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MOVIMIENTO DE TIERRAS

1. OBJETO:

El propósito de esta Práctica Recomendada es el de establecer un procedimiento


que garantice la calidad en la ejecución de la actividad de construcción conocida
como Movimiento de Tierras. El procedimiento que aquí se define debe ser
controlado minuciosamente para asegurar la calidad el producto. Esta Práctica
Recomendada se pondrá a prueba, se discutirá y refinará hasta obtener una Norma
aplicable en el medio para la correcta ejecución y aceptación de esta actividad.

2. GENERALIDADES:

2.1. SINÓNIMOS: Explanación, excavaciones y terraplenes, cortes y llenos.

2.2. DEFINICIÓN:

El movimiento de tierra es el proceso de aflojar, acarrear y depositar los materiales


de la corteza terrestre de su localización in situ al sitio de su disposición final en una
construcción. Este proceso se ejecuta para moldear el terreno a las necesidades de
la edificación, sea en seco o bajo el agua.

2.3. ALCANCE:

Esta Práctica Recomendada se debe usar siempre que se ejecute la actividad de


movimiento de tierras, sean obras en terrenos malos (terrenos poco consistentes),
obras profundas, obras subterráneas u obras superficiales. En esta Práctica
Recomendada nos limitaremos a aquellos destinados a preparar el terreno para que
en él se desarrolle una construcción de pequeña o mediana magnitud que no
requiera el dinamitado y movimiento de roca, tema que será tratado en otra Práctica
Recomendada.

2.4. TERMINOLOGÍA:

Acarreo: Acción de transportar algo hacia un lugar determinado.

Agregados pétreos: Son una materia prima de amplio uso en casi todas las
construcciones. Se usan solos o combinados con un aglutinante para formar
concretos hidráulicos o asfálticos.

Apilonar: Acción de juntar cierto tipo de material todo en un mismo punto. También
se dice apilar.
Capote: Capa superficial de suelo orgánico que cubre los terrenos.

Cepa: Zanja

Compactación: Acción que conduce a la reducción de la porosidad y volumen de un


suelo por pérdida de agua y empaquetamiento. Mejora las propiedades mecánicas
del suelo.

Cortar: Acción de aflojar y desplazar el terreno.

Cribas: Mallas que tienen la función de clasificar el material pétreo, se clasifican


según el espaciamiento entre los barrotes que la conforman.

Explanación: Moldeo del terreno natural para adaptarlo a las necesidades de una
nueva edificación.

Llenar: Acción de colocar y compactar la tierra en un nuevo sitio.

Rastrojo: Monte espeso de hierbas y arbustos que crecen en un terreno


abandonado.

Terraplén: Lleno en tierra compactado para uso de ingeniería.

Talud: Inclinación del paramento de un muro o de un terreno.

Trituración: Proceso de reducir el tamaño de los fragmentos de roca.

3. MATERIALES:

Los movimientos de tierra, o sea los cortes y llenos sobre la superficie de la tierra,
trabajan un material básicamente: el suelo.

3.1. El suelo: Se puede decir que suelo es roca en descomposición, ya sea por
trituración hasta pulverización por erosión. Este material presenta numerosas formas
de acuerdo a los procesos geológicos que haya soportado durante su existencia. Es
así como se tienen suelos muy duros, como las rocas ígneas sanas, hasta lodos de
partículas muy finas saturados de agua, de consistencia prácticamente líquida. Los
suelos originalmente provienen de diferentes tipos de rocas, con distintas
composiciones químicas y orígenes, las cuales por los procesos de presión,
temperatura y erosión se van transformando y descomponiendo en partículas más o
menos pequeñas y duras.

Para poder ejecutar satisfactoriamente un movimiento de tierras es indispensable


que se conozcan las características del o de los tipos de suelos involucrados. Es
necesario saber reconocer los diferentes tipos de suelos.
Aunque en el laboratorio de suelos se puede hacer una clasificación precisa
mediante la granulometría, la plasticidad, y otros ensayos, la primera clasificación la
debe hacer el técnico en el terreno.

3.1.1. El sistema unificado de clasificación del suelo: Es un método conciso de


clasificar el suelo con propósitos de ingeniería. Es el método más ampliamente
usado para clasificar los suelos. Es fácilmente entendible, preciso e
internacionalmente reconocido.

