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I.

DE LA TRISTEZA A LA DEPRESIÓN

¿Por qué resulta molesta la imagen de un niño triste? Como si el niño no tuviese el derecho de pasar por esos
momentos. La niñez es la edad de la felicidad y la despreocupación, mito como que es simétrico u otro muy
tenaz; el de la inocencia infantil. Y no se permite tener esa imagen de niño porque se palean algunas fallas
narcisistas, por lo cual muchas veces se carga tanto al niño de situaciones similares.

Se dice que son tistes o que tienen un aspecto triste sin saber bien si de este modo se designa la tristeza que
experimentan o la inspiran. La tristeza como la risa es contagiosa, por eso a veces cuesta soportarla en los
demás, por eso se comprende que la tristeza se puede transmitir de padres a hijos. El diccionario indica que
se trata de un estado afectivo doloroso que se desconoce su causa.

El Sufrimiento es muy diferente. Es una reacción del organismo vivo ante aquello que lo afecta. Ciertamente
el dolor físico es identificable, pero no sucede lo mismo con el dolor psíquico, expresión preferible para el
dolor moral. Freud considera angustia un “afecto-señal” que experimenta en las situaciones de peligro, las
cuales remiten en su totalidad al temor a la castración, prototipo de cualquier forma de angustia, ya sea de
separación o incluso de muerte. Pero de dolor define muy poco Freud, indicando únicamente que es una
reacción de la perdida del objeto, mientras que la angustia sería la reacción al peligro que implica esta
perdida.

Si se indica el concepto de angustia se remite a la amenaza de castración, la cuestión del dolor psíquico
conserva gran parte de oscuridad. Solamente sabemos que el dolor y el duelo tienen la misma etimología y
son los afectos mediante los cuales reaccionamos ante una separación. Por eso Freud indica claramente el
problema del dolor psíquico a la temática del objeto perdido y le asigna a ese objeto la misma función del
traumatismo en la producción del dolor físico.

La nostalgia, ese sentimiento mezcla de añoranza y espera dolorosa, “se carga” en el recuerdo, en la
representación del objeto perdido, al que vuelve cruelmente presente debido a su misma ausencia.

B. Penot indica que estima que el desconocimiento sobre niño depresivo esta ligado; por una parte, a su
sintomatología engañosa y, por otra, a la gran reticencia de los adultos a admitir su realidad. El hecho de que
un bebé privado de la presencia y los cuidados de su madre, se hunde en un profundo estado de marasmo y
tristeza.

La sobre carga dolorosa del objeto perdido es causa de tensión entre el estado actual del ello, privado del
objeto y el estado ideal, representación, representación de la integridad del ello con el objeto perdido.

Germaine describe una personalidad del tipo abandonada en pacientes adultos y la relaciona con las
experiencias de frustración y abandono experimentadas durante la infancia temprana en la fase pregenital del
desarrollo.

Las personas con organizaciones “narcisistas” o los “estados limite”, tiene en común su extrema
dependencia afectiva lo que hace muy delicado su tratamiento analítico y su tendencia a hundirse en formas
de depresión llamadas esenciales donde dominan los sentimientos de vacío, aburrimiento e inutilidad.

La depresión se constituye como reacción casi fisiologica a la separación, al duelo, a la carencia. Spitz sitúa
la aparición de la reacción de la angustia ante el rostro extraño. (Más o menos lo que plantea M. Klein). A
diferencia de Winnicott que prefiere hablar de “fase de la inquietud”. Pero Klein y Winnicott plantean la
misma como una etapa normal del individuo.

Los niños tristes se entregan a actividades auto- eróticas. En la defensa maniaca según Winnicott se niega todo lo serio. Objeto transicional. Otro autor propone que el amor maternal no es algo implícito.El concepto de área transicional. yo y superyo). Pero esa idea no es muy bien apoyada. . carece de fundamento biológico y que esta sujeto como todos los comportamientos humanos. conflicto entre pulsiones (pulsión de vida y pulsión de muerte) y conflicto entre instancias (yo e ideal del yo. a través del conflicto edipico su bisexualidad fundamental. produce un estado de abatimiento de las fuerzas vivas del yo que muestra intensidad del conflicto inconsciente del que es causa. pero no significa que el padre es el responsable de todo. objeto del deseo de la madre y fuente de identificación masculina para el hijo. No puede decirse que un niño que parece triste esté necesariamente deprimido o que tristeza sea igual a depresión. para aprender uno debe primero admitir su ignorancia. Pero representa un peligro según Freud. reconocer sus errores y abandonar esa posición megalómana que protege contra la depresión. Por lo cual se indica que el niño tiene esa necesidad. indicando así que un niño que no puede reconocer plenamente a su hijo se considera que el amor paternal es una trampa en la que se quedará atrapada durante gran parte se su vida. Pero la negación de la realidad y el sentimiento de omnipotencia se pagan con grandes dificultades en el funcionamiento intelectual. tal como lo define Winnicott. porque ignora deliberadamente el punto de vista del niño. es el precursor del juego propiamente dicho y se conoce la importancia de esta actividad como medio de defensa contra la soledad. La presencia de la misma indica el nivel clínico que se ha llegado a la posición depresiva. al que le permite asumir y elaborar. La tristeza es un afecto que puede sentirse en las situaciones más diversas. la depresión y el hastío. El debilitamiento en la función y el papel identificador del padre se considera como uno de los factores que orientan al adolescente hacia la delicuencia. tiene al menos la ventaja de dejar un sitió a la subjetividad creadora del niño en la interpretación de los hechos objetivamente comprobados. niño o niña. Por ello. El padre a que se refiere es el padre sexuado. En un adulto se encuentran niños tristes debido a que no se encuentra la imagen de un padre que no estuvo a la altura. el fantasma con la temible imago de la madre arcaica pre-edípica. La depresión cualquiera su grado. la sintomatología y la estructura de la depresión del niño dependen del grado de diferenciación de su aparato psíquico. peligro de incorporación cabalística de engullimiento y aniquilación dentro de la abertura del cuerpo materno. cuyo significado es la escapatoria de la depresión. Es la formación relativa a la depresión y merece ser estudiada como un concepto en sí.

