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TEMA 8.- EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN EN ESPAÑA EN EL SIGLO XX.

8.1.- La dinámica natural de la población. Fecundidad, natalidad, nupcialidad, mortalidad y


crecimiento vegetativo o natural.-

La población es el conjunto de personas que habita en un espacio determinado. Su estudio interesa a


diversas ciencias, como la Geografía de la Población, que analiza las relaciones existentes entre la
población y el espacio que ocupa, y la Demografía, que estudia la población cuantitativamente a partir
de los datos estadísticos obtenidos de las fuentes demográficas*.

La población total de la Tierra es de 6528 millones de personas en 2006. Su reparto sobre la


superficie terrestre es muy desigual. Para estudiar este reparto se utiliza el concepto de densidad
de población, que relaciona la población de un espacio con su superficie en kilómetros cuadrados. La
distribución desigual de la población se explica por factores físicos y humanos:
1. Factores físicos: la población busca para asentarse las llanuras evitando los relieves
elevados o en pendientes; prefiere los lugares con climas templados y elige las zonas con
suelos fértiles.
2. Factores humanos: la antigüedad del poblamiento o el nivel de desarrollo tecnológico del
lugar determinan una densidad más elevada. También los factores políticos influyen (guerras,
exilios….).
La población es dinámica, es decir, aumenta a lo largo del tiempo. Este hecho es el resultado
combinado de dos tipos de movimientos:
1. Movimiento natural: se debe a causas naturales. Los nacimientos provocan el aumento de la
población y las defunciones originan su disminución. El balance entre la natalidad y la
mortalidad es el crecimiento natural o vegetativo.
2. Movimientos migratorios: se deben a los desplazamientos de población. La salida o
emigración hacia otros lugares provoca la disminución de la población y la llegada o
inmigración origina su aumento. El balance entre inmigración y emigración es el saldo
migratorio.
La natalidad es el nº de nacimientos habidos en una población durante un año. Se mide utilizando
diferentes tasas, como la tasa de natalidad, que relaciona el nº de nacimientos en un año con la
población total. Los factores que influyen en la natalidad son muy variados: biológicos (edad de la
madre), demográficos (predominio de jóvenes o de ancianos), socioeconómicos (los beneficios o
costes económicos que suponen los hijos, el nivel de ingresos familiares o el trabajo de la mujer fuera
del hogar), socioculturales (edad del matrimonio, uso de anticonceptivos, creencias religiosas….) y
políticos (medidas adoptadas por los estados para controlar o fomentar la natalidad.
La mortalidad es el nº de defunciones habidas en una población durante un año. Se mide utilizando
diversas tasas, como la tasa de mortalidad, que relaciona el nº de defunciones un en año con la
población total. Los factores que influyen en la mortalidad son de varios tipos: biológicos (longevidad
o muerte temprana, el sexo ya que los hombres viven menos debido al desempeño de profesiones más
duras y a una mayor práctica de hábitos nocivos como el alcohol o el tabaco), demográficas
(porcentaje de ancianos y jóvenes), socioeconómicos (ingresos económicos, tipo de profesión y nivel
de vida), culturales (nivel de instrucción y los hábitos de vida) y políticos (existencia o carencia de
servicios públicos básicos como la sanidad).
El crecimiento de la población es el resultado del balance entre la natalidad y la mortalidad a lo largo
de la historia, y suele explicarse a partir de la teoría de la transición demográfica*. Según ésta, el
crecimiento natural de la población evoluciona desde un régimen demográfico antiguo*, caracterizado
por tasas de natalidad y de mortalidad altas y un crecimiento natural bajo, a un régimen demográfico
moderno*, caracterizado por tasas de natalidad y de mortalidad bajas y un crecimiento natural bajo.
La transición entre ambos regímenes es un período de crecimiento demográfico elevado, debido a que
el descenso de la mortalidad se produce antes que el de la natalidad. Esta evolución demográfica no
se ha producido por igual ni al mismo tiempo en todas las zonas de la Tierra. Los países desarrollados
comenzaron antes la transición, y en la actualidad la han finalizado. En cambio, los países
subdesarrollados la iniciaron más tarde y se encuentran aún en la transición demográfica.
De esta forma, actualmente encontramos un alto crecimiento demográfico de los países
subdesarrollados y un envejecimiento de los países desarrollados.

8.2.- La evolución de la población española: factores y resultados en la distribución espacial de


la población y en las estructuras demográficas actuales.-

La población de España, en 2007, era de 45 millones de personas. La densidad de población*, en la


misma fecha, alcanzaba los 89.3 hab/km2, un valor moderado situado por debajo de la media
europea.

La distribución en el territorio de la población presenta grandes diferencias:


1. Los focos de concentración demográfica se localizan en Madrid, la periferia peninsular,
Baleares y Canarias. Las causas de esta distribución son variadas. Así, las altas densidades
de Madrid arrancan de su elección como capital del Estado en el siglo XVI, mientras que las
de la periferia se explican por el desarrollo de la industria y de los servicios.
2. Los focos de despoblamiento se localizan en el interior peninsular y en las áreas de montaña,
que han sufrido desde 1960 un intenso despoblamiento debido al éxodo rural y a sus difíciles
condiciones de vida.
Por provincias, las mayores densidades de población se dan en Madrid, Barcelona y Bizkaia, con más
de 500 hab/ km2; y las menores en Soria, Teruel, Cuenca, Huesca, Guadalajara y Zamora, que tienen
menos de 20 hab/km2. En Ceuta y Melilla las densidades son también altas debido, en este caso, a su
reducida superficie.

Estos rasgos de la población española son el resultado de una Evolución histórica.


El movimiento natural de la población española ha seguido la misma evolución que los países
desarrollados, aunque con mayor retraso. Podemos diferenciar tres etapas dentro de esta evolución,
dos de las cuales se inscriben en el siglo XX:

1. El régimen demográfico antiguo* se mantuvo hasta principios del siglo XX. La natalidad era
alta, debido al predominio de una sociedad rural donde se necesitaba el trabajo de los hijos
en el campo y a al inexistencia de anticonceptivos. La mortalidad también era alta, a causa de
la mala alimentación y del atraso de la medicina y de la higiene. Por tanto el crecimiento
natural era bajo.
El conocimiento de los efectivos de la población durante estos siglos resulta muy
impreciso por falta de fuentes seguras; se sabe que desde la dominación romana
hasta el siglo XIV la población española alternó momentos de auge demográfico
con momentos de crisis, no superándose nunca los 6 millones.
Entre 1857 y 1900 la población española aumenta en algo más de 3 millones
(0`47%), lo que indica un crecimiento débil para esta época. En ese período se
manifiesta todavía la incidencia de ciertos factores típicos del Antiguo Régimen
sobre la población: crisis de subsistencia, consecuencias de malas cosechas,
epidemias y catástrofes naturales como el terremoto en Andalucía en 1884. Sin
embargo, en Europa occidental si se produjo una revolución demográfica ligada a
la revolución industrial que se venía produciendo durante el siglo XIX, pero en
nuestro país la revolución industrial fue tardía y menos intensa por los que los
efectos demográficos fueron menores.

2. La transición demográfica (1900-1975).-


El paso entre el régimen demográfico antiguo y el actual se llama transición
demográfica. En nuestro país se inició más tarde que en otros países de Europa occidental
y su duración fue menor. Esta etapa se caracteriza por la disminución de la natalidad, un
brusco descenso de la mortalidad y, en consecuencia, un elevado crecimiento natural.
Durante la 1ª mitad del siglo XX se produce un cambio en la tendencia de la evolución
demográfica, entrando nuestro país en una etapa de modernización demográfica,
propiciada por los progresos médicos (vacunas, antibióticos), sanitarios (extensión de la
sanidad pública), e higiénicos y la disponibilidad de mayores recursos. Se ganan más de 9
millones de habitantes gracias a los progresos médicos, a las mejores condiciones
sanitarias e higiénicas y a los mayores recursos alimenticios. Todo ello hizo descender la
tasa de mortalidad; aun así, se produjeron algunos acontecimientos excepciones que
frenaron el crecimiento, como la guerra en el norte de África (1908 – 1927), la gripe de
1918 y la Guerra Civil (1936 – 1939; además de la sobremortalidad, la guerra produjo un
aplazamiento de los matrimonios, reducción de natalidad y la emigración de políticos que
se habían destacado por su compromiso con la República), sin olvidar el freno que suponía
la emigración a Iberoamérica, a Argelia y a Francia, principalmente.
En las décadas de 1950 a 1970, el crecimiento de la población alcanzará sus mayores
cotas, fruto de una mortalidad en declive, del mantenimiento de altas tasas de natalidad
y de unas condiciones económicas y sanitarias favorables; no obstante, la salida de
emigrantes durante los años 1950 y 1960 fue un factor de contención muy importante.
Factores como la bonanza económica del período, la política natalista de Franco que
instituyó premios a la natalidad y prohibió los anticonceptivos o la postura de la Iglesia
Católica respecto a la natalidad favorecieron también este crecimiento (baby boom*).