Inicialmente se clasifican las partículas según su tamaño. Para ello se emplean una
serie de cribas o mallas de aperturas conocidas, para separar los diferentes tamaños
existentes en un suelo dado. Cada malla se conoce según el tamaño de su abertura
en fracción de pulgada (entre ¾” y 12”), o por un número que indica la cantidad de
aperturas por pulgada (entre # 4 y # 200).

De acuerdo al tamaño, las partículas se llaman:

1. Rocas: tamaño mayor a 12”.

2. Piedras: entre 3” y 12”.

3. Grava o cascajo grueso: entre ¾” y 3”.

4. Grava o cascajo fino: entre # 4 y ¾”.

5. Arena gruesa: entre # 10 y # 4.

6. Arena media: ente # 40 y # 10.

7. Arena fina: entre # 200 y # 40.

8. Limo: entre 0.005 mm y 0.075 mm.

9. Arcilla: entre 0.001 mm y 0.005 mm.

10. Coloide: menor de 0.001 mm.

Los granos de tamaño menor de 1/200” se conocen como finos, y los de tamaño
mayor como gruesos.

En un suelo se conocen los conceptos de bien o mal gradado, dependiendo si en él


coexisten cantidades relativamente uniformes de todos los tamaños, o se presentan
vacíos en ciertos tamaños.
• De acuerdo a las partículas predominantes en un suelo dado, el sistema unificado
de clasificación de suelos reconoce estos tipos de suelos.

Los que contienen más el 50 % de gruesos:

• GW: Grava limpia bien gradada y grava arenosa, sin o pocos finos.

• GP: Grava mal gradada y grava arenosa, sin o pocos finos. Menos del 5 % de
finos.

• GM: Grava limosa y grava arenosa limosa. Más del 12 % de finos.

• GC: Grava arcillosa y grava arenosa arcillosa. Más del 12 % de finos.

• SW: Arena bien gradada y arena gravosa, sin o pocos finos. Menos del 5 % de
finos.

• SP: Arena mal gradada y arena gravosa sin o pocos finos. Menos del 5 % de
finos.

• SM: Arena limosa y arena gravosa limosa. Más del 12 % de finos.

• SC: Arena arcillosa y arena gravosa arcillosa. Más del 12 % de finos.

Los que contienen más del 50 % de finos:

• ML: Limo inorgánico sin o de baja plasticidad, y limo gravoso, arenoso arcilloso.
Límite líquido menor de 50.

• CL: Arcilla inorgánica de baja a media plasticidad, y arcilla gravosa, arenosa o


limosa. Límite líquido menor de 50.

• OL: Limo orgánico y arcilla de baja a media plasticidad. Límite líquido menor de
50.

• MH: Limo inorgánico y limo micáceo o diatomáceo elástico arenoso. Límite líquido
mayor de 50.

• CH: Arcilla inorgánica de alta plasticidad. Arcilla gravosa, arenosa limosa. Límite
líquido mayor de 50.

• OH: Arcilla orgánica o limo de plasticidad media a alta. Puede ser gravosa o
arenosa. Límite líquido mayor de 50.

• PT: Toba, materia orgánica oscura y esponjosa, fibroso y de olor orgánico.


• AF: Lleno artificial compuesto por suelos y materiales de desperdicio.

Para suelos que tienen características en la frontera de 2 clasificaciones se llaman


por las dos clasificaciones separadas por una barra. Ej. SP/SM, CL/CH.

Los suelos que tiene contenidos de finos entre el 5 % y el 12 % se clasifican con los
nombres para menos del 5 % de finos y para más del 12 % de finos, separados por
un guión. Por ejemplo: SP-SM, SP-SC.

La clasificación de los suelos debe ir acompañada por una detallada descripción de


la consistencia, color, olor, etc. Cualquier variación en los descriptores puede ser de
mucha importancia.

