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Procedimiento Lógico Para Diseñar Un Sistema

High-End Para Subwoofers


Cuando se diseña un sistema para woofer en una aplicación
automotriz high-end, se debe seguir un procedimiento lógico.
Los factores más importantes sin tamaño, desempeño, costo y
facilidad de fabricación.
El primer paso es decidir cuanto espacio se le quiere dedicar a
tu sistema de woofer; generalmente, entre más grande es
mejor. Esta desición afectará inevitablemente los otros
parámetros del proceso de instalación.

Los sistemas con alto rendimiento generalmente requieren de


woofers grandes y cajas grandes, lo que usualmente eleva el
costo del sistema y alarga el tiempo requerido para la
construcción.
Después de que te has decidido sobre cuanto espacio ocupará
tu sistema de woofer, debes determinar que tipo de caja es la
correcta para tu aplicación particular. El sistema más simple
es el “free air”. Este sistema no es más que una barrera que
separa el frente de la bocina de la parte trasera de la misma,
esta barrera es llamada “baffle”. Una instalación típica de este
sistema consiste en montar el (los) woofer (s) en la parte
trasera del vehículo (sombrerera). Para cualquier tipo de
instalación “free air” es muy importante que no exista un
espacio por el cual el sonido pueda pasar de la parte trasera
de la bocina hacia la parte frontal, si esto pasara, habría
cancelaciones y la cantidad de bajo se reduciría.

Un sistema “free air” es probablemente la manera más fácil


de instalar woofers en tu auto. Puedes esperar buen
rendimiento de este tipo de instalaciones, y debido a que no
hay cajas que diseñar o construir, el tiempo y costo de la
instalación son mínimos. Desafortunadamente, hay varias
desventajas sobre este tipo de sistemas. Cuando una bocina
es montada en una caja, el aire dentro de la misma actúa
como un resorte en contra del cono de la bocina, lo que
resulta en presión que provee amortiguamiento mecánico y
previene un movimiento excesivo del cono. Pero en una
instalación “free air” no se requiere de una caja, por tal
motivo, el amortiguamiento mecánico es muy pobre,
resultando en falta de definición. La potencia admisible de la
bocina se ve también comprometida debido a que un baffle
infinito provee un control muy pobre en la excursión del cono.

El segundo tipo de sistema es la “caja sellada”, y es similar al


diseño “free air”. Una caja sellada es justamente eso: un
recinto TOTALMENTE sellado. Debido a que el woofer es
montado en una cara de la caja, no hay espacio por el cual el
sonido pueda viajar de la parte trasera de la bocina hacia el
frente de la misma. Las cajas selladas son muy fáciles de
diseñar y construir, y generalmente trabajan muy bien con la
mayoría de los woofers. Excelente amortiguamiento, buen
manejo de potencia y facilidad de diseño y construcción hacen
el sistema sellado una opción ideal para muchos instaladores.

Sin embargo, hay algunos inconvenientes sobre el uso de este


tipo de cajas. Usar una caja que sea sumamente pequeña
puede tener efectos adversos tanto en la cantidad de sonido
(volumen) como en el desempeño de los sub-bajos. La
eficiencia es otro punto en contra, típicamente, las cajas
selladas son menos eficientes que las ventiladas (ver abajo) y
requieren de más poder y ecualización para lograr niveles de
salida comparables.

El mayor desempeño se obtendrá montando el woofer en una


“caja ventilada”. Los sistemas ventilados, también conocidos
como porteados o bass-reflex, usan un ducto para ayudar a
“entonar” el desempeño de la bocina. Un buen diseño
ventilado proveerá esencialmente una respuesta plana justo
antes del punto f3 con el sistema trabajando por debajo de
este punto. A medida que la frecuencia se acerca a este punto
(en el que la caja está entonada), la salida creada en el puerto
incrementará y se llegará al punto en que sea totalmente
“acústico” reduciendo además al mínimo la excursión del
woofer. A esta frecuencia, la salida provendrá casi
exclusivamente del puerto y la excursión del woofer estará al
mínimo. Esto es algo diferente al sistema sellado, en donde la
excursión del cono incremente cuatro veces por cada octava
de reducción en la frecuencia. Reducir la excursión significa
menor distorsión, debido a que el puerto no está sujeto a las
limitaciones de suspensión del woofer. El aspecto del control
de la excursión en un buen sistema ventilado es de
fundamental importancia, especialmente en sistemas de alto
desempeño donde se desea altos niveles de salida con poca
distorsión.

La desventaja más grande de las cajas ventiladas es la


complejidad creciente sobre otros diseños, pobre rendimiento
cuando se diseña incorrectamente y llevar el woofer por
debajo de la frecuencia de entonación. Sin embargo, nota que
la mayoría de los fabricantes de woofers proveen
especificaciones, planos de construcción y graficas de
entonación que te permiten construir sistemas ventilados
relativamente fáciles.
Una vez que hayas seleccionado el tipo de caja, puedes
empezar el proceso de seleccionar el (los) woofer (s). para un
sistema “free air” se requiere de un woofer con “low
compliance”. Este tipo de woofers usualmente tienen una
suspensión reducida y un gran imán, ambos para compensar
el pobre amortiguamiento inherente a este tipo de sistemas.

