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Daniel Medvedov


Playa de los Presos Socráticos y Pre-Socráticos


Madrid
2015



LEMA

“Así que no me importa por qué lugar comience;


Ya que , una y otra vez,
A lo mismo habré de llegar (I.3)

PARMÉNIDES

2
Los poetas son ciertamente mágicos. Se muestran a los ojos ignorantes de la gente, cuyas calles y
ciudades recorren girovagueando, bajo todas las formas fantasmagóricas de la apariencia social: son los
poetas poetas, no los poetas momentáneos.
Son los que miran desde arriba, desde alturas donde sólo los halcones pueden visitar, desde allí
miran la vida de los de aquí, de abajo, donde todos se arrastran, o se deslizan, como ellos. A tales poetas, a
Tales de Mileto, para dar un sólo nombre, unos los tiene por nada a la izquierda, mientras que otros, los
sutiles, los juzgan dignos de todo. Toman unas veces la forma existencial de polimecánicos; otras veces son
limpiabotas y lustra-sandalias y no faltan ocasiones en que dan que pensar si estarán locos de remate. Así
era mi amigo Juan David García Bacca. Parménides, Empédocles, Jenófanes - ¡Qué nombres! ¡Que
hombres! ¡Tan extravagantes y excéntricos! Se dedicaron a dar vueltas y vueltas epistrofosiando por las
ciudades de la Hélade acompañados por la música monocorde de extraños barimbéus y marimbas, según su
propio compás y sistema de pasos cósmicos, a imitación de las grullas reales , de los cisnes en vuelo y de las
cigüeñas.

Más de uno de tales recitales de danza y cantos terminaban en pedradas e insultos, si los presentes
se daban por aludidos, cosa muy posible, pues los resentidos todo lo toma como insulto, y responde pronto
con gritos, voces, bofetadas, palos, coces y patadas. Y ellos se retiraban discretos y algo melancólicos al
verse tan rechazados, y malentendidos por aquellos a quienes tanto bien habían hecho. Descansando en la
huída, rememoraban callados aquellos versos del Panegírico de la Sabiduría de Jenófanes:
Aunque arrebatare la victoria,
O por los pies veloces,
O en los quíntuplas juegos, como atleta,
Los de a la vera del agua del pisas,
Allá en la región olímpica,
Junto al templo de Júpiter,
O en luchas mano a mano,
O en el tanto rudo afán del pugilato,
Aunque gane la victoria,
En el combate pavoroso,
Combate de los combates,
Y por estos motivos
Sea en el parecer de los conciudadanos
Más admirable que ellos . . .
Aunque de una vez alcance todo eso
Su dignidad no es pareja de la mía;
Que es mi sabiduría más excelsa
Que vigor de hombres
Que de caballos fuerza . . .
Así iban, dando recitales de poesía, cantando según el ritmo, acentuación y melodía de hexámetros, ante los
ojos atónitos de la gente, y tantas veces tuvieron que huir, a causa de sus insultos, valientes, cordiales, en
sarta de rosarios:
“!Sordos de remate, ciegos, estupefactos, bicéfalos anfísbenos, raza demente! – como imprecaba a los
presentes Parménides, más de una vez, palabras dedicadas a lo mortales, a los humanos, a los de la calle, a
los Muchos. O si acaso en otros lugares, apareciese un loco de remate, un poeta, que recitar .a aquellos
versos del mismo Jenofanes que nombra Heráclito:

3
Jamás nació ni nacerá hombre alguno
Que conozca de vista cierta lo que digo
Sobre los dioses y sobre las cosas todas;
Porque, aunque acierte a declarar las cosas
De la más perfecta manera
Él, en verdad, nada sabe de vista.
Locos de atar, volados, concéntricos y llenos de luz.
Así eran, dioses con apariencia de ángeles, hombres especiales con el disfraz de mentecatos.

El HOMBRE-AMULETO
DESAYUNO EN LA BOQUERÍA

4
Hay pequeños objetos en la calle.
Puede que entre el polvo y la hierba,
Encuentres tesoros escondidos,
Vidrios rotos y tuercas perdidas
En busca de su propio tornillo
o, VICEVERSA

Conocí ayer a un hombre llamado CLAVO-OXIDADO. Le pregunté respetuosamente a qué evento


se debía su nombre y me respondió que acostumbraba recoger de la calle diversos objetos sin importancia,
cosas triviales que caían, o se perdían casualmente. No eran cosas que la gente botaba. Tampoco eran cosas
que él mismo buscara en la basura.
Eran agujas imperdibles que la gente perdía, botones descosidos que la gente dejaba por doquier, sin
percatarse, tuercas, tornillos, rodelas, clavos oxidados, hilos y cabos,
tapas de plástico, esferas de metal, canicas, alambres, zarcillos rotos, eslabones perdidos, llaves viejas,
pedazos de metal con formas curiosas, maderos cúbicos, corchos, dados, vidrios de colores, y demás
nimiedades que nadie se digna en mirar en las aceras.
Clavo-Oxidado era un caballero muy elegante. Los domingos, desayunaba sui generis en el mercado
de la Boquería, en Barcelona, y su modo de comer lo justo, era más que sorprendente. Vestido de corbata,
sombrero y bastón, se paraba frente a diversas ventas de queso, de jamón y de frutas y, como distraído y sin
querer, aceptaba ser invitado “a probar” este “pedacito” de queso, esta “lonjita” de jamón, ese “grano” de
uva.
-“! El desayuno está listo!- solía decir, luego de probar, y retornaba contento a su bujardilla de la Plaza del
Sol, en la calle Planeta 11.
Me explicaba Clavo-Oxidado que las cosas insignificantes, por estar días y meses, tal vez años
enteros, bajo la lluvia y en el sol ardiente, adquirían un cierto poder natural que cuidaba al portador y, al
tiempo, lo guardaba de tropiezos casuales y de muchos otros obstáculos del diario convivir. Eran amuletos.
Un amuleto es un objeto de poder, un talismán, un poder mágico y privado, cuyo efecto concierne al
mundo de las cosas visinvisibles. Puede que sea un simple papel, una joya rota, un “ente” oxidado, pero este
objeto tiene la bella propiedad de proteger a aquel que lo lleva, o que lo carga, de los efectos generados por
los defectores de la energía. Hay amuletos defesivos y también existen los talismanes ofensivos. El combate
consiste tanto en la defensa como en el ataque. Por tanto, aunque me defienda, estoy luchando, estoy en
combate.
Entre los amuletos defensivos, hay unos muy eficaces: La Mano haciendo “cuernos”, un clavo
oxidado, que debe estar siempre clavado en un corcho, una aguja, metida en su corcho, también, o la Mano
haciendo el signo de la Higa. Las dos manos que he citado, deberían llevarse como colgantes y lo mejor
sería encontrarlas de coral rojo.

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También la Mano de Fátima, un amuleto universal, y no sólo islámico. Tiene que ser confeccionado
de oro, marfil, o de plata. Luego están los dientes de tiburón, las garras de gato salvaje, o de jaguar, de león,
o de tigre, poderosos talismanes defensivos. No busquen cuernos de ciervos-volantes (Cerf-Volant) pues no
existen, ya que se trata de un juego de palabras: en francés - la cometa de los niños es llamada
“cerf_volant”.
Hay un bello libro de amuletos personales publicado por el autor del ”Mono desnudo”, Desmond
Morris. El texto y las fotografías son un encanto, allí encontrarán todos los detalles sobre este tema gracioso.
Su título completo es GUARDIANES DEL CUERPO, “Amuletos y objetos protectores” y fue editado en
2001, en Plaza & Janes Editores, S.A., en Barcelona. Los amuletos descritos en la publicación pertenecen a
la colección privada del autor y ese dato dice mucho de la ardua labor editorial volcada en este libro.
Tales objetos de poder hay que llevarlos en forma de brazalete, colgante, broche, o collar. Pero lo
mejor es no llevar nada, pues las manos son el más poderoso de los amuletos invisibles. La mano tiene una
energía que no se puede comparar con ningún objeto. Sus gestos son signos gráficos que se pintan en la
pantalla discreta del espacio frecuentado por la energía. A pesar de lo que digan todos los incrédulos, los
talismanes protegen del mal-de-ojo, que existe, no es un cuento de las supersticiones. El mal-de-ojo es un
evento grave. Más vale tomarlo en cuenta que ignorarlo.
La gente, sin saberlo, traga energía del otro, quita el calor interno, opaca la luz del amigo, come
poder, y en consecuencia, impregna todo de una estela de frío que envuelve lo que cae entre sus garras. A
veces, trae calor excesivo, magnetismo desastrado, electricidad pasiva, o estática, y otras mil cosas que no
cuento aquí. Pero tampoco hay que estar temblando por todo eso. Calma. “Toma todo de modo natural”-
decía Clavo-Oxidado.
Los talismanes ofensivos o activos ejercen acciones visinvisibles combinadas:
• El Alfiler PHI, que se lleva como colgante, o en la solapa de la chaqueta. Es la letra griega del
célebre número de Oro.
Todos los demás números mátemágicos, como PI, e, i , etc. tienen efectos de combate
armónico para con los perdidos, es decir para aquellos que no saben qué están diciendo, o qué están
haciendo, en el diario convivir.

La Mi
ENERGÍA ENERGÍA


ENERGÍA

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Hay un ciclo de intercambio continuo de energía entre las cosas, es decir entre los seres, las criaturas, los
hechos y los objetos.

No es que estos amuletos hagan “daño” alguno: de hecho, están armonizando la energía
negativa del contrario y así, todos ganan y están protegidos.

¿Qué es la energía?
La energía no es ni la olla, ni el fuego, ni el arroz, ni el agua, ni la tapa de la olla.
Es el vapor que surge cuando levantas la tapa de la olla donde se ha hecho el arroz. Cocinar el arroz
no es ninguna tontería, pues tiene sus secretos.
El fuego debe ser un fuego “entretenido”, ni muy alto, ni muy bajo. Una sopa se hace mejor a fuego
lento y otra cosa que yo se, también se hace muy bien a fuego lento.
Investiga, preguntando a los cocineros
y a las madres.

• La Piedra IMÁN, el óxido magnético de hierro. Parece que alivia los dolores de todo tipo, pues los
anula magnéticamente, especialmente los dolores de cabezas, que son de cuatro tipos- frontal (para
quitártelo, presiona con el pulgar el punto que está en el entrecejo), parietal (para aliviarte, presiona
los dos puntos que está en los forámenes laterales, donde se encuentra la curva de la ceja con la línea
del “rabo del ojo”), apical, de la cima de la cabeza ( y allí puedes presionar con la uña del pulgar,
para aliviártelo), occipital, detrás de la cabeza (puedes presionar con los dos pulgares, circularmente,
hacia afuera, en el punto que está detrás de la base de cada oreja, atrás, en la base del hueso
occipital)
Todo dolor de la zona de la cabeza, y en general del cuerpo entero, se alivia y hasta puede
desaparecer, si presionas fuertemente con el pulgar, tomando como base para la presión, al
índice, y la zona de presión es la que se halla en el ángulo de encuentro de los huesos del pulgar y el
índice. Este punto gracioso es llamado “La boca del Tigre”, entre los chinos.

• El Anillo de Pelo de Elefante. Es negro y se parece a un hilo grueso.

Perdería el día entero con listas y descripciones de talismanes, pero no es esta mi intención.
Desearía decirles, más bien, que el mejor de los talismanes es nuestro propio cuerpo, sus
dientes y la bella sonrisa, arma capaz de ahuyentar toda influencia negativa.
Y mira, mira lo que decía Emily Dickinson:

“Hay una palabra


Que lleva espada
Puede atravesar a un
hombre armado”
El mensaje de Clavo-Oxidado era sencillo: los objetos encontrados en la calle, pueden ser
motivo de contemplación, pues cada uno tiene su historia y detrás de su óxido se esconde el oricalco
de la imaginación.

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El Hombre-Tortuga

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El Hombre con una concha de tortuga es una imagen mítica de todos los seres humanos. Así
cargamos nuestro destino a cuestas, sin saberlo, sin estar conscientes de ello, sin percatarnos de esta concha
que, a la vez, pesa, como también guarda y cuida al cargador de los golpes externos, si acaso pueden ser los
golpes algo más que externos.
No nos damos cuenta que aquello que nos pesa, nos vuelve también inexpugnables. Allí nos
podemos meter, allí nos entramos, cuando desde fuera se nos ataca y agrede.

9
El Hombre - Tortuga es la imagen del Ser caído en este mundo de animales fantásticos.

1000Arepas

Los hombres no caminan bajo la sombra del Búho, aunque se haya extinguido el venturoso
SIMURGH.

Saadi
*

El Hombre-Ornitorrinco

Así como el pobre ornitorrinco está castigado a no ser ni pato, ni guacharaca, ni pez, ni elefante,
ciertos humanos - entre los cuales me cuento, por la cortesía de los que escriben, para con los que inspiran
tales escritos, - tienen que ejercer oficios que no terminan de ser ni claros, ni definidos: son chapuceros,
pero no son fontaneros, ni plomeros, ni bomberos. No son artistas, ni artesanos, ni son folclóricos, ni
antropólogos, ni son barredores, ni limpiadores, ni barrenderos, ni aseadores. He conocidos varios hombres-
ornitorrinco: uno de ellos era mi padre.
Como artista, no levantaba polvo, pero tenía que oficiar de “pintor de brocha gorda”. Como orfebre,
no podía ejercer, ya que era prohibido trabajar el oro en aquel país socialista de Transilvania. Como
calígrafo menos todavía, ya hacía siglos que la imprenta había quitado el glamour a la caligrafía y la
máquina de escribir hizo otros tantos estragos en las filas de los amanuenses.

