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Manual de tecnicas microquimicas dle campo para la arqueologia Luis Barba Roberto Rodriguez José Luis Cordoba CUADERNOS DE INVESTIGACION Luis Alberto Barba Pingarrén. Nacié en la ciudad de México en 1952. Ingeniero quimico de la ESIQIE del PN. Maestro en ciencias del Departamento de Geologfa de la Universidad de Georgia, EE:UU,, con la especialidad de geologta arqueolbgica. Estudian- te del doctorado en antropologia de la Facultad de Filosofia y Letras de la UNAM. Técnico ‘Académico Titular “C” y jefe del Laboratorio de Prospreccién Arqueolégica en el Instituto de Investigaciones Antropolégicas de la UNAM. Autor de dos libros, 40 articulos publicados, 7 en el extranjero, y de 17 articulos en prensa, Investigador Nacional I. Roberto Rodriguez Sudrez. Graduado del Profesorado Superior de Quimica. Inves- tigador agregado en el Laboratorio de Arqueologfa del Museo Antropoligico Montané de la Universidad de La Habana, Cuba. Su principal linea de investigacién es el andlisis quimico de material ésco, pero también ha trabajado con sedimentos, suelos y cerémica. José Luis Cérdova Franz. Ingeniero quimico egresado de la ESIQIE del TPN. Maestria cen ciencias en el cRNVESTAV del PN. Profesor del Departamento de Quimica Tedrica de la uaM, Unidad Iztapalapa. Su principal Iinea de investigacién es la divulgacién de la ciencia y la relacién de la quimica con otras disciplinas. Es autor de dos libros, 20 articulos, traductor de 9 trabajos y arbitro de 18 obras publicadas. MANUAL DE Tx ‘CNIC, MICROQUIMICAS DE outs LA ARQUEOLOG{A DIRECTORIO: Lourdes Arizpe Schlosser __Difrectora ‘Ana Marfa Salazar Peralta Secretaria Académica Boris Berenzon Gorn Coordinador de Difusién y Publicaciones Portada: Maia FE Miret Primera edicién, 1991 © Instituto de Investigaciones Antropolégicas, UNAM Ciudad Universitaria 04510 México, D. E ISBN 968-36-2184-8 D. R. Derechos reservados conforme a la ley Impreso y hecho en México Printed in Mexico MANUAL DE TECNICAS MICROQUIMICAS DE CAMPO PARA LA ARQUEOLOGIA LUIS BARBA ROBERTO RODRIGUEZ JOsE LUIS CORDOVA Universidad Nacional Auténoma de México Instituto de Investigaciones Antropoldgicas INDICE Introduccién Determinacién de restos inorgdnicos Hierro Calcio Fosfatos Carbonatos Cloruros Determinacién de restos orgdnicos Albumina Acidos grasos Carbohidratos El potencial de hidrégeno Color del suelo Coloracién negra Coloracién rojiza Coloracién gris Coloracién blanca Coloracién verde ittice Materiales y reactivos necesarios Referencias bibliograficas INTRODUCCION Este manual surgid como una necesidad del Laboratorio de Prospeccién Arqueoldgica del Instituto de Investigaciones An- tropoldgicas (1A) para la capacitacién de personal en el uso de las pruebas quimicas en los proyectos realizados por el labora- torio. Después de utilizar estas pruebas durante afios, nos dimos cuenta de que no teniamos ningwin procedimiento por escrito que facilitara la capacitacién al poner de una manera sucinta y ordenada los principios y procedimientos en que se fundamen- tan las técnicas microquimicas de prospeccién. Por otro lado, en el Laboratorio de Quimica del Museo Montané de la Universidad de La Habana se han realizado experimentos con pruebas quimicas para determinar restos organicos en ceramicas con resultados satisfactorios y aprove- chables por el 1. Puesto que en el Laboratorio de Prospeccién Arqueolégica del 1A se utilizan pruebas inorgdnicas para determinar la fun- cionalidad en las cerdmicas, integrar en un manual ambas técnicas permite tener una visién completa de este punto. Fue asi como decidimos unir esfuerzos, revisar procedi- mientos, simplificar técnicas y producir un manual que incor- porara todas las pruebas quimicas que utilizan cotidianamente ambos laboratorios para realizar su trabajo aplicado a la arqueo- logia. ana €s necesario mencionar que este manual pretende ser sdlo un elemento de la prospeccién arqueolégica. En otras palabras, sugiere, no prueba; da indicios, no evidencias. La interpretacién de los resultados, como en cualquier trabajo cientifico, no puede hacerse a partir de los resultados de uno solo de los procedimientos de andlisis. Son el contexto y la interrelacién de los resultados de las técnicas aqui descritas los que le dardn al arquedlogo indicios (mas que menos confiables) acerca de la validez de la prospeccién. 