Está en la página 1de 927
DICCIONARIO DE TEOLOGIA POR BERGIER. EDICION PRECEDIDA DEL ELOGIO HISTORICO DEL. AUTOR, POR FL BARON DY. SAINTE-CROIS, Y DEL PLAN DE LA TEOLOGIA, ‘MANCSOMTTO ATTOCEAFO DE BL&BCITR, ENBIQTECIDA CON NOTAS EXTHACTADAS DE LOS MAS CELEBRES APOLOGISTAS DE LA RELIGION, soranc eon grap mimero de aniealce Anevos tntercalades en el texto por érdeg elfubtico’ los crrores recientes, Yum omnia Bogie ee eee ar oc Geo cee Login eV a nuestros disd,” Por Mor. DONEY, Obispo de Montaubsn, 7 por eros muchos sablos de Francta. NUEVA EDICION, CORKEGIDA CON MOCHO ESMEAD. TOMO SEGUNDO. PARIS, LIBRERIA DE GARNIER HERMANOS, Sucerors de D, ¥. Salva, CALLE DES SaINTS-PERES, ¥° 6. 1854, DICCIONARIO DE TEOLOGIA. hd” semen Dagon. Divinidad 6 Idolode los Misteos, del que se babla en la Sagrada Escritura, 80- bre todo en el libro 4° de los Reyes, ¢. 3. Los intérpretes ge hatlan divididos cn cuanto dla figura y al nombre de este dies falso. Unos dicen que tcnia la figurade un hombre con cola de pez, como se pintan 138 sirenes, por~ que dag en hebreo significa pescado ; eslees. el parecer de muchos rabines, La Escritura habla de las manos de este idolo, pero no di- ce nada de sus pigs. f Hog, ¥, 4. Otrus, piensan que era el dios dela labranza y de Jes meses, porque dagan significa trigo-6 pan. Que los filisteos eran agricultores y su pais fértil, lo vemos por la historiade Sanson ‘que qucmo sus mieses; cra pues natural que este pueblo se ease n dios semejante 4 la Céren de los griegosy de los latinos, para que presidiese d sus trabajos. No importa mucho saber cual de estas dos conjeturas es la mas verdadera, Féase la Disertacion sobra este asuntoen le Biblia de -tviton, ¢.4, p. 43. Se dice, / Reg.,¥, 4, que los filisteos eran dueios del arca del Seior, y que habiéndola puestoen ef tempt de Azof al fado del idolo Dagon, se encontre al otro dia mutilado este idolo, y su cabeza con gus dos mancs en el umbral de la puerta. « Por esto es, dice ch autor sagrado, por lo que Jos sacrificadores. du Dagon y todos losque entran en su templo, To pisan sobre el umbral de Ia puerta hasta eldia. » De esto han deducido alguuos incré- dubs : 1* Queel libro dc lus Reycs 00 se cs- eribki sino mucho tiempo despues de este acoatecimiento. 2 Que cl autor ignoraba las costumbres de los sirlos y delos fenicios, que congagraban cf umbral de la puerta de todos: Jos templos, de modo que no se permitia po- tA ner en élel pis, y que ee besaba al entrar er el templo; este era cl uso detos griegos y de los romanos. Sc responde 4 cstus critics tan instruidos, que estas palabras Aasta ef dia no dgsignan ‘siempre un tiempo anterior muy..largo, y 50 ‘puede probar por un gras numero de pasajes, (Rabria en Ja actualidad jncooveniente en decir que en 1768 loa franceses se hicieron duenos del le Céreega ¥ la han conser- vado hasta el dia? Samucl, que escribié los libros de los Reyes en una edad avanada,. . ha poditio hablar del mismo modo deun goar- tecimiento sucedido cu su juventud, No se puede probar que en tiempo de Sa- ibucl estaviese ya establecida entre los sirios y los fenicios lacostumbre de no pisar sobre ‘elumbral de la puerta de los templon 10 co- Mocemos ios 0s0a.delos griegos y de los roma- nos Dias que por lus autores que escribicron bajoel reinado de Augusto 6 ius tarde, por consecuencia ids de Tail aitos despues de Sa- muel; ¢queconsecuencla se puede sacar de esto. para saber 1o que se practicaba en la Palestina mil aitos antes? Es absurdo cf que- rernos persuadir que este anciano, que ha bia gobefnado su nacion durante cincuenta 6 sesenta aios, no Sabia lo que pasaba entre los filisteos ddiez 6 doce Ieguas desu morads. La mayor partede las objeciones que hacen nuestros crilionsincrédulos contra la historiar santa, no 800 mas Kensalesque esta. te _ Malal-Lama. Segun laopinionde lesion dios, las almas de los bombres.y aun de-jos divses estan sometidas 4 la trasmigrucion, y sujelas d aparecer sutesivamente eo ct unin. verso bajo nombres diferented. (céase* Bupisao), dice Mr. Abel Rerousal, est 4 DAL divin reformsdor que nacié hace cerca de tres mil aiios eu ia persona del Iegislador Cuakia Mouni, us6 de este privilogio para per- Petuar su doctriga y proservarla sicmpre de foda alteracion. Apenas habie mucrio, nove- cienios setenta anos antics de nuestra cra, cuando vulvié 4 aparecer inmediatamente, ¥ 41 mismo fusé su propio auccsor; no murid sino para volver d aacer. Los rimeros patriancas que heredaron el alma de Bouddha vivian al principio cna India, en ta corte de losreyes del pais, de los que eran Consejeros espirituales; el dios se complacia en renacer tan pronto en fa casta de los brarmanes como en 1a de bos guerto- Tos, tan prouto entre los comerciantes¢ entre Jabradores, conforme 4 su intencion primi- tiva, que habia sido abolir la distincion de easias, y conducir 4 aus partidarios 4 las no- ciones mas ganas de 10 justicia divina y de Jos deheres de tos hombres. ElJugar de su Racimiento no fué menos variado; se le vid parecer altcrrativamente en Io Inilia sep- tonlrions!, en el Moliodia, en Condahar, en Ceilen, couservande siempre en cada vide nueva Is memoria de io que habia sidoen las existencias anteriores. En el siglo V de nuestra era, Rouddha, hijo entonces de un rey de Malabar en ta India ineridional, tuvo por convenieute ef abando- nar e} Indostan para no solver mas ddl, élr 4 fijar su morada en La Chins. Pucde creerse queens idea fut efecto de los ones log bracmancs y del siste- made las castas. La traslacion de Ja silla pa- tisreal fué ef primer acuntecimiento que eambié la suerte del boudisme. Proscriptoen. ei pais que le habia visto nacer, este sistema religioso 6 insensihlomente cn dl le auayor parte de sus parlidarios, ¥ los peque- ‘Hos restos 8 que se halla reducido en la aciua- Jidad en la }ndia estin tambien privarias de la unidad de miras y de tradicsones producida enogo tempo porla presencia del jefe aupre- mo, Por et contrario, la China, Siam, al Fon- quin, el Japon y ta Tartaria, que hen venido & Scr SU pabia de adopeion, ven aumentar répidamenite la multitud