P. 1
Resumen de Libro -Cambio Climático Una Visión desde México-

Resumen de Libro -Cambio Climático Una Visión desde México-

5.0

|Views: 2.929|Likes:
Publicado porCarlos Flores
Resumen elaborado por los alumnos de Doctorado TRANSDISCIPLINARIO CINVESTAV
Resumen elaborado por los alumnos de Doctorado TRANSDISCIPLINARIO CINVESTAV

More info:

Published by: Carlos Flores on Jan 12, 2010
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

04/07/2014

pdf

text

original

Mónica Anzaldo Montoya

El cambio climático global: comprender el problema Por: Víctor O. Magaña Rueda A diferencia de lo que se pensaba hace algunos años, el concepto de clima no depende solamente del promedio de una variable, actualmente se conceptualiza como un estado cambiante de la atmósfera en su interacción con el mar y el continente en diferentes escalas de tiempo y espacio. Uno de los problemas que enfrenta la ciencia y la humanidad es la capacidad de poder distinguir si los cambios climáticos se deben a los ciclos regulares de cambio que ha sufrido el planeta a lo largo de los siglos y entre aquellos cambios que son de origen antropogénico. Los países se han interesado en el cambio climático porque es un hecho que tendrá afectaciones en diversos espacios geográficos que inciden en la actividad económica y social. Causante de cambios en el clima Cambios en el balance radiativo de la Tierra:  Aumento en la concentración de gases de efecto invernadero que reducen la eficiencia con la cual la tierra re-emite la energía recibida al espacio.  Los aerosoles emitidos a la tropósfera tienen el efecto de enfriar el sistema climático por unos cuantos años porque aumentan el albedo planetario, es decir, reflejan la radiación de la luz solar y reducen la cantidad de ella que penetra a las capas inferiores y llega a la superficie. El reto es poder pronosticar cuales son los factores que producen cambios en el clima a largo plazo. Para ello se han creado modelos de circulación del clima en los cuales primero se identifica el forzante que produce el cambio y de ahí se crea una simulación con el forzante impuesto. Los elementos que regularmente se analizan son el vapor de agua, las nubes, el océano, la estratósfera, la criósfera o el ciclo de carbono. Los modelos que se utilizan actualmente no logran describir adecuadamente la diversidad de cambios que se han identificado, por ejemplo 1) las variaciones observadas en la intensidad y frecuencia de los ciclones extratropicales no muestran una tendencia significativa, entre otros. Importancia del agua en el CC El vapor de agua es un gas de efecto invernadero que calienta la atmósfera. Este afecta la temperatura de superficie de equilibrio la cual se determina a partir de dos parámetros clave: la emisividad (grado en el cual la atmósfera emite radiación infrarroja) y el albedo (relación entre la radiación solar recibida y la reflejada) ej. aumento en la cubierta nubosa o en la cubierta de hielo y nieve, en otras palabras es la blancura, capacidad de reflejar la radiación que le llega. La temperatura de la superficie aumenta cuando aumenta la emisividad y tiende a disminuir con un

albedo alto. Cambios en estos dos parámetros resultan en cambios sustanciales en la temperatura de la superficie, son los que permiten un balance en el clima. En resumen, el aumento en la concentración de vapor de agua es de vital importancia en el clima, sin embargo, sus variaciones como resultado de un incremento en la concentración de CO2 son difíciles de modelar. Existen evidencias de que la temperatura de la tierra ha ido aumentando, estas se han producido en las regiones continentales, principalmente en los valores de temperaturas mínimas. Asimismo se ha identificado que los aumentos son mayores en las latitudes medias. También se ha detectado un enfriamiento de la estratósfera baja, lo que concuerda con lo físicamente esperado al aumentar el CO2, la atmósfera media radia más energía al espacio. Las preocupaciones por los efectos del cambio climático radican en el aumento en el nivel del mar, el deshielo de los glaciares o los potenciales impactos en la salud, no obstante existen efectos “sorpresa” o impredecibles a nivel regional y local como es el caso de México por ser un país del trópico.

¿Qué es el efecto invernadero? Por René Garduño Todos los cuerpos emiten radiación, ésta depende de la temperatura del cuerpo emisor en dos aspectos: la cantidad de radiación aumenta conforme la temperatura, en contraste la longitud de onda disminuye cuando la temperatura sube (ondas cortas son de alta frecuencia). En la atmósfera y el clima actúan dos tipos de radiación: la luz del Sol y la radiación infrarroja (invisible) emitida por la tierra, debido a la gran diferencia de temperaturas de un cuerpo y otro. La tierra debiera tener una temperatura de equilibrio llamada efectiva, es decir, el resultado neto del balance entre la radiación solar (de onda corta) absorbida por la Tierra y la emitida (en onda larga) por ella misma. Al determinar esta temperatura la tierra tendría -18 C, sin embargo la Tierra tiene una temperatura que oscila entre los 15 y 33 C, esta diferencia se debe al efecto invernadero (fenómeno por el cual determinados gases, que son componentes de la atmósfera, retienen la energía que el suelo terrestre emite y una parte de la misma la re-emiten a la superficie de la Tierra. Este fenómeno evita que gran parte de la energía emitida por la Tierra se trasmita directamente al espacio, lo que provocaría un continuo enfriamiento de la superficie terrestre e impediría la vida). De aquí la importancia de la atmósfera como la envoltura de gases y de aerosoles (partículas sólidas y líquidas) de la tierra. Es un filtro radiativo que deja pasar los rayos solares (onda corta) que calientan la superficie de la tierra y está en consecuencia emite radiación terrestre (onda larga) que es detenida por la atmósfera. La temperatura de la atmósfera se explica a través de fenómenos físicos (convección atmosférica y cambio de fase del agua) y por tanto la temperatura de la atmosfera va disminuyendo con la altura. El EI se debe a los gases de Invernadero (GI) o termoactivos, el vapor de agua (H2O) y el bióxido de carbono (CO2), los gases traza (CH4, NOx, etc). Los GI constituyen tan sólo el 1% de la composición atmosférica. En esencia el EI consiste en que la radiación solar atraviesa la atmósfera y llega a la superficie (continente y océano), que la absorbe. La superficie se calienta y emite radiación terrestre, la cual es absorbida por el vapor de agua y el CO2 contenidos en la atmósfera. Como esta radiación va de abajo hacia arriba y los gases absorvedores se atenúan en la misma dirección, también la radiación terrestre se va distribuyendo más o menos en el mismo sentido. El efecto invernadero ha existido siempre y es de hecho el que ha permitido la vida en la tierra, sin embargo, la actividad humana ha aumentado la emisión de GT y CO2 por la quema de combustibles fósiles y la deforestación. El ozono (O3) es un GI tiene dos efectos dentro de los cambios en el clima. Por un lado está forma la capa estratosférica planetaria que se ha disminuido (hoyo de O3). Por otro lado es un contaminante cuando está en los niveles bajos de la atmósfera, es decir, en la tropósfera. El O3 estratosférico ha disminuido por otros gases de efecto invernadero creados por el hombre los CFCs

(clorofluorocarbonos), y esto permite el paso de radiación ultravioleta del sol que perjudica la salud. De modo que el hoyo de O3 se contrapone al EI porque deja escapar radiación terrestre pero la contaminación urbana por O3 refuerza el EI lo que de cualquier manera calienta el clima.

Clima oceánico: los mares mexicanos ante el cambio climático global. Por Artemio Gallegos García Desde el siglo XIX ha habido advertencias sobre las alteraciones que la actividad humana puede provocar en el equilibrio termodinámico de la Tierra. En 1950 Carl Gustav Rossby y Roger Revelle impulsaron la investigación sobre el cambio climático global. Para describir el clima terrestre se utilizan modelos del Sistema Climático Global (SCG), todos los modelos explican los cambios en el clima partiendo del hecho de que el Sol es la fuente principal de energía. Los modelos explican los movimientos atmosféricos y oceánicos de redistribución de energía a partir de la radiación solar. El océano y el clima: Los modelos de SCG asumen que las interacciones océanoatmósfera son las que modulan y sustentan el ciclo hidrológico de la Tierra lo que da identidad al clima local. Esto se debe a la capacidad que tiene el océano para almacenar, transportar y liberar enormes cantidades de calor. Estas interacciones son: 1) la absorción y emisión de radiación electromagnética (absorción de radiación solar y se emite radiación infrarroja 2) la evaporación y precipitación del agua y 3) los flujos de momentum, flotabilidad y calor. Uno de los métodos es la modelación numérica del movimiento del océano que es una metodología en expansión. Existen modelos que se pueden usar para imitar la circulación del océano a escala global, o bien para remedar el flujo de las corrientes en una bahía de unos cuantos kilómetros de extensión. Los modelos numéricos se usan para examinar la física de los procesos dinámicos y termodinámicos de tendencia al equilibrio que ocurren en el océano, en un amplio rango de escalas de tiempo y espacio. En particular, con los modelos de circulación del océano se intenta reproducir corrientes y transferencias de calor, masa y momentum bajo diversas condiciones de forzamiento, entre otras por viento y por flujos de flotabilidad. Además de tener ahora una mejor resolución espacial y temporal, muchos modelos actuales admiten procedimientos de asimilación de información e incorporan datos in situ (hidrografía, altimetría satelital, nivel del mar, precipitación, nubosidad, radiación solar, temperatura de la superficie del mar, etc.).
La Tierra, ha completado ocho ciclos glaciales, oscilando entre un periodo glacial primordial - frío, sequedad o lluvias escasas, gran extensión de los hielos polares y glaciares y el consecuente descenso del nivel del mar, y un periodo ‘interglacial húmedo’ gran humedad y precipitación intensa, calor persistente, ausencia o presencia escasa de hielo polar y glaciar y un elevado nivel del mar. El clima actual se encuentra entre tales condiciones extremas, pero avanza hacia alguna de ellas. Superpuestas sobre estas milenarias oscilaciones de escala global, existen otras fluctuaciones climáticas de mucho más corta duración y de menor extensión geográfica. Un ejemplo es el periodo que dura alrededor de 400 años (de 800 a 1200 d. C.), conocido como el ‘Pequeño Medioevo Cálido’, cuando el nivel medio del mar estuvo casi medio metro por arriba de su valor actual y la temperatura media ambiental fue 1oC más cálida que ahora.

Para entender el cambio climático global en nuestra región, es necesario conocer el estado actual de la circulación atmosférica y oceánica, a fin de contar con información que permita disponer y anticiparse a los posibles efectos. Esta investigación es insuficiente en México. Los resultados de la reconstrucción de modelos en los que la temperatura de la Tierra es más alta mencionan que este aumento incide: 1) la posición, rapidez y dirección de las corrientes marinas, 2) la localización, extensión y frecuencia de sedimentación-erosión y de inundación costera, 3) controlan la magnitud y variabilidad de los transportes de volumen, masa y calor entre cuencas oceánicas y 5) gobiernan la generación, desplazamiento y disipación de mesoescala en el océano (anillos, vórtices, etc.) Las variables oceánicas que se deben observar y analizar de manera sistemática de los mares de México son: Hidrográficas: temperatura, salinidad, oxigeno disuelto, nutrientes, clorofila y productividad primaria. De superficie: nivel del mar, temperatura del aire, presión atmosférica, radiación incidente, emitida y neta, nubosidad, evaporación, etc. Cinemáticas: velocidad del agua de mar, anclajes de correntímetros, flotadores rastreados con satélite. De condición de frontera: viento y esfuerzo del viento sobre el mar, descarga de ríos y batimetría de alta resolución, particularmente en la zona de transición de la plataforma continental.

Investigaciones de los glaciares y del hielo de los polos Por: Lorenzo Vázquez Selem A finales del S. XIX se identificaron en los Alpes y el norte de Europa evidencia de cuatro glaciaciones (avance de los hielos) lo que mostraba que el clima terrestre varía notablemente. La hipótesis más aceptada acerca de las causas de estas fluctuaciones climáticas de largo período se refiere a las variaciones de la radiación solar que llega a la Tierra debido a: los cambios cíclicos en la órbita del planeta en relación al Sol (variando de un circulo a una elipse), cambios en la inclinación del eje terrestre y cambios en el punto de la órbita en la que ocurren los equinoccios y solsticios. Los cambios climáticos han podido ser detectados por medio del método de reconstrucción de las fases de glaciación. Los glaciares son masas de hielo formadas por la acumulación prolongada de nieve y su transformación en hielo. Existen dos tipos de glaciares, los casquetes de hielo (Groenlandia y Antártida) que se forman como domos en grandes extensiones continentales en latitudes altas; y los glaciares de montaña asociados a climas fríos y topografías abruptas en cualquier latitud y su longitud es de cientos de metros. Los glaciares están separados por una línea de equilibrio la cual desciende o asciende de latitud. Cuando la temperatura baja, la línea desciende y se produce un avance glacial. Cuando la temperatura regional aumenta la línea asciende y el frente del glaciar migra hacia zonas cada vez más altas o retroceso glacial. A través de la reconstrucción de la extensión de los glaciares del pasado se puede reconstruir de manera indirecta el clima. Con esos estudios se ha determinado que hay cambios climáticos de escala milenaria y centenaria que se sobreponen a los cambios originados por el cambio de la órbita de la tierra. Las reconstrucciones más detalladas son la glaciación de Wisconsin en Norteamérica y la de Wurm en Europa. Los glaciares son masas de hielo formadas por la acumulación prolongada de nieve y su transformación en hielo, sus fluctuaciones se usan también como indicadores de cambios climáticos. Los glaciares se deforman y desplazan lentamente por efecto de la gravedad y por su propio peso. De manera general existen dos tipos de glaciares: los casquetes de hielo, como los de Groenlandia y la Antártida (o los ya desaparecidos de Norteamérica y norte de Europa), que se forman a manera de domos sobre grandes extensiones continentales en latitudes altas y pueden alcanzar hasta miles de metros de espesor; y los glaciares de montaña o alpinos, asociados a climas fríos y topografías abruptas propias de las altas montañas del mundo a cualquier latitud, que normalmente tienen varias decenas de metros de espesor y longitudes entre algunos cientos de metros y varios kilómetros.
Es sabido que la temperatura de una región y, en menor medida, la precipitación sólida (nieve o granizo), controlan la expansión y la retracción de ambos tipos de glaciares. Por ello al reconstruir la extensión de glaciares del pasado es posible reconstruir de manera

indirecta las fluctuaciones del clima. Por ejemplo, entre las evidencias más concluyentes de la Pequeña Edad Glacial están los avances de los glaciares en la región de los Alpes registrados en pinturas y descripciones de la época- De manera similar, una de las pruebas más tangibles del calentamiento global durante el siglo XX es el retroceso acelerado de los glaciares de montaña en casi todo el mundo, incluyendo México y otras zonas tropicales.

El retroceso reciente de los glaciares en el mundo y en México: Desde mediados o fines del S. XIX los glaciares han retrocedido en casi todo el mundo, sobre todo en el área de los trópicos, debido a que ahí el calentamiento se amplifica con la altitud a causa del aumento de la humedad atmosférica. El aumento de la temperatura parece ser la causa principal del retroceso. Los casquetes de hielo de Groenlandia y la Antártida representan 96% de glaciares del planeta. Existe una tendencia a la fusión de estos hielos por lo que es importante estudiar sus efectos, principalmente riesgos en el ascenso del nivel del mar e inundaciones de las tierras bajas adyacentes al océano. En los glaciares de montaña de zonas templadas del Hemisferio Norte la altitud de la línea de equilibrio ha ascendido 100-200 m hasta mitad del S. XIX. Mediciones preliminares del autor indican una reducción de cerca de 40% en el área cubierta por glaciares en el Iztaccíhuatl entre 1960 y 1983. En el Popocatépetl, la tendencia ha sido similar, aunque modificada por la actividad eruptiva de 1919-1921 y la registrada desde 1994. En el Pico de Orizaba también se ha observado una acelerada contracción en las últimas décadas. En el caso de México los glaciares de las tres montañas más altas, Ixtaccihuatl, Popocatépetl y el Pico de Orizaba han descendido rápidamente, y es posible que desaparezcan en menos de 30 años. Los hielos, un archivo de la historia climática del planeta. Los núcleos de los hielos de los polos y de las cimas de las altas montañas contienen evidencia detallada de las fluctuaciones ambientales de los últimos miles de años. Asimismo el hielo de los glaciares ofrece información importante. Se analiza su composición isotópica para conocer la temperatura que existía al momento de producirse la precipitación, las burbujas de aire fósil atrapadas en el hielo son muestras de la composición de la atmosfera al momento de la precipitación donde se obtienen el contenido de GI como CO2 y CH4.

Evidencia de cambio climático: cambios en el paisaje Por: Ma. Socorro Lozano García Se han detectado dos grandes períodos de cambio climático. La pequeña edad de hielo (1400 – 1800) un período caracterizado por veranos húmedos y fríos. El período cálido medieval precedente caracterizado por veranos secos y cálidos. Existen varias formas de obtener datos e información sobre los cambios ambientales pasados de los diferentes componentes del sistema Tierra: atmósfera, criósfera, océano y biosfera. Los datos pueden obtenerse de: los núcleos de hielo, los sedimentos oceánicos y lacustres, corales y anillos de árboles. Existen mecanismos internos y externos que generan cambio climático. Los cambios externos se generan por cambios en la órbita terrestre alrededor del Sol, las fluctuaciones en los parámetros orbitales de la Tierra, como excentricidad, oblicuidad y precesión conducen a la Tierra a condiciones glaciares relativamente predecible. Los mecanismos internos son la actividad volcánica, los cambios en la circulación oceánica y las variaciones en la actividad solar. Estos factores producen variabilidad climática pero en períodos más cortos. Los más notables cambios ocasionados por la circulación oceánica son los denominados Heinrich y los Dansgaard-Oeschger (D/O). El primero sucedió hace 14000 años ap., el casquete polar se desintegraba pero repentinamente hubo enfriamiento en el clima del Atlántico del Norte, Groenlandia y Europa. Condiciones frías, ventosas y secas retornaron a Europa donde la vegetación cambió. El calentamiento fue abrupto, en sólo 50 años. En el segundo caso los ciclos D/O se trata de periodos de calentamiento rápido, con una duración de 1500 años, los cambios en la circulación del Atlántico del Norte, debido a la descarga masiva de agua dulce del casquete polar cuando hay un incremento en la temperatura, alterando la circulación profunda. Al analizar un cierto fósil es necesario conocer las condiciones ambientales y la edad en que se desarrolló dicho organismo. El conjunto de métodos para fechamiento se divide en cuatro categorías: 1) radio isotópicos: miden la tasa de desintegración atómica de los isotopos radiactivos (14C) 2) Paleomagnético 3) químicos 4) biológicos: estimar el tamaño o crecimiento de una planta. Registros terrestres. En los continentes, aparte de la información sobre temperaturas que ofrecen los glaciares de montaña, la mayor parte de datos paleoclimáticos proviene de los restos de plantas. La vegetación está en sintonía con su entorno. Para los ambientes terrestres, los sedimentos que se depositan en los fondos de los lagos son una valiosa fuente de información paleoclimática y paleoecológica. Dichos sedimentos lacustres poseen un conjunto de datos o líneas de evidencia sobre el cambio climático. Mediante su estudio es posible estimar paleotemperaturas con el empleo de métodos isotópicos, tasas de erosión,

información sobre composición y variación de los componentes de los ecosistemas acuáticos y terrestres, y cambios en los niveles lacustres que se interpretan en términos de cambios en la precipitación. El polen es un indicador de cambio climático (palinología). Estos microfósiles abundan en los sedimentos lacustres y están presentes en secuencias estratigráficas donde registran los cambios de la vegetación de manera continua durante largos períodos. La vegetación de un sitio produce granos de polen y esporas, los cuales son liberados al aire o a la tierra, para posteriormente ser transportados a un sitio de depósito, donde son preservados, archivándose el registro de la vegetación. La composición de los conjuntos polínicos o lluvia de polen variará dependiendo de la comunidad vegetal que los produzca. Existen diferencias en la producción y dispersión de polen entre las plantas, por lo que su representación en los depósitos puede variar. Para resolver este problema se analizan las lluvias de polen de la vegetación productora y se establecen las relaciones entre los datos polínicos y la frecuencia de las plantas por medio de métodos estadísticos. Los conjuntos polínicos son un reflejo de la vegetación productora, y ésta se desarrolla bajo ciertas condiciones climáticas. Estos datos polínicos, que son porcentajes de polen, son entonces utilizados para calibrar las lluvias de polen fósiles que se recuperan de los depósitos, posibilitando por lo tanto hacer inferencias sobre los climas pasados. Algunas regiones de México han sido estudiadas desde este punto de vista de la historia de la vegetación. Por ejemplo:
 Zona centro de México. La existencia de lagos en el centro del país ofrece amplias posibilidades para las investigaciones sobre cambio climático natural. Estudios realizados en el sector centro-oriental de la Faja Volcánica Transmexicana (FVT) (lagos de Chalco, Texcoco, Tecocomulco de la cuenca de México), muestran la evolución de las comunidades vegetales y los niveles lacustres en sintonía con el cambio climático. Respecto al máximo glacial (18,000 años aP) es evidente el desarrollo de comunidades boscosas abiertas con presencia importante de pastos y arbustos. Polen de plantas de climas fríos, como Picea y Podocarpus, está presente en las secuencias de polen de Chalco y Texcoco. Zona noroeste de México. El paisaje desértico del norte de México, en particular el de la región occidental del desierto sonorense, no caracterizaba a esta zona durante el Pleistoceno tardío. La Laguna Seca de San Felipe, en Baja California norte, localizada en la zona más árida de Norteamérica, definiéndose como el núcleo del desierto, ofrece información paleoclimática. El registro de polen de la Laguna Seca permite reconstruir un paisaje completamente diferente para el periodo entre los 44,000 a 13,000 años aP; la zona estaba cubierta de bosques de pino piñonero y chaparrales.