10 DETERMINACION DE RESTOS INORGANICOS HIERRO Importancia El hierro constituye casi el 5% en peso del material de la corteza terrestre. Aunque casi nunca se encuentra libre en la naturaleza (a no ser el de origen meteoritico), se halla en casi todas las rocas, dando coloraciones caracteristicas; de la misma forma, es un elemento ubicuo en las arcillas. Por lo anterior, la presencia de hierro esta asociada con colores ocre 0 rojo oscuro, dependiendo del mineral y de las condiciones de horneado en el caso de cerdmica. Asi, en una atmésfera reductora,! como es el usual en la cerdmica arqueolégica, el hierro da colores de gris ancgro, si bien en este tiltimo caso el color negro también puede deberse a la accién del humo. Se han encontrado algunos patrones de contaminacién que concentran hierro sobre los pisos de las unidades habitacionales. Otro uso muy importante es la distincién de pigmentos rojos. En la descripcidn de hallazgos arqueoldgicos se lee con frecuen- cia la posible presencia de cinabrio coloreado en cerdmica u ofrendas. Sin embargo, también es conocido el hecho de que en muchas ocasiones no se trata de cinabrio sino de algiin pigmento TEn el caso de atmésfera reductora el poco suministro de aire da lugar a la formacién de CO (monéxido de carbono). ll a base de hematita. Puesto que la hematita es un dxido de hierro, a distincin entre un compuesto de mercurio, como es el cinabrio, que ademds tiene muy diferente interpretacién, y un compuesto de hierro, puede ser de gran ayuda y evitar confusiones. Los estados de oxidacién més comunes del hierro son +2 y +3. El hicrro (II) se presenta como Fe*? (verde palido), como éxido FeO, sulfuro FeS, hexacianoferratos (II) 0 ferrocia- nuros conteniendo el ién Fe(CN)* y otros iones complejos. El hierro (IIL) se halla como ién Fe*3 (amarillo a pardo, depen- diendo de la hidrdlisis),? como éxido de hierro (III) Fe,O3 (un pigmento rojo y abrasivo), como hexacianoferratos (IIT) 0 ferrocianuros conteniendo el ién Fe(CN)¢ y otros complejos, como ferritas y muchos otros compuestos. Segtin el estado de oxidacién y el ién complejo formado se presentan muy diferen- tes coloraciones. Para el andlisis del hierro se produce primero el idn hierro y después se combina con tiocianato para producir un intenso color rojo. Como en todos los casos tratados en este manual, no se intenta determinar pequefias diferencias de concentracién, sino los grandes contrastes que reflejan actividades intensas 0 cons- tantes. Procedimiento de andlisis Primero se requiere una extraccidn con dcido clorhidrico, lo que permite que el hierro contenido en las muestras forme loruros solubles. Para esto se utiliza Acido clorhidrico 10% y se agre- gan unos mililitros a un tubo de ensayo donde ya se encuentra una porcidn de la muestra en polvo. Se agita y se afiaden unas gotas de una solucién de tiocianato de potasio. En la reaccién se forma un complejo de hierro de color rojo intenso que es muy sensible aun a pequefias cantidades de hierro. No puede emplearse el Acido clorhidrico industrial (acido muridtico), pues contiene hierro en solucién. ?Son reacciones adicionales con el agua que producen iones complejos. 19) CALCIO Importancia El calcio es el quinto elemento més abundante en la corteza terrestre (3.63%). No se halla en estado libre, pero como calcita se encuentra en la piedra caliza, el marmol, la greda, el cascarén de huevo, los caracoles y las conchas. Como fosfato de calcio es el principal constituyente inorgdnico de dientes y huesos, y se presenta también en el mineral apatita. El calcio es un elemento quimico de gran importancia en el contexto de abandono de una ocupacién humana. Se encuentra en todos los suelos y es el catién predominante en casi todos los compuestos alcalinos de carécter no salino. Al mismo tiempo, est4 presente en altas concentraciones en todos los fluidos y tejidos animales, y se deposita por tanto en considerable cantidad con las excreciones y la descomposicién de las carnes. f La subsecuente distribucién a través del suelo en