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Universidad Adventists del Plata ‘Volumen 1 # Niimero 2 © 2002 Editor genera: Gerald A. Kingbi Eatora recensione Sie Scuba de Rawr Editor wito web: Sega E. Buca Dingamaci: Gerald A Kimball Diseio porta: Nang Reinhard Geren de snscrpciones: Me! Arg Niiez Conc: ogy Torben, Rolond I, Maas Pag, Chota Kg! Consejo zorroRiaL. Serio E. Buca, Hinge A. Cor, Rail Kerbs, Gerald A. Kling, Miguel Angel Nie, Reboto Peer, Sin Sebo dt Rosco, Joge Tareas Consejo ciENTIFICO ASESOR James Ader (Disector, Region and Techaology Center, Emory University, Geomga, EEUU) # Bil. Amald “(asbuny Theological Seminary, Kentucly, EEUU) © Da iV; Bakr (Ashland Theological Seminary, Ohio, EEUU) # Era Boon (nsrews University /Instute of Would Mission, Michigan, EEUU) # Laver (Andrews University, Michigan, EEUU) « ‘yania, EE.UL)) @ ok Cele Stelenbosch University, SuDruca) © Daniel Fling (New York University, New York, EEUU.) # Dent Fortin Andeews University, Michigan, EEUU) # Borurio Ganda Universidad gis semestal, con referato andnimo intemacional que provee un «de la fe biblica~ para ia publican de investigaciones en las ieas Padeshom, Alemania), Reliaw and Theale! Abstract, Old Testament A in de Bibigguphie Biblque y en preperacion- ATLA (American Theological as ideas veritas en los axtculos, 13s, comunicaciones ¥seceasiones bibliogetic alildad de sus autores. Las opiniones de los colaboradozes de ‘iamente,¢l pensamiento de la Facultad de Teologa dela Universidad Adventists del Pata. TSN 66- THEE Iapeso nla Argan Es prpiathd © Edina Univeasiad Advensa del Pu GOO} (Queda hecho el depisico que mara ley 11.723 MRS DaavarLagos 1.2 (2002): 105-123 EL METODO HIsTORICO-CRITICO EN TEOLOGIA: EN BUSCA DE SU ESTRUCTURA BASICA Y DE LAS INTERPRETACIONES FILOSOFICAS SUBYACENTES (PARTE I) Rail Kerbs del Plata, Libertador San Martin, ARGENTINA erbsra@uaparede ye need For an exegetical ‘of realty (ontology) and of jorma de la intexpreta- trios? Peso existe a la 1 Es necesaio aclaar que 106 Danarl.agas: Revista bibler-seoligiea vex un sentimiento de crisis con respecto a la critica histérica* como insteumento ade- cuado pasa examinar la Biblia. Puede un instrumento, creado para obedecer a intere- ses seculares, ser itil para evaluar las afirmaciones de la fe biblica? El conificto entre de la critica histérica y el compromiso de la fe salié a la luz en el debate sobre el Jest his inteado por F.C. Baur en el siglo XIX! Desde ese momen to hasta muy recieatemente se ha dicho que hay un conflicto profundo entee la exitica historica de la Biblia y la iglesia cristiana.* Este conilicto ha levado a-ua siempre reno- vado cuestionamiento del método hist6rico-ceitico, tanto desde dentro como desde fuera. Uno de los frentes eriticos del método histérico-critico tiene que ver justamente con la concepciéin moderna de Ia realidad y de la historia gue esté en su base” Segin Hahn, para resolver los problemas de la critica histérica hay que salir de las premisas que la determinan y encontrar una mueva base. Sin embargo, a pesar de las exitic oncepto de “mtade histérco-crtia” se retinen ciertosrequsitos como el compeom sar sin presoposiciones dogmiticas, mantener un alto grado de os y aceprar las naciones histiecae seeulares de homoge wees. Archie Nation 83) 63, “ge er bibiien Thao (GO ‘on Vester des Never Testaments. Eine He 1986), 30, 248, 246: Ferdinand Hal, “Probleme bis: 1d Bray, Bal Fntepreation. Pasta (Downers t, Exagu der Aton Tatanonts (6 ec Heidelberg Schaclle, Einfiborg indie tet le Sebi aur? (Giessen-Base nt Kitab Cregg age 5, 1993), 3657 3. ler Sundberg, The Bi i» Moders Calne. Teles and Histoiat Cita Methd ra “Spica to Késenann (Grand Rapids: Eerdmans, 1993), 2 igo Staud sis er Wage un Trveye ener Exes Paderborn: Bor rin dela principale 1a erica hist ser bideric-krticen Metbade (appeal Brockhaus, 1978), 10-20 Curse odological C (Gitesloh: Kase, 1999), obleme histo ca moderna de la Biblia los principios del Gerhard Ebeling, “Die Bedeutung der ZTKAT (1950) 28,31 Kerbs: El mitado bistérico-rtco en teologia, Parte T 107 presuposiciones del método histérico-critico son protegidas detris de la “conciencia moderna” o simplemente con la frase “detris de esto no podemos retroceder”? Algu- ngs no ocultan el caracter hipotético e inseguro de la exégesis hist6rico-critica, pero la siguen considerando indispensable." Frente a esa actitud, nosotros queremos plantear el problema de las presuposicio- temol6gicas y hermenéuticas que estin detrés del método histéri- co-critico, “La critica biblica —dice Peter Stuhlmacher— presupone en su trabajo una imagen de yun proyecto de la realidad, los ‘on tenidos a los textos’ Estas presuposiciones determinan lo que se ha de aceptar y rechazar del texto bibli- co. Esto es lo que nos proponemos investigar aqui. Nuestro propésito seri averiguar del método hist6rico-critico, es decir, aquello que, mis alli del desasrollo hist6rico, de la interpretaciones y de ls distintas merodologias, se revela como una estructura esencial y sin lo cual no podria existir el método. Ea segundo lugar, queremos saber qué interpretacién de la realidad en general, de Dios y del conocimiento humano se esti presuponiendo para constituir esa estructura Para alcanzar estos objetivos no examinaremos toda la historia de la critica histéti- ca moderna de la Biblia? sino que tomaremos algunos de sus representantes destaca- dos, expondremos y analizaremos su pensamiento, tratando de descubrir la estructura esencial del método y sus presuposiciones fundamentales, ‘acs ontol Mais, Dar Bade dr vari Arilen Meth, 7. 