José Contreras Ramírez El ciclo global del carbono Víctor J. Jaramillo El carbono (C) es un elemento fundamental de los compuestos orgánicos, en su unión molecular con el oxígeno constituye el bióxido de carbono (CO2), cuya presencia en la atmósfera es fundamental en la regulación de la temperatura del planeta, sin su presencia la temperatura sería aproximadamente 33 °C más fría y el planeta estaría congelado. ¿Qué procesos regulan la concentración de CO2 en la atmósfera? En el largo plazo (cientos de millones de años), el ciclo geoquímico del Carbonato-Silicato ha ayudado a mantener la concentración del CO2 atmosférico por debajo de 1% durante los últimos 100 millones de años; sin embargo, la aparición de la vida sobrepuso al ciclo geoquímico un ciclo biogeoquímico de corto plazo. En éste dominan dos grandes transferencias anuales de C: el flujo de CO2 de la atmósfera a las plantas como resultado de la fotosíntesis, y el regreso de CO2 a la atmósfera como resultado de la descomposición de la materia orgánica. El metano (CH4) tiene una capacidad de absorción de radiación infrarroja 20 veces mayor por molécula que el bióxido de carbono por lo que el aumento de la concentración de este gas en la troposfera tiene también el potencial para contribuir de manera significativa a un cambio climático global. Las perturbaciones al ciclo global del carbono amenaza de diversas formas el funcionamiento del planeta. Un cambio global se define a partir de dos tipos de fenómenos: a) aquel que altera las capas de fluidos del sistema de la Tierra, y b) aquel que ocurre en sitios discretos pero tan ampliamente distribuidos que constituye un cambio global; el denominador común de todos los componentes del cambio ambiental global es el ser humano y sus actividades. Las mediciones han mostrado un aumento de la concentración atmosférica de CO2: de 280 partes por millón (ppm) en 1750 a 367 ppm en 1999. Aunque se han documentado concentraciones similares a la actual en el registro geológico, ésta constituye el nivel más alto alcanzado en los últimos 420,000 años, y la velocidad de cambio no parece tener precedente en los últimos 20,000 años. La concentración de metano en la atmósfera aumentó de cerca de 700 partes por billón (ppb) en 1750 a 1745 ppb en1998. Esta concentración no ha sido excedida tampoco en los últimos 420,000 años. Las causas del incremento de la concentración de CO2 son el uso industrial y doméstico de combustibles que contienen carbono, la deforestación y la quema de

la biomasa vegetal. En el caso del metano son la agricultura, el uso de gas natural, los rellenos sanitarios, el aumento del hato ganadero y la quema de la biomasa vegetal. Sin embargo, es el uso indiscriminado e ineficiente de los combustibles fósiles el principal generador de la tendencia actual. El flujo océano-atmósfera indica que los océanos capturan entre 1.7 y 1.9 PgC/año. Esta captura se da por medio de dos procesos, uno que implica una mayor captura en regiones que son sumideros naturales de CO2; el otro, que se da con la reducción en la liberación natural de CO2 en las regiones de surgencias por su aumento de concentración en la atmósfera, y que provoca una mayor permanencia del CO2 en el océano. El flujo entre la superficie terrestre y la atmósfera representa un balance entre el flujo debido al cambio de uso del suelo, que es actualmente positivo, y un componente residual, que es por inferencia negativo o un sumidero de carbono. La captura de carbono se identifica con la existencia de sumideros en Norte América, Europa y Eurasia, asociada al recrecimiento de la vegetación en áreas agrícolas abandonadas, a la prevención de fuegos, además a las respuestas de las plantas a temporadas más largas de crecimiento y al efecto de fertilización por el propio aumento de CO2 atmosférico y por la deposición de nitrógeno. La capacidad de los ecosistemas terrestres para funcionar como sumideros de carbono depende, de manera importante, del “efecto de fertilización” debido al aumento en la concentración del bióxido de carbono en la atmósfera y a la deposición del nitrógeno atmosférico, que se ha emitido en exceso por diversas actividades humanas. Se espera que los efectos del cambio climático sobre los ecosistemas reduzcan la capacidad de los sumideros a una escala global.

Los gases regulados por la convención marco de las naciones unidas sobre el cambio climático Dick Homero Cuatecontzi y Jorge Gasca En 1988 se estableció el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (PICC), cuya función es evaluar la información científica disponible sobre el mismo, valorar los impactos ambientales y socioeconómicos del cambio climático, y formular estrategias de respuesta. El objetivo es lograr la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera en un nivel tal que no se generen interferencias antropogénicas peligrosas en el sistema climático. En 1997 se aprobó el texto del Protocolo de Kioto (PK), mediante el cual se controlarán las emisiones de seis gases de efecto invernadero: bióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O), hidrofluorocarbonos (HFCs), perfluorocarbonos (PFCs) y hexafluoruro de azufre (SF6). Dos características importantes para estimar el efecto invernadero: (a) El forzamiento radiativo (cambio en el balance entre la radiación solar que entra y la radiación infrarroja que sale de la Tierra) y (b) Potencial de calentamiento global (PCG), «el forzamiento radiativo acumulado de las emisiones de una masa unitaria de gas en relación con un gas de referencia (CO2), considerando tanto los efectos directos como de los indirectos, en un horizonte de tiempo especificado» (IPCC 1996). Bióxido de carbono: El CO2 es el gas de efecto invernadero dominante, debido a las actividades humanas, con un forzamiento radiativo actual de 1.46 W/m2, que representa 60% del total de los cambios en las concentraciones de todos los gases de efecto invernadero, muy resistentes, mezclados de manera homogénea en todo el planeta. Metano: El CH4 tiene un tiempo de vida de 12 años y es eliminado de la atmósfera por reacciones químicas. El forzamiento radiativo directo actual del metano es de 0.48 W/m2, y representa 20% del total de los GEI. Se estima que de 60 a 80% de las emisiones actuales de metano provienen de las actividades antropogénicas. Los modelos proyectan cambios en la concentración de metano en la atmósfera entre los años 1998 y 2100, que oscilan entre -90 y +1970 partes por billón en volumen; es decir, una variación de entre –11% y +112% de la concentración registrada en el periodo previo a la industrialización. Óxido nitroso: El tiempo de vida del N2O en la atmósfera es de 114 años y una tasa de cambio en la concentración de 0.8 partes por billón en volumen. Su remoción de la atmósfera se realiza fundamentalmente por medio de la acción fotolítica de la luz solar en la estratosfera. El forzamiento radiativo se estima en 0.15 W/m2, equivalente a 6% del total de todos los gases de efecto invernadero.

Halocarbonos y compuestos relacionados: Compuestos de carbono que contienen flúor, cloro, bromo o yodo. Los controlados por el Protocolo de Kioto son los hidrofluorocarbonos (HFCs) y los perfluorocarbonos (PFCs). Debido a que las concentraciones actuales son relativamente bajas, la contribución de los HFCs al forzamiento radiativo es relativamente modesta, al igual que la de los hidroclorofluorocarbonos (HCFCs). Los perfluorocarbonos (PFCs) como el perfluorometano (CF4) y el perfluoroetileno (C2F6), tienen tiempos de residencia atmosférica extremadamente largos y absorben gran cantidad de radiación infrarroja, por lo tanto, aun en cantidades relativamente reducidas, tienen la posibilidad de influir sobre el clima hasta un futuro muy lejano. Hexafluoruro de azufre. El hexafluoruro de azufre (SF6) es un gas de efecto invernadero 22,200 veces más eficaz que el CO2 por unidad de masa (kg). Se utiliza como aislante en interruptores y equipos eléctricos. Es generado también por fugas en procesos de fabricación de algunos semiconductores y manufacturación de magnesio. Las concentraciones actuales en la atmósfera son muy bajas (del orden de 4.2 ppb); sin embargo, tienen una tasa de cambio de concentración importante de 0.24 ppb por año. Se proyecta que el SF6 alcanzará concentraciones atmosféricas en el periodo de 1998 a 2100 de entre 35 y 65 ppb. Gases importantes por su forzamiento radiativo indirecto: El ozono estratosférico desempeña un papel fundamental en el balance radiativo de la estratosfera. Se ha observado que la pérdida de O3 en la estratosfera en las dos décadas pasadas ha causado un forzamiento negativo de 0.15+0.1 Wm-2 (tendencia hacia el enfriamiento) del sistema troposferasuperficie. El monóxido de carbono (CO) tiene un efecto indirecto en el forzamiento radiativo, debido a que reacciona con otros compuestos presentes en la atmósfera, como es el radical hidroxilo; de no hacerlo así contribuiría a la destrucción del metano y del ozono en la troposfera. Su tiempo de permanencia en la atmósfera es corto, por lo que su concentración es variable en el espacio. Los Compuestos Orgánicos Volátiles no Metano (COVNM) son sustancias que se evaporan a la temperatura ambiente, son emitidos fundamentalmente en los procesos industriales, en el sector transporte, en el quemado de la biomasa y en el consumo no industrial de solventes orgánicos, pero la vegetación también contribuye de manera natural a sus emisiones. Su permanencia en la atmósfera es corta y su concentración varía espacialmente.

Registro histórico de los principales países emisores José Luis Arvizu Fernández Con el inicio de la Revolución Industrial, la concentración de los gases de efecto invernadero (GEI) de la atmósfera mostró los siguientes incrementos: (CO2), 31%; (CH4), 151% y (N2O), 17%. La temperatura del planeta aumentó en aproximadamente 0.6 ºC durante el siglo XX. Desde 1861, la década más caliente ha sido la de los años noventa, y el año más caluroso fue 1998. Se observa que la tasa de crecimiento de las emisiones de CO2 ha sido mayor que la de CH4. Las fuentes emisoras de bióxido de carbono consideradas fueron: la quema de combustibles fósiles sólidos, líquidos y gaseosos, y la producción de cemento. En tanto que las fuentes productoras de metano consideradas fueron: las emisiones fugitivas derivadas de la producción y suministro de combustibles, las minas de carbón, la quema de biomasa, la crianza de ganado (fermentación entérica y desechos), el cultivo de arroz y los rellenos sanitarios de basura. Las emisiones históricas mundiales por quema de combustibles fósiles fueron de 261,233 millones de toneladas de carbono para la última centuria, y de 6,388 millones de toneladas para el año 2000. Se observa una tendencia en las regiones y países industrializados, a excepción de Estados Unidos, de reducir las emisiones en la última década. El desarrollo industrial ha ubicado históricamente a Estados Unidos como el principal país emisor de CO2, al contribuir con 30.3% de las emisiones históricas y con 24.19% de las emisiones en el año 2000. Existen 15 países que contribuyen con 71.4% de las emisiones de CO2 mundiales por quema de combustibles fósiles; entre ellos se encuentra México en la posición 12, con 98 millones de toneladas de carbono, que representa 1.54%. Al considerar a México en el contexto de América Latina y El Caribe, nuestro país contribuye con 27.3% de las emisiones, con un índice de 1.1 toneladas de carbono por habitante por año. En lo que respecta al CH4, este gas ha contribuido históricamente con 23% de las emisiones mundiales de GEI, siendo sus fuentes principales la crianza de ganado y el cultivo de arroz, y en menor proporción la quema de biomasa, los rellenos sanitarios y las minas de carbón.

Los gases de efecto invernadero y sus emisiones en México Luis Gerardo Ruiz Suárez y Xóchitl Cruz Núñez Las emisiones de gases de efecto invernadero por actividades antropógenicas en México se han estimado en tres ocasiones: Primera y Segunda Comunicaciones de México ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. La más reciente estimación de las emisiones es el Segundo Inventario Nacional de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero, 1994-1998. Este esfuerzo ha incluido a especialistas de diferentes dependencias, coordinados todos por el Instituto Nacional de Ecología de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Para realizar una comparación de la contribución de cada sector de la economía al total de las emisiones del país, es necesario estandarizarlas con un indicador común, el “Potencial de Calentamiento Global (PCG)”. Sólo a los gases de efecto invernadero directo se les puede asignar un PCG y este cambia dependiendo del escenario de tiempo que se desea comparar, el acuerdo internacional es usar un escenario a 100 años. El compuesto de referencia es el CO2, y el PCG establece a cuántos gramos de CO2 equivale un gramo de otro compuesto. La contribución porcentual de las emisiones de diferentes rubros refleja la estructura económica de los países. La comparación entre sectores al interior del país es útil para determinar la importancia relativa de los sectores; otra comparación interesante podría ser con otros países. Se observa que el subsector de transporte presenta la misma importancia relativa en México que en Argentina, Tailandia y Corea, y es significativamente más alta su participación en el promedio de la Unión Europea. Además, las emisiones por procesos industriales tienen una muy parecida participación en la Unión Europea, Corea, México y Tailandia. Las emisiones del sector agrícola tienen un peso muy reducido en Indonesia, parecido a México, y en el promedio de la Unión Europea, en subsectores diferentes, ya que en México casi toda su importancia radica en la fermentación entérica y para Tailandia y Argentina es notablemente mayor. Ningún país de la OCDE presenta como fuente individual más importante las emisiones de CO2 por suelos, incluyendo los países con economías en transición. Sólo en Indonesia y Tailandia que el sector de Cambio del uso del suelo tiene una participación parecida a la nacional. México presenta la más alta participación de emisiones por el manejo de desechos; Argentina tiene una participación similar, pero menor. En esta comparación podemos ver cómo el análisis de las emisiones refleja parcialmente los problemas del desarrollo nacional, cómo compartimos problemas con países desarrollados y en desarrollo. La comparación al interior y con otros países nos permite ver qué sectores adquirirán mayor importancia, respecto a su

crecimiento, en el futuro, dependiendo del éxito de nuestro desarrollo económico y social. Esta comparación nos presenta algunos de los retos al desarrollo sustentable del país.

SECCIÓN II REACCIÓN DELMUNDO ANTE EL PROBLEMA: LA COLABORACIÓN INTERNACIONAL Janet Díaz Aguilar

Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, PICC Montserrat Avalos Gómez Desde 1951 la Organización Meteorológica Mundial, organismo especializado de la ONU, ha estado haciendo estudios acerca de la influencia del CO2 en la atmosfera. Sin embargo fue hasta los años 60s, que la atención se centro en este tema pues se hizo evidente que las concentraciones de CO2 en la atmosfera estaban incrementando y que al mismo tiempo la temperatura de la atmosfera baja también. Como respuesta a esto, se llevo a cabo la primera Conferencia del clima en 1979 para revisar que es lo que sabía acerca del cambio y la variabilidad climática y sus posibles implicaciones. Los 90s son conocidos como la década invernadero debido a las altas temperaturas registradas y a la serie de condiciones inusitadas en varias partes del mundo. Todo ello contribuyo a que el calentamiento global se convirtiera en un tema en la agenda política internacional. En 188, el Congreso Gobernante del Programa de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y estableció de manera conjunta con la OMM a lo que actualmente se le conoce como el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático. El PICC La amenaza del cambio climático es un desafío para todos los responsables de las políticas públicas. El cambio climático es un problema complejo, debido a la incertidumbre de las implicaciones. La cuestión se vuelve más compleja debido a que para mitigar y enfrentar dicho problema se requiere de la cooperación internacional. En este sentido los tomadores de decisiones requieren de información científica que les ayude a decidir. El PICC no realiza investigaciones ni monitoreos climáticos, su tarea es evaluar la información existente a nivel mundial. También asesoramiento científico, técnico y socioeconómico a la conferencia de las Partes (COP) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Estructura organizacional del PICC Es un organismo científico-técnico intergubernamental. Para atender al mandato de evaluar información, identificar y evaluar impactos de las estrategias. El panel esta dividido en tres grupos de trabajo, y un equipo especial sobre inventarios naciones de gases de efecto invernadero: 1. GT1, grupo científico: evaluación de información científica. 2. GT2, el grupo de vulnerabilidad, impactos y adaptación: evalúa la vulnerabilidad de los sistemas naturales y socioeconómicos al cambio climático y consecuencias negativas y positivas. Identifica los impactos y propone medidas de adaptación. 3. GT3, grupo respuesta o mitigación: evalúa opciones para limitar las emisiones de GEIS o estrategias de mitigación. 4. EEI: 1998, lleva a cabo el Programa sobre el INGEI.

Estos se reúnen una vez al año. La evaluación de la información tiene el objetivo de proveer una opinión científica autorizada e internacional. Los informes El PICC ha preparado tres informes en 1990, 1995 y 2007. Informes especiales Se han producido sobre: uso de suelo y sivicultura, escenarios de emisiones, cuestiones metodológicas y tecnológicas denla transferencia de tecnología, la aviación y la atmósfera global, etc. Documentos técnicos Se elaboran en respuesta a peticiones de la CMNUCC u otras convenciones mundiales, cuando se requiere información científica especial. Guías metodológicas Tienen el objetivo de establecer procedimientos comparables al calcular las emisiones y eliminación de los GEIS, así como las buenas prácticas y gestión de la incertidumbre en los inventarios. Guías sobre evaluación de impactos. Informes de evaluación del PICC En 1990 el primer informe causo conmoción al confirmar la existencia científica del cambio climático y sus posibles impactos. En 2001 se elaboró un informe de síntesis, el cual contiene nueve preguntas de importancia política. Conclusiones Las organizaciones mundiales reconocen que el éxito del PICC es la cooperación de científicos del mundo, la participación de países desarrollados y de economías en transición, el apoyo de gobiernos y de otras organizaciones. La divulgación de estos documentos pretende además de apoyar las políticas, interesar a otros científicos en estos temas de relevancia y a los propios gobiernos.

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el cambio Climático Edmundo de alba Nuevamente se hace referencia al PICC a su primer informe de 1990, donde alerta sobre el acelerado incremento de gases de efecto invernadero (bióxido de carbono, metano y oxido nitroso). En base a evidencia dura el PICC señala: 1. En el último par de siglos ha existido una creciente concentración de gases termoactivos. 2. Es posible que dicha acumulación se deba a actividades antropogénicas, especialmente el uso de combustibles fósiles. 3. se apreció que la era probable que la acumulación de gases provocara el aumento en la temperatura media global de 0.3 grados c por década. 4. en el nuevo siglo es probable que aumente el nivel del mar, por la expansión térmica como por el deshielo de los polos. 5. en este sentido las actividades humanas y los ecosistemas, serían diferentes de una región a otra. 6. el problema se podrá enfrentar sólo con la cooperación internacional. Ante esto ocurrió una gran respuesta a favor y encontra de tales afirmaciones. A fines Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Dadas las incertidumbres de las negociaciones, y particularmente a sus implicaciones económicas y ambientales, la negociación fue guiada por los principios de “precaución” y de “responsabilidad común pero diferenciada” en búsqueda de la equidad en la participación internacional. En la negociación se aprecio una división de opiniones tanto al interior de un grupo de los países desarrollados, como en el de los paíse en desarrollo. La comunidad científica mundial, se encontraba dividida en relación con la importancia, certidumbre y consecuencias del fenómeno, asó como de los mejores medios para prevenirlo. También fueron actores importantes los industriales norteamericanos. Las emisiones de los países desarrollados fueron consideradas como deuda histórica, por lo que esto planteo la necesidad de un apoyo especial de parte de estos países. Europa promovió la creación del Fondo Ambiental Global (GEF). Otros de los grupos que participaron fueron los pequeños países isleños en desarrollo (AOSIS) y los miembros de la Organización de Países exportadores de Petróleo (OPEP). En esta negociación era claro que México era de los países vulnerables. Se conocía que nuestras emisiones estaban dentro del promedio mundial, por lo que éramos parte del problema. Las exigencias de los compromisos para un país como México eran consistentes con lo que planteaba hacer de cualquier manera en México: intensificar las políticas de ahorro y uso eficiente de la energía; promover la diversificación energética y ampliar lo programas de reforestación, así como profundizar en el fenómeno climático de nuestro país. Los países desarrollados fueron agrupados en el Anexo 1 de la convención (todos los países de la OCDE y el grupo de países con economías en transición) México quedó agrupado en “no-Anexo” que podía recibir los recursos para promover su participación. Paralelamente se crearon mecanismos bilaterales y multilaterales para apoyar a los paíse en vías de desarrollo en sus acciones a favor del clima mundial: Fondo Mundial ambiental (GEF) con la participación del Banco mundial, el PNUD y el PNUMA, así como los fondos especiales establecidos para influir bilateralmente.

