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Las ninfas o carolinas (Nymphicus hollandicus) son una especie originaria

de Australia perteneciente a la familia de las cacatúas; son la única especie del


género monotípico Nymphicus. Se caracteriza por tener una cresta eréctil y
además, en contraste con la mayoría de las cacatúas, poseen unas plumas
largas en la cola que pueden llegar a representar la mitad del tamaño total del
ave.

Su plumaje en estado salvaje es gris, con una mancha naranja en las mejillas,
el macho gris o ancestral, a medida que va haciendose adulto, va cambiando
su mascara gris a amarillo. Asimismo, las plumas más externas de las alas son
de color blanco. La hembra adulta se distingue del macho por tener unas filas
de puntos amarillos bajo sus alas, además de un barrado amarillo en las
plumas de la cola. Los machos jovenes también poseen estas barras detras de
la cola, cuando comienzan a mudar es cuando las pierden.

Actualmente, las ninfas carolinas se han convertido en una de las mascotas


favoritas por el público, después de sus primos australianos, los periquitos.
Adquisición
Para determinar el estado de salud de un animal se requiere experiencia y algo
de suerte. Consulta a tus amigos, a otros aficionados a los pájaros, y a tu
veterinario para que te informe acerca de cuáles son las tiendas de animales en
los que más se pueda confiar. Aun así, tendrás que fiarte de tus propias
observaciones. ¿Qué impresión general te dio el vendedor? La tienda, ¿estaba
limpia, ordenada, libre de corrientes de aire? Naturalmente, tendrás que sentir
que puedes confiar en el vendedor, y su local debería estar tan bien mantenido
y en tan buenas condiciones sanitarias como fuera posible. Conviene que dejes
que el vendedor manipule a los animales; de este modo evitarás accidentes y
también podrás hacerte una idea de la experiencia del vendedor.

PÁJAROS SANOS

Antes de acercarte a la pajarera o a las jaulas, detente un momento y observa


la actividad. Los pájaros sanos están alerta, saltan de percha en percha, y se
muestran tímidos cuando se les acerca un desconocido. La falta de timidez
suele ser un signo de enfermedad, no de domesticación.
La respiración tiene que ser tranquila y regular. El pico entreabierto, los ruidos
respiratorios, y las secreciones acuosas o lechosas de los ojos y de las fosas
nasales son signos de enfermedades respiratorias.
El plumaje debe presentar un aspecto liso y ordenado, sin defectos aparentes.
Las plumas alrededor de la cloaca (agujero del ano) tienen que estar limpias y
secas. Las plumas sucias de la cloaca son generalmente un signo de problemas
intestinales o de afecciones a los riñones. Los excrementos de una carolina
sana y normal son verdes y firmes con una cúspide blanca, constituida por el
material excretado por los riñones.
El estado general del pájaro también se controla palpando sus músculos
pectorales. Los pájaros que tienen un esternón muy protuberante están
excesivamente flacos y probablemente estén enfermos.
Rechaza cualquier pájaro con el plumaje esponjado, con secreciones oculares
o nasales, con plumas defectuosas, con la piel reseca o encostrada, con la
cloaca (agujero del ano) sucia, con el pico excesivamente crecido, o aquellos a
los que les faltan algún dedo de las patas (abecés es mal formación) o a los
que respiran trabajosamente.

¿PÁJARO ÚNICO, PAREJA O GRUPO MIXTO?

Muchas veces se prefiere un grupo mixto, porque en general significa que los
pájaros se divertirán más, y lo mismo le sucederá al propietario porque sin
duda es entretenido observar la vida y comportamiento interactivo de estos
alegres pájaros. Las Carolinas silvestres viven en pequeñas bandadas, de
manera que la mezcla de sexos no suele constituir un problema. Un pequeño
inconveniente de las parejas y de los grupos pequeños consiste en que los
pájaros dedicarán más tiempo a estar con sus congéneres que con su
propietario, por lo que serán menos domesticados que lo que podría llegar a
serlo un pájaro único.
Los pájaros únicos pueden justificarse perfectamente en ciertas situaciones,
especialmente si se busca establecer una estrecha relación con una persona
solitaria, enferma crónica o inválida. Hay que recordar que las Carolinas sin
contacto con otros pájaros necesitan mucha dedicación por parte de su
propietario. Los pájaros que quedan solos por largos períodos tienden a
frustrarse y a deprimirse, y podrían comenzar a sacarse sus propias plumas (es
una enfermedad que se llama picaje). Una vez que un pájaro ha adquirido este
vicio de desplumarse, es casi imposible que lo deje (consulta a tu veterinario,
hay productos para poder combatir esta enfermedad.).

DETERMINACIÓN DEL SEXO DE LAS CAROLINAS

La determinación del sexo de una única Carolina no debería realmente tener


gran importancia para el futuro propietario, ya que los pájaros de ambos sexos
son excelentes animales de compañía. Sin embargo, si deseas tener una pareja
para que se reproduzca, la determinación del sexo adquiere, desde luego, una
importancia vital.
La determinación del sexo de las carolinas, especialmente si se trata de
pájaros jóvenes, es difícil y conviene dejarla para los expertos. Sin embargo,
los machos adultos del tipo silvestre "normal" se distinguen de manera
relativamente fácil de las hembras adultas: los machos tienen la cabeza
amarilla y una cresta o penacho, con manchas en los oídos de color anaranjado
brillante, mientras que las hembras tienen la cabeza más grisácea y manchas
en los oídos de color anaranjado menos brillante. Además, las hembras adultas
poseen una pigmentación amarilla en las plumas primarias de las alas y en la
superficie inferior de las plumas de la cola. Sin embargo estas diferencias en
las Carolinas de tipo silvestre no se hacen apreciables hasta después de la
primera muda, que se produce entre los tres y los nueve meses de edad. Hasta
entonces, los machos jóvenes se parecen a las hembras adultas. Esto es una
lástima, porque el mejor momento para comprar una Carolina es durante su
juventud. El comportamiento nupcial es otra indicación del sexo de un pájaro:
los machos tratan de aparearse con las hembras («pisarlas»).
Además, hay algunos otros criterios para la determinación del sexo, pero no
son seguros y requieren tener mucha experiencia y tiempo para la
observación. Si el sexo del pájaro es de crucial importancia para ti, los
veterinarios pueden realizar una operación llamada endoscopia, que permite la
observación de los ovarios o de los testículos dentro de la cavidad abdominal.
En circunstancias normales hay que evitar que el pájaro sea sometido a
esta operación, debido a la necesidad de anestesia y a los riesgos que ésta
implica (puede quedarse estéril).

EDAD

Conviene comprar una Carolina mientras es joven, adaptable y capaz de


aprender, aunque los pájaros de más edad también pueden llegar a ser
excelentes animales de compañía.
La determinación de la edad de un pájaro es una difícil tarea, incluso para los
expertos. A diferencia de muchas especies de mamíferos, los pájaros no tienen
dientes ni arrugas de la piel que puedan indicar la edad del individuo. Los
polluelos tienen colores algo más apagados y las plumas de sus colas son algo
más cortas que las de los individuos adultos. La piel que rodea las (osas
nasales (céreo) es rosada durante los primeros meses y después se va poniendo
gradualmente de color gris-negruzco, excepto en los ejemplares lutinos y en
las Carolinas plateadas de ojos rajos, en las que el céreo sigue siendo rasado.
En los pájaros muy viejos, las escamas de las patas y el plumaje pierden su
apariencia brillante, los movimientos se hacen más lentos, y a veces el
equilibrio en las perchas se hace más difícil. Algunas articulaciones,
especialmente las de las patas, pueden hincharse debido a la gota.

MUTACIONES DE COLOR

En las últimas décadas han aparecido una cantidad de interesantes mutaciones


de la Carolina silvestre. La primera mutación fue la Carolina arlequinada, en
la que el color varia desde predominantemente gris a casi blanco.
La Carolina lutino fue criada por primera vez en Florida. El color es amarillo-
limón pálido; el gris ha desaparecido completamente, pero se conservan las
manchas anaranjadas de los oídos. Los lutinos no son albinos.
La Carolina perla es una mutación de la Carolina lutino. Hay una cantidad
variable de plumas de color gris en el plumaje, principalmente amarillo-limón.
Los machos pierden la mayor parte de su aspecto perlado después de su
primera muda, a partir de la cual se parecen a la Carolina silvestre normal.
Otras mutaciones son la Carolina canela, de color marrón pálido, la plateada
de ojos rojos, la cara blanca, y la azul, entre otras.
Estos mutantes son pájaros de atractivos colores, pero aparte de eso no
ofrecen ninguna ventaja sobre las Carolinas normales.

TRANSPORTE, CUARENTENA Y COMPORTAMIENTO SOCIAL

La jaula o caja de transporte tiene que proporcionar protección contra las


corrientes de aire y ser lo suficientemente fuerte como para resistir los ataques
del pico de tu nuevo pájaro.
Si ya tienes otros pájaros, tendrás que mantener al recién llegado separado y
bajo observación (cuarentena) hasta que estés convencido de que está
absolutamente sano. No debe permitirse que los pájaros enfermos estén cerca
de los sanos. Sin embargo, hasta los pájaros que han estado en cuarentena
pueden ser portadores de enfermedades sin mostrar síntomas (clamidias, por
ejemplo) y han de seguir bajo cuidadosa observación incluso después de que
se los haya puesto junto a los demás pájaros. Además del peligro de las
enfermedades infecciosas, los pájaros nuevos también pueden tener problemas
para adaptarse a su nuevo entorno y pueden ser molestados por los demás
pájaros o pueden ser ellos los que abusen de los demás. Mantener al recién
llegado en una jaula pequeña dentro de la pajarera durante algunos días puede
ayudar a evitar algunos de estos problemas de adaptación.

LAS CAROLINAS JUNTO A OTRAS ESPECIES DE AVES

Las Carolinas suelen ser pájaros bastante pacíficos, pero pueden producirse
diferencias entre ellos mismos con respecto a las parejas y a los buenos
lugares para anidar. Las Carolinas se mezclan bien con muchas otras especies
de aves pequeñas, como los canarios, los periquitos, los pájaros exóticos y
otros loros pequeños, pero hay que mantenerlas separadas de los loros de
mayor tamaño, que pueden atacarlas (para prevenir peleas a la hora de anidar..
es recomendable poner el doble d nidos que de parejas).

LAS CAROLINAS JUNTO A OTROS ANIMALES DE COMPAÑÍA

Las Carolinas pueden mantenerse con perros mansos, si éstos están entrenados
para dejarlas tranquilas. Si tienes gatos en la casa, las Carolinas deberían estar
siempre encerradas en sus jaulas. La mezcla de Carolinas y conejillos de
Indias no debiera presentar problemas, pero los conejos domésticos pueden
ser torpes o reaccionar violentamente si son molestados por los pájaros.

Alojamiento
La Carolina necesita una jaula espaciosa y grande, al menos de 60 x 50 x 40
cm, en la cual pueda extender sus alas sin tocar los barrotes. De no ser así, es
posible que el pájaro no pueda hacer suficiente ejercicio y que pueda ponerse
obeso o que sufra algún otro trastorno de salud. Muchas, por no decir la
mayoría, de las jaulas normales ofrecidas para periquitos son demasiado
pequeñas (incluso para los periquitos); son más adecuadas las jaulas mayores
para loros. Los barrotes deberían ser horizontales, al menos en dos lados, para
que el pájaro pueda trepar por ellos, y el espacio entre los barrotes ha de ser lo
suficientemente pequeño como para evitar que los pájaros jóvenes puedan
meter la cabeza entre ellos. A algunos propietarios de loros y a los veterinarios
no les gustan las jaulas circulares porque dicen que desorientan a los pájaros y
que les causan trastornos (aunque no lo parezca, las redondas son mas
pequeñas a proporción de las cuadradas). Unos accesorios adecuados pueden
evitar estos efectos pero reducirían aún más el espacio disponible, que ya es
bastante más reducido en las jaulas circulares que en las rectangulares.
La unidad superior de la jaula, con los barrotes, suele estar hecha de metal,
mientras que la unidad interior suele ser de plástico. La unidad inferior se fija
a la unidad superior mediante pinzas, o bien consiste en una bandeja
deslizante, que permite una fácil limpieza. El bronce y el latón son aleaciones
de cobre y pueden desarrollar un depósito verde (cardenillo o verdín) en su
superficie, que es tóxico. Aparte de esto, algunas personas piensan que el
color dorado del bronce le resta atractivo al pájaro.
Las jaulas de madera y de bambú, comunes en los países asiáticos, han de
evitarse porque es muy difícil mantener limpio el material orgánico, que
ofrece numerosos escondrijos para los parásitos y que no resiste la acción
destructiva del pico de una Carolina. Es también necesario advertir acerca de
los peligros de una jaula hecha de material recién galvanizado; es posible que
se hayan formado gotitas solidificadas de cinc, un metal tóxico, que puedan
ser desprendidas y tragadas por los pájaros. Los pájaros nerviosos tienen cierta
tendencia a hacer este tipo de cosas para aliviar su excitación.
Una rejilla fina o una pantalla puesta alrededor de los costados de la jaula
evita la dispersión de semillas y cáscaras por el entorno. El material de la
pantalla no debería ser de vidrio, y tendría que ser capaz de resistir los ataques
del pico de los pájaros.

ARENA Y CASCAJO

En condiciones naturales, las Carolinas se alimentan casi exclusivamente


sobre el suelo, donde encuentran las semillas que constituyen la mayor parte
de su dieta. Por lo tanto, las Carolinas deberían tener acceso al fondo o suelo
de su jaula. Las rejillas metálicas, recomendadas por razones higiénicas,
impiden esto y por lo tanto no resultan aceptables. El riesgo de contraer una
enfermedad infecciosa por los excrementos en el suelo de la jaula es mínimo
si se siguen los procedimientos recomendados de limpieza. Asimismo, la
mayor parte de las marcas comerciales de cascajo o arena para el suelo de las
jaulas contienen trozos de conchas de moluscos y de cáscaras de huevo
trituradas, necesarias para el metabolismo de los pájaros, así como arena y
piedrecillas (cascajo) para ayudar la acción trituradora del buche o de la
molleja.
El papel de cascajo, es decir, papel con arena o semillas adheridas a él
(disponibles en tiendas especializadas en aves), puede ayudar a mantener
cortas la uñas de los pájaros pero no satisfacer el deseo natural de las
Carolinas de picar y escarbar el suelo. Tampoco suaviza el impacto del pájaro
contra el suelo al tomar tierra, que puede ser de cierto ímpetu debido a que el
pájaro no puede hacer un uso completo de las alas dentro de la jaula. Por lo
tanto, el autor recomienda, para las Carolinas, la arena para pájaros y no el
papel de cascajo.

PERCHAS

Las perchas normales de las jaulas que se venden en el comercio están hechas
de varillas de madera o de plástico y tienen un diámetro normalizado.
Conviene reemplazar estas perchas de diámetro normalizado por ramas
naturales. Para las carolinas, el diámetro de las perchas debería variar entre
0,5 y 2 cm, obligando al pájaro a ajustar continuamente los músculos de sus
patas. Las ramas pueden provenir de una serie de árboles como arce, frutales,
olmo, sauce, haya y alerce... Nunca uses ramas procedentes de árboles o
arbustos tóxicos. Las ramas tienen que estar limpias, sin excrementos de otros
pájaros, y en todo caso hay que lavarlas antes de ponerlas en la jaula.
Naturalmente, jamás hay que proporcionar a las Carolinas ramas tratadas con
Insecticidas o pesticidas.
Aparte de forzar al pájaro a usar los músculos de las patas, las ramas naturales
también lo mantienen entretenido y sirven como un importante complemento
de su dieta, porque las Carolinas pican y comen la corteza o cáscara, que
contiene nutrientes. Cuando la rama esté limpia y desprovista de corteza, hay
que reemplazarla por otra nueva.
Hay que disponer las perchas de modo que permitan la máxima libertad de
movimientos dentro del restringido espacio de una jaula. Si dos perchas están
separadas al menos 40 cm y no hay obstáculo entre ellas, el pájaro se verá
obligado a usar sus alas para pasar de una a otra. También tiene que haber
unos 10 cm de espacio libre entre la percha y los
extremos de la jaula, para evitar que las plumas de
la cola rocen contra los barrotes, cuando el pájaro
gire. No hay que situar las perchas sobre los
comederos o los bebederos, porque puede caer
excremento en la comida o en el agua,
contaminándolos.

ACCESORIOS NECESARIOS

Entre los accesorios necesarios para la jaula


podemos mencionar los bebederos, los comederos,
las bañeras y los escudos de sepia. Los juguetes pueden ser útiles si
entretienen a los pájaros y los estimulan para que hagan ejercicio; pero
algunos juguetes son menos útiles o incluso superfluos, y sólo contribuyen a
reducir el espacio interior de la jaula.
El bebedero más común es del tipo de botella de plástico con boquilla
metálica. Este tipo de bebedero se fija a un costado de la jaula y simplemente
por gravedad suministra agua a la punta de la boquilla, que suele tener una
válvula esférica para evitar el goteo. La boquilla tiene que estar hecha de un
material duradero, preferiblemente de metal, ya que el pájaro podría ingerir
trozos aguzados de plástico roto causándose lesiones internas y probablemente
la muerte. Limpia el bebedero regularmente, ya que hay tendencia a que
dentro de él crezcan algas. Otros tipos de bebederos son los recipientes
abiertos hechos de plástico resistente o de cerámica. El agua para beber no
debe situarse sobre el suelo porque puede contaminarse fácilmente con
materias fecales.
El agua para beber tiene que cambiarse al menos dos veces al día, porque en
caso contrarío ciertas bacterias (coli, estafilococos y otras) podrían
desarrollarse muy aprisa, especialmente en condiciones de temperaturas algo
elevadas. El agua contaminada de este modo puede acarrear infecciones
graves del aparato digestivo y muchas veces fatales, si es que los pájaros no la
rechazan.
Las bañeras pueden ser o bien cajas de baño transparentes o bien platillos
poco profundos situados sobre el suelo. Un poco de arena esparcida sobre el
suelo debajo de la bañera evita que ésta resbale. El agua para el baño ha de
estar tibia y ha de cambiarse a diario. Después de que el pájaro se haya
bañado, hay que sacar la bañera de platillo para evitar que se moje la jaula.
Evita usar aditivos antiparasitarios para el agua de la bañera a menos que se
haya diagnosticado una infección de ectoparásitos. Los pájaros suelen beber
del agua en la que se van a bañar. Más que un baño, ciertos pájaros bien
domesticados suelen preferir una ducha con agua tibia varias veces a la
semana. No duches a tu pájaro poco antes de la hora de dormir, y moja sólo
las plumas exteriores, evitando mojar el plumón interior que hay debajo de
ellas. Si mojas el plumón, tu pájaro podría coger un enfriamiento.
Los comederos tienen que estar hechos de un material duradero (cerámica,
plástico resistente) para evitar su destrucción y la consiguiente posible
ingestión de fragmentos por el pájaro. Generalmente los comederos están fijos
en el interior de la jaula, pero algunos criadores prefieren ofrecer la comida en
unos platillos pesados puestos sobre el suelo de la jaula, porque las carolinas
comen principalmente del suelo en estado natural. El inconveniente de este
sistema es que la comida se ensucia frecuentemente con excrementos.
Los pájaros solos o en pequeños grupos pueden ser alimentados con la mezcla
normal de semillas. Para grupos mayores este sistema puede implicar mucho
desperdicio porque algunos ejemplares tienden a desarrollar unos gustos
especiales, y se dedican a comer uno o unos pocos tipos de semillas,
rechazando y tirando los demás. Muchos propietarios de gran número de
pájaros encuentran que es más económico mantener separadas las diferentes
semillas que componen la dieta de una Carolina, de modo que haya menos
desperdicio. De vez en cuando, hay que soplar las cáscaras vacías de la parte
superior de los comederos para asegurarse de que queda suficiente cantidad de
semillas. La comida fresca o las verduras, frutas y otros vegetales han de
ponerse en un recipiente separado o han de fijarse a los barrotes de la jaula.
Naturalmente, la comida fresca ha de sacarse antes de que se estropee.
El escudo de sepia es una necesidad en cada jaula. Normalmente se fija a los
barrotes. El pájaro lo usa para desgastarse el pico y como fuente de calcio y de
fósforo.
Existe una gran variedad de juguetes para que se
entretengan los pájaros (y sus propietarios), que puedes
comprar en tu tienda de animales, entre ellos zonas
completas de juegos, columpios, campanillas, espejos,
escaleras, etc. A condición de que no limiten los
movimientos del pájaro y de que estén hechos de
materiales irrompibles, resultan útiles. Pero evita
sobrecargar el interior de la jaula con exceso de juguetes.
Para que una pareja se reproduzca habrá que
proporcionarle cajas de nidificación. Éstas han de tener unos 25 x 25 cm en la
base y unos 30 cm de altura. En el fondo tiene que haber una leve depresión
para los huevos, un agujero de entrada de 6 a 8 cm, una percha fuera del
agujero de entrada y una tapa de inspección en la parte superior. Una
superficie áspera o una rejilla de alambre en la parte externa de la caja de
nidificación ayuda a trepar a las carolinas jóvenes.
La higiene de la caja de nidificación es de importancia crítica para la
supervivencia de los polluelos y para su futuro desarrollo y estado general de
salud. Las cajas de nidificación tienen que ser fáciles de limpiar y han de ser
limpiadas y desinfectadas antes de cada nueva puesta. La temperatura de
incubación y la humedad dentro de la caja de nidificación facilitan el
desarrollo de hongos, que pueden causar infecciones respiratorias fatales. Las
grietas y aberturas de gran tamaño pueden ser causa de corrientes de aire y del
enfriamiento de los polluelos, y además ofrecen buenos escondrijos para los
ectoparásitos. Asegúrate de que la tapa de inspección esté siempre
adecuadamente cerrada, porque una corriente de aire proveniente desde la
parte superior de la caja es una causa común de muerte de los polluelos. El
material de nidificación tiene que ser virutas de madera, como las que se usan
para los conejos y los hamnsters altamente absorbente. El empleo de turba
implica el riesgo de desarrollo de hongos en cuanto haya algo de humedad,
porque la turba sin tratar contiene hongos, y la turba húmeda es un excelente
terreno de crecimiento para los mismos.

JUGUETES

Al igual que ocurre en el caso de los periquitos, las carolinas gozan con una
diversidad de juguetes que cabe encontrar en nuestro establecimiento local de
animales de compañía. Espejos, pequeñas campanas, escaleras basculantes,
etc., figuran entre los objetos preferidos. Asegurémonos, sin embargo, de que
en su construcción se ha utilizado madera o materiales que no son tóxicos y
que además son irrompibles pues, si así no fuese, la intensa actividad
desplegada por las carolinas así como su hábito de roerlo todo puede conducir
a nuestro pájaro a un verdadero desastre.
Resistamos la tentación de llenar la jaula con toda clase de perchas exóticas y
de juguetes ya que un exceso de tales elementos no servirá mas que para
ocupar parte del espacio de vuelo ya limitado de por sí y que tan necesario
resulta para el pájaro.

SITUACIÓN

El emplazamiento de la jaula es muy importante para el bienestar de los


pájaros: el pájaro tiene que estar en contacto con la familia, y la jaula tiene
que estar situada en un lugar bien iluminado, libre de corrientes de aire y que
ofrezca la posibilidad de un refugio sombreado. Al parecer los pájaros son
más sensibles a las corrientes de aire que los seres humanos. Puede
controlarse la existencia de corrientes de aire encendiendo una cerilla o un
cigarrillo y observando la dirección del humo: en las zonas desprovistas de
corrientes de aire, el humo se elevará vertical mente; en los lugares en los que
haya corrientes, el humo se moverá más horizontalmente. Por lo general el
número de lugares adecuados para instalar una jaula suele ser bastante
limitado. La cocina está expuesta a demasiadas fluctuaciones de temperatura y
encierra demasiados peligros para que el pájaro pueda ejercitarse votando; los
salones tienen demasiadas corrientes de aire; los dormitorios suelen ser
demasiado tranquilos durante el día. Además, no hay que cambiar al pájaro de
habitación en habitación. Por lo tanto, el lugar más lógico para una jaula suele
ser la sala de estar de la familia (en muchas casas, el lugar en que está el
televisor). La luz de la pantalla del televisor no hará daño ni perjudicará a tu
Carolina, pero el pájaro tiene que estar a varios metros de distancia del aparato
y fuera de la línea visual directa de la pantalla.

ILUMINACIÓN Y TEMPERATURA

Ya hemos dicho que la jaula ha de estar situada en una zona bien iluminada
que también ofrezca la posibilidad de sombra. La luz normal en una casa de
familia suele ser suficiente. Una pequeña lamparita nocturna para evitar el
pánico no es obligatoria, pero parece ser conveniente, especialmente en
lugares en los que pueden producirse ruidos repentinos en mitad de la noche.
No está claro si resulta conveniente o no cubrir la jaula con un paño durante la
noche, pero sí es evidente que cubrir la jaula evita que el pájaro esté expuesto
a enfriamientos. En climas calurosos, cubrir la jaula puede ser peligroso
porque el pájaro puede acalorarse demasiado. La luz ultravioleta artificial
normalmente no es recomendable ya que puede causar quemaduras.
El calor excesivo es innecesario e incluso, muchas veces, perjudicial. Los
pájaros no tienen glándulas sudoríparas y su único método de regulación de
temperatura consiste en esponjar el plumaje y en jadear. Una temperatura
dentro de la habitación entre 17 y 24 °C debería ser cómoda. Las temperaturas
extremas han de evitarse.

EJERCICIO

La mayoría de las jaulas son demasiado pequeñas como para permitir que las
Carolinas hagan suficiente ejercicio de vuelo. Por lo tanto, deberías permitir
que tu pájaro volara regularmente cierto tiempo, en una habitación segura.
Muchos expertos consideran un error mantener a los periquitos
permanentemente enjaulados. Lo que es aplicable a los periquitos también
puede aplicarse, ciertamente, a las Carolinas.
Antes de permitir que un pájaro nuevo haga ejercicio en una habitación, habrá
que acostumbrarlo a su nuevo entorno y domesticarlo suficientemente. De no
ser así, es posible que el animal se asuste demasiado y que asocie el ejercicio
con una experiencia negativa. La habitación tendrá que estar muy controlada
para asegurarse de que no hay vías de escape y de que no haya otros animales
domésticos en ella. Las ventanas y las puertas han de estar cerradas o con
rejillas, y hay que eliminar los puntos de peligro (recipientes con agua,
chimeneas, estufas calientes, espacios estrechos tras los muebles, ventiladores
en marcha, etc.). Otros puntos peligrosos son las zonas detrás de las puertas
los radiadores, las pantallas, los cajones abiertos, las plantas con espinas.
Evidentemente, la cocina, el baño, el lavadero y el taller son habitaciones
absolutamente inadecuadas para que se ejerciten los pájaros. Comprueba que
no hay acceso a materiales tóxicos (por ejemplo, productos de tabaco, drogas,
alcohol, productos químicos, ungüentos, etc.) ni a plantas tóxicas (Sansevieria,
filodendro, muguet), ciclamen, azalea, narciso, tejo, enebro, etc.). No confíes
en el instinto del pájaro para reconocer en todas estas sustancias tóxicas un
peligro para su vida.
Puede que sea necesario considerar la posibilidad de ciertos daños a los
muebles, cortinas, pantallas, papeles murales, cables, etc. Los excrementos de
las Carolinas sanas son secos y sólo se depositarán en las zonas debajo de las
perchas, que podrán ser protegidas. Las Carolinas no pasarán todo el tiempo
volando, sino que se posarán frecuentemente en unos pocos puntos.
Volver a meter al pájaro en su jaula puede ser un problema al principio. Si el
pájaro ha aprendido que sólo tiene comida dentro de la jaula, generalmente
volverá a ella sin necesidad de tener que capturarlo, si tienes la paciencia y el
tiempo para esperar a que tenga hambre. La puerta de la jaula deberá estar
siempre abierta cuando el pájaro está fuera, con una percha frente a ella. Hay
que intentar evitar capturar al pájaro con las manos. Los pájaros
acostumbrados a posarse en los dedos dejarán que los lleves a su jaula por este
medio.

PAJARERA AL AIRE LIBRE

En climas fríos o moderados, las pajareras tienen que construirse orientadas


hacia el sol. Tienen que ser secas, sin corrientes de aire y han de estar
provistas de un refugio. Hay que evitar las cercanías de humos y gases de
escape industriales, de carreteras o calles con mucho tráfico, de palomares y
de criaderos avícolas. Un suelo de hormigón evita los parásitos y un ligero
declive del suelo ayuda a mantenerlo seco y en condiciones higiénicas.
Alternativamente, el suelo puede consistir en gravilla gruesa y fina recubierta
de arena. La arena tiene que estar limpia, y conviene cambiarla cada seis
meses. Los propietarios de pajareras que viven cerca de playas de arena y
otros que pueda tener acceso a arena limpia y abundante no tendrán problemas
para proporcionar a sus Carolinas toda la arena necesaria.
Los materiales de construcción para las pajareras al aire libre deberían ser
hierro galvanizado y alambre. Preferiblemente, la rejilla de cierre debería
consistir en dos capas superpuestas, para evitar que los gatos y otros
depredadores puedan entrar y que los pájaros metan la cabeza. Ten presente
que el alambre recién galvanizado puede ser causa de envenenamiento si un
pájaro lo muerde muy intensamente. Si el material de construcción es madera,
las termitas pueden ser un problema porque la madera les proporciona
excelentes escondrijos para ocultarse y para reproducirse, en las grietas y
ranuras. Este riesgo puede reducirse en gran medida mediante la aplicación de
una pintura atóxica a intervalos periódicos.
La pajarera tiene que tener una buena cantidad de perchas naturales, con un
mínimo de dos perchas instaladas a cada altura escogida para evitar las
disputas por las perchas más apetecidas. Al menos partes de la pajarera
deberán estar provistas de un techo. Sin un techo, los excrementos de pájaros
silvestres podrían caer dentro de la pajarera, y estos excrementos pueden
contener agentes patógenos. Si la pajarera está cubierta sólo parcialmente,
asegúrate de que los comederos y bebederos quedan situados en la sección
cubierta. En climas fríos, hay que cuidar que el agua para beber no se congele.
El agua de una pajarera ha de cambiarse al menos dos veces por día.

PAJARERA DE INTERIOR

Las pajareras de interior son grandes jaulas que idealmente proporcionan la


suficiente cantidad de espacio para volar como para hacer innecesarias las
sesiones de vuelo en una habitación. Al igual que las jaulas, las pajareras de
interior tienen que tener una buena iluminación, han de estar siempre limpias,
libres de corrientes de aire y, si es necesario, han de estar dotadas de
calefacción. También es necesario proveerlas de luz artificial y
de una pequeña lamparilla nocturna.

Habilidades
La Carolina es capaz de realizar muchas habilidades. Son excelentes y
resistentes voladoras, y grandes trepadoras; pueden imitar ciertas palabras y
silbidos. Su habla es sencilla y menos clara que la de algunos loros de mayor
tamaño o la de algunos mainates. Si quieres enseñar a hablar a tu pájaro,
comienza con palabras de dos silabas con vocales claras, como "hola", "coco",
"loro", etc. Es posible que necesites tener mucha paciencia, ya que no es
conveniente avanzar a nuevas palabras hasta que el pájaro consiga decir las
primeras correctamente. Al enseñar nuevas palabras, asegúrate de que las
primeras no caen en el olvido.
Para no se te hada tan cansado, puedes gravar la palabra en un caset o CD y
ponérselo y que valla repitiendo la palabra.

DOMESTICACIÓN

Las Carolinas son fáciles de domesticar mientras son jóvenes (unos pocos
meses) y están solas (sin pareja o compañero). La domesticación de parejas y
de pájaros de más edad resulta mucho más difícil. La mayor parte de los
expertos recomienda recortar las alas antes de comenzar a acostumbrar las
Carolinas a las manos. La domesticación es más difícil cuando no se recortan
las alas, pero es posible.

MANIPULACIÓN

Ocasionalmente los pájaros han de ser manipulados y cogidos firmemente, por


ejemplo, para un examen detallado, para recortar sus alas, para recortar el pico
o las uñas, y para la administración de medicamentos. La manipulación de un
pájaro domesticado no constituye un problema. Sin embargo, la manipulación
de un adulto nervioso con tendencia a dar picotazos, puede ser un desafío.
Para manipular a un pájaro no domesticado, ponte un guante, cierra las
ventanas, corre las cortinas, reduce la iluminación y emplea una red, o una
tela, etc., para capturar al pájaro. Trata de hablarle con voz tranquila y
calmada, y acércate a él de modo que no vea en ti una actitud amenazadora ni
extraña.
La mejor manera de manipular una Carolina consiste en cerrar la palma de tu
mano sobre el dorso y las alas del pájaro, sujetando firmemente la cabeza
entre tu pulgar, índice y dedo medio.
LOS PRIMEROS PASOS

La época más estresante para una ninfa (carolina) domestica son los primeros
días en su nuevo hogar. Es por tanto importante tranquilizar al ave
rápidamente para que se convenza de que no va a sufrir ningún daño. Después
de instalar a la ninfa (carolina) en su nueva jaula, debe dejar que se las arregle
por si sola durante el resto de ese día y la noche. Después de eso, sin embargo,
no deje a la ninfa demasiado tiempo en paz y quietud. Para que la
domesticación sea un éxito, cuanto antes empiece, mejor. Ponga su mano en la
jaula y manténgala ahí. (Es mejor inicialmente llevar una fuerte lona o guante
de cuero; el pico o las garras de una ninfa (carolina) son sorprendentemente
afilados y fuertes). El ave pronto aceptara su mano como parte del mobiliario
de la jaula, especialmente si mueve la mano arriba y abajo. Más de una vez se
ha conseguido que una ninfa o carolina joven se siente en el dedo a los quince
minutos del inicio de esta primera sesión de adiestramiento.

Es importante que el ave se vaya conociendo íntimamente. Así pues, cada vez
que traiga comida o agua, que limpie la jaula o que este ocupado de cualquier
otro modo con la ninfa, llámela por su nombre claramente. Un nombre corto,
fácil de repetir, como Niko, Nina, Luna o Perla.

Cuando el ave se de cuenta de que su mano no representa un peligro, la


aceptara como cualquier otro accesorio de la jaula. Una aves tardaran más que
otras en hacerlo; es cuestión de personalidad. Bajo ningún concepto debe
perder la paciencia y hacer movimientos bruscos; podría sacrificar así
cualquier progreso que hubiera hecho hasta entonces. Una vez que la ninfa
(carolina) deje de tener miedo de su mano, puede extender el dedo índice y
acariciar suavemente su pecho y vientre, acercándose gradualmente a las patas
al presionar con cuidado el vientre, justo por encima de las patas, la ninfa
debería subirse a su dedo, usándolo como percha. Si esto no tiene éxito al
principio, vuelva a la primera parte del ejercicio y de al ave más tiempo para
acostumbrarse a su mano. Inténtelo otra vez después de que su mano sea una
vez más aceptada sin miedo.

No saque la mano de la jaula aunque la ninfa empiece a revolotear


violentamente. Manténgala dentro sin moverla hasta que se pose. De ningún
modo debe quitar la mano ya que el ave podría creer (en la medida en que es
capaz un ave) que se ha "apuntado un tanto" y así seria más probable que se
repitiera su actitud la vez siguiente. No retire su mano de la jaula hasta que
haya hecho algún progreso, por pequeño que sea.
FUERA DE LA JAULA

Tan pronto como la ninfa (carolina) acepte su dedo como percha, debe
enseñarle a volver a s percha desde este y haga un ligero movimiento
estimulante; al mismo tiempo, puede darle una voz de mando como "arriba".
Realice este ejercicio durante varios días hasta que la ninfa lo realice
perfectamente.

La primera excursión de una ninfa (carolina) fuera de la jaula debe de ser


corta. Primero, consiga que el ave se siente en su dedo; entonces, saque su
mano de la jaula lentamente, hablándole a la ninfa todo el tiempo con una voz
tranquilizadora. La primera vez que saque a su ninfa de la jaula, seguramente
querrá revolotear e inspeccionar cada rincón de la habitación. Si esta bien
adiestrada, esta volverá a su jaula cuando se le ordene. Al principio, sin
embargo, quizás necesite ofrecerle una recompensa comestible para que
vuelva, pero a la larga esta recompensas especiales no serán necesarias. Se
recomienda que le de una orden fija, como por ejemplo "ven". En el caso de
que la ninfa no obedezca, puede utilizar un palo de bambú de un diámetro de
1,30 cm. más o menos o una percha en T de similares dimensiones a fin de
recuperar la ninfa.

Si presiona la percha con suavidad contra su vientre, la ninfa seguramente se


subirá a ella. Entonces, dirija lentamente el palo hacia la jaula; cuando el palo
este a la altura de la puerta de la jaula, probablemente el ave se introducirá en
ella sin mayores ceremonias. Sin embargo, es importante seguir practicando
este ejercicio de adiestramiento hasta que la ninfa (carolina) vuelva a su jaula
cuando se le ordene. Si tiene que atrapar a la ninfa cada vez que quiere que
vuelva a su jaula, la experiencia no sólo será desagradable y posiblemente
tensa para el ave, sino que también le dejará a usted con una sensación de
fracaso.

Cuando entrene a la ninfa para salir de su jaula, también puede usar una
percha en vez del dedo descrito más arriba. Coloque la percha en T en la jaula
(utilizando el fondo desmontable de la jaula si no cabe por la puerta) y déjela
dentro para que la ninfa (carolina) se acostumbre a ella. Entonces recoja la
percha despacio y desplácela repitiendo el movimiento varias veces hasta que
la ninfa acepte la situación como natural.

Es posible que la ninfa reaccione más positivamente si se acerca a ella por


detrás moviendo la percha en T sobre su espalda y cabeza en un movimiento
semicircular hasta llegar al vientre. A continuación, empuje suavemente a la
ninfa y anímela a subirse a la percha. Si no lo hace inmediatamente, acreciente
su presión de manera ascendiente hasta que sea literalmente "forzada" a
subirse a ella. Si la ninfa (carolina) empezara a mostrarse asustada y
obviamente nerviosa, espere unos minutos a que se calme antes de proceder;
de lo contrario, podría empezar a trepar y a revolotear de un lado a otro de la
jaula, y también podría coger miedo a la percha en T.