1 escepicismoa com sespecto a ls investiga. cin histérico-cstiea, por ojemplo en Barth, quien, con todo a eecanacid como vilida.Stoklmaches, abodes Newn Testaments, 177; H. Graf Reventos, Epacben der Biba, Vab TV Von der ‘Beck, 2001), 371 Von Aubin bs ce 20, Jobrbundet (i MStublmache, Sbnfnsgen, 52 bia, 100, Un panorama general de la critica histries maderna se puede encontrar en Graf Reventlow, Epos sb Bibolnsgorg, Usa presentaciin mis snttica de puede verse en Neudorfer Schnabel, peetation des Neuen Testaments", 19-22; Ulrich Wilckens, "Sobre la importancia de la ext Ia moderna exégesis retain df Biblia (od. W. Jost etal; Bree 870, 85-133; Karl Lehmann, “Der hermeneutische Horizont dee historsch-ketischen Exegece”, en Eigfthng iv aie Metter cbr bibichor Eset (ed. Josef Schacines, Warzbung. Eebter, 1971), 4458; para una aprctads si rca del AT vase Joset Schet ner, “Zur Geschichte der n Exegest: Epochen, Ziele, Wepe", en Eigilrag in ie Metoden dor Biblon Eee (ed. er, Witzburg: Echter, 971), 1-417; paea el NT véase Jobannes Baves, ‘Dec Weg der Exegese det cn infin ie Mother der Bi Dlschen Ese (eh jag: Fehter, 1971), 1839. Una peesearacion mis desalada de a historia de Flans Joachim Krauss, Geshe der hitaichrisicen rx Neulkicchenes, 1982) Una obra como éta pero pa 108 Daanarlagos: Revita bi ‘rar que las presuposiciones de la critica histérica de no fh texto bibli- rita s-ceraapumiehyennmetr enna demostrando la necesidad de una metodologia exegética que sea coherente con el texto biblico y su interpreta- ion de la sealidad, de Dios y del conocimiento human, Este trabajo es necesario porque, si bien ya se han realizado otros intentos en la ‘misma dizeccion, “hasta el dia de hoy més bien se ignora la trama de los presupuestos histérico-espisituales que contsibuyeson a su formacién (de la eritica histérica), y esto tanto en el estudio histésico de su origen como en el intento de hacer una valoracion imparcial de su historia interna. Una apologética ingenua y una diligente mimetizacion han frenado hasta el momento los sequerimientos de un enfrentamiento adecuado con el problema sobre tina base amplia”."> Algunos muestran las limitaciones de la critica y tratan de superarlas, pero no ponen en cuestion la interpretacion fundamental de la realidad, de Dios y del conocimiento humano que esta detris de ella.* 2. EN BUSCA DE LA ESTRUCTURA ESENCIAL DEL METODO HISTORICO- ERITICG Y DE SUS PRESUPOSICIONES ONTOLOGICAS Y FPISTEMOLOGICAS: 2.1, Baruch Spinoza La revolucién del pensamiento que se estaba operand en el campo intelectual a comienzas de la modernidad, y que aqui no podemos detallar," repercutié ampliamen- farrog,7. pede estar en gue acto de la comple Para tatar eos problemas en co: 35 Lehmann, “Der heemenestisehe 1 Para ese contexto wéase Geegory W. Das tcbrity Lonisile: Westminster John ‘Theological Bent of Historical Criticism”, en The Jews ‘nell; Grand Rapids: Kregel, 1998), 86-9; Krentz, Hist Kerbss El metodo bistrce-ciico en tologia, Parte L 109 te en el Ambito de la interpretacién biblica en la posicién elaborada por Baruch Spino- za (1632-1677)." Spinoza propone que, dado que Dios no puede hablar inmediata- mente a través de ningiin texto, hay que investigar el texto biblico desde sus compo- nentes humanos. El método de interpretacién biblica no debe diferenciarse del méto- do de la ciencia natural, Ia cual procura explicar los fendmenos por sus causas natura- les, El significado de la Biblia debe concordar con la realidad tal como la conocemos, con la vida humana cotidiana. De acuerdo con esto, para Spinoza la Biblia es un mate. sial histdrico pasivo sujeto a la autosidad de la razén humana” y, por tanto, debe ser investigada como cualquier otro libro por medio de un método claro, imparcil, racio- fal y no contaminado con presuposiciones teolégicas> La historia de la lengua y la literatura biblica provee los principios y datos seyuros que per pensamientos de los autores biblicos. contexto lingtistico e histérco litera Segin Spinova, al interpretar Ia Biblia es necesario distinguir entre la verdad, La verdad se refiere 2 asuntos de si Universal que la xaz6n es ea cs Jgnificado se cefieze a las verdad, las cuales siempre estin ligadas al tiempo y al ¢s- Ss torias de eventos no us y las reve- laciones que aparccen en la Biblia en forma de profecias, son fendmenos de significa- do, no de verdad. Ellos surgen en contextos culturales ¢ historicos especificos y estin condicionados por esos contextos. Su signifieado cs la funcién histérica que ellos cumplieron para la cultura de su Gempo. La verdad de la Bseritura es aquello que tras- ciende su contexto y concuerda con las verdades racionales y morales conocidas por la saz6n humana libre de obligaciones dogméticas y eclesidsticas® Cuando la Escritura ior krtiscen Exforebang, 2461; Selemacher, Vom Vertbin des Newen Testana ville y Sundbese, Th Bie in Modtrn Culture, 25-7; Fenske, rbettuch ur Eve Nowe Team, 1237. 