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porteraBM

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Como ya hemos señalado con anterioridad, el balonmano, es un deporte
colectivo y codificado, donde los contendientes son dos equipos que juegan en un campo
limitado
; cada equipo está compuesto por siete jugadores, siendo uno de ellos el portero.
Desde una perspectiva general, los jugadores se disputan el balón con las
manos, respetando el reglamento: el balón no puede tocar la zona del cuerpo situada
entre el pie y la rodilla, sólo el portero está autorizado a usar todo el cuerpo para
interceptar los lanzamientos en el área de portería (figura 1.3). Los atacantes avanzan
con el balón por el terreno de juego e intentan obtener gol al hacer que el balón
franquee el espacio frontal, constituido por los postes y la línea de meta contraria. Los
defensores tratarán de contrarrestar el avance del equipo contrario, intentando
recuperar el balón y proteger su portería.
El equipo que ha marcado más goles al final del tiempo reglamentario gana el
partido. El juego es dirigido por dos árbitros, uno central y otro de portería que son los
que juzgan el juego.

I.1.2.1. Variables o elementos estructurales del juego.

Todo juego deportivo está determinado por una estructura interna (Lagardera,
1996) que está compuesta por el conjunto de todos los elementos que inciden en el

3

Regla 9:3 de las reglas de juego de Balonmano (2001).

28

juego. Según Chirosa y Ávila (1997) para adecuar los procesos de enseñanza-
aprendizaje es necesario tener un amplio conocimiento de cada uno de estos elementos
o variables estructurales. Bayer (1986), por su parte, identifica los elementos
estructurales que conforman el juego de balonmano: el espacio, el móvil, la meta, los
jugadores – compañeros, jugadores – adversarios y las reglas.
1. El terreno de juego: tiene un perímetro de 40 x 20 metros, y sus líneas interiores
limitan y distribuyen el espacio en zonas permitidas, semiprohibidas y
prohibidas (figura 1.3).
a. Zonas permitidas: Su acceso va a estar al alcance de cualquier jugador y
en cualquier momento del juego.
b. Zonas semiprohibidas: Su acceso va a estar restringido para ciertos
jugadores en momentos puntuales del partido.
c. Zonas prohibidas: Es concretamente la zona designada para el portero;
sólo él podrá tener acceso a ella y tan sólo a la de su zona.

Figura 1.3. Terreno de juego de balonmano (tomado de Antúnez y Ureña, 2002).

2. Las porterías: Miden 3 x 2 metros. Defendidas por los porteros. En ellas se van a
contabilizar los aciertos de los equipos.

Z
O
N
A

P
R
O
H
IB
ID
A

6 mts

9 mts

Z
O
N
A
P
A
R
C
IA
L
M
E
N
T
E
P
R
O
H
IB
ID
A

Z
O
N
A
P
E
R
M
IT
ID
A

4 mts

7 mts

40 mts

Área de portería

29

3. El balón: El reglamento especifica que debe ser redondo y que bote. Su
dimensión y peso varía en función de las categorías.
4. El reglamento: Su cumplimiento regirá el desarrollo del deporte en la
competición y será dirigido y aplicado por dos árbitros, uno central y otro de
portería.
5. Jugadores-compañeros: Seis jugadores de campo más un portero.
6. Jugadores-oponentes: Seis jugadores de campo más un portero.4

I.1.2.2. Ciclo y estructuración del juego.

La posesión del balón permitirá la obtención del gol y define lo que
habitualmente llamamos ataque. La no posesión de balón implica la necesidad de
recuperarlo para poder obtener el objetivo de juego, conseguir gol. Esta actitud de
recuperación es lo que denominamos defensa. Esta correlación se produce de forma
constante a lo largo del desarrollo de nuestro deporte (figura 1.4) y la alternancia de
esta correlación es lo que se define como ciclo de juego (Antón, 1990a).
La estructuración del ciclo va a estar determinada por la interacción entre todas
las variables constituyentes del Balonmano. Dentro de estas variables, el balón y la
portería principalmente, van a condicionar las alternancias que aparecen en este ciclo, y
dará lugar a la evolución de las distintas fases de juego.

I.1.2.3. Las fases de juego.

El ciclo de juego en balonmano se divide en diferentes fases (figura 1.5).
Distintos especialistas de balonmano (Antón, 1990a; Cercel, 1980; Falkowski y
Enríquez, 1988a y 1988b; Muller, Gert-Stein y Konzag, 1996) identifican dentro de las
distintas fases de juego otros niveles en donde los jugadores realizan distintas
funciones. Oliver y Sosa (1996) haciendo un planteamiento didáctico muy básico y

4

En España pueden inscribirse en acta un mínimo de 12 y un máximo de 14 jugadores. Esto significa que
existe un número determinado de jugadores en la zona de cambios a disposición del entrenador que
podrán ser permutados libremente y cuantas veces se quiera, siempre que estén en disposición
reglamentaria de hacerlo. El número de jugadores en pista puede variar en función de las sanciones
disciplinarias que aplique el árbitro según el reglamento y es usual observar situaciones en las que un
equipo está en inferioridad numérica.