Las ninfas no tardan mucho en descubrir qué partes de la habitación les gusta
más; frecuentemente se colocan cerca de espejos, ventanas y otros objetos
relucientes. Tome nota de estos lugares de modo que pueda vigilar al ave
cuando esté fuera de la jaula. Dejar que una ninfa vuele libremente por una
habitación es algo arriesgado. Con su considerable envergadura y la presencia
de objetos frágiles en la habitación, la ninfa podría romper alguna cosa e
incluso herirse si no se toma las precauciones adecuadas.

Una vez que se haya acostumbrado a la habitación y sea capaz de volver sola
a su jaula sin dificultades cuando se le ordene, puede enseñarle el siguiente
ejercicio de adiestramiento. Cómo conseguir que pase de una mano a otra:
permita a la ninfa que pase de una mano a otra saltando o dando tantos pasos
como quiera. Esta puede ser una actividad agradable y relajante tanto para
usted como para ella. Cuando la ninfa crezca acostumbrada a tales actividades
y se dé cuenta de que usted no representa ningún peligro, empezará a explorar
otras partes de su cuerpo: correrá por su brazo, se sentará en su hombro o en
su cabeza picoteando suavemente su oreja, tirará de un mechón de su pelo o le
"hablará".

Ahora puede realmente decir que es el orgulloso dueño de una ninfa


domesticada "a mano".

ADIESTRAMIENTO PARA LA PERCHA EN T

Como se ha dicho se puede utilizar una percha en T para persuadir a una ninfa
"difícil" a que vuelva a su jaula una vez que se haya terminado la clase. Esta
percha es para la ninfa (carolina) un lugar de descanso natural y puede usarse
para muchos aspectos del adiestramiento. Aunque muchos adiestradores de
aves usan su dedo en el adiestramiento inicial, otros prefieren usar ese tipo de
percha. Dicha percha debe tener una superficie rugosa para que la ninfa pueda
tener un buen control. Si la percha es demasiado lisa, debe rasparse con un
áspero papel de lija, pero tenga cuidado de no dejar astillas afiladas.

Antes de proceder, debe remarcase que la ninfa no puede reconocer el sexo de


otra por su apariencia. Es el comportamiento lo que las capacita para
distinguir al macho de la hembra; observe, por ejemplo, la agresividad de los
machos cuando se miran el uno al otro. Sin embargo, cuando una hembra mira
a un macho, a menudo inclina su cabeza hacia un lado y aparta la mirada,
como si no tuviera el más mínimo interés por él. Si está excitada, sin embargo,
puede observarlo de cerca de la vez que hace movimientos de inclinación y
reverencia, y tal vez abra su cola como un abanico, haciendo durante todo el
tiempo pequeños sonidos rechinando con su pico.

Todo esto no es más que una manera de decir que hay que aproximarse a la
ninfa con cuidado y compresión. Cualquier objeto (ya sea un dedo, la mano o
una percha en T) que se mueva directamente hacia ella podría entenderse
como un posible movimiento agresivo de una ninfa macho. La percha en T
debe moverse hacia la ninfa (carolina) desde un lado, muy despacio. Si lo
calcula bien, la ninfa percibirá la percha en el último momento posible
(demasiado tarde para proceder a una acción evasiva). Entonces debe apretar
la percha suavemente contra la parte de su abdomen más cercana a sus patas.
Pero si el ave percibe sus movimientos antes de que esté listo, retire la percha
despacio y escóndala tras de si durante un rato. Cuando la ninfa se relaje,
vuelva a empezar, quizás moviéndose más despacio aún que en su primer
intento. No es necesario retirarse a la otra punta de la habitación. Empiece
cada vez desde la posición que ya ocupaba en cada intento. La paciencia, la
atención y la repetición son las palabras claves que darán como resultado el
éxito en este y en todos los demás tipos de adiestramiento.

Recuerde que no debe dejar de hablar dulcemente y de modo tranquilizador a


su ninfa durante todo el tiempo que dure el adiestramiento. Lo que diga no
importa realmente, siempre y cuando diga algo. La voz humana, usada de
modo correcto, inspirará confianza y tendrá un efecto calmante. De ningún
modo debe reñir o gritar a la ninfa con una actitud agresiva durante el
adiestramiento; eso no haría más que complicar mucho su labor.

El adiestramiento inicial de una ninfa (carolina) lleva bastante tiempo y puede


resultar muy fastidioso para el preparador. Sin embargo, si su meta es tener
una ninfa domesticada, rendirse estaría fuera de lugar; debe asegurarse de que
hace algún progreso en cada sesión de adiestramiento, por pequeño que sea.
De lo contrario, el adiestramiento a partir de entonces se volverá difícil,
tedioso y frustrante para el preparador, y penoso para la ninfa.

LA ESCALERA

Tras el adiestramiento inicial, que puede durar pocas o muchas lecciones


dependiendo de la personalidad de la ninfa, puede proceder a enseñarle otros
trucos. Cuando la ninfa (carolina) este fuera de la jaula, enséñele a moverse de
una mano a otra, de la mano a la percha en T y viceversa, o de una percha a
otra. Siempre háblele y elógiela pródigamente cuando haga lo que usted
quiera. Algunos criadores prefieren dejar una ninfa posarse una o dos veces en
el dedo o en la percha antes de colocarla de nuevo en la jaula (la cual
considerara como una especie de refugio).
Siempre que su ninfa (carolina) haya aprendido algo nuevo, por simple que
sea se entusiasmará, aunque no lo ponga de manifiesto de inmediato. Para
tranquilizar a la ninfa debe dejarla descansar en su jaula durante una media
hora antes de empezar de nuevo. Esta vez puede dejar al ave posarse aquí y
allá cuatro o cinco veces. Cuando se pose sobre su mano o sobre la percha, a
menudo mirara inquisitivamente alrededor de la habitación, y tal vez salga
volando a explorar. Eso no tiene nada de malo, por supuesto, y si usted ha
llevado acabo el adiestramiento correctamente, no debería tener ninguna
dificultad en conseguir que la ninfa vuelva a su dedo o a la percha o dentro de
su jaula.

Una vez que la ninfa (carolina) esta acostumbrada a moverse de una mano a
otra y a regresar a su jaula, habrá llegado el momento de andar despacio por la
habitación con el ave posada con frescura ya sea en la mano, en el dedo o en
la percha, hablándole continuamente de modo tranquilizador. Una vez que se
ha llevado a cabo esto con éxito, desvuélvala a la jaula durante una media
hora más o menos, y luego inténtelo de nuevo. Para darle a la ninfa (carolina)
más confianza intente sujetarla (en la mano, en el dedo o en la percha) un
poco por encima de su cabeza. A una ninfa le gusta situarse tan alto como le
sea posible; se siente más segura ahí arriba. La proximidad de su voz puede
ponerla un poco nerviosa al principio, pero pronto se acostumbrará al sonido.

Cuando utiliza una segunda percha, haláguela para hacer que pase de una a
otra con una amable presión en su vientre. Empiece imitado una escalera,
manteniendo una mano un poco más abajo que la otra. Tan pronto como la
ninfa (carolina) cambie de manos, ponga la primera mano encima de la
segunda, etc., de modo que se mueva como si subiera por una escalera. Pronto
podrá hacerla subir y bajar por su escalera como usted quiera. Cuando intente
esto por primera vez, el nuevo alumno probablemente se sentirá un poco
confuso y empezara a revolotear de un lado para otro. En tal caso, revuélvala
con calma a su jaula e inténtelo de nuevo más tarde; tendrá éxito a su debido
tiempo. Si la ninfa se pone muy nerviosa y revolotea por el suelo, acérquese
despacio y ofrézcale su mano, el dedo o la percha en T. Tómeselo todo con
calma y háblele de modo tranquilizador todo el tiempo. Si la ninfa (carolina)
corre o se va volando, deje que se calme y que inspeccione los alrededores
antes de intentarlo otra vez. Si tiene la necesidad de atrapar rápidamente a un
ave nerviosa por alguna razón, use una toalla, jersey o un artículo similar para
tirárselo por encima. No utilice la mano desnuda para atrapar a una ninfa
(carolina) nerviosa, porque le morderá y el mordisco de una ninfa puede ser
extremadamente doloroso.

Si tienen que retener a una ninfa (carolina) en su mano, deje que su espalda
descanse contra la palma de su mano. La cabeza del ave debe sujetarse
suavemente con el pulgar y el dedo corazón alrededor de su cuello, y con el
dedo índice sobre su cabeza, como un "yelmo". Coloque su dedo anular
alrededor de su abdomen y deje que su meñique descanse debajo de sus patas
o en línea con su cola.

Una vez que la ninfa (carolina) haya aprendido estas lecciones iniciales, no
encontrara demasiado difícil enseñarle el ejercicio "de la escalera". Algunos
entrenadores han descubierto que las cosas son algo más fáciles para una ninfa
si practica los ejercicios frente a un gran espejo. Tras reponerse del sobresalto
de ver a "otra ninfa", pronto querrá lucirse e intentar impresionar a su reflejo.
En algunos casos incluso la ninfa se enamora de si misma. Eso no tiene nada
de malo, por supuesto, siempre y cuando siga prestándole atención a la ninfa y
la deje en paz durante sus románticos hechizos.

El adiestramiento de las ninfas (carolinas) y de muchas otras especies de aves


no es difícil siempre que se haga con devoción y comprensión. Como el
profesor humano es a menudo considerado como padre/madre, y como el
patrón de conducta de la ninfa dicta que una gran parte de su "educación"
consiste en copiar ejemplos prescritos, no es en absoluto difícil para una ninfa
aprender ciertos trucos y juegos.

Una ninfa (carolina) debe recibir siempre una atención especial de su dueño y
nunca debe ser condenada a pasar su vida entera en solitario confinamiento
dentro de una jaula. Una sola ave adiestrada necesita mucha atención cada día.
Se podría tener juntas a las aves adiestrada y las no domesticadas, pero si tiene
ninfas no domesticadas, manténgala alejadas de aquellas que haya sido
adiestradas. Una ninfa adiestrada pronto adoptara los "malos hábitos" de sus
amigas no adiestradas y olvidara gran parte de lo que se le haya enseñado.
Algunos entrenadores, encuentra preferible mantener a todas las aves
adiestradas separada, aunque esto no es totalmente necesario. Por supuesto,
puede dejar que las ninfas adiestradas "actúen" como grupo, pero tan pronto
como se acabe el espectáculo, debe separarlas de nuevo unas de otras para que
no se copien unas a otras su peculiar manera de mostrar sus habilidades.
Fundamentalmente, no hay nada de malo en esta actividad de grupo, pero
existe alguna posibilidad de que algunas ninfas pierdan su lealtad hacia su
"cuidador". Las ninfas criadas a mano, las cuales han dependido del cuidador
humano prácticamente desde su nacimiento, son sin duda más fáciles de
adiestrar. Pero las aves jóvenes generalmente son dóciles, sin importar cómo
hayan sido criadas. Las ninfas más viejas también pueden ser adiestradas, pero
en ese caso se requiere más tiempo, dedicación y paciencia.

TRUCOS

La mayoría de nosotros ha oído, en algún momento de su preparación, que


todos los animales aprenden mediante un proceso de asociación. El psicólogo
ruso Iván Petrovitch Pavlov (1849-1936) demostró esto en sus experimentos
con perros. Cada vez que daba de comer a unos perros, hacia sonar una
campana. Al poco tiempo, los perros empezaban a salir cada vez que oían la
campana sin que se les diera de comer. Para el adiestramiento de ninfas, este
proceso de asociación puede ser realmente muy útil. Si la ninfa (carolina) es
recompensada cada vez que lo hace bien, asociará la cosa que haya hecho bien
con la agradable recompensa. En otras palabras, se dará cuenta de que la
recompensa es una consecuencia de su acción.

¿Qué tipo de recompensa se le debe ofrecer? He descubierto que la ramita de


mijo es una elección sensata. Las ninfas las encuentran deliciosas y nunca
parecen cansarse de ellas.

Ocasionalmente, una ninfa puede aburrirse durante el adiestramiento o


mientras actúe, como si su mente estuviera "a muchos kilómetros" y no
tuviera el más mínimo interés por el tema en cuestión. Una buena manera de
recuperar toda la atención de la ninfa es usar un "grillo", uno de esos juguetes
corrientes que emiten un chasquido cuando se presiona una lengüeta de metal.
El tono penetrante de los chasquidos pronto volverá a despertar el interés de la
ninfa por el "juego", después del cual, por supuesto, es conveniente ofrecerle
algunas semillas como recompensa.

SIN COMIDA

Otro método que vale la pena intentar es quitar la tolva de comida de la jaula
de la ninfa (carolina) un par de horas antes de cada sesión de adiestramiento
(pero no le deje más tiempo sin comida). Una vez que su ninfa esta
domesticada, puede intentar darle de comer con la mano. Primero ofrézcale un
poco de mijo u otras semillas sabrosas, y haga sonar el "grillo" tan pronto
como la ninfa las acepte. En adelante, cada vez que le dé una recompensa
especial a su ninfa, haga el mismo chasquido; pronto asociará el sonido con la
comida que tanto le gusta.

Por lo que se refiere a los diferentes tipos de trucos que quiera enseñarle a su
ninfa, existen muchas posibilidades. A veces, la ninfa (carolina) descubrirá o
incluso inventara sus propios trucos y juegos.

RECORTE DE ALAS

Muchos adiestradores cortan las plumas del ala de la ninfa (carolina) para
evitar que vuelen por la habitación durante el proceso de adiestramiento. Pero
hay muchos casos en que no se les corta y el adiestramiento da el mismo
resultado.
Naturalmente, si las alas de una ninfa que aun no esta domesticada están
cortadas, no tendrá que perseguirla demasiado lejos si se va de la percha en T.

Sin embargo, si trata a la ninfa (carolina) de manera tranquila y serena, y toma


las precauciones adecuadas para evitar que se marche de la habitación cuando
esta fuera de su jaula, cortarle las alas no cambiara mucho la situación. En
último término, la decisión a favor o en contra podría depender del
temperamento de cada ninfa en particular (especialmente en el caso de un
ejemplar viejo). Podría empezar a adiestrarla sin cortarle las alas. Luego, si
encuentra que la ninfa es bastante obstinada, podría ser una buena idea
recortar algunas plumas de vuelo.

Si le parece oportuno recortar, debe hacerlo en ambas alas, a fin de que el ave
sea incapaz de volar. Utilice unas tijeras afiladas y recorte todas las plumas
excepto las dos remeras primarias más externas y siete de las plumas
secundaria de cada ala, tan cerca de la base como sea posible. Tenga mucho
cuidado de no cortar demasiado las plumas, ya que eso podría dar lugar a
hemorragias. A una ninfa (carolina) no le produce dolor que le recorten las
plumas, y después de la siguiente muda, las plumas cortadas serán
reemplazadas por unas nuevas. Así pues, si la ninfa no esta completamente
adiestrada para entonces, será necesario recortar de nuevo.

LA NINFA PARLANTE

Una vez que una ninfa (carolina) ha sido adiestrada para que vaya a la mano,
uno puede realmente concentrarse en enseñarle hablar. Muchos aficionados
son de la opinión que a una ninfa se la pueda domesticar y enseñar hablar al
mismo tiempo, pero es mejor domesticar antes a la ninfa y después enseñarle
hablar. Más adelante, en esta sección se describe un método de adiestramiento
simultáneo para aquellos que quieran intentarlo. No todas las ninfas aprenden
con facilidad, depende del carácter de cada una. En comparación con muchos
loros, que pueden aprender fácilmente 100 palabras o más, las ninfa
(carolinas) pueden aprender un número limitado de palabras y expresiones,
aunque son bastante capaces de aprender a silbar melodías. Aunque las ninfas
jóvenes son generalmente las mejores alumnas, no es imposible adiestrar a
una ninfa que sea ya algo mayor, siempre y cuando el adiestrador tenga el
entusiasmo y la paciencia necesaria.

Antes de embarcarse en enseñar a hablar a una ninfa, esta debe sentirse


completamente a gusto con su adiestrador. Un ejemplar recién llegado debe
colocarse siempre cerca de la gente, pero no tanto como para que se asuste.
Una vez que empecen las lecciones, las distracciones (tales como niños
jugando ruidosamente, perros ladrando, música alta) deben mantenerse fuera
del alcance de la vista y del oído. En el caso de que su ninfa (carolina)
estuviera asustada durante los primeros días de adiestramiento, solo tratándola
con paciencia y consideración podría hacerle recobrar su confianza y toda su
atención por las palabras y frases que quiera enseñarle.

Esto no puede hacerse en pocos días; podría suponer varias semanas de duro
trabajo. Para hacer que la ninfa confié en usted y le quiera, debe prestarle toda
su atención. Si no puede o no va hacerlo, entonces no espere tener mucho
éxito al adiestrar y enseñar a su ninfa a hablar. Una ninfa a la que solo se le
suministre su ración diaria de comida y agua y, por lo demás, se la deje para
que se las arregle por si sola nunca llegara a estar domesticada y, por
supuesto, nunca aprenderá a repetir palabras.

INTELIGENCIA

La mayoría de las personas seguramente ya saben que los animales aprenden


solo por imitación y/o repetición. Las ninfas (carolina), no pueden razonar o
pensar de la misma manera que nosotros, aunque algunas aves dan realmente
la impresión de ser capaces de hacer justamente eso. Por tanto, hay que
enseñar a la ninfa (carolina) a repetir o imitar cosas que haya atraído su
atención. Se les debe enseñar la repetición de ciertas frases y las respuestas a
ciertas preguntas de modo que las usen en momentos apropiados. (En la
sección: Usar la psicología de la ninfa podrá encontrar información
complementaría).

MACHO O HEMBRA

Muchos adiestradores creen firmemente que no importa si la ninfa que va


adiestrarse es macho o hembra. A pesar de la extendida creencia de que el
macho es más fácil de adiestrar, se ha encontrado que ambos sexo son
igualmente capaces de aprender a realizar juegos y a repetir palabras y frases.
Naturalmente, usted puede encontrar un "zopenco" en cada sexo. Se ha
observado varias veces que las ninfas mejor adiestradas son simplemente las
alumnas favoritas del adiestrador, sean macho o hembras.

Un hecho digno de mención es que los niños y las mujeres son mejores
instructores, probablemente porque el tono de la voz de una mujer o de un
niño es mucho más fácil de imitar para una ninfa que la voz de un hombre o
de un chico ya mayor.

DISTRACCIONES

Esta ampliamente aceptada la teoría que explica que cubriendo la jaula con un
trapo o un periódico, de modo que la ninfa (carolina) no pueda ver a su
profesor, esta aprende palabra más rápidamente. Algunos adiestradores están
convencidos de que a un ave le gusta oír y ver a su profesor. No obstante, si
usted seda cuenta de que su ninfa aprende mejor cuando no puede verle,
entonces naturalmente tape la jaula. Cubrir tanto la parte de atrás como los
lados de la jaula tiene la ventaja obvia de que la ninfa (carolina) no se
distraerá con nada que este sucediendo a su alrededor. Así, el ave le prestara
toda su atención.

MANTENER SU ATENCIÓN

En cada sesión de adiestramiento, debe solicitar la atención de su ninfa


(carolina) y disponer el escenario a fin de conseguir los mejores resultados.
Las campanas, espejos y otros juguetes que distraigan su atención deben
apartarse mientras usted este adiestrando a la ninfa. Nunca intente adiestrar a
dos ninfas al mismo tiempo. Aun que estén en diferente jaulas, dos aves en la
misma habitación se imitaran una a la otra antes de escuchar a un adiestrador
humano.

LENGUAJE OFENSIVO

A muchos de los que tienen aves parlantes, por una u otra razón les gusta
enseñarle palabras obscenas u ofensivas. Dicha práctica es muy infantil y de
muy mal gusto. Estos adiestradores deberían tener en cuenta el hecho de que
la ninfa podría poner a su familia en una situación embarazosa al usar una
palabra mal solamente en un momento o lugar inapropiado. No es en absoluto
difícil enseñar a una ninfa un lenguaje desagradable. Las palabras utilizadas
suelen ser cortas y tienen una combinación de silabas fácilmente repetible. Sin
embargo, esta es una excusa pobre para enseñar a las ninfas cosas que ellas no
entienden y que podrían ofender a alguien y afectar a los niños de manera
adversa.

UN MÉTODO DE ADIESTRAMIENTO

Mucha gente que ha adiestrado ninfas (carolinas) para que hablen han llegado
a la conclusión de que el proceso lleva a mano mucho menos tiempo del que
se esperaba al principio. Por comparación los niños a menudo tardan dos años
o más para aprender a formular un discurso inteligible o sensato. El primer
requisito para enseñar con rapidez a su ninfa a repetir palabras y frases es que
usted tenga la paciencia necesaria y que ame la tarea que tiene por delante.
Por ejemplo, un ave que se muestra desinteresada o es una alumna "difícil"
nunca debe ser castigada, sino, por el contrario, debe ser tratada con amor y
cariño.

La palabra o frase que se vaya a enseñar debe ser pronunciada claramente en


el mismo tono y a la misma velocidad a intervalos durante un periodo de unos
quince minutos, después del cual se hará una pausa de cinco minutos antes de
continuar con la misma lección. Durante la pausa la lección debe empezar a
asimilarse, así que asegúrese de que no haya otras distracciones. No hable con
nadie de manera que la ninfa (carolina) los oiga, ni encienda la radio o la
televisión luego, tras la pausa, empiece de nuevo y use solo las mismas
palabras o expresiones.

Después de tres o cuatro sesiones por la mañana, la ninfa puede dejarse sola
para que reflexione sobre lo que ha oído hasta la tarde, cuando repita las
lecciones dos o tres veces más. No elogie al ave hasta que domine una palabra
o expresión determinada perfectamente. Aparte de las lecciones específicas de
habla, le será útil una palabra o expresión apropiada cada vez que entre en la
habitación en la que tenga la ninfa. Su saludo de "buenos días" puede
considerarse como parte del material del adiestramiento, así como sus "buenas
noches" cuando apegue la luz para retirarse.

Si este método de instrucción no parece funcionar después de un periodo


razonable (3 o 4 días seria lo adecuado), tendrá que intentarlo con otro
método. La ninfa puede que progrese más en una habitación a media luz, dos
veces al día, en sesiones de adiestramiento cortas de unos treinta minutos cada
una. La ninfa (carolina) debe poder oírle pero no verle, y a la larga usted
recibirá su recompensa al oír repetir lo que le haya enseñado. Recuerde que
nunca debe perderla paciencia ni castigar al ave de ninguna forma. Cualquiera
de estas acciones muy probablemente tendrá un efecto opuesto a sus
intenciones, porque la ninfa asociara el aprendizaje con el castigo. Con un
solo gesto de impaciencia o palabra de enfado puede convertir a su ave dulce
y mansa en una criatura nerviosa y agresiva, la cual requerirá entonces incluso
más paciencia para volver a la "normalidad". Solo tratando a sus animales con
el mayor amor que pueda reunir, estos responderán con gratificante
obediencia, devoción y afecto (lo cual es mucho más importante que cualquier
truco para aprender con el que puedan, o no, tener éxito).

USAR LA PSICOLOGÍA

Adiestrar una ninfa será mucho más fácil si sabe un poco de su psicología y
aplica este conocimiento a las lecciones. La asociación entre tiempo y acción
(entes caso la palabra hablada) es muy fuerte en psitácidas y otras aves
parlantes. Por ejemplo, si quiere que su ninfa (carolina) diga "buenos días" en
el momento idóneo del día no tendrá sentido enseñarle esta frase por la tarde.
Por tanto, use "buenos días" solo por las mañanas, "buenas noches" por la
noche, "adiós" cuando alguien se vaya, etc. Si quiere que su ninfa repita el
nombre de un tipo en particular de semilla o de comida, entonces repita ese
nombre cuando le sirva la comida. La ninfa asociara así la palabra con el tipo
de comida en particular y la dirá solo cuando lo vea. Es interesante apuntar
que a las ninfas (y otros loros) se les puede enseñar a usar correctamente los
nombres de los miembros de la familia.

Muchos adiestradores han obtenido grandes éxitos simultaneando la


domesticación y el adiestramiento en el habla. Un método común usado para
hacer esto es el que sigue: tras dar al recién llegado el agua y la comida
adecuada en su primer día, retire todos los platos de comida y agua de la jaula
la misma tarde. A primera hora de la mañana del día siguiente, déle de comer
a mano a la nueva ninfa y déle agua, todo el tiempo repitiendo la palabra que
quiera que aprenda. Al poco tiempo, la ninfa asociara las palabras que usted le
este enseñando con el hecho de que esta a punto de recibir una buena comida,
y pronto aprenderá a repetir esas palabras. Cuando vaya a enseñarle nuevas
palabras, puede usar el mismo método, hasta que el ave haya "aprendió a
aprender". Después debería ser sencillo enseñar a la ninfa de la manera
descrita en primer lugar, ya que el adiestrador, no la comida, se habrá
convertido en el aliciente para aprender. De igual modo, su sola presencia
debería ser suficiente para incitar a su emplumado amigo a representar su
repertorio entero. Al recompensar al ave con un poco de su comida favorita
después de cada representación, asegurara, por supuesto, que no pierda interés
en responder a sus indicaciones con la reacción adecuada.

Algunas ninfas (carolinas) tienen el hábito de rehusar hablar cada vez que
usted se acerca a sus jaulas. Una ninfa puede usar el repertorio que se le ha
enseñado para atraerle a su jaula, asociando su uso con la compañía y el
cariño que anhela. Una vez que llegue a la jaula, el ave considerara que su
táctica ha funcionado y así pues no necesitara más necesidad de hablar. Si se
vuelve para irse, la ninfa empezara a hablar de nuevo, a menudo con un
torrente de palabras y expresiones elaboradas con el fin de persuadirle, de que
se quede.

Las primeras palabras són las mas difíciles de enseñar a la ninfa para que las
repita. Sin embargo, con el tiempo desarrollara una creciente aptitud para
aprender palabras nuevas, expresiones o incluso frases. Tendrá que dar a su
ninfa (carolina) tanta atención como pueda, poniendo un continuo esfuerzo en
enseñarle. Sin esfuerzo, no tendrá éxito. Sin embargo, a medida que la amistad
con su ave se haga mas estrecha, su atención y esfuerzo ya no le parecerá un
trabajo rutinario (si es que alguna vez lo había sido) y esperara ansiosamente
complacer cada contacto que pueda tener con su pequeño amigo emplumado.
GRABADORAS

Existen una serie de discos y cintas que dan instrucciones para el


adiestramiento de loros, periquitos y aves mina. Si quiere tener éxito
rápidamente al enseñar a su ave, podría serle útil dicho disco, especialmente si
no tiene mucho tiempo para adiestrarla personalmente. Un disco muy bueno
es Train your bird in stereo (Adiestre a su ave en estero), preparado por los
famosos avicultores americanos Henrry J. Bates y Robert L. Busenbark. Un
folleto claro e interesante acompaña al disco. La cinta de video The Cockatiel
(La Carolina) del Dr. Matthew M. Vriends, también esta disponible en muchas
tiendas de animales. Otra alternativa seria, si usted tiene una grabadora,
simplemente grabar las diversas palabras y frases que quiera que aprenda, y a
partir de ahí todo lo que necesitará es poner la grabación tantas veces como
quiera, hasta que la ninfa (carolina) logre repetir las palabras de manera
impecable. Otra ventaja de este método, es que puede dejar a la ninfa a su aire
mientras suena Jacinta y aprenderá en su ausencia. Si su propia voz esta en la
grabación, naturalmente la ninfa pensara que usted esta presente, ya que
reconocerá su entonación personal.

El talento repetitivo de una ninfa (u otra especie de ave imitadora) no se limita


a palabras y expresiones. Tarde o temprano notara que su ninfa esta repitiendo
sonidos tales como, por ejemplo, el silbido de otra ave, no necesariamente de
su propia especie. Hay loros del Amazonas que imita impecablemente el
chillido de una carretilla, el chirrido de bisagras de puertas mal engrasadas, e
incluso ¡la tos de fumador del abuelo! Cualquier sonido que pueda ser imitado
atraerá pronto la atención de un ave si el sonido es repetido lo bastante a
menudo. Tómelo como una advertencia de amigo.

RADIO Y TELEVISIÓN

Las ninfas (carolinas) pueden aprender a repetir cuarenta palabras o más.


Pueden incluso decir frases cortas en el momento apropiado. Sin embargo,
muchas aves de la familia de los loros (periquitos) tienen dificultad para vivir
con una radio, televisión o reproductor de CD en marcha. En tal entorno,
pasaran por alto todo lo que han aprendido y reaccionaran chillando tan alto
como puedan. Si tiene más de un ave la situación llega a ser incluso peor: sus
animales competirán unos con otros para ver quien grita más alto.

A los periquitos también les gusta hacer eso. Por el contrario, muchas aves
muestran un cierto aprecio por la música suave y melódica, y hay loros,
periquitos y ninfas balanceando su cabeza como siguiendo el ritmo de la
melodía.
Introducción a la
carolina
La ninfa o carolinas, es un loro australiano de
tamaño medio que mide aproximadamente 30 y 35 cm. desde la parte superior
de la cabeza hasta el extremo de la cola.

Existen múltiples variedades de color diferenciadas que le presenta un aspecto


totalmente distinto del que corresponde al ejemplar silvestre de tonalidad gris
del cual procede.
En la mayoría de los casos, las ninfas son de color gris o blanco y cuentan con
una llamativa mancha caléndula anaranjada en cada una de sus mejillas. Su
cabeza se halla coronada por un penacho.

Si se les deja salir de su jaula emprenderá el vuelo como reacción natural y


procederá a explorar su entorno.
En tales casos debe ser objeto de de una estrecha vigilancia para que no cause
deterioro o incluso destruya algún objeto de valor.

A las ninfas les complace la compañía de otros pájaros y de las personas.


Si no nos es posible permanecer en casa durante todo el día,
proporcionémosle abundancia de juguetes para que se distraiga.

La mayoría de las personas gozan con tener junto a si alguna ninfa.


Se trata de aves que poseen una agradable personalidad y son inteligentes
además de cariñosos.
Constituye el animal de compañía ideal para quienes desean tener un pájaro de
tamaño mayor que un periquito pero más reducido que un loro amazónico.

De hecho ¡una ninfa puede llegar a ser ciertamente nuestro mejor amigo!

Las ninfas que viven en cautividad deben de disponer de una dieta bien
equilibrada que les proporcione los mismos nutrientes que cabe hallar en la de
todos los pájaros silvestres.

Tal circunstancia supone que ha de incluir semillas, verduras, frutas,


hortalizas y también algunos de los alimentos que componen nuestra comida
habitual.
Estas aves son criaturas de talante inquisitivo que muestran tendencia a
investigarlo todo antes de aproximarse.
Así vemos que un nuevo accesorio introducido en la jaula puede permanecer
intocado durante varios días hasta que se acostumbran a su
presencia.
La ninfa no cuenta con una coloración tan brillante como la
mayoría de los demás loros.
De hecho, posee una belleza propia de carácter más tenue.

La mayoría de los zoólogos clasifican a las Carolinas en el


orden Psitaciformes, más conocido por el público como
loros. Sin embargo, la siguiente posición taxonómica, ya sea
entre la familia de las cacatúas o entre la de los periquitos
de cola ancha, sigue siendo materia de discusión, que
dejaremos sea aclarada por los expertos.

LA CAROLINA SILVESTRE

Ciertos conocimientos acerca de las carolinas en su hábitat


natural de Australia nos serán útiles para establecer las condiciones ideales
para las Carolinas mantenidas en cautividad en condiciones geográficas y
climáticas diferentes. Por otra parte, no debemos olvidar que la mayor parte de
las Carolinas provienen actualmente de criaderos de pájaros domésticos que se
han ido aclimatando durante décadas a unas condiciones ambientales
determinadas. Así, no es necesario que proporcionemos una imagen semejante
en miniatura de las condiciones australianas, para que nuestras aves se sientan
a gusto y se reproduzcan. No obstante, siempre conviene tener presente el
ambiente nativo de las Carolinas.
Las Carolinas silvestres son básicamente nómadas; viven en pequeños grupos
en las zonas más subtropicales de Australia y en los sistemas ecológicos de
pastizales y matorral seco, típicos de las zonas interiores del continente. Su
dieta consiste en hierbas maduras y semi maduras y en sus semillas, que cogen
del suelo, y también en verduras que crecen durante la estación de las lluvias,
cuando las Carolinas normalmente se reproducen. Sin embargo, las carolinas
se reproducirán cada vez que se produzcan condiciones favorables, en
ocasiones varias veces seguidas. Construyen sus nidos en agujeros de los
árboles, siempre cerca de charcas o de pequeñas corrientes de agua.
Las temperaturas en Australia continental varían desde más de 40 °C hasta
menos de 0 °C por la noche. Por lo tanto las Carolinas son, por selección
natural, una especie muy resistente. Sin embargo, en las condiciones
climáticas de Norteamérica y de Europa, no podrían sobrevivir sin nuestra
ayuda.

ESTRUCTURA Y FUNCIONES DE LAS AVES


La estructura (anatomía) y funciones (fisiología) de las aves y de los
mamíferos son similares, pero hay algunas diferencias importantes.
La piel de las aves es muy delgada; carece de glándulas sudoríparas y de
glándulas sebáceas y está cubierta de plumas, que se cambian ocasionalmente
durante el proceso de muda. Durante ésta, las plumas viejas caen y son
reemplazadas por otras nuevas. En las Carolinas, la muda es un proceso muy
gradual, que dura varios meses, y que muchas veces ni siquiera es detectado
por el propietario.
El sistema respiratorio de las aves consiste básicamente en la tráquea, los
bronquios y los pulmones, como en las especies mamíferas. Además, las aves
tienen delgadas membranas aéreas -extensiones en forma de saco de los
pulmones hacia el pecho y la cavidad abdominal que pueden jugar un
importante papel en el curso de las enfermedades respiratorias.
El sistema digestivo de las aves consiste, expuesto de modo sucinto, en una
cavidad oral, esófago y buche, pro ventrículo, molleja y unos intestinos
relativamente cortos. Las aves no tienen dientes, pero las Carolinas pueden
descascarillar semillas antes de ingerirlas. La comida es molida por la fuerte y
musculosa molleja que todos los pájaros herbívoros poseen. Esta acción de
molienda es ayudada por cierta cantidad de arena y de piedrecillas, el cascajo,
que los pájaros tragan ya sea casual o intencionadamente si lo encuentran. A
veces, un pájaro puede confundir el cascajo con municiones de plomo, trozos
de metal, de plástico, de vidrio, etc., lo que generalmente da origen a
envenenamiento crónico o a lesiones internas.
El sistema reproductivo de las hembras consiste básicamente en los ovarios y
el oviducto. La yema de los huevos es producida por los ovarios, mientras que
la clara y la cáscara se agregan en el oviducto. Los testículos de los machos
están dentro de la cavidad abdominal y no pueden ser vistos ni palpados desde
el exterior, como es el caso de las especies mamíferas. Las Carolinas macho
no tienen pene. El apareamiento se realiza apretando o frotando entre sí las
cloacas del macho y de la hembra.

Limpieza y Cuidados
La jaula y sus accesorios requieren una limpieza frecuente para mantenerse en
condiciones higiénicas. Esto es especialmente importante en el caso de las
pajareras con gran número de pájaros. Es posible reducir el riesgo de
enfermedades mediante una higiene adecuada, pero nunca podrá eliminarse
del todo. Los agentes infecciosos tienen muchos modos de llegar hasta los
pájaros -por la alimentación (salmonelosis, pseudotuberculosis, hongos), el
agua (colienteritis, salmonelosis), el aire (virus, pseudotuberculosis, hongos),
animales (salmonelosis, pseudotuberculosis). Es evidente que la higiene no
puede tener ninguna influencia directa en las enfermedades metabólicas, pero
las condiciones de falta de higiene, y el estrés asociado con ellas, puede
aumentar la vulnerabilidad de los pájaros a estas enfermedades.
Algunos de los prerrequisitos para unas condiciones higiénicas son la
limpieza, el orden, el aire puro, los materiales a prueba de agua o al menos
repelentes al agua, y las superficies lisas. Sería mucho más difícil mantener
limpia una jaula de bambú ricamente decorada (como las que suelen usarse en
los países asiáticos) que una moderna jaula de plástico con barrotes de
alambre. El orden no sólo permite evitar la acumulación de suciedad y de
polvo, sino que también, más importante, permite una desinfección efectiva;
los desinfectantes no pueden trabajar si los agentes patógenos están cubiertos,
y por lo tanto protegidos, por polvo, suciedad, excrementos y otras materias
orgánicas.

PASOS HACIA UNAS CONDICIONES HIGIÉNICAS

1. Ordena y saca toda la suciedad visible, usando una aspiradora, una palita,
un raspador, un cepillo de alambre, etc.
2. Empapa el contenido de la jaula en agua con detergente o con algún otro
agente limpiador suave durante 24 horas.
3. Limpia la jaula con un cepillo duro, con un raspador, con un cepillo de
alambre y agua; de ser posible, emplea un equipo de limpieza al vapor,
especialmente en las pajareras al aire libre (recuerda que el vapor limpia bien
pero no esteriliza porque suele enfriarse demasiado aprisa).
4. Seca bien todos los materiales. De no ser así, el agua que quedaría de los
pasos anteriores diluiría la concentración de los desinfectantes que hay que
emplear en el paso siguiente.
5. Desinfecta la jaula y su contenido con uno de los muchos desinfectantes
que se venden en las tiendas de animales, droguerías, etc.
La mayoría de los desinfectantes comerciales son efectivos contra los virus,
bacterias, y hongos, pero generalmente su acción contra los parásitos es
menos eficaz. Los ingredientes activos son generalmente aldehídos (p. ej.,
formalina), alcoholes, fenoles, detergentes, compuestos cuaternarios de
amonio, o una combinación de éstos. Hay muchas marcas, y nombrar algunas
de ellas podría perjudicar a otras de efectividad similar. Si tienes dudas al
respecto, consulta a tu veterinario.
Si tus pájaros están infestados de ectoparásitos, como ácaros rojos, ácaros de
las plumas, etc., tanto los animales como las jaulas o pajareras tendrán que ser
tratados al mismo tiempo. Los insecticidas normales que se usan para estos
fines han de ser manipulados con grandes precauciones, ya que también son
tóxicos para el ser humano. El tratamiento de los ácaros nemido cópticos (que
producen escamas en la cara o en las patas), afortunadamente raros en las
Carolinas, es diferente porque estos parásitos viven permanentemente dentro
de, y no sobre, la piel del pájaro.
MANTENER LA JAULA LIMPIA

Una buena higiene es el mejor camino para mantener a sus aves en un


excelente estado de salud. Un ave en una jaula polvorienta y sucia no tarda en
enfermar. La jaula, las perchas, los contenedores de agua y la comida, el baño,
los asideros para el jibión de sepia y las verduras y otros accesorios deben
mantenerse todos escrupulosamente limpios. Lo mejor es convertir esta
limpieza en un hábito rutinario: por ejemplo, una vez a la semana el sábado
por la tarde. Todo debe desinfectarse a fondo una vez al mes. Para realizar
esta tarea, normalmente tendrá que sacar a las aves de la jaula (nunca si están
criando). Es conveniente tener cerca una jaula extra, aunque no es
absolutamente necesario. La jaula debe limpiarse con agua jabonosa caliente y
luego enjuagarse con agua fría, para los organismos portadores de
enfermedades no tengan la más mínima oportunidad de instalarse. El mismo
procedimiento es aplicable a las distintas piezas de equipamiento que
componen la jaula. Se deben remplazar los comederos de vidrio, plástico
porcelana que estén rotos o tengan piezas desconchadas. Es en tales
ubicaciones donde los organismos potencialmente peligrosos a menudo se
acumulan y tarde o temprano emprenden su ataque.