II. el yo que se rebela contra las exigencias de la realidad intenta –a veces por medios irrisorios. El niño no conoce la muerte y si la única persona con la cual puede mantener vínculos es con la madre. Spitz describió las manifestaciones de la depresión anaclítica. a lo cual llama Freud trabajo de duelo. ya se trate de un viaje. un disgusto o la muerte. El inconsciente Freudiana ignora la idea la muerte. Mas lo importante es el estado profundo que pueden provocar las separaciones prologadas en edad temprana. a la vez amado e indispensable. amenaza con dejarlo en un estado de desamparo si los adultos sobrevivientes no adoptan las actitudes adecuadas y por lo tanto luego se dificulta ese aprendizaje. . en un niño 3 o 4 años. pueden llevar al niño a la desesperación. Solo cuando se prolonga la separación puede desaparecer la esperanza. dejando en su lugar una grave laguna en la experiencia afectiva. entonces es cuando integra los conceptos de inmovilidad del cuerpo y luego los de irreversibilidad y universalidad de la muerte. por lo que el niño se apoya en los adultos para sentir su propio duelo de lo contrario se mostrara incapaz y tendrá que pagar un precio muy alto. Muchos factores implican que el niño puede realizar el trabajo de duelo. Se comprende así por qué un niño que ha sufrido separaciones difíciles y mal cicatrizadas es completamente incapaz de hacer frente a un duelo. Hay intensa necesidad de la madre y por lo que la frustración. El niño puede llegar a escindirse dejando de existir en él dos actitudes contradictorias. una ausencia prolongada de sus padres viene a ser como una pérdida definitiva.negar la perdida y hacerse ilusiones de haber recuperado la presencia del objeto. siendo esta ausente es como si estuviera muerta. cuando se le indica que alguien ha muerto. como un estado de profundo marasmo. la necesidad de ella. La pérdida de un ser. Mediante defensas y resistencias. las consecuencias morales y afectivas ocasionadas por la pérdida del objeto de amor y por otro el trabajo de renuncia del objeto. como ignora el tiempo. El niño no posee en su inconsciente una representación de contenido y solo es algo metafórico. un despido. principalmente la manera en que haya realizado sus experiencias anteriores. por la falla que introduce en uno la ausencia definitiva del objeto de amor. EL DUELO IMPOSIBLE La perdida irremediable solo puede superarse a costa de un largo y penosos trabajo sobre uno mismo. la contradicción y la negación. Desde el punto de vista del conocimiento y del pensamiento conceptual se considera en general que la idea de la muerte sólo se adquiere a la edad de ocho o nueve años. una que reconoce la realidad de la perdida y su carácter irremediable. porque grande es su sentido de perdida. el estado de sufrimiento. Un niño no distingue entre las razones de la ausencia. Debemos distinguir dos grupos de hechos: por un lado. La prueba de realidad dicta la exigencia de retirar toda la libido de los lazos que la atan a ese objeto.

