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HORTICULTURR HERBACEA ESPECIAL J. V. MAROTO Esta obra pretende Ilenar un va cio existente en la literatura espe: cializada de este area en lenguz espafiola, proporcionando, desd« una 6ptica cientifica y avanzada una visién sintetizada en forma de tratado, de lo que debe ser ur curso completo de Horticultura ole ricola especial, a un nivel superior. A lo largo de este libro, se abor: dan, en forma monogrifica, los prin cipales aspectos agronémicos corres pondientes a mas de sesenta hor. talizas distintas (incluyendo los hon gos cultivados), tales como su es tudio botaénico, su adaptacién a medio fisico, la fertilizacién, el pro- pio manejo de cultivo, su recolec cién y conservacién, los medios di lucha frente a plagas y enferme dades, etc... cad: tna de estas exposiciones monogré: ficas por una amplia bibliografic actualizada. Su autor, el Dr. Ingeniero Agro nomo D. José Vicente Maroro Bo RREGO, es el Catedratico de Fito tecnia II (Cultivos Herbaceos) dc la E. T. S. Ingenieros Agrénomo: de Valencia, gran conocedor de kk problematica horticola mediterrane: y con una amplia experiencia prac tica en el ambito de la empres: privada del sector, durante los afio: anteriores a su dedicacién docente Esta obra resulta particularmen te interesante para profesores y es tudiantes pertenecientes a Escuela: Técnicas de Agronomia, tanto d nivel superior como medio, y, ade mis, posee un gran valor, com manual de consulta, para toda: aquellas personas interesadas en e tema. APLICACION DE LOS PLASTICOS EN LA AGRICULTURA Por F. ROBLEDO DE PEDRO, Ingeniero Técnico Agricola, y L. MARTIN VICENTE, Doctor en Ciencias Quimicas, Secretario y ‘Vicepresidente del Comité Espaftol de Plés- ticos en Agricultura, respectivamente, Un volumen de 531 pags., 24 X 16 cm., con numerosas fotografias, gréficos y tablas. Encuadernado en rastica con cubierta a tres tintas. 1981. EXTRACTO DEL INDICE Importancia de los materiales plasticos en agricultura. Semilleros protegidos con materiales plésticos. Acolchamiento de sue- los con filmes de cultivo. Tineles de cul- tivo. Invernaderos. de plistico. Embalses. ‘Tuberias de plastico en el transporte de agua para riegos en agricultura. Ensilado de forrajes con materiales plisticos. Drenaje de suelos con materiales plasticos. Los ma- teriales plasticos en el envase, embalaje, con- servacién y transporte de productos agri- colas. Sacos de gran capacidad para usos agricolas. Mejoramiento de suelos con ma- les. plisticos. EL ESTAQUILLADO Guia practica de la multiplicacion de las plantas Por Ad. VAN DEN HEEDE y Mare LECOURT Versién espafiola de F. GIL-ALBERT VELARDE, J. IGLESIAS GONZALEZ y E. BOIX "ARISTU, Profesores de Ar- boricultura de la Universidad Politéc- nica de Madrid. Un volumen de 197 pags., 21,5 X 14 cm. Encuadernado en ristica con cubiertas a tres tintas. 1981. HORTICULTURA HERBACEA ESPECIAL J. V. MAROTO BORREGO Dr. Ingeniero Agrénomo Catedratico de Cultivos Herbaceos de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrnomos de Valencia EDICIONES MUNDI-PRENSA MADRID 1983 © J. V. Maroto, 1982 © Ediciones Mundi-Prensa, 1982 IMPRESO EN ESPANA - PRINTED IN SPAIN RAYCAR, S. A. Madrid «E és la mellor terra, ¢ la pus bella del mon... E no ha vui dejis Déu tan delités llogar com és la ciutat de Valencia ¢ tot aquell Regne... (Crénica, del rey Jaume I, siglo XI) a «La tretzena, que abunda en molta bella e bona hortalissa, aixi com en tot llinatge de cols, carabasses, lletugues, alberginies, melons, albudeques, cogom- bros, naps, xerevies, pastanagues, alls, cebes, escalunyes, porros, ravens; e és gran marayella que a Nadal produeix, e per tot any, pésols tendres e, ultra agd, tots aquells pertanyents a hortalissa, qui son tocats damunt en la deena excel. léncia de la terra...» (De las «especiales bellezas de la ciudad y Reino de Valencia». Regiment de la cosa puiblica, de Francesc d'Fiximenis, siglo XIV) a «Desperezése la inmensa vega bajo el resplandor azulado del amanecer, ancha faja de luz que asomaba por la parte del Mediterraneo... Despertaba la huerta y sus bostezos eran cada vez mas ruidosos... Los campanarios de los pueblecitos devolvian con ruidoso badajeo el toque de misa primera que sonaba a lo lejos en las torres de Valencia, esfumadas por la distancia... El espacio se empapaba de luz; disolvianse las sombras como tragadas por los abiertos surcos y las masas de follaje. En la indecisa neblina del amanecer iban fijando sus contornos humedos y brillantes las filas de moreras y frutales, las ondulantes lineas de cafias, los grandes cuadros de hortalizas, semejantes a enormes pafiuelos verdes, y la tierra roja, cuidadosamente labrada...» (La Barraca, de Vicente Blasco Ibafiez, 1925.) eae «... ila gent de Sueca treballa, i cull arrds». (Causar-se d'esperar, de Joan Fuster, 1965.) PROLOGO Decia Paul Valéry, segiin cita Marafion (*), que al recibir una invitacion para hacer un prélogo «ha de estimarse el escribirle como un deber honroso y una eficaz obligacién». Ello con mayor motivo, como luego veremos, se puede aplicar justa y racionalmente en el caso presente y por eso quiero iniciar de este modo el prdlogo a la obra del Dr. José Vicente Maroto Borrego. Conozco al Dr. Maroto desde que fue alumno mio al iniciar sus estudios para ingeniero agrénomo, que terminéd con el numero uno de la sexta promocién (1970) de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrénomos (E.T.S.1.A.), Universidad Politécnica de Valencia. Luego de 1973 a 1978 ha sido uno de mis colaboradores en la CAtedra de Entomologia Agricola de la misma E.TS.LA., los dos primeros afios como profesor encargado de curso y los otros tres como profesor adjunto. También hemos colaborado durante tres afios en la asignatura de Malherbologia, una de las optativas para los dos cursos del doctorado. Durante este tiempo el Dr. Maroto ha demostrado una gran aptitud para la docencia y para la labor en equipo, asi como unas excelentes condiciones hu- manas, En 1970, al mes de terminar sus estudios, se incorpord a la empresa Pascual Hermanos, S. A., en la que lleg6 muy pronto a ser Director Técnico de! Departa- mento de Explotaciones Agricolas, cargo que ha ocupado hasta 1978 para pasar a dedicarse plenamente a la ensefianza, experimentacion € investigacién en la Universidad Politécnica. Considero que la permanencia en dicha firma durante mas de nueve aiios, Iegando al maximo nivel técnico y con toda valoracién de su eficacia, es un gran credencial para el Prof. Maroto. Admiro el éxito de un profesional en la empresa privada. Creo ademas que una gran firma creada con un esfuerzo per- sonal extraordinario y levada a tan alta cota no distingue mas que a un agro- (*) Maranon, G.: «Breve prologo sobre mis prologos», Obras Completas, Vol. 1, Espasa: Calpe, S. A., Madrid, 1966. HORTICULTURA HERBACEA ESPECIAL nomo no solamente muy inteligente y muy preparado, sino también con gran sentido de la responsabilidad y con un gran angular para la vision y labor a rea- lizar en compenetracién con el equipo de la direccién. El Dr. Maroto obtuvo el titulo de Doctor Ingeniero Agronomo con la méxima calificacién en julio de 1975. La direccién de la tesis corrid a cargo del Catedratico de la E.T.S.1L.A. de Valencia, Dr. Rafael Romero Villafranca, una notable autoridad en su especialidad, lo que ha dado al doctorando un gran sentido del rigor y una formacion estadistica muy util para el planteamiento e interpretacion de experiencias ¢ investigaci6n agricolas. El periodo 1977-1978 fue critico en la toma de decisiones dentro de su actividad profesional. Recabada mi opinién le aconsejé que optara por su pre- sentacién a las oposiciones a Agregado de Fitotecnia II (Cultivos Herbaceos), pues estimaba que habia obtenido una gran formacién y experiencia profesional y lo consideraba un candidato idéneo. El haberse ocupado temporalmente de Entomologia Agricola y Malherbologia, compatibilizandolo con su posicién en Pascual Hermanos, S. A., pensaba que le iba a ser ademas de gran utilidad en la asignatura de Fitotecnia II, pues junto a otras actividades de que se habia ocupado le permitirian desarrollar dicha disciplina con una amplia vision y preparacion. Afortunadamente otros colegas consultados coincidieron también con la su- gerencia de tomar esta alternativa. El Dr. Maroto se decidié y gané la Agrega- durfa de Fitotecnia II en agosto de 1978. En 1981 pasé a Catedratico, ocupando ademas la Direccién del Departamento de Fitotecnia General y Cultivos Her- baceos de la E.T.S.1.A. de Valencia. Tiene el autor una gran capacidad y ha alcanzado una gran preparacién para los trabajos de experimentacién e investigacién, habiendo realizado y publicado articulos interesantes, aunque creo que posee aptitud para una mayor productividad en este sentido, sobre todo si se considera también la posibilidad de trabajos de informacién y divulgacién. Confio que su mayor disponibilidad de tiempo ahora le permita superar esa aportacién, lo que en principio parece contemplar como una expectante y prometedora realidad el libro que ahora prologamos. A pesar de los mds de cinco afios que hemos convivido en la Catedra de Entomologia Agricola y en los tres afios en la asignatura de Malherbologia no tenemos trabajos conjuntos. Creemos que puede atribuirse a una limitacién impuesta por su dedicacién de tiempo parcial a causa de su trabajo en la empresa privada y quiz4 pueda interpretarse también como una demostracién de mutuo respeto a la libertad y a la personalidad, lo que se ennoblece racionalmente por no haber obstaculizado una buena compenetracién en la labor docente y acadé- mica y en el creciente desarrollo de una gran amistad. Lo expuesto, que no es mds que una parte de lo que podriamos considerar como «curriculum vitae» del Prof. Maroto, creo que debo completarlo presen- 2 PROLOGO tandolo no ya s6lo como el agronomo quiza mejor conocedor de la horticultura mediterranea, sino como una autoridad nacional en cultivos herbaceos. Es un gran experto tanto tedrica como practicamente, aspecto este Ultimo de gran importancia. Esa s6lida y amplia formacién se ve enriquecida por un gran conocimiento real de la horticultura, y también, de paso, de su ensefianza, experimentacién ¢ investigacin, en muchos paises de diferentes niveles de desarrollo y tradicién horticola en varios continentes que ha visitado en misiones de estudio y trabajo. Creemos que todo elfo también es importante para contemplar con optimismo la responsabilidad de llevar adelante racionalmente una asignatura como Cultivos Herbaceos dentro del marco del vigente plan de estudios y orientacién profe- sional de la carrera. Y ahora pasemos al libro que ha escrito el Prof. Maroto después de una intensa vida de trabajo desde que terminé la carrera en 1970. La exposicién que hace de los diversos cultivos que trata es muy completa. La encontramos original en la concepcién, division de materias y en la simplificacién del manejo del idioma. El estudio botanico, fisiol6gico, agronédmico y econémico se ha concebido y desarrollado de un modo nuevo. Nos parece extraordinario. E] autor demuestra haberlo vivido. El tratamiento de las plagas y enfermedades es sencillo y correcto. Es natural que se dé dentro de la proteccién de los cultivos mas importancia a la escarda quimica, pues el manejo de malas hierbas ha surgido como una practica cultural desde el mismo momento que el hombre se hizo agricultor. Una atencién singular se presta al empleo de las sustancias reguladoras del desarrollo. Esto evidencia una visién no ya sélo del presente sino del futuro. No creo sea facil encontrar una obra de esta naturaleza en que se viva y se tenga la fe en la creciente importancia en horticultura de los reguladores del desarrollo. Dentro de la sencillez con que se manejan plagas y enfermedades merece destacarse que la presentacién es completa y muy al dia, como lo pone de ma- nifiesto por ejemplo la atencién al empleo de aficidas especificos y el detalle en el manejo de los fungicidas modernos sistémicos y penetrantes. El autor somete sus recomendaciones sobre plaguicidas en el sentido mds amplio a las limitaciones por las disposiciones legales, lo que tacitamente contempla residuos, contamina- cién, lucha integrada y proteccién integrada de cultivos. Esta cuidada la bibliografia, amplia, variada y sistematizada, de modo que el lector interesado puede encontrar cauces légicos para una ampliacién de cono- cimientos y la iniciaci6n del seguimiento de temas que le interesen. Esto se faci- lita por la adecuada ubicacién de las citas a la bibliografia a lo largo de la obra. Es un libro que serviré para los estudiantes y que facilitard a ellos y al pro- fesor la docencia en este campo. Sin embargo, es notorio y digno de destacar 13 HORTICULTURA HERBACEA ESPECIAL que la obra es también un auténtico tratado de horticultura aplicada, es decir, estrictamente de cultivos y no una horticultura general. Bajo esta doble pers- pectiva de libro de texto y de tratado considero que no tiene parangén en cas- tellano y si lo tiene a nivel internacional ocupara entonces un lugar prioritario. Se ha dado un peso diferente a los cultivos por razones que el propio autor expone en su introduccién, lo cual es muy razonable. Quizé esto pueda consi- derarse como una limitacién al nombre de tratado que le aplicamos, pero en su conjunto, concepcién y desarrollo consideramos valida esa denominacién. He revisado toda la obra, pagina por pagina, y hecho mis observaciones in- cluso en lo que concierne al método de la exposicién bibliografica, las cuales segtin el autor han sido introducidas en un 90 por 100. Agradezco este detalle, pero como pueden encontrarse discrepancias entre el criterio que mantengo en mis escritos, docencia, etc., y lo que se vea en el texto, especialmente en lo rela- tivo a los productos agroquimicos (plaguicidas, fertilizantes, etc.), nombres latinos y bibliografia, invito al lector a ser comprensivo y a respetar el criterio del autor y quizd hasta el de la propia editorial. Aunque no se hace practicamente uso de ningin nombre comercial en los plaguicidas y productos agroquimicos, salvo excepciones que se cuentan creo con los dedos de una mano y me parece que justificables, el que prologue este libro no supone que haya una recomendacién prioritaria ni discriminatoria por mi parte, que respeta plenamente las decisiones y criterio del autor. Nos encontramos ante una obra no sdlo muy completa, sino equilibrada, con- cebida en nuestra opinion para servir al presente y aceptando el reto para adap- tarse a la creciente dindamica en este campo de la agricultura. La estrategia creo que es singular y representa ademas un gran salto que nos aleja de lo convencio- nal y se proyecta al futuro. Me parece que constituye una gran contribucién a superar la forma de presentacin y a la simplificacion del lenguaje de la ciencia horticola. Me satisface mucho que el libro lo edite Mundi-Prensa Libros, S. A., pues somos amigos desde hace muchos afios. Les felicito que hayan tomado esta deci- sién, pues van a publicar una obra extraordinaria. Estoy profundamente agradecido a que mi antiguo alumno, compajficro y amigo Prof. José Vicente Maroto Borrego haya tenido la delicadeza de confe- rirme el alto honor de prologar su primer libro. José M.* pet Rivero, Catedratico de Entomologia Agricola, Director del Departamento de Proteccién de Cultivos de la Universidad Politécnica de Valencia INDICE Prélogo, 13. Introduccion, 17. Parte primera: Hortalizas aprovechables por sus raices y/o tubérculos de desarrollo més 0 menos subterrdneo. fe Tate ee aes ies bn el Rae Nabos, 23. Colinabos, 29. Rabanos, 33 Colirrébano, 39. Zanahoria, 41 Chirivia, 51. Apio-rabano, 53. Remolacha de mesa, 55. Salsifi y escorzonera, 62. Batata, boniato o moniato, 64. Patata, 74. Chufa, 95. Ideas generates sobre la botdnica, adaptacién y cultivo de Ja pataca, 100. Ideas generales sobre la boténica, adaptacién y cultivo del fiame, 102. tras hortalizas cultivadas por sus érganos subterréneos, 104. Parte segunda: Hortalizas aprovechables por sus bulbos. 2. 22, 23. 2.4. Cebolla, 107. Ajo, 127. Puerro, 135. Ideas generales sobre la botdnica, adaptacién y cultivo de otras hortalizas del género Alltum, 140. Parte tercera: Hortalizas aprovechables principalmente por sus tallos. Ss Espfrragos, 145. Parte cuarta: Hortalizas aprovechables por sus hojas. 4.1. 4.2. Coles-repollos, 165. Coles de Bruselas, 176, 1S 4.19. HORTICULTURA HERBACEA ESPECIAL Berzas, 183. Coles chinas, 185. Lechuga, 189. 207. ‘Achicoria de Bruselas, 213. Espinacas, 227. Otros tipos de espinacas, 237. Acelgas, 239. ‘Mastuerzo, 244, Berro de agua, 245. ‘Acederas, 247. Ruibarbos, 249. Apio, 251. Hinojo, 269. Perejil, 272. Borrajas, 275, Cardo, 277. Parte quinta: Hortalizas aprovechables por sus inflorescencias. 5.2. 3 Alcachofas, 283. Coliflores y bréculis, 295. Alcaparra, 311. Parte sexta: Hortalizas aprovechables por sus frutos. ‘Tomate, 317. Pimiento, 353. Berenjenas, 370. Melén, 384. Fresas y fresones, 446. écas generales sobre la boténica, adaptacién y cultivo de la okra, 469. Parte séptima: Hortalizas aprovechables por sus frutos y/o semillas. Judias verdes, 475. Guisantes, 491. Habas, 504. Ideas generales sobre la boténica, adaptacién y cultivo del maiz dulce, 511. Parte octava: Hongos cultivados. Generalidades, 517. Encuadramiento taxonémico, ciclo biolégico y descripcién botdnica de los hongos cul- tivados, 518. ‘Normas generales de cultivo de los hongos, 519. Cultivo del champinion, 520. ‘Otros hongos cultivados, 526. INTRODUCCION Parece procedente en una obra de estas caracteristicas exponer una serie de palabras a modo de introduccién, explicando el contenido del libro y las razones que nos han inducido a concebirlo en esta forma. Las causas que han motivado la realizacién de este trabajo son obvias, y se fundamentan, por una parte, en nuestra anterior ocupacién, como director técnico de las explotaciones horticolas de una importantisima empresa del sector y, posteriormente, en el puesto docente que actualmente desarrollamos como tesponsable de las ensefianzas de la Horticultura herbacea, en la E.T.S.I.A. de Valencia. En un principio, teniamos la intencién de haber iniciado esta obra con una serie de temas generales que precedieran a la parte especifica de cultivos, pero Ja extensién del trabajo realizado y el tiempo que éste nos ha ocupado nos han hecho desistir por el momento de este proyecto inicial, aunque es muy posible que en un futuro intentemos abordarlo. Quizds la falta de esta parte general es la que més justifica una introduccion, aunque breve, sobre estos temas. EI objetivo principal del libro consiste en la confeccién de un tratado general de Horticultura que proporcione, desde una Optica moderna y avanzada, una vision sintetizada de lo que debe ser un curso completo de Horticultura oleri- cola especial a un nivel superior, y que pueda servir, ademas, de manual de consulta, a toda aquella persona interesada en el sector. En la exposicin de cada uno de los cultivos que aparecen en el presente tratado, puede observarse que todos ellos no son abordados con la misma ex- tensién. Las razones de esta variabilidad de tratamiento hay que buscarlas, tanto en la distinta importancia relativa que actualmente tiene en Espafia como en la que podrian tener en un futuro mds o menos inmediato y, por supuesto, en la experiencia especifica del propio autor, que sin duda alguna sesga la obra. 17 HORTICULTURA HERBACEA ESPECIAL La ordenacién de los distintos cultivos expuestos se ha realizado, en primer lugar, siguiendo el criterio clasico de sus 6rganos de aprovechamiento y, poste- riormente, se ha procurado establecer su agrupamiento en funcién de su perte- nencia a una determinada familia botanica. En el desarrollo de cada capitulo se ha hecho especial hincapié en los aspectos botanicos, tanto de tipo descriptivo como en los referentes a la fisiologia de la propia planta, fundamentales para un enfoque cientifico de la produccién hor- ticola y sus derivaciones en campos, como el propio Manejo del Cultivo y su Mejora Genética. Conjuntamente con los aspectos fisiolégicos de cada cultivo, se ha intentado hacer una breve resefia de las realizaciones y posibilidades que en materia de fitorreguladores pueden tener lugar en cada hortaliza. En este sentido, hay que remarcar que, en cualquier caso, en la aplicacién de fitorreguladores con fines agronémicos, deben guardarse ciertas precauciones, sobre todo en lo referente a dosis, momento de aplicacién, etc. El epigrafe relativo al material vegetal es hoy en Horticultura muy com- plejo, dada la copiosidad y variabilidad en el tiempo del mismo. Se ha procurado citar, de cada hortaliza estudiada, aquellas variedades mds conocidas actualmente, intentando agruparlas segin criterios agronémicos, aunque es necesario prevenir al lector sobre el hecho de que no se han realizado descripciones de las mismas, dado que un trabajo de estas caracteristicas, por si solo, ya llenaria un su- ficiente nimero de paginas como para confeccionar un libro. En cualquier caso, pensamos que, en la eleccién varietal horticola en un momento determinado, es fundamental la consulta de los catdlogos actualizados de las diferentes firmas productoras del material de propagacién. En el apartado de la fertilizacion se ha pretendido exponer, siempre que ha sido posible, una relacién de las extracciones de cada cultivo (muy variables segun las variedades, los rendimientos obtenidos, las técnicas de cultivo emplea- das, y a veces incluso, segiin los autores), asi como formulas medias de abonado, con el fin de proporcionar una vision lo mds amplia posible de un aspecto tan complejo y controvertido como es la fertilizacion. Siguiendo un criterio bastante extendido, se ha soslayado en la mayoria de los casos la indicacién del abono concreto a utilizar, haciendo unicamente referencia a los kg o unidades fertili- zantes (UF) de cada uno de los nutrientes. Se ha tenido un especial cuidado en ajustar los diferentes ciclos de cada cultivo (fechas de siembra y recoleccién) a las diversas zonas espafiolas, hecho que consideramos de gran interés. Entre las labores de cultivo se ha incluido la posibilidad de emplear la escarda quimica. En este sentido, es necesario sefialar que, en las producciones horticolas, la utilizacién de herbicidas debe realizarse con muchas precauciones, pues en su eleccién, ademas de la selectividad de los mismos (a veces ligada a la dosis de empleo y a la variedad cultivada) y la flora de malas hierbas existente, hay que considerar su remanencia en el terreno, que puede afectar al cultivo 18 INTRODUCCION