LA CUBETA DE TIERRA

Como se ha dicho anteriormente, cualquier jaula bien construida debe tener el


suelo cubierto por una bandeja de arena que pueda estirarse hacia fuera, de
modo que el suelo pueda limpiarse frecuentemente molestando a las aves lo
menos posible. Las jaulas disponibles en las tiendas de animales domésticos y
que están hechas principalmente de barrotes de alambre suelen tener una base
extraíble. Es mejor cubrir el fondo de la jaula o de la bandeja con un pedazo
de papel recio (el papel marrón de envolver es ideal) cortado a la medida
exacta. La tierra esterilizada especial para aves (arena o gravilla de conchas),
que puede obtenerse en cualquier tienda de animales, debe distribuirse en una
capa de 1 o 2 cm. de profundidad por encima del papel. El papel y la arena
deben sacarse y remplazarse al menos una vez por semana. A fin de evitar que
las aves escarben y echen la arena fuera de la jaula con las patas, es
recomendable fijar una pieza de vidrio o plástico de unos 10 cm. de alto
alrededor del suelo de la jaula. Muchas jaulas decorativas ya disponen de esta
ventaja añadida, pero a menudo las jaulas tipo torre no están tan equipadas.
Como se ha dicho, no recomiendo este diseño, pero aquellos que usen jaulas
de este tipo tendrán que improvisar algo que substituya estas protecciones de
vidrio o plástico.
EL ACICALAMIENTO Y CUIDADOS BÁSICOS
El baño

A las carolinas salvajes les encanta revolcarse en la hierba húmeda. A primera


hora de la mañana, cuando la hierba esta cubierta de rocío, esta pequeña
escena puede deleitar a los observadores de aves. Sin embargo, dicha escena
raramente seda entre las aves que viven en cautividad. Aun así, todas las
carolinas disfrutan de un baño de agua, que debe ofrecérsele en un plato llano
de cerámica o de metal. Serán muy pocos los días en que su carolina no haga
un agradecido uso del baño.

En caso de que exhiba a sus aves, necesitara darles un baño una semana más o
menos antes de la exhibición. Antes de sacar al ave de su jaula, llene dos
cuencos poco profundos con agua caliente (unos 25º C) disolviendo un poco
de jabón suave en uno de los cuencos. A continuación, coja al ave en su mano
de modo que su pulgar y su dedo índice puedan sostener su cabecita y
manténgala en la dirección correcta. Cuidadosamente, introdúzcala en el agua
jabonosa, asegurándose de no mojar su cabeza y de no meterle jabón en los
ojos, la nariz o el pico. Tras remojar a su ave varias veces de esta manera,
humedezca una vieja brocha de pelo suave (o algo similar, porque las brochas
de afeitar son a veces difíciles de encontrar) en agua jabonosa y cepille el
plumaje en la dirección de la cola. Asegúrese de no olvidar el área de
alrededor de la cloaca. Lave la cabeza y el cuello con una esponja suave.
Hágalo a fondo en las plumas del ala, extendiéndolas en el borde del cuerpo y
acariciándolas con la brocha. Limpie la cola de la misma manera con suavidad
a fin de evitar arrancarle las plumas accidentalmente. A continuación,
enjuáguela algunas veces en el cuenco de agua limpia para eliminar todos los
restos de jabón y cepille el plumaje dándole forma con una brocha enjuagada
afondo. (Como bien puede usted imaginar, todo ese manoseo alborotara un
poco las plumas de su ave).
Concluya la operación secando a su ave con una toalla gruesa que haya sido
ligeramente calentada (tal vez en una secadora de ropa o poniéndola sobre el
radiador unos minutos). No restriegue las plumas; solo envuelva al ave en la
toalla y frote suavemente. Cuando el ave este seca al tacto, colóquela en una
jaula limpia (sin arena) en una habitación calentada adecuadamente (¡nunca
fuera, al sol!). El ave debe quedarse ahí hasta el día siguiente a fin de
asegurarse de que no cojera frió. Sin embargo, la habitación no debe estar
demasiado caliente para evitar que se le ricen las plumas, lo que, por supuesto,
no se pretende. El ave misma ayudara al proceso de secado encrespándose,
agitándose y arreglándose las plumas. Un secador de pelo puede ser de
utilidad si desea que el ave se seque rápidamente, pero debe de estar
conectado a la potencia más baja y usarse con cuidado.

El limado de uñas y pico


Las uñas y los picos se mantienen generalmente en un estado natural y
adecuado si las carolinas tienen acceso regularmente a perchas de madera de
distintos grosores, ramas frescas de árbol, jibiones de sepia y elementos
similares. En el aviario de exterior o de jardín, proporcióneles algunas piedras
ásperas que las aves puedan usar como limas naturales.
Si a pesar de estas precauciones, observa que a un ave le están creciendo
demasiado las uñas, debe proceder a cortarlas. Agarre y sujete al ave, pero no
boca arriba, para evitar la tensión y el sobresalto. Levántela a contraluz, de
modo que pueda ver los vasos sanguíneos perfilados sobre el asta de las uñas.
No debe cortar esta área rosada (llamada membrana interdigital).
Mientras sujeta al ave en la palma de su mano, agárrele la pata con los dedos
índice y corazón. Su ayudante debe usar unas tijeras de uñas muy bien afiladas
y cortar justamente antes de la membrana interdigital. (Si las uñas son de color
oscuro, corte solo las piezas muy pequeñas durante una "operación"). A veces
un vaso capilar crece a lo largo con la uña y puede sangrar ligeramente cuando
corte la uña. Tenga a mano un lápiz hemostático o algodón para hacer frente a
este pequeño contratiempo.
El limado del pico debe dejarse en mano de un avicultor experto o de un
veterinario especializado.

CONSIDERACIONES ESPECIALES SOBRE EL CUIDADO


Vuelo libre en interiores

A la mayoría de los propietarios de carolinas les gusta dejar volar libremente a


sus aves en una habitación de la casa durante algunas horas del día. Sin
embargo, hay ciertas precauciones que hay que tomar antes de dejar salir al
ave de su jaula. Asegúrese de que todas las ventanas estén cerradas y cubiertas
con cortinas, porque las aves no pueden ver el cristal de las ventanas (las
cortinas tupidas pueden prevenir los accidentes serios, fatales incluso, que se
producen cuando un ave choca contra el cristal de una ventana). Los aparatos
eléctricos tales como electrodomésticos y especialmente ventiladores deben
apagarse cuando la carolina este fuera de su jaula. Un ventilador de techo
representa un peligro letal para un ave que vuela libre. Si tiene el fuego a
tierra encendido, asegurase de que este bien protegido con una pantalla (tápelo
incluso cuando este apagado si no quiere que su carolina se escape por la
chimenea).
Las plantas de interior y flores cortadas también pueden causar problemas a
las aves y, por supuesto, tenerlos ellas mismas. Las carolinas difícilmente se
resisten a picotear las plantas de la casa, algunas de las cuales son venenosas;
otras, como los cactus, pueden causar graves heridas. Es recomendable, por
tanto, sacar todas las plantas de la habitación o taparlas con plástico.
Durante los meses de verano

Las personas que tengan carolinas (o cualquier ave o especie animal) deben
recordar que es muy importante mantener tan limpios como sea posible los
platos de la comida y los alojamientos para dormir.
Durante los meses más calidos del año, algunas comidas blandas (alimento
concentrado, masón al huevo, comida para cría, pan empapado en leche o
agua, alimento verde, etc.) se echan a perder muy rápido. Por tanto, en días
calurosos es mejor no preparar más comida blanda de la que pueda ser
consumida en una hora más o menos. Las sobras deben retirarse antes de
preparar la comida siguiente. Las altas temperaturas permiten a muchos
insectos dañinos reproducirse con rapidez y fomentar el crecimiento de
bacterias.
Es también muy importante, sobre todo si las aves pasan la mayor parte del
año en un recinto interior, sacarlas al exterior de vez en cuando, con jaula y
todo, especialmente durante la primavera y el verano. No coloque la jaula bajo
los rayos directos del sol, por supuesto. Incluso las aves que viven de puertas
afuera pueden sufrir insolaciones. Mantenga a sus aves más o menos a la
sobra, en una zona a salvo de gatos, perros y otros enemigos. Si tiene gatos, es
muy probable que tenga que estar constantemente alerta. Las aves disfrutan
especialmente retozando sobre la hierba; para ello, coloque la jaula, con la
bandeja sacada, sobre el césped.

El atardecer y la noche

Las carolinas necesitan tener de 10 a 12 horas de descanso al día. Por tanto, no


la exponga a demasiado ruido. Si tiene una televisión en la misma habitación
que la jaula, lo mejor que puede hacer es proteger la jaula con un trapo a las
horas apropiadas. Una jaula con una o más carolinas en ningún caso debe
situarse cerca de un aparato de televisión. Aunque para las personas pueda ser
imposible detectar los rápidos cambios de los patrones de puntos de la pantalla
de la televisión en color, la mayoría de las aves pueden verlos, lo que es
perjudicial para sus ojos. Cuanto más lejos esté situada la jaula de la
televisión, menos daño se causara. Diferentes estudios han demostrado que es
mejor cubrir la jaula con un trapo cuando la distancia entre la jaula y el
aparato es inferior a 5 metros.
Muchos aficionados a las aves sostienen que una jaula debe cubrirse
completamente con algún tipo de tela durante la tarde y la noche. Sin
embargo, no a todas las carolinas les entusiasma esta medida. Yo creo que el
mejor método es cubrir solo un lado y o la parte superior de la jaula de modo
que ninguna luz directa o emisión de televisión destellen hacía el ave de la
jaula. De esta manera, el ave puede decidir por sí misma si sentarse a la luz o
no.
TABLA DE PELIGROS PARA UNA NINFA

Fuente de peligro Efectos (remedio)

Ventanas abiertas: el ave se escapa; productos de limpieza y productos químicos:


Cuarto de baño envenenamiento; taza del inodoro abierta: el pájaro se ahoga. (Mantenga cerrada la
puerta del cuarto de baño)

La carolina mete la cabeza a través de la tela metálica o entre los barrotes, se queda
Tela metálica de jaula o pajarera con
atrapada, se lesiona o se estrangula hasta morir. (Compruebe el calibre de los
aberturas de tamaño equivocado
orificios de la tela metálica con su proveedor de animales domésticos).

Contenedores de agua (fregaderos, Las carolinas se caen dentro y se ahogan. El ave puede tomar la superficie jabonosa
cubos, acuarios, jarrones) por un lugar firme para posarse. (Mantenga los recipientes vacíos y/o tapados)

Luz solar directa Insolación: profundos jadeos, alas extendidas, debilidad, colapso

La carolina queda atrapada en ellas y es aplastada o se escapa. (Cierre la puerta


Puertas
antes de soltar al ave)

Corrientes (puertas y ventanas Resfriados; secreciones nasales, legañas, estornudos, neumonía. (Evite las
abiertas, airear la habitación, etc.). corrientes; llévese al ave cuando la habitación está siendo aireada)

Las carolinas son curiosas y les gusta explorar los cajones abiertos y los armarios.
Cajones, armarios, taza del inodoro Si un ave se queda encerrada dentro por accidente, puede morirse de hambre o
asfixiarse. (Mantenga cerrados los cajones y armarios)

Las carolinas pueden ser aplastadas si se sienta accidentalmente sobre ellas.


Butacas, sofás, etc.
(Adopte el hábito de mirar en las sillas antes de sentarse).
Descarga eléctrica por morder los cable; muerte. (Oculte los cables bajo molduras,
Cables eléctricos y enchufes
alfombras, etc.)

Las carolinas con alas cortadas carecen de plenos poderes de vuelo. Tales aves
Suelos duros
pueden romperse una pata o magullarse en un aterrizaje forzoso.

Pies humanos
Las carolinas sueltas pueden ganarse un pisotón. (Mire antes de dar un paso)

Nunca tenga a su carolina en un área contaminada por gas y los humos de cocinar.
Los humos que desprenden las cacerolas de teflón sobrecalentadas o quemadas son
tóxicos para las aves. También son peligrosos los humos y el calor desprendido al
Cocina
cocinar; ollas abiertas que contengan líquidos calientes; hornos calientes; y
productos de limpieza domésticos, todos ellos potencialmente venenosos.
(Mantenga a las aves fuera de la cocina)

Articulo de punto o ganchillo, hilo, Los dedos de las carolinas pueden enredarse; el ave atrapada puede llegar a
cuerdas, cadenas estrangularse. (No tenga ni jerséis ni ovillos de lana tirados por casa)

Las carolinas pueden resbalar dentro y no poder salir; asfixia, morir de hambre,
Jarrones decorativos grandes
fallo cardiaco. (llene estos recipientes con arena o papel)

El aire cargado de humo; la nicotina es letal. Otros contaminantes del aire


peligrosos para el ave son los vapores de pintura, el monóxido de carbono, los
Nicotina, pulverizadores, etc.
pulverizadores de insecticidas o los ambientadores, y las tiras insecticidas. (No
fume ni use pulverizadores, etc. Cerca de sus aves)

Perchas de diámetro demasiado Excesivo crecimiento de las uñas de los dedos. (Use perchas de madera dura del
pequeño diámetro correcto.)
Todos los pesticidas son letales para las aves. (Nunca rocié con ellos las plantas de
Pesticidas
la habitación donde tenga a su ave ni traiga plantas rociadas a esa habitación).

Mortíferos: plomo, óxido, cacerolas revestidas con plásticos, mercurio, todos los
productos de limpieza domésticos. Dañinos: minas de lápices, cargas para
bolígrafos, rotuladores fluorescentes, alcohol, café, especias picantes. Otros
venenos: acetona, anfetaminas, aspirinas, anticongelante, arsénico, lejía,
tetracloruro de carbono, cosméticos, lápices de colores, DDT, desodorantes,
desatascadotes, suavizantes, petardos, fluoracetatos, toxinas de la basura, tintes
Venenos
para el pelo, linóleo, lejía, cerillas (las llamadas cerillas de seguridad no son
tóxicas), medicamentos, bola de naftalina, diversas setas u hogos silvestres, pintura
con plomo, perfume, productos derivados del petróleo, aceite de pino, veneno para
ratas y ratones, veneno para cucarachas, laca, pastillas para dormir, veneno para
caracoles, estricnina, lociones para el bronceado, talio, herbicidas, productos
protectores de la madera. (Retire todas las sustancias dañinas y letales).

Objetos afilados, clavos, astillas,


Cortes heridas producidas por pinchazos. (Llévese todos los objetos cortantes)
extremos de cables o calambres

Las carolinas necesitan estar a una temperatura entre los 10 y los 24º C. Los
Cambios de temperatura cambios bruscos de temperatura pueden ser desastrosos para ellas. (La calefacción
debe ser constante y fiable).

Ventanas, ventanales, paredes de Las carolinas vuelan hacía ellas: conmoción cerebral, fractura de cráneo, rotura de
cristal cuello, alas o pies. (Baje las persianas o cierre las cortinas).
Herencias y Mutaciones de
las Ninfas
Durante los últimos años, la cría de mutaciones de color de ninfas (carolinas)
ha traído la atención de muchos aficionados. Sin embargo, no todos están
encantados con los resultados y muchos permanecen fieles a las aves del color
original (grises normales). Pero sería un error no hablar de esta excitante
nueva rama de la afición, especialmente en estos tiempos en que el interés por
las mutaciones está creciendo con rapidez.

Aunque no será posible ahondar con profundidad en el tema de la genética,


intentaré explicar los principios esenciales de manera tan simple y práctica
como sea posible. Aquellos que no hayan estudiado previamente el tema,
requerirán un poco de tiempo y paciencia.

COLORES

Tres factores producen todas las variantes de color vistas en las psitácidas: los
cambios en el pigmento melanina, en el pigmento carotinoide y los de la
estructura del color azul.

Melanina: Los pigmentos oscuros de las plumas, ojos, pico, patas y uñas (en
otras palabras, los colores negros, gris y marrón).

Carotinoide: Los pigmentos brillantes que se dan en las plumas y en el pico


(específicamente los colores amarillo, naranja y rojo).

Color estructural: Azul (y violeta). La expresión color estructural indica que el


color esta relacionado con la estructura de la pluma. En otras palabras, el
plumaje azul no es el resultado de un pigmento distintivo; más bien es un
efecto físico producido por la organización estructural de las moléculas en la
superficie de las plumas.

Habrá observado que no se ha mencionado el color verde. Esto se debe a que


el verde, que no es un color primario, resulta de la combinación del pigmento
carotinoide color amarillo y del color estructural azul. Si faltara el amarillo en
un ave verde, el resultado seria un ave azul; si faltara el azul el resultado seria
un ejemplar amarillo.
MUTACIONES

Las mutaciones en las especies de psitácidas son causadas generalmente por


cambios en la melanina y el carotenoide y, solo ocasionalmente, en el color
estructural. Por lo tanto, en lo que nos concierne, nos ocuparemos
principalmente de los cambios en la melanina y el carotenoide. Las siguientes
formas son las más usuales. (Observe que no todas estas mutaciones de color
se han dado en las carolinas, aunque sigue siendo teóricamente posible que se
den en el futuro).

Pastel: En esta mutación, la cantidad de melanina es reducida. Los colores de


la forma salvaje están retenidos en matices claros, de forma diluida (con
frecuencia como verde hierva claro). El periquito amarillo turquesa es un
ejemplo de esta mutación.

Lutino, albino, amarillo: En estas mutaciones, la carencia de la melanina es


completa o casi completa.

En aves lutinos y albinas, la melanina falta en todas las partes del cuerpo
(plumas, ojos, pico, pies y uñas). En las ninfas amarillas, la melanina solo
falta en el plumaje. Las ninfas lutinos y albinas son fáciles de reconocer por
sus ojos rojos; las amarillas normales tienen los ojos oscuros. Las lutinos y
albinas difieren unas de otras en que las primeras conservan su carotenoide,
por lo que mostrara algo de amarillo naranja y/o rojo, mientras que las últimas
han perdido estos colores así como los de la melanina, dando como resultado
una ninfa de color blanco puro con los ojos rojos.

En las ninfas (carolinas), los machos lutinos son blanquecinos con amarillo
intenso, especialmente bajo las alas y la cola, manchas rojizo-anaranjadas en
las mejillas, ojos de color rojo oscuro, pies y patas rosadas, pico gris cuerno y
una cresta amarilla. Las hembras son como los machos. Las barras de la
superficie de debajo de la cola y de las plumas de debajo del ala son amarillas
contra un fondo blanco debido a la falta de melanina. Las ninfas jóvenes son
comos las hembras, pero los ojos son claros con algo de amarillo. Esta
mutación se consiguió por primera vez en Florida a partir de dos ninfas
(carolinas) de aspecto normal, en los aviarios de C. Barriger, en 1958. Pero
fue la fallecida E. L. Moon quien confirmo que esta mutación estaba
firmemente establecida. En la ninfa (carolina) lutino, la melanina sea perdido
completamente, aunque se conserva las manchas rojas en las mejillas.

Ya en las ninfas (carolinas) albinas están totalmente desprovistas del


carotenoide, ambos sexos son de un blanco puro con ojos color rubí; incluso
los lunares auriculares rojizo-anaranjados son blancos. Las primarias y las
plumas de vuelo tienen a veces un color blanco roto. La mutación albina se
dio en los Países Bajos a principio de los años 80.
Moteada, opalina: Aquí la melanina está ausente en todo el plumaje. La
mutación moteada suele tener un patrón de color irregular, poco uniforme, con
manchas blancas o amarillas allí donde la melanina está ausente. Existe una
gran variedad de patrones moteados, que van desde los que muestran algunas
plumas afectadas hasta los que abarcan grandes zonas del plumaje.

En las ninfas (carolinas) machos moteados son como los machos grises
normales, pero con manchas blancas irregulares (que pueden ser pequeñas,
grandes o estar entre estos dos extremos). Las mutaciones moteadas ideales
son las claras (es decir, sin melanina). Ojos marrones, pies y patas grisáceas y
pico gris. Las hembras son como las grises normales, pero con el plumaje roto
por manchas blancas. La cola suele ser clara sin barras. El gorjeo del macho
del macho puede ser la mejor (y a menudo la única indicación) del sexo. Las
aves jóvenes tienen colas mas cortas y frecuentemente presentan algo de rosa
alrededor de la membrana del pico. Esta mutación se creo en Estado Unidos
en 1949. En los aviarios del señor D. Putman y la señora R. Kersh se
desarrollaron distintas estirpes. Las aves de esta última se utilizaron para crear
las estirpes europeas. Las hembras pueden ser híbridas para el moteado, ya
que la mutación es recesiva; las aves híbridas a menudo tienen plumas
salpicadas de blanco o amarillo en la parte posterior del cuello.

Esta mutación no debe confundirse con los resultados de una dieta


inapropiada. Una carencia del aminoácido lisina en la dieta, por ejemplo,
puede causar una formación inadecuada de la melanina. Así, algunas plumas
verdes pueden volverse amarillas, mientras que las negras pueden volverse de
un gris muy pálido a blanquecino. Una mejora de la dieta puede normalizar el
plumaje en la muda siguiente.

La segunda mutación en esta categoría es la opalina. En este caso, el


carotenoide se vuelve más intenso. El amarillo claro se vuelve más profundo,
el amarillo medio casi naranja y el rosa casi rojo. La mutación opalina es
difícil de reconocer, ya que su apariencia externa varía de una especie a otra.
Tres opalinas típicas son: la rosella elegante (Platycercus elegans), el periquito
de Bourke (Neophema bourkii) y la Ninfa (carolina) perlada.

En la rosella elegante, prácticamente toda la parte inferior y la cola son rojas;


también se puede ver el rojo en las marcas posteriores.

El periquito de Bourke también es brillante ejemplo de la mutación opalina. El


color amarillento normal es reemplazado por un rosa puro, y la melanina se
pierde en el manto, la espalda, las remeras secundarias y la cabeza. Esta
distribución es similar a la del periquito, en el que el manto carece de marcas.
En el Bourke esto puede también aplicarse a parte de las alas.
La ninfa (carolina) perlada (u opalina) muestra una variación totalmente
diferente. La melanina falta en el centro de la pluma, por lo que cada pluma
afectada es blanca o amarilla con un borde oscuro. Esto produce un efecto de
tablero de ajedrez, visto muy a menudo en las alas. El amarillo o el nacarado
es más claro que el de una ninfa (carolina) gris normal.

Las ninfas macho jóvenes son como los machos grises normales. La parte
posterior del cuello, el manto y las alas están cubiertas con manchas blancas o
amarillo nacarado. Al cabo de seis o doce meses aproximadamente, los
machos mudan a su plumaje de adulto, que es gris normal. Las hembras, sin
embargo, mantienen su hermoso color de perla o nacarado. Los ojos, el pico,
los pies y las patas son como en la gris normal. Esta mutación fue vista por
primera vez en 1967 en Alemania Occidental y en Bélgica.

Canela, Fallow (amarillo marronoso): En estas mutaciones, el color de la


melanina esta cambiado: el negro es reemplazado por el marrón. En las
canelas, predomina el marrón; la fallow muestran un marrón grisáceo que es
particularmente evidente en las remera primarias.

Dicha mutaciones producen apariencias externas variadas dependiendo de la


especie de ave. Los efectos son más evidentes en una ninfa (carolina) que en
un Bourke o un Kakariki. El verde se hace más claro de color y más
amarillento; el gris se torna más amarronado.

Los machos de estas mutaciones son como los machos grises normales, pero
con un tono bronceado calido. Los colores amarillos son suaves, las manchas
rojizos-anaranjadas de las mejillas, brillantes y claras. En esta mutación la
melanina es marrón, no negra. A veces las aves tienen manchas de color en las
alas y la espalda; algunas marcas son incluso festoneadas y muestran
diferentes graduaciones de color. Estas ninfas se llaman a menudo canelas
jaspeadas. Las hembras son como hembras grises normales, pero las zonas
oscuras tienen un tono amarronado. En general, la hembra es algo más clara
que el macho. En las ninfas jóvenes son como los padres, aunque los machos
suelen ser más pálidos. La mutación, criada por primera vez en Bélgica a
principios de los años sesenta, esta ligada al sexo.

Una diferencia interesante entre la canela y la fallow es que, aunque los


jóvenes de ambos sexos nacen con los ojos rojos, la canela adquiere ojos
oscuros en la primera semana y la fallow conserva los ojos rojos. Por tanto, no
puede confusión con las mutaciones amarillas, las cuales nacen con los ojos
oscuros. El origen de esta mutación en la ninfa (carolina) no ha sido
documentada con precisión. Tuvo lugar en los Estados Unidos así como en
Europa a principios de los setenta.
Plateada: Las ninfas (carolinas) plateadas macho son como los machos grises
normales, pero el color gris es reemplazado por el plata metálico. Ambos
sexos poseen ojos rojos. Las hembras son como los machos, con diferencias
características vistas en las hembras grises normales. Las jóvenes se parecen a
la ninfa gris normal, pero la coloración básica es plata metálica. Esta mutación
fue desarrollada por vez primera a principios de los cincuenta en Bélgica, y
destaco por su deficiencia visual y su poca fertilidad. La mutación esta ahora
bien establecida y esta menos aquejada por la ceguera.

Verdemar: En esta mutación, el carotenoide se ha disminuido. El plumaje,


por consiguiente, presenta menos amarillo, naranja y/o rojo. En una buena
mutación verdemar, el carotenoide se ha reducido a la mitad. Existen
variaciones: a menos carotenoide, la ninfa es más azulada; a más carotenoide,
el ejemplar es más verde. El ejemplo mas claro es el del periquito verdemar.

Azul: Una ninfa azul pura tiene melanina y, naturalmente, su color estructural
es azul. Ya que el carotenoide esta ausente, faltan totalmente los colores
amarillos, naranja y rojo.

La ninfa (carolina) de carablanca o "charcoal" (negro-grisácea) esta también


incluida en te grupo. También en este caso faltan el amarillo y el rojo, pero ya
que el color en la forma salvaje no es el verde, la mutación produce un
plumaje blanco, más que azul.

Por lo demás, los machos y hembras son como grises normales. La zona de la
mascara del macho será de color blanco puro después de la primera muda.
Esta mutación apareció por primera vez en una colección holandesa en 1964 y
también en 1978 en Frankfurt, Alemania Occidental. La mutación, que es
recesiva, esta ahora bien establecida.

PRINCIPIOS DE LA HERENCIA

A continuación consideraremos los medios a través de los cuales se heredan


las mutaciones. Esto, sucesivamente, determina e aspecto que tendrá la nidada
de varias combinaciones.

Dominante: Si una de las ninfas (carolina) progenitoras es de raza pura u


homocigótica por el color dominante, todos los jóvenes adoptaran dicho color.
En otras palabras, el homocigoto dominante elimina todos los demás colores,
incluso aunque la nidada lleve otros colores en su carga genética (o genes).
Los colores escondidos entre los genes pueden emerger más tarde en
apareamientos determinados. En general, el color en su forma salvaje es
dominante. (Si dos ninfas son homocigóticas por el color dominante, toda la
nidada lo será).

Recesivo: Si se crían dos ninfas de color recesivo, la nidada será también de


color recesivo. Sin embargo, si una ninfa dominante es apareada con un
ejemplar recesivo, todos los jóvenes tomaran el color de la ninfa dominante.
El color recesivo quedara así oculto.

Homocigótico: Una ninfa homocigótica posee solo los genes del color
exteriorizado. Todas las ninfas de color recesivo deben ser homocigóticas. Las
aves de color dominante, podrían llevar un gen oculto para un color recesivo.

Híbrido (heterocigótico): La ninfa (carolina) del color domínate tiene una


mutación de color oculta que puede ser trasmitida a su nidada. Por ejemplo,
un ave verde con una mutación azul oculta en su estructura genética se llaman
"híbrido para el azul" o verde/azul.

Herencia ligada al sexo: En este caso, se da un factor en particular que


depende del sexo. Por ejemplo, las portadoras de la hemofilia en los seres
humanos son las hembras, pero es exteriorizada solo en los machos. Por tanto,
es importante saber que ninfa (carolina) progenitora tiene los colores
apropiados que, con el sexo, se pasaran a los jóvenes.

Herencia recesiva ligada al sexo: el gen recesivo da un factor en especial que


esta asociado con el grupo de genes (o cromosomas) que determinan el sexo
de la nidada.

Autosómico: En este caso, la herencia no esta ligada al sexo.

Autosómico recesivo: en este caso, el gen para el factor en cuestión no lo lleva


un cromosoma sexual.

En la mayoría de los casos, las mismas mutaciones son heredadas por los
mismos medios, aunque hay excepciones ocasionales a las reglas. Un ejemplo
son los lutinos: la mayoría hereda de forma recesiva ligada al sexo, pero
existen también algunas formas lutinos que heredan de forma autosómica
recesiva (la lutino del periquito de la reina Alejandra y la lutino del periquito
elegante, por ejemplo).

FÓRMULAS: HERENCIA AUTOSÓMICA RECESIVA

La mayoría de las mutaciones de color en las ninfas (carolinas) pueden relacionarse o con la forma autonómicas
recesivas o con las recesivas ligadas al sexo.
Moteada (Alerquín, Pintada, Abigarrada, Manchada o Jaspeada)
Padres Polluelos
Macho Hembra Machos Hembras
Gris Moteada 50% Gris/Moteada 50% Gris/Moteada
Moteada Gris 50% Gris/Moteada 50% Gris/Moteada
25% Gris/Moteada 25% Gris/Moteada
Gris/Moteada Gris
25% Gris 25% Gris
25% Gris/Moteada 25% Gris/Moteada
Gris Gris/Moteada
25% Gris 25% Gris
25% Gris/Moteada 25% Gris/Moteada
Gris/Moteada Moteada
25% Moteada 25% Moteada
25% Gris/Moteada 25% Gris/Moteada
Moteada Gris/Moteada
25% Moteada 25% Moteada
25% Gris/Moteada 25% Gris/Moteada
Gris/Moteada Gris/Moteada 12,5% Gris 12,5% Gris
12,5% Moteada 12,5% Moteada
Moteada Moteada 50% Moteada 50% Moteada

Plata
Padres Polluelos
Macho Hembra Machos Hembras
Gris Plata 50% Gris/Plata 50% Gris/Plata
Plata Gris 50% Gris/Plata 50% Gris/Plata
25% Gris/Plata 25% Gris/Plata
Gris/Plata Gris
25% Gris 25% Gris
25% Gris/Plata 25% Gris/Plata
Gris Gris/Plata
25% Gris 25% Gris
25% Gris/Plata 25% Gris/Plata
Gris/Plata Plata
25% Plata 25% Plata
25% Gris/Plata 25% Gris/Plata
Plata Gris/Plata
25% Plata 25% Plata
25% Gris/Plata 25% Gris/Plata
Gris/Plata Gris/Plata 12,5% Gris 12,5% Gris
12,5% Plata 12,5% Plata
Plata Plata 50% Plata 50% Plata

Carablanca ("Charcoal")
Padres Polluelos
Macho Hembra Machos Hembras
Gris Carablanca 50% Gris/Carablanca 50% Gris/Carablanca
Carablanca Gris 50% Gris/Carablanca 50% Gris/Carablanca
25% Gris/Carablanca 25% Gris/Carablanca
Gris/Carablanca Gris
25% Gris 25% Gris
25% Gris/Carablanca 25% Gris/Carablanca
Gris Gris/Carablanca
25% Gris 25% Gris
25% Gris/Carablanca 25% Gris/Carablanca
Gris/Carablanca Carablanca
25% Carablanca 25% Carablanca
25% Gris/Carablanca 25% Gris/Carablanca
Carablanca Gris/Carablanca
25% Carablanca 25% Carablanca
25% Gris/Carablanca 25% Gris/Carablanca
Gris/Carablanca Gris/Carablanca 12,5% Gris 12,5% Gris
12,5% Carablanca 12,5% Carablanca
Carablanca Carablanca 50% Carablanca 50% Carablanca

Fallow (Amarillo Marronoso)


Padres Polluelos
Macho Hembra Machos Hembras
Gris Fallow 50% Gris/Fallow 50% Gris/Fallow
Fallow Gris 50% Gris/Fallow 50% Gris/Fallow
25% Gris/Fallow 25% Gris/Fallow
Gris/Fallow Gris
25% Gris 25% Gris
25% Gris/Fallow 25% Gris/Fallow
Gris Gris/Fallow
25% Gris 25% Gris
25% Gris/Fallow 25% Gris/Fallow
Gris/Fallow Fallow
25% Fallow 25% Fallow
25% Gris/Fallow 25% Gris/Fallow
Fallow Gris/Fallow
25% Fallow 25% Fallow
25% Gris/Fallow 25% Gris/Fallow
Gris/Fallow Gris/Fallow 12,5% Gris 12,5% Gris
12,5% Fallow 12,5% Fallow
Fallow Fallow 50% Fallow 50% Fallow

FÓRMULAS: HERENCIA RECESIVA LIGADA AL SEXO

La mayoría de las mutaciones de color en las ninfas (carolinas) pueden relacionarse o con la forma autonómicas
recesivas o con las recesivas ligadas al sexo.
Perlada ("Laced" u Opalina)
Padres Polluelos
Macho Hembra Machos Hembras
Gris Perla 50% Gris/Perla 50% Gris
Perla Gris 50% Gris/Perla 50% Perla
25% Gris/Perla 25% Gris
Gris/Perla Gris
25% Gris 25% Perla
25% Gris/Perla 25% Gris
Gris/Perla Perla
25% Perla 25% Perla
Perla Perla 50% Perla 50% Perla

En la mutación Perlada al cabo de 6-12 meses, los machos mudan al plumaje


adulto gris normal.
Las hembras conservan sus manchas caneladas.

Canela (Cinnamon, Beige o Isabelle)


Padres Polluelos
Macho Hembra Machos Hembras
Gris Canela 50% Gris/Canela 50% Gris
Canela Gris 50% Gris/Canela 50% Canela
25% Gris/Canela 25% Gris
Gris/Canela Gris
25% Gris 25% Canela
25% Gris/Canela 25% Gris
Gris/Canela Canela
25% Canela 25% Canela
Canela Canela 50% Canela 50% Canela

En la mutación Canela, como las Fallow autosómicas recesivas, nacen con los
ojos rojos. Sin
embargo, a las canelas se les vuelven oscuro al cabo de una semana,
mientras que las fallow los conservan.

Lutino
Padres Polluelos
Macho Hembra Machos Hembras
Gris Lutino 50% Gris/Lutino 50% Gris
Lutino Gris 50% Gris/Lutino 50% Lutino
25% Gris/Lutino 25% Gris
Gris/Lutino Gris
25% Gris 25% Lutino
Gris/Lutino Lutino 25% Gris/Lutino 25% Gris
25% Lutino 25% Lutino
Lutino Lutino 50% Lutino 50% Lutino

Albina
Padres Polluelos
Macho Hembra Machos Hembras
Gris Albina 50% Gris/Albina 50% Gris
Albina Gris 50% Gris/Albina 50% Albina
25% Gris/Albina 25% Gris
Gris/Albina Gris
25% Gris 25% Albina
25% Gris/Albina 25% Gris
Gris/Albina Albina
25% Albina 25% Albina
Albina Albina 50% Albina 50% Albina

CRUCE DE MUTACIONES

Hasta aquí, hemos explicado tan solo los apareamientos de un color con el color de la forma salvaje o gris (normal).
El cruce de mutaciones es un poco más complejo, pero también en este caso existen algunas formulas simples. Para
hacer esto, debemos unir la forma autosómica recesiva y la recesiva ligada al sexo. Existen cuatro posibilidades, tal
y como muestra la tabla de cruces de mutaciones. En esta tabla se dan ejemplos de cada una de estas combinaciones.
Para determinar qué puede obtener de un apareamiento en particular, use la formula o consulte la tabla de
mutaciones cruzadas.

Las cuatro mutaciones posibles al cruzar mutación x mutación.


Macho Hembra
Recesiva ligada al sexo Recesiva ligada al sexo
Recesiva ligada al sexo Recesiva autosómica
Recesiva autosómica Recesiva ligada al sexo
Recesiva autosómica Recesiva autosómica

Mutaciones cruzadas: Algunas combinaciones interesantes


Padres Polluelos
Macho hembra Machos Hembras
Recesiva ligada al sexo Recesiva ligada al sexo
Lutino Perla 50% Gris/Lutino/Perla 50% Lutino
Canela Lutino 50% Gris/Canela/Lutino 50% Canela
Lutino Canela 50% Gris/Lutino/Canela 50% Lutino
Canela Perla 50% Gris/Canela/Perla 50% Canela
Recesiva ligada al sexo Recesiva autosómica
Lutino Moteada 50% Gris/Lutino/Moteada 50% Lutino/Moteada
Perla Moteada 50% Gris/Perla/Moteada 50% Perla/Moteada
Canela Plata 50% Gris/Canela/Plata 50% Canela/Plata
Perla Fallow 50% Gris/Perla/Fallow 50% Perla/Fallow
Recesiva autosómica Recesiva ligada al sexo
Moteada Perla 50% Gris/Moteada/Perla 50% Gris/Moteada
Plata Lutino 50% Gris/Lutino/Plata 50% Gris/Plata
Carablanca Lutino 50% Gris/Lutino/Carablanca 50% Gris/Carablanca
Plata Perla 50% Gris/Perla/Plata 50% Gris/Plata
Recesiva autosómica Recesiva autosómica
Plata Moteada 50% Gris/Plata/Moteada 50% Gris/Plata/Moteada
Moteada Plata 50% Gris/Plata/Moteada 50% Gris/Plata/Moteada
Carablanca Moteada 50% Gris/Carablanca/Moteada 50% Gris/Carablanca/Moteada

Para cruces no mostrado arriba, simplemente sustituya por la correspondiente


mutación. Por ejemplo,
para determinar el resultado de canela x albina, sustituya la hembra lutino (en
la segunda linea de la tabla)
por la albina. Los jóvenes machos serán 50% gris/canela/albina; las hembras,
50% canela.