profundi- dad est4 condicionada por una serie de factores quimicos y edaficos, entre los que se cuentan el pH del suelo, la cantidad de lluvia y la naturaleza del material motriz. El calcio adicionado al suelo serfa disuelto y lixiviado muy rdpidamente en condicio- nes htimedas y dcidas. Bajo ciertas circunstancias la velocidad de su pérdida puede exceder a la del nitrégeno. Por otra parte, cuando el pH estd por encima de 7 0 7.5, el calcio se combina facilmente con los constituyentes del suelo para formar com- puestos muy estables. El resultado es una pronunciada tendencia del calcio a lixiviarse de una capa para ser fijado o depositado en un horizonte inferior, y formar frecuentemente una capa endu- recida llamada duripan. Los dos tipos de combinacién masiva en los que interviene el calcio son los originados con fosfato (POq3) y con carbonato (CO}3?). Por lo tanto, es evidente que cuando el pH del suelo est4 por encima de la neutralidad, nos encontraremos con un sistema de tres componentes constituido por Ca, P y CO3?. Al mismo tiempo, es un hecho que las cantidades y distribucién de 13 los tres materiales aportados al suelo por accién humana o animal varian ampliamente. Por otra parte, las cantidades remo- vidas por lixiviacidn estan lejos de ser constantes. En consecuen- cia, resulta imprudente derivar indices para comparaciones cuantitativas. A pH por debajo de 7, o més atin, por debajo de 6, el carbonato y el bicarbonato dificilmente pueden persistir, y tendriamos que tratar con el calcio y el fésforo independiente- mente. El fésforo tenderiaa combinarse con elementos cargados positivamente, tales como el hierro y el aluminio, o con micelas coloidales, y el calcio se intercambiaria con iones positivos labiles, tales como el sodio, el potasio y el hidrégeno, o podria formar complejos con numerosos aniones. Procedimiento de andlisis Se toma una muestra de suelo de 50 mg. Se coloca la muestra en el tubo de ensayo y se agita fuertemente durante un minuto. Se filtra la disolucién, utilizando el filtrado para el anilisis. Aun ml de extracto de suelo vertido en un tubo pequefio de fondo plano se afiaden dos gotas de solucién de oxalato de amonio y se agita. Un precipitado blanco indica calcio. Para determinar la cantidad relativa de calcio en la muestra se coloca el tubo sobre la serie de circulos hasta que se observe nitidamente el circulo exterior. Los resultados se dan en una escala de 1 a 5. Reactivos a utilizar Acido acético diluido. Se mezcla una parte de dcido acético glacial y tres partes de agua destilada. Disolucion de oxalato de amonio. Se prepara una solucién saturada de oxalato de amonio en agua destilada, unos 5 g para 100 ml de agua. 14 -¢ ===> ®@®@®© © 23 4 5 Circulos para establecer la escala de medicién de calcio. FOSFATOS Importancia El andlisis de fosfatos es una de las técnicas mds populares de andlisis de suelos en arqueologia. Aunque este andlisis se originé en la agricultura y ramas afines, donde se aplica con mucho éxito, al aplicarse a problemas arqueoldgicos tuvo du- rante mucho tiempo la dificultad de ser una prueba laboriosa y que requeria instalaciones fijas de Laboratorio. El fésforo proviene de tejidos, como el dseo, de heces 15 fecales, de orina, de desechos de carne y piel. Como es légico suponer —y de hecho se ha comprobado— el fésforo se acu- mula en las 4reas ocupadas por los asentamientos humanos. Una particularidad muy importante del fosforo, en su forma de fosfato, es que es muy estable quimicamente, lo que significa que permanece durante mucho tiempo en el sitio en el que fue depositado. El radical fosfato (PO7) se fija a las particulas del suelo con gran facilidad y estabilidad, lo que es muy afortunado para la arqueologfa. De esta manera, muchos afios después de que el sitio ha sido abandonado es posible detectar la presencia de fosfatos y, en consecuencia, pueden localizarse o delimitarse sitios arqueoldgicos. Todos los métodos de determinacién de fosfatos coinciden en los siguientes pasos: 1) Extraccién del fosfato. Se logra mediante la reaccién de la muestra del suelo con el Acido. 2) Formacién de fosfomolibdato. El fésforo en la solucién Acida se encuentra en forma de Acido fosférico, que al reaccio- nar con algtin molibdato forma fosfomolibdato. 