P. 1
Asi Hablaba Zaratustra, Federico Nietzche

Asi Hablaba Zaratustra, Federico Nietzche

|Views: 4.790|Likes:
Publicado por Ediciones Ibéricas / www.LaCriticaLiteraria.com. Traducción completa de "Así Hablaba Zarathustra", precedida de comentarios de Elisabeth Förster Nietzsche (hermana del autor), con noticia preliminar y notas de Juan B. Bergua, y anotaciones póstumas del propio autor.
Publicado por Ediciones Ibéricas / www.LaCriticaLiteraria.com. Traducción completa de "Así Hablaba Zarathustra", precedida de comentarios de Elisabeth Förster Nietzsche (hermana del autor), con noticia preliminar y notas de Juan B. Bergua, y anotaciones póstumas del propio autor.

More info:

Published by: La Crítica Literaria on Dec 22, 2009
Copyright:Traditional Copyright: All rights reserved
Precio de venta:$5.00 Comprar ahora

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
See more
See less

08/10/2013

$5.00

USD

ASI HABLABA ZARATHUSTRA

EDICIONES IBÉRICAS: Textos absolutamente Íntegros, traducciones esmeradas, estudios preliminares agradablemente eruditos, instructivos e interesantes, notas aclaratorias y explicativas. Las mejores ediciones de clásicos, en español, a los precios más económicos. Decir EDICIONES IBÉRICAS es decir ECONOMÍA y CALIDAD

Próximamente, un libro interesantísimo nunca hasta
ahora publicado en España:

EL

AVESTA

Textos sagrados del Mazdeísmo o Zoroastrismo, la doctrina de ZARATHUSTRA, el gran profeta iranio. Primera religión monoteísta del Mundo y fuente de las de este orden posteriores. Traducción, noticia preliminar y notas de JUAN B. BERGUA.

También en prensa otro libro singular: la nueva edición de

EL

PRINCIPE

de Maquiavelo, comentado por Napoleón Bonaparte, y seguido del

ANTIMAQUIAVELO
de Federico II, corregido por Voltaire. Este último publicado también por primera vez en castellano. La traducción, los estudios preliminares y las notas son igualmente de JUAN B. BERGUA.

FEDERICO NIETZSCHE

ASÍ H A B L A B A ZARATHUSTRA
UN LIBRO PARA TODOS Y PARA N I N G U N O
Versión íntegra, precedida de unas palabras sobre «Zarathustra», de Elisabeth-Forster Nietzsche, y de una noticia preliminar acerca del filósofo y su obra, de Juan B. Bergua CUARTA EDICIÓN

APARTADO

8.085. —MADRID

© Juan B. Bergua.170-1970 Número de Registro 7. Depósito ierjal: M.190-70 PBtNTED IN SPAIN EMPBESO EN ESPAÑA Imprenta Sáez . 1 . 21.Madrid-20 . 1 9 7 0 .Hierbabuena.

a causa de su importancia y de la riqueza de episodios de su vida. Primero de 1869 a 1876. Fue a su vez profesor de filología en Basilea (Bale) de 1869 a 1879. Su vida. de 1865 a 1867. se puede a su vez compendiar brevemente en tres períodos. ha tenido tales consecuencias que para conocerla con detalles harían falta muchas páginas. año en que tuvo que renunciar a causa de su salud deficiente. muriendo a los cincuenta y seis. bajo la dirección de Ritschl. como escritor.FEDERICO NIETZSCHE La biografía de cada hombre. donde conoció a Wagner. época en la que se interesó por la cultura helénica (la vida griega era para Nietzsche la forma más perfecta que ofrecía la historia. adonde se trasladó su madre al quedar viuda el año 1849. tiene un esqueleto. como el hombre mismo. en 1864. en Weimar. Pero la de algunos. cerca de Jena. su padre lo era también. En Bonn. Luego en las Universidades de Bonn y de Leipzig. o sea que se puede escribir con media docena de líneas. Desde entonces llevó una vida solitaria y errante pasando con frecuencia a Suiza y a Italia. hasta que en 1889 un ataque de enajenación mental acabó de trastornarle. a causa de haber sabido hermanar las necesidades de la vida . Perdida completamente la razón vivió once años. Estudió en la escuela de Pforte luego de cursar la enseñanza primaria en Naumburg. El esqueleto de la de Nietzsche es el siguiente: Nació en Rócken el 15 de octubre de 1844. Descendía de una familia de pastores protestantes. el 25 de agosto de 1900. filología clásica. En Leipzig.

Schopenhauer y Wagner. el arte y la ciencia. Todo ello contribuyó a hacerle cada vez más ensimismado. der Bekenner und Schriftsteller (1873). que en lo sucesivo no haría sino afirmar y consolidar. Pero no por ello deja de trabajar. 1879). la moral. del que son continuación Meinungen und Sprüche (Cheimnitz. Existencia solitaria sin otra distracción que sus lecturas y sus meditaciones turbadas con frecuencia a causa de su salud cada día menos floreciente. También había un bosquejo de las dos teorías capitales de su sistema social. esclavos por otra. Dionisos y Sókrates personificaba la vida. «la confianza en la cual empiezo a enterrar». en la aldea de Sils-Maria. había tenido que retirarse definitivamente de la enseñanza un año antes. más orgulloso. es decir. cuando. Straus. Vom Nutzen und Nachteil der Historie für das Leben (1874). por supuesto.tí JUAM B. en primer lugar de cuanto hasta entonces había querido. En 1876 enferma y tiene que abandonar la cátedra durante un año. más altivo. el aristocrático. cada vez más enfermo. y a que empezase a desconfiar de todo. F. Las Consideraciones inactuales son un intento de aplicación de dichas ideas a la cultura alemana de su tiempo. señores por una parte. y Der Wanderer und sein Schatten publicado en 1880. sino que emplea su tiempo en escribir Menschliches Allzumenschliches. En el Origen de la Tragedia nacía ya una nueva determinación de los valores humanos. Schopenhauer ais Erzicher (1874). Y éste constituye el segundo pe- . Ein Buch für freie Geister (Chemnitz. y el dualismo. y los cuatro estudios Unzeitgempsse Betrachtungen. y. Die Philosophie in tragischen Zeitalter der Griechen (publicada en 1876). 1878). y los veranos en la Alta Engandine. y R. empezando a vivir (de la pensión que le señaló la Universidad de Basilea) durante los inviernos en la Riviera. BERGUA con los supremos intereses de la filosofía y del arte). En 1880 escribía: «Mi existencia es una carga horrible y me hubiese desentendido de ella si no hubiese visto que precisamente en este estado de sufrimiento y de renunciamiento casi absoluto era en el que hacía las obsarvaciones y experiencias más instructivas en el dominio espiritual y moral». y en Apolo. Wagner in Bayreuth (1876). por ia filosofía de Schopenhauer y por la música de Wagner. a saber: D. cerca de Genova. De este período son sus siguientes obras: Die Geburt der Tragodie (1872).

por decirlo así. Las actuales protestas de la juventud universal no son otra cosa que esto: necesidad y consiguiente aspiración a que lo espiritual que parece haber quedado anticuado (moral. el más personal de nuestro filósofo. usos y costumbres sociales) avance al paso del enorme desarrollo alcanzado en otros órdenes de conocimiento. El secreto del gran éxito de las obras de Nietzsche no fue en realidad otro que éste: haber sido la gran bocina de lo que convenía reformar. Gedanken ueber moralische Vorurteile. insostenibles por lo tanto. La Rochefoucauld. y asimismo en este año y en el siguiente Die frbhliche Wissenschaft. . como diría más tarde: «No con palabras. Durante él. éste sostiene sus puntos de vista de un modo. religiones. pues su miopía. lo falso. En 1881 redacta su Wiederkunft des Gleichen (publicado en 1897). a causa de «arder en el fuego de mi propio pensamiento». empezó a obligarle cada vez con más fuerza a escribir. Avanzando con frecuencia más rápidamente las conquistas materiales que las espirituales hacen falta de tiempo en tiempo espíritus como el de Nietzsche que denuncien lo ya inútil por viejo y anticuado. Entre 1880 y 1881 escribe su Morgentrbte. Todo ello contribuye a anclar profundamente en su espíritu las ¡deas fundamentales de su concepción filosófica que ya no haría sino desarrollar en lo sucesivo. lo que sobra por no estar en armonía con las nuevas necesidades de vida. leyes. y los filósofos ingleses contemporáneos. forma la más apropiada tanto a su estado de espíritu como de sus ojos. escritos ambos propios de un espíritu solitario que se complace en meditar profundamente. sino con relámpagos». que se da cuenta de que los valores universales están en crisis —entendiendo por tal las ideas ancladas en las conciencias por una educación no en armonía con los tiempos.NOTICIA PRELIMINAR 7 ríodo en el cual abandonando ente* amenté sus anteriores idealismos de tendencia romántica empieza a dedicarse al estudio de las ciencias naturales que alterna con la lectura de motalistas franceses. Vauvernages. acentuándose por días. y como ellas muchas leyes y costumbres que reclamaban nuevos horizontes a causa de no estar en armonía ya con el nuevo nivel de vida— y a los que se dedica a criticar con tanta agudeza de expresión como poco miramiento. Voltaire. colección de aforismos. tales que Montaigne. En 1883 se inicia el tercer período que llega hasta 1888.

La filosofía de Nietzsche es en realidad una ética basada en una concepción particular suya. y Die Gotzendammerung. crítica de la moral absoluta. publicado en 1889. sale al paso del lector advirtiéndole que no se desoriente «porque detrás de sus palabras naturales o raras se esconde mi mayor seriedad y toda mi filosofía». Sils-María. pero que de haber tenido realidad hubiesen sido: Der freie Glist. Asimismo en Leipzig. también a hacer más evidentes sus errores y sus propias contradicciones. exaltación de la ética biológica. Tras esta obra apareció en Leipzig en 1886 Jenseits von Gut und Bose. A causa de ello su forma literaria resulta tan sorprendente que el propio Nietzsche. escribió. crítica de la filosofía metafísica. . Niza y Mentón. y Dionysos o filosofía del retorno eterno (una de sus grandes fantasías). y otros tres que no pasaron de proyectos. Su hermana Isabel publicó en Leipzig en 1908 Gedichte und Sprüche. para hacerla más digestible. Der Immoralist. Der Antichrist. modo que si por una parte contribuye a hacer resaltar su originalidad. Zur Gnealogie der Moral. oder wie man mit den Hammer philosophiert. No pudo llevar a cabo su propósito a causa de haber sido aquejado en 1889 de un ataque cerebral que nubló su espíritu definitivamente. BEEGUA dogmático. La obra capital de este período es Also sprach Zarathustra. nada le detiene en lo que afecta al empleo de recursos poéticos que le permitan dar plasticidad dramática a lo que quiere exponer. dándose cuenta. bosquejó otra obra. que debía de constar de cuatro partes: la primera. Se acentúa también la exposición sentenciosa y fragmentaria de sus pensamientos. Esta obra es un poema en prosa para llevar a buen término el cual. Der Fall Wagner. y al año siguiente. y en la que trabaja infatigablemente allí por donde pasa: Rapallo. en 1888.8 JUAN B. Del mismo modo que Kant. Vorsfiel zu einer Philosophie der Zukunft. compuesta entre 1883-1884. así Nietzsche. crítica de la religión cristiana. Richter Ecce Homo en esta misma ciudad y año. los Prolegómenos a toda Metafísica futura. y R. y por consiguiente original. escrito en septiembre de 1888 y publicado en 1890. para exponer en forma más adecuada a las concepciones filosóficas las ideas de Así hablaba Zarathustra. dándose cuenta de que su Crítica de la razón pura no era nada fácil de comprender. Der Wille zur Macht Versuch einer Umwertung altcr Werte.

que asimismo cargó contra la democracia y el socialismo. tarea empezada ya por Kant y llevada a cabo por él a favor de su pintoresco amoralismo que no respetó ni los principios éticos que aquél había respetado. Todas las formas antiguas. llevado de su amor entusiasta hacia la vida (principio universal de su filosofía). Lo que constituiría el gran incendio universal (empyrosis). tanto de religión como de ética y de metafísica. ya la habían defendido en la antigüedad Herakleitos y los estoicos que creían que los astros se alimentaban y crecían no tan sólo del vapor de agua. la idea o teoría de la vuelta eterna. Se trata. lo que le llevó. constituyendo el hacerlo la base de su metafísica. no se escapa al pesimismo sino mediante un esfuerzo heroico de voluntad y de imaginación. se adivinaba en Pía- . Con lo que el culto intensivo de la energía vital llega a ser para Niestzsche el principio de toda moral. que esta vida tal cual la vivimos debemos revivirla muchas veces. las ideas cristianas de Piedad y Resignación y las modernas ideas de Igualdad no eran para él sino falsos valores. fueron atacadas audazmente por las doctrinas filosóficas de Nietzsche. acabarían por consumir a la Tierra y por consumirse ellos mismos. y. sino de las almas separadas de los cuerpos. Al hacer la crítica del Conocimiento encontró que no podía servir de fundamento a ninguna regla de vida. como he dicho. Según ella. Su resultado. se encontraba. lo que ha existido desaparece momentáneamente para dar lugar a otras formas y volver a aparecer nuevamente en el porvenir. O sea. el «superhombre». de aceptarla alegremente. Este esfuerzo constante y repetido debe transformar al hombre en un ser superior. pues. en Herakleitos. Así las cosas. del eterno retorno. acabar de transformar los valores humanos. por supuesto. transformó en un optimismo activista y aristocrático. Esta teoría del gran año.NOTICIA PPSLIMINAR 9 de la historia de la cultura. nacida tal vez en Caldea. fundando. sobre la voluntad de potencia una ética individual y una política aristocrática. en cambio. Por supuesto. contra el pesimismo de su maestro (Schopenhauer). Todo volvería al estado de nebulosa solar y en este caos uniforme renacería el Mundo con la vuelta a los mismos acontecimientos. y que cada vez mayores y más ardientes. al que. a una concepción total del Universo que tenía como fundamento la teoría del retorno eterno.

y continúa siéndolo aún. de estabilidad social —racismos. Manos a la obra. lógica que. A su vez. Como la casualidad quiso que este día fuese el aniversario de Federico Guillermo IV. Su atropellar todos los valores hoy que el atropellar todo. modernamente (1872) había recordado lo de la «vuelta eterna» en un folleto sobre la eternidad de los astros. odios religiosos. a los atropellos al buen gusto a fuerza de la excentricidad en artes y letras sigue siendo aceptado por todos cuantos no admiten un orden absoluto en el individuo ni una sucesión lógica en la historia. cerca de Lützen. el influjo ejercido por las obras de Nietzsche fue muy grande en los últimos años del siglo pasado (muchos de los evolucionistas de entonces suscribieron sus máximas fundamentales). el «día de la cólera que reducirá el siglo a ceniza». los cristianos. cuya bota pesaba entonces sobre aquel reino. no es sino el abuso de adaptar las cosas a la conveniencia de los poderosos. como Schopenhauer. Nietzsche (Federico Guillermo) nació. como acabo de indicar. lo que nos va a permitir no sólo conocer algo mejor al hombre.1 Ü JUAN B. BERGUA ton y pasó luego al Dies irae cristiano. en vez de acordarse de Herakleitos y del Pórtico. comandos— y de tranquilidad individual —asaltos y atracos armados de todas clases y revueltas estudiantiles y laborales—. a averiguaciones de mayor importancia. En fin. atribuyeron el himno a David y a una sibila que nunca existió. según ellos. Blanqui. Día. desde las formas de gobierno —golpes de Estado—. guerrillas. como hizo observar acertadamente Renán. Rocken (Prusia). Por su parte. de un padre que murió a causa de una enfermedad cerebral. el 15 de octubre de 1844. Y ya en antecedentes de la cuestión gracias al breve resumen anterior. que en determinados momentos fue uno de sus ídolos. contra lo cual no cabe otro recurso que las revoluciones de las que los campeones espirituales suelen ser hombres de la talla de un Marx o de un Nietzsche. Y con ello preparar al que se interese por Nietzsche. Lugar de su nacimiento. y como el padre del recién nacido. recorremos esta vida un poco más despacio. pues. sino un poco más de su importante producción. a causa de haber sido preceptor de varios miembros de la familia real sen- .

digno descendiente de una gloriosa estirpe de reyes-soldados. vestirle y alojarle). este rey era un barbián que no sólo se había negado a dar a su pueblo una Constitución (no consintiendo sino a la fuerza. con su rica naturaleza tejida de contrarios. hacia lo «aristocrático» (bien que no ciertamente hacia lo que como tal se considera corrientemente. en 1848.NOTICIA PRELIMINAR 11 tía particular admiración hacia lo que. tal vez Federico Guillermo IV le fuese simpático a causa de tener algo común con él: un odio profundo hacia la «democracia». la democracia. feliz coincidencia para dar a su hijo. como he dicho. Y como tal vez parezca un poco paradójico que un hombre como Nietzsche. empezaré por decir (luego quedará demostrado) que. sintiese simpatías hacia lo «aristocrático» y consecuentemente aversión a lo «democrático». y que incluso él mismo fue una total y completa paradoja viva. mi cumpleaños fuese un día de regocijos públicos. el mencionado de Federico Guillermo. fue el hombre de las grandes paradojas. a pesar de su entusiasmo. que uno de los grandes principios de su filosofía.» No creo que nuestro héroe. fuese el amor entusiasta de la vida. Ello en todo caso permitió a Nietzsche escribir en Ecce Homo: «Ha habido al menos una ventaja en esta coincidencia de aniversarios: que durante toda mi juventud. como digo. según él. aristocracia ésta que le infundía la más total indiferencia). En efecto. tan poca merecía. látigo de cuanto de más sólidamente asentado había en su tiempo. Y la primera. no obstante. como veremos. cosa difícil- . de tal modo odiaba. le obligó a ceder la bien ganada realeza a su hermano Guillermo de Prusia. que cuando la Asamblea de Francfort le ofreció en 1849 la corona imperial. un intelectual y un sensitivo a la vez. la rechazó a causa de llegarle de una Convención de carácter excesivamente popular. un voluntario y un apasionado. sobre todo si se juzga por su jefe. un sabio y un artista. no dudó en aprovechar la. como nombre. Un ataque de enajenación mental más fuerte que los que de ordinario recorrían con más suavidad su poco esclarecida mente. cuando una amenazadora revuelta le hizo al fin darse cuenta de que ningún monarca puede continuar siendo un real parásito si sus subditos se cansan de mantenerle. sino que. sintiese hacia «lo real» el entusiasmo que su progenitor.

que educado en consonancia. pues en vez de compartir sus juegos y travesuras prefería entregarse a la lectura de la Biblia. súbitamente. Pero sí que los destinados por su manera particular de ser a «creer». Y doblemente para un espíritu meditativo como el suyo. desde el punto de vista terapéutico. para los cuales el espíritu es todo y la materia nada. mas para él la existencia no fue. la vida de sus camaradas de estudios. ¿no resulta también un poco paradójico que. hijo de padres de acendrada piedad. tanto en Bonn como luego en Leipzig. su corolario obligado. especialmente de tipo nervioso? Esto podría llenar de gozo a los idealistas. y que sólo la muerte libra verdaderamente de la cadena tantas veces angustiosa de la vida. que sabía que morir no era un mal. ¿Cuál pudo ser la causa de cambio tan brusco. perdiese toda fe en el Dios de sus padres. ¿Quiero decir con ello que estos últimos no son capaces de pensar? Ni mucho menos. como a él le ocurría. sin salud física imposible que tuviese salud mental. sino que el espíritu es y no otra cosa. si hijo como era de unos padres sumamente piadosos. En fin.12 JUAN B. lo que animaría a los materialistas a seguir sosteniendo no tan sólo lo paradójico de su conducta. a los dieciséis años. cosa que hasta entonces no había ocurrido. lo mismo que otros nacen para creer. enfermo más de doscientos de los trescientos sesenta y cinco días del año. de los que había heredado aquella variedad de ascetismo moral que le caracterizaba. puesto que. y pronto no hubiese para él otra divinidad que el soñado «superhombre» en cuanto tuvo de él la primera visión? El resultado inmediato de mudanza tan radical en el modo de pensar fue que durante algún tiempo siguiese. una simple manifestación de la materia. sino una carrera hacia la locura total. que influido por el medio en que se había criado manifestase pronto tales sentimientos que era llamado por sus compañeros de escuela «el pequeño pastor». BERGUA mente comprensible en un hombre como él (a no ser como suprema aspiración). . punto verdaderamente interesante del caso? Este no parece que pudiera ser otro sino que Nietzsche había nacido para pensar. ¿cómo explicarse que cantase la vida en vez de la muerte? ¿Cómo su invariable optimismo aquejado como estaba continuamente de trastornos físicos o mentales muy diversos. Además.

por el «miedo» que como una garra atenaza a los partidarios de ciertas creencias. como a Agustín.. hombres-faros capaces de iluminar. por el pasaje que dice: «No paséis la vida en los festines y placeres de la mesa. conduce a la santidad. de guiar. Es decir. tras una vida de disipación. de ciertas secreciones glandulares. esta garra es una inclinación no menos invencible a juzgar las cosas com espíritu crítico..NOTICIA PRELIMINAR 13 cuando piensan no pueden hacerlo sino a través de sus creencias. tras una noche agitada cree oír una voz que le dice «Tolle et lege» (Toma y lee). ¿sin ella?. y no hizo falta más para que dejase la vida que llevaba y emprendiese el camino que. por ejemplo. leones o corderos. sino revestios de vuestro Señor Jesucristo. tal me parece al menos. Pero yo. pues ello no depende sino de unas centésimas de miligramo de más o de menos. al hacer de nosotros. por casualidad. en los espíritus más limitados. Sello que determina toda nuestra existencia. ponerse a pensar. como el de Nietzsche. no puedo explicarme de otro modo tanto el caso de Nietzsche como los contrarios. según la Iglesia. a cada uno nos marca la Naturaleza con un sello indeleble. lo que les hace no creer sino tras haber reflexionado previamente. salvo que en él el cambio lo determinó el haber entrado en un templo. Y Francisco de Asís. los de Agustín de Tagasta y Francisco de Asís. comprender (¿con razón?. mientras que en otros espíritus. como enseña la biología mediante su teoría hormonal.. lo mismo. súbitamente. y guardaos de satisfacer los deseos desarreglados de la carne». santos o criminales. Mientras que el caso de Nietzsche es. anulado su albedrío por lo que llena su conciencia. Caen en sus manos las Epístolas de San Pablo: las abre. de ser pastores . juzgue cada uno el caso según su leal saber y entender) que estaba equivocado. enteramente contrario: Total y absolutamente creyente. en uno y otro caso sin previa reflexión y por obra de dos impulsos del sentimiento. esto no pasa de una opinión particular mía. en nuestra sangre. y empezar una vida nueva por caminos enteramente opuestos. abrir un día de pronto los ojos del espíritu. el primero. Estos. tales. que se puede no aceptar e incluso rebatir. Y la de otros muchos si la Naturaleza ha hecho también de nosotros. Sí. la verdad. Por supuesto. Francisco y Nietzsche.

» Y de un modo aún más breve: «Todo lo que . o sea que no mentía. BEBGUA de los demás. un gusto divino por la vida.» En efecto. pero que. que es la negación de querer vivir?» Magnífica antinomia entre dos espíritus igualmente fuertes: Schopenhauer. sino lo que quería que hubiese. lo cierto fue que empezó a sostener que en el alma de las criaturas anidaba una alegría local. fue lo que le hizo cambiar de rumbo y entrar por el camino que ya no dejaría de recorrer. El Mundo fue para él no sólo luz. Nietzsche. que hablaba de morir. pues. la vida y mi propia naturaleza pintados con espantable grandeza. Lógico era. nada conseguiría borrar. Como dice en la introducción de El Origen de la Tragedia: «Gracias a él vi el Mundo. su deseo de vivir y de escapar a sus inquietudes de enfermo. haciendo oscilar su ya de por sí agitado cerebro. no obstante las premisas pesimistas de Schopenhauer. completamente. la lectura en 1865 de la gran obra de Schopenhauer El mundo como voluntad y como representación. En todo caso. Pero hay aún otro punto de contacto entre Agustín y Nietzsche el haber sido apartados por un libro de la vía que equivocados seguían. Y ello porque lo que en este libro había coincidía de tal modo con su manera natural de querer. este libro le hizo una impresión y marcó en él una huella que las circunstancias. lleno de vida. En cuanto a este último. que incluso cuando más tarde se sublevó (haciéndolo en cierto modo contra sí mismo). no lo que había en realidad. asegurando: «Toda vida verdadera que no aporta por lo menos un poco de alegría se me antoja falsa. ¡glorificando la vida! En lo que a Nietzsche afecta. Schopenhauer siguió siendo para él en lo íntimo de su conciencia su maestro y su mentor. que como nadie puede ver lo ajeno sino a través de sí mismo. le hacían encontrar en lo externo a él. modificarían con el tiempo. Y era.14 JUAN B. sino espejo. contra el pesimismo de Schopenhauer al declararse el campeón del optimismo y de la alegría. siempre acechado de cerca por la muerte. la lectura de la mencionada obra de Schopenhauer le planteó el siguiente problema: «¿Por qué medio se puede. rechazar su conclusión. ¿ocurría tal vez que trataba de convencerse a sí mismo creyendo que ello le daría lo que tanto ansiaba y no tenía: salud? Sea como sea. sin duda.

Consecuentemente. lugar en el que había encontrado un refugio particularmente grato.» De modo que aunque el dolor rondaba siempre su puerta. estando en la pequeña aldea de Sils-Maria. teóricamente podría sostenerse.NOTICIA PRELIMINAR 15 no es o engendra alegría no existe. Todo el juego cósmico no podía conducir a otra cosa. bien que no pasase de una ocurrencia. a él le produjo tal alegría el descubrimiento. nuevo Pangloss: «El Mundo es perfecto. No obstante.» ¡Atrás los pesimistas y el propio Schopenhauer con ellos! No solamente la vida era buena. pues condenado está a tener fin. que al volver a Genova. si Dios era todo alegría y libertad. donde una tarde. con esa solemnidad propia del espíritu de la pesadez: «A causa de él todas las cosas se desploman». su obra ¿cómo no sería buena? Y ello le hacía asegurar. de ser distinto a como en realidad era. Hoy. y a causa de ello su mencionada doctrina del «eterno retorno». paseando al borde del lago (Silvaplan a ) . que incluso tuvo por algo genial. a una vida semejante. La idea. como todo cuanto ha tenido principio. Fue durante el verano de 1881. sino que no tendría fin. y que los hombres morían para volver a revivir exactamente. puesto que ni en uno ni en otro creía) grave. bien que absolutamente quimérica a no contar con la eternidad de nuestro planeta. La propia imperfección. con lo que evidentemente no hay medio de contar. Y tal gozo (nada más imprevisto que las reacciones de los cerebros anormales). aun los seres inútiles y la gentuza forman parte de esta imperfección. un día. excusado decir que al Demonio le encontraba (teóricamente. como asimismo aseguraba. le hizo decir también: «Sólo podría creer en un Dios que supiese danzar. a causa de ello mismo.» Afirmado lo anterior. solemne incluso. se le ocurrió de pronto lo que acabaría por ser una de sus obsesiones: la idea de la Vuelta eterna. claro está. profundo. su deseo. que influyó favorablemente hasta en su salud. cuando ya el clima de Sils-Maria empezó a ser duro. pudiendo . idea que acabó de concretar en el siguiente supuesto: Que el Mundo pasaba una y otra vez por las mismas fases. todo género de inferioridad. escribía alborozado a su hermana haberse paseado por las alturas de las montañas cantando con alegría a causa de haber podido considerar el porvenir como nadie había acertado a hacerlo jamás antes que él.

planteada ya por otros muchos. ¡Retorno eterno o eterno retorno! Pero a todo ello no hubiera podido llegar Nietzsche sin haber hallado previamente la solución del primer enunciado problema. infinitas veces. aunque estén sonando acordes tan estruendosos como los que componen «La Walkiria». 1872-1876). En cuanto al descubrimiento en sí. que me hiciste acompañarte —y conste que no te guardo rencor—. nada más cierto que la alegría que le causó lo que creyó un notable descubrimiento influyó poderosamente en sus escritos de aquel tiempo. Agotadas todas sus posibles combinaciones. en que aún le duraba la euforia. El Arte traía consigo la justificación del Universo al permitir concebirle como un fenómeno estético. Evidente es que. ¿De cuántos modos diferentes se pueden combinar? No es difícil hacer el cálculo. Zuazo. absolutamente todo. Consideraciones inoportunas. tiene un carácter notablemente distinto en cuanto a optimismo y suavidad de pensamiento. En todo caso. como hemos visto. deja de oírlos el que consigue dormirse (esto puedo asegurarlo por haberme ocurrido a mí cuando se estrenó esta obra en Madrid allá por el año 1908. matemáticamente y contando con la eternidad del tiempo. como no menos evidente es que en pleno concierto. y que escuchaste la tabarra musical por ti y por mí. 1871. todo. esta hipótesis. La «voluntad» primitiva se liberaba constantemente de sus propios sufrimientos contemplando las visiones liberadoras del Arte. en vez de cinco dados imaginemos cinco mil millones de billones de trillones o cuantos elementos haya en el Universo. puesto que no solamente . ¿Dónde estás.16 JUAN B. pues La Gaya ciencia. escrita en pleno entusiasmo anterior. éste deja de sentir el sufrimiento. tendrán que volver a repetirse. podríamos poner a esto una apostilla: A enfermo mental. que sus obras anteriores y lo mismo Aurora. compañero querido. medicina mental. y. de embargar totalmente algo el espíritu del que sufre. ¿Dónde la encontró? En primer lugar. contando con la infinitud del tiempo. y no una. sino muchas veces. Echad cinco dados de diferentes colores en un cubilete. de acuerdo incluso con la ley de probabilidades. en el Arte (El Origen de la Tragedia. volvería a repetirse. BERGUA juzgar con seguridad su estajo. podía sostenerse. Pues bien. evidentemente y aun dado que la casualidad no lo haya hecho ya antes.

NOTICIA PRELIMINAR 17 no dormías. era la manifestación de arte perfecta. y no era poco. la debilidad y todos los males sean. el dolor. a juicio de Nietzsche. más allá del bien y del mal. Porque las ideas. ora como representación. nada mejor que ella. con lo que nos situábamos. de golpe todos los grados de valores y categorías quedaban suprimidos. Por consiguiente. A causa de ello. e incluso que la falta de salud. cuando lo más que se hubiera podido asegurar. o sea lo que la entorpecía. positiva diferencia (bien que la experiencia diaria nos pruebe constantemente lo contrario. placer y dolor. según Nietzsche. esta manera de razonar venía a ser semejante a la de los antiguos estoicos. formas literarias diversas). nada valía tanto como vivirla. en los mencionados contrarios. era que podía hacerle superior al dolor). sino que al tiempo de oír seguías la música en aquel bien editado librito de hojas de papel biblia y encuademación de fino chagrín?). que aseguraban que el supremo bien era la sabiduría. escultura. decía que de no haber positiva diferencia. según Nietzsche. superados. que le hacía insensible incluso al dolor. puesto que tan sólo en ella podían tener efectividad. alegría y tristeza. concebida así . tenían que ser expresiones de síntesis generales. si se prefiere. como nuestro filósofo aseguraba. tal dice al menos que expresa el Mundo. la tristeza. El drama wagneriano que realizaba la síntesis de ambas cosas. por lo general. estos mismos conceptos adquirían un nuevo sentido: bueno era simplemente lo que facilitaba. para ser grandes. debilitaba y destruía. teatro. más frecuentes que los bienes. En cuanto a la vida. obrando ora como voluntad. era lo esencial e incluso lo mejor a causa de no haber en estos contrarios. Naturalmente. y que ésta volvía al hombre tan perfecto. lo contrario. redentora incluso. o. En cuanto al Arte. favorecía y hacía agradable y deseable la vida. Corolario obligado de tan esperanzadora manera de enfocar las cosas: Si para nosotros la vida y cuanto la vida es en sí (salud y falta de ella. dado que fuera de ella no existían ideas ni sentimientos. fortaleza y debilidad y demás contrarios componentes de tan complejo todo). no de estados particulares propios tan sólo del ánimo del que las concibe. malo. por excelencia. será «dionisíaco» (música) o «apolíneo» (artes plásticas en sus diversas manifestaciones: pintura.

una moral basada en la completa transmutación de los valores. Y he aquí cómo llegaba Nietzsche. Y al hacer intervenir en la vida el dominio de «la fuerza» como algo absolutamente necesario. subordinada a ella. Y no consistiendo la dicha en la posesión de nada determinado. del furor dionisíaco. en un cambio total de lo hasta él admitido. es decir. todos los resortes sociales de acuerdo con una disciplina férrea que hiciese ineficaces todas las tentativas de insurrección de la masa. Por ejemplo. Esta tabla de valores. para baldón de su filosofía). como veremos. sino la obra de una casta superior. de la felicidad humana. etc. por el contrario. pensando en alemán de pura cepa (con frecuencia le ocurriría lo mismo. la verdad al error. por ello su odio hacia ella. tanto la moral como las leyes. la misericordia a la crueldad. la fuerte. porque se basaba en la naturaleza de los individuos. no pasando de puras supersticiones. sino en una continua superación de aquello que se deseaba. una nueva moral. dado que la única manera de consolidar el dominio de la casta superior era disponer de la fuerza y organizar. que pretendía que fuese una moral más allá del bien y del mal. no por inteligencias. BERGUA la vida y a esto reducida. de acuerdo con las cuales el bien y el mal. Misión de la primera: el cultivo del espíritu. del arte y de la ciencia. borraba torpemente esta diferencia a juicio de Nietzsche imborrable. Naciendo. Al dominio por la fuerza. Principio de cuya doctrina era el acrecentamiento de la fuerza vital. Y que para la supresión de este individualismo no aristocrático preconizase la formación de un Estado militar. Toda civilización admite una cierta jerarquía de valores. Nietzsche empieza por derribarla. Para él no sólo . de vanas e inútiles fantasías. Con lo que la vida quedaba reducida a una aspiración jamás satisfecha.18 JUAN B. el trabajo material. a su amparo. a lo que se podría considerar como la definición de ésta su filosofía: a «la transmutación de todos los valores». de la segunda. que requería a su vez una casta inferior. carecían ya de todo valor. el progreso no podía ser ya el resultado del esfuerzo colectivo. lo justo y lo injusto eran considerados como inmutables. estima tal cosa superior a tal otra. la suya. Y como precisamente la democracia. al contar per cabezas. La separación de las castas era irreductible.

en la igualdad de los sexos y demás cosas. La Humanidad no se regeneraría a no ser que una selección se obrase en ella. consiste en seguir nuestra naturaleza. los débiles serían sacrificados para que únicamente dominase un tipo de hombre superior. así como las grandes naciones. según él. Esta voluntad de potencia llevaba consigo una moral nueva: la moral de los amos.NOTICIA PBELIMINAB 19 no hay ya Dios. según él. imposibles. Nietzsche. Nietzsche condenaba la piedad. el florecimiento completo de la personalidad de los «fuertes». era desarrollar en él esta voluntad de potencia. y él. no eran sino tratar de justificar algo atroz. «sentimiento el más bajo de la naturaleza humana». el superhombre. del ascetismo. Nietzsche. que es el fondo de su naturaleza y que hace los grandes caracteres. pues le queda lo que Schopenhauer llamaba el «querer ser». por el contrario. las masas habían practicado la moral de los esclavos por obra del cristianismo. al nirvana. no quedando otro recurso que llegar al renunciamiento absoluto. La moral de los amos era. tras matar nuestra voluntad. sino tampoco ley moral. que. Pues la sabiduría. la «voluntad de potencia». soñaba neciamente en la igualdad y la felicidad de todos. ¿Qué queda? ¿Se va a hundir el hombre en el pesimismo absoluto? No. «¡Volveos duros!». naturaleza rica y aristocrática. por los vencidos. en realidad. pensaba que lo que hay que hacer. mientras para Schopenhauer este «querer ser» era un mal. Hasta él. En nombre de la moral de los amos. Se acabó la distinción entre el bien y el mal. como la dicha. entre la verdad y el error. Tan sólo ella conduciría al bien y a la felicidad. a su juicio. lo que el hombre debía hacer. simpática personalidad si se olvidan estas y otras . Entonces. Ahora bien. llegando por tal vía a los más absurdos renunciamientos y a los disparates. sin preocupación alguna por los débiles. contra cuyos atropellos empezaban entonces a levantarse los perjudicados a favor del socialismo) fueron escritas por Nietzsche. así como la democracia. los atropellos cometidos siempre por los fuertes contra los débiles. Estas divagaciones (que. por el contrario. pues al oponerse las diversas voluntades el hombre llegaba a ser un verdadero lobo para el hombre y la Tierra un campo de batalla y carnicería. decía Zarathustra a sus discípulos. considerados sublimes torcidamente.

era obedecer a los fuertes. desprecia y llama «bárbaros». en realidad. pues. hubiese existido siempre no significaba sino que había llegado el momento al fin de que esta . en una prosa poética estremecedora y atrayente. Los capaces. que en un momento le atrajeron. que cuando se les golpea una mejilla ofrecen. que pedía el sacrificio del hombre a la sociedad). profundamente antihumana). además del gusto que sienten muchos por lo extraño y desacostumbrado. según pensaba Nietzsche. Que todas estas cosas tan extrañas tuviesen el éxito que han tenido. en el para Nietzsche verdadero Mundo. con alma de esclavos. por imposibilidad asimismo de pensar fuera de los cauces impuestos a su espíritu. el de los «valores transmutados». de modo verdaderamente sorprendente: Patria. de librarse de ciertas ideas. que en vez de rebelarse y sin otro recurso que implorar caridad. y los enfermos de espíritu. los esclavos y los amos. fuertes. que en el nuevo Mundo. a los por naturaleza amos. por consiguiente. pero de esclavos cobardes. todo cuanto parecía más sagrado es sacrificado por él al individuo (al revés de Tolstoi. Estado. empezando por las de los hombres. Hasta a los vencedores de la guerra franco-prusiana de 1870. lo que tenía como consecuencia forzosa el ahogar sus instintos más nobles y viriles contenidos por un ridículo «no se debe hacer». en Así hablaba Zarathustra (que con Más allá del bien y del mal y La voluntad de potencia. tuviesen que ser distintas. sin ultrajarse. No habiendo. y. como empujados por «la voluntad de dominio». sino dos clases de hombres: la de los libres. El hecho de que tal cosa. estos doblemente esclavos de cuerpo por serlo de espíritu. BEEGUA genialidades. por lo mismo es decir. la otra. parece difícil de explicar a no ser pensando. seguros de sí mismos y a causa de ello violentos. tales la de «pecado». como derechos. cuanto tenían. O sea. Era natural. las categorías. tales la creencia en el poder organizador de la voluntad y en él de la inteligencia humana. forman el trípode esencial de sus ideas y de su doctrina. los mansos. mediante la cual ataca todas las ideas hasta él admitidas. por estar de acuerdo con ciertas ideas particularmente gratas a la época en que Nietzsche escribía. la comprendían y no les importaba incluso vivir de ella.20 JUAN B. los humildes. el temer incurrir en ellos. sentado lo anterior. Pues bien.

escudándose en religiones cuya verdad y positivo valor nada justificaba. cuantas mayores estas virtudes. una vida asimismo falsa y llena de temores (carentes también de toda realidad posible). ni imponerle como acíbar para que luego re- . obligada y lógica afirmación (la lógica. sino la ñoña y cobarde iustifieación de toda clase de infortunios por obra y peso de la idea de pecado. por consiguiente. y. Con lo que el bienestar era considerado. mayor el engaño que en verdad constituían. y para considerar los males que deparaba la propia vida como castigos de esta Potencia. verdaderas o no. hasta los accidentes naturales de la vida. O sea que la moral cristiana no era. no siendo en realidad sino el medio de establecer posibles deducciones de afirmaciones anteriores. Aquel: «Dios lo ha querido así (como si un Dios esencialmente bueno pudiese querer el mal. tales. la expresión de las verdaderas condiciones de la vida y de su natural desenvolvimiento. las enfermedades. según él. e incluso la Hermosura y la Bondad suprema misma. a toda clase de daños y males. por otra parte. Y a causa asimismo de esta transmutación de valores fomentada por los que vivían engañados. en vez de tratar de anularla mediante democracias y socialismos torpes. como un peligro que conducía en otra vida (vida pura invención del orfismo griego prohijada y cuidada celosamente por el Cristianismo). bendecirlos al bendecirla. pero que deshacían las conciencias. reduciendo a los pobres de espíritu que creían en tal moral y la seguían. a ínfimos peleles atemorizados y con el espíritu tan desviado de toda idea natural como para imponerse tormentos físicos creyendo que hacerlo podía ser grato a una Potencia a la que. como un mal que era preciso evitar con el mayor cuidado. puede ser consecuencia natural de toda premisa): Que una moral falsa y torpe había hecho. Y como era lógico igualmente (según Nietzsche. sin realidad alguna. consideraban autora de todo lo hermoso y bueno. no obstante ser positivamente el mayor de los bienes. cuando no de engañar a los demás. vida en que piedad y debilidad eran consideradas como «virtudes». eran agravados por moral tan falsa y engañosa. Y nueva. Agravados y emponzoñados por la tenaza de amenazas puramente inventadas. quedaba perfectamente establecida. como una tentación peligrosísima. por ejemplo. claro está).NOTICIA PRELIMINAR 21 diferencia.

pero sin moral. puede ser infinitamente superior. Las religiones. mientras que un hombre arreligioso. sin tener nada que ver con lo religioso. pero no la mejor que pudiera haber. ésta a causa de sus tendencias igualitarias y democráticas. a la riqueza y al poderío. tan sólo a la pretendida moral cristiana. basadas en la dicha de vivir y en el triunfo de la fuerza. Y asimismo el germanismo. a su juicio. la Fran- . hacía imposible el desarrollo natural de la vida. el Renacimiento. Total. por fiel y consecuente que sea a las prácticas que le impone su doctrina. de su repulsa no se libraban el protestantismo y ni tan siquiera la Revolución fracesa. que evidentemente podía ser considerada como tal. base sólida. no obstante comerse los santos. de toda sociedad bien organizada. a Nietzsche. honrado y generoso. jamás un hombre «religioso». Todo lo anterior constituía una de las razonas que movían a Nietzsche a atacar religiones como la judaica y la cristiana. éticamente considerado. que el error había consistido en llamar moral o considerar como moral. Asimismo. Por supuesto. sino superior a ellas. siendo así que no tan sólo lo moral es anterior a toda religión. puesto que sin moral ninguna religión tiene el menor valor y tan sólo llegan a adquirirle en la medida en que participa en ella. como afirmaba. producto por lo general de la fantasía y de la mentira. pero perfectamente moral. a los muchos hipócritas que. como digo. cual si no hubiese otra. todo lo cual. a causa de herir su razón. tenía para él el mismo propósito: el buscar una nivelación igualitaria que. que glorificaban la humildad y la pobreza y vituperaban. sólo tienen valor acercándose a la moral. de aquella. continuación ésta. en cambio.22 JUAN B. Hay la diferencia entre ellas que hay entre la materia y el color que la da tono. Y en oposición señalaba las formas de cultura aristocráticas: helenismo y romanismo. que tanto desesperaba. BEBGUA sultase más dulce su miel): ¡Alabado sea!». será bueno y digno de estimación (los ejemplos que lo prueban abundan). mientras que ésta tienda al bien social ya desde su nacimiento. como tampoco la ciencia moderna. ni la única. son incapaces de todo acto humano. Como error ha habido también siempre que se ha pretendido que lo moral dependía de lo religioso. según su modo de ver las cosas. siendo la mejor de las religiones aquella que en su doctrina encierre la mejor moral.

todo lo puramente intelectual? Naturalmente. por ejemplo. lejos de todo placer de la carne. ¿hubo jamás para él bienestar o placer distinto ni superior a pensar.NOTICIA PRELIMINAR 23 cia de los siglos X V I I y X V I I I y el Imperio Napoleónico. Por supuesto. es decir. Y nueva paradoja: que esta afirmación fuese hecha por un hombre. por otra parte. falso y degenerado había en la vida. por supuesto. Y que el tipo de cultura creado por la filosofía socrática y que persistió hasta bien entrada la Edad Media. no obstante haber sido notablemente defendida por Epikouros (Epicuro). natural era que creyese de toda buena fe. Nietzsche pensaba lo mismo. los dignos de ser tenidos en cuenta y practicados. había sido para aquel admirable pueblo un retraso. nuevo corolario o consecuencia (prescindamos ahora de si verdadero o lo contrario): El cristianismo había sido el triunfo de cuanto de malo. en una palabra. no sería muy difícil. Juzgado de tal modo el Cristia- . y con él del intelectualismo. que bien que no dudase en afirmar que el «placer» era el fin supremo de la vida. como demostraba la suya en lo que respectaba a conducta moral. modelo. la filosofía de la voluntad de Schopenhauer y principalmente gracias a la misión sinfónica de las obras de Wagner. además de una afirmación que tomada en su sentido más general no pasaba de una perogrullada. el Fausto de Goethe. Esto sentado. la aparición de Sókrates. como él decía). escribir y. leer. cuya liberación y retorno a la concepción primitiva no empezó a clarear sino con el criticismo de Kant. presentar con careta nueva a una antigua máscara: A la doctrina del hedonismo. justo es reconocer que en fin de cuentas. había contribuido mucho a retrasar el despertar de Europa. predicada por Aristippos de Kirene (uno de los discípulos de Sókrates). que en Grecia. de todas las premisas anteriores. en verdad de verdades. era. en todo lo cual él era el más vivo ejemplo. empresa que. porque. pues hasta los mayores errores se pueden sostener honradamente cuando de buena fe se cree en ellos. es hacer notar que la afirmación de que «el bienestar constituye el mayor de los bienes de la vida». estableció una categoría de placeres. y sosteniendo que sólo los intelectuales eran (por «naturales y necesarios». muy atacada ya en la antigüedad. Creo que preferible a criticar una buena parte de todo lo anterior.

BEHGUA nismo.24 JUAN B. de los humildes. bastante solapado. de la mutilación espiritual voluntaria y total. la cuestión de si tenía o no razón para ello es cosa distinta y no entra ahora en juego. de los indigentes. contra lo más respetable y lo más noble. el que tan sólo los eternamente esclavos. además de haberla implantado la sostenía. como un gran instinto de venganza para satisfacer el cual ningún medio es bastante venenoso. de los pecadores. los desheredados de la vida. los capaces de sufrir todo en silencio. por lo menos. Considero a esta enorme mentira y no menos enorme mascarada como la más infame mordaza a la libertad de conciencia y como el mayor de los baldones que puede caer sobre el género humano. de la burla de los verdaderos valores humanos. como una enorme y profunda perversión. los mendigos espirituales. Con lo que «Dios en la Cruz». los continuamente sacrificados. quedaba reducido a una especie de báculo para los cansados a fuerza de correr tras quiméricas esperanzas. encadenándose o dejándose encadenar y besando aún las cadenas. así llamados. Pero ío que ya es más difícil de . Sumisión tanto más envilecedora puesto que en nombre de tal moral y por defenderla se enfrentaban contra lo más fuerte y hermoso que existía. es decir. a ser una especie de boya para aquellos que. era la deificación de la sumisión. la Divinidad que coronaba su panteón religioso no podía quedar peor parada. hundidos. según palabras del propio Nietzsche. Y a causa de ello. En efecto. Resultando el Cristianismo la cobarde sumisión de los que pasaban la vida humillándose y arrastrándose como gusanos. podían ser hijos de Dios o. los irremediablemente siervos.» Ahora bien. en fin. Dios. de los incapaces de otra cosa que de ser inútilmente modestos. a punto estaban de ahogarse en su propia insignificancia. Empleando las palabras mismas de quien de tal modo pensaba: «Considero el Cristianismo como una gran maldición. de aquellos que se comportaban de tal modo sólo con la esperanza de obtener con ello una disminución de males en la supuesta vida luego de ésta. bastante secreto y bastante mezquino. que Nietzsche tronase contra una moral que le parecía servil y falsa y contra la doctrina que. de los desvalidos. el Dios de los cristianos. de los pobres de espíritu. natural era si tal creía. como el propio Evangelio decía.

Y cuando hayas llegado al término de tu carrera y saltes de tu montura tendrás que sostenerte con tus propios pies y tropezarás a causa de tu pierna lisiada. diríase que hubieran debido representar al menos la primera manifestación del «superhombre» en el que soñaba. de tal modo es general en todas partes). de tal manera los individuos de esta clase son los que llegan más fácilmente. es decir. añadiendo: «Si aspiras a elevarte más recurre a tus propias piernas. todo cuanto procede de aquel que. o el que le apeó del pináculo del poder para empuñar él las riendas. no participando enteramente de sus ideas y de sus ilusiones. según escribía: «Uno no debe obedecer sino a sí mismo. No permitas que los otros te aupen ni te subas a los hombros ni a la cabeza de los demás. ¿Por qué? Hay varias razones para que tal ocurra. pues su instinto les dice que sólo de este modo. Segunda. por ejemplo. Guillermo I I . pues. formando una especie de asociación tácita de ilustres lisiados de la inteligencia. por lógica que parezca a primera vista y natural en un hombre como él. según la cual la condición esencial para el triunfo parece ser la mediocridad ilustrada. que diríase hubiera debido ser su estribillo y su divisa. amigo mío! Pero tu pierna lisiada anda contigo a caballo.NOTICIA PRELIMINAR 25 comprender. muy bien. un Bismarck. parece estar en contradicción con esa ley social (ley. ¿Que vas montado a caballo dices? ¿Que galopas a rienda suelta hacia tu objetivo? ¡Ah. Y asimismo que el necio y orgulloso «Deutschland über alies».» Esta reflexión. en unión de otra que consiste en admirar. ha conquistado fama. rigen y han regido siempre los tinglados sociales. muy especialmente en política y en . que prefería todo antes que inclinarse ante los que juzgaba inferiores a él. un verdadero y total dictador. le pusiese enfermo. por lo que sea. o fingirlo al menos. merézcalo o no. Y la primera y principal. era que siendo entera y ferozmente antidemocrático sintiese al mismo tiempo un tan inexplicable como irreprimible odio hacia el concepto moderno del Estado en los países que. pueden seguir progresando: el «do ut des» de los romanos: te aplaudo para que me aplaudas. ni preocuparse sino de su propio mejoramiento». que en realidad no hacen a nadie sombra. porque no tienen inconveniente en alabar lo que hacen los demás por insignificante que sea. Esta ley. como su patria.

Es decir. En cuanto a él. Si a esto se añade. a los naturalmente atacados de fotofobia intelectual. o menos. Así como que. sino el estado perfecto propio de su aspiración suprema: llegar a ser un superhombre. entonces cuanto cabe. que no fue verdaderamente leído y admirado sino luego de muerto. como la del Sol cuando se acuesta. lógico era.26 JUAN B. como le ocurrió a él. una salud deficiente. con objeto de evitar que sean . no ilusorias recompensas. es consumirse rebelándose contra todo lo aceptado y admitido por la masa. pensando así. las suyas. y el volver la espalda a los que en cada necesidad pedían ayuda y socorro a supuestos poderes que él consideraba total y absolutamente inexistentes. es prueba evidente de ello). que se encogiese de hombros ante cuantos hablaban de una salvación que para él no pasaba de ser una quimera (luego veremos su comportamiento un día al sentir que la muerte llamaba a su puerta). careciendo de esa falta de ecuanimidad y de tolerancia qi. Como bien se comprende. este «mejor» sólo era en relación a sí mismo. Pues la historia demuestra y la experiencia confirma (el propio Nietzsche. jamás un hombre verdaderamente superior conseguirá vencer a los mediocres en lucha para él tan desigual. Si el hombre debía sacrificarse con objeto de ser cada vez mejor. perseguir a los que opinen de otro modo. qué dura y empinada es la cuesta de la gloria para los cerebros fuertes e independientes. cual fue su caso. lo que es aún más grave. no ofenda ya. por las que reprochaba a los demás. Y aconsejable únicamente para los que como Nietzsche se deciden a no ser jinetes sino de su ideal. pensando de este modo. BERGUA artes. imposible e irrazonable que sea. O sea con objeto de elevarse y conseguir.e hace a todos imaginar que la única verdad es la suya y. cuanto hacía era cambiar unas quimeras. Oponerse a estas leyes y llamar al pan pan y al vino vino tan sólo está al alcance y es propio de los cerebros no vulgares. por estúpido. a menos de contar con circunstancias favorabilísimas. Las ilusiones en las que no creía por aquellas en las que creía. como su ilusión y su deseo era que el hombre sacase fuerzas de sí mismo y para ello sólo consigo mismo contase. Y esperar y contentarse con que su luz (la luz propia de los espíritus escogidos).

en quien los valores más estimables. inconfesables. Federico. Por otra parte. por parte de su padre. fue un niño modelo. ya que a veces parece que por tal quiere decir el animal humano muy evolucionado («la bestia rubia de las selvas»). No obstante su seria tranquilidad. cierta clase de hombres de los que el representante más acabado parecía ser Goethe. Por supuesto. algo así como hombres semejantes a César o a Napoleón.» Lo de conde porque se decía en la familia que los antepasados. parecían haber llegado a la más completa y armónica expresión. el más pequeño. dos tías y su abuela. creció Nietzsche. para él el superhombre. el «pequeño pastor». de la vida de nuestro filósofo. en una familia que. Nietzsche nació en Roecken. conociendo una infancia feliz. en verdad. Muerto el cabeza de familia. muy buen escolar. como éste mismo lo era. poco después de su padre KarlLudwig. condes de Nietzski. como le lia- . de toda buena fe creía que la grandeza del hombre consistía en ser. y esto parece lo más próximo a su no bien determinado ideal. pero de sobra conocidos: tratar de que sigan imperando mentiras seculares e ideas que sólo impuestas pueden ya tener curso. cerca de Leipzig. a emprenderle de nuevo. un poco detallado.NOTICIA PRELIMINAR 27 conocidas ideas que pudieran tener tal vez más autoridad sobre las conciencias que las que inconfesables intereses imponen por la fuerza. por haberse convertido al protestantismo. la madre se fue con sus hijos a Naumburg. ¿era esta meta el tan declamado superhombre? Difícil sería afirmarlo. Allí. éste muerto muy niño aún. cuenta que un día la dijo con toda gravedad: «Un conde Nietzski no debe mentir jamás. país profundamente católico siempre. En cuanto a él. fallecido en 1848 a causa de una lesión cerebral. Como he dicho. el mayor. pues. e incluso qué era. todos sus antecesores habían sido. Fueron tres hermanos: él. sino un puente para alcanzarla. Su hermana. y otras. pastores protestantes. Vuelvo. Pero ahora me doy cuenta de que de reflexión en reflexión he dejado a un lado el relato que me proponía hacer. por quien más sabemos de él. no una meta. poloneses de origen. pequeña ciudad al borde del Saale. habían tenido que huir de Polonia. los culturales. no los guerreros. muy querido por su madre. muy formal y muy dócil. Ahora bien. su hermana Isabel (Elisabeth) y José.

Hesiodos. hacerse él mismo filólogo en vez de pastor. es decir. y que se hubiesen mantenido las muertas para aquellos que gustasen aprenderlas. más que filología propiamente dicha. entre otros). pero voluntariamente. significando. en efecto. Acabados sus estudios en Pforta en 1864. .28 JUAN B. donde habían estudiado hombres cuyos nombres eran ya célebres (Fichte. Allí hizo fuertes estudios de humanidades (el griego y el latín. Parece ser que fue un patinador hábil y un excelente nadador. que continuaría siendo una de sus grandes pasiones. Este libro le entusiasmó de tal modo. BEKÜUA maban sus compañeros. Nietzsche le siguió a Leipzig. y gracias a él no tan sólo Nietzsche fue recibido. sin examen. Así. Estudió además música. que hizo tal impresión sobre él. alternaba su afición a la Biblia con los juegos y deportes propios de su edad. no con carácter obligatorio). sino de las propias clases. donde pronto estuvo harto no tan sólo de la vida estudiantil. cuando Ritschl se vio obligado a dejar Bonn. Schlegel y Ranke. en alemán tiene un sentido más amplio que entre nosotros. por cuya conveniencia entre conservarlos como estudios obligatorios o sustituirlos por lenguas vivas tanto se discute actualmente en España. Sólo acudía con gusto a la del filólogo Ritschl. La filología era para su maestro. A los trece años dejó Naumburg para entrar como becario en la célebre escuela de Pforta. una ciencia de cuanto se relacionaba con el pasado. doctor en Leipzig y profesor de filología (palabra que. entró en la universidad de Bonn. de Schopenhauer. perito en historia de la literatura). si a mí se me hubiese consultado —claro que no se ha hecho porque no había razón para ello—. donde era injustamente perseguido. y en ellos estaba cuando cayó en sus manos un libro que fue para él una verdadera revelación: El Mundo como voluntad y como representación. que la inmediata tesis que presentó en la Facultad (que por cierto fue rechazada) llevaba como título Los esquemas fundamentales de la representación. yo me hubiera pronunciado por la ventaja de las lenguas vivas. que decidió seguirle. profesión tradicional en la familia y hacia la que le inclinaba su madre. Diógenes Laertios). más bien que maestro en lenguas. sino que siempre bajo su consejo y dirección empezó a hacer pequeños ensayos sobre algunos personajes de la antigüedad (Horneros.

cuanto más. pues era sumamente miope. mejor. quedó alistado. a los veinticinco de edad. Nietszche. en todo caso. como provecho educativo. si muchas veces ridículos. pues careciendo la casi totalidad de los hombres de vida interior se ven obligados a distraerse sea como sea. Pronto iban a llegar los días de Sadowa y de Sedán. esto ciertamente. nombrado por recomendación de Ritschl.NOTICIA PRELIMINAR 29 Así las cosas. Y ya tenemos a Nietzsche. La esperanza de que a causa de su mala vista. En todo caso. cuyo resultado fue que Alemania no pudiese contar. lo ganó. sino el que tantos actos que aparentemente parecen serios acaben con danzas o cantos. y volviendo a Nietzsche. le libraría de carga que tan poco le agradaba. lo que tal vez Prusia perdió como gloria militar con su caída del caballo. y los que los preparaban en silencio sabían muy bien que ciertos triunfos se pagan con sangre. y ciertas glorias. siempre o casi siempre intempestivos. como prueba el que dos años después. a costa de dolor y de lágrimas. y que para una y otra cosa hacen falta hombres. a los veintitrés años fue llamado para hacer el servicio militar. Nietzsche fuese nombrado para que regentase una de las cátedras de esta disciplina en la Universidad de Basilea. puesto que el que en todo caso hubiese sido un combatiente deficiente. pues. una caída del caballo le originó lesiones (de las que por cierto no acabó nunca de curar completamente). fue un eficiente filólogo y un buen profesor. muchos hombres. no pasó de una ilusión más no conseguida. Uno de esos en cuyo honor arde continuamente un fuego en ciertos lugares escogidos para ello y adonde en ocasiones solemnes se colocan coronas y hasta se pronuncian palabras que apenas dichas se lleva el viento. los grandes hombres sólo por los grandes hombres son verdaderamente reconocidos y admirados. lo que explica no sólo el origen de tanta pantomima que de pensar seriamente en ellas moverían a risa cuando no a vergüenza. a costa de él. ya que son incapaces de quedarse a solas con ellos mismos. éstos son los primeros en darse cuenta de su . con un tal vez posible héroe o con un mártir anónimo más. unido a ser hijo de viuda. Por fortuna para él. que habló por él asegurando que era un genio (el hecho de que Ritschl reconociese el enorme talento de su discípulo acredita el suyo. Pero la masa necesita teatralidad.

en 1850. profesor a su vez de historia de la Iglesia. a la nacionalidad alemana). Niezsche no tardó en enamorarse de ella. y allí. había escapado con Matilde Wasendonk. maritalmente. Wagner. era Cósima. cerca de Lucerna. bien que jamás la confesó su pasión hasta muchos años más tarde. no tengo más remedio que decir que el gran músico. el famoso compositor le invitó a pasar con él las fiestas de Navidad del año 1869. la combinación de circunstancias imprevisibles e inevitables cuyas causas se ignoran). para seguir al gran músico. Y apenas iniciadas sus tareas docentes. su gran amigo.30 JUAN B. tan diestro haciendo partituras como cornudos. ya antes. con la mujer de otro. mujer de un industrial alemán. mucho más aún Cósima. Hans de ñülow. por supuesto. ésta no dolorosa como la caída del caballo (entiendo por casualidad. de atracción simplemente carnal. también como por casualidad. y con Overbeck. una nueva casualidad. El nuevo catedrático acaba de cumplir los veinticuatro años. Lástima no haber podido grabar en un magnetófono parte . de profesor de filología en la Universidad de Basilea. muy especialmente con Jacobo Berckhardt. en un momento de incontenible necesidad. donde. para poder tomar posesión de su destino. quiso que cerca de Basilea estuviese Tribschen. BERGUA grandeza y en admirarles). en aquella agradable ciudad suiza (tuvo que renunciar. pues entonces suele ocurrir lo contrario). La mujer con la que Wagner vivía en Tribschen. vivía Wagner. enseñó a su vez durante diez años (1869-1879). la hija de Liszt. Los deberes como profesor (preparar sus brillantes lecciones tanto para la Universidad como para las clases superiores del Instituto donde también enseñaba) no le impidieron ni hacer cierta vida de sociedad. Y habiéndose puesto en contacto (nada más fácil que la atracción entre dos personas de potencia mental equivalente cuando no se trata. Justo es decir que si mucho le empujaba a Nietzsche a ir a Tribschen. con la que se casaría más tarde. especializado en historia de la civilización. mujer inteligente y apasionada que había abandonado a su marido. estando ya a punto de perder la razón. ni seguir en contacto mediante frecuente correspondencia con sus antiguos compañeros de facultad. como todo el mundo.

en Nietzsche. marchó a los Alpes con objeto de poder escribir allí tranquilamente la mencionada obra. Así. en todo caso. puesto que empezó a alternar sus tareas docentes con el piano. sin duda. palabras tales que: «Sin música la vida sería una verdadera decepción» (¿Ignoraba acaso que para uno de sus ídolos. el espectáculo de una tropa de caballería que atravesaba la ciudad llenándola con el brillo magnífico de los uniformes (entonces los . Y estando en plena tarea fue cuando tuvo noticias. evidentemente. puesto que Sos hilos que ésta deja sueltos es el Destino y las circunstancias que él prepara quienes los tejen). si las aguantó. de que había estallado la guerra entre su país y Francia. incluso la necesidad de frecuentar a Wagner. Y dado el entusiasmo que ponía en todo cuanto iniciaba llegó incluso a componer algunas sonatas. prueban de qué modo su contacto con Wagner había servido para dar por entonces una nueva orientación a su espíritu. pasando por Francfort camino del frente. Así como que la necesidad de producir algo distinto y superior a música sólo (¡aquellas sonatas que su amigo aguantaría. que escribía a Brandes en un momento de entusiasmo melódico. se ofreció y. En todo caso. nuestro filósofo. dejándolo todo. resultado de lo cual fue El origen de la Tragedia. En todo caso. sintió que le hacía la patria. Napoleón.NOTICIA PHELIMINAK 31 cuando menos de lo que hablaron aquellos dos cerebros privilegiados. le llevase a fantasear sobre algo que conocía mejor: la civilización griega. incapaz de oponerse a la llamada que de pronto. Entonces. por pura cortesía!). por qué. embargado por aquélla. regresó precipitadamente. en suma. era el año 70. Pero no es difícil suponer que el contacto con el gran músico haría revivir en él la iniciación musical que en otro tiempo había recibido. Pues con ello hubiésemos sabido cómo nació o. víctima de otro impulso irresistible (no somos sino lo que Naturaleza ha hecho de nosotros. no estaba suficientemente preparado por la Naturaleza. pensando en el de los cañones?). peleles. concebir una idea era sentirse encadenado por ella y no liberarse sino tras haberla dado forma plástica. en él. dejando la tragedia griega por la franco-prusiana. el propósito de escribir su pristiera obra. la música era tan sólo el menos desagradable de los ruidos? ¿O diría el menos fuerte. Se suele decir que empezar algo es tenerlo ya medio acabado. para lo que.

incapaz de soportar la vista de la sangre. de tal modo apenas gato. ¡Ah si su salud hubiese tenido la mitad de potencia que su cerebro o. embargado por primera vez por ese espíritu de guerra que siglos de lucha de hordas bárbaras ávidas de escapar de sus bosques en busca de tierras de clima menos duro y más lleno de Sol. no obstante sus arrestos bélicos. hasta que un clarín de guerra le despierte. sino en una voluntad de guerra. Aparentemente restablecido en Naumburg. cayó él mismo enfermo con difteria más disentería. enfermedades que tal vez fueron la causa de los dolores de cabeza y de estómago que ya no le abandonarían y que transformaron su vida en un verdadero calvario. armado. De modo que ocurrió.32 JUAN B. acabó por sentirse de tal modo deshecho y necesitado de la ayuda que tenía que prestar a los demás. En efecto. la frondosidad de su bigote! Pero. tan grande como impresionable) algo como una visión deslumbradora de la que había de salir toda su filosofía: «Sentí—que escribió a su hermana. la doctora Isabel Forsíer Nietzsche— por primera vez que la más fuerte y la más alta voluntad de vivir no encuentra su expresión en una miserable lucha por la existencia. una voluntad de potencia. volvió a Basilea en compañía de su hermana. que la de camillero. muy mal vestidos. con aquella miopía. llevando heridos de Lorena a Alemania. estaba muy lejos de ello. han hecho que en cada alemán duerma. un incontenible instinto de lucha y de batalla. hubiese constituido un grave peligro para los cogotes de sus compañeros. que había decidido seguir cuidándole y ocupándose de él. de algo que no fuesen las varas de las parihuelas. ¡Pobre inflamable iluso I Jamás impulsos más viriles habían encontrado apoyo físico tan mezquino. que su vista deficiente le impidiese hallar otra ocupación. Además. pero con trajes de colores). no obstante aquellos arrestos primeros que parecían de león. para empezar. Y de nue- . le hizo sentir también súbitamente (una vez más la loca casualidad marcando el destino de un cerebro como el suyo. no. que hubo que apartarle de toda tarea relacionada con lo militar y reintegrarle a las actividades civiles. y el estruendo de su escandaloso desfile. Sus jefes debieron pensar que ponerle. BEHGÜA soldados iban como siempre. ¡una voluntad de dominio!» Es decir. cuando menos. y no tardando.

Ricardo Wagner en Bayreuth. cuando en 1872 publica Nietzsche El Origen de la Tragedia.NOTICIA PRELIMINAR 33 vo empezaron a reanudarse las visitas a Tribschen. creyente y escritor. Y como no hay mal que por bien no venga (suponiendo. acabada y muerta. En la segunda de las Consideraciones. No así los admiradores de Wagner. sino un pretexto. así como éste y Cósima. El origen de la Tragedia. historia que según Nietzsche no debía esclavizar. deja ver aún su admiración por Wagner. hospitales. En cuanto a los ataques contra David Strauss no son. David Strauss. se titularía Schopenhauer educador. En esta obra.» La crítica acogió mal este libro. en realidad. esta admiración había bajado ya muchos grados. en él se podía leer algo escrito pensando en su amigo: «El espíritu alemán puede ser purificado por la llama de la música. escribía: «La cultura actual no sabe crear hombres que hagan ellos mismos la historia. Y que aquel pueblo singular que a través de las representaciones del arte plástico que nos ha dejado (la estatuaria admirable y la no menos admi- 2 . ni individuos que se inquieten poco de lo que es. aunque en su primera consideración intempestiva. le obligó. De la tragedia griega. a hundirse en tareas más plácidas y tranquilas. al ponerle como representante de «la cultura de los filisteos». marchas y demás. que alejarse de los campos de batalla no sea ya el mayor de los bienes). y a principios de 1872 apareció al fin. a creer a Nietzsche. por fortuna. obrando en cambio con energía acumulada en vista de lo que debe ser. como acabamos de ver. como vengo de indicar. claro está. que a punto de dejar Tribschen por Bayreuth. aunque ya el acuerdo espiritual entre los dos hombres no era tan perfecto. como prueban sus notas de la época. nuevamente viva gracias a él. En cuanto a él. para revolverse contra todos los alemanes. y. La tercera Consideración (1874). y bien muerta estaba. La cuarta. sino iluminar en vista a posibilidades futuras. le felicitaron. mientras que la otra. el apartamiento de campamentos. debían de servir de guías a los hombres para el desarrollo de su individualidad? Schopenhauer y Wagner. llamada De la utilidad y de los inconvenientes de la historia considerada como auxiliar de la vida. Nietzsche trató de demostrar que lo más saliente de la dramática griega era la victoria del arte sobre el pesimismo.» ¿Qué maestros. claro está.

que le fue concedido. sin criterio propio («¿O es que juzgas superior ¡a opinión de una masa de hombres sin criterio artístico alguno. morir lo antes posible». o cuando tuvo que huir de Dresde. su salud iba cada vez de mal en peor: cefalalgias. Qué lejos estaban ya aquellos años de miseria.os y el Anciano del Mar habían hablado. El gran músico había llegado ai fin. rabioso. al contemplar el entusiasmo de aquel rebaño de uno y otro sexo. que preguntaba Sóktates a Agathón. apoyado por Luis I I de Baviera. en El Banquete. donde. En aquel estado de cuerpo y de espíritu ve la primera representación de El Anillo de los Nibelungos. nos induce a considerarle como un pueblo alegre y optimista. en efecto. de que estaban en un «valle de lágrimas»? Entretanto. en París. dolores y angustias. y antes de partir para Italia con objeto de alejarse de allí escribía a su hermana: «Me voy. Todo aquí . mas por si todo ello fuera poco. no obstante. el primero respondiendo a esta pregunta del rey Midas: «¿Qué es lo mejor que le puede ocurrir al hombre?» A lo que respondió Silenos: «Lo mejor que le puede ocurrir al hombre es no nacer. de Platón). acabó de exasperarle. que necesitaban tan poco para saltar. a propósito de su reciente triunfo en el teatro. olvidándose. dolores de estómago. Aquella brevedad de la que Siler. al de unos pocos instruidas?». por haberse negado la Intendencia a montar Lohengrin. donde había sido puesta a precio su cabeza por haberse unido. un profundo sentido íntimo de la verdadera y gran tragedia eterna. que él juzgaba. tenía que escribir artículos para la «Gsceía Musical» y hacer reducciones. a poco de su matrimonio con la actriz Minna Planer. y con su incomparable y trágica brevedad. De tal modo que se vio obligado a solicitar en la Universidad un permiso de un año.34 JUAN B. para piano. durante la cual no cesaron las manifestaciones y aclamaciones de entusiasmo en honor de Wagner. para no morir de hambre. Pero ¿acaso no habían conseguido los griegos ser superiores a tanto pesimismo. la de la vida con todos sus males. De hacerlo. BKRCUA rabie arquitectura). Los nervios de Nietzsche. como a todos los rebaños humanos. náuseas que le duraban horas enteras. tenía. a la categoría de ídolo y la multitud que llenaba la sala manifestó por él una verdadera admiración. una fotofobia pertinaz cada vez más acentuada. a la insurrección republicana. de las obras de Donizetti.

le concede generosamente una pensión que le permitirá seguir viviendo. casi rompiendo el papel al hacerlo: «Esta fue mi existencia en Basilea. Como tenía que trabajar. Pero sí. un artista que siente en él el genio y que se encuentra condenado toda su vida a un trabajo manual. ÍS! menos decorosamente. tal vez. Todo se agotaba en aquella pobre naturaleza tan combatida.NOTICIA PRELIMINAR as me tortura. Pero allí llegaron también Wagner con Cósima para cuando su permiso estaba a punto de acabar. Y. donde le acogió su anciana y fiel amiga Malvyina von Mcysemburg. y tuvo que volver a Basilea. Pero lo que volvía era una ruina física. de un ideal no realizado. le perseguirá. Su voz era a veces tan débil que resultaba muy difícil escuchar lo que decía.» ¿Le torturaba el triunfo de Wssncs? Seguramente no. Sus lecciones también habían perdido brillo. los aforismos y pensamientos que había ido dictando a Peter Gast. Un par de ellos más tarde. tras subrayar las frases siguientes: «Supongamos.'zó su vida de modo a hacerla lo más grata que pudo. Nietzsclie. si no con macha largueza. y en 1880 cerraba el pequeño ciclo anterior con El Viajero y su sombra. presenta la dimisión.» Un año antes de abandonar la Universidad. Y no paró hasta Sorrento. decidiendo pasar los inviernos en Italia o en e! sur . librarse de un deber que cada vea se sentía menos capaz de cumplir. este sentimiento de una existencia perdida. con objeto de ahorrarse sufrimientos en la medida de lo posible. de una ta>rea no cumplida. En marzo de 1879 tiene que solicitar un nuevo permiso de dos meses. al aceptársela. Liberado de sus obligaciones profesionales orgau. En un ejemplar del Bosquejo de una moral. escribió al margen. trató de hacerlo en las mejores condiciones. además. uno de sus alumnos. Al año siguiente publicaba una especie de segunda parte con el título de Pensamientos y sentencias (1879). Nietzsche reunió en un volumen al que puso el título de Humano. pues las tareas de pensar y escribir eran para él tan necesarias como el alimento. por ejemplo. La Universidad. sintiéndose incapaz de cumplir debidamente sus labores de cátedra. demasiado humano. obsesionará su sensibilidad poco más o menos de la misma manera que la conciencia de un desfallecimiento moral». que ello contribuyese a que Cósima le admirase cada vez más. de Guyau.

A él le ocurrió el desdichado episodio que su hermana Elizabeth calificaría de «experiencias amargas» del modo siguiente. que Lou Salomé refiere del modo siguiente. Mal éste sin vuelta. a un joven profesor de filosofía cuyo nombre empezaba a sonar en los medios intelectuales alemanes. pasado en Sils-Maria. En cuanto a éste. y. se produjo: «La primera vez que Nietzsche me dirigió la palabra fue . en efecto. sucedió otro de sufrimientos.8e¡ JUAN B. en Naumburg. Como además le decía que su amigo el doctor Pablo Ree estaba también en la capital. satisfecha ya de su generosidad. no preocuparse de lo demás. a que conociese. pero terrible mal cuando la Naturaleza nos ha cogido de lleno. y al revés. por lo visto. que no le abandonaban nunca por completo. sin dejar por ello de pasar algunas semanas siempre. en las tierras de estos países bañadas por el Mediterráneo. tras ser muy generosa. a aquel período de inocente alegría allá a orillas del Silvaplana. Y el encuentro. además. como en el caso de Nietzsche. Y en aquel primer verano. graciosa toda ella. luego de la decisión anterior. parece. otras. La Naturaleza parece complacerse a veces acumulando encantos y excelencias sobre determinadas criaturas. Esta contrariedad espiritual consistió en enamorarse y no ser correspondido. inteligente. por ejemplo. la primavera en Venecia y el verano en la Alta Engandine (Suiza). Y no hablo ya de los físicos. sino de uno espiritual. fue cuando tuvo la enorme alegría de la que ya he hablado. A principios de 1882. como ella le dijo. estaba en Mesina cuando a mediados de febrero recibió una carta de Malwina anunciándole la llegada a Roma de una joven finlandesa que seguramente sería para él una compañera agradable y una discípula comprensiva. puesto que es cortado en ida. no como el Eterno retorno. muy hermosa y. una joven finlandesa de veinte años llamada Lou Andreas Salomé que viajaba por Italia con su madre fue invitada por Malwina von Meyssemburg. con lo espiritual. a Nietzsche no podía dejar de ocurrile lo mismo. amiga de Nietzsche. con su madre. Lou Salomé era. BERGL'A de Francia. Pero si la vida de todos suele ser un péndulo que va con frecuencia de la alegría al dolor. a propósito de lo que creyó un original y famoso descubrimiento: el de la vuelta eterna. como todos hemos podido experimentar quizá alguna vez. esbelta. Nietzsche se apresuró a ir.

y a Overbeck y a su hermana. para enamorarse y ser fácilmente dominados. y él. hubiera juzgado más acertadamente que aquella máscara. ¿qué efecto le produjo a la encantadora finlandesa su nuevo amigo? Lo hubiéramos sabido si en el libro que escribió a propósito de él entre 1890 y 1893 en vez de ocuparse exclusivamente del Niezstche escritor. sintiendo sin duda vergüenza de confesarla lo que verdaderamente de Lou Salomé le había enamorado: «Es una joven que desde su más tierna infancia no ha buscado sino el conocimiento y ha hecho por él los mayores sacrificios. Una vez caída la máscara. y a Elizabeth. Pues su extremada cortesía no era en él sino una máscara destinada a ocultar los tormentos de una profunda soledad. pero su hermoso rostro pálido será mi fatalidad. al revés. La afectación casi excesiva de sus palabras v de sus gestos me indujo. nó tenemos más remedio que suponer juzgando tan sólo por el triste defraudado. Pero no tardé en reconocer que me había equivocado. un poco menos discreta nos hubiera revelado algo de sus cortas relaciones. Lou Salomé. con más experiencia ya de los hombres. otros. seducido al punto y necesitando manifestar sus sentimientos. una mañana de primavera. mas no siendo así. desatinada bobadita que probaba que ya no tenía remedio..» De haber tenido cuarenta años en lugar de veinte.» De la impresión que la joven hizo sobre el filósofo. dijo a Malwina en cuanto la vio: «He aquí un alma que a favor de un hálito se ha creado un pequeño cuerpo». cuando le conoció: «Es un hombre loco. peligroso de entrar en relaciones con él. sabemos algo más. a error a propósito de él. en un principio.NOTICIA PRELIMINAR 37 en San Pedro de Roma.. lleno de ilusiones que no tardarían en desvanecerse: «Estoy cansado de estar solo. que seguramente no hubiera dicho de él lo que Lady Carolina Lamb de Byron. malo. que no tardaba en caer en cuanto el joven profesor adquiría un poco de confianza con quien su natural timidez instintivamente le obligaba a ponérsela. Quiero volver a ser humano. ¡ay. en éste era una verdadera pavesa. tan fuerte en otros aspectos.. Dominio es éste en el que tengo todo por aprender».» Mas. a causa de lo que éste. pues así como hay hombres que nacen para enamorar y dominar a las mujeres. a éstos por carta. aquello no podía . no era en realidad sino esto: timidez de Nietzsche con el bello sexo. al primero.

¡No la veré a usted más! ¡Preserve usted su alma de acciones semejantes a ésta! Repare en la persona de otro. ella. estas son las peligrosas y las difíciles. a primeros de noviembre se separaron para no volverse a ver. Como podemos también tener por seguro. estopa incluso. pero ya casi de candil. que ya no le abandonaría y que sería el encargado de exponer sus ideas a propósito de las dos grandes visiones anteriores: el Superhombre y el Eterno retorno. especialmente en mi amigo Ree. lo que es usted incapaz de reparar conmigo. fácilmente se apaga. lo que se quieta menos fuego para él. la mujer señada. próximo a Genova. y para aliviar su amargura. tuvo una nueva visión.» Zarathustra. rincón entonces modesto. de desarraigar. sin que nos demos cuenta de que se van apoderando de nosotros. cuya luz apagaría la poco antes deslumbradora.. Las grandes pasiones amorosas no suelen ser las que llegan de esta manera. de tentativa. En cuanto a él. si no imposible. la escribió deshecho: «Adiós. una tentativa de suicidio que no pasó. de esto. BERGUA durar.» Luego intentó suicidarse tres veces tomándose dosis muy fuertes de cloral. Diez días después los primeros capítulos de Así . querida Lou. todo fuego. una explosión o ruptura violenta y hasta. como era lógico.. la quemadura. desconocido y sin importancia. como ya he indicado. claro está. pero sin conseguir lo que se proponía. yendo a íefugíarse en Rapalío. convencido al fin de que no era correspondido. El turismo no era todavía una necesidad de muchos que no encuentran mejor modo de matar el tiempo que les sobra que matando a su vez la paz y hasta la limpieza de muchos sitios antes tranquilos y encantadores. Estas. Y allí. pero como aquella vez el diablo no sopló.38 JUAN B. por fortuna. el único se hizo dos y Zarathustra pasó junto a mí. que Nietzsche creyese al punto que aquella criatura iba a ser para él la compañera ideal. sino las que nos avasallan poco a poco. El ¡oven profesor. que la consecuencia de éste como la de todos los flechazos fue. Por fortuna para él. Luego escapó. la única con la cual su vida sería posible y de la que jamás podría separarse. de la bella finlandesa: «De pronto.» Y a Overbeck: «Entro hoy de nuevo en una soledad total. lo que fácilmente se enciende. El. lo cual no evita. olvidar a Lou y ponerse a trabajar fue todo uno. Ser invadido por la nueva visión. aquel incendio violento se deshizo todo en humo tras.

no era. al de tantos otros que ahora alcanzan fama. Pero en Nietzsche lo ocurrido fue distinto. mal juzgados. Y ello. un ángel y un demonio. el deseo de atraer la curiosidad de los demás mediante observaciones raras y extravagantes. Y dado que e! amor hacia Zarathustra nadie podía arrebatárselo. puesto que éste fue su gran personaje. sino el resultado de una extraordinaria sensibilidad crítica que desde muy pronto le hizo advertir lo que de anticuado. literariamente. uno le obligó a rechazar cuanto el otro pretendía admitir. en efecto. porque lo que le hacía caer en sus famosos aforismos. Es más. por la vía de la nueva obra. pues era él mismo el que le mantenía a medida que creaba a su personaje. por ello el que pudiese escribir como lo hizo: «Con mi Zarathustra he hecho a la Humanidad el más hermoso presente que jamás le fue hecho. si se prefiere. Cual si llevase encadenados dentro de la fragilidad de su parte física dos seres opuestos. contra todas las cuales se levantó coa gran escándalo de los filisteos tanto de entonces como posteriores. Por- . que tanto chocan a! principio y que. de habilidad para hacerse propaganda contando con la falta de criterio y Ja ignorancia ajena. tratando de sorprender a fuerza de extravagancia. Pero. o pretenden alcanzarla al menos. verdadero talento. bien que en realidad no lo sea. todo su fuego poético fluyó. no esa pura apariencia de ello que no pasa. A causa de ello su caso se asemeja. parecen hechos. por mejor decir de crimen pasional. el Ormuzd y el Ahrimán de Zarathustra.» Confesión que en cierto modo constituía también una especie de suicidio. como digo. la humildad y demás virtudes íiiisteas para él? Y al ¡legar aquí le ocurre a Nietzsche la calamidad más grande que le puede acaecer a un pensador: enfrentarse por obra ide un destino adverso con su modo natural de ser. Segundo. porque tenía talento. rutinario y falso había en muchas cosas aceptadas de un modo general como intangibles.NOTICIA PRELIMINAR 39 hablaba Zarathustra estaban redactados. como correspondía a un enamorado que no había tenido ocasión de expresar su pasión en endechas. sin otro propósito que el de íiarnar la atención. o. por lo general. A causa de ello su vida de allí en adelante no sería sino la oposición inevitable a todo cuanto hubiera querido aceptar. puesto que lo que mataba era a su modestia. primero. ¿eran algo la modestia.

con profunda indignación de los acostumbrados no a pensar. el arte con que estos autores expresan sus conceptos resultaba superior aun al Destino mismo).40 JUAN li. estribillo que tan funesto debía de ser para el Mundo y. y no obstante repugnarle más de cuanto se pudiera decir el necio y orgulloso estribillo «Alemania sobre todos». sino a admitir con los ojos cerrados cuanto habían aprendido en su aborregada infancia. el correr a alistarse cuando la contienda con los franceses. lo demuestra. trastornase cuanto tocaba. afortunadamente. principalmente. y seguir oponiendo un pantano de aguas muertas al incesante avanzar de las conquistas tanto científicas como espirituales. y que se regocijaba viendo que la lucha (como decía también Darwin) era la ley de la vida. donde el Destino se muestra superior no ya a los hombres. con más razón aún «el pesimismo lo era de decadencia». a los que tanto admiraba. de ser greguerías. no por sorprender. distan mucho. Así las cosas. que todo el horror que latía en las obras de Aischilos y de Sófokles. expresa lo que este arte le inspira mediante frases como las siguientes: «La existencia y el Mundo no pueden justificarse sino como fenómenos estéticos». y «Lo sublime no es sino la victoria del arte sobre lo horrible». sino porque así lo creía. lo ético y lo religioso pretendían ser intangibles. en cuanto a obrar. Volviendo al arte griego. desencadenando el Ahrimán que llevaba dentro. y continúa siéndolo aún (y eso que ahora hasta el cuerpo joven de la Iglesia empieza a demostrar estar harto de que se encadenen las conciencias y se pretenda vivir y hacer creer como hace siglos) que mientras todo progresaba a pasos de gigante. BERGUA que la verdad era entonces. que si «el optimismo era un signo de superficialidad». cuando a propósito del drama nace en el espíritu de Nietzsche la idea de que este drama es la victoria del arte sobre el pensamiento (o sea. fácil es comprender que Nietzsche. . que en Nietzsche había impulsos secretos que le movían a pensar y a obrar contra su congénita manera de ser. no enterarse de lo que ya era un clamor vivo. Ahora bien. sino a los propios dioses. frases que aunque a primera vista puedan sorprender un poco. Y si «el optimismo trágico» era para él la disposición del hombre fuerte que buscaba experiencias intensas y vastas incluso al precio de la desgracia. lógico era que afirmase.

Otras veces. y ya decadente a Eurípides y a Platón». parece que hubiera debido admitir sin reservas). sino la necesidad de una serie de pueblos de unirse y luchar desesperadamente para no verse reducidos a la esclavitud. que negaba que todas las virtudes cristianas eran tales virtudes. aforismos que. interiormente. según Nietzsche. de Platón a Epikouros. que en el fondo era una paloma a la que tan sólo daban apariencia terrible. a Aristóteles «la enervante doctrina del justo medio» (que le llenaba de indignación. aún sigue iluminando al Mundo. arrastrando con ello una degeneración progresiva de las capacidades físicas y mentales». tratar de sabiduría muerta el gnothi seaiton (conócete a ti mismo). muy particularmente la infranasal.» O que «grande había dado nacimiento a Horneros y a Aischilos. su exagerada manifestación pilosa. manifestándose audazmente en cuanto ponía la pluma sobre el papel. puesto que su brillo. pues lo medio le recordaba la demo- . Y en otro ex abrupto. mientras que la pretendida «degeneración progresiva». puesto que el «vigor maratoniano» no fue. en decadencia ya. que puede leerse en el ya citado Origen de la Tragedia: «Él antiguo vigor maratoniano del cuerpo y del espíritu fue sacrificado cada vez más a la investigación de luces dudosas. mientras que el mismo pueblo. sólo lo fue para Nietzsche. bobadita solemne e inexacta. por laudable y natural que parezca. y el meden agan (nada en exceso). por ejemplo. sobre todo de las «capacidades mentales». sólo había sido capaz de producir filosofía y lógica. adornaban el frontispicio del templo de Apolo en Delfos (Delfoi). que. los incontenibles sobresaltos de su no muy equilibrado cerebro. Aquello le llevaba. a escribir a propósito y sin razón alguna de uno de los hombres verdaderamente grandes de la antigüedad lo siguiente. según se cree. movimientos desordenados de su espíritu le llevaron a hacer afirmaciones tan peregrinas y tan fácilmente rebatibles como ésta: «Que en plena juventud el pueblo griego joven y vigoroso había dado nacimiento a una rica mitología y a una poesía admirable (la homérica). Así como el constituirse en defensor y campeón de la «fuerza» y de que «la vida es lucha».NOTICIA PRELIMINAR 41 para los que con él se llenaban las fauces. él. exteriormente. habían inspirado a Sókrates y a Platón «la ilusión de que la inteligencia era toda la virtud» (afirmación que él.

y. Nietzsche. de poner en ridículo. a veces de modo más poderoso que equilibrado y lógico. capaz de todo tan sólo por hacer reír. pero genialidad desarreglada a causa de moverse en los límites de lo patológico. como si algo hay difícil. no solamente pensaba y decía lo anterior. es decir. sino que le parecía natural y en modo alguno sorprendente «que el inefable instinto de Aristófanes englobase a Sókrates y a Eurípides en el mismo sentimiento de odio. a un Eurípides que tanto le superaba en el campo de las Musas? Pues sí fue posible. lindando con lo genial muchas veces. arrastrado por la suya. lo que es aún más servil y menos disculpable). pudiese considerar superior a un desvergonzado poeta cómico tal que Aristófanes. Pero claro. y en estas inteligencias superiores porque esta misma superioridad las confiere una fuerza y una autoridad difíciles de hermanar con lo justo y lo prudente. Y que ele tal modo obraba sin poderlo evitar lo probó desde su primer escrito importante ya mencionado. o sea. con todo su talento y su acertado criterio para otras muchas cosas. además de conocernos a nosotros mismos. BERGUA cracia que tanto odiaba y haciéndole olvidar que sin ella la justicia. que nada aprovechable había en tales aforismos. es adoptar un justo medio en nuestros conceptos y opiniones. meditar sobre los cuales a él le hubiera sido más provechoso que a otro alguno. a un hombre como Sókrates. lleno de entusiasmo hacia él.42 JUAN B. de la fuerza). Afirmación para probar la cual se esforzó en demostrar que la «incomparable nobleza» del arte . puesto que veía en ellos los síntomas de una cultura degenerada». esta vez por envidia. sólo era patrimonio. obra en la que a causa de éste. no dudó en afirmar que el Arte era superior a la Filosofía y a la Ciencia. Y la explicación no puede ser otra que su modo de opinar a favor de impulsos poderosos. de acuerdo con las superiores o por tales tenidas (en ciertos tristes casos con las de los que pagan. como desgraciadamente ha ocurrido siempre. o pretenderlo al meaos (pues la obra con que trató de hacerlo fue un rotundo fracaso). y ello porque en lo que a nuestros sentimientos afecta lo que manda en nosotros y nos dirige a su capricho es la Naturaleza. O sea. ¿Era posible que Nietzsche. por consiguiente. es decir. hecho y publicado antes de enfadarse con Wagner. y en el campo de la inteligencia porque casi todas piensan al dictado. y asimismo.

Ningún Estado se atrevería a proteger a hombres como Platón y Schopenhauer. en su órbita vasta como la del Sol. sino malo y perjudicial. en una palabra. del drama y de la música. de la aventura y del sufrimiento intrépido. que hizo el descubrimiento. con la de Apolo. al me- . a saber.. dios a su vez. dios del vino y del desenfreno.» (¿Qué hubiera pensado si una censura oficial como aquella que en tiempos de Kant obligó a los profesores a someter sus libros a' estrecho criterio de un pietista fanático como aquel ministro Wollner de odiosa memoria? Podemos suponer lo_ que hubiera pensado.» Y ya en la pendiente de atacar todo cuanto creía no sólo viejo y caduco. imaginó y creyó de buena fe todo lo anterior (como de buena fe sin duda creen otros muchos cosas que unos instantes de reflexión razonada les haría asombrarse de su engaño anterior). la música alemana. de la fusión del dios de la canción. una serie de afirmaciones más atrevidas que verdaderas. de la escultura y de la poesía épica. de la emoción estética y de la contemplación intelectual. O sea. todo lo cual presidía. ahora. decirlo le hubiera sido imposible.NOTICIA PRELIMINAR 43 griego había sido el resultado de la fusión de dos ideales: la glorificación de Dionisos. y nada en absoluto con lógica y filosofía? Pero Nietzsche con tal de ensalzar al astro que entonces le iluminaba. con el canto y con la danza. del amor. El Estado los teme demasiado. de ¡a vida exaltada. que va de Bach a Beeíhoven. de la inspiración. no dudando en hacer cuantas afirmaciones pensó que le favorecerían. a creer a Mietzsche. Como no dudó en escribir: «De k cepa dionisiaca del espíritu alemán una potencia ha salido que nada tiene de común con las condiciones primitivas de la cultura socrática. mucho menos con las demás artes plásticas. de la danza.. Oigámosle: «La experiencia nos enseña que nada se opone más al desarrollo de los grandes filósofos como la costumbre de tolerar a los malos en las universidades oficiales. de Beethoven a Wagner. en la segunda de las Consideraciones inoportunas («Schopenhauer educador»). Wagner. inauguró su crítica de las universidades a su juicio estúpidamente patrióticas. ¿acaso Apolo no había sido siempre el dios más directamente relacionado con las Musas. del orden lógico y de la calma filosófica. de la pintura. tan llenas de audacia como carentes de sereno juicio porque.

relativa a la creación de una primera pareja perfecta ya desde su origen. como ocurrió. por dcirlo así. era «no trabajar en el mejoramiento de la mayoría formada de tipos los . de que todo fuese creído. y la embustera teología que. debían de ser reconstruidas. BEB. el fifi de la vida. de no haberlo hecho fuera de Alemania). Hecho esto se pudo empezar a hacer afirmaciones con la certeza. Si ahora la ciencia por boca de Darwin nos hace saber que todo procede por obra de una lenta y costosa evolución a través de la cual incluso muchas especies de animales desaparecieron al no ser favorables para ellos las circunstancias del medio. ensayos y tanteos? ¿Y con la Teología autora de tanta falsedad y tanta mentira?» Si la moral y l<i teología eran no tan sólo falsas.GUA nos por escrito. por su parte. puesto que para Dios nada había imposible. cuando en el último proceso de esta fabricación pareció conveniente que no hubiese sino uno solo. y a propósito de lo cual decía: «Quién sabe cuándo ni exactamente dónde la vanidad hizo decir a algún teólogo majadero que Dios había hecho al hombre a su imagen y semejanza. se vinculó en él exactamente como se pone en manos de las hadas en los cuentos para los niños las varitas mágicas gracias a las cuales nada hay imposible para eilos. ¿qué hacemos con la pareja primitiva? ¿Y con el infinito poder de un Dios que lo crea todo en siete días. Más tarde. Una de ellas fue la leyenda del paraíso terrena]. no obstante demostrar la historia de las religiones que fueron siempre los hombres los que. sino perjudiciales. si este «todo» se ha ido haciendo él mismo a fuerza de tiempo. lo que equivalía a anularlas con objeto de que diesen paso a otras nuevas de acuerdo con la teoría de la evolución. Y en otros ensayos (El porvenir de nuestros establecimientos de enseñanza y El uso y el abuso de la Historia) no sólo atacó y ridiculizó el esclavizamiento de la inteligencia alemana a tantas minucias de una erudición anticuada.44 JUAN B. según él. a saber: la falsa y rancia moral. Con lo que aparecía un nuevo astro en su sistema solar de aquel momento: Darwin junto a Schopenhauer y Wagner. a imagen y semejanza suya fabricaron a los dioses. sino que en ellos aparecen ya dos de sus ideas que más habían de sorprender a causa de oponerse al a su juicio podrido conformismo de la Alemania de entonces. el «todo poder». como era natural.

de la humanidad. asegurando que: «Bayreuth tiene para nosotros el valor de la comunión la mañana del día de la batalla. ¡Misterios del espíritu humano a los que ni los propios genios escapan! Mas he aquí que de pronto cambia radicalmente aquella admiración hacia Wagner. o de hacerlo. supersticiones y mentiras? De lo que había que preocuparse. además de tener pocas luces. Y sin parecer advertir tampoco que si mala era la moral que condenaba. que parecía no tener límites. ¿hubiera sido mejor la de un mundo sin justicia integrado por un puñado de hombres cada vez más fuertes e inteligentes dueños de incontables esclavos cada vez más embrutecidos? ¿Cómo admitir una ética que por lo visto justificaba todo con objeto de llegar a conseguir una raza perfecta? Que la ilusión suprema sea que cada vez el hombre sea mejor. Por consiguiente. en Ricardo Wagner en Bayreuth. en el más apasionado de sus ensayos. Con lo que sin darse cuenta. y mucho. con objeto de hacer cada vez menos hirientes las zarzas de tan largo y penoso camino? Pero dejemos la nave de la esperanza y de los ensueños para volver a Nietzsche. puesto que había sido el primero en reunir todas las artes en una gran síntesis estética. estas pocas eran embrutecidas aún a fuerza de fanatismos. E invitando a Alemania entera a unirse al entonces próximo festival de Wagner. al aconsejar que no se instruyese a la masa. Como para él en aquel momento el prototipo del hombre perfecto era Wagner. no hay duda alguna. de la masa que. ¿puede haber para esto otro laboratorio que el de la Naturaleza misma valiéndose de los filtros de la ciencia. lo menos posible. al . proclamaba al gran músico como un «Siegfried que jamás había conocido el miedo». mas. lo que hacía era contribuir a dejarla inerme y por consiguiente cada vez más incapaz de defenderse contra los que según él la engañaban con cuentos y mentiras. de la comprensión y de la tolerancia.» Con lo que tenemos una formidable paradoja más: la pasión por su ídolo haciéndole admitir entusiasmado y calurosamente lo que su razón le obligaba a negar de continuo. sino «en la creación del genio». ¿a qué preocuparse. y como creador del único arte verdadero. era del desarrollo y elevación de las inteligencias verdaderamente superiores.NOTICIA PRELIMINAR 45 menos estimables».

económicamente.46 •H'AN R. primera obra importante de Wagner. cuando ya no le cupo duda alguna de que el psan músico era hijo de Ludv/ig Geyer. Así como que el futuro gran r. Cuando por primera vez fue a París el año 1839 creyendo que iba a revolucionar allí el arte musical.. encontrando sus obras demasiado complicadas. acabaron de agotar 3a admiración que hacia su importante amigo sentía. imposible que lo haga. que para no morirse de hambre se vio obligado. Hay. la duda. que este fuese el verdadero padre de Wagner. Todo ello hizo que pronto resultase para él odioso aquel hombre que poco antes aconsejaba a todos los alemanes que bañasen a diario su espíritu en su música. fue la sospecha de que Wagner fuese judío. El odio de Wagner a Francia venía de antiguo. la envidia que Wagner manifestaba respecto a Brahms. ciertos de cuyos pasajes tales que el Coro de los Peregrinos y el rezo de Elisabeth son hoy umversalmente conocidos. pues. el cantor de esta raza. sospecha pronto certeza para Nieízsche. raurió apenas nacido éí. se negaron a aceptarlas y su situación llegó a ser tan apurada. En todo caso. y que incluso se ahogasen en ella si era preciso. no tuvo sino sinsabores y desengaños. puesto que la única que hubiese podido hacerlo. tan sólo porque París no había sido benévolo con Tannhauser. no sería muy de extrañar. BKRGUA darse cuenta de los ataques de su ídolo contra los franceses (esto ocurría el año 1871).vjsico llevó el apellido de su padrastro durante sus palos escolares. ya que ni la cuestión ha sido resuelta ni. escrita el año 1845. Por si ello fuese poco. entre otras tareas poco gratas y casi humillantes para su orgullo.nadie podría ya resolverla. la madre de Wagner. a escribir arreglos para cometas ele llaves. más un grave lunar que no tardó Nietzsclie en advertir en él. Wagner había nacido en Leipzig en 1813 y parece ser que su padre. ¡Ya no puedo soportar más!». En todo caso. o el que por tal pasaba. pues es con terror como veo venir esas inacabables veladas musicales. Y tras escribirle: «Me volvería loco si permaneciese más aquí. Todos ¡es empresarios. lo indudable fue que su madre se apresuró a casarse con el citado actor Ludwig Geyer. sobre su verdadera paternidad. Este lunar (causa de la más criminal de las obsesiones en un perturbado posterior y en les que le admiraban y seguían). escapó de . a juzgar por la premura de la madre a unirse con el actor. Johanna Bertz..

impedido de hacerlo por esa ley de la Naturaleza que quiere que en lo físico los contrarios se atraigan para nivelar elementos y no producir monstruos. aliándose al interés. por un pobre loco. a hablar mal de Cervantes y del Quijote). al ver que su hasta entonces gran amigo tan profundamente se apartaba de él espiritualmente. En su Correspondencia se puede leer: «Me es imposible encontrar grandeza en un individuo. envilecían la condición humana). y aun no ha acabado. No tardó mucho en volver a encontrarse con Wagner en Seríente. si no va acompañado de franqueza y de sinceridad hacia sí mismo. a Lope. de lo que tantas veces. en llevar al pentagrama una nueva obra: Parsifal. a toda libertad de . reposaba sobre los conquistados laureles. ocupándose. Pero la suerte no iba con él. se ha opuesto siempre. dio la espalda a Wagner y desde entonces jamás le volvió a hablar.NOTICIA PKELIMINAU 47 Bayreuth y corrió hacia Italia. sin meterse a averiguar cuál podía ser la causa y pensando tan sólo que Wagner era un farsante que le había estado engañando. entre los mil ejemplos que podría citar me contentaré con uno conocido de todos: Calvirso haciendo morir a Miguel Servet). y una exaltación de la piedad. por ejemplo.» Si las pasiones físicas son capaces de mover a los hombres a todo. y la funesta intolerancia que. para que éstos no se ajasen. habían convenido en ser la causa de esclavitudes y humillaciones que. pero que en lo espiritual se repelan. del amor místico y de un Mundo rescatado. las morales no les van en zaga. Y al enterarse Nicízsche de que aquel drama musical estaba destinado a ser una glorificación del cristianismo (es decir. como pensaba eí filósofo. el fanatismo (que hace i tantos hombres perseguir a otros que tal vez piensan mejor que ellos precisamente por hacerlo de modo distinto. en éstas lo realizan la envidia (que obliga. rebosando gloria. a juicio de Nietzsche. conversando en Tribschen. por «el loco encarnado en el Cristo» (juicio en tal caso de quien destinado fatalmente estaba a serlo). El papel que en aquéllas cumplen toda clase de arrebatos y celos. sin duda. El. donde el ya endiosado músico. Desde el momento en que descubro algo semejante todo cuanto tal hombre puede producir. por nada lo tengo. se apartó para siempre de «aquel infatuado fabricante de corcheas».

Tiempo hacía ya que el admirado Walkirio había escrito a Frau Fórster Nietzsche. Cierto que consistiendo una de sus facetas el levantarse contra todo lo que juzga falso y malo. «tan difícil de soportar». ni de los ex abruptos. es un muchacho de los más difíciles de soportar. con Jesús. En efecto. que le conocía mejor que nadie. En todo caso. si ser Judas. sincero y franco.. no fue un gesto simpático. muy dulce. le encantaban los modales refinados y elegantes en la vida. entiéndase ataques. la hermana de su amigo.» Por su parte. a veces olvida que una de las reglas de la buena educación consiste—convenida muestra de egoísmo social—en no hacer nada que desagrade a los demás. el gran Nibelungo no se sorprendería demasiado de aquel cambio de su amigo. de que le hizo más tarde objeto en El caso Wagner.. que él esencialmente bueno. Por su parte. muy distinguido. cuando todavía éste lo era: «Su hermano. su carácter era igual y siempre benévolo. olvida con harta frecuencia. la calidad de este diamante es inmejorable. de modo general. En su obra a propósito de él podemos leer: «Sus gestos y. Lou Salomé coincidía en mucho con Wagner en lo que afectaba a Nietzsche.» Muy fino. y no cesó de atribuirles una importancia considerable. No se apartaba nunca de una gran cortesía y de una dulzura casi femenina. de carácter. Nietzsche estimó que renegar por unos aplausos de aquello de lo que se estaba convencido.. De sobra le conocía. ser tan brusco.» A lo que ella. Pero usted. ser transparente. Pero ¿hay algo. BERGUA pensamiento y de conciencia. Reglas ambas de la perfecta cortesía. siendo tan distinguido de aspecto. rara avis in terris. todo en él daba la impresión de silencio y de reserva. excelente lapidario. que suela desagradar más que la verdad y la sinceridad? He aquí por qué el «ser agradables» nos obliga muchas veces a mentir y a decir casi también de ordinario lo contrario de lo que pensamos. a veces. tampoco lo era. seguramente se habrá dado cuenta de que aunque a veces ofrezca las aristas de un diamante en bruto. por unas monedas. con su aire de delicada distinción. las reacciones eran tan súbitas como totales. amigo mío. al volver la es- .48 JUAN B. Porque entré las excelencias de Nietzsche estaba la de. respondió: «Tiene usted razón: Una de sus muchas cosas no corrientes consiste en. pero ella tampoco quiso vivir con él. como en aquel hombre.

y buscando siempre el medio de resolver el problema sentado por el pesimismo de Schopenhauer de que hablábamos al principio. cuyo soplo frío y apolínico pensó que purificaría su alma del ardor dionisíaco en que la había sumido su contacto con Wagner y aquellas veladas de Bayreuth. Nietzsche exaltaba al Conocimiento. Eran ya dos águilas. como en uno de los raros y fugaces instantes de lucidez su cambiante mirada cayese sobre un retrato de su antiguo amigo. dándose perfecta cuenta de lo que ello significaba. a cuál más poderosa.NOTICIA PRELIMINAR 4!) palda al gran compositor se la volvió al Arte. demasiado humano. Y al yunque de nuevo y siempre con la ardiente sinceridad que le era habitual. Wagner había ya muerto. Y desde su nuevo asilo. Delicadeza a la que el músico. exclamó dulcemente: «¡Cuánto le quise!» . es decir. Años más tarde. cuyos grandes jalones fueron Humano. enfrentándose sin rebozo. cuya solución. medio que le condujo al segundo período de su pensamiento. ya que los sentidos. y Nietzsche estaba a su vez con la razón enteramente perdida. correspondió enviándole a su vez otro de la obra desdeñada. de paz y tranquilidad. A éste. trató de escapar al pesimismo por otro medio más seguro que la «ilusión». Mas como su espíritu necesitaba apoyarse en algo para desde ello levantarse y dominar horizontes. En la primera de estas obras. lo mismo que su cuerpo. respectivamente). lo que a través de ellos había recibido hasta entonces (incluso las inefables melodías musicales cuando tales éstas le parecieron). en vez de constituir un alivio para su espíritu cada vez más necesitado. y El viajero y su sombra (1875 y 1879. si no continuamente acertada. cobijándose en la filosofía a la que mediante un nuevo aforismo calificó de «refugio que ofrece un asilo impenetrable a toda tiranía». sobre el cual trataba de fundar una moral social. es decir. sólo le habían causado decepciones. fue enviarle un ejemplar de su reciente parto. cuanto hizo. que creyó encontrar en el Arte le había defraudado. giró en dirección a la ciencia. con aquella su crudeza "ontinuamente honrada. empezó a atacar sentimientos y creencias: Voltaire sustituyó a Wagner. Y con aquel cambio de cintarazos acabaron sus relaciones. sin duda para que se diese cuenta del caso que había hecho de su Parsifal.

de pensar. tenía que estar sometido a combinaciosies fiías y deterrninables: «Nos falta una química de las emociones». Si los animales. hasta que no pueda más. haciéndole caer en una languidez vecina de la muerte. someterse. cual suele ocurrir muchas veces. como lo físico. volvió a hacerle apetecible la suya. ni quienquiera que sea. como Spinoza antes que él. como él mismo confesaba. por el camino emprendido en lucha por la verdad. y alcanzó a decir a su hermana: «Prométeme. y seguir. no obstante obligarle aquella vida de aííí en adelante a sufrir. pudiesen. Isabel. cuando el ánimo se lo pida. Y vigila para que ningún hombre de iglesia. Entonces. a apaciguar. al anochecer. flor la más grata de pensil de cada vida!). vendría a desuncirlos para llevarlos ai establo! Animo.» (Nietzsche solitario. rebelarse. por inútil que sea. súbitamente y como confirmando en él mismo su sospecha de que lo espiritual era un simple proceso de lo material (el cerebro. seguir dando vueltas amarrado a la noria pensando. comunicarnos sus pensamientos. tal vez encucharíamos de ellos algo semejante: ¡Toda su esperanza reducida a bendecir la mano que. que escribía. analizándolas. y tal vez con la ayuda de engañosas esperanzas. consiguió reunir las últimas chispas de un espíritu que no dudó le abandonaba. Vencida la crisis. seguro de que lo mental. que con los sufrimientos se le quiere poner a prueba en espera de recompensas más grandes. Cuando un hombre es condenado por lo que sea. y sigamos .50 JUAN B. la esperanza de días mejores (¡esperanza. aquellas inquietudes pasionales que le perseguían. efectivamente uncidos al palo de una noria. y éste. pues. sintiendo que se iba. «no tiene para recorrerla sino un camino: Si no es un pobre de espíritu. en pensiones y sanatorios. BERGUA Y he aquí que cuando se disponía. doscientos de los trescientos sesenta y cinco días de cada año. de pronto. herencia u otra causa.) Pero su momento no había llegado todavía. que cuando haya acabado no habrá en torno a mi ataúd sino amigos. a una existencia semejante. y no una multitud de curiosos. a modo de consuelo. que decían los materialistas). Dejadme descender al sepulcro como pagano sincero. una simple función de aquél. su cuerpo y con él su mente perdieron todo su vigor. órgano del pensamiento. profiera mentiras al borde de mi tumba cuando ya no pueda defenderme. Si es un pobre de espíritu.

no ensayó nunca el coordinar lógicamente sus ideas. que pretendía ver el Mundo de un modo realista. lo que en nuestro filósofo aparece netamente con su culto a la fuerza y a la virilidad. hizo de él uno de los primeros escritores de la Alemania moderna. que el agua de su noria sirva para librar a los que beban de ella de fanatismos. Entiéndase con el espíritu beato. el pensamiento de Nietzsche. Este estilo. cuyo resultado fue. mostrando cuan difícil es. el sentido de la verdad. No obstante. Por lo demás. y a pesar de todo. de afortunados aforismos. aun para los espíritus más fuertes. sino valiéndose preferentemente. limitado de su burguesía. por otra parte. O sea. de que Nietzsche pusiese en ridículo tanto a los evolucionistas ingleses como a los nació- . a causa precisamente de su anormalidad mental. su país. que una variedad de romanticismo naturalista se desprendía del frío realismo. y sobre todo con Alemania. pese a su potencia y originalidad. Tales. en las cosas esenciales. el haber expuesto sus tantas veces paradójicos pensamientos mediante frases cortas y sorprendentes de rara y curiosa agudeza. aquel pobre tarado de nacimiento era un gran escritor. como sabemos. que no obstante. escapar a las influencias predominantes en su tiempo. Nietzsche. muestra aún rasgos que derivan directamente ide su época. No en vano se ha dicho que él y Heine han sido los dos principales arquitectos de la lengua germana. ni escribió de un modo regular. y que. otros. de que su recompensa sea el pesebre celestial. en efecto. que él mismo calificaba de relampagueante. por ejemplo. unos. pero sí. como ya he indicado. Asaltado. como escribió en el Anticristo. caía con facilidad en una especie de idealización de la naturaleza humana. Nietzsche estaba en completa oposición con su tiempo. denotaban trazos innegables de feminidad. errores y telarañas de conciencia». Sea como fuete. «uno de los más peligrosos enemigos de la cultura». no obstante. además. no un sistema filosófico. por decirlo así.NOTICIA PRELIMINAR 51 todos sacando agua con la esperanza. de chispazos geniales. tras el cual se disimulaba una también romántica aspiración a la grandeza. que confundía la potencia política y económica puramente exterior con la civilización verdadera. El hecho. satisfecho.

¿Existía acaso algo de todo esto en la Naturaleza. que sólo se apareaban en la época del celo. a su juicio. sobre bases tan falsas como la humildad. En cuanto a los positivistas franceses. llevaron a Alemania al desastre de 1918.52 JL'AN 11. lo que fracasaba. no merecían tampoco más clemencia a los ojos de Nietzsche. Y que Darwin. Guillermo I I . como afirmaba el gran naturalista inglés. evidenciando científlcamente que la vida eta una continua lucha de la cual sólo sobrevivían los más fuertes. A lo que uno de los que le escuchaba le respondió que precisamente por hacerlo así eran animales. puesto que lo que triunfaba era lo mejor. la dulzura y el altruismo. lo malo. cuya falta de hombría y de buen sentido tenía como consecuencia que. o sea. bien que perfectamente disfrazado con el manto de la filosofía. en una violenta alocución. es decir. en la que sólo los más fuertes y mejor adaptados al medio triunfaban? ¿Para qué entonces pretender cubrir con mantos hipócritas lo que por ley y derecho natural era una realidad en la generalidad del mundo viviente? A esto se le hubiera podido responder lo que a aquel pastor puritano que acusaba de impureza a sus hermanos de doctrina. no obstante rechazar la teología cristiana. envueltos a su vez en la cómoda responsabilidad burguesa. diciéndoles que eran inferiores a los animales. fuese hermano gemelo del ídolo forjado con militarismo y avaricia de poder por el hombre que suplantó a Bismarck. había acabado de demostrar que frente a las . Si la vida era la lucha por la existencia. Así las cosas. y cuantos siguiendo a éste. y lo peor. BERCUA nalistas alemanes. ¡evidente era que la fuerza constituía la razón suprema de la existencia. no se atreviesen a rechazar también las ideas morales de esta doctrina. no impidió ni que Darwin fuese uno de sus maestros ni que su culto a la fuerza. Nietzsche. opuesto a lo bueno. y que eran así todo parecía demostrarlo. no sin razón Nietzsche trataba de cobardes a los darvinistas ingleses por sumergir la verdad de sus principios bajo el necio orgullo de ser subditos de Su Majestad la Emperatriz de la India. Y lo mismo los sólo de lengua escandalosos socialistas alemanes. ideas levantadas. para oponerse a ello. seguía argumentando sobre que los enciclopedistas habían socavada tanto la base de la teología cristiana como la de su moral. Como si hubiese oído lo anterior. lucha en la cual sólo los más aptos sobrevivían.

sino criaturas superiores. Es decir. la Audacia y la Violencia? Así las cosas. sólo faltaba una filosofía que evidenciándolo lo justificase sin eufemismos ya. a los cuales los otros cuanto podían hacer era servir. que el verdadero arbitro en las desavenencias. genios. su filosofía. que tras declarar «que entre naciones no había altruismo». gran heraldo poco más de medio siglo antes de que la Justicia había sido siempre la sierva de la Fuerza. y humillado y vencido a favor de «justos medios semejantes». todos los siglos conocidos de historia. la verdadera balanza de los destinos humanos no era en modo alguno lo que se solía llamar «justicia». ¿Que esta filosofía glorificando la fuerza y h potencia. allí estaba la historia para demostrarlo. si la profana. ¿Ño estaban allí las escuadras de Su Graciosa Majestad la reina británica justificando con la potencia de sus cañones la brutal insolencia de sus mil atropellos? En la propia Alemania de Nietzsche. sino la «fuerza». Nietzsche. Esta verdad. Que el fin de la evolución no era llegar a amontonar masas y masas de hombres mediocres. ¿qué voz se oponía a la de Bismarck. en pocos meses. que para triunfar en el eterno combate de la vida. Si la sagrada. Opuestas enteramente las ideas de igualdad y de democracia a la selección indispensable para la sobrevivencia. y que el triunfo había ido igualmente siempre de la mano de dos hijas gemelas de la Belona. contribuyó al crimen . adoptada por la chusma pangermanista. a los que había atacado. ni quien a su voluntad. Este hombre era él.NOTICIA PRELIMINAR 53 palabras falsas estaban los hechos verdaderos. O sea. Jesús en la cruz por haber sido más fuertes que él los escribas y fariseos. En fin. a la nación cuna de Napoleón. superhombres. en menos tiempo casi de lo que se tarda en decirlo había sometido a la «justicia de los cañones y demás armas alemanas» a una Austria decadente. que el tablado universal estaba perfectamente dispuesto para que un espíritu bárbaramente sincero descorriese sin vacilar el telón y demostrase de una vez y sin engaños toda la verdad. Tan inoperante la mansedumbre como efectivo el orgullo. Y que las cosas eran así. Mas para qué mirar hacia atrás si bastaba mirar en torno nuestro. tan inútil era la humildad y demás pretendidas virtudes como necesaria la fuerza.