CONSIDERACIONES ADICIONALES

Existen dos cuestiones importantes que pueden aplicarse a todo lo comentado


en esta sección. La primera es que todos los porcentajes dados como resultado
son promedios: No espere encontrarse con un 50% de machos y 50% de
hembras en cada nido. La segunda cuestión es que los resultados de estas
formulas serán correctos solo si usted conoce con precisión la estructura
genética de los padres y como son transmitidos los colores. Si se dieran unos
resultados diferentes a aquellos dados en las formulas, entonces es que tiene
un factor de color desconocido oculto en uno de los padres (o en ambos).

Se dan también ciertas formas de color que no están relacionadas con la


herencia. Esto ocurre con frecuencia cuando se crían ninfas con ligeras
diferencias selectivamente durante un largo periodo de tiempo. Considere, por
ejemplo, el periquito turquesa de vientre rojo y el periquito esplendido de
vientre rojo. Esto se consigue criando aves que tiene mucho rojo en el
plumaje. Por tanto, para la cría vale la pena seleccionar aves que muestren los
colores que uno desee obtener.

Nutrición
La Carolina es principalmente granívora, es decir, comedora de semillas, y sus
necesidades son relativamente fáciles de satisfacer. Las tiendas de animales
ofrecen una gran variedad de semillas básicas y de mezclas de semillas, entre
ellas mezclas para la cría, golosinas, mezclas con vitaminas, ayudas para la
muda, etc.
La dieta básica de las Carolinas es similar a la de los periquitos, y consiste
principalmente en semillas de girasol, diferentes cantidades de mijo, alpiste,
avena con y sin cáscara, trigo, cacahuetes, mijo en rama, pequeñas cantidades
de cañamón, etc.
La dieta básica se complementa con diferentes tipos de frutas (manzanas,
peras, bayas, cítricos, plátanos, y otras frutas tropicales) y verduras {diente de
león, zanahorias y sus hojas, lechugas, espinacas, etc.). La lechuga tierna de
jardín ha de usarse con discreción porque puede causar indigestión. Es
preferible darles tipos más firmes de lechuga, como la endibia, la escarola, etc.
Otro complemento de la dieta de las Carolinas es la corteza de las ramas
usadas como perchas. El pájaro come la corteza, lo que lo mantiene
entretenido al tiempo que le proporciona
vitaminas y minerales.
Algunas verduras pueden ser reemplazadas por
semillas germinadas, especialmente en invierno.
Las semillas germinadas son especialmente
importantes para los pájaros que están criando.
Son muy digestivas y tienen un alto contenido de
vitaminas. Se preparan mojando las semillas en
agua, en un colador o en un recipiente, durante
unas 24 horas. Hay que guardarlas en un lugar
cálido, como por ejemplo en la cocina, cerca de
un radiador, de una estufa, etc. Al cabo de este
tiempo las semillas se enjuagan dos o tres veces
con agua tibia y se dejan reposar durante uno o
dos días, hasta que los brotes se hagan visibles.
Por razones higiénicas es muy importante
enjuagar bien las semillas después de las
primeras 24 horas. El calor y la humedad
también favorecen el crecimiento de hongos que siempre están presentes,
incluso en las semillas de mejor calidad. El enjuague o lavado debería
eliminar la mayor parte de los hongos. No des a los pájaros semillas
germinadas que tengan olor a hongos o que muestren un evidente desarrollo
de los mismos, pues pueden ser causa de enteritis o de intoxicaciones.
Aparte de los suplementos alimenticios ya mencionados, hay otros tipos.
Durante las épocas de puesta y crianza se puede complementar la dieta de los
pájaros con mezclas comerciales para crianza, pan de trigo remojado en agua,
yema de huevos hervidos, pequeñas cantidades de camarones deshidratados,
queso fresco, y golosinas como palitos de semillas con miel, etc. Algunos de
estos alimentos son perecederos y tienen que sacarse de la jaula después de
algunas horas, según la temperatura ambiente. Normalmente no se necesitan
preparados vitamínicos si los pájaros reciben una dieta bien equilibrada, como
la descrita antes. Hay que evitar sobredosificar ciertas vitaminas,
especialmente las vitaminas A y D. Sin embargo, conviene dar vitaminas
durante breves períodos después de situaciones estresantes y enfermedades.
Deja que tu veterinario determine las dosis adecuadas. La misma regla se
aplica a varios tipos de gotas estimulantes y recetas que suelen promocionarse
como parte esencial de la dieta de los pájaros. Pueden aumentar la resistencia
de tus pájaros a corto plazo, pero si se les proporciona regularmente por
periodos prolongados, no suelen producir ningún efecto benéfico apreciable.
Otros componentes de la dieta son la arena y las piedrecillas (cascajo), las
conchas de moluscos trituradas, y el escudo de sepia. Como los pájaros no
tienen dientes, las semillas, una vez descascan liadas por el pico, han de ser
trituradas en el estómago muscular, llamado molleja. El cascajo ayuda a
acelerar este proceso. Las conchas trituradas y los trocitos de escudo de sepia
son importantes fuentes de minerales para la formación de los huesos y de las
cáscaras de los huevos.
Hay que evitar dar a las Carolinas comida humana excesivamente salada o
condimentada, así como queso, mantequilla, chocolate, galletas y «comidas
rápidas», porque pueden causarles diarrea y obesidad.

CALIDAD DEL ALIMENTO

La evaluación de la calidad del alimento es una tarea a veces difícil, incluso


para el experto. En circunstancias normales un análisis profesional no
resultaría económico. No obstante, hay muchas pruebas que pueden realizarse
para conseguir una evaluación aproximada de la calidad de la semilla.
Rechaza todo alimento que esté apelmazado, con hongos, o mojado, y
naturalmente rechaza también todo alimento que contenga parásitos o sus
excrementos. Controla siempre la fecha de fabricación o de cosecha, así como
el país de origen.
Huele la comida be cerca; los alimentos estropeados tienen un olor rancio,
añejo, o acre. Prueba el sabor de unas pocas semillas y verifica que tengan el
sabor dulce de las semillas frescas, después de haber determinado que la
semilla no ha estado expuesta a ningún tipo de contaminación.
Haz germinar algunas semillas, empleando el método de germinación descrito
anteriormente; el 80 o 90 % de las semillas debería germinar.
Comprueba el contenido de aceite de algunas semillas; una semilla fresca,
prensada en una hoja de papel debería dejar una mancha aceitosa, mientras
que una semilla vieja y seca no dejará ese rastro.
El alimento rancio puede ser el resultado de un almacenamiento prolongado,
de exceso de temperatura durante el almacenamiento, de exposición a la luz
solar directa, de contaminación con ácaros, y de muchos otros factores. Los
alimentos rancios pueden provocar en los pájaros una carencia de vitaminas A
y E y pueden causar enteritis.

ALMACENAMIENTO DEL ALIMENTO

Todos los alimentos son perecederos en diferentes grados. Los componentes


del alimento pueden ser metabolizados por fermentación, bacterias, hongos y
parásitos. Algunos de estos componentes metabolizados son muy tóxicos, y
pueden causar diarreas, lesiones hepáticas, deficiencias y otros problemas.
Algunos ejemplos conocidos de productos que pueden producir estos efectos
indeseables son las grasas rancias y el pan con moho. Puesto que el deterioro
de los alimentos se acelera por la luz, las altas temperaturas, las altas
humedades y otros factores, la velocidad de deterioro puede reducirse si se
adopta las siguientes condiciones de almacenamiento:
1. Mantener los aumentos a baja temperatura, entre 10 y 12 °C, pero no
refrigerados, para reducir la condensación.
2. Mantener los alimentos secos, a menos de 70 % de humedad relativa,
siempre que sea posible. En condiciones tropicales, mantener los alimentos en
un lugar ventilado. No tenerlos en un recipiente cerrado durante períodos
largos.
3- Mantener los alimentos a oscuras, ciertamente fuera de la luz solar directa,
que recalentaría el alimento, seria causa de que las grasas se pusieran rancias,
6 inactivaría las vitaminas.
4. Mantener los alimentos fuera del alcance de parásitos; las ratas y ratones
pueden ser portadores de agentes patógenos (salmonelosis, pseudo
tuberculosis); los ácaros pueden ser causa de que las grasas se pongan rancias;
las larvas son menos perjudiciales pero también conviene evitarlas.
5. Conservar los alimentos sólo durante breves períodos, máximo unos pocos
meses; comprar alimentos frescos y controlar la fecha de fabricación.
Las precauciones mencionadas se aplican al almacenamiento de semillas.
Otros alimentos, como fruta, yema de huevo, queso fresco, pan remojado, etc.,
han de sacarse y eliminarse después de unas pocas horas, según la temperatura
ambiental. Las semillas germinadas han de prepararse cada día para que estén
frescas.

AGUA
Él agua es esencial para la vida. Ha de ser clara, limpia, templada, y libre de
cloro, desinfectantes, y otros aditivos. El cloro del agua doméstica se
evaporará si se deja reposar en un recipiente abierto durante algunas horas.
Los desinfectantes, en concentraciones muy bajas, sólo se justifican si el agua
no es adecuada para el consumo humano. Los desinfectantes son irritantes
para los intestinos de las aves y pueden dañar la flora intestinal. Hervir el agua
regularmente antes del consumo no es recomendable porque el agua hervida
tiene un sabor a añejo. Si el agua del grifo es de muy baja calidad, puedes usar
agua mineral no gasificada.
El agua para beber de los pájaros ha de ser cambiada al menos dos veces por
día, limpiando los bebederos con agua limpia en cada ocasión. El agua sucia
estimula el desarrollo de ciertas bacterias, especialmente las de tipo coli, y
puede causar graves infecciones en la molleja y en los intestinos, responsables
de muchas muertes entre las Carolinas y otras aves psitaciformes. Hay que
tomar precauciones al usar detergentes, enjuagando a conciencia los
recipientes lavados con ellos, porque también son irritantes para los intestinos
de los pájaros y perjudiciales para su flora intestinal.
Con frecuencia se dice que el agua para beber no es demasiado importante en
el caso de las Carolinas porque en su hábitat natural pueden sobrevivir sin
agua durante algunos días. Esta afirmación es errónea y peligrosa; si no se
cambia el agua para beber con frecuencia, especialmente durante los días
calurosos, se evaporará, dejando un caldo espeso y muchas veces maloliente,
que puede causar graves enteritis a tus pájaros. ¿Te gustaría a ti, el propietario
de los pájaros, beber un caldo maloliente en vez de agua limpia y pura?

TÉCNICA DE ALIMENTACIÓN

La comida y el agua han de protegerse contra las contaminaciones fecales. La


mayor parte de los comederos comerciales están protegidos contra esa
contaminación por una cubierta. Los comederos tienen que fijarse a los
barrotes de la jaula, y no situarse sobre el suelo, aunque algunos criadores
piensan que comer en el suelo es el método más natural y por lo tanto el más
deseable. Las perchas no deben situarse encima de los comederos o
bebederos. En las pajareras con muchos pájaros, conviene dar las semillas que
constituyen la dieta básica separadamente, para reducir el desperdicio. Las
Carolinas, como muchos otros pájaros psitaciformes, desarrollan preferencias
individuales por ciertas semillas y tiran las demás fuera de los comederos.
Hay que controlar los comederos diariamente. Las cáscaras vacías acumuladas
en la parte superior pueden dar la impresión de que están repletos cuando
contienen pocas semillas. Las cáscaras vacías pueden soplarse para que en los
comederos sólo queden las semillas. Toda la comida, tanto la básica como la
suplementaria, tiene que cambiarse diariamente, con la excepción de las ramas
naturales.
PROTEÍNAS

Los cuerpos de todos los animales están compuestos principalmente de varias


clases de proteínas; cada cuerpo esta constituido por millones y millones de
células, cada una de las cuales contiene protoplasma, que a su vez se compone
sobre todo de proteínas y agua. Los músculos de una ninfa, sus órganos
internos (como el corazón y los riñones), las plumas, la piel, las patas, el pico
y, por supuesto, los huevos son todos ricos en proteínas. En resumen, las
proteínas son esenciales para el crecimiento, mantenimiento y recomposición
de los tejidos de todo el cuerpo, para las correctas funciones orgánicas y para
la reproducción.

Hay dos categorías principales de proteínas: animales y vegetales. Las


proteínas animales poseen un mayor valor nutricional que las proteínas de las
plantas. Las fuentes más importantes de proteínas son la carne, el pescado, los
huevos y la leche. Por ejemplo, los criadores de aves de corral dan a sus aves
un suplemento de comida hecho a base de pescado y comida hecha de hígado
como fuente de proteínas animales. La leche es la fuente de proteínas más
simple y más comúnmente utilizada.

El pan blanco seco empapado en leche es un excelente alimento para las


ninfas (carolinas) a lo largo del año, pero especialmente en la época de
reproducción. Una vez que se hayan acostumbrado a él, las ninfas (carolinas)
no solo se lo comerán de buena gana sino que también lo usarán con
entusiasmo para alimentar a su nidada. Dicha comida debe dárseles solo por
las mañanas. Lo que no hayan consumido a medio día debe retirarse y tirarse,
ya que la leche se agria muy rápidamente. No obstante, muchas ninfas son
sensibles a la lactosa que esta presente en la leche (no, sin embargo, en
productos tales como yogurt) y no son capaces de descomponerla, lo que
podría causarles trastornos digestivos.

Además del pan y la leche, se puede suministrar proteínas a las ninfas en


forma de insectos recién cogidos o disponibles en el mercado, comida con alta
concentración de proteínas (concentrada) o comida de cría.

Las ninfas (carolinas) obtienen la mayoría de sus proteínas vegetales de la


gran variedad de semillas y alimento verde que debe ofrecérseles. De todo el
alimento verde, parece que el que más gusta a estas aves es la lechuga. (La
lechuga y otros alimentos verdes similares deben lavarse y secarse a fondo
antes de dárselos a las aves, a fin de eliminar cualquier impureza). Otros
alimentos verdes aceptados entre las ninfas son las endivias, la col rizada, el
perejil, los brotes de semillas, las coles de Bruselas, las espinacas, el apio, la
escarola, los cogollos de repollo, el pepino, la remolacha suiza, los berros, los
nabos verdes y los calabacines.
Los alimentos verdes están compuestos principalmente de agua. Ya que el
contenido en agua es tan alto, no queda mucho espacio libre en los alimentos
verde para las proteínas. De hecho, el contenido en proteínas de los alimentos
verdes está normalmente entre sólo un 1,5 y un 4,5%. Los brotes jóvenes
suelen ser más ricos en proteínas que las hojas maduras. Las hojas jóvenes de
espinacas, lechuga y semillas en brotes son mucho más nutritivas que las
hojas más viejas.

Durante el verano, los alimentos verdes pierden gradualmente su valor


nutritivo, a no ser que plante pequeñas cantidades de semillas a intervalos
regulares de modo que tenga una provisión regular de plantas jóvenes. Sin
embargo, un aspecto importante que merece la pena recordar es que la semilla
madura tiene un mayor porcentaje de proteínas que la semilla inmadura.

Las plumas, el pico y las uñas están compuestas principalmente de queratina,


la cual es en su mayor parte proteínas. Es obvio, por tanto, que los polluelos, a
medida que crecen y forman el plumaje, deben tener una buena aportación de
alimento rico en proteínas. Una deficiencia en el suministro de proteínas
tendrá un efecto mucho más drástico en las ninfas que están creciendo que en
las adultas. La escasez de proteínas en sus ninfas también disminuirá el valor
nutritivo de cualquier otro elemento de la dieta que estén recibiendo. Muchos
problemas en las aves, tales como el hecho de arrancarse las plumas e incluso
el canibalismo, puede deberse a una carencia de proteínas en la dieta. (Por
supuesto, la falta de proteínas no siempre es la causa de estos problemas, pero
es uno de los factores que un propietario de aves experimentado debe tener en
cuenta).

Es importante que se usen varias fuentes de proteínas, ya que cada fuente


puede tener una composición diferente. Incluso artículos alimenticios que
aparentemente son iguales pueden variar de composición, dependiendo de la
zona de la que procedan y del modo en que fueron producidos. Este hecho es
especialmente evidente en las proteínas vegetales.

Por ejemplo, se estima que el contenido en proteínas de una buena mezcla de


semillas estándar para ninfas (carolinas) puede variar entre el 16 y el 19%.
Debe reconocerse, sin embargo, que tales proteínas pueden ser más
aprovechables para el cuerpo si están acompañadas de una adecuada cantidad
de vitaminas y minerales.

Una cuestión más: todos los insectos tienen una dura capa externa de quitina
que apenas puede digerirse, aunque está compuesta mayormente de proteínas.
Intente dar a sus ninfas insectos (u otros invertebrados) que tengan una piel
más suave. Así, los gusanos comestibles, enchytrae (gusanos blancos), las
moscas, sus larvas e insectos similares son preferibles a los escarabajos y las
hormigas.
HIDRATOS DE CARBONO

Los hidratos de carbonos son una combinación de carbono, hidrógeno y


oxígeno. Los producen las plantas en presencia de luz solar durante el proceso
llamado fotosíntesis. Todos los hidratos de carbono empiezan como simples
azúcares o monosacáridos (C6 H12 O6). En combinación, se producen los
más complejos di-, tri- y polisacáridos. La glucosa y la fructosa son
monosacáridos comunes; el azúcar de caña refinado o sacarosa (C12 H22
O11). Es un disacárido; el almidón es un polisacárido. Demasiados hidratos de
carbono, de cereales tales como el maíz y la avena entera, pueden ser
perjudiciales para el plumaje de su ninfa.

GRASAS Y ACEITES

Hay dos fuentes principales de grasa en la dieta de un ave. Además de las


cantidades de grasas contenidas en las semillas, los hidratos de carbono de las
comidas tales como el maíz pueden también convertirse en grasa en el cuerpo.
En general, estas dos fuentes son adecuadas para las necesidades de las aves
de jaula y aviario, especialmente si añade regularmente unas pocas de gotas de
aceite de hígado de pescado a las semillas de las aves (aproximadamente 4
gotas en algo más de 900 g). Demasiada grasa puede ser tan perjudicial como
demasiado poca. Las ninfas que engordan en exceso casi nunca son buenas
reproductoras y probablemente tendrán malas mudas de las plumas. Esto
puede suponer un problema, especialmente en ninfas que estén en jaulas, las
cuales pueden que hagan un mínimo de ejercicio, o en aves a las que se
sobrealimenta con semillas que contengan hidratos de carbono, como el
cáñamo.

Otro peligro de una dieta alta en grasas es que el estomago del ave se vuelva "
perezoso ", de modo que toda la digestión tendrá lugar en los intestinos.
Diferentes especies de aves tienen distintas necesidades en lo que se refiere a
cantidades de grasas en la dieta. Además, el clima en el cual vive el ave
determina el tipo y la cantidad de semillas que debe comer. Durante los fríos
meses de invierno, se requiere una mayor cantidad de grasa que durante el
verano.

Por fortuna, la mayoría de tipos de semillas de uso corriente para aves no tiene
un alto contenido en grasa. El alpiste tiene de un 4 a un 6%, mientras que el
mijo, el millo y la avena tienen cerca de un 4%. Como se ha dicho más arriba,
el cáñamo tiene un alto contenido en grasa (sobre el 26%, lo mismo que la
semilla de girasol). Estos porcentajes pueden variar, pero mínimamente. Los
sistemas de cosecha, molienda, etc., pueden afectar al contenido nutricional.
Los alimentos verdes son bajos en grasas, con una media de sólo un 0.3%.

VITAMINAS

Las vitaminas son probablemente los micro nutrientes más importantes para
los seres humanos y los animales. Sin vitaminas, la vida en si es imposible. A
pesar de todo, las vitaminas comenzaron a ser estudiadas intensivamente a
partir del año 1912.

Las vitaminas están divididas en dos grupos: las vitaminas solubles en grasas
y las solubles en agua. Como las vitaminas A, D, E y K se encuentran en
varios aceites y grasas, pertenecen a la primera categoría, mientras que las
vitaminas C y las distintas vitaminas del grupo B, al encontrarse en sustancias
que contienen agua, pertenecen a la segunda categoría. Sólo una mínima
cantidad de cada una de las vitaminas esenciales es necesaria para mantener el
cuerpo sano. Sin, embargo la carencia de una o más de estas vitaminas
conducirá a diversos problemas físicos y a enfermedades.

VITAMINAS SOLUBLES EN GRASAS

Vitamina A: La vitamina A es fundamental para el correcto funcionamiento


del metabolismo celular del cuerpo, el mantenimiento de la piel y de las
mucosas y el aumento de la vista. La vitamina A influye también en el sistema
respiratorio y participa en la pigmentación de la retina, permitiendo así que el
ojo funcione bien con poca luz.

Por encima de cualquier otra, la mejor fuente de vitamina A es el aceite de


hígado de bacalao. Los alimentos que contienen vitamina A y que usted puede
dar a sus ninfas incluyen la leche, la yema de huevo, los alimentos verdes
frescos (especialmente las espinacas), el perejil, la lechuga y el diente de león
(finamente picado). Las verduras y las raíces (zanahorias) contienen carotina,
a partir de la cual las aves pueden fabricar vitamina A. En general, las semillas
tienen una cantidad de vitamina A muy pequeña, y las ninfas (carolinas) que
son alimentadas sólo con una dieta a base de semillas sufrirán tarde o
temprano una carencia de esta vitamina.

El maíz amarillo, las semillas de colza y el mijo amarillo son algunas de las
semillas que poseen cantidades significativas y aprovechables de vitamina A.
El color amarillo indica la presencia de la provitamina A (caroteno), la cual es
también común en las zanahorias.
En la época de reproducción, las ninfas necesitan un suministro de vitamina A
mucho mayor que sus compañeras que no crían. Aunque las aves no se
vuelven estériles inevitablemente debido a la carencia de vitamina A,
producirán polluelos débiles, al mismo tiempo que los problemas de
incubación estarán a la orden del día.

La vitamina A no solo es conocida como la vitamina antiinfecciosa o vitamina


del crecimiento; también se le llama la vitamina antiesterilidad o vitamina de
la fertilidad, nombre que se da también por error, a la vitamina D (Esto puede
verse explicado mas adelante). Existen diversos compuestos vitamínicos A/D
disponibles en el mercado bajo distintas marcas. Aunque el exceso de las dos
vitaminas se elimina en el hígado de la ninfa, uno debe ser consciente de que
una sobredosis puede tener como resultado la perdida del color del plumaje
(vitamina A) o la descalcificación de los huesos (vitamina D).

Cada día, se les administrará a las ninfas (carolinas) un compuesto vitamínico


A/D mezclado con las semillas para así diluir su potencia. A las ninfas sanas
se les debe dar una dosis preventiva de cuatro gotas de aceite de hígado de
pescado en aproximadamente 900g de semillas. Si una ninfa no ha recibido
nunca dosis adicionales de un compuesto vitamínico A/D, es recomendable
empezar el tratamiento con cinco o seis gotas bien mezcladas con las semillas.
Una ninfa que sufra una carencia moderada, o una que haya sufrido durante
solo un corto periodo de tiempo, debería dar señales de estar recobrando la
plena salud al cabo de una semana; en los casos más serios, cualquier mejoría
se apreciara al cabo de un mes aproximadamente. Hay casos, sin embargo que
nunca se curan. Las costras de pus de alrededor del pico pueden quitarse
lavándolas con agua tibia.

A las ninfas (carolinas) con una carencia de vitamina A les faltan también
generalmente otras vitaminas. En tales casos, puede añadirse una pequeña
cantidad de levadura en polvo (en la punta de un cuchillo) a unos 900 g. de
una mezcla de semillas tratada con aceite de hígado de pescado. Examine los
excrementos. Si presentan alguna anormalidad, debe interrumpir el
tratamiento.

Vitamina D: Es conocida también como la vitamina de los rayos solares o, a


veces, como la vitamina antirraquítica. Los aceites de hígado de pescado
tienen probable el contenido más alto de vitamina D, seguidos de la yema de
huevo y la leche. La mejor fuente de vitamina D es, sin ninguna duda, la luz
solar, que activa las provitaminas en la piel de las aves.

Si durante el verano (o durante todo el año en las zonas con un clima benigno)
las ninfas viven en un aviario de exterior bien diseñado, no es necesario
suministrarles dosis adicionales de vitamina D. Las ninfas que se tengan
dentro de casa deben recibir dichas dosis a través del aceite de hígado o de las
gotas del compuesto vitamínico A/D que se comercializan bajo diversas
marcas.

Las ninfas (carolinas) que nunca hayan tomado aceite de hígado de bacalao
deben recibir las dosis gradualmente: así, primero le administrara 3 gotas por
aproximadamente 927 gramos de grano, e irá aumentando la dosis de forma
progresiva. Las ninfas que se tengan en aviario de exterior y tengan acceso a
la luz solar sin filtros no necesitan el suplemento de vitamina D, excepto
durante la temporada de cría.

Hubo un tiempo en el que se creía que las semillas tratadas con aceite de
hígado de bacalao se ponían rancias rápidamente. Pero esto no es así. Dicho
aceite tarda mucho en volverse rancio a la temperatura ambiente de una
habitación. En pruebas de laboratorios, el aceite de hígado tardó 300 horas en
enranciar a una temperatura de 90º C. Hay otros muchos complejos
vitamínicos que se pueden usar como sustitutos del aceite de hígado de
bacalao. Estos preparados son fiables siempre que se siga las instrucciones del
fabricante impresa en la caja.

Vitamina E: Esta vitamina, como la vitamina A, es llamada a menudo la


vitamina antiesterilidad o de la fertilidad, aunque su función no tiene tanto que
ver con la fertilidad como con el crecimiento y desarrollo normal del embrión
y del polluelo. La vitamina E natural se encuentra en adecuadas cantidades en
las semillas germinadas para aves. El aceite de germen de trigo y el de germen
de maíz son excelentes fuentes de vitamina E. Las hojas verdes comestibles de
muchas plantas (la lechuga, el berro, las espinacas, la col rizada, etc.) son
también una fuente de esta vitamina; la vitamina E se encuentra asimismo en
la yema de huevo, pero en cambio no en el aceite de hígado de bacalao.

La vitamina E es necesaria para el desarrollo de los músculos del esqueleto,


las neuronas, el contenido en proteínas en la sangre, la correcta función de la
parte de los testículos donde se produce el esperma y, especialmente para el
desarrollo global y el crecimiento del embrión. Esta vitamina nunca debe
faltar en la dieta de un ave. Al alimentar a sus aves, nunca les dé comida
rancia; use siempre el aceite de germen de trigo o las semillas de colza
germinadas recomendados, y tenga cuidado de no darles una sobredosis de,
por ejemplo, cáñamo. La norma más importante es la moderación. Demasiado
cáñamo puede causar avitaminosis E, enfermedad que puede afectar
seriamente a la fertilidad de un ave y perjudicar al sistema nervioso.

Vitamina K: Esta vitamina es conocida principalmente como la vitamina que


coagula la sangre (K viene del danés Koagulation). Normalmente, los
aficionados a las aves no tienen problemas de carencias de esta vitamina si sus
aves reciben una dieta equilibrada. Los alimentos verdes, las hojas de la
zanahoria, la col rizada, la alfalfa, el hígado, las habas de soja y algunos
cereales tienen un alto contenido en vitamina K. Esta vitamina, a diferencia de
muchas de las otras, no es destruida por el calor. La mayoría de las semillas (a
excepción del cáñamo) están pobremente provistas de vitamina K.

El síntoma más obvio de la falta de vitamina K son las hemorragias internas o


externas. Varias especies de aves tienen diferentes reacciones a la falta de
vitamina K. Los pavos y otras aves gallináceas a veces sufren hemorragias en
las patas, alas y cola; las ninfas (Carolinas) y otras aves similares a los loros
padecen hemorragias subcutáneas especialmente en la rabadilla y en la cola.

VITAMINAS SOLUBLES EN AGUA

Hasta el momento, se reconocen unos 14 componentes del conjunto de


vitaminas del grupo B, y es probable que se descubran más en el futuro. Estas
vitaminas son muy importantes para las ninfas (carolinas) y otras aves de
jaula, y, afortunadamente, están contenidas en las semillas que normalmente
forman parte de la dieta de un ave.

Tiamina (vitamina B1): Son excelentes fuentes de tiamina los gérmenes de


semillas, las legumbres y la levadura de cerveza (y otros preparados de
levadura). También se encuentra esta vitamina, pero en menores cantidades,
en la carne, la leche en polvo y los huevos. El hollejo también contiene
tiamina, pero no es aprovechado eficazmente por las aves, a no ser que tenga
la ventaja de conseguir simiente verde muy joven, como parte de su dieta. La
fruta y los alimentos verdes también contienen pequeñas cantidades de
tiamina.

Riboflavina (B2 o G): Esta vitamina se asocia con el crecimiento y se


encuentra principalmente en la levadura. Las hojas verdes, la leche en polvo y
los huevos son también unas buenas fuentes de riboflavina. Las semillas de
buena calidad tienen una cantidad adecuada de esta vitamina en el germen.
Otras buenas fuentes son la levadura, el hígado, la yema de huevo y las
semillas (especialmente de girasol y cacahuetes). Una ración variada de
alimentos verdes cada día prevendrá cualquier contratiempo. Una dosis
inadecuada de riboflavina en la dieta conducirá a una producción de huevos
ineficaz, muertes en el cascarón, inflamación de las patas, dedos torcidos,
desarrollo pobre del pulmón y d las plumas, piel inflamada, costras alrededor
de los orificios nasales, así como otros problemas.

Colina: Una carencia de esta vitamina junto con la escasez de manganeso


conduce a un hígado graso. En la industria de la avicultura, este problema se
conoce comúnmente como perosis. La colina se encuentra en su mayor parte
en los revestimientos de los intestinos donde juega un importante papel en el
mantenimiento de las contracciones peristálticas. También regula el transporte
de ácidos grasos y su descomposición en el hígado.

La carencia de esta vitamina no es tan común entre las ninfas (carolinas) como
entre otras aves de jaula y aviario, pero se da algún caso de vez en cuando. En
general, la carencia causa inflamación y abultamiento de todas las
articulaciones en los polluelos. Las aves no pueden mantenerse en una
posición normal, de lo que resulta un crecimiento con malformaciones. La
deficiencia puede también causar molestias internas que conducen a la puesta
de huevos escasos y pobres. Para evitar esta y otras carencias de vitaminas, dé
a las ninfas semillas de la más alta calidad y alimento verde variado, y no les
dé alimento blando, que contiene pocas vitaminas. Fuentes ricas en colina son
el hígado, la levadura de cerveza, la comida a base de pescado y los cereales.

Biotina: A esta vitamina a veces se le llama vitamina H. Es una de las


vitaminas más importantes para las ninfas (carolinas) y otras psitácidas. La
carencia causa síntomas que son muy similares a la muda francesa, que es
común en los periquitos.

La biotina es muy soluble en agua, lo que hace que sea muy fácil de
administrar. (Nunca la mezcle con clara de huevo cruda). El mayor porcentaje
de biotina esta contenido en la yema de huevo, pero el hígado, el páncreas, los
riñones, la leche de vaca, la levadura, los tomates, los cacahuetes, las
legumbres, las zanahorias y las espinacas son también fuentes importantes.
Las semillas frescas contienen cantidades adecuadas de biotina, pero, por
supuesto, la cantidad varia de un tipo a otro.

Vitamina B12 (Cyanocobalamina o Cobalamina): Esta vitamina, que


contiene rastros de cobalto y fósforo, estimula el crecimiento, particularmente
el de las plumas, y juega un papel importante en la síntesis de proteínas, la
creación de sangre y la formación de metionina y de cistina. Las mejores
fuentes de vitamina B12 son el hígado, la comida a base de pescado, otros
productos animales, la levadura y los productos lácteos. La vitamina B12
también puede fabricarse sintéticamente y suministrarse en forma de polvos.
Nunca debe añadirse a la comida, sin embargo, ya que la cantidad debe
regularse científicamente para prevenir una sobredosis.

Vitamina C: La vitamina C natural es también conocida como ácido


ascórbico. Es esencial para los seres humanos así como para las ninfas
(carolinas), pero a diferencia de nosotros, las ninfas son capaces de fabricarlas
de forma sintética durante el proceso de digestión. Por tanto, es innecesario
darles vitamina C adicional a las ninfas (carolinas) excepto en situaciones más
o menos inusuales, como cuando un ave se ve afectada por una enfermedad
determinada o por envenenamiento, cuando las aves están en jaulas de viaje o
en exhibiciones, y en otras circunstancias especiales.
La vitamina C no puede almacenarse en el cuerpo, por lo que cualquier exceso
se elimina tan pronto. Se sabe que las ninfas y los polluelos de periquitos
nacen con la vitamina C necesaria y, según G.S. Binks, no necesitan más
durante los dos o tres primeros meses de vida. Después de este periodo, sin
embargo, deben recibir la vitamina C adecuada o, de lo contrario, se les
hinchan las patas y su respiración se vuelve dificultosa (si se los coge en la
mano, dan la impresión de que sufren un dolor continuado). Otros síntomas de
la carencia de vitaminas C son las pupilas dilatadas. En general, dichas aves se
encontraran muy débiles, pero cuando se les proporcione la vitamina C, su
estado mejorará en pocos días. La comida preparada que contenga vitamina C
y especialmente fruta con un alto contenido en esta vitamina (naranjas y otros
cítricos, por ejemplo) son absolutamente esenciales en tales casos.

MINERALES

Es bien sabido que los minerales deben estar presentes en la dieta de una
ninfa. El mineral más importante es el calcio (Ca); sin él, por ejemplo, sería
imposible que la hembra formara los huevos. Otros minerales que se pueden
encontrar en la dieta de una ninfa son el fósforo (P), el sodio (Na), el cloro
(Cl), el potasio (K), el magnesio (Mg), el hierro (Fe), el cinc (ZN), el cobre
(Cu), el azufre (S), el yodo (I) y el manganeso (Mn).

CALCIO Y FÓSFORO

El calcio es muy importante en el desarrollo y mantenimiento del esqueleto,


en la coagulación de la sangre, en el funcionamiento de los tendones y de
órganos tales como el corazón, y en la formación de la cáscara del huevo. El
fósforo también juega un papel importante en la formación y el
mantenimiento de la estructura ósea. Justamente con las proteínas y las grasas,
participa en el metabolismo corporal. El cuerpo de una ninfa (carolina)
necesita el triple de calcio que de fósforo. Es importante que exista un
equilibrio entre estos dos minerales o las funciones corporales se alteraran,
frecuentemente con consecuencias desastrosas. No debe preocuparse
demasiado del fósforo, ya que se encuentra en los alimentos verdes y las
semillas, especialmente en el salvado. (Las cáscaras de las semillas son
también una buena fuente, pero las ninfas no se las comen). En cambio,
deberá proporcionarle a su ninfa el aporte de calcio necesario. Este elemento
se encuentra en el fosfato di cálcico, la creta, el jibión de sepia, la gravilla
(que incluye cáscara finamente molida), la cáscara molida de huevo
(esterilizado) y la piedra caliza en polvo. La sal de calcio se llama carbonato
de calcio; se absorbe rápidamente durante la digestión y es eficazmente
aprovechada por las ninfas. La gravilla de ostra, según C. Feyerabend, tiene
probablemente el más alto porcentaje de calcio, con cerca de un 86% de
carbonato de calcio. El jibión de sepia contiene cerca de un 81,5% de
carbonato de calcio, y las ninfas se lo comerán fácilmente. Una ventaja del
jibión de sepia es que se puede almacenar durante años sin que pierda ninguna
de sus cualidades, siempre y cuando se tenga en un lugar limpio y seco.
Cuando lo ponga en la jaula o aviario, cuélguelo donde haya poco peligro de
que sea contaminado con excrementos. El jibión de sepia contaminado es muy
peligroso. Si se ensucia, restriéguelo en agua limpia. Es más, debe colocarse
en la zona cubierta del aviario, donde pueda permanecer seco, porque la lluvia
lo podría estropear.

La mayoría de las ninfas (carolina) también picotean un cascote de cal


industrial, que tiene una ventaja adicional al mantener los picos de las aves
bien limados (lo mismo puede decirse del jibión de sepia). Una escasez de
calcio en la dieta de una ninfa puede conducir a la coprofagía, la practica de
comerse sus propios excrementos. Con una dieta adecuada este problema
nunca debería surgir, pero si aparece, haga un nuevo reajuste de la mezcla de
semillas y asegúrese de que las ninfas tengan acceso plenamente al jibión de
sepia, a la gravilla, a los bloques de calcio u a otras fuentes del mineral. Hubo
un tiempo en que se creía que las aves tan solo necesitaban dosis adicionales
de minerales durante la muda; sin embargo, la investigación científica reciente
a demostrado que las ninfas necesitan minerales a lo largo de todo el año. Si
una ninfa (carolina) rehúsa el jibión de sepia u otro suplemento de calcio,
tritúrelo de manera que pueda mezclarse con el menú de semillas y/o
espárzalo sobre el suelo de la jaula o aviario. Haga esto solo si las ninfas
realmente no picotean el jibión o el taco, ya que sabemos que esto ayuda a
mantener los picos en buena forma.

Es necesario dar a las ninfas (carolinas) una buena selección de fuentes de


minerales bastante antes de empezar la temporada de reproducción, de modo
que las hembras puedan formar los huevos. Durante la cría de los polluelos, el
material que contiene calcio es muy importante para el desarrollo del
esqueleto y de otras partes del cuerpo.

OTROS MINERALES

La investigación ha mostrado que un poco de magnesio en la dieta de las


ninfas (carolinas) ayuda a mantener el correcto equilibrio de calcio, fósforo y
vitamina D. La carencia de magnesio conduce a convulsiones, enanismo y
escaso plumaje. El magnesio se encuentra en las semillas, especialmente en el
trigo, y en muchos frutos secos del tipo de las nueces.
Las ninfas también necesitan yodo, cobre y muchos otros minerales, en
general en muy pequeñas cantidades. La mayoría de estos minerales
esenciales están contenidos en los alimentos verdes y las semillas. El jibión de
sepia, la gravilla de conchas marinas, las conchas de ostras, la carne, la leche y
los huevos contienen pequeñas cantidades de yodo. La comida a base de
pescado y el aceite de hígado de bacalao son ricos en yodo, pero no lo es el
aceite de germen de trigo. Con nuestra alimentación regular recomendada de
pan blanco seco mojado en leche, sus aves no deberían sufrir ningún problema
derivado de la falta de yodo. El bocio es la enfermedad más conocida causada
por la falta de yodo.

