Está en la página 1de 174

KAR

COLECCIÓN CAISSA
ANATOLI KARPOV
Mis mejores partidas
EDITORIAL
PAIDOTRIBO
Quedan rigurosamente prohibidas, sin la autorización escrita de los titulares
del copyright, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción
parcial o total de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos
la reprografía y el tratamiento informático y la distribución de ejemplares de ella
mediante alquiler o préstamo públicos.
Título original de la obra: Anatoly Karpov's Best Games
Director de colección y revisor: Josep Escaramís
Traducción: Antonio Gude
© B. T. Batsford Ltd.
© Anatoli Karpov
Editorial Paidotribo
E-mail: paidotribo@paidotribo.com
Consejo de Ciento, 245 bis, 1.
0
1."
08011 Barcelona
h ttp:/ /www. paidotribo.com/
Tel. 93 323 33 11 -Fax 93 453 50 33
Primera edición:
ISBN: 84-8019-371-9
D.L.: B-33.432-98
Fotocomposición: Editor Service, S.L.
Diagonal, 332 - 08013 Barcelona
Impreso en España por A & M Grií:fic, S. L.
ÍNDICE
Signos convencionales, 5
Introducción, 7
1 Karpov - Gik
Campeonato de la Universidad de Moscú, 1969 ....... .... ... ..... .......... .. ...... .. ............... 10
2 Karpov - Hort,
Moscú, 1971; Memorial Alekhine ......... .. .. ........ .. ... ........ ............ ... ..... ................... .... 14
3 Smejkal - Karpov
Leningrado, 1973; Interzonal ........... .... .... .... ....... ........... .. .... ....... ......... .. ....... ............. 19
4 Karpov - Polugaievsky
Moscú, 1974; Candidatos (6) ....... ............. .... ............. .............. .. .................. ...... ..... ... 26
5 Karpov - Spassky
Leningrado, 1974; Candidatos (9) .. ....... .. ... .. ........ .. .... ..... ... .. ... .......... ... .................... . 30
6 Karpov - Korchnoi
Moscú, 1974; Candidatos (2) ........... ............ .. ... ............... .. ........................................ 35
7 Karpov - Vaganian
Skopje, 1976 ... .. .................. .. ................. .. .. ....... ............................ ...................... .... ..... . 38
8 Tatai - Karpov
Las Palmas, 1977 .......................................................................... ...... .. .. .. .. .. ..... .. ....... .42
9 Karpov - Korchnoi
Baguio City, 1978; Campeonato Mundial (14) .................. .. .... .. ..... ...... ....... ........... .45
10 Karpov - Korchnoi
Baguio City, 1978; Campeonato Mundial (32) ................ ... .. ........... ......... .. ............. 50
11 Timman - Karpov
Montreal, 1979 ..... ..... .... .. ................ .. ...... ............... .. .. ...... ........... ........ ....... .................. 53
12 Korchnoi - Karpov
Merano, 1981; Campeonato Mundial (9) ................... ............... .. ... .......................... 56
13 Karpov - Korchnoi
Merano, 1981; Campeonato Mundial (18) .. ........................................ ... .............. .. .. 61
14 Karpov- Yusupov
Moscú, 1983; Campeonato de la URSS .............. .. ................................................. .. . 65
15 Karpov- Kasparov
Moscú, 1984185; Campeonato Mundial (9) ................... .................. ....... .. .. ........ .. .... 69
16 Karpov- Kasparov
Moscú, 1984/85; Campeonato Mundial (27) ...... .... .. ...... .... .. .. .. ..... .... .. ....... .. ...... .... .. 74
17 Karpov - Kasparov
Moscú, 1985; Campeonato Mundial (4) ...... ... ........... .... .. .... ...... ... .......... ... ........... .. .. 78
18 Kasparov- Karpov
Moscú, 1985; Campeonato Mundial (5) ...... ....... ............. .. ..... .... .. ...... ........... ... ........ 83
19 Karpov- Kasparov
Moscú, 1985; Campeonato Mundial (22) .. ...... ... .. ..................... .. ... ... ............ ........... 86
20 Karpov - Beliavsky
Moscú, 1986, equipos ......... .. .................. .. ........................ .. ... ..... .. ......................... ... ... 88
4 ANATOLI KARPOV- MIS MEJORES PARTIDAS
21 Karpov - Kasparov
Londres/ Leningrado, 1986; Campeonato Mundial (5) ... .. ...... .. ...... .......... .. .. .... ...... 91
22 Karpov - Kasparov
Londres/ Leningrado, 1986; Campeonato Mundial (17) ...... .. ..... ..... .. ........ ............. 94
23 Karpov - Kasparov
Londres/ Leningrado, 1986; Campeonato Mundial (19) .................... .. .. .... ........ ..... 98
24 Karpov - Sznapik
Olimpiada de Dubai, 1986 (14) .... ........ ............................ .. ....... ......... ........ .. ........... 102
25 Karpov - A. Sokolov
Linares, 1987; Candidatos (10) ........ .. .. .. ... .............. ... ........ .. .. .............. .. .. ........... .... . 105
26 Kasparov - Karpov
Sevilla, 1987; Campeonato Mundial (2) .. .......... ... .. .... .. ......... .. ..... ..... .......... ... ........ 110
27 Karpov - Farago
Wijk aan Zee, 1988 .. ......... .... ...................... ...... .. ........ ........ ... .... .. ....... .... .... ....... ........ 113
28 Karpov - Timman
Bruselas, 1988; Copa del Mundo ............................................................ ... .. ............ 116
29 Karpov - Kasparov
Belfort, 1988; Copa del Mundo .... .. ................................... .. ...... .... ...... ................... 120
30 Karpov - M. Gurevich
Moscú, 1988; Campeonato de la URSS .. .. .. ........................ .......... ....... .. ................. 124
31 Karpov- Yusupov
Moscú, 1988; Campeonato de la URSS .... ..... ............ ....... .. .................... ....... ......... 127
32 Karpov - Malaniuk
Moscú, 1988; Campeonato de la URSS ............. ...... .. ........ ..... .. ......... .............. ....... 130
33 Karpov- Hjartarson
Tilburg, 1988 .............. .... .. .. ...... ...... ... .. ....... ... ................. ...... ....... ... ..... .. ..... .. ........ ...... 133
34 Hjartarson - Karpov
Seattle, 1989; Candidatos (3) .. ....................... ................................................. ...... .... 136
35 Karpov - P. Nikolic
Skelleftea, 1989; Copa del Mundo .................. ... .. .. ... .. ......... .......... ........ ..... ...... ....... 138
36 Karpov - Yusupov
Londres, 1989; Candidatos (8) ..... ...... ............ .. ......... ..... ..... .. ........... .. .. .......... ..... .... .141
37 Karpov - Timman
Kuala Lumpur, 1990; Candidatos (4) .... .. .......... .. .... .... ...... .. .. .. .. .. .. .. ........... .... ........ 145
38 Karpov - Anand
Bruselas, 1991; Candidatos (4) .......................................................... .......... .. ......... .149
39 Karpov - Short
Linares, 1992; Candidatos (7) ... .. .. ................. ...... .................................. .. ................ 152
40 Karpov - Kamsky
Moscú, 1992; Memorial Alekhine .. .. ......... ......... .. ............ ......... ...... ........... .... ...... ... 156
41 Kamsky- Karpov
Dortmund, 1993 .. ...... ... .. .............. .. ..... ...... ..... ... .... ... .... ... .... .... .. .. .. ...... ... ....... ... ......... . 162
42 Karpov - Kramnik
Linares, 1994 .. .. .. ............ ... ... ............. ... ............... .... ...... .. ..... .......... ... .... ......... .... ... .... . 166
43 Karpov - Beliavsky
Linares, 1994 .............................. ...... .. .. ........ ...... .... .... .... ....... ............. ..... ..... ........... ... 170
SIGNOS CONVENCIONALES
+
Jaque
++ Jaque mate
Buena jugada
!! Jugada excelente
? Mala jugada
?? Grave error
!? Jugada interesante
?! Jugada dudosa
INTRODUCCIÓN
En 1968, a los diecisiete años, comencé mis estudios en la Universidad de
Moscú, y en 1969 gané mi primer torneo en la capital. Podría decirse que el
Campeonato de la Universidad de Moscú fue el primer paso en mi lucha por
el alcanzar el ajedrez de élite. Inmediatamente después fui seleccionado pa-
ra representar a la URSS en el Campeonato Mundial Juvenil, que conseguí
ganar, y seis años más tarde, en 1975, me convertí en Campeón del Mundo
absoluto. Desde 1969 ha transcurrido más de un cuarto de siglo y hace ya al-
gunos años, en 1994, gané el "supertorneo" de Linares -que algunos llaman
el Campeonato Mundial de Torneos- y, lo que es más significativo, puedo de-
cir sin falsa modestia que conseguí un resultado único en los anales del aje-
drez: 11 puntos de 13 partidas, con 2,5 puntos por delante de Kasparov.
El aniversario de mis bodas de plata con el ajedrez de alta competición,
así como mi éxito de Linares, me sugirieron la idea de recopilar una colec-
ción de mis mejores partidas entre 1969 y 1994.
A lo largo de lo que podríamos llamar ya mi dilatada vida ajedrecística,
he participado en unos doscientos torneos y matches (sin contar las compe-
ticiones por equipos, ni de ajedrez semirrápido, ni torneos de Blitz), de los
cuales he ganado más de un centenar. Aunque resultaría difícil realizar un
cómputo preciso, creo que habré ganado en torno a un millar de partidas.
Obviamente, de una cantidad tal no resulta fácil extraer las verdaderamente
mejores partidas. Espero que todas las que aquí incluyo representen de al-
guna forma modelos -lo que, por supuesto, corresponde determinar al lec-
tor- en lo que respecta a mi trabajo y creo también que la mayor parte de
ellas constituyen ejemplos del verdadero arte del ajedrez.
Naturalmente, es lógico que este libro incluya mis más interesantes vic-
torias en los matches por el título mundial, así como las luchas de Candida-
tos de varios ciclos, y de los más relevantes torneos internacionales. Muchas
de las partidas que he elegido ganaron premios a "la mejor partida", y a "la
8 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
más importante novedad teórica" en una de las publicaciones más prestigio-
sas del mundo, lnformator. No creo que esté de más decir, de paso, que el
autor de este libro cuenta en su haber con el mayor número de premios
otorgados por el jurado de lnformator, muy por delante de otros grandes
maestros.
Por supuesto, a medida que pasa el tiempo los ajedrecistas recuerdan ca-
da vez menos sus viejas partidas, ya que quedan superadas por duelos más
frescos y más importantes. Ésta es la razón por la que este libro se concentra
principalmente en mis victorias entre 1984 y 1994.
También he redactado nuevos comentarios para las partidas más anti-
guas, o al menos he tratado de revisar mis comentarios sobre aperturas, ya
que la teoría ha avanzado mucho desde entonces.
En una abrumadora proporción, juego con blancas en las partidas que
aquí se incluyen. Esto no debe resultar sorprendente, ya que la mayoría de las
victorias más hermosas se consiguen a menudo con las piezas de este color.
Pasemos rápidamente a la composición de la selección propuesta. ¿Qué
partidas he incluido en ella?
La primera partida, que data de 1969, se jugó cuando yo sólo era un maes-
tro, pero la siguiente ya forma parte de un fuerte torneo de grandes maes-
tros. Mi progresión a partir de aquí hacia el Olimpo del ajedrez queda bien
ilustrada y el lector encontrará una partida representativa de un torneo in-
terzona! y varias de todos los matches de Candidatos. Mi match con Fischer
no llegó a celebrarse -aunque no porque yo no quisiera- y en 1975 me con-
vertí en ell2.° Campeón del Mundo. Siguen a continuación algunas partidas
de relevantes torneos internacionales, así como de mis encuentros con
Korchnoi en Baguio y Merano. Podríamos decir que con mi victoria en el
Campeonato de la URSS se cierra la primera parte de este libro.
En 1984 se inició una nueva era en el ajedrez, relacionada con la con-
frontación Karpov-Kasparov. Aquí hallará el lector diez victorias mías de
mis primeros cuatro encuentros con Kasparov. Tambien incorporo algunas
partidas disputadas entre estos matches "que hicieron época". Tras nuestra
batalla de Sevilla, la disputa se interrumpió durante tres años. En esta parte
del libro el lector podrá encontrar algunas victorias en la Copa del Mundo,
en nuestro 55.° Campeonato Nacional y otros eventos. Quince años después
tuve que participar de nuevo en el ciclo de Candidatos, y muchos de sus pel-
daños quedan ilustrados con algún triunfo, así como con partidas de mi si-
guiente duelo con Kasparov. Aquí es donde podría considerarse que finaliza
la segunda parte del libro.
Pronto habría de incorporarme al ciclo regular de batallas por la corona,
lo que significa partidas normales de los nuevos matches de Candidatos.
Lamentablemente, mi match con Short no terminó felizmente para mí y, en
consecuencia, mi sexto encuentro con Kasparov no llegó a tener lugar. Por
INTRODUCCIÓN 9
consiguiente, se incluyen varias victorias de torneos a comienzos de la déca-
da de los noventa. En 1993 se produjo un cisma en el mundo del ajedrez
(acerca del cual difícilmente estaría justificado extenderse en la presente
obra), como resultado del cual pude disputar otro match por la corona aje-
drecística. Al ganar mi match con Timrnan, fui de nuevo declarado Campe-
ón del Mundo de la PIDE, mientras que Kasparov y Short discutían el título
de Campeón del Mundo de la PCA.
El libro finaliza con dos victorias del "supertorneo" de Linares de 1994.
Aunque después gané otras interesantes partidas de torneo, considero que
el punto final de este libro debe ponerse, precisamente, después de Linares,
donde conseguí uno de los triunfos más convincentes de toda la historia del
ajedrez.
Por último, sólo me queda agradecer al maestro y escritor de ajedrez Ev-
geni Gik su ayuda en la preparación del original.
Anatoli Karpov
10 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
PARTIDA N° 1
KARPOV- GIK
Campeonato de la
Universidad de Moscú, 1969
Defensa Siciliana,
Variante del Dragón
El Campeonato de la Universi-
dad de Moscú fue mi primer torneo
en la capital, y es comprensible que
estuviese muy interesado en ganar-
lo. El título de campeón se decidía
en esta partida y ¿quién diría que
mi más directo adversario en ese
mi primer torneo de Moscú se con-
vertiría más tarde en coautor de al-
gunos de mis libros?
1 e4
2 tt:Jf3
3 d4
4 tt::l xd4
S tt::l e3
6 i.e3
7 f3
8 i.e4
9  
10 0-0-0
eS
d6
exd4
tt::l f6
g6
i.g7
tt::l e6
0-0

i.d7 (D)
La Variante del Dragón es una
de las más agudas y fascinantes de
la teoría ajedrecística. Los objeti-
vos de ambos bandos son los mis-
mos: llegar al rey enemigo lo antes
posible. A causa de esto, las blan-
cas atacan en el flanco de rey, sin
detenerse ante nada, mientras que
las negras hacen lo propio en el
flanco de dama. Las partidas dispu-
tadas en esta variante siempre se
abcde gh
Blancas
juegan con este mismo espíritu
combativo y a menudo consiguen
premios de belleza.
11 h4
12 i..b3
tt::l eS
!:!.feS
En nuestros días la torre dama
es la que con mayor frecuencia se
sitúa en eS (en cuyo caso, llevar la
dama a a5 no es obligatorio), pero
por entonces era más popular des-
plazar en primera instancia a eS la
torre rey.
13
14
hS
i..h6
tt::l xhS
A finales de los años sesenta es-
ta posición estaba siendo sometida
a minucioso análisis y, por otro la-
do, también se debatía intensamen-
te el sacrificio del caballo (14 ...
tt::l d3+ ). En esta partida yo estaba
preparado para someter a prueba
una de mis propias ideas sobre este
tema, pero mi adversario se las
arregló para evitar mi preparación.
14 .ixh6
1S l:!.xe3 ( D)
7
6
5
4
3
a b e d e g h
Blancas
El típico sacrificio de calidad en
la Dragón. Por un lado, las negras
impiden el salto del caballo blanco
a d5 y, por otro, crean fisuras en la
fortaleza del rey enemigo.
16 bxc3
La dama negra ocupa aquí una
posición ideal para generar amena-
zas sobre el rey blanco, y resulta di-
fícil de creer que esta jugada cons-
tituya, a estas alturas, un error deci-
sivo. Era preciso jugar 16 ... tLlf6 o
16 ... llc8.
17 lt:Je2! ... (D)
En caso de 17 Wbl aS, las ne-
gras consiguen adecuadas contra-
chances. Sin embargo, la modesta
retirada del caballo a e2 es extre-
madamente molesta para las ne-
gras. El caballo soluciona el proble-
ma de expulsar a la dama, a la vez
que amenaza con incorporarse al
ataque en el flanco de rey.
17
Después de 17 ... ctJd3+ 18llxd3
19 Wd2 20 g4 lt:Jg3 21
KARPOV- GIK 11
a b e d e
Negras
g h
lt:Jxhl 22   y 23 lldl , el
caballo negro está perdido.
18 g4 tLlf6
19 gS tLl hS (D)
abede gh
Blancas
20 l:!xhS!
No hay tiempo que perder. 20
lt:Jg3, que casi llego a jugar en el ta-
12 ANATOLI KARPOV- MIS MEJORES PARTIDAS
blero, tuve que descartarla en el úl-
timo momento, cuando vi la con-
tundente réplica 20 ... .i.g4!, que
dejaría excluida del juego a la da-
ma blanca.
20
21
22
l:!.hl
 
gxhS

En la Variante del Dragón hasta
la más pequeña imprecisión puede
estropear toda la partida. Por ejem-
plo: 22 permitiría que las ne-
gras consiguieran al menos las ta-
blas, con 22 . .. tt:Jd3+ 23 cxd3 (23
pierde tras 23 ...   23 ...
24 y las negras
tienen asegurado el jaque perpetuo.
22
El caballo blanco es tabú: 22 ...
'iixe2 23 e6 24 'il'xh7+ st>f8 25
26 'iVf6+ 27l:!.h8++.
Tampoco sirve 22 ... e6: 23
'i'xf3 (23 ... ttlg6 24 25
tt:Jg3 y 26 ttlf5) 24 'i'xh7+ c;i>f8 25
tt:Jd4.
8
7
6
5
4
3
2
23
23
l:!.xhS
Negras
.•• (D)
e6
Aquí las negras avanzaron su
peón e porque la casilla h7 no pue-
de defenderse. Si 23 ... 24 g6!
25 .l:.g5.
También pierde 23 ... tt:Jg6, pe-
ro es interesante señalar que la
solución correcta para las blancas
sólo se encontró diez años des-
pués de la partida. La jugada cla-
ve de las blancas fue ignorada por
la prensa ajedrecística de todo el
mundo, pues muchos comenta-
ristas, después de 24 st>f8,
sólo consideraron 25 Th6 y 25

a) 25 .l:.h6 e6 26 l:!.xg6 fxg6 27
28 c;i>g7 29
30 'i'f6+ c;i>h7 31 'iif7+
32 'i'xg6 'i'dl+ 33
34 c3 35 .i.c2 'i'd7! y las ne-
gras conservan el equilibrio.
b) 25 'iVh6+ también fue pro-
puesto en mis notas, con la variante
25 ... 26 'iVh8+ tt:Jf8 27 .l:.h7 y
ahora:
bl) 27 ... e6 resulta ser impreci-
so, ya que es el alfil y no el peón la
pieza que debería estar en e6. Des-
pués de 28 g6 fxg6 29 ttld4 30
31 'i'f7+ 32
33 el rey blanco se zafa
con facilidad del jaque perpetuo:
33 ... 34 'iVd4+ 35 c3
36 .i.c2 37
38 i.bl.
b2) 27 ... .i.e6! 28 g6 (28 tt:Jd4
tampoco es peligroso para las ne-
gras, ya que después de 28 ... 'iVxe4
29 tt:Jxe6 fxe6 30 g6 l:!.c8 31 g7 'iVel +
32 las blancas están obligadas
a buscar el jaque perpetuo; o bien
28 .i.xe6 fxe6 29 g6 'il'xe2, y a con ti-
nuación ... 'i' el+) 28 .. . fxg6 (28 ...
'i'xe2 29 g7) 29 'i'xe2 30 l:.f7
'i'el + 31 'i'b4+ 32 i.b3
'i'xb3+! (32 ... 33 l:.xf8 l:.xf8 34
'i'xf8 'i'xe4, con tres peones por la
pieza) 33 axb3 con juego
muy complicado. Por otra parte,
quizá las negras no tengan necesi-
dad de entregar su dama.
Resulta curioso que viejas va-
riantes y - como veremos- no par-
ticularmente precisas hayan con-
seguido modificar la evaluación
de los expertos sobre 16 ... 'i'xc3,
y que en algunas publicaciones
teóricas incluso haya sido consi-
derada perfectamente jugable.
Sea como fuere, el análisis micros-
cópico me ha reafirmado, y lo
creo firmemente, en la vieja eva-
luación: tomar en c3 es perdedor
para las negras.
Si después de 23 .. . l1Jg6 24
'i'xh7+ en lugar de 25 'i'h6+ o
25 l:.h6, las blancas deberían reali-
zar la tranquila jugada de torre, 25
l:.hl!!, cuando las negras estarían
completamente perdidas.
Una vez detectada esta manio-
bra de torre, resultó fácil encontrar
variantes de apoyo:
e) 25 l:.hl (D)
Y ahora:
el) 25 ... i.e6 26 l1J d4 (pero no
la continuación 26 i.xe6 fxe6 27
l1Jd4 'i'f7!) 26 ... 'i'xe4 27 l1Jxe6+
fxe6 28 l:.fl + 29 'i'g8+.
c2) 25 ... eS 26 l1Jg3! 27 l:.fl
'i'xg3 28 'i'g8+ l1Jf8 29  
30 'i'xf8+ 31 'i'xd6+ y las ne-
gras están obligadas a deponer las
armas.
KARPOV - Gik 13
abcde gh
Negras
c3) 25 .. . e6 26 l1Jd4 (si 26
'i'f4, 27 tLlfS) 27 l:.fl 28
tbxe6+ 29 tbc7.
24 g6!
Este audaz sacrificio de peón
garantiza la ruptura de las defensas
enemigas. La apresurada 24  
habría permitido escapar al rey ne-
gro: 24 ... y ahora no 25 'i'h8+
(ni tampoco 25 l1Jd4, que permitiría
25 .. . 'i'dl + 26 'i'xd4+) 25 ...
26 'i'xa8, debido a 26 .. . 'i'xhS.
24 l1Jxg6
No 24 ... fxg6 (24 .. . hxg6 toda-
vía es peor: 25 'i'h8++) 25  
26   27 l:.h7+ tt:Jf7 28
'i'xa8.
Sin embargo, si, como en la par-
tida, las negras toman en g6 con el
caballo, las cosas parecen perfecta-
mente en orden para la defensa: el
ataque blanco ha sido rechazado y
el primer jugador se encuentra con
dos peones menos.
25 'i'xh7+
26 l:.fS!! (D)
14 ANATOLI KARPOV- MIS MEJORES PARTIDAS
a b e d e
Negras
g h
Esta inesperada jugada de torre
¡es para las negras como un trueno
en un cielo despejado! Con esta
elegante idea geométrica se decide
el sino de la partida. Dos líneas (la
diagonal a2-g8 y la columna f) tie-
nen su intersección en el punto crí-
tico f7. La amenaza es 27
La torre soporta la amenaza sobre
la columna, mientras que la captu-
ra 26 ... exfS permitiría el mate por
el ataque de alfil sobre la diagonal.
Esto significa que las negras deben
perder su dama.
26
27 axb3 exfS
2S tbf4! ... (D)
Otra elegante maniobra. La to-
rre de a8 no está defendida y gra-
cias a este detalle las blancas consi-
guen destruir por completo las de-
fensas enemigas.
2s :ds
29
La última fineza: el peón g6
caerá con jaque.
a b e d e
Negras
29
30 tbxg6 fxg6
31 c:j;;e7
32  
g h
Después de 32 exfS gf8 las ne-
gras podrían seguir resistiendo.
32 c:j;;eS
33 exfS :es
34 c:j;;e7
35 1-0
PARTIDA N° 2
KARPOV - HORT
Moscú, 1971; Memorial Alekhine
Defensa Siciliana, Ataque Keres
1 e4 eS
2 etJf3 d6
3 d4 exd4
4 tbxd4 etJf6
5 tbe3 e6
6 g4 ... (D)
a b e d e
Negras
g h
El Ataque Keres fue mi arma
favorita contra la Variante Scheve-
ningen en los años setenta y ochen-
ta. Esta victoria es quizá una de las
más claras que conseguí con esta
variante, a pesar de que ha transcu-
rrido casi un cuarto de siglo.
6 ct:Jc6
Es interesante recordar que em-
pleé el Ataque Keres en la primera
partida de mi largo maratón contra
Kasparov (Moscú, 1984/85) . Es cier-
to que no volvimos a jugarlo, excep-
to en una forma modificada en la
14a partida de nuestro segundo
match, cuando elegí un orden de ju-
gadas inhabitual: 2 ... e6 3 d4 cxd4 4
ct:Jxd4 ct:Jc6 5 ct:J c3 d6 6 g4!?, no es-
perando entonces que el caballo se
desarrollase por f6. Tras una aguda
batalla, la discusión finalizó pacífi-
camente. En la primera partida de
nuestro primer match Kasparov eli-
gió 6 ... h6 en la posición del diagra-
ma, una continuación que se hizo
más popular en años recientes (una
KARPOV - HORT 15
tercera posibilidad es 6 ... a6). Des-
pués de 7 h4 ct:Jc6 8 l:.g1 h5!? 9 gxh5
CDxh5 10 ..ig5 CDf6 11 'i'd2, conseguí
mejores chances, pero la partida
también finalizó en tablas.
7 g5 ct:J d7
8 f4
8 ..ie3 a6 (otras dos líneas po-
pulares son 8 ... ct:Jb6 y 8 .. . ..ie7) 9
h4 (la teoría también ha estudiado
minuciosamente 9 a4, 9 'i'd2 y 9
l:.g1) es una importante alternativa.
8 ct:J db5 ct:J b6 9 i.f4 ct:J e5 10 'i'h5 se
jugaba en una época. Ahora, 10 ...
ct:J g6! (después de 10 ... g6 11 'i'h3
..id7 12 0-0-0 'i'b8 13 'i'g3, las ne-
gras están indefensas) 11 i,g3 (hay
que decir de paso que 11 i,xd6
..ixd6 12 l:.d1 no funciona, ya que
tras la serena 12 ... 0-0, si 13 CDxd6,
13 ... 'i'e7! concede la iniciativa a
las negras, a pesar de su déficit de
peones) 11 ... a6 12 ct:J d4 i,e7 (12 ...
d5! también es interesante) 13 O-O-
O i.xg5+ 14 ~ b   0-0 y la posición
es confusa.
8
9 i,e3
a6
i.e7
9 ... h6? es muy arriesgado: 10
ct:Jxe6! fxe6 11 'i'h5+ ~ e 7 12 i,c4
'i'e8 13 'i'h3. Sin embargo, merece
atención 9 ... 'i'c7.
10 l:.g1 ... (D)
10 'i'd2 ct:Jxd4 11 .iLxd4 eS 12
i,e3 exf4 13 .iLxf4 ct:J e5 14 0-0-0
i.e6 15 h4 'i'a5 16 a3 l:.c8 17 ct:Jd5
condujo a un juego equilibrado en
la partida Tarjan - Hulak, Indone-
sia, 1983.
10 CDxd4
Las negras, por lo general, no se
apresuran a realizar este cambio,
16 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
a b e d e
Negras
g h
pero en esta posición no les resul-
taba fácil encontrar otra jugada: 10
... "W/c7 parece demasiado pasivo.
Decidirse por 10 . . . 0-0 cuando la
falange de peones blancos está tan
avanzada no es fácil. 10 ... 'Ll c5 11
'Llxc6 bxc6 12 i.xc5 concedería a
las blancas clara ventaja.
11 "W/xd4 eS
12 exf4
13 ..txf4 'Ll e5
13 ... 14 .l:rg3 15 .l:rb1
16 'Lld5 es, obviamente, malo
para las negras.
14 i.e2 ..te6
Las negras no podrían conse-
guir ninguna actividad con 14 ...
"W/a5, ya que el final resultante se
decanta claramente del lado blan-
co: 15 'Lld5 "W/xd2+ 16 .td8 17
.l:r ad1 i.e6 18  
15 'l:ld5
¡Inmediatamente! De otro mo-
do la dama negra podría conseguir
una posición activa. Por ejemplo:
15 0-0-0 "W/a5!
a b e d e
Negras
15 .txd5
16 exd5 ... (D)
g h
Como regla general, hay que
tratar de ocupar una casilla de blo-
queo con una pieza y en este caso
16 "W/xd5 también me habría conce-
dido ventaja, ya que el punto d6 re-
quiere constante defensa por parte
de las negras. Pero, por otro lado,
también mi peón de e4 necesitaría
atención en algunos casos, lo que se
traduciría en una posible restric-
ción de mi alfil de casillas blancas.
Ahora, en cambio, este alfil puede
actuar libremente, sobre todo te-
niendo en cuenta que su oponente
ya no se encuentra sobre el tablero.
16 'Ll g6
La posición negra es notable-
mente peor, por lo que Hort busca
un remedio táctico a sus proble-
mas. El enroque en cualquier flan-
co (16 ... 0-0, o 16 ... "W/ c7 seguido de
17 ... 0-0-0) condenaría a las negras
a una defensa pasiva.
17 i.e3 h6!?
Es difícil calificar con un signo
una jugada como la textual. En es-
te caso demuestra un espíritu de
lucha y un deseo de llevar a cabo
una batalla en el terreno táctico.
Pero también significa una valora-
ción precisa de la posición, con un
entendimiento claro de sus des-
ventajas. En resumen, ¡una posi-
ción arriesgada para ambos ban-
dos!
8
7
18
19
gxh6
Wd1
a b e d e
Negras
i.h4+
... (D)
g h
Al rey blanco no le importa ha-
ber perdido su derecho a enrocar.
Al mismo tiempo, el rey negro
mantiene esa posibilidad hasta el
final de la partida, pero no puede
llegar a hacer uso de ella.
19 gxh6
20 i.xh6 i.f6
20 ... probablemente no se-
ría satisfactoria para las negras, en
vista de que restringe la movilidad
del alfil negro. Hort buscaba un
KARPOV - HORT 17
reagrupamiento ideal de sus efecti-
vos, pero en ajedrez hay dos ban-
dos, y, ahora que me tocaba jugar,
tomé las medidas adecuadas.
8
7
6
5
4
3
2
21 c3 .teS (D)
a b e d e
Blancas
g h
Las negras parecen haber con-
seguido su objetivo: amenazan con
jugar 22 .. .   mientras que
después de 22 i.g5 23 i.e3
mis logros no serían impor-
tantes. Pero las blancas encuentran
un movimiento muy fuerte.
22 .Ug4!
El peón h2 no molesta a nadie
(¡de momento!). Ahora la cuestión
esencial es no permitir a la dama
enemiga su entrada en el flanco de
rey, donde mis piezas están preca-
riamente situadas.
22
22 .. . i.xh2 sería una mejor elec-
ción, restaurando el equilibrio ma-
terial. Pero puedo entender a mi
oponente: quería desarrollarse.
23 h4!
18 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
Ahora no 23 ... CDxh4?, debido a
24 Ji.g7. En general , resultaría difí-
cil para las negras recuperar este,
hasta hace poco, tan indefenso
peón, que gradualmente va adqui-
riendo fuerza. Tampoco era posible
23 .. . 0-0-0, en vista de 24 Ji. g5.
23 'ilf5
Defendiéndose contra la ame-
naza 24 h5, las negras preparan el
enroque largo.
24 .S:b4! ... (D)
Una hermosa posición para la
torre. En primer lugar, 24 ... 0-0-0
es imposible, por 25 i.g4 y, en cual-
quier caso, el peón b7 está amena-
zado.
24 .tf6
25 h5 /!Ue7
Esta retirada, por supuesto, es
menos valiente que 25 ... /!Ue5, pero
en este caso las piezas negras no
tendrían realmente perspectivas de
actividad (después de 26 .S:f4) . Qui-
zá debiera precisar que durante to-
do este tiempo no era posible para
las negras sacrificar calidad con ...
.S:xh6.
26
24
.l:i.f4
.l:i.f3
Blancas
· ~ e   (D)
La torre, que tan a menudo ca-
rece de agilidad, demuestra en es-
ta posición una tremenda capaci-
dad de maniobra. Crea una ame-
naza tras otra y resulta increíble-
mente productiva, no sólo en ata-
que, sino también en defensa. Así,
las negras no conseguirían nada
ahora con 27 ... 'ilxh5 28 .l:i.xf6
'ilhl + 29 .ifl (la torre defiende
ambos alfiles) 29 ... /!Ug8 30 'ilel+
y las blancas ganan.
27
28 .S:d3
CDxd5
.l:i. xh6
Aparentemente, no hay nada
mejor. Si 28 ... /!Ue7, entonces 29
.tf4 es decisivo.
29 .l:i.xd5 'ile4 (D)
Se diría que las negras han re-
suelto todos sus problemas, pero ...
30 .l:i. d3
¡Un himno a la torre! La con-
ciencia del jugador de ajedrez to-
ma en consideración la capacidad
operativa de todas sus piezas, pe-
ro el lector estará de acuerdo con-
migo en que en lo que respecta a
la torre, normalmente se la asocia
al final.
30 'ilh1+
Las negras están obligadas a
realizar este cambio, en absoluto
equivalente.
31
32 'ilxh6
33
 
.tes
Impidiendo el enroque largo, a
la vez que se crean imparables
amenazas sobre el expuesto rey ne-
gro. En esta desesperada posición
Hort perdió por tiempo.
1-0
La partida recibió el premio a la
mejor del Memorial Alekhine, e
lnformator la incluyó dentro de las
mejores partidas. Aunque han pa-
sado muchos años, confieso que me
sigue gustando.
SMEJKAL- KARPOV
19
PARTIDA N°3
SMEJKAL- KARPOV
Leníngrado, 1973; lnterzonal
Defensa Siciliana,
Variante Paulsen
1 e4 c5
2 tt:lf3 e6
3 d4 cxd4
4 tt:lxd4 tt:lf6
5 et::J c3 a6
6 i.e2 'iJi c7
7 0-0 tt:l c6
8 i.e3 .ib4 (D)
a b e d e
Blancas
g h
9 tt:la4
Una de las posiciones más po-
pulares de la Variante Paulsen, co-
nocida desde hace mucho tiempo.
Puesto que la casilla b6 está debili-
tada, las blancas dirigen a ella su
caballo, especulando, además, con
20 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
el hecho de que la captura del peón
e4 sería peligrosa: 9 ... i.!Dxe4 10
i.!Dxc6 11 CDb6 l:tb8 12
il.f8 13 il.f3 d5 (o bien 13 .. . f5 14
l:tad1) 14 c4.
9 0-0
Las negras disponen de amplia
elección: 9 ... b5?, 9 .. . d5?, retirar el
alfil a d6 o e7, o incluso 9 ... i.!De7,
pero el enroque es la forma más
fiable de finalizar el desarrollo.
10 i.!Dxc6 bxc6
La teoría demuestra que las
blancas consiguen clara ventaja
con las capturas 10 ... dxc6 o 10 ...
'I:!Vxc6.
11 i.!Db6
Lo más lógico, si bien se han ju-
gado, además, 11 c4 y 11 f4.
11 l:tbS (D)
12 CDxcS l:tfxc8
Veinte años después de esta
partida decidí poner a prueba la
captura 12 ... 'I:!Vxc8 (Salov - Karpov,
Buenos Aires, 1994, torneo temáti-
co con la Defensa Siciliana). Si-
guió: 13 e5 CDd5 14 .icl i.c5 y aho-
a b e d e
Blancas
g
ra las blancas, en lugar de las reco-
mendaciones teóricas 15 .id3 o 15
c4, se decidieron por la política
agresiva de incorporar su dama al
flanco de rey, con la maniobra es-
tándar de la Siciliana    
15 0-0 16 l:te8! ? 17 l:td1
a5 18 b3 a4 19 .ih6 i.f8 20 h4
De este modo se neutraliza la pre-
sión sobre g7 y el final resultante es
muy favorable a las negras.
8
7
6
5
4
3
2
13 i.xa6 l:tdS! ( D)
a b e d e
Blancas
g h
En el momento en que se dispu-
tó esta partida la jugada de torre a
d8 se presentó como una novedad,
e incluso como una novedad teórica
importante. Se diría que la torre no
está peor en e8, pero si miramos la
situación resultante después de 24
'I:!Vxf7+ podemos ver que si la torre
estuviese en e8 las negras tendrían
que rendirse de inmediato.
14 i.d3
14 .ig5 aparentemente no ha si-
do verificada en la práctica. Por
ejemplo: 14 .. . 'I:!Ve5 15 i.h4
16 j:,g3 l:!.a8 17 i.d3 conduce a una
posición compleja.
14 i.d6
15 'it>h1
También se ha visto más de una
vez 1S f4. Si 1S ... eS 16 f5 l:!.xb2 17
g4, entonces 17 ... ¡u aS 18 'it>h1 i.c5
19 i.cl l:!.xa2 20 l:!.xa2 ¡vxa2 21 gS
ttJe8 22 ¡vhs d5! 23 g6 ébf6 es bue-
no para las negras.
15
16
17
18
c3
¡vc1
f4
i.e5
l:!.xb2
ébg4! (D)
abe de g h
Blancas
Por supuesto, 18 ¡vxb2 pierde
tras 18 ... i.xc3!
18 ttJxe3
19 ¡vxb2
19 fxeS no es bueno, en vista de
19 ... ¡vb6, con clara ventaja.
19 i.xf4
Pero no 19 ... ttJxfl? 20 fxeS
ttJe3 21 ¡ve2 ¡vb6 22l:!.el.
20 ¡vf2
Hay que devolver la calidad, ya
que después de 20 l:!.f3 ébg4, las
SMEJKAL- KARPOV 21
chances de las negras son mejores,
pues no es posible 21 h3 a causa de
21 ... i.c1!!
20
21
21
ébxfl
.•• (D)
eS
abcde gh
Negras
Más tarde se concluyó que la
mejor jugada aquí era 21 ... gS!?,
con una variante que, en líneas ge-
nerales, podría ser como sigue: 22
g3 ¡vd6! (una importante maniobra
intermedia) 23 i.e2 i.eS 24 ¡vxf7+
'it>h8 25 l:!.d1 ¡vc7 26 ¡ve7 (26 i.g4
dS! 27 ¡vxe6 i.xc3 28 exdS cxdS 29
i.f3 ¡ves 30 ¡vxeS+ i.xe5, con ta-
blas) 26 ... j:,xc3 27 i.g4 ¡vc8! 28
i.xe6 l:!.e8 29 ¡ves l:!.xe6 30 ¡vxc3+
'it>g8 31 ¡vc4 ¡vb8 32 a4 ¡ves, Razu-
vaiev- Matulovic; Tbilisi, 1973.
22 g3 ¡vd6!
23 i.e2 i.g5
24 ¡vxn+ 'it>h8
25 a4 ... (D)
Hay que decir que 25 i.g4 es
también una prometedora conti-
nuación para las blancas. Por ejem-
22 ANATOLI K ARPO V- MIS MEJORES PARTIDAS
a b e d e
Negras
9 h
plo: 25 ... i.f6 26 litg2 J:lf8 27 "ill'xd7
"ill'c5 28 liih3 "ill'c4 29 J:lf2, preser-
vando ventaja para las blancas,
Adorján - Matulovic, Novi Sad,
1973.
Curiosamente, llegué a tener es-
ta posición en el tablero mientras
me preparaba para la partida. Es
cierto que resulta ser floja para las
negras y por esta razón tuve que es-
forzarme mucho para conseguir sa-
lir del apuro y en un momento dado
pude confundir a mi oponente.
25 i.e7
26 aS J:lf8
27 "ill'c4 J:lxfl+
28 i.xfl "ill'f6!
La única forma de que las ne-
gras recompongan su posición. El
alfil debe situarse en eS y por lo
tanto necesita el apoyo de la dama
desde f8.
29
30
31
32
litg2
i.e2
i.g4
liih3
"ill'f8
.teS
"ill'f2+
d6 (D)
a b e d e
Blancas
El momento crítico.
33 i.d7
9 h
33 "ill'e6 g6 (las negras no pue-
den entrar en un final de alfiles de
distinto color, ya que después de 33
... "ill'fl + 34 1ith4 "ill'f6+ 35 "ill'xf6 gxf6,
se pierde de inmediato un peón
con 36 i.d7 y el rey blanco puede
penetrar fácilmente a través de los
agujeros del campo enemigo) 34
"ilV e7! i.e3! (la continuación más
fuerte, ya que variantes "coopera-
doras" como 34 ... h6 35 i.e6 "ill'fl +
36 liih4 conducen a victoria de las
blancas), y ahora las negras, me-
diante una precisa defensa contra
las amenazas concretas, consiguen
crear contrajuego:
a) 35 i.e6 "ill'fl + 36 litg4 "ill'e2+
(pero no 36 ... h5+ ?? , debido a 37
lith4) 37 liih3 "ill'fl + 38 liih4 g5+ 39
litg4 (después de 39 liih5? Las ne-
gras fuerzan el mate: 39 .. . "ill'e2+ 40
i.g4 "ill'xh2+ 41 i.h3 "ill'xh3++) 39 ...
"ill'e2+ 40 liih3 "il!'fl +, etc., y estamos
ante un jaque perpetuo.
b) Las blancas no pueden avan-
zar su peón pasado con 35 a6, ya
que después de 35 ... h6 (amena-
zando ... "i'fl +y ... ..tg5+) necesita-
rían forzar obligatoriamente el ja-
que perpetuo.
e) 35 i.e2! (no 35 ... ¡}¡xe2?? 36
"i'f8++ ).
d) 35 "i'xd6 también conduce al
jaque perpetuo después de 35 ...
"i'fl+ 36 <;t>M g5+ 37 <;t>h5 "i'f7+ 38
'it>h6 "i'g7+ 39 'it>h5 "i'f7+.
Smejkal contaba con ganar el
peón de c6 y proseguir tranquila-
mente hasta alcanzar algún tipo de
ventaja. La textual quizá sea la de-
cisión práctica correcta.
33 g6
34 i.xc6 <;t>g7
35 i.b5 "i'b2!
Una excelente jugada, cuya
idea Smejkal por lo visto omitió.
"i'e repente se plantea una amena-
za al peón de h2, y también están
atacados el alfil de b5 y el peón de
c3. Las blancas tienen que entre-
gar, en consecuencia, el peón de c3,
pero antes que nada no hay que ol-
vidar que siguen teniendo un peli-
groso peón pasado. El problema de
las negras está asociado al hecho
de que nunca podrán convertir la
posición en un final de alfiles de
distinto color, porque las blancas,
amenazando el cambio, pueden en
cualquier momento "pedir explica-
ciones" a la dama negra desde
prácticamente cualquier casilla.
36 a6 i.gl
37 "i'e2 "i'xc3(D)
El juego preciso de las negras
casi ha igualado la posición, pero la
SMEJKAL- KARPOV 23
abcde gb
Blancas
presencia de damas sobre el table-
ro hace que la situación sea peli-
grosa para ambos bandos.
38 il. c4 "i'cl
39 'lílVfl?
Lo correcto era 39 'it>g2. Ahora
las negras consiguen concretar ven-
taja a su favor.
39
40
41
42
<;t>g2
<;t>f3
'it>g2
a b e d e
Negras
"i'h6+
'lílVxh2+
"i'h5+
... (D)
g h
24 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
Aquí se aplazó la partida. El
análisis demuestra que, con un jue-
go preciso, las blancas pueden sal-
varse, pero para conseguirlo debe-
rán superar grandes dificultades.
8
7
6
5
4
3
2
42
43 '>ii'f3 .i.d4
44 ..\tdS .teS
45 ..lic6 .i.d4
46 ii.b7? ... (D)
a b e d e
Negras
g h
Las blancas han caído en la
trampa que yo había planteado, lo
que aligera mis problemas. Lo co-
rrecto era 46 i.d5! No estoy dicien-
do que después de esta jugada to-
dos los problemas blancos hayan
desaparecido, porque no es real-
mente el caso. En la posición apla-
zada las negras pueden intentar va-
rios caminos para conseguir la vic-
toria, pero las blancas disponen de
recursos defensivos en cada uno de
ellos.
La posición que se ha produci-
do en el tablero es una especie de
Zugzwang para las blancas. El rey
no puede jugar a la única casilla li-
bre, g4, a causa del mate. La dama
blanca no puede jugar a g2 ni a e2
porque en tal caso habrá de avan-
zarse el peón g3 después del jaque
... comprometiendo de for-
ma definitiva la seguridad de su
rey. De hecho, sólo el alfil puede
jugar. Las negras, por su parte, de-
ben encontrar un plan para refor-
zar su posición. Como hemos visto
antes, los jaques aquí no conducen
a nada. Elegí, por consiguiente, un
plan relacionado con el avance de
mis peones del flanco de rey. El
análisis revelaría que este plan no
es el único, pero que es lo bastante
efectivo. Es mejor para las negras
iniciar su plan con el alfil en c5 o
d4, mientras que para las blancas es
mejor mantener su propio alfil en
c6 o d5. Como veremos, se ha pro-
ducido una relación de casillas con-
jugadas. Smejkal temió esto y por
lo tanto invirtió más tiempo en
analizar una continuación diferen-
te, por lo que no encontró esta área
de correspondencia, y llevó su alfil
demasiado lejos. Mostraré la dife-
rencia en notas ulteriores.
46 gS!
47 hS+
48 '>ii'fS
Única. Después de 48 Wxg5
49 (49
49 ... .i.f2!, las blancas no tienen de-
fensa contra el mate.
48
49
so
We6