3. El régimen demográfico moderno comenzó a partir de la crisis económica de 1975. La


natalidad descendió bruscamente, hasta situarse en la actualidad en cifras muy bajas
(10%º), a pesar de la leve y reciente recuperación motivada por la inmigración. La mortalidad
mantiene también valores bajos (8%º), aunque crece ligeramente desde 1981 debido al
envejecimiento demográfico. Por tanto, el crecimiento natural es muy bajo (2,5%º en 2006).
Las causas del control de la natalidad son económicas y sociomentales:
 La situación económica que siguió a la crisis de 1973, con grave aumento del paro, hizo
reducir los nacimientos.
 Retraso de la edad del matrimonio de los jóvenes ante la dificultad de encontrar trabajo y al
alto precio de compra y alquiler de viviendas impidiendo a los jóvenes emanciparse.
 Cambio de mentalidad en la sociedad española: disminución de la influencia religiosa, la
despenalización y difusión de los anticonceptivos, la despenalización del aborto en
determinados supuestos, la creciente incorporación de las mujeres al trabajo, la
preponderancia de las relaciones de pareja sobre las reproductoras y de cuidado de los hijos,
y el surgimiento de formas familiares distintas del matrimonio y menos prolíficas
(cohabitación, hogares monoparentales de divorciados, maternidad en solitario). El
comportamiento sexista en el reparto de las tareas domésticas y el cuidado de los hijos
incide también en la disminución de los nacimientos.
 El aumento del nivel de vida y del nivel cultural ha cambiado la valoración de los hijos. El
progreso de la protección social hace que estos no sean vistos como seguro de vejez de los
padres sino que se aprecia su formación y bienestar, por lo que se prefiere tener menos hijos
y atenderlos mejor. Además, la aspiración a mejoras materiales (adquisición de bienes de
consumo y disfrute del tiempo libre) compiten con los gastos y la dedicación que requieren
los hijos.

La TN española es la más baja de la UE y una de las cinco más bajas del mundo. En
cifras absolutas, la Natalidad ha pasado de 677546 en 1976 a 359870 en 1995, lo que
equivale pasar de 18,8%º al 9,3%º en tasas.
La mortalidad se mantiene baja (8,9%º en 2001), aunque desde 1981 experimenta un
ligero ascenso debido al envejecimiento de la población. Las causas de la mortalidad
han cambiado: disminuye la importancia de las enfermedades infecciosas y aumentan
las llamadas 3 “C” (corazón, cáncer y carretera ). Las causas de mortalidad antes eran
exógenas – tienen su origen en el entorno externo al ser humano, ej: crisis de
subsistencia, hambrunas, epidemias, guerras, etc..-, hoy las causas son endógenas, es
decir, enfermedades degenerativas en edades avanzadas y las enfermedades sociales
o propias del modo de vida de la sociedad actual (enfermedades del aparato
circulatorio y digestivo).

La esperanza de vida* es mayor para las mujeres, debido a razones biológicas y socioculturales. Las
mujeres tienen mayor fortaleza biológica por motivos hormonales e inmunológicos. En cambio, los
hombres han tenido tradicionalmente un estilo de vida distinto que entraña mayor riesgo: más
participación directa en las guerras, trabajos más duros, con mayor desgaste físico y probabilidad de
accidentes, incidencias de hábitos nocivos en exceso, como el alcohol y el tabaco; más accidentes en
la carretera y hábitos alimentarios y de vida más desordenados. El incremento de la esperanza de
vida* al nacer es una de las más altas del mundo: 76 años para los varones y 82 para las mujeres.
El crecimiento real de la población es el resultado de sumar el crecimiento natural y el saldo
migratorio. Su evolución en España permite diferenciar cuatro etapas:
1. Hasta principios del siglo XX el crecimiento fue escaso, debido al bajo crecimiento
natural (régimen demográfico antiguo) y a la emigración transoceánica.
2. Entre 1900 y 1975 el crecimiento fue elevado, a causa del alto crecimiento natural
(transición demográfica), que compensó las pérdidas de población por emigración.
3. De 1975 a 2001, el crecimiento se mantuvo en niveles muy bajos, debido al escaso
crecimiento natural (régimen demográfico moderno), que no pudo compensarse con
el retorno de emigrantes producido por la crisis de 1975.
4. Desde 2001 el crecimiento se ha acelerado gracias a la llegada de inmigrantes
extranjeros, que aportan población y una tasa de natalidad más elevada.

Aunque la tendencia demográfica actual es similar en todo el territorio nacional existen


diferencias que permiten distinguir dos conjuntos:
1. regiones con saldos naturales negativos: en general son las que pertenecen a la mitad norte
del país donde la TM es ligeramente superior a la media nacional, debido al envejecimiento de
la población causado por un fuerte éxodo rural. (Asturias, Galicia, Cantabria, Castilla-León,
La Rioja, PV y Navarra)
2. Regiones con saldos naturales positivos: Andalucía, Baleares, Comunidad de Madrid,
Canarias y Región de Murcia presentan los saldos naturales más altos. En estas regiones el
saldo positivo se debe a que se mantiene una población bastante joven y a la llegada de
inmigrantes.

La ESTRUCTURA DEMOGRÁFICA* es la composición de la población por sexo, edad y actividad


económica.
La estructura por sexo es la relación entre el nº de hombres y mujeres que componen una población.
Se mide por medio de las tasas de masculinidad o de feminidad*.
T feminidad = Nº de mujeres x 100 = m/ 100v
Nº de varones
T masculinidad = Nº de varones x 100 = v/100m
Nº de mujeres
Los factores que influyen en la estructura por edad son el nacimiento de un nº mayor de niños (unos
105 por cada 100 niñas), que determina el predominio de los varones en edades jóvenes; la
sobremortalidad masculina, que provoca el predominio de las mujeres en las edades ancianas; y las
migraciones, que tradicionalmente afectan más a los varones jóvenes y pueden alterar la proporción
entre los sexos en los países emigratorios e inmigratorios.

Estructura por edad: los demógrafos distinguen tres grandes grupos de edades: población joven (o a
14 años), población adulta (15 a 64 años) y población vieja o anciana (65 años y más). Una población
joven posee más de un 35% de jóvenes y menos de un 5% de ancianos. Es propia de países
subdesarrollados, con tasas de natalidad altas y esperanza de vida baja o media. Una población
envejecida cuenta con menos de un 25% de jóvenes y más de un 12% de ancianos. Es propia de países
desarrollados con tasas de natalidad bajas y esperanza de vida muy alta.
Los factores que influyen en la estructura por edad de una población son demográficos (la natalidad,
la mortalidad y las migraciones); económicos (la coyuntura económica); políticos (la actitud
gubernamental sobre la natalidad y las migraciones); y ciertos acontecimientos históricos (guerras,
hambres, epidemias, baby boom).

La estructura económica es el estudio de la actividad de la población y de su distribución por


sectores económicos.
La población activa* es el conjunto de personas que desempeñan o buscan un trabajo remunerado.
Por tanto, incluye a la población ocupada o con trabajo y a las personas paradas o que buscan empleo.
La población inactiva es aquella que no realiza una actividad profesional remunerada (jóvenes,
estudiantes, amas de casa y ancianos). La actividad de la población se mide mediante la tasa de
actividad*, o porcentaje de activos de una población, y la tasa de paro, o porcentaje de parados
respecto a la población activa. Los factores que influyen en la tasa de actividad son demográficos,
como el porcentaje de jóvenes y de ancianos, y el predominio de la emigración o la inmigración;
económicos, como el nivel de desarrollo; y sociales y culturales, como el trabajo de la mujer fuera del
hogar, la duración de la escolarización y la edad de jubilación.
La estructura por sexo de España muestra un predominio de varones entre los jóvenes, debido a que,
como es habitual, nacen más niños que niñas. Sin embargo, debido a la mayor mortalidad masculina, las
mujeres sobrepasan a los hombres en las edades adultas, y al final, predominan las ancianas. Como
resultado, las mujeres son más numerosas en el conjunto de la población. Así, la tasa de feminidad*,
en 2007, era de 102,3 mujeres por cada 100 hombres.

La estructura por edad de España se encuentra envejecida, debido a las bajas tasas de natalidad,
que reducen el número de jóvenes, y a la elevada esperanza de vida, que aumenta el nº de ancianos.
Así, en 2007, el porcentaje de jóvenes se encontraba muy por debajo del 25% (14%), y el de personas
ancianas superaba ampliamente el 12% (17%). El mayor grado de envejecimiento corresponde a los
núcleos rurales y a las áreas con menor dinamismo económico, debido a la emigración de su población
hacia las áreas más prósperas. Las consecuencias del envejecimiento son altos gastos en el pago de
pensiones, en sanidad y en atenciones sociales a las personas mayores.

