P. 1
Trabajo Final Del Virus Herpes Simple

Trabajo Final Del Virus Herpes Simple

5.0

|Views: 5.559|Likes:
Publicado pormrsoma

More info:

Published by: mrsoma on Feb 01, 2010
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOC, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

07/04/2015

pdf

text

original

Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco

Casiano Mulia Carlos Alberto Figueroa Padilla María Zamanta García Díaz Ana Rocío García Ponce Karen Negrete Ramírez Mariana Villa O’Dogherty Andrés

Modulo: Procesos Celulares Fundamentales

Trabajo de investigación: Virus del Herpes Simple Tipo I

México, D.F, 6 de Abril del 2009

Índice

Introducción

Marco teórico

Conclusiones

Glosario

Bibliografías

Introducción
El en el presente trabajo de investigación abordaremos los aspectos más relevantes sobre la enfermedad del herpes simple tipo 1 (VHS-1); enfocándonos particularmente a las complicaciones que dicha enfermedad puede ocasionar en el Sistema Nervioso Central, tomando como ejemplo a la encefalitis herpética. Como una breve introducción cabe mencionar las características más sobresalientes de la enfermedad: El VHS-1 es uno de los virus mejor conocidos, lo que se debe a la frecuencia con que produce infecciones y a su proclividad para originar ulceras recurrentes de piel y mucosas. El herpes simple persiste en estado latente y reactiva para producir excreción viral, enfermedad o ambas cosas. El espectro clínico de las infecciones por los VHS es amplio, estando implicados en lesiones mucocutáneas locales o generalidades, infección genital, infección ocular, infección congénita y neonatal, afectación neurológica (encefalitis) e infección visceral. La primoinfección herpética puede ser asintomática, pero también producir lesiones cutáneas en forma de exantema veliculoso (infección perioral, perigenital, neonatal). Ocasionalmente produce complicaciones neurológicas y viscerales en especial en pacientes inmunocomprometidos.

Oraciones Tópicas
• El propósito de esta investigación es conocer los tratamientos control del Herpes Simple tipo 1. • El propósito de esta investigación es conocer la patología del Herpes Virus Simple tipo 1. • El propósito de esta investigación es conocer las afecciones que ocasiona el Herpes Virus Simple tipo 1, en el cuerpo humano. para el

Hipótesis

El Herpes Simple tipo 1 afecta posteriormente a las células nerviosas.

inicialmente a células epiteliales y

El Herpes Simple tipo 1 causa complicaciones en el Sistema Nervioso Central, ocasionando enfermedades mortales.

Estructura y composición de los Herpes virus

Los herpes virus son virus grandes. Los distintos miembros del grupo comparten detalles estructurales y son indistinguibles mediante microscopio electrónico. Todos los herpes virus tienen un núcleo de DNA de doble cadena, en forma de toroide, rodeado por una cubierta proteínica que exhibe simetría icosaedrica y tiene 163 capsomeros. El nucleocapside está rodeado por una envoltura que se deriva de la membrana nuclear de la célula infectada y contiene picos de glucoproteina viral de unos 8 nm de largo. Los virus herpes codifican diversas glucoproteinas implicadas en la adhesión y la fusión víricas, y la elusión del control inmunitario. Una estructura amorfa, algunas veces asimétrica, entre la capside y la envoltura se designa como el tegumento, el cual contiene proteínas y enzimas víricas que ayudan a iniciar la replicación. La forma envuelta mide de 150 a 200 nm; el virion “puro”, mide 100 nm. El genoma de DNA de doble cadena (124 a 235 kpb) es lineal, una característica sorprendente del DNA del herpes virus es su disposición de secuencia. Los genomas del Herpes virus poseen secuencias repetidas terminales e internas. Algunos miembros, como los virus de herpes simple experimentan transposiciones genómicas que dan lugar a “isómeros” genómicos distintos. La composición base del DNA de herpes virus varia de 31 a 75% (G+C). Hay poca homología de DNA entre diferentes herpes virus excepto para herpes simples tipo 1 y 2, que muestran 50% de homología de secuencia, y los herpes virus humanos 6 y 7, que presentan homología de secuencia limitada (30 a 50%). El tratamiento con endonucleasas de restricción produce patrones de segumentacion con características distintas para herpes virus e incluso para cepas diferentes de cada tipo. Esta “huella” de las cepas permite el seguimiento epidemiológico de una determinada cepa.

El genoma de herpes virus codifica por lo menos 100 proteínas distintas. De estas, más de 35 polipeptidos tienen relación con la estructura de la partícula de virus, algunos son parte de la envoltura viral. Los herpes virus codifican una disposición de enzimas especificas para el virus, que participan en el metabolismo de ácidos nucleicos, síntesis de DNA y regulación de proteínas (DNA polimerasa, cinasa de timidina, y proteína cinasa).

Clasificación

Los Alphaherpesvirinae incluyen los virus del herpes simple 1 y 2, el virus

de varicela zoster y el virus del herpes B simiano. Estos microorganismos son virus citoliticos que crecen con rapidez y dan lugar a infecciones latentes en las neuronas.

Los Betaherpesvirinae comprenden el citomegalovirus y los virus del herpes

humano 6 y 7. Estos microorganismos crecen con lentitud como virus no citoliticos y ocasionan infecciones latentes en diversas células.

Los Gammaherpesvirinae incluyen el virus Epstain-Barr y el virus del herpes

humano. El primero no solo causa infecciones activas en células del epitelio faríngeo escamoso, sino también infecciones linfoproliferativas persistentes en las células B. El virus del herpes humano infecta las células del endotelio y se relaciona con sarcoma de Kaposi y linfoma no-Hodking en sujetos con síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA).

Subfamilia Alfaherpesvirinae Virus herpes humano 1 Virus herpes humano 2

Virus Herpes tipo 1. Herpes tipo 2

Principal celula diana simple Celulas mucoepiteliales simple Células mucoepiteliales

Zona de Formas Latencia contagio Neurona|| Contacto directo Neurona

de

Virus zoster Gammaherpesvirina e Virus Barr

varicela Epstein-

Virus herpes humano Virus 8 relacionado con sarcoma de Kaposi Betaherpesvirinae Citomegalovirus Virus herpes humano 5

Virus herpes humano Virus herpes 6 linfotropo

Contacto directo (enfermedad de transmisión sexual) Células Neurona Respiratoria y mucoepiteliales contacto directo Linfoncitos B y Linfocitos B Saliva células (enfermedad epiteliales del beso) Linfocitos y Linfocito B Contacto otras células directo (sexual), saliva Monocitos, Monocitos y Contacto linfocitos y linfocitos directo, células transfusiones, epiteliales trasplantes de tejidos y congénita Linfocito T Linfocito T Respiratoria y contacto Linfocito T

Virus herpes humano Virus herpes Linfocitos T 7 humanos 7

Replicación del herpesvirus

El virus entra a la célula por fusión con la membrana celular después de unirse a receptores celulares específicos por medio de glicoproteínas de envoltura. Varios herpes virus se unen a los glucosaminoglucanos de la superficie celular, sobre todo el sulfato de Heparan. La adhesión del virus también está relacionada con la unión a uno de varios correceptores (por ejemplo, miembros de la súper familia de inmunoglobinas). Después de la fusión, la capside es transportada por el citoplasma a un poro nuclear; se presenta la perdida de la cubierta y el DNA se integra al núcleo. El DNA viral forma de inmediato un círculo al liberarse de la capside. La expresión de genoma viral está regulada de forma estricta y ordenada de manera secuencial en una frecuencia de cascada. VP 16, una proteína de tegumento, forma complejos con varias proteínas celulares y activa la expresión génica viral inicial. Se expresan los genes inmediatos, produciendo proteínas alfa. Estas proteínas permiten la expresión del conjunto inicial de genes, que se traducen en proteínas. Comienza la replicación de DNA viral, y se producen las transcripciones tardías que dan lugar a las proteínas. Se sintetizan más de 50 proteínas diferentes en las células infectadas con herpesvirus. Muchas proteínas son enzimas de proteínas de enlace a DNA; la mayor parte de las proteínas son componentes estructurales.

El DNA viral se transcribe por el ciclo de replicación mediante polimerasa II del RNA celular pero con participación de factores virales. El DNA viral se sintetiza mediante un mecanismo de círculo giratorio. Los herpesvirus difieren de otros virus de DNA nuclear en que codifican una gran cantidad de enzimas que participan en la síntesis de DNA. ( Estas enzimas son buenos blancos para fármacos antivirales) el DNA viral recién sintetizado se empaqueta en nucleocapsides vacios preformados en el núcleo de la célula.

La maduración ocurre por gemación de los nucleocapsides a través de la membrana nuclear interna modificada. Luego, el movimiento vesicular transporta las partículas de virus envueltas a la superficie de la célula.

La duración del ciclo de replicación varía desde unas 18 horas para el virus de herpes simple a más de 70 horas para el citomegalovirus. Las células infectadas con herpes virus variablemente viven. La síntesis macromolecular del huésped se desactiva al inicio de la infección; la síntesis del DNA celular normal y proteínas prácticamente se detiene cuando comienza l replicación viral.