siguiente, en ocasiones muy préximo en el tiempo, en regimenes de explota- cin muy intensivos, y también la modalidad del cultivo, sea normal 0 forzada. Todos estos aspectos deben ser muy tenidos en cuenta a la hora de elegir un determinado herbicida, por lo cual hay que considerar lo indicado en el texto simplemente como una informacién que afecta principalmente a su selec- tividad. Basicamente, los programas de desyerbe han sido extraidos del Mémento désherbage des légumes et petits fruits publicado por INVUFLEC en 1978. Se ha procurado hacer mencién expresa a las condiciones de conservacién de las hortalizas, una vez recolectadas, pues ésta es una cuestion de gran tras- cendencia que no siempre es tenida en cuenta, y que es la causa de muchos fracasos, incluso después de haber efectuado un buen cultivo. El trabajo de varios meses, empleado en una determinada produccién horticola, puede yenirse abajo con unas malas condiciones de conservacion, durante un «escaso margen de tiempo». é En aquellos casos en que la hortaliza estudiada puede cultivarse en alguna modalidad diferente de lo que se puede considerar el cultivo normal, como pro- duccién bajo invernadero, cultivos hidropdnicos, etc., se ha hecho una mencién especial en el texto. La produccién de semillas, asi como una vision general sobre los objetivos y métodos utilizados en la Mejora Genética de cada especie, son también abordados en este estudio. En uno de los epigrafes correspondientes a cada cultivo se indica de forma sintetizada una lista de los accidentes, plagas y enfermedades més frecuentes, haciéndose una pequefia referencia a los dafios ocasionados y a los medios de lucha, principalmente quimica, més comunes frente a plagas y enfermedades. A este respecto, queremos hacer constar que estas referencias son indicadas en aras a la brevedad, a titulo puntual, Jo que actualmente adolece de ciertos pro- blemas de enfoque, puesto que la problematica de la proteccién de cultivos es més compleja que lo simplemente puntual y debe ser abordada en su conjunto, aunque, como es ldgico, tal tratamiento rebasaria los objetivos de una obra de estas caracteristicas. Por otra parte, puede observars¢ que las recomendaciones en materia de plaguicidas han sido realizadas a nivel general ¢ indicando los nombres técnicos de cada uno de los pesticidas recomendados. Aunque se ha procurado citar productos quimicos con niveles de toxicidad no excesivos, en cualquier caso debe respetarse la normativa que sobre plazos de empleo, dosificaciones e incluso plaguicidas, imponga la legislacién vigente, de primordial importancia en la pro- duccién de hortalizas, cuyo destino, en gran parte, es el consumo directo por el hombre. Debido a la amplitud del material bibliografico de consulta empleado, éste ha sido agrupado, en lo posible, por cultivos, al final de cada capitulo. Los datos estadisticos que se citan han sido extraidos principalmente del Anuario de estadistica agraria 1978, publicado por la Secretaria General Técnica 19 HORTICULTURA HERBACEA ESPECIAL del Ministerio de Agricultura, y de los Anuarios de estadistica del comercio exterior de Esparia de 1978, publicados por la Direccién General de Aduanas del Ministerio de Hacienda, obras que no han sido citadas en cada ocasi6n, para evitar una reiteracién excesivamente mondtona. Finalmente, quisiera hacer piblico mi agradecimiento hacia aquellas personas que, directa 0 indirectamente, han influido en la confeccién de este libro. En este sentido, ocupa un puesto fundamental, la empresa en la que desarrollé mis servicios como ingeniero agrénomo durante mds de nueve afios, Pascual Hermanos, S. A., de Valencia, en la que he llevado a cabo una interesantisima labor, tanto en materia de extension, como de experimentacion agronémica, par- ticularmente intensa en Horticultura herbdcea, y de la que me precio actual- mente en mantener una sincera amistad con sus Gerentes, José Maria, Antonio y Vicente. En esta empresa, conoci a personas que complementaron en una u otra forma mi formacién académica, y entre ellas quiero destacar a don Luis Olivé Sans, perito agricola de gran valia y conocimientos, cuyo optimismo contagioso, vision positiva de la vida y calidad humana han hecho profunda mella en mi estructu- racion mental. Alli he compartido asimismo multitud de problemas agronémicos, con mis competentisimos compaficros, los ingenieros técnicos, Antonio Pérez Saura, Abelardo Moliner y Nicasio Navarro, asi como con magnificos hombres de campo, que me honran con su amistad de agricultores valencianos, entre los que citaria a Julio Ferré, Vicente Sanahuja, Daniel Morera, Juan Cardona, Luis de la Puerta, J. Juan Borja, ete. En otro orden de cosas, y una vez més, quiero mostrar mi agradecimiento a don Rafael Romero Villafranca, catedratico de la E.T.S.LA. de Valencia, quien, al dirigir mi tesis doctoral, fue en cierto modo la llave maestra que abrié las puertas de mi posterior dedicacién a la Universidad, y por supuesto al profe- sor don José M.* del Rivero, con el que he tenido el honor de compartir tareas docentes en su Cétedra, en otro tiempo no muy lejano, que siempre ha con- fiado en mi y al que me siento ligado por lazos casi familiares. Como prueba de ello, ademas de tener la gentileza de prologarme este libro, se ha tomado la ingente molestia de leerse el manuscrito y hacerme, como siempre es habitual en él, multitud de sabias observaciones, de gran utilidad para la Ultima revisién del texto. Por Ultimo, quiero agradecer a la editorial Mundi-Prensa la buena acogida que siempre mostré, atin sin conocerme personalmente, a la publicacién de este libro. Valencia, junio de 1981. EL autor 20 PARTE PRIMERA HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES Y/O TUBERCULOS DE DESARROLLO MAS O MENOS SUBTERRANEO 1.1. Nabos Generalidades Se cree que el origen de esta especie esté en Europa o Asia central. Ha sido durante mucho tiempo un alimento basico para la alimentacién humana, prin- cipalmente en épocas anteriores a la introduccién de la patata. LL. Importancia econémica En 1978 se cultivaban en Espafia 1.535 ha de nabo horticola, con una produccién de 23.904 tm, siendo las provincias espafiolas més productoras Valencia, Toledo y Barcelona. La superficie destinada a este cultivo se ha multiplicado en los ultimos diez afios por 1,7 y su producci6n se ha duplicado. La exportacién de esta hortaliza es muy poco importante. La produccién espafiola de nabo forrajero es muy importante, habiendo alcanzado-en 1978, 78.669 ha y 1.476.808 tm. 1.1.3. Encuadramiento taxonémico y descripcién botanica Pertenece a la familia Cruciferae y su nombre cientifico es de Brassica napus L. Es una planta erecta bianual, con hojas normalmente hendidas y de margenes fes- toneados, El tallo floral es liso y las flores son de color amarillo. Polinizacién alogama. La fructificacion es en silicuas. Las semillas son redondeadas de color rojizo oscuro y al peso de 1.000 semillas es de 1,6 gramos, siendo su capacidad germinativa media de cuatro afios. Su sistema radicular esté engrosado, existiendo dos tipos varietales distintos, unos slobulosos y otros alargados. Su coloracién varia entre el blanco y el rojo. Su diferencia- cién morfoldgica con el colinabo radica en la existencia en este ultimo de un cuello cilin- drico al que se unen las hojas. Una parte de la producci6n espafiola de nabo forra- jero esta constituida por el Iamado «nabo gallego», con un cuello parecido al del colinabo, pero més corto y cénico. Las hojas del nabo gallego se emplean en distintos guisos de la cocina galaica y se conocen con el nombre de «grelos». 23 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES Fig. 1.1.1. Plantacién de nabos. 1.1.4. Material vegetal — De estructura radicular alargada: Virtudes, Virtudes-Martillo, Fuencarral, Nantais, Semilargo de Croissy raza Paros. — De estructura radicular redondeada: Bola de Nieve, Rojo de Milén, Bola de Oro, Just Right (hibrido), De Nancy, Shogoin, Supertop Bency. Cuadro 1.1.1. Composicién nutritiva del nabo (pot 100 g de producto comestible) Segiin Fersini (1976) 60 mcg Calcio ... 46 mg 50 mcg Fésforo .. 50 mg 61mg — Hierro 0,5 mg 1.1.5. Exigencias en clima y suelo Requiere un clima fresco y hiimedo. El calor estival afecta negativamente a este cultivo. Es una planta exigente en agua. Existen variedades que pueden soportar heladas ligeras. En algunos casos, la incidencia de bajas temperaturas puede inducir la subida a flor prematura, aunque se trate de una planta bianual, pudiendo asimismo ser la sequia la causa de una «subida prematura». 24 NABOS En cuanto a suelos, prefiere los de textura media, con una buena retencién del agua, siempre que estén bien drenados. Los suelos excesivamente ligeros, pedregosos 0 con un contenido en caliza excesivo originan raices fibrosas y de mal sabor. Su pH optimo esta entre 6,5 y 7. a 1.1.6. Fertilizacion Seguin Fersini (1976) una ha de nabos extrae como cifras medias: 100 kg de N, 60 kg de PO; y 100 ke de K,0. Como pautas generales de fertilizacion, Laumonnier (1963) indica las siguientes: — No le convienen las aportaciones recientes de estiércoles a las que se muestra muy sensible, — Requiere un equilibrio mineral aproximado de 1,1:1:1,8 que puede cubrirse como restitucion, mediante la aportacién de: 66 UF de Nitrégeno, en dos fracciones de similar cuantia, la primera en el abonado de fondo en forma de sulfato aménico, y la segunda una vez que se ha efectuado el aclareo, que puede suministrarse en forma amoniacal o nitrica, siendo més fre- cuente esta segunda. 64 UF de P,0;, normalmente en forma de superfosfato de cal, como abonado de fondo. 120 UF de K,0, generalmente como sulfato potdsico, en el abonado de fondo. — A veces, se recomienda la aportacién de azufre junto con el abonado de fondo. El nabo es muy sensible a la carencia de boro, por lo que es conveniente conocer sus niveles en el suelo y, en caso necesario, aportar borax junto con el abonado de fondo. 1.1.7. Preparacién del terreno. Alternativas mas aconsejables ‘Como todas las hortalizas de desarrollo radicular, el nabo requiere suelos bien mulli- dos, para lo cual interesa efectuar un laboreo adecuado. En primer lugar, se da una labor profunda, seguida de un pase con rotovator para desmenuzar bien el terreno. ‘A continuacion, se procede a asurcar el terreno, de forma que se labren surcos a una distancia entre si de 0,35-0,40 m. Debe proscribirse la alternancia en la rotacién con otras cruciferas como coles, coli- flores, etc. Precedentes adecuados del nabo son: cebollas, tomates, melones, etc. 1.1.8. Siembra La siembra se hace en lineas a 35-40 cm, normalmente entre julio y octubre, para recolecciones otofiales ¢ invernales, y entre marzo y abril para recolectar en verano. Se vienen a emplear entre 4 y 6 kg/ha, si la siembra se ha hecho «al chorrillon. Con sembradora de precisién, el gasto de semilla puede ser mucho menor (0,3-0.6 ke/ha). 1.1.9. Labores de cultivo Aclareos: Una vez emergidas las plantas, se procede a realizar un aclareo, dejandolas a una distancia sobre los surcos comprendida entre 0,10 y 0,25 m en funcién del desarro- llo del cultivar utilizado. 25 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES Escardas: Si no se emplean herbicidas, debe procederse a realizar las escardas necesa- rias, para mantener el suelo limpio de malas hierbas. Como herbicidas selectivos que pueden utilizarse en el cultivo del nabo puede citarse: — Clortal en postsiembra a la dosis de 5-6 kg.maalha. — Propacloro en postsiembra a la dosis de 4,5 kg.m.a/ha. 1.1.10. Recoleccién y conservacién El ciclo del cultivo varia entre cuarenta y cien dias, La recoleccién suele hacerse a ‘mano, arrancando las raices, tirando de las hojas, con ayuda de unas azadas especiales en horquilla, aunque en grandes extensiones puede utilizarse de forma rentable méquinas recolectoras, del mismo tipo de las que se emplean en la recoleccién de zanahorias y Temolachas. El rendimiento obtenido en un cultivo de nabos puede ser de 20 a 30 tm/ha. El almacenamiento frigorifico a 0° C y una humedad relativa del 90-95 por 100 puede permitir una conservacién adecuada durante cuatro-cinco meses (Inst. Int, du Froid, 1967). La aplicacién de hidracida maleica a 2.500 ppm, la ultima semana anterior a la recolec- cién de los nabos, permite el almacenamiento sin «grillado» tresseis meses (Primo y Cufiat, 1968). Una vez realizada la recolecci6n, se deshojan las raices, se lavan, se trian y se calibran, pudiéndose comercializar en manojos, cajas 0 sacos. 1.1.11, Produccién de semillas y objetivos de la Mejora Genética En cultivos dedicados a la obtencién de semillas pueden obtenerse hasta 1.500 kg/ha. Como ocurre con plantas similares, el cultivo para estos fines se realiza el 2.° afio del ciclo. Los objetivos que se persiguen en la Mejora Genética de los nabos son: — Mayores producciones. — Forma y color de la raiz adecuados al mercado. — Resistencia a la floracién prematura. — Resistencia a enfermedades, como la hernia de la col. 1.1.12. Accidentes, plagas y enfermedades 1.1.12.1. Accidentes — Encharcamiento. — Sequia. — Subida a flor prematura (a veces frecuente en cultivo primaveral-estival). 11.122. Plagas — Pulguillas de las cruciferas: Principalmente Phyllotreta nemorum Linn. Colespteros halticinos, cuyas larvas perforan la epidermis foliar y realizan galerias en el limbo, mientras que Jos adultos devoran hojas tiernas. Se combaten mediante pulverizaciones con car- baril, triclorfon, lindano, pirimifos, etc. 26 NABOS, — Falsa potra de los nabos y de las coles (Ceuthorrynchus pleurostigma Marsch). CucurliGnido que provoca en la base del tallo unas excrecencias redondeadas en cuyo interior est la larva de este coleéptero. Pueden servir los mismos productos anteriormente citados, aplicados al cuello de la planta, para eliminar las hembras que vayan a efectuar la puesta. — «Baris» como Baris laticollis Marsh, B. chlorizans Germ, etc. Son coledpteros cucurliénidos cuyas larvas, tras efectuar la puesta en la base de la planta, excavan gale- rias en raices o tallos. Es una plaga poco frecuente. — Orugas de las cruciferas, \epidépteros diurnos, como Pieris rapae L., Pieris napi L., Pieris brassicae L., etc. En su fase larvaria actian como comedores de hojas. Se com- baten facilmente mediante aplicaciones de clorpirifos, triclorfén, carbaril, tetraclorvinfos, etoétera. — Falsa oruga de los nabos (Athalia colibri Christ) himendptero tentredinido cuyas larvas son devoradoras de hojas. Se combaten por procedimientos similares a los indi- cados anteriormente. — Dipteros minadores diversos, como Chorthophilla brassicae Bouche, que construyen galerias en la base del tallo. Se combaten con aplicaciones de insecticidas como diazinon, dimetoato, fenti6n, pirimifos, etc. — Pulgones: Como Brevicorne brassicae L., Myzus persicae Sulz, etc., producen ama- rilleamientos, abarquillamientos, etc. Se combaten con malation, dimetoato, acefato, pirimicarb, etc. — Caracoles y babosas: Abundantes en tiempo himedo, son comedores de hojas. Se combaten con cebos de metaldehido, bandas de sulfato de hierro, aplicaciones de me- tiocarb, etc. 1.1.12.3. Enfermedades criptogdmicas — Hernia de la col: Producida por el hongo Plasmodiophora brassicae Wor. Dificil- mente se detecta en los suelos mediterraneos, por su pH alcalino. Produce excrecencias en raices, poco desarrollo, amarilleamiento de la planta, etc. Se combate preventivamente mediante desinfecciones del terreno con vapor, metam-sodio, PNCB, sales de mercurio en semillas e inyeccién al terreno, etc. Algunas variedades de nabos son resistentes a esta enfermedad. — Mildiu: Causado por Peronospora brassicae Gaumann, produce zonas amarillentas, en las margenes del haz, mientras que en el envés aparece un micelio grisaceo. Se combate preventivamente con mancozeb, captan, zineb, oxicloruro de cobre, metiram-zinc, propineb, etc. — Phoma lingam Tod. provoca en fase precoz el chancro del hipocdtilo, muriendo las plantitas por podredumbre del cuello de raiz. Si ataca posteriormente produce manchas en hojas, debilitamiento de plantas, etc. Se combate preventivamente desinfectando pre- viamente las semillas y estableciendo rotaciones con mds de tres afios de solapamiento. Puede intentarse su control con aplicaciones de protiocarb. — Rhizocthonia solani Kithn: produce manchas rojizas en ¢! cuello de la raiz, pu- diendo provocar la muerte de las plantas jovenes. Se combate mediante aplicaciones de oxiquinoleina, captafol, etc. — Roya blanca; Poco frecuente, producida por Albugo candida (Pers.) Kunze, que origina un recubrimiento por toda la planta de una masa pulverulenta blanguecina. Esta 27 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES enfermedad se combate eliminando las plantas enfermas de la propia parcela 0 parcelas vecinas; mediante la aplicacién preventiva de oxicloruro de cobre, ete. 11124. Virus — Virus de las manchas angulares de la col: muy agresivo sobre plantas de nabos en los que produce una necrosis muy fuerte y posteriormente la muerte. — Virus del mosaico de la coliflor, las nerviaciones se presentan envueltas en una banda de color verde oscuro, sobre la superficie foliar clordtica. El nabo es muy sensible a esta virosis. — Virus del mosaico del nabo (TUMY). 1.1125. Fisiopatias — Carencia de boro. Produce necrosis gomosas internas que pueden ocasionar la total descomposicion de la raiz. BIBLIOGRAFIA CITADA Fersini, A.: Horticultura préctica. Edit. Diana (2.* ed.). México, 1976. INSTITUT INTERNATIONAL DU FRotD: Conditions recommandées pour lentreposage frigorifique des produits périssables. (2. ed). Paris, 1967. LAUMONNIER, R.: Cultures maraichéres. J. B. Bailliére et fils Editeurs (2.* ed). Paris, 1963. Primo, E., y CuRat, P.: Herbicidas y fitorreguladores. Ed. Aguilar. Madrid, 1968. BIBLIOGRAFIA CONSULTADA SIN CITAR EXPRESAMENTE CASALLO, A., y SoBRINO, E.: Variedades de hortalizas cultivadas en Expafia. Ministerio de Agri- cultura, Madrid, 1965. ‘CHAUX, C.: Productions léguiniéres. Ed. J. B. Bailliére (9.* ed.) Paris, 1972. Dowinauez, F.: Plagas y enfermedades de las plantas cultivadas. Ed. Dossat (3.* ed.). Madrid, 1965. Invurtc, Mémento désherbage des légumes et petits fruits (3.* ed). Paris, 1978 MessiAEN, C. M., y Laron, R: Enfermedades de las hortalizas. Oikos Tau Ediciones. Vilassar de Mar (Barcelona), 1967. 28 COLINABOS 1.2. Colinabos Generalidades Aunque han sido consumidos por el hombre antes de la introducci6n de la patata, los colinabos se han destinado asimismo como alimentos del ganado. Durante la Segunda Guerra Mundial y ante la carencia de patatas, fueron ampliamente utilizados como alimentos bisicos por las poblaciones europeas, sobre todo los colinabos conocidos como «rutabagas». 1.2.2. Importancia econémica No existen datos como tal especie. En el Anuario de Estadistica Agraria 1978 del Ministerio de Agricultura se incluyen probablemente junto con los nabos. 1.2.3. Encuadramiento taxonémico y descripcién botanica Pertenece a la familia Cruciferae y su nombre cientifico es el de Brassica campestris, var. Napobrassica D.C. Para algunos autores como Maduefio (s/f), el colinabo es la misma especie botanica que el nabo y su denominacién cientifica es Brassica napus var. napobrassica D.C., mien- tras el nabo gallego es Brassica rapa var. sculenta, Por estas razones, el colinabo es una planta morfoldgicamente muy parecida al nabo y quizas la diferencia més acusada con éste estriba en que sus raices son alargadas o redondeadas y acaban en un cucllo cilindrico en el que se insertan las hojas. Otras diferencias morfolgicas pueden ser un color més azulado de las hojas y una envergadura de planta superior. V5 95 ® Gallego Nabos Colinabos Fig. 1.2.1. Diferencias morfolégicas més importantes entre nabos, colinabos y nabos gallegos. 29 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES Cuadro 1.2.1 ‘Composicién nutritiva del colinabo (por 100 g de materia fresca) (Seguin Fersini, 1976) Protidos BBlig. pVHAcs. du i 258120 Ulge Clleiors winncse 0295 simg Lipidos ... 0 Vit. B, 180mog —Fésforo so 50 mg Gliicidos 241g Vit B, 370 mcg Hierro, 24mg Calorias . 24,00 Vit. C 125 meg, 1.2.4. Material vegetal Existen dos agrupaciones varietales: — Colinabos propiamente dichos: de forma alargada y carne blanca como: Blanco de Auvigny de cuello verde y Blanco de Auvigny de cuello rojo. — Rutabagas: de forma redondeada y carne amarilla como: Rutabaga redonda de cuello verde, Rutabaga redonda de cuello rojo, American Purple Top y Rutabaga de Pontivy. 1.2.5. Exigencias en clima y suelo Resiste frios mas intensos que el nabo. Le convienen climas maritimos. Vegeta mejor en suelos frescos de textura algo arcillosa. 1.2.6. Fertilizacion Segiin Fersini (1976), la extraccién de nutrientes de 1 ha de colinabos puede ser cifrada en 100 UF de N, 80 UF de P,0s y 160 UF de K,0. Knott (1962), para una cosecha de rutabagas de unas 22,4 tm/ha, da un nivel total aproximado de extracciones de 45 UF de N, 21 UF de P,O,, 111 UF de K,0, 81 UF de CaO y 11 UF de MgO. Como pautas generales a seguir en la fertilizacién del colinabo, Laumonnier (1963) indica las siguientes: — Resiste mejor que los nabos las aportaciones recientes de estiércol, pudiendo in- corporarse como cifta media de 30 tm/ha. — Requiere un equilibrio mineral aproximado del tipo 1,2:1:1,5 — Un abonado mineral de tipo medio puede constar de: 99 UF de N en dos aportaciones, con las mismas prescripciones indicadas para el nabo. oy Ss ae e en fondo y de la misma forma que se indicé para el nabo. Pueden ser convenientes las aportaciones de azufre y borax al terreno. 1.2.7. Preparacién del terreno Similar a la indicada para el nabo. 30 COLINABOS 1.2.8. Siembra ‘Suele efectuarse en lineas separadas 0,4 m y al chorrillo, en los meses de julio y agosto o bien entre marzo y abril, pudiéndose gastar entre 7 y 8 kg/ha de semilla. 1.2.9. Labores de cultivo Aclareos: A\ aclarar las plantas, debido a su mayor envergadura, dentro de cada surco se dojara una distancia entre plantas de 0,20 a 0,30 m. Por lo demés, se realizan las mismas labores de cultivo que se indicaron anteriormente para el nabo. Freeman y Finlayson (1977) han publicado los resultados de seis aftos de experiencias en rutabaga, con diversas combinaciones de herbicidas e insecticidas, estudiando los pro- blemas de posibles fitotoxicidades, asi como su efectividad. 1.2.10, Recoleccién y conservacién El colinabo cubre su ciclo de cultivo aproximadamente en unos 90 dias. El rendimiento gue puede obtenerse varia entre 40 y 60 tm/ha; es decir, bastante més grande que en el caso del nabo. Durante la conservacién, que es similar a la indicada para el nabo, hay que considerar que sus raices tienden a lignificarse. 