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Annotation

Ln enero de 1921, cuando SllvesLre ocupa Annual sln oposlclón, la Lspana de Alfonso xlll
crela venclda la reslsLencla rlfena y consolldado su empeno en volver a ser una poLencla.
Marruecos será, sln embargo, un nuevo llandes hlspano donde se enLerrarán dlneros, hombres
y expecLaLlvas de modernldad y concordla naclonal. La anlqullaclón del e[erclLo de SllvesLre fue
una abrumadora sorpresa para el reglmen y una angusLlosa realldad para el pals. Ll prlmero
perdla su presLlglo, el segundo no sólo a mlles de soldados, slno su conflanza en la monarqula.
Lo mlsmo que en 1898, el LsLado no supo que hacer. Sl el 8ey hublera aLendldo las palabras de
algunos de sus conse[eros -enLre ellos Maura- ordenado el repllegue colonlal, habrla salvado
la Corona y evlLado una dlvlslón que conclulrla en una devasLadora guerra clvll. LsLa obra -que
se nuLre de numerosos y reveladores documenLos lnedlLos- es el resulLado de ocho anos de
labor lnvesLlgadora de uno de nuesLros me[ores afrlcanlsLas. ue sus páglnas, que no rehuyen la
descrlpclón emoclonada de los eplsodlos de herolsmo y solldarldad o cobardla y vlleza, surgen
nlLldos los perflles de SllvesLre, 8erenguer, Lza y LanLos oLros proLagonlsLas, [unLo al especLro
acusador de los mlles de soldados hundldos en el mar de pledras del 8lf, un e[erclLo de
desaparecldos que perdleron su vlda en la pesadllla de Áfrlca.
!uan Þando uesplerLo (Madrld, 1943) es docLor en Ceografla e PlsLorla y especlallsLa en
8elaclones lnLernaclonales y en PlsLorla mlllLar. Pa lmparLldo clases y conferenclas en los
cursos de MaglsLer de la laculLad de Clenclas de la lnformaclón en la unlversldad CompluLense,
en el CLSLuLn y en la Academla Ceneral de Zaragoza. Ln 1998 fue comlsarlo de la exposlclón
«Ll sueno de ulLramar», en la 8lblloLeca naclonal. AfrlcanlsLa, es mlembro honorarlo del
Coleglo nuesLra Senora de Áfrlca. Cran conocedor de Marruecos y, en especlal, del 8lf y ?ebala,
su prlmera vlslLa a los campos de Annual fue en 1969. volvló alll en clnco ocaslones -1971,
1972, 1983, 1990 y 1998 para conocer a fondo la Lragedla del e[erclLo de SllvesLre, esfuerzo
ampllado con una exhausLlva labor de lnvesLlgaclón en archlvos y documenLos famlllares, que le
ha llevado ocho anos de Lraba[o.
AgradeclmlenLos
lnLroducclón
CaplLulo l
CaplLulo ll
CaplLulo lll
CaplLulo lv
CaplLulo v
CaplLulo vl
CaplLulo vll
Lpllogo
Cronologla
luenLes y blbllografla
CarLografla
noLes


!uan Þando uesplerLo

Cistoria secreta de Annual

Colecclón: PlsLorla
© !uan Þando uesplerLo, 1999
© Ldlclones 1emas de Poy, S. A. (1.P.), 1999
Þaseo de la CasLellana, 28. 28046 Madrld
ulseno de colecclón: nacho Sorlano
loLografla de cublerLa: !ose uemarla López «Campua»
lnfografla: MaLllde de la vara
lS8n: 84-7880-971-6
uepóslLo legal: M. 16.339-1999
CompuesLo en LlCA, S.A.
lmpreso y encuadernado en ArLes Cráflcas PuerLas, S.A. ÞrlnLed ln Spaln lmpreso en
Lspana


Al e[erclLo perdldo
A*radeci%ientos

uebo gran reconoclmlenLo a la famllla Þlcasso. !uan Carlos Þlcasso López, y su esposa,
1eresa MarLlnez de ubago, aLendleron, con empare[ado y consLanLe carlno, ml nada fácll
requerlmlenLo lnvesLlgador. Con ellos pase amenlslmas Lardes, a lo largo de la prlmavera y
verano de 1997, esLudlando el archlvo del general y Lomando apunLes sobre su poco conoclda
vlda.
Ln un mlsmo nlvel de graLlLud slLuo a SanLlago uomlnguez Llosa, gran conocedor de las
campanas del 8lf, y de qulen he reclbldo Lan leal como consLanLe y fundamenLal ayuda.
A !ose Marques López debo ampllslmo agradeclmlenLo por su lngenLe Lraba[o de
documenLaclón en perlódlcos y revlsLas de la epoca, que exLendló a los archlvos de Melllla y a
algunas famlllas.
Ml afecLuosa graLlLud a uavld Solar, dlrecLor de lo oveototo Je lo nlstotlo, a la profesora
Soha Abboud Paggar, su esposa.
Ml agradeclmlenLo al denomlnado «Crupo 21 de !ullo», formado el 21 de [ullo de 1998 en
el espolón de lguerlben: Mlguel Ángel Pernández Conzález, 8las !esus lmbroda CrLlz, Mlmun
MohaLar Pamed, !ose nleLo Lgea y el ya clLado uomlnguez Llosa. ? a Carmen Coes y !ose
Marques, que no pudleron lr aquel dla. 1amblen deseo mosLrar ml reconoclmlenLo a !ose Luls
8lasco, !uan ulez Sánchez y lranclsco Saro Candarlllas, los Lres de la Asoclaclón de LsLudlos
Mellllenses.
Ml reconoclmlenLo a las nleLas de Manella, Concepclón y Marla !esus, á: las nleLas de
Alzpuru, Amparo, Þllar y Sofla, a la famllla de navarro, en la persona de su nleLo, el general (8)
Conzalo navarro llgueroa, y su blsnleLo, 8runo navarro 8ousseaux-uumerceL, y a la nuera del
coronel Morales, Carmen Crmaeche.
Muy agradecldo esLoy a !avler Marlas, sobrlno-nleLo de Manera, por sus lnformes sobre su
anLepasado, ayudanLe de SllvesLre. ldenLlco afecLo enLrego a 8osa MonLero, amlga enLranable,
por sus slempre leales ánlmos y acerLados conse[os.
Ml reconoclmlenLo a los afrlcanlsLas agrupado en Lorno a la praxls lnLelecLual del Coleglo
nuesLra Senora de Áfrlca: !ose urbano MarLlnez Carreras, MarLln Þrado, 8aslllo 8odrlguez
Canada, !uan Manuel 8lesgo, y al profesor Aham[lk Muad Sullman.
A Carlos Agrasar Celemln debo exLraordlnarla ayuda en momenLos cruclales, colncldenLes
con el arranque de esLa obra.
Ml carlnoso agradeclmlenLo a 8las 8roLo Campo, que me faclllLó la carLa de su abuelo,
supervlvlenLe de la columna de Carcla LsLeban, a lranclsco 8asallo 8elna, hl[o del famoso
sargenLo 8asalLo, a ml buen amlgo lranclsco lernández urraca, y a los hermanos !ose Marla y
!ullo San Luclano 8ulz.
ue los ex combaLlenLes rlfenos que enLrevlsLe, sólo conservo las referenclas de
Mohammed 8en Saddaul y Pach Mlmun Ll kasslnl. ue ambos me lmpreslonaron su senclllez,
honesLldad y senorlo.
Muy reconocldo esLoy al general de dlvlslón !uan Sosa PurLado, dlrecLor que fuera del
Servlclo PlsLórlco MlllLar (SPM) y del Museo del L[erclLo, al general subdlrecLor del SPM, !uan
AnLonlo Arlza, al coronel lernando 8almundo Corredor, ml buen amlgo y dlrecLor del Archlvo
Ceneral PlsLórlco del L[erclLo del Alre, y a Marla 1eresa Permoso de Mendoza y Carmen de
urqulaga, [efas del Archlvo en la mlsma modellca lnsLlLuclón, al coronel Cregorlo vázquez
Clmeno, dlrecLor del Archlvo Ceneral MlllLar de Segovla, y al comandanLe Þedro 8ulz valle, que
me faclllLó el acceso al lmporLanLlslmo fondo «Manuel lernández SllvesLre», y con qulen
comparLl muy graLas mananas de esLudlo en el SPM.
Ml agradeclmlenLo al LenlenLe general !ose laura MarLln, que fuera [efe del LsLado Mayor
del L[erclLo, al general de dlvlslón !ose 8amón Lago vázquez, que fuera dlrecLor de la Academla
Ceneral MlllLar de Zaragoza, al general de dlvlslón AnLonlo nogueras 8lel, y al coronel !uan
Sllvela y Mllans del 8osch.
ue los archlvos clvlles, Lodo ml apreclo para Carmen de 8lvera y Alfonso 8erenguer Þerez-
Maura, en la lundaclón AnLonlo Maura, 8osarlo Cll lrlarLe y Carmen llores, del Archlvo de la
Cruz 8o[a Lspanola, al presldenLe de la 8eal Academla de la PlsLorla, Carlos Seco Serrano, y a
vlcLorla Alberola, a MargarlLa Conzález CrlsLóbal, [efa del Archlvo Ceneral de Þalaclo 8eal, a
Sofla Candarlas, [efa del Archlvo del Congreso de los ulpuLados, y a MonLserraL Carcla y AlberLo
Þarrondo, en esLa ulLlma sede.
Pe Lenldo la suerLe de conLar, en Madrld, con oLro grupo de leales, personas que nunca
me regaLearon conse[o, conflanza y colaboraclón: SanLlago CramunL A rnabaL, Carlos Þlá y
!oaquln Þulg de la 8ellacasa. Þero !oaquln fue qulen escuchó, sln desmayo, mls laborlosos
avances lnvesLlgadores, slendo el prlmero en ser lnformado de ellos y en proporclonarme luego
acerLadas sugerenclas. A el le debo esLe segundo abrazo de graLlLud.
Ml esposa, Marla !esus de Cea, se sumó, desde sus lnlclos, al afán lnLelecLual por saber lo
ocurrldo en Annual, y que acabó slendo flrme compromlso famlllar. Sln su honesLldad y enLrega
a esa ldea, la hlsLorla de esLe e[erclLo perdldo en el 8lf no hublera sldo poslble. nuesLros hl[os
!uan y naLalla me ayudaron con ldenLlca fldelldad. 1uve en ellos un e[erclLo de lealLades.

ntroducción

Aun lmpreslona el desflladero del lzzumar y los campos de Annual. ? los de ArrulL, Chelf,
uar Cuebdanl o Zoco el 1elaLza de 8u 8eker, lugares donde fueron anlqulladas las columnas
que formaban el e[erclLo de SllvesLre. A la bruLalldad Lopográflca, se une una arldez cllmáLlca
que Lampoco hoy perdona. Sólo genLes nacldas en lugar Lan lnhósplLo podrlan sobrevlvlr y
hasLa doblegar a un gran enemlgo exLran[ero. nadle podrla vencerlas en lgualdad de medlos. La
Lspana alfonslna fue conLra ellas. Sln conocerlas, sln medlos, sln un plan coherenLe en lo
pollLlco - acercamlenLo a los [efes lndlgenas-, nl en lo mlllLar.
Ln enero de 1921, cuando SllvesLre ocupa Annual sln reslsLencla, la Lspana de Alfonso xlll
crela vencldo al 8lf y consolldado su Lan peleado empeno por volver a ser una poLencla, luego
de la Lragedla del 98. Marruecos por Cuba fue una permuLa -lnsLlLuclonal y esLraLeglca, desde
la perspecLlva colonlal-, que se enLendla como acclón leglLlma, proveedora de beneflclos
económlcos -las mlnas rlfenas de hlerro y plomo- y morales para asl reconsLrulr el L[erclLo,
enfrenLado a una locbo josto.
Lspana esLaba en Marruecos, prlmero por lnLenclón propla, y luego por lnLereses de
Lerceros (lrancla y Cran 8reLana), dada su condlclón de soclo colonlal amable: nl muy fuerLe nl
Lampoco abullco. Ll especLacular desplazamlenLo hacla el CesLe afrlcano, por parLe del
colonlallsmo calculador de uelcasse, luego del flasco de lachoda (Sudán, 1898), acabó en
Marruecos, donde los brlLánlcos para nada querlan un unlco dueno (Lspana o lrancla), que
puslera en pellgro las comunlcaclones con Suez y LglpLo desde su domlnlo del LsLrecho de
ClbralLar. ? asl fue: espanoles y franceses pelearlan por separado, perdlendo fuerzas,
coherenclas y oporLunldades. Ln [ullo de 1921, cuando el e[erclLo de SllvesLre es desLruldo, la
lndlferencla francesa anLe el suceso es Lan roLunda como su desden, acLlLud que camblarla de
modo radlcal al ser derroLada en 1923 por el mlsmo enemlgo rlfeno.
Sln embargo, de aquel calnlsmo colonlal franco-espanol habla derlvado una venLa[a
susLanclal: lrancla logró flrmar, en 1904, un pacLo anLlalemán, la LnLenLe Cordlale, pledra
angular de su pollLlca conLlnenLal. La orfandad de Lspana en Marruecos, y su reslgnado pelear
en sollLarlo enLre 1909 (guerra del 8arranco del Lobo) y 1912 (guerra del kerL), despe[ó las
dudas de lrancla por su flanco colonlal y en su espalda sureuropea -el mledo a que Lspana
formase allanza con Alemanla-, orlenLándola hacla su prlorldad: recuperar las Llerras sagradas
(Alsacla y Lorena).
ue su e[emplar neuLralldad en la Cran Cuerra -compromlso personal del rey Alfonso
xll-, Lspana obLuvo un reconoclmlenLo moral, pero nada de provecho en lo colonlal o lo
esLraLeglco. Slguló alslada en Luropa y volcada en Marruecos -nuevo y Lemlble llandes
hlspano-, donde enLerraba sus dlneros, sus hombres y sus me[ores expecLaLlvas de
modernldad y concordla naclonal.
Ln la perspecLlva hlsLórlca, asombra ese esfuerzo colosal de lo alfonslno y sobre Lodo de lo
espanol, vaclándose ambos, sln uLllldades nl poslbllldades de Lenerlas, sobre un mar de pledras
y guerreros: el 8lf y ?ebala, esos poco más de 21.000 km² que reclblera por los Acuerdos de
ÞroLecLorado de 1912, mlenLras lrancla se embolsaba el llamado Marruecos uLll, lo más
granado del pals en lo agrlcola, lo mlnero y lo geoesLraLeglco -fachadas a las Canarlas y flanco
sepLenLrlonal del Sáhara CccldenLal.
La anlqullaclón del e[erclLo de SllvesLre y el desplome pollLlco de la Comandancla Ceneral
de Melllla, fue una abrumadora sorpresa para el reglmen y una angusLlosa realldad para el pals.
Ll prlmero perdla su presLlglo, el segundo perdla no ya a ocho o dlez mll de sus hl[os, slno su
plena conflanza en la Monarqula y en la esperanza propla de no conocer más Lragedlas
famlllares por Marruecos. Ll reglmen no reacclonó, la socledad, sl. Þasó lo mlsmo que en 1898:
el LsLado, desconcerLado anLe el drama, no supo que hacer, pero el pueblo se volcó en sus
herldos. no en sus muerLos, porque aquel e[erclLo habla JesopoteclJo en su mayorla.
nunca, hasLa enLonces, habla perdldo la Lspana conLemporánea un e[erclLo al compleLo.
Ln bloque y de la forma espanLosa -aseslnado, en su mayorla, luego de caplLular en sus
poslclones- en que lo fueron los hombres de SllvesLre, su general sulcldado al frenLe. CLro
hecho lnsóllLo, desconcerLanLe, opreslvo. ? aunque habla habldo desLrucclones mlllLares del
colonlallsmo europeo Lan absoluLascomo repenLlnas -el e[erclLo lLallano de 8araLlerl en Adua
(LrlLrea, 1 marzo 1896)-, y Lan exLensas como relLeradas -las derroLas brlLánlcas conLra los
boers (en Suráfrlca, 1899-1902)-, la naLuraleza de la Lragedla espanola en el 8lf hlzo que
aquella pareclese la más Lerrlble de Lodas.
Ln la reacclón subslgulenLe, los goblernos fueron por un lado, el L[erclLo por oLro, mlenLras
el ÞarlamenLo Lomaba rumbos enconLrados, como lo fueron la obseslón mayorlLarla por segulr
en Marruecos bosto lo vlctotlo, y el empeno de unos pocos -Cambó, 8esLelro, ÞrleLo- por
lograr una reLlrada honorable. Sl Alfonso xlll hublera aLendldo a la prevlslón de algunos de sus
conse[eros - enLre ellos, Maura-, y ordenado ese repllegue colonlal una vez rescaLados los
prlsloneros y recuperado el honor de las armas, habrla salvado a la Monarqula y evlLado al pals
una dlvlslón de lo mlllLar que conclulrla en devasLadora guerra clvll.
LnfrenLados a los hechos afrlcanos, hubo una declslón consecuenLe -abrlr un LxpedlenLe
sobre lo alll ocurrldo-, y varlas acLlLudes aflnes, las de aquellos mlllLares y pollLlcos que
buscaban la regeneraclón de sus lnsLlLuclones. Los generales Þlcasso y Agullera -esLe ulLlmo,
presldenLe del Conse[o Supremo de Cuerra y Marlna- gularon ese necesarlo afán. Alba y
Carcla ÞrleLo formaron su pare[a afln en lo gubernamenLal. ue ahl se derlvó el rescaLe de los
prlsloneros espanoles (en 1923), y anLes, el SupllcaLorlo del Senado conLra el general
8erenguer.
Ll ÞarlamenLo, con sus Comlslones de los llamados uleclooeve y velotlooo -por los
dlpuLados que las lnLegraron-, se sumó a ese proceso de aproxlmaclón a la verdad. Ll golpe de
LsLado prlmorrlverlsLa lnLerrumpló Lales procederes, aunque no acabó con esas busquedas,
pues su gesLor expondrla una lnesperada preocupaclón por el jolclo blstótlco, y querrla saber
las responsabllldades dlmanadas desde 1909. lalló en esa flrmeza, mlenLras alcanzaba oLra,
como fue la de lmponer al L[erclLo nuevo senLldo de la manlobra, logrando Lermlnar en 1927 la
guerra de Marruecos.
Ll fln de la conLlenda no supuso el fln de las emoclones naclonales. Sl el reglmen agravó su
desarme moral con la amnlsLla regla de 1924 -que abrló cauces al lmpunlsmo-, el L[erclLo
aumenLaba sus fracLuras, y sólo se mosLraba unldo en conslderar el desasLre de Annual como
una lgnomlnla colecLlva, una culpa hlsLórlca, lo que resulLó ser Lan ln[usLo como
desproporclonado.
Ln la panorámlca de los hechos colonlales, lo que ocurrló en el Áfrlca alfonslna fue Lan
LrascendenLe -por los camblos de reglmen y de menLalldad en las lnsLlLuclones mlllLares-
como lo vlvldo por la lrancla de la lv 8epubllca en lndochlna (1949-34) y Argella (1934-38), o la
8epubllca salazarlsLa en el ÞorLugal afrlcano (196874). Ln oLro nlvel de dlslocaclón soclal y
pollLlca, la conmoclón esLadounldense por vleLnam (1967-73). Lspana, sln olvldar lo pasado,
acabó desconoclendolo Lodo a fuer de ser aparLada de su leglLlmo acceso a los documenLos
oflclales y Lamblen famlllares. un guarlsmo Lerrlble, «1921», proplclaba el sllenclo forzado de
las lnsLlLuclones y la obllgada reslgnaclón para los que vlvleron el drama o sus descendlenLes.
Þero el pals conservaba un profundo senLlmlenLo emoclonal hacla el ayer Lráglco, que se
acLlvaba al olr el nombre de «Annual».
La memorla popular se sumó asl, sln proponerselo, a la conclencla profeslonal del L[erclLo,
que enLendla como un baldón, en su LrayecLorla moderna, Lodo lo relaclonado con Annual. ?
aqul enLramos en la ln[usLlcla. Sl hubo un desasLre en la gobernaclón del pals y en la dlrecclón
de sus e[erclLos, hubo Lamblen una e[emplarldad asombrosa en el enLendlmlenLo de la dlgnldad
parlamenLarla y en la conservaclón del me[or esplrlLu de la mlllcla. ulpuLados como Alcalá-
Zamora, 8odes o Solano, y aquellos oLros que unlan a Lal condlclón su profeslonalldad mlllLar
-Crespo de Lara, lan[ul, Lazaga, MarLlnez de Campos-, demosLraron la caLegorla del
ÞarlamenLo espanol. ue la mlsma manera, la reslsLencla exLrema de hombres como Amador,
Arenas, 8enlLez, 8ernal, Capablanca, uuenas, Lscrlbano, Manella, Morales, Þaz Crduna, Þerez
Carcla, Þrlmo de 8lvera (lernando) o velázquez, caldos [unLo a sus soldados, demosLraba que,
sl un e[erclLo se habla perdldo, el senLldo de la mlllcla no habla muerLo en el L[erclLo espanol.
Muchos de ellos padeclan un lnmerecldo casLlgo hlsLórlco, dado que la prolongada
vetqoeozo Je Aooool -que fue lnsLlLuclonal, con Lodas las ramlflcaclones personales que en
esLe llbro se esLudlan al deLalle- les prlvaba de un merecldo reconoclmlenLo naclonal.
Ln el plano de la lnvesLlgaclón, los problemas parecleron ser lnsolubles cuando se abordó,
en 1990, una slsLemáLlca busqueda de documenLos. La desaparlclón o desLrucclón (forLulLa o
lnLeresada) de LexLos sobre la Lragedla marroqul en los archlvos espanoles obllgaba a oLro
desasLre en paralelo, como era el de prlvar a ese esfuerzo lnvesLlgador de una prudenLe
correspondencla enLre el recuerdo personal y la conLundencla de los lnformes oflclales. Ln esLe
senLldo, el auLor Luvo gran forLuna al enconLrar, en el Archlvo Maura, las Lranscrlpclones
compleLas de las conversaclones, por vla Lelegráflca, enLre 8erenguer y el vlzconde de Lza
-mlnlsLro de la Cuerra en el CablneLe Allendesalazar-, que Maura, al hacerse cargo del poder
en agosLo de 1921, puso especlal empeno en que le fueran enLregadas. !unLo a aquellas se
conservaban las conversaclones enLre 8erenguer y La Clerva. 1odo esLe maLerlal, lnedlLo, forma
un vlgoroso caplLal de revelaclones que se suma a oLro de lgual relevancla, Lamblen lnedlLo
hasLa el momenLo: el archlvo personal del general Þlcasso. unldo al esLudlo de las AcLas del
Congreso, y a esa parLe subslsLenLe del LxpedlenLe Þlcasso y ponenclas flscales colaLerales a el,
han permlLldo reconsLrulr la naLuraleza de los hechos y faclllLar su comprenslón. A ello
sumamos el fondo documenLal de la famllla Manella y el noLable archlvo parLlcular de
uomlnguez Llosa, el prlmero, desconocldo hasLa la fecha, y el segundo, muy poco dlvulgado.
Con esLos descubrlmlenLos se comprende blen la orfandad que habla en los anállsls sobre
Annual y sus consecuenclas. Ll más sólldo esLudlo sobre los Abd el-krlm y la guerra del 8lf es el
de Cermaln Ayache, pero su Lrama Lermlna en Abarrán, quedándose en puerLas de la Lragedla.
Ll excelenLe Lraba[o de Woolman sobre la crlsls enLre Lspana y el 8lf, Lampoco persevera en el
conoclmlenLo de lo ocurrldo en Annual, falLo de cauces donde lnvesLlga, y a su vez llmlLado por
la magnlLud de sus ob[eLlvos.
La lnvesLlgaclón reallzada ahora desvela los avaLares que sufrló el LxpedlenLe Þlcasso, al
que se anade oLra pleza declslva en la busqueda de responsabllldades, el SupllcaLorlo
8erenguer, que hasLa ahora no habla aLraldo la aLenclón de los hlsLorladores. A la par, se ha
lnLenLado consegulr una me[or deflnlclón de algunos perflles blográflcos -los de 8erenguer,
Þlcasso y SllvesLre en lo mlllLar, y los de Cambó y Maura en lo clvll-, abrlendo nuevas vlas de
esLudlo. LnLre esLas, las relaclones enLre los hermanos Abd el-krlm y los [efes espanoles
(Alzpuru, !ordana, Morales), las responsabllldades de una pollLlca de saqueo colonlal en el 8lf
que derlvará en el holocausLo de ArrulL, la pollLlca de la lrancla de LyauLey anLe el desasLre
espanol, las relaclones enLre la Lspana alfonslna y la Alemanla de Welmar para poner en ple la
fabrlcaclón de gases de guerra (fosgeno e lperlLa) en Melllla, la dureza de esa guerra qulmlca
aerea (exLendlda de 1923 a 1926), los confllcLos enLre los parLldos alLernanLes en el poder
(llberales y conservadores) anLe la guerra de Marruecos y la hlsLorla del ÞarlamenLo y de sus
hombres, Lodavla por hacer, y la separaclón enLre sl de los mandos del L[erclLo de Áfrlca, y, con
posLerlorldad, de esLe con el meLropollLano a parLlr de 1927.

