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Feminismos y

poscolonialidad
Descolonizando el
feminismo desde y en
América Latina.
Karina Bidaseca y
Vanesa Vazquez Laba (Comps.)
Ediciones Godot
Colección Crítica

Bidaseca, Karina Andrea. Feminismos y poscolonialidad / Karina Andrea
Bidaseca y Vanesa Vazquez Laba. - 2a ed. - Buenos Aires : Ediciones
Godot Argentina, 2011. 296 p. ; 20x13 cm. ISBN 978-987-1489-30-5 1.
Feminismo. I. Vazquez Laba, Vanesa II. Título CDD 305.42

Fe de erratas
En la primera edición del presente libro, el artículo escrito por Ana María
Vara terminaba abruptamente en la página 415. Pedimos disculpas por el
error, que fue subsanado en esta nueva edición.
Ediciones Godot

Feminismos y poscolonialidad.
Descolonizando el feminismo desde y en América Latina.
Karina Bidaseca (Comp.)
Fotografía de tapa
Tanya Weekes
www.flickr.com/photos/tanyaweekes/
Corrección
Hernán López Winne
Diseño de tapa e interiores
Víctor Malumián
Ediciones Godot
Colección Crítica
www.edicionesgodot.com.ar
www.twitter.com/edicionesgodot
www.facebook.com/edicionesgodot
info@edicionesgodot.com.ar
Buenos Aires, Argentina, 2011

índice
I PARTE
Aportes de la crítica feminista contrahegemónica a los estudios de la (pos)colonialidad.
1. Género y colonialidad: en busca de claves de
lectura y de un vocabulario estratégico descolonial,
por Rita Laura Segato . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .17
2. El régimen heterosexual y la nación.
Aportes del lesbianismo feminista a la Antropología,
por Ochy Curiel. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 49
3. Mujeres blancas buscando salvar a las mujeres
color café de los hombres color café.
O reflexiones sobre desigualdad y
colonialismo jurídico desde el feminismo poscolonial,
por Karina Bidaseca . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 95
4. El idioma silenciado, por Liliana Ancalao . . . . . . . . . . 121
5. Mujer Mapuche. Explotación Colonial
sobre el territorio corporal,
por Moira Millán . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 127
6. Feminismos al borde, Ciudad Juárez
y la “pesadilla” del feminismo hegemónico,
por Maribel Núñez Rodríguez . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 137
7. Entre la negación y la aceptación:
políticas de sexualidad sobre los cuerpos
de las mujeres negras,
por Katsí Yari Rodríguez Velázquez . . . . . . . . . . . . . . . . 153

8. Estudios de Género y Conflictos Sociales Armados, por
Carolina María Gómez Fonseca . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 165

II PARTE
Aportes de los estudios (pos)coloniales a una crítica de
descolonización del feminismo.
9. Colonialidad y dependencia en los estudios
de género y sexualidad en América Latina:
el caso de Argentina, Brasil, Uruguay
y Chile, por Yuderkys Espinosa Miñoso
y Rosario Castelli . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 191
10. Reflexiones sobre la negritud femenina
latinoamericana. Las voces de las mujeres
afrodescendientes en Ciudad de Buenos Aires,
por Karina Bidaseca | Victoria Tesoriero
Juan Pablo Puentes | Santiago Ruggero
Sergio Kaminker | Micaela Gonzalez
Alicia Tabarosa | Maria Herminia Greco
Ana Mines | Cintia Saporito | Luciana Politti. . . . . . . .215
11. La organización del trabajo doméstico
y de cuidados no remunerados en mujeres
migrantes procedentes de Bolivia: posibles
lecturas desde el feminismo poscolonial,
por María Gabriela Pombo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .247
12. La Casita de Chapa.
Prostitución Estatal de YPF, por
Ana A. Contreras Huayquillán . . . . . . . . . . . . . . . . . . .261

13. Economía y cuidado.
Retos para un feminismo decolonial,
por Natalia Quiroga Díaz . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 275
14. Mujer-Indígena-Urbana. Entre el hacer y el decir, el
territorio y la ciudad, por Ana Mariel Weinstock. . . . 291
15. La cultura como espacio de enunciación
y agencia: una lectura de la participación
de las mujeres indígenas en los Encuentros
Nacionales de Mujeres,
por María Silvana Sciortino . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .309
16. El Poder Judicial como reproductor de
subalternizaciones: prácticas y
representaciones en torno a la
mujer indígena/Interculturalidad,
por Leticia Virosta . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 327
17. Una experiencia de comunicación y salud para
mujeres indígenas, por Ianina Lois. . . . . . . . . . . . . . . . .337
18. Mujeres indígenas y campesinas frente a las
instituciones político-estatales,
por Andrea Ivanna Gigena . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .347

III PARTE
Hacia un encuentro entre los estudios feministas y de la
(pos) colonialidad en América Latina: Debates y desafíos.
19. Feminismo e indigenismo: Puente, lengua y memoria
en las voces de las mujeres indígenas del sur,
por Karina Bidaseca

y Vanesa Vazquez Laba . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 361
20. Cuando toco el kultrún:
tras la escritura etnográfica,
por Laura Zapata . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .379
21. Recursos naturales y recursos humanos: raza, género
y rebelión en la poesía de Nicolás Guillén,
por Ana María Vara . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 395
22. La construcción de la identidad femenina
en la narrativa de Gioconda Belli: La mujer habitada
(1988) y Sofía de los presagios (1990),
por Diana Lucía Ochoa López . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .418
23. Consideraciones sobre los feminismos
en América Latina. Producción teórica
y prácticas comunicacionales en la red,
por Valeria Fernández Hasan . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 429
Bibliografía general . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .445

Prólogo

L

a posibilidad de construir conocimiento situado
para la producción de una Epistemología Feminista
Latinoamericana que parta desde las márgenes de
vida de las “Otras” del feminismo hegemónico: indígenas
y campesinas, afrodescendientes, diaspóricas y migrantes,
lesbianas, trabajadoras en las maquilas, trabajadoras del
sexo, trans..., es uno de los desafíos que como académicas feministas y militantes nos propusimos discutir bajo
la convicción de que sigue siendo hoy tan vital como ayer
el deseo de revertir aquellas condiciones históricas que
ubican a las mujeres en lugares de subalternidad y de violencia mayúscula.

En torno de la expresión “Descolonizando el feminismo occidental desde y en América Latina”, las más
de 20 expositoras y concurrentes de Brasil, Colombia,
Puerto Rico, México, y desde distintos lugares de la Argentina, nos reunimos en un espacio de reflexión con distintos grupos de investigación y acción feministas, el 29 de
octubre de 2010, en el Instituto de Altos Estudios Sociales
de la Universidad Nacional General de San Martín.
La I Jornada Interna y Panel abierto sobre Feminismo, (Pos) Colonialidad y Hegemonía. Descolonizando el
feminismo occidental desde y en América Latina fue organizada conjuntamente por el Programa “Poscolonialidad,
Pensamiento Fronterizo y Transfronterizo en los Estudios
Feministas” del IDAES, dirigido por Karina Bidaseca, y el
Grupo Latinoamericano de Estudios, Formación y Acción
Feminista (GLEFAS), coordinado por Yuderkys Espinosa
Miñoso. Contó con el invalorable apoyo del Proyecto PIP
Conicet “Legitimidades culturales de la desigualdad social
en la Argentina actual” (IDAES) y del Proyecto Ubacyt

Feminismos y poscolonialidad | 7

“Mujeres interpeladas en su diversidad. Feminismos contra-hegemónicos del Tercer Mundo” (Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires).

Las antropólogas Rita Segato (Cátedra Bioética
UNESCO, Brasil), Ochy Curiel (Universidad Nacional
de Colombia y GLEFAS), integrantes del pueblo mapuche, la militante Moira Millán (Werkén mapuche, Pillán
Mahuiza) y la poetiza Liliana Ancalao, así como docentes,
investigadoras y estudiantes que forman parte de un colectivo precursor que en el país impulsa los estudios pos y
descoloniales, junto al auditorio convocado, problematizaron desde diferentes lugares de enunciación, la intersección entre el campo de los estudios de género y el de los
estudios de la (pos) colonialidad.

Si algo comparten los estudios feministas y los estudios de la colonialidad es su cuestionamiento político a
la epistemología occidental de producción de conocimiento, reivindicando los saberes de los cuerpos, identidades,
culturas marginalizados por el universalismo.

De este modo, la crítica a la colonialidad discursiva
de los feminismos hegemónicos en el tercer mundo o Sur
que ha surgido desde hace ya unas décadas, particularmente
en América Latina no sólo debe ocuparse de observar los
mecanismos orientalistas de la fijación otrológica de identidades, sino también de la colonización autoimpuesta en los
estudios feministas latinoamericanos; sin más, la relación de
ambivalencia entre colonizador/colonizada. En otras palabras, el proceso antropofágico por donde asolan las políticas de representación de las mujeres subalternas.

La intensidad del encuentro desplegó desde las
expresiones más emotivas del toque espontáneo del kultrun por la antropóloga Laura Zapata; las palabras conmovedoras de Katsí Yarí Rodríguez al narrar la violencia
sobre los cuerpos afro hipersexualizados en las calles de
Buenos Aires; la actuación de la directora, actriz y dramaturga dominicana, exponente del Teatro Tibai, María
8 | Karina Bidaseca y Vanesa Vazquez Laba (Comps.)

Isabel Bosch, quien representó un fragmento de su obra
“Las viajeras”, junto a la lectura de los poemas de Liliana
Ancalao y la voz de Ochy Curiel.

Este libro fue posible por los fondos recibidos del
Proyecto Ubacyt mencionado y Proyecto UNSAM, bajo
la dirección de Karina Bidaseca. Agradecemos al Dr. Hugo
Sirkin de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la UBA.
A las autoridades de la Facultad de Cs. Sociales. Al Dr.
Alejandro Grimson, Decano del IDAES-UNSAM, por
aceptar y alentar la propuesta. A nuestro amigo Esteban
De Gori. Y a los editores del libro, Hernán López Winne
y Víctor Malumián.

El Programa “Poscolonialidad, pensamiento
fronterizo y trasnfronterizo en los estudios feministas”
(IDAES) y GLEFAS celebran con todas las mujeres la
sinergia generada. A nuestra querida Rita Segato, por su
entrañable amistad y complicidad. A Victoria Tesoriero,
Maribel Núñez Rodríguez, Rosario Castelli y a Carolina Aldana, cuyas fotografías enaltecen nuestro libro. A
Mariano López Hermida, Javier, Laura Spiatta, Romina
Giller y Noelia Parodi. A todas y todos un especial agradecimiento por la inmensa colaboración en la preparación
de la Jornada.

Desde el GLEFAS queremos agradecer a ASTRAEA Lesbian Fundación, y en particular a Dulce Reyes, su apoyo moral y económico para el impulso de espacios como este de encuentro entre activismo y academia.
Karina Bidaseca, académica feminista.
Vanesa Vazquez Laba, académica feminista.
Yuderkys Espinosa Miñoso, pensadora crítica y activista
afrolesbianafeminista.
Buenos Aires, 22 de julio de 2011

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26 de junio de 2010.Rita Laura Segato y Karina Bidaseca en La Scala. San Telmo. Fotografía: Constanza Niscovolos .

Fotografía: Rosario Castelli . en un fragmento de su obra “Las viajeras” (IDAES.María Isabel Bosch. directora. actriz y dramaturga dominicana. 2010).

.

El idioma silenciado. Aportes del lesbianismo feminista a la Antropología. Género y colonialidad: en busca de claves de lectura y de un vocabulario estratégico descolonial. Ochy Curiel 3. Liliana Ancalao . O reflexiones sobre desigualdad y colonialismo jurídico desde el feminismo poscolonial.I PARTE APORTES DE LA CRÍTICA FEMINISTA CONTRAHEGEMÓNICA A LOS ESTUDIOS DE LA (POS) COLONIALIDAD 1. Mujeres blancas buscando salvar a las mujeres color café de los hombres color café. El régimen heterosexual y la nación. Karina Bidaseca 4. Rita Laura Segato 2.

Entre la negación y la aceptación: políticas de sexualidad sobre los cuerpos de las mujeres negras. Estudios de Género y Conflictos Sociales Armados. Maribel Nuñez 7. Mujer Mapuche. Explotación Colonial sobre el territorio corporal. Feminismos al borde. Moira Millán 6.5. Katsí Yari Rodríguez Velázquez 8. Ciudad Juárez y la “pesadilla” del feminismo hegemónico. Carolina María Gómez Fonseca .

.

Ensayos sobre el género entre el psicoanálisis. 2006) y La Nación y sus Otros. Raza. Profesora de la Cátedra de Bioética de la Universidad de Brasilia. . 2003). 2007).Rita Laura Segato Es Doctora en Antropología Social por la Queen´s University of Belfast. la antropología y los Derechos Humanos (Prometeo y UNQUI. Entre sus publicaciones más destacadas figuran: Las estructuras elementales de la violencia. La escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez (Ediciones de la Universidad del Claustro de Sor Juana. etnicidad y diversidad religiosa en tiempos de Políticas de Identidad (Prometeo. Investigadora de nivel máximo del Consejo Nacional de Investigaciones de Brasil.

desarticulando la colonialidad del poder. Lima. en el contexto de la lucha por las autonomías.Cátedra América Latina y la Colonialidad del Poder. Universidad Ricardo Palma . Género y colonialidad | 17 . La reformulo de esta manera: ¿Por dónde se abren las brechas que avanzan. la secuencia de hallazgos que me condujeron a mi actual comprensión de las relaciones entre colonialidad y género. De Próxima aparición en Quijano.): La Cuestión Descolonial. que me permitieron percibir cómo las relaciones de género se ven modificadas históricamente por el colonialismo y por la episteme de la colonialidad cristalizada y reproducida permanentemente por la matriz estatal republicana. por lo tanto. en la segunda parte de mi exposición. Llegaré a ese tema. Mi camino expositivo acompañará. 2011.1 Por Rita Laura Segato Hacia un pensar interpelado y disponible L a pregunta que hoy nos convoca a discurrir sobre la cuestión de la descolonialidad del poder es tan amplia que otorga una gran libertad para responderla. y cómo hablar de ellas? ¿Qué papel tienen las relaciones de género en este proceso? La parte inicial de mi exposición me conducirá más tarde a tratar del tema que en especial me fue solicitado: examinar el cruce entre colonialidad y patriarcado y las originaciones que de éste se derivan: el patriarcado colonial/moderno y la colonialidad de género. Aníbal y Julio Mejía Navarrete (eds. y al mismo tiempo mostrará la tendencia descolonial de mi 1. hoy.Género y colonialidad: en busca de claves de lectura y de un vocabulario estratégico descolonial. a partir de una breve revista a dos de mis inserciones y participaciones en el feminismo y la lucha indígena.

tradición y pre-modernidad se fueron mostrando. en este momento. perdería capacidad comunicativa al tratar de proponer un modelo de comprensión de las relaciones de género en la atmósfera colonial moderna. se deriva de las exigencias que me fueron colocadas por demandas. sus “objetos” de observación y estudio. en una perspectiva clásica. desconstruyen. también. que es una profesión que en algunos círculos y en algunas aldeas se ha vuelto casi una mala palabra porque esta disciplina practica y emblematiza como ninguna el distanciamiento y el extrañamiento que Castro Gómez ha propuesto llamar “hybris del punto cero”. porque éstas me llevaron con el tiempo a una comprensión situada del conjunto de relaciones estructuradas por el orden de la colonialidad y me exigieron construir argumentos e inclusive a formular algunos conceptos que desmontan. Términos como cultura. Entonces ¿cómo el camino descolonial me alcanzó en mis prácticas disciplinares. y después teorizada (Segato 2006). o sea. primero de una forma inadvertida. palabras inefi18 | Rita Laura Segato . Llevan. relativismo cultural. académicas? Progresivamente haciéndome usar la caja de herramientas de mi formación de una forma invertida.propia práctica académica. Por formación soy antropóloga. Estoy convencida de que si mi estrategia retórica no fuera esa. En otras palabras: lo que da contenido a mi posición de sujeto investido en la construcción de una marcha descolonial. a las cuales he venido respondiendo. de una forma que definí como una “antropología por demanda”. esquemas y categorías muy establecidos. al mismo tiempo que se encuentra en el presente en un repliegue disciplinar que raya en el fundamentalismo. en este camino. Me valdré aquí de dos de estas convocatorias para introducirme en el tema. que produce conocimiento y reflexión como respuesta a las preguntas que le son colocadas por quienes de otra forma serían. Mi procedimiento es la “escucha” etnográfica. ciertos nombres a la quiebra y a la obsolescencia.

una transformación contemporánea de la violencia de género. en plena época de “pacificación”. son emblemáticos de esta realidad. sino por necesidad del embate argumentativo. los médicos ya utilizan la categoría “destrucción vaginal” para el tipo de ataque que en muchos casos lleva a sus víctimas a la muerte. frente a un aumento de 40% de Género y colonialidad | 19 . y Congo dando continuidad a las escenas horrendas de Ruanda.cientes para lidiar en esos frentes. El Salvador y México. sino eminentemente práctica. y que representan una novedad. Guatemala. que esa obsolescencia de las palabras habituales con que antropólogos y también activistas han hablado no se dio por un voluntarismo. La humanidad hoy testimonia un momento de tenebrosas innovaciones en las formas de ensañarse con los cuerpos femeninos y feminizados. como elaboración teórica empeñada en municionar una práctica contenciosa. Se trata de los crímenes hoy conocidos como feminicidios. en nuestro continente. En El Salvador. Feminicidio: síntoma de la barbarie del género moderno En 2003 fui convocada a pensar para conseguir dar inteligibilidad a los numerosos y extremamente crueles asesinatos de mujeres que ocurren en la Frontera Norte mexicana. ni mucho menos programática. vinculada a las nuevas formas de la guerra. No tendré mucho tiempo aquí para detallar los sucesos de esa pérdida progresiva de vocabulario. Que quede claro. Quiero advertir también que mi contribución aquí. un ensañamiento que se difunde y se expande sin contención. ni de sistematización. porque no es ni exegética. se diferencia de la de mis colegas. por lo tanto. pero bastará esbozar algunos resultados de esa búsqueda por un nuevo conjunto de conceptos que me permitiesen llevar adelante argumentos capaces de responder a las demandas de me fueron presentadas. En Congo. entre 2000 y 2006.

en Guatemala. A pesar de todo el despliegue jurídico de lo que se conoce. cuyo tratamiento requiere delicadas maniobras conceptuales y una gimnasia mental conside20 | Rita Laura Segato . La rapiña que se desata sobre lo femenino se manifiesta tanto en formas de destrucción corporal sin precedentes como en las formas de tráfico y comercialización de lo que estos cuerpos puedan ofrecer. desde la Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos de 1993. La falsa disyuntiva entre los derechos de las así llamadas minorías – de niños. niñas y mujeres – y el derecho a la diferencia de los pueblos indígenas Dos temas que aquí presento conjuntamente. La ocupación depredadora de los cuerpos femeninos o feminizados se practica como nunca antes y. en el caso de Honduras. en esta etapa apocalíptica de la humanidad. la distancia es todavía mayor. también de forma concomitante con el restablecimiento de los derechos democráticos. duplicándose. si los homicidios de hombres aumentaron un 68%. Un tema muy neurálgico en este momento en Brasil. o de lo que algunos ya llaman “el genocidio de género”. por constituir problemas análogos.los homicidios de hombres. pues entre 2003 y 2007. como “los derechos humanos de las mujeres”. hasta el último límite. el aumento de la victimización de los hombres fue de 40% y de las mujeres de 166%. los de mujeres crecieron en 144%. es expoliadora hasta dejar solo restos. podemos sin duda hablar de la barbarie creciente del género moderno. entre 1995 y 2004. Esta demanda me llevó a percibir que la crueldad y el desamparo de las mujeres aumenta a medida que la modernidad y el mercado se expanden y anexan nuevas regiones. cuadruplicándose (Carcedo 2010: 40-42). los homicidios de mujeres aumentaron en un 111%. casi triplicándose.

como también no apela al derecho a la diferencia. pues se presenta como una ofensiva en defensa de la vida de los niños y niñas indígenas. sino al derecho a la autonomía. Género y colonialidad | 21 . El desafío residía. me vi obligada a construir un discurso que no recurre ni al relativismo cultural ni a las nociones de cultura y tradición a que estamos acostumbrados al defender la realidad indígena y las comunidades en América Latina. la convocatoria de colaborar en esta contienda ayudando a pensar cómo defender sociedades acusadas de practicar infanticidio sin considerarlo crimen. el haz de luz que ilumina hoy en día este aspecto francamente muy poco representativo de la vida de las aldeas forma parte. y a partir de esta demanda. Se trata de un proyecto de ley específica de criminalización de la práctica adaptativa. como mostraré. pero amenaza las luchas por el derecho de los pueblos a construir su autonomía y su justicia propia. propuesto por el frente evangélico parlamentar. Ese proyecto de ley en Brasil propone la supervisión y la vigilancia por agentes misioneros y de la seguridad pública. Sin duda. Ésta pierde así su privacidad y se vuelve transparente al ojo estatal. Una vez más en el mundo colonial. Recibí. eventual y en declinación del infanticidio. de un poderoso argumento anti-relativista y anti-indígena que pretende descalificar y desmoralizar a los pueblos para mantenerlos bajo la tutela interesada del mundo blanco. que al amparo de esas autonomías ocurren algunas prácticas inaceptables en el discurso occidental y moderno. en un contexto de colonialidad.rable. en este momento. en defender el derecho a la autonomía de los pueblos y al mismo tiempo ser capaz de argumentar. entonces. la pretendida salvación de los niños es la coartada fundamental de las fuerzas que pretenden intervenir a los pueblos mediante la acusación de que someten a su propia infancia a maltrato. en Brasil. como por ejemplo la eliminación consciente de vidas indefensas. en este caso. que redoblan su capacidad interventora de la aldea.

como un principio no exactamente coincidente con el derecho a la diferencia. rasga el tejido comunitario. mientras con la otra ya introdujo los preceptos del individualismo y la modernidad instrumental de la razón liberal y capitalista. que las victimiza no sólo a partir del mundo del blanco sino también dentro de sus propios hogares y a manos de hombres también indígenas. pues. El polo modernizador estatal de la República. genera dependencia. conjuntamente con el racismo que somete a los 22 | Rita Laura Segato . en número y en grado de crueldad. al colaborar con la Coordinación de Mujeres Indígenas de la Fundación Nacional del Indio (FUNAI) en la divulgación de la Lei María da Penha contra la Violência Doméstica. la defensa de las mujeres indígenas de la violencia creciente. El adviento moderno intenta desarrollar e introducir su propio antídoto para el veneno que inocula. en esa tarea. y simultáneamente afirmar que el Estado produce las leyes que defenderán a los que se ven perjudicados dentro de esas propias autonomías. permanentemente colonizador e intervencionista. Lo primero que afirmo. heredera directa de la administración ultramarina. debilita las autonomías. De la misma forma. irrumpe en la vida institucional. me llevó a un dilema semejante. y ofrece con una mano la modernidad del discurso crítico igualitario. es que el Estado entrega aquí con una mano lo que ya retiró con la otra: entrega una ley que defiende a las mujeres de la violencia a que están expuestas porque ya rompió las instituciones tradicionales y la trama comunitaria que las protegía. cómo es posible llevar el recurso de los derechos estatales sin proponer la progresiva dependencia de un Estado permanentemente colonizador cuyo proyecto histórico no puede coincidir con el proyecto de las autonomías y de la restauración del tejido comunitario? Es contradictorio afirmar el derecho a la autonomía. ya que permanecer diferente y nunca coincidir no puede tornarse una regla compulsiva para todos los aspectos de la vida y de forma permanente.

se torna estratégicamente inviable defender una Género y colonialidad | 23 . con ella. en términos relativistas y del derecho a la diferencia.hombres no-blancos al estrés y a la emasculación. Volveré a estos temas con detalle en la próxima parte. La comunidad frente al Estado y los derechos El polémico tema del infanticidio indígena. que por esto mismo son siempre elegidos para afirmar la superioridad moral y el derecho a la misión civilizadora del colonizador. Es. imposible presentar una estrategia de defensa de la devolución de las autonomías a sociedades intervenidas y mantenidas en condiciones casi concentracionarias durante 500 años si éstas contradicen con sus prácticas y normativas el frente de los derechos humanos universales y el frente de los derechos estatales en un campo tan sensible como los derechos de la infancia. frente a la dominación estatal y a la construcción del discurso universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. El análisis de las disyuntivas que enfrentamos al evaluar e intentar proteger y promover el mundo de la aldea frente al mundo ciudadano nos facilitará en seguida hablar sobre el género en el contexto pre-intrusión colonial/moderna. es paradigmático de los dilemas que nos coloca la defensa del mundo de la aldea. no resta posibilidad de defender la autonomía en términos de cultura. es decir. colocado bajo los focos de un teatro montado para hacer retroceder las aspiraciones de respeto y autonomía de los pueblos. El caso límite del infanticidio indígena nos enseña que. en oposición al mundo incluido en el proceso constante de la expansión de los estados nacionales y. En otras palabras. en un ambiente dominado por la episteme de la colonialidad y hegemonizado por el discurso de los derechos universales. que persiste en los márgenes y pliegues de la colonial modernidad. definitivamente. de incorporación en el canon de la ciudadanía en la colonial/modernidad.

como agente colectivo de un proyecto histórico. estable. costumbres y nociones de apariencia quieta y repetitiva. que se percibe viniendo de un pasado común y construyendo un futuro también común. preciso abandonar los argumentos relativistas y del derecho a la diferencia y substituirlos por un argumento que se apoye en lo que sugerí definir como pluralismo histórico. a través de una trama interna que no dispensa el conflicto de intereses y el antagonismo de las sensibilidades éticas y posturas políticas. como vector histórico. Soltamos así las amarras que sustentan la identidad. pues la permanencia de un pueblo no depende de la repetición de sus prácticas. Cada pueblo. estabiliza y postula como su objeto de observación disciplinar.autonomía en términos de relativismo cultural. Se advierte. pero refiriéndola a la noción de pueblo. todo etnógrafo que regresa a su campo diez años después sabe que esa apariencia de estabilidad no es más que un espejismo. en medio 24 | Rita Laura Segato . a su vez. La cultura y su patrimonio. son percibidos como una decantación del proceso histórico. El carácter cumulativo de ese sedimento se concretiza en lo que percibimos como usos. sin dispensarla. y que usos y costumbres son nada más que historia en proceso. es percibido no a partir de la diferencia de un patrimonio substantivo. o una episteme cristalizada. permanente y fijo de cultura. sino como un vector histórico. de esta forma. que la costumbre puede ser cambiada y en verdad se modifica constantemente. Los sujetos colectivos de esa pluralidad de historias son los pueblos. que el concepto antropológico de cultura captura. Para defender la autonomía. pero que comparte una historia. por lo tanto. sujeto vivo de una historia. desde esta perspectiva. Esta perspectiva nos conduce a substituir la expresión “una cultura” por la expresión “un pueblo”. Sin embargo. ni de la inmovilidad de sus ideas. sedimento de la experiencia histórica acumulada y en un proceso que no se detiene. será. con autonomía deliberativa para producir su proceso histórico.

como más abajo expondré. deberá ocurrir lo que podríamos llamar de una devolución de la historia. en casos como éste. En ese caso. suturar la memoria. Nos apartamos. ¿Cuál sería. precisamente. nos permite entender el punto de vista del Género y colonialidad | 25 . coartada por razones que se vinculan a la propia intervención y administración estatal. sin desmedro del procedimiento metodológico que. este sujeto colectivo pretenderá retomar los hilos. sino la autopercepción por parte de sus miembros de compartir una historia común. un buen estado. no es un patrimonio cultural estable. a pesar del carácter permanentemente colonial de sus relaciones con el territorio que administra. reanudando el trazado de las figuras interrumpidas. lejos de ser un estado que impone su propia ley.a articulaciones e intercambios que. por lo tanto. este pueblo. restituir la capacidad de tramar su propio camino histórico. interrumpida por fuerza de una intervención externa. que viene de un pasado y se dirige a un futuro. Cuando la historia que tejía colectivamente. lo que no es otra cosa que la devolución de la historia. tejiéndolas hasta el presente de la urdimbre. Entonces. de contenidos fijos. diseña una inter-historicidad. es interceptada. relativizando. hacer pequeños nudos. de la capacidad de cada pueblo de desplegar su propio proyecto histórico. y continuar. un pueblo es el proyecto de ser una historia. La brecha de descolonización que es posible pleitear dentro de la matriz estatal será abierta. como el tramado de un tapiz donde los hilos diseñan figuras. al referirme específicamente al género. por la devolución de la jurisdicción y la garantía para deliberar. proyectándolas hacia el futuro. será un estado restituidor de la jurisdicción propia y del fuero comunitario. del argumento relativista. ¿qué es un pueblo?. más que una interculturalidad. garante de la deliberación interna. a veces acercándose y convergiendo. Lo que identifica este sujeto colectivo. a veces distanciándose y en oposición. el mejor papel que el Estado podría desempeñar? Ciertamente.

Tampoco propongo que las palabras postergadas deban ser eliminadas del vocabulario. Ellos permiten pensar y actuar de forma más adecuada a un proyecto crítico y libertador. solo que inmune a la tendencia fundamentalista inherente en todo culturalismo. y de lo que he propuesto llamar pluralismo histórico. que no es otra cosa que una variante no culturalista del relativismo. cavando en las brechas de inconsistencia de su propio discurso cultural.otro. por lo tanto. de la historia propia. Y nos apartamos estratégicamente a pesar inclusive de que su plataforma ha sido muy instrumentalizada por los mismos pueblos indígenas con algunas consecuencias perversas a las que me referiré más abajo. siempre expuesto a influencias e intercambios entre historicidades. que fueron los dilemas de un escenario contencioso muy difícil los que me condujeron a sugerir los términos pueblo como sujeto de una historia en lugar de cultura. Más que un horizonte fijo de cultura. Solicito que se entienda. En un caso límite que amenazaba con la inminencia inevitable de una supervisión y vigilancia cerrada de la aldea por parte de agentes estatales y religiosos. El argumento relativista debe ceder lugar al argumento histórico. cada pueblo trama su historia por el camino del debate y la deliberación interna. la única estrategia viable fue substituir la plataforma del relativismo cultural por el argumento plenamente defendible del pluralismo histórico. definida como una alianza entre pueblos (sobre los recursos del discurso interno para la transformación de las costumbres ver An-na´im 1995). haciendo rendir sus contradicciones y eligiendo entre alternativas que ya se encuentran presentes y que son activadas por la circulación de ideas provenientes del mundo circundante. sino usa26 | Rita Laura Segato . No fue el propósito de innovar o introducir neologismos lo que me llevó a sugerirlos. en interacción y dentro del universo de la nación. pluralismo histórico a cambio de relativismo cultural. e inter-historicidad para substituir interculturalidad.

de la cual ni la práctica disciplinar ni el activismo han conseguido desvencijarse. el establecimiento del patrón de la colonialidad. por ejemplo. muchas de ellas tanto o más crueles que el propio colonizador de ultramar. es posible pensar seriamente que ese estado debe súbitamente retirarse? Orden pre-intrusión. Mundo Estado y Mundo Aldea La pregunta que surge es ¿Después del largo proceso de la colonización europea. y hay también una histora de las relaciones de género dentro mismo del cristal del patriarcado. no solo una historia que instala la episteme de la colonialidad del poder y la raza como clasificador. Una de las distorsiones que acompaña este proceso es. podría ahora. esta matriz tiene una historia interna: hay. Ambas responden a la expansión de los tentáculos del Estado modernizador en el interior de las naciones. como intentaré demostrar. para no sugerir Género y colonialidad | 27 . súbitamente. el agravamiento y la intensificación de las jerarquías que formaban parte del orden comunitario pre-intrusión ¿Una vez que este desorden fue introducido. el estado retirarse? A pesar de que la colonialidad es una matriz que ordena jerárquicamente el mundo de forma estable. entrando con sus instituciones en una mano y con el mercado en la otra. desarticulando. sino también una historia de la raza dentro de esa episteme. pliegue fragmentario que convive consiguiendo mantener algunas características del mundo que precedió a la intervención colonial.das con cuidado para no alimentar el culturalismo y su propensión fundamentalista. mundo – aldea: ni palabras tenemos para hablar de ese mundo que no debemos describir como pre-moderno. rasgando el tejido comunitario. llevando el caos e introduciento un desorden profundo en todas las estructuras que aquí existían y en el propio cosmos. y la profundización posterior del orden moderno a manos de las Repúblicas.

entre la realidad estatal y el mundo aldea. junto y al lado del mundo intervenido por la colonial modernidad. los preceptos del mercado y ciertos aspectos de la democracia representativa. de estatus y de género. Y es una pregunta dirigida a la situación en que vivimos. Una infiltración maléfica de la comunidad en la modernidad y también una infiltración benéfica de la comunidad en la modernidad. con su consecuente cooptación de líderes. Pero que. con esto. Tenemos alguna forma de habitar de forma descolonial aun dentro de la matriz de ese Estado e inducirlo actuar de una forma conveniente a la recomposición de las comunidades? Es posible transformarlo en un estado restituidor del fuero interno y. que son básicamente las de casta. Se trata de realidades que continuaron caminando.que se encuentra simplemente en un estadio anterior a la modernidad y marcha hacia ella inevitablemente. como se dijo aquí. Me refiero a que cuando la aldea es penetrada por la modernidad instrumental. conservador. Con cruces variados de influencias benignas y malignas. fueron perjudicadas sobre todo en un aspecto fundamental: exacerbaron y tornaron perversas y mucho más autoritarias las jerarquías que ya contenían en su interior. como una de las variedades del estatus. pero cuando el discurso moderno de la igualdad y de la razón histórica circula por la aldea. transiciones. pues tiende a una 28 | Rita Laura Segato . una infiltración maléfica de la modernidad en la comunidad y una infiltración benéfica de la modernidad en la comunidad. un entre-mundo regresivo. porque lo único que realmente existe son situaciones intermediarias. al ser alcanzadas por la influencia del proceso colonizador. primero metropolitano y después republicano. interfaces. de la historia propia? Esto es aquí más que nada una pregunta. el entre-mundo que se genera es benéfico. de alguna forma. y un entre-mundo progresivo. el entre-mundo que se genera es destructivo. que puede ser descripta como de entre-mundos. entre el orden colonial moderno y el orden pre-intrusión.

en una dirección o en otra: hay un entremundo del mestizaje como blanqueamiento. el de restituir a los pueblos su fuero interno y la trama de su historia. durante siglos de clandestinidad. Estas dos construcciones son netamente ideológicas. construido ideológicamente como el secuestro de la sangre no blanca en la “blancura” y su cooptación en el proceso de dilución sucesiva del rastro del negro y del indio en el mundo criollo blanqueado del continente. de la misma forma. la perjudica. y corresponden. expropiada por el proceso colonial y por el orden de la colonial/modernidad. que podríamos llamar de ennegrecimiento: el del aporte de la sangre blanca a la sangre noblanca en el proceso de reconstrucción del mundo indígena y afro-descendiente. a la sanación del tejido comunitario rasgado por la colonialidad. Por otro lado. pues la biología de ambas es la misma. que hay también entremundos de la sangre. creando redes corporativas que atraviesan el espacio público. Recordemos. lo mejora. En el segundo proyecto. relativos al mestizaje. que van. hasta resurgir en el presente Género y colonialidad | 29 . como dijimos. Y hay un entre-mundo de sentido contrario. así. Contribuiría. promoviendo al mismo tiempo la circulación del discurso igualitario de la modernidad en la vida comunitaria. cuando la aldea. lo torna más benéfico.felicidad más generalizada. cortando por dentro y a través de la sangre blanca. al mismo tiempo que cuando la solidaridad comunitaria influencia e inflexiona el orden moderno. y al restablecimiento de formas colectivistas con jerarquías y poderes menos autoritarios y perversos que los que resultaron de la hibridación con el orden primero colonial y después republicano. claro está. comienza a reformularse el mestizaje como la navegación de la sangre no blanca. a proyectos históricos opuestos. colaborando con el proceso de su reconstitución demográfica. Un papel para el Estado sería entonces. de paso. con su orden de estatus y sus solidaridad familista penetra la esfera pública moderna.

invisibilizadas por el sistema de creencias – cívicas. así. por la religiosidad cívica de nuestro mundo. Eso se debe a que las relaciones de género son. También. como es el de las relaciones de género del orden colonial moderno en las relaciones de género en el mundo-aldea. una escena ubicua y omnipresente de toda vida social.verosimilitudes entre el género “igualitario” de la colonial/modernidad y su correlato jerárquico del orden pre-intrusión. con el orden de la colonial / modernidad y su precepto ciudadano. Me referiré a seguir a una forma de infiltración específica. Es decir. leer la interface entre el mundo pre-intrusión y la colonial modernidad a partir de las transformaciones del sistema de género. pasa a percibir que trae la historia del indio en su interior (Segato 2010 a). por lo tanto. republicanas – en el que estamos inmersos. Dualidad y binarismo . 30 | Rita Laura Segato . en todos los ámbitos y no solamente en el ámbito del género. del Estado republicano en los otros mundos. El mestizo. a pesar de su tipificación como “tema particular” en el discurso sociológico y antropológico. no se trata meramente de introducir el género como uno entre los temas de la crítica descolonial o como uno de los aspectos de la dominación en el patrón de la colonialidad. Es de la mayor importancia entender aquí que. más tarde. me gustaría hacer notar que el análisis de lo que diferencia el género de uno y otro mundo revela con gran claridad el contraste entre sus respectivos patrones de vida en general. es decir.de su prolongado ocultamiento en el proceso amplio de reemergencia de pueblos que el continente testimonia. Propongo. no solamente iluminamos el mundo de la aldea sino que también y sobre todo accedemos a dimensiones de la República y del camino de los Derechos que nos resultan en general opacas. al comparar el proceso intrusivo de la colonia y.

inevitablemente a-histórica y anti-histórica. del patriarcado. y sobre todo ocluye la torsión radical introducida por la entrada del tiempo colonial / moderno en la historia de las relaciones de género. Sustenta. y el de la especie para el género – hacen historia dentro de la estabilidad de la episteme que los originó. que afirman la inexistencia del género en el mundo pre-colonial (Lugones 2007). como María Lugones y también Oyeronke Oyewumi. así. indígenas y negras. Una segunda posición. que afirma que el problema de la dominación de género. casi-estancado.sino de darle un real estatuto teórico y epistémico al examinarlo como categoría central capaz de iluminar todos los otros aspectos de la transformación impuesta a la vida de las comunidades al ser captadas por el nuevo orden colonial moderno. la posibilidad de transmitir los avances de la modernidad en el campo de los derechos a las mujeres no-blancas. es la posición de algunas autoras. una posición de superioridad moral de las mujeres europeas o eurocentradas. aquí. bajo esta bandera de unidad. de la dominación patriarcal. de los continentes colonizados. sin mayores diferencias. me parece. porque forclusa la historia dentro del cristal de tiempo lentísimo. autorizándolas a intervenir con su misión civilizadora . justificando. Este tema. a pesar de haber sido instalados por rupturas epistémicas que fundaron nuevos tiempos – el de la colonialidad para la raza. es universal. Como ya mencioné anteriormente. Esta posición es.colonial/modernizadora. forma naturalmente parte de un debate muy reciente y. en el otro extremo. para situarlo. es oportuno identificar. republicado en inglés en 2008) un análisis crítico del libro de Oyeronke de 1997. tanto la raza como el género. pero Género y colonialidad | 31 . tres posiciones dentro del pensamiento feminista: el feminismo eurocéntrico. a su vez. Publiqué en 2003 (2003 a. a la luz de un texto mío de 1986 que manifestaba perplejidad idéntica frente al género en la atmósfera de la civilización Yoruba.

por un lado. por mí aquí representada. Datos documentales. Gutiérrez y Palomo 1999. Y una tercera posición. que reunirá cien años de pensamiento feminista latinoamericano). Hernández Castillo 2003. de no hacerlo. tornándolas más vulnerables para la lucha por recursos y derechos. Las mujeres – tanto indígenas como afro-americanas (ver. y no considera ni eficaz ni oportuno el liderazgo del feminismo eurocéntrico. y Hernández y Sierra 2005). En este grupo podemos mencionar a las pensadoras feministas vinculadas al proceso de Chiapas. Esta tercera vertiente identifica en las sociedades indígenas y afro-americanas una organización patriarcal. por ejemplo. por el otro. históricos y etnográficos del mundo tribal. Esto ha sido contestado por las autoras que cito. muestran la existencia de estructuras reco32 | Rita Laura Segato . aunque diferente a la del género occidental y que podría ser descripta como un patriarcado de baja intensidad. han denunciado frecuentemente el chantaje de las autoridades indígenas. que las presionan para que posterguen sus demandas como mujeres a riesgo de que. por ejemplo Williams and Pierce 1996) – que han actuado y reflexionado divididas entre. respaldada por una gran acumulación de evidencias históricas y relatos etnográficos que muestran de forma incontestable la existencia de nomenclaturas de género en las sociedades tribales y afro-americanas. a su lucha interna contra la opresión que sufren dentro de esas mismas comunidades y pueblos. que constituyó una situación paradigmática de resolución de las tensiones derivadas de la dupla inserción de las mujeres en la lucha de los pueblos indígenas y la lucha en el frente de interno por mejores condiciones de existencia para su género (ver. acaben fragmentando la coesividad de sus comunidades. y de próxima reedición en la antología de la Colección Ayacucho organizada por Francesca Gargallo.con conclusiones divergentes (Segato 1986 y 2005. la lealtad a sus comunidades y pueblos en el frente externo y.

A pesar del carácter reconocible de las posiciones de género. entre otros. probando y reconfirmando habilidades de resistencia. capacidad de dominio y acopio de lo que he llamado “triGénero y colonialidad | 33 . en ese mundo son más frecuentes las aberturas al tránsito y circulación entre esas posiciones que se encuentran interdictas en su equivalente moderno occidental. en el mundo pre-intrusión. Como es sabido. en lo que he llamado “pre-historia patriarcal de la humanidad”. así como una cantidad de pueblos nativo-norte-americanos y de las primeras naciones canadienses. atravesando probaciones y enfrentando la muerte . Javaés de Brasil y el mundo incaico pre-colombino.como en la alegoría hegeliana del señor y su siervo. agresividad. conteniendo jerarquías claras de prestigio entre la masculinidad y la feminidad. es decir.nocibles de diferencia. como los Warao de Venezuela. También son reconocibles. casamientos entre personas que el occidente entiende como siendo del mismo sexo. además de todos los grupos religiosos afro-americanos. Sobre este sujeto pesa el imperativo de tener que conducirse y reconducirse a ella a lo largo de toda la vida bajo la mirada y evaluación de sus pares. Trio de Surinam. Guayaquís de Paraguay. Esta masculinidad es la construcción de un sujeto obligado a adquirirla como status. pueblos indígenas. Cuna de Panamá. representados por figuras que pueden ser entendidas como hombres y mujeres. semejantes a lo que llamamos relaciones de género en la modernidad. y otras transitividades de género bloqueadas por el sistema de género absolutamente enyesado de la colonial / modernidad (para una lista de identidades transgenéricas en sociedades históricas y contemporáneas ver Campuzano 2009 a: 76). de una longue-durée que se confunde con el tiempo evolutivo (Segato 2003b). incluyen lenguajes y contemplan prácticas transgenéricas estabilizadas. caracterizada por una temporalidad lentísima. las dimensiones de una construcción de la masculinidad que ha acompañado a la humanidad a lo largo de todo el tiempo de la especie.

tentativamente. Y por el otro.buto femenino” (op. como muchas autoras feministas ya han señalado. 34 | Rita Laura Segato . el discurso de la colonial / modernidad.bélica. porque un idioma que era jerárquico. económica y moral . a pesar de igualitario. dividida en espacios bien caracterizados y con reglas propias. Interviene la estructura de relaciones de la aldea. intelectual. Si la aldea siempre estuvo organizada por el estatus. reconocidas desde la perspectiva moderna como hombres y mujeres por sus papeles.). que cuando esa colonial/modernidad se le aproxima al género de la aldea. y la superinflación de la esfera pública. con prestigios diferenciales y un orden jerárquico. Esto indica. en su papel de intermediarios con el mundo exterior. lo modifica peligrosamente. de totalización progresiva por la esfera pública o totalitarismo de la esfera pública. de forma muy genérica. propios de esos espacios. de vero-similitud: las nomenclaturas permanecen.que le permitirá ser reconocido y titulado como sujeto masculino. Es por eso que hablo. política. con el derrumbe y privatización de la esfera doméstica. las captura y las reorganiza desde dentro. esconde en su interior. sexual. y que se muestran marcadas por este destino de distribución espacial. se transforma en un orden super-jerárquico. habitados por criaturas destinadas a ellos que pueden ser.cit. ritual. debido a lo que podríamos aquí llamar. del blanco. un hiato jerárquico abisal. laboral. por un lado. al introducir un orden ahora regido por normas diferentes. pero lo hace de una forma diferente que en la modernidad. para poder exhibir el paquete de potencias . habitada ancestralmente por los hombres. en contacto con el discurso igualitario de la modernidad. en el título. que el género existe. manteniendo la apariencia de continuidad pero transformando los sentidos. debido a dos factores que examinaré a seguir: la superinflación de los hombres. pero son reinterpretadas a la luz del nuevo orden moderno. Esta cruza es realmente fatal.

un diferencial de prestigio entre hombres y mujeres. también existía una diferencia. es que los caciques y los hombres se hacen presentes e interponen el argumento de que no existe nada que el Estado deba hablar con sus mujeres. La respuesta. o la expulsión del otro a la calidad de “problema”. en Mato Grosso. Sustentan este argumento con la verdad verosímil de que su mundo “siempre fue así”: “el control que nosotros tenemos sobre nuestras mujeres es un control que siempre tuvimos sobre ellas”. tienen. como es el caso de los habitantes del Parque Xingú. problemática – el problema del “otro”. Sustentan este enunciado. y. es: “en parte sí. y en parte no”. Lo que ocurre. que difunde un discurso de igualdad y expele la diferencia a una posición marginal.Sería posible inclusive sugerir que es la esfera pública lo que hoy continúa y profundiza el proceso colonizador. si siempre existió una jerarquía en el mundo de la aldea. bastante compleja por cierto. pero muy especialmente en áreas donde la vida considerada “tradicional” se encuentra supuestamente más preservada y donde hay más consciencia del valor de la autonomía frente al Estado. primero. con un argumento culturalista. más tarde. que les devolvemos. como el primero de sus síntomas. Esa inflexión introducida por la anexión a la égida. y fundamentalista por lo tanto. como anticipé en las páginas anteriores. la cooptación de los hombres como Género y colonialidad | 35 . Ilustro con una descripción lo que sucede cuando llegamos con los talleres de la Coordinación de Mujeres de la Fundación Nacional del Indio a las aldeas a hablar con las mujeres indígenas sobre los problemas crecientes de violencia contra ellas. que ahora se ve amenazada por la ingerencia y colonización por el espacio público republicano. en general. cuyas noticias llegan a Brasilia. de la administración colonial de base ultramarina. a la de la gestión colonial / estatal. Arlette Gautier llama a esta miopía histórica “el invento del derecho consuetudinario” (Gautier 2005: 697). en que se presupone que la cultura no tuvo historia. Porque.

parlamentar o guerrear con las mismas ha sido. manteniendo. del mismo pueblo o de otros pueblos. de con quien se negocia. de con quien se pacta y. las agencias de las administraciones coloniales que se sucedieron entran en ese registro: de con quien se parlamenta. ausentarse en expediciones de caza y contacto con las aldeas. por lo tanto. vecinas o distantes. fue deliberada y funcional a los intereses de la colonización y a la eficacia de su control la elección de los hombres como interlocutores privilegiados: “la colonización trae consigo una pérdida radical del poder político de las mujeres. de de quien se obtienen los recursos y derechos (como recursos) que se reivindican en tiempos de política de la identidad. allí donde existía. mientras que los colonizadores negociaron con ciertas estructuras masculinas o las inventaron. Y es por esto que. Es con los hombres que los colonizadores guerrearon y negociaron. 36 | Rita Laura Segato . en épocas recientes. Se disloca. así. la tarea de los hombres. La posición masculina ancestral. desde la perspectiva de la aldea. los antiguos nombres. inadvertidamente. ancestralmente. Para Arlette Gautier. y es con los hombres que el estado de la colonial / modernidad también lo hace. de con quien se guerrea.) La posición masculina se ve así inflexionada y promovida a una plataforma nueva y distanciada que se oculta por detrás de la nomenclatura precedente. para el género.la clase ancestralmente dedicada a las faenas y papeles del espacio público con sus características pre-intrusión. Deliberar en el terreno común de la aldea. robustecida ahora por un acceso privilegiado a recursos y conocimientos sobre el mundo del poder. con el fin de lograr aliados” (2005: 718) y promovieron la “domesticación” de las mujeres y su mayor distancia y sujeción para facilitar la empresa colonial (Ibidem 690 ff. se ve ahora transformada por este papel relacional con las poderosas agencias productoras y reproductoras de colonialidad. mientras se opera una ruptura y reconstitución del orden.

La posición de los hombres se tornó ahora simultáneamente interior y exterior. del mal de la distancia y exterioridad propias del ejercicio del poder en el mundo de la colonialidad.marcas y rituales. contagiada. pero invistiendo la posición con contenidos nuevos. exterioridad expurgadora del otro y de la diferencia . con la exterioridad y capacidad objetificadora de la mirada colonial. que los somete a estrés y les muestra la relatividad de su posición masculina al sujetarlos a dominio soberano del colonizador. a su léxico. junto a esta hiperinflación de la posición masculina en la aldea. Los hombres retornan a la aldea sustentando ser lo que siempre han sido. Podríamos aquí también hablar de la célebre y permanentemente fértil metáfora del body-snatching del clásico holliwoodiano – “The invasión of the body snatchers”: la invasión de los cazadores de cuerpos. Mignolo 2003 (2000): 290-291 y 424). Advertir todavía que. introduciéndose una moralidad antes desconocida. el “crimen perfecto” formulado por Baudrillard.ya apuntada por Aníbal Quijano y por Walter Mignolo. capturado por otra gramática. que no tengo posibilidad de extender aquí. aquí presentes. ocurre también la emasculación de esos mismos hombres en el frente blanco. anticipo que la sexualidad se transforma. Género y colonialidad | 37 . exterioridad administradora. en sus textos. simultáneamente administradora y pornográfica. Estamos frente al elenco de género representando otro drama. ese carácter pornográfico de la mirada colonizadora (Quijano 1992. pero ocultando que se encuentran ya operando en nueva clave. Las mujeres y la misma aldea se vuelven ahora parte de una externalidad objetiva para la mirada masculina. De forma muy sintética. que reduce a objeto el cuerpo de las mujeres y al mismo tiempo inocula la noción de pecado. porque eficazmente yace oculto en la falsa analogía o verosimilitud. Debemos atribuir a la exterioridad colonial / moderna – exterioridad de la racionalidad científica. por contacto y mímesis. crímenes nefandos y todos sus correlatos.

las mujeres. de toda deliberación sobre el bien común. se ven dilacerados en el proceso del encapsulamiento de la domesticidad como “vida privada”. El compulsivo confinamiento del espacio doméstico y sus habitantes. que orientaban a la reciprocidad y a la colaboración solidaria tanto ritual como en las faenas productivas y reproductivas. Es indispensable comprender que esas consecuencias son plenamente modernas y producto de la modernidad. por parte de la naciente esfera pública republicana. pues se hicieron progresivamente más vulnerables a la violencia masculina. marginalización y expropiación de todo lo que en ella era quehacer político. nada más y nada menos que un desmoronamiento de su valor y munición política. expulsada a la condición de noblancura por el ordenamiento de la colonialidad. para el espacio doméstico y quienes lo habitan.Este proceso es violentogénico. Los vínculos exclusivos entre las mujeres. para restaurar la virilidad perjudicada en el frente externo. y la consecuente privatización del espacio doméstico. a su vez potenciada por el estrés causado por la presión sobre ellos del mundo exterior. Esto significa. pues oprime aquí y empodera en la aldea. de su capacidad participación en las decisiones que afectan a toda la colectividad. Esto vale para todo el universo de masculinidad racializada. Las consecuencias de esta ruptura de los vínculos entre las mujeres y del fin de las alianzas políticas que ellos permiten y propician para el frente femenino fueron literalmente fatales para su seguridad. su otrificación. como resguardo de lo privado tiene consecuencias terribles en lo que respecta a la violencia que las victimiza. obligando a reproducir y a exhibir la capacidad de control inherente a la posición de sujeto masculina en el único mundo ahora posible. recordando que el proceso de modernización en permanente expansión es también un proceso de 38 | Rita Laura Segato . es decir. Son también parte de este panorama de captación del género pre-intrusión por el género moderno el secuestro de toda política. es decir.

Es la barbarie de la colonial modernidad mencionada anteriormente. con el subsidio del mundo de las mujeres. interrumpen al atardecer el parlamento en el ágora tribal. de la que emanan el Estado. como prácticas casi maquinales de extermino de las mujeres son también una invención moderna. los derechos y la ciencia. como es bien sabido. sin llegar a conclusión alguna. como espacio residual. la penalidad será intensa para los hombres. Con la emergencia de la grilla universal moderna. Género y colonialidad | 39 . atraviesa los dos espacios. que solo habla en la casa. se transforman en meros restos. por su racionalidad y sistematicidad. como he tentado argumentar en otro lugar. originarias de los tiempos modernos. consideradas de interés público general (Segato 2010 b). estos hombres. que la habita.colonización en permanente curso. Su impunidad. la política. en el margen de los asuntos considerados de relevancia universal y perspectiva neutra. involucrando una cabeza masculina y una cabeza femenina y todas las deliberaciones comunitarias son acompañadas por las mujeres. como conjunto de deliberaciones que llevan a las decisiones que afectan la vida colectiva. En el mundo andino. es siempre dual. se encuentra vinculada a la privatización del espacio doméstico. la política. Solo se reanudará el parlamento al día siguiente. aunque su ordenamiento interno sea jerárquico. Esto es habitual y ocurre en un mundo claramente compartimentalizado donde. los feminicidios. para realizar una consulta por la noche en el espacio doméstico. Si bien en el espacio público del mundo de la aldea de un gran número de pueblos amazónicos y chaqueños existen restricciones precisas a la participación y alocución femenina y es reservada a los hombres la prerrogativa de deliberar. si bien hay un espacio público y un espacio doméstico. no incluido en la esfera de las cuestiones mayores. en muchos casos muy ritualizado. Caso esta consulta no ocurra. la autoridad de los mallkus. Así como las características del crimen de genocidio son. tanto la esfera doméstica como la mujer.

neutralizadora de particularidades. de idiosincrasias. El género. tienen plenitud ontológica y política. del equivalente universal. procesarse. En el mundo de la modernidad no hay dualidad. transportarse y reformular sus problemas de forma en que puedan ser enunciados en términos universales. de lo que puede ser generalizado y atribuido de valor e interés universal. la relación binaria es suplementar.sentadas al lado de sus esposos o agrupadas fuera del recinto donde ocurren. en la que ambos términos que la componen. no existe el monopolio de la política por el espacio público y sus actividades. a menos que depurados de su diferencia o exhibiendo una diferencia conmensurabilizada en términos de identidad reconocible dentro del patrón global. no se adaptan con precisión a este ambiente neutro. para alcanzar plenitud ontológica.el otro. en el espacio “neutro” del sujeto republicano. aséptico. de alguna forma. reconvertirse. como en el mundo colonial moderno. la mujer. El otro-indio. conmensurabilizado a partir de una grilla de referencia o equivalente universal. cualquier elemento. Si es así. plenitud de ser. el espacio doméstico es dotado de politicidad. deberá se ecualizado. a pesar de su desigualdad. por ser de consulta obligatoria y porque en él se articula el grupo corporativo de las mujeres como frente político. constituye una dualidad jerárquica. Sólo adquieren politicidad y son dotados de capacidad política. hay binarismo. el otro-no-blanco. es decir. y solo dejará de hacerlo cuando tamizado por la grilla ecualizadora. los sujetos – individuales y colectivos – y cuestiones que puedan. De acuerdo con el patrón colonial moderno. y ellas hacen llegar las señales de aprobación o desaprobación al curso del debate. un término suplementa -y no complementa. Esto produce el efecto de que cualquier manifestación de la otredad constituirá un problema. Mientras en la dualidad la relación es de complementariedad. donde supuestamente habla el sujeto ciudadano universal. Al contrario. así reglado. Todo lo que 40 | Rita Laura Segato . en el mundo de la modernidad. es decir.

jerárquicamente inferior a lo públiGénero y colonialidad | 41 . aunque puedan funcionar complementariamente. con sus asociaciones propias. por medio de la politización -en el sentido de publicización de la identidad. Y este sujeto. es blanco. irreductible. porque la originó a partir de una exterioridad que se plasmó en el proceso primero bélico e inmediatamente ideológico que instaló la episteme colonial y moderna. único capaz de transitarlo con naturalidad porque de él es oriundo. pues lo público es lo único que tiene potencia política en el ambiente moderno-. Cornell 2001 (1998). este ámbito. Benhabib 2006 (1992). Young 2000). epitomiza una multiplicidad. que ha formulado la regla de la ciudadanía a su imagen y semejanza. Sin embargo. es pater-familiae -por lo tanto. tiene un sujeto nativo de su espacio. el dos resume. West 2000 (1988). Todo el que quiera mimetizarse de su capacidad ciudadana tendrá que. reconvertirse a su perfil (para esta discusión. al menos funcionalmente. esta ágora moderna. El segundo en esa dualidad jerárquica no es un problema que demanda conversión. sino que es plenamente otro. resulta de la episteme del expurgo y la exterioridad construida. tiene las siguientes características: es hombre. El binarismo. heterosexual -. es propietario y es letrado. lo que no puede convertirse o conmensurabilizarse dentro de esa grilla. Al comprender esto. donde el uno y el dos. entendemos que el doméstico es un espacio completo con su política propia. El dualismo. es una de las variantes de lo múltiplo o. propio de la colonial [/] modernidad. como ya otros autores han afirmado. El uno y el dos de la dualidad indígena son una entre muchas posibilidades de lo múltiplo. del mundo del Uno. es resto. y tampoco es resto de la transposición al Uno. también. procesamiento por la grilla de un equivalente universal. a pesar de desiguales en valor y prestigio. un otro completo. son ontológicamente completos y dotados de politicidad.sobra en ese procesamiento. como el caso del dualismo de género en el mundo indígena. ver Warner 1990.

en el binarismo del Uno – universal.y su otro – resto. Las presiones que impuso el colonizador sobre las diversas formas de la sexualidad que encontró en el incanato han sido relevadas por Giuseppe Campuzano en crónicas y documentos del siglo XVI y XVII (Campuzano 42 | Rita Laura Segato . y pasan a ser necesarios los Derechos de protección contra la homofobia y las políticas de promoción de la igualdad y la libertad sexual. pues nace al abrigo de la convicción moderna de que los otros tienen que ser explicados. El género se enyesa. La deconstrucción derrideana. como el matrimonio entre hombres o entre mujeres. prohibido en la colonial [/] modernidad y aceptado en una amplia diversidad de pueblos indígenas del continente (describí esta diferencia entre los mundos para las comunidades de religión afro-brasileira Nagô Yoruba de Recife en el artículo ya citado de 1986). canónico. no tiene cabida ni rendimiento en el circuito de la dualidad. no es ontológicamente pleno. pero con capacidad de autodefensa y de auto transformación. a la manera occidental. y todas las formas de otredad con relación al patrón universal representado por este Uno constituyen un problema. es descarte incompleto e irrelevante. si comparado con las relaciones patriarcales impuestas por la colonia y estabilizadas en la colonialidad moderna. Podría decirse que la relación de género en este mundo configura un patriarcado de baja intensidad. como variante de lo múltiplo. sobra. traducidos. El mundo moderno es el mundo del Uno.co. en la matriz heterosexual. margen – pasan a clausurarse los tránsitos. La propia disciplina antropológica es prueba de ello. Lo que no puede ser reducido a ella. la disponibilidad para la circulación entre las posiciones. “neutral”. que pasan a ser todas colonizadas por la lógica binaria. permanece como sobra y no tiene peso de realidad. procesados por la operación racional que los incorpora a la grilla universal. Con la transformación del dualismo. conmensurabilizados. anomalía. que desestabiliza la dupla binaria.

oriundos del patrón instalado por la colonial modernidad. la modernidad y el capitalismo con las categorías “Europa”. especialmente. En otras palabras. “Negro” ver Quijano 1991. y Quijano e Wallerstein 1992). la supuesta “costumbre” homofóbica. pero sí de comprender a qué paradigma pertenecen y. y no se trata de oponerse a ellas. costumbres y tradiciones ya modernos.2006 y 2009. aquellos que el instrumental de los derechos humanos intenta combatir. esto es. “raza”. 2000. que empuja a los sujetos a posiciones fijas dentro del canon binario aquí constituido por los términos blanco – no-blanco (sobre la co-emergencia de la colonia. Esto nos permite concluir que muchos de los prejuicios morales hoy percibidos como propios de “la costumbre” o “la tradición”. así como otras. “Indio”. En ellas se constata la presión ejercida por las normas y las amenazas punitivas introducidas para capturar las prácticas en la matriz heterosexual binaria del conquistador. Ese enyesamiento en posiciones de identidad es también una de las características de la racialización. una vez más. para caber en el binarismo de la relación sujeto-objeto de la Ciencia occidental es triste parte de este proceso. instalada por el proceso colonial [/] moderno. En medio a esta nueva situación – nueva y progresiva para muchos pueblos expuestos a un permanente y diario proceso de conquista y colonización -. ya es moderna y. nos encontramos con el antídoto jurídico que la modernidad produce para contrarrestar los males que ella misma introdujo y continúa propagando. naturalmente. También la redistribución del cosmos y la tierra toda con todos sus seres. que impone nociones de pecado extrañas al mundo aquí encontrado y propaga su mirada pornográfica. las luchas por derechos y políticas públicas inclusivas y tendientes a la equidad son propias del mundo moderno. “Blanco”. entre otros). son en realidad prejuicios. animados e inanimados. entender que viGénero y colonialidad | 43 . “América”.

el espacio público. el valor y el prestigio de las mujeres y de su esfera de acción. lo que ya les sacó con la otra. tanto porque pierde sus formas ancestrales de intervención en las decisiones que se tomaban en el espacio público. encuentra el mundo de lo múltiplo. como también porque se encierra en la familia nuclear y se clausura en la privacidad. en los talleres de la Coordinación de Género y generación de la Fundación Nacional del Indio. y son innumerables los testimonios de los grados y formas crueles de victimización que ocurren cuando desaparece el amparo de la mirada de la comunidad sobre el mundo familiar. La despolitización del espacio doméstico lo vuelve entonces vulnerable y frágil. Esta crítica de la caída de la esfera doméstica y del mundo de las mujeres desde una posición de plenitud 44 | Rita Laura Segato . vigilando y juzgando los comportamientos. a su vez. que permite una influencia mayor de un mundo sobre otro.vir de forma descolonial es intentar abrir brechas en un territorio totalizado por el esquema binario. Pasan a normar la familia nuevas formas imperativas de conyugalidad y de censura de los lazos extendidos que atravesaban la domesticidad (Maia 2010. Se desmorona entonces la autoridad. con la consecuente pérdida del control que el ojo comunitario ejercía. lo captura y modifica desde su interior como consecuencia del patrón de la colonialidad del poder. En este nuevo orden dominante. que es posiblemente el instrumento más eficiente del poder. y el espacio doméstico como tal se despolitiza totalmente. Es por eso que les digo. Cuando el mundo del uno y su resto. a mis interlocutoras indias. Lo más preciso será decir que lo coloniza. en la estructura binaria. Abu-Lughod 2002). al exponer ante ellas los avances de la Lei Maria da Penha contra la Violencia Doméstica: el Estado les da con una mano. pasa a capturar y monopolizar todas las deliberaciones y decisiones relativas al bien común general.

Entre ellas. a pesar de entender la omnipresencia de las relaciones de género en la vida social. la identidad. como capital político. pero es ahora regido por otra estructura (traté de esto en mi libro de 2007). se verían perjudicadas. es que se han agravado internamente. formalidades y rituales que aparentemente permanece. y derechos como recursos. con la jerarquía de valor y prestigio que le es propia. como capital simbólico y referencia en las luchas por la continuidad como pueblo. una falsa impresión de continuidad de la vieja ordenación. como consecuencia de la colonización moderna. De allí deriva un chantaje permanente a las mujeres que las amenaza con el supuesto de que. las referencias constantes a la dualidad en todos los campos simbólicos muestran que este problema de la devaluación gnoseológica del sistema de género allí no existe. la distancia jerárquica y el poder de los que ya tenían poder . Lo que ha pasado.ancianos. no conseguimos pensar toda la realidad a partir del género dándole un estatuto teórico y epistémico como categoría central capaz de iluminar todos los aspectos de la vida. debilitando así las demandas por territorios. Como afirmé. si bien es posible decir que siempre Género y colonialidad | 45 . A diferencia de esto. la dificultad que enfrentamos cuando. Lo que es más importante notar aquí es que. sin embargo y como vengo diciendo. hombres en general. y la cultura. y a su reivindicación de la manutención de una costumbre que suponen o afirman tradicional. en el mundo pre-intrusión. con un sistema de nombres.ontológica al nivel de resto o sobra de lo real tiene consecuencias gnoseológicas importantes. en este contexto de cambio. se preservan las nomenclaturas y ocurre un espejismo. Este pasaje es sutil. caciques. y la falta de claridad sobre los cambios ocurridos hace que las mujeres se sometan sin saber cómo contestar la reiterada frase de los hombres del “siempre fuimos así”. recursos. de tocar y modificar este orden. dentro del espacio de la aldea.

del que hablé al iniciar estas breves páginas. necesario ensayar una habilidad retórica considerable para hacer comprender que el efecto de profundidad histórica es una ilusión de óptica. Porque nos encontramos aquí frente a un culturalismo perverso. Ocurre una mutación bajo el manto de una aparente continuidad. que sirve para solidificar las nuevas formas de autoridad de los hombres y otras jerarquías de la aldea. porque el otro. el mundo indígena se orienta por la fórmula. y generando lo que algunos comienzan a llamar ciudadanía étnica o comunitaria.hubo jerarquía y relaciones de género como relaciones de poder y prestigio desigual. lo que estamos realmente haciendo es remediando los males que la modernidad ya introdujo con soluciones también modernas: el estado entrega con una mano lo que ya retiró con la otra. En suma y recapitulando. cuando las identidades. y aún inferior. pensamos que se trata de substituir la jerarquía que ordenaba la relación de hombres y mujeres por una relación igualitaria. se transformaron en el lenguaje de las disputas (Segato 2007). ahora politizadas. A diferencia del “diferentes pero iguales” de la fórmula del activismo moderno. en un gesto que pretende la universalización de la ciudadanía. Es aquí que entra con provecho el entremundo de la modernidad crítica. fertilizando la jerarquía étnica con su discurso de igualdad. distinto. inaugurado con la caída del muro de Berlín y la obsolescencia del debate marxista. de “desiguales pero distintos”. que no es otra cosa que el fundamentalismo de la cultura política de nuestra época. no representa un problema a ser resuelto. El imperativo de la conmensurabilidad desaparece. realmente múltiplos. con la intervención colonial estatal y el ingreso al orden de la colonial modernidad esa distancia opresiva se agrava y magnifica. que solamente podrá ser adecuada si partiendo del fuero interno y la jurisdicción 46 | Rita Laura Segato . difícil para nosotros de acceder. Es decir. por eso. Es. cuando.

por el mundo circundante. es decir. Concluyo aquí remitiendo a la extraordinaria película Mooladé. del director senegalés recientemente fallecido Ousman Sembene. atravesada. Género y colonialidad | 47 . la face interna de la comunidad.propia. del debate y deliberación de sus miembros. como siempre ha sido. tramando los hilos de su historia particular. sobre la lucha de un grupo de mujeres de una aldea de Burkina Faso para erradicar la práctica de la infibulación: desde el interior.

lesbianismo feminista y decolonialidad. especialista en Educación Superior y licenciada en Trabajo Social.Ochy Curiel Nació en Dominicana y reside en Colombia. Es Magíster en Antropología Social. antirracismo. Actualmente se desempeña como Coordinadora Curricular de los postgrados de la Escuela de Estudios de Género de la Universidad Nacional de Colombia. Es parte del Grupo Latinoamericano de Estudios. Ha escrito varios artículos y editado varios libros sobre feminismo. Formación y Acción Feminista (GLEFAS). .

En segundo lugar. porque me interesaba colocar una nueva perspectiva de análisis teórico y político que ofrece la corriente lésbico feminista al entender la heterosexualidad como un régimen político que atraviesa la mayoría de las relaciones sociales que se dan en una nación. El texto que a continuación presento tiene varias partes. Mi interés en hacer una tesis como esta obedeció a varias cuestiones: en primer lugar.El régimen heterosexual y la nación. afros. a partir de las revisiones epistemológicas. Aportes del lesbianismo feminista a la Antropología Por Ochy Curiel E ste texto es un resumen de mi tesis de maestría en antropología social. El régimen heterosexual y la nación | 49 . cuestionando la idea de entenderla como una práctica. mujeres…) pero muy poco se investiga y se analizan los mecanismos y tecnologías que han producido esa otredad frente al paradigma moderno. Una primera en la que brevemente. pero también del movimiento social con lo cual trato de hacer una ruptura entre teoría y práctica como un proceso de descolonización del conocimiento que coloca en el centro la relación saber-poder. en la cual me propuse analizar cómo el régimen heterosexual está relacionado con la nación. orientación u opción sexual. aportar a descolonizar la antropología en tanto ha estudiado generalmente las prácticas de quienes se han asumido como “otros” y “otras” (indígenas. Esta perspectiva surge de la teoría feminista. teóricas y políticas que se han hecho en la antropología trato de mostrar el sesgo eurocéntrico que aún se mantiene en la disciplina por continuar estudiando fundamentalmente a los otros y las otras.

desde la diferencia sexual como fundamento del régimen heterosexual a través de las concepciones sobre “mujer” y “hombre”. por limitaciones de espacio. Posteriormente analizo las implicaciones que puede tener el multiculturalismo en las mujeres y lesbianas. Es necesario aclarar que en este texto no cito la mayoría de las personas entrevistadas. una de las propuestas centrales que emana de la Constitución Colombiana de 1991 y por último. analizo la relación entre los derechos de parejas del mismo sexo y el régimen heterosexual. centrándome en analizar el dilema igualdad-diferencia. tampoco la mayoría de los artículos del texto constitucional y otros documentos que analicé. En las siguientes partes analizo ya el texto constitucional desde diferentes aspectos: por un lado desde la idea de contrato social que se sostuvo en el proceso constituyente. centrándome en dos autoras claves: Adrienne Rich y Monique Wittig. Posteriormente abordo el tipo de participación de las feministas en ese proceso. por la relación que tiene este texto con la idea de nación. aunque en un período post-constitución. En una segunda parte trato las explicaciones teórico-políticas del lesbianismo feminista para abordar el carácter político de la heterosexualidad. Solamente hago algunas referencias que sirvan como ejemplos para los análisis que planteo. ni las exposiciones de motivos de las y los constituyentes. 1. a través de un análisis crítico del discurso del texto de la Constitución Política de Colombia de 1991 y los procesos que le dieron origen. de la familia y de la nacionalidad.proponiendo lo que he denominado la Antropología de la Dominación. En búsqueda de una Antropología de la Dominación A pesar de que la antropología como disciplina surgió con 50 | Ochy Curiel .

la Antropología como Crítica Cultural. entre otros. los antropólogos denominados posmodernos o de crítica cultural como Clifford Geertz (1988). Friedemann. En Colombia particularmente. metodológica y teórica. 1984. a la vez que cuestionar la objetividad como necesidad científica y reconocer que el “otro” y la “otra” que se estudiaba. a finales de la década de los ochenta. Correa. la representación de diáloEl régimen heterosexual y la nación | 51 .un profundo sesgo eurocéntrico desde una perspectiva en la que se asumía que se estudiaba pueblos sin historia. aquellos que muchos autores y autoras llamaron “la crisis de la ciencias sociales” que se iniciaron a finales de los años sesenta y que propició una revisión interna epistemológica. un compromiso con la acción transformadora (Arocha. que obviamente afectaron a la disciplina. desde las cuales se propició un compromiso con la realidad social y política. posteriormente la Antropología Urgente. que a través de una formación interdisciplinaria permitió orientar a los movimientos sociales. desde la década de los setenta. que cuestionó los presupuestos de la modernidad racional y del eurocentrismo que la orientaban. Desde allí se plantearon propuestas metodológicas que generaron la creación de procesos colectivos entre sujetos y objetos de la investigación y que propiciaron una investigación con compromiso social. James Clifford (1992). tuvieron una influencia significativa en Colombia y motivaron la necesidad de construir autoridades etnográficas múltiples que implicara la intersubjetividad. la Antropología Militante. 2006. 1984). tenían sus verdades e interpretaciones. Posteriormente. han surgido propuestas críticas que ha marcado a la disciplina como lo fueron la Antropología del Debate desde los años sesenta. Marcus y Fisher (2000). fundamentalmente indígenas y posteriormente afrodescendientes. la Investigación-Acción Participativa (IAP). llegué a ella en un momento de cambios significativos en las ciencias sociales.

gos, la negociación continua para generar otra conciencia
etnográfica, como la dialógica, la polifonía, la autoridad
dispersa, la co-autoría o una etnografía colaborativa entre
sujetos de investigación y quien investiga que reconociera
que las y los sujetos de investigación son también sujetos
del conocimiento.
Para mis propios procesos investigativos y teóricos,
estas propuestas no me fueron suficientes, dado que, la antropología sigue siendo hegemónicamente otrológica, es
decir, aún “los otros” y luego “las otras”1 siguen siendo
los sujetos de investigación de la mayoría de quienes hacen
antropología y muchas de estas posturas críticas me siguen
pareciendo incompletas no obstante las buenas intenciones
y compromisos éticos que han contenido, pues no eliminan
del todo la relación saber-poder entre las y los investigadores y los y las sujetas a quienes se estudia. Estas perspectivas no cuestionan suficientemente el lugar del privilegio de
quienes construyen el conocimiento sobre los “otros y las
“otras”. No basta percibirles como contemporáneos de un
mismo mundo, es necesario cuestionar el lugar de referencia
de quienes construyen el pensamiento antropológico.
Es por ello, que me propuse aportar a la construcción de lo que he denominado la Antropología de la Dominación que consiste en develar las formas, maneras,
estrategias, discursos que van definiendo a ciertos grupos
sociales como “otros” y “otras” desde lugares de poder
y dominación. Esto ha supuesto hacer una etnografía
que me permitiera estudiar un tipo de dominación, en
este caso: la heterosexualidad como régimen político que
produce exclusiones, subordinaciones, opresiones que
afectan fundamentalmente a las mujeres2, y más aún a las
1. En este texto entiendo por otros u otras, quienes no han tenido privilegios de raza,
clase, sexo, sexualidad, nacionalidad y que se definen como la diferencia: mujeres,
lesbianas, indígenas, negras, y negros, homosexuales, trans, frente a la mismicidad, es
decir hombre, blanco o mestizo, heterosexual y con privilegios materiales y simbólicos.
2 Entenderé por mujeres una categoría socialmente construida sociológica y
52 | Ochy Curiel

lesbianas3 (ambas consideradas por el pensamiento heterocéntrico y sexista, “otras”), en una nación, en este caso
la colombiana a través de un análisis de discurso de la
Constitución política de 1991 y los procesos que le dieron origen.

La constitución política:
expresión de una hegemonía
Para mostrar cómo se expresa el régimen de la heterosexualidad en la nación, escogí hacer un Análisis Crítico
del Discurso del texto de la Constitución Política Colombiana de 1991, principal objeto de estudio en este trabajo.
Las razones de esta elección fueron varias. Primero, los
discursos que encontramos en ese texto son expresión de
la ideología hegemónica en la sociedad colombiana, expresa un poder jurídico, teórico y político significativo, dado
que contiene, avala y legitima un discurso que fue producto de la negociación y alianza de quienes tuvieron el poder
de decidir, escribir y ordenar sus prescripciones, es decir,
los y algunas constituyentes; y segundo, porque en él se
sintetizan dos cosas que considero importantes: la ley y
la escritura como medios y tecnologías de establecimiento
del poder y la hegemonía.
Concretamente en el continente latinoamericano, el
discurso jurídico ha sido central en la formación de la
hegemonía desde la época colonial hasta la conformación
de los estados nacionales, y la escritura, desde una lógica
ilustrada occidental, se ha privilegiado sobre la oralidad
políticamente resultado de la ideología de la diferencia sexual que deriva de la
división sexual del trabajo en diferentes sociedades. También como una categoría
que permite la articulación política para la acción a partir del reconocimiento de una
opresión. Con ello me separo de cualquier sesgo esencialista de la misma.
3 Entenderé por lesbiana un posicionamiento político frente al régimen de la
heterosexualidad obligatoria, por tanto no como una práctica sexual diversa, aunque
politice la sexualidad como parte de ese posicionamiento.
El régimen heterosexual y la nación | 53

o las culturas que se basan fundamentalmente en usos y
costumbres. Un ejemplo de la utilización de la escritura
como mecanismo de poder es que la Constitución Política de Colombia de 1991, en tanto reconoce el Estado
multicultural, fue traducida a siete lenguas vernáculas
para garantizar su compresión y asimilación en pos de la
unidad nacional4.
Lo anterior coincide con los análisis que hace Benedict Anderson ([1983], 1993) quien para entender el
surgimiento y permanencia de la nación como comunidad
imaginada, hace una relación entre la escritura, nación y
el tiempo. Explica cómo el factor tiempo es crucial para
entender la imaginación moderna. Según el autor, mientras
que en la Edad Media no había tal separación entre pasado,
presente y futuro pues todo coincidía como un “tiempo
mesiánico” y la imaginación se hacía oral y visual, en la
era moderna el reloj y el calendario otorgan al tiempo un
carácter homogéneo y coincidente y es uno de los factores
que permite el imaginario de la nación como comunidad,
como continuidad, como algo único, nacional que se va
4. Esta traducción y difusión fue promovida por el entonces presidente, César
Gaviria Trujillo, a solicitud de varios grupos indígenas. Gaviria creó una oficina
encargada de traducir y difundir la Constitución, actividad coordinada con el Centro
Colombiano de Estudios de Lenguas Aborígenes de la Universidad de los Andes de
Bogotá (CCELA). Las lenguas en la que se tradujo la Constitución Política fueron el
wayuu o guajiro, hablado por 130.000 personas; el nasa o paez, hablado por más
de 100.000 personas en el Cauca; el guambiano, también del Cauca, hablado por
15.000 personas; el arhuaco o ika de la Sierra Nevada de Santa Marta hablado por
15.000 personas; el ingano del Putumayo hablado por 15.000 personas, el kamsá
de Sibundoy (Putumayo) hablado por 5.000 personas y el cubeo del Amazonas
(Vaupés) hablado por 15.000 personas. Otras lenguas fueron dejadas de lado como
el Embera en el Chocó hablado por aproximadamente 50.000 personas, el Sikuani
o guahibo, hablado por 250.00 personas y el Tucano o el Piapoco. La razón que se
expuso para ello en estas últimas fue la falta de presupuestos y problemas con las
comunidades indígenas. De los 380 artículos sólo se tradujeron 40, aquellos referidos
a los derechos fundamentales de las personas y a los derechos de las comunidades
indígenas (Oróstegui, 2008).
54 | Ochy Curiel

forjando gracias a la aparición de lo que denomina “capitalismo impreso”. El periódico, la novela, y otros medios
escritos se convierten en producciones en masa, leídos en
un mismo tiempo y un mismo lugar o territorio, lo que
genera una imaginación colectiva que va definiendo fronteras y una conciencia nacional.
Con ello, Anderson ofreció una definición antropológica de nación como una comunidad política imaginada
inherentemente limitada y soberana: comunidad porque
a pesar de las desigualdades y la explotación existentes en
su interior, sus integrantes se conciben desde un compañerismo profundo, fraterno, horizontal; imaginada porque
existe por tanto la idea de comunión, aunque sus integrantes
no se conozcan y no se relacionen entre sí; límitada, porque
sus fronteras son finitas aunque elásticas, y porque la nación
nunca se asumirá como la humanidad completa; soberana
porque todos y todas en la nación sueñan con ser libres,
siendo la garantía y el emblema de esa libertad, el Estado
Soberano. Las raíces culturales del nacionalismo están en
esa fraternidad y esta libertad imaginada que justifican incluso que se mate y se esté dispuesto a morir por la nación.
La Constitución Política colombiana de 1991, fue
un texto producto de la hegemonía y se constituyó en un
escrito jurídico con el estatuto legítimo máximo, que gracias a su difusión masiva ha impactado de manera significativa en la conciencia de la mayoría de los y las colombianas, convirtiéndose en doxa5, en el proyecto normativo
nacional de mayor trascendencia.
5. Doxa, aunque es una palabra de origen griego, en las ciencias sociales fue un
concepto propuesto por Pierre Bourdieu para referirse al conjunto de creencias y de
prácticas sociales que son consideradas normales en un contexto social, las cuales
son aceptadas sin cuestionamientos. Aunque son desconocidos los orígenes sociales
de estas prácticas y creencias y sus principios de funcionamiento se les reconoce
habitualmente como criterios y formas de proceder socialmente válidos desde donde
surge su eficacia simbólica. La doxa es una condición para mantener el estado de
cosas existente en una sociedad (Bourdieu, 1998).
El régimen heterosexual y la nación | 55

Perspectiva teórica y metodológica
El antropólogo estadounidense Clifford Geertz, ha planteado que lo que se hace en antropología no son más que
interpretaciones, inscripciones a través de la fijación de
significados que son temporales y espaciales y que esos
significados conectan la acción con su sentido, por tanto,
afirma el autor, el reto de la antropología es definir lo que
se desea saber más que la noción misma del conocimiento
(Geertz, 1990). Siguiendo a Geertz, me propuse con esta
investigación una nueva interpretación que ni las antropólogas de la mujer, ni las del género, ni la mayoría de las
antropólogas feministas han desarrollado en la antropología como disciplina, ni tampoco se ha desarrollado en
la mayoría de las ciencias sociales, y es la que propone la
corriente teórico-política del lesbianismo feminista a partir de considerar la heterosexualidad como institución y
régimen político y como ésta se relaciona con la construcción de la nación. Más adelante explicaré con más detalle
esta perspectiva.
Me apoyé también en la teoría del discurso desde tres
perspectivas: la primera desde el planteamiento de Monique Wittig (2001) y Michel Foucault (1970) quienes desde
posiciones muy diferentes (Wittig desde el punto de vista
del feminismo materialista y Foucault desde una posición
postestructuralista), definen el discurso en tanto que signos con significados políticos asumiendo que el discurso
es en sí una práctica social y no una mera manifestación
del lenguaje, que tiene efectos materiales (y objetivos) en
las relaciones sociales y que muchas veces se convierten en
leyes generales.
La segunda, desde los aportes de la lingüística crítica y en particular del Análisis Crítico del Discurso cuyo
objetivo es evidenciar los problemas sociales que tienen
que ver con el poder y la desigualdad y que se muestran a
través del discurso y como éste contiene una serie de es56 | Ochy Curiel

tructuras discursivas y de comunicación aceptables y legitimadas por la sociedad (Van Dijk, 1995, 2005).
Y la tercera perspectiva es que del Análisis Crítico
del Discurso, tomé concretamente el análisis de la argumentación, apropiado para el análisis de textos jurídicos
políticos, siguiendo los aportes del sociólogo mexicano
Gilberto Giménez (1981), para quien la argumentación
viene a ser un proceso cuasi-lógico de esquematización o
de representación de la realidad a partir de premisas ideológicas que se suponen compartidas, todo ello promovido
y sostenido desde un lugar social e institucional determinado. Este método consiste en descubrir el principio de
organización que rige la estructura lógica aparente de los
enunciados normativos codificados. No es inmanente al
texto sino que viene impuesto por factores extratextuales,
por tanto, tiene que ver con las relaciones sociales. Es en
la argumentación que se encuentra el plano ideológicodiscursivo de las relaciones de poder.
Este método tuvo tres fases:
a) Reconstrucción histórica y un análisis del sistema
de aparatos ideológicos-políticos que delimitan la escena
política dentro del cual se inscribe el discurso.
b) Reconstrucción histórica y análisis de la coyuntura
política que determina el discurso y a la vez se inscribe en él.
c) Análisis de la dimensión formal del discurso.
Siguiendo esta propuesta metodológica de análisis
crítico del discurso alrededor de la argumentación, busqué
lo que Giménez denomina términos-pivotes (Giménez,
1981) que fueron mis categorías de investigación: familia,
pareja, hombre, mujer, matrimonio, filiación, consanguinidad.6 Estos términos pivotes o categorías de investigación
6 Para destacar las frases de la argumentación o los conceptos que se desprenden de
El régimen heterosexual y la nación | 57

fueron analizados en el texto de la Constitución, en las actas de la Asamblea Nacional Constituyente y en los informes de las subcomisiones del proceso pre-constituyente.
Realicé cuatro entrevistas a profundidad a feministas que participaron en el proceso pre-constitucional y en
diferentes mesas preparatorias, habiendo tenido un rol
activo en el proceso desde el movimiento social feminista
y de mujeres. Igualmente me interesó conocer experiencias de lesbianas, gays y trans en el proceso constitucional. Muy tempranamente supe que no participaron; por lo
menos bajo estas identidades políticas. Sin embargo, para
confirmarlo, hice dos entrevistas a profundidad a una líder
lesbiana y un líder gay importantes en Colombia.
Todo el proceso de investigación se llevó a cabo desde enero de 2009 hasta abril de 2010 en Bogotá, Colombia.