Sobre la estructura económica: la tasa de actividad* de España era de 58%, en 2006. Esta tasa ha
aumentado de manera paulatina desde 1987 debido a la creciente incorporación femenina al mercado
laboral, pero sigue siendo inferior a la de los otros países del entorno. Además, varía según el sexo
(mayor para los hombres que para las mujeres) y según el dinamismo económico (más alta en los
territorios más avanzados).
El reparto de la población activa* por sectores económicos ha variado de manera notable a lo largo
del siglo XX. Hoy, es propio de un país desarrollado.
1. El sector primario, que a principios del siglo XX englobaba a la mayoría de la población
activa, ocupaba, en 2006, al 4,8% de la población activa. Las causas principales de este
descenso han sido la mecanización del campo y el trasvase de población activa hacia los
sectores secundario y terciario.
2. El sector secundario, que partía de niveles muy bajos a principios del siglo XX, creció hasta
1975 debido al desarrollo de la industria moderna. Desde entonces su porcentaje decrece,
como resultado de la progresiva automatización de las tareas y al desplazamiento de la mano
de obra sobrante hacia el sector terciario. Así, el secundario ocupa en la actualidad en torno
al 30% de la población activa.
3. El sector terciario, que partía también de cifras bajas a principios del siglo XX, ha crecido
de forma continuada, hasta ocupar actualmente al 65% de la población activa. Las causas de
este incremento han sido el trasvase de población procedente desde los otros dos sectores
económicos, la mejora del nivel de vida, y la implantación del Estado del bienestar*, que
requiere servicios numerosos y especializados.
PRÁCTICA RESUELTA

1. Explique la estructura de la población española y extranjera por edades basándose en la


figura mostrada en el documento 1.

Font/Fuente: INE, Padrón de Habitantes, 2006. Reelaboración propia.

La pirámide de España en 2006 es de tipo regresivo o decreciente, con un fuerte entrante en la base
y abombamiento en los grupos de edad adulta. Es característico de los países desarrollados debido a
su elevado control de natalidad manifestado en las barras de la base y una esperanza de vida
considerable que se refleja en las barras superiores. En la estructura de la población por edad se
observa que el número de menores de 25 años es similar o menor al que supera los 65. Por otro lado,
como el grupo de población mayor de 65 años es bastante numeroso, el índice de dependencia
(relación entre la población infantil y anciana con la población adulta) es igualmente elevado. La
población adulta, en edad de trabajar, constituye el grupo más numeroso responsable de la forma de
urna o bulbo de la pirámide. En este grupo adquiere gran importancia la población extranjera,
especialmente en las barras comprendidas entre los 25 y los 40 años; corresponde al colectivo más
joven recién incorporado al mercado laboral y artífice del aumento de natalidad. El reducido número
de jóvenes se explica por el fuerte control de natalidad que se inicia aproximadamente a partir de
1975 y que se manifiesta en el grupo de población de 30 a 35 años. En este sentido, hay que destacar
cómo a partir del año 2001 la natalidad se recupera lentamente, gracias en gran parte a la
contribución de la población inmigrante, especialmente la primera generación que aún mantiene un
índice de fecundidad más elevado que el de la mujer española. El colectivo de mayores de 65, de
elevadas proporciones, refleja la gran esperanza de vida especialmente en las mujeres gracias a las
mejoras sanitarias, de higiene, alimentación, subsidios de jubilación, etc. Las barras correspondientes
a los grupos de población entre 35 y 50 años se refieren al fenómeno baby boom, que tuvo lugar en
los años sesenta, superada ya la crisis de posguerra. Por último, la disminución de las barras
correspondientes a los grupos de 55 a 75 años está indicando las consecuencias de la guerra civil y de
la “generación hueca” fruto de la posguerra. La estructura de la población por sexos revela una
superioridad masculina en las barras inferiores debido al mayor número de nacimientos de varones,
rasgo que se mantiene hasta los 25 años. A partir de esta edad, las diferencias se manifiestan de
forma inversa, sobre todo desde los 50 años. Las razones son de carácter biológico en el primer caso
(fortaleza genética del varón en los primeros años de vida) y socioeconómico en el segundo (tardía
incorporación de la mujer al trabajo remunerado y, por tanto, a la adquisición de determinados
hábitos sociales, que disminuye la probabilidad de accidentes laborales y enfermedades
cardiovasculares).

TEMA 9.- LOS MOVIMIENTOS MIGRATORIOS EN ESPAÑA Y SUS REPERCUSIONES


TERRITORIALES.-

9.1.- Los movimientos espaciales de la población: conceptos.-

Los movimientos migratorios influyen en la composición y número de la población. La migración se


define como cualquier movimiento de población que suponga un cambio de residencia. El concepto
migración abarca:

- Emigración: salida de población.

- Inmigración: entrada de población.

De la diferencia entre emigración e inmigración se obtiene el saldo migratorio.

Las migraciones se pueden clasificar según las siguientes categorías:

A) Por la distancia.- interiores y exteriores (dentro de un mismo país o de uno a otro).

B) Por el tiempo que duran, se clasifican en pendulares (movimientos habituales realizados varias
veces al año), estacionales o vacacionales (realizados, generalmente, una vez al año), temporales
(varios años) y definitivas (para siempre).

C) Por su motivo: religiosas, laborales, culturales y políticas.

D) Por su grado de libertad: forzosas y libres.

E) Según su relación con el Estado: libres e ilegales.

Los movimientos migratorios provocan repercusiones tanto en los países que reciben población como
en los que la emiten:

- Alteraciones de las estructuras demográficas; por ejemplo, al emigrar por razones económicas
básicamente los varones jóvenes, en los países receptores se produce una saturación en ese grupo de
edad, que empieza sin embargo a ser escaso en los países emisores.

- Aumento de los desequilibrios entre países o regiones. Los países emisores, generalmente los más
pobres, lo serán más aún al perder a su gente más joven y, por lo tanto, su teórica mano de obra.

- Problemas sociales (rechazo al emigrante, xenofobia, racismo...) o de desarraigo (no conocimiento


del idioma, poca integración social del emigrante, poco acceso en el país receptor a la educación y la
cultura en general).

La población es dinámica, es decir, aumenta a lo largo del tiempo. Este hecho es el resultado
combinado de dos tipos de movimientos:
1. Movimiento natural: se debe a causas naturales. Los nacimientos provocan el aumento de la
población y las defunciones originan su disminución. El balance entre la natalidad y la
mortalidad es el crecimiento natural o vegetativo.
2. Movimientos migratorios: se deben a los desplazamientos de población. La salida o
emigración hacia otros lugares provoca la disminución de la población y la llegada o
inmigración origina su aumento. El balance entre inmigración y emigración es el saldo
migratorio.

De este modo hablamos de las migraciones que son movimientos de población en el espacio y
distinguimos entre emigración, o salida de población desde un lugar de origen, e inmigración, o llegada
de población a un lugar de destino. El saldo migratorio es el balance entre la inmigración y la
emigración (SM = I –E). Los movimientos migratorios pueden ser temporales o definitivos y
exteriores o interiores ( si se realizan fuera o dentro de las fronteras de un país respectivamente).

Las causas de las migraciones más frecuentes suelen ser:


1. económicas: búsqueda de un empleo en otro lugar, que permita mejorar la situación
económica y, en consecuencia, las condiciones de calidad de vida y bienestar social;
2. políticas (exilio): un refugiado es aquella persona que a causa de fundados temores de ser
perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad u opinión política, se encuentra fuera
del país de su nacionalidad y no puede o no quiere regresar a él pidiendo asilo político en otro
país.

En cuanto a las repercusiones de los movimientos migratorios podemos señalar:


1. Las zonas que actúan como focos de atracción experimentan un crecimiento real de la
población y la estructura de ésta rejuvenece, tanto por el aporte directo que supone la
inmigración como por su repercusión sobre la fecundidad. En el plano social, el aporte de
nuevos contingentes es considerado como un factor que acentúa la riqueza y la diversidad
cultural; en el plano económico, se produce una mejora en la oferta de mano de obra y una
mayor concentración de recursos humanos. Pero también las zonas de inmigración se ven
obligadas a asumir nuevos costes para satisfacer las demandas de una población en
crecimiento: nuevos equipamientos e infraestructuras, mayor nº de viviendas, etc.
2. Las zonas de emisión de emigrantes sufren repercusiones de carácter más negativo que
positivo. Demográficamente, se produce un descenso de la población, el envejecimiento de su
estructura y la caída de la fecundidad; en el plano económico, un empobrecimiento de los
recursos humanos y una reducción de las actividades económicas. La emigración supone una
mejora de la renta para los que permanecen.

La población evoluciona en función de movimientos naturales (natalidad y mortalidad), pero también


se producen cambios por el hecho de que ciertas personas abandonan su lugar de origen y se instalan
en otro sitio por razones políticas, económicas, culturales, etc; es decir, debido a movimientos
migratorios.