3.1.2. Estudio de suelos: Todo terreno en donde se planee construir una edificación
debe ser estudiado previamente por un ingeniero especializado en suelos. El suelo
es un material de construcción producto de la evolución geológica de la tierra. Su
estado es el resultado de las acciones telúricas durante períodos muy largos. Es
afectado por el vulcanismo, los movimientos geológicos, la erosión causada por el
viento y el agua. Aún las mismas acciones de los humanos afectan el suelo. Se
puede decir que es un material fabricado sin ningún control de calidad.

El estudio de suelos pretende acercarse a la capacidad de soporte del terreno,


haciendo investigaciones puntuales por medio de muestras extraídas a diferentes
profundidades y sitios en el plano, determinadas por la experiencia del experto en
suelos. Estas muestras son llevadas al laboratorio donde son analizadas con
diferentes ensayos para determinar su clasificación, composición, compacidad, y
resistencia. Todo terreno en su substrato presenta diferentes capas de suelos
distintos. El estudio de suelos pretende identificar estos estratos o capas, en su
composición, resistencia, profundidad y espesor a partir de las muestras puntuales.
Por ello no se puede pretender que un estudio de suelos sea exacto en la
identificación del sustrato. Es por ello que hay que ir verificando a medida que se
hace la excavación o el movimiento de tierras la localización real de los estratos.

Además los terrenos son el resultado de los movimientos de los materiales pétreos y
terrosos por acción de los agentes ya mencionados. Están en el sitio donde se
encuentran como fruto de las acciones de estos agentes. Están en su ubicación
actual en un equilibrio que puede ser estable o inestable. Esto quiere decir que
cualquier variación producida en su forma puede afectar gravemente su estabilidad
produciendo derrumbes o agrietamientos en las vecindades. Por ello todo estudio de
suelos, cuyo objeto primordial es investigar la capacidad de soporte del terreno para
la edificación que se hará, debe ser complementado por un estudio geotécnico que
investigue los posibles efectos de la alteración del equilibrio resultante del
movimiento de tierras.
Es por lo anterior que un estudio de suelos serio debe contener al menos las
siguientes partes:

1. Descripción del terreno donde se hace el estudio, para evitar confusiones con
terrenos vecinos o parecidos.

2. Descripción del proyecto para el cual se hace el estudio. En un terreno se


pueden hacer varios proyectos diferentes, cada uno de los cuales puede
requerir estudios de suelos distintos.

3. Descripción de la exploración efectuada. Ubicación y profundidad de los


apiques y perforaciones, tipo de perforación, ubicación o profundidad de las
muestras, ensayos efectuados en ellas.

4. Estratigrafía o ubicación estimada de las diferentes capas que conforman el


sustrato.

5. Recomendación de fundación, tipo de fundación, estrato portante, capacidad


de soporte, y profundidad esperada.

6. Estudio geotécnico, con los posibles efectos y modo de manejo por la


alteración de la condición natural del terreno.

7. Recomendaciones de ejecución del movimiento de tierras y fundaciones.

8. Sistemas de control y verificación del resultado del estudio.

Siempre que se va a ejecutar un movimiento de tierra se debe consultar el estudio de


suelos, especialmente en la parte de recomendaciones geotécnicas. Además, se
tiene que contar con la opinión del ingeniero de suelos, o del geólogo, que le asegure
a la obra la estabilidad en el trabajo, y lo que es más importante la de los lotes, vías y
construcciones vecinas. Un movimiento de tierras siempre es un trabajo que puede
alterar gravemente la estabilidad de la zona.

En resumen se puede decir que el estudio de suelos da una descripción aproximada


y detallada de lo que se encontrará al hacer el movimiento de tierras. Es pues un
elemento importantísimo en la planeación del trabajo del movimiento de tierras.

3.1.3. Ensayos: Los ensayos a los que se debe someter el suelo para identificar sus
características mecánicas y geológicas estarán determinados por el ingeniero
especializado que realiza el estudio de suelos.

Los ensayos más comunes son:

3.1.3.1. Ensayo de densidad máxima: También conocido como Proctor estándar o


Proctor modificado. Este ensayo de laboratorio determina el contenido de humedad
en el cual un tipo de suelo alcanza la mejor compactación. El ensayo consiste en
compactar con un peso y energía dados, un material con diferentes contenidos de
humedad, usualmente cuatro, de seco a húmedo. Cada contenido de humedad es
graficado contra la correspondiente densidad creando la llamada Curva de
Compactación, cuyo tope está en el encuentro de la humedad óptima y la densidad
máxima. Esta es la humedad en la cual se debe compactar el suelo en el terreno
para obtener la mejor compactación. Cuando se hace el ensayo de densidad en el
campo ésta se compara con la densidad máxima del laboratorio para determinar el
porcentaje de compactación. El procedimiento está detallado en la norma ASTM-D
1557 método A.