2. El carácter político de la heterosexualidad.
Aportes teórico-políticos del lesbianismo feminista
Ha habido varias contribuciones para analizar el carácter
político de la heterosexualidad desde varias lesbianas feministas. (Anne Koedt, 1968; 1970; Lonzi, 1972; Johnson,
1973); Rubin, 1975). Sin embargo, han sido Adrienne
Rich, feminista, lesbiana y poeta norteamericana y Monique Wittig, lesbiana feminista materialista francesa quienes la han explicado de manera más profunda.
Rich analiza la heterosexualidad como una institución que sintetiza en el concepto la heterosexualidad
obligatoria, que aparece en su clásico texto de 1980: “La
heterosexualidad obligatoria y la existencia lesbiana”7.
ella (que me interesa resaltar tanto en el texto de la Constitución como en las actas de
la Asamblea Nacional Constituyente,) así como aspectos relevantes de las entrevistas
y documentos, utilicé la tipografía bastardilla o itálica.
7. Este texto fue publicado primero en inglés como: Compulsory Heterosexuality
and Lesbian Existence Signs: Journal of Women in Culture and Society 5. Num 4.
(diciembre 1980). Posteriormente salió una versión reducida en la antología de la
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Sostuvo que la heterosexualidad, así como la maternidad,
la explotación económica y la familia nuclear tienen que
ser analizadas como instituciones políticas sustentadas en
ideologías que disminuyen el poder de las mujeres.
La autora analiza la obligatoriedad de esta institución
en diferentes momentos de la historia a través del cinturón
de castidad, el matrimonio infantil, la erradicación de la
existencia lesbiana, la idealización del amor y el matrimonio
heterosexual, la clitoridectomía, entre otras prácticas que
han implicado la imposición de la fuerza física sobre las mujeres en muchos casos y en otros el control de su conciencia.
La obligatoriedad de la heterosexualidad para Rich,
está ligada por demás a las formas de producción capitalistas que producen la segregación por sexo en la esfera
laboral, asignando a las mujeres posiciones menos valoradas en la división del trabajo como empleadas domésticas, secretarias, nanas, educadoras o meseras, dando lugar
a una sexualización en el trabajo mismo e­ n donde se ejerce
además, en muchas ocasiones y en muchos momentos, el
acoso sexual. Además, Rich señala en los lugares de trabajo, la invisibilización de las lesbianas, las cuales para
sobrevivir deben negarse y pretender ser mujeres heterosexuales, tanto en su apariencia física, como en sus modos
de comportamiento.
Con todo ello, Rich coloca la heterosexualidad
como algo distinto a una simple “práctica sexual”, “preferencia”, “orientación” o “elección” para las mujeres. Para
ella, se trata más bien de una imposición institucionalizada
para asegurar el acceso físico, económico y emocional de
los hombres a las mujeres.
El salto teórico-político sobre la heterosexualidad
lo ofreció indudablemente Monique Wittig, quien hizo un
misma autora: Blood, Bread and Poety. Selected Prose, 1979-1985. Nueva York:
W.W. Norton y Company, 1996 y luego fue traducida al castellano en: Navarro,
Marysa y Catherine R. Stimpson. (comps) 1998. Sexualidad, género y roles sexuales.
Argentina. Fondo de Cultura Económica.
El régimen heterosexual y la nación | 59

desplazamiento del “punto de vista de las mujeres“, hacia
un análisis de la heterosexualidad como régimen político
que contiene varios aspectos importantes: un punto de vista materialista y la reevaluación y transformación conceptual como acción política.
Monique Wittig define la heterosexualidad como un
régimen político cuya ideología está basada fundamentalmente en la idea de que existe (LA) diferencia sexual. En
su ensayo “La categoría de Sexo” (1982), analiza cómo la
diferencia sexual que define dos sexos, es una formación
imaginaria que coloca la naturaleza como causa. En realidad, dicha diferencia no existe más que como ideología
y oculta lo que ocurre en el plano económico, político e
ideológico. Esta división rígida entre los supuestos sexos
“diferentes”, para esta autora, si bien tiene efectos materiales, se hace abstracta y es conceptualizada por quienes
sostienen el poder y la hegemonía. En ese sentido, para
Wittig es la opresión que crea el sexo y no al revés.
Según Wittig, el sexo es una categoría que existe en
la sociedad en tanto es heterosexual y las mujeres en ella
son heterosexualizadas, lo cual significa que se les impone
la reproducción de la especie y su producción con base a
su apropiación colectiva y individual —la última, por medio de un contrato fundamental: el matrimonio, un contrato que es de por vida y que sólo puede romper la ley
(por el divorcio). El cuidado y la reproducción así como
las obligaciones asignadas a las mujeres como clase de sexo
(asignación de residencia, coito forzado, reproducción
para el marido, noción jurídica conyugal) significan que
las mujeres pertenecen a sus maridos.
Wittig argumentó que aunque fuese en el ámbito público, fuera del matrimonio, las mujeres son vistas como
disponibles para los hombres y sus cuerpos, vestidos y
comportamientos deben ser visibles, lo que a final de cuentas es una especie de servicio sexual forzoso. Así las mujeres
son visibles como seres sexuales, aunque como seres socia60 | Ochy Curiel

El régimen heterosexual y la nación | 61 . En otro de sus importantes ensayos. cotidianas y bastante variables. situadas en el nivel de las interacciones entre mujeres y hombres individuales). a menos que sean citas ya traducidas (no por mí) del texto original. He decidido traducir el concepto del feminismo materialista francés de rapports sociaux de sexe por relaciones sociales estructurales de sexo (macro. las leyes y la institución policial. ya que no se trata de cuestiones de mente sino de ideología en su sentido más fuerte (Ver nota siguiente). Wittig explica un fenómeno bastante generalizado y aún actual: hay que decir.28). que parece referirse única y directamente a prácticas sexuales. Todo lo anterior es asumido “naturalmente” por el Estado. en cierta forma abstractas. estables. ya que a partir de ellos se puede ejercer violencia concreta. En la mayoría de los casos usaré el concepto en inglés para evitar confusiones. el sexo” (Wittig. 8. Las mujeres por tanto no pueden ser concebidas fuera de la categoría de sexo: “Sólo ellas son sexo. relaciones de clase). de manera concreta con la idea de nación. entre otros regímenes de control. “El pensamiento Straigth”9. para no confundirlo con el de relaciones sociales entre los sexos (micro.les sean invisibilizadas. aún estas relaciones (lo que Nicole Claude Mathieu llamó “las relaciones sociales estructurales de sexo8”) siguen existiendo como un mecanismo social de poder contundente. que aunque algunas cosas hayan cambiado para algunas mujeres en torno a ciertas normas de sexo y género. lo que a su vez es discutible. ya que Wittig probablemente usó la palabra inglés straight como una forma de no usar la palabra heterosexualidad. muchas veces es mal traducido como la mente hetero. También se ha traducido como el pensamiento heterosexual. El potencial explicativo de los argumentos de Monique Wittg es innegable y aporta significativamente a nuestro propósito: demostrar cómo el pensamiento straight  está conectado con el campo político. el concepto de “pensamiento straight”. lo cual desvirtúa la propuesta de Wittig. 1992 p. 9. En castellano. publicado en el número siguiente de Questions Féministes. (2001) Wittig revierte la idea de que el discurso de la heterosexualidad es apolítico. analizando el poder del discurso en tanto los signos tienen significados políticos y también efectos concretos en el plano material.

a no ser como madres de ciudadanos. y más aquellas que definen una nación o el futuro de un país. La adopción de un nuevo pacto social. Este proceso se inició en 1988 durante el gobierno de Virgilio Barco. Esto no es casual. han sido limitados para las mujeres a lo largo de la historia. La socióloga Nira Yuval Davis ([1997] 2004) ha analizado cómo las cuestiones de la nación han sido consideradas temas de la esfera pública y cómo las mujeres han sido representadas como perteneciendo “naturalmente” al ámbito de lo privado. han quedado fuera del discurso y de las prácticas que construyen la nación. lo que generó una 62 | Ochy Curiel . sin embargo. cuando se convocó a la Asamblea Constituyente. Posteriormente. cuando un grupo de feministas y mujeres liderado por el Colectivo de Mujeres de Bogotá y la Unión de Ciudadanas de Colombia propusieron una nueva constitución. con un proyecto propio y sustentado en Audiencia Pública. el acceso a las cuestiones que tienen que ver con el ámbito público. en los inicios del proceso constituyente. Lo anterior se debió a las disputas dentro del mismo movimiento. Generalmente. nuevamente las organizaciones de mujeres y feministas se articularon para formular propuestas. En Medellín. pueden ser sintetizadas en dos consignas claves: “sin los derechos de la mujer la democracia no va” y “democracia en el país y en la casa”. en 1990.3. Fue la primera vez que las mujeres participaban de forma colectiva en procesos de ésta índole. De esta manera. idea que fue apoyada por algunos grupos de Bogotá. además que los partidos políticos no ofrecieron una mayor representación a las mujeres. Parte de las motivaciones de las mujeres y feministas que participaron en el proceso de reforma de la constitución. obtuvieron pocos votos. algunas organizaciones lanzaron una lista de mujeres. Las feministas en el proceso constituyente.

son los mismos que definen en qué debe basarse la nación. y no apoyaron una lista única de mujeres. [1949]2003). realizado en Bogotá en octubre de 1990. La ruptura se concretizó en un encuentro nacional que paradójicamente se denominó “El abrazo amoroso por la vida”. las que quedaron fueron las que se enmarcan en un Estado liberal. no sólo de mujeres y feministas sino de otros grupos excluidos. sino desde la persuasión (Gramsci. Ese “contrato” surge de la negociación entre las fuerzas políticas y sociales. El proceso de la constituyente fue importante para las feministas. participación El régimen heterosexual y la nación | 63 . No es casual entonces. es obvio que este proceso constituyente no logró la transformación de las desigualdades sociales derivadas del sexo. entre otras cosas. el grupo dominante generalmente organiza la vida de los grupos subordinados no desde la coerción. aunque en su momento hayan sido un gran avance político: igualdad de derechos. En el proceso que precedió y acompañó la nueva Constitución. Contó también con el agenciamiento de los grupos subalternizados. lo cual fortaleció los movimientos sociales. En efecto. pese a su importancia como ley suprema y fundamental de la nación y como encarnación del contrato social que supuestamente emana de un amplio consenso social. que de todas las propuestas que llevaron las feministas a la Asamblea Nacional Constituyente.ruptura en el movimiento. la raza. muchas mujeres defendieron la idea de ir representadas por sus partidos u organizaciones. económico. A pesar de este aspecto positivo. la clase y otras relaciones de poder. sexual y racial. cómo y cuándo deben o no parir las mujeres. aunque finalmente quienes poseen la ventaja son los grupos que sustentan el poder político. los “incluye” parcialmente. Tal como ha plantado Gramsci en torno a la hegemonía. social. en tanto permitió una mayor visibilidad de las mujeres como sujetas políticas. como indígenas y afrodescendientes.

política. y sobre todo de la construcción de la nación moderna. necesita de esa diferencia para legitimarse. aunque ligadas a la institución de la maternidad. a través de varias nociones que aparecen en la Constitución y en varios argumentos de las y los constituyentes sobre el pacto social. He aquí una de las grandes características de la modernidad: al mismo tiempo que genera una diferenciación de los grupos que no corresponden a su paradigma (hombre. mantenga intactas sus bases ontológicas. reconocimiento de las mujeres jefas de hogar. un pacto heterosexual Monique Wittig (2001) planteó que el contrato social propuesto por Rousseau y heterosexualidad son dos nociones que se superponen. heterosexual y con privilegios de clase). 4.. las instituciones patriarcales (familia. Desde esta perspectiva. un acuerdo previo para 64 | Ochy Curiel . referían fundamentalmente a la autonomía de los cuerpos y la sexualidad de las mujeres. y mantenga la “otredad” que signan el pensamiento y las prácticas modernas. en el sentido que vivir juntos da por supuesto que existen una serie de convenciones en las que todas y todos están de acuerdo. blanco. La inclusión de esas otras y esos otros sólo ha sido posible en la medida que el referente dominante. Me interesa en este apartado analizar este argumento de Wittig. Aquellas propuestas que tenían que ver con la libre opción de las mujeres en torno a la maternidad no pasaron. porque eran precisamente las propuestas que. La Constitución política. tanto del discurso como de sus instituciones. que se considera como único. pareja.) no debían desaparecer ni ser sustituidas por otras. tal como lo analizó Monique Wittig (2001) en cómo actúa el régimen heterosexual. aunque fuera en el marco de la heterosexualidad. derechos de parejas (heterosexuales). política formal etc. Las mujeres y feministas buscaban incluirse en un sistema que las había excluido.

democrático y participativo que garantice un orden político. Es decir. Lo haré a través del análisis del contrato y del pacto social como dos premisas fundamentales que definen el Estado-Nación. invocando la protección de Dios. sanciona y promulga la siguiente CONSTITUCION POLITICA DE COLOMBIA. la convivencia. los representantes. el trabajo. el conocimiento. estaban en condición de preciudadanía. Las ciudadanas. la igualdad. y comprometido a impulsar la integración de la comunidad latinoamericana. y sobre todo. ya que no tenían autoridad sobre sí mismas. para Rousseau. y con el fin de fortalecer la unidad de la Nación y asegurar a sus integrantes la vida. en ejercicio de su poder soberano. decreta. en el contrato social. porque no gozaban de la razón de la misma forma que los varones.que se produzca ese contrato social (simbólico). económico y social justo. los ciudadanos vaEl régimen heterosexual y la nación | 65 . representado por sus delegatarios a la Asamblea Nacional Constituyente. la justicia. la libertad y la paz. promulgar la Constitución Política? ¿Fue el sujeto colectivo de la nación? ¿Qué nivel de consentimiento hubo entre los distintos sectores sociales en torno a Carta Magna? Me interesa resaltar dos cuestiones claves del preámbulo de la Constitución: la representación de sus delegatarios a la Asamblea Nacional Constituyente y la unidad de la nación. unidad de la nación y la representación. sancionar. Según Rousseau. ni acceso en propio a los recursos. El preámbulo de La Constitución Política de Colombia declara: El pueblo de Colombia. (Cursivas de la autora). dentro de un marco jurídico. Lo haré a través de la noción de pueblo. Las preguntas que valdría la pena formular son: ¿qué tan soberano fue ese pueblo que vertió en sus representantes el poder de decretar. Para Rousseau el contrato social era un pacto entre ciudadanos y el Estado.

para construir ese pacto. Entonces. equilibrada en la distribución de fuerzas y agrupaciones políticas y sociales. 1993) Con base a esta idea imaginaria de pacto. de unas reglas y unas normas morales a las cuales los individuos (varones y hembras) se someten “voluntariamente” a cambio de protección.rones cedían al Estado ciertos derechos naturales en aras de la armonía los ciudadanos eran representados ante el Estado por la seguridad y existencia de la nación. 2008). Se admite pues la existencia de una autoridad. El pacto entonces está basado en una idea imaginaria de nación. Ante la primera Asamblea Constitucional de nuestra historia elegida directamente por el pueblo. La unidad de la nación sólo era posible a través de ese contrato fraterno (Rousseau. a este contrato que en realidad solo han firmado pocos y pocas constituyentes. […] Pero además del gobierno. tal como lo plantearon Gellner ([1983] 1988) y Anderson. 1995). Además. poniendo en evidencia que existe una entrada coercitiva en el contrato (Pateman. este pacto social es una ficción política. Cesar Gaviria. [1742]. habiendo expresado sus voluntades individuales a través del voto. se necesitan de una serie de negociaciones que tanto los grupos dominantes como los grupos dominados realizan. representativa de toda la Nación. y lo es porque parte de la idea implícita que todos los miembros (varones) del grupo están de acuerdo. que se construye a través de la hegemonía y existe en tanto existan las convicciones para que existan. en la instalación de la Asamblea Constituyente de 1991: Y aquí estamos. como lo afirmó el presidente de entonces. Es por ello que el contrato social reconoce la existencia de la autoridad política y del orden social. integrada por voceros de las diversas regiones.([1983]. casi todos los representantes de otras fuerzas sociales y políticas expresaron su con66 | Ochy Curiel . pluralista en su composición. [1988]. es que se presume que las Constituciones representan a toda una nación.

surgidos en los albores de la Ilustración y cuyo fundamento o lógica epistemológica es la razón patriarcal. que siendo autónomo y soberano. Desde un análisis feminista. debe consentir el contrato social. pero existe a la par una historia de sujeción. el contrato sexual es el medio a través del que se instituyen. El régimen heterosexual y la nación | 67 . que refiere a una comunidad (fraterna. asociada a principios universales como la igualdad. convertida en medida del conocimiento y de existir en el mundo. racista y clasista. que es la del contrato sexual. en tanto hombres hermanados) de hombres libres e iguales. Considerar que las personas nacen libres e iguales ante la ley se desprende de la concepción moderna del individuo racional y autónomo (masculino). en concordancia con esta propuesta. 1995) plantea que la historia del contrato social es la historia de la libertad. Sostiene que el contrato social no explica toda la vida social. necesita de un contrato sexual implícito que nadie nunca ha firmado. que haya permitido a los varones regular y acceder a los cuerpos de las mujeres (y yo agrego a su fuerza de trabajo). Pero para que funcione este contrato social. la nación implicaba una totalidad. la politóloga británica Carol Pateman ([1988]. la cual que se logaría a través del nuevo pacto social. el artículo 13 de la Constitución de 1991. y que a la vez excluye a las mujeres del contrato social en cuanto sujetas. sino solo una parte. Para la mayoría. al tiempo que se ocultan.vicción de que la nueva Constitución constituía un nuevo pacto social. El contrato social es heterosexual Sabemos que la historia del contrato social marca el inicio de la construcción política moderna. Para Paterman. Esta lógica trajo consigo una propuesta ética que contenía estos tres principios y se sintetizaba en una propuesta muy central: “todos los individuos nacen libres e iguales y tienen los mismos derechos”. las relaciones de subordinación en el patriarcado moderno. la libertad y la fraternidad.

pues no existe reciprocidad. el pensamiento. como son las mujeres? A esto se suma el 68 | Ochy Curiel . condición necesaria para la libertad. Wittig analizó cómo Rousseau fundamentó su idea de contrato social como la ley del más fuerte. las relaciones. por parte de más de la mitad de la población que vive en una nación colombiana. fue en 1988 fue la primera vez que las mujeres. contrato social y heterosexualidad son dos nociones que se superponen (Wittig. que se dan por supuestas al estar unidos por un vínculo social. lo cual evidencia la contradicción de su propuesta. Para el caso que nos ocupa. para Wittig. como sujetas políticas. —entre otras muchas cuestiones que analizaremos más adelante. desde este punto de vista. está claro. propusieron reformas a la Constitución y fue en 1991 que participaron en un proceso constituyente en Colombia. 1992). Pero para Wittig ese “vivir juntos” supone vivir en heterosexualidad por tanto. Monique Wittig avanza más allá que Paterman al analizar el contrato social como heterosexual. por el hecho de vivir juntos. El contrato social para Wittig es el conjunto de reglas y convenciones que nunca han sido formuladas y enunciadas explícitamente. Podríamos preguntarnos. ¿con este bajo nivel de participación en estos espacios puede asumirse que hubo consentimiento. tanto por quienes participaron legítimamente en su firma (simbólica) como por el tipo de análisis y propuestas que sostuvieron en torno a las mujeres. tampoco tocaron en absoluto a personas no heterosexuales.Que la Constitución del 1991 haya sido un pacto patriarcal. amordaza el consentimiento para las mujeres como clase de sexo. acuerdo. aunque en la Asamblea Nacional Constituyente sólo cuatro tuvieron categoría de constituyentes. Estas propuestas no cuestionaron la familia nuclear ni la naturalización de la maternidad. Planteó que la cuestión del contrato social es un problema filosófico y político en la medida que implica todas las actividades humanas. Este contrato.

no participaron lesbianas. en Colombia. y existe jurídicamente una plena igualdad de las mujeres en el plano formal. ahora sí. Ni siquiera aparece en la actas de la Asamblea Naciónal Constituyente. 87). es decir. A pesar de ello. trabajadoras y trabajadores. De allí que sus intereses y demandas se hayan visto débilmente reflejados en el texto constitucional. pues son otros quienes tienen la hegemonía. Poco han participado en su redacción en cuanto constituyentes. o en el texto de la Constitución alguna mención de estas palabras. personas no heterosexuales. Sin embargo. Ahora bien. lo que indica como dice WitEl régimen heterosexual y la nación | 69 . podemos ver como en el proceso constituyente del 1991. para las y los afrodescendientes. aunque hayan querido dar sus aportes. Ese mismo análisis lo podemos hacer para las y los indígenas. otro de los indicadores de que la heterosexualidad se da por sentada como “natural”. Hoy día. se requiere su consentimiento —y dicho consentimiento les fue solicitado. gays. la servidumbre y la esclavitud han sido abolidas. podemos decir que no han tenido otra opción que firmarlo. Como plantea Pateman: “una vez que los débiles han sido conquistados.p. apenas han sido incluidos e incluidas parcialmente al contrato social. es decir aquellos grupos sociales que han estado fuera del pacto nacional. ni al movimiento de mujeres sino que eran representantes de partidos políticos. raza y clase para definir los destinos de una nación. porque no han tenido privilegios de sexo.hecho de que las cuatro mujeres constituyentes no representaban ni al movimiento feminista. como fue en el proceso pre-constituyente a través de mesas de trabajo. las mujeres. para la legitimación de aquél contrato. las lesbianas. se realiza un contrato en que los débiles acuerdan producir para los fuertes a cambio de “algo más o menos que la mera subsistencia” (Pateman 1995. mucho menos personas trans. En la Asamblea Nacional Constituyente. aunque sea desventajoso. y podríamos sumar indígenas y afros.

casi todas las corrientes teóricas del feminismo coinciden en que mujer y hombre no son categorías biológicas. Para profundizar en qué es un régimen heterosexual. 5. incluso a nivel político. La diferencia sexual como fundamento del pacto heterosexual Fuera de las diferencialistas más naturalistas. del proceso y del texto constitucional. 1992. que consiste en vivir en la heterosexualidad” (Wittig. lavar y planchar los trajes formales de la mayoría de las y los constituyentes (incluyendo los de los indígenas y sectores progresistas) para que pudieran definir los términos en que se reformaría la constitución y se definiría la nueva nación? ¿En quiénes descansó el cuidado de sus hijas e hijos.66). vale la pena plantearse algunas preguntas adicionales. p. sino construcciones sociales. que queda aún más oculta que la otra. por lo tanto. que “las convenciones y el lenguaje muestran mediante una línea de puntos el cuerpo del contrato social. que pocas veces se colocan como un problema político y teórico. Esta ha sido una premisa fundamental para explicar uno de los núcleos centrales de la opresión y subordinación de las mujeres. si tenían? ¿Cuántas secretarias tuvieron que redactar las actas de sus discursos? ¿Cuántas trabajadoras domésticas tuvieron que brindar el café para los momentos de receso y limpiar los salones donde se llevaban a cabo las sesiones? ¿Cuántas mujeres tuvieron que satisfacer sexualmente a los varones constituyentes? Reflexiones como estas corresponden a una enorme parte del régimen heterosexual. que es naturalizada y que. Son las siguientes: ¿cuántas mujeres tuvieron que hacer la comida. no es nombrada. y combatir la idea simplista que es únicamente un régimen donde la sexualidad heterosexual domina y donde las personas no heterosexuales son marginadas.tig. El trabajo de la antropóloga norteamericana Mar70 | Ochy Curiel .

en el que se propuso analizar la personalidad social a través de los temperamentos de ambos sexos. (Beauvoir. en conceptos normativos que interpretan significados de los símbolos. El trabajo de la antropóloga Gayle Rubin también ha sido significativo en este sentido. ampliándolo hasta considerarlo como una de las formas primarias de las relaciones y estructuras sociales de poder. 1935). ha sido probablemente uno de los principales textos fundacionales sobre este tema. Posteriormente las contribuciones de Simone de Beauvoir en el texto Segundo sexo. mundugumor y tchambouli. estas relaciones de poder se expresan en símbolos culturales que evocan representaciones múltiples (y a menudo contradictorias). los cuales a su vez se expresan en doctrinas religiosas. en los años setenta surge bajo la pluma de la socióloga británica Ann Oakley (1972) la categoría de género para explicar la construcción cultural de lo que es ser mujer u hombre y la relación de poder que existen entre los dos sexos en lo social. a través de su conEl régimen heterosexual y la nación | 71 . La historiadora norteamericana Joan Scott que le ha dado más relieve al concepto de género. legales y políticas y también definen identidades en términos subjetivos (Scott. Mead analizó cómo la división sexual del trabajo y las estructuras de parentesco explicaban los distintos papeles de género de las etnias arapesh. demostrando que las diferencias temperamentales no eran innatas sino que sociales (Mead. 1998). científicas. (1949 fueron cruciales para entender la construcción social del ser mujer que sintetizó en la frase célebre: “La mujer no nace. material y simbólico.gared Mead en Sex and Temperament in Three Primitive Societies realizado en Nueva Guinea. educativas. Demostrando la construcción cultural de los sexos. y en la línea de Mead. se hace”. [1949]1987). De acuerdo con Scott. Desde entonces se planteó que género es la construcción social del sexo. de manera distinta a las sociedades occidentales.

antes de la diferencia sexual y 72 | Ochy Curiel .p. se entiende que las sociedades utilizan la ideología para crear los sexos y jerarquizarlos con base a una división del trabajo. lo primero es la pertenencia colectiva al género y no la rigidez del sexo “biológico”. En este modo I. la identidad sexual se asume como algo natural. Se parte de una elaboración cultural de la diferencia en torno a la complementariedad social y cultural que se asume deben tener los géneros. [1989] 2005). La identidad está vinculada a una conciencia de género que es colectiva. mucho más fuerte que el sexo. el cual está basado en la conciencia individual de sí y supone una vivencia sico-sociológica del sexo biológico. que refiere a que lo social es visto como más importante que lo biológico. refiriéndose a “clase de sexo” que se define por una relación social que es material e histórica entre el género y el sexo. Desde el modo III. En esta conceptualización. y determinista. El segundo modo es la identidad sexuada. Existe desde este modo una consciencia de que es una relación política. Nicole Claude Mathieu ha planteado como existen en diferentes sociedades y épocas.36). El tercer modo. Su análisis lo sintetiza en el texto ¿Identidad sexual/ sexuada/ de sexo? Tres modos de conceptualización de la relación sexo y género (Mathieu. la autora lo llama Identidad “de sexo”. tres modos de entender culturalmente la relación entre sexo y género. 1996.cepto sistema sexo-género que definió como “conjunto de disposiciones por el que una sociedad transforma la sexualidad biológica en productos de la actividad humana” (Rubin. que se puede cambiar y que no tiene absolutamente nada que ver con la biología ni con la naturaleza. Por todo lo anterior. Mathieu señaló un primer modo que denomina identidad sexual. pensándose que la feminidad es para las mujeres y la masculinidad para los hombres. Profundizando sobre la relatividad del sexo y del género.

También vemos que ambas categorías aparecen vinculadas. indica la construcción cultural del sexo (y de la sexualidad). como si hubiese una sola manera de ser hombre o mujer. política) de la diferencia.causa de ella. De hecho. Se constituye por vínculos naturales o jurídicos. la categoría de “individuo” o “persona” a quien el pacto social (la Constitución) va dirigido. por tanto. como Teresa de Lauretis y Judith Butler. se hicieron famosas al decir algo parecido. es decir.. autoras radicadas en Estados Unidos. sino también emocional y subjetiva (Mathieu. asumida ésta última como una unión natural (por consanguinidad y parentesco) o por una relación jurídica (es decir. deshistorizadas y presentadas en singular. [1989] 2005). siendo sustituida por “la mujer” y “el hombre”.La familia es el núcleo fundamental de la sociedad. En este artículo. aunque ambas categorías se vean aquí homogenizadas. desde otras disciplinas. esta debilidad de sus planteamientos (escondida detrás de una fraseologia sofisticada. aparece sexualizada. La construcción social (e ideológica y. aunque de forma mucho más débil. por la decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio o por la voluntad responsable de conformarla[…]. (Cursiva de la autora). existe lo que la antropóloga francesa denominó diferenciación. por el maEl régimen heterosexual y la nación | 73 . elitista e incomprensible) los hizo más “digeribles” para el sistema y les garantizó un rápido éxito internacional. más que ver la construcción cultural del género. un acto político que construye la diferencia y que resulta de la división sexual del trabajo no solo material. Mucho más tarde. en el marco de la familia (heterosexual). Cuando la Constitución afirma la igualDAD en la diferencia Analicemos ahora los artículos 42 de la Constitución Política: Artículo 42.

parentesco y matrimonio constituyen tres instituciones sociales que son el fundamento del régimen de la heterosexualidad basado en la diferencia sexual. se genera la categoría mujer “cabeza de familia”. La mujer no podrá ser sometida a ninguna clase de discriminación. 74 | Ochy Curiel . y recibirá de éste subsidio alimentario si entonces estuviere desempleada o desamparada. quedando en entredicho su rol paterno como también reproductores biológicos y sociales). por tanto todas las mujeres. cuando se lee “El Estado apoyará de manera especial a la mujer cabeza de familia” se derivan tres cuestiones importantes. Veamos el artículo 43: La mujer y el hombre tienen iguales derechos y oportunidades. son madres. se presupone que el Estado debe apoyar a las mujeres “cabeza de familia”. el Estado protege: el embarazo y el postparto. consanguinidad. El Estado apoyará de manera especial a la mujer cabeza de familia. se asume como relativamente normal la ausencia del hombre como cabeza de familia o miembro de la familia en igualdad de deberes hacia la familia. Por otro lado. Durante el embarazo y después del parto gozará de especial asistencia y protección del Estado.trimonio). pero no se cuestiona cuando no asumen sus responsabilidades). cosa que no parece necesaria cuando “el hombre” es cabeza de familia. Es decir. De hecho. Por un lado. (Cursiva de la autora) En este artículo. deben ser apoyadas por el Estado (antes que por hombres. y que en su papel de reproducción biológica y social. porque se entiende como normal que la mayoría de los hombres lo sean (como un derecho. Parece entonces que se asume que “la mujer”. Tercero. plantea sin más refiriéndose a la mujer: Durante el embarazo y después del parto gozará de especial asistencia y protección del Estado. El artículo además refiere a lo qué de las mujeres. la reproducción en su sentido más fisiológico. luego de señalar que el hombre y la mujer tienen iguales derechos. En este mismo artículo.

“un trato igual a los semejantes y un trato desigual a los que son El régimen heterosexual y la nación | 75 . no necesitan de la protección del Estado. De lo anterior se desprende que las dos categorías. Pues lo que hace aquí la Constitución colombiana. se asume como dada. La igualdad en la diferencia: una paradoja de la concepción moderna de la ciudadanía El artículo 43. Pero como es sabido. aparecen como dependientes una de la otra. Sin embargo. la palabra heterosexualidad no aparece. proponer. Lo anterior muestra cómo en la Constitución. esto no necesariamente produce igualdad. […] El Estado apoyará de manera especial a la mujer cabeza de familia. aunque sí efectos jurídicos. es decir autónomas. es decir. afirma que ambos son (o deberían ser) iguales ante la ley. no se escribe. porque como dice Monique Wittig: “hay un presupuesto. la heterosexualidad no tiene existencia jurídica. 2006: 67).”) particulariza ciertos derechos que son necesarios para la mujer. reconociendo que es objeto de discriminación. hombre y mujer. Paralelamente.”. binarias y mutuamente excluyentes. que se plantean como discretas. en palabras de Catherine Mackinnon. Pero en sus siguientes líneas (“La mujer no podrá ser sometida a ninguna clase de discriminación. cuando dice que “La mujer y el hombre tienen iguales derechos y oportunidades. un “estar ya ahí” (Wittig. se intenta aparentemente resolver un dilema muy conocido: tratar igualmente (en aras a la igualdad) a seres socialmente diferenciados. Es decir. hay que señalar que parecería entonces que cuando las mujeres son desligadas de la familia. el Estado pasa a ser el proveedor paternal y el representante del hombrepadre cuando aquél no está.pues estas quedan desamparadas. Durante el embarazo y después del parto gozará de especial asistencia y protección del Estado. es a la vez que proclamar la igualdad de los sexos.

p. pero si podrá consagrar más: los que garanticen su pleno desarrollo en función de sus diferencias con el varón.distintos —y los sexos se definen como distintos debido a su falta de parecido mutuo”. por otro lado y al mismo tiempo. esta solicitud de reconocimiento ciudadano está mediada por la maternidad. Y esa es una de las contradicciones fundamentales que resalta en la Constitución. o dicho de otro modo. (Mackinon. y sobre todo. Guillermo Perry Rubio y Eduardo Verano de la Rosa. por la ideologia straight. Aunque la motivación es demandar que a “La Mujer” se le reconozcan sus derechos ciudadanos con base al principio de igualdad. su capacidad procreadora y la responsabilidad especial en la educación y formación para la vida en sociedad de sus hijos. Fue presentada por Horacio Serpa. es decir por el dogma de la “diferencia sexual”.79). Por un lado. se trata del reconocimiento de una diferencia. lo que propone. Por tanto. 1989. es la igualdad desde la diferencia. sin cuestionarla. p. 1989. precisamente el 8 de marzo de 1991. día en que se conmemoraba el Día Internacional de la Mujer. Es así como la legislación sobre discriminación sexual. como se muestra en el siguiente párrafo: Por ello proponemos que la ley no podrá consagrar menos derechos para la mujer que para el varón.78). que plantea una neutralidad de sexo/género bastante abstracta y que viene siendo el ideal declarado. con los efectos de la desigualdad social producida por el mismo sistema heteropatriarcal. pero no quieren dejar de ser madres y el estado debería garantizar ese fundamental 76 | Ochy Curiel . pero. Vale la pena analizar un ejemplo de la exposición de motivos que explica por qué los derechos de las mujeres deben ser consagrados en la nueva Constitución. es decir. llega a la paradoja de unir doctrinalmente la igualdad entre hombres y mujeres. Todas las mujeres aspiran a ser iguales. aplica “la regla del beneficio especial o la regla de protección especial” (Mackinon. existe el punto de vista de la doctrina.

como los expuestos por estos tres hombres constituyentes. 24. se lee lo siguiente: ARTICULO 42. (Acta sesión Plenaria 8 de marzo de 1991. que es el principal que rige la familia. 119) (Cursivas mías). En la Constitución colombiana de 1991 y en el proceso de su redacción y justificación por parte de sus autores más legítimos. la economía. Lo anterior muestra que a pesar de que muchos hombres crean que es legítimo que las mujeres tengan ciertos derechos. 6. que implican la dependencia con los hombres en los discursos jurídicos y no menciona siquiera a las lesbianas y otros grupos no heterosexuales. por la decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio o por la voluntad responsable de El régimen heterosexual y la nación | 77 . la obligatoriedad de la maternidad no se pone en cuestión. Se constituye por vínculos naturales o jurídicos. ¿Cómo es posible una nación sin madres abnegadas? ¿Cómo se transmite la tradición que le daría unidad? Mantener la diferencia sexual es entonces condición para la unidad nacional. se definen lugares “naturales” para las mujeres. La familia es el núcleo fundamental de la sociedad. el de la creación de la vida y todos lo que éste implica. La concepción heterosexual de la familia en la constitución.derecho y deber. “Nuclearización” y “biologización” de la familia En el artículo 42. podemos verificar entonces que uno de los principales mecanismos del régimen heterosexual. sin menoscabo del derecho que les asiste a las mujeres a realizarse integralmente en los campos del trabajo. es mantener la diferencia sexual como su base ontológica. porque desde esta ideología. Pág. Gaceta Constitucional No. la cultura y la política.

su separación y la disolución del vínculo. Los hijos habidos en el matrimonio o fuera de él. La ley podrá determinar el patrimonio familiar inalienable e inembargable. los deberes y derechos de los cónyuges. Las relaciones familiares se basan en la igualdad de derechos y deberes de la pareja y en el respeto recíproco entre todos sus integrantes. la edad y capacidad para contraerlo. Los matrimonios religiosos tendrán efectos civiles en los términos que establezca la ley. La honra. con 78 | Ochy Curiel . Cualquier forma de violencia en la familia se considera destructiva de su armonía y unidad. Los efectos civiles de todo matrimonio cesarán por divorcio con arreglo a la ley civil. tienen iguales derechos y deberes. la dignidad y la intimidad de la familia son inviolables. La pareja tiene derecho a decidir libre y responsablemente el número de sus hijos. y será sancionada conforme a la ley. También tendrán efectos civiles las sentencias de nulidad de los matrimonios religiosos dictadas por las autoridades de la respectiva religión. ha sido la ideología que establece un ideal de familia basada en la unión de un hombre y una mujer. en los términos que establezca la ley. adoptados o procreados naturalmente o con asistencia científica. El Estado y la sociedad garantizan la protección integral de la familia.conformarla. y deberá sostenerlos y educarlos mientras sean menores o impedidos. Uno de los pilares del régimen político de la heterosexualidad. La ley reglamentará la progenitura responsable. Las formas del matrimonio. La ley determinará lo relativo al estado civil de las personas y los consiguientes derechos y deberes. se rigen por la ley civil. (Cursivas mías).

encontramos que según la abogada feminista Adriana Leaño (2008). como actualmente. este modelo se instala desde la Colonia. su reducción a una forma centrada en una pareja mujer-hombre con hijos e hijas. o en todo caso una unión de hecho tal como reza el artículo 42). existían formas familiares que no se constituían en torno al matrimonio católico ni tampoco ligadas a la reproducción de parejas legalmente reconocidas. 1973. Leaño destaca cómo. durante la Colonia y en los primeros años de la República. La autora señala además cómo la jefatura femenina era una característica importante. 1988. Rastreando históricamente el discurso que ampara jurídicamente la familia nuclear como centro de la sociedad colombiana. Perea Díaz. Una serie de estudios realizados en Colombia desde varias disciplinas dan cuenta de las diversidades de las estructuras familiares según los contextos socio-culturales (Gutierrez. A pesar de lo anterior. Sin embargo. y la fuerte valorización de los lazos consanguíneos respectivamente. madres solteras y mujeres “solas” en varias clases sociales (y podríamos asumir que en varios grupos racializados y étnicos) y en diversas regiones del país. la familia nuclear durante la Colonia fue central en la vida social. el discurso jurídico mantiene lo que la colombiana María del Carmen Castrillón (2007) denomina la nuclearización y biologización de la familia. No obstante. existen otras formas de familia en el país. 2000.hijos e hijas. y que es legitimada jurídicamente a través de un contrato (el matrimonio preferiblemente. 1990). 1968. a pesar de la diversidad de estructuras familiares. monoparentales. Tenorio. —existían altas tasas de “ilegalidad” en la época. Estos estudios y muchos más han corroborado que la familia nuclear no era la única forma familiar. 1975. el patrón hispánico regido por el ideal de familia nuclear basada en el matrimonio era el discurso jurídico legitimado para la época. es decir. Esto oculta una realidad social y cultural. ya que históricamente. siendo una poderosa estrategia El régimen heterosexual y la nación | 79 . que existían familias extensas.

es decir de la nación. todas las propuestas giraban en torno a la familia como un núcleo natural. igual que por la familia (Anderson. por lo menos en las actas. Esto fue un consenso en la mayoría de las propuestas de la Asamblea Nacional Constituyente. que la familia es natural. monogámica y heterosexual. ninguna otra propuesta. no habiendo. que es el núcleo de la sociedad. monoparentales o presentando otras redes de parentesco (Castrillón 2007). la “familia de derecho” y “familia de hecho”. En la Asamblea Nacional Constituyente. Tanto en la Colonia como en la República. esta última con diferentes estructuras y dinámicas: extensas. la nación. el discurso hegemónico vertido en la legislación sobre la familia ha sido herencia de la relación entre Iglesia Católica y el Estado-nacional desde épocas de la Colonia. la familia estaba atravesada por la separación de lo privado y lo público. En Colombia. así como en el ejercicio de la política y del poder de la Iglesia. una herencia que legitima la familia nuclear. lo que está 80 | Ochy Curiel . Así. han existidos dos modelos contradictorios.de parentesco para sobresalir en actividades económicas y administrativas. muy tempranamente en la nación colombiana. sobre todo desde los relatos nacionalistas. ubicada dentro del matrimonio formal (católico o civil). llegando a definir en la Constitución. Familia y nación Este ideal de familia nuclear y heterosexual también está ligado al ideal de nación. siendo el matrimonio la categoría alrededor de la cual se organiza el discurso jurídico. también se ha naturalizado —a tal punto que es posible “morir por ella”. Así como la existencia de la familia se piensa dentro de una “ley natural” a pesar de que es histórica y contingente.[1983]1993). tenía un rol reproductivo.

mientras que sus virtudes morales son las mismas virtudes ideales de la nación. así como de la esfera privada a la pública. la base para el futuro del desarrollo de los y las individuas. es como una propiedad patrimonial (para quienes pueden acceder a la propiedad). que afirma que los diferentes grupos forman una gran familia a partir de familias interrelacionadas en un mismo territorio. el parentesco nos lleva de la naturaleza a la cultura.ligado al hecho que la pertenencia a una nación está atravesada por los lazos de parentesco dentro del núcleo familiar. Se deriva entonces que se piense que el parentesco heterosexual es un hecho natural ligado a la nación. Va de las relaciones de lazos genealógicos a la sociedad completa. En ese sentido. El parentesco es una construcción social.58): “los lazos durables del parentesco podrían ser considerados como la tradición que preserva la nación”. asumidos como naturales y universales. La nación. que en el imaginario dominante representa a la familia. la nación. al igual que la mayoría de las estructuras sociales es un producto cultural que define los lazos primordiales que fundan la identidad personal. se ha planteado cómo el parentesco. se ve como la continuidad de la nación. Como escribe Bestard (2006. Existe entonces una especie de linaje imaginario. p. y por ello muchas veces se naturaliza aquello que es construido por la cultura. Tanto la nación como el parentesco y la familia son considerados como una precondición de la existencia. Esto responde a preguntas como ¿de dónde venimos? y ¿quiénes somos? . 2006). igual que la casa. Desde la antropología crítica. como bien lo planteó Anthony Smith: El régimen heterosexual y la nación | 81 . aunque se le dé un sentido fundacional y biológico (Bestard. La casa. en este caso. que se transmite de generación en generación a través de mecanismos herencia que son legitimados ideológicamente en el marco de la familia heterosexual. la familia es vista como un elemento precontractual de la nación. Es así como en la retórica nacionalista.

a las personas de la tercera edad. 82 | Ochy Curiel . es importante rescatar la cantidad de relaciones que salen de la ideología dominante de la familia. pero no describe los tipos de familia a quien ampara. la familia pasa a amparar. p. gays o trans. aunque tengan una efectividad considerable. o lo que es lo mismo. hay un giro discursivo. la sociedad y la familia concurrirán para la protección y la asistencia de las personas de la tercera edad y promoverán su integración a la vida activa y comunitaria”. y cuyo fin es marcadamente reproductivo. Sin embargo. y las múltiples prácticas reproductivas que no se establecen por consanguinidad o descendencia. la sociedad y la familia aparecen en el mismo plano respecto a la protección de personas de la tercera edad. conjuntamente con la sociedad y el mismo Estado. el núcleo de la nación. lo cual coloca la afirmación: “es de allí de donde somos”.” (Smith. al que se le adjudica una cualidad mítica y subjetiva. constituida por un hombre y una mujer. ya que el Estado. En este otro artículo.19). Con todo.“Ello se concreta en el territorio. Pero todo aquello no es más que un discurso. sino para evitar la soledad. 1997. Es decir que en el artículo 50. es el Estado quien ampara a la familia. si lo comparamos con otros artículos. y por qué el Estado tiene que protegerla. relaciones de parentesco que se establecen entre amigas y amigos. etc. es obvio que se refiere a un modelo de familia heterosexual. vínculos profundos que establecen lesbianas. como el 42. la familia y la nación abstractas e universales no son más que ficciones políticas. mientras que en el artículo 46. Todo lo anterior permite entender por qué se sigue diciendo que la familia es el núcleo de la sociedad. A la vez en el artículo 46 dice: “El Estado. como bien lo subrayan los artículos 46 y 50 de la Constitución en los cuales se plantea un amparo hacia la familia. Todo ello cuestiona las normas convencionales. arreglos legales para conseguir papeles en un país extranjero.

o cuando el jus soli y el jus sanguinis no coinciden. otorga privilegios y libertades. a la sexualidad y el lugar. reconociendo cuatro grandes fuentes de derecho en la materia. 7. siendo las primeras dos las principales: El jus soli. la nacionalidad es una condición que toca directamente a cada ser humano que nació en un Estado nacional.El reto de la Antropología es generar nuevos marcos analíticos que den cuenta de estas realidades. La antropóloga española Verena Stolcke (2001) ha examinado los límites de la nacionalidad para las mujeres en la primera etapa de la conformación de los Estados nacionales. 1993). (ley de suelo). La nacionalidad. ha señalado como se asume que tener una nacionalidad es como tener un sexo. La nacionalidad Benedict Anderson desde su concepto de nación como comunidad imaginada. primer Estado moderno El régimen heterosexual y la nación | 83 . a la raza. Finalmente. en otros casos se priva de esas libertades y privilegios de acuerdo a la clase. para que salga de su complicidad de hecho con la norma heterosexual y el pensamiento straight. ha tenido un carácter sexuado y heterosexuado. y que es uno de los valores universalmente más legítimos en la vida pública (Anderson. combinando las dos formas anteriores. el jus optandi. el derecho a la opción por determinada nacionalidad. es decir. el jus sanguinis. [1983]. Explica como Francia. a lo largo del desarrollo del Estado nacional. (ley de sangre). por ejemplo cuando la persona puede elegir entre dos o más nacionalidades originarias. En algunos casos. Los Estados latinoamericanos recién independizados definieron la nacionalidad desde la herencia republicana europea. también está el jus domicili. Más allá de los análisis teóricos que podamos hacer. el derecho en función del domicilio. de carácter bastante biologizante.

confinó desde sus inicios a las mujeres a una condición dependiente y subordinada. estos te84 | Ochy Curiel . basada en una noción liberal positivista del siglo XIX. lo que se expresaba en los textos constitucionales. de la mestiza) de dinamizar la nación colombiana y de llevarla hacia el progreso. la nacionalidad como hecho político atravesó procesos similares al resto de las repúblicas americanas. La clasificación entre salvajes y civilizados marcó la idea de nacionalidad. definía como nacionales ciudadanos a los varones mayores de 21 años. pero es claro que éste ha sido central en la nacionalidad desde la formación de los primeros Estados nacionales. se le negó a la población indígena y negra. En la Asamblea Nacional Constituyente. Como bien plantea la autora: “la familia.que codificó la nacionalidad. Así se reforzaba una sociedad jerarquizada. jus sanguini. En Colombia. como igual sucedió con una gran mayoría de los países europeos y luego americanos. político. al tiempo que se resaltó la capacidad del “mestizo” (y muy menormente. 144). jus optandi y jus domicili. al estar su nacionalidad sumergida en la de su marido o su padre. por ejemplo. Hoy. pueblo y nación resultaron orgánicamente únicos por un vínculo esencial y esto tuvo consecuencias en particular para las mujeres” (Stolcke. que ha ido demarcando quiénes pueden o no ser miembros o mimbras de una la nación. lo cual no difiere sustancialmente del resto de los países de América Latina y El Caribe y obedece a los criterios que generalmente son utilizados por muchos otros Estados nacionales. La Constitución Política de 1886. sino social y sobre todo. 2001: p. que se describen en el artículo 46. Stolcke no analiza esta relación desde el régimen de la heterosexualidad. la nacionalidad en Colombia combina criterios de jus soli. En la colonización y en épocas tempranas de la República. Lo anterior indica que la nacionalidad no sólo ha sido un hecho jurídico.

biologizar un accidente. 22. Llama la atención este vocabulario naturalizante. 24. 12. 26. De ahí que podría asumir que para la mayoría de los y las constituyentes. La reglamentación y la prescripción demuestran que la nacionalidad como atribuEl régimen heterosexual y la nación | 85 . pero en el sentido figurado. desde hace varias generaciones). 32. 23. 29. 25. mientras que “naturalizarse” significa adquirir dicha nacionalidad. 28. como en el caso que nos interesa. siendo hijos de extranjeros. 30.31. también ser “natural” de un país significa gozar de la nacionalidad de este país (en general. 20. significa naturalizar. ¿Por qué si la nacionalidad se asume cómo el resultado de un hecho natural (haber nacido de una madre y de un padre. haber nacido en determinado lugar). los criterios definidos en el artículo 96 eran aquellos que debían quedar en la Constitución Política para definir la nacionalidad (Gacetas Constitucionales No. es interesante abordar el tema de la naturalización que aparece en la primera parte del artículo que dice: a) Los naturales de Colombia. ha sido necesario reglamentarla? Asumir que se es “natural”.mas no tuvieron mayores debates: por lo menos no aparecen escritos en las actas estudiadas. 34).33. una contingencia. que con una de dos condiciones: que el padre o la madre hayan sido naturales o nacionales colombianos o que. En el sentido propio. la naturalización es un método de legitimación social. alguno de sus padres estuviere domiciliado en la República en el momento del nacimiento y; b) Los hijos de padre o madre colombianos que hubieren nacido en tierra extranjera y luego se domiciliaren en territorio colombiano o registraren en una oficina consular de la República (Cursivas mías). 27. 18. La naturalización de la nacionalidad y sus consecuencias sobre la ciudadanía Sobre el artículo 96 que refiere a la nacionalidad.

en el marco de la globalización neoliberal y las subsiguientes migraciones. al Norte y al Medio Oriente. la ciudadanía. es un hecho político. más si estas son de países del llamado Tercer Mundo. las mujeres muchas veces no cuentan con los documentos de viaje y/o de estadía. que empieza a facilitarse este trámite para las parejas del mismo sexo. el sistema patriarcal y por ende. en particular de las mujeres. un fenómeno que ha trasladado la fuerza de trabajo femenina del Tercer Mundo. en particular para las labores domésticas y el trabajo sexual. la adquisición de visado sólo es posible en caso de contar con un contrato de trabajo previo expedido por el/ la empleador o empleadora. las cosas se complican. para una persona extranjera que se encuentre por fuera de la lógica heterosexual (sin matrimonio civil. de residencia.to fundamental de las personas. lo más simple es “naturalizarse” a través de ca86 | Ochy Curiel . católico o unión marital de hecho). en especial de las mujeres. que ha desencadenado. Como en muchos países. En el caso de Colombia. La relación entre nacionalidad y ciudadanía. menos aún. a su vez. quedando aún por fuera personas trans e intersexuales. al contrario de ser natural. El Estado nacional. Es a partir de la sentencia C029-09 emitida por la Corte Constitucional. Muchas de ellas tienen que permanecer ocultas entre las paredes del hogar y/o en el lugar donde trabajan. que les permita trabajar dignamente. Para las lesbianas. con el cual se realiza el trámite. ha sido analizado entre otras por Barbara Ehrenreich y Arlie Russel Hochschild (2002) en lo que denominan la “feminización de la migración”. Y este hecho lo demuestran las formas en que se concretiza. trabajo que desempeñan generalmente en condiciones de ilegalidad. el sistema heterosexual están estrechamente ligados para reglamentar la circulación de las personas. si no quieren contraer matrimonio con un hombre y no pueden hacerlo con una mujer.

En esta nueva situación. pero la mayoría giraban en torno al reconocimiento especial a los grupos étnicos. sino también transnacional. la nacionalidad y la ciudadanía son afectadas directamente por el régimen heterosexual. la diversidad cultural fue un tema central. y a la El régimen heterosexual y la nación | 87 . al reconocimiento a la propiedad comunitaria. Aunque la nacionalidad se tenga por derecho. sin quererlo. La ponencia presentada por Francisco Rojas Birry. puede ser vista como un avance. El estado-nación multi y pluricultural En el proceso constituyente que sucedió entre 1990 y 1991. más aún cuando por efectos de la mundialización se genera una división sexual y racial internacional del trabajo que empuja fundamentalmente a lesbianas y mujeres del Tercer Mundo a migrar y a establecer. llevándoles a situaciones de precariedad y de inseguridad no sólo a nivel local. o al contrario como una manera de obligar a las personas lesbianas o gay a “normalizarse”. presentó todas las propuestas referidas a derechos étnicos. como la Asamblea Nacional Constituyente se pronunciaron sobre este aspecto. 8. por la Comisión Segunda. Por la cantidad de propuestas. Tanto la subcomisión preparatoria sobre derechos étnicos. al principio de igualdad y no discriminación. relaciones heterosexuales para conseguir papeles y estabilizar su situación migratoria.sarse o establecer una unión de hecho con una persona de sexo opuesto. la posibilidad de legalizar su estancia por medio de la unión con una persona del mismo sexo. al entrar al dispositivo profundamente heterosexual de la pareja. Esta relación afecta fundamentalmente a mujeres y lesbianas. no las expondré aquí. la ciudadanía se ve limitada cuando el régimen de la heterosexualidad actúa como demarcador de derechos. aunque también a gays y hombres racializados. al patrimonio cultural y a la riqueza arqueológica de los grupos étnicos. En ese sentido.

especialmente el llamado movimiento LGTB (lesbianas. de 1991). a folcklorizarlas. con altos niveles de exclusión. que reconoce la diversidad étnica y cultural en los artículos 7. los impactos que esta multiculturalidad ha tenido para las mujeres y para lesbianas indígenas y afros. hay que señalar que la Constitución del 1991 también permitió posteriormente la emergencia de otros movimientos. que antes estaban invisibles en la esfera pública. trans y bisexuales). como si se trataran de fenómenos estables. 67. El multiculturalismo ha sido un cuestionamiento al etnocentrismo occidental y una denuncia de su pseudo universalidad. 4 de mayo. tanto la Constitución de 1991 como el proceso constituyente y el hecho de que Colombia se defina como multicultural. que llevaron a particularizar las “otras” culturas. la Constitución Política de 1991 ha sido un instrumento que ha permitido la visibilidad de muchos grupos subalternizados. 68. sería interesante analizar. les ha permitido reivindicar derechos sociales. el vínculo intra-comunitario y grupal se ve como necesario y urgente frente a un medio tan hostil. económicos y políticos desde posiciones identitarias. gays. A pesar de este poco reconocimiento a las poblaciones negras en el texto constitucional.creación de regímenes especiales para los bienes raíces de las comunidades indígenas. civiles. Esto va 88 | Ochy Curiel . Así. que antes no existían. prístinos y fuera de las demás relaciones sociales. y esto es materia de otra investigación. 329. Finalmente. así como para San Andrés y Providencia. No obstante. constituyeron una ganancia política para diversos y diversas s sujetas sociales. 330. por ejemplo. Todo estaba justificado por el hecho de que Colombia debía declararse como un país multi y pluricultural (Gaceta Constitucional No. Aquí solo esbozaremos algunas reflexiones al respecto. Esta multi y pluriculturalidad quedó plasmada en la Constitución Política. Ante las fuertes olas de racismo y xenofobia.

que es heterosexual. De esta forma. que además deben siempre cuidar del producto de esa reproducción. sino de una colectividad completa (Rich. 2004). citada por Yuval-Davis. en la lógica heterosexual los cuerpos de las mujeres son “apropiados” para ser colocados al servicio no sólo de sus maridos. amantes. Se asume que son las mujeres que “paren el colectivo” (Yuval. Esta autenticidad cultural. 2004). espacial y psicoemocional a los grupos racializados y marginados. pues a través de ellas se busca un origen mítico en la que se basa la alianza matrimonial o de hecho. 1980. las mujeres deben tener comportamientos “apropiados”.generando la necesidad de fortalecer identidades colectivas que van dando un sentido de pertenencia así como un refugio material. Como lo ha estudiado la feminista materialista francesa Jules Falquet (1991) en el caso de las mujeres indígenas de El régimen heterosexual y la nación | 89 . esposos. 1992). Es en este marco que a las mujeres se les pide lo que Amrita Chhacchi ha denominado “la carga de representación” (Chhachi. es decir de la nación. Como sostienen Adrienne Rich y Monique Wittig. ropas “apropiadas” y movilidades “apropiadas”. es necesario colocar como un problema central: como la construcción y el fortalecimiento de identidades colectivas alrededor de lo cultural demanda un tipo de autenticidad que recae fundamentalmente en las mujeres. Sin embargo. Wittig. le viene muy bien a la masculinidad. de la cuales las mujeres asumen el rol de reproductoras y transmisoras. o de las culturas particulares. pues son casi siempre los hombres finalmente quienes se rigen como los representantes más autorizados de las culturas. tiene que ver además con limitar a las mujeres a la esfera reproductiva dentro de una relación heterosexual. la mayoría de las veces. alrededor de lo cultural. son las portadoras simbólicas de la identidad y el honor de la colectividad. El multiculturalismo. al ser las reproductoras biológicas de la nación. Ellas son las que son construidas para cargar la representación de la autenticidad. Davis.

son las encargadas de transmitir a las generaciones los elementos de la cultura. Esto ha significado a muchas de ellas el aislamiento. lo que ha implicado que lesbianas indígenas y negras puedan haber tenido que salir de la comunidad. porque asumir comportamientos no apropiados (es decir no heterosexuales) significa que se traiciona la raza.Chiapas. son las que permanecen más tiempo en la casa y la comunidad. Estudiar la relación entre multiculturalismo y el régimen heterosexual en los nuevos contextos. que aunque pretenda ser más respetuoso. empezando por la lengua. La antropología no ha escapado a esta visión. Muchas veces. se continúa pensando que tanto el lesbianismo como la homosexualidad son una herencia occidental y blanca. antes del levantamiento zapatista. las lógicas patriarcales y heterosexuales de determinadas culturas se “toleran” porque se relacionan con tradiciones milenarias consideradas inmutables. Debido a la división sexual y cultural del trabajo. 2009). solo que diferencialista. la autenticidad conlleva muchas veces que la solidaridad racial y étnica se exprese en alianzas matrimoniales obligadas entre hombres y mujeres y las mujeres son generalmente las cuidadoras de la prole y de la cultura. la etnia o la cultura. Aún en muchas comunidades racializadas. que refuerza la relación entre el régimen heterosexual y el multiculturalismo por medio de la autenticidad cultural. Además. cuando al es90 | Ochy Curiel . para su permanencia. poco se ha estudiado la situación de las personas no heterosexuales en comunidades indígenas y negras. en el marco del relativismo cultural. en el marco del multiculturalismo. como clase de sexo. (Falquet. aporta de manera significativa a salir de la lógica paternalista y romántica que ha caracterizado a buena parte de las ciencias sociales. no deja de ser un racismo. la invisibilidad. Por otro lado. el ser objeto de las costumbres y tradiciones culturales que también las oprimen como grupo social. lo que indica que aún es un tabú.

El 7 de febrero de 2007. sino que se trataba de relaciones marcadas por otro tipo de tradiciones. Finalmente. cierta igualdad de condiciones con las parejas heterosexuales que vivan en unión libre. la Corte Constitucional de Colombia produjo un fallo que otorga varios derechos a las parejas del mismo sexo. migratorios. la Corte declaró que el régimen de la unión marital de hecho es aplicable a las parejas constituidas por dos hombres o dos mujeres. 9. En la misma. fuera de la mirada occidental. reconoció que las parejas del mismo sexo tienen derecho a la salud en los términos establecidos por la ley 100 de 1993. es necesario complejizarlas en su estudio. producto de relaciones y conflictos sociales. 2009). que permiten. a través de la sentencia C-075 de 2007. introducir los impactos que tiene el régimen heterosexual en la construcción cultural. Posteriormente. indudablemente ayuda a analizar esta complejidad. la Corte produjo la sentencia C-029/09 que contiene derechos civiles. sociales y económicos. en el plano formal. En ese sentido. Sentencia C-029/09. así como a recibir la pensión de superviviente (Bonilla. Post constitución del 91: Derechos de parejas del mismo sexo.tudiar grupos de las denominadas “culturas particulares” muchas veces ha presumido que las mujeres no eran oprimidas. pero sobre todo. En esta sentencia. se plantea que las parejas no tendrán la obligación de testificar en procesos penales en contra de la persona con la que conviven. que las personas no nacionales de Colombia podrán adquirir la nacionalidad si cumplen con los requisitos exigidos por la ley para las parejas heterosexuales y podrán incluso acceder a servicios de salud que antes solo gozaban las personas El régimen heterosexual y la nación | 91 . el 28 de enero de 2009. penales. Si partimos de que las culturas son construcciones. que son contingentes. políticos.

92 | Ochy Curiel . 2009). Tendrán también que cumplir obligaciones en torno a las normas que prohíben la violencia intrafamiliar (Bonilla. Judith Butler (2007. De Justicia y el Grupo de Derecho de Interés Público de la Universidad de los Andes (G-DIP). p. la Asociación por los Derechos Civiles de Argentina. Esta demanda fue presentada por Colombia Diversa. la Facultad de Antropología de la Pontificia Universidad Javeriana. con el apoyo de un grupo constituido por más de 45 entidades estatales.heterosexuales cuyas parejas hacían parte de la fuerza pública. De los aspectos positivos que esta sentencia. el Centro Latinoamericano de Sexualidades y Derechos Humanos de la Universidad Estatal de Rio de Janeiro y la Comisión Colombiana de Juristas. hacen más difícil argumentar a favor de acuerdos familiares alternativos y de distintas formas de garantizar el bienestar de las niñas y niños? ¿Qué pasa con el proyecto radical de articular e 10. Lo anterior muestra como se desestabilizan ciertas conceptualizaciones de la misma Constitución de 1991 que hemos visto en capítulos anteriores. Human Rights Watch. Sin embargo. que haber reconocido derechos a parejas del mismo sexo desnaturaliza el orden social en materia de sexualidad. las Personerías de Medellín y Bogotá. las sentencias de la Corte tienden a la normalización por parte del Estado de las relaciones sociales ligadas a la sexualidad. la Asociación Española para la aplicación del derecho internacional de los derechos humanos. En segundo lugar. separando la reproducción del matrimonio (la Corte no se pronunció sobre el tema de adopción). que dan pie para mi argumentación: ¿la reivindicación del matrimonio o de la unión de hecho. o su uso instrumental. aunque siempre en el ámbito de la democracia de mercado. sociales y académicas nacionales e internacionales10.23) plantea una serie de preguntas interesantes sobre este tema. destaco en primer lugar. Entre las cuales la Defensoría del Pueblo. en torno a la pareja y a la familia. destaco que plantea nuevas formas que parentesco que no se ajustan al modelo de familia heterosexual.

dado que la falta de reconocimiento estatal supone angustias. debemos reconocer y legitimar otras formas posibles. invito a pensar en aquello que aún no ha sido pensado. divorciadas y divorciados. sigue generando otros tipos de exclusiones. sigue limitando la posibilidad de acceder a esos servicios para las personas célibes. invisibilidades y hasta diversos tipos de violencia y exclusiones que muchas personas no heterosexuales vivimos a diario. y con ello las opciones alternativas se van clausurando en la medida que legitimamos al Estado como única posibilidad de reconocimiento social. parte del Movimiento Sin Tierra o las diferentes comunas lésbicas que han existido en diversos lugares y momentos de la historia (Falquet. Desde mi posición como lesbiana feminista. 2008). Además. Entiendo que el tema no tiene salida fácil. creo que para que esto cese. nos damos cuenta que son posibles otras maneras de vivir en sociedad como lo hacen comunidades campesinas en Brasil.impulsar la proliferación de prácticas sociales y sexuales fuera del matrimonio y las obligaciones del parentesco heterosexual dominante? ¿El recurso del Estado marca el fin de una cultura sexual radical? Mi argumento no se limita a analizar cómo se eclipsa la variedad de las sexualidades en esta normalización. u en otro tipo de relaciones familiares que cada vez afloran más en Colombia como en otras partes. aunque tampoco lo descarto. El régimen heterosexual y la nación | 93 . tanto de relaciones como de organización social. tengan que ser legitimados por el Estado a través de la legalización de este tipo de uniones. lo que constituye un reto necesario para un pensamiento y un accionar crítico y comprometido. Si observamos otras experiencias y otras sociedades. por ejemplo. Como plantee antes. Sin embargo. para otro tipo de relaciones sociales. pues el hecho que el acceso a la atención médica y la posibilidad de transmisión del patrimonio. pienso que toda legitimación por parte del Estado significa entrar en los términos que ofrece el Estado-nacional.

Karina Bidaseca Es Doctora de la Universidad de Buenos Aires en Ciencias Sociales. México. Conflictos territoriales. Rusia. Signos de la identidad indígena. 2011). colonialismo e imperialismo. su obra. la “intrusión” y la extranjerización del/a excluido/a en un espacio social transfronterizo (CLACSO. Sociales) y “Colonialidad. Feminismos contra-hegemónicos del Tercer Mundo” (Facultad de Cs. Dirige los Proyectos Ubacyt “Mujeres interpeladas en su diversidad. Emergencias identitarias en el límite del tiempo histórico (Sb. dedicada a los estudios poscoloniales y feminismo. 2011). Coordinadora del Programa “Poscolonialidad. Los estudios (pos) coloniales en América latina (Sb. fue publicada en Brasil. en el Instituto de Altos Estudios Sociales (IDAES). Disputas políticas y culturales en torno al racismo. Ha realizado trabajo de campo en Argentina y de Brasil. 2011). Fue becada por el Fondo Nacional de las Artes para su investigación “Mujeres color café. de próxima aparición. políticas antimigratorias. o el feminismo como imperialismo. Feminista y académica activista. Universidad General de San Martín. Lo/as sin tierra de Misiones. guerras difusas” (IDAES). . Los estudios poscoloniales y sus mujeres” (2011). Profesora de las Universidades de Buenos Aires y General San Martín. pensamiento fronterizo y transfronterizo en los estudios feministas” y Co-coordinadora del Núcleo Interdisciplinario de Estudios de Género y Feminismos (IDAES). Entre sus libros se destacan: Perturbando el texto colonial. Investigadora Adjunta del Consejo Nacional de Ciencia y Técnica. Uruguay e Inglaterra.

Facultad de Filosofía y Letras. expresa la cosmogonía wichí sobre las mujeres de ese mundo. O reflexiones sobre desigualdad y colonialismo jurídico desde el feminismo poscolonial1 Por Karina Bidaseca “Vienen del cielo”. 2010. 1999: 252). Instituto de Altos Estudios Sociales. Agradezco a las editoras. Colegio de Humanidades y Ciencias Sociales -Universidad Autónoma de la Ciudad de México. A John Palmer y a Rita Segato. 2009. Revista de Investigación Social. los comportamientos erráticos que se le atribuyen su anatomía abierta confluyen en la concepción “potencialmente peligrosa” de la feminidad wichí (Barúa y Dasso. I. en especial a Wilda Western. Mi especial gratitud con la “comunidad” Lapacho Mocho. Este artículo fue realizado en el marco del Proyecto PIP-CONICET “Legitimaciones culturales de las desigualdad sociales”. F. Buenos Aires. Núm. Los Estudios (Pos) coloniales en América Latina (2010) para comprender la subalternidad femenina: por un lado. Una versión anterior del mismo ha sido presentado en el GT CLACSO “Cultura y poder”.Mujeres blancas buscando salvar a las mujeres color café de los hombres color café. la autorización para su reproducción. La desigualdad de las parias E ste artículo recoge las tesis trabajadas en mi reciente libro Perturbando el texto colonial. Universidad de Buenos Aires. que 1 Una versión casi idéntica fue publicada en Andamios. son seres celestiales. Mujeres blancas buscando salvar a las mujeres color café | 95 . Universidad Nacional de San Martín. Su origen celeste. 2011. México D. 17: “Crítica feminista y poscolonialidad”. Y en las Jornadas de Antropología Jurídica.

De acuerdo a a la feminista afroamericana bell hooks. Fue acusado de haber violado a la hija de su concubina. quien se convirtió en madre. Como pretendo mostrar. las mujeres indígenas. y por otro. 2010). Remite a un fallo de la Corte de Salta entre 2005 y 2006. que el feminismo blanco se inscribe en una narrativa imperialista local cuando se sostiene en lo que denomino como una “retórica salvacionista” de las mujeres color café. de hablar por ellas. nada o mucho ha cambiado cuando nos enfrentamos a ciertos casos paradigmáticos para pensar los continuos intentos de algunas feministas blancas de silenciar a las mujeres de color/no blancas o bien. repentinamente. Me referiré a uno extremadamente sensible y polémico en la sociedad salteña que. Desde el feminismo poscolonial voy a problematizar 96 | Karina Bidaseca . sobre el procesamiento dictado a un hombre indígena de 28 años de la comunidad wichí Lapacho Mocho. Mi propósito al introducir esta narrativa femenina de la subalternización (Bidaseca. racismo y explotación de clase constituyen sistemas interrelacionados de dominación y determinan la agencia femenina. y permiten comprender la mencionada “retórica salvacionista” que construye el discurso imperialista o los pequeños imperialismos locales (Bidaseca. permanece en el feminismo contemporáneo la idea de que la raíz de todos los problemas es el patriarcado y que la erradicación de la opresión sexista llevaría necesariamente a la eliminación de todas las demás formas de opresión. lo selló. una “niña de alrededor de 10 años” (pues no se sabe con certeza su edad). El hablar del patriarcado y no del racismo permite que las feministas blancas sigan actuando como explotadoras y opresoras. ubicada al norte de dicha provincia. 2010) es reflexionar sobre el colonialismo jurídico en las condiciones actuales de dar muerte simbólica a otras subalternas. según la definición de la familia occidental. Sexismo.racismo y colonialidad constituyen las relaciones de género.

II. 2002) de las mujeres son fagocitadas. En cierta lectura. creo que pasan por alto cuán importante es la metáfora-concepto mujer para el funcionamiento de su discurso. registran momentos en que hombres y mujeres participan conjuntamente en la lucha y donde sus condiciones de trabajo o educación sufren de discriminación genérica o de clase. ¿Patriarcado? No! racismo El Grupo de Estudios Subalternos decidió abordar el tratamiento de esas “voces bajas” en los archivos históricos: en los movimientos de insurgencia campesina en Telangana de mediados del siglo XIX. Hablaré de “colonialismo jurídico” en el tratamiento del caso por parte del Estado Nación argentino y de “colonialismo discursivo”. 2010) desde la conceptualización de Aníbal Quijano (2000) de su “colonialidad del poder”. como es el caso en la movilización insurgente. Gayatri Spivak ha criticado fuertemente esta omisión en la constitución del subalterno como sujeto (sexuado) o la decisiva instrumentalidad de la mujer como objeto de intercambio simbólico: “El grupo es escrupuloso en su consideración hacia las mujeres. En varios lugares. y en el escrito “La muerte de Chandra” (2003). representadas o traducidas por otras voces. Entiendo sus voces como instrumento político del sujeto.los límites del feminismo académico blanco para pensar los procesos de “colonialidad” y sexo/género. Desde el Feminismo poscolonial. que incluye el tratamiento de la política de la subjetivación en curso. la figura de la mujer es ampliamente instrumental al cambio de función de los sistemas discursivos. ensayando. Nuestro grupo rara Mujeres blancas buscando salvar a las mujeres color café | 97 . Ranajit Guha plantea la solidaridad de género frente a la fuerte opresión de la estructura patriarcal. cuando las voces “bajas” (Guha. en los pliegues lo que llamo una “teoría de las voces” (Bidaseca. En ambos. Empero.

subsumidas a la ilusión de una opresión en común. 2003: 72). la “femineidad” es un campo discursivo tan importante como la “religión” (p.” (Escobar. cuando las diferencias de las mujeres del “Tercer Mundo” fueron borradas. Dussel estuvo entre los pocos pensadores latinoamericanos masculinos que tempranamente discutió con detenimiento el asunto de la mujer como una de las categorías importantes de los otros excluidos. en su mayoría masculinos. aunque 98 | Karina Bidaseca . Mignolo ha prestado atención a algunos de los trabajos de las feministas chicanas. respecto del tratamiento del género: “Es claro que hasta ahora el tratamiento del género por el grupo de MC ha sido inadecuado en el mejor de los casos. difícilmente han retomado el potencial de las contribuciones de la teoría feminista para el encuadre MC. desde América Latina el autodenominado Programa de investigación modernidad/colonialidad ha mostrado una omisión fundamental que expresó una vez más la constitución falogocéntrica de las ciencias sociales y humanas. Este cambio de eje se inscribe en el pensamiento próximo al “feminismo postcolonial” en la discusión sobre los rasgos que asumió el feminismo como “feminismo blanco occidental y heterosexista ” y la preocupación sobre las diferencias históricas y culturales podían afectar la teoría y la práctica política del feminismo. El propósito de Spivak fue “mostrar la complicidad entre sujeto y objeto de investigación”. 25). Estos esfuerzos. De ahí la necesidad de explicitar una autocrítica. Las diferencias entre mujeres son el nuevo eje articulador del feminismo. 26) Asimismo. Tampoco el feminismo (heterosexual. Para los insurgentes. y la tendencia de los historiadores de re-nombrar la semiosis de la diferencia sexual como “clase” o “solidaridad de casta” (p. blanco y burgués) escapa a estas críticas. El Feminismo postcolonial reedita un feminismo del “Tercer Mundo”.vez se plantea los problemas de la mecánica de esta instrumentalidad.

indígena y asiáticoamericano. la Paridad lo es para la cosmovisión indígena (Lajo). Mientras la Unidad es el principio de abstracción la cultura occidental. negro. 2007). Voces de mujeres tercermundistas en los Estados Unidos” (1988) constituye el antecedente de lo que luego se llamaría feminismo “postcolonial”. Cuestionamiento que también suscriben las mujeres indígenas cuando afirman que es una categoría occidental con la cual no se identifican. Las mujeres que cuestionan este feminismo son aquellas que observan otras ausencias sintomáticas de la agenda feminista: el racismo. que englobaría tanto a las mujeres oprimidas por la raza en el “Primer Mundo” como a las mujeres de países descolonizados. En torno al llamado a la unidad del feminismo para luchar contra la opresión universal del patriarcado. la colonización.” (Paiva. Esta cosmovisión está compuesta por entidades complementarias pero a la vez opuestas: masculino.pospusieron y desecharon estas otras opresiones e impidieron ver sujetos racializados sexualizados y colonizados y la ubicación de estos sujetos en diferentes discursos racializados (hook). lesbofobia. En efecto. esencialista e indiferenciada respecto de la clase o la raza y fue este el motivo de su cuestionamiento. ahistórica. las feministas –que desconocían la opresión de raza y clase. reunido en el ejemplar libro “Esta puente mi espalda. no se busca asegurar la superioridad masculina como en la cultura occidental. “El concepto de género es patrimonio de las ciencias sociales como categoría de análisis y su construcción teórica es parte de un proceso social y académico distante a los Andes. Estas tensiones se retrotraen a la década de los años setenta. femenino se complementan a la vez que se oponen. en la que el feminismo chicano. encontraron que la categoría de patriarcado era una forma de dominación masculina universal.surgen problemas con esta denominación. Para la pensadora indígena Rosalía Paiva (2007) Mujeres blancas buscando salvar a las mujeres color café | 99 .

para las cuestiones privadas o domésticas. Algunos análisis sque abordan la temática de género (Silverblatt. en los privilegios de la alimentación: “el hombre come más no porque trabaje más sino porque es hombre”. y por tanto no pueden hablar (en sentido spivakiano) ni aspirar a un “cargo público”. 2010). En este sentido. Bolivia (tratado en el film del cineasta Jorge Sanjinés) hasta el feminicidio como expresión extrema de la violencia de género.idioma que no conocen ni dominan las mujeres. 1996). aseguran que “son ciegas” y que “son mudas” pues no saben leer ni hablar español. los dirigentes varones eligen el español. estableciendo como precedente una estructura de dominio masculino. pueden leerse como dos 100 | Karina Bidaseca . el idioma nativo. Rostworowski) sugieren que en las formaciones sociales pre-hispánicos existía una igualdad de género cuya matriz era una equitativa valoración de las tareas realizadas por ambos sexos indispensables para la continuidad de la vida campesina y el cumplimiento de las obligaciones imperiales. eclesial y estatal hacia las mujeres (Barragán. Guatemala. la familia y el Estado en las relaciones de género. desde el silenciamiento en las asambleas comunales. en las campañas de esterilización forzada que fue objeto de denuncias en Perú. La desigualdad se sostiene en el analfabetismo femenino. Rivera.el colonialismo occidental impuso en sus naciones por la fuerza una serie de costumbres y códigos que se practican como si fueran propias en desmedro de la mujer indígena. La intervención de los mecanismos de control social precolombinos cedieron paso al control de la Iglesia. Como señala Barrig (s/f): “En las asambleas campesinas. que en comunidades de altura puede superar el 50% de la población: las mujeres.para discutir los temas “importantes” y dejan al quechua. Las relaciones de género de los pueblos indígenas fueron desestructuradas con la colonización (Segato. en su lengua. “occidentalización y patriarcalización de los sistemas de género.

al tiempo que permite ser planteada en términos de los pliegues de la agencia femenina. por el momento es prioritario trabajar por nuestra dignidad de mujer indígena (…) El reto de nuestra diversidad está en la reivindicación de un “feminismo paritario indígena” desarticulado por el colonialismo”. Habla en sentido que la voz deje de ser mero ruido. Diría. para muchas mujeres indígenas tiene connotaciones separatistas que se alejan de nuestras concepciones de la necesidad de una lucha conjunta con nuestros compañeros indígenas por la tierra. autodeterminación como pueblos. La voz. para denunciar la injusticia. contemporáneamente. Por ende el silenciamiento es otras de las formas que adoptó el colonialismo y. asimismo que la subalternidad constituye un espacio de diferencia no hoMujeres blancas buscando salvar a las mujeres color café | 101 . Este concepto sigue estando identificado con el feminismo liberal urbano. III. Paiva señala que el concepto de feminismo no ha sido tocado aún. El silenciamiento del/a subalterno/a aparecería coartando las posibilidad potencial del habla.procesos paralelos” (Rivera. colonialidad y representación La figura del colonizado admite en Edward Said la suficiente amplitud como para contener diferentes dimensiones. “Asumiendo que nos une una experiencia común frente al patriarcado y se han olvidado de las diferencias y la diversidad (…) las mujeres no indígenas. ni reivindicado dentro del discurso indígena. tienden a hegemonizar la discusión” (…) Tal vez un día nos apropiemos de este concepto. la colonialidad. con un manejo mejor de la lengua occidental y la lecto-escritura. sabemos que eso es prioritario y ocupa nuestra agenda” (2007: 7). Desde la formulación de Spivak “¿Puede el subalterno hablar?” (1988): “Hoy digo que la palabra subalterno trata de una situación en la que alguien está apartado de cualquier línea de movilidad social. territorio. 1996:3).

no podrá “hablar”. intensificar la voz. no es posible recuperar la voz. en algún sentido lejos de la representación (Bidaseca et al. podría caer en el espacio de una violencia logocéntrica. tanto Guha como Spivak hablan de sujetos subalternos en el contexto colonial de la India. en otras palabras. Su pregunta que anticipa una respuesta arrolladora y escéptica: ¿Puede el subalterno hablar? es “No”. El subalterno no puede hablar no porque sea mudo. que no es generalizable. La mujer. esos son los subalternos. Mi tesis es que el/la subalterno/a no necesariamente es un sujeto colonizado. Claro que esta postura sólo se comprende cuando Spivak desnuda su posición: que la única opción política posible para la subalternidad. hacerla propia. Para ella las voces silenciadas por los poderes son. el hombre. en sí mismas.mogéneo. 102 | Karina Bidaseca . Sobre ello monta Spivak su argumento para criticar al subalterno como categoría monolítica en que se supone una identidad y conciencia unitaria del sujeto. es precisamente dejar de ser subalternos. la conciencia del subalterno. Según Spivak. 2006). En todo caso. dejar de ser subalterno. Por supuesto hay mas clases de subalternos” (Entrevista en Revista Ñ. 2008). Poder hablar es salir de la posición de la subalternidad. que ni siquiera pueden imaginar en atravesar el mar para llegar a Europa. Es la enunciación misma la que transforma al subalterno. de aquellas memorias que sólo son los registros de la dominación. los niños que permanecen en ciertos países africanos. Mientras el subalterno sea subalterno. excepto cuando es silenciado/a. la pretensión de restituir la voz de la conciencia (subalterna). que no configura una posición de identidad lo cual hace imposible la formación de una base de acción política. condenados a muerte por la falta de alimentos y medicinas. irrecuperables. sino porque carece de espacio de enunciación. Es decir.

procesado sin juicio. atrapada entre dos justicias. 2000) es representada por las feministas académicas blancas. En efecto. desistió de mantener esa postura. la Corte. pero fundamentalmente porque se trata de una “niña/mujer” cuya voz no puede ser pronunciada. El hecho que para el Código Penal es un abuso sexual agravado. Sin embargo. La mujer india en Lapacho Mocho En 2006 un hombre wichí de 28 años. sin embargo una pauta étnica y cultural de ese pueblo originario. porque en sentido spivakiano carece de un lugar de enunciación. sostiene que “para juzgarlo debía tenerse en cuenta la aceptación social que entre los wichís tiene que las mujeres mantengan relaciones desde temprana edad” (Página/12. Sofocada todo el tiempo. la Corte que había tomado en su primer momento las pruebas antropológicas aportadas por los peritos. 2/7/2007). lo cual supera los 2 años establecidos como límites por la justicia. 2/7/2007). del mismo modo que para la defensa se trata de una “costumbre ancestral que las mujeres puedan mantener relaciones sexuales consentidas a partir de su primera menstruación. una niña de “alrededor de 10 años” quien se convirtió en madre. fue acusado de haber violado a la hija de su concubina. Tomar este caso representa un desafío desde muchos lugares. para la Corte constituyó en su primer expedido. avalada en los estudios de los peritos antropológicos. Qa’tu se encuentra detenido desde mediados de 2005 en el penal de Tartagal.IV. por lo cual no se trataría de una niña sino de una adulta” (Página/12. decidió continuar con el procesamiento y encarcelamiento del acusado. Voces sofocadas. su voz “sumergida por el ruido de los mandatos estatistas” (Guha. Mientras su vida transcurre en la tensión entre lo privado/público se reescribe el guión de su desbastada experiencia identitaria en el lugar fronterizo de la articulación inverosímil: la negociación cae en el luMujeres blancas buscando salvar a las mujeres color café | 103 .

en sentido saidiano. el de la posibilidad de pensar en las potencialidades del pluralismo jurídico. poniendo a la mujer wichí –especialmente su edad activa. En otras palabras. Esto se arraiga en su origen celeste. Para Barúa y Dasso. “Vienen del cielo”. 252). son seres celestiales. La organización del pueblo wichí de 13 mil años de existencia es tribal. chorotes y tobas convierten a Salta en una de las provincias con mayor población aborigen. ya no tendría el status de “hijastra” que le otorga la justicia occidental.gar de la imposibilidad y la orientalización de su pueblo. y de ese modo no seguir profundizando la violencia epistémica. del padecer de los wichí” (1999: 252). Si de algún modo es posible colaborar desde mi lugar de enunciación “privilegiado”. Allí las mujeres aparecen tomando la iniciativa en las relaciones amorosas. los comportamientos erráticos que se le atribuyen su anatomía abierta” (pág. simbólica y material ejercida sobre ellos.en el ojo de la tormenta de agresiones y conflictos humanos y no humanos. La cosmogonía del pueblo wichí Wichí. Las voces de la comunidad Lapacho Mocho son escuchadas en un documental emitido por Canal Encuentro. puede dejar marcas imborrables en su memoria. es tratando de llevar el problema al lugar de la discusión que se adeuda con los pueblos indígenas aquí. Las mujeres wichí adquieren un valor especial. “estos y otros temas se entraman en el espaciotiempo mítico y la sociabilidad de la vida cotidiana. kollas. y se destaca que en relación con la mujer de Qatú todas las parientes femeninas son “cuñadas”. incluida la supuesta víctima. Según las antropólogas Barúa y Dasso (1999) “La feminidad wichí se concibe como “potencialmente” peligrosa”. conformado por pequeñas comunidades de clanes familiares. 104 | Karina Bidaseca .

le preguntó sobre su origen. recién irrumpe cuatro años después del proceso: “Yo soy mujer. La Justicia de los blancos tiene que escucharme y soltar a Qa’tu. ambas. agosto 2010). adonde ella concurría.De voces La voz sofocada de la “niña/adulta” (…) Esta voz. Al relacionarse con su pareja. pero ahora mi hombre está preso. nunca fue escuchada. La voz alta de una mujer blanca Al notar el embarazo. Según el antropólogo John Palmer me explicara: “la directora la llevó (según Teodora misma). Luego. No se olvide que Teodora ni siquiera firmó la denuncia que la directora le hizo radicar (más bien. La voz baja de la madre. pertenecían a otra comunidad. Para la justicia carece de conciencia. La madre de la “niñamujer” y la “niña-mujer”. (Diario El Tribuno. Por eso me duele el alma. enfatizó. que la directora radicó)” (comunicación por mail. no me dejan verlo. la madre habría dicho que el embarazo es producto de la relación de la niña con el padrastro. En agosto de 2005 la madre denunció en la Fiscalía Mujeres blancas buscando salvar a las mujeres color café | 105 . 14 Nº 4744. la directora de la Escuela Paraje Km. la madre y la directora retiraron la denuncia sin ratificarla. la madre se queda a vivir en la comunidad con su hija (cuyo padre era un hombre criollo). La voz. Según los registros periodísticos consultados. fue deslegitimada por esta. las mujeres y la comunidad aceptaron lo que quise. Su voz fue desechada porque su minoría de edad no le permite otorgar valoración a sus palabras. esposa de Qa’tu y madre de Menajen”. 31/12/2009). Mi madre. Si bien declaró sólo una vez ante el tribunal. “Yo era mujer libre cuando lo elegí a él. Todos lo necesitamos”. “aceptando” que la directora la acompañara a radicar la denuncia en la fiscalía. considera el afuera para la comunidad. bajo presión.

106 | Karina Bidaseca . Además sostiene que la pena será de seis a quince años de reclusión o prisión cuando mediando las circunstancias del primer párrafo hubiere acceso carnal por cualquier vía. de autoridad. El artículo 119 del Código Penal establece que “será reprimido con reclusión o prisión de seis meses a cuatro años al que abusare sexualmente de persona de uno u otro sexo. (Copenoa – 2/02/2007). por su duración o circunstancias de su realización. tutor. amenaza. En el expediente judicial consta un acta labrada por el fiscal donde se consigna que la mujer afirmó que fue amenazada por el cacique de su comunidad quien le dijo que si materializaba la denuncia también quedaría presa y que la sacaría de la comunidad. Ella expresó temor a que su concubino “les haga lo mismo a sus otras hijas”. o aprovechándose de que la víctima por cualquier causa no haya podido consentir libremente la acción. La voz alta hegemónica del Código Penal. ministro de algún culto reconocido o no.Penal Nº 2 del Distrito Judicial Norte que su concubino había abusado sexualmente de su hija. También establece que la pena será de cuatro a diez años de reclusión o prisión cuando el abuso. El juez ordenó la detención del hombre. hubiere configurado un sometimiento sexual gravemente ultrajante para la víctima. hermano. afín en línea recta. encargado de la educación o de la guardia o el autor tuviere conocimiento de ser portador de una enfermedad de transmisión sexual grave y hubiere existido peligro de contagio. La pena será de ocho a veinte años de reclusión o prisión si resultare un grave daño en la salud física o mental de la víctima. curador. abuso coactivo o intimidatorio de una relación de dependencia. descendiente. cuando ésta fuera menor de trece años o cuando mediare violencia. o de poder. La madre retiró la denuncia y nunca la ratificó. el hecho fuere cometido por ascendiente.

que sostiene que es costumbre ancestral entre los wichís que las mujeres puedan mantener relaciones sexuales consentidas a partir de su primera menstruación. aún provisoriamente. 10/11/2006). Los ministros de la Corte mencionan en uno de los párrafos de la resolución que: “la situación cobra especial trascendencia en tanto los artículos 8 y 25 del Pacto de San José de Costa Rica. Los magistrados agregan que por ello corresponde declarar la nulidad del auto de procesamiento que lo conforman y de todos los actos que de ellos dependen”. Hubo una voz alta femenina disidente. cuando las responsabilidad penal de sus integrantes deba determinarse. Artículo 75 inciso 17 de la Constitución de la Nación Argentina y artículo 15 de la Constitución provincial garantizan el respeto a la identidad de los pueblos indígenas lo que supone que. Salta. la de la cuarta integrante del tribunal quien votó en desconformidad y sostuvo que no puede declararse inaplicable la ley penal nacional por “los derechos derivados de su condición de indígena y de su identidad cultural. presentada por la defensa. sus particularidades sociales deben ser objeto de una ponderación concreta.Las voces altas y hegemónicas de los jueces La primera actuación fue la del juez Ricardo Martoccia quien ordenó la detención del hombre a partir de la denuncia asentada por la madre en agosto de 2005 en la Fiscalía Penal Nº 2 del Distrito Judicial Norte. a menos que no se confiera a estos últimos una condición de derechos universales absolutos Mujeres blancas buscando salvar a las mujeres color café | 107 . Solicitaron que se pondere una pericia antropológica. (El Tribuno. y ordenó que se lleve adelante otra vez la instrucción de caso a la luz de los preceptos constitucionales que garantizan el respeto a la “preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos”. El pronunciamiento de la Corte salteña en una sentencia del 29 de septiembre de 2006 dictaminó la anulación del procesamiento por abuso sexual con acceso carnal reiterado del acusado.

