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Déjame ser

Colmado de cansancio y sueño
fui en busca de merecido descanso,
caminando siempre voy manso
como si de la acera fuera el dueño.

Así me topé con tu figura
de belleza sorprendente,
algo lograste allí en mi mente
que aún hoy no tiene cura.

Estoy a tus órdenes sometido
y de tus caprichos soy prisionero,
déjame a mí ser tu compañero
y así ser por ti elegido.

Osvaldo Facundo Benítez Meabe