Principales cuestiones de la negociación Los principios que guiaron las actividades de la convención fueron: “responsabilidades comunes pero diferenciadas”. Se crearon las listas ya mencionadas. Otra de las cuestiones fue sobre la certidumbre del fenómeno, aceptándose finalmente el principio de precaución que alienta la actividad colectiva e individual, a pesar de la falta de una certeza científica. Los países en desarrollo atendieron compromisos en concordancia con sus requerimientos socioeconómicos y que tienen que ser financiados por los mayores responsables. Mientras que los países desarrollados adquirieron compromisos (generalmente no cumplidos hasta ahora) respecto a la reducción de sus emisiones. Si bien la mayoría de las emisiones están asociadas a los sectores energético y forestal, lo compromisos sectoriales fueron débiles y ambiguos. La convención Su mayor éxito fue la amplia participación de los países , tanto los que podían resultar perjudicados como los que podían ser beneficiados, (a la fecha 186). El objetivo de la Convención de no interferencia con el Clima mundial es un objetivo perdurable y que tiene que ser alcanzado en algún plazo. Diversos países consideran a la Convención como una fuente adicional de recursos para su desarrollo, que la mismo tiempo les permite mejorar su grado tecnológico y fortalecer las actividades para la preservación e incremento de los recursos naturales. Durante la cumbre de Río 1992 una buen parte de los países (México) firmaron la Convención. La posición Mexicana Sigue siendo objeto de presiones para que disminuya sus emisiones. Por lo que los objetivos sugeridos para México son: - favorecer los acuerdos relativos al cumplimiento de los objetivos de la Convención- rechazar cualquier compromisos que ponga en riesgo el desarrollo del país o que vaya en contra del principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas. - continuar y reforzar la políticas energéticas y forestales. -continuar y ampliar los estudios e investigaciones con los que se contribuya al entendimiento e incremento de la incertidumbre. - promover las condiciones, con los mecanismos de la Convención, para contar con apoyos adicionales para favorecer y apoyar, la políticas nacionales, tanto en el área energetíca como en las investigaciones y de los recursos naturales. .

México y la participación de países en desarrollo en el régimen climático Fernando Tudela En mayo de 1994 México se integró OCDE, entre las condiciones para su inclusión se exigía a México no estar en el anexo I de la Convención. Estas circunstancias determinaron el aislamiento inicial del país con respecto al cambio climático. Una vez que entró en vigor la Convención, se celebró en Berlín (1995) la rpimera conferencia de las partes. En ella se adoptó el Mandato de Berlín , en el que se estableció un procesos para al revisión de los compromisos de reducción de emisiones. Este proceso desembocó en la adopción del Protocolo de Kioto (1997), dónde se mantuvo sin cambios el rubro de las obligaciones. Presiones internacionales para la adopción de compromisos cuantitativos En la negociación del protocolo de Kioto México se vio sometido a presiones internacionales por parte de los países desarrollados para incorporarse al anexo I, con base a su adscripción a la OCDE. En México hubo varios problemas de coordinación entre diversos organismos gubernamentales, para resolverlos en 1997 se unificó en una sola instancia el Comité Intersectorial para el Cambio Climático. Se acordó que la posición del país se definiría por consenso en el marco del Comité de Referencia. Entre la principales decisiones estratégicas se encuentran: - Fomentar e intensificar la investigación relativa a las implicaciones del cambio climático, incluyendo el modelaje económico de medidas de mitigación. - organizar foros de discusión con las distintas instancias, incluyendo a las Comisiones del Congreso y a diversas instituciones empresariales. - asentar y reforzar en el INE la capacidad institucional de gestión en el tema de cambio climático. - disminuir, mediante la acción intersectorial coordinada, la tasa de crecimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero controladas por el protocolo de Kioto. Aunque no todos lo objetivos fueron alcanzados se llevó a cabo con razonable eficacia. La estrategia transformó el trato que México recibió en los foros internacionales sobre el cambio climático. Pasó a ser un socio responsable y constructivo, invitado a todos los foros. Desaparecieron las presiones para asumir los compromisos ajenos a los que estaban especificados. Por la dimensión de su territorio México fue el mayor país de cuantos habían ratificado el Protocolo de Kioto, fue uno de los principales países no-Anexo I en presentar su primera Comunicación nacional y el primer país en presentar una Segunda Comunicación nacional Completa. Cuestiones de equidad la búsqueda de la equidad intra e intergeneracional tiene que ver con las consecuencias a largo plazo de las emisiones. En relación al primero no se han acordado criterios para llevar a cobo la diferenciación. En cuanto al segundo, no existe consenso respecto a cómo debería interpretarse en el caso del cambio climático. También podría resultar una guía el principio de Río que reconoce que quien contamina debe pagar o resarcir el daño ambiental. Y que hasta ahora nadie ha pagado. La incorporación de países en desarrollo al anexo I y los compromisos voluntarios la negociación de criterios para repartir cargas o beneficios ha sido mucho más difícil que el logro de un acuerdo sobre un reparto concreto. Nila UNFCCC ni el

Protocolo de Kioto abordaron el tema de la diferenciación de compromisos en el ámbito de países en desarrollo, no inscritos en el Anexo I. países de desarrollo intermedio, con niveles apreciables de industrialización, aparecen con los mismos compromisos que los países menos desarrollados. Esta inequidad se encuentra en el origen de las presiones para que países como el nuestro asumieran QELRCS. Otro obstáculo para incorporarse en el Anexo I radica en las dificultades metodológicas para contabilizar las emisiones netas del sector forestal.

Los mecanismos flexibles del Protocolo de Kioto de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio climático Aquileo Guzmán Israel Laguna y Julia Martínez El Protocolo de Kioto la obligación legal vinculante sobre las partes del Anexo I, para reducir sus emisiones de seis gases de efecto invernadero. Los países en desarrollo no lo comparten. Esto se encuentra en el Anexo B del Protocolo: Estados Unidos, Canadá, Hungría, Japón y Polonia. A finales de 2004 lo habían ratificado 123 partes: la suma total de emisiones corresponde al 44.2%, lo que significa que falta aproximadamente un 11% para cumplir con el requisito para su entrada en vigor. (55% de emisiones) Los mecanismos del Protocolo de Kioto Incluye tres (art. 6, 12 y 17), diseñados para incrementar el costo-efectividad de la mitigación del cambio climático al crear opciones para que las partes Anexo I puedan reducir sus emisiones o aumentar sus sumideros de carbono de manera más económica. Aunque el costo de limitar emisiones o expandir la captura varía mucho entre regiones, el efecto de la atmósfera es el mismo, sin importar en dónde. Art. 17: establece el comercio de emisionesArt. 6: instrumentación conjuntaArt. 12: mecanismo de desarrollo limpioEl ciclo de proyectos MDL Los participantes deberán prepara un documento de diseño de proyecto, que incluya la metodología a utilizar para el cálculo de la línea base y el monitoreo, un análisis de los impactos ambientales, lo comentarios recibidos de los involucrados en la localidad y una descripción de los beneficios ambientales nuevos y adicionales que el proyecto producirá. Costos de transacción Los proyectos de pequeña escala, la realización de las diferentes etapas, implican gastos significativos. El MLD será administrado por tres órganos: el consejo ejecutivo, la COP/MOP y las entidades Operacionales que estrán apoyadas por instancias independientes de auditoria y verificación. Criterios para participar en el MLD a) Participación voluntaria de los países; b) establecimiento de una autoridad Nacional Designada para propósitos del MLD y c) el haber ratificado el Protocolo de Kioto. El MLD incluirá proyectos en los siguientes sectores: industrias energéticas; distribución de energía; demanda de energía; industrias manufactureras, industrias químicas; construcción, transporte, minas, producción metalúrgica, emisiones fugitivas, uso de solventes, disposición y reforestación y agricultura. El MLD presenta para México oportunidades de inversión en proyectos de mitigación en ambos sectores: energético y forestal.

Lucha contra la desertificación y lucha contra el calentamiento global Gonzalo Chapela Mientras diversos grupos debaten sobre la importancia de adoptar mayores compromisos y retomar una actitud más activa respecto a los problemas ambientales. El calentamiento global es uno de los fenómenos más complejos, tanto en relación con su amplitud y la inclusión de todos los países y culturas, como en su temática que incluye muy diferentes aspectos. La estrategia para disminución de gases de efecto invernadero, que es el objetico del Marco de las Naciones Unidas sobre el Camñbio Climático, tiene dos componentes básicos; la reducción de las emisiones de diversos gases y la captura o fijaci´pon de bióxido de carbono por medio de la actividad fotosintética de las plantas. La mayor parte de las acciones orientadas hacia la mitigación del calentamiento global se refierren a los procesos que llamaremos urbanos: la generación de energía, la combustión de motores, el uso de gases de efecto invernadero. Un factor importante en el balance de emisiones de gases con efecto invernadero es la problemática de los recursos naturales. Tanto en el caso de los procesos urbanos como en el manejo de los recursos nalturales, algunas acciones tienen efectos contradictorios con los objetivos del desarrollo, mientras que otros producen resultados benéficos para la sociedad. La desertificación Es un fenómeno reconocido desde la década de los 90s a raíz de las hambrunas que tuvieron lugar en los países coloniales o recientemente independizados al sur del desierto del Sahara. A raíz de diversos cambios políticos y de régimen de tenencia de la tierra, se suscitaron desequilibrios en los delicados sistemas de uso de esas tierras frágiles tierras, lo que condujo a la reducción violenta de la productividad, así como el incremento de la vulnerabilidad de los sistemas agroalimentarios de la región. En la Cumbre de Río se aprobó la formación de una Comisión de Negociaciones para la redacción de una Convención de Lucha Contra la desertificación. Con México en primer lugar, la mayoría de los países ratificaron la Convención (CCD), la cual entró en vigencia en 1996. Para México la ratificación de la Convención por el Senado convierte a este instrumento jurídico en un tratado, con jerarquía constitucional. El concepto del suelo o la tierra nos lleva desde las implicaciones naturales, hasta las de carácter social, y por lo tanto se menciona que desde una perspectiva inclusiva que considere estas complejas relaciones, es posible abordar con éxito la lucha por el mejoramiento de los recursos naturales y de la calidad de vidade las poblaciones. Se hace notar que la desertificación ocurre en tres planos de diagnóstico; el más inmediato es el de los datos de los daños sobre las tierras; el segundo observa la relación inmediata entre los sistemas de manejo de las tierras y su condición; el tercero indaga sobre las causas que determinan la selección de técnicas y sistemas de aprovechamiento de las tierras. El concepto de desertificación incluye los tres campos de diagnóstico y también las determinaciones más amplias relacionadas con aspectos como políticas de

comercio exterior, los criterios sobre los derechos de propiedad, la cuestión indígena, la tasa cambiaria o el monto y la orientación del gasto público. Por otro lado la desertificación, es decir, el problemas, considera sus consecuencias; migración, Pobreza, discriminación de género, o la pérdida de la diversidad y los servicios ambientales, como la captura de bióxido de carbono. Cuando la degradación de la tierra alcanza un estado irreversible, se dice que se ha desertificado, dando, en ocasiones, la falsa impresión de un proceso abrupto, cuando más bien es gradual y puede ocurrir en cualquier condición climática, en donde son aplicables todos los conceptos ya acciones relativos a la desertificación, tal como lo establece para México la Ley de Desarrollo Rural Sustentable aprobada por el Congreso de la Unión en 2001. La lucha contra la desertificación es para México un objetivo prioritario, jurídicamente obligatorio con aplicación en todo el territorio nacional.

CONSECUENCIAS PRESENTES Y FUTURAS DE LA VARIABILIDAD Y DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN MÉXICO. RESUMEN Autores: Víctor Magaña, Rubén Morales, Juan Matías, Cecia Millán Claudia Edwards

Las condiciones extremas en el clima pueden ocasionar desde cambios casi imperceptibles hasta catástrofes dependiendo de la combinación entre amenaza y vulnerabilidad. La amenaza pueden ser las condiciones extremas asociadas al cambio climático, y la vulnerabilidad está asociada al desarrollo (o subdesarrollo) del país. En nuestro país el grado de vulnerabilidad es grande ya que la mayor parte del territorio es semiárido, los cambios en la temporada de lluvia pueden ser desastrosos para todo aquello que depende del agua. La variabilidad más conocida es el fenómeno de El Niño/Oscilación del Sur, que causa cambios de 2 a 7 años, causando en ocasiones pérdidas millonarias, pero mucha gente piensa que el estado normal del clima es una fluctuación entre los Niños y las Niñas (ENOS). El Niño corresponde a un estado del Océano Pacífico en que la temperatura de la superficie de mar desde las costas de Perú y Ecuador hasta el Pacífico central presenta una anomalía positiva de 2 a 5°, lo que produce cambios en la circulación atmosférica que alteran todo el clima del planeta, principalmente el ciclo hidrológico en las zonas tropicales y subtropicales. Existe una contraparte climática conocida como La Niña donde la temperatura baja ocasionando un fenómeno inverso. Es de suma importancia entender los fenómenos meteorológicos para poder predecir y tomar decisiones que en ocasiones pudieran no sólo prevenir pérdidas millonarias sino incluso aprovechar los cambios de manera positiva. Pero se debe tomar en cuenta que existen muchos factores que intervienen en el cambio climático como los cambios de temperatura en el Atlántico, las variaciones en las cubiertas de hielo y nieve, así como los cambios de la cobertura vegetal del planeta. A pesar de que estos cambios climáticos son cíclicos y naturales hay evidencia que indica que actividades humanas tal como la quema de combustibles fósiles, la deforestación y la agricultura intensiva marcan tendencias en las condiciones medias de las variables, que deben tomarse en cuanta para los cambios climáticos en el futuro a 50 o 100 años para poder saber si estaremos preparados para sobrevivir. Muchos países están ya tomando en cuenta estos cambios y los estudios del cambio climático para la toma de decisiones en sus políticas de desarrollo.

IMPACTOS DE LA VARIABILIDAD CLIMÁTICA Los eventos más drásticos de El Niño en el siglo XX sucedieron en 1982-83 y 1997-98 cuando la variación fue de 4°C, causando cuantiosas pérdidas económicas. En el sur de América las lluvias torrenciales causaron inundaciones, en Mesoamérica y en el Caribe grandes sequías. Se calcula que la pérdida fue de 8,500 millones de dólares. En México El Niño se manifiesta generalmente como un aumento de lluvias invernales principalmente en el BCN y Sonora, pero disminuye las lluvias en el resto del país, ocasionando sequías terribles con todas las consecuencias que esto trae. ESCENARIOS DE CAMBIO CLIMÁTICO Hace predicciones para imaginar escenarios en el futuro en nuestro país es algo complicado, aunque existen zonas en las que es más claro, por ejemplo en el norte del país se sabe que existe en aumento en las precipitaciones, pero también se sabe que el crecimiento poblacional y ganadero es muy grande y a pesar del aumento en las lluvias se deben buscar más formas para obtener agua como el reciclaje y la desalinización, y en el sur donde cada vez llueve menos. LAS CONSECUENCIAS DE CONDICIONES EXTREMAS EN EL CLIMA Como las condiciones extremas causan perdidas extremas ya sea en inundaciones o sequías contar con información sobre los escenarios debe considerarse tema de Seguridad Nacional, ya que nuestro país es semiárido y el tema del manejo del agua debe ser prioritario, y desgraciadamente no existe ninguna política interinstitucional o intersectorial para atenuar los efectos negativos del ENOS, ya que siempre será mejor prevenir que lamentar.

VULNERABILIDAD EN EL RECURSO AGUA EN LAS ZONAS HIDROLÓGICAS DE MÉXICO ANTE EL CAMBIO CLIMÁTICO GLOBAL Autores: Víctor M. Mendoza, Elba E. Villanueva, Alba E. Maderey. Claudia Edwards Para poder dar algunas conclusiones importantes sobre la vulnerabilidad en las zonas hidrológicas de México ante el cambio climático pronosticado para los años 2050 - 2075 se usan 3 modelos:  
GLFDR30, CCCM

del Laboratorio de Dinámica de Fluidos de Princetone.

de segunda generación, del Centro Climático Canadiense.

 Modelo Termodinámico del clima (MTC), del Centro de Ciencia de la Atmósfera (CCA) de la UNAM. Mediante estas 3 herramientas se realizó un modelo de balance térmicohidrológico (MBTH), donde se observa plausiblemente que el CO2 se duplicará que puede tener un impacto dramático en el régimen y magnitud de la escorrentía, la humedad del suelo y la evaporación, así como el grado de aridez de algunas zonas del país; aunque en algunas otras el cambio puede ser bueno. ESCORRENTÍA POR HABITANTE Se dividió al país en 12 zonas hidrológicas de características semejantes, tomando en cuenta las 37 regiones hidrológicas del país. En la zona centro y sur del país (regiones I-VII) se encuentra aproximadamente el 77.4% de la población y la escorrentía del 88.8%, pero no se encuentran bien distribuidas, al contrario. También se calculó el aumento de población para el 2050 por medio de la proyección proporcionada por el grupo de Asentamientos Humanos del Estudio del País que van del 66.6% al 72.6%.
GLFDR30 CCCM

MTC Decremento severo

Escorrentía habitante

Decremento por Aumenta substancialmente, severo pero la zona más poblada sufre una disminución del 2.2% Menos lluvias, mayor vulnerabilidad con riesgo a secarse.

Vulnerabilidad en Clima con más el agua disponible lluvia pero. Pero la cuenca de la y de reserva. zona VI permanece vulnerable

Menos lluvias, mayor vulnerabilidad con riesgo a secarse.

Sobre todo en la Sobre todo en la zona sur y centro zona sur y centro

Vulnerabilidad en Vulnerabilidad alta Casi

todas

las Casi

todas

las

el consumo agua

de en zonas XI y XII, zonas presentan alta se le suma la una cuenca del vulnerabilidad exceptuando la I, Pánuco II y III.

zonas presentan una alta vulnerabilidad exceptuando la I, II y III.

Vulnerabilidad en el almacenamiento de agua

La zona II se Reducción de la Reducción de la agrega a las vulnerabilidad vulnerabilidad zonas de vulnerabilidad debido a globalización económica altamente vulnerable la a los cambios climáticos sobre y todo en los riegos de temporal +2°C, -10%. Los bosques de coníferas, latifoliadas, pastizales naturales y matorrales pueden disminuir su extensión o desaparecer

Vulnerabilidad de Aumento ya que la agricultura la vulnerabilidad es doble: cambios socioeconómicos

Vulnerabilidad en +3.2°C,+20%lluvia +2.8°C, -7%, igual que en el los ecosistemas Aumento en los siguiente, forestales. bosques tendencia a la (suponiendo que las tropicales, aridez. plantas pudieran desaparición de migrar y adaptarse los climas áridos y rápidamente, lo cual los no parece posible, semicalidos, de tampoco se toma en bosques cuenta el deterioro coníferas podrían (Los bosques templados actual que el humano ser reemplazados son más susceptibles al cambio climático, pero los a causado) por encinares. tropicales a la actividad
humana)

Vulnerabilidad en zonas protegidas

Algunos bosques tropicales secos como los de las reservas de Chamela-Cuixmala, Ría Lagartos y Manantlán, se verían afectados por el aumento de lluvia. Las reservas de El Triunfo, Celestún y San Martín, tendrían que soportar condiciones más secas

IMPACTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN LA AGRICULTURA EN MÉXICO Autores: Cecilia Conde. Rosa Ma. Ferrer, Carlos Gay y Raquel Araujo. Claudia Edwards
 

Se estudió el Maíz de temporal principalmente en el ciclo primavera-verano. Parece que el aumento en el CO2 ambiental tiene un efecto fertilizante ya que provoca un aumento en la biomasa, lo que implica para el maíz un aumento del 6%. Según los modelos de crecimiento del maíz Ceres-Maize se observaría decremento en el rendimiento en Puebla. Veracruz y Jalisco, en el Edomex hubo un aumento, por el aumento de temperatura lo que lo hacía menos propenso a las heladas típicas de esta zona. En Tlaxcala se esperaría obtener incrementos respecto a lo observado.

EVALUACIÓN DE LA VULNERABILIDAD EN LOS ECOSISTEMAS FORESTALES Autores: Lourdes Villers e Irma Trejo. La alteración de la temperatura atmosférica tiene repercusiones graves en los ecosistemas naturales, ya que deriva en la pérdida y degradación biótica del planeta, la erosión de los suelos, cambios en los patrones de evapotranspiración, contaminación de los mantos acuíferos, etc. Además de que las proyecciones para el 2050 exceden la habilidad de muchas especies para adaptarse mediante estrategias como la migración, cambios en el comportamiento o modificaciones genéticas, que normalmente requieren de cientos o miles de años para llevarse a cabo. Por lo que el cambio climático puede resultar en la disminución e incluso en la extinción de las especies más susceptibles. Un ejemplo es la disminución del sapo dorado y la desaparición de la rana arlequín en Costa Rica. Aunado al aumento de los gases de efecto invernadero, la disminución de la cobertura vegetal está asociada a la pérdida de servicios ambientales que ofrecen los ecosistemas, que incluyen las condiciones y procesos naturales de los ecosistemas por medio de los cuales el hombre obtiene algún beneficio; mantienen la biodiversidad y la producción de bienes tales como: alimento, madera, fibras, combustibles y agua; se incluyen los ciclos de los nutrientes, la degradación de los desechos orgánicos, el control biológico de plagas, polinización de plantas, productos farmacéuticos, la formación del suelo y el control de la erosión, y el almacenamiento del carbono, entre otros. Lo que hace un ciclo vicioso pues al reducir éstos su tamaño ya no almacenan carbono y sueltan más al ambiente lo que empeora la situación.

