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Loca por la ciencia Franny K. Stein El monstruo de calabaza Jim Benton llustraciones del autor Franny es una nifia muy inteligente. ademas le gusta ir al colegio, le encant: fa ciencia y hacer experimentos. Tambi fe gusta que su habitacién tenga un aspecto oscuro y tenebroso. Tiene una tarntula en una jaula y cria en una pecerz Pirafias voladoras. Sus companeros pie! Que es un poco rara y no la aceptan.... nS: pero Franny seré la tnica capaz de salvar @ Su profesora que ha sido raptada Por el monstruo Cabeza de Calabaza ALEAGUARA jl INFANTIL 4 | ) oes ll 4237 Jim Benton Franny K. Stein. El Monstruo de calabaza » « :oca por la ciencj, Franny K. Stein El Monstruo de calabaza Jim Benton nea TAxle crisinal FRANNY K. STEIN MAD SCIENTIST. LUNCH WALKS AMONG AS. Pudllede tin Li sutortteis le Shean 8 Sdbusthr Books for Yona Boidarse on. 1 Dewan ehiions ‘Agee Chloe ce Flaten SA De, shat Avni 1044, Protdenais Santlage le Chie + Grey Santillana ds Ekictones SA, ‘Tosnabagunn 6 28013 Made, Baga, + Agatlr, Ales, TasrayAlfsguars Saas CY, Avda Universite, 267 Ga. dal Vadles México BE. CE. O1109, + Aol Ades, Tran Alls SA, tt Eeines ‘Avda, Primwera 3100, Suntan Je Sieh Lina, Bae + Ehdenes SimulanasA, Contin 1609, 11608 Monroe rngean, + Stella SA, FrdkVenealeN 2704 Mead Espery Bums, Aswad, Praga + Silla de Ediciones SA. ‘ola Aree 2298. Rowena Gatiereny Bevo Stine, Ex Pars Billi, ISBN: osc-z09-4a9 faspreoen CailePrintad in dle Patera ellen Chil mj 22 2098, Segunda edlién aiiembele 2097 Eaters: aby Hicem Dike Doni dea cleeiéns ners ESTRADA Tada ie ape grad, Ts palo ne poder spreads tes tls at spot: eager anne yr ie eran de abr since Frm po gin madi et macy Fea sare regen alten pefitanyy neler ten, sl pemte rngeren ie Et Loca por la ciencia Franny K. Stein El monstruo de calabaza dim Benton Nnosrsiones del autor CAPITULO UNO LA CASA DE FRANNY a familia Stein vivfa en una preciosa casita al final de la calle de Los Narci- sos. Las contraventanas estakan pin- tadas de color lila y todo era uae y oe Esa habitacién era el dormitorio de Franny K. Stein ya ella le gustaba que estu- viese oscuro, tenebrosoy fantasmal, Cada poco tiempo, su madre entraba en la habitacion, Menaba las paredes con pésters de flores y animalillos, y repartfa peluches por todas partes. Le parecta que asf quedaba Ja habitacién mds linda, Al dfa siguiente, Franny se las arregla- 9a para que su pieza tuviera el mismo aspecto oscuro, tenebroso y fantasmal que a ella le dustaba. Le encantabe que pareciera un ca- labozo subterréneo invadido de aratias y murciélagos, ~iMureiélegos! —se asombraba su madre “cuando entraba en la habitacién de Franny-. Onde los conseguird? ; Habrd alguna tien- de murciélagos en el barrio? un Pues no, no habia ninguna tienda de mur- ciélagos en el barrio. Los murciélagos sim- plemente spazecten. Los guetaba la habita- cién de Franny y a Franny le gustaban los murciélagos. Son como ratas con alas —decfa ella—. ¢Cémo nome van a gustar? CAPITULO DOS LA HABITACION DE FRANNY a habitacien de Peeany efa-verdader ramente extratia. Contenfa humean- tes tubos de ensayo, raros recipientes ue exhalaban olores fétidos y una enorme En la habitacién habia también una ta- rdntula gigante encerrada en una jaula, una urna de cristal con serpientes y una pecera enorme en la que criaha unavariedad especial de piraiias voladoras. No comprend{fa que al- gunas personas cultivasen margaritas o ro- sas pudiendotener, comotenta ella, yedvave- nenosa y plantas carn{voras, ~Es que no hay comparacién —se deeta, al tiempo que atrapaba a una de sus pirafias vo- ladoras. Franny se encontraba tan a gusto en su habitacién que no queria salir de ella; pero, aro, ten{a que salir por fuerza para cosas “Como comer, comprarse zapatos, ir al colegio dal cuarto de baio, cosa que a Franny real- mente le gustaba. {Ojo! Esto suena un poco mal, Era “ir al CAPITULO TRES colegio” lo que a Franny le gustaba realmen- te, geh? NUEVA EN EL COLEGIO ranny ysu familia acababan de