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U

n hombre joven estaba de compras en el supermercado, cuando


noto que una viejecita lo sigui por todos lados. Si l se paraba,
ella paraba, adems se quedaba mirndolo.

Al fin, camino a la caja, ella se atrevi a hablarle y voltendose le dijo:


Espero que no lo haya hecho sentirse incomodo; Es solo que usted se
parece mucho a mi hijo que recin falleci.
El joven con un nudo en la garganta, replico que estaba bien, que no
haba problema.
La viejita le dijo, le quiero pedir algo poco comn.
El joven le contesto dicindole, dgame en que puedo ayudarla. La viejita
le dijo que quera que le dijera "Adis mam" cuando me vaya del
supermercado, esto me har muy feliz.
El joven sabiendo que sera un gesto que llenara el corazn y espritu de
la viejecita, accedi
Entonces, mientras la viejita pasaba por la caja registradora se volte y
sonriendo, con la mano le dijo adis HIJO.
El lleno de amor y ternura le respondi efusivamente "ADIOS MAM" El
hombre, contento y satisfecho porque seguramente haba trado un poco
de alegra a la viejecita, contino pagando sus compras.
Son $729.50 le dijo la cajera.
Porque tanto si solo llevo cinco cosas.
Y la cajera le dice:
"Si, pero su MAM dijo que usted pagara por sus cosas tambin".