Entonces comencé a estar con Estela” (El Tribuno. De esa manera los jueces sabrán quizás valorar nuestro sistema legal ancestral. La voz baja del acusado (…) Dentro de la celda. nuestra identidad étnica y cultural debe ser objeto de respeto. Qa’tu sostuvo: “Después que Estela me dijo que me quería. resulta objetivamente violatorio de los derechos a la integridad personal y a la dignidad del ser humano”. Por ley. pues un diálogo intercultural sobre cuestiones de derecho. y me dieron permiso. Y además consideró que el acceso carnal a menores “de modo reiterado hasta alcanzar su embarazo. 31/12/2009) Las voces bajas y miméticas de la comunidad “A la semana que la niña diera a luz. Ella les preguntó a las mujeres de nuestra comunidad. Que haya. 10/11/2006). lo que percibimos como la delincuencia. después a todos. no solamente en nuestro carácter de ciudadanos argentinos sino también como miembros del pueblo indígena preexistente wichí. Presentaron en ese momento un Petitorio a las autoridades: “Asimismo exigimos que la justicia haga valer nuestros derechos. que no deben dejar de aplicarse a la niña “por la circunstancia de que víctima y procesado pertenecen a la comunidad wichí”. entre otras cosas que nosotros también sabemos distinguir entre el bien y e mal. Esto significa reconocer. cuando sea necesario.que no poseen”. como también sabemos corregir. la madre y algunos miembros de su comunidad salieron a pedir la libertad del imputado”. ¿Será que ellos piensan que durante miles de años vivimos 108 | Karina Bidaseca . (El Tribuno. yo hablé con Teodora. bajo la modalidad de supuestos consentimientos en virtud de relaciones matrimoniales aceptadas en ciertas comunidades indígenas. (Copenoa – 2/02/2007). Salta.

Luego. Esa es una de las hipótesis por las que la madre (un afuera del adentro) sale a buscar una solución en el afuera. el cacique prestó declaración en la causa como testigo. Las voces altas (masculinas) de los peritos antropólogos. No se pueden hacer denuncias sin conocimiento de nuestras autoridades comunitarias. no ha logrado mantener la cohesión interna. debatir y decidir si es necesario ir a la justicia. no obstante. menos en casos como éste. pues tiene introyectada la voz del cacique. Respecto del accionar de la madre de la “niña/ adulta” expresaron que: “Lo que debió hacer fue poner en conocimiento de los hechos a los caciques. Pero en esta instancia se confirmó el procesamiento ordenado por el juez y el hombre permaneció en calidad de detenido. Sofocada por la voz de mando del cacique quien. (Copenoa – 2/02/2007). Los indígenas ocuparon la fiscalía penal de la ciudad de Tartagal a la espera del resultado de un recurso presentado a la Cámara de Apelaciones. en la que la supuesta denunciante no sabe leer ni escribir”. Cabe sugerir entonces que si la postura adoptada por la comunidad depende del jefe espiritual qué margen de deliberación tiene la comunidad frente a lo sucedido. de la Universidad de Salta. El antropólogo Víctor Marquez. Ellos son quienes deben escuchar a las personas cuando tienen un problema. que lo rechazó de plano. realizó la pericia antropológica solicitada de oficio (la Mujeres blancas buscando salvar a las mujeres color café | 109 . La interpretación de las fuentes recogidas me permite arriesgar que la voz unísona de la comunidad es una voz mimética.sin ley en nuestras tierras?” (Copenoa) Exigieron que la directora fuese relevada de su cargo argumentando que no conocía su cultura y mal podía ocupar un cargo directivo en esa misión.

Otro elemento que hay que tener en cuenta son las re110 | Karina Bidaseca . Para el antropólogo “de ninguna manera es una violación. pero para la sociedad wichí una persona de 13 años con habilidades capacidades. para las mujeres wichí. al tener libertad sexual ostenta un poder de decisión en este aspecto que no lo tiene el pretendiente. 19/10/2006). empieza después de la primera menstruación. ya no es niña. A partir de su estudio señaló que “las chicas en la cultura wichi tienen plena libertad sexual a partir de su primera menstruación y esto se da entre los 10 y 11 años y esta libertad sexual está consensuada a partir de la propia estructura familiar. menos de 13 violación. ya que finalmente es la joven quien lleva a su pretendiente a su núcleo de familia y lo presenta ante el jefe del clan. pero se llama violación porque el código penal nacional dice cuando la persona tiene menos de 13 años cualquier relación sexual es una violación. Como la decisión de tener tanto el hombre como la mujer más de un matrimonio previo consentimiento. se tipifica. porque la categoría cambia.misma no fue presentada por la defensa). Lo particular en este caso es que el muchacho acusado es pareja de la madre y es mayor. coincide con su colega al caracterizar al caso como un hecho cultural y cotidiano donde luego de la primera menstruación en las niñas wichís es común que tengan relaciones sexuales consentidas con un miembro varón de la comunidad. quien es el que conciente la relación”. derechos. Los estudios efectuados demuestran que la madre de la menor. (…) Para la sociedad nacional es así. voluntad propia. (COPENOA. El mismo marcó que la atracción en una pareja wichí se da mutuamente. pero ella. estupro es de los 13 a la mayoría. también procede de una situación similar y pertenece a otro clan familiar. independencia. John Palmer. Otro antropólogo británico. manteniendo la primera esposa o esposo. es una adulta. Otra particularidad es que no existe en esta historia un jefe del clan familiar que pueda aprobar alguna relación de la niña.

mientras el argumenMujeres blancas buscando salvar a las mujeres color café | 111 . legisladores.laciones de género. porque no es una sociedad machista. En un escrito titulado “Diversidad cultural y Derechos Humanos Universales” (2006) antepone el dilema universalismo/particularismo en función de sostener su argumento en defensa de los derechos de la mujer y los niños. en sus términos. abogados. No. entonces. no las que inician la relación en la sociedad wichí son las mujeres (. donde los hombres están a la espera de cualquier mujer. (…) Curiosamente.. en 1995.que firmaron la Declaración y Plan de Acción de Beijing. preguntarse cuál es su real convicción respecto de la universalidad de los derechos humanos establecida en las Convenciones Internacionales. también es indiscutible que ninguna práctica fundada en costumbres ancestrales o creencias religiosas que vulnere la dignidad de las personas puede considerarse un derecho. ratificada en Nueva York en 2005. Esto fue expresamente afirmado por los 179 países –entre ellos Argentina.org) Las voces altas de las mujeres académicas blancas La Comisión de la Mujer de la Universidad Nacional de Salta sentó posición respecto del fallo de la Corte. Lo que me interesa destacar es que su posición adopta la forma de sentencia de un juicio al que consideran. Cabe. y en el momento en que pase su primera menstruación agarrarla y aprovecharse de su mayoría de edad. se hayan pronunciado a favor de una consideración especial del caso basándose en el reconocimiento constitucional del respeto a la “identidad cultural” de los pueblos.” (Indymedia. incorporadas en nuestra Constitución y que deben cumplir y hacer cumplir. Porque si es indiscutible que el derecho a la identidad cultural forma parte de los derechos humanos. funcionarios.) por costumbre. “wichí violador”: “Asombra y preocupa que jueces.

(Pagina/12. El argumento de la defensa le niega subjetividad a la madre (que proviene de un afuera-adentro). La niña. de sacerdotes wichís. Ellas coinciden en la injusticia que padece Qatu: la falta de libertad y el ostracismo. Además. Su argumento se basa en que la “niña” dio su consentimiento en la relación sexual. hoy son muchas las voces que demandan ese respeto para el wichí violador. Las voces bajas inaudibles de las mujeres wichí (…) Las mujeres son las que mantiene la lengua. Salta. sí se esgrima la necesidad de respetar las “prácticas ancestrales” o el “derecho consuetudinario” cuando se trata de acciones que lesionan la integridad sexual de las niñas. Descubre de este modo la voz mimética de la comunidad. por lo que fueron 112 | Karina Bidaseca . 22/9/2007). chamanes. La voz alta femenina de la niyat “Nací en Embarcación. Su voz no es escuchada. La última respuesta de la abogada responde a la pregunta en los mismos términos de la pregunta. la chica no es una menor”. perteneciente a otro pueblo. de acuerdo con los usos y costumbres de la comunidad. “lo que implica que desaparecen los derechos de ella y los de él para pasar a prevalecer el derecho comunitario. (…) Sin embargo. según fuentes judiciales.to del respeto a la diversidad cultural no ha sido nunca un argumento válido cuando se trata de garantizar otros derechos. declaró que aceptó tener relaciones con Ruíz pues ya había pasado su primer período -de hecho quedó embarazada y tuvo un hijo del acusado. Venimos de una familia religiosa.” La voz alta de la abogada defensora indígena La abogada defensora es indígena.

Además si el juez considera así. alrededor de su lucha contra el orientalismo saidiano. (…) En la comunidad ellos están defendiendo al violador… sabemos que no existe la organización wichí. y que fue muy discutida para el adentro. La dirigencia indígena está llena de hombres. para el adentro. el machismo apareció con el contacto con el criollo. Si nosotros aceptamos como dice la Corte. y para el afuera. desnudando también la fragmentación del mundo wichí y las relaciones de poder que juegan en su interior (Página/12. que el abuso sexual es una pauta cultural. por falta de incentivo y el analfabetismo… Crecí en una sociedad que no era machista. se pone en tela de juicio la moralidad de mi pueblo. el Estado. (Entrevista. estaríamos poniendo en peligro a todos los niños promoviendo el turismo sexual. retóricas salvacionistas u (otras) formas de dar muerte.perseguidos. ahí es donde atacaron los ingleses. estamos aceptando que somos seres bárbaros y pervertidos”. en torno a disputar la autoridad de los guardianes de las tradiciones wichí. 2/7/07): -¿Qué piensa sobre el caso de la violación? -Para mí es un gran error querer justificar un abuso a través de las pautas culturales. Es una voz femenina que logró tener su lugar de enunciación. octubre 2007). El “caso” presentado redunda en profundas y profusas complejidades para el mundo occidental. Lo paradójico es que no hay ninguna parte lesionada. Su argumento se construyó. Porque no sólo se desprotege a la niña. sólo el Estado responde a esta amenaza a la moralidad occidental. Considero que la importancia del caso estriba en la falta que muestra: la de Mujeres blancas buscando salvar a las mujeres color café | 113 . La comunidad wichí como todas las comunidades están dejadas de lado… la comunidad originaria no existe ahora. Desigualdades. En la actualidad. en el pueblo wichí no hay participación de la mujer.

silenció o aculturó.48). en cuanto el acto “delictivo” sólo afecta a un grupo humano marginal -“bárbaro y atrasado”para la sociedad salteña (y para la sociedad nacional toda). o sobre su fracaso en cuanto al cumplimiento de sus obligaciones con aquellas poblaciones que ese mismo Estado eliminó. de los “orientalismos” (Said) que se construyeron y revitalizan sobre la sociedad wichí. “colonizado” por una cuestión predominantemente moral. Esto resuena en el caso que estamos abordando.una discusión real sobre las posibilidades de construir en nuestro país un Estado pluricultural. prontamente cayó en el olvido. En otras palabras. en realidad. a mi entender. “La comunidad sufre un atentado a los presupuestos de su identidad y etnicidad más perniciosa quizá a la larga que el ocasionado por el reconocimiento absoluto” (p. El ojo del huracán es. la representación de el afuera es que ese se trata de un padrastro violando a su hijastra (el antropólogo Palmer señala que esta situación sucede con frecuencia entre los criollos). Me pregunto entonces. caracterizada por su conservadurismo. que se trata de una violación pero en función de las representaciones occidentales. Se atribuye. un falso debate entre “costumbre y perversidad” que oculta la discusión de fondo: la de cuestionar la autoridad y la legitimidad de un Estado cuya matriz colonialista continúa vigente. ¿cuál es la discusión real? ¿Se está discutiendo si se trata o no de un acto de violación o una costumbre? O ¿de cómo el derecho propio y el derecho positivos podrían co-existir? No se trata considero de oponer el relativismo de las culturas al universalismo de los derechos humanos. Dos son los puntos más sobresalientes que fueron funcionales para reproducir esta narrativa hegemónica de subalternizaciones que anclaron en las representaciones sociales. En su estudio sobre Las estructuras elementales de 114 | Karina Bidaseca . Luego de la representación que asumieron las mujeres feministas blancas. Como expresa Ignacio Cremades.

Rita Segato (2003) afirma que en general en las sociedades tribales e indígenas la violación “no reviste el carácter de desvío o delito que tiene para nuestro sentido común (…) se convierte en un delito en el sentido estricto el término con el advenimiento de la modernidad” (p. muchas veces con más rigor. el hombre no es considerado culpable por la comunidad wichí (derecho propio) ni en principio. según la cultura. respecto de lo que conocen. y otras en las cuales se reduce a casos extremadamente esporádicos y singulares. Por lo tanto. pero con más justicia. bajo un sistema Mujeres blancas buscando salvar a las mujeres color café | 115 .donde esa práctica es máxima.la violencia.25) . Para la comunidad no hay delito. En el plano étnico no existe. que nuestro sistemas. Quien fue en busca de la justicia externa fue la madre de la niña. sociedad donde no exista el fenómeno de la violación. Sin embargo. no hubo enfrentamiento inicial entre los dos sistemas normativos que coexisten. la variabilidad de la incidencia de esa práctica es notable. Sin dudas y evitando “caer” en un relativismo cultural. coincido en el planteo por Zambrano en cuanto a que “los actos antijurídicos (por ej. sino de mostrar a satisfacción como los pueblos indígenas tienen procedimientos claros para sancionarlos. un homicidio) son reconocibles en cualquier cultura. independientemente de su significación. y en particular la forma asumida por las relaciones de género en unas y otras culturas” (p. tampoco lo fue por la justicia ordinaria. Por ello no se trataría de justificar homicidios o crímenes “culturalmente hablando”. 2527). Todos los sistemas cambian y se ajustan de acuerdo con sus normas. Por ello todas las culturas indígenas tienen sistema jurídicos para procesar dichos actos y para mantener el orden colectivo. orientada por otra mujer perteneciente a la cultura del blanco y quien tradujo el embarazo de su alumna en términos de una “violación”. según la autora. de acuerdo con su red de intercambios interculturales.” Por un lado. hay sociedades –típicamente Estados Unidos.

hay derechos para gobernarlos “adecuadamente”. Nuevamente apelo a Zambrano (2007) quien afirma que “aunque hay derechos no hay reconocimiento de quienes son los indígenas. debatir y decidir si es necesario ir a la justicia (dícese ordinaria)”. la voz alta autorizada: “Lo que debió hacer fue poner en conocimiento de los hechos a los caciques. que es regla que determinará fallos posteriores en situaciones análogas. que es al tenor del estatus del menor. Si bien lo que diferencia en la comunidad la membresía de ser mujer es la biología -el haber tenido la primera menstruación. indígenas. rústico y miserable. Para el cacique. que es minimizar la potencialidad de construir un derecho indígena como “derecho propio”. al tenor de lo que piensa el establecimiento. racismo y sexismo son dos dimensiones que atraviesan el conflicto.” Lo que siento que ha marcado este fallo. es que el mentado respeto por la “diversidad” étnica y cultural termina siendo desvirtuado en función de utilizar las propias contradicciones nativas. Por cierto. y en tanto minoría dentro de las minorías.de representaciones del mundo criollo que no se corresponde con el mundo wichí. ¿Lejos? estamos aún de exigir que haya bancas en el Congreso de la Nación para que sus representantes indígenas puedan garantizar su participación en la redacción 116 | Karina Bidaseca . sus puntos de fuga. y así deslegitimar sus propios sistemas de control social y de impartición de justicia como “bárbaros” dentro de sus jurisdicciones frente a la sociedad mayor. y no como “costumbre jurídica”. y pobres. Y como “consuetudinarios”. y no el documento de identidad-. Las mujeres indígenas subalternas de la subalternas (mujeres blancas) y de los subalternos (originarios) experimentan múltiples opresiones en tanto mujeres. Ellos son quienes deben escuchar a las personas cuando tienen un problema. sin embargo su rito de pasaje a la edad adulta no implica que su voz pueda ser enunciada o audible dentro y fuera de la comunidad.

como un sistema de ideas que silenció las voces de las mujeres negras. no está su testimonio… este irrumpe después de cuatro años para pedir la libertad del acusado. sino como objetos de sus teorías. indymedia. claro. indias. es de comprender los falsos dilemas para el mundo occidental productor de exotismos. como dice Rita Segato (2007). la comunidad experimenta el castigo con la muerte simbólica del acusado. Hoy. Difícil. ellos también componen. como afirma bell hooks (2004).no puede escucharse. término sociológica y jurídicamente impreciso cuyos “usos” en el lenguaje político. representó las voces femeninas desde el discurso de la “diversidad”. Y sin motivo. “El encarcelamiento para ellos es un robo de la persona. Los únicos que consideran que hay delito son los vecinos criollos tipo directora de la escuela y la justicia misma que elaboran toda una estructura de conceptos jurídicos ajenos a derecho consuetudinario de la comunidad y del pueblo wichí.” (John Palmer. jurídico y académico es dable discutir. influyó en la madre Mujeres blancas buscando salvar a las mujeres color café | 117 . En ese aspecto la comunidad está de duelo. reforzaría la producción de orientalismos. No hay delito. en este caso.org). posiblemente inintencionadamente. al descuidar los estrupos perpetuados por hombres blancos sobre el cuerpo de “exóticas indiecitas” . Difícil también para un enfoque feminista esencialista que. O. Porque la voz de la niña –que es un afuera dentro de un adentro (recordemos que tanto ella como su madre provienen de otra comunidad). Me parece que para la niyat también habría “delito”. el discurso de la directora. La certeza de la incerteza es no poder determinar si hubo o no delito. musulmanas… que no veían como iguales. Leyes que nunca promulgaron pero que tarde o temprano actúan juzgándolos. Y porque otro afuera. sin justificación porque para la comunidad no hay delito. Por ello este caso desafía los postulados del feminismo. colonialidades y orientalismos.de leyes de una nación que. el estado les ha robado su pariente.

“Menajem” en idioma wichí. “hombres blancos que salvan a las mujeres color cafés de los hombres color cafés” (que expresa los discursos orientalistas salvacionistas y a la Mujer como objeto-fetiche). se puede trasladar al feminismo blanco donde “mujeres blancas que buscan salvar a las mujeres de color cafés de los hombres color cafés”. o a… Permito preguntarme. 31/12/2009) La conocida frase de Gayatri Chakravorty Spivak para la India colonial. Y el niño.a hacer la denuncia original. inscribió con el nombre de Menajen. Como paria en su comunidad. la arroja a una muerte social. al que su madre. significa: “Por quien su padre está preso”. ¿De quién/es las mujeres indígenas necesitan “ser salvadas”? 118 | Karina Bidaseca . siguiendo la costumbre de llamar a sus descendientes de acuerdo al momento en que nacen. (Diario El Tribuno. La “niña” para la cultura occidental y “mujer” para la cultura wichí no puede hablar. su voz fue sofocada por la judicialización que subvierte las posiciones de todos los objetos simbólicos: las pautas culturales se tornaron narrativas de la criminalidad al ser decodificadas en casuística legal.

Sus orígenes se remontan al tiempo en que sus bisabuelos iban y venían a través de la cordillera y no se habían impuesto los límites estatales entre Chile y Argentina. ambos poemarios reeditados en 2010 por El suri porfiado. coedición Desde la gente y Centro cultural de la cooperación). Parte de su obra ha sido incluida en las antologías Taller de escritores. España). promueve actividades de rescate y fortalecimiento cultural. poesía de mujeres mapuche. Es profesora en Letras y Directora de un Colegio Secundario Provincial. Publicó: Tejido con lana cruda (2001) y Mujeres a la intemperie-pu zomo wekuntu mew (2009). Poesía mapuche contemporánea (2007. selknam y yámana y Escribir en la muralla. Lenguas Indígenas de América (1997. Ha publicado artículos para revistas culturales y artísticas como El Camarote y Boca de Sapo. La memoria iluminada. como la realización de la ceremonia anual del Wiñoy Tripantü y Experiencias de Educación Autónoma mapuche. Málaga. Chubut).Liliana Ancalao Liliana Ancalao (1961) nació en Diadema Argentina (Comodoro Rivadavia. Coordinó un ciclo de Arte Popular en los barrios y junto a los trovadores patagónicos difunde su poesía desde la oralidad. Temuco. Como parte de la comunidad Ñamkulawen. Chile). . poesía política mapuche (2010. Mamihlapinatapai.

la distancia del destierro. La tierra habla. Un susurro secreto en los campos de concentración. Pero la muerte que desde 1492 venía cercando a los pueblos originarios de América cerró su círculo en el sur. El idioma del consuelo entre los prisioneros de guerra. La larga marcha de nuestros bisabuelos hacia las reservas. la ocupación del territorio por parte del estado argentino. Aunque fue el proscripto de 1 Ancalao. el malón winka. http://issuu. El pueblo mapuche se movía con libertad en su territorio. el idioma del desgarro cuando el reparto de hombres. Fue el idioma del extenso camino del exilio. A nuestros abuelos. El mapuzungun se volvió el idioma para expresar el dolor. mujeres y niños como esclavos. El mapuzungun era la primera lengua y se enseñaba y aprendía en condiciones óptimas.El idioma silenciado Por Liliana Ancalao1 S ólo fue hace cien años. “Cuando se perdió el mundo” hace cien años.com/bocadesapo/docs/boca_de_sapo_n_6 El idioma silenciado | 121 . A la sombra de los ancianos crecían los nuevos brotes. La guerra del desierto. Cerca del agua. en Revista Boca de sapo Nº 6. significó la derrota militar. todos sus seres tienen un lenguaje y todos los mapuches lo conocían. la gente se comunicaba con las fuerzas de la mapu. Liliana (2010) “El idioma silenciado”. sin embargo para mi generación parece que fue en un tiempo mítico. Las mujeres cantaban los tayüles que transmitían la fuerza. El idioma para pensar. y el orgullo de ser quien se era no era un tema filosófico en cuestión. Mapuzungun significa el idioma de la tierra. Ka Mapu. les tocó ir a la escuela rural y hacerse bilingües a la fuerza. el verde perfecto que luego estaba delante de los rituales.

Pero al interior de nuestro pueblo la política del avergonzamiento hizo estragos. sin mapuzungun. El mapuzungun pasó a ser un estigma. siempre acusando. siempre sonriendo. Tal vez fue una decisión de los ancianos el dejar de enseñarlo. en este nuevo mundo. El idioma para guardar. armaron diccionarios y gramáticas. como mano de obra barata. Evaluaron que sus conocimientos ya no servirían. el mapuzungun siguió vigente. Antropólogos-lingüistas. ¿Pudieron reunirse? ¿Pudieron conversar en mapuzungun sobre el futuro? O simplemente callaron. sin ngillatun. A cambiar el ciclo natural del tiempo por horarios de trabajo y calendario escolar. Se vinieron nuestros padres monolingües. la marca de inferioridad de quienes ingresaban forzadamente al sistema capitalista. Hablo de Puel Mapu y de la historia de mi familia que es la historia de muchas familias y que explica la pér122 | Liliana Ancalao . Sin historia. Y nosotros ingresamos a la escuela del barrio. siempre amenazante. que los nuevos brotes podrían manejarse mejor sin ellos. La ciudad fue una posibilidad laboral y una posibilidad de estudio para los brotes. intentaron atrapar el sonido del mapuzungun en grafemas occidentales. siempre señalando. sin memoria. con el castellano como primera y única lengua. en la escritura borroneada de los cuadernos.la escuela y los maestros enseñaron a los niños a avergonzarse del idioma que hablaban en su hogar. ka mollfunche. el idioma para convocar a las fuerzas en la intimidad del amanecer. El mapuzungun fue el idioma de la conversación de los ancianos. La lengua de la tierra estaba en el aire de la oralidad y “la castilla”. sin idioma del cual avergonzarnos. Así como intentaron atrapar el territorio entre los alambrados. hicieron intentos de escribirlo. Para callar. portando rostros y apellidos.

empezamos a aparecer de entre las matas y cada vez fuimos más regresando a nuestro origen.dida de nuestro idioma como primera lengua. Y la nostalgia de dios. El mapudungun es el idioma de recuperación del orgullo. el idioma de la reconstrucción de la memoria. eymu significa “ustedes dos” y fey engü significa “ellos dos”. silenciándolo. Urge una política lingüística por parte del estado que aporte con recursos y acelere el proceso de recuperación del idioma. Proceso de recuperación en el que además de la oralidad. a boqueadas intenté decir gracias y no supe las palabras. No me habían sido dadas. Hablo de lo que nos perdimos. Hablo de una lengua milenaria y la ignorancia de los hombres que proyectaron un país sobre un territorio pleno de nombres. de una cosmovisión. Todos los que nacimos sin saber el nombre de cada planta. El par es el equilibrio en nuestra cosmovisión. en la mayoría de mi generación. es decir. Ir aprendiéndolo es un camino de asombro. Haciéndonos visibles. Aprendo y practico las palabras para convocar y El idioma silenciado | 123 . Yo desperté en el medio de un lago. fuerzas y significados. Las condiciones de enseñanza y aprendizaje de nuestro idioma son cada vez más dificultosas en la medida en que pasa el tiempo y van muriendo los ancianos portadores del conocimiento. adoptamos la escritura y pensamos métodos de enseñanza y aprendizaje de nuestro idioma como segunda lengua. existe el pronombre dual : iñchiu significa “nosotros dos”. A mí se me agranda el corazón cada vez que explico que en el mapuzungun. cada piedra y cada pájaro de esta tierra. Mapuche ta iñche fuimos diciendo para reconocernos y reparar un poco el daño que nos hicieron. Todos. me llevó por el camino a recuperar su idioma. Encontré en la poesía en “castilla” la posibilidad de expresar algo de la profundidad que me inundaba. Cuando se cumplieron los 500 años del desencuentro. además del singular y el plural.

actualmente Argentina. Nguillatun: ritual propiciatorio Puel Mapu: tierra del este. Mapuche ta iñche: yo soy mapuche Kishungenelan: no me mando solo/a 124 | Liliana Ancalao . Vivo en la ciudad donde ejerzo mi profesión y en la que me cuesta no sucumbir al individualismo occidental: Kishungenelan es la enseñanza que nos dejan los ancianos. enemigo Ka Mapu: tierra lejana Ka mollfunche: gente extranjera. GLOSARIO Mapu: tierra Zungun: habla. Che: gente Tayüll: canción sagrada del linaje familiar Winka: extraño. Pienso en castellano y escribo.propiciar las fuerzas. idioma. luego traduzco con torpeza al idioma que me seduce con su inmensidad y profundidad azul. de otra sangre.

Moira Millán es Presidenta de la Cooperativa de trabajo gastronómica mapuche Kume In. Participó de la conformación de las siguiente organizaciones: Mapuche de derechos Humanos (2010). Frente de Lucha Mapuche y Campesino (2005). y fundadora de la corriente sindical mapuche. Organización de comunidades mapuche-tehuelche 11 de Octubre (1992). Comunidad Mapuche Pillan Mahuiza (1999). participa de de la Cooperativa de Trabajadoras Mapuches Malen Wichafe. Asamblea Popular de Mujeres de Esquel (2008). Unión de Trabajadores Desocupados de Esquel (1995). Actualmente. Fundadora y coordinadora de la organización mapuche de derechos humanos y medio ambiente. compuesta por mujeres. . Organización de Mujeres en Lucha Newen pu zomo (1998).

no era privativo de los hombres. cicatrices en el alma C asi dos siglos tardó el conquistador e invasor a nuestro continente. feo y malo es inherente a lo indígena. su coraje y sus habilidades como jinetes y guerreros. salvaje. como posterior. coinciden en señalar como virtudes sólo de los hombres mapuches. también esta frase peyorativa es utilizada ante la supuesta desprolijidad en el vestir o en el peinar. que esa mirada negativa hacia lo indígena tiene cierto resarcimiento desde el enfoque sexista. sin embargo en el caso del pueblo nación mapuche. identificaba perfectamente cuáles eran los frutos y alimentos que nuestra ñuke mapu(madre tierra) nos otorgaba. es decir. si bien esto fue real debido a una nutritiva y correcta alimentación. no hay atributo bueno en el dominado. en la conformación de los estados nación. soberana en su territorio. Al igual que importanMujer Mapuche | 127 . desde la pupila racista del dominador. en reconocer que los pueblos originarios éramos personas y no animales. conocedora de la naturaleza de la que formaba parte. Durante siglos se ha educado a esta sociedad con estos prejuicios muy bien arraigados.MUJER MAPUCHE: Explotación colonial sobre el territorio corporal Por Moira Millán Cuerpos Violados. sin embargo y a pesar de ese “reconocimiento” las sociedades surgidas a la luz del “progreso” de la cultura hegemónica siguen resguardando en el inconsciente colectivo de que lo bárbaro. o de cierto “desorden”. la fortaleza física. Expresiones tales como:… “éstos niños parecen indios” frase habitualmente usada ante una situación bulliciosa. notamos curiosamente. sin embargo todos los historiadores y cronistas de la época de la conquista. toda la nación mapuche.

entre otras. es la que impide conocer la verdad de cómo vivíamos las mujeres mapuches antes de la dominación. 128 | Moira Millán . llevamos menos de 200 años de dominación. el poder colonial. grandes guerreras de nuestro pueblo que comandaron brazos armados. Para una mejor comprensión del sistema de relación mapuche hombre-mujer. y racista podría sucumbir ante el despertar de los pueblos oprimidos. sobre nuestra verdadera historia.tes hombres weichafes y Toki (guerreros y comandantes) los hubo también mujeres. brillantes estrategas militares que logran vencer en más de una ocasión al enemigo. Yaniqueo. y aunque hoy esté en una profunda crisis por la colonización que nos atraviesa. no han logrado los estados chileno y argentino inocularnos el virus de la amnesia colectiva y somos un pueblo-nación con memoria desde nuestras raíces. Es esta silenciosa complicidad con el poder que los supuestos historiadores tienen asumida. su filosofía y el modo de entender la vida que tiene nuestro pueblo. es necesario una aproximación a nuestra cosmovisión. como lo fueron las memorable Guacolda. Afortunadamente la memoria oral y el hecho de haber perdido nuestra libertad recientemente. ante la mirada del mundo. que lugar ocupábamos en nuestra sociedad y como se tejían las relaciones. nos permitió tener recuerdos vivos en la memoria colectiva mapuche. Fresia. todo ejemplo de equidad y plenitud de los hombres y mujeres de una misma sociedad podría resultar desestabilizador al orden imperante. hay sin embargo un despertar sobre la juventud mapuche que comienza a reivindicar y recuperar este pensamiento. es decir debemos introducirnos a la espiritualidad mapuche. Los cronistas de la época resaltaron tendenciosamente el accionar de los hombres mapuches ocultando la dignidad y valor de las mujeres de nuestro pueblo. patriarcal. Era necesario ocultar y desconocer este hecho contundente.

Guillatun. que es el habla de la tierra. kamarikun. Se nombra las distintas fuerzas naturales en su condición de mujer primero y hombre después. pillankushe.Sistema de Pu newen Entendemos el orden cósmico como un círculo de vida compuesto por fuerzas a las que llamamos Newen. cada fuerza es imprescindible para la vida. machi. el idioma tradicional mapuche. pudimos resguardar la estructura religiosa que perdura a través de nuestras autoridades tradicionales. No se cree en un ser superior por lo tanto no hay seres inferiores. fuerza del cielo azul. hombre anciano. y nuestras ceremonias. anciana y luego joven. fuerza del cielo azul hombre joven. fuerza del cielo azul mujer joven. etc. llellipun. Es allí en dónde de manera contundente vemos el orden horizontal y equitativo entre los pu newen fuerzas que se complementan dentro de una relación dual. no se decía existió Mujer Mapuche | 129 . Longko. Allí vemos como para nuestro pueblo todas las fuerzas están constituidas por su condición femenina-masculina. te pedimos. estas fuerzas se inter-relacionan y complementan. Todo se habla durante la ceremonia en mapudungun. es por ello que antes de la llegada de los españoles no se destacaban a las personas sino el newen que tenían. por ello constituimos por miles de años una sociedad horizontal y circular. No hay una concepción de la existencia individual sino como fuerza colectiva. etc. A pesar de la violencia perpetrada por los estados nación sobre nuestro pueblo a fin de que se asimile a la cultura dominante. te agradecemos. anciana y joven. ejemplo: Kalfú wenú kushe Kalfú wenú fucha Kalfú wenu ülcha Kalfú wenu weche La traducción aproximada sería fuerza del cielo azul mujer anciana.

individualista y patriarcal. llamados por nosotros 130 | Moira Millán . cuyos valores y bases ideológicas son antagónicas a la de nuestro pueblo. cuando el conquistador empieza a escribir la historia sobre la guerra contra nuestro pueblo destaca las figuras como la de Lefxaru. Los newen pueden estar tanto en un hombre como en una mujer. “existieron hombres y mujeres que eran capaces de realizar tal hazaña o que tenía tal o cual newen”. con las que el pueblo mapuche cohabitaba. y líderes. pueden vivir en humanos pero también en otros elementos de la naturaleza. Lautaro. y a penetrar con su visión verticalista creando héroes.fulano o mengano que supo hacer tal hazaña sino que se transmitía la memoria oral con referencias más generales por ejemplo. que debería ser abordado mediante un profundo y meticuloso trabajo. hermanos. y la instauración de la cultura dominante. sino un extenso territorio poblado por naciones milenarias. es un tema sumamente complejo. ejemplo hay machi (chamanes) mujeres pero también hombres. pueden manifestarse en ancianas/os pero también en niñas/os. Las mujeres mapuches y la conquista al desierto A partir de Noviembre de 1878 y hasta Enero 1885 se consolidó para los pueblos del sur del continente la invasión del estado argentino mediante un genocidio. que se llevó adelante bajo el nombre de “Conquista al desierto” pero no había desierto para conquistar. que para el interior de nuestro pueblo no eran más que expresiones de fuerzas que vivían entre nosotros. entre otros. economicista. los Aonikén. aquí apenas esbozo una introducción para dimensionar el choque cultural que hemos padecido con la dominación colonial. Por lo que comienzan a estratificar a nuestros lamngen. Caupolican. Finalmente la recomposición del sistema de pu newen es imprescindible para recuperar el orden cósmico desbastado por una visión antropocéntrica. androcéntrica.

Una de ellas mi abuela Selmira Práfil. Mientras que de otro lado de la cordillera nuestro pueblo vivía una pesadilla similar con otro nombre “Pacificación de la Araucanía”. el ejército argentino violaba y torturaba a las mujeres. que dicen que tenía su bebé recién nacido y como estaba débil por el parto y casi ni comían los mapuches porque los winka les negaban la comida se iban enfermando y muriendo en el camino. un soldado y le pidió su bebe. (provincia de Río Negro). la tía se volvió loca después de eso…”. dicen que tenían mucho perro bien malo que usaban para cazar a los mapuche y así lo mataron al hijo de la tía a mordiscones. y ella se lo dio porque pensó que iba a llevarlo por delante en el caballo. como símbolo de sometimiento. quien recordaba los siguiente: “…dicen que lo winka llegaban a los tiros. y retrasaba a toda la gente entonces vino un winka que estaba a caballo. Otra historia similar. estaba cautiva con varias de sus hijas. pofo taba la pobre tía. y el soldado tiró la criatura los perros que tenían. “… Era una mujer mayor de unos 60 años tal vez. Se instalaron campos de concentración y exterminio en donde concentraban a centenares de familias en condiciones inhumanas y cometiendo contra ellas todo tipo de vejámenes y torturas. así dice que quedo mi tía loca. Yámanas. un soldado le Mujer Mapuche | 131 . la de una tejedora mapuche cautiva en esos campos de concentración de quien no sé su nombre sólo me ha llegado el siguiente relato. así dice que ella iba bien mal con su hijito meta llorar. Los campos de concentración y exterminio más grandes fueron el de Valcheta y Chichinales. y más al sur los Onas. arrastraba el pié pa caminar. Como en toda guerra las mujeres son un botín. disparaban contra toda la gente mapuche. Para ejemplificar un poquito en qué consistía las torturas de las que hablo voy a narrarles dos anécdotas que me fueron contadas por ancianas que ya han fallecido. y Alalkalufes. a su marido lo tenía en otro campo de concentración y ella no sabía nada de él.tehuelches.

mientras que los volúmenes de mentiras editados y publicados por el estado invasor. cama adentro. El umbral del dolor del pueblo mapuche alcanzó límites inimaginables. para el servicio doméstico: mujeres y niños. aun así sangrando y en carne viva terminó su trabajo el soldado trajo al marido y lo degolló delante de ella. pero él le corto la piel de la yemas de los dedos para que no pueda tejer y se burlaba de ella. Allí a trabajan en jornadas larguísimas que duraban a veces hasta 20hs. para que los criollos comprasen indígenas. pero las mujeres mapuches hemos sido las más perjudicadas en este proceso de colonización. Durante mucho tiempo y hasta hace unos años era “natural” y frecuente que las adolescentes sean llevadas por señoras burguesas a la ciudad para el trabajo doméstico. allí también recibían golpes y todo tipo de humillación. la tristeza. que se arrogaban el derechos a educar a golpes a las niñas que servían en sus casas. Ustedes comprenderán que se ha transmitido nuestra verdad de boca en boca. verdad absoluta y con carácter de científica. mientras que historia oral aún hoy busca ser validada. la mujer mapuche sufrió el dolor del arrebato de sus hijos la separación de sus maridos y fue reducida a todo tipo de servidumbre. Sus cuerpitos pasaban del maltrato físico de los padres al maltrato físico de las patronas. y cometió apropiación legal de nuestros niños. hombres para el trabajo rural. ha sido lo definido como documentos históricos. ella aceptó. disgregó a la familia. el dolor físico. hombres y niños en las plazas públicas. las que no iban al servicio doméstico iban a las escuelas con internado donde el trato era como un campo de concentración para niños. avergonzadas de nuestro ser en su to132 | Moira Millán . el desarraigo fueron constituyendo con el correr del tiempo un prototipo de conducta en nosotras de total inhibición.prometió que si ella le tejía un makuñ(poncho) lo iba a poder ver. la reinstalación de la esclavitud por parte del estado argentino que subastaba a mujeres.

las musas inspiradoras de toda admiración son sin duda las mujeres blancas. la preparación para la menstruación y menopausia. dignidad y respeto ya no sólo ante la sociedad blanca europeísta sino también ante sus propios hombres. como el uso de plantas medicinales para la anticoncepción. La mujer mapuche y las múltiples formas de opresión La penetración colonizadora a nuestro pueblo ha generado machismo en nuestras comunidades. El dominador a su vez estratificó desde su sexismo y racismo la belleza de la mujer. Sin duda el principal interés que ha mostrado el conquistador con nosotras es nuestra capacidad de supervivencia y nuestra fortaleza para el trabajo. fuimos olvidando nuestra verdadera identidad negándola. nos fue arrancada con el aval de la sociedad que hasta hoy calla y justifica. esos hombres alimentaban sus fantasías sexuales atribuyéndole al cuerpo de la mujer negra la tentación del pecado.talidad. mirándonos todo el tiempo con las anteojeras del conquistador empezamos a sentir desprecio por nosotras mismas. deseosas de ser más blanca. A pesar de considerarnos aberrantes y feas no Mujer Mapuche | 133 . las mujeres negras por el contrario eran despreciadas mal tratadas esclavizadas. así perdimos conocimientos que eran valiosísimos para nosotras y para el pueblo en general. etc. La violencia e invasión a nuestro cuerpo-territorio. y la mujer mapuche se ve hoy luchando por recuperar identidad. significo el despojo de todo nuestro ser mapuche. el deseo del cuerpo de la mujer negra y su accesibilidad ha perdurado como imaginario racista y sexista hasta el día hoy mientras que la mujer indígena es considerada como carente de cualquier tipo de belleza hasta de femineidad como si fuera sólo una hembra mamífera responsable de reproducir fuerza de trabajo. la autoestima y amor a nosotras mismas.

y hace cinco años atrás por primera vez se ha elegido una “Mis Mundo” negra. Es bastante frecuente ver hombres indígenas con mujeres no indígenas. recuerdo hace unos cuatro años atrás haber viajado al gulumapu (Chile) para solidarizarme con los presos políticos. que permite la creación de un mercado. sólo refuerzan el sexismo y racismo. al visitar la cárcel de Angol me enteré del caso de un lamngen preso cuya esposa lo había abandonado posteriormente a su arresto para juntarse con el carabinero que lo detuvo. Esta mirada del colonizador se ha instalado en nuestro mundo mapuche. se agrega a ello un fenómeno más reciente que es la globalización del prototipo racial a partir de la concentración poblacional de un grupo mayoritario. Con esto no es mi intención que la sociedad de consumo cosifique a la mujer indígena para ponerla en el escaparate erótico. ese hecho 134 | Moira Millán . sexo y clase. es así que la sociedad capitalista introduce en la industria de la moda a modelos negras. y la exhiba como objeto de decoración. oprimida por su condición racial. Por lo tanto los concursos de belleza son una afrenta a nuestro valor y dignidad como mujeres. Mientras que el estigma de la fealdad indígena prevalece intacta. ya que me parece denigrante e indignante que el patriarcado se atribuya la facultad de instaurar parámetros de belleza y clasificarnos a partir de ello. por el contrario es muy raro ver mujeres indígenas con hombres blancos. Y convertirlo en objeto de consumo. La violencia doméstica y conyugal lamentablemente es un problema que aún no se ha conflictivizado desde las organizaciones mapuches en general. y vemos como ni bien logra mejorar el estatus social y económico los hermanos mapuches buscan casarse con mujeres blancas. La mujer indígena al igual que la mujer negra se encuentra en el más bajo estrato social.dudaron en seguir violándonos primero en condiciones de esclavitud y luego como trabajadoras domésticas.

hoy las y los invito a echarnos a caminar en este compromiso. Y finalmente una frase que leí en una manifestación en Catalunya: “caminamos para ser y somos porque caminamos. discutir. Las mujeres mapuches debemos ser sujetos históricos del proceso de lucha y reivindicación de los derechos fundamentales de nuestro pueblo nación pero también debemos gestionar y conseguir nuestros derechos al interior de nuestra sociedad. reflexionar juntos y como dijo Alexandra Kollontai: “qué ganará la mujer nueva con su recién estrenado derecho amar. es por ello la necesidad de interpelar. ¿cuál será el rol que nos asignará nuestros hombres colonizados en el proceso de organización y lucha? ¿Pelar papas y cortar cebollas? Las mujeres no sólo somos dadoras de vida sino formadoras de modelos de vida. luego tuve la posibilidad de entrevistarme con ella y me relató el mal trato que recibía por parte de su marido y la violencia de la que era víctima. debemos unirnos todas y todos para un cambio profundo donde todas las formas de opresión y discriminación sean combatidas y exterminadas para la creación de una sociedad nueva de la que nacerán nuevos humanos. Un nuevo tipo de mujer está naciendo fecundada por la rebeldía de las mujeres que nos antecedieron. con una nueva consciencia. en la educación a nuestros hijos está el primer compromiso revolucionario. Por territorio justicia y libertad Marici weu!! Mujer Mapuche | 135 . debemos despertar de nuestro letargo para transformar esta sociedad a fin de que pueda haber esperanza en un mundo en plena crisis civilizatoria que parece dirigirse a su propio extermino. comprendí que para ella la lucha mapuche por la libertad no era más que seguir reproduciendo la esclavitud. mientras no exista un varón nuevo capaz de comprenderla”.me sorprendió mucho y las organizaciones veían muy mal la actitud de la esposa. pero no es una tarea que podemos hacer solas imprescindiblemente debemos hacerlo junto con los hombres.

.Maribel Núñez Rodríguez es Socióloga. México. Integrante del Ubacyt “Mujeres interpeladas en su diversidad. Miembro del Programa “Poscolonialidad. Maestranda de la Maestría en Sociología Económica. Feminismos contrahegemónicos del Tercer Mundo”. IDAES. pensamiento fronterizo y transfronterizo en los estudios feministas” (IDAES).

implica hacer un reconocimiento. aunque sea una respuesta casi automática y tan naturalizada. las posibilidades se multiplican: podrías responder donde naciste. el ultimo lugar en el que residiste antes de pasar a condición de extranjería. simple curiosidad de parte de aquella persona que interroga. entramos al juego del sistema sexo-género. La pregunta por la procedencia o por “el lugar del que eres” puede ser sólo una pregunta cortés. De Lauretis (1999) cuestiona. en última instancia puede implicar revelar tu identidad no al otro sino a ti misma. hasta el momento en que alguien pregunta ¿de dónde eres?. Ciudad Juárez y la “pesadilla” del feminismo hegemónico Por Maribel Núñez Rodríguez N unca se está plenamente conciente del lugar de pertenencia hasta que sales de él. en las relaciones sociales de género y nos representamos como hombres o mujeres. nunca se sabe qué es aquello que la otra persona realmente quiere saber. como nos ejemplifica Teresa De Lauretis en La tecnología del género.Feminismos al borde. la primera vez que llegamos al casillero. Similar a llenar un formulario para cualquier tramite burocrático. nos marcamos e identificamos en dos opciones binarias. el segundo entra en Feminismos al borde | 137 . F o M. una instantánea inspección sobre nuestros cuerpos y las identidades sexuales con las que nos han y nos hemos cargado. Pero llenar un formulario no es lo mismo que contestarle a un interlocutor amistoso. pero la respuesta sin darnos cuenta puede marcarnos mucho más de lo que pensamos. en realidad elegimos una representación. contestar una pregunta tan simple puede ser toda una encrucijada. donde viviste. quién marca a quién. si a final de cuentas no somos nosotras quienes marcamos F sino la F quien nos marca a nosotras.

La Nación y Página 12). estudiar. que lo primero que hacen en la mañana es leer los tres diarios de mayor circulación. luego habrá que saciar su intelectual curiosidad. nos obligamos a recurrir a la cortesía. quedan fuera ejercicios mecánicos como llenar el espacio destinado al “sexo”. Rondar espacios académicos o militantes. más allá de dar conferencias con la sala a la mitad. en la sección internacional de alguno de esos diarios de vez en cuando se lee una nota. enviada por alguna agencia de noticias. Sin embargo esto tendría que ser una ventaja pues tienes la oportunidad de extender la denuncia sobre el horror que vive tu lastimada ciudad. en especial una ciudad devastada por la violencia. decir soy de México.un plano más intimo. Pero resulta aún más complejo para la construcción de subjetividad proceder de un lugar estigmatizado por la violencia porque se te puede poner en la penosa condición de víctima. entonces bajamos la guardia. Si te llegas a topar con un “bien informado” responder la pregunta de la procedencia puede conllevar primero a ver su cara de asombro. perplejidad o miedo al nombrar Ciudad Juárez. puede resultar complicado. en Argentina por ejemplo. describiendo los lamentables hechos ocurridos en ciudades fronterizas mexicanas. Libia o Kazakhstan puede terminar el interrogatorio. para tu pesar luego te das cuenta que en ambos casos los oyentes no logran sacarte del estigma de la víctima. responder estas preguntas. tu desgaste personal se incrementa y puedes dejar de pensar. A veces la curiosidad es saciada con el generalizador tema de la nacionalidad. en el mejor y también el peor de los casos la persona desconocerá dónde se ubica Ciudad Juárez y qué pasa allí. hablar de temas que se calificarían como menos importantes y triviales 138 | Maribel Núñez Rodríguez . que eligieron con visiones opuestas por aquello de no tener una mirada sesgada (Clarín. pero cuando se es conciente de lo complicado que es asumir una identidad. no te salva de quienes se encuentran “bien informados(as)”.

que ambos viven en una paz ficcional el otro entra en jaque. en lo que concluye es el triunfo de la ideología liberal: la universalización de la noción de víctima. la víctima de igual forma “es representada para que nos guste vernos en la posición desde la cual la observamos” (p. niños huérfanos. por el contrario. muFeminismos al borde | 139 . intentan que sea soportable.dada la gravedad de los hechos que ocurren en tu ciudad. 13). pero qué pasa cuando encontramos que las personas en Ciudad Juárez tratan de hacer su vida con normalidad. que su condición de espectador preocupado está resguardada. esta pretendida normalidad es en sí una isla de ficciones dentro de la guerra común” (p. sucede que si el espectador compasivo se da cuenta que su vida no difiere del todo de la vida cotidiana de la víctima. ¿por qué no puede ser posible que yo esté pensando en Tina Modotti o en Buñuel. ¿cómo puede hablar de un tema tan insignificante cuando su país arde en llamas? . Slavoj Zizek (2003) pensador esloveno. como todo habitante de un territorio en guerra (como en Sarajevo). tal pregunta origina la reflexión de Zizek sobre el goce como factor político y el horror de sentir placer inconsciente ante lo políticamente incorrecto. se desangra? ¿Qué hace que los otros se sientan más cómodos mientras me pongo en la posición de pobre víctima? Para Zizek el goce radica en que el sentimiento de culpa y la compasión que despierta la víctima ayuda al Otro a sentir que las cosas le funcionan con normalidad. Entonces parafraseando a Zizek te preguntas. 17). cualquiera que sea. “no es una isla. “la ciudad del feminicidio”. Ciudad Juárez. la cómoda barrera del espectador se diluye. en la introducción de Las metástasis del goce cuenta que mientras estaba dando una conferencia en 1992 sobre Hitchcock en Estados Unidos un estudiante lo increpó indignado. lo que no es otra cosa que el ejercicio de victimizar a… (mujeres violadas. Zizek concluye que la ciudad en guerra. hambrientos). una excepción dentro del mar de normalidad. desplazados de guerra. mientras mi ciudad.

ni tampoco es. Me resultó totalmente sorprendente que la victimización más flagelante. Ciudad Juárez. por extensión me niego a considerar mujer juarence como sinónimo de víctima. sino de cualquier ser viviente. lamentablemente. actitud a la que han contribuido en mucho las luchas feministas. entonces me niego de forma tajante a considerar feminicidio como sinónimo de Ciudad Juárez. Ahora me interesa pasar a la primera persona. 140 | Maribel Núñez Rodríguez .cho más en el contexto actual de las guerras difusas. Tal razonamiento nos podría llevar a pensar que Hitler inventó el genocidio y que éste es un sinónimo de Holocausto. congresos o manifestaciones. esto no implica que sea la primera vez en la historia que ocurre algo similar. me di cuenta que para ellas también está tristemente asociado a Ciudad Juárez. como si fuese el único lugar en que ocurren estos crímenes. fue la de algunas feministas durante encuentros. Aunque estoy de acuerdo en que no se puede impedir que la asociación se haga ya que la ciudad es un punto de partida. pudiera tener como ultima parada un campo de concentración). el único lugar dónde han ocurrido. el feminicidio. la cara de horror más escabrosa que pude observar al enunciar mi procedencia. como metáfora de la modernidad. o citando a Agnes Heller (1999) el impacto fue que el tren del progreso. el lugar al que pertenezco por adopción y al que le tengo tanto cariño. pues el exterminio masivo de grupos es antiquísimo. pues está reflexión se suscita a raíz de mi estancia fuera de Ciudad Juárez. de la misma forma el asesinato masivo de mujeres. sucede que ahora estamos dentro de una época en que se defenestra la muerte masiva no sólo de mujeres. no es una novedad inventada en Juárez. (aunque la novedad fue que el proyecto de la ilustración condujera al terror en Horkheimer y Adorno (2003). pensemos en la conquista de América. No estaba preparada para tener que deconstruirle prejuicios a quienes pensaba estarían “mejor informadas” sobre lo que implica el feminicidio.

un grupo de feministas chihuahuenses reunidas en el grupo “8 de marzo” comenzaron a documentar lo que nadie parecía querer ver. Francisco Barrio (gobernador del estado de Chihuahua de 1992 a 1998) minimizó los crímenes aludiendo que se trataba de “mujeres con doble vida y de dudosa reputación”. bajo la consigna “¡Ni una más!” la denuncia no se hizo esperar. sin embargo el cómo era muy distinto. desde 1993 desaparecían jovencitas y niñas. asesinadas de la forma más brutal. académicas y activistas juarences comenzaron a denunciar lo que sucedía. algunas eran encontradas en los descampados de la ciudad. La respuesta del estado mexicano fue de total incompetencia y omisión. la presión de la protesta local.Es del todo cierto que el feminicidio en Juárez contiene nuevos giros. se formaron las asociaciones de madres de víctimas: Nuestras Hijas de Regreso a Casa y Justicia Para Nuestras Hijas. Sin embargo resolver el feminicidio se volvió una prioridad política y electoral. Hay que recordar como a medidados de los noventa. Ya para 1997 el horror era generalizado. horribles crímenes contra mujeres estaban ocurriendo en Ciudad Juárez. instancia encargada de invisibilizar el feminicidio y que funcionó como una pantomima estatal para demostrar que el gobierno mexicano estaba “trabajando para resolver los crímenes”. pues fue terriblemente alarmante la forma en que se ejecutaban. nacional e internacional obligó a la creación en 1998 de la Fiscalía Especial para la Investigación de Homicidios de Mujeres. la impunidad se volvió una política de estado y la presentación de chivos expiatorios una rutina. una de las pioneras Esther Chávez Cano comenzó a nutrir una base de datos que era alarmante. En diciembre de 2009 la Corte Interamericana de Derechos Humanos falló contra el Estado mexicano y lo declaró culpable por la Feminismos al borde | 141 . mucho dijeron los funcionarios estatales acerca de las elevadas cifras del Estado de México en cuanto a asesinatos de mujeres que llegaban a triplicar el número de Ciudad Juárez.

en una escabrosa analogía. análisis y expiación del horror. horrorizándose de la “pesadilla feminista” que implicaba el asesinato masivo de mujeres. ¿y qué reciben a cambio?. pusieron su militancia y su escritura. 12. 1993-1999” en Frontera Norte. pasando por alto los aportes de las juarences a la denuncia. Marcela Lagarde (1997) a raíz de lo que pasaba en Juárez lo conceptualizó como feminicidio para hacer referencia al homicidio sistemático de mujeres únicamente por ser mujeres. como sí lo es genocidio o crímenes de lesa humanidad. Una de las principales controversias en torno al fallo de la CIDH fue que el estado mexicano no podía ser culpable del femincidio porque se presume fueron actos perpetrados por individuos particulares y sobre todo porque el feminicidio no es una categoría jurídica. 142 | Maribel Núñez Rodríguez . feministas que no legitiman luchas. Alfredo y Patricia Ravelo. Las mujeres juarences pusieron el cuerpo. núm. Revista de la realidad Mexicana. 2000: 87-118 y Limas. UAM-Azapotzalco. Véanse los textos de Monárrez. Su historia como categoría inicia con el aporte teórico de Diana Rusell (1992) quien había acuñado el término fenicide para referirse al asesinato misógino de mujeres. “La cultura del feminicidio en Ciudad Juárez. en El Cotidiano. México. Femenicidio en Ciudad Juárez: una civilización sacrificial”. vol. mientras tanto las conciencias de las feministas hegemónicas mexicanas se acallaban dando conferencias por todas latitudes. 2002: 47-57. por eso el concepto sigue renovándose bajo la apuesta de poder canalizarlo hacia el reconocimiento jurídico. enero-junio. núm 111. El Colegio de la Frontera Norte. una vuelta de cara. además omitían los aportes académicos y militantes locales1. que claramente ellas no padecían pues nunca habían pisado el desierto. la sentencia sigue sin ser acatada hasta hoy. Julia. 1. y Ciudad Juárez se convirtió en un lugar emblemático de tal horror. eran asesinadas de la misma manera que ellas fabricaban piezas en la maquila para un mercado global. En mi ciudad se asesinaban mujeres como si se encontrasen en la línea de montaje.impunidad cometida en el caso del Campo algodonero. ene-feb. 23.

solidaridad y justicia. qué se puede hacer para que no se generen nuevas víctimas y brindar la posibilidad a las que ya están en esa condición de salir de ella. Esa condición puede movilizar la exigencia por ayuda. que obedece a un patrón dentro de la división internacional del todo trabajo epistémico y que este feminismo reafirma creando un centro (al Norte) que produce teoría y milita. Feminismos al borde | 143 . impidiéndoles así la posibilidad de encontrar fin al calvario. las hipótesis de este ensayo: la primera es en el sentido de la militancia. puede generar empatía pero también puede ser usada únicamente como instrumento para producir compasión y lastima. en el que las personas son minimizadas a su faceta de víctima negando en de forma total sus otras experiencias o capacidades. 2010) no sólo pasó con las feministas conacionales. sobre todo por considerar que el aporte del borde es la víctima no la teoría. ya que antes se tiene que emprender una lectura en torno a lo que implica la victimización como acto de colonialismo. parecía que cualquier estudiosa del género o militante feminista sentía la necesidad de “salvar” a las mujeres juarences estudiando a la vez que denunciando el nuevo fenómeno sin mencionar siquiera como se enteraron de la problemática. y la segunda va en el sentido académico. El centro epistémico por ignorancia u omisión pasa por alto los aportes teóricos de los bordes. Tengo algunas conjeturas acerca de tal situación. Intentar deconstruir tales prejuicios resulta muy complicado. estados o ideas.Pero el fenómeno “salvacionista” (Bidaseca. grupos. La víctima existe. mientras considera existen bordes (al Sur) en los cuáles tales marcos se aplican. en tanto persona que sufre condiciones que le son impuestas contra su voluntad por fenómenos naturales. sino de preguntarse a qué se debe tal condición. No se trata de negar la existencia de las víctimas. en la cuál el feminismo hegemónico necesita víctimas para salvar.

no entiendo por qué tendríamos que abandonarlos. no han visto que Ciudad Juárez es nuestra ciudad. y no estoy hablando sólo de estar físicamente en la ciudad. No pretendo imponer mi visión del mundo. Aunque las mentes más concientes también pueden caer en la práctica de víctimizar al otro. Las feministas hegemónicas. Karina. encontré valiosos aportes de muchas estudiosas del género y luchadoras que enriquecieron mi visión. pero que como receptora de tal situación me parece importante señalar. 246-251 144 | Maribel Núñez Rodríguez . entonces dónde?. Sb. jamás podría incluir a todas esas personas en la misma bolsa. no es un reproche y dista mucho de pretender ser una reprimenda a las feministas hegemónicas. pp. a quién le tocaría decidir el lugar adecuando para denunciar. sino del lugar de pertenencia y de todos los afectos que una puede tener aquí. pues esa actitud sólo reproduciría actos que aquí intentamos señalar como de tutelaje. pero sí quiero ofrecer mi punto para ponerlo a discusión. Ed. Reconozco el gran ejercicio crítico de mi maestra argentina Karina Bidaseca. Perturbando el texto colonial. Este análisis es también un ejercicio autocrítico de las actitudes y prejuicios de las cuales a veces no somos del todo concientes. Bidaseca. nuestra lucha está aquí. defenestrarlos y horrorizarse por completo de todas las experiencias vividas en nuestra Ciudad Juárez. puede ser inconsciente. tutelaje y victimización que el feminismo blanco occidental despliega. 2010.Para seguir es preciso aclarar que en mi condición de extranjería. Los Estudios (Pos)coloniales en América Latina y sus mujeres. ¿por qué si no está aquí. me uno a la denuncia enérgica que han emprendido las feministas de los bordes acerca del colonialismo. que incluye siempre el feminicidio como tema de análisis en sus materias. es junto a algunas reflexiones dejadas en su libro Perturbando el texto colonial2 que comencé a desenvolver la punta de mi madeja y pude también seguir el gran debate de los feminismos de los bordes. Buenos Aires. en ultima instancia 2.

porque todas y todos morimos.sería como renunciar a parte de nosotras mismas. en muchas formas inhumanas y que actualmente no es sólo para las mujeres. Por eso me parece necesario un análisis más a conciencia y muy crítico hacia el feminismo hegemónico víctimizador y del feminicidio. Resulta paradójico que la ciudad pesadilla para algunas feministas sea todo lo contrario para las mujeres rurales en México. sin embargo pensemos. Ciudad Juárez. El feminismo que victimiza a las mujeres “no emancipadas” se reproduce con éxito. dista mucho de la vida de trabajo no remunerado que las mujeres tienen en los pueblos mexicanos. no quiero que se me malinterpreté no estoy diciendo que esto sea el paraíso prometido para las mujeres o que la explotación que se sufre en la maquila no es atroz. El horror no puede ocultar que la vida aquí también puede ser una esperanza. hombres y mujeres valientes. también para morir. no creo que se tenga que nacer o vivir en Juárez para poder hablar y escribir acerca del feminicidio. para muchas de ellas la ciudad representó y representa un lugar para vivir. Juaritos. pero me indigna profundamente que feministas de todas partes defenestren una ciudad que me dio tanto. ya que existen diversos feminismos con visiones contrapuestas. es una ciudad que a muchas mujeres nos ha posibilitado la emancipación económica. que me hizo encontrar magia. Aunque la forma en que llegamos a la muerte nos dice mucho. aquél que tiene más presupuesto en las universidades y que implementa los programas de los organismos multilaterales. sabemos que la muerte en esta ciudad se encuentra en una probabilidad mucho más alta. solidaridad. voces de mujeres tercerFeminismos al borde | 145 . pero existe uno que prima. El feminismo de elite que denuncian las mujeres que se reúnen en Esta puente mi espalda. Es necesario recalcar que no me siento dueña del tema. es de hecho el feminismo hegemónico. acompañada quizá de una emancipación sexual impensada antes de migrar.

de vivir en un lugar dónde las mujeres dejan a sus hijos para ir a trabajar. generando un fenómeno migratorio internacional estudiado por las estudiosas latinoamericanas. como ese Otro que nos menciona Zizek ostenta una posición de privilegio. quién ha asumido el cuidado. ¿acaso lograron la solidaridad de sus congeneres?. Cecilia Salazar.mundistas en Estados Unidos (1979). Audre Lorde pregunta en Las herramientas del amo nunca desarmarán la casa del amo uno de los artículos que integran Esta puente. en los que se incluye tener a otros y otras a las cuales poder 146 | Maribel Núñez Rodríguez . donde los espacios de cuidadoras que dejan bacantes las mujeres en el Norte son cubiertas por mujeres del Sur. de haber conquistado el derecho de entrar al Club de Tobi. mientras sus propios hijos son dejados a cargo de algún pariente o en muchos casos a cargo de la abuela que requiere a su vez cuidado y tranquilidad. esta buscando obtener los mismos privilegios que éstos han ostentado. allí evidencian como el feminismo occidental se ha encargado de buscar alguien a quien salvar. En ese sentido bell hooks (2004) nos señala que todo aquel grupo que pretende establecerse en igualdad de condiciones con el hombre blanco occidental. o en realidad están subordinando a otra. Elizabeth Jiménez y Fernanda Wanderley. pues de otras mujeres. es el caso de las mujeres bolivianas que cuidan a niños y ancianos en España. una mujer sobre la cuál construirse en oposición. ¿a cargo de quién?. no blancas y pobres. ¿dónde están sus hijos y quiénes limpian sus casas mujeres feministas mientras asisten a conferencias en las que buscan liberar a la mujer?. Estas feministas que se sienten felices de ser más libres. La liberación de unas ha implicado la sobreexplotación de las otras. en lo que llaman cadenas globales de cuidado (2010). una espectadora que vive en una paz ficcionada de género. El papel de cuidadoras sigue siendo conferido a las mujeres. Tenemos que cuestionar qué tipo de liberación es aquella que emancipa a unas mientras encadena a otras.

nos alerta que no es sólo occidente quien hegemoniza el discurso feminista víctimizando a las mujeres tercermundistas y construyendo la identidad dicotómica: empancipadas/víctimas per se. el tomar las voces sin previo aviso y el hablar por ellas. hooks ha denunciado que “a menudo las feministas blancas actúan como si las mujeres negras no supiesen que existía la opresión sexista hasta que ellas dieron voz al sentimiento feminista. aquellas Otras a las que tienen que salvar. Por eso Mohanty también nos advierte de los riesgos de caer en construcciones monolíticas de lo que es el feminismo occidental o las mujeres del tercer mundo. feminista egipcia estudiosa del movimiento pietista Feminismos al borde | 147 . tal marco lleva esta visión mesiánica en torno a las mujeres-víctima. generando que nuevamente se reproduzca la lógica de la representación de las otras. el rasismo o el sexismo. además esta actitud del feminismo blanco hegemónico que hooks califica de condescendiente y paternalista se extiende a todas a las mujeres no blancas. Pero el problema no radica en la ubicación geográfica. su pretensión es emprender una crítica hacia el interior del pensamiento feminista. Aludiendo al carácter mesiánico del feminismo hegemónico encontramos el valioso aporte de Saba Mahmood. Chandra Mohanty (2008) intelectual hindú. Durante su recorrido académico y militante como mujer de color en los Estados Unidos. mujeres del Tercer Mundo que las feministas liberales consideran “las oprimidas”. Del mismo modo y siendo conciente de la existencia de un centro y muchos bordes del pensamiento feminista. siempre en su nombre pero no necesariamente con su consentimiento. crítica que compartimos y en la que este análisis precisa ser inscrito. en el tercer mundo las feministas también se alinean y reproducen el análisis con los marcos teóricas pensados en Estados Unidos o Europa. 45).explotar. ya sea mediante el clasismo. Creen que han proporcionado a las mujeres negras «el» análisis y «el» programa de liberación” (p.

puede ser que así se estableciera la prioridad de prohibir el velo en Europa y así mismo denunciaran la pesadilla que representa para ellas Ciudad Juárez. no como solidarias compañeras de lucha sino como directoras de un programa que ellas mismas elaboraron sin preguntar que ponen en la agenda. tales condiciones les han proporcionado una visión distinta y a veces hasta conservadora de la realidad. por tal motivo Mahmood (2006) denuncia el uso político y el juego perverso que el feminismo liberal emprendió durante el preámbulo de la entrada de las fuerzas militares a Afganistán. Sin embargo desde el feminismo liberal este atributo se exacerba. volviendo a Zizek. ya que ofrece un diagnóstico de las situación de las mujeres y una prescripción para cambiar tal posición. Antes de continuar también me interesa hacer la gran salvedad en torno a la militancia y solidaridad que se generó a raíz de la denuncia del feminicidio a nivel inter148 | Maribel Núñez Rodríguez . A casi una década de la ocupación encontramos no sólo que las condiciones de las mujeres afganas no mejoraron sino que además empeoraron.de mujeres en las mezquitas de Egipto. son aquellas víctimas indiscutibles que llenan crónicas noticiosas. pues desvaloriza cualquier indicio de agenciamiento en mujeres que no posean un programa político emancipatorio declarado. para Mahmood el feminismo puede convertirse en un proyecto analítico y político de prescripción. El caso de las mujeres musulmanas es emblemático. Será que al tener una parte de la vida resuelta han decidido que pueden resolver los sufrimientos ajenos. nada más escabroso y movilizador para el espectador que un informe sobre lapidación de mujeres. fueron las imágenes de las mujeres con burka lo que movilizó la economía libidinal de la victimizacion. pues representan el gran Otro del feminismo occidental. Reconozcamos que las mujeres sufrimos opresiones en común pero existen aquellas que gozan de privilegios que el color de la piel o la pertenencia de clase otorgan.

ha contribuido a que el gobierno mexicano no se maneje dentro de la misma incompetencia e impunidad. un embrujo o un asesinato.nacional. pues temo que mi análisis pueda ser simplificado a una apología regionalista o a un llamado a las feministas para que sólo las juarences hablen de lo que pasa en Juárez. lo que sería un sin sentido. basta ver como la prensa bautizo el fenómeno: las muertas de Juárez. contribuyendo al mórbido espectáculo de la muerte sin explicaciones. que arrastraba cualquier intento por denunciar hacia el misticismo de la muerte obscura. académicas y mujeres juarences buscamos. porque la humanidad aunque es muchas también es la misma y habitamos en el mismo planeta. El femincidio que en por si mismo es un generador de atención se convirtió en el regodeo mediático de la sangre. podemos estar contribuyendo a justificar intervenciones militares (Afganistán). Tal etiqueta evoca a mujeres que aparecen muertas sin aclarar si se tratara de una epidemia. La denuncia internacional por el contrario. son sólo cuerpos sin vida con inFeminismos al borde | 149 . contrario a lo que las propias militantes. por mucho tiempo los esfuerzos feministas por denunciar se vieron reducidos al mórbido espectáculo del documental sobre el asesinato serial. Sin embargo si sólo hacemos una reproducción acrítica de la información que recibimos sobre la condición de opresión sufrida por otras. Hago un claro reconocimiento hacia las feministas de las más diversas procedencias que tomaron como bandera la denuncia del feminicidio. El feminicidio se convirtió en una especie de un gran hoyo negro. no sólo como un intento de “salvar a…” sino como un acto real de solidaridad. al eurocentrismo (la prohibición de velo) o podemos llegar a afianzar la lógica universal de la victimización. Pues aquello que sucede en otras latitudes no puede jamás dejar de preocuparnos y en la medida de nuestras posibilidades podemos contribuir a fortalecer el trabajo de quienes luchan por condiciones mucho más justas.

en un sinónimo de feminicidio. Se resaltan sólo los lados negativos de la ciudad cuando se trata de vender noticias o en caso contrario se ve como la tierra prometida en las campañas estatales cuando se trata de atraer capitales multinacionales. Por eso tomo una seria distancia de la nefasta campaña estatal y mediática emprendida contra las activistas locales que eran señaladas como difamadoras de la ciudad. consideremos que la necesidad de fabricar víctimas va aparejada de un complejo de superioridad que impide pensarnos como iguales. aquel lugar que debería ser borrado de la faz de la tierra. En última instancia el feminicidio es una pesadilla 150 | Maribel Núñez Rodríguez . Especulaciones. el papel sombrío del estado mexicano y el esclarecimiento de los asesinatos pasó a un segundo plano. lo que sucede en forma frecuente. artículos y documentales se quedaron en meros actos descriptivos que terminaban ahogando las denuncias. Jamás ha sido mi intención colocarme junto a tales aseveraciones. Reflexionemos entonces por qué necesitan las feministas liberales convertir a Ciudad Juárez en su pesadilla. acusándolas de sólo pretender manchar la imagen de Juárez. no sólo los blancos y negros. mirando los tonos grises. sólo intento tener el cuidado de “no tirar al niño con el agua sucia”.numerables marcas que luego el espectador se encargará de observar. bonita o fea. reportajes. pero ante todo planteemos la necesidad de hacer ejercicios críticos al interior del propio feminismo. cada vez más interconectado pero que no deja de ser hostil y terrorífico. Sucede como a los personajes de Roberto Bolaño en 2666 que son arrastrados irremediablemente a Santa Teresa (trasunto de Ciudad Juárez) en un estado inconsciente donde han sido abandonadas por aquella fuerza inexplicable donde la resolución de un misterio menor puede conducir al misterio mayor: el lamentable funcionamiento de un mundo globalizado. Ciudad Juárez es una ciudad con una realidad muy compleja para ser simplificada en una lógica binaria como buena o mala.

Feminismos al borde | 151 . el reto es lograr que sea la pesadilla de toda sociedad y de todo estado. Para dejar bien clara la postura en torno a la abnegación de la víctima quiero cerrar con un extracto del Manifiesto de Pedro Lemebel: “Yo no pongo la otra mejilla.que cualquier feminista al centro o al borde tiene. pongo el culo y esa es mi venganza”. ese objetivo sólo puede ser alanzado en colectivo sin la construcción de víctimas y bajo ningún tutelaje de unas sobre otras. pues sólo así tal horror cesará.

Recinto de Río Piedras. Facultad de Humanidades-Programa en Estudios Interdisciplinarios.Katsí Yarí Rodríguez Velázquez es Maestranda de la Universidad de Puerto Rico.Maestría en Gestión y Administración Cultural. .

Me impresionó porque aparentaba estar tan perdido como yo. por Entre la negación y la explotación | 153 . que vengo de Puerto Rico. como si ese “dread lock” tendiera un puente. Yo. muy alto y rubio. hasta que comencé a caer en cuenta de que nuevamente estaba perdida. para mí es el de la inmensidad. Iba de camino hacia la Plaza de Mayo. La mejor imagen que encuentro para explicarlo es la sensación que se tiene al inicio de sentirse enamorado. en la que el carro es una necesidad ya que. apareció mi cisma. o. entre nosotros. Sin embargo. ese pequeño detalle que agrieta la confianza. reaparece en cada discusión manifestando que no es tan pequeño. Ese detalle que no importa cuánto se avance en la relación. una pequeña isla del Caribe. caminaba un hombre “blanco”. Y recuerdo haber sentido paz al ver su cabello. A cuatro pies de distancia. Entonces. sin dudas. frente a mí. deja ver un “dread lock” largo y hermoso. Llegué hace dos meses a esta ciudad y ella y yo aún no hemos podido hacer las paces. Mientras reparaba en esto. no niego que esta ciudad tiene su encanto. entre otras razones. En uno de esos días en que transitaba por esta ciudad. vestido de chaqueta y corbata. Dejarse llevar. Hasta que entonces llega el cisma. observé lo que me rodeaba. noto frente a nosotros dos.Entre la negación y la explotación: políticas de sexualidad sobre los cuerpos de las mujeres negras. no hay ni facilidad ni conciencia peatonal. de estar en tránsito. por lo menos eso pensaba. un motorista que nos da la espalda y al quitarse su casco. Esa sensación de fluidez. la posibilidad de caminar por horas sin ni siquiera tener claro un destino es inigualable. Por Katsí Yarí Rodríguez Velázquez V olví a perderme en Buenos Aires.

también en voz alta: “Es el sueño de todos”. la frustración y la impotencia porque ése es mi cisma. él se acercó y a muy poca distancia de mi rostro. tengo miedo”. volteo. La sensación de estar perdida en una mirada de la que no se escapa. se detiene. se dan la mano y cada uno continúa su camino en direcciones contrarias. No pretendo que se entienda al sexismo como privativo de las mujeres negras pero sí es preciso reconocer el que las particularidades que se inscriben en el sexismo experimentado por nosotras hacen evidente su inseparabilidad del racismo ya que como bien señala Sueli Carneiro en “Ennegrecer el feminismo” “las mujeres negras tuvieron una experiencia histórica diferenciada que el discurso clásico sobre la opresión de la mujer no ha recogido. en Piel Negra. no es otra cosa que la mirada que instaura la distancia ubicándola en el cuerpo. un negro. porque a diferencia de la distancia que dispone el “Tengo miedo”. Así. ante la mirada de la niña que al verle. me dijo: “Vos sabes que sos el sueño de mi vida.lo menos así lo sentí. Una mirada que narra la historicidad de mi cuerpo. asustada le expresa a su madre: “Mira. y veo cómo sí se tiende un puente entre ellos. se le acerca al motorista y le dice. en los cuerpos de las mujeres negras esa frustración se revela desde otro sentido. Así como tampoco ha dado cuenta de la diferencia cualitativa que el efecto de la opresión sufrida tuvo y todavía tiene en la identidad femenina de las mujeres negras”. el hombre “blanco” que caminaba frente a mí. voltea para mirarme. Los oigo reírse. Y recuerdo el dolor. Y es que.” En ese momento. al pasar frente a este chico. sexismo y racismo se tornan experiencias simultáneas. en voz muy alta. en nuestras vidas clasismo. Máscaras Blancas. Sin embargo. el cuerpo de una mujer negra carga con la accesibilidad y la explotación sexual atribuida y fijada a su cuerpo. 154 | Katsí Yarí Rodríguez Velázquez . No obstante. que activa tantas expectativas y referencias que no me pertenecen. me deja pasar. con el que carga su cuerpo. esa frustración narrada por Fanon.

2008). Violencia sexual que en el caso de las mujeres negras ha pasado inadvertida al punto de naturalizarse ese trato a su cuerpo sin el reconocimiento de la violación y atribuyendo de manera fija la hipersexualidad como constitutiva de las mujeres negras. Brenny Mendoza y otras feministas latinoamericanas y. sobre todo. No reconocer esta realidad. como bien han señalado María Lugones. la violación colonial perpetrada por los señores blancos a mujeres negras e indígenas y la mezcla resultante está en el origen de todas las construcciones sobre nuestra identidad nacional. se recrudecen las jerarquías de raza y género bajo la presunción de blancura asumida por los hombres colonizados en ese pacto con los colonizadores que oprime a las mujeres en las colonias. Es bajo ese pacto que no puede eludirse la posición de la mujer negra en estas jerarquías ya que como advierte bell hooks.Todo buen análisis de estas interdependencias en las experiencias de opresión de las mujeres negras debe encontrar su génesis en la institución de la esclavitud africana y en el colonialismo como maniobra estratégica ligada al expansionismo capitalista europeo desarrollado a principios del siglo XV para asegurar su poder económico a costa de la explotación de los países conquistados. “las mujeres negras están en una posición inusual en esta sociedad. pues no sólo Entre la negación y la explotación | 155 . que a su vez es una blancura apropiada en nuestros países también por mujeres en detrimento de la participación y validación de la experiencia de las que no lo somos. Puesto que. Pero además. como señala Carneiro. bajo la bandera de la democracia racial de nuestros países. estructurando el decantado mito de la democracia racial latinoamericana… esa violencia sexual colonial es también el cimiento de todas las jerarquías de género y raza presentes en nuestras sociedades (Carneiro. desde nuestros países latinoamericanos atravesados por este proceso sería disipar las implicaciones que el mismo ocasiona en la apropiación y cosificación de los cuerpos de las mujeres negras.

La edición de la Revista Playboy Argentina del mes de agosto del presente año fue mercadeada como un número histórico ya que por primera vez en la historia de la revista argentina. Analicemos la configuración de esas representaciones en las que se fija la hipersexualización de la mujer negra a través de un ejemplo. Las mujeres blancas pueden ser víctimas del sexismo. racista y clasista.” Y en esa identidad de objeto.estamos como colectivo en lo más bajo de la pirámide ocupacional. todo lo opuesto a la belleza que se le otorga al de las mujeres blancas. 1992). Al ocupar esa posición. Somos un grupo que no ha sido socializado para asumir el papel de explotador/opresor puesto que se nos ha negado a otro al que podamos explotar u oprimir. aguantamos lo más duro de la opresión sexista. Un cuerpo sobre el que son pocas las decisiones que se nos permiten tomar desde temprana edad y ocasiona el que por largos momentos de nuestras vidas no tengamos idea de cómo llevarlo.”(hooks 2004). una mujer 156 | Katsí Yarí Rodríguez Velázquez . un cuerpo que siempre necesita arreglo. Es un cuerpo al que desde niñas se nos enseña a odiar. el cuerpo asume un papel central porque en él se inscribe. Esta realidad es la que hace latente la denuncia de Carneiro al reclamar: “Somos parte de un contingente de mujeres con identidad de objeto. un cuerpo visto como un conglomerado de excesos. pero el sexismo les permite actuar como explotadores y opresores de las mujeres. pero el racismo les permite actuar como explotadoras y opresoras de la gente negra. un cuerpo silenciado y reducido al espectáculo (hooks. Pueden actuar como opresores o ser oprimidos u oprimidas. Las mujeres blancas y los hombres negros están en ambas posiciones. sino que nuestro estatus social es más bajo que el de cualquier otro grupo. un cuerpo codificado como la anti musa. Los hombres negros pueden ser víctimas del racismo. Un cuerpo atravesado por la naturalización de la hipersexualidad y su constante representación.

Sólo vemos la mitad de su rostro y sus brazos cubren sus senos. Antes de discutir en detalle este número de la revista. PLAYBOY. labios. Así. fuerte símbolo revolucionario utiEntre la negación y la explotación | 157 . culo. cortando su frente. Veamos ahora la utilización de la palabra en la portada. puede aludirse a la lectura que hace bell hooks en “Selling hot pussy: representations of black female sexuality in the cultural marketplace ” sobre la fragmentación de los cuerpos de las mujeres negras en los que se exaltan cabello. Y qué ves.negra aparece en su portada. Comencemos por la foto. el nombre de la revista. paralelo al hombro y rostro de ella hay un sello con el puño levantado. La mirada que inspira su rostro junto a la manera en que se presenta su cuerpo podría leerse como un cuerpo que se esconde pero le ves. ella aparece de espaldas y mira a la cámara. María Nela Sinisterra. Es éste el que se advierte como la parte más accesible de su cuerpo. La luz delimita su espalda y justo encima de sus nalgas recrudece una sombra fragmentado su cuerpo y de esta forma enmarcando como punto más importante de la foto a su trasero. Un textil negro sirve de fondo. En conmemoración de la negritud a la que se apunta con este número. Se fragmenta el cuerpo en partes a las que se lleva la atención siendo este último el que más connotación sexual adquiere. una modelo y ex reina de belleza colombiana. aparece en negrillas. La iluminación juega un papel muy importante en este punto. representación y estereotipo de la mujer negra. senos y sobre todo. Mi interés es discutir la configuración de la representación de su cuerpo en la revista para criticar esa lectura. deseo dejar claro que mi intención no es emitir ningún juicio sobre María Nela ni mucho menos presentarla como víctima porque no creo que lo sea. en la esquina superior izquierda. justo encima de la cabeza de María Nela. Mientras. quien también forma parte de las llamadas “secretarias de Sofovich” en el programa de televisión “La noche del domingo” fue la mujer elegida.

cuando lees la entrevista. en negrillas se les dictamina como odio racial a sus expresiones y es introducida de esta forma la entrevista: “Hasta que fue asesinado. Y agrega adentro. casi como decir un negro loco y María Nela. Y justo debajo de la entrevista. Los únicos dos negros que aparecen en Playboy Black.lizado por varios grupos entre los que se encuentran las Panteras Negras. uno presentado como polémico y furioso. María Nela Sinisterra y Malcolm X. y encima del sello las palabras Playboy Black. Permitirse mirar con un ojo crítico esta revista.” Ni una sola palabra de la chica media y las fotos nuevamente exaltan su trasero o sobran las insinuaciones sexuales por medio de fotos en los que sus dedos están en su boca y su gestualidad es provocativa. Moda de otoño de color negro. se nos presenta. reafirmando la supuesta afirmación de la negritud por parte de la revista. Top 6 de cervezas negras. una negra hot y súper sexual. para “subir la temperatura”. bajo Playboy Archivos. No te pierdas ni un centímetro de la colombiana que nos hace perder la razón. Luego de estos artículos superficiales. “la negra más hot de la tele dejó el bowling. se le resalta nuevamente como polémico. es palpable el tratamiento racista que se le ofrece. una entrevista a Malcolm X. Negritud cobijada en artículos banales como: Manual del Café. los cupones y las manzanas por un rato para levantar la temperatura de estas páginas hasta lo inimaginable. la tipografía más grande es reservada para referirse a María Nela Sinisterra como “Infierno Negro. pone 158 | Katsí Yarí Rodríguez Velázquez . Se sacan sus citas de contexto. Su lucha por una nación separada. Malcolm X fue el líder más furioso de la militancia negra mundial. la secretaria más hot de la tele”. las razones para creer en un cristo negro y otros polémicos pensamientos en esta histórica entrevista…” Polémico y Furioso eso es lo más apropiado que encuentra Playboy Black para referirse a Malcolm X. a quien se refieren como el líder negro más Polémico y.

por qué se nos hace tan fácil levantar una denuncia contra la opresión del sistema y. Katsí. Katsí “y. Ayuda a entender cómo esa formación de estereotipos persiste y se reproduce para perpetuar la supremacía blanca. Tienes que dejar de pensar así. O peor aún. la contestación siempre es la risa. ¿Deja de pensar así. Y Cansa. bajo ninguna de las dos opciones logras sentirte en paz. qué nos pasa en el día a día. Y nuevamente. Y drena. no es nada personal. no son capaces de ver la violencia en lo que me piden. Por qué no entienden que la fuerza y constancia de esas representaciones es tal que una se siente con solo dos opciones: absorberlas o resistirlas. “Los argentinos son así. ríete. Y así es más fácil entender la interdependencia de los sistemas de dominación y hasta adoptar el lenguaje utilizado por bell hooks para hablar de tal interdependencia al conceptualizarla como: supremacía blanca/capitalismo/patriarcado. Por qué no eres tú capaz de reconocer y validar mi experiencia. hombre o mujer. sobre lo intolerable que a veces me resulta estar en esta ciudad porque es constante el acoso y la mirada que los hombres me dan en la calle. al hablar de estas experiencias la persona me mira a los ojos y me reclama: “Tienes mucho coraje. Y aún así. hasta se me ha acusado de racista. o los hombres son así. por qué no eres tú el que deja de pensar de esa manera. Katsí. Sin embargo. Katsí? Y.” Pero yo no me río de la violencia. cuando hablo con alguien. Con lo cual nos permite ver con mayor claridad el que la opresión y su interdependencia refiere a una estructura institucional y no a creencias individuales como hooks advierte. Entre la negación y la explotación | 159 . sexista y clasista (hooks 2004)” en la búsqueda de liberación de todo tipo de opresión. Y llama además la atención sobre la importancia de las voces de las mujeres negras en la formulación de la teoría feminista ya que “es la experiencia vivida que reta directamente la estructura social de la clase dominante racista.de relieve la indignación que podamos sentir todos ante el racismo que la misma supone.

” Y mi abuela le respondió: “Increíble. Y dijo en voz alta: “Josefina (mi abuela). recuerdo cuando en segundo grado un niño comenzó a decirme “negra”. cuando tendría ella unos diez años. De mi abuela. porque le daba fuerzas y me las daba a mí. Llegó a través del recuerdo de sus miradas. La maestra. repitió el pesaje en más de una ocasión por estar segura de que había un error pero el resultado siempre era el mismo. En inglés lee como sigue: “How and when will black females assert sexual agency in ways that liberate us from the confines of colonized desire. estupefacta. Eran los 30’s y en Puerto Rico ante las políticas de higienización norteamericanas.Llevo semanas dándole vueltas en mi cabeza a la pregunta que lanza hooks en “Selling Hot Pussy: representations of black female sexuality in the cultural marketplace” y sirve de guía para estas palabras: ¿Cuándo y cómo podrán las mujeres negras valerse de agencia sexual en maneras que nos liberen de los confines del deseo colonizado del imaginario racista/sexista y sus prácticas?1 Hace muy poco tiempo me llegó la respuesta. porque recuerdo cómo desde que yo era pequeña me contaba esta anécdota de su infancia. Y entonces. la recibí muy agradecida porque llegó de la mano de dos grandes mujeres en mi vida: mi madre y mi abuela. recuerdo cómo la voz de ese niño parecía distorsionarse cuando me miraba y lo repetía. entre otras cosas. Y la mirada de mi madre. recuerdo el orgullo que incendiaba su mirada y su sonrisa cuando lo contaba. Y recuerdo la manera en que los ojos de mi abuela se iluminaban cuando contaba esa historia. es que no puede ser posible que peses lo mismo. mi abuela pesó lo mismo que la niña más blanca y más rica de la escuela. Un día en que la pesaron.” La maestra no dijo más. se pesaba a los niños en la escuela. llegué llorando a los brazos de mi madre y le conté lo que sucedía y ella con una mirada de ternura y la mayor dulzura en su voz me 1. no? porque ella come comida y yo como hierba. bajo la cabeza y apuntó el peso. La traducción de la pregunta que lanza bell hooks es mía. of racist/sexist imagery and practice?” 160 | Katsí Yarí Rodríguez Velázquez .

me toca primero a mi hacerlo. no sin antes agradecerles por haber2. Entre la negación y la explotación | 161 . siempre hay que estar vigilantes para retarlas y cuestionarlas pero hay una parte del proceso que tiene mucho que ver con sanar. pp. de la mirada que le demos a nuestro propio cuerpo que se inicia el cambio de objeto a sujeto sexual. Y hoy entiendo.” Luego me enteré que mi madre fue a la escuela. yo no la controlo. si tú lo eres. Malo sería que te dijera blanca. Citado en Patricia Hill. Sólo tengo el poder de controlar la mirada propia. Es a través del disfrute. Por el contrario. “El verdadero enfoque del cambio revolucionario no está nunca meramente en las situaciones opresivas de las que buscamos escapar.dijo: “Mi amor. sino en ese pedazo del opresor que llevamos plantado profundamente en cada uno de nosotros. Trato de buscar la manera de ponerle fin a estas palabras y ningunas se me hacen tan perfectas como las de la poeta puertorriqueña Ángela María Dávila. Tal vez he perdido el tiempo y estas palabras no signifiquen nada para ustedes o no se correspondan con lo que piense ninguna otra mujer negra. and the Politics of Empowerment. Solo entendiendo esto podemos llegar a redefinir y retar esas representaciones que se hacen de nosotras en los medios. porque te estaría mintiendo. Hoy me dejan respirar y en los dos meses que llevo en esta ciudad se me ha hecho muy difícil hacerlo. porque lo soy. Porque la mirada que me den los otros no depende de mí. Entiendo que no se trata de claudicar al cuestionamiento de esas representaciones que se hacen de nuestros cuerpos. Black Feminist Thought: Knowledge. con permitirse sanar.221-238. la que yo tengo sobre mi cuerpo. pero a mí me sirven. y el niño dejó de decirlo pero la paz que me dieron sus palabras y su mirada persiste.Collins. Consciousness. Y si quiero que se me mire como mucho más que una mujer negra. y se reunió con los padres del niño. del reconocimiento. pero por qué te molesta tanto que te diga negra.”2 Nunca me han hecho tanto sentido como hoy estas palabras de Audre Lorde.

espero que con las de ella puedan hacerlo. como debe de ser. animal colectivo que agarra de los otros la tristeza como un pan repartido. de Ángela María Dávila. lo de animal lo digo con ternura. sobre un globo de tierra. un pequeño animal sobre una bola hermosa. 3. me vi. un animal que habla para decirle a otro parecido su esperanza.com/96/ ar03-096. un mamífero triste con dos manos metida en una cueva pensando en que amanezca. de verdades a medias —o a cuartas— ante tanto soñarme. Disponible en: www. Ante tanta visión.me prestado este momento y si no pueden quedarse con ninguna de mis palabras. Ante tanta visión de historia y prehistoria3 de mitos. como siempre le enseñan a uno el color gris. un animal adulto.letralia.htm 162 | Katsí Yarí Rodríguez Velázquez . animal triste. la luz de dos palabras me descolgó la sombra. que sabe hablar a veces y que quisiera ser un mejor animal. y lo de triste lo digo con tristeza. hembra con cría. soy un animal triste parado y caminando sobre un globo de tierra. me reproduzco. con una infancia torpe y oprimida por cosas tan ajenas. que aprende a reír sólo si otro ríe —para ver cómo es— y que sabe decir: soy un animal triste. esperanzado. vivo.

