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LATERCERA Viernes 20 de enero de 2012

Cultura&Entretención

Bukowski inédito: los relatos de sus inicios y los años de fama en EE.UU.

R Recién llegado a Chile, el libro Ausencia del héroe recoge sus primeros cuentos publicados.

R Además, establece un vínculo con la generación beat y rescata crónicas de sus míticos recitales.

Javier García

Llegó al correo de su casa un pasaje de avión con destino a la costa este de Florida. Charles Bukowski (1920- 1994) ya no era el cartero que caminaba las calles puerta a puerta. Corría la década del 70 y el autor es- tadounidense escribía: “A

los

50 años había renuncia-

do

a una vida normal. Dejé

mi

empleo y decidí hacerme

escritor profesional. Quería ganar dinero escribiendo, porque me gustaba beber por la noche”, se lee en El este de Hollywood: El nue- vo París . El relato, sólo publicado en

una revista de 1981, es aho-

ra parte del libro Ausencia

del héroe, salido por edito- rial Anagrama, que estará

disponible en Chile desde la semana próxima. En el volu- men se reúnen 40 ensayos y cuentos desperdigados de la obra del autor de La senda del perdedor, que van de 1946 a 1992. El pasaje de avión con des- tino a Florida que recibió

Bukowski incluía una invi- tación para dar un par de recitales. El primero en el Jiz-Wiz Club. “Dos recitales por 500 (dólares)más los bi- lletes de avión, el alojamien- to, igual algo de comida”, apunta en la crónica El reci- tal del gran ciego , parte de Ausencia del héroe . El joven que era golpeado por su padre, que tenía la cara marcada por el acné, que bebía al ritmo de las ca- deras de unamujer desnuda,

en los 70 ya era una leyenda

viva en EE.UU. En 1971 ha-

RR Bukowski en sus años de esplendor, con casa y auto propios. FOTO: ARCHIVO
RR Bukowski en sus
años de esplendor,
con casa y auto
propios. FOTO: ARCHIVO

bía publicado su primera novela, Cartero. En ella des- cribe los 12 años como em- pleado en una oficina de co- rreos de Los Angeles. En la misma crónica de los recitales, que se repetirán en su vida después en Cali- fornia, Nueva York y Wa- shington, Bukowski apunta:

“A Ginsberg le pagaban mil por un recital, pero luego se sentaba en una estera y se dedicaba a los mantras y a aullar como un loco”, decía sobre el autor de la genera-

ción beat. A Bukowski le irá bien en el primer recital, “porque no iba demasiado

borracho, y a nadie le gusta

En el

segundo tambiénleirá bien, a pesar de que estaba com- pletamente borracho. David Stephen Calonne, encargado de la edición del libro, hace una relación en- tre Bukowski y la genera- ción de Ginsberg, Kerouac y Burroughs: “Leyó sus obras con atención y figuró con ellos en muchas de las mis-

estafar al público

”.

mas publicaciones”. Esmás:

Lawrence Ferlinghetti, par- te de ese grupo, patrocinó el primer recital de Bukowski. En Ausencia del héroe hay una reseña de un libro de juventud de Allen Ginsberg:

“Estamos ante lo que me gusta denominar versos per- fectos”, anota. El volumen tambiénmues- tra el antecedente de su al- ter ego: Henry Chinaski. En su primer cuento, publicado porla revista Matrix en 1946, figura como Chelaski.

Al siguiente número de la revista aparece el relato Amor, amor, amor , donde están las huellas de su vida familiar. El protagonista es Chuck. El cuento se inicia con su padre duchándose. “Chapotea muchísimo, de- rrama agua”. El padre trata a su mujer como una em- pleada. Le dice que limpie. Ella es sumisa y Chuck pre- fiere escuchar las historias de su hermano George, lue- go de encontrar una nota en su cama. Es de su padre y le

LA FICHA

Ausencia del héroe
Ausencia del héroe

[CHARLESBUKOWSKI]

EditorialAnagrama, 328 págs. $ 17.000

ELAUTOR

CharlesBukowski nació

enAlemaniaen 1920.Alos tres añossu familiaseinstalóen EEUU,dondemuereen 1994,a

los73años.Suobrasumamás

de40libros,incluyendo

novelas,cuentosypoesía.El libro Fragmentosdeun cuadernomanchadodevino (2009) también reúneescritos inéditos,acargode DavidS. Calonne.

ordenair por su pack de con- sumo personal: “Una bote- lla entera de whisky. 1/2 bo- tella de ginebra”. Al regreso, la familia cenará. Chuck no siente hambre. El padre re- clama: “¿Qué te pasa?”, y lanza unos manotazos. La madrele dice al hijo: “Tienes 25 años. Aún hay tiempo. Tu padre quiere enseñarte a conducir. Te niegas. No quieres sacar el carné de la biblioteca, no quieres ir al cine gratis. Sólo bebes, bebes y bebes”. b

CRITICA DE MUSICA

FANTASIAS ANIMADAS DE HOY

Ignacio Olivares

Periodista

J ohn Williams ha aprendi- do a convivir con su catá- logo: una especie de es- tructura que tiene vida

propia y que año a año es disec- tada en cientos de lugares por orquestas profesionales y ama- teurs, revisiones fílmicas, video- juegos, compilaciones y hasta videos institucionales que lo utilizan ad nauseam como mú- sica de fondo. El veterano Wi- lliams había optado por un si- lencio cinematográfico desde que compuso la música para la

última entrega de Indiana Jones en 2008, pero volvió con dos proyectos de su mayor colabo- rador, Steven Spielberg: el dra- ma bélico War horse y las Aven-

turas de Tintín . Este último debe ser uno de los trabajos que más se ajustan a su forma de componer y operar. A diferen- cia de algunos contemporáneos que suelen jugar con fragmen- tos, Williams es de la vieja es- cuela y arma sus partituras a la par del guión. Son largas am- bientaciones que cambian con cada escena y que sólo mantie- nen un elemento distintivo: ese leit motiv que suele ser un tema corto, a veces algún timbre que identifique el personaje. Tra- tándose de animación, la pega de Williams tomó un aspecto aún más interesante. Los fanáticos de Williams sue- len esperar en cada partitura te-

mas muy reconocibles (al nivel de la Marcha imperial de Star Wars , el ostinato de Tiburón , la secuencia melódica de Encuen- tros cercanos ). Para las Aventu- ras de Tintín , marcada por la moral de matiné, el compositor se jugó por una obra que, ade- más de dotar de carácter a los personajes, acentuara la acción. Usando métodos muy similares a lo que hacía Carl Stalling con los dibujos animados, Williams usa los recursos de su orquesta para llenar de detalles una escena (pizzicato cuando se mueven en silencio, glissando de trombones para destacar humor, mucha percusión explosiva). Por fortu- na no se queda sólo en los efectos

explosiva). Por fortu- na no se queda sólo en los efectos Las aventuras de Tintín JohnWilliams.

Las aventuras de Tintín

JohnWilliams. SonyMasterworks $ 12.000 en feriamix.cl

de sonido y entrega para la pos- teridad el tema de Milú, acaso el más sólido y mejor armado de todos los que presenta (aunque el capitán Haddock no deja de ser otro leit motiv que admite un bis obligado).