Está en la página 1de 7

Propuesta para la Guía temática del trabajo

:
Tema: Influencia africana en los cuentos de Lydia Cabrera.
Introducción
1. Influencia africana en nuestro idioma (por Sergio Valdés Bernal)
2. Acercamiento a la cuentística de Lydia Cabrera
3. Una mirada a Cuentos negros de Cuba
4. Análisis de los cuentos: ….
Conclusiones
Anexos
Bibliografía

Bibliografía que yo utilicé:
1. Lydia Cabrera. En http://alocubano.com/lidia_cabrera.htm. Consultado el 17 de dic.
de 2014.
2. Aproximación a ciertas representaciones de la mujer en los “Cuentos negros de
Cuba”. por Odette Casamayor Cisneros En La Ventana - Las mujeres mágicas de
Lydia Cabrera:
http://laventana.casa.cult.cu/modules.php?name=News&file=article&sid=2556 .
Consultado el 17 de dic. de 2014.
3. Diccionario de la Literatura Cubana. T. 2. Editorial Letras Cubanas, La Habana,
1984, pp. 689-694 (Lydia Cabrera y Fernando Ortiz)
4. Religiones africanas en Cuba. En http://www.ecured.cu. Consultado el 15 de dic. De
2014.
5. Fernando Ortiz. En biografíayvida.com. La Enciclopedia biográfica en línea.
Consultado el lunes 15 de dic. de 2014.
6. Lydia Cabrera. En http://www.ecured.cu. Consultado el 15 de dic. De 2014.

Muestra de ello lo constituye la fuerte influencia africana apreciable en los más diversos órdenes de nuestra cultura.Introducción Con la llegada de los colonizadores españoles a Cuba no solo tuvo lugar en nuestra Isla un comprendido choque entre dos culturas totalmente aisladas hasta ese momento. sino a su vez un paulatino proceso de intercambio y asimilación de la idiosincrasia y la lengua españolas. . con el paso del tiempo. No obstante. sino también dotaron a nuestra lengua de características propias del idioma imperante en dichos continentes. tanto europeos. un complejo proceso de transculturación que permeó la cultura nacional de numerosos y variados rasgos que penetraron no solo en el complejo religioso existente y los modos de vida. los diversos procesos históricos de los cuales ha formado parte nuestra nación. asiáticos como africanos. demuestran cómo fueron poblando el país grandes masas de hombres (ya sea libres o esclavos) provenientes de los más diversos lugares. La permanencia de estos inmigrantes en nuestras tierras trajo consigo que se produjera.

investigadora y narradora cubana. De regreso a Cuba continuó con esta labor que cada vez se fue alejando más de la ficción literaria para derivar hacia un estudio del legado africano que va más allá de un acercamiento a sus deidades y costumbres. el más importante etnólogo y antropólogo de nuestro país. . traducidos al francés por Francis de Miomandre. sus Cuentos negros de Cuba. así como en las cubanas: Orígenes (1945-1954).1. basados en relatos oídos. cuyos estudios sobre la presencia y huellas de la cultura africana en nuestra Isla – tanto en los aspectos lingüísticos como en lo social . donde publicó. Su obra se inscribe dentro de ese abanico expresivo aportado por el “negrismo literario” tan en boga durante los años 30. en la figura de Nicolás Guillén. Lunes de Revolución y Bohemia. En 1927 pasó a residir en París. desde niña se sintió atraída por las leyendas y creencias mágicas de los negros. sin lugar a dudas. logrando de este modo la fascinación del autor de Romancero gitano. Hija del reconocido historiador Raimundo Cabrera. que encuentra su máxima expresión en Cuba. Fue asesora de la Junta del Instituto Nacional de Cultura y sus publicaciones pueden encontrarse en las revistas francesas Cahiers du Sud. En 1913 comenzó a escribir la crónica social de la revista Cuba y América bajo el seudónimo de Nena. llegando a convertirse en una excelente portavoz y una fiel restauradora de las creencias y prácticas religiosas introducidas por los africanos en Cuba. sino que muestra el modo en que ha llegado a influir también en nuestro idioma. Se inicia en el folklore afrocubano por Fernando Ortiz. Revue de Paris y Les Nouvelles Litteraires. Lydia condujo al poeta a una ceremonia secreta afrocubana. Acercamiento a Lydia Cabrera Lydia Cabrera Marcaida (1899-1991) fue una destacada etnóloga. en una visita que Federico García Lorca realizara a Cuba. Revista Bimestre Cubana (1947). Lyceum (1949). que constituyen tanto un aporte al conocimiento de la tradición de los negros como una recreación poética de la misma.son de ineludible consulta. En 1930.