Virus del herpes simple

El VHS fue el primer virus herpes humano identificado. El nombre de herpes se deriva de una palabra griega que significa reptar. La denominación calenturas ya se citaba en la antigüedad, estableciéndose su etiología vírica en 1919.

Los dos tipos de virus herpes simple, VHS -1 y VHS-2, comparten un gran número de características, como la inmunología de ADN, ciertos determinantes antigénicos, el tropismo tisular y los síntomas de enfermedad. De todos modos, aun se pueden distinguir algunas diferencias leves aunque significativas, en estos rasgos.

Las especificidades de sustrato de estas enzimas y la polimerasa de ADN difieren significativamente de sus análogos celulares y, por tanto, constituye unos objetivos potenciales adecuados para la quimioterapia antivírica.

El VHS codifica al menos 10 glucoproteínas que actúan como proteínas de adhesión vírica (gB, gC, gD, gH), proteínas de fusión (gB) proteínas estructurales, proteínas de evasión inmunitaria (gC, gE, gI) y otras funciones.

Replicación

El VHS puede afectar a la mayoría de tipos de células humanas e incluso de otras especies. El virus provoca infecciones líticas en los fibroblastos de las células epiteliales, así como infecciones latentes en las neuronas, el VHS-1 se une de manera rápida y eficaz a las células a través de la interacción inicial con heparan sulfato, un proteoglicano presente en el exterior de diversos tipos celulares y posteriormente interrelaciona con mayor intensidad con proteínas receptoras localizadas en la superficie celular. La penetración al interior de la célula precisa la interacción con nectina-1, una molécula de adhesión intercelular que pertenece a la familia de proteínas inmunoglobulinas y es semejante al receptor del polio virus. La nectina-1, se encuentra en la mayor parte de las células y neuronas. El VHS penetra en la célula anfitriona mediante la fusión de su envoltura con la membrana celular. Tras la fusión el virion libera su capside al citoplasma junto a una proteína que favorece el comienzo de la transcripción genética vírica, una proteincinasa codificada por el virus, y proteínas citotóxicas. La capside se acopla a un poro nuclear y libera el genoma en el núcleo.

Entre los productos genéticos precoces inmediatos figuran las proteínas de unión al ADN que estimulan la síntesis de esta molécula y la transcripción de los genes víricos precoces. Durante una infección latente de neuronas, la única región del genoma que se debe transcribir generan los transcriptos asociados a la latencia (TAL), pero estos ARN no se traducen en proteínas.

Entre las proteínas precoces se encuentra una polimerasa de ADN dependiente y una timidina cinasa. Como proteínas catalíticas se necesita un número relativamente bajo de copias de estas enzimas para estimular la replicación. Otras proteínas precoces inhiben la producción e inician la degradación del ARNm y del ADN celulares. La expresión de los genes precoces y tardíos comporta la destrucción celular.

El genoma comienza a replicarse en cuanto sea sintetizada la polimerasa. Inicialmente se elaboran concatameros genómicos circulares unidos por sus extremos. En una base posterior de la infección el ADN se replica mediante un mecanismo de círculo rodante para producir una cadena lineal de genomas, los cuales se podrían comparar con un rollo de papel higiénico. Los concatameros se separan para formar genomas individuales a medida que se introduce el ADN en las procapsides.

La replicación del genoma desencadena la transcripción de los genes tardíos que codifican las proteínas estructurales y de otro tipo. Las proteínas de la capside se transportan hacia el núcleo, en donde se introducen procapsides vacías y se rellenan con ADN. Las capsides que contienen ADN se asocian a fragmentos de la membrana nuclear alteradas por las proteínas víricas y posteriormente abandonan el retículo endoplasmico para pasar el citoplasma. Las glucoproteinas víricas se sintetizan y procesan de manera semejante a las glucoproteinas celulares. Las proteínas del tegumento se asocian a la capside vírica en el citoplasma y en una fase posterior la capside atraviesa por gemación el aparato de Golgi con el fin de adquirir su envoltura dotada de glucoproteinas. El virus se libera por exocitosis o lisis celular. De igual modo, los virus se pueden seminar de una célula a otra a través de los puentes intracelulares, los cuales permiten que eluda su detección por la respuesta humoral. La formación de sincitios inducida por el virus también participa en la diseminación de la infección.

La infección por el VHS puede dar lugar a la replicación del patógeno o bien al establecimiento de una infección latente dependiendo de la identidad de los genes víricos transcritos por la neurona. La transcripción del los TAL, pero no de ningún otro gen vírico, da lugar a un estado de latencia. La replicación vírica se desarrolla cuando la célula es capaz de transcribir los genes precoces inmediatos del virus. El VHS codifica una timidina cinasa que facilita la replicación en las células que no se dividen como las neuronas. Igualmente, este virus codifica una proteína ICP 34.5, que facilita su proliferación en las

neuronas al desactivar un mecanismo de inhibición celular de la síntesis proteica activada como respuesta a la infección.

Patogenia e Inmunidad

El virus herpes simple tipo 1 inicialmente infecta las células mucoepiteliales y se replica en ellas, produce enfermedad en el lugar de la infección y posteriormente establece una infección latente en las neuronas que la inervan. El VHS-1 acostumbra a provocar infecciones por encima de la cintura. El VHS puede provocar infecciones líticas en la mayoría de las células, infecciones persistentes en linfocitos y macrófagos e infecciones latentes en las neuronas. Generalmente, la inhibición de la síntesis macromolecular celular que induce el virus provoca citolisis, la degradación del ADN de la célula anfitriona, permeabilidad de la membrana, destrucción del citoesqueleto y senescencia de la célula. Además, se producen cambios en la estructura nuclear y marginación de la cromatina, y se forman cuerpos de inclusión intranucleares acidofilos de Cowdry de tipo A. Muchas cepas de VHS también inician la formación de sincitios. En los cultivos tisulares, el VHS destruye rápidamente las células. La infección por el virus VHS se inicia a través de las membranas mucosas o de roturas de la piel. El virus se multiplica en las células de la base de la lesión, e infecta las neuronas que las inerva, desplazándose por transporte retrogrado hasta el ganglio (los ganglios trigéminos en el caso del VHS bucal). Después el virus volverá al punto inicial de infección y puede ser inaparente o bien provocar lesiones vesiculares. El líquido vesicular contiene virones infectantes. La lesión de los tejidos está provocado por una combinación de patología vírica e inmunopatologia. Generalmente la lesión se cura sin producir ninguna cicatriz.

Los mecanismos innatos de protección, como el interferon y los linfocitos naturales, pueden bastar para limitar la progresión de la infección. La respuesta asociada a linfocitos T cooperadores de tipo 1 (TH1) y la respuesta citotóxica provocada por los linfocitos T citotóxicos son necesarias para destruir las células infectadas y curar una enfermedad en curso. Los efectos inmunopatologicos de las respuestas celulares e inflamatorias también son una de las causas principales de los síntomas. Los anticuerpos dirigidos frente a las glicoproteínas del virus neutralizan las partículas víricas extracelulares, lo que limita su diseminación pero es insuficiente para eliminar la infección. En ausencia de una inmunidad funcional mediada por células, la infección por VHS es más grave y puede extenderse hasta órganos vitales y el cerebro. El virus VHS posee diversos mecanismos para eludir las respuestas protectoras del organismo anfitrión. Bloquea la inhibición inducida por el interferon de la síntesis proteica vírica y codifica una proteína que rellena el trasportador asociado al canal de procesamiento (TAP), de modo que impide el paso de péptidos al retículo endoplasmatico (RE) para inhibir su asociación a las moléculas del complejo principal de histocompatibilidad de tipo 1 (CPH 1) y evita el reconocimiento de las células infectadas por los linfocitos T CD8. El virus puede eludir la neutralización y la eliminación humoral por medio de su diseminación directa de una célula a otra, así como al esconderse durante la infección latente en una neurona. Por otra parte, el virón y las células infectadas por el virus expresan receptores de anticuerpos (Fc) y del complemento que debilitan las defensas humorales.

En las neuronas se produce una infección latente que no provoca lesiones detectables. Existen diversos estímulos capaces de activar una recurrencia. Estos estímulos desencadenan la replicación vírica en una célula nerviosa individual del interior del haz y permite el desplazamiento retrogrado del virus a lo largo del nervio para causar lesiones que aparecen en el mismo dermatoma y localización en cada ocasión. El estrés desencadena la reactivación al estimular la replicación del virus en el nervio, deprimir temporalmente la inmunidad celular, o mediante ambos procesos a la vez. El virus se puede reactivar a pesar de la presencia de anticuerpos. Sin embargo, las infecciones recurrentes suelen ser menos graves, mas localizadas y de menor duración que los episodios primarios debido a la naturaleza de la diseminación la existencia de las respuestas inmunitarias de memoria.

Epidemiología

Puesto que el VHS puede alcanzar un estado de latencia, con posibilidad de recurrencia asintomática, el individuo infectado es una fuente de contagio durante toda la vida. Como cualquier otro virus encapsulado, el VHS se trasmite a través de secreciones y por contacto intimo. El virus es muy lábil y se inactiva con facilidad con la desecación, de los detergentes y de las condiciones imperantes en el tubo digestivo. A pesar de que el VHS puede infectar las células animales, la infección por VHS es una enfermedad exclusivamente humana. El VHS se trasmite a través del líquido de las vesículas, de la saliva y las secreciones vaginales. El lugar de la infección y, por tanto, de la enfermedad se ve determinada fundamentalmente por el tipo de combinación de membranas mucosas. Ambos tipos de VHS pueden provocar lesiones bucales y genitales.