La obra de estos elementos que se van sucediendo. todo es resultado de un proceso de continuación. sino por el medio que les rodea. que es lo que ahora nos interesa. Pero ¿tienen acaso la culpa los pensadores. unas veces es constructiva. Hace ya. y volviendo a las influencias que pudieron determine ríe a pensar. filosofía. dejando al tiempo. un músico. e incluso. éstas fueron. deben ser respetadas. estén destinadas a durar poco o mucho. nvíe^o tiempo que cuanto se puede hacer en el campo de los conocimientos es perfeccionar y mejorar lo ya establecido. Wagner. sin que lo puedan evitar e incluso sin que se den bien cuenta de ello. otras demoledora. ciencias. añadiendo elementos a bases cada vez más positivas y sólidas. contribuye a lanzarles por la vía que creen elegir libremente. cual si el mal de aquellos cuatro años hubiese sido poco. En efecto. Su amistad con Wagner dio como resultado. un filósofo. ya que los hombres. religiones y morales. ni podría serlo tras cien o más siglos que llevan los horabtes pensando. la labor de adoptarías o de acabar con ellas. ya lo hemos visto también. Darwin. a poner a otro perturbado y a los que le seguían en condiciones de desencadenar la segunda guerra mundial? Cierto. los filósofos. los moralistas. nada escapa a esta ley fatal. sus primeros escritos fruto de sus primeras ilusiones. por fuertes de cerebro y originales que sean. De todas maneras. A Darwin (y a Herbert Spencer) debió inspiraciones que le movieron a .54 JUAN B. pues. como ya hemos visto. si bien no menos beneficiosa si cae sobre aquello que sólo tiene la aparente solidez de los terrones de azúcar que se deshacen apenas en contacto con el agua. todas las ideas. además de Goethe. único que juzga con justicia. los profetas y los fundadores de religiones de que lo que dijeren o escribieron sea muchas veces torcidamente interpretado? En lo que a Nietzsche afecta. Nada es verdaderamente original. y un naturalista. Schopenhauer. Con Schopenhauer aprendió a ser ateo y gracias a él también aquella su «voluntad de potencia» que llegó a ser uno de los bastiones de su filosofía. a tío ser en los detalles. todo lo cual. En cuanto a Nietzsche. verdadero astro de su horizonte espiritual. todos los productos de! espíritu. veamos qué pudo moverle a pensar como pensaba. en la Tierra. fatalmente son influenciados no tan sólo por otros que pensaron antes que ellos. BEHCUA de 1914.

Si para llegar a las especies éste era el cansino natural. es cometerla. y que la injusticia consiste esencialmente en querer elevarse por encima de los demás. según la ley. sino aquellos a quienes ama. lucha en la que sólo los más tuertes sobrevivían. en las ciudades y en las familias. por cuanto está indefenso contra la justicia y los malos tratos. decir lo que se piensa. en efecto. Por ello. que el ofrecido a sus ojos por las dos variedades de hombres: los amos y los esclavos. a lo que me imagino. por el contrario. el que vale más debe llevar ventaja al que vale menos. idea que llegó a ser para él una especie de culto. en relación con sus intereses y mirando hacia ellos hacen las leyes y deciden sobre los elogios y censuras.. llevados de una falsa vergüenza. A una y otra cosa le inclinó fortísimamente «la lucha por la vida» del naturalista inglés. y subsiguientemente el desprecio a toda debilidad y toda sumisión. Será bueno para un esclavo para quien la muerte es más ventajosa que la vida. y por consiguiente lo más desventurado. el personaje riel Gorgias de Platón.NOTICIA PRELIMINAR 55 proclamar la importancia de !a fuerza. y esto no solamente él.. Así nos muestra por todas partes. y con objeto de asustar a los más fuertes. La ley. que tal sucede. Y. la Naturaleza misma nos prueba que. una vez las especies establecidas el cuadro no podía ser otro. a juicio de Nietzsche. a los capaces de superarles y para no ser superados. y que la marca de la justicia es el dominio del poderoso sobre el . pues.. Según la Naturaleza. ya que a eiíos les basta. aunque no lo merezcan. está hecha por los débiles y por las mayorías. a mi juicio. Es imposible. Pero. Pero sufrirla no es incluso ni propio de hombres.. en pro de la fuerza y de la supremacía del «hombre fuerte»? Oigamos a Kallikles unos momentos y juzguemos después: «Frecuente cosa es que la Naturaleza y la ley se contradigan. que probablemente fue la chispa que prendió la hoguera en que acabó por transformar la mente de Nietzsche. cuentan que toda superioridad es fea e injusta. estar al nivel de los demás. no caer en contradicciones. es sufrir la injusticia. en buena justicia. ¿cómo no pensar en Kallikles. lo más feo. Y esto sentado y puesto que estamos examinando las posibles influencias que pudieron pesar en el ánimo de nuestro filósofo. si se teme. naturalmente. entre hombres y animales. el incapaz ser dominado por el capaz.

para engendrar semilleros de esclavos. en el admirable diálogo. a la que al punto vería retratada en «los encantamientos y mentiras». BKROUA débil. para romper. para arrojar lejos de sí todas estas cadenas. de poder dar satisfacción plena a estas pasiones.. de haber desnaturalizado la verdad moral que sólo lejos de lo patrocinado por ella podía florecer? Y como Kallikles. Leyendo lo anterior. su elogio de la «fuerza» y la justificación de esta fuerza y de la justicia que entraña a causa de ser un verdadero derecho natural. ¿cómo no ver en ello el origen del «superhombre» de Nietzsche. entre otros muchos males. según ia Naturaleza. prodigándolas cuanto sea preciso». a fuerza de valor y de inteligencia. se erigirá en amo.. y que en esto consiste lo justo y lo bueno. acaba por ser convencido por la serena y habilísima dialéctica de Sókrates. en modo alguno reprimirlas. fuesen de su agrado. y seguro estoy de que pisoteando todo cuanto se ha escrito: sortilegios. como a los cachorros de león. para esclavizarlos a fuerza de encantamientos y mentiras. ¿quién en verdad puede ser dichoso si es esclavo. diciéndoles que es preciso no tener más que los demás. encantamientos y hasta leyes. es lo que voy a explicarte con toda claridad: Que para vivir bien preciso es dar libertad en uno mismo a las pasiones más fuertes. Es más. y su superioridad incontestable. no!. Mas como la cuerda tenía que romperse por el punto más flojo. y esto aceptado como lo mejor. pues Nietzsche tenía demasiado talento para no comprender que éste era difícilmente censurable. así como hacia la religión. sobre todo el primero. su ira filosófica cayó injustamente sobre aquél.5ü' •H'AN H. sea quien sea? ¡Ah. Hay . es preciso ponerse en condiciones. su desprecio a la humildad sólo buena a su juicio. tomándolos de temprana edad. de que no tiene razón. por fuertes que sean. y entonces es cuando brillará en todo su esplendor el derecho de la Naturaleza. Pero que aparezca un hombre tan felizmente dotado como para sacudir. como Kallikles anunciaba ya. por contrarias a la Naturaleza. de aquí el que ni uno ni otros. Tal es la verdadera ley de la Naturaleza contra la que vamos abiertamente cuando contrahacemos a los mejores y a los más vigorosos. él que era nuestro esclavo. lo hermoso y lo justo. y esta dialéctica era toda de Platón. Porque dime (se dirige principalmente a Sókrates). causante.

más allá de esta vida. como la de Kant. era piadosa. para decir que la pasión gobierna el Mundo. de encontrarnos con otros espíritus afines a los nuestros. empezando por el Dios que encabeza la religión que hasta su pubertad. consecuencia obligada. buena. empezase a proclamar que era una religión de negreros y de esclavos. como con zarpazos que pretendían derribarlo todo. la caridad. pues esto le hubiese parecido una obligación. ¡adoraba a un pretendido Redentor que había consentido en morir. sino que sus superhombres procedían directamente de La República. bien que ello fuese muy improbable. para colmo de tanta bajeza e ignominia. de su gran discípulo. caso de pensar alguna vez como él.NOTICIA PKKLIMINAR 57 para preguntarse si. a cambio de todo lo que pretendía destronar. todo esto eran simples vocablos propios de una religión que. sin necesidad de perdernos en suposiciones quiméricas y volviendo a la realidad. Y. su moral. le había encadenado completamente. que tal vez. tan pronto manifestarse su condición con rugidos de egolatría y de desatinada vanidad («Si hubiera dioses. puesto que con tanta frecuencia la vemos dominar hasta a las mentes más poderosas? Además. oyendo todo esto. y al César. tan falsa como dulzona. mala literatura. la curiosa manera de pensar anterior nos trae de nuevo a la tremenda paradoja ya citada: Que un hombre como él. En todo caso. transformado con frecuencia en león (filosófico-literario). sino a los indebidamente fuertes: «Dad a Dios lo que es de Dios. no temiese Nietzsche que el de Sókrates le convenciese a él también no sólo de que no había tenido razón en algunas cosas. pues en él no había términos medios. particularmente materna (su madre. ¿que ofrecía Nietzsche? ¿Qué tenía intención de poner en su lu- . pensaba según vemos en la Apología de Platón. el altruismo y demás. que haciéndole sentir tanto odio hacia ella como amor antes había sentido. ¿cómo soportaría yo no ser uno de ellos?»). que. sus libros santos. como los esclavos. buena tan sólo para siervos de la más baja condición y que predicaba la sumisión incondicional no ya a los fuertes. cordero por herencia. sumamente religiosa). clavado en una cruz! ¿No habría razón. lo que es del César.» Pero ¿qué era Dios sino una palabra y qué merecían los cesares? En cuanto a la piedad.

mal interpretado por espíritus incapaces de toda filosofía. orgullosos. especie de semidiós viviente sin freno. variedad superior. de Nietzsche. que del mismo modo. de contento y de esperanzas. de un modo semejante. tales que Hitler y sus adeptos. y para acabar de completar tan funesto cuadro. pues las ideas no siempre son bien comprendidas y digeridas. la masa que. petimetre» y dispuestos en todo momento a aplastar y pisotear a los débiles. por !o que se puede juzgar. pero de índole parecida. a aquellos oficiales del ejército alemán de entonces. a aquél y a éste seguían ciegamente. aristócratas de pura casta militar. tuvo como consecuencia que tanto contribuyese a la formación de mentalidades tan enfatuadas y autoritarias como las de un Guillermo I I . bueno para ser expuesto en aforismos tan inesperados como desconcertantes. ya que a la cabeza de esta religión se había puesto a un ser admirable en muchas cosas. puesto que trataba de aquello contra lo que se revolvía de treraenda ilusión? Pues bien. como fatalmente tendría que tender. Porque si siempre tan difícil había sido la paz. que tantos habían caído en aberraciones ascéticas o místicas cuya causa tan difícil hubiera sido hallar en las fuentes de la religión que pretendían avalorar con sus extravíos. a la supremacía. de la arrogancia vana y aparatosa. atacados de megalomanía de germanofilia. ¿podría haberla jamás en un mundo en que imperasen tales superhombres? ¿Cada uno de ellos no sería enemigo nato y declarado de todos los demás.58 JUAN B. pero que ni resultaba agradable ni apetecía que fuese posible. la suya: el Superhombre. a los aún más. a la que los otros se opondrían ferozmente? Ahora bien. y la primera. en no querer que la Tierra fuese un valle de lágrimas. tipo perfecto. al punto. sino de alegría. es decir. de fraternidad. hasta físicamente. a su juicio. tendiendo. por ejemplo. el endiosamiento de la fuerza y de la voluntad de potencia. Un superhombre. podría ser curioso y hasta sorprendente. BERGUA gar? ¿Qué. otra ilusión. masa de torcidos y equivocados nietzscheanos y nietzscheanas a los que nadie ha retratado con . de dolor y renunciamientos inútiles. lechuguinos. a juzgar por sus escritos. el que todo ello no pasase de un ensueño fitoscfico-social más no impidió. si cabe. y las de su corte de generales y almirantes. Todo en torno a semejantes superhombres en los que soñaba Nietzsche para el porvenir. así.

Tú te vienes conmigo a Munich. decía que resolvimos la cuestión decidiendo que me iría con ella a Alemania. pues yo cuanto hice fue aceptar todo lo que me propuso. Como no tenía más remedio que obedecer. de qué modo esta arrogancia y la del megalómano que vino detrás de Guillermo I I consiguieron fanatizar a la masa que los rodeó.» «¿Y qué te digo a mi padre?» «Nada. hombre rico. cualquier cosa hubiese aprobado con tal de no separarme de ella). Ya conseguiremos nuestros propósitos sea como sea y verás cómo todo sale bien. amigo del señor Furet y dueño.» «Pero ¿qué voy yo a hacer en Munich?» «Lo primero. pues como nuestro . voy a referir la anécdota siguiente. y por otro.» Sin taltaí a la verdad. Con esa habilidad que tienen las mujeres para convencernos. por un lado. nos tiznó ¿e consternación. Uaa de ellas son las promesas.NOTICIA PKELIMINAK 59 tanto acierto como Fouillée. aprender eí alemán como aquí aprendes el francés.» Nuestros propósitos eran. a su vez. tildándolos de: «Románticos retardados. reclamándola. Además. y para justificar al mismo tiempo lo que la «arrogancia vana y aparatosa». ingenuos que se creían Satanes. No nos preocupemos. ya veremos. hubiera podido ser algo más duro aún. Estaba esta muchacha hacía unos meses en casa de un tal señor Furet. pasa que aprendiese el francés. de un establecimiento semejante en Munich. Hallándome en Burdeos el año 1910. Para hacer olvidar un poco el mal recuerdo que ios anteriores ncaibres traen a la memoria. Cierto que yo no había tenido que prometer mucho. Le pones ante el hecho consumado y en paz. una carta de este padre. retrogrades bajo una máscara revolucionaria. particularmente de lo que nos conviene. pequeños Rousseaux extraviados en pleno siglo XX. que yo acepté al punto: «Todo menos separarnos. ni más ni menos. Y he aquí que cuando menos lo esperábamos. Luego. todas mis dudas se disiparon apenas me dijo lo siguiente. que tenía una gran tienda de comestibles en cierta plaza de la ciudad adonde. hice conocimiento con una muchacha alemana a la que pronto me unieron esos lazos que a los dieciocho años nos parecen que van a ser eternos. la había enviado su padre. casarnos. que te conozcan en mi casa. La puerta del paraíso del amor tiene varias llaves. resolvimos la cuestión (mejor haría diciendo que fue ella la que la resolvió.

y que luego vino hacia mí y echándome con encantadora inocencia los brazos al cuello.. vi a un señor grueso.. juntó la rosa de su cara contra la mía. tan inocente como los aún más engañadores ojos. ¡Paula Clothilde. Os gustará. Anna.! Somos juguetes en manos del destino... de anchas alas. apretujados. Bertha. enorme. aquella niña que abrió mucho sus maravillosos ojos azules al vernos. Le he conocido aquí. aún más. y Paula Clothilde.. Aunque sólo un año mayor que yo. Y a su casa.fio JUAN E. puesto que ocurrió. además de a sus padres. Era fiesta porque el Kaiser Guillermo I I venía a Munich. Paula Clothilde. antes de correr a abrazar a su hermana. como las calles todas por donde el Kaiser y su séquito iban a pasar. aquella encantadora familia! Hubiérase dicho que era un pariente o un amigo de siempre. había yo comprado en Burdeos. ¡Paula Clothilde! Aquella niña que por días dejaba de serio. la niña de la casa. pues estaba colmada de gente. Su padre tiene una librería en Madrid. Y a Munich fui con ella. pues Anna iba cogida a uno de mis brazos y Paula. donde ya era esperado. Y a verle llegar fuimos a una gran plaza. autoritario y obedecido que ella. como pude. Un sombrero flexible. nadie más rápido. es ya abogado. que se cruzase en mi camino para hacerme creer ya siempre que mi vida sin ella no tenía objeto. apenas tuve que empujar para que la que daba acceso al nuestro se abriese de par en par. Anna y yo. tenía un hermano mayor y dos hermanas: Bertha. No tanto como a mí. nos hallábamos. cuando de pronto sentí que me quitaban el sombrero. que habían puesto de moda en París los estudiantes del Barrio Latino y que con esa velocidad que llega a todas partes lo que Madama la Moda impone. al otro. ¡Paula Clothilde! Sin ella hoy el segundo apellido de mis hijos sería Claufen. BEÜGUA amor era mutuo y sincero. engañando. con qué sencillez y con qué afecto.. pero os gustará. con sus aún no cumplidos quince. Mas volvamos a lo que nos ha traído hasta aquí. incendiándome con aquella boca que parecía. Y al volverme sorprendido. pues una carta nos había precedido: «Iré con un español amigo de Roberto. afa- . claro. que cuando llegamos estaba con el bastidor entre las manos. el hijo del señor Furet. Pero estaba escrito. Y allí.» ¡Cómo me acogió. Al día siguiente era fiesta. veinte años. bordando.

en efecto. que fue pasar por el Mundo solo y mal comprendido. y de la cual tenían que ser protagonistas. apenas creía haber resuelto un problema ocurría que se le presentaban nuevas incógnitas. allí mismo. Por su parte. Pues como ya hemos visto. fuerte y agradablemente. nueva ilusión. lo que le impulsó a la nada fácil tarea de tener que imaginar una moral social distinta de la admitida. en la plaza. para las doce. sus bigotes en pararrayos y su rutilante casco emplumado. tener que lanzarse en busca de otra que esta vez le pareció que era el Conocimiento. y que previamente lo había hecho él mismo. Que desengañado de la panacea que creía haber encontrado para oponerse al pesimismo. sonriente.NOTICIA FRÉUMlHAtt Bi ble. valores a los que debía quedar sometida la nueva vida con todos sus cambios. Como esto era imposible sin contar con un hombre nuevo. Y cuando al fin sus ideas empezaron a circular. la de que esta vida no tan sólo no era mala. sino . destinados a servir a los amos? El caso era que descubiertos estaban y que incluso poco a poco. la plaza iba quedando en silencio. sino que había que revivirla muchísimas veces. lo que a su vez le puso en otro problema importante: el enfrentarse con la necesidad de una nueva cultura. no es seguro que fuesen siempre bien interpretadas. como vamos viendo. al romper con Wagner.» La llegada del Kaiser estaba anunciada. Esta hora acababa de sonar en varios relojes de torre. con sus ojos de acero. uno de ellos. vi que los cientos de hombres que había en la plaza se habían descubierto: ¡El Kaiser estaba en Munich! ¿Era que pertenecían al género de los esclavos de que hablaba Nietzsche. mientras el Amo llegaba. que me lo ofrecía diciéndomeí «Joven. nuestro Kaiser está en Munich. la música. no los hombres corrientes. Y siguiendo un gesto de la mano del caballero que me había destocado. en un superhombre. también obligado se vio a sentar una asimismo nueva «tabla de valores». víctima de la mudanza continua de su pensamiento. Que este esfuerzo por escapar al pesimismo a favor de un empeño heroico de la voluntad debía transformar al hombre. Y vuelvo a Nietzsche y a su gran tragedia personal. que aún tardó su buena media hora en aparecer. trató de oponerse a Schopenhauer mediante una ilusión.

como los perros. pero qué más daba. sin cansarnos de acompañarlos en sus excursiones? Además.» Por ¡o demias.62 JOAN B. que era incapaz de dominar. BERGUA las raras y notables personalidades producto de la futura civilización. el socialismo y el cristianismo. conseguida. o sea trinando contra la democracia. y luego de una educación torpe y hasta de una alimentación insuficiente. que es quien nos ha metido en este berenjenal. seguía creyendo que sus ensueños eran una realidad o que en todo caso podían serlo si se le escuchaba. y haberse parado a reflexionar. enemigo implacable de todas las ideas igualitarias y del pernicioso eudemonismo. Como asimismo se hubiese dsdo cuenta de que la igualdad de clases nadie la defendía ni !a quería. por desgracia. indispensable para la buena marcha social. siguió insistiendo en los medios de conseguirlo. aquella mezquina aspiración a la felicidad coa que se contentaban. tal vez se hubiese dado cueata de que todas ías taras y defectos que encontraba en ía «masa» eran consecuencia. así como lo era también de la divinización hegeliana del Estado. intelectual y moralmente? . de siglos. pero serenamente y olvidándose por un momento ae su quisiera del «superhombre». de la calidad mental de la mayor parte de los hombres. ¿cómo pensar en otra cusndo nada más evidente que las diferencias que la propia Naturaleza establece entre los hombres física. Claro que de habérselo permitido aquel su orgullo descentrado. en primer lugar. y no siempre. a no ser ante las leyes. pues como decía Pío Baroja: «La ley sólo ladra. de Campanella con su Ciudad del Sol y con tantos otros que sería largo enumerar. como Nietzsche. a los mal vestidos. y causante de todos los males sociales contra los que se levantaba su individualismo aristocrático. ¿Que todo ío anterior no era sino caminar una vez más por ¡os campos filosóficos de la pura fantasía? Indudablemente. fuera de esta tan necesaria igualdad. En lo que a los individuos afectaba. de Tomás Moro con su Utopía. su deseo prudente de evitar toda incomodidad. según él. todo esto no era para él sino puras manifestaciones de decadencia. ¿Acaso no los habíamos recorrido ya en compañía de Platón con su República. trípode funesto. así como su piedad mórbida hacia el sufrimiento ajeno. Pretensión ésta jusía.

como nuestro poeta. lo que se estima como verdadera «aristocracia» («aristos». que los pueblos no serían felices hasta que los reyes fuesen filósofos o los filósofos reyes? ¿Era para conseguir esto para lo que soñaba en formar superhombres? En cuanto al socialismo. observando los países donde se práctica. Sin que. pudiendo hacerlo? ¿Pero acaso no acabamos de leer estos días mismos (y Nietzsche hubiera podido señalar sin salir de Alemania casos semejantes por docenas) las quejas de un ilustre personaje a propósito de que «jinete» consumado de profesión tendría que suprimir su cuadra de caballos de polo. a los que los demás cuanto hacen es elegir y sancionar democráticamente con sus votos. fácil le hubiera sido darse cuenta de que los que en ella gobiernan son los «mejores» desde el punto de vista político. mejor. Ahora bien. nadie afirme ni haya afirmado jamás que esta aristocracia política sea verdaderamente superior a la aristocracia por la que Nietzsche suspiraba: la verdadera aristocracia de la inteligencia. mucho menos las causas que Jos motivan. de la que eran para él representantes ejemplares Schopenhauer. de ochenta millones anuales? Pero volvamos a nuestro filósofo. o sea. «que es la fuerza. ¿estaba seguro de que en manos de hombres de esta calidad espiritual se hubiera podido dejar con más seguridades de ser bien conducidos. sin duda le odiaba también a causa de ver en él.. el carro político? ¿Pensaba. si su no menos ilustre familia seguía recibiendo como emolumentos por sus importantes servicios y la insuficiente cantidad. Darwin y. es el hecho brutal. ¿no hubiera sido más clemente de haber considerado que no hcy efecto sin causa. deporte que tanto le encanta según aseguraba. fuerza) en estas cuestiones. es el número.3 En cuanto a la democracia. y que si en este caso los efectos no siempre son dignos de aplauso. se había apartado de sus tres grandes ídolos. Wagner. es decir. por supuesto. por supuesto. dominio. e incluso del propio Conocimiento. como Platón. según él.NOTICIA PRELIMINAR e. y «kratos». ¿no es de absoluta justicia social que no tenga derecho a comer el que no trabaje en algo útil. Goethe. al que había ensalza- . de un modo general. que. ¡Es la materia que se mueve!» Pero. el hecho de que durante siglos tanto parásito y tanto vago haya vivido y siga viviendo a cosía del trabajo ajeno? Así las cosas. dominado ya por tres grandes fobias.

y el valor de enfrentarse con mucho de lo tenido hasta ellos como intangible. e insatisfecho también de ésta. las . saltando. es respecto al mono. En esta tarea de buscar espíritus libres. En aquellos atrevidos interrogadores que. No era la conservación de la vida individual con el más pequeño número de medios «apropiados». y en El viajero y su sombra. incluso si esta verdad ha de poner al descubierto simas peligrosas y aterradoras. pues. respondía al sentido de la evolución de nuestro pensamiento y de nuestra acción. O sea. No obstante. como los artistas. la idea de que el hombre debe crear algo más alto. sino la elevación de la vida. en primer lugar. el ahorro de fuerzas. a! período que inicia con las dos obras que vengo de citar y acaba con su producción maestra. Así como la idea de que la economía. los primeros. Nietzsche combatió siempre la teoría darviniana de la adaptación.G 4 JUAN a. son. espectadores de la vida. sino la fuerza que quiere entregarse y medir su potencia. el hombre. demasiado humano. Este pensamiento y el deseo de acercarse a la vida con su ideal de personalidad y de cultura nos conduce en el caso Nietzsche a su tercer período de escritor. 1882). es decir. 1881. Aquí. habían sentido curiosidad por saber cuáles habían sido los orígenes y cuál el verdadero sentido de la moral en uso (Aurora. testimonio curioso de su genio poético. de la embriaguez abrumadora del arte romántico a la serena tranquilidad de la ciencia. BERÜUA do y hecho la base de su sistema en Humano. superhombre que será respecto a su creador lo que éste. por decirlo así. Nietzsche se junta a Darwin lo mismo cuando sostiene que la «lucha» es el principio de la vida. entrar en la frialdad glacial «del espíritu libre» que sin miedo a nada busca la verdad. que asegurando que la vida natural que no ha sido despojada de sus fuerzas carece siempre de piedad para los débiles y los inadaptados. En el «superhombre» que Nietzsche anuncia en esta obra a la Humanidad aparece. ¿no necesitaba modelos? Los necesitaba. no era la fuerza que quiere economizarse. entrando con ello en la tercera fase de la evolución de su pensamiento. ¿Dónde los encontró? En los grandes hombres franceses del siglo X V I I I . Su mímica no es sino un simulacro y un juego. Pero los pensadores. en definitiva. superior a él. Así hablaba Zarathustra (1883-1885). La Gaya Ciencia.

Más allá del Bien y del Mal significaba la vuelta a la distinción primera de los valores del 3 . caballeresca y aristocrática que estimulaba como «bueno» lo que conservaba y se mostraba apto para la vida. eran para Nietzsche los modelos ideales. la designaba para dominar y a ella sometía. sino su «metafísica» propia. se renueva eternamente. A la moral primitiva. a su juicio. lo débil y lo desmedrado. las grandes personalidades de la historia. como representando lo «malo». se reproducían eternamente de acuerdo con una fatal sucesión. Con lo que para Nietzsche toda metafísica. por decirlo así. a causa de sus poderosos instintos y de su amoralismo. Y la cuestión no se aplicaba menos a la curiosa doctrina relativa a Zarathustra conocida con el nombre de «la vuelta eterna». de un «resentimiento» envidioso. sino un medio de educación que debía de servirnos de ayuda para alcanzar una vida más elevada. dando con ello un sí rotundo a la idea de vivir. que. Lo que acabo de decir se aplica también a la teoría del superhombre. Ello constituía. Más allá del Bien y del Mal y La Genealogía de la Moral (1887) ofrecen una distinción entre dos órdenes de valores o dos morales. no la «voluntad de vivir». que poseía fuerza para enraizar en este Mundo. lo que demostraba. Y en la obra que dejó y que fue conocida habiendo ya muerto con el nombre de La voluntad de potencia vemos que era para él la esencia del Universo. salida ésta del instinto de dominación de los oprimidos. la última piedra de toque de la aceptación de la vida. todo conocimiento no era en realidad un fin. Moral esta segunda^ que derribaba los valores haciendo pasar por bueno lo débil y despreciar como malo lo fuerte. muy particularmente las figuras principales del Renacimiento. doctrina del proceso circular de los acontecimientos del Universo. según él. humanización de la Naturaleza más cerca que de Schopenhauer de la Naturaleza maternal y buena para sus criaturas ofrecida por Rousseau. imagen subjetiva y personal del Universo. a propósito de la cual. la moral de los sacerdotes y de la democracia. y dejando aparte toda cuestión biológica. La única que no retrocedía ante el pensamiento de que esta vida (para Nietzsche no había otra).NOTICIA PRELIMINAR 65 que se le mostraron como el sentido y el principio de la existencia. de Schopenhauer.

según Nietzsche. Para Nietzsche no había. ya creo haberlo dicho. un ser extraterrestre le hacía revelaciones). imposible no reconocer la fiera. y en la venganza. como a Mahoma. ni el incendio. BERGUA «bien» y del «mal». pasando a examinar (siempre a lo Kallikles) lo que pasa por bueno en los países civilizados. es decir. ni el robo. sigue discurriendo de este modo. Por supuesto. en la actualidad. y el que siempre estaba dispuesto a arriesgar su vida por no importa qué causa. que como tal aristocracia entendiese en modo alguno aquella a la que corrientemente se aplica este calificativo. No había. la ejecución de los enemigos vencidos. El personaje de duro corazón que se complacía con la sangre vertida. como «superior». esta estimación particular de lo aristocrático no significaba para Nietzsche. la soberbia bestia rubia rondando en busca de presa y carnicería. El «bueno». como «recomendable» y como «bueno» (sin duda a veces. puesto que en ellos era considerado como un bien . El dominador que no temía ni el asesinato. antes de la ley.» Son las razas nobles «las que han dejado la idea del bárbaro». el noble era el amo a causa de tener la fuerza y no dudar en usarla. En la Humanidad. el vándalo. la de los superhombres llegados a tales a fuerza de selección. sin importarle las lágrimas de las mujeres y los lamentos de los hijos. otra noción de la superioridad natural. es el vándalo. en lo futuro.G G JUAN I¡. En la Genealogía de la moral. conquistador siempre dispuesto a la guerra y al pillaje. Tras sentar todo lo anterior. atribuyendo al hacerlo un valor o privilegio especial al hecho tan casual como insignificante en sí de proceder de familias cuya pretendida nobleza muchas veces valdría más no recordar. al guerrero con sus virtudes a base de brutalidad y de violencia. según la Naturaleza. «el que jamás ha conocido el miedo». El noble. todo lo contrario de lo anterior. Oigamos al propio Nietzsche: «En el fondo de todas las razas aristocráticas. ni la violencia. Nietzsche empieza por afirmar que al alba de las civilizaciones los hombres consideraban únicamente como «noble». otra nobleza que la de la inteligencia acompañada de la bondad de corazón. que nuestro filósofo justificará y admitirá como lo único verdadero y superior por el simple hecho de considerarlo natural. «animado de terrible alegría» y empujado «por el goce profundo de la destrucción».

Y que al ver éstos que una ley natural daba a aquéllos todo el poder obligándoles a ellos a servirles. con gran escándalo de Nietzsche. precisamente. el dominador de antes. el poderoso. ¿Qué hizo triunfar tan tremenda injusticia social? El número.). Platón.NOTICIA PRELIMINAR 67 todo cuanto contribuía a disminuir la brutalidad e inhumanidad de los sentimientos antiguos. en la moral de los nuevos países «el malo es. que constituían la masa. Nietzsche se hubiera inclinado ante el primero y hubiese vuelto la espalda al segundo. es decir. De haber conocido a Hitler y a Gandhi. era lo útil. lo explica nuestro filósofo. tras exponer todo lo anterior y explicar. Pero sigamos escuchándole: según él. Como convenía justificar cómo se había pasado de una moral a otra. de los hombres y malo lo contrario. que ahora era condenado el asesino. he aquí de qué modo. el incendiario. el violador. el aristócrata. ¿Dónde se había iniciado esta infame revolución de los esclavos? Entre los judíos. etc. el rebaño. el bueno de la otra moral». el ladrón. tras haber sembrado durante siglos seguía sembrando entre las ciegas ovejas de su enorme rebaño una moral tan funesta destinada a anular los instintos más naturales y necesarios? El cristianismo. y sólo bueno lo que tendía a aumentar la felicidad. acabaron por unirse y por sustituir la «moral de los amos» por la suya. los poderosos. el noble. Alabado el que renunciaba enteramente a la fuerza. y los débiles y mediocres. como contra los utilitaristas ingleses. el censurado lo contrario. Como ya había previsto Kallikles y denunciado. había dos clases de hombres: los fuertes. ios estoicos. tanto en orden del conocimiento como en el terreno de la acción. los escogidos. la «moral del rebaño». por haber tenido la audacia de declarar que el principio de todos los valores. ¿Quién en la actualidad —seguía discurriendo Nietzsche—. ¿A favor de qué se consiguió tan funesto cambio? A favor de una educación embustera que había acabado de convencer a los más de que la fuerza de los menos era injusta. Y Nietzsche. Epicuro. O sea. a . y a causa de ello el odio de Nietzsche tanto a los antiguos (Sókraíes. éste el gran apóstol de «la no violencia». poco más o menos. a la cabeza de los cuales Bentham y Stuart Mili. Ahora bien. no hubiese pasado de una tentativa infructuosa de no haberse sumado a ella los filósofos.

afirma que sólo la ciencia y el saber. Ello era lo único capaz de dar sentido a la vida que. todos los falsos valores tradicionales.» Acudir a la Naturaleza y seguir lo que ella desde un principio había querido y había puesto en práctica: el dominio sin compasión de los fuertes sobre los débiles. al instruirlos. que crear seres superiores. no para Nieízsche. Lo malo. pues «renunciar a la guerra era entrar en decadencia.68 JUAN B. lo mismo. y tras implacable revisión. completar lo anterior. encadenado por Zeus por haber entregado a los hombres el fuego creador de industrias. Prometeus. que esté obligado a acrecentar. intelectuales y morales. la lucha. «hacién- . Todo lo anterior no era sino la plataforma sobre la que había que crear al superhombre.» Había. sentirse orgullosos de su fuerza y de las manifestaciones de esta fuerza. La fábula del árbol del Bien y del Mal del Paraíso no quería decir otra cosa sino que los hombres serían iguales a Dios en cuanto supiesen. sí. de progreso y de saber. Y para llegar a héroes. ¡o primero que hacía falta era estar satisfechos de sí mismos. podrán evitar tanto mal. claro está. Consecuencia obligada tras tal modo de razonar: que el cristianismo era la causa de tanto mal. Al punto. la guerra. que no se recataba para decir: «Es propio de la naturaleza del vivo. BURGUA su modo. O sea. Como Nieízsche dice: «Destruir la falsa moral y con ella. que crear héroes. su por qué. como él decía: «Es preciso que el hombre sea sobrepujado. la violencia. Pero esto no preocupaba a nuestro filósofo. que en suma no era otra cosa que la satisfacción de los egoísmos individuales. eran indispensables. a ensanchar su potencia. haciendo abrir los ojos a ios hombres. ¿Remedio necesario? Los consejos de Kallikles: romper los impedimentos disipando encantamientos y engaños. Dicho en otras palabras: desarrollando al máximum y satisfaciendo plenamente las capacidades de acción que cada uno lleva en sí mismo. según él. gracias al trípode que constituye su personalidad. puesto que la guerra es la condición misma del mantenimiento y de la expansión de la vida». encontraba su natural expresión en la Voluntad de potencia. trípode integrado por la suma de las capacidades o fuerzas físicas. pues. estaba en que la satisfacción de todo lo anterior. que lo defendía. suponía lucha y suponía conquista.» Luego.

nuestro fin. «El espíritu más alto unido a un carácter débil es un simple nervioso. Y para ello. es preciso evitar que se amen y se reproduzcan en condiciones tan lamentables con el pretexto de que se sienten inclinados unos hacia otros.» Debíamos saber cultivar lo que en otros hay de «dionisíaco».» Consecuencias fatales y necesarias de ello: que siendo el amor un sentimiento engañador que hace que los hombres vean a las mujeres y éstas a ellos diferentes de como son en realidad. nada de piedad. traicionando con ello a la Humanidad. fatalmente. si queríamos superarnos.» Enseñanza principal de Nietzsche.NOTICIA PKEI. pues: «No es la Humanidad. Y como tres calamidades habían sido la causa de los daños más grandes sufridos por la Humanidad. teniendo en cuenta las excelencias de los reproductores sin pensar para nada en su voluntad o en sus sentimientos. que es lo que hay que suprimir. a cuanto hace del hombre un ser inútil. serían en- . a creerle a él: «Yo enseño a decir no a todo cuanto debilita.1MINAK 69 dose un corazón duro». la mentalidad de los conquistadores.el gran error que consiste en creer que lo único que había que cultivar en el hombre era el cerebro. pues. Sólo de este modo viviríamos y sobreviviríamos la vida en lugar de asesinarla en nosotros y por todas partes.» El camino a seguir era enteramente distinto: «Fortificar a los fuertes y paralizar y quebrantar a los cansados de la vida. Con tal de conseguirlo. si el gesto que los producía era grande y hermoso? Había que cultivar en nosotros. Consecuencia obligada: «Ni los enfermos ni los criminales deben ser reconocidos aptos para la reproducción. Nietzsche quería que los alcanzados por estos males fuesen privados del derecho de hacer nacer individuos que a su vez. sino lo Sobrehumano. ¿qué importaba el sufrimiento de aquellos que era preciso sacrificar. la sífilis y la neurosis religiosa». fría y ruda». «el alcohol. a cuanto agota. a lo que almacena fuerza. Yo enseño a decir sí a todo cuanto fortifica. Para que la Humanidad se regenere era preciso obrar como en las yeguadas donde las uniones se hacen pensando tan sólo en los descendientes. a los que la desprecian pensando en otra que creen superior. es decir. lo primero que había que hacer era olvidar . error deplorable debido al ascetismo cristiano.» Para ellos. Debemos saber conservar nuestra alma «fresca. qué sus gritos y sus gemidos.

. evidentemente. constituir algo injusto. que no era sino volver a poner en primer plano lo que ya Platón había aconsejado en su República. Había que prevenir también a los jóvenes contra el igualitarismo. es decir. «hablar de justicia y de injusticia en sí no tiene sentido. Y luego. que los hombres superiores declarasen Ja guerra a la masa». puesto que «era preciso. por el contrario. vina infracción. sino otra cosa de acuerdo con la Naturaleza. débiles y degenerados. con garantías para los hijos que pudiesen nacer. según Nietzsche. la de los «amos». puesto que la vida procede esencialmente. matrimonios por tiempo determinado. del que pasó al cristianismo. dándose cuenta de su falsedad. era completado por Nietzsche mediaste otra serie de medidas. para lo cual había que armar a los jóvenes debidamente para que estuviesen prevenidos contra todos los prejuicios que transformaban en virtudes servilismos y debilidades tales que la piedad y la caridad. Total. la «noble». es decir. que. mediante infracción. un despojo y demás actos semejantes. En cambio. vicio social nacido en el judaismo. devolvió la influencia que iba perdiendo. confiar a los hijos a educadores hábiles que les inculcasen no ideas de moral «decadente». por supuesto. libre de taras y enfermedades.» Esto. tales que: un fuerte impuesto a los solteros. una violación. había que arrancar todas las ideas viejas empezando por la de la pretendida igualdad entre los hombres. moral de «esclavos». cinco. empezaba a dejar de lado. no pueden. ventajas económicas para los padres de numerosos hijos. Lutero. pues obrar de otro modo era olvidar y enfrentarse a las verdaderas condiciones de la vida Más. en camino hacia el superhombre. diez o veinte años. BERGUA fermos. en sus funciones elementales. cada vez más energía de carácter y mayor fuerza de inteligencia. a fin de que. etc. certificado prenupcial garantizando la salud de los contrayentes. «ciertos hombres eminentes deberían tener la posibilidad de reproducirse por íneáio de diversas mujeres y ciettas mujeres no estar unidas por obra de una selección a un solo hombre. fuese adquiriendo. donde acabó por ser un dogma que hace creer que todas las almas son ¡guales ante un Dios jues supremo al que cuando el Renacimiento. .70 JUAN B. personaje fanático e interesado. todo ello con objeto de ir regenerando a «la bestia rubia y noble».

como su vida demuestra. Por mi parte. otros muchos cayendo en el campo de la demencia. también. antes de caer en la senilidad más completa y total.. El que poseía la fuerza no debía privarse de las voluptuosidades de la victoria y de la venganza. que cada uno le juzgue según su leal saber y entender. atrajo sobre él la atención. él. lector. tanto más cuanto que al fuerte. unido a su estilo brillante. tantos detractores.. destrucción y puesto que no se la podría imaginar procediendo de otro modo. los sentimientos generosos y humanitarios que él parecía despreciar tanto.! ¿Podía ser recibida indiferentemente una doctrina que decía tales cosas? No. como. sobre todo al escribir tras imaginar ciertas cosas. pocos filósofos. que en el fondo. antes de borrarse en ellos toda actividad espiritual consciente. pocos escritores. muchas bobaditas sólo buenas por lo que tenían de audaces y sorprendentes. creo que no es difícil. es asimismo algo innegable. en el límite exacto entre la genialidad y la locura por esa enfermedad taimada que es la parálisis general. bien que no sea sino un simple botón de muestra. Bien. una vez escuchado todo lo anterior. ¡todo le estaba permitido. la crueldad. ésta. lian tenido en la medida que Nietzsche tantos admiradores y. asimismo. los amos tenían «un derecho de crueldad». cosa es evidente. y así. Que Nietzsche fue un enfermo grave durante toda su vida. que su cerebro era muy superior a lo normal. era «el goce preferido». me limito a sumarme a los que ven en el filósofo alemán a un gran escritor mantenido. que su obra fue el resultado. lo que. por ejemplo. al lado de cosas aceptables y necesarias. en períodos de excitación extremada. que tienes en las . la obra. la combinación. En los tiempos heroicos. Y a causa de ello. de ambos factores. genialidad enturbiada por graves afecciones y taras físicas. sin conocer su desdichada vida bastaría leer sus obras para convencerse. despojo. el que su obra tenga junto a chispazos geniales. Como evidente es también que puso el dedo muchas veces en las llagas sociales con incomparable sinceridad y crudeza. En una palabra: junto a muchas cosas de indudable valor. ¡era tan bueno y tan moral! Y es que los atacados por esta terrible enfermedad suelen ser poseídos. otras que llegarían a sublevar.NOTICIA PRELIMINAR 71 violación.» A causa de todo ello. si su propia exageracin no las hiciese inofensivas.

A mí lo mejor me parece. aún no bien seguro tal vez de si podría caminar con la potencia de antes. esta obra aparte. De modo que. tanto más cuanto que su corazón empezaba a abrirse por obra de un sentimiento nuevo (su amor hacia Lou Salomé). que no hay flor más hermosa en el vergel del pensamiento que la tolerancia. aunque no fácil de comprender en muchos momentos. sobre el resto que cada uno le juzgue como quiera. y que a los capaces de juzgar no serán las imágenes atrevidas y los aforismos raros. tanto con él como con todos los autores discutidos. pues el resultado de toda semilla depende esencialmente del terreno en que caiga. en las que. instaba a su hermana para que no se acercasen a su lecho ni en el momento de acabar ni después aquellos a los que llamaba «interesados fanáticos embaucadores de conciencias». a ese estsdo que cuando nace es todo alegría íntima. que la nada que fueron antes de que una serie casual de combinaciones físicas les permitiese experimentar sensaciones y darse cuenta de ellas. tomar lo bueno y olvidar lo que nos parezca malo. Y ahora. que fue sin duda lo mejor que escribió y que. pauta que ha sido siempre la mía como lector. como resultado de la alegría de verse de nuevo en condiciones de pensar. que es lo que en realidad constituye la vida. estoy convencido de que nada produce ni mucho mal ni mucho bien.72 JUAN B. o en todo caso como había sido hasta entonces. luz. no muy seguro sin duda de que iba a continuar siendo. creyendo que iba a morir. es decir. HERGUA manos. El. resulta tan curiosa y tan en modo alguno perjudicial como ejercicio para el espíritu. y porque. hacerlo y dar como resultado de ello Aurora o La Gaya Ciencia. ácidos y sorprendentes tan sólo los que los deslumhren y engañen. Sin duda. cuando se está a punto de morir todo disminuye de valor. se nota en sus escritos una benevolencia de juicio y una ternura de sentimientos de que carecían sus obras anteriores. haciendo marcha atrás. todo lo cual embarga la voluntad y nos hace ver rosas incluso donde antes sólo . Porque sigo creyendo. además. fácil nos será ver cómo a consecuencia de no haber pasado Nietzsche al reino del silencio cuando la crisis mencionada durante la cual. Muy particularmente para aquellos que al irse no dejan grandes afectos ni esperan otra cosa para luego de dejar de ser. generosidad y esperanza.

NOTICIA

PHELIMINAR

73

veíamos espinas, le llenó, mientras duró la ilusión, de un optimismo que se reflejó en lo que salía de su pluma. Pero, ¡ay!, la amada no amó a su vez. Tal vez, Nietzsche no había sido hecho sino para ser admirado. Y aunque el amor tiene mucho de admiración, una cosa es admirar porque se ama, es decir, ver todo perfecto en el ser amado, y otra el amor que llega a fuerza de admiración como consecuencia de un previo embargo de la inteligencia y de la voluntad. En todo caso, la desilusión tuvo como consecuencia lógica en aquel caso que el no correspondido escapase y empezase a desahogar su desilusión a favor de nuevos aforismos, esta vez contra las mujeres, en primer término; en segundo, que ningún lugar, ningún sitio, le pareciese suficientemente solitario para hundirse sin testigos en su desesperado desencanto y ver de mitigar éste empezando de nuevo a pensar, tratando de recuperar con ello la perdida tranquilidad de espíritu. Así, mientras corría hacia lo más abrupto de los Alpes decíase una y otra vez: «Es difícil vivir entre los hombres porque es difícil con ellos hallar silencio», que escribiría poco después, cuando en Sils-María, sitio el más elevado y solitario de la Alta-Engandine, adonde había ido a refugiarse, empezó de nuevo a ser dueño de sí mismo. Siendo allí también donde al fin «su alma se elevó y se desbordó», como diría en Así hablaba Zarathustra, hallando tras mucho buscarla la verdadera meta hacia la cual había tendido hasta entonces, a saber: Zoroastro, el superhombre, un nuevo dios; con él, una nueva religión; y biblia de esta nueva religión y de este nuevo dios y creación máxima de su todavía fuerte, aunque cada vez más desarreglado intelecto, esta obra maestra que acabo de citar: la famosa, comentada y cada vez más leída Así hablaba Zarathustra, en la que, transformando la filosofía en lira a favor de súbita y poderosa inspiración, empezó diciendo: «Ahora podré cantar y quiero hacer escuchar mi canto, bien que esté solo en mi casa vacía y que no deba cantar sino para mí mismo.» De esta obra, lector, poco más diré, no obstante su importancia excepcional, puesto que la tienes en tus manos. Y este poco podría reducirse, en primer lugar, a que me parece que la causa del raro y extraño encanto que su lectura produce, se deba a ser como el hito, la linde, el límite que separa

74

JUAN B. BERGUA

el genio de la locura; a causa, sin duda, de lo cual, y por el hecho de tener de una cosa y de otra, flor rara cuyas raíces chupan y se nutren en los dos campos, viene a ser algo, precisamente por ello, que no rechazamos, no obstante desconcertar muchas veces y poner continuamente al que lee en trance de no saber qué decir, qué creer y qué pensar. En segundo lugar diríase que es el faro que alumbra ese camino por el que tantos discurren hoy convencidos de que para sobresalir y hacerse notar hace falta sorprender; que el mérito ya parece no constituirle el talento, sino la rareza, tanto más cuanto más va teñida de extravagancia; que el arte de estimar empiece, dado el bajo nivel intelectual de la masa, en el no entender, de acuerdo siempre con el aforismo que reza que los tontos alaban lo que no comprenden. Con la diferencia, claro está, de que mientras el mérito de muchos, hoy, no pasa del que pueda tener la audacia de ofrecer como algo, a los que carecen de juicio propio, talento y preparación para juzgar, lo que no es otra cosa sino extravagancia, el de Nietzsche estaba y sigue estando no en haberse propuesto desconcertar a los incapaces ni a nadie, sino el haber conseguido, sin que ello fuese un propósito buscado, hacer vacilar el juicio de los que leen esta obra a favor de un extraño talento tan original como profundamente desarreglado. Arte, por tanto, único y particular el suyo, ya que a costa de unas cuantas ideas brillantes bordadas sin rebuscamiento en una trama de palabras que no obstante ser incapaces de llegar precisas y razonables, el fuego de la mente de su autor acierta a darlas una apariencia tan solemne, que aparentando decir mucho sin en realidad decir nada, incitan a pensar, invitándonos a llegar a un fondo que nos imaginamos rico y profundo, pero que en realidad no tiene más hondura que la esperanza del que lee. Algo como esos abismos cortados por árboles y maleza que creemos insondables, pero que no obstante acaban exactamente ai pie del obstáculo. Pues lo mismo este abismo nietzsclieano hace, y en ello como digo su mérito, considerar como algo un nada evidente fuera de su tono ambiguo y misterioso que tanto se presta, como todo lo del mismo género, a despistar el espíritu y hacer caer en ilusiones que sólo el aceptarlas tal cual se nos presentan puede satisfacernos. Pues de pararnos a meditar so-

NOTICIA

PRELIMINAR

75

bre ellas pronto nos daríamos cuenta de que la verdadera profundidad de este libro no es otra que la que resulta de r.o comprender bien la mayor parte de lo que en él se lee. Y por ello, como decía, su arte y secreto de asombrar, y a causa de tal arte que el hacer adquirir valor a muchas cosas que en realidad carecen de él, empiece en este libro. Sólo que aquí, como lo sorprendente sale de un cerebro a ráfagas genial, la extravagancia tiene el brillo del oro, mientras que en otros muchos casos no pasa, si bien se mira, de la de! latón. De modo que aunque casi nada de lo que dice se comprende, como tampoco nada en él es vulgar, el deseo de saber qué quiere decir nos hace unirnos a él, pues nos pareec estar seguros de que algo no corriente, bien que tampoco normal, arde en ello. Y aunque sospechemos que todo no es sino una cascada de locuras salidas de un torrente enfermo, el tono y extravío de las palabras es tan seductor, que seguimos leyendo sin desanimarnos, esperando comprender de un momento a otro el sorprendente crucigrama filosófico que desgraciadamente su autor dejó sin solución, pues la única mente que hubiera podido tal vez darla, la suya, acabó en el pantano de la locura. Que arte también raro y delicioso el de haber encontrado las expresiones más singulares para decir cosas que en lenguaje natural nada o muy poco hubieran podido expresar, pero que precisamente esto, la no vulgaridad en el modo de expresarlas es lo que les da valor. Cuando leemos, por ejemplo (abro el libro para citar, por cualquier parte, pues todo él está lleno de chispas semejantes): «¡Qué desgracia la de todos los que dan! ¡Qué oscurecimiento de mi sol! ¡Qué desear tan codicioso! ¡Qué hambre devoradora de la verdad!», nos preguntamos, ¿qué dice?, y por ver de encontrar la solución seguimos leyendo: «Toman lo que les doy, pero, ¿les toco todavía en el alma? Entre el donar y el aceptar se abre un abismo; el abismo más pequeño es el más difícil de salvar». Sí, sí, decimos, aquí hay un poco más de claridad, ¡adelante!: «Un hombre nace de mi belleza; quisiera hacer daño a los que doy luz y robar a los que he colmado de regalos; tal es la sed de maldad que me devora». Parece ser... diríase... pero... no obstante... Y esta duda que nos sujeta, esta magia que nos atrae, este estilo se-

76

JUAN 13. BERGUA

ductor no obstante su ambigüedad, nos aprisiona de tal modo que esperando siempre comprender no cerramos el libro. Cuando dice también cosos tales que: «¿A quién como a mí le cayeron desde el árbol las rosas en el regazo?», sentimos que no dice nada que pueda tener la menor realidad, pero nos queda un átomo de duda y ello nos anima a seguir. Y basta esta curiosidad que nos ata a su extravío para satisfacernos y para decirnos a nosotros mismos como para disculparnos que si querer acercarse al talento ya es mucho, intentar hacerlo con el genio sólo el propósito es ya grande, y somos felices engañándonos. Tanto más cuanto que otras veces lo que dice, aunque sin verdadero sentido, siempre es tan encantador, tan poético, que viene a recompensarnos con sólo llenarnos de su perfume. Porque la mayor parte de lo poético no suele ser otra cosa que esto: el arte de agradar aunque con frecuencia nada haya fuera de este agrado. Oigamos a Nietzsche: «Y también el pequeño dios, el preferido de todas las jóvenes, junto a la fuente está durmiendo muy quieto y con los ojos cerrados. ¡En pleno día se ha quedado dormido el haragán! Se conoce que estaba cansado de perseguir mariposas.» (De pronto la memoria me recuerda, no sé por qué, el delicioso madrigal que empieza: «Silencio, florecilias, no retocéis con el lascivo viento...»). «Soy, es cierto, un bosque de árboles tenebrosos y una noche oscura; pero el que no tiene miedo de mis oscuriddaes encuentra bajo mis cipreses enredaderas de rosas». ¡Oh seducción deliciosa de lo verdaderamente poético! A causa de ello el que la buena poesía parezca siempre nueva y sea siempre grata cuando se vuelve a leer. Como su encanto esencial, cuando como digo es buena, consiste en no cansar; si tal cosa ocurre, desconfiemos: lo que ha cambiado somos nosotros, no ella. Otras veces, en cambio, bastante más de lo que quisiéramos, por desdicha, con lo que nos enfrentamos es con acertijos sin solución: como cuando leemos: «Y tú también, buscador de conocimientos, no eras más que un sendero y las huellas de las pisadas de mi voluntad: en verdad, mi voluntad de poder marchar hacia la verdad siguiendo las huellas de tu voluntad de la verdad.» En ocasiones no nos

El tiempo mismo es un círculo. dando por buena sin más su originalidad. No pocas también aceptamos sorprendidos y sin comprender. el temor a equivocarnos si nos confesamos que tras el desconcertante desvarío no hay nada. Yo. no verá en todas las cosas más que las ideas de su primer término.» Se habla del espacio de cuatro dimensiones: la geometría de Nietzsche. esta dureza es precisa a todos los que trepan a las ¡noíitañas. aunque no digan algo que entendamos. Toda verdad es curva. Lo que nos empuja a encontrar un inexplicable interés. pero interés al fin en este brillante kaleidosccpio. sin duda. Porque si alguien en busca del conocimiento apela a la indiscreción de mis ojos.NOTICIA PHELJM1NAR 77 parece tan difícil hallar sentido a sus oscuridades. a imaginar que su incomprensibilidad es debida a tener un sentida demasiado profundo. tienen la ventaja de permitir al que lee imaginar cuando se la antoje.» O : «Todo lo que es recto miente. Como no hay dos sin tres. por ejemplo cuando dice: «La gracia es una parte de la generosidad de los que tienen el pensamiento elevado». Acabaré con otro ejemplo. hipócritas». ponen en verdaderos aprietos cuando se trata de descifrarlos. Se teme siempre que no puedan decir lo que parece que dicen. Es decir. aunque leyéndolas nos quedemos a oscuras. seducidos por su misteriosa oscuridad. los hombres suelen gustar de lo que no com- . de no haberlo hecho convenientemente. Observemos. tan lejos en realidad casi siempre de lo que se suele considerar como razonable. como al leer: «Mas todavía me basta decir la verdad a los hipócritas. no obstante. por eso se hacen masculinas las mujeres: porque sólo el que es suficientemente hombre podrá redimir a la mujer». no nos desagradan. los ejemplos tienen muchas veces por sí solos la fuerza de razones: «Para ver mucho hay que aprender a ver lejos de sí mismo. Si mis raspas. Llegando incluso con frecuencia. por el contrario. Claro que. he tenido muchas veces la terrible duda. mis almejas y mis hojas espinosas de los acebos deben haceros cosquillas en las narices. Por fortuna. esotérico. ante la imposibilidad de desenmarañar ciertas pequeñas madejas. aüá va otro acertijo: «Poca masculinidad hay aquí. que sus palabras. traduciendo. Y ello porque como muchos de estos aforismos carecen de explicación lógica. tenía más.

a muchos que se creen poetas). como he dicho. cuando estallan. primero y ante todo. de tenerla. Como lo escrito no entra esencialmente por los ojos. porque ello les anima a seguir avanzando con el propósito de desvanecer su incompresión. por hoy. Con la diferencia entre el precursor y los precedidos. sin salirse de ese canon de mediocridad tan en armonía con la inteligencia de la mayor parte de los que leen. aunque su sentido se nos escape con frecuencia.78 JUAN B. e incluso de su encanto. no que carezcan de sentido. como sus discípulos. potencia cerebral. ya que no valor para los que buscan en este arte belleza que por ciertos caminos jamás se les ofrece. porque la fuerza de la duda parece disculpar su debilidad. dos cosas sobre todo sorprenden en esta obra de la que estamos tratando. en gracias a haberlo sido Nietzsche con esta obra. sobre todo en pintura y escultura (paz. A causa de ello. En lo que a Nietzsc'Se afecta. sino nosotros de agudeza suficiente para advertirle. escribir en vez de pintar o esculpir. de tener aquél. La pri- . se han lanzado abiertamente por el camino de la extravagancia. segundo. o. ser un verdadero extraviado genial en vez de. este hombre desconcertante fue el precursor de todos los «artistas» modernos que. Y también la razón de que haya triunfado siempre y siga triunfando tanto globo qae de tropezar con el aguijón de la verdad quedaría reducido a lo que uno de esos que tanto gustan a los niños. tercero. lanzarse a producir horrores que llegan a conseguir precio entre los que cuanto tienen es dinero por emplear. que acabamos por creer. Mientras que aquellos que cidtivan toda variedad de arte cuya puerta de entrada son los ojos. sino que para que produzca efecto hay que poner en juego otras facultades del espíritu. Si su espíritu es fuerte. Estos globos de Nietzsche en todo casa. He aquí el secreto de que no nos arredre lo misterioso. Si no Jo es. consiguiéndose en cambio muchas veces no desentonando y no haciendo sombra a los demás. son tan curiosos y tan sorprendentes. cuentan para sobresalir con dos caminos: o tener talento y esperar sin prisa. que con mucho menos talento pintan. aquí es más difícil triunfar con sólo extravagancia. BERGUA prenden. esculpen o retuercen hierros con el solo propósito de sorprender contando más con la ignorancia ajena que con el mérito propio.

contemplarlas u oírlas sea el mismo. llegar a tal perfección en la simulación del extravío sin ser en realidad un extraviado (bien que los grandes espíritus estén siempre más o menos fuera de la normalidad). ¿A quién no le ha ocurrido entusiasmarse de joven con libros que años después no ha podido acabar de leer. Claro es que lo que hubiese sido de todo punto extraordinario es que Así hablaba Zarahustra fuese el fruto de un cerebro que no hubiese acabado como el suyo acabó. lo que nos permite conjeturar su potencia e incluso no lamentar lo que ocurría porque de no haber estado descomponiéndose más y más. pues. como las ideas y opiniones de los hombres. o bien cambiar de gustos y criterios artísticos ora por obra de un consejero espiritual bien orientado. lector. como este desarreglo ocurría en una mente superior.NOTICIA PRELIMINAR 79 mera. tienen a causa de ello el encanto de lo poderoso y la gracia de la locura que no llega al total desenfreno. A . A ti. privilegio que sólo suelen alcanzar las mejores de entre las hijas de los genios. tan distinto todo del fruto chabacano de lo mediocre y de lo vulgar. a causa de no haber podido ser de otro modo. de un cerebro enfermo al que ponía en actividad los últimos chispazos de un talento fuera de serie que se iba apagando día tras día. Porque entonces. Y estas disposiciones dependen a su vez de muchas cosas y muy principalmente de la edad. que precisamente por tener el sello el atractivo de lo genial. menos importante. al darnos cuenta. el formar juicio sobre ella. sino que seguramente salió de su cerebro espontáneamente. puesto que su efecto sobre los demás no depende de ellas mismas muchas veces. Segunda. que el efecto que nos produzcan siempre al leerlas. Los libros. ya por la acción del tiempo mismo? Así como regla segura es. acerca deí valor de las obras artísticas. nos damos cuenta de que estos curiosos aforismos no podrían ser sino el fruto de un cerebro desarreglado. poco son en sí en realidad. estas páginas hubieran constituido la más formidable de las manifestaciones de un hombre genial. en cambio. de que nada de cuanto leemos fuese pensado. admirados. en vez de la obra. Pues aunque pensándolo fríamente. sino de la disposición particular de aquellos que leen o escuchan. ¿tendríamos hoy Así hablaba Zarathustra? Probablemente no. nos seduce entendámoslo o no.

hacia los demás. los que ciegos de nacimiento. nada o poco más que nada. convencidos de que son muy pocos los capaces de formarse por sí mismos a fuerza de lecturas. su tolerancia. poco más o menos que todos los libros sagrados. en que no hay dioses. . los pintorescos desahogos en Nietzscbe. estudios y serena meditación. ¡Y no creáis a aquellos que os hablan de esperanzas supraterrestres de las que nadie puede decir algo sin mentir y que sólo sirven para obtener bienes tangibles contra esperanzas! Los que tal hacen son envenenadores de conciencia. pues además de saber cuan difícil es alcanzar la «verdad». limitémonos. llenos de tolerancia hacia los demás y sin que ello les impida exponer lo que piensan cuando la ocasión se presente. ¿qué son para el que se ha envuelto en el impenetrable manto de una sólida fe? En verdad. de cuantas religiones los tienen. y esa positiva fraternidad que jamás puede existir si se empieza por condenar por puro fanatismo las opiniones ajenas. y todos los dioses habidos y por haber eran para Nietzsche y para todos aquellos a quienes la religión les sobra. la de los hombres de elevada moral. Todos estos apasionados y en el fondo inocentes ateísmos y otros semejantes que se podrían enumerar. no condenan nada ni a nadie. de tipo ateo. ciegos siguen y siempre necesitados de lazarillos. por lo general. y sigamos subien- . para aquellos que a causa de haber vivido mucho han tenido frecuentes ocasiones de darse cuenta de que. hermanos míos. y. Por eso.Sü JUAN B. ¿cómo podría yo consentir en no ser uno de ellos?» «Yo os conjuro. si es que alguna vez se alcanza. lo que modela el espíritu de los hombres es. siguientes: «¿No es precisamente en esto en lo que consiste la piedad.? Pues si hubiese dioses. las circunstancias de la vida. Tendiendo hacia esta gran virtud. BERGUA causa de todo ello. Así como la piedra de toque del genio artístico es la invariabilidad de valor de sus obras. por el contrario. a sonreír dulcemente oyendo asegurar a Nietzsche a propósito de la mejor de sus hijas espirituales: «Esta obra es única. decía. curiosidad docente aparte. permaneced fieles a la Tierra. sépanlo o no». pues. y muchos. por ejemplo. O sea. reconozcamos que en efecto lo es en muchas cosas. llenos de tolerancia.» Es más. sienten hacia todo y hacia todos una igual simpatía espiritual. la educación. además del ambiente en que nacen. finalmente. una igual benevolencia.

uno tan sólo de los favorecidos respondió agradeciendo el envío. En todo caso. Pues si muchos se dan cuenta. además. y esta es su tragedia. Porque la soledad para muy pocos es buena compañera. 40. Hijo traído. y no fue obra de una semana ni de un mes. siete. que Nietzsche tuvo que costearse la impresión. los que saben estar solos. Claro que es ley natural de paternidad no amar menos a los hijos pródigos o desgraciados. esta obra de la que tan orgulloso parecía estar Nietzsche empezó por no causarle sino contrariedades.NOTICIA PRELIMINAR 81 do los últimos escalones de su vida sin juzgar demasiado severamente este desahogo natural de un padre considerando a su hijo predilecto. Pero al ir a empezar a componer la segunda parte. le llegó su turno. ejemplares regalados. ninguno de los que los adquirieron hizo llegar a Nietzsche el menor elogio. De éstos. al fin. pues su lectura sin duda desanimaba a todos. esta vez de panfletos antisemitas. a veces. nuevo retraso por haber pasado a las cajas otra cantidad enorme. nadie vuelve a tomar chocolate con tales churros—• muy superior a lo que merecen): Ejemplares vendidos. Como ningún periódico dedicó tampoco unas líneas a obra que su autor amaba tanto. Antiguos amigos suyos y compañeros de cátedra. al Mundo en las peores circunstancias de una vida por días más triste y más amarga a causa de la soledad en que le hundía la falta de salud que tanto contribuía a amargar su carácter. la primera fue la dificultad que encontró para poderla imprimir. Hallado al fin editor. tales que Overbeck y Buckhardt. De los cuarenta. el dueño de la imprenta se negó a hacerlo pretextando (lo que de momento resultó una profecía) que aquel disparate no iba a dar ni para hacer cantar a un ciego. de cuanto los demás les sobran. el resultado comercial fue el siguiente (frótense las manos los afortunados autores actuales cuyos insípidos churros literarios premiados en bien preparados concursos obtienen gracias a una hábil propaganda una venta inicial—luego. Y en la calle al fin. Y acabados éstos. la primera parte quedó en suspenso a causa de haber dado preferencia el dueño de la imprenta a una tirada de quinientos mil ejemplares de cierta colección de himnos. Total. claro está. Tras ello. Pocas veces filósofo alguno debió sentirse ni tan humillado ni tan abandonado. pocos. con los que en Ba- . Y de aquellas contrariedades.

él. Le voy a dejar. totalmente ya por medio de aforismos breves. Su propia hermana. Y no sabiendo qué hacer. donde siguió trabajando junto a una de las ventanas cuya cortina tenía que echar. por lo demás.» Pero no contaba con sus fatigados ojos. casándose con uno de aquellos antisemitas a los que Nieízsche despreciaba tanto. ciudad en la que habiendo encontrado una buhardilla desde ¡a que tan sólo tejados se divisaban y como seres animados algún gato que tomaba el Sol de día o se deslizaba de noche en busca de alguna Lou Salomé felina. Genova en primer lugar. no teniendo otro al no poder huir de lo único que le quedaba por huir. donde. decía. le abandonó también en tan triste situación. de sí mismo. tan bien dispuesta siempre hacia él. trató de resolver sus renovadas angustias con nuevas escapadas. cuanto hicieron sin duda al empezar a leer sería lamentar haber perdido un brillante filólogo a cambio de no ver por parte alguna al poeta cuyo nacimiento parecía pretender anunciar aquella obra extraña. emprendió una vida cada vez más errante y desarreglada. por ver de conservar ¡o que le quedaba de vista. Una buhardilla. éste español y ni siquiera de los de primera fila. cuando no los pájaros que pasarían volando. como último recurso. que ya tenían allí varias por lo visto muy prósperas. por fortuna para nosotros. que. pero digno también de todo los respetos (esos respetos que tantas ve- . por unos momentos para referir un sucedido que vida tan triste y poco cómoda me ha recordado. Así nacieron Más allá del Bien y del Mal y La Genealogía de la Moral. Y voy a dejar por unos instantes aquí al pobre Nietesche. según confesaba. a imitación de los jesuítas. que eran incapaces de soportar la luz del Sol. a causa de debilitarse sus ojos por días. flores de cuyo perfume pocas mujeres. tuvo que acabar por limitarse a expresar sus pensamientos. Entonces. De allí escapó a Italia. yendo a Venecia. Y de Genova a Turín. BERGUA silea le habían unido cordiales relaciones. donde tampoco se encontró a gusto. empezando por pasar a Suiza una vez más. sombría y fresca.82 JUAN B. carecen. con el que se marchó al Uruguay a fundar una colonia comunista. le gustaba escribir rodeado de palomas: «Esta plaza de San Marcos es mi mejor gabinete de trabajo. El siguiente episodio que escuché de labios de otro escritor. tanto por ternura corno por caridad.

vivía en una buena casa solariega. Naturalmente. que como al final de aquel banquete yo me quedase un poco ensimismado. hasta que llegué. que hasta hoce tre? horas. Y estando charlando llegó Zahonero. ha sido sustituido por el de no sé quién). Don José le recibió como un aran señor. — ¿Qué estaba usted pensando. — Entonces diga usted sin cuidado. cerca de cincuenta. antes. mejor de intención que de logro—. pulcro dentro de su parquedad de medios económicos. buen conversador y suficientemente cultivado. Este excelente escritor era rico por su familia. si puede saberse? — Sí que puede saberse. Pereda. Por lo visto había heredado un lucrativo negocio de jabones o algo así. recibe a un amigo. como Nietzsche. es que estaba pens a n d o . Zahonero? ¿Le preocupa algo o quiere usted algo? — Pues verá usted. en condiciones poco halagüeñas y favorables. de estos tres estoy seguro. se creyó obligado a ir a Polanco a visitar a Pereda. Sí. no sabía cómo vivía usted. — Pues lo voy a decir. el periódico en el que trabajaba le mandó un verano de jornada a Santander. Baroja y Manuel Abril. cuando Zahonero contó lo siguiente: Años antes. hanpasado muchos años de esto. hoy desaparecida (la casa Suárez). Y según nos dijo Zahonero. O sea. a quien ya conocía. muerta por obra de un juez infame —García Lorca ha hecho un drama a propósito de ella. le hizo conocer casa y finca y finalmente comieron de una manera en relación con tal huésped y tal casa. a escribir. Este modesto periodista del que hablo se llamaba Zahonero. Era un hombre de mediana estatura. Creo recordar. Y fue a propósito de cierta edición de lujo de las novelas de Pereda que iba a empezar a publicar otra librería de la calle Preciados. le consideraba a usted como uno d? . Yo le conocí ya viejo. ¡qué caramba! Y es que yo. a Azorín. ya que toda su vida la dedicó. como lo que era. e incluso.NOTICIA PRELIMINAR 83 ees son negados a los hombres de pluma muy particularmente en nombre de conveniencias religiosas o políticas). y allí se presentó nuestro narrador. como él. ¿qué le pasa a usted. . . Habían coincidido aquella mañana en la librería que yo tenía entonces en la calle Preciados. Y sucedió—siguió contando siempre el simpático Zahonero—. simpático. al darse cuenta me preguntó al cebo de un momento: — Pero. es decir. señor. varios escritores conocidos. esquina a Mariana de Pineda (hoy el nombre de esta mujer.

sin comodidades de ninguna clase y hasta con frío. dejaron una obra ¡soportante. y comiese. Era una broma. puesto que a él hasta !a salud le faltaba. Porque hasta que su mal no tuvo ya remedio. no. con un frío que apenas mitiga un modesto brasero en invierno. que si yo en vez de trabajar en la sala de redactores del periódico entre las voces de los que discuten.. yo. viviese. por no decir pobre. le abrace y le dije: No. ¡qué potencia tan original la de su cerebro! Pero estamos en los años 1886-1887. y al cabo de un buen momento me dijo: Tiene usted razón. su despacho. Pero ahora que he visto esta casa. En cambio. señor. no sabía cómo vivía usted. pienso que escribir como usted lo hace llevando una vida regalada. su mesa. — ¿Que ha cambiado usted de opinión? — Sí. la verdad.—Entonces yo me levanté. don José. ¡cosas mediocres! Y era verdad. y descansase como usted. Mucha razón. antes.. de los que componen el periódico. UliRGUA nuestros principales escritores. me llegué a él. novelas tan buenas o mejores que las suyas. tal vez como el mejor. — ¿Y por qué? ¿En virtud de qué? — ¿Quiere usted que sea sincero. Reflexionando bien a propósito de Nietzscbe se advierte (como pensando en Cervantes. — Pues lo va usted a oír: Yo. Y pienso también. he cambiado de opinión. puede que hubiera escrito en vez de artículos sin valor y algur. En verdad que todo lo que he hecho no tiene mérito alguno. en Bécquer y en cuantos dejaron una obra envidiable cruzando no obstante una vida estrecha) que entre los escritores que pepe a trabajar en condiciones difíciles. o en mi casa. — ¿ Y ? — Y que ahora. Usted en mi caso y en mis circunstancias hubiese sido siempre un maestro de la pluma. don José bajó la cabeza en silencio. ¿Propósito de estos libros? Tan quimérico como ambicioso: Derri- . tan modesta.os ensayos que nadie lee. jamás hubiese hecho sino aquello de lo que únicamente soy cspaz.— Oyéndome decir esto—siguió Zahonero—. aquí y aun en una situación mejor. nuestro filósofo es de los más dignos de mención.. don José. cuando publicó Más allá del Bien y del Mal y La Genealogía de la Moral. no tiene el mérito que yo le daba. lie cambiado de opinión. ¡todo!. don José? — Lo quiero y mucho se lo ruego. su biblioteca. Perdóneme usted. el humo de los pitillos y las llamadas de abajo.. como digo. ¡de príncipe!.84 ' JUAN I!.

al peligro y a la intranquilidad. heredado por los sistemas feudales. finalmente. de la segunda y del altruismo. y que no obstante no haber conseguido hacerse notar por nada grande ni digno de mención en ciencias. La segunda. de la necesidad de pensar en otro que socorra a falta de confianza en si mismo. audacia e iniciativa. obrando no por generosidad. como su vesania religiosa. nacido como un hongo en la humedad. suplantándola por la del superhombre con el que siempre soñaba. además de la suya. la de los pueblos serviles continuamente esclavos. de haberle . la asiática. valor. Pueblo el más ínfimo de la antigüedad. a la guerra.NOTICIA PHELIMINAR 85 bar la a su juicio vieja. frente a la humildad. artes o letras y sí tan sólo por algo tan despreciable. en torno al cual se había formado. entre ellas imponer un Dios judío a una parte del Mundo. acuciados éstos siempre por viles deseos de odio y de venganza. sino por simple e inconfesable egoísmo. en el de lo religioso. la moral antigua. todo ello. a toda clase de daños y crímenes. y como es natural. sí. Imponer. para él. El honor. de esencia pagana. apolillada moral. tras inventarle. nacida con la libertad y por ella alimentada. la b. era la riqueza natural de toda aristocracia. La certeza de la inferioridad siempre dispuesta a todas las humillaciones y claudicaciones. otra religión aún más importante. virilidad. fruto natural de la impotencia. filosofías. y a causa de esta desconfianza. llevaba como atributos propios e inalienables. La moral de los amos gracias a la fuerza conducía a la paz y a la seguridad.ise do la conciencia ¡udeo-cristiana y democrátíco-burguesa. a juicio de Nietzsche. había conseguido a favor de una serie de circunstancias favorables. Tipo perfecto de estos pueblos. continuamente esclavo de sus grandes amos del Norte o del Sur. un puesto sumamente favorable en este campo. generadora de una mora! de esclavos. de redimirse por cuenta propia. la moral clásica de griegos y romanos. un Dios. la de los esclavos. La primera era. a juicio de Nietzsche. mas para no extraviarnos cruzando los vericuetos nietzscheanos conviene fijar bien los caminos. el judío. ya creo haberlo dicho. O sea. Sókrates. moral enteramente opuesta a la de los 2«ies que. pensaría): la Herren-moral o moral de amos y la Heerden-moral o moral del rebaño. Y para ello imagino incluso dos tipos de moral (por mucho trigo nunca será mal año.

Por su parte. Las ideas les sobran a la mayor parte de los hombres. el utilitarismo y el socialismo. Y. con todo cuanto digo. de su doctrina nacieron todas las para Nietzsche grandes calamidades sociales: la democracia. Y como era lógico. naturalmente. habían acabado por ser sinónimos de «mal». En lo que se refiere a Jesús. Pues bien sabes que es. tanto el argumento justo como el injusto. Fuentes. por decirlo así. otras tareas tales que la piedad y las bajas y cobardes ideas de renunciamiento a toda virilidad. mas sin olvidar que una cosa es celebrar y otra hacer caso. tangible. pues su estupidez se cree má-s segura agarrándose a 3lgo. Jesús forzoso era que llegase a ser su gran paladín. a la categoría de «virtud». El «mundo». y la «carne» en ella maltratada a causa de las trabas propias de la esclavitud.86 JUAN B. Como al leer Overbeck Más allá del Bien y del Mal le escribiese diciéndole que no estaba conforme con todo cuanto decía y acabase la carta sorprendiéndose de que a propósito de Jesús pareciese no estar de acuerdo con los «negadores». puesto que según él todos los hombres eran iguales y tenían los mismos derechos. consistió en considerar la opinión de los demás como norma de moral universal. en efecto. Lo mismo les pasará a muchos. obligando a cambiar las cosas más necesarias contra ilusiones falsas y engañosas. Nietzsche seguía: La equivocación de muchos. en cambio. A todos cuantos no hayan dejado aún de pensar en «cobarde». según él. como entonces se decía. además. a los ídolos los necesitan.» . más fácil borrar ideas que ídolos. desde Amos hasta Jesús. no me extraña. Nacido en un medio en que éstas y otras cosas no menos ruines habían prosperado. Pero concretando en él toda la leyenda formada en torno a su figura me es más fácil atacarla. Celebremos al Stilpón alemán. sin duda como aTnarg!» compensación a no poder salir de ella. y causa de una vida decadente y degenerada. seguramente hubiese pensado que no sin razón se aseguraba en Atenas que con audacia y talento dialéctico todo se podía sostener. de una filosofía plebeya. del que esta clase no podía disfrutar como hubiera querido. BKRGUA oído. Nietzsche le respondió: «En cuanto a que no estés conforme. por supuesto que pienso que no pasa de ser una leyenda. y siempre ávida de goces imposibles para ella. Sin contar. Es decir. también la pobreza había sido elevada.

todo lo noble y todo lo fuerte había sido minado y oscurecido por la manera judeocristiana de enfocar la vida. los de Nietzsche. el peligro y la guerra tienen tanto valor como la benevolencia y la paz. Y dispuesto a evitar daños para él tan evidentes y cual si para ello nada fuese más útil que poner todo patas arriba volviendo cuanto era admitido como se vuelve un calcetín o. habíase extendido de tal modo. los lienzos. constituyeron y siguen constituyendo esas curiosas y atrevidas observaciones que esmaltan sus libros de esta época. los conejos filosófico-sociales de Nietzsche. los colores y las bellas formas. de su moral de esclavos. Naturalmente. Chagall y demás compañeros mártires. la potencia y la persistencia en las pasiones». en cuestiones de Arte. las cosas habían llegado a tal estado. En todo caso. «La avidez. bien que en realidad los verdaderos mártires sean. Conejos. «La severidad. en sus manos. la violencia. a los habituados a la anatomía corriente de las muchas figuras del ínclito Picasso. donde por lo visto estos animales son una verdadera plaga. a juicio de los no entendidos.NOTICIA PRELIMINAR 87 O sea. por ejemplo. verdadera epidemia para los espíritus. o a los acostumbrados a la estética clásica los llamados cuadros de Miró. en vez de empezar -estableciendo éstas para luego venir a aquéllas.» «Las malas virtudes de los fuertes son tan necesarias como las llamadas buenas de los débiles». de las cuales. y por obra asimismo de su moral ruin. que «toda la moral en Europa está fundada sobre los valores útiles al rebaño». nada vulgares. puesto que no salían de una madriguera vulgar. todo lo grande. filosófico-sociales que sorprenden a los no preparados no menos que sorprende. doy algunas. que. si se quiere emplear expresiones menos vulgares y un poco más filosóficas. a su juicio. y como bochornosa consecuencia de todo lo anterior. que ya hasta los fuertes empezaban a avergonzarse de su verdadera superioridad e incluso a excusarse de ella. «La decadencia empieza cuando los hombres que ocupan el poder se dejan ganar por la moral de la masa.» «Lo que hay de mejor en el hombre es la fuerza de voluntad. Níetzsche continuaba sentando afirmaciones que vemos saltar aquí y allá como los conejos en los campos australianos. como yo. Y este modo de pensar. la envidia e incluso el odio son cosas indispensables para el desenvolví- . como muestra.

» ¿Cómo la vida merecería la pena de ser vivida cuando se han dejado caer todas las virtudes heroicas de que era capaz. bien que no se trata sino de una fantasía más. Debemos juzgar las cosas según su valor para la vida. Una alimentación diferente produce efectos mentales diferentes: el arroz favorece al budismo. como prueba inequívoca de su crueldad. la ética suprema es de orden biológico. Según Nietzsche también. pues cuando ha asistido a las tragedias. Filosofía del decadente: «La vida no vale nada. El alma es una función del organismo. según él. de la selección y de la sobrevivencia. vaya como banderín o remate de todo lo anterior. o de un grupo. Lo que constituye el verdadero valor de un hombre.»: mejor hubiera hecho diciendo: «Soy yo quien no vale nada. BliRGUA. puede causar sufrimientos más grandes que los de Prometeus entregado a los buitres. en el cerebro. miento de la lucha. pues podría seguir enumerando afirmaciones tan atrevidas como discutibles. o de una especie. prueba bien a las claras la mentalidad tanto de los que la sostienen como de los que creen en ella.» «El mal es al bien lo que la desviación a la herencia. su capacidad.88 JUAN 1!. y la innovación y la experiencia a la costumbre». el siguiente aforismo que se puede citar como ejemplo de su clase: «El hombre debe llegar a ser mejor y más malo.» Acabando por afirmar. Una gota de sangre de más o de menos.» Que pudiera interpretarse por: El hombre cuanto más malo. «No hay desarrollo sin una violencia casi criminal de cuanto precede y del orden. que ha inventado el Infierno con sus penas eternas. se siente más dichoso en esta Tierra que en todo otro momento. me- . es su energía. a los combates entre toros. En Zarathustra leemos también (Nietzsche se lo hace decir a su personaje insistiendo en el homo homoni lupus de Plauto): «Que el hombre es el más cruel de los animales. Una filosofía es verdadera o falsa según la opresión y la exaltación del progreso. o de la decadencia de la vida. y a las crucifixiones. y puesto que la democracia-—es decir. la falta de confianza en todos los hombres de valor—provoca cada diez años la ruina de otro pueblo? En fin.» «Si el mal no tuviese algo bueno hubiese desaparecido». Podemos. a causa del acento que ha puesto sobre los valores físicos. su potencia. que. reconciliarnos con «el estúpido siglo XIX». y ¡a metafísica alemana es el resultado de la cerveza.

sino en la fuerza. a juicio de Nietzsche. violencias. la afirmación no hubiese sido menos falsa. O: El hombre. de lar. aquel que conduce al «superhombre». Generalizar es siempre prejuzgar. luchas. es llegar a lo extremo en todo y que sólo de este modo es verdaderamente un hombre. generalización que nada autorizaba a establecer. pues. Pues como él mismo dice: «No es la Humanidad la que debe ser objeto de nuestros esfuerzos. dado que en la actualidad ocurre lo mismo. Aún: Sólo siendo o muy bueno o rematadamente malo el hombre es digno de ser tenido en cuenta. pero que por lo mismo cada uno podía imaginar y creer a su gusto? Sentaba otra afirmación de este tipo cuando aseguraba «que la crueldad constituía la gran alegría y la delicia del hombre de la antigüedad». si se admite con Nietzsche que la moral no consiste en la bondad. pura abstracción en sí. o a todos los españoles les gustan los toros. ni siquiera la historia no obstante su serie inacabable de guerras. cuales algunas prosperaban cada siglo. siendo el fin . sino el superhombre. deportaciones en masa v demás atrocidades. de considerarle bien le veríamos como un inmenso laboratorio de experiencias. según él.NOTICIA PRELIMINAR 89 jor. sino al desarrollo de los más fuertes. sino simplemente «del hombre». por ejemplo: A todos los alemanes les gusta la cerveza. También se puede interpretar como que el fin del hombre. ya que cuanto existía realmente era un enorme hormiguero de individuos interesarse por la casi totalidad de los cuales no valía la pena? En cuanto al Mundo. pero que la mayor parte fracasaban.» Preocuparse del bien de la Humanidad: ¿Para qué preocuparse del bien de la Humanidad. y si el esfuerzo humano debe tender no a la elevación de todo. Y henos aquí ya. crímenes y atropellos. disturbios. pues la ventaja de lo impreciso y ambiguo es precisamente ésta: que cada uno pueda interpretarlo como quiera o le convenga. o de cualquiera otra manera a gusto de cada uno. no «del hombre de la antigüedad». no tiene más valor que si se dijese. ¿En qué sino en esto consistió el éxito de las antiguas religiones a base de «misterios». En todo caso. puede llegar a lo que debe considerarse como un bien. en el buen camino. O sea. sólo practicando lo considerado como un mal. La afirmación anterior. pues si sólo se tenía en cuenta todo esto podía haber dicho. misterios de los que nadie sabía nada.

Los mejores (como en La República. que convenía evitar. ¿O bien tu deseo es el grito de la bestia y de la indigencia? ¿El miedo a la soledad tal vez? ¿De la discordia contigo mismo? Yo quiero que tu victoria y tu libertad aspiren a per- .) A causa de tener en cuenta el supuesto temor de la Naturaleza a producir monstruos. de Platón) deberían casarse con las mejores. En el matrimonio lo que menos tenía que contar era la reproducción. Había en la Naturaleza una vuelta constante al tipo medio. de que los mejor dotados inteJectualmente se casasen por amor: héroes con criadas. Y mirando sin duda hacia su interior. a su juicio. Una especie de deseo de no desnivelar la mediocridad general. Por el contrario. afirmaba lo contrario: la tendencia de la Naturaleza a producir seres cada vez más fuertes y perfectos. sucedió. esperanza de Nietzsche al principio de su carrera de pensador. mimaba y protegía a los medianos y a los mediocres. sino el mejoramiento del tipo individual. (Antes. sino de una educación reflexiva y cuidada. variedad de hombres superiores a la que soñaba ver sobresalir poco a poco sobre el fango de la mediocridad general. como las madres lo hacen en pequeño inclinándose instintivamente hacia los más desvalidos de sus hijos. en su espíritu. la en el superhombre. dueño de sus virtudes? He aquí lo que te pregunto. lo esencial. Y lo mejor para ello era considerar el amor como un impedimento matrimonial. La Naturaleza. Había que impedir a los enamorados tomar decisiones que afectasen a la especie entera. soberano de los sentidos. A la especie nueva. Es decir. a salirse de un justo medio. particularmente cruel. se daba el absurdo. Pero yo te pregunto: ¿eres un hombre que tenga el derecho de desear un hijo? ¿Eres tú el victorioso vencedor de sí mismo. BERGÜA de todas ellas no la felicidad de la masa. se mostraba cruel.90 JUAN B. seguía monologando consigo mismo sobre que el desarrollo biológico era contrario al individuo de excepción. el mejoramiento del individuo a favor de uniones bien escogidas y libres de la fiebre de la pasión amorosa. Pero oigámosle a él: «Eres joven y deseas mujer e hijo. cuando seguía ciegamente a Darwin. actuando sin duda en grande. con sus más hermosos productos. genios con costureras. El amor había que dejarlo para la plebe. y cuya existencia sería el resultado no de una selección natural.

NOTICIA PRELIMINAR 91 petuarse mediante el hijo.» La nobleza era imposible sin un buen nacimiento. sino la inteligencia. y de hacerlo. que aunque la energía. un primer movimiento. Tú no debes tan sólo propagar tu raza más lejos. Luego nada de amor. ni al almanaque Gotha. Respeto mutuo. no había por qué renunciar a la carne: «¡No interrumpáis vuestras danzas. lo único que verdaderamente la aplaca es el agua. Sólo pensar que tal cosa se pudiera suponer le hace decir con el mayor desprecio: «Yo no hago alusión al prefijo «Señor». encantadoras doncellas! No es un aguafiestas de mirada torva el que llega a vosotras. conseguida mediante una disciplina severa. ni un enemigo de los lindos tobillos finos. Tú debes construir algo superior. O sea. sino más alto. Una vez conseguido esto. y ni que decir tiene que en la nueva nobleza hablar de lo que en su tiempo se llamaba nobleza de sangre hubiera sido para él la mayor de las quimeras.. Tú debes crear a un creador. O sea. aplacarla de un modo natural. en cuestiones sexuales no hacer nada por producir la sed carnal.. Lo esencial de esta disciplina consistiría en poner el espíritu en condiciones de no dejarse vencer por las pasiones. más alto que tú mismo. en que nada tendría que ver el sentimiento.» La norma era ésta: dominio de las pasiones gracias a una voluntad poderosa y bien dirigida. respeto de aquellos que quieren cumplir tal voluntad. Tú debes crear un cuerpo de esencia superior. y si ésta llegaba. Matrimonio: tal es como yo llamo a la voluntad de dos de crear únicamente aquello que sea más que los que le lian creado. Que el jardín del matrimonio te sirva para esto. y del mismo modo que sin tener sed no se debe beber.» Lo que él consideraba como un buen nacimiento era únicamente el hecho de haber puesto en contacto seres superiores de sexo diferente: superioridad alcanzada gracias a una alimentación racional y una educación y una vida adecuada. Tú debes construir monumentos vivos a tu victoria y a tu liberación. esto es el matrimonio. cuadrado de la cabeza a la base. quédese esto para los asnos y los necios.. sin una previa selección. . Pero es preciso primeramente que tú mismo seas construido. una rueda que ruede por sí misma. nada de uniones tampoco por interés (para él no contaba otro interés que el de la especie). sin que el sentimiento llamado amor ni el deseo de procrear interviniesen para nada.

y derribando al hacerlo todo modo de pensar razonable. por ser dueño de su voluntad. empezando. de no pensar de este modo. precisamente por ello. si le placía. «esa manía de contar por cabeza». que todo lo anterior. según pensaba Nietzsche. vosotros formaréis un día un pueblo escogido. Todo. por quimérico que sea. la nefasta.9¡> JUAN ¡i. pues a su juicio fue el triunfo de Cristo lo que la dio nacimiento. que era lo esencial. a juicio de Nietzsche. tenido en cuenta. Por supuesto. sino entre los humildes. y de este pueblo nacerá lo sobrehumano. Consecuencia: necesidad de que la democracia. lo primero que había que hacer era acabar con esta doctrina. la espiritual. ¡fórmula sagrada del superhombre! No hubiese hecho falta más para que Pitágoras hubiese admitido a los superhombres de Nietzsche en su cofradía. Muerto el perro se acabó la rabia. haciendo brotar en los primeros cristianos aquel instinto en virtud del cual se oponían a todo lo que representaba privilegio. Vosotros que os habéis escogido vosotros mismos. parece resultar que de lo mejor de lo escogido nacería el superhombre. sobre todo que nada más respetable que las ilusiones nacidas en pro de un ideal grande y bueno. por los tobillos finos. vosotros que vivís separados. había dicho: «Que aquel que sea el más grande de entre vosotros. desapareciese. Oigamos aún a Zarathustra antes de que empiece la decadencia de su creador: «Solitarios de hoy. le estaba permitido menos una cosa: traicionar a u n amigo. pues. ¿qué creencia valiosa se salvaría?).» Ideas semejantes no podían nacer. Pero ¿qué era la humildad. marca suprema de nobleza. puesto que en el esclavo del cuerpo siempre había un instinto de rebelión que .» Es decir (no nos preocupemos ahora de que se tratase de puras ilusiones. sea vuestro servidor. sin pararse a calcular la cantidad de virus antirrábico que hubiera hecho falta para tal empresa. la verdadera. una vez que se hubiese disciplinado a sí mismo. había sido el Cristianismo. Y como su origen. sino la puerta de entrada de todo servilismo y la verdadera escuela de la esclavitud. vosotros seréis un día un pueblo. podía gustarlo todo. que pensaría nuestro filósofo. BEIÍGUÁ la inteligencia y el orgullo eran el andamiaje del superhombre. Y al mismo tiempo que en el Cristianismo había nacido la imagen del que habiendo echado por tierra toda sabiduría política.

como se lee en Zarathustra. a éste. Seguidamente por el ideal puritano y plebeyo de la Reforma. volvían como monstruos llenos de alegría de sus horribles caminatas sembradas de asesinatos. aquel que se muestra poderoso en su obra y en su gesto. Lo malo es que cuando ciertos desvarios acaban por hacer mella en cerebros ya por naturaleza desvariados.. por la glorificación católica de las virtudes femeninas. Como natural era. para éste no había redención posible? Tras esto. mientras que en el voluntario. El que sabe mandar. por ejemplo. en el esclavo del espíritu. Y pienso que se ha hecho justicia destruyendo ese ensueño que hacía remontar su origen a un «contrato» (Rousseau). el del desdichadamente famoso autor de Mein Kampf. así la invasión de Europa por los bárbaros germanos había provocado un renacimiento de las viejas virtudes masculinas y echado los fundamentos de las aristocracias modernas. tras escribir cosas tales. el Mundo entero empieza a sufrir las consecuencias cuando es seguido por «hordas de rubios animales de presa» ganadas por el desequilibrio de un fanático semejante.NOTICIA PRELIMINAR U3 dignificaba su estado. a cuyos campeones tan poco les preocupaba lo llamado corrientemente «moral».. dejó caer sin escrúpulos sus formidables garras sobre una población tal vez infinitamente superior en número. ¿qué le importan los tratados?» Como bestial desvarío político-germano. Esta «espléndida» cepa de «amos». por su . aquel del que la Naturaleza ha hecho un «amo». éste no hubiera desdeñado seguramente firmarlo: «Una horda de rubios animales de presa. tales. incendios. que Nietzsche afirmase con la mayor tranquilidad: «Que ninguna traba social les molestaba (a tales campeones). que si no se lo inspiró Maquiavelo. rapiñas y desafueros. admirable. tan fecunda. según él. llenos de arrogancia cual si todo ello no hubiese sido sino una travesura de estudiantes». Y en tercer lugar. O el siguiente párrafo de La Genealogía de la Moral. En la inocencia de su conciencia de animales salvajes. natural era imaginar que del mismo modo que el Cristianismo había marcado el fin de la aristocracia antigua. fue corrompida. con su organización guerrera duplicada por la fuerza de organizar. en la que la patria de Nietzsche es. Tal es el verdadero origen del Estado en la Tierra. esto lo primero. raza de conquistadores y de amos. por desgracia para los demás.

» Y que «la derrota de Napoleón por Alemania fue tan desastrosa para la cultura como la derrota de la Iglesia por Lulero». Rusia. suplantándolos por un peligroso y necio «patriotismo». más completos. y gracias a ello fue posible conocer sus puntos de vista político-sociales acerca de los principales pueblos de Europa. país éste donde aún se emplea el nombre de «vándalos» para calificar a los que van más allá de toda norma. como dice Gibbou. nuestro filósofo lo hacía. o si se prefiere. pacientes y trabajadores. pese a todo lo anterior. una seriedad y una profundidad que permitía esperar verles renovar Europa. que todo ello. de las noches de Bayreuth!) Resaltado que: «Hoy Prusia es uno de los más peligrosos enemigos de la cultura. por supuesto.JUAN B. muy particularmente en . hubiesen echado a un lado a los Goethe. el protestantismo y ía cerveza ios había embotado. cuanto hace falta es tiempo—bien que este tiempo sea bastante largo—para que un mundo perezca. que los amables chaqueteaáores bélicos italianos. así como que sus compatriotas. acabando tan desafortunada obra la influencia de la ópera wagneriana. Pero hecha al fin y en condiciones de pensar de nuevo. Italia y España. ya que tan dispuestos estaban siempre a demostrarlo. (¡Qué lejos se estaba ya de los días. BEKGUA alianza con la raza inferior.» Prusia. o por mejor decir. o sea. A causa de la primera y última de estas tres cualidades. los Schopenhauer y los Beethoven. la paciencia para soportar satisfechos el ser manejados. En los alemanes. más obstinados en cuanto a batalladores que los franceses y los ingleses y. Francia. más totales. que eran más hombres. empezando por la propia Alemania. También más virtud «macho». justicia y medida). donde: «Si. Veámoslos brevemente. Eran también perseverantes. producía graves perturbaciones gástricas a Nietzsche: «La presencia de un alemán retrasa mi digestión». Inglaterra. encontraba el más interesante de ellos en aquel momento. Total. dejando de ser hombres para convertirse en máquinas. igualmente cuanto hace falta es tiempo —bien que más largo aún—para que una idea falsa sea destruida en Alemania. como exactamente decía. al grito de Deutschland über alies!. En cuanto a los descendientes de aquellas hordas de animales de presa que formaron las clases dirigentes en Alemania (otras habían hecho otro tanto en Dinamarca.

nos hace falta también el concurso de los más hábiles financieros. un ingeniero. pudiese cooperar con las reservas de Rusia en materiales y hombres. seis hombres tan dijmos de este nombre. un químico.» Lo «antiguo» era para Nietzsche lo griego y lo romano. Cuando se lee a Montaigne. siete asesinos. el que pensando más que como filósofo como alemán glorificaba al superhombre. no es sino una falta de gusto. por lo que seguía opinando que de no realizar la fusión anterior era el encercamiento. contrapartida de su fuerza de carácter. entre sus compatriotas. los judíos. entonces sonaría una hora de gran política: «Debemos fundir más la raza alemana con la raza eslava. muchas veces. arte y toda clase de industrias. ni disciplina mejor que la que les hacía avanzar como máquinas imponiendo por la fuerza la voluntad de los que les hacían marcar el paso. Si la poderosa organización germánica. Dicho de un modo más breve: Siete alemanes. podían ser un filósofo. filosofía. Maestros. un profesor. tan útiles y tan humanos como los de cualquier otro país. y entonces encontraba fastidioso. para llegar a ser los amos del Mundo. un poeta. la fuerza. individualmente. y que únicamente cuando lo hacía en filósofo renegaba de su patria y de sus compatriotas. Debemos concluir con Rusia una alianza sin condiciones. el cabo. a La Rocbefoucauld. pensaba y escribía Nieízsche. ¡Ah si el pueblo alemán hubiese tenido las amplias tradiciones de cultura que habían hecho del francés el más refinado y sutil de los pueblos europeos! Oigámosle a él mismo: «No estimo sino la cultura francesa. aquella su pesadez de espíritu. había corrido a alistarse al estallar la guerra franco-prusiana. en ciencia. uniformados y reunidos ya no había para ellos otra ciencia que la militar. Pero sin duda le era más córpodo lo primero. Es de- . sin reflexionar. la voluntad de potencia. es decir. seis alemanes y un cabo. no el filósofo. y creo que todo lo que fuera de allí se llama cultura en Europa. Mas de pronto volvía a reflexionar con más serenidad. El que asimismo. el ahogo. sin uniforme. un industrial o un labrador.NOTICIA PRELIMINAR 95 cuanto se les ponía un uniforme y tenían ante ellos otro autorizado para mandar. a Vauverna^es y a Cbamford se está más cerca de lo antiguo que con cualquier otro grupo de autores de no importa qué nación.» Ni que decir tiene que esto lo escribía el Nietzsche alemán cien por cien.

incluso en nuestros días. anuló a aquél y de paso cuanto en Rusia había como aristocracia de sangre. S. Una fuer. «El pueblo ruso posee un espíritu de fatalismo terco y resignado que le da. amenazaba dilátame. S. y Taine. cuando al fin los sometidos durante siglos pueden abrir los ojos y levantarse.. Rusia era la bestia rubia de Europa. lo que ocurría en Rusia. Rusia. era que la mentalidad del pueblo. tanto por la claridad del pensamiento y la tendencia de sus ideas liberales como por el lenguaje. En el momento mismo en que Alemania se revela como una gran potencia en el dominio de lo político. además de no acercarse a lo democrático ni querer nada con las estupideces parlamentarias. Bourget. seguía pensando Nietzsche. a juicio de Nietzsche. «Voltaire es un gran maestro del pensamiento. R. Hoy. lo mejor en cuanto a perfección de cultura. tenía un gobierno fuerte que ignoraba «las estupideces parlamentarias». Francia adquiere una importancia nueva en el dominio de la cultura». como la de los individuos. una superioridad sobre nosotros occidentales. «en Francia. el más ilustre de los historiadores vivos.. Por ello. supongo que en la U. Anatole France. Por otra parte. En el resorte siervo-hombre. era el resultado de la educación y del género de vida.(>6 JUAN B. religión y tantas otras cosas que hubiesen entusiasmado a nuestro filósofo. Nietzsche será «no de los autores preferidos. como en todas partes. etc. eran para Nietzsclie infinitamente superiores a los demás autores europeos. BERGUA cir.» No. no sería sorprendente ver a Rusia predominar en Europa: «Todo pensador que se interesa por el porvenir de Europa no dejará de tener muy en cuenta a los judíos y a los rusos como factores los más seguros y más . Además. Flaubert.a de voluntad que se había ido acumulando en Rusia durante mucho tiempo..» Hasta los autores contemporáneos suyos. Pero el peligro de los resortes contenidos por la fuerza está cuando esta falta o se debilita y estallan. otro más fuerte aún. De haber vivido el filósofo alemán un poco más tal vez hubiese pensado que allí se iba preparando el terreno ideal para vivero de sus superhombres. y sólo la falta de la primera y el servilismo de la segunda habían dado como resultado aquel fatalismo resignado que observaba Nietzsche. casi todas las cuestiones psicológicas y artísticas eran consideradas más a fondo y mucho más sutilmente que lo son en Alemania.

a todos había que meterles en el mismo cesto. a la aristocracia. como de ello se alababa Alfieri. teniendo para todos sus gastos unas cinco mil pesetas por año. cristianos. un porte viril. Los ingleses eran los más detestables de todos. fue escrito por Nietzsche cuando vivía en una buhardilla. Se encontraba en Italia. un orgullo aristocrático evidente: «Un pobre gondolero de Venecia produce siempre mejor impresión que un portero de Berlín. ingleses y otros demócratas. y hubiese sido feliz viendo a la poco antes poderosa Rubia Albión verse obligada a recoger velas por todas partes. La democracia no podía salir sino de un país en el que los mercachifles y los armadores se hubiesen multiplicado hasta el punto de sumergir. ¿Quién salvaría a Europa de Inglaterra y quien salvaría a Inglaterra de la democracia? De haber vivido Nietzsche en nuestro tiempo seguramente hubiese hecho de De Gaulle uno de sus ídolos. y el animal. Todo lo que va a continuación. por supuesto. seguramente más que él» (Genealogía de la Moral. Mas allá del Bien y del Mal). Tan sólo en un país de concurrencia sin límites había sido capaz alguien de concebir la vida como una simple lucha por la existencia. aun en los más humildes. Esta idea democrática era el obsequio. era el pueblo italiano el más hermoso y el más vigoroso.NOTICIA PRELIMINAR 97 probables de triunfar en el gran juego y en la batalla de las potencias. en La voluntad de potencia y en Aurora. mujeres. según Nietzsche. allá en algún prado suizo. tremendamente miope como era. y vale. en Más allá del Bien y del Mal.» (¿Por qué las vacas? ¿Se había echado encima de alguna de ellas. ideas espigadas aquí y allá en Así hablaba Zarathustra. claro está. Valor de entonces. «Tenderos. le había dado un susto mayúsculo y un revolcón? ¿Le repugnaba que diesen leche «democráticamente» para eme midiese consumirla todo el mundo?) El utilitarismo y el filisteísmo de los ingleses marcaba el nadir de la cultura europea. en definitiva. el desdichado regalo que Inglaterra había hecho al mundo moderno.» (¡Excelente ojo clínico el de Nietzsche! ¡Profecía que diríase lleva camino de cumplirse!) Pero. Gran parte de las cuales. Ellos eran los que habían corroaipido el espíritu francés con la fastidiosa ilusión de la democracia. vacas. a causa de su número. en fin de cuentas. 4 . al levantarse.

desapasionadamente. además de curioso y original. cierto que ésta buscada. que fuese una especie de diamante dispuesto siempre a lanzar destellos diferentes por cada una de sus facetas. Uñase a ello la facilidad con que a causa sin duda de su inestabilidad mental. significaba para . Pero escuchemos al propio Nietzsche con objeto de ver si conseguimos adivinar. encontrando malo. sin otro propósito que hacer luz con la imparcialidad de historiadores que no tienen que defender su creencia. o al revés. por lo que podemos colegir. si no el por qué de sus aversiones. como los teólogos. sino simplemente lo que creen la verdad. que a través de sus diversos matices (católicos. y se comprenderán muchas de sus aversiones e incluso se las disculpará. Conviene advertir esto para que se comprenda que en tales condiciones económicas. sí siempre fuera de lo ordinario. pues en este último punto. sino en la labor de exegetas. Ello es lo único sin duda que pudiera responder y explicar preguntas tales que: ¿Por qué tan antidemócrata? ¿Por qué tan antifeminista? ¿Por qué tan total y profundamente descreído? Cierto que todo ello. Democracia. lo que ayer bueno. ortodoxos de diversos tipos. defectos e imposibilidades de doctrina y textos hasta ellos intangibles.) era dueña de las conciencias de los países más importantes. el propio Optimismo se hubiese vuelto pesimista. sin graves consecuencias (no como otras de sus ideas que tanto contribuyeron a incitar al dominio y a la violencia a un pueblo tan dispuesto a ellos siempre como el suyo). el peligro para una religión como el Cristianismo. BEKGUA tenía que emplearlas en costearse la publicación de sus obras. mala vista y soledad constante. iban señalando las lagunas. poca salud. En todo caso se tendrá el por qué de su cambiante manera de pensar. que además todavía se vendían poco.Í1S •HAN 15. por ejemplo. de acuerdo con la luz. al menos saber cómo incurrió en ellas. si se considera que su cerebro se iba extraviando poco a poco. etc. no siempre en línea recta. si siempre no tal vez acertado. no estaba en las afirmaciones apasionadas de un filósofo como él. interpolaciones. en realidad. protestantes. cambiaba de disposición respecto a hombres y cosas. cosa que de otro modo resultaría a veces muy difícil. Como se comprenderá. orientalistas y eruditos que fríamente. que recibía.

Incluso los sexos se aproximaban de tal modo ¡que los hombres se volvían mujeres y las mujeres hombres! En cuanto al «feminismo». he aquí por qué las mujeres se afanan hacia la virilidad. éste. Imposibilidad. los sin apoyos oficiales e incapaces de engañar ni hacer trampas. no en plano vertical. sino el hombre que por medios poco lícitos. había creado a «la mujer emancipada». incapaz para comprender y estimar lo verdadero y lo bueno. por esencia. se asemejaba a todo el mundo. Coronamiento del libertinaje y del caos. «¡sorprendente resulta que mis costillas sean tan mezquinas!» La mujer había perdido su poder y su prestigio mediante la emancipación. Todo el mundo. y dada a admitir y defender toda clase de fanatismo y mentiras. «No siendo ya el hombre gran cosa —como se lee en La voluntad de potencia—. era el corolario natural de la democracia y del cristianismo. en sistema tal. educación y principios. Y.» Ibsen. ¿cómo podría el superhombre nacer en tal medio? ¿Cómo una nación hacerse grande si sus mejores hombres permanecían inutilizados de aquel modo. y el que llegaba a ser el modelo y el ideal de la masa. por consiguiente. Democracia significaba. culto de la mediocridad y odio hacia aquello que era excelente. de ser elegidos? Sin contar que lo que según él el pueblo odiaba tanto como el ganado odia a los lobos era el espíritu de independencia enemigo de todos los obstáculos. de producir grandes hombres. lo que fuese. La iluminación en ella se hacía en plano horizontal. astucia. inmoralidad. ¿no había salido la mujer de una costilla del hombre? Si así era. Así como al hombre incapaz de alabar o que no era miembro de un partido. imposibilidad pata todas las partes de un organismo social de ir hacia aquello que se proponía. aquel solterón original. además. ¿Cómo hombres selectos podrían prestarse a todas las indignidades e indecencias de una elección jamás imparcial y siempre alterable y falsificable? ¿Qué posibilidad tenían nunca ios más honrados y mejores. para Nietzsche. desanimados y tal vez incluso ignorados? Una sociedad semejante perdía toda respetabilidad. conseguía la mayoría. ésta siempre. No era el hombre superior. ¿Dónde las mujeres disfrutaban ahora de una situación igual a la que tenían bajo los Borbones? La igualdad entre el hombre y la mujer . a su juicio. Falta de coherencia y de independencia.NOTICIA PRELIMINAR 99 él deriva. Pero.

Donde la mujer encontraba sobre todo su felicidad era en la maternidad. ¿qué era la mujer por lo general? «Un juguete peligroso. y la solución de la cuestión estaba en el alumbramiento. Esta manera de opinar poco favorable de los filósofos. los tres filósofos más grandes que ha habido. vivieron y murieron. que con otras palabras. En la mujer todo era enigmático. ¿no será. bien a pesar suyo. (Cierro un momento los ojos aquí en la tranquila soledad del cuarto donde estoy escribiendo y me parece ver a Nietzsche sentado frente a mí diciéndome: «¿Tengo o no ten- . Y sin victoria no había paz posible. de Schopenhauer. de que acababa de escribir una total majadería. de un devaneo amoroso de Platón con una cortesana. por seguir a otro filósofo que no tenía ni la hermosura física que se atribuye a Pitágoras ni su fama.100 Jl'AN B. solteros y sin haberse sometido al grato-ingrato yugo femenino. Archeanasa. y avanzando de muy mala gana inedia docena de pasos. jamás se será demasiado obsequioso para con las mujeres. La paz no se establece sino cuando el dominio del uno sobre el otro es reconocido. BEHGUA era imposible a causa de haber entre ellos una rivalidad perpetua. acerca de nuestras compañeras de planeta. De ser el hombre verdaderamente hombre.» Y la educación de ambos tenía que ser diferente: «El hombre será educado teniendo en cuenta la guerra —escribía Nietzsche pensando siempre en prusiano retrógrado—. Intentar la igualdad con la mujer era peligroso. su felicidad sería siempre estar sometida a él. y es también mucho más rara. Spinoza y Kant. se hubiese dado cuenta. Platón. pero las excepciones no hacen sino confirmar las reglas. y la mujer.» Total. a causa de que éstas no se inclinaron nunca demasiado hacia ellos? Se podría citar en contra el caso de Teano y de la que posteriormente dejó todo. añade para suavizarla.. por lo que podemos juzgar.» Y cual si. hasta la casa familiar donde vivía regaladamente. y donde llegaba a su perfección. toda otra cosa es locura. En todo caso. cuando lo mejor que hubiera podido hacer hubiera sido borrarla: «La mujer perfecta es un tipo de Humanidad más elevado que el hombre perfecto.. En cuanto al hombre. repite lo de «la mujer es un animal de cabellos largos e inteligencia corta». para servir de recreo al guerrero. Se sabe por un epigrama cuya autenticidad nada garantiza. Jamás la mujer se contentaría con ello.

de los débiles. sin haber hecho los tres votos tan conocidos. a la ruina. ¿es que no los vendería. por grandes que sean estos crímenes y sólo caer sobre las faltas o lo que como tal se considera. éste a su vez se sintió atraído por la hija de uno de sus maestros. que. aviones y toda clase de pertrechos de guerra. se puede asegurar que él los cumplió en lo que le afectaba a la perfección: El de obediencia. le dejó plantado por otro. como hacen estos países. Rusia. En cuanto a Kant. así no será todo perdido. son cristianos. siga usted comentándome. a los que carecen de ellos. Teodote. Francia. ¿no tenía yo razón de hablar de moral podrida y llamar podridos a los que la mantenían? Porque estará usted harto de oir clamar cien veces desde Roma por la paz. en el que se toman severas medidas contra porxenetas y prostitutas.NOTICIA J J FtKl. Y puesto que la morai de todos es sin duda la misma.iMlNAK 10 i go razón una vez más? Usted sabe muy bien la consideración de que gozaban en Atenas las cortesanas y que el propio Sókrates. ni siquiera un ensayo. contribuyendo con ello a mantener vivas las guerras y violencias actuales? ¿Y no seguitían sosteniendo que la prostitución es una inmoralidad y callarían sobre lo que es el contribuir a la muerte. y no se sabe que fuese más allá en cuestiones amorosas. a quien usted estima más que yo. Inglaterra. menos Rusia y China. sometiéndose con toda fidelidad al deber que a él le ordenaba la constancia en los trabajos intelectuales. e incluso aconsejarla. al dolor y a la destrucción? Y todos los países que he citado. Bélgica y la propia China y fabricase armas. pero. Como sabe usted que en este momento acaba de ser presentado a las Cortes Españolas un proyecto de ley llamado de «peligrosidad social». moral que consiste en disculpar los crímenes de los fuertes. por cierto. ¿acaso una vez siquiera y con la energía que hubiese sido necesario contra los que con sus codicias encienden y sostienen las guerras? Y ahora siga usted. Al menos. Y ahora yo le pregunto a usted: Si España fuese un país de industria poderosa como el mío y como los Estados Unidos. nombre este último que sustituyó al de cortesanas en cuanto el Cristianismo con su pudor torcido y artificial se metió por medio.) Pasando de Platón a Spinoza. Y seguí. no desdeñó visitar a una de ellas muy hermosa. según sabemos por Xenofón. En lo que a Nieízsche afecta. Las siguientes palabras suyas pare- .

que no queremos poseer nada en común. de un modo más riguroso. aplaudiendo y llevando a la celebridad a cuantos . Quería la diferenciación de los individuos. pero que al mismo tiempo predican la igualdad. pues la propia inferioridad mental de la masa la impedía reconocer su falta de luces y la superioridad de los que las tenían. de los individuos inferiores de los superiores. Con el feminismo. es la tiránica locura de vuestra impotencia la que os la hace reclamar a grandes gritos. Los grandes peces atrapaban y devoraban a los pequeños. el de pobreza. y que las hospederías. si cabe. aún le cumplió. en definitiva. y ésta era toda la historia. no menos evidente es que él no tuvo jamás otros recursos que la pensión que le dejó la Universidad de Basilea. El socialismo era envidia y sólo envidia fomentaba. de las clases y de las especies. el de castidad. sanatorios y buhardillas que le hemos visto frecuentar no eran precisamente palacios episcopales. si la igualdad de poder político era justa. esta tarea se embarace a causa de los cuidados que una familia produce con objeto de asegurar en ella la paz. de las razas. la prosperidad económica y una posición social a la mujer y a los hijos. Me parece absurdo que si lo esencial para el filósofo es el estudio de la vida en su conjunto (a lo que yo he dedicado la mía). todos los hombres casados son sospechosos. Toda vida era una explotación y se mantenía. surgieron el socialismo y la anarquía. En fin. BKRÜUA cea garantizarlo: «En el dominio superior del pensamiento filosófico. y a nadie se le ha ocurrido hacer un epigrama para hablar de otra Archeanasa. a creer a Nietzsche. a expensas de otra existencia.102 •IUAN B. pero con su simple admiración nada se podía hacer: «Los hay que se proclaman los abogados de mi doctrina de la vida. Pero la justicia me dice que los hombres no son iguales. ni citar algo relacionado con Nietzsche y la cuestión sexual.» La Naturaleza sentía horror hacia la igualdad. la de poder económico no lo sería también? ¿Para qué jefes en parte alguna? Socialistas había que se complacían en admirar las palabras de Zarathustra. en cuanto al tercero de los votos. Predicadores de igualdad. Su vida ha sido seguida paso a paso y estudiada con el cuidado que la importancia del filósofo merecía. a causa de lo cual se limitaban a ensalzar lo único que comprendían. ¿Por qué.» El segundo.