El potasio, el sodio y el hierro limitarán la aparición de algunos parásitos. El


sodio ayuda a estructurar los tejidos y neutraliza el dióxido de carbono que se
produce, al mismo tiempo que ayuda a asegurar la asimilación de la comida.
El magnesio (junto con el calcio) es necesario para la formación de los huesos.

El hierro y el manganeso de los glóbulos rojos de la sangre toman el oxígeno


del aire que llega a los pulmones y favorece una buena circulación. El azufre y
el silicio ayudan a la formación del plumaje.

El cobre es necesario para la eficaz producción de sangre. También activa la


absorción de hierro (por vía de los intestinos) y desempeñan un papel en la
producción de hemoglobina y sangre. La escasez de cobre produce anemia.

GRAVILLA INSOLUBLE

Una buena mezcla de gravilla es absolutamente esencial para las ninfas


(Carolinas). La gravilla insoluble ayuda al músculo de la molleja a moler la
comida, como las semillas. Hay varias mezclas de gravillas disponibles. La
arena de mar y el granito molido no son solubles en el estómago y actúan
como piedras de molino hasta que se hacen lo bastante pequeñas como para
pasar a través del sistema (La gravilla soluble, que incluye conchas de ostras,
jibión de sepia y cáscara de huevo esterilizadas, es rápidamente asimilada por
el cuerpo del ave).

ALIMENTOS FRESCOS

Las necesidades reales de todas las aves de jaula y aviario, las cantidades de
vitaminas y minerales que deben tomar para mantenerse sanas y mantener su
plumaje a pleno color, no son del todo conocidas. Asimismo, los diversos
alimentos verdes que regularmente damos a las ninfas (carolinas) no han sido
suficientemente analizados para encontrar su contenido en minerales más
raros (menos comunes) o para descubrir como están relacionados con los
minerales que se encuentran en las plumas de un ave. Si sabemos que en la
mayoría de los alimentos verdes se encuentran los minerales mas comunes:
hierro, cobre, zinc, manganeso, yodo, calcio, magnesio, potasio, sodio,
fósforo, cloro, etc. Sabemos también que es esencial para las ninfas tener
acceso a una pequeña variedad de comida verde cada día para que se
mantengan en un estado de salud inmejorable. Cada tipo de alimento verde
tiene una composición distinta de vitaminas y minerales; también es un hecho
que incluso el alimento verde de una sola clase, como las hojas de lechuga,
puede variar de una planta a otra. Por eso es tan importante darles alimento
verde variado.

Seria ideal si pudiéramos obtener nuestras hortalizas de varia fuentes. Por


desgracia, la mayoría de los que vivimos en las ciudades tenemos que
conseguir nuestros suministros en el supermercado local. Seria interesante que
pudiera cultivar algunas hortalizas, aunque fuese en una maceta o jardinera en
el balcón.

Hay mezclas de semillas especiales disponibles en las tiendas de animales


domésticos. También puede acudir a un avicultor, que le informara
adecuadamente de que semillas puede plantar. Un gran arríate o unas cuantas
jardineras y macetas le permitirán cultivar suficiente alimento verde para todo
el año. La golosina, que es engullida vorazmente por tantas ninfas (carolinas),
puede cultivarse fácilmente. Las semillas germinadas también son buenas para
las ninfas (las semillas de mijo y Níger germinan con rapidez), especialmente
cuando se esta criando a los polluelos.

Para hacer germinar a las semillas, no debe sumergirlas en agua, porque


perderían mucho de su valor nutritivo; simplemente tienen que mantenerse
húmedas. Se tiene éxito lavando las semillas en un escurridor de cocina,
esparciéndolas a continuación en servilletas de té húmedas o en servilletas de
papel. Tan pronto como las semillas empiezan a germinar (generalmente al
cabo de 3 o 4 días), pueden enjuagarse a fondo con agua limpia y fría para a
continuación suministrarse a las ninfas.

Todas las hortalizas de hojas verdes tienen que lavarse muya a fondo bajo un
grifo de agua corriente, y el agua debe escurrirse antes de dárselas a las ninfas
(carolinas). Esto de ningún modo evitara todo peligro, como habremos hecho
todo lo que estaba a nuestro alcance. Es muy probable que los árboles
cultivados hayan sido tratados con algún producto, por lo que debe usarse las
ramitas con gran precaución. Evite recolectar hierbas cerca de las carreteras,
ya que los gases de los automóviles pueden depositar sobre ellas sustancias
toxicas. El alimento verde marchito es peligroso y puede provocar
enfermedades y la muerte. Se recomienda encarecidamente que cada día se les
de comida verde pero solo en pequeñas cantidades. No debe poner más
comida de la que puedan comer en dos horas; ni darle comida verde a última
hora del día. Las ninfas (carolinas) deben llenar sus buches con alimentos
sólidos (semillas) antes de retirarse para pasar la noche.

No tiene sentido dar a sus ninfas grandes cantidades de aliento verde una o
dos veces por semana, ya que muchos tipos de alimento verde actúan como
laxante. Cuando se toman en mucha cantidad, producen diarrea a las aves. El
alimento verde, libre de pulverizaciones químicas y administrado diariamente
en cantidades moderadas, no debería tener ningún efecto adverso. Tampoco es
necesario darles una gran cantidad de alimentos verdes cada día: dos tipos
diferentes son suficientes.

Obtener alimento verde en invierno actualmente no supone un problema. Las


hojas de zanahoria, col rizada, espinacas, lechuga, apio y perejil se pueden
obtener durante casi todo el año. La zanahoria rallada es un alimento ideal
para todas las aves de jaula (y las zanahorias enteras son ideales para las
ninfas), y pueden mezclarse pequeñas cantidades con concentrados
alimenticios o con la comida de cría. La zanahoria rallada debe usarse solo
cuando esta fresca. No hay que darles demasiada cantidad para que no sufran
diarrea. La pamplina de canario es uno de los alimentos verdes más nutritivos
disponibles. Las ninfas se comen tanto el fruto como las semillas y las hojas.
En cuanto a las lechugas, las espinacas y otros vegetales similares debe ser
suministrado de forma muy moderada. La lechuga en particular es una de las
plantas más laxante si se da en cantidades demasiado grandes.

Las espinacas son muy ricas en vitaminas y son particularmente beneficiosas


si se suministran junto con otro alimento verde o con granos ricos en calcio.
Las semillas de adormidera y de sésamo son excelentes. Las espinacas y el
berro son ricos en hierro. Las hojas de zanahoria les parecen apetitosas y son
ricas en vitaminas. El diente de león es también uno de los alimentos verdes
favoritos; tanto las flores como las hojas son devoradas por las ninfas con
avidez. De hecho, puede usar la planta entera sin peligro: flores, tallos, hojas y
raíces. Los dientes de león son muy ricos en vitamina A, como también lo es
el perejil, el zurrón de pastor, las semillas de grama y césped, las hojas de col
(cuanto mas oscuras mejor), las coles de brúcelas y el apio. Dar las partes
blancas del apio o de la lechuga es una perdida de tiempo. Algunas ninfas les
gustan el césped recién segado; otras toman las hojas verdes de la coliflor.
También se les puede dar regularmente brotes de sauce, avellano y otros
árboles. Las ninfas (carolinas) pasaran horas masticándolas sin ningún efecto
nocivo. Todo el alimento verde contiene un alto porcentaje de proteínas y
caroteno mientras aun esta creciendo; las hojas viejas contienen mucha menos
proteínas.
ALIMENTOS VERDE DESHIDRATADO

Diversos experimentos han demostrado que el valor nutritivo del alimento


verde deshidratado es mas bajo que el del alimento verde fresco, a pesar de los
modernos métodos técnicos de deshidratación. Actualmente, hay algunos
fabricantes que están produciendo alimento verde deshidratado especialmente
para la industria de la avicultura. Dichos alimentos son buenos para usar en
caso de emergencia pero, por supuesto, no pueden sustituir el alimento verde
fresco.

NINFAS QUE DETESTAN EL ALIMENTO VERDE

El alimento verde fresco que ofrezca a sus ninfas cada día puede ser
persistentemente ignorado por alguna de ellas. Para poner remedio a esta
situación, intente lo siguiente: unas horas antes de la hora de darles de comer,
quite todos los recipientes para beber de la jaula o el aviario. Entonces, justo
antes de darles de comer, coloque el alimento verde en agua durante unos
cinco minutos. Luego cuelgue el alimento verde mojado en la jaula o aviario.
Las sedientas ninfas acudirán para apagar su sed y posiblemente aprovechen
para comer un poco. Por supuesto, si el ave todavía rehúsa el alimento verde
al cabo de una hora más o menos, debe volver a darles su ración regular de
agua. Tal vez tenga que llevar a cabo este procedimiento varias veces antes de
que una ninfa en particular se de cuenta de que falta el recipiente del agua.
Una vez que su ninfa ha probado el alimento verde, sin embrago, no debería
tener dificultades añadidas.

SEMILLAS

Las aves que se alimentan de semillas (entre las cuales se incluyen las ninfas)
dependen de diversas clases de ellas para su normal crecimiento, para
mantener su plumaje en las mejores condiciones y para la reproducción; en
pocas palabras, las semillas son esenciales para la vida de muchas aves. Las
enfermedades y las carencias son la orden del día en aviarios y jaulas en que
las aves se les suministran semillas de baja calidad o insuficientes.

A lo largo de los años, una gran cantidad de investigaciones científicas han


acabado por descubrir que clase de semillas son las más apropiadas para las
aves, exactamente cuanto valor nutritivo hay en cada tipo de semillas, que
factores pueden tener buena o mala influencia en la dieta, etc. Las semillas
contienen proteínas, vitaminas, grasas, minerales, hidratos de carbono y un
poco de agua. Las semillas no son un estático alimento "muerto", sino
organismos vivos, que respiran. Así pues, las semillas son buenas para las
ninfas, solo cuando son frescas y no están estropeadas. El largo
almacenamiento provoca que las semillas se echen a perder.

No es una práctica sana que acostumbre dar a las ninfas (carolinas) solo uno o
dos tipos en especial de semillas. Comiendo varios tipos de semillas las ninfas
desarrollarán y mantendrán adecuadamente sus cuerpos.

Los tipos de semillas más importantes para las ninfas (carolinas) incluyen la
colza, el alpiste, el cáñamo, los copos de avena, el mijo, las pipas de girasol,
las semillas de cártamo, las semillas de lino y las semillas de Níger. Todas
ellas pueden mezclarse a excepción de las semillas de colza, que es mejor
suministrarlas en un recipiente aparte.

ALMACENAMIENTO DE SEMILLAS

Si las semillas se cosechan cuando están verdes, se estropearan rápidamente o


incluso germinaran de forma prematura. Las semillas cosechadas
recientemente, en buenas condiciones, no deben dejarse germinar y deben
tener un periodo de descanso. El tiempo que tardan las semillas en
desarrollarse cambia de un tipo de semilla a otro. Por ejemplo, las que se
cosechan en un clima húmedo son propensas al moho y a las bacterias, y no
pueden almacenarse durante mucho tiempo.

Incluso las mejores semillas pueden sufrir daños o echarse a perder totalmente
si no están almacenadas correctamente. Los mayores peligros para las semillas
son la humedad y las altas temperaturas. En las plantas procesadoras, las
semillas se almacenan en lugares frescos, secos y bien ventilados. Si un
aficionado a las ninfas compra el suministro de semillas para un año y luego
las almacena en un lugar húmedo y calido, el valor nutritivo de las semillas se
deteriora rápidamente y se inutiliza. Tras un tiempo bastante corto, a veces
sólo unos pocos meses, se puede observar que las semillas no están en
condiciones para ser suministrada a las ninfas. Es imposible establecer con
exactitud cuanto tiempo se mantienen en buen estado la mayoría de las
semillas bajo condiciones "caseras" normales, pero como norma general las
semillas que hayan sido guardadas más de cuatro meses no deben utilizarse.
La mayoría de las semillas para ninfas destacan por su corta vida. Tal vez
haya oído que el trigo encontrado en las pirámides egipcias, donde había sido
puesto hace tres o cuatro mil años, ha sido germinado y ha dado lugar a
plantas adultas. Eso es pura ficción. Dichas semillas se convertirían en polvo
en un espacio de tiempo bastante corto. Sin embargo, as semillas de loto y de
nenúfar pueden vivir unos mil años.
Ventilación: Las semillas "respiran". Respiran menos, según C. Feyerabend,
cuando están en estado latente y secas de lo que hacen mientras se están
desarrollando; sin embargo, naturalmente necesitan un suministro constante
de aire para permanecer viables para germinar. Las semillas no se estropearán
si se tienen en un contenedor bien cerrado en un lugar fresco durante dos o
tres semanas, siempre y cuando no estén húmedas. Las semillas húmedas
necesitan más aire: así las que están en la parte inferior de un contenedor
morirán por falta de aire.

Escarcha: Aunque las semillas muy secas pueden aguantar la escarcha, es


muy recomendable no guardarlas fuera si hace frío, ni siquiera bajo un tejado.
Es peligroso que se humedezcan por causa de la lluvia o la nieve y sean
dañadas por la siguiente escarcha.

Las semillas dañadas por la escarcha germinaran de nuevo, según Feyerabend,


pero no llegarán a ser plantas del todo sanas. Dichas semillas contienen menos
cantidades de nutrientes de lo normal. A veces los comerciantes añaden aceite
a las semillas muertas de alpiste y mijo para darles una apariencia exterior
reluciente y "viva". Luego las pasan a través de una maquina de sacar brillo. A
menudo se puede percibir el olor a rancio y la textura aceitosa al pasarlas entre
los dedos. Es obvio que deben evitarse los proveedores de tales semillas.

LA PRUEBA DE LA SEMILLA

El aficionado a las ninfas que se cuestiona la calidad de las semillas para aves
puede ponerlas a prueba dejándolas germinar. No todas las comprobaciones
hechas de este modo son fiables, y un largo periodo de germinación no
necesariamente significa que la semilla se ha vieja o este pasada. Pero muy
pocos aficionados a las ninfas (carolinas) tienen acceso a un laboratorio, así
que uno debe apañarse con lo que tiene. Sin embargo, no estará de más pedir
consejo en un laboratorio si existe uno en su zona.

En cualquier caso, puede llevar a cabo una simple prueba en casa: coja cien
semillas (normalmente de la misma clase), lávelas con agua corriente limpia y
séquelas con una toalla. Póngalas sobre una superficie húmeda (servilletas de
papel, por ejemplo). Asegúrese de que las semillas no están empapadas, ya
que perderían nutrientes y su prueba no sería fiable. Al cabo de unos días, la
mayoría de las semillas deberían haber empezado a germinar, y en otros tres o
cuatro días deberían poder verse pequeños brotes emergiendo de ellas. Una
vez que hayan germinado, son fáciles de contar. Si, por ejemplo, 85 semillas
han germinado y 15 no, tiene usted un índice de germinación de un 85%. No
es un gran porcentaje, pero es aceptable. Las mejores semillas deben dar un
porcentaje de 90-95%, mientras que aquellas con índice inferiores al 75% son
rechazables. Las semillas con índice de germinación del 55-60% son
totalmente inútiles como alimento para las ninfas y deben ser destruidas.

Es de notar que las semillas de avena con cáscara no pueden ser germinadas
de este modo, aunque teóricamente debería ser posible. Si la cáscara es
cuidadosamente extraída sin causar daño al meollo, entonces incluso las
semillas de avena frescas pueden llevarse a germinación. Demasiado a
menudo se daña el meollo de la semilla y la germinación no puede tener lugar,
aunque la semilla aun pueda conservar su valor nutritivo completo. Las
semillas con el meollo dañado no duran mucho tiempo. La avena no tiene por
qué ser descascarillada antes de darse a las ninfas (carolinas). Sus ninfas son
suficientemente capaces de descascarillarlas por si solas.

Hay varias cosas que pueden influir en el proceso de germinación; por


ejemplo, el colorante de la bonita servilleta de papel decorada que usted use
para la prueba de germinación.

La mayoría de las semillas debe guardarse con un grado de humedad uniforme


y no debe permitirse que se sequen. Un buen método para hacer esto es el que
sigue: Coja un plato sopero normal y corriente, y coloque un cuenco de postre
boca abajo en el centro. Corte un pedazo de arpillera del tamaño del plato y
situelo sobre el cuenco de modo en que los bordes cuelguen hacía el plato
sopero. Las fibras absorberán sólo el agua suficiente para mantener las
semillas permanentemente y uniformemente húmedas. Se recomienda usar un
segundo pedazo de arpillera para cubrir las semillas. Los bordes de este
pedazo también deben tocar el agua. La arpillera es porosa y deja pasar el aire,
lo cual también es importante para la germinación.

LAS SEMILLAS GERMINADAS

Las semillas germinadas son muy buenas para las ninfas (carolinas), por lo
que no deben faltar nunca en su dieta. En la época de reproducción estas
semillas son especialmente valiosas, y debe tener disponible un surtido diario
de semillas de césped y grama germinadas para las ninfas. Un suministro
regular de semillas germinadas hace menos necesario el alimento verde. Las
semillas germinadas son ricas en enzimas catalasa (una enzima de la sangre
que produce la descomposición del peroxido de hidrogeno en agua y
oxigeno); estas semillas también son ricas en vitamina A. El proceso de
germinación consume algunos hidratos de carbono, pero el contenido en
proteínas es por tanto incrementado.

Para la germinación, es mejor colocar las semillas en un contenedor de


plástico, acero inoxidable o cromo. Los contenedores galvanizados no se
deben usar, porque las reacciones químicas podrían afectar a las semillas. Si
realmente no tiene nada más, debe pintar el interior con una pintura libre de
plomo. Es necesario un control regular, y cada lata galvanizada debe ser
repintada anualmente. Los comederos en los cuales se den a las ninfas las
semillas germinadas deben primero lavarse a fondo con agua hirviendo y
restregarse con un cepillo rígido.

Las semillas no deben formar montones, sino que han de esparcirse en una
ligera capa sobre toda la superficie de modo que cada semilla individual
permanezca en contacto tanto con el aire como la arpillera húmeda o la
servilleta de papel. Es necesario hervir primero la arpillera para matar
cualquier organismo portador de enfermedades. Las semillas deben
mantenerse húmedas (no mojadas) con una regadera que no haya sido
utilizada con fertilizante artificial. El contenedor debe colocarse en un lugar
aireado e iluminado, y hay que evitar que quede expuesto a cualquier
temperatura extrema. El secreto del éxito esta en mantener las semillas
húmedas, pero no mojadas

LAS SEMILLAS MÁS IMPORTANTES

En libertad, cada ave decide por si misma y satisface sus propias necesidades
nutricionales. Así pues, es compresible que las mezclas comercializadas de
semillas para aves, con sus porcentajes fijos de diferentes semillas, no siempre
sean la respuesta para satisfacer las necesidades de sus ninfas. Aficiónese a
usar varias semillas suministradas en dosificadores automáticos, los cuales
están disponibles, en varios modelos, en los proveedores aviculturales. Cada
tipo de semilla puede estar a la disposición de las ninfas (carolinas) en
dosificadores separados. De esta manera, podrá controlar las cantidades y sus
aves podrán comer lo que quieran. Necesitará tan sólo tres o cuatro
dosificadores, que pronto se amortizarán al eliminar el gasto de las semillas
que las aves no necesitan en un momento determinado. También puede
hacerse sus propios dosificadores, pero no use madera contrachapada. Las
láminas pueden separarse al cabo de un tiempo, formando escondrijos ideales
para todo tipo de organismos desagradables.

Una desventaja del dosificador automático de semillas es que se puede


bloquear fácilmente. Por tanto, es esencial hacer comprobaciones regulares de
control. Coloque los dosificadores en la zona cubierta del aviario o en una
zona iluminada del refugio nocturno. Es una buena idea proporcionarles
algunos contenedores de semillas extra, quizás dos en zona de vuelo cubierta
y uno en refugio nocturno. No hay nada tan estresante para un grupo de aves
como tener que pelearse por los contenedores de comida. Las aves más fuertes
generalmente permanecerán unidas y dejarán a las más débiles poca comida.
En la mayoría de los casos debe asegurarse de que las aves que guarda en
grupos sean compatibles unas con otras y tiene que vigilarlas (pero no dé por
sentado automáticamente que un ave que está descansando está siendo
mantenida alejada de la comida). Debe tener en cuenta que cada ave es un
individuo y no siempre se ajusta a todo lo que usted pueda haber leído en los
libros. Eso es bueno; hace su afición más interesante.

SEMILLAS RICAS EN ACEITE Y GRASAS

Semillas de cáñamo (Cannabis sativa): Es bien sabido que el cáñamo tiene un


efecto estimulante en el sistema reproductor. Pariente de la marihuana, el
cáñamo es una semilla muy oleaginosa que hay que dar a las ninfas con
mucha moderación. Un exceso de esta semilla puede provocar problemas de
hígado o que las hembras pongan demasiado pronto en la temporada de cría.
(Estos huevos serán fértiles porque los polluelos residentes también habrán
sido estimulados por el cáñamo). Por lo tanto, es muy importante darles
semillas de cáñamo en los momentos oportunos, pero siempre en cantidades
reducidas (digamos media cucharadita de café por ave a última hora de la
mañana). El cáñamo puede estar esparcido por el suelo del aviario; no debe
preocuparse de que lo ignoren.

El cáñamo es un excelente reconstituyente o cordial, especialmente durante


los fríos días de invierno. Algunos avicultores, siempre que la temperatura
baja de 0 ºC, suministran a las ninfas cáñamo extra en sus raciones.

El cáñamo es bajo en hidratos de carbono (aproximadamente un 18 %), pero


el contenido en proteínas y grasas es alto (más o menos un 19 % y un 32 %,
respectivamente). También están presentes los minerales importantes,
especialmente el calcio y el fósforo, así como aminoácidos tales como la
lisina, la metionina y la cistina (excelentes para el desarrollo de las plumas y
para el crecimiento), y la tirosina (esencial para la buena salud y el buen
funcionamiento de la glándula tiroides).

Semilla de lino (Linum usitatissimum): La semilla de lino se cultiva por su


contenido en aceite y por la naturaleza fibrosa de los tallos (de los cuales se
fabrica el lino). También es alta en hidratos de carbono digeribles. La cáscara
de la semilla contiene una sustancia que provoca la hinchazón de la semilla si
entra en contacto con agua caliente. Dicha semilla es muy buena para las aves
jóvenes o enfermas. Es más, contiene la anti-vitamina B6 factor linatina, que
tiene el carácter de un antibiótico. La semilla de lino es muy importante para
las ninfas (y para otras aves de jaula), aunque no debe darse en grandes
cantidades. Los criadores de canarios dan muchas semillas de lino a sus aves a
fin de incrementar el brillo del plumaje (funciona también con las ninfas). La
semilla de lino es especialmente útil durante la muda, y es excelente para
favorecer un cambio de plumaje completo y sin problemas. A diferencia de
los periquitos, las ninfas (carolinas) comen normalmente semillas de lino.
Pero hay que dárselas en pequeñas cantidades.

Semillas de Níger (Guizota oleifera): La semilla de Níger se cultiva


primordialmente por su aceite en muchos lugares del mundo, pero
especialmente a lo largo del valle del río Níger en África, donde abundan las
grandes plantaciones. Estas semillas son especialmente apreciadas por las aves
en otoño e invierno, pero deben estar también disponibles para las hembras en
primavera, antes de la época de reproducción. Muchos aficionados retiran el
suministro de semillas de Níger de la dieta una vez que se ha completado la
puesta.

Estas semillas poseen un alto contenido en proteínas (aproximadamente un


21%) y grasas (aproximadamente un 40%). También contienen bastantes
hidratos de carbono (13%) y casi un 4% de minerales; el contenido de calcio y
potasio también es elevado. Es importante comprar siempre las semillas de
Níger frescas y relucientes, y en pequeñas cantidades. Debido a su alto
contenido en aceite, estas semillas pueden volverse rancias rápidamente si se
dañan o estropean. La semilla de Níger contiene muchos aminoácidos
esenciales, como lisina, cistina, tirosina y metionina.

Semillas de nabo (Brassica ssp.): Esta pequeña semilla se cultiva en muchas


partes del mundo. En Europa, se cultiva principalmente en Dinamarca. La
variedad cultivada en Indonesia es más pobre en hidratos de carbono pero más
rica e fibra. Las semillas de nabo Brassica dichtoma y B. glauca son las dos
variedades más importantes. La mayoría de los avicultores no le dan a la
semilla de nabo la importancia que merece. Cuando les dé a sus ninfas
(carolinas) semillas de nabo, es posible que al principio duden, pero
rápidamente las aceptaran de buena gana. Contiene aproximadamente un 19 %
de hidratos de carbono, un 20 % de proteínas, un 50 % de grasas, un 4 % de
minerales y un 7 % de humedad. Estas semillas contienen calcio y potasio, y
deben usarse sobre todo en las épocas de reproducción y mudas.

Semillas de cártamo o alazor (Carthamus tinctorius): Como la semilla de


girasol, la semilla de cártamo es bastante pobre en tirosina, lisina, metionina y
cistina. Pero, contiene cantidades importantes de proteínas (aproximadamente
un 14 %), grasas (28 %), hidratos de carbono (16 %) y algunos minerales (5
%). En Inglaterra y en e continente los aficionados raramente dan esta semilla
de sabor algo amargo a sus aves, y se ha visto que la mayoría de las ninfas
(carolinas). De hecho, las ninfas acostumbradas a las semillas de girasol (que
tienen menos valor nutritivo) tardan hasta 5 meses en tomar semillas de
alazor. Resulta por tanto extraño que en los Estados Unidos se las considere
unas semillas extremadamente importantes y se den regularmente y en
cantidad a las ninfas y a otras aves de pico curvado. A pesar de esto, se ha
comprobado que las ninfas no llegan a tener mucha afición a este tipo de
semilla, y prefieren el sabor dulce de la semilla de girasol.

Semillas de girasol (Helianthus annus): Aunque la semilla de girasol es


considerada por muchos avicultores como una semilla esencial para loros,
existe el peligro de que a las aves les guste tanto su sabor que rechacen e
incluso ignoren cualquier otra semilla que se les dé. Por tanto, debe tomar
medidas para asegurarse de que sus ninfas (carolinas) hagan completo uso de
todas sus raciones. La semilla de girasol contiene aproximadamente un 25 %
de proteínas crudas y un 45 % de grasas crudas. Por desgracia contiene muy
pocos hidratos de carbono y muy poca lisina en las proteínas. (La lisina es
esencial para el crecimiento y desarrollo del plumaje).

Existen 4 variedades principales de semillas de girasol: oscura (pequeña),


blanca (pequeña), de rayas estrechas (media) y de rayas anchas (grandes).
Como el contenido en grasas y proteínas es fácilmente digerible, la semilla de
girasol es altamente nutritiva para ninfas enfermas y para las estaciones de
otoño e invierno. Sin embargo, también debe darse otro tipo de semillas; las
ninfas a las que se les dé una dieta exclusiva de semillas de girasol no
sobrevivirán.

La semilla de girasol es rica en vitamina A pero pobre en vitaminas


cianocobalamina (B12), D3, E y K. La tiamina (B1), la riboflavina (B12), la
niacina (B3), el ácido pantoténico (B5) y la piridoxina (B6) están contenidas
sólo en pequeñas cantidades. El contenido en minerales incluye el hierro y el
potasio adecuados, un poco de manganeso y fósforo, e indicios de calcio,
cobre y algunos otros. Las semillas de girasol (en especial las que no tiene
cáscara) son ricas en doce aminoácidos, incluyendo la metionina, la cistina y
la tirosina. Esto es importante porque las proteínas siempre son necesarias en
grandes cantidades para el crecimiento, el plumaje y la producción de huevos.
Una carencia de proteínas podría dar como resultados una muda difícil e
incompleta, por ejemplo, y también podría provocar que las ninfas se
arrancaran las plumas y se las comiera para obtener proteínas.

SEMILLAS FECULENTAS

Alpiste o semillas de canario (Phalaris canariensis): Esta semilla tan


conocida es comida con avidez y en grandes cantidades por las ninfas
(carolinas). Por desgracia, la semilla es de una calidad variable dependiendo
de donde sea cultivada. La semilla de mejor calidad es la semilla Mazapán, la
cual, junto con la española, es la que se usa más a menudo en las mezclas de
semillas. La semilla cultivada en Marruecos, Turquía, Argentina y Australia
es de una calidad algo inferior. La variedad española es la de mayor tamaño.
El alpiste tiene un alto porcentaje de hidratos de carbono, pero muy poca grasa
(56 % y 4 % respectivamente). El contenido en proteínas es de
aproximadamente un 14 %. La semilla es pobre en lisina y carece por
completo de cistina.

Semilla de mijo (Panicum spp y setaria spp): Estas semillas redondas y


relativamente pequeñas son una parte esencial de las mezclas de semillas para
aves de jaula y aviario; las ninfas (carolinas) se las come con ansia y en
grandes cantidades. Existen varias clases que más o menos se parecen. Son
pobres en lisina pero ricas en leucina. Muchos aficionados a las aves cultivan
su propio mijo blanco (Panicum miliaceum), planta que crece bien en suelos
pobres y con poca lluvia. Las plantas alcanzan unos tres metros y medio de
altura. Las "autenticas" ramitas de mijo (Setaria viride) están disponibles en
establecimientos de animales domésticos. Estas no deben faltar en ninguna
jaula o aviario, porque las ninfas (carolinas) se vuelven locas por ellas.
Existen, entre otros, el mijo blanco, amarillo, el rojo y el japonés. El mijo de
Senegal es de grano muy pequeño a diferencia del mijo japonés y es por tanto
apropiado para los pequeños pinzones tropicales, pero también es devorado
con avidez por las ninfas. La mayoría de las semillas de mijo contiene
aproximadamente un 60 % de hidratos de carbono, un 12 % de proteínas, un 4
% de grasas y un 4 % de minerales. Los aminoácidos esenciales, lisina,
metionina y cistina, así como tirosina, están contenidos en cantidades muy
provechosas.

Avena (Avena sativa): Tras la extracción de la cáscara, la avena se llama


avena rota. Es aconsejable suministrar estas semillas en las estaciones de
otoño e invierno. La avena es rica en arginina, vitamina E, vitamina B1, B2 y
B6, calcio, potasio, tirosina, metionina, cistina y lisina. El contenido en
hidratos de carbono en la avena es aproximadamente de un 64 %, el de
proteínas de un 14 % y el de grasas de un 8 %. Gracias a su naturaleza
absorbente la avena rota es útil para administrar a las aves vitamina liquidas,
aceite de hígado de bacalao puro o medicinas. La avena entera puede usarse
para germinación, durante la cual se produce la enzima diastasa.

COMIDA DE CRÍA

La cuarta y quinta semana de vida de una ninfa son las más cruciales. La
mayoría de las aves que se alimentan de semillas salen del huevo en un
estadio relativamente temprano de desarrollo. No hace falta decir que durante
esta etapa de crecimiento y desarrollo del cuerpo, así como de un abrigo de
plumas, es imperativo que los polluelos reciban un suministro de comida rico
y variado.
Las aves salvajes que se alimentan de semillas, incluyendo a ninfas que estén
criando a sus polluelos, buscaran un gran numero de insectos, así como de
semillas, hojas, hierbas y frutas, para elaborar una dieta a menudo mucho mas
variada que la que reciben en jaulas y aviarios. Sin embargo, hay muchas
dietas de cría disponibles bajo unos cuantos nombres de marcas que
proporcionan una nutrición variada y saludable a las aves domesticas. Hay un
rico surtido especialmente disponible para el criador de canarios (dichas
comidas de crías pueden darse a las ninfas y a otros tipos de aves). Es un
hecho que todas las aves jóvenes necesitan porcentajes similares de
aminoácidos, grasas, hidratos de carbono, vitaminas y minerales. Así pues, las
comidas de cría que contengan estos ingredientes necesarios producirán
normalmente polluelos sanos. Por desgracia, sin embargo, muchas de estas
comidas de cría contienen subproductos que no son necesariamente aceptados
por todas las aves. Es por tanto muy importante que le de a sus aves dos o tres
tipos de comida de cría, permitiéndoles así escoger lo que encuentren mejor
para sus polluelos.

COMIDA CONCENTRADA O PIENSO

La comida concentrada es especialmente importante para las ninfas (carolinas)


adultas. Esta disponible en el mercado bajo los nombres de diversas marcas.
Es mejor usar sólo las marcas más conocidas, que están siempre
científicamente preparas y comprobadas. Los alimentos concentrados
contienen elementos que podrían no estar al alcance d una mezcla normal de
semillas. La mayoría de las mezclas de semillas comercializadas son
deficientes en aminoácidos (arginina, lisina y metionina), provitamina A,
colina y riboflavina. Las semillas no contienen vitamina D3, pero esta
contenida en los productos de origen animal que lleva la comida concentrada.
Proporcionar una buena marca de comida concentrada a sus ninfas es por
tanto de alta prioridad si quiere mantenerlas en las mejores condiciones. Debe
usarse durante todo el año, no sólo en épocas de reproducción y muda, y debe
darse diariamente en pequeñas cantidades. Se dice "pequeñas cantidades"
porque, en un clima calido, puede echarse a perder rápidamente y podría
llegar a ser peligroso.

INSECTOS

Las ninfas (carolinas) y otras aves que se alimentan de semillas también echan
mano de los insectos en sus dietas. Esto se da especialmente cuando los
polluelos están siendo criados en el nido; las pequeñas aves reciben así una
importante porción de proteínas animales en su dieta. Incluso los granívoros
adultos no le hacen asco a una araña solitaria, una mosca, un gusano o
cualquier cosa que se ponga a su alcance.

Entre los alimentos a base de insectos (y otros invertebrados) se encuentran


los "huevos" de hormigas (en realidad crisálidas), arañas, moscas, pulgas de
agua, pequeñas lombrices, gusanos blancos (Enchytraeus), grillos,
saltamontes, escarabajos, moscas de la fruta y mariposas.

FRUTA

La fruta debe suministrarse a las ninfas en todas las épocas. Además de un


pedazo de plátano o una naranja partida por la mitad, puede usar uvas sin
pepitas, manzanas dulces y peras. Otras frutas que pueden probar sus aves son
las pasas de Corinto, fresas, albaricoques, piñas frescas, papaya, moras,
limones, dátiles sin huesos, frambuesas, pomelos, bayas de enebro, cerezas,
grosellas, serbas, mandarinas, melones, melocotones, ciruelas, escaramujos,
bayas de espino (quite las espinas de las ramitas), saúco silvestre (aunque el
jugo podría manchar el plumaje de las aves) e higos.

Recuerde que las bayas del saúco enano (Sambucus ebulus) son venenosas.
También son venenosas otras plantas como la lluvia de oro o el laburno
(especialmente las semillas), el tejo, la corteza de abedul (Betuna péndula),
algunas especies de hiedra y madreselva (Lonicera nigra y L. xylosteum). La
madreselva silvestre (L.Pericylmenum), sin embargo, les gusta mucho.

LAS SOBRAS DE LA MESA

En este apartado "Alimentos y nutrición de las ninfas", se intenta explicar


como y por que es importante que las ninfas (carolinas) reciban una dieta
variada y equilibrada. Dicha dieta no debe incluir las sobras. Las féculas y las
grasas de esas comidas tales como las patatas y la mantequilla no son
adecuadas para las ninfas. Los pasteles, caramelos y otros alimentos dulces
deben también mantenerse fuera del alcance de las aves. El hábito de permitir
a las ninfas domesticadas "comer en la mesa" debe ser rechazado. Cuando este
comiendo, deje a la ninfa en la jaula y déle un pedazo de pan moreno o un
poco de queso. Si quiere mantener a sus aves sanas y en forma ¡no les dé las
sobras!

"PELLETS" O PIENSO COMPRIMIDO

Por mucho que lo intente nunca podrá darles a sus ninfas (carolinas) el tipo o
la gran variedad de comidas que encontrarían en su hábitat natural. A las
ninfas que viven en jaulas o aviarios se les debe dar, por tanto una calidad y
variedad de alimentos tan altas como sea posible. El gran crecimiento que ha
experimentado la avicultura en la última década ha provocado un incremento
de la actividad en la industria de comida para animales. En las tiendas de
animales encontrará productos de lo más variado, lo que a veces hace la
elección muy difícil. En los últimos años, se ha puesto de moda un alimento
para pájaros conocido con el nombre de "pellets". Los "pellets" pueden
colocarse en comederos o dosificadores limpios, y las ninfas pueden comer
cuando y como elijan.

Obviamente, una ninfa o cualquier otra ave que haya comido toda su vida una
dieta consistente sobre todo en semillas no es probable que se vuelva de
repente una entusiasta de los "pellets". Obligar a una ninfa a semejante
cambio de dieta puede ser a veces una tarea difícil y podría requerir mucha
paciencia. Lo mejor es darles una mezcla de semillas y "pellets" al 50 %
durante un par de semanas, y, hacia el mes siguiente incrementar
gradualmente la cantidad de "pellets" y reducir la cantidad de semillas. Las
ninfas deben tener siempre acceso tanto al alimento verde fresco, las semillas
y las frutas, como a los "pellets".

ASEO E HIGIENE

Para prevenir la aparición de enfermedades, en primer lugar debe mantener


escrupulosamente limpios todos los utensilios utilizados en la alimentación de
sus ninfas (carolinas). Muchos avicultores creen que las ninfas enfermas no
necesitan comida ni agua; ESO ES ABSURDO. A un animal enfermo no solo
no le hace ningún daño comer, sino que además lo mejor es darle su comida
favorita. Además, una ninfa enferma que vive en un lugar caliente
probablemente estará muy sedienta. Para prevenir la deshidratación, es muy
importante disponer de un suministro de agua fresca y limpia a todas horas. Es
mas, puede usar el agua para administrar medicamentos y vitaminas extras.

Los utensilios deben limpiarse a diario, preferiblemente por la mañana. Las


cáscaras vacías deben retirarse antes de rellenar los contenedores. Muchos
principiantes cometen el error de poner nuevas semillas sobre las viejas. A
menudo los platos aparentemente llenos no contienen más que cáscaras
vacías. Una buena practica si se quiere aprovechar las semillas aun contenidas
en el comedero, es esparcirlas sobre una hoja de papel grande; de esta forma
podremos eliminar mejor las cáscaras, dejando las semillas; después vertimos
semillas nuevas en el contenedor y terminamos de rellenar con las semillas
rescatadas del día anterior. Al hacer esto se elimina el riesgo de que la capa
mas baja de semilla nunca se use y envejezca gradualmente, hasta formar un
caldo de cultivo ideal de bacterias y plagas.