Escenarios:
El MTC pronostica un aumento de 2°C de temperatura y una disminución del 10% en la lluvia, lo que ocasionaría que los bosques de coníferas, y las latifoliadas, pastizales naturales y matorrales pueden disminuir su extensión o desaparecer. En el CCCM se pronostica un aumento de 2.8°C, con una disminución pluvial del 7%, igual que en el anterior se observa una tendencia a la aridez. En el GLFDR30 el escenario es diferente pues pronostica un aumento de 3.2°C, pero también un aumento del 20% en lluvia, lo que provocaría un aumento en los bosques tropicales, desaparición de los climas áridos y semicalidos, los bosques de coníferas podrían ser reemplazados por encinares. Como sea el cambio de la vegetación será drástico eso sin tomar en cuenta lo que ya se dijo sobre que la adaptación es poco probable pues lleva normalmente cientos de años. Como se ve Los bosques templados son más susceptibles al cambio climático, y los tropicales a la actividad humanos, lo que hace una combinación letal para los ecosistemas. También se deben tener en cuenta las otras presiones a las que se ven sometidos los ecosistemas como el cambio de uso del suelo, contaminación, explotación inmoderada,

ganaderización, introducción de especies exóticas, mayor tendencia a incendios por la fragmentación etc. Todo esto nos puede llevar a la perdida de la biodiversidad donde nuestro país aporta el 10% de la diversidad florística del planeta (36,000 especies). México es un país con un gran endemismo y contiene prácticamente todos los ecosistemas existentes en el planeta, además de ser considerado uno de los centros de domesticación más grandes del mundo. Por lo que se deben realizar muchos más estudios e implementar políticas para la preservación de los ecosistemas con la participación de toda la sociedad.

POSIBLES EFECTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN ALGUNOS DE LOS COMPONENTES DE LA BIODIVERSIAD EN MÉXICO Autores: Laura Arriaga y Leticia Goméz Claudia Edwards
 

México se encuentra entre los 70 países que emiten más gases de efecto invernadero, con 0.96 toneladas al año per capita (EUA produce 5.6 tons.) El 30.5% Está relacionado con la deforestación, sumado a la presión por actividades humanas el cambio climático será un factor más para aumentar la vulnerabilidad de las especies. Si el escenario que pronostica 2°C más y 10% menos de lluvia es cierto al cambiar la flora del país la fauna también se verá amenazada. CONABIO está haciendo estudios para señalar cuales especies son más susceptibles para poder hacer bancos de germoplasma y conservación ex–situ de plantas. Para hacer predicciones en este rubro se uso el modelo GARP (Algoritmos Genéticos para el establecimiento de Reglas de Predicción, por sus siglas en inglés). Se seleccionaron dos especies de aves: las chachalacas con una distribución muy amplia y los pavones con una muy restringida, 17 especies de pinos y 17 de encinos en climas variados. Para evaluar la distribución de las especies en un cambio climático se utilizó el modelo general de circulación HadCM2 que incluye dos escenarios, uno conservador y otro menos conservador. Según los resultados los tipos de vegetación más afectados serán los bosques de coníferas y encinos, seguidos por el matorral xerófilo, el bosque mesófilo de montaña, la vegetación acuática y subacuática y el pastizal. Los que aumentaran su superficie respecto al actual serán el bosque tropical caducifolio y subcaducifolio, y el bosque espinoso. Estas predicciones no toman en cuenta el efecto antrópico asociado es decir las altas tasas de deforestación. Las chachalacas podrían aumentar su territorio pues se asocian a los bosques tropicales que podrían aumentar, pero el pavón pudiera desaparecer pues se encuentra en los bosques de encino.
 

LOS ASENTAMIENTOS HUMANOS Y EL CAMBIO CLIMÁTICO GLOBAL Autor: Adrián Guillermo Aguilar Claudia Edwards LA URBANIZACIÓN Y EL CAMBIO CLIMÁTICO Rápidamente nos hemos convertido en un país principalmente urbano, pero las ciudades son una de las principales fuentes de emisión de gases de efecto invernadero hacia la atmosfera, además se incrementa la vulnerabilidad en estas zonas por la falta de preparación por el crecimiento tan rápido. Por lo que cada país debe tener políticas para disminuir la emisión de estos gases para disminuir los efectos del cambio climático. EL SISTEMA DE ASENTAMIENTOS HUMANOS EN MÉXICO  Incremento de las localidades rurales que ha dado lugar a una dispersión de la población. Menos de 100 habitantes máx. menos 2500  Una pérdida relativa de la población rural que ha intensificado la población urbana.  La consolidación muy reciente cada vez más numerosos conjuntos de ciudades intermedias receptoras de población metropolitana y de la actividad manufacturera que ha perdido la cd. de México. 100,000500,000 y de 500 mil a un millón.  El predominio de unas cuantas aglomeraciones metropolitanas que ocupan los primeros lugares del sistema urbano nacional. 7 entre ellas Guadalajara, Monterrey, Puebla, etc. ELEMENTOS NO CLIMÁTICOS QUE AFECTAN LA VULNERABILIDAD  Crecimiento demográfico. Sobre todo en el centro, la frontera norte y las localidades que dependen del turismo, petróleo, agricultura de exportación, manufactura, etc.  Urbanización. El 60% de la población vive en ciudades con más de 15 mil habitantes.  Niveles de pobreza. Ingreso bajo, sin acceso a bienes como vivienda y servicios urbanos básicos.  Sistemas de energía. Aumento en el consumo de energía eléctrica.  Sistema de transporte y consumo de combustible. Aumento de transporte de personas y productos, así como de autos particulares y la demanda de combustible fósil que esto demanda.  Capacidad de los gobiernos locales. Financiera y administrativa para abastecer de agua, proveer y mantener los servicios básicos, contaminación del ambiente, o atención a emergencias urbanas.

Impactos y vulnerabilidad en asentamientos humanos

LA VARIABILIDAD CLIMÁTICA EN LOS REGISTROS INSTRUMENTALES EN MÉXICO Autor: Ernesto Jauregui Claudia Edwards

Las primeras observaciones del clima de la cd. de México las hizo el jesuita Antonio Alzate en 1769, durante sólo 9 meses. En la primera mitad del siglo XIX se hicieron observaciones de precipitación en la ciudad que duraron varios años, no fue sino hasta el último tercio de éste siglo que se estableció una red nacional de observatorios. Al principiar el siglo XX aparecieron las primeras publicaciones que resumen el clima y las variaciones extremas del país. Escobar R. (1903) fue el primer meteorólogo que intentó hacer un estudio sobre las tendencias de la precipitación en México, al estudiar los cambios del clima llegó a la conclusión que debía ser la actividad humana la causante de estos. Los periodos fríos documentados corresponden: El primero a finales del siglo XIX El segundo y más extenso en las décadas de 1920, 1930, 1940 Último en los años 60´s La creciente urbanización en nuestro país en décadas recientes se ha reflejado en una tendencia generalizada al calentamiento del aire en las ciudades medianas y grandes, que a su vez se ve influenciado por el efecto invernadero global, por lo que es muy probable que las ondas de calor aumenten en el medio urbano y en el norte donde las zonas son áridas y semiáridas, esto sumando a la probable disminución de las lluvias, la situación en estos lugares puede tornarse crítica y con mayor incidencia de casos de golpes de calor, enfermedades cardiovasculares, y padecimientos gastrointestinales por consumo de agua contaminada. Para tener datos confiables es necesario contar con una buena red de observatorios pero desgraciadamente a partir de los años 80 en México el número de éstos ha disminuido.

Paola Figuerola Escoto Evaluación de la vulnerabilidad en zonas industriales María Teresa Sánchez-Salazar La industria ha sido un sector poco estudiado en términos de su sensibilidad climática, en virtud de la percepción de su relativamente baja sensibilidad y de su gran poder de adaptación al cambio climático. Asimismo aún se percibe una ausencia y dispersión de estudios regionales que asocien las tendencias del clima con los impactos de este fenómeno en la población y en las actividades económicas. Por otra parte, la literatura, en su análisis de los impactos potenciales del cambio climático, hace abstracción de las tendencias de transformación de la economía mundial y de la multiplicidad de factores que la afectan. De ahí, un estudio que se hizo sobre la vulnerabilidad de la industria, en el que se destacan los factores que inciden en la sensibilidad climática de las distintas ramas industriales y su nivel de incidencia; asimismo, se determinan, para el caso de México, las diferencias territoriales en la vulnerabilidad de dichas ramas, frente a una situación de cambio global, aplicando los modelos CCCM y GFDL-R30. Diversas ramas industriales tienen entre sí diferencias relativas notables en su grado de sensibilidad climática. Ello se debe a una serie de factores: la importancia económica de la rama (participación en el PIB); su contribución a la emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera; el tamaño de la empresa; la dependencia de recursos naturales sensibles al clima; las necesidades de la cadena productiva en cuanto a consumos de energía y agua, y la integración de procesos de calentamiento o enfriamiento; la competencia por ambos recursos con otras actividades; los mercados sensibles al clima y la ubicación geográfica costera o ribereña. Todos ellos van a influir necesariamente en su nivel de vulnerabilidad frente al cambio climático. Con base en ello, las industrias mexicanas pueden clasificarse en los siguientes grupos: a) Industrias que dependen de recursos naturales sensibles al clima: agropecuarios, forestales, marinos, agua y energía (alimentaria, bebidas, tabaco, textil, celulosa, papel, maderera y de energéticos renovables); b)Industrias cuyo proceso es directamente sensible al clima: generación de electricidad, extracción de petróleo y gas, industria siderometalúrgica, alimentaria y textil; c) Industrias cuya localización es vulnerable ante el cambio climático (costas o ribera de ríos susceptible a inundaciones): industrias petrolera, petroquímica y química; siderúrgica, pesquera, centrales eléctricas y algunos ingenios azucareros; d) Industrias cuyos mercados son sensibles al cambio climático global: producción de energía e industrias del aire acondicionado, vestido y bebidas.

En cuanto a los sectores y subsectores más sensibles al clima, por ejemplo, la generación de electricidad y la industria petrolera son altamente sensibles al cambio climático. La industria de transformación parece ser menos sensible que la pesada, porque en esta última tienden a predominar los grandes establecimientos y los consumos de agua y energía son superiores; en la de transformación el número de factores que inciden en la vulnerabilidad es mayor, pero los consumos de materias primas y energía son inferiores, lo que presumiblemente explica que la vulnerabilidad sea menor. Finalmente, dentro de las ramas de la industria pesada las más sensibles al clima son la petroquímica, la química y la siderometalúrgica, en tanto que las ramas papelera, alimentaria y textil lo son dentro de la industria de transformación. La aplicación del modelo CCCM deja ver aumentos en la temperatura y un descenso en la precipitación a niveles más bajos que los actuales, para la mayor parte del país, lo que se refleja en niveles altos de vulnerabilidad relativa para la mayor parte de las zonas industriales del país, a excepción de las ubicadas en el sureste y el centro-occidente, en las que los aumentos de temperatura coinciden con un incremento variable en las precipitaciones. Por su parte, la aplicación del modelo GFDL-R30 se traduce en aumentos de temperatura, pero también de precipitación, en forma notable, para la mayor parte del país, sobre todo el sureste, sur y centro-occidente, de ahí que las vulnerabilidades para las distintas ramas industriales se atenúan, aunque ello implica también el aumento en la frecuencia de los eventos extraordinarios generadores de inundaciones. En suma, la determinación de la vulnerabilidad hacia el cambio climático es un asunto complejo para el caso de la industria, tanto por la enorme gama de modalidades que se presentan en este sector, como por la multiplicidad de factores que inciden en su vulnerabilidad. En México se necesitan estudios de vulnerabilidad de las zonas industriales costeras, y sus costos de adaptación; otros más que analicen los efectos de los ciclones y las inundaciones que provocan sobre la infraestructura industrial y los costos que implica la adaptación y la mitigación de los daños; también algunos sobre las implicaciones del cambio climático en los costos del agua y la energía en las zonas industriales ubicadas en climas secos y semisecos, y los conflictos que se generan por la presión sobre dichos recursos, así como los referentes a la manera de mitigar los efectos. En suma, se requiere investigar los aspectos inherentes a la vulnerabilidad, adaptación y mitigación en relación con el cambio climático, en lo particular, para las distintas ramas industriales, y en el nivel regional, para las zonas industriales más importantes tanto por la concentración de industrias y otras actividades, como por la diversificación y complejidad que presentan.

Evaluación de la vulnerabilidad a la desertificación Oralia Oropeza Orozco La definición más reciente de la desertificación, aceptada por consenso internacional, es la siguiente: “degradación de tierras en zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas resultante de diversos factores, entre los cuales figuran las variaciones climáticas y las actividades humanas”. Sin embargo, esta definición es limitativa, pues el fenómeno de la desertificación involucra numerosas causas y procesos concatenados, así como consecuencias ambientales y socioeconómicas que tienen amplias repercusiones y que no quedan expresados en el concepto. Como se menciona en la definición, las causas fundamentales de la desertificación son de carácter natural y antropogénico. La sequía es el factor natural que más actúa como detonador, aunque existen otros fenómenos que también influyen, como huracanes, granizadas y heladas. De los factores antropogénicos relevantes, existe una gran variedad que depende de las diferentes sociedades y culturas; entre ellos: la agricultura de riego y temporal (uso inadecuado de tecnologías, mal manejo del riego y drenaje, abuso de plaguicidas y fertilizantes o carencia de fertilizantes orgánicos, pérdida de control de fuego en labores agrícolas, reducción del tiempo de barbecho de las tierras cultivadas, conflictividad por el uso y tenencia de la tierra); la ganadería y el pastoreo (uso descontrolado del fuego para la regeneración de pastos, sobrepastoreo); la actividad forestal (extracción excesiva de madera y leña, pérdida de la cubierta vegetal, incendios forestales); el desarrollo urbano e industrial (asentamientos humanos sobre suelos fértiles, contaminación del suelo y agua), y los cambios de usos del suelo. Los procesos de la desertificación, por lo común se dividen en dos grupos: el primero considera la erosión hídrica y eólica, la degradación de la cubierta vegetal y la salinización; el segundo, la disminución de la materia orgánica, el encostramiento, la compactación del suelo y la acumulación de sustancias tóxicas. Las consecuencias o efectos más frecuentes se reconocen en: la disminución de los rendimientos agrícolas, pecuarios y forestales; la disminución de la diversidad biológica y alteración de los ecosistemas; disminución del secuestro de carbono; el empobrecimiento y endeudamiento nacional e internacional, desintegración familiar, migración rural y marginación de la población, y conflictos bélicos por la apropiación de los recursos. Por lo anterior, este fenómeno tiene implicaciones de carácter global que dependen de factores naturales, socioeconómicos y políticos. Es evidente una respuesta multidireccional respecto al impacto generado por la interacción de los procesos de la desertificación y el cambio climático. Algunos de los efectos más importantes de los procesos antropogénicos de la desertificación

que impactan en el clima están relacionados, por ejemplo, con la deforestación, pues al dejarse el suelo sin la cubierta vegetal aumenta la radiación reflejada a la atmósfera, reduciéndose la formación de nubes y a la vez la precipitación; además se incrementa la evaporación y disminuye la humedad del suelo, y todo esto crea desequilibrios en los balances energéticos de la superficie terrestre y la atmósfera, que, por tanto, modifican el clima. Un impacto más lo constituye la emisión de gases y partículas derivadas de la quema de biomasa. El impacto del clima en las zonas áridas es mucho mayor, pues éstas son muy sensibles a las variaciones climáticas, particularmente a las sequías. Asimismo, la vulnerabilidad inherente de los suelos (poca materia orgánica, bajos niveles de actividad biológica, poca estabilidad de los agregados); la escasa cubierta vegetal, que favorece y acelera la erosión hídrica y eólica; la variación de los regímenes hídricos de los flujos superficiales, y el uso del suelo, de cuyas estrategias de manejo depende el alcance de la productividad agrícola y pecuaria, son aspectos determinantes del cambio climático y los procesos de desertificación. En el Estudio de País: México ante el cambio climático, coordinado por el Instituto Nacional de Ecología y el Centro de Ciencias de la Atmósfera (INE, 1995), se llevó a cabo un análisis semicuantitativo para conocer el grado de vulnerabilidad global a la desertificación que tiene el territorio nacional. Los resultados muestran que, debido a las características físicogeográficas y socioeconómicas, no solamente las zonas áridas son vulnerables, sino que prácticamente todo el país (96.98%) es susceptible de ser afectado por uno o varios procesos de degradación de tierras en grado alto (48.05%) y moderado (48.93%). Por otra parte, se elaboraron los escenarios base del riesgo actual a la desertificación, y también ante un posible cambio climático causado por una duplicación de bióxido de carbono (escenarios futuros 2025). Se trabajó con los modelos de circulación general GFDL y CCCM. Los escenarios del riesgo actual y futuro se crearon mediante índices climáticos de degradación de suelos (erosividad hídrica y eólica, salinización y alcalinización, degradación química y degradación biológica). El análisis de la vulnerabilidad y el riesgo a la desertificación realizado para el Estudio de País, constituye una de las primeras aproximaciones cuya interpretación tiene fundamentalmente un carácter regional, por lo que es necesario continuar con investigaciones sistemáticas para mejorar los pronósticos a corto, mediano y largo plazos y, de esta manera, proporcionar alertas tempranas para que la población se prepare y desarrolle estrategias para enfrentar las sequías y la desertificación. No obstante, se observan varios problemas que deben corregirse en futuras evaluaciones, pues existen diferencias conceptuales y metodológicas, por lo que los resultados de los estudios que existen son muy heterogéneos, de tal forma que las interpretaciones pueden resultar erróneas y también dificultan las comparaciones con otros países.

Sequía meteorológica María Engracia Hernández Cerda y Gonzalo Valdez Madero En el Estudio de País: México ante el cambio climático, coordinado por el Instituto Nacional de Ecología en 1995 (INE 1995), se analizó la sequía desde el punto de vista meteorológico, y se definió como una función del déficit de precipitación con respecto a la precipitación media anual o estacional de largo periodo, y su duración en una determinada región. El objetivo fue evaluar la vulnerabilidad del país ante la sequía meteorológica, en condiciones actuales y frente a un cambio climático, por medio de métodos cartográficos. Para el desarrollo del trabajo se estimó el Índice de Severidad (IS) actual y el correspondiente a dos escenarios de cambio climático que resultan de la aplicación de dos modelos que parten del supuesto de que el contenido del bióxido de carbono (CO2) en la atmósfera se duplicará entre los años 2025 y 2050. Estos modelos, son el GFDL-R30 y el CCCM. El índice de severidad de la sequía se clasificó en siete grados: extremadamente severo, muy severo, severo, muy fuerte, fuerte, leve y ausente. En el mapa correspondiente al escenario actual, se muestra que la sequía está presente en la mayor parte del país. Por lo que respecta al IS leve, se localizan tres áreas: la primera sobre la llanura tabasqueña, que comprende sur de Veracruz, norte de Oaxaca, la mayor parte de Tabasco y sur de Campeche; la segunda, en el extremo oriente de la cuenca del Balsas, y la tercera en el Bajío, donde abarca parte del estado de Jalisco y noroeste de Michoacán. Cinco áreas del país presentan sequía severa: la más extensa se ubica sobre el noreste y norte de México y se prolonga hasta el estado de Guanajuato; otra se localiza en el centro norte del estado de Sonora; una más sobre la costa oriente de Baja California Sur, las otras dos áreas, de menor extensión, se ubican sobre la costa oaxaqueña y en la costa noreste del estado de Yucatán. Las áreas que presentan un IS fuerte, comprenden 24.4% del territorio nacional y se ubican en la mitad sur del país, y en una pequeña porción del norte del estado de Sinaloa. Las áreas que presentan un IS muy fuerte se localizan en la parte central del país y se prolongan hacia el norte a todo lo largo de la sierra Madre Occidental, en las costas de los estados de Oaxaca, Guerrero y Michoacán, así como de los estados de Campeche y Yucatán. La sequía extremadamente severa se presenta únicamente en la península de Baja California y noroeste del estado de Sonora. De la sobreposición de los mapas escenario actual y del modelo CCCM (escenario futuro), los cambios más importantes se dieron en las zonas con índices de severidad leve y fuerte, en la primera 85.4% de su superficie pasó a la categoría

de fuerte y de la segunda 78.7% de su área aumentó a muy fuerte. Las áreas más afectadas por un aumento en la severidad de la sequía se localizan en el centro y sur del país, así como en la mitad oriental de la península de Yucatán. Con respecto a la disminución de la sequía, el dato más relevante corresponde al área designada con un índice muy severo, donde 29.2% de su superficie baja a severo; estas áreas se localizan en los estados de Baja California, Sonora y Coahuila. El total de áreas con disminución en severidad representa 6.7% de la superficie nacional. De la sobreposición de los mapas escenario Actual/GFDL-R30 (futuro), es interesante hacer notar que el aumento en la severidad de la sequía meteorológica se da en todo el país y es mayor que con el modelo CCCM, pues 39.4% de la superficie nacional sufre incremento en la severidad de la sequía. El cambio más grande en cuanto a la superficie modificada corresponde a la designada como fuerte, que pasa a muy fuerte en 73.3% de su superficie; en esta última, 44.3% de su área cambia a severa. Otra variación en la severidad de la sequía meteorológica se presenta en las áreas designadas con un índice leve, que se incrementa a muy fuerte en 22.8% de su extensión; este cambio es muy grande, pues pasa de leve a muy fuerte. Dichas modificaciones se localizan en la zona del Bajío, en el estado de Jalisco y Michoacán, y en el extremo oriente de la cuenca del Balsas, en los límites de Guerrero y Puebla. Con respecto a la disminución de la sequía, el área total del país donde se presenta este cambio es de 4.5% y la modificación más grande se presenta en el área designada como muy severa, que baja a severa en 28.6% de su superficie, y se localiza principalmente en el centro y norte de Coahuila. Sobre los límites estatales de San Luis Potosí, Zacatecas y Guanajuato se localiza otra zona de considerable extensión donde la disminución del índice de sequía pasa de severo a muy fuerte en 5.1% de su área. En cuanto a las áreas vulnerables a la sequía meteorológica por estados, con el modelo CCCM, el estado de Quintana Roo sería el más vulnerable ante un posible cambio climático, le siguen Tlaxcala, Veracruz, Michoacán, Chiapas y Tabasco. Con el modelo GFDL-R30, los estados del país que resultan vulnerables son: Quintana Roo, Michoacán, Jalisco, Guerrero, Colima y Campeche. Se puede concluir que el posible cambio climático puede favorecer algunas regiones del país, y en otras aumentar el grado de severidad de la sequía meteorológica. Es conveniente señalar que los climas de México son muy variados, condición que da como resultado que estudios como el antes referido sólo sean una aproximación general de la vulnerabilidad de nuestro país a la sequía meteorológica ante un cambio climático, por eso se hace necesario continuar con este tipo de estudios a escala regional, con el propósito de desarrollar medidas de mitigación para las diferentes regiones climáticas.