España es un país donde las migraciones han tenido una fuerte incidencia históricamente
(Reconquista, descubrimiento y colonización de América, expulsiones de judíos y de moriscos...). Esa
constante emigración de España no se ha interrumpido en el s XX, bien hacia Hispanoamérica, donde
tienen una particular presencia los descendientes de gallegos (nombre genérico del emigrante
español en Iberoamérica), o bien hacia Europa occidental.

9.1) Migraciones interiores: factores, evolución y consecuencias.-

Las migraciones interiores son aquellas que se realizan dentro de las fronteras de nuestro país.

La migración interior tradicional más importante fue el éxodo rural, ocurrido desde 1900, y muy
especialmente entre 1950 y 1975. Estuvo protagonizado por campesinos, que abandonaron las áreas
rurales debido al exceso demográfico y a la mecanización del campo. Se dirigieron, primero, a los
focos urbanos –industriales de su propia provincia o del país, como Cataluña, el País Vasco y Madrid,
y, posteriormente, también a los núcleos turísticos del litoral mediterráneo, Baleares y Canarias.

Esta migración decayó a partir de 1975 por la crisis industrial que afectó a las áreas receptoras.
Estas dejaron de recibir inmigrantes, e incluso se convirtieron en algunos casos en áreas
emigratorias.

Las migraciones interiores actuales se desarrollan desde 1975. Están protagonizadas por población
urbana y responden a diversas motivaciones: migraciones de trabajo entre las pequeñas y las
grandes ciudades; migraciones diarias entre el lugar de residencia y la periferia y el centro de la
ciudad; viajes de ocia, etc.

La consecuencia de las migraciones interiores fue el despoblamiento del medio rural y el desarrollo
de las ciudades. Las comunidades más afectadas por el éxodo fueron Andalucía, Extremadura y
Castilla-La Mancha. El destino: Barcelona, Madrid, País Vasco y litoral valenciano También se
produjeron migraciones importantes dentro de la propia provincia hacia su capital (migraciones
intraprovinciales).
El éxodo rural ha tenido las siguientes repercusiones:
o desequilibrio en la distribución de la población: vaciamiento del interior y grandes
densidades en la periferia
o enjevecimiento de la población que queda en el campo
A partir de 1975, el éxodo rural pierde su intensidad.

2) Migraciones exteriores o internacionales: etapas y destino; consecuencias.

Desde mediados del siglo XIX hasta la crisis económica de 1973, España fue un país de emigrantes
cuyo destino tradicional se encontraba en:
o En América Latina (Argentina, Brasil, Cuba, Venezuela y México) han estado
tradicionalmente los destinos de la emigración exterior española, bien por la
colonización de estos territorios, posibilidades de trabajo y enriquecimiento en un
país joven, y su afinidad cultural. Este movimiento migratorio perdura hasta los años
30 de nuestro siglo, época en la que la crisis económica obligó a esos países a
imponer restricciones a la entrada de extranjeros. Los países iberoamericanos
iniciaron una política de atracción de inmigrantes para poblarse y explotar sus
recursos económicos. Fue una emigración causada por la estructura agraria en los
lugares de origen (Galicia, Asturias y Canarias), basada en el minifundismo y con una
alta densidad de población que impedía trabajar y obtener ingresos suficientes a los
hijos, que sólo encontraban salida en la emigración.

o Europa occidental: especialmente durante la década de los 60. Destino: Alemania


Federal, Francia y Suiza. La media anual de salida era de más de 80000
personas/año en el período de 1960-74. Las causas: paro en España ( a causa de la
mecanización del campo) y demanda de mano de obra de la Europa industrializada
(subpoblación y desarrollismo). Consecuencias: económicas, demográficas y sociales
(desarraigo, penosas condiciones de vida y de trabajo, ruptura familiar en la mayoría
de los casos por ser sólo el cabeza de familia el que emigraba, difícil adaptación en
el país de destino debido al bajo nivel cultural del emigrantes) Económicas: ingreso
de divisas* (en sentido estricto, unidad monetaria de un país. Se emplea también
para designar cualquier moneda extranjera que participe en el sistema internacional
de pagos. En el contexto de las migraciones, las divisas son, pues, los ingresos en
moneda extranjera que entran en un país como resultado de los envíos que realizan
los emigrantes de ese país desde el extranjero) para nuestra deficitaria balanza de
pagos contribuyendo a financiar el desarrollo económico español y a reducir el
déficit comercial. A todo ello hay que añadir el alivio del paro. También encontramos
consecuencias demográficas: despoblamiento y desequilibrios actuales en el reparto
actual de la población así como un aminoramiento de las tasas de fecundidad al
disminuir la población joven). La tendencia a emigrar a Europa occidental se vio
frenada por la crisis del petróleo (1973) que redujo las salidas y aumentan los
retornos. En esta emigración a Europa, las comunidades que más efectivos aportaron
fueron Andalucía y Galicia.

o Norte de Africa: se dio a finales del s. XIX y principios del XX y se dirigió hacia
Marruecos y Argelia.

La inmigración actual y sus consecuencias.- En los años 80, se aprecia un cambio de tendencia en
España. Nuestro país pasa de ser un país que proporciona emigrantes a convertirse en un foco de
atracción de inmigrantes. El 10% de la población española actual está compuesto por emigrantes,
algunos con su situación regulada, otros con permiso de residencia y otros sin papeles (situación de
ilegalidad). Estos últimos son más difíciles de contabilizar.

.
Los inmigrantes proceden mayoritariamente de Europa (sobre todo de Europa del este), de África
(Marruecos); de América Latina (Argentina, Colombia, República Dominicana, Ecuador y Perú). Sus
destinos son Cataluña, Madrid, Andalucía, la Comunidad Valenciana y Canarias.
Los inmigrantes se trasladan a España por motivos económicos (alto crecimiento de la población y
carencia de recursos y de trabajo en sus países de origen) o políticos (persecuciones, falta de
derechos civiles). A ello hay que añadir los cambios producidos en la estructura socioeconómica de
nuestro país como la mayor formación de la mano de obra española, que aspira a mejores empleos o el
aumento del nivel de vida, que hace de la familia un seguro de desempleo para los jóvenes . Estos
emigrantes son predominantemente jóvenes que realizan trabajos de baja cualificación (construcción,
agricultura y servicio doméstico)

Las consecuencias de la inmigración se aprecian en diferentes planos:


1. C. Económicas: algunos trabajadores españoles consideran a los inmigrantes competidores en
el mercado de trabajo y asocian inmigración y desempleo. Sin embargo, se trata de una falsa
percepción, pues los inmigrantes suelen desempeñar las tareas más duras y peor
remuneradas, no deseadas por los trabajadores nacionales (ej: recogida de fresas antes por
temporeros nacionales, ahora por inmigrantes).
2. C. Demográficas: los inmigrantes tienen una estructura demográfica más joven debido a que
controlan menos la natalidad. Este hecho contribuye a ralentizar el brusco descenso de la
natalidad esp.
3. C. Sociales:
 El aumento de la inmigración ha hecho crecer la idea de “invasión” y el temor a la reducción
de la identidad nacional. Estos temores están en la base de muchas actitudes xenófobas o
racistas, que alimentan opiniones favorables a la devolución a sus países de origen o a la
restricción de sus derechos.
 Muchos inmigrantes, especialmente los ilegales, padecen duras condiciones de vida y de
trabajo. Por ello se les responsabiliza de forma injusta y abusiva de diversos delitos sociales
(tráfico de drogas, crimen organizado) y de formas de vida poco ejemplares (prostitución,
mendicidad.)
 Las diferencias culturales, lingüísticas y religiosas hacen difícil su integración y pueden
suscitar tensiones con la población autóctona.
POBLACIÓN EN ANDALUCÍA.-
Andalucía es la región más poblada de Esp. Concentra 1/5 parte de la población española (19,5% del
total).
A lo largo del siglo XX la población de Andalucía se ha duplicado (de 3,4 millones en 1900 ha pasado a
7,3 millones en 2000).
Año 1900 2000