3) Reduccién. Los fosfomolibdatos, de color amarillo, se ponen en contacto con los agentes reductores para formar compuestos de azul de molibdeno. Preparacién de los reactivos Reactivo A. Se prepara con 35 ml de dcido clorhidrico 5N mezclado con 5 g de molibdato de amonio, todo disuelto hasta 100 ml de solucién con agua destilada. Reactivo B. Se prepara disolviendo 0.5 g de acido ascérbico en 100 ml de solucién. Reactivo C. Se prepara con una parte de citrato de sodio y dos partes de agua destilada, para formar una solucién saturada. Procedimiento de anilisis Se coloca una cantidad definida y constante de muestra 16 (50 mg) en el centro de un papel filtro sin cenizas. Se vierten dos gotas de reactivo A, se esperan 30 segundos y se vierten dos gotas de reactivo B. Al cabo de dos minutos contados a partir del afiadido del reactivo A, se agrega el reactivo C a fin de detener la reaccién y fijar el color. De esta manera, es posible almacenar los papeles filtro y compararlos en cualquier momento. En suelos con alto contenido de carbonatos se reduce la accién extractiva del Acido, por lo que se recomienda aumentar a tres el ntimero de gotas adicionadas. En suelos con alto contenido de dcidos himicos (pH menor que 7) el color se enmascara por el oscurecimiento del papel. CARBONATOS Importancia En el estudio de unidades habitacionales y de sus dreas de actividad se ha encontrado que la simple prueba de carbonatos puede ser utilizada intensivamente y contribuye a la interpreta- cidn de algunas dreas de actividad, que de otra manera no serfan detectables. La prueba de carbonatos, en combinacién con la determi- nacién de color del suelo y la fotografia aérea de baja altura, contribuye al estudio de los sitios desde la superficie con la posibilidad de informar sobre rasgos no evidentes (como sedi- mentos, restos de aplanado y estucado) que enriquecen la informacién arqueoldgica. Procedimiento La muestra de suelo debe ser de la superficie, especialmente en terrenos arados, donde el trabajo agricola ha removido las capas superficiales trayendo a la superficie fragmentos de mate- 17 rial constructivo. Si se toman muestras de suelo en forma sistematica serd posible hacer un mapa de la distribucidn de los valores obtenidos de la aplicacién de la prueba, y finalmente hacer una interpretacidn de la causa de su presencia. Se toma un poco de suelo, de preferencia una medida constante, y se vacia dentro de un tubo de ensayo. Se adiciona una cantidad también constante de la solucién de dcido clorhi- drico y se aprecia la intensidad de la efervescencia. El nimero se asigna de acuerdo con la tabla de referencia. El carbonato en polvo con la solucién dcida produce efer- vescencia, seguin la reaccién: CO; + Ht + CO, 1 + HCO; No hay burbujas ni se percibe ningtin ruido al acercar el tubo de ensayo a la oreja. 0 No se ven burbujas, pero se percibe el ruido. nt Se llegan a detectar pequefias burbujas. 2 Reaccién uniforme con liberacién de pequefias burbujas. 3 Reaccién poco violenta, liberacién de grandes burbujas, formacion de espuma. 4 Reaccién violenta, la espuma sube algunos centimetros dentro del tubo. 5 Esta escala es correcta y util para sedimentos y rocas natu- rales, pero es necesario agregar una categoria mas para albergar algunas muestras que tienen mayor concentracién de carbonato. Estos han sido los casos de muestras provenientes de pisos estuca- dos y de lugares que tuvieron que ver con el uso de cal. Asi, se ha agregado un lugar mis a la escala que, ahora, corre de 0 a 6. Con esta escala semicuantitativa se pueden realizar utiles inter- pretaciones en arqueologya. 