3.1.3.2. Granulometría: Este ensayo busca determinar la distribución de los


diferentes tamaños de granos que constituyen el suelo. Como ya se describió en el
numeral 3.1.1. de este documento, el ensayo consiste en pasar las partículas del
material por una serie de cribas o mallas con aperturas o huecos mayores al # 200, o
sea 1/200 de pulgada, midiendo el peso de la parte retenida en cada una de ellas.
Cuando se hace el ensayo de hidrómetro en la misma muestra, el cual mide la
distribución de las partículas menores de 1/200 de pulgada, se dice que se hizo el
ensayo granulométrico completo. El conjunto de mallas lo conforman las descritas en
el numeral mencionado. La muestra se deja saturar en agua para romper la cohesión
entre las partículas del suelo, y por lavado sobre la malla # 200, se eliminan las
partículas de menor tamaño. La muestra sin finos es secada al horno nuevamente,
se pesa y se vacía sobre las mallas colocadas unas sobre otras en orden
descendente de mayor a menor apertura. Se coloca el juego de mallas sobre una
batidora para que se decante la muestra entre las cribas según su tamaño durante
15 minutos, procediéndose a pesar el retenido en cada malla, determinando así los
porcentajes en peso de cada tamaño.

3.1.3.3. Análisis hidrométrico: Este ensayo utiliza el proceso de sedimentación


para determinar la distribución de los diferentes tamaños de partículas para el
material fino que pasa la malla # 200. Este método se complementa con el ensayo de
granulometría para obtener la distribución de los tamaños de granos gruesos y finos.
El proceso está regulado con la norma ASTM D 422.

3.1.3.4. Ensayo de límites líquido y plástico: Se define como límite plástico el


contenido de humedad al cual la muestra de suelo empieza a desquebrajarse cuando
es moldeada y remoldada formando un cilindro de 1/8” de diámetro, o el contenido de
humedad correspondiente a un límite arbitrario entre los estados plástico y
semisólido de un suelo. Se define límite líquido el contenido de humedad al cual una
plasta de suelo cortada por un surco de dimensión estándar, fluirá uniéndose en una
longitud de ½”, baja el impacto de 25 golpes en el aparato estándar para medirlo, o el
contenido de humedad correspondiente a un límite arbitrario entre las consistencias
líquida y plástica de una muestra de suelo. El método del ensayo está descrito en la
norma ASTM D 4318.
3.1.3.5. Ensayos de densidad en el campo: Estos ensayos se hacen para medir el
contenido de humedad y la densidad alcanzada por el proceso de compactación en
el terraplén que se construye. Tanto el contenido de humedad, como la densidad o
grado de compactación se miden como un porcentaje. El porcentaje de humedad
indica la cantidad promedio de agua en una localización específica. El porcentaje de
compactación se define por la densidad seca de un suelo comparada por la máxima
densidad seca de la misma muestra según el ensayo de laboratorio de densidad
máxima descrito en le numeral 3.1.3.1.

Este ensayo se puede realizar por dos métodos: el método del cono de arena, y el
nuclear. Ambos ensayos también determinan el contenido de humedad. Los métodos
para realizarlo están determinados por las normas ASTM D1556, y ASTM
D3017/D2922 respectivamente.

El método del cono de arena utiliza un frasco plástico lleno de arena de sílica No. 20,
con embudo y válvula en la boca, una base de aluminio, un balde báscula de 1 kg y
20 kg con precisión de un gramo, una estufa de campo y herramientas de excavación
manual. Usando la base como guía se excava un hueco de 10 a 15 cm de
profundidad, sacando el material cuidadosamente al balde. Al terminar la excavación,
se coloca el jarro con la arena invertido sobre la placa, se abre la válvula dejando fluir
la arena hasta llenar el hueco excavado. Se pesa en el jarro la cantidad de arena de
sílica remanente para calcular la empleada en llenar el hueco. Por comparación entre
la arena calibrada y el suelo extraído en el balde se calculan la densidad y humedad
de la muestra, y se comparan con los resultados del ensayo de densidad máxima o
Próctor.