Los recipientes de comida deben limpiarse regularmente y los contenedores de


comida y agua de la jaula y aviario deben limpiarse y desinfectarse al menos
una vez por semana. No devuelva las semillas a los contenedores si no están
completamente secas. Las semillas húmedas enmohecerán con rapidez y se
infectaran con bacterias y otros organismos que pueden poner en peligro la
salud de sus ninfas.

ABREVIATURA

La alimentación de las ninfas debe basarse en una buena mezcla de semillas


variadas. Hay excelentes mezclas de semilla para ninfas en el mercado. Es el
elemento esencial de su dieta.

La mayoría de los productos de comida concentrada que hay en el mercado


son de una excelente calidad, por lo que no hace falta que la prepare usted
mismo. Pero es importante que sus ninfas reciban una dosis adicional de
proteínas animal, ya que no pueden desarbolarse bien sin ello.

Fruta fresca y alimento verde fresco sin partes marchitas. Estos alimentos
contienen muchas vitaminas y minerales. También hay que incluir en la dieta
algunos tipos de bayas silvestres y plantas.

Ramitas frescas y sin manchas de putrefacción. No solo son buenas para


cumplimentar la dieta, sino que también proporciona a las aves ejercicio y
recreo. Las ramitas de sauce, ligustro, y otros árboles frutales son ideales.

Un suministro de gravilla u otro tipo de cascajo insoluble para moler la


comida en el estomago.

Un cascajo soluble, principalmente como suministro de calcio. Tenga cuidado


con el carbón vegetal que a veces aparece mezclado con las arenas
comercializada para las aves. Las aves no digieren el carbón vegetal;
permanece en su cuerpo durante un tiempo y, debido a que el carbón vegetal
es altamente absorbente, absorbe importantes nutrientes del intestino,
incluyendo ciertas vitaminas.

Baño y agua potable. En un clima helado, el agua potable se puede convertir


en hielo. Este proceso puede impedirse (pero no evitarse del todo) disolviendo
glucosa (una cucharada por cada medio litro, aproximadamente) en el agua.
Problemas y Enfermedades
Es posible que en algún momento tu pájaro necesite ayuda profesional,
cuando sea muy poco lo que pueda hacer un profano. En estos casos no lo
dudes y acude inmediatamente al veterinario. Transporta a tu pájaro enfermo
en una caja pequeña, acolchada, bien aislada, y bien ventilada; o en una
pequeña jaula de transporte diseñada especialmente para este fin y cubierta
con una tela aislante.
El tratamiento recomendado por el veterinario puede incluir una mayor
temperatura en la pajarera o en la jaula, la aplicación de luz infrarroja, etc,
dependiendo de la enfermedad o trastorno que se haya diagnosticado. Si eres
propietario de muchos pájaros, conviene poner el pájaro enfermo en una jaula
hospital o jaula de cuarentena, para ayudar a evitar el contagio de la
enfermedad y también para que el pájaro con problemas pueda reposar. Si el
pájaro estuviera muy enfermo, deberías poner más arena que la normal en el
suelo de la jaula para que el pájaro enfermo pueda posarse sobre ella, e
instalar una percha cerca del suelo.

ENFERMEDADES

Hay muchas enfermedades que pueden afectar a tus Carolinas, pero


afortunadamente pocas de ellas son comunes. Naturalmente, en un libro de
este tamaño es imposible enumerar todas las enfermedades de las aves, e
igualmente imposible hablar de los tratamientos para cada una de ellas. Sin
embargo, como el conocimiento de los signos de las enfermedades es una
preocupación vital para todo propietario de pájaros, el autor da a continuación
una lista de las más comunes y/o graves.
Los resfriados se caracterizan por la secreción nasal, los estornudos, el
plumaje esponjado y la pérdida del apetito. Si no se tratan, los resfriados
pueden evolucionar hacia enfermedades respiratorias más graves. Proporciona
calor, evita poner la jaula en lugares donde haya corrientes de aire, y consulta
a un veterinario.
La conjuntivitis es una inflamación de la delicada membrana que recubre la
parte interior del párpado y las partes expuestas del ojo. La conjuntivitis puede
ser causada por un resfriado, por corrientes de aires, por infecciones y por
irritaciones locales, o por enfermedades respiratorias.
Los trastornos de la molleja, a menudo asociados con una diarrea, suelen ser
también causa de vómitos. Puede tratarse de una infección de bacterias coli y
otras, y hay que recurrir al veterinario lo más pronto posible.
Diarrea es una palabra usada para la deposición de excrementos líquidos o
mojados. Puede ser un síntoma de infecciones intestinales (enteritis), por
ejemplo, colienteritis, salmonelosis o pseudotuberculosis. Otras causas
posibles incluyen la psitacosis, los parásitos y los alimentos en mal estado. La
diarrea produce una rápida desidratación y exige un tratamiento urgente. Es
posible confundir la deposición de una cantidad excesiva de uratos {poliuria)
con la diarrea. Consulta a un veterinario en cuanto te sea posible.
La cloaca sucia es una indicación común de diarrea y de problemas de
riñones. Hay que consultar al veterinario. Los ectoparásitos son parásitos que
viven fuera del anfitrión, por ejemplo, piojos, ácaros, pulgas y garrapatas. Son
raros en las Carolinas, pero pueden aparecer en las pajareras al aire libre
superpobladas. Se necesita un tratamiento rápido y completo.
El bloqueo ovulares un estado en el cual el huevo no puede pasar por el
oviducto. Produce shock e inflamación local. Si el huevo es visible, aplica
aceite y espera que el huevo pase al cabo de pocos minutos. De no ser así
acude inmediatamente a tu veterinario. Un tratamiento con antibióticos
después de la extracción del huevo puede ser muy importante.
Los endoparásitos son parásitos que viven en el interior del anfitrión, por
ejemplo, lombrices, amebas, etc. Son raros en las Carolinas que viven en
interiores, pero pueden aparecer en las pajareras al aire libre; se requiere un
inmediato tratamiento veterinario.
Sacarse las plumas es un vicio común en los grandes loros, pero es raro en las
Carolinas. Entre las posibles causas podemos mencionar el aburrimiento y las
carencias alimenticias, para nombrar sólo las principales. Hay que
proporcionar a los pájaros abundante cantidad de verduras, frutas y ramas
naturales.
El plumaje esponjado indica que el pájaro trata de conservar calor, y es un
síntoma de muchas enfermedades infecciosas y no infecciosas. Consulta a un
veterinario para que haga un diagnóstico adecuado.
La muda es un cambio normal del plumaje, y no es una enfermedad. Las
Carolinas jóvenes mudan por primera vez más o menos a los seis meses de
edad, y a partir de entonces mudan una o dos veces por año. En las Carolinas,
la muda es un proceso gradual, que dura varios meses y que muchas veces ni
siquiera es detectado por el propietario. La prolongación excesiva del proceso
de la muda es patológica. Puede ser indicación de una enfermedad crónica o
de una carencia dietética. La «muda francesa» es una anormalidad del plumaje
que afecta principalmente a muchos periquitos, pero sólo ocasionalmente a las
Carolinas. Es causada por un virus, y requiere tratamiento veterinario.
La obesidad es la excesiva acumulación de grasas y está relacionada con la
sobrealimentación (debida al aburrimiento, a un exceso de golosinas, etc.) y
con la falta de ejercicio, por ejemplo, si la jaula es muy pequeña, o si las
perchas están muy próximas entre sí, o si hay demasiados accesorios que
limitan el espacio disponible para volar. Trata de incitar, pero sin forzar, a los
pájaros para que vuelen, y desde luego, controla y cambia su dieta según sea
necesario.
Vejez: La duración estimada de la vida de una Carolina en cautividad es de 12
a 14 años. En condiciones naturales, es poco probable que una Carolina
alcance esta edad. Un pájaro viejo puede sufrir trastornos crónicos del corazón
y gota y puede tener dificultades para posarse en las perchas. Para que el
pájaro esté cómodo, reduce la altura de las perchas, acércalas entre sí, y pon
más arena en el suelo. Si fuera evidente que el pájaro sufre, consulta al
veterinario.
El pico excesivamente desarrollado es una consecuencia común de
enfermedades virales o parasitarias en cacatúas y periquitos, respectivamente,
pero ambos trastornos son raros en las Carolinas. Un pico excesivamente
desarrollado interfiere con el descascarillado de las semillas y con la limpieza
del plumaje. El pico tiene que ser recortado por alguien que tenga experiencia.

Las uñas excesivamente desarrolladas son muy comunes en los pájaros


enjaulados, especialmente si hacen poco ejercicio y si el tamaño de las
perchas no es el más adecuado para el desgaste natural de las uñas- Los
pájaros con este problema pueden tener dificultades para posarse en las
perchas. Mantón la pata (rente a una luz fuerte y localiza la línea oscura en
cada uña. Recorta las uñas con un cortaúñas afilado justo antes de ese punto.
Conviene que una persona con experiencia te ayude, al menos las primeras
veces.
El envenenamiento de una Carolina puede ser producido por numerosas
toxinas vegetales, consuntivas y químicas. Enire las plantas venenosas
podemos mencionar la ponsetia, el «muguet", la sansevíera, el filodendro, el
ciclamen, el oleandro, la azalea, el narciso, las ramitas de tejo, el enebro, etc.
Los venenos consuntivos incluyen el alcohol, el tabaco y otros productos con
nicotina, los alimentos tónicos o estimulantes, el chocolate en grandes
cantidades, etc. Algunos de los venenos químicos más comunes son el plomo,
el cobre (cardenillo), el cinc, los insecticidas, los raticidas, la mayor parte de
las drogas, los humos provenientes de la combustión de algunos plásticos, etc.
La psitacosis es causada por un agente infeccioso de tipo viral. Los pájaros
enfermos puede que no muestren signos reconocibles o bien pueden exhibir
un malestar general con disnea, secreciones oculares o nasales, o diarrea. La
psitacosis se puede contagiar al ser humano, en el que causa síntomas graves
similares a los del resfriado, muchas veces con neumonía. Evidentemente se
requiere un urgente tratamiento profesional.
Las enfermedades respiratorias de las Carolinas suelen ser el resultado de
infecciones, como resfriados, aspergilosis, psitacosis. Hay que consultar al
veterinario.
La salmonelosis o enteritis paratifoidea es una enfermedad bacterial que causa
una grave septicemia, hepatitis, y enteritis. La enfermedad es contagiosa de y
para el ser humano. Se transmite oralmente por aumentos o excrementos
infectados de aves, roedores, moscas, cucarachas, etc. Esta enfermedad puede
causar graves problemas en las pajareras con muchos pájaros, pero es poco
común en el caso de pájaros únicos.
Los vómitos pueden ser signo de infección de la molleja o del buche y
requieren urgente tratamiento por un veterinario. El pájaro también puede
tener diarrea y experimentar pérdida de peso.
Las heridas suelen ser resultado de accidentes o de peleas. Las pequeñas
heridas pueden dejarse solas, y las de mayor consideración pueden requerir de
puntadas o de otros tipos de tratamiento. Evita las peleas, aislando a los
pájaros agresivos.

CIRUGÍA

En casos de picos excesivamente desarrollados es necesario recortar el pico.


Hay que sujetar firmemente el pico del pájaro y limarlo o cortarlo
cuidadosamente. Este procedimiento exige experiencia y conocimientos y sólo
puede ser llevado a cabo por un profesional porque el pico puede quebrarse o
puede dañarse la estructura ósea.
Las fracturas son el resultado de accidentes y suelen asociarse con el shock.
En este caso puede ser más beneficioso mantener al pájaro en reposo en un
lugar tranquilo durante algún tiempo que entablillar la fractura
inmediatamente. El tratamiento de las fracturas exige los conocimientos y
experiencia de un veterinario.El anillado no es un procedimiento de cirugía
sino que es usado por los criadores con fines de identificación. Sólo se puede
anillar con anillas cerradas a los polluelos de entre cuatro y diez días de edad.
Las anillas estrechas pueden encarnarse más tarde en la pata causando la
necrosis de las partes que quedan por debajo de ellas. La extracción de las
anillas encarnadas es muy difícil y requiere de la experiencia y de los
instrumentos de un veterinario.
El corte de uñas es necesario si éstas crecen excesivamente. Hay que tener
cuidado de no cortar el «nervio» o vaso sanguíneo que se extiende dentro de la
uña.
Recortar las alas es un método indoloro (si se hace correctamente) de impedir
temporalmente que un pájaro vuele, al menos hasta que las plumas vuelvan a
crecer (aproximadamente al cabo de unos seis meses). El método más usado
consiste en dejar las dos remeras primarias exteriores y cortar las demás. Otra
variante consiste en cortar las primarias una por medio, cortando las plumas
de una o de ambas alas. Es importante no cortar las plumas demasiado cerca
del ala. De no ser así podría dañarse el «cañón», lo que a su vez podría causar
un mal crecimiento de las plumas.

ÁCAROS

Los ácaros de las plumas se dividen en ácaros inofensivos, que viven sobre la
piel así como en las plumas, y ácaros muy pequeños, que pueden escarbar en
el cañón y el folículo.
Los primeros, Syringophilus bipectioratus, suelen encontrarse en aves
salvajes, ninfas (carolinas), canarios, y palomas. Se alimentan de desechos de
las plumas y la piel y pueden provocar irritación que conducen al mal hábito
de desplumarse. Los segundos, Dermoglyphus elongatus, anidan en la
estructura de las plumas.

Solo existe una terapia segura contra los ácaros de las plumas. Mantenga su
aviario o jaula lo más limpio posible. Deje que las aves se bañen tanto como
quieran, y mantenga alejadas a las aves salvajes utilizando todos los medios
que tenga a su alcance. Estas precauciones ayudaran a controlar al ácaro rojo
de las aves Dermanyssus gallinae. Este ácaro vive en el exterior, se refugia
durante el día en grietas y hendiduras, en perchas y caja-nido, y luego
reaparece de noche para atormentar a las aves alimentándose de su sangre. Un
ácaro no necesita mucha sangre, pero en gran número estas plagas pueden
causar un daño indecible, debilitando a sus aves y propagando enfermedades.
Las aves del nido pueden estar constante y severamente atormentadas por
estos ácaros chupadores de sangre. Es importante pues que en cada sesión de
limpieza examine a fondo sus jaulas, aviarios, utensilios, etc., para ver si hay
ácaros. Un cristal de aumento le ayudara eficazmente. Cubra una jaula con un
paño por la noche y examínela al día siguiente para comprobar si hay
minúsculas manchas rojas en la tela. Si las hay, la tela debe quemarse o
empaparse en petróleo y luego lavarse con detergente antes de usarla de
nuevo. Y debe limpiar y rociar con un pulverizador la zona donde tenga a las
aves.

El ácaro rojo de las aves pueden vivir durante semanas o incluso meses sin
ninguna ración de sangre. En dicho momentos los ácaros son difíciles de
detectar ya que son traslucidos hasta que de nuevo tienen la oportunidad de
alimentarse de sangre. A temperaturas de 20º, los ácaros pueden reproducirse
cada cinco días. Sobreviven en aviarios de exterior incluso en épocas de
fuertes escarchas. Los ácaros rojos (y otras especies de ácaros) pueden ser
introducidos en su aviario en cualquier momento por aves en libertad tales
como gorriones, estorninos y palomas que se posen en el tejado del aviario
para arreglarse el plumaje con el pico. O pueden ser introducidos al llegar una
nueva remesa, especialmente de aves de grandes almacenamientos.

Muchos insecticidas son efectivos contra los ácaros rojos. La mayoría de ellos
contienen piretrina, extraída de la flor del piretro, un tipo de crisantemo. Así,
la piretrina es una sustancia natural al mismo tiempo que inocua para la salud.
La piretrina es también eficaz contra las garrapatas, los piojos, las pulgas y los
ácaros. Aplíquela a todas las partes de la jaula, aviario, utensilios, etc. Cuando
trate a sus aves, dedique especial atención al cuello, al área de alrededor del
ano y a la zona de debajo de las alas. No devuelva a las aves a sus antiguos
alojamientos hasta que todo esté completamente seco. Repita el tratamiento
después de varios días para asegurarse de eliminar cualquier huevo de insecto.
ASPERGILOSIS O NEUMONÍA DE LAS INCUBADORAS

La causa de esta enfermedad es la inhalación de esporas de hogos,


particularmente las del hongo Aspergillus fumigatus. Ciertas plantas, tales
como las pertenecientes al Genus Asperula, pueden contribuir a producir esta
infección. También el pan enmohecido, las semillas, los desperdicios, el heno,
la paja y otras cosas similares pueden causar aspergilosis. Las esporas
producen toxinas venenosas que dañan determinados tejidos pulmonares, los
orificios nasales, cavidades de la cabeza, bolsas de aire, etc., lo que provoca
una acumulación de pus con aspecto de queso amarillo que, naturalmente,
dificulta la respiración profunda y despejada. El ave pierde todo interés por la
comida, con el desafortunado resultado de que se debilita cada vez más.
Algunas aves llegan incluso a agitar la cabeza y a alargar el cuello una y otra
vez como intentando superar la obstrucción. Todavía no se ha encontrado
ningún remedio satisfactorio para resolver este problema, por lo que lo mejor
es llevar a su ave a un veterinario especialista en aves.

Genéticamente los ejemplares presentan una mayor o menor resistencia hacia


esta enfermedad. La transmisión vertical de las esporas (a través del huevo) es
posible, produciéndose la muerte del embrión o el nacimiento de las crías
infectadas. Esta enfermedad también puede contagiarse a través de las
máquinas incubadoras, de aquí también el nombre de "neumonía de las
incubadoras".

En la transmisión de esta enfermedad es más importante el ambiente que el


contagio con un ejemplar enfermo. El contagio de un ejemplar enfermo a otro
sano es muy difícil, debiendo existir un estrecho contacto entre ambos.

Es muy importante que las semillas que compre sean frescas, nunca viejas o
enmohecidas. No les dé a las que están esparcidas por el suelo la más mínima
oportunidad de enmohecerse. Limpie regularmente la jaula o el aviario de
comida dispersa. Intente evitar que el polvo y las esporas de las plantas se
introduzcan en el aviario en primavera y otoño, especialmente si vive cerca de
un almacén de madera o de cualquier lugar donde se almacene heno (debe
tener realmente cuidado con el heno húmedo). Siempre que un ave haya sido
infectada, el aviario o jaula debe someterse a una inspección intensiva,
seguida de una limpieza a fondo. Al final, desinféctelo todo pulverizando con
una solución que contenga un 1% de sulfato de cobre antes de volver a colocar
las aves dentro.

Los factores que influyen en la aparición de esta enfermedad son:

1. Abuso de antibióticos. Los antibióticos, al eliminar las bacterias


competidoras naturales de los hongos, favorecen el desarrollo de estos.
2. Alta humedad, temperatura y condiciones de aerobiosis.
3. Semillas enmohecidas, envejecidas ó pulverulentas.
4. Infecciones primarias de origen bacteriano o vírico.
5. Falta de higiene.
6. Estrés.
7. Inmunodepresión (bajada de las defensas orgánicas).
8. Edad. Los adultos son más resistentes que los mas jóvenes y viejos.
9. Carencias nutricionales: en particular falta de vitamina "A".
10. Germinación de semillas sin las debidas garantías.
11. Los aviarios mal ventilados, sucios y sometidos a altas temperaturas son el
caldo de cultivo ideal para el desarrollo de esta enfermedad.

Prevención:

Dada la dificultad del tratamiento, es muy recomendable llevar a cabo


medidas de profilaxis. La prevención es la mejor arma para combatir las
enfermedades.

Entre las medidas de prevención destacamos las siguientes:

1. Evitar un ambiente cálido y húmedo. En épocas de calor y humedad hay


que extremar la vigilancia.
2. No administrar semillas o pasta de cría enmohecidas y en general alimentos
deteriorados, mal conservados o caducados. Las toxinas de los hongos pueden
producir inmunosupresión.
3. Los alimentos húmedos que administremos deben ser renovados varias
veces al día, especialmente en el periodo cálido.
4. No almacenar alimentos durante largos períodos de tiempo. Comprar en
pequeñas cantidades, según consumo.
5. Los alimentos extrusionados son utilizados en muchos países con óptimos
resultados, ya que estén libres de microorganismos o al menos están presentes
en menor cantidad.
6. No abusar de los antibióticos, ya que, al suprimir la flora intestinal, se
contribuye al desarrollo de los hongos y la aparición de la enfermedad por
exclusión competitiva.
7. Utilizar periódicamente productos fungicidas para la desinfección.
8. Administrar regularmente prebióticos específicos para que controlen los
hongos patógenos.
9. Adecuada ventilación del local, procurando la entrada de los rayos solares,
que tienen una acción antiséptica.
BOCIO

El bocio, que es un aumento anormal de la tiroides, solía ser una enfermedad


particularmente común entre las ninfas (carolinas) cautivas, inseparables y
periquitos. Por fortuna, esta afección ha dejado de ser un caso frecuente ya
que la arena para jaula que se comercializa normalmente está tratada con
yodo. El problema puede darse todavía, sin embargo, en zonas en que al agua
potable le falte yodo.

El bocio se caracteriza por una hinchazón externa del cuello del ave. El
crecimiento, que presiona contra el buche y la traquea, es interno, y cualquier
esfuerzo, tal como volar y correr, hace que el ave se quede sin aliento muy
rápidamente. Es frecuente que el ave tenga una respiración pesada, las alas
muy extendidas y el buche y el cuello colgantes. También puede emitir un
agudo chillido o sonido silbante cada vez que respire. Para ayudarse a sí
misma a respirar con más facilidad, el ave a menudo descansara su pico contra
los barrotes de la jaula o sobre una percha o rama de árbol paralela.

Su estado empeorará si usted no actúa inmediatamente. El ave puede empezar


a andar en círculos, acto indicativo de infección cerebral. Luego podría seguir
la muerte súbita, causada por asfixia, fallo cardiaco o debilidad debida al
consumo insuficiente de comida. En el caso de un desorden serio de la
tiroides, déle al ave glicerina de yodo. La mezcla correcta para ninfas
(carolinas) es una parte de tintura de yodo por cinco partes de glicerina. Como
alternativa, una mezcla de nueve partes de aceite de parafina por una parte de
glicerina de yodo, administrado con un cuentagotas de plástico directamente
en el pico y de manera intermitente durante un periodo de tres días,
normalmente obra maravillas. Si los síntomas persisten, visite a su veterinario
de aves.

BUCHE ÁCIDO

El buche ácido es por lo general el resultado de una oclusión de la salida del


buche debido a algo que haya comido el ave (una pluma pequeña, por
ejemplo). El contenido del buche empieza a fermentar desprendiendo dióxido
de carbono, y, como resultado, el buche se llena de gases. La ninfa vomita un
líquido espumoso, y su cabeza y su pico aparecen manchados con
mucosidades.

La ninfa debe sujetarse cabeza abajo y debe masajearse el buche suavemente


para ir sacando el gas y parte del fluido acumulado (que es esencialmente
agua). Mantenga al ave caliente y ofrézcale agua a la que se haya añadido un
poco de permanganato de potasio.
Si sospecha que una de sus ninfas tiene buche ácido, consulte a su veterinario
de ave lo mas pronto posible.

COCCIDIOSIS

Los coccidios son protozoos microscópicos parásitos que se dan con poca
frecuencia en las ninfas. Abundan en los excrementos, son consumidos por las
aves y maduran en los intestinos.

Ordinariamente, no supone ningún peligro para las ninfas. Las aves pueden
estar infectadas durante mucho tiempo antes de que nadie lo note. Sin
embargo, consulte a un veterinario de aves en caso de que note una reducción
gradual del apetito, típicamente acompañada de perdida de peso y
excrementos sueltos que podrían ser algo sanguinolentos. Estos síntomas
podrían apuntar a un caso de coccidiosis.

Si se confirma, las sulfamidas podrían ser de gran ayuda. Es importante


comprobar que las aves recientemente importadas no sufran coccidiosis. La
prevención depende de una higiene y salubridad adecuadas.

CONGELACIÓN

Los días fríos de invierno (y noches) plantean la posibilidad de que se les


congelen los dedos de las patas. La congelación puede tener lugar cuando las
ninfas (carolinas) se aferran a la tela metálica durante demasiado tiempo, y a
veces tienden a hacerlo si están asustadas. Las perchas que son demasiado
delgadas pueden también causar problemas porque los dedos de las patas de
las aves están parcialmente descubiertos y, por tanto, no están protegidos por
las plumas. En dichos casos, obviamente necesita sustituir las perchas. Si
utiliza cajas dormitorio, cubra el fondo con una capa aislada de turba de
musgo.

En los casos de congelación, no se puede hacer mucho, a excepción de


consultar a un veterinario, quien seguramente le recetará algún tipo de crema.
La parte helada se vuelve oscura y rígida, tiesa y dura, y se seca y se
desprende sin daño aparente para el ave. Al primer indicio de infección, trate
la herida inmediatamente con yodo no cáustico.

Las ninfas (carolinas) tienen unas patas llamadas cigodáctilos, que significa
dos dedos proyectados hacia delante y dos hacia detrás. Son muy susceptibles
a la congelación.
DIARREA

Varios factores pueden ser responsables de los trastornos intestinales en las


ninfas (carolinas). Uno de ellos es la mala alimentación, pobremente
seleccionada o en malas condiciones debido al deterioro, o incluso venenosa.
Otras posibles causas de la diarrea son la obesidad, las infecciones
respiratorias o intestinales, el calor excesivo o un exceso de proteínas en la
dieta. Además, muchas infecciones bacterianas o víricas provocan trastornos
intestinales junto con otros síntomas.

Los síntomas visibles del deterioro de las funciones intestinales son la apatía,
una postura encorvada y la diarrea. En los casos serios, el ave abandona las
perchas para descansar en el suelo, a menudo sentada en un rincón con la
cabeza bajo el ala. El ave quizá beba un poco pero tendrá poco apetito. Los
excrementos serán líquidos. Si su ave sufre cualquier tipo de trastorno
intestinal, lo mejor es llevarla a un veterinario de aves, aunque puede intentar
alguno de los siguientes remedios caseros. Puede darle al enfermo infusión de
manzanilla, arroz hervido, copos de avena y ramitas de mijo. Puede asimismo
proporcionarle agua de arroz en vez de agua potable habitual, o puede utilizar
un preparado comercializado llamado Norit. Disuelva una tableta de Norit en
una cucharada de agua y dé al ave una o dos gotas en el pico, usando una
jeringuilla o un cuenta-gotas medicinal de plástico.
(Norit, no el detergente)

Como en el caso de otras enfermedades, traslade al ave enferma a una jaula


hospital, que debe estar, como ya se ha dicho, a una temperatura de unos
32ºC. Junto con los antibióticos u otra medicación prescrita por el veterinario,
la tranquilidad y la calidez ayudarán al ave a recuperarse con rapidez.

Los alojamientos mal ventilados cuando el tiempo es cálido también pueden


provocar trastornos intestinales, así como el frío y las corrientes de aire. Las
temperaturas extremas, especialmente los cambios bruscos, son una amenaza
para la salud de sus aves. El agua fría es un problema especial en los aviarios
de exterior, especialmente en climas rigurosos donde los dispensadores de
agua podrían helarse y las aves tendrían que pasar sin agua durante varias
horas.

El envenenamiento también puede causar problemas intestinales. Las aves


pueden envenenarse con comida pasada o con sustancia venenosas. No
exponga al ave a insecticidas y otros pulverizadores químicos. Si sospecha
que sus ninfas (carolinas) están envenenadas, colóquelas en un ambiente
cálido y bien provisto de alimento verde fresco y agua potable en la que se
haya disuelto un poco de bicarbonato de soda (aproximadamente 1 gramo por
vaso lleno de agua). Otros buenos purgantes son la leche fresca o unas gotas
de Pepto-Bismol. Nunca les dé bicarbonato de soda durante más de tres días
seguidos. Puede darse un tipo especial de envenenamiento cuando las aves
consumen cantidades excesivas de proteínas, especialmente durante la época
de reproducción. Las mismas circunstancias pueden ser favorecidas por un
exceso de masón al huevo o de comida blanda. A menudo un criador
simplemente se olvida de que el masón al huevo debe darse además de, no en
vez de la comida habitual. Las aves afectadas mostrarán de pronto todos los
síntomas típicos del envenenamiento: parecen desanimadas y adormecidas,
tienen la respiración fatigosa y dejan de volar. A menudo sufren fuertes
diarreas, las cuales pueden incluso conducir a una muerte rápida.

Por un lado, la diarrea puede ser un síntoma de gran cantidad de enfermedades


propias de las aves; por otro, usted no tiene por qué sospechar que existan
serios problemas de enfermedad si el único síntoma que observa es la diarrea.
Si no hay otros indicios de una enfermedad seria específica, puede tratarse
simplemente de un caso de indigestión ordinaria.

Una Deposición liquida no siempre es diarrea. Las ninfas (carolinas) podrían


estar reaccionando al miedo a ser cogidas en la mano o incluso haber ingerido
demasiado liquido. Aun así, si observa que su ave tiene diarrea, lo más sensato
es consultar a un veterinario especializado.

ENFERMEDADES EN LOS OJOS

Las ninfas (carolinas) son propensas a varios tipos de infecciones oculares.


Algunas son resultados de la complicación de un resfriado y son causadas por
una bacteria o virus. Otras posibles causas de las infecciones son la
deficiencia de vitamina A o el uso de pulverizadores aerosoles o semillas
polvorientas que irritan el ojo. El ave generalmente cierra los ojos afectados,
los cuales están lacrimosos y tienen bordes inflamados (blefaritis).

Las infecciones bacterianas a menudo comienzan a causa de la suciedad en las


perchas. El ave puede contraer fácilmente una infección pasando el pico a lo
largo de una percha sucia. Otro factor en la propagación de infecciones
oculares es el transporte de grandes remesas de aves en cajas pequeñas y
atestadas, así que busque el problema en aves recientemente importadas. Este
tipo de infecciones provoca una acusada inflamación de los bordes de
generalmente un solo ojo.

Traslade al ave a un ambiente cálido, preferiblemente a una jaula hospital.


Limpie los ojos con ácido bórico diluido al 5% o aplique una pomada
antibiótica oftálmica dos o tres veces al día (la Neosporina oftálmica o la
Neopolicina son unos buenos productos). Unos pocos días de tratamiento
normalmente son suficientes para asegurar una rápida recuperación. No está
de más consultar a un veterinario especializado acerca del problema.

Los ácaros Knemidókoptes (provocadores de las escamas faciales) también


pueden irritar indirectamente los párpados y los ojos cuando las típicas costras
aparecen en la región ocular. Trate las costras y los bordes del ojo con una
pomada oftálmica de penicilina.

Una falta de vitamina A puede conducir a pequeños bultos similares a


verrugas en los párpados. La mejora de la dieta ayudará, pero en cualquier
caso el ave enferma debe ser aislada, ya que estas pequeñas verrugas también
pueden ser un síntoma de difteroviruela aviar de los psitácidas, una
enfermedad contagiosa que debe ser tratada por un especialista.

Los casos serios de infección ocular pueden conducir a la ceguera total de uno
o de los dos ojos. Este resultado viene normalmente precedido por un fuerte
lloriqueo tras el cual la pupila del ojo afectado se vuelve de un color blanco
lechoso. Las aves que se quedan parcial o totalmente ciegas pueden
mantenerse vivas en una jaula pequeña. Al principio, ponga la comida y el
agua en el suelo de la jaula, preferiblemente en un plato de cerámica poco
profundo. Aunque tarda un poco, con el tiempo el ave ciega llega adaptarse.

ENVENENAMIENTO

El envenenamiento también puede causar problemas intestinales. Las aves


pueden envenenarse con comida pasada o con sustancia venenosas. No
exponga al ave a insecticidas y otros pulverizadores químicos. Si sospecha
que sus ninfas (carolinas) están envenenadas, colóquelas en un ambiente
cálido y bien provisto de alimento verde fresco y agua potable en la que se
haya disuelto un poco de bicarbonato de soda (aproximadamente 1 gramo por
vaso lleno de agua). Otros buenos purgantes son la leche fresca o unas gotas
de Pepto-Bismol. Nunca les dé bicarbonato de soda durante más de tres días
seguidos. Puede darse un tipo especial de envenenamiento cuando las aves
consumen cantidades excesivas de proteínas, especialmente durante la época
de reproducción. Las mismas circunstancias pueden ser favorecidas por un
exceso de masón al huevo o de comida blanda. A menudo un criador
simplemente se olvida de que el masón al huevo debe darse además de, no en
vez de la comida habitual. Las aves afectadas mostrarán de pronto todos los
síntomas típicos del envenenamiento: parecen desanimadas y adormecidas,
tienen la respiración fatigosa y dejan de volar. A menudo sufren fuertes
diarreas, las cuales pueden incluso conducir a una muerte rápida.
ESCAMAS FACIALES

Las escamas faciales son provocadas por ácaros (Knemodoktes pilae), los
cuales atacan la zona de la piel de alrededor de los ojos y el pico, y también,
en lo casos serios, las patas y los dedos. Estos pequeños parásitos aracnoides
anidan en las capas exteriores de la piel, donde ponen huevos. Si no se tratan,
las irritaciones, escamaciones y excrecencias resultantes aumentaran
gradualmente, y pueden producirse serias deformidades en el pico. La
afección se propagara de un ave a otra si no se toma ninguna medida
preventiva.

Pueden aplicarse benzilbenzoato, gel de petróleo o glicerina a las costras, que


son escamas con forma de celda de panal de abeja. El aceite mineral es otra
posibilidad, pero tenga cuidado de aplicarlo sólo sobre el área infectada; no
vierta nada de aceite en el plumaje. (Use como aplicador un palito de
algodón). En los casos serios, consulte a un veterinario especialista en aves,
que tratará la afección con pomada Eurax o con Ivermectina (Equalan), una
medicación inyectable.

Quite cualquier costra escamosa que se desprenda tan rápidamente como sea
posible y quémela si puede. A continuación, evite la ulterior propagación
limpiando la jaula, las perchas, las cajas dormitorio y las cajas-nido. Las
escamas faciales no constituyen una enfermedad peligrosa, pero si una
molestia engorrosa que requiere grandes cuidados para asegurarse de que se
erradica completamente. Por fortuna, al parecer, las ninfas (carolinas) se
infectan con menos frecuencia de escamas faciales que los periquitos, en los
que la enfermedad es bastante común.

FRACTURAS

Las fracturas de la pata o el ala pueden evitarse manejando a las aves con
cuidado y protegiéndolas de perros que ladren y gatos merodeadores. Si
ocurriera un accidente, consulte a un veterinario especializado, especialmente
si es usted un principiante en el cuidado de las aves.

Pero si se siente capaz de tratar una pata rota por si mismo, enderece las partes
fracturadas y entablille la fractura a ambos lados de la pata con un par de
palos delgados (las cerillas de madera o unos palillos de bambú son ideales).
Mantenga las tablillas en su lugar enrollando gasas alrededor de la pata y
ciñéndola con esparadrapo. Enrolle la gasa fuertemente; la idea es restringir el
movimiento en el punto de fractura tanto como sea posible.
Cualquier vendaje permite un poco de movimiento. Para evitar esto lo más
posible, vende la pata fracturada con pequeñas tiras de gasas que han sido
tratadas con un fino preparado de escayola. Primero envuelva la pata dos
veces, enderécela correctamente y sujétela en su sitio hasta que el yeso se
endurezca. Entonces enrolle otro par de tiras alrededor de la fractura. Puesto
que es más difícil enfrentarse con una fractura que esté más cerca del cuerpo
del ave, puede ser especialmente útil usar el método de la gasa enyesada en
estos casos. Mejor aún, estas fracturas delicadas debería tratarlas un
veterinario de aves.

A veces es fácil confundir un músculo desgarrado con una pata rota. Esto
puede ocurrir cuando un ave hace movimientos desesperados para liberarse
tras estar atrapada en la tela metálica (a menudo por culpa de las uñas
demasiado crecidas). Los músculos desgarrados no se curan fácilmente. Puede
intentar inmovilizar la pata afectada con un vendaje, manteniéndola estática
mientras la naturaleza sigue su curso.

Un ave con una herida de pata debe tenerse en una jaula hospital sin perchas
hasta que se complete el proceso de cicatrización. Cubra el fondo de la jaula
con turba a base de musgo. Oscurezca la jaula parcialmente y colóquela en
una ubicación tranquila, para que el ave lesionada se mueva lo menos posible.
Asegúrese de que la dieta contenga una adecuada cantidad de vitaminas y
minerales.

Es mejor vendar las alas rotas y caídas con gasa. Haga un corte en la gasa,
luego meta el ala doblada a través del corte. Enrolle gasa alrededor del cuerpo
y fíjela a una pata para evitar que se deslice hacia fuera. Asegúrese de que el
vendaje está fuerte sin que oprima demasiado al ave. Las fracturas del ala
también requieren que se sitúe al "paciente" en un lugar oscuro y tranquilo
durante varias semanas. Use una jaula sin perchas y que sea lo
suficientemente baja para evitar que el ave vuele. Aunque la mayoría de las
aves se acostumbrarán a la pata o ala tratada, algunas pacientes tendrán que
llevar un collar isabelino para evitar que se picoteen en la herida.

Componer un ala rota es una tarea difícil, de ahí que lo mejor sea confiársela a
un veterinario.

INFECCIONES PRODUCIDAS POR LA ESCHERICIA COLI

Las infecciones producidas por la Escherichia coli, una bacteria gram-


negativa, generalmente conocida como E. coli, pueden plantear serios
problemas paras las ninfas (carolinas). Las principales victimas de la E. coli
son los humanos, pero las aves no son inmunes a ella. No acepte que nadie le
diga que las E. coli son residentes normales de los intestinos del aves. No lo
son. Y si se extienden a los pulmones, al hígado y al corazón, pueden
provocar una muerte rápida.

La mejor prevención es cuidar la higiene. Lávese las manos antes de trasladar


aves, preparar alimentos, inspeccionar nidos o llevar a cabo otras actividades
con ellas. Prevenga la contaminación fecal y evite la comida pasada, la
suciedad en el agua, en las perchas, en las cajas-nido y en los suelos de las
jaulas y aviarios, así como otras fuentes de contaminación.