El VHS-1 acostumbra a contagiarse por contacto bucal (besos) o al compartir vasos, cepillos de dientes u otros objetos contaminados con saliva. La infección por el VHS-1 de los dedos o el organismo puede ser el resultado del contacto de la boca con la piel, y el virus penetra atreves de una grieta en esta. La auto inoculación puede originar una infección oculta. La infección por el VHS-1 es frecuente. Más del 90% de los individuos que viven en regiones subdesarrolladas tienen anticuerpos frente al VHS-1 a la edad de 2 años. Este fenómeno puede ser consecuencia del asentamiento o de una higiene deficiente.

Síntomas del Herpes Labial
Los primeros síntomas de este tipo de herpes se manifiestan una o dos semanas (máximo tres) luego del contacto con la persona infectada, comúnmente, las lesiones de herpes labial permanecen a lo largo de siete o diez días y luego comienzan a desaparecer. El virus puede estar latente en las células nerviosas y luego recurrir en el sitio original o cerca del mismo. Esta recurrencia es normalmente muy leve y puede ser desencadenada por períodos menstruales, exposición al sol, enfermedades con fiebre, estrés u otras causas. Cuando se está afectado con herpes labial es fácil de darse cuenta debido a la cantidad inconfundible de síntomas que se presentan: sensación de quemazón, aumento de la sensibilidad en el área afectada u hormigueo, etc. estas sensaciones se presentan unos dos días antes de la aparición de las lesiones físicas. Cuando hablamos de cómo este herpes afecta al cuerpo, en especial a la zona bucal podemos decir que se podrán divisar lesiones en la piel o erupciones alrededor de los labios, boca y encías, ampollas (vesículas) pequeñas que en su mayoría contienen un líquido amarillento, ampollas enrojecidas (levantadas y dolorosas en cierta área de la piel), cuando estas Foto herpes simple

vesículas se forman se rompen y luego se drenan. También es factible que se formen costras amarillas que al caer se pueda ver el aspecto rosado de la piel lo que indica que se está cicatrizando y como último síntoma se puede presentar fiebre.

Diagnostico de los virus Herpes Simplex

El diagnóstico virológico se puede realizar de varias formas dependiendo en cada ocasión de que haya o no vesículas, de las características del huésped (edad, inmunoprosucesión, etc.) y del momento en que se realice la toma de la muestra. Atendiendo a los criterios anteriores, la estrategia diagnóstica será: 1.- En los casos donde haya lesión vesiculosa la técnica de elección es el diagnóstico directo a partir de improntas tomadas de la lesión. Los portaobjetos con las improntas se fijan en acetona fría durante 15 minutos y se tiñen después con anticuerpos monoclonales marcados, habitualmente con fluoresceína. La eficacia diagnóstica de esta técnica está en relación con el estado de lesión, variando desde el 100% en el caso de vesículas a un 25% cuando las improntas se realizan a partir de las costras. El diagnóstico puede obtenerse en 30 minutos. Igualmente debe realizarse una toma de la lesión para cultivo de virus, utilizando para ello una torunda previamente humedecida en el medio de transporte de virus (solución tamponada con rojo fenol, antibióticos y una fuente proteica, como albúmina). Lo más conveniente es inocular la muestra inmediatamente, pero si no es posible, se puede almacenar a 4ºC no más de 48 horas. Los cultivos rápidos (Shell vial) están indicados también para el diagnóstico precoz de la infección por VHS-1 y 2. Se realizan inoculando 200-300 µl de la muestra de la vesícula por centrifugación (700 X g, 45 min) sobre una monocapa de células susceptibles

(MCR-5, VERO o BGM) previamente crecidas sobre un cubreobjetos circular. Después de retirar la muestra y añadir 1 ml de medio de mantenimiento, se incuban a 37ºC durante 2448 horas. Posteriormente se tiñen los cubreobjetos con anticuerpos monoclonales frente a VHS-1. Marcados con fluoresceína y se observan al microscopio.

Los cultivos convencionales son necesarios para aislar las cepas y realizar ensayos de sensibilidad, que están indicados fundamentalmente en pacientes inmunodeprimidos. La inoculación de los cultivos convencionales se realiza por absorción de la muestra a la monocapa celular durante una hora a 37ºC (también se puede realizar por centrifugación). Se retira la muestra y se añade medio de mantenimiento. Los tubos se incuban a 37ºC y atmósfera de 5% de CO2 durante 14 días. Estos tubos se observan periódicamente para visualizar el efecto citopático característico de VHS. La identificación final se realiza con los anticuerpos monoclonales de tipaje por la técnica de IF directa anteriormente descrita, sobre las células de la monocapa desprendidas, lavadas y fijadas con acetona fría. 2.- Cuando no existen lesiones vesiculosas externas hay que distinguir, a su vez, cuatro circunstancias: 2.a) Procesos clínicos donde se produce excreción viral: faringitis, uretritis, cervicitis y neumonías (inmunodeprimidos). La detección del virus debe realizarse mediante cultivo rápido o convencional, siendo este último el método más sensible. Las muestras de elección son los exudados de la zona afectada (faringe, uretra, endocervix y lavados broncoalveolares en las neumonías). En algunos casos, como por ejemplo en los exudados faríngeos, el aislamiento ha descrito excreción del virus en un 2% de individuos asintomáticos. En los lavados broncoalveolares, su implicación como agente etiológico va ligada a la ausencia de otros patógenos. 2.b) Queratitis, esofagitis, proctitis. Las muestras de elección en estos casos son los raspados cornéales o biopsias respectivas. En estos casos el diagnóstico se hace mediante IF sobre las improntas de las biopsias, cultivo (rápido y convencional), cocultivo y PCR. La PCR está indicada sólo cuando los cultivos son raspados y es fundamentalmente útil en los

raspados cornéales, donde el rendimiento del cultivo es menor. Además, se puede utilizar la secreción lagrimal del ojo afectado como muestra para el diagnóstico por PCR. Para el cocultivo se ponen en contacto 15x104células con el triturado de la biopsia en 1,5 ml de medio de mantenimiento, suplementado con 5% de suero bovino fetal. A las 24 horas y una vez formada la monocapa, se cambia el medio y se incuba a 37ºC y atmósfera de 5% de CO2 durante 14 días observándolo periódicamente para visualizar el efecto citopático. 2.c) Encefalitis: debido a la eficacia y ausencia de reacciones adversas del tratamiento con aciclovir, no suele practicarse biopsia cerebral para el diagnóstico etiológico. Hoy día, la PCR realizada a partir del líquido cefalorraquídeo (LCR), técnica mucho menos agresiva, se ha convertido en la alternativa diagnóstica de elección. Suele utilizarse una técnica de doble PCR (nested) o, alternativamente, una PCR simple seguida de hibridación con sonda específica radiactiva o biotinada. La PCR múltiple, en la que se utiliza una mezcla de iniciadores de los diferentes herpesvirus, que posteriormente se identifican con unos segundos cebadores específicos para cada uno de ellos. Es una técnica que ha sido desarrollada recientemente y con resultados prometedores. 2.d) Procesos con clínicos que van acompañados de viremia (herpes neonatal, herpes generalizados y viscerales en inmunodeprimidos), en ausencia de lesiones cutáneas. En estos casos se puede detectar antígeno viral por IF directa o aislar el virus mediante cultivos a partir de leucocitos de sangre periférica. Para la IF directa, con objeto de evitar la contaminación con eritrocitos, la muestra se trata con NH4CI frío (5 minutos a -20º), antes de ponerla en el portaobjetos. Diagnostico Serológico Su utilidad se circunscribe al diagnóstico de primoinfecciones y en estudios epidemiológicos. En las enfermedades del sistema nervioso central también se utilizan los índices de anticuerpos IgG totales y específicos LCR/suero, junto con el índice de albúmina

(indicativo de barrera hematoencefálica intacta o alterada) para demostrar producción intratecal de anticuerpos específicos.