El método nuclear es más rápido y acertado pero el equipo es costoso y de uso


especializado por lo peligroso, al manejar materiales radioactivos para la medición
tanto de la humedad como de la densidad del terreno. Su uso se justifica en
proyectos de gran magnitud.

4. HERRAMIENTA Y EQUIPO:

Al seleccionar el equipo para una obra se debe determinar si una máquina puede
satisfacer los requisitos de la obra, teniendo en cuenta la potencia necesaria. Si la
máquina no tiene la potencia necesaria se deben analizar las diferentes alternativas
que proporcione el proyecto o si definitivamente se debe sustituir dicha máquina por
una más potente.

4.1. POTENCIA:

Una de las primeras consideraciones al seleccionar una máquina es la potencia


necesaria para hacer el trabajo. Esta mide la potencia necesaria para vencer la
resistencia total (RT). La resistencia total es la suma de resistencia a la rodadura y
resistencia de la pendiente (RP).
4.1.1. Resistencia a la rodadura: Es la fuerza que se debe vencer para mover la
máquina en suelo horizontal, la cual es afectada por fricción interna, la flexión del
neumático y la penetración del neumático.

4.1.2. Resistencia a la pendiente: Es la gravedad que se debe vencer al subir o


bajar una pendiente.

4.2. EQUIPO DE CORTE Y CARGUE:

Es el equipo que se utiliza para cortar y mover la tierra dentro del sitio de la obra.
Entre los más empleados se tienen:

4.2.1. Topadora o buldózer: Es una pala niveladora montada sobre un tractor de


orugas. Lo útil en el movimiento de tierras es una cuchilla soportada por dos brazos
articulados que pueden hacerse bajar o subir mediante un mecanismo hidráulico o de
cable. Si la hoja está en su posición inferior, la máquina excava tierra con una
profundidad de corte de 20 a 30 cm. Poniendo la hoja en posición intermedia se
pueden extender montones de áridos en capas de espesor de 20 a 30 cm. La
posición alta es una posición de transporte (altura de la cuchilla sobre el suelo, de 75
cm a 1 m). La potencia de la máquina se caracteriza por la del tractor y varía de 25 a
cerca de 400 CV. La longitud de la cuchilla es de 1.8 a 6 m, según las dimensiones
de la máquina.

Estos equipos dotados de un escarificador, consistente en una uña o conjunto de


uñas acopladas en la parte posterior con un mecanismo hidráulico, son muy
eficientes en aflojar o quebrar la roca en terrenos rocosos semi-descompuestos o no
muy duros, lo que permite excavarlos sin el empleo de explosivos.

Para los movimientos de tierra de las edificaciones, el buldózer o topadora es útil


para remover la capa vegetal de terrenos de magnitud importante, apilándola en un
sitio seleccionado para su almacenamiento temporal para ser reutilizada
posteriormente, o ser cargada en volquetas para disponer de ella en un botadero o
lleno. También es útil para hacer movimientos de tierra en lotes extensos
relativamente planos, donde los cortes y los llenos están relativamente equilibrados.

Su empleo en los movimientos de tierra para edificaciones ha disminuido mucho en


los últimos años debido a que necesita terrenos extensos para operar, y la necesidad
de emplear cargadores para disponer del suelo removido.

Los datos que damos a continuación dan una idea aproximada de la capacidad de
topadoras tipo:

Tipo Caterpillar D4 25-30 m3/hora


Tipo Caterpillar D6 50-80 m3/hora
Estos datos sirven para hacer un cálculo preliminar del tipo de equipo que cabe en
un lote a moldear. No damos datos para equipos de mayor tamaño, por ser de muy
difícil uso en edificaciones.

4.2.2. Grúa: Es una máquina diseñada para recoger un objeto o un material,


levantarlo y desplazarlo a un nuevo sitio dentro de su radio de acción. Muy poco
usado este equipo en movimientos de tierra para edificaciones.