Hay unos diez oficios ancestrales y tradicionales en la humanidad entera y cada uno de nosotros, con
excepción de loas vagos, ejerce en uno de estos campos laborales. Hasta los maleantes y los cacos, los
ladrones y los embaucadores pertenecen a la clase de los que ofician el arte de robar, y todos son miembros
de la Corte de los Milagros.

Las diez esferas son:

• EDUCADORES
• TERAPEUTAS
• COMERCIANTES
• MARINOS Y VIAJEROS
• POLÍTICOS Y MILITARES
• ARQUITECTOS Y TRABAJADORES DEL CAMPO
• ARTISTAS, MÚSICOS, PINTORES, EMBAUCADORES, SALTIMBANQUIS, LADRONES Y
CACOS
• ESCRITORES, AMANUENSES, CALÍGRAFOS
• RELIGIOSOS Y MÍSTICOS
• BRUJOS Y CHAMANES Y TAMBIÉN LOS MAESTROS ESPIRITUALES

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El Hombre-OSO

Son los eremitas, los que se retiran del bullicio, los que se meten a monjes, los solitarios.

El Hombre-Unicornio

Los que sólo tienen una meta en la vida, y por lo general, en su frente hay sólo una raya, como en la
frente de David Bekham o de Mike Tyson. ¿Les han mirado, acaso una sola vez, su frente? Por esa
meta hacen todo lo posible y lo imposible.

El Hombre-Fénix

Este es un sujeto fracasado que renace de sus propios errores, siempre nuevo y fresco, empezando
otra vez, otra labor, sin mirar hacia atrás, como el fénix.

El Hombre-Castor

Este sujeto se la s pasa construyendo muros y cargando ladrillos en su pequeña casa, y sus cuartos,
baños, ventanas, puertas y hornos sufren constantes cambios, como consecuencia de su frenética
actividad constructora, pues le tocó la manía de construir.
Lo que una vez fue una cualidad, llegó a ser un defecto.
Que Trios me cuide de esta locura.

El hombre-Serpiente

Ese tipo de sujetos se arrastran. Cambian de piel a todo momento, son huidizos y escurridizos,
callados, sigilosos. Pasan de una esfera laboral a otra sin que nadie se entere y de pronto, lo encuentras
ejerciendo como arquitecto, cuando ayer era médico y anteayer, comerciante. Los Hombres-Serpientes
son buenos negociadores de conflictos.

El Hombre-León

Aquí están los reyes, los presidentes, los líderes, cada uno con sus virtudes y sus locuras – pero
reyes. No me hables de algunos que no quiero nombrar siquiera, pero sí, entran en la misma clase, con
sus defectos y cualidades.

El Hombre-Unicornio

Tiene muchas cualidades y se encuentra en muchas variantes:


• El Hombre-Caballo
• El Hombre- Burro
• El hombre-Asno
• El Hombre Asno-de-Oro, como el de Apuleyo

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El Hombre-Dragón

Así son los maestros espirituales, los tutores, los mentores, los heraldos, los verdaderos guerreros,
los guías, los baquianos y los instructores.

El Hombre-Pez

Son los nadadores atletas, los marineros, los navegantes.

El Hombre-Zorro
Este es un tipo astuto, de alma cobriza, y según la tradición hay que temerle.

El hombre-Perro

Son los guardianes, los cuidadores nocturnos, los vigilantes, los serenos, los porteros, tipo Isaías,
portero de mi edificio.

El Hombre-Sapo

Es un sujeto erudito que desea hacer el Camino de Santiago, según la Mini-Novela CRISOLEDAD.

El hombre-Ciempiés

Es un elemento polimecánico, le gusta andar y conoce mil caminos, pero gasta demasiado en zapatos
y por ello prefiere andar descalzo.

El hombre-Búho

Trabaja de noche, entre libros y papeles polvorientos, buscando un no se qué, como mi hermano
Cornelius.

El hombre-Simurgh

El Rey de los Pájaros, El Simurgh es el Chamán, el curandero, el Curioso, el Mago Merlín,


intermediario de los mundos visinvisibles.

El hombre-Mosca

Asustadizo, se muda por doquier, no soporta estar por mucho tiempo en el mismo lugar y por ello
cambia rutinariamente de sitio.

El Hombre-Abeja

Trabajador como ninguno, gregario, ¡Quédate quieto, hombre, la vida es algo más que trabajo y más
trabajo,
joder! ¡Mira a esos zánganos!

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El Hombre-Halcón

Ese individuo posee las cinco condiciones del pájaro solitario, como las nombraba San Juan de la
Cruz y Carlos Castañeda:
• Que vuela a lo más alto
• Que pone el pico al aire
• Que no tiene determinado color
• Que no aguanta compañía alguna, aunque sea de su propia naturaleza
• Que canta suavemente

El Hombre-Lobo

Se pone una piel de oveja y anda tranquilo hasta que los perros lo reconocen. Es decir, hasta que los
Hombres-Perro lo reconocen!

El Hombre-Rata

Son los banqueros, en general.


Tienen oídos de murciélago, y garras de rastrillo.

El Hombre-Hormiga

Hay una diferencia con el Hombre-Abeja, pues el Hombre-Hormiga nunca descansa. Nunca he visto
a una hormiga tranquila, pero a una abeja sí. Las Hormigas son los robots de la naturaleza: para allá, para
acá, para abajo, para arriba, para adentro, para afuera. El hombre-Hormiga es desesperante.

El Hombre-Araña y
La Mujer-Tarántula

La pareja ideal que sospecho, no merece ni necesita descripción alguna.

Con esto he dicho casi todo de estos hombres extraordinarios, tipo Luis Kahn, el arquitecto.

En asuntos de mujeres no me embargo. Sólo nombraré algunos tipos, en passant:

• La Mujer-Manzana
• La Mujer-Cisne
• La Mujer-Venado
• La Mujer-Escorpión
• La Mujer-Jirafa
• La Mujer-Cocodrilo
• La Mujer-Loba
Etc.

El

13
Sueño
del
Piano
con
Cola

Soñé que empujaba y a veces arrastraba por las calles de una gran ciudad, un piano con cola. Era un
objeto impecable de madera de ébano y su brillo atraía a la gente que luego me ayudaba a pasar los huecos y las
demás incomodidades de la calle.
Atravesaba los charcos, superaba los obstáculos de las esquinas donde, a ratos, encontraba montones de
escombros, aguantaba el peso del gran instrumento cuando la calle tenía una bajada y ayudado siempre por
muchos amigos, empujaba el negro cuerpo musical hasta alcanzar otra vez el trayecto plano.
El piano tenía marcado en oro el nombre de la fábrica, OUROBOROS. Era un gran piano con cola, un
instrumento de concierto, objeto raro y caro. Detrás de la caja de los teclados, en una esquina, tenía inscrito lo
siguiente: La profecía estará realizada cuando el piano se muerda la cola.

Yo sé que la boca del piano es el teclado y las teclas mismas son los DIENTES, con sus negras caries y
todo. Por ello cerré bien la tapa de las teclas y seguí empujándolo y arrastrándolo, pasando por un último
obstáculo de piedras y a través de un pantano. Por fin, luego de varias vueltas salí a la gran avenida que cortaba
la ciudad de norte a sur, parecía La Diagonal de Barcelona y la gente, muy cariñosa, me hizo entender que el
camino ya está fino, libre y, finalmente, sin obstáculos.
Ahora sólo tenía que arrastrarlo y rodarlo poco a poco por sus pequeñas ruedas de los tres pies. No me
gusta llamar "patas" a las tres columnas del piano.
Le pregunté al señor PARMÉNIDES sobre el sentido de este sueño.
"Llegará un día en el cual tu trabajo alcanzará un suave rodar, con la facilidad y soltura del andar por
una gran avenida. El piano es tu talento y tu labor extenuante, pero recuerda, Nadiel, todavía no habías tocado
nada en el sueño, ninguna melodía.
¡El piano de cola, OUROBOROS, se muerde la cola! ¡Qué imagen más cómica!
Tenía entendido que OUROBOROS era la serpiente alquímica, que cuando se mordía la cola todo
andaba perfectamente. Pero no se la mordía – afirmó un día mi maestro – ¡se la chupaba, la saboreaba!
Llegará un día en el cual estos libros que estás escribiendo -el piano de tu sueño, pues cada uno es una
tecla y son como las constelaciones, ochenta-y-ocho - alcanzará la gran VÍA REAL.
Hasta entonces hay mucho trabajo y muchos desafíos. “¿Recuerdas que CHOPIN tiene un estudio de las
teclas negras? Es la gama pentatónica. Tócalo cuando este sueño se cumpla".
El señor Parménides me estaba diciendo eso hace casi cuarenta años y hoy lo sigo oyendo a mi derecha.
No debo mirar, está allí, en silencio. Si tratara de verlo, desaparecería al instante. Así me enseñó actuar
en la vida mi querido maestro.

En París, cuando dormía en el Gabinete Fantástico del Doctor M., leí un poema sobre un piano, lo
recuerdo íntegro: el número 22 del libro INTRODUCCIÓN A LA CIENCIA FEMENINA.

14
* Los profesores

Yo tenía un profesor de estrellas, un profesor de números, un profesor de cuerpo, un profesor de


combate, un profesor de ajedrez, un profesor de libros, un profesor de comida, un profesor de dinero, un
profesor de juego y un profesor de Dios.
Cada uno me enseñaba, sólo si yo preguntaba o me interesaba, cosas relativas a sus conocimientos.
Podía preguntar cualquier cosa. Siempre había un profesor que me respondía. Sin embargo, ellos estaban todos
en sus casas y yo tenía que visitarlos según el interés que me embargaba en el día respectivo.
A veces tenía ganas de hablar y de oír cosas sobre números y visitaba al profesor Vermont. Sabía tanto
de números y de sus historias, que me impresionaba.
-¿Cómo es posible saber tanto? ¡Eso es conocer! -me decían cuando yo comentaba mi asombro- Saber
es otra cosa.
-¿Qué es saber? -preguntaba yo.
-Saber es tener la capacidad de ser NADIE. Es poder retornar a sí mismo cada vez que tú quieras. Es
estar en paz y ser modesto secretamente.
Esta era la respuesta del señor Parménides, el profesor de ajedrez. Era bueno el que yo decidiera cada
día qué cosa quería estudiar. Esa es la verdadera educación: el placer del conocimiento.
Estudiaba las estrellas de noche y de mañana. A ratos esperaba salir al lucero de la tarde al lado del
profesor ARDAN. El conocía todo de las estrellas. No sólo su nombre y sus colores, sus constelaciones o sus
historias, conocía el secreto de las estrellas. Es decir, sabía ¡qué cosas eran las estrellas!
El profesor ARDAN me enseñó ver en el cielo estrellado durante la luz del día. Me decía: Nadiel, el
cuerpo es como un alto biombo que corta la luz difusa que te impide ver a las estrellas. Cierra los ojos y aguanta
así un rato. En pocos instantes serás capaz de ver las estrellas dentro de ti mismo.
El profesor de libros, Don BERG, no sólo me enseñaba a leer sino también a escribir.
Aprendí a "poetizar" como el decía, a construir poemas ejemplares con motivo de los más triviales momentos
del día. Estos poemas eran como pastillas de inmortalidad para la tristeza y el desatino. No se trataba de
construir alguna historia en versos o contar rimado. Era otra cosa. Un gesto desapercibido, un instante de
quietud, una rana esperando la lluvia, todos esos momentos sin importancia formaban el arsenal poético de la
escritura.
Aprendí a curar mis sentimientos con la poesía. Esa medicina del alma ungía la tristeza con el aceite
sagrado de la creación.
Ellos decían que son "hermanos", no "profesores". Me enseñaron la diferencia entre los instructores y
los maestros, entre los guías y los baquianos.
El profesor BERNA, experto culinario, era un individuo curioso. Casi nunca comía y cuando lo hacía,
su menú era menos que escaso. Abría una lata de sardinas y con un pedazo de pan viejo compartía con sus
gatos el contenido de la lata.
-"Comer poco, esto es el secreto"- comentaba el profesor BERNA. Ser austero en la comida es el arte
de la longevidad. La sensación de tener siempre hambre es una bendición de Dios. Años después descubrí
que todos esos profesores me des-enseñaron lo que ellos conocían.
Aprendí a no contar el dinero y todo lo demás, es decir a no contar nada. Me enseñaron a mirar las
estrellas de día, a no comer, a no jugar ajedrez o mejor dicho a jugar sin piezas en el tablero, y a buscar a Dios
en el silencio.
Este es el gran misterio.

Dios es el silencio. Allí encontramos todo lo que deseamos saber y todo lo que debemos saber.
Busca el silencio.