de sus adiclos. Los principes que fabian abrazado el culto extranjera, tuvicron como gloticso que estu- ‘vieran los pontifices en su corte, y fos titulos de preceptor del reinoy de principe de tador- drina se concedieron altersalivamente 4 los religiosos nacionales Gextranjeros que se It sonjeaban ser animados por otros tautoa se- res divines y subordinados & Rouddua, que tenia el uomabce de patriarca. Asi nacié Ip je- Tarquia bajo ta influencia politica, porque Los DAL grados de todes estas ‘divinidades de forma humana muchas veccs no fueron estableci- dos sino por el poder de Jos estados en que residian, y la preponderancia efectiva del Protector podia solo asegurar al Bouddha re ante ef goce de susupremacia imaginari Durante ocho sigios, los patriarcas esluvie~ ron asi reducidoyd una existencia precaria P.dcupectonte. Los seilores del reino forma- ap eleslabon invisible que uniad los auti- guos patriarces de las indias con Ia cadena de log modernos pontifices de} Tibet. Estos dehierou ta pompa en que brillaron en el sigto XIIf 4 tas conquistasdeGengis Kan ¥ de sus primeros succsores. Como ningun Principe de Oriente habia gobernado aunca tan yasias regiones como esle polentado, nunca se concedicron titulos mas magnitivos 4 Jo3 macsiros de Ja docirina. El Bouddha vi- viente fué elevado 4 1a clase de rey; y como el primero que se vid honrado con estadigni- dad era Ubetano, sa lesenalaron dominios ea Tibet, y la palabra Loma, que significaba escerdote en su lengua, empess 4 adquirir en ¢lalmina celebridad. La fundacion de la gran silla landica de Poutsla no uve atro origen que esta circunstancia enteramente fortiila, y no se refiere d una ¢poca mag re- Mota. El primero que poseyé la categoria de grau Lama, no fa obluro sina del nieyo do Cengis Kan, treinta y tres afios despues de la aiuerie de este conquistador, En ta épocaen que los patriancas boud- dhistas se entablecieron ene) Tibet, les parles. de la Tastaria vecinas d cata comarca estaban Nenas de crigtianus, Los ncytorianes bobien fundadoen ella meiripolis, y convertido na- Gores enteras. Despues, las conquistas de los hijos de Gongis alrajeron exteanjercs do to- dos log paises, gvorgianos, armenios, ruses, franceses y musulmauey envisdes por eleatifa de 3 Monjes catclicos encargaios de misiones importantes porel papa y por. Luis celebraron ibs cevemenias dy To eogion de lante de los principes tirtaros. Estos les dic- ron asilo en sus Ucudas, y permilicron que se {evantasen vapillas aun dentro de sus pa- laciog. Un arzobispo italiano, establecido en. ia cludad imperial por Clemente V, habia edi- ¢ ficado cn ella una iglesia, cp lo que res cam- peuna llameben 4 losfieles d Jos oficios, y ha- dia cubjcrto las paredes con pinturas quo Tepresenlaban objetoa piadusea. Cristianca de laSiria, romanos, ciaméticos, musulmanes, idélatras, todos vivian mezclados y confundi- doscn Ja cortede tos emperadores mongoles, siempre solicilos en acoger nuevea cultos ¥ aun en adoptarlos; los lartares pasaban de- DAL una secla dotra, abrazaban cop facilidad ta fe, ¥ con la misma renunciabay 4 ella para volver 4 caer en la idofatria. En medio de cs- jas varjacjones se estableci en el Tibet ia nueva sila de los patriarcas bouddhistas. UNos debemos adeirar qua intcresedes en Mmultiplicar cl niunero de sus seCtarios, ocu- pados cn dar mas magnificencia al culto, se hayae apropiado afgunos uses sitirgicos, al- gunade aquellas pompasextrahas queatraian la muititud, que bayan introducido algo de jas instimetones del Orcidente; que los em- hajadores del soherano pontifice les hicieser conocer lo que las circunstuncias los dispo- uian 4 imitar? Nadie baydice tambien M, Abel Rermuset, que 0 se admiro de fu surprondente seme- Janza que cxisic cntre Jas instituciones, las preticss ¥ las ceremoniag que constiluyen Torma anterior del culto del gran Lama y Ja de Ia latesia romana. En efecto, entre los Girtaros hay un pontifice, patriarcas encar- gados del gobierno espiritual do las proviu- fias, un conscjo do Lamas superiores que 2¢ Teunen en concave para elegir un pontifice, y cuyas insignias se asemejan bastante 4 [ay de nucstres cardenales; convents de mon- Jes y teligiosas, oraciones por ios difuntos, la confeaton auricular, Ia iNlercesion de los sanl0s, el ayuno, el besar toe pigs, lasietanias, las procesiong el agua lustral. Todos estos pormenores nbaracan poco Jos que vstan Persuadidos de que el cristisnismo ba cstado antiguamente espercide en 4a Tartaria; les parece evidente que las instituciones de los _ Lames, que no se remontan mas alhi del s+ " glo XIll de nuestra era, han sido basadas s0- bre las nueatras. La explicacion ¢s algo mas dificil en el sistema contrario, porque seria ecesario, ante lodas cosas, proba la gran antighedad det pentificado y de las pniciicas Tamaicas. La dinastia que destron los mongoles pa- fotia querer ‘eederios encdlo yveneracion hécia los poatifices tibetanes. Los titulos que. estos obtavieron Ilegaron a ser cada ver Mas ostentosos, Jal como ef grar rey de da preciosa. doctrina, preceptor det enipera- dor, el dios vive resplandeciente como [a ia- mma de un incendio. Ocho reyes, genios subal- ‘rnos, formaron su Consejo cun los nombres de rey de la misericordia, rey de ta ciencia, rey de la conversation, etc., tiulosque harian ‘concebir ba idea mas elevada de sus virtudes Y da sus conocimientos, sige totmasen al pit de la fetra. Unicamente ent hacia la época del reinadede Francsico|, nscideste tt ‘vaio (oda via mas magnifico deLamasemejante 3 DAL al Océano, en Mongol PaiatLaina, por elque #0 enticnde, 00 solo su dominacion efectiva, que nunca ba sido muy extensa ni comple- tamente independiente, sino fa inmensidad do gus facultades eobrenaturales que no ius- iran envidia & los principes chines y tirta- Tos, ¥ que no ticnen ninguna dificultad en Teconvctrselas aun persigui Los grandes Lamas de fos diversoadrdencs, ysus vicarios 6 palriarcas provinciales, tart Pronto eumisos como desobedicatca, tenien cole bi frecuentes disputes, y sus preten- sicnes eran sliernativamnenle Tavorecidas & coubatidas