18 CLORUROS Importancia La sal comin es un material de gran importancia en todas las culturas, que han dedicado gran parte de su energia a obtenerla. En los procesos de produccién de sal hay materiales y pisos necesariamente impregnados con este compuesto. Para identificar la presencia de sal se recurre a la prueba de cloruros, que ha resultado un eficiente indicador. Procedimiento de andlisis Se toma una muestra de suelo de 50 mg. Se coloca la muestra en el tubo de ensayo y se afiaden unas gotas de acido nitrico diluido. Se agregan unas gotas de indicador de nitrato de plata al 10%. La presencia de un precipitado blanco es sefial de cloruros. Preparacién de los reactivos Para esta prueba es muy importante emplear agua destilada, tanto para el dcido njtrico como para la solucién de nitrato de plata. El dcido nitrico debe estar a una concentracién cercana al 10% en peso. El nitrato de plata debe prepararse répidamente pues es higroscépico y fotosensible; por esto ultimo debe guar- darse en un recipiente color 4mbar. 19 DETERMINACION DE RESTOS ORGANICOS La determinacién de las funciones de los utensilios es muy importante en el estudio de los materiales arqueoldgicos. Re- sulta de gran valor poder determinar, mediante andlisis quimi- cos, los residuos que han dejado su huella en los artefactos hallados en las excavaciones, indicadores de los usos a que fueron destinados. Por ejemplo, los fragmentos de cerdmica en los que la evidencia experimental demuestra la presencia de partes de comida permite inferir el uso del objeto como utensilio de cocina y no con fines decorativos, ceremoniales 0 como recep- tdculo de liquidos. En ocasiones, algunos residuos de alimentos se pueden detectar microscdpicamente. Sin embargo, puesto que en la mayor parte de los casos sdlo se dispone de fragmentos de cerdmica, el nico procedimiento posible es el andlisis quimico. Cuando se trata de vasijas de barro o partes de ellas, pode- mos determinar su uso en la preparacién de alimentos por medio de reacciones a la gota, instrumento analftico que nos los identifica como tales pero que muestra sus componentes segtin el siguiente esquema: Alimentos Componentes a identificar carnes albimina grasas y aceites Acidos grasos tubérculos y otros carbohidratos alimentos ricos en azticares 20 El Laboratorio de Prospeccién Arqueolégica ha mostrado que estos compuestos orgdnicos se encuentran impregnando los pisos de las unidades habitacionales, y en investigaciones recien- tes se ha notado la existencia de patrones de contaminacién asociados con los cuartos habitados. Esto indica que los com- puestos inorgénicos no son los uinicos que permanecen en los poros del material ceramico o como parte del suelo, sino que también permanecen los compuestos organicos, por lo que su presencia y distribucién son indicadores importantes en la prospeccidn arqueoldgica. La muestra se obtendré de los fondos de los recipientes, ya sea triturando un fragmento o bien obteniendo el polvo de una perforacién en el piso de una unidad habitacional. Con este material se practican las siguientes pruebas. ALBUMINA El nitrégeno en los aminogrupos de albtimina se identifica mediante el calentamiento de la muestra con éxidos alcalinos, con la correspondiente liberacién de amoniaco, detectable con papel indicador. Procedimiento de andlisis Una muestra de cerdmica (5-10 mg), tomada con la pun- ta de una espatula, se coloca en el fondo del tubo de ensayo (100 x 10 mm). Se le vierte aproximadamente 0.1 g de CaO y se humedece con dos gotas de agua destilada. En la boca del tubo de ensayo se coloca una tira de papel indicador universal humedecido con agua, cubriéndola total- mente. Se calienta el tubo con mechero de alcohol cuidando que el CaO no salte. Después de 30 a 60 segundos la muestra se 21 descompone; si existia albtimina se desprende amoniaco y el papel se colorea de azul. Conviene hacer una prueba en blanco. Aciwos GRasos Las grasas se hidrolizan con hidréxido de amonio, produ- ciendo mucha espuma (jabones de amonio), Aunque es poco probable la permanencia de grasas en las cerdmicas arqueoldgi- cas, pueden darse casos en los que la prueba aporte evidencias de su uso. P aged HERTS: Se introducen 5-10 mg de muestra en un tubo de ensayo y se agregan 3 ml de cloroformo. Se calienta la mezcla en el mechero por espacio de varios minutos para hacer un concen- trado. Se toma con gotero una porcién de la muestra y se la coloca en un portaobjetos o en un vidrio plano. Después se agregan una o dos gotas de hidréxido de amonio concentrado (25-27%); transcurridos 1 0 2 minutos se afiaden dos gotas de perédxido de hidrdgeno (20-30%). Al instante se comienza a formar alrededor de la muestra gran cantidad de burbujitas que se