La Respuesta Serológica en el Diagnostico de la infección por los VHS Ante la sospecha de infección por los VHS, es muy importante que el laboratorio tenga claros los objetivos que persigue, adecuando las diferentes técnicas diagnósticas disponibles a las diferentes situaciones clínicas con las que se enfrente. Esta claridad de objetivos es fundamental para luego interpretar correctamente los resultados obtenidos según cada situación concreta. El diagnóstico indirecto serológico, basado en la determinación de los anticuerpos específicos frente a los VHS, no resulta en general de tanta utilidad como el diagnóstico directo basado en el aislamiento del virus o en la aplicación de metodología molecular. Aun partiendo de esta premisa, no debemos olvidar que, debido al amplio espectro de infecciones por los VHS, vamos a encontrarnos ante casos en los que resulte necesario recurrir a la detección de anticuerpos específicos de cada tipo de virus, principalmente en el suero o en el líquido cefalorraquídeo (LCR) del paciente. Esto ocurre sobre todo cuando el aislamiento del virus no resulte posible, en situaciones de negatividad del diagnóstico directo o en aquellos casos (v.g. encefalitis) en los que la toma de una muestra adecuada suponga un riesgo no justificable. En estos casos el diagnóstico serológico aparece como una alternativa a utilizar o, incluso en ocasiones, el único modo de establecer la infección. La investigación de los anticuerpos anti-VHS se realiza básicamente a partir del suero del paciente aunque, en ocasiones, se pueden detectar de diversos líquidos biológicos, entre los que destaca el LCR en los casos de afectación neurológica. Es importante señalar, para poder detectar una hipotética seroconversión, la necesidad de obtener dos muestras de suero, al inicio de los síntomas y a los 15-21 días siguientes. La ausencia de anticuerpos indica que el individuo no ha sido infectado por los VHS. Tras la infección primaria se produce un incremento rápido de los anticuerpos IgM,

seguido posteriormente de un incremento de los IgG. Los de clase IgM, aunque pueden desaparecer al cabo de 3-6 meses, presentan perfiles muy variados para cada individuo, pudiendo su persistencia indicar que la replicación viral continúa. En las infecciones recurrentes pueden persistir o reaparecer los anticuerpos IgM, lo que ocurre también tras las infecciones secundarias herpéticas graves como la encefalitis, aunque su negatividad no excluye el diagnóstico. Las IgG persistirán elevadas prácticamente de por vida, por lo que su detección no podrá utilizarse como signo de infección activa. Tan sólo implican que el individuo ha sido infectado por el VHS-1, VHS-2 o ambos. También suponen que es portador del VHS en los ganglios sensitivos y que el virus puede reactivarse intermitentemente. Para documentar el estado inmunitario de un individuo frente a los VHS se han descrito numerosos métodos serológicos, entre los que los más eficaces y disponibles comercialmente se basan en técnicas de EIA. Sin embargo, la elevada reactividad cruzada entre el VHS-1 y el VHS-2 cuando se utilizan antígenos crudos hará imposible diferenciar entre una infección pasada por uno u otro virus. La necesidad de solucionar este problema desde el punto de vista del manejo práctico en las diferentes situaciones clínicas ha hecho que, en los últimos años, se hayan desarrollado métodos basados en antígenos específicos de tipo. Ambos virus poseen aproximadamente un 83% de homología en su secuencia nucleotídica, lo que se traduce en una marcada reactividad serológica cruzada. El descubrimiento en los años 80 de la glucoproteína G (gG), con diferencias en la antigenicidad según el tipo de virus, permitió, en cierto modo, la resolución del problema, facilitando el desarrollo de pruebas específicas de tipo dirigidas a la detección de anticuerpos IgG e IgM. Técnicas disponibles en el diagnostico serológico de los VHS. La necesidad de identificar los dos tipos de VHS ha justificado el desarrollo de métodos serológicos, en particular de enzimoinmunoensayo, con el objetivo principal de diferenciar los anticuerpos específicos de cada tipo. Sin embargo, en la actualidad existen todavía pruebas disponibles comercialmente que utilizan antígenos comunes y cuyo interés diagnóstico es, lógicamente, muy limitado. Esto se traduce en la dificultad de interpretar los resultados serológicos. La ineficacia de los métodos de ELISA basados en un antígeno crudo obtenido tras el lisado de las células infectadas es una consecuencia de la elevada

concentración de antígenos comunes de ambos VHS. Los ensayos para desarrollar pruebas basadas en antígenos específicos de tipo se han centrado ante todo en las glucoproteínas de la envoltura, como la gG, que se comportan como buenos inmunógenos, además de tener importantes funciones biológicas. Aunque se han utilizado numerosas técnicas en el estudio serológico de la infección por los VHS, la fijación de complemento, de utilidad hasta épocas recientes, la IFI y actualmente las técnicas de EIA, o de inmunotransferencia son las más comunes. La fijación de complemento con un antígeno soluble de VHS ha ido perdiendo protagonismo, debido a su moderada sensibilidad y a su incapacidad para diferenciar entre los tipos de virus y de inmunoglobulinas. Las técnicas de ELISA son las más utilizadas actualmente, al estar además disponibles comercialmente. Permiten la detección de anticuerpos IgG o IgM y la diferenciación, no sin problemas, entre los dos tipos. La comercialización de este tipo de pruebas ha ampliado su disponibilidad a muchos laboratorios. Actualmente deben incluirse como las técnicas de elección para el estudio serológico de los VHS. La técnica de inmunotransferencia o western-blot (WB), aunque descrita hace más de diez años, se utiliza en la diferenciación de los dos tipos de VHS como método de referencia, con los problemas ya conocidos de coste, tiempo y laboriosidad. Es una técnica sensible y específica que permite detectar anticuerpos IgG en suero y LCR en donde se estudia la reactividad frente a las proteínas específicas del virus, por lo que resulta de utilidad en el diagnóstico de la encefalitis y en los estudios de diferenciación entre ambos tipos de virus. Aunque se considera en la actualidad como el patrón de referencia para el diagnóstico diferencial de los dos VHS, su complejidad técnica y la demora en su realización la inhabilitan como prueba de cribado. Una alternativa comercial que podría aplicarse en algunos laboratorios es el immunoblotting en tiras (RIBA), válido para casos concretos, aunque no utilizable para estudios amplios de seroprevalencia. En resumen, las pruebas basadas en antígenos específicos de VHS-1 y VHS-2 disponibles comercialmente en la actualidad se basan en: a) Pruebas de EIA que utilizan como antígeno la glucoproteína gG. Se han desarrollado diversos métodos comerciales para la determinación de anticuerpos

específicos de tipo, según utilicen como antígeno la glucoproteína G del VHS-2 (gG-2) o del VHS-1 (gG-1). La diferencia entre los diversos sistemas existentes en el mercado se basan principalmente en el modo de obtención del antígeno para recubrir la placa. Su utilidad se comenta al analizar algunos estudios realizados recientemente. b) Técnica de immunoblotting en tira o RIBA que incluye bandas tipo común de proteína recombinante D (gD), un péptido dominante específico del VHS1 (gB-1 o gG-1) y un antígeno recombinante (gG-2) específico del VHS-2. Es útil para la detección precoz de la respuesta serológica y la diferenciación entre infección por VHS-1, VHS-2 o por ambos. Su aplicación está restringida al análisis de casos concretos, no siendo recomendable en estudios de seroprevalencia. INDICACIONES E INTERPRETACIÓN DE LA SEROLOGÍA DE LOS VHS Aunque en la mayor parte de las ocasiones el diagnóstico de las infecciones por los VHS es clínico, existen situaciones que justifican el estudio microbiológico. Sería, por ejemplo, el caso del herpes neonatal, el diagnóstico etiológico de la encefalitis, las infecciones generalizadas en individuos inmunodeprimidos, en ocasiones con formas de presentación clínica poco habitual, y el diagnóstico etiológico del herpes genital en el contexto del diagnóstico diferencial de los agentes causales de úlceras genitales. Un resultado serológico (detección de IgG) negativo indicará la ausencia de un contacto previo con el VHS o la falta de una respuesta inmunitaria debida a alteraciones en su sistema inmune, o porque la infección está en su fase inicial. La presencia de anticuerpos totales, por el contrario, será evidencia de una infección herpética en fecha no precisada. La ausencia de seroconversión, o una prueba de IgM negativa indicará una infección previa no activa en el momento del estudio. La presencia de IgM será reflejo de una infección en evolución, aunque no siempre será sinónimo de infección primaria, ya que es posible detectar este tipo de anticuerpos en algunas recurrencias. Así, la detección de IgM no parece mejorar la especificidad del diagnóstico serológico en los pacientes con signos clínicos de infección por VHS, y no debe utilizarse esta prueba para diferenciar la infección primaria de las reactivaciones. Tampoco la cuantificación del título de anticuerpos IgG es útil para este propósito, puesto que las recurrencias no siempre se acompañan de una

elevación del título y, por el contrario, éste puede aumentar en ausencia de reactivación viral. En resumen, los métodos serológicos no deberían ser utilizados como norma general para el diagnóstico de las infecciones recurrentes por los VHS. Papel de la serología en el diagnóstico de las infecciones herpéticas del SNC La serología no ocupa un lugar preferente entre las técnicas diagnósticas de las infecciones herpéticas del SNC al ser un diagnóstico indirecto cuya positividad tan sólo sugiere la posibilidad de una infección activa y cuyos resultados son, por lo general, retrospectivos. En la actualidad las técnicas de PCR son las recomendables. La detección de anticuerpos en LCR no siempre es sinónimo de una infección local, ya que el origen de éstos puede ser sérico y haber pasado las barreras correspondientes. Así, en las infecciones de SNC se utilizan los índices de IgG totales y específicos en LCR y suero, junto con el índice de albúmina (que nos indicará una alteración de barrera hematoencefálica) para así poder demostrar la producción de anticuerpos intratecales. Se considera que una relación entre anticuerpos específicos locales y anticuerpos séricos igual o mayor de 2 indica una infección localizada. En consecuencia, la detección local de IgG anti-VHS en el LCR puede ser utilizada para documentar una encefalitis herpética en algunos pacientes aunque, en ocasiones, se requieren 2-4 semanas para demostrar los casos positivos. Así pues, los métodos serológicos no resultan útiles para el diagnóstico precoz que permita establecer un tratamiento antivírico rápido que condicionará, a su vez, el pronóstico del paciente. Quizá la detección de los anticuerpos de la clase IgM pudiera solventar esta limitación, aunque el valor de esta prueba no está claramente establecido por el momento.