1.2.11. Producci6n de semillas y objetivos de la Mejora Genética Resulta valido todo lo que se indicé en el caso del nabo. Se han constatado cruzamientos fértiles de rutabaga con bréculis, repollos, «kale» (Br. oleracea, var. acephala), etc. Honna y Summers (1976), de gran interés para la incorporaci6n de genes de resistencia a enfermedades como la hernia o potra. 1.2.12. Accidentes, plagas y enfermedades Los mismos que se indicaron para los nabos. 31 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES BIBLIOGRAFIA CITADA Ferstni, A.: Horticultura prdctica. Edit. Diana (2.* ed.). México, 1976. Freeman, J. A., y Fivtayson, D. G.; «Response of Rutabaga to Combinations of Herbicides and Insecticides. J. Amer. Soc. Hort. Sci., 102 (1). 1976, pags. 19-31, Honna, S., y Summers, W. L: «interspecific Hybridization betwen Br. napus L. (Napobrassica Group) and B. oleracea L. (Botrytis Group)». J. Amer. Soc. Hort. Sci. 101 (3). 1976, pags. 299-302. Knorr, J. G.: Handbook for Vegetable Growers. John Willey Sons. New York-London-Sidney, 1962. Laumonnier, R.: Cultures maraicheres. J. B, Bailligre et fils. Edit. (2.* ed). Paris, 1963, MabuERo, M.: Apuntes de boidnica agricola. ETSIA. Madrid, sit. BIBLIOGRAFIA CONSULTADA SIN CITAR EXPRESAMENTE CasaLto, A., y Soprino, E: Variedades de hortalizas cultivadas en Espafta. Ministerio de Agri- cultura. Madrid, 1965. Tompson, H. C., y Ketty, W. C.: Vegetable Crops. Mc Graw Hill. Book Co. (5.* ed.). New York- Toronto-London, 1957. 32 RABANOS 1,3. Rabanos 13.1. Generalidades No existe un acuerdo claro sobre su origen boténico, aunque parece ser que las varie- dades de rébanos de pequefio tamafio se originaron en la region Mediterranea, mientras que los grandes rabanos pudieron originarse en Japin o China. Se poseen datos concretos por los que los chinos, hace mas de tres mil afios, ya cultivaban esta planta, siendo asimismo muy apreciada durante la civilizacion egipcia y en la antigdedad clasica por los griegos. El rdbano es una hortaliza de gran poder diurético y antiescorbittico. 1.3.2. Importancia econémica La superficie dedicada a este cultivo en 1978 era de 946 ha, con una produccién de 11.838 tm, siendo Barcelona, Cadiz y Sevilla las provincias mas productoras. Durante este mismo afio se exportaron 172 tm de rébanos, por un valor de 3.095.000 pesetas, destinados principalmente a la Republica Federal Alemana. En conjunto, puede decirse que la produccién y superficie de esta hortaliza estén estabilizadas desde los wltimos cinco afos. 1.3.3. Encuadramiento taxonémico y descripcién botanica Pertenece a la familia Cruciferae y su nombre cientifico es el de Raphanus sativus L. Cuadro 1.3.1 Composicién nutritiva de los rdbanos (por 100 g de materia fresca) (Seguin Fersini, 1976) Protidos ... ... .. OB6 git A. ne ste 0: 30 UI Calcio... ... «37mg, Lipidos 0 Vit. By 30 meg Fésforo 31 mg Glucidos 244g Vit. B, - 20 meg Hierro . 10mg Calorias 1400 Vit. C 24 mg Es una planta anual de raiz pivotante que se inserta en la base de un tubérculo hipocotileo comestible, que puede ser redondo o alargado y de color diverso. Su sabor es mds 0 menos picante. Las hojas son oblongas, festoneadas en sus margenes, hendidas pinnado-partidas en la base y dsperas al tacto. En Ja floracién, el tallo puede aleanzar hasta 1,5 m. Las flores son blancas 0 malvas. La fecundacién es aldgama. El fruto una silicua indehiscente y las semillas son de color marrén rojizo y forma més o menos re- dondeada. En un gramo pueden contabilizarse entre 80 y 120 semillas y su capacidad germinativa media es de unos cuatro afios. 1.34, Material vegetal Algunos autores distinguen botanicamente dos subespecies: 33 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES — R. sativus ssp major cuyos tubérculos hipocotileos son alargados. — R. sativus ssp. parvus cuyos tubérculos hipocotileos son redondeados. El color puede ser variable como rojo, amarillo, negro, etc. Maduefio (/f) diferencia dos variedades botanicas de rabanos claramente definidas: — Var. radicula Pers. de «raiz» subglobular u oblonga, carnosa, blanca, rosa 0 ro- iza y sabor picante, y — Var. niger Mill. de «raiz» de mayor tamafio y sabor muy picante. Agronémicamente los rdbanos se agrupan en tres tipos varietales: — Variedades de todos los meses: De «raices» pequefias y ciclo muy corto (cuatro semanas). Entre los que pueden citarse: # De «tubérculos» redondeados: Cherry belle, Fakir, Gandry, Redondo escarlata, Matador, Globemaster, Rota, De Sezanne, Novired, Carnaval, Saxa. * De «tubérculos» semi-redondos; Red-Devil. © De «tubérculos» semi-largos: Marteau, Delong pont, Semilargo de punta blanca, Flamboyant. * De «tubérculos» largos: Largo-rosa. — Variedades de verano-otofo: De tubérculos més voluminosos y ciclo algo més largo (seis semanas). Entre otros, pueden citarse: Blanco, Bamba, Golo, Redondo, Blanco Gigante de Stutigart, Negro largo, Amarillo redondo, etc. — Variedades de invierno: De tubérculos grandes y ciclo muy largo (hasta cien dias). Pueden citarse: Negro grueso redondo, Negro grueso largo, Negro de Paris. En un futuro, es muy posible que la tendencia en la obtencién de variedades vaya dirigida hacia los hibridos simples, dobles y de 3 vias, mediante la introduccién de androesterilidad citoplasmatica, aunque sin partir de parentales totalmente homocigotos, dada la gran pérdida de vigor que sufren las lineas puras de rébanos. En el litoral mediterréneo espafiol se cultiva principalmente el primer tipo de va- riedades, que por otra parte-son las de mayor aceptacién horticola en la mayor parte de las zonas, existiendo un mercado potencial de esta hortaliza en determinados paises, como el Reino Unido, durante los meses invernales, sobre todo para los pequefios rébanos redondeados. 1.3.5. Exigencias en clima y suelo Puede germinar y desarrollarse a temperaturas relativamente bajas (8-12° C), requiere un ambiente fresco y huimedo. La mayor parte de las variedades cultivadas de «todos Jos meses» suelen ser sensibles a las heladas. En tiempo excesivamente caluroso los rébanos adquieren un sabor picante, que los deprecia para determinados mercadas. Tampoco les convienen insolaciones excesivas. Requiere suelos ricos, medios 0 ligeros, con buenos contenidos en materia organica. Es una planta poco tolerante a la salinidad. 1.3.6. Fertilizacion Los niveles de extraccién son muy variables en funcién principalmente de las distintas variedades cultivadas. 34 RABANOS Para una cosecha de 20 tm/ha, Jacob y Von Ueskalll (1973) dan unos niveles de extrac- ciones de 110 kg de N, 60 kg de P,O, y 100 kg de K;0. Para una cosecha de 16,6 tm/ha de raices y 8,4 tm/ha de hojas y tallos, de la variedad Semi-largo de Orleans, Prats (1970) sefiala como extracciones: 48 kg de N, 23 kg de P,O,, 86 kg de K,O, 45 kg de CaO y 4 kg de MgO. Como pautas generales de abonado pueden considerarse las siguientes: — Como se trata de una planta de desarrollo muy répido, no suele abonarse directa- mente, sino a través de la cosecha anterior. — Segtin Laumonnier (1963), requiere un equilibrio mineral del tipo 1:1,2:1. — Un abonado de tipo medio puede ser: 60 UF de N en forma nitrica, sobre todo en variedades de ciclo corto. 72 UF de PO, 60 UF de K,0. — Todo el abonado se aportaré en fondo, sobre todo en rabanos de desarrollo rapido. En variedades de ciclo més largo, puede fraccionarse el abonado nitrogenado. — Pueden aportarse 15-20 tm/ha de estiércol muy descompuesto juntamente con el abonado de fondo, o mejor atin incorpordrselas al cultivo anterior. Es una planta exigente en boro, por lo que puede ser conveniente la adicion de borax en el abo- nado de fondo. Preparacién del terreno Se dan labores similares a las indicadas para el nabo, aunque la profundidad de las mismas dependerd de la variedad utilizada. Una vez el terreno ha sido trabajado, puede o no asurcarse en funcién de la moda- lidad de cultivo que se utilice. 1.3.8. Siembra Puede hacerse en llano o en surcos. Si se hace en Ilano se siembra al chorrillo en lineas a 0,15-0,25 m, en tablares de 1,20-1,50 m de anchura. Si se siembra en surcos normalmente se hacen grandes surcos con un valle de 0,50 metros sobre los que se siembran 4 6 5 lineas a 0,15-0,25 m. Existen sembradoras muy sencillas que se adaptan a cualquiera de ambas modalidades de cultivo. La cantidad de semilla utilizada es de unos 4-6 kg/ha. La siembra puede realizarse en cualquier época con las variedades de «todos los meses», sobre todo en climatologias suaves como las del litoral mediterréneo. Durante la siembra es conveniente vigilar la presencia de hormigas, que muestran bastante avidez por las semillas de rabano, pudiendo contribuir con sus ataques a una nascencia defectuosa. En el cultivo programado de rabanos, a lo largo de todo el afio, se habra de tener en cuenta que, durante los meses invernales, ¢l ciclo de cultivo se alargard ligeramente. 1, Labores de cultivo — Aclareos: Si la siembra se ha efectuado a maquina y ha sido perfectamente dosi- ficada la semilla; en rabanitos de pequeflo tamafio, puede no ser necesario un aclareo. 35 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES En otros casos, las lineas se aclararan, dejando entre plantas una distancia comprendida entre 5 y 20 cm en funci6n del cultivar empleado. — Escardas: En lo referente a escarda quimica pueden utilizarse propacloro y clortal en postsiembra, debiendo tenerse en cuenta su remanencia en el terreno, que con el 1.° es de cinco-seis semanas y con el 2.° de dos meses, a unas dosis similares a las indicadas en el caso de los nabos. 1.3.10. Recoleccién y conservacién Resulta muy importante recolectar en el momento mds adecuado, pues en caso con- trario los rdbanos pueden «ahuecarse» deprecidndose comercialmente. Esta anomalia también se presenta por la incidencia de heladas, desequilibrios en la humedad del terreno, ete. Fig. 1.3.1. Recoleccion mecanizada de ribanos. 36 RABANOS La produccién puede variar entre 15 tm/ha para rabanitos redondos y hasta 40 tm/ha para rabanos de mayor tamafio. La recoleccién en pequefias superficies suele hacerse manualmente, lo que resulta muy costoso. Para extensiones importantes en fincas lanas, debe emplearse la recoleccién mecanizada, existiendo una gama muy amplia en el disefio de lus méquinas, muchas de ellas pinzan los rébanos por las hojas entre dos cadenas, ayudadas por una punta de ataque al suelo. Los rébanos son conducidos entre las mencionadas cadenas y depositados en la parte posterior de fa maquina, Una vez recolectados los ribanos son deshojados, lavados, calibrados y envasados siendo corriente su venta en Europa en bolsitas de 50-100 g, cuando se trata de rabanitos pequefios y redondeados. Un almacenamiento frigorifico a 0°C y 90-96 por 100 de humedad relativa puede conservar los rabanos entre tres y cuatro semanas. 13.11. Produccién de semillas y objetivos de la Mejora Genética Para la produccién de semillas, los rabanos se cultivan en lineas separadas 45-90 cm y 5-30 cm entre plantas, segiin las variedades. ‘Como cifras medias, puede hablarse de 500-900 kg/ha de semillas, pudiéndose en casos excepcionales rebasar los 2.000 kg/ha. ‘Tradicionalmente, en la Mejora del rabano se ha empleado la seleccién masal para la conservacién de las variedades y una seleccién recurrente con control de la aptitud general a la combinacién o seleccién maternal, para la creacién de nuevas variedades. Como se ha indicado anteriormente y siguiendo a Tougourdeau et al. (1979, a y b), existe una cierta tendencia en el futuro hacia la obtencién de hibridos simples, dobles o de tres vias, introduciendo genes de androesterilidad citoplasmatica, aunque partiendo de parentales parcialmente homocigotos. Las ventajas que reunirian estos hibridos serian: — Alta productividad. — Gran homogeneidad. — Precocidad. — Vigor germinativo. — Sabor mas agradable y color mds apreciado. Resistencia al ahuecado. Ete. 1.3.12. Accidentes, plagas y enfermedades Los mismos que se indican en el caso del nabo y ademés revisten especial interés: — Entre los accidentes, el ahuecado, producido por sobremaduracién, por heladas, etcétera. Las heladas revisten graves consecuencias sobre todo para rébanas de «todo el afion. — Entre las plagas debe vigilarse la presencia de hormigueros durante la siembra. — Entre las enfermedades puede citarse asimismo: Alternaria cireinans (Berk et Curt.) Bolle, que origina manchas amarillentas en las hojas con aurcolas muy marcadas. Se combate mediante pulverizaciones con captan, mancozeb, propineb, etc. 37 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES BIBLIOGRAFIA CITADA Fersini, A.: Horticultura prictica. Edit. Diana (2.* ed.). México, 1976. Jacos, A. y Von UrskiLt, L. 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Es una planta parecida al nabo, que posee la parte basal del tallo engrosada en forma de tubérculo, constituida por la hipertrofia del hipocdtilo. De este tubérculo hipocotileo, que es el Organo por el que se aprovecha y que sobresale del suclo, surgen los peciolos de las hojas que son largos y delgados, en cuyo extremo aparecen los limbos foliares que recuerdan a los del nabo, aunque con menor superficie foliar. La coloracién del tubéreulo varia entre el blanco verdoso y el rojizo. Sus semillas pueden ser vernalizadas (Rappaport y Sachs, 1976). Se utiliza cocido y para la elaboracién de sopas. Entre los cultivares conocidos pueden citarse: — De color blanco: Castor, White Viena, Semiplato Blanco, Blanco temprano de Viena, etc. — De color rojizo: Pollux, Purpura de Viena, Rojo temprano de Viena, etc. Es una planta muy ristica, adaptada a climas rigurosos, menos exigente que el nabo y colinabo y més resistente a la sequia. Se siembra en semilleros entre marzo y julio, se transplanta 1,5-2 meses mds tarde a un marco de plantacién de 0,35/0,45 x 0,35/0,45 m. Las extracciones de | ha de colirrébanos para una cosecha de 20 tm/ha son de 100 kg de N, 80 kg de PO, y 160 kg de K,0 (Jacob y V. Heskull, 1973). ‘Cuadro 1.4.1 Composicion nutritiva de colirrébano (por 100 g de parte comestible) (Seguin Watt er al, 1975) Agua ... . 90,3 % Proteinas 2,08 Grasas ... ... . Ole Hidr. de C. totales 668 Fibra 10g Cenizas 10g Calcio Ak 41,0 mg Fésforo neeeee ninayPa AD My Hierro ... = ey 0,5 mg Una fertilizacion de tipo medio puede constar de 25 tm/ha de estiérool bien descom- puesto, 80-120 UF de N, 60-8- UF de P.O; y 120-150 UF de K,0. La recoleccién para alimentacion humana debe realizarse antes de que el tubérculo hipocotileo esté excesivamente desarrollado, pues, de lo contrario, se hace correoso y de consistencia algo lignificada. Normalmente, la cosecha se inicia una vez que han trascu- rrido al menos unos tres meses tras la siembra, aunque preferentemenie se consume en otofio ¢ invierno, por lo que a veces se retrasan las siembras, obteniéndose rendimientos 39 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES de 35-45 tm/ha. Una vez. recolectado, se suprime la raiz y se comercializa en manojos atados por las hojas, o bien cortando las hojas, dejando a 2 6 3 cm los peciolos y colo- cando los tubérculos directamente en cajas. Se conserva a 0°C y 90-95 por 100 de humedad relativa, en cuyas condiciones puede almacenarse dos-tres semanas. Posee enemigos andlogos a los indicados en el caso de! nabo y las coles. BIBLIOGRAFIA CONSULTADA, CITADA O NO EXPRESAMENTE Garcia Romero, A.:Horticultura. Salvat Editores, S. A. (2.* ed.). Baroslona-Madrid, 1959. Jacon, A., y V. Urskiiit, L. H.: Fertilizacién, mutricién y abonado de las cultivas tropicales y subtro- picales. Edic. Euroamericanas (4.* ed.). México, 1973. 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Importancia econémica El cultivo de la zanahoria se ha multiplicado en Espafia por 2,5 en los tltimos diez afios, ocupando, en 1978, 4.828 ha y una produccién de 115.313 tm. Las provincias espa- fiolas con mayores producciones de esta hortaliza son: Segovia, Toledo y Cadiz. En 1978, se exportaron 7.662 tm por un valor de 127.121.000 pesetas destinadas principalmente a Francia. En Francia, el cultivo de la zanahoria es el horticola de mayor importancia, pre- viéndose para 1979 una produccién de 521.030 tm (Chantry y Rousselot, 1979). 1.5.3. Englobamiento taxonémico y descripcién botanica Pertenece a la familia Umbeliferae y su nombre cientifico es el de Daucus carota L. Cuadro 1.5.1 Composicién de la zanahoria (De Morrison, segin Gorini, 1974) Substancia seca ... ... 119 % 0,02 % Substancia seca digerible . 10,3 % 0,02 % Proteina ... ......... «. 1,2 % 0,002 % Proteina digestible ... ... 09 % 1,7 mg/lb Extracto no nitrogenado .. 82 % 48,1 _ mgilb RUA NRL AON Oh a Serres, aural no) 80,167 UIAb Minerales ces hee 0,3 mgilb Calcio .. re .. 0,05 % 0,3. mgiib Fésforo 0,04 % 6,7 mgiIb NitrOgeno . 0,19 % 0,9 mg/ib Potasio ... eee 0,25 % 4310 mgilb Og. co: eee 0,29 mg/ib Cloro .. 0,06 % ee me Es una planta bianual que en condiciones normales sube a flor durante el 2.° afio de cultivo. 4 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES Fig. 1.5.1. Detalle de la parte area de una plantacién de zanahorias. Presenta su raiz hipertrofiada, principalmente a base de parénquima cortical. Hojas con peciolos largos, doble o triplemente pinnado-partidas y que se disponen en roseta. Tallo floral que el 2.° afio se desarrolla ampliamente pudiendo alcanzar una altura de 1,5 m. Flores en umbela blancas, amarillentas o azuladas. Semillas pequefias, de color verde oscuro y con dos caras asimétricas, una plana y otra convexa, provista en sus extremos de unos aguijones curvados. El peso de 1.000 semillas es de unos 0,750 g y su capacidad germinativa media de tres afios. En general, el contenido en caroteno es mayor en la corteza de la raiz que en el centro de la misma, y asimismo més elevado en el cuello que en el pice inferior. 1.5.4, Fisiologia del crecimiento La zanahoria es una planta bianual que en condiciones normales, durante el 1." afio de cultivo, desarrolla una roseta de hojas y almacena sus reservas en su propia raiz hiper- trofiada Durante el 2.° afto de cultivo emite el tallo floral, que se expansiona gracias a las reservas acumuladas en cl I." afio de cultivo. La zanahoria es una planta de dia largo. Cesar (1974) ha encontrado una cierta correlacién entre el calibre de las semillas de zanahoria y su facultad germinativa constatando que para calibres inferiores a 128,4 p, la capacidad germinativa es précticamente nula, aumentando ésta fuertemente con el incremento del calibre hasta un valor de 800 y, a partir del cual, las tasas de aumento de la capacidad germinativa son més lentas y, a partir de un calibre de 1.250 u, puede decirse que los incrementos observados en la capacidad germinativa de las semillas son muy escasos. 42 ZANAHORIA Thompson y Kelly (1957) sefialan que, en experiencias realizadas en este cultivo, una exposicién de plantas de zanahorias durante quince dias a una temperatura de 40-50° F produjo la subida a flor prematura del 100 por 100 de las plantas. Si la temperatura de crecimiento era de 60-70° F, sdlo se producia la subida a flor prematura de un escaso por- centaje de las mismas y a 70-80° F no se observaba emisién alguna de tallos florales. La subida a flor prematura es un accidente fisiologico que deprecia la calidad comercial de las zanahorias, puesto que, con la floracion, se produce una rapida lignificacion de los tejidos radiculares. Existen algunos cultivares més resistentes que otros a la floracién prematura. Un tratamiento posterior a la vernalizacién con temperaturas altas (Tp/Ty = 32/37° ©) puede disminuir en un 80-90 por 100 la altura de los talamos florales (Hiller y Kelly, 1979). Otros factores, como las siembras tardias y las plantaciones con altas densidades, disminuyen la incidencia de la subida a flor prematura (Dowker y Jackson, 1975), lo que quiere decir que la respuesta a la vernalizaci6n esta relacionada con una cierta «madurez» de la planta. Jacobsohn er ai. (1980) han constatado que la aplicacion de daminozida a la dosis de 5.000 ppm en dos tratamientos distanciados dos semanas y aplicados entre dos y cuatro semanas anteriores a la época normal de floracién reducia la elongacién de los talamos florales, retrasando su «subida», sin afectar a la calidad de las raices. Estos mismos autores han observado una mayor respuesta en los cultivares resistentes a la floraci6n prematura y, en cualquier caso, aconsejan adaptar las dosis de fitorregulador a cada variedad. En el color y el tamafio que han de alcanzar las raices de zanahoria, juega un impor- tante papel la temperatura. La zanahoria ha sido muy utilizada en las modernas técnicas de cultivos de tejidos, siendo de destacar en este sentido las experiencias de Steward que consiguié regenerar plantas enteras, a partir de oélulas del floema de la raiz de la zanahoria. 1.5.5. Material vegetal Existen variedades cuya raiz es amarilla y cuya forma suele ser alargada como la Ama- rilla larga. En general, las variedades mas apreciadas son las de raices rojo-anaranjadas, dentro de cuyo grupo existe una gran yariabilidad en funcién de su longitud, que puede ser: — Largas, de longitud superior a los 20-25 cm, como Hicolor, Bercoro, Flacoro, Saint Valery. — Semi-largas, cuya longitud es de 15-20 cm, como Primato, Nantesa, Tip-Top, Forto, eteétera. — Semi-cortas, cuya longitud es de 10-12 cm, como Obtusa de Guerande, Foram. — Cortas, cuya longitud es inferior a los 10 cm, como Roja de Nancy, Early French Frame, etc. De este grupo, sin duda alguna las de mayor aceptacién para el mercado en fresco son Jas semilargas. Para la industria, principalmente se cultivan variedades de unos 10 cm de longitud y 1-2 cm de 8. También puede indicarse que en U.S.A. se prefiere un tipo de zanahoria conica, pun- tiaguda y larga, mientras que en algunos paises de Europa se tiende hacia variedades cilindricas y semi-largas. 43 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES En los ultimos afios se estan desarrollando ampliamente los cultivares hibridos, ha- biendo introducido en los genitores femeninos la androesterilidad, mediante dos genes distintos, uno que produce antenas petaloides y otro que origina antenas marrones. Entre los muchos cultivares hibridos existentes pueden citarse las variedades: Spartan, Tancar, Nandor, Revo, Nanco, Camillo, Figaro, Montan, Pionneer, Buror, Commander, etcétera. 