Que esto y no otra cosa era lo que les encadenaba y les encadenaría siempre. se imaginaban poder. 1. En todo caso. un movimiento del que era fácil hacerse dueños. La Voluntad de Potencia. sus vastas . y por ello el celebrar y admirar tanto a deportistas. Pensar en algo distinto del lucro era imposible para ellos. a favor de una revolución. Más allá del Bien y del Mal. Porque aquellos hombres de negocios no eran ellos mismos. no podían llegar sino dejándose llevar por aquellos que oían decir que eran peritos en ella. mientras que a los verdaderamente dignos de admiración. a causa de lo cual los goces de la inteligencia estaban siempre muy lejos de su alcance. AI arte. es decir. títeres de la rutina. se merecían. por ejemplo. El socialismo era. Era una forma de inferioridad en la cultura del siglo X I X la veneración y la envidia de que era objeto el hombre de dinero. su persecución continua y agitada de la «felicidad». 102). guiados por la fama. Porque. histriones y demás notabilidades de su gusto y al alcance de su roma inteligencia. Porque no era a los conductores a los que había que temer. no obstante. bailarines. Y no pudiendo hacer otra cosa. A causa de todo ello.NOTICIA PRELIMINAR 103 halagaban su inclinación a la ociosidad y hacían a ésta más grata. sólo envidia sentían hacia aquello que eran incapaces de comprender. como sería lo justo. Bastaba para ello entreabrir de tiempo en tiempo la trampa que separaba a los amos de los esclavos y hacer subir al paraíso a alguno de los conductores. subordinación ésta resultado de su pereza y de su incompetencia. en vez de testimoniarles lo que ellos sí. bien que incapaces fuesen de comprobarlo. El esclavo antiguo era en todo caso más noble que los amos modernos: la burguesía. su verdadero peligro estaba en su número. Nietzsche dice que los incapaces de subir sólo tenían algo de nobleza cuando se rebelaban. sino esclavos. 137. víctimas de la tiránica necesidad de los negocios. «quieren apoderarse de lo que poseemos» (Zarathustra. librarse de su subordinación. que muchas veces es más artificial y caprichosa que justa. A juicio de Nietzsche. ¿acaso de entre ellos los más inteligentes y trabajadores no se elevaban sobre el nivel común llegando a hacerse independientes económicamente y a causa de ello amos? No obstante. 8. sino a los que más bajos. 226. no tenían ni tiempo para adquirir ideas nuevas.

.» Y estos hombres son los que protestan contra toda intrusión en sus negocios. bien estos maestros lo fuesen realmente.. la moralidad comercial consiste en comprar lo más barato posible y vender cuanto más caro mejor. Y de propina y como remate digno de todo lo anterior. «Considerar —añade— esta locura actual de las naciones que buscan por encima de todo producir lo más posible y llegar a ser tan ricas cuanto se pueda conseguir.. sin encontrar en ello. como compensación. bien se limitasen a pasar por tales a favor de una corriente que elevaba a maestría el capricho y la extravagancia. en todos los miasmas deletéreos.» De nada servía que hombres de tal calaña poseyesen fortuna. sus entretenimientos sensuales que. Por peligroso que sea el socialismo. sus galerías de cuadros de maestros. acababan por terminar de embotar su espíritu. pero cuyo precio era lo único que contaba para ellos y lo que se preocupaban para que. que tanta necesidad tenía de estímulo y refrescamiento. en el bullicio de la ambición. Pensar de este modo hacía decir a Nietzsche que: «Sólo los intelectuales deberían poseer. puesto que incapaces eran de conferir dignidad alguna a su dinero a favor del patronaje ilustrado de las letras y de las artes. los que piden poder obrar libremente. un acceso al reino del espíritu. Buscan el sacar el más pequeño beneficio de toda clase de desperdicios. ¡Mirad cómo trepan con habilidad de monos! Saltan unos por encima de los otros y no hacen finalmente sino hundirse en el barro y en las hondonadas. más pobres se vuelven.» «En nuestros días. en la pestilencia de tiendas y almacenes. de un modo u otro. BERGUA casas que no eran hogares. como todo.104 JUAN 1¡. aquí tendría quizá algo que . quedase ostentosamente marcado. y a esto le llaman vivir como buenos vecinos.» Los otros —añadía— se limitan a considerar la propiedad como un fin en sí y a perseguirla siempre con creciente esperanza. su lujo vulgar y sin gusto. bien que sostenidos. para que lo supiesen y admirasen los necios de su clase. Aceptan todas las retricciones de la aristocracia. los hombres que merecerían más que otros algunos ser vigilados e investigados. «¡Contemplad a esos amigos de lo superfluo! Cuantas más riquezas adquieren.» Con lo que resultaba que al fin el hombre quedaba reducido a no ser sino una bestia de presa: «Se tienden lazos los unos a los otros a fuerza de estar en acecho.

la militar. implantados siempre en favor de los grandes parásitos (casas reales y cuantos a su sombra vivían). portazgo. a aconsejar. Esta forma de comunismo. era poniendo en manos del Estado fuentes de riqueza cuyo beneficio. Es decir. era. embriagados por la borrachera de la gloria. Como clase. de la Banca y de determinadas grandes empresas. tal vez. a su juicio. impulsado por el espectáculo que se ofrecía a sus ojos. o de empresas particulares. donde éstos morían felices. como mal menor en el ya feroz capitalismo. y considerar a aquellos que poseen demasiado. Pero sigamos con Nietzsche.» Como se ve. que los grandes abusos económico-financieros le hicieron pensar. barcaje y otros. así como las regalías sobre la sal y demás artículos de uso común. llegaba. no obstante declararse cien veces el filósofo antisocialista. la nacionalización de medios de transporte. por lo demás. Nietzsche juzgaba que no debía ir a manos de unos pocos. de pontazgo.NOTICIA PK1ÍLIM1NAK lur. El general que consumía soldados en el campo de batalla. pues en realidad no era otra cosa sino 4a manifestación actual de los antiguos monopolios llamados «regalías». que el medio mejor de atajarlos. forma de vida que hoy. al menos en parte. decir. de las manos de los particulares. a él tan profundamente individualista. Oigamos a nuestro filósofo opinar sobre esto. Recuérdense los antiguos derechos. más útil que el patrón que consumía vidas en su máquina destinada a obtener beneficios para él. a causa de ser obtenido a costa de todos. por lo que se ve. Por encima de la burguesía y por debajo de la aristocracia estaba el soldado. la moral social de Nietzsche. sin darse cuenta. «Sería preciso substraer todos los medios de transporte y todas las ramas de la industria que favorecen la acumulación de grandes fortunas. ha llegado a constituir una profesión en . lo que constituía un primer paso hacia el comunismo. ya en vigor en la Edad Media. como tipos constituyendo un verdadero peligro para el conjunto de la sociedad. «Observad—decía—con qué alivio se abandona la fábrica por el campo de matanza. muy particularmente los negocios de bolsa y banca. no tenía de nuevo sino el hecho de ponerla de acuerdo con las nuevas necesidades del Estado.» (Siendo alemán. lo mismo que a los que nada poseen. o guerrillero.

» Oyendo esto. pero yo no vi en él ni sigo viendo sino a un pobre individuo con el espíritu deformado por el orgulloso y dañino Deutsland über alies. Condujo a los hombres a la gloriosa muerte del soldado. las gentes acudían en masa bajo su bandera de muerte a causa de preferir los riesgos de los combates a la monotonía insoportable de fabricar otro millón de botones o de cuellos postizos. durante un tiempo. que me parece difícil que afirmaciones semejantes las hubiese hecho un filósofo no siendo alemán. toda clase de dolores. lágrimas y calamidades que apenas la cifra millones hubiese bastado para contarlas. y luego. crear un mundo en el que el soldado era más estimado que el industrial o el filisteo. así como la pérdida de incontable cantidad de bienes materiales y la destrucción de docenas de ciudades.. habiendo coincidido en una peluquería con un suboficial alemán. y aquel hombre un gran patriota. Estaba yo entonces en Carcasona. cometí la^imprudencia de decirle: «Parece ser que las cosas no van ya muy bien para ustedes. joven aún. voy a referir el siguiente sucedido. sacando la cartera de bolsillo y de ella una fotografía. no fue un carnicero. Representaba a una señora. y cierta mañana. «Algún día se devolverá a Napoleón la gloria de haber sabido. «¿Sus hijos?» «Mis hijos. o legionario. conversando mientras esperábamos. sino un bienhechor. él me miró unos instantes en silencio. megalomanía que causó por aquel entonces cerca de treinta millones de muertos. ¡Ellos nos vengarán!» Esta respuesta tal vez le hubiera parecido magnífica al Nietzsche-alemán. en lugar de conducirles a la usura del trabajo económico. Es muy posible. Y. según siempre Nietzsche. ¿Qué hubiera pensado viendo a los jóvenes que en los Estados Unidos se niegan a alistarse. Y corroborando tanto lo que creo. y las manifestaciones pacifistas que hoy son el pan nuestro de cada día en todas partes?) Napoleón. cuando tan mal andaban ya las cosas para Hitler y sus hordas.106 JUAN li. Ocurrió lo que voy a referir a principios del año 1944..» A todo esto no se me ocurre otro comentario que insinuar otra vez. a creer a Nietzsche. como lo que creía Nietzsche. De otro modo no creo que tuviese mucha razón. BEKGUA muchos sitios (leí planeta. no al Nietzsche-filósofo. rodeada de cuatro niños que podrían tener entre diez y cuatro años. que aquel pobre . me la mostró. además.

pues excitaba instintos que vegetan en tiempos de paz. como decía. pues el número de víctimas. los de libertad de conciencia y de pensamiento. cuando retirándose por todas partes eran perseguidos y las columnas ametralladas por las carreteras. fue enorme. está en decadencia y madura para la democracia y para el gobierno de los tenderos. y los Daniel que intentan decir no a lo que ellos quieren que sea sí. como es natural. La guerra era un maravilloso remedio. de criterio único. ¿cuánto tiempo tardaríamos en ser víctimas de la tercera guerra mundial? Pero volvamos aún unos momentos con el Nietzsche que no quisiéramos encontrar en este tono. me hace experimentar cierto reconocimiento hacia el que valiéndose de odiosos «muros de vergüenza» ha dividido en dos a Alemania. La guerra y el servicio militar obligatorio eran los antídotos necesarios al carácter afeminado de la democracia. por razón que se tenga y cuanta más. tales. algo. «Cuando los instintos de una sociedad acaban por conducirla a renunciar a la guerra y a la conquista.» Y al punto y como si sintiese vergüenza de haber escrito lo anterior. menos. Las guerras de religión o las guerras entre dinastías eran un poco más elevadas que las que arreglan a cañonazos los desacuerdos comer- . sangre y lágrimas costó que fuesen reconocidos. de prensa y de imprenta. no puedo sentir mucha simpatía hacia tales países. el estatal. añade: «No obstante las causas de las guerras modernas nada tienen de nobles. y donde opinar de modo distinto a como les conviene a los que detentan el poder no solamente es imposible. dolor. esos derechos que tantos siglos. pero yo ni recordarle con simpatía puedo. Y aunque tampoco sienta mucha hacia los regímenes políticos enemigos implacables de los más sagrados derechos individuales. pagan con penas pecuniarias o años de trabajos forzados en Siberia. países de partido único. pensaba. aunque. en el fondo.NOTICIA PRELIMINAR 107 hombre no consiguiese ni volver a ver a los suyos. por ejemplo. regímenes donde la dictadura es tan atroz algunas veces que los Siniavski. Pues de llegar a unirse lo separado y surgir de nuevo en plena Europa una Alemania fuerte de cien millones de individuos dispuestos de nuevo a que su país fuese superior a todos los demás. para los pueblos embotados por la comodidad y en trance de volverse despreciables.

Así las cosas.» Tras cuya acertada profecía añadió algo que tampoco iba descaminado: «No obstante. no lo comprendo. hay cosas a propósito de las cuales todo comentario huelga. BERGUA cíales. de esta locura saldrá quizá la unificación de Europa. no se me ocurre mejor apostilla que recordar la admirable figura de Gandhi y su teoría nunca suficientemente alabada de «la no violencia». Pues es tan sólo de una Europa unificada de la que puede salir esa aristocracia capaz de regenerarla. expresión social de la suma de la más apremiante de las necesidades individuales. Como asimismo obligará a reducir al mínimo. Y este resultado no será pagarle demasiado caro. En términos financieros: de la diferencia entre las exportaciones y las importaciones. y a perseguir por todos los medios la ociosidad y el parasitismo. Pues parece evidente que siendo el andamiaje de toda sociedad compleja el interés. aun teniendo que soportar una guerra industrial. de exponer la obra de Nietzsche. como acabamos de ver.» El gran problema de la política consistía en impedir que gobernasen los hombres de negocios. Pero adelante.) «De aquí a cincuenta años estos gobiernos de Babel. que copio. lo mismo que cuando se ensaña con la democracia.» (¿Un poco más elevado? Como no fuese en fanatismo o en servilismo si se alistaban empujados por un movimiento de simpatía hacia los amos que tanto les despreciaban. no hay más remedio que organizar las naciones cual si se tratase de grandes empresas industriales y comerciales. daba pruebas de una miopía política más aguda aún que su miopía física. Yo a todo esto. los gastos superfluos. o del todo.108 JUAN B. Nietzsche tuvo momentos de visión profética. a causa de sus condiciones de suelo y clima no pueden producir. se enfrentarán en una guerra gigantesca para disputarse los mercados del Mundo. pues creo que debo hacerlo tratando. como en todas las empresas de este género. Si. el último punto de la cuestión es . dependiendo su prosperidad. ahora. las democracias europeas. sino a desarrollar muy particularmente aquello que otros países. del superávit entre lo que produzcan y vendan sobre aquello que tengan que adquirir a causa de no producirlo ellas mismas. pues. Y el que tenga que ser así obligará no tan sólo a poner en vías de aprovechamiento y explotación todos los recursos nacionales. como estoy.

NOTICIA

PRELIMINAR

109

el calcular si esta actividad económica debe ser capitalista o socialista. Allá a los técnicos el determinarlo, teniendo muy en cuenta tanto las ventajas de la iniciativa individual, que no se desarrolla sino a favor del «provecho» de aquel o de aquellos que se ingenian para prosperar económicamente, es decir, que nada como el interés (la ganancia) pone a prueba, y por otra los inconvenientes del capital parásito. Es decir, que el dinero pueda producir sin otro esfuerzo por parte del que lo procura que el aportarlo. Pero en todo caso, que gobiernen técnicos con ribetes de políticos y no lo contrario. Esto me parece lo más conveniente. Y vuelvo a dejar a Nietzsche la palabra. Pues estos hombres (los de negocios) tienen la vista corta y la estrechez de concepción del político, y no las amplias vistas y los vastos horizontes del aristócrata de nacimiento debidamente educado con la intención de que gobierne. (A cada loco con su tema. El derecho a opinar es libre; o debería serlo cuando menos. Pero en lo que a esto afecta es de lamentar, primero, que Nietzsche no determinase con claridad qué quería decir con lo de «aristócrata de nacimiento», puesto que contra lo que tal parece que pudiera entenderse a primera vista, se ha pronunciado en contra repetidamente: para él no había otra aristocracia actual (en su tiempo) que la de la inteligencia: tipo ideal de ella, Goethe; para mañana, la del superhombre. Porque en lo que afecta a la otra aristocracia, la de los escudos con cuarteles, leones rampantes, campos de gules y demás camelos, difícil creo que le hubiera sido a él mismo, no obstante su gran talento, adivinar qué se podría hacer para que un tonto de capirote, por ejemplo, por muy dorada que fuese la cuna en que había nacido, pudiese, por excelentes mentores que tuviese, ser otra cosa que un bobo digno de dar ciento y raya al de Coria.) «Es el hombre mejor—sigue Nietzsche tan convencido—el que tiene el derecho divino de gobernar; es decir, el derecho que le concede su capacidad superior. El hombre ordinario tiene también su sitio, pero no sobre el trono. El hombre ordinario, en su lugar, es feliz, y sus virtudes son tan necesarias como las del jefe, para la sociedad. Sería absolutamente indigno de un espíritu profundo el considerar la mediocridad en sí misma como una objeción.» Una vez más, como con frecuencia

110

JUAN B. BERGUA

le ocurre, vemos a Nietzsche dar marcha atrás cual, si no muy seguro de lo que avanza, quisiera enmendarlo antes de que se lo enmendasen los demás. Nuestro filósofo sigue de este modo: Con virtudes tales que el trabajo, la economía regular, moderada y de convicciones fuertes, el hombre mediocre llegaba a ser perfecto, bien que tan sólo como instrumento, pues «una civilización superior se asemeja a una pirámide; no puede reposar sino sobre una base ancha; lo que exige ante todo es una mediocridad fuerte y sanamente constituida». Habría, pues, siempre, y por todas partes, gobernantes y gobernados. La mayoría obligada estaría y se sentiría feliz, trabajando bajo la dirección inteligente de hombre superiores. Amén. Pero ¿y entonces las huelgas? Ciato que si no quería quedar debajo siempre se hubiera podido salir por la tangente, diciendo: Cuando yo hablaba de hombres superiores no me refería a los superiormente ambiciosos. Bien ordenadas, pues, las cosas de este modo, la sociedad ideal se dividiría en tres clases: los productores en número de siete: cuatro, los cultivadores, los granjeros, los proletarios y los comerciantes; los empleados, que constituirían a su vez dos grupos, empleados, oficiales claro está, uno los funcionarios y otro los soldados; y finalmente los destinados a mandar a todos los anteriores: los gobernantes. Estos últimos sin cumplir cargo alguno oficial y dedicado exclusivamente a gobernar. El trabajo de los funcionarios oficiales—seguía diciendo Nietzsche—es, en nuestros días, tarea de lacayos. Estos gobernantes serán más bien hombres de Estado, filósofos (¡Buenos días, Platón!), que jefes de escritorio. Su poder se aplicaría a la revisión de cuanto afectase al crédito y al ejército. Ellos mismos vivirían más bien como soldados que como financieros (¡Salud, Federico II!). Serían los guardianes de que hablaba Platón. Porque éste tenía razón: los filósofos eran los más calificados para gobernar. Por consiguiente estos hombres tenían que ser no menos cultivados que valerosos y fuertes; sabios y generales al mismo tiempo. Además, «estos hombres no saldrán jamás de los límites de lo moral, en lo cual serán retenidos por el respeto, las costumbres, el agradecimiento, y más aún mediante una vigilancia recíproca; por celo ínter pares. Por otra parte, estarán llenos de miramientos los unos hacia los otros y conservarán una actitud llena

NOTIC1A PKKLIM1NA R

111

de atenciones, de imperio sobre ellos mismos, de dignidad y de amistad.» Estamos de nuevo en plena utopía; mas como aún no ha acabado, sigámosle, sin desanimarnos, en sus inocentes divagaciones. ¿Formará esta aristocracia una casta y su poder será hereditario? Sí. Al menos una gran parte con alguna aportación ocasional de sangre nueva. Pero nada podía contaminar y debilitar más una aristocracia que alianzas con la clase de los ricos de baja extracción, a la moda de la aristocracia inglesa. Como se ve una vez más, la palabra «aristocracia» pesaba tanto en el ánimo de Nietzsche que bien que cuando pensaba en filósofo puro para él no había otra aristocracia que la de la inteligencia (Goethe, Schopenhauer, Wagner, Darwin, Voltaire y todos hacia cuantos se volvía y buscaba su espíritu de hombre de letras), tenía, indudablemente de herencia, una especie de doble inclinación desvariada hacia la otra aristocracia (recuérdese la simpatía de su padre, que murió de un ataque cerebral, hacia ésta, a causa de haber sido preceptor de varios miembros de la familia real), y hacia todo cuanto podía por entrar de cualquier manera en el campo de esta palabra. Y ello, sin duda, por aversión, también instintiva, hacia la masa. En su poderoso pero no bien equilibrado cerebro, su potencia misma (facilidad para aprender y concebir, profesor muy joven, el éxito de sus primeros escritos, sus contactos familiares o punto menos, con un hombre como Wagner, ya en el plano de héroe nacional cuando él le conoció, etc.), y a causa de ella, una curiosa variedad de orgullo de su propio valor, todo ello hizo nacer en él, le obligó, esta es la palabra, a sentir desprecio a cuanto triunfaba en la vida por obra de otros medios distintos de los puramente espirituales; y consecuencia natural, el inclinarse, asimismo sin poderlo evitar, hacia todo lo contrario: lo aristocrático. Mas como esta palabra estaba ya ocupada y había sido monopolizada durante siglos por lo que ya difícilmente podía considerarse como «lo mejor», por ello aquel oscilar de su espíritu en el campo de lo aristocrático yendo de una aristocracia a otra, de la de la inteligencia a la digamos de raza, acabando por hacerse un lío. Inmediatamente le vamos a ver alabar a la aristocracia romana sin pararse a pensar que en aquel Senado, para él modelo de cuerpos de gobierno, al lado de verdaderos

112

JUAN B. BERGUA

aristócratas como Cicerón estaban los Catilinas, más los que no tenían otro derecho a sentarse allí que el que les daba, como en todos los Senados posteriores, su fortuna, cuyo origen muchas veces, de haberlo averiguado bien, hubiera sido más que suficiente para haberles arrojado violentamente de allí. Pero sigamos escuchándole. «Uniones de este género fueron las que provocaron la ruina del cuerpo de gobierno más grande que el Mundo conoció: la aristocracia del Senado romano. No hay casualidad en el nacimiento. Todo nacimiento es un veredicto de la Naturaleza sobre el matrimonio. El hombre perfecto no surge sino al cabo de generaciones de selección y de preparación.» ¿Pensaba Nietzsche al escribir todas estas bobaditas, pálida, lejana, muy lejana imitación de La República, de Platón, quandoque bonus dormitat Nietzsche, que para llegar a su soñado superhombre convenía hacer lo contrario de lo que le hubiera aconsejado cualquier granjero, cambiar de gallo de tiempo en tiempo para que no viniese a menos la raaz y vigor de su gallinero? Además, ¿no acababa de decir lo contrario con lo de «alguna aportación de sangre nueva»? Pero dejémosle seguir soñando: «Los antepasados de un gran hombre han pagado el precio de lo que es.» Y por si afirmaciones tales hacían encogerse de hombros a algunos, seguía: «Las mentes que no pueden aceptar esta filosofía, condenadas están. Y las que la consideran con la mayor satisfacción, destinadas están a dominar el Mundo». Magister dixit. «Sólo una aristocracia de este género puede tener la visión y el coraje capaz de hacer de Europa una nación. Para acabar en ella con el actual nacionalismo bovino. Con este mezquino Vaterlanderei (¿Heredada patriotería rancia? ¿Patriotismo provinciano seudonoble?) Seamos buenos europeos como lo eran Napoleón, Goethe, Beethoven, Schopenhauer, Stendhal y Heine. Hemos permanecido mucho tiempo en estado fragmentario. Pedazos rotos de lo que hubiera podido hacer un todo. ¿Cómo podría una cultura superior desarrollarse en esta atmósfera de prevenciones políticas y de provincialismo estrecho? El tiempo de la política mezquina ha pasado. La necesidad de otra amplia se hace sentir. ¿Cuándo, pues, la nueva raza se levantará con nuevos jefes? ¿Cuándo al fin Europa habrá nacido?» Generosa y acertada idea esta de una Europa nueva, resul-

Y con este acierto dejemos un poco al Nietzsche que unas veces pensaba y escribía de este modo. Ilusión ésta. dos. por ejemplo. unión tan lejos de la «Alemania sobre todos». y debía sobrepujar. como amigos. Todo sin olvidar que tratándose de él.NOTICIA PRELIMINAR n:¡ tado de la unión de los diversos Estados. sí. sin pensar en sus ensueños y en su egolatría. pensando antes de escribir. pero que él fue el primero en ver y aconsejar. ¿cómo podrían sentarse. una más. es decir. entre tantas otras insostenibles por lo absurdas y faltas de toda posible realidad. pero que a causa de circunstancias tanto físicas como ocasionales. mientras que otras se limitaba a soñar. Considerando. éstas relativas al análisis. además. al escritor. Comunidad europea soñada por Nietzsche. y tenía. La consecuencia. debemos sentir hacia él tanta lástima como admiración. como cocidas en el mismo magín de otras acertadas. ¿no tenía que ser. uno de los cuales fuese para el otro una afrenta continua imponiéndole la servidumbre de injuriar su territorio apoderándose de una parte de él sin otra razón que la de creerse todavía más fuerte? En todo caso. Pero con piedad. en verdad muy superior intelectualmente a la mayor parte de sus compañeros de planeta. y que no podrá ser una realidad mientras cada país no esté dispuesto a considerar el interés general superior al suyo particular. Dejemos. preciso era que se enconase sin poderlo evitar contra la apatía. con frecuencia tan sutil de la naturaleza humana. torpemente enemigos unos de otros. el fantismo y la mediocridad general. mejor y con más acierto y agudeza que cualquier otro pensador de los tiempos modernos. vivió condenado a un aislamiento desesperante. bien que difíciles de olvidar a causa de haber sacado a la luz ciertas fuentes ocultas de la moral. al cabo casi de un siglo empieza a iniciarse. que todo ello era forzoso que acabase por influir sobre un temperamento naturalmente dispuesto a enfrentarse con todo. para acercarnos de nuevo al hombre. Con admiración. la indiferencia. y que como no tenía más remedio que ocurrir. olvidando su acrimonia. Aquella extraviada seguridad que le hacía creer que en lo sucesivo el Mundo se dividiría en dos períodos: «Antes de Nietzsche» y «Después de Nietzsche». que hoy. Así como el haber soñado que el hombre era algo que el propio hombre podía. Porque. a una misma mesa. fatal- . cierto que hermanas.

demasiado brillante para la vista normal. consecuencia obligada. limitándose a enunciar o a revelar. había escrito en alemán como él lo hacía. O «Mi estilo danza. tanto más cuanto más desprecian a los demás. que incluso cuando no prueba nada. desconocidos y olvidados? Porque suele ser fenómeno muy corriente entre los hombres. y por causa de la inferioridad e incomprensión de los demás. Y. convencidos de que éstos. ni como creencia. Esta sobreestimación propia llegaba en Nietzsche a tal punto como para hacerle asegurar que nadie.» Y. vigoroso. alabar lo considerado como vicioso. con mucho. bien que muchas veces no sea nada nuevo ni como filosofía. por envidia o incapacidad mental. y que hemos dejado muy lejos detrás de nosotros todo cuanto un alemán ha podido hacer de mejor». nos inclinamos sin querer. más acusado aún en los verdaderamente superiores. al menos antes de reflexionar. BERGUA mente. a no dudar de cuanto nos va proponiendo. salvo quizá Heine. nervioso. seducidos por su imaginación más bien que por su lógica. su apasionada insistencia arrastra y. Mi lenguaje es flexible. muchas veces los propios vicios. lo tenido como virtudes. ni como esperanza. «Día vendrá en que se diga que Heine y yo hemos sido. Antes de reflexionar. ni como fe. el sobreestimarse a sí propios (nadie de valor es modesto sino por una de estas dos causas: o por desconocer sus méritos o por interés si cree que el aparentarlo le favorece). Y puesto en la pendiente ya. que puede leerse en Ecce Homo. esto con tanto acierto como razón. cual un esgrimidor demasiado rápido.114 JUAN B. que acabase por creer que todas las virtudes eran patrimonio exclusivo de los que como él estaban solos. Muy particularmente cuando estos vicios parecen serlo a causa de su concomitancia con . pues si reflexionamos. y por ello. Cada una de mis frases es una lanza. así como ridiculizar. los más grandes artistas de la lengua alemana. sí. en verdad. su estilo es de ordinario tan poderoso. no quieren darse cuenta de su valor excepcional. pronto nos damos cuenta de que su brillo procede todo de la exageración a que le empuja su desarreglo nervioso por obra de! cual nada más fácil y grato para él que invertir y pisotear todo lo aceptado o gran parte de ello.

les dos creyentes con parecida buena voluntad. de sabios es cambiar de parecer. censurando.NOTICIA PRELIMINAR 115 el concepto «pecado». en el fondo. No hay palabra más convencional y falsa. pues así lo pensaba y así lo creía. estableciendo generalizaciones absolutas. oue para él. que la palabra descreído. Por consiguiente. afirmando sin probar jamás lo que afirmaba. aun hay que darle la razón y admirar su sabiduría. así como todos lo somos respecto a aquello que se opone a lo que pensamos. por ejemplo. Y si la oposición es razonada y sistemática. pues basta oponerse a lo que piensan. sobre todo con ios fanáticos y los bobos. ¿por qué Nietzsche hubiese podido sentir remordimientos si cuanto hacía. producto como era de una religión que no admitía. puesto que todos creen en algo. Claro que si. Sin contar que suele hacerlo a diestro y siniestro. profecías a largo plazo y hasta contradicciones? Pues evidente es. sentando afirmaciones dogmáticas. según se dice. lo ya insostenible a causa de no ser verdadero ni consiguientemente bueno? Por lo demás. sólo que de cosas contrarias. puesto que nada saca tan pronto de sus casillas a los acostumbrados a creer como las reflexiones de los acostumbrados a razonar. conseguía y sigue consiguiendo muchas veces hacerse interesante. carecía de realidad. en indignar. además. puesto que creía realizar una buena obra social?. pues sobre casi todo cambió de parecer con el tiempo. con Darwin. Nietzsche. con Schopenhauer y con todo. sin preocuparse de lo que derriba ni sentir. Así como también se advierte el placer que sentía obrando como puro sofista (bien que él creyese hacerlo obrando como profundo filósofo). que se contradice con frecuencia. el que cree lo contrario la niega. Siendo. lo apolillado. Nadie es descreído. Pero con la misma fe y entusiasmo con que el prosélito de una creencia la predica. con tanta mayor facilidad. pues. Como le ocurrió con Wagner. es decir. criticando. ¿por qué. Cosa que por lo demás suele ser empresa fácil. no era sino destruir lo podrido. el menor remordimiento. que cada hombre es esclavo voluntario de aquello que cree. en cuanto a esto último. Piénsese. ¿acaso no se valía de los mismos procedimientos de aquellos a los que criticaba. lo que antes alababa u opinando sobre algo de modo enteramente distinto a como lo hacía poco antes. .

en bien o en mal. la atención pública. así como su entusiasmo por Dionisios. que para el caso es lo conveniente. tan lejos de él. sino. pues darse a conocer no es fácil. así como que su no menos desenfrenada exaltación del dios patrocinador de toda audacia y de toda desvergüenza masculina. que fatalmente filólogos. había llegado a ser otro de sus ídolos. no hubiera podido. el mejor camino es o la extravagancia o el escándalo. campeón tan sólo en lides de pensamiento. Porque nada ayuda tanto en el camino de la fama como que los que ya la tienen. dado no tan sólo el número de los que lo desean. como ocurrió. el cri- . de lo que hacemos. ¿no se daría cuenta él mismo de hasta qué punto el Origen de la Tragedia.116 JUAN B. así como su entusiasmo admirativo hacia Napoleón. cosas tales. moderado. a causa de aumentar su sabiduría a medida que pasaba el tiempo. por naturaleza sedentario como él. como hombre de acción. el desenfrenado amor por la acción de un hombre que. BERGUA Mas por tal motivo. no era otra cosa que envidia mal disimulada de un hombre tímido y enfermizo hacia la depravación orgiástica masculina que él. báquica). por ejemplo. aun atreviéndose. debía su originalidad a lo totalmente absurdo que en ella sostenía? Afirmaciones tales que Wagner procedía de Aischilos (Esquilo) o que la Reforma fue «dionisíaca» (salvaje. ruidosa. como Wilamowitz-Moellendorff. otra cosa que el desprecio de un discípulo de Wagner hacia la lógica del pensamiento. inmoral. a favor ora del aplauso. o que la filosofía socrática fue el culto de la ópera. con razón o sin ella. mientras que el Renacimiento. en realidad. El que tal ocurra tiene como consecuencia el atraer sobre el favorecido. contenido). que a cauca de estar. ya de la censura. que sus ataques al Maestro de Platón no pasasen de ser. cubriéndole de ridículo. es decir. suspiraba por lo que no podía alcanzar. se ocupen. por el contrario «apolíneo» (apacible. Claro que ello ayudó a ponerle en candelera. Así como nara llegar. tenían que echárselo en cara. por muy en sentido figurado que se las quiera interpretar. ¿pueden ser sentadas con la pretensión de decir algo que razonablemente pueda ser creído? ¿Cómo impedir tampoco. Este. alcanzar? Tan evidente era todo ello. por méritos que se tenga. la incapacidad general para juzgar. como bien se comprende. esto es igual para el caso. en letras.

que seguramente no había alcanzado aún. lo que hago siempre con placer. que cuando don Ricardo publicó un interesantísimo libro titulado Curiosidades históricas. y del que era propietario el único diputado asimismo republicano. ¿quién que no hubiese olvidado sus famosos discursos de propaganda electoral allá en Barcelona. ya que le he recordado. edad cuando esto que cuento.1M1NAH 117 ticar a los demás. cuando. cuando había conseguido llamar la atención. diré algo más a propósito de don Ricardo. es decir. van cambiando de color a medida que se tuestan bien (ellos.NOTICIA FKEl. que suben en importancia). nadie se fijaba en él. a mi padre se lo dedicó. cuando. no le dejaré sin referir un sucedido que nadie conoce y que voy a desvelar a causa de estar en relación con lo que acabo de decir. inteligente. donde tan ardientemente deseaba entrar. lo ú n i c o que ofrecía peligro era el número de sus afiliados. que había entonces. único periódico republicano que entonces se editaba en España (estamos apenas comenzado el siglo cuyo año setenta acaba de empezar). en verdad. en lo que esta palabra tiene de peor (por ejemplo: «¡Camaradas! ¡Hay que sacar a las monjas de los conventos y hacerlas madres!»). Como luego. Y fue cuando este libro estaba imprimiéndose cuando ocurrió lo que voy a referir. a Menéndez y Pelayo y a la Academia. Don Ricardo Fuente era simpático. Por cierto que. y lo primero que era el director de «El País». y esta amistad llegó a ser tan sincera. rondando los cincuenta. por no perder su escaño de diputado. Pero antes. le . que. empezó a manifestarse tal cual verdaderamente era. En lo que al político español afecta. Su pasión por los libros le había hecho trabar amistad con mi padre. Que fue lo que consiguió Azorín con Charivari. Pensando en este diputado no se puede menos de recordar el acertado juicio de Nietzsche a propósito de que del socialismo. hasta que lo consiguió. Conseguido esto aparentó cambiar radicalmente de opiniones. chillaba las cosas más peregrinas. no los cabecillas. siguió mostrando su oposición a los clásicos. no obstante escribir limpiamente. y con objeto de que el lector me siga bien. como esos pedazos de carne que se ponen a asar. El protagonista principal de este sucedido fue un gran periodista de quien ya nadie se acuerda: Don Ricardo Fuente. culto y gran amigo de los libros.

pero éste. muy aceptables en otras cosas. Como siempre. tras haber preparado un paquetito con unas pruebas de imprenta. y hojeaba rápidamente las pruebas que le había llevado cuando entró el hombre que abría la puerta con un sobre en la mano. cuando nos damos un martillazo en un dedo o cosa semejante): qué le vamos a hacer. y allí fue donde le encontré. en torno a la cual se sentaban cuantos redactaban el periódico).» Don Ricardo. y mucho menos en que caiga sobre quienes sólo aparentemente parece que quieren que tal ocurra). lleva esto a don Ricardo. les hace decir palabrotas y lanzar tacos y hasta juramentos (en el campo de la blasfemia y no obstante el artículo 239 del Código Penal. Y sabido todo lo anterior. y no se lo des al que te abre la puerta. que también lo hacen bien. llegamos a grados de precisión que ni los italianos. Junto a la sala de redacción (habitación muy amplia con una gran mesa en medio. mejor sería aberrárnoslas. estaba el despacho de don Ricardo. que aunque ciertamente sin otro efecto que e! de dar color subido a lo que dicen. Quiero decir de ese modo pintoresco que a muchos. BERGUA hubiese reconocido cuando ministro de la flamante República años más tarde. de las leyes y de la autoridad? Pero dejémosle para volver a aguas más claras: con don Ricardo. se reunía allí con iodos los demás. es decir. por el contrario. y acercándose a don Ricardo dijo: «Ese joven. Pero no lo hacemos y las soltamos incluso cuando no hay nada que lo justifique (como ocurre. acaba de traer esto. Una tarde. —¿Se ha marchado? —Sí. que te voy a dar otras». pues en realidad ni su propósito es manifestarse groseros. de ordinario. no parando hasta haber entregado a don Ricardo yo mismo el paquete. Y me había dicho: «Espera. Deja lo que trae y se va. vamos al hecho. el señor Martínez Ruiz. le rompió y de dentro sacó unas hojas escri- . cogió el sobre. me dijo: «Toma. soltando las cuartillas que yo había llevado.118 JIJAN B. por si tiene que darte otras ya leídas. ya bien colocado. era el más rabioso defensor del orden. Don Ricardo tenía una costumbre muy generalizada entre nosotros: hablaba muy mal.» Y a «El País» fui. mi padre. ni ofender con sus expresiones fuertes a aquellos sobre los que éstas recaen por casualidad (como blasfemando nadie piensa en hacer aquello que dice. alcanzan). Entra hasta la sala de redacción y entrégaselas a él mismo.

pero ¿acaso él callaba jamás? ¿No hablaba incluso en todas sus páginas en primera persona? En cuanto a sus cartas. C i e r t o que Nietzsche. puesto que decía: «¿Qué es lo que un filósofo debe exigirse a sí mismo en todo y sobre todo? Sobrepujar con su obra su tiempo. puesto que constantemente le vemos anunciar y prometer precisamente aquello cuyo cumplimiento le era imposible por carecer de medios y posibilidad de realizarlo.NOTICIA PRELIMINAR 119 tas que empezó a leer en silencio. vivir fuera del tiempo.» Mas este propósito de constante perfección pareció olvidársele apenas establecido. y de vivir lo mejor posible. el «héroe» de Carlyle y el Siegfried de Wagner? ¿No se parece como una gota de agua a otra al Karl Moor de Schiller y al Gotz de Goethe? También leemos: «Un autor debe callarse cuando su obra empieza a hablar». En cuanto a paradojas. ¿era en realidad otra cosa que el «genio» de Schopenhauer. puesto que su suprema ilusión. entiéndase su «superhombre». Total. cuando aseguraba con la ma- . mientras que Heine tan sólo moría de deseos cada vez más fuertes de vivir. también lo he indicado. en esto fue. levantó la cabeza y. por admirable que sea. vino a acabarse con ellos. este estilo no pasa. el amo y maestro. sus sorprendentes aforismos y sus frecuentes violencias de tono (cuando se olvidaba de sus quejas de romántico). dirigiéndose a los que allí estaban. cada vez más apagada.. con la misma o parecida insistencia que Heine a su falso y empalagoso «me muero». y en ellas vuelve a su «sufro». diferencia importante. Ya he dicho algo a propósito de su estilo. Incluso él mismo. a los pocos momentos. no obstante sus desconcertantes paradojas. pero creo que no estaría de más añadir que si olvidamos sus fanfarronadas.. exclamó: «Pero ¡qué bien escribe ese hijo de p. éstas suelen estar llenas de sentimentalismo y de ternura romántica. De pronto. de la manera depurada de escribir de un hijo selecto del movimiento romántico. sufría de verdad.!» Y vamos otra vez con nuestro filósofo. en el campo filosófico de su tiempo. que. ya lo he dicho varias veces. Por ejemplo. tan en armonía con frecuencia con sus destemplanzas de lenguaje. Cierto que sus propósitos tal vez eran otra cosa. una paradoja viviente. lo que Wagner en el terreno musical: el coronamiento del romanticismo. cuya ola. Nietzsche fue.

Que. Como sólo un profesional de la paradoja como él hubiera sido capaz de asegurar que los fragmentos oscuros y dogmáticos de un Herakleítos eran superiores a la perfección. justo es repetir. la falta de una mano segura y enérgica en las riendas del gobierno. de una manera. también otras en son de violenta protesta. en honor de Nietzsche. que en cuanto mojaba la pluma en el tintero hacía gala cíe un criticismo disolvente! Naturalmente. pues medios tenía criticando acertadamente para conseguirlo. de tal modo es sensible a sus púas su manera contraria de ser.J2Ü JUAN B. como consiguió atraer sobre sí la atención de los demás. es decir. procedimiento difícil. tan acertada como desconcertante. que es la condición de toda cultura. Y fue precisamente escribiendo como pensaba.» ¡Serenidad él. o el más practicado por más sencillo: la extravagancia. es decir. que fácil sería citar a muchos que. que Sókrates había hecho algo semejante. sino que ambas cosas eran propias de su manera de ser. sino por las guerras y la corrupción que engendra siempre en los pueblos donde la vida acaba por ser fácil. Mas como precisamente el único modo de aparentar que les ocurre lo contrario es indignándose contra los acusados de ofender a . tan evidente. por ejemplo. el medio más rápido y seguro de llamar la atención sea destruir valores mediante una crítica acertada. que él no practicó la extravagancia en paradojas y aforismos para atraer sobre él la atención. pues hacen falta medios no al alcance de todos (talento propio y libertad de acción). por lo general. Claro que si muchas veces admirativa esta atención. algo disolvente en lugar de una obra enteramente saludable en una sociedad arruinada. maestría y arte incomparable de Platón. y no por la filosofía. puesto que cuanto hacía era escribir como pensaba. Ahora bien. como acabo de decir y como es evidente. La mayor parte de los hombres ni acercarse a ellos pueden. sobre todo mediante este segundo procedimiento lo han conseguido. Natural era también que estas protestas se multiplicasen en cuanto se metió por los campos de la moral. cosa evidente es. BERGUA yor solemnidad: «Yo devolveré a los hombres la serenidad. actuar de payaso tomando por pista buena lo primero que se ofrezca. La moral y la virtud son los dos grandes erizos sociales. por supuesto. tan sólo él era capaz de asegurar.

sino a favor de la falsa estimación que muchas veces se las concede. en cambio. «más duros y peores»? ¿Por qué lamentarse además de que la moral fuese un arma en manos de los débiles. Ahora bien. más rigor consigo mismos para demostrar que tenían derecho a hacerlo y. tales. Es más. son plantas tan faltas de raíz y tan de circunstancias. con frecuencia ocurre no tan sólo que de ello se sirven hábilmente para establecer (a su modo) códigos de moral particularmente suya. si no estaba mal que pidiese a los hombres más valentía para enfrentarse contra lo falso. que se le hubiera ocurrido predicar en un país bárbaramente militarista como el suyo. que. además de que a éstos suele tenerles esta cuestión sin cuidado. haciéndolo como Nietzsche lo hizo. de aquí el que todos seamos censores de lo inmoral. salir él mismo al paso de lo ya inadmisible.NOTICIA PRELIMINAR 121 tan dignas damas. un poco más. A causa de todo ello no creo que sería justo censurar a Nietzsche por haberse metido por los campos de la moral y por haber descubierto que mucho de lo considerado como virtud apenas tenía la apariencia de ello. y trompetas en honor de la virtud. sino que luego imponen esta moral gracias a la fuerza que les da la altura. Ahora bien. destinada a contener la potencia de los fuertes? ¿No era esto sacar de quicio el asunto? Porque. ¿para qué. Mas cierto también que algunos de sus latigazos. pues si algo parecía haber huido ya en su época de los cerebros capaces de pensar libremente. por ejemplo: «Hace tiempo que estamos ya hartos de rezos y sumisiones». de humanidad y una cantidad igual. que viven y medran no por obra de una potencia natural en ellas. como las virtudes. en una palabra. pedir e incitar a los hombres a ser más crueles. Claro que sacudir de cuando en cuando lo rancio. era el gusto hacia lo humilde y lo esclavizante. aunque en secreto nos guste mucho. no realizó algo indigno de alabanza. con el tiempo se apolilla y se cubre de polvo. de arrogancia? ¿Cómo no se dio cuenta de lo bueno . carecía de novedad. Cierto que con frecuencia lo moral. si ya la humildad era flor que enraizaba mal en las conciencias. como todo. aunque secretamente también nos repugne de un modo invencible. tal cual habían hecho otros filósofos antes que él. esto en menos. ¿no hubiera sido más lógico y más provechoso. no está mal.

sostener que el hombre podía separarse de todo lazo social a favor de una liberación ilimitada. y de que sus excitaciones y ex abruptos en favor de la fuerza y de la violencia no podían tener otro efecto que el de una cerilla en un polvorín: esta vez en el polvorín guerrero. la voluntad de potencia. y no. BERGUA que era en realidad él mismo. que era la Prusia alemana desde Federico I I ? Y lo mismo que en moral. es decir. su modo de idear hubiese sido distinto. desgraciado en amor. cuando contemplamos.122 JUAN B. refiriéndose Nietzsche a Jusús: «Murió demasiado pronto. cuando solo. no podemos menos de pensar como él. como él vociferaba. era un cordero. en religión. observamos cómo se revuelve contra la mujer con una acrimonia tan impropia de un filósofo como incluso poco natural de un hombre. imaginándose que de haber vivido más. en fin. a juzgar por lo que escribió en su obra maestra: «Amo a aquel que lleva a cabo la realización de un fin que le sobrepuja (que es superior a él mismo). que no obstante alardear de león. la ayuda de una mano generosa en cada uno de los muchos momentos de necesidad que depara la vida. claro está. provocador. la autoridad y la guerra. él mismo hubiera renegado de su doctrina. desconocer por ello mismo que lo único que puede hacer feliz una existencia es el amor en su tiempo. no hubiese cambiado también su ideología? Mas habiendo pasado al reino del silencio antes de lo que hubiera sido de desear. orgulloso. De haber alcanzado una edad más madura. absorción proclamada por Schopenhauer.» Cuando vemos a Nietzsche condenado al aislamiento a causa de sus propios desarreglos nerviosos y en tal estado de espíritu que se ve obligado a creer que todas las grandes virtudes eran patrimonio exclusivo de los solitarios. En Así hablaba Zarathustra leemos. y meditamos sobre todo eso.» En todo caso. era bastante grande como para hacerlo. Pero ¿es que de haberle sucedido a él igual. como él lo hacía respecto a Jesús. la cordialidad siempre. el dominio. . cuando. cuando oponiéndose a la absorción del individuo por la especie. como estuvo siempre en realidad a causa de su natural modo de ser. no pudo realizar con su propia persona lo que tanto hubiera querido. de haber vivido más. y que perece después.

Dejaría incluso de reír. Entretanto. aquella vida que tanto había celebrado en tiempos de optimismo. su falta de salud. que una disposición particular de espíritu nos permita encontrarlo risible. ¿cómo ni por qué en tales circunstancias hubiera podido hacerlo? Aislado. que obligado se vio a inventar la risa. contemplar lo que hacen. que acabó por perder toda lucidez.NOTICIA PRELIMINAR 121! lie aquí una confesión que de hacerla suya los creyentes de cualquier religión. En cuanto a él. en él esto no pasaba de ser un aforismo más sin realidad alguna. o no. el resultado fue que su trato se tornase cada vez menos apetecible. la existencia misma. les llevaría no tan sólo a admirar. y a medida que el tiempo pasaba. como Wagner. Cierto que en esta manifestación de contento jamás debió de ser muy pródigo. enfermo. pues ya no fue solo contra las ideas y doctrinas (opiniones de otros escritores. primero. por un lado. y siempre por motivos puramente ideológicos. segundo. que por una parte el hecho innegable de que el que ama la justicia y la verdad tiene pocos amigos. más poderoso que equilibrado. Y como no obstante haber escrito: «El progreso en la sabiduría tiene como medida exacta la disminución de la amargura». debió de acabar por ser para él una durísima carga. etc. sino a querer a sus mártires. y sin otro consuelo que sus quiméricas ideas de . por otro.) contra lo que se lanzó. los sinsabores que tal modo de ser le procuraba. porque su espíritu. fatalmente dejaría de reír. imposible le fue acabar la obra que tal vez le hubiese sobrepujado. Es el único que sufre tan cruelmente. y por otra. sino contra los hombres mismos. su carácter se agriaba más. su creciente desvarío y. sinsabores crecientes a medida que el tiempo transcurría.» Pues bien. se fue debilitando de tal modo de día en día a causa tanto del esfuerzo de pensar como de la lucha contra las adversidades físicas. a medida que. moral. cada vez más eníiegado a pensamientos pesimistas y sombríos. Ya en tiempos de La Voluntad de Potencia había escrito: «Yo sé quizá mejor que nadie por qué el hombre es el animal que ríe. hubiesen sido amigos suyos. religión. Es decir. como digo. su cada vez más acentuada pérdida de agudeza visual contribuían a acabar de aislarle de los demás. E n cuanto a él. pues incluso para reírnos de los demás hace falta.

que firmó con estas palabras: «El Crucificado». Estando en Turín en enero de 1889. el gran crítico. una a Burckhardt y otra a Overbeck. también por entonces le escribió anunciándole que pensaba dar una serie de conferencias.124 JIJAN 13. Strindberg. Cuando llegó. ÜEKCU'A grandeza. las pocas luces que le quedaban las empleó en escribir varias cartas que demostraban. ésta tan absurda y desatinada que su amigo corrió a su lado seguro de que necesitaba ayuda. acompañada de una nota en la cual le aseguraba que era el libro más admirable que jamás había sido escrito. Nietzsche. ora por momentos de verdadero extravío espiritual. una. no sin grandes esfuerzos. aplastando con los codos las teclas de un viejo piano. En tal disposición de espíritu envió a Taine una de sus obras. a Brandes. la amo a usted. que. Brandes. Su fin como espíritu lúcido.000 francos. calificaré de dionisíaco. que de llegar antes le hubieran servido de tanto consuelo y tanta ayuda. lleno de compasión. De estas cartas. no le trajeron positivo alivio. bien que de índole distinta. Qué angustia debió de sentir el amigo al encontrarle en aquel estado de ruina total. Su fin. se aproximaba. que en otro tiempo habría admirado tantas veces la originalidad y potencia de . Pero todas estas muestras de consideración e incluso otra que. mientras cantaba a voz en cuello víctima de un verdadero paroxismo. le dedicó algunos elogios. lo mismo probaba. estando como estaba ya casi completamente ciego tanto física como espiritualmente. ya sin duda alguna. aseguró por su parte que se sumaba a las ideas de Nietzsche a propósito del arte dramático. sostenía difícilmente con las agitadas manos su delirante cabeza. que su potencia cerebral se deshacía por momentos. por no emplear una expresión más dura. al modesto camaranchón que ocupaba. Otra a Cósima Wagner que decía tan sólo: «Ariadne. el dramaturgo sueco. el conocido filósofo danés.» Y otras dos. que debieron ser oportunamente venidos). estas mismas ideas al chocar contra las duras y estrechas realidades le harían caer una vez y otra en aquellas nada cuerdas manías ora de persecución. Por su parte. en la Universidad de Copenhague. en efecto. él. larga. Habiendo conseguido llegar. generosa admiración hacia él (ésta la de un desconocido que le envió un cheque de 2. un ataque de apoplejía acabó de deshacerle. a propósito de su «radicalismo aristocrático».

Sin expresión. olvidando. y entonces Nietzsche fue recogido por su hermana. no haya cerebro. que aquel hijo tan amado y tan digno de lástima había empleado su hasta entonces poderoso cerebro en escribir propósitos. Max Nordau. Y a su lado. Pero la excelente y piadosa señora murió ocho años más tarde. pues. puede bastar que una ínfima porción de sangre se extravíe sin saber por qué en las circunvalaciones cerebrales para transformar en pocos segundos al más decidido hombre de acción. el pobre enfermo. que habitaba en Weimar. o en el más total de los cretinos! Y. sí. tan vivos. in the right place. como escribía su hermana a Ana Forster: «. puesto que era madre!. que como el de Platón y el de Kant. al filósofo. perdido. que sin necesidad de otra cosa que el tiempo. huraños los ojos. ¿para qué buscar más?. Pero he escrito «nada más angustioso» y no es verdad. según el bárbaro anterior. diría a propósito de ello brutalmente: «The right man. que acudió rápida para llevársele y prodigarle toda clase de cuidados y ternuras... y yo. de su mutismo. sus ojos antes tan penetrantes.NOTICIA PRELIMINAR 12. en un exaltado que ya no pueda vivir sino dentro de una camisa de fuerza. Pues nada más angustioso que verle todo encogido. ausente la mirada. en 1897. también en silencio. acaben en la más inevitable. tan inquisitivos. Ojos que hablaban a medida que lo hacía su boca acompañando y completando a ésta.J su cerebro. pues es aún más angustioso todavía que salga. extraviado. el médico. de pronto. matemático o artista más completo. a su lado. para . llorando. por poderoso que sea.. ñoña y completa infantilidad. pasó sus últimos años rodeado de una paz que quizá hubiese sido completa de habérselo permitido su casi de continuo agitado cerebro. escritor y sociólogo húngaro. como a Nieízsche. Inmediatamente fue llevado a un asilo para alienados. muchos de los cuales tanto habían herido sus más íntimos sentimientos y su sincera piedad. que no podemos menos de preguntarnos si había dejado alguna vez de ser desdichado. al más genial de los hombres. la mayor parte del tiempo. ¡Y pensar que sin necesidad de una disposición hereditaria y de un largo proceso..» No tardó en sacar del lugar conveniente al hombre recto. lo que es aún si cabe más triste por fatal e inevitable. su anciana madre. ¡cómo no. A veces pasa días enteros en silencio total.

SERGUA durante horas y horas proferir bajito pero incansablemente sonidos que apenas llegan a ser palabras. pero sí limitada. no conseguirán ir más allá de esa categoría de hombres. muchos de ellos anotados por las manos de Nietzsche. y de los conceptos que . y contra este defecto no hay remedio. no pasan de ser lo que pudiera llamarse bobos-inteligentes. conversando en voz no muy alta con la hermana empezasen a hablar de libros. fue transformada. en Róecken. en realidad. en el cementerio que rodeaba el templo en que aquél había predicado. esos hombres a los que se refería Kant con las siguientes palabras: «La falta de juicio es.» Murió en 1900. Es decir.» No obstante. ¿quién no los tiene? Nietzsche puede servir de guía en muchas cosas. como uno de sus admiradores llegado a interesarse por él. felices?» Otro. en Weimar. parece ser que un día. y éstas nunca llegar a componer una idea. es decir. lo que es llamado estupidez. capaces de juzgar tras haber comparado. que por muy estimable que nos parezcan. Pero a veces una cabeza no obtusa. privada del grado de entendimiento más conveliente. el hombre antes todo ideas!. al que creían totalmente ausente. pareció animarse de pronto y exclamó: «¡Ah! Yo también he escrito algunos buenos libros. Es decir. más algunos otros recuerdos. el crítico.126 JUAN B. a su lado. acaso. ser para todos una enseñanza y un ejemplo. así como sus libros. los más completos y por lo mismo los más perfectos son aquellos dotados por la Naturaleza de talento crítico. muy de tarde en tarde tenía momentos de lucidez. no limitarse a almacenar conocimientos sin sacar consecuencias acerca de la verdad o falta de ella de sus enseñanzas.. ¿por qué lloras? ¿No somos. Fue enterrado sin ceremonia religiosa alguna. pues los privados de esta facultad.. Ciertamente. La casa en que murió. es decir. Enseñanza en el sentido de demostrar que entre las innumerables variedades de espíritus. en un museo en el que fueron reunidos todos sus manuscritos. el pobrecíto enfermo. no obstante sus errores. por ricos y poderosos de luces que sean. como al abrir de pronto los ojos viese a su hermana llorando allí. musitó dulcemente: «Lisbeth... junto a la tumba de sus padres. tal cual había querido. Así. ¡en él. gracias al empeño e interés de su hermana Elisabeth. También están allí los numerosos retratos que se conservan de él.

» Esto en cuanto a enseñanza. . ya que nada más cierto que lo de «mens sana in corporc sano». hasta la erudición. En cuanto a ejemplo. Pero como entonces. generalmente. pero nada más que sacos. puede muy bien llegar. este defecto (secunda Petri) es acompañado también por el otro (el no poder sacar deducciones críticas de lo que aprende. no es raro encontrar hombres muy instruidos que dejan incesantemente advertir en el uso que hacen de su ciencia este vicio irremediable: el no pasar de sacos bien llenos. no debemos olvidar en ningún momento a la materia. el suyo servirnos de guía en algo de la mayor importancia: el convencernos de que por mucho que nos interese lo espiritual y precisamente para conservar el mayor tiempo posible la capacidad necesaria para disfrutar de los incomparables goces que lo no absolutamente material procura. mediante la instrucción.NOTICIA PRELIMINAR 127 le son propios. . Pues sólo de su perfecto estado depende la integridad y perfección asimismo del espíritu. limitándose a ser máquinas de acumular).

.

cada uno presidido por un profeta.ORIGEN DE «ASI HABLABA ZARATHUSTRA» «Zarathustra» es la obra más personal de mi hermano. lo mismo que la figura de su apóstol. de sus arrobamientos.Hice a un persa el honor de darle su nombre: los persas han sido los primeros que pensaron en una historia en grandioso conjunto. su reino milenarios El conjunto de las ideas de Zarathustra es. pero en una de sus notas posteriores dice: «. de sus amargos desengaños y de sus sufrimientos. La figura de Zarathustra vivió en la imaginación de mi hermano desde los albores de su juventud. la historia de los acontecimientos más íntimos" de su vida. una sucesión de desenvolvimientos. Cada profeta tiene su Hazar. y muy marcado por cierto. A esta figura de sus ensueños le dio diversos nombres en diferentes fechas. Pero en ella sobre todo se destaca transfigurada la imagen de su suprema esperanza. Quien estudie atentamente la herencia de los años 1869-1882 encontrará ya en embrión. de sus ideales. recuerdo que una vez escribió que cuando muy niño ya la veía en sueños. de su más lejano objetivo. de antiguo origen. el círculo en que se agitaban los pensamientos de Za5 .

) . en fin. principalmente en su trabajo inacabado e inadecuado a su tiempo: «Nosotros los Filólogos». luces y cuidado en encontrar el sentido claro. pese al celo y honradez que ha puesto desde la primera a la última página. (N. sino de la lucha de los malos instintos. »Los griegos son interesantes y locamente importantes porque vienen un gran número de grandes únicos (1). aunque profundo. »Por medio de afortunados inventos se puede educar todavía al gran individuo de u n modo distinto y m á s elevado de lo que hasta a h o r a lo ha estado p o r (1) Cuando en el decurso de esta traducción se encuentren párrafos ramo éste. ¿Cómo ha podido ser? Hay que estudiarlo. No se olvide que su autor murió loco. En todos los escritos del autor en los años 1873-1875.ni) KUSAIU. y en poderla exponer de ese modo sencillo y diáfano en que siempre han sido escritas y expuestas las obras grandes de los hombres verdaderamente grandes. si es que lo tenía. se deja ver ya el ideal del superhombre (muy claramente). y ha puesto toda su buena voluntad. considerándola como extraordinaria y fuera de lo vulgar. que el traductor. pero no procedente de la bondad del pueblo. y. ha estado en comunicación epistolar con la Doctora doña Isabel Porster-Nietzsche. que encontramos entre sus papeles y cuya concordancia con sus últimos escritos nos sorprendió en extremo. Mas todo ello ha sido inútil y gran número de veces ha tenido que dejar en oscuro lo que en oscuro fue concebido y escrito. por ejemplo. ni quinre sumarse sumando su testimonio favorable de u n modo incondicional. hermana del filósofo. ni admira más de lo que cree que debe hacerlo esta obra. »A mí me interesa solamente la relación existente entre el pueblo y la educación del Único. aunque inútilmente.KOIK rathustra. de esta obra. «¡Cómo es posible—dice en los apuntes citados—ensalzar y magnificar a todo un pueblo! A los únicos solamente y también entre los griegos. antuiterarios u otros falsamente esotéricos y oscuros. del T. a los tan numerosos que sin duda tienen razón.TlH<'WSTK¡i-Nn':T7. y en esto existe ciertamente entre los griegos algo muy favorable para el desenvolvimiento del Único. no se impute la causa a! traductor. que continua.

ésta y no otra es su misión»). diciendo que «el objetivo de la Humanidad está en sus ejemplares más perfectos» (como con una mayor claridad dice en «Schopenhauer educador». o sea contra todas las cualidades que proceden de la fuerza. fuerte. »Todavía se asemejan excesivamente. La idea o concepto del superhombre sólo puede comprenderse acertadamente relacionándola con las otras disciplinas del autor de «Zarathustra»: la escala de la voluntad como poder y la nueva estimación de todos los valores. y que ello ha sido causa de que iodo ./ poderoso. sobre este ideal futuro de una futura humanidad. Desnudos he visto a ambos: al hombre más grande y al más insignificante de los hombres.» En la idea de la crianza del superhombre se consagra.OKÍCEM DÜ LA OBRA líil las casualidades. «la Humanidad debe trabajar incesantemente en la producción de grandes hombres únicos. altivo . el superhombre tiene extendido todavía el velo poético misterioso de lo que ha de devenir. el del Redentor: «Todavía no ha existido un superhombre. Todavía quedan esperanzas: crianza del hombre eminente. según la nueva valoría. el ideal de la juventud de Nietzsche. que corno guías y criadores de la conducta y del concepto de la vida deben imperar sobre la humanidad. No. En verdad. expresada en nueva forma. El supone que el Cristianismo. a nuestro concepto más ideal y sublime. Pero la Humanidad no considera hoy día como arquetipos a los que en otros tiempos fueron más elevados ideales. fulminó el anatema contra todo lo que era bello. ¡Quién puede saber hasta qué altura se elevará! Por esto exclama apasionadamente el poeta en «Zarathustra» después de haber juzgado. nacido del resentimiento de los débiles y los malogrados. La palabra «crianza» significa modificaciones por medio de nuevas y elevadísimas estimaciones. encontré también que el más grande era muy ¡demasiado humano!» «Crianza del hombre» es una expresión que ha sido muy mal comprendida innumerables veces.

y que hay que crear un tipo sano. ni u. como si fueran los seres más escogidos. de nuestra voluntad y de nuestras esperanzas. nueva especie darwiniana. Y si una antigua valoración encomió únicamente a los débiles y sufridos que se sometían a ciertas propiedades. que cambió por completo y casi hizo desaparecer en un tiempo relativamente breve el divinizado modo de ser y la filosofía del mundo griego y el poderoso romanismo. ha de producir la nueva valoración enteramente opuesta a la antigua y que brevemente puede determinarse diciendo que todo lo procedente de la fuerza es bueno. El autor de Zarathustra se acuerda del trascendental ejemplo de una transformación de todos los valores por el Cristianismo. vigoroso y ansioso de vivir. que con arrebatadora pasión nos sea presentado como el objetivo supremo de nuestra vida. Pero ahora debe crearse una nueva escala de valores de la Humanidad que partan del hombre fuerte. magnifico y exuberante de vida. esforzado. potente. y lleguen hasta su peldaño más alto en el que se asiente el superhombre. hecho más profundo y modificado por una enseñanza de dos mil años de exhortaciones cristianas pudiera provocar otra vez una revolución semejante y precisamente en un tiempo que pudiéramos medir y no lejano. y malo cuanto emana de la debilidad. y tuvo como corolario una moderna humanidad débil y sufrida. sino una posibilidad asequible a los esfuerzos físicos e intelectuales de la Humanidad actual por las nuevas valoraciones. ¿No sería posible que aquel caudal de valores del espíritu y carácter greco-romano. el Upo que debe ser nuestra fe y toda nuestra esperanza y para coadyuvar a cuya consecución nos destina Zarathustra? El autor emplea en sus apuntes particulares la pa- . refinado. de la cual nada quiere saberse. ni una esperanza en un indeterminado porvenir igris de miles de años. hasta que surgiera el magnífico ejemplar del hombre.132 ELlSAiífiTfi-l'üRíiTKtt-ÑnííZStíiili lo que fomenta y sublima la vida haya venido muy a menos.np. y que tomarla como término de las aspiraciones constituiría no sólo casi una ridiculez. Este tipo no es una ilusión.

para designar aun tipo de la más completa consecución-a. abortos de un porvenir todavía no demostrado. pero ante todo. más sanos de lo que se quisiera permitirnos. los nuevos. un más allá de todas las comarcas y rincones conocí- . como he dicho. quizá más animosos que prudentes.. quiere parecemos como si en premio tuviéramos ante nosotros unas tierras todavía no descubiertas. En «Ecce Homo» se esfuerza en hacernos ver claros los precursores y condiciones previas de este arquetipo al referirse a la «Fróhliche Wissenschaft» (la Gaya Ciencia). nosotros. que es lo que yo denomino «la gran salud». Aquel cuya alma esté sedienta por haber conocido en toda su extensión todos los valores y todo lo deseable y navegado todas las costas de este ideal «Mar Mediterráneo» .. pero. un hombre piadoso o un desviado de Dios del antiguo estilo. aquel que por las aventuras de su experiencia más personal quiera saber lo que siente un conquistador y descubridor de lo ideal. una salud que no sólo no se tiene. cuyos límites nadie ha podido ver aún. ése necesita ante todo «la gran salud». que como ya lo hice en uno de los últimos artículos (Aph. después de haber estado navegando en esta forma. Y ahora. innominados y mal comprendidos—se dice allí—. y después de haber sufrido y sido víctimas de frecuentes naufragios. el contraste del «hombre moderno». un santo. más tenaz y más alegre que toda salud lo fue hasta ahora. a nosotros. »Nosotros. No sé explicar mejor ni más personalmente este concepto. 3S2) del libro V de la «Gaya Scienza». designa el autor a Zarathustra mismo como el tipo del superhombre. más osada. argonautas del ideal. lo mismo que un artista. peligrosamente sanos y siempre de nuevo sanos. y ¡siempre en singular!.ÜfelGKN DÉ LA ÓÜKA 13:) labra «Uebermenesch» (superhombre). «Para comprender este tipo es preciso ver antes con toda claridad su hipótesis fisiológica. sino que hay que conquistar y continuar conquistándola porque siempre se entrega y tiene que entregarse. necesitamos para un nuevo objetivo un medio también nuevo. un legislador. que es una nueva salud más fuerte.

por ejemplo. pero irremediable. ¡ay!. es decir. junto a toda. sin intervención de la voluntad y desbordante de fuerza y vida. problemático. la anterior solemnidad en el gesto. equivalga a peligro. empieza solamente la gran masura.134 KLISABETH-FORSTIÍR-NIETZSCHÉ dos liasta ahora de lo ideal. si es que los miramos. para quien lo más sublime. es que miremos con una mal mantenida seriedad los más dignos objetivos y esperanzas de ese hombre. juega con todo lo que hasta entonces se consideró sagrado. tentador y preñado de peligros. ruina.. bueno. avanza el gnomon y da comienzo la tragedia». ceguedad u olvido temporal de sí mismo. con nada podrán satisfacerse. cambia el destino del alma. en la palabra. un mundo tal que nuestra curiosidad y nuestra sed de su posesión se arrobaron de tal modo. que con facilidad admite el pueblo como medida. mirada. Aunque la figura de Zarathustra y una gran parte de los principales pensamientos de esta obra se mostraron mucho antes en los sueños y escritos del autor. que nunca más. que ingenuo. cuando se mostrara junto a todo lo hasta entonces tenido por seriedad en la Tierra. moral y en lo como su corpórea e involuntaria parodia y con lo cual. quizá y a pesar de todo. intangible y divino. es Sils María. comparativa de valores. un mundo ubérrimo de belleza desconocida.... terrible y divino. que con harta frecuencia parecerá inhumano. Acerca de sus primeros destellos escribe mi hermano en el . la cuna de *Asl hablaba Zoratíiustra». rebajamiento o a lo menos a relajación. »¿Cómo después de tales perspectivas y con tal hambre (de saber) consciente podría satisfacernos todavía «el hombre actual»? Funesto en demasía. acento. se coloca el verdadero interrogante. del cual no quisiéramos convencer a nadie. el ideal de un bienestar y afectos sobrehumanamente humanos.. un ideal extraño.. porque a nadie reconocemos fácilmente derecho a ello: el ideal de un espíritu. Otro ideal es el que flotando ante nuestra vista nos precede. y lo que indujo a mi hermano a dar a conocer en forma poética su ciclo de ideas nuevas fue el pensamiento del retorno eterno. donde nació en agosto de 1881.

en las que se lee al final de lo escrito: «A seis mil pies de altura. encuentro como presagio un repentino cambio que afecta profundamente a mis gustos. las doctrinas del eterno retorno. Entre sus papeles encontramos una hoja escrita en aquel entonces. pasó volando ante nosotros. más allá. Si desde este día retrocedo a un par de meses del pasado. nacido en la ribera del lago Urmi. «Mediodía y eternidad» «Consejos para una nueva vida» Y debajo: Zarathustra. era también un «renacido» y que el ave fénix de la música. una condición previa para ello. descubrí que mi maestro y amigo. esta forma sublime de la afirmación que puede alcanzarse. seguramente escuché un renacimiento en el arte. En Rocoaro.ORIGEN DE LA OBRA 135 otoño de 1883 en sus bocetos autobiográficos «Ecce Homo».: es vuestro tiempo. Quizá pueda clasificarse todo Zarathustra entre la música. la idea del retorno eterno. de los hombres y del tiempo. con más vivos colores que nunca en el plumaje. y a su luz yace enroscada la serpiente de la eternidad. no lejos de Vicenza.» «El sol del conocimiento vuelve a estar en el cénit.. verdaderos himnos.» . dirigiéndose a la provincia de Aria. hermanos del mediodía. me detuve y en el mismo instante acudió dicha idea a mi mente. tuvo su origen en agosto de 1881 y está trazada en unas cuartillas.» Entre el principio y el final del mes de agosto 1881 se decidió mi hermano a dar a conocer por boca de Zarathustra y con palabras ditirámbicas. abandonó su hogar cuando cumplió treinta años. Peter Gast. un pequeño balneario en la montaña. que nos hizo ver un primer plan de «Así hablaba Zarathustra». donde pasé la primavera de 1881. Aquel día me paseaba por los bosques de los alrededores del lago de Silvaplana. principalmente en la música. junto a un enorme bloque de rocas.. que semejante a una pirámide se yergue hacia las alturas. lo siguiente: «La concepción que sirve de fundamento a la obra. donde en los diez años de su solitario retiro en la montaña escribió el Zend-Avesta.

» Prometeo es encadenado a una roca en el Cáucaso. sino principalmente el mismo Zarathustra. El medio es la lucha incesante. Deseo vehemente de volver a vivir todavía todo lo vivido una e infinitas veces. «La incesante transmutación: en un breve espacio de tiempo tienes que pasar a través de muchos individuos. La fatalidad cruel quiso que cuando precisamente recuperó la salud hiciera tristísimas experiencias personales. «Libro segundo: fugaz—escéptico—mefistofélico: «De la coadunación de las experiencias. Sils María. «del poder». desde el cual no se llega todavía a alcanzar la soledad suprema ni a la autosoberanía. Libro tercero: lo más entrañable que flota sobre los cielos que hasta ahora se ha escrito: «De la última dicha del solitario»—ésta es aquel que desde la dependencia de las demás ha llegado a alcanzar la independencia absoluta de todo elemento extraño a él. de quien la obra anterior. Escrito con la crueldad del xpáros. y por primera . después de varios años de una salud mala y nada estable. sintióse sano mi hermano. en el peldaño anterior. Libro cuarto: ditirámbico. Sólo este ego ama.-n En aquel verano de 1881. 26 agosto 1881. Tuvo amargos desengaños de una amistad que para él ora sagrada. acaparador. convirtiéndose en el ego perfecto. hay algo que es distinto del amor. y en aquella sensación de recuperación de sus fuerzas completas y de su buena salud anterior. que tanto le incitaba al buen humor y a la alegría.130 EUSAKETH-FOHSTER-NIETZSCHE A esto pertenecen las siguientes observaciones: «Para el proyecto de una manera nueva de vivir» «Libro primero: en el estilo del primer tiempo de la novena sinfonía. Chaos siva natura: «De la Deshumanización de la Naturaleza. sino como Zarathustra mismo. ha de considerarse no sólo como preludio. por el ambiente que en ella existe.» Error del reconocimiento que se hace orgánico y organizador. fue escrita no sólo «Die fróhliche Wissenschaft» (La Gaya Scienza). «annulus aeternitatisyi.

que el oleaje hacía casi imposible el sueño. Preguntarse si sin las amargas experiencias de este tiempo se habría forjado en el verano de 1881 el primer plan de «Así hablaba Zarathustra-a y si en él hubieran predominado aquellos tonos afortunados que conocemos por los primeros apuntes aquí señalados. un pequeño albergue situado cerca del mar. el invierno frío y lluvioso en extremo. El abandono es algo muy distinto de la encantadora soledad que uno mismo se escoge. Por las mañanas subía por el Sur. y casi como prueba máxima de que todo lo decisivo se produce «a pesar de todo». que penetra en la tierra entre Chiavari y el cabo Porto Fino. y tan a menudo como mi salud me lo permitía. Pero ahora que el sendero que tenía que seguir se le presentaba cada vez más abrupto y peligroso no encontró a nadie que se prestase a acompañarle. Y así creó para sí mismo en la figura ideal del regio filósofo el amigo perfecto.ORIGEN DE LA OBRA 137 vez conoció en toda su magnitud los errores del aislamiento al que se condena a todo el que es grande. Acerca de la génesis de la primera parte de Zarathustra escribe mi hermano: «Aquel invierno (1882-1883) lo pasé en la graciosa y tranquila ensenada de Rapalio. No obstante. tanto. al que podía decir lodo y al que desde su más tierna juventud creyó haberse encontrado en los diferentes períodos de su vida. cerca de Genova. al que hizo apóstol de sus más elevados y sagrados objetivos. Mi salud no era la mejor. fue en dicho invierno y en aquellas circunstancias tan desfavorables cuando tuvo origen mi Zarathustra. sería ahora una pregunta ociosa. a lo alto de la magnífica carretera de Zoagli. recorría toda la costa de la ensenada desde Santa Margherita hasta detrás de Porto . por la tarde. desde la cual se domina el mar hasta la lejanía del horizonte. entre bosques de pinos. Cuánto echó de menos entonces al amigo perfecto que tan bien le comprendía. Pero pensando en Zarathustra quizá pudiera permitírsenos decir con el místico Eckardt que «el animal que más veloz os conduce a la perfección es el sufrimiento-a. ofrecía en todo lo contrario de lo apetecible.

Esta primera parte de Zarathustra fue escrita en casi menos de diez días. no se refería a sus anteriores estados morbosos.it De cuando en cuando hacía mención mi hermano de aquel invierno diciendo que. y al mismo tiempo se desacostumbró. a aquel indescriptible abandono para el cual encuentra palabras desgarradoras en Zarathustra. Acerca de esto escribe: «Después una melancólica primavera en Roma.» Esta falta de comprensión descorazonó lo indecible a mi Hermano.138 EUSABETH-FÚRSTER-N1ETZSCHE Fino. La acogida que la primera parte de su obra halló entre sus amigos y conocidos le oprimió el corazón. la comprendió.. le impresionara tristemente. que al poeta de Zarathustra le parecía el más indecente de la . «No encontré a nadie maduro para mucho de lo que yo había pensado: Zarathustra es una demostración de que se puede hablar en público con la mayor claridad sin ser oído por nadie. y que también le hizo pasar unas semanas muy desagradables en Genova. unido todo hizo que la primavera siguiente de 1883. exceptuando los diez días en que escribió Zarathustra. porque casi ninguno de a quienes la dio. que pasó en Roma. principalmente el tipo mismo de Zarathustra. Aquellos parajes y aquel paisaje se me habían hecho todavía más gratos por el gran cariño que por ellos sintió el inolvidable Emperador Federico III. «El final. donde no me fue fácil tomar la vida tal como era. En el fondo me aburría sobremanera aquel lugar de la Tierra. sino a una verdadera influenza que le atacó en Santa Margherita. precisamente en la hora sagrada en que Richard Wagner expiró en Venecia. mejor dicho.. con gran fuerza de voluntad. desde principios a mediados de febrero de 188'í. en el otoño de 1886 me encontraba casualmente en dicha costa cuando visitó por última ves aquel pequeño mundo feliz tan olvidado. del uso del hidrato de doral que tomaba para dormir mientras padeció de la influenza. había sido el peor de su vida y en el que más enfermo se sintió. Pero principalmente aludía a su estado moral. Recorriendo los dos itinerarios citados fue donde ideé todo el primer Zarathustra. fue él quien vino a mí asaltándome»...

decidió mi hermano no volver a escribir. a pesar de que me brindé a ayudarle ocupándome de la imvresión de la obra y de tratar con el editor. Cuando el 17 de junio partimos para Suiza y volvió a respirar el aire purísimo de la montaña que le era tan familiar. como el lugar que fundaré un día. irme a Aquila. y que será un recuerdo consagrado a un ateo y enemigo de la Iglesia comme il faut. desde la cual se domina todo Roma y abajo se oye el murmullo de la fontana. En una loggia muy elevada sobre la piazza citada. se despertó de nuevo su alegre afán de trabajar. sobre todo ninguna continuación de Zarathustra. reconozco que soy el mayor de los locos por haberme dejado descorazonar por el aire italiano.? Mi "porvenir" es para mí lo más oscuro que se me presenta en el Mundo. el contraste de Roma. Federico II. y dejando todo lo demás en tus manos y en las de los dioses.. De cuando en cuando se me ocurre repentinamente: después. en aquel tiempo me envolvía a todas horas una melodía de inefable melancolía. se compuso el más solitario de los cantos que hasta ahora se ha escrito: El Canto de la Noche.. donde bajo la influencia del mal tiempo enervante pasado y de la depresión de ánimo antes citada. Por último me conformé con la piazza Barberini después de haberme cansado buscando una comarca anticristiana. cuyo ritornello me parecía decir: «¡muerto de inmortalidad!» Fue mucho que permaneciéramos toda aquella primavera en Roma. Temo que huyendo todo lo posible de los malos olores hasta llegué a preguntar en el palazzo Quirinale si no habría allí una habitación tranquila para un filósofo. y para prepararme a su futuro manuscrito me escribió: «He alquilado una habitación por tres meses. considerándolo como mi porvenir. Pero la fatalidad se cernía sobre todo aquello. fundada por hostilidad a Roma. pero como todavía tengo mucho que hacer debería pensar solamente en eso que aún me queda por hacer. a uno de mis más afines. el gran emperador Hohenstaufen.» .ORIGEN DE LA OBRA 139 Tierra y que no había escogido voluntariamente. Quise huir de allí. tuve que volver a Roma. ¿qué.

El concepto de la revelación en el sentido de que repentinamente. «—¿Tiene alguien a fines del siglo xix una idea clara de lo que los poetas de épocas vigorosas llamaron inspiración? Por si no.*» A menudo habla del encantador estado de ánimo en que se encontraba al escribir Zarathustra. semejante al rayo surge una idea que en su forma no deja titubear. de la exuberancia de pensamientos que durante sus caminatas monte arriba y monte abajo materialmente le asaltaban. en lo? días que mediaron entre el 26 de junio y el 6 de julio: «Al volver en verano al sagrado lugar en el que el primer destello de Zarathustra iluminó mi inteligencia encontré el segundo Zarathustra. vemos o escuchamos algo que nos hace estremecer liasta lo más profundo de nuestro ser y nos irastorna. para apuntar los cuales con lápiz en su cuaderno casi no tenía tiempo. el medio de poderes superiores. apenas habría ?¿do posible desechar la figuración de no ser más que la encarnación.140 ELISABETH-FÓRSTER-NIETZSCHE La segundo parte de Zarathustra se escribió en Sus María.. una sensación que involuntariamente nos hace acelerar o retrasar los pasos. una . un completo estar fuera de sí con la conciencia distinta de un sinnúmero de deliquios y escalofríos que recorren nuestro cuerpo hasta los dedos de los pies. Diez días bastaron: ni en el primero ni en el tercero ni en el último necesité más. Se oye. el portavoz. En una de sus cartas me dice: «No puedes formarte una idea de la vehemencia de tales concepciones-a. con indecible seguridad y riqueza de detalles. se acepta sin preguntar quién es el que da. pero ¡Hn buscar. quiero describirlo. y con apasionado entusiasmo describe en "Ecce Homo" (otoño del año 1888) el incomparable estado de su espíritu cuando escribió Zarathustra. nunca he tenido necesidad de elegir.. describe simplemente el hecho. «Un arrobamiento cuya enorme tensión a veces se resuelve en una crisis de llanto.—Con el escasísimo resto de la superstición conservada. y al volver a su casa por la noche pasaba horas enteras escribiéndolos con tinta..

Todo sucede de la manera más involuntaria. cuyo clima le excitó tan gratamente.. Aquí te asaltan las palabras de lodo lo que es y todos los archivos del léxico se abren para ti. como en una tempestad de ansia realizada de libertad. terminé.OR:GEN DE LA OBKA 141 profunda sensación de felicidad. En el otoño de 1883 volvió mi hermano desde Engandin a Alemania. aprender de ti.t.. exacta y sencilla. de incondicionalidad.. Apenas un año para todo ello. un instinto de circunstancias rítmicas que se remonta sobre vastos espacios llenos de formas. aquella parte decisiva que tiene por tíuño: "De lápidas antiguas y modernas" brotó de mi . Genova y Spezzia a Niza.. hacia la verdad. encontré al tercer Zarathustra y. sino precisamente como necesarios y provocados. recordando palabras de Zarathustra. marchó por Stresa. y en el invierno siguiente de 1883 a 1884. la longitud.. todo lo que se quiere. que por vez primera iluminó mi vida. de divinidad.. que allí creó la tercera parte de Zarathustra: tEn aquel invierno.. es casi la medida de la fuerza de la inspiración. de poder. como un color necesario dentro de aquella exuberancia de la luz.) Esta es mi experiencia de la inspiración. convertirse en palabras y todo lo por devenir. una especie de compensación contra la opresión y la tensión nerviosa. la necesidad de un ritmo mucho más elevado. Momentos inolvidables han hecho sean sagrados para mí muchos recónditos lugarejos y alturas de la comarca de Nina. como si las cosas acudieran por sí mismas y se ofrecieran para parábolas. donde pasó unas semanas. todo se presenta como la expresión más directa. bajo el cielo halciónico de Niza. Lo involuntario de la imagen y de la parábola es lo más notable. en la que lo más sombrío y lo más doloroso no obran como constrastes.. no dudo de que hay que retroceder milenarios para encontrar a alguien que me pueda decir: también es la mía. Cada parábola te lleva como un corcel que montaras. (Aquí vienen todas las cosas acudiendo acariciadoras a tus palabras y lisonjeanaote. no se tiene ya una idea de lo que es imagen ni parábola. después de algunos viajes en busca de donde quedarse. Parece efectivamente.

entonces. y como he dicho. impresa como manuscrito y que lleva la advertencia: «Sólo para mis amigos y no para la publicidad». dejemos a un lado "el alma". aproximadamente ¡n diez días. más tarde. Sólo la cuarta parte sufrió algunas interrupciones.: tan solo c incomprendido estaba entonces. estando en Mentón. era algo que trató como cosa muy personal.-» Cada una de las tres primeras partes de Zarathustra fue escrita. que exigió de los pocos a quienes regaló un ejemplar la más completa reserva. El cuerpo está entusiasmado. tanto. terminó el manuscrito en Niza desde fines de enero a mediados de febrero de 1885. Dormía bien. después de una preparación más o menos larga o más o menos breve. vara las que tenía ya dispuesto algún material.112 ELISABETH-FORSTER-NIETZSCHE imaginación durante la penosísima ascensión desde la estación a Eza. por tanto.. la agilidad de mis músculos nunca era tan grande en mí como en los momentos en que más fecunda se mostraba la fuerza de mi inspiración.. A menudo pensó.. Escribió los primeros apuntes durante una temporada que pasamos reunidos en Zurich en septiembre de 1884. naturalmente. empezó a trabajar en la obra. me reía mucho y mi paciencia y mi fuerza eran perfectas. Esta cuarta parte. A menudo se me pudo ver bailando. en noviembre del mismo año. en que también se publicara esta parte. podía estar andando siete y ocho horas seguidas por la montaña. Y sólo pudo dar siete ejemplares que satisficieran esta condición. pero muy poco antes de imprimirla particularmente.. De todos modos quiso que los únicos cuaren1a ejemplares de la cuarta parte impresa como manuscrito fueran un regalo «para aquellos que por cariño a pl los merecieran». pero creía jue no podría ser sin una previa corrección de algunos vasajes. Al principio de esta historia del origen de Zarathustra expuse los motivos que incitaron a m-i hermano a . y después de una interrupción más larga. Mi hermano lo denominó entonces la cuarta y última parte. el maravilloso nido morisco entre peñascos. me escribió que quería escribir todavía una quinta y una sexta parte. y sin experimentar el menor cansancio.

ORIGEN l)li LA 01.—¿Se me comprende. tiene que ser también el primero que lo reconozca. Por qué eligió precisamente a Zarathustra para poner en su boca sus nuevas doctrinas. No es sólo que tenga en esto más experiencia que cualquier pensador. Hablar la verdad y «disparar bien las flechas» es la virtud persa. la traducción de la moral en lo metafísico como fuerza. W e i m a r . Eí. nos lo dice él mismo con las siguientes palabras: «No me han preguntado. DR. causa y finalidad es su obra. . diciembre 1920. ('. lo más importante es que Zarathustra es más verídico que cualquier otro pensador. en labios del primer inmoralista. que huye ante la realidad.. y sólo ella.» Archivo Nietzsche. o sea. el dominio sobre sí mismo del moralista en su contraste —«en mí»—. qué significa el nombre de Zarathustra en labios míos. Zarathustra vio en la lucha del bien con el mal la rueda que ponía en movimiento todo lo humano. esto es lo que en mis labios significa el nombre de Zarathustra. toda la Historia es la refutación experimental del principio del «orden moral del mundo». Zaratliustra creó un error fatal: la moral. debiendo haberlo liecho. Pero esta pregunta contendría ya en el fondo la respuesta.? El imperio sobre la moral por la veracidad. Su doctrina. KA 1<K5 encarnar en un persa la ideal figura de su regio filósofo.ISABETB-FORSTKR-NiríTZSCTIK.. Zarathustra tiene más valor corporal que todos los pensadores reunidos. porque lo que hace en aquel persa algo extraordinariamente único en la Historia es precisamente todo lo contrario.. I). el contraste de la «cobardía» del idealista. considera la veracidad como la virtud suprema. Pulí. -por consiguiente.

.

i Mira! Estoy asqueado de mi sabiduría. te aliviábamos del exceso de tu luz y por ella te bendecíamos. y una mañana se levantó cuando la aurora comenzaba a mostrarse en oriente. por mi águila y por mi culebra. astro grandioso! ¿Cuál seria tu felicidad si no tuvieras a quienes prodigar tu luz? Diez años hace que subes diariamente a mi caverna. Quisiera regalar y repartir hasta que los sabios de . como la abeja que ha libado demasiada miel. si no hubiera sido por mí.PRIMERA PARTE PROLOGO DEL SUPERHOMBRE Y DEL ULTIMO HOMBRE I Cuando Zarathustra cumplió treinta años abandonó su patria y el lago de su patria y se fue a la montaña. te habrías cansado de tu luz y de este camino. y necesito unas manos que se ofrezcan. donde gozó de su espíritu y de su soledad sin cansarse de hacerlo durante diez años. Mas por fin llegó un día en que su corazón se transformó. Pero nosotros te esperábamos todas las mañanas. y dirigiéndose al Sol le habló de esta manera: «¡Óyeme.

Y de esta manera habló el anciano a Zarathustra: «No me eres desconocido. ¿No vienes como si bailaras? Zarathustra. te has transformado. hace ya algunos años que pasaste por aquí. cuando vas al otro lado de los mares llevando tu claridad al mundo inferior. pero cuando penetró en los bosques se vio de repente ante un anciano que había salido de su santa choza para buscar raíces en la espesura. volver a arrastrar tú mismo tu cuerpo?» .146 l'i'.'DEHICO N1KTZSCHE entre los hombres vuelvan a alegrarse de su locura y los pobres de su riqueza. te reconozco. y lleve a todas partes el reflejo de tus delicias. que sin envidia puedes contemplar una felicidad inmensurable. Zarathustra. ¿quieres llevar hoy tu fuego al valle? ¿No temes el castigo que amenaza a los incendiarios? Sí. i oh astro pródigo de riquezas! Como tú tengo que desaparecer. Tu mirada es límpida y en tu boca no se dibuja ningún gesto de asco. caminante. el agua. ¡desdichado!. que ponerme. Bendíceme pues. dorada. Zarathustra. esta copa quiere vaciarse de nuevo y Zarathustra quiere volver a ser hombre. Te llamabas Zarathustra. Bendice la copa que va a derramarse para que de ella se vierta. II Zarathustra descendió solo de la montaña sin encontrar a nadie en su camino. Entonces subiste a la montaña conmigo llevando tu ceniza. pero de entonces acá te has transformado. Para esto tengo que descender a las profundidades. hasta quienes quiero descender. como haces tú al anochecer. como dicen los hombres. ¡Ay de ti! ¿Quieres ahora aterrar? ¿Quieres.» Así comenzó la predicción de Zarathustra. i Mira!. ojo tranquilo. ¿Qué es lo que quieres de los que duermen? Vivías en la soledad como si vivieras en el mar y el mar te llevara. efes como un niño que acaba de despertar.

dijo el santo. dales únicamente una limosna. oso entre los osos.? Dejadme alejarme muy de prisa. llorando y murmurando alabo al Dios que es mi Dios. «Si acaso quítales algo y que te ayuden a llevarlo: esto es lo que más les aprovechará. contestó Zarathustra. Pero te advierto que no se fían de los anacoretas ni creen que les vamos a ver para regalarles algo. ¿qué nos traes de regalo?» Cuando Zarathustra oyó estas palabras saludó al santo y dijo: «¿Qué podría yo daros. desde sus lechos. y cuando las invento me río. Cantando. «no doy limosnas.» «No».. El santo rt_spondió: «Compongo canciones y las canto. El amor del hombre me mataría. te diré que llevo a los hombres un regalo. ya no. pájaro entre los pájaros?» «¿Y qué haces. riendo. «me refugié yo en el bosque y en el desierto? ¿No fue porque amé demasiado a los hombres? Ahora amo a Dios a los hombres. y cuando de noche.» «No les des nada».» .» Zarathustra respondió: «Puesto que hablé de amor. dijo el santo. lloro y murmuro. se preguntan seguramente: ¿Adonde irá ese ladrón? No vayas en busca de los hombres y quédate en el bosque.. ¡Prefiere volver a estar entre los animales! ¿Por qué no quieres ser como yo. Y si quieres darles algo. con tal que a ti te aproveche también. oyen andar a un hombre mucho antes de que salga el Sol. santo. en el bosque?». no vaya a quitaros algo.» «¿Por qué».ASÍ HABLABA '/ARATIIUSTi:A 147 Zarathustra respondió: «Amo a los hombres.» El santo se río de Zarathustra y le dijo: «Entonces procura que acepten tus tesoros. no soy bastante pobre para eso. El hombre para mí es algo imperfecto. y así alabo a Dios. y espera aún a que te la pidan. Nuestros pasos les suenan de una manera extraña en las calles. pregunta Zarathustra. Pero.

porque voy a deciros cómo es el superhombre. riéndose como se ríen los niños. Pero cuando Zarathustra volvió a encontrarse solo habló así a su corazón: «¿Será acaso posible que este viejo santo no haya oído decir todavía en su bosque que Dios ha muerto?» III Cuando Zarathustra llegó a la ciudad más inmediata a los bosques encontróse con la muchedumbre de la plebe congregada en el mercado. El superhombre es el sentido de la Tierra. y ¿vosotros preferís ser el reflejo de esta gran marea retrocediendo hasta el animal en vez de superar al hombre? ¿Qué es el simio para el hombre? Un motivo de risa o una dolorosa vergüenza. ¿Qué habéis hecho vosotros para superarle? Todos los seres hasta ahora crearon algo superior a ellos. ¿os he dicho acaso que os corvirtáis en plantas y fantasmas? Prestadme mucha atención. Que vuestra voluntad diga: ¡que el superhombre sea el sentido de la Tierra! Os conjuro hermanos míos. a que seáis fieles a la Tierra y a que no creáis a quienes os hablan de ultrate- . y hoy sigue el hombre siendo más simio que cualquier simio. porque se le había anunciado que vería a un volatinero. híbrido de planta y de fantasma. Pero. Y Zarathustra habló al pueblo diciéndole: «Voy a enseñaros al superhombre.148 FEDERICO NIETZSCHE Y así fue como se separaron el anciano y el hombre. y mucho del gusano existe todavía en vosotros. El hombre es algo que tiene que ser superado. El más sabio entre vosotros no es más que un ser andrógino. Un día fuisteis simios. Habéis recorrido el camino que va desde el gusano hasta el hombre. y esto es precisamente lo que para el superhombre debe ser el hombre: un motivo de risa o una dolorosa vergüenza.

Así pensaba poder huir de él y de la Tierra. le quería demacrado. y con él murieron también estos blasfemadores Lo más terrible es blasfemar de la Tierra y estimar más las entrañas de lo inescrutable que el sentido de la Tierra. que también sois mis hermanos. Antes miraba el alma con desprecio del cuerpo. consumido de hambre. ved que os estoy mostrando al superhombre. . y la crueldad era para ella una voluptuosidad. la hora en que vuestra felicidad también OK asquee. que se han cansado de la Tierra: ¡queden. decidme: ¿Qué es lo que vuestro cuerpo os hace saber de vuestra alma? ¿No es vuestra alma miseria. ¿Qué más sublime puede sucederos? La hora del gran desprecio. pues.A 149 rrenas esperanzas. era horrible y se moría de hambre. Y unos despreciadores de la vida. y nada entonces era tan sublime como este desprecio. lo mismo que vuestra inteligencia y vuestra virtud. son unos envenenadores. abandonados a su destino! Antes era la blasfemia contra Dios el mayor sacrilegio. La hora en que digáis: ¡Qué me importa mi felicidad si no es más que pobreza. unos moribundos que se han envenenado ellos mismos. basura y una despreciable voluptuosidad! Pero la existencia misma debería justificar la felicidad. que es este océano en el que puede sumirse vuestro gran desprecio. ¡Escuchadme!. pero Dios murió. basura y una despreciable voluptuosidad? En verdad os digo que el hombre es un río impuro de cieno y que es preciso ser un océano para recibir sin mancharse un río tan cenagoso. "Vosotros. horrible. Conscientes o inconscientes.ASÍ HABLABA ZARATHUSTP. La hora en que digáis: ¡Qué me importa mi inteligencia! ¿No está tan ávida de ciencia como el león codicioso de carne? No es más que pobreza y basura y sólo puede proporcionarme una despreciable satisfacción. Y esta alma estaba también demacrada.

nso. se dispuso a trabajar. es esa locura!» Después que Zarathustra hubo hablado así gritó una de la plebe: <. Amo a los que no sa- . que os estoy enseñando quién es el superhombre: ¡Es ese rayo. todo es peligroso. vacilar. Pero el volatinero. ¡ahora que trabaje!» Y todos se rieron de Zarathustra. ¿dónde está el rayo que os lamerá con su lengua de fuego? ¿Dónde la locura que os debería haber inoculado? Escuchad.. creyendo que se habían referido a él. una cuerda sobre un abismo.. La hora en que digáis: ¡Qué me importa mí compasión! ¿No es la compasión la cruz en la que c'avan al que ama a los hombres? Pero mi compasión no es una crucifixión.150 FEDERICO N1ETZSCHE La hora en que digáis: ¡Qué me importa mi virtud! Todavía no ha conseguido hacerme delirar. IV Zarathustra. y en segaida habló así: «El hombre es una cuerda tendida entre el animal y el superhombre.. La hora en que digáis: ¡Qué me importa mi justicia! No veo que yo sea ascuas y llamas. sino vuestra templanza la que clama al cielo! ¡Vuestra avaricia misma en vuestro pecado es la que clama al cielo! Y.¡Ya hemos oído bastante del titiritero!. ¡Qué cansado estoy de lo bueno y de lo malo que hay en mí! Todo eso no es más que pobreza y basura y un miserable placer. sorprendido y extrañado. muy peligroso mirar tras.. y el justo tiene que ser ascuas y llamas. miró al pueblo. lo que puede ser amado en el hombre es que es un tránsito y un dcsvr. un peligroso alto en el camino. Lo grande que hay en el hombre es que es un puente y no un fin.. ¿Lo habéis dicho ya? ¿Lo habéis gritado ya? ¡Ojalá os hubiera oído gritarlo! ¡ No es vuestro pecado.. Un paso peligroso del uno al otro.

porque es más nudo al que el destino se sujeta. Amo a aquel que hace de su virtud su inclinación y su destino. que no quiere agradecimiento y no lo devuelve. porque ése quiere su perdición.. porque la virtud es una voluntad de perecer y una flecha del anhelo. pasa el puente. como espíritu. porque son los grandes adoradores.ASÍ HABLABA ZARATHUSTHA 1Ú! ben vivir más que para desaparecer.. Amo a aquel que vive para conocer y que quiere conocer para que llegue un día en que viva el superhombre. porque son los que pasan al otro lado. Amo a aquel que ama su virtud. porque así es como quiere su propia perdición. Amo a aquel que justifica a los futuros y redime a los pasados. las flechas del ansia de la otra orilla. porque así por su virtud querrá vivir todavía y no vivir más. pero sí a los que ofrendan a la Tierra para que ésta pertenezca un día al superhombre. los animales y las plantas a su venida. Amo a aquel que no guarda para sí mismo ninguna cosa de su espíritu. Amo a aquel que labora y descubre que trabaja para construir u n t morada al superhombre y para preparar la tierra. Amo a aquel que castiga a su Dios porque ama a su . porque siempre regala y para sí nada guarda. Amo a aquel que se avergüenza cuando el dado cae a su favor y se pregunta después: ¿Si seré un fullero. porque quiere perecer.?. Amo a aquel cuya alma se prodiga. Amo a los que no buscan detrás de las estrellas un pretexto para perecer u ofrecerse en sacrificio. porque quiere sucumbir a los presentes. Amo a los grandes despreciadores. Una virtud es más que dos virtudes. porque así es como quiere su perdición. Amo a aquel que arroja palabras de oro al paso de sus hechos y que siempre cumple más de lo que ofrece. Amo a aquel que no quiere tener muchas virtudes. paro que quiere ser todo el espíritu de su virtud porque así.

Amo a todos los que son como pesadas gotas que caen de una nube muy negra suspendida sobre los hombres. Por esto quiero hablar a su orgullo. y este rayo se llama el superhombre. ¿Cómo llaman a eso de que están tan envanecidos? Lo denominan cultura y es lo que los distingue de los cabreros.» Y así habló Zarathustra al pueblo: «Ya es hora de que el hombre se fije un objetivo. ¿Habrá que romperles los oídos para que aprendan a oir con los ojos? ¿Habrá que hacerles tanto ruido como los címbalos y atabales o los predicadores en cuaresma? ¿O darán crédito únicamente a los tartamudos? Tienen algo de lo que se enorgullecen.» V Cuando Zarathustra hubo dicho estas palabras volvió a mirar de nuovo a la gente y calló. no me comprenden. pero su corazón le empuja a la perdición. una pesada gota que cae de la nube negra. no soy. He aquí por qué les hablaré de lo más despreciable que existe: del último hombre. Amo a aquel cuya alma se desborda tanto que se olvida de sí misma y todas las cosas están en él. Amo a aquel cuya alma es profunda en la herida y al que el menor suceso puede hacer perecer. porque así serán tocas las cosas su perdición. Ha . después dijo a su corazón: «Ahí están y se ríen. porque su cabeza es sólo las entrañas de su corazón. Amo a aquel que es libre de espíritu y libre de corazón. la boca que hace falta a sus oídos. Por esto se disgustan cuando oyen que al hablar de ellos se pronuncia la palabra desprecio.152 FEDERICO NIETZSCHE Dios y tiene que encontrar su perdición en la cólera de su Dios. porque sin vacilar pasará el puente. ¡Mira! Soy el precursor del rayo. porque anuncian que llega el rayo y por anunciarlo corren a su perdición. no.

que ya no podrá despreciarse a sí mismo. ¡Oh dolor! Llegará el día del hombre tan despreciable. ¡Oh dolor! Ya se acerca el tiempo en que el hombre no podrá lanzar la flecha de sus ansias más allá del hombre y en que los nervios de su arco se olvidarán de vibrar. todo lo empequeñece. así pregunta. Un poco de veneno de cuando en cuando hace soñar plácidamente. «Hemos inventado la felicidad».ASÍ HABLABA ZARATHUSTHA 150 llegado la hora de que el hombre plante el germen de su esperanza suprema. dormidos los ojos. Su suelo todavía es bastante fértil para ello. que os estoy enseñando lo que será el último hombre! «¿Qué es amor? ¿Qué es creación? ¿Qué son ansias y anhelos? ¿Qué es estrella?». pero llegará un día en que este suelo será pobre y su seno no podrá ya engendrar ningún árbol grande. porque necesitan calor. La Tierra se ha empequeñecido después y sobre ella andará a saltos el último hombre. ¡Mirad. dicen los últimos hombres. ¡Oh dolor! Llegará un día en que el hombre no podrá ya engendrar una estrella. Caer enfermo y desconfiar les parece pecaminoso. Todavía se profesa cariño al vecino. Muy loco tiene que estar quien todavía tropieza con las piedras y con los hombres. finalmente. Os digo que en vuestro interior tenéis todavía caos. el último hombre. Han abandonado las comarcas donde la vida era dura. se anda con tiento. pero se tiene cuidado de que la distracción no dañe. que por donde va. para morir deliciosamente. y uno se acerca a él porque necesita calor. Todavía se trabaja porque el trabajo es una distracción. ambas cosas . Su descendencia es indestructible como el pulgón. Os digo que es preciso tener todavía caos dentro de sí para poder engendrar una estrella danzarina. Ya no se empobrece ni enriquece nadie. y muchos venenos. medio dormidos los ojos. el último hombre es el que vive más.

dicen los m á s perspicaces g u i ñ a n d o u n ojo. P e r o Z a r a t h u s t r a se entristeció y dijo a su c o r a z ó n : «No m e c o m p r e n d e n : ¡No soy la boca p a r a esos oídos! H e vivido demasiado t i e m p o en la m o n t a ñ a y prestado demasiada atención a los arroyos y a los árboles y ahora les hablo como a los cabreros. p o r q u e al llegar a este pasaje le i n t e r r u m p i e r o n la algarabía y la alegría de la m u c h e d u m b r e . dicen los últimos h o m b r e s .» Aquí t e r m i n ó el p r i m e r discurso de Z a r a t h u s t r a .154 FEDERICO N1ETZSCHE son molestas. E n su risa h a y hielo. ¡Sin pastor u n r e b a ñ o ! Cada u n o quiere lo m i s m o : todos son i g u a l e s . p e r o se reconcilia m u y p r o n t o . Se tiene de día su poquito de alegría y su poquito de alegría por la noche. p e r o ellos se i m a g i n a n que soy frío. así n o t i e n e fin la b u r l a . Se es p r u d e n t e y se sabe todo lo que ha sucedido. se p u e d e est r o p e a r el estómago. Z a r a t h u s t r a — g r i t a b a el p o p u l a c h o — . Mi alma está plácida y clara como la m o n t a ñ a antes del mediodía. p o r q u e si no. al q u e t a m b i é n se le ha d e n o m i n a d o el «prólogo». «Hemos i n v e n t a d o la felicidad». «¡ Danos este ú l t i m o h o m b r e .» VI P e r o entonces ocurrió algo q u e hizo e n m u d e c e r todas las bocas y fijar todas las m i r a d a s . . «Antes e s t t b a todo el m u n d o loco». y u n bufón cuyas burlas son siniestras. p o r q u e e n t r e t a n t o había empezado a t r a b a j a r el t i t i r i t e r o que había salido por u n a puertecita y a n d a b a sobre la c u e r d a tendida . y a d e m á s de r e í r s e de m í m e odian. ¿Quién quiere g o b e r n a r todavía? ¿Quién obedece todavía? Ambas cosas son demasiado molestas. pero se r e s p e t a la salud. . haznos parecidos a estos últimos h o m b r e s y t e r e g a l a r e m o s el s u p e r h o m b r e ! » Y todo el pueblo jubiloso hacía castañ e t e a r la lengua. y g u i ñ a n u n ojo. T o d a v í a d i s p u t a la g e n t e . . q u i e n siente de otro modo va volunt a r i a m e n t e al manicomio. Y me m i r a n y se ríen.

por encima de la plaza pública y de la muchedumbre. perdió la serenidad y la cuerda. ¿Quieres impedírselo?» «Por mi honor. pata coja. y ahora me va a arrastrar al infierno. porque estás impidiendo el paso de uno que vale mucho más que tú!»—Y a cada palabra que decía se acercaba más y más al volatinero. ¡Nada temas. el cual. el balancín se le escapó de las manos y más rápidamente que éste cayó a la profundidad convertido en un remolino de piernas y brazos. «¡De prisa. aunque todavía no muerto. al verse vencido por su rival. Tu alma morirá aún antes que tu cuerpo. «hace ya tiempo que sabía que el demonio me armaría una zancadilla. «no hay nada de lo que estás diciendo: no hay demonio ni existe infierno. de prisa.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 155 entre dos torres. dejando paso a un ridículo personaje de abigarrada vestimenta. «nada pierdo al perder la vida. semejante a un payaso. y saltó por encima de quien le impedía el paso. y precisamente a su lado cayó maltrecho y roto. Al cabo de un rato recobró el conocimiento el caído y al abrir los ojos vio a Zarathustra de rodillas a su lado: «¿Qué haces aquí?». holgazán. sobre todo los inmediatos al sitio sobre el cual tenía que estrellarse el cuerpo del infeliz. El mercado y la plebe se asemejaron al mar cuando la tempestad se adueña de él. amigo mío». todos huyeron dispersándose en todas direcciones. le respondió Zarathustra. el extraño ser lanzó un grito estridente que pareció salido de la garganta de un demonio. dijo. cara descolorida! ¡Procura que no te haga cosquillas con mis talones! ¿Qué estás haciendo aquí entre estas dos torres? En una de e'.Jas deberían haberte tenido encerrado. cuando se hallaba a un paso de distancia nada más de él. que con rápido paso fue tras el volatinero. Soy . pues!» El hombre le miró con desconfianza. Cuando justamente se hallaba a mitad del camino volvióse a abrir la puertecita. que hizo enmudecer todas las bocas y paralizó las miradas. se produjo lo terriblemente espantoso. «Si lo que dices es verdad». Zarathustra fue el único que permaneció inmóvil. aquel cuerpo. pudo decir por fin. contrabandista. gritó su terrible voz.

que es el superhombre. porque hasta del pavor y de la curiosidad llega a cansarse. No habría andado ni siquiera cien pasos cuando un hombre se . ¡Qué pavorosa es la vida humana. olvidándose del tiempo. «hiciste del peligro tu profesión y nadie puede despreciarte por ello. que se puso en pie y habló así a su corazón: «En verdad. VII Entretanto sobrevino la noche y el mercado quedó oculto en la oscuridad. pero sí un cadáver. Pero todavía estoy muy lejos de ellos y mi espíritu no habla a sus sentidos. el pueblo fue desapareciendo. al que a fuerza de palos y poco que comer le han enseñado a bailar. contestó Zarathustra. pero agitó las suyas como si buscara las de Zarathustra para darle las gracias. ¡bonita pesca has hecho hoy.» VIII Después de hablar así a su corazón echóse Zarathustra el cadáver a la espalda y se puso en marcha. y ahora sucumbes víctima de ella.» El moribundo no contestó ya a las palabras de Zarathustra.» «Esto no». La noche es sombría y sombríos son los caminos de Zarathustra. siempre desprovista de sentido: un payaso puede serla fatal! Quiero enseñar a los hombres el sentido de su existencia. ¡Vamos. el rayo de la negra nube hombre. helado compañero rígido! Voy a llevarte al lugar en que mis manos te enterrarán. Por fin cerró del todo la noche y un viento helado hizo estremecerse al solitario. Para los hombres sigo siendo todavía el término medio entre un loco y un cadáver. Pero Zarathustra continuaba sentado sobre el suelo junto al muerto. Por esto te prometo enterrarte con mis manos. Zarathustra! No has pescado ningún hombre.1M FEDERICO NlETZSCiíÜ apenas algo más que un animal.

Zarathustra.. «El hambre se apodera de mí. Zarathustra no les dijo ni una palabra y continuó su camino. «Zarathustra se lleva al perro muerto. A veces la siento solamente después de comer y hoy no la he sentido en todo el día. Mi hambre tiene extraños caprichos. ¡bravo!. Te odian los buenos y los justos. llamó Zarathustra a la puerta de la casa. «Abandona.ASÍ HABLABA ¡SARAl'HuSSTRA 1157* acercó cautelosamente a él y murmuró a su oído. oyó tantos aullidos de lobos hambrientos que advirtió que también él tenía hambre. porque si es más hábil ladrón que Zarathustra los robará a los dos para comérselos. Zarathustra parece que quiere robar al diablo su comida. Un anciano se presentó muy pronto. te odian los verdaderos creyentes que te llaman un peligro para las masas.. Pero mucho cuidado con el diablo. Pero sal de esta ciudad. lo que le hizo detenerse ante la puerta de una casa aislada en la que brillaba una luz. En la puerta de la ciudad encontró a los enterradores. Zarathustra se ha hecho enterrador. porque hablaste verdaderamente como un payaso. porque nuestras manos están demasiado limpias para este asado. ¿dónde habrá estado?» Y hablando así. Has tenido también la suerte de asociarte al perro muerto. que aproximando sus antorchas a su cara reconocieron a Zarathustra y se burlaron de él. o ai no.. saltaré mañana por encima de tu cadáver.. nevando una . como un bandolero.» Después de haberle dicho esto desapareció el hombre. Has tenido la suerte de que se hayan reído de ti. de lo que nos felicitamos. y aquel hombre era el payaso de la torre. que le haga buen provecho. le dijo.» Y se echaron a reír juntando sus cabezas. pues si es así. esta ciudad». después de haber estado andando más de dos horas por bosques y a lo largo de ciénagas. «Hay aquí demasiados que te odian. En medio de los bosques y de las ciénagas se apodera el hambre de mí en la noche oscura.. y rebajándote así te salvaste por esta vez. y Zarathustra continuó su camino por las calles oscuras. que te llaman su enemigo y su despreciador.

para protegerlo contra los lobos. «Dame de comer y de beber. Por fin se abrieron sus ojos y. «Quien llama a mi puerta debe aceptar lo que le ofrezco. sino también la mañana. Cuando comenzó a amanecer se encontró en un bosque profundo en el que no se veía huella de camino alguno. dijo Zarathustra. y lanzó un grito de alegría. «Mala comarca es ésta para los hambrientos». Quien da de comer al hambriento conforta su propia alma.158 H'DKRK'ü NlKTZSl'ilk luz. cansado el cuerpo. difícilmente podría convencerle de que comiera. a la altura de la cabeza.» «¡Comed y que os vaya bien!» Zarathustra prosiguió su marcha durante dos horas más. . y en seguida preguntó: «¿Quién viene a mí y a mi mal sueño?» «Un vivo y un muerto». Y habló a su corazón y le dijo: «Se me han abierto los ojos: necesito compañeros. Pero invita a tu compañero a que coma y beba. dirigió Zarathustra una mirada al bosque y al silencio y.» El anciano se retiró para volver en seguida ofreciendo a Zarathustra pan y vino. porque durante el día me o'vidé de ello. como un marino que de repente descubre la tierra en el horizonte. miró en su alma. sorprendido. porque estaba acostumbrado a deambular de noche y gustaba de mirar en la cara a todos los durmientes. «Por esto vivo aquí. Después se levantó rápidamente. y se acostó sobre el musgo. porque acababa de descubrir una nueva verdad. IX Zarathustra durmió mucho tiempo y no sólo la aurora pasó por su rostro. dijo el anciano gruñendo. pero tranquila el alma.» «Me es igual».» Zarathustra contestó: «. porque está más cansado que tú. a buscar al solitario.Mi compañero está muerto. confiado en el camino y en la luz de las estrellas. Colocó el cuerpo dentro de un árbol hueco. dice la sabiduría. dijo. Hombres y animales vienen a buscarme. sorprendido.

al destructor. Creadores busca Zarathustra. Se los llamará destructores y menospreciadores de lo bueno y lo malo. de los que cosechan y celebran las fiestas: ¡qué tiene que ver él con rebaños. . al criminal. Se me han abierto los ojos: no es al pueblo al que debe hablar Zarathustra. porque quieren seguirse a sí mismos. El pueblo y el rebaño me tendrán rabia. al criminal.ASI HABLABA ZAKATI1USTRA 159 pero vivos. Pero compañeros vivos son los que necesito que me sigan. al destructor. que inscriban nuevos valores en las nuevas tablas. pero compañeros que sepan afilar las hoces. pero ellos serán los que cosechen y los que celebren las fiestas. sino a compañeros. He venido \ llevarme muchas ovejas del rebaño.. Compañeros busca el creador. ¡Mira los fieles de todas las creencias! ¿Quién es al que más odian? Al que rompe sus tablas de valores. encolerizado. que llevo conmigo adonde me plazca. Digo pastores. pero éste es el creador. a todas partes adonde yo vaya. ¡Mira los buenos y los justos! ¿A quién odian ellos más? Al que rompe sus tablas de valores. mi primer compañero. ¡descansa en paz! Bien sepultado te dejo en tu árbol hueco.. Zarathustra no debe ser el pastor y el perro de guarda de un rebaño. pero ellos se llaman los creyentes de la verdadera fe. rebaños o creyentes. porque donde él está todo está maduro para la cosecha. Zarathustra quiere que le llamen ladrón de ganado los pastores. por lo cual. pero ellos se llaman los buenos y los justos. Compañeros busca el creador y no cadáveres. Creadores como él. pastores y cadáveres! Y tú. Pero le faltan las cien hoces. Creadores busca el creador y cosecheros que cosechen con él. Digo pastores. bien resguardado de los lobos. pero éste es el creador. no compañeros muertos y cadáveres. arranca las espigas.

Peligrosos caminos recorre Zarathustra. «¡Son mis animales!». mi marcha su perdición!» X Esto fue lo que dijo Zarathustra a su corazón cuando el Sol llegó a su cénit. porque estaba enroscada al cuello de la reina del aire. Entre dos auroras he visto nacer una nueva verdad. ¿Vivo todavía verdaderamente? Más peligros he encontrado viviendo entre hombres que entre animales. Marcho hacia mi objetivo siguiendo mi ruta. y a quienquiera tenga oídos para lo inaudito le agobiaré el corazón con mi felicidad. Cantaré mi canto a los solitarios. pasando por encima de los que titubeen y se retrasen. Cantaré mi canto a los solitarios y a los que siendo dos comparten la soledad. sino como amiga. quiero enseñarles el arco iris y todos los escalones que conducen hasta el superhombre. suspiró y dijo a su corazón: «¡Ojalá fuera más prudente! ¡Ojalá fuera tan astuto desde el fondo de mi corazón como mi culebráü . No debo ser pastor ni sepulturero. pues. «El animal más soberbio bajo el Sol y el animal más astuto bajo él astro.160 FEDERICO NIETZSCHE Pero me separo de ti porque mi tiempo ha pasado. pero no como presa. exclamó gozoso Zarathustra. y colgada de ella iba una culebra. describiendo arcos en el aire. Quiero asociarme a los creadores.» Cuando Zarathustra hubo hablado así se acordó de las palabras del santo allá en el bosque. Jamás volveré a hablar con el pueblo y por última vez hablo con un muerto. después dirigió sus miradas a las alturas porque oyó el grito agudo de un ave. Que mis animales me sirvan de guías. que han salido en reconocimiento. Un águila volaba por encima de él. a los que cosechan y a los que huelgan. ¡ Sea. Han querido saber si Zarathustra vive aún.

ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA . a mi soberbia que acompañe siempre a mi prudencia. pueda al menos volar mi soberbia con mi locura. ruego. 6 .ÜI Pero pido imposibles. le gusta volar. porque. ¡ay!. pues. Y si mi prudencia me abandonase.» Así comenzó la perdición de Zarathustra.

.

para el sufrido y vigoroso espíritu en el que domina el respeto. su vigor reclama una carga pesada. pregunta el sufrido espíritu cuando se arrodilla como un camello y quiere que le carguen bien. héroes?—pregunta el espíritu robusto—para que me carguen con ello y me regocije de mi fuerza. Hay muchas cargas pesadas para el espíritu. el camello en león y cómo finalmente el león en niño. la más pesada.LOS DISCURSOS DE ZARATHUSTRA LAS TRES METAMORFOSIS Voy a nombraros tres metamorfosis de! espíritu: cómo se convierte el espíritu en camello. ¿Qué es pesado?. ¿Qué es lo más pesado. ¿No es humillarse para que sufra el orgullo? ¿Hacer brillar su locura para burlarse de su sabiduría? O bien ¿desertar de una causa en el momento en que celebra su victoria? ¿Subir a una elevada montaña para tentar al tentador? O ¿alimentarse de bellotas y de la hierba del cono- .

que nunca oyen lo que uno quiere? O ¿sumergirse en agua sucia. reluciente de oro. «Debes» le acecha en el camino. y el más poderoso de todos los dragones dice: «todo el valor de las cosas brilla en mí». En verdad no debe haber más «quiero». en cada una de cuyas escamas brilla en letras doradas «debes». pero procurar ser libre para nuevas creaciones sí que puede la fuerza del león. Hermanos míos. ¿para qué hace falta el león del espíritu? ¿Por qué no hemos de tener bastante con el animal vigoroso que se abstiene y es respetuoso? Crear nuevos valores—el león no es capaz de ello todavía . que apenas cargado se apresura a partir al desierto. Valores milenarios brillan en estas escamas. y no alejarse de las frías ranas y los repugnantes sapos? O ¿amar a los que nos desprecian y tender la mano al fantasma cuando nos quiera infundir miedo? El espíritu vigoroso soporta todas estas pesadas cargar sobre su lomo. quiere luchar para conseguir la victoria sobre el gran dragón. como es enemigo de su último dios. ¿Quién es ese gran dragón al que el espíritu ya no quiere llamar ni dios ni señor? «Debes» se llama el gran dragón.1<>4 FEDERICO NltTÜSCH'É cimiento y sufrir hambre en el alma por amor a la verdad? O ¿estando enfermo despedir a los que puedan consolar y hacerse amigo de los sordos. un animal escamoso. y semejante el camello. si es el agua de la verdad. Así habla el dragón. del que quiere ser enemigo. Hacerse libre y formular un rotundo y santo «No» . Pero en lo más recóndito del desierto se verifica la segunda metamorfosis: allí se convierte el espíritu en león. Allí buscará a su último señor. quiere conquistar la libertad y ser el señor de su propio desierto. Todo lo que es valor ha sido ya creado y yo represento todos los valores creados. corre también a su desierto. pero el espíritu del león dice: «quiero».

Antes amaba al «Debes» como lo más sagrado para él y ahora tiene que buscar la ilusión y la arbitrariedad hasta en lo más sagrado. que es un robo. Pero. y el que ha perdido el Mundo quiere ganar su propio mundo. Para esta conquista. una santa afirmación. por ello se le reverenciaba mucho y se le recompensaba. cómo en león el camello y cómo. se necesit una santa afirmación: el espíritu quiere ahora su propia voluntad. Y el sabio habló de esta manera: t¡Honrad y respetad el sueño! Es lo primero de todo. un juego. una renovación. Conquistar el derecho de crear nuevos valores es la más terrible conquista para un espíritu sufrido y respetuoso. se convierte el león en niño. Así hablaba Zarathustra. Os lie nombrado tres metamorfosis del espíritu: cómo se convierte el espíritu en camello. para hacer a expensas de su amor la conquista de su libertad. hermanos míos. un primer movimiento. ¿qué puede hacer el niño que no lo pueda también el león? ¿Por qué hace falta que el león raptor se convierta en niño? El niño es inocencia y olvido. Zarathustra fue adonde él explicaba y lo mismo que los jóvenes tomó asiento delante de su cátedra. Ello (para él) es verdaderamente un acto de ferocidad propia de una fiera salvaje.ASÍ HABLABA ZARATH L'STHA 165 hasta ante el deber: para esto. hermanos míos. en fin. hermanos míos. hace falta un león. una rueda que rueda sobre sí misma. Para el juego de la creación. decidme. y todos los jóvenes se congregaban alrededor de su cátedra. hace falta ser león. que entonces habitaba en la ciudad llamada la Vaca multicolor. DE LAS CÁTEDRAS DE LA VIRTUD Delante de Zarathustra ponderaron a un sabio que sabía hablar muy bien del sueño y de la virtud. Evitad encontrar en vuestro camino a los que duermen mal y de noche están despiertos. .

en cambio. y sobre todo por tu causa. No quiero ni muchos honores ni grandes tesoros. porque si es amargo reconciliarse. ¡Honor y obediencia a la autoridad. porque de lo contrario se te aparecerá por la noche. de otro modo. Diez veces al día tienes que sobreponerte a todo. Pocos saben esto. Diez veces tienes que reírte y estar alegre durante el día de otro modo. . lo que te producirá una buena fatiga. El vigilante nocturno. De noche anda siempre procurando no hacer ruido. Es preciso que estas lindas damitas no disputen entre sí. que será una adormidera del alma. no tiene vergüenza y con desvergüenza toca su cuerno. así lo exige el buen sueño. Diez veces has de reconciliarte diariamente contigo mismo. ¿Levantaré algún falso testimonio? ¿Cometeré adulterio? ¿Desearé la sirviente de mi prójimo? Todo esto no se compaginaría bien con un sueño tranquilo. además.m IKDEKICO NlETZSCHE El mismo ladrón se siente intimidado en presencia del sueño. en cambio el que no se ha reconciliado duerme mal. no te dejará dormir tu estómago. así lo exige el buen sueño. este padre del mal humor. ¡desgraciado! Paz con Dios y con el prójimo. No es cosa tan fácil saber dormir. aunque cojee! ¡Así lo quiere el buen sueño! ¿Tengo yo acaso la culpa si la autoridad cojea? Aquel que lleva su oveja para que paste en el prado más verde es para mí el mejor pastor. con el diablo del vecino. es preciso para ello saber estar despierto durante el día. Y aun poseyendo todas las virtudes hace falta todavía saber bien una cosa: mandar dormir a tiempo a las mismas virtudes. Y paz también. las buscarás durante la noche y tu alma se quedará hambrienta. pero hay que poseer todas las virtudes para dormir bien. Diez verdades tienes que encontrar durante el día.

» Cuando Zarathustra oyó nablar de esta forma al sabio se rio su corazón. Cuando llega la noche me guardo muy bien de evocar el sueño. El. Pero no permanezco mucho ti^rroo así. viene muy quedo y con paso muy leve el ladrón preferido y me roba los pensamientos. Son unos bienaventurados. y yo me quedo tan tonto como esta cátedra. Rumiando mis pensamientos me pregunto con la paciencia de una vaca: ¿cuáles han sido las diez victorias sobre ti mismo? Y ¿cuáles las diez reconciliaciones. . porque en él so había encendido una luz. y los párpados se me vuelven pesados. pero es preciso que venga y se retire en el momento oportuno. el señor de las virtudes. Una pequeña sociedad me place mucho más que una perversa. pero sin una buena fama y un pequeño tesoro se duerme mal. Y habló a su corazón.. porque incitan al sueño. porque muy pronto me acuesto. pero creo que comprende bien lo que es el sueño. que es señor de todas las virtudes. Así transcurre el día para los virtuosos. Y no en vano se congregaban los jóvenes a los pies del predicador de la virtud. Pero recapacito acerca de lo que he hecho y pensado durante el día. no quiere ser evocado. el sueño. sobre todo cuando siempre se les da la razón. El sueño me toca la boca y la boca se me queda entreabierta. Así lo exige el buen sueño. En verdad.. El sueño me toca los ojos. diciéndole: «Este sabio con sus cuarenta pensamientos me parece un loco. Mucho me agradan también los pobres de espíritu. las diez verdades y las diez carcajadas que regalaron tu corazón? Pensando en todo esto y mecido por cuarenta ideas me sorprende de repente el sueño que no he llamado.ASI HABLABA ZAHATHUSTItA 107 porque irritan el bazo. En su cátedra reside un misterioso encanto. i Bienaventurado el que habite cerca de este sabio! Un sueño como el suyo es contagioso y hasta a través de una pared gruesa tiene que contagiar.

algo como vapores de colores ante los ojos de un divino descontento. mas no siempre son tan honrados como él. y Yo y Tú—creí yo que eran los vapores de colores ante los ojos de un creador. Se buscaba un buen sueño y virtudes con guirnaldas de adormideras. DE LOS ALUCINADOS DE UN MUNDO PRETÉRITO Un día arrojó Zarathustra sus ilusiones más allá de los hombres. Y no estarán mucho tiempo despiertos sin tardar en dormirse. El bien y el mal. Para todos estos ponderados sabios de las cátedras la sabiduría era dormir sin soñar. alegría y penas. Este Mundo perennemente imperfecto. este disparate me parecería el más digno de elección. si la vida no tuviera un sentido y yo tuviera que elegir un disparate. asemejándose a los alucinados del pasado. pero su tiempo pasó ya.1G8 FEDERICO NIKTZSCr-IE Su sabiduría dice: velar para dormir bien. < Para todo el que sufre es un goce embriagador dejar de ver sus propios sufrimientos y olvidarse de sí mismo. sufriente y atormentado. una alegría embriaga- . El Mundo le pareció entonces la obra de un dios. imagen imperfecta de una eterna contradicción. «El Mundo me pareció ser un sueño y la invención de un dios. no conocían un mejor sentido de la vida. ¡Bienaventurados los soñolientos. porque no tardarán en quedarse dormidos!» Así hablaba Zarathustra. Y en verdad. Ahora comprendo claramente lo que con preferencia a todo se buscaba antes al buscar maestros de la virtud. El creador quiso apartar los ojos de sí mismo—y entonces creó al Mundo. Goce embriagador y olvido de sí mismo me pareció un día el mundo. Todavía quedan hoy día algunos como este predicador de la virtud.

como todos los alucinados del pasado. Por esto arrojé muy a lo lejos mis ilusiones. está muy oculto a los hombres. Por esto me dirijo a los alucinados de un mundo que ya pasó. para el que ya está curado. hermanos míos! Fue el cuerpo el que desesperó de la tierra: él oyó hablar al vientre del Ser. La fatiga que de un solo salto quiere llegar hasta lo último. ¡Creedme. . Pero «aquel mundo del más allá». una verdadera humillación. Y quisó pasar la cabeza a través de los últimos muros. y en verdad no me vino de un más allá. aquel mundo completamente deshumanizado e inhumano. como todos los dioses.. es lo que un día me pareció el Mundo. En verdad difícil de demostrar es todo el Ser y difícil hacerle hablar. al doliente. hermanos míos! Fue el cuerpo el que desesperó del cuerpo—a tientas de los dedos del perturbado espíritu siguió a lo largo de los últimos muros. más allá de los hombres. y. ésta es la que creó a todos los dioses y a todos los mundos que ya pasaron.ASI HABLABA ZARATHUSTRA 169 dora para su imperfecto creador. de un salto mortal. de un mundo pretérito. ¿Qué sucedió entonces. que es una nada celestial. y el vientre del Ser no habla al hombre más que como hombre. salido de mis propias ascuas y cenizas vino a mí ese fantasma. hermanos míos? Me sobrepuse a mí mismo. hermanos míos! Este dios que creé era una obra de humanos y de la locura humana. llevé mis propias cenizas a la montaña e inventé para mí una llama más clara. Eran sufrimientos e impotencias creadas por mundos pretéritos como la breve locura de felicidad que sólo conocen los que más sufren. una pobre fatiga ignorante que ni siquiera quiere ya querer. Hombre era y sólo un pobre fragmento de hombre y de «Yo». ¿Verdaderamente más allá de los hombres? ¡Ah. y no solamente la cabeza: quiso pasar al «mundo del más allá». ¡Creedme.. ¡el fantasma se alejó de mí! Creer ahora en tales fantasmas sería para mí un sufrimiento y un tormento.

Enseñó a los hombres una nueva voluntad: seguir voluntariamente el camino que ciegamente siguieron los hombrs. considerarlo bueno y no apartarse sigilosamente de él. habla del cuerpo y quiere todavía al cuerpo hasta cuando sueña y se exalta agitando sus alas rotas. como los enfermos y los decrépitos. quiere y da la medida y el valor de las cosas al cuerpo. sino llevarla muy alta. Y los ingratos se lisonjeaban de haberse arrancado de su cuerpo y de esta tierra. el Yo.10 7 FEDERICO NIKTZSCHE Decidme. Los enfermos y los decrépitos han sido los que menospreciaron el cuerpo y la tierra e inventaron lo celestial y las gotas de sangre redentora. que crea. Zarathustra es indulgente con los enfermos. ¿a quién debieron los espasmos y delicias de este arrancamiento? A su cuerpo y a esta tierra. ¿no son las cosas más extrañas las que parecen mejor demostradas? Sí. Entonces comenzaron a suspirar : «¡ ojalá hubiera caminos celestiales para podernos introducir en otro Ser y hallar otra felicidad!»—y entonces fue cuando inventaron sus artificios y sangrientas bebidas. Quisieron escapar a su miseria y las estrellas les parecieron demasiado lejanas. no ocultar más su cabeza en la arena de las cosas celestes. Ojalá se curen y se dominen y puedan crearse un cuerpo mejor. Mi «Yo» me ha hecho conocer un nuevo orgullo que enseño a los hombres. Este «Yo» aprende a hablar cada vez más lealmente y mientras más aprende. En verdad no se enoja de sus maneras de consolarse ni de su ingratitud. Y este lealísimo Ser. Sin embargo. una cabeza terrestre que crea el sentido de la tierra. este «Yo» y la contradicción y la confusión de este «Yo» son los que hablan más lealmente de oste «Yo». hermanos míos. más palabras encuentra para alabar al cuerpo y a la tierra. Tampoco se enoja Zarathustra con el convaleciente si éste mira con ternura sus ilusiones perdidas y yerra a . y de la tierra (y del cuerpo) fue de donde tomaron estos dulces y lúgubres venenos.

Y ¿por qué? no se ha de hablar como hablan los niños? Pero el que está despierto y consciente dice: soy cuerpo por entero y nada más fuera de esto. No deben cambiar de procedimientos de enseñanza ni de aprender. el alma no es más que una palabra para algo del cuerpo.ASÍ HABLABA ZAP.ATHUSTRA 171 medianoche alrededor de la tumba de su dios. Demasiado bien conozco a éstos que se asemejan a Dios. No es en verdad en mundos que ya pasaron ni en gotas de sangre redentoras. Pero el cuerpo es para ellos algo enfermizo. en lo que más creen es en su propio cuerpo. una multiplicidad con un . pero en «us lgrimas no veo más que enfermedades y un cuerpo enfermo. y habla del sentido de la Tierra. Siempre dirigen la vista hacia atrás. DE LOS DESPRECIADORES DEL CUERPO «A !os despreciadores del cuerpo quiero decirles mi opinión. Muchos enfermos hubo siempre entre los que sueñan y languidecen buscando a Dios. Demasiado bien sé qué es lo que ellos creen. «Cuerpo soy y alma». sino solamente decir adiós a su propio cuerpo. hacia tiempos oscuros. hermanos míos! La voz del cuerpo cura y es una voz más leal y más pura. El cuerpo sano el cuerpo completo y cuadrado de pies a cabeza.. la llamada lealtad. que consideran como la cosa en sí. es cierto. así habla el niño. El cuerpo es una gran razón.» Así hablaba Zarathustra. entonces. con furor detestan al que busca el conocimiento y a la más joven de las virtudes. Por esto escuchan a los predicadores de la muerte y ellos mismos predican los mundos pretéritos. habla con más lealtad y más pureza. y de esta manera enmudecer. ¡Escuchadme.. eran otra cosa la locura y la fe. por lo cual de buena gana saldrían de su piel. quieren que se crea en ellos y que la duda sea pecado. El furor de la razón estaba considerado como la semejanza a Dios y la duda era un pecado.

TZSCHK solo sentido. Soy los andadores del «Yo» y el apuntador de sus ideas». hermano mío. que se llama «Sí». Y ¿quién sabe para qué tiene necesidad tu cuerpo de tu mejor sabiduría? Tu «Sí» se mofa de tu «Yo» y de sus orgullosas cabriolas. un rebaño y un pastor. a la que denominas tu espíritu. Pero los sentidos y el espíritu querían convencerte de que son el fin de toda cosa . un sabio desconocido. Hay más razón en tu cuerpo que en tu mejor sabiduría. Un rodeo hacia mi objetivo. el valor y la voluntad? . A los que desprecian al cuerpo quiero decirles una palabra.-idos. Detrás de tus pensamientos y sentimientos. un pequeño instrumento y juguete de tu gran razón. se dice. compara. Que desprecien. «Yo» dices y te enorgulleces de esta palabra. Pero lo que es mayor—y en lo que no quieres creer—es tu cuerpo y su gran razón: esta razón no dice «Yo». tan orgullosos son. Un instrumento de tu cuerpo es también tu pequeña razón. Habita en tu cuerpo y es tu cuerpo. «¿Qué son para mí estos saltos y estos vuelos del pensamiento. está un poderoso señor. El «Sí» dice al «Yo»: «¡siente placer!». Los sentidos y el espíritu no son más que instrumentos y juguetes tras de los cuales se oculta el «Sí». una guerra y una paz. Lo que los sentidos experimentan y el espíritu reconoce nunca tiene fin en sí. y éste se alegra y piensa en regocijarse aún más a menudo. El «Sí» le dice al «Yo»: «¡siente dolor!» y éste sufre y reflexiona cómo podrá no sufrir. pero es «Yo». y para esto precisamente debe pensar. conquista y destruye. y precisamente para esto debe pensar. hermano mío. ¿Qué es lo que creó la estimación y el desprecio. También reina y domina al «Yo». El «Si» busca también con los ojos de los sentidos y escucha con los oídos del espíritu.172 FEDKH'L'O WF. somete. porque esto les hace ser estim. El «Sí» siempre escucha y busca.

al que . y yo os digo que vuestro «Sí» mismo quiere morir y se aparta de la vida. no la tienes en común con nadie. despreciadores del cuerpo. quieres tirarle de la oreja y divertirte con ella. pues. Tú quieres. Porque tampoco podéis ya crear sobrepujándoos. Para mí no sois puentes que conducen al superhombre. No marcho por vuestro camino. Y ¡mira! Ahora tiene en común con el pueblo el nombre que le das. lo que quiere con todas sus ansias. Habla. Marías mejor en decir: «inexpresable y sin nombre es lo que constituye el tormento y la dulzura de mi alma y también es el hambre de mis entrañas.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 173 El «Sí» creador creó para sí mismo la estimación y el desprecio. Ya no puede hacer lo que con preferencia a todo haría: crear sobrepujándose.» Que tu virtud esté tan alta que no pueda permitir la familiaridad de las denominaciones. Hasta en vuestra locura y en vuestro desprecio servís a vuestro «Sí». y tú. con tu virtud. En la mirada bizca de vuestro desprecio se ve una envidia inconsciente. Y por eso tenéis rencor a la vida y a la Tierra. Pero ya es demasiado tarde para ello: por esto quiere perecer vuestro «Sí». Este es su mayor deseo. te has convertido en pueblo y rebaño. la alegría y la pena. naturalmente.» Así hablaba Zarathustra. DE LAS ALEGRÍAS Y DE LAS PASIONES «Hermano mío: si tienes una virtud y ésta es tu virtud. y si te es preciso hablar de ella no te avergüences de balbucir. despreciadores del cuerpo. despreciadores del cuerpo. y balbuce: «Este es mi bien. llamarla por su nombre y acariciarla. El cuerpo creador creó para sí mismo el espíritu como una mano de su voluntad.

174 FEDERICO NIHTZSCHE amo. la envidia. Con tus venenos te preparaste tu bálsamo: ordeñaste tu vaca «Aflicción». es señal de que tienes una virtud y nada más. y ahora bebes la dulce leche de sus ubres. ¡cuántos han ido al desierto a matarse cansados de ser batalla y campo de batalla de sus virtudes! Dime. Antes tuviste pasiones y las llamaste males. Pero ahora no tienes más que tus v'rtudes. nacidas de tus pasiones. Antes tenías perros feroces en tu bodega. así pasas más fácilmente por 1 e puente. ni quiero que me sirva de guía a tierras superiores ni a paraísos. Llevaste a estas pasiones tus más altos objetivos insinuándolos a su corazón. pero finalmente se convirtieron en pájaros y amables cantores. pero también una ma'a suerte. Tener muchas virtudes es una gran distinción. todas tus pasiones acabarían por convertirse en virtudes y todos tus demonios en ángeles. Hermano mío: si eres feliz. M¡rn cómo caüa una de tus virtudes aspira a lo subli- . y sólo así quiero yo el bien. hermanos mío: ¿crees que la guerra y las batallas son males? Son males necesarios. un fanático o un rencoroso. De ti nada malo puede ya nacer. y así se convirtieron en tus virtudes y alegrías. Lo que yo amo es una virtud terrestre. como no sea el mal que nace de la lucha de las virtudes. ahora está a mi lado incubando sus huevos de oro. Y aunque fueras un colérico o un voluptuoso. poca sabiduría hay en ella y aun menos sentido común. ei que me place por completo. la desconfianza y la calumnia son necesarias entre tus virtudes.» Así debes balbucir y alabar tu virtud. Pero este pájaro ha construido su nido muy cerca de mí: por eso le quiero y acaricio. No lo quiero como un mandato de Dios ni como una ley o necesidad humana.

Para el que de tal manera sufre de sí mismo no existe más redención que una muerte rápida. hermano mío. y por esto debes amar tus virtudes. Toda virtud tiene celos de las demás. pero no «malvado». y los celos son algo terrible. Que vuestra tristeza sea el amor al superhombre y así justificaréis la continuación de vuestra vida. Y cuando matéis ved de justificar la vida.ASÍ HABLABA ZAHATHUSTEA 1?5 me. También hay virtudes que pueden perecer de celos. Y tú. El que se ve envuelto por las llamas de los celos acabará como el alacrán. juez rojo. en sus ojos habla el mayor de los desprecios. jueces. «insensato». decid «enfermo». ¿Has visto alguna vez. Vuestro homicidio. Decid «enemigo». Esto dicen los ojos del criminal. Su momento supremo fue aquel en que se juzgó él mismo: no consintáis que ya que se ha sublimado descienda de nuevo a su bajeza. No es bastante vuestra reconciliación con el que matáis. jueces y sacrifica dores. el pálido criminal la ha inclinado ya. quiere monopolizar tu espíritu para que sea su heraldo. volviendo contra sí mismo su venenoso aguijón. pero no «miserable». que una virtud se calumnie y destruya ella misma? El hombre es algo que tiene que ser sobrepujado. Mi «Yo» es algo que tiene que ser dominado. pero no «pecador». como quiere toda la fuerza de tu ira de tu odio y de tu amor. debe ser compasivo y no vindicatorio. porque perecerás por tus virtudes. mi «Yo» es mi gran desprecio de los hombres. si dijeras en alta voz todo lo que ya has cometido con el pensamiento.» Así hablaba Zarathustra. DEL PÁLIDO CRIMINAL «¿No queréis matar. mientras el animal no haya inclinado la cabeza? Mirad. harías que todos gritaran: «¡apartad esta inmundicia y este veneno!» .

paralizada y pesada. «¿No quieres al menos aprovecharte de ella para robar? ¿Para vengarte?» Y él prestó oído a su pobre razón. ¡estaba sediento de la felicidad del cuchillo! Pero su pobre razón no comprendió esta locura y le convenció. jueces! Todavía existe otra locura y es la que precede al hecho. Cuando llevó a cabo su accióln estuvo a la altura de ella. y creyó que anhe- . y otra vez está su pobre razón embotada. que raras veces están tranquilas. pero se desenroscan. ¡Escuchadme.» Pero yo os digo que su alma quería sangre y no robar. separan y van al Mundo en busca de un botín. Una imagen es la que hace palidecer a este hombre pálido. Como plomo pesaron en él sus palabras. donde quieren conquistar un botín. Si al menos pudiera sacudir la cabeza caería al suelo la carga que le agobia. A esto lo llamo locura. Y ahora vuelve de nuevo a pesar sobre él el plomo de su delito. porque la excepción se ha convertido en regla de su ser. La rueda de la casualidad no rueda entre otras cosas. Y no quería avergonzarse de su locura. ¿Qué es este hombre? Un nudo de serpientes venenosas enroscadas. el rasgo del criminal fascinó su pobre razón: es la locura después del hecho. ¡Mirad este pobre cuerpo! Su pobre alma trató de comprender lo que sufría y ansiaba. Una raya hipnotiza a la gallina. pero no soportó su imagen después de haberla llevado a efecto. le dijo. pero ¿quién sacudirá esa sabeza? ¿Qué es este hombre? Un cúmulo de enfermedades. y robó cuando mató. y otra la imagen de la acción. que por el espíritu penetran en el mundo exterior.170 FEDERICO NlK'i'ZSCHK Pero una cosa es pensar y otra hacer. no profundizasteis bastante en este alma! Y así habla el juez rojo: «¿Por qué mató este criminal? Quiso robar. Siempre se veía como el autor de una sola acción. ¡Ay. «¿Qué importa la sangre?».

y hasta el mismo espíritu olerá mal. como este pálido criminal. Pero ha habido otros tiempos. Escribe con sangre y sabrás que la sangre es espíritu. En verdad. según me decís. pero tienen una virtud que los hace vivir mucho tiempo y en un estado deplorable de propia satisfacción. ¡el que pueda que se agarre a mí!. os perjudicaría.. Quisiera que tuvierais una locura a la que sucumbierais. Soy un pretil a orillas del río. No es fácil comprender sangre extraña. . Hubo un tiempo en que el espíritu fue Dios. pero no soy una muleta. detesto a todos los perezosos que leen. El que todo el mundo tenga derecho a aprender a leer estropea a la larga no sólo el escribir. quiere hacer daño con lo que a él le duele. Y a mí. Hubo otros tiempos en que la duda y la ambición personal fueron crímenes. y no por cierto lo malo. lo único que me gusta es lo que uno ha escrito con su propia sangre. y como hereje y brujo sufría y quería que sufrieran los demás. El enfermo se volvía entonces hereje y brujo.. porque. DEL LEER Y DEL ESCRIBIR «De todo lo que se ha escrito.» Así hablaba Zarathustra. luego se hizo hombre y finalmente populacho. fidelidad o justicia. Quien ahora se enferma se ve asaltado por el mal que es el mal del momento. El que conoce al lector no hace ya nada por él.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 177 laba la codicia y el placer sanguinarios de la felicidad del cuchillo. ¿qué me importa que seáis buenos? Mucho de lo bueno que tenéis me asquea. Pero no me queréis escuchar. digo que quisiera que su locura se llamara verdad. Un siglo más de lectores. sino también el pensar. otro bien y otro mal.

Siempre hay un poco de locura en el amor y siempre un poco de razón en la locura.178 FEDERICO METZSCHÜ Quien escribe máximas con su sangre no quiere ser leído. Todos somos asnos y burras cargados de peso. ¿Quién de vosotros puede oír y estar al mismo tiempo en las alturas? Quien asciende a los montes más elevados se ríe de todas las tragedias representadas y vividas. esta negrura y esta pesader. que tiembla porque pesa sobre él una gota de rocío? Es verdad: amamos la vida. y yo miro hacia abajo porque estoy en las alturas. esto precisamente es vuestra nube tempestuosa. porque no soy cobarde. sino aprendido de memoria. no porque estemos habituados a ella. el valor quiere reírse. Y a mí. ¿Qué tenemos de común con el capullo de una rosa. ser hombres grandes y robustos. Me decís: «la vida es difícil de sobrellevar». El aire ligero y puro. que profeso cariño a la vida. así estarán de acuerdo. Si no fuera así. ¿para qué tendríais vuestro orgullo por las mañanas y vuestra resignación por las noches? La vida es dura de sobrellevar. Cuando Zarathustra ve revolotear a estas pequeñas al- . No comparto ya vuestros sentimientos: esta nube que veo a mis pies. En las montañas. de las que me río. El valor que ahuyenta los fantasmas se crea sus propios duendes. Las mximas deben ser cumbres y aquellos a quienes se habla. me parece que las mariposas y las burbujas de jabón y lo parecido a ellas entre los hombres. el peligro próximo y el espíritu lleno de alegre malicia. Despreocupados. Cuando aspiráis a elevaros miráis hacia arriba. Quiero duendes a mi alrededor. el camino más corto es el que va de cumbre a cumbre. burlones y violentos nos quiere la sabiduría: es hembra y solo ama al guerrero. son los que más conocen la felicidad . pero para seguirlo hacen falta piernas largas. pero no por esto os pongáis tan tiernos. sino porque estamos acostumbrados al amor.

Mientras más aspira a las alturas y a la luz. «¿Cómo es posible que bayas descubierto mi alma?» Zarathustra se sonrió y dijo: «Hay almas que no se . profundo y solemne. Zarathustra rodeó el árbol con sus brazos y dijo así: «Si quisiera sacudir con mis manos este árbol no lo conseguiría. el viento que no vemos lo mueve y cimbrea a su antojo. en las tinieblas y el abismo. exclamó el joven. matemos. sino la risa. De igual manera nos cimbrean y agitan manos invisibles.ASÍ HABLABA ZAÜATHUSTRA 17!) mas tan ligeras e inquietas. He aprendido a caminar. al espíritu de la pesadez. No es la cólera !a que mata.» Y Zarathustra contestó: «¿Por qué te asustas?—Al hombre le pasa lo mismo que al árbol. Y un atardecer.» El joven se levantó estupefacto diciendo: «Oigo a Zarathustra cuando precisamente estaba pensando en él. grave. ahora veo debajo de mí. desde entonces no quiero que me empujen para cambiar de lugar. He aprendido a volar. Ahora soy ligero. tan alocadas y encantadoras...» «¡Sí. ahora vuelo. en el mal!». pues. Cuando vi a mi diablo lo encontré serio. DEL ÁRBOL SOBRE LA MONTAÑA Los ojos de Zarathustra vieron que un joven huía de él. Yo creería en un Dios que supiera bailar. ahora baila un dios en mí. era el espíritu de la pesadez. en el mal. más profundamente penetran sus raíces en la tierra. que hace se caigan todas las cosas. desde entonces corro. sentado al pie de un árbol en el que se recostaba mirando con aire cansado e! valle a sus pies. cuando se paseaba solo por los montes que rodean la ciudad denominada la «Vaca multicolor». siente tentaciones de llorar y cantar. encontró a aquel joven. En cambio.» Así hablaba Zarathustra.

. Zarathustra. tampoco. tiene confianza en mí. «Dijiste la verdad. salto escalones. cuando subo.180 FEDERICO NIKTZSCHIi descubrirán nunca.» «¡Sí. repitió el joven.. ¿Qué es lo que busco en las alturas? Mi desprecio y mis anhelos crecen juntos. Zarathustra contempló el árbol junto al cual estaban y dijo: «Este árbol se eleva solitario en estas alturas creciendo muy por encima a los hombres y a los animales. y los escalones no me lo perdonan. Zarathustra. ¿qué es lo que espera? Habita demasiado cerca de la morada de las nubes.. ¿Qué busca ése en lo alto? ¡Cómo me avergüenzo de mi ascensión y de los tropezones que doy! ¡Cuánto me burlo de mi respiración jadeante! ¡Cuánto odio al que emprende la huida! ¡Qué cansado me encuentro en lo alto!» Calló el joven... Queriendo escalar las alturas deseé mi caída. en el mal!». mayor es el desprecio que me infunde el que sube. y tú eres el rayo que esperaba. a menudo. Y cuando hubieron marchado unos minutos volvió a hablar Zarathustra y dijo: «Al oírte se me destroza el corazón.. pero. Zarathustra le cogió por la cintura y se lo llevó consigo. Y espera y espera. ¿a qué será debido esto? Me transformo demasiado de prisa. ¿estará esperando quizá el primer rayo?» Cuando el joven oyó decir esto a Zarathustra exclamó con vehemencia: «Sí. mientras más subo. Desde que aspiro a las alturas he dejado de tener confianza en mí mismo y nadie. Mírame y dime: ¿qué soy desde que te has aparecido a nosotros? ¡La envidia que me inspiras es la que me ha matado!» Así habló el joven llorando amargamente. tanto es lo que ha crecido. Cuando llego a lo más alto me encuentro siempre solo.. Y si quisiera hablar nadie le entendería. dices la verdad. mi Hoy contradice a mi Ayer.. a menos que no se hayan inventado. Con más elocuen- . Nadie me habla y el frío de la soledad me hace tiritar.

ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 181 cia que tus palabras me dicen tus ojos el peligro que corres. Sí: conozco el peligro que te amenaza. El que ha libertado su espírjtu tiene todavía que purificarse. pero por mi amor y mi esperanza te conjuro: ¡no deseches tu amor y tu esperanza! Todavía te sientes noble y por noble te tienen todavía los demás. El peligro que amenaza al hombre noble no es el volverse bueno. Aspiras a llegar libremente a las alturas y tu alma tiene sed de las estrellas. Desde entonces viven llenos de cortos deseos sin apenas fijarse de un día para otro un objetivo. Todavía no eres libré. El hombre noble quiere crear algo nuevo y una nueva virtud. Tus pesquisas te han convertido en noctámbulo y te han hecho demasiado lúcido. Tus perros salvajes quieren ser libres y ladran de alegría en su encierro. todavía buscas la libertad. sino insolente. y aunque le llamen bueno quieren echarle fuera del camino. todavía conserva mucho olor a cárcel y a podredumbre. El hombre bueno desea lo antiguo y que se conserve lo antiguo. burlón y destructor. decían. y es preciso que hasta sus ojos se purifiquen. cuando tu espíritu trata de abrir todas las cárceles. Pero también ansia de libertad tus malos instintos. el alma de tales presos aprende a ser prv. que no te quieren bien y te miran con malos ojos. pero también a ser astuta y mala. y en- . Sabe que todos encuentran en su camino a alguno que es noble. también he conocido hombres nobles que perdieron su suprema esperanza. «El espíritu es también voluptuosidad». Para mí eres todavía un preso que sueña con la libertad. ¡Ay!. y desde entonces calumniaron a todas las más elevadas esperanzas. dente. También los buenos encuentran un noble en su ruta.

la aversión a la vida y se marchen! También están los tísicos del alma. por esto se arrastran ahora y ensucian lo que devoran. hoy sólo son libertinos. Antes soñaban ser héroes. a los que hay que predicar que se aparten de la vida. ¡Guardémonos bien de despertar a estos muertos y de estropear estos ataúdes vivientes! Si encuentran a un anciano. DE LOS PREDICADORES DE LA MUERTE «Existen predicadores de la muerte. que apenas acaban de nacer empiezan ya a morir y aspiran a las disciplinas del cansancio y de la renunciación. ¡Santifica tu suprema esperanza!» Así hablaba Zarathustra. Ni siquiera han llegado a ser hombres estos temibles seres: ¡que prediquen. Los más temibles son los que llevan dentro de sí el animal salvaje y que en todo sólo eligen los placeres o las mortificaciones. Y sus placeres son precisamente mortificaciones. Desearían ettar muertos y que nosotros diéramos nuestra sanción a su voluntad. Llena está ia Tierra de superfluos y la vida estropeada por los que sobran. . y el Mundo está lleno de ellos. ¡Ojalá se los pueda arrancar de esta vida con el cebo de «la vida "eterna"!» «Amarillos» llama !a gente y también «negros» a los predicadores de la muerte. se apresuran a decir: «¡la vida está fracasada!» Y :on ellos los que están fracasados lo mismo que su mirada que no ve más que un solo aspecto de la existencia. pues.182 FEDERICO NIKTZSCHE tonces se le rompieron las alas a su espíritu. Pero yo además os los quiero hacer ver con otros colores. La imagen del héroe les aflige y asusta. a un enfermo o bien un cadáver. Pero por mi amor y mi esperanza te conjuro a que no deseches lejos de ti al héroe que habita en tu alma.

se aferran a la vida como a una paja y se burlan de estar asidos a esa paja. extraño. Si creyerais más en la vida os abandonaríais menos al momento.ASÍ HABLABA ZARATHUSTKA 183 Envueltos en una densa melancolía y ansiosos de pequeñas casualidades que puedan aportar la muerte. Ser malos. ésta sería su verdadera bondad. ¿por qué. pretenden y no mienten. Pero quieren desembarazarse de la vida: ¿qué puede importarles si con sus cadenas y regalos atan a otros más fuertemente? Y también vosotros.» «La vida no es más que sufrimientos». de manera que cesemos de ser! Hagamos cesar la vida. ¡Tomad lo que tengo! ¡Tomad lo que soy! Y así estaré menos ligado a la vida!» Si su piedad les saliera del fondo de su corazón amargarían la vida a su prójimo. Su sabiduría dice: «loco es quien continúa viviendo y nosotros somos verdaderamente unos locos. pues. ni siquiera para ser perezosos. nuevo.» Y éstos también son predicadores de la muerte. ¡ hagamos. Pero para esperar no tenéis bastante en vosotros. Y ésta es precisamente la mayor locura de la vida. que no es más que un sufrimiento! He aquí la enseñanza de vuestra virtud: «¡ tienes que matarte tú mismo! ¡Debes huir de ti mismo!» «La lujuria es un pecado—dicen unos predicando la muerte—. os soportáis mal a vosotros mismos. O tienden las manos hacia las golosinas burlándose al mismo tiempo de su chiquillada. apartémonos y no engendremos hijos!» «Parir es doloroso—dicen otros—. continuar pariendo? Sólo se paren desgraciados. cuya vida es trabajo duro e inquietudes. vuestra actividad es una huida y la voluntad de olvidaros de vosotros mismos. ¿no estáis ya muy cansados de la vida? ¿No estáis ya muy maduros para la predicación de la muerte? ¡Vosotros todos los que amáis el trabajo duro y todo lo que es rápido. «Hace falta compasión—dicen los terceros—. esperan apretando los dientes. Por doquier resuena la voz de los que predican la . pues.

que vuestra lealtad al menos cante victoria. soy y fui siempre uno de los vuestros. pues. No os aconsejo el trabajo. y la tierra está llena de otros a quienes es necesario predicar la muerte. Tenéis que amar la paz como medio para una nueva guerra. Sed. No os aconsejo la paz. Y si no podéis ser los santos del conocimiento. pues. ¡Que vuestro trabajo sea una lucha y vuestra paz una victoria! Sólo se puede callar y tener tranquilidad cuando se . pues. «O la vida eterna—que para mí es lo mismo—. Y si vuestros pensamientos sucumben en la contienda. sino la lucha. ¡Dejadme. Debéis buscar a vuestro enemigo. ¡Dejadme. DE LA GUERRA Y DE LOS GUERREROS «No queremos que nuestros mejores enemigos nos guarden consideraciones ni que nos lisonjeen los que amamos con todo nuestro corazón.184 FEDERICO NIETZSCHE muerte. Estos son los compañeros y los precursores de esta santidad. sed al menos sus guerreros. sino la victoria. Veo muchos soldados: ¡ ojalá pudiera ver muchos guerreros! «Uniforme» se llama lo que llevan: ¡ojalá no sea «uniforme» lo que bajo aquello se esconde! Vosotros debéis ser para mí de aquellos cuyos ojos siempre buscan un enemigo—vuestro enemigo—. que diga la verdad! ¡Hermanos míos en la guerra! Os amo con todo mi corazón. Y en rlgunos de vosotros se descubre el odio a primera vista.» Así hablaba Zarathustra. Yo soy también vuestro mejor enemigo. que os diga la verdad! Conozco el odio y la envidia de vuestro corazón. una guerra por vuestros pensamientos. bastante grande para no avergonzaros de ello. hacer vuestra guerra. No sois bastante grandes para no conocer el odio y la envidia. Y una paz corta con preferencia a una larga. con tal de que vayan sin demora.

No ha sido vuestra compasión. sino vuestro valor quien hasta ahora ha salvado a las víctimas. La guerra y el valor han hecho más grandes obras que el amor al prójimo. Vivid así vuestra vida de obediencia y de guerra! . hermanos míos. ¡Que vuestra nobleza sea la obediencia! ¡Que vuestros mismos mandatos sean obediencia! A un buen guerrero le suena mejor al oído «debes» que «quiero». ¿Sois feos? Pues bien. y entonces sus éxitos serán también los vuestros. Os avergonzáis de vuestro flujo y a otros los hace enrojecer su reflujo.AllATHUSTllA 185 dispone de flechas y un arco: de otro modo lo único que se hace es charlar y disputar. Ser valiente es lo que es el bien. Que vuestro amor a la vida sea el amor de vuestra sublime esperanza y que vuestra sublime esperanza sea el pensamiento más elevado de la vida. Os conozco. La rebelión: ésta es la nobleza del esclavo. En la maldad se encuentra el violento con el débil. Permitidme que os ordene cuál debe ser sobrepujado. y vuestro corazón es verdadero y yo gusto del pudor de vuestra cordialidad.ASI HABLABA /. Dejad que las jovencitas digan: «Bien es lo que al mismo tiempo es bonito y conmovedor. Pero no se comprenden. os conozco. ¡Que vuestra paz sea una victoria! ¿Decís que una buena causa hasta santifica la guerra? Os digo que una buena guerra es la que santifica (odas las causas. Debéis estar orgullosos de vuestro enemigo. se hace violenta y en vuestro engrandecimiento hay maldad. ¿Qué es el bien?—preguntáis—. .» Os llaman insensibles. en el manto de la fealdad! Y si vuestra alma se engrandece. ¡envolveos en lo sublime. No debéis tener más enemigos que a los que podáis odiar y no despreciar. Debéis hacer que os manden siempre todo lo que os place.

he aquí la mentira que sale arrastrándose de su boca: «Yo. suspenden sobre ellos una espada y cien apetitos. Donde todavía hay pueblo no comprende éste al Estado y le aborrece como al mal de ojo y como a un atentado contra las costumbres y los derechos. hermanos míos: entre nosotros hay Estados. su vecino no lo comprende. Hasta sus entrañas son falsas. Pero el Estado miente en todas las lenguas. soy el pueblo. Fríamente miente. El pueblo inventó este lenguaje para sus costumbres y sus derechos.m FKDKR1C0 N1KTZSCHE ¡Qué importa una vida muy larga! ¡Qué guerrero quiere que se le tenga lástima! No os lisonjeo. Una confusión de lenguas del bien y del mal. . ¿Estado? ¿Qué es eso? ¡Ea. del bien y del mal. y todo lo que tiene lo ha robado. el Estado. DEL NUEVO ÍDOLO «En alguna parte existen todavía pueblos y rebaños. como en verdad llama a los predicadores de la muerte.» Así hablaba Zarathustra. Destructores son los que tienden lazos al gran número y llaman a eso un Estado. con dientes robados muerde el intratab'e. os amo con todo mi corazón. os doy este signo como signo del Estado.» ¡Es una mentira! Creadores fueron los que crearon los pueblos infundiéndoles una fe y un amor: así servían a la vida. pero no entre nosotros. abrid bien los oídos. En él todo es falso. En verdad que este signo representa la voluntad de la muerte. hermanos míos en la guerra. Escuchad esta advertencia: cada pueblo tiene su lenguaje del bien y del mal. porque voy a hablaros de la muerte de los pueblos! Estado es el nombre del más frío de todos los monstruos fríos. y miente en todo lo que dice.

Y no son sólo los de largas orejas y los de vista baja quienes ante mí se postran de rodillas. adivina cuáles son los corazones generosos que gustosos se prodigan. También os adivina a vosotros. vomitan sus bilis. y todo se les convierte en enfermedades y contrariedades. los buenos y los malos: el Estado donde todos labran su propia perdición. ¡ay!. ruge el monstruo. Sí. También se inventó para muchos una muerte que se vanagloria de ser vida. ¡Mirad a esos superfluos! Adquieren riquezas y cada . un corcel de la muerte brillante de adornos de honores divinos. soy el dedo ordenador de Dios». ¡ Mirad cómo atrae a los superfluos. donde el lento suicidio de todos se denomina «la vida». ¡Mirad a esos superfluos! Siempre están enfermos. ¡vencedores del dios antiguo! Os fatigasteis en la lucha y vuestro cansancio sirve de provecho al nuevo ídolo. Se devoran unos a otros y no pueden ni siquiera digerirse. lo mismo los buenos que los malos. ¡Mirad a esos superfluos! Roban las obras de los inventores y los tesoros de los sabios. ¡ay!. el Estado. El nuevo ídolo quisiera rodearse de héroes y de hombres honorables. y a eso le llaman periódicos. y gusta de calentarse al sol de buenas conciencias: ¡el frío monstruo! Quiere daros todo el nuevo ídolo con tal de que le adoréis: así se compra el brillo de vuestra virtud y la mirada altanera de vuestros ojos. y a este robo le dan el nombre de civilización. en verdad. almas grandes murmuran sus sombrías mentiras en vuestros oídos. una prueba de amor para todos los predicadores de la muerte. El Estado ha sido inventado para los superfluos. También. cómo los estrecha y cómo los masca y rumia! «Nada hay en la Tierra tan grande como yo. También. Quiere que le sirváis de cebo para los superfluos. para ello se inventó un truco infernal.ASÍ HABLABA ÜARATHUSTBA 18? Nace demasiada gente. Llamo Estado al lugar de reunión de todos los que absorben venenos.

¡Estos impotentes! ¡Mirad cómo trepan esos ágiles simios! Trepan los unos por encima de los otros y acaban por derribarse en el cieno y en el abismo. ¡Huid de ese mal olor! ¡Alejaos del culto idolátrico de los superfluos! ¡Huid de esa pestilencia! ¡Alejaos del humo de estos sacrificios humanos! Todavía pueden encontrar libertad en la Tierra las almas grandes. ¡Hermanos míos! ¿Queréis morir ahogados en el hálito de sus fauces y de sus apetitos? Romped antes los cristales de la ventana y saltad al aire libre.588 VEDER1C0 NlF/i'ZSCHK vez son más pobres. mucho dinero. amigo mío. huele mal. Una vida 'ibre se abre todavía a las almas grandes. . el frío monstruo. y a veces también está el trono en el cieno. qui a menos posee. todos estos idólatras huelen mal. En verdad. sitios envueltos por el olor de mares tranquilos. la que no tiene igual. Su ídolo. la palanca que lo mueve. Todos me parecen locos. DE LAS MOSCAS DEL MERCADO «¡Huye. ágiles simios y atolondrados. menos poseído es. Muchos sitios hay todavía vacíos para los solitarios o para quienes de dos en dos aspiren a la soledad. pues. ¿no veis el arco iris y los puentes del super hombre?» Así hablaba Zarathustra. Donde el Estado termina —¡mirad. ante todo. allí comienza la canción de la necesidad. Hasta el trono quieren llegar todos: ésta es su locura. ¡bendita sea la pequeña pobreza! Solamente donde el Estado termina comienza el hombre que no es superfluo. la única e irremplazable meiodía. hermanos míos!—. a tu soledad! Te veo aturdido por el ruido que arman los grandes hombres y acribillado por los aguijones de los pequeños. ¡Como si la felicidad se encontrase en los tronos! A menudo hay barro en el trono. Ansian el poder y.

así «se mueve el Mundo». Alrededor de los inventores de nuevos valores gira el Mundo: gira invisiblemente. Vuelve a asemejarte al árbol de largas ramas. Derribar—a eso le llama él demostrar. A una verdad que sólo penetra en oídos delicados la llama él mentira y nada. pero poca conciencia del espíritu. Tiene el espíritu pronto como el pueblo. Siempre cree en aquello. tu predilecto. en lo que hace que crean en él mismo. Las cosas mejores no tienen valor en el Mundo mientras no haya uno que las represente: a estos representantes los llama el pueblo grandes hombres. que para él son los dueños del momento. Mañana tendrá una nueva fe y pasado mañana otra. por eso te meten prisa ellos. sólo cree en dioses que hacen mucho ruido en el Mundo. en lo que con más fuerza hace creer. que escucha silencioso suspendido sobre el mar. Pero el momento les mete prisa. tiene un gran sentido para todos los representantes.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 189 El bosque y las rocas saben callar dignamente en tu compañía. y el pueblo se vanagloria de sus grandes hombres. El comediante tiene espíritu. es decir. y donde empieza la plaza pública comienza tambin e! ruido de los grandes comediantes y el zumbido de las moscas venenosas. También de ti quieren un sí o un no. lo que crea. Donde termina la soledad comienza el mercado o la plaza pública. En verdad. Volver loco—es lo que él denomina convencer. en cambio. Y la sangre le parece el mejor de los argumentos. para todos los comediantes de las cosas grandes. y cambios muy variables. Pero alrededor de los comediantes giran el pueblo y la gloria. El pueblo apenas comprende lo grande. El mercado está lleno de payasos solemnes. ¡Desgraciado de ti si se te ocurre colocar tu silla entre un pro y un contra! No tengas nunca celos de estos impacientes ni de los .

¡Huye adonde soplan los vientos fuertes y duros! ¡ Huye a tu soledad! Has vivido demasiado cerca de los insignificantes y de los viles. Innumerables son estos insignificantes y viles. porque sólo quieren vengarse de ti! ¡No levantes el puño contra ellos! Son incontables. a más de un soberbio edificio le bastaron unas gotas de lluvia y unas malas hierbas para derrumbarse. ¡Huye de su invisible sed de venganza. y antes de que te hayas curado pasarán por encima de tu mano sus larvas venenosas. Te veo cansado por las moscas venenosas. Pero ten cuidado. te veo picado y sangrando en cien sitios. y tu orgullo ni siquiera se enoja. y tu destino no es convertirte en un espantamoscas. pero ya te han corroído numerosas gotas. Las moscas quisieran como lo más natural del mundo chuparte la sangre. No eres una piedra. Nunca ha ido la verdad colgada de! brazo de un intransigente. Pero tú.190 FÜDKKICO NlUT^SCHÍi incondicionales. únicamente en la plaza pública es donde asaltan a uno con un «¿sí?» o un «¿no?». Eres demasiado orgulloso. Más gotas numerosas te resquebrajarán y acabarán por romperte. para matar a esas golosas. ya que eres un amante de la verdad. Todo lo que es grande ocurre lejos de la plaza pública y de la gloria. sufres demasiado profundamente aunque tus heridas sean pequeñas. que eres profundo. lejos de la plaza pública y de la gloria habitaron siempre los inventores de nuevos valores. sangre reclaman sus almas exangües. y por eso pican. amigo mío. mucho tiempo tienen que esperar hasta que llegan a saber qué es lo que cayó en su profundidad. Lo que pasa en las fuentes profundas pasa con suma lentitud. no vaya a ser que sea . huye a tu soledad! Te veo acribillado por moscas venenosas. me parece. como si fuera lo más natural del mundo. Vuelve a tu seguridad por culpa de estos inquietos. ¡Huye.

y no ocultan su júbilo cuando te muestras demasiado modesto para ser vanidoso. Lo que quieren es estar cerca de tu piel y de tu sangre. ¡Huye. Tu prójimo será siempre una mosca venenosa. Mas ¡qué importa! Al fin y al cabo no son más que unos aduladores y unos llorones. los cobardes saben ser prudentes. Todo lo que percibimos en un hombre lo inflamamos en él. Esta es la táctica de los cobardes. todo lo grande que hay en ti le vuelve más venenoso y más parecido a las moscas. eres la mala conciencia de tu prójimo. Sí. Te adulan como si fueras un dio o un diablo y lloriquean delante de ti. como el humo que abandona un fuego que se extingue? Sí. de los pequeños! Frente a ti se sienten pequeños. amigo mío. porque no es digno de ti. y sus elogios son importunidades. como si fueras un dios o un diablo. A veces se muestran muy amables para granjearse tus simpatías. amigo mío. Hasta cuando te muestras benévolo con ellos se sienten despreciados por ti y te devuelven tus bondades con disimulados daños. ¡Guárdate. allí donde sopla un . pues. Están zumbando en derredor tuyo. y su bajeza arde contra ti en una invisible sed de venganza. Por esto te aborrece y quisiera sorberte la sangre. a tu soledad. que siempre les eres sospechoso. y desde el fondo de su corazón sólo te perdonan tus errores. Tu callado orgullo es algo que va contra su gusto. Pero su alma mezquina piensa: «toda gran existencia es culpable». Te castigan por todas tus virtudes.ASI HABLABA ZAISATHL'STIÍA 191 tu destino el soportar todas sus venenosas injusticias. lisonjeándote. Todo lo que hace reflexionar demasiado resulta sospechoso. Su alma estrecha se ocupa mucho de ti. ¿No observaste cómo se callaron cuando te acercaste a líos y cómo les abandonaron sus fuerzas. Porque eres bueno y de recto sentir dices: «son inocentes de su pequeña existencia».

DE LA CASTIDAD «Amo el bosque. Unos son quizás continentes. En las ciudades se vive mal: hay muchos que están encelados. ¡Os aconsejo acaso la castidad? En algunos es la cas tidad una virtud. porque no es tu destino servir de espantamoscas!» Así hablaba Zarathustra. pero en otros muchos es casi un vicio. pero la envidiosa perra «sensualidad» se delata en todo lo que hacen. Tienen cieno en el fondo del alma y ¡desgraciados de ellos si su cieno tiene espíritu! ¡Si al menos fuerais animales perfectos! Pero para ser animal hace falta la inocencia. . Vuestros ojos me parecen demasiado crueles y miran con avidez a los que sufren.192 i'EDEHlCu N1KTZSCHK viento fuerte y duro. ¿No se habrá disfrazado vuestra lubricidad para que puedan llamarla compasión? Voy a daros también una pequeña parábola: no han sido pocos los que queriendo expulsar sus demonios fueron a parar en las pocilgas. Con qué graciosa habilidad sabe mendigar la perra «sensualidad» un pedazo de espíritu cuando se le niega un pedazo de carne. ¿Os aconsejo acaso que matéis vuestros sentidos? Lo que aconsejo es la inocencia de los sentidos. ¿No es más preferible caer en manos de un asesino que en los ensueños de un mujer ardiente? ¡Mirad a estos hombres! Sus ojos atestiguan que no conocen nada que supere en la Tierra a compartir el lecho de una mujer. c-. Hasta en las cumbres de su virtud y en lo interno de su helado espíritu les sigue este monstruo con su discordia. Si a alguien le pesa su castidad hay que desaconsejársela. para que no lo sirva de camino al infierno. ¿Os placen las tragedias y todo lo que desgarra el corazón? Pues yo desconfío de vuestra perra.

También se ríen de la castidad y preguntan: «¿qué es la castidad?» ¿No es una locura la castidad? Pero esta locura ha venido a nosotros y no somos nosotros los que fuimos a ella. esos son más dulces de corazón que vosotros y más amantes de la risa que vosotros. ¡Ay!. es el corcho que impide que el coloquio de los otros dos se hunda en la profundidad. No es cuando la verdad está sucia. que no sea demasiado cieno en la época del celo del alma. DEL AMIGO «Uno sólo es siempre demasiado a mi alrededor.ASI HABLABA ZAKATUUSTUA 1 !t. Nuestra fe en otros delata el porqué de nuestra fe en nosotros mismos.» Yo y Mi Yo mantienen demasiado asiduas conversaciones: ¿cómo podría soportarse esto si no hubiera un amigo? Para el solitario es el amigo siempre el tercero. Muchas veces se quiere que el amor nos sirva para pasar por encima de la envidia. 7 . Nuestro deseo de tener un amigo es nuestro delator.» Así piensa el solitario. sino enturbiada. hay castos que lo son desde el fondo de su corazón. y a menudo se ataca y se busca un enemigo para ocultar que se es atacable.¡ decir. «Siempre una vez uno acaba por ser dos. para todos los solitarios existen demasiadas profundidades. En verdad. Por esto ansian tanto tener un amigo y estar a la altura de un amigo. ¿Os hablo de cosas sucias? No son las que me parecen peores. cuando al buscador del conocimiento le desagrada entrar en su agua. Ofrecimos a ese extranjero la hospitalidad de nuestro corazón: ahora vive con nosotros. ¡qué continúe viviendo todo el tiempo que quiera!» Así hablaba Zarathustra.

Es preciso que tu compasión sea una adivinación para que puedas saber si tu amigo quiere ser compadecido. Si se quiere tener un amigo es preciso querer hacer la guerra por él. Quizá ame en ti tus ojos serenos y tu mirada en la eternidad. Nunca te vestirás demasiado para tu amigo. El que no sabe disimular indigna. el que no se atreve a solicitar amistad. porque debes ser para él un dardo y un anhelo del superhombre.. Así tendrá tu compasión finezas y dulzuras. el hombre es algo que debe ser dominado. Pues precisamente por esto te enviará con mil diablos. piensas tú.IM FKUKKICO MKTZHCHI-: «¡Sé al menos mi enemigo!». Si fuerais dioses podríais ciertamente avergonzaros de vuestras vestiduras. Es preciso honrar al enemigo en el amigo. No has de querer ver todo: soñando debe delatarte tu sueño lo que hace despierto tu amigo. dice el verdadero respeto. Cuando luches con él es cuando has de procurar estar más cerca de su corazón. y si quieres romperla déjate en ella un diente. ¿No quieres fingir delante de tu amigo? Tu amigo tiene que considerar un honor que te entregues a él como eres. Has de ocultar bajo una dura corteza la compasión que te inspire tu amigo. pan y medicinas para tu amigo? Hay algunos incapaces de romper sus cade- . El amigo debe ser un maestro adivinando y callando. ¿Puedes acercarte a tu amigo sin pasar a su lado? En su amigo debe verse siempre al mejor enemigo. y para hacer la guerra hace falta poder ser enemigo. ¿Eres aire puro y soledad. ¿Viste ya a tu amigo durmiendo? ¿No te asustaste al verle? ¡Oh. ¿Viste ya a tu amigo durmiendo para conocer su verdadero aspecto? ¿Cómo es el rostro de tu amigo? Tu propia cara vista en un espejo vasto e imperfecto. por esto se debe temer la desnudez. amigo mío!.

Y en el amor consciente de la mujer se encuentran siempre sorpresas. Nunca se comprendieron los vecinos. para sus amigos son unos redentores. y en el mejor de los casos.ASI HABLABA Z Ati yl'H L'S l'KA 195 ñas. y. hombres. ¿Eres un tirano? Entonces no puedes tener amigos. Durante demasiado tiempo se ha ocultado en la mujer un tirano y un esclavo. el alma del uno se extrañó siempre de la locura y de la maldad del vecino. hombres. Hay camaradas: ¡ojalá haya amigos!» Así hablaba Zarathustra. gatos siguen siendo las mujeres. y la avaricia de vuestra alma! Cuanto deis a vuestro amigo será lo que yo dé a mi enemigo. ¿Eres un esclavo? Entonces no puedes ser un amigo. Ningún pueblo puede vivir si no sabe evaluar los valores. Pero decidme. Todavía no está apta la mujer para la amistad. sin embargo. Por esto no es apta todavía la mujer para la amistad: sólo conoce el amor. eso he descubierto. ¿quién de vosotros está capacitado para la amistad? * ¡Malditas sean vuestra pobreza. relámpagos y la noche al lado de la luz. DE LOS MIL Y UN OBJETIVOS Muchos países y muchos pueblos ha visto Zarathustra. gatos y pájaros. pero no descubrió en la Tierra poder alguno mayor que el del bien y el del mal. pero si quiere subsistir no debe evaluar al igual del vecino. Mucho que a un pueblo le pareció bien ha sido en concepto de otro oprobio y vergüenza. vacas. La mujer no está apta todavía para la amistad. descubriendo mucho bueno y mucho malo en los pueblos. y no por esto seré más pobre. Mucho que aquí se llama malo lo he visto en otras partes envuelto en purpúreo manto. . En el amor de la mujer hay injusticia y ceguedad hacia todo lo que ella ama.

Lo honorable es lo que le parece difícil. fue poderoso y eterno.» Esto hizo temblar al alma de un griego y seguir el camino que conduce a lo grande. este nombre que simultáneamente me es caro y difícil. «Siempre has de procurar ser el primero y aventajar a los otros. fue lo que escribió un pueblo. en una tabla suspendida sobre él después. «Hablar la verdad y manejar bien el arco y la flecha». el que evalúa. esto tan extraño y difícil al extremo. su país. . El hombre asignó valor a las cosas para conservarse. Tu alma celosa no debe amar a nadie. reconoce primero las necesidades de un pueblo. Por esto se llama «hombre». como no sea el amigo. En verdad. y lo que libra de la extrema necesidad. fue el que creó el sentido de las cosas. hermano mío. FEDERICO NIRTZSCHE Encima de cada pueblo han suspendido una tabla con la enumeración de sus bienes. es la tabla de lo que ha vencido. «Ser leal y por la lealtad exponer su sangre y su honor hasta por cosas malas y peligrosas»: obedeciendo esta máxima se supo dominar un pueblo y se preñó de grandes esperanzas. No los tomaron. su cielo y sus vecinos. es lo que se santifica. es la voluntad de su voluntad de poder. un sentido humano.IÍK. lo primero y lo que da la medida y el sentido de todas las cosas. lo que es indispensable y difícil se denomina el bien. Lo que hace que reine y venza y brille y excite la envidia y el horror de su vecino es lo que considera más importante. «Honrar padre y madre y estarles sometido hasta las raíces del alma». es lo que parecía caro y difícil al pueblo del que procede mi nombre. En verdad. no los encontraron y no los escucharon como a una voz del cielo. los hombres se dieron ellos mismos el bien y el mal. y obedeciendo lo de las victorias sobre sí mismo escrito. y entonces adivinarás la ley de sus victorias sobre sí mismo y por qué por tales peldaños asciende hasta su esperanza. es decir.

El amor que quiere dominar y el amor que desea obedecer se j'untaron para crearse tales tablas.ASÍ HABT. Muchos países y muchos pueblos vio Zarathustra: ningún poder mayor que la obra de los que aman: su nombre es «bien» y «mal». el astuto «Yo». En verdad es un monstruo el poder de estas alabanzas y de estas censuras. hermanos míos. sin la evaluación resultaría vacía la nuez de la existencia. el individuo es la más reciente de las creaciones. El fuego del amor y el fuego de la cólera arden en todos los nombres de las virtudes. vosotros los creadores! Los valores cambian como cambian los creadores. Quien tiene que crear tiene también que destruir. si a la Humanidad le . sino su perdición. En verdad. y sólo más tarde los individuos. ¿quién echará una cadena sobre las mil nucas de esa bestia feroz? Mil objetivos ha habido hasta ahora. ¡oídlo bien. Al principio fueron los pueblos los que crearon. Pero decidme. sólo falta ese objetivo. El placer del rebaño es anterior al placer del Yo: y mientras la buena conciencia se llama rebaño. monstruo? Decidme.AKA ZAK ATI I l. ¡Oídlo bien. Siempre fueron los que amaban y los creadores los que crearon el bien y el mal. esto no es el origen del rebaño. no dice la mala conciencia más que «Yo». Decidme. en realidad. Sólo falta la cadena de las mil nucas.'STil \ 197 Evaluar es crear. desconocedor del amor. Los pueblos suspendían antes encima de ellos una tabla del bien. porque hasta ahora ha habido mil pueblos. El valor de las cosas sólo existe por su evaluación. hermanos míos. ¿quién me dominará a este. vosotros los creadores! Evaluar es convertir en tesoros y joyas las cosas evaluadas. Todavía carece de objetivo la Humanidad. quiere encontrar sus ventaj'as en las ventajas de los demás.

el «Tú» ha sido ya santificado. Quisiera que no pudierais transigir con toda clase de prójimos y sus vecinos. No podéis soportaros a vosotros mismos y no os amáis bastante. DEL AMOR DEL PRÓJIMO «Siempre os interesáis por el prójimo. Pero yo os digo que vuestro amor al prójimo es vuestro mal amor a vosotros mismos. entonces pensáis también vosotros bien de vosotros mismos."Üi. Por encima del amor al prójimo está el amor a lo lejano y futuro. hermano mío. por esto quisierais seducir con vuestro amor a vuestro prójimo y doraros con su error. sino aun más el que habla contra su inconsciencia. El «Tú» es más antiguo que el «Yo». y cuando le habéis seducido para que piense bien de vosotros. Este fantasma que te precede corriendo. y para justificaros tenéis muy buenas palabras. ¿Os aconsejo acaso el amor al prójimo? Antes os aconsejaría la huida del prójimo y el amor a lo lejano. y quisierais hacer de ello una virtud. . Huyendo de vosotros mismos buscáis a vuestro prójimo. os mucho más hermoso que tú. porque así os veríais obligados a crearos de vosotros mismos un amigo de corazón exuberante. Cuando queréis hablar bien de vosotros mismos invitáis a un testigo.' Así hablaba Zarathustra. para mí vale más que el amor a ios hombres el amor a las cosas y a los fantasmas.SCHE falta todavía el objetivo. Y así habláis vosotros de vosotros mismos con los que tratáis y os servís de vosotros mismos para engañar a] vecino. pero el «Yo» todavía no: así se interesa el hombre por su prójimo. No miente solamente el que habla contra su conciencia.i1. ¿Por qué no le das tu carne y tus huesos? Pero tienes miedo y huyes en busca de tu prójimo. pero yo veo muy claro a través de vuestro «desinterés».S FEDERICO N1ET7. ¿nu falta también ella mism.

Y lo mismo que el Mundo se desenvolvió para él.» Así hablaba Zarathustra. Todo aislamiento es una falta». sino el amigo. Pero hay que saber ser una esponja. DEL CAMINO DEL CREADOR «¿Quieres ir. «El que busca se pierde fácilmente él mismo. dice el rebaño. El uno acude a su vecino porque se busca. el amigo creador. Os enseñó el amigo y su corazón desbordante. Y cuando digas: «Mi conciencia y la vuestra no . Hermanos míos: no os aconsejo el amor al prójimo. vuelve a envolverse otra vez. No os enseñó el prójimo. la corteza del bien. Todavía tiene que resonar en tus oídos la voz del rebaño. y el otro porque quisiera no encontrarse. dispuesto siempre a regalar un mundo acabado. Tampoco gusto de vuestras fiestas: demasiados comediantes encontré en ellas y hasta los espectadores se conducían a menudo como comediantes. os aconsejo el amor de lo más lejano. Los más lejanos son los que pagan vuestro amor al prójimo. en tu amigo ama al superhombre como tu razón de ser. Vuestro mal amor a vosotros mismos os convierte la soledad en una cárcel. si se quiere ser amado de este corazón desbordante. como la formación del bien por el mal y del objetivo por la casualidad. sobre todo cuando no se tiene ninguno». al aislamiento? ¿Quieres encontrar el camino que conduce hasta ti mismo? Piénsalo todavía un poco y escúchame. y cuando sólo os reunís cinco tiene siempre que morir un sexto. Os enseñó el amigo que lleva dentro de sí un mundo acabado.ASÍ HABLABA ZARATHUSTKA 199 Y dice así el loco: «el trato de los hombres estropea el carácter. Y tú has formado parte del rebaño durante mucho tiempo. Que el amigo sea para vosotros la fiesta de la Tierra y un presentimiento del superhombre. hermano mío. Que lo porvenir y lo más lejano sean la causa de tu hoy.

que es la misma que conduce a ti mismo? Pruébame entonces que te asisten para ello el derecho y la fuerza. ¿Eres una nueva fuerza y un nuevo derecho? ¿Un primer movimiento? ¿Una rueda que gira sobre sí misma? ¿Puedes también obligar a las estrellas a que giren en derredor tuyo? ¡Hay tanta codicia de las alturas! ¡Hay tantos ambiciosos convulsivos! ¡Pruébame que no eres un codicioso ni un ambicioso! Hay muchos grandes pensamientos que sirven lo mismo que un fuelle. Pero ¿tú quieres seguir la senda de tu aflicción. día en que tu orgullo se rebelará y tu ánimo rechinará los dientes. del mal de los muchos. ¿Te llamas libre? Quiero que me digas tu pensamiento dominante y no que te has escapado de un yugo. serán tus palabras una queja y un dolor. el único. Mira: la conciencia común engendró ella misma este dolor y el último destello de esta conciencia brilla todavía en tu aflicción. ¿Eres acaso alguno de los que tienen derecho a escapar de un yugo? Hay quienes pierden sus últimos valores al perder su sujeción. Todavía hoy día sufres tú. se hinchan y se hacen aún más vacíos.200 FEDERICO N1ETZSCHE son las mismas». ¿Libre de qué? ¿Qué le importa esto a Zarathustra? Tus ojos claros son los que deben decirme: ¿para qué libre? ¿Puedes darte tú mismo tu mal y tu bien y suspender sobre ti tu voluntad como si fuera una ley? ¿Puedes ser al mismo tiempo juez de ti mismo y vengador de tu ley? Terrible es estar sólo con el juez y vengador de su propia ley. hoy todavía conservas tu ánimo y tus esperanzas. Es lo mismo que si se arrojara una estrella a los espacios solitarios dejándola en el hálito helado de la soledad. un día en que gritarás: «¡estoy solo!» Un día en que no verás tu altura de miras y en cam- .

¡Solitario! Sigues el camino que conduce a ti mismo. . Cómo podríais ser justos tratándose de mí!» Así deberíais hablar. por fuerza deben perecer. tu altura te asustará. «. Arrojan contra el solitario basura e injusticias. tú mismo te estás acechando en las cavernas y en los bosques. Los aventajas subiendo a las alturas. y yo quisiera que tus pies tuvieran garras. más pequeño te verán los ojos de los envidiosos. El más detestado es el que vuela más alto. hermano mío. hermano mío. y si no lo coisiguen. Pasaste cerca de ellos y seguiste de largo. y te lo tendrán muy en cuenta. y yo escogería vuestra injusticia como la parte que me corresponde. Pero ¿podrás ser tú un asesino? ¿Conoces ya. si quieres ser estrella. la significación de la palabra «desprecio»? ¿Y lo que tiene que sufrir tu justicia al ser justo con los que te desprecian? Obligas a muchos a que cambien de opinión cuando se trata de ti. ¡Guárdate también de los impulsos de tu amor! El solitario tiende demasiado de prisa la mano al que encuentra en su camino. en vez de darles la mano. Guárdate bien de los buenos y justos. que de buena gana crucificarían a los que se inventan sus propias virtudes. odian al solitario.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 201 bio verás demasiado cerca tu bajeza. pero Lú. es preciso que a pesar de todo brilles para ellos. ¡Guárdate también de la santa ingenuidad! Todo lo que no es simple resulta para ella una impiedad. gusta mucho de jugar con el fuego de las hogueras. un día en que gritarás: «¡todo es falsedad!» Hay sentimientos que quisieran matar al solitario. pero no olvides que mientras más te eleves. deberías darles los pies. A mucha gente. como si fuera un fantasma. No te lo perdonarán nunca. Pero el peor enemigo con quien puedes encontrarte serás siempre tú mismo.

que habló a mi alma en esta forma: «Muchas veces habló ya Zarathustra con nosotras. un impío y un malvado. quieres crearte un dios con tus demonios. las mujeres. ¿Es un tesoro que te han regalado? ¿O un niño nacido de ti? ¿O sigues tú mismo ahora los senderos de los ladrones. Cuando. Zarathustra? Y ¿qué es lo que ocultas tan cuidadosamente bajo tu capa. Vete a tu aislamiento. DE LA ANCIANA Y LA JOVEN ¿Por qué te escurres tan furtivamente en el crepúsculo.202 FEDERICO NIETZSCHE Y tu camino pasa por delante de ti y de tus siete demonios. seguía hoy mi camino encontré en la hora del crepúsculo vespertino a una ancianita. ¿cómo querrías renovar tu ser sin haberte convertido antes en cenizas? ¡Solitario! Estás siguiendo el camino del creador. El amante quiere crear porque desprecia: ¡qué sabe del amor el que no debería despreciar lo que ama! Vete con tu amor y tu creación a tu aislamiento. Así hablaba Zarathustra. un loco y un escéptico. como sólo desprecian los que aman. solitario. lo que llevo es una pequeña verdad. llevándote mis lágrimas: Amo a quien quiere crear lo superior a él y así perece». hermano mío. un brujo y un augur. hermano mío. pero nunca nos habló de la mujer. Serás un hereje de ti mismo. y más tarde te seguirá cojeando la justicia. Solitario: sigues el camino del amante. que es un tesoro que me han regalado. Pero es tan traviesa como un niño pequeño y si no le tapo la boca gritará hasta aturdimos. Has de querer arder en tu propia llama. hermano mío—contestó Zarathustra—. te amas a ti mismo y por esto te desprecias.» . tú el amigo de los malos? «En verdad te digo.

la finalidad es siempre el niño.» «Habíame también de la mujer—repuso—.ASI HABLABA ZAHATHUSTR. pero el hombre es más niño que la mujer. El hombre debe ser educado para la guerra y la mujer para el descanso del guerrero. A ver. El hombre debe temer a la mujer que ama. soy bastante vieja para olvidarme en seguida de lo que me digas. si descubrís el niño que hay en todo hombre. a la mujer más dulce le queda siempre algo amargo en el sabor. no temáis a quien os inspire temor. En el verdadero hombre se esconde siempre un niño. que entonces es capaz de todos los sacrificios y todo lo demás le parece sin valor. la mujer entiende muy poco del honor. Que la mujer sea un juguete puro y fino. ¡Que vuestro amor sea todo honor! Por lo demás. Por esto gusta de la mujer. Todo lo demás es una locura. El hombre debe temer a la mujer que odia. El hombre es para la mujer un medio. mujeres. que es el más peligroso de los juguetes. Por esto quiere a la mujer. Pero que también sea vuestro honor amar más de lo que os amen y no ocupar jamás el segundo lugar. ¡Que el brillo de una estrella resplandezca en vuestro amor! Que vuestra esperanza diga: «¡Ojalá pudiera yo dar a luz al superhombre!» ¡Que haya valor en vuestro amor! Fuertes de vuestro amor. Frutos demasiado dulces no son del agrado del guerrero. Pero ¿qué es la mujer para el hombre? Dos cosas quiere el hombre verdadero: el peligro y el juego. porque .» «En la mujer todo es un enigma y todo en la mujer tiene una solución que se llama el embarazo.\ 203 Y yo le contesté: «De la mujer únicamente se debe hablar a los hombres. La mujer comprende mejor a los niños que el hombre. iluminado por las virtudes de un mundo que no existe todavía. semejante a una piedra preciosa.

» La felicidad del hombre es: yo quiero. gri tara esta pequeña verdad. DE LA MORDEDURA DE LA VÍBORA Una tarde se quedó dormido Zarathustra a la sombra de una higuera porque hacía calor. que lanzó un grito. la mujer sospecha la fuerza del hombre. La de la mujer: él quiere. mujer». porque si no. pero no eres lo bastante fuerte para retener. ¿Será acaso porque en las mujeres nada es imposible? Y en agradecimiento toma una pequeña verdad. Envuélvela bien y tápale la boca. Lo extraño es que conociendo tan poco Zarathustra a las mujeres tenga razón cuando habla de ellas. y la mujer malvada.» Y la viejecita le dijo: «Muchas galanterías dijo Zarathustra.» «Dame tu pequeña verdad. Pero el alma del hombre es profunda. El alma de la mujer es superficie. y el dolor de la mordedura despertó a Zarathustra. «¡Mira: ahora es cuando el Mundo es perfecto!» —piensa una mujer cuando. una capa de agua movediza y agitada sobre un remanso. Una víbora se le acercó y le mordió en el cuello.204 FEDERICO NXETZSCHE en el fondo del alma el hombre no es sino malo. dije. Al separar el brazo de . principalmente para las que son bastante jóvenes para entenderlas. obedece. ¿A quién aborrece más la mujer? El hierro dijo al imán: «Te aborrezco porque atraes. Y la viejecita me dijo: «¿Vas adonde hay mujeres? ¡No olvides el látigo!» Así hablaba Zarathustra. porque soy bastante vieja para decírtela. Y es preciso que la mujer obedezca y encuentre una profundidad a su superficie. verdaderamente enamorada. y se cubrió el rostro con los brazos. pero no la concibe nunca. y su corriente ruge precipitándose en cavernas subterráneas.

que os ha hecho un beneficio. Y si se os inflige una gran injusticia. No me gusta vuestra fría justicia: en los ojos de vuestros jueces veo siempre al verdugo y su fría cuchilla. le preguntaron: «¿Cuál es. en cambio. todavía me queda bastante camino que recorrer. Es más noble atribuirse la culpa que tener razón. ¡Recoge tu veneno! No eres lo suficientemente rica para regalármelo. Zarathustra. Probadle. que reconociendo también los ojos de Zarathustra quiso alejarse huyendo torpemente. Decidme: ¿dónde se encuentra una justicia que sea amor con los ojos clarividentes? . Una pequeña venganza es más humana que la renuncia a vengarse. Pero para esto hace afalta ser bastante rico.» Inmediatamente se arrolló la víbora a su cuello y lamió la herida. «No te vayas todavía—dijo Zarathustra—. sobre todo cuando se tiene razón. Y si se os maldice no me gustaría veros bendecir. no quiero tampoco vuestro castigo. «¿Cuándo oíste decir que un dragón muriera del veneno de una serpiente?—dijo—. Me has despertado a tiempo. Una vez que Zarathustra refirió este sucedido a sus discípulos. Es horrible ver a uno al que sólo oprime la injusticia. porque le humillaríais. Mejor será que también maldigáis un poco. ¿Sabíais ya esto? Que una injusticia compartida es un semiderecho y que el que puede soportar la injusticia debe cargar con ella. Y aunque el castigo no sea un derecho ni un honor concedidos al transgresor. Preferid encolerizaros antes que humillar.» Pero si tenéis un enemigo no le devolváis bien por mal. apresuraros a añadir a ésta cinco pequeñas.» «Poco camino te queda que recorrer—dijo tristemente la víbora—: mi veneno mata.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 205 su rostro vio a la culebra. la mora! de tu historia?» Y Zarathustra respondió: «Destructor de la moral me llaman los buenos y los justos: mi historia es inmoral. porque aún no te he dado las gracias.» Zarathustra se sonrió.

¿O será tu deseo la voz del animal y de la necesidad? ¿O el temor al aislamiento? ¿O el descontento de ti mismo? Quiero que tu victoria y tu libertad sientan el anhelo de un hijo. Facilísimo es dejar caer en él una piedra. amatadle también!» Así hablaba Zarathustra. guardaos de ser injustos con los solitarios. Tus construcciones deben ser más elevadas que tú. DEJL NIÑO Y DEL MATRIMONIO «Tengo una pregunta para ti solo. ¡Cuánto quisiera ser justo en el fondo de mi alma! ¿Cómo podría dar a cada uno lo suyof Que esto me baste: dar a cada uno lo mío. el dueño de tus sentidos y de tus virtudes? Esto es lo que te pregunto. Eres joven y deseas mujer e hijo. pero antes debes ser construido tú mismo. como si fuera una sonda. Y yo te pregunto: ¿eres un hombre que puede permitirse desear un hijo? ¿Eres el victorioso.20t¡ FEDERICO NIETZSCHK Inventadme pues. ¿Cómo podría olvidar un solitario? ¿Cómo podría corresponder? El solitario se parece a un pozo muy profundo. pero si le ofendierais. hasta la mentira misma se convierte en filantropía. una pregunta que. Monumentos vivientes son los que debes erigir para conmemorar tu victoria y tu liberación. ¿Queréis que todavía os diga esto? En el que quiere ser justo en el fondo de su alma. ¿quién querrá sacarla y subirla a la superficie? Guardaos mucho de ofender al solitario. decidme. Inventadme también una justicia que absuelva a todos menos a los que juzgan. hermano mío. Por último. pero cuando llegue al fondo. no sólo todos los castigos. un amor que lleve consigo. . cuadrado de c-uerpo y alma. hermanos míos. dejo caer en tu alma para conocer su profundidad. el vencedor de ti mismo. sino también todas las culpas.

Otro buscaba una sirviente con las virtudes de un ángel. Respeto mutuo es lo que es el matrimonio respecto de los que quieren con tal voluntad. ¡Que el jardín del matrimonio te ayude en la empresa! Debes crear un cuerpo superior. sino también elevándola. y dicen que su unión ha sido sellada en el Cielo. un primer movimiento. qué impureza de alma la de estos dos! ¡Ah. Quisiera que la Tierra se estremeciera convulsa cuando un santo y una gansa se aparean. Matrimonio: así denomino yo la voluntad de dos para crear un uno que sea más que los que lo han creado. qué pobreza de alma la de estos dos! ¡Ah. y a eso le llama su matrimonio.' Este hombre me pareció digno y maduro para el sentido de la Tierra. Debes crear un creador. Este marchó como un héroe en busca de verdades y sólo capturó una mentirijilla muy bien adornada. pero de golpe estropeó toda su sociedad. Uno mostróse muy reservado en su trato de gentes y sumamente dificultoso para escoger. pero de repente se convirtió en la sirviente de una mujer. y a eso le llama su matrimonio. Pues bien: ¡yo no quiero este Cielo de los superl'luos! ¡No. una rueda que gire sobre ella misma.ASÍ HABLABA ZARATHlSTHA 207 No sólo lias de propagar tu raza a lo lejos. ¿qué nombre le daré? ¡Ah. . no quiero a estos animales apiolados en redes celestiales! ¡bejos de mí ese Dios que viene cojeando a bendecir lo que no unió! ¡ No os riáis de semejantes matrimonios! ¿Qué hijo habrá que no tenga motivo para llorar por sus padres'. qué miserable contento el de estos dos! A todo esto lo denominan matrimonio. pero cuando vi a su mujer me pareció la Tierra una casa de locos. y ahora le haría falta convertirse además en un ángel. ¡Sea esto el sentido y la verdad de tu matrimonio! Pero a lo que tantos inútiles y superfluos llaman matrimonio.

Muchas breves locuras son lo que vosotros llamáis amor. Y vuestro matrimonio. Pero hasta el más astuto entre ellos compra todavía a su mujer en un saco precintado. . que despertará en ti el anhelo del superhombre y la sed del creador. vuestro mejor amor no es más que una metáfora extasiada y un doloroso ardor. Es una antorcha que deberá guiaros iluminándoos los caminos superiores. enseña Zarathustra. " Hasta en el cáliz del mejor amor encontrarás amargura. la nuez vacía también quiere que ia parlan. ¡Ojolá sean compasivos los velados dioses que sufren vuestro amor a la mujer y el amor de la mujer al hombre! En todo caso.208 FEDERICO NIETZSCHE Siempre he visto que los compradores son muy precavidos y que todos tienen astucia en los ojos. ¿es ésta tu voluntad del matrimonio? Santos llamo yo a una voluntad semejante y a un tal matrimonio. a amar! Y para ello apurad el cáliz amargo de vuestro amor. ¡Más le valiera no habernacido! Esto es lo que aconsejo a los superfluos. hermano mío. «Claro está que quien no vive a tiempo no podrá naturalmente morir a tiempo. pone fin a muchas breves iocuras. que es una larga tontería. Sin embargo. Sed del creador. Tenéis que amar un día más allá de vosotros mismos. ¡Aprended. Todavía produce extrafieza la máxima: «¡Muérete a tiempo!» «¡Muérete a tiempo!».» Así hablaba Zarathustra. DE LA MUERTE VOLUNTARIA «Muchos mueren demasiado tarde y algunos demasiado temprano. Pero también los superfluos presumen cuando se trata de su muerte. pues. flecha y anhelo del superhombre: habla. casi siempre adivina un animal al otro.

amarillean y se arrugan. Y todo el que aspira a la gloria debe despedirse a tiempo del honor y ejercer el difícil arte de marcharse a tiempo. viene como dueña. que haciendo muecas se acerca cautelosamente como un ladrón y. Voy a mostraros la muerte que consagra.ASI HABLABA ZARATHUSTUA 200 Todos dan importancia a la muerte. Y ¿cuándo querré? El que tiene un objetivo. que para los vivientes debe ser un aguijón y una promesa. no quiero asemejarme a los cordeleros."US victorias: una boca desdentada no tiene ya derecho a todas las verdades. y un heredero quiere que la muerte a tiempo sea su objetivo y heredero. Algunos envejecen demasiado para sus verdades y . A unos les envejece primero el corazón y a otros el . sin embargo. Los hombres ignoran aun como se consagran las fiestas más herniosas. que tirando a lo largo de sus hilos andan siempre hacia atrás. y simultáneamente maduran. Morir así es lo mejor. La muerte que os elogio es la mía. Así es como debería aprenderse a morir y no debería haber fiesta alguna sin que un moribundo semejante santificara las promesas de los vivientes. Hay manzanas agrias cuyo destino quiere que esperen hasta el último día del otoño. la muerte voluntaria que viene a mí porque quiero. y después morir combatiendo esparciendo un alma muy grande. Pero tan odiosa es al combatiente como al victorioso vuestra muerte. sin que para ellos signifique todavía la muerte una fiesta. Quien cumplió su misión muere triunfante y rodeado de los que esperan y prometen. como saben los que quieren ser amados mucho tiempo. Hay que cesar de dejarse comer cuando se tiene mejor gusto. Y por respeto a su objetivo y heredero cesará de colgar en el santuario de la vida coronas marchitas. En verdad.

Muchos viven demasiado tiempo y otros permanecen demasiado tiempo colgados de las ramas. Muchos no llegan nunca a madurar. Pero el hombre tiene más del niño que el joven y . y para muchos fue fatal que muriera demasiado pronto. ¡blasfemadores! En verdad murió demasiado pronto aquel hebreo. Y algunos son viejos en la juventud. ¡Ojalá viniera una tempestad que hiciera caer del árbol todo lo podrido y comido por los gusanos! • ¡Vengan los predicadores de la muerte rápida! Ellos serían las verdaderas tempestades que sacudirían los árboles de la vida. Este hebreo.210 FKDKKICO NIKTZSCHE espíritu. al que veneran los predicadores de la muerte lenta. Jesús. hermanos míos! Murió demasiado pronto: él mismo habría sido el refutador de sus doctrinas si hubiera llegado a alcanzar mi edad. porque ya en verano se pudren. ¡Ojalá se hubiera quedado en el destierro y lejos de los buenos y los justos! Quizá hubiera aprendido a vivir y a amar a la tierra. pero cuando se tarda mucho en ser joven se permanece joven muchísimo tiempo. La cobardía los mantiene pegados a la rama. Pero no oigo predicar más que la muerte lenta y la paciencia con todo lo que es «terrestre». Que procuren que al menos la muerte les resulte mejor. Todavía no ha desplegado las pesadas alas del espíritu y del carácter. ¡Ay! ¿Vosotros predicáis la paciencia de lo que es terrestre? Esto terrestre es lo que tiene demasiada paciencia para soportaros. A algunos les falla la vida: un gusano venenoso les roe el corazón. sólo conocía las lágrimas y la melancolía del hebreo y el odio de los buenos y los malos: de repente le asaltó el anhelo de la muerte. ¡ Creedme. ¡Era lo suficientemente noble para retractarse! Pero todavía no había madurado. y también la risa. El amor del joven carece de madurez y por esto aborrece al hombre y a la tierra.

y a la tierra quiero volver para tener el eterno descanso en aquella que me engendró. Más que todo en el Mundo me agrada veros lanzar la pelota dorada. a vosotros os arrojo la pelota dorada. Libre para la muerte y libre en la muerte un divino negador. si no. amigos míos. Zarathustra se alegró del regalo y se apoyó en el bastón. Así es como deseo morir. que ha lanzado su pelota: vosotros sois los herederos de mi objetivo. después habló así a sus discípulos : «Decidme: ¿por qué representa el oro el mayor valor? Porque es raro e inútil y brilla con suaves reflejos y porque siempre se da. Cuando llegaron a un cruce de caminos les dijo Zarathustra que en adelante quería marchar solo.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 211 menos melancolía: el hombre comprende mejor la muerte y la vida. a fin de que por mi muerte améis más a la tierra. Sólo como símbolo de la virtud más excelsa alcanzó . amigos míos lo imploro de la miel de vuestra alma. le siguieron muchos que se decían sus discípulos dándole acompañamiento. DE LA VIRTUD QUE DA Cuando Zarathustra se hubo despedido de la ciudad que tanto amaba y cuyo nombre es «tía Vaca multicolor». os habrá resultado mal la muerte. porque era amigo de las marchas solitarias. Que en vuestra muerte brillen todavía vuestro espíritu y vuestra virtud como arreboles alrededor de la tierra. cuando ya no es tiempo de decir que así comprende él la muerte y la vida. Que vuestra muerte no sea un blasfemar del hombre y de la tierra. Sus discípulos le ofrecieron entonces un bastón cuyo puño de oro representaba una serpiente arrollándose alrededor del Sol. Por esto quiero permanecer todavía un poco más tiempo en la Tierra: ¡ perdonádmelo» Así hablaba Zarathustra. En verdad tenía un objetivo Zarathustra.

discípulos míos: como yo aspiráis a la virtud que da. Los . En verdad os adivino. Con el brillo del oro reluce la mirada del que da. el símbolo de una elevación. hermanos míos. Muy rara e inútil es la mayor de las virtudes y suave y deslumbrador su brillo: una virtud que da es la más excelsa de las virtudes. Nuestro camino nos dirige a las alturas. de la especie a la especie superior. Forzáis todas las cosas para que se os aproximen y entren en vosotros. a fin de que broten de vuestro manantial como dones de vuestro amor. ¿Qué tenéis de común vosotros con los gatos y los lobos? Vuestra sed de volveros ofrendas y presentes. pero yo Hamo sano y sagrado a este egoísmo. con avidez de hambriento mide al que puede comer hasta hartarse. Decidme. Pero nos estremecemos de pavor cuando el sentido degenerado nos dice: « ¡ Todo para mí!» Nuestro sentido vuela a las altruas: así es un símbolo de nuestro cuerpo. un amor tal que da. Con ojos de ladrón mira todo lo que brilla. Hay otro egoísmo demasiado pobre y hambriento que siempre quiere robar: es el egoísmo de los enfermos. tiene por fuerza que convertirse en ladrón de todos los valores. porque vuestra virtud es insaciable queriendo dar. En verdad. El brillo del oro sella la paz entre la Luna y el Sol. Insaciablemente desea vuestra alma tesoros y joyas. El ansia codiciosa de este egoísmo es testimonio de un cuerpo enfermo. ¿qué es lo que consideramos la cosa peor para nosotros y la peor para todos? ¿No es la degeneración? Y siempre deducimos que existe la degeneración cuando falta el alma que da. Una envidia tal es la voz de la enfermedad y de una invisible degeneración.212 FEDERICO N1KTZSCHE el oro su tan alto valor. y siempre da vuelta alrededor de la mesa del que da. y por eso tenéis sed de amasar todas las riquezas en vuestras almas. el egoísmo enfermo.

Esta nueva virtud es el poder. como la voluntad del hombre que ama.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 213 símbolos de estas elevaciones son los nombres de las virtudes. será esto el origen de vuestra virtud. Cuando no tengáis más que una única voluntad y este cambio de todas las penas se llame para vosotros necesidad. es un nuevo bien y un nuevo mal. será este el origen de vuestra virtud.» II Calló Zarathustra un instante y miró con cariño a sus discípulos. Y el espíritu. entonces tiene origen vuestra virtud. el mullido lecho. su compañero y su eco. solamente hacen señas. ¡qué es para el cuerpo? Heraldo de sus victorias y combates. Así pasa el cuerpo por la historia: uno que está formándose y un luchador. En verdad. un pensamiento dominante envuelto en un alma prudente: un sol dorado rodeado por la serpiente del conocimiento. entonces tendrá origen vuestra virtud. Todos los nombres de lo bueno y lo malo son símbolos: no hablan. Prestad atención a las horas en que vuestro espíritu quiere hablar simbólicamente: son el origen de vuestra virtud. un nuevo profundo murmurar del agua y la voz de un nuevo manantial. En verdad. Cuando os elevéis sobre los elogios y las censuras y vuestra voluntad quiera mandar a todas las cosas. Entonces es cuando vuestro cuerpo se ha elevado y resucitado: con su felicidad encanta al espíritu haciendo de él un creador para que evalúe y ame y sea un bienhechor de todas las cosas. Cuando menospreciéis las cosas agradables. bendición y peligro para los ribereños. Después continuó hablando y su voz se había transformado: . Loco es quien les pide sabiduría. y cuando no podáis reposar más que lejos de la molicie. Cuando vuestro corazn borbota ampliamente semejante a un caudaloso río.

Cuánto error y cuánta ignorancia han venido por desgracia a integrar nuestro cuerpo. con todo el poder de vuestra virtud! ¡Que vuestro amor que da y vuestro conocimiento sirvan al sentido de la Tierra! Os conjuro y suplico a que así sea. Ha habido siempre. y que el valor de todas las cosas sea renovado por vosotros! ¡Por esto tenéis que ser combatientes! ¡Por esto tenéis que ser creadores! El cuerpo se purifica por el saber. Hasta ahora se ha perdido de mil maneras distintas y equivocado tanto espíritu como virtud. Todavía están por descubrir y agotar los hombres y la Tierra de los hombres. sí. ¡ay!. ¡Qué peligroso es ser heredero! Todavía luchamos paso a paso con el gigante casualidad. el hombre fue un ensayo. ¡Ay!. todos los instintos del que conoce se santifican y el alma del que se eleva se regocija. ¡Que vuestro espíritu y vuestra virtud sirvan al sentido de la Tierra... mil taludes y tierras ocultas de la vida. De mil maneras distintas se han ensayado y perdido el espíritu y la virtud. No sólo la razón de milenarios. ensayando la ciencia se eleva. hermanos míos. ¡Médico. un sentido humano. ayúdate a ti mismo y así ayudarás a tu enfermo! Que sea su mejor auxilio ver con sus propios ojos al que se cura a sí mismo. sino también su locura se manifiesta en nosotros. tanta virtud perdida. pues sobre toda la Humanidad reinaba hasta ahora la insensatez. No dejéis que vuestra virtud volando se aleje de las cosas terrestres y que bata las alas contra los muros eternos. a la Tierra esa virtud perdida. como yo. ¡Vigilad y escuchad. Mil sendas hay que todavía no han sido recorridas. hermanos míos. a fin de que dé su sentido a Ja Tierra. Sí. volvedla al cuerpo y a la vida. Volved a traer. la falta de sentido. solitarios!. del porvenir soplan . en nuestro cuerpo habitan todavía ahora tanta locura y tanta equivocación: se han convertido en cuerpo y voluntad.214 FEDERICO N1KTZSCHE «iSed siempre fieles a la Tierra.

¿Decís que creéis en Zarathustra? Mas. i Quizá os engañó! El hombre que busca el conocimiento tiene que poder no sólo amar a sus enemigos. pero ¿qué importan todos los creyentes? Todavía no os habíais buscado cuando me encontrasteis. De vosotros mismos que os habéis escogido saldrá un día un pueblo escogido: y de éste nacerá el superhombre. un olor saludable. y su voz se había transformado: «Ahora me voy solo."i vientos con secreto batir de alas. En verdad os aconsejo: ¡alejaos de mí y defendeos contra Zarathustra! Mejor aún: avergonzaos de él. pero y ¿si vuestra veneración se derrumbara un día? Tened cuidado de que no os mate una estatua. los solitarios de hoy. Vosotros. y durante largo rato estuvo meditando mientras parecía que sopesaba el bastón. Y ya ahora se percibe un nuevo olor que la envuelve. un alegro mensajero busca oídos delicados. Así lo quiero. Así hacen todos los creyentes.» III Cuando Zarathustra hubo hablado así calló. . Ahora os mando que me perdáis y que os encontréis vosotros mismos. seréis un pueblo e! día de mañana. ¡discípulos míos! También vosotros partiréis solos. ¡qué importa Zarathustra! Sois mis creyentes. Por fin volvió a hablar de esta manera. una nueva esperanza. En verdad va a ser la Tierra todavía un lugar de curación. los que vivís aislados. y sólo cuando todos hayáis renegado de mí volvere a vosotros.ASÍ HAIÍLAHA ZAKATHUSTlt A 2 1 . Mal se recompensa con agradecimiento a un maestro cuando siempre se sigue siendo un discípulo. por esto significa la fe tan poca cosa. Y ¿por qué no queréis hacer trizas mi corona? Me veneráis. sino también odiar a sus amigos. pero como quien todavía tiene algo más que decir.

porque es el camino hacia una nueva mañana. entonces volveré a estar con vosotros por tercera vez para que celebremos reunidos el gran mediodía. «Todos los dioses han muerto. y celebre como su suprema esperanza la ruta que conduce a su ocaso.T Zarathustra. Y éste sera el gran mediodía en que el hombre se halle en la mitad de su camino. que buscaré con otros ojos a los que perdí y entonces os amaré con otro amor. Entonces el que desaparece se bendecirá a sí mismo para pasar al otro lado y el sol de su conocimiento estará en su cénit.21G FEDERICO NIETZSCHE En verdad os digo. nosotros queremos ahora que viva el superhombre»—¡que un día sea ésta nuestra última voluntad el gran mediodía!» Así hablab. Y un día llegaréis a ser mis amigos e hijos de una sola esperanza. entre el animal y el superhombre. hermanos míos. .

porque todavía tenía muchas cosas que darles. reflexionó . 88. que buscaré con otros ojos a los que perdí y entonces os amaré con otro amor. Así transcurrieron para el solitario los meses y los años mientras su sabiduría aumentaba. Una mañana se despertó antes de la aurora. Y no hay nada tan difícil como esto: cerrar por amor la mano abierta y guardar el pudor al dar. (De la virtud que da.) EL NIÑO CON EL ESPEJO Zarathustra volvió a la montaña y a la soledad de su caverna para aislarse de los hombres.SEGUNDA PARTE «—y sólo cuando todos hayáis renegado de mí volveré a vosotros: En verdad os digo. hermanos míos. llegando a hacerle sufrir su exuberancia.» ZARATHUSTRA. pág. Pero la impaciencia y el deseo de volver a ver a los que amaba llenaban su alma. parecido al sembrador que ha arrojado su semilla al surco del arado.

Sorprendidos le miraron su águila y su serpiente. sino la mueca horrible de un demonio y su risa sarcástica. demasiado bien comprendo la significación de mi sueño y lo que me advierte: mi doctrina está en peligro. porque no me vi en él. animales míos?—dijo Zarathustra—. pero no como un angustiado. ¿No estoy transformado? ¿No ha venido a mí la felicidad como un huracán? Mi felicidad está loca y sólo dirá locuras: es demasiado joven todavía. ¡He perdido mis amigos: ha llegado la hora de buscar a Sos que perdí!» Diciéndose estas palabras levantóse Zarathustra sobresaltado. . a fin de que mis amados tengan que avergonzarse de los donativos que les hice. la cizaña quiere convertirse en trigo. En verdad. ¿Qué me ha sucedido. Mis enemigos se han hecho poderosos y han desfigurado la imagen de mi doctrina. Mi amor impaciente se desborda como un torrente precipitándose a la profundidad desde oriente a poniente. Desde las montañas silenciosas y desde las tempestados del dolor baja mi alma borbotando al valle. ¡ Sed indulgentes con ella! Mi felicidad me ha lastimado: ¡que todos los que sufren sean mis médicos! Ya puedo bajar al valle a reunirme con mis amigos y también con mis enemigos. Zarathustra. porque semejante a la aurora se dibujaba en su rostro una incipiente felicidad.1M8 1''E1)HIIJC0 NIKTZSCllK largo tiempo en su lecho y acabó por decir a su cora zón: «¿Por qué me he asustado tanto soñando que me despertaba? ¿No se acercó a mí un niño que llevaba un espejo? Un niño que me dijo: «Mírate en este espejo. Zarathustra puede volver a hablar y a prodigar e] bien a sus bienamados.» Cuando me miré en el espejo lancé un grito y mi corazón sufrió violenta sacudida. sino como un vidente y un bardo inspirado por el Espíritu.

ASÍ HABLABA ZAK A T l t l ' S T l : A 21 íi Demasiado tiempo lie languidecido en la contemplación de la lejanía. Mi pecho entonces se levantará formidable y formidable será el soplo de su tempestad en las montañas. Quiero atravesar los amplios mares como una exclamación y un grito de alegría hasta encontrar las Islas Bienaventuradas. al mar. ¡Ojalá se precipite en lo impracticable el río de mi amor! ¿Cómo no encontraría un río. Demasiado lentamente corren para mí todas las palabras : ¡ salto a tu carroza. donde mis amigos residen. . ¡La lanza que arrojo contra mis enemigos! ¡Cuánto les agradezco a mis enemigos poder por fin lanzarla! Demasiada era la tensión de mi nube. entre risotadas de los relámpagos voy a arrojar a la profundidad descargas de granizo que hagan temblar. el camino al mar? Bien hay en mí un lago solitario que se basta a sí mismo. demasiado tiempo ha sido mi dueña la soledad: asi me he olvidado del silencio. como a todos los creadores. Todo yo me he convertido en una boca y en ei mugido de un torrente que se despeña desde elevadas alturas: quiero precipitar mis palabras en los valles. pero mi río de amor lo arrastra consigo a la profundidad. En verdad que vienen mi felicidad y mi libertad con la furia de la tempestad. Nuevos senderos son los que recorro y nuevas palabras acuden a mis labios. así se aliviará. es la mejor servidora de mi pie. al final. Cuando quiero montar el más salvaje de mis caballos me valgo de mi lanza. tempestad! Y todavía te acuciaré con mi maldad. Y mis enemigos con ellos. Mi espíritu ya no quiere correr con suelas gastadas. me cansaron las lenguas antiguas. Pero todos mis enemigos tienen que creer que es el genio del mal que pasa furioso por encima de sus cabezas. ¡Cuánto amo ahora a todos con los que puedo hablar! De mi felicidad forman parte también mis enemigos. que me ayuda mejor que nadie.

también vosotros os asustaréis de mi ciencia salvaje y posible será que huyáis de ella a la vez que mis enemigos. ¡que ésta sea vuestra mejor creación! Dios es una suposición: pero quiero que vuestra suposición esté comprendida dentro de lo imaginable. . amigos míos: bebed su dulce jugo y comed su carne exquisita. ¡ Mirad la abundancia que nos rodea! Y desde la exuberancia es grato dirigir la vista a los mares lejanos. mi ciencia. Soy un viento del Norte para los higos maduros.220 FíiDkfUCO NIIÍTZSCHE Sí. pero quiero que vuestra suposición no vaya más allá de vuestra voluntad creadora. ¡Ojalá pudiera yo volver a atraeros con mis caramillos! Ojalá aprendiera a rugir amablemente mi leona. de todos los dioses! Pero bien podríais crear el superhombre. pues. Dios es una suposición. Sobre el mullido césped de vuestros corazones. ¿Sabríais crear un dios? ¡No me habléis. pero al caer se les rompe su piel rojiza. Estamos en pleno otoño. Antes se evocaba a Dios al mirar los mares lejanos. pero podríais transformaros en padres y antepasados del superhombre. por la tarde. sobre vuestro amor quisiera ella que reposara lo que más ama en el Mundo.» Así hablaba Zarathustra. ¡Cuánto aprenderíamos juntos entonces! Mi sabiduría salvaje fue fecundada en las montañas solitarias: sobre las duras piedras dio a luz el menor de sus pequeños. mi sabiduría. ahora os he enseñado a evocar otro nombre: el superhombre. y el cielo es claro. EN LAS ISLAS BIENAVENTURADAS «Los higos caen del árbol: son dulces y sabrosos. Parecidas a los higos caen sobre vosotros estas enseñanzas. amigos míos. hermanos míos. No vosotros mismos quizá. hermanos míos. Y ahora corre como loca por la aridez del desierto buscando blandos céspedes mi vieja sabiduría salvaje.

no hay dioses.. bastándose a sí mismo e inmutable. vuestra voluntad y vuestro amor. la de los que buscáis el conocimiento. Vuestra imaginación debe llegar hasta el límite de vuestros sentidos. ¿cómo podría vivir yo sin ser un dios? Por consiguiente. Perversas e inhumanas son todas estas doctrinas de un ser único y absoluto. Soy yo el que ha deducido esta consecuencia. inquebrantable.. Y ¿cómo podríais soportar la vida sin esta esperanza. ¡Crear! Es la redención del dolor y la facilitación de . vuestra imagen. Dios es una suposición: mas ¿quién soportaría sin morir todos los tormentos de esta suposición? ¿Habrá quien quiera quitar su fe al creador y al águila su vuelo a las lejanías propias de las águilas? Dios es una idea que tuerce todo lo derecho y hace girar a todo lo que se yergue. ¡Todo lo que es inmutable no es más que un símbolo! Y los poetas mienten demasiado.ASÍ HABLABA ZAKATHUSTRA 221 ¿Sabríais imaginar un dios? Pero que esto os signifique voluntad de lo verdadero y que todo se transforme en lo imaginable. Pero tengo que abriros mi pecho sin reservas. visible y sensible al hombre. amigos míos: si existieron dioses. ¿Cómo? ¿''era posible que ya no exista el tiempo y que todo lo perecedero sea mentira? Tales pensamientos son torbellinos y vértigos de la osamenta humana que provocan las náuseas haciendo que el estómago vomite: a estas suposiciones las llamo yo la enfermedad del vértigo de los corderos. Y será para vuestra felicidad ciertamente. Las mejoras parábolas son las que hablan del tiempo y del porvenir: deben ser el elogio y la justificación de todo lo perecedero. Y lo que llamabais mundo debe empezar por ser creado por vosotros: debiendo ser vuestra razón. que ahora me arrastra. vosotros los que buscáis el conocimiento? Ni lo incomprensible ni lo irrazonable deben haber arraigado en vosotros.

el que quiere mi voluntad. la estatua de mis estatuas! ¡Qué dolor que tenga que estar dormida dentro de la piedra más dura y más fea! Ahora golpea furiosamente mi martillo la prisión de piedra de mi estatua. conozco las últimas horas que desgarran el corazón. Algunas veces me he despedido. no evaluar más y no crear ya! ¡Que este gran cansancio no sea jamás conmigo! Al buscar el conocimiento sólo siento todavía la alegría de la voluntad de crear y de pasar de un estado a otro. pero mi voluntad de querer viene siempre a ser mi libertadora y mensajera de alegrías. Todas mis facultades sensitivas sufren en mí y están presas. ¡creadores! Así seréis los abogados y justificadores de todo lo perecedero. pero a mí ¿qué me importa? Quiero acabar mi estatua. Sí: muchas muertes amargas tienen que haber en vuestra vida. ¡Ay. Pero así lo quiere mi voluntad creadora. sabed que para mí duerme en la piedra una estatua. y si hay inocencia en mi conocimiento es porque en él existe mi voluntad creadora. Esta voluntad me alejó de Dios y de los dioses. porque he visto una sombra . ¡No querer ya. Pero para que el creador tenga vida hacen falta muchos dolores y metamorfosis.222 l'EDKRICO NllíTZSCHK la vida. Querer libertad. La piedra salta a pedazos.. así os la enseña Zarathustra. este destino es precisamente. porque ¿qué habría de crear si existieran dioses? Pero hacia los hombres me lleva incesantemente mi ardiente voluntad creadora del mismo modo que el martillo busca la piedra. es preciso que también quiera ser la voluntad de la que da a luz y sentir los dolores del alumbramiento. Para que el creador sea él mismo la criatura que nace de nuevo. En verdad seguí mi camino a través de cien almas y a través de cien cunas y dolores del parto. O para hablar más francamente. hombres.. mi destino. esta es la verdadera doctrina de la voluntad y de la libertad.

¿Por qué le ha dado este nombre? ¿No será porque ha tenido que avergonzarse demasiadas veces? ¡Oh. ¡Ah. pero siempre me pareció mejor aprender a alegrarme. y lo mismo os recomiendo hagáis. ..: esta es la historia del hombre. no me gustan los misericordiosos para quienes su misericordia es su bienaventuranza: les falta mucho pudor. la comida y la miel! En verdad hice esto y aquello por los que sufren. En verdad. que sea desde lejos únicamente. Por esto él. vergüenza. amigos míos! El que busca el conocimiento dice: vergüenza. Antes de que me reconozcan cubriré mi cabeza con un velo y huiré.A !¡ ATHl'ST i.ASÍ I1ABLAKA /. amigos míos.'.» El que busca el reconocimiento designa así al hombre: el animal que tiene rojos los carrillos. se obliga a no avergonzar a los hombres y se impone el avergonzarse ante todos los que sufren. Si tengo que ser misericordioso no quiero que me lo llamen. hermanos míos. Desde que hay hombres se ha regocijado demasiado poco el hombre. A 22.. Este únicamente. hermanos míos. DE LOS MISERICORDIOSOS «Amigos míos: a oídos de vuestro amigo han llegado palabras de burla: «¡Mirad a Zarathustra! ¿No pasa a nuestro lado como si fuéramos unos animales?» Pero mejor habría sido decir: «el que busca el conocimiento pasa al lado de los hombres como se pasa al lado de los animales. es nuestro pecado original. La belleza del superhombre ha venido a mí como una sombra. vergüenza. que vino a mí: lo más silencioso y ligero ha venido a mí. ¡Ojalá me ponga siempre mi destino en mi camino quienes como vosotros no sufran y con los que pueda compartir esperanzas. y cuando lo sea. qué me importan ya los dioses!» Así hablaba Zarathustra. que es noble.

irrita y se manifiesta. y cuando le ayudé le herí duramente en su orgullo. Pero yo soy de los que dan. Mas este es un caso en el que no se debe ahorrar. En verdad molesta el tener que darles y también el no darles. los remordimientos de conciencia enseñan a morder. El pensamiento mezquino se parece a un hongo: se oculta y esconde y no quiere estar en ninguna parte.2-4 FEDKRICO NI1ÍTZSCHTÍ Cuando mejor aprendemos a regocijarnos es cuando desaprendemos el hacer daño a los otros e inventar dolores. se conduce honradamente. hasta que todo el cuerpo está corroído y agostado por pequeños hongos. es cierto. esa es su honradez. En verdad es mejor hacer daño que pensar mezquinamente. Creedme. acaba ésta por convertirse en un gusano roedor. Decís. y si no se olvida la pequeña amabilidad demostrada. amigos míos. Por esto me lavo las manos que ayudaron a los que sufren. Al que está poseído del demonio le digo muy quedo al oído: «¡mejor es que dejes crecer a tu demonio! Para ti también existe un camino que conduce a la grandeza. «Aquí estoy y soy una enfermedad». Muchos favores no incitan al reconocimiento. y por esto también me enjugo el alma. Los desconocidos y los pobres tienen que coger por sí mismos la fruta de mi árbol.» . que «la alegría de pequeñas maldades nos ahorra más de una mala acción grande». Porque cuando vi sufriendo al que sufre me avergoncé de que él se avergonzara. ¡Sed parcos aceptando! ¡Distinguid al tomar! Es el consejo que doy a los que no tienen nada que dar. así humilla menos. Y lo mismo digo de los pecadores y de las malas conciencias. dice la mala acción. Pero lo peor de todo son los pensamientos ruines. sino al deseo de venganza. Habría que suprimir por completo los mendigos. me complazco en dar como amigo a los amigos. La mala acción es una especie de úlcera: pica.

Y si un amigo te infiere algún daño dile: «te perdono el mal que me has hecho. Hay que contener con mano firme al corazón.» Ya estáis. pero no por ello podemos pasar a través de ellos. porque si se le deja perderá muy pronto la cabeza. que es su amor a los hombres. «Me ofrezco yo mismo a mi amor y también le ofrezco mi prójimo. si tienes un amigo que sufre sé un asilo para su sufrimiento. el compartir los dolores de los hombres ha matado a Dios.ASI HABLABA ZAKATHUSTRA 225 ¡Ah.» Y hace muy poco le oí decir: «Dios ha muerto. pero al mismo tiempo un duro lecho. prevenidos contra la compasión. Es difícil vivir entre los hombres por lo difícil que es guardar silencio. pues. sino con aquellos que nada nos importan. No nos mostramos injustos con los que nos son más antipáticos. de la que procede una negra nube que se cierne sobre los hombres. Y algunos hasta se vuelven transparentes para nosotros. ¿cómo podría perdonártelo?» Así habla todo gran amor. una cama de campaña: de esta manera es como le serás más útil. que se sobrepone hasta al perdón y la compasión. En verdad os digo que conozco las señales del tiempo. como me ofrezco yo»—estas son las palabras de todos los creadores. pero el que por otras partes hiciste. ¿Quiénes han cometido en el Mundo locuras mayores que las de los misericordiosos? ¿Y qué ha habido en el mundo que haya originado más males que los debidos a las locuras de los misericordiosos? ¡Desgraciados todos los que aman sin tener una altura superior a su compasión! Un día me habló el diablo de esta manera: «También Dios tiene su infierno. No olvidéis tampoco estas palabras: todo gran amor está por encima de su compasión. 8 . Sin embargo. porque quiere crear todo lo que ama. hermanos míos! De todos sabemos un poco demasiado.

Pero por fin llega. les habló de esta manera: «He aquí unos sacerdotes: aunque son mis enemigos. yendo Zarathustra con sus discípulos. Pero también sufrí y sufro con ellos. come y traga las viviendas que sobre él se construyeron. qué luz tan artificial.226 FEDERICO MliTZSCHE Pero todos los creadores son duros. Pero mi sangre es pariente de la suya: quiero que mi sangre sea respetada hasta en la suya. También entre ellos hay héroes. después de luchar un rato con su dolor empezó a hablar así: «Me inspiran lástima estos sacerdotes. Son enemigos peligrosos: nada hay que codicie tanto la venganza como su humildad. los ha cargado de cadenas. pasad en silencio a su lado haciendo callar a vuestras espadas. Aquel a quien llaman Redentor. pero resultó ser un monstruo dormido. mas esto es para mí lo de menos importancia desde que estoy entre los hombres. en ellos dormita hace mucho tiempo la fatalidad que los espera. por esto quieren hacer sufrir a otros. qué aire tan pesado! ¡No . ¡Cadenas de falsos valores y de palabras vanas! ¡Ojalá surgiera uno que los redimiera de su Redentor! Cuando el proceloso mar los llevaba sin rumbo creyeron arribar a una isla.» Cuando hubieron pasado sintióse apenado Zarathustra. se acerca. ¡Oh. muchos de ellos han sufrido demasiado. ¡Mirad las viviendas que estos sacerdotes se han construido! Las llaman iglesias y sólo son unas cavernas de empachosos olores dulzones. Muy fácilmente se mancha quien los ataca. Valores falsos y palabras vanas: los peores monstruos para los mortales. DE LOS SACERDOTES Un día. pero me son antipáticos. a mis ojos son unos presos y reprobos.» Así hablaba Zarathustra.