30

general, y analizando la estructuración básica de un partido, en función de la posesión
del balón y la organización espacial de los jugadores, señalan:

Figura 1.4. Ciclo y fases de juego (tomado de Antón, 1990a).

1. Fases posiciónales: Se corresponden con aquellas en las que hay un equilibrio
espacial y un posicionamiento lógico, racional y organizado de los jugadores en las
zonas de finalización con el fin de contrarrestar el juego del adversario. Dentro de
las fases posiciónales diferenciamos entre:
a. La defensa: fase del juego en la cual un equipo no posee el balón y lucha
para obtener su posesión sin permitir que los adversarios consigan goles.
b. El ataque: fase del juego en la cual un equipo se encuentra en posesión de
balón y tiene posibilidades de emprender acciones ofensivas para obtener
goles.
2. Fases transitorias: Se corresponden con aquellas en las que el colectivo realiza un
traslado o transición espacial lo más rápidamente posible motivado por la
alternancia ataque – defensa con el fin de contrarrestar el juego del adversario.
Vamos a diferenciar entre:

CONTRAATAQUE
AMPLIADO

ADVERSARIO SE
APODERA DEL BALON

EQUIPO ENTRA EN
POSESION DEL BALON

PORTERIA

ATAQUE

CONTRAATAQUE
PRIMERA
OLEADA

ORGANIZACIÓN
Y DESARROLLO
DEL SISTEMA
OFENSIVO

ORGANIZACIÓN
Y DESARROLLO
DEL SISTEMA
DEFENSIVO

TEMPORIZACION
DEFENSIVA

REPLIEGUE
DEFENSIVO

A ATACAR

A CONSERVAR

A DEFENDER

A CONQUISTAR

BALON

DEFENSA

CONTRAATAQUE
AMPLIADO

ADVERSARIO SE
APODERA DEL BALON

EQUIPO ENTRA EN
POSESION DEL BALON

PORTERIA

ATAQUE

CONTRAATAQUE
PRIMERA
OLEADA

ORGANIZACIÓN
Y DESARROLLO
DEL SISTEMA
OFENSIVO

ORGANIZACIÓN
Y DESARROLLO
DEL SISTEMA
DEFENSIVO

TEMPORIZACION
DEFENSIVA

REPLIEGUE
DEFENSIVO

A ATACAR

A CONSERVAR

A DEFENDER

A CONQUISTAR

BALON

DEFENSA

ADVERSARIO SE
APODERA DEL BALON

EQUIPO ENTRA EN
POSESION DEL BALON

PORTERIA

ATAQUE

CONTRAATAQUE
PRIMERA
OLEADA

ORGANIZACIÓN
Y DESARROLLO
DEL SISTEMA
OFENSIVO

ORGANIZACIÓN
Y DESARROLLO
DEL SISTEMA
DEFENSIVO

TEMPORIZACION
DEFENSIVA

REPLIEGUE
DEFENSIVO

A ATACAR

A CONSERVAR

A DEFENDER

A CONQUISTAR

BALON

DEFENSA

31

Figura 1.5. Las fases de juego (tomado de Oliver y Sosa, 1996).

a. El contraataque: primera fase del juego de ataque, realizada a partir de un
conjunto de acciones, estructuradas colectivamente, cuyo objetivo es pasar lo
más rápidamente posible a la zona defensiva para sorprender al equipo
contrario sin darle tiempo de recuperación y organización de su espacio
defensivo.
b. El repliegue defensivo: también se denomina balance defensivo y es la primera
fase de juego en defensa. Se inicia en el momento de la pérdida de la posesión
del balón en la cual los jugadores se desplazan hacia su propia portería
manteniendo un equilibrio colectivo espacial con el objetivo de anular,
dificultar o retrasar las posibilidades del contraataque adversario.

I.1.2.4. Principios, objetivos y contenidos del juego del balonmano.

El ciclo y estructuración de juego será el concepto que determine los principios,
objetivos y contenidos que se desarrollan en las distintas fases de juego.
Los principios del juego de balonmano (tabla 1.1) hacen referencia a ideas
básicas y que deben ser aplicadas de forma permanente, relacionándose con el

EQUIPO A

DEFENSA

CONTRAATAQUE

ATAQUE

BALANCE DEFENSIVO

EQUIPO B

ATAQUE

BALANCE DEFENSIVO

DEFENSA

CONTRAATAQUE

32

comportamiento, la coordinación de acciones y la actividad general del juego de
balonmano.

PRINCIPIOS GENERALES

ATAQUE

COMUNES

DEFENSA

− Conservar y asegurar la
posesión del balón.
− Progresar y atacar de
forma permanente la
portería contraria.
− Conseguir gol.

− Crear superioridad
numérica.
− Evitar igualdad numérica.
− Anular la inferioridad
numérica.

− Recuperar la posesión del
balón.
− Anular o evitar los
ataques de los
adversarios.
− Impedir la finalización
con éxito.

