Está en la página 1de 1

94

LATERCERA Sábado 2 de marzo de 2013

Cultura&Entretención
Cultura&Entretención

Norberto Fuentes:

“Padilla fue un hombre equivocado, un iluso”

R Cuba rescata la obra de Heberto Padilla, el poeta que desató el quiebre de los escritores con Fidel Castro.

R Fuentes, escritor y amigo del disidente, recuerda el caso de 1971 y niega que amenazara la Revolución.

Roberto Careaga C.

“Heberto, yo no he tenido ac- titudes contrarrevoluciona- rias”, dijo Norberto Fuentes al tomar la palabra la noche de 29 de abril de 1971. Era una jornada suficientemente ten- sa, pero de todas formas el es- critor y periodista salió a des- mentir al poeta Heberto Pa- dilla, que lo había acusado a

él –y a otros escritores- en el curso de una agria autocríti- ca pública tras 37 días deteni- do por “actividades subversi- vas” contra la Revolución Cu- bana. Estaban en una reunión de la oficialidad cultural cas- trista y corrían horas clave para el infame Caso Padilla, la herida que dividió a la inte- lectualidad del planeta en re- lación de Fidel Castro.

Años después, Fuentes in- gresaría al círculo íntimo de Castro, pero al entrar en pug- na con el poder terminaría en el exilio en 1994. Encontró domicilio en Miami, donde Padilla llevaba casi 15 años. Habían sido amigos, siguie- ron siendo amigos. El poeta nunca se recuperó de su de- rrota contra la Revolución. Autores como Mario Vargas

RR Heberto Padilla murió en 2000 en un hotel de Alabama, Estados Unidos. FOTO: EFE

QUIEN ES

FRASES

NorbertoFuentes

Nacido en La Habana en 1943, es periodista y escritor. Ganó en 1968 el premio Casa de las Américas por la novela Con- denados de Condado. En 1984 publicó Hemingway en Cuba, una investigación sobre los días del escritor en la isla con material inédito. Tras ser parte del círculo íntimo de Fi- del Castro, en 1994 se distan- ció del poder y salió al exilio. En 2004 publica La autobio- grafía de Fidel Castro, relato novelado del líder cubano.

grafía de Fidel Castro, relato novelado del líder cubano. Llosa, Jean Paul Sartre y Juan Rulfo

Llosa, Jean Paul Sartre y Juan Rulfo le habían dado su apo- yo público; él no pudo co- rresponderles: se acusó de di- famar a Cuba. “Padilla fue siempre un hombre equivocado”, dice Fuentes desde Miami. Autor de una biografía novelada de Castro y, entre otros, la con- trovertida novela Condena- dos de Condado, conoce ín- timamente los pormenores del caso. En su versión, más que poner en aprietos a Cuba, el proceso permitió a Castro saber quiénes esta- ban con él: “Con todo respe- to y cariño, pero a quién co- jones le importa los 37 días que pasó Padilla en una cár- cel en medio de la Revolu- ción. Tuvo el maravilloso efecto de que Fidel aprendió la lección: con los intelec- tuales no iba a ningún lado”. Fuentes recuerda a Padilla a propósito del anuncio en Cuba de la publicación de un volumen con la obra del poe- ta. Es un hito: la editorial es- tatal Letras Cubanas rescata la poesía del autor símbolo de la censura castrista. Fuen- tes pone paños fríos. Dice que el libro aún no entra a im- prenta y que será una edi- ción no vendible, para no te- ner problemas de derechos con la viuda, Belkis Cuza Malé. Es, agrega, un gesto de la isla al mando de Raúl Cas- tro: “Quedan estas rémoras del Caso Padilla y es hora de acabarlo. Lo hacen para lim- piarse el pecho, Cuba está cambiando su imagen”.