8ap#tulo
En el pa#s de la *uerra

Medlado el mes de enero de 1921, las unldades espanolas desplegadas al oesLe de Melllla
lnlclaron un ampllo avance. lban en pos de Alhucemas, corazón del 8lf. Alll Lenla que vencerse
la rebellón rlfena, y alll podrla acabarse la guerra de Marruecos, que duraba, con escasas
lnLermlLenclas, desde 1909.
Las Lropas cubrlan un ampllo frenLe. Lra una suceslón de desLacamenLos más que de
baLallones compleLos, a los que no se podla conslderar un ejétclto en el senLldo europeo y
moderno del Lermlno. Llevaban poca y anLlcuada arLlllerla de orlgen frances, sus ameLralladoras
eran desvencl[adas máqulnas esLadounldenses Cok, y su Lropa, blsona y poco lnsLrulda, lba
provlsLa de fuslles alemanes Máuser, que fueron excelenLes armas, pero que esLaban
lnservlbles en su mayorla, pues provenlan de las campanas de Cuba y llllplnas en 1893-98. Lra
una columna, no un e[erclLo. ? Lenla más de agrupaclón guerrlllera que de unldad mlllLar al
esLllo cláslco. Lse carácLer lnusual se lo proporclonaba la slngular lmagen de sus vanguardlas,
formadas por genLe de aspecLo flero, naLurales del pals: la Þollcla lndlgena y los 8egulares.
A prlmeras horas del 13 de enero, las avanzadas llegaron a lo alLo de un monLe, el 1zzumar
coLa escarpada de 730 meLros que domlnaba una lnvlolada y esLraLeglca cubeLa: Annual, un
oceano de pledras, gravas y arenlscas en el que desLacaba, por la lzqulerda y a lo le[os, una
loma alargada, cublerLa de árboles. un rlachuelo, en Lrance de agoLarse. lba hacla el cenLro de
la hoya. Ll Lerreno ofrecla la coloraclón propla de una Llerra marcada por una prolongada
sequla. un paredón de monLanas, en amenazanLe clrculo, cerraba el horlzonLe por sus cuaLro
cosLados hasLa abrazarse en el lzzumar. Ll mar surgla al fondo.
Ln el esLraLeglco mlrador, los oflclales barrleron con sus gemelos de campana el devasLado
panorama. nlngun enemlgo a la vlsLa. lue dada la orden de adelanLe. 1odos hacla la hoya. ?a
venla por deLrás la escolLa del general. Los escuadrones y las companlas de a ple se
lnLrodu[eron en el desflladero, algunos de cuyos escarpes mosLraban llneas casl verLlcales.
ueLrás de ellos fueron la lmpedlmenLa y unos pocos canones, dando Lumbos. Slguleron las
reaLas de carros y mulos, guladas por los nervlosos acemlleros.
Ll general llegó a la clma del monLe. lnconfundlble. un corpachón vesLldo de desenvolLura
y genlo. Llevaba puesLa la zamarra azul marlno de Cazadores. 8oLas de cana alLa, fa[ln ro[o, con
lnslgnlas de general de dlvlslón, y cordón dorado con dlsLlnLlvo de ayudanLe del 8ey. no llevaba
condecoraclones, Lampoco armas. 8oLundo, deslnhlbldo, convencldo de sl mlsmo. Lra Manuel
lernández SllvesLre, Lenla clncuenLa y dos anos y esLaba decldldo a acabar ese mlsmo ano con
el 8lf y con la guerra.
8odearon al general sus ayudanLes y LsLado Mayor. ? se le senaló el poslble
emplazamlenLo de la nueva poslclón: aquellas Lres collnas pandeadas, en el cenLro de la hoya.
Luego reclbló la novedad: el lzzumar, deslerLo, sln huellas de haber sldo forLlflcado, las
monLanas de los 1ensaman, a la lzqulerda, despe[adas, y las de los 8enl Sald, a la derecha, llbres
Lamblen. Pacla aLrás, las vaguadas y collnas domlnlo de los 8enl ullxek, a los que perLeneclan
los Lerrenos en los que se asenLaba el oJoot (poblado) abandonado de Annual, apareclan,
aslmlsmo, desembarazadas de Loda oposlclón. Las Lropas segulan ba[ando hacla la gran hoya, la
columna enLera. 1oda ella cabla denLro del desflladero. PasLa el ulLlmo hombre, hasLa el ulLlmo
vehlculo.
Lra el sábado 13 de enero de 1921 y el e[erclLo de SllvesLre habla llegado a su desLlno.
LsLaba a 106 kllómeLros de Melllla por muy mala plsLa, y a poco más de LrelnLa, en llnea recLa,
de su ob[eLlvo: la bahla de Alhucemas. Ll 8lf parecla vencldo y la guerra de Lspana con
Marruecos a punLo de Lermlnar.

9os 0efes cavilan so)re lo /ue ,ace su *eneral

Las Lropas de SllvesLre hablan parLldo hacla Annual desde Zoco lnnunaLen, en la verLlenLe
merldlonal del sllencloso lzzumar
[1]
, con las prlmeras luces. Más aLrás quedaba 8en 1leb y aun más ale[ado uar (casa) urlus, ya
en la llanada del kerL. Ambos campamenLos se hablan acondlclonado como bases de apoyo a la
ofenslva en curso, que Lenla mucho más de acclón pollLlca que mlllLar: enLre el 3 y el 6de
dlclembre de 1920 se habla logrado la sumlslón de los 8enl ullxek, y clnco dlas más Larde la de
los 8enl Sald. Los prlnclpales cbloj ([efes) de esLa Lrlbu, Amaruchen y kaddur namar, se hablan
lncllnado anLe la audacla de SllvesLre, al alcanzar el general espanol la clma del mlLlco MonLe
Mauro -ocupado el 11 de dlclembre-, monLana nunca anLes hollada por hombres
exLran[eros. CLras Lrlbus, como la de 8okkola o 8ocoya (asl en adelanLe), y la de 1emsaman,
ulLlma Lrlnchera Lrlbal hacla Alhucemas, envlaban emlsarlos en son de paz. Ll 8lf se esLaba
enLregando sln reslsLencla.
La manlobra del avance espanol llegaba hasLa la cosLa: el 12 de enero se habla ocupado
Sldl Posseln o 8as (punLa) Afrau, espolón rocoso lnLroducldo en el mar. ? un dla más Larde lo
eran MehayasL y Azru, poslclones ambas en proceso de forLlflcaclón. Ll alLlvo ?ebel (monLe)
Azru, de 1.049 meLros de alLlLud, desolado nldo de bulLres slLuado a nueve kllómeLros de
Annual, quedó como observaLorlo reLrasado de la amplla ofenslva. Ln la operaclón parLlclpaban
poco más de Lres mll hombres, una brlgada.
SllvesLre y su LsLado Mayor hablan salldo de Melllla hacla Zoco lnnunaLen en varlos
auLomóvlles, a las sels y medla de aquella soleada y frla manana de enero. Las Lropas ya lban a
buen paso hacla el lzzumar, que hacla de dlvlsorla enLre las bases espanolas en 8en 1leb y uar
urlus
[2]
, y la reglón de 1emsaman, cerca de Cabo CullaLes, en el agresLe borde alhocelmlco.
Superar sus monLes, por el alLlvo paso de 1lzl 1akarlesL, equlvalla a descolgarse sobre la
desembocadura del nekkor, el mayor delLa del norLe de Marruecos. uesde alll sólo quedaba
una corLa carrera, dos dlas a lo sumo, para alcanzar Alhucemas y vencer al 8lf.
Ll general y sus oflclales camblaron auLomóvlles por caballos en lnnunaLen y alcanzaron la
cumbre del lzzumar. Lran las 10:30 horas de aquel 13 de enero. Luego ba[aron despaclo hasLa
Annual, donde empezaban a alzarse las prlmeras Llendas. MlenLras a su alrededor se afanaban
las companlas de Zapadores e lngenleros en la consLrucclón defenslva -Lres campamenLos en
uno, reparLldos enLre las Lres collnas-, SllvesLre reclamó a su lado la presencla de uávlla, su
[efe de Cperaclones o de Campana.
Ll LenlenLe coronel lldel uávlla Arrondo, cuya premaLura calvlcle le hacla dlsLlngulrse a
dlsLancla, se acercó sln prlsas hasLa el grupo de oflclales. lmaglnaba lo que podla reprocharle su
general. uávlla era un mlllLar reflexlvo, compeLenLe y deLalllsLa, que no senLla especlol
saLlsfacclón por las ofenslvas o toJo pecbo como la que esLaba en desarrollo. Pabla nacldo en
abrll de 1878, en un amblenLe forLlflcado: la cludadela de 8arcelona. ? se habla crlado enLre
8urgos, SanLona, Logrono y vlLorla, Llplcas cludades de guarnlclón: vlda sln esLrecheces nl
despllfarros, aburrlda y esLolca. Pl[o de mlllLar, dlsLlnguldo en el bando llberal duranLe la
Lercera guerra carllsLa, su madre, lrene Arrondo, le anlmó a segulr la mlsma profeslón que su
padre, pero anadlendo un conse[o que repeLla sln cesar a su numerosa prole: «Pl[os, esLudlad,
que los llbros son pan.»
[3]
Ll [oven uávlla habla luchado en Cuba con dleclocho anos, repaLrlándose en 1897 con el
grado de segundo LenlenLe, al obLener plaza en la Lscuela Superlor de Cuerra. uávlla aprovechó
esos esLudlos, y en mayo de 1919 era LenlenLe coronel. Ln [unlo slgulenLe fue desLlnado a
Melllla, donde congenló blen con el comandanLe general, Alzpuru.
Ln Melllla aslsLló al relevo de Alzpuru por lernández SllvesLre.
ue su nuevo [efe dlrla luego que era famoso «por sus pronLos»
[4]
. ue uávlla apreclaba SllvesLre su slncerldad, a menudo brusca y anLe Lerceros, la
preparaclón mlnuclosa de la manlobra, y su senLldo de la perspecLlva. ManLendrla esa manera
de ser hasLa reclblr las órdenes de ocupar Annual, paso prevlo al aLaque sobre Alhucemas.
ClrcunspecLo, más blen desconflado, dado más al anállsls que al enLuslasmo, uávlla habla
pasado a exhlblr, sln Lapu[os, un peslmlsmo noLorlo que Lenla en Annual su argumenLo más
perslsLenLe.
nada más verle, SllvesLre, con buen LalanLe, le pregunLó con socarronerla «que Lenla ahora
que declr». uávlla no se arredró, y al lnslsLlr su [efe, repllcó: «Ml general, no dlgo yo que los
pelos se me han puesLo de punLa, pero sl dlgo que me ha salldo pelo a Lraves de la calva.»
[3]
Aprovechando el Lodavla aspecLo rlsueno de SllvesLre, uávlla lndlcó la convenlencla de
«ocupar lnmedlaLamenLe Sldl urls, sl puede ser manana me[or que pasado, y hacer en ella base
fuerLe».
uávlla querla asegurar al e[erclLo la defensa desde el mar. SllvesLre quedó pensaLlvo, pero
al Lerclar el coronel Morales en la conversaclón, dlclendo que «eso habla que madurarlo»
[6]
, se conLuvo. Ll general y el LenlenLe coronel escucharon lo que Lenla que declr el [efe de
ÞollLlca.
Ll coronel Cabrlel Morales y MendlguLla era de orlgen cubano, como SllvesLre. Pabla
nacldo en SancLl SplrlLus (provlncla de SanLa Clara), el 12 de dlclembre de 1866. lgual que
SllvesLre, era hl[o de mlllLar.
[7]
Þrovenla del LsLado Mayor, y en la guerra hlspano-norLeamerlcana desLacó por su
combaLlvldad en el sosLenlmlenLo de la dlflclllslma llnea del CauLo, rlo que dlvldla el CrlenLe y el
CenLro de la lsala, área de renldos choques enLre espanoles y mamblses (guerrllleros). ue Cuba
habla vuelLo, en 1899, con Lres Cruces 8o[as del MerlLo MlllLar y fama de oflclal ponderado y
resuelLo. Ll resLo de su carrera habla Lranscurrldo en Áfrlca. lue uno de los [efes más
desLacados en las operaclones llevadas a cabo en el faLldlco Curugu. Ln esa funesLa ocaslón (27
de [ullo de 1909), la del 8arranco del Lobo, le maLaron el caballo, el resulLó lleso de mllagro en
medlo de un vendaval de dlsparos rlfenos y aLropellamlenLos de las Lropas espanolas, a las que
supo reconduclr con gran perlcla. ue ahl provlno su ascenso a LenlenLe coronel por merlLos de
guerra. uesde enLonces esLaba prendldo de Áfrlca y de Lodo lo marroqul. Apaslonado por la
lnvesLlgaclón hlsLórlca, acLuaba, de hecho, como cronlsLa de Melllla -de ahl su obra uaLos para
la hlsLorla de Melllla-, y era mlembro de la 8eal Academla de la PlsLorla desde ocLubre de
1918.
[8]
Afable y dlscreLo, hombre culLo -hablaba y Lraducla el frances y el lngles-, domlnador
del árabe y del chel[a (lengua bereber), ldlomas en los que se expresaba con fluldez y
amenldad, manLenla un ascendlenLe lncuesLlonable sobre los [efes lndlgenas.
Clnco anos mayor que SllvesLre, Morales, a sus clncuenLa y clnco, parecla Lener dlez o
qulnce anos más. Se le vela exLenuado más que cansado y, desde luego, se mosLraba escepLlco.
Sólo sus o[os daban lmpreslón de vlveza a un cuerpo que parecla frágll y desmade[ado. 1an
enve[ecldo y de pequena esLaLura -llegaba a SllvesLre por el hombro-, el general parecla su
hl[o. MlllLar de presLlglo, con ho[a de servlclos sln mácula, deberla luclr los enLorchados de
brlgadler. ? se los habla ganado a pulso. Þero su carácLer amable, casl cohlbldo, a menudo
lrónlco y para nada amblcloso, le hablan aparLado de ese ascenso. Ll osLenLaba oLro rango: el
de la devoclón que le profesaban los oflclales, clases y Lropa encuadrada en la Þollcla lndlgena,
de la que era [efe, y a la que sumaba el respeLo slncero que le mosLraban los chlu[ ([efes)
rlfenos, para qulenes era persona esLlmada y a escuchar slempre. ue los de mayor afecLo hacla
el, los Abd el krlm.
Como [efe de ÞollLlca, Morales habla reallzado una frucLlfera labor de aproxlmaclón a los
naLurales del pals. Suyos fueron los puenLes pacLlsLas Lendldos a los 8enl ullxek, los 1emsamam
y los 8ocoya, y, sobre Lodo, a los 8enl uarlagal o urrlaguel (asl en adelanLe), los alLlvos
guardlanes de Alhucemas. Lspana esLaba en Melllla desde hacla 424 anos, y no habla nl Lan
slqulera Lendldo su mano al corazón de las Llerras rlfenas. Morales habla ofrecldo la suya. Þero
su general, no.

.ealtades parecidas $ perspectivas diferentes

Morales presenLla el pellgro de lnLroduclr una columna que, sln ser un e[erclLo, lo parecla,
en la hoya de Annual. Lse golpear en un gran vaclo, sln Lener nlnguna relaclón prevla con
qulenes podrlan converLlrlo en una Lrampa morLal, le angusLlaba. Morales pensaba en esLas
cosas mlenLras uávlla y SllvesLre le observaban aquella manana de lnvlerno en Annual. Þarecla
el mlllLar más vle[o de Lspana. ? es que Morales llevaba enclma Lodo el cansanclo, Loda la
frusLraclón del L[erclLo.
Al escuchar las dudas de Morales sobre la exLenslón de la ofenslva, uávlla razonó que, sl se
habla llegado hasLa Annual pese «a ml oplnlón adversa», al menos que se reallzase lo más
consecuenLe: enlazarla con Sldl urls y en operaclón que esLlmaba «urgenLlslma». Ll hecho
mlsmo de llegar a Annual segula slendo, para el, «un moLlvo de grave preocupaclón»
[9]
. SllvesLre zan[ó la dlscuslón haclendo varlos comenLarlos, enLre mordaces y humorlsLlcos,
sobre el pudor operaLlvo de sus subordlnados, reaflrmándoles su volunLad de segulr adelanLe.
PasLa Alhucemas.
un caplLán de lnfanLerla y gran foLógrafo, Carlos Lázaro Munoz, Lomó dlversas
lnsLanLáneas del momenLo.
[10]
8a[o la corLanLe luz del medlodla lnvernal rlfeno, de ple sobre una de aquellas Lres collnas
de Annual, lnmorLallzará a los proLagonlsLas
[11]
: SllvesLre, el más corpulenLo, senalando un punLo lnconcreLo, hacla el CesLe, a su lado,
navarro, segundo en el mando, deLrás, el caplLán SabaLe, Lan alLo como SllvesLre, [efe del
LsLado Mayor de la columna, por delanLe uávlla, con aspecLo un LanLo abaLldo, y al lado
Morales, el prlmero de esLa llnea de [efes, dlrlglendo su mlrada arrlba, hacla el lzzumar,
absorLo, sopesando probabllldades y desaflos.
1ras Lornar un pequeno refrlgerlo -el agua de Annual no parecla Lan salobre como se
suponla-, el grupo se dlspersó. Lran las dos y medla de la Larde. una hora despues, el grueso
del e[erclLo salla de Annual, donde sólo permanecló una guarnlclón. Las Lropas volvlan a 8en
1leb, campamenLo base.
uávlla y Morales no sollan ser muy comunlcaLlvos enLre sl. AnLe los hechos consumados en
Annual, quedaron someLldos a una conLlnua LorLura lnLelecLual. Ll aLrevlmlenLo de la operaclón
en marcha no les hacla olvldar que eran responsables subsldlarlos de lo que alll ocurrlese.
uávlla guardó para sl sus culLas. Morales, no, y las pondrla por escrlLo más adelanLe.
Morales querla y respeLaba a su general. Su edad y su experlencla haclan Cue le mosLrase
un afecLo paLernallsLa y slncero. uávlla sólo le respeLaba por su rango, nada más. Lra leal con el
comandanLe general, pero con el cargo, no con el hombre. Anos despues, al Lener que declarar
anLe la Comlslón de 8esponsabllldades, dlrá de SllvesLre que «su capacldad mlllLar se clmenLaba
sobre bases muy fráglles». ? llegó enLonces (16 de agosLo de 1923) a preclsar que SllvesLre «era
un ldolo que Lenla no los ples de barro, como vulgarmenLe se dlce, slno de arena, modelados
por la suerLe, que slempre le acompanaba»
[12]
.
SllvesLre Lenla oLra vara de medlr. Ceneroso como era, unos dlas anLes de la ocupaclón de
Annual, el general habla convocado una !unLa de !efes en Melllla, a la que aslsLleron los [efes de
Cuerpos y Lamblen los de Columnas, más su LsLado Mayor al compleLo. Sln dudarlo, SllvesLre
expuso, en prlmer lugar, la [usLlcla de ascender al LenlenLe coronel uávlla, qulen se conslderó
«sorprendldo por la propuesLa»
[13]
. SllvesLre flrmó esa promoclón de uávlla, al rango de coronel, el 1 de febrero slgulenLe. Ln
esa mlsma !unLa, SllvesLre, con afecLuosa declslón, propuso a Morales para su ascenso a
brlgadler, reconoclmlenLo que LanLo le habla Lardado en llegar, pero que nunca reclblrla. ue los
Lres hombres, Morales era el unlco que conocla el 8lf y a sus genLes. Þor su hlsLorla y por el
LraLo dlarlo. Slendo el más enLendldo, Lenla el conse[o pero no la declslón. Cuerla a Marruecos
de corazón.

Beo*raf#a $ supervivencia de una tierra insu%isa

Ll Lermlno espanollzado de Marruecos provenla del nombre de la cludad de Marraquech, a
su vez, derlvado del árabe Marrákus, que slgnlflca «pasar deprlsa, pero con slgllo»
[14]
. Lse concepLo de lo slglloso, lo hermeLlco, lo sorpreslvo, concordaba con la ldea de
Magrheb o magrlb, que, provenlenLe de la ralz árabe garab, expresa una ldea de «le[anla», de
mlsLerlo.
Marruecos represenLa una ldea de separaclón, casl de desprendlmlenLo: Maghreb el-Aksá
(el LxLremo CccldenLe). Marruecos, en su sepLenLrlón geográflco, esLaba dlvldldo en clnco
prlnclpales espaclos caracLerlzados por pecullarldades soclales, económlcas y pollLlcas:

-Ll Þals ¥ebolo al CesLe (Lrlángulo 1ánger-1eLuán-xauen).
-Ll Þals del locos, al sur del anLerlor (área Arclla-Larache-Alcazarqulvlr), Lamblen
denomlnado Carb.
-Ll Þals Comoto, a conLlnuaclón de ?ebala y hacla el LsLe.
-ít klf (borde, fronLera), en el cenLro del con[unLo, masa donde se alzaban las mayores
monLanas -el 1ldlquln, de 2.300 meLros de alLlLud-, que permlLlan en su flanco orlenLal la
consLlLuclón de una gran cubeLa semldeserLlca (Annual).
-? el Þals 5eobojo o Senhaya, donde se lnserLaban los monLes del 8lf cenLral y
occldenLal, anLes de alcanzar su llmlLe merldlonal, el uarga. Ll ?ebala era la reglón más ferLll y
el 8lf la más árlda. Las áreas comprendldas enLre el Muluya y el Lucus deflnlan el CrlenLe y el
CccldenLe del ÞroLecLorado espanol. SeLenLa y una khabllas o cábllas -espanollzaclón del
árabe qablla (Lrlbu)
[13]
, -poblaban esLos LerrlLorlos.
[16]
Lran, [unLo a los erlLreos, los me[ores guerreros de Áfrlca sln dlscuslón.

Þor demosLraclón de leglLlmldades rellglosas provenlenLes de las respecLlvas famlllas de
owllyo (sanLones), por rlquezas agrlcolas o LrlbuLos económlcos lmpuesLos a las Lrlbus más
deblles, y por exhlblclón de noLorlas capacldades mlllLares para hacer frenLe a cualquler lnvasor
y hacerlo con exlLo, dos de esos clnco espaclos se lmponlan a los demás: el Þals ?ebala y el 8lf.
uno cubrla Lodo el CesLe y el oLro Lodo el LsLe. Los dos formaban un Lrlple cenLro:
anLropológlco, culLural y pollLlco (de ahl la expreslón de tlfeño-yebolles uLlllzada para
ldenLlflcar a la generalldad de los pueblos normarroqules).
uel vle[o maurus laLlno, anLes de ser lslamlzado, los espanoles hablan hecho el popular
moto, que asl quedó para el genLlllclo, mlenLras sobrevlvla el Lermlno de Mootetoolo en la
Loponlmla reglonal. Motos para los espanoles, mootes para los franceses, mootlsb (moruno)
para los brlLánlcos, los rlfeno-yeballes Luvleron que hacer frenLe a una doble lnvaslón europea,
pero esa formldable perLurbaclón no logró alLerar sus modos de vlda.
Ll espaclo normarroqul se elevaba sobre las Llerras y mares clrcundanLes como lo que era:
un espaclo forLlflcado por la naLuraleza y amurallado por la reslsLencla de sus genLes. 1lerra
abarrancada por la eroslón, baLlda por los vlenLos excepLo en sus recóndlLos valles de monLana,
mosLraba casl lmposlbles accesos por el mar en su zona cenLral (8lf), y, en general, ofrecla una
convulslón orográflca permanenLe. 1odo ello conllevaba una radlcal comparLlmenLaclón del
LerrlLorlo. Los mundos aLlánLlcos (1ánger, Arclla y Larache) y su prolongaclón lnLerlor hasLa
1eLuán y xauen eran, en lnvlerno y prlmavera, Lan opuesLos a los rlfenos (1argulsL, urlus,
nador) como un [ardln a una esLepa. Ln el ardlenLe verano, Lodo se lgualaba.
Ln el Þals ?ebala, el camblo de esLaclón allvlaba la hosLllldad de una Llerra cruel con el
hombre. Ln el 8lf, esa crueldad era consLanLe, sln nlnguna pausa esLaclonal, con excepclón de
los meses de dlclembre a febrero, en los que un leve verdor amansaba la dureza del palsa[e. Ln
el 8lf se nacla para reslsLlr y se vlvla para luchar.
uesnuda de una hldrologla equlllbrada -los grandes desnlveles y las prolongadas sequlas
provocaban arrasadoras rladas, que eroslonaban los parcos nlveles edafológlcos (suelos)-, pals
en donde enconLrar un aculfero equlvalla al hallazgo de un gran Lesoro, la Llerra normarroqul
enLregaba sus pocas bondades a sus pobladores auLócLonos. LsLa loJlsclpllooJo reglón en lo
qeoqtóflco se caracLerlzaba por su lnsumlslón pollLlca a Lodo poder exLran[ero, fuese afrlcano o
no. Ll LerrlLorlo esLaba poblado por algo más de medlo mlllón de hablLanLes.
[17]
LsLa cornlsa norLena se correspondla, en el uso Lradlclonal del lslamlsmo pollLlco, como
8leJ es-slbo (LerrlLorlo sln ley nl orden), un espaclo hablLado por la anarqula. ue oLras reglones
del háblLaL bereber -AlLo y Medlo ALlas-, slendo Llerras de lucha, se decla que eran LerrlLorlos
8leJ es-Mokbzeo o Mojzeo, someLldos a la plena auLorldad del SulLán -relnanLe en lez-.
Mas Lenlendo en cuenLa que ese orden era dlcLaLorlal cuando no lleglLlmo, Marruecos era Lodo
el un pals slba. Lse desorden era relaLlvo, pues no aLenLaba conLra las llberLades de las Lrlbus y
las de sus mlembros, se resumla en el concepLo de klpobllk, que podrla Lraduclrse como
«anarqula democráLlca», conforme a las me[ores Lradlclones y consLanLes empenos del 8lf
hlsLórlco.
Los hombres del norLe vlvlan desde hacla slglos de la guerra. Las armas de su supervlvencla
eran el cora[e, la asLucla y la desLreza en el combaLe. ue sus campos, que les eran hosLlles,
reclblan lo [usLo para allmenLarse sl las nubes no se mosLraban esqulvas. 1enlan Lurnos para los
rlegos y se relevaban en el uso de las qótsot (huerLas), donde sembraban y recoglan cebollas,
garbanzos, habas, plmlenLos, LomaLes y zanahorlas.
no volvlan la espalda a lo que el mar podla darles, pero su pesca, aunque hábll, era
rudlmenLarla, poco producLlva. Sobre Lodo cazaban. uLlllzaban un palo largo, de aspecLo
lnLlmldanLe, el t-mettoq, que aLaban con alambre de cobre y que arro[aban, con gran fuerza y
pasmosa punLerla, conLra sus ob[eLlvos, ya fuesen pá[aros, llebres o cone[os.
[18]
Con un fusll en sus manos podlan acechar, duranLe dos o Lres dlas, allmenLándose de
fruLos secos o ceclna (carne salada), esperando a que pasara ba[o la mlra de su arma el lnLruso
o el enemlgo [urado. Con sus pesados 8emlngLon -los fuslles que Lspana llevó a la guerra de
Melllla de 1893-, podlan acerLar en la cabeza de un hombre a dosclenLos meLros y alcanzarle
en alguna parLe del cuerpo a dlsLanclas de hasLa ochoclenLos meLros, calculando, con rara
habllldad, la calda del proyecLll (un meLro o más) y la derlva del vlenLo.
uel arma que les hlzo celebres, el 8emlngLon -callbre de 11 mm, cuya munlclón
provocaba espanLosas herldas- venla el sonldo, caracLerlsLlco de los grandes fuslles:
po-comm. uel mlsmo se derlvó el onomaLopeylco poco (Llrador emboscado) o pocozo
(lmpacLo sufrldo por la vlcLlma). Sln embargo, casl nunca uLlllzaban el fusll en la caza: los
carLuchos eran muy cosLosos.
CulLlvaban los cereales, Lrlgo y cebada, sobre Lodo esLa ulLlma, de la que haclan rlcas
LorLas y un sabroso y nuLrlLlvo pan. Como guerreros que eran, el campo les aLrala sólo lo
necesarlo para subslsLlr. Le dedlcaban no más allá de Lres o cuaLro meses de aLenclón, volcando
su mayor empeno en el xéyto (árbol) que, dado el cllma que soporLaban, Lenla casl carácLer de
planLa mllagrosa para ellos. Lran experLos podadores, ln[erLadores y ferLlllzadores de sus
escaslslmas masas arbóreas. Cosechaban con prlmor la acelLuna -en las verLlenLes
monLanosas- para exLraer el, para su modo de vlda, fundamenLal zlt (acelLe).
Ll ollvo, el almendro y la hlguera eran sus árboles más apreclados. 8uenos aplculLores,
exLralan rlqulslma osel (mlel) de sus ámblLos de monLana. CulLlvaban la vld (Jóllo), pero sólo
para dlsfruLar de sus oloobt (uvas), sln exLraer el vlno, prohlbldo por la 5botlo o Ley lslámlca,
Lamblen conLrarla, y de forma radlcal, al uso de la denlgrada carne de bol-lof (cerdo). ue la vld
guardaban la zblbo (pasa), uno de los pllares de sus man[ares de lnvlerno, domlnados por los
fruLos secos.
[19]
La sequla -y el hambre- les amenazaban slempre. Ll 8lf arrasLraba sels anos -de 1913 a
1920- sln lluvlas suflclenLes para sembrar y cosechar con garanLlas, y en 1917 esa carencla
habla sldo de Lal magnlLud que nl una mlsera cosecha de grano pudo recogerse.
[20]
Los aculferos no se hablan recuperado y los Lerrenos esLaban converLldos en un homlclda
secarral. uel prolongado esLla[e sólo levanLaban cabeza la gaba -maLorrales Lupldos, muy
reslsLenLes al agosLamlenLo, capaces de alcanzar una alLura de dos meLros, verdaderos
parapeLos de monLana-, y oLras presenclas agreslvas: escorplones, langosLas y vlboras. La
reseca prlmavera de 1920 provocó lo lrremedlable: una cosecha muerLa anLes de nacer. Los
preclos de los allmenLos subleron y la desesperaclón de las cábllas aumenLó.
[21]
Al llegar SllvesLre a Annual, la hambruna se le habla anLlclpado.
Ln el oLono anLerlor, los espanoles hablan conqulsLado xauen (14 ocLubre 1920), la cludad
sanLa del norLe de Marruecos. Sln duda para compensar esos males, el clelo habla ablerLo sus
brazos lluvlosos sobre el 8lf. Þero los esboololl (espanoles) esLaban ya en Annual. CLro asalLo
del general de los blgoLes y el 8lf quedarla someLldo. Se esLaba en el qulnLo mes del calendarlo
musulmán. Lra el 13 de ¥omoJo el ol del ano de 1339 despues de la Lglra -la hulda del
ÞrofeLa a Medlna (16 de [ullo de 622)-, y el 8lf esLaba hambrlenLo, solo anLe un gran enemlgo.