8-5; Hares 15; Koma, Dar 1 context ‘cuando se planta l problema de este método, se reconoce ue en el fondo se trata del Ecciuay que luego fe desaecllado en fem mis comple 1a porla Thstracin. Véase Stu ‘om Vertes des Neen Testa, 28, Para una desenpeiin pe ‘eral de Spinora como intécpree de la Bibl, ase Graf Reventiow, Epuin der Bibeln 96-113. Hacrisville y Sundberg, Th Bible in Mon Cire, 44,47; Peter Seulenachee, Vio Varthon do Nowen Testaments, 1201 % Robert M. Grant, Linton del ie ds oigine binned nate (Pais: S Biba Incopriaion, 298; Keentz, Mitral Crea! Method, 4, 3 Krauss, Geskchie der hitorichriticlen Exon, 63-4. Hassicille y Sundberg, The Bibl in Modern Cars, 42 Horrsville y Sundberg, Tbe Bible dx Moders Cults, 1, 42, 46; Beay, Biblia! Intrpraton, 238; Keente, Histaisal Crital Muted, 4, Grant, Llntepréation de le Be, 126. Los mags y profecis son explt- ‘ados por Spinoza zefsiéndolos a una caracterstica del hebreo: su rendencia a rferie todas las cosas en forma inmediara a una causacién thtima diving, sin tener en cuenta las ease secondacias. (Btn omdincts -pibeeea Splnoas.— i preigin th la enete 055 esiadichda ete Wess encionales dla pax ton 1967), 125; Bray, 110 DanarLogos: Re leoiclgia is prdximas de los fendmenos y re- tsibuir a Dios varia habla en un lenguaje saci conoce que la naturaleza es inmutable en lugar d Jes en Ja misma®* Como se puede observar, Spin tal entre el 4mbito absoluto y atemporal donde conectada del espacio y del tiempo) y el ambito Iativo (Ambito del “signifi- ‘cado”) donde esta el hombre, De acuerdo con esta distincién, Spinoza niega toda ac- cin 0 intervencién de Dios en I naturaleza y en la historia Dado que Dios es atemporal, no puede intervenir en o-temporal de la realidad. Por eso va. que Dios no puede habl 6gica fundamen- mbito de la “verdad” des- inas en el mundo no forman parte de hombre, segiin Spinoza, puede conocer la verdad absoluta y atemporal (por ejemplo. de Dios, la existencia del alma huma- 1a y los principios morales). A partir de su conocimiento de Ia verdad atemporal, la razhn esti en condiciones de la Biblia los fenémenos de “significado”, que pertenecen a lo temporal y relativo, de la “verdsy temporal. Esta separacidn ontolégica introducida por Spinoza presupone una interpretacién temporal de la realidad. [sto significa que, para Spinova, Ia verdadera realidad es atemporal. Por lo tanto, Dios es atemporal. A través del alma inmortal, segxin Spinoza, el hombre se pone en contacto con la verdad atemporal. De ahi que, cuando en la Bi- blia Dios es descrito en términos temporales o cuando clla eclata intervenciones de Dios en cl tiempo, Spinoza incluye todo eso dentro del mbito del separa de la verdad. En esto consiste I eritica hist del texto biblico todo aquello que en la Biblia no coneuerda con Ia intespsetacién vulgases ee 18 por Spinoza donde wivie en ‘chin divina 0 camo regiszo de . Linerrbain de lo Bib, 127-8. ygue, dentro de la Bsesiturs, entre ln docteina ulurales hebgeos con que Dix se adap aa ‘eta dstinciéa en la mente, Spinoza ro del texto del AT. Este punto de Krauss, Gewidhe der Birch de comprensiin del pueblo hebr os elementos divinos y los humanos d cestigaciin hist ¥ C Keonte, Histone! tcl Methd, 52, 7. 7 Kerbs: El mstodo histricoeritco en teologia. Parte mi temporal de la sealidad y de Dios que la razén asume. Lo que Spinoza no hi preguntar si esta interpretaciin atemporal esti en el texto biblico o si él como intér- prete la introduce acrticamente en el texto. Cuando la Biblia habla de acciones de Dios en el tiempo 0 cuando habla de milagros, a Spinoza no se le ocurre preguntarse si quizas el texto biblico esta presuponiendo una interpretacién temporal de la realidad y admitiendo entonces una intervencién real de Dios en el tiempo. No, Spinoza decide Gogmiticamente que la tinica posibilidad es la intespretacién atemporal y, a partir de decisién, niega la verdad de muchos enunciados biblicos acerca de milagros y acer- ca de una acciin divina en Ia historia Spinoza también hizo critica literasia de la Biblia. En este terreno, trato de averi- ‘guar cémo se formé el texto del Pentareuco, Arguments que Moisés no puede redactor final del Pentateuco. Introdujo la hipstesis de q Esdras, aunque éste no habria estado en condiciones de hacer la sltima redaccién del Pentatenco. Al sefilar el gran espacio entre el punto de partida (Moisés) y el término de llegada (Esdras), Spinoza destacé el origen hist6rico-iterario del texto biblico.