Magister en Estudios Sociales Agrarios. . IDAES. Socióloga egresada de la Universidad Nacional de Colombia. población migrante y en situación de desplazamiento. con línea de profundización en Sociología Rural y estudios sobre Mujer y Género.Carolina María Gómez Fonseca es Doctoranda de Sociología. de la FLACSO. Amplia experiencia en trabajo con comunidades rurales.

Por Carolina María Gómez Fonseca E ste análisis se realiza en el marco de la investigación de tesis de Maestría. se entiende el desplazamiento forzado como la manifestación más dramática de la crisis humanitaria por la que atraviesa Colombia. al igual que delinear nuevas formas de construcción y proyección que se generan para la construcción de identidad en el post conflicto. que impliquen entender nuevas formas de participación y articulación en el conflicto. se encuentra cruzada por la actividad del narcotráfico. el paramilitarismo. Tratando de entender cómo las diferentes formas de violencia han afectado la posición de las mujeres frente a los hombres. A partir de la revisión de la dicotomía victimario – victima. después de Irak y la República de Congo. ocupando el primer lugar en número de desplazados internos en el mundo. sobre desplazamiento forzado en la zona del Catatumbo Colombiano. o frente al estado. Buscando ampliar a nuevos enfoques de género. Características del Territorio del Catatumbo La realidad de las y los pobladores de esta zona de Colombia.Estudios de Género y Conflictos Sociales Armados. las transnacionales y la existencia de las guerrillas. en el espacio público. De esta forma. Siendo de conocimiento amplio el hecho de que la mayoría de la población desplazada proviene de las zonas rurales Estudios de Género y Conflictos Sociales Armados | 165 . A continuación se presenta la relación existente entre conflicto armado y la problemática de género. que arroja información acerca de la condición de la mujer en zonas donde se vive una profunda crisis humanitaria.

2008). fechas coincidentes con la arremetida paramilitar en la 166 | Carolina María Gómez Fonseca . biodiversidad. café y frutas. van conformando juntas de acción comunal y asociaciones de campesinos para consolidar una convivencia ajustada a su realidad social y económica. además de compartir frontera con Venezuela. Oro. cebolla. arribando al Catatumbo hombres y mujeres que sembrando fríjol. La violencia que padece la zona es comparable con muchas otras regiones del país donde se encuentra esa mezcla entre la pobreza económica de sus pobladores y la riqueza de recursos naturales. En este amplio territorio se encuentran presentes comunidades indígenas los Motilón Barí y campesinos que llegaron en los años 50´ cuando de otras regiones azotadas por la violencia bipartidista huyen en búsqueda de territorios al margen de la frontera agrícola. arveja. Al particularizar el fenómeno del desplazamiento se puede constatar en la región del Catatumbo que la dinámica del conflicto se relaciona estrechamente con las condiciones económicas y geoestratégicas de la región. representada por el abandono de Estado. De ellos la mayor parte llegó en abril y septiembre de ese año. Sin embargo.000 personas a Cúcuta. siendo en esta época en la que se dispara la tasa de desplazamiento y de mortalidad. El territorio del Catatumbo Colombiano está signado por su ubicación geopolítica que comprende. “El Catatumbo alberga una población de 287. riqueza hídrica y recursos minerales (Carbón. tiene particularidades a tomar en cuenta. de esto hablan las cifras: “En 1999 llegaron 11.095 habitantes que constituyen el 20% de la población del departamento de Norte de Santander. Petróleo y Uranio).(ACNUR. en este caso. El 44% de la población es urbana y el 58% rural”. el hecho de que el Catatumbo ha sido una de las últimas regiones en ser tomadas por los paramilitares cumpliendo con una estrategia trazada a nivel nacional.

la región posee importantes reservas petroleras. durante hechos ocurridos en la finca la Duquesa (…) los muertos y los heridos trabajaban como raspachines de hoja de coca y que. para las autodefensas” (Loingsigh. Explotación petrolera: Alamo I que afectaría al motilón barí Yacimiento de oro: sardinata Uranio: Carmen Carbón: alta y baja del Catatumbo”.región (…) Si miramos bien dos años sobresalen: 1999 el año de la llegada de los paramilitares. Aunque este dato no signifique que el conflicto en el Catatumbo se deba a la disputa por el control de la coca. En este caso.292 personas desplazadas a la ciudad de Cúcuta (…) frente a lo cual. de ser así todo el conflicto colombiano tendría que explicarse en esos términos y el conflicto surge mucho antes del auge de este negocio ilícito en el país. En total llegaron 53. al parecer. de las cuales se destaca la explotación en territorios del Tibu. el conflicto en el Catatumbo es una lucha que compromete hacerse a una zona estratégica donde se ha querido imponer un modelo de desarrollo acorde a las necesidades transnacionales como es la de la explotación de los recursos energéticos ó la siembra de Palma Africana. Cencooser: “En el campo minero y energético. En el complejo tema del conflicto social y armado Estudios de Género y Conflictos Sociales Armados | 167 . También hacen presencia las guerrillas de las FARCEP y del ELN. Cencooser: “Se encuentra una extensión de 40. La realidad es que la coca es un fortín para financiar la guerra. año de su expansión por el resto del Catatumbo. quienes por su parte han perpetuado masacres “Guerrilleros de las FARC –EP habrían dado muerte a 34 campesinos y causado heridas a otras cinco más. el estado no hizo absolutamente nada (…) el Estado y la fuerza pública fueron cómplices por omisión y también comisión” (Loingsigh. 2007:36). y el 2002. 2007:37).000 hectáreas sembradas de coca”.

incluye la permanencia de nuestros aliados de cooperación internacional” (Revista Cambio No. así como las diferencias implícitas y explicitas en los procesos de reconstrucción vital en un proceso de reubicación luego de pasar por el desplazamiento forzado.000 hectáreas productivas que fortalecerán nuestra tradición agropecuaria. se debe entender que esta masiva expulsión. a través del cumplimento del Plan de Desarrollo Nacional. Cúcuta. causando el desplazamiento masivo de la población campesina.7. llenen de Palma Africana el territorio biodiverso del Catatumbo. “La meta son 200. aunque sigue vigente la permanencia de la mayor parte de las mujeres en el ámbito doméstico y 168 | Carolina María Gómez Fonseca . financiados por el Gobierno Nacional. Conflicto armado desde una perspectiva de género La relación entre conflicto armado y la problemática de género muestra el tipo de rupturas y pérdidas que se suceden a nivel de vivencias diferenciadas entre hombres y mujeres. Un plan que no contiene las necesidades y expectativas de sus pobladores.en el Catatumbo. Pág. sino que al contrario facilita la expulsión de campesinos. por eso nos alegra tanto saber que la “gavilla institucional” propuesta. da cuenta del nivel de empobrecimiento de las y los campesinos/as que se ven forzados/as a abandonar sus cultivos tradicionales para sembrar coca y posteriormente con el recrudecimiento de la violencia paramilitar desplazarse hacia los centros cercanos (Ocaña. algunos cruzan frontera hacia Venezuela y otros que Llegan a Bogotá). además de las estrategias represivas que ejecutan los distintos actores armados sobre la población civil. La seguridad democrática hace parte de nuestro bagaje institucional y queremos que sus fortalezas perduren en la región. 2006). El desafió es grande. No obstante. 115. Dejando libre el territorio para que los empresarios del agro.

este posicionamiento no es generalizado. en la cual se analiza esta correspondencia como una problemática social que ha circunscrito a la mujer bajo la condición de víctima. En el caso de algunas mujeres. en lo productivo.productivo y de los hombres en lo público. sino diferenciar entre los efectos de la violencia política sobre hombres y sobre mujeres”. se han constituido en factores determinantes para la participación. entre otras. género y violencia política. en términos de sujetos sociales con múltiples vínculos en el entorno social. o frente al Estado. la transformación de las dinámicas económicas locales y regionales. apunta a entender cómo las diferentes formas de violencia han afectado la posición de las mujeres frente a los hombres. al ámbito privado y a las generalizaciones acerca de la violencia como elemento constitutivo del orden patriarcal. de muchas mujeres. que reviste un carácter relacional específico en el tiempo y en el espacio. La correlación explícita. presente a través de representaciones simbólicas. condiciones como la muerte de su compañero. en lo público y los roles de género tradicionalmente otorgados. político y económico. en espacios que rebasan lo doméstico. incorporando el concepto de poder. Estudios de Género y Conflictos Sociales Armados | 169 . (Meertens. ha constituido un inmenso terreno de exploración. en este sentido. la participación en organizaciones populares y en proyectos de desarrollo que las involucran o el contacto con instituciones. en el espacio público. 1994:s/p) Se intenta ir más allá de la dicotomía protagonistavíctima. Donny Meertens en su análisis remite a “la construcción social de las diferencias entre los sexos y por consiguiente a la construcción de identidades femenina y masculina. la vulnerabilidad de la situación de desplazamiento que las obliga a organizarse y gestionar en pro de la subsanación de sus necesidades prácticas. el cual permite no sólo visualizar el componente de dominación sexual en las violencias. Conllevando a una posible transformación de su posición en el hogar.

Las mujeres en el Conflicto Interno Colombiano En la mayor parte de las sociedades sean occidentales o no la masculinidad está asociada con el concepto del guerrero. 1994: 135). que de significado a nuevos enfoques de género. Se pretende superar la visión esencialista de género que presupone que los hombres son por naturaleza predispuestos a la agresión. Dicha tendencia tiene correspondencia con los roles otorgados a las mujeres. las mujeres han sido identificadas como contenedoras de la paz y constructoras naturales de esta. la violencia y la guerra. 2003: 67). en espacio y lugar en que se desarrollan y articulan las identidades en los conflictos. ligados a su rol materno. bien sea de género o de pertenencia regional o nacional.Respecto a la relación violencia y construcción de identidades (Rojas. Buscando con esta superación entender la diferencia entre hombres y mujeres en una relación mutua que involucra construcciones de masculinidad y feminidad. lo cual ha impedido el reconocimiento de su papel activo en la dinámica de la guerra (Luna. al igual que nuevas formas de construcción y proyección que se generan para la construcción de identidad en el post conflicto. Se busca una nueva concepción tanto en el conflicto como posterior a él. así como a la distinción en tiempo. 170 | Carolina María Gómez Fonseca . que implica entender las formas de participación y articulación al conflicto. Por lo general los hombres son preparados o se supone que deben participar en los conflictos y por esta razón las estadísticas que la mayor parte de víctimas de la guerra son varones. Se da lugar a una visión que posibilita la creación de espacios donde se construyan identidades y se diriman los conflictos de forma diferente a las que se construyen por vía militar. donde se da reconocimiento a nuevos criterios de identidad. mientras que las mujeres son pacíficas por naturaleza. Por el contrario.

ii) como víctima incidental de formas de agresión sexual previas o simultáneas a tales acciones. es decir. acciones antes consideradas solo como atentados contra los hombres. debido al rol otorgado por la sociedad. y iv) como objeto de actos de violencia sexual o de menoscabo de su libertad (acceso carnal violento. deben encargarse de la supervivencia de sus familias. Después de no aparecer en los registros de violencia. compañera. dentro de los propios grupos armados” (PNUD. afrocolombiana que habita en una zona de conflicto. en su calidad de líder. ya sea como víctimas y/o combatientes. acoso sexual. iii) como miembro (en tanto madre. jefes de hogar familiares de presos políticos o de desaparecidos. Los datos de agresiones de los actores contra las mujeres. en los últimos años. son alarmantes. las mujeres sufren mayoritariamente los efectos de la guerra. durante los cuales las muertes de mujeres en combate aumentaron en un 114%. pero sobre todo como desplazadas. Un dato alarmante de este asunto se presenta entre los años 2000 y 2003. de los actos perpetrados por los armados. constituyéndose como la segunda causa de mortalidad.Dado el escalonamiento del conflicto. 2004: 49). secuestrados y desplazados. como viudas. que además de establecerse en potenciales víctimas de los armados. combatiente. mujer de un actor o simplemente campesina. indígena. Al respecto Meertens hace referencia a las cifras sobre muerte violenta notando que se ha venido incrementando en el caso de las mujeres. se ha aumentado considerablemente la participación de las mujeres. Además de corresponder aproximadamente el 50% Estudios de Género y Conflictos Sociales Armados | 171 . amiga) de una red de relaciones familiares y afectivas que resulta desmembrada por esos actos. ellas ahora también hacen parte de las estadísticas sobre desaparecidos. “La mujer es víctima de cuatro clases de violencia política: i) como blanco directo de las acciones violentas por ser líder o combatiente. hermana. hija. aborto impuesto). prohibición de relaciones afectivas o sexuales o del embarazo. torturados.

se constituye en un factor preponderante para el desarrollo de procesos organizativos. invisibiliza dinámicas locales. se constituyen en espacios de reivindicación de derechos y cuestionamiento del orden patriarcal establecido. y por lo tanto como un evento de crisis en las relaciones reales e imaginarias con el entorno. tal y como se relata en el caso analizado. especificidades en cuanto a las formas y grados de exposición a la 172 | Carolina María Gómez Fonseca . Desplazamiento forzado: cambio en las condiciones de vida El desplazamiento forzoso puede definirse como una forma abrupta y traumática de ruptura espacio-temporal de los procesos de reproducción socioeconómica de unidades domésticas articuladas en una trama social más amplia. El entrecruce de dos planos resulta analíticamente muy relevante frente a esta ruptura: el antes y el después (en términos espacio-temporales) o destrucción-desarraigo y supervivencia-reconstrucción (en términos conceptuales). Las estadísticas generalizan las causas de desplazamiento para las mujeres. Por esta vía se determinan. “Se asume que la mayoría de ellas trabajan en el hogar y en la parcela y que la decisión de migrar se relaciona con la necesidad de proteger la vida de su familia” (Sañudo. 2003: 8). Dicha cuantificación de población femenina migrante. y su relación con las diferencias de género y generacionales.del desplazamiento a las mujeres y niñas. De este modo. a pesar de mostrar el impacto que tiene este flagelo para este grupo de población. relacionadas con el conflicto armado. como consecuencia de la participación en organizaciones campesinas que tanto a nivel local como regional. durante el desplazamiento y después de ocurrida la reubicación. existen otras variables importantes: como es el caso de las agresiones de los actores armados hacia ellas. en el antes. Si bien este factor tiene un peso fundamental en la decisión.

El desarraigo de ese mundo ha significado destrucción de la identidad social en un grado mucho mayor para las mujeres que para los hombres. primero el padre y luego el esposo. se les considera como Estudios de Género y Conflictos Sociales Armados | 173 . el espacio del hogar y desde luego una indudable sujeción al mandato del hombre. la información y las instituciones formales son patrimonio exclusivo o predominante del hombre. quienes suelen manejar un espacio geográfico. A las mujeres. jóvenes o niños. de ancianos. una adolescencia e incluso una vida de adulta caracterizadas por el aislamiento geográfico y social. en primer lugar algunas características del antes. según se trate de hombres o mujeres. Miremos entonces. El antes: el desplazamiento forzado de las zonas rurales opera a partir de un esquema sociocultural bastante agudo de separación de esferas masculina y femenina. En otras palabras. padres e hijos. la seguridad y la libertad personales. del contacto con la sociedad.violencia. Las mujeres campesinas del Catatumbo suelen tener una niñez. adultos. y aun el contacto con organizaciones o entidades cívicas o comunitarias son ajenas a muchísimas esposas desplazadas. la integridad. normalmente. bien por los supuestos relativos a un sistema de división del trabajo por sexo que rigen el mercado de trabajo y la oferta de servicios institucionales. a los riesgos y amenazas a la vida. que al no cumplirse agudizan las crisis de relaciones y de identidad para hombres y mujeres. la maternidad. los límites del «mundo». son dados por los jefes de hogar masculinos. el trabajo y la gestión domésticos. Del mismo modo operan estas diferencias de género y generacionales en el periodo post-desplazamiento. o bien por las expectativas de provisión económica y del ejercicio del poder doméstico por parte de los hombres. la economía monetaria. de tal manera que para las mujeres se da en un marco vital centrado casi exclusivamente en las relaciones. Con gran frecuencia las relaciones con el mercado. social y político más amplio.

quema de sus casas. Es más. es la pregunta que mantengo desde que salimos de El Tarra”. más que a título personal. sindicales o comunitarias. enseres. no pensé que iba a sufrir tanto al llegar a Ocaña (…) ya había venido pero de visita para fiestas. como ciudadanos y como sujetos políticos . y de una ruptura del tejido social a nivel de la familia y de la comunidad. pero en ese momento no traíamos nada solo hambre. animales). Los hombres. ó a mis primos. y tercero. de la pérdida de sus bienes de subsistencia (casa. y en todo caso su acceso a una mayor informa174 | Carolina María Gómez Fonseca . lo único que atine fue a ir a la Alcaldía junto con otros para ver que tenían para ofrecernos. del trauma que les han producido los hechos violentos (asesinatos de cónyuge u otros familiares. la destrucción toca mucho más allá de sus efectos materiales: se trata de una pérdida de identidad como individuos. sed y ganas de bañarnos y yo con la responsabilidad de darle de comer a mis hijos. ¿y ahora qué?. del desarraigo social y emocional que sufren al llegar desde una apartada región campesina a un medio urbano desconocido. Por eso es más frecuente su participación en organizaciones políticas. por sus relaciones afectivas con personas vinculadas a cualquiera de los bandos en contienda. La autoridad sobre la mujer y los hijos se dan por supuestos. cultivos. o como habitantes desprevenidas de un territorio en disputa. por su parte. así la disposición de tiempo libre para las relaciones y actividades extra-domésticas. que produce la sensación de estar completamente a la deriva. a donde ir. están definidos socialmente por ser jefes de hogar y cabezas de la gestión económica. Celia: “Cuando salimos desplazados por el temor de que me mataran a uno de mis hijos ó a mi marido. lo que implica la ruptura con los elementos conocidos de su cotidianidad doméstica y con su mundo de relaciones primarias. Así. me sentí perdida.víctimas de un desplazamiento. se les puede considerar triplemente víctimas: primero. segundo. violaciones).

Entendiendo. 1995: 45) En este sentido. los cambios generados al interior de las sociedades rurales evidencian que tanto en el ámbito privado como en el público participan hombres como mujeres. que mataron a tal o cual. 1997: 111) La mayor parte de las mujeres campesinas construyen un proyecto de vida ligada a espacios domésticos. y mire para ver que después nos toco desplazarnos”. pero cuando empezó la amenaza de que llegaban los “paras” y que estaban matando a todo el que participara de esas juntas.”(Meertens. pero yo desconocía porque lo hacían. los efectos del desplazamiento forzado para el caso de mujeres. Alicia: “Lo que yo escuchaba era de matanzas que estaban haciendo los “paracos”. el trabajo y la gestión doméstica. Claro que es bastante evidente que en la mayor parte de los casos los hombres tienen un papel más habitual en los espacios fuera del hogar y la parcela. la maternidad. (Osorio. pues él no volvió. su mundo vital se limita al agenciamiento en el hogar y en la parcela. aunque tradicionalmente se ha dicho que la participación en una u otra está definida por los roles otorgados a los géneros. La diferencia está en la forma como lo hacen. principalmente en los sectores rurales más apartados de los centros poblados. mi marido si iba a las reuniones de las Juntas de Acción Comunal. el espacio del hogar y desde luego una indudable sujeción al mandato del hombre. que en el ámbito rural se presentan diferenciaciones claras entre la esfera privada (espacio domestico y productivo) y la pública. tal y como lo afirma el marco teórico. Luego del desplazamiento se presenta una pérdida de identidad Estudios de Género y Conflictos Sociales Armados | 175 . en el caso de las mujeres existen muchos casos que evidencian este comportamiento pero no alcanzan a ser representativos para definir como habitual esta situación. tienen que ver mucho más con “El marco vital centrado casi exclusivamente en las relaciones.ción sobre el contexto político y social más amplio.

la desestructuración de su núcleo familiar. Dichas organizacio176 | Carolina María Gómez Fonseca . la participación de las mujeres en organizaciones ha aumentado. pues al encontrarse en situación de desplazamiento se ven obligadas. Y a pesar de la vulnerabilidad a la que se ven sometidas ellas y sus familias. De igual manera la situación de vulnerabilidad a la que se ven sometidas. Sin embargo se constituyen en estrategias de supervivencia que pueden desencadenar en una mayor conciencia sobre sus derechos como ciudadanas. sin que signifique que logren satisfacer sus necesidades pues como ya se menciono el bienestar de las familias desplazadas depende de políticas públicas pertinentes. la desorganización de su vida. cuestiona su papel tradicional. lo cual las motiva a buscar mecanismos para sortear tal situación. a su vez inician con mayor ahínco una serie de actividades y prácticas encaminadas a socavar dicha vulnerabilidad. muchas deben asumir la jefatura de sus hogares y entran en contacto con instituciones de ayuda humanitaria estatales y no gubernamentales . En este contexto. con organizaciones de mujeres. es decir se abren a un nuevo mundo. el nuevo contexto las obliga a que se replantee el significado de lo femenino. recurriendo a las instituciones relacionadas con el tema o a otras con preocupaciones similares. Lineamientos de Identidad Postconflicto Después del desplazamiento la mujer se ubica en un plano diferente al tradicional. inicialmente a la búsqueda de satisfactores para sus necesidades. “Por el contrario evidencian una mayor marginalización y empobrecimiento. (Sañudo. la marginalidad en la que deben vivir en los nuevos entornos. 2005: 22) El hecho de buscar alimentos y un bienestar para sus hijos/as las hace ser más recursivas.como sujetos sociales cuyas funciones están acordes y se legitiman en la estructura social a la que pertenecen.

razón que obstruye las posibilidades a largo plazo de estabilización individual y colectiva perseguida. afrontando problemas y obstáculos. Estudios de Género y Conflictos Sociales Armados | 177 . Es así que surgen organizaciones. sino la supervivencia de las familias y la comunidad. como las agresiones de los actores armados y el poco ó discontinuo apoyo institucional para la consecución de proyectos productivos.nes no tienen como objetivo. el protagonismo político.

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Karina Bidaseca | Victoria Tesoriero | Juan Pablo Puentes | Santiago Ruggero | Sergio Kaminker | Micaela Gonzalez | Alicia Tabarosa | Maria Herminia Greco | Ana Mines | Cintia Saporito | Luciana Politti 11. Las voces de las mujeres afrodescendientes en Ciudad de Buenos Aires. Uruguay y Chile. Yuderkys Espinosa Miñoso y Rosario Castelli 10. La organización del trabajo doméstico y de cuidados no remunerados en mujeres migrantes procedentes de Bolivia: posibles lecturas desde el feminismo poscolonial.II PARTE APORTES DE LOS ESTUDIOS (POS) COLONIALES A UNA CRÍTICA DE DESCOLONIZACIÓN DEL FEMINISMO 9. Reflexiones sobre la negritud femenina latinoamericana. Colonialidad y dependencia en los estudios de género y sexualidad en América Latina: el caso de Argentina. Brasil. María Gabriela Pombo .

Prostitución Estatal de YPF.12. La Casita de Chapa. La cultura como espacio de enunciación y agencia: una lectura de la participación de las mujeres indígenas en los Encuentros Nacionales de Mujeres. Retos para un feminismo decolonial. Entre el hacer y el decir. Ana Mariel Weinstock 15. Una experiencia de comunicación y salud para mujeres indígenas. Economía y cuidado. Contreras Huayquillán 13. el territorio y la ciudad. Mujer-Indígena-Urbana. María Silvana Sciortino 16. Ianina Lois 18. Mujeres indígenas y campesinas frente a las instituciones político-estatales. Andrea Ivanna Gigena . El Poder Judicial como reproductor de subalternizaciones: prácticas y representaciones en torno a la mujer indígena/Interculturalidad. Natalia Quiroga Díaz 14. Leticia Virosta 17. Ana A.

incursiona en la teoría feminista y queer. en los estudios de la colonialidad y la política de identidad. Rosario Castelli es activista feminista. Miembra del Grupo Latinoamericano de Estudio. Además. Procesos.Yuderkys Espinosa Miñoso es Psicóloga. Docente. Investigadora adscripta al Instituto Interdisciplinario de Estudios de Género de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires donde es coordinadora del PRI “Dependencia. Profesora en Ciencias Antropológicas de la Universidad de Buenos Aires. Formación y Acción Feministas (GLEFAS) y la editorial independiente en la frontera. que desarrolla el PRI “Dependencia. colonialidad y rupturas epistemológicas en los feminismos latinoamericanos” y del PRI “Antropología y Sexualidades. fundó y coordina el Grupo Latinoamericano de Estudios. ensayista y activista. . prácticas y representaciones” ambos asentados en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. con estudios de maestría en Ciencias Sociales y Educación y doctoranda en Filosofía por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Integrante del grupo de investigación activista “Feministas Ch’ixi”. Formación y Acción Feminista (GLEFAS). colonialidad y rupturas epistemológicas en los feminismos latinoamericanos”.

Colonialidad y dependencia en los estudios de género y sexualidad en América Latina: el caso de Argentina. desde donde se definen la mayor o menor legitimidad de discursos y prácticas emancipatorias. así como la manera en que ésta ha estado imbricada dentro de los proyectos de construcción de las hegemonías feministas del continente. Tal como lo hemos sostenido en trabajos anteriores (Espinosa M. A gran escala nuestro proyecto está comprometido en develar la colonización discursiva y la colonialidad de los feminismos latinoamericanos. Nuestras hipótesis refieren a que mucha de la producción de sentido y apuestas políticas del feminismo latinoamericano se han dado dentro de contextos marcados geopolítica e históricamente por los procesos de colonización. descolonización y recolonización continental. Uruguay y Chile Por Yuderkys Espinosa Miñoso y Rosario Castelli Introducción L a presente propuesta intenta avanzar en algunas hipótesis que venimos desarrollando en trabajos anteriores. En la historia oficial del feminismo es en Europa y EEUU donde se iniciaría este movimiento político de las mujeres al cual accederían algunas mujeres de las élites intelectuales y de Colonialidad y dependencia en los estudios de género | 191 .: 2010). Brasil. aun cuando en América Latina el feminismo nace al calor de las izquierdas y las luchas revolucionarias de los años 70 la producción del ideario feminista latinoamericano se desarrolló y amparó en el pensamiento y el programa político del feminismo occidental.

se hace necesario pensar de qué manera este programa ha obstaculizado la conformación de un feminismo más atento a la historia de las mujeres no blancas de la región. clase y (hetero)sexualidad operando tanto dentro de la acción política del feminismo como movimiento social como dentro del campo de conocimientos abierto por los estudios sobre género y sexualidades dentro de la academia.la clase política de América Latina. queda pendiente un análisis profundo de la manera en que el feminismo latinoamericano siendo una propuesta surgida al fragor de los ideales modernos de autonomía e igualdad ha (re)producido y conservado un marcado occidentalismo aun en regiones marginadas por el proyecto occidental. Al igual que la crítica reciente que ha realizado la teoría poscolonial y. Nos parece relevante destacar que la preocupación por indagar en los mecanismos mediante los cuales el feminismo es productor de colonialidad. El interés por escudriñar al feminismo y producir una crítica que le permita observar sus propios límites nace dentro del fragor de la lucha misma. Sin negar la importancia histórica del acontecimiento mediante el cual las mujeres ilustradas de las clases dominantes y políticas latinoamericana reclaman a la modernidad su participación en la historia. la teoría de la dependencia en América Latina a los proyectos de liberación nacional e independentistas que surgieron en las regiones colonizadas del mundo. de nuestra experiencia de observar los privilegios de raza. nace de la experiencia (y/o la lectura de las experiencias) de recorrido de un feminismo crítico y contrahegemónico en América Latina y El Caribe del cual hemos sido parte y herederas las investigadoras del estudio. al obtener su formación en estos países. un feminismo capaz de producir su propia mirada sobre la complejidad de la opresión de cuyo efecto surgen las “mujeres latinoamericanas” –y no las mujeres a secas. Acogiéndonos a una tradición feminista de cons192 | Yuderkys Espinosa Miñoso y Rosario Castelli . mucho antes.

Esta denuncia. en plena formación y bajo las directrices de los organismos multilaterales de financiamiento y las Naciones Unidas (Mendoza. inmigrantes. ha estado emparentada. La otra puerta de entrada sin lugar a dudas ha sido el acceso que en los últimos años hemos tenido en América Latina a la producción teórica y el pensamiento de las feministas lesbianas. 2010). Espinosa Miñoso. que abriera una herida dentro del feminismo latinoamericano y que fuera rápidamente expuesta a un intento sistemático de borramiento y desprestigio por parte de la historia “oficial” de los feminismos hegemónicos activistas y académicos. latinas. que incluyó un análisis de los proyectos de nación y la producción intelectual de las elites locales tradicionalmente euronorcéntricas y dependientes económica e ideológicamente de los países del norte imperial. ha sido una de las puertas de entrada para varias de las que hoy se encuentran desarrollando una articulación entre los estudios feministas y de género y los estudios de la (pos) colonialidad en América Latina. 2010. con los postulados teórico políticos enarbolados por los posicionamientos que desde principios de los noventa denunciaron la fagocitación del feminismo de la región por parte de la nueva agenda global de producción de discursos sobre el desarrollo.trucción de una genealogía de mujeres enfrentadas a toda forma de subordinación hemos ido profundizando nuestra mirada crítica hacia la multiplicidad de actuación del poder. hemos transitado un recorrido epistémico que nos acercó a la tradición de un pensamiento latinoamericanista que desde los 70 al menos ha intentado apostar a la producción de un conocimiento otro situado geopolíticamente. y tercermundistas. 2009. Provenientes y/o en deuda con posicionamientos subalternos dentro del desarrollo del feminismo como praxis política. Esta crítica. provenientes de clase trabajadora en Colonialidad y dependencia en los estudios de género | 193 . afrodescencientes. como pensamiento y forma del conocer. aun sin reconocimiento mutuo.

ni con las feministas negras como bell hooks. no se han visto sin embargo seducidas ni comprometidas con continuar su legado. Como parte de este trabajo de investigación-acción al que nos hemos abocado nos llama poderosamente la atención la falta de reconocimiento por parte de la intelectualidad académica a fuentes propias de producción de saber que no responda a los estándares definidos e importados de la academia norteamericana y europea. de sectores marginados o minoritarios del movimiento de mujeres y feminista2. Cherry Moraga. Patricia Hill Collins. Ellas han sido parte de un programa amplio de denuncia y deconstrucción del saber pretendidamente universalista del feminismo blanco occidental1. Julieta Paredes. Audre Lorde. Las académicas latinoamericanas compelidas a reconocer a estas pensadoras y activistas como la fuente del gran desarrollo teórico del feminismo contemporáneo que importan en la voz de las teóricas feministas blancas. El quiebre que el llamado black feminism y el movimiento de mujeres de color y tercermundistas en los EEUU produce dentro de la categoría mujer de corte universalista. Barbara Smith. 2. esencialista y moderno ha resultado en una fuente inagotable de producción teórica e impulso mayúsculo a los estudios feministas y de género. Ochy 194 | Yuderkys Espinosa Miñoso y Rosario Castelli . En este sentido. Ana Castillo. pero aun más para las otras Otras diseminadas por el mundo. Los aportes de este movimiento de las otras del feminismo occidental han sido de un extraordinario e inequiparable valor para el feminismo contemporáneo. Norma Alarcón. aunque no sólo. Lélia Gonzáles. Paradójicamente en América Latina. los avances en esta línea de investigación han venido desarrollándose muy lentamente. Suelí Carneiro. Desde hace ya bastante tiempo el feminismo latinoamericano ha tenido sus propias fuentes de crítica y éstas han venido muchas veces. Breny Mendoza. Cheryl Clarke. nuestro trabajo de investiga1. Trabajos como los desarrollados por autoras como Silvia Rivera Cusicanqui. Jurema Wernerk.los EEUU. Gloria Anzaldúa. Angela Davis o las reunidas a mediados de los 70 en el Combahee River Collective.

lesbianas. Desde estas disciplinas se gestaron y ensayaron nuevos métodos de investiCuriel. Francesca Gargallo.ción procura el desarrollo de una reflexión que articula por un lado. por el otro. Rita Segato. 3. y más cercanamente Diana Maffía (2007). Colonialidad y dependencia en los estudios de género | 195 . así como la gran tradición crítica de la epistemología en las ciencias sociales y naturales. Autoras claves en el ámbito de la producción científica han estado preocupadas por analizar la exclusión sistemática de las mujeres en los procesos de producción de conocimiento y la manera en que la mirada “objetiva” de la ciencia respondió a un punto de vista androcéntrico3. solo para nombrar algunas. gozan de una legitimidad discursiva gracias a su inserción en una comunidad globalizada de producción de verdad definida de acuerdo a criterios acordados por las elites dominantes de los países centro. autónomas y antirracistas del continente. Ver autoras como Evelyn Fox Keller (1985). van en esta línea que es la misma en la que se inscribe nuestro proyecto de interés y producción de saber. a la cual el feminismo ha hecho grandes aportes. entre otras. Articulando estas dos tradiciones nos interesa relevar la manera en que la colonización del feminismo occidental se alimenta de las complicidades de los feminismos blancos-mestizos / heteronormativos/ burgueses del Sur quienes posicionados en los centros de producción de conocimientos y en control de los recursos económicos y simbólicos. Sandra Harding (1998). Donna Haraway (1991). Esta crítica ha sido parte de un movimiento más amplio que desde los 70 se avocó a revisar el método científico de las ciencias sociales y humanas. las denuncias de las feministas contrahegemónicas. Como bien han demostrado los estudios sobre subalternidad y dependencia académica. estos criterios de producción de verdad históricamente han excluido a las mujeres y las comunidades marginalizadas. la denuncia de Mohanti acerca de la colonización discursiva de las mujeres del tercer mundo por parte de la producción teórica del feminismo del Norte.

sus relatos hegemónicos. Por un lado. cultural y política de las ex -colonias europeas en África. Dentro de este estallido son relevantes los aportes revisionistas de dos tradiciones de pensamiento asentadas por igual en la centralidad de la dependencia económica. el grupo de autorxs articuladxs en torno a los estudios subalternos y estudios poscoloniales provenientes de las antiguas colonias francesas e inglesas en África. euro y androcéntrico. y a pesar de los debates internos que hacen frágil el intento de articular sus propuestas.XX. América Latina y El Caribe. blanco. XX: desde Mariátegui en adelante. Los aportes han sido muchos y aunque cobran mayor relevancia hacia finales del S. Gayatry Spivak. Asia. en adelante (Bidaseca:2010. pasando 196 | Yuderkys Espinosa Miñoso y Rosario Castelli . Chandra T. se pueden rastrear intentos desde al menos las primeras décadas del S. Edward Said. Desde diferentes geografías y experiencias históricas desde las regiones que fueron sometidas y desde donde se gestaron proyectos nacionales independentistas. Mohanty. se desarrollaron procesos para revertir el dominio colonial e imperial. XX. Estos procesos implicaron movimientos de producción de contradiscursos a la mirada histórico explicativa construida por las grandes metanarrativas europeas de la modernidad. histórica. la línea de pensamiento crítico desarrollada en América Latina a partir de la segunda década del S. Ranajit Guha. su producción de un conocimiento sobre “el otro”. así como nuevas maneras de relacionamiento con el objeto/sujeto de estudio. por el otro. desde Frantz Fanon. El impulso de los estudios de historia oral y todas las formas de intento de inclusión de la voz de las poblaciones estudiadas fue parte de un programa amplio de compromiso epistemológico con la deconstrucción del saber clásico moderno. Curiel:2010).gación que pretendieron dar cuenta del lugar imbricado del/la investigador/a en el proceso investigativo. y su promesa de una verdad objetiva y de carácter universal que ocultaba su sesgo burgués. El Caribe y la India.

Samir Amin. Eduardo Mendietta. 5. Roberto Fernández Retamar.UU. Algunos textos clave de los estudios (pos)coloniales en América Latina ver: Santiago Castro-Gómez y Eduardo Mendietta (1998). María Lugones. Theotônio Dos Santos. más recientemente Breny Mendoza. Para una lectura amplia sobre estos movimientos leer: Fernanda Beigel (2006). el concepto de dependencia supera las teorías del desarro­llo basadas en la industrialización […] Consiste en una relación más compleja. como las dos primeras nuevas identidades geoculturales del mundo moderno. ampliándola en torno al análisis del proceso de largo plazo que habría caracterizado a nuestros países por una constante. Es indiscutible que este renovado interés por pensar lo latinoamericano e indagar en las causas de la dependencia de América Latina ha tenido que ver con los aportes de “Aníbal Quijano [quien] ha completado recientemente su formulación de la “dependencia histórico-estructural” latinoamericana. Santiago Castro Gómez. Si nos atenemos a las tesis de Quijano tal identidad no existía al momento de la llegada al “nuevo mundo”. con Walter Mignolo. Ileana Rodríguez. Silvia Rivera Cusicanqui. Maritza Mon­tero. El hecho histórico de la llegada de los “europeos”5 al “nuevo” 4. Arturo Escobar (2007). Ramón Grosfoguel. A este grupo se le van a unir desde la producción teórica feminista de inmigrantes latinas en EE. La ponemos entrecomillas para significar su precariedad Colonialidad y dependencia en los estudios de género | 197 . Quijano ha sostenido que América y Europa se produjeron histórica y mutuamente. a la cabeza4. Sonia Álvarez y. Silvia Rivera Cusicanqui y Rossana Barragán (1997). desde el descubri­miento de América hasta la actualidad: la colonialidad del poder. el filosofo de la liberación En­rique Dussel. que caracteriza al sistema-mundo desde el surgimiento del capitalismo y se caracteriza por la subordinación colonial de las periferias a los centros” (Beigel.por la teoría de la dependencia de los años 60-70 con autores como Gunder Frank. Aní­bal Quijano. 2006). hasta el último gran movimiento del giro descolonial y poscolonial latinoamericano. Se­gún Quijano. Karina Bidaseca (2010).

Las discusiones desarrolladas por María Lugones (2008). Si bien el género es una forma de clasificación que ordena dentro de la colonialidad del poder. Desde la filosofía. primitivo-civilizado. irracional-racional. incluso la modernidad periférica. tal como la conocemos es parte de esta prolífica producción de verdad de este periodo de donde surge la idea de Europa como consecuencia de la producción ficcional de América como lo otro. para él la categoría es anterior a la de la raza y al proceso de colonización. Breny Mendoza (2010) y Rita Segato (2010) desde el campo de los estudios feministas avanzan en estas hipótesis desmintiéndola y/o ampliándola. una será la puerta de entrada a una discusión feminista sobre colonialidad y patriarcado moderno. la teología y el discurso científico se construirían las oposiciones Oriente-Occidente. tradicionalmoderno. es su idea de que el eurocentrismo no es una ideología y un punto de vista sostenido únicamente por los europeos sino que es una perspectiva que comparten el conjunto de puesto que esta idea de lo europeo no sería previa al proceso colonizador. 2000). Dos cuestiones nos interesan destacar de los aportes de Quijano.continente tuvo un impacto de dimensiones extraordinarias en el pensamiento de los pueblos y las naciones colonizadoras. De acuerdo a Quijano el género fue junto con la raza y el trabajo una de las tres formas de clasificación de las personas que instituye el proceso de colonización. la otra servirá a los fines de una crítica radical a los proyectos emancipatorios de todo tipo llevados a cabo dentro de la modernidad. La idea de raza. mágico/mítico-científico. La segunda cuestión que introduce este autor y que se hace relevante a los fines de nuestro marco de análisis. La clasificación social de la población mundial se hizo sobre la idea de raza que es la construcción mental más duradera y estable producida por el colonialismo (Quijano. 198 | Yuderkys Espinosa Miñoso y Rosario Castelli .

requiriéndolo y forcluyéndolo a la vez. esta investigación se ha propuesto escudriñar cómo las epistemologías y los discursos producidos por los estudios de género y sexualidad instalados en la academia latinoamericana no sólo se acomodan a los lineamientos teórico-metodológicos y a los ejes de preocupación y actuación del feminismo occidental sino cómo estos se vuelven parte activa en la actualización y difusión de marcos conceptuales y analíticos marcadamente etnocéntricos. En sintonía con la tesis de Quijano sobre la colonialidad del saber y los proyectos desarrollados por estas diferentes autoras. en esta oportunidad nos hemos detenido específicamente en un análisis de la producción de conocimientos de lo que ha Colonialidad y dependencia en los estudios de género | 199 .los educados bajo su hegemonía (2000b). 2010). Spivak (1999) está interesada en develar la manera en que la razón postcolonial (sostenida desde los proyectos de nación y ciudadanía de las élites dominantes e intelectuales poscoloniales) encripta al subalterno. Alcances de la investigación. En esta línea se inscriben trabajos como los de Mary Louise Pratt (1997) y los de Breny Mendoza (2004) sobre la colonialidad del ideario de las elites intelectuales criollas y sus proyectos independentistas nacionales. Resulta interesante encontrar puntos de acuerdo entre esta perspectiva y las producciones desarrolladas por Spivak en la india y por Mohanti en su crítica a la academia feminista norteamericana. colonialidad y dependencia. en demostrar la colonización discursiva de los feminismos de “tercer mundo” por parte de la academia feminista norteamericana (Espinosa. Mohanty (1986). Para Quijano es la perspectiva eurocéntrica del ideal moderno la que hace posible las revoluciones democrático-burguesas latinoamericanas. (neo) coloniales y racistas. Para avanzar en nuestra línea de interés sobre el cruce entre feminismo.

mayor número de publicaciones académicas. así como en la asignación de recursos. que han circulado por las listas virtuales de comunicación académica y activista en AL y organizadas desde las disciplinas humanísticas y sociales en los últimos cinco años. áreas de investigación y docencia nacidas y desarrolladas en las universidades latinoamericanas gracias al impulso y la agencia feminista. Para ello nos hemos propuesto rastrear el devenir de los debates fundamentales sobre género y sexualidad dentro de la academia. Un relevamiento de invitaciones a participar o convocatorias a presentación de trabajos en mesas. Esto se observa por la existencia de una mayor cantidad de centros o espacios dedicados a la temática. simposios. Quienes están produciendo El análisis cuantitativo de toda la información recopilada sobre los cinco países da cuenta de un mayor nivel de institucionalización de los estudios de género y sexualidades en Brasil y Argentina. a pesar de es200 | Yuderkys Espinosa Miñoso y Rosario Castelli . Chile y Uruguay. En Argentina y Brasil la principal fuente de financiamiento con la que cuentan los centros de investigación proviene del Estado (a través del presupuesto universitario y de las agencias de apoyo a la investigación). mayor cantidad de investigaciones y de becarixs. Avanzando en algunas de nuestras hipótesis: lo que hemos encontrado. paneles. coloquios. conferencias y publicaciones académicas dedicadas a cuestiones de género y sexualidad. En el caso de Chile y Uruguay la dependencia a organismos internacionales de financiamiento es casi absoluta. congresos.sido denominado el “campo del género y la sexualidad”. a través de: Un relevamiento de las temáticas de las investigaciones desarrolladas durante los últimos cinco años por espacios de estudios de género y de la sexualidad asentados en universidades de Argentina. Brasil.

el Fondo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM). algunxs de lxs investigadorxs realizaron sus doctorados en Brasil. conviertiendose en un espacio legitimador de discursos sobre sexualidad y derechos sexuales y reproductivos para la región. En general. Estos fondos han sido concentrados en algunos centros regionales como el CLAM. historia y filosofía. que opera desde Brasil y que se ha convertido en el centro referente de desarrollo de la agenda de investigación y formación en sexualidades y derechos para la subregión. son apoyadas económicamente por el Fondo mundial de lucha contra el SIDA. la tuberculosis y la malaria. la Fundación Ford centraliza fondos para el cono sur en el área de sexualidades y derechos sexuales y reproductivos. Una conColonialidad y dependencia en los estudios de género | 201 . especialmente del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). los grupos de investigación consultados están formados mayoritariamente por antropologxs. vale decir que sostiene estrecha relación con una comunidad selecta de investigadorxs académicxs asentados en los centros de investigación estudiados. Por otro lado. en el caso de Uruguay exclusivamente. aunque ha quedado fuera de este primer recorte. Algunas de las investigaciones en torno a la problemática del VIH. El financiamiento de organismos internacionales proviene de las Naciones Unidas. sociologxs y politólogxs. Observamos que algunxs lxs investigadorxs participan simultáneamente en múltiples espacios. le siguen profesionales de comunicación y en el caso del IIEGE letras. la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).tar asentados en universidades estatales. Los equipos son coordinados mayormente por gente que en los niveles de maestría y doctorado fue formada en Europa y Estados Unidos. psicología. Lxs responsables de los equipos tienen doctorados en sus respectivas disciplinas ya que la carrera académica de investigación lo exige. El CLAM. En el caso de Argentina.

1995). así como su propia comunidad de intereses siendo invocado como fuente de un saber legítimo en diferentes espacios de la vida social. Hacer estudios de género es una tarea de cuerpos habilitados. Este grupo se reparte la actual hegemonía del campo de producción de verdad en género y sexualidades. una tarea privilegiada para algunos cuerpos que están en capacidad de cumplir con los criterios y estándares propios de la academia contemporánea. género-normativa y heteronormativa. En ellos se evidencia claramente una supremacía blanca.solidación hegemónica del campo se expresa mediante la concentración del prestigio y los recursos en unas pocas manos. La manera a través de la cual el capital cultural y simbólico opera en la administración y concentración del prestigio reconfirma al campo de la producción de conocimientos en género y sexualidad funcionando a la manera tradicional en que lo ha descrito Bourdieu (Bourdieu y Waquant. los resultados preliminares de nuestra investigación han permitido observar la configuración geo-corpo-políticas de los grupos de investigación estudiados. Mujeres blancas heterosexuales urbanas de clase media. Siguiendo en esta línea.discursivas en las que se están produciendo co202 | Yuderkys Espinosa Miñoso y Rosario Castelli . Qué están produciendo Hemos podido definir al menos cinco grandes áreas temáticas. política y pública. el cual comparten con un pequeño pero selecto grupo de varones gays blancos urbanos de clase media asentados en los estudios de “diversidad sexual”. La academia de los estudios de género y sexualidades reproduce en su conformación las mismas abyecciones que critica en los diferentes estamentos sociales. nacional e internacional. burguesa. lideran el grupo. Este pequeño grupo se vuelve referencia en las temáticas que trabaja y su autoridad trasciende al nivel local.

salud reproductiva. Las mujeres aparecen a partir de su rol como esposas y/o madres. De ellas no hemos detenido en un análisis de las primeras dos que parecerían gozar de mayor legitimidad y hegemonía. más allá del esfuerzo que hiciera el feminismo por desligar estas dos esferas. Diversidad Sexual. cuidado de la familia y división del trabajo en su interior. Algunos trabajos sin embargo. Muchas de las investigaciones están orientadas al diseño. Consideramos importante señalar. trabajo doméstico o no remunerado. Violencia de género o hacia las mujeres. caracterizar el tema de estudio o envidencial carencias.nocimientos en los países estudiados. Aquí se desarrollan estudios que trabajan sobre embarazo y maternidad adolescente. política y género. centrados en analizar la lucha por la supervivencia o gestión de la vida. Investigaciones en Derechos y salud sexual y reproductiva La sexualidad de las mujeres en esta área se articula en torno la reproducción. estudios literarios y estudios del arte. Historia. De ahí se deduce la escasa producción en teorías y nuevas conceptualizaciones como causa y como efecto de la dependencia. La prioridad en investigación no parecería estar en la producción de nuevos marcos conceptuales o en debatir los actuales. Investigaciones en: Derechos y salud sexual y reproductiva. acceso de las mujeres a los recursos y a la información sobre métodos anticonceptivos. son de carácter más antropológico que incluyen historias de vida y metodologías más cualitativas. enfermedades de transmisión sexual. que pretenden obtener datos cuantitativos. que si bien en Colonialidad y dependencia en los estudios de género | 203 . análisis y monitoreo de políticas públicas en torno a estas cuestiones. mujer. La mayoría son investigaciones aplicadas. También se pueden encontrar trabajos realizados con mujeres de sectores populares.

aunque sobre todo la primera. aparecen estudios sobre hombres teniendo sexo con hombres (heterosexualidad flexible entre varones) y lo que vendrían a ser los estudios estrellas del momento: investigaciones sobre la identidad travesti y movimiento travesti y transexual. Se204 | Yuderkys Espinosa Miñoso y Rosario Castelli . Esto lo logran a duras penas por dos razones: primero. Eve Kosofsky Sedgwick y lxs llamadxs teoricxs queer. Investigaciones en Diversidad Sexual Este es un campo de producción de saberes que se ha centrado en torno al estudio de las sexualidades no heterosexuales y los géneros no normativos. como Butler. al rompimiento de la coherencia entre sexo. quedan excluidos o marginados ciertos temas que podrían entrar en esta área. los estudios que se adhieren al discurso de Derechos sexuales y reproductivos presentan obstáculos para incluir problemáticas emergentes en boga. Sus trabajos se enmarcan desde el horizonte de mirada y preocupación inaugurado por autorxs sobre todo de los EEUU. bi. como la del travestismo o las leyes en torno a la identidad de género. Gayle Rubin. como cuestiones relativas al estudio de las sexualidades no heterosexuales. se vuelve imposible no recurrir a los conocimientos producidos en el campo de los estudios de género por las académicas feministas o lesbianas feministas del norte quienes son las que han construido los marcos conceptuales y analíticos vigentes y consensuados. En efecto. lésbica. Este campo de investigación en sexualidades intenta cumplir la proclama de Gayle Rubin (1989) a principios de los 90 en torno a la independización del campo de la sexualidad con respecto a los estudios de género. en lo concreto. Se abordan bajo esta área las sexualidades gays.términos discursivos se habla de derechos sexuales. es decir. El marco de producción en sexualidades responde por un lado a la idea de sexualidades no normativas en términos de Butler. género y deseo.

los nuevos espacios de estudios de sexualidad se ven en la necesidad de establecer alianzas con las investigadoras y los equipos de estudios de género. con el tiempo. En cuanto a los discursos sobre la diversidad sexual. Foucault. no se problematizan estos marcos de mirada y abordaje sobre ellas. quedan subsumidas a un campo de producción de saber y discurso que las fija y reactualiza en su lugar prototipo. aun cuando compartan un tronco común de preocupación. sujetxs queer y gays. lo cierto es que en la separación de los estudios sobre sexualidad de los estudios de género. de Lauretis… a ellos se les añade autores que han trabajo en la línea de construir una historia de la homosexualidad masculina desde los 80’s. Difícilmente al hablar de diversidad sexual se Colonialidad y dependencia en los estudios de género | 205 . salud sexual y reproductiva y políticas públicas. Rubin. esencialista de la diferencia sexual. se establecen y desarrollan prioridades de intervención para cada campo. dado los mecanismos estratégicos de obtención de reconocimiento. Lo interesante es que cuando se hace este intento de separación. repetitivo. legitimidad y recursos. adoptados a través de las citas y autores de referencia. y luego las sexualidades diversas que serían las no heterosexuales. En esta distribución los estudios de la sexualidad se quedan con los estudios que hacen énfasis en los nuevos sujetos del feminismo o abordan cuestiones que los estudios de género no estarían tan dispuestos a trabajar. Sin embargo. si analizamos los marcos conceptuales. Ejemplo de ello son los estudios sobre transgeneridad. Ello ha implicado que los espacios de estudios de la sexualidad se comprometan en algunos temas claves del movimiento feminista hegemónico como aborto. las mujeres quedan relegadas a problematizaciones y tratamientos menos actualizados. siguen siendo lxs mismxs. Más allá de ello. Butler. más vinculado a la función reproductiva y la intervención sobre esta. se desprende la existencia de UNA sexualidad primaria.gundo.

los estudios de género mantienen en mucho y casi exclusivamente un modo de conceptualización anclado en el binarismo clásico de género y sexualidad. Los primeros siguen constituyendo un área segura de obtención de recursos para los investigadores mayormente gays interesados en producir un saber sobre su propia comunidad y la subjetividad travesti. Por último. Lo que ocurre es que se especializa la investigación en torno a las subjetividades emergentes. la sexualidad de las mujeres hetero. Los trabajos sobre movimientos de la diversidad sexual se centran casi exclusivamente en un análisis de demandas y políticas públicas. El estudio de la agencia en género y sexualidad quedaría ligado exclusivamente a estas sexualidades y géneros emergentes. intersex. por ejemplo. sin atender a sectores no hegemónicos y minoritarios del movimiento que hurgan en una política simbólica y no reivindicativa. parecería que a cada una de estas posiciones de sujetxs.problematice. gays. mientras que los pocos trabajos que trabajan sobre lesbianas lo hacen volviéndolas a un tratamiento reproductivo: maternidades y nuevas formas de familia. Sería desde aquí principalmente que se abordarían entonces las nuevas subjetividades. a partir de las identidades travestis. trans e intersex y aquellos géneros producidos dentro de la problematización de lo binario. que prácticamente no se ve alterado por estas nuevas formas de abordaje. en paralelo. Por último hay una gran producción en torno a la temática del VIH/SIDA y al estudio de los movimientos LGTTB. Y al hacer esta especialización. eso queda para otro eje de problematización. una metodología y una serie de temáticas específicas. corresponderían una forma de preguntar. En los estudios sobre sexualidades se pueden encontrar también diferentes trabajos sobre corporalidades. La independencia de los estudios de género se da entonces de forma problemática. no deja de ser relevante que en el abordaje de las sexualidades y géneros no hegemónicos se 206 | Yuderkys Espinosa Miñoso y Rosario Castelli .

sigue siendo clásico en su incapacidad de complejizar el tratamiento de la identidad o de sus efectos. Por un lado. un área que aborda el género desde una posición epistémica más convencional asentada en la concepción clásica de la primera etapa de producción de teoría feminista anclada en el binarismo sexo-género. las políticas poblacionales en la historia. aborto y salud sexual y reproductiva. se pone en evidencia que existen al menos dos importantes marcos interpretativos que están siendo puestos en juego paralelamente y cuyos orígenes podemos rastrearlos mayormente en los EEUU. estudia a las mujeres pensándolas como un cuerpo biológico de determinadas características que ha sido sometido históricamente por una cultura patriarcal. Caracterización general de los marcos conceptuales y analíticos Tal como se desprende del análisis de las grandes temáticas de investigación en género y sexualidad que pudimos relevar. unívoca y categorial del género y la sexualidad. la escuela. los roles de género en la familia. En las investigaciones revisadas hemos podido observar que las temáticas abordadas desde esta perspectiva trabajan cuestiones relativas a maternidad. Como hemos intentado avanzar en alguna otra oportunidad el tratamiento y los abordajes. Esta concepción heredera del sistema sexo-género propuesto por Gayle Rubin en los años 70. Es a lo que he llamado el cuerpo abstracto del género y sexualidad (Espinosa: 2010). los partidos y Colonialidad y dependencia en los estudios de género | 207 . clase. raza-etnia y (hetero) sexualidad. a pesar de la declaración de intensiones. Con pocas excepciones encontramos investigaciones que complejicen la mirada e intenten dar cuenta de los cuerpos abyectos atravesados por una multiplicidad de experiencias y posiciones de sujeto donde se imbrican los regímenes de poder de género.mantenga una perspectiva unidimensional.

o como efecto de los procesos de naturalización. la división sexual del trabajo. minoritarios que abordan cuestiones de clase. etnia y raza o que trabajan con poblaciones racializadas y marginalizadas. En esta perspectiva no hay un acercamiento crítico a pensar lxs sujetxs de investigación en términos de la producción cultural de esxs sujetxs. el análisis de discursos sobre la feminidad en la literatura y el arte. En general estos proyectos de investigación son financiados por fondos internacionales. especialmente por la Fundación Ford. Los fondos convencionales provenientes del Estado. la teoría queer. políticas públicas hacia las mujeres. lo hacen a partir de esta perspectiva más clásica. Por otro lado.las instituciones. se puede observar un gran campo de producción de conocimientos en plena expansión que se inserta en lo que sería una nueva tradición de pensamiento abierta desde finales de los ochenta en EE. Quienes investigan desde esta perspectiva. la construcción y la problematización de las identidades y las subjetividades. historia de las mujeres. no presentan demasiada incidencia en este campo. a veces pero no siempre desde un enfoque interseccional.UU y aterrizada aquí a finales de los noventa. Los estudios. las sexualidades disidentes. que incide fuertemente en esta línea de trabajo. el acceso a servicios y recursos. sigue siendo el marco de mirada desde el cual están operando un importante número de investigaciones y actividades extracurriculares y de extensión de los estudios de género y sexualidades. violencia hacia las mujeres. Las teorías de la performatividad. Este enfoque aunque pareciera haber sido abandonado hace unos años y aun cuando nadie abiertamente lo admitiría en la contemporaneidad. En este enfoque la mujer sigue siendo la mujer del cuerpo sexuado binariamente. asumen los postulados del último acercamiento a la explicación de producción de subjetividades desde los aportes del feminismo postestructuralista. con Judith Butler como la autora más reconocida y de mayor influencia. 208 | Yuderkys Espinosa Miñoso y Rosario Castelli .

se puede decir que aún no contamos con suficientes investigaciones aplicadas comprometidas con este tipo de análisis. resulta más difícil rastrear las dependencias epistemológicas y conceptuales. y el compromiso con la ampliación del sujeto mujeres tradicional del feminismo. en el campo más tradicional de tratamiento del género. Dado lo reciente de esta perspectiva adoptada en América Latina. con una larga trayectoria de investigaciones desde que se iniciaron los estudios de género en los 90. Aunque efectivamente en estos espacios circule una preocupación y tratamiento del género se lo aborda más desde el giro performativo. Las investigaciones ancladas a este tipo de perspectivas suele ser de carácter aplicado y su objetivo está más delimitado al monitoreo las políticas públicas y sus niveles de inciColonialidad y dependencia en los estudios de género | 209 . que son a la vez quienes financian muchas de estas investigaciones.Este nuevo campo de producción de conocimiento se acoge más centralmente a la agenda de los estudios sobre sexualidades que actúan en articulación pero separado de los centro clásicos de estudios de género. Esto así porque en los marcos interpretativos adoptados se suele citar con más frecuencia la referencia a trabajos empíricos previos realizados localmente por autorxs latinoamericanxs mas o menos cercanxs y (re)conocidxs. ya que en los marcos teóricos y la bibliografía hay unxs pocxs y encumbradxs autorxs que es necesario citar. En cambio. Dentro de este horizonte de verdad comienzan a aparecen con mucha frecuencia informes y análisis de tipo cuantitativo realizados por los organismos internacionales. En esta línea de producción se pueden establecer más fácilmente las conexiones entre los estudios de género y sexualidad y la dependencia ideológica. En tales casos se hace necesario reconstruir una línea ideológica y genealógica que permita identificar los marcos teórico-conceptuales adoptados y diseminados dentro de un horizonte de verdad más o menos consensuado.

Conclusiones preliminares. epistemológicas y políticas de las posiciones materiales y simbólicas de lxs sujetxs que investigan. Así mismo. la investigación muestra la ausencia de una preocupación por la manera en que se está produciendo conocimientos y los estándares de validez y reproducción del hacer investigativo en género y sexualidad. algo que ha quedo evidenciado a lo largo de este estudio. Fue interesante comprobar que en los papers de avance y presentación de resultados de investigación nunca se da cuenta de las implicancias personales. Ello estaría señalando el abandono por parte del quehacer feminista investigativo de los postulados producidos por la crítica epistemológica feminista que apuntó a sostener una producción de conocimiento situada e implicada por el sujeto que produce. Desde nuestro punto de vista esto tiene necesariamente consecuencias en las perspectivas y abordajes adoptados para las temáticas y problemas trabajados. capaz de acoger postulados como el de la interseccionalidad que sin embargo no se traduce luego en cambios en la mirada y en la construcción misma del proceso de investigación.dencia. La investigación en género y sexualidad sigue produciendo un saber escindido. la tesis de Mohanty de colonización discursiva del feminismo occidental y los postulados enarbolados por 210 | Yuderkys Espinosa Miñoso y Rosario Castelli . En sintonía con la tesis de Quijano sobre la colonialidad del saber. Esto resulta la más de las veces en estudios comparativos o de actualización de información que no representan análisis y puesta en discusión de las teorías y conceptos asumidos para el abordaje de determinadas problemáticas. enfrentando críticamente al positivismo y la objetividad de la investigación. Los métodos de estudio: el cómo.

incluyendo a las mujeres. La crítica epistemológica feminista a los marcos interpretativos de la modernidad muestra sus límites al no poder efectivizarse en un programa de descolonización amplio en su propio hacer. Los efectos de esta ausencia han sido productivos a un feminismo que sigue produciendo un sujeto universalista anclado al género como factor determinante y primordial de opresión sin poder entablar las conexiones entre androcéntrismo. Aunque comienzan a aparecer algunos discursos prometedores de algunos cambios estos siguen siendo de poco peso e impacto en la producción de un giro epistemológico constatable en las prácticas. modernidad y colonialidad. Los hallazgos de este estudio muestran contundentemente cómo el feminismo en su ingreso a la academia aceptó reglas del juego que en su producción teórica más osada se ha empeñado en criticar. excluyeron y convirtieron en informantes nativos a los grupos subalternos. A ello habría que agregar la manera en que las epistemologías asumidas no permiten dar cuenta de la producción de colonialidad y subalternidad dentro de una mirada compleja de imbricación de regímenes de poder. positivistas y etnocéntricas de investigación que silenciaron. Los marcos interpretativos adoptados. A cambio el feminismo.las feministas latinoamericanas críticas no hegemónicas los resultados de este estudio muestran al feminismo como un campo de investigación y producción de saber que sigue estando atado a prácticas convencionales. las problemáticas de interés y preocupación en que se centran las investigaciones y debates confirman la dependencia sustantiva a una comunidad productora de discursos legítimos y hegemónicos liderados y definidos en Europa y EEUU. El análisis del campo de producción de saber sobre género y sexualidades muestra su falta de intensión de dar cuenta de los efectos de raza/clase/ género/ (hetero) sexualidad actuando en las vidas de las mujeres. en su versión formalista de estudios de género ha logrado Colonialidad y dependencia en los estudios de género | 211 .

en la academia latinoamericana. sino la supervivencia de las familias y la comunidad. el protagonismo político. Dichas organizaciones no tienen como objetivo. afrontando problemas y obstáculos. Cuáles son las ausencias que los estándares académicos permiten y alimentan. como las agresiones de los actores armados y el poco ó discontinuo apoyo institucional para la consecución de proyectos productivos.sin lugar a dudas mayor reconocimiento y un lugar cada vez más importante. riendo a las instituciones relacionadas con el tema o a otras con preocupaciones similares. más allá de las precariedades de todo hacer académico en tiempo de crisis. cómo las prácticas feministas de producción de saber se insertar y legitiman lógicas (re) productoras de inequidades y distribución tradicional de los cuerpos en cuerpos cognoscentes y cuerpos cognoscibles. Es así que surgen organizaciones. razón que obstruye las posibilidades a largo plazo de estabilización individual y colectiva perseguida. Esta investigación se inserta en el intento de crear las condiciones para un diálogo que en su ejecución habilite cambios necesarios. son algunas de las preguntas pendientes. 212 | Yuderkys Espinosa Miñoso y Rosario Castelli .

UNSAL. dir. Bidaseca (Facultad de Cs. colonialismo e imperialismo. Sociales. Docente de la Cátedra: “La Sociología y los Estudios Poscoloniales”. UBA.Victoria Tesoriero es Socióloga. Para una reflexión sobre la negritud femenina latinoamericana | 213 . pensamiento fronterizo y transfronterizo en los estudios feministas” (IDAES). políticas antimigratorias. dir. UBA. Feminismos contra-hegemónicos del Tercer Mundo”. Maestranda en Maestría en Sociología Económica. Facultad de Cs. Maestrando de la Maestría en Sociología de la Cultura y Análisis Cultural. Sociales. En Sociología. Conflictos territoriales. Sociales. Miembro del Programa “Poscolonialidad. Facultad de Cs. Conflictos territoriales. Conflictos territoriales. Universidad de Buenos Aires. guerras difusas” (IDAES). Doctorando del Doctorado en Sociología. Integrante del Ubacyt “Mujeres interpeladas en su diversidad. Miembro del Proyecto “Colonialidad. Miembro de los Proyectos Ubacyt “Mujeres interpeladas en su diversidad. IDAES. Becario Conicet. En Sociología. K. IDAES. Feminismos contrahegemónicos del Tercer Mundo”. UNSAM. Bidaseca (Facultad de Cs. Miembro de los Proyectos Ubacyt “Mujeres interpeladas en su diversidad. UBA. Y Proyecto “Colonialidad. Sociales. políticas antimigratorias. IDAES. en Sociología. guerras difusas” (IDAES). K. Universidad de Buenos Aires. Juan Pablo Puentes es Lic. Universidad de Buenos Aires. UBA. Feminismos contrahegemónicos del Tercer Mundo. colonialismo e imperialismo. Sergio Kaminker es Lic. colonialismo e imperialismo. Sociales. Y Proyecto “Colonialidad. Docente de la Cátedra: “La Sociología y los Estudios Poscoloniales”. políticas antimigratorias. Santiago Ruggero es Lic. UBA. (Facultad de Cs. guerras difusas” (IDAES/UNSAM).

María Herminia Greco es Lic. Sociales. dir. Becaria Conicet. Miembro del Programa “Poscolonialidad. Alicia Tabarosa es Lic. UBA. Cinthia Saporito es Lic. pensamiento fronterizo y transfronterizo en los estudios feministas” (IDAES). Integrante del Ubacyt “Mujeres interpeladas en su diversidad. Facultad de Cs.Micaela González es Lic. Maestranda de Maestría en Sociología de la Cultura y Análisis Cultural IDAES. Sociales. pensamiento fronterizo y transfronterizo en los estudios feministas” (IDAES). UBA. Docente de la Cátedra: “La Sociología y los Estudios Poscoloniales”. En Sociolgía. Feminismos contrahegemónicos del Tercer Mundo”. Sociales.) Miembro del Programa “Poscolonialidad. Sociología. Universidad de Buenos Aires). UBA. 214 | Karina Bidaseca (comp. pensamiento fronterizo y transfronterizo en los estudios feministas” (IDAES). Feminismos contra-hegemónicos del Tercer Mundo”. Integrante del Ubacyt “Mujeres interpeladas en su diversidad. Integrante del Ubacyt “Mujeres interpeladas en su diversidad. En Sociología. dir. Universidad de Buenos Aires. pensamiento fronterizo y transfronterizo en los estudios feministas” (IDAES). Sociales. En Sociología. K. dir. Ana Mines es Estudiante avanzada. Luciana Politti es Lic. K. UBA.) . UBA. Miembro del Programa “Poscolonialidad. K. Bidaseca (Facultad de Cs. Miembro del Programa “Poscolonialidad. En Sociología. Universidad de Buenos Aires. Bidaseca (Facultad de Cs. Bidaseca (Facultad de Cs. En Sociología. UBA. UBA. Feminismos contrahegemónicos del Tercer Mundo”.

Micaela Gonzalez.Encuestadores/as: Carla Corvalán Amanda Sibolich .Para una reflexión sobre la negritud femenina latinoamericana. Alicia Tabarosa. Juan Pablo Puentes. Sergio Kaminker.Johana Federovsky .Yusef Hageg . unos 120 millones de personas (Antón y Del Popolo.Eugenia Frattini .Monserrat Miño . 2009). con cerca de 76 millones de personas según el censo de 1 Agradecemos la colaboración de Carlos Alvárez de Xango. de la Comunicación): Taly Baran . Santiago Ruggero. Javier Ortuño y Andres Mandras.Emiliana Lorenzetti .Pasantes de investigación (Carrera de Trabajo Social): Gabriela Marquez. Candela Heredia. A la/os Asistentes de investigación (Carrera de Sociología. María José Salina.Pasantes de investigación (Carrera de Sociología y Cs.Patricio Orfus . Para una reflexión sobre la negritud femenina latinoamericana | 215 . Cintia Saporito y Luciana Politti Introducción. Voces de mujeres afrodescendientes en la Ciudad de Buenos Aires1 Por Karina Bidaseca.Ivana Gonza .Ezequiel Bassa .Facundo Borzone .Victoria Campos .Anabella Denuncio . Lucila Blanco Gutierrez.Marina Suarez . UBA): Paula Barletta Anabella Denuncio . En el Brasil representan el 45% total de la población nacional. es decir. Belén Contarella. Victoria Tesoriero.Natalia Rosa .Marcelo Bonaudi. Historia. repartidas en varias regiones y países de América Latina.Vicente Russo .Camila Rocco . Andrea Ortuño. Se estima que alcanzan un 23% de la población latinoamericana total. Maria Herminia Greco. Graciela Noelia Otero.Sebastián Camacho .Sabrina Fischberg . Melina Bertolotto. colonialidad y negritud “Los afrodescendientes conforman uno de los grupos más numerosos de los que componen la enorme diversidad etnocultural de la región. Ana Mines.Macarena Saenz .Graciela Cohen . y a la Asociación África y su Diáspora: Balthazar Ackast.

2006). sus omisiones. 2002) de la historia. 1998).2% vive en ciudades. (Red de Mujeres Afrolatinoamericanas. mientras que en Guatemala. La crítica poscolonial reconsidera la historia desde otro lugar. mientras que en Guatemala y Honduras la proporción urbana alcanza al 46.6% de la población. o la epidemia de fiebre amarilla.) . y así intenta recuperar las “voces bajas” (Guha.757 personas (Antón y Del Popolo. La importancia de este pensamiento radica en impedir la disolución de la memoria de los que Dipesh Chakrabarty llama sabiamente. que se comulga con la exclusión de la narrativa de la nación. en el que se realizó por última vez una pregunta sobre pertenencia étnica racial en un censo nacional. En cuanto al Caribe se estima que este es mayoritariamente afrodescendiente en números que oscilan entre el 50% y 90%. Cuestiona los estatutos asumidos de la historiografía occidental.311. En Argentina. Costa Rica y Honduras no sobrepasan el 5% (Rangel. respectivamente. El conocimiento occidental está colonizado. se trata de descolonizarlo e incluir otras formas de generar conocimiento. La Historia es una materia que se preocupa principalmente por la fabricación de narrativas (Chakrabarty. 2009).2000. sus perspectivas. explicada por causas como las guerras. 2010). el 81. La que opera en la colonización es la narrativa de la historia. De la población de afrodescendientes de la región. Doble invisibilización -histórica y estadística-. En Colombia constituyen el 10. dependiendo del país. La misma tiene 216 | Karina Bidaseca (comp.1% y al 46%. con unas 4. desde el lugar de los colonizados. más de 75 millones son mujeres y más de 100 millones son personas menores de 20 años. “pasados subalternos”. caribeñas y de la Diáspora. el informe “Mas allá de los promedios” (2006) explica que la fecha a partir de la cual la población afrodescendiente ha sido invisible para la sociedad y el Estado argentino es el año 1887. La estructura residencial de estas poblaciones es variable: en el Brasil. por ejemplo.

el de hacer prevalecer un discurso que responda a la versión oficial estatal. y como lo piensa Edward Said para Oriente. a la historia del pillaje. y Anibal Quijano. En efecto. viola y hambrea (…) el colonizado decide poner término a la historia de la colonización. la historia de la descolonización” (Fanon. Y como se refiere constantemente a la historia de la metrópoli. de la elite funcional al poder colonial. a los subalternos que fueron educados bajo tal hegemonía.el objetivo de elevar una voz y silenciar otras. es decir. La historia que escribe no es. pues. “Lo que hacen los racistas es tomar estas difePara una reflexión sobre la negritud femenina latinoamericana | 217 . 1961 (2003: 228)” (Bidaseca. sino la historia de su nación en tanto que ésta piratea. son múltiples y dependen del gradiente de acumulación de melanina. 1983: 45). esa historia de descolonización debió enfrentar la hegemonía del “eurocentrismo”. “El colono hace la historia y sabe que la hace. el colonialismo empuja al pueblo dominado a plantearse constantemente la pregunta: ¿Quién soy en realidad?” (Fanon. para América Latina. hacia 1950 el poeta de la negritud Aimé Césaire resignificó el concepto marxista de alienación para definir al colonialismo como “condición deshumanizante de por sí”. indica claramente que está aquí como prolongación de esa metrópoli. Los efectos del colonialismo no han sido borrados completamente. para hacer existir la historia de la nación. una decisión furiosa de privar al otro de todo atributo de humanidad. lo que implicaba tanto la objetivación del colonizado como la deshumanización del colonizador. “Ahora bien. algunas consideraciones desde la genética. Este se instituye como lugar de enunciación de una crítica a la modernidad en sus límites y puntos ciegos. ¿Existen diferencias en la pigmentación de la piel? Sí. “Como es una negación sistemática del otro. 2010) Raza y racismo. la historia del país al que despoja.

2000: 34). ¿cuáles son esas diferencias que hacen que los individuos se reconozcan biológicamente distintos? Al respecto. Rose y Kamin. basta con leer en su momento un célebre estudio antropológico intitulado Razas humanas. De lo antedicho nos surge un determinado problema: teniendo en cuenta que toda selección estadística es una construcción del observador científico regido dentro de un paradigma orientador con anomalías propias. ya hace tiempo refutado por la 218 | Karina Bidaseca (comp. La respuesta. (…) En la práctica se ha establecido que las categorías <<raciales>> corresponden a grandes grupos de color de piel. genética e ideología: “… para realizar el cálculo de variación segmentada entre las <<razas>>. de donde concluye que “es un grupo de individuos que se pueden reconocer como biológicamente distintos a los demás. <<Reconocer>> asume. escrito por biólogos. Siguiendo los análisis genetistas. es decir. La evolución de la humanidad (Birket-Smith. Pero resulta que no impor2. 2009: 167). citemos in extenso al libro. ¿Hay algo de verdad en esta afirmación?” (Lewontin. debe ser estadísticamente significativa a cierto nivel de probabilidad convencional” (Cavalli-Sforza.) . Para tomar conciencia de la magnitud de esta crítica a la ciencia. El concepto de raza. y todos los casos dudosos son distribuidos en estos grupos o convertidos en razas nuevas de acuerdo con el capricho del científico2. en la práctica. cabe preguntarse qué es una raza. es no. debe haber algún método para asignar una <<raza>> (…) El problema de qué se entiende por <<raza>> surge forzosamente al llevar a cabo tales asignaciones.rencias evidentes y afirmar que demuestran una importante separación genética entre las <<razas>>. en tanto que existe un determinismo biológico en los diversos aspectos de los grupos sociales. desde la biología genética. Racismo. 1953). un solo significado: la diversidad tiene que estar demostrada estadísticamente. No está en los genes. no es un hecho.

parecen ser pequeñas. sin importar cómo estén definidas. Siendo innumerables las diferencias de genes al interior de una supuesta “raza” que las pocas que se dan entre ellas. Sudáfrica en el año 2001. esgrimido por Aimé Césaire y desarrollado por su discípulo Fanon.ta demasiado cómo son asignados los grupos. a comparación de la que se observa entre cada individuo. En ese encuentro se decidió dejar de lado el concepto de negritud. El concepto de afrodescendiente se comenzó a utilizar con amplio consenso a partir de la Conferencia Mundial contra el Racismo. La diferenciación <<racial>> humana en realidad no va más allá del color de piel. La negritud nació como concepto emergente en el momento en que las élites intelectuales negras (antillaciencia. Otro argumento en contra del determinismo biológico de las “razas” es que incluso son mínima las diferencias genéticas entre los grupos sociales. Al respecto de como los afrodescendientes resignifican el término de raza. comparadas de grupo a grupo. desde un aspecto más político en combate contra el racismo. porque las diferencias entre las principales categorías <<raciales>>. “El poeta y político francés Aimé Césaire en 1935 acuñó el término “negritud” como forma de reivindicar la identidad negra y su cultura frente al imperialismo francés que ocupó gran parte del continente africano. la Xenofobia y las formas conexas de intolerancia llevada a cabo en Durban. Cualquier uso de las categorías raciales debe buscar su justificación en alguna otra fuente que no sea la biología” (Lewontin. pero cuyas expresiones racistas se continúan denunciando en la práctica. lo veremos en las reflexiones finales del presente artículo. Para una reflexión sobre la negritud femenina latinoamericana | 219 . 2009: 173-174). El concepto de negritud y afrodescendencia. Rose y Kamin.

220 | Karina Bidaseca (comp. Siempre en términos de conciencia. Ese llamado se convirtió en un movimiento cultural y político que impulsó el movimiento independentista en África” (Bidaseca. la conciencia negra es inmanente a sí misma. se hunde en la ardiente carne del cielo. el mundo colonial de Argelia se presentaba como un “mundo en compartimentos”.) . Ninguna probabilidad toma lugar en mí. Adhiere a sí mismo (…) Lo que es seguro que en el momento en que intento empadronarme de mí mismo. Rompe mi posición irreflexiva. Fanon responde de este modo al “duro golpe a la generación de los jóvenes poetas negros” (1952: 116) que provocó el filósofo existencialista Jean Paul Sartre: “La dialéctica que introduce la necesidad como punto de apoyo de mi libertad. se hunde en la roja carne de la tierra. “un mundo partido en dos” un mundo blanco y un mundo negro. soltar al hombre. me arrebata toda ilusión nombrándome. No son otra cosa en potencia. Mi consciencia negra no se pone como una falta. (…) “Pretendemos liberar al hombre de color de sí mismo” (…) “y en verdad de lo que se trata es de desamarrar.nas y africanas) se proponen reunir a jóvenes intelectuales negros de todo el mundo (a los que se le sumaron otros intelectuales franceses como Sartre). es así que se llena de lo que le faltaba. que se quita su sentimiento de inferioridad. donde el negro no es un hombre. Para Frantz Fanon. sino un hombre negro y su único destino posible es un destino blanco. Es. “es puro desbordamiento de sí. Y entonces es lo que le digo: mi negritud no es ni torre ni catedral. no era la negritud para él un tránsito. No tengo que buscar lo universal. (1970: 33)”. es amor´. atraviesa el opaco abatimiento con su recta paciencia (…)” “Tenía la necesidad de perderme en la negritud absolutamente…”. ni un `estado´”. me expele de mí mismo. La manera que tiene el negro de alterar su fenotipo es mediante la adquisición del lenguaje de la metrópolis. que sigue siendo el Otro. Sartre. son plenamente lo que son. 2010).

Descripciones míticas del órgano sexual masculino del hombre negro representado como una agresiva bestia sexual que desea violar mujeres. Es un hecho histórico y contingente. La mujer negra es vista como un ser erótico. es vista como un objeto sexual siempre listo de antemano a la mirada violadora del blanco. y como fundamentalmente promiscua. “La negritud femenina en A. Esta representación va a jugar un rol importante en la subalternización de mujer negra respecto del varón negro. que se fundan en el mito de origen. etcétera. Así como Carole Pateman discute la tesis lacaniana de la ley del padre en la fundación del orden social y. aunque similares.“La negritud que entiende Fanon desde Césaire debe ser diferenciada de la que proponen otros intelectuales como Leopold Senghor. en vez de ello apela a la violación de la mujer. Latina connota otros rasgos. El sujeto colonizado es fijado en el estereotipo. 2008). 2010). cuyos cuerpos cual fetiches están a disposición de dar placer al blanco. La mujer negra. La negritud femenina y la violencia sexual colonial. Entre unos y otro media la historicidad. en las fantasías sexuales de hombres y mujeres negras. a su vez. por medio de la igualación del sexismo de los varones negros y el racismo de las mujeres blancas. particularmente blancas. según Suelí Carneiro: “En Brasil y en América Latina la violación colonial perpetrada por los señores blancos a mujeres negras e indígenas y la mezcla resultante está en el origen de todas las construcPara una reflexión sobre la negritud femenina latinoamericana | 221 .” (Bidaseca. ni un tipo de esencialismo que algunos autores encuentran en Senghor (Parry. cuya función primaria es satisfacer el deseo sexual y la reproducción. No hay en Césaire ni en Fanon una africanidad trascendente o universal. citada por Mellino. Especialmente. Frantz Fanon habla de la construcción de la alteridad negra amenazante para el blanco respecto de su sexualidad.

“el papel de la mujer negra es rechazado en la formación de la cultura nacional. la desigualdad entre hombre y mujer es erotizada. ser mujer negra sin ser solamente mujer negra. 2010). La violencia sexual contra las mujeres negras ha sido convertida en un romance”3 (Bidaseca. y 3.) . 2. y siguiendo a Gilliam : 1.” Ponemos acto seguido en diálogo este planteo con las voces recogidas en Buenos Aires. De modo similar. Esa violencia sexual colonial es también el cimiento de todas las jerarquías de género y raza presentes en nuestras sociedades configurando aquello que Angela Gilliam define como “la gran teoría del esperma en la formación nacional” a través de la cual. Ser negro sin ser solamente negro. o por dilución en el universal”. estructurando el decantado mito de la democracia racial latino-americana que en el Brasil llegó hasta sus últimas consecuencias. 3.ciones sobre nuestra identidad nacional. pluriculturales y racistas -como son las sociedades latinoamericanas.” (Carneiro) Para Carneiro: “El poeta negro Aimé Cesaire dice que “las dos maneras de perderse son: por segregación siendo encuadrado en la particularidad. un feminismo negro. ser mujer sin ser solamente mujer. La utopía que hoy perseguimos consiste en buscar un atajo entre una negritud reductora de la dimensión humana y la universalidad occidental hegemónica que anula a la diversidad. Desde la posición histórica de ser mujer y negra. “construido en el contexto de sociedades multirraciales.tiene como principal eje articulador al racismo y su impacto sobre las relaciones de género dado que él determina la propia jerarquía de género de nuestras sociedades. 222 | Karina Bidaseca (comp. desde el feminismo chicano Gloria Anzaldúa habla de la representración de la mujer mexicana a través de las figuras como la Malinche y su herencia étnica como una fuente de identidad.

podemos comprender algunas razones de la invisibilización de los descendientes de africanos que vivieron y viven en la Argentina. Pero. pero que. Desde que los “negros iban al frente en las batallas por la Independencia del país para ganar su libertad” hasta que “el brote de fiebre amarilla en los años 20’ los diezmó”. desterrados. obligó a estos a una resistencia organizada en distintas formas. en buena medida a partir de la generación del 80’. pero antes y después por distintos predecesores y continuadores del modelo institucional y cultural nombrado hasta el día de hoy. No es menor tener en cuenta que esto forma parte del blanqueamiento que se intentó dar a nivel regional a la historia y en los distintos países. como afirma Dina Picotti “desde modelos eurocéntricos que se asumieron como normativos. En este sentido. pero también y sobre todo sus omisiones. La forma violenta en que fueron traídos los africanos a lo que luego sería nuestro país quebró sus formas de organización y fue parte importante de este proceso.La negritud en la población afrodescendiente y africana en Argentina. Las versiones y las historias son muchas. obligados a abandonar sus familias. hecha de la convivencia de diferentes culturas. le ha sido singularmente difícil percibir y desplegar su americanidad. se entiende que la aculturación que funcionó en distintas formas fue llevada a cabo con cierta eficiencia intentando arrasar por sobre todo lo que no coincidía con dicho modelo. Un diagnóstico de la problemática social. adquiriendo y naturalizando un orden social con una clara marca racista que sigue teniendo fuerza en nuestros días. en una sociedad racista. los dejó relegados a un lugar Para una reflexión sobre la negritud femenina latinoamericana | 223 . Transformados en esclavos. sus comunidades. sus mitos y orígenes. Al revisar la construcción de la nación argentina. Argentina ha sido particularmente negadora de la diversidad. entre ellas las africanas” (1998: 60).

entonces. o al descendiente africano. Esto imprimió la constitución de la nación argentina.) . Si bien hay quienes aducen la cuestión numérica o cuantitativa para justificar este hecho.marginal. 2011). 2006: 71). “la etnicidad no se constituyera (como sí en otros países) en un lenguaje político relevante” (Grimson. a los pueblos originarios. sobre el imaginario construido. siempre teniendo en cuenta que “lo que está en juego (…) es la categorización de la humanidad en especies artificialmente aisladas. La invisibilización cultural y los procesos de homogeneización de la nación argentina han tendido a diluir y llevar al olvido una realidad demográfica (Kaminker. Es realmente importante comprender “la nación y el pueblo como construcciones históricas. al cabecita negra (Grimson. 1988: 22-23). En definitiva. la performatividad de la formación del mito de nación y homogeneidad cultural propia dio pie a que. para conferir una estabilidad relativa a ‘las comunidades’ de las que depende el sentimiento de la identidad’ individual” (Balibar. la libertad se transformó. La marginalización de los descendientes de africanos en el continente ha sido y es aún una marca de clase y una generalidad. (por lo que) tiene que haber una escisión violentamente conflictiva en las relaciones sociales” (Balibar. en definitiva. 224 | Karina Bidaseca (comp. gracias a las cuales instituciones y antagonismos actuales pueden proyectarse en el pasado. 1988: 2425) y como esto significó en la Argentina la invisibilidad de la diferencia en términos de orígenes y culturales. Lo que sucedió en la Argentina es que. en marginalidad. Junto a la carga de la esclavitud. la demarcación de lo que fue considerado nacional. respecto de la nación argentina caló hondo y aquel apelativo calificativo que en otros países de América adquirió ribetes étnicos. como el rechazo al pobre en general. el negro. en Argentina se fundió en el rechazo al migrante. 2006: 72). Lo que no debe dejar de soslayarse es que la marca del racismo sobre el sentido común. la realidad regional nos muestra otra cosa.

y sobre todo en los años cuarenta. decidimos emprender junto a la organización “África y su diáspora” con sede en Buenos Aires. El universo que cubrió nuestra encuesta se compone de población afrodescendiente y de migrantes africanos que es mayoritariamente masculina. Para una reflexión sobre la negritud femenina latinoamericana | 225 .el racismo se fusionó con la marginación de clase. un estudio sociológico que indague en las condiciones de vida de la población africana y afrodescendiente de la Ciudad de Buenos Aires4. Por cierto. está conformada por al momento 257 casos (53% de africanos y 47% casos de afrodescendientes) que viven y /o trabajan en la ciudad de Buenos Aires. por cuotas. Con la finalidad de colaborar en la tarea de divulgación y concientización necesaria para los resultados del Censo (y su incidencia en las políticas afirmativas). la introducción de la reciente incorporación de la pregunta por el autoreconocimiento afrodescendiente en el Censo Nacional de Población en Argentina realizado en 2010 se muestra como un logro del movimiento afro. todos los casos están 4 Como antecedente a esta investigación destacamos la prueba piloto llevada a cabo por la Universidad Tres de Febrero (2006). cuestiones que invisibilizaron las diferencias culturales y étnicas históricas ante la otredad construida desde la creación de la nación argentina del discurso hegemónico oligárquico de las elites del país. Esta prueba. signo de la invisibilización femenina afrodescendiente. tiene como objetivo evaluar qué pregunta sería la más adecuada para captar la población en cuestión dentro del marco de un censo nacional. entre otras cosas. Lo cierto es que esta invisibilidad ha permanecido hasta hoy en día en el imaginario nacional argentino. con la apertura de la ciudadanía social y política. efectuado durante el mes de junio de 2010. con organizaciones locales de africanos y afrodescendientes y el INDEC. a una identificación política. En el caso particular del subgrupo de afrodescendientes. La muestra es no probabilística. y del hecho que la migración reciente desde algunas naciones de África están compuestas por varones.