condensan, en varios minu- tos, en una rica y estable espuma, la que no se deshace ni siquiera después de 15 minutos. Aunque es poco probable la presencia de sales de amonio en el material arqueolégico, éstas dan una reaccién similar. Para excluir esta posibilidad de error, puede realizarse una pruebacon el reactivo de Nessler. El peréxido de hidrégeno, al permanecer almacenado, poco a poco se descompone. Por eso es necesario, cada cierto tiempo, realizar una prueba con grasa. Como resultado de la mezcla de 22 peréxido con hidréxido de amonio también se liberan burbuji- tas, pero no llega a formarse una espuma espesa. CARBOHIDRATOS Por hidrdlisis y deshidratacién de estos compuestos se desprende furfural, el cual puede ser detectado visualmente por el color violeta producido en el papel indicador preparado. Procedimiento de andlisis Se mezcla una porcién de muestra con 8 mg, aproxi- madamente, de dcido oxélico en polvo, en un microcrisol de porcelana alto, y se le agregran unas cuantas gotas de dcido sulfiirico diluido (1:3). La reaccién se inicia calentando con un mechero. Tan pronto como el contenido del crisol empieza a tornarse pardo, éste se cubre con un vidrio de reloj bajo el cual se coloca un papel de filtro impregnado con solucién saturada de o-dianizidina en Acido acético glacial. El papel se torna violeta con los vapores de furfural desprendidos cuando los carbohi- dratos estdn presentes. Después de larga exposicién al aire, el color violeta puede cambiar a azul. Conviene hacer una prueba en blanco. 23 EL POTENCIAL DE HIDROGENO Importancia El concepto de pH (potencial de hidrégeno) deriva de la necesidad de cuantificar la acidez y la alcalinidad. La acidez es una propiedad que en los origenes de la quimica se detecté por el sabor agrio de las sustancias naturales, mientras que la alcali- nidad se aprecié por la sensacidn jabonosa de algunas sustancias al tacto. Para la medicién de estas propiedades se creé una escala que se basa en la concentracién de los iones hidronio (H3O+) en una solucién. En el agua pura estas concentraciones son exactamente iguales; es el punto de neutralidad y corresponde aun pH igual a 7. __ Elvalor del pH depende de la concentracién molar de iones hidronio [H3O*], y se obtiene con la férmula siguiente: pH = -log[H,0*] La concentraci6n molar [H,O+] varia generalmente de 10-1 a 10-14 mol/1, con lo que el pH varia de 1 a 14. Un pH menor de 7 indica acidez, mayor de 7 indica alcalinidad; igual a 7, neutralidad. En condiciones naturales el pH del suelo varia de 4.9. Un suelo organico, con alta concentracién de dcidos hiimicos, tiene el valor mas dcido (pH de 4a 7), mientras que un suelo con alto contenido de sales como sulfatos y carbonatos se acerca al valor 9. En términos generales la acidez puede ser incrementada por la segregacién de las rafces y por accién microbiana, mientras 24 que la alcalinidad se produce cuando predominan ciertas sales de calcio, magnesio, sodio. Entre las aplicaciones del pH est la localizacién de cenizas en el contexto arqueoldgico, lo que a su vez significa localizar los lugares en que se realizaron combustiones. Ademis, es un auxiliar para determinar el estado de preservacién de los mate- riales arqueoldgicos. La distribucién de los valores del pH en un piso sugiere la presencia de cenizas alrededor de los lugares de calentamiento, posiblemente anafres, y la trayectoria por donde se barrian las cenizas para sacarlas del cuarto. Para conocer la variacién del pH en las hogueras se han hecho experimentos tomando datos a diferentes distancias a partir del centro de una hoguera, y se ha notado como los valores disminuyen con la distancia. De esta manera, los valores altos del pH se han constituido como un importante indicador de lugares de preparacién de alimento y de otras actividades relacionadas con el fuego, aun cuando no siempre se aprecien cambios de color en los pisos. Finalmente, el valor del pH es determinante para el deterio- ro o conservacién de los materiales en el contexto arqueoldgico. Los metales se deterioran répidamente en contextos acidos, mientras que la concha se conserva en contextos alcalinos. Procedimiento de andlisis En su forma més simple la determinacién