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EL CUBANO

El siguiente texto fue tomado de la Revista Selecciones de 1949


Su autor el vasco Sardomilio Bursiñico y Arbisturiayrría.

Oh la Idiosincrasia: Preguntósele una vez al Profeta maestro


Qué cree Ud. de los cubanos. ?
Recogió el patriarca su inmaculada túnica, frunció el ceño y con voz trémula dijo:
Los cubanos están entre vosotros, pero no os pertenecen, pues no son de vosotros. Los
cubanos beben en una misma copa la alegría y la amargura, hacen música de su llanto y ríen
de su música.
Toman en serio los chistes y hacen de todo lo serio un chiste, creen en Dios, en Changó, en la
Ouija, en la charada y en el horóscopo al mismo tiempo, creen en todo y no creen en nada.
No oséis discutir con ellos jamás. Los cubanos nacen con sabiduría propia y no necesitan leer,
todo lo saben, no necesitan viajar, todo lo han visto.
Los cubanos son el pueblo elegido... por ellos mismos. Se caracterizan individualmente por su
simpatía e Inteligencia y en grupos por su escandalera y apasionamiento.
Cada uno de ellos lleva en sí la chispa del genio... y ya saben que los genios no se llevan
entre sí, de ahí que reunir a los cubanos es muy fácil pero unirlos es imposible.
Jamás habléis de lógica con los cubanos: pues esto implica razonamiento y mesura y ellos
son hiperbólicos y desmesurados.
Si os invitan a comer no es al mejor restaurante del pueblo sino al mejor restaurante del
mundo. Cuando discuten jamás dicen: " No estoy de acuerdo con Ud." Si no " Está Ud.
completamente equivocado".
Poseen marcadas tendencias antropológicas, pues decir: "Se la comió" es signo de
admiración "Comerse un cable" o "Comer soga" es señal de situación crítica y llamar a
cualquier persona comemierda es su más usual y lacerante insulto.
Los cubanos son tan amantes de las contradicciones que llaman "Monstruo" a mujeres
hermosas y "Bárbaros" a los eruditos.
Son capaces de ofrecer soluciones ante de conocer los problemas, por eso acuñan la frase
de: "No hay problema" (aunque se estén muriendo de hambre).
Cuando visité su isla me admiró el hecho de que cualquier cubano sabía como encauzar
económicamente la América Latina, como eliminar el hambre de los pueblos africanos, como
liquidar el comunismo y como enseñar a los rusos y a los americanos a ser potencia mundial.
Cuando quise predicar mis ideas comenzaron por explicarme, pletóricos de bondad como
debía comportarme para ser un buen predicador y de que forma debía expresar mis ideas para
hacerme más asequible.
Después se quejan, se asombran, se molestan, se insultan porque nadie(excepto ellos
mismos) comprenden cuán simple y evidente son sus fórmulas. Así viven en cualquier parte del
planeta sin acertar entender porqué la gente no habla ni entiende su puñetero español.