Mejores cánticos tendrían que cantarme para que aprendiese a creer en su Redentor. y cuando se hinchaban y desbordaban de compasión flotaba siempre sobre la superficie una gran locura. hasta en sus discursos percibo todavía el olor malo de las cámaras mortuorias. sólo entonces volverá mi corazón a inclinarse ante las moradas de este Dios. Quien cerca de ellos habita. Pero ¡quién convence a esta enmascarada tristeza! En verdad hay que decir que sus mismos redentores no procedían de libertad ni del séptimo cielo de la libertad. Pensaron vivir como cadáveres y vistieron de negro su cadáver. Y llamaban Dios a lo que les contradecía y hacía daño: en verdad. Quisiera verlos desnudos. pero en cada laguna colocaron su locura. al que llamaron Dios. su adoración tenía mucho de heroica.ASI HABLABA ZARAU'HUSTRA 227 poder volar aquí donde el alma aspira a las alturas! Porque su fe les ordena: «¡ Pecadores que sois. su tapahuecos. y más redimidos tendrían que parecerme sus discípulos. porque únicamente la belleza debería predicar la penitencia. en los que deja oír su melancólico croar el sapo. subid de rodillas la escalera!» En verdad prefiero ver al impúdico que los ojos de párpados caídos de los que se avergüenzan y rezan. Su espíritu se ahogó en su compasión. ¿Quién se ha creado tales cavernas y escaleras de penitencia? ¿No han sido los que querían ocultarse y que se avergonzaban del cielo puro? Cuando el cielo límpido vuelva a mirar a través de bóvedas rotas la hierba y las encendidas amapolas que crecen en los resquebrajados muros. Y no conocían otra manera de amar a su Dios que clavando a los hombres en la cruz. . habita cerca de negros estanques. En verdad nunca marcharon sobre los tapices del conocimiento. Gritando han empujado su rebaño por el sendero. El espíritu de estos redentores se componía de lagunas.

En verdad me parece que también estos pastores formaban parte todavía de sus ovejas. Y de muchos y muy superiores a todos los Redentores. tenéis que ser redimidos. Era de vosotros. hermanos míos. Espíritus estrechos y almas espaciosas tenían estos pastores: pero ¡qué países tan estrechos han sido hasta ahora hasta las almas más espaciosas! El camino que seguían quedaba señalado con huellas de sangre y su locura enseñaba que la verdad se atestigua con sangre. Y si uno se somete a la prueba del fuego por su doctrina. Y por eso llegó su voz hasta mí: «¡Todavía quieren que se les pague!» . En verdad ha habido hombres más grandes y de más elevado origen. Pero la voz de la belleza habla quedo: sólo se insinúa en las almas despiertas. si queréis encontrar el camino de la libertad. Hoy vibró suavemente y tembló mi escudo: fue el escalofrío y la risa sagrada de la belleza. virtuosos. ¿qué prueba esto? Mucha más verdad es cuando del propio incendio surge la propia doctrina. de quienes se rió hoy mi belleza. Todavía no ha habido el superhombre. y los pueblos llaman Redentores a estos violentos torbellinos. Desnudos he visto a ambos: al hombre más grande y al más insignificante de los hombres. Un corazón angustiado y la cabeza fría: cuando se encuentran se forma el torbellino. DE LOS VIRTUOSOS «Con truenos y fuegos de artificio celestes hay que hablar a los sentidos relajados y dormidos. encontré también que el más grande era muy ¡demasiado humano!» Así hablaba Zarathustra. En verdad.228 FEDERICO NIETZSCHE como si no hubiera más que un sendero que condujera a lo por venir. la sangre envenena la doctrina más sana convirtiéndola en locura y en odio de los corazones. Pero la sangre es el peor testigo de la verdad. Todavía se asemejan muy demasiado. el «Redentor».

por si no bastaba. aun después de terminada la obra. va a desgarrar el fondo de vuestras almas. represalia. también en el fondo de vuestras almas. recompensa. y cuando revuelto y destrozado vuestro interior. esto es lo que me aflige! Con picardía han introducido juntos en el fondo de las cosas la recompensa y el castigo y. para volver sobre sí mismo gira todo anillo. Que la obra esté olvidada y muerta: su rayo de luz sigue viviendo y marchando. castigo. pero ¿cuándo se oyó decir que una madre quisiera ser pagada por su amor? Vuestra virtud es vuestro mismo «yo». Pero mi palabra. y cuando su odio y su envidia se desperezan se . vuestra mentira se separará de vuestra verdad. Porque vuestra verdad es esto: que estáis demasiado limpios para la suciedad de estas palabras: venganza. ¡Ah. virtuosos. para vosotros quiero ser la reja del arado. ¡virtuosos! Pero verdad es también que hay algunos para quienes la virtud es un espasmo después de un latigazo: y vosotros habéis escuchado los gritos de ésos. semejante al hocico del jabalí. Amáis a vuestra virtud como la madre ama a su hijo. Otros hay que denominan virtud a la pereza de sus vicios. oh virtuosos! ¿Queréis recompensas por vuestra virtud.yazgáis a la luz del Sol. Semejante a una estrella que se apaga es toda obra de vuestra virtud: su luz está todavía en camino y sigue :.u marcha. La sed del anillo os domina.ASI HABLABA ZARATHUSTRA 229 ¡Queréis todavía que se os pague. una epidermis o un manto: ésta es la verdad del fondo de vuestra alma. Que vuestra virtud sea vuestro «yo» y no cualquier cosa ajena a vosotros. Todos los secretos de vuestra alma deben aparecer a la luz del día. lo que más amáis. y ¿cuándo no estará ya en marcha? También está en marcha la luz de vuestra virtud. tener el Cielo en lugar de la Tierra y la eternidad en vez de vuestro hoy? ¿Y ahora os enfadáis conmigo porque enseño que no hay pagador ni contador? Y en verdad que ni siquiera enseño que la virtud tiene su recompensa en ella misma.

También llegaron hasta vosotros. sus demonios tiran de ellos. y en todo tenemos la opinión que se nos da.» Y también hay otros que gustan de los gestos y piensan: la virtud es una especie de gesto. y a su freno es lo que llaman virtud. los gritos de éstos: «todo lo que no soy es lo que para mí son Dios y la virtud. Otros hay también a quienes les atrae lo bajo. pero su corazón no sabe nada de eso. Todavía hay otros que se pudren en su ciénaga y hablan así desde los cañaverales: «la virtud consiste en estar quietos en la ciénaga. No mordemos a nadie y nos apartamos del camino de los que muerden. suena lo mismo que si dijeran: «¡estoy vengado!» Con su virtud quieren sacar los ojos a sus enemigos: y si se elevan es únicamente para rebajar a otros. como carros que marchan cuesta abajo llevando piedras: hablan mucho de dignidad y virtud. a los que hay que dar cuerda diariamente.» Y también hay otros que avanzan pesadamente y chirriando. Otros se muestran muy orgullosos de su puñado de justicia y por ella blasfeman de todo: tanto que el Mundo se ahoga en su injusticia. Todavía quedan otros que creen que la virtud es . ¡oh virtuosos!. Además. hay otros que se parecen a esos relojes de pared. Pero mientras más se hunden mayor es el brillo de sus ojos y más codiciosos deseos tienen de su dios. Y cuando dicen «yo soy justo». hacen su tictac y quieren que al tictac se le denomine virtud. y al mismo tiempo tendrán que zurrir. Siempre están hincados de rodillas y sus manos juntas son alabanzas de la virtud.23ü FEDERICO NIETZSCHE despierta su justicia y se restriega los adormidos ojos. La palabra «virtud» sale de sus bocas como una náusea. En verdad éstos son los que me entretienen: dondequiera que encuentre estos relojes les daré cuerda con mi burla.

amigos míos! Que vuestro «yo» sea en la acción lo que la madre es para el niño: sea ésta vuestra palabra de virtud! En verdad os he quitado cien palabras y los juguetes más estimados de vuestra virtud. Jugaban a la orilla del mar. y por esto llama virtud a su mal ojo. ¡Ay. llegó una ola arrebatándoles sus juguetes y llevándoselos a la profundidad: y ahora lloran. pero donde vive la gentuza deja envenenadas las fuentes. y a eso también lo llaman virtud. amigos míos. Amo todo lo que es puro. «castigo». Pero Zarathustra no ha venido a decir a todos estos mentirosos y locos: «¡Qué sabéis vosotros de la virtud! ¡Qué podríais saber de la virtud!» Sino para que os canséis. y cada uno por lo menos quiere ser conocedor del «bien» y del «mal». Y más de uno que no sabe ver lo que hay de elevado en el hombre. habla de virtud cuando ve muy de cerca su bajeza. DE LA GENTUZA «La vida es una fuente de placeres. «venganza dentro de la justicia».» Así hablaba Zarathustra. Para que os canséis de las palabras «recompensa». otros quieren verse derribados. «represalias». Así se consolarán y lo mismo os sucederá a vosotros. y ahora os enfadáis conmigo como se enfadan los niños.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 231 decir: «la virtud es necesaria». de las palabras ya viejas que habéis aprendido de los embusteros y los locos. pero no puedo ver las ho- . Pero aquella misma ola les traerá nuevos juguetes y depositará a sus plantas conchas de variados colores. amigos míos. Unos quieren verse edificados y elevados y llaman a esto virtud. Y de esta manera creen casi todos tener alguna parte en la virtud. que os consolaréis y tendréis nuevas conchas de variados colores. pero en el fondo sólo creen que la policía es la necesaria.

sólo quería implantar su pie en la boca de la canalla para taparla el gaznate. padeció de sed entre las fieras por no sentarse al lado de sucios camelleros alrededor de la cisterna. de lo que huyeron fue de la gentuza solamente. a fin de que el lenguaje de su tráfico y de su . ¡Ay! A menudo me cansé de mi espíritu cuando encontraba que también la chusma podía ser espiritual. Y no es éste el bocado más difícil de tragar: sabed que la vida misma tiene necesidad de enemistades. necesito la vida acaso de esa gentuza? ¿Son necesarias las fuentes envenenadas. Muchos que se apartaron de la vida.282 FEDEKICO NIETZSCHE rribles muecas de las bocas de los impuros ni tampoco su sed. hasta el espíritu hierve y humea cuando la gentuza se aproxima al fuego. Envenenaron el agua sagrada con su lubricidad. sino mi asco. Y más de uno de los que fueron al desierto. de muertes y de cruces de mártires: pero un día me pregunté y la pregunta casi me ahogó: ¿cómo. la llama y la fruta con la chusma. porque no quisieron compartir el agua. los sueños indecorosos y los gusanos en el pan de la vida? No ha sido mi odio. y cuando llamaron placeres a sus asquerosos sueños envenenaron también las palabras. y su mirada hace que la fruta se caiga del árbol o se seque antes de madurar. lo mismo que el granizo que devasta las cosechas. Dirigieron sus miradas al fondo del pozo: ahora veo su antipática sonrisa reflejada en el agua del pozo. Y más de uno que llegó como un exterminador. Las llamas se indignan cuando acercan al fuego su corazón húmedo. los fuegos pestilentes. Y volví la espalda a los dominadores cuando vi lo que llaman dominar: traficar y regatear el poder ¡con la chusma! He vivido entre pueblos cerrando mi oído a su lenguaje. quien ha devorado mi vida. La fruta se hace dulzona y se pasa en sus manos.

Porque ésta es nuestra altura y nuestra patria. melancólico y bienaventurado estío: ¡cómo ansia mi corazón estival tu frescura! ¡Pasó la vacilante aflicción de mi primavera! ¡Pasó la maldad de mis copos de nieve en junio! Yo mismo me volví estival por entero un mediodía de verano. Y tapándome la nariz marché descorazonado a través del ayer y del hoy: en verdad ¡qué mal huele el ayer y el hoy!. Y hay una vida en la que se mitiga la sed sin la canalla. amigos míos. fuente de la alegría! Y a menudo viertes la copa porque quieres llenarla otra vez. ¡La he encontrado. . huelen al populacho que escribe. ¿Qué me sucedió entonces? ¿Quién me redimió de mi asco? ¿Quién rejuveneció mis ojos? ¿Cómo pude volar hasta las alturas donde ya no hay gentuza que se siente alrededor de la cisterna? ¿Creáronme acaso alas mi asco y las fuerzas que presienten la proximidad de los manantiales? En verdad debí volar a lo más alto para volver a encontrar la fuente de la alegría. Un verano en las alturas mayores con fríos manantiales y una dichosa tranquilidad: venid. cálido.ASI HABLABA ZABATHUSTRA 233 regateo por el poder me siguieran siendo desconocidos. la vida del ciego transcurría apoyada eo un bastón. he vivido largo tiempo para no vivir con la canalla del poder. En mi corazón arde mi breve. Es preciso que aprenda a acercarme a ti más humildemente: mi corazón afluye a ti todavía con demasiada violencia. Penosa y precavidamente subió mi espíritu las escaleras. de la pluma y de los placeres. hermanos míos! Aquí en lo más alto brotó para mí la fuente de la alegría. Parecido a un impedido que se hubiera vuelto ciego. las limosnas de la alegría fueron su alivio. nuestra morada es demasiado elevada y escarpada para que hasta ella lleguen los impuros y su sed. mudo y sordo. para que mi tranquilidad sea más dichosa. ¡Casi brotas con demasiada violencia.

esta es la madriguera de la tarántula! ¿Quieres ver la tarántula? Aquí cuelga su tela: muévela un poco hasta que tiemble. y a los que escupen y vomitan les da este consejo: «¡ Guardaos bien de escupir contra el viento!» Así hablaba Zarathustra. Nuestra felicidad les parecerían cavernas de hielo donde se congelarían sus cuerpos y su espíritu. En el árbol del porvenir construiremos nuestro nido. el veneno de tu venganza es el que hace girar al alma. amigos. tarántula! Sobre tu cuerpo veo tu signo triangular y negro y sé también lo que hay en tu alma. Como si fuéramos fortísimos vientos queremos vivir por encima de ellos. En verdad es Zarathustra un fuerte viento que barre todas las bajezas y a todos sus enemigos. En verdad no tenemos aquí moradas para los impuros.234 FEDERICO NIETZSCHE ¡Mirad vuestros ojos límpidos en el espejo de la fuente de mi alegría. Para mí sois tarántulas ansiosas de vengaros secretamente. las águilas nos llevarán la comida en sus picos a los solitarios. como viven los fuertes vientos. vecinos de las nieves perpetuas y vecinas del Sol. Creerían que comían fuego y se quemarían las fauces. Empleo una parábola para hablaros. En verdad no serán alimentos que los impuros puedan compartir. en la vecindad de las águilas. Y semejante al viento soplaré entre ellos con mi porvenir. DE LAS TARÁNTULAS «¡Mira. su pureza os sonreirá. que no por eso se enturbiará su agua! Al contrario. Pero yo descubriré vuestras madrigueras y las exhi- . predicadores de la igualdad. que hacéis girar a las almas. Ya viene sin hacerse rogar: ¡bien venida. En tu alma anida la venganza: en todas partes que muerdas se forma una costra negra.

Se asemejan a los entusiastas: pero no es el corazón el que los inflama. y un arco iris. de palabras de virtud. por esto me río de vosotros en vuestra cara desde mis alturas. Y cuando se vuelven fríos y refinados. Pero las tarántulas no quieren que sea así: «Esto es precisamente lo que denominamos justicia: que el mundo se llene de las tempestades de nuestra venganza»: así se dicen unas a otras. juran las tarántulas unas a otras. Vanidad agriada. Lo que el padre calló lo divulga el hijo.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 235 biré a la luz del día. sino la envidia. vuestra más secreta concupiscencia tiránica se disfraza. «Y voluntad de igualdad ha de ser en adelante el nombre de la virtud. Porque es preciso que el hombre sea redimido de la venganza: para mí es este el puente que conduce a la suprema esperanza. pues. palabras reprimidas. el poder actuar . y contra todo lo que sea poder dirigiremos nuestros gritos. sino la venganza.» Sacerdotes de la igualdad: la locura tiránica de vuestra impotencia exige a grandes gritos «igualdad». y que vuestra venganza surja de detrás de nuestra palabra «justicia». Por esto desgarro vuestra tela para que vuestra rabia os haga salir de vuestra caverna de mentiras. el signo de su envidia es que siempre van demasiado lejos. quiza la vanidad y la envidia de vuestros mayores surgen de vosotros como llamas y locura de venganza. y a veces encontré que el hijo era el secreto revelado del padre. «Queremos vengarnos y mofarnos de todos los muchos que no nos son iguales». después de violentas tempestades. no es el espíritu el que los enfría y refina. En todas sus quejas se percibe la venganza y en todas sus alabanzas algo que hace daño. Su envidia les conduce también por la senda de los pensadores. tanto que al final están tan cansados que acaban por quedarse dormidos sobre la nieve.

que desconfiéis de aquellos en quienes el instinto de castigar se muestra poderoso. Son gente no recomendable y de mal origen: en sus rostros se ven el del verdugo y el sabueso. Y cuando al hablar de sí mismos se digan «los buenos y los justos». Bueno y malo. porque en otros tiempos fueron las mejores calumniadoras y atizadoras de hogueras para quemar herejes. Porque la justicia me dice: «los hombres no son iguales. Escondidas en sus madrigueras y apartadas de la vida hablan sin embargo de la vida estas arañas venenosas. Es preciso que sus enemistades les hagan ser inventores de estatuas y fantasmas a fin de que con sus estatuas y fantasmas libren entre ellos el mayor combate. alto y bajo. Por esto os aconsejo. Hay quienes predican mi doctrina de la vida y al mismo tiempo son predicadores de la igualdad y tarántulas. porque así es como quieren hacen daño. ¡Desconfiad de todos aquellos que hablan mucho de su justicia! En sus almas no es la miel lo único que les falta. No quiero que me mezclen ni confundan con estos predicadores de la igualdad. porque a éstos es a quienes les es más familiar el sermón de la muerte. Si no fuera así procederían de otra manera las tarántulas. no quiero que me mezclen ni me confundan con otros. todos los . no olvidéis que para ser fariseos sólo les falta el poder.236 FEDERICO NIETZSCHE de jueces parece ser para ellos el colmo de la felicidad. ¿Qué sería de mi amor al superhombre si yo hablara de otra manera? Mi gran amor me hace decir que por mil puentes y caminos se apresurarán a marchar en busca de lo por venir y será preciso poner entre ellos más guerras y desigualdades. Amigos míos. Esas arañas quieren perjudicar de este modo a quienes ahora ejercen el poder. rico y pobre. amigos míos.» Ni deben llegar a serlo.

Y porque necesita altura. dominarse. ¡Mirad con ojos iluminados! En verdad. la oposición de los que se elevan. atadme fuertemente a esta columna. Y ¡mirad. como con la luz y las sombras luchan unos contra otros los divinos ambiciosos. va a hacer que me dé vueltas el alma con su venganza. no has de cantar en balde himnos a la enemistad. amigos míos! ¡Seamos divinamente ambiciosos luchando unos contra otros! ¡Qué dolor! ¡Ya me ha mordido la tarántula. En verdad no es Zarathustra una tromba ni un torbe- . Pero para que no tenga que dar vueltas. y ¡oh desgracia!. y más allá aún en busca de beatíficas bellezas. elevándose. La vida quiere elevarse y. mi antigua enemiga! ¡Con su seguridad y belleza divinas me ha mordido en el dedo! «Hay que castigar y hacer justicia—piensa ella—. ¡Con nuestra certeza y nuestra belleza seamos también enemigos. Que en la lucha y en la desigualdad tiene que haber todavía belleza. amigos míos! Aquí donde está la madriguera de la tarántula se elevan las ruinas de un antiguo templo. y guerra por el poder y la supremacía. La vida misma quiere edificarse en las alturas con pilares y escalones a fin de poder descubrir lejanos horizontes. necesita escalones y la oposición a estos escalones. quien un día convirtió aquí sus pensamientos en una torre de piedra. amigos míos. Prefiero ser un santo estilita antes que un torbellino de venganza.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 237 nombres de valores son otras tantas armas y símbolos sonoros para indicar que la vida siempre tiene que ser dominada. es lo que se nos enseña aquí en la más clara de las parábolas.» ¡Sí. Las bóvedas y los arcos se rompen aquí divinamente en la lucha. por eso necesita la altura. se ha vengado!. conocía como el mayor de los sabios el misterio de la vida.

parecidos al asno fuisteis siempre al interceder por el pueblo. Por lo mismo que el señor deja hacer a sus esclavos y se divierte de su petulancia. del buscador y del conquistador! Para que aprendiera a creer en vuestra «veracidad» tendríais que empezar por romper vuestra voluntad venerante. arrojándola muy lejos. a un sabio célebre. ¡oh célebres sabios! y vuestro corazón se decía siempre: «he venido del pueblo y de él también me ha venido la voz de Dios. Y más de un poderoso que quería ir de acuerdo con el pueblo. Y ahora desearía yo. ¡La piel abigarrada de la fiera. Y por eso mismo se soportaba también vuestra incredulidad.233 FEDERICO NIETZSCHE llino y. y la velluda del explorador. porque era una graciosa ocurrencia y un rodeo para llegar al pueblo. si es un bailarín. y no a la verdad! Y por esto precisamente se os respetaba. el enemigo de las trabas. contra él sigue azuzando todavía sus más feroces sabuesos.» Así hablaba Zarathustra. el que habita en los bosques: Expulsarle de su escondrijo es lo que el pueblo llamó siempre «sentido de justicia».Ay del que busca!» Es lo que en todo tiempo se ha estado repitiendo. vosotros todos los sabios célebres. enganchó delante de los caballos de su carroza a un borrquillo. no es un bailarín de tarantelas. DE LOS SABIOS CELEBRES ¡Habéis servido al pueblo y a la superstición del pueblo. de la piel de león.» Testarudos y astutos. que os despojarais ya. Pero el que es odiado por el pueblo como el lobo por los perros. ¡oh sabios ilustres!. Porque el pueblo os veneraba quisisteis darle la razón: y a esto lo llamasteis tvoluntad de verdad». el que no adora. puesto que el pueblo está allí! . ese es el espíritu libre. Porque «¡ la verdad está allí. .

violenta. Pero su sed no es tanta como para convertirle en el igual de aquellos seres satisfechos. quemado por el Sol y abrasado por la sed. Desde remotos tiempos han habitado los verídicos en e¡ desierto. los tormentos mismos hacen que aumente el propio saber. aunque sus atalajes reluzcan con el brillo del oro.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 239 Verídico llamo yo al que va al desierto sin Dios y que ha destrozado su corazón venerador. solitaria y sin Dios es como quiere ser la voluntad del león. Pero pueblo seguís siendo todavía con vuestras virtudes. En la arena amarillenta del desierto. servidores del pueblo! que vosotros mismos habéis crecido con el espíritu y la virtud del pueblo. porque donde hay oasis también hay ídolos. y el pueblo por vosotros.» Y en verdad. pero en las ciudades moran los sabios ilustres y bien alimentados: los animales de tiro. señores del desierto. Libre de la felicidad de los esclavos. así te engrandecerás también tú con su espíritu y su virtud. pueblo con ojos tímidos. El espíritu es la vida que penetra ella misma en la vida. No creáis que por eso los quiero mal. ¡ilustres sabios. intrépida y terrible. Y a menudo fueron buenos servidores merecedores de premio. dirige miradas ansiosas a los oasis de abundantes manantiales en los que a la sombra de árboles frondosos descansan seres vivientes. Porque dice la virtud: «si tienes que servir busca por amo a aquel a quien tus servicios puedan ser más útiles. pueblo que ignora lo que es el espíritu. redimida de los dioses y las adoraciones. grande y solitaria es la voluntad del verídico. los espíritus libres.» «El espíritu y la virtud de tu señor deben incrementarse por ser tú su servidor. pero para mí siguen siendo servidores y enganchados. Os lo digo en honor vuestro. Hambrienta. que siempre tiran como asnos del carro del pueblo. ¿lo sabíais ya? Y la felicidad del espíritu es ésta: estar ungido por .

redondeada y temblorosa por la violencia del viento. No habéis visto nunca una embarcación en el mar con la vela hinchada. Semejante a la vela. ¿lo sabíais ya? El que conoce debe aprender a construir con montañas: muy poca cosa es que el espíritu transporte montañas.24Ü FEDERICO NIET2SCHE las lágrimas y consagrado como víctima propiciatoria. El que no es ave no debe cernerse sobre los abismos. No sois águilas: por esto no habéis experimentado la felicidad en el espanto del espíritu. en un hospital para malos poetas. ¿lo sabíais ya? La ceguera del ciego y sus vacilaciones y tanteos son testimonios todavía del poder del Sol que vio un día. que es el espíritu y no la crueldad de su martillo. ¿lo sabíais ya? Sólo conocéis los destellos del espíritu. Ante mí estáis honorables y tiesos. Las fuentes interiores del espíritu tienen la temperatura de los glaciares y son una delicia para las manos calientes de los que trabajan. temblando por la violencia del espíritu pasa mi sabiduría sobre el mar: ¡mi sabiduría salvaje! . Y jamás habéis podido arrojar vuestro espíritu en un pozo de nieve: no tenéis bastante calor para ello. Me parecéis tibios: pero en todo profundo conocimiento pasa siempre una corriente muy fría. y por eso no conocéis las delicias de su frío. En todo me parece que procedéis con demasiada familiaridad con el espíritu. y a menudo convertís la sabiduría en un asilo. ¡sabios ilustres! A vosotros no os empuja un fuerte viento ni una voluntad. si quisiera hablar. ¡En verdad tampoco conocéis la soberbia del espíritu! Pero menos soportaríais todavía la modestia del espíritu. pero no veis el yunque. con la espina dorsal como un huso.

LA CANCIÓN DE LA NOCHE«Es de noche: cuando los surtidores de todas las fuentes hablan más alto. y a menudo sueño que el robar debe ser una dicha mayor que el aceptar. Mi pobreza consiste en que mi mano nunca descansa de dar. ¡ay!. Es de noche: cuando se despiertan todas las canciones de los enamorados. tal es la sed de maldad que me devora. Desconozco la felicidad de los que aceptan. el abismo más pequeño es el más difícil de salvar. Y mi alma también es el surtidor de una fuerte. Pero vivo en mi propia luz y absorbo las llamas que brotan de mí mismo. la luz que me dierais sería para mí una dicha. ¿cómo podríais ir conmigo?» Así hablaba Zarathustra. Y mi alma es también la canción de un enamorado. servidores del pueblo. Hay en mí algo inapaciguado e inapaciguable. gusanos de luz celeste. ¡Qué desgracia la de todos los que dan! ¡Qué oscurecimiento de mi sol! ¡Qué desear tan codicioso! ¡Qué hambre devoradora en la saciedad! Toman lo que les doy. Retirando la mano cuando otra mano se alargaba va- . bios!. Un anhelo de amor que habla el lenguaje del amor. no habría de ser oscuridad y noche? ¡Cómo me nutriría del pecho de la luz! Y os bendeciría. ¿Por qué. quisiera hacer daño a los que doy a luz y robar a los que he colmado de regalos. Soy luz: ¡ah si fuera noche y oscuridad! Pero mi soledad es estar envuelto en luz. pero ¿les toco todavía en el alma? Entre el donar y el aceptar se abre un abismo. pequeños astros brillantes. Un hambre nace de mi belleza.ASÍ HABLABA 2ARATHUSTRA 241 ¡ilustres sa- Pero vosotros. y mi envidia en ver ojos ávidos esperando y noches iluminadas de deseo.

Es de noche: mi deseo brota de mí como una fuente. por la vergüenza. El que siempre da corre peligro de perder el pudor. inexorable. Y mi alma es también el surtidor de una fuente. sois los que sacáis calor de la luz. continúan su curso todos los soles. Mi dicha de dar se agotó dando. mi deseo quiere dejar de oír su voz. de los pedigüeños. Esta es la hostilidad de la luz a todo lo luminoso. las manos y el corazón de quien siempre regala se llenan de callosidad a fuerza de distribuir. Injustos desde lo más profundo de su corazón con todo lo que es luminoso. Las lágrimas. Es de noche: cuando los surtidores de todas las fuentes hablan más alto. mi virtud se hartó de sí misma por su abundancia. no enturbian ya mis ojos: mi mano se ha endurecido y no siente ya el temblor de las manos llenas. . ¿De dónde acudieron las lágrimas a mis ojos? ¡Oh soledad de todos los que dan! ¡Oh silencio de todos los que brillan! Muchos soles giran en el espacio desierto: a todo lo que es oscuro habla su luz. para mí sólo se callan. el hielo me rodea y mi mano se quema a su contacto helado! ¡Ay. . vosotros sois los que libráis la leche de las ubres de la luz. una sed que se mitigaría con vuestra sed! Es de noche. Tal venganza medita mi opulencia: tal malicia mana de mi soledad. así es su ruta. prosigue su camino. ¿por qué tengo que ser luz? Y sed de tinieblas y de soledad.Ay.242 FEDERICO NIETZSCHK cuando como la cascada que titubea al caer: así es la que tengo sed de maldad. Como si fueran huracanes vuelan los soles en su carrera. y fríos con los soles. tengo sed. Sólo vosotros. seres tenebrosos y nocturnos. Obedecen a su voluntad inexorable y ésta es su frialdad.

y el diablo es el espíritu de la pesadez. que dicen que es «el dueño del Mundo». Una canción para la danza y una burla del espíritu de la pesadez. ni un enemigo de la gente joven. Y llorosos los ojos os pedirá bailéis con él: y yo mismo cantaré una canción para que pueda bailar. Apenas vieron las muchachas a Zarathustra cesaron de bailar. lindas jovencitas! No es un aguafiestas de torva mirada el que viene a vosotras. pero hasta cuando llora tiene uno que reírse.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 243 Es de noche: cuando se despiertan todas las canciones de los enamorados. ¡En pleno día se quedó dormido el haragán! Se conoce que estaba cansado de perseguir a las mariposas. mi más excelso y poderoso diablo. pero Zarathustra se acercó a ellas y con gesto animoso les dijo: «¡No dejéis de bailar. podía ser yo enemigo de las divinas danzas y de vuestra agilidad y ligereza? ¿O de los piececitos de las niñas de finos tobillos? Soy. del. y cuando buscaba una fuente llegó a una verde pradera rodeada de árboles y de tupidos arbustos en la que unas jóvenes bailaban unas con otras. Soy el abogado de Dios ante el diablo. un bosque de árboles tenebrosos y una noche oscura. LA CANCIÓN DE LA DANZA Una tarde iba Zarathustra con sus discípulos por el bosque. el preferido de todas las jóvenes. es cierto.» Así hablaba Zarathustra. No toméis a mal. pero el que no tiene miedo de mi oscuridad encuentra bajo mis cipreses enredaderas de rosas. lindas danzarinas. si impongo un pequeño castigo al dios: de seguro gritará y llorará. Y mi alma es también la canción de un enamorado. ¿Cómo. . Y también al pequeño dios. pues. junto a la fuente está durmiendo muy quieto y con los ojos cerrados.

sea «la infinita» o «la fiel». Desde el fondo de mi corazón amo solo la vida. En ésta situación estamos los tres. Pero si siento simpatías. ¡oh virtuosos! Y se reía la engañadora. y te burlaste de mí cuando te llamé insondable. y en verdad.244 FEDERICO NIETZSCHE Aquí tenéis la canción que Zarathustra cantó cuando Cupido y las jóvenes bailaron juntos: «Hace muy poco te miré en los ojos. pues es!. «la eterna». ¡la sabiduría! Se tiene sed de ella y no se sacia. Pero no soy más que variable y salvaje y en todo mujer. Tiene sus ojos. pero yo nunca la creo. me dijo enojada: «tú quieres. Poco me faltó para contestar con malos modos y haber dicho la verdad a la enojada. se trata de verla bajo su velo y se quiere cogerla a través de las mallas de su red. lo que no pueden sondar es insondable. y sólo por esto ensalzas la vida». Aunque para vosotros. y a veces demasiadas. no se puede contestar de peor modo a su sabiduría que «diciéndole la verdad».. Y cuando a solas hablé con mi salvaje sabiduría. hombres. sí. deseas y amas. «la misteriosa».. Así hablan todos los peces. por la sabiduría. Pero con un anzuelo de oro me sacaste. me dijiste. me apresuré a decir: «¡Ah. Es variable y tozuda: a menudo la he visto rnordién- . Porque vosotros. hombres. cuando más la amo es cuando la aborrezco. es porque me recuerda mucho a la vida. ni a su risa cuando habla mal de sí misma. su risa y hasta su anzuelo de ro: ¿qué culpa tengo yo de que se parezcan tanto las dos? Una vez que la vida me preguntó: «¿quién es la sabiduría?». y no una virtuosa. nos prestáis siempre vuestras propias virtudes. ¿Es bella? ¡Qué sé yo! Pero las carpas más viejas muerden todavía su cebo. ¡oh vida! Y me pareció que me sumía en una profundidad insondable.

¡Oh imágenes y visiones de mi juventud! ¡Oh vos-.» Así cantó Zarathustra. Zarathustra? ¿Por qué? ¿Para qué? ¿De qué? ¿Adonde vas? ¿Dónde? ¿Cómo? ¿No es una locura seguir viviendo todavía? ¡Ay. «Pero ¿de quién estás hablando?». Allá voy a llevar una guirnalda de siemprevivas. Y aunque tuvieras razón. ¿se me dicen estas cosas cara a cara? Pero ahora habla también de tu sabiduría». dijo finalmente. volviste a cerrar los ojos. ¡Cómo! ¿Todavía vives. la isla del silencio. ¡ay!. Quizá es malévola y falsa y en todo una mujer. vida querida. pero cuando habla mal de sí misma es precisamente cuando más seductora resulta». se rió maliciosamente y cerró los ojos. otras. amigos míos! Es la noche que se interroga en mí.» Después de haber decidido así mi corazón. CANTO DE LA TUMBA «Allá abajo está la isla de las tumbas. miradas de amor! ¡Oh divinos momentos desapa- . allá están las tumbas de mi juventud. se entristeció. Algo desconocido a mi alrededor me mira pensativo. Y entonces. Cuando hube dicho esto a la vida. de la vida. EL. Pero cuando terminó la danza y las jóvenes se marcharon.ASI HABLABA ZARATHUSTKA 245 dose los labios y enredándose el cabello con su peine. Y me pareció que volví a sumirme en lo insondable. la pradera está húmeda y un viento fresco viene del bosque. atravesé el mar. «El Sol hace ya bastante tiempo que se ha ocultado. de mí. ¡Perdonadme mi tristeza! Ha venido la noche: ¡Perdonadme que la noche haya venido!» Así hablaba Zarathustra. dijo: «con seguridad.

¡oh fugitivos! Y sin embargo no hubisteis de mí ni yo de vosotros: ni vosotros ni yo somos culpables de nuestra infidelidad. el más solitario! Porque habéis sido míos y todavía me tenéis. disparó siempre sus flechas la maldad para herirme en el corazón. ¡yo. contra vosotros. cuya piel es tan suave como la del melocotón y todavía más que la sonrisa que muere de una mirada. Todavía soy el más rico y el más envidiable. decidme: ¿a quién como a mí le cayeron desde el árbol las rosas en el regazo? Todavía soy el heredero y el terreno de vuestro amor. oh maravillosos y extraños prodigios. mi posesión y el ser vuestro poseído. y lo más vulnerable erais vosotros. Sí. . creados para la fidelidad y para tiernas eternidades como yo. que consuela mi corazón y enjuga mis lágrimas. En verdad. me viene un suave perfume. mis muertos queridos. y no vinisteis a mí y a mi codicia como tímidos pajarillos. tuvisteis que morir jóvenes y demasiado pronto. demasiado pronto moristeis para mí. ¡oh pájaros canoros de mis esperanzas! Sí. para estar muy cerca. sino confiando en el que tenía confianza. y en recuerdo vuestro florezco de multicolores virtudes silvestres. En verdad conmueve y alivia el corazón del solitario navegante. no. A mis enemigos quiero hablarles de esta forma: ¿qué es el asesinato comparado con lo que me habéis hecho? El mal que me causasteis es mayor que un asesinato. miradas y momentos divinos: todavía no he aprendido a daros otro nombre. ¡ay!.246 FEDERICO NIETZSCHE recidos! ¿Por qué moristeis tan rápidamente? Me acuerdo de vosotros como me acuerdo de mis muertos. muy juntos. Para matarme se os estranguló. tengo que daros ahora el nombre que merece vuestra infidelidad. Contra lo más vulnerable que poseía dispararon la flecha. predilectos míos. ¡oh amadísimos míos! Fuimos creados. De vosotros. Y ¡me hirieron! Por haber sido siempre lo que más caro me era.

y vosotros transformasteis todo lo que a mí y a mi prójimo nos rodea en pústulas purulentas.ASI HABLABA ZARATHUSTRA 247 me robasteis algo irreemplazable: ¡ así os hablo. y ahora tengo asco del camino del ciego. ¡La maldición para vosotros. mis enemigos! Acortasteis mi eternidad como una voz que se quiebra en la noche helada. hicisteis que los que me amaban gritaran que entonces les hacía el mayor daño. Para venerar su memoria traigo esta corona y esta maldición. me decía un día la sabiduría de mi juventud: en verdad. solo un brevísimo instante. En verdad siempre procedisteis así conmigo. ¿adonde voló mi alegre sabiduría? Antes deseaba yo gratas auguraciones. En la hora favorable me dijo un día mi pureza: «para mí todos los seres deben ser divinos». acibarasteis mi mejor miel y el trabajo de mis mejores abejas. los espíritus bienaventurados. ¡ay! ¿adonde voló aquella hora favorable? «Todos los días deben serme sagrados». ¡Ay!. palabras de una alegre sabiduría. me robasteis mis noches para convertirlas en atormentados insomnios: ¡ay!. Hicisteis que los mendigos más insolentes invocasen mi caridad y que acudieran a solicitar mi compasión . mis enemigos. Y cuando realicé lo para mí más difícil. Pero vosotros. celebrando mi victoria sobre mí mismo. Entonces me asaltasteis con fantasmas impuros. ¿adonde huyeron mis tiernos deseos? Un día hice voto de renunciar a todo lo que pudiera infundir asco. enemigos míos! Asesinasteis las visiones de mi juventud y mis más caros milagros. Solo percibí como un destello de unos ojos divinos. Me quitasteis mis compañeros de juego. ¡Ay! . pero vosotros hicisteis que un enorme y repugnante buho se interpusiera en mi camino. ¿adonde huyó el más noble de mis votos? Ciego recorrí un día senderos bienaventurados y arrojasteis inmundicias en el camino del ciego.

¡Cantor asesino. Solo bailando se me ocurren los símbolos de las cosas más grandiosas. pero ahora ha dejado de ser pronunciado mi más elevado símbolo. Y cuando quise bailar como hasta entonces nunca había bailado. ¿Cómo he podido soportarlo? ¿Cómo he podido sobreponerme y curar de tales heridas? ¿Cómo resucitó mi alma de entre estos sepulcros? SI. y todas las visiones y consuelos de mi juventud murieron. y eso es mi voluntad. que sonó en mis oídos como si procediera del cuerno más fúnebre. se apresuró vuestra devoción a agregar sus dones más grasos: y en el vaho de vuestra grasa acabó por ahogarse lo más sagrado que yo tenía. tú el más inocente! Ya estaba yo dispuesto a empezar la mejor de mis danzas cuando con tu canto diste muerte a mi éxtasis. Llevada por mis pies quiere marchar a su paso mi vieja voluntad: su sentido tiene la dureza de un corazón y es invulnerable. mi pacientisima voluntad. La más sublime esperanza se ha quedado muda y sin ser revelada. Todavía subsistes igual a ti misma. Y cuando ofrecí en holocausto lo más sagrado que tenía. más allá de todos los cielos. Y así heristeis mis virtudes en su fe. algo que no puede ser enterrado y que hace saltar las rocas. que silenciosa e inmutable marcha a través de los tiempos. Solo soy invulnerable en el talón. mudo en mis miembros. Sí. en mí hay algo invulnerable.248 FEDERICO METZSCHE los más incurables desvergonzados. Que empezó a cantar su más lúgubre y triste canción. En ti sigue viviendo todavía lo irredimido de mi juventud. Todavía sigues abriéndote paso entre todas las tumbas. instrumento de la maldad. me privasteis de mi cantor predilecto. para mí eres todavía la destructora de todas las . y como vida y juventud te has sentado a esperar sobre las amarillas ruinas de los sepulcros.

Toda vuestra voluntad. voluntad mía! Y sólo donde hay tumbas es donde hay resurrecciones. Y el río lleva ahora vuestra embarcación: tiene que llevarla. ¡oh sabios entre los sabios!. hasta cuando habláis del bien y del mal y de la evaluación de valores. sino . sí. son como un río sobre el cual navega incesantemente una pequeña embarcación en la que solemnes y enmascaradas están sentadas las evaluaciones de los valores. Empezáis por querer hacer imaginable todo lo que es: porque con justa desconfianza dudáis de si ya es imaginable. naturalmente el pueblo. Vosotros. Pero yo llamo «voluntad de imaginar todo lo que es» a vuestra voluntad. Todo tiene que pulirse y someterse al espíritu. como a los animales. Queréis crear un mundo ante el cual podáis arrodillaros: ésta es vuestra última esperanza y vuestra embriaguez. vosotros y vuestra voluntad dominadora. Y poco importa que la onda rota espumee y encolerizada se resista a la quilla. sapientísimos sabios. ¡oh grandes sabios!. como su espejo e imagen reflejada. Los llamados ignorantes. Pero queréis que todo lo que es se os someta y doblegue ante vuestra voluntad. ¡oh sabios entre los sabios!. adornándolos con lujosas galas y dándoles nombres sonoros. a los que os impulsa y encela. No está en el río vuestro peligro y el fin de vuestro bien y vuestro mal. es la voluntad de poder. fuisteis los que hicisteis embarcar en esta embarcación a semejantes viajeros. DE LA VICTORIA SOBRE SI MISMO «Voluntad de la verdad» llamáis.ASI HABLABA ZARATHÜSTEA 249 tumbas: ¡salve.» Así hablaba Zarathustra. Lanzasteis vuestra voluntad y vuestros valores sobre el río del porvenir: una vieja voluntad de poder me revela lo que el pueblo cree del bien y del mal.

porque en este caso tiene que expiar su autoridad. Es el único goce del que no quiere verse privado. me pregunté. Y sus ojos me hablaron. Todo lo que tiene vida es obediente. vengador y víctima de sus propias leyes. . ¿Qué es lo que convence al viviente a obedecer y mandar y a ser obediente aun cuando manda? Escuchad ahora mis palabras. ¡oh sapientísimos sabios! Examinad detenidamente si he penetrado en el corazón de la vida llegando hasta las raíces de este corazón. He seguido a lo que vive persiguiéndolo por todos los caminos y senderos a fin de conocer sus costumbres. Porque el que manda tiene que soportar el peso de todos los que obedecen y fácilmente puede aplastarle esta carga algunas veces. la innegable voluntad vital generadora. Su voluntad convence al más débil de que tiene que servir al más fuerte. En todo mando he visto siempre un peligro y una tentativa. ¿Cómo puede ser esto?.250 FEDERICO NIETZSCHE en aquella misma voluntad. Y lo tercero que oí es lo siguiente: más difícil es mandar que obedecer. el que manda arriesga siempre su vida. La segunda cosa es ésta: se manda al que no sabe obedecerse a sí mismo. ser juez. Es lo que acostumbran a hacer todos los seres vivientes. Pero en todas partes donde encontré seres vivientes escuché las palabras de la obediencia. Donde encontré algo que vivía encontré también la voluntad de poder. Y esto aunque se mande a sí mismo. y su voluntad también quiere mandar al que todavía es aún más débil. Pero para que comprendáis mis palabras del bien y del mal os diré mi palabra de la vida y de la costumbre de todo lo que tiene vida. la voluntad del poder. y hasta en la voluntad del que obedece encontré la voluntad de ser el que manda. En un espejo de cien facetas recogí su mirada cuando su boca se cerraba a fin de que sus ojos me hablaran.

»No encontró ciertamente la verdad el que lanzó tras ella la palabra de «la voluntad de vida»: porque no existe esta voluntad. buscador del conocimiento. y lo que ya tiene existencia. muy pronto he de ser su adversario y el de mi cariño: así lo quiere mi voluntad. también ee entrega el mayor al más pequeño. Y la misma vida me confió este secreto: «Mira. pero todo esto no es más que una sola cosa y un solo secreto.ASÍ HABLABA ZAiíATHUSTRA 251 Y así como lo más pequeño se entrega a io mayor. y penetrando hasta el corazón del más poderoso le roba el poder. »Que tenga yo que ser lucha. para que éste goce con él y le domine. de lo más lejano y de lo más múltiple. y verdaderamente donde hay perdición y caída de hojas es donde se sacrifica la vida por el poder. Por atajos tortuosos se introduce furtivamente el más débil en la fortaleza. Esta es la abnegación del mayor: que hay riesgos y peligros y que se juegue la vida a los dados. mi voluntad de poder marchar hacia la verdad siguiendo las huellas de tu voluntad de la verdad. de lo más sublime. y por el poder expone su vida. vosotros lo llamáis voluntad de crear o instinto del objetivo. existirá también la voluntad de ser el amo. ¿cómo podría querer tener todavía más existencia? . Y donde haya sacrificio. »Si hay que decir la verdad. el que adivine mi voluntad adivinará también seguramente por qué caminos tan tortuosos tiene que marchar. un porvenir y objetivo y contradicción de los objetivos: ¡ay!. no eres mas que un sendero y las huellas de las pisadas de mi voluntad: en verdad. me dijo. »Y tú también. servicios prestados y miradas de amor. «Prefiero desaparecer a tener que renunciar a esta cosa única. yo soy lo que siempre ha de vencerse a sí misma. «Porque lo que no existe no puede querer. «Sea la que se quiera la cosa que yo creo y por grande que sea el cariño que le profese.

Ejercéis la fuerza valiéndoos de vuestros valores y palabras del bien y del mal. pero no voluntad de vivir. pero esta bondad es la creadora. pero en estos mismos tesoros sale la voz de la voluntad de poder. En verdad os digo: un bien y un mal que sean imperecederos.252 FEDERICO NIETZSCHE »¡aólo donde hay vida hay también voluntad. pero reluce de flotantes enigmas y de carcajadas. Es preciso que el bien y el mal se venzan de nuevo por sí mismos. Hablemos solamente de esto. y esta enseñanza hace que os pueda descifrar también. que rompe los huevos y sus cascaras. DE LOS SUBLIMES «Muy tranquilo está el fondo de mi mar: ¡quién podría adivinar que oculta chanceros monstruos! Innoble es mi profundidad. la emoción y el desbordamiento de vuestra alma. todas las verdades guardadas en silencio acaban por volverse venenosas. el brillo. no los hay. Callar es peor. He visto hoy a un hombre sublime.» Esto me dijo la vida un día. al principio tiene que ser forzosamente un destructor y romper valores. el enigma de vuestro corazón. Pero de vuestros valores surgen una nueva fuerza y una nueva victoria sobre vosotros mismos. un hombre so- . Así forma parte de la mayor bondad la mayor maldad. ¡oh grandes sabios!. ¡oh ilustres sabios!. sino—como yo lo enseño—voluntad de poder. vosotros los peritos en la apreciación de los valores: y vuestra fuerza es vuestro amor oculto. El que tiende a ser creador en el bien como en el mal. «Muchas cosas hay que el que vive estima más que la misma vida. aunque sea malo. ¡Y rómpase todo cuanto pueda romperse por vuestras verdades! Todavía quedan muchas viviendas por edificar.» Así hablaba Zarathustra.

y su mugido debería ensalzar todo lo que es terrestre. y de una riqueza de vestiduras desgarradas. Por haber estado sentado demasiado tiempo a la sombra palidecieron las mejillas del penitente del espíritu. la balanza y el pesador. pero esas almas en tensión como la suya no me agradan. Todavía se ve el desprecio en sus ojos y el asco que se oculta tras sus labios. sólo entonces empezaría su belleza. Volvía de luchar con los animales feroces: pero su seriedad refleja todavía el aspecto de una fiera. Y sólo cuando se aparte de sí mismo podrá saltar por encima de su sombra y en verdad para saltar a su sol. muchas ramas espinosas colgaban de él. es cierto. Debería hacer lo que el buey. Con aire sombrío volvía este cazador del bosque del conocimiento. pero no vi ninguna cosa. la balanza y el pesador! Si se cansara de su sublimidad este sublime. vi al hombre sublime. de una fiera no vencida. que callaba. sólo entonces querré gustar de él y le encontraré gusto. mi gusto es contrario a sus reticencias. ¿Y me decís. y su felicidad oler a tierra y no al desprecio de la tierra. su botín de caza.ASI HABLABA ZARATHUSTKA 253 lemne y penitente del espíritu: ¡cuánto se rió mi alma de su fealdad! Sacando el pecho y semejante a quienes aspiran con fuerza el aire. . pero en su descanso no se ha tendido todavía el Sol. Todavía no había aprendido a reír ni a conocer la belleza. Adornado de horribles verdades. que sobre gustos no hay nada escrito? Pero toda la vida es una lucha por cuestión de gustos. Allí está todavía como un tigre preparado a saltar sobre su presa. y esperando casi se ha muerto de hambre. y ¡ay de todo ser viviente que quiera vivir sin luchar por el peso. Quisiera verle parecido a un buey blanco que bufa y muge delante del arado. Ahora descansa. amigos. El gusto es simultáneamente el peso.

Todavía está en sombra su mirada. Mucho me gusta en él la cerviz del toro. En verdad no es en la saciedad donde su deseo debe callar y sumirse. un poco menos: precisamente aquí es mucho lo esencial. Todavía no se ha sobrepuesto a su acción. quiero que sea un hombre elevado y no sólo un hombre sublime: el éter mismo debería levantar a este hombre abúlico. que eres poderoso: que tu bondad sea tu última victoria sobre ti mismo. La gracia es una parte de la generosidad de los que tienen el pensamiento elevado. Permanecer con los músculos fatigados y la voluntad desatajada es para todos vosotros. Un poco más. sobre ella juega la sombra de la mano. lo más difícil que hay. sino en la belleza. pero ahora también me gustaría ver la mirada del ángel. y el torrente de su pasión no se ha calmado todavía en la belleza. Su misma acción no es todavía más que una sombra sobre él: la mano oscurece al que obra. los más sublimes. por ello exijo de ti el bien. Ha vencido a monstruos y adivinado enigmas: pero debería salvar también a sus monstruos y resolver sus enigmas. Su conocimiento no ha aprendido todavía a sonreír ni a tener celos. Cuando el poder se muestra generoso y desciende hasta lo visible. debería convertirlos en criaturas celestiales. Es preciso también que desaprenda su voluntad de héroe.254 í'ÉDEKICO NIETÜSCHÍi Su faz todavía está oscura. De nadie exijo belleza. En verdad me he reído con frecuencia de los débiles . Con el brazo puesto sobre la cabeza debería deseansai' el héroe y así dominaría su reposo. doy el nombre de belleza á tal condescendencia. Te creo capaz de todas las maldades. Pero precisamente lo bello es para el héroe la más difícil de todas las cosas: a todos los de voluntad violenta les es imposible conquistar lo bello. sino únicamente de ti.

¡tuve que reírme! Nunca habían visto mis ojos nada tan abigarrado. que a medida que se eleva más y más se vuelve más esbelta y delicada. e interiormente más resistente. un día llegará en que serás hermoso y presentarás el espejo a tu propia hermosura. En verdad no pudisteis escoger una máscara mejor. y en tu vanidad habrá adoración. Y cuando miré en derredor mío vi que el tiempo era mi único contemporáneo. Y me reía y reía mientras me temblaban las piernas y también el corazón: «¡ ésta es la patria de todos los pomos de colores!». Debes procurar ser como la virtud de la columna. Con cincuenta chafarrinones en el rostro y los miembros. Rodeados de cincuenta espejos que lisonjeaban y copiaban vuestro juego de colores. y al país de la civilización. Entonces retrocedí en mi vuelo lo más aceleradamente que pude para volver a mi patria: así he llegado hasta vosotros. he venido con el corazón lleno de anhelos. dije.ASI HABLABA ZARATHUSTRA 255 que se creen buenos porque tienen una pierna paralizada. Por primera vez os he mirado con los ojos que debía y con buenos deseos: en verdad. . Y ¿qué me sucedió? A pesar de mi angustia. hombres actuales. os vi sentados. Porque éste es el secreto del alma: solamente cuando el alma se ve abandonada por el héroe se acerca a ella. Sí. a favor de ensueños.» Así hablaba Zarathustra. hombre sublime. DEL PAÍS DE LA CIVILIZACIÓN «Volando llegué hasta muy lejos en lo por venir: un estremecimiento de horror recorrió mi cuerpo. con gran asombro mío. los hombres actuales. Tu alma entonces se estremecerá de divinos deseos. al superhéroe.

¿Quién hubiera podido reconoceros? Pintarrajeados con los signos del pasado y embadurnados además estos signos con otros nuevos. En verdad soy yo el pájaro espantado que un día os vio en toda vuestra desnudez y sin colores. ¡Porque preferiría ser jornalero en el infierno y entre las sombras del pasado! Los habitantes del infierno son más fuertes y consistentes que vosotros. Todas las épocas charlan a la vez en vuestros espíritus unas contra otras. que vuestra propia cara. Lo que amarga mis entrañas es que no puedo soportaros desnudos ni vestidos. sacando el cuello y no el pecho. Y aunque se supiera escrutar en las entrañas. hombres de la realidad. y hui volando cuando vi que aquel esqueleto me hacía señas amorosas. Sí: ¿cómo podríais creer estando tan pintarrajeados? ¿Siendo como sois pinturas de todo lo que hasta ahora se ha creído? Sois refutaciones ambulantes de la fe misma y la ruptura de los miembros de todos los pensamientos. es en verdad más apacible y cordial que vuestra «realidad». y todos los ensueños y habla- . Porque habláis así: «somos por completo una realidad sin creencias y sin supersticiones». Si alguno de vosotros prescindiera de sus velos. os habéis sustraído muy bien a todos los astrólogos. ¡oh hombres actuales! Todo lo vaporoso de lo por venir y lo que pudo asustar a los pájaros extraviados. Todos los tiempos y pueblos miran embarullados a través dé vuestros velos y todas las costumbres y creencias hablan embarulladas en vuestros gestos. Indignos de ser creídos es como yo os llamo. colores y gestos. ¿quién podrá creer todavía que tenéis entrañas? Parecéis hechos de colores cocidos en un horno y de papeles pegados. conservaría únicamente lo indispensable para espantar con ello a los pájaros.256 FEDERICO NIETZSCHE hombres actuales. porque carecéis de él.

¡Pobre de mí.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 257 durías de todas las épocas han sido más reales aún que vuestra razón despierta. Pero el que tuvo que crear poseía siempre sus ensueños y sus estrellas y tenía fe en la fe. Sois estériles: por esto carecéis de fe. Algo suficiente para hacer con ello una hembra. Mas no descubro ninguna patria. No habéis de ser vosotros. y me encuentro proscrito de todos los países y tierras natales.» ¡Qué prodigiosa es la pobreza de mis costillas! Así habló ya alguno de los hombres actuales. si no pudiera reírme de vuestro asombro y si tuviera que tragarme todo lo repugnante que contienen vuestras escudillas! Pero voy a tomaros a la ligera. el que toda Q . Los hombres actuales hacia quienes me empujaban los impulsos de mi corazón se han convertido para mí en unos extraños que excitan mis burlas. ¿Hasta dónde tendré todavía que subir con mi deseo? Desde lo alto de todas las montañas miro para ver si descubro tierras natales. Ya no amo más que al país de mis hijos. Esta es vuestra realidad: «todo merece desaparecer. los causantes de mi cansancio. Sois puertas entreabiertas en las que esperan los sepultureros. ¡tan flacos que se os marcan todas las costillas! Y entre vosotros los hay indudablemente que se dan perfecta cuenta de ello. puesto que tengo cargas pesadas que soportar.» Os veo ante mí. errante paso por todas las ciudades y siempre en espera de que se abran todas las puertas para irme. hombres actuales. hombres actuales! Sobre todo cuando os admiráis de vosotros mismos. ¡Me hacéis reír. Y decían: «tengo la seguridad de que mientras dormía me quitó algo un dios. hombres estériles. porque ¿qué puede importarme que algunos escarabajos o insectos alados se posen sobre mi carga? En verdad que no por esto aumentará su peso.

noctámbulo que con una conciencia intranquila pasa por encima de los tejados. En mis hijos repararé mi falta de ser hijo de mis padres. y para sustraerse a su .258 FEDERICO N1ETZSCHE vía está por descubrir en lejanos mares: hacia él debe hinchar el viento la vela de mi embarcación. codicioso de la Tierra y de todos los goces de los que aman. Os doy esta parábola. Los pasos del hombre leal hablan. no me agrada ese gato sobre los tejados. casi sin tocar el suelo. y también este presente en todo el porvenir. que en la mujer. y mejor creería en el hombre en la Luna. A vosotros os llamo lascivos. Devoto y silencioso pasa sobre alfombras de estrellas: pero no me gustan los hombres que andan sin hacer ruido y a los que no les suenan las espuelas a] caminar. No. cuando salió la Luna me imaginé que iba a dar a luz un sol: tan grande era el tamaño con que se mostró en el horizonte. pero el gato camina sigilosamente. Y ahora se avergüenza vuestro espíritu de tener que obedecer a vuestras entrañas. ese hombre es muy poco hombre: es el tímido. pero en vuestro amor hay vergüenza y mala conciencia. sensibles hipócritas que buscáis el «puro conocimiento». Mira: la Luna avanza como los gatos. Pero su embarazo era una mentira.» Así hablaba Zarathustra. os parecéis a la Luna. y éstas son lo más fuerte que hay en vosotros. Vosotros amáis también la Tierra y todo lo terreno: ¡os adiviné bien!. Convencieron a vuestro espíritu de que despreciarais lo terrenal. Porque es lujurioso y celoso el monje que hay en la Luna. pero no convencieron a vuestras entrañas. DEL INMACULADO CONOCIMIENTO «Ayer. Me son antipáticos todos los que rondan y espían cerca de las ventanas entreabiertas. En verdad. deslealmente.

¿Dónde hay belleza? Donde yo tenga que querer por fuerza con toda mi voluntad. Voluntad de amar es también estar pronto a morir. cobardes! Pero vuestro mirar bizco y afeminado quiere ser «contemplativo». MO amáis a la Tierra como los que crean y engendran gozosos de crear. Y lo que se deja tocar con ojos amedrentados debe ser llamado «bello». En verdad. ¡Cómo ensuciáis los nombres más bellos! Pero esto ha de ser vuestra maldición. y no tocar su belleza más que con los ojos. hombres inmaculados. »Y a esto es lo que yo llamo el inmaculado conocimiento de todas las cosas. «Para mí sería lo más sublime—se dice vuestro espíritu mentiroso—poder mirar la vida sin codicia alguna y no como los perros. ¡Amar y desaparecer! Esto se concilia desde eternidades. donde quiera -amar y desaparecer para que una imagen no sea solamente imagen. En verdad os llenáis la boca de nobles palabras: ¿y nosotros tenemos que creer que vuestro corazón se desborda. embusteros? .ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 259 propia vergüenza marcha por senderos escondidos y engañadores. sin ansias ni codicias egoístas: frío y gris todo el cuerpo y con ojos embriagados de Luna. con la lengua colgando. sino poder estar echado delante de ellas como un espejo de cien ojos. ¿Dónde hay inocencia? ¿Dónde existe la voluntad de engendrar? Y el que quiere crear más allá de sí mismo es en mi concepto quien tiene la voluntad más pura. ¡Esto os digo.» ¡Oh sensibles y lascivos hipócritas! Os falta la inocencia en el deseo y por esto calumniáis el desear. que buscáis el puro conocimiento. »Ser feliz en la contemplación. de cosas de las que nada quiero saber. »Para mí sería lo mejor de todo—dice para engañarse el que ya ha sido engañado-—el amar a la Tierra como la ama la Luna. con la voluntad muerta. que jamás engendráis por mucho que os acostéis en el horizonte pesados y ensanchados.

¿Mirad hacia allí! Sorprendida y pálida está ante la aurora. y alrededor de vuestros banquetes flotan en el aire vuestros lascivos pensamientos. los amores de la Luna están declinando. despreciadas y torcidas: de buena gana recojo las sobras que caen de vuestra mesa en vuestros festines. En verdad que engañáis. vuestras mentiras y vuestros fingimientos. El mar quiere ser besado y aspirado por la sed del . ¡oh contemplativos! También fue víctima un día Zarathustra del engaño de vuestras pieles divinas y no adivinó que estaban rellenas de serpientes. Todo amor del Sol es inocencia y afán creador. hipócritas.26Ü t'EDEMCO ÑIETZgCHt Pero mis palabras son palabras insignificantes. ¡Mirad con qué impaciencia avanza sobre el mar! ¿No percibís la sed y el hálito cálido de su amor? Quiere aspirar el mar y beber su profundidad desde las alturas donde está: y el deseo del mar se eleva hasta él con sus cien pechos. hombres que buscáis el puro conocimiento. mis almejas y mis hojas espinosas de los acebos deben haceros cosquillas en las narices. Y no creía hubiera arte que superara a vuestros artificios. Empezad por atreveros a creer en vosotros mismos. Mas todavía me bastan para decir la verdad a los hipócritas. i en vosotros y en vuestras entrañas! Quien no cree en sí mismo miente siempre. mis espinas. Sí. En vuestros juegos creí ver que jugaba el alma de un dios. vuestro horrible gusano que se arrastra se ocultó tras la máscara de un dios. Pusisteis ante vuestra faz la máscara de un dios. La distancia que me separaba de vosotros no me dejaba percibir el hedor de las inmundicias de las serpientes ni ver cómo allí una lagartija daba vueltas lascivamente en derredor vuestro. Porque ésta llega ya ardiendo. El aire está viciado en derredor vuestro. su amor a la Tierra se acerca. vosotros los «puros». Pero me acerqué a vosotros: entonces vino a mi el día y ahora va a vosotros.

Entonces tengo que salir al aire libre huyendo de todos los cuartos llenos de polvo. amo la vida y todos los mares profundos. lo mismo que los ama el Sol. Pero ellos están sentados al fresco en la sombra: sólo quieren ser espectadores y se guardan muy bien de sentarse donde el Sol proyecta sus rayos sobre los escalones. Soy demasiado ardiente y mis propios pensamientos me queman tanto que a menudo me llega a faltar la respiración.ASÍ HABLABA 2ARATHUSTHA 261 Sol. Aun en su maldad son inocentes. Mi alma hambrienta estuvo demasiado tiempo sentada a la mesa. Parecidos a los que en las calles se estacionan y con la boca abierta miran a cuantos pasan. Todavía soy para los niños un sabio y también para JOS cardos y las encendidas amapolas. bajo los cardos y las encendidas amapolas. DE LOS SABIOS «Estando durmiendo se me acercó una oveja que se comió la guirnalda de hiedra que adornaba mi cabeza. altura y sendero de luz y hasta en luz misma. Esto es para mí el conocimiento: ¡que todo lo que es profundo ascienda hasta mi altura!» Así hablaba Zarathustra. y comiéndola dijo: «Zarathustra ha dejado de ser un sabio. al pie del resquebrajado muro. Un niño me lo refirió. quiere convertirse en aire. Amo la libertad y el aire que pasa sobre la tierra fresca.» Y se alejó tozuda y altiva. ¡bendita sea! Porque la verdad es que salí de casa de los sabios cerrando con fuerza la puerta tras de mí. Me agrada estar tendido en el suelo donde juegan los niños. En verdad. como para cascar nueces. esperan también . Pero para las ovejas ya no lo soy: así lo quiere mi destino. no estoy como ellos preparado para el conocimiento. prefiero todavía dormir sobre pieles de buey que sobre los honores y dignidades de los sabios.

saben molerlo perfectamente y convertirlo en finísima harina. Como buenos desconfiados que son. Cuando viví entre ellos viví encima de ellos. por eso me miraban con malos ojos. como los sacos de harina. no pierden de vista sus dedos. y esperan con la paciencia de las arañas. Inventan pequeñas malicias y espían a los de ciencia defectuosa.262 FEDERICO NIETZSCHE con la boca abierta los pensamientos que otros han tenido. y así fabrican las medias del espíritu. y sus virtudes me desagradan mucho más que su falsedad y sus dados preparados. pero ¿quién podría adivinar que su polvo procede de los granos y de la alegría amarilla de los campos estivales? Cuando quieren mostrarse sabios me producen escalofríos sus pequeñas sentencias y verdades. Nosotros no somos extraños los unos a los otros. Trabajan como molinos y apisonadoras: no hay más que echarles grano. Si se los toca con las manos esparcen involuntariamente polvo en derredor suyo. por esto han interpuesto maderas. No quieren que se les diga que haya nadie que ande por encima de ellos. ¿qué puede mi simpleza comparada con su complejidad? Sus dedos saben perfectamente lo que es hilar. Son listos y tienen dedos muy ágiles. . También saben jugar con dados preparados y los vi jugar con tanto entusiasmo que sudaban. Son buenos relojes de pared. pero hay que cuidar de darles bien cuerda. y en verdad hasta me pareció también algunas veces oír croar en ella a las ranas. en su sabiduría se percibe con frecuencia un olor como de cieno. y siempre resguardando las manos tras guantes de cristal. Entonces marcan la hora sin equivocarse y al mismo tiempo dejan oír un modesto ruido. tierra y basuras entre mis pies y sus cabezas. Los he visto preparando precavidamente sus venenos. anudar y tejer.

ASÍ HABLABA ZARATHÜSTRA 263 Así sofocaron el ruido de mis pasos y hasta ahora quienes menos me han oído han sido los más sabios. Algunas veces se me ocurre encontrar en mi palomar una paloma extraña. y si me propusiera marchar sobre mis propios defectos. Pero ¿qué fue lo que te dijo Zarathustra un día? ¿Que los poetas mienten demasiado? Pero Zarathustra también es un poeta. y todo lo «imperecedero» sólo un símbolo. que tiembla cuando quiero cogerla. ¿Crees que entonces te dijo la verdad? ¿Por qué lo crees? . Y ellos no pueden pretender querer lo que yo quiero.» «Ya te lo oí decir una vez—respondió el discípulo—. Porque los hombres no son iguales: así lo dice la justicia. no es el espíritu para mí más que hasta cierto punto espíritu.» Así hablaba Zarathustra. ¿Preguntas por qué? No soy de aquellos a quienes se les puede preguntar su porqué. muchos pájaros se escapan volando. DE LOS POETAS «Desde que conozco mejor el cuerpo—dijo un día Zarathustra a uno de sus discípulos—. Entre ellos y yo colocaron todos los defectos y debilidades de los hombres: a esto llaman en sus casas el «piso falso». ¿Por qué dijiste que los poetas mienten demasiado?» «¿Por qué?—dijo Zarathustra—. Mas a pesar de ello marcho con mis pensamientos por encima de sus cabezas. y entonces añadiste: «pero los poetas mienten demasiado». así y todo seguiría estando encima de ellos y de sus cabezas. ¿No tendría que ser un barril de memoria para poder guardar conmigo todas mis razones? Bastante trabajo me cuesta conservar mis opiniones. ¿Vivo acaso solo desde ayer? Hace ya mucho tiempo que he visto las razones de mis opiniones.

tendría razón. A esto lo llamamos en nosotros mismos lo eterno femenino. mentimos demasiado. Y sobre todo sobre el Cielo. ¿Quién de nosotros. y menos aún la fe en mí mismo. creemos en el pueblo y en su «sabiduría». porque todos los dioses son símbolos y artificios de poetas. Pero lo que creen todos los poetas es que él yace sobre la hierba o en una pendiente solitaria.» Pero Zarathustra sacudió la cabeza y se sonrió. poetas. Y que se desliza hasta sus oídos para susurrarles dulces secretos y amorosas lisonjas: y de ello presumen y se vanaglorian ante todos los mortales. Y hasta nos interesan mucho los cuentos que las viejas se refieren en sus tertulias nocturnas. sobre éstas colocamos nuestros globos de abiga- . La fe no me salva. afinando el oído. sobre todo cuando son mujeres jóvenes. no habrá falsificado su vino? Bastantes mejunjes venenosos se confeccionaron en nuestras bodegas. Y como si hubiera un camino secreto que condujera al saber. camino que quedara cegado u obstruido para aquellos que aprenden algo. En verdad nos atraen siempre las regiones de las nubes. Y si experimentan tiernas emociones se imaginan siempre los poetas que la Naturaleza misma se ha enamorado de ellos. ¡Ay! Existen tantas cosas entre el Cielo y la Tierra que solamente sueñan los poetas. mucho verdaderamente indescriptible se hizo allí. Sabemos también muy pocas cosas y somos malos aprendedores: por lo mismo tenemos que mentir.264 FEDERICO NIETZSCHE El discípulo respondió: «Creo en Zarathustra. llega a saber algo de las cosas que ocurren entre el Cielo y la Tierra. dijo. Y precisamente porque sabemos poco es por lo que amamos con todo nuestro corazón a los pobres de espíritu. Pero suponiendo que alguien dijera seriamente que los poetas mienten demasiado.

Bien eché mi red en sus mares queriendo pescar buenos peces. ¿no es el mar acaso el pavo real más vanidoso de todos los pavos reales? . perturbadores y sucios. Por fin suspiró y respiró profundamente. Porque pesan muy poco para este género de asientos todos estos dioses y estos superhombres. Así fue como el mar dio una piedra a un hambriento. No pensaron bastante en la profundidad. qué harto y cansado estoy de todo lo que es insuficiencia y se empeña en ser un acontecimiento!. se enfadó con él su discípulo. enturbian todas las aguas para que parezcan profundas. de pasado mañana y del porvenir. ¡qué pueden conocer hasta ahora del ardor de los sonidos Para mí no son además bastante limpios. cuyos ojos se habían dirigido hacia su interior como si miraran en apartadas lejanías. Y tampoco habló nada Zarathustra. pero para mí no son más que gentes de términos medios y de medias medidas. dijo después. pero nada dijo. Un poco de voluptuosidad y un poco de aburrimiento: esto fue lo mejor que hubo en sus reflexiones. de los antiguos y de los modernos : para mí son todos superficiales y mares de poco fondo. Me cansé de los poetas.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 265 rrados colores a los que damos el nombre de dioses y superhombres. Ciertamente se encuentran perlas en ellos y por esto se parecen aún más a duros crustáceos. pero en mí hay algo que es de mañana. Tienen sumo placer en pasar por conciliadores. Y en vez del alma encontré a menudo en ellos una viscosidad salada. qué cansado estoy de los poetas!» Cuando Zarathustra se calló. ¡Ah. pero siempre recogí la cabeza de uno de los antiguos dioses. Los sonidos de sus arpas me parecen un ir y venir de fantasmas. Del mar tomaron su vanidad. por esto no llegó su sentir hasta lo profundo. «Soy de ahora y de antes. ¡Ah. Y ellos mismos puede que procedan del mar.

266 FEDERICO NIETZSCHE Hasta delante del más horrible de los búfalos despliega el abanico de su cola sin cansarse nunca de mostrar sus encajes de plata y sedas. antes de alejarse rápi- . y principalmente las mujeres viejas. nacidos entre los poetas mismos. cuando el capitán y su gente se habían reunido de nuevo. En verdad es su espíritu el pavo real de los pavos reales y un mar de vanidad. ron de repente aparecer en el aire a una persona que hacia ellos se dirigió al mismo tiempo que se oyó una voz que con toda claridad les dijo: «¡ Ya es hora! ¡ No se puede esperar más!» Cuando la figura del hombre que volaba estuvo muy cerca de ellos. y todavía más de la ciénaga. Ya he visto transformados a los poetas y dirigiendo sus miradas contra sí mismos. vie. Pero yo me cansé de este espíritu. y preveo que él se cansará de sí mismo. de dicha isla dicen las gentes.» Así hablaba Zarathustra. su alma está muy cerca de la arena. DE LOS GRANDES ACONTECIMIENTOS No lejos de las islas bienaventuradas de Zarathustra hay otra isla en la que constantemente echa humo un volcán. He visto llegar penitentes del espíritu. Ceñudo le contempla el búfalo. que es un macizo de piedra colocado delante de la puerta del Infierno y que el estrecho sendero que conduce al Averno tiene su entrada por el volcán. el mar y las galas del pavo real? Este es el símbolo que ofrezco a los poetas. El espíritu del poeta quiere espectadores. Hacia el mediodía. más aún de la espesura de la maleza. aunque éstos sean búfalos. su tripulación bajó a tierra para cazar conejos. Cuando Zarathustra residía en las islas bienaventuradas sucedió que un barco ancló delante de la isla sobre la que se eleva el humeante volcán. ¿Qué le importan a él la belleza.

Ahora sé lo que quería averiguar del perro de fuego. una de las cuales. y cuando se preguntaba a sus amigos que dónde se hallaba. del cual han dicho tantas mentiras los hombres y también han dejado que se las digan. He aquí la conversación que sostuvo Zarathustra sobre y con el perro de fuego: «La Tierra. todo el pueblo decía que el Diablo se había llevado a Zarathustra. Sus discípulos se reían de tales dichos. tiene una epidermis. tres días más tarde contribuyó a aumentarla la historia de los marineros. se llama «hombre». por ejemplo. dijo. y uno de ellos hasta dijo que más bien creía que Zarathustra sería quien se habría llevado al Diablo. «¡Mirad!».ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 267 damente como si fuera una sombra en dirección del volcán. corría por ella el rumor de que Zarathustra había desaparecido. «¡Zarathustra marchándose al Infierno!» Al mismo tiempo que estos marinos arribaban a la isla del fuego. y confiesa cuál es la profundidad de tu profundidad! ¿De dónde sacas todo lo que nos escupes? Bebes abundantemente en el mar: lo revela la sal de . contestaban que se había embarcado de noche sin querer decir adonde iba. reconocieron sumamente turbados que era Zarathustra. perro de fuego. Se produjo cierta intranquilidad. muy grande cuando al quinto día se les presentó Zarathustra. con una mezcla a partes iguales de cariño y de temor. porque todos menos el capitán le habían ya visto. exclamó el viejo timonel. Para profundizar este secreto es por lo que he atrav» sado el mar: y he visto en verdad ¡la verdad desnuda!. a los cuales no son sólo las viejas quienes los temen. Otra de estas enfermedades es la denominada «perro de fuego». «Bal de tu profundidad. su alegría fue. desnuda desde los pies hasta el cuello. Pero en el fondo de su alma estaban todos muy preocupados e inquietos. por tanto. le grité. y esta epidermis padece enfermedades. y también sé lo que se refiere a todos los demonios alborotadores e inmundos. y le amaban como ama el pueblo.

pero su ley quiere que del desprecio renazcan nueva vida y vivificadora belleza. pero me he olvidado ya de tener fe en los «grandes acontecimientos». demonio de los ruidos infernales! Los mayores acontecimientos no son nuestras horas más tumultuosas. En el cieno de vuestro desprecio yacía la estatua. Con rasgos más divinos y una belleza seductora engendrada por el sufrimiento surge de nuevo. El Mundo no gira alrededor de los inventores de nuevos ruidos.268 FEDERICO NIETZSCHE tu facundia. En verdad. Donde se os encuentre se encontrará también y muy cerca. en verdad. y siempre que he oído hablar a los demonios turbulentos e inmundos he encontrado que se te parecían en lo salados. y gira silenciosamente. ¡Créeme. ¡Libertad! Es vuestro rugido predilecto. Seguramente no hay locura mayor que la de arrojar sal al mar y precipitar estatuas en el barro. en cuanto en derredor de ellos oigo aullidos y rugidos y veo humaredas. Sois maestros rugiendo y oscureciendo la luz con cenizas. apretadas y estrechas que quieren se las ponga en libertad. para ser un perro de las profundidades buscas demasiado tus alimentos en la superficie. En mi concepto. sino las más silenciosas. embusteros y triviales. ¡Confiésalo! Cuando tus ruidos y tus humaredas cesaron. y. ¡qué poco resultado se encontraba de todo ello! ¡Qué importa que una ciudad se modifique y que una columna yazga sepultada en el cieno! Añado estas palabras para los destructores de estatuas. lo más que te concedo es ser el ventrículo de la Tierra. cieno en abundancia y muchas sustancias esponjosas. os dará todavía las gracias por haberla derribado. sois los mayores farsantes y aprendisteis hasta saciaros el arte de hacer hervir al cieno. sino alrededor de los inventores de nuevos valores. ¡oh destructores! Por esto aconsejo a todos los reyes e iglesias y a todo lo debilitado por los años y por la virtud: ¡dejaos de- .

igual a ti. «¿Cómo?. por consiguiente. Así hablé delante del perro de fuego. Después de esto. escucha lo que voy a decirte de otro perro de fuego. salivazos y ruidos de tus intestinos estropeados.ASÍ HABLABA ZAKATHUSTRA 269 rribar!. porque es preciso que sepas que el corazón de la Tierra es de oro. hipócrita perro de fuego. Porque quiere que se le tenga por el animal más importante de la Tierra y toda la gente cree que efectivamente lo es. lo mismo que tú habla con humo y rugidos. Pero calla. Y para tener aún más. que me interrumpió gruñendo y preguntando: ¿Iglesia has dicho? ¿Qué es eso?» «La Iglesia. tengo razón. ¿por qué preguntas lo que nadie sabe tan bien como tú? Igual a ti es el Estado. exclamó. que su palabra viene del vientre de las cosas. ¿qué son para él las cenizas. perro hipócrita. éste habla verdaderamente desde el corazón de la Tierra. le respondí. Pero de donde extrae el oro y la risa es del corazón de la Tierra. como enloquecido. el humo y las calientes viscosidades? A su alrededor sólo hay risas sonoras que parecen nubes de colores. y es enemigo de tus gargarismos. perro de fuego.» Cuando el perro de fuego oyó estas palabras no quiso aguantar más el escucharme. en cuanto le vi tranquilo le dije riéndome: «Te has enfurecido. Avergonzado escondió el . haciendo creer. es una especie de Estado y precisamente el más engañador. Su aliento es de oro y una lluvia de oro. ¿El animal más importante de la Tierra? ¿Y que la gente efectivamente lo cree?» Y de su gaznate salieron tanto humo y tantas voces horribles que creí que la rabia iba a ahogarlo.» Al oirme se puso furioso el perro de fuego. porque así lo quiere su corazón. porque así volveréis a la vida y la virtud volverá a vosotros. Por fin se tranquilizó y su hipo disminuyó.

guau! y volvió a refugiarse en su caverna. EL PRESAGO «. los conejos y el hombre que voló. todo fue!» Hemos tenido.270 FEDERICO NIETZSCHE rabo entre las piernas.. repitió. si cayera fuego sobre nosotros nos desvaneceríamos en cenizas. todo fue!» Y de todas las colinas se oía resonar: «¡todo está vacío. pero sus discípulos apenas le prestaron atención porque ardían en deseos de oírle referir lo ocurrido con los marineros. porque de lo contrario acabará por acarrearme una mala reputación. dijo Zarathustra. Una doctrina comenzó a circular acompañada de una creencia: «¡Todo está vacío. ¡Por qué exclamaría el fantasma: «¡Ya es hora! No se puede ya esperar más?» ¿Qué será lo que no puede esperar más?» Así hablaba Zarathustra. sí. Todos nos secamos. nuestro vino se ha convertido en veneno y un mal ojo agostó nuestros camDos y nuestros corazones. es cierto. dijo ¡guau. todo es igual. nuestra cosecha. Así habló Zarathustra.» De nuevo volvió Zarathustra a mover la cabeza desconcertado: «¿Qué debo pensar de esto?. ¿Habéis oído hablar ya del viajero y de su sombra? Una cosa es segura: que voy a tener que atarla más corta. ¿Soy acaso un fantasma? Pero habrá sido mi sombra.. «¿Qué debo pensar de eso?. y vi que una inmensa tristeza descendía sobre los hombres. Los mejores se cansaron de sus obras. pero ¿por qué se pudieron y ennegrecieron todos nuestros frutos? ¿Qué sería lo malo que dejaría caer la Luna durante la pasada noche? Inútil ha sido todo trabajo. desconcertado. Para nosotros se han secado todas las fuentes y el . todo es igual. hasta hemos cansado al fuego.

y durante tres días no ingirió un bocado de alimento ni sorbo de bebida alguna. pronunció Zarathustra a sus discípulos al despertar de su largo sueño: «Escuchad el ensueño que he soñado. esperando. cEn verdad. pero todavía no vuela libremente desplegadas las alas sobre él. Para mí es todavía un enigma este ensueño. En verdad estamos ya demasiado cansados para mo rirnos.. con voz que parecía proceder de muy lejos. ¿Dnde se encontrará todavía un mar en que pudiéramos ahogarnos? Así resuena nuestra queja. Triste y cansado erraba de un lado a otro asemejándose a aquellos de quienes había hablado el présago. continuaremos viviendo despiertos en antros funerarios. pero los abismos no quieren tragarnos. y ayudadme a descifrar su significado. He soñado que había renunciado a toda clase de vida. preocupados su despertar. . Mas al fin sucumbió a un profundo sueño.» * « * Esto fue lo que Zarathustra oyó decir a un adivino: y su predicción le llegó al corazón y le trastornó. su sentido está oculto en él y velado. que pasa por encima de los pantanos. convirtiéndome en vigilante nocturno y guardián de las tumbas en la montaña solitaria sobre la que se yergue el castillo de la muerte. falta muy poco para que descienda este largo crepúsculo. perdió la tranquilidad.» Preocupado su corazón por estos pensamientos anduvo errante de un lado a otro Zarathustra. ¡Ay. He aquí el discurso que. el reposo y la palabra. amigos míos. Todos los terrenos quieren resquebrajarse..ASI HABLABA ZAEATHUSTHA 271 mar se ha retirado. durante el cual sus discípulos velaron su descanso. para ver si volvería a hablar y estaría curado de su apesadumbrado estado moral. dijo a sus discípulos. cómo podré salvar de él mi luz llevándola más allá para que no se ahogue en esta tristeza? Tiene que ser la luz que alumbre mundos más alejados y disipe las tinieblas de las noches más lejanas.

entonces me dirigí a la puerta. el peor de mis amigos. Llevaba conmigo las llaves. y mi tercer acompañante era un silencio de muerte entrecortado de estertores de agonía. pero la puerta ni siquiera se entreabrió un dedo. ¡Alpa!. Pero finalmente sucedió lo que me despertó. . Tres veces. forcejeé para abrir la puerta y agoté mis esfuerzos. sonaron fuertes golpes en la puerta.272 FEDERICO NIETZSCHE En aquella altura cuidaba de los ataúdes. A través de ataúdes de cristal me miraban las vidas vencidas. las más oxidadas de todas las llaves. Y silbando y aullando estalló el ataúd escupiéndome mil estrepitosas carcajadas al rostro. ¿Quién trae sus cenizas a la montaña? ¡Alpa. ¿Quién habría podido librar allí a su alma de tal peso? La claridad de la medianoche me rodeaba. si es que todavía existía el tiempo. me arrojó un ataúd negro. Con un ruido rechinante y malo se propagaron por las interminables galerías los sonidos cuando se abrían las hojas de las puertas. Pero aún aumentaba el pavor y se oprimía más el corazón cuando volvía a callar y se restablecía el fúnebre silencio en el que completamente solo me quedaba yo sumido. convirtiéndolos en aullidos. grité. Mas de repente separó con violencia sus hojas el huracán y con estridentes silbidos y gritos agudísimos que cortaban el aire. se hallaba la soledad. y semejantes a truenos. Alpa! ¿Quién trae sus cenizas a la montaña? E introduje la llave en la cerradura. Y así transcurría lentamente el tiempo. sentada en cuclillas. Allí respiraba el olor de eternidades convertidas en polvo que pasaban sobre mi alma cubierta también de polvo. el ave lanzaba desagradables graznidos porque no quería que la despertaran. porque yo lo ignoraba. golpes que las bóvedas repercutieron tres veces. y con ellas sabía abrir las puertas que más chirriaban. las bóvedas sombrías estaban llenas de tales trofeos de victoria. y a su lado.

.ASÍ HABLABA ZABATHUSTRA 273 Y vi miles de muecas de niños. Desde ahora surgirán de los ataúdes alegres risas infantiles y un fuerte viento soplará siempre victorioso barriendo las fatigas morales. que se reían burlándose de mí y silbándome. no desaparecerás de nuestro cielo. callando después. Tu risa los espantará y derribará al suelo. Y grité despavorido como jamás en mi vida había gritado. Pero su discípulo más amado se levantó de pronto. de lechuzas. de ángeles. semejante a mil carcajadas infantiles va Zarathustra a todas las criptas funerarias. cogióle de la mano y le dijo: «Tu vida misma es la que representa tu ensueño. Zarathustra. En verdad soñaste a tus mismos enemigos. su desmayo y su despertar les hará reconocer tu poder sobre ellos. el testigo y el présago. de esto eres garantía tú mismo. por esto fue tan penoso tu sueño. y me hizo volver en mí. Y aun cuando llegue el largo crepúsculo y la mortal fatiga. en verdad tendiste sobre nosotros con tu risa un toldo multicolor. porque todavía no había encontrado la interpretación de su ensueño.» Así refirió su sueño Zarathustra. Nos harás ver nuevas estrellas y nuevas maravillas de la noche. riéndose de todos los vigilantes y guardianes de las tumbas y de todos los que producen un ruido siniestro al agitar sus llaves oxidadas. Y mi mismo grito me despertó. locos y mariposas tan grandes como niños. ¿No eres tú mismo el viento de agudos silbidos que abre violentamente las puertas de los alcázares de la muerte? ¿No eres tú mismo el ataúd lleno de abigarradas maldades y de angélicas muecas de la vida? En verdad. Aquello me asustó atrozmente y me derribó a tierra. el defensor de la vida. tú.

Pero Zarathustra. que nos sirvan pronto una buena comida. Puedes curar a ciegos y hacer que corran paralíticos. erguido el busto en el lecho. y al que lleva detrás una carga harto pesada puedes aliviarle de un poco de peso: esto.» Pero Zarathustra respondió lo siguiente al que así le había dirigido la palabra: «Si se quitara su giba al gi- . me figuro. todo tiene su tiempo. moviendo pensativo la cabeza. pero para que tenga plena confianza es preciso todavía una cosa: que nos convenzas a los estropeados. comprendió todo lo que había sucedido. sería el modo de que los tullidos creyeran de verdad en Zarathustra. «Que el intérprete de mi ensueño coma y beba a mi lado: y en verdad le mostraré un mar en el que podrá anegarse. le cogieron de las manos y quisieron convencerle de que se levantara del lecho y desechara su tristeza y volviera a ellos. que poco después miró (durante un rato) al discípulo que había dado la explicación de su ensueño.» Así habló el discípulo y todos los demás rodearon a Zarathustra. de los que aquí se te presenta una bonita selección. frotóse la barba y dijo con voz potente: « ¡ Vamos!.274 FEDERICO N1ETZSCHE Pero cuando despertaste de ellos y volviste en ti deberían ellos haberse despertado y venido a ti. Así haré penitencia por mis malos ensueños. semejante a uno que regresara de un largo viaje fue mirando uno a uno a sus discípulos examinando fijamente sus rostros sin reconocerlos todavía. los miró de una manera extraña. y un jorobado le habló de esta manera: «¡Mira. procurad ahora. discípulos míos. Zarathustra! El pueblo se aprovecha también de tus doctrinas y comienza a tener fe en ti. Pero ellos le sacaron del lecho y le hicieron ponerse de pie e instantáneamente se transformaron sus ojos. una ocasión con más de un cabello que puedes atrapar.» Así hablaba Zarathustra. DE LA REDENCIÓN Al pasar un día Zarathustra por el puente grande le rodearon los lisiados y los mendigos.

a aquél una oreja. según enseña el pueblo. un genio. aquella oreja se encontraba sobre una varilla extremadamente delgada. Quien devuelve al paralítico el empleo de sus miembros le infiere el mayor de los daños. y maldecirá al que le hubiera curado de su ceguedad. y. a los que yo denomino estropeados al revés. nariz y ni siquiera cabeza. Y el pueblo me dijo que aquella oreja tan grande no sólo era un hombre.» Vi y veo cosas peores. Y ¿por qué no ha de aprender Zarathustra del pueblo de igual modo que el pueblo aprende de Zarathustra? Desde que habito entre los hombres lo menos que he oído decir ha sido esto: «a éste le falta un ojo. que se balanceaba en el extremo de la varilla. Pero yo nunca he creído al pueblo cuando habla de grandes hombres. porque apenas empieza a correr corren con él los vicios. En verdad. excepto algo que les sobre por tenerlo demasiado. al otro una pierna. miraba en todas direcciones y acabé por decirme: «esto es una oreja. adueñándose de él: esto es lo que el pueblo enseña acerca de los estropeados. efectivamente. muy grande. o una ventruda panza. Cuando al volver de mi soledad pasé por vez primera por este puente no me atrevía a dar crédito a mis ojos. sino un hombre muy grande. ¡una oreja tan grande como un hombre!» Miré todavía con mayor atención. hinchada. se le quitaría al mismo tiempo su espíritu.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 275 boso. y hasta un alma muy pequeña. y dicha varilla ¡era un hombre! Mirando a través de una lente de aumento hasta se hubieran podido distinguir una carita en la que se leía la envidia. ni callar todas. o una enorme boca. y conservé mi creencia de que se trataba de un estropeado . sobre todo lo referente a hombres a quienes falta todo. debajo de la oreja se movía algo tan pequeño y tan débil que inspiraba profunda compasión. algunas tan repugnantes que no quisiera hablar de alguna de ellas en particular. hombres que no son más que enormes ojos. o no importa qué. y hay otros que no tienen lengua. Y si al ciego se le concede el uso de sus ojos verá cosas demasiado malas que abundan sobre la Tierra.

del porvenir que veo. son para mí las cosas más insoportables. que tenía de todo demasiado poco y en cambio demasiado de una cosa. Lo que para mis ojos es lo más espantoso de todo. ¡ay. un crea> dor. amigos míos. y si no fuera yo un visionario de todo lo que fatalmente ha de ser. los enigmas y las crueles casualidades. miembros y crueles casualidades. amigos míos!. encuentran siempre lo mismo: fragmentos de cuerpos. ver hombres destrozados y desparramos sus pedazos como sobre un campo de batalla. El presente v el pasado en la Tierra. ¡Cómo podría soportar ser hombre si el hombre no fuera al mismo tiempo poeta. ¡ay!. un porvenir mismo y al propio tiempo un puente que conduce al porvenir. pero ningún hombre. descifrador de enigmas y el redentor de la casualidad! Redimir a los que ya han sido y transformar todo «lo . un hombre dotado de voluntad. Y si mis miradas huyen del presente al pasado. ando entre los hombres como entre pedazos de personas y miembros humanos. Y vosotros también os preguntáis a menudo: «¿Quién es para nosotros Zarathustra? ¿Qué nombre le daremos?» Y como yo mismo hago os contestasteis con preguntas.276 FEDERICO NIETZSCHE al revés. Y todo cuanto pienso y hago no es más que mi afán de reunir en uno los fragmentos. no podría vivir. y al mismo tiempo. volvióse (profundamente disgustado) hacia sus discípulos y les dijo: «En verdad. ¿Es uno que promete o uno que cumple? ¿Un conquistador o un heredero? ¿Un otoño o una reja de arado? ¿Un médico o un convaleciente? ¿Es un poeta o un amigo de la verdad? ¿Un libertador o un domador? ¿Un hombre bueno o un malvado? Ando entre los hombres como si fueran fragmentos del porvenir. semejante a un tullido en este mismo puente: todo esto es Zarathustra. Un vidente.» Cuando Zarathustra hubo dicho todo esto al jorobado y a aquellos cuya voz llevaba y cuyo abogado era.

¡ay!. como ella. pero ¿qué nombre tiene lo que mantiene encadenado al mismo libertador? «Fue»: éste es el nombre del rechinar de dientes y de la más solitaria aflicción de la voluntad.ASÍ HABLABA ZARATHUSTB. su más solitaria aflicción es no poder romper el tiempo y la codicia de éste. toma venganza en todo lo susceptible de sufrir. Lo que excita su rabia es que el tiempo no retroceda: «lo que fue»: éste es el nombre de la piedra que no puede remover. La voluntad presa sólo se liberta por su locura. En verdad anida una gran demencia en vuestra voluntad y la maldición de todo lo que es humano es que esta demencia haya aprendido a tener espíritu. es la voluntad un malévolo espectador del pasado. Y la rabia y el despecho la hacen mover y levantar piedras y vengarse de quien no se siente. El querer liberta. la mejor reflexión de los hombres. esto sólo es la venganza misma: la repugnancia que siente la voluntad hacia el tiempo y su «fue». amigos míos.A 277 que fue» en «lo que yo hubiese querido que fuera». Sí. La voluntad no puede querer obrar retrospectivamente. Impotente ante todo lo que ha sido hecho. se convierte en un loco. amigos míos. a eso es lo que únicamente llamaría yo redención. . como os he enseñado. y doquier tobo dolor debió haber siempre castigo. De esta manera se convirtió en malvada la voluntad liberadora que por no poder volver atrás en su camino. Pero aprended también esto otro: la voluntad misma es todavía una prisionera. El espíritu de la venganza: ésta ha sido hasta ahora. Voluntad: así es como yo llamo al libertador y mensajero de la alegría. lleno de rabia y despecho. simula tener una buena conciencia. El querer liberta: ¿qué inventará la voluntad misma para poder librarse de su tristeza y burlarse de su prisión? Todo preso. «Castigo» es el nombre que a sí mismo se da la venganza: con una palabra que sólo es una mentira.

podría ser destruido por el castigo? Esto es lo eterno d'jl castigo «existencia». pues. conocéis ya esta fábula de la locura. «Ningún hecho puede ser anulado: ¿cómo. Y así se han acumulado nubes y más nubes sobre el espíritu hasta que finalmente predicó la locura: «¡todo es fugaz y por esto digno de desaparecer!» «La justicia misma exige que el tiempo devore a sus hijos». ¡ay!.. se podrá encontrar la salvación del curso de las cosas y del castigo «existencia»? Así predicaba la locura. «¿Puede haber salvación si hay un derecho eterno?» ¡Ay. no se puede levantar ni remover la piedra «fue». un castigo. hermanos míos. un enigma y un cruel azar.. pero ¿cómo ha de . Pero vosotros. deberían ser la voluntad misma y hasta toda la vida.» Todo «fue» no es más que un fragmento.» ¿Dónde. ¡Y así lo querré!» ¿Pero lo ha dicho ya? ¿Cuándo ha sido? ¿Se ha desenganchado ya la voluntad del carro de su propia locura? ¿Va a ser la voluntad su propia libertadora y mensajera de alegrías? ¿Habrá desaprendido el espíritu de venganza y todos los rechinamientos de dientes? ¿Y quién le ha enseñado a reconciliarse con el tiempo y lo que todavía es más que toda reconciliación? La voluntad que es la voluntad de poder ha de querer algo superior a toda reconciliación. mientras la voluntad no diga: «pero así lo quise». predicó la locura. «Todas las cosas están ordenadas moralmente según el derecho y el castigo.278 FEDERICO NIETZSCHE Y como en todo el que quiere existe el sufrimiento de no poder volver hacia atrás. eternos tienen que ser todos los castigos! Así predicaba la locura. «A no ser que la voluntad se redima por sí misma finalmente y el querer se convierta en no querer. Mientras la voluntad creadora no diga: «pero así lo quiero. fábulas de las que os aparté al enseñaros que «la voluntad es creadora. que la existencia tenga que volver a ser eternamente acción y castigo.

la doble voluntad de mi corazón? Mi peligro y mi pendiente son que mis miradas se precipitan hacia el vértice y que mis manos querrían agarrar y apoyarse en el vacío. Allí es donde el vértigo de su doble voluntad se apodera del corazón. sino la pendiente. .ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 279 lograrlos? ¿Quién le enseñará todavía el querer hacia atrás? • * * Al llegar a este pasaje de su discurso calló repentinamente Zarathustra. aceptado que con los discípulos se puede charlar de otro modo. Sobre todo para uno que gusta de hablar. Pero poco después volvió a reírse y dijo tranquilizado: «Es muy difícil vivir entre los hombres por lo difícil que es callarse. Su mirada despavorida se clavó en sus discípulos. La pendiente desde la cual la mirada se precipita en el vacío y las manos se extienden hacia el vértice. mas cuando oyó reír a Zarathustra le miró con curiosidad y dijo lentamente: «¿Por qué habla Zarathustra con nosotros de una manera tan diferente de la que emplea cuando habla con sus discípulos?» Zarathustra contestó: «¿Qué hay en ello que pueda extrañar? Con los deformes no hay que emplear tantas formas. amigos míos.» Así hablaba Zarathustra. y sus ojos atravesaron como agudas flechas sus pensamientos y sus segundas intenciones. Pero el jorobado había escuchado la conversación ocultando el rostro entre las manos. ¿Adivináis.» «¡Bien!. dijo el jorobado. ¿por qué habla Zarathustra consigo mismo de manera muy distinta a la que emplea cuando habla con sus discípulos?» DE LA SABIDURÍA DE LOS HOMBRES «No es la altura lo terrible. que pareció haberse asustado extraordinariamente. Pero.

280

FEDERICO NIETZSCHE

iMi voluntad se agarra al hombre; con cadenas me aferró al hombre, porque me siento atraído por el superhombre; porque a él es adonde quiere ir mi otra voluntad. Por esto vivo como un ciego entre los hombres, como si no los conociera, para que mi mano no pierda del todo la fe en las cosas sólidas. ¡No os conozco, hombres! Esto es la oscuridad y el consuelo que a menudo me envuelven. Delante del pórtico estoy sentado esperando a todos los truhanes y preguntando: ¿quién me quiere engañar? Esta es mi primera muestra de sabiduría humana: dejarme engañar para no tener que cuidar de que no me engañen. Si yo tuviera que estar prevenido contra el hombre, ¿cómo podría ser el hombre un ancla para mi globo? Demasiado fácilmente me arrastraría a lo alto y a la lejanía. Mi destino me dice que prescinda de todo cuidado y que viva sin precauciones. Quien viviendo entre los hombres no quiera morirse de sed, tiene que aprender a beber de todos los vasos; y quien viviendo entre los hombres quiera permanecer puro debe aprender a lavarse hasta con agua sucia. Para consolarme me he dicho a menudo: « ¡ No te amilanes, viejo corazón! Si una desgracia te resultó mal, disfruta de ella como de tu felicidad.» Mi otra sabiduría humana es ésta que vais a oír: trato con mayores consideraciones a los vanidosos que a los orgullosos. ¿No es acaso una vanidad ofendida la madre de todas las tragedias? En cambio, de la herida que se infiere al orgullo nace algo mejor que él. Para que la vida resulte agradable a la vista, tiene que estar muy bien representada, y para esto hacen falta buenos actores. Todos los vanidosos me han resultado buenos actores, que representan sus papeles alegrándose de que se los mire; todo su espíritu está en esta voluntad.

ASÍ HABLABA ZARATHUSTKA

281

Ellos se representan y se inventan: cerca de ellos me complace ver la vida: así se cura la melancolía. Por esto trato con consideración a los vanidosos; porque son los médicos de mi melancolía y me aficionan al hombre como a una comedia. Y además: ¿quién echa de menos en el vanidoso toda la profundidad de su modestia? El vanidoso me es simpático y su modestia le hace acreedor a mi compasión. De vosotros quiere aprender a tener fe en sí mismo: vuestras miradas le sirven de alimento y en vuestras manos devora los elogios. Todavía cree en vuestras mentiras, cuando éstas les son favorables, porque en lo más profundo de su ser suspira su corazón: «¿Qué soy yo?» Y si la verdadera virtud es la que se ignora a sí misma, hay que convenir en que el vanidoso nada sabe de su modestia. Mi tercera sabiduría humana es no dejar que vuestra timidez me estropee la vista de los malos. Me considero dichoso al contemplar los prodigios que el Sol ardiente hace nacer: tigres, palmeras y serpientes de cascabel. También entre los hombres nacen bellos productos al ardor del Sol, y entre los malvados muchas maravillas. Lo mismo que vuestros más sabios no me lo parecieron tanto, encontré muy exagerada la reputación de la maldad de los hombres. Y a menudo pregunté moviendo la cabeza: ¿por qué seguís sonando, serpientes de cascabel? En verdad hay todavía un porvenir para el mal. Y el sur más caluroso no ha sido descubierto todavía para el hombre. A muchas cosas que sólo tienen doce pies de anchura y tres meses de longitud, las llama ahora las peores maldades: un día llegará en que vendrán al Mundo dragones mucho mayores. Porque para que al superhombre no le falte su dragón, el superdragón que sea digno de él, hace falta que muchos soles ardientes lleven su fuego a las selvas vírgenes.

282

FEDERICO NIETZSCHE

Antes será preciso que vuestros gatos monteses se conviertan en tigres y vuestros sapos venenosos en cocodrilos: porque el buen cazador debe encontrar una buena caza. Y en verdad, ¡ oh vosotros, los bondadosos y justos!, en vosotros hay muchas cosas que incitan a la risa, principalmente vuestro miedo a lo que hasta ahora ha sido denominado «Diablo». Vuestra alma es tal que os hace extraños a todo lo grande; tanto, que el superhombre os infundiría espanto, por su bondad. Y vosotros, los sabios y sapientísimos, huiríais del ardor del sol de la sabiduría, en el que el superhombre baña con delicias su desnudez. Vosotros, los hombres superiores que mis ojos encontraron, sabed que las dudas que en secreto me inspiráis y que me hacen ocultar mi risa, son que adivino que tomaríais a mi superhombre por el Demonio. ¡Ah, cómo me cansaron estos hombres superiores y mejores!: desde su «altura» sentí ansias infinitas de subir aún más alto, lejos de ellos, hacia el superhombre. Un escalofrío recorrió mi cuerpo cuando vi desnudos E los mejores de entre ellos; entonces me crecieron las > alas para cernerme sobre lejanos porvenires. Sobre más lejanos porvenires en mediodías más meridionales que los que jamás pudo soñar un artista: allá muy lejos, donde los dioses se avergüenzan de todas las vestiduras. Pero a vosotros, mis prójimos y contemporáneos, quiero veros disfrazados y muy compuestos, vanidosos y dignos, a vosotros los «buenos y justos». Y disfrazado también sentarme entre vosotros para desconoceros y desconocerme: porque ésta es la última sabiduría humana.» Así hablaba Zarathustra. LA HORA MAS SILENCIOSA «¿Qué me ha sucedido, amigos míos? Me veis trastornado, perdido, obediente en contra de mi voluntad, dispuesto a irme, ¡ay!, muy lejos de vosotros.

ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA

283

Sí: otra vez tiene Zarathustra que volver a su soledad, pero esta vez vuelve muy disgustado el oso a su caverna. ¿Qué me ha sucedido? ¿Quién me manda partir? ¡Ay, mi encolerizada dueña lo quiere así y así me lo ha dicho! ¿Os he dicho ya cómo se llama? Anoche mismo me lo dijo mi hora más solitaria: éste es el nombre de mi terrible dueña. Y así sucedió, porque tengo que deciros todo a fin de que vuestro corazón no se endurezca contra el que precipitadamente emprende la partida. ¿Conocéis el pavor del que se duerme? Se asusta de pies a cabeza porque siente que le falta el suelo y que el sueño empieza. Os digo esto como si fuese una parábola. Anoche, en la hora más silenciosa me faltó el suelo y comencé a soñar. Las agujas del reloj avanzaban y el reloj de mi vida respiró hondamente; jamás me había dado cuenta de un silencio semejante en derredor mío, tanto que el pavor se enseñoreó de mi corazón. Y oí la voz sin sonido del silencio que me dijo: ¿lo sabes, Zarathustra'! Al percibir aquel susurro grité despavorido y la sangre huyó de mis mejillas: pero callé. Y el silencio volvió a decirme sin voz: «lo sabes, Zarathustra, pero no lo dices.» Y yo contesté por fin como si fuera un testarudo: «Sí lo sé, pero no lo quiero decir.» Y el silencio sin voz siguió diciéndome: «¿No quieres, Zarathustra? ¿Dices la verdad? ¡No te escudes tras tu tozudez! Y yo lloré y temblé como un niño cuando dije: «Yo quisiera, pero ¿cómo podría? Evítamelo, por favor, porque es superior a mis fuerzas.» De nuevo volvió a hablarme el silencio: «¿Qué importas tú, Zarathustra? Di tu palabra y ¡rómpete!» Y yo respondí: ¿Ah, es mi palabra? ¿Quién soy yol Espero a uno más digno que yo, que ni siquiera soy digno de romperme contra él.

pero conozco muy bien mis valles.» Y entonces me dijeron: «Te olvidaste del camino y ahora te olvidas de andar.» Y yo contesté: «Se burlaron de mí cuando encontré mi propio camino y lo seguí.» El silencio sin voz siguió diciéndome: «Quien tiene que transportar montañas.284 FEDERICO ÑIETZSCHFJ De nuevo volvió a hablarme el silencio: «¿Qué impoi> tas tú? Todavía no eres suficientemente modesto. Llevar a cabo grandes acciones es difícil.» Y yo contesté: « ¿Qué no ha soportado ya la piel de mi modestia? Habito al pie de mi altura.» Y yo respondí: «Todavía no ha transportado mi palabra ninguna montaña ni lo que he hablado ha llegado a los hombres. tienes que marchar como la sombra de lo que tiene que venir: así mandarás y avanzarás mandando.» De nuevo oí susurrar junto a mis oídos: «Las palabras más silenciosas son las que originan las tempestades. y en verdad. entonces me temblaron los pies.» De nuevo volvió a hablarme la voz sin voz: «¿Qué sabes tú de esol El rocío cae sobre la hierba cuando el mayor silencio reina en la noche. Y yo contesté: «Me avergüenzo. La modestia tiene la más dura de las pieles. Sí. Los pensamientos que vienen como traídos por patas de palomas. pero aún lo es más ordenar grandes cosas. Lo más imperdonable en ti es que posees el poder y no quieres reinar. oh Zarathustra.» Otra vez se dejó oír la voz sin voz: «¡Qué pueden importar sus burlas! Tú eres uno que ha desprendido el obedecer: ¡ahora tienes que mandar! ¿No sabes quién es el que más falta hace a todos? El que ordena grandes cosas. Nadie ha sabido decirme todavía qué altura tienen mis cumbres. dirigen el Mundo. he ido en busca de los hombres. ¡Oh. pero todavía no he llegado hasta ellos. Zarathustra!. transporta también valles y hondonadas.» Y yo repuse: «Para mandar me falta la voz del león.» .

Todavía existe en ti el orgullo de la juventud. También aprendisteis de mí quién es el más reservado de los hombres y quiere seguir siéndolo.» Reflexioné largo tiempo temblando. Sentí que se reían en derredor de mí. amigos míos! Todavía debería deciros y daros algo más. ¡Ay. Una risa que me destrozó las entrañas y me desgarró el corazón. oh Zarathustra. Por la noche partió solo abandonando a sus amigos. Y estas fueron las últimas palabras de la hora más silenciosa: «Tus frutos están maduros. pero tú no estás maduro para tus frutos. donde tienes que madurar.» De nuevo volví a escuchar las risas. después cesé de oír y me sentí envuelto en un doble silencio. Por esto has de volver a tu soledad. que fueron alejándose. Yacía sobre el suelo y el sudor empapaba mis miembros.Así HABLABA ZARATHUSTRA 285 Y otra vez volví a oír a la sin voz: «Tienes que volver a ser niño y sin vergüenza. por fin dije lo que dije al principio: «no quiero». Nada os he ocultado. ¿Por qué no os lo doy? ¿Soy acaso avaro?» * * * Al acabar de hablar Zarathustra le dominó la fuerza del dolor de estar tan próxima la hora de decir adiós a sus amigos y se echó a llorar sin que nadie supiera consolarle. mucho has tardado en ser joven: pero quien quiere volverse niño tiene que sobreponerse a su juventud. amigos míos. Ya habéis oído todo y sabéis por qué debo volver a mi soledad. .

.

porque quería llegar por la mañana del próximo día y bastante temprano a la otra orilla. En estos barcos admitían a algunos de los habitantes de las islas bienaventuradas deseosos de cruzar el mar. 51.» ZARATHUSTRA. Mientras ascendía a la montaña rememoraba Zarathustra los muchos . ¿Quién de vosotros puede reír y estar al mismo tiempo en las alturas? Quien asciende a los montes más elevados se ríe de todas las tragedias representadas y vividas.) EL VIAJERO Era la medianoche cuando Zarathustra emprendió la marcha hacia ¡a cresta de ¡a isla. (De El Leer y Escribir.TERCERA PARTE «Cuando aspiráis a elevaros miráis hacia arriba. donde embarcaría. porque estoy en las alturas. muy buscada por las embarcaciones extranjeras para anclar en ella. pág. I. En aquella orilla había una buena rada. y yo miro hacia abajo.

Pero quien es como yo no puede escapar a una hora semejante. por fin están de vuelta todas las partes de él mismo largo tiempo dispersas en el extranjero entre todas las cosas y todas las casualidades. Tus mismos pasos han borrado el camino que dejabas atrás y sobre el que sigues está escrito: imposibilidad. Y si en adelante te faltan escaleras. dijo a su corazón. crestas y picos había escalado ya. Soy un caminante y un trepador de montañas. en el que nadie te seguirá sigilosamente. aprende a subir sobre tu propia cabeza. Además sé otra cosa: me hallo en este momento ante mi última cumbre y ante todo lo que más tiempo me ha sido ahorrado. siempre habrá en ellos una ascensión: al fin y al cabo no se vive uno más que a sí mismo. a la hora que le dice: «¡ Sólo ahora es cuando sigues el camino de la grandeza! Cumbres y abismos se han confundido en uno.2?8' FEDERICO NIETZSCHE viajes solitarios que desde su juventud había emprendido y cuantos montes. sírvate para alegrar tu ánimo el saber que tras de ti no quedará ningún camino. Sigues tu camino de la grandeza. ¿Qué podría ocurrirme en lo sucesivo que no me perteneciera ya? Mi propio yo no hace más que volver a mí. Tengo que emprender. Sigues tu camino de la grandeza. Ya he empezado mi viaje más solitario. Sigues tu camino de la grandeza. lo que hasta ahora ha sido tu último peligro se ha convertido en tu último refugio. ¡ay de mí!. Y sea el que sea mi destino y sean lo que fueren los acontecimientos que me esperan. ¿de qué otra manera podrías seguir ascendiendo? . Ya pasó el tiempo en que todavía podía esperar los acontecimientos que pudiera brindarme la casualidad. no me placen las llanuras y me parece que no puedo permanecer largo tiempo sentado. mi camino más difícil.

¡Bendito sea lo que endurece! No pondero el país donde corren la leche y la miel. detúvose entonces y guardó silencio largo tiempo. esta dureza es precisa a todos los que trepan a las montañas. — ¡Más bajo en el dolor que jamás subí! ¡Hasta sus 10 . no verá en todas las cosas más que las ideas de su primer término. Para ver mucho hay que aprender a ver lejos de sí mismo. destino. Pero si alguien en busca del conocimiento apela a la indiscreción de sus ojos. Reconozco mi destino. Mi última soledad acaba de empezar. porque tenía más que nunca lacerado el corazón. a mis pies! ¡Ah. y por esto tienes que pasar ahora sobre ti mismo para ascender muy alto. ¡Sea! Estoy dispuesto. Quien se ha cuidado demasiado termina por contraer una enfermedad debida al exceso de cuidarse. mar negro y triste. Pero en aquella altura la noche era fría. Mas tú.-» Sí: verme yo mismo y también mis estrellas a mis pies: sólo esto sería para mí mi última cumbre. Zarathustra. ¡la última cumbre que me quedaría por escalar! Así hablaba Zarathustra consigo mismo mientras subía consolando a su corazón con duras máximas. ¡Ah. hasta un más allá tan alto que desde él veas tus estrellas a tus pies. dijo por fin tristemente. Y cuando llegó a la cresta del monte vio extendido ante él el otro mar. clara y estrellada.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 289 ¡ Sobre tu propia cabeza y más allá todavía sobre tu propio corazón! Tu cosa más dulce tiene que convertirse en la más dura. mar! ¡Hasta vosotros tengo que descender ahora! Ante mí se eleva la más alta de mis montañas y ante mi más largo viaje me encuentro: por esto tengo que descender a una profundidad mayor que la mayor altura a que jamás llegué. triste descontento nocturno! ¡Ah. quisiste ver la razón y fondo de todas las cosas.

siempre te acercaste con confianza a todo lo terrible. « » » Así habló Zarathustra en la cumbre del monte donde hacía frío. ¿De dónde vienen las montañas más altas?. por qué no tendrá bastante fuerza mi mano! ¡De buena gana te libraría de malos sueños! » * » Mientras así hablaba Zarathustra se rió de sí mismo con amargura y melancolía. Querías acariciar a todos los monstruos. Desde lo más profundo tiene que llegar lo más elevado a su cúspide. Te bastaba el hálito de una respiración caliente y un poco de piel suave en las piernas. estoy dispuesto. dijo. loco Zarathustra. Este testimonio está escrito en sus piedras y en las paredes de sus picos. escucha! ¡Cómo le hacen gemir los malos recuerdos! ¿O serán acaso malos presagios? Comparto tu tristeza. y por ti estoy descontento de mí mismo. Zarathustra?.290 FEDERICO NIETZSCHE más negras hondas! Así lo exige mi destino: ¡Sea!. pero cuando llegó a la proximidad del mar y acabó por encontrarse solo entre los arrecifes. y soñando se agita sobre duras almohadas. Pero siento que su respiración es cálida. ¿Qué es esto. y siento también que sueña. y supe que vienen del mar. cuyos ojos me miran extrañados y soñolientos. ¡Escucha. loco de amor y feliz confiado! Pero siempre fuiste así. estaba fatigado del camino y más poseído de deseos que nunca. monstruo oscuro. ¡Ah. ¿quieres consolar al mar con canciones? ¡Ah. me pregunté un día. y ya estabas dispuesto a amar y a atraer. dijo. hasta el mismo mar. . Todo duerme todavía.