> el contexto ideolégico en que se venia moviendo la critica moderna de la Biblia ~y que se manifiesta bien en Spinoza, era logico que la critica litesaria recibiera un papel im- portante. En efecto, puesto qu o a la interpretacin atemporal de lx realidad, Dios es atemporal y no se puede revelar en la historia, y puesto que el texto biblico tuna entidad histérica, es necesario explicar su origen no a partir de una causa sobrena- tural (Dios),* sino por causas naturales, es decis, de acuesdo con la metodologia de la ciencia literaria:* Las causas historicas, naturales, que dieron origen al texto biblico fueron identificadas por medio del estudio del proceso literario de composicién y compilacién de fuentes. Posteriormente, dentro de las causas naturales del texto bibli- co se incluyeron también composicidn, ete., peso temps dad histérica ba conducido a la postula plicacion del oxigen del texto desde la causal 4m de un proceso hist6rico literario, deseo- 2 Keauss, Geile dr bioriv-riicen Erfrecun, 62. Esto, que cs un dato de capital importancia para nuestra bisqueda dea esencia del bee a humana de textos itearos, Ia cris his- bh smana actual de de milagzos que peocs- -o-cientifiea de los miantos. Esto es un intento de explica los com sidos sobrenatuales del testo bialica a pastie i wase Steeckeey Schnell, Eigirg in i netctanetlche Exe Fenske, Arivisbuch eur Exegur, 27-9, 82-9; Klaus Berger, Esp dr Never Testament (Hie 2 Davarkagoe: Revista biblieo-teoliica rnectado de toda causalidad sobrenatural, por ser ésta atemporal. La separacién entre los dos émbitos de fa realidad y In intespretacién atemporal de Dios requeria a nivel metodolégico un instrumento para investigar el origen natusal de la Biblia (la critica literari) y demostrar la dependencia histérica de aquellos contenidos biblicos que no an con la verdad atemporal conocida por la sazén (critica hist6rica), lo XVIII, Lessing desa- durante el si én cémo en Alemat Veamos a continuak del método histéri- anilisis de su plantea nos permitie’ dae con elementos esen co-csitico, 2.2, Gotthold Ephraim Lessing mo, también el romanticismo trataba de encontrar un micleo de verdad en la Biblia, pero un nécleo no racional ni moral sino estético-psicol6xico. Herder (1744-1803) fue uno de sus principales propulsores.” Para Hexdes, la Biblia hombre es la medida de todas na experiencia di tiene forma humana y que tiene de el hombre es capaz de tenes." El lengua tenido cognitivo acerca del mundo. La Bil iene contenido cogni Herder descarta el mens 0 altera la estructura que hem trado en Spinoza sino que s6lo expeesa una intexpretacién alternativa (coméntica) de la verdad que contacto entre el hombre y la ver~ dad atemporal sino una experiencia divina que ico expresa esta experiencia, no un con- En un acuerdo con tenia que la mienteas que la verdad contingente™ se basa en informacién tomada de de los hechos de Ia historia. Ambos Ambitos se oponen: cl primero es confiable por segundo 8 mundanos € indes historicas nunca pueden sex erdades atemporales de Ia saz6n (la existencia de Dios, las verchades morales). Al tener que eeconocer entonces la incongruencia entre la verdad temporal captada por la razén humana y la Biblia histéricamente condicionada, Les- lo, Epon der Bible Pana breve deseripeiin de Herder como eee mg 189-200. 9 "Keauss, Gusihe dr itu riticen Eran, 199-20 31 Para un panorama general sobre Levsing, wéase Graf Reventlow, Epler dir Bibdsurens, 166-7. zu micatsas que sa verdad nt tiene tres Angulos”) “Is mesa e8 mar verdad contngente 68 agh 10 conteario es posible (por gem aria es aquella cuyo contraio es imposible (por ciemplo, “un wiingulo Kerbs: El nitado bistirica-rtica en wologéa, Parte I 113 sing afirma que Tos textos histéricos relativos de la Biblia no pueden transmit la ver- dad eterna. En esto Lessing va més allé que los sacionalistas como Spinoza porque, ‘mientras que éstos pensaban que en la Biblia hay vesdades racionales y morales que la saz6n humana hoy puede reseatar entre sus contenidos ligados al tiempo y al es Lessing denuncia un horrible foso entre los informes biblicos sin fundamento de los ‘tiempos antiguos y la verdad etemna reconocida por la saz6n humana en el presente. A In luz de la verdad eterna reconocida a través de la razén, la Biblia aparcce con toda su miseria histérico celativa.