PRINCIPIOS ESPECÍFICOS

ATAQUE

COMUNES

DEFENSA

− Cambio rápido y decidido
a situación atacante.
− La observación de
espacios libres y de las
posibilidades de
penetración.
− La estructuración y
explotación de situaciones
de superioridad
numérica.
− El cambio de juego de un
extremo a otro.
− La movilización
permanente de la defensa.
− Aprovechamiento del
juego en anchura.
− La variación del ritmo de
las acciones.

− La reducción del número
de errores.
− La ayuda mutua.
− Respeto a la disciplina
táctica.
− El mantenimiento de
puestos.
− La distribución
equilibrada de espacios
de juego.
− La variación y alternancia
de los medios tácticos
individuales y colectivos
en situaciones similares.
− Sincronización espacio-
temporal de las acciones.
− Adaptación del juego a
posibilidades potenciales
propias y a las
características del
adversario.

− Cambio rápido y decidido
a situación de defensor.
− Evitar la ocupación de
espacios libres y la
progresión a portería.
− Crear situaciones de
superioridad numérica.
− Reducir los espacios de
acción.
− Cortar continuamente el
ritmo de juego.

Tabla 1.1. Principios del juego de balonmano.

Antón (1990a) los divide en principios generales, que surgen de la interpretación
de los objetivos del juego que requiere el reglamento, y principios específicos, que surgen
de los anteriores y que concretan más detalladamente la actividad del jugador
facilitando la organización lógica del equipo. En ambos casos se dividen en ataque,
defensa y comunes al ataque y a la defensa.
Los objetivos del juego hacen referencia a la finalidad de estas ideas básicas
utilizando los contenidos del juego (figura 1.6) como medios o herramientas de

33

consecución de esos objetivos, y van a tener un carácter individual y/o colectivo,
ofensivo y/o defensivo, y a su vez técnico y/o táctico.
Los contenidos van a estar articulados de forma jerarquizada y respondiendo a

la lógica interna del juego.

I.1.2.5. La lógica interna del juego de balonmano.

Durante el desarrollo del juego se realizan tareas en cooperación con los
compañeros, y en oposición con los adversarios. Este sistema de interrelaciones que se
deriva del juego nos conduce a la necesidad de utilizar permanentemente acciones de
forma inteligente ante la variabilidad de situaciones de juego.
Según Antón (1998), la estructura funcional que tiene el juego colectivo en
balonmano (figura 1.7) nace en los objetivos que establecen los principios generales y
específicos
, que marcan la actividad y la conducta del jugador, que deben, en función de
las circunstancias del juego, tomar múltiples decisiones. De estas disyuntivas surgen
los principales papeles del juego que se traducirán a nivel práctico en conductas
individuales y colectivas, iniciándose en las intenciones tácticas5 individuales del
jugador y apoyándose éstas en el manejo de los elementos técnico – tácticos6, habilidades
específicas o gestos técnicos; la interacción de la intenciones tácticas promueve la
aparición de medios tácticos7 de distinta complejidad; respetando los principios del
juego, combinándolos con los medios tácticos entre sí y realizando una adaptación a las
características potenciales de los jugadores, se desarrollan los sistemas de juego8, que
pueden llevarse a cabo de distintas formas de juego9.

5

Responden a la actividad mental y motriz prioritaria que sucesiva y simultáneamente cada
jugador debe aplicar permanentemente durante el juego, y que se materializa por la asociación
de la técnica con el raciocinio táctico y la lógica evolutiva y cíclica del juego (Antón, 1998). Esta
actividad se manifiesta en atacantes, defensores y portero.

6

A las habilidades específicas del juego de balonmano se le otorga el matiz de técnico-tácticas,
porque la técnica en los deportes colectivos está sujeta a situaciones variables con adaptaciones
continuas de la conducta del jugador.

7

Representan los contenidos tácticos de colaboración que se producen en el juego y conllevan la
coordinación reciproca entre las acciones individuales de varios jugadores (Antón, 1998).

8

Forma general de organización, la estructura de las acciones de los jugadores en ataque y en
defensa, en la que se establecen misiones precisas y principios de circulación y colaboración en
el seno de un dispositivo previamente establecido (Teodorescu, 1984).

34

Figura 1.6. Contenidos del juego del balonmano.

Finalmente, se produce una selección de medios tácticos y sistemas adaptados a
las características del adversario en determinadas circunstancias concretada en la
manifestación suprema de la táctica colectiva en situación competitiva o estrategia
operativa10.

9 Según Antón (1998), los distintos sistemas de juego que un equipo puede poner en práctica
pueden ser desarrollados de varias formas. A pesar de que su afirmación está orientada hacia
los sistemas ofensivos, opinamos que las formas de juego también pueden manifestarse en los
sistemas defensivos.

10

La estrategia operativa es una muestra de la adecuación del juego colectivo a las
circunstancias del partido y se realiza a través de sistemas y medios tácticos adaptados a las
características del rival y del ambiente (Antón, 1998).