  (D)
El cambio de damas sólo facili-
taría la tarea a las negras: 50
a b e d e
Blancas
g h
ii. xf2 51 'lt>xd6 g4! y el alfil no pue-
de impedir que el peón llegue a fl ,
mientras que en caso de 52 ii. c8
Wf6 las negras avanzan con su rey.
La diferencia reside en el hecho de
que si el alfil no estuviera en b7, si-
no en d5, las blancas podrían haber
continuado con 50 "iVxf2 i.xf2 51
'lt>f5! g4 52 ii:.c4! y el peón pasado
se controla, mientras que el rey ne-
gro no puede avanzar.
50 "iVf6+
51 Wd5 g4
52 ii.c8 "iVe7
53 .tr5 'iit>h6
54 'i'fl 'i'c7
55 'i' e2 'i' c5+
56 'lt>e6 ••• (D)
56 'lt>g5
57 "iVfl "iVa3
58 "iVe2 .teS
59 "iV d2+ "iV e3
60 "iVa5 ii. b6
Las negras han redispuesto con
éxito sus fuerzas y paran fácilmen-
te todas las tentativas blancas de
crear contrajuego.
8
7
6
5
4
3
2
SMEJKAL- KARPOV 25
a b e d e
Negras
61
62
63
"iVa2
"iVbl
i.h3
g h
"iVf2
g3
abede gh
Negras
Las blancas han ocupado la últi-
ma línea defensiva, pero su blo-
queo sólo es momentáneo.
63 <t>h4
64 i.g2 'i'gl
Las negras fuerzan el cambio de
damas, después de Jo cual la ruta ha-
cia la victoria se hace muy corta.
26 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
6S i.xg1
66
Las negras habrían conseguido
un final efectivo después de 66
i.d4 67 i.fl g2! 68 i.xg2   se-
guido de ... h4.
66
67
68
69
70
71
72
a7


eS
i.xh3+
e6
0-1
i.d4
i.xa7

h4
h3

.teS!
Este encuentro ganó el primer
premio del jurado de Informator por
la más importante novedad teórica.
PARTIDA N° 4
KARPOV - POLUGAIEVSKY
Moscú, 1974; Candidatos (6)
Defensa Si ci liana,
Variante Najdorf
1 e4 c5
2 'Df3 d6
3 d4 cxd4
4 'Dxd4 'Df6
S 'Dc3 a6
6 .ie2 eS
7 'Db3 i.e7
8 0-0 i.e6
9 f4
10 a4 ctJbd7
11 0-0
12 i.e3 exf4
13 l:.xf4 'DeS (D)
14 aS
8
7
6
5
4
3
2
a b e d e
Blancas
g h
Han transcurrido catorce juga-
das sin que haya hecho el menor
comentario. Esto es así porque la
presente posición es uno de los es-
quemas estándar en la Variante
Najdorf y se ha visto numerosas ve-
ces en la práctica. En la cuarta par-
tida del match jugué la más floja 14
'Dd4 y después de 14 .. . l:.ad8 1S
16 l:.d1l:.e8 17 'DfS i.d8
18 'Dd4 'Dg6 19 l:.ffl 'DeS, las ne-
gras disfrutaron de un excelente
juego. Más tarde se ensayaron en
numerosas ocasiones tanto 14
como 14 'DdS. Esta última jugada
merece especial atención y se reali-
zó, por ejemplo, en la partida Hu-
lak - Portisch, Indonesia 1983 don-
de, después de 14 'DdS i.xdS 1S
exdS 'Dfd7 16 l:.b4 l:.fe8 17 aS .if6
18 i.g1 i.gS 19 'Dd2 'Df6 20 'Dfl g6,
las blancas podrían haber conse-
guido ventaja atacando en el flanco
de dama: 21 c3 l:.e7 22 hS 23
h3 'Dh7 (preparando ... fS) 24 l:.b6,
seguido de 25 l:.a4.
14 'Dfd7
Difícilmente puede justificarse
alejar este caballo del centro. La úl-
tima fila está libre de piezas y esto
sugiere una maniobra inicial de al-
guna de las torres: ... Tfe8, ... Tae8,
o ... Tac8. Después, por ejemplo de
14 ... !1ac8 lS t2:l d4 t2Jfd7 16 'il'd2
l:.fe8 17 tLlfS i.f8 18 l:.f2 ~ h 8   en la
partida Matanovic - Polugaievsky,
Moscú, 1977, tuvo lugar una tensa
y compleja lucha.
15 l:.fl
16 CLl d5!
17 'il'xd5!?
i.f6
i.xd5
Después de la tranquila 17 exdS
las negras podrían continuar con 17
.. . t2:l c4 18 i.xc4 'i\'xc4 y la iniciativa
blanca en la apertura se ha desvane-
cido. A fin de preservarla, se me ha-
bía ocurrido una idea, basada en el
sacrificio inmediato de dos peones.
17 'i\'xc2 (D)
a b e d e
Blancas
g h
Polugaievsky invirtió más de una
hora, preguntándose si debía o no
tomar el peón. Debía de estar pen-
sando que si yo estaba preparado
KARPOV- POLUGAIEYSKY 27
para sacrificar, eso significaba que
debía haber analizado todo cuida-
dosamente en casa, pero por otra
parte, no podía encontrar una forma
clara de perder, por lo que siguió in-
vestigando. Si las negras declinasen
el sacrificio, quedarían con una es-
tructura posicional muy restringida.
18 CLl d4 'il'xb2
Desdeñar la totalidad del botín
(incluso aunque las negras lo pre-
tendieran en su totalidad) habría
conducido a una posición con
igualdad material y una clara ven-
taja de las blancas. Por ejemplo,
después de 18 ... '&VeS 19 CLlfS! 'i\'xdS
20 exdS y el peón negro de d6 no
puede conservarse.
19 l:.ab1 'il'c3
19 ... 'il' a3 es peor, porque la da-
ma negra se encuentra en el borde
del tablero y completamente fuera
de juego.
20 t2:l f5 ... (D)
El objeto de esta jugada es de-
fender el alfil e impedir que la da-
ma negra llegue a eS, como podría
8
7
6
5
4
. 3
2
a b e d e
Negras
g h
28 ANATOLI KARPOV- MIS MEJORES PARTIDAS
suceder en la variante 20 .l:.b3
21 ct:'l fS 22 exdS ct:'l cS, donde
las negras pueden defenderse.
20  
Polugaievsky maniobra magní-
ficamente. Si las negras muestran
indecisión, las blancas podrían me-
jorar la coordinación de sus piezas:
21 ..td4 22 .l:. b2, o bien 21 .l:.fcl
22 .l:.a1 23 .l:.a2 24
..td2!, atrapando la dama. Con la
jugada de la partida, las negras evi-
tan esta posibilidad.
21 .l:.be1
Impreciso. Después de 21 .l:.fe1
las blancas habrían conseguido una
gran ventaja. Ahora las negras pue-
den construir una defensa.
21 ct:Jc5
22 ct:'lxd6 ct:'l cd3
23 ..txd3 ct:'lxd3 ( D)
a b e d e
Blancas
24 .l:.ed1
g h
ct:'l b4
Ésta es la diferencia esencial. Si
en mi 21a jugada yo hubiese movi-
do .l:.fe1, las torres blancas estarían
ahora situadas en b1 y d1 y, por lo
tanto, las negras sólo dispondrían
de dos posibilidades razonables: 24
. .. ct:'lf2+ 2S ..txf2 26 eS i.e7 27
.l:.fl , y 24 ... ct:'l eS 2S ct:'l xb7, pero en
ambos casos las blancas tienen la
iniciativa.
8
7
6
5
4
3
2
25 ... (D)
abcde gh
Negras
Antes tenía dos peones menos,
luego uno y quizá intentaba recu-
perar, inconscientemente, cuanto
antes el "equilibrio material". Sin
embargo, 2S habría planteado
la amenaza 26 .l:.xf6 gxf6 27 g4+
28 i.h6, que no hubiera sido
fácil de rechazar (2S ... g6 26
25 .l:.ab8
26
El error decisivo. 26 ... ct:'l c6
tampoco es bueno: 27 VJJic7 ct:'l b4 28
ct:'l xc2 29 ..tb6, con ventaja de
las blancas. Pero 26 ... VJJi e2 habría
concedido a las negras un buen
contrajuego, aunque también aquí
conseguirían ventaja las blancas
con 27 i.b6.
27 ~ f  
Más tarde me enteré de que en
el centro de prensa Furman estaba
en ese momento tratando de pro-
bar que el sacrificio de calidad con-
ducía a victoria de las blancas: 27
.Mxf6! gxf6 28 i.h6 (amenazando 29
Vi' e3) 28 ... Vic2 (o bien 28 ... tt:l d3
29 ..txf8) 29 .Mcl Vi' d3 30 Vic5! Pero
cuando jugué 27 i.f4 (amenazando
28 e5), mi entrenador sencillamen-
te comentó: "Esto también es bue-
no". De hecho, la amenaza e4-e5
contiene la posible actividad de las
negras, y el caballo de b4 queda,
súbitamente, fuera de juego.
27 .MaS
28 Vi'f2 .Mad8 (D)
Blancas
29 Vi'g3!
¡La amenaza es más fuerte que
su ejecución! Un principio paradó-
jico, que a menudo resulta perfec-
tamente válido. Las blancas no se
apresuran a realizar el avance e4-
e5, manteniendo la presión.
KARPOV - POLUGAIEVSKY
29
29 Vi' c3
30 .Mf3 Vic2
31 .Mdfl ..td4 (D)
8
7
6
5
4
3
2
a b e d e g h
Blancas
De otro modo, el avance e4-e5 y
un ataque decisivo. Sin embargo, el
ataque no ha sido detenido.
32 i.h6
Ahora hay dos puntos situados
directamente en la línea de fuego:
f7 y g7.
32 tt:l c6
Con la esperanza de complicar
el juego, después de 33 tt:lxf7 Vi'c4!
(Nota del editor: pero entonces 34
i.xg7 L g7 -después de 34 ... Vi'xfl+
35 .Mxfl L g7 36 tt:lh6+ Rh8 37
Mxj8+ .Mxj8 38 tbf5, las blancas tie-
nen una decisiva ventaja material-
35 Vi'xg7+ r!Jxg7 36 .Mg3++).
33 tt:lf5! ... (D)
33 Vi' b2
La partida podría haber tenido
un final curioso, en caso de 33 ...
i.e5 34 i..xg7 i.xg3 35 .Mxg3 y las
negras no pueden impedir el mate.
34 i.cl!
30 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
8
7
6
5
4
3
2
a b e d e
Negras
g h
Las blancas liberan h6 para su
caballo, ganando un tiempo. No
hay defensa.
34 ¡vbS
35 tZ:lh6+ 'it>h8
36 tZ:l xf7+ .l:txf7
O bien 36 ... 'it>g8 37 t2Jh6+ 'it>h8
38 .l:!.xf8+ y mate.
37 .l:!.xf7 k f6
38 ¡vf2 ~ g  
39 .l:í.xf6 gxf6
40 ¡vxf6 1-0
PARTIDA N° 5
KARPOV - SPASSKY
Leningrado, 1974; Candidatos (9)
Defensa Siciliana,
Variante Scheveningen
1
2
3
4
e4
t¿)f3
d4
tZ:lxd4
eS
e6
cxd4
tbf6
8
7
6
5
4
3
2
5 tZ:lc3 d6
6 ke2 ii. e7
7 0-0 0-0
8 f4 tZ:l c6
9 ii. e3 .•. (D)
abcde g h
Negras
9 ii.d7
La llamada Scheveningen Mo-
derna sólo rara vez se ve en nues-
tros días y este match con Spassky
no tuvo un papel decisivo para que
eso sea así. En mis duelos con Kas-
parov de 1984 y 1985, en los que la
Defensa Siciliana se planteó regu-
larmente, mi adversario prefirió la
Scheveningen Clásica, con un or-
den de jugadas más flexible (pri-
mero .. . a7-a6 y .. . ¡vd8-c7, luego
.. . tZ:l b8-c6 y ... k c8-d7). El prema-
turo desarrollo de este alfil juega a
favor de las blancas. Las alternati-
vas son 9 ... ¡vc7 o 9 ... eS.
10 lt:J b3
Las negras se preparaban para
cambiar caballos en el centro y si-
tuar su alfil dama en c6. Esta retira-
da de caballo, en consecuencia, es
aceptable y más precisa que otras
jugadas bien conocidas, como 10
~ h   y 10 "i'el.
Con el alfil en d7 el contrajuego
negro en el flanco de dama se re-
trasa de forma considerable, sobre
todo en comparación con la ame-
nazadora avalancha de peones que
las blancas lanzarán en el flanco de
rey, sobre todo teniendo en cuenta
que el centro está totalmente bajo
control blanco.
8
7
6
5
4
3
2
10 aS?! (D)
Blancas
Aunque las blancas dispondrían
de la iniciativa con jugadas como
10 ... a6 o 10 ... "i'c7, la textual esto-
davía menos peligrosa. La marcha
del peón a es activa sólo en apa-
riencia, pero en términos estratégi-
cos es dudosa. Las blancas consi-
guen la excelente casilla b5 para el
caballo, con lo que se dificultan
maniobras liberadoras de las piezas
negras. Esta partida, pese a haber
sido jugada veinte años atrás, sigue
constituyendo un buen modelo de
KARPOV - SPASSKY 31
cómo deberían jugar las blancas en
situaciones de este tipo.
11 a4! tbb4
Es más preciso jugar 11 ... e5
12 ~ h   y sólo entonces 12 ... tbb4,
si bien 13 i.b5! i.c6 14 i.xc6 bxc6
15 fxe5 dxe5 16 "i'e2 le daría a las
blancas ventaja posicional, en cual-
qmer caso.
8
7
6
5
4
3
2
12 i.f3
a b e d e
Blancas
i.c6 (D)
g h
Permitir que el caballo blanco
regrese a d4 no es del agrado de las
negras, pero 12 ... e5, con el pasivo
alfil de d7, tampoco resulta muy
atractivo.
13 tbd4 g6
O bien 13 . . . "i'b8 14 "i\1 e2 l:l.e8
15 l:l.ad1 ~ h 8 16 tbdb5 l:l.a6 17 l:l. d2
l:l. d8 18 l:l. fd1 d5 19 e5 tbd7 20 "i'f2!
y las blancas consiguieron clara
ventaja en la partida Klovan - Va-
siukov, Moscú, 1968.
14 l:l.f2
1S tbxc6
16 fxeS
eS
bxc6
dxe5 (D)
32 ANATOLI KARPOV- MIS MEJORES PARTIDAS
8
7
6
5
4
3
2
abede gh
Blancas
17 '{i'fl!
La batalla está girando en torno
al punto c4, que las blancas tratarán
de ocupar con una de sus piezas. Si
las negras consiguen impedirlo, en-
tonces las cosas no pintarán tan feas
para ellas. No tiene sentido jugar la
torre a la columna d (17 !'!.d2) por-
que todavía no está claro en qué co-
lumna deberá actuar.
17
18 h3
a b e d e
Negras
'{i'c8
... (D)
g h
No tendría sentido, por supues-
to, permitir el cambio de alfil por
caballo (18 .. . t2lg4).
18 t2l d7
En caso de 18 ... '{i'e6, las blan-
cas podrían haber desarrollado la
iniciativa con 19 !'!.el (o con 19 g4,
seguido de g5 y il.g4) 19 ... !'!.fd8 20
i.e2 !'!.d4 21 b3 (a fin de situar el al-
fil en c4) .
19 i.g4 hS
Esto debilita considerablemen-
te la posición del rey negro.
Spassky podría haber optado por la
sencilla 19 ... '{i' c7, desviándose de
la clavada y conectando las torres
en la última fila.
8
7
6
5
4
3
2
20 i.xd7
21 '{i'c4
a b e d e
Negras
'{i'xd7
... (D)
g h
La dama blanca ha llegado, por
fin, a su casilla de destino.
21 i.h4
Las negras quedan en un final
desagradable con 21 ... '{i' e6 22
'{i'xe6 fxe6 23 !'!.afl .
22
23
Wie7
No me sentí tentado por ganar
la calidad. Después de 23 i.c5 Wi g5
24 l:!.d7 CZ'!xc2 25 i.xf8 l:!.xf8, las ne-
gras tienen un contrajuego activo.
La columna d no importa, ya
que la casilla d8 está fuertemente
controlada. Por consiguiente, tenía
que crear actividad en otras direc-
ciones.
23
8
7
6
5
4
3
2
a b e d e g h
Blancas
24 CZ'! bl!
La astucia de esta jugada radica
en el hecho de que me las había
arreglado para conseguir llevar el
caballo a una posición más activa
en el momento preciso (algo que
sucedería rápidamente si las negras
cambian torres) . Vale la pena ob-
servar que posteriormente esta
inesperada retirada de caballo se
ha convertido en una ilustración
casi característica de mi ajedrez.
24 ~ b 7
KARPOV - SPASSKY 33
25 ~ h 2  
En raras ocasiones podrá verse
que, en el medio juego, la movili-
dad del rey restrinja el radio de ac-
ción de un alfil enemigo.
25 ~ g 7
26 c3
Ha llegado la hora de invitar al
caballo enemigo a que abandone
su puesto avanzado.
26
27 l:!.e2!
8
7
6
5
4
3
2
a e e
Negras
CZ'! a6
... (D)
g
Las blancas todavía no quieren
cambiar torres, porque necesitan
sus piezas mayores para atacar so-
bre la columna f. Este movimiento
libera, además, la casilla d2 para el
caballo, que podrá trasladarse a un
puesto activo en el flanco de rey
( CZ'!d2-f3-g5).
Por otra parte, se amenaza 28
g3 i.f6 29 l:!. ef2l:!.d6 30 i.g5.
27 l:!.f8
28 CZ'!d2 i.d8
29 CZ'!f3 f6
34 ANATOLI KARPOY - MIS MEJORES PARTIDAS
Al mismo tiempo que de-
fienden el peón eS, las negras pre-
tenden salvaguardar la columna f,
pero el ataque blanco es ya impa-
rable.
30 Md2!
La indecisión de la torre blanca
podría parecer ilógica, al ocupar
primero la columna d, abandonarla
luego y, por fin, regresar a ella ...
¡Pero este regreso es decisivo y
además - lo que es más impwtan-
te- ocupa una columna abiertat
30 .il. e7 (D)
abcde gh
Blancas
Después de 30 ... etJb8 31 etJg5!
habría ganado en el acto.
Cuando Spassky efectuó esta
jugada, perdí un poco la cabeza.
Había pensado que ganaba en to-
das las variantes, y en este momen-
to me di cuenta de que no podía
encontrar un método ganador.
Afortunadamente, mi confusión
sólo duró unos instantes.
31 '&' e6 Mad8
Esto pierde de manera forzada.
La única resistencia posible se deri-
vaba de 31 ... etJb8, como colocando
las piezas para una nueva partida.
32 Mxd8 ..txd8
Si 32 ... Mxd8, entonces 33 tbxe5
VJli c7 34 VJJif7+ <;t>hS y 35 VJlixe7
'&'xe5+ 36 VJli xe5 fxe5 37 Mf6.
8
7
6
5
4
3
2
33 Md1 ... (D)
a b e d e
Negras
g h
El material del tablero está
equilibrado. El rey negro ha evita-
do las amenazas inmediatas de las
blancas, pero la posición de
Spassky empeora en cada movi-
miento. El problema es que las pie-
zas negras están desconectadas y
no pueden acudir unas en ayuda de
otras. Ahora, por ejemplo, es impo-
sible defender la séptima fila con
33 .. . Mf7 debido a que el alfil de d8
quedaría colgado.
33 etJbS
34 i.cS Mh8
35 MXd8! 1-0
Después de 35 ... Mxd8, 36 i.e7!
sería decisivo.
PARTIDA N° 6
KARPOV- KORCHNOI
Moscú, 1974; Candidatos (2)
Defensa Siciliana,
Variante del Dragón
1 e4 eS
2 CLlf3 d6
3 d4 exd4
4 CLlxd4 CLlf6
5 CLle3 g6
En mi larga carrera ajedrecísti-
ca tuve que enfrentarme a la Va-
riante del Dragón en una veintena
de ocasiones, y creo que sólo una
vez tuve que ceder unas tablas. Pe-
ro aunque han transcurrido mu-
chos años, hasta hoy en día esta
confrontación con Korchnoi per-
manece como uno de los ejemplos
más ilustrativos en toda la historia
de la variante. Posiblemente, el ni-
vel al que se jugó esta partida tiene
un importante papel en esa valora-
ción teórica.
6 i.e3
7 f3
8
9 i.e4
10 h4
i.g7
CLle6
0-0
i.d7 (D)

En la partida n° 1 se jugó la va-
riante, por entonces de moda, aba-
se de ... 'iVa5 y ... Desplazar la
torre de f8 a c8 se consideró más
tarde totalmente fuera de lugar,
prefiriéndose el traslado de la torre
dama a c8. Por otro lado, en los úl-
timos años las negras tienden a re-
KARPOV- KORCHNOI 35
abcde gh
Blancas
plicar h4 con la simétrica ... h5
(ahora o en la jugada siguiente) . El
desarrollo básico de la teoría con-
temporánea en esta variante preci-
samente se ha dirigido en esa direc-
ción.
11
12
i.b3
0-0-0
CLle5
También es posible la inmediata
12h5.
U ll.le4
Esta era la última chance de las
negras de evitar la peligrosa aper-
tura de la columna h, mediante 12
... h5.
13
14
i.xe4
h5

14 g4 también conduce a un jue-
go agudo.
14 CLlxhS
15 g4 CLJf6 (D)
Una posición actualmente muy
conocida. Aquí las blancas tienen
muchas posibilidades: 16   16
CLJ d5, 16 i.h6 o 16 eS. Sin embargo,
yo elegí la modesta retirada de ca-
ballo a e2, porque tenía in mente
36
ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
abcde gh
Blancas
una nueva idea, especialmente pre-
parada para este match. Debería
decir que un detallado informe so-
bre todas las sutilezas que contiene
cada una de las líneas del Dragón
requeriría muchas, muchas páginas.
16 tt:'l de2!? •..
La idea de esta jugada es per-
fectamente comprensible: reforzar
la casilla c3, ya que sacrificios de
calidad como .. . .l:!.xc3 a menudo
permiten a las negras conseguir un
poderoso ataque. El Dragón, real-
mente, está condicionado (o aun,
minado) por este golpe táctico. Por
otra parte, el caballo de e2 puede,
cuando la ocasión lo requiere, ser
trasladado al flanco de rey para ju-
gar un papel decisivo en el ataque
al monarca enemigo.
16 ¡vas
16 .. . .l:!. e8 parece más seguro pa-
ra las negras, ya que 17 i.h6 (17
eS? no es bueno, a causa de 17 ...
tt:'l xg4! 18 fxg4 i.xg4 19 'iid3 'iic8,
con ventaja negra (Bernai - A.
Schneider, Hungría, 1976) puede
ser contestado con la retirada 17 ...
i.h8. La partida Klovan - Be-
liavsky, URSS, 1977, prosiguió: 18
eS tt:Jxg4 19 fxg4 i.xeS 20 i.f4 ¡vas
21 i.xeS 'iixeS 22 tt:'l dS .l:!.xg4, con
chances aproximadamente iguales.
17 i.h6 i.xh6
También aquí es posible jugar
17 ... i.h8, en el espíritu del gran
maestro Simagin, sacrificando cali-
dad pero conservando el alfil negro
de gran alcance, que resulta útil pa-
ra las negras tanto en ataque como
en defensa. Por otro lado, 17 ...
.l:!. fc8 simplemente conduce a una
transposición de jugadas después
de 18 i.xg7 'iit xg7 19 ¡vh6+ 'iit g8.
8
7
6
5
4
3
2
18 ¡vxh6 .l:!.fc8
19 .l:!. d3! ..• (D)
abcde gh
Negras
Sólo esta jugada fue una nove-
dad por entonces. Con esta super-
protección del punto c3, las blancas
liberan al caballo de e2 para que
pueda participar en el ataque. Los
caminos teóricos 19 .UdS o 19 gS no
conceden a las blancas ninguna
ventaja en particular, y por otra
parte Korchnoi estaba, ciertamen-
te, preparado para enfrentarse a
ellos. Pero tras este modesto des-
plazamiento de la torre, mi rival se
sumió en una profunda reflexión.
19 .S4c5
La textual conduce, aparente-
mente, a una victoria forzada de las
blancas. Sin embargo, después de
19 ... i.e6 20 g5 tt'lh5 21 tt'lg3 ¡ves
22 tt'lxh5 gxh5 23 ¡vxh5 también se
consiguen una apreciable ventaja.
La continuación de Botvinnik, 19
... ¡vd8, es la jugada más resistente.
20 gS
Los caballos de c3 y f6 de-
fienden ambos a sus respectivos re-
yes, y por lo tanto son precisamen-
te estas piezas las expuestas a ma-
yor peligro. Si el caballo negro se
moviese de f6, invitaría al blanco
de c3 a ocupar inmediatamente la
casilla d5.
20 .SxgS (D)
21 .SdS!
No, por supuesto, 21 tt'ld5, por
21 ... .Sxd5 y el principal defensor
Blancas
KARPOV- KORCHNOI 37
de la fortaleza negra, el caballo de
f6, permanece alerta.
21
22 t:bxdS
.SxdS
.SeS
Ahora la dama ya no puede re-
troceder a tiempo a su base: 22 ...
¡vd8 23 tt'lef4 ¡vf8 24 tt'lxf6+ exf6 25
¡vxh7++; si 22 ... t:bh5, entonces las
blancas ganan sencillamente con 23
t:Dxe7+ '>t>h8 24 tt'lxc8.
8
7
6
5
4
3
2
23 tt'lef4 .tc6 (D)
abcde gh
Blancas
Es preciso controlar la casilla
d5, ya que de otro modo seguiría
tt'lxf6+ y tt'ld5, con mate. Contra la
alternativa 23 ... .te6 había prepa-
rado la respuesta 24 t:Dxe6 fxe6 25
t:Dxf6+ exf6 26 ¡vx-h7+ '>t>f8 27 ¡vxb7
'lig5+ 28 <;t>b1 .Se7 29 'fJ.e8 30
(pero no 30 .l:.h8+ ?? <;t>g7 y las
negras incluso ganan, debido a la
amenaza 31 ...   30 ... '!J.e7 31
fte8 32 con una espe-
cie de combinación "del molino".
24 eS!
Cortando todas las conexiones
en la quinta fila. En este punto yo
estaba casi deslumbrado por la can-
38 ANATOLI KARPOV- MIS MEJORES PARTIDAS
tidad de posibilidades aparente-
mente efectivas, pero sólo la textual
es verdaderamente decisiva. Con la
directa 24 ttJxf6+ exf6 25 ti:Jh5 'i'g5+
(¡la clave!) 26 'lixg5 fxg5 27 ti:Jf6+
cj¡¡¡g7 28 ti:Jxe8+ i.xe8 no se ganaba.
24 i.xd5
Después de 24 ... dxe5 25 ti:Jxf6+
exf6 26 ctJh5, el mate es inevitable.
25 exf6 exf6
¡Lo principal es jugar fuerte
hasta el final! Todavía no era de-
masi ado tarde para perder: si 26
ti:Jh5 (para contestar a 26 ... gxh5
con 27 l:tgl+ y 28 'i'g7++ ), enton-
ces seguiría la sobria 26 ... l:tel+.
26 'iYxh7+ cj¡¡;f8
27 'i'h8+
Después de 27 ... cj¡¡;e7 28 ti:Jxd5+
'lixd5, result aría decisiva 29l:tel +.
1-0
Este juego ganó, en la segunda
mitad de 1974, el premio a la mejor
partida de Informator, ¡con 89 pun-
tos de un total de 90! En los casi
treinta años de historia de este con-
curso, nunca un jurado de grandes
maestros ha sido tan unánime.
PARTIDA N° 7
KARPOV- VAGANIAN
Skopje, 1976
Defensa Francesa,
Variante Tarrasch
1 e4 e6
2 d4 d5
3 ti:Jd2 eS
4 exdS exd5
5 ti:Jgf3 a6
Por aquell a época yo elegía casi
siempre la variante 3 ctJd2 contra
esta defensa. Y mi oponente, para
quien t anto entonces como ahora
la Defensa Francesa era y sigue
siendo un arma fundamental en
respuesta a 1 e4, había preparado
una continuación poco habitual. El
objetivo de la jugada textual es im-
pedir que el alfil blanco llegue a b5.
Por otra parte, caso de que la oca-
sión lo permita, está dispuesto a
avanzar ... c5-c4, con el consiguien-
te apoyo, .. . b7-b5. Pero esta jugada
de peón tiene un defecto básico:
que no contribuye en absoluto al
desarrollo de piezas.
6 dxc5
Aparentemente, la solución más
simple al problema. Sin embargo, 6
i.e2 también concede a las blancas
unas perspectivas razonables.
6 i.xc5
7 ti:Jb3 i.b6 (D)
El alfil dispone de muchas reti-
radas posibles. Además de la tex-
tual , puede jugar a e7, d6 y a7. Re-
6
5
4
3
2
abcde gh
Blancas
sulta difícil deci r cuál de ellas es
más segura.
8 i:.d3
8 ..ig5 no consigue nada para las
blancas:8 ... tbe7 9 'iid2 tbbc610 ..ie2
0-0 11 0-0 h6 12 i:.e3 l:.e8 13 l:.ad1
tbf5! 14 ..ixb6 'iixb615life1 ..ie6.
8 tbe7
9 0-0 tbbc6
10 l:.el ..ig4
Ambos bandos realizan sus mo-
vimientos con una despreocupa-
ción casi absoluta por los del ene-
migo. La batalla gira en torno a la
casilla crítica d4. Si las negras con-
siguen avanzar su peón central has-
ta ese punto, entonces habrán con-
seguido un juego aceptable. Si, por
otra parte, las blancas consiguen
asegurar el control de esa impor-
tante casilla para sus piezas, su ven-
taja de apertura no admitirá dudas.
En relación con esto, 11 ..ie3 sería
ahora un error, debido a 11 ... d4.
11 c3 ••• (D)
Rechazar inmediatamente el al-
fil dama negro con 11 h3 no tendría
abcde gh
Negras
KARPOV · VAGANIAN 39
sentido, ya que las negras no pue-
den enrocar en este momento, a
causa del sacrificio en h7.
11 h6
12
13
h3
..ie3
il.h5
0-0
El cambio de alfiles de casillas
negras no es, en principio, favora-
ble a las negras aunque, por ejem-
plo, en caso de 13 ... i:.c7 siguen
muy retrasadas en desarrollo.
14 ..ixb6 "Yl!Vxb6
15 'iie2
Esto no parece muy lógico. La
dama se sitúa enfrente de la torre
en una columna abierta. Sin em-
bargo, las negras no tienen tiempo
para explotar este factor. Después
de 15 ... life8 su torre estaría insufi-
cientemente protegida.
15 lifd8
16 l:.::ad1 aS (D)
a b e d e g h
Blancas
Vaganian trata de emprender
acciones en el flanco de dama, ex-
pulsando al caballo blanco de b3.
Probablemente subestimó el si-
40 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
guiente sacrificio de peón, después
de lo cual el juego adopta un carác-
ter forzado.
17 ii.bl
Puede parecer superfluo repetir
que la principal idea blanca es con-
trolar d4, pero hay que vigilar este
punto de forma permanente. Por
consiguiente, '!i'e3, que encaja en
los planes blancos, en este caso con-
creto no tendría éxito: 17 '!i'e3
'ilxe3 18 .l:!.xe3 ii.xf3 19 .l:!.xf3 a4, y
las negras tienen todo perfectamen-
te controlado.
17 ii.xf3
18 'ilxf3 a4
19 t2J d4 'ilxb2
W 19 . . . t2Jxd4 20 .l:!.xd4 'ilxb2,
ya que después de 21 .l:!.b4 las ne-
gras pierden pieza (la torre no sólo
defiende el alfil, sino que también
bloquea la diagonal a3-f8).
20 t2Jxc6
De esta forma se aleja la última
pieza negra que protegía a su rey.
20 t2Jxc6 ( D)
21 'ilf5 g6
22 'ilf6
a b e d e
Blancas
g h
Las piezas blancas están muy
armoniosamente situadas (en par-
ticular, la dama no sólo protege el
peón c3, manteniendo a la vez a las
piezas mayores negras fuera de
juego, sino que además crea la
amenaza de un sacrificio de alfil en
g6, con ataque de mate).
22 .l:!. d7
Después de 22 ... .l:!. e8 yo pensa-
ba continuar con 23 k xg6 fxg6 24
'ilxg6+ ~ f 8 25 'ilxh6+ ~ g 8 26 .l:!. e6.
23 ii. f5! .•. (D)
abcde gh
Negras
23 .l:!. e7
Después de 23 ... .l:!. c7 las blan-
cas continuarían con la simple 24
.l:!.xd5; 23 ... gxf5 pierde por 24 .l:!.d3
(tiene ser precisamente esta torre
la que se incorpore al ataque, ya
que la otra debe controlar la co-
lumna e) 24 ... f4 (24 ... t2J e7 25
.l:!.xe7) 25 'ilxf4 'ilc2 (las blancas
amenazaban 26 'ir g4+, pero 25 ... f6
probablemente sea más tenaz) 26
.l:!.g3+ ~ h   27 'ilf6 .l:!.g8 28 .l:!.xg8.
24 .l:!.xe7
Podía haber conseguido ventaja
también con 24 J,xg6 fxg6 25 I::txe7
lfjxe7 26 "fi/xe7, pero buscaba más.
24 lfjxe7
25 i.d3 t'fjf5
Única, ya que no hay otras posi-
bilidades para el caballo (25 ... lfjc6 ·
26 ..txg6). En caso de 25 ... I::t e8 26
I::tel ,"fi/a3 27 iLb5 tampoco es bue-
no. Proteger el caballo con el rey
tampoco sirve: 25 ... 26 l::tbl
"fi/xa2 27 I::txb7 y ahora, tanto 27 ...
I::te8 como 27 .. . "fif a3 se replicarían
con 28 iLxg6.
26 ii.xf5 gxf5 ( D)
27 I::te1!
No puede permitirse que la to-
rre negra juegue a la sexta fila, ya
que después de ... I::t a6-g6 podría
conseguir razonables contrachan-
ces, relacionadas con el peón a,
a base de entregar algunos peones.
27 "fi/xa2
28 "filxh6
La inmediata 28 l::te3 se sugiere
por sí sola, pero entonces las negras
KARPOV- VAGANIAN 41
dispondrían de una forma intere-
sante de conseguir tablas, gracias a
la trampa 28 ... f4 29 "fi/xf4 "fi/bl + 30
  a3! 31 I::t g3+ "fi/g6 32 I::txg6+
fxg6, y ahora las blancas no tienen
nada mejor que un jaque perpetuo,
ya que su .dama ni siquiera puede
acercarse a las torres negras.
28 a3
29 "fi/g5+
La dama busca llegar a f6 con
ganancia de tiempo.
29
30 "fi/f6
31 "fi/xf5
32 I::te7!


"fi!d2 (D)
Una sutileza final. La torre ne-
gra debe desviarse de la columna a.
32 I::tf8
33 "fi/g4+
34 l::te5 "fi/h6
35 l::t h5 I::ta8
36 "fi/f5+
37 l::txh6
38 "fi/f6+
39 "i'xf7+
40 "filxb7 1-0
abcdefgh
Blancas
42 ANATOLl KARPOY- MIS MEJORES PARTIDAS
PARTIDA N° 8
TATA! - KARPOV
Las Palmas, 1977
Apertura Inglesa
1 tt:Jf3 eS
2 c4 tt:Jf6
3 tbc3 dS
4 cxdS tt:JxdS
5 g3 g6
6 ii.g2 ii.g7
La llamada Variante Moderna
de la Apertura Inglesa. La continua-
ción estándar aquí es 7 0-0, pero ...
7 jila4+
Una interesante idea. Las blan-
cas pretenden explotar de inmedia-
to su ligera ventaja en desarrollo,
además de la falta de armonía en-
tre las piezas negras.
7 tt:Jc6
Después de 7 . . . ii. d7 8 'iV c4
tbb4 9 0-0 tb8c6 10 "iVxc5, no es fá-
cil para las negras demostrar que
tienen compensación suficiente
por el peón.
8 tZ:lgS
En caso de 8 'iVc4 tt:J db4! 9 0-0
'iVaS! 10 tt:Je4 'iVa6! 11 'i\'xc5 b6 12
'iVe3 0-0 13 tt:Je1 ii.e6 14 tt:Jc311ac8,
las negras tienen más que suficien-
te compensación por el peón, como
demostró la partida Kaiszauri - T.
Georgadze, Sujumi, 1977.
8 e6
9 tZ:lge4 tt:Jb6! ( D)
Sería ridículo defender el peón
con el alfil , 9 .. . ii.f8, mientras que 9
.. . 'iVe7 pierde en el acto tras 10
tbxd5 exd5 11 tt:Jc3.
abcdefgh
Blancas
10 jilbS c4
11 tt:Ja4
Una continuación lógica dentro
del plan iniciado en la séptima ju-
gada. 11 jilcS se castigaría con 11 ...
ii.f8, mientras que 11 tt:Jc5 0-0 12
.ixc6 bxc6 13 'iVxc6 eS entregaría a
las negras una peligrosa iniciativa.
11 0-0
12 tt:Jxb6 axb6
13 'MVxc4 ... (D)
abcdefg h
Negras
La posición crítica. Las blancas
han conseguido lo que querían: ga-
nar el peón c. Entretanto, las ne-
gras han conseguido apartar a su
rey del centro y están listas para
entrar en acción. Por otro lado, el
hecho de que se haya abierto la co-
lumna a juega, indiscutiblemente, a
su favor (la debilidad de los peones
doblados sólo se hará sentir en el
final, pero hasta entonces queda un
largo camino). Otro factor a tener
en cuenta es que la dama blanca ha
realizado una temprana incursión
en el centro y uno de los problemas
de las negras será precisamente có-
mo explotar este factor y esto, en
conjunción con otras posibles ame-
nazas, deberían garantizarme la
ventaja.
13 eS!?
También parecía tentadora 13 ...
iLd7, a fin de incorporar la torre a
la columna e lo antes posible. En
este caso las blancas tendrían que
mantenerse en guardia ante cada
posible peligro. Sin embargo, dis-
ponían de un interesante recurso.
Veamos las posibilidades:
a) No 14 Wifc2? tt:'ld4 15 Wilb1
.i.a4 16 b3 .txb3 17 axb3 .l:.xa1 18
Wifxa1 tt:'lc2+.
b) 14 0-0 tt:'ld4 15 tt:'lc3 (la única
defensa contra 15 ... iLb5) 15 ... b5
16 Wifd3 b4 17 e3 tt:'lb3 tampoco le
conviene a las blancas.
e) Las blancas pueden intentar
vedar la casilla d4 al caballo negro,
mediante 14 e3, pero entonces con
14 ... e5 estarían mejor las negras.
d) 14 tt:'lc3! tt:'ld4 15 Wifd3! .tc6
(15 ... b5 parece prometedor, pero
TATAI- KARPOV 43
también aquí hay una defensa sa-
tisfactoria: 16 e3! ttJ b3 17 .l:.b 1
tt:'l xcl 18 .l:.xcl b4 19 tt:'l e2 .l:.xa2 20
Wil b3, seguido de 21 d4) 16 .txc6
(16 0-0 es malo debido a 16 ... tt:lb3!
17 Wifxd8 .l:.fxd8 18 .l:. b1 tt:'l xd2 19
il.. xd2 .l:.xd2, con ventaja de las ne-
gras) 16 ... bxc6 17 e3! - ¡la clave!-
17 ... tt:'l b3 (las blancas han expulsa-
do este importante caballo, sin te-
ner que retirar su dama: 17 ... tt:'lf3+
18 ~ e 2   , y 18 iY' xd8 .l:.fxd8 19 .l:.b1
tt:'l xcl 20 .l:.xcl i.xc3 21 bxc3 .l:.xa2
22 d4 da paso a un final igualado.
No es sorprendente que necesi-
tase una hora para decidirme entre
jugar 13 ... .i.d7 y la textual.
14 iY'c2
Única. 14 0-0 es mala debido a
14 ... i.e6, y la dama no tiene bue-
na casilla. 14 tt:'l c3 también es flojo,
en vista de 14 ... .i.e6 15 Wil e4 (15
.i.d5 se contesta con 15 ... b5!) 15 ...
.i.f5, seguido de 16 ... tt:'l d4.
8
7
6
5
4
3
2
14 tt:'l d4
15
16
Wilb1
tt:'l c3
fS
e4 (D)
abe de g h
Blancas
44 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
16 ... b5 permitiría a las blancas
la adecuada respuesta 17 e3, pero
quizá debiera haber prestado más
atención a la preparatoria 16
i.e6, amenazando 17 ... i.xb3.
17 d3
17 e3 lleva a las blancas a una
posición desesperadamente débil,
después de 17 ... tt::l c6, seguido de
18 ... tt::l e5 o 18 ... tt::l b4, o bien de
17 ... tt::l f3+ 18 i.xf3 exf3.
17 bS
18 i.e3
De nuevo, jugada única. 18 e3
tt::lf3+ 19 i.xf3 exf3 20 tt::l xb5
21 tt::l c3 b5 no sirven en absoluto a
ningún propósito.
18 b4
19 tt::l d1 .l:teS
20 dxe4 fxe4
21 i.xd4
Pero no 21 i.xe4?, a causa de la
réplica 21 ... .l:txe4 22 i.f5 y
... tt::l c2+.
8
7
6
5
4
3
2
21 (D)
22 a3
Blancas
22 0-0 permite a las negras una
agradable elección entre las dos
posibilidades 22 ... i.g4 y 22 ...
Esta última es más promete-
dora, ya que las blancas están obli-
gadas a entrar en la variante 23
i.xe4 i.h3 24 i.g2 i.xg2 25 'it>xg2
.l:txe2 26 27 i.d4,
con buenas perspectivas de ataque
para las negras.
22 i.g4
Las negras perciben la pequeña
astucia de su oponente: 22 ... bxa3
23 0-0, explotando la posición inde-
fensa de la torre de a8.
8
7
6
5
4
3
2
23 ... (D)
a b e d e
Negras
g h
Neutralizando la amenaza 23 ...
i.f3, por medio de 24 i.xf3 exf3 25
y 26
23  
Es raro que pueda situarse la
dama en una casilla atacada por un
peón.
24 exd3
Permitiendo que el ataque evo-
lucione con elegancia. 24 tt::l e3 per-
dería de inmediato, con 24 ... 'i'xc2
25 tbxc2 i.xb2. Tampoco habría
aliviado a las blancas 24 debi-
do a la simple 24 ... bxa3, pero in-
cluso la mejor 24 'i'd2 le concede-
ría a las negras un buen número de
interesantes posibilidades. Por
ejemplo: 24 ... 'i'xd2+ 25
26 y ahora tanto 26 .. .
(amenazando 27 ...   como
26 .. . i.f3 27 .l:!.gl (tanto 27 exf3
exf3+ 28 fxg2+ 29 b3, co-
mo 27 i.xf3 exf3 28 e3 conducen a
un final difícil para las blancas)
27 .. . i..xg2 28
24
2S
exd3+
l:Ie2+
Es posible que las blancas no
esperasen este jaque cuando eva-
luaban su jugada 24.
26
27
Las negras consiguen pieza de
más de 27 i.d5+ .l::!.xd5+ 28
29 i..f3+.
3
2
27
28 ( D)
a b e e g
Blancas
KARPOV- KORCHNOI 45
¡El caballo blanco de nuevo es
la pieza clave! Puesto que contiene
la acción de todas las piezas negras,
debía ser inmediatamente atacado.
29 f3
Forzado, pues de otro modo
caería el peón b2.
29 i.f8+
30
A cualquier otra retirada segui-
ría un jaque del alfil dama negro,
cayendo el blanco de g2.
30 i..d7!
El alfil blanco está atacado, y si
31 i..fl (o 31 tbe3), entonces 31 ...
i..c5 y no hay forma de impedir el
mate de torre.
0-1
PARTIDA N° 9
KARPOV- KORCHNOI
Baguio City, 1978;
Campeonato Mundial (14)
Apertura Española,
Variante Abierta
1 e4 eS
2 tbf3 tbc6
3 i.bS a6
4 i..a4 tLlf6
S 0-0 tbxe4
La Variante Abierta de la Espa-
ñola es una de las defensas más po-
pulares en mis matches con Korch-
noi por el título mundial. Se podría
escribir un libro entero sobre las
partidas que disputamos con esta
apertura. En este encuentro, por
primera vez en nuestra discusión
46 ANATOLI KARPOV- MIS MEJORES PARTIDAS
teórica, conseguí introducir una
novedad muy valiosa para la evolu-
ción de esta variante.
6 d4 b5
7 ii. b3 d5
8 dxe5 ii:.e6
9 c3 Si. eS
10 ttlbd2 0-0
11 ii. c2 ii.f5
12 ttlb3 ii. g4
12 .. . ii. g6 es equivalente.
8
7
6
5
4
3
2
13 h3
14 g4! ?
a b e d e
Blancas
ii:. hS
ii. g6 (D)
g h
En las monografías teóricas de
la época se valoraba esta posición
como totalmente favorable a las
negras. En realidad, la posición ex-
puesta del rey blanco constituye la
base de tal evaluación, pensando
en el medio juego. Pero yo conse-
guí encontrar una interesante idea,
relacionada con llevar el juego a un
final en el que la presencia de alfi-
les de distinto color no sólo no ate-
nuase, sino que incluso incremen-
tase la ventaja de las blancas.
15
16
17
8
7
6
5
4
3
2
a
ii:.xe4
ttlxc5
ii.f4!
e e
Negras
dxe4
exf3
... (D)
g
Si las blancas cambian damas
de inmediato, con 17   pier-
den un tiempo y las negras consi-
guen organizar contrajuego a cos-
ta del peón e5. La clave de mi plan
radica en el hecho de que después
de la textual las negras están obli-
gadas a cambiar damas, lo que
concede a las blancas dos tiempos
extra.
17
17 ... es insuficiente, en vis-
ta de 18   protegiendo el peón
h3 a la vez que se ataca el caballo
de c6. Después de 17 .. . las
blancas ganan un peón: 18 ¡yd5
ttl a5 19 b4 ttlc4 20 ¡yxf3 y 20 ...
ttlxe5 es imposible, debido a 21
ii.xe5 ¡yxe5 22 ttl d7.
18 l:!.axd1 tt:J d8! ( D)
Korchnoi encuentra la mejor
respuesta a la inesperada jugada de
las blancas. Obviamente, las negras
a b e d e
Blancas
g h
no pueden tolerar el impresionante
caballo de eS, por lo que buscan
cambiarlo, para entrar así en un fi-
nal de torres y alfiles de distinto co-
lor, lo que les daría algunas chan-
ces de tablas. Naturalmente, yo ha-
bía previsto tal posibilidad.
19 .l:íd7 Cbe6
20 Cbxe6 fxe6
21 i.e3 .l:íac8
El cambio de un par de torres
(21 ... .l:íf7) sólo consigue debilitar
las posibilidades defensivas. Des-
pués de 22 .l:ífdl las blancas cuen-
tan con suficientes casillas para
mantener su torre en séptima.
22 .l:ífd1 ... (D)
22 .teS merece consideración.
Después de 22 ... .l:ífe8 (si 22 .. .
.l:ífd8 o 22 ... .l:íf7, entonces 23 .l:ífdl;
22 ... .l:íf4 llevaría a imprevisibles
consecuencias) las blancas pueden
jugar 23 ..l:íel.
22 i.e4
Con idea de llevar el alfil a dS
en una tentativa de romper la co-
municación entre las torres blan-
KARPOY- KORCHNOI 47
a b e d e
Negras
g h
cas, que desde luego es la única po-
sibilidad realista de defensa. Si 22
... hS, entonces 23 gxhS i.xhS 24
.l:íe7, invadiendo la séptima fila.
23 i.c5 .l:ífe8
Ésta es toda la clave de la de-
fensa negra. No sitúan su torre en
f4 o f7 proponiendo el cambio, sino
que controlan la casilla e7 para que
la torre blanca quede restringida
en la séptima fila.
24 .l:í7d4 i.dS
25 b3 aS
De nuevo, la única tentativa po-
sible de crear contrajuego, pues de
otro modo nada se opondría al
avance gradual de las blancas en el
flanco de rey.
26 'it' h2 .l:ía8
Si 26 ... a4, entonces 27 c4 bxc4
28 bxc4 i.c6 29 a3.
27 ~ g   .l:ía6
27 ... a4 habría sido más lógica,
y en respuesta a 28 c4, tanto 28 ...
bxc4 29 bxc4 .tc6 (ahora que las
blancas no tienen tiempo para ju-
gar 30 a3, en vista de 30 ... .l:í aS y
48 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
se pierde el peón de e5), como 28
.. . i.c6 serían posibles, a fin de
cambiar algunos peones más, aun-
que también en este caso las blan-
cas tienen una clara ventaja posi-
cional.
La jugada de Korchnoi forma
parte de un plan incorrecto.
28 h4 l:!.c6 (D)
abcde gh
Blancas
Prosiguiendo con el mismo plan
erróneo. Korchnoi subestimó clara-
mente la idea de su adversario, que
se describe después de la jugada si-
guiente.
29 l:!.xdS!
Las blancas consiguen de inme-
diato alfil y peón por la torre, a lo
que seguirá la captura del extravia-
do peón de f3, atacado ya por el
rey, y también serán objetivo de
ataque los peones negros del flanco
de dama.
29
30
31
l:!.xdS
.td4
exdS
l:!.ce6
c6
32 l:!.cS
a b e d e
Negras
... (D)
g h
Korchnoi puede haber subesti-
mado la fuerza de esta jugada. De
haber optado por 32 l:!.d7, las ne-
gras dispondrían de la muy fuerte
réplica 32 .. . c5, cambiando una de
las bazas fundamentales de las
blancas: el peón e5. Ahora la torre
blanca ocupa una poderosa posi-
ción y mi idea era aislar los peones
negros del flanco de dama con el
avance a2-a4. Mientras tanto, el
peón de f3 sigue atacado.
32 l:!.f8
En la partida habría resultado
difícil elegir la continuación 32 ...
l:!.d8 33 ~ x f   l:!.d5 34 l:!.xd5 (o bien
34 ~ f 4 l:!.xc5 35 i.xc5) 34 ... cxd5.
Ha habido muchas opiniones
acerca de esta posición. Por mi
parte, sugiero que la movilidad de
los peones blancos del ala de rey
debería, en un análisis final, ga-
rantizar la victoria, si bien no es
tan simple como pueda parecer a
primera vista. En particular, des-
pués de 35 'it>e3, 35 ... l;!h6 36 h5
g6 la tentadora 37 no funcio-
na, en vista de 37 ... gxh5 38
h4!
Pensaba continuar con 35 a3, a
fin de crear una fortaleza en el
flanco de dama con b3-b4, y sólo
después avanzar los peones del
flanco de rey. Por ejemplo: 35 ... g6
36 'it>g3 l;!e8 37 f4, y si 37 .. . l;!f8, en-
tonces 38 e6, con _el plan de h5, y si
... gxh5, entonces f5, creando dos
peones pasados y unidos.
Sin embargo, tratar de abrir el
juego en el flanco de rey era la
única chance de supervivencia pa-
ra las negras, puesto que una de-
fensa pasiva, a la que Korchnoi se
condenó con su última jugada, no
le permite ninguna esperanza de
salvación.
33 a4!
En primer lugar, con esta ju-
gada se fijan los objetivos de ata-
que en el flanco de dama, a fin de
atar las torres negras a su defensa
y distraer la atención de las ope-
raciones en el otro flanco del ta-
blero.
33 bxa4
34 bxa4 g6
35 l;!xaS l;!ee8
En caso de 35 ... h5, la jugada 36
l;!a6 ataría las negras a la defensa
del peón c6, preparando al mismo
tiempo el avance del peón a.
36 l;!a7 l;!f7
37 l;!a6
Una modesta pero incisiva ju-
gada, que obliga a la torre negra a
ocupar una posición pasiva.
37 l;!c7
KARPOV- KORCHNOI 49
37 ... c5 no funciona, debido a
38 ..t xc5 l;!xe5 39 l;!a8+
40 .td4.
38 .\leS ... (D)
Una vez que el alfil haya alcan-
zado d6, la posición debe conside-
rarse ganada.
38
39
40
41
42
43
44
.id6
l;!xc6
'it>xf3
gxhS
c4
l;!b6
l;!cc8
l;!a8
l;!xa4
hS
gxhS
l;!a2
'it>f7
45 eS l;!a4
46 c6
47 c7
48 l;!b8 l;!c8
Esperando 49 e6+? 'it>xe6 50
l;!xc8 y la posibilidad de un
final de torres con peones f y h.
49   l;!xh4
50 e6+! 1-0
Puesto que si 50 ... 'it>xe6 (50 ...
'it>xd6 51 l;!xc8 l;!c4 52 l;!d8+
53 e7) 51 ..tg3 es decisivo.
50 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
PARTIDA N° 10
KARPOV - KORCHNOI
Baguio City, 1978;
Campeonato Mundial (32)
Defensa Pire
La batalla de Baguio se pro-
longó más de dos meses, y las co-
sas comenzaron con éxito para mí.
Después de la 27• partida, el tan-
teo era de 5-2, y parecía que el
match se acercaba a su fin. Pero la
excesiva confianza me jugó una
mala pasada y, ayudado por el he-
cho de que no tenía nada que per-
der, mi oponente consiguió igua-
lar el tanteo 5-5. En cuatro parti-
das había perdido todo lo conse-
guido en las anteriores 27. Yo es-
taba destrozado. Comoquiera que
fuese, conseguí alejar de mí el far -
do de los errores garrafales y re-
componer mi ánimo, pensando
que la 32a partida sería la decisiva.
Jugué tranquilamente, con con-
fianza y, una vez conseguida una
posición abrumadora, me fustigué
a mí mismo repitiéndome: "¡No te
precipites!", ya que sabía que el
deseo de materializar mi ventaja
había sido mi perdición en más de
una oportunidad.
1 e4
2 d4
3
4
5
6
CDc3
tt:Jf3
i.e2
0-0
d6
tt:Jf6
g6
k g7
0-0
eS
En la 18" partida, en la que se
planteó la misma apertura, el jue-
go transcurrió por la senda de la
variante 6 ... i.g4 7 i.e3 CDc6, y
aquí introduje la novedad 8
'i'd3?! Seguramente con la inten-
ción de evitar otra sorpresa,
Korchnoi eligió esta vez otro plan.
En principio, la posición después
de 6 ... eS 7 dxc5 dxc5 está reputa-
da por la teoría como ligeramente
favorable a las blancas, pero yo
pensaba que mi oponente podría
haber preparado una mejora, por
lo que evité el temprano cambio
de peones.
7
8
9
10
11
dS
i.f4
a4
.l:.e1
i.c4
CDa6
CDc7
b6
k b7
La profiláctica 11 h3, para con-
servar el alfil sobre la diagonal h2-
g8, podría conducir a una partida
de doble filo, después de 11 ... V&' d7
12 i.c4 .l:.ad8 13 V&' d3 eS.
11 CLl hS? (D)
abcde gh
Blancas
Perdiendo un valioso tiempo.
Era preciso 11 .. . a fin de
crear complicaciones tácticas a
toda costa: 12 eS dxeS 13 ttJxeS
14 tbxg6 hxg6 1S ttJg4.
Sin embargo, después de 12
las blancas tienen las mejores
chances.
12
13
14
15
i.g5
"Yi'd3
.l:í:ad1
h3
ttJf6
a6
.l:í:b8
Parece lógico 1S eS!, a lo que
podría seguir 1S ... dxeS 16 ttJxeS
bS! 17 axbS axbS 18 i.xbS tbcxdS, y
ahora:
a) 19 ttJxdS es sencillo y bueno:
19 ... i.xdS (19 ... 20
"Yi'a2 21 j,c4 "Yi'xb2 22 t2Jxf7) 20 c4
i.a8 (o bien 20 ... i.e6 21 t2Jc6
"Yi'xd3 22 tbxe7+) 21 ttJd7.
b) 19 ttJd7 tbxc3 20 bxc3 t2Jxd7
21 y las negras sufren pérdi-
das materiales.
En cualquier otra situación
competitiva habría jugado así con
toda seguridad, pero en esta parti-
da no quería tomar riesgos.
15 t2Jd7
Previniendo la ruptura en el
centro y preparando, además, el
contrajuego lateral con 16 .. . bS 17
axbS ttJb6.
16 'iV e3 i.a8
17 j,b6 b5
18 i.xg7 <;i;xg7
19 j,fl t2Jf6
20 axb5 axb5 ( D)
En esta estructura un ataque de
peones sin el alfil de fianchetto en
g7 es como un ataque de infantería
sin un bombardeo previo.
K ARPO V- KORCHNOI. 51
abcde gh
Blancas
21 tbe2 i.b7
La desgracia de las negras radi-
ca en la pobre comunicación que
tienen sus piezas. Si hubieran ma-
niobrado para realizar el avance
.. . eS, sus piezas tendrían, al menos,
un desplazamiento más fácil de un
lado a otro del tablero. Sin embar-
go, si ahora 21 .. . eS, 22 dxe6 tbxe6
23 l2Jg3, y las negras habrían debili-
tado su estructura de peones y es-
tarían obligadas a arrastrar sus pie-
zas, de un flanco al otro, a lo largo
de la última fila.
22 t2J g3 .l:í:a8
23 c3 .l:í:a4
24 i.d3 (D)
25 eS! dxe5
El golpe táctico de las blan-
cas tenía una firme base táctica:
2S .. . tLlfxdS 26 ttJhS+ (o 26
ttJfS+) 26 ... gxhS (26 ... <;i; h8 27
"Yi'h6 .l:í: g8 28 tL\ gS) 27   <;i; h8
28 'iVfS.
26
27
"Yi'xe5
j,xb5
tbcxd5
.l:í:a7
52 ANATOLI KARPOV- MIS MEJORES PARTIDAS
8
7
6
5
4
3
2
28 tLl h4 ... (D)
abcde gh
Negras
Ahora no sólo planean diversas
amenazas sobre el rey negro, sino
que también la prosaica c3-c4 es
muy desagradable. Así, después de
28 ... i.c6, existe la posibilidad de ju-
gar 29 ii.xc6 \\1Vxc6 30 c4 tLlb4 31 .:i.d6
exd6 32 tLlh5+ gxh5 33 \\1Vg5+ ~ h  
34 'iYxf6+ ~ g   35 ébf5, mientras que
28 ... 'iYb8 29 c4 'iYxe5 30 .:i.xe5 con-
duce a un final desesperado.
(Nota del editor: Las negras dis-
ponen entonces del sorprendente
recurso 30 ... .Ua5, cuando no está
claro que las blancas estén mejor,
ya que si 31 cxd5?, 31 ... .l:l.xb5 deja
a las blancas con algunos peones
débiles, mientras que no es posible
liberar al alfil por otros medios.
Después de 28 ... \\1Vb8, las blancas
podrían mejor ensayar 29 'Ji/g5.)
28 ..ic8
29 i.e2!
El lector estará de acuerdo en
que hay algo atractivo en esta juga-
da de alfil.
3
2
29
30
31
32
33
34
35
c4
\\lUxeS
..ifl.
\\1Vg5
.l:l. d2
\\1Vh6!
..ie6
tLl b4
\\1Vb8
.:i.c8
~ h  
tbc6
... (D)
abcde gh
Negras
Las blancas tienen un peón más
y una amenazadora iniciativa.
35 .l:l.g8
36 ébf3 'Ji/f8
37  
37 ... l::i. b7, impidiendo el avance
de los peones, habría prolongado la
lucha.
38
39
40
41
tbg5
b4
b5
b6