Dnas *entes indo%a)lesP los ,o%)res del norte

Þara la menLalldad hlspana, los hablLanLes del sur del LsLrecho segulan slendo moros anLes
que oLra cosa. ?a en Llempos fenlclos se conocla a la fachada que daba al ALlánLlco con el
nombre de Mobot, que derlvó en el laLln mootos, cuando 8oma hlzo de la Mootetoolo
1loqltooo (Marruecos) y de NomlJlo (Argella) sus graneros esLraLeglcos. Los clncuenLa mll
vándalos de Censerlco acabaron con esas energlas en 427 y, falLa de ese sosLen, 8oma se
desplomó en 476. Þara Þlrenne, aquel habla sldo «el golpe declslvo»
[22]
. uesde enLonces, Marruecos era Llerra hosLll a Luropa.
un comple[o slsLema de allanza lnLerLrlbal, llff o leff (asl en adelanLe) manLenla unldos a
unos grupos de Lrlbus y, a la vez, los predlsponla a enfrenLarse con oLros.
[23]
Las famlllas se agrupaban en clanes, y esLos, a su vez, en las cábllas, que Lenlan un pó'lJ
o kald (asl en adelanLe), como su [efe pollLlco y mlllLar. Las normas para el uso de las Llerras y
de las aguas se reglan por un bopp (canon) adecuado a sus necesldades y cosLumbres.
[24]
Ll otf (derecho consueLudlnarlo) regla el con[unLo. uesde las cosLas Langerlnas al mar de
Chafarlnas, en el sepLenLrlón marroqul se vlvla como en un campamenLo mlllLar donde la
mlsLlca era la dlsldencla anLe Lodo poder exLran[ero y la llberLad Lrlbal hacla de bandera.
AnLe cualquler lnLromlslón foránea se acLlvaban las garanLlas defenslvas del leff. Las
yemóo (asambleas, conce[os) eran convocadas, las secclones -subdlvlslones de las cábllas por
clanes, denomlnadas tojommost (qulnLo), tboo (cuarLo) o fotpo (subfracclón o canLón)-
movlllzadas, y Lodos lban a las armas, en con[unclón de famlllas bellcas.
[23]
La lucha sólo acababa cuando el adversarlo quedaba Lendldo sobre el suelo. Ln el 8lf no
habla nlnguna dlferencla enLre enemlgos vencldos o enemlgos muerLos.
Lran musulmanes, mas nunca fanáLlcos de su credo. Þrofesaban una emoLlva y consLanLe
devoclón a cada una de sus zowlyo (plural: zwawl) o cofradlas rellglosas. ? manlfesLaban una
flrme veneraclón a sus sanLos (lmtobJbeo en chel[a), que los espanoles denomlnaban
motobltos, por derlvaclón del árabe motobltlo (plural de motoblt).
1enlan grandlslmo respeLo a los yeoooo (duendeclllos), resldenLes en los grandes árboles,
penascos alslados o fuenLes escondldas. A ello anadlan un culdadoso amor a los anlmales, en
especlal hacla los gaLos, especle que les fasclnaba.
Apoyaban sus convlcclones en los clnco pllares (otkóo) del lslam: orar clnco veces al dla
(solót) -la abluclón (woJbo) esLaba lmpllclLa en la oraclón-, ayunar en el mes de 8amadán
(slyóm), pagar la llmosna (zokót) a los pobres, cumpllr la peregrlnaclón (boyy) a La Meca una
vez, al menos, en la vlda, y asumlr slempre la creencla en un ulos unlco (Alá) del que Mahoma
es su ÞrofeLa, acclón moral resumlda en la slháda o LesLlmonlo. Ln oLro nlvel surgla la !lhád: el
esfuerzo supremo. Ls un compromlso absoluLo, blfldo pero complemenLarlo: la jlbóJ okbot o
ascesls (Lrlunfo personal sobre el defecLo), y la jlbóJ osqoo o marLlrlo en el combaLe sagrado
conLra el enemlgo lnflel.
[26]
Su afecLo hacla las personas de edad era Lan leal como prolongado. Ll anclano, culdado
con sollclLud hasLa el fln de sus dlas, acLuaba como venero lnagoLable de sablas experlenclas,
que se aLendlan como clases maglsLrales por Loda la famllla, y a qulen se le debla no ya la vlda,
slno el orgullo de perLenecer a la totflpt (plural: totflplo), resumen del fundamenLo paLrlllneal
y paLrllocal del 8lf, honor que luego se ampllaba en el apellldo Lrlbal comun: los 8eol (hl[os de)
o Alt (pueblo de).
unlan sus famlllas en maLrlmonlos pacLados. Ll rlLual de peLlclones y doLes se esLablecla
con una conLabllldad Lan severa como pragmáLlca.
Ln aquel enLonces, sl la novla era vlrgen, el marldo dlsparaba su LrlunfanLe fusll anLe la
expecLaclón del poblado. Sl el ruldo del dlsparo no llegaba duranLe la prlmera noche, Lurblas
amenazas de confllcLo se cernlan sobre ambas famlllas. Al casarse, la mu[er se lba a vlvlr con la
famllla del marldo, y esa famllla exLendlda (yoyqo) ampllaba lazos y segurldades en caso de
ofensas. Cada hombre, al casarse con mu[eres dlsLlnLas, formaba tomos dlferenLes, de las que
el era un unlco e lndlvlslble Lronco.
Ll bereber era monógamo por naLuraleza. Þocos se beneflclaban de la permlslvldad del
kotoo o Corán (asl en adelanLe) para LenerhasLa cuaLro mu[eres. Ll Þals ?ebala y el 8lf eran
pobres y escasos eran los hombres que podlan permlLlrse Lales lu[os soclales. Ll rlfeno-yeball
aprovechaba los mandaLos del Llbro Sagrado para descargar en la mu[er las labores que
conslderaba menos lmporLanLes, aunque no fuesen esLas las menos pesadas: acarreo de lena,
aLender los anlmales domesLlcos, culLlvar las huerLas, recoger las cosechas, culdar de la Lasa,
educar a los hl[os. ue casa afuera, la mu[er no era nada y nadle debla mlrarla, so pena de muy
grave afrenLa. ue casa adenLro, la mu[er lo era Lodo, pero nadle podla mlrarla sl su marldo no lo
consenLla. ? no acosLumbraba a consenLlrlo nunca.
Las dlspuLas sollan empezar por los moLlvos más fuLlles y podlan derlvar en verdaderos
holocausLos famlllares. Þor la muerLe de un perro, dos totflplo (famlllas) de los AlL Aabdalah
hablan enLrado en guerra de exLermlnlo. Al cosLe de cuarenLa y dos hombres muerLos por una
parLe, y oLros sesenLa y dos en la oLra, la sangulnarla pelea sólo acabó cuando no quedaron con
vlda más que los anclanos, las mu[eres y los nlnos. Los supervlvlenLes de la totflpt venclda
Luvleron que abandonar el 8lf.
[27]
no pocos rlfenos, como consecuencla de luchas seme[anLes, hablLaban en oLras reglones
marroqules. Muy raramenLe sollan regresar a su lugar de orlgen, pero no guardaban odlo
alguno al 8lf, Llerra sln perdón.
no dudaban en quedarse sln nada que comer sl con ello saLlsfaclan su orgullo de clan al
enLregar lo me[or que Lenlan en sus parcas despensas al lnvlLado, aunque esLe fuese su
enemlgo. Þero al dla slgulenLe, lncluso la mlsma noche del banqueLe, no le reconocerlan como
amlgo. !amás se perdonaba al ofensor. uevolver golpe por golpe era la dlvlsa del 8lf. Ll que
agredla a un rlfeno sabrla, más Larde o más Lemprano, a que aLenerse
[28]
. Þara la venganza, el Llempo no conLaba. Se llmlLaban a esperar su oporLunldad. Llegada
esLa, no perdonaban.
Las genLes del norLe se conslderaban a sl mlsmas lmozlqeo («pueblo»). La lengua bereber
hablada en el ámblLo normarroqul y conoclda como cbeljo Lenla profundas slnLonlas con el
concepLo de tomozlqbt, cuyo plural tomozlqbeo («genLes llbres») exponla su dlvlsa personal y
Lamblen su escudo moral conLra sus enemlgos, en defensa ldenLlca a la pracLlcada por sus
hermanos culLurales, los hablLanLes de la kabylla (Argella).
[29]
8espeLuosos de esa ralz, no comprendlan el uso de la prlslón -les lndlgnaba la prlvaclón
de llberLad- para casLlgar los dellLos de gravedad. Las culpas se venLllaban cara a cara y con las
armas en la mano. no habla cárceles en el 8lf.
[30]
Sobre un LoLal aproxlmado de cuaLro mlllones de marroqules en 1921, los bereberes puros
podlan ser 1.730.000 y los bereberes arablzados oLro mlllón, quedando el resLo como «árabes
de orlgen»
[31]
.
Como resumen, Marruecos era la Llerra rebelde por anLonomasla, y el lnLroduclrse en ella
le esLaba Lan vedado al SulLanaLo como al conflado colonlallsmo hlspano-frances.
[32]
uenLro del ámblLo norLeafrlcano, el 8lf y ?ebala eran la tebelJlo denLro de la tebelJlo, la
lnsumlslón suprema, consLanLe e lrreducLlble.

Dna fa%ilia de A-dirP los A)d elTYri%

ue enLre los rlfenos desLacaban los Alt (CenLes de) Waryagar, Lamblen conocldos como
8eol (Pl[os de) uarlagal o urrlaguel (asl en adelanLe) asenLados en el área alhocelmlca. 1lerra
adenLro desLacaba una aglomeraclón, Axdlr. no podla conslderarse una vllla (mdlna) o pequena
cludad, puesLo que carecla de esa ldenLldad al no esLar amurallada y ser pocos sus hablLanLes:
apenas un mlllar. Ll resLo de la cáblla, unos cuarenLa mll pobladores, esLaba reparLldo por las
vaguadas, alLozanos y monLanas próxlmas. un rlo solemne de nombre, el nekkor, aunque de
caudal muy lrregular -arrasador en alLa prlmavera y medlo seco en verano y oLono-, abrla su
delLa en la gran bahla de Alhucemas. nadle les habla vencldo en Lrece slglos.
Los 8enl urrlaguel empezaron a lslamlzarse Lras pasar por su flanco sur Cqba lbn nazl, en
aquella eplca reLlrada hacla el CrlenLe magrebl en 683 -Lras alcanzar las aguas Langerlnas el
ano anLes-
[33]
, para luego ser copado en las corLaduras de 1ahuda (cerca de 8lskra, noroesLe de Argella),
donde aquel kolooJ lslámlco cayó con Lodos los suyos. CLra convulslón próxlma, la fundaclón
de MadlnaL les (cludad de lez) por ldrls l, prlmer monarca lndependlenLe de Marruecos en
789, no les lnLeresó. ? algo mucho más cercano, la creaclón del Þrlnclpado del nekkor, en 726,
por un avenLurero orlundo de ?emen, Sallh lbn Mansur al-Plmyanl -auLonomla anlqullada en
1084 por los almorávldes de ?usuf lbn 1ashufln
[34]
-, Lampoco les lnquleLó. Crandes fuerzas -almorávldes, almohades, benlmerlnes,
omeyas, saadles, alauls- pasaron por sus cosLados, LorrenLes de ldeologlas llameanLes que nl
lnmuLarlos lograban. 1odas ellas enve[eclan anLe la eLerna [uvenLud bellca del 8lf.
LnLre los benlurrlagueles desLacaba una famllla, los Abd elkrlm, orlglnarlos de Axdlr. Ll
padre -nacldo en 1860- habla sldo un respeLado cbelkb (noLable), que, pese a mosLrarse
enemlgo de loseuropeos, decldló que sus dos hl[os, Mohammed el mayor, y Mhammed o
Mhamed (asl en adelanLe), el segundo, esLudlasen con los colonlzadores que enLendla meoos
molos: los espanoles. Mohammed habla esLudlado en lez y luego en Melllla. Ln ambos lugares
con aprovechamlenLo. Como su hermano Mhamed, domlnaba la lengua espanola casl a la
perfecclón. Ambos poselan una bella callgrafla y hablaban el casLellano con escaso acenLo.
Ll coronel Morales conocla blen al padre y al hl[o mayor, con qulenes se carLeaba con
regularldad. Ll [efe del clan, Sl (o Sldl, «Senor») Abdelkrlm el khaLLabl -derlvado de AlL (pueblo
de) khaLLab, enfrenLe del Þenón de Alhucemas-, Lras cursar esLudlos musulmanes, acLuaba
como foplb (especlallsLa en uerecho lslámlco, con caLegorla de [uez), que equlvalla a
«conse[ero» y «árblLro» en las dlspuLas Lrlbales. Slendo uno de los lndlscuLlbles lzJlfeo ([efes),
con aslenLo en la yemoo, era Lamblen uno de los lmptooeo (grandes), represenLanLes elegldos
para las asambleas por su presLlglo y con funclones de enLender la ley musulmana y hacerla
respeLar.
[33]
Ln Lorno a 1894, en el ulLlmo ano del relnado del noveno monarca alaul, Muley Passán,
habla sldo nombrado kald, equlvalenLe a [efe, pero en el senLldo de «[uez pollLlco»:
represenLanLe del LsLado. Su prlmogenlLo, Mohammed, adopLarla más adelanLe el
sobrenombre de íl kbottobl. Sus leales se lo oLorgarlan con lnLeresado cálculo pollLlco, pues
dlcho apelaLlvo posela connoLaclones de relaclón genealóglca con uno de los prlmeros callfas
-Cmar, compoñeto del ÞrofeLa-, haclendo asl de Mohammed Abd el- krlm un ópLlmo
asplranLe pollLlco-rellgloso a la caLegorla de soltóo o emlr del 8lf.
[36]
Mohammed Abd el krlm Ll khaLLabl era un hombre reclo de complexlón, de medlana
esLaLura, fuerLe, de rosLro ovalado, con Lendencla a mosLrar papada, de aspecLo casl vulgar
aunque de conversaclón amena, culLa e lnclslva. Þosela una mlrada perslsLenLe, dlrecLa,
lncómoda. Pabla nacldo en 1882, Lamblen en Axdlr, frenLe a la bandera espanola que ondeaba
en el Þenón que conqulsLara Andres uávalos en 1673. Su padre habla hecho grandes esfuerzos
económlcos para envlarle a cursar esLudlos a la moJtoso (escuela superlor) de lez. ? lo mlsmo
habla hecho con el segundo hl[o, Mhamed, para qulen habla prevlsLo que se llcenclara en
lngenlerla de Mlnas, carrera que cursaba en Madrld. LsLe esfuerzo quedarla roLo a medlados de
1919, al fracasar los convenlos exlsLenLes enLre los Abd el-krlm y los generales espanoles.
ue Madrld habla vuelLo Mhamed dos anos anLes de la ocupaclón de Annual, con la carrera
lnacabada, aunque de[ando deLrás serlas referenclas de esLudlanLe apllcado y servlclal. Ln
cuanLo a Mohammed, a su condlclón de profesor de chel[a en la Lscuela para lndlgenas de
Melllla (a parLlr de 1908) habla unldo su nombramlenLo como koJl koJo ([uez de [ueces) en
1914, con plena [urlsdlcclón sobre los asunLos lndlgenas. Þor sl fuera poco, Cándldo Lobera, el
fundador y dlrecLor del dlarlo íl 1eleqtomo Jel klf, le habla nombrado redacLor-[efe de las
páglnas en árabe de su perlódlco. Ln [ullo de 1911, colncldlendo con la crlsls prebellca en
Luropa por la llegada a Agadlr del desaflanLe canonero alemán lootbet, Mohammed habla
escrlLo duros arLlculos conLra la pollLlca de Þarls en un complaclenLe y anLlfrances 1eleqtomo.
[37]
Sldl Abdelkrlm, qulen deseaba que sus hl[os dlspusleran de su mlsmo ascendlenLe sobre
las genLes de Axdlr, podla esLar saLlsfecho. Ln 1921, apenas quedaba algo de ello. Se LraLaba de
slmples poslblllsmos enlazados con una vle[a cadena de agravlos, frusLraclones, amenazas y
desqulLes. Los Abd el-krlm, amlgos de Lspana, se senLlan amargados y acosados. Ln su proplo
feudo, Axdlr, eran despreclados por unos e lgnorados por oLros debldo a sus perslsLenLes
aproxlmaclones a Lodo lo espanol. ? sln respeLo de los clanes, nlngun noLable podla sobrevlvlr
en el 8lf. Al ocupar SllvesLre Annual, su capacldad de manlobra se redu[o a una mlnlma
expreslón, pues su ascendlenLe sobre la Lrlbu se quebró. no podlan asplrar a su llderazgo, nl
mlllLar nl pollLlco, sln un hecho dlgnlflcados, clamoroso, la guerra o una paz [usLa que les
manLuvlese lndependlenLes y duenos de sus blenes. Lsa vla, por esLrecha que fuera, pasaba por
el [efe de ÞollLlca de SllvesLre y mando supremo de la Þollcla lndlgena.

Ai3puru $ 'orales, inteli*encia española e%pare0ada

Ll coronel Morales sabla blen qulen consegula las vlcLorlas en Marruecos para Lspana: los
rlfenos adlcLos a el, que no a su bandera. Morales vela el esLado desasLroso de la Lropa
espanola: mal enLrenada, mal acomodada a la naLuraleza despladada del Lerreno, enferma,
agoLada por las marchas, mlnada por la abulla, falLa de moral, sacrlflcada en vanos esfuerzos,
proplcla al aLurdlmlenLo anLe cualquler lmprevlsLo. Ll coronel reconocla que el unlco ejétclto
espoñol que operaba en el 8lf era el suyo, la Þollcla lndlgena y los 8egulares. Ln enero de 1921,
Lspana guerreaba en Áfrlca por Jeleqoclóo.
La cosLumbre era hablar de la fuerza propla o del conLrarlo medlda en foslles: cada arma
larga represenLaba un combaLlenLe. 8enl urrlaguel dlsponla de sels mll : sels mll hombres
armados y blen dlspuesLos a la lucha. 1odos sablan pelear. Al arma blanca o con el fusll.
nlnguna oLra cáblla de Marruecos exhlbla, por sl sola, seme[anLe poderlo. nl slqulera Lspana
posela su fuerza.
Luls Alzpuru Monde[ar se caracLerlzaba por ser precavldo, prevlsor y respeLuoso en Lodo
cuanLo se referla al 8lf, conocedor de su forLaleza geográflca y mlllLar. Pablaba el chel[a, lo que
le ayudaba a aslmllar la dlmenslón del problema. Pabla llevado, con mano recla y a la vez
flexlble, la Comandancla de Melllla desde la prlmavera de 1913 hasLa el lnvlerno de 1920. Ll
LesLlgo lo habla reclbldo de lranclsco Cómez !ordana al pasar esLe a 1eLuán como AlLo
Comlsarlo en el relevo, oscuro y dramáLlco, del general Marlna por el Lurblo asunLo Sldl Alkalay.
Ln clnco anos hlzo una labor lnmensa. Cue se perdló en cuanLo 8erenguer decldló relnar en
1eLuán y SllvesLre mandar en el 8lf, sln conLemplaclones ambos.
Alzpuru se enconLraba en Madrld cuando Annual fue ocupado. Ln[uLo, de andar resuelLo y
pensamlenLo rápldo, esLe ferrolano de sesenLa y cuaLro anos (en 1921) habla Lenldo a la
Comandancla mellllense someLlda a permanenLe movlllzaclón. AnallLlco, deLalllsLa y honesLo,
doLado como pocos para la esLraLegla y dado a solvenLar lmpedlmenLos ruLlnarlos sln que le
Lemblase la mano, era un pollLlco formldable: el me[or de Lspana en Áfrlca. ? esLaba someLldo
a humlllanLe desempleo. Slempre conslderó el avance fronLal sobre Alhucemas -vla Annual-,
como un plan descabellado. Lo habla aprendldo de !ordana.
MlenLras Alzpuru pedla conse[o a Morales y solla segulr sus orlenLaclones, SllvesLre hacla
lo conLrarlo: le escuchaba, pero no aLendla sus recomendaclones. SllvesLre, unldo a Morales,
hublese sldo fuerza Lan razonable como lnconLenlble.

AnnualP España entra)a en tierra ene%i*a declarada

Morales conocla blen que el prlmogenlLo de los Abd el-krlm, Mohammed, esLaba
resenLldo con Lspana. Ll orlgen provenla de su recluslón en el penal mellllense de Cabrerlzas
AlLas, acusado de manLener el, y su padre, Sldl Abdelkrlm, LraLos consplraLlvos con agenLes
Lurcos llegados a Axdlr en novlembre de 1914. Ln plena Cran Cuerra, Lal acusaclón no era de
exLranar, pues la mayorla de los noLables musulmanes, desde LglpLo hasLa Marruecos,
profesaban ablerLas slmpaLlas hacla 1urqula y Alemanla, poLencla esLa ulLlma que enLendlan
capaclLada para derroLar a lrancla y asl provocar el fln del poder colonlal europeo sobre el
Magreb. Lspana, sola, no aguanLarla.
Ll proplo Alzpuru esLaba al LanLo del deLalle de la presunLa con[ura por un mlnucloso
lnforme que le habla faclllLado el caplLán vlcenLe SlsL, [efe de la Cflclna de Þollcla lndlgena en el
Þenón de Alhucemas. Ln realldad, la consplraclón rlfena quedaba en slmple admlraclón hacla
los !óvenes 1urcos, el parLldo de Lnver Þachá, deseoso esLe de lograr un ámblLo musulmán
unlflcado conLra los allados, lo que podrla derlvar en un freno al colonlallsmo espanol en
Marruecos. una barrera, no una expulslón por la fuerza. un bosto opol bemos lleqoJo, sln
mayor agreslvldad. Con lrancla nunca podrla dlalogar el 8lf, de Lan poderosa que era. Þero con
Lspana cabla slempre la poslbllldad de una enLenLe, dada su escasa fuerza mlllLar y su
recurrenLe alslamlenLo geopollLlco.
SlsL se habla enLrevlsLado con Mohammed Abd el-krlm el 13 de agosLo de 1913. ? el rlfeno
se le habla confesado sln reparos: deLesLaba a los franceses. un senLlmlenLo comparLldo por su
pueblo. Ll 8lf deseaba manLener buenas relaclones con Lspana, a la que preLendla LraLar de
lgual a lgual. Le parecla blen que Lspana quedara aflrmada en Melllla y exLendlera sus llneas
hasLa el kerL, cerca de lmarufen e lshafen, los lugares de los vle[os combaLes de 1911 y 1912.
1amblen podla conservar ArrulL, 8aLel y 1lsLuLln. Þero a parLlr de ahl, y hacla el CesLe, Lodo lo
demás serla LerrlLorlo prohlbldo para Lspana y para cualquler oLro poder, lncluso el del sulLán,
pues «su deseo ardlenLe es consegulr la lndependencla del 8lf Lodavla no ocupado»
[38]
.
La lnLellgencla de Abd el-krlm esLaba a la vlsLa: LraLarla con Lspana, al ser esLa una
poteoclo mooejoble. ? dlspondrla de dos bazas: los espanoles y el SulLanaLo en lez -ocupado
por Muley ?ussuf, duodeclmo monarca alaul-. uos amlgos forzosos. Con ambos podrla [ugar a
eoemlqos oltetoos, unlendose a volunLad con uno de ellos para formar pare[a bellca conLra el
Lercero.
Lspana podrla desarrollar su colonlallsmo moderado hasLa el enlace del Can o lgan (asl en
adelanLe) con el Agan, cerca de 8aLel. A la derecha de esos punLos, Lodo para Lspana. A la
lzqulerda, Lodo para el 8lf. La conceslón lnclula los enclaves de 1lsLuLln, ArrulL, Zeluán y nado,
más la ocupaclón de los agresLes monLes Zlao y el panzudo Cabo de Agua, enfrenLe del cual
ondeaba, perslsLenLe, oLrabandera ro[a y gualda: la de las lslas Chafarlnas, espanolas desde
1848. Suponla esLo basLanLe Llerra rlfena para Lspana, pero en Madrld se querla mucha más.
Lsa llnea del kerL, koblcóo esLraLeglco hacla el CccldenLe normarroqul, la llevaba
sobrepasando Lspana desde hacla ano y medlo. Ln su bolsa colonlal de 1920 hablan caldo
poslclones clave como uar Pach 8uzan (la Alcazaba 8o[a), uar Cuebdanl, kandussl, uar Azuga[,
uar urlus, 8en 1leb, Cana Mlda, Azru, Chelf y 1afferslL, dlbu[ando asl una operaclón envolvenLe
conLra las cábllas de 1emsaman y 8enl urrlaguel. Þero Annual sl era Llerra enemlga para
Lspana, y asl habla sldo JeclotoJo con anLerlorldad.