1.5.6. Exigencias en clima y suelo Su temperatura Optima de crecimiento esté comprendida entre 16 y 18°C. Una temperatura excesivamente alta repercute en una coloracién mas clara de las raices, asi como un tamafio mds reducido de las mismas; mientras que temperaturas ms bajas pro- ducen una coloracion mas palida y una mayor longitud de raices (Laumonnier, 1963). Puede soportar heladas, siempre y cuando no sean de intensidad excesiva. Posee exigencias importantes en humedad y, en caso de sufrir de sequia, se forma sobre el periciclo un reticulado fibroso que deprecia el valor de esta raiz horticola. En muchas variedades la incidencia de bajas temperaturas, en determinadas épocas, puede producir la subida a flor prematura. En cuanto a suelos, le convienen los profundos de textura ligera con un buen conte- nido en arena y que retengan bien la humedad. Los terrenos compactos y pesados ori- ginan raices con fibrosidades endurecidas que las deprecian, menor peso, didmetro y lon- gitud, siendo ademés propensos al desarrollo de podredumbres. Stranberg y White (1979) han estudiado los efectos de la compactacién del suelo en la produccién de zanahorias, habiendo constatado que, a medida que se incrementa el grado de compactacién del terreno, se observa una longitud menor, un peso menor y un didmetro més pequefio de Jas raices. Los terrenos pedregosos dan lugar a la formacién de raices bifurcadas. No resiste en absoluto la acidez del terreno, aunque cabe decir que los suelos excesi- vamente alcalinos tampoco son adecuados para toda hortaliza. Generalmente, es considerada como una hortaliza sensible a la salinidad. 1.5.7, Fertilizacién EI nivel de extracciones de las zanahorias varia, segin las fuentes consultadas, en funcién de los rendimientos, la variedad, etc., como puede comprobarse en el cuadro adjunto. Cuadro 1.5.2 Extracciones fertilizantes de 1 ha de zanahorias Rendimiento oaks N POs KO. G20 Ma Fuente Variedad 54,1 140s 2 95 ap SIT cane O0 23 Anstett et al (1965) Daventure de Nancy 59,1 91 BBL 99 35 Anstett er al (1965) Touchon 30 120 50 199 = — — Jacob y V. Ucskdlll - (1973) ZANAHORIA ‘A pesar de que en general no es aconsejable, en hortalizas aprovechables por sus raices, hacer aportaciones orgdnicas inmediatamente antes del cultivo, se ha comprobado que si éstas se realizan, siempre que los estiércoles estén bien descompuestos, se observa un incremento en los rendimientos. En la fertilizacion mineral puede aconsejarse: Entre 80 y 120 UF de N, de las cuales la 1/5 parte se afiadird en fondo y el resto en dos aportaciones de similar valor; en cobertera las aportaciones nitrogenadas tempranas favorecen la formacién de caroteno. Se debe sefialar que la fertilizacion nitrogenada tiene una influencia importante sobre el contenido en vitaminas y caroteno. La aportacién de nitrogeno en forma nitrica acelera el cambio de coloracién de amarillo a rojo (Pelletier, 1978). Una aportacién de 80 UF de P,O, en el abonado de fondo puede considerarse como normal. Las aportaciones potdsicas pueden cifrarse entre 150 y 250 UF de K,0. Puede ser conveniente fraccionar el abonado potasico, entre la fertilizacién de fondo y 1 6 2 apor- taciones en cobertera. Debe proscribirse el uso de C1K, puesto que el anion cloruro unido al cati6n amonio puede reducir el contenido en caroteno de la raiz de la zanahoria (Pelletier, 1978), Es una hortaliza que puede acusar frecuentemente la carencia de boro, existiendo riesgo de carencia en suelos calizos cuyo contenido en boro sea inferior a 1 ppm. En suelas ficidos este riesgo disminuye hasta contenidos de 0,3-0,4 ppm. En tales casos, sera con- veniente la incorporacién de bérax en el abonado de fondo, asi como pulverizaciones foliares con soluciones nutritivas de boro (p.e. «solubor»). En cualquier circunstancia, no debe sobrepasarse la dosis de utilizacion. 1.5.8. Preparacién del terreno y alternativas mas aconsejadas Requiere una buena preparacién del terreno, de forma que éste se muestre perfecta- mente mullido, en una determinada profundidad, mayor en las variedades largas y semi- largas, pudiéndose dar en primer lugar una labor profunda, en la que se incorporara el abonado de fondo, y a continuacién tantas labores superficiales como sean necesarias para dejar una tierra bien «fina». No es aconsejable que siga a otras umbeliferas como apios, chirivias, etc. Le convienen como precedentes, las lilidceas horticolas, el maiz, etc. 1.5.9. Siembra En zonas templadas puede sembrarse a lo largo de todo el ano, aunque normal. mente se suele sembrar entre febrero y noviembre. La siembra se puede hacer en surcos distanciados entre si 0,3-0,45 m. viniéndose a consumir al chorrillo entre 2,5 y 4 kg/ha. La distancia entre plantas puede variarse entre 8 y 15 cm. A veces, se utilizan semillas pildoradas, que son sembradas con sembradoras de precision. 1.5.10. Labores de cultivo —Aclareos: Deben realizarse cuando las plantas tienen 2 6 3 hojas dejando entre plantas, como se ha indicado anteriormente, una distancia comprendida entre 8 y 15 cm. Normalmente suelen darse dos aclareos sucesivos en un intervalo de diez dias. 45 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES — Escardas: Las escardas son necesarias, siempre y cuando no se utilice el desyerbe quimico, que en esta hortaliza puede realizarse con los siguientes herbicidas: En preemergencia: Linur6n a la dosis de 0,5 kg m.a/ha. Prometrina a la dosis de 0,75-1 kg m.a/ha. Cloroxurén a la dosis de 2,5-3,5 kg m.a/ha. Monalida a la dosis de 4 kg m.a./ha. Metoxurén a la dosis de 2,5-3 kg m.a/ha. ‘También se pueden utilizar mezelas como monalida +linur6n, butralina + linurén, etc. En postemergencia: Aceites de petréleo del tipo «Stoddard-Solvent» a la dosis de 300-600 I/ha a partir del instante en que la zanahoria tiene de 2 a 6 hojas verdaderas. También pueden emplearse otros herbicidas como linuron, prometrina, solan, monalida, etc., a dosis relativamente bajas para que no resulten fitot6xicos. 1.5.11. Recoleccién y conservacion Las variedades de zanahoria tienen un ciclo de cultivo variable, que cubren entre seten- ta y cinco y cien dias. La recoleccién puede realizarse manualmente o a maquina. En la recoleccién mecanizada pueden utilizarse los siguientes sistemas: — Maquina arrancadora con reja de ataque localizada. — Maquina arrancadora alineadora. — Maquina arrancadora con planchas basculantes de rejilla y elevador de Jona. — Méaaquina arrancadora de presién por las hojas, similares a las descritas en el caso del rabano. A veces estas méquinas llevan incorporades unos discos dentados para deshojar las raices, aunque en ocasiones estos discos deshojadores se pasan independiente sobre la plantacién, en cuyo caso es necesario regularlos bien, con el fin de evitar cortar los «cue- llos» de las raices. Evidentemente, la adecuaci6n de estas méquinas al cultivo dependeré en gran medida de que sea rentable su utilizacién en una determinada explotacion. Segin estudios de Vieuxtemps ef a/ (1978), para una méquina recolectora de 45-59 CV con planchas bas- culantes de rejlla, su umbral de rentabilidad se alcanza a partir de una superficie aproxi- mada de 4 ha. El rendimiento medio de un cultivo de zanahorias puede cifrarse entre 25 y 35 tm/ha. Una vez que las zanahorias han sido recolectadas y deshojadas, en la central horto- fruticola sufren un lavado en el interior de unos cilindros rotativos, a continuacién se calibran en 2 6 3 categorias manualmente o a mAquina, finalmente se envasan dentro de bolsas de polietileno que se depositan en cajas. En ocasiones, sin haberse deshojado, se lavan y calibran y se agrupan en manojos. La comervacién en eimara frlaprifiea 2 0° C y 9095 por 100 de fumedad rlativa puede permitir un almacenamiento en buenas condiciones durante dos o tres meses. ‘Cuando se almacenan frigorificamente zanahorias junto con otros productos, como manzanas, que desprenden etileno, se pueden detectar sabores amargos, como consecuencia 46 ZANAHORIA de la formacién de cumarina. Estos efectos pueden minimizarse con la conservacién frigorifica a baja presion, «LPS» (McKeown et al., 1978). 1.5.12, Produccién de semillas y objetivos de la Mejora Genética Se hace un semillero en septiembre sembrando en lineas separadas unos 20 cm con una dosis de semilla de unos 15 kg/ha. En noviembre-diciembre se transplanta al terreno definitivo en lineas distantes entre si 0,7 my 0,35 m entre plantas. Durante el final de la primavera se produce la floracién, recolectandose la semilla entre julio y septiembre, obteniéndose una produccién de unos 1.000 kg/ha. En ocasiones, se recolectan las «raices» en invierno y se conservan a 0° C durante esta estacién, transplanténdose las «raices» al mismo marco de plantacion anterior al llegar la primavera. Como ya ha sido indicado anteriormente, se estén desarrollando ampliamente los cultivares hibridos, induciendo en los parentales femeninos la androesterilidad mediante la implantacién de genes responsables de la formacién de anteras petaloides y anteras marrones (Bonnet, 1978). Los objetivos de la Mejora Genética de esta hortaliza son: — Mayores producciones. — Mayor precocidad. — Mayor homogeneidad. — Epidermis lisa, brillante, anaranjada, con lenticelas poco marcadas. — Supresion del color verdoso del cuello de la raiz. — SupresiOn del raquis central blanquecino. — Hojas fuertes y erguidas para favorecer la recoleccién mecanizada. — Resistencia a la subida prematura a flor. — Resistencia al reventado y ahusado de raices. — Resistencia al frio, Resistencia a enfermedades. — Ete. | 1.5.13. Accidentes, plagas y enfermedades 1.5.13.1. Accidentes y fisiopatias — Sequia: Produce fibrosidades de consistencia dura que deprecian Ia calidad co- mercial. — Raices agrietadas: Accidente relacionado con la humedad de! suelo. Suele ocurrir en épocas en que las raices engrosan demasiado, mientras que el crecimiento foliar es escaso. — Manchas secas: Sobre la superficie de la raiz aparecen manchas en cavidades re- dondas u ovales, como consecuencia de un exceso de humedad del suelo. — Raices bifurcadas: Accidente tipico cuando se cultivan zanahorias en suelos: pe dregosos. 47 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES — Carencia de boro: Produce manchas gomosas en las raices, enmarronecimiento de las mismas y descamaciones. — Subida a flor prematura: Deprecia comercialmente la cosecha, y las raices adquie- ren un sabor amargo. 1.5.13.2. Plagas — Mosca de la zanahoria (Psila rosae Fab.): Diptero cuyas larvas producen galerias en la raiz. Se combate mediante pulverizaciones de dietion, clorfenvinfos, 0 aplicaciones al suelo de fonojos, tricloronato, diazinon, pirimifos, etc. — Gusanos de alambre: Coleopteros elatéridos del género Agriotes. Se combaten con aplicaciones al terreno de foxim, clorpirifos, etc. — Gusanos grises: Lepidépteros noctuidos del género Agrotis. Mordisquean las bases de las plantitas. Se combaten con cebos envenenados con triclorfén, pulverizaciones de clorpitifos, etc. — Pulgones: Producen amarilleamientos, existen algunos que pueden atacar a las raices. Se combaten con aplicaciones de dimetoato, malatiGn, acefato, pirimicarb, etc. 1.5.13.3. Nematodos Principalmente del género Heterodera, producen abultamientos y deformaciones ra- diculares. Se combaten preventivamente mediante desinfecciones previas al cultivo con DD, metam-sodio, ete. 1.5.13.4. Enfermedades criptogdmicas — Podredumbre negra de las raices: Producida por el hongo Stemphylium radicinum Neeg. Origina lesiones en la parte superior de la raiz recubiertas de una mohosidad ne- gruzea. Para evitar esta enfermedad deben tratarse las semillas con productos merctiricos y tratar previamente con folpet y captan. — Rhizoctonia violacea Tull: Poco comin en zanahoria, pero muy grave si ataca. Produce deformaciones y podredumbres en raices. Las rotaciones amplias y la desinfeccién del suelo con PNCB, son las medidas més oportunas para evitar esta enfermedad. — Alternaria dauci (Kuhn) Groves et Skolko: Puede producir, cuando su ataque acaece en las primeras fases de desarrollo, marras de nascencia. En plantas mds desarro- lladas produce manchas parduzcas diseminadas en los bordes de las hojas que parecen quemaduras. Se combate con tratamientos preventivos con zineb, captan, etc. — Cercospora carotae (Pass) Solheim: Produce manchas semicirculares en hojas que con el tiempo se vuelven de color gris oscuro. Se combate de forma similar a la Alternaria. — Plasmopara nivea Schr.: O Mildiu de la zanahoria. En el haz manchas amarillentas y en el envés un micelio afeltrado. Tratamientos preventivos con mancozeb, captan, oxicloruro de cobre, etc. — Leveillula taurica (Lev) Arm | Oidios de la zanahoria. Producen un polvo blan- — Enysiphe umbeliiferarum De By 4 — quecino, Se combate con benomino, dinocap, etc. — Sclerotinia Sclerotiorum (Lib) De By: Produce podredumbres en raices, con des- arrollo de micelios blanquecinos. Tratamientos al suelo con PNCB y de benomilo o vinclozolina en hojas, asi como rotaciones amplias en el tiempo son convenientes para prevenir esta enfermedad. 48 ZANAHORIA 1.5.13.5. Enfermedades bacterianas i Bacteriosis de la zanahoria, originan po- — Emi It t al Pe = Nanthomonas corte Kent owen) sdumbres més © menos Blancas en Taices. 1,5.13.6._ Virus y micoplasmas — Virus del enanismo ‘ ; — Virus del mosaico de la zanahoria \ Todos estos virus’se transmiten por pul — Virus del mosaico del apio a — Amarilleamiento de la zanahoria: Producido por un micoplasma del tipo «Aster Yellow», transmitido por cicdulas. 49 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES BIBLIOGRAFIA CITADA Ansrerr. A., et al; «Les exportations des espéces Iégumidres en maraichage de pleine terren, BIL, n.° 200, junio 1965. BONNET, A.: Le matériel végétal. La carotte: techniques modernes de production. Edit. por IN- VUFLEC, Paris, 1978, pp. 27-38. Cesar, G.: «Quelques notes au sujet de l'influence du calibre des semences de chicorée witloof et de carottes sur leur faculté germinative», Pép. Hort. et Mar., n.° 144, 1974, pags. 53-56. Cuantry, J. L., y ROUSsELOT, M. 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Fue conocida en la Anti- glcdad por gricgos y romanos y, anteriormente a la introduccién de la patata en Europa, constituyé un alimento basico para su poblacién. 1.6.2, Encuadramiento taxonémico y descripcién botanica Pertenece a la familia Umbelliferae y su nombre cientifico es el de Pastinaca sa- tiva L. Es una planta bianual, de raiz muy pivotante, color blanquecino, de hojas impari- pinnadas, bordes dentados y con peciolos abrazadores. En el segundo afio de ciclo, se desarrollan los tallos que son huecos y asurcados, sobre los que se forman las tipicas in- florescencias en umbela. Sus semillas son aplastadas y estén atravesadas por una serie de estrias. En un gramo pueden contenerse unas 425 semillas. La capacidad germinativa media de la chirivia es de uno a dos afios. 1.6.3. Material vegetal Entre otras, pueden citarse: Larga Corona Hueca, Panais Medio Larga, Panais Re- donda Precoz, All America y Avonresister. Cuadro 1.6.1. Composicién nutritiva de la chirivia (por 100 g de materia comestible) (Segiin Warr et al., 1975) Agua .. Toler Att ar 120 mg Proteinas Ha Se LOGS Bae Uppaghe Seppe x . 54,0 mg rasa eAtiSce. VAI. 052 Vitamina A 300 UL H. de C. totals... . 175 Tiamina ... 0,08 mg Fibra —s - 20g — Riboflavina 0,09 mg Conizas ... ‘ 12g Niacina ... 0,2. mg la ces -- 50,0 mg Acido ascérbi ae 160 mg Fésforo : . 77,0 mg Valor energetic... «76,0 cal. Hierro 07 mg 1.6.4, Ideas generales sobre su adaptacién y cultivo Prefiere un clima templado y hiimedo. Resiste las heladas no muy intensas. Le con- vienen suelos profundos y frescos de consistencia media y ricos en humus. Puede vegetar bien en terrenos arcillosos, siempre y cuando no estén muy compactados. Knott (1962), para una cosecha de 20 tm/ha de raices, da un nivel de extracciones de 96 kg de N, 28 kg de P,Os, 125 kg de K,O, 132 kg de Cao y 27 kg de MgO. St HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES Como abonado de tipo medio, segiin Laumonnier (1963), pueden emplearse: 30-40 tm/ha de estiércol muy descompuesto. 90 UF/ha de nitrégeno en dos aportaciones similares, la primera de las cuales como abonado de fondo. 80 UF/ha de P.O, en fondo. 144 UF/ha de KO en fondo, La siembra puede realizarse, en las zonas templadas del litoral, a partir de febrero. En las siembras estivales, a veces surgen problemas de nascencia, por lo que se hace conveniente sombrear el terreno. La dosis de semilla que viene a utilizarse es de unos 10 kgha, sobre surcos distantes 40-50 cm. Cuando las plantas tienen 3 6 4 hojas, se aclaran a 25 om. En el desyerbe quimico, y como base, con las debidas precauciones, puede conside- rarse lo indicado para la zanahoria. El ciclo de esta hortaliza tiene una duracién media de unos cuatro meses, llegén- dose a recolectar entre 30 y 40 un/ha. El almacenamiento frigorifico a 2°C puede conservar en buenas condiciones las chirivias durante un plazo de cerca de dos meses. La incidencia de bajas temperaturas puede «vernalizar» la planta. En plantaciones destinadas a la obtencién de semillas pueden conseguirse entre 550-900 kg/ha, pudiendo cen casos excepcionales sobrepasar los 1.600 kgsha. En términos generales, pueden considerarse las mismas plagas y enfermedades rese- fadas en el caso de la zanahoria. BIBLIOGRAFIA CITADA oral E.: Handbook for Vegetable Growers. John Willey Sons Inc. New York-London Sidney, 196 Laumonnier, R.: Cultures maraichéres. (Ul). J. B. Bailligre et fils Editeurs. 2.° ed. Paris, 1963. Warr, B. K., ef al: «Composition of Foods». Agricultural Handbook, n.° 8. US. Dep. of Agric. Washington, 1975. BIBLIOGRAFIA CONSULTADA SIN CITAR EXPRESAMENTE CasaLto, A., y SoBRINO, E.: Variedades de hortalizas cultivadas en Espana. Ministerio de Agri- cultura. Madrid, 1965, THOMPSON, H. C., y KeLLy, W. C.: Vegetable Crops. McGraw Hill Book Company. 5.* ed. New ‘York-Toronto-London, 1957. 52 APIO-RABANO 1.7. Apio-Rabano 1.7.1. Generalidades Se trata de una planta que practicamente no se cultiva en Espafia. Surgié como con- secuencia de una seleccién del apio silvestre, oriundo de la regién mediterranea. Puede tener algiin interés su cultivo con miras a la exportacién, pues existen algunos paises como la Repiiblica Federal Alemana que lo importan en grandes cantidades, existiendo, durante el corazén del invierno, un cierto desabastecimiento de esta hortaliza en el mercado. Su cultivo actualmente en Espafia es muy reducido, y no aparece resefia alguna al respecto en los Anuarios del Ministerio de Agricultura. 1.7.2, Encuadramiento taxonémico y descripcién botdnica Pertenece a la familia Umbelliferae y su nombre cientifico es el de Apium graveo- lens L., variedad rapaceum D.C. Difiere principalmente del apio acostillado, cultivado por sus hojas (que sera mas exhaustivamente estudiado en el capitulo correspondiente), porque el cuello de la raiz esta hipertrofiado, formando un érgano globuloso a modo de pelota, cuyo peso puede variar entre 0,5 y 1 kg, que constituye la raz6n de su aprovechamiento. En este rgano de reserva globuloso intervienen tanto elementos radiculares como caulinares. Las hojas son de menor envergadura que las del apio acostillado o de hojas, y sus «pencas» (peciolos) estén ahuecadas, por lo que no son comestibles. 1.7.3. Material vegetal Sus cultivares se clasifican por el tamafio de sus hojas en dos grupos: — Variedades de hojas cortas: por ejemplo, variedad Gennevilliers. — Variedades de hojas largas: Gigante de Praga, Iram, Mejorado de Paris, Zwindra, Albaster, Naxos, Neve, Rueil. 1.7.4, Ideas generales sobre su adaptacién y cultivo Sus exigencias en medio fisico son similares a las que posee el apio acostillado culti- vado por sus hojas. Segiin Prats (1970), las extracciones de una ha de apiordbano, para una produccién de raices de 12,5 tm/ha, son de 215 kg de N, 158 kg de POs, 396 kg de K,O, 325 kg de CaO y 24 kg de MgO. Chaux (1972) indica las siguientes pautas de abonado para este cultivo: 30-50 tm/ha de estiércol, 80-200 UF de N, 100 a 150 UF de P,Os y 200-250 UF de K,0. El abo- nado nitrogenado debe fraccionarse en tres aportaciones de igual cuantia, la primera de las cuales se incorporaré como abonado de fondo, junto con la materia orgdnica y los abonos fosfatado y potdsico, la segunda aportacién un mes después de la plantacién y la tercera un mes més tarde. 53 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES Es conveniente afiadir bérax como abonado de fondo, pues se trata de una planta muy sensible a la carencia de boro. Suele hacerse un semillero gastando 2 g de semillaim*, La época normal del cultivo es marzoabril, aunque en cultivo para exportacién el semillero deberia posponerse al verano, El trasplante a un marco de plantacién de 0,40 x 0,40 m se deberia hacer en el primer caso en mayo y junio y en el segundo en septiembre-octubre. Moreau (1976) ha estudiado la influencia del marco de plantacién en el calibre y rendimiento de la produccién de apios-rébanos, observando que, con un marco de 50 x 30 cm, el rendimiento obtenido era ligeramente mayor que con marcos de 0,5 x 0,5 metros, En marcos mds densos el peso de los tubérculos rebasaba dificilmente los 0,5 kg de media, mientras que con el segundo marco mencionado, el tamaiio unitario medio estaba comprendido entre 0,670 y 0,720 kg. La subida a flor prematura puede originarse como consecuencia de Ja incidencia de bajas temperaturas. En cultivo para obtencién de semilla como cifra media pueden alcanzarse entre 220 y 450 kg/ha y en casos excepcionales rebasar los 1.000 kg/ha. En el desyerbe quimico se empleardn productos similares a los indicados para za- nahoria y apio acostillado, con las naturales precauciones. La recoleccion se llevara a cabo tras cubrirse un ciclo de 120-180 dias, pudiéndose llegar a rendimientos hasta de 40 tm/ha. Vulsteke y Bockstaele (1975) han constatado la interdependencia entre las fechas de plantacién y el periodo de recoleccién, y su incidencia en los rendimientos, habiendo concluido, entre otras cosas, que una plantacion temprana combinada con una reco- leccién tardia inerementa netamente las producciones. La conservacién del apio-rébano a 0-1,5°C y 85-90 por 100 de humedad relativa permite almacenarlo por un periodo cercano a las siete semanas (Inst. Int. du Froid, 1967). Desde el punto de vista fitopatoldgico, hay que decir que le atacan los mismos agen- tes sefialados en el apio de hojas, pero es menos sensible a las infecciones producidas por Septoria apii (Briosi et Cav.) Chest. BIBLIOGRAFIA CITADA CHAUX, C.: Productions légumiéres. J. B. Bailliére et fils. 9.* ed. Paris, 1972. INSTITUT INTERNATIONAL DU FROID: Conditions recommandées pour l'entre posage frigorifique des produits périssables. 2.* ed. Paris, 1967. Moreau, B.: «Le céleri-rave. Densités de plantation», Pép. Hort. et Mar., n.° 165, pags. 53-54. Prats, J.: La fertilisation raisonnée. Ed. Ministére de l'Agriculture. 