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Hernández Esquivel Mónica 663

Análisis Antonieta de Fabienne Bradu

En el libro nos relata la historia de Antonieta Rivas Mercado, hija de un gran
arquitecto al que se le es conocido por ser quien diseñó el Ángel de la
Independencia. Antonieta siempre vivió como muy pocos mexicanos en la época
durante la Revolución, por lo mismo de que su padre tenía mucho dinero. Desde
muy pequeña se le educó para ser una señorita como lo estipulaba la sociedad en
esa época, tenía que estar todo el tiempo impecable y obedecer lo que le dijeran
sus institutrices y su madre, aunque esto no siempre le agradó a Antonieta, quien
siempre hacía lo que sus instintos le dictaban. Fue una mujer que desde pequeña
le interesó el arte, apreciaba las obras de los amigos pintores que buscaban a su
padre. Cuando tuvieron que realizar un viaje a Francia, ella se maravilló al ver el
ballet e inmediatamente quiso ser bailarina, aunque esto duró poco porque tuvo
que regresar a México y los prejuicios de su padre no dejaron que su maestro de
ballet fuera con ellos. Antonieta desde muy pequeña, demostró que no quería ser
como la sociedad desearía que fuera, siempre mostró una madurez mayor a la su
edad. Luchó por muchas cosas que muy pocos se hubieran atrevido y, a pesar de
que su segunda patria era Francia, siempre guardó un amor por México y luchó
por el bienestar de éste una infinidad de veces y se lamentó al ver que a veces es
muy difícil ver resultados por lo que tanto se ha anhelado. Ella fue un gran
ejemplo, logró muchas cosas en una época donde el machismo era gigante, la
vida la decepcionó a lo grande y esto hizo que su desesperación llegara a un
límite que terminó con su vida.
La manera en que Fabienne Bradu relata la historia de Antonieta de una forma en
la que no esperas que sea una biografía. Muchas de éstas, por más interesante
que sea la historia del personaje, no te llegan a atrapar, cuentan demasiados
detalles que al final no llegan a nada, pero en ésta biografía se puede ver el
empeño que puso la autora para que se pudiera leer con una sonrisa lo
maravillosa y divertida que fue la infancia de Antonieta, como también poder soltar
una lágrima y poder sentir la desesperación y frustración al finalizar el libro.