4.2.3. Pala-grúa: Está compuesta por una plataforma que incluye el mecanismo de
impulsión, la superestructura giratoria la cual está apoyada sobre la plataforma y a la
que está adherida la pluma. Esta superestructura le permite giros de 360 grados.
Muy poco usado este equipo en movimientos de tierra para edificaciones.

4.2.4. Pala: Esta máquina está conformada igual que la grúa o sea con una unidad
impulsora, una superestructura giratoria y los implementos que van unidos a ésta y
que afectan el trabajo. Las palas van desde 1 hasta 200 y3 de capacidad nominal del
balde. Casi siempre van montadas sobre orugas, ya que la estabilidad en ellas es
más importante que la movilidad. De poco uso hoy en día.

4.2.5. Retroexcavadora: Este es el equipo más empleado hoy en día para hacer las
excavaciones de los movimientos de tierra para edificaciones, por la facilidad y
ventaja que representa el hecho de que corte y cargue en una sola operación. Tiene
una cuchara o balde en el extremo de un brazo de movimiento hidráulico, que corta
el suelo, y lo lleva, por movimiento del brazo hasta el sitio de disposición o el equipo
de transporte. La capacidad del balde va desde 1 hasta 6 y3 , o más. La
retroexcavadora tiene un par de gatos hidráulicos laterales que se extienden cuando
ya está en posición de trabajo y que le aportan una gran estabilidad y fuerza de
tracción al excavar.

Los rendimientos aproximados de excavación que proponemos a continuación sirven


únicamente para hacer una estimación del orden de magnitud de los equipos a
emplear.

Tipo de retroexcavadora Vol. balde en Y3 Rendimiento en m3/hora


Retro sobre llantas normal 3/4 10-20
Retro sobre orugas 3/4 20-50
Retro sobre orugas 1 50-100
Retro sobre orugas 1 1/2 100-150
Retro sobre orugas 2 150-250

Para hacer cálculos más exactos se debe consultar con el fabricante del equipo o en
su manual. Los rendimientos siempre serán afectados por el grado de dureza o
compacidad del suelo.
4.2.6. Cargador frontal: Este equipo se diferencia de las palas, las grúas, las
dragalinas, las retroexcavadoras, en que no gira sobre su eje vertical y además en
que su cucharón no excava, o sea, no remueve el material de su localización in- situ.
Al menos no lo hace en forma económica, y el material se le debe entregar ya
removido o aflojado, pero tiene una ventaja muy importante, que es la de poder hacer
acarreo de material. En los movimientos de tierra trabaja en combinación con el
buldózer o topadora, cargando en volquetas el material excavado por éste. También
es eficiente removiendo derrumbes recientes y sueltos.

4.2.7. Dragalina o pala de arrastre: Excava en general a un nivel inferior a aquel en


que está parada. Resulta así que en general puede trabajar desde una zona alta y
seca pudiendo cargar equipo de transporte que no requieren entrar en zonas bajas,
húmedas y de difícil salida. La máquina lanza el balde con el cable superior, igual al
de la grúa y con el cable inferior lo hala hacia la máquina, operación en la cual
excava. Luego levanta el balde con el cable superior, y con un giro, carga o bota el
material. En los movimientos de tierras para edificaciones ha sido reemplazada por la
retroexcavadora.

4.2.8. Traílla: Es una máquina utilizada en el corte y acarreo de materiales. Se


emplea básicamente en los grandes movimientos de tierra necesarios para la
construcción de represas y centrales hidroeléctricas. Trabaja cortando tierra por
medio de una cuchilla por el fondo de la caja que se va llenando a medida que
avanza sobre el terreno. Descarga por el fondo en el sitio de lleno. Cuando es
autopropulsada se conoce como mototraílla. No es empleada normalmente en
movimientos de tierra para edificaciones.

4.3. EQUIPO DE COMPACTACIÓN:

Son los equipos empleados para compactar los llenos o terraplenes. Entre ellos
tenemos:

4.3.1. Compactadora Pata de Cabra: Son cilindros metálicos para ser arrastrados
por un tractor, que tienen patas que salen de la superficie del cilindro, las cuales
pueden tener varias formas. Son muy eficientes para compactar suelos con alto
contenido de finos como limos o arcillas. Usualmente trabajan compactando capas
delgadas.

