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Voltaire (La cena interrumpida Auerbach)

Lo peculiar en l es, sobre todo, el tempo: la rpida y precisa recapitulacin del


desarrollo, el veloz cambio de las imgenes, la combinacin sorprendente y repentina de
cosas que uno no est acostumbrado a ver juntas.
La simplificacin tiene lugar casi siempre por reduccin del problema a una antitesis, y
por su presentacin en un relato en remolino, festivo y rpido, en el que se contraponen
escueta y ntidamente lo blanco y lo negro, la teora y la prctica, etc.
En toda la novela reina la simplificacin antittica y la anecdotizacin del problema y
un vertiginoso tempo de remolino; las desdichas se suceden unas a otras, interpretadas
una y otra vez como necesarias, ordenadas, racionales, dignas de mejor de los mundos
posibles, lo que es manifiestamente un contrasentido.
Voltaire falsea tambin la realidad por la excesiva simplificacin de las causas de los
acontecimientos. Las causas de la humana fortuna que operan en sus escritos realistas e
ilustradores son los fenmenos naturales, el azar o, si aparece como causa la actividad
humana, los instintos, la maldad y, sobre todo, la estupidez. Nunca rastrea las
condiciones histricas en el surgimiento del hado humano, ni las convicciones y
disposiciones humanas, lo mismo si se trata del destino de los individuos que del de los
Estados, las religiones y la sociedad humana en general.
Ilustracin: la sociedad humana deba ser liberada de todos los obstculos que se
opusieran al progreso racional. Tales obstculos eran, de modo patente, las realidades
religiosas, polticas y econmicas, que se haban conformado histrica e
irracionalmente, en contradiccin con la clara razn y que acaban por construir una
confusa maraa. Lo que se impona no era el comprenderlos y justificarlos, sino el
desacreditarlos.
Voltaire construye la realidad de manera que se ajuste a sus fines.
La poca no tiende a lo elevado sino que busca lo gracioso, elegante, ingenioso,
sentimental, racional y til, todo lo cual encuentra su lugar en un nivel medio. Los
hombres que aparecen no son hroes excelsos, sustrados de toda conexin con el curso
diario de la vida, sino personajes sujetos en su mayora a las circunstancias mediocres
de la vida y dependientes, presos de ellas exterior y hasta interiormente.