Población 3.4 millones 7.3 millones

Densidad 40 hab/km2 84 hab/km2

TN 36%º 11%º

TM 27%º 8%º

Esperanza de vida 30 años 76 años

Por provincias, el > crecimiento se registra en Almería, Málaga y Sevilla mientras que las de <
crecimiento son Córdoba y Jaén.
En cuanto a la distribución espacial observamos que se ha producido un cambio: por un lado, ha
variado el peso demográfico de cada provincia (las tres provincias más pobladas, Sevilla, Málaga y
Cádiz, agrupan ahora el 56% de la población andaluza) y, por otro, se ha modificado la distribución
entre población rural y urbana.
La natalidad de Andalucía ha estado siempre por encima de la media española y la esperanza de
vida es de 73.6 y 80.7 años para hombres y mujeres respectivamente, valores que se sitúan
ligeramente por debajo de la media nacional.
Andalucía, junto con Galicia, es la región que más ha sufrido el fenómeno de la emigración. Durante las
décadas de los años 1960 y 1970 se produjo un elevado saldo migratorio coincidiendo con las grandes
oleadas migratorias hacia países de Europa occidental y hacia las regiones más desarrolladas de
España: Cataluña, Madrid, País Vasco y Comunidad Valenciana. Actualmente Andalucía ha dejado de
ser un centro emisor de emigrantes para convertirse en un centro receptor de inmigrantes. Estos
inmigrantes extranjeros están compuestos por trabajadores procedentes, en su mayoría, de países
africanos: Marruecos, Senegal, etc.
Sobre la estructura por sexo y edad observamos:
1. una clara tendencia al envejecimiento: los mayores de 65 años han pasado del 4,7%
de la población a principios del siglo al 14,6% en la actualidad . El proceso de
envejecimiento es algo menor que en el resto de España porque la población joven
es más numerosa
2. desequilibrio entre población masculina y femenina (menos población masculina en
las edades avanzadas debido a la sobremortalidad por causa de la Guerra Civil y a la
emigración de andaluces; en las últimas décadas se ha producido un equilibrio dado
que la población inmigrante es en su mayoría masculina.
La población activa supone el 16.8% de la española. El paro andaluz representa el 30.4% del total
nacional. La tasa de actividad andaluza se sitúa actualmente en torno al 52% y se aprecia un
desequilibrio entre los sexos ya que la tasa de población activa entre los hombres es muy superior a la
de las mujeres.
Andalucía se ha caracterizado por ser una de las regiones más atrasadas en cuanto a su nivel de
instrucción en relación con el resto de España. Sólo en los últimos años se han producido avances
importantes que la han aproximado a los valores de la media nacional; no obstante, las diferencias con
otras comunidades autónomas son apreciables. La reducción del analfabetismo ha sido uno de los
logros más importantes de las últimas décadas. A principios del siglo XX, casi ¾ partes de la población
andaluza era analfabeta, y todavía en 1960, 20 de cada 100 andaluces no sabían leer. Hoy, sin
embargo, el analfabetismo es sólo un problema marginal localizado en personas de avanzada edad,
sobre todo mujeres de zonas rurales. Otros avances educativos son el aumento de la tasa de
escolarización en enseñanza secundaria y el incremento del nº de universitarios.
PRÁCTICA RESUELTA

2. Analice el gráfico del documento 2 y razone cuáles son los principales motivos que explican
la evolución de la inmigración en España en el periodo 1996-2006.
DOCUMENTO 2

EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN EXTRANJERA EN ESPAÑA

Fuente: INE

El gráfico muestra la evolución ascendente de la llegada de inmigrantes a España desde 1996 hasta el
año 2006.

Para analizar los motivos de esta evolución hay que tener en cuenta la existencia de dos tipos de
inmigración: aquella de origen africano o de Europa del Este, que llega en busca de trabajo, y la que
procede de países europeos, preocupada por una residencia en mejores condiciones sociales y
económicas para su jubilación.

Entre las causas generales que afectan a ambos fenómenos migratorios figuran, en primer lugar, la
situación económica y política de España, que la convierte desde 1978 en un país democrático y
estable desde el punto de vista político, y sobre todo su desarrollo económico especialmente desde su
incorporación a la Unión Europea.

En segundo lugar, hay que tener en cuenta la situación de los países de origen, sobre todo en el caso
de los inmigrantes que vienen en busca de trabajo. La nacionalidad ha variado: si en los años setenta
predominaban los de América Latina (debido a la inestabilidad política provocada por los gobiernos
dictatoriales, y a los lazos culturales que nos unen con ellos), en los ochenta proliferó la llegada de
población proveniente de Irán e Irak, debido a la guerra que enfrentó a ambos países, y tras la caída
del muro de Berlín y la desaparición de la URSS, se produjo un incremento de inmigración procedente
de los países de Europa del Este por la desestructuración económica que estaban padeciendo. La
guerra de Bosnia también supuso la llegada de habitantes de la antigua Yugoslavia. Actualmente, es
importante la inmigración africana, sobre todo de origen magrebí, como Marruecos y Argelia. Son
países que han experimentado un gran crecimiento demográfico, con mucha población joven en edad
de trabajar, y con unas tasas de paro muy elevadas debido al retraso económico y la
desestructuración producida por la globalización, sin olvidar los problemas políticos derivados del
fundamentalismo islámico, especialmente en Argelia.

Por último, hay que tener en cuenta otro tipo de inmigración importante, aquella que busca su lugar de
residencia en la costa mediterránea, garantía de clima agradable todo el año y un nivel de vida más
barato que el de sus países natales. Se trata de jubilados de Europa noroccidental que han elegido
España como su lugar de residencia y que se concentran en numerosos pueblos de las comunidades
valenciana, murciana o andaluza.

3. Observe el mapa de documento 3 que representa la distribución provincial de los inmigrantes


en España en 2006. ¿Cuáles son las causas que condicionan la desigual distribución espacial
de los inmigrantes? ¿Se trata del mismo tipo de inmigración en unas zonas geográficas que
en otras? Razone sus respuestas.
DOCUMENTO 3

LA POBLACIÓN EXTRANJERA EN ESPAÑA

Fuente/Font: INE
Las provincias con mayor número de residentes extranjeros son aquellas que ofrecen más
oportunidades laborales como Madrid, Gerona, Castellón de la Plana, Alicante, Murcia, Almería,
Málaga, islas Baleares. También tienen un alto porcentaje de inmigración otras provincias como
Barcelona, Tarragona, Lérida, Valencia, Navarra, La Rioja, Guadalajara y las islas Canarias. En todas
ellas las actividades económicas que absorben al colectivo inmigrante se concentran en el sector
primario (especialmente en la agricultura) y en el terciario (la construcción y el servicio doméstico).

En las provincias de la Comunidad Valenciana, Baleares, Canarias y también en la costa andaluza existe
otro tipo de inmigración, la procedente de Europa del norte, fundamentalmente Alemania, Reino Unido
y Francia, que ha elegido estas zonas como lugar de residencia. Se trata generalmente de personas
prejubiladas interesadas en las bondades del clima mediterráneo o canario para disfrutar su vejez.

Todas las provincias de la zona occidental y del interior destacan por el limitado aporte de población
extranjera. Galicia, Asturias, Cantabria, Extremadura, gran parte de Castilla y León y de Castilla-La
Mancha, y todo el interior de Andalucía apenas tienen inmigrantes. La razón fundamental se debe a la
escasa oferta laboral, ya que se trata de regiones básicamente agrarias, con poca industrialización y
poco terciarizadas. El trabajo en el campo suele ser temporal (aceituna, vendimia, etc.) por lo que los
inmigrantes no son residentes, solo trabajadores temporales.

4. Con las conclusiones que haya obtenido de las cuestiones anteriores, redacte un INFORME
sobre las repercusiones socioculturales, económicas y demográficas de la inmigración en
España.

La inmigración siempre tiene numerosas y diversas consecuencias en el país de destino, en este caso
en España. En cuanto a los inmigrantes que buscan en España un puesto de trabajo, hay que señalar en
primer lugar los aspectos positivos como la llegada de mano de obra barata destinada a puestos de
trabajo rechazados por los españoles. En este sentido, aumenta el nivel de cotizaciones en el régimen
general de la Seguridad Social, por lo que la tasa de dependencia disminuye. En segundo lugar, la
inmigración es población joven que aumenta la tasa de natalidad en comunidades donde el índice de
fecundidad muestra valores muy bajos (en algunos casos los más bajos de Europa). Por último, es
necesario indicar que, dada la dificultad de integración, en algunos casos, se produce el aumento de
situaciones de racismo y xenofobia, sobre todo cuando los inmigrantes no tienen oportunidad de
trabajar legalmente y se ven abocados a la marginación en guetos. Para evitar situaciones de este
tipo, sería necesaria una política económica, social y cultural que favoreciese la integración cuando
fuera posible, y en caso contrario la existencia del multiculturalismo. Por ello, como la llegada de
inmigrantes es cada vez más numerosa, los distintos gobiernos están intentando aplicar diferentes
medidas políticas de control, integración y asimilación.

Con respecto a la inmigración que busca en España su paraíso de jubilación los resultados son
variados. Destacan, en primer lugar, el colonialismo turístico de algunas zonas costeras,
especialmente en la Costa del Sol, Baleares y Canarias, donde las comunidades alemanas o británicas
son muy numerosas. En segundo lugar, esta población supone un incremento del gasto propio de
población mayor, pero que no cotizó en nuestro país. Por ello, es necesario subrayar que este tipo de
inmigración implica un mayor coste social, mientras que la inmigración que busca empleo permite un
aporte económico y demográfico importante y necesario en nuestro país.
TASAS DEMOGRÁFICAS BÁSICAS

Movimientos naturales y estructura de la población

La movilidad natural de las poblaciones

Fecundidad y natalidad

Concepto de fecundidad, fertilidad, natalidad y esterilidad


 Fecundidad: número de hijos que tienen las mujeres
 Fertilidad: capacidad física para reproducirse.
 Natalidad: número de nacimientos que se producen en relación al total de la población.