Y escuchando a los otros se le desató su propia lengua y rompió el hielo de su corazón. que no contestaba a las miradas ni a las preguntas. que querían ir aún mucho más lejos. que se reía. . frío y sordo de tristeza. En verdad hay que reírse de mi locura y de mi modestia en el amor. que os embarcasteis con velas llenas de astucia para surcar los mares procelosos. DE LA VISION Y DEL ENIGMA 1 Cuando los marineros se enteraron de que Zarathustra se hallaba a bordo—porque al mismo tiempo que él había embarcado un hombre de las islas bienaventuradas—se produjo entre ellos una expectante curiosidad. y empezó a hablar así: «A vosotros. porque en aquella embarcación se oían muchas cosas extrañas y peligrosas procedentes de lejos. Pero Zarathustra guardó silencio durante dos días. le indignaron sus pensamientos. enamorados del crepúsculo. tar. pero pensó en los amigos que había abandonado y como si sus pensamientos le hubieran hecho pecar contra ellos. A vosotros. Zarathustra lloró amargamente de cólera y de deseos. a vosotros.to. el amor a todo lo que tiene vida. « * * Asi hablaba Zarathustra y por segunda vez se echó a reír. aunque siguió callando. embriagados de enigmas. quienes quiera que seáis. Y él. Sin embargo. no tardó en llorar.ASÍ HABLABA ZARAÍHUSTttA 291 El amor •es el peligro del más solitario. cuyas almas se sienten atraídas por el sonido de las flautas a las vorágines engañadoras. osados buscadores de aventuras. por la noche del segundo día volvieron a abrirse sus oídos. Pero Zarathustra era amigo de todos los que hacen largos viajes y no gustan de vivir alejados de los peligros.

medio topo. medio enano. pero toda piedra arrojada tiene por fuerza que caer. murmuró socarronamente. Condenada a ti mismo y a tu propia lapidación arrojaste muy lejos la piedra.» Calló después el enano durante largo rato. Su silencio me agobió. un sendero de monte crujía bajo la provocación de mis pasos. se esforzaban mis pasos al subir. sombrío el rostro y apretado los labios. el espíritu de la pesadez. con el rostro sombrío. Más alto: aunque estaba sentado sobre mí el espíritu de la pesadez. No era sólo un sol lo que para mí se había puesto. Un sendero que insolentemente ascendía entre piedras desprendidas de las alturas. pero recaerá sobre ti. el hilo conductor. que hasta ahora sofocó en mí todo descontento. sílaba a sílaba en mis oídos. tú mismo te lanzaste al aire. que no quería ya hierba ni maleza. Más alto: luchando contra el espíritu que le atraía hacia el abismo. mi demonio y enemigo mortal. vertiendo gota a gota a través de mis oídos pensamientos de plomo en mi cerebro. Me asemejaba a un enfermo al que fatiga la tortura de su mal y al que una terrible pesadilla despierta de su primer sueño. machacando las piedras que le hacían resbalar. Mas en mí existe algo que denomino ánimo. A vosotros solamente os referiré el enigma que he visto.iü FÉDEftICO NlETZSCHfi Porque no queréis buscar a tientas. y siempre que podéis adivinar detestáis el deducir. pero todo me agobiaba. paralizado y paralizador. porque cuando son dos así se está en verdad más solitario que cuando se está solo. con manos tímidas. Seguí subiendo y subiendo. la visión del más solitario. Hace muy poco. Marchando en silencio sobre el burlón reclinamiento de los guijarros. « ¡ Oh Zarathustra!. soñando y pensando. Este ánimo me mandó detenerme y decir: «¡Enano! ¿Tú o yo?» Porque tenéis que saber que el ánimo es el mejor . tú. marchaba en la pálida claridad cadavérica del crepúsculo duro. piedra de la sabiduría. un sendero malévolo y solitario.

Y la piedad es el abismo más profundo: mientras más ve el hombre en lo hondo de la vida más ve también en lo profundo del sufrimiento. porque en todo ataque hay siempre su tambor batiente. dos caminos que nadie ha recorrido hasta el fin. oiga. II «¡Detente. ¿no es ya ver en lo profundo de los abismos? El ánimo es el mejor asesino. seguí diciendo: tiene dos caras. El ver. que acabará por matar a la muerte. Donde nos detuvimos había casualmente un pórtico. el ánimo que ataca. saltó de mis hombros a) suelo y se sentó delante de mí sobre una piedra. Esta larga calle que desciende se prolonga toda una eternidad. Pero el hombre es el animal más animoso y por esto ha vencido a todos los animales. enano!. Al son del tambor batiente ha sobrellevado todos los dolores. el curioso. el ánimo que ataca. pero el dolor humano es el dolor más profundo.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 203 asesino. «¡Mira este pórtico. Dos caminos confluyen aquí. Quien no está sordo. El ánimo mata también al vértigo en el borde de los abismos. dije. Pero si alguien siguiera uno de estos caminos yendo . ¡A ése no podrías llevarlo!» Entonces sucedió algo que me hizo sentirme muy ligero. En lo alto del pórtico está escrito su nombre: «instante». porque dice: «¿Era esto vida? Entonces ¡volvamos a empezar!» En tal máquina hay muchos tambores batientes. El enano. el ánimo mata también a la compasión. y esta otra larga que asciende. Estos caminos se contradicen y chocan precisamente sus cabezas: en este pórtico es donde se reúnen. es otra eternidad. Pero el ánimo es el mejor asesino. ¿Yo o tú? Pero yo soy el más fuerte de los dos: no conoces mi pensamiento más profundo. enano!.

¿no están ligadas unas a otras en tal forma que este instante no arrastre tras sí todo lo venidero? ¿Por consiguiente a sí mismo también? Porque todo lo que puede correr. y tú y yo reunidos bajo este pórtico. ¿crees. enano. porque mis propios pensamientos e intenciones me infundían miedo. exclamé encolerizado: no tomes la cosa tan a la ligera o te dejo donde estás. Y le vi también con el pelo erizado y el cuello estirado. De repente oí aullar cerca de nosotros a un perro. ¿no tiene que volver a recorrer todavía otra vez largo camino? Y esta calmosa araña que se arrastra a la luz de la Luna y este mismo claro de Luna. Toda verdad es curva. pata coja. murmuró despectivamente el enano. ¿No es preciso que eternamente volvamos» Así hablé con voz cada vez más baja. ¿no debe haber estado ya aquí otra vez? Y todas las cosas. no habrá sido y pasado ya? Y si todo ha sido ya. ¿qué piensas tú.» «¡Espíritu de la pesadez!.m FEDERICO klÉTÍZStíáÉ lejos. mirando hacia lo alto. ¡Piensa en este instante!. ¿no es fuerza que todos hayamos estado ya aquí? Y que volvamos a recorrer de nuevo este otro camino que asciende ante nosotros. cada Vez más lejos. continué. desde este pórtico del momento parte hacia atrás una larga calle eterna: detrás de nosotros queda una eternidad. de este momento? Este mismo pórtico. ¿no tiene que haber recorrido esta calle? Todo lo que puede suceder. ¿no se habrá verificado. este largo y lúgubre camino. no olvides que he sido yo quien te ha hecho llegar hasta estas alturas. tem- . en los primeros años de mi infancia: Oí aullar a un perro. ¡Sí! Cuando era niño. ¿Había oído alguna vez aullar de tal manera a un perro? Mis pensamientos retrocedieron a pasados tiempos. enano. El tiempo mismo es un circulo. que estos caminos se contradecirían?» «Todo lo que es recto miente. Todo lo que puede correr.

¿Qué había del enano? ¿Qué del pórtico? ¿Qué de la araña y de todo a cuanto había oído murmurar? ¿Había soñado? ¿Estaba despierto? De pronto me encontré entre salvajes peñascos. no conseguía hacer que se desprendiera. sobre la techumbre plana. jamás vi nada parecido a lo que vi entonces. todo mi bien y mi mal.. Y cuando volví a oír aullar de aquel modo sentí de nuevo una gran compasión. porque los perros creen en ladrones y fantasmas. pero en vano. ¿símbolo de . mi asco. falto de respiración y convulso. a la luz de la solitaria Luna..ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 295 blando. tal un disco inflamado. ¡muérdela!. como sobre una propiedad ajena: Lo que asustó al perro. Vi a un joven pastor que se retorcía en el suelo. ¿Vi yo alguna vez tal expresión de asco y de pálido pavor en un rostro humano? Quizá estaba durmiendo tranquilamente cuando aquella culebra penetró en sus fauces agarrándose fuertemente a ellas. todo ello gritó a la vez. Mi mano tiró de aquel animal.. ¡Hombres valientes que me rodeáis. muérdela! ¡Arráncala la cabeza!. gritaron en mí mi pavor. \Peso un hombre yacía sobre el suelol Y ¡mirad! El perro que saltaba erizado el pelo y aullando—entonces me vio llegar—aulló más y gritó: ¿había yo oído gritar así alguna vez a un perro demandando auxilio? Y en verdad. descompuesto el rostro: una culebra negra y bastante gruesa pendía de su boca. La Luna acababa precisamente de mostrarse por encima de la casa en medio de un silencio de muerte y se detenía. exploradores y aventureros y quienes con vosotros se embarcan en busca de ignotos mares! ¡Vosotros ansiosos de enigmas! ¡Adivinad el enigma que vi entonces y explicadme la visión del más solitario! Porque fue una visión y una previsión. Algo entonces gritó en mí: ¡muérdela. solo y abandonado. mi compasión. en la media noche más silenciosa. a esa hora en que también creen en fastasmas los perros: Y tuve lástima de él.

Por la tarde encontré por vez primera a mis amigos y también fue en la tarde de otro día cuando otra vez los encontré: precisamente en la hora en que toda luz se vuelve más tranquila. y desde entonces me devora la sed y se ha adueñado de mí un deseo insaciable que nunca mitigaré. hermanos míos! Oí una risa que no era humana. y mordió de firme. . ¡cómo podría soportar ahora la muerte!» Así habló Zarathustra. Pero cuando se hubo alejado cuatro jornadas de las islas bienaventuradas y de sus amigos. y firme. ¡Ah. al reunirse. Y entonces habló así Zarathustra a su conciencia exuberante de alegría: De nuevo vuelvo a estar solo y solo quiero estar con el cielo claro y el mar libre. no había dominado victoriosamente todavía todo su dolor.236 FEDERICO NIETZSCHE qué fue lo que entonces vi? Y ¿quién es el que todavía tiene que venir? ¿Quién es el pastor en cuyas fauces se introdujo la culebra? ¿Quién es el hombre cuyas fauces se verán atacadas por lo más negro y terrible? Pero el pastor empezó a morder como mis gritos le aconsejaban. la felicidad ha hecho que toda luz se vuelva más tranquila. Porque la felicidad dispersa entre el cielo y la tierra. y de nuevo vuelve a rodearme la tarde. Ya no era pastor ni hombre: era un transfigurado. un ser que irradiaba luz y ¡se reía\ Jamás en la Tierra oí reír a un hombre como él se reía. DE LA BIENAVENTURANZA INVOLUNTARIA Lleno el corazón de tales enigmas y amarguras cruzaba el mar Zarathustra. mostrábase afianzado sobre su destino. Con fuerza escupió lejos la cabeza de la culebra y de un salto se puso en pie. se busca un asilo en un alma luminosa. El ansia de aquella risa me roe el corazón.

habría tenido que empezar por crearlos él mismo. Todavía florecen mis hijos en su primera primavera. y si son dueños de una intensa voluntad y callados aun hablando y cediendo de manera que al conceder reciba: Para ser un día mi compañero que cree y celebre COTÍ Zarathustra las fiestas: uno que inscriba mi voluntad sobre mis tablas para que se realicen por completo todas las cosas. Quiero que cada árbol mío se eleve junto al mar nudoso y torcido. ¡Es verdad! Donde tales árboles crecen. aunque duro. el orgullo y la prudencia. ¡Oh atardecer de mi vida! ¡Qué no di yo por tener una sola cosa: esta plantación viviente de mis pensamientos y esta luz matinal de mi suprema esperanza! Un día buscó el creador compañeros e hijos de sus esperanzas. los unos cerca de los otros agitados simultáneamente por el viento: son los árboles de mi jardín y de mi mejor terreno. Un día los trasplantaré y los colocaré aislados para que aprendan a conocer la soledad. Y por él y por sus semejantes es preciso que yo . Porque desde el fondo del corazón sólo se ama a sus hijos y a su obra. como un faro viviente de una vida invencible. Porque es preciso que sean reconocidos y aprobados a fin de que se sepa si descienden de mí y se me asemejan. donde las tempestades se precipitan en el mar y las montañas aspiran el agua que calma su sed. pues.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 297 ¡Oh atardecer de mi vida! Un día descendió mi felicidad al valle buscándose un asilo y encontró estas almas francas y hospitalarias. cerca unos de otros. y donde hay un gran amor de sí mismo es señal de fecundidad: lo he observado. estará de guardia día y noche cada uno de mis árboles haciendo examen de conciencia. Estoy. Allá abajo. en medio de mi obra yendo adonde están mis hijos y volviendo de su lado: por amor a sus hijos es preciso que Zarathustra se complete a sí mismo. flexible. pero. hay islas bienaventuradas. y sucedió que no los pudo encontrar.

293 FEDERICO NIETZSCHE mismo me realice. se despertaron. Todo me decía por signos: «¡Ya es hora!» Pero yo no los oía. por esto me substraigo ahora a mi felicidad y me ofrezco a todos los infortunios por mi última prueba y mi último examen de conciencia. Y en verdad. Mi pasado rompió sus tumbas y muchos dolores enterrados vivos. para que fuese la presa de mis hijos y por ellos me perdiera. bastante tenía con llevarte conmigo. hijos míos\ En esta posesión tiene que ser todo certeza y nada deseo. Desear. \0s tengo. todos me decían: ¡ya es hora! El viento soplando a través del agujero de la cerradura me dijo: «¡Ven!» La puerta se abrió socarronamente diciéndome: « ¡ Vete!» Pero el amor a mis hijos me tenía encadenado. la sombra del caminante. que dormían ocultos entre los sudarios. ¡Ay. Todavía no he sido suficientemente fuerte para la última osadía del león ni para la última temeridad. Tú. el ansia de amar me retenía con aquel lazo. suspiraba. entonces pasaron volando sobre mí sombras y dudas. Pero el sol de mi amor me quemaba la cabeza. que eres tan silencioso como mi abismo. significa ya haberme perdido. el tiempo más largo y la hora más silenciosa. tienes un silencio que me quiere estrangular. que eres mi pensamiento! ¿Cuándo encontraré fuerzas bastantes para sin temblar oírte cavar? Siento en la garganta los latidos de mi corazón cuando te oigo cavar. el deseo de amar. Deseaba ya el invierno y el frío: «¡ Ojalá me hicieran tiritar el invierno y el frío y castañetear los dientes!». y entonces salieron de mí glaciales neblinas. Excesivamente terrible me ha parecido siempre tu pesadez: pero un día vendrá en que encontraré fuerzas . Nunca me atreví a llamarte para que subieras a la superficie. ya era tiempo de que partiera. hasta que finalmente empezó a removerse mi abismo y mi pensamiento me mordió. para mí. pensamiento surgido de mi abismo. Zarathustra se cocía en su propio jugo. tú.

o ¿llegará en este momento? En verdad me están mirando con malévola belleza el mar y la vida que me rodean. ¡Huye lejos de mí. Así hablaba Zarathustra esperando toda la noche su infelicidad. ¡Oh atardecer de mi vida! ¿Oh felicidad antes de la noche! ¡Oh puesto en alta mar! ¡Oh paz en la incertidumbre! ¡Cómo desconfío de todos vosotros! ¡En verdad desconfío do vuestra malévola belleza! Me asemejo al enamorado que no se fía de una sonrisa demasiado aterciopelada. hora de bienaventuranza! Mejor es que busques hospitalidad entre mis hijos.. el celoso. Mi felicidad ¡se ha ido!. a pesar de su dureza. Cuando haya vencido esto en mí. y todavía no veo el fin.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 299 en mí y la voz del león para hacerte subir a la superficie. Pero la felicidad es una mujer» . Pero esperó en vano. La noche permaneció clara y silenciosa y la felicidad misma fue poco a poco aproximándose a él. Entretanto continúo errando sobre inseguros mares. Aquí estoy dispuesto a mi más profundo dolor. Como empuja delante de sí mismo con ternura.. hora de bienaventuranza! Contigo me vino una bienaventuranza indeseada. ¡Apresúrate y bendíceles con mi felicidad antes de que llegue la noche! Ya se acerca la noche: el Sol está poniéndose.. la casualidad me adula con su lengua insinuante. Al amanecer se rio Zarathustra en su corazón y dijo irónicamente: «La felicidad me persigue. miro hacia delante y hacia atrás. a su bien amada. venceré una cosa todavía mucho mayor. Todavía no ha llegado la hora de mi última lucha. Esto me ocurre porque no persigo a las mujeres. ¡Has venido muy inoportunamente! ¡Huye lejos de mí.. y una victoria sellará mi perfección. así voy empujando yo esta hora de bienaventuranza.

como la lluvia. Refugiarme en tu pureza: esa es mi inocencia. El velo de su belleza envuelve al dios. ¿por qué no adiviné todos los pudores de tu alma? Antes que el Sol viniera a mí. tu amor y tu pudor se revelan a mi alma espumante. y hasta el mismo Sol nos es común. tenemos las mismas tristezas. las coacciones. Desde siempre somos amigos. ¿No eres la luz emanada de mi hogar? ¿No eres el alma gemela de mi inteligencia? Juntos aprendimos todo y juntos hemos aprendido a elevarnos por encima de nosotros mismos hasta nosotros mismos y a sonreír sin nubes: Sin nubes sonriendo con ojos claros desde inmensas lejanías cuando a nuestros pies sirven. Radiante de hermosura y envuelto en tu belleza has venido a mí. los fines y las faltas. callamos y sólo con sonrisas nos comunicamos lo que sabemos. me hablas sin palabras. ¿a quién sino a ti buscaba en las cumbres? Todos mis viajes y todas mis ascenciones. No hablas y así me anuncias tu sabiduría. ¿de qué estaba hambrienta mi alma en mis correrías nocturnas por los senderos del error? Y si trepaba a las montañas. No nos hablamos porque sabemos demasiadas cosas. los mismos temores y la misma profundidad. has venido tú a mí.300 FEDERICO NIETZSCHE ANTES DEL ORTO DEL SOL ¡Oh cielo encima de mí. así te revela tu sabiduría. el solitario. así ocultas tú tus estrellas. ¡Oh!. Silencioso sobre mares espumantes te has levantado hoy para mí. cielo claro y profundo! ¡Abismo luminoso! ¡Al contemplarte me hacen estremecer ansias divinas! Precipitarme en tu altura: es mi profundidad. ¿qué eran sino una necesidad y un recurso del poco hábil? Todo . Y cuando yo marchaba solo.

y bienaventurado es quien así bendice. tocar timbales sobre sus vientres de caldera: Un furioso timbaleo. esta máxima tan precisa me cayó desde un cielo claro. fui un luchador a fin de tener un día las manos libres para bendecir. les tenemos aversión: a estos seres mixtos e indecisos que no han aprendido a bendecir ni a maldecir desde el fondo del corazón. A estos mediadores y mezcladores. Prefiero estar encerrado en un tonel sin ver el Sol. Y a menudo he sentido deseos de sujetarlas con dorados alambres de rayos a fin de. Y ¿qué era lo que odiaba yo más que las nubes pasajeras y todo lo que empaña tu brillo? Hasta odiaba mi propio odio porque te empañaba. a estos gatos salvajes que se acercan sigilosamente y nos quitan a ti y a mí lo que poseemos en común: la inmensa e infinita afirmación de las cosas.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 301 lo que ansia mi voluntad es únicamente poder volar hasta llegar a ti. Porque todas las cosas han sido bautizadas en la fuen- . porque me roban tu sí y tu amén. ¡cielo puro y luminoso! ¡Abismo de luz!. o hundirme en un abismo desde el que no se vea el Sol. Porque prefiero el ruido. antes que ver empañado tu brillo. esta estrella brilla en mi cielo aun en las noches más negras. su campana azul y su eterna paz. cielo luminoso. semejante al trueno. Siento aversión a las nubes que pasan. como su techo abovedado. y entre los hombres a quienes más detesto es a esos seres mixtos e indecisos que marchan sigilosamente y vacilando como las nubes pasajeras. las nubes que pasan. el trueno y los estragos del mal tiempo a esta dudosa y circunspecta calma gatuna. y por conseguir llegar a serlo luché largo tiempo. por las nubes que pasan. Pero mi bendición es estar por encima de todas las cosas como su propio cielo. Me he convertido en el que bendice y afirma. porque te roban mi sí y mi amén. Y «el que no sepa bendecir que aprenda a maldecir».

el cielo «aproximadamente» y el cielo petulancia. ¡ser razonable! Sin embargo. cielo pudoroso y ardiente! ¡Oh felicidad mía que precede al orto del Sol! . pero el bien y el mal mismos no son más que sombras transitorias. más allá del bien y del mal. pronuncio una bendición cuando os enseño que «sobre todas las cosas están el cielo casualidad. lejos de blasfemar. En verdad. pues! ¡Oh cielo sobre mí. Pero ¿te ruborizas? ¿Dije algo que no pueda expresarse? ¿Te he maldecido acaso al querer bendecirte? O ¿enrojeces por avergonzarte de ser dos? ¿Me mandas retirarme en silencio porque va a despuntar la aurora? El Mundo es profundo. el cielo inoceneia. un poco de razón. Semejante a una campana de azur he puesto sobre todas las cosas esta libertad y esta alegría celestes al enseñar que por encima de ellas y por ellas mismas ninguna «voluntad eterna» quiere afirmar su voluntad. húmedas aflicciones y nubes pasajeras. Pero ya despunta la aurora: ¡separémonos. pero en todas las cosas he encontrado esta feliz certeza: que prefieren bailar con los pies de la casualidad. libertándolas así de la servidumbre del objetivo. un grano de sabiduría dispersados de estrella a estrella. mucho más profundo de lo que el día jamás pudo imaginar. «Por casualidad» es la nobleza más rancia del Mundo que ha devuelto a todas las cosas. está mezclado como levadura a todas las cosas: y la locura es causa de que la sabiduría esté mezclada en todas las cosas. cielo puro y elevado! Tu pureza para mí es debida a que no hay arañas ni telarañas eternas de la razón: Y a que eres su lugar de danzas para las divinas casualidades y una mesa divina para los dados y jugadores divinos. Sustituía a esta voluntad con esta petulancia y esta locura cuando enseñé que «hay algo que siempre será imposible». Un poco de sabiduría es posible.302 FEDERICO NIETZSCHE te de la eternidad. ¡Oh cielo sobre mi cabeza.

a fin de que otro niño las vuelvas a meter en su caja? Y estos cuartos y estas buhardillas.» Y Zarathustra se detuvo reflexionando hasta que entristecido dijo: «¡Todo se ha empequeñecido!» Por doquier veo puertas más bajas. sino que hizo muchas correrías informándose de esto y de aquello. pero bajando la cabeza. un alma superior quien las ha construido como símbolo de ella misma. diciendo de sí mismo bromeando: «He aquí un río que en sus recovecos se remonta a su fuente.» Porque quería saber qué había sido entretando del hombre. ¡Oh. a inclinarme ante los pequeños!» Y Zarathustra miró la lejanía y suspiró. cuándo volveré de nuevo a mi patria. DE LA VIRTUD QUE EMPEQUEÑECE I Cuando Zarathustra volvió a pisar tierra firme no se encaminó directamente a su montaña y a su cueva. Y un día vio una serie de cosas nuevas que le sorprendieron y le hicieron exclamar: «¿Qué significan estas casas? No ha sido. en verdad. .ASÍ HABLABA ZABATHUSTRA 303 Ya despunta la aurora: ¡separémonos. donde no estaré obligado a inclinarme. ¿Las habrá sacado de su caja de juguetes un niño tonto. Pero el mismo día pronunció su discurso referente a la virtud que empequeñece. quien es de mi especie puede pasar todavía. porque no me perdonan no envidiar sus virtudes. II Paso por en medio de un pueblo teniendo muy cubiertos los ojos. es decir si durante su ausencia había crecido o se había vuelto más pequeño. pues! Así hablaba Zarathustra. ¿pueden entrar y salir de ellos los hombres? Me parecen construidos para muñecas vestidas de seda o para gatos golosos que se dejan engolosinar.

pero su madre lo retiró violentamente y le retuvo entre sus brazos: «¡Alejad a los niños!». Charlan unos con otros. todos hablan de mí. Cuando por las noches se reúnen alrededor del fuego hablan todos de mí. no quieren bailar ni estar quietos al compás del son que les tocan.» Un día quiso acercarse a mí un niño. cuando la verdad es que quiere le den aún más. «Todavía no tenemos tiempo para Zarathustra». no sospechan nada de la efervescencia de mi felicidad. exclamó. Quisieran alabarme y atraerme a su pequeña virtud . Les guardo consideración como a todos los pequeños contratiempos: mostrarse espacioso a los pequeños me parece una sabiduría propia de erizos. Todavía me asemejo aquí a gallo en corral extraño. pero ¿qué importa un tiempo que para Zarathustra «no tiene tiempo»?» Y cuando me ensalzan. pero ninguno piensa ¡en mí! Este es el nuevo silencio que he aprendido a conocer: el ruido que hacen en derredor mío tiende un manto sobre mis pensamientos. ¿cómo podría dormir sobre su gloria? Sus elogios me hacen el efecto de un cilicio que me pincha aun después de quitármelo. sí.304 FEDEHICO NIETZSCHE Las gentes me ladran porque les digo: la gente pequeña necesita pequeñas virtudes. al que hasta las mismas gallinas persiguen a picotazos. porque creen que la tos es un medio preventivo contra los vientos fuertes. También aprendí entre ellos que el que alaba parece devolver lo que le han dado.» Tosen cuando hablo. «ojos como ésos queman las almas de los niños. Preguntad a mis pies si les gusta la manera que tienen de alabarme y atraerme. objetan. preguntándose: «¿Qué quiere de nosotros esta nube negra? Procuremos que no nos traiga una epidemia. En verdad. y porque me cuesta trabajo creer que la existencia de la gente pequeña es necesaria. pero no por esto miro con malos ojos a estas gallinas.

Veo tanta bondad como debilidad. pero la mayor parte son sólo «queridos». nosotros servimos»—dice en sus rezos la hipocresía de los que gobiernan—. porque sólo el que es suficientemente hombre podrá redimir a la mujer de la mujer. La peor hipocresía que encontré entre ellos fue que los que mandan fingen tener también las virtudes de los que sirven. a esto lo llamo yo cojear. tanta justicia y compasión como debilidad. porque quieren comodidades. Algunos de ellos son sinceros. sobre todo los cemediantes sinceros. Entre ellos hay cemediantes sin saberlo y comediantes sin quererlo: los sinceros son siempre raros. tú sirves. ¡ay!. Pero sólo la virtud modesta se compagina con las comodidades. y. «Yo sirvo. Los unos para los otros son redondos.ASÍ HABLABA ZARATHUSTKA 305 y convencer a mis pies de que tienen que bailar al compás de su pequeña felicidad. Pero hay tantas mentiras entre la gente pequeña. con el cuello estirado: de buena gana los derribaría al suelo. Muchos de ellos andan hacia adelante. Los pies y los ojos no deben mentir sin desmentirse. por esto se hacen masculinas las mujeres. Porque también tienen la modestia de su virtud. que se han achicado mucho y cada vez se vuelven más pequeños: causa de ello es su doctrina de la felicidad y la virtud. A su manera aprenden también a andar y a adelantarse. sí. Poca masculinidad hay aquí. pero la mayoría malos comediantes. Yo paso por en medio de este pueblo teniendo los ojos muy abiertos. el primer señor no es más que el primer servidor. pero mirando hacia atrás. leales y bonda- . La curiosidad de mis ojos se extravió al mirar sus hipocresías y fácilmente adiviné su felicidad de moscas en sus zumbidos en los cristales de las ventanas que calienta el Sol. Algunos de ellos quieren. Por esto tropieza con todos los que tienen prisa.

porque la menor corriente de aire las enronquece. En su simpleza sólo abrigan en el fondo un deseo: que nadie les haga daño. Y cuando les grito: «Maldecid a todos los cobardes demonios que están en vosotros y que de buena gana . Así se adelantan a todos favoreciéndolos. leales y bondadosos son los granos de arena para los granos de arena. y al mismo tiempo miran sigilosamente buscando una nueva pequeña felicidad. como si todavía no tuvieran de sobra sabios sutiles. Se extrañan de que no haya venido a censurar los desenfrenos y los vicios. es lo que ellos denominan «resignación». aunque se llama «virtud». Abrazar modestamente una pequeña felicidad. La virtud es para ellos todo lo que amansa y hace ser modestos. como redondos. Pero esto. no es más que «cobardía». Pero les faltan los puños y sus dedos no saben ocultarse detrás de los puños. Se extrañan también de que no haya venido a sutilizar y hacer más aguda su sabiduría. y. Pero esto es mediocridad. aunque se llame moderación. en verdad. Y si se da el caso de que estas pequeñas gentes hablen con dureza sólo percibo su ronquera en su voz. Son astutos. III Paso por en medio de este pueblo dejando caer varias palabras.300 FEDERICO NIETZSCHE dosos. sus virtudes tienen dedos ágiles. pero ellos no saben recoger ni retener. no he venido tampoco a prevenirlos contra los rateros. cuya voz araña como los lápices de las pizarras. así han hecho del lobo un perro y del hombre mismo el mejor animal doméstico del hombre. «Colocamos nuestra silla en medio»—me dicen sus arrumacos—igualmente distanciada del gladiador moribundo que de las alegres cerdas.

ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 307 gemirían y juntarían las manos para adorar». Zarathustra. Soy Zarathustra.Mas para que un árbol se haga grande es preciso que sus raíces se desarrollen entre duras rocas. más de una casualidad vino a mí con arrogancia. de vuestras pequeñas omisiones y de vuestra pequeña resignación. queriendo imponérseme. Y sólo cuando la casualidad está cocida a punto le doy la bienvenida para hacer de ella mi alimento. sólo un amigo puede recurrir así a un amigo!» Pero ¿para qué hablo si nadie tiene mis oídos? Por esto voy a gritar a todos los vientos: ¡Cada vez os empequeñecéis más. cediendo demasiado: así habéis formado el terreno en que crecéis. Ahorramos demasiadas molestias. gritan ellos: «Zarathustra es un impío.» Y como sus maestros de resignación son los que gritan más fuerte. el impío. el impío! ¡Estos maestros de resignación! Dondequiera que haya pequeneces. . es a ellos a quienes me gusta gritar en el oído: ¡Sí! ¡Soy Zarathustra. Suplicándome la concediera cordial hospitalidad. vosotros los amigos de vuestras comodidades. Y en verdad. pequeñas gentes! Os desmigajáis. pero mi voluntad la habló con aún más arrogancia y en seguida caía de rodillas ante mí suplicándome. Acabaréis por perecer. A causa de vuestras tantas pequeñas virtudes. enfermedades y tina allí están ellos arrastrándose como piojos. empleando para ello un lenguaje insinuante: «¡Mira. el impío que os dice: «¿Quién me aventaja en impiedad para que me alegre de sus enseñanzas?» Soy Zarathustra el impío: ¿dónde encontraré a los que se me asemejan? Estos son todos los que a sí mis mos se dan su voluntad y se desembarazan de su resignación. ¡Pues bien! Este es el sermón que dedico a sus oídos: soy Zarathustra. y cueza en mi olla todo lo que es casualidad. y sólo el asco que me causan los libra de que los aplaste.

Soy mi propio precursor entre este pueblo. ¡pobre hierba!. vuestra misma nada es una telarafia y una araña que se nutre de la sangre del porvenir. mi propio canto del gallo en las calles oscuras. ¡Ah. ya está cerca el gran mediodía. Y cuando tomáis es como si robarais.308 FEDERICO NIETZSCHE Lo que omitís ayuda a tejer la tela del porvenir de toda la Humanidad. ojalá desecharais lejos de vosotros todo este medio querer y os decidierais por la pereza como por la acción! ¡Ojalá comprendierais mis palabras: «Haced siempre lo que queráis. y ¡en verdad! cansados de ellos mismos y más que de agua sedientos de fuego. . De hora en hora se empequeñecen más. Que aman con gran amor y aman con gran desprecio!» Así habla Zarathustra el impío. Pero yo os digo a vosotros que gustáis de vuestras comodidades: esto se toma y esto tomará cada vez más de vosotros. Que anunciarán con lenguas de fuego: ¡ya viene. pero empezad por ser de los que se aman a sí mismos. como una estepa. pero empezad por ser de los que pueden querer! ¡Amad siempre a vuestro prójimo como a vosotros mismos.» Así hablaba Zarathustra. pequeños virtuosos.» «Esto se da»: tal es también una doctrina de la resignación. se empobrecen y vuelven más estériles. pero aun entre los perillanes habla el honor: «Sólo se debe robar cuando no se puede hurtar. Pero su hora llega y también llega la mía. «Pero ¿para qué hablo donde nadie tiene oídos? Todavía es aquí una hora demasiado temprana para mí. ¡pobre tierra! Pronto los veré como hierba seca. ¡ Oh hora bendita del rayo! ¡ Oh misterio del mediodía! Un día haré de ellos torrentes de fuego y profetas con lenguas de llamas.

¿Arrastrarme yo? Jamás en la vida me he arrastrado ante los poderosos. Prefiero que los dientes me castañeteen de frío que adorar ídolos: tal es mi naturaleza. Cuando amo a alguno le amo más en el invierno que en el verano. Con los pies calientes y pensamientos también calientes corro adonde el viento permanece tranquilo. porque estoy celoso de mi pobreza. me burlo del . pero le guardo consideraciones y no dirijo mis oraciones al ventrudo dios del fuego como hacen los afeminados. Un lecho pequeño me calienta más que uno rico. humeantes y estadizos ídolos del fuego. su amistoso apretón de manos me ha dejado las manos amoratadas. un malévolo huésped. mi recóndita felicidad se ríe entonces fanfarronamente. pero me gusta dejarle solo. Por esto estoy contento en mi lecho de invierno. lo mismo que mis sueños engañadores. Allí me río de mi riguroso huésped y le agradezco que me coja las moscas en casa y acalle muchos y pequeños ruidos. Empiezo cada día cometiendo una maldad. al rincón soleado de mi Monte de los Olivos. se ha acomodado en mi casa. Es un huésped duro. y quien corre bien de él se escapa. No puede tolerar que zumben una mosca ni dos y hace que las calles estén tan solitarias que la luz de la Luna tiene miedo en ellas por la noche. y si alguna vez mentí fue por amor. ciertamente.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 309 EN EL MONTE DE LOS OLIVOS El invierno. Y con más ánimos. Especialmente detesto a todos los ardientes. cuando me acurruco en mi cama. Respeto a este malévolo visitante. Huyo muy contento de él. que en invierno es cuando me es más fiel. y me burlo mejor de mis enemigos y con más ánimos desde que el invierno se ha acomodado en mi casa.

310 FEDERICO NIETZSCHE invierno con un baño helado. Mi maldad predilecta y mi arte son haber logrado que mi silencio haya aprendido a no delatarse por el silencio. Pero a ellos acudían los astutos y desconfiados. semejante a las miradas de unos ojos redondos de un cielo invernal: Que como él hacen callar a su sol y a su inflexible voluntad de sol. en verdad he aprendido bien este arte y estas locuras de invierno. Para que nadie pueda mirar en mi interior ni en mi última voluntad. ¿Habré aprendido de él mis claros y largos silencios? O ¿él los habrá aprendido de mí? O ¿los habremos inventado de él mismo cada uno de nosotros? Todas las cosas buenas tienen mil orígenes. amigos de las dificultades. Con impaciencia espero que el cielo se ilumine. Mas los que permanecen claros y valientes. He encontrado a muchos listos que ocultaban su rostro tras un velo y enturbiaban sus aguas para que nadie 'pudiera ver a través de ella su profundidad. También me complazco en hacerle cosquillas con una velita para que permita que salga por fin el cielo del crepúsculo gris. El cielo invernal tan silencioso. inventé el largo silencio luminoso. los trans- . Haciendo ruido con las palabras y los dados engaño a los solemnes personajes que esperan: mi voluntad y mis fines tienen que escapar a su severa atención. que a menudo hasta hace callar a su sol. todas las cosas buenas alocadas saltan de placer al entrever la existencia: ¿por qué no lo harán más que una sola vez? Una alocada cosa buena es también el largo silencio alocado. y a ellos precisamente les pescaban sus peces más escondidos. el cielo invernal de nevadas barbas. Por la mañana sobre todo es cuando soy malo: en la hora temprana en que las cuerdas de los pozales hacen chirriar las poleas de los pozos y los caballos relinchan en las calles grises. el anciano de los cabellos de plata. lo que hace refunfuñar a mi riguroso huésped.

ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 311 parentes son los que callan más astutamente. como la nieve y cabeza blanca de ojos claros que estás sobre mí! ¡Oh símbolo divino de mi alma y de su picardía!! ¿No tendré que ocultarme como uno que hubiera tragado oro. Mis accidentes y casualidades.» ¿Cómo podría soportar mi felicidad si yo no la envolviera en accidentes y miserias invernales. usadas. ¡Tú. ¡Que me oigan gemir. Por esto sólo les dejo ver el silbar de mis tempestades en el invierno y no ver que paso también sobre cálidos mares. silencioso cielo de invierno de las barbas blancas. para que no me abran el alma? ¿No tendré que subir sobre zancos para que no se fijen en mis largas piernas todos estos tristes envidiosos que me rodean? ¡Cómo podría sobrellevar la envidia de estas almas ahumadas. enmohecidas y agrias. pesados y caliginosos vientos meridionales. semejantes a los lánguidos. porque su profundidad es tan grande que ni el agua más pura la delata. quejar y castañetear de frío los dientes en invierno todos estos pobres y sospechosos seres inútiles! ¡Gimiendo y suspirando de este modo huyo de sus calentadas viviendas! . Para unos significa la soledad la huida del enfermo y para otros el huir de éste. mi felicidad! Por eso sólo les muestro el hielo y el invierno en mis cúspides. gorras de pieles y mantos de nieve? ¿Si yo mismo no me apiadara de compasión: de la compasión de estos tristes envidiosos? ¿Si yo mismo no suspirara y de frío me castañetearan los dientes al dejarme abrigar en su compasión? La alocada sabiduría y benevolencia de mi alma es ésta: que no oculta su invierno ni sus vientos helados ni siquiera sus sabañones. porque es inocente como un niño. y no que mi montaña se ciñe todos los cinturones del Sol. pero mi lema es: «Dejad a la casualidad que venga a mí.

. El loco habló a Zarathustra: «¡Oh Zarathustra! Esta es la gran ciudad en la que no tienes nada que buscar y sí que perder todo. canto y me burlo de toda compasión. Entretanto y calientes los pies recorro de un lado a otro mi Monte de los Olivos. Aquí se pudren tojos los grandes sentimientos: aquí sólo se permite maniestarse a los sentimientos mezquinos y secos. AL PASAR Pasando así a través de muchos pueblos y diversas ciudades y dando rodeos regresó Zarathustra a su caverna en la montaña. Y de paso y de improviso llegó también a la puerta de la gran ciudad.» Así hablaba Zarathustra. Esto es el infierno para los pensamientos solitarios. Era el mismo loco a quien el pueblo denominaba «el mono de Zarathustra». y te vuelvas atrás.312 FEDERICO N1ETZSCHE Que giman conmigo y me compadezcan por mis sabañones: i ¡ E n el hielo de su conocimiento acabará por helarnos!»—dicen al gemir. pero cuando fue a entrar le salió al encuentro un loco cubierto de espuma que con los brazos extendidos le impidió el paso. ¿No percibes ya el olor de los mataderos y figones del espíritu? ¿No está cubierta esta ciudad del vaho de los espíritus sacrificados en el matadero? ¿No ves cómo cuelgan suspendidas las almas como si fueran blandos harapos sucios? ¡Y sin embargo se hacen periódicos con estos andrajos! ¿No oyes cómo se convierte aquí el espíritu en un juego de palabras? ¡Juego de palabras que no es más . ¡Por qué vienes a ensuciarte los pies en este fango? ¡Ten compasión de ellos! Mejor es que escupas a la puerta de la gran ciudad. porque se había apropiado algunas maneras y de finales de frases de aquél.. Aquí se unen vivos los grandes pensamientos hasta que se conviertan en papilla. así como empleaba con gusto lo que podía del tesoro de su sabiduría.

fuerza y bondad te conjuro. que es el oro de los merceros. están acalorados y buscan el fresco en los espíritus helados. pero el mercero dispone. y con pechos adornados de pequeñas codecoraciones y padres de hijos disecados y sin nalgas. . La Luna tiene su corte y la corte sus satélites. Son fríos y buscan el calor en el aguardiente. Se provocan unos a otros sin saber para qué. Porque «de lo alto» llueven las condecoraciones y los elementos.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 313 que repugnantes equívocos o retruécanos! Y con estas aguas sucias de fregar es con lo que hacen periódicos. todos están enfermizos y enfermos de las opiniones públicas. a que escupas sobre esta ciudad de los merceros y a que vuelvas atrás. pero también hay virtuosos y muchas inteligentes virtudes que trabajan. Pero la Luna sigue girando todavía alrededor de todo lo terrestre y del mismo modo gira también el príncipe alrededor de todo lo más terrestre. ¡oh Zarathustra!. rinden culto el pueblo mendicante y todas las virtudes inteligentes. Hacen ruido con su hojalata y sonar su oro. tú sirves. estrellas que ornan los pechos: hacia lo alto se dirigen los deseos de todos los pechos desnudos de condecoraciones. a fin de que la condecoración merecida brille por fin sobre el raquítico pecho. Hay aquí también mucha devoción. Se enardecen y no saben por qué. él sirve». El Dios de los Ejércitos no es un dios de los lingotes de oro: el príncipe propone. Por todo lo que en ti es claridad. «Yo sirvo. así dicen todas las virtudes al elevar sus súplicas al príncipe. mucha servil adulación y mucho rebajamiento ante el Dios de los Ejércitos. y a todo lo que viene de la Luna. Muchas virtudes de dedos que sostienen la pluma y traseros encallecidos a fuerza de esperar sentados en los redondeles de cuero. Todos los deseos y todos los vicios tienen aquí su domicilio.

sangre cenagosa que te ha hecho aprender a croar y blasfemar? ¿Por qué no fuiste al bosque? ¿Por qué no cultivaste la tierra? ¿No está lleno el mar de islas verdes? Desprecio tu desprecio. sombrío. de los ojos envidiosos y de los dedos pagajosos. Sobre la ciudad de los importunos. Porque has de saber. canceroso. ¡Escupe sobre la ciudad de las almas deprimidas y los pechos raquíticos. Muchos pretextos para vengarte. Escupe sobre la gran ciudad y vuelve atrás!» Al pronunciar estas palabras el loco que echaba espumarajos por la boca. desvergonzados. loco vanidoso. y si me adviertes. conspirador. vocingleros y ambiciosos exasperados.314 FEDERICO NIETZSCHE La sangre que aquí circula por todas las arterias está viciada y corrompida y es espumosa: escupe sobre la gran ciudad. ¡Te he adivinado bien! Pero tus palabras de loco me perjudican hasta cuando . Te llaman mi mono. ¿Qué fue lo primero que te incitó a gruñir? El que nadie te adulara bastante: por esto te instalaste al lado de estas basuras a fin de tener pretextos para gruñir. corrompido. escribidores. que todo tu espumar no es más que venganza. ¿por qué no te advertiste a ti mismo? Del amor únicamente y no del pantano cenagoso han de proceder mi desprecio y el ave que advierta. loco espumante: pero yo te denomino mi cerdo gruñidor. tanto que has acabado por convertirte en rana y sapo? ¿No corre acaso por tus mismas venas una sangre corrompida y espumosa. «¡ Calla de una vez. exclamó Zarathustra. mal reputado. lascivo. se la tapó Zarathustra para no dejarle continuar. tus palabras y tú mismo hace ya largo rato que me estáis dando asco! ¿Por qué has estado viviendo tanto tiempo a orillas de la ciénaga. tus gruñidos acabarán por estropearme mi panegírico de la locura. En la que se reúne todo lo manido. que es el gran vertedero donde fermentan todas las basuras.

este consejo: Cuando no se puede ya amar se debe. Alrededor de la luz y de la libertad revoloteaban un . ¡pasar por delante!» Así habló Zarathustra y pasó por delante del loco y de la ciudad.» Así hablaba Zarathustra. Acabo de verle encorvado. suspiró y calló largo rato. Por fin habló así: «También a mí me asquea esta gran ciudad. DE LOS APOSTATAS I ¡Ay. ellos lo explican diciendo: «Hemos vuelto a ser devotos. que miró la gran ciudad. loco. En verdad vi a más de uno de ellos levantando las piernas como un bailarín. no sólo de este loco siento asco. Ni aquí ni allá hay nada que mejorar. arrastrándose hacia la cruz. ya está marchito y gris todo lo que ha poco verdecía y coloraba en esta pradera! ¡Cuánta miel de esperanzas llevé de aquí a mi colmena! Todos estos jóvenes corazones han envejecido ya.» Hace muy poco tiempo todavía los vi marchando en hora muy temprana llevados por piernas valientes: pero sus piernas del conocimiento se cansaron y ahora hasta calumnian a su valentía matinal.ASÍ HAÉLABA ZARATHUSTlíA SIS tienes razón. ¡ Ay de esta gran ciudad! ¡ Quisiera ver ya la columna de fuego que la incendiará! Porque es preciso que columnas de fuego precedan al gran mediodía. siempre me perjudicarías con mis palabras. Y aun cuando las palabras de Zarathustra tuvieran cien veces razón. y ¡apenas son viejos! Solamente están cansados y son vulgares e indolentes.. Pero esto tiene señalado su tiempo y su propio destino. como adiós.. Al despedirme te doy. la risa le hacía señas a causa de mi sabiduría y reflexionó. ni nada que empeorar.

los vulgares. m u c h a locura. ¿por qué quejarse? ¡Déjalos p a r t i r . Si las hojas se secan en los árboles. y a este p e q u e ñ o n ú m e r o se le conserva p e r s e v e r a n t e el espíritu. Un poco m á s viejos. m u c h o amor. Si estos c r e y e n t e s pudieran p r o c e d e r de otra m a n e r a . ¿Se les p a r a l i z a r o n acaso los latidos del corazón porq u e la soledad m e t r a g ó como p u d i e r a h a b e r l o hecho u n a ballena? ¿Aguzaron i n ú t i l m e n t e sus oídos Henos del deseo de escuchar el t o q u e de mis clarines y mis llamadas de h e r a l d o ? ¡Ay! S i e m p r e son pocos los que t i e n e n u n corazón largo t i e m p o animoso e i m p e t u o s o . Lo q u e sólo es a medias echa a p e r d e r el todo entero. Quien se m e asemeje h a l l a r á en su camino a v e n t u r a s parecidas a las m í a s : sus p r i m e r o s c o m p a ñ e r o s t e n d r á n que ser por lo t a n t o cadáveres y payasos. los superfluos y los demasiado.316 PEDEHICO NIETZSCHÜ día como las libélulas y los poetas jóvenes. Sopla e n t r e esas hojas. Quien se m e asemeje (y viva e n t r e los hombres) n o deberá ligar su corazón a estos c r e y e n t e s . mucha v e n e r a c i ó n de imberbes. oh Z a r a t h u s t r a . Todo lo d e m á s es s i e m p r e el m a y o r n ú m e r o . y n o lo s i e n t a s ! Preferible es q u e soples e n t r e ellos con la fuerza del viento. Todo lo d e m á s es cobardía. p a r a q u e todo lo agostado se aleje c u a n t o a n t e s de ti. y ya están acomodados j u n t o al fuego cavilosos y fatuos. II «Hemos vuelto a ser devotos»—confiesan estos apóstatas—. Todos éstos son cobardes. n i el q u e conozca la cobarde y fugitiva especie h u m a n a c r e e r en estas p r i m a v e r a s y p r a d e r a s cubiertas de a b i g a r r a d a s flores. . deja q u e se caigan. querrían t a m b i é n de otro modo. u n poco m á s fríos. pero todavía hay muchos entre ellos demasiado cobardes para confesarlo. Z a r a t h u s t r a . Sus s e g u n d o s c o m p a ñ e r o s se l l a m a r á n sus creyentes: u n e n j a m b r e viviente.

y donde hay escondrijos hay nuevos santurrones que esparcen el tufo de los santurrones. De una cacería de espirituales hipócritas. gusta de las manos juntas y de los brazos cruzados y quisiera tener todavía una vida más cómoda. Para ti es una vergüenza rezar. O bien se dedican días enteros a pescar con caña al borde de los pantanos. aunque tengan la boca y el estómago estropeados por los devotos confiteros. ¿Se habría refugiado allí con otra falena? Porque en todas partes percibo el olor de pequeñas comunidades ocultas. ¡Pero rezar es una vergüenza! No para todos. todas las ratoneras de corazones están preparadas de nuevo. sino de las cacerías apacibles de los que husmean en los rincones. Ahora te ves obligado a sumergir cada vez más tu cabeza en la noche y las tinieblas. la hora solemne del descanso en la que aquéllos no «descansan». Lo sabes muy bien: cobarde el demonio que reside en ti. y les digo en su cara y en lo sonrojado de sus mejillas: Vosotros sois de esos que vuelven a rezar. Lo percibo por el oído y el olfato: ha llegado la hora de las cacerías y procesiones. La hora de los seres nocturnos ha llegado. O están tardes enteras mirando a una astuta araña en acecho que predica la sabiduría a las otras arañas enseñándoles que «Al pie de las cruces es donde conviene tejer su tela». este cobarde demonio te dice: «¡Hay un Dios!» Con esto te sumas a los obscurantistas a quienes la luz nunca los deja reposo. pero sí para ti y para mí y para todos los que albergan su conciencia en la cabeza.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA ái7 A ésos los miro en los ojos. no de las cacerías salvajes. Y cuando levanto una cortina se apresura a salir volando una falena. Noches enteras permanecen juntos diciéndose: «Volvemos a ser como los niños pequeños y a invocar a Dios». En verdad cupiste escoger tu hora. imaginándose que eso es ser muy . de los que andan sin hacer más ruido que el murmurar de sus oraciones. porque las aves nocturnas han reanudado su vuelo.

» «¡Sí. Hace ya mucho tiempo que quisiera que de una vez para siempre lo probara categóricamente. circular por la noche y despertar de su sueño a muchas cosas ha largo tiempo dormidas.ÍSlá FEDERICO NIÍÍTzScíí& profundos. O aprenden con alegre fervor a tocar el arpa en casa de un cancionero. sí! La fe le salva. . «Como padre. que de buena gana se insinuaría con su arpa en el corazón de las mujercitas jóvenes. mientras su espíritu desaparece por completo. que quería partírseme sin saber cómo. Lo mismo nos ocurre a nosotros. y endebles vigilantes nocturnos. ahora silba según el viento y con tristes acentos predica la tristeza.» Así hablaron los dos vigilantes nocturnos enemigos de la luz y en seguida soplaron tristemente en sus cuernos: eso fue lo que pasó anoche a lo largo de los viejos muros del jardín. «Pero ¿tiene hijos? Nadie puede probarlo si él mismo no lo prueba. la fe en él mismo. da mucha importancia a que se crea en él. fue la que le contestó el otro sereno. pero al que pesca donde no hay peces ni siquiera le considero superficial. porque está cansado de las viejas y de sus aplausos.» «¿Probar ése? ¡Como si hubiese probado algo en su vida! El probar le cuesta mucho trabajo.» «¡Es demasiado viejo! Ya no se preocupa en absoluto de ssu hijos». tanta hilaridad lastimó al diafragma. Anoche. A mí se me retorció de risa el corazón. O bien escuchan a un viejo trapero vagabundo y músico ambulante que ha aprendido de la tristeza del viento el lamentarse de los sonidos. Es la costumbre de los viejos. Algunos de ellos hasta se han hecho serenos y ahora saben tocar el cuerno soplante. O aprenden a conocer el escalofrío del pavor en casa de un sabio medio chiflado que espera en cuartos oscuros que se aparezcan los espíritus. cuando pasé a lo largo del muro del jardín oí cinco palabras referentes a estas cosas viejas: provenían de estos tristes. no se preocupa bastante de sus hijos: los padres humanos lo hacen mucho mejor.

EL. como en este caso. Amenázame. al contrario. sonríeme como sonríen las madres y dime: «¿Quién era aquel que un día huyó de mí como arrebatado por la furia de un huracán? Y que al partir exclamó: ¡tanto tiempo he estado acompañando a la soledad que he desaprendido el silencio! iEsto es. no haya un Dios?» Quien tenga oídos. tú eres mi patria! Demasiado tiempo he vivido como un salvaje en salvajes países extraños para poder volver a ti sin lágrimas en los ojos. oiga. ¡qué fin tan alegre y divino tuvieron! No hallaron la muerte en un ocaso—¡decirlo sería mentir!. con el dedo como amenazan las madres. las palabras: «¡ No hay más que un Dios! ¡Junto a mí no adorarás a ningún otro dios!» Un viejo dios barbudo y envidioso se olvidó así. Porque desde allí sólo le quedaban dos días de marcha para volver a su caverna y a sus animales. se suicidaron a fuerza de ¡reírse! Esto ocurrió cuando un dios mismo pronunció las más impías de las palabras. sin duda. empero. REGRESO ¡Oh soledad! ¡Soledad.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 310 En verdad será la causa de mi muerte la asfixia por risa. lo que ahora has aprendido? .» Así habló Zarathustra a la ciudad que amaba y que se denomina «la Vaca multicolor». Y todos los dioses se rieron y gritaron vacilando en sus asientos: «¿No consiste precisamente la divinidad en que haya dioses y que. ¿No hace ya mucho tiempo que pasó el tiempo de semejantes dudas? ¿Quién puede tener derecho todavía a despertar de su sueño a tales cosas ha largo tiempo dormidas y enemigas de la luz? Hace ya mucho tiempo que se acabaron los antiguos dioses. y su alma se regocijaba jubilosa al saber la proximidad del regreso. y en verdad. si veo alguna vez burros embriagados o escucho a los serenos dudar de Dios. pues.

Esto es lo que ahora has aprendido. Y que entre muchos siempre te encontrarás salvaje y desconocido: Salvaje y desconocido aunque te amen: porque ante todo quieren que se les considere. en cambio. y en verdad creen éstas que se las elogia cuando uno les habla con rectitud. Montado sobre todos los símbolos cabalgas hacia todas las verdades. dando a los sedientos y prodigando sin cesar el repartir: Hasta que finalmente te encontraste el solo sediento entre borrachos y de noche te lamentaste. estuviste mucho más abandonado que nunca lo estuviste a mi lado.320 FEDERICO NIETZSCHE Sé todo. ¿no hay más felicidad en el coger que en el dar? Y ¿no hay aún más felicidad en el robar que en el coger? ¡Aquello era abandono! ¿Te acuerdas todavía. porque ¿lo recuerdas todavía. el único. era aquello abandono. Con noble franqueza puedes hablar aquí a todas las cosas. Cuando te asqueó de tu espera y tu silencio y te des- . semejante a una fuente de vino entre cubas vacías. Aquí se acercan todas las cosas a tu palabra halagándote y prodigándote sus caricias. lo sé todo: y que tú. porque quieren cabalgar sobre tu espalda. ¿Te acuerdas todavía. Zarathustra? Cuando llegó la hora más silenciosa. con un cadáver al lado. estando tú indeciso en el bosque sin saber adonde ir. Zarathustra? Cuando tu pájaro comenzó a gritar en la altura sobre ti. Una cosa es el abandono y otra la soledad. aquí nadie se avergüenza de los sentimientos ocultos más arraigados. Zarathustra. Cuando dijiste: «¡Qué mis animales me guíen! Más peligros he corrido entre los hombres que entre los animales». aquí puedes decir todo y desahogarte por completo. Aquí. Pero el abandono es otra cosa. estás en tu casa y en tu hogar. que te expulsó de ti mismo al decirte con malévolas reticencias al oído: «¡ Habla y rompe!». Zarathustra? Cuando estuviste en tu isla.

cómo sabe escuchar este bienaventurado silencio! Pero allá abajo todo habla al son de campanas. La mejor sabiduría es olvidar y pasar de largo: esto es lo que allí he aprendido. nada se lleva a efecto ni se termina. ¿por qué. El tiempo en la oscuridad parece más difícil de soportar que en la luz. Quien quiera comprender todo en los hombres tendría que coger todo. Todo cacarea. soledad. todo está diluido. En ellos habla todo y nadie sabe ya comprender. he vivido tanto tiempo entre su ruido y su mal aliento? ¡Oh la bienaventurada soledad que me rodea! ¡Oh puros olores que me envuelven! ¡Oh silencio que me hace aspirar el aire a plenos pulmones! ¡Oh. cuelga hoy desgarrado y corroído de la boca de los hombres de hoy. Lo que ayer todavía era demasiado duro hasta para el tiempo mismo. nada cae ya en fuentes profundas. ahogarán los merceros del mercado este sonido con el de sus monedas de cobre. Porque en tu hogar todo está abierto y claro y las horas corren aquí más ligeras. sus dientes. 11 . todas las palabras son en vano. pero ¿quién quiere todavía permanecer en el nido incubando sus huevos? Todo habla en ellos. Lo que antes era llamado secreto y misterio de Jas a!mas profundas. no nos comunicamos quejas y abiertamente pasamos juntos por las puertas abiertas. patria mía! ¡ Qué feliz y con qué ternura me habla tu voz! Nada nos preguntamos. En ellos habla todo y todo es divulgado. Ya me asquea el respirar su aliento. Aquí se me revela la esencia y la expresión de todo lo que es: todo lo existente quiere aquí ser expresado en palabras y todo lo que espera llegar a ser quiere aprender de mí a hablar. Pero allá abajo. ¡ay de mí!. Pero mis manos están demasiado limpias para ello.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 321 animó de tu humilde ánimo: ¡aquello era abandono!» i Oh soledad. Todo cae en el agua. En ellos habla todo.

¡Oh naturaleza humana tan extraña! ¡Ruido en las calles oscuras! Ya estás detrás de mí. ¿Qué pueden hacer. Y ver y percibir en cada uno lo que para él era bastante espíritu y también lo que era demasiado espíritu. por las numerosas gotas de maldad. agitando las manos como un loco y con el corazón rico de pequeñas mentiras de la compasión he vivido siempre entre los hombres. en ellos las vistas lejanas y perspicaces? Y si me desconocían en mi locura tenían para ellos más consideraciones que para mí mismo. ¿cómo. acostumbrado como estaba a ser duro para mí vengándome con frecuencia en mí mismo de estas consideraciones. Allá abajo aprendí a esconderme y a ocultar mi riqueza. Porque la estupidez de los buenos es insondable. me vi entre ellos diciéndome todavía: «todo lo que es pequeño es inocente de su pequenez. porque encontré que todos eran todavía pobres de espíritu. . pues. Los miramientos y la compasión fueron siempre su mayor peligro. podrían ha cerme justicia? Al que vive entre los buenos la compasión le enseña a mentir. Disfrazado estuve entre ellos pronto a desconocerme para poderlos soportar. pues.322 FEDERICO N1ETZSCHE pertenece hoy a los trompeteros de las calles y otros alborotadores por el estilo. La mentira de mi compasión fue saber en cada uno.» Entre los que se llaman «ios buenos» fue donde encontré las moscas más venenosas. mi mayor peligro ha quedado detrás de mí. Reservando mis verdades. Hay demasiados primeros planos en todos los hombres. pican con toda inocencia y mienten con toda inocencia. complaciéndome en decirme para persuadirme: ¡qué loco estás que aún no conoces a los hombres! Se desprende lo que son los hombres cuando se vive entre ellos. como una piedra. Picado por moscas venenosas. La piedad hace el aire pesado a todas las almas. y roído. y todos los seres humanos quieren se les guarden miramientos y se les compadezca.

como por vinos espumosos. estornuda mi alma. pero no rígidos. No hay que remover los pantanos. un intrépido velero. me encontraba hoy en lo alto de un promontorio. Con narices felices respiro de nuevo la libertad de las montañas. que se burla de todos los «mundos infinitos»? Porque dice: «Donde hay . mi riente y despierta sabiduría del día. ¿Por qué llegó tan temprano la aurora despertándome envidiosa? Siempre tiene celos del ardor de mis sueños matinales. impaciente como el halcón. adivinable para los divinos aficionados a problemas. Cosquilleada por el aire vivo. medio barco. ¿cómo podría haber tenido tiempo y paciencia para pesar al Mundo? ¿Se habría hablado secretamente mi sabiduría. DE LOS TRES MALES I «Soñando en mi último sueño de la montaña. estornuda y se aclama a sí misma gritando: ¡a tu salud!» Así hablaba Zarathustra. así aprendí a tragarme las palabras. medio ráfaga de viento. alcanzadizo para alas vigorosas. Mi ensueño encontró al Mundo mesurable para el que tiene tiempo. A sus sepultureros los he denominado sabios e investigadores: así aprendí a cambiar las palabras. Hay que vivir en las montañas. mi nariz se siente por fin libre del olor de todos los seres humanos. Bajo los escombros duermen malsanas exhalaciones.ASÍ HABLABA ZASATHÜSTRA m A sus rígidos sabios los he llamado sabios. tusceptible de ser pesado para un buen pesador. Mi ensueño. teniendo en !a mano una balanza en la que pesaba al Mundo. silencioso como las mariposas. más allá del Mundo. Los sepultureros contraen enfermedades a fuerza de cavar fosas.

porque es el que tiene más fuerza. ni temores ni súplicas: Como si una hermosa manzana se ofreciera a mi mano. una manzana dorada. ¡Pues bien! Aquí es donde quiero sostener la balanza . estas tres son las que quiero pesar humanamente bien. la sed de dominación. La voluptuosidad. y acariciador. algo humanamente bueno fue hoy para mí el Mundo tan calumniado. No demasiado enigma para ahuyentar el amor de los hombres ni demasiado indescifrable para adormecer la sabiduría de los hombres. de piel fresca y suave como el terciopelo: así se me ofreció el Mundo. una arqueta abierta para el encanto de unos ojos pudorosos y veneradores: así se me ofreció hoy el Mundo. Como si manos graciosas fueran a mi encuentro ofreciéndome una arqueta.324 FEDERICO NIETZSCHE fuerza el número acaba por ser quien manda. así viene a mí el mar. sin curiosidad ni indiscreción. ¡Cuan reconocido estoy a mi sueño matinal por haberme permitido pesar e! Mundo esta madrugada! Como algo humanamente bueno vino a mí este sueño consolador del corazón.» Qué certero miró mi ensueño este Mundo finito. Como si un árbol me hiciera señas. un árbol de largas ramas. ¡Pues bien! Aquí está mi promontorio y allá el mar que viene hacia mí rizado como el vellón de las ovejas. ese monstruoso perro viejo leal de cien cabezas al que tanto amo. Para que obre como él ahora que es de día y aprenda de él y me sirva de modelo lo mejor que tiene: ahora voy a poner en el platillo de la balanza los tres mayores males y a pesarlos humanamente bien. el egoísmo: estas tres cosas son las que hasta ahora más se han maldecido y calumniado. curvado y retorcido para servir de apoyo y escabel al viajero fatigado: así estaba el Mundo sobre mi promontorio. de voluntad firme. El que enseñó a bendecir enseñó también a maldecir: ¿cuáles son las tres cosas más malditas que hay en el Mundo? Estas son las que quiero poner en el platillo de la balanza.

el horno preparado para los ardientes vahos. el otro soporta tres respuestas de mucho peso también. Voluptuosidad: para la canalla. Voluptuosidad: para los marchitos únicamente un veneno dulzón. pero para los que tienen la voluntad de un león el mayor de los cordiales y el vino de los vinos religiosamente conservado.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 325 sobre el mar revuelto y escojo también un testigo para que lo presencie. árbol solitario. . el fuego lento en que ésta es quemada. Voluptuosidad: la felicidad simbólica para la dicha y esperanza superiores. que maldicen todos los alucinados de un mundo que fue. y este testigo eres tú. Voluptuosidad: para los corazones libres algo inocente y libre. ¿Por qué puente va el presente al porvenir? ¿Qué fuerza es la que constriñe a lo que está alto a inclinarse hacia lo que está bajo? Y ¿qué es lo que obliga también a lo más alto a seguir creciendo aún más? Ahora está la balanza en el fiel: de ella he echado tres preguntas de mucho peso. para la madera roída por la carcoma y para los andrajos mal olientes. la desbordante gratitud de lo futuro a lo presente. Porque hay muchos que tienen derecho al matrimonio y a más que el matrimonio. a fin de que no invadan mis jardines los cerdos y los exaltados. II Voluptuosidad: aguijón y picota de todos los penitentes con cilicios que desprecian el cuerpo es el «Mundo». y ¿quién pudo llegar a comprender del todo lo extraño que uno a otra son el hombre y la mujer? ¡ Poluptuosidad! : mas quiero poner vallado alrededor de mis pensamientos y también alrededor de mis palabras. porque se burla y zahiere a todos los herejes. cuya corona es frondosa y cuyo aroma es intenso. en un platillo. la felicidad del jardín de la tierra. tú. Hay muchas cosas que son más extrañas a sí mismas que el hombre lo es a la mujer. árbol amado.

como un amor que dibuja sobre el cielo purpurinas delicias atrayentes. el pavoroso martirio que para el más cruel reserva la llama sombría de las hogueras vivientes. hasta que ellos mismos se gritan: «¡Marchémonos!» Sed de dominación: que insinuantemente se eleva hasta los puros y solitarios para atraerlos. el fulgurante signo de interrogación que surge al lado de prematuras respuestas. que la montaña descienda hasta el valle y los vientos de las alturas reinantes hasta las tierras bajas. llamó un día Zarathustra a esto innominable. que predica a la faz de las ciudades y los Imperios: «¡Marchaos!».326 FEDERICO NIETZSCHE Sed de dominación: el látigo de fuego de los más duros de todos los duros de corazón. Sed de dominación: terremoto que rompe y deshace todo lo carcomido y hueco. cuando es en la profundidad donde la altura aspira al poderío? En verdad no hay nada calenturiento ni en tales deseos ni en tales descensos. III Y entonces sucedió también—y en verdad por primera vez—que su palabra pronunció el elogio del egoísmo. . ¡Oh. asciende hasta las alturas de la satisfacción de sí mismo. hasta que por fin le hace gritar el gran desprecio. quién encontrara el verdadero nombre para bautizar y ensalzar un deseo semejante! «La virtud que da». cabalgando sobre todos los orgullos. Sed de dominación: ante cuya mirada se doblega y arrastra el hombre que la sirve rebajándose más que la serpiente y el cerdo. Que a la solitaria altura no la satisfaga su eterna soledad. Sed de dominación: el pérfido freno puesto a los pueblos más vanos. Sed de dominación: el terrible maestro del gran desprecio. que ardiente. la que se mofa de todas las virtudes inseguras. la castigadora destructora de voz bronca de todos los sepulcros blanqueados. Sed de dominación: ¿quién se atrevería a llamarla un deseo.

ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 327 del egoísmo sano y bueno. con lo que dice del bien y del mal: con los nombres de su felicidad ahuyenta de sí todo lo que es despreciable. como si se rodeara de un bosque sagrado. Esta alegría egoísta se escuda a sí misma. Odio y hasta asco le inspiran quien no quiere defenderse y traga salivazos venenosos y miradas malévolas. porque tienen hábitos lacayunos. a cuyo derredor todo se convierta en espejos: Un cuerpo flexible que convenza. y también hay una sabiduría que se humilla. También le merece desdén toda lamentable sabiduría: porque verdaderamente existe una sabiduría que florece en las tinieblas. suspira y se queja. una sabiduría de sombras nocturnas. lo juzga despreciable. Al que siempre es víctima de preocupaciones. y el paciente demasiado paciente. y tampoco la sabiduría demasiado desconfiada. Del alma poderosa a la que pertenece un cuerpo superior. que brota del alma poderosa. porque este bienaventurado egoísmo escupe en la faz a todo servilismo. porque ésta es propia de almas cobardes. Malo: así llama esta alegría egoísta a todo lo que a fuerza de doblegarse se ha quebrado. que suspira siempre: « ¡ todo es vanidad!» Para ella ninguna estima merecen la tímida desconfianza y todo el que prefiera los juramentos a las miradas y a las manos que se tienden. arrastra y es devota y obsequiosa. Lejos de sí destierra todo lo que es cobardía. está roto y es pro- . La alegría egoísta de tales cuerpos y tales almas se denomina a sí misma «virtud». Aún más despreciable le parece el obsequioso que se arrastra por el suelo e inmediatamente se pone panza arriba. lo mismo que al que recoge las más insignificantes ventajas. el danzarín cuyo símbolo es la expresión de un alma jubilosa de sí misma. hermoso. temeroso y humilde. Lo mismo le da que sea servil ante los dioses y los puntapiés divinos que ante los hombres y las estultas opiniones de los hombres. que soporta todo y con todo se contenta. dice: malo es lo cobarde. triunfador y reconfortante.

quieren ser todas estas arañas y cobardes hastiados del Mundo. a los corazones oprimidos y a las criaturas falsas e indecisas. Y falsa sabiduría: así llama a todos los alardes de espíritu e ingenio de criados. y sobre todo a la rebuscada y loca pedantería de los sacerdotes. Mi estómago es quizá el estómago de un águila. el gran mediodía. Pero aún más extrañas suenan mis palabras en los oídos de los plumistas y malos escritores. Mi mano es la mano de un loco: ¡desgraciadas todas las mesas y paredes y todo lo que puede dar lugar a los adornos y pintarrajos de un loco! Mis pies son unos cascos de caballo con los que troto y galopo por montes y valles y a campo traviesa y me siento contento. Y «desinteresados» es lo que. en mis rápidas carreras.328 FEDERICO NIETZSCHE pió de serviles lacayos. ya viene y se acerca el gran mediodía!» EL ESPÍRITU DE LA PESANTEZ I Mi boca es la boca del pueblo: hablo demasiado grosera y cordialmente para los elegantes. la espada justiciera. Y el que glorifique el Yo y santifique el egoísmo será en verdad un adivino que dirá lo que sabe: «/mirad. a lo que involuntariamente guiña los ojos y los baja humildemente. que con sus gruesos labios besan temerosas. ¡cuántas intrigas han armado siempre contra el egoísmo todos los sacerdotes. en el que muchas cosas serán reveladas. Y sin embargo. en transformación. armados de buenas razones. Pero para todos esos viene ya el día. con el diablo en el cuerpo. viejos y agotados. los cansados del Mundo y todos aquellos de alma parecida a la de la mujer y los lacayos! Y esto precisamente debía ser virtud y llamarse virtud a todo lo que conspira contra el egoísmo. por- .

Este vagabundeo se ha bautizado a sí mismo denominándose «amor al prójimo». sobre todo. ¡enemigo a muerte. y con este nombre de amor . La tierra y la vida le parecen pesados. los ojos expresivos y el corazón despierto más que cuando la casa está llena: no me parezco a ésos. porque en éstos hasta el amor propio huele mal. Por esto quien quiera conseguir la ligereza de un pájaro tiene que amarse a sí mismo: así enseño yo. Pero no amarse con el amor de los enfermos y calenturientos. a fin de aprender a sobrellevarse a sí mismo y a no vagabundear. enemigo jurado. porque así lo quiere el espíritu de la pesantez. II El que llegue a enseñar a volar a los hombres futuros habrá cambiado de sitio todos los hitos. y quiero cantarla. soy como los pájaros: y en verdad. él bautizará de nuevo la tierra llamándola «la ligera». Hay otros cantores. El avestruz aventaja en la carrera al caballo más rápido. enemigo nato! ¿Adonde no voló ya perdiéndose mi hostilidad? De esto podría yo cantar una canción. aunque esté solo en una casa vacía sin más oyentes que mis propios oídos. Pero desde luego es el estómago de un ave. Me complazco en estar alimentado frugalmente de cosas Inocentes y dispuesto con impaciencia a emprender el vuelo: ¡cómo no he de tener en mi naturaleza algo de la del pájaro! Y. por él volarán todos éstos por el aire. por sentirme hostil al espíritu de la pesantez. que no tienen la garganta ágil.ASf HABLABA ZAKATHUSTRA 329 que prefiere a todo la carne de los corderinos. pero también oculta pesadamente la cabeza en la tierra pesada: lo mismo que el hombre que todavía no sabe volar. la mano elocuente. es cierto. Hay que aprender a amarse a sí mismo—como yo enseño—con un amor sano y fuerte.

Así es cómo una noble corteza con nobles adornos tiene que interceder por el resto. Muchas cosas engañan además en el hombre. Y nosotros arrastramos fielmente sobre nuestros hombros por las áridas montañas la carga que se nos da. Y mucho de lo interior del hombre se parece a la ostra en lo asqueroso. última y paciente de todas las artes. por el cual se nos perdona el vivir. Porque arrastra sobre sus hombros demasiadas cosas extrañas. con el «bien» y el «mal»: así se llama este patrimonio. se arrodilla para que le carguen bien. y entonces la vida le parece un desierto. Semejante al camello. Y además se deja que vengan a uno los niños para prohibirles con tiempo que se amen a sí mismos: así lo hace el espíritu de la pesantez. Y en verdad muchas cosas que os son propias son pesadas de llevar. Más bien es la más sutil. porque hay muchas cortezas que son pobres y tristes y demasiado corteza. bello aspecto y sabia ceguedad. Pero este arte también tiene que ser aprendido: tener corteza. Todavía estamos en la cuna cuando se nos dota de palabras y valores pesados.330 FEDERICO NIETZSCHE se ha mentido y fomentado la hipocresía del modo más eficaz. Para un poseedor toda su propiedad está bien oculta y de todos los tesoros escondidos es el propio el que tarda más en ser descubierto. la vida es pesada de llevar. Y si el calor nos hace sudar nos decimos: «Sí. En verdad: aprender a amar no es un mandato para hoy y para mañana. glutinoso y difícil de coger. Muchas bondades y fuerzas ocultas no son . porque así es la obra del espíritu de la pesantez. especialmente por aquellos a quienes todo el mundo encuentra más pesados que a los demás. Principalmente el hombre vigoroso y sufrido lleno de veneración carga sobre sus hombros demasiados valores extraños y pesados. astuta.» Pero es el hombre mismo el que es pesado de llevar.

¡Oh. Nadie tiene oro en la boca. El que se descubre a sí mismo es el que dice: «esto es mi bien y esto mi mal». un poco más delgadas. Así lo quiere el espíritu de la pesantez. que mezcla sangre a todos los colores. A éstos los llamo yo los satisfechos. antes preferiría vivir entre ladrones y perjuros. y el animal más repugnante que he encontrado entre los hombres es el que bauticé con el nombre de parásito. El amarillo muy fuerte y el rojo intenso son los que exige mi gusto. que han aprendido a decir: «yo». tampoco me gustan los que encuentran todo bien y que este Mundo es el mejor de los mundos. cómo me repugnan todos! Porque lo que me gusta es la sangre. que no quería amar y sin embargo quería vivir el amor. Desventurados llamo yo a quienes só!o pueden elegir entre convertirse en fieras feroces o en feroces domado- . En verdad. «sí» y «no». Pero loa bajos adulares me causan todavía más asco. Pero mascar todo y digerirlo es propio de cerdos. Satisfacción que saborea todo con gusto no es el mejor gusto.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 331 nunca adivinadas: los manjares más delicadas no encuentran sibaritas. No quiero habitar donde todos escupen: éste es ahora mi gusto. y con estas palabras ha hecho enmudecer al topo y al enano que dicen: «bien para todos. Pero el que enjalbega su casa me revela un alma también blanqueada. Unos se enamoran de momias. Decir siempre «sí» es lo que únicamente aprenden los asnos y los que son de su especie. Las mujeres más delicadas lo saben: un poco más gruesas. Reconozco méritos a las lenguas caprichosas y a los estómagos difíciles de contentar. otros de fantasmas y ambos son enemigos por igual de la carne y de la sangre. mal para todos». ¡ oh cuánto destino hay en tan poca cosa! El hombre es difícil de descubrir y mucho más para él mismo: a menudo engaña el espíritu al tratar del alma.

Siempre pregunté de mala gana cuál era mi camino. a correr. a trepar y a bailar. «Ahora es éste mi camino. tampoco me agradan todos los portazgueros. Pero éste es mi gusto. Y sobre todo aprendí a estar en pie. Porque el camino. y sin embargo. pero sólo a esperarme a mí. ¡siempre me desagradó! Preferí siempre preguntar a los mismos caminos y ensayarlos. «ese camino no existe». Desventurados denomino también a los que siempre están obligados a esperar. ¿dónde está el vuestro?» He aquí lo que respondía a quienes me preguntaban sel camino». Mi manera de marchar era ensayar e interrogar: y en verdad también hay que aprender a contestar a tales preguntas. a esperar. a trepar y a bailar. porque nadie vuela al primer intento. a andar. Un gusto ni bueno ni malo. ¡qué consuelo tan grande para barcos sin rumbo y para náufragos! Por muchos caminos y de muchas maneras he llegado a mi verdad: no fue por una sola escala por la que subí a la altura desde la cual mi mirada huelga en la lejanía. y muy a fondo. tenderos y reyes y otros guardianes de países y tiendas. es cierto. Así hablaba Zarathustra. a correr. a andar. DE LAS ANTICUAS Y NUEVAS TABLAS 1 Sentado espero rodeado de tablas viejas rotas y tam- . Con escalas de cuerdas aprendí a izarme a más de una ventana y con piernas ágiles subo a lo alto de mástiles: estar sentado en lo más alto de los mástiles del conocimiento me parece no sería pequeña felicidad. Porque mi doctrina es ésta: quien pretenda aprender a volar un día tiene antes que aprender a estar en pie. que no tengo por qué avergonzarme ni ocultarlo.332 l'EDERJCü N1ETZSCHE res de fieras: cerca de ellos no construiría yo mi choza. Arden como pequeñas llamas en mástiles elevados: una lucecita. pero es mi gusto. En verdad aprendí.

Y les mandé que derribaran sus antiguas cátedras y todo aquello donde se encontrase aquella vieja presunción. semejante a los misioneros que exhortan a la penitencia y a los locos. 2 Cuando llegué adonde estaban los hombres los encontré sentados sobre un viejo prejuicio: todos presumían de saber desde hacía ya mucho tiempo lo que será el bien y el mal para el hombre. Les mandé que se rieran de sus austeros sabios y previne contra los negros espantapájaros posados sobre el árbol de la vida. Pero el Creador es el que crea el objetivo de los hombres y da su sentido y su porvenir a la Tierra: ése únicamente es el que crea el bien y el mal de las cosas. Nadie me cuenta nada nuevo. porque antes tienen que venir los signos que me anuncien que mi hora ha llegado : el león riente con la bandada de palomas. y me reí de todo su pasado y del esplendor de aquel pasado que se deshace. En verdad. porque quiero volver a estar en contacto con los hombres. de sus santos. por esto me cuento a mí mismo. y el que quería dormir bien hablaba todavía del «bien» y del «mal» antes de ir a acostarse. Todo cuanto pudiera decirse de la virtud les parecía algo pasado y cansado. ¿Cuándo llegará mi hora? La hora de mi descenso.ASI HABLABA ZAKATHUSTIÍA 338 bien de tablas nuevas medio escritas. de sus poetas y de sus salvadores del Mundo. prorrumpí en anatemas . lis lo que estoy esperando. y les ordené que se rieran de todos sus grandes maestros de virtud. Entretanto me hablo a mí mismo como uno que tiene tiempo. la hora de mi declinar. Me senté al borde de su vía de los sepulcros con la carroña y los buitres. Sacudí el sopor de ese sueño cuando enseñé: «nadie más que el Creador sabe todavía lo que son el bien y el mal».

334 FEDERICO NIETZSCHE y gritos contra todo lo grande y pequeño. allá donde los dioses al bailar se avergüenzan de todas sus vestiduras. a través de éxtasis embriagados de Sol: Más allá a lejanos porvenires por ningún ensueño vistos. Donde volví a encontrar a mi viejo demonio y enemigo nato. ¿no es preciso que existan cosas sobre las que se pueda bailar y pasar? ¿No es preciso que—por los ligeros y los todavía más ligeros—haya topos y enanos pesados? 3 También fue allí donde recogí del camino la palabra . Porque. la voluntad. es en verdad una sabiduría salvaje: ¡mi gran deseo alado! A veces me arrebataban sus alas llevándome muy lejos hacia las alturas. riéndome de la pequenez de todo lo mejor que tienen y de la pequenez de todo lo peor suyo. donde la necesidad era la libertad misma que jugaba dichosa con el aguijón de la libertad. Mi sabio deseo brotaba de mí con gritos y risas. que nacido en las montañas. el bien y el mal. balbucee y cojee: y en verdad. el objetivo. la necesidad. Donde todo porvenir me parecía danzas de los dioses y travesuras divinas y donde el Mundo desencadenado y sin freno se refugiaba en sí mismo. mi sabio deseo. en medio de la risa: y yo volaba estremecido. el espíritu de la pesantez con todo lo que creó: el constreñimiento. Donde todo tiempo me pareció una bienaventurada mofa de los instantes. me avergüenzo de tener que ser todavía poeta. a mediodías más cálidos que imaginación alguna pudo soñar. la ley. como la dichosa contradicción de sí misma. como una flecha. las consecuencias. A fin de que hable en parábolas y semejante a los poetas. Como una perenne huida de sí mismo y un eterno buscarse entre los numerosos dioses. una repetición y una vuelta a sí mismo de los numerosos dioses.

Así lo vi un día y mis lágrimas no cesaron de correr mientras lo miraba. hasta que la voluntad diga: «¡ Así es como yo quería que fuese! ¡Así lo querré!» A esto es lo que yo llamo su redención y solamente a esto les he enseñado a llamar redención. Les he enseñado todos mis pensamientos y anhelos. De manera que hasta el más mísero de los pescadores reme entonces con áureos remos. aprendí que cuando se pone derrama en el mar el oro de sus inextinguibles tesoros. 4 ¡Mira! Aquí está una tabla nueva. Igual al Sol también quiere desaparecer Zarathustra: que ahora está sentado allí rodeado de tablas antiguas rotas y también de otras nuevas medio escritas. descifrador de enigmas y redentor de la casualidad. Ahora espero mi redención. para volver a ellos por última vez. En verdad les hice vieran también nuevas estrellas y nuevas noches. creando. a reunir y unir todo lo que en el hombre no es más que fragmentos. pero ¿dónde están . del Sol exuberante de riqueza. Como poeta. y sobre las nubes. he suspendido sobre los hombres. el día y la noche tendrá también la risa como un ubigarrado dosel. Salvar el pasado en el hombre y transformar «todo lo que era». Del Sol. Porque todavía quiero volver una vez más con los hombres: entre ellos quiero desaparecer y muriendo dedicarles el más rico de todos mis dones. enigmas y sombrías casualidades. les he enseñado a ser creadores del porvenir y a salvar. como segundas puestas de Sol purpúreas. todo lo que fue.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 335 «superhombre» y esta doctrina de que el hombre es algo que tiene que ser dominado: Que el hombre es un puente y no un objeto: considerándose dichoso de su mediodía y de su atardecer orno camino que le conduce a nuevas aurorasLa palabra de Zarathustra referente al gran mediodía y todo lo que.

Y no se debe querer gozar. Todos nosotros nos desangramos en el altar secreto de . El goce y la inocencia son precisamente las dos cosas más pudorosas. a quienes la vida se nos dio.» Véncete a ti mismo hasta en tu prójimo. ambas no quieren se las busque. Y nosotros somos precursores. lo que la vida nos promete. y menos que cualquier otra cosa la vida. pero nosotros. ¡oh hermanos míos!.» No se debe querer gozar donde nada se da para gozar. El que pertenece a la plebe quiere vivir por nada.m KDERICO NIETZSCHE mis hermanos que conmigo tienen que llevarla al valle y a los corazones de carne? Así lo exige mi gran amor a los que están más lejos: ¡no tengas lástima de tu prójimo! El hombre es algo que tiene que ser dominado. es preciso que no consientas te den un derecho que tú mismo puedes conquistarte. Y hay quienes saben mandarse. 5 La manera de ser de las almas nobles es tal que no quieren nada gratis. 6 Los precursores. pero es preferible buscar la falta y el dolor. Hay muchos ánimos y medios para vencerse: tú escogerás el que te parezca. son siempre los sacrificados. En verdad es una noble palabra la que dice: «conservemos la vida. pensamos siempre en lo mejor que a cambio de ella podríamos dar. Ya ves que no hay recompensa. Quien no sabe mandarse a sí mismo debe obedecer. pero les falta mucho para también obedecerse a sí mismos. Hay que tenerlas. Lo que tú hagas no habrá nadie que a su vez te lo pueda hacer. Pero sólo el bufón piensa: «también se puede saltar por encima del hombre.

pero el que obedece no se escucha a sí mismo. no imitaríamos a los viejos sacerdotes idólatras? Todavía se alberga en nosotros mismos el viejo sacerdote idólatra que quiere regalarse con un festín de lo mejor que hay en nosotros. Nuestra carne es tierna y nuestra piel no es más que la de un corderito. Estos buenos ceden. el ser bueno de esta manera es una enfermedad del espíritu. el tedio. Amo con todo mi corazón a los que sucumben porque van al otro lado. ¿cómo. ¡Romped las tablas viejas vosotros los que buscáis el conocimiento! 8 Cuando hay tablones echados sobre el agua.ASI HABLABA ZARATHUSTRA 337 los sacrificios. 7 ¡Qué pocos saben ser verídicos! Y el que lo sabe no quiere serlo. su corazó repica y su corazón obedece. la larga desconfianza. Lo mejor de nosotros es todavía joven e imita los paladares viejos. pues. hermanos míos. no se creerá en verdad a quien diga que «todo se va a fondo». y menos que los demás los buenos. ¡qué raras veces se reúne todo eso'. sin embargo. estos buenos! Los hombres buenos jamás dicen la verdad. . Hasta ahora ha nacido toda ciencia junto a la mala conciencia. cuando sobre el río se tienden pasarelas y balaustradas. y yo amo a los que no quieren conservarse. se entregan. cómo podrían dejar de ser sacrificados los precursores! Pero así lo exige nuestra manera de ser. ¡Ay. el corte en lo vivo. el cruel noble. Y. Todo lo que los buenos consideran un mal debe reunirse para que nazca una verdad: ¡oh hermanos míos! ¿Sois lo bastante malos para esta verdad? La audacia temeraria. de tales semillas es de donde nace la verdad. ¡Oh. nos quemamos y asamos en homenaje a los viejos ídolos.

¿Ño se está yendo ahora todo al fondo. El hielo. ¿no están. pero el viento del deshielo protesta contra esta aseveración.» . La rueda de esta locura ha girado hasta ahora alrededor de adivinos y astrólogos.338 FEDERICO NIETZSCHE Al contrario. los conceptos. domador de los ríos. todo esto es sólido. por to das las calles! 9 Existe una añeja locura que se llama bien y mal. sí.» Y cuando llega el duro invierno. ¿todo se va a fondo? Pero los tablones y las balaustradas. El viento del deshielo. un toro furioso y destructor que con cuernos encolerizados rompe el hielo. exclamarán. todos los valores de las cosas. hermanos míos? ¿No se han caído al agua todas las balaustradas y todas las pasarelas? ¿Quién se atendría ahora todavía al «bien» y al «mal»? «¡Ay de nosotros! ¡Felices nosotros! ¡El viento de) deshielo sopla!» ¡Predicadlo así. todo lo que es «el bien» y «el mal». está inmóvil: ésta es una verdad que el invierno nos enseña. hasta los más maliciosos aprenden a desconfiar. y por eso se creyó: «Todo es libertad. una cosa buena para tiempos estériles. puedes porque quieres. un buen consejo para quienes pasan el invierno dormidos o para los sedentarios. rompe las pasarelas. un toro que no arrastra el arado. sin embargo. hasta los mismos imbéciles dirán lo contrario. «¿Cómo?. «En el fondo todo está inmóvil». Antes se prestaba fe a los adivinos y los astrólogos y por eso se creía en la infalibilidad del destino: «¡Vives porque tienes que ser!» Ms tarde se desconfió de todos los astrólogos y adivinos. sin embargo. y en verdad no son sólo los imbéciles los que dicen entonces: «¿no estaba todo inmóvil?» «En el fondo todo. los puentes. sobre el río?» «Sobre el río todo está firme y sólido. hermanos míos.

romped las viejas tablas! 11 Si todo lo pasado me inspira compasión es porque veo que está abandonado. Todo lo pasado está. ante ellas se doblaban las rodillas. pues. en una señal. por esto es por lo que sólo hacen suposiciones acerca del bien y del mal sin jamás saber nada. hermanos míos. que con su gracia y su desgracia forzara todo lo pasado hasta convertirlo en un puente. para él el tiempo termina con su abuelo.. Pero yo os pregunto: ¿Dónde ha habido en el Mundo mejores bandoleros y mejores asesinos que tales santas palabras? ¿No es acaso la vida entera un robo y un asesinato? Y al tener por santas estas palabras.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 339 De las estrellas y del porvenir no se han hecho hasta ahora más que suposiciones. se hace precisa una nueva . el que procede del pueblo no va en sus recuerdos del pasado más allá de su abuelo. condenado al abandono. hermanos míos. al espíritu y a la locura de todas las generaciones futuras que transformarán todo lo que fue en un puente para ellas mismas. Pero esto es otro peligro. Por esto. romped. sin saber nada fijo. ¿no se ha asesinado a la verdad misma? ¿O era predicar la muerte el declarar santo cuanto contradecía y desaconsejaba la vida? ¡Oh. Abandonado a la gracia. porque muy bien podría ocurrir un día que el populacho se hiciera dueño de la situación y que en sus aguas poco profundas ahogara por entero la época. Podría venir un poderoso déspota. inclinaban las cabezas y se descalzaban. en un heraldo y en el canto de un gallo. y sin otra compasión. 10 «¡No robarás! ¡No matarás!» Antes se llamaron san tas a estas palabras. un malévolo demonio. hermanos míos.

y todos los cortesanos creen que una de las delicias de la bienaventuranza que después de la muerte disfrutarán los elegidos es el permiso de poder sentarse. Y en verdad. llevara a vuestros antepasarlos a tierras de promisión que yo no alabo: porque donde creció el peor de todos los árboles. a permanecer en pie horas enteras al borde de los estanques: Porque saber estar mucho tiempo en pie es un mérito de los cortesanos. tenéis que ser para mí creadores. Ni haberos convertido en cortesanos. y que empero no haya un Dios!» 12 ¡Oh. que ellos llaman santo. Que vuestra voluntad y vuestro paso haciéndoos adelantar a vosotros mismos sean vuestro nuevo honor. hermanos míos! Os invito de una nueva nobleza que os revelo.'¿4. educadores y sembradores del porvenir. una nobleza que escriba de nuevo la palabra «noble» en nuevas tablas. la cruz. Ni tampoco es que un espíritu. como dije un día hablando en parábola: «¡ La divinidad consiste precisamente en que haya dioses. no es haber servido a un príncipe. O bien. Pero en verdad. . sino vuestros objetivos. no hay nada que alabar. porque muy poco valor tiene todo lo que tiene su precio. en verdad. aprendiendo. no de una nobleza que. como si fueseis mercaderes. Para que haya nobleza hacen falta muchos nobles y de muchas clases. al igual de los abigarrados flamencos. No será en adelante vuestro origen lo que os honre. la cabalgata de esos caballeros iba siempre precedida de cabras. ¿qué importan ya los príncipes? Ni haber servido de baluarte a lo existente para que sea más resistente. enemiga de todo populacho y despotismo. pudierais comprar con el oro de los mercaderes. Vuestro honor. gansos.0 FEDERICO NIETZSCHE nobleza. adondequiera guiara este «Espíritu Santo» a sus caballeros. locos y chiflados.

Desconfiad de los que hablan de lo que nadie sabe. enseñadles a no creer lo que a vosotros os enseñaron a creer. Muchas cosas de niños hay en los libros viejos de la sabiduría. ¿cómo podrá burlarse de los que trillan las mieses? A tales locos se los debería amordazar. que vuestra nobleza no mire hacia atrás. La podredumbre también ennoblece. el país por descubrir todavía en lejanos mares. vivir es quemarse y sin embargo no entrar en calor. que en el nuevo país vuestra creencia no sea vieja. 13 «¿Para qué vivir? ¡Todo es vanidad! Vivir es trillar la paja. de los que bendicen lo que les conviene y maldicen de los que les arrancan la careta. ya muy gastadas. que dicen seguro lo que no hay medio de probar1. Y el que siempre «trilla la paja». a su meollo. son tenidas todavía por «sabiduría». Debéis amar el país de vuestros hijos y sea este amor vuestra nueva nobleza. Desconfiad de aquellos a los que hace más daño la razón sana. Esta es la tabla nueva que coloco sobre vosotros.» Estas habladurías. ¡Oh. hermanos míos!. o por la playa sombras predicadoras de su virtud! Tenéis que remediar en vuestros hijos el ser hijos de vuestros padres. y por ser viejas y oler a aire viciado es por lo que se las considera más. que el Sol fuerte a sus ojos. de los comerciantes de leyendas. hermanos míos!. así rescataréis todo el pasado y con él lo que de la verdad pueda ser rescatado aún. sino siempre adelante. ¡Pero que nadie desembarque si veis de lejos torres sonoras no terminadas en veletas.ASI HABLABA ZAKATHUSTRA 341 ¡Oh. Los niños pueden hablar así: temen al fuego porque los quemó. Debéis ser expulsados de todos los países y patrias de vuestros antepasados. Estos se sientan a la mesa sin aportar nada a ella. al que ordeno a vuestras velas que busquen sin tregua. de los que viven de la fe de los demás. ni .

y es la verdad. Hay en el Mundo mucho fango: es cierto. aunque no les suene amablemente: el Mundo se asemeja al hombre en que tiene un trasero. y en verdad sin malicia ni falsía—a pesar de que en el Mundo no existe nada tan falso ni peor. A éstos les digo en su cara. Por esto predican los soñadores y los santurrones.342 FEDERICO NIETZSCHE siquiera un buen apetito. hermanos míos. ¡Romped. golpear y despellejar. La sabiduría quiere que en el Mundo haya muchas cosas que huelan mal: el mismo asco crea alas y fuerzas que presienten los manantiales. «¡Dejad al Mundo ser Mundo! ¡No mováis contra él ni siquiera el dedo meñique!» «Dejad a los que quieran dejarse estrangular. 15 Tales máximas fueron las que oí decir a alucinados de un mundo que fue a su propia conciencia. no mováis . En lo mejor siempre hay algo que produce asco. ¡Sí. de cabeza caída y de corazón también caído: «el Mundo mismo es un monstruo cenagoso». dejadles que se dejen degollar. Pero yo os digo: «para los cerdos todo es cerdo». rompedme las tablas de los eternos descontentos! 14 «Para el puro todo es puro»—dice el pueblo—. sobre todo quienes no se dan tregua ni reposo mientras no hayan visto el Mundo por detrás—los alucinados de un Mundo que fue. hermanos míos! Es una gran sabiduría que en el Mundo haya tanto cieno. no es en verdad un arte vano. Porque todos ellos tienen el espíritu sucio. y el mejor mismo es algo además que debe ser dominado. y ahora blasfeman: « ¡ todo es vanidad!» Pero comer y beber bien. Pero no por esto es el Mundo un monstruo cenagoso.

Esto es lo que siempre sucede a los hombres débiles: se pierden en sus caminos.» He encontrado colgada esta nueva tabla hasta en Is plazas públicas. los predicadores de la muerte y también los carceleros: porque. hasta que finalmente pregunta su cansancio: «¿Por qué hemos seguido siempre este camino? ¡Todo es igual!» A esos les es muy grato oír predicar: « ¡ Nada vale la pena! ¡No debéis querer!».» «Deberías degollar a tu propia razón. . así aprenderás a renunciar al Mundo. sólo será tolerado y con él jugarán todas las olas. nada vale la pena.» ¡Romped. que aconseja la muerte. todo demasiado pronto y todo demasiado de prisa: por comer mal se han estropeado el estómago. pero para aquel por cuya boca habla su estómago estropeado. ¡mirad!. hermanos míos. «La sabiduría fatiga. ¡Romped. rompedme estas tablas viejas de los devotos! ¡Romped en vuestras bocas las máximas de los calumniadores del Mundo! 16 «Quien mucho aprende desaprende todos los deseos violentos»—se murmura hoy en todas las calles oscuras. también es un llamamiento a la esclavitud. Por aprender mal y no lo mejor. el espíritu es un estómago. Pues en verdad.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 343 ni siquiera el dedo meñique para impedirlo. hermanos míos. hermanos míos. pero esto es un llamamiento a la esclavitud. pero el que se fatigó. Porque su espíritu es un estómago estropeado. La vida es una fuente de alegría. porque esta razón es este Mundo. todas las fuentes están envenenadas. el padre de la tristeza. Eso les enseñará a renunciar al Mundo. Conocer: es un placer para el que tiene la voluntad del león. no debes desear. romped también esta nueva tabla! Los hastiados del Mundo la colgaron.

¿Por qué. Pero a vosotros. hermanos míos! Semejante a un soplo de viento fresco llega Zarathustra a los cansados de su camino. así enseña Zarathustra. porque la voluntad es creadora: esto es lo que enseño. Y si queréis volver a correr elegremente. por consiguiente. No se debe querer ser médico de incurables. Pero ¿quién quiere embarcar para este «quizá»? Ninguno de vosotros quiere embarcarse en la embarcación de la muerte. debéis desaparecer. Porque si no sois unos enfermos o seres gastados. boga hacia allá abajo. ¡a cuántas narices hará estornudar! MI aliento libre sopla también a través de los muros en las prisiones y en todos los espíritus presos. a aprender bien. Y algunos inventos son tan excelentes como el seno de la mujer: útiles a la par que agradables. Y sólo debéis aprender a crecer. sois unos astutos perezosos o gatos golosos y desconfiados.•144 FEDERICO NIETZSCHE ¡Oh. El que tenga oídos. otros agradables: por esto hay que amar a la Tierra. ¡desapareced! . Y ¿no flota en vuestros ojos una nubécula de inolvidada alegría terrestre? En la Tierra hay muchos buenos inventos. oiga. La voluntad liberta. Y solamente de mí debéis aprender a aprender. unos útiles. 17 La barca está presta. Con palos para alegrar vuestras piernas. pues. de los cuales la Tierra está cansada. hasiados del Mundo y perezosos. No en vano os cuelga el labio: un pequeño deseo terrestre pesa todavía sobre él. quizás hacia la gran nada. os deberían acariciar con palos. queréis estar hastiados del Mundo? ¡Hastiados del mundo antes de ser arrebatados de la Tierra! Siempre os he encontrado ansiosos de la Tierra y enamorados de vuestro propio cansancio de ella.

hermanos míos! Hay tablas que creó el cansancio y tablas creadas por la pereza. ¡Mirad a este hombre lánguido! Sólo un palmo de distancia lo separa de su objetivo. malhumorado. hasta que el sueño se adueñe de él consolándole con el refrigerante rumor de la lluvia. pero él sigue tumbado en el camino. El Sol cae plano sobre él y los perros le lamen el sudor. de su objetivo y de sí mismo. 19 En derredor mío trazo círculos y santas fronteras: cada vez van siendo menos los que suben conmigo a montañas. la pereza podrida: aunque hablan de igual manera. herma- . bien lo saben todos los médicos y poetas. quieren se las escuche de diferente modo. hermanos míos. prefiriendo en su tozudez consumirse a dar un paso más: ¡Consumirse a un palmo de distancia de su objetivo! En verdad será preciso que os llevéis al cielo a este héroe tirándole del cabello. y todo ese enjambre de sabandijas que le rodea: Todo ese enjambre de sabandijas de los «cultos» que se alimentan con el sudor de los héroes. Rendido de cansancio. se ha dejado caer sobre el polvo este valiente. pero está tan cansado que. 18 i Oh. Por más que será mejor que le dejéis acostado donde está. Dejadle acostado hasta que por sí mismo se despierte. bosteza y no quiere dar un paso más este valiente. cada vez más altas: elevo una cadena de montañas siempre más santas. Pero adondequiera que queráis subir conmigo. fatigado del camino.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 345 Pero hace falta más valor para encontrar un fin que un verso nuevo. Pero espantad de él a los perros. hasta que rechace todo cansancio y todo lo que éste le enseñó.

extraviarse y errar. ¿Conocéis la voluptuosidad que hace rodar las peñas a . que puede correr lo más lejos dentro de ella misma.346 FEDERICO NIETZSCHE nos míos. El alma que más se ama y en la que todas las cosas tienen su flujo y reflujo. el alma más sabia. El alma que tiene la escala más larga y puede descender a lo más bajo. acaso soy cruel! Pero os digo: a lo que cae. ¿cuál es la especie superior y cuál la más baja? La más baja es el parásito. hay todavía que empujarlo. cuidad de que no suba con vosotros un parásito. Donde el fuerte se manifiesta débil y el noble demasiado indulgente es donde se construye su nido: el parásito habita donde el grande tiene pequeños rincones enfermos. Todo lo que es de hoy y se descompone: ¿quién querría retenerlo? Pero yo—yo quiero empujarlo todavía. ¿Cómo no había de tener esta alma superior los peores parásitos? 20 ¡Hermanos míos. Un parásito es un gusano insinuante que se arrastra y quiere nutrirse de todos vuestros rincones enfermos y heridos. pero el que es de especie superior nutre a la mayor parte de los parásitos. en vuestro frágil sudor es donde construye su repugnante nido. la más necesaria y que por el placer se precipita en lo casual: El alma que es y se sumerge en lo por venir. Su arte es adivinar dónde se fatigan las almas que sufren. ¿cómo no ha de llevar sobre ella la mayor parte de los parásitos? El alma más vasta. y en vuestro descontento y descorazonamiento. el alma que posee y que quiere entrar en el querer y en el desear: El alma que huye de si misma y vuelve a encontrarse en el mayor de los círculos. De todos los seres creados. a la que la locura trata dulcemente de convencer.

hermanos míos.ASI HABLABA ZARATHUSTRA 347 profundos precipios de escarpadas paredes? ¡Mirad cómo ruedan a mis profundidades estos hombres de hoy! Son un prólogo teatral para mejores actores. Guardad vuestros ojos de su «pro» y de su «contra». 21 Me gustan los valientes. Y a veces es mucha más valentía contenerse y pasar de largo a fin de guardarse para un enemigo de más valía. hermanos míos. Hay en ello mucha justicia y mucha injusticia. ¡Un ejemplo! ¡Seguid mi ejemplo! Y al que no enseñéis a volar enseñadle al menos <i caer más pronto. también hay que saber a quién se hiere. Se espían y se incitan a lo que llaman «buena vecindad». bienaventurado tiempo lejano en que un pueblo se decía: «quiero dominar a otros pueblos»! Porque lo mejor que hay. ¡Oh. hermanos míos. caminos oscuros en los que ni una sola esperanza relampaguea. que os aturdiría habiéndoos del pueblo y de las naciones. Que reine el mercero allí donde todo lo que todavía brilla es oro de merceros. Ya no es tiempo de reyes: lo que hoy día se llama pueblo no es digno de tener un rey. debe y tam- . Pero fijaos en que todas estas naciones incitan a los merceros buscando en la basura que barren las más pequeñas ventajas. Reservaos al enemigo más digno. No debéis tener más enemigos que los que merezcan ser odiados y nunca los dignos de desprecio. como ya os he enseñado. Sobre todo ante mucha canalla. tenéis que estar orgullosos de vuestros enemigos. Presenciar y golpear es todo uno: por esto marchaos a los bosques y dejad que vuestra espada duerma. pero no es bastante ser un espadachín. por esto tenéis que pasar de largo ante muchos. el que es espectador se enoja. ¡Seguid vuestros caminos y dejad a los pueblos y a las naciones que sigan los suyos! En verdad.

El hombre ha robado ya sus virtudes a todos los animales. Si el hombre aprendiese a volar. y es preciso que la encuentren dura. en efecto. pero ambos aptos para bailar con la cabeza y con las piernas. Y donde hay doctrina es porque lo mejor que hay falta. ¡ desgraciado de él!.348 FEDERICO NIETZSCHE bien quiere reinar. por esto. más semejantes a los hombres. pero sólo cuando llora que. Son bestias feroces: hay rapiña en su «trabajo» y en su «ganancia» astucia. 24 Procurad cuando contraigáis matrimonios que no sean . riendo. es capaz de hacerlo. Por esto es preciso que tengan ia vida dura. ¡a qué altura volaría su rapacidad? 23 Al hombre y a la mujer los quiero de esta manera: apto para la guerra el uno y apta para engendrar la otra. porque el hombre es el mejor animal de presa. ¡pobres de ellos! ¿Qué pedirían a gritos entonces? Su sustento es el asunto de sus conversaciones y de su vida. más finos y astutos. 22 Si éstos tuvieran pan gratis. Sólo los pájaros están todavía por encima de él. y falsa nos parezca toda verdad que no lleve consigo una carcajada. Deben volverse mejores animales de presa. que quiere separarse del animal. de todos los animales es el hombre el que tiene la vida más dura. Y sea perdido para nosotros el día en que no se haya bailado una vez al menos. Pero bailando el hombre demuestra que aún está muy cerca del mono.

pero éstos me rompieron antes. una pequeña unión. Los contraéis demasiado de prisa. Y mejor es todavía romper un matrimonio que doblegarse y mentir. No pasará mucho tiempo. acabarán por investigar en los frentes del porvenir y en nuevos orígenes. y a eso le sigue una ruptura. ¡Es algo muy grande el ser siempre dos!» Esto es lo que aconsejo a todos los de buena fe: ¿qué sería de mi amor al superhombre y a todo lo que tiene que venir si hablara y aconsejara de otro modo? No basta que os multipliquéis. ¿O será nuestra promesa una equivocación?» «Concedednos un plazo. para que veamos si servimos para una larga unión. Siempre he encontrado que los mal acoplados estaban dominados por la peor sed de venganza. hermanos míos.Asi HABLABA ZARATHUSTRA 349 éstos una mala conclusión. como no hay cosa a veces más benéfica a veces más perjudicial que hacerlo. sin que surjan ruevos pueblos y sin que nuevos manantiales desciendan mugiendo a nuevas profundidades. Escuchad lo que una mujer me dijo: «Rompí los vínculos de! matrimonio. cuidemos de seguir amándonos en lo sucesivo. hermanos míos. Pero lo más imposible y por consiguiente más estúpido que se lia dicho es: «Ama al prójimo como a ti mismo». quieren vengarse en todo el mundo de no poder marchar separadamente. es cierto. 25 Los que han alcanzado experiencia tomándola de los antiguos orígenes.» Lo que no supe es lo que decía el marido. ¡que para esto os preste su ayuda el jardín del matrimonio! Pero no olvidéis esto: que no hay palabra mejor intencionada que «amad». Por esto quiero que los animados de un espíritu de buena voluntad se digan: «Nos amamos. hace falta que os elevéis. El temblor de tierra ciega muchos manantiales y crea .

¡y luego se queja de que haya tantas víctimas! Sociedad. hermanos míos. es lo que os enseño. muchos hombres que ensayan. Romped. pero también hace que se muestren a ia Juz del día fuerzas interiores y misterios. Y si hay uno que diga: «¡Mirad! Aquí tenéis una fuente para muchos sedientos. Mientras que el hombre escoge a un fuerte para que le dirija. Un ensayo. en derredor suyo se congregará un pueblo. es decir. El temblor de tierra descubre nuevos manantiales y de la catástrofe de pueblos antiguos brotan nuevas fuentes. manada. el que causan los buenos es el más perjudicial de los daños. sino en los buenos y los justos? En los que hablan y sienten en su corazón: «Sabemos ya y poseemos también lo que es bueno y justo: ¡ay de aquellos que busquen aquí todavía!» Por grande que sea el daño que puedan hacer los malos. débil. fuerte. cuánto investigar. La que allí se ensayará es quién puede mandar y quién tiene que obedecer. los débiles por miedo a los fuertes que los persiguen o los esperan cuando vienen a beber. adivinar.. Observad que en la Naturaleza sólo forman sociedades y andan en manada los débiles y no os hagáis demasiadas ilusiones. ensayo.. romped tales palabras propias de corazones cobardes y de los partidarios de los términos medios! 26 ¿Dónde reside el mayor peligro de todo el porvenir de la Humanidad. ¡Ah. hermanos míos. una larga pesquisa que busca al que manda.350 ÍÍDEHICO NIETZ'SCHÉ mucha sed. un corazón para muchos dolientes y una voluntad para muchos instrumentos». Y por grande que sea el daño que puedan hacer los . y no un «contrato». pesquisa. No hay que maldecir demasiado al mal. el bien ron frecuencia no tiene otro origen que él. desaconsejar. cuántas experiencias y nuevas tentativas! La sociedad humana es un ensayo.

¿qué defensa tenemos contra los engaños de los buenos? Un día hubo uno. a los buenos y a los justos! ¿Habéis comprendido también esta palabra? 28 ¿Huís de mí? ¿Estáis asustados? Os hace temblar esta palabra? . Crucifican al que escribe nuevos valores en las nuevas tablas. Porque los buenos no pueden crear: son siempre el principio del fin. ¡Esta es la verdad! Otro que descubrió el país—el país. al rompedor. hermanos míos? ¿Y lo que dije un día del «último hombre»? ¿En quiénes reside el mayor peligro para el porvenir de los hombres? ¿No es en los buenos y los justos? ¡Romped. 27 ¿Habéis comprendido también esta palabra.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 351 calumniadores del Mundo. al que llaman criminal. crucifican al porvenir de todos los hombres. su espíritu queda prisionero de su buena conciencia. Porque a los malos se los persigue y se los acaba. fue el que preguntó: «¿a quién odian esos más?» Al creador es a quien más odian: al que rompe las tablas. Pero la verdad es ésta: los buenos tienen por fuerza que ser fariseos. que vio en el corazón de los buenos y los j'ustos y dijo: «Estos son los fariseos». el corazón y el terreno de los buenos y de los justos—. Ni los mismos buenos y justos no pudieron comprenderle. La imbecilidad de los buenos es una sabiduría insondable. Es preciso que los buenos crucifiquen al que se inventa su propia virtud. hermanos míos. el que causan los buenos es el más perj'udicial de los daños. Los buenos fueron siempre el principio del fin. Pero. pero no se le comprendió. y a los calumniadores se los descubre. no tienen otra elección.

el angustioso mirar en derredor suyo. viejos corazones de marineros! ¡Qué nos importa la patria! ¡Qué nuestro timón nos lleve allá. ¿cómo podríais vencer conmigo un día? Y si vuestra dureza no puede chispear. sólo entonces fue cuando embarqué al hombre y le puse camino de su alta mar. Y ahora solamente es cuando siente el gran terror. Ahora tenéis que ser para mí valientes y pacientes marineros. el gran mareo. hierve nuestro gran anhelo! 29 «¿Por qué tan duro?». ¡Aprended a marchar erguidos a tiempo. al país de nuestros hijos! ¡Allá.352 FEDERICO NIETZSCHE Hermanos míos. Todo pensando sólo en su provecho. engañadoras y falsas seguridades os enseñaron los buenos. la gran enfermedad. tan condescendientes y tan flexibles? ¿Por qué hay tanta renunciación y tanta abnegación en vuestro corazón? ¿Y tan poco destino en vuestra mirada? Y si no queréis ser dignos e inexorables. hermanos míos! El mar brama: hay muchos que quieren apoyarse en vosotros para levantarse. El mar brama: todo está en el mar. separar y tajar. Pues bien: ¡marchad. Pero el que descubrió el país «hombre» descubrió también el país «porvenir de los hombres». cuando os dije que rompierais a los buenos y las tablas de los justos. Cortas. Todo ha sido falseado y desnaturalizado hasta el fondo por los buenos. dijo un día al diamante el carbón de cocina. «¿No somos acaso parientes cercanos?» «¿Por qué tan blandos?» Os pregunto. nacisteis y hallasteis cobijo en las mentiras de los buenos. hermanos míos: ¿no sois acaso mis hermanos? ¿Por qué tan blandos. el gran asco. ¿cómo podríais crear un día conmigo? . donde más tempestuoso que el mar.

como una nube preñada de rayos. una flecha en celo de su estrella: Una estrella pronta y madura en su mediodía. Y debe pareceros una bienaventuranza el imprimir vuestra mano sobre milenarios de siglos como si fueran cera. ardiente y bienaventurada al sentirse traspasada por las flechas solares que la destruyen: Sol ella misma y una implacable voluntad de Sol. más noble que el bronce. voluntad mía que alejas toda miseria. en celo de su flecha. que alejas de mí toda miseria. ¡volveos duros! 30 ¡Oh tú. ¡Oh voluntad. 12 . qué pies no tropezaron y desaprendieron a mantenerse firmes en la victoria! Para que un día esté pronto y maduro cuando el gran mediodía: pronto y maduro como el bronce calentado al rojo blanco. coloco estas nuevas tablas. mi voluntad. hermanos míos. pronta a destruir en la victoria. más duro que el bronce. ¡Ay! ¿Quién no sucumbió a su victoria? ¡Ah! ¿Qué ojos no se nublaron en esta embriaguez crepuscular? ¡Ay. Sobre vosotros. como una ubre hinchada de leche: Pronto a mí mismo y a mi ms recóndita voluntad: un arco. para tu fin para que seas inexorable en tu victoria. tú. Bienaventuranza escribir sobre la voluntad de los milenarios como sobre bronce. mi necesidad! ¡Resérvame para una gran victoria!» Así hablaba Zarathustra. tú mi necesidad! ¡Guárdame de todas las pequeñas victorias! ¡Oh destino de mi alma al que llamo fatalidad! ¡Tú que estás en mí y encima de mí! ¡Guárdame y consérvame para un gran destino! Y conserva tu última grandeza. Sólo lo más noble es lo más duro.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 353 Porque los creadores son duros.