15
En el Gabinete fantástico del Doctor M. , había un rincón del lenguaje, un rincón de los mitos, un rincón
de las artes marciales, un rincón de los signos, un rincón de los nombres de personas, un rincón de los juegos
infantiles, un rincón del sonido y un rincón de la nada. Eran como ocho estaciones de un laberíntico peregrinaje
por el camino del conocimiento.
A veces me quedaba sosegado en el rincón de los mitos y en la pantalla de mi memoria repasaba, uno
por uno, todos los grandes mitos de la humanidad. Otras veces me escondía en el rincón de la nada y me
abrigaba con mi propia ignorancia. La sentía como un manto pesado y lleno de flecos, que al menos aquí, en el
rincón de la nada, tenía uso.
Cuando frecuentaba el rincón del lenguaje, días enteros me quedaba sin habla como opacado por los
sonidos articulados de la torre de Babel. Era el gabinete fantástico del Doctor M., al cual tenía acceso y permiso
de estadía. Ese privilegio me formó y moldeó, de modo suave y accidental, una figura intelectual respetable
cuya aura de autosuficiencia empezó a molestar a mis tutores desde el primer día de ese cambio fundamental.
Me gustaba. Para los prepotentes yo adoptaba una faz insoportable y con frecuencia horadaba en la
memoria de los individuos los orificios hondos de la ignorancia. Con los modestos yo era humilde. No me
gustaba ironizar a la gente ingenua. Tal vez lo hacía con los eruditos, tan sólo para demostrarles que sus
conocimientos tenían un límite cercano que yo conocía. Una cosa es cierta: jamás utilicé mis dones para rebajar
a la gente ni para provecho propio. Pero debo decirlo aquí, no hay cosa más agradable que la erudición
indomable de los misterios del lenguaje y su uso en las contiendas de conocimiento.
En realidad el mundo es como un gabinete. Ese es el gabinete fantástico del Doctor M.: el mundo con
sus barrancos.
Luego vienen las montañas y los bosques, los rincones oscuros del mundo animal. Agua cae, lluvia
viene, fuentes brotan, he aquí el rincón del lenguaje natural de los fluidos del cosmos. Después el viento con sus
ráfagas benignas, El trueno y el relámpago hacen lo suyo en el rincón de los brillos secretos. El fuego consume
el polvo de la memoria y el mar ocupa la esquina de los juegos infantiles. No hay sitio más prodigioso que el
rincón del cielo donde todo cambia para convertirse en algo que jamás se ha visto: lo nuevo, lo otro, "aquello"...
Yo vivo encerrado en ese gabinete fantástico y memorizo todos esos detalles para que algún día pueda
usarlos.
Se que tendré necesidad de su presencia y potencia, de sus fuerzas y de su autenticidad.
Prefiero quedarme así, encerrado en ese gabinete, en vez de salir a la calle a bambolearme por las
esquinas de los mercados de la ciudad. Mi gabinete me enseña y me da de comer cuando mi alimento se acaba.
Pero nunca escasea la comida: como silencio con sonido picado, palabras a la plancha, luces doradas
con champiñones de energía acuática, ráfagas temporales y brotes de vacío para mis momentos de tranquilidad.
Una dietética secreta.
Debería dar a conocer ese gabinete fantástico a otros amigos míos para que ellos también disfruten de
este privilegio del destino. Por ello escribo estas líneas, ocupándome en construir un libro sobre los rincones
que me han fabricado. Me siento como un robot natural de la sabiduría. No advierto ninguna prepotencia en esa
auto-imagen y por ello continuo con mi tarea hasta realizar la verdadera educación de los niños, en el arte de los
rincones. No son rincones cualesquiera: son los rincones del cosmos, el GABINETE fantástico del DOCTOR
M.
¿Por qué lo llamo así? Pues por lo mismo que le pertenece a ese Doctor, según tengo entendido. El
posee la capacidad de transmitir por herencia todos sus rincones a todos los que desean investigarlos. Cada
quien con sus intereses y cada cual con sus dones.

16
Si hay alguien que desea recibir en herencia al rincón de la nada, debo advertirle que está reservado para
éste quien escribe, por el privilegio de quien reparte. El rincón de la nada es mío y no lo comparto con nadie,
puesto que no hay nada que compartir. Sin embargo esa "Nada" es benigna y substancial. Puede ser percibida y
palpada aunque carece de forma. Es como una niebla inasible que te invade los huesos y luego comienzas a
sentir su humedad y frescura. Hay que apurarse y salir de ese rincón antes de que la NADA te invada por
completo. Es bueno conocerla, pero no se debe uno identificar con ella para no caer en la trampa del nihilismo y
de lo caótico preternatural.
Yo conozco la NADA pero nada quiero con ella, ni que me toque, ni que me invada, ni que me abrigue,
ni nada.
Antes de esa NADA había la NO-NADA y aún antes de ella, la NADA anterior a la NO-NADA. A
través de ella conocí el VACIO: la NADA con límite.
Cuando a la NADA se le encierra en un círculo o en un cuadrado o en cualquier forma, he allí el vacío.
Para el sabio no hay cosa más preciosa que el VACIO. Sólo por el vacío se comprende la PLENITUD, así
como por la NADA se conoció el VACÍO. Esas cosas aprendí yo en el Gabinete fantástico del Doctor M.
Aprendí a VER, aprendí a OÍR, aprendí a CONTEMPLAR los detalles y el mundo de las hormigas.
Ahora soy el rey de la NADA, el único PAÍS cuya monarquía no es reclamada por NADIE. Soy NADIE, el rey
del país de la NADA y no hay individuo que pueda pretender usurpar mi trono invisible.
En medio del gran Gabinete hay una silla. Está sentado allí calladamente, el propio Doctor M., el dueño
del Gabinete fantástico que describí antes. Voy callado hacia él y, al pasar por el frente de la silla, lo saludo.
Igual de callado me responde con un gesto y después de un rato de inalcanzable silencio, me dirige la palabra y
dice:
-¡HOLA!, ¿has podido disfrutar plenamente de todos los rincones del Gabinete fantástico, que he
preparado para tu disfrute y entendimiento?

-Si señor, he estado en todos los rincones y he adquirido lo que estuvo a mi alcance...
-Muy bien. Ahora siéntate aquí, y contempla un rato esas esquinas sin moverte hasta que algún
buscador alcance relevarte de esa tarea, así como tu me has liberado, aunque es un decir, puesto que no hubo
para mi más dulce reposo y gozo que el que recibí estando allí en esa silla donde ahora tú estás sentado. No te
angusties. El que venga alguien es más que seguro. Esto no ofrece dudas. Pero no llames a nadie, ni mires para
atrás, ni te levantes. No tendrás necesidad de necesidades. Todo está hondamente calculado. En menos de un
siglo serás relevado del cargo de Rey del VACÍO, el país más curioso de la geografía humana. Adiós, hermano
y recuerda: tu nombre es el Doctor M., dueño absoluto del Gabinete fantástico de los ocho rincones...
Esa es la breve historia del sitio que fue mi escuela durante más de cuarenta años.
Ahora me parece más pequeño, es obvio, tal vez porque he crecido. Pero he crecido tanto que mi cabeza toca el
techo y mis pies se hunden casi un metro en el suelo. Es un asunto de madurez intelectual y natural. Necesito de
un otro lugar, más amplio y más hondo. El único que puede informarme, lo se, es el Doctor M., actualmente rey
del país del VACÍO en la Galaxia SILENCIOSA número CERO...CERO...CERO Hasta pronto, y tengan
cuidado con los rincones del Gran Gabinete. Suyo, El Rey.

17
SATSANGHA
PEÑAS en MADRID

En Madrid, si no perteneces a una peña, eres nadie.


Hay grupos de todo tipo, desde los amantes del Real Madrid hasta las peñas de música folclórica
argentina. Pero en la India, las “peñas” espirituales se llaman SATSANGH, o satsangha y se crean en torno
a un maestro. De hecho, SANGHA es la palabra sánscrita que designa al “grupo”, en general, y satsangh. es
el grupo volcado hacia la práctica espiritual, bajo el mando de un guía. Sin guía, un grupo, o una peña, se
convierte en una mera reunión de arrimados, sujetos sin rumbo, sin norte, sin tema, aunque los participantes
compartan el interés por un tema elegido.
He observado como hablan los invitados en reuniones de todo tipo. Cada quien emite sus palabras,
nadie escucha, todos gritan y, a la larga, todo acaba como siempre: el té está frío, las mesas vacías, los más
vivos ya se retiraron. ¿Para qué reunirse entonces? Hay ciertas normas en el satsangh: habla quien tiene
algo que decir y el maestro de ceremonia ofrece la palabra, o la quita. Mientras alguien habla, los
demás escuchan.

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Esto debería ser norma en todos los encuentros, de peña, de familia, de grupo, o peña de
extraterrestres, o de cualquier reunión.
Escuchar al que habla, ¡Qué elegancia!

Pero no, no es fácil. El respeto para con el otro es, como decía y escribía en un otro texto, con título
relacionado con la consideración, es una consecuencia, no el resultado de una petición.
Yo mismo, en mis reuniones con los alumnos, he tenido grandes dificultades para obligar a todo el
mundo que escuche al otro, pues todos tienen su historia, aunque sea necio e ignorante el que habla.
De casualidad puedo hacer eso todavía, a mi mesa, con mi hijo, mi hija y mi mujer, y mi loca
sobrina, con todas las incomodidades que ello genera. Mi niña, de unos once años, ya me manda a callar,
aunque sea elegantemente, cuando pretendo explicarle, al preguntarme qué quiere decir tal o cual palabra, y
yo empiezo con explicaciones de griego, sánscrito, latín y qué se yo, una jerga u otra.
- ¿Me puedes decir, por favor, qué quiere decir eso y ya?- espeta la niña. No quiero que me expliques nada,
no quiero griego y nada, ¿O.Kei?
-O. Kei.- respondo, y mejor me callo.
En fin, consideración, cariño, amor – cosas que no se piden y si hay, hay, pero no abunda.
Luego de las clases de la noche, íbamos todos a comer con el maestro Su.

¡Qué mesas! Nos llevaba siempre a restaurantes chinos, en Caracas, en los cuales hablaba con el cocinero y
de pronto, en la mesa, aparecían los manjares más inauditos de la vieja China del imperio de los Han.
Siempre invitaba el maestro, y cada noche nos reuníamos unos quince, muchachas y muchachos.
Fueron encuentro tipo “peña” de kung fu y medicina china, pero las conversaciones de sobremesa
tocaban los más insólitos temas, desde poner los cuernos hasta cuanto tipos de sabores hay y cómo
nombrarlos. Comer en la misma mesa con un tipo genial y escucharle como pregunta a todos sobre sus
vidas, ideas y opiniones, quedándose él mismo discretamente en la sombra y sacando de uno la verdad como
en un parto, es ciertamente como estar al lado de Sócrates.
Detesto la presunción y como yo, cualquiera lo siente igual, hasta la naturaleza misma rebaja lo que
resalta demasiado - con excepción de la jirafa - y eleva a los discretos. Tener criterio en una conversación
de grupo es como alcanzar aquél saber que permite a alguien cortar una torta en pedazos, tipo sector, para
que alcance a repartir a todo el mundo que está mirando. El maestro es el gran repartidor. En crisoledad no
necesitas de grupo, pero la solitud y la soledad requieren un tipo de calor humano que solo se puede
encontrar en el otro, en la comunión sin motivo, peña espontánea, y natural. Hay que luchar en contra de lo
artificial en los sentimientos, aunque las respuestas artificiales parecen de naturaleza automática y aparentan
estar llenas de un sabor lejano. Me encantaría participar en una peña de lectura de la firma personal. Me
imagino rúbricas e improntas, cual más curiosa que otra, descritas y analizadas por un experto.
O en una peña de la Odisea, en la cual se pueda hablar de las hazañas del héroe polimecánico.
O, qué se yo, una peña de juegos infantiles, o de aritmología y geometría, de etimología, o mitología,
junto a un tipo parecido a Joseph Campbell. No es fácil encontrar gente interesada en materias que a ti
mismo te ponen. Los amantes del tango, empezando y terminando con mi sobrina ANCA, tienen peñas
fantásticas. Tal vez el I Ching y el Tao Te Ching merecerían sendas peñas en Madrid.

¡Eh!-¡Peñola mía!- como decía Cervantes en la PEN-última página del Quijote, ¿De donde vendrá esa
palabra “peña”? Ya sé, ya sé que es “piedra” pero me encantaría leer las palabras de los sabios etimólogos.

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En Covarrubias, sorpresa, no veo nada, ¿será que no sé buscar? Joan Corominas, el Salvador de las Palabras,
y peña de los etimólogos, dice así:

“PEÑA- 945 –[(ese es el año en que se asomó la palabra en los documentos escritos-(nota mía)] – Del latín
PINNA,- “ALMENA”: las rocas que erizan la cresta de un monte peñascoso se compararon a las almenas de
una fortaleza.
Las palabras derivadas de “peña” son:
• PEÑASCO
• PEÑÓN
• PIÑÓN- “ruedecilla engranada” del francés pignon, propiamente “rueda almenada” y este del latín
vulgar PINNIO, -ONNIS, derivado de PINNA
• DESPEÑAR
• DESPEÑADERO
• PINÁCULO (esto pareciera “piña en el culo¨ pero no es nada de eso, con perdón de los puristas.
Nota mía, no de Corominas, pues, ese galán era un caballero serio, no como otros)
Me informa la misma sobrina antes nombrada, que el PINO PIÑONERO es el único que tiene piñas
con semillas comestibles, presente en todo el litoral mediterráneo.
Mi hija me insultaría al oír todas esas disquisiciones del latín. Pero vale la pena acudir a los ilustres,
te abren las puertas hacia otros despeñaderos de las palabras, un encanto de la búsqueda y del
entendimiento.
Puedo ahora, por fin, después de tantas andanzas, puedo decir algo genial: mira que una PEÑA en
Madríz, es como un mecanismo de ruedas dentadas, en el cual hay ruedas mayores y también ruedecillas,
pero si le quitas una, aunque sea la mínima, el aparato se entrinca, deja de funcionar y pierde todo encanto.
Así pasa con los grupos de los humanos, también.