El tratamiento consiste en 3 o 4 gotas de Kaopectate o Pepto-Bismol cada 4


horas, administrado con un cuenta gotas de plástico. Esto aliviará y protegerá
la inflamada región digestiva. Busque asistencia veterinaria si no se observa
una rápida mejora en 24 horas; el veterinario puede recetar el uso de muchos
antibióticos que le proporcione alivio.

INFECCIONES DEL UROPIGIO

Ocasionalmente, el uropigio se infecta y se puede formar un absceso si el


orificio se bloquea. En tales casos, aparece una marcada protuberancia en la
cola y el ave sufre visiblemente. Un ave que sufre picotea y se rasca en el
lugar afectado, llegando incluso a arrancarse las plumas adyacentes a la
glándula. Después de algún tiempo, el absceso puede reventar, dejando
manchas de sangre en las perchas y otras zonas en lasque el ave habite. El
cuidador de aves concienzudo no debe dejar que el problema llegue a esta
fase.

Una infección crónica normalmente se produce por la súper producción de las


secreciones, así que podemos aliviar los síntomas hasta cierto punto apretando
con cuidado la glándula a intervalos frecuentes. Si la sola presión no ayuda,
será necesario consultar a un veterinario de aves, quien abrirá el absceso con
un escarpelo para extraer el contenido. Será necesaria una aplicación de
antibióticos y algo para detener la hemorragia.

Con estos mismos síntomas, también es posible que haya un tumor en el


uropigio. Estos tumores por lo general son benignos, pero en tales casos se
debe operar, procurando que no se produzca una excesiva perdida de sangre.

LA MUDA FRANCESA

La muda francesa o B.F.D. (Budgerigard Fledgling Disease, o enfermedad de


los polluelos de periquitos)
La mayoría de los aficionados a las aves conocen la muda francesa, aunque
afortunadamente es poco común en inseparables y ninfas (carolinas).
Generalmente, empieza en las aves jóvenes cuando están todavía en el nido.
Se han sugerido muchas teorías referentes a la causa de la muda francesa, pero
no existe evidencia alguna de que un virus sea responsable. En la mayoría de
los casos de muda francesa, un ave que esta apunto de dejar el nido y huye de
repente perderá su cola y sus plumas de vuelo recién adquiridas, o estas se
quebraran. Generalmente, las plumas afectadas son las primarias de vuelo y de
la cola, pero en los casos serios también se incluyen las plumas secundarias.
¡Tampoco es raro ver aves totalmente desplumadas! Por el contrario, algunos
casos de muda francesa son tan leves que son casi o completamente
indetectables; algunas aves solo pierden unas pocas plumas de la cola e
incluso son capaces de volar. Es interesante observar que en la muda francesa
las plumas se pierden a menudo simétricamente.

Una inspección diaria de las ninfas (carolinas) con esta enfermedad mostrará
que las primarias internas son normalmente las primeras afectadas. Solo se
pierden las plumas que están creciendo; a las que han crecido completamente
no les afectan.

¿Qué puede hacerse con la muda francesa? La respuesta es decepcionante:


nada o muy poco. Puede criar ninfas (carolinas) durante años sin ver un solo
indicio de muda francesa y de repente esta alteración puede darse entre sus
aves sin ninguna causa aparente. Es interesante observar que algunas parejas
de aves del mismo aviario produjeron polluelos sanos, aunque tenían
exactamente la misma alimentación, alojamiento y cuidados que las aves
afectadas. El único remedio es parar la cría, separar las aves y dejarlas
descansar durante al menos seis meses.

LOMBRICES

Las infecciones por lombrices en ninfas (carolinas) que viven en aviarios de


exterior son difíciles de evitar. Las lombrices son introducidas por las aves en
libertad que se posan sobre el aviario y dejan caer sus excrementos dentro.

Las lombrices intestinales (Áscaris) empiezan como larvas blancas y largas


que crecen hasta alcanzar la madure en los intestinos de las ninfas (carolinas)
que se las tragan. Las lombrices adultas, a su vez, ponen huevos que salen del
cuerpo del ave a través de los excrementos. Las aves infectadas pronto pierden
peso, desarrollan un plumaje pobre y pueden sufrir diarrea o estreñimiento.
Para confirma la infección parasitaria, lleve una muestra de las deposiciones a
su veterinario, que probablemente le recetara piperacina o levamisol. La mejor
prevención es tener a las ninfas (carolinas) en unas condiciones de higiene y
salubridad de primera clase. Si el suelo del aviario esta hecho de hormigón,
una dosis regular de manguera eliminara cualquier excremento infectado.
Los nematodos (Capillaria) empiezan como parásitos redondeados como
hebras de hilo que alcanzan la forma adulta en el buche o en el intestino de la
ninfa (carolina). Las lombrices adultas ponen huevos que salen del cuerpo del
ave en los excrementos. Los indicios de infestación son la diarrea y la perdida
de peso. Confirme el problema llevando analizar una muestra de las
deposiciones. De nuevo el veterinario probablemente recetará piperacina o
levamisol, y la prevención dependerá igualmente de una excelente higiene y
salubridad. Para limpiar los suelos use Clorox en una disolución de unos 170
gr. Por casi 4 litros (3,8 litro) de agua (una solución al 9%); puede ser
corrosiva para el metal al descubierto.

MUDA

La muda no es un estado patológico. Las plumas de las ninfas (carolinas)


están sometidas a un gran desgaste y deterioro. Los efectos del tiempo y del
viento (temperatura, humedad, cantidad de luz que reciben), el acicalamiento
de las plumas, la construcción del nido, los polluelos merodeando entre ello
buscando su calor, todo ello afecta a las plumas de una ninfa (carolina). Esta
es la razón por la cual cambian su plumaje una vez al año. De hecho, las aves
de pico curvado mudan durante todo el año, con la llegada del verano, después
de la época de reproducción y cuando las crías se han hecho independientes.
Se puede deducir de esto que las funciones de los órganos sexuales (testículos,
ovarios, etc.) están estrechamente relacionadas con la muda. Además, una
muda normal, sin problemas, depende de la estación del año, de la
temperatura, de la humedad y de la dieta de la ninfa (carolina). Se puede
observar que la muda es mas intensa después de una primavera calida y un
buen comienzo del verano que durante los meses fríos y húmedos. En algunos
casos, un ave esta tan ansiosa de mudar que continuamente encrespa y agita
sus plumas, llegando incluso a arrancárselas con el pico, de lo que obtiene, se
entiende, algún alivio. Normalmente, sin embargo, esta es una temporada de
descanso para las ninfas (carolinas), en la que evitan toda actividad
innecesaria. La investigación ha mostrado que la temperatura corporal de un
ave es un poco más alta de lo normal durante la muda. Pero durante una muda
insatisfactoria la temperatura puede disminuir. Durante este periodo, las ninfas
(carolinas) necesitan una dieta rica en proteínas (las plumas están formadas
por proteínas en un 88%). También son susceptibles de fracturas de huesos,
debido a la reabsorción de calcio del tejido óseo. Como las plumas nuevas
están formadas de proteínas, existe la posibilidad de que un ave que reciba
raciones insuficientes las use para completar su dieta.

Ocasionalmente, una ninfa (carolina) puede perder demasiadas plumas de una


vez y tener dificultades para reemplazarlas. Dicha muda se llama anómala.
Una ninfa que pierde plumas en la estación indebida, también esta sufriendo
una muda anómala. En la mayoría de los casos, estas mudas anómalas son
causadas por factores ambientales externos tales como temperaturas
inusualmente altas o bajas, cambios de tiempo repentinos, sobresaltos,
enfermedades o miedo. Una de las causas más comunes de muda anormal es
una disfunción de la tiroides. Visite a su veterinario, quien determinara si es
necesario un suplemento dietético.

Otro tipo de muda es la llamada muda por conmoción o sobresalto (muda de


"shock"), en la que la ninfa (carolina) de repente empieza a perder plumas
fuera de la época normal de muda. Dicha muda puede ocurrir si el ave esta
sometida a sobresaltos o tiene miedo; por tanto, es mejor tratar a las ninfas
(carolinas) con cuidado y ternura, especialmente a aquellas recién adquiridas y
que están todavía descubriendo su entorno.

También debe dejarse en paz a las ninfas (carolinas) jóvenes para que de
modo gradual, pero seguro, se vayan acostumbrando a su cuidador y a su
entorno. Es por tanto esencial no molestarlas por la noche. Los gatos,
lechuzas, comadrejas, ratones, ratas y otros animales por el estilo deben
mantenerse alejados del aviario para que no asusten a las ninfas y les
provoquen una muda de "shock". Se han reportado casos con la muda de
"shock" tras ser sacadas las aves para tratarlas de una enfermedad
completamente. Con este tipo de muda la ninfa normalmente pierde las
plumas de la cola o del plumón, pero con muy poca frecuencia las plumas de
las alas. La muda de las plumas de la cola puede compararse a la auto-
mutilación (o desprendimiento de la cola) de muchas especies de lagarto. Un
depredador acaba con un bocado de plumas de la cola mientras el ave se
escapa.

A veces es posible que una ninfa (carolina) sufra una muda permanente. Este
viene provocado normalmente por una insuficiencia de diversos aminoácidos
en la dieta del ave. En tales casos la muda normal puede estar también
incompleta. Corrigiendo la dieta generalmente se soluciona el problema. Las
proteínas animales y vegetales son necesarias, y debe suministrarse un buen
suplemento de vitaminas y minerales a intervalos regulares y frecuentes. La
ninfa (carolina) debe estar confortablemente alojada y protegida del frió, del
viento y de las oscilaciones de temperatura. En los meses más fríos se les
puede proporcionar calefacción suplementaria (en forma de lámparas de
cerámica, por ejemplo). El uso de una vita-lite tiene un efecto beneficioso en
la salud y vitalidad de las ninfas. La vita-lite es una bombilla fluorescente que
produce el espectro de color completo de la luz solar natural y
aproximadamente un número similar de micro-vatios de rayos ultravioletas
por lumen. Además, la vita-lite ofrece las ventajas biológicas de la luz natural,
cosas que otras luces artificiales no tienen. Una luz con el espectro de color
completo (especialmente la parte ultravioleta) puede tener una influencia muy
significativa sobre las funciones biológicas de la ninfa, incluyendo la
producción de vitaminas en el cuerpo y la fijación de calcio en los tejidos
óseos. Es un hecho científico que la calidad de la luz desempeña un papel
importante en que las funciones biológicas sean satisfactorias. Por tanto, es
recomendable la vita-lite como adquisición necesaria para los aficionados que
tengan a las ninfas (carolinas) en interiores.

PICAGE

El hecho de arrancarse las plumas tiene lugar frecuente hacia el final de una
muda normal o anómala. No es difícil comprender que estos procesos
dermatológicos causen picazón, que provoca que las aves se rasquen y luego
empiecen a desplumarse (o a arrancarse las plumas). Después de eso, un ave
puede seguir arrancándose las plumas, simplemente para aliviar el
aburrimiento. Es verdad que esta última explicación no tiene una base
científica sólida, pero hasta aquí no parece haber otra razón para el fenómeno.
Sigue siendo un hecho que las ninfas (carolinas) que no tienen nada mejor que
hacer a veces acaban arrancándose las plumas habitualmente, y en el plazo de
unas pocas semanas pueden desplumarse casi por completo. La mayoría de las
aves de pico curvado pueden desarrollar este mal hábito, pero especialmente
las ninfas (carolinas) y las cacatúas.

El vicio de arrancarse las plumas empieza generalmente con que el ave se


arranca algunas plumas viejas que deben quitarse (o al menos eso piensa el
ave). Luego dedica su atención a plumas nueva, tal vez a las que están sin
desarrollar. Esto produce picazón y, posiblemente, agradables o estimulantes
sensaciones, y entonces ¡empieza y no acaba! Muchas plumas pueden ser
mordisqueadas en la base, dejando solo el cálamo. Estos últimos fragmentos
inhiben el crecimiento de nuevas plumas y deben ser extraídos, especialmente
los de las alas. Para hacerlo sujete el ala firmemente con una mano y con un
par de fórceps estire el fragmento de la pluma en ángulo recto. Tenga algunos
algodones hidrófilos al alcance para detener la hemorragia. En algunos casos,
puede ser necesario usar un preparado antihemostático (coagulador de la
sangre) para detener la hemorragia. A veces un ave puede sangrar seriamente
tras mordisquear en la base de una pluma nueva. Los peores casos de
hemorragia son los de las plumas de las alas y de la cola. Un ave enferma
puede debilitarse rápidamente por la perdida de sangre. Si no tomamos
medidas inmediatamente, existe el peligro de que el ave muera por la perdida
de sangre.

Es un hecho interesante observar que las mayorías de las ninfas (carolinas)


que se arrancan las plumas (al menos en los Estados Unidos) están también
infectadas con giardiasis, un protozoo parásito intestinal que causa prurito
(intenso picor de la piel intacta), lo cual conduce al acto de desplumarse.
Parece que las ninfas (carolinas) europeas raramente sufren prurito.
El primer recurso para evitar que las aves se arranquen las plumas es darle
algo que las mantengan ocupadas. Cuelgue diversos cabos gruesos de cuerda
en el aviario o jaula; déles ramitas de árboles frutales, de sauce y aligustre.
Las aves estarán ocupadas alegremente jugando y picoteando estas golosinas.
Mejore la dieta, especialmente proporcionando minerales, proteínas, vitaminas
y aminoácidos adicionales. Las ramitas de sauce contienen lignina,
aminoácido que es efectivo para curar.

Otra manera de abordar el problema es asegurarse de que la temperatura no


sea demasiado baja ni la humedad demasiado alta; de que hay buena luz y
ventilación en el espacio perteneciente a las aves; de que tienen unas
instalaciones adecuadas para el baño (un débil riego por aspersión mediante
una manguera, especialmente en días calidos, es muy recomendable), y de que
la instalación no este tan atestada de plantas, utensilios y otros artículos que
impidan la libertad de movimientos de las aves. Las "desplumadotas"
persistentes deben llevar puesto un collarín o collar isabelino, que se puede
hacer de cartón fuerte, pegado alrededor del cuello para evitar que alcancen el
plumaje con sus picos sin que les impida comer y beber. Después de unas
semanas con un collar y una dieta y alojamiento mejorado, es probable que el
ave haya perdido el deseo de arrancarse las plumas. A veces este vicio puede
deberse a que el ave este hipersexuado y frustrado, es decir, a una situación
hormonal. Si todas las demás soluciones fallan, su veterinario puede
recomendar el uso juicioso de progesterona.

El hecho de arrancarse las plumas puede conducir al canibalismo. Es por tanto


importantísimo quitarle al ave todas las plumas dañadas; en seis u ocho
semanas nuevas plumas la sustituirán. Si se dejan las plumas dañadas, el ave
las mordisqueara hasta que tarde o temprano se dañen la piel, provocando una
serie de hemorragias y abriendo el camino a la posibilidad de una segunda
infección. Los inseparables, las aves de género Neophema (que comen del
suelo) y las rosellas (Platycercus), así como las ninfas (carolinas), pueden
también desarrollar el mal habito de arrancar las plumas a sus polluelo hasta
dejarlos calvos. No es raro en tales casos ver que los jóvenes que dejan el nido
están totalmente calvos en el cuello, en la cabeza y parte de la espalda. En los
casos serios, las plumas de vuelo y de la cola pueden también ser arrancadas,
pudiendo incluso dañar los folículos de las plumas. Las plumas de reemplazo
crecen entonces de forma anormalmente torcida.

Existen pulverizadores comercializados con un sabor repugnante y que se dice


que evitan que los adultos desplumen a los polluelos. Esta pretensión parece
dudosa si consideramos que el sentido del gusto de un ave esta poco
desarrollado. Algunas aves adultas son realmente persistentes en tirar de las
plumas de sus crías. Todo lo que puede hacerse en tales casos es llevarse a los
jóvenes y colocarlos al cuidado de padres de fiar. Si no hay padres adoptivos
disponibles, los jovencitos pueden ser separados de sus padres por medio de
una jaula con tela metálica del calibre suficiente como para que los padres
alimenten a las crías a través de ella.

OBESIDAD

Las ninfas (carolinas) que no hacen suficiente ejercicio porque sus jaulas son
demasiado pequeñas o porque no tienen suficientes juguetes que las
mantengan ocupadas pueden engordar demasiado. Las aves que no reciben
una nutrición adecuada son también probables victimas de la obesidad.

El proceso de engordar demasiado es muy lento. Los propietarios deben de


estar alerta y observar cuidadosamente los primeros indicios de obesidad.
Cuando una ninfa (carolina) difícilmente puede sentarse en su percha, las
cosas ya han ido demasiado lejos. El ave puede sentarse al fondo de la jaula,
aletargada y jadeando pesadamente. Las líneas de su cuerpo se vuelven torpes,
pesadas y redondeadas, y la piel presenta un aspecto amarillento que puede
observar soplando las plumas del pecho o del abdomen. Eso es la grasa que
brilla bajo la piel.

Las ninfas (carolinas) que sufren de obesidad tienen una vida mucho más
corta que aquellas que hacen mucho ejercicio y tienen multitud de intereses.
El ave obesa muda con dificultad y generalmente esta sentada con cara de
aburrimiento. Deben impedir que sus ninfas (carolinas) engorden, y si alguna
sufre de exceso de peso, debe tomar medidas correctivas. Lo primero es
conseguir que las aves hagan mucho ejercicio. Las ninfas (carolinas)
enjauladas deben soltarse a diario en una zona segura para que vuelen
libremente al menos durante una hora. Las aves que viven en una jaula o
aviario pequeño deben hacer aun más ejercicio. Plantéese alojarlas en jaula
más grandes o colocar perchas complementarias esparcidas. Cuelgue algunas
cuerdas de sisal fuertes en la jaula, junto con algunas ramas de mijo o semillas
de grama. Las ninfas (carolinas) adoran jugar con estas cosas.

La segunda medida antiobesidad que debe tomarse es mejorar la nutrición de


las ninfas (carolinas), proporcionándole grandes cantidades de verduras bien
lavadas o frutas libre de productos químicos. No les de comida con un alto
contenido de proteína o grasa. Y no parta del supuesto que "su ave esta gorda,
así que si no le doy de comer durante unos días recuperara la línea". La ninfa
(carolina) debe ser alimentada, pero con el tipo de comida correcto. Morirá,
por muy gorda que este, si no recibe ningún alimento.

PICOTEO DE LOS HUEVOS

De vez en cuando las ninfas (carolinas) picotean los huevos que descansan en
el nido. Tome medidas inmediatamente y saque al ave en cuestión de la jaula
o aviario. No existe causa conocida que explique esta conducta, pero
seguramente las probabilidades de que se dé son mínimas si proporciona a sus
aves la alimentación, alojamiento, crianza y entrenamiento adecuados.

PSITACOSIS

La psitacosis es una enfermedad de los loros y periquitos que se llama


ornitosis en otras especies de aves. Se da solo muy de vez en cuando en las
ninfas (carolinas)

Esta seria enfermedad la causa en todos los casos un parásito intracelular


Chlamydia psittaci, que se distingue de todos los demás microorganismos por
su ciclo de crecimiento único. La psitacosis se da especialmente en
operaciones de crías sucias y puede ser traída por aves importadas,
especialmente por aves de contrabando. No se fíe de ninfas (carolinas) con
aspecto sucio. Pueden parecer sanas, pero un examen cuidadoso quizá revele
que están infectadas.

La psitacosis es susceptible de presentar gran variedad de síntomas, por lo que


es difícil de diagnosticar, especialmente en sus primeras fases. Generalmente,
empieza por un fuerte resfriado, el goteo húmedo de los orificios nasales,
dificultades respiratorias y una respiración ronca y silbante. El animal parece
agotado y a menudo tiene diarrea. Antes de que la enfermedad llegue a ser
fatal, con frecuencia el ave sufre calambres.

Existe una variedad de psitacosis leve que a menudo puede ser curada del
todo. No obstante, ha de saber que las ninfas (carolinas) recuperadas pueden
ser contagiosas, tanto para otras aves como para los humanos. Cualquier caso
de esta enfermedad plantea una situación de riesgo, razón por la cual debe
advertirse de ella a las autoridades sanitarias.

Los seres humanos también pueden contraer la psitacosis. La enfermedad


suele empezar con los síntomas de un resfriado y puede dar lugar a una
infección pulmonar. En otros tiempos, la enfermedad era peligrosa, pero con
el descubrimiento de los antibióticos este peligro ha quedado eliminado,
siempre y cuando se consiga a tiempo el diagnostico y el tratamiento. A
mediados de los años sesenta, muchos países impusieron fuertes restricciones
a la importación de aves de pico curvo. En general, los loros importados
deben mantenerse en cuarentena a su llegada durante 30 días, y reciben un
tratamiento preventivo con clorotetraciclina. Se trata a las ninfas (carolinas)
infectadas durante 45 días con este fármaco.
QUISTES DE LAS PLUMAS

Otro estado que a veces se da en las ninfas (carolinas) son los quites en las
alas. Estas protuberancias, que no deben confundirse con tumores, son
consecuencia del crecimiento del cañón de una pluma dentro del folículo de la
pluma. Las plumas se apelotonan bajo la piel y no pueden salir hacia fuera.
Cuando mas crece la pluma bajo la piel, mayor es el tamaño del quiste. Si se
abre, se vera que el quiste contiene una sustancia parecida al queso. Un quiste
que permanezca sin tratar, con el tiempo se abrirá, por lo que existe la
posibilidad de una segunda infección. En algunos casos, el ave misma
picoteara el quiste abierto. La exudación resultante se endurece en contacto
con el aire y forma una costra que sigue creciendo con la pluma. Finalmente,
se desprenderá.

Si un ave tiene varios quistes en las plumas, un veterinario de aves deberá


extirpar quirúrgicamente tanto los quistes como las plumas anormales.
Cualquier hemorragia que tenga lugar pueden detenerse utilizando algodón
estíptico o incluso mediante una delicada cauterización. Las heridas grandes,
especialmente aquellas causadas por la extracción de quistes íntegros, podrían
necesitar la sutura de la herida. Dichas operaciones son generalmente seguidas
por un tratamiento antibiótico. Los quites ubicados en la espalda o en la cola
es mejor extraerlos por completo; esta operación puede realizarse con
anestesia local, aunque no siempre es necesaria.

RESFRIADOS

Las dificultades respiratorias pueden prevenir de todo tipo de problemas:


corrientes de aire, bajas temperaturas, falta de vitamina A, tensión nerviosa, y
exposición a diversas bacterias, hongos y virus. Sabrá que su ninfa (carolina)
tiene dificultades respiratorias si su reparación es rápida y audible. Tendrá el
pico abierto y agitará la cola arriba y abajo. La ninfa (carolina) estornudará y
toserá, tendrá secreciones nasales y perderá el apetito. En la mayoría de los
casos, se sentará abatida en un rincón con las plumas encrespadas.

Dicha ninfa (carolina) enferma necesita un tratamiento inmediato. Sáquela de


la jaula o aviario, colóquela en un ambiente cálido y reduzca su tensión.
Limpie cualquier secreción nasal frotando suavemente y despacio con una
bola de algodón. Utilice un vaporizador para pulverizar con una fina y cálida
nube de agua el interior de la jaula a fin de aliviar y humedecer el
revestimiento inflamado de la región respiratoria. (Un vaporizador normal,
disponible en farmacias, servirá). En cualquier caso, consulte a un veterinario
de aves, y compruebe que el alojamiento, la ubicación, la alimentación y la
temperatura son los adecuados.

RETENCIÓN DE HUEVOS

Las ninfas (carolinas) que están correctamente alojadas y alimentadas


raramente sufren la retención del huevo, un problema que provoca que el ave
no sea capaz de poner un huevo que esta listo para salir. La hembra afectada
tiene aspecto de estar enferma, se encorva, normalmente esta en el suelo
(raramente dentro de la caja-nido), se mueve poco y, en la mayoría de los
casos, es fácil atraparla con la mano. Si palpa su abdomen, percibirá
rápidamente el problema: el huevo esta bloqueado.

En el curso normal de los acontecimientos, un huevo no pasa más de 24 horas


en la amplia región que lleva desde el ovario a la cloaca, ni en la cloaca
misma. En el momento oportuno, los músculos de la parte baja del ovario
empujan hacia dentro de la cloaca y entonces, en poco tiempo, expulsan el
huevo fuera del cuerpo. Los músculos implicados pueden dejar de funcionar
adecuadamente debido a un resfriado, a la tensión nerviosa (como los
escalofríos), a haber criado demasiadas veces ese año, al bajo tono muscular
(por edades avanzadas o por no estar en forma) o a una carencia de calcio y/o
ciertas vitaminas. El ave afectada intentará valientemente poner el huevo, pero
sea en vano.

Otra causa de la retención del huevo en las ninfas (carolinas) es que estos no
tengan cáscara o tengan una muy fina (huevos "de viento"). Este estado puede
deberse a alguna disfunción al depositarse el calcio sobre el huevo o a una
insuficiencia de calcio en el cuerpo de la hembra. La cáscara ausente o débil
tiende a provocar que el huevo se quede atrapado porque los músculos del
ovario y e la cloaca no pueden agarrar bien una masa tan blanda.

La retención del huevo es del todo evitable en circunstancias normales.


Claramente, es necesario prepararse para prevenir cualquier deficiencia de
vitaminas o minerales. Asegúrese de que la ninfa (carolina) disfruta de una
dieta equilibrada mientras esta criando, que contenga un adecuado suministro
de alimento verde y semillas en brote. Para evitar los huevos "de viento",
asegúrese de que sus aves tienen suficiente calcio, sobre todo fosfato de
calcio. La gravilla para ninfas (carolinas) comercializada contiene los
minerales clave, incluyendo el calcio, así que realmente no tiene que hacer
más que asegurarse de que siempre haya mucha gravilla en la jaula o aviario.
El jibión de sepia también debe estar disponible en todo momento, y durante
la época de reproducción, un poco de pan y leche con queso rallado no les iría
nada mal.
Una precaución mas para reducir la posibilidad de que se de la retención del
huevo consiste en no empezar a hacer criar sus aves demasiado pronto en la
temporada de cría. La temperatura y la humedad no son probablemente las
más ideales tan pronto. En los estados más fríos de Norteamérica es
recomendable no empezar a criar hasta finales de marzo o mediados de abril.
Además, nunca haga criar a hembras que sean demasiado jóvenes. Las ninfas
(carolinas) inmaduras tienen muchísimas posibilidades de ser candidatas a
sufrir la retención del huevo.

Por fortuna, la retención del huevo es completamente curable, siempre y


cuando actué lo bastante rápido. En primer lugar, utilice un cuentagotas de
plástico para poner unas pocas gotas de aceite mineral caliente en la cloaca, a
fin de que el huevo pueda deslizarse más suavemente. En segundo lugar,
traslade a la hembra a una jaula hospital y suba la temperatura a
aproximadamente 32 ºC con una lámpara de infrarrojos. La calidez ayudara a
su ninfa (carolina) a recuperarse. Mejor incluso, consulte a un veterinario
especializado tan pronto como observe cualquier indicio de retención de
huevo. Inyectándole a la ninfa (carolina) calcio y otras medicinas, el
veterinario puede conseguir estimular las contracciones del oviducto. En
algunas ocasiones, el veterinario recomendará la extirpación quirúrgica del
huevo.

SALMONELA

La salmonela causa muchas victimas entre las ninfas (carolinas) jóvenes. La


bacteria salmonela, semejante a una varilla, provoca diarrea, dolor en las
articulaciones y desordenes nerviosos. Las bacterias son trasmitidas a través
de los excrementos de las aves infectadas o bien de la saliva (cuando los
padres alimentan sus polluelos). Los organismos de la salmonela también
pueden introducirse en los huevos.

Existen cuatro manifestaciones de la enfermedad que a veces se dan todas a la


vez.

Salmonela intestinal: las bacterias traspasan las paredes del intestino, lo que
provoca diarrea con excrementos pestilentes, espesos, verdes o marrones,
rodeados de mucosidad y que contienen partículas de alimentos sin digerir. (El
color verde en los excrementos puede indicar también infección de bilis.
Consulte a un veterinario especialista en aves inmediatamente).

Salmonela de las articulaciones: una fuerte infección intestinal puede dar lugar
a que las bacterias se introduzcan en el flujo sanguíneo e infecten todo el
cuerpo, incluyendo las articulaciones óseas, con el consiguiente dolor y
produciéndose una intensa inflamación. El ave infectada aliviar el dolor
dejando de utilizar las alas y las patas.

Salmonela de los órganos: tras la penetración de las bacterias en el flujo


sanguíneo, pueden infectar todos los órganos internos, especialmente el
hígado, los riñones, el páncreas y el corazón, así como diversas glándulas. El
ave enferma se vuelve inactiva, se queda alicaída en un rincón de la jaula o del
aviario, su respiración se vuelve entrecortada y su visión disminuye.

Salmonela de los nervios: la salmonela puede infectar los nervios y la espina


dorsal, lo que puede provocar la perdida de equilibrio y parálisis. Los
síntomas típicos son la dificultad para girar el cuello, la suciedad de la cloaca
y contracciones semejantes a calambres en los dedos de las patas.

Las ninfas (carolinas) infectadas por la salmonela presentan serios problemas


intestinales al cabo de tres o cuatro días. Las bacterias se multiplican en el
revestimiento intestinal y acaban por pasar a la sangre. Las victimas se
producen rápidamente entre las aves jóvenes que carecen de inmunidad. Las
aves más viejas, sin embargo, incuban la enfermedad durante largo tiempo, y
si no se las trata adecuadamente se convierten en portadoras capaces de
infectar a otras aves a través de sus oviductos y sus excrementos.

Fuertes perdidas de aves jóvenes durante la época de cría son un indicio de


que existe salmonelosis en la partida. Conviene llamar a un veterinario
inmediatamente para que examine las muestras de sangre y las aves muertas.

La reproducción y cría de
ninfas
Cuando traslade a sus ninfas (carolinas) de la jaula de cría al aviario o
viceversa, pida a alguno de sus colegas de la sociedad de aves que lo haga por
usted. Sí, ha leído bien; deje que un amigo realice el trabajo y no lo haga usted
mismo. Encuentro muy poco recomendable atrapar a las ninfas (carolinas)
propias con la mano o con una red. Los investigadores aseguran que las aves
permanecen durante largo tiempo (a veces incluso hasta la época de la
reproducción) atemorizadas de la persona que las ha atrapado en la jaula o
aviario. Algunos aficionados han pasado por la dura experiencia de conocer el
poderoso pico de una ninfa. Para terminar, lo dicho no significa que la ninfa
(carolina) sea un ave tímida por naturaleza. Sin embargo, no simpatizan con
alguien que las haya atrapado con la mano, con una red, y se acuerdan durante
mucho tiempo de la persona que les hizo la "perrería". Es comprensible que
esto puede llevar a una mala temporada de cría.
LA ELECCIÓN PARA LA REPRODUCCIÓN

Las ninfas (carolinas) que uno destina a la cría deben estar en las mejores
condiciones y deben tener al menos un año de edad. Cuando se utilizan para la
cría aves mas jóvenes, hay muchas posibilidades de que la hembra o bien
ponga huevos no fecundados o rehúse incubarlos. Por supuesto, es posible que
una pareja de ninfas (carolinas) de ocho o nueve meses de edad ponga e
incube, pero a menudo ponen los huevos en el suelo de la jaula o el aviario, e
incluso los incuban allí. A fin de evitar contratiempos, es mejor llevarse los
huevos y no proporcionarles una caja-nido. La pareja debe ser separada hasta
que haya alcanzado la edad adecuada. Incluso después de la separación, la
hembra puede poner huevos en el suelo de su jaula, los cuales deben
eliminarse porque no son fértiles. A veces una pareja de más edad que no
tiene una caja-nido pone huevos en el suelo y los incuba, normalmente con
trágicos resultados. Incluso si los polluelos rompen el cascaron, por regla
general mueren antes de veinticuatro horas.

Las ninfas (carolinas) listas para criar deben ser presentadas tras una
preparación previa. El método mas adecuado es colocar a cada una de las
ninfas en una jaula similar, con posibilidad de verse, pero fuera de la vista y
del alcance de los reproductores "rivales". Después de un lapso de siete a diez
días, las ninfas ya pueden colocarse juntas en una jaula de cría o pajarera
apropiada. (Las aves que ya tengan experiencia en criar alguna nidada pueden
colocarse en un gran aviario con otras aves). Observará que la hembra suele
ser dominante, aunque de un modo no agresivo. La hostilidad raramente será
manifestada, pero la hembra se pavoneará para ser considerada el jefe, en
especial en las primeras semanas después de la presentación. Pronto se
establece la familiaridad, y cada ninfa (carolina) influye continuadamente en
la otra, de modo que si una va a beber, la otra hace lo mismo. (En este
contexto es interesante observar que una ninfa solidaria imita a su dueño, al
cual considera como su "pareja" o "compañero").

LA CAJA-NIDO

Si posee usted un aviario de exterior, es preferible colgar la caja-nido en el


refugio nocturno. Si es posible, construya el doble de cajas-nido que de
parejas de ninfas (carolinas) haya. Asimismo, se recomienda que todas las
cajas estén fijadas a la misma pared y a la misma altura a fin de evitar
cualquier queja por parte de las ninfas. Deje espacio suficiente entre la caja-
nido y la parte superior de la jaula del refugio nocturno para que las aves que
no estén incubando puedan sentarse encima de la caja-nido, una posición
favorable en esta época.

Como ya sabemos, las ninfas (carolinas) en libertad no construyen un nido


como ése, pero usan un hueco en una rama gruesa o tronco de árbol. En
cautividad, no obstante, las ninfas (carolinas) usan una caja-nido. El área del
suelo debería medir 25,5 x 25,5 cm, debería tener una altura de 30 centímetros
y un orificio de entrada de un diámetro de unos 9 centímetros, colocado
aproximadamente a unos 6,5 centímetros por debajo del tejado. Las ninfas
(carolinas) no son nada exigentes en cuanto a la forma de su "criadero", así
que puede utilizar madera vieja (pero no alabeada) de unos 1,9 centímetros de
grosor para construir cajas-nido que duren muchos años. Justo debajo del
orificio de entrada, fije una percha de 18 centímetros de largo y cerca de 1,6
centímetros de diámetro, de modo que sobresalga tanto hacia dentro como
hacia fuera de la caja-nido. El suelo de la caja puede cubrirse con una capa de
4 o 5 centímetros de turba húmeda mezclada con algunas virutas de madera.
En medio de esta capa, haga un hueco con su puño para crear un lugar en el
que la hembra pueda mas tarde colocar sus huevos. Esta depresión evita que
los huevos rueden demasiado de acá para allá. Existen cajas-nido que se
comercializan ya con una bandeja extraíble que dispone de un hueco para este
propósito. Una desventaja de dicha bandeja es que los huevos tienden a
deshidratarse.

La pared interior de la caja-nido que esta bajo el orificio de entrada debe


disponer de una escalera para ayudar a las aves a trepar arriba y abajo. Esta
escalera se puede hacer con grandes grapas o de tela metálica, por ejemplo.
Una desventaja de usar tela metálica es que, tarde o temprano, una ninfa
(carolina) se enganchará las garras o el anillo de la pata, y tendrá que ser
rescatada. Personalmente, prefiero usar algunas grapas grandes o tal vez unas
pocas piezas de madera clavadas a la pared, aunque estas últimas serán
picoteadas de manera gradual hasta que no quede escalera. Cada caja-nido
debe tener una portezuela para poder inspeccionar desde uno de los lados, y el
tejado debe girar sobre una bisagra para que usted pueda inspeccionar el lugar
con facilidad.

Es mejor instalar las cajas-nido en el refugio nocturno por las siguientes


razones:

1. Es el lugar más apacible, y la posibilidad de que se estorbe a las ninfas es


mínima.
2. Hay menos probabilidades de que se produzcan accidentes funestos que
molesten a las ninfas de noche, que les causen pánico y les hagan abandonar
las cajas-nido y, por consiguiente, los huevos.
3. Es menos probable que la caja-nido sea afectada por las condiciones
climáticas adversas, tales como escarchas a última hora de la noche, el fuerte
sol o lluvias torrenciales.

Es cierto que los periquitos australianos en general, y las ninfas (carolinas) en


general, no son especialmente exigentes con sus nidos. Puede usted intentar
pasar con una caja-nido por pareja. (Pero si las ninfas no muestran interés al
principio de la temporada, debe colgar cajas-nido adicionales en diversos
lugares). Y si compra ninfas jóvenes para la cría consiguiente, examina el tipo
de caja-nido en la cual ella mismas fueron criadas; entonces haga una caja
similar a aquella en la que la hembra nació.

Hay dos posibilidades cuando llega el momento de colgar las cajas-nido:


instaladas de modo que puedan dejarse fijas todo el año o instalarlas solo
cuando se aproxime la temporada de reproducción. Cada método posee sus
ventajas y desventajas. Si las cajas-nido se dejan fijas todo el año (y,
naturalmente, han de limpiarse a fondo después de la época de cría), las ninfas
decidirán por ellas mismas cuando quieren criar, tal como lo hacen en libertad.
Una desventaja es el daño que pueden causar las bajas temperaturas y la
escarcha tardía en un aviario de exterior. Si les da la oportunidad, las ninfas
(carolinas) criarán durante todo el año, lo cual no es bueno para ellas. Deben
tener un buen periodo de descanso de seis meses para que crezcan los
polluelos sanos y vivarachos. Algunos criadores dejan criar a sus ninfas
(carolinas) desde principios de abril hasta mediados o incluso finales de
septiembre; en el periodo de octubre a marzo, dan a sus ninfas comida extra,
fortaleciéndolas así para que estén en optimas condiciones de cría al inicio de
la siguiente temporada. Después de la temporada de reproducción, las ninfas
(carolinas) están algo bajas de peso y normalmente empiezan la muda. El
momento apropiado para la colocación depende del clima y de la buena
disposición de las ninfas.

Existen diversas opciones en lo que a material para nido se refiere, además de


la mezcla de turba y virutas de madera ya citada. Si mantiene esta mezcla
húmeda, no habrá ningún peligro; pero se seca, existe la posibilidad de que los
polluelos contraigan problemas respiratorios provocados por la inhalación de
polvo y esporas de hongos. En condiciones muy secas, existe también la
posibilidad de que los orificios nasales puedan bloquearse. Cualquier material
para el nido que utilice debe humedecerse antes de colocarlo en la caja-nido, y
luego mantenerlo húmedo (pero no mojado), a fin de mantener las condiciones
para un desarrollo sano de los huevos, tanto en aviarios de interior como de
exterior.

LOS HUEVOS

Si todo va bien, las ninfas aceptan la caja-nido y pronto empiezan a parearse.