¡Frótate el sueño de los ojos y toda la miopía y ceguedad! Óyeme también con tus ojos: mi voz es un remedio hasta para los ciegos de nacimiento. se levantó de su lecho como un loco Zarathustra gritando de un modo formidable y gesticulando como si hubiera todavía alguien en su lecho. arriba!: Mi voz acabará por despertarte. el impío. pensamiento insondable.334 FEDERICO NIETZSCHE EL CONVALECIENTE 1 Una mañana. ¡hablar es lo que tienes que hacer!. según tenían alas o pies. Pero Zarathustra pronunció estas palabras: c ¡ Arriba. ¿Te mueves. te oigo! ¡Mi abismo habla. el abogado del sufrimiento. que hay truenos bastantes para que hasta las tumbas aprendan a oír. corriendo. el abogado de la vida. Quítate los tapones que cierran tus oídos: ¡escucha! Porque quiero hablarte y oírte. Porque no acostumbro a despertar de su sueño a antepasadas abuelas para decirles que continúen durmiendo. y tanto atronó la voz de Zarathustra que sus animales aunque asustados se acercaron curiosos a él. ¡Oh goce! ¡Vienes. no mucho tiempo después de su regreso a su caverna. arriba! Nada de estertores. Arriba. respiras estertores? ¡Arriba. surge de mi profundidad! ¡Soy tu gallo y tu alba matinal. como el canto de un gallo gigante. el más profundo de mis pensamientos. volando. te llama! Yo. Zarathustra. que no quisiera levantarse. arriba. he sacado a la luz mi última profundidad! . y todos los que se refugiaban en las cuevas y oquedades próximas a la caverna de Zarathustra huyeron. Y una vez despierto lo estarás eternamente. dragón dormido! ¡Arriba. te llamo a ti. ¡Zarathustra. te desperezas. arrastrándose y saltando.

qué asco. Cuando volvió en sí estaba pálido y tembloroso y permaneció echado sin querer comer ni beber en bastante tiempo.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 355 ¡Oh goce! ¡Ven! Dame la mano. pues. Este estado físico le duró siete días. de tu caverna! Todos quieren ser tus médicos. a sus pastores. Zarathustra. ¡Ay de mí!» 2 Pero apenas hubo pronunciado Zarathustra estas palabras cayó al suelo como un muerto permaneciendo largo tiempo como un cadáver. y todos los riachuelos quisieran correr tras de ti. Vuestra charla me . tanto. respondió Zarathustra. cogió una manzana. hace ya siete días que yaces así con los ojos cargados. A sus pies había dos corderitos que el águila había arrebatado. Todas las cosas suspiran por ti por haber estado solas siete días. le dijeron. ¡sal. con trabajo. ¿Ha acudido a ti un nuevo conocimiento pesado y cargado de fermento? Como una pasta que se hincha al fermentar yacías.» «Continuad vuestra charla. uvas. qué asco!. animales míos. «Oh. y dejadme escucharos. Y cuanto llevaba entre sus garras quedaba depositado sobre el lecho de Zarathustra.. únicamente el águila partía de cuando en cuando volando para procurarle alimentos. la olió y encontró que su olor era agradable. manzanas de color de rosa. Al verlo creyeron sus animales que había llegado la hora de hablar de él. el Mundo te espera como un jardín. El viento juega con los pesados perfumes que quieren venir a ti. tu alma se esponjaba y desbordaba. ¡oh. Por fin después de siete días incorporóse Zarathustra sobre su lecho.. sus animales no le abandonaron ni de día ni de noche. déjame! ¡Qué asco. hierbas olorosas y pinas de pino. ¿no quieres volver a estar en pie? Sal de tu caverna. que éste acabó por estar acostado entre bayas amarillas y rojas.

se da la mano.» «¡Sois unos tunantes!. que sabéis muy bien lo que tenía que realizarse en estos siete días: Y cómo aquel monstruo se introdujo en mi garganta para ahogarme. respondieron los animales. cuando se charla me parece que el Mundo se extiende ante mí como un jardín. Todo va. Pero de una dentellada le corté la cabeza y la eseupí lejos. Todo se repara. todo se reconstituye de nuevo. Para mí.m ÍÉDERICO NIETZSCHE conforta. la rueda de la existencia gira eternamente. alrededor de cada «aquí» se desenvuelve la esfera «allá». El centro está en todas partes. ríe y huye para volver. ¡qué dulce es el que olvidemos! ¿No se han dado nombres y sonidos a las cosas para que el hombre se reconforte con ellas? El hablar es una dulce locura para que el hombre baile con ella por encima de todas las cosas. para los que piensan como nosotros bailan las cosas mismas. para cada alma es toda otra alma un mundo que ya fue. todo se saluda de nuevo. «¡ Oh Zarathustra». Donde mejor engañan las apariencias es entre lo más semejante: porque los abismos más estrechos son los más difíciles de salvar. Qué dulce es que haya buenas palabras y sonidos: ¿no son las palabras y los sonidos arcoiris y puentes ilusorios que unen seres eternamente separados? A cada alma le pertenece un mundo diferente. respondió Zarathustra volviendo a sonreír. el mismo edificio de la existencia se construye eternamente. el cielo de la existencia prosigue perennemente. ¿cómo podría haber algo fuera de mí? ¡No hay un «fuera de mí»! Pero todos los sonidos nos lo hacen olvidar. todo acude. Y vosotros ¿habéis compuesto ya con ello una can- . El sendero que conduce a la eternidad es tortuoso. ¡Qué dulces son todas las palabras y todas las mentiras de los sonidos! Los sonidos hacen que nuestro amor baile sobre un arcoiris multicolor. Todo se rompe. todo vuelve. Todo muere. todo vuelve a florecer.

pero no dejéis de fijaros en el placer que hay en su acusación. y cuando él se inventó el infierno aquello fue su paraíso en la tierra. ¿quiero ser por esto el acusador del hombre? ¡Ay. El hombre es para sí mismo el animal más cruel. y la envidia hace que le cuelgue la lengua de la boca. corridas de toros y crucifixiones. en todos los que se dicen «pecadores». ¿Y habéis presenciado todo esto? ¿Sois también crueles. animales míos! Hasta ahora lo único que he aprendido es que para el mayor bien del hombre le es preciso el mayor mal. instrumento de tortura que es el saber que el hombre es perverso. enfermo todavía de mi propia liberación.ASÍ HABLABA ZARAÍHUSTRA 357 ción? Pero ahora estoy acostado aquí. No he estado atado a este potro. sobre todo el poeta! Escuchadle. animales míos? ¿Habéis querido contemplar mi gran dolor como hacen los hombres? Porque el hombre es el más cruel de los animales. por qué su mayor bondad es tan pequeña!» La gran náusea del hombre que se me introdujo en . ¡Ved con cuánto ardor acusan a la vida las palabras del hombre pequeño. la piedra más dura para el supremo creador. porque todavía no tengo tiempo para ti». pero he gritado como nadie hasta ahora gritó: «¡Ay. cansado de haber mordido y haber escupido. Y yo mismo. corriendo acude a su lado el pequeño. Pero él llama a esto su «compasión». Que todo el peor de los males es su fuerza mejor. dice la desvergonzada. no dejéis de oír la voluptuosidad que hay en sus quejas y acusaciones. La vida con una sola mirada acaba con tales acusadores de la vida. por qué su peor maldad es tan pequeña! «¡ Ay. Cuando más a gusto se encuentra hasta ahora en el Mundo es asistiendo a tragedias. «pues espera un poco. y que el hombre tiene que ser mejor y peor. «portadores de cruces» y «penitentes». «¿Me amas?». Cuando u n grande hombre grita.

roían y se quejaban de día y de noche: «¡Ay. Porque el canto conviene a los convalecientes. convaleciente!». Ve adonde están los rosales. pero especialmente adonde están los pájaros cantores. que con voz entrecortada por bostezos decía: «El hombre de quien estás cansado. y si el que está bien quiera cantos serán éstos diferentes de los del convaleciente. huesos y un pasado en ruinas. «¡Ay.» «¡Callad. donde el Mundo te espera parecido a un jardín. tunantes. dijéronle sus animales. para que aprendas sus cantos. nada merece la pena. Al verlo sus animales no le dejaron seguir hablando. ¡Demasiado pequeño el más grande! Esto fue lo que me asqueó en el hombre. todo lo que tenía vida se convirtió para mí en podredumbre. porque se acordó de su enfermedad. fue lo que me predijo el adivino: «¡ Todo es igual. La Tierra de la Humanidad se transformó para mí en una caravana en la que se hundió su seno. Mis suspiros se posaban sobre todas las tumbas humanas y no podían separarse de ellas. el que está sano prefiere hablar. —así bostezó mi tristeza arrastrando su pierna y sin poder jamás conciliar el sueño. el hombre pequeño. demasiado humanos. «¡No hables más. volverá eternamente». aun el más grande. los enjambres de abejas y las bandadas de palomas. respondió . una tristeza fatigada y embriagada a punto de morir. el saber ahoga!» Un largo crepúsculo me precedía cojeando a rastras. sofocaban. el hombre vuelve eternamente! ¡El hombre pequeño vuelve eternamente!» Un día vi desnudo al hombre más grande y al más pequeño: demasiado parecidos el uno al otro. asco! ¡Asco! ¡Asco!» Así habló Zarathustra suspirando y estremeciéndose.358 FEDERICO NÍET¿SCHÉ la garganta y me ahogaba. y sal fuera. que parecéis organillos!. ¡Y también la eterna vuelta del más pequeño! Esto fue lo que hizo me asqueara ¡todo lo existente. Mis suspiros y preguntas croaban.

Que sea preciso que seas tú el primero que enseñe esta doctrina. ¡Cómo no habría sido también este gran destino tu mayor peligro y tu más grave enfermedad! Mira. . tanto en lo grande como en lo pequeño. te va a hacer falta una lira nueva». y quién tienes que ser: mira. ¡Cómo sabéis el consuelo que para mí mismo me inventé en estos siete días! Tener que cantar de nuevo es el consuelo que me he inventado y ha sido mi curación. te verías libre de un gran peso y de una gran angustia. un gran año que es un monstruo: que semejante a un reloj de arena tiene que darse vuelta para que corra y se vacíe de nuevo. éste es ahora tu destino. Canta con la fuerza de la tempestad y cura con tus nuevas canciones tu alma. Tus nuevas canciones exigen liras nuevas. Hablarías sin que te temblara la voz. eres el profeta de la vuelta eterna de las cosas. pero tus animales te suplican que no te mueras todavía. Porque tus animales saben muy bien quién eres. como eres un convaleciente. Zarathustra. que hemos sido infinidad de veces y con nosotros todas las cosas. que también sabemos cómo te hablarías a ti mismo. volvieron a decirles sus animales. Enseñas que hay un año muy grande del porvenir.ASÍ HABLABA ZARATHUSTBA 359 Zarathustra sonriendo a sus animales. sabe. que todavía no ha sido el destino de ningún humano. que eres el ser más paciente. Y si ahora quisieras morir. Zarathustra! Para tus nuevas canciones. De manera que son siempre iguales unos a otros lo mismo en lo grande que en lo pequeño. Zarathustra. a fin de que soportes tu gran destino. suspirando en cambio feliz: porque tú. ¿Queréis que esto os sirva para componer en seguida una canción para vuestra lira?» «¡No hables más. Zarathustra. y nosotros igualmente somos semejantes a nosotros mismos en este gran año. sabemos lo que enseñas: que todas las cosas vuelven eternamente y con ellas nosotros mismos.

Volveré con este sol. La serpiente y el águila al verle tan silencioso respetaron el gran silencio que le rodeaba y se alejaron con precaución. EL GRAN ANHELO ¡Alma mía! Te he enseñado a decir «hoy». con esta serpiente. a fin de anunciar de nuevo a los hombres la venida del superhombre. Así acaba el declinar de Zarathustra. pero no para una nueva vida o una vida mejor o parecida: Volveré con este Sol. por ser precursor. con esta águila. La hora ha llegado en la que el que va a desaparecer se bendice a sí mismo. con los ojos cerrados. y dentro de un instante seré nada. Pero la red de las causas que me envuelve volverá un día a crearme de nuevo. lo mismo en lo grande que en lo pequeño. parecía dormido aunque no dormía. ¡Alma mía! Te he lavado de todo pequeño pudor y . porque estaba hablando con su alma. He dicho mi palabra y mi palabra me rompe: Así lo quiere mi eterno destino. y a bailar tus danzas sobre todo lo que estaba aquí y allá. Tendido tranquilamente. con esta águila. A fin de que proclame de nuevo la palabra del gran mediodía de la Tierra y de los hombres. las arañas y la media luz.» Callaron los animales después de pronunciar estas palabras y esperaron a que Zarathustra les dijera algo. como «antes» y «un día». desaparezco. Yo mismo pertenezco a las causas de la vuelta eterna de las cosas. con esta tierra. con esta Tierra. ¡Alma mía! Te he librado de todos los rincones barriendo el polvo. pero Zarathustra no oyó que habían callado. dirías. Las almas son tan mortales como los cuerpos. a fin de enseñar de nuevo la vuelta eterna de todas las cosas.360 FEDERICO NIETZSCHE «Ahora me muero y desaparezco.

Ahora. ¡Alma mía! Te devolví la libertad sobre todo lo creado y lo incendiado: y ¿quién. toda genuflexión y todo servilismo. más envolvente ni más amplia. ¡Alma mía! Sobre ti derramé la luz de todos los soles y la oscuridad de todas las noches. como tú. ¡Alma mía! Calmé la sed de tu dominio terrestre dándole a beber toda la sabiduría. todos los vinos nuevos y también todos los vinos más añejos. ¡Alma mía! Ahora estás pesada y exuberante. ¡Alma mía! Te enseñé a convencer de tal manera que persuades a las mismas causas: eres como el Sol que hasta persuade al mar de que suba a su altura.ASÍ HABLABA ZARATHUSTBA 361 de la virtud de los rincones y te he persuadido de que te muestres desnuda a los ojos del Sol. una cepa de viñas con ubres hinchadas. tranquila como la luz. «cordón umbilical del tiempo» y «campana de azur». que no viene como la carcoma. cargadas de racimos dorados de uvas: Llena y oprimida por tu felicidad. pasas a través de tempestades negativas. te denominé «destino» y «circunferencia de las circunferencias». Con la tempestad que se llama «espíritu» soplé sobre tu mar tempestuosa dispersando todas las nubes y hasta estrangulé al estrangulador que se llama «pecado». avergonzada de tu espera. el amante desprecio que cuando más ama es cuando más desprecia. ¡Alma mía! No hay ahora en ninguna parte otra alma más amante. esperando en la exuberancia. fuertes ya desde tiempo inmemorial. todo silencio y todo anhelo: y entonces creciste para mí como la copa del mejor árbol de una viña. ¿Don- . ¡Alma mía! Te di el derecho de decir «no» como la tempestad y «sí» como dice «sí» un cielo despejado. ¡Alma mía! Quité de ti toda obediencia. ¡Alma mía! Te di nuevos nombres y multicolores juguetes. yo mismo te he dado el nombre de «ahuyentadora de miseria» y de «destino». conoce la voluptuosidad de lo futuro? ¡Alma mía! Te enseñé el desprecio.

yo mismo sonrío al predecirte esto: Canta con voz atronadora hasta que callen todos los mares al escuchar tu gran anhelo: —hasta que sobre todos los mares tranquilos y apasionados flote la barca. y sin embargo..362 FEDERICO NIETZSCHE de sino en ti se encontrarían tan próximos el porvenir y el pasado? ¡Alma mía! Te di todo y mis manos se desprendieron de todo por ti. Y ¡en verdad. el anhelo de tu exuberancia dirige sus miradas a través del cielo sonriente de tus ojos.. Mira. es la que no quiere lamentarse sin llorar. Y ¡ahora!. siente tu sonrisa el ansia de lágrimas y tus labios temblorosos el ansia de sollozos. alma mía. alrededor de cuyo oro saltan todas las cosas buenas. alma mía. tu excesiva bondad. tu abundancia misma tiende las manos suplicantes llenas de deseos. Pero si no quieres llorar. «Todo llanto ¿no es una lamentación? Y todo lamento ¿no es una acusación?» Así te dices a ti misma y por esto prefieres sonreír. busca y espera. Tu abundancia mira más allá de los mares tempestuosos. malas y singulares . alma mía! ¿quién podría ver tu sonrisa sin prorrumpir en llanto? Los ángeles mismos llorarían al ver la demasiada bondad de tu sonrisa. —como también muchos animales grandes y peque- . alma mía. a desahogar tu pena. tendrás que cantar. llorar hasta agotar tu purpúrea melancolía. Ahora me dices con melancólica sonrisa: ¿quién de nosotros tiene que dar las gracias? ¿No tiene que ser el donante y no el que ha aceptado? El dar ¿no es una necesidad? Aceptar ¿no es compadecer? ¡Alma mía! Comprendo la melancolía en tu sonrisa. —desahogar en torrentes de lágrimas toda tu pena por tu abundancia y por el ansia del vendimiador y de la podadera que siente la cepa. Tu bondad. la maravilla dorada.

Salté hacia ti. —en busca de la maravilla dorada. ya bebes sedienta en todos los pozos consoladores de ecos graves. y vi brillar oro en tus ojos oscuros. ya tiene su aliento el perfume de los futuros cantos.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 363 ños y todo lo que tiene piernas ligeras y singulares para poder correr por los senderos cubiertos de violetas. hacía agua y hacía señas. los pulgares de mis pies aguzaban el oído para comprenderte: el danzarín al fin y al cabo tiene el oído en los dedos pulgares de sus pies. para quien sólo los cantos del porvenir sabrán encontrar nombre. ¡Alma mía! Te he dado todo. oscuros como la noche. Si te dije que cantaras. Y en verdad. te di lo último que me quedaba. EL OTRO CANTO DE LA DANZA 1 «Ha muy poco vi en tus ojos. al decirte que cantaras. y hacia mi se dirigieron como serpientes los rizos de tus cabellos en su huida. que retrocediste ante mi impulso. de la barca voluntaria y de su dueño: pero este es el vendimiador que espera dar su podadera de diamante. habla ahora. Mis talones se alzaban del suelo. sábelo. oh vida. —tu gran libertador. habla: ¿quién de nosotros tiene que dar las gracias? O mejor aún: ¡canta para mí. Dirigiste una mirada a mis pies locos de afán del baile. y mis manos se han despojado de todo por ti. alma mía y déjame darte las gracias!» Así hablaba Zarathustra. el inefable. mi corazón cesó de latir ante tal voluptuosidad: -*-vi relucir una barca que meciéndose como una cuna. alma mía. hasta lo que constituía mi último bien. tú te . se hundía. y ya se balancearon mis pies. embriagados del baile. ya descansa tu melancolía en la beatitud de los futuros cantos. —ya estás inflamada y sueñas. De un salto me alejé de ti y de tus serpientes. hiciste sonar los crótalos sólo dos veces.

más. y tus* ojos malévolos chispean hacía mí entre los bucles de tu piel rizosa. o aunque sólo sea un dedo! Aquí hay cavernas y espesuras: ¡vamos a perdernos! ¡Alto! ¡Detente! ¿No ves cómo revolotean los mochuelos y los murciélagos? ¡Eh. intencionada saltarinaT ¡Ahora arriba! ¡Y al otro lado! ¡Ay. impaciente y apresurada pecadora de ojos infantiles! ¿Adonde me llevas ahora. traviesa criatura? Y de nuevo vuelves a huir de mí. Te sigo bailando aunque las huellas que me dejes sean inciertas. Te temo cuando estás cerca de mí. —¡quién no te odiaría. ¿Estás cansada? Allá abajo hay ovejas y arreboles .364 FEDERICO NIETZSCHE volvías ya hacia mí con la mirada preñada de deseos. traviesa. huyendo me atraes. me muestras senderos torcidos. pero ¡qué no sufrí por ti de buena gana! Tu frialdad me inflama. criatura modelo. tu odio me seduce. murciélago! ¿Quieres burlarte de mí? ¿Dónde estamos? Has aprendido de los perros a ocultarte y a ladrar. ¡Qué danza por montes y valles! Soy el cazador. tus burlas me conmueven. ¿Dónde estás? ¡Dame la mano. Bien quisiera seguirte por senderos más agradables. Con tus miradas sospechosas. sufro. —senderos del amor a través de silenciosos matorrales en flor. gran envolvedora. cómo imploro tu gracia. o bien allá abajo por la orilla del lago. dulce y enredadora criatura. desagradecida. astucias todo. y sobre esos senderos torcidos aprenden mis pies. buscándote me quedo detenido. seductora y buscadora que encuentra! ¡Quién no te amaría inocente. te amo cuando estás lejos. mochuelo! ¡Eh. en el que peces dorados nadan y bailan. tu huida me ata. Amablemente me muestras tus blancos dientecillos que rechinan. gran atadora. ¿quieres ser mi perro o mi gamuza? ¡Ahora a mi lado!' Y más de prisa. al saltar me he caído! ¡Mírame caído.

Por esto es preciso que nos queramos bien. ¿No es una delicia dormirse oyendo a los pastores tocar la flauta? ¿Estás tan cansada? Te voy a llevar. Si tienes sed. sé que piensas abandonarme pronto. «¡Ay. qué pronto huiría también de ti mi amor!» Al decir estas palabras miró pensativa hacia atrás la vida y añadió en voz baja: «¡ Zarathustra. ¡Oh maldita serpiente ágil y resbaladiza. oh bruja maldita! ¿Dónde estás escondida? Pero sobre mis mejillas noto dos huellas de tu mano. Más allá del bien y del mal hemos encontrado nuestra isla y nuestra verde pradera nosotros dos solos. ¡Ah. ¡Bruja! Hasta ahora he cantado para ti. ¿No me he olvidado del látigo? «¡No!» 2 Tapándose las lindas orejitas con los dedos me contestó la vida: «¡ Oh Zarathustra. esta vieja y loca sabiduría! Si tu sabiduría te abandonara algún día. no hagas chasquear tanto tu látigo! Ya sabes que el ruido asesina a los pensamientos. Nosotros dos somos dos verdaderos holgazanes incapaces de nada bueno ni malo. dos manchas rojas. no me eres bastante fiel!» No me amas tanto como dices. Y aunque no nos queramos muy cordialmente. ¡ahora debes gritar para mí! Tienes que bailar y gritar al compás de los chasquidos de mi látigo. . pero tu boca no lo quiere. quizás tendría algo para calmarla.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 365 vespertinos. y ahora precisamente se me ocurren unos muy tiernos. ¿precisa acaso tenerse mala voluntad el no quererse de todo corazón? Tú sabes que te quiero bien y a menudo demasiado bien: y el motivo de ello es que estoy celosa de tu sabiduría. Estoy verdaderamente cansado de ser siempre el pastor de tus ovejas. deja solamente que cuelguen tus brazos. ni mucho menos.

.» Así hablaba Zarathustra. ten cuidado! ¡Dos! ¿Qué dice la profunda medianoche? ¡Tres! «¡He dormido. he dormido!» ¡ Cuatro! «He despertado de un profundo sueño»: — ¡Cinco! «El mundo es profundo. respondió titubeando. amarillentos y alocados. muy pesada.» «Sí. ¡Seis! Más profundo que lo que se imaginó el día. ¡Ocho! La alegría—más profunda que la aflicción. Cuando a media noche oyes tocar la hora a esa campana. Y le dije algo al oído entre los mechones de sus cabellos enmarañados. ¡Siete! Profundo es su dolor. y lloramos juntos. ¡Nueve! El dolor dice: ¡pasa y acaba!. cuyo ronco tañido llega por la noche hasta la altura de la caverna. Entonces amé más a mi vida que nunca amé a toda mi sabiduría.. lo sé muy bien.»—. en que quieres abandonarme muy pronto. piensas entre las doce y la una.366 FEDERICO NIETZSCHE Existe una antigua y pesada campana. Zarathustra? Nadie lo sabe. dirigimos después nuestras miradas a la verde pradera sobre la cual comenzaba a extenderse el fresco manto de la noche.» Nos miramos. . Zarathustra. —«piensas. 3 ¡Una! ¡Hombre. pero también sabes. ¿Sabes esto.

¡TE AMO! 2 Si mi cólera violó tumbas alguna vez. ETERNIDAD. ¡Bienaventurado es quien así se ve preñado! Y en verdad.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 367 ¡Diez! Pero toda alegría quiere la eternidad. como pesada nube tempestuosa sobre la montaña. el que deberá encender un día la luz del porvenir. Eternidad. . ¡Once! ¡Quiere la profunda eternidad! ¡Doce! Porque en la eternidad ¡todo vuelve! LOS SIETE SELLOS (O la Canción del Sí y el Amén) Si soy un adivino lleno del espíritu de adivinación que camina sobre una elevada cresta que separa dos mares. el anillo de la eterna vuelta? Todavía no he encontrado más mujer de la que quisiera tener hijos que la mujer que amo: porque. mucho tiempo tiene que verse suspendido. que dicen ¡sí! y riéndose repiten ¡sí! a los rayos adivinadores. que camina entre lo pasado y lo futuro como una pesada nube. empujó postes de piedras fronterizos y arrojó al fondo de escarpados precipicios antiguas tablas para que se refrescaran. ¡te amo! PORQUE. ¿Cómo no he de sentirme presa de ardiente celo temeroso de la eternidad y del anillo nupcial de los anillos. enemiga de todas las bochornosas profundidades y de todo lo que está fatigado y no puede morir ni vivir. pronto al relámpago y pronto al rayo de luz redentor su seno oscuro preñado de centellas.

del anillo de la eterna vuelta? Todavía no he encontrado más mujer de la que qui- . ¿cómo no he de sentirme presa de ardiente celo amoroso de la eternidad y del anillo nupcial de los anillos. semejante a la hierba y a las encendidas amapolas me complace estar sentado sobre las ruinas de las iglesias. ETERNIDAD. al lado de los monumentos de los antiguos calumniadores del Mundo: porque me deleitan las iglesias y las tumbas de los dioses cuando a través de sus bóvedas resquebrajadas mira con claros ojos el cielo. ¿cómo no he de sentirme presa de ardiente celo amoroso de la eternidad y del anillo nupcial de los anillos. ¡TE AMO! 3 Si alguna vez vino a mí un hálito del hálito creador y de aquella divina necesidad que obliga a danzar hasta a las casualidades: si alguna vez jugué con los dioses a los dados en la mesa divina de la Tierra hasta que la Tierra tembló y se rompió lanzando al aire ríos de fuego. ¡te amo! PORQUE. porque la Tierra es una mesa divina. Eternidad. bendiciendo al Mundo y amándole. que tiembla al oír nuevas palabras creadoras y el ruido que hacen los dados divinos.368 FEDERICO NIETZSCHE si me sarcasmo esparció al viento palabras enmohecidas y yo vine como una escoba a barrer las arañas. del anillo de la eterna vuelta? Todavía no he encontrado más mujer de la que quisiera tener hijos que la mujer que amo: porque. y como un viento purificador a sembrar el ambiente viciado de las viejas criptas funerarias: si alguna vez lleno de alegría me senté en el lugar donde yacen enterrados los antiguos dioses.

lo peor es digno también de servir de especie y de hacer desbordar la espuma del jarro. el fuego y el espíritu. el placer y el dolor y lo peor y lo mejor: si yo mismo soy un grano de aquella sal redentora que hace que todas las cosas se mezclen bien en el jarro de las tisanas. que hincha sus velas en busca de lo ignoto. muy lejos de mí brillan el tiempo y el espacio. 5 Si me place el mar y todo lo que al mar se parece. mi última cadena acaba de caer: —la inmensidad sin límites muge en derredor mió. y la alegría del navegante es también la mía: si mi júbilo me hizo exclamar un día: «la costa ha desaparecido. Eternidad. ¡TE AMO!. y más que nunca cuando tempestuoso me contradice: si llevo en mí el afán del investigador. ¡TE AMO! 4 Si alguna vez bebí a grandes tragos del espumante jarro de especias y tisanas en el que todas las cosas están bien mezcladas: si mi mano mezcló alguna vez lo más lejano y lo más próximo. ¡ea. en marcha. lo malo. ¡te amo! PORQUE. porque hay una sal que liga lo bueno. ¡te amo! PORQUE. Eternidad. —¿cómo no he de sentirme poseído de ardiente celo amoroso de la eternidad y del anillo nupcial de los anillos. viejo corazón! ¡En marcha!» ¿Cómo no he de sentirme presa de ardiente celo amo- . pues.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 369 siera tener hijos que la mujer que amo: porque. del anillo de la eterna vuelta? Todavía no he encontrado más mujer de la que quisiera tener hijos que la mujer que amo: porque. ETERNIDAD. ETERNIDAD.

370 FEDERICO NIETZSCHE roso de la eternidad y del anillo nupcial de los anillos. ¡te amo! PORQUE. hacia atrás. ¡TE AMO! 6 Si mi virtud es una virtud de danzarín y si a menudo salté con ambos pies en éxtasis de oro y de esmeraldas : si mi maldad es una maldad riente. ETERNIDAD. no hay un arriba ni un abajo: ¡precipítate hacia adelante. ETERNIDAD. Eternidad. todo cuerpo danzarín y todo espíritu pájaro: y en verdad ¡esto es mi alfa y omega! ¿Cómo no he de sentirme presa de ardiente celo amoroso de la eternidad y del anillo nupcial de los anillos. Eternidad. en todas direcciones. ya que eres ligero! ¡Canta. ¡TE AMO!. 7 Si alguna vez desplegué sobre mí cielos tranquilos y con mis propias alas volé en mi propio cielo: si alguna vez nadé jugueteando en profundas lejanías de luz y la sabiduría del ave de mi libertad vino a mí: —porque la sabiduría del ave de mi libertad me habla así: «mira. del anillo de la eterna vuelta? Todavía no he encontrado más mujer de la que quisiera tener hijos que la mujer que amo: porque. del anillo de la eterna vuelta? Todavía no he encontrado más mujer de la que quisiera tener hijos que la mujer que amo: porque. pero absuelto y santificado por su propia beatitud: y mi alfa y mi omega es que todo lo que es pesado venga ligero. que se encuentra como en su hogar entre ramas cubiertas de rosas y setos de lirios: —porque en la risa se reúne cuanto hay de malo. ¡te amo! PORQUE. no hables más!» —¿no han sido creadas todas las palabras para los .

¡te amo! PORQUE. no hables más!» ¿Cómo no he de sentirme presa de ardiente celo amoroso de la eternidad y del anillo nupcial de los anillos. ¡TE AMO!: . Eternidad.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 371 que son pesados? ¿No mienten todas las palabras a los ligeros? ¡Canta. del anillo de la eterna vuelta? Todavía no he encontrado más mujer de la que quisiera tener hijos que la mujer que amo: porque. ETERNIDAD.

.

más allá de tortuosos abismos—. y. respondió. sus cabellos se volvieron de plata. preocupados sus animales comenzaron a dar vueltas a su alrededor y por fin se detuvieron ante él. le preguntaron. Un día que sentado sobre una piedra delante de su caverna contemplaba en silencio la lejanía—porque desde aquel sitio se veía el mar muy a lo lejos.» «Dices esto. ¿No te encuentras como si reposaras en un lago azulado de felicidad?» «¡ Qué bien habéis sabido escoger la parábola. siguieron diciendo los animales. Zarathustra. que no es móvil como una ola: me empuja y no me quiere dejar. alocados tunantuelos!. le dijeron. por . como uno que está saturado del bien. Zarathustra. «Zarathustra. aspiro a mi obra. respondió sonriendo Zarathustra. Pero también sabéis lo pesada que es mi felicidad. ¿buscas con la mirada tu felicidad?» «¡Qué importa la felicidad!.» Volvieron cavilosos sus animales a dar vueltas a su alrededor hasta que de nuevo se detuvieron delante de él. adhiriéndoseme como pez derretida. hace ya mucho tiempo que no aspiro a ella. sin embargo. «¿Es por esto.CUARTA Y ULTIMA PARTE LA OFRENDA DE LA MIEL Pasaron de nuevo meses y años sobre el alma de Zarathustra sin que lo advirtiera.

en verdad. ¿no quieres subir hoy a una elevada montaña? El aire es puro y hoy se verá desde allí más mundo que otras veces. Porque. exclamó Zarathustra riéndose. aunque el . Lo que me sucede le ocurre lo mismo a todas las frutas que maduran. pero mis palabras no han sido más que una argucia y. cAsí será. entonces se echó a reír de muy buena gana. podría llamar a esto ofrendar? Cuando pedí la miel sólo deseaba un buen cebo de dulce miel virgen de la que tan golosos se muestran los gruñones osos y algunas raras aves: —el mejor cebo como el que necesitan los cazadores y pescadores. La miel que hay en mis venas es la que hace sea más espesa mi sangre y esté más tranquila mi alma». a mí me parece más bien un mar sin fondo. miró en derredor suyo y dijo así: «Hablé de ofrendas y de ofrendas de miel. buena y fresca como la nieve. Zarathustra. en verdad. amarilla y blanca.» «Sí. Cuando Zarathustra llegó a la altura mandó que se retiraran los animales que le habían acompañado y se dio cuenta de que estaba completamente solo. contestó Zarathustra.Mundo es como un bosque sombrío habitado por animales y un jardín de delicias de todos los cazadores salvajes. ¡Qué dije de ofrendar! Yo. pero cuidad de que encuentre miel allí. Porque tenéis que saber que quiero hacer allá arriba la ofrenda de la miel». miel de dorados panales. he blasfemado al hablar de la pez. animales míos. En esta altura puedo hablar con mucha más libertad que delante de las cavernas de los ermitaños y los animales de los ermitaños. me dais un excelente consejo y muy del gusto de mi corazón: quiero subir hoy a una elevada montaña. una locura útil. animales míos?. respondieron los animales acercándose más a él. pues. —un mar poblado por peces multicolores y cangre- .374 FEDERICO NIETZSCHE lo que te vuelves más amarillo y más oscuro de color mientras tus cabellos quieren parecer blancos y hechos de cáñamo? ¿Ves? ¡Ya estás sentado en tu pez!» «¿Qué decís. derrocho con mil manos lo que se me da: ¿cómo. derrochador.

por lo que hoy he subido a esta montaña tan alta para pescar. hasta que clavados en mi puntiagudo anzuelo tengan que subir hasta mi altura los gobios desde las profundidades. ni paciente ni impaciente. levantando y subiendo: un tirador. pues. tirando. Lo que arrojo a lo lejos es mi felicidad. detrás de una piedra muy grande. abismo humano! ¡Ábrete y échame tus peces y tus brillantes cangrejos! Con mi mejor cebo me apodero hoy de los más maravillosos peces humanos. porque todavía espero los signos que me hagan saber ha llegado la hora de mi descenso: todavía no bajo yo mismo adonde están los hombres. que no en vano se dijo un día: «¡sé lo que eres!» Que los hombres suban. cazando moscas? En verdad estoy reconocido a mi destino eterno porque no me hostiga y me deja tiempo para farsas y picardías. como debo. colgados de mi felicidad. un criador y un educador. Porque esto es lo que soy desde mi origen y hasta lo hondo de mi corazón.ASÍ HABLABA ZAEATHUSTRA 375 jos. el mediodía y el poniente. tan grande es la riqueza del Mundo en grandes y pequeñas maravillas. porque ya no es un «paciente». hasta mí. el mar de los hombres: en éste es en el que dejo caer mi dorada caña de pescar diciendo: ¡Ábrete. para ver si muchos peces humanos aprenderían a morder el anzuelo y a colear. aunque más bien como uno que ha desaprendido la paciencia. ¿Ha habido algún hombre que haya cogido peces en lo alto de las montañas? Y aunque lo que quiero aquí . que disperso en todas las lejanías entre el oriente. Principalmente el mundo de los hombres. hasta el más perverso de los pescadores de peces humanos. que incitaría los deseos de los dioses mismos. Por esto espero astuto y burlón sobre las altas montañas. Porque mi destino me deja tiempo: ¿se habrá olvidado de mí? O ¿estará sentado a la sombra. arrastrando. que en este mar se convertirían en pescadores y en él arrojarías sus redes.

376 FEDERICO NIETZSCHE arriba sea una locura. anzuelo mío. preguntando: ¿dónde?. bufando de rabia a fuerza de esperar. el reinado de Zarathustra. ¿Estará todavía muy lejano este lejano? ¡Qué me importa! Pero no por esto no está menos firme para mí. que lleno de confianza me mantengo sobre esta base. id lejos. Porque llegará necesariamente un día en que vendrá y no tendrá derecho a pasar de largo. como un impaciente que grita a los valles: «¡Escuchad. anzuelos míos! ¡Llega hasta lo más hondo. ¡Id lejos. en el vientre de todas las negras tribulaciones! ¡Id lejos. ¿Quién tiene que venir necesariamente sin tener derecho para pasar de largo? Nuestro gran azar. miel de mi corazón! Muerde. cebo de mi felicidad! ¡Deja que gotee tu más dulce rocío. mejor es esto que volverme solemne. que si no hablan hoy. los más altos y más duros. ojos míos! ¡Oh cuántos mares . Pero yo y mi destino no hablamos al «Hoy» ni tampoco al «Nunca»: para hablar tenemos paciencia y tenemos tiempo. me sirven para hacerme reír. muy lejos. o sea nuestro grande y lejano reinado del hombre. si no queréis que os azote con el látigo de Dios!» No tengo por esto mala voluntad a tales indignados. como el mugido de una santa tempestad que viene de las montañas. —sobre una base eterna. el más perverso de todos los pescadores. ríete. sobre estos antiguos montes. ¿adonde? y ¿de dónde? ¡Ríete aquí. Por fuerza tienen que estar impacientes estos grandes tambores alborotadores. yo. lo que es mío en todas las cosas. que dura mil años. mucho tiempo. mi clara y sana maldad! ¡Lanza desde estos montes tan altos tus brillantes risotadas burlonas a los valles! ¡Atráeme con el cebo de tu brillo los más hermosos peces humanos! Y cuanto en todos los mares me pertenece. no hablarán nunca. Péscamelo y traémelo aquí arriba: porque lo estoy esperando. amarillo y verde allá abajo a fuerza de esperar. sobre duras rocas primitivas. a los que acuden todos los vientos a un límite meteorológico.

que el Sol dibujaba sobre la tierra. y cuando Zarathustra le miró en los ojos volvió a oprimírsele el corazón: tan funestas eran las predicciones y tantos los rayos cenicientos que pasaban sobre aquel rostro. como si así borrar de ella quisiera lo que a aquél había impresionado. ¡qué rosado silencio!' ¡Qué silencio sin nubes! EL GRITO DE ANGUSTIA Al día siguiente estaba Zarathustra sentado otra vez sobre su piedra delante de la entrada de su cueva mientras sus animales erraban por el Mundo en busca de alimentos y también de miel nueva. al anunciador del gran cansancio. porque Zarathustra había consumido y derrochando toda la miel y hasta el último grano de trigo. Y cuando ambos se hubieron serenado se dieron la mano en señal de que querían reconocerse. que enseñaba: «todo es igual. «Sé el bienvenido. el saber ahoga. tú. dijo Zarathustra. y en verdad no pensaba en sí mismo ni en su sombra. se pasó la mano por la cara. Mientras estaba sentado allí con un bastón en la mano y pensativo miraba la sombra de su figura. Rápidamente se levantó y miró en derredor suyo y con sorpresa vio a su lado al présago. nada vale la pena. predicador del gran hastío. y lo mismo hizo Zarathustra. porque al lado de su sombra vio otra. qué humanos porvenires se elevan con la aurora! Y sobre mí. el Mundo no tiene sentido. al mismo que un día dio de comer y beber en su mesa. no en vano fuiste una vez mi huésped y compañero de mesa. Come y bebe hoy también de nuevo conmigo y perdona que un alegre viejo se siente contigo a la mesa.» «¿Un alegre viejo?». que se dio cuenta de la impresión que sufría el alma de Zarathustra.» Pero entretanto había variado su fisonomía. El adivino.ASÍ HABLABA ZABATHUSTRA 377 en derredor mío. se asustó y estremeció repentinamente. respondió el adivino moviendo la cabeza. quienquiera seas o quieras .

y procede probablemente de un mar negro. «Las olas que rodean tu montaña. el grito se dirige a ti. Pero ¡qué me importa la angustia de los hombres! ¿Sabes cómo se llama el último pecado que me ha sido reservado? ¿Mi último pecado?» «¡Compasión!.» Zarathustra calló sorprendido. tan funesto sonaba.» «¿Estoy ahora en seco?» (1). horrorizado. respondió el adivino. ¿no percibes extraños ruidos que suben desde la profundidad?» Zarathustra siguió guardando silencio y escuchando. dijo por fin Zarathustra. Zarathustra?. las olas de la inmensa miseria y aflicción. continuó diciendo el adivino. respondió el adivino desbordándosele el corazón y levantando las manos al cielo. respondió con viveza el adivino. «¿Lo oyes? ¿Lo oyes. significa estar sin recursos. a seducirte para que cometas tu último pecado. ya es tiempo. y entonces oyó un grito prolongado que los abismos se lanzaban y devolvían. Por fin. exclamó Zarathustra. ¿por qué te ocultas? El hombre superior es el que te pide socorro. a ti es a quien llama: ¡Ven.» Apenas hubo pronunciado estas palabras resonó de nuevo el grito más prolongado y angustioso que antes y ya mucho más cercano. preguntó como uno que titubea desconfiando de sí mismo: «Y ¿quién es el que me llama desde allá abajo?» «Lo sabes muy bien. del TJ . «Profeta perverso. porque ninguno quería retenerlo.» «¡El hombre superior!. (N. oh Zarathustra. no lo serás ya mucho tiempo aquí arriba. ¿qué es lo que quiere? ¿Qué quiere? ¿El hombre (1) Estar en seco. no esperes más!» Pero Zarathustra callaba turbado y agitado. exclamó el adivino. la llamada de un hombre. en alemán. que pronto levantarán tu barca y te llevarán con ella. «¿No oyes nada todavía?. ése es un grito de angustia.378 FEDERICO NIETZSCHE ser. ven. oh Zarathustra. suben y suben. y yo vengo. preguntó Zarathustra sonriéndose.

¡Cesa de chapotear. nada vale la pena. como uno que desde una profunda sima volviera a la luz. entre eremitas? ¿Será preciso que busque la última felicidad en las islas bienaventuradas o muy lejos entre los mares olvidados? ¡Pero todo es igual. Pero aunque quisieras bailar delante de mí y hacer toda clase de cabriolas. no habrá nadie que se atreva a decirme: ¡mira cómo baila el último hombre alegre! Inútil viaje sería el del que llegara a estas alturas en busca de este hombre: encontraría cavernas y grutas y escondrijos para los que se esconden. exclamó en voz potente frotándose la barba—lo sé mejor que tú! Todavía hay islas bienaventuradas. temblando. ni tesoros ni nuevos filones de dorada felicidad. «¡ No. No hables más. pero no pozos de felicidad. no y tres veces no!. llorón. El adivino no hizo caso de la angustia de Zarathustra. ¡no te extrañes! ¿Te parezco descortés? Pero aquí está mi corte. Pero como durante largo rato reinó el silencio miró hacia atrás y vio a Zarathustra en pie. porque inclinado sobre el abismo escuchaba si subían ruidos de él. óyeme: voy a apresurarme a buscarle en aquellos bosques. al suspirar por última vez recobró Zarathustra su serenidad y seguridad de sí mismo. Con voz triste le dijo: ¡Oh Zarathustra. inútil es todo buscar! ¡No hay más islas bienaventuradas!» Así suspiró el adivino. En cuanto a tu hombre superior. porque de allí . ¿cómo podría encontrarse la felicidad entre tales enterrados en vida. Felicidad. no me haces el efecto de uno a quien la felicidad haga dar alegres vueltas: vas a tener que bailar para no caerte de espaldas. nube de lluvia matinal! ¿No me ves empapado de tu tristeza y mojado como un perro? Ahora me sacudo y huyo lejos de ti para secarme.ASÍ HABlABA ZARATHUS3TRA 379 superior? ¿Qué quiere de aquí?»—y su rostro se cubrió de sudor. saco de tristezas.

Porque en verdad hay en mis dominios muchos animales salvajes.» Así hablaba Zarathustra. Quizá le tiene algún criminal salvaje en situación apurada. porque esta noche hemos de estar muy alegres los dos. ambos empujaban hacia delante a un burro cargado. oso gruñón. CONVERSACIÓN DE LOS TRES REYES 1 No había aún transcurrido una hora desde que Zarathustra se había internado en sus montañas y sus bosques. preguntó extrañado Za- . ¿No lo crees? ¿Sacudes la cabeza? Pues bien. cuando de pronto se sorprendió al ver una extraña comitiva. vio avanzar a dos reyes ciñendo coronas y cinturones de púrpura y tan abigarrados como flamencos. «¿Qué quieran estos reyes en mi reino?». ¡vete.» «Que así sea!. pero se detuvo al oír que el adivino le dijo: «¡Zarathustra. como si fueras mi oso sabio. cuanto hay en mi caverna tu pertenece también. porque me sentaré en tu propia caverna y paciente y pesado como un tronco te esperaré. Pero si encontraras miel consúmela lamiendo. —muy alegres y gozosos los dos de que este día llegue a su término.» Después de estas palabras se disponía a marchar Zarathustra. exclamó Zarathustra yéndose. oso viejo! Porque también yo soy un adivino. Por en medio del camino que iba a seguir.380 FEDERICO NIETZSCHE procedía su grito. eres un pillo! Lo sé bien: ¡quieres desembarazarte de mí! Prefieres huir a los bosques para perseguir a los animales salvajes. y endulza tu alma. Y tú mismo debes acompañar con tus bailes mis canciones. huésped mío. Está en mis dominios y no quiero le ocurra mal alguno. Pero ¿de qué te servirá? Por la noche volverás a tenerme contigo.

» «¿Las buenas costumbres?. pero hoy día la especie más noble. gracias a antiguas y malas enfermedades y a los peores curanderos. aunque se dé a sí mismo el nombre de «buena sociedad». hidalgos y judíos y todos los animales del arca de Noé! ¡Buenas costumbres! En nosotros todo está falseado y podrido. por eso huimos. reina la plebe—no me hago ilusiones—. sino de las buenas costumbres estamos queriendo huir? ¿No es así? ¿No estamos huyendo de las «buenas costumbres» y de nuestra «buena sociedad»? En verdad. Pero cuando los reyes llegaron adonde él estaba. Nadie sabe ya venerar. ¿De qué. como uno que hablara consigo mismo: «¡Qué extraño.» El rey de la izquierda se encogió de hombres y respondió: «Será un pastor de cabras o un ermitaño que ha vivido demasiado tiempo entre rocas y árboles.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 381 rathustra a su corazón. Pero populacho y plebe quieren decir morralla. en la que todo está revuelto en terrible confusión: santos y facinerosos. dijo a media voz. Lo mejor y más preferible hoy día es el astuto campesino sano: es grosero. ¡Morralla del pueblo. astuto. empezando por la sangre. qué extraño! ¿Cómo compaginar esto? Veo dos reyes y ¡sólo un asno!» Los dos reyes se detuvieron y sonriendo miraron hacia el sitio de donde había partido aquella voz. dijo el rey de la derecha. —y aunque se llama «nobleza». Son . terco y perseverante. El campesino es hoy día lo mejor y la gente del campo debería ser la que mandase. pero no se dicen. preferible es vivir entre eremitas y pastores de cabras que con nuestro dorado populacho. y en seguida miráronse en los ojos: «Entre nosotros también se piensan estas cosas. replicó indignado y con amargura el otro rey. Todo allí está falseado y podrido. apresurándose a esconderse detrás de unos matorrales. Sin embargo. falso y lleno de afeites. El estar privado de sociedad estropea también las buenas costumbres.

envolviéndonos y disfrazándonos con el fausto envejecido de nuestros antepasados. dijo el rey de la izquierda.382 FEDERICO NIETZSCHE importunos perros golosos que doran las hojas de las palmeras. nos hemos vuelto falsos. pero es preciso que signifiquemos serlo: esta farsa ha acabado por hastiarnos y asquearnos. Nos apartamos del camino del populacho. No somos los primeros. Has descubierto . y de las moscas pegajosas. y de los escritorios para librarnos del hedor de los merceros. reyes.» Zarathustra. Soy Zarathustra. hermano mío. que al oírles hablar había abierto bien los ojos y los oídos. qué asco y qué asco! ¡Qué podemos importar ya a nadie nosotros los reyes!» «Te vuelve a atacar tu antigua enfermedad. pobre. convirtiéndonos en monedas de escaparate para los más tontos y los más pillos y para los que especulan con el poder. los reyes.» Cuando los reyes le oyeron se golpearon el pecho y exclamaron a la vez: «¡Nos han reconocido!» «Con el filo de la espada de esta palabra cortas la más densa oscuridad de nuestro corazón. Me ahoga el asco de ver que hasta nosotros. de los impotentes esfuerzos de los ambiciosos y del aliento fétido: ¡qué asco. de todos los vocingleros. se llama Zarathustra. salió de su escondrijo y dirigiéndose a los reyes les dijo: «El que os escucha. Pero sabes que hay alguien que nos está escuchando. el que dijo un día: «¡Qué importan ya los reyes! Perdonadme si me alegré al oír que os decíais: «¡Qué importamos ya nosotros los reyes!» Pero estáis en mi reino y bajo mi dominación: ¿qué podéis buscar en mi reino? Pero quizás hayáis encontrado en vuestra marcha lo que yo busco: al hombre superior. y por cierto con mucho gusto. vuelve a atacarte el asco. qué asco. vivir entre el populacho! — ¡Qué asco significar ser los primeros entre el populacho! ¡Ah.

Le llevamos este asno. respondió Zarathustra. en verdad. Dijo la Sibila.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 383 nuestra miseria. Porque el hombre superior a los demás hombres debe ser en la Tierra el primero y más poderoso de los señores. pronunciando con mucha claridad y con mala intención: «Sí». —del hombre que sea superior a nosotros. entonces sube y sube el valor del populacho hasta que finalmente exclama la virtud del populacho: «¡ Mirad. ganas tengo ya de componer con esto una canción: aunque sea una canción que no sirve para todos los oídos. creo fue en el año uno. porque.) Un día. embriagada. a pesar de que somos reyes. ¡mira!. esto va mal! ¡Decadencia! ¡Decadencia! Nunca cayó tan hondo el [Mundo! Roma ha acabado por ser ramera en un burdel. Y cuando son los últimos. nos hemos puesto en camino en busca del hombre superior. ¡Ea. en habernos puesto en camino para verte. el rey de la derecha dijo: «Qué bien hicimos. adelante! (Pero en este momento intervino el asno en la conversación. No hay desgracia mayor en todo destino de los hombres que la de que los poderosos de la Tierra no sean también los primeros hombres. Porque tus enemigos nos enseñaron tu imagen en su . Zarathustra. torcido y monstruoso. sólo yo soy virtud!» «¿Qué es lo que acabo de oír?. ¡qué sabiduría en reyes! Estoy encantado y. Dios mismo ¡se ha hecho judío!» 2 Los reyes se deleitaron escuchando esta canción. sin haber tomado vino: « ¡ Fatalidad. más animales que hombres. El César de Roma se ha rebajado a la bestia. Hace ya mucho tiempo que desaprendí la consideración de las orejas largas. Todo entonces resulta falseado.

unos ancianos de finas facciones.» Al oír hablar así a los reyes de la felicidad de sus padres le entraron a Zarathustra ganas muy grandes de reírse de su ardor. fueron como las palabras de la primavera a barriles viejos de vino. estáis en camino de la caverna de Zarathustra: ése es el camino. Una guerra buena santifica todo. Zarathustra. dijo. hirvió en nuestros cuerpos al oír tales palabras. i Cómo suspiraban nuestros padres cuando veían en los muros las pulidas espadas que nadie blandía! Porque éstas. y este día debe tener una noche muy larga. «En marcha. Cuando las espadas se cruzaban semejantes a serpientes manchadas de rojo. tenían sed de guerra. Mi cavernas se sentirá muy honrada si unos reyes quieren tomar asiento en ella para esperar. porque eran evidentemente unos reyes muy pacíficos los que estaba viendo.» Nadie pronunció jamás palabras tan deliciosas: «¿Qué es el bien? Ser valientes es el bien.» La sangre de nuestros padres. Una espada quiere beber sangre y brilla codiciosa. el sol de la paz les parecía frío y descolorido y una paz prolongada les avergonzaba.384 FEDERICO NIETZSCHE espejo: allí tenías la mueca de un diablo y te reías sarcástocamente. y jamás a la paz más corta que a la más larga. pero en verdad os digo que tendréis que esperar bastante. Pero de nada les sirvió. porque de nuevo penetrabas en nuestros oídos y en nuestro corazón con tus máximas. como ellos. pero se contuvo. Pero ahora un apremiante grito de angustia demandando auxilio me llama lejos de vosotros. Finalmente acabamos por decir: ¡qué importa la cara que tenga! Tenemos que oír al que enseña: «debéis amar la paz como medio de nuevas guerras. un pensar como las bestias y un propósito de obrar como obran ciertos animales que para vivir tienen que matar. tanto que nos infudiste miedo. a los que les iba muy mal un lenguaje propio de bestias. Mas ¡qué importa! ¿Dónde se aprende mejor a es- . la vida se hacía grata a nuestros padres.

no sólo con tu pie. tropieza impensadamente en un camino solitario con un perro dormido. y como sucede a todos los que reflexionan acerca de graves materias. sino con tu parábola. respondió siempre encolerizado aquél con quien Zarathustra había tropezado. «Pero ¿qué haces?. escondido y difícil de reconocer semejante a uno que acecha la caza. riéndose su corazón de la tontería que acababa de hacer. tumbado al Sol: —los dos se encuentran frente a frente. el perro y el solitario! ¿No eran ambos dos solitarios?» «Quienquiera que seas. asustado fue a levantar el bastón para pegar al que había pisado. estirado. Y sin embargo.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 385 perar hoy día sino en las cortes? «¿No se llama hoy saber esperar a la única virtud que les queda a los reyes?» Así hablaba Zarathustra. Un caminante. y en realidad están ambos asustadísimos: lo mismo nos ha sucedido a nosotros. dos blasfemias y veinte groseros insultos. tropezó distraídamente con un hombre tumbado en el suelo. LA SANGUIJUELA Pensativo continuó Zarathustra su marcha atravesando bosques y pasando por delante de ciénagas y pantanos. exclamó Zarathustra asustado al 13 . Mírame. ¿soy acaso un perro?» Y diciendo esto sacó del pantano su desnudo brazo el sentado y se puso en pie. ¡qué poco faltó para que los dos se acariciaran. soñando cosas muy lejanas. como dos enemigos mortales. perdóname y ante todo escucha una parábola. Al principio había estado echado sobre el suelo. no te acerques demasiado a mí todavía. pero rápidamente se dio cuenta de lo que era y se contuvo. dijo al hombre al que había pisado y que furioso se había incorporado para sentarse inmediatamente. «Perdona. De repente oyó que le lanzaban a la cara un grito de dolor.

en mi hogar. cuando una sanguijuela mucho mayor. algún animal maligno?» El que sangraba. muchas cosas tenemos que aclarar y refrescar. desgraciado: primero te mordió el animal. «¿Qué me sucede?.» «Estás en un error. «¿Quién eres?. dijo Zarathustra compadeciéndole y reteniéndole: no estás en tus dominios. Estoy en mis dominios. ¡Mira! Allá arriba está el camino que conduce a la cueva de Zarathustra. y ya había sido mordido diez veces mi brazo sumergido en el fango. se echó a reír. . y en las cosas del espíritu es difícil que haya quien sea más severo. dijo. exclamó. ¡Oh dicha. después ¡ te pisó el hombre!» Al oír el nombre de Zarathustra se transformó aquel hombre. Puede interrogarme todo el que quiera. desgraciado. «¿Qué te importa?. y quiso continuar su camino. aunque enojado todavía. Zarathustra!» Así habló el hombre que había sido pisado. bendita sea la gran sanguijuela de las conciencias. pero me parece que comienza el alba de un día claro y sereno. preguntó tendiéndole la mano. oh prodigio! ¡Bendito sea el día que me atrajo a este pantano! ¡Bendita sea la mejor de las ventosas vivientes que hoy vive. A mí mismo me llamo Zarathustra. sino en los míos. ¿quieres ir a mí casa a cuidarte tus heridas? Mal te ha ido en este Mundo. en los que a nadie debe ocurrir nada malo.386 FEDERICO N1ETZSCHE ver que del brazo desnudo chorreaba mucha sangre. que no está lejos. alegrándose Zarathustra de sus palabras y de su fino respeto. pero difícilmente contestaré a un torpe. más estrecho y duro que yo. como no sea este hombre que se llama Zarathustra y aquel animal único que se alimenta con sangre. me mordió a su vez ansioso de mi sangre. ¿Qué te ha sucedido? ¿Te ha mordido. Pero puedes llamarme como mejor te parezca—soy el que tengo que ser—. la sanguijuela? Por la sanguijuela he estado tumbado aquí. como un pescador. contestó el interrogado. ¿quién me preocupa todavía en esta vida. a orillas de esta ciénaga. Zarathustra mismo.» «Soy el concienzudo del espíritu.

El que tú. indecisos y de espíritu nuboso. el que yo me atreviera a tanto. el mismo Zarathustra. cruel e implacable. es decir. —¿qué importa que sea grande o pequeño? Un poco de tierra que tenga la superficie de mi mano me basta. dijeras un día: «el espíritu es la vida que penetra cortando en ln misma vida». me asquean los términos medios del espíritu y todos los exaltados. porque tratándose de esto no hay quien me iguale. En la verdadera ciencia concienzuda no hay nada grande ni nada pequeño.ASÍ HABLABA ZARATHUSTBA 387 como no sea aquel de quien lo aprendí. el cerebro de la sanguijuela. estrecho. —un poco de tierra que tenga la superficie de mi mano: sobre él se puede estar en pie. ¡Preferible es ignorar todo a saber muchas cosas a medias! ¡Antes ser un loco por cuenta propia que un sabio imbuido de pareceres ajenos! Yo voy al fondo. tú. Pero de lo que soy maestro y conocedor es del cerebro de la sanguijuela: ¡ése es mi universo! ¡Y es también un universo! Perdona si dejo hablar a mi orgullo. el concienzudo?» «Sería una monstruosidad. con tal de que sea verdaderamente tierra sólida. Pero donde quiero saber quiero ser probo. Donde cesa mi honradez comienza mi ceguedad y quiero estar ciego. Por esto te dije que estaba en mis dominios y en mi hogar. me . duro. Zarathustra. Zarathustra. ¡Cuánto tiempo hace que voy en pos de esta cosa única. que se me había hecho indiferente. Mi ciencia de espíritu no exige saber una cosa e ignorar todo lo demás. y cerca. contestó el pisado. para que la viscosa verdad no se me escape más! Aquí está mi reino. —por el que desprecié todo lo demás. severo.» «¿Entonces eres tú probablemente el que quiere conocer a la sanguijuela y por eso la persigues hasta las causas más profundas. muy cerca de mi ciencia se aloja mi negra ignorancia.

«¡Alto!. Allá arriba está el camino que conduce a mi caverna: esta noche tienes que ser el bienvenido entre mis huéspedes. . dijo Zarathustra a su corazón: ése debe ser el hombre superior y ése es el que debe haber lanzado aquel siniestro grito de angustia. muy al contrario. i Separémonos. Diez sanguijuelas le habían chupado en aquél. El desgraciado parecía no darse cuenta de que alguien se ocupaba de él.» Así hablaba Zarathustra.» «Como es evidente». tú mismo! Y quizás no me atreviera a decirte al oído tuyo tan severo todo lo que me ha enseñado. dirigía su rígida mirada a uno y otro lado con conmovedores gestos como una persona abandonada y aislada del Mundo entero. vio a un viejo temblón de ojos fijos. a un hombre que agitaba los miembros como un loco furioso y que acabó por tirarse de cara al suelo. le interrumpió Zarathustra. cuánto me enseña esta evidencia. abajo.» Cuando presuroso corrió al lugar en que el hombre yacía en tierra. en el propio camino. porque todavía continuaba manando la sangre del brazo desnudo del concienzudo. «¡Extraño individuo. Y en verdad. EL ENCANTADOR 1 Pero al dar la vuelta a una roca vio Zarathustra no lejos de él. es decir.388 FEDERICO NIETZSCHE condujo y convirtió a tu doctrina. Quisiera reparar en tu cuerpo el daño que Zarathustra te ha hecho con sus pies: en esto es en lo que estoy pensando. quiero ver si le puedo socorrer. con mi propia sangre he aumentado mi propia ciencia. pues. al que por más esfuerzos que hizo no logró poner en pie. Pero un apremiante grito de angustia me llama lejos de ti. aquí! Pero me gustaría volver a encontrarme contigo.

velado. por fiebres desconocidas. ¡tú. ¿para qué martirizarme. ¡ay!. me doblo y me retuerzo torturado por todos los martirios eternos. quién me quiere todavía? ¡ Dadme manos calientes. dadme brasas de corazones! Tumbado. ¡rechazado por ti. ja! ¿Te acercas sigilosamente? ¿Qué es lo que quieres a esta hora de la medianoche? ¡Habla! Me empujas y me aprietas.. espías mi corazón. martirizar solamente. ¡Hiere más profundamente! ¡Hiere otra vez más! ¡Atraviesa y rompe este corazón! ¿Por qué atormentarme con flechas sin punta? ¿Por qué miras todavía sin cansarte el sufrimiento humano con un relámpago divino en tus ojos perversos? No quieres matar: sólo martirizar. ya estás demasiado cerca! ¡Quítate. ¡Ah. pensamiento! ¡Innominable. herido por ti. pavoroso! ¡Cazador oculto tras nubes! Fulminado por ti. el dios desconocido!. temblando ante los helados y agudos carámbanos. semejante a un moribundo al que calientan los pies. malévolo dios desconocido? ¡Ja. cazador el más cruel. después de muchos temblores y estremecimientos y de retorcerse empezó a lamentarse así: ¿Quién me calienta. ¡celoso! . tembloroso. quítate! Me oyes respirar.. ojo sarcástico que me miras en la oscuridad: así yazgo. sacudido.ASI HABLABA ZARATHUSTRA 389 Por fin.

al martirizarme. salteador de caminos? ¡Tú. Y habla poco: esto te lo recomienda mi otro orgullo. en éxtasis. ¿Qué quieres de mí. el más cruel de los cazadores! Tu prisionero más orgulloso. habla por fin. ¡el dios verdugo! ¿O parecido a un perro arrastrarme ante ti. ¿quién me calienta todavía? . ¡tú. dios desconocido? ¿Cómo? ¿Un rescate? ¿Qué quieres como rescate? Pide mucho: te lo aconseja mi orgullo. atormentador? Tú. ¿Y torturas mi orgullo? ¡Dame amor!. ah! ¿Soy yo lo que exiges? ¿Yo? ¿Todo yo?. abnegado. bandido oculto tras nubes! Habla. introducirte en mis más secretos pensamientos? ¡ Impúdico! ¡ Ladrón—desconocido! ¿Qué quieres robar? ¿Qué quieres escuchar? ¿Qué quieres arrancar a la fuerza. ¡Ah. que te ocultas tras los relámpagos! ¡Desconocido! [Habla. no soy más que tu salvajina.. cruelísimo aguijón! No soy tu perro. fuera de mí ofreciéndote mi amor? ¡En vano! ¡Sigue hiriéndome.39Ü FEDERICO NIETZSCHE Pero ¿de quién tienes celos? ¡Quítate. ¡Ah. ¿Qué quieres de mí. ¡tú. ah! Loco eres. quítate! ¿Para qué esta escala? ¿Quieres entrar en mi corazón.. loco.

vuelve al último de todos los solitarios! ¡Todos los ríos de mis lágrimas corren hacia ti. ¡ay! Que hace languidecer después siete veces a los mismos enemigos. Dame brasas de corazones. perverso encantador. ¡Entrégate a mí!. monedero falso. Dame. cruelísimo enemigo... esgrimió su bastón y lo dejó caer con todas sus fuerzas sobre el quejumbroso: «¡Calla ya!. ¡mi dios verdugo! ¡No! ¡Vuelve! Con todos los martirios. entrégate a mí. vuelve. más solitario que el hielo. le gritó con furiosa risa. sé muy bien cómo hay que hacer para que tengan calor los de tu calaña. ¡no me pegues más.ASI HABLABA ZARATHUSTKA 391 ¿Quién me calienta todavía? Dame manos calientes. Zarathustra! ¡Todo esto no ha sido más que una broma! . Partió. mi desconocido. huyó él mismo. y la última llamarada de mi corazón arde para ti! ¡Oh. ¡cállate.» «¡Cesa de golpearme!. histrión. dámelas al solitario que soy. mi gran enemigo. mi dios desconocido! ¡Mi dolor! ¡Mi última felicidad! 2 Pero Zarathustra al oír estas sus últimas lamentaciones no pudo contenerse más tiempo. mi único y último compañero. sí. archimentiroso! ¡Te conozco muy bien! Voy a ponerte fuego en las piernas. dijo el anciano levantándose de un salto.

malévolo monedero falso! Si estuvieras enfermo hasta disfrazarías tu enfermedad si tuvieras que mostrarte desnudo a tu médico. ahora no ha sido para mí ni demasiado exacto ni demasiado falso. le contestó con dureza Zarathustra. Yo no estoy en guardia contra los engañamundos. ¿qué farsa representabas ante mí. tres. ¡Cómo podrías proceder de otra manera. siniestro encantador. Zarathustra: has tardado bastante tiempo en descubrir mis artificios y mis mentiras. Así pintaste ahora mismo tu mentira cuando me dijiste: «Todo esto no ha sido más que una broma. es preciso que tus palabras puedan interpretarse siempre de dos.» «No me vengas con adulaciones. el poeta y encantador. que emplea finalmente su propio espíritu. en quién querías que creyese cuando así te lamentabas?» «Representaba el penitente del espíritu. ¿y hablas de verdad? Tú.» «A otros más listos que yo habrás podido engañar.» Algo . y tu nudoso bastón me arranca a la fuerza esta verdad. creías en mi miseria cuando con tus manos me sujetaste la cabeza. el transformado al que convierten en hielo su mala ciencia y su mala conciencia. dijo el anciano: tú mismo inventaste un día esta palabra. tengo que privarme de toda precaución. Pero tú también me has dado una prueba y no pequeña de ti: ¡eres duro. contra sí mismo. te conozco bastante para asegurarlo. Pero tú tienes que engañar. y en verdad penetraste bien en mi pensamiento. mar de vanidad. cuatro y cinco modos. Te oí gemir: «¡ le han amado demasiado poco. quise ponerte a prueba al darte esta prueba. Hasta lo que ha poco confesaste. histrión hasta el alma! ¡Qué falso eres!. demasiado poco!» Y al ver cómo te había engañado se alegró en mi fuero interno mi maldad.392 FEDERICO N1ETZSCHK Estas cosas pertenecen a mi arte. respondió Zarathustra siempre enojado y sombría la mirada. Y confiésalo francamente. sabio Zarathustra! Pegas duramente con tus «verdades». pavo real de los pavos reales. porque así lo exige mi destino.

pero también te delata. porque tienes algo de penitente del espíritu. Calló un momento el viejo encantador.» Con voz muy grave y con la vista fija en el suelo le contestó Zarathustra: «El buscar la grandeza te honra.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 393 de seriedad había en ello. justo. pero para ti no te han quedado más mentiras ni astucias: tú mismo te has desencantado. y yo respeto en ti. y sus ojos lanzaron a Zarathustra un rayo verde. pero sí tu boca. pero esta mentira superaba a mis fuerzas. y aunque sólo haya sido en un brevísimo instante. No eres grande. Lo mejor que tienes. estoy cansado y asqueado de mis artificios. Pero dime. ¿qué buscas aquí en mis árboles y rocas? Y si te tumbaste por mí en el suelo. perverso viejo encantador. Ninguna palabra tuya es ya verdad. que carezca de todo fingimiento. ¿a qué prueba quisiste someterme? —¿En qué quisiste tentarme?» Así hablaba Zarathustra y sus ojos lanzaban chispas. hablaste la verdad. el asco pegado a tu boca. Has cosechado el asco como tu única verdad. es decir. gritó con voz altanera el viejo encantador! Dime quién eres para permitirte hablarme así a mí. un santo del conocimiento.» «¡Dime ya quién eres!. un vaso de sabiduría. ¿para qué fingir? Pero sabes muy bien que buscaba la grandeza. Busco a alguien que sea verdadero. Esto hace que te rinda un honor como a un penitente del espíritu. Te adivino muy bien: te has convertido en el encantador de todo el mundo. no soy grande. Contra esto es contra lo que me rompo. que soy el más grande de los vivientes de hoy!». es el que estés cansado de ti mismo y hayas dicho «no soy grande». Quería representar un grande hombre y logré convencer a muchos. Pero inmediatamente se transformó y dijo tristemente: «Zarathustra. simple. ¡un grande hombre! . que después le dijo: «¿Tentarte yo? Sólo busco.

dijo a su corazón: veo . porque mi caverna es grande. Porque los ojos del más sutil son todavía demasiado groseros. ¡Oídlo. y Zarathustra se sumió tanto en sus pensamientos que cerró los ojos. y lleno de cortesía y astucia le dijo: «Pues bien. «Me he fastidiado. hoy día que reina el populacho. SERVIDOR SIN SEÑOR Poco tiempo después de haberse separado del encantador vio Zarathustra a alguien sentado al borde del camino. y riéndose continuó su camino. un hombre muy grande y negro de rostro pálido y demacrado. Y pide consejo a mis animales.» Así habló Zarathustra sintiendo consolado su corazón. Zarathustra? ¡Hunco a Zarathustra!» A estas palabras sucedió un largo silencio entre los dos.394 FEDERICO NIETZSCHE ¿Lo ignoras acaso. La rana que se empeña en inflarse acaba por reventar y entonces se escapara el aire. que te ayudarán a buscar. niños! Nuestro «hoy» pertenece al populacho. y los locos son afortunados. pero volviéndose después a su interlocutor le cogió de la mano. Clavar un pincho en el vientre de uno de esos inflados es lo que llamo una sana diversión. mi águila y mi serpiente. siguiendo ese camino que va a la altura llegarás a la caverna de Zarathustra y en ella podrás buscar al que deseabas encontrar. cuyo aspecto le produjo profundo desagrado. He encontrado ya a quienes se estiraban e inflaban mientras el populacho gritaba: «¡ Mirad el grande hombre!» Pero ¿para qué sirven todos los fuelles de forja? El viento acaba por salirse de ellos. ¿Quién puede saber todavía lo que es grande y lo que es pequeño? ¿Quién buscará todavía con fortuna la grandeza? Todo lo más un loco. Yo mismo debo decirte que todavía no he visto ningún grande hombre.

«Quienquiera que seas. ¿Qué querrán éstos en mi reino? Apenas logré escapar del encantador y ya pasa por mi camino otro nigromántico. Este es un mundo lejano y desconocido para mí. . Y yo he estado sirviendo a este antiguo Dios hasta tíltima hora. como corresponde a un papa viejo y a un viejo padre de la Iglesia. que solo en su bosque no hubiera oído decir lo que todo el mundo sabe hoy. caminante. a un anciano al que aquí fácilmente podría ocurrirle una desgracia. preguntó Zarathustra. un sombrío taumaturgo por la gracia de Dios. porque has de saber que soy el último papa que quiere celebrar una fiesta de piado ¡sos recuerdos y de culto divino. he oído aullar a los animales salvajes y aquel que hubiera podido protegerme ha desaparecido. siempre llega tarde el maldito enano de la pata coja. se levantó de un asalto y se dirigió hacia Zarathustra. Por esto he subido a esta montaña a fin de tener de nuevo una fiesta.» Así maldecía impaciente Zarathustra en su fuero interno pensando al mismo tiempo en cómo podría pasar por delante del hombre negro sin mirarlo. ¿Quizás que ya no vive el antiguo Dios en el que antes creía todo el mundo?» «Tú lo has dicho. un ungido difamador del Mundo a quein el Diablo debería llevarse. sin señor y no obstante no libre. presta auxilio a un extraviado que busca. sin tener una alegría como no sea en recuerdos. respondió entristecido e! anciano. con un aspecto propio de la cleriguicia.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 395 sentada a la aflicción disfrazada. Y ahora estoy fuera de servicio.» «¿Qué es lo que todo el mundo sabe hoy?. un santo ermitaño. Buscaba al último hombre piadoso. que semejante al que de repente tiene una inesperada alegría. un mago cualquiera que impone las manos. En el mismo instante le vio también aquel hombre. pero le sucedió lo contrario. dijo. Pero al diablo no se le encuentra nunca cuando hace falta.

sabes tan bien como yo quién era y los caminos tan extraños que seguía. ¿Habrá sido inútil mi venida a esta montaña y a estos bosques? Pero mi corazón se decidió a buscar a otro. cantando y murmurando. miraba a un lado con expresión sombría y dolorosa en el rostro. el que dice: ¿quién me aventaja en impiedad para que me someta a sus enseñanzas?» Así habló Zarathustra penetrando con su mirada en los pensamientos y segundas intenciones del anciano papa. Por fin reanudó éste el diálogo: «Aquél que más le amaba y poseía es quien también más le ha perdido: —mira si no soy ahora el más impío de los dos. sabrás cómo murió.396 FEDERICO NIETZSCHE Pero ahora se ha muerto el hombre más piadoso. y entonces salí huyendo de allí. porque todos los animales le amaban. pero ¿quién puede alegrarse de ello?» «Si le serviste hasta su última hora. A él mismo no le he encontrado cuando descubrí su cabana. a mí. Zarathustra. mirando al anciano en lo blanco de los ojos.» . pero sí vi en ella dos lobos a quienes su muerte hacía aullar. el más piadoso de los que no creen en Dios. Porque yo soy el impío Zarathustra. que está perdido. ¿Es cierto que le ahogó la compasión —cuando vio al hombre pendiente de la cruz sin poder soportar que el amor a los hombres se convirtiera en su infierno y finalmente en su muerte?» Pero el anciano papa no le contestó. y Zarathustra cogió la mano del anciano papa contemplándola con admiración. «No te ocupes más de él. observó pensativo Zarathustra después de un largo silencio. venerable señor! Es la mano de uno que siempre dio bendiciones y ahora tiene en su poder al que buscas. el santo del bosque que constantemente ensalzaba a su Dios mediante alabanzas. «¡ Qué mano tan bella y afilada tienes. dijo Zarathustra después de larga meditación.» Así habló el anciano sin dejar de mirar fijamente a quien ante él se hallaba. a que buscara a Zarathustra. y aunque te enaltece el hablar bien del muerto.

pareciéndose más a un abuelo que a un padre y más aún a una abuela muy vieja y achacosa. viejo papa?. ama más allá del castigo y de la recompensa. Arrugado y agotado se sentaba cerca del fuego. Puede muy bien haber sido así y también de otra manera. lo sabes de sobra—.ASI HABLABA ZARATHUSTRA 397 «Para hablar entre tres ojos. tenía algo de tu modo de ser. tierno y compasivo. ¡Cuánto se enfadaba con nosotros. cansado del Mundo y cansado de querer acabó un día por asfixiarse. le interrumpió Zarathustra. Pero él—tú. Por fin envejeció y se hizo blando. ¿No quería ese Dios ser al mismo tiempo juez? Pero el que ama. Pero haya sido como quiera. y tengo el derecho de saberlo. ello es que ya no existe. Cuando era joven este Dios del Oriente era duro y vengativo. víctima de su demasiada compasión. sacerdote. Cuando los dioses se mueren. viejo. Era también confuso de espíritu. el colérico. preocupado por la debilidad de sus piernas. y hasta ciertas cosas que su señor se oculta a sí mismo. propio de sacerdotes: era equívoco. Pero un buen servidor sabe todo. dijo el anciano papa traquilizándose (porque era tuerto). porque no acabábamos de comprenderle! Pero ¿por qué no hablaba con más claridad? . Quien le pondera como el Dios del amor no tiene una idea muy elevada del amor mismo. Era un Dios escondido lleno de misterios. Mi amor ha servido a Dios durante largos años y mi voluntad en todo se subordinó a la suya. En la puerta de su creencia está el adulterio. y se había edificado un infierno para divertir a sus predilectos. que hasta para llegar a su hijo empleaba caminos desviados. te diré que de las cosas de Dios sé más que el mismo Zarathustra.» «¿Viste eso con tus propios ojos. mueren siempre de varias clases de muerte. Repugnaba a mis ojos y a mis oídos. no quisiera decir nada peor de él. Amo todo lo que tiene clara la mirada y habla francamente.

'¡98 FEDERICO NIETZSCHE Y si la culpa era de nuestros oídos. ¿por qué nos dio oídos que le oían mal? Si había barro en nuestros oídos. percibo un olor secreto de incienso y largas bendiciones. aunque sólo sea una noche. ¿No es acaso tu misma piedad la que ya no te deja creer en un Dios? Y tu demasiada grande lealtad acabará por llevarte todavía más allá del bien y del mal. pero que de ello se vengara en su cacharros y en sus criaturas.» «¡ Amén! ¡ Así sea!. En ningún lugar de la Tierra me sentiré mejor que a tu lado. mejor ser uno mismo Dios!» «¡Qué escucho!. ¿quién lo puso? Muchas cosas le resultaban mal a aquel alfarero que no había aprendido bien su oficio. venerable. pero un grito de angustia me llama apresuradamente lejos de ti. Zarathustra. A tu lado. Tiene que haber habido algún Dios que te ha convertido a tu impiedad. un buen gusto que acabó por decir: «¡Fuera semejante Dios! Mejor ningún Dios y dejar obrar libremente al destino. pues. contestó Zarathustra muy extrañado. que simultáneamente me producen placer y daño. En verdad te acompañaría de muy buen gana hasta allá. En mis dominios no debe ocurrirle a nadie daño alguno. Zarathustra. con una incredulidad tal. porque le salían mal: era un pecado contra el buen gusto. aunque quieres ser el más impío de los impíos. ¡Cuánto me alegraría poder conducir a tierra firme y dejar sobre sólidas piernas a todos los tristes! . mejor ser locos. eres mucho más piadoso de lo que crees. lo que te ha quedado reservado! Tienes ojos. También hay un buen gusto en la piedad.. porque amo a todos los piadosos. allá arriba está el camino que conduce a la caverna de Zarathustra. No se bendice solamente con la mano. una mano y una boca predestinados desde toda eternidad para bendecir. Déjame ser tu huésped. exclamó el anciano papa aguzando el oído. mi caverna es un puerto seguro. ¡Mira.

Su espíritu se sintió agobiado por un enorme peso que le hizo acortar más y más el paso hasta que acabó por detenerse. EL. pero sin ver por ninguna parte al que quería ver. y unas culebras muy gordas y verdes. sólo acudían a él para acabar de morir los que habían agonizado en vida a fuerza de creer en lo imposible de probar. Mucho tiempo tendríamos que esperar en verdad hasta que alguien te resucite tu Dios. me ha proporcionado este día en compensación de lo mal que empezó! ¡Qué extraños interlocutores encontré ! Voy a masticar largo tiempo sus palabras como si fueran buenos granos: mis dientes los molerán y triturarán hasta que corran como leche en el alma. ni árboles. al desesperado a quien su gran dolor arrancaba gritos de angustia. porque le pareció que ya había estado allí. En todo el camino. sin embargo.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 399 Pero ¿quién te quitaría de los hombros el peso de tu melancolía? Soy demasiado débil para eso. Enormes peñascos rojizos y negros se elevaban por doquier: no se veían ni hierbas.» Así hablaba Zarathustra. Zarathustra se sumió en negros recuerdos. Era un valle del que huían todos los animales. Porque este antiguo Dios no vive ya: está muerto y muy muerto. cuando envejecían y se sentían morir.» Al llegar a una revuelta del camino cambió bruscamente el paisaje y Zarathustra entró en el reino de la Muerte. hasta los feroces. MAS FEO DE LOS HOMBRES De nuevo recorrieron los pies de Zarathustra montes y bosques y sus ojos buscaron y buscaron. se alegraba su corazón lleno de reconocimiento. ni se escuchaba el canto de un pájaro. Se ha matado la fe de los impíos en su no existencia. Por ello llamaban los pastores a aquel valle «el de la muerte de los podridos de fe y de las culebras». dijo. «¡ Cuántas cosas buenas. horribles. .

y ¡te vengaste de ese testigo!» Así habló Zarathustra y quiso alejarse.» Pero cuando Zarathustra hubo oído estas palabras. porque hay nevisca que se ha helado. Zarathustra. al que siempre te vio a través de ti mismo. Zarathustra. dijo por fin. «¡Detente!. el enigma soy yo. el más feo de los hombres. dime. hervor que finalmente se convirtió en una voz humana y en palabras que hablaron así: «¡Zarathustra. como cuando ésta quiere pasar a través de cañerías medio obstruidas. dijo con voz de bronce. pero el innominable le sujetó por el borde de su vestidura y volvió a emitir sonidos guturales buscando palabras. mi enigma. ¡Te crees un sabio. quién soy yo. pues. algo con figura humana y que. sin embargo. no vaya a ser que tu orgullo se rompa aquí las piernas. Pero ya se había levantado del suelo y su rostro adquirió una dura expresión. apartó la mirada de aquel ser disponiéndose a continuar la marcha. a ti. Ten cuidado. ¿cuál es la venganza contra el testigo? Te retengo aquí. — ¡detente. el rompedor de las nueces más duras. «Te reconozco perfectamente. orgulloso Zarathustra! Adivina. pues. tú. por haberte vuelto a levantar! . porque del suelo pareció brotar una especie de hervor de agua. «Dime. no tenía nada de humano: algo innominable. Mas de pronto cesó el silencio del muerto yermo. adivina mi enigma! Habla. ¿qué pensáis pasó por su alma? La compasión se adueñó de él y le hizo caer al suelo. como una encina que después de haberse resistido largo tiempo a los hachazos de los leñadores se derriba repentina y pesadamente con espanto de los mismos que querían cortarla. no sigas adelante! He adivinado cuál ha sido el hacha que te ha derribado: ¡alabado seas.400 FEDERICO NIETZSCHE Pero cuando poco después abrió los ojos vio algo sentado al borde del camino. y sonrojándose. No has soportado al que te veía. ¡Eres el asesino de Dios! Déjame marchar. hasta la raíz de sus cabellos de plata. De repente se avergonzó Zarathustra de que sus ojos hubiesen visto semejante cosa.

el camino es malo. A duras penas pude escapar de las apreturas de los compasivos para encontrar al único que hoy enseña que «la compasión es molesta»: ¡a ti. Zarathustra. Pero tú adivinaste que no soy lo suficientemente mendigo para aceptar una limosna. Me persiguen. del asesino de Dios. lo vi muy bien. El verte pasar por delante de mí silenciosamente y sonrojándote. ¿A quién iría yo sino a ti? ¡No te vayas. —proceda de un Dios o de los hombres. siéntate a mi lado! Pero no me mires: respeta mi fealdad. porque es malo. ¿Me quieres mal por hablar tanto tiempo destrozando las palabras? ¿Y por haberte dado consejos? Pero has de saber que soy el más feo de los hombres. tú eres mi último refugio. el único que me ha adivinado!. ¿No ha acompañado siempre el éxito a los mejor perseguidos? Y el que persigue bien aprende fácilmente a seguir. Otro cualquiera me habría arrojado una limosna o su compasión con la mirada o la palabra. No me persiguen con su odio ni con sus esbirros: de una persecución semejante me burlaría y estaría orgulloso y contento de ella. No te vayas y siéntate a mi ludo: no lo harás en vano. ¡No te marches! Y si quieres irte. El de los pies más grandes y pesados.ASI HABLABA ZARATHUSTRA 401 Sé muy bien que adivinaste cuál es ei estado del espíritu de aquel que le mató. Por doquier vaya. acostumbrado como está a ir detrás. no sigas el camino por el que he venido. lo más feo e innominable. impaciente viajero. —para eso soy demasiado rico. mi último refugio. Zarathustra. Pero es su compasión. Tú adivinaste cuál es el estado de espíritu del que mató a Dios. Zarathustra. en lo formidable. me hizo honor. Tu pudor. rico en grandeza. Hundo y destrozo todos los caminos. la compasión . de la que huyo y para librarme de ella busco refugio a tu lado. Zarathustra!. ¡Ampárame. me hizo reconocerte.

qué . y así se ha acabado por darles poder. Te avergüenzas de la vergüenza de los grandes sufrimientos. la gran fealdad ni las grandes deformidades. sino a ti mismo y a tu especie. no.402 FEDERICO NIETZSCHE es una ofensa al pudor. llenos de buena voluntad y con espíritu de cordero. pasaste por delante de él diciéndole: «¡ no. Zarathustra. grises y lamidos. no enseñó un pequeño error al predicar «yo soy la verdad».» Y hoy día se llama «verdad» a lo que dice el predicador salido de sus filas. Demasiado tiempo se ¡es ha estado dando la razón a estas gentes insignificantes. gentes que no respetan las grandes desventuras. sino un enorme error. no a todos ni a nadie. lo mismo miro yo por encima de la superficie gris del oleaje de las pequeñas voluntades y a las pequeñas almas. abogado de las pequeñas gentes que de sí mismo atestigua «yo soy la verdad». causa de que desde hace ya mucho tiempo se les hinche la cresta a las pequeñas gentes. Como una garza real que con la cabeza echada hacia atrás cierne con desprecio su mirada sobre las ciénagas. tres veces no!» Quisiste a los hombres en guardia contra su error. todo gran amor está por encima de la piedad». el más grande. Este presuntuoso. tened cuidado!» —cuando enseñas: «todos los creadores son duros. y ahora enseñan: «sólo es bueno lo que las pequeñas gentes llaman bueno. fuiste el primero que previno contra la compasión. al hacer creer que era verdad «la gran mentira». Son seres insignificantes. Pero hoy llaman virtud a la compasión todas las gentes insignificantes. Y no querer ayudar puede ser más noble que la virtud que se apresura a socorrer. ¿Se ha contestado más cortéstemente a un presuntuoso semejante? Sin embargo. ese extravagante santo. Pero yo miro por encima de toda esa gente como el perro guardián de ganado mira por encima del rebaño de ovejas. tú. y en verdad cuando dices: «veo venir de la compasión una gran nube: ¡hombres.

Pero él tenía que morir. ¡haz como yo! Así aprenderás también de mí. Empieza ante todo por hablar con mis animales. allá arriba está la cueva de Zarathustra. me previenes para que no siga tu camino. Y cerca de ella hay centenares de grietas y agujeros para los animales que se arrastran.ASI HABLABA ZARATHUSTRA 403 bien enterado me pareces. «Tú. ¡si me quería morir. Conozco el hacha que puede abatirte. todas sus vergüenzas y fealdades ocultas. el más indiscreto y el más compasivo. se desesperan. hasta al mismo hombre.yo mismo! El Dios que todo lo veía. revolotean y saltan. ¿no quieres vivir entre la gente ni de la eompasin de los hombres? Pues bien. porque sentía un frío glacial en los intestinos. muchos que sufren. el innominable.» Así habló el más feo de los hombres. el más curioso de los curiosos. tenía que morir. dudan. Siempre me miraba: de un testigo semejante era indispensable que me vengara. Su compasión no conocía el pudor y le dejaba registrar en los repliegues más inmundos de mi ser. porque hay muchos que van en tu busca. Mi caverna es grande y profunda y tiene muchos rincones. Pero tú mismo precávete también contra tu propia compasión. se ahogan y se hielan. únicamente aprende el que obra. Mira. muriera. Zarathustra se levantó y aprestó para marcharse. Era preciso que ése. veía con ojos que veían todo: veía los abismos y profundidades del hombre. te recomiendo el mío. También te prevengo contra mí mismo. En agradecimiento. Zarathustra. que tú mismo te has condenado al ostracismo. Adivinaste mi mejor y peor enigma: quién era yo y lo que hacía. Desterrado. el . dijo. de todas las señales del tiempo. El hombre no soporta que un testigo semejante viva. el que más quiera esconderse hallará en ella su escondrijo.

» Miró a su alrededor buscando a los que le consolarían en su soledad. El hombre es. un cálido aliento llega hasta mi alma. No he encontrado a nadie que se despreciase tanto: también esto es altura. ¡ay!. pensaba. el hombre superior aquel cuyo grito de angustia oi? Amo a los hombres que desprecian profundamente. se preguntó.» Así habló Zarathustra y continuó su marcha más lentamente y más pensativo que antes. preguntándose muchas cosas y encontrando fáciles contestaciones. «¿Qué me ha pasado?. A medida que caminaba subía y bajaba por montes y valles. nuestros consejeros. hay.» EL MENDIGO VOLUNTARIO Cuando Zarathustra se separó del más feo de los hombres sintióse helado y solitario. Aquellas vacas parecían escuchar con mucha atención a alguien que les hablase. ¡qué feo.404 FEDERICO NIETZSCHE animal más altivo y el más astuto. para mí es un gran enamorado y un gran despreciador. ¡ojalá!. presiento que compañeros y hermanos desconocidos flotan en derredor mío. qué bilioso y lleno de oculta vergüenza! Me dicen que el hombre se ama a sí mismo. Ya estoy menos solo. ¿Sería quizás. tan glaciales y solitarios eran sus pensamientos que hasta transmitieron su frío a sus miembros. su proximidad y su olor habían calentado su corazón. algo que tiene que ser dominadp. tiene que ser este amor de sí mismo! ¡Cuánto desprecio encontrará contra él mismo! También éste se amaba despreciándose. ¡qué grande. y vio unas vacas reunidas sobre una altura. ambo:> sean. empero. y no hicieron . «¡Qué poca cosa es el hombre!. y así fue entrando en calor. reconfortándose su corazón. algo caliente que me vivifica y conforta debe estar cerca de mí. pasando unas veces por verdes praderas y otras por agrestes yermos pedregosos en los que quizás hubo un tiempo en que un bullicioso torrente se buscó un lecho.

que la compasión de las vacas difícilmente podría remediar. ¿Quién no tiene hoy día lleno de asco el corazón. que todas miraban fijamente a su interlocutor. Porque has de saber que llevo media mañana hablando con ellas. éste es Zarathustra mismo. Este es el hombre sin asco. Deberíamos aprender una cosa de ellas: rumiar. éstos son los ojos. un hombre pacífico y predicador de montaña. exclamó asustado levantándose de un salto. —de su gran aflicción. respondió: lo mismo que buscas tú. que hoy día se llama asco. Zarathustra se apresuró a acabar de escalar la altura y dispersó a los animales temeroso de que hubiese ocurrido a alguien una desgracia. ¿Por qué lo has estorbado? Si no retrocedemos en nuestro modo de ser y no nos convertimos en vacas. Cuando Zarathustra estuvo muy cerca oyó distintamente una voz humana que salía de en medio de ellas. condu- . ésta es la boca y éste es el corazón mismo de Zarathustra. el vencedor del gran asco. porque sentado en el suelo estaba un hombre que parecía querer convencer a los animales de que no le temieran. no entraremos en el reino de los cielos.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 405 ningún caso del que se acercaba a ellas. ¿de qué le serviría si no aprendía a rumiar? Porque no se desharía de su aflicción. también tú! ¡Pero mira por favor a estas vacas!» Así habló el predicador de la montaña y después miró a Zarathustra—porque hasta entonces no había apartado su mirada de las vacas—: pero entonces se transformó: «¿Quién es éste con quien hablo?. aunque el hombre ganara todo el Mundo.» Y hablando así besaba con los ojos arrasados de lágrimas las manos de aquel con quien hablaba. que ahora iban a contestarme. la boca y los ojos? ¡Tú también! ¡Sí. cuyos ojos predicaban la bondad misma. Pero se había equivocado. Y en verdad. Estupefacto le preguntó Zarathustra: «¿Qué buscas aquí?» «¿Que qué busco?. aguafiestas: la felicidad en la Tierra. Por esto quiero aprender de la sabiduría de estas vacas.

Por esto acabé por venir a los animales y a estas vacas. No es cierto que los pobres sean felices. como llovida del cielo. orgulloso de ser lo que es. el que un día arrojó lejos de sí grandes riquezas. una insurrección que crece y sigue creciendo. tú lo sabes. —el que se avergonzaba de su fortuna y de los ricos y huyó adonde estaban los pobres a fin de darles su abundancia y su corazón? Pero ellos no le acogieron. y los demasiado ricos deben estar prevenidos. porque todo lo que es bajo y ruin se vuelve atrevido. hombre extraño y amable!. y que el regalar bien es un arte y la última manifestación artística e ingeniosa de la bondad. que es mucho más difícil dar bien que tomar bien. amarga sed de venganza. de clase populachera. le cayera en el regazo una joya o un regalo de inestimable valor. envidia biliosa. «¿Por qué me tientas.» «Pero no me acogieron. Porque. habla primero de ti. como sabes. ¿No eres el mendigo voluntario.» «Así aprendiste. Lúbrica codicia. El reino de los cielos está con las vacas. respondió éste. dijo Zarathustra esquivando sus caricias. preguntó Zarathus tra para probarle. empeñadas en oler familiarmente a su pacífico amigo. orgullo populachero. «Y ¿por qué no con Ion ricos?». mientras trataba de alejar a las vacas.» «Sobre todo hoy día. No hay que querer asemejarse a botellas muy ventrudas y de cuellos muy estrechos. respondió el mendigo voluntario.406 FEDERICO NIETZSCHE ciéndose como uno a quien inesperadamente. dijo el mendigo voluntario. todo esto me ha saltado a la cara. tardías en vaciarse: porque se les rompe el gollete de muy buena gana a esas botellas. si lo sabes me- . «¡No hables de mí. ha llegado la hora del lento y grave levantamiento del populacho y los esclavos. le interrumpió Zarathustra. Hoy día se levantan todos los bajos contra lo que es beneficios y pequeña limosna. Las vacas contemplaban sorprendidas aquella escena.

Y me parece que tu estómago tampoco. complaciente con las mujeres lúbricas y olvidadizas. hasta que encontré a estas vacas. no eres un carnicero.» «Me has adivinado muy bien. —de esta plebe dorada y falsificada. respondió el mendigo voluntario sintiendo aligerado su corazón. Tu estómago necesita alimentos más dulces. porque busqué lo que es grato al paladar y purifica el aliento: —y también lo que exige largo tiempo y sirve de pasatiempo y golosina a los comodones perezosos y a los holgazanes. Quizá mueles granos. cuyo hedor llega hasta el cielo. En esto no hay quien aventaje a las vacas. y tanto ciertamente que hasta las vacas volvieron a asombrarse. Pero como a medida que se exaltaba y sus palabras se hacían más duras sonreía más.» Así habló el pacífico apóstol respirando con fuerza y sudando emocionado por sus propias palabras. De seguro no estás hecho para los goces carniceros y gustas de la miel. que inventaron el rumiar y el acostarse al Sol. cada vez más lejos. plebe que casi no difiera de las rameras. Zarathustra dijo sin dejar de mirarle fijamente y moviendo silenciosamente la cabeza: «Mucha violencia tienes que hacerte para emplear palabras tan duras. que ávidos de codicia y fría mirada. ¡Populacho arriba. así como el abs- . Me gusta la miel y muelo también los granos. Más me pareces un arboricultor o uno que se alimenta de raíces.ASI HABLABA ZARATHUSTRA 407 jor que yo? ¿Qué es lo que me ha llevado a buscar a los pobres? ¿No ha sido el asco de nuestros ricos? —De estos presidiarios de la riqueza. recogen sus ventajas puestos sus pensamientos de todos los montones de basura de esta canalla. Ni tu boca ni tus ojos nacieron para tamaña dureza. populacho abajo! ¿Qué significan hoy día los «pobres» y los «ricos»? Desaprendí a distinguirlos y huí lejos. asquerosos buitres o traperos. porque no está hecho para lo que es cólera. cuyos padres fueron gente de encorvadas uñas. odio ni rencor que se desborde.

» «Exceptuando a uno al que prefiero a todos. —hasta que yo vuelva.408 FEDERICO N1ETZSCHE tenerse de toda clase de graves pensamientos que hinchan el corazón. exclamó Zarathustra indignado. ¿Me está llamando mi sombra? ¡Qué puede impor- .» «Pues bien.» «¡Vete. porque son tus mejores amigos y maestros. dijo. «¿Qué se ha hecho de mi soledad?. vete!». dijo Zarathustra. mi reino ya no es de este Mundo. aunque te cueste trabajo. LA SOMBRA No hacía más que un instante que el mendigo voluntario habla echado a correr y Zarathustra se encontraba solo consigo mismo cuando oyó detrás de él una nueva voz que le gritaba: «¡Alto. tu sombra! Pero Zarathustra no se esperó. ¿por qué quieres corromperme con la miel de tales alabanzas?» «¡Vete. necesito nuevos montes. respondió el mendigo voluntario. y habla con mis animales de ia felicidad de los animales. ese es el camino que conduce a mi caverna: sé mi huésped esta noche. soy yo. En mi caverna encontrarás miel nueva de dorados panales y fresca como la nieve: ¡cómela! Pero ahora date prisa para despedirte de tus vacas. que eres bueno y mejor que una vaca. perverso adulador!. Zarathustra. Esto ya es verdaderamente demasiado. estas montañas están llenas de gente. mi águila y mi culebra. y ese uno eres tú. vete. Zarathustra. y blandió su bastón contra el bueno del mendigo. porque un repentino enojo se adueñó de él al ver lo concurridas que estaban sus montañas. Mira. porque hoy día no tienen sus iguales en la Tierra. Porque ahora me llama a toda prisa y lejos de ti un grito de angustia. deberías ver también a mis animales. no tengas tanta prisa. que corriendo se puso a salvo. volvió a gritar. Zarathustra! Espera. hombre extraño y encantador.

Pero. ¿Tendré que estar siempre en marcha. y semejante al polvo fatigado me he dormido sobre los espejos . negruzco y gastado le pareció aquel ser pegado a sus talones para quien no en vano había transcurrido el tiempo. únicamente el ser judío y el ser eterno.» Así habló Zarathustra a su corazón mientras huía. yo huiré de ella. Pero no corrieron mucho tiempo así. Zarathustra. ¿Qué haces aquí y por qué te llamas mi sombra? No me gustas. que me parece estar oyendo correr unas tras otras seis viejas piernas de locos. ¿debe tener miedo Zarathustra de una sombra? Voy a acabar por creer que tiene las piernas más largas que yo.» «Perdóname que sea quien soy. «¡Qué!. siempre en marcha. «¿Quién eres». preguntó bruscamente Zarathustra. Y cuando la examinó bien se asustó como si tuviera delante un fantasma: tan flaco. de manera que eran tres los que corrían: primero el mendigo voluntario. arrojó lejos de sí bruscamente su despecho y su mal humor. después Zarathustra y finalmente su sombra.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 409 tarme mi sombra! ¡Que me persiga!. pero sin objetivo y también sin hogar. y al volverse rápidamente para mirar hacia atrás. contestó la sombra. casi derribó a su sombra. pero aquel que estaba detrás de él le seguía. y si no soy de tu agrado. porque Zarathustra. para mí te has vuelto demasiado redonda! En todas las superficies me he posado ya. dándose cuenta de su locura. tan de cerca le seguía y tan débil era. dijo: ¿no ocurrieron siempre las cosas más ridiculas a nosotros los viejos solitarios y a los santos? ¡La verdad es que mi locura se ha desarrollado bien en estas montañas! Tanto. me das con ello un motivo para alabarte y elogiar tu buen gusto. así es que en realidad me falta muy poco para ser el judío errante. siempre inestable. empujado y arrastrado por todos los vientos? ¡Oh Tierra.» Y Zarathustra se rio tanto que hasta las entrañas acabaron por dolerle y tuvo que detenerse. Soy un caminante que hace ya mucho tiempo se ha pegado a tus talones.

y aunque me ocultara a veces de ti. Donde te sentaste. y ella entonces. siempre he sido tu mejor sombra. ¿cómo tengo todavía ganas? . ¡ay!. es que jamás he temido a ninguna prohibición. Pero. valores y grandes nombres. Por seguirte destruí todo cuanto mi corazón estimó.410 FEDERICO NIETZSCHE y los vidrios. Todo toma de mí y no hay nada que me dé algo. es a quien he seguido con mayor constancia. como un fantasma que se complace en correr por encima de los tejados cubiertos de la nieve invernal. Nada vive de lo que amo. me senté también. me hería en el rostro. me hago delgado y casi parezco una sombra. en verdad. podría amarme todavía yo mismo? «Vivir como tenga ganas y. peor y más lejano. Muchas cosas. volviéndose hacia mí. todo está permitido». ¿no cambia al mismo tiempo de nombre? Porque este nombre no es más que piel. Contigo estuve en los mundos más lejanos y fríos. y si en mí hay algo que pueda llamarse virtud. ¿cómo. pues. si no. no vivir». ciertamente. mi pudor y mi fe en los buenos? ¿Qué se ha hecho de aquella engañadora inocencia que antes poseía. y de cabeza y de corazón me precipité en el agua más helada. la inocencia de los buenos y de sus nobles mentiras? Con demasiada frecuencia. A veces creyendo mentir era cuando decía la verdad. cuan frecuentemente salí después de una aventura semejante. Cuando el Diablo cambia de piel. hasta pasé alguna vez por encima de todos los crímenes. desnudo y rojo como un cangrejo! ¿Adonde se fueron todas mis bondades. derribé todos los diques y alturas y corrí en pos de los deseos más peligrosos. Y el Diablo mismo no es quizás más que piel. seguí a la verdad pisándola los talones. Por seguirte perdí la fe en las palabras. me dijo un día para estimularme. ¡Ah. demasiadas. Zarathustra. esto es lo que yo quiero y lo que también quiere el más santo. En pos de ti aspiré a todo lo prohibido. se me han aclarado y por esto nada me importa ya. Pero a tí. «Nada es verdad.

Este afán de buscar mí hogar. Perdiste tu objetivo. procura que a este mal día no le siga una mala noche. dijo finalmente con tristeza. Quiero correr solo hasta que la claridad vuelva a hacerse en derredor mío. Guárdate bien de que al final no se apodere de ti una fe estrecha. ¿Qué me ha quedado? Un corazón cansado y sin pudor: una voluntad inestable. lo que busco y busco sin nunca encontrarlo. visionario. prueba que me consume. oh eterno «en ninguna parte». Para esto tengo que poner mis . Siento que ya pesa sobre mí una sombra. Porque a ti siempre te seduce y tienta lo que es estrecho y firme. Y ahora voy a correr lejos de ti. ha sido la prueba cruel a la que he estado sometido. unas alas capaces sólo para revolotear y una espina dorsal rota. mariposa fatigada! ¿Quieres tener esta noche un reposo y un asilo? ¡Sube a mi caverna! Allá arriba está el camino que conduce a ella. El peligro que corres no es pequeño. Zarathustra. viajero del espíritu libre. un calabozo llega a parecerlos una felicidad. ¿cómo podrás consolarte de tal pérdida? ¿No habrás perdido también tu camino? ¡Pobre espíritu errante. oh eterno «en vano»! Así habló la sombra mientras a Zarathustra al oírle se le alargaba el rostro. A los espíritus inquietos como eres tú. ¿Has visto alguna vez cómo duermen los malhechores presos? Duermen tranquilamente disfrutando de su nueva seguridad. «Eres mi sombra. ¿Dónde está mi hogar? Esto es lo que pregunto. una ilusión severa y dura. Has tenido un mal día. ¡Oh eterno «por todas partes».ASI HABLABA ZARAl'HUSTKA 411 ¿Tengo todavía un objetivo? ¿Un puerto hacia el cual se dirija mi vela? ¿Un viento favorable? Sólo el que sabe adonde va «abe también qué viento le es favorable y propicio.

pero al dormirse habló Zarathustra a su corazón diciéndole: «¡Silencio. imponiéndoseme.» Sus ojos.412 FEDERICO NIETZSCHE piernas en alegre movimiento. como dice el proverbio de Zarathustra: «Una cosa es más necesaria que otra. pasó por delante de un árbol muy viejo de rugoso y retorcido tronco. ¡Qué ligero es!. olvidóse del poco de sed que sentía y se quedó dormido. me deja despierta el alma. que abrazado por los cariñosos brazos de una vid se escondía de sí mismo. que era tumbarse sobre el suelo a la sombra de aquel árbol y dormir aprovechando la hora del mediodía. . cuando el Sol se hallaba precisamente sobre la cabeza de Zarathustra. en el silencio y el secreto de la hierba multicolor. Me persuade: ¿cómo? No lo sé. pero sólo se encontró de nuevo a sí mismo y disfrutó de su soledad saboreándola y pensando horas enteras en cosas que le eran gratas. así baila el sueño sobre mí. Me toca interiormente con una mano muy cariñosa. permanecieron abiertos. pero cuando alargó el brazo para cogerlas sintió unas ganas de otra cosa. No me cierra los ojos. ligero como una pluma. AL MEDIODÍA Y Zarathustra corrió y corrió sin encontrar a nadie. en verdad. Esta noche se bailará en mi casa!» Así hablaba Zarathustra. porque no se cansaron de ver y ponderar el árbol y el amor de la vid. Al llegar la hora del mediodía. y en cuanto se dejó caer sobre el suelo. racimos de doradas uvas pendían invitando al viandante a comerlas. Y así lo hizo. sin embargo. Porque. silencio! ¿No acaba de completarse el Mundo? ¿Qué me sucede entonces? Como un suave céfiro baila invisible sobre las facetas de las ondas del mar. A Zarathustra le entraron ganas de acallar' con las uvas un poco de sed que sentía. tan ligero como una pluma.

se me impone obligando a mi alma a ensancharse: — ¡cómo se alarga cansada mi alma! ¿Habrá llegado para ella la tarde del séptimo día en pleno mediodía? ¿Vivió ya demasiado tiempo y feliz entre las cosas buenas y maduras? ¡Se extiende. de dorada felicidad. Ten cuidado. qué poco hace falta para ser feliz!». Los locos sabios hablan mejor. oh felicidad! ¿Quieres cantar. basta que una araña teja desde tierra un /íilo que llegue a la barca para que ésta no necesite una cuerda más fuerte. una mirada: lo poco constituye la esencia de la mejor felicidad. ¡Calla! ¡No cantes! El Mundo es perfecto. ¡Silencio! . pájaro de las praderas. que el calor del mediodía se posa sobre las praderas.! ¡Así se ríe un Dios! «¡Felizmente. se estira. confiado. alma mía? Yaces sobre la hierba. un soplo. Ahora sé que entonces blasfemé. ¡Oh felicidad. ¡No cantes. lo más silencioso. ¿No es la tierra mucho más fiel que el mar? Cuando una embarcación se aproxima a la tierra hasta acariciarla. se alarga! Yace tranquila mi alma extraña.. Precisamente lo más pequeño. me reposo también yo cerca de la tierra. ligado a ella por ol más sutil de los hilos. fatigada de los largos viajes y de los procelosos mares. dije un día teniéndome por sabio. se ciñe ella ahora a la tierra. Como una embarcación que entra en la bahía más resguardada.ASI HABLABA ZARATHUSTRA 413 Sí. tranquilo. ¡silencio! ¿No ves que el viejo mediodía está durmiendo y mueve la boca? ¿No estará bebiendo en este momento una gota de felicidad. de un vino de oro? Su riente felicidad resbala sobre él. parda.. Pero esta es la hora secreta y solemne en la que ningún pastor toca la flauta. se ríe. alma mía! ¡Ni siquiera censures! Mira. esperando. el ruido que hace una lagartija al arrastrarse sobre la hierba.. ¡Silencio.. Ya ha saboreado demasiado las cosas buenas: esta tristeza dorada la oprime y la hace retorcer la boca.. Lo mismo que una barca cansada se reposa en la bahía más tranquila. una gota añeja.

ay.. cielo sobre mi!. ¡Silencio!. se dijo a sí mismo. ¿No habéis dormido bastante todavía? ¿Cuánto tiempo? ¡Media eternidad! ¡Ea. . abismo gozoso de un mediodía que hace estremecer. rómpete.414 FEDERICO NIETZSCHK ¿Qué me ha sucedido? ¡Escucha! ¿Acaso ha lucido el tiempo? ¿Me caigo? ¿Me estoy cayendo al pozo de la eternidad? ¿Qué me sucede? ¡Siento. y más que tiempo. ¿me miras? ¿Escuchas a mi alma extraña? ¿Cuándo beberás esta gota de rocío que ha caído sobre todas las cosas mundanales. como poseído de una extraña embriaguez. holgazana! ¿Cómo? ¿Estirándote todavía. dijo suspirando y sentándose. corazón. ¿No acaba de perfeccionarse el Mundo? ¡ Oh el hermoso globo dorado!» «Levántate. una punzada en el corazón! ¿En el corazón? ¡Rómpete. cuándo beberás esta alma extraña? ¿Cuándo.) «Déjame tranquilo. ladronzuela. después de tanta felicidad. bostezando y suspirando como si te cayeras al más profundo de los pozos? ¿Quién eres. absorberás en ti mi alma?» Asi hablaba Zarathustra. pozo de la eternidad. pues.. «¡Arriba. viejas piernas! Es tiempo. y todavía os queda un buen trozo de camino que recorrer. dormilón! ¡Holgazán! ¡Arriba. levántate tú también. dijo Zarathustra. se levantó de su lecho junto al árbol. mi viejo corazón! ¿Cuánto tiempo vas a necesitar para despertar del todo después de un sueño tal? (Pero ya se dormía de nuevo y su alma se le resistía y acababa por volverse a acostar. después de tal punzada! ¿Cómo? ¿No acaba de perfeccionarse el Mundo? ¿No es redondo y está maduro? ¡Oh dorado globo redondo! ¿Adonde vas a volar? ¡Corro tras él! ¡Sus! Silencio (aquí se estiró Zarathustra y sintió que dormía). «¡Oh. oh alma mía? (y en este momento se asustó porque un rayo de Sol cayó desde el cielo sobre su rostro).

Zarathustra vio todo esto con gran sorpresa. Cuando ya se hallaba cerca de ella. con las plumas erizadas e inquietas por tener que responder a muchas preguntas a las que su orgullo no encontraba respuesta: la astuta serpiente se había arrollado a su cuello. el anciano encantador. Entretanto se habían levantado de sus asientos los allí reunidos esperando respetuosamente que Zarathustra hablara. LA SALUTACIÓN Había ya atardecido cuando Zarathustra después de largas e infructuosas pesquisas volvió a su caverna. seres singulares que os desesperáis! ¿Ha . el mendigo voluntario. Pero era un grito extraño. como todos los feos. aunque percibido desde lejos. prolongado. gustaba mucho de engalanarse. después fue mirando uno por uno a cada uno de sus huéspedes. el concienzudo del espíritu. Y Zarathustra por fin habló así: «¡Vosotros.ASI HABLABA ZARATHUSTRA 415 y el Sol continuaba estando todavía sobre su cabeza. múltiple. sonaba como un grito emanado de una boca única. el más feo de los hombres se había puesto una corona y ceñido dos cinturones de púrpura. En medio de aquella triste reunión estaba el águila de Zarathustra. Con razón puede deducirse que Zarathustra no había dormido mucho tiempo aquel día. y fue que de nuevo volvió a percibir el grito de angustia. le ocurrió lo último que en aquel momento hubiera podido imaginar. porque. y Zarathustra distinguía claramente que en un conjunto de muchas voces. leyendo en sus almas y sorprendiéndose de nuevo. el triste présago y el asno. Y lo sorprendente fue que aquel grito partía de su propia caverna. el papa. Corrió a su cueva Zarathustra. a unos siete pasos de distancia todo lo más. y ¡cuál no fue su sorpresa ante el espectáculo que vieron sus ojos después de aquel concierto! Porque allí estaban sentados todos aquellos cerca de los cuales había pasado durante el día: el rey de la derecha y el rey de la izquierda.

pues. pues. si empleo para hablaros estas palabritas. cuanto es mío os lo ofrezco esta tarde y esta noche. Después de esta salutación volvieron a hacerle una reverencia sus huéspedes y callaron respetuosa- . le consuela. Pero lo segundo es mi dedo meñique. Nadie a quien doy albergue en mi hogar debe entregarse a la desesperación. Es preciso que venga uno. vuestro grito de angustia el que he oído? Ahora sé dónde hay que buscar al que hasta ahora inútilmente he buscado: el hombre superior. mis amigos y huéspedes!» Así habló Zarathustra riéndose de amor y mala intención. un bailarín. En cuanto tengáis éste. indignas por cierto de tales huéspedes. ¡Y el veros! Perdonadme que os lo diga. ¿qué os parece? Perdonadme. pues. mis egregios huéspedes. que os ofrezco es seguridad. tendréis también toda la mano y mi corazón además. un alegre y campechano payaso. porque todos se creen bastante fuertes para consolar a un desesperado. Mis animales os servirán y mi caverna será vuestra morada donde reposaréis. Pero no adivináis lo que envalentona tanto a mi corazón: —pues sois vosotros mismos. en mi coto protejo a todos contra las fieras salvajes. uno de cabeza aturdida. pues. habéis de saber que todo el que ve a un desesperado. un loco. A mí mismo me habéis dado esta fuerza. ¡Un verdadero regalo de huéspedes! No toméis. uno que os ¡haga reír de nuevo. vuestros corazones se os muestran morosos cuando reunidos lanzan gritos angustiados. muy bien venidos. Este es mi reino y mis dominios. a mal si os ofrezco algo de lo que me pertenece. ¡En mi propia caverna está sentado el hombre superior! Pero ¿por qué me asombro? ¿No le he traído yo mismo con mi ofrenda de la miel y la malévola llamada tentadora de mi felicidad? Pero me parece que no armonizáis bien para estar reunidos. vosotros los que desesperáis.416 FEDERICO N1ETZSCHE sido. Lo primero. además. ¡Sed.

A un pino comparo a quien creció como tú. duro.ASI HABLABA ZARATHUSTRA 417 mente. flexible. Zarathustra. Zarathustra. pero el rey de la derecha le contestó en nombre de todos los huéspedes: «En la manera de ofrecernos tu mano y tu saludo. y al verte se siente seguro el indeciso y curado su corazón. Para ver esto sólo subiríamos a montañas más elevadas que esta. como Zarathustra. —extendiendo finalmente su robusto ramaje verde hacia su propia dominación. silencioso. solita14 . Un árbol semejante basta para prestar frescor a todo un paisaje. ya se abren encantados nuestros sentidos y nuestros corazones. Zarathustra. Zarathustra. te reconocemos. solitario. como el triunfador que ordena: pero ¿quién no escalaría elevadas montañas para admirar árboles semejantes? Tu árbol aquí. que es la planta mejor que en ella puede florecer. Y en verdad se dirigen hoy las miradas de muchos ojos hacia tu árbol y hacia tu monte. Nada hay. un gran anhelo se ha despertado y hay muchos que preguntan: ¿quién es Zarathustra? Y todos aquellos a quienes vertiste en los oídos tu miel y tus canciones. —porque ¿quién podrá igualársete en saber rebajarse con tanta altivez? Esto nos reconforta y es un bálsamo bienhechor para nuestros ojos y nuestros corazones. ya han cesado nuestros gritos de angustia. soberbio . en la Tierra que produzca tanta alegría como una voluntad superior. Y mira. reconforta al de más sombrío carácter y al fracasado. Vinimos como curiosos. y muy poco falta para que nuestro valor no quiera mostrar de lo que es capaz. porque creíamos ver lo que devuelve la claridad a las miradas turbias. todos los que están ocultos. —contestando aún más fuertemente. Te has rebajado ante nosotros y poco faltó para que lastimaras nuestro respeto. haciendo arduas preguntas a los vientos y a las tempestades y a todo cuanto en las alturas tiene su hogar. esbelto.