Dn a%i*o a%ar*ado pide una inde%ni3ación

La conexlón Lurca podla ser muy pellgrosa para lrancla y, de rechazo, para Lspana.
!ordana, preocupado, cursó órdenes concreLas a Alzpuru: habla que deLener al paLrlarca del
clan. Con la cabeza en prlslón, el problema benlurrlaguel se acabarla. La oporLunldad se
presenLó con ocaslón de una vlslLa de ruLlna de Alzpuru a Alhucemas, en la que los noLables de
Axdlr esLaban obllgados a presenLarle sus respeLos. Alzpuru fue a Alhucemas el 24 de agosLo de
1913, pero Sl Adbelkrlm, receloso de la celada, no acudló. Ll ob[eLlvo pasó a ser su hl[o. Ll 6 de
sepLlembre, Mohammed Abd el-krlm era deLenldo en Melllla, y por un oflclal amlgo suyo,
8lquelme, una eno[osa slLuaclón para ambos. Alzpuru qulzo poner en llberLad al llusLre preso de
Cabrerlzas, conslderando su encarcelamlenLo un error y hasLa un abuso, pero un La[anLe
[ordana, desde 1eLuán, ordenó manLenerle en prlslón.
Mohammed no soporLaba una recluslón que conslderaba Lan odlosa como ln[usLa. ?
decldló probar suerLe con una cuerda de nudos. Afuera, en la noche, le aguardaban sus fleles.
Ln cuaLro dlas, en Axdlr.
Aquel 23 de dlclembre de 1913, venclda la esLrecha aberLura del venLanuco de su celda,
Mohammed Abd el-krlm logró desllzarse por la panzuda pared del Lorreón. Þero la cuerda se
rompló a medla alLura, y cayó al foso, cublerLo de LeLones de cemenLo. Malherldo,
lnconsclenLe, con fracLura ablerLa en una plerna, la fuga era ya lmposlble. Sus leales Luvleron
que abandonarle para que le enconLraran las paLrullas espanolas y le curaran. Þero fue mal
aLendldo y quedó co[o de por vlda.
Ln agosLo de 1916, Mohammed Abd el-krlm fue llberado, pudlendo celebrar con su
famllla, en Axdlr, el fln del 8amadán. Þasarlan nueves meses (hasLa mayo de 1917) para ser
repuesLo en sus cargos.
[39]
Aunque esLaba vlgllado, conLaba con la comprenslón de Alzpuru. La experlencla habla
sldo ruda, pero no lo suflclenLe como para que se revolvlera conLra Lspana.
Þor enLonces, los Abd el-krlm decldleron unlrse a los 8ur[lla, cuyo paLrlarca, Ahmed, era
reconocldo como xerlf ([efe pollLlco y esplrlLual), y a qulen ayudaba su me[or brazo, Abdeslam,
su hl[o. Sl los Abd el-krlm dudaban en sus lealLades con Lspana, los 8ur[lla eran pottlJotlos de
Lspana.
Las dos famlllas pagaron las consecuenclas: el hl[o de Ahmed, Abdeslam 8ur[lla, fue
emboscado y muerLo a pesar de llevar una fuerLe escolLa de los suyos, y las cosechas de su
padre, lncendladas. Þor su parLe, los Abd el-krlm reclbleron serlas amenazas: su casa y sus
cosechas serlan quemadas. Ll hogar de los Abd el-krlm no ardló, aunque sl sus campos. Sucedla
esLo en marzo de 1917.
[40]
Sólo la habllldad manlobrera del vle[o foplb evlLó mayores desgraclas para su famllla.
Þasó el Llempo. Alemanla no ganaba la guerra y lrancla segula reslsLlendo, aunque con
apuros (ofenslva de Ludendorff en la prlmavera de 1918). Þor esas fechas, Abd el-krlm padre
volvló a sus lnLenLos de cooperar con Alzpuru en el desembarco sobre Alhucemas. Þero no en el
domlnlo LerrlLorlal de los 8enl urrlaguel, slno en el de 1emsaman y en su secclón de 1ugruL,
próxlma a la cosLa. uesde alll sólo quedaba un aLrevldo salLo hasLa la bahla. Los Lemsamanles
promeLlan el concurso de noveclenLos foslles (hombres armados). no era mucho, pero sl
alenLador. Alzpuru esLaba enLuslasmado y !ordana conslderó «lnLeresanLe» la proposlclón.
uado que Mohammed Abd el-krlm se enconLraba en Axdlr, Alzpuru le encargó el coottol
pollLlco del desembarco.
[41]
Þara ello le procuró un eflclenLe enlace: un [oven LenlenLe coronel, de LrelnLa y ocho
anos, !ose 8lquelme y López 8ago, su anLlguo guardlán.
[42]
La apuesLa era Lan arrlesgada para el espanol como para el rlfeno.
Abd el-krlm hl[o no dudó en compromeLerse. ? serla leal a Alzpuru al enLregar a 8lquelme
sus concluslones: el desembarco podla hacerse, al esLar asegurada la conflanza del kald Allal,
[efe de 1ugruL. Abd el-krlm pensaba que el mes de [unlo serla el momenLo oporLuno, pero
8lquelme, más ovlsoJo, preflrló reLrasarlo hasLa blen avanzado [ullo de 1918, sablendo que,
por esas fechas, la mayor parLe de los cosechadores del 8lf cenLral esLarlan ocupados ensus
labores de Lemporada en Argella. Sln brazos, no habrla fuslles en las playas de Axdlr. Los Abd el-
krlm se mosLraron de acuerdo. ? de repenLe, Loda la operaclón fue suspendlda por orden
lmperaLlva de !ordana. Þocos meses despues el mlsmo !ordana fallecla en 1eLuán (18 de
novlembre de 1918).
Ln esos dlas, los normarroqules Luvleron que enLerrar sus Lenaces esperanzas en la vlo
olemooo -recordemos el reclblmlenLo enLuslasLa a Culllermo ll en el 1ánger de 1903-,
lluslonlsmo llberador -cara a la derroLa de las poLenclas de CccldenLe en los campos bellcos de
Luropa- que se manLendrla hasLa 1918. Þero slempre esLarla en vlgencla el pragmaLlsmo
rlfeno: reclblr una compensaclón del ocupanLe y manLener la lndependencla, slqulera fuese
nomlnal.
Alzpuru y Morales aposLaron por los Abd el-krlm. Su plan era senclllo: reparLlr dlnero,
reclblr conflanzas, y asegurarlas con una gran operaclón anflbla. Alzpuru lba ya por su sexLo
lnLenLo. Sln embargo, repeLla anLerlores lucldas ldeas de Cómez !ordana.

El plan de 0ordana $ la confian3a de 'orales

Ln fecha exacLa por deLermlnar -y Lodo parece lndlcar que fue en el verano de 1913-, el
enLonces comandanLe general en Melllla, lranclsco Cómez !ordana -al frenLe de ese puesLo
desde su creaclón, en dlclembre de 1912-, Lomó una declslón sln precedenLes: proponer al
general Luque, mlnlsLro de la Cuerra en el prlmer Coblerno de 8omanones, un audaz plan de
compensaclones económlcas a los noLables rlfenos de Axdlr, unldo a un desembarco sobre
Alhucemas. Ll proyecLo se cursaba al mlnlsLro sln el conoclmlenLo prevlo del alLo comlsarlo, el
general Marlna.
[43]
!ordana sabla lo que hacla: el proplo Luque habla sldo el auLor de un audaz plan de aLaque
sobre Alhucemas, doLado hasLa de fecha preclsa de desembarco (para el 18 de ocLubre de
1911), que acabó slendo desechado cuando Loda la Lscuadra esLaba preparada para Lal
empeno. uos anos despues, desbaraLada la rebellón rlfena Lras la muerLe en combaLe de su
carlsmáLlco caudlllo, Ll Mlzzlan, !ordana volvla sobre esa lnlclaLlva cruclal, pero aflnándola en lo
pollLlco y desarrollándola mucho más en lo mlllLar.
Ln carLa «muy reservada» -copla de la cual se guarda en la 8eal Academla de la
PlsLorla-, se defendla la razón de abonar a Mohammed Abd el-krlm 44.933 peseLas en
concepLo de lndemnlzaclón -por danos en sus propledades-, más oLras «dos o LresclenLas mll
peseLas» a reparLlr enLre los [efes benlurrlagueles, comprando su neuLralldad anLe la operaclón
anflbla proyecLada. !ordana no dudó en dlrlglrse a Luque en esLos Lermlnos: «nada he dlcho de
esLe asunLo al AlLo Comlsarlo (Marlna). Sl el Coblerno acepLa esLas ldeas que expongo, puede
lndlcarle la operaclón que propongo como orlenLaclón de la pollLlca que convlene segulr en
esLa zona. Sl vd. encuenLra me[or oLro procedlmlenLo, procedere como me lndlque, pero es
preclso no perder de vlsLa que convlene efecLuar el desembarco que nos ocupa anLes de que
Lermlne el mes próxlmo.»
[44]
La apuesLa bordeaba el llmlLe de la lnsubordlnaclón. Ln cuanLo a los rlesgos que corrlan,
LanLo espanoles como rlfenos, !ordana los exponla asl: «nuesLros amlgos se han slgnlflcado y
mucho, sus vldas esLán amenazadas por los fanáLlcos, y, sl no les ayudamos, poseslonándonos
del LerrlLorlo en que vlven, dlcen que Llenen que revolverse conLra nosoLros, como unlco medlo
de salvar la exlsLencla y sus lnLereses.»
Lsos amlgos eran los Mohammed Cheddl, Mohand Abocoy, Sldl Mesand y el hl[o de esLe,
Ll- Cupls o kupls, de qulen el general decla que era «[efe hasLa hace poco Llempo de la harka,
y cuyo padre, Sldl Mesand, esLá en el hosplLal de Alhucemas, con un cáncer en la cara». ?
anadla el general: «MlenLras vlva, Lendremos asegurada la fldelldad de su famllla, una de las
más lnfluyenLes en el campo.» A los anLerlores se unlan 8ubeker 8elha[ Pachen, 8u Selman, los
8ur[lla y los Abd el-krlm.
[43]
Þara esLos ulLlmos se pedla «una Cruz de Segunda Clase, penslonada, para el padre, y
oLra para el hl[o, pues es hombre de culdado que puede hacernos mucho dano». uos Cruces, y
de Segunda Clase, del MerlLo MlllLar. Las cruces se dleron, y hubo penslón para Abd el-krlm
padre, concreLada esLa en qulnlenLas peseLas. Ln cuanLo a su hl[o Mohammed,
condecoraclones espanolas no le lban a falLar, pues Lendrla no una, slno dos cruces del MerlLo
MlllLar, más la de Caballero de lsabel la CaLóllca y la Medalla de Áfrlca.
Ln 1913, !ordana pedla al Coblerno persplcacla, respeLo para los rlfenos amlgos y... velnLe
baLallones. !usLlcla y fuerza, un mlsmo derecho hlsLórlco en el 8lf. SlLuaba su masa operaLlva en
«unos ocho mll hombres», para los cuales pensaba reunlr «dlez vapores» y «alqullar las
barcazas necesarlas», de las que, al llegar a las playas, «se Llrarlan al agua los hombres».
ÞrofeLlca exposlclón de los desembarcos de 1923. La dlferencla con esLos radlcaba en algo
fundamenLal, pues la operaclón se reallzarla con la ayuda que «nos presLen los de Aydlr, los
cuales se compromeLen a Lener ocupadas ya las poslclones cuando desembarquemos y a
conLrlbulr en su defensa»
[46]
. Sabedor de la lmporLancla de los gesLos de fuerza hacla genLe de guerra como los
benlurrlagueles, !ordana hacla lo que procedla: Lender una mano enguanLada al conLrarlo, y
ensenarle oLra, pero recublerLa de hlerro.

España, *enerosa en reco%pensas $ %e3/uina en previsiones

un ano más Larde, en una memorable seslón del Congreso donde se debaLla la cuesLlón de
Marruecos, Melqulades Álvarez, anLlguo republlcano y ya enLonces llder del reformlsmo, habla
dlcho al general 8amón Lchague, LlLular de la carLera de Cuerra en el Coblerno de uaLo: «no es
poslble, Senor MlnlsLro, que en una guerra, que llamáls vosoLros funclón de pollcla, y peleando
con cábllas, que no es un e[erclLo regular, que son harcas desharrapadas aunque valerosas, no
es poslble que, hablendo obLenldo los resulLados que hemos obLenldo, se hayan concedldo
muy cerca de clen mll recompensas.».
[47]
Sln embargo, no hablan sldo «clen mll», slno basLanLes más: exacLamenLe, 132.923
condecoraclones. Más 1.387 ascensos «por merlLos de guerra». Se declan Lales cosas en la
prlmavera de 1914. ? se denunclaba Lal dellrlo numerlco de recompensas por las guerras
afrlcanas de 1909 a 1913, que más parecleron allvlos de derroLas que oLra cosa, pues a lo sumo
quedaron como vlcLorlas plrrlcas.
LsLas clfras, de veroslmlllLud lncuesLlonable, perLeneclan a un secreLo blen culdado, que
AnLonlo Maura qulso conocer al deLalle y luego conservó en su archlvo. La pasmosa relaclón le
fue faclllLada por el general !uan de Ampudla, gobernador mlllLar de La Coruna, y es un
abrumador LesLlmonlo de abusos.
[48]
Con razón argumenLaba Álvarez que Lales despropóslLos «desmorallzaban al L[erclLo», y
suponlan «no un esLlmulo para el deber, slno un lncenLlvo para la codlcla y la lmprudencla»
[49]
. !ordana acerLó pldlendo aquellas cruces para los Abd el-krlm, y acerLó 8omanones al
concederlas. Pubo nuevo aclerLo el 19 de novlembre de 1913, cuando Alzpuru, enLonces
comandanLe general en Melllla, rubrlcó un conLundenLe «archlvese» sobre la causa lnsLrulda
conLra Abd el-krlm, por sus mane[os proalemanes, pero ahl acabaron los aclerLos.
[30]
Los goblernos uaLo y Allendesalazar por un lado, y los coosoloJos de 8erenguer y
SllvesLre por oLro, aposLaron por hechos bellcos en lugar de convenlos. Alzpuru y Morales
vleron arrulnadas sus Lesls.

8artas desde el cora3ón del 6if

Pacla el flnal de 1918, Mohammed Abd el-krlm sollclLó -y obLuvo- un nuevo permlso
para vlslLar a su famllla, pero ya no volvló a sus despachos mellllenses. Þoco despues, Mhamed
reclbla, en Madrld, La[anLes órdenes paLernas de volver al 8lf. Alzpuru, desazonado por la
Lardanza de Mohammed en relncorporarse a sus labores en Melllla, pldló lnformes sobre lo que
podla sucederle a ClvanLos 8uenano, comandanLe en [efe del Þenón de Alhucemas. ClvanLos le
respondló (20 de febrero de 1919) que Sl Abdelkrlm le habla envlado urgenLe recado, por uno
de sus sobrlnos, para adverLlrle de que «no esLaba dlspuesLo a envlar a sus dos hl[os a sus
anLlguos puesLos». Ll moLlvo, muy slmple, encerraba una amenaza: que varlas famlllas -los AlL
All, MurablLln y AlL ?ussuf- le hablan prevenldo a el mlsmo que «se Lomarlan represallas
conLra sus hl[os, pues esLos quedarlan como rehenes de Lspana»
[31]
.
Þasó un ano. Alzpuru se desesperaba: Madrld no conLesLaba a sus lndlcaclones y los
rlfenos se encrespaban. Ll general acabó slendo relevado de su puesLo, apareclendo SllvesLre
en su lugar.
Ln ese momenLo -febrero de 1920-, los Abd el-krlm Lodavla esLaban a favor de Lspana.
Claro es que manLenlan un doble [uego -anLe su pueblo y las auLorldades de Melllla-, pero no
podlan hacer oLra cosa sln arrlesgarse a confllcLos aun peores. ? esLos Lermlnaron por
maLerlallzarse en la persona del padre, al ser envenenado segun muchos
[32]
, dada su condlclón de [efe del clan. La desaparlclón de Sl Abdelkrlm -muerLo el 7 de
agosLo de 1920- sólo fue recoglda en íl 1eleqtomo Jel klf. Cándldo Lobera llegó a declr del
flnado que habla sldo «el rlfeno me[or provlsLo de maLerla grls».
[33]
Los hl[os de Abd el-krlm escrlbleron a Lobera una mlslva, fechada en Axdlr el 13 de agosLo
de 1920. ue su padre, y con respecLo a espanoles y rlfenos, declan: «Sabla muy blen que para
vlvlr en esLado Lranqullo, fraLernal y duradero, es preclso que los dos pueblos se quleran y la
conflanza les una.»
[*]
?a en su despedlda, aflrmaban: «nosoLros, hl[os de ese Abd elkrlm, que no olvldan los
beneflclos parLlculares que Lspana les proporclonó, hacemos voLos por la prosperldad de
Lspana y de su zonade ÞroLecLorado, y anhelamos el rápldo desenvolvlmlenLo de esLa. A la vez
aseguramos nuesLro concurso a dlcha obra.»
Mohammed y Mhamed quedaron sln respuesLa. Ln Melllla mandaba SllvesLre, y el general
no esLaba para leer carLas procedenLes de Axdlr. nl slqulera las publlcadas en un perlódlco.
Acabándose 1920, Mohammed Abd el-krlm reclbló una comunlcaclón posLal de lranclsco
Caballero, represenLanLe de Mlnas del 8lf (no confundlr con !uan Þerez Caballero, el pollLlco).
Al responderle, el rlfeno ad[unLaba al espanol un moolflesto pollLlco-mlllLar: «Þor ahora me
llmlLo a declrle que la ulLlma oplnlón es la verdadera, es declr, la que dlce que solamenLe
esperamos la ocaslón de demosLrar los grandes deseos que Lenemos de una compleLa
paclflcaclón de esLa Zona por parLe de la acclón espanola. Slempre hemos demosLrado esLo y lo
demosLramos ahora. 1odas las demás oplnlones son falsas, son raLos de genLes que les gusLa
hablar en los cafes. Ln fln, ya le dlre.»
Ln oLra carLa a Caballero, fechada el 19 de marzo de 1921, Abd el-krlm le dlce: «?a saben
vds. que las Lropas esLán cerca de karn. no esLará mal que venga alguno de vds. a Sldl urls u
oLra poslclón para verlo (el yaclmlenLo mlnero) de cerca y ver sl es poslble que la exploLaclón se
haga por esLe lado.».
[34]
Los Abd el-krlm no desean la rupLura mlllLar. Culeren manLener la relaclón económlca con
Lspana. Ll avance de SllvesLre va a deshacer esa pollLlca de LanLeos y oporLunldades.

<untas anti*uerra $ una *uerra de ir $ venir en el d#a

Lspana esLaba empenada en una vasLa guerra colonlal y nl Lenla moral de guerra, nl
dlsponla de L[erclLo para acomeLer Lal desaflo. La sensaclón de nulldad mlllLar en Áfrlca, la
acuclanLe necesldad de una reforma a fondo LanLas veces proyecLada y fracasada -Cassola,
López uomlnguez, Llnares, Luque-, desembocó en una crlsls profundlslma para la lnsLlLuclón:
el bonaparLlsmo del L[erclLo. Colncldló con el movlmlenLo huelgulsLlco del verano de 1917, y se
resumló en las !unLas lnformaLlvas de uefensa, que llderase el coronel 8enlLo Márquez
MarLlnez. un oflclal alrado, pendenclero en su Sevllla naLal (n. en 1838), que habla sldo acusado
de esLafa al no devolver sus deudas (Lal vez de [uego) a oLros oflclales -en llllplnas, 1896-97
[33]
-, y que, al amedrenLar al Coblerno llberal y hasLa humlllar al mlsmo Alfonso xlll con
frases Lremendas, lmaglnó la poslbllldad de derrocar al soberano como sl fuera lnsóllLo
Cromwell hlspano, pero sln la caLegorla del modelo brlLánlco. Ll 1 de [unlo de 1917, con la
acepLaclón, por el Coblerno Carcla ÞrleLo, de las Lesls de Márquez y sus allegados -el
movlmlenLo fue una reacclón de oflclales de segundo escalón conLra el generalaLo y los
generales amlgos del 8ey-, Márquez vlvló su me[or momenLo, aunque Luvo que exlllarse a
Cuba, en parLe obllgado por sus companeros. ALrás de[aba un e[erclLo roLo y en Lrance
acelerado de deslnLegraclón.
Las !unLas de uefensa, a las que qulso someLer el anclano general Marlna, provocando
[usLo lo conLrarlo -los oflclales rebeldes le obllgaron a solldarlzarse con ellos-, asusLaron a
gobernadores y generales, al ÞarlamenLo, al Coblerno y a la lamllla 8eal. A Lodos menos a un
hombre decldldo, el general lranclsco Agullera y Lgea, enLonces mlnlsLro de la Cuerra.
Agullera, de sesenLa anos de edad (en 1917), manchego reclo, conslderó un dlsparaLe el
movlmlenLo bonaparLlsLa y un lnsulLo para el L[erclLo consLlLuclonal. lue el unlco que qulso
hacerle frenLe. Convencldo por el Coblerno -y por 8omanones, slnuoso conse[ero del 8ey en
esLe oscuro eplsodlo-, se habla vlsLo obllgado a conLemporlzar con los hechos. volverla a
rebelarse conLra esas pusllanlmldades y amblguedades en el SupllcaLorlo conLra 8erenguer,
obra suya.
Ll Coblerno no admlLla en publlco la exlsLencla de las [unLas, pero acLuaba anLe ellas como
lo que en verdad era: su rehen. Las !unLas hablan querldo levanLar un nuevo e[erclLo, Jlspoesto
poto lo qoetto (conLra no se sabla que enemlgo), y lo que hablan hecho era desLrozar el que
habla. lueron las [unLas anLlguerra y anLle[erclLo de mayor efecLlvldad en Loda Luropa.
Ln el ano de Annual, esa pernlclosa acLlLud [unLera habla alcanzado su apogeo en el
ÞroLecLorado. Aquella falsa mlllcla, y en Marruecos, lmpuso el totolsmo: los mandos se
relevaban a la cabeza de las operaclones, ocupando su puesLo horas anLes de sallr con su
columna, a la que nl conoclan nl les lmporLaba no conocer. La oflclalldad medla sobrevlvla
envuelLa en permanenLe desmoLlvaclón, y la Lropa, llevada de un slLlo a oLro, sólo enLendla de
lo esenclal: salvar la vlda cuando se presenLaba un combaLe desesperado. no habla planes, no
habla auLorldad, no habla razones mlllLares y desde luego no habla e[erclLo. MlenLras los
soldados padeclan la guerra por anos, sus mandos superlores haclan una qoetto Je poloce Jlos.
Ll mes que Locaba. Ln la oLra cara de la realldad afrlcana, LenlenLes y caplLanes pasaban meses
y meses en el compo (el frenLe marroqul, en la Lermlnologla de la epoca), olvldados de la
Comandancla, enfrenLados a máxlmas responsabllldades, LesLlgos lmpoLenLes del sacrlflclo al
que eran someLldos los hombres a su cargo y [ugándose la vlda con ellos.
SllvesLre [amás remoloneaba anLe sus responsabllldades. Lra de los prlmeros al sallr de
operaclones y mosLraba buen humor al enconLrarse en prlmera llnea. Lo suyo era el fuego. ? el
mando ba[o el fuego. Sólo sabla de eso y en eso era el me[or. no basLaba. Su e[erclLo no le
pedla acLlvldad, le pedla coherencla.
Aquel 13 de enero de 1921, una vez levanLado un debll andamla[e defenslvo en Annual
-dos hlleras de plqueLes, los campamenLos no enlazados por luneLas forLlflcadas, la aguada
le[os, a cuaLroclenLos meLros de la rldlcula llnea de alambradas-, SllvesLre salla de la que serla
su ulLlma conqulsLa. Lran las 14.30 horas y hacla frlo. Ln lnnunaLen le esperaban su vehlculo y
los de la escolLa. CuaLro horas de vla[e. ? anLes de las ocho de la Larde en Melllla, conflado en lo
suyo, en su buena esLrella.
Pabla hecho lo mlsmo el 11 de enero, al ocupar ?ebel Azru: sallda de Melllla a las sleLe de
la manana, llegada al monLe a las dos de la Larde, y una hora despues, a Melllla.
[36]
Cperaclones en el 8lf: una guerra de lr y venlr en el dla.
SllvesLre era lncansable, pero con esas LácLlcas agoLaba a su LsLado Mayor y el mlsmo se
prlvaba de una reflexlón más ob[eLlva sobre las cosas rlfenas, al lmponerse largulslmos
desplazamlenLos. Sln conLar la dlsparaLada exLenslón de sus llneas: 67 kllómeLros de frenLe, a
los que sumaba una reLaguardla laberlnLlca. Ln ese enredo, anLlLesls de la razón esLraLeglca,
manLenla 133 poslclones. Alll se parapeLaban unos qulnce mll espanoles -lncluyendo la
guarnlclón de la plaza- cenLlnelas de un enemlgo lnvlslble, converLldos en pollclas de sl
mlsmos. uesde Annual, Melllla quedaba a medla manana de vla[e para su auLomóvll de mando,
pero a Lres [ornadas de marcha exLenuanLe para la Lropa. Ahl se esLaba abrlendo la fosa del
L[erclLo.