TÁCTICA
COLECTIVA

PORTERO

CONTENIDOS DEL JUEGO DE BALONMANO

TÉCNICA

TÁCTICA

ELEMENTOS O MEDIOS
TÉCNICO-TÁCTICOS
INDIVIDUALES

DEFENSA

TÁCTICA
INDIVIDUAL

INTENCIONES
TÁCTICAS

TÁCTICA
GRUPAL

MEDIOS
TÁCTICOS

ATAQUE

DEFENSA

ATAQUE

SISTEMAS
DE
JUEGO

35

Tabla 1.7. Resumen de la lógica estructural del juego de balonmano (tomado de Antón, 1998).

I.1.3. MODELOS EXPLICATIVOS DE LAS ACCIONES MOTRICES DEL JUEGO
EN BALONMANO.

Para centrar el estudio vamos a situar el contexto deportivo en el núcleo del
Comportamiento Motor11 como área aplicada de la Psicología con el fin de buscar la

11

Según Oña (1994) constituye el estudio científico bajo la perspectiva psicológica
(comportamental) del movimiento humano.

OBJETIVOS

Punto de partida del funcionamiento individual
y colectivo

PRINCIPIOS DE
ACTUACION

Ideas - base determinantes de la conducta
del jugador

INTENCIONES TACTICAS
INDIVIDUALES

Manifestación de la conducta y de los
principios de colaboración

MEDIOS TACTICOS

Resultado del encadenamiento de
intenciones tácticas y manifestación de los
principios del juego

SISTEMAS DE JUEGO

Síntesis e integración de la
comunicación colectiva

FORMAS DE JUEGO

Expresión de manifestación de los
sistemas

ESTRATEGIA OPERATIVA

Adaptación del juego colectivo a las
circunstancias de la competición

36

explicación general de los procesos motores y aplicar las leyes o principios de dos de
sus tres áreas componentes12, Aprendizaje Motor y Control Motor, en nuestro entorno
profesional.

Una habilidad motriz concreta tiene significado cuando se aprende dentro del
contexto de juego. No es fácil encontrar una definición que satisfaga a todos los
estudiosos sobre el concepto (Batalla, 2000; Cratty, 1973; Durand, 1988; Fleishman y
Quaintance, 1984; Knapp, 1979; Ruiz, 1994; Serra, 1987; Singer, 1986; Welford, 1968), y
tampoco está claro si este concepto es sinónimo de destreza y de tarea motriz.
Ureña (2001) sintetiza el término afirmando que “es todo movimiento, a partir
de una adecuada organización secuencial y estructurada de varios componentes, para
conseguir la eficacia de un objetivo dado, en donde es necesario un proceso de
aprendizaje para cambiar la conducta como resultado de la experiencia” (p. 8).
Las habilidades en balonmano, dada la peculiaridad de los deportes colectivos,
son denominadas abiertas13 (Knapp, 1979; Poulton, 1957; Singer, 1986), que tienen
como característica que se realizan en un ambiente incierto, en función de las
demandas situacionales, donde el jugador debe anticiparse y tomar decisiones. Esta
descripción se acerca a posiciones cognitivistas dentro del aprendizaje motor, haciendo
necesario el conocimiento profundo de los planteamientos teóricos sobre los posibles
modelos de procesamiento que se producen en el juego.
Han sido varios los modelos explicativos de las acciones motrices dentro del
comportamiento motor; pero quisiéramos destacar el modelo de la acción táctica en el
juego
, el modelo de procesamiento de la información y el modelo de bucle cerrado o
servosistema
.

En el ámbito del Comportamiento Motor, pero más concretamente en el entorno
deportivo, Mahlo (1969), con el modelo de la acción táctica en el juego, hizo una
aportación que incidió poderosamente en la labor de los profesionales de la Actividad
Física y el Deporte; relaciona por primera vez el Aprendizaje y el Control Motor para

12

Las áreas que componen el Comportamiento Motor son el Control motor, el Desarrollo Motor
y el Aprendizaje Motor.

13

La noción de habilidad abierta sitúa la actividad en un contexto espaciotemporal cambiante,
incierto y variable; por otra parte la noción de habilidad cerrada se refiere a una situación
estable y con pocas modificaciones en dicho contexto.

37

explicar el acto táctico bajo la perspectiva comportamental propia de la Psicología
(figura 1.8).

Figura 1.8. Modelo de la acción táctica de en el juego (tomada de Malho, 1969).