El número real de hijos que tienen las mujeres de una población indica la fecundidad de esa población. Si la fecundidad no está
influida por factores externos y es la máxima posible se habla de fecundidad biológica o natural. En el resto de casos se trata de
una fecundidad influida por diversos factores, llamada fecundidad real o efectiva.

La esterilidad es la incapacidad para procrear, y afecta a los dos sexos. En España hay un 10% de parejas estériles.

Medida de la fecundidad y natalidad


Para analizar los comportamientos de una población se utilizan diversos índices, siendo el objetivo básico conocer cuántos hijos
tienen las mujeres.

Tasa Bruta de natalidad (TBN)


Relación entre el número de nacidos vivos en un período (generalmente un año) y la población total a mitad de ese período. Tiene
poca precisión.

Nº nacidos vivos en el añ o x
TBN  x1000
Población a mediados del añ o x
Tasa de fecundidad general (TFG)
Relación entre el número de nacidos en un año con las mujeres en edad fértil.

Nº nacidos vivos en el añ o x
TFG  x1000
Mujeres entre 15 y 49 añ os en el añ o x
Tasa de fecundidad específica por edad (TFEE)
Número de nacimientos que tienen lugar cada año por cada mil mujeres de una edad determinada.

Nacidos en un añ o de mujeres de un grupo


TFEE  x1000
Mujeres de ese grupo de edad
Tasa de fecundidad total (TFT)
Suma de todas las tasas de fecundidad de cada grupo (multiplicando por 5 si estaban en bloques quinquenales). A partir de ella
puede obtenerse el número medio de hijos por mujer.

TFT  (TFEEx5)
Tasa bruta de reproducción (TBR)
Cálculo de cuántas mujeres van a reemplazar a sus madres, sin tener en cuenta la mortalidad de las niñas.

Nº de niñ as nacidas
TBR  TFTx
Total de nacidos
Tasa neta de reproducción (TNR)
Calcula el número de hijas que puede tener una recién nacida, contando con el riesgo de que muera antes de terminar su período
fértil. Para su cálculo se precisan tablas de mortalidad.
Tasa de fecundidad global (TFGl)
Relación de los niños menores de 5 años con las mujeres en edad fértil, más preciso que la tasa de fecundidad global.

Nº menores de 5 añ os en el añ o x
TFGI  x1000
Mujeres entre 15- 49 añ os en el añ o x

2 La mortalidad

El hecho de que la población crezca es debido principalmente al descenso de la mortalidad. De la diferencia entre nacidos y
fallecidos se obtiene el saldo o crecimiento de la población.

La razón principal del crecimiento actual de la población es el descenso de la mortalidad y no el incremento de la natalidad. El
saldo o crecimiento de la población se obtiene de la diferencia entre nacidos y fallecidos. Al igual que en el caso de la fecundidad
se utilizan tasas e índices para su control.

Índices de mortalidad

Tasa bruta de mortalidad (TBM)


Fiable en países desarrollados. Relaciona el número de fallecidos en un período de tiempo (generalmente un año) por la población
estimada a la mitad de ese período.

Total defunciones en el añ o x
TBM  x1000
Población a mediados de añ o x
Tasa de mortalidad por edades (TME)
Cálculo de la proporción de fallecidos en cada grupo de edad, dentro de su grupo.

Fallecidos en un añ o edades entre x y x + 5


TME  x1000
Nº medio de personas de edad entre x y x + 5
Tasa de mortalidad infantil (TMI)
Relación de los niños fallecidos menores de un año con el total de los niños nacidos en ese año.. Buen indicador de las condiciones
sanitarias de una población.

Niñ os fallecidos menores de 1 añ o en añ ox


TMI  x1000
Nº de niñ os nacidos en añ o x
Esperanza de vida al nacer
Da una idea de la situación de la población respecto a la mortalidad. Su cálculo es laborioso e indica el número de años que vivirá
por término medio cada componente de una generación, conforme a la mortalidad de ese momento.

3. La estructura de la población

3.1 Estructura por edad de la población

Según sea la proporción de las edades se puede caracterizar a una población. Su estudio permite conocer las dimensiones
demográficas, prever su comportamiento demográfico y valorar otros aspectos, como la productividad económica.

Grupos esenciales de edad: jóvenes, ancianos y adultos


Para analizar la estructura por edad se consideran tres grupos fundamentales:

 Jóvenes: menores de 15 ó 20 años. Conviene precisar la edad límite, que será 0-14 años o de 0-19 años.
 Ancianos, mayores de 60 ó 65 años, con las mismas consideraciones que en los jóvenes.
 Adultos: comprendidos entre los dos grupos anteriores (entre 15-20 y 60-65 años).

Índices de juventud, vejez y dependencia

Índice de Juventud
Consiste en dividir la población joven por la anciana.
Población menor de 20 (o 15) añ os
IJ  x100
Población mayor de 60 (o 65) añ os
Índice de Vejez
Consiste en dividir los viejos por los jóvenes.

Población mayor de 60 (o 65) añ os


IV  x100
Población menor de 20 (o 15) añ os
Índice de dependencia
Cálculo de cuántas personas de edades no productivas dependen de las que están en edad laboral.

Población joven + Población anciana


ID  x100
Población adulta
El diagrama triangular
Para comparar poblaciones por grupos de edad se utiliza el diagrama triangular, indicando los porcentajes de cada grupo de edad.

3.2 Estructura por sexo de la población

Del equilibrio entre hombres y mujeres dependen aspectos demográficos como la nupcialidad, fecundidad y la futura estructura
de la población, así como la actividad (especialmente en sociedad con poca participación en el mercado de trabajo de la mujer).

A partir de las cifras de los miembros de ambos sexos puede obtenerse la relación entre ellos, denominada sex-ratio.

Tasa de masculinidad
Nº de hombres
TM  x100
Población total
Tasa de feminidad
Nº de mujeres
TF  x100
Población total
Relaciones de masculinidad o feminidad
Nº de hombres
RM  x100
Nº de mujeres

Nº de mujeres
RM  x100
Nº de hombres

Normalmente nacen más niños que niñas, pero este desequilibrio termina siendo favorable a las mujeres en edades adultas. La
mortalidad infantil afecta más a los varones, así como en edades adultas. La esperanza de vida al nacer es superior en las mujeres.
En sociedades subdesarrolladas es frecuente la sobremortalidad femenina en edades jóvenes por falta de condiciones higiénicas
en el postparto. En la sobremortalidad masculina intervienen factores que afectan a la salud (alcoholismo, tabaquismo),
determinados trabajos de gran dureza y las guerras. También puede haber aumento o disminución de algún grupo motivado por
movimientos migratorios.

3.3 La pirámide de edad y sexo

Características del gráfico


La pirámide de edad es un gráfico que refleja la estructura por edad y sexo de una población. Se trata de un gráfico de distribución
de frecuencias en el que, con separación de sexos, por medio de un doble eje de coordenadas, se sitúan los efectivos de cada sexo
en barras proporcionales, de año en año o agrupándolos en peldaños de 5, 10 ó más años. Frecuentemente se realiza con
porcentajes de cada edad en relación a la población total.
Información que proporciona
La información de la pirámide se refiere a:

 la estructura por edades y grupos de edades básicos.


 la estructura por sexo.
 los movimientos naturales (natalidad y mortalidad).
 los movimientos migratorios.
 la evolución histórica de la población.

La pirámide ofrece una buena visión de conjunto, indicando si la población está estabilizada (natalidad y mortalidad con pocas
variaciones y grupos de edad equilibrados), progresiva (en rápido crecimiento, con muchos jóvenes y pocos viejos) o regresiva (en
proceso de decrecimiento, con poca natalidad y predominio de ancianos).

3.4 La actividad económica de la población

Conceptos esenciales
Existen grandes problemas para obtener fuentes de información sobre la actividad económica de la población. El INE publica la
EPA con datos actualizados trimestralmente, pero con una débil disgregación espacial.

Se considera población activa a la formada por la población que proporciona mano de obra disponible para producir bienes y
servicios. Es decir, las personas que tienen un empleo (población ocupada) y los que están a la expectativa de obtenerlo. También
son población activa los que no han conseguido su primer empleo (población desocupada) y los que lo han perdido (parados).

Otros términos son:

 Población potencialmente activa: todos los que están en edad legal de trabajar (en España de 16 a 65 años).
 Población subempleada: los que realizan un trabajo por debajo de su nivel de preparación o en horario o remuneración inferior
a la normal.
 Población inactiva: la que depende económicamente de los activos con empleo.

Se plantean muchas dudas, como es el caso de estudiantes o amas de casa. Debe quedar claro que no hay que confundir los
términos de población activa, empleada y potencialmente activa.

La tasa de actividad. Factores que la afectan

La tasa de actividad es el índice más sencillo para el análisis de la actividad. Se refiere a la relación porcentual entre el número de
personas activas y la población total.