2.* ed. Paris, 1970. Vutsteke, G., y BOCKSTAELE, L.: «Interactions de la période de plantation et de la période de récolte sur le célerirayen. Pép. Hort. et Mar, n.° 157, 1975, pags. 29-34, 54 REMOLACHA DE MESA 1.8. Remolacha de mesa 1.8.1. Generalidades Aunque se trata de una planta probablemente originaria de Europa, no fue em- pleada como hortaliza hasta hace relativamente poco tiempo, siendo citada por primera vez para tal fin en el siglo XVI. Es una planta horticola muy apreciada en los paises anglosajones principalmente para ensaladas, con ciertas posibilidades de exportacién durante el invierno. ‘Se consume en fresco, cocida o en conservas. Determinadas industrias extraen de la remolacha un colorante rojo, la betanina, utilizado en sopas deshidratadas, yogurs, ketchup, etc. 1.8.2. Importancia econémica En 1978 se cultivaron en Espafia 417 ha que dieron una produccién de 7.058 tm de remolacha de mesa. Las provincias de mayor produccién eran Cadiz, Barcelona y Guipiizcoa. La superficie y la produccién de esta hortaliza, desde 1968, se incrementaron ligera- mente algunos afios, aunque posteriormente los valores alcanzados han sido los mismos. En 1978 se exportaron 264 tm de remolacha de mesa, que alcanzaron un valor de 3.309.000 pesetas, destinadas principalmente a Francia y Reino Unido. Cuadro 1.8.1 Composicién nutritiva de la remolacha de mesa (por 100 g de parte comestible) Gegiin Watt e¢ al, 1975) 87.3 % 60,0. mg 168 35,0. mg 01g 20,0 Ul Carbohidratos totakes . 998 0,03 mg Fibra : 08 g 0,05 mg Cenizas 11g ee 04 mg Calcio 16,0 mg Acido ascdrbico 0... .. 10,0. mg Fésforo 33,0 mg Valor calérico .. 43,0. cal. Hierro . 0,7 mg 1.8.3. Encuadramiento taxonémico y descripcién botanica Pertenece a la familia Chenopodiaceae y su nombre cientifico es el de Beta vulgaris L, variedad cruenta Alef. Es una planta bianual que durante el primer afio de cultivo produce una roseta de hojas de margenes enteros 0 sinuosos, forma oval, con peciolos alargados y limbo liso © abullonado, Paralelamente, en este primer afio hipertrofia la parte superior de su raiz junto con elementos caulinares, formando un tubérculo hipocotileo cuya forma puede ser alargada, redondeada o aplastada, que suele ser de color rojizo. 55 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES Si se hace un corte transversal en el tubérculo hipocotileo, se pueden observar una serie de capas concéntricas, que pueden alternar el color rojo con capas de coloracién rosa palido. Si este contraste de color es muy acusado, se manifiesta lo que se conoce como «zonificacion» de la remolacha de mesa, caracteristica que deprecia comercial- mente a esta hortaliza. Las capas concéntricas, como es conocido, corresponden alternadamente a elementos de tejido vascular y de parénquima de reserva, en el que se acumula el azticar. El segundo afio de cultivo, la planta emite el tallo floral que aloja una inflorescencia compleja larga y laxa, en la que las flores, de color verde-amarillento, estén agrupadas cada 2/6. La polinizacién es alégama y generalmente anemédfila. Como consecuencia del crecimiento ininterrumpido de los cdlices tras la floracién (fendmeno que se conoce botdnicamente como acrescencia), se forman glomérulos que engloban cada uno de ellos 2 6 3 semillas reniformes, cuya capacidad germinativa es de cuatro-seis afios, y su peso de 1 g por cada 60-70 semillas. 1.8.4. Fisiologéa del crecimiento En el desarrollo de la remolacha azucarera generalmente se aprecian tres fases (Moule, 1972): — Periodo juvenil. — Periodo de adolescencia. — Periodo de maduracién y de reproducciGn sexual, lo que suele ocurrir el segundo afto de cultivo. En la remolacha de mesa el ciclo es mucho mds rapido, pero pueden detectarse las mismas fases. Si las plantas de remolacha son sometidas a temperaturas de 4-10° C durante quince- treinta dias, se puede originar la floracién prematura (Thompson y Kelly, 1957), lo que deprecia comercialmente a esta hortaliza. Si tras el periodo vernalizador concurren fotoperiodos largos, se produce la subida a flor. Un «tratamiento» con dias «cortos» suficientemente largo puede ser «desvernalizan- te», quedando las plantas en estado vegetativo (Moule, 1972). Las bajas temperaturas inducen la subida a flor, pero en ultimo extremo la floracion depende de la duracién del fotoperiodo, es decir que éste sea largo. Algunos cultivares son mds resistentes que otros a la floracién prematura, asi, por ejemplo, las variedades Negra de Egipto, raza Emir, Detroit-Nero, etc. son resistentes a la subida a flor prematura. En una experiencia realizada por ¢l NIAB (1979) en Cambridge, las variedades Bikores y Detroit Regala eran poco sensibles al «espigado» precoz. Thompson y Kelly (1957) hacen referencia a una experimentacién realizada en Cali- fornia por Lorenz, en la que se hicieron siembras de remolacha de mesa durante todo el afio, habiéndose constatado que en las plantaciones que vegctaban en los meses del verano se detectaban los mayores problemas de «zonificacién» o contrastes de color en las capas concéntricas de las raices, 0 lo que es lo mismo, que la temperatura ambiente jugaba un importante papel en la calidad de la remolacha de mesa. 56 REMOLACHA DE MESA 1.8.5. Material vegetal En funcién de la forma de sus «raices», comercialmente se distinguen dos grupos: — Alargadas: Larga Roja Virtudes, Larga de Covent-Garden, Cylindra, Crapaudine, Cheltenham (pueden llegar hasta tener 30-40 cm de longitud). — Redondeadas 0 aplastadas: Roja de Egipto, Roja Globo, Detroit Mejorada, Biko- res, Globe-Rondarka, Dwergina, Boltardy, Redpack, Globe-Faro, Detroit-Precoz, Detroit-Nero, Detroit Dark-Red, Negra de Egipto raza Emir, etc. Este segundo tipo de remolachas de mesa son las més cultivadas y las de mayor acep- tacién con miras a la exportacién. 1.8.6. Exigencias en clima y suelo Prefiere climatologias suaves, himedas, aunque es de relativamente facil adaptacién. La temperatura Optima de germinacién es de 25°C. En lo referente a suclos, puede indicarse lo mismo que se dijo en cl caso de la za- nahoria; es decir, suelos ligeros, profundos, homogéneos y frescos. La remolacha es una planta altamente resistente a la salinidad, Fertilizacion Para una cosecha de 65,1 tm/ha de remolacha Roja de Egipio, Prats (1970) da unas extracciones de 275 kg de N, 116 kg de P,O;, 572 kg de K,O, 84 kg de CaO y 62 kg de MgO. Knott (1962), para una cosecha de 22,4 tm/ha, indica unas extracciones de 170 kg de N, 9 kg de P,Os, 150 kg de K,O, 115 kg de CaO y 115 kg de MgO. Fersini (1976), para una cosecha de 40 tm/ha de raices y 20 tm/ha de hojas, indica unas extracciones de 132 kg de N, 48 ke de P,0s, 258 kg de K,O, 50 ke de CaO y 44 ke de MgO. Como pautas generales de la fertilizacién pueden considerarse las siguientes: — El abonado nitrogenado constaré de 100-180 UF de N, de las que 2/3 partes se incorporaran en el abonado de fondo, y el resto en cobertera. Un exceso de nitrégeno produciria un desarrollo excesivo de las hojas, en detrimento de la precocidad y de la coloracién de las raices (Chaux, 1972) — Como abonado fosfopotdsico se afiadiran con el abonado de fondo 80-100 UF de P,O; y 150-200 UF de K,0, a ser posible en forma de silvinita, puesto que esta planta tiene ciertos requerimientos de cloruro sédico. — La aportacién de 20-30 tm/ha de estiércol bien descompuesto, con bastante ante- lacién, es una practica muy positiva. — Como la remolacha de mesa es muy exigente en boro, en suelos deficitarios de- beran afiadirse junto con el abonado de fondo 20-25 kg/ha de borax. Hipp (1977) ha estudiado la influencia de la fertilizacién nitrogenada de fondo en el tendimiento de la remolacha de mesa, utilizando tres niveles de N, de 0,56 y 112 UF/ha en la variedad Detroit Dark-Red, habiendo observado que la respuesta productiva a esta aportacién nitrogenada est4 intimamente ligada a la duracién del ciclo de la remolacha, de forma que si las remolachas se recolectan en un periodo de tiempo inferior a ochenta 37 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES y seis dias, no existe influencia alguna de la fertilizacién nitrogenada, mientras que si el ciclo productivo se cubre en ciento cuarenta dias, mediante la aportacion de 112 UF de N, se consigue un rendimiento incrementado en cerca del 60 por 100 respecto a la prueba en blanco. En el caso de un ciclo més largo, la fertilizacién nitrogenada induce la formacién de raices de mayor tamaito. 1.8.8. Preparacién del terreno. Alternativas mas aconsejables En lo relativo a la preparacién del terreno, puede considerarse lo mismo que se indies en el cultivo de la zanahoria. Deben evitarse como precedentes las acelgas y las espinacas. 1.8.9. Siembra En zonas templadas, como es el litoral mediterréneo espafiol, puede empezarse en enero-febrero hasta mediados del otofio, siempre y cuando el régimen de las tempera- turas bajas no sea tan intenso como para poder inducir la vernalizacion y que se produzca la floracién prematura. La siembra se hace en Iineas separadas 35-40 cm, pudiéndose hacer a golpes, cuando se emplea semilla monogermen, o al chorrillo cuando se siembran glomérulos, que por ahora en Espaiia es lo mas frecuente, aunque cada vez. se van imponiendo més las semillas monogérmicas calibradas. La tendencia, como se ha indicado, del cultivo consiste en sem- brar variedades monogermen que aseguran una nascencia més uniforme y evitan gran parte del aclareo. 1.8.10, Labores de cultivo — Aclareo: Si se ha sembrado al chorrillo, hay que proceder a aclarar y entresacar en primer lugar las plantas procedentes de los glomérulos mal alineados y a continuacién las plantas procedentes de un mismo glomérulo, dejando una sola planta cuando éstas tienen 4-5 hojitas, y distanciando las plantas entre si a 25 cm sobre las lineas. Si la siem- bra se ha hecho a golpes con glomérulos, sdlo se hard la segunda parte de la operacin anteriormente descrita. Si la siembra se ha realizado con semilla monogérmica calibrada y a golpes, esta operacion se simplifica ampliamente. — Escardas: Las escardas pueden sustituirse con el empleo de herbicidas, siendo los més corrientes: Pyrazén +Cicloato en presiembra ¢ incorporacion al terreno a la dosis de 1,6 + 2.16 kilogramos m.a./ha. Pyraz6n + trialato en presiembra e incorporaci6n al terreno a la dosis de 2,56 + 1,40 kilogramos m_a./ha. Pyrazon + dialato en presiembra a la dosis de 2,56 + 1,4 kg m.a/ha. Estos herbicidas poseen una remanencia de dos-tres meses. En postemergencia puede utilizarse fendemifam a la dosis de 1 kg maa.fha. 58 REMOLACHA DE MESA 1.8.11. Recoleceién y conservacion El ciclo de las remolachas de mesa queda cubierto, segtin las variedades que se han cultivado y en las épocas coincidentes con buenas condiciones para el crecimiento, entre sesenta y cinco y noventa dias. Sin embargo, el momento de la recoleccién no es puntual y deja un cierto margen de tiempo. En términos generales, las remolachas de mesa re- dondas se cosechan cuando han adquirido un diametro comprendido entre 3 y 6 cm, aunque esto es variable segiin las variedades, el destino a que van dirigidas y los requeri- mientos del mercado. En conjunto, las remolachas més apreciadas son las que pesan entre 100 y 300 g (Faure, 1979). Con todo, es necesario constatar que si se deja excesivo tiempo en el campo una «aaiz» ya hecha puede perder su calidad comercial como consecuencia de un cierto enve- jecimiento. La recoleccién puede hacerse por procedimientos similares a los indicados en el caso del rdbano y la zanahoria, aunque en el supuesto de que esta operacién se realice me- cdnicamente, entre los sistemas que se utilizan predominan aquellos que en primer lugar practican el deshojado y a continuacién la recoleccién, con sistemas de rejillas basculantes que, o bien dejan alineadas las «raices» en el terreno, 0 estén conectadas con cintas transportadoras que las dirigen hacia contenedores. Los rendimientos que se consiguen varian entre 25-30 tm/ha para remolachas redondas y 35-50 tm/ha para variedades alargadas. Una vez recolectada la remolacha de mesa, se lava, se acaba de deshojar y se calibra en 3 6 4 tamafios. Los calibres mas pequefios suclen ser destinados a la industria de obtencién de colorante. En el comercio se vende a veces en «bandejas» recubiertas con polietileno, cada una de las cuales posee 4 6 5 unidades. También se comercializa en sacos 0 en «jaulas» (cajas de madera con listones). La conservacién a 0°C y 90-95 por 100 de humedad telativa puede mantener en buenas condiciones la remolacha de mesa durante uno-tres meses. En el almacenamiento deben evitarse las aglomeraciones de raices. Son preferibles los envases planos que per- miten una buena circulacién de aire. 1.8.12. Produccién de semillas y objetivos de la Mejora Genética En una plantacién destinada a la obtencién de semillas, las lineas de plantas se sepa- ran 80-90 cm, dejando entre plantas 30-60 cm. La produccién de semillas que puede obtenerse es de 600-1.500 kg/ha y en ocasiones pueden sobrepasarse los 3.000 kg/ha. ‘Como objetivos perseguidos por la Mejora Genética pueden destacarse: — Produccién de plantas con semillas monogérmenes. — Producciones altas. — Adaptacién a la recoleccién mecanizada. — Mejora de la calidad. — Resistencia a la floracién prematura. — Resistencia a enfermedades. La seleccién masal, la seleccién genealégica maternal y la obtencién de variedades sintéticas son métodos muy utilizados en la Mejora Genética de esta planta, 59 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES 1.8.13. Accidents, plagas y enfermedades 1813.1. Accidentes y fisiopatias — Subida a flor prematura. — Carencia de boro: Produce grietas y rajas circulares en el exterior de la raiz, de localizacién lateral, necrosis de cambium, enanismo y a veces hojas distorsionadas. 1813.2, Plagas Mosca de la remolacha (Pegomya betae Curtis), diptero cuyas larvas realizan galerias en las hojas. Se combate mediante tratamientos con malation, dimetoato, diacinén, etc. Pulguilla de la remolacha (Chaetocnema tibialis lig), coleéptero crisomélido comedor de hojas, cuyos ataques se manifiestan en forma de agujeros circulares en los limbos foliares. Se combaten mediante tratamientos con carbaril, metiocarb, fosmet, malation, etottera. Casida de la remolacha (Cassida vitatta Villers), coleoptero crisomélido cuyas larvas principalmente son grandes devoradoras de hojas, llegando a dejar éstas reducidas al esqueleto de sus nerviaciones. Se combaten con los mismos insecticidas que se han indicado anteriormente. Gusanos blancos, coleépteros escarabeidos de distintos géneros como Anoxia y Me- Jolontha, cuyas larvas dafian las raices. El uratamiento al suelo con clorpirifos, foxim, carbofuran, lindano, etc. es un buen sistema de control. Pulgones, homépteros de especies diversas como Aphis fabae Scop, ete., que producen abarquillamientos de hojas y debilitamiento de las plantas. Se combaten con tratamientos con malatién, dimetoato, pirimicarb, ete, Orugas comedoras de hojas, lepidépteros como 1a rosquilla negra (Spodoptera litto- ralis Boisd.), fa gardama (Laphygma exigua Hb.), etc., se combaten con tratamientos con clorpirifos, triclorfén, etc. Gusanos grises, lepidépteros noctuidos del género Agrotis, pueden devorar el cuello de la raiz. Se utilizan tratamientos similares a los indicados anteriormente. 1.8.13.3. Nematodos Principalmente Hererodera schachttli Schm., que parasita las raices mientras que las hojas amarillean y paralizan su desarrollo. El terreno debe desinfectarse con nematicidas como DD, metam-sodio, fenamifos, etéprofos, etc. 1.8.13.4, Enfermedades criptogdmicas — Cercospora beticola Sacc. Suele atacar principalmente a plantas viejas, originando manchas circulares necréticas de 36 mm de @ aureoladas de un color rojizo. La desin- feccidn de las semillas y las pulverizaciones preventivas con oxicloruro de cobre, captan, carbendazim, etc. son los mejores métodos de lucha. — Rhizoctonia violacea Tul. Podredumbre radicular muy grave. Deben distanciarse las rotaciones, emplear algin sistema de desinfecci6n del suclo, cto. — Sclerotinia sclerotiorum (lib) De By. Origina el desarrollo de podredumbres blan- das en raices. El distanciamiento de las alternativas de remolacha, la desinfeccién con PNCB y tratamientos con benomilo, procimidén, etc., son los medios de lucha mas efi- aces 60 REMOLACHA DE MESA — Mildiu de la remolacha, Producido por Peronospora schachtli Fuck. Suele atacar a la planta en fase precoz, originando manchas amarillas en los bordes del haz de la hoja, y en el envés aparece una materia algodonosa grisicea. Se combate preventivamente con captan, mancozeb, oxicloruro de cobre, etc., pudiendo intentar la utilizacién curativa con curzate, y otros fungicidas sisteméticos, como metaxina, fosetal, milfurdn, etc 1.8.13.5. Virosis y Micoplasmosis — Mosaico de la remolacha: Virosis transmitida por pulgones. — Amarilleamiento de la remolacha: Producido por un micoplasma, transmitido por cicadélidos. BIBLIOGRAFIA CITADA CuAUX, C.: Productions iégumiéres. J, B. Bailliére et fils. (9.* Ed.). Paris, 1972, Faure, D.: Panorama économique du marché de la betterave potagére. CTIFL Documents, n.° 63. Paris, 1979. FERSINI, forticultura practica. Edit. Diana. (2.* ed.). México, 1976. Hire, B. W.: «influence of Nitrogen and Lenght of Growing Season on Yield and Size Distribution Of Table Beets». J. Amer. Soc. Hort, Sci., 102 (5), 1977, pags. 598-601. Knot, J. E.: Handbook for Vegetable Growers. John Willey Sons Inc. New York-London Sydney, 1962. MouLe, 1972, NIAB (NATIONAL INSTITUTE OF AGRICULTURAL BoTaNy): «Beetroot Variety Trials. American tend to bolt». Resumen publicado en The Grower, September 1979, pag. 25. Prats, J.: La fertilisation raisonnée. Ed. Ministre de \'Agriculture. (2.* Ed.). Paris, 1970. Tomson, H. C., y Ketty, W. C.: Vegetable Crops. McGraw Hill Book Company. (5.4 ed.). New York-Toronto-London, 1957. Wart, B. K., et al: Composition of Foods. Agricultural Handbook, n.° 8. U.S. Dep. of Agriculture. Washington D.C, Phytotechnic spéciale. (ILI). Plantes sarclées et diverses. La Maison Rustique. Paris, BIBLIOGRAFIA CONSULTADA SIN CITAR EXPRESAMENTE, Invurtec: Mémento désherbage des légumes et petits fruits. (3.* ed.). Paris, 1978. Laumonnier, R.: Cultures maraichéres, (U1). J. B. Bailligre et fils Editeurs, (2.* ed.). Paris, 1963. Messiaen, C. M., y Laron, R.: Enfermedades de las hortalizas. Ed. Oikos Tau. Vilassar de Mar (Barcelona), 1967. Turcut, A.: Orticoltura pratica. Edagricole. (3.* ed.). Bologna, 1975. 61 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES 1.9. Salsifi y escorzonera 1.9.1. Generalidades Se trata de dos plantas que son confundidas frecuentemente, a pesar de existir dife- rencias boténicas manifiestas. El salsifi es una hortaliza conocida desde hace mucho tiem- po (concretamente fue introducida como cultivo en el siglo XVII), aunque en los paises en que se cultiva mds frecuentemente, como Francia y Bélgica, esta siendo desplazada por la escorzonera. Son dos cultivos practicamente inexistentes en Espafia, aunque podria tener un cierto interés su explotacién, con miras a mercados muy selectos, y sobre todo a la exportacién. Sus raices se consumen cocidas, salteadas con manteca, y en ocasiones en ensaladas. 1.9.2, Encuadramiento taxondmico y descripcién botdnica. Material vegetal ‘Ambas plantas pertenecen a la familia Composizae, siendo su nombre cientifico: Salsifi: Tragogogon porrifolius L. Escorzonera: Scorzonera hispanica L. El salsifi es una planta bianual, de hojas estrechas y lineales, flores de color vio- liceo o rosado y raices de color amarillento, La escorzonera es un vegetal vivaz de hojas mds anchas, espatuladas, dentadas, flores de color amarillo con las raices negruzcas en su epidermis y de color amarillo en su inte- rior. Puede florecer el primer afio de cultivo, sin que esta raz6n afecte a la calidad comer- cial de sus «raices». Cuadro 1.9.1 Composicién nutritiva del salsifi (por 100 g de parte comestible) (Gegun Watt et al., 1975) Agua Bee 176% 9, Heng ee 1,5 mg Proteinas . qi ge Pao Potasio ... . 380,0 mg na recon yicsiee 06g Vitamina A 100 Ul Carbghidratos totales ... - 180 g Tiamina 0,04 mg ees Pie aS Riboflavina . 0,04 mg Cenizas 18 Niacina ... ... .. 0,3 mg Calcio 47,0 mg —_Acido ascérbico 110 mg Fésforo, 66,0 mg _Valor energético 13,0. cal. Entre las variedades més conocidas de salsifi pueden citarse: — Mammouth de ratz gruesa, Blanco mejorado, etc. Entre las variedades més cultivadas de escorzonera pueden citarse: — Gigante negra de Rusia, Gigante anual, Gigante anual mejorada, Lange Jan, fola, 62 SALSIFI Y ESCORZONERA 1.9.3. Ideas generales sobre su adaptacién y cultivo Prefieren climatologias templadas, aunque resisten bastante bien el frio, sobre todo su sistema radicular. Como las raices de ambas plantas son largas, requieren terrenos profundos, frescos, bien trabajados, mullidos, de textura media y ligera, ricos en humus, etc. Los suelos con grava originan raices bifurcadas. Una fertilizacion de tipo medio puede constar de 30 tm/ha de estiércol bien descom- puesto, a ser posible aportado con bastante antelacién al cultivo; 80-100 UF de N, de las cuales el 50 por 100 se aportaré en fondo; 100 UF de anhidrido fosforico y 200-250 UF de K,O que se aportaran en el abonado de fondo. ‘A pesar de su cardcter vivaz, la escorzonera suele cultivarse como una planta anual. Las siembras, tradicionalmente, se realizan en marzo-abril, en lineas separadas 25-35 centimetros. La cantidad de semilla que se utiliza es de 8-12 kg/ha. ‘Cuando las plantitas tienen 2-3 hojas, se aclarean a 10-15 cm. En el cultivo de la escorzonera ¢s conveniente ir eliminando los tallos florales que van apareciendo, con el fin de que no utilicen reservas de las raices. Pueden escardarse quimicamente en preemergencia y postsiembra con CIPC a la dosis de 1,6-2,4 kg maasha, propizamida a la dosis de 0,25 kg/ha y en postemergencia puede utilizarse CIPC a la dosis de 1 kg maha. La recoleccién suele hacerse desde octubre hasta mayo, obteniéndose rendimientos de 15 a 20 tm/ha en el caso del salsifi y de 20-30 tm/ha en el cultivo de la escorzonera. Las raices se deshojan a 1 cm por encima del cuello, se lavan y se clasifican en dos © tres categorias, siendo frecuente su presentacion en manojos, 0 bien dispuestas orde- nadamente en cajas. Sus raices pueden permanecer perfectamente en el terreno durante el invierno, lo que abarata su conservacién. A 0°C, —1°C y 90-95 por 100 de humedad pueden conser- varse sesenta-cien dias. Diversos pulgones de raices, una roya blanca /Albugo tragopogonis (Pers.) Gray] y una oidiopsis (Erysiphe cichoracearum D. C) son las anomalias fitopatolégicas de mayor importancia en el cultivo. Tanto en la escorzonera como en el salsifi se han detectado unas enfermedades, sin etiologia conocida, al parecer de tipo fisiolégico, que provocan sendas anomalias en sus raices. En el salsifi, las raices presentan un estrangulamiento anular situado en cualquier zona de la raiz, necrosis en la epidermis de este estrangulamiento y agrictado. En la es- corzonera, esta enfermedad forma agrietamientos en el tercio superior de la raiz, ligera marchitez, asi como otras alteraciones de diverso tipo. BIBLIOGRAFIA CONSULTADA Cuaux, C: Productions légumiéres. J. B. Bailliére et fils. (9.