. El secreto. se particularmente propenso a reaccionar ante el duelo mediante la reprecisión. Las graves inhibiciones en el comportamiento del individuo. III. Los secretos para que intelectualmente funcione el individuo se refieren a alguno de sus progenitores. la escisión y la negación. Lo no-dicho se confunde con lo indecible y de lo indecible a lo impensable no hay más que un paso.tiene en esta perspectiva consecuencia identicas y casi automáticas. Por ello en el niño no puede haber duelo propiamente dicho antes de que aparezcan las funciones simbolicas. Las representaciones del muerto que no tiene acceso al terreno simbólico.Freud hablo sobre Pulsión de Muerte que esta presente en todo lo que apunta a desunir. a suprimir las tensiones por lo que podemos deducir su posible función en el trabajo de duelo. por los mismos afectos que están ligados al duelo. El ser humano sólo se vuelve un Yo aislado y cerrado tras una serie de separaciones activas. Se comprende que el niño pequeño. La inhibición intelectual. se traduce por un bloqueo en el aprendizaje de la lectura no es propia de las situaciones de duelo o separación. John Bowlby relacionó el duelo del niño con el duelo patológico del adulto. El duelo es un trabajo sobre palabras que lo identifican propiamente. Poder hablar del desaparecido es una condición necesaria en todo trabajo de duelo. El trabajo de duelo y de separación se beneficia al ser diferenciados. La ruptura del lazo de apego-debase a un duelo a una separación. exhibe lo que pretende ocultar y lo convierte simultáneamente en objeto de curiosidad y objeto perdido. La oscuridad del problema del duelo –escribe. como se sabe. Corresponde los adultos que hacer que el niño exprese mediante palabras todo lo referente a la persona desaparecida. El fantasma de la incorporación efectúa en sentido propio lo que el proceso de introyección habría realizado de modo figurado con las palabras. Cualquier diferenciación que se produce en el interior del individuo implica para el sujeto la separación de una parte de sí mismo. Las muertes ocurridas en la infancia causan problemas cognitivos y afectivos. Iniciando con el nacimiento y así sucesivamente durante toda su vida. Indicando así que la imagen del muerto ser debe suprimir a cero. cuyo funcionamiento mental está aun parcialmente regido por el principio del placer.está ligada a la formación del ego y del “alter ego”. LA SEPARACIÓN La separación es sin duda la experiencia decisiva que marca los momentos sucesivos de la vida de cada individuo. a separar. El destete constituye una separación constituye un fantasma de separación de la partición del cuerpo de la madre. La palabra separación evoca la imagen de distanciamiento de un espacio entre las partes separadas pero que lleva un proceso. Lo más frecuente es que las emociones dolorosas sean desplazadas hacia otras personas. El duelo que no expresa el sujeto se convierte en un panteón secreto. están como encerradas.

en la que esencialmente es igual al duelo. . dolor y tristeza testimonian la dificultad de ese trabajo. Alejar a un niño de su familia a un internado quizás no es la mejor forma de estimularlo a su separación y autonomía. El traumatismo acumulativo se refiere al desplome en la depresión causado por el acumulamiento de la depresión. a la que antecede y sigue a la vez. la posibilidad de volver a ver al objeto queda teóricamente abierta. como los dos bordes de una llaga. y el desprendimiento. Sentimos dolor ahí donde nos falta alguien o algo a lo que ese alguien estaba ligado. Por ello el trabajo de separación de una persona viva a veces más difícil de realizar que el duelo de un muerto. en una segunda fase en la que se observa que el niño “se deprime” Transmite afectos que evidencian sufrimiento. El lactante no es más que una boca que ataca el cuerpo de la madre y representa un peligro insoportable para ella. La seducción representa otro tipo de defensa a menudo asociado con el anterior. Entonces luego se convierte en reacciones psicopatológicas. Además el trabajo de separación se prepara desde antes de la separación. Pero que gozo!!! Pensar en la falta que le haré al otro. No puedo hacerle falta a un muerto.Toda falta interroga en el sujeto el deseo del otro. el del duelo. Hay una fase autistica en el individuo y es el “narcisismo primario” absoluto y el niño no distingue de los cuidados maternos de su propio funcionamiento fisiológico. que puede sufrir gravemente si los padres se rehúsan a hacer el duelo del hijo imaginario. la angustia considera solamente un afecto-señal que se experimenta en una situación de expectativa ante un peligro. Ese amor si no retirado o al menos suspendido provoca las preguntas más torturadoras. La protesta origina en especial el problema de la angustia de separación. peligro que posteriormente resulta ser el de castración. la desesperación. Bowly distingue tres fases principales en la evolución de las reacciones a la separación prolongada: fase de protesta. La separación no puede limitarse únicamente a la dimensión de la pérdida de objeto. El seno reacciona volviéndose malo para el niño en el sentido Kleiniano. En la separación por un tiempo existen situaciones pegadas a uno. El trabajo de separación puede llevarse a cabo cuando el niño deja de esperar todo de la madre y se abre a otras relaciones. En la separación. aunque el realmente me haga falta. La separación sólo se produce posteriormente en realidad. fase de desesperación. Los efectos de angustia. fase de desprendimiento. El sentimiento de culpabilidad ligado al triunfo conlleva un deseo de reparación que da origen a la defensa obsesiva. La decepción y la desilusión son las consecuencias inevitables del apartamiento entre ese hijo imaginario y el hijo real. comparable a la del trabajo de duelo.

Estados limite tiende a entenderse en dos formas: se trata de casos que rebasan los marcos nosográficos. . durante puesta a prueba. ESE NIÑOTRISTE QUE HAY EN EL ADULTO El llanto los gemidos pueden ser surgidos del trabajo analítico. en los que no pueden clasificarse. su neutralidad. pero están igualmente en límite de lo analizable.IV. deja a su paso una zona muerta . un hueco que el análisis viene a aislar posteriormente. Pero que si se presenta en presenta en personalidades narcisista y estados limite. nopuede hacer alarde de una benevolencia. Winnicott indica que ante el desplome del sistema defensivo que actualmente se experimenta. dándle por fin un sentido en la experiencia de la transferencia. El analista se haya ante la imposibilidad de ser el que consuela.