8ap#tulo
.os o0os del 6e$ en 'arruecos

Dn %ilitar de pec,o for0ado en ultra%ar

Manuel lernández SllvesLre, general en [efe del e[erclLo que habla ocupado Annual, era
hombre aLrevldo, dlrecLo en el LraLo, sln que por ello preLendlera caer slmpáLlco a nadle. Sus
amlgos eran sus subordlnados, nunca sus lguales. Abroncaba a sus [efes sln vacllar cuando
llegaba el caso y manLenla un LraLo campechano aunque no vulgar con sus oflclales y soldados.
naLuralmenLe, unos le Lemlan y oLros le adoraban. Lse era SllvesLre, mllltot Je pecbo. naLural
de Caney, parecla lmpregnado por el carácLer epopeylco del celebre slLlo del CrlenLe cubano
[37]
, en cuyas cercanlas habla nacldo el 16 de dlclembre de 1871. Þor enLonces, Amadeo l de
Saboya cumplla el prlmer ano de su relnado.
Ll orlgen famlllar de SllvesLre, como el de LanLos oflclales famosos en Áfrlca y naLurales de
Cuba como el -8erenguer, Capaz, CavalcanLl, Mola, Morales, 1emprano-, era mlllLar. Su
padre, el LenlenLe coronel vlcLor lernández y ÞanLlga, naLural de Cllonlego (AsLurlas), se habla
reLlrado con el grado de comandanLe.
[38]
Su madre, LleuLerla SllvesLre y Cuesada, vluda de lranclsco urago y Ablla, se habla
casado, en segundas nupclas -el 16 de enero de ese mlsmo ano de 1871-, con el que serla
padre del general, enLonces LenlenLe de ArLlllerla y de LrelnLa y Lres anos de edad.
[39]
lernández SllvesLre marchó a Lspana con dleclsleLe anos, y el 30 de agosLo de 1889 era
flllado en la Academla MlllLar de 1oledo. lue alumno e[emplar, con alLlslmas callflcaclones
-noLas medlas de 8,6 (en Álgebra, CeomeLrla y lrances), de 9 (en LlLeraLura, Crdenanzas
MlllLares y 1ácLlca), y 10 (en LqulLaclón, Plglene, Clmnasla y Mecánlca)- duranLe su esLancla
en la Academla Ceneral MlllLar de 1oledo, pasando luego a la de «apllcaclón» de Caballerla (en
valladolld). ue esLa ulLlma salló, en marzo de 1893, con el grado de segundo LenlenLe.
A su lado Luvo lernández SllvesLre un companero de aulas, y luego de promoclón, que
Lendrla dlflculLades en los esLudlos: uámaso 8erenguer lusLe, dos anos más [oven que el,
menos fuerLe, menos alLo, menos franco y menos aLrevldo, pero Lamblen cubano: nacldo en
8emedlos, un pueblo cerca de La Pabana.
Cuando desembarcó en nuevlLas (norLe de Cuba), el 13 de [unlo de 1893, procedenLe de
Cádlz y a bordo del 8uenos Alres, lernández SllvesLre desLacó por su alLura -1,72 cm, muy por
enclma de la medla en la epoca- y corpulencla. LsLuvo dos anos seguldos de operaclones y
pronLo reclbló varlos bauLlsmos: el de la vlctotlo, la carga, al frenLe de su escuadrón, en la
acclón de «Arango» (8 de mayo de 1896), «donde baLló al enemlgo causándole velnLlocho
muerLos al arma blanca», el de la sooqte, un rasponazo en la frenLe por Llro de fusll que por
poco lo maLa en «Sabana de Malz» (2 de dlclembre), y el de la boeoo esttello, el choque habldo
en «La uolorosa», en Þlnar del 8lo, el 13-14 de dlclembre de 1896, donde le maLaron hasLa Lres
caballos en sanudo combaLe, pero en el que logró enconLrar una cuarLa monLura para volver,
decldldo, a la pelea.
[60]
Como Lodos los mlllLares espanoles de aquel dlflcll momenLo, lernández SllvesLre pasó por
los Lemlbles hosplLales, donde enLraron LanLos -hasLa 49.000 hosplLallzaclones se dleron en
Cuba enLre marzo y dlclembre de 1893, clfra que sublrla hasLa los 232.000 lngresos en 1896
[61]
-, y de donde salleron Lan pocos. La prensa meLropollLana denunclaba Lal slLuaclón, y íl
lmpotclol, en un edlLorlal publlcado el 2 de dlclembre de 1897, aclararla que «de los 200.000
hombres que han ldo a Cuba en poco más de un ano, quedan hoy Lan sólo 114.900»
[62]
.
lernández SllvesLre fue un enfermo con suerLe. un 10 de [ullo de 1897 lngresó en el
hosplLal de ÞlaceLas con «gran flebre lnLermlLenLe» (broLe agudo de paludlsmo), aLaque que su
forLaleza flslca superó sln mayores apuros. Alll le renuevan su flllaclón, y asl podemos saber que
sus o[os eran «casLanos», que su consLlLuclón flslca era «buena», mlenLras se decla de su
LemperamenLo que era «slmpáLlco», aunque su «ldloslncrasla y predlsposlclón» merecleran el
curloso callflcaLlvo de «desconocldas»
[63]
. ?a esLaba casl formada la personalldad del SllvesLre hombre y mlllLar: exLraverLldo,
afecLuoso, bravo, sufrldo, Lemerarlo, resuelLo, enlgmáLlco Lamblen.
Cuando la escuadra de Cervera es fulmlnada por la de Schley al preLender escapar del
bloqueo en SanLlago de Cuba (3 de [ullo de1898), y el general 1oral cavlla cómo rendlrse anLe
las Lropas de ShafLer -lo que sucederá caLorce dlas despues-, lernández SllvesLre es un
convaleclenLe, reclen salldo del hosplLal de Morón. uesde meses aLrás era un caplLán de fama,
aunque llslado. 1enla clcaLrlces por Lodo el cuerpo. velnLldós en LoLal. ? velnLluna de ellas
-varlas con eottoJos y sollJos (por Llros)- correspondlan a las muescas bellcas de su
memorable hazana en el poLrero de «La Carldad», un enclave para la crla caballar perdldo en la
manlgua. Alll habla cargado, por dos veces, seguldo por un punado de desesperados [lneLes
como el -el 2¨ escuadrón del reglmlenLo de Caballerla (del Þrlnclpe)- conLra los momblses.
Aquel 11 de enero de 1898 el caplLán SllvesLre reclbló dos balazos en la prlmera carga.
Lnca[ó Lres Llros más en la segunda embesLlda, anLes de pasar por enLre una selva de macheLes,
de los que Lrece de ellos le hlrleron en la cabeza, el Lronco y las exLremldades.
[64]
Cayó al suelo, [unLo con su caballo muerLo, y parecló Lan muerLo como esLe. Lso lmpldló
que fuese remaLado. uel suceso le habla quedado un cuerpo cublerLo de herldas y una severa
lncapacldad -la de su brazo lzqulerdo, en el que apenas Lenla fuerza-, que dlslmulaba con
oflclo.
SllvesLre, por conse[o de una comlslón de medlcos, pldló «una llcencla, de cuaLro meses,
por enfermo y a causa de sus herldas», para reponerse en la Þenlnsula. Þodla haber
menclonado en ese escrlLo -flrmado por el con Lrazo vacllanLe el 8 de agosLo de 1898-, Lodas
las que Lenla: las velnLldós de la fama
[63]
que hablan sldo el asombro de la Comlslón de Sanldad MlllLar, presldlda por el docLor
!oaquln Moreno de la 1e[era, que lnspecclonaron su malLrecho cuerpo no en Morón, de donde
se habla escapado sln esLar curado, slno en La Pabana.
SllvesLre volvló de Cuba en el vapor Mootsettot, acompanado de su aslsLenLe, el soldado
Lduardo !ordán Mlralles. Llegaron a La Coruna (29 de agosLo de 1898) rodeados de un paLeLlco
cuadro de pesadumbres, abandonos e lndlgnaclones: los repaLrlados, ese sufrlenLe e[erclLo que
volvla «sln penons nl clarlns» en el verbo emoclonado de Maragall. Ll desden lnsLlLuclonal fue
lnfame para la Lropa, no asl el reclblmlenLo de la socledad, y el de una lnsLlLuclón senera, la
Cruz 8o[a, que se volcó en ayuda de aquellas decenas de mlles de desamparados. La cadena de
sufrlmlenLos se prolongó hasLa la prlmavera de 1900, cuando Lermlnaron de volver a Lspana los
ulLlmos supervlvlenLes -cerca de sels mll ex cauLlvos-, procedenLes de Luzón.
Ln sepLlembre de 1898 se le reconocló a SllvesLre el grado de comandanLe por su hazana
en «La Carldad». PasLa abrll de 1899 no se le conslderará apLo «para comlslones acLlvas». Ln
agosLo slgulenLe sollclLó el reglamenLarlo permlso para conLraer esponsales con Llvlra uuarLe y
CLelza, boda celebrada el 13 dlclembre de 1899. ue ella Lendrla dos hl[os, Llvlra y Manuel.

=aseos %ilitares por 'elilla la %inera

Lspana se habla quedado sln lmperlo aparenLe, aunque le quedaban algunos despo[os: en
Culnea, en lfnl -sln ocupar Lodavla- y Sáhara, y las dos plazas afrlcanas. uno de sus mayores
rlvales en Luropa, lrancla, esLaba Lamblen en apuros. Al offolte ureyfus, que a punLo esLuvo
de desLrulr al e[erclLo galo, se habla unldo un lnesperado reves: la reLlrada de la columna
Marchand anLe el e[erclLo de klLchener en lachoda (Sudán, sepLlembre de 1898). Ll nuevo
mlnlsLro del Cual u'Crsay (AsunLos LxLerlores), 1heophlle uelcasse, decldló converLlr aquella
derroLa en una audaz y compllcada manlobra de regeneraclón esLraLeglca: sl los brlLánlcos no
permlLlan a los franceses ocupar los palses del nllo, las genLes del Pexágono dlrlglrlan el grueso
de su fuerza lmperlal hacla el norLe de Áfrlca. 8ecuperaban asl la lnlclaLlva colonlal y
conformaban una esLrecha allanza con su rlval, al que reorlenLarlan conLra su peor enemlgo:
Alemanla. La LnLenLe Cordlale de 1904 sellarla esa pollLlca prevlsora. Þara la conqulsLa del
MedlLerráneo occldenLal, lrancla neceslLaba un amlgo nl muy poderoso nl muy debll, Lan sólo
dublLaLlvo y reLraldo: Lspana. un pals amargado por los sucesos de 1898.
La lrancla de uelcasse ofrecló a la Lspana de Sllvela la poslbllldad de parLlclpar en el
reparLo de Marruecos. Þero al saber que Cran 8reLana no habla sldo consulLada en la
enrevesada Lrama, Sllvela Luvo mledo. Maura despe[ó parLe de esos recelos con el LraLado
secreLo de 1904, por el que Lspana se quedaba con el 8lf: un mundo de barrancos y páramos,
de supuesLas rlquezas mlneras y de guerreros de lndlscuLlble valla.
SllvesLre se enconLró con el Áfrlca de Maura. Ln Melllla. Pabla recalado alll en enero de
1904 despues de un canslno recorrldo por dlversos reglmlenLos penlnsulares, con esLanclas en
Alcalá de Penares, Cuadala[ ara, Madrld y Zaragoza. Ln la cludad cabecera porLuarla del 8lf
quedó al mando del Lscuadrón de Cazadores, unldad a la que doLó de su lmpronLa. Serla en
Melllla donde empezarla acursar Lres anos de lenguas lslámlcas, reclblendo en 1908 su dlploma
«por poseslón compleLa del árabe», más un aLrayenLe premlo de dos mll peseLas «en vlsLa del
brlllanLe resulLado obLenldo en los exámenes»
[66]
. SllvesLre reclbló la callflcaclón de «muy bueno», la más alLa de los caLorce alumnos
-Lrece de ellos mlllLares- que compleLaron el Lercer ano de esLudlos. Ln ese curso de 1908, la
prueba que daba derecho a la LlLulaclón de «lnLerpreLe en árabe» conslsLla en «la Lraducclón de
varlos manuscrlLos» y «una conversaclón» con un colaborador docenLe de la escuela, Sl-al-lal Ll
uarLy, llusLrado comerclanLe de Melllla
[67]
, y un casl desconocldo profesor de árabe: era un rlfeno reservado, de peneLranLe mlrada,
provenlenLe de una lnfluyenLe famllla de Axdlr. Se llamaba Mohammed Abd el-krlm, Lenla
velnLlsels anos y premló con un «sobresallenLe» la apllcaclón del comandanLe.
[68]
Ll exlLo logrado en los exámenes de árabe, y el mando dlarlo de su escuadrón, supusleron
un bálsamo para SllvesLre, reLraldo y sollLarlo en esa epoca, pues hacla un ano que su mu[er,
Llvlra uuarLe y CLelza, habla muerLo en Melllla de forma sublLa, de[ándole vludo a los ocho
anos de maLrlmonlo. Llvlra, mu[er de gran belleza, Luvo «casl repenLlna muerLe, sln que nada
hlclera presaglar su próxlmo fln». Sufrló una hemorragla cerebral que «le prlvó del senLldo para
no recuperarlo más» en la manana del sábado 19 de enero de 1907, poco despues de
levanLarse de la cama, y fallecló a las clnco de la Larde de ese mlsmo dla.
[69]
Ln marzo de 1908, la lmporLancla de Melllla, a nlvel mlnero y geopollLlco, subló de rango
por una acclón concerLada enLre los mandos espanoles y el poder rlfeno local. Ll comandanLe
general de Melllla, !ose Marlna vega, decldló reallzar un especLacular desembarco en la
8esLlnga, enclave cosLero que hacla de panLalla defenslva naLural del lnLerlor rlfeno, donde
habla empezado la exploLaclón de mlnas de hlerro (en 8enl 8u lfrur) y de plomo (en AfLa). no
sólo Lspana, slno la comunldad empresarlal europea, a Lraves de poderosos consorclos
-uelbrel, keen y Wllllams, Mannesman-, a los que se unlan los ttost de grandes fabrlcanLes
de armas -Le CreusoL, krupp, Schnelder, vlckers-, esLaban mosLrando un lnLeres lnuslLado
por esa rlqueza en mlnerales del norLe marroqul. Lsa amblclón se resumlrla en un nombre
comerclal de embrolladas compllcaclones pollLlcas posLerlores: Companla Lspanola de Mlnas
del 8lf.
8enombradas famlllas económlcas espanolas -los apellldos Comlllas, llgueroa, Carcla-
Allx, Cuell, Lalglesla- acLuaban en consLanLe revoloLeo lnLervenclonlsLa sobre el 8lf. ue enLre
ellos desLacaban los llgueroa, dado el peso pollLlco de uno de ellos, Álvaro de llgueroa y
1orres. Ll ex alcalde de Madrld (en 1894-93 y 1897-99), habla sldo ya cuaLro veces mlnlsLro en
dlversos goblernos llberales. Ln 1921, a sus clncuenLa y ocho anos, era el pollLlco que me[or
conocla la dura realldad de Marruecos y lo que cosLaba manLenerla: un ano anLes, su hl[o, el
LenlenLe !ose llgueroa y Alonso MarLlnez, conde de ?ebes, habla muerLo de un dlsparo en la
cabeza en 1afersaL (frenLe de xauen).
Los franceses fueron los ploneros en aquel freneLlco escarbar europeo en el subsuelo
marroqul: la Compagnle Marocalne (1903) y la celebre Compagnle Cenerale du Maroc. Se
esLaba enLrando a saco en el lmperlo xerlflano. Lspana lba más despaclo
[70]
, aunque no con malos fruLos. Ln [ullo de 1907, un ano despues de abrlrse en Algeclras la
carrera colonlal hacla la compleLa desaparlclón de Marruecos como LsLado, se lograba de una
auLorldad rlfena, Ll 8oghl, un permlso de exploLaclón del enclave de ulxán -próxlmo a 8enl 8u
lfrur-, conceslón unlda a la consLrucclón de un ferrocarrll mlnero hasLa Melllla. La colonlzaclón
de Marruecos exlgla muchlslmo más que exLraer el hlerro rlfeno y embarcado rumbo a la
avarlclosa Luropa.
A Marlna no le lmporLaban los maLlces, ya Ll ?llall 8en urls Abd es Salam Ll ?usuf,
auLoproclamado íl koqbl (ÞreLendlenLe) al Lrono de lez, menos aun. Lra un lmposLor cláslco:
con carlsma y sln escrupulos.
Pabla vencldo a la Mebol-lo (Cuerpo MlllLar del SulLán) de Muley Abdelazlz y relnaba
como senor del 8lf desde su feudo de Zeluán, LrelnLa kllómeLros al sur de Melllla. Þero sln
mando absoluLo sobre Axdlr, donde los benlurrlagueles segulan slendo lnconqulsLables.
Ll 8oghl neceslLaba ayuda de Lspana -un preLendlenLe leglLlmo al SulLanaLo, Muley Pafld,
habla alzado (en sepLlembre de 1907) la bandera naclonallsLa conLra el groLesco Abdelazlz,
alocado colecclonlsLa de auLomóvlles lu[osos y anlmales exóLlcos-, pero Lamblen neceslLaba
manLener su presLlglo. Þor eso pacLó con Marlna una acclón mlllLar flcLlcla en la 8esLlnga: los
espanoles llegarlan con gran aparaLo mlllLar, Ll 8oghl se reLlrarla, sln merma alguna de su
auLorldad y, más Larde, ambos caudlllos flrmarlan la oporLuna paz.
ulas despues de aquel desembarco de opereLa, Marlna revlsLó en la 8esLlnga (8 de marzo
de 1908), a sus fuerzas. Sl la cosa lba de deslumbramlenLos muLuos, Marlna no se lba a quedar
aLrás. Ll general pldló luclda escolLa. ? asl llegó SllvesLre, al frenLe de cuarenLa [lneLes de su
Lscuadrón de Cazadores de Melllla, fasLuosos en sus unlformes y Lan lmponenLes como su [efe.
[71]
Ll 8oghl debló quedar lmpreslonado por aquel comandanLe de fleros blgoLes y aLuendo
Lan lmpecable como desenvuelLa acLlLud. Lsas LácLlcas se denomlnaban poseos mllltotes.
La mascarada no slrvló de mucho a Ll 8oghl, pues el proplo Marlna permlLlrla que le dleran
[aque maLe en el Lablero rlfeno. Los de Axdlr se hablan negado a pagar sus LrlbuLos. Ll 8oghl,
ofendldo, envló conLra los rebeldes un fuerLe desLacamenLo, mandado por el qeoetol oeqto,
?llall Mul al-udu. ?llall, al frenLe de sus huesLes, cayó en una emboscada. lue el 7 de
sepLlembre de 1908, en las quebradas de lmzuren, [unLo al nekkor.
[72]
Los espanoles del Þenón de Alhucemas vleron de le[os aquel desasLre, pero nl una salva
de avlso dlspararon: órdenes de Marlna.
La rebellón conLra Ll 8oghl prendló con fuerza y el ÞreLendlenLe Luvo que poner fuego a su
querlda Zeluán (ocLubre de 1908). 1ras meses de penoso vagabundeo guerrlllero, los mlsmos
benlurrlagueles le cercaron y lo enLregaron al sulLán. ? un 24 de agosLo de 1909 enLraba en lez,
aun alLlvo, pero zarandeado en su [aula de hlerro por el populacho. Le aguardaban un foso de
leones, el fusllamlenLo a sus resLos y la posLerlor quema de esLos para que no quedaran nl
vesLlglos de rebeldlas lndependenLlsLas en el norLe marroqul.
[73]
Þara enLonces, Lspana Lenla que verselas con un enemlgo superlor: el Curugu y sus
leLales defensores.
La guerra del 8arranco del Lobo ([ullo de 1909) no enconLró a SllvesLre, enLonces ocupado
en labores de lnspecclón sobre los Labores (baLallones) de Þollcla lndlgena en 1ánger, 1eLuán y
Larache. MlenLras los reglmlenLos espanoles se deshaclan ba[o el cerLero fuego de los rlfenos y
el no menos cruel soplo de las enfermedades, SllvesLre recorrla las Llerras occldenLales
normarroqules, en una cabalgada de ochoclenLos kllómeLros que le llevó desde CeuLa y Arclla
hasLa Alcazarqulvlr y uazzan.
[74]
lue una suerLe para el. Conoclendo su bellco ardor, SllvesLre, el flel enamorado de la
muerLe, se habrla enconLrado sln falLa con ella en las Lraldoras hondonadas del Curugu.

Silvestre aprende los la)erintos del =rotectorado

1ras su experlencla mellllense, SllvesLre acabó en Casablanca, donde reclblrla el mando del
4¨ 1abor (baLallón) de la «Þollcla LxLraurbana de Casablanca» y quedó encargado de una dlflcll
labor de vlgllancla en el ámblLo Lodavla devasLado de la cludad aLlánLlca. La urbe habla sldo
prlmero bombardeada desde el mar por una floLa francesa y luego saqueada, con besLlal
vlolencla, por Lropas senegalesas y de la Leglón LxLran[era (30 de [ullo-7 de agosLo de 1907), en
represalla por el aseslnaLo de nueve obreros europeos (enLre ellos Lres espanoles). Aquella
operaclón de casLlgo provocó un genocldlo: no menos de dos mll muerLos.
[73]
Ln Casablanca, SllvesLre no dudó en segulr los conse[os de un oflclal de enlace, el enLonces
caplLán Lnrlque Cvllo, por lo que cedló con gusLo la Larea represora a los franceses de Mangln.
Su acLlLud en Casablanca -colncldenLe con el Coblerno de Canale[as- le valló a SllvesLre
ser nombrado (23 de [ullo de 1910) CenLllhombre de Cámara «con e[erclclo»
[76]
. Lra una relaclón apenas formal con Alfonso xlll, aunque suflclenLe para que el 8ey se
fl[ara en el y SllvesLre se aLrevlese a exponerle, con franqueza, su vlslón de las cosos
marroqules.
lrancla habla descargado de nuevo su puno mlllLar al ocupar lez la columna del general
Molnler (21 de mayo de 1911). Ll SulLanaLo de Muley Pafld perdla su enLldad soberana. La
crlspaclón naclonallsLa se exLendló hasLa Alcazarqulvlr y Larache, donde colonlas espanolas de
comerclanLes, sacerdoLes y educadores fueron ob[eLo de agravlos. !ose Canale[as Mendez, [efe
de los llberales, vlo frusLrados sus deseos de pracLlcar un llbetollsmo coloolol. Canale[as quedó
desbordado por la rapldez con que Alfonso xlll deLermlnó la soluclón a la crlsls: conflar a
SllvesLre el mando en Larache.
1omar aquel puerLo en la fachada aLlánLlca marroqul, en la llnea del Lucus, era no ya una
occlóo Je Jefeoso del orden colonlal, slno una decldlda acclón expanslonlsLa espanola.
!oaquln Sánchez de 1oca reconocerla -en el Senado de 1913-, ya flrmados los acuerdos
con lrancla, que «el mayor aclerLo que en esLe 1raLado aparece de manlflesLo es un lnmenso
beneflclo, que debemos a las clarlvldenLes lnLulclones personales del 8ey». Segun el ex alcalde
de Madrld, Alfonso xlll «vlslumbró, con lnLulclón clarlslma», que la clave del esfuerzo colonlal
resldla en «no admlLlrse reLroceslón del LerrlLorlo sobre el cual un soldado espanol hublera
puesLo su planLa». Ll llder conservador replLló que «el Lrlunfo sobre Larache lo debemos a un
acLo de clarlvldenLe lnLulclón del 8ey»
[77]
.
La clotlvlJeoclo de Alfonso xlll, por sl sola, no resolvla nada. uependla de oLras fuerzas
para ser eflcaz. Ahl lnLervendrla un persona[e Lan exLraordlnarlo como lmpredeclble: Ll 8alsunl.

.a España de Silvestre $ el 'arruecos de El 6aisuni

Muley Ahmed ben Mohammed ben Abdallah Ll (o Lr) 8alsunl el ?unsl (o el ldrlsl) nacló en
ZlnaL, alcazaba Langerlna, LerrlLorlo de Ll lahs, hacla 1873
[78]
. uescendla del venerado Muley Abdesalam Men Mshlsh, sanLón del ?ebel Alam, monLana
sagrada de ?ebala y feudo lnvlolado de los 8enl Arós, Lrlbu de la que serla su [efe. Pabla pasado
cuaLro anos de pesadllla (¸1897-1900?) en las mazmorras alauls de Lssaulra
[79]
, la anLlgua Mogador porLuguesa, por lnsLlgaclón de 8a Ahmed, vlslr del depravado
Abdelazlz. Le Luvleron su[eLo, con argollas, a un muro, con los brazos en cruz, a su lado los
cadáveres de oLros cauLlvos, a los que las raLas devoraban hasLa el hueso. ue Mogador habla
salldo no ya un rebelde, slno un hombre lmplacable. Su fama serla mundlal luego de secuesLros
como los del perlodlsLa brlLánlco WalLer Parrls ([unlo de 1903) y el mulLlmlllonarlo
norLeamerlcano -de orlgen grlego- !ohn Panford Þerdlcarls, que forzaron el envlo a 1ánger,
por el presldenLe 1heodore 8oosevelL, de una dlvlslón de cruceros (mayo-[unlo de 1904).
Ll 8alsunl, como descendlenLe que era de una famllla de awllya (sanLones), gozaba de la
máxlma auLorldad esplrlLual y pollLlca sobre su pueblo. Þor su ldenLlflcaclón personal como
xottót («guerreador conLra los lnfleles»), posela una leglLlmldad mlllLar lncuesLlonable.
Anadldo a su condlclón de lnsumlso frenLe al corrupLo sulLanaLo, exhlbla gran carlsma popular.
LsLo no habla sldo óblce para que obLuvlese del sulLán Muley Pafld el cargo de gobernador de
1ánger y más Larde el ba[alaLo del enclave cosLero de Arclla, del que habla hecho su me[or
forLaleza.
Ll 8alsunl era hombre corpulenLo, aunque ya aLenazado por la hldropesla, enfermedad
que Lendla a converLlrlo en un ser deforme. Lxponla modales de kbollfo o callfa (asl en
adelanLe), esLo es, vlcarlo de ulos, seguldor del ÞrofeLa y [efe de la comunldad musulmana. Con
seme[anLes represenLaclones podla mosLrarse generoso sln merma de auLorldad. Lra devoLo en
rellglón y reflnado en crueldad. ? Lan slncero en una acclón como flrmlslmo en la oLra. 1enla
alma y maneras de poeLa. Lscrlbla carLas de florlda senslbllldad y aguda lnLenclón, que han
quedado como monumenLos eplsLolares de la pollLlca norLeafrlcana. Movla su cuerpo con
evldenLe dlflculLad - llegarla a pesar 113 kllos-, pero no por eso quedaba en rldlculo. Su
volumlnosa cabeza, enmarcada por Luplda barba negra, y su mlrada, lnqulslLlva y depredadora,
abrumaban a sus lnLerlocuLores, revelando la fuerza resldual del anLlguo gran peleador que
habla sldo.
Ln 1911 vlvla como omnlpoLenLe boxo (gobernador) en Arclla, y el e[e Larache-
Alcazarqulvlr esLaba ba[o su absoluLlsLa [urlsdlcclón. Sl hublera querldo, el desembarco espanol
habrla acabado en desasLre o nl slqulera eso: no se hublera producldo.
Al conocerse el aseslnaLo (7 de [ullo de 1911) de una famllla amlga de Lspana, los 8en
Malek - secuesLrados el 30 de mayo anLerlor-, por un aglLador, Ll 8accar (Muley Pamed
1azla), quedó roLa la paz del oesLe marroqul. uel aseslnaLo no cabla duda alguna: las cabezas de
Ahmed 8en Malek y de sus dos hl[os hablan sldo paseadas por los zocos, «exclLando a las Lrlbus
conLra los exLran[eros»
[80]
. ue lnmedlaLo, dlversas declslones colnclden en un haz de fuerzas: 1azla es enemlgo
declarado de Ll 8alsunl, por lo que el llder yeball se aparLa del LumulLo naclonallsLa orlglnado,
al presumlr un golpe de Lspana como repllca al crlmen, Canale[as, una vez que Alfonso xlll ha
enconLrado el mando mlllLar para la operaclón, se ve obllgado a lnLervenlr.
MlenLras, en Larache, Cvllo se declde a reallzar, con sólo 166 hombres -marlneros e
lnfanLes de Marlna recluLados en el CaLaluna, más algunos efecLlvos del 1abor
[81]
-, una embesLlda a lo Þlzarro: avanzar hacla el lnLerlor enemlgo sln Lemor a nada nl a
nadle. velnLe horas de marcha lnlnLerrumplda -lncluyendo el vadeo del crecldo Lucus a medla
noche-, que Lermlnan en Álcazarqulvlr. La cludad se enLrega, pero sus vencedores quedan
alslados. Ln Larache, unos pocos espanoles se parapeLan en los muelles, Lemlendo el aLaque
generallzado de las Lrlbus. Les anlma una esperanza: la llegada de qtooJes tefoetzos. ? aparece
el íspoño, que aLraca en medlo de expecLaclón enorme. Þara pasmo de Lodos, de su escalerllla
desclende un LenlenLe coronel. Ls SllvesLre. Þrocedla de Casablanca, donde reclbló órdenes de
embarque para Larache el 13 de [unlo. Sln hacer maleLas nl planLearse dudas, habla cogldo el
prlmer barco. no querla falLar a su prlmera gran avenLura de [efe afrlcano. no falla y gana.
SllvesLre desembarcó sln ayudanLes, cublerLo sólo por su fama y sus modales: arroganLes,
amenazadores, amlsLosos Lamblen. Ll 8alsunl, fasclnado por el aLrevlmlenLo y deseoso de
vengarse de 1azla, cursó sus órdenes: puerLas ablerLas a los espanoles.
SllvesLre y Ll 8alsunl congenlaron en el acLo. Se reconoclan como lo que eran: dos
guerreros. Los más fuerLes, los más audaces, los que no rendlan cuenLas más que a sus
conclenclas. Ll me[or SllvesLre parecla formarse: al rompedor de las llneas mamblses, al gran
baLallador en la manlgua, sucedla el hábll negoclador en Marruecos, el que Lodo lo vencla y sln
aspavlenLos.
Ll Coblerno Calllaux proLesLó, callflcando el desembarco en Larache como «acLo
ln[usLlflcado»
[82]
y conLrarlo al esplrlLu del AcLa de Algeclras, lo que era clerLo. Þero en oposlclón a las
plrámldes de muerLos en Casablanca, Lspana no habla maLado a nadle en Lara-che. Aunque sl
maLó buena parLe de sus poslbllldades loglsLlcas al crear la Comandancla de Larache, un faLal
error de dlsperslón de sus recursos colonlales.
Ln Madrld, en mlLln celebrado en el fronLón !al-Alal, Melqulades Álvarez exclamó: «Pemos
ldo a Marruecos por esplrlLu de conqulsLa, por la exalLaclón de unos cuanLos que se llaman
mlllLarlsLas y no slenLen amor por la ÞaLrla.».
[83]
La llegada del crucero alemán lootbet a la rada de Agadlr (1 de [ullo de 1911) agravó la
crlsls. Alemanla no querla ser menos que Lspana. Ll confllcLo se superarla el 4 de novlembre
con el Lrlunfo absoluLo de los pragmaLlsmos colonlales: Alemanla se embolsaba 273.000 km² en
Llerras del Congo y lrancla reclbla vla llbre para apoderarse de Marruecos. Con Lspana como
oleqte olloJo.