tba5
En esta posición Korchnoi dejó
bajo sobre 41 ... l::i.b7, pero al día si-
guiente abandonó la partida y el
match.
1-0
PARTIDA N° 11
TIMMAN - KARPOV
Montreal, 1979
Apertura Inglesa, Cuatro Caballos
Una partida del "torneo de las
estrellas" digna de comentar, por-
que el gran maestro holandés cayó
en una trampa que yo había prepa-
rado para Korchnoi, pero que no
tuve oportunidad de plantear hasta
después del match de Baguio.
1 c4 tbf6
2 tbc3 e5
3 tbf3 tbc6
4 e3
Más frecuente es 4 g3, pero co-
mo en el match de Baguio yo había
conseguido buen juego contra diver-
sas líneas de esta variante, Timman
eligió una jugada menos habitual.
4 i.e7
Aquí la continuación más popu-
lar es 4 ... Por entonces lamo-
TIMMAN - KARPOV 53
desta jugada textual de alfil había
desaparecido de la escena. Sin em-
bargo, la presente partida modificó
su valoración, atrayendo de nuevo
la atención de los teóricos.
5 d4
Como pronto quedará claro, es-
ta jugada natural permitirá a las
negras conseguir un maravilloso
juego. Evidentemente, 5 0-0 6
0-0 es una mejor opción para las
blancas, y si 6 ... d5, entonces 7 cxd5
tbxd5 8 d3 conduce a una Scheve-
ningen invertida, con un tiempo ex-
tra para las blancas.
5 exd4
6 tbxd4
O bien 6 exd4 d5! 7 cxd5 tbxd5
8 0-0, con buen juego para las
negras.
7
6
5
4
3
2
6
7
8
9
10
11
tbxc6

0-0
b3

a b e d e
Negras
0-0
bxc6
d5


... (D)
g h
54 ANATOLJ KARPOV -MIS MEJORES PARTIDAS
Esta posición se produjo en la
práctica antes de nuestra partida y,
curiosamente, se evaluó como fa-
vorable a las blancas. Así, 11 ... Md8
12 cxd5 'i'e5 (12 ... cxd5 13 CDb5
i.a6 14 CDd4! i.xe2 15 'i'xe2 'i'e5
16 g3 Me8 17 Macl concede a las
blancas una ventaja posicional) 13
g3 i.h3 14 Me1 i.b4 15 'i'c2 i.f5 16
'i'c1 cxd5 17 i.f3 'i'e7 18 a3 i.a5 19
b4 i. b6 20 CDxd5! obviamente es
ventajoso para las blancas, Keene -
Jansson, Olimpiada de Haifa, 1976.
11 dxc4!
Una jugada que modifica
abruptamente el dictamen de la
posición. Esta idea también había
sido preparada para el match de
Baguio.
Las negras solucionan su pro-
blema fundamental ampliando el
radio de acción de sus piezas, dis-
puestas para emprender un ataque
en el flanco de rey.
12 bxc4
Si las blancas retoman del alfil,
surge todo un abanico de ideas de
ataque para las negras, relaciona-
das con la pérdida del control blan-
co sobre la casilla g4. Por ejemplo:
12 ... 'i'e5 13 g3 i.h3; 12 ... lt:Jg4 13
g3 CDh2, o incluso el sacrificio de al-
fil directo, 12 .. . i.xh2+!? Ahora la
torre dama negra se incorpora a la
lucha con ganancia de tiempo.
12 Mb8
13 'i'c1 ... (D)
Sin caer en la trampa: 13 Mb1?
Mxb214 Mxb2 'i'e5!
13 lt:Jg4
El ataque negro se desarrolla
fácilmente, con naturalidad. No
8
7
6
5
4
3
2
a b e d e
Negras
g h
queda ni sombra de la ventaja
blanca de apertura y, por el contra-
rio, Timman deberá encender la
alarma, porque sombrías amenazas
se ciernen sobre el flanco de rey.
14 g3
Después de 14 i.xg4 i.xg4 15
Mel , las negras incrementan la pre-
sión con 15 ... Mb4!
14 MeS
Por supuesto, yo podía haber
jugado 14 ... CDxh2 15 'it>xh2 'i'h4+,
forzando tablas de inmediato. Pero
ahora la amenaza del sacrificio de
caballo en h2 no es tan inofensiva,
porque la torre puede incorporarse
al juego sobre la sexta fila, con
efectos decisivos: 15 ... lt:Jxh2 16
'it>xh2 'i'h4+ 17 ~ g   'i'h3+ 18 'it>g1
i.xg3 19 fxg3 'i'xg3+ 20 'it>h1 Me6 y
la torre llega a h6.
15 éDd1
Después de 15 i.f3 seguiría 15
... 'i'f6 16 i.xg4 (16 i.g2 no es bue-
no: 16 ... 'i'h6 17 h3 lt:Je5!) 16 ...
i.xg4 17 f3 i.h3 18 Mf2 'i' g6, con
8
7
6
5
4
3
2
abcde gh
Negras
una poderosa iniciativa de las ne-
gras.
15 tt:lxh2!
El sacrificio que permite a las
negras incrementar su ventaja.
Timman, por supuesto, vio este gol-
pe, pero depositó sus esperanzas en
la fuerza de su inminente réplica.
Sin embargo, cuando inicié la com-
binación yo había considerado en
detalle todos los matices tácticos
de la misma.
16 eS
No, por supuesto, 16 c;t>xh2
'iYh4+ 17 ~ g   'iVh3+ 18 <;t>g1 .txg3
19 fxg3 iVxg3+ 20 c;t>h1 lle4! (20 ...
lle6 21 .tf6) 21 llf4 .th3 y todo ha
terminado.
16 tt:lxfl!
17 exd6 ... (D)
17 tt:lxg3!
El caballo negro exhibe una ra-
ra agilidad. Puesto que 18 dxe7
tt:lxe2+ 19 Wfl tt:lxc1 sería total-
mente desesperado para las blan-
cas, no hay alternativa.
8
7
6
5
4
3
2
8
7
TIMMAN - KARPOV 55
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
Negras
fxg3
<;t>f2
.id4
~ e l
<;t>d2
tt:lb2
tt:ld3
<;t>xd3
.tfl
~ e 3
a b e d e
Blancas
iY'xd6
'il'h6
iVh2+
iY'xg3+
iVg2
i.a6
.ixd3
llbd8
iVe4+
eS! (D)
g h
56 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
Despejando el último tramo del
camino hacia el rey blanco.
28 i.xcS ¡v c6
29 <t>b3 .l:!. b8+
30 <t>a3 .l:!. e5
31 i.b4 ¡vb6
0-1
El mérito de la novedad intro-
ducida en este juego fue reconoci-
do, porque fue distinguida con el
premio lnformator a la partida de
mayor interés teórico. Curiosa-
mente, y también en el mismo nú-
mero de Informator, ¡esta lucha
igualmente ganó el premio a la me-
jor partida! En los casi treinta años
de historia de estos premios, este
doblete sólo se consiguió en dos
ocasiOnes.
PARTIDA N° 12
KORCHNOI-KARPOV
Merano, 1981,
Campeonato Mundial (9)
1
2
3
4
5
6
7
Gambito de Dama,
Defensa Ortodoxa
c4 e6
'Ll c3 d5
d4 i.e7
tt:\f3 'Llf6
i.g5 h6
i.h4 0-0
.l:!. cl dxc4! (D)
Es curioso que esta sencilla ju-
gada nunca se haya producido an-
tes en la práctica magistral. El aje-
drez es realmente inagotable por-
8
7
6
5
4
3
2
abcde g h
Blancas
que, ¿de qué otro modo, si no, pue-
de explicarse que en una apertura
tan familiar como el Gambito de
Dama, siga siendo posible encon-
trar algo nuevo en plena séptima
jugada?
8 e3
Después de 8 e4 tt:lc6! Las ne-
gras tienen una partida más que ju-
gable.
8
9
10
i.xc4
exd4
eS
cxd4
La idea de un rápido cambio en
c4 fue usada por Kasparov en la 23a
partida de nuestro primer match.
Yo retomé en d4 con el caballo y la
partida finalizó pacíficamente, des-
pués de 10 tt:lxd4 i.d7 11 0-0 tt:lc6
12 'Llb3 .l:!.c8 13 i.e2 tt:ld5! , con
cambios masivos.
10
11 0-0
tt'l c6
.•. (D)
Se ha producido una posición
típica con el peón dama aislado.
Pero hay un importante matiz que
favorece a las negras. En situacio-
8
7
6
4
3
2
a b e d e
Negras
g h
nes como ésta, el alfil blanco de ca-
sillas negras no suele apresurarse a
entrar en juego, esperando el me-
jor momento para hacerlo. La posi-
ción de ese alfil en h4 me llevó ha-
cia una idea inusual, de modo que
decidí descartar el plan estándar, a
base de ... CL\ c6-b4-d5.
11 ltJhS!
El cambio de alfiles es útil a las
negras, pero la inmediata 11 ... CL\ dS
12 k g3 permitiría a las blancas evi-
tarlo, y en caso de 11 ... CL\ e4 12
k xe7 t'Dxc3 13 bxc3, las blancas
quedarían claramente mejor.
12 k xe7
Después de 12 kg3 CL\ xg3 13
hxg3 k f6 las blancas tienen proble-
mas inmediatos para defender el
peón d.
12 CL\xe7 (D)
Un eslabón importante en el
plan de las negras: un caballo se en-
cuentra momentáneamente en el
borde del tablero, mientras que el
otro controla d5. Aquí las blancas
podían desprenderse de su peón
KORCHNOI - KARPOV 57
a b e d e
Blancas
g h
débil: 13 d5 exd5 14 t'Dxd5 t'Dxd5 15
k xd5 CL\ f4 16 k e4 'il'xd1 17 .l:i.cxd1
k e6, con igualdad. Korchnoi no
quería dejar escapar su teórica ven-
taja, con blancas, tan fácilmente y
como consecuencia cae en una difí-
cil posición.
13
14
15
16
k b3
CL\ eS
'il'e2
CL\ e4
t'Df6
i.d7
.l:i.c8
Las blancas no consiguen en-
contrar un plan claro y omiten el
hecho de que cada cambio de pie-
zas menores reduce el potencial di-
námico del peón d.
16 .l:i.fe1 parece adecuado, ya
que además impide 16 ... k c6 por
17 t'Dxf7. En tal caso yo habría re-
plicado con 16 .. . .l:i. c7 o con 16 .. .
k e8.
16
17 'i'xe4
CL\ xe4
k c6! (D)
Una importante sutileza. Las
negras no temen un doble cambio
de piezas en c6, con lo que las blan-
cas les crearían un peón aislado,
58 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
a b e d e
Blancas
g h
pero en tal caso el caballo sería un
sólido defensor del peón, a la vez
que podría atacar el peón d enemi-
go. Al mismo tiempo se restringiría
la acción del alfil blanco.
18 t2Jxc6 l:rxc6!
Una captura precisa, luchando
por la columna c. Después de 18 ...
t2Jxc6 19 d5 exd5 20 i.xd5, la inicia-
tiva habría pasado a manos de
Korchnoi.
19 l:rc3 'iVd6
20 g3
No había prisa en procurarse
una casilla de escape. Ahora las
perspectivas blancas en el flanco de
rey han desaparecido.
20
21
21
l:rd1
l:rd8
... (D)
l:[b6!
Una interesante idea posicio-
nal. Puesto que las blancas han sido
privadas de la posibilidad de atacar
en el flanco de rey, es importante
para las negras preservar sus piezas
mayores del cambio, a fin de poder
presionar sobre el peón aislado
a b e d e
Negras
g h
enemigo. La tentativa de presionar
sobre la columna d no funcionaba
todavía (si 21 ... 'iVd7, 22   y yo
no quería realizar el avance ... a7-
a6, ya que aún no está claro qué
formación deberán adoptar los
peones del flanco de dama. La tex-
tual ata el alfil a la defensa del pe-
ón b2 y se reserva la posibilidad de
atacar d4 con ... l:rb4.
22 'iVe1 'iVd7
Llevando a cabo el plan funda-
mental. 22 .. . l:rb4 se neutraliza con
23 l:rc4.
23 l:rcd3 •.. (D)
La tentativa de conseguir con-
trajuego en la columna e se refuta
por medios tácticos: 23 l:rc5 l:[d6 24
l:rdcl CDc6 25 i.a4 tLl xd4! 26 i.xd7
CDf3+ 27 CDxel 28 CDd3.
23 l:rd6
24 'iVe4
En esta situación desprenderse
del peón débil no funciona: 24 d5
tLl xd5 y las negras se liberan, reor-
ganizando sus fuerzas a base de
... 'iVc6, ... l:r6d7 y ... CDf6. Por consi-
8
7
6
5
4
3
2
a b e d e
Negras
g h
guiente, en tal caso las blancas ten-
drían que cambiar las piezas meno-
res y afrontar un difícil final de pie-
zas mayores con peón menos.
24  
25
Aquí, tras 25 tbxc6, la
ruptura 26 d5 simplemente pierde
el peón después de 26 ... tbb4.
25 t2Jd5
Obligando a la dama a ocupar
una desafortunada posición. Ahora
26 no es posible, debido a 26 ...
t2J b4 27 t2Jxc6 28 d5 t2Jb4.
26 (D)
Planteando la desagradable
amenaza 27 .. . t2Jb4. Las blancas se
obstinan en no jugar a2-a3, temien-
do debilitar la posición de su alfil.
La paciencia de Korchnoi estaba en
este momento agotada y, por otro
lado, le quedaba muy poco tiempo,
por lo que decidió cambiar las pie-
zas menores, privándose a sí mismo
de cualquier posibilidad táctica que
pudiera surgir y condenándose, por
tanto, a una defensa pasiva.
KORCHNOI- KARPOV 59
a b e d e
27
28
Blancas
.ixd5
.Sb3
g h
.Sxd5
El comienzo de una operación
que no tendrá éxito, y como resul-
tado de la cual la torre blanca que-
dará fuera de juego. Si Korchnoi
había planeado jugar f2-f4, debería
haberlo hecho de inmediato, sm
alejar la torre de la columna d.
28
29
30 f4 ... (D)
abede gh
Negras
60 ANATOLI KARPOV- MIS MEJORES PARTIDAS
La única forma de impedir ... e6-
e5, pero al precio de debilitar a su
propio rey.
30 b6!
bS
8
7
6
5
4
3
2
31 l:!.b4
32 a4 ... (D)
abcde gh
Negras
Se amenazaba 32 ... aS, mien-
tras que después de 32 l:!.b3 las ne-
gras habrían continuado con 32 .. .
l:!.c8 y 33 ... l:!.c4.
32 bxa4
No para ganar un peón, sino pa-
ra distraer a las piezas blancas del
flanco de rey.
33 aS
34 l:!.xa4
La alternativa era 34 l:!.c4
35
34  
Encadenando la dama a la de-
fensa de la desafortunada torre
blanca y, de paso, amenazando la
invasión de e2. Pensaba que las
blancas deberían optar ahora por
35 b3, a fin de liberar la dama, lo
que probablemente habría condu-
cido a un final de torres ganado,
después de 35 ... l:!.b8, si bien no
ocultaré el hecho de que yo desea-
ba terminar la lucha en el medio
juego. Korchnoi, con su reticencia
innata a desprenderse de material,
me ayudó en este propósito.
3S l:!.d2 eS!
Aquí las negras tenían varias
continuaciones tentadoras (35 ...
l:!.c8, 35 ... g5), pero me incliné por
la textual a causa de una cierta de-
bilidad por la geometría de la posi-
ción. En primer lugar no pude sos-
tener técnicamente esta sensación
hasta que no encontré la jugada 37,
que me dio una satisfacción estéti-
ca personal y se dijo que no había
sido prevista por la mayoría de los
expertos en la sala de prensa.
36 fxeS l:!.xeS
37     (D)
a b e d e
Blancas
g h
Usando la capacidad cte la da-
ma de atacar tanto sobre columnas
como sobre diagonales.
38 dxe5 :!xd2
39 :!xa5 'ii' c6
40 :!aS+ ~ h 7
41 ~ b 1   g6
También era bueno 41 ... :!c2.
42 ¡yn 'ii'c5+
No, por supuesto, 42 .. . ¡yxa8?, a
causa de 43 ¡yxí7+, con jaque
perpetuo.
43 ~ h 1
0-1
¡yd5+
La idea del salto de caballo a hS
no pasó desapercibida. Este duelo
ganó el siguiente premio de Infor-
mator a la más importante novedad
teórica.
PARTIDA N° 13
KARPOV - KORCHNOI
Merano, 1981;
Campeonato Mundial (18)
Apertura Española,
Variante Abierta
La elección de apertura de mi
oponente me sorprendió un tanto,
ya que las dos anteriores partidas
en la Española habían resultado di-
fíciles para él, sobre todo en la 14a
partida. Obviamente, al final del
match otras aperturas aún le pare-
cían más peligrosas a Korchnoi.
1 e4 eS
2 t2Jf3 lLl c6
3 .ii. b5 a6
4 Aa4 lbf6
5 0-0 lLlxe4
6 d4 b5
7 jLb3 d5
KARPOY- KORCHNOI 61
8
9
10
11
12
dxe5
lLl bd2
c3
i..xe6
cxd4
a b e d e
Blancas
.te6
lLl c5
d4
lLlxe6
lLl cxd4 (D)
g h
La Española Abierta experi-
mentó pruebas fundamentales en
Baguio y Merano. En la fase final
del segundo de estos matches se in-
fligió un golpe significativo a las
negras. Ahora, después de 13 lLlxd4
¡yxd4 14 ¡yt3 :!d8 15 a4, las blancas
sólo consiguen una posición iguala-
da, como en la vieja partida Capa-
blanca - Lasker, San Petersburgo,
1914. En la 14a partida de este
match, yo había introducido una
novedad aquí, que cogió despreve-
nido a Korchnoi: 13 lLl e4! Tras pen-
sar durante un tiempo récord de 78
minutos, respondió 13 ... .te7. La
partida prosiguió así: 14 i..e3
lLl xf3+ (14 ... lLlfS era la réplica más
precisa, como jugó mi oponente en
la 16a partida, cuando consiguió sa-
62 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
lir de la apertura sin pérdidas) , y
después de 15 'i'xf3 0-0 16 .l:!.fd1
'iV e8 17 et:J f6+! .\txf6 18 exf6 'iV c8 19
fxg7 .l:í. d8 20 h4!, se encontró a sí
mismo en una posición crítica. En-
tonces conseguí mi quinta victoria.
Para este decisivo encuentro había
preparado otra peligrosa sorpresa.
13 a4!
El hecho de que Korchnoi invir-
tiese 54 minutos en pensar su res-
puesta, da fe de la fuerza de esta
novedad. Se estaba repitiendo la
historia de la 14a partida.
8
7
6
5
4
3
2
13 .\te7
abcde gh
Blancas
La jugada de torre 13 000 .l:!.b8
pierde un tiempo, ya que después
de 14 axb5 axb5 15 et:Je4 .\te7 16
iLe3, las blancas tienen una seria
iniciativa. Sin embargo, 13 00 0 .\teS
14 ctJe4 .i.b6 15 CDxd4 i.xd4 16 CDg5
0-0 17 axb5 tLlxg5 18 .\txg5 i.xf2+
19 .l:!.xf2 'i'xg5 20 bxa6 'i'xe5 mere-
ce atención, como se jugó en la par-
tida Tischbierek - Chejov, Postdam,
1985, cuando después de 21 Wh1?,
21 000 'i'b5! habría conducido a un
juego igualado, si bien es cierto que
con 21 'i'fl !? Las blancas habrían
conservado chances ligeramente
mejores.
8
7
6
5
4
3
2
14 t2Jxd4 ••• (D)
a b e d e
Negras
g h
La maniobra 14 CDe4 no tiene
una significación independiente, ya
que en este caso transpondría a la
14• partida del match (con 14 a4, en
lugar de 14 .\te3). Ni 14 h3 ni 14
.l:!.e1 conceden buenas perspectivas
a las blancas. Después de 14 axb5
axb5 (un juego complejo se deriva-
ría de 14 000 CDxb5) 15 .l:!.xa8 'i'xa8 16
CDxd4 CDxd4 17 'iV g4 CDe6 18 f4, las
blancas cuentan con una ventaja
apreciable.
14 CDxd4
Hay que decir que después del
match de Merano se encontraron
diversos recursos defensivos para
las negras, tanto después de 13 CDe4
como de 13 a4. Pero encontrar real-
mente un antídoto requiere una
buena inversión de tiempo. Si nos
detenemos aquí, por ejemplo, en la
captura de dama, 14 .. . 'lixd4, esta
jugada se ensayó más tarde en va-
rias ocasiones.Veamos un ejemplo
revelador: 15 axb5 'lixe5 16 bxa6 O-
O 17 'lia4 .l:f.fb8 18 a7 .l:!.b7 19 tt:lf3
'/ib5 20 'lixb5 .l:f.xb5 21 i.e3, que
concedió a las blancas chances un
tanto mejores en la partida Hjartar-
son- Smejkal, Bundesliga, 1990.
8
7
6
5
4
3
2
a
15 tt:le4
b e d e
Negras
g h
Cada jugada da paso a muchas
líneas, ninguna de las cuales ha sido
agotada. En esta posición, por
ejemplo, es posible también el
cambio en b5.
15 tt:l e6
Evidentemente, ésta es la pri-
mera causa de las .dificultades ne-
gras: el caballo debería permanecer
en su puesto. Era más preciso 15 ...
0-0. Por ejemplo: 16 axb5 tt:lxb5 17
j(e3 'lic8 18 'lic2 'lie6 19 f4 .l:f. ad8 20
.l:f. a4 .l:f. d7 21 .l:f.fa1 ¡vds 22 h3 f6 23
exf6 j(xf6 24 tt:lxf6+ .l:f.xf6 25 .l:f.xa6
KARPOV- KORCHNOI 63
.l:f.xa6 26 .l:f. xa6 i2\ d4 y las negras con-
siguieron alguna compensación por
el peón, en la partida Adams - Yu-
supov, Hastings, 1989/90.
16 i.e3 0-0
17 f4
Amenazando jugar 18 f5, y si 17
... g6, entonces 18 g4. En una difícil
posición, las negras encuentran la
mejor defensa.
8
7
6
5
4
2
17
18
19
19
.l:f.fxd1
.l:f. d7
'lixd1
.l:f.fb8
... (D)
.. us
abcde gh
Negras
Era preciso continuar con 19 ...
.td8, si bien después de 20 aS tt:lf8
21 .l:f. d3, la posición negra no es
muy agradable.
20 fS tDdS
21 aS!
Enfatizando en la naturaleza
pasiva de las piezas negras: 21 .l:f. xc7
bxa4 22 .td4 .l:!.b4 23 .l:f. d1 .l:f. ab8 no
es una posición clara .
21
22 e6!
tbc6 (D)
fxe6
64 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
a b e d e
Blancas
23 f6!
g h
tt:J e5
Defendiéndose contra la desa-
gradable amenaza de 24 f7+ y 25
tZ'l g5. La simplificación, por medio
de 23 ... J:!. d8 24 J:!.xc7 J:!. ac8, habría
conducido a un final desesperado
para las negras, después de 25 f7+
'it>h8 26 J:!.xc8 J:!.xc8 27 J:!. cl.
24 J:!.xc7 J:!.c8
24 .. . tZ'l c4 25 .\teS i.xc5+ 26
tZ'l xc5 gxf6 27 tZ'l d7 J:!. c8 28 tt:Jxf6+
no es bueno.
25 J:!.acl
26 .J:!.xc7
27 h3!
J:!.xc7
J:!. d8 (D)
No hay prisa y esta tranquila ju-
gada priva a las negras de la posibi-
lidad 27 .. . J:!.d1 + 28 'it>f2 tZ'l g4+.
27 h6
No puede permitirse que el ca-
ballo llegue a g5.
28 J:!. a7!
La forma más directa de mate-
rializar la ventaja. 28 tt:Jc5 gxf6 29
tZ'l xe6 J:!. d1 + 30 'it>f2 i.b4 habría
permitido que las piezas negras se
activasen.
8
7
a b e d e
Blancas
28
g h
tZ'l c4
La torre está atada a la última
fila: 28 ... J:!. d1 + 29 'it>f2 l:!.b1 30 i.. d4
tZ'l c6 31 f7+ 'it>h7 32 J:!. a8 tZ'lxd4 33
.J:!.xf8 'it>g6 34 tZ'l d6, y el peón f se
convertiría en dama.
29 i.b6 l:!.b8
En caso de 29 ... tZ'l xb6 30 f7 +
'it>h7 31 axb6, las negras no pueden
lidiar con Jos dos peones pasados.
30 ii.c5 i.xc5+
31 tt:Jxc5 gxf6 (D)
a b e d e
Blancas
g h
En este momento las negras in-
cluso tienen un peón de más. Sin
embargo, el dominio de las blancas
sobre la séptima fil a, las diferentes
posibilidades de los caballos y la
abundancia de debilidades en el
campo negro no permiten concebir
a Korchnoi esperanzas de salvarse.
32 b4 .l:í: d8
33 .S:xa6 c;?;; f7
34 .S:a7+
Evitando una trampa: después
de 34 .S:xe6 ltJxaS 35 bxaS .S:c8, el fi -
nal de torres podría no ser gana-
dor.
34
3S .S:d7
c;?;; g6
Dado que cambiar torres con-
duce a la pérdida de una pieza (3S
.. . .S:xd7 36 t2Jxd7 t2Jd6 37 t2Jb6) , las
negras están obligadas a entregar
la columna abierta y a resignarse
ante la pérdida de su último peón
del flanco de dama.
3S
36
37
38
39
a6
.l:í:b7
.S:xbS
.S:b7
40 .S:f7!
.S: eS
.S:a8
c;t;rs
~ e  
~ d  
Precisamente aquí. Después de
40 .S:e7 eS 41 .l:í:f7 fS!, las negras se-
guirían resistiendo.
40 fS
41 .l:í:f6 .•. (D)
En esta posición, las negras se-
llaron la jugada secreta, 41 ... eS.
Sin embargo, al día siguiente
Korchnoi se rindió, sin reanudar el
juego. El match, y con él la era de
nuestra rivalidad por el campeona-
to del mundo, habían finalizado.
8
7
6
5
4
3
2
KARPOV- YUSUPOV 65
a b e d e
Negras
PARTIDA N° 14
KARPOV-YUSUPOV
g h
Moscú, 1983;
Campeonato de la URSS
Apertura Española,
Variante Abierta
En esta partida de nuestro cam-
peonato nacional, en su soa edi-
ción, vemos de nuevo la Variante
Abierta, tan frecuente en los mat-
ches por el Campeonato del Mun-
do de Baguio y Merano. No mucho
antes de este campeonato, Yusu-
pov ya me había planteado esta
apertura, en Linares y, tras una di-
fícil defensa, la partida finalizó en
tablas. Esta vez ese resultado no se
repetiría.
1 e4 eS
2 t2Jf3 t2Jc6
3 i.bS a6
4 i.a4 t2Jf6
66 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
8
7
6
5
3
2
5 0-0
6 d4
7 .tb3
8 dxe5
9 c3
10  
11 .tc2
12
13
14 cxd4
15 .te3
a b e d e
Blancas

b5
d5
.te6
.tes
0-0
.trs
.tg6
.txd4
aS
a4 (D)
g h
En lugar de la textual, 15 ...
16 .tbl a4 17   a3 18 '!:Wcl! daría
a las blancas una gran ventaja.
16  
En Merano (6a partida) retiré el
caballo a el y, como resultado, en-
cajé una derrota. Ahora decidí re-
gresar a la maniobra empleada en
mi vieja partida contra Savon
(Moscú, 1971).
16
17
18

.l:lb1
a3
axb2
..txe4
Cuando analizaba mi partida
con Savon, estimé la posición resul-
tante de 18 ... dxe4 19 .l:lxb2 20
.l:lxb5 .l:lxa2 21 '!:Wbl '!:Wa8 22 .l:lcl co-
mo favorable a las blancas. La tex-
tual fue introducida en la práctica
por Yusupov.
19 .l:lxb2 '!:Wd7
20 ..t d3
En la partida Ivanov - Yusupov,
Campeonato de la URSS (Primera
Liga), 1979, se jugó 20 .txe4 dxe4
21 .l:lxb5 22 :S.c5 .l:lfd8, que
condujo a una posición igualada.
Tres años después de esta partida,
Hübner, en dos encuentros con
Korchnoi, usó la novedad 20 i.d3.
20 .txd3
De todos modos se produce un
cambio de alfiles. 20 .. . b4 no fun-
ciona, debido a 21 i..b5 .l:lfb8 22
.l:lxb4 .l:lxa2 23 i..xc6.
21 '!:Wxd3 ... (D)
La estructura de peones es más
satisfactoria para las blancas.
21 l:ttb8
abe de g h
Negras
En la segunda de las partidas
Hübner - Korchnoi a que antes nos
referíamos (Olimpiada de Lucerna,
1982), se llegó a una posición equi-
librada después de 21 ... b4 22 ..id2
l:l.fb8 23 l:l.fb1 'iVg4 24 ..ie3 l:l.b6 25
h3 'iVc8, si bien, como consecuencia
de 26 l:l.c2? b3! 27 l:l.xb3 tZ:l b4, las
negras ganaron calidad y, poste-
riormente, la partida. Sin embargo,
devolver material no es obligatorio.
22 l:l.fbl
22l:l.xb5 l:l.xb5 23 ~ x b 5 tZ:l xe5 24
'iVb7 'iVc6 25 'iVxc6 tbxc6 26 l:l.c1
l:l. a6 sólo conduce a una posición
igualada.
22 b4
23 h3
Con 23 a3 bxa3 24 l:l.xb8+ l:l.xb8
25 l:l.xb8+ tZ:l xb8 26 'iVxa3 'iVc6 prosi-
guió la partida Hübner - Korchnoi
(Chicago, 1982), que finalizó en ta-
blas después de 27 'iVe7 'iVd7 28 'iVa3
aunque, según Hübner, con 27 g4 h6
28 f4 tZ:l d7 29 f5 tZ:l b6 30 ..if2 las
blancas habrían conservado ventaja.
Es interesante señalar que esta
jugada fue mi primera decisión in-
dependiente. Estrictamente hablan-
do, esto no tiene nada que ver con el
movimiento de peón, sino con que
las blancas evitan la simplificación
en el flanco de dama, como sucedió
en las partidas antes mencionadas.
23 h6 (D)
No, por supuesto, 23 ... l:l.a3, de-
bido a 24 'iVxa3! Un año después, sin
embargo, en una partida contra
Popovic (Sarajevo, 1984), mi opo-
nente jugó con más precisión: 23 ...
l:l.b6, salvando tiempos. Las blancas
no tenian un gran deseo de gastar
KARPOV - YUSUPOV 67
abcde gh
Blancas
tiempo en el esfuerzo de materiali-
zar una ventaja microscópica, y un
par de jugadas más tarde, después
de 24 'iVc2 l:l. ab8 25 l:l. cl l:l.8b7 26
'iVc5, tuvieron que aceptar las tablas.
24 l:l. cl l:l.b6
En caso de 24 ... tZ:l a5 seguiría la
molesta 25 'i'bl , mientras que 25 .. .
tbc4 pierde : 26 l:l. xb4 l:l.xb4 27 'iVxb4
l:l.xa2?? 28 ilib8+ ~ h 7 29 'iVb1 +.
25 'iVbl l:l. ab8
Después de 25 ... l:l. a7 las negras
también sufrirían, como en la par-
tida Popovic - Timman, Sarajevo,
1984.
26 l:l. c5 tZ:l dS
27 l:l. cc2 tZ:l c6
Si 27 ... tZ:le6, entonces 28 f4, con
una avalancha de peones. Las ne-
gras, en consecuencia, regresan con
el caballo a su puesto.
28 'iVcl
29 l:l. c5
30 ~ h  
l:l.Sb7
tbe7
tZ:l fS'!! (D)
Las blancas tienen una clara ini-
ciativa en el flanco de dama, mien-
tras que también pueden pensar en
68
ANATOLI KARPOY - MIS MEJORES PARTIDAS
abcde gh
Blancas
lanzar adelante sus peones del flan-
co de rey, planteando nuevos pro-
blemas al enemigo. Las negras de-
ciden entregar su peón e para con-
seguir algún contrajuego. En cual-
quier caso, habría sido mejor tanto
30 .. . .l:. b5 como 30 ... c6, con una
posición que contiene posibilida-
des para ambos bandos.
31 .l:.bc2 .l:.g6
32 .l:.xc7 .l:.xc7
33 .l:.xc7 iVb5
34 g4!
Se amenazaba 34 ... iVe2, y si 35
.l:.c2, entonces 35 ... .l:.xg2+! 36
Cbxe3+. La defensa 34 iVc2 es
insuficiente, en vista de la réplica
34 ... iVfl! Sin embargo, el avance
del peón g salva a las blancas de to-
dos sus problemas.
34 Cbh4
Después de 34 .. . Cbxe3 35
iVxe3, el ataque negro se ha esfu-
mado y, de paso, un peón crucial.
35 .SeS+
36 iVd1 iVa6
37 .l:.c2
El objetivo de las blancas es lle-
var a cabo la maniobra i.f4-g3, ase-
gurando la posición de su rey.
37 f5 (D)
abcde gh
Blancas
En caso de 37 ... iVa3 38 iVe2 b3
39 axb3 iVxb3, la posición blanca
puede mejorarse con 40 .l:.c7.
38  
El audaz caballo, que pretendía
hacer estragos en el campo blanco,
es ahora devorado, con total sangre
fría, por el rey blanco .
38
39
40 f4
fxg4
gxh3 (D)
40 iVe6+ 41 iVf5,
amenazando 42 ... iVe4, era peli-
groso. Ahora la torre viene en ayu-
da de su rey.
40 iVe6
41 iVh5!
Impidiendo 41 ... h5.
41 iVe7+
42
43 .l:.h2!
En prevención de 43 ... l:.g3+ 44
<;t>M l:.h3+.
43
44 fS
l/:!Vd7+
1-0
Es interesante señalar que Yu-
supov y yo compartimos el premio
a la partida más hermosa del cam-
peonato. El creador del premio de
belleza entendía que cada obra de
arte en ajedrez tiene dos autores ...
A continuación, un poco más tarde,
este juego ganó el siguiente certa-
men a la mejor partida instituido
por lnformator.
PARTIDA N° 15
KARPOV - KASPAROV
Moscú, 1984/85;
Campeonato Mundial (9)
Gambito de Dama,
Defensa Tarrasch
En sus matches de Candidatos
con Beliavsky, Korchnoi y Smyslov,
KARPOV- KASPAROV 69
m1 s1gmente rival por la corona
mundial de ajedrez había usado
con éxito la Defensa Tarrasch. Sin
embargo, en nuestro primer duelo
yo conseguí encontrar la llave de la
posición negra.
8
7
6
5
4
3
1 d4
2 c4
3 tDf3
4 cxdS
5 g3
6 .tg2
7 0-0
8 tDc3
9 .tgs
10 tDxd4
11 .te3
12 l/:!Vb3
a b e d e
Negras
dS
e6
eS
exdS
tDf6
.te7
0-0
tDc6
cxd4
h6
J:.e8
... (D)
g h
Los oponentes de Kasparov en
los matches de Candidatos realiza-
ron aquí diversas jugadas: 12 l/:!Va4,
12 l/:!Vc2 y 12 a3, y las negras consi-
guieron buen juego en todos los ca-
sos. Yo opté por una continuación
más rara, especialmente preparada
para este encuentro.
70 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
12
13
14