® Sin embargo, Lessing piensa que la ensefianza moral de Jess tiene una dimension universal que puede ser comprendida por la sensiblidad religiosa natural de la huma- nidad. La humanidad en realidad no necesita de la Biblia porque ésta no le da nada que no pueda conseguir de si misma. Pero la humanidad —argumenta Lessing tiene aque ser educada a través del tiempo en los caminos de Dios porque los potenciales hhumanos no pueden ser realizados todos de una vez. A través de todas las fases del pasado y el presente Dios educa al género humano, conduciéndolo hacia un conoci- miento cada vez més perfecto de In verdad eterna, proceso que termina en un nuevo cevangelio eterno prometido en el Nuevo Testamento y segsin el cual el hombre hari el bien por el bien mismo.* Segiin Lessing, la Biblia ha facilitado de manera especial ese proceso educative en el pueblo judio. La revelacién histixica biblica es apeopiada part la especie humana en su infancia, es decir, en la etapa del aprendizaje sensorial, concreto, A este nivel, la Biblia comunica una experiencia divina estético-psicolégica (aqui aparece el elemento comintico de Herder en Lessing). Mientras Dios condujo a su pucblo clegido a través de todas las etapas de una educacién infantil, los demis pueblos continuaron su camino a la luz de la cazén. Con esta intexpretacion surgié la idea fundamental de la época infantil en la cual Israel goz6 de una edueacién especial de Dios. Esta idea de una edad infantil esti determinada en Lessing por su concepciéa :acionalista, porque las verdades eternas conocidas por la raz6n se exigen en el criterio normativo de todo el contenido biblico. El inico significado que tiene el AT es el de haber sido en algin momento un medio para la edueacién del pueblo clegido ca ese 3 Kauss, Gashide der Maori itch Erorslang, 123-4; Harsisve y Sundberg, The Bibl iv Madera Cale, 67; Swecker y Schell, Eintrag ind nccsamvatioe sop, 3 4 Aqui se puede percibis en Lessing la ides kantana de que el verdadero exstianiemo era un menssje ‘moral y que todo lo que no puede ser enteadido por la sola sazn debe ser interpretado a a luz dela cnsedanzs moral que la Biblia intenta transmit. Aunque la resurreccidn de Jess no puede see para Kant un hecho histcico, la nartcdn bibliea puede ser entendida como un modo de ensefiac la in- ‘moctalidad del ala y a peemanencia de los valores morals. Véase Beay, Biba! ltrpelation, 246, Steechor y Eiyibrang ive neramentioe Ese, 12 3 Pero Krauss, Gist der bidorichtritichon Erfordhmg, 125, aclea que esto e¢ asi, “naturalmente trsscendicndo la Sageada Escritura” 14 DavarLngos: Revista biblia-teoigica proceso que conduce hacia la verdad eterna captada por la razén. Entonees el AT se hhunde en el pasado mucho mis que en los raci El esquema de Lessing es parecido al de Spinoza y el racionalismo; slo hay una di- ferencia. Con el racional ing comparte Ia interpretacién atemporal de la rea- lidad y de Dios, temporal y un Ambito tem- poral de incomunicabilidad entre ambos. La diferencia esti en que Les- que el conocimiento humano de la verdad atemporal es un proceso educa- térico que en la Biblia estaba en una etapa infantil. Por eso no se pueden en- ccontrar las verdades que los racionalistas decfan ver en la Biblia. Sin embargo, la ver- dad absoluta que posee la r2z6n sigue siendo aqui el exiterio para elaborar una concep- e un papel: el de haber contrib que la raz ha logrado conocer en el presente. Esa experiencia privilegiada que tuvo el pucblo judo (de ser educado en forma especial por Dios), si bien todavia no consiste en una de la verdad absoluta, tiene sentido porque apunta a esa posesién, es un ella en el plano histérico, a lano educativo pessonal. La experiencia religiosa del comunicada a través del AT, es vista como una preparacién o la de la posesién total de Ia verdad por la razn. El NT contiene la promesa de esta posesién, Lo novedoso en Lessing ~que el contacto del hombre con la verdad atemporal es un contacto progr ra desde la experiencia religiosa excepcio- nal del pueblo judio hasta In verdad sacional conocida en la moderidad- no afecta a saturaleza atemporal de Ia verdad. La razén puede comprender esa progresién por- que ella ya posee les verdades racionales que constituyen el fear de la misma, Como se puede ver hasta aqui, el método histdrico-critico sigue manteniendo la in- teepretacién atemporal de la realidad, la cual determina la separacién ontol6gica entre mbito atemporal donde esti Dios, y el Ambito hist6rico xelativo donde esté el hombre. También se revela como esencial In idea que el hombre posce Ja capacidad (acional o estético-psicol6gica) de entrar en contacto con el Ambito atemporal. Como 5 atemporal, Dios no pucde revelarse en el ambito histérico, pero el hambre puede ‘acceder al imbito atemporal. Debido a esa separacidn ontolégica fundada en l pretacién atemporal de la realidad, el lenguaje béblico queda limitado a ser un vehic ‘expresivo de las verdades racionales (rcionalismo) 0 de la experiencia religiosa (c0- ‘manticismo), es decir, un vehiculo historico de un conocimiento o una experiencia que el hombre tiene en Ia atemporalidad. El proyecto de distinguir dentro de la Escritura