El quiebre

El inicio fue un libro, Fuera de juego. Ganador en 1969 del premio Unión de Escrito- res y Artistas de Cuba, gene- ró que la oficialidad castris- ta sospechara de Padilla. Se- gún Fuentes, en esos poemas más que una crítica a Cuba, Heberto disparaba contra el estalinismo soviético. El poe-

ta venía llegado desencanta-

do de un viaje por la Unión Soviética. Y, dice Fuentes, tenía un plan: “Desde el 67 quiere crear polémicas. Quiere convertirse en una fuerza de poder en la cultu- ra cubana”. Padilla apoya a Guillermo Cabrera Infante, que desde el 65 está en el exilio, y en pri- vado critica a la Revolución y, dice Fuentes, toma la voz para hablar con reporteros inter-

nacionales sobre la realidad cubana. Cuando en 1971 lle- gó a la isla Jorge Edwards para preparar el arribo del emba- jador chileno, Padilla se puso

a su lado. La crisis se desató

rápido. “A Padilla no lo ponen pre- so por la poesía. A Fidel qué le importa un libro. Dirigía la Revolución”, dice Fuen- tes. “Desde que Edwards lle- ga a Cuba habla mierda de Fidel, y el que se convierte en

su interlocutor es Heberto Padilla. El trainer de Ed- wards es Padilla. Hasta ahí quedó Padilla y también Ed- wards”, explica Fuentes. Tras informar a Chile de res- tricciones a la libertad en Cuba, Edwards deja la isla.

“Quedan rémoras del Caso Padilla y es hora de acabarlo. Cuba publica el libro porque está cambiando”.

“A quién cojones le importa los 37 días que pasó Padilla en una cárcel en medio de la Revolución”.

NNorberto Fuentes

Escritor

Castro no lo quiere. El 20 de marzo, Padilla es detenido. Durante los 37 días que estu- vo preso, en el mundo se de- sató una campaña interna- cional para su libertad. Var- gas Llosa, Carlos Fuentes, Sartre, Simon de Beauvoir, Marguerite Duras, entre mu- chos otros, apoyan al poeta en una carta. Dos días después

de ser liberado, Padilla leyó su inculpación. “¿Crees que lo soltaron por la presión internacional?”, duda Fuentes. “Fidel pone preso a Padilla y sabe las con- secuencias. Verá cuáles son los enemigos y los amigos. No va a tener a Padilla mucho tiempo preso. Porque 30 años preso son 30 años de escán- dalo. La represión en Cuba es utilitaria, no tiene sed de san- gre. Además, sabía quién era Padilla: en los expedientes secretos, se llamaba el Caso Iluso. Eso era Padilla, un ilu- so”, dice. Padilla sale al exilio en 1981.

En 2000 muere en EE.UU. Según Fuentes estaba cerca de regresar a La Habana. “Quiso volver. No sólo quiso volver, sino que tuvo con- versaciones con la seguridad cubana, en Estocolmo. Eso estuvo presente en nuestro último encuentro, pocos días antes que se muriera”, dice Fuentes, que en Miami lo vio siempre como un hombre destruido. “El sabía que ha- bía cometido un acto de co- bardía sin nombre y pasó toda su vida posterior expli- cándolo”, dice.b

Siete películas chilenas llegan al Festival de Cine de Guadalajara

Es uno de los dos encuen- tros de cine más importan- tes de México (el otro es el Festival de Morelia) y cada mes de marzo acoge cine latinoamericano en gran cantidad. En esta ocasión, Chile llega al Festival de Cine de Guadalajara con siete películas, entre ellas el estreno de Soy mucho mejor que vos, la nueva de

José Manuel “Che” Sando- val. Este trabajo es la con- tinuación de Te creís la más linda, pero erís la más puta (2008), pequeño éxito de cine alternativo en el 2010. En el encuentro de Gua- dalajara, que partió ayer y se extiende hasta el próxi- mo sábado, se darán ade- más La noche de enfrente, el trabajo póstumo de Raúl

Ruiz, y El otro día, el más reciente documental de Ig- nacio Agüero. En ficción también estarán La pasión de Michelangelo de Este- ban Larraín y Mapa para conversar de Constanza Fernández. Mientras, en documentales van Las mu- jeres del pasajero de Va- lentina McPherson y Patri- cia Correa, y El huaso de

Carlos Proto. Hay dos pro- yectos con un interés lite- rario anexo, que estarán en Guadalajara en busca de fondos : 327 cuadernos, do- cumental coproducido por Chile sobre los diarios de vida del escritor Ricardo Pi- glia, y Casa de campo, el proyecto de Esteban Larraín por adaptar la novela ho- mónima de José Donoso.b

por adaptar la novela ho- mónima de José Donoso. b RR La noche de enfrente ,

RR La noche de enfrente, última cinta de Raúl Ruiz, es uno de los filmes chilenos en Guadalajara. FOTO: SURICATO