del pH puede hacerse como sigue. Se coloca una cantidad de suelo equivalente a 50 mg (con la punta de una espétula) en un vidrio de reloj o en una placa de porcelana, y se humedece con unas gotas de agua destilada. A los 30 segundos una porcién del liquido se absorbe en una * tira de papel universal para las pruebas de pH. El color que adquiere la parte htimeda del mismo se compara con una escala colorimétrica que adjunta el fabricante. En la actualidad existen muy diversos medidores electréni- 25 cos de pH que van desde equipos grandes de alta precision, con aproximacién de centésimas y con muy diferentes tipos de electrodos, hasta los més pequefios medidores portatiles auto- calibrables del tamajio de un boligrafo, que muestran la lectura en una pantalla digital. Todos ellos dan mediciones confiables de pH, pero su seleccién dependerd de factores como el costo, la precisién y los accesorios en relacidn con las necesidades. COLOR DEL SUELO En el transcurso de una excavacién arqueolégica el excava- dor frecuentemente tropieza con pequeiias lenticulas y horizon- tes estratigr4ficos que presentan una coloracidn distinta del contexto circundante, cada una de las cuales puede asociarse con causas mds o menos definidas. COLORACION NEGRA. Usualmente, el color negro en el suelo se atribuye a la presencia de carbén, como resultado de las actividades relacio- nadas con la combustién. Sin embargo, los procesos de acumu- lacién y movimiento de la materia orgdnica, como desarrollo propio del suelo, pueden traer como consecuencia que la pre- sencia del color negro se deba a la precipitacién de éxido de manganeso y humus. Ante la duda, se impone establecer una diferenciacién entre estos materiales, para lo cual se describen dos andlisis quimicos sencillos. a) Para determinar si se trata de didxido de manganeso (MnO2z) o de carbon se coloca una pequeiifsima porcién de clorato de potasio (KCIO,) en una capsula de porcelana y se calienta hasta que se funda. Se afiade con cuidado un fragmento pequefio del material a ensayar. Si se trata de carbén, produce una reaccién violenta, roja incandenscente. En caso contrario, 27 una suave efervescencia y un residuo rosdceo indican la presencia del MnO. 4) Para distinguir entre humus y carbén finamente dividido, se vierten 5 ml de disolucién de NaOH 3N y se afiade la muestra por probar. Sc agita. Si se quedan particulas negras en suspen- sidn se trata de carbén. Si el sdlido se disuelve produciendo una coloracién amarillo parda, estaremos en presencia del material huimico. COLORACION ROJIZA La presencia de colores rojizos en los depésitos arqueoldgi- cos ¢s a menudo interpretada por el excavador como una indicacién de la incidencia del calor; sin embargo, puede ser el resultado del movimiento del hierro en el suelo, causado por anegacién y formacién de oquedades que determinan una acumulacién de FeO; que, a su vez, puede ser redistribuido como consecuencia de la afectacién que producen determinados restos arqueoldgicos sobre las condiciones oxidantes-reductoras del suelo. Si por alguna diferencia de color visible en un contexto determinado se sospecha la accién del calor en la zona excavada, sin ninguna otra evidencia que pueda confirmarnos la misma, se toma una muestra de suelo y se procede como sigue. Se determina el color del suelo mediante una carta de color Munsell. Posteriormente se coloca una porcidn en un crisol de porcelana y mediante una pinza se sostiene sobre la llama de un mechero de gas para su incineracién. Una vez fria la muestra, se redetermina el color. Si hay poco cambio puede asumirse que el color rojizo se debe posiblemente a la accién térmica. Desafortunadamente, la intensidad de dicho color en un depédsito no es una indicacién de la temperatura de incineracién, porque estan involucrados muchos factores. Si la ignicién pro- voca un cambio en el color del suelo serd necesario buscar otra 28 explicacidn, tal como el uso de pigmentos o la presencia de hematitas. En estos casos serfa conveniente determinar la pre- sencia de hierro, como se indicé en el apartado correspondiente. COLORACION GRIS La presencia de este color en el suelo puede ser el resultado de intensas inundaciones 0 Ja