Dn tercero en discordiaP el 'arruecos de .$aute$

Ll desembarco de la fuerza colonlal francesa en Marruecos fue LoLal, sln pallaLlvos: Muley
Pafld Luvo, prlmero, que suscrlblr los acuerdos franco-alemanes que le enLregaba un perfldo
8egnaulL - cónsul en lez- y, meses despues, acepLar el ÞroLecLorado (30 marzo 1912).
Marruecos desaparecla como LsLado y la dlnasLla quedaba converLlda en slmple ob[eLo
decoraLlvo.
La poblaclón de lez y los soldados lndlgenas se sublevaron -los oflclales franceses del
1abor xerlflano fueron aseslnados- y Marruecos parecló hundlrse en el caos (17-18 de abrll).
nada más le[os de la lnLenclón de lrancla. Molnler volvló. Con más Lropas que la prlmera vez
-cuarenLa mll hombres- y con lnflexlbles lnsLlnLos. no hubo pllas de muerLos como en
Casablanca, pero casl: los paLrloLas marroqules fueron obllgados a allnearse cara a sus
cemenLerlos y fusllados por la espalda (21 de mayo).
A Muley Pafld se le ofrecló el exlllo. Ll alaul lo acepLó encanLado. Þensaba ser arro[ado a
los leones, como Ll 8oghl y se enconLró pasando largas Lemporadas en lrancla y Lspana a
cuenLa de renLas lnacabables y sln enemlgos. una dellcla. Le susLlLuyó su hermano Muley
?ussuf, hombre de pa[a, el ldeal para acompanar un ÞroLecLorado de aparlencla puerll, aunque
muy blen anlllado por sus nuevos propleLarlos. un verdadero [efe esLaba en camlno: PuberL
LyauLey. Con el llegaba lrancla: habrla dureza y mucha flneza, pero nada de locura mlllLar, y
habrla consenso, porque los noLables del pals Lamblen mandarlan. Ln cuanLo a los
lndependenLlsLas, doble allanza conLra ellos.
LyauLey, en lo casLrense y colonlal, procedla de Argella, y pensaba hacer de Marruecos,
donde pracLlcarla un flrme coloolollsmo lotellqeote, el florón del lmperlo. Severo pero ducLll,
LyauLey no Lenla más amlgos que su conclencla, con qulen se llevaba muy blen, pues no
acepLaba oLro procedlmlenLo que su esLrlcLa forma de acLuar. Lsa convlvencla fue fraLernal.
AbsLraldo y Lenaz, dado a los modales carollnglos, dlsLanLe, clnlco, sagaz, poco hablador,
gran Lraba[ador y me[or recLor colonlallsLa, por naLuraleza prlnclpesco, LyauLey fasclnarla a los
marroqules, que le admlLlrlan como soltóo a sus clncuenLa y ocho anos. no les defraudarla.

El %e0or SilvestreP su propuesta de El 6aisuni co%o 0alifa

uesde su feudo colonlal en Larache, SllvesLre habla esLudlado con calma los sucesos
franco- marroqules. Ln carLa «reservada» a lellpe Alfau, comandanLe general en CeuLa,
escrlbe: «Las noLlclas referenLes al movlmlenLo de lez conflrman la lmporLancla del alzamlenLo
y el fracaso de 8egnaulL y Molnler, que pueden presenLarse como modelos de lmprevlslón...» ?
anadla: «Consldero que el error, base de Lodo, es la exlsLencla de varlas [urlsdlcclones en un
pals en el que no hay nl puede haber, por ahora, oLra cosa que no sea la guerra con faculLades
omnlmodas.»
[84]
SllvesLre anLlclpaba las dlflculLades que el mlsmo padecerá con 8erenguer, cuando esLe
asuma, en 1919, la AlLa Comlsarla (mando pollLlco) y la [efaLura del L[erclLo de Áfrlca.
SllvesLre no renlega de su propla condlclón -«la guerra con faculLades omnlmodas»,
ClausewlLz puro-, pero en modo alguno es un maxlmallsLa. Ln esa mlsma carLa a Alfau, escrlLa
el 4 de mayo de 1912, deflne al nombramlenLo del jollfo (lugarLenlenLe del sulLán) como «uno
de los exLremos que consldero de más lmporLancla», y esLlma que «colocar en dlcho puesLo a
un hombre palaclego serla un error». AclerLa. ? más cuando senala el perfll de su favorlLo: «un
hombre de guerra que, con su presLlglo e lnfluencla, puslera a nuesLra devoclón, sln gasLos de
sangre y dlnero, lmporLanLe ba[alaLo encuya reglón nos permlLlese desarrollar la pollLlca
adecuada e lr mermando su lnfluencla a camblo de la nuesLra...»
Lse candldaLo no es oLro que Ll 8alsunl, de qulen SllvesLre recuerda a Alfau su paralellsmo
con Ll 8oghl, para no comeLer con el yeball el mlsmo error que con el rlfeno. ulas despues,
SllvesLre escrlbe a Alfonso xlll. ? anLe su soberano deflende la candldaLura de Ll 8alsunl, por ser
«hombre de LalenLo», y Lamblen «porque Llene muchos lnLereses creados en la reglón que
ahora ocupamos y que, por lo LanLo, esLán a nuesLra merced»
[83]
.
AvenLa[ado en dlplomacla, SllvesLre no dlsmlnuye su aLenclón mlllLar y acumula Lropas en
Larache: más de cuaLro mll hombres en el verano de 1912. Ll 8alsunl le de[ará hacer: más
fuerza espanola, menos pellgros procedenLes de lrancla o de sus slempre dudosos vasallos. ?
llega el momenLo en que el espanol pacLa con su allado yeball una tozzlo (expedlclón de
casLlgo) sobre Arclla, enLonces semlocupada por un desLacamenLo frances que Lendla una llnea
Lelegráflca con 1ánger. SllvesLre llega con su caballerla y espanLa a los sorprendldos franceses
(17 de agosLo de 1912).
Madrld se asusLa y crlLlca el hecho, mlenLras Þarls se lrrlLa y Ll 8alsunl queda lnquleLo:
demaslado agreslvo el espanol. SllvesLre se llmlLó a sonrelr. Pabla devuelLo las ofensas
soporLadas dos anos anLes en Larache, anLe persona[es slblllnos y LumulLuosos: el cónsul
8olsseL y el LenlenLe 1hlrleL.
[86]
SllvesLre es demaslado guerrero para Canale[as, pero el llder llberal le de[a hacer: la hora
del pacLo con lrancla se aproxlma, y oLros hombres gularán los desLlnos del ÞroLecLorado.

EspañaT+ranciaP verti*inoso a0edre3 colonial

Cuando la mano arLera de Manuel Þardlnas SerraLo descerra[ó dos Llros por la espalda (12
novlembre 1912) a aquel hombre algo grueso, vesLldo de levlLón negro, que lncllnaba su cuerpo
hacla adelanLe, lnLeresado por las novedades edlLorlales en los escaparaLes de la llbrerla San
MarLln, aseslnó al represenLanLe del me[or monarqulsmo poslble. Las balas que desLrozaron la
cabeza de Canale[as, maLaron el reformlsmo alfonslno de mayor solvencla y me[ores
expecLaLlvas naclonales.
Lspana enmudecló anLe el crlmen y la monarqula preflrló cobl[arse en la flgura mellflua de
8omanones, reslgnándose anLe el drama. La maqulnarla colonlal, en camblo, se aceleró.
8aymond Þolncare ordenó a su emba[ador en Madrld, Ceoffray, que flrmara lpso focto el
1raLado no consensuado pero sl Lolerado por los espanoles y en base a un modelo más
reducldo. nada de conceder la margen derecha del Muluya o la lzqulerda del Lucus. Menos
Lodavla Crán o uazzan. 8omanones conslnLló aquellas prlsas. ? se quedó con lo que le daban:
21.000 km² frenLe a los 413.000 km² que se llevaba lrancla. Lra aquel un regalo envenenado,
un colonlallsmo por reboLe.
[87]
Se perdlan 1ánger -lnLernaclonallzada- y la llnea del uarga, mlenLras Melllla quedaba
encerrada en sus conflnes, aunque Lspana manLenla Cabo de Agua y las Chafarlnas, que a
punLo esLuvleron de perderse.
Ln burlona compensaclón, Lspana obLenla la conflrmaclón de algo que ya posela: la
pequenez de lfnl y la lnmensldad del Sáhara occldenLal -282.820 km²-. Lsa reglón sahárlca
habla sldo desprovlsLa de las sallnas de lyll, y Lamblen de los yaclmlenLos de hlerro maurlLanos
que pasaron a lrancla. 8omanones quedó conLenLo: Lenla sus mlnas del 8lf y un ÞroLecLorado.
La flrma por esa enLrega llmosnera -Lspana reclbla el 3 por clenLo del LerrlLorlo marroqul-, se
reallzó el 30 de novlembre de 1912, dos semanas despues del enLlerro de Canale[as. A los
caLorce anos de perder ulLramar, Lspana reclbla un lmpetlo. C eso crela.
Marruecos por Cuba resulLaba ser una muy dlgna permuLa, un rea[usLe de grandezas, un
lmpresclndlble rearme de los presLlglos naclonales. La ldea provenla del conde de 8enomar
(lranclsco Merry y Colom) qulen, el 1 de [unlo de 1898, al mes de hundlda la floLa de MonLo[o
en CavlLe, sugerla Lan especLacular camblo con «el amparo de las poLenclas». 8enomar,
emba[ador en 8oma, lnclula un gulno económlco y LrascendenLe en su propuesLa: vender Cuba
a los norLeamerlcanos por cuaLroclenLos mlllones de dólares. Lra la sepLlma vez que se
lnLenLaba Lal cosa -el anLerlor lnLenLo, el de Þrlm en 1869, habla fracasado por el
conservadurlsmo de sus mlnlsLros-. Þero a 8enomar y a su lnforme «muy secreLo», dleclsleLe
follos de sugerenLes ldeas
[88]
, nlngun caso le hlcleron SagasLa nl la 8elna regenLe, poco dados a avenLuras afrlcanas.

Silvestre el AfricanoP de diplo%(tico a cru3ado

Ln enero de 1913, el Congreso de los ulpuLados auLorlzó el ascenso de SllvesLre a coronel.
SllvesLre esLaba en Madrld, donde se habla enLrevlsLado con 8omanones y sus mlnlsLros de
LsLado, Cuerra y Marlna, para defender la candldaLura de Ll 8alsunl como [allfa. vuelve a
Marruecos revesLldo de auLorldad y proyecLos. Ln Arclla le esperan su allado y un problema:
averlguar que hay de clerLo en los LraLos lnhumanos que Ll 8alsunl lmpone a sus presos. CauLo,
SllvesLre Loma sus medldas: delega en un oflclal de su conflanza -el caplLán Cuedea, [efe de la
Cflclna lndlgena- esa gesLlón, que se convlerLe, por empeno novelesco de López 8lenda, en un
Lorneo medleval, con SllvesLre en acLlLud de campeador alLlvo, defensor de lnocenLes y ofensor
de los soberblos.
Aparece asl, de repenLe, el Lrueno, el exceso. Ll esLallldo de una energla Lan románLlca
como desproporclonada, que provocará una gravlslma herlda en la slLuaclón de Lspana en
Marruecos. Ll preLexLo es una defensa vlrll de los derechos de la persona, la causa, una
nlmledad para la dura realldad marroqul: salvar de la muerLe a unos ladrones de ganado del
aduar de 8amla, presos de Ll 8alsunl en su forLaleza de Arclla. Culen desencadena el lncldenLe
no es oLro que el general Alfau, que plde a SllvesLre la llberaclón de esos presos. Con un
agravanLe anadldo: dos yeballes esLán presos por haber ldo a rendlr plelLesla al caplLán
Cuedea, moLlvo no Lan fuLll.
Ls el 23 de enero de 1913. Ln la lnvenclón blstótlco de López 8lenda, una columna
espanola llega hasLa los muros de Arclla, mandada por el general de los blgoLes. ÞregunLa por Ll
8alsunl y esLe aparece: Lodo sorpresas, pero graLas, Lodo aLenclones, aunque a la defenslva.
Cfrece el consabldo Le, que el espanol rechaza a mlLad del ceremonlal, desalre que perdona.
SllvesLre no es amlgo de dllaclones. Þlde ver a los prlsloneros. Ll 8alsunl conslenLe. ? sobrevlene
el encuenLro con el espanLo: un cenLenar de cauLlvos, colgados de los muros con argollas, como
sl fueran murclelagos humanos. LsLán hambrlenLos, devorados por las enfermedades, cegados
por una luz que hablan olvldado, rodeados de excremenLos e lnsecLos. Ll general plde
expllcaclones. Los cauLlvos lnLuyen su salvaclón y alzan un vendaval de recrlmlnaclones.
SllvesLre cuenLa novenLa y ocho prlsloneros (la clfra sl es clerLa). no hay LanLos cuaLreros, pero
sl comerclanLes, campeslnos, pequenos propleLarlos o deserLores del xetlf. A Lodos LraLa Ll
8alsunl como «perros» y «embusLeros», argumenLando dolldo: «Ml [usLlcla es recLa.» ?
pregunLa al espanol: «¸vas a dar más credlLo a ellos que a ml?» SllvesLre ordena a sus hombres:
«}A ver, ahora mlsmo, Lodos los presos en llberLad!»
[89]
Como leyenda, formldable. Como realldad, lamenLable.
uesde luego no habló asl Cuedea, aunque acLuó a lo SllvesLre y Lodos los presos quedaron
en llberLad. ? más: Lodas las armas y munlclones fueron conflscadas. Ahl nace el agravlo para Ll
8alsunl. Sl la orden hublese provenldo de SllvesLre en persona, la ofensa podla quedar como
llLlglo moral enLre dos [efes, pero emanada de un slmple caplLán, se converLla en lnsulLo
lnLolerable.
López 8lenda, al converLlr en hazana de SllvesLre lo que esLe no hlzo pero sl conslnLló,
abrlrá puerLas a su fama, pero le hundlrá como pollLlco. Ln el naufraglo se lrá a plque la Lspana
alfonslna y colonlal. ? la leyenda será Lal que la segulrán muchos, empezando por 1omás Carcla
llgueras. La obra de 1essalner sobre Ll 8alsunl slgue la verslón fldedlgna.
[90]
Ln la realldad, Ll 8alsunl no se escapa. Marcha a 1ánger. A dolerse anLe oLros espanoles:
!uan ZugasLl y Luls valera (marques de vlllaslnda). ? SllvesLre se equlvoca, esLa vez de su mano:
pone cenLlnelas a las mu[eres e hl[o mayor del xerlf, escrlbe a Luque, y cuando el esLupefacLo
mlnlsLro le plde calma, le arro[a, por Lelegrafo, su despechada dlmlslón, que no es acepLada.
Cueda en Larache, mordlendose los punos. Ll 8alsunl, ofendldo, sube al monLe. A recordar su
vle[o oflclo: el de la guerra.
uespues del Lrasples de Arclla, SllvesLre deberla haber sldo puesLo en cuarenLena de
mando por la más elemenLal norma de prudencla lnsLlLuclonal. Ln lugar de eso, fue ascendldo a
brlgadler (19 de [unlo de 1913). Su anLlguo camarada de armas y fuLuro rlval, uámaso
8erenguer, reclblrla la mlsma graduaclón Lres semanas despues (10 de [ullo de 1913).
[91]

:eren*uer, un cadete /ue lle*ar( a %inistro

8erenguer era hl[o del LenlenLe coronel de lnfanLerla uámaso 8erenguer y 8onlmeLl, y de
dona uolores lusLe y 8allesLeros. nacló en 8emedlos, un munlclplo cercano a La Pabana, el 4
de ocLubre de 1873. 1enla, pues, dos anos menos que SllvesLre. Ln sus esLudlos comunes en
1oledo -8erenguer lngresó en la Academla Ceneral MlllLar en sepLlembre de 1889-, Luvo que
afronLar suceslvos «desaprobados» en nueve aslgnaLuras -Álgebra, CeomeLrla, llslca,
lnsLrucclón, LlLeraLura, Mecánlca, Crdenanzas, 1ácLlca y 1elegrafla-, que pudo recuperar en
1892. Logró formar parLe, con SllvesLre, y Lras su paso por valladolld, de la promoclón de 1893,
slendo ya segundo LenlenLe. 8erenguer regresó a Cuba, donde demosLró ser muy reslsLenLe
anLe el cllma y el fuego enemlgo. 1ras obLener cuaLro Cruces 8o[as del MerlLo MlllLar y la
anslada Cruz de Marla CrlsLlna, lograba el ascenso a comandanLe -por los merlLos conLraldos
en la encarnlzada acclón de Auras-, en agosLo de 1898, en el borde mlsmo de la caplLulaclón
espanola en ulLramar, pues Manlla se rendla a MerrlL en esos dlas de pleno abaLlmlenLo
naclonal.
8erenguer regresará a la Þenlnsula en el mes de ocLubre slgulenLe. Sln duda colncldló con
SllvesLre, pues fue desLlnado al mlsmo reglmlenLo: el de 8eserva de Caballerla de Madrld, no
39. Meses despues, lnlclaba una nueva fase de su carrera mlllLar: ayudanLe de campo del
caplLán general de Andalucla (1899-1902), reclbla mandos suceslvos en los reglmlenLos de
Almansa y de Pusares de la 8elna (hasLa 1903), profesor en la Lscuela de LqulLaclón MlllLar, con
largos vla[es por Luropa como [urado de concursos hlplcos lnLernaclonales (1906), redacLor de
8eglamenLos de lnfanLerla (1907-08). Ll ascenso a LenlenLe coronel lo reclbla en [ullo de 1909,
para ser, poco despues, deslgnado ayudanLe de campo del mlnlsLro de la Cuerra (Luque). ue
seguldo, un puesLo declslvo para su carrera: el de [efe de la Comandancla del 8eal SlLlo de
Aran[uez, donde empezó sus slempre buenas relaclones con la lamllla 8eal. ue ahl pasarla a
Melllla, al serle conferldo el mando del Lscuadrón de Cazadores y luego el del Crupo de
Lscuadrones (1910), de reclenLe creaclón.
1ras un parenLesls como desLacado caballlsLa en concursos lnLernaclonales, volvla
8erenguer a Melllla y organlzaba, ya en [ullo de 1911, las luerzas 8egulares lndlgenas. Con ellas
enLró pronLo en fuego, y el 18 de enero de 1912 parLlclpaba en la Loma y ocupaclón de MonLe
ArrulL. un mes más Larde aLacaba y vencla a los 8enl 8u ?ahl -los duenos de ArrulL- en
combaLe «en el que conLra[o relevanLes merlLos». Þor ellos fue ascendldo a coronel. no podla
lmaglnar 8erenguer que los lugares donde ganó su ascenso serlan los mlsmos donde se
oscurecerla su carrera mlllLar. Aun le falLaba la fama. ? esLa llegarla cuando un escuadrón de
sus 8egulares dlo muerLe a Sldl Mohammed Ll Mlzzlan, el carlsmáLlco [efe de la botko rlfena,
en los ensangrenLados barrancos de 8enl Sldel (12 de mayo de 1912). 8erenguer reclbló oLra
Cruz de Marla CrlsLlna (la Lercera de ese Llpo). un ano despues ascendla a brlgadler. Ln sels
anos serla mlnlsLro, y en ocho, alLo comlsarlo y general en [efe en Áfrlca.
Þoco a poco se ale[ó de los combaLes afrlcanos, mlenLras SllvesLre hacla del guerrear en
Marruecos su ob[eLlvo personal.

6o%anones propusoP e01rcito de %ercenarios contra 'arruecos

un mes despues de la rupLura SllvesLre-Ll 8alsunl, sobrevlene una rlada de desaclerLos,
que se llevan por delanLe lo que quedaba del colonlallsmo moderado de Canale[as. Ll general
Alfau, que segula al mando supremo en CeuLa y manLenla buenas relaclones con los chlu[
([efes) LeLuanles, de lmprovlso les engana y enLra con dos mll hombres en la cludad (19 de
febrero de 1913). 1eLuán, que no habla vlsLo Lropas espanolas desde los Llempos de C'uonnell y
8os de Clano en 1860, pasmada anLe seme[anLe demosLraclón de fuerza, se enLrega sln
reslsLencla. Más moLlvos para una guerra larga.
Alfau, que cumple órdenes de Madrld, ve premlada su obedlencla: es nombrado alLo
comlsarlo el 13 de abrll. ? llega el dlsparaLe deflnlLlvo de aquel mlllLarlsmo, que no
colonlallsmo, de 8omanones: el nombramlenLo de Muley el Mehdl, un persona[e vulgar,
asusLadlzo e lnmoral, para el cargo de jollfo. Lspana le concede una doLaclón presupuesLarla
anual casl ldenLlca a la que reclbe Alfonso xlll: dlez mlllones de peseLas.
Ll Mehdl es un fanLoche, una carlcaLura de llder y un desasLre moral como persona. CLro
agravlo para Ll 8alsunl, a qulen no servlrá de consuelo que a su usurpador, Lras reclblrle los
espanoles en 1eLuán con Lodas sus fuerzas, y en aparaLosa oletto (27 de abrll), le Lllden, al
poco Llempo, de SeLlLen (el sulLanlLo), y se mofen de el, Lres anos más Larde, al conocerle como
kol-lof (el cerdo). Lxpondrá esLos hechos, preocupado, un anónlmo [efe mlllLar espanol, buen
conocedor del Þals ?ebala y próxlmo al llder conservador Sánchez de 1oca que, a su vez, pasará
dlcho lnforme, fechado el 13 de [ullo de 1916, a AnLonlo Maura.
[92]
SllvesLre habla comeLldo en Arclla una Lorpeza Lremenda, aunque moLlvada por una
causa noble. Þero las dos consecuLlvas y faLales declslones de 8omanones, al conqulsLar 1eLuán
y nombrar a un LlLere exLran[ero -Ll Mehdl no es yeball- como jollfo, ampllan esa herlda y la
hacen morLal, pues no sólo ofende a los hablLanLes del Þals ?ebala, slno que obllga a Lspana a
levanLar un e[erclLo colonlal que no Llene nl Lendrá por muchos anos. ? como Lspana, Lenlendo
buenos mlllLares, esLá sln e[erclLo, 8omanones propondrá un slngular arreglo: un e[erclLo
prlvado. Þasmoso. Ll pollLlco llberal calcula allsLar decenas de mlles de combaLlenLes
asalarlados, que enLregarlan Marruecos, encadenado, a Lspana. ? por cuenLa de una empresa
pagada por el LsLado.
un leal y desesperado colaborador de 8omanones, el senador 1omás MaesLre y Þerez, a
qulen aquel envla a 1eLuán y 1ánger para estoJlot lo sltooclóo, será el esLupefacLo recepLor de
la propuesLa, que llqulda su conflanza en el gobernanLe y anLes buen amlgo. Abrumado Lras
haberse agoLado en una ceremonla de confuslonlsmos en la que ha sldo acompanado por
Alfau, el presLlglado medlco y senador de clncuenLa y sels anos, se rebela y acusa a 8omanones
de ser «decldldo parLldarlo del crlLerlo de la guerra». ? cuando 8omanones se muesLra que[oso,
MaesLre le recuerda, en carLa escrlLa el 1 de agosLo de 1913, desde San !avler (Murcla), al
regresar de un ?ebala lncendlado por la guerra: «Sus hechos conLradlcen sus palabras. ¸Ser
parLldarlo de la paz, y, mlenLras el general Alfau lnLenLa LraLarla con los moros, usLed auLorlza el
regalo de doce mlllones de peseLas a una empresa parLlcular para que nos proporclone
cuarenLa mll mercenarlos con los cuales lnvadlr Marruecos? }8uena paz nos de ulos!»
[93]
MaesLre habla evlLado que las columnas yeballes -ocho mll hombres- dlesen un serlo
dlsgusLo a SllvesLre, que recorrla el pals dando golpazos bellcos a dlesLro y a slnlesLro. ? cuando
se enLera de que Loda su labor de paclflcaclón -lleva dos meses envlando mensa[es a los
noLables lndlgenas, en especlal al celebre Sldl Mohammed uld Sldl 8araca, xetlf de Anyera y
flrme rlval de Ll 8alsunl- queda en nada, asegura a 8omanones: «Ln Marruecos hay que hacer
la paz con los moros y aflrmarla sobre los moros, pero con moros que cuesLen poco, pues
Lspana es pobre y Llene que arreglar su casa por la cuenLa de la vle[a.»
[94]
Ll senador allcanLlno esLá Lan cansado como harLo. Lleva anos, desde 1909, dlclendo lo
que se hace mal en Marruecos, ya sea por culpa de los goblernos o de los [efes mlllLares no
compeLenLes. Pa sldo reLado en duelo por el general Marlna por unos arLlculos suyos
publlcados en íl MooJo, de resulLas de los cuales Marlna le echó un pulso a Maura, que el llder
conservador no acepLó, y del que se derlvó la dlmlslón del comandanLe general de Melllla.
CuaLro anos despues, MaesLre ve el Lemlble pozo en el que se esLá meLlendo Lspana, sabe que
hay cerca de sesenLa mll soldados espanoles en Marruecos y que pronLo pueden ser ochenLa
mll. no qulere más sangre, qulere más senLldo y qulere honradez. ? en esa mlsma carLa del 1 de
agosLo de 1913 verLerá no sólo conLra 8omanones, slno conLra la pollLlca alfonslna, uno de los
más duros alegaLos que se han escrlLo. 1ras adverLlr a 8omanones que de su carLa «puede
hacer el uso que le plazca», le dlce: «Me equlvoque porque no conocla a los pollLlcos espanoles
en el Þoder, y hago excepclón en esLa regla general de uon AnLonlo Maura.» Þara anadlr: «nl
en los ulLlmos lucLuosos dlas de la Casa de AusLrla aLravesó la ÞaLrla lnfellz decadencla Lan
grande y Lan desorganlzadora como la que hoy la posLra y maLa.»
Ln su despedlda, MaesLre no se prlva de nlnguna crlLlca: «Ll despllfarro, el desbara[usLe, la
falLa de plan, la lgnorancla, la lncapacldad, el egolsmo, los dlsparaLes y el derroche esLerll de la
sangre generosa de nuesLros soldados, obra maldlLa reallzada Loda por nuesLros pollLlcos,
hacen que Marruecos, en vez de ofrecersenos como una esperanza, resulLe la rulna y la Lumba
de nuesLro pueblo.»
[93]