por los jefes de las tribus tdrtarss: establecidas en el Tibet y en log paises vesi- nos. Los emperadotes mandchoux, cuyo po- der nacido en el sigh XVII debia en poco Gempo extenderso d loda el Asia orieatal, frustraron desde Wego sus lentativas para conservar la concordia entro tantes per soRajes uclosas de sus derechos, pero coucla- yeron por intervenir cog fa fuerza en cele ‘nuevo olimpo; y asi el jefe supremo de os La- mas 9¢ encontré confundido entre fos mas pe * quoins vasalloa del cmperador de la China. Con up respeto burlon el miniatro de los rites. le autoriza d tomar ¢l titulo de « Bouddha, vi- Siente por si mistua, excelente rey del cielo occidental, cuya inteligencia va extiende & todas las cosas, dias sepremo y stibdite obe- diente. » Se adoran todavia los Lamas, aunque se les oprima, y la cortesania china brille hasta en los atentados de que la politica de puede hacertos victimas, Los pormenores que preceden justifican la pretension de Voltaire, Volaey, Parrand, Lar- glés y demas escritores de 1a escuela fitosd~ fica, que admirados de la semejanza de aleu- nos simbolos extcriores de! culto de los tibe- tanos con los del culto catdtico, creyeron ha- Har en las lanuras de la Tartaria ef origen del eristianismo. y ‘por cousiguiente trastornar toda ta. veriad Histbriea del Evangelio. tna, Feligion trasportada del Indostan ai Tibet, bé ‘aqui todo lo que se encontré cn eslas monte has aalvajes, cuyos babilantes no parecen jestificar bajo ningun concepte ta gran ex- ‘pectalion que habian concebido de “ellos es- Critores poos versados en las antigiicdades del Asia oriental. Es necesario pues renun- iar 4 colocar en el Tibet la cuna del género" humano, & hacer descender de alli las reli- giones del Indostap, 4 ver los Maas proximas heruderos del pucblo primitive, @ hallar en i tradiciones anteriores d la historia, 4 dos- cabrir en el monumentos do los sigios que han segaio al ultimo calacllzmo. Cuanio mas se extudien Jos Gbetangs, mus $e couo- ‘ ok * . Daw cerd que son como log otros tirtaros, y que slempra han sido pastores muy ignorantes, de los que los indios Unicamente despues de algunos sigios han Negado 4 ser macsiros en civilizacion, en moral y en literatura, ¥ que a esta escuela no han tadavia mas que progresos rauy limitados, Danmatica, ¥. Vestiouass sacnapss 6 52- CERDOTALES. Damasceno (§. Juan). Padro de Ja Iglesia, que vivid en el siglo Vill bajo la do- ‘inacion delos sarracenos mahomelanos, de Joa que se alrajo el respeto y la confianza. Despues de haber sido gobernador de Pamas- 09, gu patria, ee retiré ii unt monaaterio de Je- rusalen, en el que muris hacia el aio 780. Ha escrito principalmento contra los maniqueos, contra los mouofisitas y contra les iconoclas- fas; ha hecho algunos tratados coulra los mehometanos, y muchos sobre ef dogma y sobre lamoral; sus cuatro libros sobre fa Fe ortedaza son un compendio de la teologia. Sus obresban sidorecogidas por el, Lequien, dominicano, y publicadas cn Parisen 1712, en dos vohimenes cx folic. So han reimpreso ca Verona con adiciones en 4748, Muchos crlticos protestantes han hecho jus- tiviu dla erudicion, 61a ciencia tealdgica, dla claridad y precision que se observan en las obras de este Padre; peroleshabri sido dolo- Toso uo fener que hacer lguua réplica contra un defensor del cufto de las imagenes. 4" No lea gusta que haya mezclade con la teologia la Blosofiade Aristételes. Nusolros les respondemos, que st log filigofos no hubiasen empleado los argumcotos de este Alosofia para combatir nuestros dogmas, no se bubie~ ren visto obligados loa PP. d emplear las mismas armas para Gelenderlos. Para dar é loa teffogos un micdio de desenredar loa sofismus de los sectarios, compuso S. Juan Damasceno un tratado de \ogica. Ocupa entre los > griegos el mismo lugar que Pedro Lom- bardo y santo Toms entre nosotros. 2 Lo reprenden haberse adherido 4 las supcreliciones Jesu tiempo, porque defendio contra 1g iconoclastas el cullo de las inwiye- nes; de haber Uevado hasta el execso el res- peto hécia los antizuos, porque se vale de la tradicion para combatir 4 los herejes. Sobre ¢stos des puntos 00 tiene necesidad de apo- logia el santo docior. ‘& Dicen que este Padre no ha bechoescni- pulo deemplear Ja mentira para defender la verdad. Esta og una calumite. No se debe tochar de mentira d un escritor, que mal ser- ‘vido algunas veces por su memoria, 6 que cils de bueua fe hechos apécrifos, pero co- DAW sauamente Tecibidos como verdaderos, pueda por defecto de cxactitud, sin faltar por esto 4 Ja sinceridad. No emprenderemas probar la verdad del hecho reterido por el autor de la Sida de S. Juan Damasceno, que dice que los mahome- ‘tanosic hicieron cortarlamane, y le fu¢ puesta milagrosamente por ta Santisinsa Virgen. No es ol quien reflere este milagro, y nia 8e pu- Diicé sino cien aios despues de su muerte. 4° Gasnage ha ilevado la temeridad mucho mag alla; acusa 4 este santo doctor de pela- gianismo, 6 al menos de semipelagianiamo, porque enseind: 4° Que Dios determina por sug dcerctas los sycesos que no dependen de nosotros, como ta vida y la muerte, y 10s que dependen de nuestro jibre albedrio, como las virtudesy los vivios. 2° Que si el hombre. ‘Wo era ducho de sus acciones, Dios le habria dado indtilments ta facultad de deliberar. 