eluviacién de hierro; la existencia de materia dispersa puede confirmarse por medio de las pruebas mencionadas anteriormente. Los otros dos casos son raros y dificiles de confirmar. COLORACION BLANCA Entre los materiales que pueden comunicarle color blanco al suelo se encuentran el carbonato y el sulfato de calcio (calcita y yeso), conchas de moluscos y huesos triturados; no resulta dificil diferenciarlos en el propio lugar de trabajo. Para confir- mar la presencia de carbonatos de cualquier tipo se agregan unas pocas gotas de Acido al material a ensayar, el cual efervescera. El resultado positivo identificard fragmentos de material construc- tivo a base de cal y también concha, diferencidndolo del yeso y el hueso. El hueso puede confirmarse por su mayor contenido de fosfatos, y el yeso puede identificarse por una prueba espe- cffica de sulfatos con cloruro de bario. A grandes rasgos esta prueba se hace de la siguiente manera: se disuelve la muestra en Acido nitrico diluido a temperatura ambiente, se afiaden unas gotas de solucién de cloruro de bario al 10% en peso, y la formacién de un precipitado blanco muestra la existencia de los sulfatos. 29 COLORACION VERDE En condiciones de suelo intensamente anaerdbicas es posi- ble observar esta coloracién, debido a la presencia de varios compuestos de hierro reducido. En este caso nuevamente es de utilidad la determinacién de hierro. El color azul-verdoso en los sitios de ocupacién puede ser producido por la descompo- sicién de objetos de cobre y bronce, lo cual harfa obvio para el excavador el origen de dicho color. APENDICE MATERIALES Y REACTIVOS NECESARIOS D inacién de Wit Solucién de Acido clorhidrico 10% en peso Solucién de tiocianato de potasio Andllisis de fosfatos Papel filtro sin ceniza (Whatman 42) 2 frascos goteros iguales lavados con HCl 10% Cucharilla Molibdato de amonio Acido ascérbico Citrato de sodio Acido clorhidrico 5N Agua destilada Determinacién de carbonatos Solucién de Acido clorhidrico 10% en peso Tubo de ensayo 31 st Determinacién de albumina ‘Tubos de ensayo 100 x 10 mm Pinza para tubos de ensayo Frasco gotero con agua destilada Mechero de alcohol Frasco de boca ancha con CaO Espatula Papel indicador Determinacién de dcidos grasos Lupa o microscopio de bajo.aumento Frasco gotero con peréxido de hidrégeno 20-30% Frasco gotero con hidréxido de amonio concentrado 25-27% Frasco gotero con cloroformo Superficie de vidrio o vidrio de reloj Microcrisol de porcelana alto Vidrio de reloj Acido sulfirico dilufdo (1:3) Acido oxélico sélido Solucién saturada de o-dianisidina en Acido acético glacial Papel filtro Mechero de alcohol 32 REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS ARRHENIUS, OLOF 1963 “Investigation of Soil From Indian Sites”, Ethnos 2-4: 122-136. BARBA, LUIS (19892) “El andlisis de fosfato en sitios arqueolégicos de Xochipala, Gro.”, en Arqueologta de Xochipala, Paul Schmidt, comp., TIA, México, D. E, UNAM. BARBA, LUIS 1980 “El anilisis de fosfatos como herramienta de prospeccién y delimitaci6n”, Memorias de la xvt Mesa Redonda de la SMA, Il: 267-274. BARBA, LUIs y J. L. CORDOVA 1988 “La prueba de carbonatos en Ia arqueologia. Una invita- cidén a su uso”, México, D. E, Antropolégicas 2: 97-100. Bara, L., B. LUDLOW, L. MANZANILLA y R. VALADEZ 1987 “La vida doméstica en Teotihuacén. Un estudio interdis- ciplinario”, México, D. F, Ciencia y Desarrollo 77: 21-33. BARBA, LUIS “El uso del andlisis de fosfato en sitios arqueoldgicos”, en prensa. BARBA, LUIS y E. MEJ{A “Estudio quimico de unidades habitacionales en el campo: EI caso de La Florida, Zac.”, Memorias de la XIX Mesa Redonda de la Sociedad Mexicana de Antropologla, Queréta- ro, 1985, en prensa. COrpova, JOsé Luis 1989 “Acidos y bases: la quimica en la cocina”, México, D. E, Educacién Quimica, vol. 1, O: 33-36. 33 Esta edicién de mil ejemplares se terminé de imprimir en el mes de noviembre de 1991 en los talleres de Litoarte, S. A. de C. V, San Andrés Atoto No. 21-A, Colonia Industrial Aroto, Naucalpan, 53519 Estado de México. La edicién estuvo a cargo de Pangea Editores S. A. de C. V. bajo la coordinacién de Maria Luisa Flores y Antonio Tenorio M. Sees INSTITUTO DE \ NVESTIGACIONES ANTROPOLOGICAS