cambiar- F se a la casa de la calle de Los Narcisos, asf ue eva la primera vez que ella iba al colegio del barrio. La profesora se lamaba se~ ita Shelly y le gusté desde el primer mo- mento. Sus compaiieros, en cambio, no le gus- aron demasiado, y tampoco a ellos parecié ustarles ella; nose mostraron nada amables. ir Vines Gus Ios ch icon fuoran anclipitites, Lo que ocurrfa era que nunea habfan cono- cido a nadie como Franny. Nadie saltaba ala cuerda como ella. Y lo que ell levaba para comer no se pa veoia nada a lo de los otros alumnos. €ncontrarla. Franny se daba cuenta de que los otros. _—‘La setiorita Shelly vio loque estaba pasan- nities le tenfan miedoy eso le daba pena por. doy un dia le pidié a Franny que se quedara que ella querfa que fueran sus amigos, ‘un momento con ella al terminar la clase. CAPITULO CUATRO. UNA PROPOSICION a sefiorita Shelly era la profesora mas lista y mas simpatica que Franny habia tenido hasta entonces, Estaba segura Paue rezulterta la profesora perfects sélo ni due se vistiera y se peinara con un po: de gracia. 2s —A mi me encantan las ciencias. Soy una especie de loca por la ciencia —le confié Franny asu profesora. =jAh, sf? Eso debe de ser estupendo dijo la sefiorita Shelly, aunque no se creyé que Franny fuera una cientifica loca en rea- lidad. Y Franny se dio cuenta de que no le —Eres una buena alumna~ le dijo la pro- fesora, —Gracias —agradecié Franny—. Me gus- tan las clases, sobre todo la de Ciencias. Y més que nada me gusta estudiar todas esas cosas blanduchas que tenemos por dentro. —También a mf me interesan esas cosas ~afiadis la sefiorita Shelly, y las dos se rieron. —Piensa en ello como si fuera un experi- mento —le sugirié la profesora. Los ojos de Franny se iluminaron. Yuna mueca de entusiasmo aparecié en su cara. Un perimento era la cosa que més le gustaba mel mundo y la sefiorita Shelly lo sabfa. —gTe sientes a veces un poco sola? —le || pregunté la sefiorita. —Bueno, si, a veces ~admitié Franny—, No entiendo 2 mis compafieros, y no sé qué puedo hacer para que quieran seramigos mfos. —Estoy segura de que algo se te ocurriré. Ti eres una chica lista, Franny se cruzé de brazos para pensar mejor, —Pues no 6, setio... 29 CAPITULO CINCO EMPIEZA EL EXPERIMENTO ldfa siguiente, Franny legéal cole- gio preparada para iniciar el experi- mento, Antes de que empezaran las es observé due sus compaiieras jugaban mufiecas. Franny se puso muy contenta ue ella de mufieeas sabia un monton. El experimento empezard matiana mis- egurd Pescnyooncen dedoen alin el mismfsimo gesto que hacen los cient {ficos chiflados cuando hablan de su préximo ex- perimento, 30 at Leencantaban las mufiecas. Le gustaban CHOMPOLINA M\uheca de moda, tanto due incluso habfa hecho algunos avre- glos especiales a las que tenfa en casa. Estaba as punto de explicar asus compatie. vas que'su Chompolina podfa arrancar las ca hezas de sus mufiecas de un solo mordisco, custsd0csy6 enlsoueutede alge: las miufctag de las otras nifias eran... dulces y bonitas. Todas tenfan el pelo lange y vestian traje- citos con flores. Ninguna expulsaba mocos pegajosos, En realidad ninguna expulsaba nada. ecas delicadas, incapaces de morder ca Noexpulsan nada’, 34 35 A la hora de la comida Franny se senté junto a sus compaficros. Y estaba a punto de empezar a tomarse su delicioso cangrejo con vaviolis en salsa de calabaza cuando observd algo que lam6su atencién. Séndwiches de jamén y mantequilla a su izduierda, séndwiches de mortadela a su de- recha. Todo lo que Franny podfa vera su al- “rededor era una serie de séndwiches blan- ‘cuchos, blanduchos y medio espachurrados. Nada de un guisito apetitoso y calentito, s6- Jo séndwiches. = Yeso es todo lo que van a comer? —mur- 6 muré para sf misma. Y escribié otra nota: “Sdndwiches blanduchos”. Franny tiré a la papelera su propio almuerzo. Durante ¢l reereo los nifios salicron al ioa jugar. Franny pensé due habfa llegado la hora oder dejar a sus compaficros alguno de Sus juguetes, Querfa que se hiciesen amigos suyos, 38 39