4.3.2. Compactadores de llantas: Pueden ser de arrastre o auto propulsados. Usan


llantas neumáticas y son eficientes en suelos grueso- granulares, incluso esquistos y
roca. Los hay de peso liviano, y muy pesados, hasta de 200 toneladas. El espesor de
la capa depende del peso del equipo.

4.3.3. Compactadores vibratorios: Son cilindros metálicos dotados de un motor


que produce vibraciones, en los cuales la capacidad de compactación depende de la
frecuencia y energía de ellas. Pueden ser de arrastre o autopropulsados. Son útiles
en suelos granulares.
4.3.4. Cilindros compactadores: Tienen ruedas cilíndricas de acero y normalmente
son autopropulsados, y se usan cuando se busca una superficie tersa y sellada.
Están limitados a capas delgadas.

4.4. EQUIPO DE TRANSPORTE:

Es el equipo empleado para sacar el material del sitio de la obra y llevarlo al botadero
o sitio de almacenamiento provisional.

4.4.1. Banda transportadora: Equipo de acarreo de materiales, muy útil para sacar
el material excavado de sitios profundos con dificultades para el acceso para equipo
voluminoso, cómo en el caso de los sótanos. Carga directamente a las volquetas o
equipo de transporte.

4.4.2. Volquetas y camiones: Para transporte de material generalmente a grandes


distancias. Los hay de dos clases: equipo para circular por carretera, o para fuera de
camino. En los movimientos de tierra para edificaciones se emplean usualmente las
de carretera, pues circulan normalmente por las calles de la ciudad en su viaje al sitio
de disposición o botadero. Usualmente su capacidad, limitada para trabajar en la
ciudad varía entre 3 y 12 m3.

Se debe tener en cuenta que las volquetas que circulan por las vías públicas deben
ser lavadas antes de salir a transitar por ellas, para evitar contaminar con tierra o
suelo las calles de la ciudad. Igualmente, es mandatario cubrir con una carpa la tierra
dentro del cajón o volco, para evitar que el viento o el movimiento del vehículo
esparzan material en la vía.

5. EJECUCIÓN DEL TRABAJO:

5.1. PLANEACIÓN:

Antes de iniciar la ejecución de la actividad es indispensable realizar las labores


previas de planeación y estudio del movimiento de tierras lo cual es de vital
importancia si se quiere hacer un trabajo en forma económica y sin desperdicio de
tiempo y de recursos. El estudio de oficina y exploración en el campo son las dos
investigaciones que dan las bases para una correcta planeación del movimiento de
tierras y deben estas dos actividades correlacionarse y hacerse simultáneamente
alimentando con la información obtenida en cada una de ellas a la otra. Es
indispensable hacer una visita de inspección al sitio de trabajo, para observar todos
los aspectos que puedan influir en la ejecución de la obra, y el estado de las vías de
acceso a ella. Se debe dejar constancia del estado de las vías por donde circularán
las volquetas, pues es usual que las municipalidades cobren al constructor los daños
resultantes por la circulación de equipos pesados sobre vías no diseñadas para tales
cargas.
Analizada la obra a ejecutar, se debe seleccionar un sitio para la disposición del
material sobrante, o botadero, el cual debe tener disponibles todas las licencias
ambientales y municipales. Para ello se debe tener en cuenta la cercanía al sitio de
la obra, con el fin de minimizar el costo del transporte del material sobrante,
usualmente el insumo que más influye en los movimientos de tierra en las grandes
ciudades, pero teniendo en cuenta la tarifa que usualmente cobran en estos sitios.

5.1.1. Estudio de planos: Se deben estudiar detalladamente los planos y las


especificaciones propias del proyecto, aclarando y definiendo todos los factores que
van a condicionar las características específicas de la labor a realizar. También es
indispensable que el ingeniero o profesional responsable de la obra analice en
detalle el estudio de suelos, el cual debe contener un estudio de estabilidad del lote
antes, durante y después de ejecutado el movimiento de tierras. Este debe contener
una serie de recomendaciones para realizar la obra, las cuales deben ser seguidas
en detalle. El profesional responsable solicitará ayuda al experto en suelos y
geotecnia, en caso de duda. Deberá ser cuidadoso en verificar la cota en donde
encontrará el nivel freático, pues un suelo saturado se comporta de un modo muy
diferente respecto a cuando su humedad es normal; es más pesado, se expande,
dificulta el trabajo y rebaja los rendimientos de los equipos, y afecta la estabilidad
general de la excavación.