entre lo que se considera “revelado” y lo que no lo es, es decic, de encontrar un Canon 1246, Harr 37 Keauss, Geile dor hina riticen Ech Cato, 68. y Sundberg, The Bibi Modine Kerbs: El métedo bistiriceertice en tolgia. Parte I 115 denteo del Canon* es una consccuencia de esta interpretacién atemporal de la reali- dad, de Dios y del conocimiento o a experiencia religiosa del hombre. Como la Biblia ‘no presupone una interpretaciin atemporal, ella no prove ningiin criterio para dife- eaciar entre lo revelado y lo no revelado. Pero lo importante aqui es notar que de- tris del crterio traido desde afuera al texto biblico por el racionalismo y el romanti- cismo (en Ia Biblia es revelado y verdadero aquel contenido que concuerda con las leyes naturales y los principios morales conocidos por la razén humana 0 con la expe- encia romintica del individuo) hay una interpretacidn de la realidad, de Dios y de la 1az6n humana como atemporales. Veamos emo, en cl siglo XIX la critica histérica se vuelve contra los elementos racionalistas y romanticos que actuaban dentzo de si misma y comienza a trabajar bajo la idea que el nicleo esencial mismo de las Esceturas tiene un caricter totalmente his- ‘6tico, y si esto implica un cambio en Ia estructura esencial del método histérico- titico, 2.3. Ferdinand Christian Baur F.C, Baur! fue el fundador de la Escuela de Tubingen, en la cual el Nuevo Testa- ‘mento y la historia del cristianismo primitivo fueron sometidos a una investigacién hist6rico-critica muy preocupada por la cuestién metodol6gica' Baur introdujo en la critica biblica la idea —que ésta ya no abandonari- que el texto biblico debe ser colo- cado en una perspectiva totalmente histérica. La critica historica del Nuevo Testamen- to sélo se sealiza auténticamente ~postula Baus cuando se establece cl origen hist co de un escrito dentro del marco de la historia crstiana primitiva, A Baur sélo le in- teresa la verdad histérica objetiva. Pero él entiende la historia no desde el empirismo naturalista sino desde Ia dialéctica hegeliana, como el desarrollo de la idea o del tu divino, Este se manifiesta a través de pero no fuera ni mis alld de— los hechos ¢ individuos historicos. La Escritura es el testimonio de la manifestacién histérica det Espiritu divino o Espiritu Absoluto:? En las grandes pestonalidades de la Biblia ubiea el punto de encuentro entse el Espiritu Absoluto y la realidad historica* Enton- ‘ees —siempre segtin Baur los evangelios no son meramente un informe histérico sino un eserito con una idea o tendencia, la cual se expresa a través de una historia ficticia, Como el relato evangilico esti en funcidn de la idea (la manifestacidn del Espiritu Ab- soluto en Jestis) que se quiere expresar, no se puede aceptar todo como un informe Este proyecto ha determinado profundamente el desaeolo de Ia exégesis. Vase Maice, Dar Ende ar ‘itor brtien Methos, 9. Paca usa eetes, véanse paginas 10-11, 22-37. 2 Malic, Dar End doy historic richer Meta Para un panorama general de Baur véase Graf Reventlos, Epa dr Bibl egeng, 269-78, 52. 4 Stullnachee, Vom Venter dee Nevo Testamunts © Stublmacher, Sfaulegung, 81; deen, Ven Verse der Nov Testaments, 152, +8 Stuhlmacher, Sbrifaegeng, 82. 116 DanarL.ages: Revista bibo-teoligia histérico independiente. Ademés, los esesitos manifiestan una tendencia idea porque son producto de su tiempo. Por eso, lo primero que la exitica tiene que hacer es estudio de ls fuentes para descubrir, detris de los esquemas de pensamiento y posibles fieciones de la tradicién ci teologia histérico-csitica tiene que presion de la manifestaciin del E: espisicual por el que el hombre v im Absoluto y reconstmir el proceso histérico iptando su lugar en el desarrollo histérico del Es tuvo en la mente el autor, y qué tendencia to®, por cuyo medio lo narrado es para nosotros un abjeto de conocimiento y de reflexién teoldpica. Sélo a partir de esto la critica histérica puede deter inca que separa lo hist6rico de lo no histérico, lo que, segtin Baus, es cl problema més dificil en el dominio de la critica. De aqui surgié la distineién entee el Cristo de la fe, producto de la tendencia introducida por los redactores de los evangelios, y el Cristo histésico, sélo recuperable a través de los enunciados fidedignos sobre Jestis descu- biertos por la critica de las fuentes. Como podemos obsecvar, Baur sigue manteniendo la distincién, dentro del texto biblico, entre aquello que es valid -y que la critica tiene que rescatar~ y lo que no lo es y que debe ser desechado. Lo qu es ln idea, tendencia 0 pensamiento ex- presado por el eseritor o la ev cristiana primi desechable es cl agre- gado 0 adorno histérico por medio del cual esa idea es expresada. La manera de dis- tinguir amb nente para dem como objeto para la teologia (fa mani- Absoluto en Jests). El fundamento de ese sentido expresado igicamente por los Evangelios es el Espiritu Absoluto