Malho establece un proceso intelectual basado en tres fases:
a. Análisis perceptivo de la situación.
b. Solución mental.
c. Solución motriz.
El autor sitúa de forma clara la interdependencia e influencia mutua entre cada
una de ellas, estableciéndose una relación temporal simultánea o alternativa en el juego
para aportar soluciones ante los numerosos problemas que aparecen en una situación
de juego cualquiera. Asimismo incluye un resultado de la acción positivo o negativo,
un receptor o aceptador del efecto de la acción y una memoria o almacén a modo de
repertorio de hechos ya consumados.
Este acercamiento supuso el comienzo de un proceso encaminado hacia la
estructuración y sistematización de los medios y métodos de entrenamiento. Sin
embargo, durante un largo periodo de tiempo los profesionales del entrenamiento

Memoria

Percepción y
análisis de la
situación

Solución
mental del
problema

Solución
motriz del
problema

Aceptador del
efecto

Resultado

38

deportivo y los investigadores pertenecientes al área del comportamiento motor, han
desarrollado su labor de forma independiente; esto ha provocado denominaciones
distintas en procesos similares y un defectuoso aprovechamiento de los conocimientos
científicos.

En el modelo del procesamiento de la información (Marteniuk, 1976; Singer, 1986;
Welford, 1976), el ser humano es considerado como un sistema procesador de
información y comienza a funcionar a partir de la recepción del medio a través de uno
o más órganos de los sentidos (figura 1.9). Esta información constituye el denominado
input o entrada.

Una vez recibida la información del entorno, el sujeto desarrolla una serie de
procesos cognitivos orientados hacia la codificación y el reconocimiento de patrones.
Con ello detecta el cambio energético existente en el medio y lo traduce a un código
neurológico que transita como impulso a través del sistema nervioso. Después, gracias
al mecanismo de transmisión, la energía nerviosa se dirige a las áreas de proyección
primaria del cerebro y posteriormente pasa a unas áreas asociativas donde se elabora y
produce la experiencia sensorial. Todo ello se corresponde con la primera fase del
modelo de Mahlo, percepción y análisis de la situación, y en el modelo de Procesamiento
de la Información se denomina fase de identificación de los estímulos.
Sin embargo y relacionado con el modelo propuesto por Malho, la percepción
no es considerada hoy como la mera recepción de información del medio, sino la
actividad por la que a través de procesos cognitivos, se organiza e identifica dicha
información, dándole un significado.

Figura 1.9. Modelo del procesamiento de la información (modificado de Singer, 1986).

Identificación
de los
estímulos

Selección
de la
respuesta

Programación
de la respuesta

PROCESAMIENTO

Input
estímulos

Output
movimiento

FEEDBACK

39

La segunda fase de Malho (1969), hace referencia a la elaboración de la solución
mental,
se corresponde con la fase denominada selección de la respuesta en el modelo de
Procesamiento de la Información, en la cual, una vez cumplido el reconocimiento del
patrón estimular y habiendo hecho uso de la memoria, el deportista elige el programa
más adecuado para la respuesta.
Haciendo una extrapolación al campo deportivo y concretamente como acción
de juego del balonmano, el portero se encuentra en una situación de enfrentamiento
ante un lanzamiento de un jugador adversario. El portero recibirá información del
medio relacionada con la presencia del lanzador, distancia, condición, posición,
situación, etc., así como información referente a la presencia o no de defensores –
colaboradores, y la procesará de acuerdo con sus estructuras cognitivas, reconociendo
la situación como similar a otras ya vividas o como novedosas. Por tanto, basándose en
una elaboración primaria, percibirá la situación motriz y decidirá qué gesto técnico
tiene que aplicar para resolverla con éxito.
La última de las fases del acto táctico de Malho (1969) es la solución motriz del
problema.
En ese caso, y en correspondencia con el otro modelo, se trata de definir una
serie de órdenes integradas que serán enviadas a través del sistema neuromuscular
implicado en el movimiento, para que garanticen, a través de la contracción–relajación,
la eficacia del gesto seleccionado.
Siguiendo con el ejemplo anterior, ante el lanzamiento del adversario, la
elección del gesto técnico por parte del portero provocará la elaboración de toda una
serie de órdenes nerviosas que se traducirán posteriormente, gracias al sistema
neuromuscular, en una respuesta motora; se establece por tanto la programación de la
respuesta motora.

Finalmente, la consecuencia de todo este proceso es la ejecución de la acción
motriz, también denominada respuesta motora, salida u output. La respuesta motora se
corresponde con la acción motriz concreta ejecutada por el deportista, la cual recibe el
nombre de gesto técnico o acción técnica.
En el modelo de procesamiento de la información, el ciclo se completa con el
circuito de feedback o retroalimentación que posibilita el ajuste y el control del
movimiento a través del conocimiento y del movimiento, del resultado del mismo y de
su incidencia en el entorno (Sánchez, 1992).

40

Los modelos de servosistemas se han elaborado paralelamente a los modelos de
procesamiento de la información de una forma más amplia, de tal manera que sus
niveles pueden incluirse en ellos.
Dentro del bloque de modelos de servosistemas, nos centramos en el modelo de
bucle cerrado o servosistema (figura 1.10).

Figura 1.10. Modelo de servosistema o bucle cerrado (tomado de Oña, 1994).