5.1.2. Cantidades de obra: Del estudio de los planos se hará el cálculo de las
cantidades de obra discriminando según las distintas etapas de ejecución del
proyecto. Estas cantidades servirán de base para la negociación del suministro de
los equipos de excavación, las volquetas para disponer del material sobrante en el
botadero. La selección del equipo se basa en el volumen de tierra a remover, la
capacidad y cantidad de los equipos disponibles, la disposición del equipo en el sitio
de trabajo, y las características del material a cortar. Seleccionado el equipo de corte,
generalmente una o varias retroexcavadoras, se procede a calcular la cantidad de
volquetas necesarias para asegurarle continuidad en el trabajo de las máquinas que
cortan tierra, sin que las volquetas estén sobrando haciendo fila de espera. Para ello
hay que tener en cuenta: la distancia del botadero, el tiempo del viaje de ida y
regreso, el coeficiente de expansión del material excavado, la sobre-excavación por
taludes que aseguren la estabilidad del trabajo, la necesidad o no de dejar parte del
material en la obra para futuros llenos, y la capacidad de las volquetas disponibles.

5.1.3. Programación: Con las cantidades de obra calculadas, y seleccionado el


equipo, se analiza el programa de trabajo general para el proyecto, con el fin de
determinar si se está cumpliendo con las necesidades de la obra. Si esto no se da,
se harán los ajustes necesarios en la selección del equipo.

5.1.4. Planos de trabajo: Las obras de movimiento de tierras se deben planificar


hasta el punto de dibujar planos de trabajo, en los cuales se deben plasmar las
secuencias de ejecución de la obra, vías industriales para circulación del equipo de
corte y las volquetas, rampas, taludes, drenajes y otras obras que garanticen la
estabilidad del terreno y sus vecinos durante la explanación, y con posterioridad a
ella. Es de común ocurrencia que haya que prever un sistema de drenaje y bombeo
con el fin de bajar o abatir en nivel freático y así mejorar las condiciones de
estabilidad de la obra y rendimiento del equipo de trabajo.

5.2. COTIZACIONES:

Con toda la información recopilada se preparan las solicitudes de cotización


definiendo por escrito muy claramente las cantidades, características, plazos de
entrega, responsabilidades acerca de la calidad del trabajo y certificaciones si son
necesarias.

El movimiento de tierras en las edificaciones generalmente es subcontratado con


empresas especializadas en este tipo de labores, que requiere equipo costoso y
personal experto. Se debe subcontratar pagando por unidad de volumen en corte o
lleno medida en el sitio. El subcontratista especializado debe correr con los riesgos
de botadero, transporte del equipo, y de la mano de obra empleada. Debe conocer
en detalle el plan de trabajo, el cual usualmente se desarrolla o afina con su
colaboración.

5.3. PRESUPUESTO:

Conocidas las cotizaciones, se deben rehacer los análisis de precios unitarios para
los distintos tipos de suelos contando con los precios ofrecidos, los rendimientos
reales, los reajustes de precios si los hay, y las cantidades de obra recalculadas. El
resultado de este estudio se compara con el presupuesto vigente para el proyecto. Si
no se acomoda a lo esperado, se debe informar al superior responsable de la
ejecución presupuestal para encontrar una solución al costo adicional, o para buscar
una aprobación de este. En estos casos se debe avisar al encargado de hacer los
prosupuestos para que tenga en cuenta el hecho en futuros presupuestos.

5.4. CONTRATACIÓN:

Superada esta etapa se adjudicarán los distintos contratos, tanto de suministro de


equipos, como de mano de obra, plasmándolos por escrito, dejando claramente
establecidas las condiciones de contratación estipuladas en la solicitud de
contratación, además de las correspondientes a la forma de pago, garantías, multas,
pólizas, responsabilidades y arbitramentos necesarios.