Enfermedades clínicas
El VHS-1 es un patógeno del ser humano, habitualmente provocan manifestaciones

dolorosas, y enfermedades recurrentes por lo general estas infecciones por herpes se activan desde los ganglios trigéminos. En el cuadro clásico la lesión es una vesícula transparente

situada sobre una base eritematosa que posteriormente progresa para dar lugar a lesiones pustulosas, ulceras y lesiones costrosas. Sin embargo el virus VHS puede llegar a provocar otras infecciones: E l virus puede provocar una morbimortalidad significativa cuando infectan el ojo o el cerebro y en otras infecciones diseminadas en individuos inmunodeprimidos o recién nacidos. La gingivoestomatitis herpética primaria, de los lactantes y los niños es una infección primaria de la cavidad bucal, originada por el VHS-1 él cual es más frecuente en recién nacidos y menores de 6 años de edad. Cuando se presenta en adultos jóvenes puede estar asociada con infección de VHS-1 Y VHS-2. Acontece con la misma frecuencia en ambos sexos. No obstante, en la mayoría de la gente la infección primaria es asintomática. El período de incubación varía de 2 a 20 días. Las fases leves presentan múltiples ulceras superficiales pequeñas y puntiformes que afectan a las superficies mucosas orales queratinizantes. Las ulceras pueden estar limitadas a la encía o pueden afectar varios sitios desde los labios y la piel peribucal hasta la nasofaringe. Ambas formas, leve y grave, de la gingivoestomatitis herpética primaria aguda, el paciente experimenta fiebre que dura de 2 a 10 días. Con frecuencia existen dolorimiento muscular e imposibilidad de masticar y deglutir alimento. Si los pacientes tienen buena salud, los signos y síntomas pueden durar de 2 a 4 días. La estomatitis es una enfermedad viral contagiosa semejante a una

gingivoestomatitis primaria, causada por el Herpes virus simple tipo I es una infección bucal, caracterizada por úlceras e inflamación y se observa principalmente en niños pequeños. Esta afección es probablemente la primera exposición de un niño al virus del herpes y puede ocasionar una enfermedad sistémica, con fiebre alta (a menudo hasta 104° F [40° C]), ampollas, úlceras en la boca e inflamación de las encías. La lengua y la parte interna de las mejillas frecuentemente desarrollan úlceras de 1 a 5 milímetros de diámetro, con base blanca grisácea y perímetro rojizo. Estas úlceras son

muy dolorosas y ocasionan babeo, dificultad para tragar y disminución en la ingesta de alimentos, aun cuando el paciente tenga hambre. Un miembro adulto de la familia puede tener fiebre en el momento que el niño presenta la estomatitis herpética, pero es más probable que no se encuentre un foco de infección. La enfermedad Y las úlceras se curan generalmente al cabo de 10 días. La queratitis herpética es causada por el agente etiológico herpes virus simplex. Se trata de una queratitis recurrente unilateral que produce una úlcera corneal, con una disminución de la visión, puede provocar una enfermedad recurrente que causa una cicatriz permanente, lesiones cornéales y ceguera. El dolor va a depender de la profundidad de la úlcera, siendo menor cuanto más profunda es la úlcera.

El panadizo herpético, una infección de la piel alrededor de la uña causada por el virus del herpes. Se presenta con frecuencia en los niños cuando éstos succionan el pulgar u otro dedo mientras tienen VHS-I en la boca. También se observa en los profesionales de la salud, como los odontólogos, debido a que están expuestos al virus del herpes con frecuencia creciente y aparece a menudo en las enfermeras o médicos que atienden a pacientes infectados por VHS. El uso de guantes de goma previene que los profesionales de la salud contraigan infecciones por herpes cerca de las uñas.

Otras infecciones graves que pueden llegar a ser mortales causadas por el herpes virus simple tipo I como la meningitis herpética y encefalitis herpética que puede causar una viremia en pacientes inmunodeprimido que tienen inmunodeficiencia adquirida o congénita. Encefalitis El término encefalitis se emplea cuando existe evidencia clínica y/o patológica de afectación de los hemisferios cerebrales, tronco del encéfalo o cerebelo por un proceso infeccioso. Numerosos microorganismos pueden producir sintomas y signos clínicos neurológicos centrales mediante daño directo o indirecto de los tejidos del SNC. Entre ellos cabe destacar a los virus. Los virus pueden originar encefalitis por invasión directa del tejido cerebral o mediante procesos para- o postinfecciosos de tipo inflamatorio. Las encefalitis víricas se pueden presentar de forma epidémica o esporádica. La encefalitis herpética es la etiología más frecuente de esta última forma de presentación. Diversos factores influyen en la epidemiología de las encefalitis víricas, como la edad, la inmunocompetencia del paciente, la localización geográfica, las condiciones climáticas y la época estacional del año. Los niños en las edades más tempranas, los ancianos y las personas inmunocomprometidas, como los que padecen síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), presentan mayores tasas de encefalitis vírica. Sin embargo, la verdadera incidencia de las encefalitis es dificil de determinar, ante lo infrecuente que es aislar cualquier virus del LCR de un paciente con encefalitis y por no ser la biopsia cerebral una técnica diagnóstica realizada en todos estos casos. Patogénesis Los virus pueden alcanzar el SNC mediante vía neurotrópica o sanguínea. La mayoría de las infecciones víricas del SNC son el resultado de una viremia que permite al virus alcanzar el parénquima cerebral a pesar de la existencia de la barrera hematoencefálica. Los virus pueden traspasar las células endoteliales de dicha barrera o pueden infectarlas directamente.

Una vez dentro del SNC, el virus en cuestión debe ponerse en contacto con las células susceptibles de poder ser infectadas por él. No todos los tipos de células del SNC son vulnerables a un determinado virus, por lo que el desarrollo de la enfermedad infecciosa depende del contacto del virus con la célula receptora adecuada. Este hecho explica los diferentes síntomas y signos clínicos que nos podemos encontrar en las diferentes encefalitis víricas. La infección neuronal puede originar clínica convulsiva, la cual puede ser focal o generalizada dependiendo del área afectada, mientras que la infección de la oligodendroglia puede cursar sólo con clínica desmielinizante. Diagnostico Manifestaciones clínicas Cuando la encefalitis se debe a invasión directa del SNC por el virus, suele presentarse unos días antes del inicio de las manifestaciones neurológicas un cuadro clínico caracterizado por síntomas de vías respiratorias altas, cefaleas, mialgias y síntomas constitucionales. Posteriormente, los síntomas y signos neurológicos suelen comenzar de modo repentino. La característica clínica principal de las encefalitis es la alteración de la conciencia. Se pueden presentar síntomas clínicos característicos de disminución del nivel de conciencia, desde la letargia hasta el coma, como trastornos del contenido de la conciencia, caracterizados por confusión, desorientación o alteración del comportamiento. Las crisis convulsivas son otras manifestaciones clínicas frecuentes, y los signos neurológicos focales que se registran dependen de la zona del SNC afectada por el cuadro infeccioso. En bastantes ocasiones, los pacientes afectos de encefalitis vírica tambien presentan síntomas y signos característicos de irritación meníngea como cefaleas, fiebre, nauseas, vómitos y rigidez de nuca. Pruebas de laboratorio La punción lumbar para examen del LCR es una prueba diagnóstica de gran utilidad e imprescindible para excluir otro tipo de infecciones agudas del SNC, fundamentalmente las de origen bacteriano. En las encefalitis víricas, la presión del líquido es normal o discretamente aumentada y su aspecto es claro o mínimamente turbio. De modo característico presenta una pleocitosis moderada, entre 10-500 cels/mm3, con una mínima

elevación de las proteínas y con un nivel de glucosa normal. La pleocitosis muestra predominio de células mononucleares, aunque en la fase temprana de la enfermedad puede encontrarse un número considerable de células polimorfonucleares; por este motivo, cuando se sospecha una encefalitis vírica es aconsejable repetir el estudio del LCR a las 24 horas. La presencia de eritrocitos en el LCR suele ser un hallazgo frecuente en la encefalitis por herpesvirus. Durante la fase aguda, el incremento de proteínas en el LCR es la expresión de un trasudado que incluye inmunoglobulinas inespecíficas, mientras que en la fase de convalecencia se puede detectar inmunoglobulina G específica, como se ha observado tras encefalitis por herpesvirus. El hallazgo en el LCR de un anticuerpo específico para un virus en particular, en cantidades comparables o mayores que en el suero y asociado a una elevación moderada de la cantidad total de proteínas del LCR, es indicativo de infección del SNC por dicho virus. En la actualidad, la aplicación de la técnica de reacción en cadena de la polimerasa (RCP) se ha convertido en el avance diagnóstico más prometedor de las infecciones víricas; la detección del material genético viral mediante RCP en muestras de LCR ha supuesto una significativa mejoría sobre el cultivo en el diagnóstico de las encefalitis herpéticas y por enterovirus. El diagnóstico de certeza de la encefalitis vírica requiere el hallazgo del virus en el tejido cerebral obtenido mediante biopsia. Sin embargo, el riesgo de esta técnica hace que en muchas ocasiones el diagnóstico definitivo se realice mediante seroconversión (aumento de al menos 4 veces del título de anticuerpos séricos), comparando una muestra sanguínea temprana con otra muestra obtenida 1-3 semanas después. Esta forma de diagnóstico tiene escasa relevancia terapéutica, ya que el tratamiento se debe iniciar con la sospecha inicial y lleva días instaurados cuando se produce la confirmación o no.