Feedforward

MECANISMO DE REFERENCIA

Error

MECANISMO EJECUTIVO

Identificación estimulo

Selección respuesta

Programación de respuesta

MECANISMO EFECTOR

Movimiento

Músculo

Cambios ambientales

Feedback

Estímulos

41

El primer nivel de procesamiento lo representa el mecanismo de referencia o
comparador
, el cual establece los objetivos o niveles de la ejecución del sistema mediante
la información previa o feedfoward. En nuestro caso, sirva como ejemplo el portero de
balonmano que, ante un lanzamiento con poco ángulo de tiro, ofrece una zona de la
portería con el objetivo de que el adversario dirija su lanzamiento a dicha zona y pueda
intervenir con éxito.

En el segundo nivel, el jugador necesita evaluar las condiciones ambientales, es
decir, percibir la ubicación de sus oponentes, su orientación corporal, su actitud
postural, sus características antropométricas, sus capacidades motrices, la trayectoria
de sus desplazamientos, así como su velocidad, etc., por otra parte, le resulta esencial
analizar sus propias condiciones en relación con las del adversario y, además, las
condiciones referentes a sus propios compañeros de equipo, para elegir entre la
consecución del objetivo inicial u otra alternativa.
Todo ello le debe conducir a la elección de un gesto técnico a aplicar. Esto
implica que nos situaremos en el mecanismo ejecutivo. En esta fase, será fundamental
que el jugador mantenga un nivel alto de atención, siendo importante en esta situación,
su capacidad para atender a diversos estímulos simultáneamente (atención dividida).
Por último, una vez tomada la decisión (programación de la respuesta), el
deportista, gracias a su mecanismo efector y a las ordenes o impulsos nerviosos
transmitidos a los músculos, ejecuta la intervención técnica que le permitirá, o no,
obtener el objetivo marcado. Hay que considerar que ante dicha ejecución el jugador
adversario que realiza el lanzamiento elaborará otra respuesta para tratar de
neutralizar la anterior. De este juego antagónico nuestro protagonista obtendrá de
nuevo información a través del feedback, no ya en relación con el mecanismo muscular o
de movimiento, sino ambiental. Esta retroinformación permitirá la corrección del
movimiento o la elaboración y aplicación de un nuevo gesto (combinación de la acción
inicial con otra nueva para sorprender al contrario).
Con esta fase se completa el ciclo pero a la vez comienza uno nuevo, pues el
resultado deportivo, en nuestro caso, es fruto de múltiples encadenamientos de
intenciones tácticas y de gestos técnicos.
Según Oña (1994), los modelos de servosistemas son los más útiles para aplicar
al entrenamiento o al aprendizaje de conductas motoras y concretamente, en relación
con los otros modelos explicativos, se puede concluir que el modelo de bucle cerrado es

42

el ideal para ser aplicado a movimientos largos, continuos y abiertos, donde el jugador
debe adaptarse continuamente a un entorno variable del que necesita y extrae
información.

Oña (1994) expone que, con el modelo de Bucle cerrado o Servosistema se
pretende explicar la integración de todos los componentes anatómicos empleados en
una respuesta motora (músculos, sistema nervioso, receptores sensoriales) y con los
componentes comportamentales (unidades de información, niveles de procesamiento).
Esta integración se tiende a realizar actualmente a partir del concepto de
incertidumbre14 o complejidad informativa.
Como se puede comprobar, las fases del acto táctico descritas por Malho (1969)
no hacen mas que reflejar los mecanismos por los cuales tiene lugar un tipo de
manifestación motriz como es el balonmano cuyo componente de incertidumbre o
complejidad informativa determina que sea el modelo de servosistema o bucle cerrado
el más interesante para la explicación de sus conductas de juego.
Podemos afirmar que la conducta motriz que nos ocupa se explica a través de
estos ciclos perceptivo – motrices que se agrupan en tres grandes mecanismos: el
mecanismo perceptivo, el decisional y el efector o de ejecución y control (Batalla, 2000;
Ruiz y Sánchez, 1997; Sánchez, 1992).
Por otra parte, cuando a un deportista se le exige rendimiento y se le insta a que
optimice sus movimientos, éste necesita poner en marcha procesos relacionados con la
atención, que le permitan seleccionar las señales necesarias para ejecutar economizando
esfuerzos, y la anticipación, que le posibilite reducir el número de elecciones posibles.
Una buena gestión de estos procesos mejorará la productividad del procesamiento de
la información beneficiándose el deportista. Concretamente, el portero de balonmano,
ante la defensa de lanzamientos, necesita utilizar estrategias de anticipación en sus
intervenciones, y regular de igual forma su selección de respuestas cognitivas a través
de la atención debido principalmente a las altas velocidades que alcanza un balón en
un lanzamiento (Párraga, Sánchez y Oña, 2000).

14

Ruiz (1994) afirma que la incertidumbre viene dada por la falta de experiencia sobre una tarea
concreta y considera que tiene una relación proporcional inversa con la captación de
información y el dominio de la tarea por parte del sujeto.

43

La atención.