Miento y me desmiento. No puedo pasar de Covarrubias, lanzo de nuevo la mirada por entre sus
hojas y he aquí que se me había escapado el comentari (lo dejo así, en catalán, no le agrego la /o/, aunque
fue un lapsus litterae) de este ilustre varón, sobre la PEÑA, pues era imposible que no lo hubiera:
“PEÑA- Piedra grande, viva (¡!) y levantada en forma aguda. y assí se dixo del nombre latino pinna,ae.
Proverbio: Dádivas quebrantan peñas.
Peñascos, peñas grandes, en los montes y en las riberas del mar.
PEÑÍSCOLA (yo agrego aquí, de mi propia cosecha el famoso PENIS), lugar en el reino de
Valencia, península, penne insula Chersonessus (esa última palabra sé que es el griego para “península”).

Peña de Francia, es una sierra entre Salamanca y Ciudadrodrigo,(sic), adonde cerca de los años
1490 se halló una imagen muy devota de nuestra Señora, y en el mismo lugar se edificó una yglesia y se
fundó un monasterio de frailes dominicos. (no hay que olvidar que Santiago de Covarrubias escribía eso en
1611, sin Internet, ni enciclopedias).
Es muy frecuentado este santuario, del cual hay particular historia.”
Gracias a la bella doctora en filología, María Teresa Pajares, “miembra” - según dice la ministra de
Igualdad de la Mujer, nueva peña ministerial de la España de nuestros días- María Teresa, amiga y digo de
nuevo, “miembra” de una gran peña de música argentina que yo mismo frecuento como arrimado, pues
gracias a ella tengo el covarrubias prestado, en mi casa, y lo abro con fervor, para gozo de mis lectores y
afinados amigos que me leen.

20
Decía con sorna Samuel Butler Yeats, en su diario, -recuerda, este caballero es el premio Nóbel de
“Las Cuatro Estaciones”- que un escritor debería estar agradecido por ser leído por sus amigos y basta.
Nosotros sí tenemos una Peña de Afijos en Madrid, de la cual, personas más serias y más ilustradas
se retiraron, como fue el caso de la amiga Concha, profesora de griego, a raíz de mi comentario acerca de
Heidegger. Dije una vez, en la sobremesa, que Heidegger era un idiota, en cursivas, por su etimología de la
palabra “amor” y mira, eso provocó algo más que una gripe porcina.
Pero los que se retiran de una peña están desterrados para siempre de las tierras de cultivo de la
amistad.”Llámala, me decía la profesora, llámala. Pero yo jamás llamaría a un retirado.
El retirado debe llamar y rogar de rodillas a ser aceptado de nuevo, en la citada “peña de afijos”, en
el puesto y categoría de PTERNOGLYPHOS, o “cortajamónes”, “rascajamónes” (famoso nombre de rata en
BATRACOMIOMAKHIA)-. Tengo un rosario entero de esos resabidos, y de resabiados, un pináculo. La
última palabra de la anterior oración, se suele definir en griego clásico así: pterighion tú hieru, kiríos opu
eferen o diabolos ton Iesun diá ná tón peiráxe. Quien no sepa griego ¡que venga a la Peña!
El mismo Covarrubias decía, al citar cosas en latín sin traducir, que aquél que no sepa latín ¡que se las apañe
con lo mejor que menos entienda!
En griego, peña es algo así como PÉTRA, o LÍTHOS, y en hebreo, me recuerdo del propio Nuevo
Testamento, que piedra es CEPHAS y por ello los cristianos pertenecen a la Peña de Cephas, Pedro, el
Apóstol, pues asimismo dijo Jesús a Pedro, ¡el Peñón! ¡Así te quiero, como una peña, y sobre ella
construirás mi iglesia!-(Iesus dixit).
Es que si me tocan los cojones, me sale el erudito por todos los poros, para el espanto de los
intelectuales. Con las excusas merecidas, retorno a mi amado y dilecto amigo, Covarrubias:

“Peñafiel (no me lo nombres -diría la Casa del Rey, no me lo nombres, por intrometido), en Castilla la
Vieja, villa muy noble de los duques de Osuna, de donde toman título de marqueses, los primogénitos de
aquella casa.
En este lugar se celebró un Concilio Toledano, el año 1302, adónde presidió el arçobispo de Toledo,
don Gonçalo.
Peñaflor, pueblo pequeño entre Córdoba y Sevilla, que antiguamente fue ILÍPULA, ciudad fuerte y
populosa, la cual destruyeron los moros quando entraron en España.
Despeñar, despeñadero.”

Don Covarrubias le gana en sabor, a Don Corominas, aunque éste último, junto a otros, le tire al
Sebastián, mil flechas y saggitas irónicas.

¡Ya sé! Voy a crear en Madríz una peña de los fantasmas, en la cual invitaré a todos los muertos
etimologistas, en sendas sesiones de espiritismo con cañas de cerveza, para reírnos de sus ñiki-´ñaqis
lingüísticos! Cuando Dante entró en la peña de los muertos, en el propio infierno, los sin rumbo le
preguntaron molestos a Virgilio quién era el arrimado vivo que osaba pasar por allí. Virgilio dijo:
“Éste, vade mecum.” – o sea, “va conmigo”.
“Pues, - dijeron los muertos- si va contigo cárgalo en la espalda, porque no pueden pasar los vivos por el
camino de los muertos.”

21
Al boca-sucia de Camilo José Cela ni por pienso que lo invite a la peña de los fantasmas, pues nos
dejaría a todos K.O. con su diccionario secreto de palabras malsonantes, ¡nadando en cardúmenes, en dos
volúmenes!
Este escrito mío sería una suerte de SÁTIRA y HUMOR, pues los americanos de SCRIBD lo
catalogarían como “texto creativo”, para salir al paso de las definiciones arbitrarias.
No, mejor que peña de fantasmas sería fundar una peña de astronautas frustrados, o tal vez una de
comedores de mierda, pues encontraría bastante miembros y miembras, en este ancho mundo.

Yo pertenezco a la Peña de los Tablalleros de la Cabra Redonda, y nos reunimos en el sol del
mediodía, a la medianoche, cuando se encuentran las dos manecillas del reloj.
Hacemos, es cierto, un círculo vicioso, pero mágico, en torno al Rey Arturo, y cada vez que ocurre el
encuentro, se cuenta el cuento llamado “Lo que más quiere una mujer”. Es la gran Peña del Grial, y de
EXCALIBUR, de Percival y de la Dama del Lago.
La ceremonia de apertura de los encuentros comienza con las siguientes palabras: “Escucha, hombre
de la peña de los necios, a lo mejor así, aprendes algo de los antiguos.”
El joven rey Arturo andaba contento por los profundos y salvajes parajes de su amado
Camelot, y de repente, en un claro de bosque, es sorprendido por un inmenso caballero verde, el
dueño fantasmagórico del mundo visinvisible de los montes.
-“¿Quién eres” – dijo el Rey, imperturbable.
-“¿Y tú, joven amigo, respóndeme primero, por la cortesía que los iletrados deben a los
portadores de espada, - ¿Quién, acaso, eres?” -espetó el inmenso hombre verde, que andaba a
caballo, sobre una montura azul-celeste.
-“Soy el rey Arturo y no me escapa la ironía de tus palabras, mequetrefe marciano que invades
mis propiedades, sin temor a ser decapitado.”- gritó molesto Arturo.
-“¿Decapitado? ¿Con qué acaso pretendes “decapitarme”?”- dijo el gigante.
En ese preciso instante, Arturo saltó hacia atrás, horrorizado: su espada, la bella EXCALIBUR,
no estaba a su cinto. La había dejado “en casa”, o sea, en el palacio, pues pensó que sólo salía a
dar un paseo por sus propiedades. (Aquí, voy a hacer un inciso, con las debidas disculpas para
con los apurados. Eso me recuerda la pregunta que me hicieron los ancianos doctores en un
hospital, en la China, el Hospital de Veteranos de Taipei, en la década de los ochenta. Era el
examen de graduación como médico: “¿Usted es médico, ya?”- me preguntó el más venerable de
los profesores. “¡Sí!”- dije, “¡Soy médico!” – pues era el ritual de graduación. Pero no estaba
preparado a oír otra pregunta, que me dejó frío:

”Si es médico, ¿Dónde están sus instrumentos?”.

Había dejado en la casa mis instrumentos médicos del kit de viajero. No pude rematar
respuesta alguna.

“Si no tiene instrumentos, no es médico.


¡Venga usted, para graduarse, el próximo año,
pero, le imploramos, traiga consigo, sus instrumentos,
doctor! Y llévelos, cárguelos siempre, a pesar de todas las
incomodidades que de ello resulte, pues el cocinero
¡Carga sus cuchillos y el carpintero sus tornillos!”

22
Desde entonces, ya han pasado casi treinta años, no me alejo de mi pequeño necessaire
médico que cargo colgado en la correa, a pesar de los insultos de la mujer que me recrimina por
cargar mil cosas en los bolsillos.
Y ni qué hablar de los rollos y tardanzas que he tenido que resolver en la aduana de los
aeropuertos. A Arturo le pasó lo mismo que a mí en ese examen final.)
El Caballero Verde sonrió irónicamente y dijo:
“Un rey, señor, carga su espada al cinto, no la deja en su casa. Si eres Arturo, como pretendes,
¿Dónde está EXCALIBUR? ¿Sacas a la brillante espada de la peña, para dejarla en la alcoba, como
a una escoba detrás de la puerta? ¡No sé qué diría mi amigo Merlín si estuviera presente! Para
hacer honor al maestro-mago, te perdono, por ahora y te doy un año para que me busques la
respuesta a una pregunta que me tiene desastrado.”
“¿Qué pregunta?”- dijo Arturo, avergonzado.
“La pregunta es la siguiente, y exijo una respuesta clara y contundente, no quiero palabras
baratas, ni cuentos de saltimbanquis, sino enseñanza verídica sacada de la experiencia, como
sacaste tú a EXCALIBUR de la peña.
He aquí la pregunta:

¿Qué es lo que más quiere


una mujer?”

Ahora, puedes irte, pero recuerda, de hoy dentro de un año, a la misma hora, son las doce del
mediodía, y en el mismo sitio, espero verte con la respuesta entre los dientes y además, con
EXCALIBUR al cinto, “majestad”, no dejes más tu poder en la alcoba.”

El Caballero Verde se alejo y desapareció en la niebla y Arturo, atónito y avergonzado, retornó a


su castillo.

Reunió enseguida a los Tablalleros de la Cabra Redonda (yo sufro de dislexia, no se


extrañen) y cuando todos estaban reunidos, levantó la mano y les contó la historia. Cada uno
empezó a decir sobre lo que más quiere una mujer, aquello que más les parecía:
que dinero, que ropa bella, que no se qué muy grande, que eso y lo otro, pero ninguna de esas
respuestas le pareció a Arturo digna de salvarle la vida, pues era la vida misma aquello por lo cual
tenía que lidiar dentro del plazo justo de un año.
Hallar la respuesta a un enigma como ese enigma, no era fácil. ¿Qué quiere realmente la
mujer? – rumiaban los caballeros y el más pintado entre todos, Lancelot, dijo: “Arturo, majestad,
en el bosque del norte vive una bruja que debe saber la respuesta. Manda allí a Percival, pues es
apuesto y probo. Estoy seguro que hallará la respuesta.
Semejante pregunta dejaría perplejo hasta al hombre más sabio de la tierra, ni que hablar de
princesas, prostitutas, jueces, monjes, o cocineros. Pero la vieja sabe sus cosas y Percival
resolverá el pago como mejor le convenga. Ni siquiera Merlín puede decirnos algo, pues se
enredó con los hechizos de Morgana, y díme, acostarse con su propia hermana, no es de aquí, o
de allá. Así que a Merlín no le preguntes.”

23
De este modo habló Lancelot, el Caballero de la Armadura Brillante, que tuvo sus enredos con
Guinevere o Ygrene, (YGRENE es ENERGY al revés) o Ginebra, lo sabemos todos.
Acto seguido, Percival se armó de paciencia y salió hacia el bosque de la bruja. Para hacer un
cuento largo, corto, diremos que llegó Percival, atravesando mares y mil senderos de bosque, a la
pobre cabaña de la bruja y le contó toda la historia.
La Vieja dijo que si, pero con la condición de que él, se casara con ella.
Percival apretó los dientes y aceptó. Ese era un reto verdadero, pues la anciana era realmente
espantosa, y además de jorobada, coja y tuerta, olía un poco mucho, a azufre, y a otros miasmas.
El joven Percival la miró valientemente, y dijo que sí. Había cosas peores en la vida, pensó.
Nunca se tropezó con un reto de esa naturaleza amorosa. Un poco reticente, se quedó en la
pobre cabaña y pronto llegó la noche.. “¡Ponte cómodo, esposo mío! – dijo la vieja. “¿Cómo, ya
somos marido y mujer?” – dijo algo asustado Percival. “Por supuesto. Nada de ceremonia aquí, en
la espesura del bosque. Al decirme SÍ, eso es SÍ, nada más que mascar.” – dijo la vieja bruja.
Percival se metió en la cama de hojas secas y de repente, sintió a su lado el cuerpo
maravilloso de una bella joven. “No prenda el cirio, Percival, acostúmbrate a la penumbra, soy
Viridiana, la Virgen “Verde” del Bosque de la Osa Mayor y estoy embrujada por el Caballero Verde
de los bosque de Camelot, que me quiso de esposa y por rechazarle, me tiró ese encantamiento
encima.
Estoy aquí, contigo, hasta el alba, pero cuando cante el gallo, me tengo que transformar de
nuevo en vieja coja, tuerta y jorobada. ¿Cómo quieres que yo sea, para ti, díme – bella y atractiva
en la cama, de noche, y de día, vieja y jorobada, además de tuerta y coja, o al contrario?