* ed). Paris, 1972 Invurtec: Mémento désherbage des igumes et petits fruits. (3.* ed.) Paris, 1978. Laumonnier, R.: Cultures maraichéres. (Ul) J. B. Bailligre et fils. (2.* ed.). Parts, 1963. Messiaen, C. M., y Laron, R.: Enfermedades de las hortalizas. Ed. Oikos Tau. Vilassar de Mar (Barcelona), 1967. ), Warr, B. K., et al.: Composition of Foods. Agricultural Handbook n.° 8. US. Dep. of Agricul: ture. Washington D.C., 1975. 63 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES 1.10, Batata, boniato o moniato 1.10.1, Generalidades Es una planta, al parecer, oriunda de la zona tropical americana, Cuando los espa- fioles llegaron a América, se encontraron con que era utilizada por los indigenas antilla- nos como alimento humano. En Méjico, durante la conquista espafiola, también se cons- taté el consumo de las raices de estas plantas por parte de los aztecas, que las denomi- naban «camotli», vocablo del que deriva el nombre de camote, con el que también se conoce a la batata en algunos paises hispanoamericanos. Resulta curioso sefialar que a pesar de su origen, lleg6 a las islas del Pacifico y Nueva ‘Zelanda en fechas muy remotas, probablemente a través de migraciones polinésicas. Se trata de una planta cuyos tubérculos radicales constituyen una materia prima de gran interés, tanto para la alimentacién humana y animal como para determinados fines industriales en un gran numero de paises del mundo. 1.10.2. Importancia econémica En 1978 se cultivaron en Espafia 2.872 ha que dieron una produccién de 43.150 tm, siendo Mélaga, Valencia y Tenerife las provincias espafiolas més productoras. Aunque la produccién se ha mantenido, con un ligero descenso en los ultimos diez afios, en relacién con épocas anteriores, hay que decir que es un cultivo que global- mente ha disminuido bastante. Cuadro 1.10.1 Composicion nutritiva de la batata (tubérculo fresco) Gegiin Fersini, 1975, y Onwueme, 1978) Agua 71,07 % 112 mg/100.g materia fresca Lipidos . 0,37 % 0,10 mg/100 g materia fresca Protidos . 1,49 % 0,06 mg/100 g materia fresea Glicidos 24,78 % 0,90 mg/100 g materia fresca Celulosa 1,27 % 29-40 mg/100 g materia fresca Cenizas 1,02 % La exportacién espafiola en 1978 fue de 1.741 tm de «batatas y boniatos» por un valor de 47.785.000 pesetas, destinadas principalmente a Francia y Reino Unido. En este mismo afio se exportaron 5.802 tm de harina de tubérculos distintos a la Patata, alcanzando un valor de 178.568.000 pesetas. 1.10.3, Encuadramiento taxonémico y descripcién botanica Pertenece a la familia Convolvulaceae y su nombre cientifico posee varias sinoni- mias, como son: Convolvulus batatas L., Batata edulis Choisy, Ipomoea batatas Lam. Es una planta de tallos cilindricos trepadores, aunque normalmente de desarrollo rastrero, llegando a extenderse hasta 2-3 m. Hojas alternas muy numerosas de forma generalmente acorazonada (aunque hay variedades con hojas enteras, hendidas y muy 64 BATATA, BONIATO 0 MONIATO lobuladas) y de color verde oscuro. Flores campaniformes de gran tamafio y de un color rojizo. La polinizacion de las flores suele ser entomeéfila. La infrutescencia es capsular con 1-5 semillasfruto de color negro y de forma triangular y angulosa. Posee numerosas raices ramificadas y fibrosas, que incluso surgen en forma adventicia de los nudos de los tallos, en forma similar a estolones. La base de algunas de las raices se engrosa consi- derablemente, dando lugar a gruesos tubérculos carnosos, de forma, peso y color dife- rentes segin las variedades, que almacenan substancias de reserva principalmente en forma de almid6n, con un cierto contenido en caroteno. El peso de un tubérculo puede variar entre menos de 200 g y 6 kg. Fig. 1.10.1. Plantacién de boniatos empezando a «cubrir» al terreno, 1.10.4. Fisiologia del crecimiento y la tuberizacién En el desarrollo de la batata se distinguen claramente tres fases: — Fase inicial, en la que el crecimiento de la planta va dirigido principalmente hacia la formacién de raices absorbentes, observandose asimismo un crecimiento mode- rado de las hojas y sobre todo del ramaje. — Fase media, en la que se produce un fuerte crecimiento de toda la planta, prin- cipalmente de la superficie foliar, iniciéndose asimismo el proceso de acumulacién de reservas en las raices. — Fase final, en la que la superficie foliar permanece constante, y en la que se pro- duce principalmente la acumulacién de reservas hidrocarbonadas en las raices, es decir la tuberizacién, constaténdose al final de esta fase el decaimiento de la parte aérea. La acumulacién de reservas se produce mediante el hinchamiento de la base de las raices, hasta formarse tubérculos de tipica estructura radicular. A medida que las raices 65 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES van hinchéndose, en su superficie se forma una felodermis con lenticelas, encargada de regular los intercambios hidricos del tubérculo, asi como de protegerlo de la accién de microorganismos patégenos. Se ha constatado que en la formacién de la felodermis juega un importante papel la temperatura. Asi, para temperatura de 27,7-29,4°C y hu- medad relativas del 80-85 por 100 se ve ampliamente favorecida esta formacién (Ed- mond et al, 1975). Determinados factores pueden interyenir directa o indirectamente en Ja tuberizacion del boniato. Una exposicién de los tubérculos iniciados a la luz puede repercutir en una inhibicién de la tuberizacin, un decrecimiento del contenido en almidén de los mismos y un incremento del contenido en fibra. Un stress oxigenado ocasionado por encharca- mientos o densidades de plantacién altas en el suelo, puede conducir hacia una deficiente tuberizacin. Un exceso de abonado nitrogenado en el suelo puede retardar la tuberi- zacion. Temperaturas nocturnas del suelo relativamente bajas adelantan cl ritmo de tu- berizacion Onwueme, 1978). Alvarez et al. (1978) han constatado que una aplicacién foliar de glifosina [N-N-bis- (fosfonmetil)-glicina] a la dosis de 0,28-0,56 kg/ha (P.C. «Polaris»), quince dias antes de la recoleccién, incrementa la produccién de tubérculos de boniato. La floracién de esta especie es sumamente compleja. Por una parte, estd regida por la duracién del fotoperiodo, sicndo una planta de dia corto. Una vez abierta la flor, el estigma es receptivo durante muy poco tiempo. Se conocen diversos casos de incompa- tibilidad polinica y, por ultimo, hay que decir que es bastante usual la heterostilia. Todas estas razones hacen que la producci6n de semillas sea dificultosa, sobre todo en climatolo- gias templadas. La floracién de la batata ha sido inducida en determinados cultivares mediante la eee algunos fitorreguladores como 2-4, D a la dosis de 500 ppm (Edmond etal, 1 La semilla debe ser escarificada previamente a su siembra, mediante su inmersién en Acido sulftrico concentrado durante cuarenta y cinco minutos (Purseglove, 1974) para conseguir una germinacién uniforme. Para conseguir un mayor ntimero de brotes por tubérculo para multiplicar la planta n_viveros se han utilizado diversos procedimientos, como la inmersién en etephon a 1.500 ppm durante veinte minutos; en DMSO al 12 por 100, etc. (Onwueme, 1978). Para evitar la brotacién de tubérculos de boniato almacenados se han utilizado apli- caciones de hidracida maleica a la planta antes de la recoleccién (Edmond ef al., 1975), © inmersién de los tubérculos en tiourea al 0,5-4 por 100 durante dos-doce horas (On- wueme, 1978). Hay que indicar, sin embargo, que el empleo de tiourea esté prohibido en productos alimentarios. 1.10.5. Material vegetal Existen numerosos cultivares que se distinguen unos de otros por los siguientes ca: racteres: — Forma de hojas y tallos. — Forma, tamafio y color de los tubérculos. — Duracién del ciclo de cultivo. Entre las variedades mas conocidas en Espafia pueden citarse: — Batata amarilla de Mdlaga, de tubérculos largos y delgados. Piel y carne de color amarillento y ciclo algo tardfo. Sabor bastante dulce. 66 BATATA, BONIATO O MONIATO — Batata rosada de Mdlaga. Mas temprana que Ja anterior, de tubérculos asurcados, piel de color rosa y carne amarilla. — Batata minima. Tubérculos de pequefio tamafio. Piel de color blanco o rojizo y carne muy dulce. . Otras variedades también conocidas pueden ser: Batata blanca, Batata raja de Amé- rica, Centennial, Jaspers, Pecanha rosa, Onokeo, Catemaco, Dulce, Nemagold, etc. Como consecuencia de su reproduccién clonal, se observan frecuentemente en las variedades mds cultivadas en Espafia sintomas degenerativos. 1.10.6. Exigencias en clima y suelo Se trata de una planta de climas calidos con una higrometria atmosférica alta. La tem- peratura minima del cultivo puede cifrarse en 12° C. No le conyienen grandes fluctuacio- nes térmicas. Soporta facilmente el calor y su temperatura dptima de desarrollo puede variar entre 21 y 24°C. La humedad relativa del aire para conseguir un buen desarrollo es del 80-85 por 100. En lo relativo al terreno, cabe decir que prefiere suelos ligeros, frescos y mullidos, con buenos drenajes. Sooton y Hernandez (1978) han estudiado el efecto que tiene el encharcamiento en la produccién de batatas, habiendo constatado que este accidente produce pérdidas en la produccién recolectada, grandes mermas durante la conservaci6n de los tubérculos y pérdidas durante el almacenamiento de cardtenos, materia seca, etc. Sin embargo, estos autores han observado grandes diferencias en las respuestas obte- nidas entre los distintos cultivares ensayados. No le convienen los suelos arcillosos, ha- biéndose constatado asimismo que en suelos muy arenosos (como los «marenys» valen- cianos) tiene dificultades de tuberizar. Un excesivo contenido en materia orgdnica del terreno puede redundar en la obtencién de tubérculos descoloridos, de forma y tamafio andémalos. Puede considerarse como una hortaliza de resistencia media a la salinidad, similar a la que tiene la cebolla, la patata, etc. Por otra parte cabe decir que el boniato es una hortaliza muy tolerante a la acidez del suelo. Soil Impr. Com. Calif. Fert. Ass., 1975, y Knott, 1962). 1.10.7. Fertilizacién El nivel de extracciones es variable, como en todas las hortalizas, en funcién de las fuentes consultadas que consideran distintos rendimientos, variedades, etc, Fersini (1975), resumiendo distintas experiencias de fertilizacion realizadas en batata, indica que una cosecha de 15 tm/ha extrae aproximadamente 60-70 kg de N, 15-20 kg de P,O, y 90-100 kg de K,0. Soil. Improv. Comm. California Fertil, Assoc. (1975) indican que, para producir una cosecha de batatas cercana a las 30 tm/ha, la plantacién debe extraer aproximadamente 129 kg de N, 50 kg de P,O; y 257 kg de K,0. Un exceso de nitrégeno, como ya ha sido indicado, puede retrasar la tuberizacion, favoreciendo la formacién de la parte aérea. Constantin et al, (1974) han estudiado la influencia de la fertilizacién nitrogenada y la irrigacién en la calidad de la produccién de boniatos, habiendo constatado que nive- les altos de nitrégeno inducen una pérdida del color de la pulpa de los tubérculos fres- cos, € incrementan el contenido proteinico y la consistencia de la pulpa una vez indus- 67 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES trializada, habiendo observado aigunas interacciones entre irrigacion y fertilizacin ni- trogenada. La relacion K/N debe mantenerse alta, para favorecer una buena tuberizacion (On- wueme, 1978). Como una férmula general de fertilizacién puede aconsejarse: 25-30 tm/ha de estiércol bien descompuesto, preferiblemente a la cosecha anterior de la rotacién. 40-80 UF de nitrogeno. 60-120 UF de P,0.. 100-240 UF de K,0 De estas dosis, entre un 30 y un 50 por 100 del nitrégeno, y en ocasiones parte del potasio, pueden aportarse en cobertera aproximadamente a mitad del ciclo del cultivo. El resto debe aportarse como abonado de fondo. La batata es una hortaliza de las consideradas como medianamente exigentes en boro, y tolerante a la deficiencia en magnesio (Knott, 1962) 1.10.8. Preparacién del terreno. Alternativas mas frecuentes Deben darse todas las labores necesarias para que el desarrollo de las raices se pro- duzca adecuadamente, debiendo dejar el terreno perfectamente mullido. Se suele dar en primer lugar una labor profunda en la que se aporta el abonado de fondo y, a conti- nuaci6n, tantas labores superficiales como sean necesarias para que el suelo quede sufi- cientemente mullido, procediéndose a continuacién a asurcar el terreno a 50-70 cm de distancia, En muchos paises tropicales la batata es precedente del arroz. En la zona valenciana puede preceder a la cebolla, tomate, etc. 1.10.9. Multiplicacién Normalmente la batata se reproduce vegetativamente, existiendo en Espafia funda- mentalmente dos formas distintas de multiplicacion: — La primera consiste en obtener de los tubérculos esquejes enratzados, para lo cual se hacen «viveros» 0 «planteles» abrigados, rellenando una excavacién con tres capas sucesivas: la mas honda de unos 15 cm de espesor con estiércol en fermentacién; sobre el estiércol se coloca una capa de tierra de unos 5 cm de altura y a continuacién se aporta una mezcla de tierra y mantillo, en la que se depositan los tubérculos de batata, unos junto a otros. Estos planteles suelen hacerse en sitios abrigados, entre los meses de febrero y mar- 20, y €s necesario que en su ubicacién estén libres de peligro de heladas, por lo cual en ocasiones se protegen con espalderas, plisticos, etc. En 1 m? de plantel suelen emplearse unos 10 kg de tubérculos que producen alrededor de 1.500 esquejes enraizados, que son transplantados al terreno definitivo en el mes de mayo. Ya ha sido indicado anteriormente que para conseguir un mayor nimero de plantas y un crecimiento més répido de las mismas, pueden utilizarse distintos tratamientos con fitorreguladores, 68 BATATA, BONIATO 0 MONIATO Este sistema de multiplicacién suele emplearse en zonas con un periodo calido rela- tivamente corto, o para adelantar las producciones. — Obtencién de estaquillas herbdceas, ¢s cl sistema mas empleado en el érea medi- terrnea y Canarias, y consiste en obtener de plantas cultivadas en los viveros (directa- mente o tras un repicado) estaquillas herbdceas llamadas «puntas» de 30-35 cm de lon- gitud, con 3 6 4 hojas que se trasladan sin «enraizar» al terreno definitivo. Las estaquillas deben tomarse de ramas que no sean ni excesivamente jovenes ni muy viejas y, al ser transplantadas, se recubren las 3/4 partes de su longitud con tierra, para favorecer el enraizamiento de las mismas. E| transplante de estaquillas no debe hacerse muy tarde, pues en este caso las plan- tas evolucionan muy poco, dando una escasa produccién. La reproduccién por semillas sélo se utiliza en los trabajos de Mejora Genética, para obtener nuevas variedades. 1.10.10, Plantacién En cualquiera de los sistemas de multiplicacion utilizados, el transplante se realiza en surcos separados entre si 50-70 cm, dejando entre plantas 30-35 cm, normalmente entre los meses de abril y junio. 1.10.11. labores de cultivo — Riegos Es particularmente importante mantener la humedad en el suelo, sobre todo cuando se plantan «puntas», para favorecer el enraizamiento, en las primeras fases del cultivo y, en general, a lo largo de todo el ciclo. Sin embargo, una humedad excesiva del terreno puede producir pérdidas de produccién tanto cuantitativas como cualitativas Gooton y Hernandez, 1978, y Constantin ef al, 1974). — Aporcado A los cuarenta-cincuenta dias de haber efectuado la plantacién es aconsejable rea- lizar un aporcado que permite asimismo combatir las malas hierbas. — Escardas Como se trata de una planta tapizante, el combate de las malas hierbas s6lo tiene importancia en las primeras fases de cultivo. Se utilizan tratamientos con pantalla, diri- gidos a las malas hierbas con dicuat, paracuat, etc. Con todo, algunos herbicidas pueden ser utilizados en el desyerbe de la batata, incorporados al terreno antes de la plantacion como difenamida a la dosis de 2,7-4,4 kg/ha, cloramben a la dosis de 3,3 kg/ha o ver- nolato a la dosis de 3,3 kgsha (Onwueme, 1978). — A veces pueden darse podas de despuntado, cuando el desarrollo sea excesivo. 1.10.12. Recoleccién y conservacién Aunque a partir de los tres meses de realizada la plantacién ya se ha iniciado la for- maci6n de los tubérculos, la recoleccién suele hacerse en Espafia a los cinco o scis meses 69 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES de la misma, siendo lo normal que se realice durante los meses de octubre-noviembre, aunque, como es ldgico, la época de recolecci6n varia con la precocidad de la variedad cultivada, existiendo variedades que necesitan ocho meses para completar su ciclo. Una préctica muy usual en el litoral mediterréneo espafiol consiste en dejar secar las raices sobre el terreno, una vez arrancadas. El «momento» de recoleciar se determina porque las hojas empiezan a amarillear y caer, pudiéndose constatar la «madurez» de los tubérculos si al cortar la pulpa no segrega ningin tipo de latex. Un factor a considerar en este cultivo, en las regiones mediterréneas, es el dafio que pueden ocasionar, en ocasiones, las fuertes Iluvias otofiales, al interferir con la reco- leccion de los tubérculos. Siempre resulta imprescindible recolectar antes de que se pre~ sente peligro de heladas. La recoleccién suele efectuarse manualmente, aunque en grandes superficies los tu- bérculos de la batata pueden ser recolectados mecdnicamente, para Jo cual primeramente serd necesario eliminar las ramas de las plantas mediante cualquier sistema mecénico como cortadoras rotativas, etc., y a continuacién se utilizardn sistemas similares a los indicados en la recoleccién mecdnica de la patata. Los rendimientos que pueden conseguirse con este cultivo varian en término medio entre 20 y 30 tm/ha. En algunos paises, para evitar el desarrollo de podredumbres en los tubérculos, a tra- vés de las magulladuras suftidas durante la recolecciGn, inmediatamente después de la las raices son sometidas a un «curado» en cdmaras ventiladas a una temperatura de 27-29,5° Cy una humedad relativa del 85-90 por 100 durante cuatro-siete dias. Las condiciones 6ptimas para la conservacién de la batata pueden establecerse en 11-15°C y una humedad del 80-85 por 100, en cuyas circunstancias pueden almace- narse durante varios meses. Para evitar la brotacion de los tubérculos durante el almacenamiento, puede recu- rrirse a la utilizacién de distintos productos quimicos, como hidracida maleica en pul- yerizacion anterior a la recoleccién, asi como todo lo indicado en 1.10.4. 1.10.13. Objetivos y sistemas de la Mejora Genética Los objetivos que persigue la Mejora Genética de la batata son, entre otros, los si- guientes: — Altos rendimientos. — Mejora de la calidad de los tubérculos. — Precocidad. — Resistencia genética a enfermedades. El sistema mds utilizado en las especies reproducidas vegetativamente es la seleccién clonal. Ya se ha indicado que la reproduccién sexual es dificultosa, aunque suele utilizarse para obtener nuevas variedades a través de cruzamientos y estos nuevos cultivares se conservan posteriormente por multiplicacién clonal. Jones (1977) ha estudiado la heredabilidad de siete caracteres de los tubérculos de batata en material vegetal diverso. Como los problemas de degeneracién son muy frecuentes a causa de la reproduccién clonal de esta especie, en todo plan de mejora de la batata deberd contemplarse, en 70 BATATA, BONIATO 0 MONIATO primer lugar, la obtencién de variedades de partida genética y fitosanitariamente sanas, para lo cual se deberd recurrir a las técnicas de cultivo de meristemos, tan introducidas en otros cultivos horticolas. 1.10.14. Accidentes, plagas y enfermedades 1.10.14.1. Accidentes — Heladas: Destruyen totalmente las plantas. — Encharcamientos: Pueden producir dafios cuantitativos y cualitativos en la cosecha. — Malas condiciones de conservacién: Temperaturas superiores a 16°C producen graves pérdidas de materia seca y pueden provocar el crecimiento de los espacios inter- celulares del tubérculo. Temperaturas de conservacién bajas provocan la aparicién en el tubérculo de areas tisulares de color marron, alteraciones del sabor, color de Ja pulpa, etc. 1.10.14.2. Plagas — Rosquilla negra (Spodoptera littoralis Boisduval) Lepid6ptero noctuido, en su fase larvaria gran comedor de hojas. Plaga habitual en el litoral mediterréneo a partir del més de junio. Se combate con pulverizaciones de clorpirifos, triclorfén, tetraclorvinfos, etc. Resulta eficaz el esparcimiento de cebos de garrofa envenenada con fluosilicato, triclorfén, etc. — Gusanos de alambre Coledpteros elatéridos del género Agriotes, cuyas larvas viven en el terreno durante varios afios y dafian a las raices. Se combaten mediante la incorporacién al suelo de foxim, lindano, clorpirifos, carbofuran, etc. — Gusanos blancos Coledpteros escarabeidos de distintos géneros, cuyas larvas dafan el sistema radicu- lar. Se combaten con los mismos procedimientos anteriormente indicados. 1.10.14.3. Nematodos Algunos como Meloidogyne ssp producen quistes, otros como Pratylenchus sp sim- plemente lesiones. Se combaten preventivamente utilizando DD, metam-sodio, dazomet, etcetera, o directamente con fenamifés, etc., habiendo de cumplir los requisitos legales prescritos. Se han identificado distintos genes que proporcionan determinados niveles de resistencia ones y Dukes, 1977). 