El primer huevo lo ponen al cabo de entre 10 y 14 días después del primer
apareamiento. Suelen poner los huevos por la tarde o casi al anochecer, a
intervalos de unas 48 horas. Los huevos varían en número de 1 a 8. El tamaño
medio es ligeramente inferior a 24,5 x 19 mm. Los huevos son incubados
entre 18 y 21 días. Como la incubación empieza una vez puesto el segundo o
el tercer huevo, los primeros polluelos salen del cascaron juntos, pero los
últimos huevos se abrirán a intervalos de 48 horas. Tanto el macho como la
hembra de ninfa, igual que las cacatúas, comparten la incubación, el macho
por la mañana y la hembra por la noche, puede que se de el caso de que la
hembra asuma toda la responsavilidad..

Algunos criadores quitan los primeros huevos y los reponen cuando la nidada
esta completa, a fin de que todos los polluelos rompan el cascaron mas o
menos al mismo tiempo. En mi opinión eso no es realmente necesario; en la
naturaleza también existen diferencias de tamaño y de edad, y hay comida
suficiente para criar a todos los polluelos. No obstante, en grande nidadas (las
cuales no son tan raras como parece), la diferencia de tamaño entre el polluelo
mas joven y el mayor puede ser grande, y a los mas jóvenes se les puede
"dejar atrás", para esos casos, recomiendo cojer y sacar a los pollos mas
mayores (25 dias) y criarlos a papilla, para dar mas vida a los mas "atrasados".

En cualquier caso, si se sacan los huevos, se les debe dar la vuelta varias veces
al día. Las observaciones han mostrado que las ninfas (carolinas) giran sus
huevos aproximadamente cada media hora durante el día y cada una o dos
horas durante la noche: unos 24 giros al día. Esto evita que el embrión se
adhiera al albumen en el huevo, lo cual podría ser fatal. Los huevos no deben
guardarse a temperaturas demasiado altas, ya que el embrión empezara a
desarrollarse. Pueden marcarse los huevos con un lápiz blando para
identificarlos, con la fecha d la puesta y otros datos. No debe usarse tinta o
rotulador, pero si podeis, mejor dejadlos tal cual.. no es recomendable tocar
mucho el nido...

Se puede comprobar la fertilidad de los huevos que hayan sido incubados un


mínimo de cinco días examinándolos a través de una luz. Un huevo fértil
muestra a través de la cáscara unas venillas rojas alrededor de la yema. Los
huevos estériles son translucidos. Sin embargo, no tenga demasiada prisa en
desprenderse de los aparentemente estériles, ya que la hembra puede no
haberlos incubados tanto como usted podría pensar. Los huevos estériles
también tienen su función en el nido: mantienen el calor y ofrecen un poco de
abrigo a los huevos fértiles.

Existen varias razones por las cuales los huevos pueden resulta estériles: que
las aves sean estériles; que los padres sean demasiado jóvenes para estar en
plenas condiciones para la cría; que las parejas sean incompatibles, o que la
hembra sea demasiado agresiva, aunque esto es poco común. Si en el huevo
aparece un pequeño agujero o fisura, se desecara. Puede evitarlo tapando la
imperfección con un poquito de esmalte de uñas incoloro. Si actúa
rápidamente, evitara la desecación.

Algunas ninfas (carolinas) se comen los huevos. No puede hacerse gran cosa
al respecto, excepto llevárselos tan pronto como los pongan, remplazándolos
con un huevo artificial (que puede obtener en alguna asociación de aves o en
una tienda de animales). También puede coger que sepa que es estéril, untarlo
con una mezcla de mostaza picante y pimienta y colocarlo en el nido. El sabor
desagradable puede hacer que la ninfa (carolina) cambie de conducta. A veces
ocurre que el problema desaparece una vez que la hembra empieza a incubar;
entonces debe encontrar el momento apropiado para reponer los huevos
originales, podrás hacerlo cuando les pongas la comida, ponles un "horario"
de comida y cuando se la cambies, puede que los dos vallan a comer, hay
puedes aprovechar, ten cuidado que ninguno de los dos te vea, ya que puede
que abandonen el nido, hay pocas propensas a hacer eso.. pero puede pasar...
las amansadas y papilleras no suelen abandonar nido fácilmente.

Todos aquellos huevos que por una razón u otra no puedan dejarse con la
hembra se guardaran durante unos días (máximo 4 dias). Las pruebas con
huevos de ninfas (carolinas) demuestran que las posibilidades de fertilidad
empiezan a disminuir después de tres días y que la situación se vuelve seria al
cabo de seis días. Se recomienda, pues, poner los huevos en una incubadora;
lo que ocurra después dependerá de diversos factores.

Lo mejor que puede hacer, por supuesto, es poner los huevos bajo la madre lo
más pronto que se pueda. Si no es posible, debe intentar encontrar unos padres
adoptivos apropiados que a su vez estén incubando en ese momento. Pueden
usarse distintas especies, vigilando únicamente que la diferencia de tamaño
entre las aves no sea demasiado grande. Varias especies son apropiadas como
padres adoptivos para las ninfas (carolinas), incluyendo, por ejemplo, la
cotorra de cabeza dorada (Cyanor-hamphus auriceps), el kakariki de frente
roja (C. novazelandae) y el periquito de rabadilla roja (Psephotus
haematonus). Si no encuentra padres adoptivos apropiados en su propio
aviario, tal vez sus amigos aficionados a las aves puedan ayudarle.

La última posibilidad es permitir que se rompa el cascarón de los huevos en la


incubadora y criar a mano a los polluelos usted mismo. Puede ser una tarea
difícil y entretenida. Al principio, los polluelos deben ser alimentados cada
dos horas, incluso por las noches. Así pues, al menos durante unas semanas,
estará totalmente ocupado cada día y deberá organizar su tiempo para
satisfacer a los bebes. La comida en si no plantea demasiados problemas, ya
que existen diversas mezclas disponibles en el mercado.

Sin embargo, los polluelos criados por sus padres naturales estarán claramente
más sanos y en mejores condiciones que los huérfanos. En la alimentación y el
comportamiento, los padres reales pueden ofrecer más que nosotros.

A continuación, se explicarán algunas cosas referentes a la viabilidad del


esperma del macho. No se fecunda de manera especial cada huevo. Las ninfas
(carolinas) copulan frecuentemente (es la forma en que la naturaleza se
asegura de que todos los huevos de la hembra estén fecundados). Además, el
esperma del macho permanece fértil en el cuerpo de la hembra durante días y
a veces semanas. Así pues, incluso si el macho por una u otra razón deja de
estar con la hembra, los huevos pueden ser fértiles.

Raramente se da una gran variación en el tiempo de la incubación (que va de


18 a 21 días). Sin embargo, la temperatura, la humedad y otros factores
pueden influir en el tiempo de incubación y puede provocar una diferencia de
uno o más días en el tiempo necesario para que los huevos se abran.

LOS POLLUELOS

Como la mayoría de las ninfas (carolinas) empiezan a criar a principios de


abril, la mayoría de los polluelos abandonan el huevo en junio y julio. El
tiempo entre el primer huevo y los nacimientos es aproximadamente de dos
meses. No se incuban los huevos durante los primeros días; pero luego sigue
un período de incubación de unos 18 a 21 días.

Después de que los polluelos rompan el cascarón, los padres (la hembra en
particular) difícilmente abandonan la caja-nido durante unos días, ya que los
recién nacidos todavía no pueden mantenerse calientes. Un polluelo recién
nacido pesa aproximadamente dos tercios del peso del huevo. El jovencito
tendrá suficiente comida en la bolsa de la yema para ir tirando durante un
tiempo, así que no necesita que lo alimenten de manera inmediata. Los ojos de
los polluelos se abren al cabo de aproximadamente una semana.

Si cría a sus ninfas (carolinas) en una jaula interior bajo luz artificial, debe
asegurarse de que los polluelos tengan luz mientras su madre los alimenta. Sin
embargo, realmente no tiene mucho sentido que tengan luz durante más de
catorce horas diarias. No apague la luz de golpe. Si lo hace, y la hembra que
éste incubando o una hembra con polluelos recién nacidos está fuera del nido
cuando se apague la luz, la nidada sufrirá porque su madre no será capaz de
encontrar el camino de vuelta en la oscuridad. Por tanto, utilice un regulador
de intensidad, aunque lo ideal es dejar encendida una luz nocturna de 7 vatios
durante las horas de oscuridad.

ANILLAMIENTO

Puede anillar las patas de las ninfas (carolinas) entre los días sexto y décimo
en función de su tamaño. Existen dos métodos para anillar al animal: el
primero consiste en anillar a la ninfa por encima de los dos dedos anteriores y
luego por encima de los dos dedos posteriores; el segundo consiste en sujetar
los dos dedos frontales y el más largo de los dedos posteriores hacia delante,
dejando el dedo posterior más corto detrás. Aunque la articulación sea gruesa,
el segundo método es más sencillo, porque tiene la ventaja de que el diámetro
de la anilla es justo un poco mayor que el de la articulación. Es bastante difícil
pasar la anilla por encima del dedo gordo trasero (como en el primer sistema),
especialmente si lleva a cabo el anillamiento un poco tarde. Una anilla cerrada
para una ninfa (carolina) debe tener unos 5,4 mm. de diámetro.

Una vez que la anilla esté en la pata, compruebe que no se salga; si eso ocurre,
espere un par de días y entonces repita el proceso. Una gran ventaja del
anillamiento de las patas es que permite identificar individualmente a las aves
sin tener que atraparlas. Por ejemplo, si tiene dos parejas de aves, anille la
pata derecha a los jóvenes de la primera pareja y la izquierda a los de la
segunda. Así puede seleccionar fácilmente una pareja que no sea de distinta
sangre para la cría posterior.

Una vez roto el cascarón, los jóvenes permanecen cerca de 35 días en el nido.
Como sucede con todas las demás aves similares a los loros, las ninfas
(carolinas) son dependientes del nido; esto significa que las jóvenes deben ser
alimentadas por los padres durante un período de tiempo relativamente largo
antes de independizarse. Los padres normalmente criarán a sus polluelos ellos
mismos sin problemas, siempre y cuando usted les proporcione una dieta
adecuada. Cuando los jóvenes finalmente salen de la caja-nido, están un poco
aturdidos y nerviosos. De hecho, es lógico si tenemos en cuenta lo nuevo y
desconocido que es todo para ellos. Cuando entran por primera vez en la jaula
de vuelo, pueden volar contra la tela metálica, ya que no son capaces de
distinguirla ni de saber qué es. Por tanto, antes de que las ninfas salgan, sería
una buena idea colocar ramitas o tela de saco contra e alambre. Asegúrese
además de que las ninfas (carolinas) están todas en el refugio por la noche; un
mal encuentro con un gato o una lechuza por la noche puede tener
consecuencias fatales.

Los padres siguen alimentando a los jóvenes después de que hayan


abandonado la caja-nido. Las ninfas jóvenes aprenden a alimentarse ellas
mismas muy lentamente, por lo que deben mantenerse junto a los padres
durante al menos tres semanas (un poco más no les hará daño). Sin embargo,
cuando los padres estén preparados para empezar una nueva nidada, se
mostrarán agresivos con los jóvenes.

Las nuevas ninfas (carolinas) presentan un plumaje juvenil. Mudan por


primera vez en otoño (muda juvenil). Después de esta muda, adquieren su
plumaje adulto. Es muy importante que la muda juvenil se lleve a cabo
adecuadamente a fin que las ninfas (carolinas) jóvenes estén preparadas para
el clima inclemente de finales de otoño y de invierno.

PROBLEMAS FRECUENTES

Durante el proceso de cría, algunas veces surgen problemas. Al intentar


averiguar por qué algo ha ido mal, no eche inmediatamente toda la culpa a las
aves. Examine las circunstancias e intente descubrir la causa haciéndose las
siguientes preguntas:

· ¿He comprado aves de la mejor calidad?


· ¿Presentan las ninfas las condiciones adecuadas para criar?
· ¿Han tenido las ninfas el tiempo necesario para acostumbrarse a su nuevo
hogar y la una a la otra?
· ¿Tengo realmente una verdadera pareja, un macho y una hembra? (No olvide
que los sexos son difíciles de distinguir en algunas mutaciones de color).
· ¿Doy a las ninfas una dieta idónea y equilibrada?
· ¿Tienen las instalaciones adecuadas para anidar?
· ¿Están expuestas sólo a los mismos trastornos?
· ¿Hay aves agresivas y molestas en el aviario?

Si llega a la conclusión de que las respuestas a las anteriores preguntas no le


dan la clave del fracaso, tenga un poco de paciencia y dé a sus ninfas
(carolinas) otra oportunidad la próxima temporada. No se desprenda
apresuradamente de ellas para adquirir nuevas aves; no todas las parejas crían
a la primera orden de mando. De hecho, eso es una buena cosa; de otro modo
la afición no presentaría retos y para muchos perderían atractivo. En realidad,
sólo se es un verdadero aficionado a las aves si se puede, después de cada
temporada de cría y después de cada invierno, seguir disfrutando con la
afición a pesar de las contrariedades que puedan haber surgido. Recuerden que
si es la primera vez que crían, es normal que no nazca ningún pollo, o bien
que no los sepan criar, pero eso es normal la primera vez, si pasara otra vez,
entonces deberían informarse del porque sucede eso y mirar si se puede
remediar.

INDICACIONES PARA CRIADORES

1. Las ninfas (carolinas) que se tengan en aviarios espaciosos o grandes jaulas


de cría es probable que quieran criar nidada tras nidadas. En tales casos, lo
más sensato es quitar las cajas-nido. No debe dejar que sus ninfas aniden más
de tres veces por temporada. Cuando la tercera nidada se haya completado,
tenga cuidado con la siguiente; sus huevos deben retirarse y hay que
desprenderse de ellos tan pronto como la nidada esté completa. Es posible
criar ninfas (carolinas) en colonias. De hecho, algunos criadores obtienen
mejores resultados cuando tienen tres o cuatro parejas juntas. Por supuesto, las
parejas deben colocarse todas en al aviario al mismo tiempo. Las ninfas deben
ser todas maduras y debe haber más cajas-nido que parejas. Tiene que estar
absolutamente seguro de que tienen el mismo número de machos que de
hembras.
2. Las ninfas (carolinas) pueden alcanzar la edad de veinticinco años; las
hembras ponen huevos durante ocho o diez años, pero su fertilidad disminuye
a medida que las aves envejecen; los machos pueden permanecer fértiles
durante doce o catorce años.

3. Los polluelos producen una gran cantidad de excrementos en la caja-nido,


por lo que sería sensato tener algún material absorbente colocado en el nido.
No debe ser demasiado fino, o de lo contrario los polluelos podrían sufrir
problemas respiratorios.

4. Si se observa que la caja-nido esta muy llena de excrementos, mire de


cambiar las virutas o el material, para así poder prevenir muertes por asfixia o
posibles creaciones de vacterias.

5. Otra cosa que puede ocurrir es que los padres den a los polluelos demasiado
alimento verde, por ejemplo, y que los excrementos sean extremadamente
húmedos y manchen el plumaje en desarrollo. En tales casos, debe añadir
material absorbente adicional a la caja-nido.

6. No olvide examinar los dedos de los pies de los polluelos regularmente y, si


es necesario, limpiarlos, quitando las duras borlas del final de cada dedo. Si no
lo hace así, las ninfas serán incapaces de trepar por la escalera para abandonar
la caja en el momento de la salida.

7. Durante la época de reproducción, las aves deben tener instalaciones para


bañarse. Cuando el tiempo es cálido, las hembras por lo general hacen un
buen uso del baño.

8. Por lo que respecta a la temperatura, los polluelos recién salidos de la caja-


nido deben tenerse dentro del refugio cuando las temperaturas exteriores sean
frías.

9. La dieta apropiada es especialmente importante durante la época de


reproducción. Se aconseja darles tanto a las jóvenes como a las viejas, gravilla
mineralizada, gravilla de concha de ostras y jibión de sepia. Darles también
pan moreno remojado en leche a todas las parejas mientras están incubando y
criando. Pero esto debe darse en porciones frescas regularmente, sobre todo
cuando el tiempo es cálido, ya que se agria rápidamente. El pan que no se
hayan tomado conviene retirarlo antes de que esto ocurra. También podéis
cultivar en recipientes especiales semillas de diente de león y pamplina. No es
conveniente recolectar estos alimentos verdes en el campo porque la pamplina
puede albergar huevos de la lombriz Capillaria. Si puedes darles del jardín, sin
peligro alguno, las cabezas de nomeolvides, mientras que las flores silvestre
de madreselva son una exquisitez y muy sanas.
ELIMINACIÓN DE LOMBRICES A LOS POLLUELOS

Cuando las ninfas (carolinas) jóvenes alcanzan las diez semanas, deben ser
libradas de las lombrices. Necesitan la mitad de la dosis recomendada para las
ninfas adultas, y se les puede dar esa dosis hasta que los cinco meses de edad,
después de lo cual pueden recibir la dosis adecuada para los adultos. Con la
ayuda de otra persona, que se encargará de sujetar al ave, se le administrará a
cada animal un vermicida (no olvide llevar guantes para protegerse de los
picotazos del ave). Existen varios compuestos disponibles en el mercado que
sirven para eliminar lombrices. Un excelente medicamento es el
Fenbendazole, un líquido blanco que se administra a las aves según la dosis
que recomiende el veterinario para cada caso. El fenbendazole es un
medicamento de acción lenta, por lo que pueden pasar varios días después del
tratamiento hasta que todas las lombrices hayan quedado destruidas. El
veterinario también puede recetar Panacur (que contiene Fenbendazole). El
Panacur se presenta en dos concentrados. Coja cinco gramos de Panacur y
dilúyalo en granadina (o cualquier otro jarabe simple). Aumente la cantidad
total de liquido a 20c.c. Un gramo de Panacur es un poco más de una
cucharadita rasa. Como cada c.c. contiene 20 gotas, 20 c.c. bastan para
aproximadamente 400 gotas. Antes y durante el uso debe agitarse la mezcla a
conciencia, ya que el polvo de Panacur se posa en el fondo. La única
desventaja de este medicamento es que no puede guardarse más que unos
pocos meses ya que luego entra en proceso de fermentación. Sin abrir, el
Panacur dura un año. Consulte a su veterinario sobre la dosis apropiada.

Vierta las gotas directamente dentro del pico con una jeringuilla o pipeta. No
se preocupe si le ha dado a su animal una ligera sobredosis. Inserte la punta de
la jeringuilla por un lado del pico. (A algunos aficionados les gusta colocar un
tubo de unos cinco centímetros sobre la punta de la jeringuilla; luego se
introduce el tubo por la garganta). Tenga mucho cuidado de que el
medicamento no salga a chorros, no sea que entre forzado hacia el interior de
los pulmones, un error que posiblemente sería fatal. Espere hasta que la ninfa
(carolina) esté completamente relajada para administrar la medicina.

Los que son principiantes en esta afición a menudo temen llevar a cabo tales
tratamientos; sin embargo, usted debería encontrar un avicultor en su zona que
tenga experiencia en técnicas de eliminación de lombrices. Un consejo:
sugiera a su asociación que invite a un veterinario o a un aficionado
experimentad para que haga una demostración de tales técnicas en una de sus
reuniones.

CRONOLOGÍA

Una vez que salen del cascaron, los polluelos se quedan unos 35 días en el
nido. Estos, que dependen muchísimo del nido, deben ser alimentados por los
padres durante un periodo de tiempo relativamente largo antes de que puedan
forrajear por sí solos.

1. A los 10 días de edad, aproximadamente, las ninfas (carolinas) empiezan a


emitir ruidos sibilantes cuando se las molesta. Cada vez que usted inspeccione
el nido, por ejemplo, sisearán mientras se balacean cómicamente y levantan
sus pequeñas crestas. (Este comportamiento también lo podemos observar en
ejemplares adultos; a veces escupen y extienden los incipientes y diminutos
cañones de alas plumas de sus alas).

2. A los 18-20 días de edad, el lunar naranja de la mejilla aparece tanto en


grises normales como en las mutaciones de color que también lo posean. Las
plumas de la cresta habrán crecido.

3. Al cabo de 27-32 días, las ninfas (carolinas) jóvenes se parecerán mucho a


sus padres. Pesarán unos 80 gramos.

4. A los 35 días de edad, las ninfas jóvenes serán capaces de volar. Su primer
día en el suelo lo pasarán con el cuerpo encogido, mirando hacia arriba en
actitud interrogativa en busca de sus padres y a la expectativa de comida.

Es el momento para preparar alojamientos separados para las ninfas jóvenes.


Tan pronto como las ninfas (carolinas) puedan alimentarse por si sola (a las
dos o dos semanas y media después de abandonar el nido), deben trasladarse a
alojamientos separados. Si usted cría en jaulas, deberá tener una o dos jaulas
grandes colocadas cerca de la jaula de cría para que sirvan de zonas de vuelo.
Es importante que las ninfas jóvenes tengan mucho espacio para hacer
ejercicio. Como en el aviario, debe adosar ramitas al alambre e la jaula, para
evitar que las aves inexpertas choquen contra él. Como las ninfas estarán en
un entorno extraño, no sobre cargue el espacio con utensilios que pudieran ser
peligrosos. Utilice unos buenos recipientes para que beban y coman (platos
abiertos, así como dispensadores de semillas), algunas bañeras poco ondas y
perchas adecuadas de grosor variado a fin de que las ninfas puedan fortalecer
los músculos de las patas. En estas perchas desplegaran mucho sus alas, por lo
que la jaula o aviario no debe ser demasiado estrecha.

1. Después de unas tres semanas, observará que las ninfas se han vuelto
independientes. Ya no piden la comida a sus padres, sino que la encuentra
ellas mismas.

EL CUIDADO DE LAS JOVENES

Si uno de los padres muere durante la cría de la nidada, el progenitor


superviviente por lo común puede criar la nidada adecuadamente, sea cual sea
la edad de los "huérfanos". Es una larga tarea para un progenitor solo,
especialmente cuando los jóvenes han saltado del nido y se han situado en
distintas partes del aviario. Sin embargo, el progenitor conoce bien la zona y
maneja la situación sorprendentemente bien. Podría darse el caso de que uno
de los padres muriera cuando los polluelos que están en el nido son realmente
muy jóvenes todavía. En este caso debe vigilar bien la nidada. Si cree que esta
cogiendo frío, coloque una lámpara de infrarrojos dirigida a la caja-nido desde
una distancia de unos tres metros. Compruebe que el calor en la caja no sea
demasiado intenso metiendo la mano de vez en cuando. Asimismo, vigile con
regularidad si los buches de los jóvenes están debidamente llenos; de lo
contrario, puede que tenga que recurrir a darles de comer a mano.

Incluso en circunstancias normales (esto es, cuando las jóvenes están siendo
alimentadas por ambos progenitores), puede ocurrir que a uno de estos de
repente no se le proporcione comida. Esta es la manera como la madre
naturaleza muestra que una ninfa no esta sana al cien por ciento: una selección
natural. En la jaula o aviario, esta ave no tiene por que estar enferma, pero por
alguna razón sencillamente esta siendo desatendida. Lo mejor que se puede
hacer es sacar al polluelo despreciado de la jaula o aviario y darle de comer a
mano durante tres o cuatro días. Cuando el "desechado" haya alcanzado el
grado de desarrollo de sus hermanos y hermanas, a menudo puede devolverse
a la nidada sin más problemas.

Debe estar alerta a los problemas. Podría ocurrir que algunas de las aves
jóvenes que acaban de dejar el nido de repente fuera incapaz de volar, incluso
después de haberlo hecho perfectamente al principio. Parece que esto tiene
algo que ver con la falta de vitaminas, lo cual se puede resolver añadiendo un
buen preparado de vitaminas y minerales para aves a la comida y al agua de
las ninfas, Siguiendo las instrucciones del fabricante. También puede
introducir unas gotas en la garganta de cada ninfa. Después de unos días
deberán haber vuelto a la normalidad.

Las ninfas (carolinas) son una de las pocas especies de loros que, si se tienen
en un aviario espacioso, toleraran a los jóvenes de una nidada previa cuando
críen una segunda. Por supuesto, el aviario debe tener el tamaño suficiente.
Por lo general, los jóvenes no estorbaran a sus progenitores cuando estos
críen. En ocasiones se ha visto que los jóvenes de una cría anterior siguen
pidiendo a sus padres cuando ya hay otra nidada que alimentar, pero esto no
supone un verdadero problema. Es necesario, sin embargo, vigilar al fogoso
padre para que no se aparee con una de sus hijas. En tal caso es mejor llevarse
a todas las hembras jóvenes del aviario. Si el macho se aparea con una de sus
hijas, no se preocupe demasiado. La hembra joven no tiene edad suficiente
para poner huevos.

Si tiene alguna dificultad para distinguir los sexos (un problema común
cuando se tienen mutaciones de color), debe saber lo siguiente: cuando las
ninfas se independizan, pero antes de la primera muda, los machos empiezan a
cantar. Mantienen la cabeza erguida, con la cresa erecta, y emiten una serie de
gorjeos estridentes o algo roncos. Las ninfas hembras no intervienen en estos
conciertos que pueden durar media hora o más. Si tiene ninfas (carolinas) para
vender, puede sacar buen provecho de esta "competición", ya que puede decir
con certeza de que sexo es cada ave.

ABANDONO DE HUEVOS

Las ninfas (carolinas) que son demasiado jóvenes o inexpertas a veces no


llevan a cabo como se debe las tareas de incubación. Una hembra puede morir
después de poner los huevos. Uno de los cónyuges puede no participar en la
incubación. Si no encuentra a unos padres adoptivos adecuados para seguir
con el proceso de incubación, lo mejor es disponer de una incubadora. La
incubación artificial de huevos no plantea ninguna dificultad; en cambio, la
alimentación a mano de los polluelos recién salidos del huevo consumirá
muchísimo tiempo, acabando a menudo con la paciencia de uno y siendo
causa de muchas noches sin dormir.

LA INCUBADORA

Existen varios tipos de incubadoras en el mercado. De todos ellos, el mejor


para un avicultor es el que se conoce como incubadora de aire forzado. Hay
distintos modelos y precios. Una buena incubadora es la Marsh-Lyon Model
T. S. 1 water termostad Unit (fabricada por la Lyon Electric Company de San
Diego, California). El principal requisito para una incubadora, sea cual sea el
modelo, es que tenga un termostato eficaz.

La incubadora debe colocarse sobre una base sólida en una zona donde las
fluctuaciones de temperatura sean mínimas. Si la incubadora esta colocada al
sol, podría convertirse en un horno en un santiamén. El termostato debe fijarse
a 37,5º C con una humedad de 68%. Antes de colocar agua en la incubadora,
compruebe la humedad de la habitación, que con frecuencia es más alta de lo
que usted pueda imaginarse. Cuanto más alta sea la humedad fuera de la
incubadora, menor será la cantidad de agua en el depósito de la incubadora.

LÁMPARA DE INSPECCIÓN DE HUEVOS

Además de la incubadora es recomendable adquirir una lámpara para


inspeccionar los huevos y comprobar si son fértiles. Una luz de flash potente
también puede servir. Sujete el huevo con cuidado entre el pulgar y el índice,
o en una cuchara de huevos transparente, y haga brillar la luz del flash sobre la
cáscara. Si el huevo es fértil, vera una mancha roja circular (embrión) de la
que irradian venas de sangre. Se ha oído decir a algunos aficionados que se
asemeja a una tela de araña con una araña gorda en medio. En un huevo estéril
no aparece esta mancha.

LA INCUBACIÓN DE LOS HUEVOS

Los huevos colocados en una incubadora deben ser inspeccionados para ver si
tienen alguna pequeña fisura o señal de golpe. Los huevos manchados con
excrementos no deben lavarse porque pueden bloquearse más poros con
bacterias. En los casos serios, se puede utilizar un papel de lija muy fino, pero
se corren grandes riesgos, incluyendo la rotura total del huevo. En general los
huevos sucios no plantean problemas, y se lavan solo en circunstancias
especiales. Las fisuras y pequeñas cascaduras pueden repararse con esmalte de
uñas transparentes.

Los huevos que han sido abandonados por un tiempo (especialmente aquellos
que provienen de un aviario de exterior) se enfrían. No introduzca dichos
huevos directamente en la incubadora, sino que colóquelos sobre un lecho de
algodón en rama en una cajita y guárdelos en la habitación donde tenga la
incubadora. Después de unas horas, coloque los huevos en la incubadora. Si
todo va bien, el periodo de incubación será de 17 a 22 días. Por razones
obvias, debe guardar un registro de las aves, y cuando llegue el
decimoséptimo día, debe estar especialmente alerta por si lo huevos
eclosionan. Diez días después de poner los huevos en la incubadora, se le
aplica la luz de la lámpara citada en el apartado anterior para ver si alguno es
estéril. Se hace una señal en los huevos estériles y se comprueban de nuevo
cuatro días más tarde; si todavía son estériles, puede deshacerse de ellos.

A fin de evitar las infecciones deben manejarse los huevos siempre con las
manos limpias. Evite también exponerlos a la luz de la lámpara durante
demasiado tiempo, ya que el calor generado puede ser peligroso para el
desarrollo del embrión. Después del decimosexto día, deje de darle la vuelta a
los huevos y añada agua a ala incubadora para asegurarse de que la humedad
se mantiene por encima del 70%. La investigación ha demostrado que esto
facilita la eclosión.

LA ECLOSIÓN

Si la incubadora dispone de una tapa transparente, podrá observar la maravilla


de la eclosión desde cerca. Si emerge un polluelo activo con un cuerpo de
color rosado tirando a rojo, tiene usted un ave sana. Algunos polluelos salen
del cascaron en muy poco tiempo, mientras que otros pueden tomarse hasta 40
horas para emerger. Si alguno tarda más, examínelo de cerca pero no se
apresure a intervenir. Si actúa demasiado pronto, el polluelo puede morir.

Si el recién nacido presenta un aspecto pálido y blancuzco, con restos de yema


adheridos todavía a su vientre, ha actuado demasiado pronto y dicho polluelo
está condenado. Si sospecha que un embrión es débil, no se moleste en
ayudarlo a nacer, porque un ave demasiado débil para romper el cascarón
normalmente vivirá un día o dos y no podrá hacerse nada para evitar que
muera.

Suponga que tiene un huevo del cual sospecha que un polluelo es incapaz de
liberarse. Los días de incubación han pasado y el huevo debería estar listo
para eclosionar. Esta esperando que emerja un polluelo totalmente sano pero
no ocurre nada en tal caso se sigue el método del experto en periquitos Gerald
S. Binks, descrito en su fascinante libro Best in Show. Binks ha preparado una
tabla para guiar la decisión sobre si intervenir o no:

Sugiere poner el huevo en cuestión en una toalla de baño gruesa precalentada,


con la parte del huevo que esté agrietada lo más cara a usted que sea posible.
Corte una circunferencia alrededor de la fisura con una cerilla de madera
afilada. Asegúrese de corta a través de la membrana que está bajo la cáscara.
Verá un poco de sangre en el proceso, pero si ha medido el tiempo
correctamente y todo lo demás va según lo planeado, habrá usted ayudado a
traer al mundo un polluelo sano (véase la tabla).
LA CRÍA A MANO

- La criadora

Tan pronto como los polluelos hayan salido del cascarón, trasládelos de la
incubadora a la criadora, que puede ser una jaula hospital, un viejo acuario o
una caja de madera con la parte frontal de cristal. La criadora de calentarse
desde arriba con dos bombillas de 60 vatios. Al principio, mantenga una
temperatura constante de 37,5º C y a medida que los polluelos maduren,
reduzca la temperatura gradualmente, pero no menos de 30º C. Tan sólo
cuando sea lo bastante independientes para ser alojados en un aviario de
exterior, pueden aclimatarse a temperaturas más bajas.

En el mejor de los casos, las temperaturas en la criadora deben controlarse con


un buen termostato, ya que los polluelos no pueden soportar los cambios
bruscos de temperatura. A medida que las aves crezcan, abandonarán de
cuando en cuando la fuente principal de calor, y eso no las perjudicará en
absoluto.
- La alimentación

No tiene sentido que usted prepare su propia comida de cría, pues existen
buenas comidas para criar a mano en el mercado y todas vienen con
instrucciones. La mayoría de las fórmulas solo necesitan que se les añada agua
envasada (no destilada) y caliente (37,8 - 42,2º C). Para dar estas fórmulas a
los polluelos utilice un cuentagotas de plástico, una jeringuilla o una
cucharilla de café con los lados doblados hacia adentro.

Cuando ve a las ninfas (carolinas) recién salidas del huevo, se dará cuenta de
lo pequeños y blandos que son sus picos, especialmente si los compara con los
utensilios que usted vaya a usar para alimentarlos. Si golpea suavemente la
parte superior del pico con una cucharilla, el polluelo abrirá el pico. Si no lo
abre, debe usted ayudarle, con mucho cuidado, con una cerilla de madera
afilada. En cuanto el pico esté abierto, deje caer una gota diminuta de agua en
la garganta. El ave se la tragará. Al cabo de unos pocos intentos, el polluelo
sabrá lo que está ocurriendo y abrirá el pico cada vez que se lo acaricie con un
utensilio para alimentarlo.

Cuándo dar de comer: El polluelo recién salido del huevo no necesita comer
durante las primera 10 o 15 horas. Luego, empiece con una gota de agua
templada; al cabo de una hora, otra gota con un poco de jibión de sepia limpio
en polvo (es decir, blanco puro) y yogur puro; una hora después, otra gota de
lo mismo. Más tarde, déle unas pocas gotas de dieta de cría a mano muy poco
espesa cada hora, y una vez al día, añada un poco de yogur a la mezcla, ya que
contiene vitamina K, la vitamina que facilita la coagulación de la sangre. Esta
vitamina también puede obtenerse de algunas clases de cereales y habas de
soja, los cuales suelen estar incluidos en la comida de cría, por lo que no es
absolutamente necesario incluir el yogur. No obstante, aunque el yogur no es
la comida favorita de las aves, es bueno proporcionárselo como alimento
adicional.

El siguiente es, a grandes rasgos, un programa de alimentación desde el día 4


al 25:

1. Días 4-9: Déle de comer cada dos horas permanentemente, aunque no es


necesario alimentarlo entre la medianoche y las cinco de la madrugada. La
fórmula debe tener la consistencia de la leche cremosa.

2. Días 10-14: Déle de comer cada tres horas desde las cinco de la madrugada
hasta la medianoche. La consistencia debe ser la indicada arriba.

3. Días 15-20: Déle de comer cada cuatro horas una fórmula ligeramente más
densa que la citada arriba. Después de 20 días, las aves deben alojarse en una
jaula con perchas bajas y un cuenco poco profundo con agua. Como las aves
jóvenes de esta edad son muy curiosas y picotearán todo lo que esté por el
suelo o en la tela metálica, se recomienda ofrecerles los siguientes
"tentempiés": ramitas bien lavadas de sauce, avellano o manzano (córtelas de
manera que midan unos 2,5 m de largo); alpiste de canario triturad; jibión de
sepia en polvo (limpio y blanco); un poco de masón al huevo, y ramita de
mijo, la cual debe mojarse en agua hirviendo para eliminar cualquier
organismo potencialmente portador de enfermedades.

4. Días 21-25: Déles la formula de cría a mano dos o tres veces durante el día.
Use la fórmula con la misma consistencia, pero introduzca a su libre elección
semillas germinadas y ramitas de mijo (fresco y sin calentar), para animar a
los bebes ave a forrajear por sí solos. Mezcle un poco de la fórmula seca con
las semillas empapadas. Déles también masón al huevo, polvo de jibión de
sepia, rodajas de frutas y verduras y gravilla fina.

Los polluelos criados a mano serán muy afectuosos y fáciles de domesticar.


Después de todo, ve a su criador como si fuera su padre. Es más, las aves
criada a mano serán buenas reproductoras y es casi seguro que traerán al
mundo una nidada fuerte.

Cómo dar de comer: Añada a la fórmula agua envasada caliente (que no sea
destilada y que esté a 37,8 - 42,4 ºC) o zumo de manzana. Mézclela bien hasta
que adquiera la consistencia de la leche cremosa. Nunca administre la fórmula
demasiado espesa, ya que se coagularía en el buche del ave y no podría pasar
al estomago. Si da al bebé ave agua tibia y masajea suavemente el buche,
podrá solucionar este problema. No obstante, si el buche permanece lleno o si
no está vaciando correctamente, es posible que exista un problema digestivo;
consulte entonces a un veterinario o a un criador de aves experimentado
inmediatamente.

Llene el cuentagotas de plástico para ojos o la jeringuilla con la fórmula, o


deje caer las gotas suavemente con una cucharilla de té cuyos lados hayan
sido doblados hacia dentro. Todos los utensilios de alimentación deben estar a
una temperatura lo más cercana posible a la de la fórmula: 37,8 - 42,2º C.

Utilice un solo instrumento de alimentación y un solo plato para cada bebé


ave; nunca moje un instrumento de alimentación dentro del plato de comida
de otro bebé ave después de que haya tocado la boca del primero. Esterilice
sus utensilios de alimentación después de cada comida.

Mantenga la temperatura correcta para la fórmula durante todo el proceso de


alimentación colocando el plato con la fórmula en una olla de agua caliente
(37,8 - 42,2º C).
Coloque al bebé ave en una superpie plana sobre una toalla de baño que no
queme y sosténgalo con la mano en forma de cuenco (¡y calentada!). Cuando
el bebé no quiera abrir el pico, golpee suavemente el pico con el utensilio para
dar de comer.

Examine siempre el buche del ave antes de alimentarla para determinar la


frecuencia y el volumen de la alimentación. Recuerde que un buche no debe
estar nunca completamente vacío. El buche suele vaciarse en tres horas y
media o cuatro. Pero no llene el buche en exceso porque podría provocar la
regurgitación hacia la garganta y hacia dentro de la tráquea, lo que podría
causar incluso la muerte del animal. Deje de darle de comer inmediatamente si
la comida empieza a volver hacia dentro de la boca. No vuelva a empezar a
darle de comer hasta que la boca esté completamente vacía.

El ritmo de la alimentación debe estar sincronizado con el acto de tragar. En


cuanto el bebé trague, lo cual va acompañado de un movimiento acompasado
de la cabeza arriba y abajo, administre la fórmula rápidamente. Coloque el
utensilio en la boca, sobre la lengua.

Después de cada comida, enjuague el interior de la boca del ave con algunas
gotas de agua caliente (37,8 - 42,2º C). Limpie también el pico, la cabeza y
otras partes del ave, así como el ano, con agua tibia y luego devuelva al bebé a
su cálido criadero.

http://www.ninfas.es.kz/

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