que se manifiesta en el plano atemporal de la conciencia seligoca de ls grandes personalidades de la Bibla. La saz6n humana cos ese lenguaje no tiene valor histérico. Pero aqui la presuposicién es que no puede teneslo porque la manifestaciin histérica del Lspicitu Absoluto es atemporal y, por ronectada del Ambito » temporal Baur sigue pensando dentro de la concepcidn atemporal de la realidad, de Dio de Ia sazén. Lo que diferencia 2 Baur del racionalismo y el romanticismo, es que la evoluciéa en la captacién humana de la verdad absolura también implica una eve ién en la verdad misma en las distintas manifestaciones hist6ricas del spirit Abso- nr Nevo Trtaments, 153 Kimmel, Dar Nese Tevanont, 161-2, 164, 168, 169 er Scrip, 60-1. Kerby: El todo bistirioriin en tenlogia. Parte T uy lato en las personalidades biblicas. Pero se trata de una “‘evolucién” en un sentido ana- ligico del término. Siguiendo a Hegel, Baur piensa que la realidad absoluta, el ser, es temporal, pero evoluciona. Esta interpretaciOn de la realidad co-apacece ca la idea de que el Espiritu. Absoluto (Dios) se manifiesta histricamente y toma conciencia de si mismo a través de esa manifestacién. Pero esa manifestacién hist6rica del Absoluto sdlo significa -y aqui aparece el sentido “analégico” de la evolucién del Absoluto~ que A toma conciencia de lo que en realidad él ya es al principio en si mismo. Es como el ‘paso de la potencia al acto: sélo es un paso de una forma de sera otra forma de ser. El Absoluto, que al principio ya es completo y perfecto en una forma d serlo bajo otra forma de scr, pero siempre dentro del plano aterporal di raz6n. La autoconciencia religiosa del hombre, donde se manifiesta el Absoluto, es atemporal porque esti desconectada de la historia causalmente determinada. El con- tacto entre el Absoluto y las grandes personalidades biblicas se produce en cl plano de Ib atemporatidad. El método por el que isté- rico” del absoluto dentro de la atemporalidad es Ia dialéctica hegeliana con sus tres ‘momentos de Tesis (el Absoluto en si mismo), Anttesis (manifestacién del absoluto cen la historia) y Sintesis (regreso del Absoluto a si mismo). Pero este movimiento en realidad es intemo al Abs hrabria algo fuera sustenta dentro de una concepcién ontolégica panteista en la cual cl Ambito histérico relative de la realidad es metido dentro del ambito absoluto y atemporal como un momento de éste. historia es determinado desde la dialéctica es que no intere- san los hechos histéricos (el Cristo historic) sino lo atemposal que en ellos se mani- fiesta (cl Jestis de la fe), y por eso no interesa el texto biblico como informe hist6rico sino como expresién dé la manifestacion “histérica” del Absoluto. Y como el lugar donde el Absoluto se manifiesta es la autoconciencia humana, entonecs lo que al exiti- co biblico (Baur) Ie interesa en la Biblia es la historia de la autoconciencia religiosa del hombre desconectada de la historia causalmente determinada o historia cientifiea. La historia cientifica no es relevante para captar la verdad porque ésta se manifesta en la conciencia atemporal y la historia cientifica estudia los heechos que se dan en el tiempo. En conseci ws manifestaciones histérieas del Absoluto en las personalidades teligiosas biblicas (sobre todo en Jest) y en Ja comunidad cristiana primitiva es objeto de una “historia atemporal” o anal6gica, una historia que no pucde ser captada por la ciencia historiea. Por eso la funcién de la ciencia historica es mostrar que los hechos en la autocon- mncia historia térico, que no tiene intencién de sexlo, porque toria atempo: ciencia celigiosa de la comunidad crstiana primitiva. La funcion d es mostrar que el texto biblico no e dl Jesiis hist6rico (que no era, para Baur, mas que un hombre) ha sido deformado 0 mitificado para crear el Cristo de In fe, el cual no es otra cosa que la expresién de la idea que el Absoluto (Dios) se ha manifestado en forma pesfecta en un hombre. 118. DaanarLagos: Revista bibio-toligica Con esto se ve que el esquema de la critica histérica continua imperturbable: Hay, por un lido, un ambito absoluto y atemporal de la realidad y de la razén donde es Dios y donde Dios se manifiesta: La historia de la manifestacién atemporal de Dios en smbres especiales. Por otro lado, hay un ambi (0 relativo que corresponde a todo aquello que no constituye una mani tacién del Absoluto, pero que puede ser utilizado, deformado y mitificado para exps sat por medios historicos la historia de la manifestacién stemporal de Dios en el tiem- po. Agui aparece la distincién ~que Inego hasi carrera en la teologia alemana de los siglos XIX y XX— ¢ Histo, es decir, entve la historia sipnificativa para la teologia y' la historia cientifiea que se mantiene dentro del continuo temporal cerra- do y desde la cual la informacion cientifica biblica no tiene valor cognitivo sino que sirve como vehiculo para