El sector pesquero Daniel Lluch-Cota Los efectos del cambio climático global (CCG) sobre la pesca suelen ubicarse en el contexto de una actividad que, de por sí, enfrenta problemas de sustentabilidad. Sobre las características del sector, México es uno de los primeros 20 países pesqueros; la perspectiva correcta para dimensionar la actividad es la regional, pues casi dos tercios de la producción proviene de cuatro estados (Sonora, Sinaloa, Baja California y Baja California Sur). La mayor parte de la captura se basa en unos pocos recursos masivos: los pelágicos menores (sardinas y anchoveta) y mayores (atún), el calamar y el camarón. Otras pesquerías importantes son las de algunos recursos bentónicos; el abulón, la langosta, el erizo y el pulpo, de bajas capturas pero elevado valor. También están numerosas pesquerías artesanales y si bien sus volúmenes son bajos, son muy relevantes en términos sociales al ocupar a una proporción mayor de personas. Las diferencias en el desarrollo pesquero regional resultan, en principio, del imperativo geográfico del clima oceánico. La mayor parte del litoral mexicano, incluyendo el Golfo de México y la costa del Pacífico desde la frontera sur hasta el Golfo de California, corresponde a la región tropical; típicamente la fauna tropical es muy diversa y éste es el marco de muchas pesquerías artesanales. La costa occidental de Baja California, de características templadas, es una zona de de menor diversidad. El Golfo de California también presenta características tropicales con una fauna diversa, no obstante, comparte con la costa occidental de la península las surgencias, que determinan las regiones pesqueras por excelencia, pues sostienen las más altas productividades observadas en regiones oceánicas. Es así que el Golfo representa la zona pesquera más importante de México y una de las regiones más productivas del océano mundial. La mayor limitante para evaluar la vulnerabilidad de la pesca al CCG es que no existen, para los mares mexicanos, escenarios formales a escala regional. Para el clima terrestre, el CCG podría resultar en incrementos de la temperatura y la precipitación, estas variaciones tienden a acompañar el desarrollo de eventos El Niño en el noroeste mexicano; regionalmente, El Niño reduce la biomasa fitoplanctónica, modifica la distribución de recursos masivos, y suele resultar en detrimentos de recursos bentónicos de alto valor. La certidumbre en torno de este escenario, aunque adverso, permitiría al sector pesquero nacional explorar sus alternativas de adaptación y mitigación; no obstante, no es el único escenario posible, pues Bakun (1990), sugirió que el calentamiento global resultaría en una intensificación de las surgencias y en mayor productividad biológica. Incluso si

existiera certeza en cuanto al escenario, el hecho de que las respuestas biológicas en general son no lineales impide la generalización y obliga al análisis por caso. Por otra parte, debe considerarse que la señal del CCG, no es la única ni, al menos de momento, la más importante fuente de variabilidad regional. De hecho, las posibles tendencias del cambio global son muy poco evidentes en la generalidad de los registros oceánicos regionales, dominadas por el ENOS y por fluctuaciones decenales e interdecenales naturales de mayor amplitud. La más conocida es la Oscilación Decadal del Pacífico (PDO), cuya interacción con el ENOS parece explicar la mayor parte de la variabilidad térmica a escala regional. Por la dominancia de sus señales, puede anticiparse que las variaciones del PDO y otras oscilaciones naturales modularán, reforzando o cancelando, cualquiera de las tendencias resultantes del CCG en el clima marino del Pacífico mexicano. El equivalente podría presentarse en el Golfo de México ante la Oscilación del Atántico Norte. La variabilidad decenal tiene además efectos ecológicos muy significativos. Su interacción con las tendencias derivadas del cambio global será determinante respecto de los impactos del CCG en los principales recursos pesqueros, especialmente los masivos y los bentónicos de alto valor. Entonces, el conocimiento actual no permite anticipar los efectos del CCG en la pesca nacional. En materia de predicción climática, los escenarios globales potenciales para el ambiente terrestre, son aún inciertos y hasta contrarios para el medio marino. Es mucho lo que deberá avanzarse en los próximos años en la instrumentación de modelos con la resolución espacial y temporal que permita analizar a escala regional las variables, estructuras y procesos oceánicos más significativos desde el punto de vista ecológico. Es además crítico que dichos esfuerzos incorporen la variabilidad natural. Es urgente avanzar en estas direcciones a fin de evaluar la vulnerabilidad del sector pesquero ante el CCG. En México el principal freno al desarrollo pesquero es la incertidumbre, derivada en buena medida de los efectos de la variabilidad climática, que entre otras cosas dificulta el crédito y desalienta la inversión en el sector; éste es el aspecto que más puede agravarse por el CCG, más allá de sus efectos reales, por la mera percepción de un riesgo aún mayor. Una condición indispensable es la instrumentación de esquemas de monitoreo sistemáticos, dichos esquemas, hoy prácticamente inexistentes, deberán alimentar bases de datos en tiempo real y de libre acceso sobre las principales variables físicas y biológicas de los mares mexicanos. Contar con esta información básica facilitará abandonar el manejo tradicional de los recursos pesqueros, cada vez más cuestionado mundialmente y avanzar hacia un esquema de manejo adaptativo capaz de reaccionar con rapidez ante los cambios.

El cambio climático global y la economía mexicana Luis Miguel Galindo Houghton, Jenkins y Ephraums (1990) estiman que las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera han crecido sustancialmente de la revolución industrial a la fecha y las consecuencias de ello son múltiples, destacando la elevación de la temperatura, la destrucción de áreas boscosas, agrícolas y ganaderas, el derretimiento de las capas de hielo de los polos, aumento del nivel del mar, erosión acelerada de las costas, intensificación de las temperaturas extremas en diferentes regiones, cambios en el régimen de lluvias, modificaciones en la humedad de los suelos e incluso problemas de cáncer de la piel, cambios bruscos en el clima y en las condiciones atmosféricas, lo que representa además un peligro potencial para la extinción de diversas especies. Debe sin embargo reconocerse que existe aún un alto grado de incertidumbre como consecuencia de las dificultades para definir con precisión la relación entre la evolución económica global y el comportamiento de los principales gases de efecto invernadero. Así, no obstante la alta correlación entre concentraciones de gases invernadero y la elevación de la temperatura, las decisiones sobre el cambio climático tendrán que tomarse en un entorno de incertidumbre donde debe predominar una visión estratégica de largo plazo. En este contexto, México debe de avanzar en la definición de su estrategia sobre cambio climático a fin de reducir los efectos negativos irreversibles y obtener las mayores ventajas de las estrategias internacionales a instrumentarse gracias a la participación en su diseño y a las ventajas que otorga el incorporarse desde el inicio a estos procesos. En esta subsección del libro se describe un trabajo que tuvo como objetivo fundamental analizar la relación entre crecimiento económico y emisiones de gases invernadero, simulando diversos escenarios para México. Sus resultados permiten reducir en alguna medida el grado de incertidumbre al ofrecer un indicador de los costos de no hacer nada o de actuar demasiado rápido y definir las líneas base. La definición adecuada de una estrategia para México requiere de un conocimiento de las diversas trayectorias de emisiones y simulaciones sobre los posibles escenarios de mitigación. La evidencia disponible para México sugiere que la relación entre el consumo de energía y el producto es compleja, en efecto, al descomponer la relación del consumo de energía con el producto entre un componente constante y un efecto que captura los cambios en la eficiencia energética, se observa que la eficiencia energética no se mantiene constante, mostrando un comportamiento cíclico con una ligera tendencia a elevar el

consumo por unidad de producto. Este comportamiento de la energía por unidad de producto puede asociarse, en alguna medida, a la evolución de los precios relativos, al proceso de innovación y difusión tecnológica, y a los cambios en la composición del producto. Debe asimismo mencionarse que el procedimiento de Johansen no muestra que exista una relación estable únicamente entre el consumo y el producto, lo que confirma la importancia de los precios relativos y la innovación tecnológica para establecer una relación de largo plazo. Las simulaciones realizadas de acuerdo con diversos escenarios de crecimiento económico y alzas de precios de los energéticos indican que una trayectoria de crecimiento acelerado, con la actual intensidad energética y en emisiones, es insostenible en el largo plazo. En este caso, incluso aumentos de precios que doblen el actual son insuficientes para controlar el consumo de energía y, por tanto, las emisiones para la próxima década. Sólo en un escenario de crecimiento económico moderado puede contenerse la demanda de energía con un aumento de precios de 5% anual. Sin embargo, la magnitud de los aumentos los hacen inviables tanto política como económicamente. Asimismo, las simulaciones realizadas considerando cambios paulatinos en las intensidades energéticas indican que transformaciones favorables en este sentido son también insuficientes. En conjunto, las diversas trayectorias de crecimiento indican que los aumentos de precios y la innovación tecnológica contribuyen al proceso de mitigación, pero son insuficientes por separado, es entonces que deberán de instrumentarse medidas más drásticas y utilizarse simultáneamente estrategias de precios y de innovación tecnológica para separar el consumo de energía y el crecimiento económico, en particular en un caso donde se observe una expansión económica de alrededor de 5% anual. En ese sentido, la línea base para México es ciertamente elevada, por lo que pueden financiarse una cantidad importante de proyectos, esto es, el comportamiento histórico sugiere que la intensidad energética no va a disminuir y que, por tanto, ganancias en este sentido deben de considerarse sujetas a incluirse dentro del marco del mecanismo de desarrollo limpio. A este respecto, sin embargo, debe reconocerse que el comportamiento agregado de la intensidad energética no permite diferenciar entre lo que se origina por cambios en la eficacia energética o por modificaciones en la estructura sectorial. De este modo, es necesario que en México se instrumenten diversas medidas para buscar separar el crecimiento económico del consumo de energía y de las emisiones de gases asociadas. Esto no parece posible concentrando la estrategia en una sola medida. Por el contrario, las simulaciones realizadas sugieren que ello sólo es posible realizando simultáneamente ajustes en los precios relativos, en la innovación tecnológica y en la composición del producto.

Mitigación de emisiones de carbono y prioridades de desarrollo nacional1
Versión resumida por Carlos Javier Flores Saracho del Doctorado en Desarrollo Científico y Tecnológico par la Sociedad CINVESTAV

INTRODUCCIÓN México contribuye con cerca de 2% de las emisiones “México contribuye mundiales de gases de efecto invernadero (GEI)2, con cerca de 2% de representando el decimotercero país que emite más bióxido de las emisiones carbono, por quema de combustibles fósiles, a la atmósfera del planeta. De seguir la tendencia actual del consumo de energía, mundiales de gases de efecto y en un escenario de PIB de 6.0%, se estima que para el año invernadero (GEI)” 2010, México estará emitiendo cerca del doble de lo actual. La MITIGACIÓN de los efectos negativos de un cambio potencial en el clima de la Tierra requerirá de acciones precisas y coordinadas por la comunidad internacional, de acuerdo con sus responsabilidades “comunes pero diferenciadas” (UN 1992). El análisis de las opciones de mitigación para México es relevante por diversas razones. Primero, México se encuentra dentro de los 20 países con la mayor emisión de GEI en el mundo. Segundo, desde 1994 México se convirtió en miembro tanto de la OCDE como del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y ha sido sujeto de presiones para poner un límite a sus emisiones futuras de GEI o al crecimiento de las mismas.

“La comunidad internacional tiene responsabilidades comunes pero diferenciadas”

Sin embargo, al mismo tiempo México es evidentemente un país en desarrollo en términos de su ingreso promedio per cápita, la carencia de servicios básicos para una porción muy importante de su población, y la cantidad de emisiones per cápita. Finalmente, el país no tiene todo el capital necesario para realizar inversiones incrementales en las opciones de mitigación para reducir las emisiones de GEI. En este trabajo se examinaron escenarios futuros de mitigación de emisiones de carbono para un conjunto seleccionado de opciones energéticas y forestales en México. SITUACIÓN ACTUAL (2003-2004) Como país en desarrollo y a la vez exportador de petróleo, México depende fuertemente de los combustibles fósiles para satisfacer sus necesidades energéticas. Cerca de 96% de la energía primaria proviene de los hidrocarburos: -Las emisiones de CO2 relacionadas con el uso de la energía pasaron de 150 millones de toneladas de CO2 en 1975 a 297 en 1990 y a 340 en 1996. -Por otro lado, aproximadamente se emiten cada año 191 millones de toneladas de CO2 (52 millones de toneladas de C) por los efectos directos e indirectos de la deforestación. Las actividades que pueden ayudar a reducir la tasa actual de crecimiento de las emisiones de GEI incluyen,
1 Por Omar Masera y Claudia Sheinbaum. 2 En el año 2003 cuando fue escrito el libro citado en este resumen. En 2009, las emisiones totales de CO2 de México representan (tan sólo) un 6.27% (sic) de las de emisiones de este gas por parte de los principales países emisores, según datos del Instituto Nacional de Ecología disponibles en http://www2.ine.gob.mx/publicaciones/gacetas/154/cclimatico.html

-1/4-

dentro del sector energético: mejoras en la eficiencia energética del sector industrial, transporte, comercial y residencial; cambio a combustibles menos intensivos en la emisión de carbono, y la creación de estándares (mejorados) para nuevos equipos. Dentro del sector forestal: la adecuada conservación y manejo de los bosques naturales, las alternativas para disminuir la deforestación, así como la reforestación de las tierras degradadas y deforestadas y el fomento de los sistemas agroforestales son también acciones que al cumplir prioridades de conservación forestal, ayudan a mitigar las emisiones de GEI. METODOLOGÍA Se desarrolló un modelo en los institutos de Ingeniería y de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), para el cálculo y la simulación integrada de los sectores energético y forestal de México. El modelo permite realizar estimaciones tanto para el año base como para los escenarios proyectados: a) la simulación del sistema energético mexicano (por usos finales) y sus emisiones asociadas de GEI; b) la simulación de las emisiones de las opciones forestales y la captura de carbono. ESCENARIOS BASE Y DE MITIGACIÓN En el sector energético, el escenario base considera un -crecimiento económico medio del PIB, -proyecciones oficiales del crecimiento poblacional, -intensidades constantes a su nivel de 1994, -ninguna sustitución de combustibles, y -expansión de la capacidad instalada del sector eléctrico basado en plantas con combustóleo. En el sector forestal, el escenario base supone tasas netas de deforestación constantes en cada uno de los cuatro principales tipos de bosques (como porcentaje del área forestal remanente); esto es, deforestación menos reforestación. Para propósitos comparativos, las emisiones de CO2 son calculadas para diferentes escenarios del PIB (crecimiento económico bajo, medio y alto). El escenario de mitigación considera periodos específicos de penetración de las tecnologías de mitigación por sector. Sólo se analizó un conjunto limitado de opciones, por lo que los resultados presentados no deben ser percibidos como el potencial máximo o total de mitigación de carbono para México. Esto es aplicable particularmente para el sector energético, donde las restricciones en la disponibilidad de datos no permitieron realizar un análisis profundo del sector transporte. RESULTADOS Escenario base .- El aumento total de emisiones de CO2 entre 1990 y 2010 con crecimientos del PIB que van de 2.5 a 6.0%, varía entre 55 y 85% (cuadro 2). El escenario base considera un crecimiento medio del PIB. Las emisiones totales alcanzan 879 millones de Tg/año de CO2 para el 2010. Una pérdida neta de 10.4 millones de ha (20% del área forestal existente) de bosques se observa en el escenario base. Escenarios de mitigación .- Las opciones de mitigación relacionadas al uso de la energía son: -2/4-

-plantas de ciclo combinado, motores eléctricos industriales eficientes, calderas industriales eficientes, cogeneración industrial, iluminación eficiente del sector residencial y comercial, bombeo eficiente de agua potable, sustitución intermodal (camiones y metro) para el transporte de pasajeros en el Área Metropolitana de la Ciudad de México (AMCM), y generación eléctrica por viento.

Se analizaron también tres opciones de mitigación forestales en detalle: -el manejo de bosques naturales como una alternativa para evitar la deforestación, la reforestación para la restauración forestal, y los sistemas agro-forestales . CONCLUSIONES Con la apropiada instrumentación de una serie de opciones de mitigación prometedoras en el sector energético y forestal, México tiene la oportunidad de avanzar significativamente en las prioridades nacionales de desarrollo para el periodo 19952010, y de mantener bajas las emisiones de carbono per cápita y con un pequeñísimo incremento en las emisiones totales. La gran cantidad de carbono que puede ser potencialmente capturado por las opciones forestales, le da a México la oportunidad de ganar tiempo para el desarrollo a fondo de energías renovables. Internacionalmente, los países industrializados necesitan reconocer su fuerte responsabilidad histórica y actual en el incremento de los gases de efecto invernadero en la atmósfera, mediante el aumento de transferencia de fondos y tecnología hacia el Sur. La administración adecuada de los nuevos fondos (bonos de carbono, entre otros) y el mejor acceso a la tecnología pueden acelerar el “salto” de tecnologías obsoletas a sistemas en el estado del arte. Estas acciones deben ser acompañadas con un mayor esfuerzo en la construcción de capacidad e instituciones relacionadas con el cambio climático. Actualización: en el año 2006, Por medio del Inventario Nacional de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (INEGEI), que reporta datos de emisiones del año 2002, se sabe que México emite 643 millones de toneladas al año del total de gases de efecto invernadero
(bióxido de carbono (CO2), el metano (CH4) y el óxido nitroso (N2O); y gases de invernadero indirectos que contribuyen a la formación atmosférica del ozono, como son: el monóxido de carbono (CO), los óxidos de nitrógeno (NOx) y los compuestos orgánicos volátiles no-metano), lo que supone el 1.5 por ciento de las emisiones de gases mundiales

que se estiman en 41 mil 755 millones de toneladas. Aunque México podría percibir hasta mil millones de dólares por la venta de bonos de carbono a países industrializados por medio de los Mecanismos para un Desarrollo Limpio (MDL) que establece el Protocolo de Kioto, lo cierto es que los 31 proyectos que hay en marcha sólo le permitirán recibir 170 millones de dólares. El inventario también refleja que se podrían reducir unos 100 millones de toneladas, lo -3/4-

cual supondría una entrada adicional de mil millones de dólares anuales de 2008 a 2012 a través de MDL. Aunque la realidad es que por el momento está en condiciones de reducir 17 millones de toneladas a través de 31 proyectos que ya están aprobados para su ejecución. Cifras que colocarían a México en el quinto lugar mundial, detrás de China, la India, Corea y Brasil, en cuanto al número de toneladas que se dejarían de emitir y el tercero en cuanto a número de proyectos. REFERENCIAS
UN 1992 (United Nations). CONVENCIÓN DE RIO de 1992. Inventario Nacional de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero (INEGEI), datos del 2006.