Percival, mudo de espanto, y un poco enredado, le dijo sin pensar: “Como te guste,
Viridiana.

Haz lo que te plazca, yo me conformaré, pues, ahora, que me cuentas tu historia, te amo
profundamente y tu forma e imagen exterior no enturbia, ni aumenta mi amor hacia ti, pues el
amor es perenne como la hierba”
Viridiana no dijo una palabra más y, en esa noche, los dos hicieron muchas holganzas en la
choza. Por la preservación de la Peña de los Tablalleros de la Cabra Redonda, Percival hubiera
hecho cualquier sacrificio. Dama en el bosque, cocinera en la cocina, y salvaje en la cama vegetal,
eso era Viridiana para él.
Cuando cantó el gallo, la joven se levantó y Percival la contemplaba embelesado. Viridiana era la
misma bella mujer que se había acostado al lado suyo, anoche. Y ahora, de día, había guardado
su garbo y hermosura.
“Tiene que ser que haya decidido guardar su bella apariencia de día, pues para las mujeres eso es
muy importante, diría que es crucial.” – pensó Percival.
“Y de noche pues, me lo tragaré con soda y vaselina. Ya estoy curado en las adversidades.”
Percival estaba errando en sus consideraciones. La niña siguió siendo bella para siempre y nunca
más cambió su apariencia. Días después, casi pasa el año del trato de Arturo con el Caballero
Verde, Percival le pregunta a Viridiana lo siguiente:”No es por nada, ¿pero qué pasó? veo que
eres la misma de aquella primera noche, no me decías que tienes que cambiar?”

24
“No, no, Percival, amado mío. El hecho de que me hayas dado la potestad y la oportunidad de
que yo misma elija lo que deseaba elegir, ha sido ese el más bello regalo.
Es este el conjuro que anuló el hechizo del Caballero Verde, pues al irse, luego de
encontrarnos por casualidad en el bosque, me dijo lo siguiente: “Cuando un joven alcance amarte
así vieja y tuerta como vas a ser, gracias al hechizo del tiempo, sólo entonces te salvarás del
embrujo que te he tirado.” Lo que realmente quiere la mujer es ser la soberana de sus propias
decisiones.
Percival respondió: “Tengo que salir, ajuro, a darle la respuesta al Rey, pues mañana lo espera el
Caballero Verde en el bosque del palacio. “Ve, amigo querido, esposo mío, ve y abraza a tu rey de
mi parte.”- dijo Viridiana.
Percival salto en la silla y el caballo lo llevó por mares y bosques al palacio del rey. Cuando Arturo
oyó la historia, una lágrima de cristal cayó en el suelo y se transformó en el diamante Koh-y-Nor,
que hoy está en poder de la corona de Inglaterra.
El Rey armó al cinto a Excalibur, es más, no necesitó armar nada, pues llevaba ya, para
arriba y para abajo, su bella espada. Había aprendido la amarga lección del bosque.

Era el día del encuentro. Salió Arturo hacia el bosque y a las doce en punto del mediodía, el
Caballero Verde hizo su aparición, envuelto en una luz tenue.
“Veo a EXCALIBUR. Algo he ganado con la prueba. Ahora bien, dime, ¿Tienes la respuesta?”- dijo
el gigante.
“Sí. La respuesta es: “Lo que más desea una mujer es ser dueña de sus propias decisiones”- dijo
Arturo, calmadamente.
“!Eso te lo dijo Viridiana, Cabrón de Peña cagada, tiene que ser esa quien te lo haya dicho, dicho,
dicho, dicho, dicho, dicho............ y se perdió en la espesura. . ......
A salvo, el Rey Arturo retornó a su palacio para agradecerle a Percival, pero, ¡qué va!- el
caballero, raudo y veloz, emprendió el camino de vuelta a su palomita del bosque, despidiéndose
a la francesa, a la inglesa, o a la española, como haré yo ahora, para estar a tono y acorde con
esos amigos míos de la peña. Así fue, así es, así será.
En la peña de los comilones, hay sujetos que engullen la comida directamente del plato, sin
usar
cubiertos, ni servilletas, inventadas hace medio milenio por Leonardo da Vinci, mientras era
maestro cocinero del Duque de Milan. Otros emiten ruidos y olores escabrosos y hablan a lengua
suelta con la boca llena de manjares. Están perdonados: ¡Es la Peña de las Comilonas!

No te quedes sorprendido ni estupefacto: cada quien coma como quiera, pues nadie tiene
derecho de velar el bocado del otro!
- ¡Vaya contrariedad! ¡Ese cuento de la Viridiana nos deja a todos pasmados y atónitos!.
¿Vosotros, bandidos holgazanes, qué hubieran preferido y qué alternativa, pues no habían allí
varias opciones, sino una sola elección, pues, qué hubieran elegido?
La elección que hizo un amigo mío de la Peña de Mujeres Emancipadas, la dejo para
después, pero antes de oírla tomen su decisión, es un juego de mayores.
El noble amigo mío, que usaba mucho la palabra “mismo”, me contó que en una ocasión, le
ocurrió lo mismo que a Percival y él mismo respondió a la mujer que la dejaría elegir por si
misma.

25
Al oír esto, ella no dijo nada, se quitó la ropa y - como en los cuentos de los esquimales, que
invitan a sus huéspedes a dormir con la esposa, pero sólo para que ella les de un poco de calor
humano mas no para hacer no se qué cosas debajo de la piel de oso polar - se metió en la cama.
En la mañana, la bella mujer siguió siendo bella y mi amigo pensó: “. . . es seguro que
decidió ser bella de día y anciana bruja, de noche. . .”
Pero no, no fue así: la niña siguió siendo ella, con la misma hermosura, de día, de noche, de
medianoche y de mediodía, en el alba, en el crepúsculo, en el sol de los venados, entre dos luces,
como quieran y como más rabia les dé. . .

Debido a la elegancia de ese astuto caballero amigo mío, pues no sé cómo llamar su
insondable bondad y sabiduría, la mujer estaba contenta: el hombre le había respetado su
parecer y le había permitido así romper el hechizo que le había tirado algún Ogro Verde, tiene que
ser alguno como SHRECK, molesto por haberlo rechazado en sus pretensiones de ser su
compañero.
Ser dueña de sus propias decisiones es lo que más quiere una mujer. ¿Y cuál sería la
moraleja de esa grata historia ejemplar?
Pues, créanme, no hay moraleja, en las palabras mismas está el sentido profundo de su
misterio.

¿Con qué ilustrar este decente escrito?


Busco en los archivos, pero no encuentro algo que me guste. Busco en los Archivos Akáshicos y
tampoco encuentro nada.

Entonces dibujaré yo la imagen, y haré la TETRAKTYS, pues hablo de la tetrada de la peña de los
pitagóricos, que me salva y me cuida de los cabrones:

*
* *
* * *
* * * *

26
YONGHY-BONGHY-BO

Entre todos los maestros de la calle Cuza, el Señor Parménides me parecía el más interesado en mí. Los
otros me recibían con igual cortesía y cariño pero había algo en sus preguntas y en su paciencia para conmigo
que deletreaba la distancia insalvable que existe entre el educador y el alumno.
Si por ejemplo, en alguna mañana le decía al general Cántor, que me sentía mal y que tal vez tuviera
fiebre, ni él, ni su esposa, trataban de averiguar si aquello era cierto, o era sólo un subterfugio infantil para
escaparse de esa obligación matutina que todos habíamos convenido.
Simplemente me decían: "Aaaa... ¿Tienes fiebre? Bueno, niño, ve tranquilo a tu casa y regresa cuando
te sientas mejor...".
En cambio, el Señor Parménides, PARMÉNIDES HAMID, como era su nombre completo, al sólo oír
esas palabras, venía a mi, me tocaba la frente con el dorso de su mano, me obligaba a sacar la lengua y
averiguaba en el cuello si se trataba realmente de una fiebre, o si era sólo una sensación pasajera.
-"¿Por qué usted es conmigo tan diferente de como son los demás maestros?"- le preguntaba yo en
varias oportunidades. El señor Parménides sonreía. Un día me dijo:

27
-"Nadi Valaqus, ellos me eligieron a mí como tu mentor, o sea como tu padre de sabiduría. El mentor
es PADRE, MADRE, HERMANO, HIJO. Eso soy yo para ti.
Al elegirme mentor ellos se quitaron todo el peso de las "atenciones menores", como nosotros llamamos
a esos gestos de cariño e interés afectivo. El mentor debe estar atento a la respiración de su discípulo, a lo que
come, a lo que piensa, hasta a sus excrementos. Tú sabes que entre los Mayas de YUCATÁN esa práctica era
frecuente y persiste aun hoy en día.
Yo los amo tanto porque ellos son el último bastión de la sagrada enseñanza esotérica, que se esparció
por el mundo con la ruptura de las aguas primordiales. Los MAYAS, los mayas, mis bellos germanos con "ge",
mis bellos maestros...".
El Señor Parménides amaba a los Mayas. Yo me prometía en aquellos días estudiar su lengua y su
historia, cuando tuviera tiempo, para demostrarle que me interesaba algo que a él le importaba. Pero nunca
tuve tiempo para estudiar maya en aquellos primeros años.
-"Busca el CHILAM BALAM, busca en el POPOL VUH..."- me decía el Señor Parménides, en
nuestros ratos de descanso. Me repitió eso tantas veces que la frase llegó a ser una oración. Un día, casi
mecánicamente, le dije:
-"¿Dónde puedo encontrar el CHILAM BALAM...?
-"¿Cuál CHILAM BALAM?- respondió el Señor Parménides
-"El CHILAM BALAM que dices que busque!"-
-"Es que hay varios, el de MANÍ, el de TIZIMÍN, el de CHUMAYEL,..."-
-"El de CHUMAYEL, digamos"-
-"Aquí, dónde más. En mi casa. Entre mis libros, señor. ¿Dónde más puedes tu encontrar en este país
loco, el LIBRO del CHILAM BALAM de CHUMAYEL?-
-"¿Por qué no me lo dijo antes? Sólo me decías ¡búscalo! Anda detrás de ese libro..."-

-"¿Y? ¿Lo buscaste? ¡NO!. Por eso no te lo dí, ni te dije que yo lo tenía. Pero hoy, sí. Hoy me lo preguntaste,
me lo pediste, te interesaste, fue tu iniciativa. Yo sólo te hablé de ello durante más de un año. Te evoqué su
existencia. Te sugerí el valor que pudiera existir entre sus páginas y ahora... Sacas de tus garras escamas y de
tu lomo ceniza- como el dragón del Rey Arturo! Busca que busca el CHILAM BALAM!

YONGHY-BONGHY-BO andando detrás de los Mayas!...".


El Señor Parménides me llamaba, a veces, YONGHY-BONGHY, o YONGHY-BONGHY-BO. Me
gustaba la sonoridad infantil de ese largo apodo y deseaba oírlo, porque detrás de sus golpes sonoros venía
siempre una bella historia de caballería o, lo que yo más disfrutaba, una aventura personal de la vida del Señor
Parménides.

-"Llegó YONGHY-BONGHY-BO a mi Gabinete de Cristal...!"- decía, en ciertos días que yo


consideraba felices. Su Gabinete de Cristal era verdaderamente espectacular.

Yo creía que así llamaba él al sitio del jardín donde estaba el tablero de ajedrez, una construcción con vidrios y
columnas retorcidas, según él "SALOMÓNICO TEMPLE", una pérgola en estilo persa llena de hojas de parra,
en el verano.
-"¿Qué es un GABINETE?"- le pregunté una vez.
-"¿Un GABINETE, un GABINETE? Qué buena pregunta Yonghy, que buena pregunta. Si no me
preguntas sobre el gabinete, jamás te digo qué es eso, con qué se come, de donde viene el nombre, para qué
sirve y dónde se encuentra el misterioso GABINETE de CRISTAL de MISTER BLAKE".

28
-"¿Es su maestro?".
-"!Oh, no! Pudiera serlo. Es el gran mister BLAKE, el poeta. Decían de él que era un loco que hablaba
con los fantasmas en las calles de Londres. Asimismo, decían de Swedenborg y de Boehme".
-"¿Swedenborg, Boehme? ¡Parecen nombres de zapateros gitanos!".
-"¿Dónde viste tu a un zapatero gitano, o a un gitano que se meta a zapatero? ¡Estás loco!
Los gitanos no pueden estar en el mismo sitio ni siquiera ocho días. ¿Cómo se van a sentar en una silla
para clavar blaqueuri?".
-"Si señor, ¿No ha visto usted a los zapateros ambulantes que andan por las calles de la ciudad
gritando?:
¡ZA - PATERO!
¡ZA - PATERO!
¡ZA - PATERO!