tZ'l fS
tZ'l aS
i.g4
Esta jugada es una idea del gran
maestro Lajos Portisch. Es mejor
situar el caballo de inmediato en f5
que precederlo de 14 h3 i.h5 15
M. adl M. cS 16 g4 i.g6 y ahora 17
tZ'l f5, como recomendaban, tiempo
atrás, los manuales de aperturas.
14 M. e8
En nuestro primer match la De-
fensa Tarrasch se jugó en dos oca-
siones: en la presente partida y en
la séptima. Fue entonces cuando
las negras decidieron, por primera
vez, situar la torre en eS y en ese
momento tal jugada se consideró
una novedad teórica.
15 i.d4! ... (D)
Una fuerte jugada. En la sépti-
ma partida yo había cambiado en
e7: 15 tZ'l xe7+ M. xe7 16 .l:t. ad1   y
las negras igualaron rápidamente.
Aunque Kasparov perdió la parti-
da, no fue por su formación de
apertura, sino por una jugada im-
precisa en el final.
15
16
17
.ixe5
tZ'l e3!
.tes
M.xc5
La compensación por el peón
de dama aislado habitualmente
consiste en un activo juego de pie-
zas, pero en este caso las piezas ne-
gras son muy pasivas. Por lo tanto,
la discusión de la apertura ha con-
cluido a favor de las blancas.
17 .i.e6
Los "calzoncillos", con 17 ... d4,
son un ataque ficticio, a causa de lS
.l:t. adl.
18 M. ad1
Las blancas amenazaban ya 19
tZ'l exd5! tZ'l xd5 20 e4.
19 'ii'a4
19 .l:t. dS 20 .i:t.d3 merecía
consideración, y ahora 20 ... d4 se-
ría malo debido a 21 M.fd1 tZ'l c6
22 .i.xc6.
19
20
21
.l:t. d3
M.fd1
.i:t. d8
a6
... (D)
Después de 21 'l!lVd1 las negras
tendrían que responder 21 ... 'l!lVc6,
ya que 21 ... ct:J c4 22 ct:J exd5 ct:Jxd5
23 ct:Jxd5 .ixd5 24 .ixd5 ct:Jxb2 25
i.xf7+ ctl xf7 26 .Mxd8 ct:Jxd1 27
:l,xc8 Ihc8 28 l!xd1 habría desem-
bocado en un final de torres con un
peón extra para las blancas.
Ahora las torres y los caballos
blancos están situados de forma
muy poco habitual, como en una le-
tra T (se diría que la torre de d3 es-
tá suspendida entre los caballos de
c3 y e3, a modo de charreteras), y
todas las piezas están dirigidas con-
tra el punto más vulnerable de la
fortaleza negra. Pese a todo, el pe-
ón d5 sigue resistiendo la presión.
21 ct:J c4
22 ct:Jxc4
Con 22 ct:J exd5 ct:Jxd5 23 ct:Jxd5
i.xd5 24 .ixd5 no se consigue na-
da, en vista de 24 ... l!dxd5! 25
.Mxd5 .Mxd5 26 .Mxd5 ct:Jb6 27 'l!lVd4
ct:Jxd5 28 'l!lVxd5 'l!lVcl + 29 ctl g2 'l!lVxb2,
con un final de damas igualado.
22 l!xc4 ( D)
23 'lllVaS
Blancas
KARPOV- KASPAROV 71
La j ugada natural, 23 'i'b3, pro-
bablemente habría sido más fuerte.
Después de 23 ... d4, no 24 'l!lVxb7
'l!lVxb7 25 .ixb7 .Mb8 26 .ixa6 dxc3
27 .ixc4 c2 28 lrd8+ ct:J e8!, sino la
tranquila 24 'l!lVb6! , que gana un
peón: 24 ... ct:J d7 25 .Mxd4! Las ne-
gras, por lo general , deben ser muy
cuidadosas en esta posición, para
no perder su peón aislado.
23 .MeS
24 'i'b6 l!d7
25 lrd4 ... (D)
8
4
3-
abcde g h
Negras
Medidas profilácticas como 25
h3 o 25 a3 seguramente habrían
creado mayores problemas a las
negras.
25
26
27
'l!lVxc7
h3
'i'c7
.Mdxc7
El cambio de damas resulta po-
sible porque el peón de d5 es invul-
nerable: 27 ct:Jxd5 ct:J xd5 28 .ixd5
i.xd5 29 .Mxd5 l!xd5 30 .Mxd5 .Mc2
31 lrd8+ ctlh7 32 l!d7 .Mxb2 33 .Mxf7
.Mxe2, tablas.
72 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
27 h5
28 a3 g6
29 e3 'lJg7
30 cJJ h2 l:f. c4
31 i.f3 b5
32 cJJ g2 l:f. 7c5 (D)
8
7
5
4
3
2
a b . e d e f g h
Blancas
33 l:f.xc4 l:f.xc4
34 l:f.d4 cJJf8
35 i.e2 l:f.xd4
36 exd4 c!Je7 (D)
Un juego poco enérgico por par-
te de las blancas ha permitido que las
8
7
5
4
3
2
a b e d e f g h
Blancas
negras estabilicen la posición. Aquí,
con 36 .. . tt::l e4 37 tt:la2 tt::l d6 38 tt::l b4
a5 39 tt::lc6 tt:lc4, Kasparov tendría
más chances de conseguir tablas.
37 tt:la2 i.c8
38 tt:l b4 c!Jd6
39 f3 tt:l g8
40 h4 tt:l h6
41 c!Jf2 tt::l f5
42 tt:l c2 •.• (D)
Aquí se aplazó la partida y las
negras sellaron la jugada 42 ... f6.
Después de 42 .. . tt:l g7 43 g4 f6 44
i.d3 g5 45 .tg6! hxg4 46 h5, las
blancas cuentan con un peligroso
peón h pasado, pero seguramente
era más sólido 42 ... .td7.
42 f6
43 .td3 g5
44 i.xf5 i.xf5
45 tt:l e3 .ib1
46 b4 gxh4 (D)
El mal alfil de las negras (sus
peones de a6, b5 y d5 están situa-
dos en casillas de su mismo color)
determina la estable ventaja de las
blancas, pero ¿es decisiva? Des-
8
7
6
5
4
3
2
abc d e g h
Blancas
pués de 46 ... .i.g6, encontrar un
hueco en la fortaleza negra no re-
sul taría fáci l. Sin embargo, las ne-
gras han capturado el peón h4.
Cambiar peones, si es que eso es
posible, hace las tablas más fáci les.
De hecho, la ruptura g3-g4 es ino-
cua y a las blancas sólo les queda
la casilla f4 para tratar de penetrar
en el campo enemigo. Sus piezas
(rey y caballo) no pueden pasar
por ella al mismo tiempo ... Sin em-
bargo, las blancas tienen a su dis-
posición un camino digno de un
estudio artístico.
47 tt'l g2!!
Psicológicamente era imposible
que las negras hubiesen previsto
una jugada de estas características.
Resulta fácil asumir que las blancas
retomarán automáticamente el peón
en h4. Esta inesperada maniobra
de caballo se basa en un sacrificio
de peón, que al desaparecer libera
una casilla que su rey necesita. El
equilibrio material pronto se resta-
blecerá, pero las piezas blancas po-
KARPOV - KASPAROV
73
drán invadir a su antojo el territo-
rio enemigo.
47 hxg3+
48
49 tt'lf4+
50 ibxh5
51 tt'lf4+
52 .i.c2
53 i.dl
54 (D)
8
7
6
5
4
3
2
a b e d e g h
Blancas
Después de 54 ... .i.xf3 55  
las negras pierden finalmente el
peón d5.
55 tt'lxd5+
56 tt:J c7+
57 tt:Jxa6 .txf3
58
59
60 .i.hl
61
62 tt'l c5 .i.c6
Si 62 ... i:. g2, entonces 63 tt'l d3
64 tt'lf4 i.b7 65 Wd3 66
Wc3 y 67 d5, con efectos decisivos.
63 ibd3 .i.g2
64 tt'l e5+
65 tt:Jg6 (D)
66 tt:Je7 i:.b7
74 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
Blancas
66 ... 67 d5 68 d6
69 4:Jd5 tampoco salvaría a las
negras. La última posibilidad de
prolongar la partida era 66 ... .th1
67 4:Jc8
67 4:Jf5
68 4:Jd6+
69 4:Jxb5
70 4:Jd6 1-0
PARTIDA N° 16
KARPOV - KASPAROV
Moscú, 1984/85;
Campeonato Mundial (27)
Gambito de Dama,
Defensa Ortodoxa
1 4:Jf3 d5
2 d4 4:Jf6
3 c4 e6
4 4:Jc3 iLe7
5 h6
Aquí las blancas pueden elegir
entre tomar inmediatamente en f6
(la Variante Petrosian) y retirar su al-
fil a h4, a fin de efectuar el cambio en
el momento propicio (generalmente,
después de ... b7-b6). Estos dos pla-
nes se ven alternativamente en la
práctica, y he aquí lo que sucedió en
mis encuentros contra Kasparov.
7
6
5
4
3
6 i.xf6 i.xf6
7 e3 0-0
8 'ljlc2 eS
9 dxc5 dxc4 (D)
a b e d e
Blancas
g h
Kasparov y yo a menudo hemos
utilizado aperturas también juga-
das por el otro, algo inevitable, ya
que por entonces nuestros reperto-
rios eran en cierto modo similares.
Esta posición, en particular, se pro-
dujo en la partida Kasparov - Tim-
man (URSS vs Resto del Mundo,
Londres, 1984), jugada unos meses
antes. En aquella ocasión Kasparov
consiguió una convincente victoria
tras 9 ... 'ljlaS 10 cxd5 exd5 11 0-0-0
iLe6 12 4:Jxd5 SeS 13   Ahora
tenía que luchar contra sí mismo.
10 i.xc4 'ljlaS
11 0-0 i.xc3
En caso de 11 .. . ¡vxc5, después
de 12 tt:l e4 ¡ve7 13 tt:lxf6+ ¡vxf6 14
.:!.fdl, las blancas
apreciable presión.
12 ~   x c 3
13 bxc3
14 c6
15 .:!.ab1
16 k e2
17 .:!.fcl!
2
ejercerían una
~ x c 3
tt:l d7
bxc6
tt:l b6
eS
... (D)
abcde gh
Negras
El desplazamiento de la torre a
el es la primera de una serie de
precisas jugadas blancas. 17 l:i:.fdl se
sugería por sí sola, pero a largo pla-
zo sólo podía conducir a cambios
en la columna d. En el la torre de-
sempeña una función profiláctica
(la protección del peón e) y no qui-
ta la casilla dl al alfiL La situación
sólo quedará clara dentro de seis
jugadas, y debo confesar que yo
presentí, más que vi, dónde debía
situar mis piezas.
17 i.b7
Después de la partida esta juga-
da levantó críticas unánimes de los
comentaristas. De hecho, 17 ...
KARPOV - KASPAROV 75
ii. d7, controlando la casilla b5, es
más fiable. Por ej emplo: 18 'it>fl
(hay otra posibilidad, relacionada
con llevar el alfil a a6 y el caballo a
e5) 18 .. . .Sfd8 19 .Sb3 .Sac8 20 .Sa3
.Sc7 21 c4 k a4 22 l:!: bl ii.e8 23 .Sa5
y las blancas tienen una mínima
ventaja, como en la partida Novi-
kov- Sturua, Lvov, 1985.
Pero en la presente partida la
ventaja blanca desde el comienzo
ha sido difícilmente perceptible. Por
consiguiente, con un vistazo a esta
casi simétrica posición es difícil en-
tender de inmediato por qué el alfil
está mejor situado en d7 que en b7.
18 'it>fl ii.dS
Al precio de un tiempo hubiera
sido posible impedir que la torre
blanca llegase a b5: 18 .. . ii.c6, pero
después de 19 tt:le5 i.a4 20 ii.b5 (20
ii. a6 l:i:.fd8 21 st>e2, amenazando 22
tt:l d3 también sería desagradable pa-
ra las negras) 20 .. . ii.xb5+ 21 .Sxb5
.Sfc8 22 tt:ld3 c4 23 tt:l b2, las negras
no han rechazado las dificultades.
19 l:!: bS .•. (D)
a b e d e
Negras
g h
76 ANATOLI KARPOY- MIS MEJORES PARTlDAS
La torre blanca se dirige a su
posición ideal: la casilla a5. El peón
de a2 no puede tomarse, en razón
de que después de 20 c4 el alfil
queda encerrado. Ahora podemos
ver ya que la torre de el ejerce su
influencia en el desarrollo de los
acontecimientos.
19 ttJd7
En un análisis concluyente esto
pierde un peón. Más tenaz era 19 ...
.l:l. ac8 20 .l:l. a5 .l:l. c7 21 c4 it.. a8.
20 .l:l. aS .l:l.fb8
21 c4 i.c6
22 tt::l e1!
Paradójicamente, antes de em-
prender el ataque, todas las piezas
blancas primero se retrasan.
22 .l:l. b4
23 i.d1! ... (D)
a b e d e g h
Negras
Si 23 tt:'l d3 de inmediato, enton-
ces 23 ... .l:l. a4 y el peón está seguro.
Ahora, sin embargo, la marcha
tt::l el-d3-xc5 no puede impedirse. En
este momento se revela todo el ar-
senal de recursos blancos y la fuerza
de la tranquila jugada 17 .l:l.fcl.
23
24
25
26
t3
ttJd3
i.b3
.l:l.b7
.l:l. d8
gS
Las preparaciones finales. Des-
pués de la precipitada 26 tt::lxc5
tt::l xc5 27 .l:l. xc5 .l:l. b2 28 .l:l.xc6 .l:l. dd2
todas las conquistas blancas se ha-
brían evaporado.
26
27
28
tt::l xcS
.l:l. xcS

CDxcS
Las blancas deben seguir afron-
tando una larga y laboriosa tarea,
pero los resultados previos del
compromiso no son difíciles de re-
sumir: un peón es un peón.
8
7
6
5
4
3
2
28 .l:l. d6
29
30 .l:l. d1 .l:l.xd1
31  
32 .l:l.aS fS
33 hS (D)
abcde gh
Blancas
Kasparov trata, con toda su vo-
luntad, de conseguir algún contra-
juego. Con su última jugada ha de-
bilitado el peón de g5, y yo trataré
de explotar inmediatamente este
factor.
34
35
36
37
e4
fxe4
J:!.xgS

fxe4
i:.xe4
.ifS
El peón h negro podrá crear a
largo plazo problemas a las blancas
y hubiera sido mejor fijarlo con 37
h4. La siguiente variante, por ejem-
plo, sería posible: 37 ... J:!.f7 38
.i.g4 39 c5+ 40 i.a4+ 41
.ie8 J:!. h7 42 i.g6 J:!. h6 43 .ie4, con
fácil victoria.
8
7
6
5
4
3
2
37
38
39
40
41


a3
J:!. g4
h4
eS+
.ib1
J:!. e7
... (D)
abcde gh
Negras
El último movimiento de las
blancas es la jugada secreta. En el
proceso del análisis casero, quedó
claro que la posición aplazada era
excepcionalmente aguda, y que las
negras podían conseguir contrajue-
KA RPOY - KASPAROV 77
go. Por lo tanto, y si quería encon-
trar un camino inequívoco hacia la
victoria, tenía que solucionar va-
rios problemas inmediatos. No es
casualidad que este final haya he-
cho ya su presencia en las mono-
grafías sobre la teoría de finales.
41 h3!
En caso de una defensa pasiva,
con 41 ... J:!. h7, yo habría fijado el
peón h (pero ahora en h4), después
de lo cual las negras no tendrían
ninguna esperanza. Si 41 ... e4, en-
tonces 42 .id1 J:!.f7 43 J:!.f2 44
eS+ 45 i.b3 J:!. d2+ 46
J:!. d3+ 47 e3 48 i.a4 es decisivo.
42 g3
Las negras contaban con que yo
aceptase el sacrificio de peón, 42
gxh3, y entonces 42 ... l:!.h7! Am-
pliando considerablemente la esfe-
ra de influencia de la torre.
42 J:!. e8
Preparando el traslado de la to-
rre a la segunda fila, vía columna f.
42 ... J:!.f7 pierde inmediatamente,
por 43 c5+.
43
44
45
J:!. g7
J:!.xa7

J:!.f8
J:!.f2
l:!. xh2 (D)
Las blancas conseguirían una
bonita victoria después de 45 ...
J:!. b2. La línea principal sería ésta:
46 c5+ 47 .ic2 48 J:!. a6+
( 48 ... 49 J:!. b6+ 50
  49 .ixc2 J:!.xc2+ 50 J:!.xh2
51 J:!. a7+ (una alternativa es 51
... 52 J:!. h7 J:!. h1 53 h2 54
J:!. h8+ 55 c6+ 56 c7) 52
J:!.h7 l:!. h1 53 h2 54 e4+ (54
... J:!. a1 55 J:!. xh2 J:!.xa3+ 56 J:!. c3
57 J:!.e2 J:!.xc5 58 etc.) 55
78
ANATOLI KARPOV- MIS MEJORES PARTIDAS
3
2
a b e d e
Blancas
g h
l:tc1 56 'it>xh2 l:txc5 57 l:tf7 l:tc4 58
g4 e3 59 'it>g3, ganando.
46 c5+
47 i.a4+
48 l:td7+ 'it>e4
48 ... 49 c6 l:tb2+ 50 .ib3+
l:txb3+ 51 .ie4 52 l:td8 .ixc6
53 l:th8 .ig2 54 a4 'it>f5 55 l:th4 tam-
poco salvaría a las negras.
49 c6 l:tb2+
50   l:tb8
Si 50 ... h2, entonces 51 c7! Y
apenas surja la dama negra en el
tablero, se pierde: 51 ... h1 52
i.c6+.
51 c7 .l:.c8
52 'it>b6
53 i.c6! h2
54 g4! ... (D)
Quitando la casilla f5 al alfil.
Ahora todo ha terminado.
54 l:th8
55 l:tdl .ia2
56 l:tel +
57 .l:.e4+
58 .l:.xe5 'it>xg4
59 l:te2 1-0
a b e d e
Negras
PARTIDA N° 17
g h
KARPOV • KASPAROV
Moscú, 1985;
Campeonato Mundial (4)
1
2
3
4
5
6
7
8
Gambito de Dama,
Defensa Ortodoxa
d4 d5
c4 e6
tbc3 .ie7
tbt3 tLlf6
i.g5 h6
.ixf6 i.xf6
e3 0-0

Como la jugada de dama me
había reportado la victoria en la
partida que acabamos de ver, no
había motivos para evitar esta po-
pular posición un año más tarde.
Sin embargo, Kasparov había
preparado una interesante nove-
dad.
8 tt:'l a6! (D)
a b e d e
Blancas
g h
Una curiosa maniobra, que per-
mite a las negras especular con la
posición de la dama blanca en c2, a
fin de simplificar: 9 cxd5 ctJb4! 10
'iVb3 ctJxd5.
9
10
11
12
dxc5
cxd5
'iVd2
eS
'iVaS
ctJxcS
Después de 12 d6 .id7, seguido
por ... Tac8, o bien 12 dxe6 .ixe6,
las negras tienen compensación su-
ficiente por el peón.
12 l:.d8
No, por supuesto, 12 ... exd5,
en vista de 13 ctJxd5, mientras que
12 ... .ixc3 13 'iVxc3 'iVxc3+ 14 bxc3
exd5 15 l:.xd5 también es favorable
a las blancas.
13 ctJd4
La única posibilidad para lu-
char por la iniciativa. Después de
13 .ie2 ~ x c 3 14 'iVxc3 'iVxc3+ 15
bxc3 l:.xd5, ha llegado la hora de
acordar tablas.
13
14 ~ e  
exd5
'iVb6
KARPOV - KASPAROV 79
Después de 14 ... ctJe6 15 ctJb3
~ x c 3 16 bxc3, las blancas también
están un poco mejor.
3
2
15 0-0 4Je4 (D)
abcde g h
Blancas
Problemas definitivos acosarían
a las negras en caso de 15 ... ctJe6 16
ctJf3 d4 17 ctJe4 dxe3 18 ctJxf6+ gxf6
19 'iVxe3.
16
17
18
19
'iVc2
'iVxc3
'iVc2!
'iVb1
ctJxc3
.ie6
l:.ac8
La dama se retira y ocupa una
posición segura. Cuando se requie-
ra su participación podrá regresar
rápidamente al centro.
19 l:.c7
20 l:.d2 l:.dc8
Después de 20 . . . i.xd4 21
l:.xd4, todas las piezas negras que-
darían atadas a la defensa del peón
d5. En este caso, la partida posible-
mente finalizaría en tablas, pero el
juego pasivo no encaja en el estilo
de Kasparov. Era difícil imaginar
que cambiar la estructura de pea-
80 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
nes, en la forma que se producirá,
llevaría en el futuro a plantear se-
rios problemas a las negras.
21  
Si 21 l:!.fdl , las negras deberían
continuar con 21 ... i:.xd4 y enton-
ces 22 :S.xd4 :S.c2 23 :!:!.4d2 i:.f5.
21 fxe6 (D)
a b e d e
Blancas
g h
21 ... ¡¡rxe6 22 l:!. fd1 difícilmente
puede considerarse mejor.
22 k g4
Si 22 l:!.fd1, entonces sería posible
22 ... amenazando 23 ... ¡¡¡xd2!
con absoluta igualdad. Durante mu-
cho tiempo la posición negra parece
esperanzadora, pero mientras que
su alfil dispara al aire, el alfil blanco
es capaz de crear peligrosas amena-
zas (un tema típico cuando existen
alfiles de distinto color). Al final, la
estrategia de las blancas sobre casi-
llas de ese color se impone. Como
observó el gran maestro (¡y pianis-
ta!) Taimanov, durante las 17 juga-
das yo sólo estuve "tocando sobre
las teclas blancas."
22
23
24
h3
¡¡¡d3
:S.c4
¡¡¡c6
Después de 24 ¡¡¡ g6, las negras
pueden regresar con 24 ... ¡ves, y las
blancas todavía no están listas para
la invasión sobre casillas de su color
8
7
24
25
26
27
l:!.fd1
b3
¡vez
a b e d e
Blancas
aS
:S.c3
:S.f8 (D)
g h
Las blancas conservarían una
ventaja mínima después de 27 ...
:!:!.el 28 :S.xc1 ¡¡¡xcl + 29 ¡¡¡c6 30
g3. Pero Kasparov subestimó, al
parecer, las amenazas blancas.
28 J:.h5!
El alfil rebota en los bordes del
tablero, cual si se tratara de una bo-
la de billar, cambiando de dirección
y finalizando en una diagonal toda-
vía más peligrosa que la anterior.
28 b5
Era preciso 28 .. . k d8 29 k g6
j,c7 30 J:. d3 ¡¡¡d6 31 g3 ¡ves 32
¡¡rg4 ¡¡rf6, erigiendo una fortaleza.
La textual es una pérdida de tiem-
po, y permite a las blancas mejorar
su posición.
29 i.g6 i.d8
30 i.d3 b4
31
32 e4! i.gS (D)
abcde gh
Blancas
33 ¡¡_c2 ¡¡_xc2
Tanto después de 33 000 34
¡¡_e2 como de 33 000 34 ¡¡_es
35 ¡¡_xc3 bxc3 36 exd5 exd5 37 i.c2,
la iniciativa blanca no sería neutra-
lizada, pero las negras probable-
mente estarían más tranquilas.
34 ..ixc2
3S
36 ¡¡_n ... ( D J
Defendiéndose contra la ame-
naza 36 000 ¡¡_xf2 37 '*lVxf2 .il.. e3. La
actividad de la dama negra será efí-
mera y sobre el rey negro se cier-
nen espesos nubarrones.
36
37 exdS exdS
38 i.bl!
39
KARPOV - KASPAROV 81
a b e d e
Negras
g h
La alternativa era 39   pero
¡en algún momento una pieza blan-
ca deberá ocupar una casilla negra!
Obviamente, no hay razones para
perseguir al peón: 39 '*lVxd2 .il..xd2
40 ¡¡_dl i.g5 41 ¡¡_xd5 ¡¡_d8 y ahora
los alfiles de distinto color operan
en favor de las negras.
39 ¡¡_d8
39 000 d4 40 'it>g8 41 i.d3
también es malo, pero 39 000 .il..f6 hu-
biera sido una defensa más tenaz.
8
7
6
5
4
3
2
40 'it>g8 (D)
a b e d e
Blancas
g h
82 ANATOU KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
Aquí se aplazó la partida y mi-
nuciosos análisis demostraron que
las blancas disponían de numero-
sos recursos ofensivos.
41 '*lVe6+
Si 41 ... <;t>f8, entonces 42 .tg6
'*lVf4 43 l:te1, con la mortal amenaza
 
42
43
44
45
46
47
48
49
50
'iig6
iV'e6+
.tf5
iV' g6
ii. e6+
.i.f5
g3
'it>g2
iV'h7


'*lVc3
<;t>g8



iV'f6
iV'ti
Se amenazaba 51 f4, ganando
pieza, y si 50 .. . g6, entonces 51
.i.xg6 52 f4 .tf6 53 l:tdl.
51 h4 .i.d2
Otras retiradas de alfil no son
mejores: 51 ... .tf6 52 l:tel iV'g8 53
iV'g6 iV'f7 54 iV'g4, o bien 51 ... .i.e7
52 l:te1, con las amenazas 53 .i.e6 y
53 .tg6.
5
4
3
2
52
53
l:tdl
l:td3
a b e d e
Blancas
i.c3
l:td6 (D)
g h
Si 53 ... iV'g8, entonces 54
iV'f7 55 iV'b6 es muy fuerte. Ahora
que la torre blanca ha entrado en
juego, los acontecimientos se desa-
rrollan con rapidez.
54 l:tf3!
Una imprecisión (54 l:e3) ha-
bría bastado para que las negras
pudiesen liberarse con 54 ... g5!
54 We7
El rey está obligado a abando-
nar su refugio. Si se taponase la co-
lumna f, la aparición de la torre por
e3 resultaría decisiva: 54 ... .tf6 55
l:e3 g5 56 iV'xh6+, una vez tapada
la acción de la torre negra; 54 ...
l:tf6 55 l:e3 g5 (55 ... l:xf5 56 iV'h8+
iV'g8 57 l:te8+ Wxe8 58 '*lVxg8+ Wd7
59 f4) 56 'iih8+, cubriendo la ac-
ción el alfil. ¡Motivos de problema
en abundancia!
55 iV'h8!
55 l:e3+ resultaría precipitado,
en vista de 55 ... Wd8 56  
57 iV'c8+ Wb6 58 iV' b8+ ®c5!, y las
negras se defienden, con ayuda de
... l:c6 y ... iV'c7.
55 d4 (D)
a b e d e
Blancas
g h
Si 55 ... .teS, entonces 56 .th3
.a:f6 57 .a:e3! .:xf2+ 58 es el fi-
nal.
56
57
58
59
'll\!' c8
'i'cS+
.:r4
.a:e4+
.:r6



Parece como si las negras pu-
dieran escapar sin un rasguño
con 59 ... .a:e6, ya que si 60 .txe6, 60
... pero de nuevo aparece
una decisiva maniobra de proble-
ma: 60 'i'c4! .:xe4 61 'i'g8+ 62
'i'xg7+ y 63 'i'xb7.
60 'i'c4+
.:n
'i'd7
1-0
61 .th7!
62 'i'e6
63  
Yo tenía preparada la continua-
ción 63 ... .:e7 (si 63 .. . enton-
ces 64 'i'c5+ .:e7 65 .a:f4+ 66
'i'c6+ 'i'd7 67 .tg6+ ; o bien 63 ...
'i'e7 64 'i'b8+) 64 'i'f4+ .:v 65
'i'b8+.
PARTIDA N° 18
KASPAROV - KARPOV
Moscú, 1985;
Campeonato Mundial (5)
1
2
3
4
5
6
7
Apertura Española,
Variante Zaitsev
e4 eS
ctJf3 tLlc6
.ibS a6
i..a4 ctJf6
0-0 .te7
.:el bS
i..b3 d6
8
9
10
KASPAROV- KARPOV 83
c3
h3
d4
0-0
.tb7
.:es
Esta jugada de torre fue intro-
ducida en la práctica por mi segun-
do Igor Zaitsev, y la variante, por lo
tanto, lleva su nombre. Las negras
fortifican el centro y no gastan
tiempo en la profiláctica ... h7-h6.
Es cierto que hay el peligro de que
las blancas repitan jugadas con 11
ttJg5 .:fs 12 ttJf3 .:es 13 ttJg5. Por lo
tanto, si las negras necesitan ganar,
deberán elegir otra variante.
7
11 ctJbd2 i.f8
12 a4 'i'd7 (D)
a b e d e
Blancas
g h
Esta jugada de dama es relati-
vamente rara. La continuación ha-
bitual aquí es 12 ... h6.
13 axbS axbS
14 .:xa8 i.xa8
Después de 14 ... .:xa8 15 ttJg5,
el caballo negro es obligado a retro-
ceder a la última fila, permitiendo
así que las blancas dominen el cen-
tro: 15 ... ctJd8 16 ctJdf3 exd4 (16 ... h6
84 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
17 lLl xí7!? lLl xí718 dxeS ; 16 ... eS
17 dxcS dxcS 18 "i'xd7 tt:Jxd7
19 tZ:l xí7! c4 20 tt:Jxd8 .l:.xd8 21 .i.a2
.l:.e8 22 i.e3, y las blancas consiguie-
ron clara ventaja en la partida Ivan-
chuk- Portisch, Linares, 1990) 17 eS!
15 d5
Ahora, puesto que las negras
han retomado en a8 con el alfil, des-
pués de 1S tZ:l gS pueden responder
con 1S ... .l:.e7, seguido de ... h7-h6.
15 tt:Ja5
En la 46• partida de nuestro pri-
mer match, opté por la retirada 1S
... tt:Jd8, y después de 16 tt:Jfl h6 17
ctJ3h2! tt:Jb7 18 .i.c2 tt:J cS 19 b4 tt:J a6
20 tt:Jg4 tZ:l h7 21 tZ:lg3 c6 22 dxc6
.kxc6 23 i.b3 tt:J c7 24 "i!'f3 tt:J e6 2S
h4 "i'd8 26 .l:. d1, las blancas consi-
guieron ventaja.
16 i.a2 c6
17 b4 tt:J b7 (D)
Después de 17 ... tt:J c4 18 tt:J xc4
bxc4 19 i.gS! tZ:lxdS 20 i.xf6 dxe4
21 tZ:l xeS "i'a7 22 lLlg4 "i'xa2 23
tt:Jh6+ ~ h   24 "i'hS gxf6 2S "i'xf7
i.xh6 26 "i'xe8+ r!lg7 27 "i'e7+, las
a b e d e
Blancas
g h
blancas tienen ventaja, ya que el al-
fil enemigo carece de perspectivas.
Sin embargo, ahora parece que las
negras están asfixiándose por una
carencia vital de espacio. Pero esta
impresión es errónea. Nimzowitsch
dijo en una ocasión que una pieza
que ha estado durante mucho tiem-
po en cautividad incrementa gra-
dualmente su fuerza una vez que
ha conseguido liberarse. De hecho,
en esta partida mi alfil de a8, oculto
en el rincón del tablero y bloquea-
do por tiempo indefinido por el ca-
ballo de b7 y el peón de c6, pronto
se liberará y podrá desarrollar una
enérgica actividad, y precisamente
gracias a este alfil conseguirán las
negras la mejor parte del juego.
18 c4
La estándar 18 ctJfl es mejor, y
después de 18 .. . cxdS (18 ... eS
19 i.gS .fie7 20 tt:Jg3 g6 21 "i'd2, pre-
parando tLl h2 y f4) 19 exdS h6 20
tt:Jg3 .l:.c8 21 "i'd3 ctJd8! 22 ctJh2 g6 23
h4, las blancas retienen la iniciativa.
8
7
6
5
4
3
2
18 .l:.c8! (D)
a b e d e
Blancas
g h
Antes de retirar el caballo a d8,
es lógico situar la torre en una co-
lumna más prometedora.
19 dxc6
Renunciar al dominio del cen-
tro permitiría a las negras conse-
guir inmediatamente una partida
jugable. Unos acontecimientos
fascinantes resultan después de 19
tt:l d8! 20 .tb2 bxc4 21 tt:lxc4
  (21 ... l:!. b8! también ofrece
buenas perspectivas a las negras)
22 l:!. al cxd5 23 exd5 .txd5 24
tt:lxd6 i.xd6 25 jLxd5 + 26
i.xal l:!. cl+ 27   y las ne-
gras tienen compensación sufi-
ciente por su pequeño déficit ma-
terial.
19
20 c5?
En lugar de esta arriesgada
aventura, habría sido mejor
20 i.b2. Con la textual, la amenaza
sobre f7 (20 .. . dxc5 21 i.xf7+) es
fácilmente neutralizada y las ne-
gras se apoderan de la iniciativa.
20 tt:ld8
21 jLb2 dxc5!
22 bxc5
Las negras también tienen bue-
nas chances después de 22 qjxe5
  23 c4 24 jLc3 25
l:!. e3 jLxb4 26 tt:lexc4 bxc4 27 jLxf6
c3! 28 l:!. g3 qje6, o bien 22 i.xe5
qjd7 23 i.b2 c4.
22
23 i.xe5 tt:l d7
24 jLb2 'i\lb4! (D)
Más preciso que 24 ... 'i\lc2
25 'i\lal 26 qjd4 qjc5 27 l:!. e3,
con juego agudo.
25 tt:l b3?
KASPAROV - KARPOV 85
abcde gh
Blancas
Después de 25 la posición
blanca seguiría siendo defendible,
pero el deseo de generar alguna ac-
tividad les conduce a una posición
difícil.
25 qjc5!
26 i.al
Un sacrificio de peón forzado.
Después de 26 qjxc5   27 l:!. e2
a3 28 tt:l d3 i.xe4 29 i.xf7 + tt:lxf7
30 b4, las negras tendrían cla-
ra ventaja.
26 jLxe4
27 qjfd4 ... (D)
Las negras también habrían ga-
nado, de forma efectiva, en caso de
27 et:l g5: 27 ... i.c2! 28 +
29 i.d6+ 30 g3 et:l e4.
27 tt:ldb7
28 tt:l d6
29 qjxc5
30 l:!.e8
31 l:!. dl i.g6
32  
33 i.e4
34
35 ..ib3
86
ANATOLI KARPOV- MIS MEJORES PARTIDAS
a b e d e g h
Negras
36 ~ b   b4
37 .l::te3 i.g6
38 .l::txe8 ¡yxe8
39
¡y el
Cbe4
40 i.dS CbcS
41 Cbb3 Cbd3
0-1
La jugada final fue la secreta.
En la posición aplazada el peón pa-
sado de las negras les garantiza la
victoria y Kasparov consideró que
no tenía sentido reanudar el juego.
PARTIDA N° 19
KARPOV - KASPAROV
Moscú, 1985;
Campeonato Mundial (22)
Gambito de Dama,
Variante del Cambio
Por tercera vez consecutiva en
el match, en la presente partida se
planteó una forma aguda de la Va-
riante del Cambio en el Gambito
de Dama. En las dos primeras par-
tidas las blancas llevaron la iniciati-
va, pero ambas finalizaron en ta-
blas. Esta vez, sin embargo, me las
arreglé para ganar.
1 d4 dS
2
3
4
5
c4
Cbc3
cxdS
k f4
e6
i.e7
exdS
tbf6
En la 21 a partida, en la que Kas-
parov conducía blancas, después de
S ... c6 6 e3 ii:.f5 7 g4 i.e6 8 h4 Cbd7
9 hS, introduje una novedad, 9 .. .
tt:ih6, pero no conseguí solucionar
mis problemas de apertura .
6 e3
En la 20a partida impedí que el
alfil enemigo llegase a f5 mediante
6 ¡yc2, pero el tiempo que perdí en
hacerlo se tradujo en una rápida
igualdad: 6 ... 0-0 7 e3 eS! 8 dxcS
i.xcS 9 tt:if3 Cbc6 10 k e2 d4!
6 0-0
7 Cbf3 i.fS
8 h3
Preparándome para realizar la
típica maniobra de esta posición,
g2-g4. El avance del peón h no ha-
bía sido efectuado antes con este
orden de jugadas.
8 c6
9 g4 i.g6
10 tt:i eS tt:ifd7 ( D)
Después de 10 ... CDbd7 11 h4,
las negras quedarían demasiado
restringidas.
11 tt:ixg6 fxg6
De retomar con la rutinaria 11
hxg6, las negras quedarían sin
contrajuego posible.
12 i.g2 Cbb6
abcde gh
Blancas
13 0-0
13 ... ét:J a6 no es suficiente para
equilibrar las acciones, debido a 14
  ni tampoco lo es 13 ... g5, a
causa de la línea 14 i.g3 i.d6 15
i.xd6 16 e4!
14 ét:J e2 ... (D)
abcde gh
Negras
También habrían sido promete-
doras para las blancas tanto 14
como 14 k g3, seguidas del
avance e3-e4.
KARPOV - KASPAROV 87
14 g5
15 Ji&g3 .il.d6
16 ''i' d3 ét:Ja6
17 b3
18 Jii. xd6
La inmediata 18 f4 habría dado
lugar a una aguda lucha: 18 ... l:Lae8
(18 ... gxf4 19 ét:Jxf4) 19 fxg5 i.xg3
20 ét:Jxg3 21 e4.
18
19 f4
El avance de los peones del
flanco de rey aseguran a las blancas
una iniciativa categórica.
19 gxf4
20 exf4 l:Lae8
21 f5 ... (D)
abcde g h
Negras
Probablemente hubiera sido
más preciso 21 l:Lf3 ét:J d7 22 g5, se-
guido de h4 y ét:Jg3.
21 ét:Jc7
22 l:Lf2 ét:J d7
23 g5
24 h4
25 l:Ld1 ét:Jb5
26 l:Lxe3
88 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
27  
28 tt:l g3
29 tt:Jn
30 l:!. d3
31 tt:lg3
tt:l b6
tt:l c8
l:!. e7
tt:l cd6
Aquí me estaba preparando pa-
ra llevar el rey a g4 y rechazar al
caballo negro con a2-a4, mante-
niendo la presión. Obviamente, las
negras también deberían incorpo-
rar su rey al centro, con 31 .. . 'it>g8,
o bien activar su torre con 31 ...
l:!. el. En lugar de ello, Kasparov, en
serios apuros de tiempo, comete un
importante error.
3
2
a
31
32
33
34
tt:l e4? (D)
e e g
Blancas
.i.xe4! dxe4
l:!. e3 tt:lxd4
'it>h3
Con 34 f6! gxf6 35 gxf6, las blan-
cas conseguían una fuerte posición.
Por ejemplo: 35 ... l:!.e6 36 l:!.xe4, pe-
ro antes de entrar en acciones deci-
sivas, preferí activar mi rey.
34 l:!. e5
35 'it>g4 h5+?
Kasparov da un impulsivo jaque,
influido por los apuros de reloj. Era
preciso 35 ... o 35 ... l:!.fe8, afe-
rrándose a una defensa tenaz.
36
Las negras posiblemente espe-
raban 36 l:!. exf5+ 37 tt:lxf5
tt:lxf5, con probables tablas (pero
no 38 'it>xe4, debido a 38 ... tt:l d6+
39 'it>e5 l:!.xf2).
36
37
38
39
40
l:!.xf5
tt:lxf5
l:!.xe4
l:!.e7
tt:lxf5
l:!.fxfS
l:!.xf5