-4/4-

Opciones de captura de carbono en el sector forestal1
Versión resumida por Carlos Javier Flores Saracho del Doctorado en Desarrollo Científico y Tecnológico par la Sociedad CINVESTAV

LOS BOSQUES Y SELVAS COMO SUMIDEROS DE CARBONO LOS ECOSISTEMAS FORESTALES pueden absorber cantidades significativas de bióxido de carbono (CO2), principal gas de efecto invernadero (GEI). Como producto de este hecho, en las últimas décadas ha surgido un interés considerable por incrementar el contenido de carbono en la vegetación terrestre mediante la conservación forestal, la reforestación, la agroforestería y otros métodos de manejo del suelo. Un gran número de estudios ha demostrado el gran potencial que poseen los bosques y los ecosistemas agrícolas para almacenar carbono. El ciclo de carbono en la vegetación comienza con la fijación del CO2 por medio de los procesos de fotosíntesis, realizada por las plantas y ciertos microorganismos. En este proceso, catalizado por la energía solar, el CO2 y el agua reaccionan para formar carbohidratos y liberar oxígeno a la atmósfera. Parte de los carbohidratos se consumen directamente para suministrar energía a la planta, y el CO2 liberado como producto de este proceso lo hace a través de las hojas, ramas, fuste o raíces. Otra parte de los carbohidratos son consumidos por los animales, que también respiran y liberan CO2. Las plantas y los animales mueren y son finalmente descompuestos por macro y micro-organismos, lo que da como resultado que el carbono de sus tejidos se oxide en CO2 y regrese a la atmósfera . La fijación de carbono por bacterias y animales contribuye también a disminuir la cantidad de bióxido de carbono, aunque cuantitativamente es menos importante que la fijación de carbono en las plantas. Cuando mueren los organismos y son comprimidos por sedimentación, sufren una serie de cambios químicos para formar turba, luego carbón pardo o lignito y finalmente carbón. Durante el tiempo en que el CO2 se encuentra constituyendo alguna estructura de la planta o el suelo y hasta que es enviado nuevamente a la atmósfera se considera “capturado”. En el momento de su liberación (ya sea por la descomposición de la materia orgánica y/o por la quema de la biomasa), el CO2 fluye para regresar al ciclo de carbono. México presenta condiciones naturales muy propicias para las acciones de mitigación en el área de recursos naturales. Para 1990, aproximadamente 25% de la superficie del país (50 millones de hectáreas) estaba cubierta por bosques y selvas. De este total, prácticamente la mitad eran bosques (25.5 millones ha) y la mitad selvas (24.1 millones ha). Adicionalmente existen alrededor de 62 millones de hectáreas forestales con vegetación semiárida, como matorrales y otros. Debido a la deforestación acelerada, estos bosques hoy en día (2003-2004) son una fuente neta de emisiones. Sin embargo, tienen el potencial de convertirse en un sumidero importante, siempre y cuando se apliquen por lo menos algunas de las opciones que se discuten en la siguiente sección .

1 Por Bernardus H. J. de Jong, Omar Masera y Tomás Hernández-Tejeda . “Cambio climático: una visión desde México ”. Julia Martínez y Adrián Fernández , Coordinadores . Instituto Nacional de Ecología. Primera edición, noviembre de 2004.

-1/2-

OPCIONES FORESTALES DE MITIGACIÓN DE EMISIONES DE CARBONO Existen tres opciones básicas de mitigación de carbono en el sector forestal: a) La conservación. Esta opción consiste en evitar las emisiones de carbono preservando las áreas naturales protegidas, fomentando el manejo sostenible de bosques naturales y el uso renovable de la leña, y/o reduciendo la ocurrencia de incendios. b) La reforestación y forestación. Esta opción consiste en recuperar áreas degradadas mediante acciones como la protección de cuencas, la reforestación urbana, la restauración para fines de subsistencia, el desarrollo de plantaciones comerciales para madera, pulpa para papel, hule, etc., así como de plantaciones energéticas (producción de leña y generación de electricidad) y de sistemas agroforestales. c) La sustitución. Esta opción consiste en sustituir los productos industriales por aquellos hechos de madera; es decir, ahorrar energía en la producción estos productos industriales (p. ej. cemento) y por la sustitución de combustibles fósiles por combustibles renovables, como leña, carbón vegetal y biogás. CONCLUSIONES En México, la percepción que la sociedad tiene sobre el deterioro ambiental y la necesidad de impulsar acciones que lo detengan, ha aumentado considerablemente en los últimos años. Esta circunstancia se ha convertido en un motor novedoso para el desarrollo de instituciones políticas. Por esto, las medidas de mitigación del cambio climático no son ajenas a las políticas gubernamentales y a las iniciativas del empresariado mexicano y de los organismos ambientalistas, particularmente en lo que se refiere a eficiencia energética, industria limpia, manejo sustentable de bosques y conservación de la biodiversidad. México ha venido impulsando políticas que tienen como propósito principal solucionar diversos problemas sociales, económicos y ambientales. En muchos casos, estas acciones permiten mitigar simultáneamente los efectos del cambio climático al impulsar una mayor eficiencia del aparato productivo. Las sinergias se dan en el aprovechamiento, conservación y/o restauración de recursos naturales (manejo sustentable de bosques, creación de áreas naturales protegidas, programas de reforestación, e impulso de plantaciones, entre otras) y en la eficiencia energética (sustitución de luminarias, mejorando combustibles, estableciendo nuevas reglas para las emisiones de la industria, e impulsando proyectos de fuentes renovables para producción de energía, entre otros). En México una buena parte de los bosques y selvas son de propiedad comunal o ejidal y constituyen el patrimonio principal de aproximadamente 12 millones de mexicanos, muchos de ellos en condiciones de extrema pobreza y marginación. Por lo anterior, la política forestal se debe enfocar no sólo a la conservación e incremento de las posibilidades de bosques y selvas para prestar servicios ambientales, sino también a su utilización sustentable como fuente de desarrollo económico de las comunidades que cuentan con recursos forestales. De alcanzar estas metas, México podría lograr que los ecosistemas forestales pasaran de ser una fuente neta a un reservorio neto de carbono, y así contribuir en la meta primordial de reducir significativamente las emisiones futuras de gases de efecto invernadero en el país. Asimismo, la investigación científica sobre el papel de los ecosistemas forestales en la mitigación y adaptación al cambio climático, requerirá de mecanismos financieros que permitan la asignación continua de recursos económicos, con la finalidad de tener estimaciones más precisas del carbono almacenado en los diferentes ecosistemas y su potencial de captura a corto, mediano y largo plazos.

-2/2-

Proyecto Scolel Té: la participación de comunidades rurales en el mercado internacional de venta de carbono 1
Versión resumida por Carlos Javier Flores Saracho del Doctorado en Desarrollo Científico y Tecnológico par la Sociedad CINVESTAV

ANTECEDENTES Y OBJETIVOS LOS PROYECTOS DE MITIGACIÓN de gases de efecto invernadero en el sector forestal son atractivos cuando se combinan con metas sociales, ecológicas y económicas. La instrumentación de este tipo de proyectos en el nivel de productor o comunidad en el sector rural de México involucraría a un gran número de participantes, con una gran variedad de sistemas a pequeña escala distribuidos sobre grandes áreas. Varios sistemas forestales y agroforestales son viables. En Chiapas hay una gama de sistemas identificados por los productores que son técnica, económica y socialmente viables. En este trabajo, en total, cinco sistemas fueron considerados, con variaciones locales de selección de especies, arreglos espaciales y rotaciones de árboles. A partir de los resultados del estudio de factibilidad, los campesinos de la organización Unión de Crédito Pajal Ya Kak ́ Tik respondieron positivamente ante la propuesta de iniciar el proyecto Scolel Té. El ámbito social y económico de los miembros de la Unión es similar al del resto de la población campesina de Chiapas; es decir, minifundistas que poseen pequeñas parcelas de tierra sobre las cuales toman decisiones individuales para su usufructo, mientras las áreas forestales en esas regiones son en general comunal, pero tiende a convertirse en parcelas individuales. En los últimos 30 años se ha observado un incremento drástico en la población rural y urbana en las partes montañosas del estado de Chiapas, lo que a su vez ha generado una degradación de los recursos forestales y un proceso de deforestación acelerado. En la selva tropical húmeda se observó un proceso de cambio de uso de suelo de selva hacia una vegetación secundaria, agricultura y pastoreo, resultando en un complejo mosaico de parcelas con selva reducida y fuertemente perturbada, vegetación secundaria, área agrícola y pastizal. El objetivo principal de la investigación en torno al proyecto Scolel Té es evaluar la factibilidad de crear un sistema genérico de planificación y administración de la producción y comercialización de captura de carbono por productores y comunidades indígenas. La pregunta clave que se trata de responder en la investigación es: ¿Cómo pueden participar pequeños productores y comunidades indígenas (como los de Chiapas) en un mercado internacional de captura de carbono en tal forma que su cooperación contribuya a un desarrollo local sustentable y a la vez a la conservación a largo plazo de sus recursos naturales? Para diseñar y operar un proyecto con las características antes señaladas, se definieron cuatro principios clave que debe cumplir el sistema: 1. transparencia, 2. simplicidad, 3. flexibilidad y 4. basarse en evidencias. Se considera que estos principios son de igual importancia para los campesinos participantes y para los compradores del servicio ambiental
1 Por Bernardus H. J. de Jong, Richard Tipper y Lorena Soto-Pinto. “Cambio climático: una visión desde México ”. Julia Martínez y Adrián Fernández , Coordinadores . Instituto Nacional de Ecología. Primera edición, noviembre de 2004.

-1/3-

de captura de carbono. LOS MECANISMOS Y SUS INSTITUCIONES Teniendo la información disponible de los sistemas aceptables y los requerimientos generales de los compradores y vendedores del servicio de captura de carbono, el equipo técnico desarrolló un sistema de planificación que se conoce con el nombre de Plan Vivo. En el equipo técnico participan representantes de AMBIO, una ONG con técnicos forestales, agrónomos, sociólogos, administradores, profesionales del Centro de Manejo de Carbono de Edimburgo (ECCM) e investigadores de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur). La institución principal que maneja el Plan Vivo es un fideicomiso Fondo Bioclimático que actúa como: 1. un depositario para créditos de carbono, generado por los productores, y 2. una cuenta bancaria para manejar los fondos que entran para adquirir los créditos. El Fondo, por medio de AMBIO, ayuda a los productores con entrenamiento y apoyo técnico durante el proceso de planificación, para seleccionar el sistema más adecuado para sus parcelas (ver cuadro 2):

LOGROS DEL PROYECTO Durante los seis años (que lleva de existencia, 1997-2002), el proyecto Scolel Té ha pasado de un concepto poco definido a una empresa vibrante basada en el manejo y comercialización de créditos de captura de carbono. Los ingresos anuales actuales del Fondo por la venta de los Certificados de Reducciones Voluntarios (CER, por sus siglas en inglés) ascienden a aproximadamente US$ 120,000 por año . El precio de la venta de servicio de captura de carbono es actualmente de US$ 12.00 por tonelada de C (= US$ 3.30 por tonelada de CO2), de los cuales 66% va directamente a los productores o grupos para invertir en actividades forestales y no-forestales, y 34% se utiliza para cubrir los gastos de asistencia técnica, administración y monitoreo. Hasta la fecha (2003) las actividades financiadas por el Fondo se han enfocado al establecimiento de plantaciones y rehabilitación de bosques degradados (297.5 hectáreas en total). -2/3-

En este momento (2003) es difícil de determinar si los sistemas desarrollados por el proyecto Scolel Té son sustentables a largo plazo. Lo que sí es claro que hay un crecimiento en la demanda por parte de las comunidades y organizaciones en la región y en otros estados para participar en el proyecto o para replicar la experiencia. Un logro del proyecto ha sido el nivel de capacitación y empoderamiento de los grupos participantes en el negocio de servicios ambientales. No se ha hecho un análisis económico para evaluar los impactos sociales y económicos del proyecto en las comunidades participantes. Es probable que el proyecto haya “contribuido” a un mejoramiento económico, pero no ha sido “decisivo” en estos cambios.

-3/3-

Escenarios de (proyecciones de demanda) y emisiones futuras en el sistema energético mexicano 1
Versión resumida por Carlos Javier Flores Saracho del Doctorado en Desarrollo Científico y Tecnológico par la Sociedad CINVESTAV

INTRODUCCION En la década de los ochenta y parte de los noventa, el principal producto de exportación del país fue el petróleo (cerca de dos terceras partes de las exportaciones del país), y aún en la actualidad su participación es importante (en el año 2000, las exportaciones petroleras representaron 10.92% del total de exportaciones del país). Sin embargo, nos preguntamos: ¿y en el futuro? El sistema energético mexicano depende en 86.42% de energéticos fósiles (petróleo crudo, derivados del petróleo, gas natural y carbón). El consumo de éstos se localiza mayoritariamente en el propio sector petrolero, en el sector eléctrico y en las grandes concentraciones urbanas, en particular en el transporte y la industria, con impactos ambientales considerables. PROYECCIONES DE DEMANDA DE ENERGÍA Y EMISIONES ASOCIADAS Las proyecciones de demanda de energía primaria y final, así como de las emisiones asociadas, que se discutirán en ésta y las siguientes secciones, se basan en el modelo MODEMA (MOdelo de DEMAnda) desarrollado por el autor en la Dirección General de Servicios de Cómputo Académico (DGSCA). MODEMA es un modelo de simulación tipo topdown. Las variables exógenas son el producto interno bruto (PIB) del país, su estructura; la población y su estructura; las intensidades energéticas para los sectores y subsectores, y el consumo de energía per cápita. MODEMA incorpora ocho grandes sectores (petrolero, eléctrico, industrial, transporte, residencial, comercial, público, y agropecuario); 17 subsectores o ramas industriales (siderurgia, petroquímica de PEMEX, química, azúcar, cemento, minería, celulosa y papel, vidrio, fertilizantes, cerveza y malta, aguas envasadas, automotriz, construcción, hule, aluminio, tabaco, y otras ramas industriales); cinco subsectores del transporte (autotransporte, aéreo, ferroviario, marítimo, y eléctrico), y dos subsectores del residencial (rural y urbano). También permite el cálculo de las emisiones de ocho contaminantes (CO2, CO, SOx, NOx, N2O, CH4, HC y partículas). Se consideran dos escenarios económicos (optimista y moderado) y uno poblacional. Para cada uno de los escenarios económicos tenemos dos opciones para las intensidades energéticas, intensidades tendenciales y de opinión de expertos. Esto último con el propósito de tener una idea sobre cuál sería el efecto en la demanda y las emisiones derivadas de las acciones de eficiencia energética y sustitución de combustibles. El escenario de población supone que se pasará de 98.8 millones de habitantes en el año 2000 a 111.5 millones para el 2010. DEMANDA DE ENERGÍA: ESCENARIOS (BASE) SIN RESTRICCIONES La gráfica 6 muestra las proyecciones de demanda de energía para los dos escenarios económicos, optimista (EO) y moderado (EM), y de acuerdo con las opciones tendenciales (EOIA y EMIA) y de opinión de expertos (EOIB y EMIB), respectivamente.
1 Por Juan Quintanilla Martínez. “Cambio climático: una visión desde México ”. Julia Martínez y Adrián Fernández , Coordinadores . Instituto Nacional de Ecología. Primera edición, noviembre de 2004.

-1/3-

EMISIONES DE CO2, CH4 Y N2O: ESCENARIOS (BASE) SIN RESTRICCIONES La gráfica 7 muestra, para los escenarios considerados, la evolución histórica y las emisiones de CO2 asociadas con los escenarios de demanda de energía.

CONCLUSIONES Atendiendo a consideraciones de crecimiento económico y con una política de promoción del gas natural, la imagen de futuro energético más deseable está constituida por el escenario con restricciones, a la vez integrado por el subconjunto de escenarios: EOIBGN (opción de utilización de gas natural) para los sectores transporte y residencial y el EOIB (escenario base sin restricciones) para los sectores industrial, petrolero, agropecuario, -2/3-

público y de servicios). La política de gas natural para sustituir otros combustibles fósiles implicaría importantes incrementos anuales en la demanda de ese energético y, por consecuencia, en su producción doméstica, o depender fuertemente de importaciones. Si bien las importaciones tienen su lado benéfico (razones de logística, aprovechar precios bajos del energético en el mercado internacional, etc.), también presentan toda una serie de posibilidades adversas (dependencia de fuentes de suministro externas al país y vulnerabilidad del sistema energético nacional ante eventos externos, escalada de precios, salida de divisas, no-disponibilidad o muy reducida disponibilidad de recursos para invertir en el mejoramiento y la ampliación de la capacidad de producción, transportación y distribución del energético, etc.). Los recursos nacionales de gas seco serían más que suficientes para satisfacer el escenario del crecimiento. La posible limitante a éste y otros escenarios, se ubicaría en la disponibilidad de (más) recursos para invertir en el desarrollo de los campos productores y en la infraestructura para su transportación, procesamiento, almacenamiento y distribución. Las acciones de eficiencia energética tienen el efecto de reducir la demanda de energía y, con ello, las emisiones asociadas con el consumo energético. Los resultados obtenidos indican la necesidad de llevar a cabo acciones reales y sostenidas en este campo. Si bien estas acciones no resuelven el problema de emisiones, sí tienen la virtud de contribuir, en forma importante, a la reducción de ellas. Por otra parte, harían más competitiva a la industria y a otras actividades mediante la reducción de la energía requerida por peso producido (de producto). Asimismo, bajo cualquier escenario de desarrollo económico y poblacional, su impacto se haría sentir en el monto de las inversiones que requiere el sector energético (petrolero y eléctrico) para satisfacer la demanda de energía. El escenario más deseable incluye la utilización de gas natural en el sector autotransporte, disminuyendo la demanda de gasolina. En el sector residencial, en términos energéticos la sustitución de de gas licuado de petróleo por gas natural equivaldría a que se dejen de emitir hasta 15% de los niveles de CO2.

-3/3-

Opciones para mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero del sector transporte 1
Versión resumida por Carlos Javier Flores Saracho del Doctorado en Desarrollo Científico y Tecnológico par la Sociedad CINVESTAV

INTRODUCCIÓN EL CONSUMO GLOBAL de energía y las emisiones mundiales asociadas de CO2 han registrado una tendencia ascendente desde 1971. Los combustibles fósiles son la fuente dominante de energía, y su uso es responsable de la generación de más de dos tercios de las emisiones de gases de efecto. Las emisiones provenientes del sector transporte, y particularmente aquellas de los vehículos que se desplazan por carretera, aumentan considerablemente los niveles de gases de efecto invernadero en la atmósfera. En los países miembros de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OECD por sus siglas en inglés), el sector transporte conformado por los vehículos que se desplazan por carretera, los ferrocarriles, los barcos y los aviones , contribuye con aproximadamente 27% de las emisiones de CO2; el subsector del transporte por carretera aporta de 55 a 99% De las emisiones de gases de efecto invernadero del sector transporte, dos tercios de los cuales son asignadas a los automóviles fundamentalmente en la forma de emisiones de CO2. Estas emisiones han registrado un rápido crecimiento a una tasa aproximada de 2.5% anual, siendo en los países en desarrollo donde se observa el mayor aumento desde 1990. Por otra parte, a pesar de los beneficios alcanzados en los últimos 20 años sobre la eficiencia técnica de los vehículos de servicio ligero, las preferencias por modelos más potentes, más pesados y más grandes, han anulado gran parte de los beneficios conseguidos en eficiencia, dando como resultado un cambio mínimo en la economía del combustible de la flota vehicular promedio. Uno de los retos más grandes en lo referente a la reducción del uso de energéticos derivados del petróleo y a sus emisiones asociadas de CO2, lo representa la clase de vehículos de servicio ligero. La Agencia Internacional de Energía (AIE) estima que en ausencia de nuevas iniciativas reguladoras, el consumo de combustibles y las emisiones asociadas de CO2, para los vehículos de servicio ligeros, se incrementarán en 30% para el año 2010, respecto al nivel que se tenía en 1990 en los países miembros de esta organización. El sector transporte aporta 21% del total de las emisiones de CO2 producidas en el país. En la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), el sector transporte contribuyó con 40% de las emisiones de gases de efecto invernadero en 1998, seguido por la industria con 37%, y el sector residencial y comercial con el restante 23% (CAM 1998). La suma de las emisiones de CO2 generadas por el sector en las zonas metropolitanas de Guadalajara, Monterrey y del valle de México representa aproximadamente 34% de las emisiones nacionales del mismo sector.
1 Por Dick Homero Cuatecontzi, Jorge Gasca, Uriel González y Francisco Guzmán. “Cambio climático: una visión desde México ”. Julia Martínez y Adrián Fernández , Coordinadores . Instituto Nacional de Ecología. Primera edición, noviembre de 2004.

-1/2-

A continuación se enlistan diferentes medidas para controlar los contaminantes locales provenientes del sector transporte en la ZMVM. Estas medidas requirieron la participación de la industria petrolera nacional, la industria automotriz y las autoridades ambientales de la ZMVM.
a) 1989. Se inició el Programa Hoy No Circula, el programa semestral de verificación vehicular e inicia la distribución de gasolina oxigenada en un 5% con Metil Ter-Butil Éter (MTBE). b) 1991. Introducción de vehículos con convertidores catalíticos de 2 vías, e introducción de una gasolina sin plomo denominada Magna-Sin. c) 1992. Se redujo el contenido de hidrocarburos reactivos en las gasolinas Nova y Magna-Sin. d) 1993. El diesel desulfurado (0.5% de azufre) fue sustituido por el Diesel Sin (0.05% de azufre). Se inició la introducción de los convertidores catalíticos de tres vías para controlar las emisiones de Nox, HC y CO. e) 1995. Reducción a 0.01 g/gal del contenido de plomo en la gasolina Nova. PEMEX-Refinación incorporó el sistema de recuperación de vapores en cuatro terminales de almacenamiento y distribución de gasolinas. f) 1997. Concluyó la distribución de gasolina Nova y se inició la venta de gasolina Magna reformulada con un contenido menor de aromáticos y olefinas.