El señor PARMÉNIDES se quedó pensando y luego sonrió y dijo:


-"Es cierto YONGHY. Tienes razón, hay zapateros peregrinos, no sólo sedentarios. Te vas a reír, pero
uno de esos señores que nombré hace rato, era zapatero: Jacob Boehme, que su memoria descanse en paz".
-"¿Boehme?".
-"Sí. Fue el Sabio Zapatero de Occidente. Hubo otro en la India, también zapatero, Kabir. Y Espinoza
fue tallador de lentes. A Kant no lo meto en ese grupo, era demasiado enrollado. Yonghy, el oficio sencillo te
enseña humildad.
Eso es lo más difícil de aprender. Ojala pueda yo tan siquiera enseñarte una pizca de humildad y
modestia...".
-"¿No es lo mismo?".
-"No es lo mismo. La humildad es para con Dios y la modestia es para con los seres humanos. Se
humilde para con Dios y modesto para con ellos, con toda esa gente que te rodea y te matraca para quebrarte,
robarte, chuparte, aprovecharte, engañarte, utilizarte y todos los demás "-artes" que te puedas imaginar. Eso lo
entenderás cuando seas grande".
-"Yo no creo que llegue a ser diferente de como soy ahora, cuando llegue a ser grande".
-"Cierto. Serás el mismo. Ojalá, quedes así, con la franqueza y la sinceridad de los niños. Pero no,
Yonghy...
Cuando crecemos, nuestra luz natural se opaca, no se apaga, y nuestro camino comienza a ser iluminado
por la luz artificial de la inteligencia. No es algo negativo, pero debes luego, de nuevo penetrar dentro de ti,
para buscar la llama natural de la energía. Y si alguien quiere hallar una cosa que está escondida, ha de entrar
allí, hasta donde ella está escondida. Y cuando la halla, él también está escondido como ella!", palabras de San
Juan de la Cruz".
¡Qué cosas sacaba el señor PARMÉNIDES y de donde! Yo no se como se le abría la fuente de las
palabras así de una sola vez. Por lo general era taciturno, pero cuando le tocaba algún punto de sus recuerdos,
me contaba en una hora, cosas y cosas y cosas que ahora, cuando las pongo en el papel, me llevan días de
trabajo. Recuerdo que todas esas conversaciones nuestras eran fugaces, muy rápidas, meteóricas. ¿O será que
el tiempo de los niños es diferente?
Lo que recibí de los demás maestros de la calle Cuza fue igual de grande que la enseñanza del Señor
Parménides, pero sus palabras me quedaron en la memoria como semillas de oro. Hasta su cara me parece
más brillante que la de todos los otros. Debe ser por qué él era el mentor , el Rey, la pieza principal, que no se
puede borrar, ni tocar, en la memoria de arena del tiempo, que todo lo anula y todo hace desaparecer, como las
huellas en un desierto. El señor Parménides es un oasis en mi memoria: el oasis del Gabinete de Cristal, el
oasis de Yonghy-Bonghy-Bó, el oasis del ajedrez.