Electroencefalograma (EEG) Puede ser de utilidad cuando se sospecha una encefalitis, al ser una prueba sensible para detectar disfunción neuronal. Pueden registrarse diferentes anomalías electroencefalográficas, pero la más frecuente es una alteración difusa a expensa de ondas

lentas que ocasionalmente se acompaña de brotes periódicos de alta amplitud y complejos onda-punta.

Estudios de neuroimagen La resonancia nuclear magnética (RNM) permite detectar tempranamente cambios en el contenido del agua cerebral, lo cual hace que sea una técnica más sensible y rápida que la TAC en el diagnóstico de las encefalitis víricas. Esta última no suele ser ser positiva antes del quinto día de iniciada la clínica. La RNM ha permitido mostrar diferentes patrones de lesiones parenquimatosas cerebrales: afectación subcortical exclusivamente, afectación de corteza y de sustancia blanca y afectación cortical. Diagnóstico diferencial Cuando un paciente presente un cuadro clínico compatible con encefalitis vírica aguda, se deberá realizar un diagnóstico diferencial con una serie de procesos cuyo tratamiento de base es completamente diferente. Tratamiento De los diferentes virus que pueden causar encefalitis aguda, el herpes simple es el que mejor responde al tratamiento específico antivírico. El tratamiento sintomático y de sostén es básico en estos enfermos, no debiéndose, en principio, regatear esfuerzos en aplicar las medidas necesarias según el caso, ya que aún los pacientes en coma secundario a encefalitis pueden lograr una excelente recuperación incluso tras periodos prolongados de inconsciencia. La disminución importante del nivel de conciencia, Glasgow Coma Scale (GCS) menor de 9 puntos, y/o las crisis convulsivas repetidas son criterios de ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). La difenilhidantoína es el fármaco de elección para el control de las crisis convulsivas.

ENCEFALITIS HERPÉTICA

La infección del cerebro por los virus herpes simple puede presentarse desde el nacimiento hasta las edades más avanzadas. Este tipo de infección puede dividirse en dos tipos: encefalitis neonatal, generalmente producida por el herpes simple tipo 2, y la comúnmente denominada encefalitis herpética, que se presenta a partir de los 3 meses de vida y que es, casi sistemáticamente, ocasionada por el herpes simple tipo 1; este virus parece ser la causa más prevalente de encefalitis en las edades más avanzadas de la vida. La patogénesis de la encefalitis herpética no se encuentra totalmente aclarada. Aproximadamente un tercio de los casos son consecuencia de una infección primaria, mientras que los restantes son el resultado de una reactivación del virus. Si dicha reactivación ocurre directamente en el cerebro o fuera del SNC es aún objeto de controversia. Manifestaciones clínicas La presentación clínica de la encefalitis herpética suele ser la de un proceso encefalopático focal caracterizado por alteración de la conciencia, fiebre, crisis convulsiva y signos de focalidad neurológica. Aproximadamente el 90% de los pacientes presentan en los primeros momentos de la enfermedad signos neurológicos indicativos de afectación frontotemporal, como alucinaciones, alteración del comportamiento o cambios de personalidad. También puede presentarse afasia si la región frontotemporal afectada es la dominante. La fiebre y la cefalea están presente casi de modo universal al comienzo del cuadro clínico y las crisis convulsivas suelen ser de tipo focal motor, aunque también pueden ser generalizadas o parciales complejas. Los déficits motores focales, generalmente hemiparesia de predominio braquial, se presentan en aproximadamente un tercio de los pacientes. Diagnóstico El examen rutinario del LCR muestra una pleocitosis de predominio mononuclear y con frecuencia la presencia de hematies, hallazgo este último muy raro en otras encefalitis. El diagnóstico definitivo, al igual que en el resto de encefalitis, ha dependido, hasta el momento, del aislamiento del herpesvirus en tejido cerebral; sin embargo, la necesidad de instaurar el tratamiento antivírico precozmente y el creciente recelo por parte de muchos

clínicos a la indicación de biopsias cerebrales, ha hecho que se preste especial atención a otras pruebas diagnósticas. Estas se pueden clasificar como pruebas de neurodiagnóstico y de análisis de muestras biológicas. Las pruebas de neurodiagnóstico empleadas en los pacientes con sospecha de encefalitis herpética incluyen: - EEG, que suele mostrar descargas paroxísticas periódicas o complejos de ondas lentas en uno o ambos lóbulos temporales. - TAC, que revela imagen hipodensa a nivel temporal o frontotemporal. - Gammagrafía cerebral con tecnecio, que muestra un aumento de captación en el área lesionada. - RNM, que es más sensible que la TAC en mostrar las lesiones tempranas del lóbulo temporal; se suelen visualizar zonas difusas de aumento de intensidad en la base de los lóbulos frontales y en los lóbulos temporales, especialmente en secuencias T2. Las pruebas que analizan muestras biológicas (LCR y sangre) han tenido el inconveniente de ser muy poco sensibles, como el cultivo viral en el LCR, o de nula utilidad en el diagnóstico temprano de la enfermedad, como la determinación repetida del título de anticuerpos específicos (seroconversión). La detección del antígeno viral en el LCR mediante enzimoinmunoanálisis no ha logrado ser una técnica de aplicación extendida, al no ser lo suficientemente sensible. Sin embargo, el análisis del LCR con la técnica de RCP, que permite detectar una secuencia de ADN del herpes virus común a los tipos 1 y 2, es la prueba diagnóstica más prometedora en la actualidad debido a su rapidez de realización, sensibilidad (mayor del 95%) y especificidad ( casi del 100%), como ha mostrado un estudio en pacientes con biopsias cerebrales; su utilidad diagnóstica parece ser mayor cuando se usa durante la primera semana tras el comienzo del cuadro clínico y además esta prueba puede ser útil en el seguimiento de la respuesta al tratamiento antivírico: la negativización de la RCP tras 10-15 días de tratamiento puede ser indicativa de la supresión de la replicación viral, mientras que una RCP persistentemente positiva sería un dato de mal pronóstico al indicar una resistencia al tratamiento. Su aplicación rutinaria, como método diagnóstico de la encefalitis herpética, hará que en el futuro la

biopsia cerebral quede reservada para los pocos casos con un diagnóstico no aclarado y para aquellos en que se objetive deterioro neurológico progresivo a pesar del tratamiento antivírico correcto. Tratamiento Acyclovir es el fármaco de elección en el tratamiento de la encefalitis herpética. Es un análogo acíclico de la guanosina que inhibe selectivamente la síntesis del ADN de los dos tipos de virus herpes simple, mediante unión a la ADN-polimerasa vírica tras fosforilización en las células infectadas. Acyclovir penetra bien en la mayoría de los tejidos corporales, incluido el cerebro. El tratamiento debe instaurarse sin demora cuando se sospeche la presencia de una encefalitis herpética a dosis de 10 mg/kg peso cada 8 horas durante 10-14 días. Son factores de mal pronóstico un GCS menor de 6 puntos, una edad mayor de 30 años y un cuadro clínico de más de 4 días de duración antes de instaurar el tratamiento. La mortalidad global de la encefalitis herpética se ha reducido por debajo del 30% tras la instauración del tratamiento específico con acyclovir. En un porcentaje importante de pacientes que superan la enfermedad queda como secuela neuropsicológica una marcada afectación de la memoria, con un grado variable de déficits cognitivos adicionales. Las recaídas clínicas se presentan en aproximadamente un 5-10% de los pacientes.

Estadísticas del herpes
Muchas mujeres lo padecen durante los periodos menstruales o en la fase premenstrual. En la adultez, hasta el 90% tendrá anticuerpos contra el HSV-1. La mayoría de la población que se ve infectada contrajo el mal a los 20 años, esta infección, puede ser provocado por úlceras bucales. Se calcula que en México, el 70% de la población es portadora de este virus, que se encuentra latente en el cuerpo, y más o menos 18 millones de personas suelen desarrollarlos, manifestándose en el brote de los fuegos. Este virus no desaparece nunca

del cuerpo, por lo que los fuegos pueden aparecer espontánea y repetidamente en las personas que lo portan. La infección está mundialmente extendida, y entre los 20-40 años prácticamente toda la población ha tenido contacto con el virus. Son virus latentes y se pueden reactivar y ocasionar nuevas infecciones. Las

reactivaciones por VHS-3 son 8-10 veces más frecuentes que las producidas por VHS-1, teniendo una media de 4 recurrencias en un año después de la infección primaria. La infección herpética afecta tanto a pacientes inmunocompetentes como inmunodeprimidos, aunque en estos últimos la gravedad de los procesos es mayor. El 80% de pacientes inmunodeprimidos tienen reactivaciones por VHS, siendo las localizaciones periorales las más frecuentes. Un 10-15% de estas infecciones tienen diseminación hematógena y pueden provocar una afectación visceral.

