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I

Para qué tantas esperanzas,

para qué tantos sueños,

para qué tantos pensamientos,

para qué tantas ilusiones.

Sólo para una solitaria palabra:

Desamor.

Esa es la palabra,

ese es el destierro,

ese es el pesimismo,

solo esa palabra hecha de dolor.

II

Ya te perdí,

ya te busqué,

ya te olvidé.

Siempre preguntándome:

Dónde estarás.

Te imaginaré con un recuerdo

De amor.

Más allá del horizonte

Te buscaré.

A la luz de las estrellas


Te suplicaré que vuelvas,

Te suplicaré mi amor,

Te derramaré un te quiero,

Tan profundo y carmesí,

Que solo con escucharlo sentirás

Mis latidos junto a los tuyos.