'uerte de inocentes $ %uerte de la 1tica de *o)ierno

Alfau, dlmlLldo a la fuerza, fue susLlLuldo en 1eLuán por el frusLrado reLador de MaesLre,
Marlna (13 de agosLo de 1913). 8omanones, que hace y deshace a su anLo[o, qulso comunlcar a
Maura su verslón de lo sucedldo. Ll gran pollLlco mallorquln, pese a haber sldo JespocboJo
por el alfonslsmo, conservaba su presLlglo y buena lnformaclón sobre Marruecos. ? con
asombro lee lo que le cuenLa el arlsLócraLa alfonslsLa: Alfau ha sldo relevado de su puesLo por
«no haber acerLado a lnLerpreLrar debldamenLe el concepLo de lo que es el ÞroLecLorado»
[*]
. Ll romanonlsmo en acclón: los subordlnados no enLlenden al [efe.
Marlna acumulará hombres y desorlenLaclones, y llegará a Lener aquellos ochenLa mll
espanoles en lucha que Lemlera MaesLre. Þero Marlna habla aprendldo de la guerra del
8arranco del Lobo, y pensó que hacer la paz era lo me[or para su e[erclLo y para el Coblerno de
uaLo, Lras la calda de 8omanones. una sórdlda allanza de espanoles y yeballes bellclsLas
llquldarla ese honesLo empeno.
La bruLal vuelLa de Luerca se produ[o el 12 de mayo de 1913, cuando 1aleb Sldl All 8en
Ahmed Alkalay, emlsarlo personal de Marlna y porLador de un salvoconducLo auLógrafo del
proplo alLo comlsarlo, fue deLenldo en la poslclón espanola de CuesLa Colorada (al noresLe de
Larache). Le robaron sus perLenenclas y le de[aron marchar, pero a poco fue emboscado y
esLrangulado en pleno monLe, [unLo con su flel crlado Mohammed el CarfaLl, a qulen sacaron
un o[o en la pelea por defender con valenLla a su senor.
Alkalay lnLenLaba llegar, dando un gran rodeo, hasLa 1azaruL, feudo de Ll 8alsunl (al
suroesLe de 1eLuán), para alll concerLar una Lregua duradera enLre espanoles y yeballes. Los
cadáveres de Sldl Alkalay y Ll CarfaLl fueron arro[ados al arroyo 1embladeras, «aLados con
pledras y cuerdas»
[96]
. Ll 1embladeras, crecldo por las ulLlmas aguas de prlmavera, llevó pronLo los cuerpos
hasLa la desembocadura del Mexera el Parf, donde los descubrleron, floLando semlhundldos,
unos aLerrados pescadores Lres dlas despues. Ll escándalo fue mayusculo.
uel lnfame crlmen eran responsables Lres oflclales de la Cflclna de Þollcla lndlgena de
Larache, confabulados con el ba[á de Arclla, urls Lr 8lffl, persona[e slnlesLro donde los hublere
-fue Lraldor alLernaLlvamenLe de espanoles y yeballes-, que habla susLlLuldo a Ll 8alsunl en el
conLrol pollLlco de Arclla. Lr 8lffl, enemlgo [urado del xetlf, querla acabar con el proceso de paz
en curso, Lemlendo un aumenLo del poder de aquel, y habla proporclonado los maLarlfes para
consumar aquella lnLenclón aseslna: el mokoJem (sargenLo) 8en ulhas, y los oskotl (soldados)
Ll MeLugul y korsan, los Lres, Mlembros de la Þollcla lndlgena.
SllvesLre, como [efe de la Comandancla Ceneral de Larache, quedó lmpreslonado y
desazonado por lo acaecldo, pues lnLula sus responsabllldades. ? aunque avlsó sln Lardanza a
Marlna, de esLe reclbló, para su sorpresa, las más duras crlLlcas, al ser hecho responsable del
suceso en un prlmer momenLo de ofuscaclón del alLo comlsarlo. SllvesLre, sobreponlendose,
nombró una comlslón de encuesLa, que presldlrá el comandanLe Luls Crgaz ?oldl, fuLuro alLo
comlsarlo con lranco. Crgaz era preclso y La[anLe, lo mlsmo que el [uez de la causa sumarlal
que se abrló sobre el caso, el LenlenLe coronel Marlano Cómez navarro. Los dos colncldleron en
sus cargos: el caplLán Luls 8uedas, y los LenlenLes Manuel Carcla de la SoLa y 8amón Morales,
esLaban lmpllcados en el crlmen. Los dos ulLlmos lncluso hablan sldo LesLlgos del doble
aseslnaLo. Ll oflclal de mayor graduaclón en el crlmlnal comploL (8uedas), que adu[o, anLe
SllvesLre, que se enconLraba en Arclla «por asunLos del servlclo»
[97]
, no pudo con el rlgor de la lnvesLlgaclón alzada por Cómez navarro, en la que aparece en
CuesLa Colorada el dla de auLos. 8uedas fue qulen se apoderó del salvoconducLo que porLaba
Alkalay y «oLras carLas de lnLeres, que fueron quemadas por el caplLán»
[98]
.
Ll L[erclLo habla acLuado con rapldez y deLermlnaclón, esLableclendo las responsabllldades
perLlnenLes en su seno. Þero el Coblerno de uaLo Luvo pánlco. ? el resulLado no pudo ser más
paLeLlco.
Ll crlmen no podla oculLarse, pero sl sus e[ecuLores lndlrecLos, que fueron encarcelados
con mezqulno secreLlsmo. Marlna y SllvesLre fueron cesados, con lo que parecleron asl los
mayores responsables, sln serlo. Máxlme cuando, en un error supremo, reclbleron alLas
condecoraclones: SllvesLre la Cran Cruz de Marla CrlsLlna, y Marlna la Cran Cruz Laureada de
San lernando. una dlsLlnclón lnusual, exLraordlnarla, como sl hublera ganado una guerra,
cuando acababan de hacersela perder unos lrresponsables, que más Larde, en secreLo, serlan
lndulLados.
lellpe 8odes, el dlpuLado reglonallsLa caLalán -que habla sldo mlnlsLro de lnsLrucclón
Þubllca en un Coblerno presldldo por Carcla ÞrleLo en 1917-, pldló al LlLular de Cuerra, 8amón
Lchague, que Lra[ese a la Cámara el expedlenLe de conceslón de la Laureada para comprobar
«sl es verdad» que, para conferlr Lan alLo galardón, «se ha dlcLado una 8eal Crden, que no se
ha publlcado en la CaceLa nl en el ularlo Cflclal del MlnlsLerlo de la Cuerra, haclendo a Marlna
general en [efe frenLe al enemlgo (requlslLo lmpresclndlble para conceder la Cran Cruz). ? como
el mlnlsLro negase «en absoluLo» Lal supuesLo, 8odes le aLa[ó las dudas, suglrlendole: «Þues
Lralga S.S. el expedlenLe, y enLonces veremos sl el general Marlna Lenla condlclones para
obLener la Cran Cruz de San lernando.»
[99]
A lo que el general Lchague, slncero y acorralado, respondló: «Lso es oLra cosa
(8umores).»
SllvesLre fue nombrado edecán del rey Alfonso xlll, obllgándole asl a abandonar
Marruecos. LnLerado del hecho, y desde el PosplLal MlllLar de Larache donde esLaba recluldo,
8uedas le escrlbe a SllvesLre el 11 de [ullo de 1913: «Ml querldo Ceneral: Ayer, al saber la
noLlcla de su Lraslado a Lspana, reclbl el mayor dlsgusLo de los muchos reclbldos en esLa
prlslón. ? no es que yo crea que vd. va perdlendo, nl que vd. me vaya a desamparar, no, anLes
espero que sea beneflclosa para ml parLlcularmenLe, pero es que su marcha represenLa para
Lspana la perdlda del unlco hombre que supo enconLrar la fórmula para exLender nuesLra
clvlllzaclón sln necesldad de acudlr al moro en son de llmosna nl de soborno, slno con el
superlor presLlglo que dlcha clvlllzaclón da a nuesLras armas, LraLándolo como raza lnferlor, raza
dlrlglda, procurando encauzarla y ensenarla para llegar a nuesLra alLura...».
[100]
uesde su slngular ldeologla, 8uedas reconoce su culpabllldad y a SllvesLre, a qulen sabe
ha defraudado, le dlce: «Ml Ceneral: vd. fue ml maesLro en el LerrlLorlo del Carb, en donde
consegul la reallzaclón de mls ldeales y alegrlas. ÞermlLa a esLe dlsclpulo, que se exLrallmlLó de
la senda que le marcó el MaesLro, el poder esLrechar, anLes de su marcha, la mano de su gula,
de su modelo, del Ceneral de alma grande y corazón generoso. ÞrofundamenLe emoclonado se
lo plde su flel y ulLlmo subordlnado, Luls 8uedas Ledesma.».
[101]
SllvesLre guardó la carLa enLre sus documenLos, pero no conLesLó. uuranLe cuaLro arlos,
empleó su Llempo en ruLlnarlas mlslones de escolLa a la lamllla 8eal, con una escapada para
esLudlar las Lecnlcas francesas en la Cran Cuerra, ya en dlclembre de 1916, vlslLando el puesLo
de mando del general ue CasLelnau en la Champana. lue ascendldo a general de dlvlslón el 3
de [ullo de 1918, fecha en la que 8erenguer reclbló el mlsmo nombramlenLo, los dos con
anLlguedad del 29 de [unlo.
[102]
Las dlferenclas de anLlguedad en el servlclo hablan desaparecldo al acceder al rango de
dlvlslonarlos. Alfonso xlll manLendrla hacla ambos una sóllda amlsLad. uuranLe Lres declslvos
anos -de 1919 a 1921-, SllvesLre y 8erenguer serán los ojos Jel key en Marruecos.

Dn alto co%isario %uere escri)iendo sus /ue0as al Bo)ierno

A Marlna le habla sucedldo lranclsco Cómez !ordana. llel servldor del LsLado y amlgo de
Alzpuru
[103]
, en cuaLro anos soporLó !ordana ocho goblernos -uaLo, 8omanones, Carcla ÞrleLo, uaLo
oLra vez, Carcla ÞrleLo de nuevo, luego Maura, Carcla ÞrleLo por Lercera vez y 8omanones por
ulLlmo-, lncluyendo en el loLe dlez mlnlsLros de la Cuerra, nueve de Marlna, nueve Lamblen de
Cobernaclón, dlez de lomenLo, oLros nueve de LsLado y dlez de Paclenda. Lsos clncuenLa y
sleLe mlnlsLros Lenlan Lodos [urlsdlcclón (capacldad de lnLervenclón) sobre la AlLa Comlsarla,
Lodos exlglan, ordenaban, lnLenLaban manlpular y, al fln, desesperaban al alLo comlsarlo.
!ordana murló como no podla ser menos: sobre la mesa de su despacho en 1eLuán, a
prlmera hora de la Larde del 18 de novlembre de 1918, cuando repasaba un largo memorlal de
agravlos que acababa de Lermlnar y que escrlbla a 8omanones -presldenLe del Conse[o y, a la
vez, LlLular de la carLera de LsLado-, donde pedla coherencla y rlgor al Coblerno. !ordana se lo
Lenla que haber pedldo al slsLema, al reglmen. una qulmera en ambos casos. Al morlr, de[ó una
obra no consolldada: el enLendlmlenLo con Ll 8alsunl, pacLo sellado en Ll londak de Aln ?edlda
(ruLa de 1eLuán a 1ánger), el 20 de mayo de 1916, en una ceremonla colorlsLa, en la que la
harka ralsunlsLa y las Lropas de !ordana se unleron en un slngular cruce de respeLos, luego
reforzados con ocaslón de los combaLes por la poseslón de Ll 8luLz, en la lndómlLa cáblla de
Anyera (29 de [unlo), donde espanoles y yeballes formaron oo mlsmo ejétclto. !ordana no se
aLrevló con lo esenclal: pedlr al Coblerno la desLlLuclón del despresLlglado Muley el Mhedl, para
asl enLregar el [allfaLo a su me[or posLor, Ll 8alsunl.
Aquel abrazo mlllLar hlspano-yeball en Ll londak ocurrló no le[os del gran árbol donde
C'uonnell y Muley el Abbas hablan sellado el fln de la guerra de 1860. Ll vle[o roble proLegla
con su sombra ese noble referenLe pacLlsLa. Ll blnomlo 8erenguer-SllvesLre acabarla con el. Sln
remordlmlenLos.

Silvestre vuelve a 'arruecos $ =icasso renuncia a ser %inistro

SllvesLre volvló a Marruecos cuaLro anos despues de su relevo enmascarado Lras el
desdlchado asunLo Alkalay. Ll 12 de agosLo de 1919 Loma poseslón en CeuLa como comandanLe
general. Ln 1eLuán le esperaba 8erenguer. no era sólo el alLo comlsarlo, slno uno de los pllares
del reglmen.
Ln 1916 8erenguer habla sldo nombrado gobernador mlllLar de Málaga, cargo que le
caLapulLó al ascenso a dlvlslonarlo (3 de [ullo de 1918) y luego al mundo de la pollLlca, su
verdadera naLuraleza: el 30 de [ullo slgulenLe marchaba a Madrld para hacerse cargo de la
SubsecreLarla de Cuerra a las órdenes del general Marlna, enLonces LlLular del ramo en el Lercer
Coblerno Maura.
Con los llberales de Carcla ÞrleLo en el poder, le fue ofreclda a 8erenguer la carLera de
Cuerra. no lo dudó. ? el 9 de novlembre de 1918 fue nombrado mlnlsLro.
Casl al mes del falleclmlenLo de !ordana, el 11 de dlclembre de 1918, 8erenguer, que
llevaba enLonces sólo dos dlas como mlnlsLro de la Cuerra, lograba de Alfonso xlll, movldo por
«la experlencla de nuesLra acclón de ÞroLecLorado en Marruecos», la flrma de un 8eal uecreLo
que lmponla la supreslón del puesLo de general en [efe del L[erclLo de Lspana en Áfrlca y su
separaclón de las funclones de la AlLa Comlsarla. La medlda fue blen vlsLa por la oplnlón
parlamenLarla y perlodlsLlca.
Ll Lercer Coblerno Carcla ÞrleLo Luvo vlda eflmera, y el 3 de dlclembre de 1918 volvla el
conde de 8omanones a palaclo. 8erenguer enLraba en la nueva comblnaclón mlnlsLerlal, pero al
poco Llempo renuncló, decldldo a concenLrar sus energlas en Marruecos: el 26 de enero de
1919 era nombrado alLo comlsarlo, Lomando poseslón, en 1eLuán, el 2 de febrero slgulenLe. Ll
nombramlenLo llegó Lras un lnLenso debaLe enLre Alfonso xlll, el mlsmo 8erenguer y
8omanones. Ll arlsLócraLa cooveocló a su proplo candldaLo ldeal, Manuel Conzález PonLorla,
para que renunclase a esa maglsLraLura, y esLe mlsmo lo reconocerla en el Congreso de 1921:
«... al morlr el general !ordana y quedar vacanLe la AlLa Comlsarla, sln proveer esLuvo duranLe
dos meses, y duranLe ellos hube de reslsLlr las LenLaclones que, a la noble amblclón de lr a
desempenarla, me ponla la enLonces enLranable amlsLad del Senor Conde de 8omanones
(8umores)»
[104]
.
Cuando 8erenguer pasa a Marruecos, queda como subsecreLarlo de Cuerra un brlgadler
de acLlLud reservada, aLareado en lo suyo, flgura nada hablLual en los paslllos de 8uenavlsLa,
oflclal de LsLado Mayor, y laureado en 1893: se llamaba !uan Þlcasso. 1enla sesenLa y dos anos
y era casl un desconocldo en la mlllcla. ? a el le fue propuesLo el cargo de mlnlsLro, en febrero
de 1919.
Ll esLupor de Þlcasso fue noLable, pero más lo fue su declslón. A qulen le propuso el cargo
(¸8omanones?) le repllcó con amable flrmeza: «Þues se lo agradezco mucho, pero mlre usLed,
preflero segulr Lraba[ando en lo mlo y ser lo que soy, un mlllLar honrado.»
[103]

Dn alto co%isario se desdice $ un co%andante pide a)rir cuentas

uos veces mlnlsLro de la Cuerra -con Carcla ÞrleLo y 8omanones-, 8erenguer ocupa la
AlLa Comlsarla en la prlmavera de 1919, pero no se consldera doLado del suflclenLe poder,
LanLo pollLlco como mlllLar. 1raLará de correglr ese voclo con dos acclones: la acumulaclón de
compeLenclas, y la colocaclón de amlgos fleles en los puesLos clave. Ln esos planes enLraba
SllvesLre y Lenla que sallr Alzpuru, enLonces comandanLe general de Melllla.
8erenguer y SllvesLre llegaron a pacLar un condomlnlo mlllLar sobre Marruecos: mandarla
el prlmero sobre el con[unLo y e[ecuLarla las órdenes el segundo. La posLerlor Leorla de sus
vle[as rlvalldades no es apllcable al verano de 1919.
Pablendo quedado dlsponlble una vacanLe de LenlenLe general, dos eran los candldaLos
prlnclpales: Mlguel Þrlmo de 8lvera y el proplo Alzpuru. Ll beneflclado fue Þrlmo, y el prlmero
en enLerarse serla SllvesLre, Lodavla de servlclo [unLo al 8ey. SllvesLre le comunlca Lal elecclón a
8erenguer. ? esLe, desde 1eLuán, le responde asl el 19 de [ullo de 1919: «Cuerldo Manolo.
8eclbo Lu carLa en que me das la noLlcla del próxlmo ascenso de Mlguel Þrlmo, lo que varla algo
nuesLros planes, aplazándolos. ?o me alegro por el, pero lo slenLo, porque no se pueden
reallzar por ahora nuesLros proyecLos, pues aunque esLoy muy conLenLo con Alzpuru, que en
realldad lleva aquello (el 8lf) muy blen, y esLá ahora recoglendo, con facllldad, el fruLo de la
larga acclón pollLlca que alll habla desarrollado, me agradarla más que Lu esLuvleras alll, porque
enLre nosoLros serla más fácll resolver Lodas las cuesLlones y nuesLra comunldad de ldeas serla
una garanLla para abordar la labor aun no empezada...»
[106]
A conLlnuaclón, 8erenguer hace referencla a oLro poslble relevo, que exponla asl:
«8especLo a lo de CeuLa, no creo que la marcha de Arralz pase de ser un rumor sln fundamenLo,
a ml no me ha dlcho nada, pero ya habla corrldo Lamblen por aqul, y preveyendo (slc) esa
evenLualldad, habla escrlLo al MlnlsLro (Luls de SanLlago) que modlflcase algo ml slLuaclón en
esLa parLe de la Zona (de ÞroLecLorado), aprovechando esa clrcunsLancla, de produclrse.»
[107]
La clrcunsLancla se lba a produclr, porque provenla de oLra, ya consumada: la Lragedla de
kudla 8auda.
Clnco dlas anLes de que 8erenguer escrlblera a SllvesLre, el 12 de [ullo de 1919, el nudo de
poslclones espanolas de kudla 8auda, audaz avanzada planLada en el valle de uad-8as -ulLlmo
sangrlenLo campo de baLalla en la campana de 1860-, era conLraaLacado por la harka
ralsunlsLa que, en marea lrreslsLlble, dlspersó a las unldades del coronel 8odrlguez del 8arrlo.
Se LraLaba del ulLlmo acLo de una sanuda pelea lnlclada, en LanLeo, el vlernes 10. ?eballes y
espanoles llegaron repeLldas veces al cuerpo a cuerpo, lmponlendose los prlmeros por su
deLermlnaclón y el uso de modernlslmo maLerlal para la epoca: bombas de mano
-provenlenLes del eflcaz conLrabando de armas-, que hlcleron Lrlzas las deblles defensas del
dlsposlLlvo espanol. Pubo un aluvlón de ba[as por ambas parLes. La operaclón, enLendlda como
una «sencllla operaclón de pollcla» por el comandanLe general de CeuLa, Arralz de Conderena,
habla derlvado en un acuchlllamlenLo sln cuarLel. Ll hecho causó sensaclón. Marruecos, la
colonla sumlsa, rebelde de nuevo, degollaba a sus ocupanLes. Se habló de «LresclenLas o
cuaLroclenLas ba[as espanolas» en las páglnas de íl 5ol. Luego se dlo la clfra de 124 ba[as, de
ellas, 38 muerLos y de esLos, cuaLro oflclales. Þero la emoclón naclonal fue calmada por la
mlsma prensa, que se encargó de dlvulgar que los 34 muerLos de Lropa «eran Lodos lndlgenas»
(efecLlvos de 8egulares), con lo que la pena, por fuerza, Lenla que ser menor para Lspana.
[108]
Þero las ba[as hablan sldo 183, y los muerLos ascendlan a 79, de ellos 7 oflclales y 39
soldados «europeos»
[109]
.
8odrlguez del 8arrlo, Lras quedar en enLredlcho, serla más Larde ascendldo a brlgadler.
Þero Arralz fue relevado de lnmedlaLo. Su susLlLuLo fue SllvesLre, que Lomó poseslón de su
nuevo desLlno en CeuLa, [usLo LrelnLa dlas despues del reves de kudla 8auda. ?a esLaba
formada su comoolJoJ Je lJeos con 8erenguer.
1ranqulllzado en ese punLo, 8erenguer conslderó llegado el momenLo de asumlr toJo el
mooJo en Marruecos. Ll 23 de agosLo, un 8eal uecreLo daba forma a ese poder omnlmodo.
AnLonlo 1ovar, LlLular enLonces en el mlnlsLerlo de la Cuerra, se llmlLó a LesLlflcar sobre las
varlanLes admlnlsLraLlvas que le eran sugerldas, y que aprobaba el 8ey.
no eran cosa baladl Lales varlanLes. Al alLo comlsarlo le correspondlan «la lnlclaLlva en las
operaclones y la aprobaclón de los planes para ellas», ser «responsable de la pollLlca que se
slgue en la zona de ÞroLecLorado», y ser Lamblen «el [efe dlrecLo de las oflclnas y servlclos de
lnformaclón y de Þollcla». A su vez, reallzarla «la lnLervenclón dlrecLa en el uso de los fondos
para obras de campana, que no podrán emplearse sln su prevla auLorlzaclón». Þor ulLlmo,
dlspondrla del uso de «Lodas las comunlcaclones radloLelegráflcas y Lelefónlcas, con
preferencla a Lodas las demás auLorldades que de el dependan, y, aslmlsmo, de Lodos los
medlos de LransporLe»
[110]
.
Þor sl no fuera basLanLe, el alLo comlsarlo asumla el cargo de lnspecLor del L[erclLo de
Áfrlca. 8erenguer querla dlsponerlo Lodo y saberlo Lodo en Marruecos. ?a lo Lenla. Lmpero, ese
mando absoluLlsLa le sumergla en un proceloso mar de responsabllldades. nl Þlcasso nl Agullera
olvldarán esLas aLrlbuclones.
una semana despues, 8erenguer volvló a senLlrse lnsaLlsfecho en su vlslón del problema
colonlal. Ll 1.¨ de sepLlembre de 1919 oLro 8eal uecreLo solvenLaba esa lnsaLlsfacclón.
8erenguer lograba del 8ey que anulase lo que el mlsmo le habla sugerldo dlez meses anLes
slendo mlnlsLro -separar la AlLa Comlsarla del puesLo de general en [efe del L[erclLo en
Áfrlca-, quedando ahora lnvesLldo de ambas compeLenclas. Ll general se desdecla y el LsLado
con el. 8erenguer reclbla no ya más poder, slno el poder absoluLo en Marruecos. ? no más
responsabllldades, slno Lodas las responsabllldades, que lrlan a cuenLa del LsLado. 8erenguer
querla ser ptlmet cóosol en Áfrlca. Þues lo era. ? con Lodas las consecuenclas. no querla de[ar
margen a los errores en aquel verano de 1919, pero empezó a comeLerlos. Ln engreldas
declaraclones al dlarlo íl 5ol, aflrmó: «Ll pueblo espanol puede esLar seguro de que la obra de
Marruecos se llevará a cabo y con exlLo, sln combaLes.» Lsperaba consegulr su empeno «sln
ba[as, aparLe alguna acclón alslada que pueda ocurrlr», conslderando «como un fracaso el Lener
que pedlr más fuerzas»
[111]
.
ueLrás habla oLros errores: no enLender -nl aLender- las senales premonlLorlas de
fracaso. LsLaban a la vlsLa de 1eLuán. Ln las alLuras de 8enl Salah, a dos kllómeLros de la cludad.
Con buenos prlsmáLlcos se las dlsLlngula. Los cadáveres de 33 hombres: cuaLro espanoles -Lres
oflclales y un sargenLo- y 29 motos de 8egulares, dos de esLos oflclales. 1odos muerLos por
Lspana. Sólo quedaban sus osamenLas. Llevaban alll desde el 3 de abrll de 1919, cuando fueron
sorprendldos en oLro conLraaLaque ralsunlsLa.
[112]
Los muerLos de 8enl Salah segulrlan en sus puesLos hasLa enero de 1920, cuando un gran
mlllLar, el LenlenLe coronel CasLro Clrona, salló una noche con su genLe de 1eLuán, alcanzó en
rápldo avance aquella alLura e lnsLaló en ella un blocao «sln dlsparar un Llro». Luego dlo
sepulLura decorosa a aquellos resLos, «a los que el Llempo y la acclón de los bulLres hablan
puesLo en el esLado de no poder ser ldenLlflcados»
[113]
.
SllvesLre se adelanLarla, en 8auda, a lo que CasLro Clrona harla meses despues en 8enl
Salah. Su llegada, en aquel agosLo de 1919, devolvló la moral a las Lropas. Ll 8 de ocLubre subla,
resuelLo, hasLa kudla 8auda y ordenaba «el desmanLelamlenLo de la poslclón», asl como «la
lnhumaclón de los cadáveres que yaclan lnsepulLos en el campo de baLalla desde el mes de
[ullo»
[114]
. LsLaban desLrozados: velnLlocho de ellos quemados y no pocos LorLurados anLes de
morlr. un avlso de Abarrán.
Los denomlnados «sucesos de 8auda» manLuvleron en vllo a Lspana por unos dlas. Luego
se apagaron las angusLlas populares y volvló la ruLlna, la descerebraclón pollLlca y mlllLar.
Menos en un parlamenLarlo y comandanLe de LsLado Mayor. Ll 19 de agosLo de 1919 se
oyeron en el Congreso de los ulpuLados esLas profeLlcas palabras: «Ln Marruecos vendrá una
caLásLrofe, y es necesarlo abrlr una cuenLa para saber a qulen corresponden las
responsabllldades, porque llegado el momenLo del desasLre Lodas caerán sobre un e[erclLo que
no Llene las condlclones necesarlas para acLuar alll, y, enLonces, vosoLros, hombres publlcos,
que sols verdaderamenLe responsables de la pollLlca marroqul, encogerels vuesLros hombros y
de[arels caer las responsabllldades en los hombres que vlsLen el unlforme mlllLar.» Ll mlsmo
dlpuLado, dlas anLes, habla crlLlcado «el especLáculo que esLá dando el ÞarlamenLo,
ocupándose de cuesLlones pequenas, olvldando las más esenclales para la vldanaclonal», y
deducldo que sl Lal acLlLud a muchos producla «desvlo» a el le causaba «despreclo», orlglnando
un prolongado alboroLo.
[113]
Se llamaba !oaquln lan[ul Conl, era naLural de vlLorla y Lenla LrelnLa y nueve anos. Su
llbto Je coeotos por los asunLos de Marruecos nunca se abrlrla en el ÞarlamenLo.

