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27:45

Desde
el
medioda
hasta
las
tres
de
la
tarde,
las
tinieblas
cubrieron
toda
la
regin.
27:46 Hacia las tres de la tarde, Jess exclam en alta voz: "El, El, lem sabactani", que significa: "Dios
mo,
Dios
mo,
por
qu
me
has
abandonado?"
27:47 Algunos de los que se encontraban all, al orlo, dijeron: "Est llamando a Elas".
27:48 En seguida, uno de ellos corri a tomar una esponja, la empap en vinagre y, ponindola en la punta
de
una
caa,
le
dio
de
beber.
27:49
Pero
los
otros
le
decan:
"Espera,
veamos
si
Elas
viene
a
salvarlo".
27:50
Entonces
Jess,
clamando
otra
vez
con
voz
potente,
entreg
su
espritu.
27:51 Inmediatamente, el velo del Templo se rasg en dos, de arriba abajo, la tierra tembl, las rocas se
partieron
27:52 y las tumbas se abrieron. Muchos cuerpos de santos que haban muerto resucitaron
27:53 y, saliendo de las tumbas despus que Jess resucit, entraron en la Ciudad santa y se aparecieron a
mucha
gente.
27:54 El centurin y los hombres que custodiaban a Jess, al ver el terremoto y todo lo que pasaba, se
llenaron de miedo y dijeron: "Verdaderamente, este era Hijo de Dios!"
27:55 Haba all muchas mujeres que miraban de lejos: eran las mismas que haban seguido a Jess desde
Galilea
para
servirlo.
27:56 Entre ellas estaban Mara Magdalena, Mara la madre de Santiago y de Jos y la madre de los
hijos de Zebedeo.
27:57
de
27:58
27:59
27:60
piedra

Al atardecer, lleg un hombre rico de Arimatea, llamado Jos, que tambin se haba hecho discpulo
Jess,
y fue a ver a Pilato para pedirle el cuerpo de Jess. Pilato orden que se lo entregaran.
Entonces
Jos
tom
el
cuerpo,
lo
envolvi
en
una
sbana
limpia
y lo deposit en un sepulcro nuevo que se haba hecho cavar en la roca. Despus hizo rodar una gran
a la entrada del sepulcro, y se fue.