1.10.14.4, Enfermedades criptogémicas — Fusarium oxysporum (Schlecht) Enfermedad vascular que produce amarilleamiento progresivo de hojas y posterior- mente desarrolla una podredumbre negra en las raices. Debe prevenirse con desinfec- 1 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES ciones del suelo, distanciamiento de las alternativas, Collins (1977) ha realizado un estudio de la resistencia genética de distintos cultivares de boniato a esta enfermedad. — Momificado de la batata Provocada por el hongo Monilichaetes infuscans Hals ex Harter, produce manchas irregulares de color rojizo, y en ocasiones agrietamientos en la corteza. Cuando. esta enfermedad aparece en el almacén, produce desecacién y momificacién de los tubércu- los. Debe combatirse mediante tratamientos con TBZ, bendmilo, etc., desinfectando el material de multiplicacion y utilizando variedades més resistentes. — «Blackrot» de la batata Anomalia causada por el hongo Cerastomella fimbriata Ell. et Halst, que puede ata- car en los «viveros», en el cultivo y en el almacenamiento. Produce pequefias manchas de color marrén oscuro. Deben utilizarse variedades resistentes, desinfectar los tubérculos utilizados para la multiplicacién, etc. — Otros hongos Rhizopus stolonifer (Ehremberg ex Fr.) Lind., Sclerotinia sp, etc. 1.10.14.5. Enfermedades producidas por virus — Mosaico de la batata Ocasionada por una cepa del virus del mosaico del tabaco, produce enanismo, mo- saico y deformaciones en hojas y escasa 0 nula tuberizacién. — Virosis del acorchamiento interno de ta batata Citada por la bibliografia extranjera, y causada por un complejo de virus, produce formaciones tisulares acorchadas en el interior del tubérculo, junto con manchas cloré- ticas en hojas, venacién verde clara, etc. — Moteado complejo de la batata Causado por un complejo de tres virosis. Produce enanismo, amarilleamiento de las nerviaciones de las hojas jvenes, manchas amarillas en hojas viejas, entrenudos y tu- bérculos pequefios. Transmitido por aleurddidos. rR BATATA, BONIATO 0 MONIATO BIBLIOGRAFIA CITADA Atvarez, M. N., et al: «Effects of Polaris on Yield, Dry Matter, and Soluble Solids of Sweet Potato Roots». J. Amer. Soc. Hort. Sci. 103 (2), 1978, pigs. 206-207. Coutins, W. W.: «Diallel Analysis of Sweet Potatoes for Resistence to Fusarium Wilt». J: Amer. Soc. Hort. Sci., 102 (2), 1977, pags. 109-111 Constantin, R. J., ef al.: «Effects of Irrigation and Nitrogen Fertilization on Quality of Sweet Potatoes». J. Amer. Soc. Hort. Sci, 99 (4), 1974, pgs. 308-310. Epmonp, J. B., et al.: Fundamentals of Horticulture. McGraw Hill Book Co. (4.* ed.). New York- St. Louis. Francisco, 1975. Fersini, A.: El cultivo de la batata (Camote) Ed. Diana, México, 1975. Jones, A.: «Heredabilities of Seven Potato Root Traits». J. Amer. Soc. Hort. Sci., 102 (4), 1977, pi- ginas 440-442. Jones, A., y Dukes, P. D.: «Heredabilities of Sweet Potato Resistances to Root Knot Caused by “Meloidogyne incognita” and “M, javanica». J. Amer. Soc. Hort. Sci, 105 (2), 1980, pagi- nas 154156. Knorr, J. E: Handbook for Vegetable Growers. John Willey Sons Inc. New York-London Sid- ney, 1962, Onwueme, LC: The Tropical Tuber Crops. John Willey Sons Chichester. New York-Brisbane- Toronto, 1978. Pursectove, J. W.: Tropical Crops: Dicotyledons. Longman Group Ltd. (3.* ed.). London, 1974, Sou. Improv. Commitee CALIFORNIA Ferviizer Association: Western Fertilizer Handbook. The Interstate Printers Publishers. (5.* ed.). Danville, Illinois, 1975. Sooton, Ch., y HERNANDEZ, T. P.: «Wet Soil Stress Effects on Sweet Potatoes». J. Amer. Soc. Hort. Sci, 103 (5), 1978, pigs. 600-603. BIBLIOGRAFIA CONSULTADA SIN CITAR EXPRESAMENTE. ALsINA, L: Horticultura especial. (I). Ed. Sintes (2." ed.). Les Fonts de Tarrassa (Barcelona), 1972, Tompson, W. C., y Ketty, Ph. D.: Vegetable Crops. McGraw Hill Book Co. (5.* ed.). New York: Toronto-London, 1957. 73 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES 1.11. Patata 1.11.1. Introduccién De procedencia andina, su origen parece situarse en dos centros distintos de América del Sur: Peri-Bolivia (para Solanum andigena [Juz. et Buk] Hawkes, de hojas pequefias y tuberizacién en dias cortos) y el sur de Chile (para Solanum tuberosum L., de hojas anchas y tuberizacién en dias largos). Fue introducida por los espafioles en el siglo XVI, pero su expansién en Europa como cultivo basico para la humanidad no se produjo hasta el siglo XVIII, principal- mente gracias a la accién de Parmentier. Hoy en dia constituye un alimento de gran importancia en la dieta del hombre. En este trabajo el cultivo de la patata est considerado como horticola, porque en el litoral mediterréneo espafiol se cultivan una gran parte de producciones de primor, en forma intensiva. En Hispanoamérica se la conoce principalmente con el nombre de «papa», aunque en algunos paises también se la llama «pofiin. Resulta curioso indicar que el nombre de patata a esta planta le fue impuesto por los espafioles ante la similitud que le veian con las «batatas», nombre original con el que algunos pueblos antillanos conocian los boniatos, que por otra parte fueron plantas encontradas en los primeros afios de la conquista. La patata tiene miltiples usos, pudiendo destinarse: — Al consumo humano directo. — Como alimento del ganado. Fabricacién de «purés» deshidratados. Fabricacion de «chips». Apertizacién. Patatas fritas. — Indusitrias alimentarias. Cuadro L111 Composicion quimica de la patata Gegin Folquer, 1971, y Fersini, 1976) Agua 13,77 % Vitamina A (*) ... 0 Cenizas ... ... 1,23 % Vitamina B, (*) 100 meg/100 g Hidratos de carbono ... 19,83 % Vitamina B, (*) 30 meg/100 Proteinas 1,56 % Calcio (*) ... 8 mg/l00 g Grasas .. 0,25 % Fésforo (*) . 56 mg/l00 g Celulosa ... . 134 % Hierro (*) ... .. 0,7 mg/100 g Vitamina C . 1040 mg/100 Valor energético (*) .. 72.80 cal/l00 g () Segin Fersini, 1976, — Industria feculera: principalmente con destino alimenticio. — Industria destilera: para la obtencién de alcohol. 74 PATATA. 1.11.2. Importancia econémica Globalmente la patata ocupaba en Espaiia, durante 1978, una superficie de 371.416 hectdreas, que daban una produccién de 5.364.246 tm. Esta produccion se desglosaba en las siguientes partidas, segin el Anuario de Esta- distica Agraria del Ministerio de Agricultura de 1978: — Patata extratemprana: 8.996 ha y 106.438 tm, sicndo las provincias mas produc- toras Tenerife y Granada. — Patata temprana: 51.310 ha y 777.222 tm, siendo las provincias mas productoras Valencia y Alicante. — Patata de media estacion: 180.883 ha y 2.679.170 tm, siendo las provincias més productoras La Corufia y Lugo. — Patata tardia: 130.227 ha y 1.801.426 tm, siendo las provincias mas productoras Burgos y Leén. En conjunto, puede decirse que la superficie y la produccién global de patata estén estabilizadas en Jos ultimos afios, aunque se observa un cierto descenso en las produc- ciones precoces y tardias y un ligero aumento en las producciones de media estaciGn. Las patatas de cosecha extratemprana y temprana se destinan, en una cierta pro- porci6n, .a la exportacién, habiéndose exportado en 1978 139.320 tm por un valor de 2,527.619.000 pesetas, estando dirigida principalmente esta exportacién hacia cl Reino Unido, Republica Federal Alemana y Francia, Por ultimo, hay que sefialar que la exportacién de este tubérculo es variable de un afio a otro, al tratarse de una produccién altamente especulativa. Baste decir a este res- pecto que en 1977 se exportaron 254.545 tm. 1.11.3. Encuadramiento taxonémico y descripcién botanica Pertenece a la familia Solanaceae y su nombre cientifico es el de Solanum tubero- sum L. Dentro del género Solanum existen alrededor de 2.000 especies, muchas de las cuales no tuberizan y/o se encuentran en estado silvestre la mayor parte de ellas, pero que pueden ser utilizadas en la Mejora Genética de la patata al permitir incluir distintos ‘genes de resistencia a enfermedades, como es el caso de Solanum demissum que posce resistencia al mildiu. En conjunto, las especies cultivadas del género Solanum son las siguientes (Hawkes, 1978): — Especies diploides (2n = 24): S. ajanhuiri Juz. et Buk., S. goniocalyx Juz. et Buk., S. phureja Juz. et Buk., S. stenotomum Juz. et Buk. — Especies triploides (2n=36): S. x. chaucha Luz. et Buk., S. x. juzepozukii Buk. — Especies tetraploides (2n = 48): S. tuberosum L., con dos subespecies: tuberosum y andigena (Juz. et Buk.) Hawkes. — Especies pentaploides (2n = 60): S. x. curtilobum Juz. et Buk. Con todo, Ja especie més importante y fundamental es sin duda alguna Solanum tu- berosum L. Se trata de una planta herbécea, vivaz, provista de un sistema caulinar aéreo y otro subterréneo de naturaleza rizomatica en el que se originan los tubérculos. Sus raices son fibrosas y muy ramificadas. 15 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES Fig. 1.11.1. Patatas. Sus tallos aéreos, en un principio, son erguidos y con el tiempo tienden a desarro- arse de forma mds pegada al suelo. Sus hojas tienen el aspecto claro de compuestas imparipinnadas, con 3 6 4 pares de foliolos ovales, pudiendo aparecer en la base del peciolo pequefios foliolillos. Para algunos botanicos, sin embargo, pese a su apariencia, las hojas de la patata son simples, con el limbo partido, no pudiéndose considerar compucstas porque los segmentos foliares no estén articulados con el raquis. La inflorescencia es en cimas umbeliformes, las flores poseen la corola roticea gamo- pétala y de color blanco, violeta, rosado, etc. Infrutescencia en forma de baya redon- deada. En los rizomas pueden verse hojas escuamiformes y de ellos surgen raices adventicias. En estos tallos subterréneos se producen unos hinchamientos o tubérculos, de forma oval, redondeada o claviforme, con una estructura caulinar tipica, observandose a simple vista unas escamitas en cuyas axilas se encuentran yemas de crecimiento que se llaman «ojos» y que se disponen en espiral sobre la superficie del tubérculo. Desde un punto de vista anatémico, el tubérculo se forma fundamentalmente por proliferacién del tejido 16 PATATA floematico y sobre todo del parenquimédtico, acumuldndose las reservas en forma de granos ovalados de almidén. Los tubérculos, que son los érganos comestibles de esta planta, poseen un escaso contenido en protidos, aunque de alta calidad biolégica, siendo particularmente ricos en hidratos de carbono. En toda la planta de la patata existe un alealoide muy venenoso llamado 16 horas), mientras que en las variedades tardias ocurre lo contrario. — Variedad y estado de madurez del tubérculo madre de la brotaciGn. En tubérculos de mayor edad la tuberizacién es mas precoz. La fertilizacién puede modificar la respuesta productiva de la tuberizacién al foto- periodo. Altos niveles de nitrogeno pueden favorecer el desarrollo de la parte aérea, retra- sando la formacién de tubérculos (Moorby y Milthorpe, 1976). Thimmegowda et ai. publicaron en 1975 una experiencia en la que pulverizaciones foliares de N, P, K y microclementos junto con ANA, y acido triiodobenzoico en el 8 PATATA estadio de la floracién, incrementaban sustancialmente el rendimiento en tubérculos en relacién con una pulverizacién foliar tinica a base de agua (Harris, 1978). Para conservar la patata de consumo durante plazos de tiempo largos, sin que emita brotes, pueden utilizarse diversos procedimientos, como el recubrimiento con antigermi- nantes como el tetracloro nitrobenceno, IPC, naftalén acetato de metilo, etc. La pulve- rizacién del cultivo con hidracida maleica, a la dosis de 8 | de P.C. del 30 por 100/ha treinta-cuarenta dias antes de la recoleccién, proporcioné buenos resultados, permitiendo almacenar durante cinco meses tubérculos de patata sin germinar y con pocas pérdidas del peso (Del Rivero, 1962-63). También se pueden utilizar otros procedimientos inhibidores de la brotacién como la irradiacion con rayos y, aunque el efecto de los mismos es irreversible (Moule, 1972). 1.11.5. Material vegetal Como se trata de una especie de gran cultivo, existen muchisimas variedades co- merciales en el mercado. La clasificacién varictal en la patata se hace en funcién de los siguientes caracteres: — Color y textura de la piel, — Color de la «carne», — Numero de «ojos», — Forma del tubérculo, — Aptitudes culinarias, — Caracteristicas de los brotes, — Caracteristicas de la parte aérea, — Productividad, — Aptitudes de utilizacion, — Precocidad de la brotacién. — Precocidad de la tuberizacién. — Precocidad de la cosecha, — Resistencia a plagas y enfermedades, — Eteétera. Normalmente, el criterio agronémico mds empleado es el que hace referencia a la duracién de su ciclo de cultivo. En este sentido cabe decir que existen variedades que cubren su ciclo productive en noventa dias y otras que pueden tardar en cubrirlo cerca de doscientos dias. Entre las variedades més cultivadas en Espafla para consumo directo, se pueden citar: — Variedades precoces (ciclo en noventa dias) De «carne» blanca: Royal Kidney, Etoile du Leon, Olinda. De «carne» amarilla: Palogdn, Sirtema, Violla, Ostara, Jaerla, Atica, Duquesa, Belle de Fontanay. — Variedades semitempranas (ciclo entre noventa y ciento veinte dias) De «carne» blanca: Arran-Banner, Kennebec, King Edward, Red Pontiac. 19 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES De «carne» amarilla: Binije, Belladona, Achat, Aura, Claustar, Spunta. — Variedades semitardias (ciclo entre ciento veinte y ciento cincuenta dias) De «carne» blanca; Olalla, Turia, Gelda, Majestic. De «carne» amarilla: Gineke, Claudia, Desirée, Heida. — Variedades tardias (ciclo entre ciento cincuenta y doscientos dias) De «carne» blanca: Victor, Up-to-date. De «carne» amarilla: Alava, Alfa, Goya, Sergen. Sin embargo, hay que decir que existe una gama amplisima de variedades cultivadas, lo que hace variar continuamente el material vegetal cultivado. 1.11.6. Exigencias en clima y suelo En lo que se refiere a clima, se trata de una planta de climas templadofrios cuyo cero yegetativo se encuentra entre 6 y 8°C, si bien los brotes pueden crecer a partir de 2°C. La integral térmica necesaria para cubrir su ciclo de cultivo en variedades tempranas es de 1.600° C, mientras que en el caso de variedades tardias se cifra en unos 3.000°C (Moule, 1972). La parte aérea se hiela a —2°C. Es relativamente sensible fa las heladas tardias, fendmeno aunque poco frecuente en el litoral mediterrdneo que puede producirse, observandose, si la helada como es habitual no es muy intensa, un rebrote» posterior de la parte aérea, un retraso de la produccién y una disminucién de la misma. La temperatura Optima se cifra entre 15 y 18°C. Le convienen temperaturas noc- turnas relativamente frescas. Una temperatura excesivamente elevada repercute positiva- mente en el desarrollo de la parte aérea, en detrimento de la tuberizacion. Es una planta exigente en agua, para fabricar 1 kg de materia seca necesita unos 300 kg de agua. Segiin Azzi (1954), la patata presenta un periodo critico para la humedad del suelo entre la iniciacién de la tuberizacién y la floracién, cifrandose el equivalente de sequia en 35 mm de Iluvia, y el equivalente de exceso en 90 mm. La tuberizacion se lleva a cabo en condiciones de dia corto, teniendo en cuenta, como se ha indicado anteriormente, que cada variedad posee un «fotoperiodo critico» en funcién de la preco- cidad en cubrir su ciclo. En cuanto al suelo, la patata prefiere suelos ligeros 0 semiligeros, siliceoarcillosos, ricos en humus con un subsuelo profundo, Soporta perfectamente pH dcidos del orden de 5,5-6. En los terrenos arenosos de «mareny» del litoral valenciano, asi como en «ena- renados» de Almeria y Murcia, se obtienen las cosechas mds precoces. En suelos alca- linos se producen con mayor intensidad Jos ataques de «sarna». Es una planta relativamente resistente a la salinidad y estd considerada como una especie medianamente tolerante (Knott, 1962). 1.11.7. Fertilizacién Las extracciones indicadas por los diversos autores son variables en funcién de los rendimientos conseguidos. Se puede observar en el cuadro 1.11.2, que se resume a con- tinuacion. 80 PATATA Cuadro 1.11.2 Extracciones de i ha de patatas (kefha) a N P,05 Ko. cao Mgo Fuente 17,5 85 30 140 - — Jacob y V. Ueskall (1973) 5 103 4 a = — Jacob y V. Ueskall (1973) 20 140 39 190 = — Knott (1962) 7 204 50 291 82 30 Knott (1962) 40 235 50 392 = — Knott (1962) 35 17560-70300 150 28 Darpoux y Debelley (1969) Un exceso de nitrégeno puede inducir, como ha sido indicado, un retraso en la tuberi- zacion y un desarrollo excesivo de la parte aérea. El f6sforo estd considerado como un factor de precocidad, incrementando el conte: nido en fécula de los tubérculos. Las aportaciones potdsicas incrementan los calibres de los tubérculos formados. La materia seca de los tubérculos se ve incrementada con las aportaciones fosf- ricas, mientras que la respuesta al N y K en la planta esta més referida al peso fresco de los tubérculos que a su materia seca, llegando incluso en determinados niveles a dis- minuirla. Determinadas experiencias de Schippers publicadas en 1968 constataban que, con aportaciones nitrogenadas superiores a las 80 UF/ha, el incremento de los rendimien- tos era debido enteramente al agua, mientras que el unico efecto que proporcionaba el K era incrementar el rendimiento en agua (Harris, 1978). La patata es un cultivo con escasos requerimientos en boro, que no tolera la defi- ciencia en magnesio, que responde medianamente a las aportaciones foliares de cine en suelos poco provistos de este microelemento, y que responde altamente a las aportacio- nes de manganeso en suelos orga (Knott, 1962). Teniendo en cuenta todo lo indicado hasta el momento, una formula de tipo medio puede constar: — Como abonado de fondo 20-30 tn de estiércol bien descompuesto. 80 UF de N en forma amoniacal. 70-100 UF de P,0;. 200-300 UF de K,O. — Como abonado de cobertera 40-60 UF de N en forma nitrica antes del aporcado. Determinados factores, como la riqueza en nutrientes del suelo, la intensidad de los riegos, la densidad de plantacién, el pH del terreno y la variedad que se cultive, podran tener una mayor 0 menor influencia en el ajuste de estas cifras. En lo referente al cultivar utilizado, Harris (1973) sefiala, por ejemplo, que mientras la variedad King George V respondia a niveles de 140 kg/ha de K, la variedad Ora s6lo respondia hasta 70 kgiha de K. 81 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES 1.11.8. Preparacién del terreno Es necesario conseguir un terreno bien mullido, de agregacin homogénea, bien airea- do, sin huecos y sin terrones. Normalmente, se da en primer lugar una labor profunda, con la que se incorpora el abonado de fondo, seguida de un escarificado algo profundo y los gradeos necesarios. Con los discos se asurca el terreno, dejando entre los mismos una distancia de 0,5-0,7 m. 1.11.9, Giclos de cultivo de la patata més frecuentes en Espaiia, Alternativas mds aconsejables y usuales en Espafia — Ciclo extratemprano (tipico de Andalucia Oriental y Canarias) Plantacién: octubre-noviembre. Recoleccién: febrero-marzo. — Ciclo temprano (tipico de! Pais Valenciano, Baleares, litoral catalan, Murcia y An- dalucia) Plantacion: diciembre-febrero. Recoleccién: abril-junio. — Ciclo de media estacién Plantacién: abril-mayo. Recoleccién: julio-septiembre. — Ciclo tardio Plantacién: junio-julio. Recoleccién: octubre-noviembre. Tipico de zonas del interior y del norte de Espafia. — Ciclo muy tardio (tipico de Andalucia y zonas mediterraneas) Plantacién: agosto. Recoleccién: noviembre-diciembre. La produccién de patata en los ciclos més tardios puede verse afectada por problemas fitopatolégicos, principalmente de naturaleza virdtica, al vegetar en una época propicia a la transmisién de los mismos por dfidos, Los mayores rendimientos suelen ser obtenidos con las cosechas de media estacién. La patata es un cultivo tipico «cabeza» de alternativa. No debe «repetirse» hasta transcurridos tres 0 cuatro afios. Como rotacién tipica de la huerta valenciana, se puede citar: Patata temprana (diciembre-abril), chufa (mayo-noviembre), cebolla «Babosa» (diciem- bre-mayo), alcachofa (julio afio n), alcachofa (afio n + 1), alcachofa (abril n + 2), lechugas (mayo-julio), coliflores (agosto-diciembre). Algunas rotaciones de cultivo mas 0 menos extensivo en regadio que pueden obser- varse en Espaiia son: Patata-trigo-remolacha alfalfa. Debe distanciarse al maximo en las alternativas de las «hojas» correspondientes a otras solandceas. 82 PATATA. 1.11.10, Plantacién La patata se multiplica clonalmente, mediante la plantacién de tubérculos enteros © partes de tubérculos. En la plantacién deben utilizarse patatas especiales de siembra producidas en Espafia en determinadas zonas, con arreglo a una normativa impuesta por el Ministerio de Agricultura y unos cuidados de cultivo especiales que serdn tratados mds adelante, o bien patatas especiales de siembra producidas en el extranjero. La profundidad de la plantacién debe ser de unos 7-8 cm. La plantacién puede hacerse: — Amano. — A médquina: Los diversos sistemas existentes constan, en esencia, de una reja que abre surco, un plato de distribucién de los tubérculos y unos discos que cierran surco. La alimentacién del plato puede ser manual, semiautomatica y totalmente automatizada, Los tubérculos se colocan sobre surcos separados entre sia una distancia de 0,5-0,7 m, separdndose los golpes entre 0,30-0,40 m, lo que supone una densidad aproximada com- prendida entre 35.000 y 66.000 tubérculos/ha. La cantidad de «simiente» utilizada puede variar entre 1.000 y 4.000 kg/ha, aunque lo normal es que varie entre 1.000 y 2.500 kg/ha. En esta cifra influiré, por una parte, a densidad de plantaci6n y, por otra, el peso del tubérculo de siembra, que puede variar entre 40 y 200 g, aunque los mas empleados pesan entre 40 y 80 g/unidad. Cuando los tubérculos de siembra son algo grandes, se trocean solamente en sentido Jongitudinal si su tamafio es medio, con lo que se obtienen dos golpes de «siembra» por tubérculo de siembra; y si el tamafio es mayor, seguin dos cortes, uno longitudinal y otro transversal, procurando que en cada sector haya un numero similar de «ojos», con lo cual de un tubérculo madre se obtienen cuatro trozos. En algunos casos, sobre todo en patatas de primor, la plantacién se efectiia con patatas pregerminadas en almacén, para lo cual es necesario variar las condiciones de almacenamiento, En efecto, para unas condiciones normales de conservacién se utilizan temperaturas de 4-6° C y humedades relativas altas. Si se quieren pregerminar las patatas cuando falta aproximadamente mes y medio para plantar, se disponen en bandejas cambiando las condiciones climaticas a 10-12°C y 85-90 por 100 de humedad relativa, disponiendo asimismo una iluminacién con luz roja durante mas de doce horas diarias. Con la pregerminacién de los tubérculos se consiguen unos brotes mas gruesos y séli- dos, unas producciones mds precoces y, por supuesto, un menor numero de marras de plantacién. Esta técnica no est4 muy difundida en nuestro pais. 1.11.11. Labores de cultivo — Rulado En terrenos ligeros, tras la plantacién, puede ser util llevar a cabo un rulado, con el fin de apretar la tierra a las «simientes». — Gradeos y binas Pueden asimismo darse gradeos ligeros y binas para descostrar, mullit el terreno y destruir las malas hierbas. 