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De fuego y agua el veneno que vincula los cuerpos

como un puente que es hielo y roca verde colgando


con la armona del pndulo desfasado
Si lloramos, es porque estamos demasiado cerca. Los mares
de escoria arrasando las quintas y los arrayanes
y los gritos de los aldeanos del puerto
abandonados
Es

una

realidad

insoportable
para
m
sofocante como los abrazos en medio del llanto,
indeleble como la gota de sangre que cae de un copihue
escarlata

Sin embargo es temor y amor, la hiedra que ahora nos


enfrenta
y
sangra
y saca a la luz las ms bajas facetas de cada uno