Población activa
TA  x100
Población total
VOCABULARIO.- DEMOGRAFÍA (Temas 8 Y 9)

o Baby boom: palabra inglesa que designa a un rápido incremento de la natalidad,


relacionado con un período de bonanza económica, tranquilidad política y desarrollo
social. En España se produjo a fines de los 50 y durante los 60, coincidiendo con una
etapa de fuerte expansión económica y de difusión de la Seguridad Social,
paralizada con la crisis de 1973.
o Censo: recuento de la población de un país en un momento determinado. Recoge
datos demográficos, económicos y sociales de la población: total de efectivos, sexo,
edad, estado civil, lugar de nacimiento, nacionalidad, nivel de instrucción,
características económicas, fecundidad de las mujeres y vivienda. Se suele realizar
cada diez años (los terminados en 1). En España los primeros censos modernos son
los de Aranda (1768) y del Conde de Floridablanca (1787), aunque no será hasta
1857 cuando empiecen a realizarse periódicamente.
o Ciclo o régimen demográfico: espacio de tiempo en el que se dan las
características comunes en la evolución y estructura de la población. Al ciclo
demográfico antiguo se corresponde el ciclo demográfico moderno, separados por un
período de transición, de fuerte crecimiento demográfico. El ciclo o fase
demográfica antiguo, que se corresponde con la sociedad preindustrial o agraria, se
caracteriza por su equilibrio demográfico: alta natalidad, entre 35 y 38%, elevada
mortalidad, sobre el 32%º, con fuertes incrementos puntuales debido a epidemias,
malas cosechas, guerras... (mortalidad catastrófica), tasa de mortalidad infantil
entre 200 y 500%º; crecimiento natural en torno al 5%º. Período de transición
(transición demográfica) compuesto por una primera fase donde mejora la
alimentación por progresos en la agricultura y la higiene tanto pública, por
alcantarillado, recogida de basuras, servicio de aguas... como la higiene privada por
difusión del jabón, mayor aseo, más cantidad y variedad de ropa... La natalidad se
mantiene en los mismos parámetros anteriores pero la mortalidad cae bruscamente
en torno al 20%º. El crecimiento natural es muy elevado, sobre el 15%º. La población
experimenta un rápido crecimiento. La segunda fase del período de transición se
caracteriza por el brusco descenso de la natalidad, que pasa del 30 al 15%º. La tasa
de mortalidad sigue descendiendo lentamente, gracias a los avances de la medicina y
a las vacunas, hasta el 105%º. La tasa de crecimiento natural se sitúa sobre el 10%º.
El régimen demográfico moderno, o cuarta fase, de nuevo equilibrio demográfico,
en la que se encuentra la mayoría de los países desarrollados, donde la natalidad
supera ligeramente el 10%º, y la mortalidad se sitúa rondándolo. La fecundidad por
mujer supera escasamente el 2. La esperanza de vida alcanza los 80 años. El
crecimiento natural es bajo, inferior al 6%º. Incluso se especula con la posibilidad
de una quinta fase, de crecimiento negativo de la población, ya que el control de la
natalidad ha sido tan importante y el envejecimiento de la población tan grande, que
su comportamiento demográfico hace prever un decrecimiento de la población. Los
ciclos demográficos están ligados al proceso del desarrollo del país: etapa
preindustrial (ciclo demográfico antiguo), de transformación industrial (transición
demográfica) y etapa industrializada (ciclo demográfico moderno).
o Control de natalidad: medidas antinatalistas destinadas a evitar el aumento de la
población.
o Crecimiento cero: situación en la que se logra un equilibrio demográfico al igualarse
las tasas de natalidad y mortalidad, características de la fase del ciclo demográfico
moderno; en ella se encuentran los países más desarrollados, por ejemplo España.
o Crecimiento natural o vegetativo: es el crecimiento biológico de una población. Se
halla restando al nº de nacidos el de fallecidos, habidos en un período de tiempo
(generalmente un año). En España se encuentra actualmente en cifras muy bajas
(1,2º% en 2002), debido a unas tasas de natalidad muy reducidas .
o Crecimiento real: resultado de sumar el crecimiento natural de la población y el
saldo migratorio: C. real = C. Vegetativo + saldo migratorio (inmigración –
emigración). Actualmente más de la mitad del crecimiento total de la población
española proviene de la inmigración.
o Demografía: del griego demos, población, y grafos, describir, tratar. Estudio de las
poblaciones humanas. Su objetivo es tratar del movimiento natural de la población,
migraciones, estructura, evolución...
o Densidad de población: es la relación entre el nº de habitantes que componen una
población y la superficie que ocupa. Se expresa en habitantes por kilómetro
cuadrado (D = hab/km2). En España , en el año 2000, la densidad asciende a 82
hab/hm2.
o Divisa: en sentido estricto, unidad monetaria de un país. SE emplea también para
designar cualquier moneda extranjera que participe en el sistema internacional de
pagos. En el contexto de las migraciones, las divisas son, pues, los ingresos en
moneda extranjera que entran en un país como resultado de los envíos que realizan
los emigrantes de ese país desde el extranjero.
o EPA: Encuesta de Población Activa, que desde 1964 viene realizando el INE
trimestralmente, para analizar la población activa, ocupada y desempleada.
o Índice de envejecimiento: El envejecimiento es un proceso de cambio de la
composición por edad de una población que se refleja en el aumento de la proporción
de las personas viejas. Para medirlo se utilizan índices de envejecimiento:
porcentaje de mayores de 65 años con relación a la población total (un valor superior
al 12% simboliza envejecimiento), o porcentaje de mayores de 60 en relación con los
menores de 20. En 1995, en España los > de 65 suponían el 16% de la población
mientras que los menores de 15 suponían sólo el 17%. Ambas Castillas, Aragón y
Galicia son las comunidades más envejecidas.
o Esperanza de vida: duración media de la vida para una población y una época dadas.
Actualmente la esperanza de vida española es una de las más altas del mundo,
estimándose en 78, apareciendo una diferencia en función del sexo: sobre 75 años
para el hombre y 82 para la mujer.
o Estructura de la población: composición de la población por sexo (relación entre el
nº de hombres y mujeres), por edad (porcentaje de jóvenes, adultos y ancianos), por
actividad profesional (población activa, ocupada y parada, y sectores económicos en
los que trabaja) y por nivel de instrucción (población analfabeta, sin estudios y con
estudios primarios, secundarios o superiores).
o Éxodo rural: emigración de las personas que vivían en el campo hacia la ciudad.
Consecuencia de ello es la disminución del hábitat rural y el incremento de la
población urbana. El desarrollismo económico de los 60 agudizó este proceso. En
poco más de 20 años, 8 millones de personas cambiaron de domicilio, abandonaron
sus pueblos y pequeñas ciudades marchando a las grandes zonas urbanas.
o Explosión demográfica: extraordinario aumento de la población, debido a la
disminución de la mortalidad, mientras que la natalidad sigue siendo elevada. En la
actualidad se encuentran en esta fase demográfica numerosos países
subdesarrollados.
o Fecundidad: hace referencia a los nacidos con relación a la mujer o pareja. La tasa
global de fecundidad relaciona los nacidos en un lugar y tiempo determinado con
todas las mujeres en edades comprendidas entre los 15 y 49 años, expresados en
%º. La fecundidad actualmente en España es una de las más bajas del mundo, con una
media de 1,2 hijos por mujer. Andalucía, Baleares y Canarias estarían por encima de
ese índice, mientras que Galicia, País Vasco o Asturias se encuentran por debajo de
él.
o Fuentes demográficas: son aquellos documentos que contienen información sobre el
volumen, las dinámicas y las características de una población. Las más importantes
son los censos, padrones municipales y registro civil.
o Generación hueca: conjunto de personas nacidas en años en los que ha disminuido la
natalidad respecto a los años inmediatamente anteriores o posteriores, debido a
hambres, guerras, epidemias o emigración. Este hecho se refleja en las pirámides de
población mediante un entrante o entalladura en su perfil.
o INE: Instituto Nacional de Estadística, organismo creado en 1945, dedicado a
recoger, elaborar, publicar y analizar la mayoría de las estadísticas referidas a la
población española.
o Índice de crecimiento natural o tasa de crecimiento vegetativo: es la diferencia
entre la tasa de natalidad y la de mortalidad. En la actualidad en España es muy baja
, sobre 1,3%º, tan sólo 1/8 parte de lo que era hace 30 años. También se suele
expresar en %
o Índice o tasa de mortalidad: es el nº de fallecidos por cada 1000 hab durante 1
año. Se halla mediante la fórmula: TM = nº fallecidos x 1000/ nº total de hab. Desde
los años 50 se encuentra por debajo de 10%º, en 1989 alcanzó su valor más bajo,
8%º. Desde entonces ha experimentado un pequeño ascenso debido al
envejecimiento de la población.
o Índice o tasa de mortalidad infantil: es aquel que afecta a los niños menores de 1
año: Nº de defunciones de niños menores de 1 año entre el total de nacidos en ese