3° Qua Dios es cl autor 7 Ia fuente de todas las buenas obras; que et hombre es libre de se- guir é no a Dios que Jo Nama; que Dios nos ha criado drbitros de nuestra suerte, y que ‘uosda él poder de hacer el bien, afin de que Jas buenas obras proveagan de él y do nos~ jue 103 que quieren et bien reciben tos ausilios de Dios, ¥ lo3 que usan bien de las fuerzas de la ni leza, obtiencn por tstc medio los dones sobrenaturalcs, como la inmortalidad y la union con Dios. Hé aqui, dice Basnsge, cl pelagianismo puro. De aqui concluye que S. Suan Damas- ceno 8¢ halla muy mal honrado como santo. Segnn él, det dogma de la prodestinecion se sigue que es necesario una gracia cfivaz, que contierta necesariamente al hombre, y lecon- duzea seguramente al cielo. #isteria de la Iglesia, 1.12, ¢, 6, § 40 y 14. Hasta tener el mas pequefte conocimiento del pelagianismo para ver que Basnage 86 engaia sobre san Juan Damascenc. ste Pa- dre supone evidentemente que el hombre no obra cl bien mas que cuande sigue & Dios que Jo lama ; luego enticnde queelkombre tiene neccsidad de ser prevenido por ls vocacion de Dios 6 por la gracia; y cuando habla de log que usan dlen de las fuerzas de ta natura- fem, entiende que se valen de cllas con el aunilio. gracia; no €g pucs cierto que por este auzilio cntiende dnicamente nuestra fucr7as naturales, como pretende Basnage. E5 singular que este critico cousidere como. giano 6 semipelagiano 4 cualquiera que no admite con él uns gracia que convierta nece- sariamenteat hombre, v que destruya el libre albedrio, V. Preasiususio, . ‘Se ba esforzado en poner en ridiculo ei DAN modo con que S, Juan Damasceno ha hablado de |e presencia de Jesucristo en Is Eucaria- ia; de cato dedujo que este Padre no creia ‘tila tran gustanciacion ; peroloha probadotan: Mal como el protendido pelagianismo de este eanto doctor, Damas nobies. Seioras nobles religio- Bas del Orden de $. Henito, Tienen en Yenecla tres casas compucstasde bijas de senadores, v de las primeras familias de la republics. E) imero de estes conventos fud fandado por fos duques Angel y Justiniano Pertiape- Ce, en el ao 819. Damlaniytas. Nombre de secta;cra una rama de tos ac¢fatos severianes. V. Ecrigen~ os, Como ct cuncilio de Catcctonia ea 451 habia condenado det mismo modo 4 lo3 nes- toclanos que suponian dos personas en Jesu- ¢risto, y alos eutiquianos que no reconocian en él mas que ana sola uaturatera, un gran Mimero de soctarios desecharon este con- Cilio, unos por inclinacion al parcver de Nesiorio, ores par prevencion por el de Eutiques. La mayor parle de los que no tenian una idea clare de las palabras nate- alexa, persona, sustarcia, se persuadieron que nose podia condenar una de estas here- jias sin caer en Ja otea; aunque catéltegs en el fondo, no sabinn gi debian admitir 0 dese- char el concilio de Catcedonia : otros aparen- ‘taron someterse 4 él, pero dicron en otro er- tor; negaron, como Sabclia, toda distincion entre las tres Personas divinas, considera- Tou los nombres de Padre y det Hijo y det Espiritu Santo como simples denomina- cones. Como ai principlo a0 tuvjeron jefe ‘su cabeza, fueron tlamades ace falas. Severa, Obispo de Antioquia, s@ puso despues d la cabeza de este partide, que se dividié de nuevo. Unos Siguieroa 4 un obispo de Alejan- dria Hamado Damian, y fueron Wamades da- ndanistas; i oftos se les iatiG scverianos pelritas, pues se unieron d Pedro Mongus, usurpador dc {2 silla de Alcjandria. Es evi- dente que estos sectarios no se entendian unos otras, y que sc ballaban animados por elfuror de disputar, mas bien que conducides por un verd: celo por Je pureza de la fe. ¥. d Niceforo Catixto, J. 18, c, 48. Bante?, Uno de log cuatro profetas may res; descendia de la raza real de David. Bevado & Sabilonia en su tiernajuventudcon ‘un gran nimero de judios, en el reinado de Joaquin, rey de Judi. Profetizé durante ta caulividad de Babitonia, y Iegé al mas alto grado de favor con los monarcas asirios ¥ medos. Todavia se enscii su sepulero cn la Susiana, DAN De bos caloree capitulos de quo consta su profecia, losdoce primeroscstin eactitos parte en hebrea y parta en caldeo; Ios dos iiltimos, que conticnen la historia de Susana, de Bel y del Dragon, no se hallan mas que en gtiegu, baxjel habla hebreo cuando simplemente re- cila, pero retiere en calleo las confereacias que (uvo en ests lengua con los Mages, Con ins reves Nabucodonosor, Baltasar y Dari el Meda. Cita en la misma a el edicto gue Nabucodonosor bizo publicar, despucs que Danie! le explicé el euebo que tuvo este Principe, x en ef que habia visto una grau estatua de diferentes mctales : lo que mucsira Ta extrema exactitud de eele protein en ponet hasta las jas palabras @ los personajes ue intraduce. Enel ¢.3, fos 9. 24 y sig. hasta ‘M, que couilienen cl céntien de Ins tres ni- ‘osen cf hora, no estin mas queen griego, to mismo que bos ¢. #3 y 14, que contienen labis- foriade Susana, de Bel y del Dragon. Todo fo que hay escrito cn cate profeta en bebreo 6 en caideo ha sido generaimente reconocide como candnico, tanto por bas ju- dias como por Ios cristianos; pero lo que 20 subsiste mas que ev criego bu suftide dife- rentes contradicciones, y ha sido unésime- mente recibido como candnico, aun por tos. ortodoxos, hasta despues de la decision del concilio de Trento. (os protestantes ban per- sistidoendesecharlo. En tiempo deS.Jerdnimo Jos mismos Judiosestaban divididos en cuanto esto, Este Padre nos Io dict cn su prefacio sobre Dantel ¥ en ts observaciones sabre el €. 43. Enos recibian (oda Ia pistoria de Su- sana, otros la desechaban ; muchos no adtaj- Gian mas que una parte de cella. Josclo, elhis- toriador, 0 ha dicho nada de la historia de Susana, ni dela de Bel. José Ben Garion reflere fo que respecta 4 Bel y al Dragon, y no dice nada de la historia de Susana. alas de un sigh antesde S. Jersnime, hicia el aizo 340, Jutio africana habia escrito 4 Ori- genes, ¥ le habia expucsio todas las abjecio- nes qué se hacjan contra esta parts del libro de Daniel. Origencs sostuvo su auter lad, ¥ respondid 4 todas las objeciones + son gua tas mismas que los protestanles reouevaa en Ja aclualidad. Orig. Opt., t. t- 4° Grigenes piensa que los tres fragmen- tos disputados estaban antiquamente en el texio hehreo, pero que fos ancianos de {a sinagoga 10s habian quitado de alli por ol oprabio que echaba sobre ellos 1a historia de Susana. £0 efecto, 108 doa tiltimos capitulos de Daniel esighan en Ia version de ts Se- tenta, s@ hallan en la edicion que se ha dadocn Romaen t772dela traduccion ve Daniet porlos DAN ‘Setenta, copiada sobre los tretraplos de Ori- genes; ¥ el manuscrito, que pertenvciaal var -denal Chigi, tiene mas de 800 ailos de antigie- dad. Daniel se cncuentraallicnealorcecapitu- tos comoen le version de Teodocivn y enlaVul- Gala, sin omitir el cdatico de los tres nifios. Asi ha sido mas facil d los ancianos de la sina- separar del texto hebreo, del que eran ‘Dnivos deposijgrios, que a un griego interpo- Jar todos plares de la version oe Setenta, para poner en ela estos tres mentas. Es neecsario que Teodocion los haya haltado tambien en el ejemplar bebreo del que hizo su version, puesto que co esto tugar no ba copiado 4 los Setcnta. 