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Estancado.

Estancado en un mar de palabras,


sin que ninguna tenga la llave,
para decir lo que se sabe,
y hacer que tu puerta abras.

Esta durmiendo el cerrajero,


que cerró tan bien tu puerta,
y dejo tu ventana abierta,
para que vea aquel viajero.

Que va por su rumbo soñándote,


pensándote como su destino,
sabe se permite el desatino,
porque piensa va olvidándote.

Osvaldo Facundo Benítez Meabe