lugar en ese año. Se trata de un indicador de desarrollo. Ya que si es baja refleja
una buena estructura sanitaria. En España actualmente se encuentra sobre el 4º%.
o Índice o tasa de natalidad: es el nº de nacidos vivos por cada 1000 habitantes
durante 1 año. Se halla mediante la fórmula: TN = nº nacidos x 1000/ nº total de
habitantes. Actualmente en España es de las más bajas del mundo (alfo inferior al
10%º) debido a su acusado descenso desde la crisis de 1975 (que retrasó la edad del
matrimonio) y luego a las dificultades para encontrar trabajo estable; al cambio de
mentalidad a partir de la transición a la democracia (despenalización de
anticonceptivos, nuevo papel social de la mujer) y al aumento del nivel de vida
(protección social, aspiración a mejoras materiales y mayor valoración del hijo).
o Índice o tasa de nupcialidad: relación entre el nº de matrimonios en 1 año, y la
población total de ese mismo año. No tiene en cuenta las uniones de hecho. En
España, en los últimos años se encuentra en torno al 4%º. La edad media a la que los
españoles se casan se retrasa cada vez más (28 años los hombre y 26 las mujeres)
así como la edad a la que las mujeres tienen su primer hijo (27 años).
o Índice de masculinidad o sex ratio: relación de sexos en una población. Se expresa
mediante el índice que muestra el nº de hombre por cada 100 mujeres.
o Índice de dependencia: relación entre el efectivo de jóvenes y ancianos, por un
lado, y el colectivo de adultos, por otro.
o Índice de reposición o reemplazo: está en relación con la tasa de fecundidad.
Cuando el índice supera 2,1 nos indica que se asegura el mantenimiento de la
población en el futuro. Si el índice de reposición es inferior a esta cifra, la población
irá disminuyendo en los años sucesivos.
o Migración: desplazamiento de la población de un lugar a otro. Las llegadas a una
población se llaman inmigración, y las salidas de una población toman el nombre de
emigración. Las migraciones pueden clasificarse según las causas que las provocan,
los puntos de origen y destino, su carácter libre o forzado, etc. Si consideramos el
desplazamiento desde el lugar de origen, hablamos de emigración, y si lo hacemos
desde el punto de destino, de inmigración.
o Movimientos pendulares: desplazamientos regulares (cotidianos o semanales) de
trabajadores o estudiantes del lugar donde viven a aquel en el trabajan o estudian.
Son característicos, sobre todo, de las grandes aglomeraciones urbanas.
o Padrón: fuente demográfica que proporciona datos sobre la población de los
municipios. En España se realiza cada 5 años (desde 1981 los acabados en 1 y en 6) y
desde 1996 sus datos se actualizan el 1 de enero de cada año. Tiene un gran valor
administrativo pues sirve para fijar impuestos, redactar listas electorales,
notificaciones, etc.
o Paro: situación en la que se encuentra la población activa que ha tenido un empleo y
lo ha perdido (aunque también se le considera a los que no han encontrado aún su
primer empleo que sería mejor, población desempleada o desocupada). De los 15
países comunitarios, España es el que presenta el mayor índice de paro. Esto se debe
a: la crisis económica iniciada en 1973, el retorno de los emigrantes, el aumento de
la población activa por la incorporación de la mujer al mundo laboral, la existencia de
deficiencias en la estructura industrial española que provocan que sea poco
competitiva, y la destrucción masiva de empleo en el sector agrario, motivado entre
otras razones por su propia modernización.
o Permiso de estancia: permite la presencia a un extranjero en España un máximo de
90 días.
o Permiso de Residencia: exige al extranjero disponer de medios suficientes para
subsistir el tiempo que se solicita
o Pirámide de población: gráfico de barras que muestra la estructura de la población
por sexo y edad en un momento determinado. A partir de ella pueden analizarse
también los sucesos que han tenido repercusiones demográficas en los cien años
anteriores al momento al que se refiere la pirámide, analizando los entrantes y
salientes de su perfil.
o Población potencialmente activa: la constituye todas aquellas personas en edad de
trabajar, es decir, desde el fin de la escolaridad obligatoria (16 años) hasta la edad
de jubilación (65 años).
o Población activa: conjunto de personas mayores de 16 años que proporciona mano
de obra para la producción de bienes y servicios o que están disponibles y hacen
gestiones para incorporarse a dicha producción. Comprende tanto a la población que
trabaja (población activa ocupada*) como a la que está buscando trabajo (población
activa desocupada* o parada).
o Población activa desocupada o parada: personas que no trabajan pero quieren
trabajar, buscan empleo.
o Población activa ocupada: los que realmente trabajan.
o Población de derecho: población que a la hora de realizar un censo tiene fijada su
residencia en un punto, hallándose presente o no, es decir, es la suma de los
residentes presentes y ausentes en el momento de censar.
o Población de derecho: conjunto de efectivos demográficos empadronados o
legalmente residentes en el término municipal de un ayuntamiento en el momento de
llevarse a cabo un censo o padrón municipal. Por lo tanto, incluye a todos los
residentes, tanto presentes, como ausentes.
o Población de hecho: población que se encuentra residiendo en un lugar a la hora de
realizar el censo, es decir, la suma de los residentes y transeúntes.
o Población inactiva: la que no tiene una actividad remunerada al no estar incorporada
al mercado laboral (amas de casa, estudiantes, pensionistas, rentistas,
incapacitados, etc..)
o Proyecciones de población: estudios que tratan de evaluar el efectivo de población
que habrá en un momento dado, a partir de los datos de población actuales y
pasados, teniendo en cuenta las tasas de crecimiento, la esperanza de vida , etc...
o Registro civil: recoge de forma oficial, y obligatoria desde 1871, los hechos
demográficos que forman el movimiento natural de la población (nacimientos,
defunciones, matrimonios y divorcios). Su antecedente histórico se encuentra en los
registros parroquiales.
o Registros parroquiales: documento de las parroquias católicas donde figuran los
bautizos, entierros y matrimonios. Desde el Concilio de Trento, en 1563, es
obligatorio que las iglesias lleven este registro.
o Saldo migratorio: es la diferencia entre inmigrantes y emigrantes en un período de
tiempo concreto, como un año. Si el resultado es positivo, indica inmigración y, si es
negativo, emigración. Desde mediados del siglo XIX hasta la crisis de 1975, España
fue un país de emigrantes. A partir de entonces, la emigración se vio drásticamente
reducida y, desde hace algunos años, está recibiendo un volumen importante de
inmigrantes.
o Superpoblación: situación demográfica según la cual un espacio determinado tiene
un nº de habitantes superior al que puede mantener en condiciones adecuadas de
vida. Por lo tanto, está en relación con la riqueza disponible y no con la superficie
que ocupa. Los países con muchos recursos, aún teniendo densidades altas, no están
superpoblados, mientras que zonas subdesarrolladas, con densidades bajas y pocos
recursos, sí lo están.
o Tasa de actividad: índice que relaciona el nº de activos con la población total
(mayor de 16 años) y se expresa en porcentaje. Tasa de actividad = población activa
x 1000 / población mayor de 16 años. En los países desarrollados, como España,
ronda el 50%, apreciándose una fuerte disparidad entre los varones y las mujeres.
o Tasa de fecundidad: nº de nacidos vivos por cada 100º mujeres en edad de
procrear (15-49 años). Se calcula multiplicando los nacimientos de un año por 1000 y
dividiéndolos por el nº de mujeres entre 15 y 49 años. Las tasa española está
también entre las más bajas del mundo, debido al brusco descenso de los
nacimientos desde 1975.
o Tasa de paro: índice que relaciona la población parada o activa desocupada con la
población activa total (ocupada o desocupada). Tasa de paro = nº parados x 100/
población activa. En la actualidad se sitúa en España en torno al 12% de la población
activa.
o Tasa de analfabetismo: ,iden0 el nº de personas, mayores de 10 años, que no saben
leer o escribir, por cada 100 o 1000 habitantes.
o Teoría malthusiana: teoría pesimista sobre el crecimiento de la población, basada
en el pensamiento de Robert Malthus (1766-1834). Sostiene que mientras la
población aumenta a un ritmo geométrico (2-4-8-16-32), los recursos disponibles
para mantener a esta población lo hacen a un ritmo aritmético (2-4-6-8-10), mucho
menor. Por tanto, llegará el momento en que la demanda de recursos necesarios para
atender las necesidades de la población desborde la capacidad productiva; en
consecuencia, se hace necesario controlar el crecimiento de la población mediante la
contención y el retraso de la edad del matrimonio para evitar que se produzca este
desajuste que conduciría a la Humanidad a una catástrofe: hambre, epidemias,
guerras... Es una teoría antinatalista. En la actualidad, los neomualthusianos son los
partidarios del control voluntario de la natalidad, utilizando los métodos modernos.