2 Devia Alricano que el eslilo de fa historia Ge Susana te parecia diferente del resto det Tibro ; Origenes dice que paradl no babia nin- gunadiferencia, > Fresia historia, continta Africany, habla por inspiracion, en lugar de que en todas las demés parics habla sczun una vision. Orige- nes fe opane las palabras de S. Pablo, Heb., 1, 4: «Bios ha tubiadoantiguamente 4 nues- Los PP.. por los profetas, de anchos modas. » 4° A jtsicio de! mismo critica, esta historla no schalla contormecon laordinaria grayedad de los escritores sagrades. « Mc admiro, res- ponde Origenes, de que un hombre tan sabio ¥ tan religioso como vosse atreva dvituperar el modo de narrar de ta Escritura; si se per mitiege esto, se pondria en ridiculoconmucha mas razon la historia delas dos mujeres que disputaron por él nifio delante de Satonwo. » 5° La objecion mas fuerte era el juego de palabras que haccel historiadar bajoe] nombre de los drboles, la que no puede tener lugar masqueen gricgo. Origenes confiesa, que Co- tho nocxiswe ya et hebreo, no puede mosirarse en el ja misma alusions pero S. Serénimo, cn 80 priloge sobre Daniel, demuestra que se me hacer ver una poco mas 6 menos seMme- jante en latin. @ Nosobjetan tos protestantes en cldiaque Euscbio, Apolinar vS. Jennimo handesechado esta historia como fabwlosa. S. Jeronimo ales- tigua lo contrario, contra Aufin., ¢. 2, Op., f 4, col, 434, « No be hecho, dive, mas que re- Terie tes objeciones delos judios ¥ de Porfria, Y¥ si no be respondido 4 ellas, es porque no queria hacer un libro... Metadio, Eusebio y Apolinar se han contentado con responder & io que este trozo no se encuentra en el hebreo; vo no sé si han satisfecho 1a curios- dad de Jos lectores. » Con razon, pues, la Iglesia catilica, ene) concilio de Trento, juzed que los fragmentos de Daniel son auiénticos. Los protestantes no fundan !a opinion contra~ DAN ria mas que en las opintones de Jos judios y de Porfirio referidas por African, d Jas que 60 ban contestado have mas demil seisctentos ahoa, ‘Mas todas las profecias de Danie? les 800 sospechosas a los incr‘dulos. Como sus Predicciones es parecen muy claras, prelen- den, como Porfirio y Espinosa, que Daniel no ha vivido hasta despues de Ja persecucion de Antiovo, de la que ha hecho Ia historia y 01a profecia. Pero est probado que Daniel vivié verda- terumente ‘ett Babilonia haj losresos asrios, me ¥ persas, y que escribid su fibro cerca. de eusirocientca aos antes del. reinuo de Antiovo, Ezequiel, su contemponiiee, babla, de €] como de un profeta, xv, #4 y 205 xxva1, 3. El autor det primer libro de los Macabeos, 1, 31, Yu, 59, nombre tambien, y cita dos ras- g08de sus profecias. HbistoriadorJosefo dace lo mismo, Antig. 0, 6.42, y LM, ¢. BES Gerto por otro lado que el cinon de les. sanlos se formé mas de tres siglos antes del reinado de Antivco, y que despues fos judiox no Ie han aiadide ningun libro; Sosefu, con- tra App., 1.4 :es consiante ealre ellos esta tradicion. Hay ademés que hacer otra re- fexion 4 Ia que los incrédulos jamas respon- derdn. Segun las observaciones astronimicas de M. Cheseaux sobre ¢} libro de Daniel, es nevesaria, 6 que est ta hays sido uno de Jos mas diesiros astréuomes que jamais han existido, ¢ que estuviese inspirado divina- mente para halter los cielos perfectos que ha Sndieado. Luego este libro ge escribio en el liempo en que la astronomia estaba cultivada con el mayor éxilo enisc los caldeos; cu cl reinado de Antico ningun judio cra ni astré~ nomo ni profets. A. de Gebclin, cn sus Disert. sobre la Hist. oriental, p. 34 5 sig., ha dado una cronotogix exacta de ls profecia de Daniel; ha demos- trado que ci libro de este profeta, lo mismo quelos de Ezequiel y Jeremfas, no pucden sar supucstes;ha conciliado perfectanwente la nar- racion de estos profetas con Ia de 10s histo- riadores profanos. Estas sabias abservaciones sonde algo mas valor que ias frivolasconje- turas de alguags inerédalos ignorenics. Foequiel, xxx, predijo que Nahacodonosor subyugaria 4 Chus, Phut, Lud, todo el Warb, el Chub, Ia tierra de Alianzay a Egipto. M. de* Gebetin prueba que Chxs, e3 la Arabia, Pant ef Africa que esta al oceidentc del Fzipin, dla Girendica, Lxd la Nubia, Chub la Marcotlda, que todo el IV arb son las costas vccidentales de Africa y la meridionatdc Espaiia; que efec- tivamente Nabucodososor recorrié conquis- DAN 7 tando todas estas partes del mundo, des dle haber axlody la Jaden y ol Expia. Box quien hizo sitiar 4 Tiro y 4 Jerusalen. el que destruyé el teniplo y trasporté los judios ala Caldea; é1 ¢8 el objeto de lea profectaade Da niet. Nuestro sabio crilico observa que cn el cap. 4.de este profeta, v.21, el nombre de Giro ha sido mal puesto cu ef texto por una com- aracion falsa de este veraiculo con el 28 del cap.6. Daniel quiso imicamente dar 4 enten- der que cstaba en Babilonia ef abo primero del reinado de Nabucodonosor. Cap. 2, v1. El profeta cxplicad este principe ‘un sucio que tvo y que bahia olvidado. Bajo Ja figura de une gran estaiua compuesta decuatro metales diferentes, Bios habia que- rido agunciaric ja suerte de 91 monarquia y de otras tres que debian sucederie, 4 saber: lade los medos, que Lanie! lama un reinode plata; ta de los persas, Uamada reino de co- bre; ta de Alejandria y de los griegos, seme jante al bierro, que debia romper todas las demas. No olvida el profcia barer notar tas divisiones que debian retnar entre los suceso- res de Alejandro; en fin promete la venida del reinu de los cielos 6 del Mesias, que debia empezar despues de la destruccionde los pre~ cedentes subyngados por jos romanus. Los incrédulos han confundido este sucio profétice con elquese refiereenel cap. 4, vben prelemlido yue hay contradiecion entre 108 dog : veremos