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Para Pedro Pablo

Con el amor de una mamá que lo ama aun sin llegar...

Un día aparecieron ríos


también tres cometas en el cielo

Se empezaron a exhibir mil doscientas estrellas


en este hemisferio sur

El cielo era azul de noche


y blanco gris en el día

Hubo un momento en el que el mar dejó de ser bravo


y apaciguó a sus olas

Pasó que los viejos se hicieron niños


y los niños se volvieron ángeles

pasó que los hilos que tejían la piel de mis manos


se volvieron suaves
casi imperceptibles como el aire

Ocurrió entonces que las palabras de amor ya no se malgastaban


los ojos ya no debían estar bien abiertos
y al fín se confiaba

Todo
todo pasó como un prólogo
a tu llegada
mi amor

Y desde entonces
anduvo suelta
la estrella de la buena suerte
en todos los rincones de mi alma