En síntesis. 226 | Karina Bidaseca (comp. entre otras. El dato actual –en que aun no se ha procesado todo el material. a pesar de que sí reconocían su color de piel. El relato de situaciones de discriminación no fue en general asociado a su negritud.) . esto es: ser descendiente de los africanos traídos como esclavos a la Argentina. (Ver Postfacio) En cuanto a la edad se concentró el 62% entre los 25 y 39 años. Cabe aclarar que la inseguridad en la vía pública para la población africana. 13% afrodescendientes argentinos.compuestos por tres cuotas de igual tamaño: hombres mayores a 18 años. el miedo de los inmigrantes que portan documentos precarios o no poseen documentos. La asociación entre “candombe y esclavitud” fue más saliente que la establecida entre “afrodescendencia y esclavitud”. y ser africanos en la diáspora. ser o considerarse negro o afro argentino. ser africano o descendiente de africano. Respecto del lugar de nacimiento: 53% africanos. 34% de afrodescendientes latinoamericanos. mujeres mayores a 18 años y jóvenes.mujeres y hombres.comprobó el aspecto crítico del Informe: el término “afrodescendiente” resulta desconocido por la/os entrevistada/os: en general.menores a los 18 años. De allí surge que una hipótesis a trabajar es la de la modelización de estructuración del racismo entre la población afro. una forclusión. o la situación de trabajo en la calle incidió en que no se pudiera desarrollar en las condiciones óptimas. tener ascendientes negros. mucha/os entrevistada/os no se reconocieron afrodescendientes. la población no se auto reconoce como afrodescendiente aunque el fenotipo defina esa identidad. Y el sexo fue mayoritariamente masculino (70%) frente a un 30% de mujeres. Una decisión importante que se tomó junto a la organización África y su diáspora es la utilización del término afrodescendiente tal como la Conferencia de Durban y tal como la investigación de la UNTREF implementó en su trabajo con algunas organizaciones afro.

“nosotras no tenemos nada que ver con los africanos”. “yo soy uruguayo”. Esta respuesta evoca las reflexiones del historiador africano Achille Mbembe donde resalta el mito de una unidad racial: “no hay ninguna identidad africana que Para una reflexión sobre la negritud femenina latinoamericana | 227 . Otro de los datos etnográficos importantes se deduce del significante “África”. etc. en fauna y flora.).etc. en petróleo. la/os encuestados se identificaron con su país de origen más que con su afrodescendencia. “yo soy latino” fueron las predominantes (Encuestadora). fue la respuesta de una de las mujeres encuestadas. universidades. y que es con ese África que él se identificaba y no sólo las escenas de pobreza que el mundo decide hacer foco y dar a conocer” (Encuestadora). En el espejo de África. grandes mansiones. demuestran su fuerte composición y la incidencia de la violencia racial en la subjetivación de los y las individuos afrodescendientes. Aún más. Algunos de la/os encuestada/os decían conocer solamente sus países de origen y no otros lugares de África. transmitida oralmente de modo que hayan silenciado el pasado de africanos esclavos posiblemente para anular las marcas de la marginación. haya sido África el lugar de nacimiento de sus ancestros. Brasil .una expulsión constituyente de la memoria de sus antepasados. EEUU. Esta problemática se vio reflejada en una de las preguntas de la encuesta que pedía que el/la entrevistado/a defina mediante 5 palabras lo que evocaba África para sí. En todos los casos fue repreguntada. más bien han marcado un muro simbólico. la mayoría de ella/os no ha logrado reconocerse. siendo la que más dificultades arrojó en su resolución. o bien como estrategia de inserción en una sociedad blanca que invisibilizando a “los negros” (Argentina) (o ghettizándolos. Aunque. Afirmaciones como “mira que yo soy peruana”. “Otro entrevistado en una actitud defensiva explicó que África es un gran conjunto de disimiles realidades en donde se encuentras zonas ricas en diamantes.

1 peruana y 5 domi228 | Karina Bidaseca (comp. aquel proyecto que presupone una “comunidad universal imaginada”. Se trata de una serie de prácticas móviles. Se trata de aquella sensibilidad que “piensa más en el destino que en el origen”. explica que la inmigración se da con fines de interés intercultural más que por huir a la pobreza. Achille Mbembe considera que una de las marcas de esa identidad africana es el cosmopolitismo: la “condición de estar en el mundo”. el universalismo como camino próspero para lograr la dignificación del hombre y la mujer negros dentro de un contexto de “regeneración” del hombre universal. 4 son de nacionalidad argentina. Algún encuestado llegó a admitir que el costo de los pasajes es superior a los 2000 dólares y que con ese mismo monto podrían adquirir algún modesto comercio en sus países de origen. Una identidad que se guía por el proyecto de la negritud. según él. una encuestadora comentó que “numerosas personas se negaron a participar y cuando les interrogábamos sus motivos explicaban que no querían reforzar el prejuicio en torno al inmigrante africano que es expulsado de su país por la pobreza para sufrir el acoso y la segregación en otros países. Retomando las experiencias del trabajo de recolección de datos a partir de las encuestas. la raza ni la geografía” (2001: 199).pueda ser designada por un único término. La identidad africana (como ninguna otra) no existe como sustancia y esas prácticas no pueden ser reducidas.” En consonancia. con igualdad entre sus miembros. reversibles e inestables.) . A modo de muestra: relatos de mujeres afro en el barrio de Constitución De las diez encuestas realizadas en el barrio de Constitución a afrodescendientes complementadas con la entrevista. o que pueda ser nombrada por una sola palabra. a un orden puramente biológico basado en la sangre.

de las seis mujeres inmigrantes encuestadas cinco de ellas manifestaron no tener trabajo antes de venir y en sus países se dedicaban a tareas domésticas. Ninguno está efectivizado ni tiene cobertura médica. De los inmigrantes -excepto la mujer peruana que llegó en el año 1993 y una mujer dominicana que llegó en el año 1999. De los diez encuestados sólo dos afroargentinos poseen cobertura médica. De las razones por las cuales vinieron a Argentina la mujer peruana que llegó en 1993 aludía a razones económicas. El resto se dedica a algún oficio (peluquera. lo que puede interpretarse como la necesidad de conseguir trabajo y ganar un salario que les permita vivir bien. y la posibilidad de conseguir dólares más fácil que en su país. las demás vinieron en los últimos cinco años. En las mujeres dominicanas se puede ver el deseo de irse de su país para lograr “una vida mejor”. limpieza en hogares y 3 trabajo sexual. moza. electricista. Las mujeres que afirmaron estar en situación de trabajo sexual expresaron que no conseguían trabajo aquí y esta constituyó la única opción posible. Con respecto a la inserción laboral sólo dos están insertos en el sector formal. este último no la usa y prefiere utilizar el hosPara una reflexión sobre la negritud femenina latinoamericana | 229 . Con respecto al nivel de educación. aunque también se articula con los lazos de parentesco. El número de hijos/as varió de 2 a 4 y todos se encuentran escolarizados/as. un hombre argentino que trabaja como militar y una mujer dominicana que es dueña de un bar. fueron pocas quienes no lograron completar la primaria primaria completa. A su vez todas afirmaron que tenían contacto previo aquí y siempre fue algún miembro de la familia. herrero).nicanas. Por otro lado. uno IOS y el otro la obra social de monotributo. Puede verse que a medida que desciende la edad el máximo nivel educativo es mayor. En tanto manifestaron que tenían algún familiar al que vinieron a visitar y decidieron quedarse. otras alcanzaron universitario incompleto y secundario completo respectivamente.

Una mujer afrodominicana expresó que fue discriminada en el hospital Argerich cuando llevó a su hija que tiene diabetes e hipotiroidismo. Ninguno conoce políticas 230 | Karina Bidaseca (comp. Uno decidió irse después de 4 horas de espera (hospital Ramos Mejía) y la otra persona luego de 12 horas fue atendido por otro miembro del personal. que los excluye por lo tanto de la posibilidad de tener una cobertura médica. En cuanto a los problemas que consideran que tiene la población afro tres manifestaron no saber. ya que la mujer que debía atenderlo no quiso hacerlo y llamó a alguien para que lo haga (hospital público de Florida). Cuando le estaban haciendo la ecografía a su hija la mujer le preguntó a la ecógrafa por qué le había crecido tan de golpe la panza a la niña.pital público. pero fueron absolutamente ignorados. aumentando así la explotación como mano de obra. sino por parte del conjunto de la sociedad. en este último caso puede haber combinado una doble discriminación en tanto contó era afro y travesti. tres aludieron a la dificultad para insertarse en el mercado laboral y una dijo “delincuencia y droga”. Tres manifestaron haber sido discriminados en hospitales/organismos públicos. esta le dijo “porque todas las negras son panzonas y culonas” (Encuestadora). Otro de los módulos sobre discriminación. tres afirmaron “discriminación”. haber reclamado que los atiendan. en dos de los casos relataron haber estado esperando en el hospital a ser atendidos durante largas horas. Los ocho restantes no tienen ningún tipo de cobertura médica. de la/os diez encuestados siete expresaron haber sufrido discriminación racial o étnica.) . En esta parte de la encuesta muchos se abrieron y relataron experiencias de discriminación que sufren en la vida diaria. A la hora de demandar políticas públicas en este punto habrá que analizar en conjunto las dos variables. Este hecho tiene que ver con la exclusión del sector formal del mercado laboral. lo cual muestra la exclusión en el sistema de salud de esta población. no sólo por las instituciones del Estado.

Al ocupar esa posición aguantamos lo más duro de la opresión sexista. Pero en el caso de las otras tres mujeres que llegaron los años 2004. 2007 y 2008. afirmó que “cotidianamente era insultado por su color de piel. que han emergido en el trabajo de campo realizado a partir de una encuesta a población afrodescendiente cuyos resultados serán parte del próximo Informe: 1. -Encuestadora). observamos la naturalización del racismo cotidiano.públicas destinadas a la población afro. racista y clasista. volvete a tu país”… Para una reflexión sobre la negritud femenina latinoamericana | 231 . Paradojalmente. sino que nuestro status social es más bajo que el de cualquier otro grupo. “Negro de mierda.” Queremos destacar en base a ello. las mujeres negras están en una posición inusual en esta sociedad. pues no sólo estamos como colectivo en el fondo de la pirámide ocupacional. Ello se reforzaba con la negación de la negritud. Respecto a la condición legal. la objetualización de los vendedores ambulantes africanos que son parte del paisaje citadino (Un encuestado por ejemplo. sólo una declaró tener la documentación en trámite. La mayoría de la/os encuestada/os contestaban en primera instancia por la negativa ante la pregunta si habían sufrido algún tipo de discriminación. En el caso de las dos mujeres que llegaron en el año 1993 y 1996 es muy posible que les hayan otorgado la documentación. algunas de las situaciones interesantes para pensar en cómo se expresa la subalternidad racializada de las mujeres negras. pero que prefería no pensar en ello”. se presenta la autonegación mientras el estereotipo con el cual se los violenta sigue siendo el color de la raza: “Negra de mierda…”. pensando que los plazos de entrega del DNI son muy largos tal vez este sea un dato erróneo. “Ennegrecer el feminismo” Nos dice bell hooks (2004) “Como grupo. de los seis afrodescendientes extranjeros. Por un lado.

negación de la población de establecer un vínculo con el continente de sus antecesores África en la que su idea del continente quedaba referenciada a su país e incluso a la localidad de residencia. Algunos estudios hablan de que el 95% de las trabajadoras sexuales en España son inmigrantes frente a un 5% de nativas. En este caso.Entre la/os afrodescendientes la discriminación afecta en forma desigual a hombres y a mujeres (Bello. es notable la fuerte discriminación y desprecio de los varones afrodescendientes frente a las mujeres negras dominicanas trabajadoras sexuales. más vinculada con una identidad comunitaria (ligada a los afectos familiares y a un sentimiento de pertenencia local): ¿Por qué no pueden la/os afrodescendientes encontrarse en su pasado africano? ¿Cómo ha operado la memoria en la diáspora y qué significaciones brinda ello para la apertura de un movimiento feminista que logre incluir la diferencia sin borrarla cuando es la diferencia la que clama ser borrada? Al respecto aparecen una serie de disputas de la identidad y la memoria. soy Dominicana” (Encuestadora). Afrocaribeñas y de la Diáspora prepararon un informe al Congreso realizado en Brasilia (16/7/2010) en el que destacan: “Las personas afrodescendientes rescatan el término raza desde el valor de la identidad y como tal la convierten 232 | Karina Bidaseca (comp. citado por RMLAC) Y asimismo.” (T. citado por RMLA.org/) Por otro lado.mujeresafro. Hurtado. es interesante anotar que las españolas aparentemente han salido de este mercado. quienes de forma tajante responden “Yo no soy africana/afrodescendiente. tenemos otro tipo de complejidad en el orden de la subalternización de las mujeres negras: “Aunque no se tienen estadísticas precisas. Recientemente el documento de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas. En el caso de las mujeres que migran a España. Álvaro y Marcelo Paixao. http://www. “Viaje más allá de la prostitución. enfáticamente entre las mujeres provenientes de República Dominicana. 2008.) .

Pero no lo lograron porque a América Latina y al Caribe llegaron seres humanos. término que reconoce nuestra ancestría. somos descendientes de personas africanas. personas que fueron esclavizadas. a América Latina y al Caribe llegaron personas. económica. tradiciones. Somos la descendencia de las personas que llegaron privadas de libertad. la esclavitud es la herencia de los que comerciaron con el dolor humano y trataron como mercancía a seres humanos. Aunque ante la mirada de cada capitán y ante la mirada de cada comprador de esclavos(as) eran mercancía. pero antes que cualquier otra cosa. Cuando se pretende mantener a los y las afrodescendientes sólo como sinónimo de descendientes de esclavos(as) entonces surge como exigencia política. personas con historias personales y colectivas. lenguajes. llegaron personas. social y cultural el tema de las reparaciones por el daño causado a la libertad de nuestros ancestros(as). le pertenece a los esclavistas y a la descendencia de ellos(as). personas con cultura.en una plataforma de combate al racismo. esa herencia no es nuestra. no somos la descendencia de la esclavitud. seres humanos a quienes se les negaba la humanidad misma.” (p. De esas personas descendemos. creyeron que rompiéndoles el cuerpo le doblegarían el alma. por eso no somos descendientes de esclavos(as). historia que reconocemos al nombrar de dónde descendemos.7) Es posible que en Fanon encontremos también algunos indicios de la posible explicación a los interrogantes planteados respecto de la negación de la negritud. por los crímenes en su contra y por la exclusión social y política resultante. somos descendientes de las personas de origen africano que fueron traídas esclavizadas a América Latina y el Caribe. La herencia que reclamamos es la historia de todos los pueblos africanos que llegaron a América. lo único que les definía era que eran personas. costumbres y sueños. En ¡Escucha Blanco! (1970) afirma que al asimilar la cultura Para una reflexión sobre la negritud femenina latinoamericana | 233 . Somos afrodescendientes.

en el mundo actual. es un defecto. 1970: 19). políticas y geográficas. como diría Sulei Carneiro.de los opresores. Máscaras blancas o acceso a la civilización. 1970: 19). una degradación totalmente deprimida en la cual una autentica revolución puede nacer” (Fanon. “Negar su negrura o por lo menos hacer abstracción de ella. que puede llegar hasta tal punto de “negar su negrura”. los colonizados viven en un estado de alienación. “Hay una zona de “noser”. de un mal. Considerar una única y “auténtica” identidad de la “negritud”. de una indefinible e incierta falta o defecto de humanidad” (Fanon. se enmarcó en el Proyecto de reconocimiento institucional de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Postfacio: En torno a desacuerdos académicos Nuestro trabajo “Perspectivas socioculturales y sociodemográficas de la población afrodescendiente y africana en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”. Decía Fanon: “el negro es siempre culpable de no ser blanco (…) es indefinidamente culpable: está en falta. una región extraordinariamente estéril y árida. desatendiendo las diversas especificidades culturales. 1970: 10). El reto del feminismo como movimiento emancipador consiste en trabajar en esa dirección. en todos los casos y marcado para siempre” (Fanon. en ennegrecerse. puesto que sólo puede olvidar su negrura al precio de ignorar que los demás la ven y. una empresa insensata. El racismo es el que permite responder que estos sujetos racializados deseen desprenderse de su “raza”. ponerla entre paréntesis. realizado junto a la Asociación Civil África y su Diáspora Para la Defensa de los Derechos Humanos.) . En el marco de la creación del Consejo Nacional de Organizaciones Afro de la Argentina lanzado en la Can234 | Karina Bidaseca (comp. puede producir las políticas racistas que proponemos enfrentar. es para el negro. denominado El legado de África. además que muchos la consideran signo de una inferioridad.

la cual tuvo como objetivo pensar la complejidad que asume el racismo en nuestra sociedad respecto de la población afrodescendiente y de la migrante africana en la Ciudad de Buenos Aires. por cuotas. su exclusión. Esta elección del tipo de muestra se debió a la inexistencia de un marco censal previo que nos permitiese determinar la población a encuestar a priori. Como escribimos allí: “(…) Lo cierto es que la invisibilidad de la población afrodescendiente. con técnicas de muestreo estadístico sobre la distribución de casos a relevar en cada punto muestral -con la ubicación de las manzanas seleccionadas a partir de un sorteo aleatorio de conglomerados. han permanecido hasta hoy en día en el imaginario nacional argentino y en la construcción de una narrativa de la nación. está conformada de 257 casos (53% de africanos y 47% casos de afrodescendientes) que viven y /o trabajan en la ciudad de Buenos Aires. La muestra fue no probabilística. la elección del tipo de diseño era pertinente con los objetivos propuestos. No obstante. El universo que cubrió nuestra encuesta se compuso de población afrodescendiente y de migrantes africanos/as –población que es mayoritariamente masculina. De este modo nos dirigimos a relevar las condiciones de vida de la población a la que llegáramos. y del hecho que la migración reciente proveniente de algunas naciones de África está compuesta mayoritariamente por varones-.cillería Argentina el día 23 de Noviembre de 2010. signo de la invisibilización femenina afrodescendiente. presentamos los resultados de nuestra investigación. y en tanto ella representaría un pequeño aporte a la sensibilización de la población alcanzada acerca de la incorporación de la pregunta sobre afrodescendientes en el Censo Nacional de Población. por ejemplo-. La introducción de la reciente incorporación de la pregunta por el auto-reconocimiento afrodescendiente en el Censo Nacional de Población en Argentina de 2010 es un logro propiciado por la Asociación África y su DiáspoPara una reflexión sobre la negritud femenina latinoamericana | 235 .

Villa Crespo y Villa Pueyrredón se encontró al 1% de los/as entrevistados/as en cada barrio.) . El trabajo de aplicación de las encuestas fue efectuado durante el mes de junio y. en algunos casos. En el caso particular del subgrupo de afrodescendientes. Chacarita. Nuñez. 2010: 11). al igual que en Retiro. Barrio Norte. mientras que en Almagro. Cabe destacar que las/os encuestadoras/es -estudiantes de la Carrera de Sociología. el 3% en Palermo. Colegiales. y su incidencia en las llamadas “políticas afirmativas”. el 15% en Once. Como punto de par236 | Karina Bidaseca (comp. El resto de los/as entrevistados/as se encontraron en los barrios de Abasto. en el marco de las celebraciones del Bicentenario en América Latina. Se confeccionó un cuestionario cuya aplicación barrió 23 barrios de la Ciudad de Buenos Aires.mujeres y hombres. el 4% en Flores. el 8% en San Telmo.fueron capacitados/as por la organización África y su Diáspora. Caballito. el 11% en Liniers. julio de 2010. mujeres mayores a 18 años y jóvenes. La Boca. Congreso y Villa del Parque (2% en cada uno de ellos). decidimos emprender junto con la organización “África y su diáspora. Lo que intentamos con el estudio es incidir sobre el imaginario social (racista) argentino que construyó su narrativa nacional y su “comunidad imaginada” sin afrodescendientes. el 5% en Recoleta. Belgrano.ra y una reivindicación de todo el movimiento afro organizado (el resaltado es nuestro). Con la finalidad de colaborar en la tarea de divulgación y concientización. el 16% en Constitución. todos los casos están compuestos por tres cuotas de igual tamaño: hombres mayores a 18 años. Trabajo Social y Comunicación Social de la UBA. El 19% de los entrevistados/as fueron localizados/as en los barrios de Balvanera y Sin Nicolás. un estudio sociológico que indague en las condiciones actuales de vida de la población africana y afrodescendiente de la Ciudad de Buenos Aires” (Informe.menores a los 18 años.

especialmente referida en la población africana al miedo de los inmigrantes que portan documentos precarios o no poseen documentos. propuesto inicialmente. Como mencionamos partimos de una decisión tomada conjuntamente con África y su Diáspora respecto de la utilización del término afrodescendiente como fue definido por la Conferencia Mundial desarrollada en DurPara una reflexión sobre la negritud femenina latinoamericana | 237 . La forma de contacto con cada entrevistado/a tomó la modalidad de rastreo intencional. Ambos problemas incidieron en que no se pudiera desarrollar la encuesta en las condiciones óptimas. no resultó. del mismo modo que incluyó preguntas específicas para cada uno de estos. en el espacio público (la calle) o al interior de las organizaciones afro en ciudad de Buenos Aires. o bien la situación de vulnerabilidad que viven en el marco del trabajo en situación de calle de las mujeres afro. Las encuestas fueron anónimas.tida se dividieron los grupos por barrios de acuerdo a la proximidad del/la encuestador/a de su lugar de residencia o laboral. Una de las principales dificultades de la aplicación del instrumentos se derivó de un dato que se vincula con la inseguridad en la vía pública. ya que el método de bola de nieve. Discriminación Participación en el tiempo libre. Salud. El cuestionario contempló preguntas generales para ambos subgrupos. y que la/s encuestadora/es se dirigieran también a comercios donde la/os encuestad/os trabajaban para concertar una fecha y lugar para la encuesta. El instrumento fue un cuestionario semi-estructurado compuesto por 5 módulos seleccionados con la intención de indagar distintos aspectos de la población: Características sociodemográficas. Razones de llegada al país.

Efectivamen5.com. Especialmente mencionaremos las críticas efectuadas por el antropólogo Alejandro Frigerio que discutían la representatividad de los datos y su pertinencia.ar/diario/sociedad/3-157428-2010-11-24.ar/diario/sociedad/subnotas/157428-50463-2010-11-24. Véanse: “Un radiografía de la comunidad afro” (24/11/2010) http://www. Con posterioridad a la exposición del informe. El sexo fue mayoritariamente masculino (70%) frente a un 30% de mujeres. Respecto del lugar de nacimiento: 53% africanos. 13% afrodescendientes argentinos. el Diario Página12 realizó una serie de notas5 que repercutieron en el campo académico. Respecto de los datos sociodemográficos hallados. entre otras.) .html y http://www. en el aspecto etario. pagina12.html 238 | Karina Bidaseca (comp. A sabiendas que el Informe mencionado alertó que “la pregunta vinculada a la condición afrodescendiente no resulta la más adecuada para captar el fenómeno. Si nos atenemos al objetivo principal del estudio. tener ascendientes negros. el 62% de los/las entrevistados/as registraron un rango que ve desde los 25 y los 39 años. Una aclaración refiere a sus equivocadas consideraciones: “(…) Creer o sugerir que este informe es una “radiografía” de la “comunidad afro” llevaría a pensar que ésta es una comunidad compuesta mayoritariamente por extranjeros.ban y tal como la investigación Mas allá de los promedios (2006): ser descendiente de los africano/as traídos como esclavizados/as a la Argentina. lo que no hace sino confirmar el estereotipo de la irrelevancia de los “negros” locales. el 40% de la muestra afirmó que la principal problemática de la población afro es la discriminación y el racismo. decidimos respetar la Conferencia de Durban. pagina12. 51). No es un término comprensible para la población en general y en particular la definición relacionada con la descendencia de esclavizados/as” (p. ser africano/a o descendiente de africano/a. y ser africanos/as en la diáspora. 34% de afrodescendientes latinoamericanos (no argentinos).com. ser o considerarse negro/a o afro argentino.

Lamborghini y Frigerio (2010) señalan la Para una reflexión sobre la negritud femenina latinoamericana | 239 . Sólo hay el más vulnerable y temporal armisticio entre el individuo y su opresión. por otro lado. son ciertamente distintas. afrodescendientes. y resulta algo inocente. exotizante y esencializante esperar que no lo fueran”. confunde y demora las medidas que cada segmento necesita con más urgencia. 91) Una de las divisiones del mundo afro están representadas por la disputa cultural y política del término “diáspora”. sólo un 13% son afroargentinos. Sin embargo. Sus identificaciones. En palabras de la reconocida activista afroamericana Audre Lorde en el libro “Esta puente mi espalda” (1988): “Como mujeres nos han enseñado a ignorar nuestras diferencias o a verlas como causas para la separación y sospecha. y complejas. Sin comunidad.te.” Y luego afirma: “a efectos de diseñar políticas afirmativas. en vez de apreciarlas como fuerzas para el cambio. Queda para otro ámbito la discusión respecto del concepto-idea sociológico de “comunidad” tan utilizado por movimientos sociales así como distintos grupos humanos. a veces. Esto no quiere decir que estas proporciones caractericen efectivamente al universo de los individuos que se pueden identificar o se identifican como afros. englobar a todos como una “comunidad afro” diluye. en la muestra utilizada para el estudio. no hay liberación. banalizado por analistas que no permiten vislumbrar diferencias al interior de colectivos o de luchas que se dan en conjunto alternativas de construcción colectiva. cuyo título es “Perspectivas socioculturales y sociodemográficas de la población afrodescendiente y africana” no menciona la existencia de una “comunidad afro”. Pero comunidad no debe de significar el despojo de nuestras diferencias. Nuestro informe. el 87% son migrantes (34 % latinoamericanos y 53 % africanos). cabe aclarar que fue el diario Página/12 el que ha titulado la nota “Una radiografía de la comunidad afro”. etc. ni el pretexto patético de que las diferencias no existen” (p.

y aquí los resultados de nuestro estudio dan evidencia acerca de la preeminencia de la nación o la pertenencia nacional por sobre la negritud. afroecuatorianos y otros. También es real que la experiencia histórica que viven y vivieron es diferente. a su encasillamiento en estereotipos de diversa índole y sobre todo a la violencia en cuanto se los ve como amenazantes. es importante que podamos recordar que. nos encontramos con descendientes de africanos. afroperuanos.identificación diaspórica de África y su diáspora “lo cual no excluye que en importantes ocasiones pretendan representar los intereses de los “afroargentinos” (p. algunos de ellos que se autoproclaman afro argentinos de la rama colonial. en su mayoría afrouruguayos. las cursivas son propias) y que no sólo la construcción social de la cuestión racial ha sido una forma en la cual los colonizadores naturalizaron las formas de dominación. a su exotización. nuevos migrantes. En la situación de la población afro en Buenos Aires. y. sobre todo en la última década. Por un lado. por otro lado. de quién habla por quién es un punto de disputa insoslayable. “la unidad racial africana siempre fue un mito” (2001: 12. como una cuestión especular. La cuestión de la representación. por la cual se forman binomios y contraposiciones en lucha. sino también en reacción. como sostiene Mbembe. 159). Estos colectivos comparten algunas experiencias cotidianas ligadas al racismo que sufren por parte de distintos sectores de la sociedad argentina. nos encontramos con varios colectivos diferenciados.) . En este punto. otros descendientes de otras oleadas de migrantes como la caboverdiana o tantos otros migrantes de otras partes de nuestro subcontinente sudamericano. tanto por su propia per240 | Karina Bidaseca (comp. muchos de ellos del continente africano y otros de países como Haití y República Dominicana y que son afrodescendientes. los cuales comparten algunas cuestiones de experiencia cotidiana pero imposibilidades en narrar la historia de su subalternización.

enceguecer. al “africano”. Sin embargo. Entonces. de reconocimiento de una realidad en la cual el racismo está institucionalizado a un nivel que ha salido de las reglas escritas y ha formado parte de la normatividad en el imaginario colectivo que busca diferenciar en forma racista al “negro” como “extranjero” y al “otro” como amenaza a la nación. al “negro”. para incluirlos dentro del relato multicultural de la nación. no hace más que invisibilizar el fenómeno al punto de incluir una parte. Sin embargo. cuyas existencias parecerían poner en riesgo al reclamo nacional. aquella de los descendientes de los esclavos olvidados o desaparecidos para la nación. Hay quienes expresan que nada tiene que ver el africano negro con el afrodescendiente argentino o latinoamericano porque sus problemas son otros. volver racional una historia. como por las injusticias y reclamos que tienen. como también y sobre todo de generación de políticas públicas. Si bien esto es un primer paso hacia la desestigmatización del migranPara una reflexión sobre la negritud femenina latinoamericana | 241 . acallar esa realidad. debemos contextualizar a los nuevos migrantes afro y africanos en una visión del fenómeno migratorio como negativo y peligroso en el mundo en general para identidades y Estados nacionales que se ven desbordados. la decisión de indagar en forma conjunta sobre la población migrante africana y la población argentina y migrante afrodescendiente no es más que el reconocimiento de la existencia y vigencia del racismo como fenómeno pasible de ser relevado tanto con fines de concientización.cepción. Sin embargo. para no tener que incluir al “extranjero”. excluidos. podríamos postular que la aparición de la Argentina como destino migratorio para estas poblaciones da cuenta de que nuestro país se ubica una de los tendencias actuales en la cual se dan situaciones más flexibles de movilidad y asentamiento y un respeto a los derechos humanos y a la igualdad por sobre la nacionalidad por la cual los migrantes limítrofes pueden residir en el país con mayores facilidades que antes.

y. En efecto. por ende. a aquellos que descienden de africanos. contrario a lo que está pasando en los países centrales. raza…). dar visibilidad a un conjunto de personas que han sido estigmatizadas históricamente. etnia. no debemos romantizar ni esencializar orígenes. de negritud. Tampoco debemos dejar de dar cuenta que una tendencia no significa que se haya dado un cambio cultural de tamaña importancia por el cual el apelativo negro haya dejado de estar cargado de negatividad. Y de allí que el concepto de afrodescendencia debía estar a tono con nuestro humilde objetivo de incidir sobre un imaginario social. ni. no debe ser una excusa para estabilizar la diferencia y hacerla funcional. La recuperación de la lucha afro en Argentina al día de hoy. la historia que relatamos nos enseña que debemos prestar atención a la coyuntura para que esto no sea un proceso que cambie mañana o que la estigmatización pueda estar virando del “limítrofe” al africano. Como nuevamente Audre Lorde (1988) titulara su disertación en el Panel “Lo personal y lo político” durante la conferencia 242 | Karina Bidaseca (comp. impiden acciones colectivas y políticas afirmativas contra la desigualdad.) . y que. lucha cultural que de por sí se intenta dar de diversas formas. como pueblos. a través de una mera institucionalización de un reclamo. No debemos olvidar que hay varias formas de racismo. parecería ser que el reclamo es reconocer la importancia y el aporte cultural. pero también. a nuestro entender. Pero tampoco debemos creer que el reclamo sea estar fuera de la institucionalidad. como parte de la historia de nuestro país. darle un lugar a aquellos que migran hoy desde cualquier lugar del mundo. recuperando a Mbembe. la heterogeneidad de la población afro en Argentina no debe pensarse como una imposibilidad o amenaza si el objetivo del movimiento es la lucha contra el racismo y la desigualdad en todas sus formas (clase. confundir geografía con identidad cultural o étnica. género. Muy por el contrario.te. sobre todo. las distinciones y separaciones constantes.

2010. problematizada y de ningún modo ignorada. 2005. las cuales afirman tolerar la identidad del otro. por el contrario. Su mérito (más allá de las limitaciones indicadas) es el de haber sido un trabajo conjunto entre una organización y un campo académico. a su estigmatización y victimización. la enriqueció aportando conocimiento (empírico y teórico). y el de poner en acto nuestro trabajo teórico e intelectual con las organizaciones acerca de la pregunta que la feminista y marxista Gayatri Spivak (1985) introdujo hace ya tiempo. pues sabemos que las mismas tienden a estigmatizar a los sectores subalternos y se amparan en propuestas culturales multiculturalistas. Grüner. actual: “¿Puede el subalterno hablar?”. Insistimos. es visibilizarlas. Solicitar políticas afirmativas no significa realizar advocacy con una teleología de implementación de políticas focalizadas. preguntas y modos de abordar y realizar el trabajo de campo que en las ciencias Para una reflexión sobre la negritud femenina latinoamericana | 243 . la población afrodescendiente y africana que vive en nuestro país no es homogénea. Edward Said (1996) nos invita a despojarnos. Al respecto. como cientistas sociales. cuando en los hechos. Ello no obliteró la calidad de la investigación. Así desarrollamos un trabajo junto a una organización de africanos y afrodescendientes que hace muchos años trabaja sobre la problemática de los/as mismos/as. son una forma de racismo negada Jameson. 1989. oponer al imaginario social argentino una nueva idea de “narrar la nación” (Bhabha. 89) La heterogeneidad del mundo afro debe ser abordada. pero sigue siendo a nuestro modo de ver. Zizek. Bidaseca. 1991. del colonialismo intrínseco sobre el cual se fundamentan nuestras prácticas. Pero el objetivo de este informe fue otro.sobre el segundo sexo en 1979: “Las herramientas del amo nunca desarmarán la casa del amo” (p. Nuestra posición epistemológica se opone a cualquier tipo de negación del agenciamiento de las y los subalternas/os. pero el primer paso para atender sus particularidades. 2002).

1988. Más útiles son los pedidos de aclaraciones.mediante son difíciles de lograr. Esta es nuestra posición ética en relación a la investigación realizada (y a todas las que ha realizado este grupo de docencia e investigación. sea junto a afrodescendientes y africanos/as. y violencia epistémica -Spivak. segregada. que el ataque por la imposibilidad de permear el discurso público y el llamado a la resistencia dividida. los contrapuntos inscriptos en los mismos espacios de debate. o junto a militantes por la igualdad de género). 244 | Karina Bidaseca (comp.sociales contemporáneas (colonialidad del saber -Lander. las consultas. 2003-. junto a pueblos originarios.) . allí donde hay elementos en común. Más útiles y ricos aún los intersticios que se generan. a la explosión de mosaicos.

Bidaseca (Facultad de Cs. dir. Integrante del Ubacyt “Mujeres interpeladas en su diversidad. . UBA. Feminismos contrahegemónicos del Tercer Mundo”. Universidad de Buenos Aires. En Trabajo Social (UBA). Miembro del Programa “Poscolonialidad. pensamiento fronterizo y transfronterizo en los estudios feministas” (IDAES). Magíster. K. Sociales.María Gabriela Pombo es Lic.

y el mantenimiento. rescataban elementos que consideraba claves para el análisis del trabajo doméstico y de cuidados de las mujeres migrantes. trabajo de mediación con el mundo externo y cuidado de las/os integrantes del hogar (Carrasquer et al. Revisión y nuevas contribuciones teóricas” (UBA. organización del funcionamiento del hogar. creación y reproducción de las condiciones básicas de la vida (Rohlfs et al.La organización del trabajo doméstico y de cuidados no remunerados en mujeres migrantes procedentes de Bolivia: posibles lecturas desde el feminismo poscolonial. En particular. Encontré allí marcos comprensivos que al aportar a la exploración de las diferencias entre mujeres. La organización del trabajo doméstico | 247 . y 2. 2010) dictado por Karina Bidaseca y Vanesa Vazquez Laba en la búsqueda de nuevas perspectivas de análisis para esa temática. 1998). 1998) comprende tareas de mantenimiento de la infraestructura del hogar. Por María Gabriela Pombo Introducción E l trabajo que se realiza en el ámbito doméstico o fuera de él con el fin de garantizar los cuidados de las/os integrantes del hogar. en este artículo me centraré en dos de ellos: 1. Cursé el Seminario de doctorado “Poscolonialidad.la cuestión de la agencia femenina en contextos de subalternidad.la interseccionalidad género-raza-clase social y su especificidad en el marco del capitalismo colonial globalizado. pensamiento fronterizo y transfronterizo en los Estudios Feministas.

anclada en un sistema patriarcal percibido en términos ahistóricos. “un análisis de la diferencia sexual en forma de una noción monolítica. por considerarlo racista y etnocentrista. homogeniza a las mujeres. todos 248 | María Gabriela Pombo . Sujeto que al estar definido desde la diferencia sexual de la mujer respecto al varón. singular y transcultural del patriarcado o la dominación masculina no puede sino llevarnos a la construcción de una noción igualmente reduccionista y homogénea de lo que yo llamo la diferencia del tercer mundo” (p. 122) Bidaseca (2010) señala como antecedente de lo que posteriormente se llamaría “feminismo poscolonial” al movimiento de mujeres feministas negras y/o lesbianas que en la década del setenta se apartaron del feminismo hegemónico en Estados Unidos. en el mismo movimiento que invisibiliza otras diferencias –diferentes diferencias. como la clase social o la raza o etnía. por lo que gestaron un movimiento antisexista y antirracista. De modo que los feminismos poscoloniales llaman la atención respecto a la importancia de vislumbrar otras formas de opresión que desmantelen la ilusión de una “opresión común” a todas las mujeres. Como advierte Mohanty (2008). El cuestionamiento al género como concepto totalizador y las intersecciones gÉnero-clase social-raza en los feminismos poscoloniales Los feminismos poscoloniales constituyen un campo teórico y político en construcción que nuclea producciones de feministas dispersas geográficamente aunque geopolíticamente situadas y comprometidas con la denuncia del carácter etnocéntrico y universalizador del sujeto del feminismo “blanco. Sus pensamientos fueron plasmados en la Declaración del Combahee River Collective (1975) y luego en la antología Todas las mujeres son blancas.1. Mujeres que a la vez sintieron los efectos del sexismo en su participación en los movimientos de liberación.constitutivas de la subjetividad. occidental y heterosexista”.

Esto redunda en una “complicidad” con la ideología en general y la ideología de género en particular (p. 1991. Posteriormente. En atención a las múltiples instancias de producción de la subjetividad. pero algunas de nosotras somos valientes (Gloria Hull. 7) y tiende a reproducirse a sí mismo y retextualizarse. etc. Estas feministas enfatizaron la intersección géneroraza como medio para visibilizar a las mujeres de color. hooks. 2008). En palabras de Avtar Brah (2004) “Las discusiones acerca del feminismo y el racismo se centran a menudo en torno a la opresión de las mujeres negras más que en explorar el modo en el que el género de las mujeres negras y blancas se construye a través de la clase y el racismo” (p.permanece “atado a los términos del patriarcado occidental mismo” (p.los negros son varones. 2010). “hispano”. 2004) convirtiéndose en objeto de sus teorías (Bidaseca. “engenLa organización del trabajo doméstico | 249 .) Categorías que se entienden en términos homogéneos y establecen como norma las posiciones dominantes (Crenshaw. De Lauretis (1999) plantea que si el feminismo universaliza a la mujer y enfatiza la diferencia sexual -que termina siendo “la instancia misma de la diferencia en el varón”. 2004. Lugones. textos que De Lauretis (1999) considera inaugurales de una “nueva conciencia feminista” (p. 17). Patricia Bell Scott y Bárbara Smith. La autora propone una definición del sujeto de la época poscolonial como un “sujeto múltiple”. que convierte al feminismo en mecanismo de normalización política. ocultas tanto en la categoría “mujer” como en las categorías raciales (“negro”. 113). 1982). por la cual las feministas del Tercer Mundo quedaban inscriptas en la periferia (Mohanty y Alexander. nuevas voces feministas se sumaron en revelar la construcción del feminismo hegemónico sobre una diferenciación centro-periferia. 17). Obra publicada un año después de Esta Puente Mi Espalda (editado por Cherrie Moraga y Gloria Anzaldúa en 1981).

entendidas en un sentido aditivo y sectorizado. un sujeto.Entender a las mujeres migrantes como víctimas y objetos de procesos sociales que las subalternizan (la pobreza en su país de origen como efecto push. el feminismo poscolonial presenta un análisis de la clase. capaces de agencia per se y autónomas por el simple hecho de haber dejado atrás un pasado que las oprimía. la raza. Por el contrario.drado también en la experiencia de relaciones raciales y de clase. 30). 1995 citado en Wade. la edad. 2008). no unificado sino múltiple y no tanto dividido como contradictorio” (p.Entenderlas esencialmente en tanto sujetos monolíticos preconcebidos como mujeres-pobres-de color.. la raza y el género como instancias que no sólo se relacionan/interconenctan sino que “emergen y toman forma a través de las relaciones que tienen entre si” (McClintock. la discriminación étnica. b. el estilo de vida. por fuera de las relaciones sociales que construyen en torno a la organización del trabajo doméstico y de cuidados. además de sexuales. Encuentro en este rescate de la posicionalidad múltiple elementos útiles para analizar el trabajo doméstico y de cuidados de las mujeres migrantes desde perspectivas analíticas superadoras de dos limitaciones: a.. 8). la violencia doméstica. la preferencia sexual y otras” (p. en planteos que postulan una vulnerabilidad acumulada o aumentada por la presencia de diversas opresiones. por ejemplo. en consecuencia. definido por variables que se superponen tales como la clase. Perspectiva presente en propuestas que plantean el “empoderamiento” de las mujeres migrantes. 250 | María Gabriela Pombo . Perspectiva visible.). También Braidotti (2000) apela a la multiplicidad de posicionalidades para conceptualizar la subjetividad femenina como “el sitio de un conjunto de experiencias múltiples complejas y potencialmente contradictorias. la migración como última opción o desplazamiento no elegido.

el desafío es leer estas intersecciones no sólo como cruces presentes en la corporeidad y trayectoria vital de cada migrante. donde la titularidad se obtiene generalmente por la triple vía de la maternidad -quedando excluidas las mujeres que no tienen hijos/as o que los/as tienen pero no residen con ellas-.María Lugones (2008) postula una “fusión indisoluble” y “constitución mutua” en su intento por superar las separabilidad de las categorías género y raza que propone la modernidad eurocentrada capitalista. Como advierte Moore (2004) en su análisis de las articulaciones género-clase-raza. en los arreglos que construyen con el Estado. el mercado. Así. 227) que atraviesan el campo problemático -y no como dependiente de la experiencia personal de cada mujer. de modo que respecto al trabajo doméstico y de cuidados que intento analizar. del status migratorio –para acceder a la mayoría de los planes sociales se requiere regularizar la situación migratoria. Emerge aquí un mecanismo de exclusión que toma forma La organización del trabajo doméstico | 251 . 25). Ella profundiza el análisis de Aníbal Quijano respecto a la colonialidad del poder -en el que el lugar del género como instrumento de colonialidad queda subsumido en la raza. tener DNI y en algunos casos determinados años de residencia en el país. las familias y redes de proximidad y las organizaciones de la comunidad. “la experiencia de estas formas de diferencia es simultánea y en ningún caso secuencial o sucesiva”.y de la situación socioeconómica. nodal para entender “al género como constituido por y constituyendo a la colonialidad del poder” (p.y acuña la noción de “sistema moderno-colonial de género”. A modo de ejemplo. surge la necesidad de contemplar esta simultaneidad estructural como “sedimentada en las instituciones sociales” (p. la relación que establecen con el Estado muestra esta interseccionalidad en el acceso a la titularidad de los planes sociales. sino como condicionantes estructurales de las estrategias que ellas despliegan para organizar el trabajo doméstico y de cuidados.

Tal como recuerda Joan Scott (2008): “Quiero insistir en que el término género sólo es útil como pregunta” (p. Entonces. “Sexismo. atender a la especificidad de la nueva fase del capitalismo 252 | María Gabriela Pombo . la clase social y lo étnico racial. Bidaseca (2010) y De Lauretis (1999) –que “impide ver sujetos racializados. lo que conduce a poner esas tres opresiones en pregunta. Comparo aquí la carencia de significado analítico de categorías preconcebidas como “la subordinación universal de la mujer” o “la opresión de la mujer” que señalan Moore (2004). racismo y explotación de clase constituyen sistemas interrelacionados de dominación y opresión que determinan la agencia femenina” (Bidaseca. sexualizados y colonizados. tales perspectivas de análisis han de desafiar la mirada unilineal de la “triple opresión sexista. La interseccionalidad género-clase-raza en mujeres que migran en contextos del capitalismo colonial globalizado En el punto anterior se planteó el rescate de la multiplicidad de posiciones en la subjetividad femenina y su lectura desde una noción de interseccionalidad no segmentada.a partir de relaciones entre regímenes de opresión ligados al género. para el caso que analizo. Ahora bien. 2010: 131)– con la misma carencia que puede tener “la triple opresión” –aún leída en términos de interseccionalidad– como explicación homogeneizante y sobresimplificada de la situación de las mujeres en cuestión. 122) Poner las opresiones en pregunta inscribiéndolas en sus contextos particulares implica. 2. me interpela desempacar la categoría “migrante boliviana” rescatando heterogeneidades en función de trayectorias vitales situadas en contextos específicos. y su ubicación en diferentes discursos racializados” (Bidaseca. racista y clasista” como categoría siemprelistaahí para explicar la situación de las mujeres que la atraviesan. 2010: 133).

transnacional y desregulado. Sassen (2003) analiza los circuitos transfronterizos como “circuitos alternativos para la supervivencia” que resultan “contrageografías de la globalización” en tanto están asociados con las principales dinámicas de la globalización: mercados globales. desestructurando el modelo de “mujer doméstica” (Hartmann. redes transnacionales y translocales y tecnologías de comunicación que permiten eludir formas tradicionales de control (p. pero utilizan la infraestructura institucional de la economía regular. Carbonero y Vazquez Laba (2010) sostienen que la feminización del capitalismo y la reconfiguración de las relaciones patriarcales en el marco de la globalización atraviesan las relaciones de género. 41) Estos circuitos forman parte de la economía informal o incluso ilegal. develando su carácter constitutivo del sistema transnacional. la familia y la autoridad masculina” (Braidotti. 2000) y expresándose en fenómenos como la feminización de las migraciones y del trabajo. Añaden un tercer componente de la feminización del capitalismo global atendiendo a “la intensificación de los flujos de reciprocidad mundial que se fundamentan en redes que tradicionalmente han sido el La organización del trabajo doméstico | 253 . quien argumenta esta feminización considerando la extensión del modelo de poliactividad informal –tradicionalmente asumido por las mujeres. La autora vincula la creciente presencia de mujeres y extranjeros/as en estos circuitos con la feminización de la fuerza de trabajo y la feminización de la pobreza.y la invisibilidad e infrareconocimiento que acarrea la informalidad –característico de la normatividad femenina. Las autoras retoman la idea de la “feminización del capitalismo global” de Celia Amorós (2008). 2000: 27) y un reordenamiento de las relaciones de género que incluye redefiniciones en las modalidades que asume la subordinación de las mujeres. La globalización trae aparejada “la decadencia de los sistemas sociosimbólicos tradicionales basados en el estado.

la especificidad del capitalismo trasnacional configura un escenario en el cual las mujeres migrantes se constituyen en “ciudadanas desnacionalizadas” (Sassen. 2008: 26). en las que el uso de las tecnologías de comunicación se vuelve herramienta clave para el sostenimiento de las relaciones vinculares con hijos/as y familiares. en prensa). Las subalternidades que se construyen y resisten en este escenario se dirimen en la cotidianeidad de las mujeres.campo de acción de las mujeres en su papel de sujetas invisibles no reconocidas (o infrareconocidas) en el espacio público formal-local” (2010. pero que no configura taxativamente un patrón de triple opresión universal. la clase social y lo étnico/racial. 89). en tanto se ven atravesadas por esta metainjusticia de representación política ligada al des-enmarque. Sus redes de proximidad incluyen relaciones distantes en términos geográficos. cuyo ejemplo paradigmático son las cadenas transnacionales de cuidado. que no presentan la co-presencia típica. sino una relación contingente y situada que se moviliza en cada práctica” (Escalera Karakola. En suma. “Qué constituye una diferencia significativa o marca de opresión en un contexto determinado no es un atributo fijo y estable. 2003. 254 | María Gabriela Pombo . quienes para organizar el trabajo doméstico y de cuidados despliegan relaciones de reciprocidad transnacionalizadas. Estos circuitos transfronterizos de reciprocidades resultan centrales en las mujeres migrantes que analizo. Escenario que intersecta regímenes de opresión ligados al género. Se trata de relaciones construidas básicamente entre mujeres. que se entrecruza con injusticias distributivas y de reconocimiento. “des-enmarcadas” en virtud de una alteración arbitraria del espacio político en contextos de un sistema multiestraficado de gobernabilidad globalizada (Fraser. Su situación puede leerse desde el esquema tridimensional de justicia que propone Fraser. 2004: ) Afirmación que nos sitúa en la cuestión de la agencia femenina.

la generación indirecta de plusvalía. una visión estanca y compartimentada de los dominios público y privado y de los procesos de producción y reproducción.3. centrada en la subversión del orden hegemónico. atravesada por regímenes de opresión que intersectan género-clase social y raza/etnia? Este interrogante puede sugerir dos inquietudes: 1. 2007). racismo y explotación de clase. por otro. Por un lado.que imprimen fuertes condicionamientos estructurales y libran escaso margen para el despliegue de procesos contrahegemónicos? Dichas inquietudes reflejan dos presupuestos que intentaré poner en cuestión.¿Cómo analizar la agencia en el espacio doméstico.como espacio de resistencia? 2.¿Cómo hallar prácticas de autodeterminación en mujeres atravesadas por procesos de dominación –sexismo. el sostenimiento de la economía oficial monetaria y la reproducción del orden social (Torns. A . Razavi. espacio social y académicamente despolitizado y desjerarquizado -frente al espacio publico. La construcción de agencias en la organización del trabajo doméstico y de cuidados ¿Cómo pensar entonces la agencia de las mujeres migrantes en torno al trabajo doméstico y de cuidados. Los estudios feministas han destacado la importancia socioeconómica de este trabajo y su contribución a la reproducción de la fuerza de trabajo. una conceptualización particular de la agencia.Los cuestionamientos a las categorías binarias producción-reproducción A comienzos de los años setenta la crítica feminista a la economía planteaba la necesidad de visibilizar el trabajo doméstico . en el marco de un debate en torno a los proceso de producción y reproducción social. Han señalado asimismo la interdependencia del trabajo reproductivo con el productivo y el desigual uso del tiempo de La organización del trabajo doméstico | 255 . 1992.

la asignación del trabajo reproductivo a las mujeres en nuestro sistema sexo-genérico emerge no como un dominio de la realidad sino como “una posición dentro de la existencia social general” (p. Nicholson (1990) señala las limitaciones del marxismo ortodoxo para comprender los procesos ligados a la reproducción. La autora retoma a Joan Kelly para plantear que no se trata de esferas separadas de la realidad social –una pública y otra privada.sino de “varias clases interconectadas de relaciones sociales”. de modo que se pueden identificar dos ordenes -uno sexual y otro económico. la reproducción cotidiana y la reproducción social (Larguía y Dumoulin. 14 y 15). que suelen explicarse transculturalmente. 1998) Simultáneamente. Encuentro en De Lauretis (1999) claves para reformular la tensión productivo/ reproductivo sin caer en la árida cuestión de la primacía y la autonomía relativa de la clase por sobre el género o viceversa.trabajo que se da entre varones y mujeres (Carrasquer et al. no necesariamente ligadas a la autodeterminación y 256 | María Gabriela Pombo .“que operan simultáneamente para reproducir las estructuras masculino-dominantes y socioeconómicas de ese orden social particular” Así. Estas conceptualizaciones contribuyen a la comprensión de la por demás compleja posicionalidad de las mujeres migrantes en los espacios público y privado. que revela imbricaciones entre lo productivo y lo reproductivo y a la vez disonancias respecto a la feminidad normativa. la tradición marxista resaltaba la invisibilidad de las tareas domésticas y su aporte a la reproducción biológica. 1976). sea como actividades naturales y ahistóricas o como meros efectos de la estructura económica. sin visualizar las interconexiones entre ellos ni las relaciones de género presentes en las relaciones productivas. También plantea las limitaciones de las “teorías de los sistemas duales” con las que algunas feministas marxistas intentaron jerarquizar lo reproductivo en la teoría marxista y suplementar así lo productivo.

y son las principales proveedoras de sus familias (las conformadas aquí y las de origen) aunque la sobrecarga de trabajos que atraviesan y las dificultades para “concertar familia-trabajo” van en desmedro de su autonomía. etc.Una reconceptualización de la agencia Aludíamos previamente a una concepción particular de la agencia. anclada en una mirada liberal y racional de las prácticas sociales y centrada en la subversión de las normas hegemónicas. B. generando desplazamientos no sólo entre Bolivia y Argentina. etc. muchas de ellas incursionan ampliamente en el espacio público –trabajan en talleres de costura o como feriantes. distintos efectores de salud. entre distintas viviendas. Quisiera evitar la interpretación a priori de estas trayectorias en términos de inestabilidades y precariedades. algunos de ellos realizados en los propios hogares (trabajos de costura para talleres textiles. desde la que resultaría pretencioso esgrimir al trabajo doméstico y de cuidados como campo político en el que las mujeres subalternas encarnen prácticas de transformación social: ellas serían de algún modo “incapaces de agencia”. sino también dentro de la Ciudad de Buenos Aires. dislocado del espacio doméstico y lugar de residencia como epicentro.la autonomía. venta de comida). Por ejemplo. Mahmood (2004) deLa organización del trabajo doméstico | 257 . En su investigación sobre la participación de las mujeres en el movimiento islámico. Más bien me inclino por la necesidad de explorar en profundidad qué subjetividades se construyen desde estas experiencias y qué potencialidades para la construcción de agencias habilitan estos tránsitos. entre distintos trabajos remunerados. otros en hogares de terceros (trabajo doméstico y de cuidados remunerado). Su trabajo doméstico y de cuidados se encuentra transnacionalizado. recorren oficinas públicas para diversas gestiones.

crear y reproducir las condiciones básicas de vida. sino como una capacidad de acción que se habilita y crea en relaciones de subordinación históricamente específicas” (p. Esta perspectiva posibilita analizar las agencias de las mujeres que interpreto no sólo en aquellas prácticas que entrañen cambios progresivos (entre ellas. Lo que hace posible hallar agencias desde el “registro visceral” que las mujeres tienen respecto a las diversas tareas que hacen al trabajo doméstico y de cuidados.nuncia el enjaulamiento de la noción de agencia en los estrechos límites de la resistencia vs.presupone un deseo universal de liberación desconociendo su carácter situado y su relación con otros deseos. 185) en las prácticas micropolíticas de la cotidianeidad que permitan mantener. cuerpo. Sostiene que el pensamiento liberal y progresista -reeditado por el ideal emancipatorio del feminismo. motivaciones. conducta y formas de ser” (p. Mahmood propone entonces poner en cuestión las condiciones bajo las que emergen las distintas formas de deseo y elabora una comprensión de la agencia alternativa a la perspectiva liberal: “no como sinónimo de resistencia en las relaciones de dominación. la adquisición de autonomía económica y emocional. compromisos y valores que inciden en sujetos culturalmente localizados. este artículo señala algunas perspectivas de análisis halladas en el feminismo poscolonial que entiendo contribuyen al análisis del trabajo doméstico y de cuida258 | María Gabriela Pombo . la inclusión en el mercado de trabajo. Se trata aquí de rastrear “operaciones sobre los propios pensamientos. la reproducción de las relaciones de subordinación. la democratización de sus relaciones domésticas y gestión de un reparto más igualitario del trabajo doméstico y de cuidados en sus hogares) sino también en aquellas tendientes a la permanencia y continuidad. Esto supone analizar la agencia atendiendo al funcionamiento de las operaciones de poder que construyen deseos y capacidades específicas y habilitan formas particulares de agencia social. En suma. 168).

–parafraseando a Mohanty. La organización del trabajo doméstico | 259 . “bajo los ojos de occidente”. qué significado tiene la propia subalternidad para las mujeres que la encarnan.aparece como rutinario. desjerarquizado y desprovisto de potencialidades en términos de la autodeterminación y la construcción de agencias. así como qué sentidos atribuyen a un trabajo que.dos realizado por mujeres migrantes. en última instancia. Rescato sus aportes para explorar.

Contreras Huayquillán es Licenciada en Sociología (UBA) y Prof.Ana A. bajo la dirección de Karina Bidaseca. Especialista en Estudios de las Mujeres y Género (Unco).(UFLOComahue). .Comahue). sede regional Comahue. Adjunta de Fundamentos de Filosofía y Antropología y Fundamentos de Sociología. Contreras Huayquillán Ana A.Investigadora: Becaria del Programa de Becas de Investigación destinados a docentes y alumnos de la Universidad de Flores. en Actividades Físicas y Deportivas. Jefa de Trabajos Prácticos en Sociología de la Educación y Antropología Filosófica de la carreras del Prof. Docente. (Uflo. en las carreras de Psicología y Psicopedagogía. de Enseñanza Normal y Especial en Sociología(UBA). Prof.

Prostitución Estatal de YPF. Para dar cuenta de mi anterior objeto de estudio. debe partir de la comprensión del lugar que la Prostitución y su consumo tienen en este juego perverso. considero que cualquier investigación seria. Una mirada desde la Perspectiva del Género Descolonial”. donde son estas industrias las que configuran las realidades de su población. por acción u omisión. Por Ana A. como estrategia de supervivencia a partir de la precarización de la vida que la privatización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) generó.La casita de chapa. me pareció pertinente comenzar con un rastreo histórico de la Prostitución en dichas localidades y para mi sorpresa me encontré con la historia de la “Casita de Chapa”. Contreras Huayquillán E l presente artículo surge de los avances alcanzados en el desarrollo del proyecto de investigación “La Prostitución Forzada tras la privatización de YPF en las ciudades de Cutral Co y Plaza Huincul. que pretenda dar cuenta de la Trata de personas con fines de explotación sexual en estas zonas del globo. prácticas proxenetas. La casita de chapa | 261 . Dicho proyecto tenía en sus inicios como objetivo fundamental indagar acerca de las características que adquiere la Prostitución. también puso de manifiesto la relación de necesariedad existente entre la Prostitución y las Industrias de Explotación de Hidrocarburos. Por lo tanto. En la medida que la investigación se iba desarrollando. Este caso. no sólo pone en evidencia el protagonismo del Estado al apoyar. fui encontrando datos que me resultaron de total relevancia que me obligaron a reformular algunas cuestiones que consideré oportuno compartirlas.

Introducción A partir de la década de los noventa. Dicha empresa. se iniciará un recorrido histórico acerca de las características de la Prostitución y su relación con la mencionada empresa. se encontraba YPF. Para esto. el presente trabajo tiene como objetivo principal indagar acerca de las nuevas características que adquiere la Prostitución a partir de la precarización en las condiciones de vida tras la privatización de YPF. las graves consecuencias políticas y sociales de dicho ingreso adquieren su máxima expresión a partir del durísimo proceso de privatización de empresas estatales con la generación de grandes masas de desocupados y la consecuente precarización de la vida que este fenómeno provoca. y en pos de lograr una mejor comprensión. tiempo atrás. 2005:151). Sin embargo. Como bien expone Roberto Villa en su obra “Por los caminos del petróleo”. Ambas localidades ubicadas en la zona centro norte de la provincia de Neuquén. Además. Basado en las ideas del neoliberalismo económico. Entre las empresas privatizadas. es menester que 262 | Ana A. se transformarían en la cuna de un nuevo fenómeno social: el movimiento de Piqueteros. para rastrear continuidades y rupturas de la misma. Contreras . después de la extranjerización de la mega empresa nacional. cuya expansión se conoce como “Globalización”. con la instalación de sus bases en diversas zonas del territorio. fue determinante en la configuración de ciudades entre las que se encuentran Cutral Co y Plaza Huincul (Palacios. existió y existe una relación de dependencia entre Prostitución y Explotación Petrolera por lo tanto. atenta a las particularidades que representa vivir en estas zonas del globo que determinan relaciones de género específicas. nuestro país finaliza su ingreso en el nuevo orden económico mundial iniciado durante la última dictadura militar. no es el fenómeno piquetero el principal objeto de estudio de este trabajo.

Los nuevos espejitos de colores nos los venden otra vez cuando. conocidos como “milagro económico”. ¿Otra vez espejitos de colores? La adhesión al Consenso de Washington. Al generar una gran masa de desocupados -que en su mayoría no pudieron reingresar al mercado de empleo. han “silenciado” a las mujeres de color” (2010:20).la inestabilidad laboral y la incertidumbre se volvieron moneda común. se expresan en términos “salvacionistas” por el camino del modelo occidental o bien. induciendo a la aceptación de cualquier tipo de condiciones en pos de no perder el trabajo. La privatización de empresas nacionales favoreció un drástico proceso de precarización laboral y de vida de amplios sectores de la sociedad. frente a este contexto.a las grandes corporaciones extranjeras y sectores locales vinculados con ellas. fueron los componentes necesarios para que sean estas últimas quienes impongan las reglas de juego. estas multinacionales aparecen en escena como las grandes salvadoras: llegan.el abordaje de la temática se realice desde genealogías provenientes de la Herida Colonial porque. instalan sus fábricas. como bien señala Karina Bidaseca: “Hay una inquietante cercanía entre. su puesta en práctica y la retirada del Estado de ámbitos vinculados con bienestar social. Crearon el terreno fértil para la imposición de condiciones de vida por demás arbitrarias que sólo beneficiaron -y lo siguen haciendo. con los efectos sociales conocidos que esto provoca. que o bien. los discursos coloniales y los de algunas representantes del feminismo occidental. imponen sus condiciones y cotizaciones de trabajo frente al vacío legal – por la ausencia de La casita de chapa | 263 . La incipiente pauperización de la sociedad. como afirma Bell Hooks (2004). por un lado. combinada con el desmesurado afán de las corporaciones por abaratar costos de producción y aumentar la riqueza.

Ejemplos de estos efectos los podemos graficar con que acontece con las Maquiladoras en Ciudad Juárez que son asesinadas sistemáticamente porque tanto para la sociedad como para el mercado. Serán estas últimas. donde los costos de producción sean menores. se establece una nueva jerarquización de regiones a partir del lugar que ocupen en el mercado mundial. los lugares más propicios para la instalación de estas corporaciones imponiendo así un nuevo proceso de colonización. Aquellas que se encontraban en la base de la escala social pasaron a formar parte de los sectores excluidos en tanto. simplemente levantan sus maquinarias y se van. generando consecuencias sociales aún más graves que las anteriores con las privatizaciones. para la multinacional suponen bajísimos costos de producción. Contreras . tras el discurso de la supuesta neutralidad del mercado que posiciona a todos los países en aparente igualdad de posibilidades. los efectos de este sistema generaron un desplazamiento descendente de clases. lo que para una persona que está en condiciones de vulnerabilidad económica representa buenas ganancias. que quienes estaban en niveles medios-bajos cayeron constituyendo las nuevas clases indigentes. Por supuesto que este orden de cosas genera efectos de verdad en dos sentidos: a nivel macrosocial. concebidas ahora como recursos humanos. A este cuadro hay que sumarle la incapacidad o falta de voluntad del gobierno para revertir esta situación. No debe sorprendernos que sean aquellos países que antaño fueron colonias luego estados independientes con enormes deudas y que vienen arrastrando un lugar de subordinación en la división internacional del trabajo.y la pobreza reinante. Este último factor es determinante a la hora de establecer salarios léase. Si el gobierno local deja de garantizar estas condiciones de reproducción de ganancias o las corporaciones encuentran terreno fértil en otras partes del mundo.Estado. sólo valen U$S 5 por día: 264 | Ana A. las principales destinatarias de políticas de empleo explotadoras y precarizantes. A nivel microsocial.

iniciaron la explotación de los recursos naturales como parte del cobro de la deuda. En nuestro país esta situación se evidencia claramente con los proyectos de explotación minera y la ley de Glaciares. Hablo de mano de obra barata. Luis Huergo. En 1922. Cabe destacar que el proceso de privatización de empresas locales además de fraudulento. se impulsó una restructuración administrativa reemplazando la dirección anterior por la ahora denominada Dirección General de Yacimientos Petrolíferos Fiscales con el Ing. la sospecha inicial se confirma cuando José Fuchs y Humberto Beghin efectivamente encuentran el tan preciado oro negro. bajo la presidencia de Roque Saenz Peña. durante el gobierno de Hipólito Irigoyen. Cinco años más tarde. ya que los sueldos altísimos que cobran quienes trabajan en este sector. presidida por el Ing. se funda la Dirección General de Explotación del Petróleo en Comodoro Rivadavia. en 1910. Mosconi como autoridad máxima.(ver el artículo de Maribel Núñez Rodríguez en este libro) o con los petroleros en nuestra región que deben aceptar condiciones laborales extremas por ser la mano de obra barata1. además de facilitar la explotación de servicios nacionales y la instalación de fábricas que explotan a sus trabajadoras/es. a partir del momento en el que el Perito Francisco P. de las empresas extranjeras. incrementó las deudas externas de los países pobres al punto de que. La casita de chapa | 265 . sospecha de la existencia de crudo por estas tierras. De esta manera 1.comparados con la media de la población son insignificantes con respecto de las ganancias que obtienen estas empresas. Moreno. El orgullo nacional El origen de YPF se remonta cronológicamente a principios del siglo XX. en una excursión por la zona de Comodoro Rivadavia. Luego. y en un contexto de sospechas de de irregularidades en la venta y baja producción debido a la mala administración privada. muy disponible.

fue determinante en la configuración de cascos urbanos. crearon la obra social para sus trabajadores y fijaron un local en la Capital Federal. En aquel rincón del mundo… Como se mencionó en la introducción de este trabajo. Los casos que analizaremos puntualmente serán los de Plaza Huincul (1915) y Cutral Co (1933). se adquirieron barcos petroleros. Para tal 266 | Ana A. ubicada en la ciudad de La Plata. es decir. Cabe destacar que el hallazgo de crudo en distintas zonas del territorio nacional. Ambas localidades que surgieron y diseñaron a partir de la instalación de pozos de extracción de petróleo con el paso del tiempo. También debe tenerse en cuenta que las condiciones de trabajo de quienes se ocupaban de la extracción no eran de las más favorables. la instalación de bases para la extracción en diversas zonas del territorio. Durante la gestión del Ing. estos centros dejaron de ser lugares de tránsito para convertirse en residencia fija de familias enteras. desencadenando la primera huelga obrera en 1917. Debe destacarse que en 1925 se construye la destilería más grande del mundo. se explotaron pozos en Salta y Plaza Huincul. La historia comienza cuando. significaría el cese en la importación de carbón proveniente de Gran Bretaña. remolcadores y cisternas. el Ing. Contreras . funcionaron en conjunto con una dinámica propia que fue configurando determinada morfología demográfica estable. se abrieron surtidores al público. Mosconi la empresa daría un gran salto cualitativo: se electrificaron los yacimientos. dificultando la explotación de este valioso recurso natural. lo que implicó que algunos intereses particulares se vean afectados. Enrique Cánepa llega al paraje Plaza Huincul con la clara intención de encontrar el tan preciado oro negro.se funda lo que sería la primera empresa petrolera estatal a nivel mundial. en 1915.

Como era de esperarse. también se está refiriendo a una perspectiva epistemológica. De esta manera. Esta ubicación justifica que sean consideradas como Objetos de Placer. estos iniciales asentamientos se convirtieron en unas de las ciudades más importantes de la provincia de Neuquén hasta que en 1992. en términos gramscianos. Dos años más tarde. los primeros serán considerados como parámetro y las segundas conformarán la subalternidad. En 1921. se inició como barrio aledaño a Plaza Huincul. dado su crecimiento. el Género sostiene que la asignación de roles impuestos por la cultura es producto de una construcción social histórica que fundamenta esta configuración entre dos géneros –femenino y masculino– basándose en la posesión de determinado aparato genital –de mujer o varón. Tiempo más tarde. Nada es natural… De acuerdo a lo planteado por Joan Scott. con la ayuda del entonces gobernador facilitando 30 reclusos del penal de Neuquén. la instalación de diversas instituciones no se hizo esperar. Como concepto teórico. el mismo sería el eje alrededor del cual se instalaría el Campamento 1. En él habitaban todas aquellas personas que no eran empleadas de YPF y los “delincuentes”. con la privatización de YPF.fin arribó con todos los equipos de perforación y. también hallarían gas natural. la llegada del ferrocarril contribuyó en gran medida al traslado y mejor extracción del ponderado combustible. hombres y mujeres se irán subjetivando de manera diferencial. En 1933 frente a la enorme necesidad de tener una administración propia. Así. se funda como ciudad. instalaron el Pozo Nº 1. La casita de chapa | 267 . primer asentamiento urbano de la zona. cuando se habla de “Género” se está refiriendo no sólo a un concepto teórico. los espectros de lo que alguna vez fue una de las zonas más ricas del país tomaron forma. En tanto que Cutral Co.

que nos determina ontológicamente de manera particular: el proceso de colonización. apelando a criterios raciales. el control del trabajo. Es en este punto donde debe hacerse una aclaración. Ambas adquieren características propias de acuerdo al contexto al que hagamos referencia. que intenta dar cuenta de las relaciones asimétricas de poder y sus diversas manifestaciones. refiere a los patrones de poder que vinculan la raza. se lo plantea como herramienta analítica. En la cima. se desarrolla otra dimensión. existe un proceso. Debe destacarse que La Razón. La primera denominada por Aníbal Quijano como Colonialidad del Poder.considerados a sí mismos como parámetros de civilidad. como sistema de pensamiento universalista. y con el Capitalismo. como sistema económico de explotación. se ubicarán los blancos europeos. si el hombre 268 | Ana A. por lo tanto. En nuestro caso. Aunque el mismo en la formalidad esté finalizado no significó la ruptura de la Colonialidad. Contreras . Como también se indicó en la introducción al presente trabajo. atribuye cierto valor a los habitantes de nuestro continente ubicándolos en la base de la pirámide social junto con los negros. el Estado y la producción de conocimientos. Así la Colonialidad de poder.En segunda instancia. con continuidades y rupturas. A partir de la concepción ontológica de esos seres otros. la Colonialidad del Saber que implantó el conocimiento eurocéntrico como el único con validez universal descartando la producción intelectual de indígenas y negros. como elemento fundante del discurso de la modernidad. ambos pensados como inferiores. es menester aclarar que no existe una versión universalista de las relaciones de género ni tampoco de su abordaje. Dentro de la Colonialidad pueden distinguirse cuatro esferas de operación. Para comprender mejor este concepto debe apelarse a la relación que tuvo el Colonialismo en el desarrollo de la Modernidad. en tanto. otorgaría la entidad de humanidad a los seres.

sostiene que las dos formas de jerarquización que en la modernidad capitalista contienen elementos de desigualdad y la exclusión son. Reforzando esta idea. clase y raza. Por lo tanto. por lo tanto. constituye el locus central y concreto desde donde se manifiestan todas las relaciones de poder. propio y externo. La misma es determinante en la constitución de nuestra específica entidad como mujeres mestizas. la imposición en América de este vínculo con el entorno natural. también negará la substancial relación de indígenas y negros con la naturaleza. De esta manera se instituyó la Colonialidad del Ser. es que podemos abogar por la inexistencia de una teoría de género universal. Es necesario reconocernos como productos de la Herida Colonial que la imposición de todas estas dimensiones de la Colonialidad significó. también planteará una relación determinada con lo natural. sino también La casita de chapa | 269 . Cuerpo de mujer… El cuerpo. Esta cuarta dimensión se conocerá como Colonialidad de la Naturaleza. el racismo y el sexismo. por su parte. Coincide con el autor en que el término raza como categoría clasificatoria ya no es válida porque científicamente no es demostrable su existencia. sin embargo el racismo y el sexismo pervivieron no solo como ideologías opresivas.blanco había tenido la capacidad de crearla todos aquellos otros no blancos poseerían distintos grados de humanidad según su acercamiento al modelo blanco. El blanco europeo racional se piensa a sí mismo como ajeno a la naturaleza. Bidaseca (2010) parafraseando a Wallerstein. Este discurso de la racionalidad humana europea. Ambos determinarán procesos de articulación política hacia adentro. la concepción del cuerpo de mujer y de hombre también será la expresión de relaciones de dominación de género. incluso a la propia que intentará disciplinar mediante diversos dispositivos. Frente a este cuadro de situación.

sino que están más naturalizados. la violación y la esclavitud sexual.política que pretende visibilizar las relaciones disimétricas de género que hacen que sea el cuerpo de la mujer mestiza. se somete la voluntad de la víctima y se produce la apropiación del cuerpo mediante la irrupción de las fronteras del mismo. Esta definición responde a una perspectiva teórica. ya que no se aniquila a quien se está devorando. pobres y mestizas en la base de la pirámide justifica usos cada vez más horrendos de la violencia contra las mujeres. los ejercicios de poder que se permiten a partir de la creación de un orden jerárquico que posiciona a las mujeres. como sostiene Segato. las manifestaciones más extremas se dan en los asesinatos de las mujeres. Como sostienen María Galindo y Sonia Sánchez en su obra “Ninguna mujer nace para puta” (2007). Entre estos ejercicios de diferentes violencias hacia las mujeres. sino que se la doblega en su voluntad. Tanto la violación como el secuestro o el consumo del cuerpo de la mujer en términos de Rita Segato (2003) implican un proceso de colonización. nunca es una elección libre. la prostitución. previamente se la concibe como un ser inferior. por diversas razones. que mediante su sometimiento brinda tributos a esos otros seres superiores. Por estas razones. 270 | Ana A. ya que bajo ningún punto de vista la misma es considerada una elección. la subalterna. Contreras .como ideologías autorrepresivas. el objeto que se consume porque. creando sus propias expectativas con sus respectivos límites. En tanto que la prostitución y su consumo no son menos violentos que los anteriores. Por lo tanto. en esta investigación se hablará de Prostitución cuando se habla de Mujeres en situación de prostitución. entendidos como feminicidio.

y quienes la ejercían por cuenta propia fueron trasladadas a Casas de Tolerancia. el Poder Ejecutivo Nacional autoriza a los territorios nacionales en donde no hubiera gobierno municipal. si tenemos en cuenta que hasta la década del ´20 la mujer fue considerada para la ley como idiota o retrasada.331 de Profilaxis. En 1911. No es de extrañarse. concepto que se profundiza aún más si hablamos de mujeres inmorales (Diliscia. penaliza a quien regentea estos lugares y establece la obligación del Estado de procurar los elementos y la atención necesaria para la prevención y el tratamiento de las enfermedades. de tipo higienista. los mismos adscribieron a la reglamentación de la prostitución. logramos verificar la relación entre Prostitución y Explotación Petrolera. No dice nada acerca de la vulnerabilidad de las mujeres en situación de prostitución. Esta ley. En aquellos parajes que no tuviesen municipalidad. a dictar sus propias ordenanzas respecto al tema. el control de las Casas de Tolerancia estaría a cargo de la policía local. La casita de chapa | 271 . vigente hasta nuestros días. solamente a los hombres. después de una reunión entre gobernadores de estos territorios.Estado proxeneta Considerándola un mal necesario. En 1936. con características más bien exploratorias y mediante una aproximación a la temática que nos convoca. ¿Ypefianas? Como producto de esta fase inicial en el proceso de investigación. en 1895. en Buenos Aires. prohíbe el ejercicio de la prostitución y los lugares donde ésta se desarrolle. 1999:17). la propagación de distintas infecciones de transmisión sexual obligó al gobierno de turno a sancionar la ley nacional 12. En marzo de 1913. luego expandido al resto del territorio. se inicia el proceso de reglamentación de la prostitución.

españolas e italianas. dispuesta a pasar largos períodos en contextos inhóspitos. lo hacen soportando miserables condiciones laborales además del cuestionamiento de su moral por realizar tareas por fuera de su ámbito natural: el hogar. Hacia la década del ´20. les garantizaba protección y controles sanitarios. se las instaló en La casita de chapa. Paralelamente. En una especie de juego macabro. ubicada en las afueras de Plaza Huincul. de igual modo que a sus empleados por lo tanto fueron empleadas estatales. traer mujeres desde Bahía Blanca y/o Buenos Aires para ejercer la Prostitución. que en su mayoría llegaron a estas tierras con la ilusión de una vida mejor.comenzaba a desarrollarse la relación entre Prostitución y Explotación de Hidrocarburos. En el caso de las ciudades que nos incumben. se las utilizó como señuelo para la cooptación de mano de obra joven. La empresa destinaba fondos para su mantención. también existieron esas otras. Las prostitutas generalmente eran jóvenes inmigrantes. más pobres que frente a la posibilidad de hacer buenos negocios ofrecían sus servicios por fuera de la protección de YPF. Según cuentan testimonios. lugar donde vivían. Contreras . es de público conocimiento de que al mismo tiempo que crecía el tejido urbano en las zonas de estudio –Cutral Co y Plaza Huincul. Estas condiciones favorecieron que el ejercicio de la Prostitución se transforme en una alternativa laboral más. existía en el país una pronunciada diferencia demográfica entre hombres y mujeres por lo que la política estatal fue la de favorecer la inmigración femenina. La parte de esta gran masa de mujeres que logra insertarse en un limitado mercado laboral. Con el pasar del tiempo. Éstas fueron víc272 | Ana A. las Casas de Tolerancia. fue política de la empresa. crecieron en número y se las podía encontrar en cualquier zona del territorio argentino. y conocida por todos los residentes. por lo tanto del Estado.De acuerdo al texto de Roberto Villa y los relatos de informantes claves.

La casita de chapa | 273 . utilizadas como fundamento para el ejercicio de la violencia. pobres y mestizas. creo estar transitando por el camino correcto que me lleve a lograr un análisis exhaustivo de la temática logrando no sólo una mera descripción. En su mayoría las mismas provenían del interior de Neuquén o Chile y “no eran tan bonitas”… Reflexiones preliminares Con más dudas que certezas pero en marcha. sino también el arribo a conclusiones que contribuyan a desnaturalizar las grandes verdades sobre el feminismo y den cuenta de los efectos que generan ciertas percepciones acerca de las mujeres.timas de diversos abusos y/o murieron por infecciones de transmisión sexual.

Especialista en Desarrollo Regional de la Universidad de los Andes. Economista de la Universidad Nacional de Colombia. En sus investigaciones ha analizado la relación entre género y economía.Natalia Quiroga Díaz es Doctoranda en Antropología Social de la Universidad Nacional de San Martín. Sus trabajos han estudiado el efecto que las políticas de desarrollo territorial han tenido frente a la desigualdad. Magister en Economía Social de la Universidad Nacional de General Sarmiento. 274 | Natalia Quiroga Díaz .

asp Economía y cuidado. Por Natalia Quiroga Díaz L a relación entre economía y mujer ha sido abordada usualmente desde la política pública en temas asociados a la pobreza y la demografía. uno se refería a la necesidad de incrementar la participación de las mujeres en los organismos de decisión política. Periódicamente la CEPAL organiza una conferencia en la que se acuerdan políticas regionales para el avance en la igualdad de género. En la última conferencia1 dos puntos principales fueron trabajados. En esta reunión a la que asisten representantes de los gobiernos de América Latina y el Caribe se propone una agenda que se traduce en políticas y programas que son aplicadas por los distintos países. Retos para un feminismo descolonial. basados en el reconocimiento del 1. el sector privado y la sociedad civil…Para ello se propone el desarrollo y el fortalecimiento de políticas y servicios universales de cuidado. Sin embargo. La XI Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe se realizó en Brasilia del 13 al 16 de julio de 2010.org/mujer/conferencia/ default. principalmente aquellos elegidos democráticamente y el segundo que será analizado en este trabajo se refiere al lugar de la mujer en la economía: “La contribución de las mujeres a la economía y la necesidad de que el trabajo doméstico no remunerado y las tareas de cuidado se entiendan y traten como asuntos públicos. de responsabilidad compartida entre las esferas del Estado. http://www. Retos para un feminismo descolonial | 275 .eclac.Economía y cuidado. en el año 2010 los gobiernos de la región asumieron una de las principales propuestas del movimiento feminista: El reconocimiento del cuidado como un aspecto principal del funcionamiento de la economía y un derecho universal.

el sector privado. así como entre hombres y mujeres” (Cepal. Reconociendo el aporte que estas propuestas están significando en términos de una mayor equidad social. la sociedad civil y los hogares. como el ocultamiento del trabajo de cuidado y reproductivo como parte de la economía al naturalizarlo como una tarea femenina.derecho al cuidado para todas las personas y en la noción de prestación compartida entre el Estado. que se centran en la pobreza extrema que promueve el Banco Mundial. sobretodo si se comparan estas iniciativas con los programas focalizados. En el ámbito teórico esta corriente ha cuestionado la comprensión de la economía como neutral al género. 2010). Si bien en los diferentes campos del conocimiento se han desarrollado aportes desde el feminismo que han enriquecido y cuestionado el conocimiento disciplinariamente producido. Aunque históricamente el feminismo ha mostrado que la desigual carga que enfrenta la mujer respecto al trabajo de cuidado. propia del ámbito privado y por tanto extraeconómica. Así. es una de las principales causas de inequidad económica. Estos planteamientos dan cuenta del éxito del análisis feminista de la economía al situar cómo una de las principales causas de la desigualdad que afrontan las mujeres el ocultamiento del aporte que su trabajo de cuidado representa en la economía. En la economía feminista a pesar de los cuestionamientos hechos a las teorías marxista y neoclásica en los setenta solamente se alcanza la consolidación de este campo de estudios hasta 1992 con la creación de la Asociación Internacional de Economía Feminista (IAFFE). además de mostrar el componente androcéntrico que subyace a la construcción de un agente económico universal y la racionalidad que lo acompaña. cabe preguntarse qué tensiones surgen de una lectura si276 | Natalia Quiroga Díaz . resulta novedoso que se puedan instalar en las agendas nacionales políticas universales de cuidado.

se reflexiona sobre las implicaciones que para la economía del cuidado puede tener su deslocalización teórica frente a los procesos que han venido desarrollándose en los países que vienen incorporando esta perspectiva. La situación de las mujeres en América Latina La situación de desigualdad que caracteriza a la región. Los cálculos de la pobreza se hacen mediante la encuesta de hogares lo que impide dar cuenta de la distribución de recursos al interior del hogar y por ende el porcentaje de mujeres Economía y cuidado. una mayor proporción de mujeres ocupadas en sectores de baja productividad y altas tasas desempleo femenino. 2010c) muestra cómo las mujeres siguen estando sobre representadas en los empleos precarios. es decir el 13% son indigentes. “En la región hay 180 millones de personas en situación de pobreza que representan el 32% de la población. como la más inequitativa del planeta ha tenido un efecto acrecentado sobre las mujeres. La primera parte de este documento mostrará algunos de los indicadores que se producen para dar cuenta de la situación de la desigualdad de las mujeres en América Latina. En la segunda parte de manera sucinta se presentan dos tipos principales de políticas formulados por las instituciones multilaterales y el Estado como respuesta a esta situación y en la tercera parte se presentará la propuesta que desde la crítica a estas instituciones ha venido formulando la economía feminista mediante el concepto de economía del cuidado. donde 72 millones. Un informe reciente (CEPAL. Por último.tuada en un feminismo descolonial. Retos para un feminismo descolonial | 277 . Hace más de una década se viene hablando de fenómenos como el de la feminización de la pobreza que evidencia la existencia de las desventajas especificas que produce la condición de género en la economía.

a la vez que menos fuerzas disponibles para resolver los trabajos remunerados y de cuidado. Un aspecto de la desigualdad que ha recibido menor atención. las únicas o las principales perceptoras de ingresos. Además. Esta situación.” 278 | Natalia Quiroga Díaz . los ingresos que perciben suelen ser inferiores a los de los jefes de hogar hombres. el porcentaje de jefatura femenina urbana fue del 27% en 1990 y del 40% en 2008. determina que los costos de la vulnerabilidad recaigan principalmente en las mujeres jefas de hogar y que la intensidad de la pobreza se agudice en tiempos de crisis en los hogares a cargo de mujeres”. 2010c).2 En relación con el mercado laboral se encuentra que a pesar del incremento sostenido de la participación de las mujeres en la oferta de trabajo. sobrerrepresentación en ocupaciones de baja productividad. En los hogares indigentes. cifra que subió al 30% en 2008. aunque para toda la región la tasa de escolaridad femenina supera la de los varones.afectadas. Sin embargo. 2010). “La desventaja de los hogares encabezados por mujeres se debe principalmente a que éstas son. Se calcula que en 1990 el 22% de los hogares de zonas urbanas tenía por jefa una mujer. 2010). con frecuencia. La desigualdad por género lleva a que por el mismo trabajo realizado la brecha salarial3 signifique salarios en un 20% menores a los masculinos. se calcula que por cada 100 hombres que hay en la pobreza existe un índice de feminidad de 115 mujeres y de 130 en la indigencia” (CEPAL. está vinculado con los factores de discriminación étnica que producen que la población indígena y la afrodescendiente se le reconozca el valor de su trabajo 2. estas afrontan una mayor probabilidad de experimentar condiciones de empleo inequitativas. sino que de manera más frecuente en estas unidades domésticas hay más personas dependientes de un único ingreso. aunada a la ausencia de políticas pertinentes. Estas cifras no implican que la jefatura femenina conlleve a una situación de pobreza. 3 “La brecha salarial sintetiza los efectos de múltiples desigualdades: menos horas de trabajo remunerado. subrepresentación en posiciones jerárquicas y persistencia de salarios más bajos por trabajos de igual valor (Cepal. (CEPAL.

