCAR SU CARTE RA). D e

ac u erd o . Eso

al te m a. Necesitamo s la casa y la Lo re to no .

es lo qu e va m os a h ace r, e nton ces. Vo lva mos

LEONTI

~\IELIA -L a vam os a te n e r qu e much a cosa po lítica. ANTONIETA -E so ya es tá pasado

AMEu A-Sin contar qu e es tuvo aquí, a nteno ch e .

ANTo

A-P a rece que sí la n ecesita.

ch antaj ear. Estuvo m e tida e n

d e moda .

JETA -Tambié n podríamos ch antaj ear a Gabriel, qu e -

no lo dijo.

52

L EO n A --S i es p or eso yo p odría c h antaj ea d as a u ste d es d os.

AM

L EO T! N - P e ro e s o e s a l g o qu e n o e h ace con l a ge nt e . No

ELIA -Ah , ¿s í ?

e ju to.

M TON IETA -( INC RÉD ULA) ¿No e s QUÉ?

L EONT INA -( TE MBLOROSA ) ¡La ju st i c i a! Lo q u e está bi en y l o qu e e tá ma l. Y yo no voy a p e rm iti -

ANTO

LEONTI A- (RETROCEDE ANTo IET -Tú n o d e b e

j ado de vidrio del tamaño del océano Pacífico. La Loreto

se r una madre d esastrosa , por h a-

la b oca jamás. Ti e nes un t e -

IETA

¿Tú ?

N POCO, INSEGURA) ¡Sí , yo!

rí as a brir

d e

te p o dría ac u sa r a ti

ber engañado miles d e vece a tu marido. ¿No te pegaba cad a vez qu e lo e ngañabas?

M ·IU J .\ - (sE Ri E) ¡Noo! ¡E s tarí a m u e rta! ¡Só l o l e p e gaba c ua n- do la descubría!

ANTo IETA -T odo se redu ce a lo qu e se d ecía e n "Ca li e nte co m o un a p lanch a" .

M IE.LL\ - Uy, yo h ace a ñ os qu e d ese n c hufé la p lan c ha . Lo úni co qu e nos qu ed a es sobrevivir dign am ente .

ANTONIETA -Mir a, lo d e d ig n a m e nte es ecundario. LEONTI A-Si un hombre tie ne bu e n cue rpo es n a tural q ue

Es un d eseo instintivo d e sup e ración d e

e l Co legio:

un a se inqui e te

la es pecie

O sea

ME Ll A -¡E sa se rás L EO NT INA -T o d a l a

Aw:u ,\ -¡ Co mp le ta m e nt e fa lso!

tú! ge nt e es i g u a l.

¡Yo m e pu e do pon e r la rop a

d e esa

soy yo! ·Po rqu e n o m e vas a d e cir qu e has p e nsad o p o r un momento q ue tengo algo en común con e a mujerzuela!