La atención es un proceso comportamental situado entre la cognición y la
activación. Mantiene una función general de control o regulador interno de la actividad
cognitivo-motriz, seleccionando la estimulación relevante, incrementando o
disminuyendo los niveles de activación y provocando con ello la eficacia en los
distintos mecanismos (Neisser, 1976; Oña, 1994; Ruiz Vargas, 1993; Tudela, 1992).
En deportes como el balonmano, basado en tareas abiertas o de regulación
externa, que suponen una elevada cota de información, la capacidad del deportista
para procesar información es limitada y debe ajustarse a seleccionar las señales más
relevantes (Sánchez y Ruiz, 1997). El deportista, en este caso el portero, necesita filtrar
la información recibida para decidir cual es la idónea para la situación que se le
plantea. Para ello el papel de la atención es esencial.
Por otra parte hay que señalar que la atención tiene una relación muy estrecha
con la concentración (Gutiérrez, 1996), la cual juega un papel fundamental en la
competición, condicionando factores muy relevantes como la precisión o la velocidad
de ejecución motora (Arellano y Oña, 1987).
Ruiz (1994), resume distintas teorías explicativas de la atención:
1. Teoría del Filtro de Boadbent: El sujeto posee mecanismos de filtrado o de
selección de las informaciones.
2. Teoría de la Atenuación de Triesman: Partiendo del concepto de Boadbent, el
filtro actúa como reductor, pero sin bloquear la información.
3. Teoría de la Pertinenencia de Norman: La atención selectiva viene dada por la
extracción de la información pertinente, relevante.
Análogamente, este autor, incide en la importancia del papel de los diferentes
sistemas sensoriales para captar información sobre las diferentes habilidades y ser
procesadas, citando los receptores visuales, auditivos y kinestésicos como los más
predominantes.

En los deportes colectivos actúan compañeros y adversarios, produciéndose
una doble relación, por una lado la cooperación con los compañeros creando un
sentido de equipo y por otro lado la oposición con los componentes del equipo
contrario, al cual intentamos superarlo en todas las facetas; y ambas desde el punto de
vista del enfrentamiento (Coca, 1985). En ese afán de superación en el enfrentamiento,

44

se ve implicada la atención en relación con diversos factores que se exhiben en la
competición.

Mora y Zarco (1999) distinguen en un deporte colectivo, concretamente fútbol,
factores inherentes a la competición, los cuales podríamos ubicarlos de igual forma en
balonmano, y que guardan una estrecha relación con la atención: factores ambientales,
el móvil, el tiempo, el factor emocional, el factor motivacional y el grupo.
Por otra parte la atención se manifiesta en diferentes dimensiones (figura 1.11).
Se consideran por un lado la dimensión interna-externa y por otro la dimensión amplia
y reducida (Balaguer, 1994; De Diego y Sagredo, 1992; Nideffer, 1976, 1991; Sánchez y
Ruiz 1997).

Figura 1.11. Dimensiones de la atención (tomado de Sánchez y Ruiz, 1997).

1. La dimensión externa-intena. El jugador centra su atención en los aspectos
de la tarea y en el contexto donde se realiza, alternando su atención
interior15 al exterior16 o viceversa.

15

En el caso del portero, una reflexión sobre el último lanzamiento recibido mientras el equipo
ataca en la otra portería.

16

En el caso del portero, centrar su atención en el jugador que porta el balón, posible lanzador

inmediato.

DIMENSIONES DE LA
ATENCION

EXTERNA

INTERNA

AMPLIA

REDUCIDA

Evaluación cálculo
rápido

Análisis
planificación

Ensayo mental
visualización

Focalización
concentración

45

2. La dimensión amplia o reducida. El jugador centra su atención de una
forma abierta17 o bien la focaliza en un aspecto concreto18.
También es importante diferenciar dos términos que determinan la
funcionalidad de la atención. Por un lado Cárdenas (1994) hace referencia a la atención
dividida
como consecuencia del análisis de las posibles limitaciones atencionales para
detectar y seleccionar la información relevante de varios estímulos de forma
simultánea.

En el caso del portero de balonmano podríamos hacer mención a la situación de
juego en la cual debe mantener su atención en no perder la referencia de la portería
mientras el equipo contrario circula el balón, al mismo tiempo que mantiene su
atención en el jugador que posee el balón como posible lanzador.
Por otra parte Schmidt (1988) habla del concepto de atención selectiva, que
permite al deportista centrarse sobre indicadores más relevantes que ofrece el entorno
de juego. Tomando como ejemplo el caso anterior, el entrenador enseñará al portero a
no perder la referencia de la portería sin necesidad de centrar su atención en ella,
pudiendo focalizar más sobre la evolución de los jugadores atacantes.
Según Sánchez y Ruiz (1997), habitualmente la atención se ha destacado por su
función selectiva pero también hay que distinguir una función facilitadora o inhibitoria
de conductas que ayudan al jugador a optimizar su capacidad de respuesta.

La anticipación.