29
QUÉ ES LO QUE MÁS QUIEREN LAS COSAS

ALGUNAS RESPUESTAS POLIMECÁNICAS PARA MI HIJA

• LO QUE MÁS QUIEREN LAS COSAS ES


ACONTECER

30
1. LO QUE MÁS QUIERE EL RELÁMPAGO ES UN TRUENO

2. LO QUE MÁS QUIERE EL TRUENO ES UN RELÁMPAGO

3. LO QUE MÁS QUIERE LA COMIDA ES ALCANZAR EL ESTADO DE EXCREMENTO

4. LO QUE MÁS QUIERE EL EXCREMENTO ES SER EXPULSADO

5. LO QUE MÁS QUIERE UNA PALABRA ES SER ENTENDIDA

6. LO QUE MÁS QUIERE EL FUEGO ES QUEMAR

7. LO QUE MÁS QUIERE EL MAR ES AL HURACÁN

8. LO QUE MÁS QUIEREN LOS NIÑOS ES JUGAR

31
9. LO QUE MÁS QUIERE EL CUERPO ES SENTIR LA ENERGÍA

10. LO QUE MÁS QUIERE EL DINERO ES SER GASTADO

11. LO QUE MÁS QUIERE UN BARCO ES ZARPAR

12. LO QUE MÁS QUIERE EL CIELO ES EL VUELO

13. LO QUE MÁS QUIERE EL PEZ ES HABLAR

14. LO QUE MÁS QUIERE UN RELOJ DE ARENA ES SER VOLTEADO

15. LO QUE MÁS QUIERE EL AGUA ES MOJAR

16. LO QUE MÁS QUIERE LA MONTAÑA ES UN BARRANCO

17. LO QUE MÁS QUIERE EL RÍO ES EL MAR

18. LO QUE MÁS QUIERE UNA NUBE ES LLOVER

19. LO QUE MÁS QUIERE EL HIELO ES EL FRÍO

20. LO QUE MÁS QUIERE UNA MALETA ES VIAJAR

21. LO QUE MÁS QUIERE UNA HORMIGA ES EL HORMIGÓN FORJADO

22. LO QUE MÁS QUIERE EL LADRILLO ES SER PARTE DE UN MURO

23. LO QUE MÁS QUIEREN LAS ESTRELLAS ES SER MIRADAS

24. LO QUE MÁS QUIERE EL SOL ES LA SOMBRA

25. LO QUE MÁS QUIERE LA SOMBRA ES LA LUZ

26. LO QUE MÁS QUIERE UN DADO ES SER TIRADO

27. LO QUE MÁS QUIERE UNA TORRE ES UNA PRINCESA PARA ENCERRARLA

28. LO QUE MÁS QUIERE LA CALLE ES SER PATEADA

29. LO QUE MÁS QUIERE UN CUCHILLO ES ESTAR EN MANOS DE UN COCINERO

30. LO QUE MÁS QUIERE EL CERO ES AL INFINITO, PUES TODO NÚMERO QUE LO
TIENE DEBAJO, DA CERO

32
31. LO QUE MÁS QUIERE EL INFINITO ES EL CERO, PORQUE TODO NÚMERO QUE LO
TIENE DEBAJO, DA INFINITO

32. TAMBIÉN EL UNO QUIERE AL INFINITO, PUES TODO NÚMERO AL PODER


INFINITO, DA UNO

33. LO QUE MÁS QUIERE LA CORBATA ES UN NUDO

34. LO QUE MÁS QUIERE UN NUDO ES SER DESATADO

35. LO QUE MÁS QUIERE UNA PALABRA ES SER COMPRENDIDA

36. LO QUE MÁS QUIERE UN NÚMERO ES SER MULTIPLICADO

37. LO QUE MÁS QUIERE EL DILUVIO ES LA LLUVIA

38. LO QUE MÁS QUIERE LA RUEDA ES GIRAR

39. LO QUE MÁS QUIERE EL RELOJ ES EL TIEMPO

40. LO QUE MÁS DESEA LA HORMIGA ES EL HORMIGUERO

41. LO QUE MÁS QUIERE EL JABÓN ES EL SUCIO

42. LO ÚNICO QUE DESEA EL CABALLO ES CORRER

43. LO QUE MÁS DESEA UN EXCREMENTO ES ENCONTRAR UN COME-MIERDA Y


VICEVERSA

44. LO QUE MÁS DESEA LA FLOR ES SER LIBADA

45. LO QUE MÁS ODIA LA FLOR ES SER ARRANCADA Y PUESTA EN UN VASO DE


AGUA

46. LO QUE MÁS QUIERE LA TUERCA ES SU TORNILLO

47. LO QUE MÁS QUIERE EL TORNILLO ES SU TUERCA

48. LO QUE MÁS DESEA EL MARTILLO ES EL YUNQUE

49. LO QUE MÁS DESEA EL YUNQUE ES EL MARTILLO

50. LO QUE MÁS QUIERE DIOS ES QUE EL SER HUMANO SEA UNA PERSONA
REALIZADA

51. LO QUE MÁS QUIERE LA PORTERÍA ES UN GOL

33
52. LO QUE MÁS QUIERE EL VIENTO ES UNA VELA

53. LO QUE MÁS QUIERE EL CÍRCULO ES EL COMPÁS

54. LO QUE MÁS QUIERE EL COMPÁS ES EL NÚMERO PI

55. LO QUE MÁS DESEA LA PLAYA ES LA OLA

56. LO QUE MÁS QUIERE UN VIRUS ES EL INTERNET

57. LO QUE MÁS DESEA UNA SERPIENTE ES CHUPARSE LA COLA

58. LO QUE MÁS QUIERE LA FLECHA ES LA DIANA

59. LO QUE MÁS DESEA LA CASCADA ES CAER

60. LO QUE MÁS QUIERE UNA FUENTE ES MANAR

61. LO QUE MÁS DESEA EL INFIERNO ES A LOS PECADORES VIVOS

62. LO QUE MÁS QUIERE UN GUANTE ES LA MANO

63. LO QUE MÁS QUIERE UNA ESCALERA ELÉCTRICA ES LA ELECTRICIDAD

64. LO QUE MÁS ODIA EL TELÉFONO ES LA PALABRA ALÓ

65. LO QUE MÁS ODIA UN HUEVO ES SER FRITO

66. LO QUE MÁS DESEA LA LOTERÍA ES QUE NO GANE NADIE

67. LO QUE MÁS QUIERE UNA CIUDAD ES SU PLAZA

68. LO QUE MÁS DESEA UNA PIEDRA ES SER PARTE DE UN JARDÍN ZEN

69. LO QUE MÁS DESEAN LAS UÑAS ES SER CORTADAS

70. LO QUE MÁS DESEA LA LENGUA ES EL SILENCIO, PUES ASÍ DESCANSA

71. LO QUE MÁS LE GUSTA AL SILENCIO ES EL ECO

72. LO QUE MÁS DESEA EL VINO ES EMBORRACHAR A LOS BEBEDORES

73. LO QUE MÁS QUIERE UN PURO ES QUE LO FUME CUALQUIERA CON GUSTO, SEA
PURO O IMPURO

34
74. LO QUE MÁS QUIERE EL ARCO ES LA FLECHA

75. LO QUE MÁS DESEA UN ESPEJO ES VERSE EN OTRO ESPEJO

76. LO QUE MÁS QUIERE LA LUNA ES EL LAGO

77. LO QUE MÁS QUIERE EXCALIBUR ES LA PIEDRA

78. LO QUE MÁS QUIERE LA TAPA ES EL FRASCO

79. LO QUE MÁS QUIERE EL ÁGUILA ES LA TERMA

80. LO QUE MÁS QUIERE LA SERPIENTE ES EL AGUJERO

81. LO QUE MÁS QUIERE LA CAMA ES EL SUEÑO

82. LO QUE MÁS QUIERE EL CULPABLE ES SER CASTIGADO

83. LO QUE LE ENCANTA A LA JIRAFA ES EL HORIZONTE

84. LO QUE MÁS QUIERE EL PUERCO ES LA POCILGA

85. LO QUE MÁS QUIERE EL PERRO ES UN TRONCO DE ÁRBOL

86. LO QUE LE ENCANTA AL SAPO ES EL VERBO ITALIANO SAPERE

87. LO QUE MÁS QUIERE VENECIA ES EL DESIERTO DEL SAHARA

88. LO QUE MÁS LE GUSTA A UNA DUNA ES UNA GÓNDOLA

89. LO UE MÁS LE GUSTA AL VATICANO ES ROMA

90. LO QUE ODIA UN PERIÓDICO ES EL DÍA DE AYER

91. LO QUE LE ENCANTA A LA ABEJA ES LA LUNA DE MIEL

92. LO QUE MÁS QUIERE LA ABEJA-REINA ES UN ZÁNGANO LATINO

93. LO MÁS LE ENCANTA A UN BARCO ES UN GOLFO

94. LO QUE LE ENCANTA AL AZÚCAR ES LA SAL

95. LO QUE MÁS QUIERE EL TEATRO ES LA CUARTA PARED

96. LO MÁS LE GUSTA A UN BARCO ES EL ANCLA

35
97. LO QUE MÁS QUIERE UN COCINERO ES EL FUEGO

98. LO QUE MÁS DESEA UNA MÁSCARA ES ESTAR EN EL TEATRO NOH

99. LO QUE MÁS QUIERE LA PIPA ES LA PICADURA

100. LO QUE MÁS QUIERE LA NAVIDAD ES LA MEDIANOCHE

101. LO QUE MÁS DESEA UN HECHO ES SER PREFIGURADO

102. LO QUE MÁS DESEA UN ORDENADOR ES SER CONFIGURADO

103. LO QUE MÁS QUIERE EL CRISTO ES LA HOSTIA

104. LO QUE MÁS DESEA EL MAESTRO ES SER OLVIDADO

105. LO QUE MÁS DESEA EL ROSARIO ES SER MANOSEADO

106. LO QUE MÁS QUIERE EL OLVIDO ES SER RECORDADO

107. LO QUE MÁS QUIERE LA MEMORIA ES EL OLVIDO

108. LO QUE MÁS QUIERE UNA ISLA ES EL CONTINENTE

109. LO QUE MÁS QUIERE EL CONTINENTE ES EL CONTENIDO

110. LO QUE MÁS DESEA ITHACA ES EL RETORNO DE ODISEO

111. LO QUE MÁS QUIERE UNA FOTO ES LA REALIDAD

112. LO QUE MÁS QUIERE EL GRIAL ES SER ENCONTRADO

113. LO QUE MÁS QUIERE EL CIFRO ES SER DESCIFRADO

114. LO QUE MÁS ODIA LA ENFERMEDAD ES LA MEDICINA

115. LO QUE MÁS ODIAN LAS ARMAS ES LA PAZ

116. LO QUE MÁS DESEA ES QUE NADIE ESTÉ ENFERMO

117. LO QUE MÁS DESEA EL ARCO-IRIS SON LAS GOTAS DE LLUVIA

118. LO QUE MÁS QUIERE EL LOCO ES SU LOCURA

119. LO QUE MÁS DESEA EL PERDIDO ES SER ENCONTRADO

36
120. LO QUE IGNORA LA OSCURIDAD ES LA SOMBRA

121. LO QUE ODIA EL HAMBRE ES EL AYUNO

122. LO QUE MÁS ODIA UN LIBRO ES SER INTONSO

123. LO QUE MÁS DESEA UN VERBO ES LA ACCIÓN

124. LO QUE MÁS DESEA UN PREFIJO ES LA RAÍZ

125. LO QUE MÁS DETESTAN LOS SUFIJOS SON LOS PREFIJOS

126. LO QUE MÁS ODIA UN CADÁVER ES SER EMBALSAMADO

127. LO QUE MÁS ODIA UNA MOMIA ES SER VISTA

128. LO QUE MÁS DESEA UN TESORO ES SER DESCUBIERTO

129. LO QUE MÁS DESEARÍA UN LIBRO ES SER RECORDADO Y CANTADO

130. LO QUE MÁS AMA UNA FLAUTA SON SUS AGUJEROS

131. LO QUE MÁS QUIERE UNA CUERDA ES ESTAR TEMPLADA

132. LO QUE MÁS ODIA EL IMÁN ES EL PLÁSTICO

133. LO QUE MÁS DESEAN LAS MANECILLAS DEL RELOJ SON LAS DOCE DEL
MEDIODÍA Y LAS DOCE DE LA MEDIANOCHE

134. LO QUE MÁS AMA LA BRÚJULA ES EL NORTE Y EL SUR

135. LO QUE MÁS DETESTA LA LUNA SON LOS DÍAS DE LUNA NUEVA

136. LO QUE MÁS DESEA EL ESPEJO ES EL AZOGUE

137. LO QUE MÁS APRECIA EL TOPO ES EL TÚNEL DEL CANAL DE LA MANCHA

138. LO QUE MÁS QUIERE EL PINCEL ES LA TINTA

139. LO QUE MÁS QUIERE EL ARROZ ES EL AGUA

140. LO QUE MÁS QUIERE LA RAÍZ ES EL CENTRO DE LA TIERRA

141. LO QUE MÁS QUIERE UN GATO ES UNA ACEITUNA

142. LO QUE MÁS QUIERE EL GALLO ES EL ALBA

37
143. LO QUE MÁS QUIEREN LOS SINÓNIMOS SON LOS ANTÓNIMOS

144. LO QUE LE GUSTA AL RATÓN ES EL QUESO

145. LO QUE MÁS DETESTA LA LEVADURA ES EL PAN ÁCIMO

146. LO QUE MÁS QUIERE LA LLAVE ES LA CERRADURA

147. LO QUE MÁS QUIERE EL CANDADO ES LA LLAVE

148. LO QUE MÁS QUIERE LA PLACENTA ES EXPULSAR AL NIÑO A TIEMPO

149. LO QUE MÁS DESEAN LOS OVARIOS ES LA MENSTRUACIÓN

150. LO QUE MÁS DESEARÍA LA NARIZ ES SER DE CYRANO

151. LO QUE MÁS DESEARÍA UNA PUERTA ES DESLIZARSE EN JAPÓN

152. LO QUE MÁS DESEA UNA BANDERA ES EL VIENTO

153. LO QUE MÁS QUIERE UN DEDAL ES EL DEDO

154. LO QUE MÁS DESEA UNA AGUJA ES EL HILO

155. LO QUE MÁS DESEA EL HILO ES EL OJO DE LA AGUJA

156. LO QUE MÁS QUIERE UNA LIMA SON LAS ASPEREZAS, PARA RASPARLAS

157. LO QUE MÁS QUIERE EL CORCHO ES EL VINO

158. LO QUE MÁS QUIERE EL VINO ES UN CORCHO

159. LO QUE MÁS ODIA EL AGUA ES ESTANCARSE

160. LO QUE MÁS APRECIA DRÁCULA SON LAS DONACIONES DE SANGRE

161. LO QUE MÁS DESEA LA UVA ES SER VINO

162. LO QUE MÁS DESEA UN CÍRCULO ES UNA TANGENTE

163. LO QUE MÁS DESEA UN LABERINTO ES UN MINOTAURO

164. LO QUE MÁS DESEA UN SECRETO ES SER GUARDADO

165. LO QUE MÁS DETESTA UN SECRETO ES SER REVELADO

38
166. LO QUE MÁS DESEA EL ECO ES UN SONIDO

167. LO QUE MÁS DESEA LA ESCRITURA ES UN ALFABETO

168. LO QUE MÁS DESEARÍA UNA MESA ES TENER SILLAS

169. LO QUE LE ENCANTA AL TECHO ES LA LLUVIA

170. LO QUE MÁS QUIERE UN NIDO ES UN HUEVO

171. LO QUE MÁS QUIERE LA ESPADA ES SU VAINA

172. LO QUE MÁS ADORA LA TRUCHA ES CAER EN LAS FAUCES ABIERTAS DE


UN OSO EN EL NORTE, AL REMONTAR LAS AGUAS ARREMOLINADAS DE LOS
RÍOS DE LA MONTAÑA

173. LO QUE LE ENCANTARÍA A LA TORRE DE PISA ES DERRUMBARSE

174. LO QUE LE GUSTA AL HIELO DEL POLO SUR SON LOS ICEBERG DEL NORTE

175. LO QUE MÁS LE ENCANTAN A LAS COSAS ES SER HECHOS CONSUMADOS

176. LO QUE MÁS DETESTA U ETIMÓLOGO ES UNA PALABRA DE ORIGEN


OSCURO

177. LO QUE LE ENCANTA AL PRINCIPIO ES EL

FIN

39
TABLA DE ARQUETIPOS
en HERÁCLITO
Modelos Teóricos

TODO

ALGO ESO VACÍO

Las COSAS

40
VALORES UTILIDAD

PRINCIPIOS

CAUSAS EFECTOS

MEDIOS

USO PRECIOS
FUNCIÓN

FINES

41
La LUZ

Lo CLARO
El BRILLO Lo OSCURO
El CLAROSCURO
La SOMBRA
El CONTRASTE

El COLOR

1. La VERDAD
2. El BIEN
3. Lo BELLO
4. El SER
5. La JUSTICIA
6. La LIBERTAD
7. La SABIDURÍA
8. El CONOCIMIENTO
9. La PAZ
10.La VIDA
11.La ETERNIDAD
12.El INFINITO
13.Lo SUBLIME
14.El AMOR
15.La IMAGINACIÓN
16.La INTELIGENCIA
17.La SALUD

42
18.El CAMBIO
19.La MENTE
20.La ENERGÍA
21.La TRADICIÓN
22.La FAMILIA
23.La COMBATIVIDAD

La lista por orden alfabético:

1. El AMOR
2. Lo BELLO
3. El BIEN
4. El CAMBIO
5. La COMBATIVIDAD
6. El CONOCIMIENTO
7. La ENERGÍA
8. La ETERNIDAD
9. La FAMILIA
10. La IMAGINACIÓN
11. El INFINITO
12. La INTELIGENCIA
13. La JUSTICIA
14. La LIBERTAD
15. La MENTE
16. La PAZ
17. La SABIDURÍA
18. La SALUD
19. El SER
20. Lo SUBLIME
21. La TRADICIÓN
22. La VERDAD
23. La VIDA

43
Ejemplo de modelo lógico – teórico

2 3
4

Los principios no son tan sólo ideas fundamentales sino también clases de cosas, grupos de
conceptos relacionados por nexos lógicos y metalógicos, vale decir paradoxales y extraños, cuyo sentido
aparece claro en el instante de la reconstrucción de la estructura modelizadora.
Tanto el hombre como la mujer, los dos aspectos ónticos del Ser, poseen, los dos, todos los veintitrés
principios universales, inscritos en los cromosomas por duplicado. No hay ninguna diferencia fundamental
entre el hombre y la mujer, ni siquiera por el hecho de que el cromosoma Y aparezca en el plano masculino, o
que el cromosoma X se encuentre dos veces en el plano femenino de la persona.
El Ser es único y trasciende a la persona: si una mujer se expresa como si en su Ser fuera también,
únicamente e inexorablemente, "mujer", su comprensión de su naturaleza existencial sería, evidentemente,
impropia. No es conveniente considerar los atributos del Ser como exclusivamente femeninos o
exclusivamente masculinos: " me siento "vejada" es una expresión que sólo proyecta la "vejación" sufrida
hacia el plano de la persona y por tanto, no alcanza el Ser. Pero hay algunas vejaciones que pueden tocar
también el plano del Ser. Pasar a femenino los adjetivos existenciales en el caso de un sujeto que posee el sexo
femenino es, muchas veces un despropósito. Es difícil, no obstante corregir este error. Sólo con una
comprensión honda de los misterios de la existencia pueden los hombres y mujeres convivir con los
principios universales del lenguaje y utilizar sus categorías con sabiduría y denuedo. "Yo", quiere "decir "el
Ser", " y "Yo soy" también: sólo cuando digo "Yo soy fulano" o "Yo soy fulana", aparece el
registro individual de la persona, femenina o masculina, como se dé el caso. Belleza, Amor, Verdad,
Eternidad, Infinito, Justicia y lo demás, no son únicamente palabras:
son fuerzas cósmicas que mueven los mundos del hombre y de la mujer, para que en su unión creadora,
comprendan el alcance de los principios universales y actúen en consecuencia, con dignidad óntica, con
serenidad y con la alegría de vivir en un tiempo y en un espacio regidos por leyes naturales que no imponen
las cosas sino evocan, sugieren y proponen una armonía natural, bajo el manto de la libertad de albedrío.

44
Podemos hacer lo que queramos. Somos libres en nuestras decisiones y actuaciones. Pero los efectos
tienen causas y los fines tienen principios. Los usos responden a una secreta utilidad y los precios esconden
valores no
siempre conocidos y apreciados. ¿Y los medios? Tenemos a mano todos los medios, habidos y por haber,
pero los fines sólo justifican los principios, no los medios.

• OPUESTOS, en griego ANTITESIS


• COMPLEMENTOS, en griego SYMPLEROMA
• CONTRARIOS, en griego ENANTIA

Tales conceptos no describen entidades esencialmente diferentes, pues pertenecen al mismo y único
complejo, llamado ARQUETIPO, la unidad esencial, cuyo representante, motor y raíz es el LOGOS.

Una última pregunta

¿Qué es el Juego?
¿Es un arquetipo, o un prototipo?
¿Es una metáfora o un símbolo?
Hay que responder. Con las herramientas antes descritas tenemos suficientes argumentos para dar en
el clavo.
Según veo, y según entiendo, el Juego parece un prototipo, pues lo puedo ver, tocar, jugar. Es una
entidad tangible.

Si es así, ¿desde que modelo proviene y cuales son los complementos simbólicos de su metáfora?
Para que un juego exista como “juego”, tengo que establecer unas normas, formular un código,
proponer unas reglas que tienen que ser respetadas. ¿Existe acaso el juego sin reglas?
Mi respuesta es - ¡Sí! El famoso LILA –el “juego” en sánscrito, es el universo mismo, digámoslo
mejor, “el cosmos”. El “cosmos” es el juego del Creador. Pero hemos vsto que el cosmos pertenece como
entidad al modelo arquetipal de la Energía, y es precisamente su prototipo.¿Qué necesito para “jugar”?
Antes que todo, tengo que saber cual es el término clásico griego que define el “juego “, como tal. El
juego es “ paignídi”, “paízo” -“jugar” y hay que buscar en el griego de Heráclito cómo aparece la palabra
“juego” para entender que el tiempo “juega” a los dados con las cosas de nuestra vida.
Me voy a Covarrubias (pag. 720, JUEGO): Latine iocus dicitur quod serium non est.

¡Qué cosa! Resulta que el juego no es “algo” serio! ¡Qué importa!