recogido en Anago: Vocabulario Lucumí. así como su destino y quehacer en la vida. Trinidad. lo importante consistía en desentrañar la huella profunda y viva que dejaron en esta isla. Las Villas y Matanzas.Su libro El Monte (1954) está dedicado por completo a estudiar los orígenes de la Santería. Por su dedicación a su trabajo se ganó la confianza de los afrocubanos. su recopilación Refranes de negros viejos. sin mediar el filtro cientificista que pudo haber puesto la autora. pues eran guardados celosamente como un gran tesoro por los ancianos negros. las creencias y prácticas de los negros importados de África durante varios siglos de trata ininterrumpida. los conceptos mágicos y religiosos. constituyendo de este modo un viaje por las costumbres más arraigadas del pueblo cubano. animales personificados. nacida del sincretismo entre las deidades del Panteón Yoruba con los santos católicos. las piedras preciosas (1970). 2. Publicó también un estudio del lenguaje lucumí y su adaptación al español. una especie de Biblia de las religiones afrocubanas. la versión castellana de este libro saldrá cuatro años más tarde de la Imprenta La Verónica. en 1971. los dioses y las plantas. así como. Cuentos negros de Cuba Publicado originalmente en 1936 por la editorial parisina Gallimard. Sus relatos abordan diversos temas: el origen del universo. al que siguió Ayapá: Cuentos de Jicotea. en La Habana. En 1960 se trasladó a los Estados Unidos donde retomó sus labores investigativas y publicó Otán Iyebiyé. Es por ello que El Monte es considerado una obra maestra. cuyo mérito radica en que son los mismos negros los que construyen el libro. En la veintena de relatos recogidos en dicho volumen . Preparó varias antologías de su obra y falleció en Miami en el año 1991. lo cual le permitió desentrañar los secretos de los rituales y mitos conocidos por pocos. Para su publicación tuvo que desarrollar una profunda investigación de campo que la llevó a moverse por numerosos pueblos y ciudades. Para Lydia. sobre todo de La Habana. en 1955.

en sus cuentos no hay protestas ni reivindicaciones… no tienen razón de ser en un mundo de fantasía. dentro del imaginario convencional de la sociedad occidental permanecen infranqueables. acercándonos meritoriamente a sus mitos. que para la escritora va a estar marcado por una coherencia perfecta sin objetivo alguno de ver más. pero aún más. en quienes Cabrera no consigue distinguir la intensa discriminación de la que fueran víctimas durante la República. Queda por tanto. donde se desvanecen las fronteras que. que logra verter la Cabrera en su literatura de ficción. parafraseando a la propia autora. económicos. animal. cerrada su prosa a los conflictos existenciales. En esa orbe espesa de fantasías son protagonistas las aguas y maniguas. un manto idílico se extiende sobre la situación de estos seres. siempre movidos en un mundo mágico. algo atrae a ese universo fantástico hacia la realidad y es que la autora da vida a cada historia en medio de la más usual cotidianidad. Se trata de un existencia que nos resulta distinta y ajena.cuyo valor literario ha sido elogiado desde su primera edición – Lydia Cabrera aborda la compleja realidad que envuelve el universo africano. cubano. sino que se personifican y confunden en el afán de iluminar o aleccionar al hombre en una selva de significados inextricables. litúrgico y negro. Sin embargo. En este universo donde los conflictos de la cotidianidad se resuelven en un constante fluir de magias.. Indaga Cabrera en el casi virgen terreno del legado africano y desentraña un mundo maravilloso. costumbres y tradiciones. En ocasiones. Cosmos poblado de misterios. los vientos y caminos. políticos y sociales de un sector secularmente humillado dentro de la población cubana. los hombres y las mujeres de la Isla de Cuba. los animales. no hay cabida para la problemática racial ni tampoco . donde el árbol no es solamente árbol o el animal. y por sobre todas las cosas. pues. La autora se vale de los tan populares patakíes para caracterizar las deidades que rigen las acciones de los negros.

pero no era fiel”. Ejemplo de ello es la bella Dolé. como para la mayoría de los escritores de su época. de las cuales se valen para imponer su voluntad y deseos. constituye un caos total en el que dominan leyes falsas. Así como prima la armonía en la vida social de “sus negros”. donde aparecen no solamente convertidas en explosión de belleza y encanto. De este modo se destaca el escaso rigor acusativo que se extiende sobre la infidelidad: “todos somos hijos de los Santos. de modo que sus ardides de seducción no podrán entonces ser juzgados. La alegría de vivir vence en estos cuentos la fuerza inercial de las conveniencias morales. las mujeres escapan a la definición de pecado impuesta en la civilización occidental por el catolicismo. “Apopoito Miamá” y “Suandénde” asumen las féminas roles protagónicos. “que no era mala. el concepto de pecado pierde toda significación inclusive a los ojos de las divinidades. “Placían a Dolé todos los hombres menos el suyo propio”.sexual. sentenciando además que era “una muy digna hija de Ochún. sino también de astucia e inteligencia. orgullo y seducción son tratados como delitos mínimos. vacío que se suple en la obra en la constante búsqueda de lo absurdo. Infidelidad. En narraciones como “Los compadres”. La vida cotidiana para Lydia Cabrera. y lo de la malicia y el gusto de pecar ya le viene al hombre de los Santos”. Ochún y Oyá en su papel de mujeres a las que se une el personaje de la “negra”. dejando abandonado al marido”. El catauro de mujeres indecorosas es presentado por su creadora con una naturalidad asombrosa. a quien le gustaba seducir siempre nuevos amantes. . en el universo autónomo de sus creaciones. En Cuentos negros de Cuba pueden encontrarse deidades como Yemayá. Desde las primeras líneas de “Los Compadres”. la autora nos recuerda que. todas irrumpiendo con la fuerza de los mitos que interpretan. casi travesuras incapaces de alterar la marcha de los días. absolutamente desprovistas de sentido. donde la misma se burla de quien pretende enjuiciarlas.