en on momento que son dos suenos Muy diferentes, y que no tienen ain- una relacion. €ap. 3. Nabucodonosor haos echar en un horno ardiendo 4 tres compaitcros du Dasiel, que habian rchusado adorar ja estawa de oro de este principe: se Ebraron de por mila- £70, y eale prodigioserefiere enteramente cn e] texto hebreo ; Unicamente el cintico deac- cion de gracias de estos tres jdvenes hebreos: ¢3 el que no se balla cn ¢h. Cap. 4. Dios envia 4 este principe otro ‘sued0 profético, en el que le revela su propio destino bajo Ia figura de un drhot, que se corta y despoje, perocuya reiz se conserva. Doaiel, para ex plicarselo, te anuncia que sera desiorrado dela sociedad de los hombres, que vivird entre las bestlas salvajes, que comerd Ferbacomd el buey, pero que despues de sicte ‘abos de castigo sori reatablecidn en su trono. Esle profecia sc cumplid, Para hacerla ridi- cula, han ssipuesto los ineréduies que enua- ciaba que Nabucodonosor se votveria bestia. Pero las expresiones del profela solamente significan, que por un efecto del poder de Dios Nabucadonosor cayé en una enfermedad Hamada ficantropia, en la que el ombre se DAN imagina que se ha vuelto lobo, bucy, petra 6 ciervo, toma las maneras y Jos gustos de ¢s- tos animales, huye é los.desiertos, abulla, hiere, devora, etc. Bata enfermedad ni es dea- conocidadilos médieos, ni incurable; pero para predecir sus accesos, fa duracion yeuracios, onme Io hace Daniel, era necesario estar ilu- minado con una Juz sobrenalural, Fase et up. 8, v.21. Aunque ningua autor profano hubiese ha- blado de cata enfermedad de Nabucodanosor, esto no seria extrafo, puesto que se han per dido casi todas las historias antiguas de los caldeos; pero entre las fragmentos que Euse- bio ha eonservado de ellas. Prep. er., 4. 9, Teflere, segun Abidenes y Megastenes, que Nabucodonosor, fleno de un furor divine, anuncié d los babitonios la destruccion de su imperio por un mofo persa, ¥ que despues de esta predicciun desaparecié de la sociedad de los hombres. Disert. sobre la metamorf. de Nabucod., Biblia de Avignon, t. 11, p. 33. Cap. ¥. Daniet explica d Baltasar, hijo y sa cenor de Nabucodonosor, la inscripcion tra- zadaen Ja pared por una mano invisible quo Je_predecia su caida y muerte proxima. Este Principe cs llamado por los actores eriegos Extl Mcrodach, 6 Mérodach ef Insensato. Cap. 6. Dario el Meda, agesino de Baltasar, y quees Iamado Nerigltscor por los autores profanos, hizocchar 4 Daniel enel fosodo los leones, por instigacion de Jos grandes de su Teino, eidiones del crédito y del favordo este profela. Cap. 7. Daniel tiene un suciio profitico, en el que ve de nuevo cuatro monarquias que se suecden, bajo la figura de cuatro sniunules que se devoran sucesivamente : despnes ve Rajat sobre [as nubes af Hijo det hombre, 4 quien Dios ha dado ct poder, fa gloria y la dig- nidad real, eyo poder es eterno, cuyo reine es el delos santos, ete. Cap. 8, £1 dngel Gabriel enseita al profeta que el primero de los animales que ha visto es cl rey de los medos y de los persas; cl se- gundo el rey de los griegos, quo lendrd cna- tro sueegores menos poderoses qne él; que despues de estos vendri un rey cruel que per seguird al pueblo santo y quitand 4 muchos Is, vida. En ef primero de estos principes no so puede desconocer 4 Giro, Alejandro en el se- gumdo, Antioeo en el tercero. Daniel Ins de- signade nueva, eap. 44, y los caracteriza por su hazafias. Predijo que el rey de ta Ultima monarquia seria atacado y vencido por unos. pueblos que llama Aiilim 4 occideniales ; es- tos evidentemente son log romans, que se bicteron dueios de Ja Sitia, y despojaron de DAN los Antiooos, La claridad de esta profe- ¥ Ja exectitud con que ve cumplid, es lo que obliga & decir s les inerddulos que el quo Ja babechoes un ffapostor, que vivié despues dol suceso, ¥ que lo ha contado de un modo élico para ilusionar i sus lectores, Tai es el aferramiento de los incrédulos, que cuando se les cian profecias que son algo oscuras, dicen que estas predicciones no prue- ban nada, porque se las pueden aplicar adi- ‘Vergos aconiécimientos y 4 personajes dile- Tentes, cuando son claras y no es posible des- conocer su objeto, sostienen que s¢ han he- ‘cho despucs de los sucesos.. Cap. 9. El profeta sefala el tiempo en que debe empezar el reinado de los santos y del Ifjo del boatbre, del que se ba ablado, e. 7. Dijo que leyendo 4 Jcremias vid que ladesola- cion de Jerusalen no debia durar masque se- jiente la cautivided de i Daniel pide 4 Dios cl cumplimiento de su palabra. El éngel Ga- briel, enviadoparainatruirle, le diceque estos ‘scienta aios « son el compendia de seten semanas que ge refleren 4 su pueblo yd Gindad saute, pars poncr fin las prevari- caciones y al pecado, borrar Ia iniquidad, hacer nacer la justicia eterna, cumplirse tas yisiones y las profecias, 7 ungir al Santo de Yos santos, 6 al Santo por excelencia. Sabed pues, continis el angel, y entended, que desde que secumpla la prediccioa del resta- Dlecimiento de Jerusalen basta Jesucristo, jefe del pueblo, pasaran siete semanas y se- senta y dos; luego se reedificarin los muros y las plazas publicas en poco tiempo. Y des- pues de las sescnla,y dos semanas morird Cristo, no por ef. Entonces un pueblo quo debe venir con jefe destruird la ciudad y cl santuario, y concluird ta guerra por uira des- trucvion y lacion gencral, En una seine- na Ja alianza se hard con muchos; en medio de esta semana cesarin las victimas y los sactificios, la abominaciou s¢ colocars en el templo, y esta desolacion duraré hasta el Gin y la consumacion de todas las cosas. « Bi aittor de la parafrasis caldea y Jos anti- guos doctores, ko mismo que hos cristianos, han ententiido por ef Cristo, jefe del pueblo, al Mesias : ipdps han convenido cn que esta prediccion sefala el tiempo en que debia suce- der. El solu cs el Santo de los santos; él debia hacer cesar cl pecado, borrar la iniquidad, hacerreinar la justicia,cumplir les profecias. Tambien en todos ea que |as semanas: de que habla Daniel sou semanas de aios, puesto que setenta aios son su