Tratamiento, prevención y control
El VHS codifica diversas enzimas que actúan como diana para los fármacos antivíricos. La mayoría de los fármacos anti herpéticos son análogos de nucleótidos y otros inhibidores de la polimerasa de ADN vírica, una enzima esencial para la replicación vírica y el mejor objetivo de los fármacos antivíricos. El tratamiento impide o acorta la evolución de la enfermedad primaria o recurrente. No se dispone de ningún tratamiento farmacológico que puede eliminar una infección latente. El prototipo del fármaco anti-VHS aprobado por la Food and Drug Administration (FDA) estadounidense, es aciclovir (ACV). Valaciclovir (Ester valido de ACV), penciclovir y famciclovir (un derivado de penciclovir) tienen mecanismos de acción semejantes a ACV, aunque sus propiedades farmacológicas son distintas. Vidaarabina (adenosina arabinosa, (Ara A)), idoxuridina (iododesoxiuridina) y trifluridina, también aprobadas por la FDA para el tratamiento de la infección por VHS, son menos eficaces.

Aunque cidofovir y adefovir disponen de actividad frente a VHS, únicamente se ha autorizado la administración del primero como tratamiento de la infección por CMV.

El fármaco ACV es el fármaco anti-VHS dotado de una mayor eficacia. La fosforilacion de ACV y penciclovir por parte de la timidina cinasa y otras enzimas celulares activa el fármaco como sustrato para la polimera vírica de ADN. Estos fármacos se incorporan al DNA vírico e impiden su elongación. ACV, valaciclovir, penciclovir y famciclovir: son relativamente poco tóxicos, son eficaces para tratar los cuadros graves de infección por VHS y los primeros episodios de herpes genital y también se usan como tratamientos profilácticos. La forma más frecuente de resistencia a estos fármacos es la que resulta de mutaciones que inactivan la timidina cinasa, impidiendo de esta forma la transformación del fármaco en su forma activa. La mutación de la polimerasa vírica de ADN también genera resistencia. Afortunadamente, las cepas resistentes parecen ser menos virulentas. Ara A es menos soluble, menos potente y más toxica que ACV. Trifluridina, penciclovir y ACV han sustituido a la iododesoxiuridina como agentes tópicos para el tratamiento de la queratitis herpética. El VHS-1 se transmite casi siempre a partir de una lesión mucocutanea activada, por lo que la evitación del contacto directo con las lesiones reduce el riesgo de contraer infección. No obstante, la infección puede ser asintomática y, por lo tanto, el virus se puede transmitir de manera inadvertida. Los médicos, las enfermeras, los dentistas y los técnicos

deben ser especialmente cuidadosos al manipular tejidos o líquidos potencialmente infectados. El hecho de llevar guantes puede impedir el contagio de infecciones de los dedos (panadizo herpético). Los individuos con un panadizo herpético recurrente son muy contagiosos y pueden transmitir la infección a los pacientes. El virus se inactiva con rapidez al lavarlo con jabón. Actualmente no existe ninguna vacuna frente al VHS. Sin embargo, se están desarrollando vacunas inactivadas, de subunidades, híbridos del virus de la vaccinia y vacunas de ADN para evitar el contagio del virus o para tratar individuos infectados. Se está utilizando la glucoproteina D en diversas vacunas de subunidades. Se están desarrollando vacunas de ciclo único incapaces de producir infección (DISC) que utilizan virus vivos mutantes defectuosos que carecen de algunos genes esenciales. Tras su administración el virus vacunal genera viriones no infectantes. Los recién nacidos y personas con eccema deben de estar protegidos de exposición a personas con lesiones herpéticas activas.

Conclusiones El herpes virus tipo 1 afecta a la mayoría de las células humanas, pero infecta mayoritariamente a los fibroblastos de las células epiteliales donde se da inicialmente su replicación, provocando infecciones líticas para después propagarse a las células nerviosas. El VSH-1 puede afectar al Sistema Nervioso Central, como sabemos la infección por el virus VHS se inicia a través de las membranas mucosas o de roturas de la piel, donde el virus se multiplica en las células de la base de la lesión, e infecta las neuronas que las inerva, en las neuronas produce una infección latente, podemos encontrar distintos estímulos que pueden activar la replicación del virus en las neuronas como el estrés, periodos menstruales, enfermedades con fiebre, etc.; esta replicación del virus en las neuronas esta favorecida por dos aspectos: el primer aspecto se debe a que el virus del herpes codifica una timidina cinasa que facilita su replicación en las células que no se dividen tales como las neuronas y la proteína ICP 34.5 facilita la proliferación del virus en

las neuronas al desactivar un mecanismo de inhibición celular de la síntesis proteica activada como respuesta a la infección Así mismo también es importante mencionar que nuestro organismo cuenta con distintos mecanismos de defensa, como interferones, anticuerpos y linfocitos naturales, pero sin embargo estos no son suficientes para eliminar totalmente la infección; por ejemplo, los anticuerpos dirigidos frente a las glicoproteínas del virus neutralizan las partículas víricas extracelulares, lo que limita su diseminación pero es insuficiente para eliminar la infección; a su vez el virus posee diversos mecanismos de protección: puede eludir la neutralización y la eliminación humoral por medio de su diseminación directa de una célula a otra, así como al esconderse durante la infección latente en una neurona En ausencia de una inmunidad funcional mediada por células, la infección por VHS es más grave y puede extenderse hasta órganos vitales y el cerebro y generar otras enfermedades recurrentes. Una de estas enfermedades es la encefalitis herpética, la cual es la afectación de los hemisferios cerebrales, tronco del encéfalo o cerebelo por un proceso infeccioso causado por el herpes virus. Aproximadamente un tercio de los casos de esta enfermedad son consecuencia de una infección primaria, mientras que los restantes son el resultado de una reactivación del virus, la mayoría de las infecciones víricas del SNC son el resultado de una viremia que permite al virus alcanzar el parénquima cerebral a pesar de la existencia de la barrera hematoencefálica. Los virus pueden traspasar las células endoteliales de la barrera hematoencefalica o pueden infectarlas directamente. El cuadro clínico se caracteriza por cefalea, fiebre, trastornos de la conducta y alteración de la conciencia, los cuales pueden evolucionar en un periodo de horas o varios días. Pueden también presentarse crisis epilépticas focales o generalizadas con alucinaciones gustativas u olfatorias, alteraciones autonómicas y algunas veces déficit neurológico focal. Los niños en las edades más tempranas, los ancianos y las personas inmunocomprometidas, como los que padecen síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), presentan mayores tasas de encefalitis vírica. En un porcentaje importante de pacientes que superan la enfermedad queda como secuela neuropsicológica una marcada afectación de la memoria, con un grado variable de déficits cognitivos adicionales. Las recaídas clínicas se presentan en aproximadamente un 5-10% de los pacientes.

GLOSARIO
Aciclovir: Agente antiviral usado en el tratamiento del herpes simple. Anticuerpo monoclonal. Anticuerpos producidos por fusión de una célula productora de la inmunoglobulina con un linfocito que produce anticuerpos específicos. Antígeno o inmunogeno : Es una sustancia que desencadena la formación de anticuerpos y puede causar una respuesta inmune. La definición moderna abarca todas las sustancias que pueden ser reconocidas por el sistema inmune adaptativo, bien sean propias o ajenas. Autoinoculacion: es la inyección de algunas células del cuerpo que se vuelven a inducir en el organismo. Centrifugación: Es un método por el cual se pueden separar sólidos de líquidos de diferente. Citolisis: Es el proceso por el cual la célula se rompe, es decir, que su membrana celular se descompone, perdiéndose su material genético y deteniéndose sus procesos vitales (cuando se hincha por un medio hipotónico) en si es destrucción o lisis de las células. Citolitico: Relacionado con la destrucción de las células, o que la produce Citopatico: Perteneciente o relativo a los cambios patológicos de las células. Citotoxico: Dañino para las células. CMV: El citomegalovirus (CMV), es una forma de Herpes virus; en humanos es conocido como herpes virus 5. Cuerpos de inclusión intracelulares de cowdry tipo A: Inclusiones nucleares eosinofilas compuesto por acido nucleico y proteínas que se observan en células infectadas por el virus del herpes simple o el virus de varicela zoster. . Dermatoma. Área de la piel inervada por las fibras nerviosas aferentes de una sola raíz espinal.