OPCIONES FUTURAS DE MITIGACIÓN EN EL SECTOR TRANSPORTE EN EL MUNDO Existen diversas alternativas para la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero en el sector transporte, las cuales pueden agruparse en la forma siguiente: Tecnología de los vehículos (mejorar el rendimiento con nuevos diseños, p. ej.) Combustibles alternos (nuevos combustibles o biogás) Cambio modal del transporte (transporte público masivo eficiente; trenes) -2/2-

Doctorado en Desarrollo CyT para la Sociedad Yoscelina I. Hernández García

    CINVESTAV

ILUMEX: desarrollo y lecciones del primer proyecto mayor de ahorro de energía en México Odón de Buen Rodríguez Ahorro de energía para la reducción de emisión de gases de efecto invernadero, pueden ser acciones indivuduales o esfuerzos nacionales, en donde “además de la tecnología y el financiamiento” estan las instituciones que “diseñan, implantan y operan programas”, con elementos que los hacen existosos como “la información, los protocolos y las metodologías, personal capacitado, capacidad de innovación y, quizás el elemento fundamental, directivos dispuestos a tomar los riesgos de la innovación”. Como el caso del proyecto ILUMEX, donde “el claro convencimiento de los directivos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE)”. A continuación se describen: los procesos institucionales previos al programa, los elementos de diseño del mismo y sus impactos cuantitativos. Por el alto consumo de energía que representan las lámparas incandescentes, se desarrollaron las lámparas compactas fluorescentes (LCF), estas funcionan por corriente eléctrica que fluye a través de un gas, contenido en un tubo de vidrio recubiertto por dentro de un material fluorescente, con menor resistencia eléctrica que el filamento de la lámpara incandescente, por lo tanto aprovecha mejor la electricidad. Las LCF consumen una cuarta parte de las incandescentes, y pueden durar hasta diez veces más, sin embargo el costo puede ser hasta veinte veces más, lo que hace que requieran, para su uso generalizado, algún tipo de estímulo o programa depromoción. En los ochentas CFE y PEMEX, generan las primeras acciones para la promosión del ahorro de energía; soloo las de CFE estaban orientadas al usuario final,y se limitaban a seminarios de promosión e información. En 1989 mediante la Fideicomiso para el Programa para el Aislamiento Térmico (FIPATERM), formaliza un proyecto de aislamiento térmico de techos en mexicali, orientado a reducir el consumo de electricidad en aire acondicionado, en más de 69 mil viviendas, dejando un precedente de dos acciones: las acciones “del otro lado del medidor” y un antecedente institucional para ILUMEX. A partir del antecedente en Mexicali, se siguo intenetando establecer la importancia del ahorro de energía en la iluminación residencial (que en México representa el 25% del consumo total), mediante una reunión entre la Fundación Rockefeler los fabricantes de LCF, la CFE y un conjunto de expertos internacionales, aunque no se logra convencer a la CFE de un programa de millones de LCF, si se donan varios cientos de estas lámparas que dan inicio a una serie de proyectos, que se pueden ubucar más o menos en tres categorías:

a. Aceptación de los usuarios a la tecnología. Primer proyecto, realizado en Hermosillo, mediante el regalo de las LCF, la respuesta positiva del uso dio paso a los siguientes proyectos. b. Demostración de los beneficios a la red eléctrica. Proyecto ejecutado en Puebla y Queretaro, comparando lo que ocurría con comunidades, cmprobando que las lámparas ahorradoras reducían los picos de demanda por las noches, sin reducir de manera significativa el factor de potencia. c. Prueba de mecanismos de comercialización. Poryecto desarrollado en Yucatán. Con los resultados previos, CFE eproeva fondos para la ompra de varios miles de LCF, estableciendo un sistema de cobro adjunto al cobro del servicio eléctrico. Proyecto de Uso Racional de Iluminación en México (ILUMEX, 1991), fue apoyado por Banco Mundial, mediante los fondos del Global Enviromental Facility (GEF) y la CFE. El interes especial del proyecto era la reducción de la demanda en horas pico, orientado a los usuarios de mayor nivel de subsidio y en las dos ciudades más grandes: Guadalajara (GD) y Monterrey (MY), estimandose que el número de lámparas a comercializarse durante el proyecto sería cercano a los 1.7 millones, estas consideraciones fueron el punto d epartida para el análisis de pre-viabilidad del proyecto. Los elementos claves del diseño, dueron: 1. Estudio de mercado. Encuesta preliminar a usuarios, aplicada en el verano de 1992, que permitio conocer las actitudes del usuario ante la tecnología de ilimunación y el número de lámparas que pudueran ser sustituidas por casa, los resultados fueron: promedio de lámparas por casa 7 en GD 11 en MY, porcentajes de “puntos de luz” donde se podría instalas LCF 97 en GD 87 para MY; se confirmo que el estimado inicial de lámparas a sustiuir era de 1.7 millones. Previo al inicio del proyecto en 1995, se llevó a cabo una investigación de la situación del mercado de las LCF. 2. Diseño del proceso de entrega de las lámparas. Se establecieron tres posibles niveles de acciones enfunción de la aceptación de su mercado objetivo: a) compra en agencias CFE, b) trailer movil que llevase las lpamparas a las colonias, y c) visita casa por casa. 3. Análisis costo-beneficio. Se establecio la rentabilidad del proyecto desde al perspectiva del usuario, la de la empresa eléctrica y la del país. El proceso de implantación requierio: 1. Financiamiento. Mediante las aportaciones de CFE (10 millones de dolares), GEF (dono 10 millones de dolares), y el gobierno de Noruega (dono 3 millones de dolares). 2. Integración de equipos administrativos. En tres niveles con distintas responsabilidades: Comité central (determino y superviso las políticas y estrategias, integrado por personal de

la Subdirección de distribución de CFE); la Unidad coordinadora del proyecto (coordino y superviso las unidades operativas y/o fideicomisos, integro la información requerida para la evaluación de resultados y proceso de ILIMEX); Fideicomisos (Se establecieron dos fideicomisos unpo para GD y otro para MY). 3. Espacificaciones técnicas de las LCF. Esta parte fue licitada, donde se exigian estandares de calidad como eficacia, distorción de armónica, factor de potenciqa, temperatura e índice de rendimiento de color, vida útil para las lámparas que sustituyeran a focos de 60, 75 y 100 Watts. 4. Proceso de venta. Se inicia en abril de 995 y concluye en diciembre de 1998. Sus proncipales elementos fueron: Venta de las lámparas, Condiciones de venta (los usuarios de la CFE con derecho a compra fueron los de tarifa domestica y con sus pagos al corriente), y el Pago. La evaluación se llevo a acabo mediante: a. Encuesta a usuarios. Entre participantes y no participantes del proyecto. b. Mediciones eléctricas en casas. En las casas directamente entre los años 1997 y 1998. c. Auditoría de certificación y verificación del impacto ambiental. Los resultados se resúmen en tres grandes rubros: 1. Lámparas vendidas:entre abril de 1995 y diciembre de 1998, 2.45 millones de LCF 2. Imacto en la red eléctrica: ahorro de 302 GWh yy se evito demenda asociada po 56 MW 3. Impacto ambiental. Se evitola emisión de 233 millones de toneladas de CO2

Metodologías para calcular el coeficiente de emisión adecuado para determinar las reducciones de gases efecto invernadero (GEI) atribuibles a proyectos de eficiencia energética y energías renovables Oscar Vázquez Martínez; Beatriz Del Valle Cárdenas Proyectos de eficiencia energética y de energías renobables (EE/ER), son esfuerzos a nivel internacional que han generado metodoloogía para su aplicación, enfrentando requerimientos como: ser tan sencilla y transparente que brinde confienza a los usuarios; ser completa como para considerar la diversidad existente entre los proyectos de EE/ER; además de ser un reflejo fiel de la realidad del Sistema Eléctrico Nacional y de acuerdos internacionales sobre el tema. Las diferencias en los resultados obtenidos en estas evaluaciones, llevo a laAsociación de Técnicos y Profesionistas en Aplicación Energética (ATPAE), a proponer una metodología única y congrunete para calcular el coeficiente de emosión eléctrico (CEE) generadas por los proyectos de EE/ER en México. El Coeficiente de Emisión de GEI Eléctrico (CEE), proporciona la cantidad en toneladas de CO2 equivalentes de los tres proncipals GEI (CO2, CH4 y N2O) que se logran reducir o evitar por cada MWh generado o evitado, y es la base de la reducción de las emisiones de GEI atribuibles a la instrumentación de los proyectos de ahorro de energía eléctrica, energías renovables y cogeneración, que impactan en la generación de energía eléctrica.

El resultado de esta evaluación fue la recomendación de un CEE-Híbrido conpuesto de dos partes iguales 50% CEE-Ytermoeléctricas y 50% CEE-5 Recientes, recomendando para proyectos pequeños, el coeficiente ya esta en uso; en proyectos grandes, el coeficiente cumple con le criterio deseado de proporcionar un valor conservador de las emisiones evitadas. El calculo de este coeficiente se aplico en dos periodos de acreditación de las reducciones de emisiones de un proyecto, el primero la CFE permanece constante por un periodo de 7 años y puede renovarse dos periodos adicionales de másximo 7 años acda uno hasta terminar la vida util de proyecto. Y el segundo, se usa el coeficiente por los primeros 1 años del proyecto. Adicional a este modelo se hico un análisis por bloque horario para los tres horarios tarifarios existentes en México: base, intermedia y punta.

Mercado interno de permisos de emisiones de carbono. Estudio de caso, PEMEX. Salvador Gómez Avila México contribuye con 1.6% de la emisiones de Gei mundiales y se ubica entre los primeros quince países generadores de este contaminante;durante 2003, PEMEX emitio 39.6 millones de toneladas de CO2, equivalentes a cerca de 9% de bioxido de carbono generado por nuestro país. Las áreas de oportunidad para reducir nuestras emisiones de CO2, se ubican en los proyectos de eficiencia energética, cogeneración, sustitución de combustibles, control de emisiones fugitivas, comprensión de gas, usos alternativos y reinyección de CO2, así como en el desarrollo de proyectos forestales para captura de carbono. Entre las medidas tomada por PEMEX, destacan:  Cuantificación de las emisiones desde 1997 y el establecimiento de metas de reducción a partir de 1999  Creación de la Red de Ahorro de Energía (1999), iniciando las campañas de Ahorro de Energía y Protección Ambiental, y a paryir de 2001 una campaña permanente de Uso Eficiente y Ahorro de Energía  Apartir de 1999 inicia la publicación de un Informe de Seguridad, Salud y Medio Ambiente, ahora Informe Anual de Desarrollo Sustentable  En 2001 se inicia un programa para la formación de especialistas en auditorías energéticoambientales  Implantación del Subsistema de Información de Seguridad Industrial y Protección Ambiental (2001) A través del esquema Mecánismo de Desarrollo Limpio (Protocolo de Kioto), PEMEX inicia en 2001 la operación del mercado interno de permisos de emisiones de carbono, apoyado por Enviromental Defense.Participan 25 Unudades de Negocios (UN): 4 regiones de PEMEX exploración y producción, 6 refinerias , 7 complejos procesadores de gas, y 8 complejos petroquímicos; la Auditoria Corporativa de Protección Ambiental coordina el desarrollo y operación del mercado interno de perisos, implementado en dos fases: Fase 1. De aprendizaje (2001-2003), con la meta de reducir las emisiones de CO2 en 1% rrespecto a las registradas en 1999, se trabajo en losconceptos básicos del sistema, reglas de operación y la platafroma electrónica, denominada Sistema de Registro de Transacciones (SRT). Fase 2. De monitoreo del mercado (2004-2010). El funcionamiento del mercado consiste en la asignación a cada UN de un límite de emisiones permitidas –un permiso equivale a una tonelada de carbono- que deberan comercializar una vez realizada la reducción.Las emisiones reales por debajo

de la cifra tope darán a la UN la capacidad de ofertar sus permisos sobrantes, los cualesm serán adquiridos por aquellas que rebasen el límite permitido. El sistema de computo diseñado por PEMEX para la realización y registro de transacciones del Mercado incluye 3 estratos para su consulta y acceso:el corporativo, la audotoría corporativa de protección ambiental, y solo el comercializador. Los datos de las emisiones de CO2 provienan del Subsistema de Infkromación de Seguridad Industrial y Protección Ambiental (SISPA).

Modlación del impacto económico de la mitigación de emisiones de Gei Maria Eugenia Ibarrán

Los escenarios que se simulan son: Escenario 1. Crecimiento tendencial. Simula elefecto de seguir con las mismas políticas energéticas antes y después de 1996. Esto se hace con el fin de poner en claro que aun cuando se hayan asumido compromisos explícitos, se ha ocurrido en políticas que han reducido las emisiones de este tipo de gases y que, como se verá al comparar este escenario con otros, esto ha teniso un costo para la economía mexicana en términos de crecimiento. Escenario 2. Instrumentación de políticas de acuerdo con las prospectivas de energía. Se simulan los efectos de una combinación de políticas delsector de la energía que ya se ahayn llevado a acabo en 1996 o que se pensaban introducir próximamente, como: 1,la construcción de ductos para la distribución de gas natural; 2, uso residencial de dicho gas en 20% del transporte urbano en la ciudad de México; 3.ILUMEX; 4. mayor uso de la tecnología de ciclo combinado para la generación de electricIdad; 5, reducción en uso de gas LP para combustión; 6, desaparición de queroseno del uso industrial; 7, incremento en el uso del coque en la industria del cemento. Escenario 3. Eliminación de subsidios a la electricidad. Se eliminan los subcidios generalizados al uso de la electricidad en México. Escenario 4. Impuestos al contenido de carbón de los combustibles fósiles. Simula el efecto de fijar un impuesto al contenido de carbón mineral, el petroleo, el gas natural y LP en México, y permite calcular sus efectos sobre los de la economía y distintos sectores. Escenario 5. Interacción de políticas actuales y la eleminación de subsidios a la electricidad. Escenario 6.Interacción de políticas actuales e impuestos a los combustibles. Escenario 7. Interacción de las tres políticas anteriores simultaneamente

Potencial de participación del sector privado mexicano en el mecanismo de desarrollo limpio Gabriel Quadri de la Torre Entre las iniciativas a las que esta comrpometido México, al ser sigantario del Protocolo de Kioto, son los mecanismos de flexibilidad, como el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), que ofrece la oportunidad de reducir las emisiones por medio de proyectos emprendidio en naciones en vías de desarrollo; esto proyectos pueden significar trasnferencias importnates de tecnología y flujos de inversión extranjera directa. El éxito de cada nacional potencialmente receptora va a depender de ventajas comparativas naturales, como de ventajas competitivas relacionadas con el marco jurídico e institucional. Una particiapción exitosa del sector privado mexicano en el MDL va a depender de su capacidad de establecer alianzas con empresas extranjeras; de la eficiencia de los vinculos que puedan establecer (las empresas mexicanas) con la autoridad nacional designada de aprobar que los proyectos MDL que se lleven a cabo en nuestro país cumplan con criterios de desarrollo sustentable. Es imperativo identificar necesidades de reforma administrativa, regulatoia o jurídica que le permitan al país aprovechar todo el potencial del sector privado mexicano

Doctorado en Desarrollo Científico y Tecnológico para la Sociedad Dr. Yasuhiro Matsumoto Estudiante: Marmolejo Leyva Rafael Sección V: La información, formación de recursos humanos y la sensibilización social Las comunicaciones nacionales de cambio climático. Por Adrián Fernández y Julia Martínez. Las partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) tienen la obligación de transmitir la información relacionada con la aplicación de ésta en un documento denominado Comunicación Nacional, de conformidad con el principio de “responsabilidades comunes pero diferenciadas”, consagrado en la Convención. El contenido y el calendario para su presentación ante la conferencia de las Partes, (CoP, por sus silgas en inglés) de la Convención son diferentes, dependiendo del Anexo al que pertenezcan. Los países desarrollados y los que se encuentran en transición a economías de mercado son Partes del Anexo I. En la CoP se establece la frecuencia para la presentación de comunicaciones posteriores. Sin embargo, la excepción son los 48 países clasificados por la Convención como los menos adelantados, ya que pueden hacerlo a su discreción. Las comunicaciones nacionales constituyen la vía mediante la cual se puede resaltar y diseminar los logros obtenidos en acciones específicas, y también los problemas y preocupaciones sobre el cambio climatológico, hacia una audiencia amplia del país, que incluye a personas encargadas de elaborar políticas. La preparación de las comunicaciones debe involucrar evaluación continua, técnica y analítica, de dichas acciones y cuyo logro importante es servir de herramienta estratégica para enfrentar el cambio climático. La información resultante también se utiliza como material educativo; como recurso informativo para la conferencia de las Partes, para otros organismos internacionales en la colaboración bilateral. Dicha información es plasmada en un documento escrito en uno de los 5 idiomas oficiales de las naciones unidas (chino, español, francés, inglés y ruso), acompañado de una versión electrónica de la misma. ¿Cuántos países nacionales? en desarrollo han presentado sus comunicaciones

Al mes de octubre de 2004, 118 de 155 habían presentado sus comunicaciones iniciales. México lo hizo en julio de 2001. ¿Con qué apoyo financiero se cuenta para la preparación de las comunicaciones nacionales?

Los países que forman parte de la OCDE, se les solicita dar financiamiento a los países en desarrollo para que cumplan sus obligaciones ante ésta. La mayor parte de este financiamiento es canalizado por medio del mecanismo financiero de la Convención, el Fondo Mundial para el Medio Ambiente, FMMA, “Global Environmental Fund, GEF, en inglés”, a través de sus agencias de instrumentación: El Banco Mundial, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente PNUMA y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. ¿Con qué ayuda técnica cuentan los países en desarrollo para elaborar sus comunicaciones? En la quinta reunión de la COP, en 1999, se estableció un Grupo Consultivo de Expertos sobre comunicaciones Nacionales de las Partes en el Anexo I de la Convención (GCE), con el fin de mejorar la preparación de éstas, que funcionó por tres años. En la Octava conferencia, en el 2002, las partes decidieron prolongar el mandato de este grupo y aprobaron directrices nuevas para la elaboración de comunicaciones. Cabe mencionar que desde su inicio hasta fines de 2004, México formó parte del GCE. Otra instancia importante es el Programa para el Apoyo de Comunicaciones Nacionales “NCSP” que cuenta con financiamiento de la PNUD/GEF, para preparar y difundir materiales técnicos, a través de talleres temáticos regionales y subregionales, en materia de inventarios, mitigación y adaptación; transferencia de tecnología y evaluación de necesidades; y en la integración de las políticas de cambio climático en el desarrollo. ¿Qué elementos de información deben contener las comunicaciones nacionales de los países en desarrollo? 1. Descripción de las circunstancias nacionales. 2. Inventario de emisiones antropogenias de todos los gases de efecto invernadero no controlados por el protocolo de Montreal. 3. Una descripción general de las medidas que se han adoptado o que se prevén adoptar para aplicar la convención y cualquier otra información que el país considere relevante. 4. Comentar las necesidades y los problemas financieros y tecnológicos que enfrenta el país en materia de cambio climático. 5. Un manual de usuario que facilite el seguimiento de todo lo anterior. ¿Cuál es la información que piden las nuevas guías a los países en desarrollo? Una descripción de las prioridades de desarrollo nacional y regional, con objetivos y circunstancias sobre la base de cuáles serán abordados desde el punto de vista del cambio climático y sus impactos adversos. Programas que tienen medidas para facilitar la adecuada adaptación al cambio climático. 1. Programas que contengan medidas para mitigar el cambio climático. 2. Creación de Capacidades Técnicas.

3. Las comunicaciones nacionales presentadas por México. La primera comunicación fue presentada a la conferencia en 1997, siendo el segundo país en hacerlo después de Uruguay. Estados Unidos, que es parte del Anexo II de la Convención, proporcionó fondos de manera directa, a través de su Programa de Apoyo a Comunicaciones Nacionales, para que e Instituto Nacional de Ecología Coordinara el Estudio de País sobre cambio climático (1994-1996). De tal manera que la Comunicación se basó principalmente en los resultados de dichos estudios: el Primer Inventario Nacional de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero, que se realizó con cifras de 1990, el cual sirvió para situar a nuestro país como emisor en el contexto mundial. También el Programa de las Naciones Unidas por el Medio Ambiente/GEF aportó fondos para este inventario.