compendia; as] selenta semanas de afios bucen cuulro- y DAN cientos noventa afins, despues de los cuales Jaciudad de Jerusaten y cl templo deben ser destruidos para siempre. Le dificullad es el saber en qué época deben empezarse d contar estos cuatrocientos. noventa ailos. Se sabe queha babido tres edic- tos de los reyes de Persia dando permniso para, reaiablooee # Jerusalen ; ef Primero, cones. dido 4 Esdras por Ciro, que permite 3 los Judios Teodiear el temple; a seus, dado por Dario 8: ‘ano cuarto de su rel nado, que Jermno avaber este edificio; el terearo, concedido 4 Nehemias por Artajerjes ‘Lengimano el aio yeinte de su reinado, y que permite volver a levantar los muros de Jerusalen. Parece que este tercer edicto es ct que cl profela tuvo 4 ta vista, puesto que hablu de la reconstruccion de los muros y de tas plazas piblicas; pero tambien cs dificil fijar el aio en que se debe contarcl vigésimo de Artajerjes. ‘Sin embarazamos por ningun céleulo , béstanos observar : 1° Que fa época precisa de Ja recourtruccion dc los muros de Jerusa- Icu por Nehemias no podia ignorarse en licmpo de Jesucristo; 1 mismo dijo que la abominacion y desolacion predictas por Daniel estaban proximas. Mat., wuv, 13. En efevto, la ruina de Jerusalen y del templo sucedié menog de cuarenta afios despues de gu muerte, y esta desolacion dura hace mas de mil ochocientos aitos. 2° Que cuando Jesu- cristo aparecié en [a Judea, se cstaba persua~ dido que ibe 4 cumplirse la ia de Daniel con respecto & la venida del Mesias = ‘Técito, Sutonio y Josefo hacen mencion de esta persuasion de los judios; aparecieron en efecto muchos pretendidos Mesias 7 seduje- ron fos pueblos. 3° De todos Joa que por tales se tuvieron, pregunlames cuéi oa el que ha ltepado los cargos que Daniel Ic atribuye, quicn ha becho cesar el pecado y reinar la justicia, quién ha borrado la iniquidad y ‘cumplido las profecias, quicn murié, so por el, sino por el pueblo, segun la misma expre- sion del pontifice judio que condend 4 muerte & Jesuctisto. Joan., 11,49; xvin, 14. 4° Aunque ‘no pudiésemos acomodar exactamente el uil- mero de ados con el suceso, ni resolver to- das las dificultsdes de cronologia, no se deduciria menos que el Mesias vino hace mas de mil ochocientos ai0s, que asi los judios se equivecan en pretender que o0 ha venido todavia. En vino han buscado ea su historia un personaje al que se pudiesen adaptar los caractéres seiaiados por Danfel : no ban hallado ningunogy meocs lo conseguirin los incrédulos, #éase ta Disert, sobre cle DAN 9 asunto, Biblic de arignon, 1. 41, prig. 110. Enel c. 44, Daniel anuncia la vonquista del reino de Persia por los griegos bajo Ale~ jandro, las guerras que debian reinar entre Jos sucesores de este conquistador, la des- tuccion de gus reinos Jos romancs. E! ¢. 12, 0.7, 14 y 12, contiene fos ciclos astro- nvmicos, de los que hemos hablado; el ¢. 13 Ja historia de Susana, y el 48 la del idolo de Rel y det Dragon. Loa judios colocan d Dante! en Ja clase de Jos agidgrafos y nu de log profetss ; pero no Por esl ticucn menos respelo 4 sus profe- cias, ¥ nunca ban dudado de la autenticidad de este bro. Dania, Si hemos de dar (c 4 la mayor parte de nucstros modernos litcratos, la danza formé parte del culto divino en casi todos los pueblos. fteunides los hombres, Gicen, al pié de tos altares, 4 la viala de ta Divinidad, leuos de alegria y de recouoci- micnio, de scatimienwos de fracrnidad, es- presaron oaturalmente sus tresportes con Jos acentos mas fuertes y con los movimicn- to3 mas animados del cuerpo. Es indudable que los paganus danzaron en lorto de las estaluas de sus dioses. Entre los selvajes es Ja danza todavia un ejercicio importante, que entra en todas sus ceremonias; danzan para honrar 4 un extranjcro, pare afianzar una alianza, para entablar una negociacion, para hecerla paz,’ basta para bonrar i los di- fantos:se | ‘meches ejemplares de este ejercicio religioso entre los adoradors del verdadero Dios. ‘Segun la opinion de un sabio escritor, los mas antiguios monumentos poéticos son cdn- ficos. Cantar y hablar fueron en los primcros tempos tna sola é idéutica cosa. La danza, quu caigia vibraciones mas fuertes, unio los instrumentos sonoros 4 la voz; de cate, el paso, fa voz y el son siempre Marcharon ‘ecordca. Cuando las revoluciones astroaémi- cas llegaron a ser flesiss religiosas por la in- fuenvia del sabeismo, se cantaton en lag grandes fiestas, en los jucgos y cn los miste- ties. La danza, d que servia de scompaia- Miento esta musica, fué por consiguiente una veremonia religiosa; y siemlo esta una expresion de alegria tan natural como el canto, po es de admirar que los antigues ereyesen poder honrar tambien 3 sus dioses. con pasos simétricos como con sonidos ca- dencioses. ‘ Sitodo esto es clerto, es unacompleta refu- tacion de las preocupaciones de los incrédu- Jos que ban sostenido, que 1a religion eq su origen fuc hija de loa sentimicatos de tristeza DAN y de temor por tos maies que frecueutemente ‘fligieron la tierra; que la mayor parte de Jas fiestas y de las ceremonias estan destina- das d recordar las desgracias del género hu- mano; que Ia alegria y ia satisfaccion dei corazon son incompaiibles con ta picdud. Seguramente que la daxza nunca fué ia Expresion dc la tristeza, del temor 6 del do- jor. Mas no necesitamos suposiciones arbitra- rias, ni vahas cogjeluras para refular a los inerédulos; lo que hacen los salvajes, fo que (ican los paganos, nada arguyc cou- tra lsadoradores del verdadero Dios : euste- Nemos que enire estos nunca fué la daaza parte del cullo divino. Las refigiones falsas ‘sou obras de las pasions humanas: ta verda- dera religion siempre tuvo & Dios por autor. Ahora bien, jamds prescribié Mos ladanza 4 sus adoradores; y no hay pruebaalguna po- sitive de que formulmente ta haya aprobado en su culto. No se pucde citar ningun ejemplo de csto entre los patriarcas en laley natural, durante uh espaciodedos mil quinientos aitos: 7 esto seria muy extraio sila danza fuera un cier- cicio naturalmento inspirado por Jog senli- Maicntos de religion, Antes de