La interacción entre factores de desigualdad por género y etnia multiplican entonces las probabilidades de afrontar situaciones de pobreza e inequidad. la menor ocupación en empleos de calidad. En la gran mayoría de los países con información. 1990). el porcentaje de mujeres que carecen de autonomía económica. el porcentaje de mujeres sin ingresos propios se encontraba entre el 33% y el 43% (la Argentina. Costa Rica. Panamá. República Dominicana y La República Bolivariana de Venezuela” (Montaño y Milosavljevic. Para la economía feminista sigue siendo una necesidad. “Según información del Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe. 2009). dado que se ha naturalizado que este tipo de tareas son una obligación de las mujeres y por tanto no cuenta con el prestigio y poder que corresponde al trabajo remunerado. Chile. que no tienen ingresos propios osciló entre un 22.8% y un 14. A las desventajas en el mercado laboral producto de la brecha salarial. Colombia. Guatemala. El Salvador. El trabajo del cuidado es realizado generalmente en condiciones de gratuidad.7%. su alta participación entre la población sin ingresos. Honduras. Los porcentajes para los hombres eran de un 6. y a la falta de reconocimiento a su aporte en la generación de riqueza y en el bienestar social.9% para el Estado Plurinacional de Bolivia. Ecuador. se suma el bajo acceso en Economía y cuidado. la ampliación de un marco conceptual que pueda dar cuenta de estas interacciones. en el período 1994-2007. en 14 países de la región. Retos para un feminismo descolonial | 279 . para la formulación de políticas que sean más efectivas frente a la inequidad. respectivamente.en aproximadamente 28% menos que la población blanca (BID. El trabajo desarrollado en el hogar constituye una parte muy importante de la resolución de las necesidades. el Brasil.3% para Uruguay y un 45. México. 2010). aunque este no siempre es valorado como una contribución sustantiva en el bienestar de las familias y de la sociedad en su conjunto (Sen. el Paraguay. es decir.

De la pobreza como problema individual. maquinaria. multiplica la desigualdad estructural que afrontan. Por tanto. se trata que sus hijos cumplan los mínimos de adscripción ciudadana (salud y educación). tierra. Un ejemplo de ello es la forma histórica en que la mujer ha sido excluida de la propiedad de la tierra mediante mecanismos legales. materiales. El lugar principal que ocupan las mujeres en las políticas sociales surge en respuesta al fracaso de las reformas neoliberales y la renuncia a esquemas fundamentados en la ciudadanía y la universalidad. sobre todo cuando estos son escasos.la posesión de activos. estructurales. ya sea para efectivizar su valor de uso o como patrimonio económico (vivienda. Por ello. En las políticas nacionales. desde los noven280 | Natalia Quiroga Díaz . las últimas generaciones de programas sociales han estado dirigidos a las mujeres (pobres) porque consideran que son eficientes en la administración de recursos. y se desarrollan programas que refuerzan el rol de cuidadoras para las mujeres.). el problema también es abordado desde la óptica de la pobreza. propiedad de recursos y reconocimiento de su trabajo productivo y reproductivo. configurando formas de injusticia económica en la distribución de la riqueza. 2000). Las múltiples desventajas que afrontan las mujeres para acceder a mejores oportunidades. La falta de reconocimiento social de ambas dimensiones. están explicadas tanto por elementos de la cultura como factores. a la universalidad del cuidado Las relaciones de desigualdad anteriormente mencionadas han sido abordas desde instituciones multilaterales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo desde el supuesto que el problema está en las deficientes capacidades de los pobres y especialmente de las mujeres. etc. (Deere y León. culturales o institucionales.

estas se caracterizan por la erogación regular de un Economía y cuidado. el problema está en ellas y sus capacidades. es un problema de mujeres pobres y que es causada por la exclusión del mercado de trabajo o por su baja productividad. porque la capacidad de agencia que le reconocen estos programas es de mera supervivencia. En esta perspectiva se vienen impulsando un abanico de programas que fomentan el autoempleo y que sitúan en la actitud emprendedora una solución individual al problema de la pobreza. La flexibilidad laboral del autoempleo permite la generación de ingresos básicos y la disponibilidad de tiempo para seguir cuidando. La focalización en la que se insiste contribuye a promover la idea de que la problemática de género. su trabajo es presentado como una expresión de un empoderamiento que tiene cómo sentido garantizar la alimentación. Esta mujer no cuenta como sujeta de las políticas. En estos programas las mujeres ocupan el lugar de ejecutoras a bajo costo y son interpeladas como beneficiarias/ usuarias dado el alto grado de desinstitucionalización que caracteriza a estas intervenciones en las que los conceptos de ciudadanía y derechos están tan ausentes como el Estado. Retos para un feminismo descolonial | 281 .ta se vienen impulsando un conjunto de programas que bajo el nombre de política de activos. (Quiroga. El discurso que sustenta estas intervenciones construye una mujer adherida a mínimos biológicos. tan solo una manifestación de un contexto de relaciones de desigualdad que atraviesa a la sociedad en su conjunto. la educación y la salud para sus hijos. en combinación con las políticas de activos se han desarrollado un conjunto de programas que también insisten en la focalización a los más pobres y que se conocen como transferencias condicionadas. 2010). Por tanto. dejando por fuera el marco de relaciones que hacen de la pobreza. tratan de redefinir la pobreza en términos de carencia en las capacidades de los individuos y no como un problema de ingresos. En los últimos años.

Estas políticas son habitualmente presentadas por los gobiernos a la hora de mostrar resultados en materia de equidad dado que las beneficiarias son en su mayoría mujeres. estos discursos amplían las brechas sociales y dejan marcas de discriminación en la subjetividad. sin contar su dimensión afectiva. ni en la ejecución de las contraprestaciones exigidas. Sin embargo. pero no lo equipara a una actividad mercantil cualquiera. incorpora tanto la perspectiva de quienes otorgan 282 | Natalia Quiroga Díaz . nuestro ser y nuestro ambiente. continuar y reparar nuestro mundo. La condicionalidad atada a responsabilidades de cuidado consolida la idea de una población a la que hay que pagar para que sus hijos vayan a la escuela y sean vacunados. La economía del cuidado: Los riesgos del éxito La Economía feminista ha logrado discutir el lugar instrumental dado a las mujeres en las políticas asociadas a la pobreza y proponer el concepto de economía del cuidado4. Ese mundo incluye nuestros cuerpos. Asimismo. todo lo cual buscamos para entretejer una compleja red de sostenimiento de la vida. Estos condicionamientos hacen que sobre las mujeres recaiga nuevamente el cuidado a manera de obligación. Siendo esta una de las consecuencias menos exploradas al abordar el cuidado y la reproducción cómo temas asociados a la pobreza. muchas veces son presentados cómo oportunistas y estratégicos buscadores de recursos. “El cuidado es una actividad específica que incluye todo lo que hacemos para mantener. no problematizan la baja representación de los varones en la aplicación de los programas. 4. La persistencia de la estrategia de focalización en el tiempo ha contribuido a que los sectores de menores ingresos sean estigmatizados. tan bien como sea posible. Esta definición incluye tanto la posibilidad del autocuidado como la de cuidar a otros.monto de dinero a cambio de que las familias cumplan con obligaciones en su mayoría asociadas con la escolaridad y la salud de los hijos. de manera que podamos vivir en él.

Reconociendo entonces. 2001). 2010). capaces de actuar sobre la desigualdad. mediante la tutela y educación de las mujeres pobres. el aporte que esta perspectiva esta significando para la reformulación de políticas sociales universales. y por tanto un problema de la esfera pública y no de los hogares.Esta noción supera la idea de programas sociales dirigidos a quienes fracasan en su inserción al mercado. al reconocer el cuidado como una necesidad y un derecho universal para hombres y mujeres. la dificultad en desarrollar un ámbito propiamente feminista en esta disciplina muestra la configuración de un campo que se proponía como neutral al género. Pensar el cuidado desde la política pública significa también el alcance de una reivindicación histórica del feminismo vinculada con el reconocimiento de las actividades domesticas y de cuidado como trabajo. Desde la economía feminista se ha venido insistiendo en que el trabajo reproductivo es una parte fundamental del funcionamiento de la economía. A su vez. Las críticas feministas han develado la construcción de un núcleo teórico abiertamente androcéntrico y por tanto insuficiente para comprender el funcionamiento de la economía (Quiroga. si se mira la propuesta de la economía del cuidado. La conceptualización del cuidado muestra que al ser realizado en condiciones de gratuidad las mujeres con su trabajo subsidian al Estado y al sector empresarial que externalizan los costos de la reproducción de la población a las familias (Picchio 1999. Este análisis disputa la comprensión neoliberal en la que solamente las actividades que se desarrollaban en el mercado y por las que se paga son importantes para la comprensión de la economía. desde la perspectiva de un feminismo descolonial. como de quienes reciben cuidad (Cepal. cabe la pregunta de qué tensiones surgen en su formulación. Retos para un feminismo descolonial | 283 . 2009). Economía y cuidado.

Las respuestas ofrecidas para la reconfiguración del Estado se originan en el fecundo análisis teórico desarrollado por economistas feministas que critican el neoliberalismo partiendo de los aportes del marxismo y del keynesianismo en la conceptualización del trabajo en el primer caso y en la idea de Estado en el segundo. La visión de la relación entre el Estado. el mercado y las familias propuestas retoman las experiencias Estado de Bienestar 284 | Natalia Quiroga Díaz . cuándo está claro que las instituciones multilaterales siguen insistiendo en una mirada fracturada de lo social. se responde con la propuesta de nuevas formas de articulación entre el Estado. Bolivia y República Dominicana en donde el cuidado como derecho ciudadano ha alcanzado un rango constitucional. para qué igualdad? que propone repensar la relación entre Estado. 2010). para alcanzar la igualdad real de los ciudadanos y las ciudadanas en la sociedad. La propuesta se sustenta en las experiencias de Venezuela. en la XI Conferencia Regional sobre la Mujer se presentó el informe ¿Qué Estado. “¿Qué Estado y qué igualdad?. a la vez que en Argentina se avanza en su reconocimiento por la vía de la universalización del ingreso por hijo. Este conjunto de países ponen de presente que la emergencia en el campo de las políticas públicas de esta propuesta no puede ser entendida sin tomar en cuenta las profundas transformaciones políticas que en Suramérica particularmente han venido ocurriendo en el último tiempo. En este sentido.Una de las preguntas que surge está vinculada con las condiciones políticas y sociales que han permitido la emergencia de esta política universal. el mercado y la familia. Ecuador. El espíritu del documento podría resumirse en la idea de igualdad en el país y en la casa” (CEPAL. que favorezcan formas y contenidos democráticos en las instituciones que los constituyen. mercado y familias en el campo del cuidado para el avance en términos de equidad.

De manera paradójica es la especificidad de estos procesos sociales lo que permite una reconfiguración del papel del Estado que está haciendo posible que hoy la economía del cuidado tenga un lugar principal en la formulación de estás políticas públicas. el mercado y las familias es tributario de una experiencia de clase. es la motivación principal que orienta este artículo. lo que además es imposible e innecesario. Nos preguntamos entonces. que además puedan interpelar los presupuestos conceptuales desde el que hoy se formula un teoría de cuidado que se mantiene impermeable a los aprendizajes que se están derivando de su adopción cómo política pública por gobiernos fuertemente redefinidos en la última década como resultado de sustantivas transformaciones sociales que van más allá de la forma cómo se ha venido pensando el vinculo entre estado.europeo y estadounidense. es un problema Economía y cuidado. la forma de entender el cuidado como un ámbito a ser resuelto entre el Estado. por el contrario se considera que el aislamiento teórico y el provincialismo conceptual. que surja única y exclusivamente de marcos conceptuales y experiencias latinoamericanas. Si bien estas propuestas han sido muy valiosas en el desarrollo de alternativas que desprivaticen (al llevarlo a la familia) lo reproductivo y lo asuman desde la esfera pública. cómo abordar políticas universales profundamente situadas. 2010). en coincidencia con las principales exponentes de esta corriente teórica pero superando en su propuesta el marcado sesgo androcéntrico que las caracterizó (Quiroga. Pensar el feminismo y sus propuestas en el ámbito de la economía. Retos para un feminismo descolonial | 285 . mercado y familia. nacionalidad y raza que merece ser problematizada para no construir una generalidad de lo femenino que subalternice las diversas experiencias y resoluciones del cuidado. por tanto no se asume que la comprensión de la problemática del cuidado dependa de una conceptualización teórica. desde una perspectiva descolonial.

que una de las razones principales que permitió su existencia. a la vez que se propone un nuevo Estado de Bienestar. sin que esto deslegitime sus planteamientos. Lo que se intenta problematizar es eso que Chakrabarty (2008) llama “ignorancia asimétrica” como mecanismo de poder que garantiza que el pensamiento producido por los llamados eufemísticamente países en desarrollo. no se problematiza. fueron las relaciones de centro-periferia establecidas con los llamados países en desarrollo. mientras que las otras regiones pueden ser integradas pero en el lugar de las experiencias y de las aplicaciones. Al reconocer la riqueza social que aporta el trabajo reproductivo y la necesidad de valorar y visibilizar 286 | Natalia Quiroga Díaz . la ausencia de reciprocidad conceptual es un tema para ser pensado. gestada en Bolivia y en Ecuador ha incorporado a su matriz de pensamiento los planteamientos de la economía feminista. donde la teoría es generada en los denominados países centrales. No pasa inadvertido que mientras la perspectiva del Buen vivir.que debe ser superado en la construcción de un conocimiento que tenga sentido para las realidades que se están proponiendo. sino de mostrar el riesgo latente de una teoría que para ser considerada como tal deba cumplir la condición de compartir los mismos presupuestos y por tanto ser un campo de ampliación del mismo sistema de pensamiento. En la definición de la economía del cuidado propuesta por la CEPAL para la región. En el caso particular de la economía feminista. En la economía feminista no se trata de invisibilizar el aporte que muchas economistas latinoamericanas han producido. mientras que los estudios producidos en estos países no tienen ningún sentido de reciprocidad intelectual. siempre estén obligados a dar cuenta de un conocimiento erudito de las producciones desarrolladas en Europa y en Estados Unidos. Estas relaciones centro / periferia también pueden reproducirse en el campo teórico.

La perspectiva descolonial nos invita a situarnos en el lugar que han ocupado las mujeres indígenas. 2008. De otro lado. negras y todas aquellas que han sido subalternizadas por ser no blancas y desde allí preguntamos en qué condiciones. En este sentido. cuestionar las implicaciones teóricas que tendría una economía del cuidado. 2008).la contribución de las mujeres. Sobretodo cuándo en la región. es visto como un espacio fundamental de su realización personal. en la que la idea de desarrollo es reemplazada por la de buena vida. La permeabilidad de estos desarrollos conceptuales contrasta con la ausencia de los aportes del Buen Vivir ante la pregunta central de esta conferencia sobre las transformaciones que debe afrontar el Estado para posibilitar una política de cuidado para todos y todas. Es necesario. En el informe citado Bolivia y Ecuador solo aparecen como el campo de aplicación de estas políticas. en estos escenarios el abordaje del problema del cuidado. que permite pensar a la tierra también como sujeta y objeto de cuidado. más que el espacio de la subordinación. León. requiere de una conceptualización de lo comunitario que no puede ser entendida desde la idea de familia. Rita Segato (2003) muestra como en la lucha feminista hegemónica se venía planteando la familia como el principal escenario de subordinación femeniEconomía y cuidado. a la vez que se propugna por corregir las condiciones de desigualdad material que las afectan (Acosta. Retos para un feminismo descolonial | 287 . el trabajo reproductivo es un obstáculo principal para la emancipación femenina. pero tampoco de sociedad civil. conceptos que además aluden a una concepción liberal en su relación con el Estado. para muchas mujeres un escenario principal de la desigualdad es el mercado de trabajo porque el acceso a ingresos exige de extenuantes jornadas de trabajo comparativamente el cuidado. que no da cuenta de las ideas de autonomía. y en la que hay un desplazamiento del antropocentrismo. auto organización y colectividad que están siendo propuestas.

288 | Natalia Quiroga Díaz . El aporte que la mirada descolonial hace al feminismo y concretamente a la economía. pueda ser aprehendido por la teoría y en donde las producciones que en la actualidad son consideradas teoría hagan explicitas las experiencias contextuales en las que sus propuestas se originan. es la construcción de un campo de conocimiento más poroso.na. así que constituirla era para ellas una conquista. en donde lo que ha sido visto cómo experiencia y cómo lugar de mera aplicación. mientras se olvidaba que para las mujeres negras que sufrieron durante generaciones la esclavitud la posibilidad de tener una familia estaba negada. Una teoría del cuidado que logre dar cuenta del lugar en el que es propuesta conlleva al reconocimiento de la necesidad de ampliar la comprensión de las condiciones contextuales que son necesarias para superar la desigualdad femenina.

Universidad de Buenos Aires. Miembro del Programa “Poscolonialidad. Doctoranda del Doctorado en Cs. en Ciencias Sociales. Feminismos contrahegemónicos del Tercer Mundo”. UBA. . Sociales.Ana Mariel Weinstock es Mter. Sociales. K. dir. Integrante del Ubacyt “Mujeres interpeladas en su diversidad. pensamiento fronterizo y transfronterizo en los estudios feministas” (IDAES). Bidaseca (Facultad de Cs.

organización y comunicación comunitaria así como en la gestación y sostenimiento del territorio comunitario. poner a prueba mi capacidad o no de apartarme de una mirada colonialista. entiendo a estas dos dimensiones de la identidad como dos entradas. su acción nombrada por la voz del otro. co-fundadora de la primera comunidad urbana mapuche-tehuelche de Puerto Madryn. Esta disociación entre ejecutar un trabajo y tomar la palabra puede expresar una relación de subordinación pero también una relación de complemento. nuestro sentido común académico nos predispone a elegir la primera interpretación. En otro plano. Por eso. Por Ana Mariel Weinstock L a trayectoria de Gladys Ñanco. su primera persona transformada en tercera. Y en el caso de que se tratase de una relación de sumisión. su palabra desplazada. Sin embargo. dos caminos distintos pero entrelazaMujer-Indígena-Urbana | 291 . analizaré cómo se expresa su situación de subalterna en relación a su identidad indígena y de género.Mujer-Indígena-Urbana. yo veo una relación de sumisión y si ello no respondería a mi mirada occidental sobre la noción de equidad entre dos géneros diferentes. En definitiva. ¿Cuáles son los mecanismos de dominación étnica y sexual en la esfera personal y social? Lejos de pensarlas como escindibles. será revisar desde qué lugar simbólico-material interpreto y qué procesos de traducción implemento. su rol protagónico para la recuperación. me pregunto por qué frente a determinados hechos en la vida cotidiana de esta mujer mapuche. Y en este sentido. el territorio y la ciudad. puede relatarse en dos planos. En un plano. una preocupación central que acompaña todo este trabajo. Entre el hacer y el decir.

conceptos predefinidos que existen como incuestionables. Sin perder de vista las relaciones inequitativas de género1 intra e interculturales. imposibles de desafiar. en principio. todas estas preguntas exceden el presente trabajo pero vale como primer intento. La continuidad cultural es femenina Muchos trabajos refieren a la mujer originaria como reproductora cultural. La disociación entre el hacer y el decir en la historia de Gladys. a falta de otra que exprese una construcción pluricultural. Paradigmas dominantes. nos son transmitidos a través de la cultura. Inclusive. Los varones hacen las reglas y las leyes. las mujeres las transmiten” (Anzaldúa. ¿Cómo sería un modo de ser mujer mapuche-tehuelche? ¿Existe como tal? ¿Cómo identificar sus expresiones? Todas estas preguntas en un marco problemático más amplio que sirve de contexto: cómo se expresa la etnicidad en la ciudad. Centraré la atención en la 1. nos detendremos particularmente a describir el lugar que ocupa la figura femenina en la cultura mapuche que es la cultura en la cual Gladys se reconoce. fue inicio de un ejercicio compartido entre su análisis personal y mi intención académica para interpretarlo desde el bagaje teórico del feminismo poscolonial.dos. 292 | Ana Mariel Weinstock . La cultura la hacen aquellos en el poder –hombres. Por supuesto. este rol transmisor de valores y hábitos sería una marca distintiva del género femenino que trasciende los contextos culturales concretos. Utilizamos “género” que es una categoría construida desde Occidente. “La cultura moldea nuestras creencias. 2004). Cómo definir como comunidad originaria a aquellos colectivos que han modificado uno de los elementos sustantivos de su etnicidad que es su relación con la tierra. Percibimos la versión de la realidad que ella comunica.

utilización del cuerpo y el contenido de los mitos, desarrollados en trabajos de la Universidad Nacional de Chile,
para luego abordar la relación con el territorio en el caso
específico que nos ocupa.
En el cuerpo de la mujer mapuche está inscripto
todo el espesor de la mitología y de la cosmovisión. A
través del vestido y los abalorios de plata que lucen las
mapuche, es posible leer la historia y la identidad tanto de
género como étnica.
Los dibujos del trariwe, cinturón tejido por ellas
mismas que sujeta el küpam (vestido) y de uso exclusivamente femenino, relata el mito de Tren Tren y Kai Kai, las
dos serpientes que dan origen a la humanidad2. Algunas
lecturas de estos ñimín (dibujos) hacen centro en la lucha
entre estas dos serpientes. El bien y el mal, el agua y la
tierra, simbolizando la dinámica constante de los opuestos complementarios. Además, figuras que hacen alusión al vínculo entre el mundo humano y la esfera divina.
También es significativo el lugar que ocupa el trariwe en
la vestimenta: rodeando el vientre, haciendo alusión a la
fertilidad, a la continuidad de la vida y la cultura. Dicha
ubicación del trariwe en el cuerpo femenino se relacionaría con la presencia de una figura que representa a un sapito estilizado y esquemático en cuya parte inferior una
protuberancia recuerda el órgano sexual masculino. Algunas hipótesis sostienen que este lazo tejido tiene funciones
2. Kai Kai, que reinaba en el océano, provocó un diluvio y obligó a los muy antiguos
a refugiarse en la montaña de cima triple donde reinaba Tren Tren. Largo tiempo
duró la lucha entre Kai Kai y Tren Tren, mientras una de las serpientes elevaba el
nivel de las aguas provocando la muerte masiva por inundación, la otra elevaba el
nivel de la montaña para salvarlos. Finalmente, ganó Tren Tren pero acercó tanto
a los humanos al sol, que muchos perecieron. Sobrevivieron una o dos parejas y
sólo un sacrificio humano permitió hacer descender el nivel de las aguas y así,
pudieron repoblar el planeta. (“El cuerpo de la mujer como soporte del discurso
simbólico mapuche” en Montecino, Sonia Sol viejo, sol vieja. Lo femenino en las
representaciones mapuche, Revista Excerpta Nº7, 1996).
Mujer-Indígena-Urbana | 293

mágicas: expresa el anhelo que los espíritus dadores y protectores de la vida amparen el receptáculo femenino donde
ella se gesta” (Montecino, 1996)
Las mujeres mapuche portan, entonces, en su propio cuerpo los discursos míticos que dan identidad a su
pueblo, que lo singularizan. Y, al mismo tiempo, desde
su cuerpo elaboran y reproducen esos relatos (vía el oficio de tejedora). Podríamos leer en esto que lo femenino
es soporte y germinación de la narración que explica el
re-surgimiento de la humanidad. Pero, también puede interpretarse como el anhelo social de que ese cuerpo, que
es puramente naturaleza, sea “escrito” por la cultura. Lo
femenino cambiante, cíclico como los elementos naturales, es “contenido” por un cinturón cargado de símbolos
religiosos, fundacionales, de vida. Apresado en ese relato,
el cuerpo de la mujer mapuche es cultura y naturaleza al
mismo tiempo. Y, metafóricamente, el propio cinturón es
el nexo que ella tiene con el cosmos: una relación “umbilical” que va envolviendo al ser (real y figurado) que nacerá
desde su vientre. (Montecino, 1996)
Con respecto a la utilización de platería, la trapelacucha es el principal conjunto ornamental que no sólo engala sino especifica identidad. Se trata de una alhaja pectoral que cae sobre el pecho femenino, cuyo diseño muestra
un águila de dos cabezas en el ápice; bajo las aves cuelgan
dos pillanes (fuerzas extraordinarias y poderosas) y luego
un conjunto de cadenas que culminan casi siempre en una
placa de la cual cuelgan monedas o campanas3.
Algunos testimonios de Carmela Romero revelan
que la mujer y la plata se encuentran relacionadas en algunas canciones, en donde el metal es una metáfora de la
belleza de la mujer. En dichas canciones, recopiladas por
3. Según las investigaciones de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad
Nacional de Chile, la plata es un metal que sirve de “contra”, es decir, protege del
mal a las mujeres que lo usan. También, trae suerte. Tener peumas (sueños) con
joyas de plata es signo de buena fortuna, de fertilidad y restauración de la salud.
294 | Ana Mariel Weinstock

Koessler-Ilg, la plata es más valorada que el oro. “La plata, según ellos, trae fuerza; el oro debilita....de modo que
compararla con plata a la mujer es un elogio muy estimado” (citado por Montecino, 1996).
Los investigadores deducen que la plata está asociada a los antepasados, a la luna, y a la protección, la salud,
el bienestar. La joyería mapuche, cargada de significados
se adhiere hoy exclusivamente al cuerpo de la mujer: su
pecho, su cabeza, su cabello, sus muñecas y sus lóbulos
son orlados por trapelacuchas (pectorales), trarilonkos
(cintillos), trarikuwe (pulseras), chaway (aros). Cada uno
de ellos representando una sintaxis especial que va marcando al cuerpo femenino mapuche. El chaway, por ejemplo, tiene una profunda significación para la vida de las
mujeres. En algunas zonas se conserva la ceremonia del
katán pilún, de la perforación de la oreja, la cual va seguida
del rito de imposición del nombre propio (a veces coincide con el bautizo cristiano) y de la postura del primer par
de chaway de las niñas. También, los chaway de abuelas y
madres fallecidas adquieren una especial significación para
las hijas o nietas.
Además del mito de Kai Kai y Tren Tren, existe el
relato de los Sumpall íntimamente relacionados con lo femenino. En algunas narraciones, son sirenas, en otras, garzas o niñas inocentes.
En el primer caso, se trata de seres, mitad humanos
mitad peces, que tutelan las aguas de los ríos, lagos y mares4.
Generalmente, los relatos hablan de seres masculinos que se “raptan” a mujeres. Pero en otras las recopilaciones efectuadas con mujeres, Sumpall está casi siempre representado en forma femenina y en este caso, es la
sumpall mujer que “rapta” al hombre, se lo lleva a vivir
4 “El discurso mítico y lo femenino” en Montecino, Sonia Sol viejo, sol vieja. Lo
femenino en las representaciones mapuche, Revista Excerpta Nº7, 1996. Facultad
de Ciencias Sociales, Universidad Nacional de Chile. http://www.facso.uchile.cl/
publicaciones/biblioteca/docs/excerpta/excerpta7.pdf.
Mujer-Indígena-Urbana | 295

a su territorio, “paga” por él para apoderarse de su vida.
En las versiones de sumpall masculino el pago se realiza
mediante alimento con la aparición la invocación de grandes cardúmenes mientras que en las versiones de sumpall
femenino el pago se resuelve mediante plata.
En el relato de “La princesa de la laguna QuelénQuelén” en lugar de sirenas, la protagonista es una princesa encantada que en las noches de luna, se transforma
en garza para salir a buscar novio. Arropa entre sus alas al
elegido y lo lleva a su isla-paraíso donde promete felicidad
y vida eterna a condición de no contar el secreto. Luego de
un tiempo, le da permiso para regresar con los suyos pero
al romper el mandato de mantener el secreto, desaparece.
Se dice que la princesa sigue apareciendo como garza para
llevarse a otro joven. Cuando no encuentra a nadie, vuelve
a su isla y llora, y a los pocos minutos se desencadena el
temporal y la lluvia.
Los ecos de Sumpall femenino se oyen en esta narración: la garza quita, sustrae a un joven de su familia,
sin dar nada a cambio; por ello rompe, incluso, la norma
de reciprocidad presente en el “pago” de la novia. En este
epeu [cuento] claramente se quebranta la virilocalidad. A
diferencia del Sumpall, se trata de un ser que se metamorfosea: de princesa encantada (bajo el agua) a garza, de garza a princesa. Lo femenino aparece como bello, de inevitable seducción; mujer rubia (como en la versión de María
Raguileo) que enloquece a los jóvenes. (Montecinos, 1996)
En otro relato del río Toltén, la sumpall se transforma
en una niña bella y vestida de verde. Un winka (hombre blanco invasor) rico que compró (o robó) muchas tierras viaja en
camión y al ver una niña muy bonita sola en el camino, la lleva
en la parte de atrás de su vehículo. Durante el viaje tuvieron
un accidente donde sólo todos los huincas ricos perecieron,
dos jóvenes se salvaron y de la niña no se tuvo noticia pero se
cuenta que ella voló por sobre el camión mientras caía al río.
Hasta aquí, los actos y las expresiones que contie296 | Ana Mariel Weinstock

nen la referencia a la mujer como base en la concepción
del mito de la creación mapuche y en la reproducción de
dicha cultura. Pero es sabido que si la cultura está viva, es
un proceso cambiante con elementos que perduran, que se
recrean y que se desechan. Si aceptamos que la cultura no
es inmutable, estaremos preparados para no querer encontrar entre nosotros al/a indio/a “auténtico/a” que narran
los cronistas del siglo XVII sino estar predispuestos a observar cómo los propios actores resignifican el sentido de
ser mapuche hoy. No sólo escucharlos sino que su propia
voz nos haga sentido, intentando captar su propio sentido.

El territorio de la Pu Fotum Mapu
A inicios del siglo XXI en la ciudad patagónica de Puerto
Madryn, gran parte de la reproducción de la cultura mapuche pasa por manos de Gladys Ñanco y se expresa en la
creación de un territorio comunitario propio. Ella viste el
trariwe y la trapelacucha para las ceremonias, narra versiones modificadas de las/los Sumpall en las escuelas pero
sobre todo mantiene vivo el territorio de la Comunidad
Mapuhe Tehuelche Pu Kona Mapu. Allí, levantó�(dirigió)
dos winoytripantu (año que vuelve5) y otras ceremonias
de menor importancia junto a su hija mayor, además de
realizar talleres, campamentos y huerta.
Los Ñanco recuperaron sus raíces de adultos. Participaron de la primera rogativa “como una curiosidad o por
algo que estaba sucediendo en nosotros (…) como que estábamos buscando algo y no sabíamos qué… Porque (en
realidad) éramos católicos y queríamos casarnos por iglesia
(risas)”, relata Gladys. Con un grupo vecinos solidarios,
fueron a la inauguración de un centro de jubilados en la comuna de Gan Gan, a 350 km de Puerto Madryn en la meseta
5. Así se denomina al año nuevo mapuche cuando comienza el equinoccio de
invierno, el 21 de junio aproximadamente, que corresponde al día más corto del
año a partir del cual todo comienza a renacer marcando el inicio de un nuevo ciclo.
Mujer-Indígena-Urbana | 297

central. Angel llevó su filmadora nueva y estaba dispuesto a
grabar para la posteridad todo lo que estuviera a su alcance.
Entre otras cosas, filmó una rogativa que hermanos mapuches habían organizado para el inicio de la jornada. Hasta
ahí, nada les llamó demasiado la atención pero cuando llegaron a su casa y pusieron la casetera para mirar…
“Ahí fue que nosotros con Angel, los dos (se emociona)… ¿qué pasó con nosotros? ‘¿Viste, negra? Esto es
lo nuestro. Esto es lo que nosotros no sabíamos. Esto es
lo que ignorábamos. Esto es lo que nosotros buscábamos
y no sabíamos’. ¿Qué era?. A partir de ahí, unas mujeres
de Trelew nos empiezan a llamar que vayamos a una reunión, que se van a juntar todos mapuches…” (Entrevista a
Gladys Ñanco, enero 2011)
La realización de la primera rogativa de Madryn del
año 1997 derivó en la conformación de la comunidad originaria más antigua de la ciudad de la cual se fueron desprendiendo los demás colectivos que hoy existen en Puerto Madryn. Se registraron como comunidad en febrero
de 2000 y al año siguiente, la Municipalidad les otorga un
predio de 6 hectáreas, ubicadas en las afueras de de la urbe
camino hacia la ruta nacional Nº3 y hacia la Península de
Valdés. Desde entonces, el “campito” (como le llaman) ha
sido centro de sus prácticas y sus sueños comunitarios. Un
lugar desde donde tomar conocimiento de sus ancestros.
“A decir verdad, hoy por hoy… Gladys de alguna
manera se ha tornado en el puntal de la comunidad, del
predio, ¿no? Yo tampoco digo nada al respecto porque me
parece bien que ella, porque ella tiene mucha afinidad con
los jóvenes. Eso es bueno, poder trabajar con los jóvenes
y hacer que los jóvenes se interesen. Eso hay que tener
una cierta afinidad para con eso. Ella convoca y los chicos
vienen y van al campito, trabajan en el campito y lo que
yo veo como positivo que lo hacen con ganas. Ponen todo
de sí y eso es bueno. Chicos que por ahí sin conocimiento,
(…) Es lo que se da en llamar vida en comunidad, todos
298 | Ana Mariel Weinstock

trabajos comunitarios. Eso es hermoso, es bueno y a eso
estamos llamados”. (Entrevista a Angel, octubre de 2008).
Nótese que con ese “Yo tampoco digo nada al respecto” de Angel pareciera dar cuenta que algo de esa situación lo incomoda, como si tuviera que dar una explicación por la actitud activa de Gladys y dar una justificación
al respecto. Pareciera funcionar como que cuenta con su
aprobación o permiso.
“Hemos pasado muchas cosas por eso a mí siempre
se me hace un nudo en la garganta cuando tengo que hablar
de ese campito, ¿no? Porque muchas veces hemos llorado
juntos con mi esposo, con mis hijos hasta a veces habíamos tomado la decisión de abandonarlo porque siempre
estábamos muy solos. Pero al otro día siempre sacábamos
fuerza para poder seguir y nunca lo dejamos” (Intervención de Gladys en entrevista a Angel, octubre 2008)
En algunas oportunidades, cuando aún no había techo bajo el cual dormir, Gladys lo hizo a cielo abierto o
bajo un nylon negro que le sirvió de ruca (casa) en las noches de invierno. En ese tiempo, ella estaba embarazada de
su hija menor y con otra hija bebé. Pasaba todo el día en
el predio comunitario, lo cuidaba, hacía fuego, a veces en
compañía de una hermana. A la noche, Angel la pasaba a
buscar para ir a cenar y dormir en la casa.
Mi primer entrevista personal, sin la presencia de su
marido, fue justamente en el “campito” por pedido expreso de ella. Es su lugar. Se energiza, cobra vida. Dice que lo
quiere y lo siente mucho. Comenta que en momentos malos
de la familia, crisis matrimonial mediante, habían dejado de
ir y ella no soportaba verlo tan abandonado y solo. En esos
momentos difíciles, inclusive, había sido su sostén (ella del
campito y el campito de ella). Aún no se explica muy bien
porqué se tomó esa responsabilidad de hacerse cargo con
tanto empeño, de no descuidarlo, de que no le falte nada.
“No sé por qué me toca a mí esto (…) No es un castigo ni algo muy malo es lo que se siente (se emociona hasta
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las lágrimas) Y yo lo siento así. Es muy fuerte para mí. Y
realmente, creemos. Creemos en la fuerza de la naturaleza.
Creemos y yo tengo plena fe por ejemplo, de que si yo le
pido al mar, a la montaña, a las piedras, al viento, se puede cumplir. Y muchas cosas de esas, muchos hermanos que
predican el ser mapuche o el ser tehuelche pero después de
ahí, se van todos a la iglesia. Bueno, allá ellos también (…) Y
lo que yo digo de que por qué me tocó a mí. Y bueno, es un
sentimiento” (Entrevista a Gladys Ñanco, diciembre 2010).
Desde la cosmovisión mapuche, cada cual llega a
esta vida con un mandato a cumplir y cada quien debe descubrir cuál es su newén (espíritu).
A veces se presenta a partir de los sueños como en
el caso de su hija Silvia cuya misión es ser calfumalen (joven vestida de azul en ceremonias rituales), quien para su
propia sorpresa canta en mapuzungun (lengua mapuche)
sin haber aprendido el idioma. Dicen que es un poco introvertida y que no canta en público pero cuando canta en
lengua, lo hace bien.
“Lo que Silvia hace, que canta en legua mapuche,
ella canta los taíles6 y ella lo soñó. Siempre cuento que yo
decía esta chica se debe estar poniendo de novio por eso
está tan triste. Y estaba tirada, así en la cama. Estaba triste,
yo la veía triste. Bueno, pensaba problemas de la casa, la
familia, qué se yo tantas cosas pasan en uno. Ella me contó
y me dijo lo del sueño y yo le dije mi hijita lo poco que yo
he averiguado, yo sé que no te podés resistir, no podés negarlo. Pero yo no sé mamá, no voy a poder. Yo sé que vas
a poder porque por algo se te presentó el peuma7 para que
vos aprendas, para que vos sepas realmente cuál es tu lugar.
Y bueno es así. (…) Yo creo mucho en los sueños y además
le doy importancia. Por ejemplo, no soporto cuando mi
esposo dice “no le des bola!”, “la tenés que dejar pasar”.
6. Canto sagrado
7. Sueño
300 | Ana Mariel Weinstock

(Entrevista a Gladys Ñanco, diciembre 2010).
Luciana, otra hija de Gladys, fue calfumalen y ahora
es werkén (comunicadora, vocera). Ella puede levantar las
rogativas porque es la hija mayor. De hecho, en el lapso de
tiempo en que Angel dejó de ir al territorio por un período
de tiempo, llevó adelante las ceremonias.
En la actualidad, Gladys continúa yendo todos los
fines de semana y algún día intermedio también. “Yo, el
día que me muera me van a enterrar ahí porque eso es lo
mío. O sea, no es que es mío, es lo mío”8.

Los dos planos en las dos entrevistas
Entrevisté a Ángel dos años antes que a Gladys. En aquella
oportunidad, noté que Gladys se recluía a un segundo plano para el decir pero que tenía un primer plano en el hacer.
Efectivamente, en aquella oportunidad, sólo interrumpía
con alguna frase. No hablaba en primera persona sino que
lo hacía hablar al marido. Lo mismo, para tomar decisiones
o tan siquiera responder una invitación: “Vas a tener que
hablar con Angel”, “yo le digo…” (“y que él decida”).
Por momentos, sólo por momentos, Gladys tomaba
la palabra para subrayar algo que se le escapaba a Angel.
Por ejemplo, el hecho de que todo lo que lograron en esta
tierra comunitaria, lo hicieron solos sin el acompañamiento de las demás comunidades y con mucho esfuerzo.
“Todo lo que hay en la casa del campito es todo dinero propio de Angel. Acá no hay ningún hermano que
ponga nada porque yo lo voy a decir aunque a él no le
guste… todo es dinero propio de él9: la casita, chapa nuevo, machimbre, cemento, un grupo electrógeno que le robaron pero también lo vamos a volver a comprar todo de
8. Se refiere a la diferencia entre sentir algo como propiedad de uno (que le pertenece)
y sentirlo como propio (perteneciendo a ese algo)
9. ¿Y ella? El gana un sueldo fuera de la casa, por lo tanto puede cuantificar en
billetes su esfuerzo y aporte.
Mujer-Indígena-Urbana | 301

también es cierto que muchas mujeres indígenas se enfrentan al dilema de no anteponer sus luchas como mujeres a la lucha global de su pueblo. no trabajaba fuera de su casa. mujer académica “occidental” a Gladys. una motosierra (que tampoco anda)” (Intervención de Gladys en entrevista a Angel. 2010:206). Ahora. aparece aquí con toda su complejidad. montó un negocio de ropa en unos de los locales. que ella ayudó a construir aunque no directamente aportando dinero. igual. porque una no se fija en esas cosas” (Entrevista a Gladys Ñanco. ¿Cuánto me une a mí. Igualdad y diferencia no son dos categorías binarias 302 | Ana Mariel Weinstock . 1999: 40). “Es bueno que alguien se ocupe del tema de la mujer… se ocupan siempre de lo que hace el hombre (…) En todos los grupos siempre pasa igual. octubre 2008) En ese tiempo. donde la “diferencia” se transforma en subordinación y la “igualdad” en una ilusión engañosa. como dos conceptos centrales del pensamiento postcolonial. Relegan y esconden su diferencia sexual bajo el concepto de complementaridad que termina siendo una trampa (Bidaseca. Luego de dos años. ¿viste? Por ahí la mujer trabaja. Entre las dos entrevistas.nuevo. hace muchas cosas y no la tienen en cuenta (…) uno lo hace con pasión. retomo el contacto con Gladys para entrevistarla ya de manera personal y con una idea general de concentrarnos en ella. mujer mapuche? Porque si bien la visión homogénea del feminismo occidental disuelve las irreductibles particularidades que caracterizan la vida de las mujeres no Occidentales y termina apropiéndose de dichas diversidades bajo un patrón universal (y opresor) de ser mujer (Felski. enero 2011) He aquí la marca de género está presente en todas las culturas. no sólo había mediado tiempo sino un cambio en el posicionamiento de Gladys que se expresa en la autopercepción de los dos planos (decir y hacer) nombrados por ella misma. Igualdad y diferencia. propiedad conyugal.

pocos conocen que existen miembros con identidad mapuche (de hecho. Mujer-Indígena-Urbana | 303 . 2007. A su vez. auténticamente originario frente al mapuche como indio peligroso. enemigo. Otras expresiones de esta caracterización colonialista se pueden rastrear en casos judiciales como Crecencio Pilquiman12 y en las recientes declaraciones del Presidente de la Federación de Sociedades Rurales de Chubut con relación al desalojo de la comunidad Santa Rosa Leleque: 10. “chileno”. 12.excluyentes. dice: “ No son más que una parcialidad araucana que no constituye un pueblo originario. racial e ideológica. 2007. Tema de un debate aún pendiente. Nahuelquir. 2009-2010. Si el mapuche no es originario de estas tierras. 2010. el abogado del terrateniente Rechene. hoy por hoy no se trata de dos pueblos distintos)10. para muchos originarios. 11 De más está decir que este gentilicio no tiene sentido ya que la pertenencia étnica preexiste a la de los Estados Nación. la diferencia para no devenir en dominación requiere de relaciones jerárquicamente igualitarias. Aranda. “argentino”11. invasor. ellos Si pueblo originario”. A tal punto que a pesar de que la comunidad se denomina “mapuche-tehuelche”. la cara visible de la comunidad Pu Fotum Mapu es su lonko Angel Ñanco. ni son indígenas Argentinos (…) que aniquilaron a los nuestros tehuelches. Muchos trabajos y discusiones en reuniones han manifestado la vinculación de esta caracterización del indígena a los intereses económicos e inmobiliarios (Moyano. pacífico. Ante el pedido de levantamiento del embargo de animales en el juicio de desalojo. de origen tehuelche. se refiere al “carácter feroz de estas parcialidades invasoras”. Él es la comunidad. Aquí observamos la expresión de un imaginario social hegemónico que legitima al tehuelche como indio bueno. entre muchos otros). el Dr Zabaleta sostiene que los mapuches son chilenos. La igualdad entendida como equidad requiere del respeto a la diferencia y a la identidad sexual. no le corresponde aducir sus derechos de preexistencia y por lo tanto. Para la sociedad de Puerto Madryn. Jones. tampoco reclamar legítima posesión.

no. quién es. universal. que su papá el otro. 2010: 265) 304 | Ana Mariel Weinstock . independiente de los sujetos que la ejercen y del contexto que la hace posible. funcional a la opresión y dominación? ¿En nombre de qué se defienden las costumbres? ¿De Occidente o de los varones? ¿No será que Occidente es la categoría de moda. Y no. todo. no. la historia del padre. Una palabra fija. ¿no?. ¿Son los varones los custodios de la cultura? Será que la costumbre es. que su papá allá” (Entrevista a Gladys Ñanco.“Yo le dije a mi hijo. es porque a ellos es como los criamos. enero 2011). Es como que no asumen que yo soy descendiente de mapuche”13. la cultura occidental privilegió la escritura y despreció la oralidad de las sociedades clasificadas como “ágrafas”. cuando les toca hablar de mí. no. Ella es de José de San Martín’. También pertenecen a los dos planos. Angel le indica que debe leer e 13. Claramente. perdurable. Aquí es cuando la disociación de los planos se transforma en una diferenciación jerárquica del hombre quien detenta la palabra (y la historia) y la mujer quien delega su palabra y su historia14. ¿viste? ‘No mi mamá no. Cuando Gladys toma la iniciativa de difundir la cultura tehuelche-mapuche. que sólo admita y reconozca la marca de su autor individual (Bidaseca. ¿no? Y a veces. ella no’. Una palabra objeto. le digo pero ellos no le dan importancia a lo mío (…) ellos palparon mucho lo del padre. 2010: 215). E: Y vos ¿qué pensás? ¿A qué responde eso? G: No. discreta. que su papá era el originario. inmodificable. de dónde vino. yo me siento mal porque ellos dicen: ‘No. Comunicación interna Endepa. 14. que su papá esto. una vez más. quién es su papá. como en eso de que su papá era el descendiente. mi mamá. la palabra escrita y la palabra hablada. mi mamá no’ Y yo me enojo porque le digo a ellos: ‘¿Por qué me niegan? ¿Por qué? ¿Por qué tienen esa descarez de negarme? ¿Por qué lo hacen? No. importada del discurso de afuera como pretexto de la perpetuidad de la desigualdad de género? (Bidaseca.

Es lo que yo de hecho viví y nada voy a contar porque no leo. Nada de lo que yo te conté está leído. llevé a grandes. Entonces. ¿somos capaces de practicar la igualdad y la diferencia en clave postcolonial? Palabras finales Este artículo se inició con el interrogante acerca de si el segundo plano de Gladys corresponde a una situación de sumisión o de complementaridad en reparto de roles. Y a partir de lo analizado. Como yo así llegué. eso es lo que a vos te hace pero a mí no. lo hizo un winka con el conocimiento de la gente nuestra. surgen algunas preguntas. El primero se orienta a establecer en qué medida la situación de urbanidad de la comunidad Pu Fotum Mapu Mujer-Indígena-Urbana | 305 . porque no me gusta.informarse más. Yo soy blanca y él es negro. ¿Eso voy a brindarle al turismo? ¿A la gente que no conoce o que no tiene conocimiento? ¿O a nuestra propia gente? ¿Lo que dice un libro? Entonces no coincidimos. ¡Yo fui a los camarucos!! (…) llevé a chicos. No me gusta leer” (Entrevista a Gladys Ñanco. gente paisana nuestra que no sabían lo que era. enero 2011) De tales afirmaciones. No coincidimos. más especial. No quiero leer un libro porque además yo sé que ese libro. que yo quería contar lo que yo había vivido. Si a vos eso te hace más persona. yo no quiero hablar desde un libro porque no me gusta. ¿Y qué voy a leer? Lo que yo ya sé. Porque no quiero. “Yo muy fría le dije a él que yo no quería leer. ¿Pueden los libros (o la academia) aportar sin fagocitar una cultura? ¿Qué clase de libro o relato podremos construir entre el conocimiento originario y académico para aportar al modo de ser mapuche-tehuelche hoy? En definitiva. también quería que mi gente llegara y lo hicimos. podemos esbozar dos líneas de pensamiento o caminos interpretativos para este caso.

El segundo. aún para quienes nos posicionamos en un lugar de emancipación. como si ser mapuche y ser mujer corrieran por carriles separados. La dominación no es un exterior absoluto. aún en el análisis se presentan como dimensiones disociadas. Muchas preguntas se abrieron en este primer intento de reflexionar desde el feminismo poscolonial. No existen sujetos subalternos puros y transparentes. nos lleva a pensar por un lado. Su denuncia de discriminación por los propios miembros de la comunidad. 306 | Ana Mariel Weinstock .favorece la adopción de prácticas de dominación de género occidentales que reproducen la invisibilidad del trabajo femenino en cuanto a recuperación y continuidad cultural. Y en esta búsqueda. en su performatividad y capacidad agencial. se inclina a sostener que la negación de la pertenencia femenina a una parcialidad originaria (mapuche) responde a la construcción de un imaginario social colonialista que refuerza la expansión colonialista sobre la tierra. dependiendo de las circunstancias o ubicación en la que los encontremos” (citado por Bidaseca. La autopercepción de la situación de subalterna por parte de Gladys Ñanco. que trascendió el discurso (casi genera su separación matrimonial) pero que al volcarlo en lo discursivo nos brinda la oportunidad de enriquecer y profundizar el análisis a partir del diálogo y la traducción. Como dice Mallon: “la mayoría de los subalternos son sujetos tanto dominados como dominantes. por el otro. en que las relaciones de colonialidad atraviesan todos los grupos sociales. Necesitamos continuar profundizándolo en diálogo con nuevos testimonios de las comunidades. dentro del entorno familiar más íntimo. como proceso intercultural. 2010). resulta interesante destacar el contraste entre las dos entrevistas. Porque si bien se inició el abordaje del problema desde la intersección género-etnia.

Integrante de la Colectiva Feminista Las Furiosas. María Luisa Femenías. Doctoranda de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Coordinadora del proyecto de extensión “Mujeres decidiendo sus cambios: creatividad contra la violencia”. UNLP. Becaria de investigación CONICET. Integrante del CINIG (Centro Interdisciplinario de Investigaciones en Género) Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FAHCE).María Silvana Sciortino es Licenciada en Antropología por la Universidad Nacional de La Plata (UNLP). FAHCE. . dirigido por la Dra.UNLP). Miembro del proyecto “Contribuciones para un análisis interdisciplinar de la violencia de sexo-género. Estrategias para su abordaje” (FAHCE. UNLP. Ayudante diplomada ordinaria de la Universidad Nacional de La Plata en la Cátedra de Antropología Sociocultural II de la Facultad de Trabajo Social desde 2005.

con sus colores. banderas. en los cuales las mujeres indígenas participan. en los cuales a través de la participación en talleres de diversas temáticas se hacen escuchar. La cultura como espacio de enunciación y agencia | 309 . me han permitido identificar posicionamientos. alianzas y disidencias de este colectivo respecto al movimiento más amplio de mujeres. Éste reúne mujeres indígenas de distintas comunidades y regiones del país. “Originaras” de todas las edades. Estas reuniones anuales convocan mujeres de todo el país durante tres días.La cultura como espacio de enunciación y agencia: una lectura de la participación de las mujeres indígenas en los Encuentros Nacionales de Mujeres. La participación en estos encuentros junto al material registrado en otros espacios. Con distintas historias organizativas logran articular sus acciones y construir una agenda política en la que se proponen combinar las demandas específicas de género con las demandas de sus pueblos. lenguas. Al recorrer la historia de los encuentros a través del relevamiento de sus conclusiones. debaten y proponen acciones a seguir. son acompañadas por mujeres no indígenas que participamos en este taller. En el marco de estos encuentros vengo trabajando desde el 2007. la realización de entrevistas y la participación personal en los mismos. María Silvana Sciortino L os Encuentros Nacionales de Mujeres comenzaron a realizarse en 1986 y hasta la actualidad continúan sin interrupción. participando concretamente en el taller “Mujeres de los pueblos originarios”. intento conocer la forma en que las mujeres indígenas fueron fortaleciéndose en este espacio nacional de mujeres.

En esta oportunidad reflexionaré respecto a la construcción de alianzas entre las indígenas y otros sectores de mujeres en el contexto del encuentro. significados y prioridades no siempre puede ser realizado en la colaboración y el diálogo. las cuales pueden entenderse como directrices en la comprensión del vínculo de las mujeres de los pueblos originarios con el movimiento de mujeres en general y entre ellas mismas como grupo. que detienen la posibilidad de establecer estrategias en común. Por último. refleja el tipo de preguntas que intento contestar a partir de 310 | María Silvana Sciortino . permiten evaluar la posibilidad real de diálogo entre sujetas que enuncian desde marcos culturales diferentes. Esta cuestión conlleva tensiones. “¿Cómo llegan a ser formuladas las estrategias de representación o adquisión de poder entre los reclamos en competencia de comunidades donde. Cuestiones que. El trasfondo cultural y político desde el cual las indígenas hablan. Me detendré en la comprensión de las tensiones identificadas. en mi opinión. conflictivo y hasta inconmensurable?” (Bhabha. pese a las historias compartidas de privación y discriminación. no muchas veces es entendido o considerado. me condujeron a preguntarme sobre la posibilidad de representación y de construcción de una voz autónoma en este contexto. con la expectativa de que una perspectiva crítica habilite la revisión de concepciones que son afines. Las mujeres indígenas se reivindican como mujeres pero destacando su pertenencia cultural como aspecto que las diferencia del resto del colectivo. sino que puede ser profundamente antagónico. las que serán leídas como momentos de intraducibilidad cultural. La relevancia que las mujeres indígenas fueron adquiriendo desde los 90 en el marco de los encuentros. traeré a primer plano un concepto clásico de la antropología como es el de cultura. el intercambio de valores. 2002:18). Este interrogante que presenta Bhabha en la introducción a “El lugar de la cultura”. en especial me refiero a la noción de agencia.

mi participación en espacios como los Encuentros Nacionales de Mujeres. Con el objetivo de dar inicio al mismo. nuestro pueblo”. que aunque diferentes. comienzan a actuar como coordinadoras planteando el modo en que nos organizaríamos para hablar. Es posible identificar posiciones marcadas en el conflicto: una constituida por las principales referentes indígenas del taller que se oponían a ser coordinadas por “una blanca”. otra que exige que se espere a la coordinadora elegida (esta posición también con presencia indígena) y se podría identificar una La cultura como espacio de enunciación y agencia | 311 . La representación como acción política En el Encuentro Nacional de Mujeres realizado en Córdoba en el 2007 se produce en el marco del taller “Mujeres de los pueblos originarios” un enfrentamiento entre las participantes. El primer grupo de mujeres se opone y desde ese momento la tensión va en aumento. la que propone debemos esperar. un grupo de mujeres conformado por referentes de distintas comunidades indígenas. “Respetamos el trabajo que se hizo en Córdoba pero hay que respetar la diversidad cultural de este taller”. “Estamos felices que nos acompañen pero tenemos que seguir de acuerdo a nuestra identidad” Esta tensión respondía a la elección por parte de la comisión organizadora de una “mujer blanca” como coordinadora del taller de mujeres de los pueblos originarios. ¿Cuál es la razón para que estás mujeres no acepten esperar a la coordinadora y se propongan ellas para cumplir esa función? Comienzan a escucharse frases como: “Respetemos a nuestra gente. Desde el fondo del salón una compañera mapuche interrumpe y pregunta sobre la ausencia de la coordinadora designada por la comisión organizadora del encuentro. conforman un mismo espacio a partir de su adscripción como mujeres. lugar que considero paradigmático para comprender las trayectorias de colectivos de mujeres.

en expresiones del tipo: “El trabajo de la coordinadora es dar la palabra. El lugar lo toma una mujer de los pueblos originarios de Córdoba. la dimensión que toma la elección de la coordinadora del taller. nosotras coordinamos. la lucha y la resistencia y en la defensa de nuestros pueblos” Este conflicto retrasó el inicio del taller hasta el punto de que en varias oportunidades se propuso suspenderlo. El dilema de la elección de la coordinadora vuelve en los encuentros realizados en los años siguientes. El desencuentro se resuelve luego de una larga discusión. se tornaron en interrogantes: ¿Qué cuestiones se ponen en juego al elegir una compañera que actúe de coordinadora? ¿Qué implica ser una coordinadora entre las mujeres indígenas? 312 | María Silvana Sciortino . En general se identificaba el rol de la coordinadora como una reguladora de la palabra. relativizaban la figura de la coordinadora. “La coordinadora está para ordenar un poquito la cosa. En el encuentro de 2009 en Tucumán. Todas las mujeres pueden participar. la coordinación vuelve a ocupar un lugar importante que demora el inicio del taller. para dar la palabra” ¿Por qué las mujeres originarias se oponían tenazmente a que una “mujer blanca” les “de la palabra”? Refiriéndose a la coordinadora blanca una referente indígena sostenía: “Ella tiene que dar su testimonio. se presenta una coordinación compuesta por varias mujeres entre ellas indígenas y no indígenas. la cual obliga a la coordinadora elegida en comisión a renunciar. En Neuquén (2008) las primeras oradoras recuerdan lo sucedido en Córdoba. Las tensiones surgidas (y latentes) cada año.” Otra argumentación al respecto afirmaba: “Yo no puedo ir a coordinar un taller de mujeres de idioma inglés. nosotras coordinamos. la cual se hace presente en ese momento.tercera (constituida en su mayoría por mujeres no indígenas) que en pos de la conciliación y de la realización del taller. Tiene que ser alguien que esté en el camino. a su vez. porque apenas se good bye y no sé qué más.

significa estar La cultura como espacio de enunciación y agencia | 313 . me alienta a ir más allá en la comprensión del conflicto emergido en el taller. Una mirada crítica que incluya en el análisis el lugar desde el cual las mujeres hablan o son habladas. “Por supuesto. pero hacerlos parecer como sinónimos especialmente cuando se tiene la intención de expresar que desde ambos términos es desde donde los sujetos oprimidos hablan. ambos sentidos están vinculados. retomo la propuesta teórico-política de Gayatri Chakravorty Spivak. Spivak resalta la distinción entre “representación” en el sentido de “hablar por otro” (como se da a nivel socio-político) y de “re-presentación” (como se utiliza el término en arte y filosofía) (Spivak. describiéndola como una forma de violencia epistémica. La autora denuncia que las categorías comprensivas y constitutivas de la historia y con ellas la identidad de las mujeres son eurocéntricas y sostenidas como universales.Para comprender el conflicto acontecido en aquella oportunidad. denuncia la relación entre mujer y silencio. que cuestione las conceptualizaciones que pretenden universalidad y establecen entramados de desigualdad entre mujeres. según son utilizados por Marx en El 18 Brumario de Luis Bonaparte. sería una forma de continuar en la posición de subalternidad que el colonialismo cultural impone a sus “otros/as”. En este sentido. La autora afirma que si una/o está resuelto a no bajar los brazos ante una tarea crítica es de suma importancia reconocer la distinción de significado de estos conceptos ya que ayuda a entender el lugar desde el cual el sujeto enuncia. actúan y conocen directamente por sí mismos. Spivak. Así. Por esta razón aceptarlas sin previa crítica y revisión. Ella cuestiona la posibilidad de hablar en propia voz de las mujeres. “vertreten” se entiende como representación dentro de la economía de Estado y la economía política y “darstellen” en tanto re-presentar en el marco de la teoría del Sujeto. 1999a:181). plantea una distinción entre los términos: Vertreten y Darstellen. En “¿Puede lo subalterno hablar?”.

Esta crítica que Spivak realiza contra ciertas afirmaciones que Foucault y Deleuze exponen en “Los intelectuales y el poder: una conversación entre Michel Foucault y Gilles Deleuze”. Estos espacios tiene un impacto epistémicamente significativo en el cual el discurso se inscribe y se posiciona políticamente en el marco de los aparatos productores de saber. refleja la interiorización de un complejo de inferiorización. Franz Fanon muestra cómo el color de la piel. se vuelve un atributo determinante de la persona. 1970:35) La piel negra evidencia la pertenencia a una raza. en tanto rasgo característico de una elite que excluyó a los pueblos originarios del acceso a un lugar de enunciación. Este atributo que nada tiene que ver con un comportamiento biológico diferencial o un posicionamiento social. otorgando un fundamento biológico al lugar que las relaciones coloniales de poder han asignado a determinados grupos reconocidos como los “otros” en un sistema mundo que tiene su centro en Europa y en el hombre blanco. el rechazo de las mujeres indígenas a ser coordinadas por una “mujer blanca” puede ser leído a partir de una estructura que le da sentido. “una mujer blanca”) puede pensarse circulando en estas estructuras de sentido. La piel blanca en tanto huella de una relación de poder. proceso que puede entenderse en términos de “epidermización” de esa interiorización (Fanon. La piel negra. 1999a:183). Siguiendo esta línea argumental. impidiendo así la posibilidad de tomar la 314 | María Silvana Sciortino . El color actúa performativamente. “rasgo” fuertemente resaltado (como se señaló anteriormente las referencias a la coordinadora como: “una blanca”. de su posición en el mundo y en la historia.operando con una política esencialista y utópica” (Spivak. se vuelve el rasgo definitorio de un colectivo humano. pone un alerta sobre la necesidad de comprender los locus de enunciación desde donde los sujetos hablan. La piel blanca de la coordinadora.

ser blanco significa exhibir los rasgos que recuerdan a los apropiadores de un lugar diferencial de enunciación desde el cual no sólo se acalló la diversidad étnica y se la constituyó como periférica. Todo sistema. los grupos indígenas fueron arrinconados. analiza el significado de “ser negro” en el Brasil actual y las significaciones que conlleva la piel negra como huella corporal del transcurso de una historia. hablar y representarse. 2007:134). “[…] todo estado –colonial o nacional. considero que el enfrentamiento acontecido en el taller puede leerse como oposición a una “coordinadora blanca” en tanto representante en el sentido de vertreten. alterofílico y alterofóbico simultáneamente. se constituye cristalizando a sus otros significativos. Ser negro significa exhibir los rasgos que recuerdan y remiten a la derrota histórica de los pueblos africanos frente a los ejércitos coloniales y su posterior esclavización (Segato. y cualquier proceso político debe ser comprendido a partir de ese proceso vertical de gestación del conjunto entero y del arrinconamiento de las identidades. Rita Segato en el capítulo “Raza es signo” del libro La Nación y sus otros (2007). 2007:138) En nuestro país. de ahora en adelante consideradas “residuales” o “periféricas” de la nación. Se vale de la instalación de sus otros para entronizarse. Cuando la autora afirma que “raza es signo” lo que le interesa es localizar el conocimiento de su constitución a partir de los contextos definidos en los que encuentra significación. excluidos. colonial o nacional. como sostiene Segato todo Estado es “otrificador”. Por lo tanto.” (Segato.es otrificador. exterminados en pos del enaltecimiento de una elite hegemónica euro-céntrica en la cual la piel blanca es uno de sus rasgos distintivos. como sujeto que autoriza la palabra por ellas. sino que a su vez se describió a los pueblos indígenas desde la experiencia central de este sujeto jerárquicamente posicionado. El rechazo a la coordinadora simboliza el rechazo a La cultura como espacio de enunciación y agencia | 315 . Revirtiendo los argumentos de Segato.palabra.

un camino propicio para el movimiento de mujeres. que su palabra acceda a un nivel dialógico. les indique cuando hablar y cuando pasar la palabra. Esto implica que no sólo les es posible hablar en propia voz sino que además son escuchadas por “hermanas” indígenas y no indígenas o “hermanas de género”. de esta manera no pueden aceptar que una mujer no indígena les de la palabra. Esta situación recuerda las palabras de Edward Said: “Una vez más la representación se vuelve significativamente. no aceptaron ser coordinadas por “una blanca” ya que lo vivenciaban como un nuevo sometimiento de su palabra a la autoridad del “blanco”. Estas mujeres demandan reconocimiento de su especificidad como mujeres indígenas dentro del marco del encuentro. en este caso de una “mujer blanca”.” (Said. Ahora bien. como en todo grupo diversamente constituido el riesgo de 316 | María Silvana Sciortino .ese sujeto que ha hablado y habla desde un saber universal. no ya como una incertidumbre académica o teórica sino como una elección política. pero específicamente en su experiencia en los encuentros de mujeres toman posición y exigen hablar en propia voz. En el marco de las luchas por reconocimiento cultural. como en aquella oportunidad. Ellas. que toma la palabra en nombre de “otros/as”. es en mi opinión. Algunos grupos de “originarias” han tomado posicionamientos más firmes respecto a la vinculación con mujeres no indígenas. 1996:57) Comprenderse entre “otras”: un acto cognitivo y político. Su objetivo es hablar en propia voz y ser escuchadas. a lo largo de sus participaciones en los encuentros. La posibilidad de diálogo que el encuentro y el taller en particular brindan. esta posición les permite desplazarse del lugar de significante y resguardar el espacio (taller) conformado en tanto mujeres y originarias. Las “mujeres originarias” han logrado.

en tanto diferendo (différend).que la comunicación sea interrumpida por la imposibilidad de entendimiento es real. La reivindicación de una coordinadora indígena es traducida como discriminación. es un ejemplo significativo. en el rechazo a la coordinadora. Nuestros problemas son de género. este se produce cuando hay un conflicto entre dos partes que no puede resolverse equitativamente por falta de un criterio de juicio común o compartido que podría aplicarse a ambos casos (Benhabib. esta ausencia de entendimiento responde a la imposibilidad de reconocer. En esta situación. En respuesta. ¿Puede ser entendida la tensión emergida como producto de la imposibilidad de traducción de una problemática entre marcos de referencia culturalmente diversos? El eje de la discusión podría interpretarse a partir del concepto que propone Lyotard. La cultura como espacio de enunciación y agencia | 317 . realizada contra las mujeres indígenas que no aceptaban a la coordinadora. Spivak introduce este concepto. una posición política concreta: sostener a una mujer indígena como coordinadora del taller de Mujeres de los pueblos originarios. 1999a:217) Varios momentos en el taller pueden ser retomados en tanto lapsos de intraducibilidad. (Spivak. el rechazo de ser coordinadas por una “mujer blanca” reflejó la dificultad de reconocer los diversos espacios de luchas conformados a partir de la reivindicación de otras categorías que acompañan a la de género. 2006:66) En “¿Puede el subalterno hablar?”. todas somos un cuerpo. todas latinoamericanas. lo que Jean-Francois Lyotard ha denominado el “différend” como la inaccesibilidad o la intraducibilidad de un modo de discurso dentro de una polémica hacia otro modo de discurso. La acusación de “discriminadoras”. todas padecemos los mismos problemas” Ahora bien. una de las referentes indígenas contestó: “No es discriminación sino reivindicación” En mi opinión. Claramente ejemplificado en la siguiente frase de una mujer no indígena: “Somos todas hermanas.

El reconocimiento de la historicidad que posiciona de manera diferente a un grupo particular dentro de la totalidad del movimiento de mujeres hace posible entender sus objetivos y estrategias políticas. hasta los encuentros más triviales y frustrantes con los otros en los que simplemente decimos: “Realmente no lo entiendo” (Benhabib. A pesar de oponerse a este tipo de argumentaciones. 2002:212) Seyla Benhabib. La interrupción en la comunicación emergida en el taller produjo hostilidad entre mujeres que provenientes de tradiciones culturales diversas intentan dialogar en torno a un interés en común. Si la inconmensurabilidad fuera tal no podríamos ni siquiera reconocer el otro conjunto de enunciados como parte de un lenguaje o como una práctica. la autora no acepta ingenuamente las tesis sobre conmensurabilidad total. Siguiendo a Bhabha. sostiene que las tesis en torno a la intraducibilidad o inconmensurabilidad de los marcos de referencia ya sean lingüísticos o conceptuales son indemostrables. (Bhabha. este tipo de enfrentamientos no deberían sorprendernos. Al ser resignificado el malestar en interés 318 | María Silvana Sciortino . Sino que reconoce una gama de experiencias de inconmensurabilidad que pueden ir desde el desconcierto total frente a los rituales y prácticas de otras culturas. a menudo compuesta de demandas y prácticas inconmensurables. Si esta ruptura en el diálogo es tomada como un diferendo. si entendemos la cultura en tanto una producción desigual e incompleta de sentido y valor. 2006:69) Concuerdo con Benhabib en interpretar esos momentos de intraducibilidad cultural como pedidos para proseguir la conversación y la interacción.ya que no es posible desplegar una comprensión histórica del enfrentamiento. son pocos (o ninguno) los caminos que quedan para logra pensar en conjunto problemáticas compartidas por las mujeres más allá de la pertenencia étnica. como inaccesibilidad de entendimiento entre referentes culturales diversos.

genuino de interlocución. como sostiene Bhabha. Acordando con Benhabib. Cultura y Agencia La diversidad como derecho humano ha reubicado a la cultura como emblema del reconocimiento político. Los límites entre ellas implican barreras defensivas entre políticas. de recolección o de olvido.” (Said. el esfuerzo en la tarea de reexaminar críticamente la noción de cultura. de su permeabilidad. de exclusividad o de comunidad. es una acción política y ética. La propuesta es comprender a los otros/as a partir de la historia que los constituye y no en tanto entidades dadas ontológicamente. La relación entre culturas no refiere a la rigidez de un encastre o a la consistencia de una amalgama. pueden ser un punto de partida para contar una historia diferente. de fuerza o de dependencia. El desafío consiste en comprender las culturas a partir del dinamismo que le es propio. Esta posición no se limita a recordar el La cultura como espacio de enunciación y agencia | 319 . la frustración resultante de la imposibilidad de entendimiento puede tornarse un anclaje intercultural. lo último que conviene hacer es paralizarse frente a pretensiones de inconmensurabilidad. La defensa de la imposibilidad de comunicación o de entendimiento sobre ciertas cuestiones es una estrategia que impide fortalecer los vínculos que nos unen como mujeres. a un encuentro con “lo nuevo” en tanto un acto insurgente de traducción cultural. en mi opinión. todos ocupando un lugar en la historia global que es nuestro asunto. “Las culturas pueden entonces ser representadas como zonas de control o de abandono. 1996:58) La cultura pensada en sus márgenes. comprender al otro/a no es sólo un acto cognitivo. Acordando con Said. en sus zonas fronterizas conduce. La cultura se ha convertido en anclaje de afirmación y reivindicación para muchos pueblos. Si la posibilidad de comenzar a alterar la subalternidad depende de que nuestra palabra acceda a un nivel dialógico.

por un lado. lo que permite la deliberación constante entre sus miembros. para Segato. Así. que innova e interrumpe la performance del presente. “La cultura no es otra cosa que la decantación de la experiencia 320 | María Silvana Sciortino . Lo que constituye un pueblo. (Bhabha. sino el de des-intrusionar su historia. 2002:218) En la presentación que Rita Segato hace frente a parlamentarios en el 2007. que sirve a fines clasificatorios y ancla al grupo en una etnicidad basada en un patrimonio fijo de cultura. la cultura como práctica enunciativa resulta un proceso más dialógico. La autora destaca. propone entender a las culturas en términos de pueblo e historia. La autora sostiene que el problema de los pueblos en América no es el de conservar la cultura. es más adecuado hablar de “historia” que de cultura. en el sentido de repetición de un pasado. como patrimonio cristalizado. Diálogo que mientras se despliega permite la transformación de las costumbres. El autor. que intenta rastrear desplazamientos y realineamientos que son los efectos de antagonismos y articulaciones culturales. subvirtiendo la razón del momento hegemónico y reubicando sitios alternativos híbridos de la negociación cultural. refigurándolo como un espacio “entre-medio” contingente. que resulta más adecuado hablar de “pueblo” que hablar de “grupo étnico”. realiza un desplazamiento de lo cultural como objeto epistemológico hacia el entendimiento de la cultura como sitio enunciatorio. convocada ante la inminente votación de un proyecto de ley que criminalizaba la práctica del infanticidio en sociedades indígenas. que fue interrumpida por la irrupción del colonizador.pasado como causa social o precedente estético. pues la idea de cultura es generalmente invocada como argumento para retirar las costumbres del flujo histórico. Por otro lado. no es la tradición. sí la historia que implica el disenso en su interior. porque pueblo es un sujeto colectivo vivo y dinámico mientras grupo étnico es una categoría objetificadora. renueva el pasado.

desplaza el concepto de cultura al espacio de la agencia. confundir el orden de los símbolos culturales. Las mujeres indígenas parecen ocupar. son sujetas que incomodan. El presente enunciatorio. (Bhabha. por momentos. 2007a) Lo que estas perspectivas comparten es el objetivo que. resulta una estrategia discursiva liberadora que reubica a las identidades culturales emergentes en el borde liminar de la identidad. (Bhabha. “Mi postura (…) produce una estrategia subversiva de agencia subalterna.” (Segato. Es la ambivalencia puesta en acto en el presente enunciativo. es trabajado por Saba Mahmood a partir del movimiento de mujeres de las mesquitas. Tensiones de este tipo suelen emergen en los Encuentros Nacionales de Mujeres. ocupan un lugar incómodo. El autor sostiene. De esta manera. La cultura como espacio de enunciación y agencia | 321 . como define Bhabha. consiste en proporcionar un proceso por medio del cual los otros objetivizados puedan ser transformados en sujetos de su historia y experiencia. 2002:225). (Bhabha. el conflicto tomado en este trabajo puede funcionar como ejemplo. en el marco del movimiento de mujeres un lugar semejante.histórica acumulada. traumatizar la tradición. 2002:218). que negocia su propia autoridad a través de un proceso de “descosido” iterativo y de una revinculación insurgente inconmensurable. La ambivalencia. el entre-medio. 2006:126). 2002:219). Para el feminismo es inquietante y en el peor de los casos inentendible que estas mujeres promueven prácticas e ideas implantadas en una tradición que históricamente atribuye un estatuto subordinado a la mujer y procura cultivar virtudes asociadas a la pasividad y la subalternidad femenina (Mahmood. el movimiento de fondo que tiene lugar. que define Bhabha. lo liminar. el espacio cultural para abrir nuevas formas de identificación que pueden confundir la continuidad de las temporalidades históricas. Estas mujeres. y el mito una forma de condensación y simbolización del proceso histórico.

De esta manera. La pronunciación de un camino para la liberación de las mujeres en término des-localizados y ahistóricos no conduce a otro puerto que no sea el de entender las culturas de manera cristalizada. La propuesta consiste en contemplar los objetivos libertarios del feminismo reconociendo que el deseo de libertad y liberación está históricamente situado y que su fuerza motivacional no puede ser asumida a priori debiendo antes ser reconsiderada en el contexto de 322 | María Silvana Sciortino . voluntad trascendental u otros obstáculos individuales o colectivos. en mi opinión. tradición. (Mahmood. La capacidad de agencia puede ser también encontrada.Para lograr comprensión entre sujetas que activan en un mismo movimiento sería necesario. 2006:127). esta postura trae consigo una idea de cultura en los términos que critica Segato. y el relativismo “ingenuo”(?). salirse de esquemas binarios de pensamiento y acción. retomando los trabajos de Marilyn Strathern. resalta la relación incómoda entre feminismo y antropología. en tanto tradición y repetición del pasado. en oposición al peso de la costumbre. en el que muchas veces cae la antropología al estudiar el lugar de las mujeres en las culturas. se le niega la capacidad deliberativa (en términos de Segato) que les permitiría a las mujeres dialogar en el interior de sus pueblos sobre las normas y situaciones que las ubican de manera desigual. sino también en las múltiples formas en que esas normas son incorporadas. que suele reinar en el feminismo hegemónico. Mahmood. En mi opinión. La autora. propone entender la agencia. que son vistas como marginales/subordinadas/oprimidas. La autora destaca como el feminismo suele ofrece simultáneamente un diagnóstico del estado de las mujeres en las diversas culturas y una directiva para el cambio de situación de las mujeres. El aporte de Mahmood es una vía que media entre el universalismo. no sólo en actos de resistencia a las normas. ya no como una capacidad individual de realizar intereses personales.

Sujetas que incomodan. han dejado de ser ese “informante nativo” que define Spivak como un nombre para la marca de la exclusión. el acto insurgente de traducción cultural. si la cultura se ha vuelto un anclaje desde el cual afirmarse frente a otros colectivos. de una repetición del pasado. en el marco de los Encuentros Nacionales de Mujeres. Si las mujeres indígenas se posicionan en la defensa de sus culturas en el sentido de tradición. Cada año en los encuentros. Finalmente. emergen a partir de negociaciones con nuevas formas de identificación. siguen vinculándose desde el paternalismo y el prejuicio de entender los relatos de las indígenas como pruebas de un patriarcado prístino. las posibilidades de ser críticas frente a los sectores conservadores de sus propios pueblos serán casi nulas. 2006:149). al no comprender que los vínculos posibles a construir junto a ellas. de entender los límites entre culturas como barreras defensivas entre políticas.(Mahmood. producen “lo nuevo”. la forma como la misma sea entendida traerá consecuencias directas sobre la construcción de alianzas y articulaciones entre distintos sectores. Las indígenas. nos propone establecer estrategias de mediación entre esos bordes permeables. “Él (y ocasionalmente ella) es un “espacio en blanco” [blank] generador de un texto de identidad cultural que solamente Occidente (o una disciplina de modelo occidental) pudo inscribir” (Mi traducción)” (Spivak.otras voluntades. La propuesta de Said. al igual que otros sectores de La cultura como espacio de enunciación y agencia | 323 . 1999b:6) Ellas resignifican con sus prácticas la agencia. Si se reconoce el carácter histórico y deliberativo de las culturas. las tensiones surgidas entre las indígenas con otros sectores de mujeres pueden empezar a atenuarse. proyectos históricos y capacidades que son inherentes al sujeto discursivo e históricamente localizado. Lo mismo sucede si las compañeras no indígenas. Mediaciones que no avasallen entramados culturales pero que habiliten a entretejer acciones y discursos entre culturas.

324 | María Silvana Sciortino . 2006:123). creada y propiciada por relaciones concretas de subordinación histórica configuradas.mujeres. Esta capacidad es agencia (Mahmood. despliegan su capacidad para la acción.

Integrante del Ubacyt “Mujeres interpeladas en su diversidad. Experiencia laboral y académica en el área de los Derechos Humanos: asesora jurídica de la Dirección Nacional de Atención a Grupos en Situación de Vulnerabilidad de la Secretaría de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia y DDHH de la Nación y en el área de derechos humanos de los pueblos originarios y migrantes. Sociales. Feminismos contra-hegemónicos del Tercer Mundo”. Dir. .Leticia Virosta es abogada. pensamiento fronterizo y transfronterizo en los estudios feministas” (IDAES). Miembro del Programa “Poscolonialidad. Karina Bidaseca (Facultad de Cs. Universidad de Buenos Aires. Maestranda de la Maestría en Derecho Humanos y Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Lanús.

En este sentido. con la incorporación de los Tratados Internacionales de Derechos Humanos (Art. En este sentido. mediante el debate de caso referido a violencia contra la mujer indígena se busca develar prácticas judiciales que violan los Derechos Humanos en base a la construcción del “indígena/mujer indígena” que perpetúan y reproducen simbólicamente relaciones de Hegemonía-subalternidad. Aquella jurisprudencia que aplica los Derechos Humanos y Derecho Indígena de manera favorable genera conciencia y aporta a visibilizar la importancia del respeto y reconocimiento hacia este grupo históricamente excluido. Por Leticia Virosta E l Poder Judicial como órgano de Estado encargado de dirimir conflictos e impartir justicia le cabe una especial responsabilidad ya que a través de sus fallos se reconocen o no derechos colectivos de los pueblos indígenas.El Poder Judicial como reproductor de subalternizaciones: Prácticas y representaciones en torno a la mujer indígena/Interculturalidad. A partir de la Reforma de la Constitución Nacional en el año 1994. en donde se identifica al Estado con un modelo de nación. 17) el Estado Argentino se define como Pluricultural. 75 Inc. Este nuevo bloque de constitucionalidad federal. para admitir que puede existir una diversidad cultural (coexistencia de cosmovisiones distintas) a la cual el Estado debe respetar. 75 Inc. 22) y el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas (Art. implicó un cambio radical en el reconocimiento de los deEl Poder Judicial como reproductor de subalternizaciones | 327 . resulta menester la armonización jurídica en pos de superar la concepción monista del Estado.

en el que el Derecho y la producción jurídica proviene exclusivamente del Estado. étnicas. El respeto a la identidad “equivale al derecho a un trato igualitario sin pérdida ni renuncia de la identidad”. esos “otros” que constituyen grupos subalternos en situaciones de vulnerabilidad y de desigualdades (sociales. Esta afirmación de estados pluriculturales y plurinacionales. a su vez implica la necesidad de abordar el tema del pluralismo jurídico. Esto trae aparejado la necesidad de reformas que democraticen la administración de justicia y una interpretación intercultural del derecho. que supere el tradicional monismo jurídico. es decir “el derecho a ser diferente de los demás para ser igual a sí mismo”. jurídica y judicialmente plurales . a los derechos humanos la escritura emancipatoria de tiempos modernos con el potencial de convertirse en la base para una verdadera cultura global y a menudo el único instrumento que poseen los grupos vulnerables ante los diferentes tipos de opresión y violencia. 328 | Leticia Virosta . la teoría liberal del derecho niega otros ordenamientos jurídicos. raciales. con optimismo.rechos de los pueblos indígenas planteando nuevas discusiones acerca de la tensión entre derechos individuales y colectivos. derecho positivo y consuetudinario. deslegitima cualquier cuestionamiento de la naturaleza democrática del derecho estatal y a si mismo invisibiliza las formas de dominación jurídicopolítico que experimentan los titulares de esos derechos. El reconocimiento del derecho a la diferencia y la diversidad cultural introduce una complejidad a la aplicación lineal del principio de igualdad. En las sociedades contemporáneas. al reconocer el derecho a la identidad cultural sin que ello ponga en cuestión la integridad territorial ni estatal. y en particular la aplicación e interpretación de las normas internacionales de Derechos Humanos por parte de los operadores de justicia. de género. sexuales) Boaventura de Sousa Santos llama.

clase y género. En este sentido. etnia. las posibilidades de activar los mecanismos institucionales existentes para exigir la vigencia de los derechos . como autoridades del derecho que poseen múltiples narrativas. la no discriminación y el desarrollo de la autonomía en casos complejos que involucran interseccionalidad de raza.Santos. a los y las activistas por los derechos humanos. es decir. geográficos. promueve la idea de comunidades como sujetos legales colectivos. sexo. en aquellos casos en que es posible superar estas dificultades y barreras para el acceso a la justicia. es interesante analizar cuál es la respuesta del Poder Judicial ante estos reclamos. Sin embargo. son esenciales para el proceso transformativo por lo que la principal contribución del pluralismo crítico jurídico postmoderno: es la promoción de un método subjetivo de discurso contra-hegemónico y de creación de conocimiento. mediante el análisis de de las sentencias de tribunales provinciales referidos a casos que involucran violencia sexual hacia mujeres indígenas se busca develar prácticas judiciales que violan los Derechos Humanos en base a la construcción del “indígena/mujer indígena” que perpetúan y reproducen simbólicamente relaciones de Hegemonía-subalternidad y como se interpretan normas de jerarquía constitucional que garantizan el derecho a la igualdad.muchos de estos obstáculos afectan de un modo particular a las mujeres. Individuos y comunidades. culturales y simbólicos que dificultan el acceso a la justicia. por otro lado. Al entrar a la égida de las instituciones estatales en El Poder Judicial como reproductor de subalternizaciones | 329 . Siendo responsabilidad del Estado respetar. sus organizaciones y. garantizar y asegurar el efectivo ejercicio de los DDHH de todas las personas. Si bien hay obstáculos económicos. al Poder Judicial como órgano encargado de dirimir conflictos e impartir justicia le cabe una especial responsabilidad ya que a través de sus fallos se reconocen o no los Derechos Humanos. en general.

que le produce «mayor desenfreno». 6. a los 15 años. los jueces. 2. los acusados son detenidos y se abre la investigación. Estas situaciones son aun más complejas ante hechos que involucran conflictos sexuales. mediante la Sentencia N ° 95 el 31 de Agosto del 2004 son todos absueltos en un proceso de irregular. la policía recibe la denuncia. y además de la ingesta alcohólica. INSGENAR y CLADEM denuncian el caso al CDH/ONU por violaciones de los arts. a causa de tensiones étnico-raciales que tienen antecedentes históricos en la comunidad. 3. Bajo presión de la comunidad. En mayo de 2007. dudando del no consentimiento de la víctima. al igual que otras mujeres se enfrenta a aspectos que tienen que ver con el contenido ideológico y normativo de la ley y las prácticas mismas de los operadores de justicia. 7. se preguntó a testigos si la víctima tenía novio y/ o si el violador era el novio. testigos fueron descalificados por ser indígenas. la mujer indígena. Pese a que en el juicio se prueba el acceso carnal por la fuerza. ante la 330 | Leticia Virosta . y 18 del Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos .donde se administra justicia. sin intérpretes. 17. el centro de salud y operadores de justicia obedece a un patrón habitual para con los aborígenes. llevado en español. Un caso que resulta paradigmático a los efectos de poder observar como responden los operadores de justicia y demás “auxiliares” ante demandas de mujeres indígenas es el de la joven indígena de El Espinillo (Chaco) violada en octubre de 2003. Entre otros hechos: la víctima no contó con asesoría jurídica. prejuicios de género y discriminación étnico-racial. consideraron que no se debería «confundir la violación con la violencia propia del acto sexual» y que las heridas en ella se debían al «ímpetu con que se intenta la penetración» y a la «juventud del sujeto activo». dificultó la comunicación de la víctima y los testigos. y/o si ella ejercía la prostitución. el juicio. El maltrato dado a la víctima y a su familia por la policía. por 3 jóvenes «criollos» del pueblo.

psicológica y moral perpetrados por los agentes del sistema de administración de justicia y sistema público de salud. Falta mucho por hacer. así como los actos de violencia física. La aceptación de que el estado es responsable de la violencia de derechos de las mujeres. hombres blancos o criollos son juzgados por violar a una mujer indígena y ello se debió a la movilización de toda la comunidad indígena. en una nota de la periodista Mariana Carabajal tituló este hecho como “Un caso en que se vulneraron todos los derechos” . familia y comunidad. en esa zona del Chaco. el 23 de abril de 2009. El diario Página/12. La diputada provincial perteneciente al pueblo Qom. En un evento de reparación. Después de la denuncia. El INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación. las irregularidades en el proceso judicial y los prejuicios de género que motivan la impunidad de la violación. A pesar de no haber aún una decisión emitida por el Comité acerca del mismo. y a los pueblos indígenas por las violaciones de derechos humanos cometidas en el caso. el gobierno provincial emitió un informe allanándose. ambos organismos nacionales. Este es el primer caso en el que. reconociendo la responsabilidad internacional asumida por Argentina (CLADEM). no puedo dejar de señalar que hemos sido históricamente oprimidas por una triple condición: la de ser mujer. afirmó que “este momento es una huella en la historia de los pueblos indígenas. hechos concretos de los cuales sólo algunos son denunciados por temor a repreEl Poder Judicial como reproductor de subalternizaciones | 331 . la Xenofobia y el Racismo) y la Secretaría de Derechos Humanos. a su familia. Como mujer indígena. el Estado ofrece una indemnización material a la víctima y expresa públicamente el pedido de perdón a la joven LNP. donde reconoce las violaciones y responsabilidad. Inocencia Charole. Hay una aceptación social de la injusticia. antes y durante el proceso judicial .negativa de un juicio justo y debido proceso. emiten opinión favorable para reparar a la víctima. la de ser pobre y la de ser indígena.