“Es el juego un entretenimiento o pasatiempo necesario a los hombres que trabajan con el
entendimiento para recrearse y poder bolver (sic) a tratar con nuevos bríos las cosas de veras.” Es obvio que
el juego es una forma de ocio, de recreación, de arte, es el deporte de los infantes. El Arte como tal
pertenece al modelo del arquetipo de lo Bello y es , precisamente, su prototipo. “Y no quiero salir de mi
propósito – sigue Covarrubias – solo advierto que en ninguna cosa tanto descubre el hombre su talento
como en el juego. […]
Debido a ello, consideramos el “Juego” como variante del “arte”, prodigioso prototipo de la Energía.
*

45
TABLAS DE LAS ARJÉ EN HERÁCLITO

Las Arjé se encuentran, excepto algunas, bajo distintas formas, aspectos y variantes, en el texto re-
creado de Heráclito.
De la lista general de arquetipos observamos la presencia sembrada de la mayoría de los principios
universales.
He aquí la lista general, por orden alfabético:
1. El AMOR
2. Lo BELLO (o Belleza) (F.102, Armonía-F.54, F.82),
3. El BIEN (o Bondad, Lo Bueno) (F.58[¡!],102,104,111)
4. El CAMBIO (F.49, El Retorno F.63, F.103)
5. La COMBATIVIDAD (o Combate-F.53,67,80 [¡!])
6. El CONOCIMIENTO (F.56,78,86, 95, 97,109,116, Erudición-F.40, F.101,116 –Búsqueda y
conocimiento de si mismo)
7. La ENERGÍA
8. La ETERNIDAD (F.29 [Fama eterna] F.30, 52 –Tiempo F.92)
9. La FAMILIA
10. La IMAGINACIÓN
11. El INFINITO
12. La INTELIGENCIA (F.104)
13. La JUSTICIA (F.23 [!],28,33,80,102)
14. La LIBERTAD (F.44,63)
15. La MENTE (F.41, 75)
16. La PAZ
17. La SABIDURÍA (Lo Sabio) (F.32,35, 41[¡!], 56, 57, 83, 108[¡!],112,50)
18. La SALUD (Dolor, Pena - F.25, 94,111)
19. El SER (F.49)
20. Lo SUBLIME (Dios, F.102, Lo Absoluto) (F.67 [¡!])
21. La TRADICIÓN
22. La VERDAD
23. La VIDA (F.20,21,27,48,62,77,88,91)
y
24.La LUZ (Noche F.14,26, Luz seca, resplandor –F.118[¡!], Sol –F.3,6, Lo que nunca se pone – F.16, F.94,
99, 100, El Rayo – F.64,65, 120 – La Aurora)
25.El TODO (Lo Completo-F.10)

A continuación se presenta el mismo grupo y su presencia en la terminología especializada de los


“fragmentos”:
• El Logos-Verbo, (Cuenta-y-Razón) (F.1, 72 passim) pertenece a la Arjé INTELIGENCIA,
• La Armonía (F.51,54) pertenece a la Arjé BELLEZA,
• La Espera pertenece a la Arjé CAMBIO,
• La Opinión (F.1, 28,46 [¡!], 70),

46
• El Dolor, Pena (F.25), La Felicidad (F.4, 110) a la Arjé SALUD,
• La Muerte (F.27 [¡!]) a la Arjé VIDA,
• El Mundo (F.89) a la Arjé MENTE
• El Cosmos (F.30,124{¡!]) a la Arjé Lo SUBLIME,
• El Fuego (F.31,43, 66, 76, 84, 90, Día F.106, passim) a la Arjé LUZ,
• La Ley (F.33) a la Arjé JUSTICIA,
• Los Imbéciles (necios) (F.34,79,87) a la Arjé SABIDURÍA,
• El Alma (F.36,77,85,98, 107,117) a la Arjé Lo SUBLIME,
• La Erudición (F.40) a la Arjé CONOCIMIENTO,
• La Juventud y la Vejez (F.88) a la Arjé ETERNIDAD,
• El Pensar (F.112,113) y el Entendimiento (F.114) a la Arjé INTELIGENCIA,
• El Conocerse a si mismo (F.116) a la Arjé CONOCIMIENTO,
• La naturaleza (F.123) a la Arjé Lo SUBLIME

Algo acerca de la Verdad

La VERDAD (gr. Alétheia), presente en el Poema de Parménides (Proemio IX) :

“Preciso es pues, ahora


que conozcas todas las cosas
de la Verdad, tan bellamente circular,
la inconmovible entraña
tanto como opiniones de mortales
en quien fe verdadera no descansa.”
(Trad. J.D. García Bacca)
Helenista, traductor de toda la obra de Platón, García Bacca dice (Pag.136,137, “Los Presocráticos”) lo
siguiente de la Verdad:
“Y como el camino propio del Pensar es irreversible, no bastará decir: “del ente es propio ser”, sino que
deberá añadirse, para evitar toda vuelta o contradicción,
“del ente no es propio no ser”.
O más breve y ajustadamente al original griego: ”del ente es ser” y “del ente no es no ser”; y
reducida por fin esta fórmula a la forma parmenídea: “es ser” y “no es no ser”,
ESTI EINAI; OUK ESTI ME EINAI.
La raíz de las dificultades y oscuridad que los intérpretes y traductores suelen hallar en esta frase se
halla en no haber comparado con la fórmula final aristotélica -“del ente es propio ser”- o más brevemente –
‘del ente es ser”, lo que equivale a decir: toda cosa, mirada por el Pensar, se aparece como integrada de dos
aspectos: qué es y que es, de esencia y existencia, de idea y realidad o realización de tal idea, esencia o qué
es – que no es sino el natural desarrollo de la parmenídea a través de una fórmula platónica intermediaria
que se encuentra en el diálogo Sofista. Si “del ente es solamente propio ser” y “del ente no es propio de
ninguna manera no ser” tendremos que el camino resulta irreversible, libre de contra-dicción, de
movimientos contrarios e inversos, y podrá el Pensar dejarse llevar e impeler confiadamente por él:
“camino es de confianza”.

47
Y tal camino es el que sigue la Verdad, porque Verdad significa en griego – y aquí hemos querido
llegar con todo eso - des-velamiento, des-cubrimiento sumo (apo-kalypsis), el perfecto, el acabado y final
de una cosa consiste en que quede patente su “qué es” y que tal “qué es” es de hecho. Este es el camino que
sigue y por el que camina la Verdad; el camino que lleva al “qué es”, a la esencia (ousia), y ‘al que es” tal
“que es”, a la existencia (auténtica y propia) de tal esencia.

Y en este camino vale solamente la dirección unitaria:


“que el ‘que es’ es” y no valen,
“que el ‘que es’ no es” o dicho con otras palabras,
“que del ente no es propio ser (L3); y no vale tampoco, “por necesidad del ente es propio no ser” (L3) (Ibid.
Pag.138)

OPUESTOS (MARKOVICH / DIELS-KRANZ)

ENTERO/
NO-ENTERO (25/10)
HOLA/ HOL
OUKH HOLLA

CONVERGENTE/
DIVERGENTE (25/10)
SYMPHERÓMENON PHER
DIAPHERÓMENON
(27/51)

INVISIBLE/
VISIBLE (9/54)
INAPARENTE/
APARENTE
APHANES/ PHAN
PHANERES

ESPERA/
INESPERADO (11/18)
ELPETHAI/ ELP
ANÉLPISTON

REGRESIÓN/
PROGRESO (D-K 131)
PROKOPES/ KOP
EGKOPES

48
MORTAL/
INMORTAL( 47/62)
ATHÁNATOI/ THAN/THN
THNETOI

CONTRARIOS (MARKOVICH / DIELS-KRANZ)

DIOSES/
HOMBRES (29/53)
THEOÍ/
ANTHROPOI

LIBRES/
ESCLAVOS (29/53)
ELEUTHEROI/
DOULOI

CAMINO RECTILÍNEO/
CURVO (32/59)
ODOS EUTHEIA/
SKOLIÉ

ARRIBA/
ABAJO (32/60)
ANO
KÁTO

PRINCIPIO/
FIN (34/103)
ARKHÉ/
PÉRAS

AGUA PURA/
SUCIA (35/61)
HYDOR KATHARÓN/
MIARÓN

UNO MISMO/
OTRO (40/12)
TO AUTÓ/
HETERON

ARCO/
LIRA (27/51)
TOXON/
LYRE

49
MUERTE/
ARCO (27/51)
BIÓS/
TÓXON

COMPLEMENTARIOS
(MARKOVICH/DIELS-KRANZ)

VIDA/
MUERTE (39/48)
BÍOS/
THANATOS

PRENDIDO/
APAGADO (48/26)
FAOS/
SKÓTOS

VIVIENTE/
MUERTO (48/26)
ZON/
TETHNEÓS

DESPIERTO/
DORMIDO (48/26)
EGREGORÓS/
EUDON

MUERTE/
REAL (49/21)
THÁNATOS/
HYPAR

50
PREFIJOS EN EL TEXTO (Markovich)

1.
A-XYNETHOI
A-PEIROISIN
E-OÍKASI
DI-E-GEUMAI
DI-AIRÉON
HE-KASTON
E-GERTHÉNTES
HO-KOSPER
EU-DONTES
EPI-LANTHÁNONTAI

2.
A-XYNETHOI
E-OÍKASI
AUTO-ISI
PAR-EONTAS
A-PEINAI

3.
TOI-AUTA
HOK-OIOSI
EG-KYRÉOYSIN
MATH-ÓNTES
HE-OYTOISI

4.
DI-E-NEKOS
DIA-PHÉRONTAI

5.
PRO-TIMÉO

6.
AKRI-BÉSTEROI

9.
A-PHANÉS

10.
DI-ZÉMENOI
EU-RISKOYSIN

51
11.
AN-ÉLPISTON
EX-EUR-ESEI
A-PORON
AN-EX-ER-EYNETON

12.
A-PISTÍEI
DIA-PHIGGÁNEI
GINO-SKESTHAI

13.
EKH-ÓNTON

14.
HA-NAX

15.
E-DIZESÁMEN
HE-MEOY-TÓN

16.
POLY-MATHÍE
DI-DÁSKEI
HE-DÍ-DAXE

17.
HE-SKESEN
HEK—LEXÁMENOS
SYG-GRAPHÁS
HE-POIESATO
HE-AYTOY
POLY-MATHEÍN
KAKO-TEKHNÍEN

18.
HARKHE-GÓS

19.
KATA-LÉPSETAI

20.
DO- KÉONTAS
DO-KIMÓTATOS

52
21.
HEXE-PÁTENTAI
PARA-PLESÍOS
E-GENETO
SOPHÓ-TEROS
E-KEINÓN
KATA-KTEÍNONTES
HEXE-PÁTESAN
EI-PÓNTES
HE-LÁBOMEN
APO-LEÍPOMEN
HE-LÁBOMEN

23.
HISKHYRÍ-SESTHAI
HO-KOSPER
HISKHYRO-TÉROS
HE-TH ÉLEI
HEX-ARKEI
PERI-GÍNETAI
HE-PESTHAI

24.
E-GREGORÓSIN
APO-STRÉPHESTHAI

25.
SY-LLÁPSIES
SYM-PHERÓMENON
DIA-PHERÓMENON
SYN-AIDON
DIA-IDON

26.
HOMO-LOGEIN

27.
DIA-PHERÓMENON
HE-OITOI
SYM-PHÉRETAI
PALÍN-TONOS
HO-KOSPER

53
29.
HE-DEIXE
HE-POÍESE
HE-LEUTHÉROUS

30.
EK-BÁLLESTHAI

31.
DI-ÍSTATAI

32.
EÚ-THEIA

35.
HOL-ETHRION

37.
HE-LÉSTHAI

40.
AU-TOISIN
EM-BAINOYSIN
HE-PIRREI
41.
E-GREGORÓS
KATH-EYDON
META-PESÓNTA
AYA-ÍNETAI

43.
DI-DÁSKALOS
HE-PÍSTANTAI
EU-PHRÓNEN
E-GÍNOSKEN

44.
E-POÍESEN
ANÁ-PAUSIN

45.
HE-IDESAN

46.
E-PAITIONTAI

54
ERGA-ZÓMENOI

47.
A-THÁNATOI
E-KEÍNON
TETH-NEOTES

48.
EU-PHRÓNI
HA-PTETAI
APO-SBESTEIS
HA-PTETAI
TETH-NEOTOS
E-GREGORÓS

49.
HO-KÓSA
E-GERTHÉNTES
HO-KOSA
EU-DONTES

50.
E-POIOYTO
ANA-IDÉSTATA
EIR-GASTAI

51.
HA-PÁNTON
E-POÍESEN
AEÍ-ZOON
A-PTÓMENON
APO-SBENNYMENON

52.
HYPER-BÉSETAI
EPI-KOYROI
EX-EURÉSOYSIN

53.
DIA-KHÉETAI

54.
ANT-AMOIBÉ

55
A-PÁNTON

56.
META-BÁLLON
ANA-PAYETAI
ARKHE-STHAI

59.
HA-PÁSES

60.
EU-PHRÓNE

67.
EPI-POREYÓMENOS

69.
HE-PAION

74.
APO-THANÓNTAS

76.
EK-BLETÓTEROI

77.
EU-PHRÓNE
SYM-MIGEI

78.
DIA-GNOIEN

79.
OIA-KIZEI

82.
E-PELTHON
KATA-LÉPSETAI

83.
A-PHIKNEITAI
KE-KHORIZMÉNON

84.
E-THELEI

56
85.
EPÍ-STASTHAI

86.
APO-NIZOITO
EPI-PHRÁSAITO
EU-KHONTAI

87.
AN-IEROSTI
91.
HYP-EI-LÉPHASIN

95.
AI-REYNTAI
A-PÁNTON
AE-NAON
KE-KORENTAI

97.
LAG-KHANONOYSI

99.
E-THÉLOYSI
KATA-LEÍPOYSI

100.
E-GÉNETO

101.
DI-DASKÁLOI
EI-DOTES

105.
AP-AG-ZASTHAI
A-NÉBOIS
KATA-LIPEIN
OI-TINES
EXÉ-BALON

106.
EPI-LÍPOI
EX-ELÉGKOISTHE

57
109.
EPTO-ESTHAI

110.
A-MATHÍEN
A-MEINON

111.
AG-KIBASÍEN

¿Sus nombres? Una vez le pregunté a uno cómo lo “llamaban” y me dijo que tenía 500 nombres.

Sí, 500.
“Aquí están mis nombres“ – dijo y empezó a cantar, o a recitar, bailando un extraño giro lento, muy lento,
como nubes flotando, a ratos estallando en relámpagos feroces que parecían tronar desde el mismísimo
Olimpo. “Aquí están” .
Iba por el mundo, cantando y bailando sus poemas. No eran aventuras , eran verdades de poetas y
héroes, y la gente atónita miraba su cuerpo girando y rodando en caídas sutiles, como de unicornios y
dagones, de osos tibetanos y leones, de monos gramáticos y águilas reales que se remontan al mediodía y se
confunden con el sol. Pero habían cosas de la Luna también . . . Luz ceniza, ardentía. . .
Empezó a cantar y a recitar:

Los 500 NOMBRES DE 1000AREPAS


EL HOMBRE IMPERFECTO

58
1OOOArepas

¿Y?

59