Desecación: Extracción o eliminación de la humedad de un cuerpo. Diseminación: esparcimiento, dispersión de algo por distintos lugares. Diseminar: Extenderse sin orden y en diferentes direcciones los elementos de un conjunto. Eccema: es un trastorno crónico de la piel que consiste en erupciones pruriginosas y descamativas. Elongación: En medicina es el aumento accidental de la longitud de un miembro o un nervio, y la lesión producida por ese alargamiento. Endonucleasas de restricción: Es una enzima que puede reconocer una secuencia característica de nucleótidos dentro de una molécula de ADN y cortar el ADN en ese punto en concreto, llamado sitio o diana de restricción Enfermedad sistemática: Enfermedad que afecta a todo el cuerpo. Eritema: es un término médico dermatológico para un enrojecimiento de la piel condicionado por una inflamación debida a un exceso de riego sanguíneo mediante vasodilatación. El eritema es un síntoma de distintas enfermedades infecciosas y de la piel. Eritematosa: termino medico dermatológico para un enrojecimiento de la piel condicionado por una inflamación. Etiología: es el estudio de las causas sobre alguna enfermedad. Exudado: Secreción o fluido (pus) que se produce durante los procesos inflamatorios de los tejidos o cavidades del organismo, se puede filtrar a través de las paredes vasculares hacia los tejidos adyacentes y consta de células, proteínas y materiales sólidos. Faringitis: Inflamación de la mucosa que reviste la faringe con deglución difícil, amígdalas inflamadas y fiebre más o menos elevada. Posibles causas de la faringitis son infecciones víricas, infecciones bacterianas o reacciones alérgicas. Fibroblastos: Células del tejido conjuntivo.

Fluoresceina: Es una sustancia colorante hidrosoluble de color amarillo que pertenece al grupo de las xantinas, que produce un color fluorescente verde intenso en soluciones alcalinas (pH mayor a 5). La fluoresceína se administra por inyección en la vena cubital y el colorante tarda de 10 - 15 segundos en aparecer en los vasos coroideos y retinianos lo que permite detectar anormalidades vasculares del fondo y del iris del ojo. También puede ser administrada por vía oral pero para estudiar otras entidades o en caso de que la persona sujeta al estudio tenga venas escondidas o inaccesibles. En esta condición, la sustancia puede tardar hasta media hora en aparecer en el fondo. Ganglio trigémino: Contiene las células de origen de la mayoría de las fibras sensoriales del nervio trigémino. Está situado en la hendidura dural de la superficie cerebral de la porción petrosa del hueso temporal y emite ramas del nervio oftálmico, maxilar y parte del mandibular. Ganglios sensoriales: Alojan cuerpos celulares de neuronas sensoriales. Ganglios: Son agregados de cuerpos celulares de neuronas localizadas fuera del sistema nervioso central (SNC). Gemación: Reproducción asexual a partir de una protuberancia en el cuerpo celular paterno; una parte de la célula se separa, generando a un nuevo individuo. Genoma: El genoma es todo el material genético contenido en las células de un organismo en particular. Por lo general, al hablar de genoma en los seres eucarióticos nos referimos sólo al ADN contenido en el núcleo, organizado en cromosomas. Haz: Conjunto de varias fibras musculares o nerviosas con un mismo punto de origen. Hematogeno: Que se origina en la sangre o se disemina por la corriente sanguínea. Improntas: representan el caso más elemental en la producción de signos. Inclusión: Cuerpos redondeados, ovales de forma irregular que aparecen en el citoplasma y los núcleos de las células del cuerpo como en enfermedades causadas por infecciones por virus filtrables como rabia viruela y herpes.

Inervar: Actuar un nervio sobre una zona de un organismo animal. Infección: Invasión de un ser vivo por un agente patógeno que desencadena una enfermedad Inmunidad: El estado de tener suficientes defensas biológicas para evitar la infección, enfermedad, u otra invasión biológica no deseada. La inmunidad involucra tanto a componentes específicos y no específicos. Los componentes no específicos actúan como barreras o como eliminadores de patógenos para detener la infección por microorganismos antes de que puedan causar la enfermedad. Inmuno patología: Rama de las ciencias biomédicas que trata de las reacciones inmunitarias relacionadas con la enfermedad, sean benéficas, sin efecto o nocivas. Inmunocompetente. Capacidad de desplegar una reacción inmunitaria después de exposición a un antígeno. Inmunodeficiente: Tener un sistema inmunitario debilitado a causa de ciertas enfermedades o tratamientos. Inmunodeprimidos: Describe un sistema inmunológico que funciona por debajo del índice de normalidad, (personas con una respuesta inmunológica defectuosa), ellos son susceptibles a las infecciones por microorganismos.

Inoculación: Introducción de una sustancia en un organismo/ transmisión por medios artificiales de una enfermedad contagiosa. Interferon: Es una proteína producida naturalmente por el sistema inmunitario de la mayoría de los animales como respuesta a agentes externos, tales como virus y células cancerígenas. El interferón pertenece a la clase de las glicoproteínas como las citocinas. Isomeros: Son compuestos que tienen la misma composición atómica pero diferente fórmula estructural. Lábil: (adj) Inestable, fácilmente modificable o alterable, inconstante.

Linfocito: Leucocito mononuclear, no granular de cromatina densa. Es producto del tejido linfoide. Linfocitos: Los linfocitos son un tipo de leucocito (glóbulo blanco) comprendidos dentro de los agranulocitos. Son los leucocitos de menor tamaño (entre 7 y 15 μm), y representan del 24 a 32% del total en la sangre periférica. Macromoléculas: Son moléculas que tienen una masa molecular elevada, formadas por un gran número de átomos. Generalmente se pueden describir como la repetición de una o unas pocas unidades mínimas o monómeros, formando los polímeros. Morbimortalidad: Morbilidad se describe como el número total de

enfermedades/problemas de salud o condición incapacitante que acontece durante un período de tiempo para una población o lugar determinado.

Mortalidad: Número de fallecimientos en una determinada población a lo largo de un periodo establecido.

Neonatal: Un recién nacido o neonato se considera todo niño que tenga hasta un mes de vida fuera del útero y todo lo relacionado con este período de tiempo se entiende como neonatal, dígase "cuidados neonatales" se refiere al cuidado del neonato. Neuronas sensoriales: Son receptoras o conexiones de receptores que conducen información, transmiten impulsos producidos por los receptores de los sentidos Patología: Rama de la medicina que trata la naturaleza esencial de una enfermedad. Periorales: alrededor de la boca. Pústulas: son lesiones en la superficie de la piel que se caracterizan por ser pequeñas, inflamadas, llenas de pus y similares a una ampolla. Queratizantes: Células epiteliales.

Recurrente: Que vuelve a ocurrir o aparece especialmente después de un intervalo.

Secreción: Proceso celular que consiste en elaborar un producto específico; cualquier sustancia expulsada hacia un medio externo Secuela. Trastornó morbico que ocurre como consecuencia de otra enfermedad o fenómeno. Senescencia: Se denomina así al proceso de envejecimiento normal. Sincitio. Es una masa de protoplasma en la que coexisten varios núcleos. Tegumento: Cubierta o recubrimiento (epitelios). TH1: Células T ayudantes de tipo 1 (Th1) producen INF-gamma, IL-2 y factor de necrosis tumoral beta (TNF-B) los cuales activan macrófagos y son responsables de la inmunidad celular mediada por células. Tipaje: Aquel que hace referencia a los grupos sanguíneos (tipos de sangre). Toroide. Es la superficie de revolución generada por una curva plana cerrada que gira alrededor de una recta exterior coplanaria Torunda: Material absorbente para curaciones quirúrgicas. Tropismo tisular: Significa que la flora bacteriana coloniza ciertas zonas o tejidos, y otros no. Unilateral: Que está solo en un lado. Virion: Es la partícula viral completa, madura e infecciosa y es la unidad estructural de los virus , está compuesto por acido nucleico vírico, puede ser ADN o ARN, solo uno de ellos de cadena doble o sencilla , y las proteínas víricas que forman la cubierta externa o cápside, compuesta por subunidades que se denominan "capsómeros".4444

Virulencia: Es una condición médica donde virus entran al torrente sanguíneo y logran tener acceso al resto del cuerpo. Virus: Un virus (de la palabra latina virus, toxina o veneno) es una entidad biológica que para replicarse necesita de una célula huésped. Xantinas: Las xantinas son sustancias que pertenecen a un grupo químico de bases purínicas que incluyen sustancias endógenas tan importantes como la guanina, adenina, hipoxantina y ácido úrico.

BIBLIOGRAFIAS

F. Books Geo et al/ Microbiología Medica de Jawetz, Melnichy Adelberg/ Manual Moderno/ 18 edición/ México D.F., 2005/p.426-447.

R. Murray Patric et al/ Microbiología Medica/ El Servier Mosby/5 edición/ El Servier España 2006/p.541-550.

Kenneth J. Ryan et al/ Microbiología Medica/ Mc Graw Hill/ 4 edición/ México 2005/ p. 607-632.

Regeiro Gonzalez Jr et al/ Inmunología. Biología y patología del sistema inmune/ Medica Panamericana/ 3 edición/ Madrir 2004.

Gallego Berenger J./ Manual de parasitología. Morfología y biología de los parásitos del interés sanitario/ 2 edición/ Barcelona 2003.

Mensa J. Gatell JM et al/ Guía de terapeutica antimicrobiana/ 5 edición/ Barcelona 2005.

Forbes BA Sahm DF et al/ Diagnostico microbiologíco/ Medica panamericana / 11 edición /2004.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->