expresar mitoligicamente significados atemporal _geichlcke, no historsche La cuestién que se plantea a miestro an: térico y Ia interpretacién del ser, de Dios y de la razén que la hac smentos que se vienen manifestando repetidamente en todos los planteos criticos tos hasta aqui dependen de esos planteos o constituyen una estructura que va mis alli de ellos y que hace posible el método histérico-critico en general y en tanto tal Para resolver esta € hay que seguir intercogando a la historia del método y ver mentos siguen apareciendo y qué va quedando atcis —que busea 2.4. Un balance sobre el método histdrico-critico: Abraham Kuenen (1828-1891) n su obra Kritnche Metbaden (1880), A. Kuenen hace un 1do hist6rico-critico aplicado en ese momento. [el método, su universalidad, su inteligibiidad general y su controlabili- iste en preguntar por Jn autenticidad del documento y en examinar la composiciin de los documentos a partic de fuentes individuales o partes de fuentes. Una ver que termind la esitca lterasa tonces comicnza la critica histérica en un sentido mas estricto, que consiste en examinar fuentes con la realidad hist6rica Su objetivo es desnudar dad. Incluye la critic la verdadera historia no es para constmuccién de una imagen levada que sélo se “20 para construir la verdadera Kuenen la alineacién cronol6gica de ideal de Ia historia. La verdad atisfacer a trav Ia diferencia cepto biblico de la realidad. que el critico maneja y derecho tiene la critica 2 imponer su propio concepto 17 Véate Kraus, Gucihteder iter Erfrshang, 281-2. #8 bid, 242, 249.51 Kerbs: El métndobistrico-rtcn en teoogia. Parte T 19 de Ia realidad al texto biblico? Para responder esta cuestion, Kuenen define la exitica a partir de una analogéa con la actividad de un juez. Esto significa que el método exitico ace estar tratando con el caso de un falso registro de la historia en el texto biblico.”" Por «0 las fuentes y documentos biblicos son ante todo testigos del verdadero curso de ‘eventos hist6ricos que el juez tiene que seconstruir® Aqui esti, segin Krauss, el nervio vital més propio de la investigacién histérico-critica en el estadio de su desasrollo mis poderoso. Kuenen define la critica histbrica como la bisqueda de una hipotesis para la explicacin de los documentos y, en caso que se presenten varias hipétesis, como lecciéin de aquélla que pueda pretender la mayor veracidad. Lo opuesto de tal critica Ia defensa de la imagen biblica tradicional de la historia que ya no se puede sostener Bl anilisis de Kuenen nos muestra que detris de la metodologia de la critica histé- rica y literaria, hay una concepeién de la realidad y del conocimiento que esti en con. flicto con la concepcidn biblica. Detris de la critica literari e histérica esti la intespre- tacién de Dios como un ser que esti fuera de la historia sin posibilidad de intervenir en ella. Esta concepeidn obliga a desmitologizar los enunciados biblicos sobre Ia ac- cién sobsenatural de Dios en el mundo temporal en gene: temporal que esos enunciados tienen la intencién de decir. blica moderna quicse haces justicia a la pretensién tcoldgica de la Biblia en cl marco de una interpretacion de la realidad y del conocimiento en la que el objeto de la teologia (Dios) pestenece a un Ambito atemporal y el contacto de la mente humana con la ver- dad se da en la atemporalidad. Entonces la psetensién tcolégica de la Biblia sélo es inteligible desde una intespretacin de la 1326n por la cual, ademas de existir un mbi- to de conocimientos relatives (ciencia hist6rica), tiene que existir otro ambito donde la azn tiene Ia poscsién dc la verdad atemporal en forma inmediata (teologia). ¥ ésta es In estructura y la intexpretacin de la realidad, de Dios y de la razén que ya hemos en- contrado en Spinoza, Lessing y Bau. EL andlisis de Kuenen también sefiala a otro aspecto que queremos destacar como, cesencial para el método histérico-critico, Segiin Kuenen, la critica no se conforma con tuna alineacién cronolégica de los hechos histéricos sino que apunta a consteuie “una imagen ideal de la historia”. Esto quiese decic que, mis allé de la historia (Hiiton) que la ciencia histérica puede reconstruir detris de la falsa historia presentada por la histo- fica una ereenc Pero pars Is critiea moderna, la verdadera historia ex 5 De ahi la atitud de Kuenen frente sl problema del miagro. Kuenen nunca descata o pila posbi- ligad del milageo. Tampoco supone el milagro como ua hecho. Su sefutciin de la idea ortodoxa de que ted milage biblico sesfa un elemento dela sealdad no implica una Vana negacidin 0 destruc fal lao de los milagrs. Koenen es partilanin de a posi del milagzo, investigacion ceca para estabecer la coafiabiidad o 90 confiabiidad de los el se Keauss, Geubide de his britilen Eyring, 525. 1 Ibid, 252-4 ingenoa en Ia historia con la celia misma lets de los elaos. Vente ibid, 254 ‘autoconciencia religiosa del hombre.