Las recomendaciones del Comité de la CEDAW al estado argentino se refieren en particular a las obligaciones del poder judicial como garantes del acceso a la justicia para velar por los derechos de las mujeres. Quizás resulte ya evidente que el límite mayor de esas intervenciones reside. como se interpreta la interculturalidad en el ámbito judicial. existe un conocimiento y un verdadero respeto por las prácticas culturales en el diseño e implementación de las políticas públicas dirigidas a mujeres migrantes e indígenas. Este caso nos lleva a reflexionar y a debatir respecto de cómo se protegen los derechos de las mujeres y en especial de las mujeres indígenas. clase y genero/sexo . que haya traductores de nuestra lengua. a veces. cual es la respuesta del Estado a lo “diverso”. debates necesarios a fin de superar las tensiones entre Derechos Individuales y Colectivos. el fallo muestra las limitaciones de la intervención judicial en torno a la diversidad étnica y su falta de referencia a las mujeres y sus derechos. Por eso exigimos que las instituciones encargadas de hacer justicia funcionen para las mujeres indígenas. El género desaparece también del discurso judicial cuando éste desconoce las condiciones sociales y materiales de desigualdad más estructural que padecen las mujeres indígenas. acaso es solo contar con un intérprete. como personas a quienes pueden expulsar de sus tierras. en la negación de las mujeres como colectivo cuyos derechos está en juego en la disputa sobre el acceso a la justicia. violar a mujeres y reír en sus caras. etnia. en la inadecuación de las disputas interpretativas que las moti332 | Leticia Virosta . esta dura interpelación a los operadores de la justicia en casos complejos que ínter seccionan raza. derecho positivo y consuetudinario sin caer en relativismo cultural. No queremos seguir siendo atropelladas. Ser indígena es tan digno como cualquier otra persona.salias. no queremos que esta sociedad nos siga mirando como ciudadanos de segunda. Esa invisibilización se produce. sin embargo. En este sentido.

el reconocimiento y respeto del derecho indígena. Asimismo ha constatado que los obstáculos que enfrentan para acceder a recursos judiciales idóneos y efectivos que remedien las violaciones sufridas. resulta menester que los Estados instauren y apliquen un sistema judicial acorde con la diversidad cultural existente en los países. La violencia. el Estudio del Secretario General de Naciones Unidas. Hace referencia asimismo a que “las mujeres afrodescendientes y las mujeres indígenas enfrentan además el problema de la discriminación en las distintas instancias del Estado”. Obstaculizar el acceso a la justicia es una forma de excluir a las mujeres y varones del ejercicio de la ciudadanía . debido a que están particularmente expuestas al menoscabo de sus derechos por causa del racismo. tomando como parámetros las normas internacionales sobre derechos humanos. ambos sistemas deben ser compatibles con los derechos humanos internacionalmente reconocidos. De acuerdo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. El acceso a la Justicia de las mujeres indígenas implica por un lado. pueden ser particularmente críticos porque sufren de varias formas de discriminación combinadas por ser mujeres. titulado “Poner fin a la violencia contra la mujer. el acceso a la justicia del Estado y por otro. por su origen étnico o racial y/o por su condición socio-económica. De las palabras a los hechos” señala que diversas estadísticas realizadas en distintos países han demostrado que las mujeres indígenas tienen probabilidades varias veces mayores que las no indígenas de sufrir violencia de El Poder Judicial como reproductor de subalternizaciones | 333 . la discriminación y las dificultades para acceder a la justicia afectan en forma diferenciada a las mujeres indígenas y afrodescendientes. conforme a sus normas tradicionales. así como mecanismos que permitan reconocer y promover efectivamente el derecho indígena. A su vez.varon cuando se las escruta a la luz de los compromisos constitucionales con los ideales de igualdad y autonomía.

de morir por esta causa o de ser internadas con heridas producidas por una agresión . véase el artículo de Karina Bidaseca en la I Parte de este volumen). lo que sin embargo debe discutirse en los marcos de cada cultura para impedir reproducir visiones universales y homogéneas que no contemplen los contextos en los que se arraigan y se actualicen los discursos y los derechos.57 metro de altura y unos 54 kilos”. de alrededor de “1. En este fallo. fueron condenados a 6 años de prisión. la demanda de las mujeres indígenas sacude una concepción tradicionalista de los sistemas normativos como referentes de identidad fuera de la historia y fuera del poder. se pone freno a la “costumbre del chineo” que durante siglos amparó violaciones. La víctima fue una joven de 18 años de la comunidad wichí Mataderos. Esta reivindicación enriquece la lucha colectiva de los Pueblos Originarios en la disputa por el reconocimiento de sus derechos y la reivindicación de sus territorios al plantear en el centro de sus demandas la critica a ciertas tradiciones y costumbres y luchar por su reconocimiento como sujeto social y político en el espacio de sus comunidades y organizaciones. dos jornaleros criollos. 334 | Leticia Virosta . el tercero prófugo. En otra sentencia emanada del poder judicial provincial. Por otra parte. En este sentido los DDHH son un instrumento útil para fortalecer las demandas de género y confrontar situaciones de violencia. Los acusados. (para un contrapunto. el Superior Tribunal de Justicia de Formosa condenó con 6 años de prisión a dos hombres por el abuso a una joven wichí. la reivindicación política de las mujeres indígenas se presenta la necesidad de replantear las relaciones de género en el ámbito de la cultura. La violación ocurrió el 22 de mayo de 2005 en Laguna Yema (oeste de Formosa). Así como el derecho indígena corroe la visión monojuridica del derecho nacional hegemónico.género.

. “superando la habitual actitud de conformismo y pasividad nacida a partir de la consecuente discriminación de la cual son objeto los pueblos indígenas en nuestra región”. tanto por ser mujeres. sin embargo. son objeto de discriminación. fue en disidencia-. no se le reciben las denuncias o no se las investiga debidamente. que el padre de la víctima haya ido a hacer la denuncia. respecto de la mujer indígena”. El Poder Judicial como reproductor de subalternizaciones | 335 . Al ratificar la condena -en un fallo que.El juez. El juez analizó el delito en el contexto de “ancestrales formas de relacionamiento”. los agresores. ya que es el ámbito judicial un espacio donde aparecen frecuentes hechos de discriminación hacia los miembros de comunidades indígenas y en muchas ocasiones cuando los indígenas son víctimas de un delito. la Corte formoseña se apoyó en su argumentación. por ejemplo. las mujeres indígenas a su vez. En este fallo se toman las recomendaciones del Plan Nacional contra la Discriminación . por su parte. en este caso “la forma de relacionarse del criollo que habita la zona centro oeste de nuestra provincia. habían dicho que las relaciones fueron consentidas. como por ser pobres como por ser indígena.. doctor José Luis Pignocchi. respaldó la denuncia de la joven. que ponderó los hechos según el significado que tienen para los propios indígenas.

Profesora de la Universidad Nacional de Río Negro. .Ianina Lois es Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Docente e investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. A cargo del área de comunicación en la Subsecretaría de Salud Comunitaria del Ministerio de Salud de la Nación. Sociedad y Políticas en Flacso. Maestranda de la Maestría en Género.

el programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable. el Programa Nacional de Prevención de Cáncer de Cuello-Uterino y el Programa Nacional de Salud Integral en la Adolescencia. del rol del hombre y la mujer están sujetos. en las prácticas cotidianas en los servicios de salud las situaciones eran muy heterogéneas y en numerosos casos estos derechos no estaban garantizados.Una experiencia de comunicación y salud para mujeres indígenas. A la vez. En este marco de permanente tensión. entre otros. se forma el área de comunicación en salud comunitaria y se comienza a trabajar en la búsqueda de formas de comunicación menos centralistas. valores e imaginarios de la cultura o grupo de pertenencia. Un diagnóstico inicial mostraba que a pesar de un marco de derecho favorable para el acceso a la salud de la mujer y también de respeto de los derechos de los pueblos originarios. a las creencias. el desarrollo de la estrategia de comunicación no podía desconocer que las formas de conceptualización de la salud y la enfermedad. aunque no de forma definitiva. Dependen de dicha Subsecretaría: la Dirección Nacional de Maternidad e Infancia. de paradigmas en disputa y significaciones que se construyen y reconfir- Una experiencia de comunicación y salud para mujeres indígenas | 337 . que incorporen la mirada y la voz de aquellos a quienes se busca interpelar y con los que se intenta dialogar en el espacio público. Por Ianina Lois Introducción L a Subsecretaría de Salud Comunitaria tiene bajo su órbita la mayoría de los programas del Ministerio de Salud de la Nación cuya destinataria principal es la mujer en sus distintas etapas de la vida. A inicios de 2009.

Se trata de entender a las prácticas sociales como experiencias de comunicación. 338 | Ianina Lois . La comunicación como proceso de producción. comunicación tendrá que ver más con poner en común. a partir de los cuales los sujetos y las comunidades pueden reconocerse a sí mismos.man de manera constante. Entonces. reconociendo que el espacio de estas prácticas se encuentra atravesado por luchas de poder en función de las cuales se ponen en juego estrategias y dispositivos de comunicación. con hacer algo en común. de su lugar en la sociedad y de sus expectativas para el futuro. una campaña gráfica de afiches y folletos. intercambio y negociación de significados y formas simbólicas. y una guía de comunicación y salud para los equipos de los servicios de salud que incluye un capítulo de comunicación intercultural. se realizaron un conjunto de acciones de comunicación para los pueblos originarios que se traducen en una serie de spots radiales. históricos y culturales. Desde este trabajo se entiende a la comunicación en términos de construcción de sentidos de la vida social. Cada uno de estos componentes fue realizado en conjunto con diversas organizaciones sociales que nuclean a comunidades originarias. ¿De qué comunicación hablamos? La comunicación se presenta en estos tiempos como un campo estratégico en la configuración de nuevos modelos de sociedad y en la puesta en escena pública de diversas luchas donde se disputa el sentido de problemáticas estructurales. a la vez que implicaron una articulación entre diferentes áreas del propio ministerio y con otros organismos públicos. que solamente enfocarse en el aspecto técnico de la transmisión de información. dar cuenta de su pasado. La mirada comunicacional se ubica en el reconocimiento de las negociaciones de sentido que suceden en el espacio de las relaciones entre sujetos enmarcados en contextos sociales.

En este sentido. a sus prácticas. en los cuales no sólo cambia la forma de nombrar las tareas. con su comunidad. donde el saber médico ocupa el lugar central. como así también métodos anticonceptivos. En las prácticas cotidianas de comunicación en salud conviven de manera conflictiva diferentes modelos comunicacionales. con su historia y con las condiciones que estructuran sus contextos y sus ambientes. serán coherentes con los marcos de sentido contenidos en las instituciones rectoras de la salud pública. Se entiende al proceso salud / enfermedad / atención desde una perspectiva relacional que recupera los procesos históricos y considera que todo campo socio cultural es heterogéneo (Menéndez. la dimensión intercultural permite dar cuenta de la salud como necesariaUna experiencia de comunicación y salud para mujeres indígenas | 339 . y el cambio de las prácticas sociales.Los modelos en disputa Desde el nivel donde se deciden las políticas y estrategias generales en materia de salud pública. el rol de la mujer respecto a su salud. Es así que las maneras de concebir y conceptualizar la salud y la enfermedad. Se afirma que en el mismo se constituyen relaciones de hegemonía / subordinación y se llevan a cabo procesos transaccionales que favorecen la cohesión-integración. los objetivos y las acciones. parto y puerperio. Desde un enfoque de derechos y equidad de género. 2004). con la sociedad a la que pertenecen. Entre los temas prioritarios. a la relación con su propio cuerpo. se sostiene que las políticas públicas no son neutrales y que la forma en que se comunica en salud se encuentra atravesada por modelos ideológicos hegemónicos. sino que responden a paradigmas diferentes acerca de cómo se piensan a los sujetos. gran parte de los esfuerzos se centran en el desarrollo de mensajes sobre embarazo. y prevención de cáncer cérvico-uterino y de mama. se implementan periódicamente acciones de comunicación dirigidas a mejorar la salud de las mujeres.

Los inicios del campo de la comunicación para la salud se han centrados en una visión instrumental de la comunicación. En muchos espacios institucionales. Estas ideas se han ido ampliando e incorporando nuevas perspectivas y dimensiones. El enfoque de la “Difusión de Innovaciones” contempla a la comunicación como un factor de la modernización (desarrollo) de las sociedades atrasadas (Torrico Villanueva. 2005). así como en el acceso a los sistemas de atención de salud y la respuesta de dichos sistemas (OMS. situación que impide conocer los saberes y sentidos que circulan en relación al tema a comunicar en la población a quien se dirigen. cercana a las ideas del difusionismo. sin embargo. Tanto el sexo como el género influyen de manera diferenciada en los riesgos para la salud. son escasas las evaluaciones de impacto y de resultado de las acciones desarrolladas. 2004). la búsqueda de asistencia y los resultados sanitarios (y las consecuencias). se observa que persisten prácticas institucionales donde las acciones comunicacionales son concebidas como mecanismos simples y unidireccionales. El orden de género en comunicación y salud Es necesario reconocer que el orden de género interviene en la elaboración de mensajes sobre salud de la mujer. sin generar mecanismos para la escucha previa y posterior. Asimismo. Mujeres y hombres tienen necesidades y problemáticas sanitarias distintas 340 | Ianina Lois .mente imbrincada en los procesos culturales. y que las formas de construcción simbólica de la mujer presentes en los mensajes desarrollados desde los espacios estatales incide en su capacidad de defender y reclamar los derechos sexuales y reproductivos frente al sistema y personal de salud. las políticas comunicacionales se definen de manera centralizada. basados en los modelos “estímulo-respuesta”.

naciones y sociedades indígenas (Dávalos. los habitantes originarios del territorio denominado “Argentina” serían excluidos de hecho y de derecho de los sistemas de representación. donde se incorporó la mirada y la voz Una experiencia de comunicación y salud para mujeres indígenas | 341 . cuya función principal es la de madres y cuidadoras. En este marco. Un inicio: acciones de comunicación en salud para mujeres indígenas La relación entre el Estado y los pueblos originarios ha sido desde un comienzo de exclusión y asimetría. desde un área de salud comunitaria se evaluó como necesario intentar desarrollar estrategias de comunicación que generen lógicas y significados diferentes a los hegemónicos en relación a la salud de las mujeres indígenas. sino también en función del papel específico que les ha asignado la sociedad según los patrones sociales y culturales hegemónicos. es posible preguntarnos si los estereotipos de género intervienen en el plano de la salud como un obstáculo en el acceso a la salud y en el ejercicio de los derechos y en particular los derechos sexuales y reproductivos. 2009). que conciben a las mujeres como sujetos pasivos. sobre las características de los varones y de las mujeres. para los pueblos. pero fuertemente asumidas. Se generaron mecanismos de información y difusión menos centralistas. En este escenario. Bajo los parámetros de la modernidad se estructuraron los estados-nación en donde los indígenas. Al interior del paradigma del pensamiento liberal no existe espacio para reconocer la diferencia. La categoría de estereotipos de género hace referencia a las presencia de ideas simplificadoras. las intervenciones sanitarias serán dirigidas en estas líneas y posiblemente predominan acciones del tipo asistencialistas. es decir.no sólo por sus diferencias biológicas. En este marco. de ayuda alimentaria y los recursos del sistema se dirigirán a los programas materno-infantiles.

y luego traducidos y grabados a las lenguas Wichí. Se trabajó internamente en la visibilización del tema. En concreto. fueron puestos a disposición de los equipos de los centros de salud. Los spots de radio abordaron los temas de cuidados en el embarazo. Chaco y Misiones. la construcción de legitimidad e instalación de la demanda. los contenidos. de los/as promotore/as de salud y de las propias comunidades. Los mensajes fueron analizados y modificados por referentes de las distintas comunidades. Qom (Toba) y Guaraní por mujeres de estos pueblos. las fotografías y la forma de distribución fueron modificados a partir del diálogo y trabajo conjunto con lo/as referentes de las comunidades originarias.de aquellos/as con quienes se busca dialogar e interpelar en el espacio público. una serie de afiches para los centros de salud y se incorporó un capítulo sobre comunicación intercultural en la Guía de comunicación y salud para los equipos de los servicios de salud. Con los afiches se realizó un proceso similar. En ambos procesos de realización y producción fue necesario desarrollar e implementar una estrategia de construcción de agenda hacia el interior del propio ministerio de salud y los equipos de salud provinciales y locales. Entendiendo que el desarrollo de acciones de comunicación dirigidas a mujeres indígenas no son por sí mis342 | Ianina Lois . Los spots fueron difundidos a través de las radios comunitarias del NEA y NOA de Argentina. prevención del cáncer de cuello de útero a través de la promoción del PAP y acceso a métodos anticonceptivos fueron realizados en conjunto con la Red de Comunicación Indígena (RCI) que es una organización que nuclea a gran parte de las comunidades originarias del norte argentina y forma parte de FARCO. especialmente de las provincias de Jujuy. y en las radios de la RCI. Asimismo. la Federación Argentina de Radios Comunitarias. se produjeron tres spots radiales.

Esta pregunta pondría a las discusiones sobre la comunicación / salud en el campo de lo ideológico. quienes generamos e impulsamos procesos de comunicación en el ámbito de la salud. las disputas de sentido y las asimetrías en el acceso a los recursos –sean materiales o simbólicos. a la vez que pone en juego las reflexiones sobre cultura dominante y prácticas y concepciones de la salud. se considera que la campaña compuesta por las cuñas radiales y el material gráfico realizados para promover el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos en las mujeres indígenas y el respeto de los mismos en los organismos públicos. Es necesario seguir buscando y consolidando modelos de comunicación menos sordos y ciegos. que no Una experiencia de comunicación y salud para mujeres indígenas | 343 . Preguntas para el cierre Resta intentar responder a la pregunta de si es posible realizar un abordaje de la relación comunicación y salud a partir de la incorporación de dimensiones como la de interculturalidad. En este sentido. La comunicación en salud ocurre en el espacio del conflicto. las contracciones. no debemos olvidar que la comunicación no puede ser considerada como una dimensión separada de lo cultural y lo político.mas capaces de generar modelos más democráticos y pluralistas de comunicación en salud. ha encontrado su mayor riqueza en poder conjugar un enfoque dirigido a las mujeres de los pueblos originarios junto con la decisión de los organismos estatales de revisar sus prácticas de salud y de respeto a los derechos de estos pueblos. sino que se trata de un campo de lucha simbólica donde individuos y colectivos indígenas resisten y reinventan sus discursos culturales como una forma de hacer frente a una lógica dominante. como algo neutro que produce relaciones transparentes y racionales en el ámbito de los servicios de salud.

están centrados únicamente en el saber médico. sino que generen un diálogo con aquellos y aquellas a quienes se dirigen las políticas públicas en salud. y hay múltiples actores que se escuchan recíprocamente y se modifican en la conversación. entendiendo que en un diálogo hay reglas del juego compartidas y aceptadas. 344 | Ianina Lois .

Universidad Católica de Córdoba. pensamiento fronterizo y transfronterizo en los estudios feministas” (IDAES). . Dir.arina Bidaseca (Facultad de Cs. Doctoranda del Doctorado en Cs. K. UBA. Feminismos contrahegemónicos del Tercer Mundo”.Andrea Gigena Magíster. Sociales. Miembro del Programa “Poscolonialidad. Becaria CLACSO-Asdi/IDAES-UNSAM. Profesora de la Facultad de Ciencia Política y RR. Es autora de artículos publicados en libros y revistas especializados. Integrante del Ubacyt “Mujeres interpeladas en su diversidad. Sociales. Facultad de Cs. Universidad de Buenos Aires. Universidad Católica de Córdoba. Sociales. II.

cada vez más mujeres están al frente de ministerios y debemos destacar que en Bolivia. 2.012/1991 (Ley de Cupo) modificatoria del código electoral. Mujeres indígenas y campesinas frente a las inst. las acciones afirmativas puede ser de tres tipos: “…elaboración de programas y planes de igualdad de oportunidades y de trato. Se promulgó la ley 24. político-estatales | 347 . se aprueba una normativa que establece cuotas al interior de los partidos políticos. tras la renovación de su mandato presidencial en enero del año 2010. la creación de espacios de mujer en el ámbito ejecutivo y la implementación de acciones afirmativas de género (cuotas) en los procesos eleccionarios” (2002:30). Asimismo. El primer tipo no necesariamente requiere la presencia de mujeres. Como indica Archenti. 2008).Mujeres indígenas y campesinas frente a las instituciones político-estatales. los mecanismos implementados para garantizar las cuotas eleccionarias han sido tres: escaños reservados. garantizando una cuota mínima de un 30% de mujeres con posibilidad de de ser electas. Además de que ambos países sancionaron 1. sí los otros dos. mediante leyes de cuotas electorales. el gabinete de Evo Morales quedó constituido en partes iguales por mujeres y hombres. Lamentablemente no existen datos sistematizados respecto de la inserción de mujeres en el ámbito del poder ejecutivo. leyes electorales de cuota y cuotas de partidos políticos (Krook. Por Andrea Ivanna Gigena T anto Argentina (1991)1 como Bolivia (1997)2 fueron los primeros países en Latinoamérica que promulgaron medidas de acción afirmativas de género orientadas a aumentar y garantizar la representación de las mujeres en los parlamentos nacionales. Sabemos que en Argentina. Sí hay mayor información en relación al poder legislativo. Se sancionó la ley 1704/1997 reforma el sistema electoral estableciendo también una cuota de 30% de mujeres y. en simultáneo. progresivamente.

Por ejemplo. docentes o abogadas. el “perfil promedio” de las senadoras en el año 2002. realizado por Marx y AA. 2002). Pese a lo significativo de estos datos. 2010). un estudio exploratorio sobre las parlamentarias de ambas cámaras. Algunos datos relativos a Argentina indican. espacios transversales –entre las cámaras de diputados y senadores– de representación femenina4 (González y Sample.VV (2008) para el año 2005. de suyo. Pero también se reconocen como amas de casa.reformas en su sistema electoral estableciendo cuotas femeninas. con un porcentaje de mujeres parlamentarias superior a la media de América Latina (20. fundamentalmente. incluso. El impacto de leyes de género sobre la composición de los órganos legislativos encuentra a Argentina y Bolivia en los dos primeros puestos de la escala regional (Krook. Niñez y Adolescencia (diputados) Comisión de Población y Desarrollo Humano (senado) en Argentina. tras la aplicación por primera vez de la ley de cuotas en cámara legislativa. 348 | Andrea Ivanna Gigena . las diferencias entre las legisladoras y muchas de las mujeres campesinas e indígenas. varios años después: casadas (55%). actualmente. La bancada Banca de la Mujer en Argentina y la Unión de Mujeres Parlamentarias de Bolivia (UMPABOL) (González y Sample. 2008:41) y. 2010). 2010:17). Por su parte. La comisión de Familia. las mujeres otras acceden muy excepcionalmente a estos ámbitos. La mayoría son profesionales.85) (González y Sample. remitía a mujeres que: “Tienen en promedio 49 años y dos hijos. 2010). 3. se crearon comisiones parlamentarias específicas de mujeres3 y. ni convierte. Mujer. Algunas provienen de familias con tradición política [partidaria]” (Diario la Nación 02/12/01). el comité de Género y Asuntos Generacionales (diputados) en Bolivia (González y Sample. indicaba un “perfil” de mujeres electas similar al citado previamente. a las mujeres elegidas o designadas en “representantes” del género. Las medidas de acción afirmativa no garantizan la “representatividad” de la multiplicidad y heterogeneidad que compone el colectivo femenino (Archenti. 4.

Pautassi. Límites y posibilidades de los enfoques de género y las perspectivas feministas Si bien desde la ciencia política y disciplinas afines se han impulsado múltiples trabajos sobre género y participación en el espacio público en Latinoamérica (Archenti. pero da fuerte indicios respecto de las parlamentarias argentinas. para indicar la imposibilidad de que medidas afirmativas (como la ley de cuotas) generen algún grado de “representatividad” de la diversidad femenina. Debo aclarar que la muestra de esta investigación no es representativa en un sentido estrictamente metodológico. del espacio público. político-estatales | 349 . Aún cuando la heterogeneidad de las mujeres es reconocida. ¿cómo considerar la doble subordinación o la doble colonización de las mujeres?.con título universitario (68%) u otro título de formación superior (26%)5. de todas las identidades particulares diferentes a la ciudadanía. Esto instaura un desafío para nuestras sociedades de herencia colonial: ¿cómo producir el reconocimiento de las diferencias en un sistema que sostiene el principio de igualdad como condición axiomática para la participación en el espacio público?. La noción tradicional de ciudadanía (y su desarrollo histórico en contextos particulares) ha postulado un modelo igualador de membrecía a la comunidad cuyo corolario más sobresaliente es la desaparición. Mujeres indígenas y campesinas frente a las inst. Marx Schutz. Gayatri Spivak: “Dentro del 5. Como afirma una de las intelectuales más destacadas del feminismo poscolonial. entre otras). Allegrone. el tema de las mujeres otras y su participación en instituciones político estatales está ausente. Los estudios se han articulado más bien alrededor de la noción de ciudadanía y la equiparación hombre-mujer. Tula. aquella es considerada como un dato o un supuesto (Archenti. en tanto colectivos genéricos y homogéneos. 2002) y no como un campo específico de investigación empírica.

afianzado en Bolivia desde la década de 1950. la pista de la diferencia sexual está doblemente suprimida. la mayoría de las veces. Algunas perspectivas feministas se proponen “remediar” las situaciones de “ciudadanías de baja intensidad” en que se encuentran las mujeres aunque sin cuestionar. los trabajos de autoras como Fraser –quien propone salidas a los dilemas de la injusticia económica (distribución) y la cultural (reconocimiento)– o Mouffe –quien considera lo político en tanto conflicto y antagonismo.itinerario suprimido del sujeto subalterno. proponiendo una ciudadanía a partir de la concepción “democrática radical”–. imponía un paquete cultural de comportamientos. como lo afirma Pautassi cuando habla de Argentina: “la ciudadanía es claramente una institución genuinamente occidental y masculina” (2002:94) y. (…) [la cuestión es que] la construcción ideológica del género mantiene lo masculino dominante” (2003:328). El sesgo masculino genera. citada por Bidaseca. como lo indican los estudios de Pautassi (1995. el concepto mismo de ciudadanía. vestido con terno de sastre…” (2004:4). 2002). Esto supone asumir la diferencia. como diferencia entre mujeres y varones –y no considerar la/las diferencia/s entre mujeres– (Barret. que la ciudadanía basada en el principio de “igualdad” consolide la desigualdad de género. Rivera Cusicanqui cuando remite a Bolivia: “…[el] modelo ciudadano. traen al debate 350 | Andrea Ivanna Gigena . integrado a la economía mercantil e incluso. Barrancos (2008) y Rivera Cusicanqui (2004). Otras corrientes feministas. mestizo. en definitiva. o las reglas básicas de la división sexual del trabajo. 2010b). La cuestión no es la de la participación femenina en la insurgencia. En esta orientación inscriben. Para abordar la temática a partir de la noción de ciudadanía se debe considerar el sesgo predominantemente masculino que la misma reviste. de modo excluyente. en tanto. hablante de castellano […] propietario privado. por ejemplo. en el que ciudadano resultaba invariablemente varón.

Por otro lado. el mestizaje. la Paridad como estructurarte de las relaciones sociales. 2010b). El feminismo paritario indígena. 2010a). la etnia. Este principio paritario ha sido perturbado por el colonialismo y. político-estatales | 351 . luego. ampliando el campo conceptual sobre la diferencia. Estos abordajes constituyen un campo muy heterogéneo aunque comparten el ideal de la emancipación de las mujeres frente a la razón patriarcal (no universal) y frente a “la colonialidad de las prácticas discursivas de los feminismos hegemónicos del tercer mundo…” (Bidaseca. incluidas las de género. encontramos el feminismo chicano de Gloria Anzaldúa que proponen asumir el mestizaje –definido como “más allá” ontológico y epistemológico–­. Esto supone la emergencia de la “new mestiza” y entender a las fronteras (borderland y borderlander) como espacios de subjetivación marcados por el poder y la dominación. 1999). los feminismos islámicos que disputan la comprensión y distinción que las mujeres occidentales hacen respecto de las islámicas (las “libres y las “oprimidas”) a través de nuevas interpretaciones de las prácticas femeninas cotidianas de los márgenes –como el uso del velo por ejemplo–. entre otras. la edad. por la colonialidad.la cuestión de la raza. redefiniendo el alcance de ésta noción: la agencia es “resistencias” y no autorealización. siendo su consecuencia la “occidentalización y la patriarcalización” Mujeres indígenas y campesinas frente a las inst. La Paridad supone entidades –­ hombre/mujer. la religiosidad. contrapone al principio occidental y moderno de la Unidad. aspiraciones o realización de proyectos – nociones éstas asociadas a genealogías de pensamiento liberales– (Bidaseca. su historicidad y múltiples determinaciones. masculino/ femenino– que se articulan de modo complementario y proporcional. Se destaca la agencia de la mujer islámica. De allí la necesidad de producir una “epistemología fronteriza” para subvertir el régimen de dominación (Anzaldúa. Así. apuntando particularmente a las relaciones de dominio y subordinación que se establecen entre mujeres. finalmente.

2010). 352 | Andrea Ivanna Gigena . imperialismo y nacionalismo (Bidaseca. el aporte central de estos feminismos contrahegemónicos es que focalizan el abordaje de las prácticas de las mujeres desde el supuesto de la “interseccionalidad” y esto es crucial al momento de reflexionar sobre las mujeres indígenas y campesinas en las instituciones del Estado y en relación con las otras mujeres con quienes comparten esas funciones políticas. Bidaseca. necesariamente. como la de la ministra indígena de la Producción de Bolivia (año 2010) y de la primera mujer campesina elegida diputada provincial en Santiago del Estero. provisoriamente. También significa que la subjetividad femenina debe ser considerada. Se trata de experiencias de inserción en las instituciones política del Estado. Límites y posibilidades de las prácticas de las mujeres otras El marco analítico de los feminismos contrahegemónicos y algunas aproximaciones preliminares a los casos de estudios que informan estas reflexiones6 me permiten proponer. que funcionan con lógicas distintas y que se hallan tan sólo parcialmente interconectadas. Entre los diferentes regímenes de poder existen disyunciones. Argentina (2008-2011). en relación a las intersecciones entre colonialismo. una 6. dos líneas argumentales sobre las cuáles articular el análisis de las mujeres otras y su participación en las instituciones estatales. 2010a). 2007:167). La “interseccionalidad” significa que la subjetividad femenina debe ser concebida a partir de una teoría heterárquica del poder: “la vida social es vista como compuesta de diferentes cadenas de poder. 1996. inconmensurabilidades y asimetrías. de modo que no es posible hablar aquí de una determinación «en última instancia» por parte de los regímenes más globales” (Castro-Gómez. En cualquier caso.de la relaciones de sociales de género (Rivera Cusicanqui. Por un lado.

relegando una multiplicidad de demandas sobre otros derechos que atraviesan crucialmente la cuestión de género. pero insuficiente para la descolonización del género. la plurinacionalidad estaría abriendo un nuevo campo de reconocimientos necesarios para la iniciar la descolonización étnico-racial producida por la colonialidad del poder. 2008) en las últimas décadas. los actuales procesos de cambio políticos-institucionales (el Estado Plurinacional) aún no logran subvertir. bien sea por preeminencia de la igualdad (Argentina) o Mujeres indígenas y campesinas frente a las inst.. las construcciones de lo masculino como dominante (vigente desde período colonial. citada anteriormente. La concentración de las demandas de los derechos colectivos sobre la temática del territorio. tanto en Argentina como en Bolivia la cuestión de género se ocluye particularmente en relación a mujeres campesinas e indígenas. Pese a la interpelación al sistema político y el progresivo reconocimiento (“gestión”) estatal de la diversidad (Bidaseca y AA. En Argentina esta oclusión tiene que ver con el arbitrio de la igualdad (ciudadanía igualitaria) y la construcción de la nación bajo tecnologías políticas homogeneizantes (de blanqueamiento poblacional). Cualquier estrategia implica mantener la doble supresión de la subalternidad femenina a la que alude Spivak (2003). se ocluye la cuestión de género bajo el arbitrio de la diferencia. Actualmente. la histórica “gestión de la diversidad” y.VV. atravesando el régimen liberal republicano y la revolución de 1952) (Rivera Cusicanqui. entre ciudadanos varones y plurinacionales. en tanto. descolonizar.que indica que aún en los períodos de emergencia indígeno-campesina y de promoción de políticas afirmativas de género. Entonces. político-estatales | 353 . 2004). En Bolivia. esta primera línea argumental indica que. las estrategias han oscilado entre seguir homogeneizando bajo la identidad única de la ciudadanía o reconocer la heterogeneidad pero como mera diversidad (casi “biodiversidad”).

2006). Para esta autora boliviana.por la preeminencia de la diferencia (Bolivia) el tratamiento dado a las desigualdades de género y los intentos por “remediarlas”. tal como se ha constituido a partir de regímenes coloniales. por otro lado. criollos. Esto puede ser entendido a través de lo que Briones denomina formaciones nacionales de alteridad: el juego históricamente sedimentado de marcas de identificación (indígenas. Rivera Cusicanqui (2006) describe el poder monopólico de “nombrar” como el derecho patrimonial ejercido sobre el territorio. el Estado-nación es una construcción histórica característica de la modernidad que se consolida en nuestras regiones junto con “el capitalismo expansionista colonial” en el siglo XIX (Rivera Cusicanqui. a la pluralidad de sujetos que la conforman. la segunda línea argumental emerge de las propias representaciones y prácticas de las mujeres indígenas y campesinas que parecen poner un límite a la descolonización en general y del género en particular. 2006). Como sabemos. que se atribuyó el derecho de “nombrar” y “normar”7 la vida de los sujetos bajo su jurisdicción (Rivera Cusicanqui. No se observa en estas mujeres otras ningún cuestionamiento al Estado-nación y esta omisión representa: “la camisa de fuerza moderna que bloquea la emergencia liberadora” (Rivera Cusicanqui. 2006:98). no logran cuestionar en profundidad las estructuras sobre las cuales las mismas se han construido. El poder monopólico de “normar” remite. etc. Esta institución ha sido siempre monopolio de una elite (castellana-hablante). para un momento determinado. hay “cambios” que no pueden “pensarse” ni “vivirse” en el marco de la nación. a la imposición de un determinado derecho y una determinada justicia (o la jerarquización de derechos y justicias) para los ciudadanos de un Estado-nación. 354 | Andrea Ivanna Gigena . afrodescendientes. Por otro lado. inmigrantes. habitantes y recursos naturales por parte de las elites castellanizadas.) “cuyas regularidades y particularidades resultan de—y evidencian—complejas articulaciones entre 7. el Estado-nación contiene. jerarquiza y controla. campesinos. Así.

el sistema económico. La omisión del cuestionamiento a la nación y el uso de sus estructuras e instituciones históricamente constituidas en el marco del Estado. Entonces. las instituciones jurídico-políticas y los aparatos ideológicos prevalecientes en nuestros respectivos países” (Briones. Sin embargo. político-estatales | 355 . con una serie de medidas de discriminación positiva (las leyes de cuota femenina). entendida como una equiparación hombre-mujer. aún cuando se utilicen en favor de los sujetos que ocupan las posiciones más inferiores de una determinada jerarquía nacional. Las mujeres otras (indígenas y campesinas) Mujeres indígenas y campesinas frente a las inst. A fines del siglo XX se continúa el impulso en pos de ampliar el ejercicio de esos “derechos”. están violentando ciertos tejidos sociales que traspasan las fronteras del Estado-nación y la concepción de ciudadanía restringida que vienen imponiendo las elites dominantes (Rivera Cusicanqui. la estructura social. el acceso de estas mujeres otras a las instituciones del Estado-nación necesitaría de algo todavía invisible en las prácticas observadas: el cuestionamiento de esa estructura y la recuperación de los tejidos sociales que desbordan (y disputan) las imposiciones hegemónicas de la institucionalidad estatal. Salida Una parte significativa de la historia del feminismo durante el siglo XX estuvo relacionada con los movimientos sufragistas y las luchas por una ciudadanía igualitaria y el ejercicio de los “derechos políticos” por parte de las mujeres. en los últimos años y junto con las medidas de acción afirmativa la diferencia al interior del colectivo femenino ponen retos al modo de pensar y abordar la temática de las mujeres en las instituciones políticas de los estados. En cualquier caso la igualdad. 2006). ha sido dominante en la dinámica de las relaciones sociales de género y la posibilidad de pensar a las mujeres en la vida pública estatal. 2004:4).

356 | Andrea Ivanna Gigena .obligan a repensar el concepto y la episteme de la “representación”. tal como lo propone Spivak en su célebre artículo: “¿Puede el subalterno hablar?”. Hablar por otras (la representación política) y el dar cuenta de otras (representar) es un desafío que permite ser abordado desde los feminismos contrahegemónicos.

Feminismo e indigenismo: Puente. Valeria Fernández Hasan .III PARTE HACIA UN ENCUENTRO ENTRE LOS ESTUDIOS FEMINISTAS Y DE LA (POS) COLONIALIDAD EN AMÉRICA LATINA: DEBATES Y DESAFÍOS. lengua y memoria en las voces de las mujeres indígenas del sur. La construcción de la identidad femenina en la narrativa de Gioconda Belli: La mujer habitada (1988) y Sofía de los presagios (1990) Diana Lucía Ochoa López 23. Producción teórica y prácticas comunicacionales en la red. Recursos naturales y recursos humanos: raza. 19. Cuando toco el kultrún: tras la escritura etnográfica Laura Zapata 21. género y rebelión en la poesía de Nicolás Guillén Ana María Vara 22. Karina Bidaseca y Vanesa Vazquez Laba 20. Consideraciones sobre los feminismos en América Latina.

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Dir. de la Universidad de Buenos Aires y de la Universitat de les Illes Balears (España). Seguro y Gratuito. Karina Bidaseca (Facultad de Cs. Sociales. de la Universidad de Buenos Aires en Ciencias Sociales. . Magíster en Investigación en Ciencias Sociales (UBA). Sus temas de investigación son sobre mujeres rurales e inmigrantes. Universidad de Buenos Aires. Forma parte de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal. Investigadora Asistente del Consejo Nacional de investigaciones científicas y técnicas (CONICET). Profesora de la Universidad Nacional Gral. En la actualidad se especializa en teoría feminista. Feminismos contra-hegemónicos del Tercer Mundo”. Miembra del Programa “Poscolonialidad. familias y trabajo femenino. pensamiento fronterizo y transfronterizo en los estudios feministas” (IDAES). Dra. San Martín. Integrante del Ubacyt “Mujeres interpeladas en su diversidad. Es autora de artículos publicados en libros y revistas especializados.Vanesa Vazquez Laba Licenciada en Sociología (UBA).

Como explican Amos y Parmar (citado por Mohanty. Agradecemos a las editoras la autorización para su reproducción. por tanto. Una versión idéntica fue publicada en la Revista Temas de Mujeres. Las autoras gratifican los momentos de diálogo mantenido con Moira Milán y Liliana Ancalao. justifican la necesidad de ser “educadas” en el feminismo occidental. Reconsidera la historia desde otro lugar. la memoria y la historia de los pueblos calificados “sin historia”. lengua y memoria en las voces de las mujeres indígenas del sur. Para impedir la disolución de la memoria de los que Dipesh Chakrabarty llama “pasados subalternos”. 1492 significó el silenciamiento y la inferiorización de la cosmovisión indígena frente a la supremacía cultural de occidente. 2008: 129) estas teorías deben impugnarse continuamente. y así intenta recuperar las “voces bajas” (Guha. Introduciéndonos al conocimiento situado E n general. 1. la crítica poscolonial busca en la Historia la fabricación de narrativas (Chakrabarty. las representan como inmaduras para la praxis política y. creencias. Feminismo e indigenismo | 361 . 2002) de la historia. costumbres… silenció los idiomas originarios y con ello. La política imperialista de re-nombrar lo que ya tenía nombre: lugares. Karina Bidaseca y Vanesa Vazquez Laba 1 I. publicación digital el Centro de Estudios Históricos e Interdisciplinario Sobre las Mujeres Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán. las teorías feministas blancas hegemónicas interpretan las prácticas culturales de las mujeres subalternas como residuos arcaicos. lenguas.Feminismo e indigenismo. Puente. desde el lugar de los colonizados. En la hoy conocida como América latina. 1998).

se evidencia el problema de la “traducción”: ¿a través de qué vías (por ejemplo. mujer indígena peruana militante exponente del llamado “Feminismo paritario indí362 | Karina Bidaseca y Vanesa Vazquez Laba . ¿cómo se traducen luego en contextos históricos y geográficos diferentes?. ¿qué lecturas reciben las categorías analíticas feministas cuando pasan de un contexto a otro?. pero nos ha dejado un legado. sus perspectivas. en el sentido dado anterioremente. económicas. dos mujeres indígenas mapuches que hablaron en la I Parte de este libro. se presentan como “contrahegemonónicas” en una nueva perspectiva latinoamericanista de crítica a la modernidad y colonialidad. 2008. que propone en su texto “Repensando el género: Tráfico de teorías en las Américas”. el vínculo entre teoría y lugar comienza a fracturarse radicalmente. es nuestra intención recuperar las voces de Moira Millán y Liliana Ancalao. en las conformaciones postcoloniales en tanto reconfiguración de los conocimientos y nuevo trazado de todas las clases de fronteras (geográficas.La que opera en los procesos de colonización es la narrativa de la historia. entre otros. 2010). las “zonas de contacto” y las “epistemologías de frontera” son necesarias para que la crítica feminista pueda examinar detalladamente el proceso de traducción de las teorías y de los conceptos tales como “género”. entre otras). políticas. “experiencia”. Spivak. Siguiendo la tesis de la académica Lima Costa (1998). la de Rosalía Paiva. Mohanty. Bidaseca. culturales. Cada vez toma más fuerza el consenso que afirma que se trata de descolonizar el conocimiento occidental (e incluir otras formas de generar conocimiento) y el feminismo (Suárez Navaz y Hernández. Mendoza. Como la voz que ha partido. sus omisiones. 2010. 2003. Por tanto. “mujer”. a América) viajan las teorías feministas y sus conceptos fundacionales?. En los escenarios contemporáneos de identidades fragmentadas. Como resultado de los pasajes. 2003. Se cuestionan los estatutos asumidos de la historiografía occidental.

Chandra Mohanty. En definitiva. Rita Segato. Otras autoras: las “mujeres de color tercermundistas” y las que se circunscriben a las líneas de pensamiento feministas poscoloniales: Audre Lorde. asumiendo la postura universalista de que nos une la experiencia común del “Patriarcado”. del saber (epistémico. Feminismo e indigenismo | 363 . Ochy Curiel. la distorsionan. Para nosotras se trata de complejizar este pensamiento tomando al género como objeto de análisis y así construir un pensamiento que parta del borde entre la episteme occidental y las epistemes de los pueblos colonizados. y luego por el Programa Colonialidad/Modernidad. son tres los niveles en que opera la “lógica de la colonialidad”: del poder (economía y la política). tres conceptos se tornan fundamentales en el proceso de aprendizaje como herramientas analíticas del pensamiento decolonial. o lo construyen en términos de lo que Bidaseca (2010). Gayatri Spivak. Saba Mahmood. bell hooks. entre otras. define como una “retórica salvacionista”. Por consiguiente. Gloria Anzaldúa. han puesto en evidencia que los soportes discursivos y las propias prácticas del feminismo hegemónico–occidental no se ajustan a sus visiones o bien. Brenny Mendoza. se plantea la colonialidad del género como una nueva episteme que nos permita comprender las vidas de las mujeres de color latinoamericanas. Desde la propuesta política de la (des)colonialidad del ser y del saber que Quijano produce como matriz del conocimiento/poder de los pueblos indígenas y afrodescendientes en América latina. se dejan de observar y analizar las diferencias y la diversidad de las mujeres operando una colonialidad discursiva. e instale a América latina y los llamados países del Tercer Mundo como lugares legítimos de enunciación no pretendidamente universales. Ella ha dicho que “el concepto de género es patrimonio de las ciencias sociales como categoría de análisis y su construcción teórica es parte de un proceso social y académico distante a los Andes” (2007).gena andino”. esgrimidos tempranamente por Quijano y Dussel.

ha definido como el desafío del “feminismo del tercer mundo”. Enmarcadas dentro de lo que Mohanty (2003). María Lugones (2008) y Breny Mendoza (2010). que como gesto incorporan exclusivamente el pensamiento feminista chicano fundamentalmente de Gloria Anzaldúa.filosófico. es interpelado de otro modo. de clases medias. el que vanguardista y potente por cierto. 2010: 23). relación de lenguas y conocimiento) y del ser (control de la subjetividad. la ausencia del tratamiento del género/ sexo en los escritos decoloniales para América latina parte de la hegemonía de pensadores hombres. está construido desde otro lugar y por consiguiente. Conicidimos con estas autoras en que la raza opera en las teorizaciones de Quijano como un concepto totalizador y debe ser pensada interseccionada por el género/sexo (en vez de entender la raza superpuesta a ellos). ya que “las mujeres africanas e indígenas cayeron bajo el dominio de los hombres colonizadores y colonizados” (Mendoza. Es nuestro propósito contribuir a reflexionar en este espacio acerca de las tensiones que propone la observación e incorporación de los discursos y experiencias de las mujeres indígenas. blancos. campesinas y rurales asalariadas sobre el feminismo hegemónico-occidental. muestran la limitación del pensamiento de Quijano al considerar al género anterior a la sociedad y a la historia. también nos situamos en la necesidad de construir otras propuestas epistemológicas que decolonicen el conocimiento y develen la manera en 364 | Karina Bidaseca y Vanesa Vazquez Laba . lo cual naturaliza las relaciones de género y heterosexualidad y los efectos de la postcolonialidad. Como afirman Bidaseca (2010) y Mendoza (2010). Incluida su “demora” en la construcción de una agenda “feminista” indígena. sexualidad y roles atribuidos a los géneros). Sin embargo. científico. El objetivo principal es recuperar las voces de las mujeres y sus experiencias para elaborar un análisis que desoculte desde el universalismo etnocéntrico la complejidad constitutiva que caracteriza la vida estas mujeres.

Ello nos introduce en el lugar de la representación. 2008). ¿Puede la mujer indígena hablar? Poner en crisis el pensamiento feminista desde el postestructuralismo y el poscolonialismo Hay un punto clave que nos interesa marcar en los términos de Judith Butler (2006: 45): “ser designado como una copia o como un irreal es así un modo posible de opresión. Cómo. en definitiva. Ser irreal es diferente (…) es tener la impresión que nuestro lenguaje es vacío y que no seremos reconocidos porque las normas del reconocimiento no están a nuestro lado”. se exaltan dos voces de mujeres indígenas de la comunidad mapuche –una desde una retórica política y otra desde una retórica literiaria-. Por último. recuperando y dando visibilidad al saber ancestral de los pueblos originarios. En el apartado tercero. 2. algunas reflexiones finales para continuar. pero de un tipo más elemental.se convierten en una forma de “colonialismo discursivo” (Hernández Castillo y Suarez Navaz. hablan las “voces bajas” de las mujeres campesinas Feminismo e indigenismo | 365 .que las representaciones textuales de aquellos sujetos sociales -construidos como los/as “otros/as” en distintos contextos geográficos e históricos. se recuperan las voces de mujeres que desde los “márgenes” reivindican las identidades-lugares y el mestizaje en el lenguaje. en el siguiente apartado se desarrollan las diferentes perspectivas de ruptura epistemológica (postestructuralista y poscolonial) sobre la mirada hegemónica construida por el feminismo en relación al sujeto mujer y a las demandas de las mujeres. Por consiguiente. que no sólo da cuenta de una realidad sino que la construye permanentemente. En el cuarto apartado. Ser oprimido significa que ya existes como un sujeto de un cierto tipo (…) estás aquí como oprimido y visible para el sujeto amo.

hoy por hoy.y originarias desde la profundidad de estos territorios. un disfraz. En El género en disputa. Ya no se puede pensar a las mujeres como el “sujeto” del feminismo ya que éste “es. sino que constituye al sujeto para el cual se procura la representación política” (Butler. se supone. entendida mediante la categoría de las mujeres. Este suponer que el término “mujeres” denota una identidad común. 1999: 33). 1999: 34). Ahora bien. y si lo masculino y lo femenino son gestos. de suyo. tendió a afirmar la existencia de un sujeto común basado en el género femenino. esto trae el problema de: 366 | Karina Bidaseca y Vanesa Vazquez Laba . De esa manera. una afirmación problemática. y que es el “sujeto del feminismo” es. otro problema anterior es el que descubre Butler: el pensamiento feminista -cuyos orígenes son comunes al liberalismo. el sujeto feminista resulta estar discursivamente constituido por el mismo sistema político que. Esto ha sido cuestionado por las feministas posmodernas y postestruturalistas. Butler. apariencias. facilitará su emancipación” (Butler. una formación discursiva y el efecto de una versión determinada de la política de representación. para Butler el problema del sujeto es básico para la política porque los sujetos jurídicos se producen mediante prácticas excluyentes que luego quedan ocultas. cuestiona la diferencia sexual y además se pregunta si existen “las mujeres”. atuendos. a través de qué canales son audibles y cómo deconstruyen su subalternidad. si puede haber algo que se entienda como género e incluso cuestionan hasta la misma naturalidad del sexo. La crisis pasa por entender si el género (un signo cultural) es una mascarada. que no sólo incita los intereses y las metas feministas dentro del discurso. “La teoría feminista ha supuesto que existe cierta identidad. ya que “la ley produce y luego oculta la noción de ‘un sujeto anterior a la ley’ con el fin de invocar esa formación discursiva como una premisa fundacional naturalizada que después legitima la hegemonía reguladora de esa misma ley” (1999:35) Además.

negar la diferencia (que confirmaría meramente la lógica del falocentrismo como una igualdad definida masculinamente). el concepto no es exhaustivo. sino porque el género no siempre se establece de manera coherente o consistente en contextos históricos distintos. Como lo plantean Gayatri Spivak (1997) y Veena Das (1997). de clase. conformado por la identidad común fija y estable ¿cómo es posible representar lo irrepresentable? El objetivo de otro feminismo no es. no porque una ‘persona’ con un género predeterminado trascienda los atributos específicos de su género. sino reestablecer lo femenino dentro de la diferencia sexual. Si no existe un Sujeto (político) del feminismo. Para este enfoque la subalterna no es pasiva. citado por Felski: 35/6). desde luego eso no es todo lo que una es. Spivak denuncia “la complicidad entre sujeto y objeto de la investigación.“Si una es mujer. cuál es el tratamiento a perseguir para la incorporación en los marcos maestros (Spivak. 1994. pues. se abordan los problemas de la mecánica de la instrumentalidad de la mujer “como objeto de intercambio simbólico” (pág. 1999) de las voces de la sujeta subalterna mujer. Así resulta imposible desligar el ‘género’ de las intersecciones políticas y culturales en que invariablemente se produce y mantiene” (1999: 35). 273). sino de renombrar la semiosis de la diferencia sexual como “clase” o “solidaFeminismo e indigenismo | 367 . Aquí también la tendencia de los historiadores no de ignorar. étnicas. y porque se intersecta con modalidades raciales. sexuales y regionales de identidades discursivamente constituidas. y generar un imaginario femenino autónomo más allá de los estereotipos de mujer existentes (Braidotti. la ausencia/invisibilidad de la problemática de género en el tratamiento de las contribuciones de los “Estudios Subalternos” refleja un síntoma. Ahora bien. Rara vez. la subalterna también actúa para producir efectos sociales y reclama igualdad en la diferencia. es decir. entre el grupo de Estudios de la Subalternidad y la subalternidad.

¿cómo escapar del universalismo etnocéntrico que se produce en ciertos análisis académicos? En otras palabras. ha sido malinterpretada) respecto de la voz del subalterno: ¿Puede hablar el subalterno? Y su respuesta es no. de que su discurso no está sancionado ni validado por la/s institución/ es.ridad de casta” (pág. víctima.). 126). doméstica. Esto. por otra parte. allí la categoría unitaria mujer no puede sostenerse. debe ponerse en crisis y exponer sus fracturas en el discurso público. Las feministas debemos preguntarnos si la representación de las mujeres subalternas (indígenas) no es un esfuerzo colonizador o un intento ingenuo de prometer las condiciones de una traducción cultural desde la matriz de pensamiento occidental. etc. contrasta con las autorepresentación implícita de la mujer occidental como educada. no pueden hablar pero no porque están muda/os. con el control de su cuerpo y su sexualidad y con la libertad de tomar sus propias decisiones” (p. restringida a la familia. sin educación. el fetichismo universalista que apela al todo absorbiendo las partes sobre lo que Mohanty denomina “mujer promedio del Tercer Mundo”: que “lleva una vida esencialmente truncada debido a su género femenino (léase sexualmente constreñida) y a su pertenencia al Tercer Mundo (léase ignorante. limitada por las tradiciones. no pueden hablar en el sentido de que no son escuchado/as. ¿Qué significa “escuchar las voces” de las personas privadas de sus derechos?. 274). y con ello cuestiona el operativo de rescate historiográfico. Spivak fue a fondo en la crítica al Grupo al introducir una pregunta clave (y que. Spivak esgrime su idea de sujeto fracturado. Para Spivak es imposible recuperar la voz de la mujer cuando a ella no le ha sido concedida una posición-de-sujeto desde la cual hablar. sugiero. moderna. pobre. 368 | Karina Bidaseca y Vanesa Vazquez Laba . ¿significa representar sus voces?.

mi espalda…” y “Mujeres a la intemperie. Y el hecho sumamente importante es que las autoras son producto de la presión política que los grupos tercermundistas de los años 60 han ejercido sobre el gobierno estadounidense en la adopción de políticas públicas que permitan que las personas de color accedan a la educación. Pu Zomo Wekuntu Mew” La teoría feminista “encarnada” de las chicanas Cherríe Moraga. como afirma Cherríe Moraga “el peligro radica en no ser capaz de reconocer la especificidad de la opresión. 2004: 4). De hecho. pues han logrado “una posición para hablar (o sea. Estas mujeres han dejado atrás su subalternidad en términos de Spivak. de clase. mi espalda. Un libro que reúne las voces de las “mujeres de color” que viven en los EE. Las editoras.UU. partiendo del postulado de Gloría Anzaldúa. materializaron su proyecto destacando el siguiente principio: “Las mujeres de color no tienen que ´escoger´ entre sus identidades. Es una síntesis vanguardista del pensamiento feminista poscolonial fundado en la fusión de la teoría con la praxis. posee un espíritu radical poético y político. un movimiento realmente revolucionario las incorporaría a todas” (Moraga. Voces de mujeres tercermundistas en los Estados Unidos” (1988). a partir Feminismo e indigenismo | 369 . escribir) por sí mismas” (Moraga. 21). escribió la chicana Gloria Anzaldúa en su obra culmine. 1988: 5). “Esta puente. “You must live sin fronteras be a crossroads”. Borderlands/La Frontera: The New Mestiza (1987). nacionales. al interior de la categoría esencialista mujer. El peligro radica en tratar de enfrentar esta opresión en términos meramente teóricos” (pág. ha cuestionado precisamente la teoría feminista hegemónica blanca que ignoraba las diversas divisiones raciales.3. Gloria Anzaldúa y Norma Alarcón y demás voces del libro “Esta puente.

categorías fuera de la ley. que es una categoría ontológica. la mexicana. No me deis vuestros banales dioses. Tras experimentar su estado de chicana como una “lucha de fronteras”. leer este texto significa leer en tres lenguas y tres literaturas al mismo tiempo. fundamentalmente. Pero. modelar mis propios dioses desde mis entrañas. mis propios ladrillos y argamasa y mi propia arquitectura feminista”. el chicano que anda como un ladrón en su propia casa”. Desde el pensamiento y concepto de borderland y borderlander. Por lo tanto. Una de las contribuciones fundamentales del pensamiento poético de Gloria Anzaldúa situado en la frontera geopolítica de El Valle (México) y en la frontera sexual. reflexionaba la autora. “¿Quién está tratando de cerrar la fisura entre la india y el blanco en nuestra sangre? El chicano. resulta de un momento teórico para la construcción de categorías geohistóricas no imperiales que piensa una epistemología fronteriza postoccidental. étnica y topográfica que muestra la necesidad de una epistemología fronteriza que pueda aceptar que las/os inmigrantes. el cambio de código lingüístico. homosexuales.” Quiero la libertad de poder tallar y cincelar mi propio rostro. que articula tres memorias lingüísticas (español. para nosotras es la revolución epistemológica y revolución de la escritura que implica un nuevo léxico y una nueva gramática. Texas (espacio de sucesivos colonialismos). refugiados/as… quienes son desde una epistemología monotípica.de su experiencia personal en Hargill. sí. inglés y nahuatl). Y si ir a casa me es denegado entonces tendré que levantarme y reclamar mi espacio. la india. Lo que quiero es contar con las tres culturas “la blanca. cortar la hemorragia con cenizas. creando una nueva cultura “una cultura mestiza” con mi propia madera. Uno de sus poemas es una síntesis de todo ello: “No me deis vuestros dogmas y vuestras leyes. lo que implica un 370 | Karina Bidaseca y Vanesa Vazquez Laba .

El pueblo mapuche se movía con libertad en su territorio. And in the next breath it would say. La voz de la poetisa mapuche. Escrita en inglés con retazos en español e incluso de nahuatl. desde un espacio chicano que es imperalizado por la colonialidad del poder anglo y español. la indígena y afro quedan al margen. nacida en el barrio petrolero Diadema de Comodoro Rivadavia. y ello es para Mendoza. sin embargo para mi generación parece que fue en un tiempo mítico. Liliana Ancalao. “ellas nos devuelven una imagen de América latina subtitulada y doblada. porque hay una mestiza que debe ser pensada. desafía el acto de la traducción cultural y reclama una política lingüistica que se preocupe por recuperar lo que llama “el idioma silenciado”. or submissive. Which was it to be -strong. al sur de la Argentina. nuestra traducción). 1998). que se unen para transmutar lo latinoamericano” (Mendoza. Anzaldúa se ve enfrentada con ciertos aspectos de la cultura chicana que no puede aceptar. la cuestión del machismo y la imagen dual -de virgen/prostituta . citado por Walas.nuevo tipo de lenguaje (Mignolo. Siendo notables pensadoras. de no clausura en sí mismo. el mapuzungun (voz mapuche: idioma de la tierra).de la mujer: “Through our mothers. principalmente. ni es unitario sino múltiple” (Neuman. citado por Walas. “Sólo fue hace cien años. lo latinoamericano. no es individual sino transindividual. 1998. 2010: 34). Siempre se pierde algo en la traducción de una lengua a otra. Al retornar a su herencia étnica como una fuente de identidad. En definitiva. 1998:18) La nueva conciencia que propone Anzaldúa “conduce a un estado de apertura. la gente se comunicaba con las fuerzas de la mapu. Mapuzungun sigFeminismo e indigenismo | 371 . rebellious or conforming?” (Walas. La mujer tiene que hacer lo que le diga el hombre. the culture gave us mixed messages: No voy a dejar que ningún pelado desgraciado maltrate a mis hijos.

“lengua para pensar”. El idioma del consuleo entre los prisioneros de Guerra. “la castilla” y la maternal. El idioma para “pensar”. mujeres y niños como esclavos. en comunidades de altura puede superar el 50% de la población: las mu372 | Karina Bidaseca y Vanesa Vazquez Laba . el idioma nativo. el mapuzungun o lengua del exilio. el idioma del desgarro cuando el reparto de hombres. Un susurro secreto en los campos de concentración. la distancia del destierro. los dirigentes varones eligen el español -idioma que no conocen ni dominan las mujeres. una marca de inferioridad de quienes ingresaban forzadamente al sistema capitalista como mano de obra barata” (Ancalao. La larga marcha de nuestros bisabuelos hacia las reservas Ka mapu. el mapuzungun siguió vigente. Fue el idioma del extenso camino hacia el exilio. para las cuestiones privadas o domésticas. A nuestros abuelos les tocó ir a la escuela rural y hacerse bilingües a la fuerza. La lengua de la tierra estaba en el aire de la oralidad y “la castilla” en la escritura borroneada de los cuadernos. El analfabetismo femenino. sin los límites impuestos por Argentina y Chile” (Tapa de su libro “Mujeres a la intemperie” Perteneciente a la Comunidad mapuche-tewelche Ñamkulawen). escribe en sus dos lenguas: la impuesta. Feminismo paritario indígena y las voces de las mujeres “En las asambleas campesinas.para discutir los temas “importantes” y dejan al quechua. 4. (…) El mapuzungun pasó a ser un estigma.nifica el idioma de la tierra (…) El mapuzungun se volvió un idioma para expresar el dolor. Aunque fue el proscripto de la escuela y los maestros enseñaron a los niños a avergonzarse del idioma que hablaban en su hogar. 2010: 53/4). La poeta mapuche “cuyos orígenes en este Wall Mapu (territorio) se remotan al tiempo en que sus abuelos cruzaban la cordillera como si fuera un puente.

por su lado. y por tanto no pueden dirigirse a extraños de la comunidad ni aspirar a un “cargo público” (Barrig. entre otras). Desde esta visión. el feminismo paritario. Esta cosmovisión está compuesta por entidades complementarias pero. aseguran que “son ciegas” y que “son mudas” pues no saben leer ni hablar español. indispensables para la continuidad de la vida campesina y el cumplimiento de las obligaciones hacia las autoridades imperiales. las relaciones de género tradicionales Feminismo e indigenismo | 373 . no se busca asegurar la superioridad masculina como en la cultura occidental. opuestas: masculino-femenino se complementan a la vez que se oponen. además del género y el sexo. Algunos análisis que abordan la temática de género (Silverblatt. las propias categorías de “género”. Estos estudios coinciden en la existencia de principios comunes que tienen en su vértice una organización dual en la mitología e incluso en los sistemas políticos en los Andes. s/f). sugieren que en las formaciones sociales pre-hispánicos existía una igualdad de género cuya matriz era una equitativa valoración de las tareas realizadas por ambos sexos y que son estos aportes. Rostworowski. Rivera. por otro. a la vez. Como analiza Karina Bidaseca (2010). Por demás. políticas al interior de las mismas. 2005). separa a las mujeres de la lucha de sus pueblos (la disyuntiva que en la lucha por la tierra hemos definido como “pares o parias”) y. en su lengua. en contraposición. uno de los límites que presenta el feminismo hegemónico como discurso emancipatorio es que. con el principio de “Unidad” de la cultura occidental.jeres. “feminismo” y otras han sido inventadas en occidente y su traslación a las comunidades indígenas implica deconstruir fronteras epistemológicas. se define y se diferencia del resto de los feminismos ya que adhiere a una concepción filosófica en la cosmovisión indígena en la idea de “Paridad” (Lajo. por un lado. al enfatizar el derecho a la igualdad se descuida la intersección de la clase y la etnicidad. Asimismo. aquello que determinarían la noción de complementariedad de la pareja.

1996: 3). entonces. la idea de paridad de los sexos en la cosmovisión indígena y cómo el patriarcado y. menoscabar mi 374 | Karina Bidaseca y Vanesa Vazquez Laba . sea recuperación territorial. la opresión de las mujeres. “wuichafe” es guerrera en mi pueblo me permitía hablar de igual a igual con los. estableciendo como precedente una estructura de dominio masculino. o me escuchaban o me emponderaban frente a los hombres “wincas” los hombres blancos que trataban permanente. por tanto. las casas de “milanguien” y esos mismos hombres que conmigo eran sumamente comprensivos o me pedían consejos. los hogares. guerrera de la comunidad mapuche..de los pueblos indígenas fueron en gran medida desestructuradas sobre todo en aquellos espacios de concentración poblacional y comercio como lo fueron los espacios urbanos.. hasta que empecé a visitar las “rucas”. Podemos encontrar en la voz narrativa de Moira Millan en este libro. se produce con el proceso de conquista y colonización en América: “ (. con los hombres de mis comunidades porque a la hora de llevar acciones de lucha. pueden leerse en los Andes como dos procesos paralelos” (Rivera. toma de edificio. y las compañeras feministas me decían que en las comunidades mapuche hay opresión de género. 1996). siempre tuve un lugar de privilegio. corte de ruta o todo lo que llevara a hacer visible nuestra demanda nos encontraban a las mujeres. En este sentido. “occidentalización y patriarcalización de los sistemas de género. eclesial y estatal hacia las mujeres (Barragán. por mi juventud y mi condición de mujer. yo contestaba no porque como lugar de privilegio como “wichafe” en su momento como “werken”..) el agradecimiento a las compañeras feministas porque hace muchos años atrás cuando yo empecé en la lucha mapuche. La intervención de los mecanismos de control social precolombinos cedieron paso al control de la Iglesia. la familia y el Estado en las relaciones de género.. y me encontraban particularmente a mí en el rol hablar ante la sociedad no indígena llevando nuestras demandas.

Es evidente que la recuperación de la narrativa histórica de los pueblos originarios. es con la lamien con la que tiene que hablar”. como bien lo demuestra Millán con sus reivindicaciones feministas desde la lucha del pueblo mapuche. por supuesto. la formulación de estrategias basadas en la autonomía de las mujeres desde sus geografías.. Esta es una línea de trabajo del feminismo contemporáneo del “tercer mundo”. por otro lado. Teniendo en cuenta la voz de las “otras” y sus capacidades agenciales traducidas en experiencias de resistencias y de luchas.palabra. “no. 2010). yo me había quedado. pero hasta que yo no visité los hogares y estuve allí viendo la relación no me di cuenta que el pueblo mapuche también estaba atravesado por la colonización patriarcal. y entre mujeres. por un lado. sus historias y sus propias culturas. es indispensable para revisar no sólo la historia social de nuestro territorio si no también para interpelar las teorías sociales con las que se piensan las desigualdades entre varones y mujeres. “mapu” es habla “gun” es tierra. el habla de la tierra para ver que en nuestra espiritualidad se habla del sistema “punewen” de la fuerza de la naturaleza en su condición de hombre y mujer (. para mi las compañeras feministas corrieron un telón. basta entender el “mapugun” el idioma de nuestro pueblo. esos mismo hombres oprimían a sus muejres. interpelando las categorías y voces de los feminismos hegemónicos de Occidente y. y de las mujeres originarias particularmente. Feminismo e indigenismo | 375 . de los “márgenes” que debe plantearse el tratamiento de una crítica interna profunda.. Discurso público en los Festejos del “Otro” Bicentenario. con la construcción cosmocónica de mi pueblo de equidad de género como hablaba la “lamien”. y eran ellos quienes me ponían allí arriba. y la verdad es que las mujeres.)” (Buenos Aires. filosófica y espirutalmente claro que el pueblo mapuche no ha sido patriarcal.

Reflexiones finales Este artículo ha sido una búsqueda teórica por hallar desde los llamados feminismos de las márgenes. Es en esta búsqueda por cuestionar los marcos 376 | Karina Bidaseca y Vanesa Vazquez Laba . es decir. incontrolable. la madre-tierra. asociada al carácter “emocional” de las mujeres vs. varias teorías han intentado superar la discusión entre “esencialismo” y “nominalismo” proponiendo resolver el dilema de la mujer en tanto sujeto. la cultura. blancas y de clase media. Dentro del debate feminista contemporáneo. El debate “eurocéntrico” entre los feminismos se construyó a partir de la mirada sobre las experiencias de las mujeres europeas. una correspondencia biunívoca. 1988: 10). naturaleza como salvaje. Teresa de Lauretis (1992) ha señalado que “la relación entre las mujeres en tanto sujetos históricos y el concepto de la mujer tal y como resulta de los discursos hegemónicos no es ni una relación de identidad directa. herramientas que nos permitan escuchar las voces de las mujeres indígenas. marginando las realidades diferentes de ciertas mujeres como las campesinas e indígenas latinoamericanas en su posición de doble subalternidad: la dominación patriarcal que les dificulta y/o impide lograr un locus de enunciación. la “racionalidad” masculina) que reforzaría la esencialización entendida como mecanismo de opresión. ni una relación de simple implicación. avanzando fundamentalmente en la construcción discursiva propia de las “mujeres del tercer mundo”. 2003). y su entrañable vínculo con la naturaleza (la Pachamama. Como muchas otras relaciones que encuentran su expresión en el lenguaje. y delinear la forma en que esta ubicación (geográfica) se resiste y trabaja en contra del “discurso feminista occidental”. Nos enmarcamos en una nueva propuesta epistemológica y política del “feminismo del tercer mundo del Sur” que se centra en producir conocimiento situado (Mohanty. culturalmente establecida” (citado en Alcoff. es arbitraria y simbólica.

Como expresa Liliana Ancalao “pienso en castellano y luego escribo. que surgen nuevas teorías que nos sirven para pensar nuevos marcos para nuestros casos. aporta a lo que Mohanty (2003). el encampamiento forzado de nuestras madres como obreras en las fábrica/s en la cosecha/en nuestras propias casas y en las casas de otra gente como esclavas. pagadas o no pagadas” (Moraga y Castilo. Puente. des-enmarcadas del universalismo etnocentrista. estas mujeres de color afrontan el desafío de la representación y traducción. luego traduzco con torpeza al idioma que me seduce en su inmensidad y profundidad azul” (2010: 53). en la proyección de construir un proyecto teórico-político autónomo y de giro espistemológico para la compresión y análisis de nuestars realidades sociales. la recuperación de las voces y las experiencias de vida de las mujeres “otras”. 1998: 10). Feminismo e indigenismo | 377 . en “las reservas del ka mapu” (como afirma Ancalao).de referencia utilizados y procurando un corrimiento de categorías estáticas o conceptos demasiado esquemáticos de etnicidad y género. Desde distintos lugares de enunciación. legua y memoria. Asimismo. compartiendo el segregacionismo en diversos “campos”: “de la gente indígena norteamericana en las reservaciones del gobierno. como en las chicanas. ha definido como el desafío del “feminismo del tercer mundo” -nuestro desafío. las indígenas mapuches y demás voces tercermundistas.

en Mozambique. Se desempeña como docente de la Facultad de Ciencias Sociales. 378 | Laura Zapata . Ha realizado actividades de postdoctorado en el Departamento de Antropología de la Universidad de Aberdeen (Escocia). Universidad Federal de Rio de Janeiro (Brasil).Laura Zapata es Magíster en Antropología social (2003) por la Universidad Nacional de Misiones (Argentina) y Doctora (2008) en Antropología Social por el Museu Nacional. Se ha abocado. Se ha interesado en los significados y experiencias cifrados en la noción de “indio/a mapuche” y su impacto en la organización de la pastoral aborigen en Argentina. Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires. al estudio de las estrategias de evangelización inculturada de las poblaciones campesinas de la provincia de Gaza. además. Cuenta con publicaciones en su área de interés tanto en Argentina como en Brasil. Sus temas de investigación han versado sobre la categoría “pobre” según ella es significada por agentes vinculados a Caritas.

1988) y “aboriginalidad” (Briones. eclesiales o científicas. 2005). 1998). 2003) o “textual” (Clifford y Marcus. Claudia Briones. en su análisis del activismo mapuCuando toco el kultrún: tras la escritura etnográfica | 379 . dejó al descubierto las íntimas relaciones que mantienen entre sí el saber (científico) y el poder (administrativo y político). Laura Zapata “Al final del amanecer (…) este horizonte demasiado seguro se estremece como un carcelero” (Aimé Césaire. 1991) de sus prácticas de conocimiento. “indianidad” (Pacheco de Oliveira. Bourdieu. Los/as propios/as indígenas/as han sido señalados como actores interesados en “conocer” y “objetivar la propia cultura” e íconos sagrados con objeto de re-crearlos como “efectores de grupidad” (Briones. 1999). Otros/as comenzaron a estudiar las “ideas” o “representaciones” que sobre esas poblaciones producían las agencias estatales. 2002). Después de “Orientalismo” de Edward Said (2003 [1978]). Cuaderno de un retorno al país natal). 1995.Cuando toco el kultrún: tras la escritura etnográfica. algunos/ as procedieron a incorporar como dimensión de análisis la revisión “reflexiva” (Bourdieu. bajo la forma del “indigenismo” (Sousa Lima. E l estudio de los discursos científicos y literarios por medio de los cuales es representada y conocida una población sujeta a gobierno colonial. formas simbólicas contemporáneas de procesamiento del regreso a la indianidad perdida a merced de procesos de urbanización y mixtura (Pacheco de Oliveira. Contorneando las diversas formas de ejercer esa clase de violencia epistemológica. el estudio de las sociedades indígenas dejó de reclamar para sí el “derecho” y la idoneidad de estudiar directamente al “otro”.

se trata de evitar una nueva subalternización. vía manipulación.che. los/as analistas procedemos a comprometernos no sólo con su comprensión instrumental (vía observación participante). Pese a que el activismo mapuche y la actividad antropológica se muestran idénticamente interesados en indagar en la cultura nativa. Por la vía preventiva que propone la autora. Pero. los símbolos y prácticas mapuche quedan relegados a tener eficacia sobre la experiencia indígena solamente. les compete extraer de esa dinámica elementos que les permitan “analizar los procesos de producción cultural de (…) ‘íconos’ como parte de procesos más amplios de “reorganización dialéctica” (…) de hibridación y variabilidad que (…) presuponen y re-crean alteridades históricas” (Briones 1998: 35). mientras que los indígenas desean conocer la sabiduría de los antiguos con objeto de transformarla en “verdaderamente ‘propia’”. objetivación y apropiación del conocimiento del otro. los/las analistas encaran esa indagación de símbolos y prácticas “sin comprometernos con su adopción” (ídem: 34). 1980. Según Briones. pregunto: ¿qué pasa si nos “dejamos afectar” por esas fuerzas que sacuden a las personas que indagamos? En lugar de reducir las creencias. sino con su plena experimentación? Parafraseando a Jeanne Favret-Saada (FavretSaada. qué pasa si se indaga en la dirección opuesta: ¿qué pasa si al calor de la revitalización de experiencias sagradas y “sobrenaturales” de nuestros/ as interlocutores/as. podemos transformarlas en principios activos 380 | Laura Zapata . Ello pues. señala que mientras que a los/as indígenas les cabe la manipulación directa de cosas y significados con objeto de “representar” política y simbólicamente su posición subalterna. 1990). que “reactualice otras expropiaciones históricas que han padecido los Mapuche a manos de los Wigka” (ídem). a los analistas. sus fines difieren. en cambio. como cuestiones “de ellos”. rituales y símbolos de nuestros/as interlocutores/as en “representaciones”.

se despertaba en mí algo muy distinto a la extrañeza o la curiosidad que produce la distancia cultural. Cuando ese nombre era pronunciado por las personas que yo indagaba. una parte de mí respondía por los significados que le eran asociados. durante la realización de nuestro trabajo de campo. Hacia la afectación Bajo el influjo de las ideas de Edward Said y su libro “Orientalismo”. condición de la mirada etnográfica. sin reclamar nuestra propia experiencia como coordenada esencial de referencia. yo no podía adoptar una perspectiva analítica que me permitiera analizarla como una realidad externa. tropecé con el hallazgo de que cuando se hablaba de esa categoría. para posteriormente representarlo como fría matriz socio-política de re-creación de alteridades? Siguiendo esta vía de la afectación siempre se corre el riesgo de caer en la tentación nihilista de la auto-representación y del envolvimiento místico. comencé mi investigación acerca de los significados que los miembros de los equipos de “pastoral aborigen” y los “grupos de apoyo a los indígenas” asociaban a la categoría “indio/a mapuche”. entre los años 2004 y 2006. quizás. Como descendiente de mapuche por vía paterna. en este artículo quisiera dar testimonio acerca de cómo fui afectada por la categoría “indio/a mapuche” durante la realización de mi trabajo de campo y los productos y realidades que tal fenómeno desencadenó.de definición de una objetividad que podemos vis a vis experimentar “con” (no como) ellos/as. Cuando toco el kultrún: tras la escritura etnográfica | 381 . No obstante ello. el mundo que experimentan nuestros/as indagados/ as se transformaría en una objetividad de derecho pleno. en mi trabajo de campo en Neuquén y Formosa. A poco de andar ese camino. ¿Será ésta una manera de lidiar con la trampa siempre latente de conocer y comprometernos con el mundo ajeno. Entonces.

Señala la autora: “they were demanding that I experience for my own sake and not for that of science . Yo me sentía india y no india al mismo tiempo. Mis respuestas ambiguas los confundían. Adoptando una gramática copiada del portugués les decía: “Sí. si por mi rostro aindiado. garantizara su funcionamiento automático. trabajando sobre la brujería entre campesinos franceses. pero no hago cuestión de eso”. hecha inconsciente. Jeanne Favret-Saada. no era yo precisamente “descendiente de mapuche”. Los agentes de la pastoral aborigen en sus diálogos 382 | Laura Zapata . irreflexivo. no tenía su superficie de operación en un sistema representacional de categorías étnicas de interacción. La experiencia de ese deslizamiento. which is what witchcraft is all about. Las personas se negaban a darle informaciones acerca de un tópico sobre el cual ella mantenía intereses intelectuales y abstractos. sin embargo. Resistiéndome a la síntesis dialéctica (Cornejo-Polar. ha señalado que entender lo que esa práctica suponía entre la población estudiada le demandó “dejarse afectar” por la clase de objetividad que ella designaba. Tampoco se trataba de una lógica práctica que escondiéndose tras los pliegues de la vida cotidiana naturalizada. pero no (soy)”. 1996). un impacto no sujeto a representación cultural que yo pudiera identificar. In other words they wanted me to enter the network as a partner and to commit my own existence as it stood at the time” (Favret-Saada.the actual effects of the peculiar network of human communication. Me preguntaban. podía fluir de una a otra posición. 1990: 192). según su perspectiva. Es decir: “sí (soy descendiente de mapuche). sin que para ello precisara cerrar el foso cartesiano que se abría entre ambas posiciones. La noción “indio/a mapuche” cuando era pronunciada o me era adjudicada me ocasionaba una “conmoción afectiva”.Mis interlocutores también tendían a empañar la supuesta distancia que como antropóloga yo permanentemente trataba de interponer en nuestro diálogo.

conmigo me convidaban a que ocupara una posición válida en el campo inter-étnico donde ellos actuaban, y que
adecuara mi comportamiento a esa posición. Me exigían
que adoptara la noción de “indio/a mapuche” como principio clasificatorio y mapa de interacción. Por eso, por
ejemplo en Neuquén, me presentaban a las Asambleas de
Pastoral Aborigen y de Religiosidad Mapuche, a la que
asistían agentes de pastoral e indígenas, como “la antropóloga mapuche”. Comprometidos desde mediados de la
década de 1960 con el proyecto etnogenético de “darle a la
Iglesia Católica” un rostro indígena, la noción de “pueblo
indígena” significaba para ellos un objetivo de actuación
y un instrumento por medio del cual legitimar su intervención entre la población que ocupaba sus jurisdicciones
territoriales (“diócesis”, “zonas pastorales”). Que esa noción haya alcanzado 30 años más tarde su institucionalización política, a través del reconocimiento de la pre-existencia de los pueblos indígenas en territorio argentino en
la Constitución Nacional de 1994, habla de la relevancia
de los emprendimientos etnogenéticos de estos pequeños
grupos indigenistas eclesiales, asociados al propio activismo indígena que buscaba legitimar la noción de “pueblo”,
contra la de “etnía” o “minoría”, como categoría de autorepresentación (Zapata, en prensa).
Pero yo no podía ocupar plenamente la posición de
“india mapuche”, pues una historia de guerra de ocupación
militar, exterminio, fragmentación, mestización y errancia
interrumpía una conexión directa con un origen indio pleno. Como mestiza, yo era el producto de la diseminación
del pueblo mapuche a fines del siglo XIX. Tal diseminación había sido producida por las invasiones militares que
realizaron los estados chileno y argentino en Wullu-Mapu
(actual territorio austral chileno) y Puel-Mapu (actual
territorio austral argentino). Fluyendo entre medio, mis
parientes paternos, oriundos de Lumaco, Temuco, habían
aprendido y habían enseñado a su descendencia a experiCuando toco el kultrún: tras la escritura etnográfica | 383

mentarse como siendo y indios/as y no indios/as al mismo
tiempo. Sin que para ello mediaran largos discursos sobre
el origen étnico ni se hiciera referencias a prácticas de ninguna especie (ritual, ornamental, religiosa o política) que
nos uniera a ese origen. Tal asociación, sin embargo, había
sido transmitida a través de “afectos no representados”.
Como señala Favret-Saada, tal forma de experiencia humana consiste en momentos de comunicación no verbal
plena de significados transmitidos sin palabras, acompañados de una “carga energética” que, no obstante, deja su
marca endeleble en las reacciones automáticas con que se
responde a determinadas situaciones. Cuando tal clase de
comunicación es establecida y es reconocida como existente entre las personas, tal es el caso de verse “afectado”
por la brujería para la autora, y en mi caso verse “afectado
por la indianidad mapuche”, se establece entre las personas así atrapadas, una nueva forma de vinculación, y un
cúmulo de informaciones y experiencias pueden ser referidas (Favret-Saada, 1980).
Sólo muy lentamente pude representar y versar sobre los significados y experiencias aludidos por la palabra
“mapuche”. Ello supuso realizar determinadas actividades
que develaron realidades específicas. Entre los productos
que estas actividades generaron está la escritura de un artículo durante mi estadía post-doctoral en el Departamento
de Antropología, Universidad de Aberdeen (Escocia). Allí
pude explicar (me) las maneras de transmisión de la experiencia de ser y no ser indio/a entre mis parientes paternos
de origen mapuche. El artículo se denomina “¿Qué significa ser indio/a mapuche?: ‘pueblo indígena’ y diseminación” (Zapata, en prensa). Como “cocina” de la escritura
racional y objetiva, la “fuerza” y “claridad” intelectual y
afectiva necesaria para proceder a tales explicitaciones no
la obtuve exclusivamente de la creencia firme en la utilidad e idoneidad de la ciencia antropológica y sus métodos. Más bien, decidí proceder a comunicarme, a través
384 | Laura Zapata

del kultrún, con mis ancestros indígenas. Solicitarles permiso y coraje para proceder a la inscripción de una historia
que, aunque me pertenecía de pleno derecho, nunca había
sido objetivada bajo la forma del discurso formal, escrito y argumental. Acompañada por una mujer de sesenta
años, que se define como “caminante del chamanismo”,
una no indígena de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires,
aprendí a tocar mi kultrún, a viajar a través del espacio y
del tiempo, para comunicarme con las entidades que me
permitieran entender qué significados admitía la categoría
“indio/a mapuche”.