Los deportes colectivos, tales como el que estamos tratando, requieren la
presencia de un gran número de estímulos en cortos espacios de tiempo. La
información que producen esos estímulos debe ser procesada, pero en muchas
ocasiones, con el fin de optimizar el rendimiento, se tiene que recurrir a mecanismos
que nos permitan obtener información previamente (Abernethy, 1987).
Según Faludy (1987), hay que tener en cuenta que en balonmano estamos en
una presencia continua de capacidades abiertas de movimiento y la recepción y
asimilación de los estímulos que llegan a los receptores del organismo son de una

17

En el caso del portero, elegir una solución de varias posibles en la iniciación de un

contraataque.

18

En el caso del portero, centrar la atención en la muñeca del lanzador en el momento de lanzar.

46

importancia decisiva y éstas se ven representadas en el contacto directo entre el portero
y el propio juego.

A las velocidades a las que se mueve el móvil en balonmano es muy importante
para el portero tener la capacidad de prever la trayectoria de un lanzamiento, de ahí la
necesidad de captar, percibir señales o preíndices que ayuden a utilizar conductas de
anticipación que permitan analizar información relevante y reducir la información
redundante (Abernethy, 1987; Greco, 1995; Moreno, Oña y Martínez, 1998; Sánchez y
Ruiz, 1997), ya que éste debe reaccionar ante una gran cantidad de información en
espacios de tiempo muy reducidos.
Según Guzmán y García Ferriol (2002), la anticipación, en la práctica deportiva,
es la acción que permite realizar un movimiento de interposición a una trayectoria de
un sujeto o un móvil, teniendo en consideración la situación del juego, las propias
capacidades y las de los demás participantes, así como las acciones derivadas de la
lógica interna del deporte en cuestión.
Para Sánchez (1992) es una acción propia que se origina a partir de una
interpretación perceptiva correcta de los estímulos ocasionados en el entorno antes que
el resultado de estos se lleve a efecto.
Existen diferentes tipo de anticipación que diversos autores han categorizado
(Marteniuk, 1976; Poulton, 1957; Schmidt, 1988). Centrándonos en la anticipación
perceptiva,
esta es una interpretación de nuestro mecanismo perceptivo de los estímulos
sobre la materialización de la acción que todavía no se ha llevado a cabo o que aún no
ha terminado, llegando a considerarlo como una probabilidad.
Según Sánchez y Ruiz (1997), este es el tipo más complejo de anticipación
debido a que el deportista depende del aprendizaje y de su capacidad de interpretar
señales predictoras.

La anticipación perceptiva para que sea eficaz debe conseguir una anticipación
coincidente o interceptación
a partir de conjugar la anticipación temporal, que supone
conocer qué tipos de estímulos van a estar presentes y qué tipo de respuesta va a ser
requerida, y la anticipación espacial, que supone que el deportista conoce la respuesta
que puede ser realizada (Schmidt, 1988).
Para Guzmán y García Ferriol (2002), la anticipación coincidente es la capacidad
para realizar un movimiento ajustado a un objeto en movimiento, lo que permite
acciones como coger o esquivar un balón o un adversario. Según estos autores existen

47

dos grandes orientaciones (figura 1.12) que analizan las variables que intervienen en
los procesos de anticipación: la que relaciona variables externas (Belka, 1985; Magill,
1980; Montagne y Laurent, 1994; Oliver, Ripoll y Audifren, 1997; Ridenour, 1977) como
la posibilidad de predicción de los estímulos, velocidad del estímulo, tiempo de
presencia del estímulo, cantidad de entrenamiento, complejidad de la tarea,
complejidad de la respuesta, características del entorno que rodea a los estímulos,
características de los estímulos, y conocimiento de los resultados; y por otra parte la
que relaciona variables internas (Belka, 1985; Blundell, 1983; Brady, 1994; Oliver, Ripoll
y Audifren, 1997) que se agrupan en personales, neurofisiológicas, perceptivo-motrices
y psicológicas.

Figura 1.12. Variables que inciden en el proceso de la anticipación.

La anticipación es un área vinculado con la atención y según Sánchez y Ruiz
(1997), estos procesos están estrechamente relacionados con la práctica, el
entrenamiento y la buena instrucción.

• Posibilidad de predicción de
los estímulos.
• Velocidad del estímulo.
• Tiempo de presencia del
estímulo.
• Cantidad de entrenamiento.
• Complejidad de la tarea
• Complejidad de la respuesta
• Las características del entorno
que rodea a los estímulos.
• Las características de los
estímulos.
• Conocimiento

de

los

resultados.

VARIABLES QUE INCIDEN EN EL PROCESO DE LA ANTICIPACIÓN

VARIABLES EXTERNAS

VARIABLES INTERNAS

• Personales
• Neurofisiológicas
• Perceptivo – motrices
• Psicológicas

48

Finalmente hemos de añadir que observamos una necesidad vital del sistema
visual, en cualquiera de los aspectos en los que hemos explicado la conducta del
jugador de balonmano, al igual que ocurre en cualquier deporte colectivo (Antón, 1992;
Pinaud, 1993), tanto en el mecanismo perceptivo de cualquier modelo de
procesamiento de información, como en los procesos de la atención y la anticipación.

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