bS
En caso de 40 .. . l:!. b5, las blan-
cas pueden conseguir su objetivo
con 41 a4 l:!.xb3 42 g6+.
41 l:!.xa7 b4
42 1-0
El final de torres aplazado es fá-
cilmente ganador para las blancas,
ya que la movilidad del peón h re-
sulta decisiva.
PARTIDA N° 20
KARPOV - BELIAVSKY
Moscú, 1986, equipos
Gambito de Dama,
Defensa Ortodoxa
1 d4 tt:lf6
2 c4 e6
3 tt:lf3 dS
4 tt:l c3 .i.e7
5 .i. gS h6
6 i.xf6 .i.xf6
7 e3 0-0
8 l:!. cl c6
9 .ítd3 tt:ld7
10 0-0 dxc4
11 eS
12 h3! ... (D)
8
7
6
5
4
3
2
abcde gh
Negras
Aquí suelen jugarse tanto 12
  como 12 l'De4, pero en ambos
casos se han encontrado, para las
negras, convincentes caminos hacia
la igualdad. Esta modesta pero ve-
nenosa jugada periférica de peón
fue introducida, por primera vez,
por Kasparov en la 23a partida de
nuestro segundo match. La idea
subyacente es que el alfil de casillas
blancas permanezca el mayor tiem-
po posible donde está, de modo que
en caso de 12 ... .l:!.e8 las blancas dis-
pongan de la posibilidad 13 ¡yb3.
Además, la casilla g4 está controla-
da y, tras la apertura del centro, el
alfil de c8 tendrá problemas para
desarrollarse. Así, puede decirse
que las negras se encuentran en una
suerte de peculiar Zugzwang.
12 exd4
13 exd4 C'Db6
14 .i.b3 ii.fS(D)
En la partida contra Kasparov
antes mencionada, continué con 14
KARPOV- BELIAVSKY 89
8
7
6
5
4
3
2
a b e d e g h
Blancas
... .l:!.e8 y desarrollé el alfil a la jugada
siguiente. Después de 15 .l:!. e1 .i.f5 16
.l:!.xe8+ ¡yxe8 17 ¡yd2 ¡yd7 18 .l:!.e1
.l:!. d8 19 ¡yf4 t'Dd5 20 t'Dxd5 cxd5 21
'DeS .i.xe5 22 .l:!.xe5 .i.e6 23 ¡ye3, las
blancas consiguieron ventaj a.
1S .l:!. e1 aS
En caso de 15 ... .l:!. e8 16Txe8+
¡yxe8 17 ¡yd2, la partida seguiría la
línea antes descrita.
16 a3 ¡yd7
En la 22a partida del match-re-
vancha con Kasparov, contesté 16
.. . .l:!. e8, y después de 17 .l:!.xe8+
¡yxe8 18 ¡yd2, ensayé una nueva
idea, 18 ... t'Dd7. Sin embargo, tras
19 ¡yf4 .i.g6 20 h4 ¡yd8 21 C'Da4 caí
en dificultades. Una importante
novedad se introdujo en la partida
Gurevich - Van der Sterren, Bakú,
1986: 18 ... ¡yd7 19 .l:!. e1 .l:!. e8! 20
.l:!.xe8+ 21 ¡yf4 .i.e6! , y las ne-
gras igualaron el juego.
17 'DeS
18 .l:!.xeS .l:!.feS
19 ¡vez .l:!.adS
Las negras han decidido que no
hay prisa en avanzar su peón a.
90 ANATOLI K ARPO V- MIS MEJORES PARTIDAS
8
7
6
5
4
3
2
20
21
M.e1
iVxeS
a b e d e
Blancas
M.xeS
a4(D)
g h
Parece como si el retraso en
efectuar el avance del peón a no re-
presentase ninguna diferencia.
Ahora las blancas deberán retirar
su alfil a a2, porque la variante 22
tt:lxa4 tt:lxa4 23 .txa4 iVxd4 24 iVxf5
iVxa4 no crea ningún problema a
las negras. Sin embargo, las blancas
encuentran una atractiva maniobra
intermedia.
22
23
iVcS
M. e7
axb3
iVd6
De nuevo, otra jugada interme-
dia. Antes de recuperar la pieza, la
torre blanca penetra en la séptima
fila. Aquí 23 ... iVxd4 perdería, debi-
do a 24 M.e8+! ~ h 7 25 iVxf5+, mien-
tras que si 23 ... iVc8, entonces 24
iVxb6, con evidente ventaja de las
blancas.
24
25
26
M. eS+
iVxd6
iVb4
M.xe8
tt:l c4
bS
8
7
6
5
4
3
2
27
28
dS!
tt:lxdS
a b e d e
Blancas
tt:lxdS
.tc2 (D)
g h
Al avanzar 27 d5 había pensado
jugar aquí 29 tt:le7+, pero mientras
verificaba la variante llamó mi
atención la posibilidad 29 .. . M.xe7!
30 iVxe7 tt:lxb2 31 iVe8+ <t>h7 32
iVxb5 tt:l dl 33 iVc4 f5 con unas ta-
blas dignas de un estudio artístico:
el caballo oscila entre b2 y dl y las
negras consiguen salvarse. En caso
de 34 a4 tt:l b2 35 iVc6 tt:l dl , la dama
debe regresar a c4, ya que después
de 36 aS .ie4! , seguido de 37 ... b2,
son las negras las que dominarían
la situación.
29 iVc3 M. d8
30 tt:lf4 M. d1+
31 ~ h   tt:ld2
Después de 31 .. . M. bl 32 a4
tt:lxb2 33 axb5, el peón no puede
ser detenido.
32 h4
Previniendo el jaque perpetuo
de caballo.
8
32 .ifS
33 f3 gS
34 hxgS hxgS
3S ct:J e2 .•. (D)
a b e d e
Negras
g h
Sorteando la trampa final: 35
ctJhS ct:Jfl + 36 <;t>g1 ct:J g3+ y las blan-
cas perderían su caballo.
3S g4
36 ct:Jg3 .ie6
37 f4 ctJfl+
38 t¿jxfl_ !:!.xfl
39 V!lYeS .ic4
40 <;t>g3 !:!.dl
41 fS !:!.dS
42 'V!lVe4 1-0
PARTIDA N° 21
KARPOV - KASPAROV
Londres/Leningrado, 1986;
Campeonato Mundial (5)
1
2
3
Defensa Grünfeld
d4 ct:Jf6
c4 g6
ct:J c3 dS
KARPOV - KASPAROV 91
4 .if4 .ig7
S e3 eS
6 dxcS
7 !:!. el tt:l e4
8 cxdS ct:Jxc3
9
10 bxc3 ... (D)
abcde gh
Negras
Esta variante tuvo su bautismo
en la práctica en la famosa partida
Petrosian - Fischer, Buenos Aires,
1971 (Candidatos, 2), que prosiguió
así: 10 .. . 11 .ic4 ct:J d7 12 ct:J e2
ct:J eS 13 .ia2 .ifS 14 il:.xeS! .ixeS 15
ct:Jd4 16 ctJxfS gxfS 17 0-0, con
un peligroso ataque de las blancas.
Más tarde se propusieron varias lí-
neas para las negras, siendo la más
efectiva 12 ... ctJxcS 13 0-0 0-0 14 f3
eS! lS .ig3 bS16 .ia2   17 <;t>h1
aS, con suficiente contrajuego.
10
Kasparov prefiere cambiar da-
mas. Hasta ahora esta jugada había
permanecido en una especie de
limbo, y sólo en los últimos tiem-
pos han ido surgiendo nuevas ideas
para las negras.
92 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
11
12
~ x d  
.IÍ.bS
tt:l d7
Después de 12 c6 bxc6 13 dxc6
tt:l b6 (o bien 13 ... tt:lf6), las blancas
no han conseguido nada.
12 0-0
13 .txd7
Si 13 c6, entonces 13 ... tt:lc5.
Ahora las negras consiguen la ven-
taja de la pareja de alfiles pero, co-
mo pronto se pondrá en evidencia,
ambos estarán paralizados.
8
7
6
5
4
3
2
13 i.xd7 (D)
a b e d e
Blancas
14
1S
e4
eS
fS
e6!?
g h
Un momento importante. ¿Por
qué descartó Kasparov la línea co-
nocida 15 ... M.ac8 16 c6 bxc6 17 d6
exd6 18 exd6 M.f6, reputada como
favorable a las negras (Schmidt -
Gross, Naleczow, 1984)? La res-
puesta es que 15 ... M. ac8 sería repli-
cada ahora con 16 c4! M.xc5 17 ..te3,
como en la partida Seirawan -
Adorján, Nueva York, 1987.
16 c4 M.fc8 (D)
8
7
6
5
4
3
2
a b e d e
Blancas
g h
Después de 16 ... g5 17 .txg5
..ixe5 18 tt:lf3 ..ig7 19 M. b1 y M. he1,
las blancas han completado su de-
sarrollo, manteniendo una fuerte
presión.
17 c6!
Las blancas no conservan su
peón extra, pero al devolverlo ex-
traen el máximo provecho, creando
un peón pasado y restringiendo el
movimiento de la torre negra y del
alfil de casillas blancas.
17 bxc6
18 d6 eS
Ahora el alfil dama negro busca
alguna libertad de acción, pero el
alfil de rey comienza a estar asfixia-
do. Quizá el sino de ambos alfiles
hubiera sido diferente de haber
tratado el problema de otro modo:
18 ... g5 19 ..txg5 ..txe5 20 eS M.bc8,
y las negras conservan esperanzas
de contrajuego.
19 h4! h6
20 tt:lh3! ... (D)
Después de la jugada más natu-
ral, 20 tt:lf3, la réplica 20 ... .tc6! ha-
a b e d e
Negras
g h
bría conducido a un juego complejo
con chances recíprocas. Sin embar-
go, yo pude encontrar una solución
muy lógica a esta posición. El caba-
llo blanco se concentra en realizar la
única trayectoria posible que le lle-
vará a la casilla óptima: d3. Tan
pronto como haya alcanzado su ob-
jetivo, el alfil de g7 quedará encerra-
do en una trampa, compuesta por
los peones blancos eS y d6 y el alfil
de f4. Al mismo tiempo, las blancas
impiden el avance liberador .. . g6-gS.
20 aS
El peón pasado a no es peligro-
so, por lo que las negras deberían
haber ocupado inmediatamente
otra columna, con 20 ... .Mcb8.
21 t3 a4
22 .Mhel! .•• (D)
Superprotección del peón eS.
Tras la precipitada 22 ctJf2 las ne-
gras podrían pescar en río revuelto
con 22 .. . gS! 23 hxgS hxgS 24 i.h2
f4 2S ctJd3 iLe8 26 iLgl i.g6
27 ct::l xcS ..txeS 28 ct::l xe6 ii:.xd6 29
ctJxgS.
8
7
6
5
4
3
2
KARPOY- KASPAROY 93
a b e d e
Negras
22
23 ct::lt2
24 ctJd3
25 l:Ial
26 hxgS
27 iLxgS
a b e d e
Negras
27
a3
a2
.Ma3
gS
hxgS
... (D)
g h
g h
Después de 27 ... l:Ib8 el duelo
podría concluir con unas tablas de
final artístico: 28 iLf4 l:Ibb3 29
ctJxcS .Mb2+ 30 ~   l .Mxg2 31 ..td2
94 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
.th6! 32 .txh6 l:!. c3+ 33 Wd1 l:!. d3+!
34 lbxd3 .ta4+ 35 Wcl l:!.c2+ y las
negras consiguen jaque perpetuo.
Pero veamos una simple refutación
de este "estudio": 28 ~ e 2   l:!.bb3 29
lbxc5 l:!.b2+ 30 Wfl y las blancas
dominan la lucha.
28 ..tf4
29 l:!. ec1
30 l:!. c3
31 l:!. c2
32 lbcl
libS
.tc6
liaS
libaS
1-0
PARTIDA N° 22
KARPOV - KASPAROV
Londres/Leningrado, 1986;
Campeonato Mundial (17)
Defensa Grünfeld
Esta miniatura es un ejemplo
clásico de lucha decidida por com-
pleto en el proceso de la prepara-
ción casera. La novedad de las
blancas no puede decirse que sea
inusual, puesto que consiste en el
avance del peón h una sola casilla,
pero un cuidadoso análisis ha de-
mostrado que después de esta juga-
da la defensa negra resulta nota-
blemente difícil.
1 d4 lbf6
2
3
4
5
6
7
8
9
c4
lbc3
tt:Jf3
'ilb3
'ilxc4
e4
..te3
l:!. d1
g6
dS
..tg7
dxc4
0-0
..tg4
lbfd7
lbc6
8
7
6
5
4
3
2
10
11
i.e2
'ilcS
a b e d e
Blancas
lbb6
'ild6 (D)
g h
La posición crítica de la Varian-
te Smyslov. Casi todo se ha intenta-
do aquí, incluyendo 12 'ilxd6,
12 lbb5, 12 d5, 12 h3 y 12 0-0. En la
partida clave Botvinnik - Fischer,
Olimpiada de Varna, 1962, después
de 12 h3 ..txf3 13 gxf3 l:!. fd8 14 d5
lbe5 15 lbb5 'ilf6 16 f4 lbed7 17 e5,
Fischer obsequió a Botvinnik con
la desagradable sorpresa 17 ...
'ilxf4! Sin embargo, tras errores de
uno y otro bando, esta fascinante
partida concluyó finalmente en ta-
blas. No obstante, las blancas dis-
ponen de una interesante jugada,
que hasta ahora no había sido pues-
ta a prueba en la práctica.
U eS!
A primera vista este avance pa-
rece paradójico. Las blancas no só-
lo debilitan seriamente su peón de
e5, sino que también permiten el
cambio de damas. Sin embargo, las
cosas no son tan simples ...
12
13 dxc5
Blancas
'i'xc5
LiJeS (D)
En respuesta a la más natural,
13 ... tt:ld7, las blancas disponían de
14 h3! jLxf3 1S gxf3! y el supuesta-
mente condenado peón de e5 re-
sulta ser invulnerable, pues de ser
capturado por cualquiera de los ca-
ballos, se gana pieza con 16 f4! En
caso contrario, las blancas reforza-
rán el peón eS con su vecino, consi-
guiendo clara ventaja.
14 h3!
En la 15" partida, donde se em-
pleó por primera vez la novedad 12
eS, jugué 14 tt:l bS, y después de 14
...   1S tt:lxc7 e6! Las negras pu-
dieron igualar por completo. De
hecho, la amenaza de rodear al rey
mediante 16 ... a6 obliga a las blan-
cas a perder un tiempo, jugando 16
tt:l bS, y el caballo negro de eS pron-
to se traslada a una posición con-
fortable. El resultado de aquella lu-
cha obviamente satisfizo a mi opo-
nente, quien pensó que las blancas
KARPOV - KASPAROV 95
no tenían modo alguno de reforzar
su idea. Entretanto, cuando volví a
reproducir la posición en el tablero,
pude percibir que las perspectivas
ele! caballo negro de eS podían ser
considerablemente limitadas.
14 i.xf3
Si 14 ... i.e6, entonces 1S tt:'l gS
parece molesto: 1S .. . tt:lxeS 16
tt:lxe6 fxe6 17 f4.
15 i.xf3 Ji.xeS ( D)
abcde gh
Blancas
Tras la captura alternativa, las
negras también caen en dificulta-
des: 1S ... tt:lxeS 16 jLxb7 17 c6
tt:l c4 1S
19 i.xc6! bxc6
20 jLd4 i.f4 (D)
Tras el cambio de alfiles, con 17
... jLxd4 1S 19 b3 aS, la
torre blanca puede penetrar en
séptima, pero después de 20
(20 es más fuerte: 20 ... 21
22 23 tt:lxd1, se-
guido del traslado del caballo a c4)
20 ... tt:'l a7 21 tt:l b5 22 tt:lxbS
23 a4! , las negras conse-
guirían contrajuego.
96
ANATOLI K ARPO V- MIS MEJORES PARTIDAS
3
2
a b e d e
Blancas
18 0-0
g h
aS?!
Era preciso avanzar el peón e.
Mi preparación me convenció de
que después de 18 ... eS 19 ~ e   (19
tt:J e2 tt:J e7!) 19 ... J:.. xe3 (19 ... tt:J e7
también es posible) 20 fxe3, las
blancas cuentan con una ventaja
decisiva. Sin embargo, poco des-
pués del match se produjo esta po-
sición en la partida Karpov - Tim-
man, Tilburg, 1986, y el gran maes-
tro holandés demostró que las ne-
gras tenían posibilidades de soste-
ner la posición. La partida conti-
nuó así: 20 ... tt:Je7 21 .Sd7 tt:Jf5 22
.Sxc7 .Sfe8! 23 .Sd7 .Sad8 24 .Sfd1
.Sxd7 25 .Sxd7 tt:Jxe3 26 .Sc7 .Sb8 27
b3 .Sd8, con rápidas tablas. Es cier-
to, no obstante, que me ha queda-
do la impresión de que en algún
momento las blancas podrían ha-
ber jugado algo más fuerte.
19 .Sfe1
Las blancas proyectan dominar
el centro. La jugada g2-g3 expulsa-
ría al alfil lo que, en combinación
con J:.. e5 y .Sd7, podría permitir pe-
netrar en la posición negra. En vis-
ta de la atroz situación del caballo
de c8, las negras tienen grandes
dificultades para oponerse a este
plan.
19 a4?!
El peón prosigue su marcha pe-
ro esto es como dedicarse a tocar el
violín mientras Roma está ardien-
do. 19 ... e6 no serviría de mucho,
en vista de 20 tt:Je4 y las piezas
blancas cooperan de un modo so-
berbio. Es difícil sugerir cómo de-
berían jugar aquí las negras. Quizá
19 ... f5, para impedir que las piezas
blancas lleguen a la casilla e4, pero
resulta difícil ante el tablero deci-
dirse a comprometer la posición
con una medida tan drástica.
Lo que es indudable es que el
avance de peón elegido por Kaspa-
rov no plantea amenazas reales y,
por lo tanto, constituye una fatal
pérdida de tiempo.
20 .Se4!
En principio yo pensaba jugar 20
a3, para fijar el peón negro en a4 y a
continuación atacarlo. Sin embargo,
se me ocurrió que podría ignorar al
peón, sobre todo puesto que si (a
partir de 20 a3) el caballo blanco
captura en a4, su colega negro po-
dría llegar a b5, vía a7, con algunas
chances reales de resistencia. Esta-
ba claro que no interesaba compli-
car las cosas de ese modo, cuando
sencillamente la centralización de
mis piezas resultaba tan fuerte.
20 ~ h 6
21 .tes
El salto de caballo, 21 ... tt:Ja7,
planeado por las negras sería total-
mente ineficaz después de la tex-
tual.
21 a3
22 b3
Sin duda, la mejor jugada_
22 tt:l a7
Aunque esto no conduce a nin-
guna parte, ya no había jugadas sig-
nificativas para las negras.
8
7
6
5
4
3
2
23   ... (D)
a b e d e
Negras
g h
23 i.xc7 recuperaría el peón, y
dejaría atacado el punto e7, pero
en tal caso 23 ... e6 o la más precisa
23 ... i.g7 permitirían contrachan-
ces. En consecuencia, preferí man-
tener el control de la gran diagonal.
Si las negras proponen ahora el
cambio de caballos, entonces su al-
fil resultaría bastante inútil en h6.
Las negras, en realidad, sólo po-
drán asistir pasivamente al triste
espectáculo de la desaparición de
sus peones.
23 i.cl
Las negras parecen querer justi-
ficar sus jugadas de peón, usando la
KARPOV- KASPAROV 97
casilla b2. Sin embargo, las blancas
pueden expulsar el alfil.
24
El peón de e7 es el siguiente
plato del menú.
24 i.b2
Las negras no conseguirían na-
da mejor con 24 ... tt:lb5 25 ni
con 24 ... e6 25 l':!. a4. Ahora las
blancas deben jugar con precisión.
25 tt:la4!
Esta jugada garantiza a las blan-
cas una decisiva ganancia de mate-
rial y es el camino más claro hacia
la victoria. En cambio, la descuida-
da 25 l':!.xe7 permitiría contrajuego
a las negras con 25 .. . i.xc3 26 i.xc3
tt:l b5, seguido de ... con la mi-
rada puesta en el peón de a2. Aun-
que las blancas siguen estando me-
jor, las negras de nuevo están en la
batalla.
25 ttJb5
Después de 25 ... i.xe5 26 l':!.xe5
e6, las blancas ganan, como míni-
mo, la calidad.
8
7
6
5
4
3
2
26 l':!.xc6 ... (D)
a b e d e
Negras
g h
98 ANATOLI KARPOY - MIS MEJORES PARTIDAS
Las blancas crean un peón pa-
sado y a la vez eliminan el soporte
del caballo negro de b5. 26
hubiera sido menos lógica, ya que
un caballo firmemente asentado en
b5 garantizaría a las negras cierto
contrajuego.
26
Las jugadas negras son forzadas.
27  
Ésta es la clave de todo el plan
de las blancas. El caballo negro ha
tenido una infortunada carrera en
esta partida, y ahora deberá des-
viarse de la única buena casilla que
había conseguido encontrar.
27
28 i.g3
Aquí evité una última, aunque
transparente celada: 28 CZ'l xb2?
29 axb2 podría incluso
resultar ganador para las negras.
Por ejemplo: 30 seguido
de 31 ...
Ahora el avance del peón e de-
cide rápidamente la partida.
28 CZ'l c3
29 CZ'l xc3 i.xc3
30 c6 i.d4
31 1-0
PARTIDA N° 23
KARPOV - KASPAROV
Londres!Leningrado, 1986;
Campeonato Mundial (19)
Defensa Grünfeld
A pesar de su revés en la Va-
riante Smyslov (partida anterior),
Kasparov no quiso abandonar la
Defensa Grünfeld. Esta vez eligió
un sistema introducido en la prácti-
ca por Viacheslav Ragozin, que
Najdorf elaboró más en detalle. Pe-
ro también aquí les esperaba a las
negras una sorpresa de apertura.
1 d4 CZ'l f6
2 c4 g6
3 CZ'l c3 dS
4 CZ'l f3 i.g7
5 'i'b3 dxc4
6 'i'xc4 0-0
7 e4 CZ'l a6
En las dos anteriores partidas
impares del match las negras opta-
ron por 7 ... i.g4.
8
7
6
5
4
3
2
8 i.e2
9 dS
10 0-0
a b e d e
Negras
eS
e6
.•. (D)
g h
10 i.g5 exdS 11 CZ'l xd5 i.e6 12 O-
O-O i.xd5 13 'i'b6 no es peli-
groso para las negras.
10
11
12
exdS
i.f4
exdS
i.fS
•.. (D)
5
4
3
2
a b e d e
Negras
g h
En el match de Sevilla jugué, en
dos ocasiones, 12 l::td1 J::te8 13 d6 h6
y entonces 14 h3 (15
3
partida), y 14
i J4 (21a partida). Ambas partidas
finalizaron en tablas.
12 l::teS
12 ... 'i\lb6, seguido de 13 h3 (o
13 i.e5) tiene un interés indepen-
diente. Aquí se han producido
unos cuantos ejemplos prácticos,
pero es demasiado temprano para
realizar una valoración definitiva.
13 J::tad1 i.'Ll e4
En este momento se ha ensaya-
do también 13 ... 'i\lb6, con la res-
puesta 14 'i\lb5 (o bien 14 i.'Llh4),
con chances recíprocas.
14 i.'LlbS!
El salto del caballo a b5 es pura
preparación casera. Hasta este mo-
mento sólo se habían puesto en
práctica 14 i.e3 y 14 i.d3, y las
blancas no consiguieron nada.
El conflicto estratégico básico
del medio juego girará en torno al
peón d. Si las blancas consiguen
utilizar su energía potencial, se ha-
8
7
6
5
4
3
2
KARPOV- KASPAROV 99
a b e d e
Negras
g h
rán con la iniciativa, mientras que
si las negras consiguen realizar un
efectivo bloqueo, su posición será
la más prometedora. Al llevar el
caballo a b5, yo asumía la pérdida
del peón b, a cambio de desarrollar
presión en el centro. Después de 14
... i.xb2 seguiría 15 d6 i.f6 16 i.d3!
Y 17 J::tfe2. Kasparov declinó la
oferta.
14
15 i.d3
'i'f6!
i.'Llb4
Después de 15 ... i.g4 16 i.e5
J::txe5 17 i.'Llxe5 i.xd118 i.xe4 'i'xe5
19 J::txd1, las blancas se habrían
apoderado de la iniciativa. Como
las negras no tenían el menor de-
seo de condenarse a una defensa
pasiva, arriesgan el todo por el to-
do, pero el sacrificio de calidad no
está justificado. Definitivamente, la
captura 15 ... ¡¡rxb2 es arriesgada, si
bien la práctica ulterior de la va-
riante ha demostrado que las ne-
gras pueden conseguir contrajuego
con las continuaciones 15 ... J::t ad8 o
15 ... i.d7.
100 ANATOLI KARPOV- MIS MEJORES PARTIDAS
5
3
2
16
17
18
tbc7!
tbxe8
'i'xd3!
tbxd3
.Mxe8
... (D)
abe de g h
Negras
18 'i'xb2
Las negras no pueden jugar
18 ... tbxf2 ni 18 ... tbg3, debido a
19 'i'b5, atacando la torre indefen-
sa de eS.
19 .Mde1
La inmediata 19 d6 (amena-
zando, eventualmente, jugar 20
g4) podría ser replicada con 19 ...
.Md8! y después de 20 'i'e3 h5 21
.Mb1 'i'xa2 22 .Mxb7 'i'd5 23 .Mxa7
tbxd6 24 'i'xd6 25 tbg5, las
negras se encontrarían en una po-
sición incómoda y, por lo tanto, 19
d6 podría haber sido perfectamen-
te jugable. Sin embargo, decidí
clavar el caballo para restringir la
actividad de las piezas enemigas.
Por supuesto, no valía 19 .Mfe1, en
vista de 19 .. . 'i'xf2+ 20  
'i'xe1+! 21 .Mxe1 tbf2+ 22 'it>g1
.Mxe1 +y 23 ... tbxd3.
19 'i'b4? (D)
Éste es el error decisivo. Des-
pués de 19 ... tbf6 20 .Mxe8+ tbxeS
21 '&! e3 no sería difícil transformar
la ventaja material, pero con 19 ...
'i'xa2 20 'i'b5 .MdS 21 'i'xb7 'i'xd5
las negras podían resistir: 22 'i'xd5
.Mxd5 23 g4 tbf6!
8
7
6
5
4
3
2
abcde gh
Blancas
20 tbd2!
Tratando de explotar la clava-
da, el tema principal de la idea
blanca.
20 'i'a4
21 'i'c4
Forzando el cambio de damas.
21 tbxe4 no es tan claro: 21 ... .Mxe4
22 .Mxe4 ..ixe4 23 'i'd2 c4, con con-
trajuego.
21 'i'xc4
22 tbxc4 ..ic3
22 ... b5 23 tbd2 tbf6 24 .Mxe8+
tbxeS 25 .Me1, etc., pierde de inme-
diato.
23
24
tbd2

..ixd2
(D)
Durante la partida muchos pen-
saban que las negras habían esca-
pado de la quema: el alfil de d2 está
atacado y también se amenaza ...
i..b5.
25 i.f4! i..b5
26 f3! g5
Después de 26 . .. .ixfl 27
CZ'l f6 28 I!. xe8+ CZ'l xe8 29
.ie5! , el peón d muestra final-
mente de lo que es capaz: 29 ... f6
30 d6! y las negras tienen que de-
volver la pieza.
27 i..xg5 .ixfl
No era mejor 27 ... CZ'l xg5, a cau-
sa de 28 I!.xe8+ i.xe8 29 h4!, y las
blancas ganan el caballo.
28 CZ'l d6
29 i.e7 CZ'l c8 ( D)
29 ... CZ'l c4 30 d6 CZ'l b6 31 I!.b1
CZ'l d7 32 I!.xb7 tampoco es bueno.
30 i.xc5 I!.d8
31 I!.e5 f6
32 I!.f5 b6
33 i.d4 CZ'l e7
34 .ii.xf6 I!.xd5
35 I!.g5+ I!.xg5
36 i.xg5 CZ'l c6
37  
KARPOY - KASPAROY 101
38
39
40
41

CZ'l e5+ (D)
CZ'l c6+
Aquí se aplazó la partida y las
negras se rindieron sin reanudar el
juego. Después de 41 ... CZ'l e5+, tan-
to 42 como 42 CZ'l c6+ 43
conducen a la victoria, ya que
los peones blancos son imparables.
1-0
102 ANATOLI KARPOY - MIS MEJORES PARTIDAS
PARTIDA N° 24
KARPOV- SZNAPIK
Olimpiada de Dubai, 1986 (14)
Defensa Siciliana,
Variante del Dragón
Este encuentro tuvo lugar en la
última ronda de la Olimpiada.
Nuestro equipo no podía permitir-
se dejar escapar ni medio punto,
por lo que la presente partida re-
sultó decisiva. Al ganar el match
por 4-0, conseguimos la medalla de
oro, con medio punto sólo por de-
lante de Inglaterra.
1 e4
2  
3 d4
4
S  
6 ii.e3
7 f3
8 'iVd2
9 ii.c4
10 0-0-0
11 ii.b3
12 h4
eS
d6
cxd4

g6
ii. g7
0-0

ii.d7

l:i. c8
A veces se ha jugado inmedia-
tamente 12 i.g5, pero está claro
que la inclusión de las jugadas h2-
h4 y ... h7-h5 favorece a las blancas
con vistas a un futuro ataque en el
flanco de
u hS
Las negras no impedían antes
que el peón h blanco siguiese avan-
zando y el sacrificio 14 h5!? (des-
pués de 12 .. . 13 i.xc4 l:i.xc4) se
ha visto en innumerables ocasio-
nes, sin que todavía haya podido
llegarse a una conclusión definiti-
va. Sin embargo, la mayoría de las
veces ha favorecido a las blancas y,
en consecuencia, la respuesta simé-
trica ... h7-h5 ha ido ganando popu-
laridad, como una forma de obsta-
culizar el avance de los peones
blancos g y h.
13 i.gS ... (D)
abcde gh
Negras
La tentativa de dinamitar la for-
taleza negra inmediatamente, con
13 g4, no funciona y, por otra parte,
el movimiento del alfil parece más
sólido que otras jugadas, como 13
i.h6, 13 l:i. dg1 y 13 <;t>bl.
13 l:i. cS
13 ... y 13 ... son me-
nos convincentes.
14 'it>b1
Esta jugada de espera, que en-
cierra una idea concreta que más
tarde se hará evidente, me fue su-
gerida por Geller, mientras me pre-
paraba para mi match de Merano.
¡Tuve que esperar, por tanto, cinco
años enteros antes de poder utili-
zar la idea en una partida!
8
7
6
5
4
3
2
14 b5 (D)
abcde gh
Blancas
15 g4!
Hasta ese momento se jugaba
sencillamente 15 .Uhe1, centralizan-
do la torre.
15 hxg4
Una respuesta fundamental,
que examinamos en 1981. Algunas
rondas antes, en el match URSS -
Bulgaria, Kiril Georgiev eligió otra
continuación problemática contra
mí, 15 ... aS, que no habíamos teni-
do tiempo de preparar. La reacción
correcta era 16 gxh5!, pero yo me
decanté por la más modesta 16
.i.xf6 .i.xf6 17 a3 y la partida pron-
to finalizó en tablas.
16 h5! tt:Jxh5
Obviamente, las negras hubieran
podido sacrificar calidad en este pun-
to: 16 ... .Uxc3!? 17 bxc3 tZ'lxh5 18
.Uxh5 gxh5 19 ~ h   tZ'lc4 20 1i'xh5.
Las blancas tienen una cierta iniciati-
va, pero toda la partida sigue en pie.
KARPOV - SZNAPIK 103
17 tt:Jd5!
Ahora se revela la idea subya-
cente a la 14a jugada blanca. Una
posición análoga se produjo varias
veces en la práctica, pero sin las ju-
gadas 'it>c1-b1 ni ... b7-b5. En tal ca-
so, la maniobra 16 tt:Jd5 (es decir,
un turno antes) después de 16 ...
.Uxd5! 17 i.xd5 1i'b6 no es peligro-
sa para las negras, en vista de su
presión sobre b2 (amenazándose
18 ... tZ'lxf3). Al incluirse las jugadas
'it>b1 y ... b5 la situación cambia ra-
dicalmente. Ahora el sacrificio de
calidad en d5 es insuficiente, ya que
la columna b está protegido por el
propio peón de las negras y des-
pués de 17 ... .Uxd5 18 i.xd5 gxf3,
19 tt:lf5 es el primer paso hacia la
victoria.
8
7
6
5
4
3
2
17 .Ue8 (D)
abcde gh
Blancas
18 .Uxh5
Las blancas, a su vez, sacrifican
la calidad, debilitando seriamente
la cobertura del rey enemigo.
104 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
18
19  
gxhS
... (D)
Esta precisa posición fue el ob-
jeto de nuestro antiguo análisis, lle-
gando a la conclusión de que el pe-
queño déficit material de las blan-
cas está sobradamente compensa-
do por el ataque directo al rey ne-
gro. Puesto que no es posible de-
fenderse sin el avance 000 e7-e6, las
negras tienen que retirar su dama
de d8 y, por lo tanto, consideramos
necesario aquí devolver la calidad:
19 000 lhdS 20 .i.xdS (20 exdS ctJxf3
21 ctJxf3 gxf3 22 itfS no está
claro) 20 00. Ahora, si 21
entonces sería posible 21 000
e6, que permitiría una defensa te-
naz, pero la fortaleza negra puede
ser asaltada mediante 21 ctJfS!
.i.xfS 22 exfS ctJxf3 23 (el
peón debe ser tomado en este pre-
ciso momento. Si 23 .i.xf3 gxf3 24
entonces 24 000   23
ctJxgS 24 y la presión que
ejercen las blancas sobre las colum-
nas g y h vaticina las consecuencias
más desagradables. 19 000 aS es muy
mala para las negras. Por ejemplo:
20 a4 21 l:t: h1 axb3 22
23 i.h6 .i.xh6 24
19 l:t:c4
Las negras prefieren despren-
derse de su torre por el alfil, antes
que por el caballo, pero esto no ali-
viará sus problemas.
8
7
6
5
4
3
2
20 i.xc4
21
22 f4!
bxc4
f6
ctJf7 (D)
abcde gh
Blancas
Las negras tampoco se salva-
rían con 22 00. e6 23 tbxf6+ i.xf6 24
fxeS i.xgS 2S g6+, ni con 22 00.
fxgS 23 fxeS dxeS 24 l:t: h1 (24 tZ'l fS!
aún es más fuerte para las blancas)
24 000 exd4 2S (2S 00 0
26   amenazando tanto 27
l:t:fl + como 27 l:t:h7, lo que concede
a las blancas un ataque decisivo) 26
l:t:fl + 27 .i.c6 28
23 i.h4!
No tiene sentido apresurarse,
puesto que las negras están com-
pletamente indefensas.
23 ¡vb8
De nuevo, si 23 ... e6, seguiría 24
ltJxf6+ i.xf6 25 ¡v g6+, con efectos
decisivos. Después de 23 ... Cbh6, la
continuación podría ser 24 f5 .l:.f8
25 CDf4 i.e8 26 tt'lg6 i.xg6 27 fxg6,
seguido de CDf5.
24 .li!.h1
2S b3
26 fS
27 Cbe6
c3
¡vb7
ltJeS
1-0
Si 27 ... i.xe6, entonces 28
¡vxe8+, y de otro modo no hay de-
fensa contra 28 i.xf6 .i.xf6 29
¡vh7++.
PARTIDA N° 25
KARPOV-A.SOKOLOV
Linares, 1987; Candidatos (10)
Defensa India de Dama
1 d4 tt'lf6
2 c4 e6
3 Cbf3 b6
4 g3 i.a6
S b3 i.b4+
6 i.d2 i.e7
7 lDc3
Es curioso que en las cinco par-
tidas que jugué con blancas en este
match contra Sokolov se haya
planteado la Defensa India de Da-
ma y que en todas ellas esta posi-
ción se hubiese producido automá-
ticamente. Hay que decir que los
resultados excedieron las expecta-
KARPOV- A. SOKOLOV 105
tivas: gané tres partidas y las otras
dos fueron tablas. Sin embargo, mi
éxito no se debió tanto al buen jue-
go de apertura, sino que se trató
más bien de victorias conseguidas
en el final.
7 0-0
En otras partidas del match, So-
kolov jugó 7 ... d5, y después de 8
cxd5ltJxd5 9 .i.g2 0-0 10 Cbxd5 exd5
11 0-0 ctJd7, se produjo una posi-
ción bien conocida desde el primer
match Karpov - Kasparov. En si-
tuaciones como ésta que las blan-
cas hayan alterado el orden de mo-
vimientos (i.g2 y lDc3) no tiene
importancia. Pero ahora, después
de que las negras se hayan enroca-
do corto, la posición del caballo de
c3 no es tan inocua, porque las
blancas pueden apoderarse del
centro con e2-e4.
8 e4
9 cxdS
10 c.t>xtl
11 eS
12 ¡vez
Negras
dS
i.xfl
exdS
Cbe4
.•. (D)
106 ANATOLJ KARPOV- MIS MEJORES PARTIDAS
En la 8a partida yo había jugado
12 .Mc1, impidiendo el inmediato
reagrupamiento de las negras, me-
diante .. . 'ild7 y ... tt:Jc6-d8-e6. Sin
embargo, esta pérdida de tiempo se
hace sentir, ya que las negras po-
drían conseguir una posición satis-
factoria mediante ... eS y ... tt:Jc6.
En esta ocasión pude encontrar
una disposición más satisfactoria
para mis piezas. La situación de la
dama en e2 tiene, antes que ningu-
na otra cosa, la virtud de impedir
... f7-fS; después de 12 ... fS 13 exf6,
el caballo negro es obligado a
abandonar el centro y las blancas
tienen a su disposición la columna
e y la casilla eS.
12 tt:Jxc3
13 ii.xc3
14 tt:J c6
La idea de esta extravagante
maniobra de caballo es llevarlo a
e6 para bloquear los peones cen-
trales de las blancas.
15 .Mhe1
Optando por un plan natural:
las blancas avanzarán el peón f a la
vez que controlan, simultáneamen-
te, la columna e. Aquí se jugó ante-
riormente 1S .Macl , pero esto per-
mite que las negras construyan una
fortaleza defensiva con 1S ... tt:Jd8
16 ii.b2 tt:J e6 17 .Mhd1 .Mae8.
15 tt:Jd8
16 tt:J g1 eS
16 ... tt:Je6 sigue siendo imposi-
ble: 17 f4 fS 18 exf6 .Mxf6 19 fS! gana-
ría pieza. En caso de 16 ... fS, con 17
exf6 ii.xf6 18 f4, seguido de él:lf3-eS,
las blancas quedarían con ventaja.
17 f4 cxd4
Las negras no pueden crear
contrajuego sin abrir la columna e,
de modo que deciden hacerlo de
inmediato. 17 ... tt:Jc6 18 tt:Jf3 g6 es
arriesgado, ya que las blancas dis-
ponen de un gran poder ofensivo,
relacionado con la preparación del
avance f4-fS.
8
7
6
5
4
3
2
18 i.xd4 ( D)
abcde gh
19
20
Blancas
.Mad1
.Mn
i.b4
él:le6
Se diría que ahora las negras es-
tán a punto de hacerse con la ini-
ciativa pero, como a menudo suce-
de, les falta un tiempo. Si la torre
estuviera en c8, las blancas no ten-
drían la posibilidad de jugar 21
debido a 21 .. . .Mc2+ 22 .Mf2
'ilxd3 23 .Mxd3 tt::l xd4 24 .Mxd4
.Mxf2+ y 2S ... i.cS.
21  
Destruyendo el bloqueo de las
negras sobre casillas blancas.
21
22 .Mxd3 .Mac8
23 él:lf3
23 fS? es muy precipitado:
23 ... tt:J xd4 24 .l:.xd4 .l:.c2+, cuando
2S .l:.f2? Falla por 2S . . . .l:.xf2+
26 Wxf2 ~ c S  
23
24
25 f5!
.l:.c2+
.l:.fc8 (D)
La falange blanca de peones fi-
nalmente se pone en marcha.
Blancas
25 tt:Jxd4
26 tt:Jxd4 .l:i.xf2+
27 Wxf2 .l:.cl
28 g4 Wf8
29 Wf3 .l:i.fl+
30 Wg3 .l:.c1
Jaquear por la retaguardia no
resolvería nada: 30 ... .l:.g1 + 31 Wf4
.l:.fl + 32 tt:Jf3, mientras que las ne-
gras deben tener ya bien presente
la amenaza 31 tt:J c6.
31 Wf4
Después de 31 gS, en caso de
31 ... .l:.gl+ (o bien 31 ... We8 32 tt:Jf3)
32 Wf4 .l:.fl + 33 tt:Jf3, pinta mal para
las negras, pero tras el cambio de
torres, con 31 ... .l:.c3 32 .l:.xc3 ~ x c 3
KARPOV - A. SOKOLOV 107
33 tt:Jc6 aS 34 Wf4 We8, podrían ha-
ber prolongado su resistencia.
31 h6
32 h4 We8
33 tt:Jf3 .l:.c2 ( D)
Obviamente, ahora las negras
depositan sus esperanzas en un
contraataque contra los peones
blancos del flanco de dama. En
a b e d e
Blancas
g h
otras partes del tablero la lucha es-
tá perdida.
34
35
36
a4
tt:J d4
h5
Invertí mucho tiempo para de-
cidirme a realizar esta jugada. Por
supuesto, la continuación 36 gS
hxg5+ 37 hxgS también me conce-
dería chances de victoria, pero es
más útil fijar, e incluso "sellar", el
flanco de rey negro y sus peones.
No estoy exagerando si afirmo que
al llegar a este momento había cal-
culado ya una bonita combinación
de doce jugadas. Pero al mismo
tiempo, no ocultaré el hecho de
108 ANATOLI KARPOV- MIS MEJORES PARTIDAS
que había previsto la posibilidad de
la ruptura de peones.
36
37
38
39
40

tZ'l e2
tZ'lf4
e6+
a6
.teS
d4


Tanto ahora como más tarde es
imposible tomar en e6, porque se
perdería el peón de g7.
41 \t>e4 aS
Aquí se aplazó la partida y los
análisis demostraron que podía ga-
narse por medios dignos de un es-
tudio artístico.
8
7
6
5
4
3
2
42 .l:tf3! ... (D)
a b e d e
Negras
g h
La jugada secreta, que parecía
defendido con éxito su posición. Sin
embargo, el caballo blanco toma un
rumbo completamente distinto.
43 tZ'ldS! .l:tgl!
Según mis análisis, 43 ... 'it>f8
creaba más problemas. En primer
lugar estuve examinando la jugada
44 tt:'lc7, pero me detuve cuando
encontré que después de 44 ...
.l:!.e1 + 45 .l:te5! las negras po-
dían resistir. Sólo a la mañana si-
guiente pude encontrar el camino
correcto: 44 e7+! i.xe7 45
.l:tg1 46 .l:txg4+ 47 i.d8 48
.l:tc3! .l:th4 49   .l:txh5 50
.l:txf5 y aquí 51 tZ'lxb6! es el fin. 51 ...
i.xb6 permitiría un mate bastante
divertido: 52 .l:tc8+ i.d8 53
.l:txd8++. Por consiguiente, las ne-
gras tienen que devolver la calidad
con 51 ... .l:tf3, y después de 52 .l:txf3
i.xb6 la ruptura b3-b4 resulta deci-
siva. ¡Un caso único en el que un
rey es el principal director y ejecu-
tor del ataque al otro!
8
7
6
44  
45 f6!
.l:txg4
... (D)
lo más fuerte. La torre permanece 5
emboscada, anticipándose a las in-
4
tenciones del rey negro de cruzar la
columna f. 3
42 .l:tbl 2
Preparándose contra 43 en
cuyo caso, después de 43 ... .l:tg1 44
tt:'ld3 .l:txg4 45 tt:Jxc5 bxc5 46
fxe6 47 fxe6 las negras habrían
a e e g
Negras
Ésta es la quintaesencia de la
idea blanca. Se amenaza 46 Cfj c7 + y
47 e7+, y ninguno de los peones
puede ser tomado: 45 ... fxe6 46 f7+
<;t>d7 ( 46 ... <;t>fS 47 Cfj c7 y 48 Cfj xe6+;
46 ... 'it>d8 47 f 8 ~   .i.xf8 48 :i.xf8+
Wd7 49 Cfj xb6+) 47 Cfj xb6+ Wc7 48
Cfjc4, amenazando Cfje5 y Cfj g6. 45 ...
:i.g5 46 Cfjc7+ <;t>dS 47 e7+ .i.xe7 48
fxe7+ 'it>xe7 hubiera sido más te-
naz, con esperanzas para los peo-
nes del flanco de rey.
45 i.d6
46 Cfjxb6 :i.g5
Tampoco era posible ahora 46
.. . fxe6: 47 f7+ 'it>f8 48 Cfj d7+. A las
negras tampoco les sirve 46 ... gxf6:
47 :i.xf6! fxe6 48 :i.xe6+ i.e7 49
Cfj d5 conduce a un final de peones
ganado por las blancas.
47 fxg7 :i.xg7
La única esperanza de salvación
radicaba en 47 .. . fxe6 48 Cfj c4 'it>e7
(si las negras juegan 48 .. . i. b4, en-
tonces 49 Cfj xa5! es decisivo) 49
Cfjxa5 :i.xg7 50 Cfjc6+ 'it>d7 51 Cfjxd4,
si bien creo que yo hubiera sido ca-
paz de superar las dificultades.
48 Cfj c4 i.b4
49 exf7+ :i.xf7
50 :i.xf7 'it>xf7 ( D)
La tormenta de la combinación
ha desaparecido y la partida entra
en una fase puramente técnica. La
posición del diagrama puede pro-
ducir la impresión de que lo peor
ya ha pasado para las negras, pero
no es así.
51 tjje5+! Wf6
52 Cfjc6 i.el
Se amenazaba 53 Cfjxb4, mien-
tras que en caso de 52 ... i.c5 53
8
7
6
5
4
3
2
KARPOV- A. SOKOLOV 109
abe de g h
Blancas
Cfjxa5 Wg5 54 Cfjc6 'it>xh5 55 b4, el
peón a coronaría.
53 Cfj xd4 .i.b4
Las negras no se salvarían con
53 ... i.f2 54 Cfjc6 'it>g5 55 Cfj xa5
'it>xh5 56 We2!, seguido de 57 'it>f3 y,
caso necesario, 58 Wg2. Los peones
del flanco de dama pueden fácil-
mente avanzarse. En esta posición
resulta sorprendente que el caballo
sea más fuerte que el alfil, que pue-
de jugar en ambos flancos.
54 Cfj c6 .i.el
55 We2 i.c3
56 Wd3 i.el
57 Wc4 <;t>g5
58 Cfj xa5!
Iniciando la línea más efectiva
y, a la vez, más sorprendente. Las
negras no pueden rehusar la pieza:
58 .. . 'it>xh5 59 Cfjc6 'it>g4 (después
de 59 ... Wg5 60 b4 h5, las blancas
ganarían un tiempo decisivo me-
diante 61 Cfjd4, que amenaza 62
tZ::lf3+) 60 b4 h5 61 aS h4 62 a6 h3 (o
bien 62 .. . .tf2 63 Cfj d4) 63 a7 h2 64
a S ~ hl 65 Cfj e5+.
110 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
58 .!xa5
59 b4 .id S
60 aS
61 .!g5
62 a6 .ie3
63 1-0
PARTIDA N° 26
KASPAROV - KARPOV
Sevilla, 198 7;
Campeonato Mundial (2)
Apertura Inglesa, Cuatro Caballos
1 c4
Debo confesar que inicialmente
no esperaba la conversión de Kas-
parov a la Inglesa en este match.
Sin embargo, esta sorpresa al co-
mienzo curiosamente se convirtió
en un regalo para mí, porque Kas-
parov invirtió al menos ¡una hora y
media en sus diez primeras juga-
das! Es interesante señalar que la
novedad que introduje estaba pre-
parada, desde comienzos de los
ochenta, para el match de Merano.
Korchnoi, no obstante, en lugar de
7 tt:'l g5, retiró el caball o a el, donde
permaneció inédito.
1 eS
2 tt:'l c3
3 tt:'lf3
4 g3
5 .!g2
6 0-0
7 tt:'l g5
8 bxc3
9 f3
tt:'lf6
tt:'lc6
.ib4
0-0
e4
.!xc3
.!:!.eS
e3!? (D)
abcdefgh
Blancas
Fue precisamente esta jugada,
propuesta en su momento por Igor
Zaitsev, lo que sumió a mi oponen-
te en profunda reflexión. Hasta en-
tonces las negras habían capturado
automáticamente en f3 .
10 d3!
La réplica correcta, lo que signi-
fica que las blancas no derrocharon
su tiempo. Veamos las otras dos
posibilidades:
a) 10 dxe3 b6 (10 ... h6 11 tt:'l h3
d5 12 tt:'l f4!   13 e4 es peor) 11
e4, y ahora:
al) 11 ... .ia6 de inmediato es
peligroso: 12 f4 h6 13 tt:'l xf7!
14 e5 .!xc4 (14 ... tt:'l g8? 15 .!d5+
16 .ta3+ tt:'l ge7 17 'iid3 d6 18
'iih7! , ganando) 15 exf6 concede
ventaja a las blancas.
a2) 11 ... h6 12 tt:'l h3 .!a6. El
peón c4 está condenado y las ne-
gras pueden estar satisfechas del
resultado de la apertura.
b) 10 d4 tiJaS 11 'iid3 b6 12 c5
..tb7! y las negras tienen la iniciati -
va, como en la partida H.Olafsson-
Naumkin, Belgrado, 1988.
10 d5
La única jugada, sino el peón e3
pronto sería cercado.
11 ¡ub3!
Otra jugada precisa. Después
de 11 cxdS CLl xdS eran posibles dos
líneas:
a) 12 CLl e4 fS 13 c4 fxe4 14 cxdS
exf3 1S .Mxf3 tDd4 16 .Mxe3 i.g4 17
i.e4 ¡uf6 18 i.b2 ¡ub6! 19 i.xd4
¡uxd4 20 ¡uc1 i.xe2 21 'lt>g2 i.xd3,
con posición ganadora de las negras.
b) 12 'i\lb3 CLl aS (12 ... 'i\!xgS 13 f4
CLl xf4 14 .Mxf4 conduce a un juego
agudo) 13 ¡ua3 ¡uxgS 14 'i\lxaS
(14 ... b6 1S f4) 1S d4 (1S f4? CLlxf4
16 tLlxe2+ 17   .Mxe5 18
i.b2 .Mb5) 1S ... d6 y el juego está,
aproximadamente, igualado: 16
i.a3 'i\lc6 17 f4 18 ¡ua4 CLlf6.
8
7
6
5
4
3
2
11 CLl a5
12
13
14
15

cxd5
f4
.Mb1
a b e d e
Blancas
c6
cxd5 (D)
tLl c6

g h
KASPAROV- KARPOV 111
Después de 15 ... i.g4 16 l::te1 (lo
más preciso; después de 16 .Mxb7
i.xe2 17 tDxf7 ¡ua5! 18 i.xf1
19 CLl h6+ 20 CLl f7+ las blancas
deben forzar el jaque perpetuo) 16
. .. h6 (16 ... 17 h3) 17 CLl f3
18 d4 y, dirigiendo el caballo a eS,
las blancas están mejor.
8
7
6
5
4
3
2
16 i.b2 i.g4
17 c4 ... (D)
abcde gh
Negras
Por supuesto, es muy tentador
amenazar al rey enemigo, pero esto
entregaría la iniciativa a las negras.
17 CLl f3 18 i.al l::te7!? 19 l::tfc1
i.h3 tampoco es peligroso, porque
las negras contarían con suficiente
contrajuego. Sin embargo, con la
tranquila 17 .Mfe1 las blancas con-
servarían buenas chances.
17 dxc4
18 .i.xf6 gxf6
19 CLl e4 'lt>g7
19 ... l::txe4!? 20 i.xe4 f5! 21 .i.f3
CLld4 22 dxc4 .ixf3 23 exf3 e2 24
.Mfe1 también es interesante.
20 dxc4
112 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
Ahora la ventaja pasa al lado de
las negras. La continuación 20
tt::ixf6!? 21 l:tb5 .:tad8 22
23 habría llevado a con-
fusas complicaciones.
Aquí muchos comentaristas es-
peraban la más natural20 y en
este caso, tras la réplica correcta, 20
...   (20 ... 21 l:txb7!
22 tt::ixf6 23 tbxg4! y las blancas
tienen superioridad) 21 dxc4
22 l:txb7 l:txe4 23 l:txd4 24
.txc6, su estimación era de chances
aproximadamente iguales.
Otra peligrosa maniobra es 20
ctJd6 y las negras deben jugar con
cuidado: 20 ... l:te6 21 tbxc4 l:td8 22
f5 l:tee8 23 l:tb2 tt::i d4 24 l:txb7
tbxe2+ 25 tt::ixg3+! 26
tt::i e2+ (ni 26 ... 27 i.xb7 tbxfl
28 i.xf5 29 tt::i d6, ni 26 .. . tt::i xfl
27 l:txc7 e2 28 29 l:txf7+
30 l:txf6+! 31
33 servían) 27
con jaque perpetuo. Sin embargo,
en la última variante las negras po-
drían arriesgar: 27 ...   28 tt::i d6
l:txd6 29 i.xf5, con suficiente
compensación por la calidad.
20 l:tadS
Más fiable que 20 . .. i.xe2 21
tbxf6!
21 l:tb3 ..• (D)
Aparentemente, el error decisi-
vo. Después de la continuación 21
tt::i c3 ctJd4 22 ctJd5 quedaría plantea-
da una dura lucha, cuya dirección
dependería de la elección de la da-
ma negra (d6 o c4):
a) 22 ... 23 l:txd6 24
l:txb7 .txe2 25 l:tel i.xc4 26 tbxe3
l:tde6 27 l:tb4 tbe2+ 28 .td3 29
3
2
abcde gh
Negras
tt::l d5 tbxf4 30 tt::i xf4 l:txel 31 tbxd3
l:t8e2+ 32 l:te3+ 33 l:tle2+
34 l:txg2 35 l:txd3 36 l:t a4,
y el resultado en este caso es de
chances igualadas.
b) 22 ... 23 tt::i xe3 24
tbxg4 con una tensa situa-
ción sobre el tablero.
2
a
21
22
23
24
25
l:txe3

l:td3
.:txdS
e e
Blancas
ctJd4!