Entre el sueño y el kultrún
Como en el psicoanálisis, el momento límite en que decidí incorporar mi propia experiencia de ser y no ser india
en el análisis de la noción de “indio/a mapuche” ocurrió
a través de una serie de pesadillas que tuve mientras escribía mi tesis doctoral el año 2008. Una madrugada me
desperté temblando y sudando, todavía traspuesta, entre
el sueño y la conciencia. Había soñado que corría desesperadamente a través de trincheras o túneles subterráneos,
oteando el horizonte (iluminado por fuegos de incendios
y detonaciones) en busca de la presencia enemiga. Huía
junto a otras personas próximas a mí, pero no eran familiares, conocidos ni amigos. Todos éramos objeto de una
cacería violenta. En la certeza de mi terror ante el potencial
aniquilamiento, sabía que éramos buscados no por haber
cometido una falta, delito o transgresión. Nos buscaban
para matarnos por lo que “éramos”. En el sueño no aparecía una palabra que designara eso que éramos, por ejemplo
“indios”, “mapuche”. Cuando desperté, sudando y temblando, resolví incorporar en mi tesis alguna referencia al
modo en que mi trabajo de campo me había afectado y
explicitar que mi posición frente al objeto de análisis no
podía ser absolutamente externa pues, como ya he dicho,
Cuando toco el kultrún: tras la escritura etnográfica | 385

cuando se hablaba de indios/as mapuche una parte de mí,
aunque no fuera con palabras, respondía por las experiencias (violentas) que contenía ese nombre. Fue de esa manera que incorporé en la página 113, nota al pie número 62,
la sugestiva información de que mi abuela materna, María
Rosa Zapata Soto, había nacido en la localidad de Lumaco,
Temuco (Chile), doce años después de que la región fue
invadida por el ejército chileno entre 1881 y 1883 (Zapata, 2008). Los habitantes de la Araucanía (entre ellos mi
bisabuelos, Nicolás Zapata y una mujer de apellido Soto),
expropiados de sus territorios, deambularon sin recursos
durante décadas, azotados por la guerra y el hambre. Al
momento de nacer mi abuela, su madre murió durante el
parto. Su padre, quizás presionado por el acorralamiento
post-invasión, “regaló” a María a la familia del director de
una escuela de Traiguén de apellido Figueroa, para que terminaran de criarla. Esta familia no la educó pero la instruyó en el oficio del servicio doméstico. Trabajando como
cocinera, yendo de casa en casa, de Traiguén siguió para
Lautaro, de ahí a Temuco, donde nació mi padre, y luego,
a mediados de la década de 1950, a Santiago. De este largo
viaje fuera de su área de origen, involuntariamente iniciado apenas nació, nunca más regresaría.
Si yo quería desbrozar los significados asociados a
la noción “mapuche”, debía experimentar determinados
afectos que ese nombre encerraba, entre ellos: el terror a la
persecución y el exterminio; la dispersión, la desinstalación.
Ese nombre estaba asociado, además, con la interpretación
de los sueños, la apertura de la percepción para admitir la
comunicación con personas fallecidas, con animales y cosas
(piedras, árboles, nubes), así como una especial relación con
determinados instrumentos como el kultrún.
El primer lugar donde fue volcada la información
contenida en mis sueños no fue en el texto de mi tesis
o en mi análisis de la indianidad, sino en las sesiones de
psicoanálisis que mantenía periódicamente. Mi hija había
386 | Laura Zapata

nacido algunos meses previos al período en que me asolaron las pesadillas. Después de unas 12 horas de trabajo de
parto, Guadalupe nació en mi casa, un día 25 de octubre
del año 2007, pasadas las once de la mañana. Me acompañaron Rolando, mi compañero, Alejandra, mi partera,
y Carlos, mi obstetra. En el cálido ambiente familiar de
nuestro pequeño departamento de entonces, a eso de las
siete de la tarde, finalmente Rolando, Guadalupe y yo, nos
dormimos en nuestra cama. Esa noche, con mi hija al lado
de mi cuerpo, diría que mi conciencia se dirigió hacia un
espacio intermedio que estaba entre la vigilia y lo onírico.
Mi cuerpo era sacudido por una extraña fuerza. De él salían figuras gaseosas oscuras, entes que me habitan y que
eran expulsados hacia el exterior. Las figuras, sin embargo,
no desaparecían del lugar. Luchaban sobre nuestra cama,
dando vueltas cerca del techo. Yo sabía que estaba teniendo una pesadilla, trataba de despertarme abriendo lo ojos
y hablándole a Rolando, diciéndole que tenía estaba en
un sueño del que no podía salir. Él trató de calmarse brevemente, pero agotado por la jornada, volvió a dormirse.
Para mí la escena onírica persistía con toda su intensidad,
me encontraba hundida en esa especie de danza exorcista
de la que era protagonista y testigo a la vez. Durante el
primer año de mi hija, que coincidió con el de escritura de
mi tesis, tuve varias experiencias de esta naturaleza: tuve
una visión clara de mis abuelas paterna (a la que nunca conocí sino por fotos) y materna (que cuidó de mí desde los
primeros meses de vida hasta los diez años), mirándome
delicadamente junto a un caballo detenido a su lado; soñé
que un chamán, un pequeño y delgado hombre me perseguía a través de la selva chaqueña, huyendo de su presencia
me encontraba que corría a través de un suelo hecho de
piel gruesa, tosca y familiar.
En aquel momento me encontraba sensibilizada por
la clase de nacimiento que había elegido para Guadalupe.
A través de mi propia experiencia y de los diálogos que
Cuando toco el kultrún: tras la escritura etnográfica | 387

mantenía con varios obstetras y psicoterapeutas ligados a
la modalidad del parto humanizado, sabía de los estados
alterados de conciencia que un parto no violento posibilitaba. De manera que cuando recibí una invitación a participar de los “círculos de mujeres” que, conectándose con
su útero, iniciaban una vía chamánica de conocimiento,
acepté inmediatamente. Unas veinte mujeres participamos
del primer encuentro que se realizó en el barrio porteño
de Flores, en marzo de 2010. Al segundo encuentro asistió
un grupo más reducido. Al tercer encuentro, la coordinadora, nos solicitó llevar con nosotros un instrumento musical: tambor, chas-chas o maraca. Me sorprendió el pedido, y
pensé que no tenía ninguno de esos instrumentos conmigo,
que debía adquirir uno. Luego recordé que en un rincón de
mi casa reposaba silencioso un kultrún. Una amiga familiar lo había adquirido, por pedido de una tía materna, en el
Mercado de Temuco, el año 2004. Campesinos del interior
de esa región chilena fabricaban esa clase de instrumento y
una vez terminados los trasladaban a la capital regional para
ser vendidos a los turistas. El kultrún estaba hecho de madera redonda, tallada hasta darle forma cóncava, semejando
el útero femenino, esa madera estaba cubierta por cuero de
vaca seco y estirado, y rellenado con semillas y otros elementos que acompañaban el sonido que producía el cuero
y la madera al ser golpeado por una mano.
Mi tía Marta había pensado que un kultrún sería un
buen regalo de bodas para mi hermana mayor, Débora,
que se casaba en Italia ese año. Sin embargo, cuando intentó viajar con él desde Chile (donde ella reside) a Italia,
fue retenido por la seguridad del aeropuerto. Sólo lo recuperó veinte días después cuando regresó del casamiento
de mi hermana. Al año siguiente, 2005, viajó con mi madre a visitarme a Rio de Janeiro, Brasil, donde yo cursaba
mi doctorado. Esta vez el kultrún pudo pasar la frontera
y llegar a mis asombradas manos. Me conmocionó recibir semejante objeto. Inmediatamente le di un destino
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práctico y que me tranquilizaba: decorar un rincón de la
entrada del departamento donde vivíamos con Rolando.
Cuando regresamos a la Argentina siguió viaje a la casa de
mi suegra, Irma, donde pasó algunos años arrumbado en
una biblioteca. Cuando nació Guadalupe y nos instalamos
en nuestro departamento del barrio de Constitución en la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el kultrún regresó a
estar cerca de mí.
La coordinadora de los círculos de mujeres y su propuesta de mayo de 2010, hicieron que mirara nuevamente
esa cosa que, como la pregunta acerca de mi indianidad en
Neuquén, me provocaba una conmoción afectiva. En el
círculo, en aquella oportunidad, quien presidía el encuentro nos propuso bajar con nuestro pensamiento a nuestro
útero, conectarnos allí con lo que éramos y deseábamos.
Luego salir de nosotros, a través del corazón, la cabeza,
dirigiéndonos al lugar de nuestra procedencia, donde nos
esperaría una mujer para darnos un mensaje o a quién podríamos formularle una pregunta. Mi inquietud en estos
ejercicios era clara y unívoca: cómo hacía para salir de la
conmoción que me había provocado mi trabajo de campo,
mi búsqueda por los significados que admitía la categoría
“indio/a mapuche”. Mi pretensión era poder escribir todas aquellas ideas que rondaban mi cabeza, entre ellas la
de que era posible afirmarse como siendo india y no india
al mismo tiempo. Pero la literatura antropológica existente, concentrada alrededor del concepto de etnogénesis, invención de las tradiciones o creación del otro a través de
nociones étnicas de pertenencia, me resultaba lejana a mi
experiencia. Sobre todo porque no problematizaban el acceso del/a antropólogo/a al campo, ni su propia identidad
bis a bis sus interlocutores/as.
Algunos meses previos al ejercicio en el que usamos
instrumentos musicales, había muerto en Concepción,
Chile, una mujer a la que yo apreciaba intensamente desde
mi infancia. Había sido muy amiga de mi abuela materCuando toco el kultrún: tras la escritura etnográfica | 389

na, Laura González. La llamábamos “Señora Nenita”, un
diminutivo de “Señora Berta”, su nombre de pila. Cuando fui niña recibí cuidados amorosos de su parte y mucha
atención. Fue ella la que se me presentó en éste mi primer
viaje. Hablamos un rato. Le pregunté por qué tenía tantas
dificultades con mi trabajo, por qué no podía escribir. Parada, como había visto a mis dos abuelas en otras visiones,
con sus manos una sobre otra, reposando sobre su abdomen, ella me hablaba pausadamente. Sus palabras estaban
preñadas de autoridad. Yo debía asumir el riesgo de poner
en palabras hilvanadas unas tras otras, la experiencia violenta de usurpación, muerte, dispersión y mixtura que había
vivido mi pequeña y fragmentada parentela paterna de origen mapuche. La señora Nenita provenía de un lof (reserva)
indígena de la región de Temuco; sabía de lo que hablaba.
Al regresar de este viaje, la coordinadora nos solicitó comentar brevemente nuestro viaje. Pensé qué decir
pero me encontré con un obstáculo: si quería hablar de
mi viaje y encuentro, el modo en que podía discurrir sobre ello se presentaba en unas palabras que no sabía que
yo entendía. Mi encuentro con la Señora Nenita y nuestra
conversación ocurría de una manera tal que yo entendía
de lo que hablábamos, pero no usábamos ningún lenguaje
para ello. Al tratar de verbalizar nuestro diálogo vi que
debía usar esas palabras que brotaban como un recitado de
mi boca. Me negué a participar de la ronda, permanecí en
silencio. La coordinadora interpretó algunas experiencias
de las mujeres asistentes. Por ejemplo, algunas decían que
se habían encontrado con un consejo de abuelas y que les
habían hablado y dado algunas hojas como remedios para
sus angustias; que les habían introducido algunas medicinas en su vagina. Otras habían visto a sus abuelas biológicas y conversado con ellas. Animada por tales relatos y
por la acogida que ellos recibían, pregunté: ¿qué pasa si el
encuentro con una abuela se produjo en una lengua que no
entendemos totalmente? –¿Al hablar con esa persona en390 | Laura Zapata

tendiste lo que te decía?- me preguntó la coordinadora. Sí,
respondí. -¿Querés reproducir una parte de lo que te dijo
la persona que encontraste?. Cerré los ojos y reproduje lo
que la señora Nenita me había dicho, que en español sería:
“Venimos desde muy lejos, y desde hace mucho
tiempo siendo testigos de la muerte. Aquí llegaron muchas
personas tomando todo, nosotros corrimos hasta donde
pudimos. Algunos murieron, otros se quedaron ahí hasta
que las cosas cambiaron, otros hemos seguido caminando.
Llevamos sobre nosotros la pesada historia que yace sobre
esta tierra. Nuestros ojos ven, nuestros oídos escuchan un
lamento ronco que viene de muy atrás. Nosotros estamos
aquí. Ustedes saben que esto tiene que acabar, se viene un
tiempo en que esas heridas tienen que sanar. Tenemos una
boca, estamos hablando. Hubo un tiempo que esta violencia no existió. Fuimos poderosos. Estamos hablando fuerte. Recuerdo el camino verde por donde escapamos, unos
caían. Ay!, yo no quería, no quería irme. Pero me fui bien
lejos para nunca más regresar. Así vamos viendo es hora de
regresar, es hora de hablar”.
Con los ojos cerrados pronunciaba más o menos
esta clase de discurso, con una voz que transmitía autoridad colectiva, pero en algunos pasajes bajaba el tono y
musitaba angustias personales. La coordinadora se dirigió
hacia mí con el incienso y su puñado de plumas. Roció
mi cuerpo con humo e hizo aletear sus plumas alrededor.
Me dijo: -Bienvenida. Regresó a su lugar en el círculo que
formábamos. Dijo, dirigiéndose a mí, pero hablándole a
esa otra persona en que yo me desdoblada: - ¿quieres tocar el kultrún?. – Sí, dije. Tomé el instrumento, cerré otra
vez los ojos y canté una canción con una voz que no sabía
que poseía. Con la mano golpeaba con fuerza el cuero del
kultrún. Un sonido armonioso salía de él. Lloraba mientras cantaba. Sentía que una veintena de voces femeninas
mapuche, doloridas pero poderosas, se desplazaban a través de mi canto. Desde entonces, cantar, tocar el kultrún,
Cuando toco el kultrún: tras la escritura etnográfica | 391

–No. se transformaron en un ejercicio periódico. lo ejecuto y canto mi nombre y otras composiciones espontáneos con diversos contenidos. Uso mi kultrún para comunicarme con mis ancestros. no sólo instrumentales. Sólo entonces he encontrado la fuerza para referir a 392 | Laura Zapata . Me presenté al lugar con mi instrumento. Al poco tiempo de esta iniciación. y sostener diálogos certeros. Una dirigente de una agrupación mapuche urbana presidía con su kultrún e inciensos el encuentro. Hemos intercambiado experiencias biográficas referidas al origen indígena y a la condición femenina. Que esa identidad no invadía todo lo que ella podía ser o hacer. se sentía como siendo otras cosas más además de indígena. poco a poco. En mis cantos y meditaciones me fue entregado un nombre propio. para saludar a la luna llena del mes de junio de 2010. mapuche. Él me preguntó: -¿Estás tratando de recobrar tu historia. Si siento que él lo considera propicio. Ella y su esposo. tu identidad?. ceremonias en la que hemos tocado juntas el kultrún. a través de él soy identificada por mis interlocutores/as humanos y no humanos. como la del día 13 de octubre de 2010. me decía. advirtieron mi presencia. participé de un círculo de personas que se reunían en el zoológico de una pequeña localidad del interior de la provincia de Buenos Aires. declarado último día de libertad indígena en el continente americano.pedir por asesoramiento a las ancianas que me han antecedido. No estoy autorizada a extenderme sobre los detalles de esta relación. cuando lo pronuncio tocando mi kultrún. fui contándole mis ideas respecto de la posibilidad de ser y no ser india mapuche a la vez. le respondí. con mis interlocutores/as. pero aceptar ser afectada por el kultrún me ha posibilitado acceder a una clase particular de comunicación humana y no humana. Iniciamos una serie de conversaciones sobre mis experiencias y. Llevo este instrumento a algunas actividades académicas a las que asisto. Estas ideas fueron plenamente corroboradas por aquella dirigente que. además de compartir sueños y sus diversas interpretaciones.

Goldman. 2008).los conceptos teóricos y empíricos que me preocupan y que están asociados a la noción de “indio/a mapuche”. con formación científica. son suficientes para entender mi emprendimiento. “but from that which limits the human capacity of symbolization” (Favret-Saada. Se trata de intelectuales interesados en indagar de dónde proviene la motivación que le otorga fuerza a la vida social. me desharía llorando a mares o permanecería en silencio mortuorio. esa fuerza probablemente no proviene del simbolismo. Escolar. 1980. 2003. 2005) y las reelaboraciones que estas ideas han tenido en campos como la arqueología (Webmoor and Withmore. y a partir de ella reconstruyó lógicas de actuación. 1990: 198). yo respeto esta orden. ha sido el objeto de este texto. que ligan afectos y cosas (things) con procesos socio-políticos y culturales. Pues evidentemente no soy la única investigadora. comprometiendo a los miembros de una unidad social con su reproducción y transformación. Las elaboraciones de Bruno Latour sobre la agencia de los objetos (Latour. a través del significado y afecto que me provocaba la palabra “indio/a mapuche. en lugar de hablar con voz plena y autorizada. Indagar ese obstáculo que se oponía a la representación y las palabras. Cuando toco el kultrún: tras la escritura etnográfica | 393 . No en todas las ocasiones el kultrún me pide ejecutarlo. que abrió esta vía de comunicación (Favret-Saada. Si no realizara tal performance. Como señala Favret-Saada. 2010).

Science.Ana María Vara es Licenciada en Letras (UBA). Es investigadora del Centro de Estudios de Historia de la Ciencia José Babini (UNSAM). Perspectivas Metodológicas. Ha publicado capítulos en volúmenes colectivos y en Historical Studies in the Physical and Biological Sciences. . entre otras. También es docente de posgrado en la UBA. la UNC y la UNRN. Technology and Society. MA in Media Ecology (NYU). PhD in Hispanic Studies (UC Riverside). Revista Iberoamericana de Ciencia. Tecnología y Sociedad. JComm. Perspectivas Bioéticas. Redes.

citando a Erving Goffman. definen la noción de framing como “‘esquemas interpretativos’ que permiten a los individuos ‘localizar. Así. (1986: 477). Tarrow (1998: 142) define ciclo de protesta como “una fase de conflicto exacerbado a través del sistema social”. tanto individuales como colectivas”. sino que también dan significado y legitiman las tácticas”. los marcos interpretativos permiten organizar la experiencia y guían las acciones. los que “no sólo inspiran y justifican la acción colectiva. según Snow et al. Por Ana María Vara Introducción D entro del área de estudios los movimientos sociales. Recursos naturales y recursos humanos | 395 .Recursos naturales y recursos humanos: raza. Estos marcos son fundamentales para que los integrantes de los movimientos sociales puedan responder de manera conjunta a los cambios que amenazan su modo de vida: “Al dar significado a los eventos o sucesos.). identificar y dar nombre’ a sucesos de su vida local o del mundo”. Los ciclos de protesta pueden ir asociados con marcos interpretativos maestros. (1986: 464). género y rebelión en la poesía de Nicolás Guillén. percibir. Una segunda noción importante que trabajan estos autores es la de de ciclos de protesta o cycles of protest. estos autores sostienen que algunos discursos elaborados en un ciclo de protesta pueden ser utilizados en momentos sucesivos. debido a que algunos movimientos “funcionan como progenitores de marcos interpretativos maestros que proveen un anclaje ideacional e interpretativo para movimientos posteriores en el ciclo de protesta” (Ibid. autores como Snow et al.

un explotador extranjero. y las novelas El tungsteno (1931). algunos cuentos del uruguayo Horacio Quiroga (primeras décadas del siglo XX). hemos analizado la serie de artículos periodísticos Lo que son los yerbales paraguayos (1908) del español Rafael Barrett. y hemos destacado que. tanto de los recursos naturales como de los recursos humanos: por lo tanto. El mismo tuvo origen obras periodísticas y literarias producidas por una nueva generación de intelectuales vinculados a los movimientos de izquierda: anarquismo. pese a que su centro de su atención son las zonas rurales. demográficos. Lo llamamos contra-discurso por su carácter anti-hegenómico y sus fuertes acentos anti-imperialistas. un grupo social explotado. que a su vez puede ser reprimida de manera sangrienta. y 396 | Ana María Vara . no prevé otra salida que la rebelión. Este contra-discurso denuncia la situación neocolonial de las repúblicas libres. tuvo como caldo de cultivo y condición de posibilidad las ciudades transformadas por cambios tecnológicos. socialismo. y un cómplice local. La situación es recurrentemente asemejada al período colonial. del peruano César Vallejo. comunismo. sociales y culturales. asociado con un ciclo de protesta motivado por las transformaciones económicas vinculadas a la inserción de la región al mercado mundial. sometidas al dictado del capital extranjero. El contra-discurso neocolonial de los recursos naturales está conformado por una matriz narrativa que asocia cuatro elementos: un recurso natural presentado como un bien de gran valor.Hemos descripto (Vara 2009a) el “contra-discurso neocolonial de los recursos naturales” como un master frame o marco de acción colectiva maestro surgido en América Latina durante las primeras cuatro décadas del siglo XX. La historia que vincula a estos actores es de usufructo hasta la extenuación. en momentos en que la mayoría de estos países pasaba de la influencia británica a la norteamericana. Como ejemplos de la etapa de construcción de este contra-discurso.

remedando a José Artigas. ha tenido reapariciones en los sucesivos ciclos de protesta en la región. Una parte sustancial de mi análisis tiene que ver con el lugar de la mujer y. desde las movilizaciones contra la instalación de dos grandes plantas de producción de pasta de celulosa (el “caso papeleras” en la frontera entre el Uruguay y la Argentina). “No al saqueo contaminante”. república sojera” (Vara 2009b: Vara en prensa). tiene una aparición temprana en un poema de Guillén que parece más bien un cuadro.1 En este trabajo me propongo analizar algunos poemas tempranos del cubano Nicolás Guillén como otra fuente literaria donde se construye y consolida este contra-discurso. En la medida en que mi trabajo sobre este contra-discurso corrobora cómo la literatura puede informar los imaginarios. De hecho.Huasipungo (1934). de la mulata. en estas obras. Sóngoro Cosongo. Cuba y el azúcar Si bien el discurso neocolonial de los recursos naturales es fundamentalmente narrativo. pasando por la resistencia a producción de soja transgénica. se defiende”. “Caña” fue publicado originalmente en 1930 en el Diario de la Marina y un año después recopilado en su segundo libro. Una breve ilustración puede encontrarse en consignas como: “No venderé el rico patrimonio de los uruguayos al precio vil de la necesidad”. En el contexto del ingreso masivo de capitales norteamericanos a la industria del azúcar en la isla. el inicio de nuestra indagación sobre este contradiscurso se debió a que constatamos su presencia en el actual ciclo de protesta ambiental en América Latina. primero la obra de Agustín Acosta y luego la de Guillén llevarán a la poesía el discurso anti-imperialista que ya se había manifestado en el teatro y la narrativa cu1. del ecuatoriano Jorge Icaza. Recursos naturales y recursos humanos | 397 . incorporando entonces la problemática de la raza y del género en la estudio de este contra-discurso. creemos que esta exploración permitirá avanzar en la indagación de aspectos del lugar de la mujer en discursos y prácticas anti-hegemónicos en la región. En tanto que este contra-discurso se consolidó como un master frame. en particular. hasta la extendida oposición a la minería en la zona andina. “El Huaracocha no se vende. “Argentina.

Es la tierra la que sangra.banas (Benítez Rojo 1998). El yanqui sobre el cañaveral. Por lo menos. La tierra bajo el cañaveral. en las tres primeras estrofas de pareados: El negro junto al cañaveral. Finalmente.” este discurso parece perder su dinámica narrativa y adquirir la quietud de una estampa puramente descriptiva. retrospectivamente. Con una pequeña diferencia: que en “Caña. En este poema. Las localizaciones de los personajes. a través de la fuerza de su trabajo: por eso su posición es “junto al” mismo. por ser permanente. en una jerarquía invertida. como deja de manifiesto la última estrofa. marcadas por las preposiciones y frases prepositivas. es sólo aparente. ¡Sangre que se nos va! (84) La inmovilidad. “el negro” es un recurso natural explotable como el cañaveral. la tierra está debajo: no por ser menos importante sino. y por ser incesantemente generosa y explotada. sin embargo. es su riqueza la que el poeta y su comunidad pierden: la última estrofa también 398 | Ana María Vara . los elementos del contra-discurso neocolonial de los recursos naturales aparecen en su mínima expresión. que presenta una imagen dinámica y que. Así. quien dirige y se beneficia con la explotación: por eso está “sobre” el cañaveral. conclusiva. pone en marcha el resto de poema. “El yanqui” es quien explota. se revelan entonces menos como marcas de posiciones en una jerarquía —la función que se detecta en la primera lectura— que de atribución de acciones.

placer de la carne y placer del espíritu. el calor que viene de la tierra… Una es blanca. El azúcar es dulce y no tiene olor. el segundo. sol y luna. que se tiran. no en sus hojas. Ambos se parecen en la medida en que necesitan “tierra. la tierra son la nación desangrada. La prosa de Ortiz para referirse al tabaco y el azúcar es pródiga en contrastes: “La caña de azúcar y el tabaco son todo contraste. el otro oscuro. sensualidad y pensamiento. trabajo y dinero” (1995: 4-5). da al tabaco el género textual y sexual masculino. La primera busca la luz. Pero hasta allí llegan las semejanzas: su oposición es radical en muchos aspectos. sostiene Ortiz: “El azúcar es ella. el del otro en su follaje y no en su tallo.2 El con2. despertar y adormecerse. la satisfacción de un apetito y la contemplación de un momento de ilusión. el tabaco es amargo y aromático. Contrapunteo del tabaco y el azúcar. el otro a partir de pequeñas semillas que germinan. El valor de una está en su tallo. el negro. Explícitamente. a través del nosotros inclusivo que aparece en el último verso. la política y la organización social de la isla. La repetición de una construcción paralela que va incrementando la tensión y se resuelve con una imagen de dinámica perpetua —el verbo en presente simple indica que la sangre no dejará de fluir tras el cierre del poema— tiene dos sentidos que se refuerzan: se alude a la “comunidad imaginada” de la nación (Anderson 1983). En la serie de oposiciones que establece para contrastar ambos cultivos. El azúcar y el tabaco han marcado la economía. día y noche. maquinaria. Resulta inevitable relacionar la visión de la caña de azúcar de Guillén con el trabajo clásico de Fernando Ortiz. el tabaco es él”. en el que los cultivos del título son presentados como “las dos figuras más importantes de Cuba”. la planta de tabaco sólo unos pocos meses. y Ortiz considera la dinámica entre ambos como una clave para entender la historia de Cuba. La primera ama la lluvia que cae del cielo. La caña de azúcar vive por años. (…) Una es una gramínea. publicado en 1940. que se descarta. el segundo la sombra. saqueada por el extranjero.sitúa el yo del poeta y el tú de lector. La caña. el otro una solanácea una crece a partir de tallos cortados y plantados. calorías para la nutrición y soplos Recursos naturales y recursos humanos | 399 . ¡Siempre en contraste! Alimento y veneno. y al azúcar el femenino. y se denuncia la explotación neocolonial del azúcar en Cuba.

que favorecen el latifundio. El azúcar es ella. y grandes inversiones en maquinaria. Mientras que el azúcar ha sido dominada por la fuerza extranjera. Lo que supone que la lógica de producción del azúcar se extendió hasta comprender la del tabaco. el autor advierte que “todo lo ha igualado ese capitalismo. ni por cuna ni por amor” (1995: 227). a su asociación con la intervención extranjera— así como a otras dos características: que el azúcar es blanca y femenina. medicina y magia. sobre el tabaco. En este sentido. que es oscuro y masculino. en la medida en que. anonimato indiferenciado desde la cuna e individualidad aristocrática reconocida por dondequiera que vaya. para de fantasía. el tabaco es él” (1995: 6). Esta oposición tajante de Ortiz fue moderada en la propia obra. La industria del tabaco. que no es cubano. 400 | Ana María Vara . frente al tabaco. en diálogo con las observaciones de Ortiz. me interesa insistir en el destino de ajenidad que parece inherente a la caña de azúcar —es decir. 3. La traducción es mía. En la visión de Ortiz. Las bastardillas corresponden al original. quisiera ahora analizar otros dos poemas de Guillén. mucha mano de obra poco calificada en el momento de la cosecha. superimpuesta al poder insular desde el mismo origen de la producción sacarífera en el siglo XVI. dado que he trabajado con una edición en inglés. bien o mal. que hacen necesario los capitales extranjeros. realidad y engaño.traste entre ambos cultivos se traduce en diferentes modos de producción. tanto que toda la historia de Cuba se entreteje alrededor de la foránea dominación azucarera. (Ortiz 2002: 234-235) En esta sección. que impactan en una distinta organización social. en el momento de la escritura de su libro.3 Como resume Ortiz en un trabajo previo a su gran obra: El tabaco ha sido siempre dominado económica y políticamente por el poder interno. la caña requiere extensos terrenos. la cual sierre ha exigido el predominio de sus intereses lucrativos y lejanos sobre los nacionales de Cuba. quien ha mandado en Cuba ha gobernado. así como un tratamiento artesanal. que promueven la esclavitud y otras formas de explotación de los trabajadores. en cambio. virtud y vicio. se apoya en un cultivo que requiere atención continua y calificada.

Tanto tren. Y fijate que tú No ere tan adelantá Porque tu boca e bien grande.introducir las cuestiones de raza y género en nuestro análisis. Es decir. tanto tren con tu boca. Y tu pasa. colorá. y se ocupa de recordarle que ella es tan negra como él.” de Motivos de Son. la raza oprimida. Que yo tengo la narice Como nudo de corbata. el poema tiene algo de autodenigratorio. clase de la que forma parte la propia voz del poema. Partiré de “Mulata. mulata Mulata. Tanto tren. Las descripciones físicas tienen algo de grotesco. En ese sentido. Tanto tren con tu cuerpo. en que se describe con humor un intercambio bastante complicado entre una mulata y un negro. El negro se siente despreciado por la mulata. a los mulatos en una posición intermedia. la incomodidad proviene de que los rasgos satirizados son precisamente los rasgos negros. quisiera poner en relación la situación de la mujer con la de la naturaleza. se carga de matices insultantes. y a los negros en la posición inferior. elaborando sobre el anterior marco interpretativo. que en el contexto de la desigualdad. Tanto tren con tu sojo Tanto tren… Recursos naturales y recursos humanos | 401 . que pone a los blancos en lo más alto. Se trata de un poema que produce incomodidad más allá de su intención humorística. ya sé qué dice. Queda claro en el poema una jerarquía racial implícita. Especialmente. que tendrá una resolución posterior: Ya yo me enteré. la voz del poema.

la mulata accesible pero inalcanzable resulta negada. Es decir. Porque la mulata es la “vergonzosa evidencia de la violencia racial y sexual que.Si tú supiera mulata. en tanto que mujer. de ser reconocida. áreas que tienen que ser sustraídas a la vista para mantener la ficción política de la cohesión y síntesis cultural”. fuera del alcance del negro.” muestran el desplazamiento de la mulata por la negra terrenal. Como mujer. como mujer al centro del proyecto de mestizaje. mucho sufrimiento. como ha analizado Benítez Rojo (1998). Pero el objeto de deseo sigue siendo la mulata: accesible —no tajantemente prohibida. La mulata. Kutzinski (1993) ha destacado cuán problemático deviene este proyecto de mestizaje cuando es analizado desde la perspectiva de género. como el ‘color cubano” de Guillén. De hecho. De hecho. En su análisis de este poema. ¡Que yo con mi negra tengo Y no te quiero pa na! (66-67) “Mulata” es un poema que tiene. la mulata evoca la violación de las mujeres negras por los hombres blancos. El mestizaje no es el resultado de un encuentro 402 | Ana María Vara . dado que “La mulata deja de manifiesto áreas de inestabilidad estructural y volatilidad ideológica en la sociedad cubana. como la blanca— y sin embargo. es un tropo acerca de la diferencia racial sin participación femenina”. Kutzinski postula que “El mestizaje. al igual que “Mujer nueva. hay razones muy profundas para esta negación. La verdá. esta autora sostiene que el mismo.” es inalcanzable para el negro: porque ella es menos negra que él. En este sentido. detrás de la máscara satírica. socavaría los pilares de la autoridad poética sobre la que el nacionalismo cubano se sienta tan cómodamente” (Kutzinski 1993: 173). Se trata de un poema problemático para un autor que tiene un proyecto de mestizaje tan desarrollado como Guillén. que es “adelantá.

sino de la violencia y la dominación. Pasó una mulata de oro y yo la miré pasar: moño de seda en la nuca. sino que la mulata puede ser arrebatada por los mismos que se llevaron y se llevan la riqueza de la naturaleza. poniendo en duda la pretendida armonía racial del proyecto de mestizaje en Guillén. durante el período colonial. tacón de reciente andar Caña (febril la dije en mí mismo) caña temblando sobre el abismo. Digamos. Manteniéndonos dentro de la propuesta de Kutzinski. Creemos que ése es el sentido de “Agua del recuerdo…” de El Son Entero. creemos que este borramiento de la violencia se hace necesario no solamente en relación con el pasado cuando se produjo la violación. bata de cristal.voluntario y amable. El cuerpo sexuado de la mulata lo recuerda. ¿quién te empujará? ¿qué cortador con su mocha te cortará? ¿Qué ingenio con su trapiche te molerá? Recursos naturales y recursos humanos | 403 . niña de espalda reciente. Agua del recuerdo voy a navegar. El factor que introduce una insoportable inestabilidad en el presente neocolonial no es que la mulata sea el resultado de la violación. un poema que Kutzinski no analiza: ¿Cuándo fue? No lo sé.

Nada han dicho los periódicos. “caña”. tacón de reciente andar. como aparecen en otros poemas sobre mujeres mulatas. la cadera o los muslos. es significativo qué rasgos del cuerpo de la mulata se recuerdan. Como cuando hablamos con nosotros mismos para controlarnos. Es interesante analizar la sucesión de estados de ánimos y sentimientos que asaltan a la voz poética en este texto. para aquí. Yo para aquí. niña de espalda reciente.El tiempo corrió después. para consolarnos. no es más que una visión fugitiva. de la que sólo quedaron flashes de imágenes visuales. Eso es lo que se dice a sí mismo el poeta. vaga. La “mulata de oro” es como la caña: apetecible. para allá para allá. situada en un pasado impreciso: la mulata. Ni nada sabré jamás. nada se sabe. En este sentido. Corrió el tiempo sin cesar Yo para allá. rica… y para otros. que resulta también —quizás sobre todo— una explicación que la voz del poeta se da a sí mismo. Las dos primeras estrofas nos colocan ante una ensoñación evocativa. ni mucho menos la cintura. bata de cristal. (Guillén 1976: 150-151) La clave de lectura de este poema es el vocativo. para aquí. para alentarnos. moño de seda en la nuca. De aquella mulata de oro Que una vez miré pasar. para allá… Nada se. en el recuerdo. para aquí. Nada pude averiguar. o negras como en la pro404 | Ana María Vara . No son los labios.

el deseo surge en simultáneo con la prohibición: es “un abismo” el que separa al deseante del objeto de su Recursos naturales y recursos humanos | 405 . sin ofender a la oservada. se trata al comienzo de una imagen altamente idealizada. En síntesis. La mulata es retratada casi como una muñeca. cuando la voz poética. explotado. delicadeza. Sí está claro que en esta imagen la mulata no se ve asociada con la naturaleza sino con el arte: su retrato evoca salones. deja de ser arte para volverse un recurso natural que está abierto a ser gozado. en el zapato. hecha para ser contemplada.pia “Mulata” o en “Madrigal”: ésas son zonas del cuerpo directamente asociadas con la sensualidad o la sexualidad. zonas del cuerpo que se pueden mirar en público. sus zapatos tienen poco uso. No queda claro si es rubia o si el dorado corresponde al brillo de su belleza. “tacón de reciente andar. pudorosa: se detiene en la nuca. de su juventud. es una “mulata de oro”. que toma todo el cuerpo. adorada. Un deseo que inicia un impulso que se reprime en el mismo momento en que se manifiesta. sino de “caña”: la riqueza natural en que se basa históricamente el sistema económico y de clases de Cuba. Por el contrario.” Entonces el cuerpo de la mulata es convertido en objeto. se manifiesta súbitamente asaltada por un fuerte deseo físico. ambas interpretaciones fluctúan. ocio. fragilidad. Pero esta primera imagen idealizada cambia enseguida. Como dijimos.” La mulata es joven y no está marcada por el trabajo: es una “niña”. “bata de cristal”. y está mediada por una metáfora de la naturaleza: “Caña / (febril la dije en mí mismo) / caña / temblando sobre el abismo. El vestido es descripto en tonos modernistas. pero no se trata de una flor ni de un pájaro. en el comienzo de este poema la mirada es delicada. en la espalda. un estilo insólito en Guillén: “moño de seda”. en la tercera estrofa. belleza decorativa. del lujo que la rodea: en todo caso. La transición es brusca. marcando nuevamente el carácter racializado de la belleza. El vocativo es pronunciado como una revelación. sofisticación. Porque es natural.

deseo. las acciones a las que es sometida imaginariamente la mulata son enfatizadas a través de varios recursos que acentúan su posición de recurso natural que será irremediablemente explotado. “ingenio”) y un circunstancial instrumental. se pasa a evocar el mero paso del tiempo. Para volver al tono suave del comienzo. sigue una estrofa y media de transición. “trapiche”). siendo la segunda persona. cortar. el que todos sean transitivos. también de fuerte contenido semántico (“mocha”. el objeto directo. en este final recursivo en que la última estrofa repite versos de la segunda. Estamos ante un tono asertivo particularmente interesante si lo contrastamos con el comienzo y el final del poema. A eso se agrega que los verbos van acompañados por un sujeto (“cortador”. Se trata del futuro del indicativo. La transición está marcada por la incertidumbre y es completamente anticlimática: de la certeza y la violencia de las imágenes de explotación del cuerpo de la mulata. y el que estén colocados en gradación de agresividad creciente. Es decir. en que se evoca un recuerdo vago. otro sentido: ¿podrá cambiar esta 406 | Ana María Vara . La metáfora de la caña se instala y se expande. Las imágenes se vuelven concretas. agresivas. la mulata. nada menos: con la seguridad con que se hacen las predicciones. erres y ches refuerzan las connotaciones agresivas: parece posible oír cómo es molida la mulata. su rescisión ocurre de manera gradual. moler) se agregan otros tres factores: el que todos estén conjugados. sugestivamente sexuales: “¿quién te empujará? / ¿qué cortador con su mocha / te cortará? / ¿Qué ingenio con su trapiche / te molerá?” Al fuerte contenido semántico de los verbos (empujar. la mulata se convierte en objeto que será irremediablemente poseído por otro. La incertidumbre puede tener. la imaginación salta entonces a una imagen odiada y temida: inalcanzable para la voz poética. Aunque el deseo se manifestó de manera súbita. El tiempo y modo verbal son también significativos. intensas. Las aliteraciones de tes. sin embargo. De un recuerdo romántico y vago.

. tabaco y aguardiente. El momento de la rebelión y la soledad (de género) Si el discurso neocolonial sobre los recursos naturales plantea que la situación de explotación abarca por igual a la naturaleza y las personas. por su valor intrínseco y por su destino de ajenidad es la que renueva la violencia sexual. conservador y liberal ganadero y azucarero. por conquistarse.” publicado en el libro del mismo nombre en 1934. pero donde siempre se vive muy mal. En primer lugar. Pone de manifiesto que la igualdad está. donde a veces corre mucho dinero. la violencia se revela como un correlato ineludible. Como el azúcar. la mulata es una riqueza cubana que se llevan otros. todavía. a los recursos naturales y los recursos humanos. Esta mulata que se asemeja a la caña por lo rica.situación? ¿O la mulata será para siempre la mujer prohibida? La mención a los “periódicos” hace pensar que no se trata sólo de una cuestión personal. es la que reactualiza la inestabilidad del proyecto de mestizaje de la que habla Kutzinski. la rebelión —y la consecuente represión— suele aparecer en las obras narrativas marcadas por este discurso. En contraste con la riqueza de la tierra. Esta huella puede rastrearse también en los poemas de Guillén. Como comentamos. la humillación. el trabajo duro. hay algo social en términos de la relación de la voz poética con la mulata. … Bajo el relampagueante traje de dril Recursos naturales y recursos humanos | 407 . dice en sus primeras estrofas: West Indies! Nueces de coco. se hace manifiesta la violencia de la explotación: el hambre. Así “West Indies Ltd. Éste es un oscuro pueblo sonriente.

una “variadísima calaña.” De manera muy significativa para nuestra argumentación. la falta de progreso auténtico: el tiempo parece no haber pasado. en que la ropa de trabajo de hoy apenas cubre la cruda situación de explotación que. tabaco y aguardiente. de variadísima calaña. gente sencilla y tierna. quienes no son más que los trabajadores: los representantes del primer imperio. que incita a la acción. la edición de Madrigal ofrece una versión alternativa a los versos segundo al sexto de la primera estrofa que acabamos de analizar.” “ganadero y azucarero”). Este contraste se pone de manifiesto al oponer dos construcciones paralelas que indican tiempo. Tiene una propuesta más agresiva. cualquier día / alza de un golpe la cerviz. de civilización. que en el nombre de España cedió Colón a Indias con ademán gentil. se extiende también a los colonizadores. y las mayorías explotadas por la dimensión temporal permanente: “donde a veces corre mucho dinero / pero siempre se vive muy mal. que producen riqueza para algunos y sufrimiento para muchos. en un desplazamiento semántico en que las minorías dominantes están representados por momentos ocasionales. que amenaza: “Cierto que éste es un pueblo manso todavía… / No obstante. La falta de progreso.andamos todavía con taparrabos. la tierra se prodiga en bienes (“coco. descendiente de esclavos y de aquella chusma incivil. entonces. en lo esencial. / rompe por donde quiera con sus calludas manos / y hace como esos árboles urbanos / 408 | Ana María Vara . (Guillén 1976: 100) Nuevamente. Y es así en la medida en que el esclavo se ha convertido en un trabajador explotado. son descriptos como una “chusma incivil”. no ha cambiado. el español.” El uniforme de trabajo de las mayorías apenas alcanza a esconder el pasado incivilizado.

La voz poética se burla. de visitar otros territorios del imperio: “puertos donde el que regresa de Tahití. Levantar la cabeza. como en la versión suprimida que comentamos.que arrancan toda una acera con una sola raíz” (Guillén 1976: 100). blanco de verdes venas -bien se te ven aunque ocultarlas procuras-. Recursos naturales y recursos humanos | 409 . es el gesto que da inicio a una subversión radical del orden vertical del cañaveral que se presentaba en “Caña.” en el momento de la alusión directa a la explotación. reprimido. resistir la explotación. Los términos son irreconciliables: la voz poética deja atrás las alusiones a colores mezclados. inesperado e imparable. / viene a comerse el cielo azul. Como una fuerza natural que ya no se puede controlar. que había hecho previamente: “donde se han corridos los tintes y no hay un tono estable” (Guillén 1976: 100). hasta cierto punto. en su avance se caracterizan nuevas colonizaciones. emerge en un solo movimiento violento que se inicia al recuperar la dignidad. La imagen que se usa para describir la rebelión se basa en un movimiento de abajo hacia arriba. que vienen de todo el mundo. / regándolo con Bacardí. se indigna. responsables de la situación de explotación: Me río de ti. Aquí no se habla de mestizaje. La incitación a la rebelión reaparece seguidamente. / pueblos que hablan un inglés / que empieza en yes y acaba en yes” (Guillén 1976: 101). fuerte y soterrado. lo que estaba abajo.” Regresando al desarrollo del poema. Y lo hace por igual ante ambos extremos. Seguidamente alude más claramente a la norteamericana. Cuba es una isla y recibe visitantes lejanos. en la medida en que ambos son considerados. / de Afganistán o de Seúl. Como en “Caña. las razas se presentan en oposición: blancos codiciosos que explotan y negros sumisos que son explotados. la rebelión es presentada como la naturaleza irrumpiendo en la ciudad: la tierra se da vuelta.

a través de una metonimia: el “cuchillo. azúcar para el café. cuando tienes el puño tan duro! (Guillén 1976: 102). no tengo donde vivir ni mujer a quien querer: todos los perros me ladran y nadie me dice usted. Como dijimos. y que te avergüenzas de mirarte el pellejo oscuro. azúcar para el café. de ingenios florecientes y arcas llenas. se alternan las alusiones al trabajo. mejor que doblar el lomo.me río de ti porque hablas de aristocracias puras. de la caña sale el azúcar. no sólo dolor y despojo. que abres los ojos ante el auto de los ricos. lo que ella endulza me sabe como si le echara hiel No tengo donde vivir ni mujer a quien querer. para encontrar la butuba hay que trabajar caliente. y que está destinada a la lucha por la liberación: 410 | Ana María Vara . En la sección 5 del mismo poema. tienes que doblar la frente.” un arma que causó el encarcelamiento. ¡Me río de ti. el sufrimiento y la pérdida de dignidad: —Para encontrar la butuba hay que trabajar caliente. De la caña sale el azúcar. (Guillén 1976: 103) Pero la incitación a la rebelión vuelve a presentarse enseguida. negro imitamicos. sino también humillación. la explotación es no sólo trabajo duro.

yo te daré. La referencia al presidio confirma que no se confía en los poderes constituidos para cambiar la situación de explotación: las fuerzas del orden están para asegurar que continúe la desigualdad. lo llevé. ese femenino que aparece en otro poema cercano. al concitar una imagen de movimiento de abajo hacia arriba. Es a ese tú casi amoroso a quien se promete la libertad. no para paliarla. tienen que llevar cuchillo. cuando son hombres. con un fuerte componente masculino. Formulada en futuro del indicativo: no hay dudas en la voz poética. cuando son hombres. la violencia. yo te daré la libertad! Puede advertirse que la rebelión va creciendo en el poema. Podría ser “la patria”. Finalmente. pero escritos muchos de ellos con anterioridad. tienen que llevar cuchillo: ¡yo fui hombre. se menciona un medio para alcanzarla: el arma. Como hemos visto. La nación aparece aludida tácitamente. “Mi patria es Recursos naturales y recursos humanos | 411 . los hombres. son cómplices de la explotación. te daré. y se me quedó en presidio! … ¡Ay. Después surge una amenaza de subversión. la revuelta aparece en primer lugar como una provocación indirecta: la voz del poema dice al negro que debe rebelarse o será siempre tan risible —casi tan despreciable— como el blanco. es decir. en un tú que puede pensarse como un destinatario personal. te daré. El tema de la rebelión retornará en los poemas de El Son Entero. que coloca a su yo como garantía de la prometida liberación. te daré ay. publicados en Buenos Aires en 1947. Finalmente. Los hombres. el poema cierra con un muy interesante acto de habla: la promesa.

ayer española. negra. Me gustaría detenerme brevemente en las tres estrofas finales: Hoy yanqui. la tierra que nos tocó! La mano que no se afloja hay que estrecharla enseguida. china. bien. ¡cómo no! ¡Qué sola la tierra sola. la mano que no se afloja.dulce por fuera” nuevamente alude desde su título a que las riquezas son para los ajenos: “Mi patria es dulce por fuera / y muy amarga por dentro” son sus primeros versos. en el restaurant del puerto. ayer española. blanca o roja. me quiso dar con la mano. con nuestra mano tendida. china. bien. pero allí se quedó muerto. un marino americano me quiso dar con la mano. negra. La caracterización de la patria como femenina parece reforzar tanto su caracterización como un bien codiciable. como su destino de ajenidad. bien. sí señor. blanca o roja. pero allí se quedó muerto el marino americano que en el restaurant del puerto 412 | Ana María Vara . siempre el pobre la encontró si hoy yanqui. la tierra que nos tocó. Un marino americano.

que se desplegaría completa en un poema posterior. sobre la solidaridad. “La muralla. Manos que son metonimia de una hermandad que se construye sobre la igualdad y sobre el trabajo. la española. Después. y la explotación presente. esta interjección presenta subrayados aprobatorios. es decir. ¡bien! (Guillén 1976: 138) Las estrofas finales de este poema parecen resumir todos los aspectos característicos del contra-discurso neocolonial sobre los recursos naturales. explotados. Manos fuertes.” publicado en La Paloma de Vuelo Popular. cambia de sentido aquí. con la nación: ambos solos. involucrando al lector con la reaparición de los mismos versos enfatizando la propuesta. En primer lugar. que las manos son de trabajadores). Manos que no intercambian presentes sino a ellas mismas: manos que se dan. como interjecciones que buscan atraer la atención del lector sobre lo narrado. Pero tras avanzar el relato. manos sencillas. entrelazado con la propuesta de mestizaje de Guillén. Sobre el final. Luego. Todo esto.me quiso dar con la mano. el poema alude a la utopía de las razas que se mezclan. porque el pobre no es dueño más que de su cuerpo. Pero irrumpe entonces otra mano: la que quiere golpear. Es una mano que pretende establecer una relación de dominación. la explotación pasada. Con la metáfora de las manos. cambia su connotación. Las dos primeras apariciones de la palabra “bien” pueden considerarse advertencias de que lo que se está contando es importante. El recurso sigue siendo el mismo: la iteración. la identificación del pobre con la tierra. manos desnudas: manos de trabajadores. la norteamericana. la violencia y la rebelión. La cadencia de repeticiones que en la estrofa anterior iba creando un ritmo persuasivo. La esRecursos naturales y recursos humanos | 413 . desprotegidos. Pero si en la estrofa de la solidaridad servía para subrayar ideas importantes (que no importa el color. la repetición en esta estrofa final sirve para crear tensión.

solo. siguió una respuesta violenta que fue motivada. aprueba y festeja. y de incitación a la acción a quienes se consideren iguales a la voz del poeta. La sangre que. Pero la llegada del día trae algo más que el resultado de la golpiza. que apenas dos palabras alcanzan para contar un episodio de castigo a un trabajador: el poema se llama “Sudor y látigo”. El sol. diríamos: acompañado únicamente por la naturaleza.” Y. el sudor es el trabajo. el viento envuelven y acompañan al trabajador con el que se identifican. teniendo en cuenta el énfasis de la entonación exclamativa. ese “¡bien!” del cierre. En la misma compilación hay otro interesante poema que hace referencia clara a la violencia.tructura narrativa circular de la estrofa —que comienza en el inicio del relato. Son los elementos naturales los que entonces dan energía al cuerpo despojado y castigado. y a la violenta respuesta a la misma. el viento y… la sangre. La historia de la explotación es tan clara. comienza aludiendo a una golpiza a un trabajador negro. Esa brevísima mención al momento de los golpes es seguida por una descripción más detallada del momento posterior. ya se ha contado tantas veces. se insiste. El poema. y el látigo. la violencia de la explotación que humilla y castiga al trabajador que se resiste a la explotación. Metonímicamente. marca también el momento en que la naturaleza se pone en marcha: el sol. Convertirla en un resultado necesario y merecido de una acción equivocada: hubo una provocación. por la provocación. El trabajador amanece herido. que ha quedado victimizado y pasivo tras la golpiza. que dice que el asesinato merece celebrarse como un acto de justicia: puede parafrasearse como “eso estuvo bien. 414 | Ana María Vara . La palabra final. llega al clímax con el asesinato y vuelve atrás— tiene un efecto claro: legitimar la muerte. incluso puede asignársele un doble efecto perlocutivo: de amenaza hacia quienes pretendieran repetir el gesto del “marino americano”. tan extendida. Ya no es meramente una interjección. entonces. Como acto de habla es una aseveración. o más precisamente.

Éstas son las cuatro primeras estrofas del poema: Látigo. con la que se funde. (Guillén 1976: 139) Tras ser castigado y descansar durante la noche. como dijimos. y bajo el cielo. El cañaveral. le abrió paso.como vimos en “Caña. sudor y látigo. Recursos naturales y recursos humanos | 415 . tinto en la sangre del amo. Látigo. temblando. El viento pasó gritando: —¡Qué flor negra en cada mano! La sangre le dijo: ¡vamos! Él dijo a la sangre: ¡vamos! Partió en su sangre. el trabajador gana energía de la naturaleza. Las dos estrofas finales van a acompañar ese despertar y esa marcha hasta su resolución. sudor y látigo. y hace fácil el camino del negro: hay fuerza y emoción en ese estremecimiento de la naturaleza. es testigo de la subversión del orden: Después. el cielo callado. descalzo. a través de la palabra “sangre”. El sol despertó temprano.” representa tanto la riqueza de la tierra como el sufrimiento de los trabajadores. sobre el campo. El cielo. También el cañaveral se asocia a la rebelión. en silencio. el esclavo. Látigo. sudor y látigo. desnudo el cuerpo llagado. y encontró al negro descalzo.

Pero no es el esfuerzo del trabajo sino el de la revuelta. de subrayado. 416 | Ana María Vara . es una rebelión anti-imperialista y racializada. sudor y látigo. dice no. de cierre celebratorio.tinto en la sangre del amo. El negro cubano explotado. se revela que ya no es el amo el que ha golpeado y lastimado: es el trabajador. tinto en la sangre del amo. La doble repetición de la última estrofa tiene varios efectos simultáneos: de sorpresa. Látigo. hay esfuerzo. la muerte— son ahora para el explotador. (Guillén 1976: 139-140) Sobre el final del poema. únicamente lo acompaña la naturaleza. Como en el final de “Mi patria es dulce por fuera”. pero que no desarma la cuestión de género. “el esclavo” se rebela. pero esta vez no es la sangre del trabajador. tinto en la sangre del amo. que en este poema ni siquiera es la femenina “patria” ni la femenina “caña”. Hay sudor. La subversión del orden no lo es en todos los órdenes. Y hay sangre. Ahora bien. Los golpes —probablemente. la respuesta violenta y victoriosa del oprimido muestra que la rebelión es posible. Pero no aparecen la negra ni la mulata. Se invierte la relación de dominación y de dolor. es decir. El esclavo está solo. es violento para responder a la violencia.

. Maestranda en Sociología de la Cultura y Análisis Cultural. Instituto de Altos Estudios Sociales.Diana Lucía Ochoa López es socióloga de la Universidad de Antioquia de Colombia.

como una literatura que le da protagonismo a la mujer. Su obra no debe considerarse como literatura feminista. Metodológicamente realicé una delimitación en la obra de la autora. literarios y sociales. Sofía de los presagios es una novela que no tiene tanto reconocimiento. Diana Lucía Ochoa López “Dos cosas que yo no decidí decidieron mi vida: el país donde nací y el sexo con el que vine al mundo” Gioconda Belli E l objetivo de este trabajo. políticos. Para desarrollar mi investigación seleccioné las dos primeras novelas de la escritora: La mujer habitada (1988) y Sofía de los presagios (1990). La construcción de la identidad femenina en la narrativa de G.La construcción de la identidad femenina en la narrativa de Gioconda Belli: La mujer habitada (1988) y Sofía de los presagios (1990). pero es una obra que describe la experiencia de una mujer que debe enfrentar el dilema de la identidad femenina y la dificultad de sentirse parte de dos culturas. es indagar la concepción de identidad femenina que expresa la poetisa y novelista nicaragüense Gioconda Belli en su narrativa. Belli | 419 . que abordaré en mi tesis de maestría. La mujer habitada es una de sus obras más reconocidas que ha sido traducida a varios idiomas y analizada en ámbitos. En ambas historias se narran sucesos que comprometen a mujeres que revierten su posición en la sociedad y se toman el espacio de lo público para hablar con su propia voz. sino. Ambas novelas relatan las historias de mujeres que tienen el desafío de vivir en un mundo diseñado y dirigido por los hombres.

Sobre la autora y su narrativa Gioconda Belli en su relato trata de devolver a la mujer el lugar que le corresponde y se apropia de la identidad femenina a través de la conciencia social revolucionaria que “será el elemento central del proceso de desarrollo de la literatura escrita por mujeres. 202.Las principales temáticas de la tesis serán tres: en el primer tema abordaré las relaciones de poder que están socialmente establecidas por la sociedad. sintácticas y metafísicas de la escritura patriarcal registrando la totalidad de la experiencia femenina (social. La militancia revolucionaria. pág. El enfoque es un análisis cultural que dista mucho de lo literario y trata de resaltar el papel de la mujer en estas obras. y a su vez esto redundará en una acción social que echa a andar el proceso de liberación femenina” (Urbina. Y por último realizaré una aproximación a la cosmovisión indígena que esta presente en la narrativa de Gioconda Belli y cohabita paralelamente con la visión del mundo occidental. donde muchas mujeres dependen económicamente de sus maridos y son subordinadas. psicológica y estética) en textos que van 420 | Diana Lucía Ochoa López . espiritual. la actitud desafiante ante las dictaduras militares. la denuncia. 15). subvierte las convenciones lingüísticas. se traducirá en una mirada severa y penetrante ante los poderes hegemónicos sociales que mantenían a la mujer en posición subalterna. Para desarrollar la investigación tomaré como referencia teórica los estudios postcoloniales y algunas concepciones desarrolladas por el feminismo. En segunda instancia analizaré la concepción de la maternidad asumida en la sociedad como un deber de la mujer y no como una decisión. ante el imperialismo norteamericano. La literatura escrita por mujeres se reconoce por estar “comprometida a destruir los estereotipos temáticos y formales que la habían falseado.

críticas que incentivaron sus ganas de plasmar en el papel los placeres del sexo y la sensualidad femenina. Si bien es necesario reconocer que una novela es una obra literaria que pertenece a la ficción. inconforme con el rumbo que había tomado el movimiento. En 1967 regresó a Nicaragua y como muchos jóvenes de su generación se vinculó activamente al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) para luchar contra la dictadura del General Somoza. también es un material escrito producto de la cultura y de un La construcción de la identidad femenina en la narrativa de G. En 1970 aparecieron publicados sus primeros poemas eróticos que celebraban la feminidad y exaltaban el cuerpo femenino. y cuatro hermanos más. Madrid y Filadelfia. Después del triunfo sandinista en 1979. 1). Sus vivencias como militante. movimiento literario que surgió en algunos países latinoamericanos a mediados de los años 70 como reacción a diferentes adversidades. lugares que le permitieron tener diferentes visiones del mundo. En 1994 renunció al FSLN. siendo madre de dos hijas. su madre Gloria Pereira fundadora del Teatro Experimental de Managua. ocupó varios cargos políticos que abandonó definitivamente en 1986 para dedicarse a la escritura. Belli | 421 . Gioconda Belli es una mujer que decidió apoyar la revolución que proponía el FSLN. entre las cuales se destacaban las condiciones de explotación económica en que vivían algunos sectores de la población. madre y mujer le proporcionan una experiencia que expresa por medio de sus relatos. pág. Sus obras pertenecen al Post-Boom. Por está decisión revolucionaria de escribir sobre un tema antes vedado recibió muchas críticas de la sociedad nicaragüense.desde la denuncia airada hasta lo lírico-intimista” (Martínez. Gioconda Belli nació en Nicaragua el 09 de diciembre de 1948. Perteneciente a una familia acomodada tuvo la oportunidad de estudiar en Managua. las dictaduras militares y las luchas de grupos sociales y políticos. su hogar estaba conformado por su padre Humberto Belli un empresario.

La narración presenta elementos mágicos y verídicos. p. Al abrir este espacio en la literatura también lo hace en la socie422 | Diana Lucía Ochoa López . 254). así evidencia el machismo que la pone en un plano de subordinación y sumisión. pág. 2002. las injusticias sociales y la recuperación de la identidad de la mujer basada en las teorías de la liberación femenina. “este acto narrativo es un acto de apropiación. su pueblo y sus creencias contra el choque desleal de la asimilación” (Marinero. que abre espacios para la narrativa femenina. que en cierta medida justifica la lucha del Frente Sandinista de Liberación Nacional en Nicaragua contra la dictadura del General Somoza. que unidos exponen las realidades vigentes en los países latinoamericanos: el pasado indígena evocado en la resistencia al español en las luchas coloniales. “Los opresores siguen siendo opresores y la causa sigue siendo la misma: el tratar de proteger. Sus novelas están escritas en un estilo realista y se acercan a la literatura testimonial que “trata de descripciones hechas por testigos oculares de acontecimientos en los que toman parte personas realmente existentes” (Ídem.momento histórico que en este caso rompía los esquemas de la sociedad y de la literatura tradicional. Gioconda Belli expone varios elementos de la sociedad tradicional Latinoamericana. dando el todo por el todo. Gioconda Belli en su relato le da voz para que sea protagonista de su historia. En esta obra se relatan sucesos históricos transcurridos en Nicaragua durante la época del dictador Somoza. para la enunciación de su ser. p. además reconoce la resistencia de los indígenas que lucharon contra la colonia española. por ejemplo plantea las dificultades que debe sobrepasar la mujer cuando se enfrenta al mundo de los hombres. o sea. La mujer ha sido un sujeto acallado e invisibilizado por la historia y la sociedad. 2). 12). narraciones que surgen de una experiencia directa. en su “ser” y en su “existir”” (Urbina. las rebeliones populares en los 70 y 80 contra las dictaduras militares.

En el relato aparecen en escena varias mujeres que hablan desde diferentes posiciones e interactúan con Lavinia. en este caso. por el peso de la tradición. la enunciación emitida por una voz femenina facilita el reconocimiento de la mujer como sujeto en la sociedad. ella es una joven arquitecta que abandona la casa de sus padres para iniciar una vida independiente. pág. en este sentido. la protagonista de la mujer habitada. la escritura. “En un mundo donde el espacio público ha estado y está. ella es una joven arquitecta que abandona la casa de sus padres para iniciar una vida independiente. cuando la mujer se presenta a sus colegas “los dos hombres disfrutan de su actitud de paternidad laboral. pág. Fanon afirma que “hablar es existir absolutamente para el otro” (1966. 2002. de ensayos o de estudios científicos. p. 2006. Lavinia se sintió en desventaja. ya que menciona maneras de empoderamiento y emancipación.41). 17). En las sociedades latinoamericanas se han creado profesiones para que sean ejercidas por el género mascuLa construcción de la identidad femenina en la narrativa de G. La historia empieza relatando la experiencia de Lavinia en su primer día de trabajo. firmada por mujeres es una oportunidad esencial para romper esa condición” (Arroyo. y posibilita una lectura reflexiva de las condiciones en las que vive la mujer. Aquí se expresan las dificultades que deben sobrepasar las mujeres cuando se enfrentan a espacios constituidos normalmente para los hombres. 28). Acercamiento a La mujer habitada En el relato aparecen en escena varias mujeres que hablan desde diferentes posiciones e interactúan con Lavinia. la protagonista de la mujer habitada.dad. Belli | 423 . Hizo una reverencia interna a la complicidad masculina y deseó que las presentaciones terminaran” (Belli. cerrado a la participación femenina. ya se trate de novelas.

Según Jelin “el acceso al mundo del trabajo (y en menor medida a otras formas de participación en los espacios públicos) promueve entonces una forma específica de lucha: la lucha contra la discriminación. 2006. Felipe. Hay dos voces femeninas en la novela que ven a Lavinia como una mujer independiente. tratan de mostrar su superioridad en defensa del lugar que la sociedad les ha otorgado. pero lo hizo a la madruga424 | Diana Lucía Ochoa López . Y trabajan fuera del hogar” (Belli. promete a Lavinia pasar por su casa un sábado por la tarde. la primera es Lucrecia. Ese día se preocupó por la teoría feminista. luego parecían rebelarse con inusitada ferocidad contra esta dependencia.lino. Este punto es importante para señalar que los conceptos de independencia y de emancipación femenina varían según el punto de vista. reflexionó sobre la actitud de Felipe “a pesar de que todos salían del vientre de una mujer de la que dependían para crecer y respirar. negándose a reconocer el poder de quienes a través del dolor de piernas abiertas les entregaban el universo. pág. la lucha por la igualdad en relación a los hombres” (1996. 29). para tener los primeros contactos con el mundo y aprender a conocer las palabras. sometiendo al signo femenino. pero tiene un inconveniente y no puede llegar. pág. quien ayuda a Lavinia a mantener su casa en orden. 3). la mujer indígena encarnada en el árbol de naranja que al observar a Lavinia dice: “las mujeres parecen no ser ya subordinadas sino personas principales. Hasta mantienen su propia servidumbre. la arquitectura es una de ellas. la vida” (Ibíd. en América Latina estos conceptos son ambiguos y sus significados dependen del contexto y de la situación.) Esa tarde Felipe no llegó. y en el hecho de que ellos olvidan su origen. por esta razón cuando ellos ven en ese espacio a una mujer. el protagonista de la novela. Lavinia sumida en una gran angustia y decepción piensa en la actitud que asumen los hombres frente a las mujeres. la segunda es Itzá. quizá sin ser consciente de ello. dominándolo. 52 y 53. para alimentarse.

pensaba en la posición de Lavinia: “¡ah!. Tantas que conocí. que son reconocidas socialmente. 64) Más adelante. que orilla nos recibiría?” (Belli. a lo que él responde: “sé que no podemos nadar juntos […]. cuando Lavinia decide ser parte del Frente Sandinista de Liberación Nacional. una amiga de Lavinia y Felipe y la mujer que lleva a La construcción de la identidad femenina en la narrativa de G. respete su valentía. “La cultura constituye a las mujeres como seres incompletos y subordinados. 93). su deseo de confinarla. Creyendo que así guardarían sus vidas. se enfrenta de nuevo al machismo de la sociedad que la pone en desventaja con relación a los hombres. Temerosas.da en compañía de una persona herida. pág. cómo hubiera deseado sacudirla. Belli | 425 . En ese momento de toma de conciencia la mujer borra del espejo los rasgos de la mujer cautiva para intentar moldear otra imagen que le permita construirse mujer como sujeto de deseos” (Meza. como mucha gente. no quería involucrarla y ella “no podía siquiera recriminarle su actitud. Pienso que están equivocados. ella se siente confundida: “una cosa es que yo. Era como tantas otras. 63). decapitadas cuando se rendían de caminar. pág. Te pido por favor que no me volvás a meter en nada de esto” (Ibíd. Ese día le confiesa a Lavinia que milita en el Frente Sandinista de Liberación Nacional. 95). 2002. Terminaron tristes esqueletos: sirvientas en las cocinas.” (Ibíd. Pero eso no quiere decir que esté de acuerdo. Itzá. Flor. No podía reclamarle que la utilizará para satisfacer la común y corriente necesidad masculina de tener un espacio de normalidad en su vida: una mujer que lo esperará” (Ibíd. la mujer indígena. 19) Lavinia comparte con Felipe su decisión de pertenece el sandinismo. precisamente por los valores que la mantienen en sujeción. hacerla comprender. 2006. que es un suicidio heroico. cuerpos para el descargue de los marineros en aquellos barcos que zarpaban a construir ciudades lejanas llevándose a nuestro hombres. ¿Si nadáramos juntos. Vos sos la ribera de mi río. de guardarla para crearse la ilusión de oasis con palmeras.

101). Ahí andan pidiéndole a los compañeros la ropa sucia…” (Ibíd. 167). como si fuera lo natural. Pero es difícil. Lo anterior evidencia que el machismo va más allá de la exclusión de las mujeres en determinados espacios y ellas mismas reproducen el esquema patriarcal en el que han sido educadas. pág. la ribera de tu río por los siglos. le dice con respecto a lo anterior: “obviamente. apoyándolos en silencio” (Ibíd. otro personaje combatiente del movimiento. tu mujercita colaborando bajo tu dirección sin desarrollarse por sí misma” (Ibíd. “En esa pirámide jerárquica ellas. las mujeres asumen el trabajo en una casa de seguridad. las mujeres. yo trato de no discriminar a las compañeras. Lavinia asume una posición de mujer independiente. Al principio de la novela.Lavinia al movimiento. Por lo pronto. 2002. Sebastián. acción que indica que se trata de una historia de liberación femenina al estilo de Virginia Woolf con un cuarto propio e independencia económica. No te conviene. dice a Lavinia: “…lo único que está claro es que hay que hacer un esfuerzo para cambiar la situación. 104). quienes rechazan y se revelan frente a la injusticia y quienes la perpetúan justificando las prácticas que la hacen posible” (Arroyo. En nuestras sociedades se enseña a la mujer a servir y obedecer a los hombres de la casa. Eso era lo que efectivamente Felipe quería. conservar a su mujer para tener un lugar donde llegar. No bien juntás hombres y mujeres en una casa de seguridad. Lavinia en sus reflexiones sobre su decisión dice a Felipe en un tono bastante irónico: “me pregunto si alguna vez pensarías que estoy madura para el Movimiento. feliz de que su hombre luche por causas justas. ellas son en muchos casos las dos caras de la misma moneda. El movimiento en su programa plantea la liberación de la mujer. 27). también ejercen este juego de poder y dominio. lo que él quiere es el “reposo del guerrero” […]: la mujer que lo espere y le caliente la cama. Querés conservar tu nicho de normalidad. las mujeres asumen el trabajo doméstico sin que nadie se los ordene. 426 | Diana Lucía Ochoa López .

Las mujeres entrarían en la historia por necesidad. Necesidad de los hombres que no daban abasto para morir. Aquí está tu poder” (Ibíd. Itzá piensa en Lavinia y recuerda que en las luchas de colonización su hombre le decía: “te he dicho que la batalla no es un lugar para mujeres. El reflejo de la sociedad tradicional donde el rol de la mujer se limita a ser la ama de casa consagrada a su familia. a la ignorancia inocente. el Frente Sandinista de Liberación Nacional decide tomarse la casa del General Vela. “al final. para trabajar. La novela termina con la muerte de los protagonisLa construcción de la identidad femenina en la narrativa de G. Sabiamente ha sido dispuesto el mundo. Por necesidad. Esa casa la había diseñado Lavinia en su trabajo de arquitecta. Felipe es herido en una acción del movimiento. Aun así. un aliado del dictador. aunque sólo lo reconocieran en la muerte” (Ibíd. La noche anterior a la toma. A las mujeres se les asignaba la cotidianidad mientras los hombres se reservaban para ellos el ámbito de los grandes acontecimientos…” (Ibíd. logra llegar con vida a la casa de Lavinia y le pide que tome su lugar. En la novela. para luchar. Lavinia pasa de una conciencia individual a una conciencia colectiva. 104) -esta determinación es una transgresión en el texto. 153).pero la novela se desenvuelve justamente en la imposibilidad de aplicar esa teoría al ámbito latinoamericano. Lavinia decide entrar al movimiento sin contar con la opinión de Felipe: “lo apartaría del ámbito de sus decisiones. Tu ombligo está enterrado debajo de las cenizas del fogón. Lavinia lo argumenta así: “de eso se trataba precisamente. No porque lo hubiera querido. Al mismo tiempo. Gioconda Belli resalta que las mujeres tienen capacidad de decisión y pueden participar en los procesos políticos-. 306). Belli | 427 . lo condenaría a quedarse al margen de la página. sin embargo descubre que la sociedad ha sido construida por hombres y habitar ese espacio es muy difícil. le pidió que lo sustituyera. 109). Las necesitaban a fin de cuentas. Éste es tu lugar. tan común en la historia del género femenino” (Ibíd.

luchando por sus derechos y los derechos de todos. Sin embargo. el triunfo del Frente Sandinista de Liberación Nacional en Nicaragua a finales de los años 70 logró que las mujeres participaran en diversos espacios: militar. En ese momento las mujeres abandonaron el espacio privado y hablaron en voz alta para ser escuchadas. 428 | Diana Lucía Ochoa López .tas. es así como surge el tema de la agencia de las mujeres capaces de organizarse y exponer sus problemáticas. político. social y económico. y es sólo en este momento de su muerte cuando alcanza la igualdad con Felipe. Lavinia muere en la toma a la casa del General Vela. es necesario recordar que en la realidad.

Es Investigadora del CONICET y profesora en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Cuyo. . Sus investigaciones articulan perspectiva feminista y comunicología. Es autora de artículos publicados en libros y revistas especializados. ambas formaciones en FLACSO. donde obtuvo su doctorado en Ciencias Sociales con mención en Comunicación. Argentina. Es Magíster en Ciencia Política y Sociología y ha realizado una especialización en Género y Políticas Públicas.Valeria Fernández Hasan es licenciada en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Cuyo.

o no. Producción teórica y prácticas comunicacionales en la red. contenidos y formatos de los portales. lo subordinado. metas políticas. lo central y lo periférico. la ya clásica discusión entre autónomas e institucionalistas que encontró a mediados de los’90 su momento de máxima expresión. tipo y modalidad de articulación con acciones off line. pero que no ha desaparecido en cuanto divisoria de aguas dentro del feminismo en América latina. en la Red. identificar si se corresponden con el denominado institucionalista o con el autónomo o tal vez con formatos mixtos de difícil clasificación. lo dominante. perfil comunicativo. formatos. difusión y formación en la medida en que se constate. Por Valeria Fernández Hasan L as preocupaciones políticas y temáticas de los feminismos latinoamericanos en esta primera década del siglo XXI reponen la tensión entre lo global y lo local. a modo de panorama general. estrategias comunicativas. Esta tarea previa permitirá por un lado. lo contrahegemónico. contenidos. Bajo este escenario lo que me interesa en estas líneas es retomar. lo hegemónico. con la intención de abordar con mayores y más ricos elementos las prácticas feministas comunicacionales on line. su reflejo o quizás hasta un lugar de mayor desarrollo.Consideraciones sobre los feminismos en América Latina. Por otro lado. fines sociales. se podrá determinar en qué medida las producciones teóricas de los feminismos latinoamericanos encuentran en las NTIC un lugar de expresión. se trata del puntapié inicial de un estudio comparativo entre los portales feministas institucionalistas hegemónicos y los portales feministas autónomos contrahegemónicos donde lo que se identificará serán características. Consideraciones sobre los feminismos en América Latina | 431 . a través de la exploración y descripción de los perfiles. Es decir.

el fenómeno de la propiedad pública se ha desvinculado de la idea de una conversación dialógica en un lugar físico compartido y se ha convertido en des. Ensanchado y diversificado. Estas dos características del espacio público a la ma432 | Valeria Fernández Hasan . los diversos movimientos populares de carácter social y político a principios de la modernidad.espacializada y no dialógica. Acciones o acontecimientos pueden adquirir una propiedad pública independiente de su capacidad para ser vistos u oídos directamente (Thompson. Hoy. en el ámbito de la cultura.La Red como espacio de debate público El espacio público como lo conociéramos se ha modificado fuertemente. y más vinculada al tipo de visibilidad distintiva producida por y a través de los media (Thompson. 1998). El desarrollo de los medios de comunicación ha creado nuevas formas de interacción. nuevas maneras de visibilidad y nuevas redes de difusión de la información (Fernández Hasan. 2009). Las relaciones conflictivas entre la esfera pública burguesa y estos movimientos sociales populares le dieron a la esfera pública un carácter de oposición no solamente al poder real sino también a la aparición de los movimientos populares. acciones y acontecimientos dejan de vincularse al hecho de compartir un lugar común y sus referencias pueden ser dadas a conocer a quienes no están físicamente presentes en el tiempo y el espacio en el que ocurren. 1998) . oposición que no siempre es tenida en cuenta en los análisis de la esfera pública moderna. Progresivamente. No sólo es el público el que se amplía sino sus posibilidades de participación. Una segunda cuestión relacionada con las transformaciones de la esfera pública de las últimas décadas tiene que ver con la importancia que tuvieron. en cambio. Con el ingreso de los medios masivos de comunicación y su instauración a nivel planetario la esfera pública moderna se ha visto transformada. ha ampliado sus temas de discusión.

por diversos movimientos populares. de manera destacada. comités y redes de mujeres han diseñado. para expresar. misiones e ideologías diversas. son las que nos interesa retomar a la hora de revisar las prácticas comunicacionales de los feminismos en la Red. que han favorecido el despliegue de contradiscursos cuya finalidad es educar. el hecho de que como efecto de las transformaciones en los medios de comunicación a lo largo del siglo XX. ya no estemos hablando acerca de un espacio de co. tanto grupos que no fueron incluidos en la esfera pública burguesa por cuestiones de raza. blogs.presencia física. como discursos y actividades opositores.nera de Habermas. de género o de clase.). etc. chats. Consideraciones sobre los feminismos en América Latina | 433 . como radios locales. comunicar y difundir objetivos. no limitado a los medios de comunicación tradicionales. listas de correo. y el uso de estos que las mujeres han perfeccionado en los últimos años. Esta combinación de no presencia con producción de discursos alternativos a los hegemónicos nos incita a explorar en las modalidades y particularidades que Internet brinda para la producción de discursos contrahegemónicos y la aparición de contrapúblicos críticos que estarían proyectando a la Red la discusión de sus propias problemáticas como parte de la cosa pública. Por un lado. y por otro. creado y subido a la Red. foros. colectivas. producciones periodísticas. la conciencia política y teórica de que desde los inicios de la modernidad hubo. informar y reforzar una visión del mundo diferente a la hegemónica. Internet (a través de portales. producidos por fuera de la burguesía. revistas para públicos segmentados y. En este trabajo nos centraremos en la revisión de diez portales on line que diferentes organizaciones. ya que las mujeres han potenciado en la última década otros espacios alternativos. ha generado el nacimiento y crecimiento de un contrapúblico específico. En el caso puntual de los discursos de género o feministas en los medios de comunicación. asociaciones.

en general. la proliferación de leyes específicas y otras formas de institucionalización de la agenda de transformación feminista. cuando en América Latina surge el fenómeno novedoso que significaron las ONGs y junto a ellas lo que se denominó feminismo institucional. Por un lado. En el extremo opuesto. Sonia Álvarez (1997: 2) sostiene que el aumento de la demanda de instituciones extragubernamentales con información especializada sobre la situación de las mujeres se explica a través de dos razones. las instituciones dominantes incorporaron temas selectos relacionados con las mujeres a sus agendas. financiamiento y representatividad. presupuestos de operación más bajos y acciones con metas coyunturales y quizás menos definidas.Autónomas e institucionalistas. las llamadas autónomas. Chile. Por otro. con motivo del VII EFLAC. como un mecanismo eficaz para la instrumentación de políticas públicas. que se produjo la divisoria de aguas casi definitiva. Los temas dominantes en la reunión fueron autonomía e institucionalización. entonces. están integrados por participantes voluntarias. Las ONGs se presentaron. son grupos o colectivos feministas que se corresponden con el molde fundacional de la militancia feminista. en Cartagena. Ya el mismo llamado al Encuentro se hizo bajo dos lemas: Desde la autonomía crecen las utopías y Tejiendo rebeldías. Si bien en 1993 en el VI Encuentro Feminista Latinoamericano y de El Caribe (EFLAC) en El Salvador se evidenciaron las primeras controversias. a veces esporádicas. fue en 1996. con estructuras de organización más informales. Como lo señalan 434 | Valeria Fernández Hasan . se destaca la creación de instituciones gubernamentales e intergubernamentales que trataban la problemática de las mujeres. Un debate inconcluso Mediados de los 90 fue el momento de eclosión de ambas perspectivas. Según la visión de Álvarez.

Para entender la profundidad del debate es imporConsideraciones sobre los feminismos en América Latina | 435 . en 2009. volvieron a ser fuertemente visibilizadas en el EFLAC realizado en México.) no se reconcilió con las prácticas político culturales feministas históricas y dio lugar a re-negociaciones y a debates muy fuertes sobre objetivos y fines para las políticas feministas y para el feminismo mismo (Fernández Hasan. Las tensiones entre ambos grupos. Según indica Álvarez (1997: 7). La discusión entre unas y otras trascendió el espacio de la militancia abarcando la academia. la “oficial” y la “autónoma”. “algunos consideran que las feministas que se han incorporado al Estado constituyen una nueva ‘tecnocracia de género’ que paulatinamente abandona los principios centrales y fundacionales del feminismo” (Alvarez. De acuerdo con Álvarez. 2006). “las especialistas” versus “las metafóricas”. la política partidaria y las instancias internacionales. la proliferación de espacios de acción feministas (redes transnacionalizadas. “las ongistas” versus “el movimiento”. Y agrega. y en los discursos de las activistas a propósito de Beijing predominaba la dicotomía. Hubo allí dos reuniones realizadas en forma parcialmente superpuesta. “el Movimiento de mujeres” versus “El movimiento de proyectos de mujeres”. 2001). Las autónomas. su fuerza. las ONGs o las instituciones del Estado. el clima de la época señalaba que nuevas fronteras dentro del campo del feminismo latinoamericano estaban siendo trazadas. debilitando así. como “movimiento burocrático/institucional” versus “feministas independientes”. el movimiento perdía el carácter libertario y subversivo propio de su origen.Carmen Teresa García y Magdalena Valdivieso (2005: 4647). lejos de ser superadas. consideraban que a partir de la institucionalización progresiva del feminismo dentro de los partidos políticos. etc. ONG profesionalizadas. las llamadas autónomas decidieron en su momento no participar en ese encuentro basándose en su rechazo a todo lo institucional y sustentado en el financiamiento externo. el Estado.

tante comprender qué se dirime tras él. La institucionalización del feminismo intentó afirmar la participación en las instancias del poder como la única vía para la liberación de las latinoamericanas. 2009). Para ello se resguardó en la occidentalmente consensuada idea de democracia y DDHH y en la igualación de democracia y libertad de mercado. sostenida por el voto y la presencia de mujeres marcadamente específicas (indígenas. el mestizaje ha resultado el elemento del que asirse para no identificarse con el lado opresor y violatorio de la cultura dominante. entre liberal y socialdemócrata. Según Gargallo. negras. la emancipación definitiva de las mujeres mediante la ley y su incorporación en las estructuras nacionales e internacionales. la reivindicación de las culturas originarias. De acuerdo con Francesca Gargallo. los intentos de controlar los movimientos populares e identitarios de los gobiernos latinoamericanos de la época del tránsito a la democracia (1989 a 2008) impulsaron la hegemonización de un feminismo de las instituciones y con ello la ratificación de la imposición de una americanidad femenina hegemónica que intenta borrar la expresión rebelde de la cultura feminista: la lucha contra la modernidad colonial y racista. tendencia que de por sí le es propia” (Gargallo. “institucionalización del feminismo y feminismo hegemónico fueron un par peligroso durante los veinte años recién pasados. porque la fuerza de la institucionalización redundó en un renovado intento de absolutización de la hegemonía. En sentido opuesto. lesbianas «representantes» de su sector) en la contienda electoral. 436 | Valeria Fernández Hasan . 2009). etc. además de la negación de las diferencias profundas en la organización social de las naciones. en particular de las ideas religiosas y colectivas del ser y el saber de los pueblos originarios” (Gargallo.

Fondo de Mujeres del Sur. el lugar de origen. Mulheres Rebeldes. el tipo de misión establecida por la agrupación indagada. Flora Tristán. En este sentido. Movimento de mulheres camponesas (MMC). Las últimas tres categorías analizadas atienden la práctica comunicacional específica de las agrupaciones: área/sección del portal. con el cara a cara. Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia “Bartolina Sisa”. Autónomas e institucionalistas en la Red Las producciones comunicacionales feministas que circulan en la Red resultan un reflejo de lo que sucede en las prácticas reales del campo de la militancia y la política feminista. las primeras cuatro. núcleos temáticos predominantes. Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de la Mujer (CLADEM). Veremos a continuación de qué manera ponen de manifiesto las diferencias fundamentales entre autónomas e institucionalistas y cómo resuelven a través de estrategias discursivas y comunicacionales su llegada a un contrapúblico en crecimiento. Centro de la Mujer Peruana y América Latina Genera. Estas cuatro categorías están estrechamente relacionadas con el trabajo de militancia y la práctica feminista en terreno. Las categorías analizadas para la sistematización de los portales fueron. afrocaribeñas y de la diáspora. Red Latinoamericana de mujeres transformando la economía (REMTE). la estructura y sus objetivos y su funcionamiento en territorio.Prácticas feministas on line. los portales vienen a ser el órgano de difusión y comunicación de las agrupaciones. no su principal práctica de militancia. Red de mujeres afrolatinoamericanas. La Misión expresada en los portales identificados Consideraciones sobre los feminismos en América Latina | 437 . Los portales examinados en esta instancia fueron Asociación rural de mujeres indígenas (ANAMURI). con un a priori respecto del establecimiento de los portales en Internet. destinatarios/as.

“Fortalecer la red como espacio de desarrollo para la articulación. bregar por el “Respeto por las mujeres trabajadoras de cualquier opresión y discriminación”. vigilancia y defensa de los DDHH de las mujeres”. clase y socialismo aparecen como núcleos temáticos comunes en las Misiones de las agrupaciones de autónomas y son parte de su discurso dentro del portal. justicia de género y lucha contra la heterosexualidad obligatoria. trabajar por las “Mujeres como protagonistas de las luchas sociales en espacios de mujeres y mixtos”. entidades 438 | Valeria Fernández Hasan . convergen en la idea de justicia. Las agrupaciones expresan en este espacio sus orígenes especificando metas. El discurso pierde aquí sentido combativo y se vuelve más formal. Autonomía. alcances y tipo de articulación con otras organizaciones. “Promoción. En cuanto a los portales institucionalistas. participación e incidencia política y social”. Éstas últimas unidas a las de justicia económica. “Ampliar la ciudadanía de las mujeres. social y cultural”.como autónomos-contrahegemónicos presenta coincidencia en valores e ideas y converge en metas ideológicas claras tales como: alcanzar la “Igualdad considerando la condición de género. democracia. etnia”. “Movilizar recursos de sectores de donantes nacionales e internacionales para pequeños grupos y organizaciones con pocas posibilidades de acceso al financiamiento”. económico. Equidad y justicia de género”. Algunas de sus expresiones presentan lo siguiente: “Generar procesos de transformación social desde un proyecto feminista canalizando recursos hacia grupos y organizaciones de mujeres”. financiamiento. la de mujeres como actoras económicas y la de lucha sostenida contra el patriarcado. clase. También resulta recurrente la idea de resistencia al modelo neoliberal. organizarse para el “Desarrollo de las mujeres rurales e indígenas en lo laboral. las Misiones. derechos y equidad. “Respeto por el medio ambiente” y “Nuevas relaciones de igualdad entre las personas y con la naturaleza”. desarrollo.

de izquierda y en ocasiones en articulación con otros movimientos sociales (MST. “defender y promover los DDHH de la mujer campesina originaria e indígena”. Aparecen aquí menciones a Beijing y algunos de sus documentos. que a la manera de metacolectivos sirven de entidades autorizadas para reforzar el discurso de los portales y darles objetividad y credibilidad. los organismos públicos y los partidos políticos. de clase y con perspectiva socialista. Ponen en valor la generación y el fortalecimiento de redes de alianzas con otras organizaciones de pares y de cooperación a nivel nacional e internacional. “promover la lucha de las mujeres por la igualdad de derechos y por el fin de cualquier forma de violencia. asalariadas. movimiento de pequeños agricultores). cultoras del folklore”. En cambio. “garantizar la participación de las mujeres en los niveles de decisión”. económica o legal) como es el caso de América Latina Genera impulsada por Consideraciones sobre los feminismos en América Latina | 439 . temporeras. los de las organizaciones de autónomas giran en torno de “organizar y promover el desarrollo de las mujeres rurales e indígenas: campesinas. comités. En lo relativo a los Objetivos. crianceras. artesanas. “transformar la economía”. los Objetivos de los portales de las institucionalistas se centran en lograr el cumplimiento de los proyectos que cada Organización se propone a través de sus campañas y proyectos y en el marco del financiamiento que las diferentes organizaciones obtienen a través de otras de mayor envergadura (política. En cuanto a su identidad se definen como democráticas. redes regionales. PNUD. En cuanto al funcionamiento las organizaciones se declaran autónomas respecto del Estado. sindicatos de trabajadores. ONU. feministas. productoras. populares.e instituciones. pescadoras. agrícolas. OEA. opresión y explotación practicada contra las mujeres y la clase trabajadora”. “buscar los orígenes económicos y sociales de las opresiones que el sistema ejerce contra las mujeres/lesbianas/heterosexuales”.

indias. descendientes de europeos/as (con y sin militancia). En cuanto al diseño visual de los portales. “Monitorear necesidades y avances de los grupos y sus proyectos”. un diseño colorido que ilustra la diversidad de etnias. De este modo. sexualidades y la idea de que las mujeres somos muchas y distintas. asociación civil sin fines de lucro que obtiene financiamiento a través de proyectos y diseño de políticas adheridas a los lineamientos emanados de la ONU. “Desarrollar capacidades internas y externas a nivel regional y nacional para el mainstreaming y/o integración del enfoque de género”. contrahegemónicos y hegemónicos muestran un estilo comunicativo similar: una portada de presentación con fotos de mujeres de diferentes edades y etnias. comunidades campesinas e interculturales de Bolivia y de Brasil. En otras palabras. agricultoras. mineras. pescadoras. el PNUD. “Incidir en instancias gubernamentales e intergubernamentales para la formulación e implementación de políticas públicas”. negras. “Luchar por el cumplimiento de convenios y acuerdos internacionales que afirman los derechos de las mujeres”. más general. algunos de estos objetivos señalan cosas tales como: “Asignar recursos técnicos y económicos a los grupos u organizaciones para que puedan desarrollar sus proyectos”. las destinatarias son feministas que podríamos claramente clasificar como autónomas y entre ellas mujeres rurales. CLADEM. artesanas. de tipo macro político como puede ser “el cambio o la transformación social” a la manera de las contrahegemónicas ni tienen en su discurso un fuerte componente de crítica al neoliberalismo. indígenas. varones adeptos a la causa. femi440 | Valeria Fernández Hasan .el PNUD. la clase trabajadora en lucha por la causa feminista y la transformación de la sociedad. razas. algunos cuentan con música. campesinas. etc. Fondo de Mujeres del Sur financiada por recursos de donantes nacionales e internacionales o Flora Tristán. En el caso de los portales contrahegemónicos. no tienen objetivos de alcance mayor.

Los portales institucionalistas. ecológicos y socialistas. documentos de trabajo de encuentros. los portales comparten metas. el aborto. los DDHH de las mujeres. como el caso del portal Mulheres Rebeldes o Movimento de mulheres camponesas incluyen entre sus secciones otras específicas: Lesbianidades. ordenados por ejes temáticos de acuerdo al perfil de cada portal: DDHH. tienen como destinatarias a feministas militantes más profesionalizadas. A propósito de la reforma agraria. luego la sección Historia. Links. desarrollo humano. derechos sexuales y reproductivos. jornadas. En este sentido temas como el cuidado y/o defennsa del medioambiente. Noticias. Redes sociales. Finalmente. la pobreza y la construcción de una sociedad nueva aparecen como problemáticas comunes en los disConsideraciones sobre los feminismos en América Latina | 441 . Los portales están organizados a través de secciones que en general respetan el formato básico de: Inicio. Luchadoras. en cuanto a los núcleos temáticos más relevantes. Organización. Publicaciones. la reforma agraria. diversidad sexual. organizaciones feministas y especialistas. la paz. Luchas. en el caso de los contrahegemónicos se desprenden claramente aquellos predominantes de cada uno en particular y de todos como conjunto ya que como puede observarse del análisis general. campañas. la violencia contra las mujeres. Algunos. Poesía y música. etc. en los portales institucionalistas predominan los documentos emanados de las conferencias internacionales. estadísticas. antirracistas. militantes de movimientos sociales anticapitalistas. el derecho a la tierra. técnicas. Documentos. la crítica al neoliberalismo. Campañas. DESC.nistas militantes y académicas. Presentación o Quiénes somos. de acuerdo a su perfil. monitoreos. en cambio. participación política. Misión. investigaciones. Enlaces. ciudadanía. los derechos sexuales y reproductivos. En el mismo sentido. antiimperialistas. feminicidio. el rescate de valores o la tradición de los pueblos originarios. el antirracismo. académicas. desarrollo rural.

en Chile. tráfico de mujeres y prostitución. pobreza. feminicidio. biodiversidad.tintos portales. globalización. Como señala Gargallo. otros como sexualidades. ciudadanía. diversidad sexual. México y Centroamérica. publicidad sexista. lesbianismo. el tratamiento de los derechos de las subalternas (en articulación con los movimientos sociales) en orden a la consecución de una emancipación crítica del orden patriarcal. educación. lo que podemos identificar como feminismos contrahegemónicos autónomos. estén profundamente vinculadas con la defensa de los derechos de los pueblos originarios y que la desconstrucción del racismo 442 | Valeria Fernández Hasan . por su lado. derechos sexuales y reproductivos. violencia de género. SIDA. despenalización del aborto. los avances legales respecto de la ciudadanía de las mujeres y las deudas pendientes registradas en documentos y conferencias internacionales: DDHH de las mujeres. Los portales institucionalistas o hegemónicos. las producciones comunicacionales que circulan en la Red. gobernabilidad y esto bajo los términos y alcances que el neoliberalismo permite a través de su gestión en Naciones Unidas como órgano de máxima representatividad. De un lado. desarrollo rural. En tanto. homosexualidad. Palabras finales Como hemos visto. la coca como parte importante de la cultura boliviana o la nacionalización de los recursos naturales. centran sus núcleos temáticos en aquellas problemáticas consensuadas en el marco del debate del derecho internacional. interculturalidad. DESC. empoderamiento. ponen de manifiesto las diferencias fundamentales entre autónomas e institucionalistas. no es casual que “las mayores corrientes del feminismo autónomo. migración. participación política. racismo y discriminación. justicia de género. son tópicos trabajados por portales específicos que se ocupan de estos temas de manera diferenciada.

Como en el campo de las prácticas reales. acceso a la justicia. tampoco el tema de los pueblos originarios. que no llevan la problemática lesbiana en sus agendas. Consideraciones sobre los feminismos en América Latina | 443 . que equiparan enfoque de género a temas de mujeres. En este sentido. las voces de las mujeres se hacen oír desde múltiples y distintos lugares. la negritud ni el tráfico de mujeres y niñas. la difusión. el racismo. mainstreaming de género. la información y el debate. la diversidad y la riqueza del movimiento. de recuperar lo propio tras siglos de ultraje. Muestran la variedad. los intereses creados. empoderamiento. plataformas de acción.internalizado sea hoy un instrumento del feminismo para pensarse desde otro lugar que el de la lucha por el poder” (2009). etc. Portales autónomos contrahegemónicos. la circulación de ideas. fines y metas tales como género. Del otro lado. bajo el discurso prescriptivo de los temas consensuados en los documentos emanados de las conferencias y organismos internacionales que igualan democracia con ciudadanía y mercado. las luchas de poder. el espacio de la Red resulta lugar propicio para la formación.. a través del financiamiento y de la filiación política. del grupo que puede denominarse feminismo hegemónico institucionalista. que priorizan derechos sexuales y reproductivos por sobre aborto. Y. también como en el campo de las prácticas reales. liderazgo. Portales institucionalistas hegemónicos. la fuerza de los contradiscursos on line opera en la misma dirección que las marchas callejeras y la militancia cara a cara. renovando alianzas y delimitando alternativamente frentes de combate que ponen a prueba cada día su capacidad de sumar a otras. También sus contradicciones. de desnaturalizar mandatos. que sigue apelando a conceptos. diseñando nuevas estrategias de lucha contra la opresión. la puesta en práctica de las recomendaciones de los organismos internacionales y sus plataformas de acción.

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