El papel de las organizaciones de la sociedad civil ante el cambio climático global. Martha Delgado Peralta Surgimiento y desarrollo del movimiento ambientalista La preocupación sobre la situación del ambiente se llevó con carácter de alarma a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, en Estocolmo en 1972, ante la publicación de numerosos trabajos científicos que alertaban sobre el deterioro ambiental del planeta. Entre ellos destacan las obras de Barry Commoner, Rachel Carson, Edward Goldsmith y E. F. Schumacher. Ahí nació el ecologismo, ante el grito de miles de jóvenes que promulgaron: ¡no tenemos más que un solo planeta! Militantes de izquierda, pacifistas, feministas, hippies, biólogos y místicos, se reunieron ante las puertas de la conferencia oficial con una coincidencia: la defensa del medio ambiente era impostergable. De golpe, el ecologismo alcanzó una dimensión contestataria, ciudadana y trasnacional. A partir de los años setenta y ochenta empezaron a surgir en todo el mundo organizaciones de la sociedad civil que se movilizaron para concientizar a la sociedad sobre la importancia de proteger el medio ambiente, y para proponer a los gobiernos acciones para revertir el deterioro ecológico. Estos grupos fueron bautizados en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo (CNUMAD) realizada en Río de Janeiro en 1992, como organismos no gubernamentales (ONG). Durante la década de los ochenta surge el movimiento ecologista en México, motivado por el rechazo a la instalación de la planta nuclear en Laguna Verde, y en los últimos 20 años, la problemática ambiental de nuestro país se ha consolidado como una de las preocupaciones más significativas de nuestra sociedad. Durante los últimos diez años, y a partir de la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro, en 1992, el desarrollo de las organizaciones ambientalistas ha sido vertiginoso: se han multiplicado en número y en lugares; han especializado sus causas, algunas hacia los temas verdes, como la conservación de la biodiversidad y la protección de especies en peligro; otras hacia temas cafés, como la contaminación del aire y el agua, o el manejo de sustancias tóxicas; otras más trabajando temas transversales, como la educación ambiental o la legislación ambiental; algunas de éstas organizaciones se han profesionalizado e institucionalizado hasta contar con importantes estructuras y presupuestos, y otras incluso se han internacionalizado para enfrentar la batalla contra el deterioro ecológico de manera global. En el ámbito internacional, actualmente casi todas las reuniones de las Naciones Unidas cuentan con espacios públicos de participación, y existen organizaciones civiles que trabajan, algunas con los gobiernos, otras

cuestionándolos, y otras más haciendo ambas cosas (cuando la madurez gubernamental lo permite), para cumplir con sus misiones. El tema ambiental se conecta inevitablemente con los intereses básicos de la gente, tanto en lo social (posibilidades de desarrollo, crecimiento económico, propiedad colectiva de los recursos naturales como bienes públicos, demanda de servicios agua, energía, turismo), como en lo individual (consumo de productos seguros, protección de la salud, desarrollo de una cultura que privilegia “lo natural”, rescate de valores tradicionales “de contacto” con la naturaleza). Los grupos ambientalistas y el cambio climático global en la escena internacional.

El reconocimiento científico de que la temperatura de la superficie del planeta se eleva por causas antropogénicas, ha enfrentado a las organizaciones ambientalistas a fuertes retos, pues es un problema ambiental multicausal, que involucra, por un lado, temas verdes como la deforestación, y por otro temas cafés, como son las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Es también un fenómeno con causas y consecuencias que no se restringen al ámbito ecológico, sino que afectan de manera importante otros aspectos sociales tales como la autosuficiencia alimentaria, la seguridad, el uso del suelo, la salud, el desarrollo, el transporte, la energía, la biodiversidad, etc. Además es un fenómeno global cuyos efectos no se dejan ver precisamente en donde se ocasiona el problema, sino en otras partes y en lapsos muy inciertos a socialización del discurso sobre cambio climático y la movilización ciudadana en su favor, representan retos importantes para las organizaciones ambientalistas en el mundo entero. Siguiendo a Gough y Shackley, algunos de estos retos son: 1. Las causas del problema son globales en su origen y se encuentran altamente distribuidas en las sociedades, por lo que no hay “culpables” tangibles y es difícil encontrar enemigos precisos contra quienes combatir. 2. Los temas a tratar son complejos y se han tornado altamente técnicos en su discusión y análisis. Su explicación debe procesarse didácticamente para ser comprendidos cabalmente por el público. 3. Los impactos locales del cambio climático no se prevé que sean muy dramáticos en el corto plazo. Para concientizar a la población sobre los efectos del cambio climático y promover la adaptación de las comunidades al fenómeno, será necesario recurrir a instituciones académicas y científicas que puedan ofrecer ejemplos concretos y demostrados. 4. Las formas de atacar el problema son muy variadas. No existen soluciones únicas, políticas obvias, o tecnologías que resolverán el asunto de una vez por todas. La respuesta al cambio climático,

entonces, requiere considerar separadamente medidas de mitigación y de adaptación, y en ambos casos son muchas las opciones y las razones para adoptar una u otras soluciones. Por ello, el problema del cambio climático global es una de las causas ambientales más complejas, y que implicará más activismo social en los próximos 20 años, ya que su solución requiere de la convergencia de diversas medidas, que van desde revertir la pérdida de la superficie forestal en el mundo, hasta reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y desarrollar las energías renovables lo antes posible. Así que las negociaciones de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático Global (www.unfccc.int), y su Protocolo de Kyoto, han sido muy complicadas, y lejos de ser terreno fértil para ir experimentando cómo lograr el desarrollo sustentable, han evidenciado la poca voluntad política existente para integrar lo ambiental a las políticas económicas. Consideramos que la forma como se resuelvan las controversias que se han generado en torno a estos instrumentos, será decisiva para determinar la viabilidad del desarrollo sustentable en el mundo. En estas circunstancias, las ONG juegan un importante papel, pues son la voz de un considerable conjunto de ciudadanos que no se sienten adecuadamente representados por sus Estados. Tipos de ONG y sus métodos: De acuerdo con Clair Gough y Simon Shackley, existen tres diferentes tipos de ONG participando en asuntos de cambio climático con influencia internacional: 1. Activistas. 2. Grupos de científicos y analistas. 3. Alianzas de empresarios. Entre estas estrategias se mencionan: 1. Creativas políticas de solución. 2. Construcción de conocimiento. 3. Cabildeo y campañas. Pragmatismo Científico Versus Equidad Norte-Sur La Red de Acción Climática (Climate Action Network o CAN, por sus siglas en inglés) (www.climatenetwork.org), fue creada en 1989 y ha participado activamente en las Conferencias de las Partes sobre Cambio Climático (CoP), desde la CoP 1 en Berlín en 1995. En dicha ocasión, el CAN reunió en consenso a las organizaciones ambientalistas para llamar la atención de los gobiernos sobre la importancia de reconocer que los países desarrollados no podían resolver solos el problema del cambio climático global. Sin embargo, después de Berlín los intereses del sector privado y la complejidad científico-

teórica del tema hicieron que el papel de las organizaciones de la sociedad civil fuera de bajo perfil. Las organizaciones de los países desarrollados, o “del norte”, comenzaron a dominar el CAN, pues tuvieron los suficientes recursos económicos para contar con personal técnico altamente calificado, que de tiempo completo se dedicó a seguir las negociaciones, a analizar la Convención Marco y a cabildear. Las organizaciones de los países en desarrollo, o “del sur”, se limitaron a aceptar la agenda de trabajo que establecieron las organizaciones “del norte”, aunque esta agenda en un principio soslayaba el tema de la equidad en la determinación de los compromisos de cada país para reducir su emisión de gases de efecto invernadero. Aunque el CAN ha jugado un importante papel en las negociaciones, es necesario decir que las posiciones de los grupos ambientalistas que participan en las cumbres no siempre son las mismas. De hecho, en materia de cambio climático se distinguen muy drásticamente las visiones de los países llamados “del norte” (desarrollados) de las “del sur” (en desarrollo). Un claro ejemplo ha sido la inclusión de sumideros en el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) que prevé el Protocolo de Kyoto. Análisis Regional de la Participación de ONG en Cambio Climático por medio de la red de Acción Climática (Climate Action Network). Actualmente existen cerca de 320 organizaciones de los cinco continentes que pertenecen al CAN, que sin duda es la alianza más importante de organizaciones ambientalistas en materia de cambio climático. En América Latina, lamentablemente las organizaciones ambientalistas no han tomado la causa como propia, aun cuando las afectaciones por se quías, inundaciones y pérdida de la diversidad biológica pueden ser muy serias si continúa elevándose la temperatura del planeta. Sin embargo, en países como Argentina, Uruguay, Chile, Costa Rica, Brasil y Venezuela, aun que cuentan con pocas organizaciones involucradas en el tema de cambio climático, éstas son activas y han desarrollado importantes capacidades y proyectos. Las ONG Mexicanas ante el Cambio Climático. El caso mexicano es distinto. El tema del cambio climático está siendo reivindicado con un peso mayor por instituciones académicas, y desde la sociedad civil, por académicos y científicos que participan en grupos ambientalistas o que pertenecen a organizaciones civiles que realizan proyectos productivos. El abordaje se ha hecho en casos prácticos por parte de comunidades aliadas con instituciones académicas, que participan en proyectos de instrumentación conjunta para reducir el cambio climático con acciones de reforestación para la captura de carbono. Aunque son muchas las voces que se pronuncian por que los gobiernos emprendan acciones más concretas para evitar el calentamiento global, en la sociedad civil mexicana predomina el interés individual por el tema, y la actividad científico-académica, quedando la participación ciudadana y la movilización de las organizaciones ambientalistas en un plano muy menor.

Activismo de las ONG ambientalistas: Presión Política y Movilización Social. Una de las acciones más sistemáticas e importantes que ha utilizado el CAN para exponer los puntos de vista y preocupaciones de las organizaciones ambientalistas que participan en esta red, es la edición del Boletín ECO (www.igc.org/climate/Eco.html), el cual ha sido publicado diariamente durante todas las Conferencias de las Partes sobre Cambio Climático, desde 1993 hasta la fecha. El boletín se distribuye ampliamente a los participantes de las negociaciones, incluyendo a los delegados gubernamentales, y contiene la descripción de las negociaciones al día, editoriales sobre temas polémicos, cuestionamientos a posturas de distintos gobiernos, propuestas, caricaturas, fotografías, el anuncio del fósil del día, entre otras cosas. Ha sido un instrumento de enorme trascendencia para hacer valer la presencia de las ONG en las conferencias. Retos de las ONG ante las Negociaciones sobre el Cambio Climático. Más allá de las coincidencias o divergencias entre distintas, vale la pena reconocer que uno de sus principales roles, tanto en las negociaciones de cambio climático como en las que se refieren a la utilización de organismos genéticamente modificados (que se desarrollan en el seno de la Convención Marco sobre Biodiversidad), es el de unir esfuerzos para exigir la aplicación del Principio 15 de la Declaración de Río, donde se establece la necesidad de aplicar el criterio de precaución a falta de evidencias científicas contundentes sobre las consecuencias ambientales de ciertas actividades humanas. Finalmente es importante destacar que aunque la participación de la sociedad civil organizada en materia de cambio climático se está desarrollando principalmente en el ámbito de las negociaciones internacionales de la Convención Marco y del Protocolo de Kyoto, los grupos ambientalistas no debieran restringir su actividad a éstos instrumentos. Plantear otros escenarios de participación, llevar el tema a otras instancias de negociaciones locales, regionales y multilaterales, y realizar tareas al interior del país para el involucramiento de los ciudadanos en tareas de prevención y adaptación son asignaturas pendientes de las ONG en el tema.

La sensibilización y formación de recursos humanos como estrategia de apoyo para revertir el cambio climático. Tiahoga Ruge y Concepción Velazco. Hablar de la forma cómo el mundo se ha transformado en los últimos años es inevitable al abordar temas ambientales. Los cambios sociales, políticos, económicos y ecológicos que han ocurrido en el pasado siglo, no tienen precedentes en la historia de la humanidad y ocurren a tal velocidad que no nos permiten ser conscientes de sus múltiples efectos sobre las sociedades y los ecosistemas naturales. Nuevos y complejos problemas aparecen, y se recrudecen muchos otros que anteriormente no significaban una preocupación para la sociedad. Algunos ejemplos de los grandes temas que han surgido a la discusión pública en el ámbito planetario son: los transgénicos; la clonación; los efectos sociales, económicos y ambientales de los avances de los sistemas de comunicación e información, y el cambio climático. Hace treinta años, el suponer que la influencia humana tuviera efectos irreversibles sobre el clima era algo impensable para la mayor parte de nosotros; ahora el tema cobra una importancia cada vez mayor debido a sus profundas implicaciones ambientales, económicas, políticas, tecnológicas y sociales. La complejidad de la situación ambiental demanda formas de acción, y particularmente de organización y cooperación, que permitan hacer más eficientes los esfuerzos para resolverla, tanto de las instancias de gobierno involucradas en el tratamiento de los problemas de conservación, como de todas aquellas dependencias que tienen que ver con los planes de desarrollo del país. También exige sumar las ideas y esfuerzos de la sociedad, incluyendo todos aquellos sectores que de una forma u otra han quedado marginados de la toma de decisiones. Para estar en posibilidad de plantear medidas que contribuyan a estabilizar el cambio climático, se requiere observar, entender y predecir los cambios de forma que podamos contar con elementos para desarrollar políticas específicas con un enfoque multidisciplinario. Como muchos problemas ambientales, el cambio climático es sólo un síntoma de que nuestra forma de vida y estilo de desarrollo han estado propiciando cambios en las condiciones del ambiente en el que vivimos. El problema es, ¿puede la humanidad convivir de forma armoniosa con esos cambios? En opinión de los expertos en el tema, muchos de los impactos del cambio climático pueden ser visualizados con anticipación; sin embargo, será difícil prever otros, y algunos autores advierten que éstos representan una amenaza para la vida en el planeta. ¿Cuál sería el papel de la educación y de la formación de recursos humanos en el marco de una estrategia para revertir o estabilizar dichos cambios? Aunque el nacimiento formal de la educación ambiental en el mundo es relativamente reciente (González 1999) año de 1972 en Estocolmo†y en México es aún más joven, su importancia en la construcción, adopción y aplicación del desarrollo sustentable es ampliamente reconocida en diversos ámbitos. El papel que la educación para el desarrollo sustentable desempeña es muy relevante para la construcción de una forma de vida más armoniosa con el entorno natural, y va

desde la promoción de valores, la transmisión de conocimientos sobre la interdependencia de los procesos naturales y sociales, la adquisición de destrezas y aptitudes para habilitar en la resolución de problemas, hasta facilitar información para la definición de criterios y normas de actuación y la orientación de los procesos de toma de decisiones que permitan construir un futuro deseable que garantice el potencial productivo y un ambiente de calidad como uno de los más elementales derechos humanos. La integración de la educación ambiental a los planes oficiales de nuestro país se remonta a principios de la década de los ochenta, cuando se crea la Dirección de Educación Ambiental, que depende de la entonces Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología, y es a partir de entonces, y particularmente a raíz de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y Desarrollo, celebrada en Río de Janeiro en 1992, cuando su evolución es más rápida, rebasando el enfoque informativo vinculado con las ciencias naturales para constituirse en una dimensión que atraviesa todos los sectores del conocimiento, tal y como lo establece el Plan Nacional de Desarrollo 2001-2006 (Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos 2001), el cual ubica a la educación como una estrategia central de la política social para el desarrollo de la Nación. Al respecto, el apartado “Desarrollo social y humano” del PND, dice: […] históricamente se ha demostrado que la educación es la base del crecimiento personal y que hoy es factor determinante en el acceso igualitario a las oportunidades de mejoramiento de la calidad de vida: No hay desarrollo humano posible sin educación; por ello, la educación es ante todo un derecho básico, que el Estado y la sociedad tienen la responsabilidad ineludible de hacer efectivo. En el PND también se señala que: El desarrollo del país ha provocado un deterioro del entorno natural. Tanto por prácticas productivas inadecuadas, como por usos y costumbres de la población, se ha abusado históricamente de los recursos naturales renovables y no renovables y se han dañado seriamente numerosos ecosistemas en diferentes regiones del país. La falta de conciencia entre la población acerca de la necesidad de cuidar el ambiente ha conducido a ganancias efímeras en los niveles de vida de las generaciones presentes a costa de sacrificios que han de padecer las futuras. Es impostergable la elaboración y aplicación de políticas públicas que conduzcan a un mayor cuidado del medio ambiente. El deterioro ambiental se atribuye por lo general al desarrollo económico; sin embargo, son las decisiones y acciones implantadas por los seres humanos las que subyacen en ese fenómeno. La cultura de la convivencia armónica con la naturaleza requiere impulsarse con gran determinación como punto de partida hacia nuevos estilos de desarrollo, que permitan asentar los niveles de vida de la población, no por periodos cortos, sino de manera sustentable. Por lo que la educación ambiental para el desarrollo sustentable, en sus distintas modalidades, debe concebirse no como un fin, sino como un medio. n

medio eficaz para transmitir al individuo, de manera continua e integral, la preparación que requiere para enfrentar los retos ambientales, pero sobre todo para relacionarse responsablemente con su entorno y con los demás miembros de la comunidad, siguiendo patrones de consumo ecológicamente viables, y conforme a una ética basada en principios de justicia, equidad social, democracia, paz y seguridad. Un factor muy relevante para el éxito de cualquier proceso educativo es su vinculación directa con las políticas y proyectos del país sobre cambio climático. A este respecto, es importante agregar a lo que señala el punto 21 de la declaración de México en Johannesburgo que la educación no puede lograr cambios tangibles si no está acompañada con los instrumentos necesarios para aplicar los conocimientos adquiridos; en este sentido es indispensable que una política dirigida al combate de la deforestación no sólo se apoye en procesos de capacitación para el impulso de alternativas productivas, sino que acompañe también con los instrumentos económicos que permitan su éxito comercial. Por otra parte, aunque los avances de México en materia de educación ambiental son muchos, hablar de la existencia de una estrategia específica de sensibilización y de formación de recursos humanos que atienda al tema de cambio climático aún está lejos. En materia de educación y formación de recursos humanos para el desarrollo sustentable, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, SEMARNAT, por medio del Centro de Capacitación para el Desarrollo Sustentable, CECADESU, ha buscado una mayor efectividad en las acciones realizadas con distintas estrategias, entre las que destacan: la construcción, desde el ámbito local, de los Planes Estatales de Educación Ambiental, Capacitación y Comunicación Educativa para el Desarrollo Sustentable (PEEACCE) con miras a lograr integrar, en el mediano plazo, una Estrategia Nacional de Educación Ambiental; otra es la revisión del marco legal necesario para contar con un piso institucional adecuado para el desarrollo de las acciones; y, finalmente, la búsqueda de mecanismos alternativos de financiamiento para fortalecer la acción pública.

El informador y el cambio climático Alejandro Ramos Vale decir, trascender a la misma nota informativa, romper estructuras de la prensa y generar una reflexión en la sociedad. Algo así como generar un periodismo reflexivo, donde el presentismo no domine siempre la información del día y con el cual ayudemos a que el auditorio se cuestione lo que pasa en su entorno y con ello busque a las fuentes para ampliar su campo informativo. Para quienes tenemos ese compromiso con la sociedad, de trabajar día a día la reproducción del acontecer público, también estos fenómenos nos invitan a cambiar nuestros contenidos, y no sólo hablamos de que sean verídicos, esto se da por hecho, sino que la reproducción del acontecer vaya con un plus que sea útil, claro y de interés. Hoy en día, la prensa escrita tiene un reto mayor para seguir cautivando a los lectores, pues en desventaja con los medios electrónicos, debe persuadir y captar público a partir de la buena redacción, así como de una presentación llamativa de la información, y máxime cuando se trata de temas ambientales. En aquellos años, a nivel mundial, la alerta sobre el fenómeno crecía y entonces era común leer o escuchar que a él estaba ligada la actividad humana. El desarrollo de las sociedades ha tenido un impacto serio hacia el ambiente. La huella es clara, el uso de los combustibles fósiles en la industria, en el área de servicios y en el transporte, principalmente, hoy le dan otra manifestación al clima en el mundo, así como sus consecuentes impactos devastadores Impactos, vulnerabilidad y adaptación). De ahí surgían nuevos conceptos como el de gases de efecto invernadero (tales como el bióxido de carbono, el metano, óxidos de nitrógeno y los cloroflucarbonados), los cuales al paso de los años se han ido acumulando en la atmósfera, y como bien lo han citado los expertos, el aumento de estos gases tóxicos provoca una alteración en el clima del planeta. El tema en sí mismo no es sencillo, pues los medios no abren amplios espacios para tratar temas con la profundidad con la que se debe, al menos en estos casos. Vale decir que los medios de información buscan la nota inmediata, la noticia, lo que tenga impacto periodístico del día. Y si el impacto del día es el desastre natural en una determinada región entonces esa es la nota y así se cubrirá. De tal forma que a la población sólo tendrá una estructura informativa de lo que ocurrió en un lapso corto, es decir, el ayer, lo inmediato, el presentismo sin contexto. Es claro a la fecha encontrar en la mayoría de los medios informativos estructuras noticiosas cargadas con declaraciones del momento, se ensaya poco la proyección, pero vista ésta a través de la voz de los expertos. Es ahí donde debemos incidir, donde se debe documentar y ampliar los paquetes informativos en varias dimensiones. Los problemas ambientales del mundo, país y de la Ciudad de México crecen, sin exagerar, se multiplican, y las acciones de respuesta al menos por parte de los informadores es mínima. Domina la coyuntura, la declaración o la tragedia. ¿Qué hacer?, vale pues, formar más a los informadores ambientales y desarrollar más los temas ambientales, darle un giro a la cobertura periodística; es decir, suprimir el

peso de las declaraciones oficiales y darle mayor fuerza y difusión al trabajo ambiental, bien investigado y documentado. En un medio impreso las infografías (el manejo de gráficos con poco texto) son muy útiles para que los lectores comprendan de una pincelada lo complejo del problema del cambio climático. Reitero que el periodismo requiere de notas útiles, interesantes y claras para el lector, y recurrir a este tipo de apoyos gráficos ayudará en la formación de la sociedad. Además, mientras los medios mantengan como temas los asuntos ambientales, habrá una mejor cobertura y la competencia informativa ayudará a la sociedad a no olvidar y crear conciencia sobre problemas o fenómenos como el cambio climático.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->