tt::i f5!
.txe2
l:txdS (D)
g
26 !'i.e1 !'i.e8
La partida está decidida. Las
negras han preparado una sencilla
idea de mate: 27 tbd6 tbxd6 28
'ií'xd6 i.f3 29 !'i.xe8 'ií'fl++.
27 'ií'aS bS
28 lDd2 ~ d  
29 tLl b3 i.f3
30 ii..xf3 'ií'xf3+
31 'it>g1 !'i.xe1+
32 'ií'xe1 tbe3
0-1
PARTIDA N° 27
KARPOV - FARAGO
Wijk aan Zee, 1988
Defensa Francesa,
Variante Winawer
1
2
3
4
e4
d4
tbc3
eS
S a3
6 bxc3
7 'ií'g4
e6
dS
i.b4
tbe7
i.xc3+
eS
Yo había preparado esta varian-
te para mi match contra Korchnoi,
en Baguio. Diez años más tarde,
por fin tuve la ocasión de ponerla
en práctica.
7
8
9
'VJJixg7
'VJJi xh7
'VJJi c7
!'i.g8
cxd4
Una de las posiciones clave de
esta variante.
10 tLl e2
KARPOV-FARAGO 113
Una versátil maniobra: el caba-
llo blanco cubre el flanco de dama
y al mismo tiempo apoya el avance
de peones en el flanco de rey.
10 tLl bc6
El peón de e5 es invulnerable:
10 ... 'ií'xe5 11 i.f4 'VJJf f6 12 cxd4, con
gran ventaja de las blancas.
11 f'4
La idea básica de las blancas es
preparar un avance de peones en el
flanco de rey y 11 i.f4 es contradic-
torio con este plan. Por otra parte,
11 cxd4 no es bueno, debido a 11 .. .
lDxd4!
11
12
13
~ d  
'VJJlxc3
i.d7
dxc3
... (D)
Las blancas toman el peón in-
mediatamente y con ello abren la
columna e y todo el flanco de da-
ma, por lo que deberán ser muy
cautelosas. 13 tLld4, 13 tbg3, 13 i.e3
y 13 !'i.b1 se han jugado en numero-
sas ocasiones, pero con equilibrio
material las negras pueden contar
114 ANATOLI KARPOV- MI S MEJORES PARTIDAS
con un desenlace favorable. No hay
diferencia cualitativa en tomar en
c3 con dama o con caballo y yo
mismo he intentado ambos cami-
nos. Si la dama toma en c3, el caba-
llo de c6 queda clavado pero la da-
ma blanca tampoco se encuentra
en una posición muy estable (debe-
rá preocuparse por el avance ... d5-
d4). Si toma el caballo, entonces su
homónimo de c6 queda liberado.
13 ftJf5
14 .l:i.b1!
A esta jugada se le concede un
signo de admiración no por su frial-
dad o por ser particularmente fuer-
te, sino por consideraciones de otro
tipo: esta partida es única en el nú-
mero de jugadas "cortas" realizadas
por las torres blancas, pues de las 27
jugadas restantes, ¡15 son de torre!
14 .l:i. cS
15 .i.d2 b6
En su partida contra Tahl del
mismo torneo, Farago utilizó la exi-
tosa novedad 15 ... a6! y consiguió
igualar. Sigo creyendo que todavía
no se han agotado aquí todos los
recursos de las blancas.
16 g3 ... (D)
El cambio 16 ftJ g3 ftJxg3 17
hxg3 ftJ e7 18 Wi/xc7 .l:i.xc7 19 .id3
.l:i.xg3 20 .l:i.h8+ .l:i.g8 21 ..l:i.xg8+ ftJxg8
22 .i.b4 condujo a un mejor final de
las blancas en la partida Martic -
Draskovic, Correspondencia, 1987,
pero yo prefiero mantener la ten-
sión. Por otra parte, sólo ahora ad-
quiere esta partida una significa-
ción independiente. Por supuesto,
yo debería haber tratado de avan-
zar g2-g4 en un solo movimiento,
pero si 16 .l:i. g1, entonces 16 ...
Wi! d8! , con las amenazas ... ftJ cd4 y
.. . Wil h4+.
16 'iib7
17 'ir d3 ftJce7
18 .l:i. g1 .l:i. c4! (D)
La torre negra está situada en
una casilla ideal , porque opera tan-
to sobre la cuarta fila como sobre
la columna e y, lo que es más, está
tapando la diagonal fl-a6, con lo
que impide la posibilidad de que la
dama blanca se traslade a a6 o el
alfil blanco a a4 o b5.
19 g4
20 .l:.g3
21 .l:.b2
22 1:.f3!
liJh4

lDhg6
... (D)
Superprotección del peón f4. La
torre blanca de g3 estaba cum-
pliendo a la perfección su función
defensiva sobre la tercera fila y la
columna g, pero ahora ha llegado
el momento de emprender opera-
ciones activas, para lo cual es preci-
so reagrupar fuerzas.
22 lDc6
Las negras no pueden repetir
posiciones con 22 ... etJh4, a causa
de 23 l:!.f2! , y después 23 ... l:!.xg4 no
es posible en vista de 24  
cuando las blancas estarían mejor.
23 J:!.f2 .l:.h8
24 h3
25  
Siguiendo el ejemplo negro de
redisponer las piezas en la columna
e, también yo decidí intercambiar
las posiciones de dama y torre.
25
26
27
KARPOV- FARAGO 115
l:!.f3
'it>d1


Las blancas están planeando
comenzar a maniobrar con el caba-
llo, por consiguiente lo mejor es
apartar antes al rey de la posibili-
dad de jaque desde c4. Por otro la-
do, llevar el rey a dl está ahora más
fundado de lo que lo estaría en la
10• jugada.
27 l!a4 (D)
8 - - · - -
7- R.tBi B
6
5. •
4 I B B 0 /j B
WJD. ljSp A
• "LJ h ,,.
2 fj • R
i{o, ,, '"'' •
1B
abcde gh
Blancas
En una compleja posición, las
negras están perdiendo el hilo de la
partida. Era preciso jugar 27 .. . d4
28 tt::\cl l:!.c3 29 .i.xc3 dxc3 30 l:!.b5
31 l:!.d3 32 lDxf4
33 l:!.xc3 tt::\ d5, y las negras resisten,
si bien las blancas pueden mejorar
su juego con 31 .id3.
28 lic3!
Sin dar respiro a las negras. 28
tt::\cl liJaS 29 l:!.c3 tt::\c4 30 l:!.b4 es
más flojo. Ahora las negras debe-
rían regresar con la torre a c4, ya
que retirar la dama supondría una
derrota casi forzada.
116 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
28
29 tt::l c1
'fiie7
Las piezas blancas han desple-
gado una inusual actividad allí don-
de habitualmente dominan las ne-
gras. Las blancas amenazan 30
i.bS, y si 29 ... tiJaS, entonces 30
.Mb4 es razonable.
29 d4
Contrarrestando de algún mo-
do las intenciones de las blancas,
pero al haberse salido de la cadena,
este peón central requerirá una
constante defensa.
30 .Mcb3
31 .Mb4!
32 .Mxa4
33 .Mb4
34 tt::l b3
tiJaS
tt::l b7
.ixa4
'ftid7
Los acontecimientos se aproxi-
man a un desenlace. 34 ... .ixb3 no
era posible, debido a 3S i.bS.
34 d3
3S 'fiixd3 'fiixd3
36 .ixd3 .ixb3
37 .Mxb3 tt::l cS
No 37 ... .Mxh3, a causa de 38
i.bS+.
38
39
40
.Mc3
i.fl
.Mc4!
'ítle7
.Md8
1-0
PARTIDA N° 28
KARPOV - TIMMAN
Bruselas, 1988; Copa del Mundo
Gambito de Dama Aceptado
1
2
3
d4
c4
e4
dS
dxc4
La continuación clásica es 3
tt::l f3, 4 e3 y S i.xc4, recuperando de
inmediato el peón. Sin embargo, a
veces me gusta jugar en estilo de
gambito, ¡actuando de acuerdo con
el nombre de la apertura!
3 tt::lf6
4 eS t'bdS
S i.xc4 t'bb6
6 .i.d3
Sigue sin saberse a ciencia cier-
ta cuál de las dos retiradas es mejor
para el alfil: ¿d3 o b3? Antes de
continuar me gustaría dedicar algu-
na atención a la segunda posibili-
dad: 6 .ib3 t'bc6 7 i.e3 .ifS, y aho-
ra:
a) 8 tt::l e2 e6 9 0-0 tiJaS 10 i.a4+!
c6 11 i.c2 .i.g6 12 tt::l bc3 tt::l ac4 13
'fiicl i.e7 14 .ixg6 hxg6 1S tt::l e4
.Mh4 16 tt::l 2g3 'fiidS 17 'fiic2 0-0-0 18
.i.gS i.xgS 19 tt::lxgS .Md7 20 tt::l f3
.Mf4 21 .Mad1 gS 22 'fticl! concedió a
las blancas una apreciable ventaja,
en la partida Karpov - Speelman,
Bruselas, 1988, y la partida finalizó
a mi favor.
b) 8 tt::l c3 e6 9 tt::l ge2 .ie7 10 a3
0-0 11 0-0 tiJaS 12 .ic2 i.xc2 13
'fiixc2 tt::l ac4 14 .Mad1 t'bxe3 15 fxe3
y rápidamente conseguí la iniciati-
va, Karpov - Short, Linares, 1992,
Candidatos (9).
6
7 tt::l e2
tt::l c6
.•. (D)
Las blancas también pueden ju-
gar 7 i.e3:
a) 7 ... tt::l b4 parece bueno: 8 i.e4
fS! 9 exf6 exf6 10 tt::l c3 fS 11 .i.f3
tt::l 4d5 12 i.d2 .ie6 13 tt::lge2 'fii d7 14
0-0 0-0-0 1S .Me1 (1S a4!? merece
atención) 1S ... .Mg8! y las negras
abcde gh
Negras
han solucionado todos sus proble-
mas de apertura. Karpov - Short,
Linares, 1992, Candidatos (3).
b) 7 ... 8 CDc3 9 CDf3 O-
O-O 10 h3 ttJb4 11 .i.e2 f5 12 0-0 h6
13 a3 CD4d5 14 CDe1 'tJxc3 15 bxc3
..ic4 16 CDd3 e6 17 a4 g5 18
19 .l:i.fc1 concedió a las blancas
mejores posibilidades, en la partida
Karpov- Ivanchuk, Reggio Emilia,
1991192.
7  
8
Después de 8 f3 .th5 y 9 ... .tg6
(las blancas deben evitar proseguir
con 9 CDf4, en vista de 9 ... 10
'tJxhS ), las negras disponen
de un juego confortable. La posi-
ción se parece a la Defensa Alekhi-
ne, Ataque de los Cuatro Peones.
8
9
Las negras no gastan un tiempo
en la jugada ... e7-e6, y en lugar de
ello prefieren incrementar la pre-
sión sobre el peón d4. En una situa-
KARPOV- TIMMAN 117
ción como ésta hay que recurrir de
inmediato a la táctica.
10 CDc3 0-0-0
11 a4!?
Con intención de distraer la
atención de las negras del punto d4.
11 a6!?
Si 11 ... CDxd4, entonces 12 aS
'tJxe2 (12 ... CDa8 no es mejor: 13 a6
b6 14 y el caballo negro está
atrapado en el rincón del tablero)
13 axb6 CDxc3 14 cxb6 15
con un ataque muy fuerte
de las blancas: 15 ... 16 e6
17 0-0, etc.
12 aS
13 .tf3
'tJdS
'tJdb4 (D)
abe de g h
Blancas
13 ... e6? Pierde de inmediato,
en vista de 14 CDxd5 exd5 15
El cambio en c3 o e3 favorece a las
blancas, ya que obtienen un fuerte
centro de peones. Sin embargo, pa-
rece más fuerte 13 ... CDcb4.
14 e6!?
El preludio a todo el juego que
sigue, con una infrecuente correla-
118 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
ción de fuerzas. Después de la tran-
quila 14 0-0 sería arriesgado captu-
rar el peón central: 14 ... t2::l xd4 (la
mejor chance de las negras proba-
blemente sea 14 ... e6, con un juego
complejo) 1S i.xd4 '&'xd4, y ahora
16 '&' b3 e6 17 l:tfd1 '&'xeS 18 i.xb7+
19 l:txd8 i.d6 20 l:txd6 '&'xd6
21 tLl a2 eS 22 t2::lxb4 cxb4 23 '&'f3+,
que da a las blancas una mínima
ventaja, pero podría cogerse el toro
por los cuernos con 16 .ixb7+!
18 '&' f3+, y ahora tanto 17 ...
c6 18 l:tfd1 t2::l d3 19 l:ta4 '&'d7 20
t2::l e4 e6 21 t2::l d6+, seguido de 22
l:txd3, como 17 ... <;t>b818 l:tfd1 t2::l d3
19 l:ta4 'li'd7 20 l:t a3! son lamenta-
bles para las negras.
14 '&'xe6
Después de 14 ... fxe6 1S tt:Ja4,
las negras no consiguen liberarse:
1S ... t2::lxd4 16 .ixb7+!
15 dS '&leS
Aquí hay otra interesante tenta-
tiva, 1S ... '&'g6. La continuación
16 i.hS '&'xg2 17 '&'g4+! parece en-
tonces tentadora, pero si en lugar de
ello las negras responden 16 ...
tLlc2+! 17 ttJxe3+ 18 fxe3 '&'f6+
19   e6, no todas las complicacio-
nes resultantes se inclinarían del la-
do blanco. Probablemente todo se
redujese, aquí, a un sacrificio de da-
ma por torre y caballo, pero de una
forma un tanto diferente: 16 0-0 e6
17 dxc6 l:txd1 18 cxb7+
19 l:tfxd1 i.d6. La iniciativa de las
blancas les compensa de sus peque-
ñas pérdidas materiales, si bien
las chances de ambos bandos pue-
den considerarse aproximadamente
iguales.
8
7
6
5
4
3
2
16 0-0
a b e d e
Blancas
17 dxc6!
e6 (D)
g h
La continuación lógica del plan
iniciado por las blancas en su u·
jugada.
17
18
19
cxb7+
l:tfxd1
l:txd1

i.cS
19 ... i.d6, impidiendo que lato-
rre blanca penetre en séptima, era
más resistente.
20 .ixcS
21 l:td7
22 l:tad1
'&'xcS
fS
tt:Jc6
Las blancas amenazaban l:td8+,
y en caso de 22 .. . c6, 23 h4! (pero
no 23 l:txg7 t2::l d3! 24 l:txd3 '&leS!) y
las blancas tienen una evidente
ventaja posicional.
23 tt:Ja4
También era bueno 23 tLle2!?:
23 ... '&lbS 24 l:tcl tLl eS (la continua-
ción más obstinada es 24 .. . tLl a7!,
aunque también aquí las negras ex-
perimentan serios problemas) 2S
l:tdxc7 t2::lxf3+ 26 gxf3 '&'xaS (las ne-
gras no pueden continuar con 26 .. .
  debido a 27 z;rc8+ 28
z;r lc7++) 27 z;rc8+ 28 z;rxh8
  29 es insuficiente para las
negras.
23
24 z;rcl
a b e d e
Blancas
"'i'b5
  (D)
g h
24 .. . tt:'l e5 pierde: 25 z;rdxc7
tt:'l xf3+ 26 gxf3   27 tt:'l c5 "ilixc7
28 tt:Jxa6+ 29 z;rxc7+! 30
z;rxg7 y las blancas tienen un final
técnicamente ganado.
25 z;rxc6  
26 z;rxe6
27 g3 ..• (D)
27 h4! todavía es más fuerte,
privando a las negras por completo
de contrajuego en el flanco de rey.
27 g5!
28 z;rxh7! z;rbs
29 h3 g4
30 hxg4 fxg4
31 i.g2 'il' al+
32 · 'il'xb2
33 z;rhh6 'il' a2
34 z;rer6 eS
KARPOV - TIMMAN 119
34 ... l:Ixb7 también habría per-
dido: 35 i.d5! "ilia5 (35 .. .   36
.Uxa6+ 37 z;rh8+) 36 i.xb7
37 z;rxa6   38 z;rxa6
39 f4!
35 z;rr4 ... ( D)
Negras
35 'ild2?!
Era preciso 35 ... c4, si bien es
cierto que después de 36 i.d5 las
blancas han tomado tres peones
negros a cambio del suyo de b7,
120 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
por lo que finalmente se produciría
un final de torre, alfil y peones en
f2 y g3 contra la dama, que es bue-
no para las blancas.
36 i.fl! ñ xb7
37 ñ xa6+ Wb8
38 ñ f8+ Wc7
39 i.g2
La coordinación entre las torres
y el alfil crea amenazas decisivas.
39 'iVd7
40 .l:th8 c4
41 i.e4 1-0
PARTIDA N° 29
KARPOV - KASPAROV
Belfort, 1988; Copa del Mundo
Defensa Grünfeld
1
2
3
4
d4
c4
tt:Jc3
cxd5
5 e4
6 bxc3
7 i.c4
tt:Jf6
g6
d5
tZ:Ixd5
tZ:Ixc3
.ig7
El plan 7 tZ:\ f3 c5 8 .l:tbl 0-0
9 i.e2 ha disfrutado de gran popu-
laridad en años recientes. Otro
plan de desarrollo para las blancas
implica reforzar su centro de peo-
nes con una temprana i.e3, segui-
do de i.e2.
7
8
9
10
tZ:I e2
.ie3
0-0
eS
tt:Jc6
0-0
i.g4
Es bien sabido que en caso de
10 ... cxd4 11 cxd4 tt:J a5 12 i.d3 i.e6
13 d5 las blancas sacrifican calidad,
a cambio de un peligroso ataque.
11 f3 tt:Ja5 (D)
abe de g h
Blancas
Ahora, en respuesta a 12 i.d3,
existe la posibilidad de 12 .. . cxd4
13 cxd4 .ie6, cuando sacrificar la
calidad con 14 d5 no es tan efecti-
vo, ya que en muchas variantes las
negras disponen de un importante
jaque en b6. Sin embargo, en este
caso las blancas no están obligadas
a entregar la torre por el alfil.
u i.xf7+
Yo había preparado esta captu-
ra especialmente para el match de
Sevilla. Inmediatamente después
de finalizado, Kasparov declaró
que la variante era desesperada pa-
ra las blancas. Pero a juzgar por lo
que sucedió en las cinco partidas
de Sevilla en que se planteó la va-
riante, no podemos decir que es fá-
cil para las negras solucionar sus
problemas de apertura. Por otra
parte, en los análisis post-mortem el
duelo generalmente finalizaba de
forma lamentable para él. Sólo más
tarde pudo determinarse que, en
caso de .i.xf7+ y la consiguiente de-
saparición de ambos alfiles de casi-
llas blancas, las negras consiguen
un juego favorable.
12
13
14
fxg4

l::txf7
l::txfl+
La clave de la idea blanca no es
tomar el peón, ya que su actividad
compensa a las negras de su pérdi-
da, sino bloquear al alfil enemigo
de g7 con ayuda de la cadena de
peones c3-d4-e5-g5 y h4.
14 'ti'd6
Esta salida de la dama negra se
produjo en cuatro de las cinco par-
tidas de Sevilla y volvió a emplear-
se en muchos otros encuentros. Las
demás continuaciones posibles, 14
... cxd4, 14 ... 'ti'd7 y 14 ... 'ti'e8, no
están realmente justificadas.
15 eS 'ti'dS
16 i.f2 l::td8 (D)
abcde g h
Blancas
KARPOV- KASPAROV 121
La amenaza de capturar en e5
fuerza a la dama blanca a evacuar
dl. En esta partida la llevé a a4,
mientras que más tarde, contra
Timman, la jugué a c2, en una par-
tida que también resultó ser muy
reñida. Puede seguir 17 ... 'ti'c4 18
'ti'b2 .i.h6 19 h4, y ahora:
a) 19 ... 'ti'f7 20 (20 g5! tbc4
21 e6! es correcto. Gracias a esta
jugada intermedia las blancas dis-
traen a la dama y no permiten que
las negras doblen en la columna f:
21 ... 'ti'f5 22 tbg3 'ti'xe6 23 'ti'xb7
l::tf8 24 l::te1! tbe3+ 25 l::txf2 26
gxh6 cxd4 27 cxd4 l::tf8 28 'ti' b2 CDc4
29 l::txe6 1-0, Vyzmanavin - Emst,
Estocolmo, 1991) 20 ... l::tf8 21 CDg3
tbc4 22 'ti'e2 'ti'xf2+! 23 'ti'xf2 i.e3
24 'ti'xe3 tbxe3, con un final más o
menos equilibrado, Karpov - Kas-
parov, Amsterdam, 1988.
b) 19 ... l::tf8 20 g5! (una jugada
universal, que en este caso garanti-
za ventaja a las blancas) 20 ... 'ti'd3
21 'ti'b1! 'ti'e3 22 'ti'e1 i.g7 23
'i'e4 24 tbg3! (las blancas devuel-
ven el peón a cambio de controlar
todas las casillas críticas) 24 ...
25 tbe4 l::txf2 (un sacrificio
desesperado, similar al que se pro-
dujo en la partida de Belfort que es-
toy comentando) 26 tbxf2 cxd4 27
l::tdl d3 28   tbc6 29 tbxd3
30 'ti'a5 31 e6 tbd8 32 tbf4 i.e5
33 tbdS 34 'tt>h11-0, Karpov-
Timman, Rotterdam, 1989.
17 ... (D)
Ahora, después de ... b6, la da-
ma se retirará, como veremos, a c2.
La cuestión es ¿por qué las blancas
deciden provocar una jugada de
122 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
a b e d e
Negras
g h
peón tan útil como ... b6? El hecho
es que después de 17 ¡va4 b6 18
iYc2 en algunas variantes, por
ejemplo en respuesta a 18 ... iYc4,
las blancas llevan la dama a e4 des-
de donde, al atacar el caballo, ga-
nan un importante tiempo. Así,
mover la dama a a4 tiene sus venta-
jas. Pero no puedo comprometer-
me a asegurar cuál de las jugadas
de dama es definitivamente la me-
jor, a pesar de que yo mismo haya
experimentado en la práctica con
ambas posibilidades.
17 b6
Las blancas consiguen mejor
juego después de 17 ... 'Llc6 18 iYb3
c419 iYxb7.
Si las negras optan por 17 ...
'Ll c4, entonces después de 18 'Llf4
iYf7 19 g3 'Ll d2+ 20 blancas
tienen ventaja, en caso de 20 ...
'Ll e4 (Gutman) 21 iYc2 'Llxf2 22
iYxf2, pero las negras disponen de
la fuerte réplica 20 ... g5!, como de-
mostró Gutman, . quien sugirió,
además, que las blancas deberían
jugar 18 g5!, a lo que podría seguir
18 ... l"!f8 19   iYf7 20 .ig3 ctJe3
21 i.f4 ctJd5 22 l"!fl. La iniciativa de
las negras ha sido detenida y su al-
fil está cerrado bajo llave.
Después de la continuación 17
... l"!f8 18   iYf7 19 ..th4! t2Jc4 20
iYb3, el alfil tampoco consigue libe-
rarse: 20 . .. .i.h6 21 g5! .ixg5 22
..ixg5 iYf2+ 23   iYxe2 24 h3 y
las blancas están considerablemen-
te mejor.
18 iYc2
La dama ya no tiene nada que
hacer en a4.
18 l"!f8
Ahora las piezas negras quedan
encerradas en una prisión. Es más
preciso 18 ... J::!. c8, con contrajuego
sobre la columna c.
6
5
4
3
2
19   iYc4 (D)
abcde gh
Blancas
El alfil negro sigue sin poder
conseguir la libertad: 19 ... k h6 20
h4 ¡vf7 21 'Llg3. Otra alternativa es
19 .. . 'Ll c4 20 h4.
20 iYd2!
Las blancas continúan jugando
para limitar la movilidad del alfil
enemigo. En caso de 20 "ile4 éDc6!?,
la amenaza es tomar en e5, y la
continuación 21 es na-
tural, pero no un motivo de dicha.
20
20 ... "ilf7 no es buena: después
de 21 é2Jg3 todo resulta bien para
las blancas. El caballo se desplaza-
rá a e4 y la dama a e2. Las negras
tampoco superan sus dificultades
con 20 ... .ih6 21 "ilxh6 en
vista de 22 23 dxc5 bxc5
24
21
22
h3
"ilg5!
a b e d e
Negras
é2J c4
.•. (D)
g h
Un momento importante. Ade-
más de é2Jf4, se mantiene en cartera
la amenaza .ih4.
22 h6
22 ... .if6 no sirve, debido a 23
exf6 exf6 24 é2Jf4.
23 "ilcl
A fin de conseguir contrajuego,
las negras deberían haber elegido
KARPOV - KASPAROY 123
23 .. . b5 con idea, por ejemplo, de
24 ctJf4 25 é2Jd3 (después de 25
.ig3 las blancas normalmente con-
servarían su ventaja) 25 ... b4!? Por
otra parte, 23 ... no consigue el
objetivo de las negras, a causa de
24   y después de 23 ... h5 la
dama regresa a g5.
24 .ig3 g5
Esta jugada fue condenada por
los comentaristas, pero la pro-
puesta en su lugar, 24 ... 25
ctJf4 26 é2J e6 también habría
llevado a las negras a una difícil
posición. He aquí tres variantes
clave:
a) 26 ... 27   28
.if2 29 "ilxal + 30 '<it h2,
con mate inevitable.
b) 26 . . . é2Je3 27 d2 cxd4 28
cxd4 29 30
31 d5 y la posición negra no es bue-
na. Podrían intentar desviar la da-
ma a e2 por medio de 27 ... é2J c4 28
'iVel éDe3 29 cxd4, pero des-
pués de 30 é2Jxf8 .ixf8 31  
32 cxd4 33 la situación
blanca se aclara por completo y
ahora no sirve 33 ... éDc2+ 34 .if2
éZJxel por culpa de 35
e) 26 . .. cxd4 27 éDxf8 éDe3 28
"ild2 dxc3 29 il.xf8 30 'iVf3, con
gran ventaja.
25 "ild5
26 ii.t2 b5
27 é2J g3
Forzado, ya que si 27 ... b4, en-
tonces 28 é2Jf5 y después de 28 ...
las blancas pueden jugar 29 e6
"ilxe6 30 31 cxb4.
28 b4
29 g6 '<itf8
124 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
29 .. . bxc3 pierde de inmediato:
30 tt:Jf5 31 e6 l:í.xf5 32 gxf5 tt:J d6
33 dxc5.
30 tt:Je4 .•• (D)
abcde gh
Negras
30
Este sacrificio de calidad difícil-
mente mejora la situación y las
blancas sólo tienen que jugar con
una precisión elemental.
31 bxc3
32  
33  
34  
35 c2
36 tt:J g3 .if8
37 tt:Jf5
38 l:í.cl 1-0
Las piezas negras del flanco de
rey no pueden liberarse. Esta parti-
da fue proclamada la mejor en el
siguiente número de Informator y,
como se había jugado en la ciudad
francesa de Belfort, alguien propu-
so que la variante con 17 a4 fuese
bautizada como Variante Beffort.
PARTIDA N° 30
KARPOV- M. GUREVICH
Moscú, 1988;
Campeonato de la URSS
Defensa India de Dama
1 c4 t2Jf6
2 tt:Jf3 e6
3 d4 b6
4 g3 .ia6
5 b3 ..!Íl. b4+
6 .id2 .ie7
En la partida Karpov - Short,
Amsterdam, 1988, después de 6 ...
.ixd2+ 7 0-0 8 .ig2 c6 9 0-0
d510 t2J e411 l:í. cl t2J d712
.ib7 13 cxd5 exd5 14 t2Jc3 f5 15 e3,
la estrategia de casillas negras llevó
las blancas a la victoria. Después de
15 ... 16 .l::t c2 a5 17 .l::td1 .l::tac8 18
t2Je2 g5 19 tt:Jcl g4 20 t2Jh4, mi opo-
nente no habría conseguido nada.
7 .ig2 c6
La preparación gradual de ... d5
ha sustituido recientemente a la in-
mediata acción en el centro, con 7
... d5 o bien con 7 ... i.b7 8 t2J c3 d5.
Estos órdenes de jugadas se vieron
en algunas ocasiones en mi primer
match contra Kasparov.
8 .ic3 d5
9 t2Je5
En la 18a partida del match an-
tes mencionado, en un momento
en que no estaba especialmente in-
teresado en el juego activo, mi rival
optó por 9 t2J bd2, y después de 9 ...
t2Jbd7 10 0-0 0-0 11 .l::te1 c5 12 e4
dxe413 tt:Jxe4 .Yi. b7! , el juego quedó
totalmente equilibrado.
9 ctJfd7
10 ctJxd7 ctJxd7
11 ctJd2 0-0
12 0-0 .l::!. c8
13 e4 ... (D)
2
abcde gh
Negras
13 bS
Después de 13 ... dxe4 14 .Yi.xe4
b5 15 'iVc2 h6 16 .l::!.fd1 bxc4 17 bxc4
las blancas se hicieron con la inicia-
tiva en la partida Ftacnik - Ador-
ján, Szirak, 1986. Por otra parte, 13
... c5 también es insuficiente: 14
exd5 exd5 15 dxc5 dxc4 16 c6!
tt:Jxb3 17 .l::!. e1 b2 18 .Yi. xb2 tLl cS 19
k a3! concedió a las blancas una
clara ventaja, partida Gheorghiu -
Cserna, Berlín Oeste, 1986.
14 .l::!.e1 bxc4
En la sexta partida de mi pri-
mer match con Kasparov, capturé
con el otro peón, 14 ... dxc4, y des-
pués de 1S bxc4 tt:J b6 (15 .. . bxc4
habría llevado a una posición de
esta partida con Gurevich) 16 cxb5
KARPOV - M. GUREVICH 125
cxbS 17 .l::f.cl ii. a3 18 .l::!.c2 tt:J a4 19
.i. a1 .l::!.xc2 20 'iVxc2 'iVaS 21 'iYd1, las
blancas consiguieron una aprecia-
ble ventaja gracias a su peligroso
peón pasado d.
15 bxc4 dxc4
Después de 15 ... k xc4 16 tt:Jxc4
dxc4 17 a4 'iYb6 18 ii.fl 'iV a6 19 aS
eS 20 d5 .l::!. fd8 21 e5, las blancas
consiguieron compensación más
que suficiente por el peón, Dolma-
tov - Ehlvest, Campeonato de la
URSS, Minsk, 1987.
16 'iVa4!?
Hasta este momento la presen-
te partida había seguido el curso de
la 21" de mi match-revancha contra
Kasparov. En aquella ocasión yo
jugué 16 'iYc2, y después de 16 ...
'iVc7 17 tt:Jfl eS! 18 tt:Je3 exd4 19
.i.xd4 .teS las chances se equilibra-
ron. Sin embargo, los recursos
blancos en esta variante distan de
estar agotados.
16
17
18
'iVc2
ctJb1
a b e d e
Negras
ii.bS
i.. a3
.•. (D)
126 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
Las blancas podrían haber con-
servado una mínima ventaja con 18
tbxc4 19 c5 20
cxd4 21 i..xd4.
18 .i.d6
19 a4 .i.a6
20 tt:J d2 eS?!
Es más preciso 20 ... c5!: 21 d5
tt:Je5, con un juego de doble filo.
21 l:.ad1
22
23 dxeS .i.xeS
23 . . . tbxe5 24 .i.xe5 i.xe5 25
i..xc4 no era mejor.
24 f4
2S eS
i.c7
t2lb6 (D)
a b e d e
Blancas
g h
Después de 25 ... .i.b6+ 26 'it>hl
tbc5, toda la partida estaría por ju-
gar, mientras que ahora las blancas
consiguen una gran ventaja.
26 fS!
27 tt:Je4! tt:JdS
28 i..d2 i..b6+
29
30 i.e2
31 tbgS
32 i.xc4
Tomando en f7 conseguirían las
blancas más rápidamente su objeti-
vo: 32 tt:Jxf7! 33 tbd6, etc.
32 .i.xc4
33 "iVhS
34 .i.f2
3S g4
36 tbf3 'iVd8 (D)
a b e d e
Negras
37 l:.fl
38 l:.de1
39 l:.e2
40 l:.cl
41
42
43 e6!
i..b6
l:.e8


eS
tt:J b4
g h
Las blancas realizan la ruptura
decisiva.
43 fxe6
44 l:.xe6 'it> h8
4S l:.ce1 (D)
46 aS! i..xaS
46 ... i.c7 también pierde: 47
i..xb4 cxb4 48  
47 'i'xcS! tbd3
48 tbxe1+
KARPOV- YUSUPOV
127
Un descuido, provocado por los
8
apuros de tiempo en una posición
7 difícil.
6
60 .i:. c5 1-0
5
PARTIDA N° 31
4
KARPOV - YUSUPOV
3
Moscú, 1988;
2
Campeonato de la URSS
Gambito de Dama,
a b e d e g h
Variant e del Cambio
Blancas
1 c4 e6
49 M.xel M. ed8 (D)
2 éLl c3 d5
3 d4 Jl. e7
8
4 éZJf3 éZJf6
5 cxd5 exd5
7
6 i:. g5 c6
6
7 Vic2
En lugar de la textual, se juega
5
con más frecuencia 7 e3 (seguido
4
de Vic2 y .i:. d3, en uno u otro or-
3
den) , o bien 7 Vic2, seguido de 8 e3.
En cualquier caso, en este momen-
2
to el peón e no se avanzaba, en esta
variante, más de una casilla.
7 g6
a b e d e g h
Un año más tarde, en Rotter-
Blancas dam, Yusupov eligió contra mí 7 .. .
éLla6, pero tampoco pudo resolver
50 ~ g 3   Vi' b7 sus problemas de apertura, y la
51 Via3 .l:.d7 partida concluyó a mi favor.
52 i.f4 Vib5 8 e4
53 .l:.e5 Vic6 Trasladando el juego de una
54 Vie3 M.b7 apertura cerrada a una partida de
55 M.e6 Via4 tipo abierta. Vale la pena mencio-
56 .l:.e4 Vi' b5 nar que en esta situación Timman
57 .tes Vic6 sacó a la luz la jugada e2-e4 en su
58 i.d4 Vi' d6+ match contra Short, Belgrado, 1987.
59
<;t> h3 .l:.f8?! 8 éLl xe4
128 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
La preferencia de Short fue 8 ...
dxe4. Siguió 9 .ixf6 .ixf6 10
'iVxe4+ 11 .ic4 12 0-0 .S.e8
13 'iVf4 .ie6 14 ..W. xe6 .S. xe6 15 .S.fe1
.l:txe1+ 16 .S.xe1 tt:l d7 17 tt:l e4 .ii.. e7
18 h4 'iVb8 19 tt:l e5 f6 20 tt:lg5! tt:lf8
21 h5 gxh5 22 'iVf5 'iVc8 23 ti:ld7!
'iVxd7 24 'i'xd7 tt:lxd7 25 .S.xe7+
26 tt:lf3. Las blancas consiguie-
ron el mejor final y consiguieron
alzarse con el punto. La captura de
caballo no parece haberse intenta-
do antes, pero la novedad no me
cogió desprevenido.
5
4
3
2
9 .ii..xe7! ( D)
abcde gh
Blancas
Curiosamente, la alternativa
9 ... 'iVxe7 pierde, de inmediato: 10
tt:l xd5! tt:lxd5 (si 10 ... 'iVe6, enton-
ces 11 tt:lc7+) 11 'iVxc8+ 'iVd8 12
.ib5+ 13 'i'xb7+, con limpieza
general.
10
11
12
tt:lxe4
'iVxe4+
.i.c4
dxe4
.ie6
'iVa5+
12 ... .S. e8 probablemente sea
más preciso, porque 13 tt:lg5 no es
posible, a causa de 13 ... 'iVa5+ y
14 ... 'iVxg5.
13  
Es muy posible que Yusupov
haya subestimado esta retirada de
rey. Después de 13 ti:l d2 tt:l d7 14 O-
O-O .l:t ae8, las negras habrían supe-
rado sus problemas de apertura.
13 'iVfS
14 'iVe3 tt:l d7
14 ... pierde: 15 d5 ..\li.xd5 16
.id3 'iVg417'iVe5++. Después de 14
.. . las blancas disponen de la
buena continuación 15 .i.xe6 'i'xe6
16 'i!ih6+ 17 g3 tt:ld7 18
15 .S.e1 .l:tae8 ( D)
16 d5!!
Gracias a esta poderosa ruptura
central las blancas consiguen, a
cambio del peón sacrificado, la im-
portante casilla d4 y libertad sobre
las diagonales negras para su dama.
Invertí en ella casi una hora de re-
flexión, pero ¡valió la pena para en-
contrar una jugada tan fuerte!
16 cxd5
17 .i. bS!
a b e d e
Blancas
g h
La clave de mi idea. Sin esta ju-
gada de ataque las blancas se en-
contrarían en punto muerto. Si 17
lbd4, entonces sería fuerte 17 ...
'jUeS!, y ahora 18 'jUa3+ conduce a
una posición igualada tras 18 ...
'jUd6, mientras que si 18 'jUxeS
lbxeS 19 i.bS, entonces la simple
19 .. . lbd7 concede a las negras un
excelente juego. Por supuesto, an-
tes de avanzar el peón d, tuve que
prever esta excelente maniobra de
alfil a bS.
17 a6
Después de 17 .. . Wf8 existe la
posibilidad de 18 'jUc3, seguido de
lbd4xe6+ y .1xd7. Las negras debe-
rían haber considerado la devolu-
ción del peón, con ... dS-d4, así co-
mo trasladar la dama a cS.
18 'jUa3+
A todo lo largo de la partida el
rey negro no encuentra puerto se-
guro, y ahora 18 ... Wf6 pierde por
19 i.xd7 i.xd7 20
19 'jUaS+
Pero no 19 lbd4, a causa de 19
... 'jUf4.
19
Dirigirse hacia el flanco de da-
ma entrañaría mucho peligro. Por
ejemplo: 19 ... Wc8 20 .S.c1+ 21
'jUc7+ 22 lbd4 'jUf6 23 .1xa6!
.S.b8 24 'jUaS 2S 'fJ.c7, ganando.
20 'jUb4+
Si 20 ... entonces 21 lbd4
'jUf6 22 i.xa6 bxa6 parece razona-
ble. En tal caso, después de 23 'fJ.c1!
(23 lbc6+ Wc7 24 'fJ.c1 'fJ.a8 25 ibaS+
26 'jUb7 We7 27 lbc6+ Wd6 28
Wc7 sólo conduce a repeti-
ción de posiciones) 23 ... 'fJ.eg8 24
KARPOV-YUSUPOV 129
.S.c6, no hay defensa contra la ame-
naza 2S 'fJ.xa6 y 26 .l::r a8+:
a) 24 ... 'jUe7 2S
b) 24 ... 'jVes 2S 'fJ.xe6!
21 'jUd4+
Un modelo puramente geomé-
trico. La dama blanca se mueve co-
mo un péndulo. 21 i.xd7 no sirve,
en vista de 21 ...
21
22 i.d3! 'jUbS
22 ... 'jUf6 corta el camino del
rey en retirada después de 23
[Nota del Editor: Por ejem-
plo 23 ... 24 'jVxb7   25
'jVaB+ (25 gxf3?? i.h3+ 26
&el+ 27 kfl ..l::rxfl#) 25 .. . We7 26
&e8 27 gxf3}.
23 h4! ... (D)
abcde gh
Negras
Por el tratamiento de esta posi-
ción se diría que las blancas tratan
de componer un estudio sobre el
tema de la dominación.
23 Wd8
24 lbg5
130 ANATOLI KARPOY- MIS MEJORES PARTIDAS
Amenazando 25 g4 'i'h6 26
M.xe6 y 27 tt:lxf7+.
24 M. hf8
25 .ie2! 'i'h6
26 .if3 M. e7
Retirar el rey no sirve de ayuda:
26 .. . cj¡}c7 27   y 2S tt:lxe6; 26 ...
27 M. cl + 2S i.xd5 .ixd5
29
27
28
'i'b4
'i'd6+
tt:lf6
2S 'i'f4! hubiera resultado defi-
nitiva, ya que ataca el caballo y, si-
multáneamente, amenaza 29
tt:Jxe6+ y 29 'i'bS+.
3
2
28
29 'ilf4
a b e d e
Blancas
.l:!. d7
tt:l g8 (D)
g h
Si 29 ... 'ilg7, entonces 30 M.xe6!
30 k g4!
Tomar en g4 permitiría un ele-
gante mate: 30 ... .ixg4 31 'ilbS++.
31 kxe6 fxe6
32 .l:!. cl+
33 tt:lxe6+ cj¡}e7
34 'ilxf8+ 'ilxf8
35
36
37
38
39
40
41
42
43
tLlxf8
M.h3
h5
h6+
.l:!. f3+
M. e1+
M.f6+
g4
.MeS
1-0
cj¡}xf8
tt:l e7





tLlc6
d4
PARTI DA N° 32
KARPOV - MALANIUK
Moscú, 1988;
Campeonato de la URSS
Defensa Hol andesa
Malaniuk es uno de los mayores
expertos en esta apertura y, por lo
tanto, me preparé concienzuda-
mente para nuestra partida en esta
competición. Como consecuencia
de ello, conseguí plantear una inte-
resante novedad.
1 d4
2 g3
3 .ig2
4 c4
5 ttJf3
6 0-0
7 tLlc3
f5
tLlf6
g6
.ig7
d6
0-0
'ille8 (D)
Una de las posiciones más ca-
racterísticas de la Variante Lenin-
grado, en la Defensa Holandesa.
Las negras tratan de realizar el
avance .. . e7-e5, creando un flexible
centro de peones. La casilla en que
se halla, eS, es la más conveniente
para la dama negra, ya que desde
abcde gh
Blancas
ahí influye sobre el centro y puede
incorporarse rápidamente a un
eventual ataque en el flanco de rey.
8 b3!
La aparición del alfil dama
blanco en a3 dificultará notable-
mente los planes de las negras.
Otras líneas son menos peligrosas.
8 CLl a6
El inmediato avance del peón, 8
... eS, aún no ha sido profundamen-
te investigado, pero es evidente
que ahora no se haría sin riesgos
para las negras.
9  
La idea de las blancas consiste
en activar la posición de sus piezas,
con su alfil en a3, su dama en d3,
las torres en dl y el , para, a con-
tinuación, realizar el avance del
peón e2-e4. En esta partida conse-
guí ejecutar este plan de forma ide-
al y las negras se vieron obligadas a
dejar de lado, por tiempo indefini-
do, su plan de avanzar el peón a eS.
9 c6
10 'iYd3
KARPOV- MALANIUK 131
Es interesante señalar que en
este campeonato nacional Mala-
niuk eligió la Defensa Holandesa
¡nada menos que en siete ocasio-
nes! Dos rondas antes de nuestro
encuentro, Gavrikov había jugado
contra él la más tímida 10 .l:cl.
Después de 10 ... h611 e3 i.e6?! 12
'iYe2 'iYd7 13 CLl d2 CLl c7 14 'iYd3
.l:ab8 1S 'ith8 16 dS cxdS 17
CLl xd5 CLl cxd5 18 cxdS las ne-
gras construyeron una fortaleza
muy difícil de penetrar y, finalmen-
te, incluso se alzaron con la victo-
ria. En esta ocasión, sin embargo,
las cosas no rodaron para Mala-
niuk de forma tan satisfactoria.
10  
Esta jugada de alfil tendrá con-
secuencias muy desagradables. Me-
rece atención aquí 10 ... .l:b8, como
ha acreditado toda una serie de
partidas. El sino de toda la variante
posiblemente dependa de la valo-
ración técnica de esta posición.
11 .l:fe1 .l:d8
11 . . . d5 es más tenaz, si bien
después de 12 CLl eS las blancas
mantendrían la iniciativa.
12 .l:ad1
13 e4
Una vez movilizadas por com-
pleto sus fuerzas, las blancas ge-
neran actividad en el centro del
tablero.
13
14
15
16
17
18
CLl xe4
tLl xf6
'iYe3
h3
.l:e2
fxe4
il.fS (D)
il.xf6
¡ff7
CLl c7