¡cómo se ve que no conoce a los amados alemanes este sabio de Oriente! Pero quiere decir «en alemán y groseramente»'. hayamos venido a tu cueva y ya no desesperemos. pero éste impidió tal muestra de veneración retrocediendo asustado y huyendo repentinamente. todos los hombres del gran anhelo. es decir. suben y suben las olas alrededor de tu montaña. ¿se le ha tragado la soledad? ¿O será que tenemos nosotros que ir a él?» Ahora ocurre que la soledad misma se entronca y rompe. es sólo un signo. semejante a una tumba que se abre por no poder contener ya a sus muertos. todo es igual. ¡a aprender de ti. Por doquier se ven resucitados. dijo aparte el rey de la izquierda. la gran esperanza!» Así habló el rey de la derecha. No sois vosotros los que esperaba en estos montes. todo es en vano. o ¡tenemos que vivir con Zarathustra!» «¿Por qué no viene después de haberse anunciado tanto?. a los que mirándolos con ojos escrutadores dijo: «Huéspedes míos. des- . Zarathustra. Y por muy alta que sea tu altura. pero poco después volvió a estar con sus huéspedes. hombres superiores. un presagio de que otros mejores que nosotros están en camino hacia aquí. Y el que nosotros. Zarathustra. —todos los que no quieren vivir mientras no vuelvan a aprender a separar. que cogió la mano de Zarathustra para besarla. los que estábamos desesperados. preguntan muchos. —porque hacia aquí se dirige lo último que resta de Dios entre los hombres. del gran tedio. Y ahora. voy a hablaros en alemán y muy claro. del gran asco. muchas llegarán hasta ti y tu barca no podrá estar ya mucho tiempo en seco.» («¿En alemán y muy claro? ¡Dios se apiade de nosotros!. dijeron de repente a su corazón : «¿Vive todavía Zarathustra? Ya no vale la pena de vivir.418 FEDERICO NIETZSCHE rios y solitarios en dos.

sin embargo. También en vosotros hay populacho que se esconde. quiere ante todo. Y aunque seáis buenos y de buena raza.») «Es posible que seáis. mi brazo derecho. yo no preservo a mis guerreros. y perfecto heredero. pues. Sólo sois puentes: puedan otros superiores a vosotros servirse de vosotros para pasar al otro lado.» Para mí. sin embargo. Habéis venido hasta mí sólo como precursores . rencor al que por encima de vosotros sube a su altura.ASÍ HABLABA ZAKATHUSTRA 419 pues de todo no es esto hoy día el peor de los gustos. Y alguno de vosotros se caería de espaldas al primer redoble de mis tambores. para lo inexorable que en mí se caí la. no sois. Pero yo no preservo mis brazos ni mis piernas. hombres superiores. Y si sois míos. Vosotros mismos no sois a los que pertenecen mi nombre y mi herencia. Sobre vuestros hombros pesan varias cargas. siguió diciendo Zarathustra: pero para mí no sois. bastante grandes ni bastante fuertes. no me parecéis bastante hermosos ni de bastante buena raza. De vuestra semilla puede ser que nazca un día para mí un hijo verdadero. Y no hay forjador en el Mundo que nos pueda enderezar y recomponer. Además. podríais servirme para mi guerra? Con vosotros acabaría por estropear todas mis victorias. No sois vosotros los que espero en estos montes ni es con vosotros con quienes descenderé por última vez al valle. Necesito espejos muy claros y bien pulimentados para mis doctrinas. varios recuerdos. pues. no guardéis. pero que no siempre se callará. es decir. y en la superficie de los vuestros se deformaría mi propia imagen. más de un malévolo duende se oculta entre los pliegues de vuestras vestiduras. que se los preserve de peligros. ¿cómo. tanto unos como otros. estáis torcidos y sois deformes desde ciertos puntos de vista. sabiéndolo u ocultándoselo a sí mismo. Quien como vosotros mismos tiene por sostener piernas enfermas y delicadas. pero este día está todavía muy lejano. Representáis escalones.

más alegres. LA CENA En el mismo momento en que calló Zarathustra se disponía el adivino a interrumpir su salutación y la de sus huéspedes. más victoriosos. por los que me he enriquecido y empobrecido: ¡qué no di por ellos! — ¡Qué no daría por una cosa! Estos hijos. Callaron también desconcertados sus huéspedes. ¡No! ¡No! ¡Y tres veces no! Oíros son los que espero en estos montes y sin los cuales mis pies no me llevarán lejos de aquí. ni los que llamasteis el último resto de Dios en la tierra. adelantóse como uno que no tiene tiempo que perder. le cerró la boca y los ojos. —y no son los hombres del gran anhelo. ¿por qué no me habláis de todo esto? De vuestro cariño imploro como recompensa a mi hospitalidad que me habléis de mis hijos. y únicamente el viejo adivino gesticuló con los brazos. del gran asco y de! gran hastío.420 FEDERICO NIKTZSCHE de otros superiores a vosotros. Zarathustra! . de mis islas bienaventuradas. de mi bella nueva especie. asaltándole repentinamente el gran anhelo de su corazón.» Así hablaba Zarathustra cuando. —otros que serán más grandes. estos árboles de la vida de mi voluntad y de mi suprema esperanza. cogió de la mano a Zarathustra y exclamó : « ¡ Pues bien. estas plantaciones vivientes. más fuertes. que ya están en camino hacia aquí. perfectamente formados y cuadrados de cuerpo y alma: ¡es preciso que vengan los leones que se ríen! ¡Oh hombres singulares que sois mis huéspedes!. ¿no habéis oído hablar de mis hijos todavía? ¿Ni oído decir que están en camino hacia aquí? Habladme de mis jardines.

También habéis hablado todos.» Aprovechando la ocasión de pedir vino el adivino. No creo que pretendas saciar nuestro apetito con discursos. porque un asno trajo una carga de vino. nos hemos ocupado mi hermano. dijo. de asfixiarse y de otras calamidades del cuerpo. que es como a mí me gustan los corderinos. sin contar con los demás. que es lo que sólo proporciona curaciones repentinas y una salud improvisada.» «¿Pan?. de los que tengo dos: —que van a ser sacrificados sin pérdida de tiempo y sazonados con salvia. Y aunque oigo el rumor de agua que corre como los discursos de la sabiduría abundante. de morir de frío. habló el hasta entonces silencioso rey de la izquierda. Pero no sólo de pan vive el hombre. pero ahora hay algo que me es más necesario que todo lo demás. tendremos vino bastante. y yo. ¡quiero vino! No son todos como Zarathustra un inveterado bebedor de agua. pero ninguno de vosotros se acordó de la calamidad de mi cuerpo: del temor de morir de hambre. y demasiado por cierto. El pan es precisamente lo que no tienen los solitarios. Las palabras deben pronunciarse en el momento oportuno: ¿no me invitaste a comer? Aquí están muchos que han tenido un largo camino. como tú mismo lias dicho. sino también de la carne de corderinos tiernos.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 421 Una cosa es más necesaria que otra. incansablemente.» (Así habló el adivino y en cuanto le oyeron los animales de Zarathustra huyeron despavoridos. de ahogarse. que . porque vieron que las provisiones que habían llevado aquel día no serían bastantes para hartar al adivino. vino. el rey de la derecha. Tampoco nos faltarán raíces y frutas. «Del vino. El agua no conviene a los cansados y agotados: necesitamos vino. repuso Zarathustra echándose a reír.) «Y lo mismo que digo del hambre digo de la sed. continuó diciendo el présago. Lo único que falta es pan. porque nadie se ha ocupado del temor a morir de sed.

si esto te alegra. preparémonos pronto para una buena comida. ni nueces ni otros enigmas con que deleitarnos.» Esta proposición tuvo excelente acogida en todos los corazones. sin más oposición que la del mendigo voluntario. no soy una ley para todos. «¡Pero oís a este sibarita de Zarathustra!. . como a su fiesta. ni triste ni soñador. hombre excelente. muele tu trigo. que protestó contra la carne y el vino.422 i'EDERICO NIETZSCHE satisfarán a los paladares más exigentes. pero quien quiera comer tiene que ayudar. durante la cual sólo se habló del hombre superior. que con toda su sabiduría es muy prudente y no un asno. los cielos más claros. Este fue el principio de aquella larga comida designada en los libros de los historiadores con el nombre de «la cena». —alegre para las guerras y los festines. exclamó bromeando: ¿se viene acaso a estas cavernas en lo alto de las montañas para celebrar un festín semejante? Ahora comprendo en verdad lo que antes nos enseñaba: «¡bendita sea la pequeña pobreza!» Y también comprendo por qué quiere suprimir los mendigos.» «Trata de estar de buen humor como lo estoy yo. y esto es lo más extraño en un sabio. el rey de !a derecha replicó: «¡Es extraño! ¿Se han oído alguna vez palabras tan juiciosas en boca de un sabio? Y en verdad. y el asno contestó a su discurso con un malintencionado «Sí». los pensamientos más profundos y las mujeres más hermosas. lo tomamos: los mejores alimentos. y sano. Yo soy una ley solamente para los míos. Sigue siempre con tus costumbres. le respondió Zarathustra. bebe tu agua y alaba tu cocina. Lo mejor que hay pertenece a los míos y a mí.» Así habló admirado el rey de la derecha. Pero el que es de los míos tiene que ser de fuerte osamenta y a la vez de piernas largas. En casa de Zarathustra puede un rey ser cocinero sin desdoro de su dignidad. y si no nos lo dan. incluso los reyes.»— Así habló Zarathustra. Por consiguiente. dispuesto a las cosas más difíciles.

Pero por la noche tuve por compañeros a saltimbanquis y cadáveres. Sólo ahora vendrá el gran mediodía y también el hombre superior para ser ¡el Señor! ¿Habéis comprendido estas palabras.» «No hay hombres superiores». el ruido de la plebe y las largas orejas del populacho!» Vosotros. y yo mismo era casi un cadáver. ha sido vuestro mayor peligro. aprended esto de mí: en la plaza pública nadie cree en el hombre superior. todos somos iguales. Y como hablaba con todos no hablé con ninguno. hombres superiores! Sólo ahora . la gran locura: los busqué en la plaza pública. dice el populacho guiñando los ojos: «todos somos iguales. hombres superiores. hombres superiores.» ¡Ante Dios! Pero este Dios ha muerto. haced lo que os plazca. ante Dios vale un hombre lo ¡que otro hombre. Este Dios. Y si queréis hablar en ella. ¡Hombres superiores. Para que resucitarais ha sido preciso que yaciera El en su tumba. Pero el populacho guiña los ojos y dice: «todos somos iguales. ¡adelante.ASI HABLABA ZAKATHUSTHA 423 DEL HOMBRE SUPERIOR 1 Cuando por primera vez fui en busca de los hombres cometí la locura del solitario. Por la mañana del siguiente día se me reveló una nueva verdad y entonces aprendí a decir: «i qué me importan la plaza público y la multitud. Ante el populacho sin embargo no queremos ser iguales. hermanos míos? ¿Os habéis asustado? ¿Se ha apoderado el vértigo de vuestros corazones? ¿Hase abierto ante vosotros el abismo? ¿Os amenaza con sus ladridos el perro del infierno? Pues bien. marchaos de la plaza pública! 2 ¡Ante Dios! Pero este Dios ha muerto.

al pulular de las hor- . y todos predican la resignación y la modestia. y no el hombre: ni el prójimo. estas pequeñas gentes son el mayor peligro que amenaza al superhombre. porque los grandes despreciadores son los mayores venerantes. a las pequeñas virtudes. qué asco! Y pregunta y pregunta y no se cansa de preguntar: «¿cómo se conserva mejor. ni el más pobre. Lo que se parece a las mujeres y a los lacayos y es de su raza. la prudencia. hermanos míos. Sobreponeos por mí. A estos señores de hoy los tenéis que sobrepujar. ¡qué asco. ¡Oh hermanos míos! Lo que me hace amar al hombre es que es una transición y una decadencia. a las pequeñas prudencias. es lo que me hace esperar. nosotros queremos que viva el superhombre.424 FEDERICO NIETZSCHE va a dar a luz la montaña del porvenir humano. Dios ha muerto. la aplicación. a los granos de arena. es lo que quiere hacerse arbitro de todos los destinos de la Humanidad. hombres superiores. es para mí lo primero y lo único. Y en vosotros también hay muchas cosas que me hacen amar y esperar. qué asco. El que hayáis despreciado. ni el mejor. Las gentes pequeñas se han convertido hoy en los amos. las consideraciones y el largo «asi sucesivamente» de las pequeñas virtudes. hombres superiores. ni el más afligido. a las consideraciones. El que hayáis desesperado hace que haya mucho que honorar en vosotros. 3 Los más cavilosos preguntan hoy: «¿Cómo se conserva el hombre?» Pero Zarathustra pregunta lo que sólo él y el primero entre todos pregunta: «¿cómo podrá ser sobrepujado el hombre?» El superhombre ocupa mi corazón. porque no habéis aprendido a rendiros ni tampoco las pequeñas prudencias. especialmente la mezcolanza de la plebe. más tiempo y más agradablemente el hombre?» Con esto se hacen los señores hoy día.

Son cosas sutiles y lejanas. Es lo que yo predico. Y en verdad os amo porque no sabéis vivir hoy día. que estoy aquí para remediar el mal que habéis hecho? . Pero yo me alegro de] gran pecado como de mi mayor consuelo. Corazón tiene el que conoce el miedo y se hace superior a él. Para el predicador de las pequeñas gentes puede ser disculpable el sufrir y cargar con los pecados de los hombres. «El hombre tiene que volverse mejor y peor». Estas cosas no se dicen para las orejas largas. pero con orgullo. El que ve el precipicio con ojos de águila y se aferra al precipicio con garras de águila. 5 «El hombre es perverso». al miserable contento de la «felicidad del gran número». sino al de los solitarios y las águilas que ningún dios presencia. ¿Será esto. lo mismo que no todas las palabras convienen a todas las bocas. Y más vale que os desesperéis a que os rindáis. Las almas frías. ése tiene corazón. me dijeron todos los más sabios para consolarme. los ciegos y los borrachos no tienen lo que yo llamo corazón. hombres superiores. hermanos míos? ¿Sois decididos? No me refiero al ánimo o al valor ante testigos.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 425 migas. que las pezuñas de los carneros no deben intentar coger. El peor de los males es necesario para el mayor bien del superhombre. ¡Así vivís mejor! 4 ¿Sois animosos. ¡ay! todavía verdad hoy día? Porque lo malo es la mejor fuerza del hombre. los mudos. el que ve el precipicio. 6 ¿Os figuráis. hombres superiores.

disí- . A estos quiero cegarlos. —sólo así crece el hombre hasta la altura en que le hiere y mata el rayo. porque estos monederos falsos y comediantes despiertan la desconfianza de las cosas grandes: —hasta que acaban por ser falsos ante ellos mismos volviéndose bisojos. ni que me llamen luz. Sólo así. ¡rayo de mi sabiduría. Así procede toda sabiduría que tiene que engendrar el rayo un día.426 FEDERICO NIETZSCHE ¿O para acostaros más cómodamente en adelante a los que sufrís? ¿O para mostraros senderos más felices a los que vagáis errantes y os habéis extraviado o perdido en la montaña? ¡No. Mi espíritu y mi anhelo se dirigen al pequeño número y a las cosas largas y lejanas. ¡qué podría importarme vuestra vulgar miseria pequeña y breve! A mi modo de ver no sufrís aun bastante. a bastante altura para el rayo. 7 No me basta que el rayo no produzca daño. porque si sufrís es de vosotros. Mi sabiduría se concentra hace ya tiempo en una nube cada vez más silenciosa y oscura. sácales los ojos! 8 No queráis nada que supere a vuestras fuerzas: hay una mala falsedad en los que quieren más de lo que pueden sus fuerzas. ¡Si dijerais otra cosa mentiríais! Ninguno de vosotros sufre de lo que yo sufrí. barnizada. Especialmente cuando quieren grandes cosas. No quiero desviarlo: tiene que aprender a trabajar para mí. madera carcomida. no y tres veces no! Es preciso que los mejores de vuestra especie perezcan más y más. y todavía no habéis sufrido del hombre. porque vuestro destino tiene que ir siendo más y más duro y peor. No quiero ser luz para estos hombres de hoy.

Tiene ojos fríos y secos ante los cuales todo pájaro queda desplumado.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 427 mulados tras sonora palabrería y virtudes de aparato y el oropel de falsas obras. ¡Pero tú has montado a caballo! ¿Galopas ahora a . porque de las razones desconfía el populacho. No dejéis que os lleven en alto ni os sentéis sobre las espaldas ni las cabezas de otros. preguntaos con buena desconfianza: «¿qué gran error ha combatido por ella?». pero la incapacidad de mentir no significa ni mucho menos amor a la verdad. No creo a las almas refrigeradas. es inocentemente tortuoso y miente siempre. recto y honrado. ¡Guardaos de ellos! La carencia de fiebre dista mucho de ser conocimiento. Quien no sabe mentir ignora lo que es verdad. vosotros. ¡Guardaos también de los sabios! Os aborrecen porque son estériles. porque este Hoy pertenece al populacho. ¿Quién será capaz de destruir con razones lo que el populacho aprendió a crear sin ellas? ¿Quién con la tenaza de la verdad a abrirle los ojos que cerraron las légañas de la fe? Y en la plaza pública se persuade con gestos. 9 ¡Tened hoy una buena desconfianza. los hombres superiores! Nada hay hoy tan preciado para mí ni tan raro como la honradez. ¿No pertenece este «hoy» al populacho? Pero el populacho ignora lo que es grande. Esa gente alardea de no mentir. hombres superiores y de esforzados corazones! ¡Hombres francos! Y reservad vuestras razones. 10 Si queréis ir lejos servios de vuestras propias piernas. Y si la verdad triunfa alguna vez. lo que es pequeño. ¡ n ed muy precavidos con esa gente.

en tu altura precisamente. . hombres superiores! Todo el que tiene que engendrar está enfermo. sin embargo. Lo que nadie todavía vio con sus ojos. 12 ¡Vosotros creadores. 11 Vosotros los creadores. sino con la verdad. pero el que ha engendrado está impuro. será donde tropezarás. nada para él. está también toda vuestra virtud. En vuestro egoísmo. conserva y alimenta todo nuestro amor. en vuestro hijo. amigo mío. el fruto. vosotros. pues. los creadores: vuestra virtud quiere precisamente que no hagáis nada con upara». que dice: «igual con igual» y «una mano lava a la otra»: no tienen ni el derecho ni la fuerza de vuestro egoísmo. Cerrad vuestros oídos a estas falsas e insignificantes palabras. ¿monta a caballo tu pata coja? Cuando llegues a tu destino y eches pie a tierra de tu caballo. vosotros los que creáis sabed que hay la previsión y la precaución de la mujer embarazada. ¡No os dejéis inducir al error! ¿Quién es vuestro prójimo? ¿Obráis también «para el prójimo»? No creáis. «porque» y «por esto».128 FEDERICO NIETZSCHE un buen aire hacia tu objetivo? Y bien. es lo que protege. que tal vez te haga daño si aun no estás bien acostumbrado a ella. Vuestra obra y vuestra voluntad son vuestro «prójimo»: no dejéis que os induzcan a falsos valores. Donde está todo vuestro amor. Pero no con la mentira. hombre superior. sabed que una mujer no está encinta más que de su propio hijo. porque allí no habrá mentiras. hombres superiores. este «para». Porque la verdad es tan dura que hasta los dioses la temieron siempre. El «para el prójimo» es sólo la virtud de la pequeña gente. Desaprended.

En vosotros. ¿Qué se dirá del que busque la castidad si sus padres comerciaron con las mujeres y gustaron el uso de los vinos fuertes y la carne del jabalí? ¡Que es un loco! Ya me parece mucho.ASI HABLABA ZARATHUSTRA 429 Preguntad a las mujeres: no se pare por gusto. Por esto hay que disuadir a muchos de la soledad. en verdad. si es una nueva locura?» Y si fundara para sí mismo una casa de corrección o un asilo donde poderse refugiar: ¡que le aproveche! Pero no lo creería. Y donde estén los vicios de vuestros padres no queráis se os tenga por santos. El dolor hace cacarear a las gallinas y a los poetas. Un nuevo hijo: ¡Oh cuántas nuevas impurezas han venido al Mundo! ¡Apartaos! Y el que haya parido que lave su alma. parecidos al tigre a . los que creáis. sino también el cerdo. En la soledad crece lo que todos llevan a ella. porque habéis tenido que ser madres. Y si fundara conventos y escribiera sobre sus puertas: «camino hacia la santidad». hay muchas impurezas. incluso la bestia inferior. si un hombre es el marido de una. 13 No seáis virtuosos más allá de vuestras fuerzas y no exijáis de vosotros mismos nada que sea inverosímil. ¿Ha habido hasta ahora en el Mundo algo más impuro que los santos del desierto? En derredor suyo no era sólo el Diablo es que estaba desencadenado. ¿Cómo queríais subir a las alturas si la voluntad de vuestros padres no subía con vosotros? El que quiera ser el primero debe tener mucho cuidado de no ser el último. dos o tres mujeres. Seguid las huellas que vuestros padres dejaron en el camino de la virtud. avergonzados y torpes. 14 Tímidos. diría no obstante: «¿para qué.

os he visto a menudo. hombres superiores! Su dorada madurez cura los corazones. hombres superiores aquí reunidos. en fuerza gigantesca? ¿Qué tiene. pues. hombres superiores. ¿no sois todos unos malogrados? A pesar de ello. ¡no os desaniméis!. . ¿qué importa? ¡Cuántas cosas son todavía posibles en el Mundo! Aprended a reiros de vosotros mismos como se debe reír. por lo tanto. ¿Qué tiene. pues bien. lo más profundo en altura de estrellas. ¡Cuántas cosas. son todavía posibles! Y en verdad ¡cuántas se han logrado ya! ¡Cuántas cosas pequeñas. Mas ¿qué importa eso. ¡adelante! 15 Mientras más sublime en su género es una cosa. buenas y perfectas se han logrado en esta Tierra tan rica en ellas? ¡Rodearos de muchas pequeneces. lo más lejano que tiene el hombre. golpeándose unos contra otros. de extraño que muchos crisoles se rompan? Aprended a reiros de vosotros mismos como se debe reír. ¿fracasó por esto el hombre? Y si el hombre fracasó. Las cosas perfectas enseñan a esperar. escurriéndoos sigilosamente cuando no os resultó una jugada de dados. buenas y perfectas. jugadores de dados? ¡No habéis aprendido a jugar y a burlaros como se tiene que jugar y burlar! ¿No estamos sentados siempre alrededor de una gran mesa de juego y de burlas? Y si a vosotros os salieron mal grandes cosas. Vosotros. de extraño que fracasarais y las cosas sólo os resultaran a medias. si estáis medio destrozados? ¿No se agita en vosotros y os empuja el porvenir del hombre? ¿No espumean en vuestro crisol. más raramente se logra. hombres superiores. ¿habéis fracasado por ello vosotros mismos? Y si vosotros mismos fracasasteis. porque.430 FEDERICO N1ETZSCHE quien le falló su salto.

si no. no me he convertido en estatua y no estoy todavía rígido. Pero nos odiaba y escarnecía prometiéndonos gemidos y rechinamientos de dientes. Y yo. si no. ha de encontrar esa gente que la tierra es ligera! 17 Todas las cosas buenas se acercan por senderos tortuosos a su destino. como éstos. éste baila. pues. y. . atontado ni petrificado como una columna. Y él mismo no amaba bastante. no hubiérase mostrado tan enojado porque no se le amara.ASI HABLABA ZARATHUSTRA 431 16 ¿Cuál ha sido hasta ahora el pecado mayor que se ha cometido en la Tierra? No ha sido el de aquel que dijo: « ¡ ay de aquellos que aquí se ríen!» ¿No encontraría ése de qué reírse en la Tierra? Pues entonces buscó mal. una especie populachera que ve con malos ojos todo lo de esta vida y tiene mal de ojo para esta Tierra. en verdad. no saben bailar. Ese no amaba bastante. gusto de las marchas rápidas. ¡Cómo. ¡Apartaos del camino de estos intolerantes! Porque tienen pies pesados y corazones duros. ¿Es preciso acaso maldecir cuando no se ama? Esto me parece de pésimo gusto. ¡Apartaos del camino de estos intolerantes! Es una pobre clase de gente enfermiza. Todo gran amor no quiere amor: quiere más. Hasta un niño encuentra todavía de qué reírse. Su espalda se convierte en joroba como el lomo de los gatos. Había salido del populacho. roncan de satisfacción en espera de su próxima felicidad. El paso de cada uno permite adivinar si marcha por su propio camino. nos habría amado a los que nos reímos. todas las cosas buenas se ríen. ¡Mirad cómo marcho yo! Pero el que se acerca a su objetivo. Pero así procedía aquel intolerante.

esta guirnalda de rosas.132 FEDERICO NIETZSCHE Y aunque haya en la Tierra pantanos y grandes tristezas. mejor bailar torpemente que andar cojeando. que se esfuerzan singularmente. y no olvidéis tampoco vuestras piernas! ¡Levantadlas también. que quisiera mantenerse en equilibrio sobre la cabeza. hermanos míos. hermanos míos. divinamente ligero. hombres supe- . Zarathustra el riente. el que hace señas con las alas a todas las aves. parecidos a un elefante. No he encontrado hoy día a nadie bastante fuerte para ello. buenos danzarines. quien tiene pies ligeros corre por encima de las ciénagas y baila sobre ellas como sobre hielo barrido. uno que gusta de los saltos de frente y de costado. vosotros mismos. Aprended de mí la sabiduría. buenos danzarines. Zarathustra el danzarín. 19 ¡Levantad vuestros corazones cada vez más alto. y no olvidéis tampoco vuestras piernas! ¡Levantadlas también. Zarathustra el présago. y yo mismo canonicé mi risa. el dispuesto a] vuelo. Zarathustra el ligero. presto y ágil. yo mismo ceñí a mi frente esta corona. y todavía mejor si andáis sobre vuestras cabezas! 18 Yo mismo me he ceñido a las sienes esta corona del riente. Más vale enloquecer de alegría que por una desgracia . hasta la peor de las cosas tiene dos buenos reversos. ni impaciente ni intolerante. —hasta la peor de las cosas tiene buenas piernas para bailar: aprended. ¡Levantad vuestros corazones cada vez más altos. y todavía mejor si andáis sobre vuestras cabezas! En la felicidad existen también animales pesados de nacimiento. pues.

Bendito sea el que presta alas a los asnos y ordeña a las leonas. es que no aprendisteis a bailar como se tiene que bailar —bailar por encima de vosotros mismos—. Lo peor que hay en vosotros. el que es hostil a todas las cabezas partidas. a todas las hojas secas y malas hierbas. la melancolía y todas las tristezas de la plebe! ¡Qué tristes me parecen todavía hoy las payasadas del populacho! Pero este «hoy» pertenece a la plebe. este espíritu salvaje. y también sea bendecida la riente tempestad que ciega con polvo los ojos de quienes todo lo ven negro y están ulcerados. ¡Qué importa que fracasarais! ¡Cuántas cosas son posibles todavía! ¡Aprended a reiros de vosotros mismos! ¡Levantad cada vez más vuestros corazones. alabado sea este espíritu de tempestad. a manteneros bien derechos sobre vuestras piernas. hombres superiores. los mares tiemblan y se agitan bajo sus pisadas. 20 Imitad al viento cuando se precipita fuera de las cavernas de la montaña: quiere bailar al son de su propia flauta. que baila sobre los pantanos y tristezas como si fueran praderas. Alabado sea el que aborrece a los perros héticos del populacho y a todo lo nacido diforme y triste. ¡aprended de mí a reír! . por favor. os dedico esta corona del riente. esta guirnalda de rosas. alabado sea ese espíritu bueno o indómito que viene como un huracán para todo lo que es hoy y para todo el populacho. libre y bueno. ¡Desaprended. Yo canonicé la risa. buenos danzarines! ¡Y no os olvidéis tampoco de la sana risa! Hermanos míos. bendito sea este espíritu de todos los espíritus libres. hombres superiores.ASI HABLABA ZARATHUSTRA 433 riores.

animales míos!» Y el águila y la serpiente se arrimaron restregándose contra él al oírle y le miraron en los ojos. ya se apodera de mí mi espíritu malévolo y encantador. —que desde lo más profundo de su ser es un adversario de Zarathustra: ¡perdonádselo! Ahora quiere hacer sus encantamientos en presencia vuestra. venid a mí. animales míos. cualesquiera sean los honores que de- .» Y Zarathustra volvió a decir: «¿Cuánto os amo. animales míos: todos estos hombres superiores. oh bienaventurada calma en derredor mío! Pero ¿dónde están mis animales? ¡Venid. miró maliciosamente en derredor suyo y dijo: «¡Se ha ido! Y ya me parezco a él. mi águila y mi culebra! Decidme. porque e! aire allí fuera era mucho mejor que donde estaban los hombres superiores. 2 Mas apenas hubo abandonado su cueva Zarathustra se levantó el viejo encantador. es inútil que yo quiera luchar con este espíritu maligno. es precisamente su hora.434 FEDERICO METZSCHE LA CANCIÓN DE LA MELANCOLÍA 1 Cuando Zarathustra pronunció este discurso se hallaba muy cerca de la entrada de su caverna. ¿no huelen quizá mal? ¡Oh puros aromas que me envolvéis! Sólo ahora sé y siento cuánto os amo. al cosquillearos dándoos este calificativo de alabanza y de lisonja. Vosotros todos. después de sus últimas palabras se escabulló de sus huéspedes y durante un breve rato vagó al aire libre. mi demonio de melancolía. «¡Oh puros aromas que me envolvéis. Así estuvieron reunidos los tres respirando juntos aquel aire tan puro. hombres superiores.

hasta para las mejores. ¡ay de mí!.» Así dijo el viejo encantador. como todo . . también conozco a ese duende. pero viene y. todos vosotros para quien ha muerto Dios en pañales durmiendo en su cuna. 3 En e' aire puro y claro Cuando el consuelo del rocío Desciende ya sobre la tierra Invisible y sin que se le oiga.— Porque el rocío consolador Lleva un calzado muy fino. Os conozco. sí. pues. me derriba. lleno de deseos. y mirad. lleno de deseos de venir a mí.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 435 seáis se os conceden llamándoos verbalmentc «espíritus libres». se apodera de mí y me derriba este espíritu de la melancolía. este demonio del escrúpulo vespertino. es este espíritu de la melancolía de la noche. hombres superiores. hombres superiores. qué demonio. Pero ya me asalta. —todos vosotros. ¡abrir vuestros sentidos! El día se aproxima a su ocaso y la noche llega para todas las cosas. todos vosotros disfrutáis de las simpatías de mi mal espíritu y encantador demonio. recuerdas todavía corazón ardiente. con frecuencia me imagino que quiero a Zarathustra obligado a ello por mi mal espíritu. los dulces conso[ladores—: ¿Recuerdas tú. al que contra mi voluntad quiero. o «los verídicos» o «los penitentes anhelos». — ¡abrid bien los ojos!. escuchad. desnudo todavía no sé si en forma masculina o femenina. hombre o mujer. que como yo sois víctimas del gran asco. a ese Zarathustra. hombres superiores. y en verdad. el demonio de la melancolía. y le conozco a él. miró maliciosamente en derredor suyo y finalmente cogió su arpa. El mismo me parece muy a menudo una bella máscara de asno —parecido a un nuevo disfraz en el que se recrea mi espíritu maligno.

Aquellos rayos ardientes. . Más familiarizado con los desiertos que con la entrada [de los templos. ni frío. Errando y flotando Entre falsos cielos Y falsas tierras. Gritando tras la máscara multicoloreadora de un loco Errando sobre falaces puentes de palabras.136 FEDERICO NIETZSCHE Cuando en otros días tenías sed De lágrimas celestiales y gotas de rocío. ni resbaladizo. Olfateando en todos los bosques vírgenes. sobre amarillentos senderos Los malévolos rayos del Sol poniente A través de los troncos ennegrecidos corrían en tu derredor. Sediento y fatigado ¡qué sed tenías! Cuando en la hierba. deslumbradores y malévolos? « ¿Pretendiente de la verdadf ¿Tú?—se burlaban. Aprovechando todas las casualidades. Abigarradamente enmascarado. Esto—¿el pretendiente de la verdad? ¡No! ¡Un loco solamente! ¡Sólo poeta! Hablando abigarradamente. Que a sabiendas y voluntariamente tiene que mentir Ávido de botín. ni rígido. Que tiene que mentir. Enmascarado para él mismo. No colocado delante de los templos Guardando el umbral de un Dios: ¡No! Enemigo de todos los monumentos de la verdad. Lleno de malicias gatunas. Saltando a través de todas las ventanas. ¡Loco solamente! ¡Sólo poeta! Esto ¿el pretendiente de la verdad? Ni silencioso. ¡No! ¡Poeta solamente! Un animal astuto. En estatua divina. que se arrastra. salvaje. Sobre arcos del iris engañadores. Botín para sí mismo. Convertido en imagen.

que miraste al hombre Tal como un Dios. tal como un cordero. que mira largo tiempo Pija la mirada en el fondo de los abismos. cómo se ciernen descendiendo. De un vuelo súbito. Los anhelos del poeta. O semejante al águila. Odiando a todo lo que mira Con ojos de oveja. poeta! Tú. De repente. Destetando todas las almas de los corderos. loco! ¡Tú. benévola como el cordero. salvaj'e. De un vuelo directo. Sus abismos. Tus disfrazados deseos. Sano. con ojos de cordero. Desgarrar a Dios en el hombre Como al cordero en el hombre. coloreado y bello como el pecado. ¡Tú. Con la lascivia en los labios. Así son. Entre las fieras de abigarradas pieles. Como en las águilas y las panteras. ¡Oh. Subiendo y bajando las águilas Sobre abismos cada vez más profundos! Después. hambrientas. arrastrándote y mintiendo. divinamente infernal y sanguinario Corres tú. Caen sobre los corderos. Cerradas las alas. Y reírse al desgarrar. la lana tizada Y gris. Divinamente burlón. Ansiosas de la carne de esos corderos. Porque en los bosques vírgenes. ¡Esta! ¡Esta es tu felicidad! ¡ La felicidad de una pantera y un águila! ¡La felicidad de un poeta y de un loco! .ASI HABLABA ZATIATHUSTKA 437 Olfateando con avidez y deseo.

rápidamente arrebató el arpa al encantador y exclamó: «¡Aire! ¡Dejad que cutre el aire puro! ¡Dejad entrar a Zarathustra! ¡Estás viciando y envenenando el aire de esta caverna. Sólo el concienzudo del espíritu no se dejó prender. caí muy hondo en el ocaso y las sombras. Hasta que se hunden Palideciendo en la noche. perverso viejo encantador! Eres un falso y refinado que imbuyes ignorados deseos y conduces a desiertos desconocidos. enfermo de la luz. Cuando la media Luna verdosa Se desliza entre los arreboles del Sol poniente. ¡Ay de todos los espíritus libres que lio estén en guardia contra tales encantadores! Podrán decir que su . y todos los allí reunidos que le escuchaban cayeron como pájaros en la red de su voluptuosidad astuta y melancólica. Resbalando furtivamente a cada paso Delante de los bosquecillos de rosales. Así me hundí yo mismo un día Cayendo de mi locura de verdad. quemado y abrasado de ser. y hostil al día.438 FEDERICO NIETZSCHE En el aire puro y claro. De mis anhelos de un día: Cansado del día. recuerdas. corazón ardiente. y ¡ay de nosotros! cuando los que son como tú hablan de la verdad y le dan importancia. Llena de envidia. la sed que te abrasaba? ¡Que me vea desterrado de toda verdad! ¡Sólo loco! ¡Poeta nada más! DE LA CIENCIA Así cantó el encantador. ¿recuerdas todavía.

Vosotros tenéis deseos.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 439 libertad ha desaparecido: tú les enseñas la vuelta a las cárceles y los conduces a ellas. Y en verdad bastante hablamos y comentamos juntos antes de que Zarathustra volviera a su cueva para que yo no supiera que somos diferentes.» «Me parece muy bien que me diferencies de ti. pero tú seguramente has comprendido muy poco de mi canción. al menos así me lo parece. en cuyas lamentaciones se percibe una llamada de reclamo. que creería que buscáis más incertidumbres. dijo el concienzudo. todavía estáis sentados con ojos lúbricos. viejo demonio melancólico. porque así me alabas. que es por cierto el baluarte más firme y la voluntad más dura. tiene que haber mucho más de lo que el encantador denomina su malévolo espíritu de encantamiento y engaño. les bailan sus mismas almas. hombres superiores. más peligros y más temblores de la tierra. «Calla. yo busco más certidumbres. hombres superiores. — ¡tú. mi figura- . tú que te asemejas a aquellos que con sus elogios a la castidad in citan a la voluptuosidad!» Esto dijo el concienzudo. almas libres. Vosotros y yo buscamos también aquí arriba cosas diferentes. pero el viejo encantador miró en derredor suyo y saboreó su triunfo tragándose el disgusto que el concienzudo le causaba. En vosotros. En ti hay muy poco de mi espíritu encantador. por mirar largo tiempo cómo bailaban desnudas unas jóvenes corrompidas. después de buenas canciones se debe callar mucho tiempo. ¿qué es lo que veo?. es preciso que seamos muy diferentes. y perdonadme. por esto acudí a Zarathustra. las buenas canciones requieren buenos ecos. hoy día que todo se tambalea y la tierra tiembla. dijo con modestia en la voz. Pero de vosotros digo al ver los ojos que ponéis. más estremecimientos. Esto es lo que hacen todos los hombres superiores. ¿qué se ha hecho de vuestra libertad? Casi me parece que os asemejáis a quienes. Vosotros. Pero vosotros.

Por el miedo se explica todo. montañas abruptas y laberintos. que con tono malicioso dijo: «¡Qué bien! ¡Mi espíritu malo se ha ido! . Porque el miedo es el sentimiento innato y primordial del hombre. que en aquel instante volvía a su caverna y escuchó y adivinó las últimas palabras. ¿qué es lo que acabo de oír? En verdad me parece que si no estás loco lo estoy yo. a mí. incluso el miedo al animal que el hombre encierra en sí mismo y al que tiene: animal que Zarathustra denomina «la bestia interior». Esto fue lo que dijo el concienzudo. me parece que hoy día se llama ciencia. la que más miedo me infunde: de la vida de los animales feroces. Y del miedo nació también mi virtud. El valor. Este largo y antiguo miedo. arrojó al concienzudo un puñado de rosas y se rio de sus «verdades». de bosques. Y no son los que os guían juera de los peligros quienes más os agradan. También se rio el encantador. Porque el miedo es nuestra excepción. me parece. que se llama ciencia. cuevas. los seductores.410 FEDERICO NIETZSCHE ción. se llama hoy día. «¡Cómo!—exclamó—. este valor. Porque el miedo a los animales salvajes es el primer temor infundido al hombre. finalmente refinado y espiritualizado. pero Zarathustra. este valor humano con las alas del águila y la astucia de la serpiente. «¡Zarathustra!». pero de entre ellos se levantó algo parecido a una densa nube. sino los que os apartan de todos los caminos. sin embargo. el afán de aventuras y el placer de la incertidumbre de lo que todavía no ha sido intentado. el valor.. lo mismo el pecado original que la virtud original. gritaron simultáneamente todos los allí reunidos prorrumpiendo en una carcajada. me parece es la historia primitiva del hombre. Este valor así refinado y espiritualizado. me parecen imposibles.. Pero si tales deseos son verdaderos en vosotros. que tenéis deseos de la peor y más peligrosa de las vidas. y me apresuro a poner cuanto antes de cabeza a tu «verdad». que tuvo envidia de todas las virtudes de las fieras más feroces y valientes y se las arrebató: sólo así llegó a ser hombre.

ENTRE LAS HIJAS DEL DESIERTO 1 «¡No te marches!. de cuantos he encontrado. porque no puede pasar mucho tiempo sin cometer locuras parecidas. Pero se venga de ello en sus amigos. el anciano papa. Pero cuando llegó a la puerta de su caverna sintió de nuevo deseos de respirar el aire fresco del exterior y quiso marcharse afuera. me parece.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 441 ¿No os puse yo mismo en guardia contra él cuando os dije que era un embaucador y un espíritu de mentiras y de engaños? Sobre todo cuando se muestra desnudo. quédate con nosotros—de otro modo podría volver a adueñarse de nosotros la antigua y pesada tristeza. y mira. lo que obligó a Zarathustra a dar las gracias a sus amigos estrechándoles malévola y cariñosamente las manos. conoce tan bien este arte. nos ponen todavía buena cara. como uno que tiene algo que hacerse perdonar de cada uno. porque entre todos nosotros son los que mejor lo han aprendido hoy. volvamos a ser buenos y a estar de buen humor! Y aunque Zarathustra tenga la mirada fosca. dijo el viajero que a sí mismo se denominaba la sombra de Zarathustra. —antes de que llegue la noche volverá a quererme y a alabarme. que es tan bueno y piadoso. Ya nos ha dado el viejo encantador lo peor de su repertorio. tiene los ojos llenos de lágrimas y navega de nuevo en el mar de la melancolía. nadie como él. .» Así habló el viejo encantador con aplauso de los hombres superiores. Estos reyes. Pero ¿qué culpa tengo yo de sus picardías? ¿He sido yo quien lo ha creado y creado también el . Ese ama a sus enemigos. me parece. ¡miradle! Está resentido conmigo.Mundo? ¡Pues bien.

húmeda y melancólica vieja Europa.» Así habló el viajero que se apodaba la sombra.. ciertamente. muchas nubes. mucho aire pesado! Nos has nutrido con fuertes alimentos humanos y vigorosas máximas: ¡no consientas en que a la hora de los postres nos vuelvan a sorprender los afeminados espíritus de molicie! Tú sólo sabes volver vigoroso y puro el aire que te rodea.. pero sin nubes. ¿He encontrado acaso alguna vez en la Tierra un aire tan puro como el que hay en la caverna? Muchos países he recorrido. abigarradas y extrañas.. reinos sobre los cuales no se ciernen nubes ni pensamientos. como nueces a la hora de los postres. que ellos también volverían a las andadas. de la húmeda melancolía.. de los mugidores vientos otoñales. ¡Perdóname un antiguo recuerdo! ¡Perdóname un antiguo canto de después de comer. Exceptuando. del cielo encapotado. como encintados enigmas. —al mal juego de nuestros aullidos y gritos de angustia: ¡quédate con nosotros. mi nariz ha aprendido a examinar y a apreciar aires. Entonces amaba a aquellas hijas de Oriente y de otros reinos de cielos azules. —al mal juego de las nubes que pasan. mucha noche. y an- . pero sin pensar. pero donde tú estás es donde mis narices disfrutan de más placer. de los soles robados. muy graves..442 FEDERICO NIETZSCHE Pero apuesto. si no tuvieran testigos. No podéis formaros ideas de su gentileza al estar sentadas cuando no bailaban. Zarathustra! ¡Hay aquí mucha miseria oculta que quiere hablar. que compuse un día entre unas hijas del desierto: — porque donde estaban había también un aire puro y transparente de" Oriente: y allí fue donde más lejos me he encontrado de la nubosa. exceptuando. como pequeños secretos. enigmas que no se dejan descifrar: en honor de esas jóvenes compuse entonces mi salmo de después de comer.

En seguida comenzó a cantar como si aullara. ¡Maravilloso en verdad! Aquí estoy sentado ahora cerca del desierto y no obstante tan lejos ya de él. 2 El desierto crece: ¡ay de aquel que encierra ¡Ah. dentro de la que caí al fondo. ¡Gloria. gloria a aquella ballena si trató bien a su huésped! ¿Comprendéis mi sabia alusión? desiertos! . mis deliciosísimas amigas. y nada agostado todavía: devorado por el más pequeño de los oasis. bajo palmeras me ha sido dado sentarme. mientras aspiraba lentamente y como interrogando el aire. que precisamente abría bostezando su linda boquita. deliciosísimas amigas. solemne! ¡ Efecivamente solemne! ¡Un digno principio! ¡Africanamente solemne! Digno de un león o de un aullador moral. la más perfumada de todas las boquitas. cruzó las piernas y miró tranquilamente a todos.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 443 les de que nadie le contestara cogió el arpa del viejo encantador. Sela. llegando hasta vosotras. a cuyos pies por primera vez a mí. Sela. como alguien que en nuevos países prueba aires nuevos. pero nada para vosotras. un europeo.

endulzado. semejante a un dátil. pero más aún de dientes caninos. de listas de oro. esfingeado (y Dios me perdone este pecado contra el lenguaje. porque vengo de Europa. dorado. de los cuales tienen ansia el corazón de todos los cálidos dátiles. pardo. demasiado parecido a las frutas del mediodía yazgo aquí rodeado de pequeños insectos alados que me huelen y juzgan. ¡Quiera Dios mejorarle! ¡Amén! Aquí me tenéis sentado en este pequeñísimo oasis. ardiente. silenciosas y llenas de aprensiones. estoy aquí sentado. pecaminosos y alocados todavía. de una redonda boca de doncella. aire claro y ligero. blancos como la nieve y cortantes. Sela. Dudu y Suleika. aspirando el aire más puro. y también de ideas y deseos más pequeños. que es más incrédula que todas Jas casadas viejas. aire en verdad paradisíaco. doncellitas felinas. en medio de nosotros. un aire tan bueno . de dientes femeninos fríos como el hielo.444 FEDERICO NIETZSCHE Gloria a su vientre si fue un vientre-oasis tan delicioso como este: lo que dudo. Parecido. por querer contener en una palabra muchos sentimientos).

estoy sentado aquí. ¡Quiera Dios mejorarlo! ¡ Amén! Bebiendo este hermosísimo aire. no en vano vengo de Europa. que se curva. hinchados los ollares. mirando cómo se mueve la palmera semejante a una danzarina.ASf HABLABA ZARATHUSTRA 445 como jamás otro alguno cayó de la Luna. lo dudo. olvidándose. inútilmente busqué aquella alhaja gemela —ia otra pierna— en la santa vecindad de sus lindas y deliciosas falditas de encajes flotantes. mis bellas amigas. que es más incrédula que todas las casadas viejas. mece y balancea sobre las caderas. mis deliciosas amigas. en forma de abanico. como vasos sin porvenir y sin recuerdo. En vano. Si queréis darme crédito. ¡que para siempre la otra lástima de pierna tan bella! ha desaparecido! ¡Qué pierna . el escéptico. ¿ha sido casualidad o bien presunción?. de la otra pierna. Pero yo. sabed que la ha perdido. tanto que si se la mira mucho se la imita. Como una bailarina que me parece ha estado un tiempo peligrosamente largo siempre y siempre sobre una pierna. quiere parecerme. como cuentan los viejos poetas.

pálida Dudu! ¿O será necesario quizás algo fortificante que fortalezca el corazón? ¿Una máxima embaJsamada ? ¿Una sentencia solemne? ¡Ah. son más que todo el celo del europeo. deliciosas doncellas. sin poderlo remediar. dignidad! ¡Dignidad de la virtud! ¡Dignidad del europeo! ¡Sopla. por favor. ¡No lloréis. asciende. ánimo! ¡No llores más. rugir moralmente! ¡Como león moral. ¡Dios me valga! ¡Amén! El desierto crece: ¡ay de aquel que encierra desiertos! . ¡qué dolor! Sela. que todo el hambre. camino del [europeo. senos de leche. corazones tiernos! i No lloréis. corazones de regaliz! ¡Sé un hombre.146 FEDERICO NIET2ÍSCHÉ ¿Dónde podrá estar abandonada y en duelo la otra pierna? ¿Temblando de miedo quizá ante un monstruo feroz. Suleika. fuelle de la virtud! ¡Ah! ¡ Rugir otra vez más. sopla de nuevo. os lo ruego. Y aquí estoy ya como europeo. ánimo. rugir ante las hijas del desierto! Porque los aullidos de la virtud. un león amarillento? O puede ser que descarnada y consumida ya —miserablemente consumida—. corazones de dátiles.

y habló así a sus animales: «¿Qué se han dicho de su miseria?. de tal modo que Zarathustra sintió cierta aversión y gana de burlarse de sus visitantes. no es mi risa la que han aprendido. ya retrocede y huye el espíritu de la pesantez. reponiéndose de su pequeño enojo. Volvió. y ¿quién sabe? Quizá a costa de su hospedador.ASI HABLABA ZARATHUSTRA 447 EL DESPERTAR 1 Después del canto del viajero y de la sombra se produjo de repente en la cueva un gran alboroto de ruido y risas. y de nuevo volvieron a oírse . Mas esto ¡qué importa! Son gente ya vieja que está curándose a su modo: mis oídos han soportado ya cosas peores sin volverse ásperos. Ya viene la noche. ¡oh. me parece que en mi morada han desaprendido sus gritos de angustia. siguió diciendo. Este día es una victoria.» Y Zarathustra se tapó los oídos porque precisamente en aquel instante se mezcló de manera singular el «Sí» del asno con el júbilo alborotado de aquellos hombres superiores. pues. ¡Qué bien va a terminar este día que tan mal principio tuvo! Y terminará. bien vale la pena de vivir conmigo!» Así habló Zarathustra. a salir al aire libre. a pesar de que se alegraba de su alborozo. vosotros. cabalgando sobre el mar el bravo jinete. dijo. que habéis venido a mí. el Mundo yace profundo. mi viejo enemigo acérrimo. «Están contentos. pero si de mí aprendieron a reír. Porque le parecía un signo de curación. hombres singulares. y como los huéspedes allí reunidos hablaban todos a la vez. ¡Cómo se balancea el bienaventurado que regresa sobre su silla de púrpura! El cielo mira claro y sereno. sintióse animado el asno a compartir el alboroto y no pudo contenerse más tiempo en silencio. —aunque desgraciadamente todavía no el gritar.

la verdad es que no los he alimentado con legumbres flatulentas. y su corazón se dilata. su agradecimiento. hasta entonces tan llena de ruido y risas. se dan descanso y rumian de nuevo. sino con alimentación de guerreros y de conquistadores. 2 Pero de repente se asustaron los oídos de Zarathustra: en la caverna. se vuelven agradecidos. sus buenas horas vuelven. ¡esta es mi victoria! En mis dominios se sienten seguros. reinó de repente un silencio sepulcral. El asco huye de estos hombres superiores. toda estúpida vergüenza se aleja y ellos se sienten desahogados. mis máximas más sustanciosas y rigurosas. y su olfato . despertando en ellos nuevos deseos. jóvenes o viejas. Zarathustra comenzó de nuevo: «Muerden.-148 FEDERICO NIETZSCHE en la caverna los gritos y gritos de los hombres superiores. mi cebo produce efecto. Esto es lo que considero como el mejor signo. Encuentran nuevas palabras y pronto se volverá petulante su espíritu. Desahogan su corazón. el espíritu de la pesantez. pues bien. No transcurrirá mucho tiempo sin que proyecten fiestas y erijan monumentos conmemorativos de sus antiguas alegrías. En sus brazos y piernas hay nuevas esperanzas. ¡Son convalecientes!» Así alegremente habló Zarathustra a su corazón mirando al exterior. también huye de ellos su enemigo. mientras sus animales se restregaban contra él respetando su silencio y su felicidad. yo no soy su médico ni su maestro. Ya aprenden a reírse de ellos mismos: ¿oigo bien? Mis alimentos de hombre producen efecto. a cuyos intestinos hay que convencer por otros medios. Tal alimentación no es conveniente por cierto para los niños ni tampoco para lánguidas mujeres.

ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 449 persibió el olor de un humo oloroso como incienso de pinas de pino. La letanía decía así: «¡Amén! Honor y gloria. Si tiene espíritu. —Y el asno rebuznó «Sí». —Y el asno rebuznó «Sí». Y ¡en verdad!. pero todo el Mundo cree en sus largas orejas. como si fueran niños o viejas beatas. Gris es el color de su cuerpo. así alaba a su mundo. ¡Pero milagro de milagros que tuvo que ver con sus propios ojos! «¡Se han vuelto devotos y rezan. el papa sin Dios. alabanzas y fuerza sean a nuestro Dios de eternidad en eternidad! —Y el asno rebuznó «Sí». ¿Qué misteriosa sabiduría ocultan sus largas orejas al decir siempre sí y jamás no? ¿No ha creado acaso el Mundo a su imagen y semejanza. lo oculta. todos aquellos hombres superiores. 15 . «¿Qué ocurrirá? ¿Qué estarán haciendo?». el concienzudo del espíritu y el más feo de los hombres. es paciente de corazón y nunca dice no. y el que ama a su Dios le castiga bien. El hombre más feo estaba empezando a hacer fuerza con la garganta y a resollar como si algo indecible quisiera salir de él. pero cuando pudo darle forma verbal resultó una piadosa y extraña letanía en loor del adorado e incensado asno. el mendigo voluntario. No habla. con el que envuelve su virtud. como no sea para decir «sí» al mundo por El creado. el viajero sombra. Pasa por el Mundo de una forma insignificante. se preguntó acercándose cautelosamente a la entrada. están locos!». Su astucia es la que le hace callar y por esto se equivoca raras veces. el viejo présago. es decir. —Y el asno rebuznó «Sí». los dos reyes. el perverso encantador. exclamó asombradísimo. El lleva nuestras cargas y tomó forma de servidor. sabiduría y gracias. tan estúpido como es posible? —Y el asno rebuznó «Sí». estaban de rodillas adorando al asno. porque quería ver a sus huéspedes sin ser visto.

Desgraciados de vosotros si otro que no fuera Zarathustra os viera. y tu inocencia consiste en no saber qué es la inocencia. hombres. Y tú mismo. pues. anciano papa. pero de las cosas de Dios estoy más enterado que tú. y no eres delicado para comer. levantando del suelo a los que rezaban. . importándote muy poco lo que a nosotros. nos parece recto o torcido. —-Y el asno rebuznó «Sí». hijos de los hombres?. Preferible es alabar a Dios bajo esta forma que no adorarle bajo ninguna. Mira. «¡Pero qué estáis haciendo. el no rechazar a nadie lejos de ti. Más allá del bien y del mal está tu reino. ni a un mendigo ni a un rey. Y es justo que así sea.150 FEDERICO NJETZSCHK Tú sigues caminos rectos y caminos tortuosos. y si los malos intentan seducirte. Medita estas palabras. Zarathustra.» —Y el asno rebuznó «Sí». Cualquiera se figuraría que vuestra nueva fe hace de vosotros los peores blasfemos o las más locas de todas las viejas comadres. y gritó «Sí» más fuerte que el asno. contestó el papa. Te gustan las burras y los higos frescos. Un cardo te cosquillea el corazón cuando tienes hambre. LA FIESTA DEL ASNO 1 Al llegar a este pasaje de la letanía le fue imposible a Zarathustra contenerse más tiempo. ¿cómo puede armonizar contigo mismo el que estés aquí adorando a un asno como si fuera Dios mismo?» «Perdóname. exclamó. En esto consiste la sabiduría de Dios. —Y el asno rebuznó «Sí». a la vez que de un salto se precipitó en medio de sus enloquecidos huéspedes. Deja que los niños vayan a ti. diles sencillamente «Sí».

El más feo de los hombres tiene la culpa de todo. respondió el viajero y su sombra. Y si dice que antes le mató no hay que olvidar que en los dioses la muerte es siempre un perjuicio. si crees en estas divinas burradas? Lo que has hecho ha sido una tontería. contestó el astuto encantador. por haberle resucitado. efectivamente. dijo Zarathustra. Zarathustra. ha sido una tontería que me ha resultado bastante cara. ¿qué hiciste?. Mi viejo corazón salta de gozo porque todavía queda en la Tie. aunque digas lo que quieras. y nada más.» «Muy triste es. te dices.ASI HABLABA ZARATHUSTRA 451 mi eminente amigo. ¿cómo siendo tan listo has podido proceder así?» «Tienes razón. maligno creyente. ¿No encuentras que aquí ocurre algo que repugna en tu conciencia? ¿No te parece que tu espíritu está demasiado limpio para estos rezos y el tufo de estos santurrones?» «Algo hay en este espectáculo.Ta algo que adorar. respon- . un espíritu libre. reflexiona y llévate un dedo a la nariz. Zarathustra. y sin embargo te entregas aquí a tales prácticas idólatras y a semejantes farsas santurronas? Mucho peor te conduces aquí que como te portaste entre las jóvenes morenas y malévolas. pero ¿qué quieres que le haga? El antiguo Dios revive. vanagloriándote. no son palabras fáciles de corregir en la Tierra. ¡Perdona esto a un viejo y devoto corazón de papa. El que dijo «Dios es un espíritu» es quien hasta ahora ha dado en la Tierra el mayor paso y el salto más grande hacia la incredulidad. dijo Zarathustra dirigiéndose al viajero y a su sombra. y tienes de sobra razón. ¿quién va a creer en adelante en ti en estos tiempos de libertad.» «Y tú.» «Y tú también. perverso viejo encantador. Zarathustra!» «¡Y tú. en efecto. y muy pronto adivinarás que encierran mucha sabiduría. dijo Zarathustra al concienzudo del espíritu.

'1. o si está completamente muerto. que le resucitaste? ¿Y para qué? ¿No había sido muerto con razón para dar fin de él? Tú mismo me pareces muy despierto. Dios debe ser eterno. tú. en verdad. sino la risa». Quizás no tengo derecho a creer en Dios. Y quien tiene demasiado espíritu gustaría de encapricharse de la tontería y de la locura. tú o yo. ¿No sigue de buena gana el sabio perfecto los caminos más tortuosos? La apariencia lo prueba. Habla. Pero sé una cosa que aprendí de ti mismo un día. Piensa en ti mismo.12 FEDERICO NIETZSCHE dio el concienzudo llevándose el dedo a la nariz. ¿qué has hecho? ¿Es verdad lo que dicen aquéllos. el santo peligroso: ¡eres un pillo!» . podrías muy bien volverte un asno por exceso de sabiduría. el que permanece oculto. lo sabe mejor? Te lo pregunto. . Zarathustra.» «Y tú mismo. en fin. ¡eres un pillo! Si aquél vive todavía. dijo Zarathustra volviéndose hacia el más feo de los hombres. tu mirada es ardiente y el manto de lo sublime envuelve tu fealdad. que continuaba tirado en el suelo con los brazos tendidos hacia el asno (pues le daba a beber vino). el que destruye sin cólera. Zarathustra. innominable. el innominable!» «Zarathustra respondió el más feo de los hombres. pero lo cierto es que en esta forma me parece Dios más digno de fe. o si ha vuelto a vivir. Zarathustra. dijiste un día. ¿qué hiciste? ¿Qué es lo que invertiste? ¿Por qué te has convertido? ¡Habla tú. ¿qué es lo que has hecho? Me parecer transformado.. algo que hasta beneficia a mi conciencia. según aseguran los más piadosos: quien tanto tiempo tiene se concede tiempo tan lento y tontamente como le sea posible: con esto puede ir muy lejos. Tú mismo. ¿quién de los dos. Zarathustra: el que quiere matar del todo se ríe. tu apariencia. «No mata la cólera.

de mi propia caverna. en mi morada.» 3 Y Zarathustra volvió a hablar: « ¡ Oh.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 4r>:>. Parecéis. Verdad es que si no os convertís en niños pequeños. (Y Zarathustra señalaba con las manos las alturas. 2 Y sucedió entonces que sorprendido Zarathustra de tales contestaciones de pillos. en verdad. —por haber podido volver a hacer lo que los niños. o un viejo loco. no podréis entrar en el reino de los Cielos. . un culto o una fiesta del asno. un alegre Zarathustra. Refrescad al frescor del aire libre vuestra cálida impestuosidad infantil y la agitación de vuestro corazón. es decir. Pero salid ahora de este cuarto de niños. rezar. a mí se me antoja que a flores tales les hacen falta fiestas nuevas. devotos. dijo. mis nuevos amigos. lo que para mí es un buen presagio. conjunto de payasos! ¿por qué disimuláis y os ocultáis de mí? A cada uno de vosotros os palpitaba el corazón de alegría y de mala intención por haberos vuelto semejantes a los niños pequeños. juntar las manos y decir: «amado Dios». —o una pequeña locura. ¡No olvidéis esta noche ni esta fiesta del asno. flores acabadas de abrir. cómo me gustáis ahora. un torbellino a cuyo soplo se aclaran vuestras almas. porque únicamente los convalecientes inventan tales cosas. la inventasteis. tunantes. se lanzó a la entrada de su caverna y dirigiéndose a todos sus huéspedes les gritó con voz tonante: «¡ Locos. —desde que habéis vuelto a estar alegres. hombres superiores y singulares.) «Pero nosotros no queremos entrar de ningún modo en el reino de los cielos: nos hemos convertido en hombres y por esto queremos el reino de la Tierra. donde hoy día toda la chiquillería se encuentra en su casa. hombres superiores! Aquí.

Pues bien. Y de n u e v o pensó Z a r a t h u s t r a : «¡ c u á n t o m e gust a n a h o r a estos h o m b r e s s u p e r i o r e s ! » . «Amigos míos. ¿qué os parece? Por primera vez en mi vida. que me ha enseñado a amar a la Tierra. y cuando pudo hablar lanzó una pregunta tan rotunda. ¡pero n o lo dijo. diré a la muerte. Vale la pena de vivir en la Tierra un día y una fiesta pasados en compañía de Zarathustra. dijo el más feo de los hombres. profunda y clara que llegó al corazón de todos los que le oyeron.•lo4 FEDERICO NIETZSCHE Y si volvéis a celebrar esta fiesta del asno. a d m i r á n d o s e en su fuero i n t e r n o de e n c o n t r a r s e t a n bien en la T i e r r a . la L u n a llena y las plateadas cascadas cerca de la caverna. Y no me basta con testimoniarlo. por cariño a Zarathustra. estoy contento de haber vivido toda la vida. ¡todavía una vez! . ¡totodavía una vez!» ¿Qué pensáis. F i n a l m e n t e acabar o n por r e u n i r s e en silencio todos aquellos viejos de corazones consolados y valientes. y por este día. amigos míos? ¿No queréis uniros a mí para decir a la muerte: ¿era esto la vida? Pues bien.» Así habló Z a r a t h u s t r a . vosotros todos los aquí reunidos. E L CANTO DE LA EMBRIAGUEZ 1 E n t r e t a n t o fueron saliendo u n o t r a s otro a r e s p i r a r el aire libre en la n o c h e fresca y p e n s a t i v a . celebradla por cariño a vosotros m i s m o s y t a m b i n por cariño a mí y en r e c u e r d o 'mío. «¿Era esto la vida?. Z a r a t h u s t r a m i s m o llevaba de la m a n o al h o m b r e m á s feo p a r a hacerle v e r su m u n d o n o c t u r n o . la quiet u d de la n o c h e se iba acercando m á s y m á s a su corazón. r e s p e t a n d o su dicha y su silencio! Y entonces ocurrió lo más extraordinario en aquel largo día tan extraordinario: el más feo de los hombres volvió a hacer ruido con la garganta y a soplar fuerte.

unos riendo y otros llorando. estaba todavía más lleno de la dulzura de la vida y había abdicado de toda laxitud. como está escrito. a medida que los hombres superiores le retenían entre sus brazos volvió un poco en sí mismo. su lengua balbucía y sus pies vacilaban. pero no pronunció ni una palabra.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 455 Así habló el más feo de los hombres cuando no faltaba ya mucho para la medianoche. y a pesar de que varios narradores opinan que su estómago albergaba entonces mucho vino dulce. —caminando entre el pasado y el porvenir. sucedieron en cambio cosas mucho más extrañas y maravillosas que el baile de un burro. que se hallaba en alejadas lejanías. Puede que fuera así o no. pero el viejo présago.» Pero poco a poco. pero desde . su mirada se apagaba. sin embargo. De repente. Y ¿qué os imagináis qué pasó entonces? En cuanto los hombres superiores oyeron su pregunta se dieron cuenta repentina y simultáneamente de su transformación y curación y se precipitaron sobre Zarathustra dándole gracias. como una pesada nube. pareciendo oir algo: llevóse el dedo a los labios y dijo: «¡Venid!» Volvió a reinar el silencio a su alrededor. Hasta hay algunos que cuentan que el asno bailó también. cada uno de la manera que le era peculiar. ¿Quién podría adivinar qué pensamientos agitaban entonces el alma de Zarathustra? Pero se adivinaba que su espíritu retrocedía al pasado y volaba adelante. En una palabra. honrándole. en cierta manera «sobre una elevada cresta. entre dos mares. no en vano le había estado antes dando a beber vino el más feo de los hombres. parecía Zarathustra un borracho. bailando de placer. besándole las manos y acariciándole. como dice el proverbio de Zarathustra: «¡ Qué importa!» 2 Mientras esto sucedía con el más feo de los hombres. pero si el asno no bailó en efecto aquella noche. movió rápidamente la cabeza. protestando con un gesto de los honores que querían tributarle los que por él se preocupaban.

al que Zarathustra. hombres superiores. —os hablan las cosas y se oyen y se infiltran en las almas nocturnas que velan largo tiempo. ¡ay. profunda! ¡ Silencio. Zarathustra llevóse por tercera vez el dedo a los labios y dijo: «¡Venid. la fría Luna llena y hasta la noche misma. lo mismo que los hombres superiores prestó atención. profunda? ¡Hombre. ten cuidado! . cómo suspira la medianoche y cómo se ríe en sueños! —¿No oyes cómo te habla secretamente con espanto y cordialidad la vieja hora de la medianoche profunda. el silencio se hizo aún más profundo y más intensa la quietud de la Naturaleza. me lo dice: —campana que contó los dolorosos latidos del corazón de vuestros padres. y su voz se había transformado. cómo suspira! ¡Cómo se ríe en sueños la vieja hora de la medianoche. —y quiero decíroslo tan secreta. venid! ¡Pronto va a ser la medianoche!». Pero seguía sin moverse de su sitio. silencio! Ahora se oyen muchas cosas que de día nadie se atreve a decir en alta voz. algo que esa vieja campana me ha dicho en secreto. ¡ay. que ha vivido más que un hombre. venid. todos escuchaban. el águila y la serpiente y también la caverna. y quiero deciros algo al oído. profunda. después volvió a llevarse el dedo a la boca y a decir: «/Venid. cordial y terriblemente como tsa campana de la medianoche.456 FEDERICO NIETZSCHE la profundidad llegaba lentamente el tañido de una campana. venid! ¡Vamos ya! \Marchemos en la noche!» 3 «Es cerca de la medianoche. incluso el asno y los animales de honor de Zarathustra. pero ahora que el aire es tan fresco y en vuestros corazones cesó todo ruido. ay.

Ya estoy muerto.ASI HABLABA ZARATHUSTRA 457 4 ¡Ay de mí! ¿Dónde he pasado el tiempo? ¿Me he caído en un pozo muy profundo? El Mundo duerme. ay! El rocío cae. ¡así tenéis que correr. pero una pierna no es. la Luna brilla. ¡ten cuidado! Estas se dirigen a los oídos sutiles. todavía roe la carcoma. ríos grandes y pequeños!» —La hora se acerca: hombre superior. sin embargo. salvad las tumbas. todavía jadea el corazón. ¡Ay. el mundo es profundo! . dirá?. un ala. mi alma baila. ¡Tarea cotidiana! ¡Tarea cotidiana! ¡Quién debe ser el dueño de la Tierra? La Luna es fría. —la hora en que siento frío y tirito. ¡Ah. la carcoma del corazón. No volasteis a suficiente altura. todas las copas se han ablandado y las tumbas balbucean. buenos danzarines. Araña. Toda vuestra alegría ha pasado. despertad a los cadáveres! ¡Ay! ¿Por qué sigue royendo todavía el gusano? La hora se acerca. la hora se acerca: —suena la campana. la hora se acerca. ay! ¿Volasteis ya bastante alto? Bailasteis. ¿qué dice la profunda medianoche? 5 Me siento transportado a lo lejos. que pregunta y pregunta: «¿Quién tiene bastante corazón para eso? ¿Quién debe ser el dueño de la Tierra? ¿Quién. ¿qué tejes en derredor mío? ¿Quieres sangre? ¡Ay. El vino se ha convertido en fermento. ¡Ay. el viento calla. Ya acabé. ay! El perro aulla. y ahora balbucean las tumbas: «¡redimid a los muertos! ¿Por qué es tan larga la noche? ¿No nos embriaga la Luna?» ¡Hombres superiores. a tus oídos. Prefiero morir a deciros lo que está pasando mi corazón de medianoche.

solitario. vieja campana. un olor de vino divinamente dorado de añeja felicidad. —maduró como la tarde en un otoño dorado. tu discurso maduró. ¡Oh día. tú. ¡No me toques! ¿Mi mundo no acaba de perfeccionarse? Mi piel es demasiado pura para tus manos. sois demasiado pesados. que a tientas me buscas! ¿Buscas a tientas mi felicidad? Para ti soy rico. este sonido embriagador de sapo! ¡Desde qué lejos viene a mí tu sonido. coged un dios cualquiera. un tesoro. ¡Oh Mundo!. dulce lira! Todos los dolores te han desgarrado el corazón. ¿No lo percibís. una felicidad de medianoche que canta. no me cojáis: . desde qué lejos. los menos conocidos. estúpido. una fuente de riqueza. coged una dicha más profunda. ahora hablas tú: el Mundo mismo ha madurado y las uvas acentuando su color. las almas de la medianoche. —-una felicidad ebria de morir. el dolor de los antepasados. torpe. —-tened manos más sensatas. los más fuertes. ¡Déjame. morir de felicidad. día pesado! ¿No es más clara la hora de la medianoche? Los más puros deben ser los dueños del Mundo. el dolor del padre. ¿me quieres? ¿Soy mundano para ti? ¿Soy religioso? ¿Soy divino para ti? Pero día y Mundo. que son más claras y profundas que todos los dias. hombres superiores? Secretamente sube un olor. más profundo que lo que el día pensaba! 7 ¡Déjame! ¡Déjame! Soy demasiado puro para ti. y ahora quiere morir. —un aroma y olor de la eternidad. como mi corazón solitario.458 FEDERICO NIETZSCHE 6 ¡Dulce lira! ¡Dulce lira! ¡Amo tu sonido. ¡el Mundo es profundo. de los estanques del amor! ¡Tú. el dolor de los abuelos.

9 Viña. la alegría es más profunda que la pena. —una lira de medianoche. —anhelos de lo lejano.ASI HABLABA ZAKATHUSTRA 45Ü —mi infortunio. todo lo que está maduro.. Porque la alegría. pero qeu tiene que hablar delante de los sordos. 8 El dolor de Dios es más profundo. cuando el dolor ya es profundo. día extraño. —¿No es un perro el viento? Gime. de lo elevado. ¡ay! El dolor dice: «¡Pasa. estar alegre y lleno de anhelos. de lo más cía- . hombres superiores. ladra. pero no a mí! ¿Qué soy? Una dulce lira embriagada. un sapo-campana que nadie comprende. ¡oh Mundo extraño! ¡Trata de coger el dolor de Dios. cómo se ríe. cómo padece y qué estertorosa es la medianoche! ¡Qué secamente habla esta ebria poetisa! ¿Ha sobrepujado su embriaguez? ¿Ha prolongado su vigilia? ¿Rumia? Rumia en sueños su dolor la vieja y profunda medianoche y más aún su alegría. el perro aulla. ¡Porque no me comprendéis ! I Se acabó! ¡Se acabó! ¡Oh juventud! ¡Oh mediodía! ¡Oh atardecer! Ahora ha llegado la tarde y la noche y la hora de ia medianoche. ¿por qué me alabas? ¿No te he podado acaso? Soy cruel. cómo suspira. ¿qué pretende tu alabanza de la embriaguez de mi crueldad? «Todo lo que se ha hecho perfecto. mi felicidad es profunda. ¡Bendita sea. quiere morir». y sin embargo no soy un dios ni un infierno de dios: profundo es tu dolor. pero todo lo que sufre quiere vivir para madurar.. sangras. ay. ¡Ay. bendita sea la podadera del vendimiador! Pero todo lo que aún no ha madurado quiere vivir. esto dices. dolor. la noche. vete!». aulla.

«Quiero herederos. — ¿quisisteis alguna vez que una vez volviera por segunda vez. habéis estado conformes con todos los dolores. hombres superiores? ¿Soy un adivino? ¿Soy un soñador? ¿Soy un borracho? ¿Un intérprete de sueños? ¿Una campana de medianoche? ¿Una gota de rocío? ¿Un vaho y un perfume de la eternidad? ¿No lo oís? ¿No lo percibís? Mi mundo acaba de hacerse perfecto. enredado. ¡Piernas. todo lo que eternamente se asemeja. así habéis amado al Mundo!. amado eternamente y siempre. ¡porque toda alegría quiere la eternidad! 11 Toda alegría quiere la eternidad de todas las cosas. vamos! ¡Oh mi viejo corazón! El dolor dice: ¡pasa y acaba! 10 ¿Qué os parece. corazón. todo eternamente. ama la eternidad. quiere levadura. no quiere hijos. quiere la embriaguez de . felicidad. empero. quiero hijos. no me quiero a mí. volad! ¡Id lejos! ¡Arriba.-100 FEDERICO NIETZSCHE ro. habéis dicho alguna vez: « ¡ me places. quiere miel. que sois eternos. enamoradas. Todas las cosas están encadenadas. ¡oh. la alegría se qiuere a sí misma. El dolor dice: «Rómpete. enredadas. pero vuelve.» La alegría. la medianoche es también mediodía. la vuelta de las cosas. ¿Habéis estado siempre conformes con una alegría? Entonces. iros si no queréis que se os enseñe que un sabio es también un loco. enamorado. momento! ¡Así querríais que todo volviera! —Todo de nuevo. la maldición es también una bendición. no quiere herederos. El dolor es también una alegría. decid también al dolor: pasa. sangra. —vosotros. amigos míos. caminad! ¡Alas. dice todo lo que sufre. la noche es también un sol.

porque a este Mundo lo conocéis. Toda alegría eterna tiene sed de las cosas fracasadas. pues. es más espantosa y más secreta que todo dolor. 12 ¿Habéis aprendido mi canto? ¿Habéis adivinado lo que quiere decir? ¡Pues bien. cantadlo en ronda! ¡Cantad vosotros mismos el canto cuyo nombre es «otra vez más». «El Mundo es profundo. —la alegría es talmente rica que tiene sed de dolor. la voluntad del anillo lucha en ella. que la alegría quiere la eternidad. he dormido. cantad en ronda el canto de Zarathustra! ¡Hombre. da.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 461 la medianoche. de infierno. y cuya significación es «¡en toda la eternidad!». oh dolor! ¡Rómpete. de odio. hombres superiores. se encuentra en la abundancia. adelante! ¡Cantad mi canto. arroja lejos de sí. —la alegría quiere la eternidad de todas las cosas. quiere odio. la desenfrenada. sabed. mendiga para que alguien quiera cogerla y da las gracias a quien la coge. quiere los dorados arreboles del crepúsculo vespertino. es más cordial. quiere el consuelo de las lágrimas vertidas sobre las tumbas. . corazón! Hombres superiores. del Mundo. la bienaventurada: vuestro dolor. ¡Hombres superiores! De vosotros tiene sed la alegría. ¡Oh dicha. quiere la profunda eternidad. se quiere a sí misma. de todo lo lisiado. por eso quiere también la pena. que está más sedienta. de vergüenza. guárdate! ¿Qué dice la profunda medianoche? «¡He dormido. Querría ser odiada. se muerde a sí misma. ¡oh fracasados!. —quiere amor. «£>e un profundo sueño me he despertado. Porque toda alegría se quiere a sí misma. quiere tumbas. —¡qué no quiere la alegría! Ella. la hace languidecer. está más hambrienta.

Todavía duermen en la caverna. no son esos mis verdaderos compañeros. así me gusta y me conviene. pero ellos no comprenden los signos de mi mañana. ojo profundo de felicidad. Mis animales están despiertos porque yo lo estoy. dijo lo mismo que otra vez habló. ciñóse la cintura y salió de su caverna ardiente y fuerte como el Sol de la mañana al surgir tras sombrías montañas. «Profundo es su dolor. «El dolor dice: ¡pasa y acaba! «Pero toda la alegría quiere la eternidad. su sueño bebe aún.i(¡2 FEDERICO NIETZSCHE «Más profundo que lo que pensaba el día. ¡cuál sería toda tu felicidad si no tuvieras a los que alumbras! Y si permanecieran en sus moradas mientras estás despierto y vienes a dar y a prodigar y a repartir tus mercedes. gritó hacia lo alto. .» Esto dijo Zarathustra a su corazón cuando el Sol se levantaba: su mirada interrogadora se dirigió hacia las alturas porque oía la aguda llamada de su águila. «Quiere la profunda eternidad! EL SIGNO Por la mañana después de esta noche saltó Zarathustra del lecho. El oído que me escucha. «Gran astro. «¡Bueno!. en mis cantos de medianoche. el oído que obedece falta a sus miembros. Mi águila está despierta como yo. y como yo también tributa honores al Sol. «La alegría más profunda que la pena. todavía duermen esos hombres superiores mientras yo estoy despierto. Sois mis verdaderos animales y os amo.. ¡cómo se ofendería tu altivo pudor! Pues bien. No son ellos los que yo espero aquí en mis montañas. el ruido de mis pasos no es para ellos la señal de levantarse. Quiero ponerme a mi obra y empezar mi jornada. Las zarpas de mi águila hacen presa en la nueva luz.

Mas él de nada hacía caso. pero en esta ocasión era una nube de amor sobre un nuevo amigo. Esto hacían estos animales. «El signo viene». Y en verdad. dijo Zarathustra. al mismo tiempo que delante de él resonó un rugido. sacudía éste admirado la cabeza y se reía. pensó Zarathustra en su sorprendido corazón. permaneciendo inmóvil sentado sin defenderse de los pájaros. que confiados se posaban sobre sus hombros.ASI HABLABA ZAKATHUSTIÍA 4ü. que apoyando la cabeza en sus rodillas no quería en su curiño separarse de él.¡ ¡Pero todavía me faltan mis verdaderos hombres!» Así hablaba Zarathustra cuando de repente se sintió rodeado como de innumerables pájaros que revoloteaban en derredor suyo. ¿Qué me pasa?. y su corazón se transformó. y cada vez que alguna paloma en su vuelo rozaba el hocico del león. Pero al agitar sus manos en derredor suyo defendiéndose del cariño de aquellos pájaros. y en seguida enmudeció. Viendo esto Zarathustra sólo dijo pocas palabras: «mis hijos están cerca. un largo y dulce rugido de león. porque hablando bien hay que reconocer que para estas cosas no tiene . La verdad era que sentía caer sobre él algo como una nube de flechas lanzadas sobre un nuevo enemigo. Pero su corazón se sintió aliviado de un gran peso y de sus ojos brotaron lágrimas que cayeron sobre sus manos. Todo esto duró mucho o poco tiempo. y lentamente tomó asiento sobre la gran piedra delante de la entrada de su caverna. semejante a un perro que tras larga ausencia vuelve a encontrarse con su amo. Las palomas no eran menos expresivas que el león en su cariño. porque sin saber cómo sumió las manos en unos tupidos mechones de pelos calientes. le ocurrió algo todavía más extraño. cuando pudo ver claro vio echado a sus pies un enorme animal amarillento. acariciando sin cansarse sus cabellos de plata. mis hijos». mientras el león lamía las lágrimas que seguían cayendo sobre las manos y rugía tímidamente. el ruido de tantas alas y el remolino alrededor de su cabeza era tan grande que le hicieron cerrar los ojos.

y asombrado preguntó a su corazón. «¡Compasión! ¡Compasión para el hombre superior!. ¡Oh vosotros. y aquí se acercó a mí el adivino. Entretanto. ¡Pues bien. dijo pasándose la mano por la barba. se extrañó mucho el león. reflexionó y vio que estaba solo. ¿qué me ha sucedido?» El recuerdo acudió entonces a su memoria. ¿qué es lo que me ha quedado reservado como mi último pecado?» Y una vez más se sumió Zarathustra en sus pensamientos y volvió a sentarse sobre la piedra meditando. me dijo. gritó. retrocedieron precipitadamente huyendo. porque al despertarse vieron que ya no estaba con ellos. Zarathustra mismo. y con una mirada comprendió todo lo sucedido entre ayer y hoy. miró a su alrededor. al oírlo gritaron todos los hombres superiores como con una sola boca. Cuando llegaron a la puerta de la cueva precediéndolos el ruido de sus pasos. hombres superiores. levantóse de su asiento. vuestra miseria fue la que ayer mañana me predijo este viejo adivino.4(i4 FEDERICO NIETZSCHE tiempo el Mundo. vengo a inducirte a tu último pecado!» ¿A mi último pecado?. y su fisonomía tornóse de bronce. atontado y extrañado. hasta la entrada de la caverna. «Aquí está la piedra. en la que estuve sentado ayer por la mañana. que apartándose repentinamente de Zarathustra saltó con poderoso empuje y rugiendo salvajemente. esto ha tenido su tiempo! Mi sufrimiento y mi compasión. se habían despertado los hombres superiores en la caverna de Zarathustra y se formaban en ordenada procesión que marchó al encuentro de Zarathustra a ofrecerla su saludo matinal. y aquí oí por primera vez el grito de angustia. «¿Qué he oído?. y en un abrir y cerrar de ojos habían desaparecido. ¡qué importa! ¿Aspiro acaso a la felicidad? ¡Aspiro a mi obra! . riéndose con rabia de sus propias palabras. exclamó Zarathustra. —y a vuestra miseria es adonde quería llevarme para tentarme y seducirme: «j Oh Zarathustra. De repente se levantó de un salto. el gran grito de apuro. se preguntó por fin lentamente.

mi día empieza. levántate. surge. . Zarathustra ha madrugado. pues. y salió de su caverna ardiente y fuerte como ei Sol de la mañana. al mostrarse surgiendo de las oscuras montañas. ¡oh gran mediodía!» Así habló Zarathustra.ASÍ HABLABA ZAltATHUSTRA 465 ¡Pues bien! El león ha venido y mis hijos están cerca. mi hora ha llegado: —Esta es mi mañana.

.

Se llama b u e n o al que sigue a su corazón. son de escaso valor. asi. son poco más que nada. hágase lo que se haga. que tienen algo. pero también al q u e sólo escucha la voz de su d e b e r . las evaluaciones p u g n a n u n a s contra otras. tal como están. ésta u otra. Net-zsche tal vez hubiera sacado partido de ellos aplicándolos y desarrollándolos. con los cuales t r a t ó Kant de hacer más digestible su Crítica de la razón vura. En cuanto a los aforismos. no se consigue sino demostrar que no hay medio. lo que se quiera. Tal sucedió con los Prolegómenos para toda metafísica futura. Salvo alguno de ellOS. cia su otoño : el otoño de la razón de su autor en este caso. pero t a m b i é n al valiente. se llama b u e n o al h o m b r e dulce y conciliador. o pensamientos. o máximas. pero que luego quedaron sin aplicación.MÁXIMAS TOMADAS DE LA OBRA POSTUMA DE PARA LA MEJOR COMPRENSIÓN DE NIETZSCHE ASI HABLABA ZARATHUSTRA» * i Todos los objetivos están d e s t r u i d o s . de comprender lo hasta entonces incomprendido. y ahora con esto. que van a continuación. . evidente es para mí que no son otra cosa que ideas sueltas que Nietzsche escribió pensando colocarlos en alguna de sus obras. POCOS. Hojas de u n árbol que iba bastante rápidamente h a . inflexible y s e v e r o . * Cuando se escribe algo pretendiendo con ello explicar lo escrito antes que nadie entendía.

porque proceden de tablas de valores diferentes. 4 La profunda esterilidad del siglo xix. Pero las condiciones primordiales.4Ü8 FEDERICO NIETZSCHE se llama bueno al que no se impone ninguna violencia a sí mismo. están destruidas. Existe una enorme fuerza moral. se llama bueno al que se obedece a sí mismo. se llama bueno al incondicional amigo de la verdad. Era un error el creer que tienen uno. No he encontrado hombre alguno que verdaderamente . pero también al héroe del dominio sobre sí mismo. sienta las primeras condiciones a las que tiene que responder el nuevo objetivo. que evita las luchas. pero también al ansioso de combates y victorias. 3 Todos los objetivos están destruidos. pero también al que no desprecia ni mira desde arriba. se llama bueno al hombre noble y distinguido. para todos los objetivos anteriores. pero ya no hay ningún objetivo más en el que toda la fuerza pudiera ser empleada. Entre sí están en contradicción. 2 Tenemos en nosotros una enorme fuerza de sentimientos morales. pero también al hombre lleno de compasión que transfigura las cosas. los hombres tienen que buscarse uno. se llama bueno al que siempre quiere ser el primero. pero también al hombre piadoso. se llama bueno al hombre de carácter bondadoso. pero ningún objetivo para todos ellos. pero también al que no quiere ser más que los demás. La ciencia enseña el curso que hay que seguir. porque se han asignado todos. en cambio. pero no el objetivo.

mientras se mande. respiré como uno que se asfixia. 6 «Todo el tiempo que vuestra moral estuvo suspendida sobre mí. y además la división del individuo en multiplicidades—fluctuación absoluta.» 7 Mientras haya que obrar. un nuevo amor. quiero decir. 9 Hacernos superiores al pasado y combinar de nuevo los instintos dirigiéndolos a todos a un objetivo. Yo quería vivir. Por esto son más necesarios que nunca un objetivo y un amor. no existirá todavía la síntesis (la supresión del hombre moral). No poder obrar de otra manera: los instintos y la razón que manda no sabrían ir más allá del objetivo: gozar de sí mismo en la acción.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 469 haya traído un nuevo ideal. 5 La disolución de la moral tiene como consecuencia el individuo atómico. 8 Todos rehusan llevar la carga de lo que no se ha mandado. pero hacen lo más difícil cuando se lo mandan. Por esto estrangulé a esa serpiente. Lo que me ha hecho esperar más tiempo ha sido el carácter de la música alemana. Aparentemente todo está en decadencia: hay que encauzar la destrucción de una manera tal que haga posible a los más fuertes una nueva forma de existencia. Un tipo más fuerte en el que nuestras fuerzas se unieran sintéticamente fue mi creencia. por lo cual ella tenía que morir. ¡es .

. por eso forma parte para ellos de las «condiciones de existencia».. nadie debe llegar a lo más alto. someterse y renunciar a atacar personalmente.. compadecer. Sin embargo.. y todo esto en su provecho más personal. 10 Tratándose de la virtud no hay que saltar. únicamente pueden no tenerse. No se pueden refutar las condiciones de existencia. precisamente por el olvido de sí mismo y su afán de socorrer. 11 Los hombres más insignificantes y superficiales pueden hacerse soportables a la vista por su buena voluntad de ayudar. es preciso que cada uno siga un camino distinto.470 FEDERICO NIETZSCHE sumamente difícil! No son solamente los malos instintos los que tienen que ser dominados: también hay que acabar con los llamados buenos instintos para santificarlo de nuevo. 14 Si fuera verdad que la vida no merece ser afirmada. Pero cada uno puede servir de puente y de enseñanza a los demás. por nada del mundo hay que quitarles la idea de que esta voluntad es «la virtud misma». 12 El hombre hace valiosa una acción: pero ¿cómo podrá una acción hacer valioso a un hombre? 13 La moral es cuestión de quienes no pueden librarse de ella. abusaría de su prójimo el hombre moral.

—lo que es su tmlgaridad. 19 Reivindicación: la nueva ley tiene que poder ser cumpida. Zarathustra se coloca frente a la ley suprimiendo «la ley de las leyes». y de su cumplimiento salir la anulación y la ley superior. Y precisamente es esta parte de la virtud la más difícil. Es preciso arrancarlos a la vida por medio de órdenes absolutas y temibles tiranos.—contra el que algo tenemos que hacer. Las leyes consideradas como espinas dorsales. Hasta ahora ha reinado el instinto de la esclavitud ante la ley. No debemos limitarnos a gozar de la vida: eso carece de nobleza. lo que importa es implantar en ellos virtudes. 16 El hombre malo considerado como un parásito. un sentimiento que se rebela contra el heronismo. 17 Un noble sentimiento es el que nos prohibe ser sol© unos sibaritas de la existencia. 18 A los hombres inferiores se les pueden aplicar las evaluaciones contrarias.—Pero la creencia fundamental de la masa es que hay que vivir para nada. . la moral. Es preciso trabajar en ellas y crear otras al cumplirlas.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 471 15 «Ama a tu prójimo»—quiere significar ante todo: «no te ocupes de tu prójimo»—.

¿Qué sentido tiene en general el promulgar leyes? Zarathustra es el heraldo que llama a muchos legisladores. 22 DIFERENTES INSTRUMENTOS 1. el que crea y el que enseña son los precursores del que domina. 24 Toda virtud y toda victoria sobre si mismo sólo tienen importancia como preparación del que ha de mandar. su desenvolvimiento y sus sufrimientos. los «liberados» cuya felicidad es el amor y la veneración. -Los esclavos. 21 Tipo del legislador. tienen el sentido de lo que es superior. es preciso crearles un bienestar. no estiman como no sean las imágenes según las cuales crean. Los que obedecen. Los que mandan. 23 El que da.) 3.472 FEDERICO NIETZSCHE 20 La victoria sobre sí mismo de Zarathustra como ejemplo de la victoria sobre si mismo de la Humanidad en pro del superhombre. 2. los poderosos. «la especie servil». Para esto es preciso triunfar sobre la moral. hacer que unos y otros se complazcan mutuamente. . (Supresión de lo que es su imperfección por la contemplación.

debe ser a imagen suya. 30 Las instituciones son el efecto de los grandes individuos y el medio de incrustar y arraigar los grandes individuos hasta que por fin den fruto.ASÍ HABLABA ZARATHUSTHA 473 25 Todo sacrificio del dominador es estimado en el céntuplo de su valor. del príncipe. pero dependen completamente de estos modelos. la clase de hombres y pueblos a los que tiene que gobernar. del que es responsable ante sí mismo. 27 El dificilísimo cometido del dominador que se educa a sí mismo. 31 En realidad procuran siempre los hombres poder prescindir de los grandes individuos. etcétera. por corporaciones. 26 Hay que venerar muy ostensiblemente todo sacrificio del caudillo. . 28 El gran educador es como la Naturaleza: debe acumular obstáculos para vencerlos. en esto tiene que haber logrado ser maestro. 29 Los nuevos maestros son los primeros escalones de los supremos imagineros (imprimen su tipo).

porque los más fuertes y los más débiles quedan igualados en el hecho de que unos y otros extienden su dominación todo cuanto pueden. 36 Zarathustra se siente feliz de que haya cesado la lucha de castas y haya llegado el momento del establecimiento de la jerarquía de los individuos. 35 Nueva tasación del hombre: ante todo las preguntas: ¿qué poder hay en él? ¿qué multiplicidad de instintos? ¿qué aptitudes comunicativas y receptivas? El dominador como tipo superior. crean quizá una clase obrera muy útil.474 FEDERICO N1ETZSCHE 32 Los ideales endemónico-sociales hacen volver atrás a los hombres. porque los hombres superiores salen perjudicados con ello. la casta inferior que no debe faltar. Ahora puede resolverse su tarea. El odio al sissistema de la nivelación democrática está sólo en el primer término. 34 No se trata de un derecho del más fuerte. 33 Iguales derechos para todos es la más extraordinaria injusticia. Sus enseñanzas no han estado dirigidas hasta ahora . inventan el esclavo ideal del porvenir. en realidad está muy satisfecho de que se haya llegado a tanto.

su renunciación a la felicidad y a la comodidad.ASI HABLABA ZARATHUSTHA 475 más que a la futura casta dominadora. sino una sola y misma cosa. Estos dueños de la Tierra deben ahora reemplazar a Dios y crearse la confianza de los dominados. 40 Realizar vuestro ideal. Ser creador y ser bueno no son una antisuma. pero no a sí mismos. 41 La doctrina de la Vuelta es el punto solsticial de la historia. 39 \ Lucha por el empleo del poder. La rivalidad de todos los «yos» para encontrar el pensamiento que permanece por encima de la humanidad como su estrella. . en primer lugar. luchas por el poder en la forma que se deduce de este ideal. su nueva santidad. 37 El conflicto del gobernante es el amor a lo más lejano en su lucha con el amor al prójimo. 38 El sentimiento del poder. pero con perspectivas lejanas o próximas. Salvan a los extraviados por la doctrina de la «muerte rápida» y ofrecen religiones y sistemas según las categorías. que representa a la humanidad! Zarathustra llama a esto lucha. Dan a los inferiores la esperanza en la felicidad. El yo es un primum mobile.

a no ser que prefiramos dejarnos deslumhrar voluntariamente y cegar ante ella. . pero el esfuerzo tanto tiempo sostenido para quitar piedras ha proporcionado todo poder a mis instintos. Hemos creado el más difícil de los pensamientos. nosotros la creamos y nosotros la despertamos: suprema manifestación del valor y de la conciencia del poder. Pero esto ya no nos es posible. Para poder crear es necesario que nosotros mismos nos demos una libertad mayor que la que hasta entonces se nos dio. Evocación de la verdad desde su tumba. sino en su propia continuación. ¡Desprecio de todo el pesimismo existente hasta la hora actual! Luchamos con ella y descubrimos que nuestro único medio de soportarla es crear un ser que la soporte. Hasta ahora me he ocultado algo. para ello precisa la liberación de la moral y aliteración por fiestas.476 i'EDEHlCO NIÉTZSCHE 42 De repente se abre la pavorosa cámara de la verdad. disimulación. 44 Siempre el medio cuando nace la voluntad del porvenir. así he vivido hasta ahora. garantía contra el conocimiento más difícil. pero no en un mundo equivocado. creemos ahora el ser que lo encuentre ligero y al que dicho pensamiento haga dichoso. entonces está próximo el gran acontecimiento. 43 La Humanidad debe situar sus ideas más allá de ella misma. Ahora reparo la última piedra. ¡Presentimientos del porvenir! ¡Celebrar el porvenir y no el pasado! ¡Poetizar el nieto del porvenir! ¡Vivir en la esperanza! ¡Momentos de bienaventuranza! Y después dejar caer de nuevo el telón y dirigir los pensamientos a fines próximos y determinados. Hay una inconsciente autoprotección. la terrible verdad se yergue ante mí. precaución.

la visión de lo que es perfecto y el anhelo. ¡Esto es la libertad de toda voluntad! En el objetivo residen el amor. mi movimiento al superhombre. No es de manera alguna su objetivo el considerar al último como si debiera ser el señor del primero. la veneración. Del mismo modo que toda voluntad supone un fin. Al contrario. como los dioses epicúreos. supone el hombre un ser que no está presente. Aquél engendra. 46 Mi pretensión: crear seres que se eleven sobre toda la especie humana sacrificándose para ello uno mismo «y su prójimo». . Uno de estos movimientos es incondicionado: la nivelación de !a Humanidad. ¡Crear por encima de nosotros I Este es el instinto de la generación. de la acción y de la obra. al contrario. sin preocuparse de la otra. La moral vigente hasta ahora tenía límites dentro de la especie. la acentuación de todos los contrastes y todos los abismos. etc. la creación de seres omnipotentes. los grandes hormigueros humanos. pero que represente el objetivo de su existencia. engendra al último hombre. El otro movimiento.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 477 45 Nuestra naturaleza nos impulsa a crear un ser superior a nosotros mismos. una vez conseguida ésta puede colocarse más alto el objetivo. las dos especies deben coexistir. aunque tan separadas como sea posible: la una. la supresión de la igualdad. mi movimiento. es. todas las morales anteriores han sido útiles desde el punto de vista de haber proporcionado a la especie desde el principio una estabilidad absoluta.

y cuando lo hube creado le envolví cuidadosamente en el velo del porvenir y dejé que sobre él luciera el Sol del mediodía. que finalmente aspira al superhombre. pero nada me satisfacía. Fui entonces en busca de la soledad y creé al superhombre. 50 Me encontraba cohibido entre los hombres y sin embargo deseaba estar entre ellos. 51 «Queremos crear un ser». Todos los otros objetivos son dignos de ser destruidos.478 lEDF. estar en gestación de él y por él honorarnos y estimarnos. 52 Los más fuertes de cuerpo y alma son los mejores —principio fundamental para Zarathustra—.KiCO NiEfZSCHK 47 El antípoda del superhombre es el último yo los he creado al mismo tiempo. amarle. Necesitamos un objetivo por el cual nos amemos unos a otros. porque todo lo demás no satisface a su amor. Mientras más libre y determinado es el individuo. deducir de . todos queremos tener parte en él. más exigencias tiene su amor. 48 hombre. 49 En medio de la vía nace e] superhombre.

es el afán de Zarathustra. lo mismo con dulzura que con dureza. cure y endurezca. ¡Guerra (pero sin pólvora) entre los distintos pensamientos y sus huestes! Nueva nobleza por selección. La competencia considerada como principio. El amor sexual considerado como la lucha por el principio que hay en el porvenir. ejercicios corporales para todas las edades. y por ella trabajamos y hacemos trabajar a los demás. la del que crea.—rehacer ai hombre a imagen suya. Nueva distribución de la jornada. Fiestas para la fundación de las familias. en lo que viene. 55 Encontrar la medida y el medio para aspirar más allá de la Humanidad: es preciso encontrar la especie hude su . Nada de «jardines» ni «la huida ante las masas». tiene que aspirarse a una nueva. Eli cuanto se logra la maestría en una condición. esto santifica al castigo que es usar de uno para el mayor bien de los que tienen que venir. 53 Para el genio es Zarathustra la encarnación pensamiento. Si no.ASÍ HABLABA ZABATHUSTKA 47!J ellos la moral superior. 54 La soledad es necesaria durante algún tiempo para que él se amplifique e impregne. su lealtad. Nueva forma de la comunidad afirmándose belicosamente. El derecho al castigo debe consistir en que pueda utilizarse al delincuente como objeto de experimentación (para un nuevo modo de selección). Se enseñará a ejercitar y a «dominar». Utilizar a los degenerados. Reservamos nuestra nueva comunidad porque es un puente que conduce a nuestro ideal del porvenir. se debilita el espíritu. Dejarse instruir por los malvados y darles también ocasión para la lucha.

57 «El hombre es algo que tiene que ser dominado»—. ello depende del tiempo de marcha—. Transformar la muerte para hacer de ella un medio para la victoria y el triunfo. Goethe.480 FEDERICO NIETZSCHE mana superior y más fuerte. los griegos son admirables: sin prisas. la salud exuberante. El espíritu superior unido a un carácter nervioso y débil. 3. Objetivo: desenvolvimiento superior de todo el cuerpo y no solamente del cerebro. 56 ¡Nada de impaciencias! El superhombre es nuestro escalón inmediato. lograr la perfección en toda obra. Spinoza. por los anorgánicos). el suave resolandecer del poder. El amor de la divinidad que sufre. Representar constantemente la tendencia superior en las cosas pequeñas: la perfección. Lo mismo que un artista trabaja en su obra cotidiana. Descontento de nosotros mismos. Para esto. . 4. 2. La buena voluntad para este descontento: Esperar su sed hasta que llegue a su colmo antes de descubrir su fuente. Mis precursores. El amor sexual como medio para la consecución del ideal (afán de perecer en su contrario). Reconocer la probidad en el motivo como corresponde al poderoso. como los griegos: nada de fantasmas incorpóreos. 58 1. la madurez. La libertad de la muerte. Heráclito. cómo hay que tratarlas. Antídoto contra el arrepentimiento: La transformación de los temperamentos (por ejemplo. tiene que ser suprimido. Las enfermedades. se necesitan moderación y virilidad. Empédocles. Levantar al hombre por encima de él mismo. para esta limitación.

Creación de ocasiones para que cada tino pueda ayudarse a sí mismo y quede libre de aceptar ser ayudado. 16 . Preñez. La guerra interior como "evolución". 60 La vida misma ha creado este pensamiento. 8. 7. 59 Doctrina principal: llegar en cada escalón a la perfección y a la sensación del bienestar.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 481 5. Es preciso querer desaparecer para poder volver a ser de un día a otro. La reproducción como el acto más sagrado. Transformación a través de cien almas: que sea esto tu vida. Por este momento soportó la vuelta eterna. Y finalmente querer todavía una vez más toda esta serie. La educación al mal para despertar al "demonio" propio. tu destino. creación del hombre y de la mujer que en el niño quieren gozar de MU unidad elevando un monumento a su comunión. 62 E'l momento en que concebí la vuelta eterna es inmortal. 6. 9. ¡no saltar! Primero la legislación: después de la perspectiva del superhombre horroriza la doctrina de la eterna vuelta: ahora es soportable. el más difícil para la vida: querer ir más allá de su mayor obstáculo. La compasión como un peligro. 61 La cosa suprema sería que pudiéramos soportar nuestra inmortalidad. La "conservación de la especie" y el pensamiento de la eterna vuelta.

«Hay que sofocar esta doctrina y matar a Zarathustra. aparentemente es el medio para acabar con ellos. 66 «Mi voluntad de hacer el bien me obliga a callar. lo segundo es despreciarse y destruirse unos a otros.» 64 Vacilación de los discípulos: brarnos a esta doctrina. de la patria. pero mi voluntad del superhombre me manda hablar y hasta sacrificar a mis amigos.4S2 FEDERICO N1ETZSCHE 63 La doctrina de la vluelta eterna resulta a primera vista aplastante para los más nobles. de la familia.» . «Quiero formarme y transformarme y formaros y transformaros. porque quedan las naturalezas más insignificantes y menos sensibles.» Zarathustra se ríe: «Tenéis os he puesto el martillo en la 65 No os hablo como hablaría al pueblo. Abandono de to«Llegaremos a acostumcon ella destruiremos al que ser el martillo. yo mano. Suplicio de las experiencias y equivocaciones. Vivir bajo el desprecio de la moralidad dominante. pero gran número. Para éste lo principal es despreciarse y destruirse. Demostrar en Zarathustra el ideal de los sacrificios necesarios: abandono del país natal. La crianza del hombre mejor es enormemente más dolorosa. ¡cómo podría soportarlo!» 67 Historia del Hombre superior. si no.

su miseria y su caquexia (diversos ejemplos. querer y poder comunicarse y tener el mismo conocimiento. sea extraño). pero si se la considera como opinión acerca de sí mismo. sino convertirnos en seres periódicos. 72 Todas las especies de hombres superiores. es un objeto do lástima. La voluntad de sufrir. Absoluta indiferencia al tratarse de la opinión de los demás (porque conocemos su medida y su peso). un valor y una significación? El corazón creador que anhelaba y en su anhelo quiso crear. (Aspiración a una decadencia absoluta como medio de soportarse. 69 Doctrina principal: en nuestras manos está el poder interpretar el sufrimiento como una bendición y hacer del veneno un alimento. creando el placer y el dolor. como la existencia.) No debemos querer una condición única. como el de Dühring. Es preciso que tomemos sobre nosotros todos los sufrimientos que hayan sido experimentados por hombres y animales. . 70 La grandeza heroica como única condición para los que se preparan. queriendo saciarse de pena. 68' ¿Qué es lo que prestaba a las cosas un sentido.ASÍ HABLABA ZAKATHUSTRA 48'. dándoles un carácter de afirmación y que tengamos un objetivo que les preste razón.) dos los goces que ofrecían los antiguos ideales (se les encuentra sea un sabor hostil. 71 Tres cualidades tienen que reunir los discípulos: ser verdaderos.

iS-1

FEDERICO NIETZSCHE

estropeado por el aislamiento). E n conjunto, el destino de los hombres superiores en la actualidad y la m a n e r a como p a r e c e n condenados a e x t i n g u i r s e llegan como u n formidable grito de a n g u s t i a a oídos de Z a r a t h u s t r a . Toda clase de degeneración de las n a t u r a l e z a s superiores (por el Nihilismo acercándose a él). 73 Hombres superiores que en su desesperación acuden a Zarathustra *. Tentaciones de la r e t i r a d a antes de t i e m p o por excitación a la compasión. 1. El inquieto, el v a g a b u n d o , el viajero, q u e ha desa p r e n d i d o a a m a r a su pueblo, p o r q u e a m a a m u c h o s ; el buen europeo. 2. El sombrío y ambicioso hijo del pueblo, hosco, solitario, p r o n t o a todo, que escoge la soledad p a r a no ser u n destructor, se ofrece como instrumento. 3. El más feo de los hombres, que está obligado a e n g a l a n a r s e (sentido histórico) y s i e m p r e busca n u e v a s v e s t i d u r a s : q u i e r e r e s u l t a r de aspecto m á s soportable, y finalmente se r e t i r a a la soledad p a r a n o ser visto, se avergüenza. 4. E l a d o r a d o r de los h e c h o s («el cerebro de la sanguijuela»), la m á s sutil conciencia intelectual, oprimido por exceso de u n a mala conciencia, q u i e r e v e r s e libre de sí mismo. * De la relación que va a continuación sacó Nietzsche los «superhombres» que a última hora se reúnen en la caverna de Zarathustra. Pero le sobraron personajes y sólo escogió los que le parecieron mas Interesantes. Cuando se prepara u n libro, se amontonan una gran cantidad de ideas y propósitos en mil notas separadas; pero luego no son todas aplicables y se guardan. A Nietzsche le sucedió como a todos, y luego, u n a vez muerto, su hermana encontró todo esto que tiene el valor de haber salido de la mano del filósofo. Pero no otro, pues son Ideas a desarrollar y aplicar. Otro ejemplo semejante de «ideas» sin gran, valor, tal como están, pero conservadas a causa de proceder de quien proceden (hombres consagrados ya por la fama), son los célebres Pensamientos, de Pascal.

ASI HABLABA

ZABATHUSTRA

485

5. El poeta, en el fondo ansioso de libertad salvaje, escoge la soledad y la severidad del conocimiento. 6. El inventor de nuevos medios embriagadores, músico; el encantador que finalmente acaba por echarse a los pies de un corazón amante y dice: «¡no vengáis a mí!, es a aquél a quien quiero conduciros.» Los demasiado sobrios que tienen ansias de una erabiraguez que no pueden satisfacer. Los que se han excedido en la sobriedad. 7. El genio (como ataque de locura) helándose por falta de amor: «No soy un genio ni tampoco un Dios.» Gran ternura: « ¡ hay que amarle aún más!» 8. El rico, que ha dado todo y pregunta a todos: «¿Tienes de sobra en tu casa? ¡Pues dame!»—como si mendigara. 9. Los reyes renunciando a reinar: «¡ Buscamos al más digno de reinar!» Contra «la igualdad»: falta el grande hombre y por consiguiente el respeto. 10. El comediante de la felicidad. 11. El adivino pesimista, que en todas partes percibe la fatiga. 12. El loco de la gran ciudad. 13. El joven de la montaña. 14. La mujer (que busca al hombre). 15. El envidioso y enflaquecido obrero y advenedizo. 16. Los buenos 1 17. Los devotos I y su locura «para Dios», es de18. Los «para sí» [ cir mi «para mí». y los santos )
74

«Os di el pensamiento más difícil, que quizá hará perecer a la Humanidad o quizá hará que se levante, porque dominados los elementos hostiles a la vida, serán eliminados.» «¡No os enojéis con la vida, sino con vosotros mismos!» Determinación del hombre superior como creador. Organización de los hombres superiores, educación de los futuros gobernantes. «Vuestra preponderancia de-

486

FEDERICO NIETZSCHE

be alegrarse dominando y formando.» «No solamente es el hombre el que vuelve; también el superhombre vuelve eternamente.» 75 Los típicos sufrimientos del reformador y también sus consuelos.—Las siete soledades. Vive más allá, por encima de los tiempos: su altura le procura el trato de los solitarios y los mal comprendidos de todos los tiempos. Todavía se defiende solamente con su belleza. Apoya su mano sobre el próximo milenario. Su amor se incrementa con la imposibilidad de poder hacer el bien con él. 76 El estado del espíritu de Zarathustra no es la loca impaciencia hacia el superhombre; es tranquilo y puede esperar; pero toda acción ha adquirido sentido, como el camino y medio de llegar hasta él. Esta acción debe ser buena y llevada a cabo a la perfección. ¡La tranquilidad del gran río! ¡Consagración de lo más pequeño! Todas las inquietudes, violentos anhelos y todo el asco han de exponerse en la tercera parte y ser dominados. La dulzura, la benevolencia, etc., en las primeras y segundas partes, como signo de la fuerza todavía no segura de sí misma. Ante la curación de Zarathustra se muestra César implacablemente benévolo; entre la facultad de ser creador, la bondad y la sabiduría queda cegado el abismo. La claridad, la calma, la carencia de exagerados añílelos, la felicidad empleada en el justo momento, eternizada.

ASÍ HABLABA

ZARATHUSTRA

487

77

Zarathustra III. «Lo mismo soy dichoso.» Cuando dejó a los hombres vuelve a sí mismo. Es como si una nube se desvaneciera (que le envolvía). El tipo de la vida que ha de vivir el superhombre debe ser la de un dios epicúreo. Un sufrimiento divino es el contenido del III Zarathustra. La condición humana del legislador sólo debe ser tenida como un ejemplo. El violento amor que le inspiran sus amigos aparece para él como una enfermedad; vuelve a estar tranquilo. Cuando llegan las invitaciones se substrae dulcemente. 78 En la cuarta parte es preciso decir exactamente por qué «el pueblo elegido» tenía que empezar por ser creado : son las naturalezas superiores, bien logradas en oposición a las venidas a menos (caracterizadas por las visitas): sólo a aquéllas puede comunicar Zarathustra los últimos problemas, sólo en ellas puede confiar para la actitud de esta teoría (¡ son bastante fuertes, bastante sanas y bastante duras y sobre todo bastante nobles!) para poner en sus manos el martillo que gobernará la Tierra. 79 La armonía del Creador, del amante, del conocedor en el poder.
80

«Sólo el amor debe ser Juez» (el amor que crea y que se olvida de si mismo en sus obras).

De esta casta nace. CESAR CON EL ALMA DE CRISTO La concepción sobrehumana del Mundo. el transfigurador de la existencia. el Dios verdaderamente epicúreo. 82 Debemos cenar de ser hombres que rezan. . Dionysos. el superhombre. muere bendiciendo. Zarathustra. Volver con amor de este gran alejamiento a lo más pequeño y más humilde. bendiciendo todos los acontecimientos de su vida. para convertirnos en hombres que bendigan. Esta es la primera que tiene que ser enseñada. una nueva casta dominante. de aquí o de allá.•188 FEDERICO NIETZSCHE 81 Zarathustra no puede hacer felices más que después de establecer la jerarquía. La jerarquía aplicada a un sistema de gobierno de la Tierra: los dueños de la Tierra finalmente.

G. en la editorial E. en Chemnitz. Naumann. Cada una de las tres primeras partes fue compuesta y escrita. Un libro para todos y para ninguno. en otoño de 1884. en Rapallo. aproximadamente en diez días. naturalmente. en la primavera de 1884. Zeubner. de un trabajo interior que había exigido largo tiempo. el . los números 2 y 3. en septiembre de 1883. Las partes segunda y tercera llevan debajo del título. en Chemnitz. Esta tercera parte apareció también en la casa Schmeitzner. desde fines de junio a fines de agosto de 1883. en la portada.NOTA La primera parte de Zaralhustra se escribió a principios de febrero de 1883.» La segunda parte fue escrita en Sils-María desde fines de junio a principios <*e julio de 18S3 e impresa en casa de C. como el autor ha dicho repetidas veces. G. en Leipzig. La tercera parte se escribió en Niza a fines de enero de 1884 y se imprimió desde fines de febrero a fines de marzo en la misma casa C. en Chemnitz. e imprimióse desde fines de marzo a fines de abril en la casa B. Sólo la cuarta parte fue meditada y escrita con algunas interrupciones: en Zurich y Mentón. Se dio al público en mayo de 1883. y también se dio a la publicidad en la casa Schmeitzner. precedidos. G. en Leipzig. Schmeitzner con el título de: «Así hablaba Zarathustra. Naumann.

apuntaba. me indicó mi hermano repetidas veces. y en el tomo último de la biografía «Das Leben Friedrich Nietzsche» («La Vida de Federico Nietzsche») y en los capítulos 16 y 18 de «Der einsame Nietzsche» («El solitario Nietzsche»). eran las «virutas» (como las llamaba Víctor Hugo. como ocurrió. Naumann. esta cuarta parte desde mediados de marzo a fines de abril en la casa C. para lo cual aún tenía elementos suficientes *. A pesar de que el autor designa a esta cuarta parte como la cuarta y última. verbalmente y por escrito. gran parte de ellas. más lo que luego se le hubiera ocurrido. El autor hizo imprimir a costa suya. para aprovechar después todas las ideas que se le ocurrían de repente) que pensaba desarrollar y aplicar más tarde. y lo mismo en época todavía posterior. aproximadamente. desde fines de enero a fines de febrero de 1885. como todas las demás. que quería escribir todavía una quinta y una sexta parte. guardándolas como un manuscrito para él mismo. acerca de las cuales se dan detalles concretos en los tomos XII y XIV de la gran edición completa de las obras y escritos postumos de Federico Nietzsche.490 FEDERICO NIETZSCHE final. hay planes para una continuación de Zarathustra en tres partes. G. por no encontrar para ella ningún editor ni. como ya he dicho. Así hubieran salido la quinta y la sexta parte si la razón de Nietzsche no se hubiera extraviado completamente. Por ejemplo: en 1884. quererlo encontrar. He añadido a la presente edición de «Así hablaba Zarathustra» una serie de fragmentos de los tomos mencionados que puedan servir para la mejor comprensión * Todas estas últimas notas que. . que. si no todas. Esta cuarta parte se dio al público en la Pascua de Resurrección de 1892—tres años después de la enfermedad de mi hermano y siete después de la primera impresión privada—después de haber dicho los médicos que el restablecimiento del autor era imposible. como todos los escritores. finalmente. Guardó secreta esta cuarta parte lamentando no haber hecho lo propio con las tres anteriores. cuando todavía no estaba escrita la cuarta parte.

FORSTER-NIETZSCHE. Parece que el autor mismo tuvo fugazmente el pensamiento de escribir una especie de glosario a Zarathustra. c. varios de los fragmentos adicionados pudieron ser escritos con ese fin. KLISABETH Weirnar.ASÍ HABLABA ZARATHUSTRA 491 de los principales pensamientos de esta obra. h. Dr. tanto. en general. pero. . diciembre 1926. son sólo apuntes en los cuales él mismo trata de afianzar el contenido de las diferentes partes de Zarathustra y algo por cierto antes de ser escrito definitivamente. Phil. que varias cosas se cambiaron más tarde al darles forma decisiva.

.

. 5 129 Del superhombre y del último hombre Los discursos de Zarathustra: 145 Las tres metamorfosis De las cátedras de la virtud De los alucinados de un mundo pretérito De los despreciadores del cuerpo De las alegrías y de las pasiones Del pálido criminal Del leer y del escribir Del árbol sobre la montaña De los predicadores de la muerte De la guerra y de los guerreros Del nuevo ídolo De las moscas del mercado De la castidad Del amigo De los mil y un objetivos 163 165 168 171 173 175 177 179 182 184 186 188 192 i93 195 . Noticia preliminar Origen de «Así hablaba Zarathustra» PRIMERA PARTE PRÓLOGO .Í N D I C E Págs..

194 ÍNDICE Pííff.S. Del amor del prójimo Del c a m i n a r del creador De la a n c i a n a y la j o v e n De la m o r d e d u r a de la víbora Del n i ñ o y del m a t r i m o n i o De la m u e r t e v o l u n t a r i a De la v i r t u d q u e da SEGUNDA PARTE 198 199 202 204 206 208 211 El n i ñ o con el espejo E n las islas b i e n a v e n t u r a d a s De los misericordiosos De los sacerdotes De los virtuosos De la g e n t u z a De las t a r á n t u l a s De los sabios célebres La canción de la n o c h e La canción de la danza E l canto de la t u m b a De la victoria sobre sí mismo De fos sublimes Del país de la civilización Del i n m a c u l a d o conocimiento De los sabios De los poetas De los g r a n d e s conocimientos El présago De la redención De la s a b i d u r í a de los h o m b r e s I ja hora rnás silenciosa TERCERA PARTE El viajero 217 220 223 226 228 231 234 238 241 243 245 249 252 255 258 261 263 266 270 274 279 282 287 .

De la visión y del enigma De la b i e n a v e n t u r a n z a involuntaria Antes del orto del sol De la v i r t u d que e m p e q u e ñ e c e E n el Monte de los Olivos Al p a s a r De los apóstatas El r e g r e s o De los t r e s males El e s p í r i t u de la pesantez De las a n t i g u a s y n u e v a s tablas El convaleciente El g r a n a n h e l o El otro c a n t o de la danza Los siete sellos CUARTA Y ULTIMA P A R T E La ofrenda de la miel El grito de la a n g u s t i a Conversación de los tres reyes La sanguijuela El encantador Servidor sin señor El m á s feo de los h o m b r e s El mendigo v o l u n t a r i o La s o m b r a Al mediodía La salutación L a cena Del h o m b r e s u p e r i o r La canción de la melancolía De la ciencia E n t r e las hijas del desierto El despertar L a fiesta del asno 373 377 380 385 388 394 399 404 408 412 4 1 f> 420 423 434 4fi8 291 296 300 303 309 312 315 319 323 328 332 354 360 363 367 441 ^7 ' .ÍNDICE 495 Págs.

El canto de la embriaguez El signo 454 462 Máximas t o m a d a s de la obra p o s t u m a de Nietzsche p a r a la mejor c o m p r e n s i ó n de «Así hablaba Zaruthustra» Diferentes i n s t r u m e n t o s César con el alma de Cristo Nota 467 472 48'8 489 .496 ÍNDICE Págs.

You're Reading a Free Preview

Descarga