que Moises publicase sas leyes, inmediatamente despues del paso del mar Rojo, los israelitas, salvadospor un milagro, entonaron uD cédtico en accion de gracias. Ba el Exodo, c.45 y 2, se dice, que Maris, hermana de Aaron, tomé un tambor, y se- guida de lodas las mujeres repelia en coro ef estribillo del céntico; mas no aiade el histo- - riador que danzaron3 al menos la palabra hebrea mecholak no significa siempre la danza, aunque los Setenta y Onkelos Is hayan tomedo en este sentido, Aunque les mujeres hubieran danzado, no # seguiria que los hombres hicieran lo mismo, v que la danza era una préctica ordinaria de religion. Escierto que parce que los israelitas danza- ron alrededor del becerro de oro, Ezxodo, xo, 6 y 195 pero esia fud una profanacion i una imitacion de las danzas que esto pue- blo vid praciicar sean ot Sa ee del uy Apis. ejemplo, probar ia téaig que combatimos, la destruye. Elunico quesenospucdecitaresel de David. Se dice, que cuando este rey hizo trasladar el arca del Seftor de la casa de Obededom 4 la civdad de David, danzé con todas sus fuerzas ante sl Seior, 1 Reg., v1, 14; mas se aiade’ con poca oportunidad quese unis dos leritas, para dar 4 entender que los levitas danzaront con é); el texto nada dice, y el cargu que DAN 10 Wichol, espoaa de David, le hace por haber danzado y haberse despojado de sus adornos delanie de sus mibditos, prueba que no era una pnictica general, ni una costumbre pia- dosa. Es probable, dicen, que muchos de los salmos de David se compusieron pera ger eantados por coros de musica y scompafa- dos de doazas. Respondemos que mas proba- Dle es fo contrario. En todos los sattiins, solo sehabla de danzas en un pasaje, Ps. Lxvil, 86, v es de [as danzas de las jarencs; cl anismo texto pucde rignificar simplemente cores de misica. Fn todo lo demis del axif- guo Testamento polo se habla de la danza como de un ejerciclo puramente profano. ‘Moisés, hablando 440s israelitas de sus fes- tas, les dice: « Os olrgrartis delante del Se- for ouestro Dios.» No aumde : Manitestardis ‘vuestra alegria con danzas. De este todo, aunque fos jévencajudias danzaron les dias de liesta. Jud., x1, 24. no se deduce que este ejercicio fuera tin seto de pledad. Ros cilan cl testimonio de Filon, quign asegura.que los terapéntas de Ezipto, des- pues de fa comida, practicaban una dansa sagrada, en la que sé reunjan !og dos 8ex08; pero seria necesario probar gue los terapdu- tas tomaron ests costumbre de Jos antiguos judios, ¥ no de los egipvios en medio de los cuales vivicron. Puesto qué no s¢ Probar que la danza hacia parte det culto religloso entre fos judios, menos vestighs se encontrardn de ellacn cl crite de bos cristianoa. En ct siglo I, un célelre impostor Harmado. Leneto Carino, que peofesaba la herejia de Tos docetns y Ja de tos marcionitas, forji una historia titulada #ajes de tos Apéstoles, en ta que referia, que despucs de [a ultima cens. del Salvador, la vispera de su omerte los xpdstoles cntonaron con é1 un cantico, y danzaton em corre alrededor de él. Boauso- bre, que confess que este agerto parcee ex- travagante, pretenda no obstante que Leucio. no era un insensato; que asi debe sv narra- ion D0 contener_nada contrario 4 la conve- nicncia de los tiempos y tngares cn que cactihie, de donde infiere que la danze podia entonces ser mirada como un eercicio sa- . Hist, det Hanig., 1. 2, € 5, $B. Si wn Padre de Ja Iglesia 6 un escritor ca- télico hubiese sofado wna cosa semejante, Beausobre los huliera cubitria de ignomipia; pero como 3 tratabe de un hereje cuyos es critos reapetaban los prisdlianisas,este crit co se creyé en ef deber de excusarlos. ; fas ho ¢3 absurdo pensar que en el siglo HI, DAN exando os cristianos se vaian procisades a ‘gcullarse para Teunirse y celebrar los sagra~ dos misterios, meclascn en elics cantos €s- trepitasos y daazas; que las comidas da caridad, Jamadas agapas, concluyesen rege Jarmente con una danza, etc? Todo esto ea falso y aventurado sin pruebas. Al contrario, desde que la Iglesia cristians tuvo libertad para celebrar con pompa su calto exterior, los concitios prohibieron & Jos feeles danvar, aun bajo protexto da religion, El concilio de Laodicea ¢1 ai 367, cinon 54, et terver concilio de Tolodo ef ato 589, ef concilio én Trudie el ato 692, y muchos otros en la sucesion delos siglos prohibieron ab- solutamente la danza, sobre tody en los dias de ficsta. Los PP. de In Sglesia manifestaron Jos peligros Je la densa con cl ejemplo de Ya hija de Herodiades, cuya funesta habilidad ‘ud causa de Ja muerte de S. Juan Ban- lista, Por esto ninguna fedamos lo que dicen nuestros disefladores, & saber : que los ant cénobites en sus desiertos se eutrepa~ Ban al ejercicio de Ia danza por molivos de Feligion; que todavia se ye en Ruma y en ofras partes cn antiguas iglesias, en que el coro, Maas clevado que ia nave, csteba dis- puesto de modo que se pudiera danzar en él en lag grandes solemnidades; que en su origeu la palabra core significaba baa réu- ion de danzantes mejor qua un& multitad de cantores y de misicos, ele. Nada de esto estd apoyado en pruebas poshives, ¥ son supesiciones expresamente comtrarias 4 las leyes cetcsidsticas. Es falso que la danse fuese del ritual mozdrabe, restablecido en la catedral de Toledo por et cardenal s- ménez.. . os abasos qe frecventemenic se Introda- jeron.en medio de la ignorancia y de la gro- er then pone de los sighs neds nada 1 porque esto s@ hizo en precio de las Ieyes de la Igletia. Poco nos. importa saber. sj es cierla que cn muchas civdsdes pasaban Jos fieles une parte de fa woche Ia vispera de las fiestas, entonando cdnticos y baltando ante la puerta de las tatesias; ‘si em Portngal, en Espaia y en ed Rosellon todavia observan esta vrstumbre Ios jovenes, ¥ la practiean 1a Viupera de las fiestas de la Virgen; si hécia a mitad del ultimo sigto 4 bails todavia en Limojes ena iglesia de Sau Marcial ;si el Padre Menc- ier he visio en algunas catedrales 4 tos gandnigos bailar con fos nlins de coro el dla de Pascua : indas estas indecen- cies deben ser puestas en el mismo lugar