18 ... .l:fe8 es más obstinada.
132 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
5
4
3
a b e d e g h
Blancas
19 tLlgS Vi'g8
20 ~ d   tLle6
Se amenazaba la muy molesta
21 ViVaS.
21 ttJxe6
22 .Mde1
i.xe6
i.d7 (D)
abcde gh
Blancas
Las negras deberían haber re-
gresado con su alfil a c8. Ahora si-
gue un sacrificio de calidad definiti-
vo que, por otra parte, se había in-
cubado durant e largo tiempo.
8
7
6
5
4
3
23
24
.Mxe7!
.Mxe7
ií..xe7
.Mf6
La amenaza era 2S ii. xd6.
25 dS "i!f8
26 .Me3 ci?g8
27 i.b2 .MfS
28 "i!d4 .MeS (D)
a b e d e g h
Blancas
Las negras no pueden salvarse
con 28 ... ci?f7 29 dxc6, y ahora:
a) 29 ... J:. xc6 30 g4 .MaS 31 J:.xc6
bxc6 32 "ilf6+, forzando el mate.
b) 29 ... bxc6 30 g4 eS 31 .ílí'. d5+
también conduce al mate.
29 .MxeS dxeS
30 "i!xeS ~ f 7
31 d6 i.fS
32 eS
Las negras se encuentran en un
Zugzwang total.
32 hS
33 g4 hxg4
34 hxg4 i.d3
Si 34 ... i.xg4, entonces 3S "ilf6+
'it>e8 36 "ilxg6+ y 37 1!\!i xg4, con efec-
tos decisivos.
35 .ílí'. dS+! 1-0
Un golpe efectivo que remata la
partida. Tomar el alfil es imposible,
debido a 35 ... cxd5 36 '>!Wxd5+ <;t>e8
37   con mate.
PARTIDA N° 33
KARPOV-HJARTARSON
Tilburg, 1988
Gambito de Dama,
Defensa Eslava
En este torneo me sucedió algo
raro, al menos en mi experiencia.
Jugué en tres ocasiones seguidas la
misma variante, en la forma ade-
más no clásica de la variante, sino
en una forma muy aguda, en la que
el equilibrio de fuerzas sobre el ta-
blero queda trastornado en las diez
primeras jugadas. Mi resultado fue
muy favorable, con 2,5 puntos de 3
partidas, pero los análisis detalla-
dos de estos complejos duelos sólo
se producirán mucho más tarde.
1 d4 d5
2 c4 c6
3 et:'l f3 et:'l f6
4 et:'l c3 dxc4
5 a4 i.f5
6 et:'l e5
Esta jugada es característica de
la llamada Variante Central, en la
que las blancas preparan f3 y e4.
6 e6
La textual ha reemplazado re-
cientemente a otras dos continu.a-
ciones teóricas, 6 . . . et:'l a6 y 6 ...
et:'lbd7.
KARPOV- HJARTARSON 133
7 f3
Lógico. Después de 7 e3 o de 7
i.g5 las negras consiguen igualar
con mayor facilidad.
7 i.b4
8 e4
Esto conduce a tremendas
complicaciones, ya que las negras
están obligadas a sacrificar pieza.
Por lo general, después de las pru-
dentes 8 et:'l c4 u 8 i.g5 las posicio-
nes resultantes suelen estar equili-
bradas.
8 il.xe4
9 fxe4 et:'l xe4
Las negras tienen tres peones
por la pieza, por lo que sobre el ta-
blero hay un cierto equilibrio ma-
terial.
10 i.d2
10 ...   no sirve, por 11 g3
et:'l xg3 12 hxg3 13 'i'g4, con
un fuerte ataque de las blancas.
11 et:'lxe4 'i'xe4+
11 ... .txd2+ no es bueno: 12
et:'l xd2! '>!Wxe5+ 13 .te2 b5 14 axb5
cxb5 15 a6 16 et:'l xc4 "iJ/c7 17
et:'l d6+ <;t>e7 18 0-0 se tradujo en un
irresistible ataque de las blancas,
partida Jalifman - Ehlvest, Moscú,
1988 (Campeonato de la URSS).
12 'i' e2 i.xd2+
Aquí, en el mismo torneo, Tim-
man introdujo contra mí la nove-
dad 12 ... 'i'h4+, pero el jaque in-
termedio no consiguió su objetivo:
13 g3 ii.xd2+ 14 'i'e7 15
'i'e3!, con notoria ventaja.
13 <;t>xd2 'i'd5+
En el final resultante de 13 ...
'i'xe2+ 14 ii.xe2 los peones negros
no compensan la pieza menos. Otra
134 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
cosa es cuando el cambio de damas
se produce en d5, porque entonces
las negras refuerzan su cadena de
peones.
14
15

tt'lxc4
tt'la6
.•• (D)
abe de g h
Negras
Una posición peculiar, aunque
ya se ha convertido en un patrón
estándar de la Eslava. Las negras
disponen aquí de una amplia elec-
ción, pero lo más habitual, según
la práctica reciente, es el enroque
en uno u otro flanco. La teoría se
muestra escéptica acerca de 15 .. .
::i. d8, 15 .. . b5 y 15 ... tLl b4+. 15 .. .
"il'f5 +, por otra parte, priva a las
iif'"Tas del cambio de damas en
.. . ,.. ·.  
d5, y ya: heí:nós dicho qye el cam-
bio en cualquier otra casilla deri-
va a un final desfavorable para las
negras.
15 0-0-0
Con el enroque largo, la torre
dama (en contraste con el corto)
está ya situada en la casilla d8.
16 "il'e5
Las blancas apuntan a la casilla
g7 y están dispuestas a cambiar da-
mas, siempre que no sea en d5.
16 f6
Defendiendo el peón y pidién-
dole explicaciones a la dama. Ni 16
.. . tt'lb4+ ni 16 ... ::i.he8 se han reivin-
dicado a sí mismas en la práctica.
17 "il'e3! tt'l 5
Las negras también han ensaya-
do 17 .. . "il'f5+, 17 .. . tt'l c5 y 17 ...
pero sin ningún éxito en par-
ticular.
18  
En mi partida de Tilburg contra
Hübner, preferí 18 .ie2, y después
de la continuación 18 ... tLl b4+ 19
tt'lc6 20 tLl d4 21 .if3 tt'lxf3
22 gxf3 "il'd4+ 23 ::i.xd4 24 b4
::i.d5 25 bxc5 ::i.xc5 se produjo un fi-
nal igualado. Esta inesperada in-
cursión del rey parece un tanto ex-
traña, pero ahorra a las blancas un
tiempo importante, al liberar de in-
mediato la columna e para la torre.
18 lLl b4
19
20
21
::\.el

tt'l a5!
lLl c6
liJd4
Más preciso que 21 ::í.g1 e5 22
.td3 b5!23 axb5 lLlxb5+ 24
con un juego más o menos igual.
21 e5 (D)
21 ... no es bueno, a causa
de 22 "il' g3+.
22   b6
23 tt'lb3 "il' xb3+
23 ... "il'e6 habría sido más te-
naz: 24 .tc4 "il'e7 25 tt'lxd4 ::i.xd4 26
::i.hd1 ::i.hd8 y las negras resisten.
7
6
5
4
3
2
a b
24
25
26
e d e g h
Blancas
ttJxb3
<;t>xb3 I:l. d4
h4
Las negras tienen igualdad ma-
terial y una flexible cadena de peo-
nes, pero yo conseguí rápidamente
trastornar su armonía.
8
7
6
5
4
3
2
a
26
27
28
b
.i.c4
h5
e d e
Blancas
I:l. hd8

I:l. g4 (D)
g h
KARPOV - HJARTARSON 135
En lugar de perseguir al peón g,
las negras deberían haber genera-
do alguna actividad en el flanco de
dama, con 28 .. . a6! 29 .i.xa6 (se
amenazaba 29 ... b5) 29 .. . I:l. b4+
30 <;t>c3 (en caso de 30 $>a3, las
blancas incluso podrían perder con
30 .. . I:l. a8!) 30 .. . I:l.xa4 con chances
de tablas.
29 h6!
Con esta carrera al borde delta-
blero, el peón h mina el flanco de
rey negro.
29 I:l.xg2
El intento de preservar una ca-
dena de peones dinámica, con 29 .. .
g6, no tiene éxito, a causa de la de-
bilidad de h7: 30 I:l.hd1! I:l. gd4 (30 ...
I:l.xd1 31 I:l.xd1 I:l.h4 32 .i.bS I:l.xh6 33
I:l.d7+ $>b8 34 .i.a6, con amenazas
decisivas) 31 I:l.xd4 l:.xd4 32 .i.g8!
I:l. d7 33 <;t>c2 y las negras se situa-
rían en Zugzwang. ·
30 hxg7 I:l.xg7
31 I:l.cfl I:l. d6
32 I:l.h6
La fortaleza negra ha sido des-
truida y podría decirse que ése es el
resultado de la apertura.
32 e4
33 I:l.hxf6 h5
34 I:l.6f4 I:l. d4
35 I:l. f7+ I:l. d7
36 I:l. xg7 I:l.xg7
37 I:l.f4 I:l.g3+
38   I:l. g2+
39 I:l. g3+
40 'iitld2 I:l. g4
41 I:l.f7+
42 a6
43 .i.xa6 1-0
136 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
PARTIDA N° 34
HJARTARSON - KARPOV
Seattle, 1989;
Candidatos (3)
Apertura Española,
Variante Zaitsev
1 e4 eS
2 tt:\f3 tt:\ c6
3 i.bS a6
4 i.a4 ttJf6
S 0-0 il.. e7
6 .l:!. e1 bS
7 i.b3 d6
8 c3 0-0
9 h3 .l:!. e8
10 d4 i.b7
11 ttJbd2 il..f8
12 a3
Lo mismo que 12 a4, este avan-
ce se ve con frecuencia. Las blancas
protegen b4 de la invasión del ca-
bailo negro y se preparan para de-
sarro llar la iniciativa en el flanco de
dama.
12 h6
13 i.c2 ttJb8
14 b4 ' ttJbd7
15 i.b2 aS!? (D)
Una jugada que yo había prepa-
rado específicamente para este
match. 15 ... g6 es una continuación
mucho más frecuente.
16 i.d3 c6
17 ttJb3 axb4
18 cxb4
18 axb4 ttJb6 19 tt:\ a5 "JIJf c7 ha-
bría conducido a la igualdad.
18 exd4
8
7
6
5
4
3
2
abcde gh
Blancas
19 iZ:l fxd4 ... (D)
Ahora las negras se apoderan
de la iniciativa. También hubiera si-
do una buena continuación 19
i.xd4 eS 20 i.xf6 ttJxf6 21 .txb5
.l:!. xe4. Lo correcto era 19 ttJbxd4 eS
20 bxc5 dxc5 21 ttJxbS tt:\ xe4 22
iZ:l eS tt:\xe5 23 i.xe4, con un juego
más o menos equilibrado.
8
7
6
5
4
3
2
19 eS!
a b e d e
Negras
g h
Un sacrificio de peón muy pro-
metedor, con el que las negras
atentan al centro enemigo.
20 bxc5
20 tt:Jxb5 de inmediato era mu-
cho más preciso: 20 ... cxb4 21 axb4
.S.xa1 22 ixa1 d5 23 exd5 (23 eS
i xb4 conduce a una posición igua-
lada) 23 ... .S. xe1 + 24 'i'xe1 éDxd5 25
'iVe4 éD7f6 26 .txf6 éDxf6 27 'i'xb7
Vt!Vxd3 con un juego agudo, en el
que las negras tienen compensa-
ción suficiente por el peón.
20 dxc5
21
22
éDxb5 éDxe4!
'iVc2?!
Este es un serio error. Las blan-
cas debían jugar 22 'iVf3, con las si-
guientes variantes posibles:
a) 22 ... éDd6? Falla por 23 .S.xe8
'iVxe8 24 tt:Jxd6 .i.xd6 25 'iVxb7 .S. b8
26 Vt!Vd5.
b) 22 ... 'iVb6 23 ixe4 .txe4 24
.S.xe4 'iVxb5 25 a4, con juego confuso.
e) 22 ... .l:rb8 tendría que contes-
tarse con 23 i c4, con una posición
complicada. Si en lugar de ello, las
blancas jugasen 23 .txe4?! , des-
pués de 23 .. . i xe4 24 .l:rxe4 .l:rxe4
25 'iVxe4 .l:rxb5 26 Vt!Vd5 'i'b8 27
'iVxd7 .l:rxb3 28 .tcl .l:rb1 29 .l:rxb1
'i'xb1 30 'iVd2 c4 31 lith2 'iVb3, las
negras quedarían ligeramente me-
jor.
d) 22 ... éDdf6! ? 23 .txf6 éDxf6 24
.l:rxe8 .txf3 25 .l:rxd8 .l:rxd8, con una
posición igualada.
22
23 tt:Jc3
éDdf6
... (D)
Las blancas deben, ciertamente,
evitar la continuación 23 .l:radl 'i' b6
24 éDc3 éDxf2!
HJARTARSON- KARPOV 137
a b e d e
Negras
23
24 .tb5
g h
tt:J g5!
Mayor resistencia ofrecía 24
éDd2, si bien después de 24 ... 'i'b6
las negras amenazan 25 ... 'iVc6.
24 .l:rxel+
25 .l:rxel 'iVc7
26 i fl
Ahora, sin embargo, 26 éDd2
puede contestarse con 26 ... 'iVf4!
Con todo, merecía la pena conside-
rar 26 .l:re3.
26 'iVc6!
Las negras amenazan dos juga-
das letales: 27 ... étJf3+ y 27
éDxh3+.
27
28
29
.l:re3
h4
éDdl?
.td6
éDe6
Las blancas tampoco lo tendrí-
an más fácil con 29 .l::í:xe6? fxe6 30
'iVg6 'iVe8. Su mejor chance era 29
éDb5!? .tf4 30 .l:rh3 éDe4, cuando las
negras seguirían teniendo algunos
obstáculos que superar. Tras la
elección de la textual, pude em-
prender un ataque ganador.
138 ANATOLI KARPOV- MIS MEJORES PARTIDAS
29 lLl g4
30 .l:.xe6 .ih2+!
31 Wh1 ¡¡rxe6
32 f3 ¡¡re1!!
0-1
La posición blanca sufre un co-
lapso: 33 fxg4 gana en el ac-
to, mientras que 33 permite a
las negras elegir entre 33 ... i.f4 y
33 ... .l:. a4.
PARTIDA N° 35
KARPOV- P. NIKOLIC
Skelleftea, 1989;
Copa del Mundo
Defensa Bogo-India
1
2
3
4
d4
c4
l¿jf3
i.d2
ltJf6
e6
i.b4+
Una continuación más popular
es 4 lLl bd2.
4
Las negras cuentan con varias
alternativas, además del cambio de
alfiles en d2.
5 g3
6 i.g2
7
8 lLl c3
9 0-0
10 e4
11 d5
u i.xf3
13
14
15
16
.l:.ae1
b3
i.g2
a4
0-0
i.xd2+
d6
e5
.l:.e8
i.g4
i.xt3
c5
a6
lLl bd7
.l:.ab8
-·- (D)
a b e d e g - h
Negras
Al congelar el juego en el flan-
co de dama, llevo decisivamente el
centro de gravedad de la lucha al
flanco de rey. Ahora, si 16 .. . aS, en-
tonces 17 lLl bS b6 18 lLl a7 y 19 'Ll c6,
seguido de f4.
16
Impidiendo el ulterior avance
del peón a. De otro modo, tras aS y
lLl a4, podría avanzar también el
peón a b4 y presionar sobre el débil
peón de b7.
17
Primero y fundamental, a fin de
controlar las casillas g4 y hS. Des-
pués de la inmediata 17 f4 las ne-
gras podrían haber optado por el
cambio 17 ... exf4, con idea de con-
seguir contrajuego a base de ... lLlg4
(o .. . 'LlhS) y ...  
17
18
19
.l:.e3
.l:.fe1
.l:.e7
'i!Va5
Las blancas han reforzado el
peón e4 y ahora les queda trasladar
el alfil a h3 y cambiarlo por el caba-
llo de d7, con lo que conseguirían
una importante ventaja espacial.
19 <;t>hS
20 ..th3 .l:!.gS
Nikolic impide el avance f4,
después del cual el juego continua-
ría así: 21 ... exf4 22 gxf4 gS. En tal
caso las blancas no tendrían tiempo
para avanzar el peón e a eS y las
negras podrían, por consiguiente,
obtener un puesto confortable en
esa casilla para su caballo.
21 <;t>h1 iVdS
22 iV d2 tLlhS
23 tLle2 g6
24 aS tt:Jg7
Las blancas necesitan tiempo
para reagrupar sus fuerzas en el
flanco de dama, pero las negras,
aparentemente, se han preparado
para actuar en el flanco de rey. Sin
embargo ...
25 ..txd7 iVxd7 (D)
26
27
f4!
b4!
.l:!.geS
cxb4
KARPOV ~ P   NIKOLIC 139
En caso de 27 ... exf4 28 tt:Jxt4,
la esencial superioridad del caballo
blanco sobre su homónimo se pon-
dría de manifiesto, porque desde
d3 apoyaría el ataque en el centro.
28 iVxb4 fS
Las negras están dispuestas a
cambiar los peones e y f, llevar a
continuación su caballo a fS y con-
seguir así una posición de equili-
brio dinámico. Por consiguiente, yo
estaba obligado a jugar con sumo
cuidado, pero también con deci-
sión.
29 tLlc3
Merecía atención la inmedia-
ta 29 eS!: 29 ... dxcS 30 iVxcS exf4
31 tt:Jxf4 fxe4 32 .l:!.xe4 .l:!.xe4
33 .l:!.xe4 .l:!.c8 (33 . . . .l:!.xe4?
34 iVf8++) 34 .l:!.e7 iV g4 3S iVf2 y
las chances de las blancas son,
obviamente, mejores. Al retrasar
el avance c4-cS durante tres juga-
das, la situación se complica.
29 exf4
30 gxf4 fxe4
31 lbxe4 iVfS (D)
a b e d e
Blancas
g h
140 ANATOLI KARPOV - MI S MEJORES PARTIDAS
31 ... 1Jilg4 32 eS .l:Ixe4 33 Iíxe4
1Jilf3+ 34 1Jilg4+ 3S 'iiiff2 1Jilh4+
36 '>Íif e2, etc. , es peor que la textual,
pero 31 ... ctJhS! es interesante, y en
caso de 32 eS 'iiifg8 33 cxd6 Iíxe4 34
Iíxe4 lt:Jg3+! 3S hxg3 1Jilh3+ las
complicaciones finalizan con unja-
que perpetuo.
Parece como si ahora todo es-
tuviera en orden para las negras.
32 lt:J xd6 no funciona: 32 ... .l:Ixe3
33.l:Ixe3 1Jilxf4 amenaza mate en fl,
lo que le costaría a las blancas su
caballo, si juegan 34 .l:Ixe8+ lt:Jxe8.
Después de 32 lt:Jg3 las negras po-
drían continuar 32 ... .l:Ixe3 33
Iíxe3 1Jilxf4 34 .l:Ixe8+ lt:Jxe8 y las
blancas no tienen nada mejor que
las tablas: 3S 'i'xb7 'i'cl + 36 'iiifg2

Pero no todos los recursos blan-
cos han sido agotados ...
32 eS!
La dama se incorpora a la de-
fensa del caballo, a la vez que se
obtiene un peón pasado. De repen-
te, los acontecimientos del tablero
adoptan un carácter tormentoso.
32 dxe5
33 'i'e4 'i'xf4
34 d6 .l:Ie5? (D)
Las negras siguen estando bajo
la impresión de que sus torres do-
bladas son fuertes. 34 ... .l:Id7 habría
sido mejor, previniendo el ulterior
avance del peón. Después de 3S
las negras pueden resistir,
mientras que 3S tampoco es
peligroso para mi rival: 3S .. .
36 'i'xeS IíxeS 37 Iíc1 tt::\e6 38 .l:Ic8+
cJ;; g7 39 Iíe8 'iiiff7 40 lt:JgS+ (nota del
editor: las blancas pueden intentar
Blancas
40 M.xe6 'iiifxe6 41 tt::\c5+ 'iiifxd6 42
M.xe5 l:.c7 43 tt::\ d3) 40 ... IíxgS 41
.l:I3xe6 S dS 42 S 8e7+ S xe7 43
Sxe7+ 'iiiff6 44 Sxh7 Sxd6 4S S xb7,
con tablas.
35 d7! S d8
Si 3S ... Sf8 36 'i'c3! f:. dS, enton-
ces resulta decisivo 37 lt:JxcS.
36   h5?!
Permitiendo a las blancas crear
un pequeño estudio artístico. Des-
pués de 36 ... h6 la posición seguiría
siendo confusa. Por ejemplo: 37
llf3 'i'g4 38 S f7 39 .l:Iefl ctJfS!
37 .S:f3
38 st7
No, por supuesto, 38 'i'xeS?, de-
bido a 38 ... 'i'xe1 + 39
38 .l:Ig8
39 '&' el
39 .l:Ixg7 Sxg7 40 'i'xd8 41
también es bueno, y después
de 41 .. . 42 lt:JxcS 43
SxeS, las blancas consiguen un fi-
nal técnicamente ganado. Pero me
las arreglé para encontrar una línea
más elegante.
39 g5
39 ... ét::l f5 no sirve, debido a 40
Mxf5, por lo que las negras están
obligadas a avanzar otro peón del
refugio de su rey.
40 tt::l g3
41 Mf6
Md5
Md8(D)
abcde gh
Blancas
En caso de 41 ... la partida
finalizaría de inmediato con mate,
después de 42 +.
42  
Un remate elegante.
42
Se diría que las negras han con-
seguido librarse y que con su próxi-
ma jugada podrán controlar defini-
tivamente al fugitivo de d7 pero,
aun pereciendo, el peón tendrá la
última palabra.
43 MeS+! 1-0
Veamos el final del estudio: 43
... Mxe8 44 tt::l xe8 45
tt::l g7 46 o bien 43 ... tt::l xe8 44
+ Mxe8 45 g6+.
KARPOV- YUSUPOY 141
PARTIDA N° 36
KARPOV-YUSUPOV
Londres, 1989; Candidatos (8)
Gambito de Dama,
Variante Lasker
Este decisivo duelo resultó apa-
si o nante.
1 d4 ét::l f6
2 c4 e6
3 ét::l f3 d5
4 tt::l c3 iLe7
5 iLgS 0-0
6 e3 h6
7 iLh4 tt::l e4
Sin esperar a que el alfil blanco
cambie en f6. Esta jugada constitu-
ye la llamada Defensa Lasker, en la
que las negras, en muchos aspectos,
carecen de pretensiones, pero con-
fían en construir una fortaleza
inexpugnable. En la 4" y 6a partidas
Yusupov ya había optado por esta
defensa y, de hecho, yo no pude co-
sechar en ninguna de ellas la más
mínima ventaja de apertura.
8 iLxe7
9 Mcl
En la cuarta partida continué
con 9 y en la sexta con 9 cxd5,
y en ambos casos las negras iguala-
ron rápidamente. Esta vez estaba
mejor preparado para la partida.
9 c6
10 .§Ld3 tt::l xc3
11 Mxc3 dxc4
12 i.xc4
Retomar en c4 con la torre tam-
bién merece atención.
142 ANATOLI KARPOV- MIS MEJORES PARTIDAS
u
13 0-0 e5
Ni 13 ... b6 ni 13 ... J:!.d8 eran
muy prometedoras para las ne-
gras. Hay que decir que de la De-
fensa Lasker la partida ha trans-
puesto a líneas de la menos pesada
Defensa Capablanca, y por otra
parte la posición del peón h6 (en
lugar de h7) favorece a las blancas,
ya que constituye un objetivo adi-
cional de ataque.
14 i.b3 ... (D)
a b e d e
Negras
g h
Esta jugada de espera con el al-
fil fue preparada especialmente pa-
ra esta partida. Aquí las blancas ju-
gaban normalmente alguna de es-
tas opciones: 14 h3, 14 'i'c2, 14
'i'b1, o bien 14 dxe5 15
'i'xe5 16 f4.
14
15
16
17
18
exd4
J:!.e1
 
J:!. g3
exd4

'i'd6

Las blancas no ocultan sus in-
tenciones.
18 i.f5
Esta jugada es una novedad. La
teoría indica la continuación 18 .. .
i.e6 19 'i'd2 20 l:!.e4 y 21 l:!.h4,
que es un tanto preferible para las
blancas.
19 'i'h5 .ih7
Es interesante la jugada para-
dójica 19 ... 'i'e6!?, propuesta por
Taimanov.
8
7
6
5
4
3
2
20 'i'g4! g5 (D)
a b e d e
Blancas
g h
Después de 20 .. . g6 había la
fuerte réplica 21 h4. 20 ... 'i'f6 no
sirve por 21 En caso de 20 ...
i.g6, es posible la siguiente varian-
te: 21 lLlxg6 'i'xg6 22 'i'xg6 fxg6 23
J:!.xg6 J:!. ae8 24 J:!. xe8 l:!.xe8 25
J:!.e4 26 J:!. d6 J:!.xd4 27 J:!. d8+, con una
gran ventaja de las blancas.
21 h4 f6
21 ... f5 no es bueno, debido a 22
'i'f4! (o bien 22 'i'h5 g4 23
En caso de 21 ... las blancas
cuentan con la fuerte 22 'ii'f3, o
bien 22 'ii'f4! 0Jh5 23 'ii'f3 0Jxg3 24
0Jxt7 'ii'xd4 25 'fl.e7, etc.
22 hxgS!
22 'ii'h5 es insuficiente: 22 .. .
fxe5 23 hxg5 24 gxh6 c,t>h7 y el
rey negro está perfectamente res-
guardado.
22 hxgS
En caso de 22 ... fxg5, la res-
puesta 23 f4 sencillamente se hace
más fuerte.
23 f4
Después de la continuación 23
'fl.h3 fxe5 24 'fl.xh7, las blancas ha-
brían ganado espectacularmente,
en caso de 24 ... c,t>xh7: 25  
c,t>g7 (25 ... c,t>h6 26 'ii'h3+ 'i;g7 27
'ii'h7+ c,t>f6 28 dxe5+ 'ii'xe5 29
'ii'h6+) 26 'ii'xg5+ 'i;t7 27 dxe5 'iV e6
(27 ... 'ii'b4 28 e6+ c,t>e8 29 i?. g6+; 27
... 'ii'e7 28 'ii'g6++; 27 ... 'fl.ae8 28
'ii'h5+) 28 i.f5. Sin embargo, las ne-
gras pueden resistir gracias a 24 ...
'ii'f6. Además de la movilización
del peón, las blancas habrían con-
seguido una peligrosa iniciativa
tanto con 23 'ii'h5 como con 23 cf3.
23 'fl.ae8 (D)
El momento crítico. Esta ma-
niobra de torre fuerza el fin de las
negras, que deberían haber res-
guardado su rey en el rincón, 23 .. .
c,t>h8, si bien en este caso también
hubiera conseguido un final gana-
dor de dobles torres, tras 24 fxg5
fxe5 25 g6 'ii'xg6 26 'ii'xg6 i?.xg6 27
'fl.xg6 exd4 28 'fl.e4 'fl.t7 29 i.xd5
cxd5 30 'fl. h4+ 'fl.h7 31 'fl. xd4 'fl.d8 32
'fl.g5 'fl.hd7 33 a3 a6 34a4 b5 35 axb5
axb5 36 b4 y las negras están en
Zugzwang.
KARPOV - YUSUPOV 143
24 fxgS! fxeS
En esta posición parece que las
negras pueden resistir mediante 24
... i.f5!? Por ejemplo: 25 'ii'xf5 fxe5.
Pero yo conseguí calcular una bo-
nita variante, que incluía el sacrifi-
cio de dama, 25 gxf6+!! 26
'fl.xg4+, y ahora:
a) 26 ... c,t>h8 27 éi:Jí7+ 'fl.xf7 (si 27
.. . c,t>h7, 28 'fl.g7++) 28 'fl.xe8+ 'fl.f8
(28 ... c,t>h7 29 i?. c2+ 30 'fl.h8+ y
31 'fl.xh7++) 29 t7! éi:Jf6 (o bien 29 .. .
c,t>h7 30 i?.c2+ c,t>h6 31 'fl. g6+ 'ii'xg6
32 etc.) 30 'fl.xf8+ 'ii'xf8 31
'fl. g8+ éi:Jxg8 32 fxg8'ii'+ 'ii'xg8 33
i?.xg8 34 c,t>f2 y todo ha termi-
nado.
b) 26 ... c,t>h7 27   (la
alternativa 27 ... 'i;h8 conduce al
mate: 28 'fl. h4+ 29 .th7+
30 éi:Jg6++) 28 'fl.g6+ c,t>h7 (28 .. .
'i;h5 29 + 'i;h4 30 'fl.e4+ y ma-
te) 29 t7 y las blancas ganan.
25 g6! i?.xg6
26 dxeS!
Más preciso que 26 'fl.xe5
27 'ii'h5+ (27 ... i.xh5 28
144 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
.l:í: xh5+ 'i'h6 29 i.c2+ 30
.l:í:xh6++) 28 .l:í:xg6 '&lxg6 29 .l:í: g5
.l:í: e1 + 30 .l:í: e6, con juego com-
plicado.
26 '&le6
Las cosas tampoco se arreglan
para las negras en la variante 26 ...
'&leS+ 27   (pero no 27
.l:í:f6!), ni con 26 ... 27 exd6
.l:í:xe1+ 28 .l:í:h8+ 29 .l:í:h3.
27 k xd5 cxd5
28 ·i!fxg6+ ·i!fxg6
29 .l:í:xg6+ ( D)
Si 29 .. . entonces 30 .l:í:d6
.l:í: d8 31 .l:í:fl + 32 .l:í:xf8 .l:í:xf8 33
.l:í: xd5, ganando.
30 .l:í: d6 .l:í:c8
Después de 30 ... .l:í:d8 las blan-
cas tienen la decisiva 31 .l:í: dl.
31 .l:í: e3 .l:í: c2
32 .l:í:d7+
33 .l:í: xb7 .l:í:e8
El final de torres es desespera-
do para las negras, pero rendirse
equivalía a abandonar el match,
por lo que Yusupov continuó ju-
gando, esperando algún milagro. Si
33 ... .l:í: ff2, entonces 34 .l:í:g3+
35 .l:í: b8 36 l::tb4 es decisivo.
34 a3 d4
35 .l:í: d3 .l:í:xe5
36 .l:í:xd4 .l:í: g5 (D)
abcde gh
Blancas
Si 36 ... .l:í: ee2, entonces 37 .l:í:g4+
38 .l:í:gg7 .
37 .l:í:d6+
38 .l:í:h7+
39 :i:!d4+
40 .l:í:d5+
41 .l:í: g7+
42 .l:í:xg5+
43 .l:í: b5 a6
44 .l:í:b6+
45
46
47 .l:í:b3 <;t>d6
48 g4
49
50 .l:í:b6+
51 aS
52 .l:í:b7+
53 a4 1-0
PARTIDA N° 37
KARPOV- TIMMAN
Kuala Lumpur, 1990;
Candidatos (4)
Defensa Grünteld
1 d4 tt:lf6
2 c4 g6
3 tt:lf3
j)_g7
4 g3 c6
S k g2 dS
6 cxdS cxdS
7 tt:l c3 0-0
8 tt:l eS e6
9 0-0 tt:lfd7
10 f4 tt:lc6
11 f6
12 tt:l d3 tt:l b6
13 b3 'ilfe7
14 a4 k d7
1S k el
16 e3 k e8
17 k a3 'ilff7
18 .Yi.f8
19 k xf8 'ilfxf8 (D)
Resultado de complejas manio-
bras, las blancas han conseguido cris-
talizar ventaja en el flanco de dama.
20 g4 'ilfe7
21 'ilfd2
22 tt:le2
23 tt:l cS
24 fS gS
Las blancas sólo estarían ligera-
mente mejor después de la variante
24 .. . tt:ld6 25 tt:l df4 gxf5 26 gxf5
tt:lxf5 27 tt:lxd5 exd5 28  
2S tt:l g3
25 fxe6 'ilfxe6 26 tt:lc3 tt:l 8e7 27
e4 no es claro.
8
7
6
5
3
2
KARPOY- TIMMAN 145
abcde gh
Blancas
Después de la textual , la amena-
za de que el caballo aparezca en f5
es más peligrosa para las negras: 25
... j)_f7 26 fxe6 'ilfxe6 27 ibf5. Para
defenderse contra esto, Timman sa-
crifica un peón.
2S eS (D)
26 'ilfcl
Obviamente, es más fuerte la
continuación 26 .ixd5+ 27
exd4 28 e4! , devolviendo el
peón, porque la inevitable ruptura
a b e d e
Blancas
g h
146 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
e4-e5 habría asegurado a las blan-
cas una clara ventaja.
Tratar de matar dos pájaros de
un tiro (el control simultáneo de
las columnas e y f) no funciona, y
las negras, liquidando el peligro del
centro, consiguen una partida juga-
ble, que se caracterizará durante
mucho tiempo por la lucha de ma-
niobras. Sin embargo, gracias a esa
lenta evolución del juego, la parti-
da entrará en un final en el que
tendrán lugar fascinantes acontecí-
mi en tos.
26 b6
27 l:i'.c2 e4
28 tt:Jf2 tLld6
29 'IWd2 l:i'. dc8
30 l:i'.fcl aS
31 .i.fl
Si no privase a la dama blanca
de movilidad, esta jugada sería
muy peligrosa para las negras. Ten-
tativas de reagrupar como 31 'IWc3
serían contrarrestadas mediante 31
... i.. d7 y 32 ... tt:Je8.
31 tLl b4 (D)
a b e d e
Blancas
g h
31 . . . tbxd4!? se sugería por sí
sola, pero después de 32 exd4 e3 33
'IWd3 exf2+ 34   35l:i'.xc2
tbe4+ 36 las tablas no están le-
jos (el cambio del buen caballo de
c6 por el malo de f2 no favorece a
las negras). La situación de Tim-
man en el match le obligaba a man-
tener la presión sobre el tablero, en
la esperanza de arrebatarme la ini-
ciativa.
32 l:i'. c3 'IWd7
33 tLl dl l:i'. c6
34 l:i'.xc6 l:i'.xc6
35 l:i'. xc6 'IWxc6
36 tt:J c3
37
38
39 'IWc8
40
41 tba2 tbxa2
42 'IWxa2 'IWc7
43
44 'IWb2
45 .te2
46
47
48 'IWcl 'IWe7
49 i.d7
50 tt:Je8 (D)
51 'IWhl!
No quería acordar tablas, así
que decidí crear algunas confusas
complicaciones, abandonando a su
hado el flanco de dama, pero a
cambio de ocupar activamente el
de rey. El cálculo de variantes hasta
el final estaba, naturalmente, fuera
de cuestión.
51
52
53
h4!
hxgS
'IWb4
'IWxb3
fxg5
54
55
56
57
58
59
'>1Wxh7
'>IW e7
'>1Wxg5
'>1We7
'&lxd6
.td1
'>1Wxa4
'>1Wc6
a4
'&ld6
'bxd6
i.b5?!
Difícilmente es justificable obs-
truir el camino del peón b. Después
de 59 ... b5 lo más probable es que
la partida hubiese finalizado en ta-
blas.
60 'be2 a3
61 ébcl ... (D)
KARPO_Y- T!MMAN 147
Aquí realizó Timman su jugada
secreta, una jugada en la que había
estado pensando durante casi me-
dia hora. La actividad de las negras
en el flanco de dama confundió a
muchos comentaristas, y al día si-
guiente incluso había titulares en
los periódicos locales del tipo
"¿Conseguirá Karpov resistir?".
De hecho, mi análisis previo de-
mostró que son sólo las blancas
quienes tienen chances de ganar y
que sus peones son más peligrosos
que los de su oponente.
61 cJl c7
Una buena jugada secreta pero,
por supuesto, también habíamos
analizado otras. Finalmente quedó
claro que 61 ... J. d7, 61 ... .teS y 61
.. . cJlc6 habrían dejado a las negras
con menos posibilidades de salva-
ción que la textual.
62 'it>g3 'bc4
62 ... cJi d7? pierde: 63 cJif4 i.c4
64 g5 a2 65 é2Jxa2 i.xa2 66 g6 cJl e7
( 66 ... 'beS 67 i.a4+) 67 g7 cJif7 6S
f6 i.c4 69 i.g4 'it>gS 70 i.e6+ 'bf7
71 cJlf5 .tb5 72 'it>g6 .teS 73 J..xd5
b5 74 i.a2 b4 75 i..b3.
63 i.e2
Pero no 63 'it>f4? 'bb2!, con la
amenaza ... 'bd3+.
63 .teS!
Esta es la defensa más fuerte. 63
... 'bxe3 es insuficiente: 64 Axb5
'bc2 65 g5 'bxd4 66 f6 'it>d6 67 g6
'it>e6 6S g7 'it>f7 69 i.eS+ 'it>gS 70
cJif4, ganando.
64 'it>f4 ... (D)
Veamos una sorprendente va-
riante después de 64 g5, que finali-
za en un mate de problema: 64 ...
148 ANATOLI KARPOY- MIS MEJORES PARTIDAS
abcde g h
Negras
tt::l xe3 65 tt::l c2 66 tt::l b4 67
68 g6 tt::l c6 69 i.b5 e3 70
g7 tt::l e7 71 i.xe8! e2 72 tt::l xe2 a2 73
tt::l c3! tt::l g8+ 74 ctJh6+ 75
76 tt::lb5++.
No hubiera estado mal que la
partida acabase así, pero lamenta-
blemente las negras disponían de
una defensa: 64 . . . 65 i.xc4
dxc4 66 tt::la2 i.a4 67 tt::l c3 i.b3 68
tt::l b5+ 69 tt:Jxa3 c3 70 b5!
71 b4 72 bxa3 73
i.d5, tablas.
64 ét:J b2
65
Después de 65 ét:J a2, la larga va-
riante que sigue ofrece buenas
perspectivas a las blancas: 65 ...
66 67 68
tt:Jb4 i.f7 69 i.fl! ét:Jdl 70 g5+
71 ét:Jxe3 72 f6+ 73 i.h3+
ét:Jf5+ 74 i.xf5+ 75 e3 76
  e2 77 ét:J c2 a2 78 f7 79
tt::lxel 80 + 81
pero tras la correcta 65 ... b5!, no
puede encontrarse nada adecuado.
65 ét:Jd3
Es demasiado tarde para 65 ...
ét:Jc4 66 ct:l xe3 67
66 tt::l b3!? a2
67 tt:Jal b5
68 i.dl b4 (D)
Acercar el rey negro a sus peo-
nes no sirve: 68 ... 69 i.b3
ét:J cl 70 b4 71 f6 72
ét:Jxb3 73 tt:Jxb3 .i. a4 74 tt:J c5+!
75 f7 76 77
78 79
80 81
69 .i.b3 el
Después de 69 ... 70 el
rey negro se mantiene a raya y el
peón g blanco es imparable.
70 i.xd5
71 i.c4 i.b5
También existía la interesante
posibilidad 71 .. . b3 72 i.xb3 ét:Jxb3
73 tt:Jxb3 74 ét:J al 75
76 77 78
f6 79 f7 80 81
Esta posición la encon-
tramos durante nuestro análisis,
momento en el que consideramos
82 Wf6 83 84
Wd3 85 d5, con buenas chances de
victoria, pero en el análisis post-
mortem Timman demostró que era
decisiva la continuación 82 d5!
83 \\1Vb4+ Wc2 84 g5   85
Wg7 e3 86 \\1Vc4+ Wb2 87 \\1Vb5+ Wcl
88 d6 e2 89   90 \\1Vb6+
91 d7 el \\IV 92 d8\\IV   93
etc.
72
73
i.g8
Wh6
We7
..• (D)
abcde gh
Negras
En caso de 73 f6+ lt>f8 7 4 .i.e6
b3 (74 ... .i.a4 conduce a la misma
posición que en la partida, pero 74
... .i.d7! salvaría a las negras, y si 75
.i.xd7?, entonces 75 ... b3 76 b2
77 g5 iLle2! 78 g6 iLl g3+ 79 Wg5
iLl h5! 80 Wxh5 bxal \\IV 81 g7 + lt>f7
82 .i.e8+ Wxf6 y las negras, inespe-
radamente, se apoderan de la ini-
ciativa) 75 .ixb3 iLlxb3 76 iLlxb3
.ic4 77 iLl al Wf7 78 Wf5 y las blan-
cas ejercen el mando de la lucha.
73 Wf8?
KARPOV-ANAND 149
Sólo ahora comete Timman el
error decisivo. 73 ... b3! 74 .i.xb3
iLlxb3 75 iLlxb3 .i.c4 76 iLl al Wf6!
habría conducido a unas tablas.
74 .i.e6 i.d7
75 g5 b3
76 g6 1-0
Si 76 ... i.xe6, entonces 77 fxe6
b2 78 g7+ Wg8 (78 .. . We7 79 g8\\IV
bxa1\\IV 80   Wd6 81 \\1Vd7++) 79
e7 \t>f7 80   lt>xe7 81   Wf7
82   y después de dos jaques
más las blancas toman el peón b2.
PARTIDA N° 38
KARPOV-ANAND
Bruselas, 1991;
Candidatos (4)
Gambito de Dama,
Defensa Semi-Eslava
1 d4
2 c4
3 itJf3
4 iLl c3
5 e3
6
d5
c6
iLlf6
e6
itJbd7
Después de 6 i.d3 dxc4 7 i.xc4
b5 8 i.d3 queda planteada la forma
clásica de la Variante Merano. El
desarrollo de la dama por c2 es una
típica jugada anti-Merano.
6 i.d6
7 i.e2
Además de la textual, las blan-
cas podían elegir entre 7 i.d3, 7 g4
y7 b3.
7 0-0
8 0-0
150 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
El contrajuego negro está vin-
culado al avance ... eS o ... eS (o in-
cluso ambos), por lo generalprece-
dido de un cambio en c4. Todas mis
partidas con blancas en este match
con Anand se desarrollaron de esa
forma.
8
7
6
5
4
3
2
8
9 .i.xc4
dxc4
V¡¡¡¡e7 (D)
abcde g h
Blancas
En la segunda partida de este
match, después de 9 ... a6 10 .i:!.d1
v;¡¡e7 11 h3 bS, no situé mi alfil de
forma satisfactoria: 12 .i.d3 eS 13
tZ'l e4 c4 14 tZ'l xd6 V¡¡j¡xd6 1S .i.e2 .i.b7
16 i.d2 .i:!.fc8, y las negras resolvie-
ron sus problemas de apertura.
10 h3 a6
En la sexta partida Anand me-
joró su plan, mediante 10 ... eS 11
dxcS .i.xcS 12 e4 i.. d6 13 tZ'l d4 (es
increíble que en aquel mismo ins-
tante, en idéntica sede, en el match
de cuartos de final entre Korchnoi
y Timman se estaba jugando 13
tZ'l bS tZ'l eS 14 tZ'l xeS .iLxeS 1S f4
V¡¡¡¡ eS+ 16 ~ h   .i.d7! , cuando el jue-
go favorece a las negras) 13 ... tZ'l eS
14 i.b3 .lii. d7 1S i.e3 tZ'l g6 y todo es-
tá en orden para las negras.
Mi disputa teórica con Anand
continuó en la octava y decisiva
partida del match. En tal ocasión
modifiqué mi orden de jugadas,
optando por 10 a3. Aquí, en caso
de 10 ... eS 11 dxcS i.xcS, las ne-
gras tendrían que tener presente
12 b4 .lii. d6 13 tZ'l bS, pero Anand
avanzó, en lugar de eso, su peón e,
10 ... eS.
Así, en esta variante de apertu-
ra las blancas pueden jugar indis-
tintamente a3 o h3, mientras que
las negras pueden jugar tanto ... eS
como ... eS, y cualquiera de estas
jugadas podría influir de forma sig-
nificativa en el futuro curso de los
acontecimientos. La moderna teo-
ría de aperturas se basa precisa-
mente en este tipo de matices. Es-
toy convencido de que las valora-
ciones al respecto serán modifica-
das más de una vez en el futuro.
11 e4! eS
12 .i:!. d1! bS
Después de 12 ... exd4 13 tZ'l xd4
tZ'l eS 14 .iLfl, la presión blanca en el
centro es más que tangible.
13 ..ifl eS
14 dS c4?!
Una seria imprecisión. La juga-
da correcta era la modesta 14 ...
.i:!.b8, y en tal caso, si 1S a4 b4 16
tZ'l b1 b3 17 v;¡¡e2 l:rb4, las negras ha-
brían conseguido contrajuego.
1S a4 .i:!.b8
Ahora no sirve 1S ... b4, debi-
do a 16 tZ'l e2 tZ'l cS 17 tZ'l d2 aS 18
tZ'l g3 y los avanzados peones ne-
gros se convierten en objetivos de
ataque.
16 axb5
M.a5!
axb5
... (D)
8
7
6
5
4
3
2
17
abcde gh
Negras
Tuve esta posición en el tablero
durante mi preparación para la
partida. El ataque de los peones
negros en el flanco de dama (que,
por otra parte, es forzado) parece
peligroso, pero en realidad estos in-
fantes pronto serán detenidos.
17 b4
18 tt:Ja4
18 tt:Jb5 ií'd8! 19 tt:Jxd6 i\ixa5 20
tbxc4 i\ic7!? no está muy claro.
18 i\id8
19 M.a7 b3!?
Después de 19 ... t2:\b6 20 i.e3
b3 21 ií'b1 resulta más difícil para
las negras crear contrajuego, y tam-
poco tienen suficiente compensa-
ción en caso de 19 ... c3 20 bxc3 b3
21 i\ie2 tbcS 22 t2:\xc5 i.xc5 23 M.a1
b2 24 i.xb2 t2:\ xe4 25 i\ixe4 M.xb2 26
M.d2.
20 ií'e2
KARPOV-ANAND 151
El peón de c4 sigue siendo in-
vulnerable por tiempo indefinido:
20 i\ixc4 M.b4 21 i\ic6 tt:Jb8.
20 tt:Jc5
21 t2:\ xc5 i..xc5
22 M.a1 c3!
Diferir la marcha de este peón
sería un error: 22 ... ií'd6 23 i..d2
i.a6 24 i.c3 y la superioridad blan-
ca no deja lugar a dudas.
23 t2:\xe5!
Anand probablemente contaba
con 23 bxc3, a lo que habría contes-
tado 23 ... b2! 24 i.xb2 M.xb2 (24 ...
tbxe4 25 i\ixe4 M.xb2 26 i\ixe5) 25
'i'xb2 tbxe4 26 M.d2 t2:\xd2 27 ií'xd2
e4 28 t2:\ e1 e3!, lo que desemboca-
ría en una posición con chances pa-
ra ambos bandos. Tras esta audaz
captura de caballo, el peón enemi-
go alcanza la segunda fila blanca,
pero afortunadamente su carrera
finalizará en ese punto.
23 c2
24 .l:i.d3 •.. (D)
Aunque me decanté por la tex-
tual, también había estado conside-
abcde gh
Negras
152 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
randa 24 .l:iel .l:ie8 25 ct:Jc6 26
que es una continuación más
o menos equivalente.
24
Ahora 24 ... .l:ie8 pierde: 25 ct:Jc6
26 eS ct:Jxd5 27 .l:ixd5
28
25 ct:J c6 .l:ib6
26 i.e3 ct:Jxe4
27 i.xc5 ct:Jxc5
2S .l:ie3
29 .l:ixc6
29 .. . 30 .l:ic3 ct:J d7 31 .l:ixb3
no era mejor.
30 dxc6
31 .l:ie1
32  


