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Nick: geoloka

ID: 200057
Casa:
Ravenclaw
Las pociones en Egipto.
Introducción:

Las pociones en Egipto eran, sobre todo, utilizadas con fines médicos;
remedios, medicamentos y
lociones. Estas pociones
fueron pasadas de generación
a generación, primero a
través de la escritura en las
paredes de templos y
palacios; después fueron
escritas en papiro, el cual era
enrollado y almacenado en lo
que hoy serían las
“bibliotecas”.

La farmacopea egipcia era muy variada debido a la riqueza de


materiales disponible del reino animal, mineral y vegetal. En los templos
se preparaban las pociones, perfumes, sales para las necesidades del
culto. El ritual enumera plantas, piedras raras, aceites minerales o vegetales,
grasas de animales, resinas, hierbas y baños de natrón que conservaban los
cuerpos momificados. Algunos ungüentos estaban compuestos hasta más
de 30 ingredientes diferentes, como sangre de lagarto, secreciones de
oído de cerdo, excrementos de niño, de asno, de perro, de gacela, de
hipopótamo etc. Todos ellos combinados con leche materna, aceites
finos y con otras grasas de origen animal.

Existían medicamentos para curar quemaduras, mordeduras, picaduras


de insectos, etc. El cuidado de la belleza era muy importante. Las
mujeres fumigaban sus casas y vestidos con incienso, granos de pino,
piñonero, resina de terebinto, juncia aromática, corteza de cinamonio y
melón. Todos eran molidos y quemados sobre brasa.

Entre los medicamentos hallamos toda clase de jarabes, ungüentos,


polvos, supositorios y enemas. Las enfermedades digestivas se
combatían con ricino y lavados de estómago. Conocían los valores
curativos del ajo, la acacia, el anís, el comino, etc. Además manejaban
drogas como la mandrágora, el beleño, la adormidera y varias especies
de dátiles que se administran con cerveza y vino, inicialmente sólo con
criterio mágico.
Utilizaban el cobre, el sulfuro, el carbonato de sodio, el arsénico y el
bicarbonato. Entre los productos animales se servían de la bilis, la
sangre, el tuétano, hígado, bazo, etc. Se administraban las drogas en
ciertos pastelillos usados como vehículos, con instrucciones muy
similares a las que se indican en la actualidad sobre dosis, horarios y
modos de empleo.
Los médicos egipcios acudían a atender a sus pacientes provistos de
toda una serie de pociones y remedios.
Muchos medicamentos eran de origen animal, en tanto que otros eran
de procedencia más exótica. La sangre de murciélago, la vejiga de
tortuga y el hígado de golondrina eran algunos de los ingredientes
indicados para el tratamiento de las enfermedades oculares, bastante
frecuentes. Todos los médicos tenían a su cargo personal especializado
que le proveía de toda clase de material para elaborar los remedios.
Las drogas se clasificaban por sus efectos
y no por sus ingredientes. Una vez
preparadas las pociones las colocaban en
frascos etiquetados debidamente, por
ejemplo: “Para oír mejor” o “Para curar el
dolor de estómago”.
Las instrucciones de uso eran muy
estrictas. Algunas drogas se mezclaban
con vino, otras se usaban para hacer
bizcochos, y todas las dosis se calculaban
con la mayor precisión. La medicación
combinada era frecuente en el antiguo
Egipto: en muchos tratamientos se
prescribían ungüentos y supositorios
además de medicamentos por vía oral.
Entre los remedios vegetales se
encuentran especies autóctonas y otras
importadas de otros países. Muchas se
empleaban además en alimentación y para diversas aplicaciones:
tejidos, mobiliario, ornamentación, etc. Algunas de las plantas más
conocidas son: acacia , cebolla , eneldo , balanites , brionia , algarrobo ,
coloquíntida , cilantro , papiro , higuera , sicomoro , cebada , palmera
doum , lechuga , lino , mandrágora , loto , adormidera , palmera
datilera , granado , ricino , tamarindo , alholva , vid.
En la formulación usaron excipientes como agua, miel, cerveza, vino,
etc. Exceptuando la vía de administración parenteral, emplearon casi
todas las formas farmacéuticas: cocimientos, ungüentos, cataplasmas,
supositorios, colirios, etc.
En los papiros se daban instrucciones muy detalladas sobre la
preparación y uso de los remedios. Estos se mezclaban por volúmenes o
fracciones, no por peso.
La manera de administrar una droga se exponía con gran detalle.
Igualmente se daban instrucciones para la aplicación de ungüentos y
sobre el modo de tratar las gomas. La administración depende de la
edad del paciente. Se consignan instrucciones sobre la hora en las que
se deben administrar y finalmente se indicaba la duración del
tratamiento.

Conclusiones:
• Los Egipcios fueron sin dudas, una de las culturas más
inteligentes, y sin duda, merecen destacar por su trabajo en el
área de pociones.