83 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES — Aporcado Una operacién importante en este cultivo consiste en la realizacion de un aporcado, con Jo que se facilita el desarrollo y agrupamiento de los tubérculos. Suele aporcarse cuando las plantas tienen 15-20 cm. — Destruccién de la parte aérea La destruccién de matas, antes de proceder a la recoleccién, es una labor impres- cindible para la patata de siembra y recomendable cuando va a realizarse la recoleccién mecanizada. Los productos quimicos mAs empleados para estos fines son: CIO,Na, DNOC, DNBP, SO,H; y diquat. — Acolchado Con el fin de adelantar la recoleccién se viene ensayando la cubierta directa del cul- tivo, utilizando filmes de polietileno transparente perforado de unas 200 galgas, en lémi- nas anchas de 10-12 m, que se dispone sobre el cultivo, en forma algo holgada, bien inmediatamente después de haber efectuado la plantacién, o bien después de la nas- cencia, El plistico se retira cuando las plantas han alcanzado 25—30 cm de altura. En este caso se hace necesaria la utilizacin de herbicidas. En experiencias llevadas a cabo en este sentido en el S.E.A. por Miguel er al. (1979), con este sistema y en determinadas variedades puede adelantarse la produccién en diez-diecisiete dias, aunque asimismo tener algin efecto depresivo en la produccién total tardfa, sobre todo en algunos cultivares. Desyerbe quimico Como herbicidas del cultivo pueden emplearse: — Preplantacién Dialato a la dosis de 1,4 kg m.a./ha. Trialato a la dosis de 1,4 kg m.a./ha. Con incorporacién al suelo. EPTC a la dosis de 6-7 kg m.a/ha. Con incorporacion al suelo. — En preemergencia de la patata Monolinurén a la dosis de 0,5 kg m.a/ha. Metrobromurén a la dosis de 2 kg m.a/ha. Metribuzina a la dosis de 0,6 kg m.a/ha. Resulta fitotéxico sobre la variedad Jaerla. Linurén a la dosis de 0,5-2,2 kg m.a/ha. Mezclas de linurén + monolinurén, terbutrina + metobromurdn, etc. En todos los casos es conveniente aporcar las patatas inmediatamente después de la plantaci6n, aplicar a continuacién el herbicida y no volver a mover el terreno poste- riormente. Pueden emplearse también paracuat y dicuat en postermergencia de hierbas. — En postemergencia de la patata, tras el aporcado Barbdn a la dosis de 0,35-0,7 kg m.a/ha. Metribuzina a la dosis de 0,35 kg/ha. 84 PATATA Con mucha frecuencia no se suelen aplicar herbicidas en el cultivo intensivo, pues con el aporcado se eliminan las malas hierbas, completéndose esta labor con alguna bina. De esta forma, por otra parte, se evita la remanencia de herbicidas en el terreno que puede afectar a otros cultivos posteriores.. 1.11.12. Recoleccién y conservacién La recoleccién se efectiia cuando los tubérculos estén suficientemente maduros, Jo que se detecta externamente porque las matas se empiezan a secar. Paralelamente, los tubérculos estan totalmente suberificados y existe una cierta tendencia a desprenderse de los estolones. En producciones de primor, con relativa frecuencia se cosecha antes de que los tubérculos estén totalmente «maduros». La recoleccién puede hacerse manualmente, con la ayuda de una azada «patatera», © bien a maquina. La tendencia en todo tipo de explotaciones es a recolectar mecénica- mente, aunque se utilice maquinaria muy elemental. La recoleccién mecanizada puede ser realizada con los siguientes sistemas: Fig. L11.2. Apero recolector de la patata. — Arado arrancador normal, 1o nico que hace es arrancar los tubérculos, partiendo el surco, la reja suele estar provista de orejeras laterales. — Arado provisto de varillas limpiadoras, a través de las cuales se tamiza la tierra y la masa de tubérculos arrancados por la reja del arado. — Arados con rejilla articulada fija o vibrante. La reja suele ser triangular y la rejilla es de forma convexa. El sistema es similar al anterior pero mas claborado. — Arrancadoras de horquillas: Posen una reja frontal que levanta el conjunto tierra-patatas, y cae bajo la accién de unas horquillas insertas sobre un disco que gira transversalmente, Como consecuencia de la accién giratoria de las horquillas, la tierra queda disgregada y los tubérculos son lanzados transversalmente. 85 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES — Arrancadoras de turbinas: Sistema similar al anterior, en el que las ruedas de horquillas estan sustituidas por turbinas que giran a gran velocidad. Para evitar la exce- siva dispersion de las patatas, estos dos ultimos tipos de mdquinas suelen llevar pantallas laterales. — Arrancadoras excavadoras de parrilla oscilante: Constan de una reja de ataque que se prolonga posteriormente por una parrilla transportadora y oscilante a lo largo de la cual el bloque de tierra y los tubérculos se desplazan, disgregdndose Ja tierra en su recorrido, mientras que los tubérculos son descargados lateral o traseramente. — Cosechadoras integrales automotrices: Son méquinas de bastante envergadura que constan principalmente de un sistema arrancador parecido a los anteriores y otro sistema limpiador bastante mas sofisticado. Muchas de estas maquinas llegan incluso a ensacar. Para dar una idea sobre los costos horarios, puede decirse: — Para recolectar 1 ha de patatas se necesitan 14-17 jornales de hombre para arrancar y 8-10 jornales de mujer para recoger y amontonar. — Con un arado patatero se necesitan 5-6 horas para arrancar | ha. — Con un arado con rejilla articulada vibrante pueden arrancarse 1,5 ha/dia. — Con una arrancadora de turbina pueden arrancarse 3-3,5 haldia. — Con una arrancadora excavadora de parrilla oscilante de una linea, 7-8 horas/ha. — Con una cosechadora pueden recolectarse 2,5-3 haldia. Los rendimientos que se obtienen varian entre 20-30 tm/ha en variedades destinadas a «primores», hasta 40-45 tm/ha en variedades tardias, para cosechas de temporada. La conservacién para consumo suele hacerse a 4-6°C y 85-90 por 100 de humedad. EI Institut International du Froid (1967) matiza en la conservacién de la patata los si- guientes casos: a) Patata temprana: 3-4° C, 85-90 por 100 de humedad y oscuridad pueden con- servarla varias semanas. b) Patata tardia de consumo: 4,5-10°C y 88-93 por 100 de humedad o 5°C y 85-90 por 100 en oscuridad, pueden mantener la patata entre cuatro y ocho meses en el primer caso y ocho meses en el segundo caso. c) Patata tardia de «semillay: 27° C y 85-90 por 100 de humedad relativa permiten conservar la patata cinco-ocho meses. En ocasiones, para largas conservaciones se utilizan, como se ha indicado anterior- mente, productos antigerminativos como IPC, naftalén-acetato de metilo, tetracloro-ni- trobenceno, e incluso se puede aplicar hidracida maleica, aunque en este ultimo caso la aplicacién se hace sobre la planta. La irradiacién con dosis débiles de rayos y inhibe irreversiblemente la brotacién, limitando asimismo las pérdidas en peso al reducir el indice respiratorio. Los locales dedicados a la conservacién deben estar bien aislados térmica- mente, y provistos de un adecuado sistema de ventilacion. Las patatas destinadas a la exportacién se someten en la central hortofruticola, en primer lugar, a un desterronado y limpiado, bien en seco o bien mediante un sistema de inmersién en un tanque de agua. Posteriormente los tubérculos son secados 0 desen- polvados por una corriente de aire bajo un tunel, y finalmente se someten a un calibrado y envasado por tamafios. A veces, en algunas instalaciones, la sala de limpiado esta se- parada de la sala de calibrado por un tabique, con el fin de evitar cl posible paso del 86 PATATA. Ensacadore autonstio Fig. 1.11.3, Instalacién de manipulaci6n y envasado de patatas en seco. wescarabajo de la patata» hacia el recinto en el que los tubérculos quedan listos para ser comercializados. En la figura 1.11.3 se indica un esquema de una instalacién de manipulacién y envasado en seco de patatas. 1.11.13. Produccién de patata de siembra La produccién clonal de la patata tiene un grave inconveniente, que consiste en su progresiva degeneracién debida a la gran cantidad de virus que le atacan y que inter- vienen negativamente en su rendimiento. La aplicacién de la termoterapia fue, durante un cierto periodo, la Unica forma de «limpiary de virosis a los cultivares mas importantes, pero el hecho de que este proce- dimiento s6lo elimina los virus isométricos, unido a que no existe uniformidad de res- puesta en iguales condiciones de tratamiento para todos los virus, hacian de esta técnica un procedimiento no del todo satisfactorio. El gran desarrollo en los uiltimos afics de los sistemas de cultivo de meristemos ha hecho posible la regeneracién total de los cultivares de patata, utilizindose la termo- terapia como un medio complementario de estos sistemas (Pennazio et al., 1979). El cultivo de meristemos en la patata se realiza hoy en dia (Mellor y Stace-Smith, 1977) tomando dpices meristematicos de 0,3-0,7 mm procedentes de brotes de patata de 45 cm y esterilizindolos durante quince-veinte minutos en una solucién de hipoclorito cdlcico al 3 por 100. Los meristemos desinfectados se colocan cn un medio de cultivo basado en una de las soluciones de Maller con giberelina, ANA, kinetina y enriquecido en potasio y sulfato aménico. Las condiciones ambientales en las que se disponen estos cultives son 20-23° C, y una iluminacién de 2.000-4.000 lux durante dieciséis horas/dia. También se utilizan este tipo de técnicas para conseguir la «micropropagacién», que en esencia consiste en obtener una plintula de un primer cultivo de meristemos, la cual se somete a una fase de rejuvenecimiento, para lo que se repica en unas condiciones 87 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES especiales con un determinado medio de cultivo (por ejemplo, rico en B.A.P.), que le in- duce a formar yemas axilares en las axilas de las hojitas de la plantula. Estas yemas se extraen y se colocan en otro medio de cultivo, y en funcién de la naturaleza de éste podran originar directamente plantitas o aprovechar de nuevo sus yemas axilares para la produccién de nuevas plantas. De esta forma, de un meristemo inicial puede obtenerse un gran mimero de plantas libres de virus. En cualquier caso, una vez obtenido el ma- terial libre de virus se procede a su multiplicacién comercial para obtener patata de siembra. Las zonas de obtencién comercial de las patatas de siembra deben ser dreas en las que no sean previsibles los ataques de pulgones, con el fin de evitar nuevas contamina- ciones sobre el material sano que se multiplica. Los mayores enemigos del vuelo de los éfidos son el frio, la humedad y el viento. En Espafa existen tres zonas delimitadas de produccién de patata de siembra ubicadas en 4reas montafiosas aisladas: — Zona Noroccidental (ituada en Lugo y Orense). — Zona Vasco-Navarra (situada en Alava-Pamplona). — Zona Castilla la Vieja (situada en Burgos-Palencia-Santander). En la produccién de patata de siembra deben tenerse en cuenta algunos aspectos de cultivo: — Utilizar marcos densos, para reducir el tamafio de los tubérculos, — Plantar en épocas no excesivamente precoces ni excesivamente tardias, con tu- bérculos calibrados de tipo medio-grande. — Restringir en lo posible los abonados nitrogenados. — Destruir precozmente las partes aéreas, — Llevar a cabo un programa intenso contra plagas, enfermedades y malas hierbas. — Recolectar cuando la epidermis de los tubérculos esté bien firme. Del material de partida, obtenido en laboratorio tras varias selecciones genealdgicas, se obtiene la «Semilla base» que puede ser Selecta, Preoriginal y Original. Esta semilla base se multiplica comercialmente y de ella se obtienen por sucesivas selecciones las «Semillas Certificadas» en sus modalidades de Certificada A y Certificada B. La patata de siembra se comercializa en sacos de yute. En Espaiia, toda la normativa para la produccién de patatas de siembra y su control corren a cargo del Instituto Nacional para la Produccién de Semillas Selectas del Mi- nisterio de Agricultura. 1.11.14, Objetivos y métodos de Mejora Genética Zubeldia (1975) indicaba los siguientes objetivos principales de la Mejora Genética de la patata: — Hlevacién de los rendimientos. — Resistencia a enfermedades (principalmente mildiu y virosis). 88 PATATA — Resistencia a ciertos enemigos animales como los nematodos, el escarabajo de la patata, ctc. — Tolerancia a la sequia. — Tolerancia a las heladas. — Precocidad. — Mejora de la calidad. En la Mejora Genética de Ja patata y la obtencién de nuevas variedades se utiliza en ocasiones la reproduccién sexual, siendo lo mas normal el cruzamiento simple entre dos variedades 0 especies, con el fin de obtener, sobre todo en este ultimo caso, resis- tencia a plagas y enfermedades. La autofecundacion redunda en una fuerte pérdida de vigor, por lo que no conviene realizar mas de 2 6 3 autofecundaciones. Otros métodos utilizados en la Mejora Genética de la patata son: la seleccién masal, el método genealdgico, |a seleccién recurrenie, el retrocruzamienio y la poliploidia. La seleccién clonal ha dado resultados muy positives en la patata, debido a la relativamente frecuente aparicién de nuevas variedades surgidas por mutacién somética, como Red Pontiac, Bezana, etc. (Zubeldia, 1962). Un estudio muy completo sobre todos estos aspectos puede ser consultado en Zu- beldia (1975), agronomo espafiol, desgraciadamente fallecido en 1977, cuyos trabajos en el campo de la Mejora Genética, principalmente de la patata, son ampliamente cono- cidos en el sector. 1.11.15. Accidentes, plagas y enfermedades L115.1. Accidentes y fisiopatias — Heladas Pueden destruir parcial o totalmente el follaje, Si son muy intensas pueden afectar a los propios tubérculos. — Enverdecimiento y asolanado. Como consecuencia de la exposicién directa de los tubérculos a la luz, adquieren un color verdoso al haberse formado clorofila, posteriormente y como consecuencia de esto sc acumula solanina, lo que hace peligroso cl consumo de estos tubérculos «enver- decidos». Si la temperatura ambiental es alta y se prolonga la exposicién a la luz, el tubérculo adquiere un color verde-bronceado, llegandose a producir la muerte de las células situadas bajo las zonas decoloradas. A este fenédmeno se le llama «asolanado». — Filosidad Es una anomalia caracterizada en que los brotes, al germinar, son largos y muy del- gados. Muchas son las causas a las que se les atribuye esta alteracién, como excesivo calentamiento del tubérculo durante la respiraci6n, disminucién de vitalidad por proble- mas degenerativos, carencia de manganeso, variedad, etc. La mejor forma de evitar esta anomalia consiste en pregerminar la patata eliminando los tubérculos que muestran fi- losidad. — Tubérculos en cadena A veces se observan pequefios tubérculos unos a continuacién de otros en forma de racimo, Esta anomalia, relativamente frecuente en variedades tardias plantadas con re- 89 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES traso, es consecuencia de una interrupcidn sucesiva de la tuberizacion. Por el contrario, cuando este accidente aparece, es frecuente observar que la parte aérea de la planta se desarrolla de forma exuberante. — Tubérculos ramificados o deformes A veces se observan varios tubérculos de forma desigual entresoldados entre si. Parece ser que el almacenamiento en sitios excesivamente oscuros de los tubérculos, la afluencia irregular de agua, un exceso de temperatura durante la tuberizacién, suelo excesivamente pedregoso, etc., son factores que pueden determinar esta anomalia. — Grietas y ahuecado de los tubérculos Son dos anomalias que pueden presentarse conjuntamente, principalmente a causa de cambios excesivamente bruscos de determinados factores del medio, como agua, temperatura, etc., y por disponibilidades excesivas de nitrogeno en fases tardias del cultivo. — Lenticelosis Proliferacién de lentejillas o pequefias verruguitas en la epidermis del tubérculo, como consecuencia de excesos de humedad. — Manchas en el interior de los tubérculos Son de color y consistencia variadas, como negruzcas (coraz6n ennegrecido), de color rojizo (herrumbre), forma alargada (tubérculos asalchichonados}, etc., y son debidas a cau- sas diversas, 1.1.15.2, Plagas — Escarabajo de la patata (Leptinotarsa decemlineata Say.) Coledptero crisomélido procedente de Estados Unidos, comedor de hojas de gran voracidad, tanto en su fase adulta como en su fase larvaria. Suele tener en nuestro pais 26 3 generaciones. Pasa el invierno como adulto enterrado en el suelo, Se combate facilmente con triclorfén, carbaril, clorfenvifés, fenvalerato, decametrina, metiocarb, azinfds, etc. — Polilla de la patata (Phthorimaea operculella Zell) Lepidéptero que su ciclo realizando la oviposicién en el campo, sobre los mon- tones de patatas recién recolectados, originando sus larvas galerias que afectan muy negativamente a la calidad de los tubérculos. En el almacén pueden tener varias genera- ciones. La desinfeccién de los locales de almacenamiento y la retirada répida de la patata del campo son los medios de lucha mas eficaces. — Gusano de alambre Coledpteros elatéridos del género Agriotes que se fijan en los tubérculos, causando graves dafios. Aplicaciones granuladas al suelo de foxim, clorpirifés, etc. dan buenos resultados. — Pulgones Ademds del dafio directo que producen al chupar la savia de las plantas, pueden causar graves dafios como transmisores de virosis. Pueden combatirse con malatién, dimetoato, pirimicarb, etc. 90 PATATA. — Otras plagas no especificas — Gusanos grises (Agrotis sp). — Rasquilla negra (Spodoptera littoralis Boisduval). — Araia roja (Tetranychus cinnabarinnus Boisduval). 1.11.15.3. Nematodos El mds importante es Heterodera rostochiensis Woll, 0 nematodo dorado de la patata. Produce quistes en su parte subterranea que, ademas de debilitar la planta, produciendo enanismo, amarilleamientos y poca producciOn, puede incluso tener una repercusion negativa en la calidad comercial. Muchos paises, para permitir la entrada de patatas, exigen que la mercancia esté totalmente libre de escarabajo de la patata ylo de nematodo dorado, mediante las oportunas certificaciones. Las desinfecciones periddicas con DD, metam-sodio, bromuro de metilo, etc., y las aplica- ciones de fenamifés, junto con el uso de variedades resistentes, pueden controlar la accién de este enemigo. LILISA. Enfermedades criptogémicas — Mildiu (Phytophtora infestans De Barry) Produce manchas marrones en los margenes del haz, de sensacién téctil blanduzea y un micelio grisdceo en el envés. En caso de fuertes ataques, este hongo puede incluso afectar a los tubérculos, desencadenando podredumbres. La utilizacién de variedades resistentes y las aplicaciones fungicidas preventivas como captén, oxicloruro de cobre, propineb, mancozeb, etc. son el medio de lucha mas adecuado. La aplicacién combinada de metalaxyl con folpet y cobre, asi como la de curzate con mancozeb, abre nuevas posibilidades. — Negrén de la patata [Alternaria solani (Ell, et Mart) Jones et Grout] Provoca la aparicién en las hojas de manchas con halos bien delimitados, semisecas al tacto. Este hongo puede desarrollarse en climatologias mds secas que el anterior. Ademas de la resistencia varietal, los tratamientos preventivos con captan, oxicloruro de cobre, zineb, etc. son el medio de lucha mas eficaz. — Fusariosis [Fusarium solani (Mart.) App. et Wr.) Enfermedad criptogmica que puede atacar a los tubérculos dafiados durante la manipulacion, en el periodo de su conservacién, desencadenando una podredumbre marron que produce a modo de un arrugamiento. Es importante evitar magulladuras en las patatas y proceder a la desinfeccién de los locales y utillaje de almacenamiento. Existen otras especies del género Fusarium que desencadenan en el campo la aparicion de traqueomicosis. — Viruela de la patata (Rhizoctonia solani Kuhn.) En plantas atacadas, aparece un colapsamiento de las partes aéreas. En tubérculos se forman unas pistulas parduzcas que posteriormente evolucionan a podredumbres. El establecimiento de rotaciones amplias y la desinfeccion de los tubérculos con organo- merciiricos son los mejores procedimientos de lucha. 91 HORTALIZAS APROVECHABLES POR SUS RAICES — Sarnas de la patata Son producidas principalmente por tres microorganismos: — Actinomyces scabies (Txt.) Giss que origina la sarna ordinaria, afeccién constitui- da por unas zonas redondeadas de color gris y pardo, adheridas a la epidermis, pero que no suclen alcanzar profundidad. — Synchytrium endobioticum (Schilb.) Perc. que produce la sarna verrugosa, en- fermedad que se manifiesta en forma de abultamientos més ostensibles que los indicados anteriormente de color negro, que a veces recubren todo el tubérculo. — Spongospora subterrénea (Wallt.) John. que origina la sarna pulverulenta, que se manifiesta en forma de ampollas de 3-6 mm que al explotar dejan en libertad un polvillo constituido por las esporas del hongo. EI mejor procedimiento de lucha frente a los diversos tipos de sarna es la resistencia genética varietal. 1.11.15.5. Bacteriosis Podredumbre himeda de la patata originada por Bacillus phytophthorus Appel. Podredumbre anular de la patata originada por Corynebacterium sepedonicum Gpieck- Koth) Skap. Podredumbre parda de la patata originada por Pseudomonas solanacearum (E. F. Smith) E. F. Smith. Gangrena del tallo de la patata originada por Erwinia carotovora (Jones) Bersey et al. 1.11.15.6. Virosis Constituyen probablemente el grupo de enfermedades de mayor importancia para cl cultivo. Son los agentes causantes de la «degeneracién» de la patata. Se transmiten la mayor parte de ellas a través de pulgones como Myzus persicae, Aphis fabae, etc. — Virus X Produce un mosaico no excesivamente agresivo. A veces origina necrosis. Esté muy extendido, Puede ser transmitido por Synchitrium endobioticum. — Virus A Produce un mosaico cuya gravedad varia con la variedad a la que parasita, En oca- siones puede producir una necrosis en el extremo superior de la planta, No suele ser muy agresivo. — Virus A+X A veces se llama «Crinkle» y produce una rizadura muy intensa en las hojas unida aun mosaico. En ataques fuertes las plantas quedan muy achaparradas, con las hojas necrosadas, llegando a producirse déficits de produccién. — Virus Y En un principio produce un mosaico ligero que a continuacién se manifiesta en forma de abigarrado de hojas. Los «foliolos» tienen tendencia a curvarse hacia abajo y es frecuente la rotura de peciolos y la caida de hojas incluso verdes. Puede inducir un deficit en el rendimiento superior al 50 por 100. 92