Las blancas han encontrado un
plan claro para ganar un peón. La
dama abre el camino al alfil de c4,
después de lo cual queda planteada
la amenaza .l:i a5.
32
32 ... k f5 33   34
.l:ixe5, etc., no sirve de ayuda.
33 c7!
33 .l:ia5 habría sido muy precipi-
tada, en vista de 33 ... ct:J e4! 34
.l:ixd5 ct:Jxc3 35 .l:ic5 ctJa4! 36 .l:ib5
ctJxb2 37 .l:ixb3 ctJdl y las negras ga-
nan inesperadamente.
33
34
35
36
37
3S
39
40
41
42
43
.l:ia5
.l:ixd5
.l:id3
.l:ixb3
i.c4!
.l:ia3
.l:ixcl
.l:ic3
.l:ixcl
i.fl
.tb7
ct:J e4
ct:Jxc3
ct:Ja2
.teS
g6

ct:Jxcl
.l:ieS
.l:ie7
1-0
PARTIDA N° 39
KARPOV - SHORT
Linares, 1992; Candidatos (7)
Gambito de Dama,
Variante Tartakower
1 d4 d5
2 c4 e6
3 ctJc3 ctJf6
4 i.g5 ..te7
5 e3 0-0
6 ct:Jf3 h6
7 i.h4 b6
La Variante Tartakower del
Gambito de Dama, también cono-
cida por los jugadores rusos como
Variante Bondarevsky-Makogonov,
es ampliamente utilizada en la
práctica moderna y, lo que es más,
muchos grandes maestros la juegan
a gusto tanto con blancas como con
negras. Cuando el peón h ataca el
alfil siempre nos surge una duda:
¿debemos cambiar o esperar hasta
que se haya jugado .. . b6 y, en con-
secuencia, retirar momentánea-
mente el alfil a h4? En mis encuen-
tros con Kasparov este dilema del
alfil se produjo en 24 ocasiones (¡lo
que equivale a todo un match por
el Campeonato del Mundo!), y la
mayoría de las veces el alfil no fue
cambiado de inmediato.
S k e2 ..tb7
9 ..txf6 k xf6
10 cxd5 exd5 (D)
A primera vista la posición pa-
rece bastante sencilla, pero esta va-
riante es muy venenosa y requiere,
Blancas
como veremos, un juego cuidadoso
por parte de las negras. Es curioso
que esta posición se haya produci-
do en ocho ocasiones en mis mat-
ches contra Kasparov. A pesar de
la naturaleza tormentosa de nues-
tras luchas, estas disputas teóricas
casi siempre finalizaron pacífica-
mente.
Las negras ya se están prepa-
rando para realizar el avance .. . eS,
y la reacción natural es b4 y, tras el
cambio en eS, .l:.bl.
11 b4 eS
Al jugar 11 .. . c6 las negras po-
drían haber evitado los peones col-
gantes, pero esto parece un tanto
pasivo. Después de 12 0-0, pode-
mos echar un vistazo a los siguien-
tes ejemplos:
a) 12 ... 13 lLJd7 14
.l:.fe1 .l:.ad8 15 .l:.ab1 .l:.fe8 16 .td3
.ia8 (Speelman - Short, Londres,
1988, Candidatos /11) 17 h3, segui-
do de e4, que concede a las bhmcas
una pequeña pero estable ventaja.
b) 12 ... .l:.e8 13 y ahora: ( D)
KARPOV - SHORT 153
a b e d e
Negras
g h
b1) 13 ... 14 a4 lLJd7 15 a5
.l:.ad8 16 axb6 axb6 17 .:!.a7 18
.:.a2 b5 19 l2le1 i.e7 20 lLJd3 .td6
21 g3 lLJb6 22 i.f3 .tc8 23 .l:.fa1 i.f5
24 lLJc5 lLJc4 25 '-Lle2 le aseguró a
las blancas una sólida ventaja en la
partida P. Nikolic - Short, Interzo-
nal de Manila, 1990.
b2) Las negras trataron de me-
jorar su juego con 13 ... a5, en la
partida Karpov - Short, Amster-
dam, 1991. La partida continuó así:
14 a3 '-Lld7 15 b5 c5 16 '-Llxd5 i.xd4
(16 ... .ixd5 17 '-Lle5 18
'-Llxf3+ 19 i.xf3 .l:.c8 20 .tc6 no es
bueno). Después de 17 .l:.ad1 '-Lle5!
18 '-Llxe5 .txd5 19 'Llc4 20 g3
21 .l:.fe1 'i'e4 22 f3   23
.l:.xe3 24 '-Llxe3 .txe3+ 25
i.d4 26 .l:.xd4 cxd4, las negras con-
siguieron defenderse, pero 17 exd4
.l:.xe2 18 .l:.fe1! ? habría planteado a
las negras ciertas dificultades. Sea
como fuere, en nuestro próximo
enfrentamiento del match de Can-
didatos, Short empujó su peón e
dos casillas adelante.
154 ANATOLI KARPOY- MIS MEJORES PARTIDAS
12
13
bxc5
J:í. b1
bxc5
't!Va5
Como demostró toda una serie
de partidas contra Kasparov, 13 ...
i.c6 es más pasivo.
8
7
6
5
4
3
2
14 iV'd2
15 ct:Jxd4
16 exd4
Negras
cxd4
i.xd4
••. (D)
No, por supuesto, 16 Cbc6
17 iV'd2 d4 18 exd4 .ta6 y las negras
están ya mejor. (Nota del editor: sin
embargo, en el libro The Queen's
Gambit for the Attacking Player
se analiza esta línea, indicándose
que después de 19 .txa6 20
Cbe2 l:í.fe8 21 .U.b2, se llega a un final
en el que las blancas tienen algunas
chances ganadoras).
16 i.a6
16 ... .tc6, que se vio en la 40•
partida de mi primer match contra
Kasparov, es más flojo. Yo llevaba
negras en aquella partida y sólo
con grandes dificultades conseguí
salvar la posición.
17
18
ctJb5
0-0
iV' d8
Ahora el caballo negro tiene
dos posibilidades: puede desarro-
llarse por d7 o por c6. Después de
18 ... Cbd7 la partida Vaganian - Ge-
ller, Nueva York, 1990, finalizó con
una rápida derrota de las negras .
He aquí la continuación: 19 J:í.fcl
ct:Jf6 20 f3! J:í. e8 21 a4 J:i.e7 22 i.d3
.tc8? 23   .t6 24 Cbc7 g5 25
iV'xf6 J:í. e1 + 26 J:í.xe1 iV'xf6 27
iV'xd4 28 J:í.bd1! , etc.
18 Cbc6
19 J:í.fd1
Poco después de nuestro match
de Candidatos, tuvo lugar la Olim-
piada (Manila, 1992), y Short eligió
de nuevo esta variante contra Az-
majparashvili. El capitán del equi-
po georgiano obviamente supuso
que tras nuestro duelo Short habría
preparado algún tipo de mejora,
por lo que optó por un camino dis-
tinto, 19 a4. También yo había juga-
do este avance de peón, aunque un
poco más tarde, pero aquí las blan-
cas decidieron que no había tiempo
que perder. Después de 19 ... 't!Vf6
20 J:í.fd1 J:í.fd8 21 J:í. b3 J:í. ac8 22 h3
g5 23 hxg5 24 J:í. g3! f6 25
i.g4 J:í.b8 26 J:í.c3, las negras se en-
contraron con un difícil final.
19
20 .tfl ... (D)
Una modesta novedad, que yo
había preparado especialmente pa-
ra este match. Es más precisa que
20 .tf3, como se jugó en la partida
Yusupov- Beliavsky, Linares, 1988,
donde después de 20 ... J:í. ab8 21 a4
J:í.fd8 22 iV' c3 .tc8 23 J:í. bcl a6 24
'i'xc6 'i'xc6 25 l:txc6 axb5 26 axb5,
los contendientes acordaron tablas.
8
7
6
5
4
3
2
20 l:tab8
21 a4 l:tfc8
22 l:tb3! i.xb5
23 axb5 tbd8 ( D)
abcdefgh
Blancas
24 'i'a2!
Ahora la torre blanca de la ter-
cera fila se dispone a una de estas
tres importantes casillas: a3, e3 o f3.
24 l:tc7
KARPOV- SHORT 155
Si 24 ... l:tb7, entonces 25 l:tc3,
amenazando 26 'i'xd5 y 26 l:te8+.
El peón débil de d5 causa a las ne-
gras muchas preocupaciones.
25 l:ta3!
26 l:t e3! tbe6
26 ... l:tc2? pierde directamente:
27 l:te8+ 28 'i'xc2 'i'xc2 29
.JiLd3+.
27 l:te5
28
29
i.e2!
g3


l:tbc8 (D)
abcdefg h
Blancas
30 i.h5!
El peón d5 no va a ninguna par-
te y, por lo tanto, no hay prisa en
capturarlo: 30 l:txd5? l:tc2; 30 'i'xd5
l:td8 31 'i'e4 'i'xe4 32 l:txe4 l:tcd7.
30 'i'f6
31 'i'xd5 g6
32 .i.e2 l:tc3
33 h4 l:ta3 (D)
34 'i' e4 l:tcc3
35  
36 d5 tbc5
37 'i'd4 l:tc2
156 ANATOLI KARPOV- MIS MEJORES PARTIDAS
Blancas
38 .MeS •.. (D)
abcde gh
Negras
38 .Maa2?
Las negras podrían haber ofre-
cido una resistencia más tenaz con
38 ... 'iVxd4 39 .Mxd4 .Maa2, si bien
aquí la precisa 40 <;t>fl! hubiera
mantenido una considerable venta-
ja para las blancas.
39 .Mg8+
40 'iVxf6
41 .Mal
~ x g  
.Mxe2
l2\e4
42 .Mxa2
43 'iVd4
44 <;t>gl
45 d6
.Mxa2
l1xf2+
.Me2
1-0
PARTIDA N° 40
KARPOV - KAMSKY
Moscú, 1992; Memorial Alekhine
Defensa Grünfeld
Esta partida, que se disputó en
el supertorneo conmemorativo del
centenario de Alekhine, tuvo un
desarrollo más que interesante. A
todo lo largo y ancho del tablero se
llevó a cabo una dura lucha. Prime-
ro en un flanco, luego en el otro y,
por fin, las piezas negras quedaron
totalmente desorientadas.
1 d4 l2lf6
2 c4 g6
3 l2\f3 ii. g7
4 g3 c6
Primero las blancas (al jugar 4
g3 en lugar de 4 l2\c3) y después las
negras (al jugar 4 ... c6 en lugar de 4
... d5) evitan las continuaciones
más agudas de esta apertura, dán-
dole al juego un cariz posicional.
5 i.g2 d5
6 cxd5 cxd5
7 l2\ c3 0-0
8 tt:J e5 e6
9 0-0
9 i.g5 se ha jugado en diversas
ocasiones, pero no es obligatorio
decidir tan pronto la situación del
alfil dama blanco.
9 tt:Jfd7
10 f4 ... (D)
Reforzar el caballo con el peón
fes más lógico que retirarlo a f3.
8
7
a b e d e
Negras
10
g h
tt:l c6
También se ha jugado con fre-
cuencia 10 ... f6, pero la práctica ha
puesto de evidencia que tiene más
inconvenientes que ventajas.
11 .ie3 \{Jb6
Aquí también es posible 11 ... f6
(véase partida n° 37).
12 .if2 .id7
En la partida Karpov - Kaspa-
rov, Sevilla, 1987, Campeonato
mundial (3), Kasparov optó por 12
... tt:l e7, de forma que después de 13
e4 pudiera cambiar peones y con-
trolar la casilla d5. Aunque las ne-
gras consiguieron igualar, hay que
concluir que su desarrollo era más
bien deficiente.
13 e4 tt:l e7
Con idea de situar el alfil en c6
y reforzar así el centro.
14 tt:lxd7 'i'xd7
15 e5 ... (D)
KARPOV   KAMSKY 157
a b e d e
Negras
15
g h
l:Iac8
La predilecta de Kasparov en
su match conmigo de Sevilla de
1987 fue 15 ... .l:.fc8. Aquella parti-
da (la primera del match) prosiguió
así: 16 .l':Icl .if8, cuando las blancas
podrían haber sacrificado un peón
con 17 g4 l:Ic4 18 f5! ?, consiguiendo
una seria iniciativa. En lugar de
ello el juego continuó con 17 .if3
.l:.c7 18 b3 .l:.ac8 19 'i'd2 \{J c6 20
'i'b2 a6 21 .ie2 'i'e7 22 tt:l b1 tt:l b4
23 tt:lc3 tt:l c6, y pronto finalizó en
tablas por repetición de jugadas.
16 .l':Icl a6 (D)
Ahora las negras tienen un ca-
ballo "colgando" en b6, algo que
pronto se hará sentir. 16 '§.c7 ha-
bría sido más seguro, y si 17 'i'b3,
entonces 17 ... tt:lc4 18 tt:l b5 .l:.c6 19
tt:l xa7 .l:.a6 20 tt:l b5 .l':I b6, con contra-
juego. Por lo general, cuando la po-
sición de las negras en el flanco de
dama parece fiable, cuanto menos
se hable del flanco de rey, mejor.
17 b3
158 ANATOLI KARPOV- MI S MEJORES PARTIDAS
abcde gh
Blancas
' Enfatizando en la torpe posi-
ción del caballo de b6.
17 .l:tc7
18 .l:tfc8
19 g4!
Se da el pistoletazo de salida
para el ataque blanco. La restringi-
da disposición de las piezas negras
dificulta la creación de cualquier
contrajuego.
8
7
6
5
4
3
2
19
20  
a b e d e
Negras
i.f8
... (D)
g h
La primera de una serie de ex-
celentes jugadas de dama, que se-
rán características de esta partida.
En la variante 20 Cbe2 .l:txc1 21
.l:txcl .l:txc1 + 22 tt:Jxc1 Cbc6 23 Cbd3,
las blancas retienen su ventaja es-
pacial, pero la posición ha perdido
su energía interna y mis chances en
el flanco de rey no serían tan im-
portantes.
20
21 fS!
Cbc6
i.a3
Todas las piezas negras se han
trasladado al flanco de dama, pero
durante mucho tiempo esto no re-
sultará especialmente peligroso pa-
ra ellas, porque las piezas blancas
del otro sector del tablero todavía
no están coordinadas. 21 ... exf5 22
gxf5 no tiene éxito, en vista
de 23 i.h3 'iVh5 24 i.xc8 i.h6 25
..txc1 gxh5 27 i.xb7
i.b2 28 .txc6. 21 ... i.b4 tampoco
habría logrado el objetivo de las
negras, debido a 22 con idea
de 23 Íi..el.
22 .l:tcd1 Cbb4
Ahora las piezas negras están
tropezando unas con otras. El ca-
ballo bloquea a su propio alfil, un
factor que inmediatamente trato
de explotar. Sin embargo, 22 .. .
Cbxd4 23 'iVxd4 no es mejor, puesto
que el caballo de b6 está colgando
(23 ... ..teS 24 'iVf4 Áxf2+ 25 'iVxf2).
23 'iVh6 .•. (D)
Más fuerte que 23 tt:Jb1 Cbc2! 24
'iVh6 .tf8.
23 'iVe8
En la nueva situación originada,
23 ... Cbc2 no consigue igualar, ya
que después de 24 Cbe2 las torres
a b e d e
Negras
g h
negras no tienen casilla posible pa-
ra su invasión. Tampoco es mejor
23 __ _ 'ile7: 24 ti:Jb1 .ib2 25 .ih4 'ilf8
26 'ild2 .:c2 27 'ile1 y las piezas ne-
gras están atadas al flanco de da-
ma, a pesar de su aparente activi-
dad. 23 ___ ti:J d3?! tampoco es bue-
na, en vista de 24 ti:Jxd5! ti:Jxd5 25
.:xd3 .if8 26 'ilg5 h6 27 fxe6! 'ilxe6
28 Ji.xd5 y las blancas sencillamen-
te tienen un peón de más.
24 ti:Jbl!
Ahora el alfil deberá abando-
nar la importante diagonal a3-f8.
24 .ib2
25 'ild2!
El recorrido de la dama blanca
está creando a las negras más que
un pequeño malestar.
25 ti:Jc2 (D)
La sorprendente 25 ___ a5?! pue-
de refutarse mediante 26 a3 (la
trampa es 26 'ilxb2 .:c2 27 'ila3
: xa2) 26 __ _ : c2 27 'ile1 'ilb5 (27 __ _
ti:J c6 28 : d2!) 28 axb4 : e2 29 'ilxe2
'ilxe2 30 bxa5 (o bien 30 .:d2 'ilxg4
31 .:xb2) 30 --- ti:J d7 31 .:d2.
8
7
6
5
4
3
2
KARPOV- KAMSKY 159
a b e d e
Blancas
g h
Las negras han exhibido la má-
xima actividad en las últimas cinco
jugadas. Sin embargo, el aparente-
mente amenazador tándem (alfil de
b2 y caballo de c2) debe ser protegi-
do y eso se traduce en que las torres
negras verán reducida su actividad.
Una vez neutralizada la agresión
del enemigo, las blancas inician el
desarrollo de su propio ataque.
26 <;t>hl!
Liberando g1 para el alfil, lo
que a su vez activará la torre de fl.
26 'ile7
27 .tgl ti:J d7
28 J:¡f3
El ataque blanco adquiere nue-
va energía a cada jugada, mientras
que las negras se encuentran en un
callejón sin salida.
28 'ilb4
29 'ilh6!
Las negras no tienen tiempo pa-
ra tomar el peón de d4 debido a la
amenaza 30 : h3 ti:Jf8 31 f6. 29 'ilf4
hubiera sido negligente, por 29 ...
.txd4! 30 .ixd4 ti:Jxd4 31 .:xd4
160 ANATOL! KARPOV- MIS MEJORES PARTIDAS
l:.c1 + 32 l:.fl l:.xfl + 33 .ixfl '11ll' e1 34
tt::l d2 !{Jxe5, con suficiente contra-
JUego.
29
30 '11ll' g5
a b e d e
Negras
'11ll' f8
... (D)
g h
En caso de 30 1i'h4, no valdría
la captura 30 ... !{Jxd4, debido a 31
.ixd4 .ixd4 (o bien 31 ... l:.c1 32
.ixb2! l:.xd1 + 33 l:.fl) 32 l:.xd4
l:f.cl + 33 l:.fl l:.xfl + 34 .ixfl l:!.cl 35
!{Jd2 y las blancas conservan su
ventaja material. Sin embargo, tan-
to 30 ... '11ll' d8 como 30 ... -vJJ/g7 son
\perfectamente sólidas para las ne-
gras. Ahora, a cualquiera de estas
jugadas las blancas continuarían
con 31 -vJJ/ d2 y, en comparación con
la posición originada después de la
jugada 28, la situación se ha modifi-
cado de forma apreciable, y a favor
de las blancas.
30 '11ll' g7
31 '11ll' d2!
La dama negra aún no puede re-
gresar a f8, debido a la réplica fxe6.
31 b6
No hay otra forma de liberar a
los "huéspedes " de b2 y c2. Las ne-
gras preparan 31 ... a5 a fin de ase-
gurar el punto b4 para la retirada
de su caballo.
32 l:.dfi
33 h4
34 a3
aS
tZ'l b4
Obviamente, no 34 '11ll'xb2, lo que
permitiría 34 ... l:.c2. Después de la
textual, la invasión de torre en c2 no
es peligrosa para las blancas.
34 l:.c2
35 '11Wf4 tZ'l c6
36 .ih3!
Amenazando 37 fxe6 fxe6 38 g5
tZ'l f8 39 'iixf8+!! 'iixf8 40 i.xe6+
~ g   41 l:.f7+! , ganando.
36 tZ'l d8
37 .te3!
La casilla el está bajo control,
por consiguiente el alfil supervisa
el punto h6.
37
5
4
3
2
38 l:.3f2!
a b e d e
Negras
b5
... (D)
Habiendo reforzado considera-
blemente su posición en el flanco
de rey, las blancas, de repente, cam-
bian de táctica. Paradójicamente y
debido a la desmañada situación de
sus piezas, sobre todo el alfil de b2,
las negras, tras el cambio de torres
sucumbirían precisamente donde
antes dominaban. En pocas juga-
das la dama blanca se hará dueña y
señora de la columna c.
38 b4
39 axb4 axb4
40 .l:txc2 .l:txc2
41 .l:tf2 .l:txf2
42 .t.a3
Las negras constatan que des-
pués de 42 .. . .t.c3 caerían en una lí-
nea decisiva en contra de sus inte-
reses: 43 f6 'illf8 44 'illc2 .t.el 45
'illc7 'ille8 46 t2lf8 47 'ille7! 'illd7
48 .t.h6! ¡Un divertido final!
43 ViH c2 tDxeS
Desesperación. 43 .. . 'illf8 44
Vikc7 'ille8 45 f6 también es malo, y
si 43 ... t2l b8, entonces 44 tbd2
tbdc6 45 t2l f3 es suficiente, ya que
las blancas proyectan jugar con
una pieza de más. Pero ahora, una
vez aceptado el sacrificio, conse-
guí encontrar un bonito remate
forzado.
44 dxeS 'illxeS
45 Vikc8! 'ille4+
45 .. . 'illxe3 permite mate en
tres.
46 'illxbl+
47
48 'illxd8+ rti g7 (D)
49 f6+! .t.xf6
so .ih6+! Wxh6
51 'illxf6 'illc2
8
7
6
5
4
3
2
KARPOY- KAMSKY 161
a b e d e
Blancas
52 gS+
53  
g h
Como curiosidad, hay que seña-
lar que 53 habría dejado es-
capar la victoria después de 53 ...
'illf5+ 54 iVxf5 gxf5 55
53 iVc7+
54 rtih3 1-0
Por esta victoria en el Memo-
rial Alekhine se me concedió un
premio "por jugar en el estilo de
Alekhine". Estrictamente hablan-
do, no creo que haya sido una deci-
sión muy precisa. De hecho, en la
obra del cuarto Campeón del
Mundo de Ajedrez hay muchos
ejemplos en los que la lucha fue
trasladada del flanco de dama al
de rey. Pero aquí tratamos de un
tema bastante más raro, cual es,
por el contrario, ¡el traslado de la
lucha del fl anco de rey al de dama
con efectos decisivos!
También esta partida ganó, po-
co después, el premio a la mejor
partida del Informator.
162 ANATOLI KARPOV- MIS MEJORES PARTIDAS
PARTIDA N° 41
KAMSKY - KARPOV
Dortmund, 1993
Defensa Caro-Kann
1 e4 c6
2 d4 d5
3 12\d2 dxe4
4 12\xe4 12'l d7
5 12\ gS 12\ gf6
6
Otra continuación muy popular
es 6 il. c4.
6
7
a b e d e
Blancas
e6
i.d6 (D)
g h
Una de las posiciones clave en
el tratamiento moderno de la Ca-
ro-Kann. Además de 7 ... ií. d6 las
negras pueden elegir entre 7 ...
VJ!f c7, 7 ... ií. e7 y 7 ... h6.
8 VJ!f e2
Más activa que S 0-0, que Kas-
parov me jugó en una ocasión
(Amsterdam, 19SS). Entonces, des-
pués de la continuación S ... h6 9
12\e4 12\xe4 lÓ .ii.xe4, las negras po-
dían haber igualado con 10 .. .
12'lf6! ? Pero yo elegí otro plan, 10 .. .
0-0 11 c3 e5 12 .ii. c2 13
exd4 14   VJ!fxeS 15 VJ!fxd4 VJ!fe7
16 .ii.f4 il.xf4 17 VJ!Jxf4, y las blancas
consiguieron ventaja.
8 h6
9 ct::\ e4
El sacrificio típico en e6 no es
peligroso para las negras en esta si-
tuación: 9 12\xe6 fxe6 10 i.. g6+ ctle7
11 0-0 ctJfS 12 .ii. d7 13 12\ e5
VJJf eS 14 f4 'it>dS 15 c4 ct?c7 16 .ii. d2
17 c5 .ii.e7 lS f5 '.t>bS 19
.ii. dS, y el segundo jugador quedó
con clara ventaja en la partida Ar-
nason- Ostenstad, Torshavn, 19S7.
9 ct::\ xe4
10 VJ!Jxe4
En caso de 10 i.xe4 0-0, las ne-
gras juegan rápidamente ... eS o
... eS, con buen juego.
10
8
7
6
5
4
3
2
11 VJ!fh4
a b e d e
Negras
12'lf6
... (D)
g h
11 'il'e2 se juega con más fre-
cuencia, pero el hecho es que en h4
la dama parece muy amenazadora.
11 . . . 0-0 no sirve ahora por 12
i.xh6! gxh6 13 'il'xh6, y las negras
no pueden defenderse contra la
amenaza 14 tt::l g5. Después de 11 ...
'il'a5+ 12 i.d2 'il'h5 13 'il'xh5 tt::l xh5
14 tt::le5 0-0 15 0-0-0, la posición ne-
gra carece de perspectivas.
La teoría recomienda 11 ...
ttJd5, pero después de 12 'il'xd8+
'it>xd8 13 c3 ]as blancas preservan
una pequeña pero estable ventaja
posicional. ¿Qué podrían hacer las
negras?
11 c;i;e7!?
Pensé en esta paradójica ma-
niobra, que mantiene al rey en el
centro, en 1988, mientras me pre-
paraba para la partida de Amster-
dam contra Kasparov, antes men-
cionada. Recuerdo que tenía mie-
do de la presencia de la dama
blanca en el flanco de rey, pero
que el cambio de damas lo descar-
té de inmediato por parecerme un
tanto insípido. Estuve un rato exa-
minando esta posición, antes de
que pudiese encontrar la solución
adecuada. Por lo tanto, esta im-
portante novedad tuvo que espe-
rar su ocasión ¡durante cinco lar-
gos años!
Con esta irregular jugada de
rey las negras, inesperadamente,
insuflan armonía a sus efectivos.
Ahora se amenaza ... g5-g4, ga-
nando pieza, y si las blancas pre-
tenden quedarse con alguna ven-
taja de apertura, deberán actuar
con decisión.
KAMSKY - KARPOV 163
U tt::l e5
La solución más ambiciosa. Te-
niendo presente que el rey enemi-
go se halla en el centro, las blancas
deciden sacrificar un peón. Por su-
puesto, difícilmente podrían sentir-
se satisfechas con 12 i.f4 ..tb4+ 13
i.d2 (de otro modo, 13 ... g5) 13 ...
..txd2+ 14 ~ x d 2  
u
13
14
dxe5
c3
a b e d e
Negras
..txe5
'il'a5+
... (D)
g h
14 ..td2 'il'xe5+ 15 i.e3 también
es posible, y sería muy peligroso
para las negras tomar en b2, si bien
la posición del peón e apenas pue-
de considerarse mejor para las
blancas que en la partida.
14 'iVxe5+
15 i.e3 b6
16 0-0-0 g5
17 'il'a4 eS
18 l:the1 i.d7
19 'iV a3 l:thd8 ( D)
20 g3
164 ANATOLI KARPOV- MIS MEJORES PARTIDAS
a b e d e
Blancas
g h
20 f4 (a fin de cerrar la diagonal
cl-h6, y evitar los jaques) 20 ... gxf4
21 .id4 parece peligroso. Por ejem-
plo: (D)
8
7
6
5
4
3
2
abcde gh
Negras
a) 21 ... pierde, en vista de
22 .:es 23 n xcS! bxcS 24
2S .ixf6.
b) 21 ... también juega en
favor de las blancas: 22 .ieS 'i!Vc6 23
i..xf6+ (una rara combinación se
produce después de 23 j_xf4! ?
24 ll..d6+! 2S n xe6+!
fxe6 26 i.. g6++) 23 ... 24 i..e4

e) 21 ...   22 .:es   res-
cata a las negras y 23 g3 no consi-
gue el objetivo de las blancas, a
causa de 23 ... fxg3 24 hxg3 2S
n xcS bxcS 26 27 i.xf6

20
La dama negra abandona el
centro del tablero y limita todas las
aproximaciones al rey.
21
Ahora, después de 21 f4, existía
la fuerte réplica 21 ... tt:J g4 22 j_d4
gxf4 23 h3 tt:Je3.
21  
22 .:.ds
22 ... ll..c6! 23 ll.. eS 24
quizá sea todavía mejor.
23 f4 · .:.ad8
24
24 ll..eS   2S c4 .:.sd7 26
tt:J g4 27 fxgS hxgS 28 .:.n .:.d4! Es
favorable a las negras.
24 .:.sd6
25
26
27
28
..txf6+
fxgS+
n xd6
c4

hxgS
n xd6
La única jugada, pues de otro
modo la dama blanca quedaría ex-
cluida del juego.
28
29
30

h4

f6
•.• (D)
Aquí, en mutuos apuros de
tiempo, me ofreció Kamsky tablas,
pero las rechacé porque era evi-
dente que las chances de las negras
3
abcdefgh
Negras
eran mejores. Las blancas han sido
privadas de la ventaja del par de al-
files y siguen con un peón menos.
30 gxh4
31 gxh4 'i'd7
32 'i'h6 eS?!
A causa de los apuros de reloj
decidí defender mi peón f6, dejan-
do escapar una posibilidad mucho
más fuerte: 32 ... .l:.d2! 33 .l:.fl 'i'd4,
y la posición blanca es desesperada.
33 hS 'i'g4
También aquí era más fuerte
que la textual 33 ... .l:.d2!?
34 'i'h7+
34 ... .i.fl 35 .i.g6 .l:.d1 + habría
conducido a tablas (35 ... 'i'xc4 36
b3 'i'e6 37 .l:.g1).
35 h6
36 'i'fS
37
38
.l:.d2
'i'xfS
.i.d7? (D)
Un error. Kamsky no supo
aprovechar el mío, en apuros de
tiempo. Después de 38   Las
negras tendrían incluso que luchar
por las tablas: 38 ... .l:.d4 (la torre no
KAMSKY-KARPOV 165
abcdefgh
Blancas
puede abandonar la columna d,
porque 39 .l:. d1 ganaría el alfil) 39
i.xd7! .l:.xc4+ (tras la captura en d7
seguiría 40 .l:.d1 y el peón h corona-
ría sin remedio) 40 .l:. h4 ( 40 ...
41 .l:.h1) 41 .l:.d1 .l:.xh6.
38 .l:. h2
39 h7
40 i.d3 ke6
41 .l:.g1 fS
42 .l:.g7+
43 .l:.xa7 e4 (D)
166 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
44 lle2 f4
4S b3 f3
46 lldl ..ifS
47 ..ixh7
48 .l:. b7
49 .l:.xb6 .l:.xa2
0-1
Si excluimos el error de las ne-
gras en apuros de tiempo, todo el
resto de la partida fue sumamente
lógico y el resultado acorde al de-
sarrollo del juego.
PARTIDA N° 42
KARPOV- KRAMNIK
Linares, 1994
Gambito de Dama,
Defensa Semi-Eslava
1 d4 dS
2 e4 e6
3 ti:Jf3 ti:Jf6
4 ti:J e3 e6
S e3 ti:Jbd7
6 lld3
Más o menos por esta época yo
evitaba la Variante Merano, optan-
do por la línea anti-Merano 6
(véase, por ejemplo, la partida n°
38), pero esto no significa que la
hubiese excluido para siempre de
mi repertorio.
6
7 j,xe4
8 ..id3
dxe4
bS
Después de 8 ile2 sería más di-
fícil para las blancas esperar alguna
ventaja de apertura, como demos-
tró la partida Karpov - Kasparov,
Moscú, 1984/8S, Campeonato mun-
dial (29): 8 .. . j,b7 (8 ... b4 9 tt:Ja4
..ie7 10 0-0 ilb7 11 a3 aS 12 O-
O 13 .l:.d1 eS! 14 ti:JxcS ttJxcS 1S dxcS
'W/ c7 16 axb4 axb4 17 .l:.xa8 .l:.xa8 18
..id2 ..ie4! 19 'W/c4 'WixcS 20 'WixcS
llxcS concedió a las negras una po-
sición igualada, en la partida Polu-
gaievsky - M. Gurevich, Amberes,
1993) 9 a3 b4 10 ti:Ja4 bxa3 11 bxa3
..ie7 12 0-0 0-0 13 ..ib2 eS (O,S-O,S).
8 a6
Después de 8 ... ilb7 9 a3 b4 10
ti:J e4 aS 11 ti:Jxf6+ ti:Jxf6 12 e4 ..ie7
13 'W/e2 eS 14 k bS+ 1S dxcS
i.xcS16 k d3 h617 0-0 gS?! 18 j,e3
k xe3 19 20 ti:J d2 ti:J d7 21
ti:Jc4 'W/e7 22   eS 23 'W/xd6
24 tt:Jxd6 ii.c6 2S k c4, conseguí una
gran ventaja en la partida Karpov-
Shirov, Linares, 1994.
9 e4 eS
10 dS e4
Mi duelo teórico con la joven
estrella proseguiría en Mónaco, si
bien en un torneo de ajedrez rápi-
do. Después de la continuación 10
... 11 0-0 ..tb7 12 dxe6 fxe6 13
..ic2, Kramnik podría haber regre-
sado a la partida que estamos co-
mentando con 13 ... c4, pero por su-
puesto como la experiencia finalizó
mal para él, se decantó por 13 ...
i.e7!? (con 13 .. . k d6 14 ttJgS las
blancas consiguen una gran venta-
ja) 14 ttJgS 1S 'Wif3 h6 16 'Wih3.
Aquí 16 ... ti:Jf8!? habría conducido
a un juego más bien complicado,
pero en lugar de ello las negras op-
taron por un dudoso sacrificio de
calidad: 16 ... hxgS? 17  
18 g4 19 ttJeS 20 f3 gxf3
21 gxf3. Las negras no tienen com-
pensación por sus pérdidas mate-
riales y más tarde pude haber to-
mado el mando de las acciones más
de una vez, pero me condicionaron
los apuros de tiempo.
11 dxe6 fXe6
Después de 11 ... cxd3 12 exd7+
'iVxd7 13 0-0 i.b7 14 .l:'i. e1, es sabido
que a las negras les espera un enor-
me esfuerzo para conseguir tablas.
8
7
6
5
4
3
2
U i.c2 .i:.b7
13 0-0 Wi/ c7
14 ll'l gS ll'l cS(D)
abcde gh
Blancas
Las negras jugaron 14 ... 'iVc6?!
en la partida Gligoric - Ljubojevic,
Linares, 1991, pero las tumultuosas
complicaciones que resultaron de
1S 'iVf3! .teS 16 'iVh3 rtJe7 17 Cl'l f3
b4 18 ll'l e2 ll'lxe4 19 ll'led4 'iVb6 20
.txe4 .txe4 21 'iVg4 .i:.xd4 22 Wi/xe4
.tf6 23 'iVxc4 no se tradujeron pre-
cisamente en su favor.
Llevar el caballo a eS parece ra-
zonable, pero ...
15 eS!
KARPOV- KRAMNIK 167
Un inspirado avance central.
Hay otras posibilidades, 1S Wil f3, 1S
'iVe2 y 1S f4, pero puesto que tengo
dos alfiles, ¡decidí abrir la posición!
Por lo general, la idea de sacrificar
un peón con e4-eS no es nueva, pe-
ro no estoy seguro de que se haya
producido antes en esta posición.
15 'iVxeS
El peón debe capturarse, ya que
después de 15 ... Wil c6 16 f3 la bate-
ría negra sobre la gran diagonal ha
sido neutralizada y las cosas pintan
feas para las negras.
16 .l:'i. e1 Wi/ d6
17 Wi/xd6!
Este giro de los acontecimien-
tos era completamente inesperado.
Las blancas, con peón menos, de-
ciden voluntariamente cambiar da-
mas. ¡Un tanto paradójico!
17 .txd6 (D)
18 .i:.e3!
Finalizando tranquilamente el
desarrollo, en vista de que el peón
de e6 no puede escapar.
8
7
6
5
4
3
2
18 0-0
a b e d e
Blancas
g h
168 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
Después de 18 ... tt:J d3 las blan-
cas deberían jugar la sencilla 19
i.xd3 cxd3 20 Mad1, y las negras
pierden ambos peones centrales. 18
... b4 no es mejor: 19 .ixc5 .ixc5 20
tt:Ja4, y tanto el caballo como la to-
rre pueden tomar en e6. Finalmen-
te, 18 ... t2lg4 no es bueno, debido a
19 .ixc5 .ixc5 20 : xe6+ 'it>d7 21
Md1 + r!Jc7 22 tt:Jce4, etc.
19 Mad1 .ie7
Las negras tienen que perder
un tiempo, porque después de 19 ...
Mad8 20 Mxd6 Mxd6 21 .ixc5 Md2
22 Mcl no tendrían suficiente com-
pensación por el material entrega-
do, debido a la amenaza 23 .ie3.
20 .ixc5 .ixc5
21 tt:Jxe6 g fc8
22 h3! ... (D)
a b e d e
Negras
g h
No tanto para abrir una vía de
escape al rey cuanto para avanzar
el peón g. La escaramuza 22 tt:Jxc5
Mxc5 23 Me7 permitiría a las negras
sostener la posición, con 23 ... Mb8.
Ésta es la posición crítica. Las pie-
zas negras están mal coordinadas y
la cuestión es si pueden o no mejo-
rar su interacción.
22 ..if8?!
22 ... b4 pierde: 23 tt:J a4 ..ia7 (de
otro modo, 24 tt:Jb6) 24 tt:Jxg7 r!Jxg7
25 Me7+. Si 22 .. . ..ib4, entonces 23
a3, forzando a las negras a entregar
su alfil, ya que después de 23 ... i.a5
existe la captura 24 tt:Jxg7 r!Jxg7 25
Me7+. Una partida ulterior, Topalov
- Lautier, Dos Hermanas, 1994, in-
trodujo 22 ... Mab8, y después de 23
g4 .if3 24 Md2 b4 25 tt:J a4 i.a7 26 g5
tt:Jd5 27 : es Mb5, las negras, even-
tualmente, consiguieron mantenerse
firmes. Sin embargo, subsiste la im-
presión de que estuvieron durante
mucho tiempo al borde del abismo.
23 g4 h6
Otra posibilidad es 23 ... i.f3 24
Md4! b4 25 tt:Ja4 tt:Jd5 26 Me5! , etc.
Si 23 ... g6, entonces 24 tt:Jxf8 Mxf8
25 g5, seguido de 26 Md7 es muy
desagradable para las negras.
24 f4 .if3
25 Md2 ... (D)
a b e d e
Negras
g h
25 l:td4 parece más enérgico, y
si 25 .. . k c6, entonces 26 g5 hxg5 27
fxg5 t2l d7 28 l:th4 y el rey negro cae
en una red de mate. Sin embargo,
continuando con 25 .. . l:te8 las ne-
gras podrían amenazar 26 ... l:txe6
27 l:txe6 i.c5, o bien 26 ... i.c5 de
inmediato.
25 i.c6
26 g5 hxg5
27 fxg5 t2l d7
28 t2lxf8
Era tentador 28 l:tf2, con idea
de k g6-f7+ y l:tf4, pero después de
28 ... k cS (28 ... t2l c5? 29 l:txf8+) 29
t2lxc5 t2lxc5 30 l:te5, las blancas sólo
cuentan con una mínima ventaja:
30 ... t2l d3 31 i.xd3 cd3.
28 t2l xf8
En caso de 28 ... l:txf8, la manio-
bra de torre a d6 se hace más eficaz.
29 l:td6
También parece razonable 29
t2ld5, con idea de cambiar el activo
alfil negro.
29
30 t2l e4
a b e d e
Blancas
b4
i.e8?! (D)
g h
KARPOV- KRAMNIK 169
Era preciso 30 .. . i.d7, y des-
pués de 31 h4 (31 i{Jg3 l:te8!) 31 ...
l:tc6, las negras pueden seguir res-
pirando.
31 t2l g3!
Yo depositaba grandes esperan-
zas en esta jugada, porque la llega-
da del caballo a f5 o h5 sin duda era
extremadamente molesta para mi
rival.
31 l:td8
Ahora 31 ... k d7 no sirve, por
32 l:te7 i.xh3 33 t2l h5, etc.
32 t2lf5 l:txd6
33 t2lxd6 k g6
34 .ixg6 t2lxg6
35 t2l xc4 l:td8 ( D)
a b e d e
Blancas
g h
35 ... l:tf8 36 l:te4 t2lf4 37 h4 ~ h  
38 t2l e5 sería suicida.
36 l:t e4 b3
Si 36 ... l:td3, entonces 37 'it>g2 y
el peón h inicia su marcha victoriosa.
37 axb3
Evidentemente, 37 a4 es más ló-
gico, cercando a renglón seguido al
peón negro.
170 ANATOLI KARPOV - MIS MEJORES PARTIDAS
37
38
39
~ g 2
h4
.:i.d3
.:!.xb3
... (D)
8 - - - · -
7- - - -
6 · - -   ~  
5- - - D
4 _tD_.: _ D
3-z- - -
2 D -   ~  
----
abcde gh
Negras
39 t'Llf8?
Por supuesto, la defensa 39 ...
~ f 8 40 h5 'Ll e7 41 .:!.e5 We8 habría
sido más tenaz, si bien después de
42 .:!.a5 (o 42 .:!.c5) , las blancas, con
su peón extra, deben conseguir la
victoria.
40 .:!.e8! 1-0
Está claro que el rey no puede
liberarse. Si 40 ... Wf7, 41 'Ll d6+! Y
la torre queda protegida. Mientras
Kramnik estaba preocupándose
por el hecho de no poder mover su
rey de g8, así como de la forma de
librar de la parálisis a sus piezas,
cayó su banderita.
Sólo queda por decir que mien-
tras que mi juego contra Topalov
del mismo torneo ganó el premio a
la mejor partida de lnformator, es-
ta partida ganó, en el mismo núme-
ro, el premio a la novedad teórica
más importante.
PARTIDA N° 43
KARPOV - BELIAVSKY
Linares, 1994
Apertura Catalana
Hemos llegado al final del tor-
neo de Linares, y con él al de este
libro. Mi victoria sobre Beliavsky
en la última ronda me reportó ¡una
ventaja de dos puntos sobre mi in-
mediato seguidor! Pero esta parti-
da no es notable sólo por el contex-
to de la competición, sino porque
en ella conseguí introducir un ma-
terial analítico de la preparación
teórica, que había estado esperan-
do su momento estelar ¡nada me-
nos que unos veinte años!
Concentrémonos en el tablero
por última vez en esta obra.
1 d4 'Llf6
2 t'Ll f3 dS
3 c4 e6
4 g3 i.e7
5 i.g2 0-0
6 0-0 dxc4
7 'i'c2 a6
8 a4
Hasta aquí todo es bien conoci-
do. Por ejemplo, en una ocasión tu-
ve la misma posición, después de la
séptima jugada, contra el mismo
oponente, si bien en aquella opor-
tunidad jugábamos con colores in-
vertidos. Después de 8 'i'xc4 b5 9
'i'c2 i.b7 10 .ild2 'Llc6 11 e3 'Llb4
12 .ixb4 .ilxb4 13 a3 i.d6 14 'Llbd2
.:!.c8 15 b4 a5, se produjo una com-
pleja posición, con chances recípro-
cas. (Beliavsky - Karpov, Bruselas,
1988, Copa del Mundo.)
8 .td7
9 'iVxc4 ..tc6 (D)
a b e e g
Blancas
10 .tgs ..tds
Las cosas transcurrieron de dis-
tinta forma en la partida Kasparov
- Karpov, Moscú, 1984/85, Cam-
peonato mundial (22): 10 ... a5 11
t'Llc3 t'Lla6 12 .l::!. acl 'iVd6 13 t'Ll e5
i.xg2 14 ~ x g   c6 15 i.xf6 gxf6 16
t'Llf3, y de nuevo las blancas han
conservado sólo una pequeña ven-
taja de apertura.
11 'iVd3
U t'Ll c3
13 t'Ll xd5
eS
cxd4
'iVxdS (D)
Era preciso capturar en d5 con
el caballo. En la vieja partida Hüb-
ner - Karpov, Tilburg, 1979, los
cambios 13 .. . t'Llxd5 14 .txe7 'iVxe7
15 t'Llxd4 t'Ll c6 16 t'Ll xc6 bxc6 deja-
ron a las blancas con una ventaja
sólo simbólica.
Tomar con la dama en d5 es una
jugada nueva ...
8
7
6
5
4
3
2
KARPOV - BELIAYSKY 171
a b e d e
Blancas
14 h4!!
g h
... ¡nueva para Beliavsky, pero no
para el autor de estas páginas! Me
había encontrado con esta posición
en el tablero en 1974, mientras me
preparaba para enfrentarme a
Korchnoi en Moscú, un match que
pronto me daría el título de 12°
Campeón del Mundo. Huelga decir
que es muy raro que una novedad
de apertura se produzca veinte
años después de haberse fraguado.
Por otro lado, debo admitir que es-
ta novedad es devastadora: la posi-
ción negra se derrumba como un
castillo de naipes.
La captura en d4 con la dama
conduce a un mejor final para las
negras, y tomar con el caballo es
imposible, porque el alfil de g5 que-
daría indefenso. Ahora, con el alfil
protegido por el peón h, se hace po-
sible retomar en d4 con el caballo.
Además, el alfil de fianchetto ad-
quiere una tremenda potencia, lo
que es muy importante. Éste consti-
tuye posiblemente un ejemplo úni-
172 ANATOLI KARPOV- MI S MEJORES PARTIDAS
co en el que el avance de un peón
de torre decida prácticamente la
suerte de la partida desde el mismí-
simo comienzo.
14 ctJbd7
14 ... se sugiere por sí sola,
pero las blancas tienen a su disposi-
ción la siguiente variante incisiva: 15
i.xf6 i.xf6 16   y de nuevo el
peón del borde del tablero es impor-
tante, al defender en esta ocasión al
caballo. Puede seguir 16 ... 'i'f5 17
i.e4 'i'a5 18 JLxc6 .i.xg5 19 ..ixb7
l:ta7 20 .ie4. El peón ha sido recu-
perado y la ventaja posicional de las
blancas es claramente tangible.
8
7
6
5
4
3
2
15 'i'd6 (D)
a b e d e g h
Blancas
Si 15 ... 'i'a5, entonces 16  
16 l:tfd1
17 'i'c4
Esto es más fuerte que 17  
18 19 l:t d2 ..ixd6
20 l:txd6 o bien 17 'i'c2 'i'b6
18 aS 'i'b4, y la ventaja de las blan-
cas no es excesiva.
17 l:tfd8 (D)
abede gh
Blancas
18 b4!
Beliavsky está confundido, y ésta
es otra consecuencia de la 14a jugada
de las blancas. Debería haber jugado
18 .. . 19 JLxf6 (pero no
19 ... .i.xf6? 20 JLxe4 .i.xd4 21 e3
JLxa1 22 l:txd6 l:txd6 23 JLxb7, con
una gran ventaja) 20 .ixb7 l:tab8 21
\i'xa6 'i'xb4 22 Las blancas
tendrían el mando de la lucha, pero
la partida habría continuado.
19 'i'b3! ... (D)
a b e d e
Negras
g h
Ahora todo ha terminado: las
negras pierden pieza.
19 '&'b6
La alternativa es 19 ... 'ik'xb4 20
'l&'xb4 .ixb4 21 .l::í:xa4 J.c3 22 .l::í:c4
J.b2 23 .l::í:d2, etc.
20 e3 1-0
Este triunfo, en la última ronda,
fue mi novena victoria del torneo
de Linares, y lo más notable es que
gané en una serie las seis primeras
partidas. Con cuatro tablas y sin de-
rrota alguna, alcancé el inconcebi-
ble score de 11 puntos sobre 13 par-
tidas. No es extraño, por tanto, que
el segundo y tercer clasificados fi-
nalizasen a 2,5 puntos de distancia.
Sin falsa modestia, puedo decir
que a lo largo de la historia del aje-
KARPOV- BELIAVSKY 173
drez son contados los torneos en
que se hayan reunido todas las es-
trellas del momento, como sucedió
en esa edición de Linares y, por
otra parte, más escasos aún (y has-
ta diríamos que pueden contarse
con los dedos de una mano) son
aquéllos en que el vencedor haya
demostrado una superioridad tan
notable sobre el resto de los parti-
cipantes.
Kasparov calificó en una oca-
sión la tradicional competición de
Linares como el Campeonato del
Mundo de Torneos. Es una lástima
que este título no se haya hecho
oficial, porque en tal caso ¡sería un
bonito título que añadir a mi colec-
ción de títulos y campeonatos!
ISBN-84-8019-371-9
9 788480 193719
ANATOLI KARPOV,
MIS MEJORES
PARTIDAS