Por otro lado, los sistemas sellados, requieren de “high-


compliance”. Esto para proveer de buena respuesta a bajas
frecuencias sin un amortiguamiento excesivo, estos woofers
tienen casi invariablemente suspensiones “flojas”. Si se usa
una caja sellada pequeña, el cono debe ser construido de
materiales pesados y deben ser capaces de manejar altos
niveles de excursión. Los materiales pesados típicos son
plástico, polipropileno y papel plastificado.

Los sistemas ventilados, como los “free air”, trabajan mejor


con woofers “low compliance”. Las propiedades bajas de
excursión de los sistemas ventilados permiten el uso de un
cono más rígido. Esto resulta en menos distorsión, mejor
repuesta transitoria y mejor control. Adicionalmente estos
woofers tienen a ser más eficientes debido a que tienen conos
más livianos. Se debe notar sin embargo, que casi cualquier
tipo de woofer trabajará en este tipo de sistema siempre y
cuando la caja sea correctamente diseñada.
Para seleccionar el tamaño del woofer, debes considerar el
volumen disponible para la caja así como la salida acústica
deseada. Muchos fabricantes ofrecen gráficas que especifican
el volumen recomendado para sus bocinas. Típicamente, un
woofer de 10” requerirá un volumen de 1 a 1.5 pies cúbicos,
uno de 12” de 1 a 3 pies cúbicos y uno de 15” de 4 a 10 pies
cúbicos.
Como probablemente habrás notado, woofers grandes
siempre sonarán más que los pequeños en cualquier
instalación. La razón es simple. La salida acústica está
directamente relacionada con el volumen de aire desplazado
por el cono. Esto es similar a un pistón dentro de un motor. En
el caso del woofer, el cono es el pistón y la excursión el la
biela. Obviamente, al incrementar el diámetro del woofer o su
excursión, la salida del mismo aumentará también.

Típicamente, los woofers menores a 8” serán incapaces de


producir suficiente salida acústica a bajas frecuencias sin
haber altos niveles de excursión. Por otro lado, los woofers
mayores a 15” sufrirán de pobre respuesta transitoria debido
a la gran masa de sus conos.
En instalaciones en donde los woofers grandes son
imprácticos, se puede usar una configuración de muchos
woofers pequeños. En algunos casos, muchos woofers
pequeños pueden sonar más que uno grande. La ventaja de
usar muchos woofers es que requerirán menos volumen, la
desventaja es que cada woofer requiere de alimentación del
amplificador además de que puede haber problemas de fase.

La relación de sistemas que a continuación presento puede


ayudarte a decidir entre usar pocos woofers grandes o
muchos pequeños.

(A = área del cono; E = excursión del cono en un sentido; F =


frecuencia más baja deseada; P = poder acústico deseado.)
• Si el área del cono es duplicado, la excursión será la mitad:
2A = E/2
• Si el área del cono se divide en 2, la excusión de duplicará:
A/2 = 2E
• Si la frecuencia es dividida en 2, la excursión incrementa por
4: F/2 = 4E
• Si la frecuencia se duplica, la excursión se reduce por 4: 2F
= E/4
• Si la excursión es dividida en 2, el poder acústico redivide en
2: E/2 = P/”
• Si la excursión se duplica, el poder acústico se duplica: 2E =
2P
A partir de estas ecuaciones, puedes determinar el mejor
método para tu instalación, como una guía: 5 woofers de 8”, 3
de 12” y 2 de 15”tendrán niveles de salida acústica similares.
Conociendo el tamaño y tipo de caja, más el tipo, tamaño y
número de woofers requeridos te lleva a la parte divertida:
seleccionar un woofer de los cientos que hay disponibles. El
costo de los woofers varía dramáticamente, así como su
calidad. Guíate por la eficiencia de tu woofer. La eficiencia es
como MPG: entre más eficiente sea tu woofer, se requerirá de
menor potencia para moverlo.

La eficiencia es medida de dos formas.


La primera es la eficiencia referida en half-space, que se mide
en porcentaje. El segundo método es el nivel de presión
sonora (SPL) a 1 metro con un watt de potencia aplicada. En
ambos casos, mayores números siempre serán mejores.
La eficiencia es relativa a varios factores. La masa del cono
afecta drásticamente la eficiencia. Si se triplica la masa del
cono, se reduce a la mitad la salida acústica. El tamaño del
imán es también un factor importante, teóricamente, al
duplicar el tamaño del imán de duplicará la eficiencia. La
forma seccional del conductor usado en la bobina es
importante también. Un cable rectangular es más eficiente
que un circular o redondo.
El manejo de potencia es un criterio importante cuando se
busca un woofer. Se cuidadoso cuando se comparan. Algunos
fabricantes dan medidas RMS, otros publican Potencia
Máxima. Usualmente la Potencia Máxima duplica la potencia
RMS. La diferencia en estas dos medidas y fácilmente
entendibles. Debido a que temperatura de la bobina
corresponde al nivel de salida de la música, una fuente con
mucha información transitoria calentará la bobina a menos
grados que en una onda sinoidal continua.
La capacidad de manejo de potencia de un woofer está
directamente relacionada a la habilidad de la bobina de
disipar el calor. Las bobinas grandes tienen una superficie
mayor y son capaces de disipar más calor que las pequeñas.
Una pieza ventilada (usualmente como un hoyo en el centro
del imán) es también importante. Otra forma de ventilación es
un guadapolvos ventilado. Esto permite al aire circular sobre
la bobina para enfriarla. Además mantiene niveles excesivos
de presión proveniente de la bobina, que si no se checa
regularmente, podrá volar en pedazos.