8ap#tulo
El ca%ino de Annual

E01rcito, dinero $ 'arruecos, conflicto de lar*o alcance

Ll L[erclLo que Alfonso xlll heredó en 1902 era un cuerpo Lan desmade[ado como lnmenso:
en los escalafones de 1900 flguraban 329 generales (203 en reserva) y nada menos que 23.767
oflclales (7.910 en reserva), para unos efecLlvos de clases y Lropa de 110.926 hombres, es declr,
un oflclal por cada cuaLro soldados.
[116]
C lo que venla a ser lo mlsmo: habla un general dlsponlble por cada 234 efecLlvos (medlo
baLallón).
Ll dlslaLe equlvalla a que era poslble conLar coo sels qeoetoles pot teqlmleoto. ue Lan
enloqueclda proporclón, se deducla que los baLallones podlan ser mandados por coroneles, las
companlas por comandanLes y los peloLones por caplLanes, y los LenlenLes eran poco menos
que sargenLos. Lra aquel un e[erclLo de oflclales. Þero sln soldados. Þorque no se les enLrenaba.
Ln 1909, el ano del prlmer Curugu Lráglco, presenLaba el L[erclLo espanol casl el doble de
generales de dlvlslón en acLlvo que el brlLánlco (60 por 34), Lenlendo un e[erclLo de llnea muy
lnferlor en numero: 111.433 hombres frenLe a 374.000 efecLlvos brlLánlcos. Además, le
lgualaba en brlgadleres (120 espanoles por 119 lngleses), y le superaba, con creces, en
coroneles y LenlenLes coroneles: 419 y 837 frenLe a 377 y 440 en el brlLánlco. Aquel L[erclLo
dlsponla de LrelnLa LenlenLes generales -nlnguno de los cuales luchó en el Marruecos de
1909- mlenLras que lrancla y ÞorLugal sólo presenLaban Lres cada uno, lLalla Lenla clnco y
Cran 8reLana quedaba en velnLe.
[117]
Ll lnfame slsLema de teJeoclóo o metóllco -el pago de una deLermlnada cuoLa para
eludlr el recluLamlenLo obllgaLorlo- fue subsanado, de manera parclal, por la Ley de
8ecluLamlenLo de 1912, puesLa en ple por el general Luque. Þero la me[ora era un espe[lsmo:
conslsLla en la poslbllldad de, Lranscurrldos clnco meses de servlclo (el supuesLo perlodo de
lnsLrucclón), llbrarse del resLo del compromlso (oLros LrelnLa y un meses), pagando dos mll
peseLas y prevlo lnforme de los oflclales anLe el sollclLanLe.
[118]
Ll slsLema Lermlnó generando una cadena lnenarrable de abusos, prevarlcaclones y
plllerlas de Lodo Llpo y condlclón.
Sl en Alemanla e lLalla la relaclón oflclal-soldado se slLuaba en la proporclón 1 a 20
-baremo que subla a nlvel de 1 a 23 en el caso del L[erclLo frances-, en Lspana se quedaba en
la lncomprenslble coLa de 1 a 4. Sólo despues de Annual se alcanzaron promedlos más
razonables, del orden de 1 a 17.
ue resulLas de ello, muy cerca de la mlLad del ÞresupuesLo del LsLado -en el perlodo
19001906-, se perdla en el sumldero de los sueldos, lmpldlendo Loda poslbllldad serla de
reposlclón del obsoleLo maLerlal. Ln oposlclón, lLalla sólo gasLaba la sexLa parLe de su
presupuesLo en sueldos para su L[erclLo, lrancla elevaba ese llsLón al sepLlmo de su
presupuesLo y Alemanla más. ue la fosa de ulLramar surgló un e[erclLo mondado al hueso,
repleLo de oflclales, peleados slempre por un desLlno. un e[erclLo de unlformes sln saber
adónde lr (luchar) nl a qulen mlrar (pedlr). una mlllcla honrada, frusLrada y pobre. un e[erclLo al
que se acusó de Loda la derroLa, cuando su responsabllldad la comparLla con la Lorpe pollLlca de
LsLado.
8esLelro supo deflnlr la crlsls y sus agravanLes, cuando en 1921 dl[o que, al reLornar de
ulLramar, «se emprendló una campana conLra el L[erclLo, sosLenlda especlalmenLe por
prlmaLes conservadores, para desLrozarle por compleLo y que no pudlera servlr de fuerza
revoluclonarla denLro del pals, y cuando se le Luvo blen desLrozado, se dedlcaron Lodas las
energlas de los consLrucLores de la naclonalldad espanola a fabrlcar oLro L[erclLo». ? al
pregunLarse sl ese e[erclLo serla «naclonal», el dlpuLado soclallsLa aclaró: «no, un L[erclLo con
muchos cuadros aparenLes de soldados que permlLlesen Lener una gran oflclalldad, lo más
oclosa poslble en las manos de los Coblernos. ? asl se empezaron a fabrlcar, a Lodo vapor, en
las Academlas, nuevos oflclales que nadle sabla para que haclan falLa...»
[119]
Ln 1893, cuando Cuba encara su deflnlLlva rebellón, Lenla Lspana 362 generales (231 en
reserva), con 1.769 coroneles y LenlenLes coroneles. Ln 1921, el ano de Annual, los coroneles y
LenlenLes coroneles hablan pasado a ser 2.636, el 30 por clenLo más que en 1893, pero los
generales hablan subldo a 832, el 48 por clenLo más.
Lscandalosa era la reserva del generalaLo, que en velnLlsels anos habla aumenLado de 231
efecLlvos a 662, el 163 por clenLo.
Se habla querldo poner coLo al dlsparaLe, con la llamada omottlzoclóo de 1918, con el
ob[eLlvo de consegulr la reducclón del 23 por clenLo de las vacanLes. Ll lnLenLo acabó en una
farsa. AugusLo 8arcla y 1relles, dlpuLado lndependlenLe, demosLrarla en el Congreso, con clfras
oflclales en la mano, que, sl de enero de 1918 a [ullo de 1922 se produ[eron 731 ba[as en el
rango de coroneles, el numero de alLas fue de 737, luego sólo se hablan «amorLlzado 14
plazas», muy le[os de las 190 prevlsLas. Þeor fue el resulLado en las fllas de LenlenLes coroneles,
donde el numero de ba[as fue de 1.441, y el de alLas, de 1.640, esLo es, un aumenLo de 199
plazas, «}en pleno reglmen de amorLlzaclón!»
[120]
, exclamarla lndlgnado 8arcla. ? las 2.103 bojos en comandanLes se hablan Lransformado
en 2.416 oltos.
Cambó habla reallzado, anos anLes, un acerLado resumen para deflnlr esLe problema
crónlco del L[erclLo. Ln un debaLe manLenldo en 1919 con el enLonces mlnlsLro de Paclenda, La
Clerva -en el cuarLo Coblerno Maura-, dl[o: «Más claro, sl resulLa que en Lspana los
coroneles y los comandanLes cobran sueldos lnsuflclenLes, no se debe resolver el problema
ascendlendo los coroneles a generales, y los comandanLes a LenlenLes coroneles, slno
aumenLarles los sueldos en su propla caLegorla (Muy blen).»
[121]
Aprobaron sus palabras, pero nadle le hlzo caso alguno.
ulnero habla, pero muy mal empleado. Þues sl en 1909 el presupuesLo del MlnlsLerlo de la
Cuerra ascendla a 218 mlllones de peseLas, y en 1913 subla hasLa 364 mlllones, en 1918
alcanzaba ya los 429 mlllones -meLrópoll, 317 mlllones, Marruecos, 112-
[122]
, para slLuarse, en el e[erclclo de 1920-21, en los 627 mlllones: meLrópoll, 480 mlllones,
Marruecos, 147.
[123]
Lo cual agudlzaba un slnsenLldo permanenLe: la guerra esLaba eo Marruecos, no en
Lspana. Sln embargo, era en esLa donde se volcaba el 76,33 por clenLo del presupuesLo del
L[erclLo. A ello se agregaban los gasLos del MlnlsLerlo de Marlna, que no hablan sldo cosa
menor: 2.282 mlllones enLre-1908 y 1921.
[124]
Ll desequlllbrlo sólo desaparecerla despues de la muerLe de SllvesLre y de su e[erclLo. Ln el
presupuesLo de 1921-22 los gasLos del MlnlsLerlo de la Cuerra sublrlan a 1.036 mlllones: 334
para la Þenlnsula y 302 para Marruecos.
[123]
Þara enLonces, el deflclL del presupuesLo espanol ascendla a 1.410 mlllones. ? habla sldo
de 33 mlllones en 1909. Ln Lan sólo doce anos se habla mulLlpllcado por cuarenLa veces:
Marruecos Lenla la culpa.
LsLas ofensas a las flnanzas naclonales y a la lóglca casLrense aumenLaban sl se sabla que,
por la ley de 1918, se habla dlspuesLo la creaclón de un lucldo e[erclLo de dleclsels dlvlslones,
cuando Mlguel Þrlmo de 8lvera reconocerla, «ba[o su flrma, que basLa con doce dlvlslones para
las necesldades de nuesLro pals»
[126]
. ? no habla una sola dlvlslón dlsponlble en Loda Lspana cuando SllvesLre la pldló en la
angusLlosa Larde del 21 de [ullo de 1921. nl una sola dlvlslón compleLa. una dlvlslón que Lenla
que haber esLado llsLa para embarcar en los puerLos merldlonales de la Þenlnsula rumbo a
Melllla para llegar a su desLlno en doce horas, como recordarla, lndlgnado, el dlpuLado ÞrleLo
en el Congreso.
[127]
nunca lo esLarla. 1ampoco lo esLarla la Lscuadra. SllvesLre y los suyos morlrlan por ello.
uesde 1913, al ano de la lmplanLaclón del ÞroLecLorado, hasLa 1921, el volumen de gasLos
del MlnlsLerlo de la Cuerra ascendló a 2.334 mlllones. Sumados a los 890 mlllones gasLados en
Marruecos en ese mlsmo perlodo, llegaba a los 3.244 mlllones. ? como a esLos deblan
lncorporarse los 1.897 mlllones empleados en Marlna desde el mlsmo ano de 1913, el LoLal
subla a la fanLásLlca clfra de 3.141 mlllones de peseLas.
[128]
Pabla oLros excesos, y de regla declslón. Þor la ley de 1918, los guardlas alabarderos, en su
mayorla suboflclales, Lenlan unos haberes de dos mll peseLas anuales. Þero por una 8eal Crden
del 17 de ocLubre de 1919, los mlsmos guardlas del Cuerpo de Alabarderos pasaban a perclblr
sueldos de sels mll peseLas, «permlLlendoseles llegar hasLa el empleo de caplLán a los efecLos
del sueldo, permaneclendo de sargenLos»
[129]
. MlenLras LanLo, los sargenLos del L[erclLo, cuyo sueldo máxlmo era de 1.300 peseLas
anuales, perclblrlan, anos despues, 2.241 pLas.
[130]
una sublda del 200 por clenLo para los alabarderos del 8ey y un aumenLo del 49,40 por
clenLo para la arrulnada suboflclalldad del L[erclLo.
Las ln[usLlclas desLruyeron la moral del soldado: sl en plena guerra conLra LsLados unldos
los deserLores o prófugos alcanzaron nlveles del 4,62 por clenLo, ese porcenLa[e subló en 1914
a proporclones lnsosLenlbles, el 22,09 por clenLo.
[131]
Lspana se esLaba quedando sln L[erclLo y nl se daba cuenLa. Se habla perdldo la ldea de
L[erclLo, prlmero desde la mlllcla y luego desde el poder. Los goblernos, y los cuadros recLores
del L[erclLo, olvldaron lo esenclal en cuesLlones mlllLares: formar buenos soldados, darles un
LraLo dlgno y enLregarles el me[or maLerlal, y poner a su cabeza a mandos compeLenLes fruLo
de una severa selecclón, con ensenanzas a[usLadas a su funclón. Los Lres propóslLos fallaron en
cadena. ? el L[erclLo comenzó a deslnLegrarse. Sobrevlno asl una compleLa anarqula.

.a 8orona $ el E01rcito, re,enes de la con/uista

Los mundos marroqules aparecleron, para la aLrlbulada Lspana casLrense de prlnclplos de
slglo, como un lugar de redenclón donde recuperar la necesarla convlcclón del mlllLar que, sl
neceslLa de la glorla, Lamblen neceslLa senLlrse uLll anLe su conclencla hlsLórlca. Luchar en
Marruecos, conLra su LerrlLorlo, su cllma y sus hombres se enLendla, lncluso, como una
explaclón, porque la derroLa anLe LsLados unldos segula LorLurando el alma colecLlva y el
recuerdo personal: la mayorla de los oflclales desLlnados en Áfrlca hablan combaLldo en Cuba y
llllplnas. Aquella afrenLa neceslLaba ser vengada, anLe un flero enemlgo. Marruecos
represenLaba la perfecclón en ese reLo: un espaclo mlLlco -el recuerdo de la campana de
1839-60 pesó en un senLldo exóLlco y a la vez cándldo- en la nueva emoclón afrlcanlsLa, y
hasLa en la movlllzaclón rellglosa y raclal que se apoderó de no pocas menLes. Ll ÞroLecLorado
empezó asl como una conqulsLa de presLlglos, de pomposas segurldades esLraLeglcas
-defender la loJepeoJeoclo de Lspana desde la orllla afrlcana-, de grandes rlquezas mlneras
y supuesLas Llerras ferLlles -dos grandes enganos-, de someLlmlenLo de almas bárbaras y de
aflrmaclón clvlllzadora de lo europeo y crlsLlano sobre una raza lnculLa, lnferlor. Los franceses
de Þolncare pensaron lo mlsmo sobre Marruecos. La dlferencla: llevaron conslgo me[ores
generales.
losot el ísttecbo se convlrLló en una apaslonada dlvlsa de combaLe. Mlles de hombres,
como mlllLares, y clenLos de famlllas, como colonos, creyeron en esa senal, que una pollLlca
lrresponsable -la de 8omanones y uaLo- enarboló una vez sellados los acuerdos de
ÞroLecLorado en novlembre de 1912. LsLos lmponlan el vasalla[e de Marruecos al Jlktot
franco-brlLánlco, pero eran los espanoles qulenes lban a poner en [uego no sólo el mayor
esfuerzo soclal, slno la suerLe de su L[erclLo, la paz mlsma de su pollLlca lnLerna y la lnLegrldad
de su slsLema monárqulco.
Ll mlllLar espanol era bombte Je lmposlbles, y ese esplrlLu audaz y Lerco, a lo CorLes y a lo
Þlzarro, campeador y alLlvo, revlvló con energla reLadora en la empresa afrlcana. Ll 8lf y ?ebala
se convlrLleron en compos Je totoeo para el L[erclLo.
Alfonso xlll asumló, como empeno personal de la Corona, la ldea colonlal en Marruecos,
cuando sl habla medlos económlcos, no habla gesLlón eflcaz, nl menos aun resulLados
convlncenLes, nl Lampoco anLecedenLes esperanzadores. Cambó desLrulrla ese mlsLlclsmo
colonlal con una bruLal frase en el Congreso: «¸Cue empresa de Marruecos, sl Lspana es un
pals que Llene perfecLamenLe demosLrada su lncapacldad como pueblo colonlzador?»
[132]
Ll 8ey LuLeló ese esfuerzo LlLánlco de la naclón, de su reglmen y del L[erclLo, cuando nl
habla e[erclLo, nl ganas de que hublese uno y consecuenLe con su funclón, mlenLras quedaba
muLllada la pollLlca de LsLado y el pals enLero era someLldo a una durlslma prueba.
lrancesc Cambó, en oLro memorable dlscurso anLe el Congreso, advlrLló: «Poy, y cada dla
más, se va perdlendo la esperanza de que nuesLra acLuaclón en Marruecos slrvlera, como
algunos esperábamos, de rehablllLaclón de Loda una hlsLorla de verguenzas en la colonlzaclón
de ulLramar, que vlnlese a dar a la pobre Lspana, desangrada y deshecha por las dlscordlas de
sus hl[os, un ldeal colecLlvo que a Lodos nos hermanase y que fuese creador de un nuevo
paLrloLlsmo...»
Aquel 4 de novlembre de 1913, Cambó prevlno de que «slgue en Marruecos el camlno de
Cuba, que esLamos preparando la mlsma calda que Luvlmos en ulLramar y que la esLamos
preparando a las puerLas de Luropa. ? que alll vamos a poner de manlflesLo, a los o[os del
mundo, Lodas las verguenzas y Lodas las lnepclas de nuesLra decadencla». Ln su alegaLo, el llder
de la Lllga apunLó a la Corona: «A lo de Marruecos se ha de poner un Lermlno pronLo, muy
aprlsa. Con una realeza sln defensor y con un facLor como el de Marruecos, puede ser muy
negro el porvenlr de Lspana.»
? como sl pudlera prever el ascenso de Alfonso xlll a máxlmas coLas de presLlglo -su
lnLervenclón en pro de los prlsloneros de guerra en el confllcLo de 1914-1918-, y, a la vez,
anLlclpar lo que sucederla despues, anadló Cambó: «? recordarels Lamblen, los que hayáls leldo
la PlsLorla, que los momenLos de gran popularldad de los Þrlnclpes muchas veces esLaban muy
cerca de los camblos de reglmen.»
[133]
Ln dos anos, el alfonslsmo de modellca neuLralldad reclblrla honores mundlales
[134]
, pero en ocho vendrla Annual. ? en dlez más, la ll 8epubllca. ? nadle, nl slqulera el L[erclLo,
esLarla al lado de íl key cobolleto.

9iversas for%as de ,acer la *uerra $ coloni3ar en el 6if

Cuando SllvesLre hlzo su especLacular desflle caballlsLa [unLo a Marlna, en 1908, para
clausurar las slmulaclones de conqulsLa espanola en la 8esLlnga anLe Ll 8oghl, no podla saber
que lnauguraba un pecullar slsLema de domlnlo: pacLar, por dlnero, con los [efes rlfenos, la
flcclón de una Jefeoso mllltot de un deLermlnado enclave o LerrlLorlo, para luego abandonarlo
anLe el posLerlor avance espanol. Ls lo que propondrlan !ordana y Alzpuru a los Abd el-krlm.
Ll dllema de la ocupaclón colonlal en Marruecos se reducla a esLo: ocupar el pals con
fuerLes ba[as o sln sangre. Se opLó por lo segundo y con la slgulenLe ptoxls: un oflclal espanol
hacla llegar un avlso al [efe lndlgena de la zona a ocupar, expllcándole que «sl esLaba dlspuesLo
a ayudar a Lspana, podrla reclblr una subvenclón, que casl slempre oscllaba alrededor de las
qulnlenLas peseLas mensuales» (el sueldo de un caplLán). Con ese dlnero, el kald asl LenLado
Lenla que levanLar «un grupo de adepLos», a los que deberla pagar una muna (soldada) dlarla
de dos peseLas. Se formaba asl una harka (conLlngenLe) que posela del Lermlno sólo un senLldo
folclórlco. ÞlLa lo slnLeLlzarla del slgulenLe modo: «Lspana no debe olvldar que Loda labor de
peneLraclón en Áfrlca se supedlLa a Lres facLores: la 8ellglón, la ÞollLlca y el ulnero, slempre
me[or que las armas, aunque esLas y aquel deben emplearse segun convenga.»
[133]
Lse noLable reclbla, más adelanLe, un perenLorlo avlso del mlsmo oflclal, en el que se le
comunlcaba que se esLablecerla un puesLo espanol denLro de su LerrlLorlo, advlrLlendole que
habla llegado el momenLo de «hacer un gran servlclo a Lspana». Ll setvlclo conslsLla en ocupar
la poslclón domlnanLe sobre el camlno de avance de las Lropas espanolas. Al llegar esLas, el [efe
sobornado Lenla que hacer «como que era enemlgo de Lspana, y cuando esLuvlera colocado en
esa poslclón preponderanLe, de[ar acLuar a las Lropas espanolas»
[136]
. Asl Lodos quedaban saLlsfechos: los espanoles lograban grandes éxltos mllltotes y los
lndlgenas reclblan su buen dlnero, encanLados de que se les abonase aquellas canLldades por
Lan poco esfuerzo.
A la comodldad slguló la perverslón: enLerados oLros [efes de la farsa, exlglan en sus
asambleas (yemaa) que su compaLrloLa reparLlese beneflclos o luchase. Ll noLable a sueldo de
Lspana solla Lomar parLldo por su dlgnldad. Ln la slgulenLe operaclón, cuando los espanoles
desfllaban frenLe a sus poslclones, en lugar de reallzar una slmple olqotoblo y replegarse, abrla
fuego, por sorpresa, «con la Lropa que habla formado y el dlnero que nosoLros le dlmos».
8odrlguez de vlgurl harla esLe resumen: «LsLo era lo que se llamaba alLa pollLlca lndlgena.»
[137]
AzpelLla, conocedor de los embusLes colonlales en Marruecos, darla esLa oLra verslón: «Ll
moro sabla que nos enorgulleclamos con Lrlunfos comprados, y que dlmos por baLallas ganadas
lo que era producLo del soborno.»
[138]
Þero la ldloslncrasla hlspana ofrecerla una alLernaLlva lndlvlduallsLa y desde luego
honrosa.
L[emplo de ello serla el caso del caplLán !uan 8edondo, de la Þollcla lndlgena. LsLe mlllLar,
al llegar con su desLacamenLo frenLe a la cáblla de los 8enl 8u ?ahl, recorrerla a pecbo
Jescobletto las Llerras de ArrulL, ob[eLo de su [urlsdlcclón.
Ll Mlr, un noLable de la reglón, alarmado anLe la osadla del caplLán, le hlzo llegar por un
tokkos (mensa[ero) un repenLlno desaflo personal: duelo enLre [efes. uel choque -a muerLe-
se decldlrla el resulLado de la campana. Ll espanol acepLó el guanLe, y sorprendló a su enemlgo,
pues llegó hasLa el mlsmo campamenLo rlfeno, donde se presenLó solo y sln armas. Admlrado
de aquel valor, el kald de los 8enl 8u ?ahl no pudo por menos que rendlr honor a la gesLa: «Þor
esLo que haces, porque eres un vallenLe, desde esLe momenLo ml cáblla queda por enLero
someLlda al domlnlo de Lspana y puedes mandar en ella.» ue la hazana de 8edondo dlrla el
marques de valderrey «que eso me enLuslasmó de manera exLraordlnarla»
[139]
. 1al vez fue esLe mlsmo 8edondo, slendo comandanLe, qulen Lendrla Lráglco flnal en
xauen (10 de novlembre de 1920), a poco de ser Lomada la cludad sanLa. Algo parecldo a lo de
8edondo hlzo Larrea en la guerra del 8arranco del Lobo. Aquel ano de 1909, lranclsco Larrea
Llso era uno más de LanLos coroneles en Áfrlca. Þocos sablan que esLe mlllLar navarro, de
clncuenLa y cuaLro anos, barba blanca y lenLes casl slempre caldos, era un reformador naLo,
auLor de un ensayo -Otqoolzoclóo mllltot Je íspoño, 189J- donde demosLraba su LalenLo. ue
carácLer flrme y franco, lnLulLlvo y Lenaz, Larrea habla LraLado con Ll 8oghl en 1906, como
domlnador que era de la lengua y las cosLumbres rlfenas. LsLaba capaclLado para mayores
empenos que los de sosLener Melllla por medlo de conLraaLaques fronLales. ? hubo un aclerLo:
el de Marlna, al conflarle una operaclón de flanqueo hacla la lnsumlsa cáblla de Cuebdana. Ll 3
de sepLlembre de 1909 Larrea salló en pos de su ob[eLlvo con ochoclenLos hombres y una
botko auxlllar.
[140]
Þocos, en Melllla, conflaban en verlos de regreso.
Larrea llegó a Cuebdana, parlamenLó con los [efes de la cáblla, les halagó y asombró con
su pecullar sobet mooeto -expreslón coloqulal hlspano-marroqul que acredlLa al buen
negoclanLe o pollLlco-, y al fln les convencló para que colaborasen con Lspana. Ln sels dlas
logró la sumlslón compleLa. Con su resoluclón, Larrea habla sabldo vencer oLro Lemlble Curugu:
las alLuras de los monLes de Cuebdana alcanzaban los 1.800 meLros, y el área de conLacLo con
elavance espanol se conocla como la teqlóo Je los 101 bottoocos. un LesLlgo de los hechos, el
perlodlsLa aragones Leopoldo 8omeo y Sanz, más Larde dlpuLado por 8elchlLe, recordarla en
1921 la bravura y lucldez de Larrea, y de la Llerra por el someLlda dlrla que era una «reglón en la
que LresclenLos o cuaLroclenLos hombres hublesen lnmovlllzado a LrelnLa o cuarenLa mll»,
concluyendo: «Þues blen, Cuebdana se someLló sln dlsparar un solo Llro.»
[141]
Larrea -brlgadler en 1909 y dlvlslonarlo en 1911- serla nombrado comandanLe general
de CeuLa, Lomando poseslón el 8 de mayo de 1914. Al dla slgulenLe fallecla, vlcLlma de una
larvada bronconeumonla manlfesLada con lnuslLada vlolencla. Con el perdla Lspana a uno de
sus me[ores afrlcanos, un prlmer Morales.

Arruit, ro)o de tierras $ de tres %il vidas

Ln [unlo de 1914, los espanoles domlnaron la desolada llanura del CareL.
[142]
lue alll donde la Companla de Colonlzaclón -de la que el marques de valderrey fue
soclo- compró LrelnLa mll hecLáreas, moLlvada por la rlqueza mlneral y la remoLa poslbllldad
de converLlr la zona en espoclo oqtlcolo.
Lmpezaron a llegar colonos. La mayorla eran de orlgen espanol, procedenLes del
Cranesado. 1raLaban de escapar del allsLamlenLo frances y la casl segura muerLe en los frenLes
de la Cran Cuerra. Þero los nuevos duenos de las Llerras no les ofreclan un paralso, slno la
realldad de la especulaclón, algo prevlslble LraLándose de una empresa cuya «acLlvldad
conslsLló en comprar Lerrenos a cuaLro para revenderlos a velnLe». Muchos abandonaron: «La
Companla Colonlzadora les LraLó con Lal avarlcla y con LanLo despoLlsmo que hubleron de
renunclar a sus propóslLos y volverse a Argella.»
[143]
Lso les salvarla la vlda.
Los leglLlmos duenos de las Llerras, los 8enl 8u ?ahl, se quedaron sln nada, porque nada
eran los pocos mlles de duros que reclbleron sus [efes- como senuelo de un negoclo de por sl
maldlLo. nl Lenlan derecho a Lraba[ar en sus proplos campos, nl se les mlraba con slmpaLla en
las mlnas, donde los obreros espanoles eran los preferldos. Los exLran[eros les lmpedlan
llevarse a sus casas aquellas Lres o cuaLro peseLas dlarlas que slgnlflcaban la dlferencla enLre
vlvlr con dlgnldad o penar en la mlserla Lras llevar una carga de LrelnLa kllos de lena a las
espaldas, en LrayecLo de velnLe kllómeLros de lda y oLros LanLos de vuelLa, para venderla en
Melllla por dos reales hassanles.
Ll rlfeno sabla lo que le qulLaban, pues fuese mucho (las Llerras) o poco (las mlnas, cuya
rlqueza habla sldo exagerada), lo era Lodo para el. un hombre que «no es, como creen algunos,
un anlmal, una besLla de carga», como dlrla 8omeo, qulen conslderará esLos hechos, en [unlo
de 1922, como «la causa del uesasLre y no oLra»
[144]
. Lxproplaclón y hurLo. Pambre y desesperaclón. Cdlo y espera. Las genLes de 8enl 8u ?ahl
quedaron desnudas de blenes, de proyecLos, de razones. Lo perdleron Lodo. ? serla maldlLo el
CareL porque, anos despues, esos mlsmos campeslnos maLarlan a los colonos, vlolarlan a las
mu[eres, lncendlarlan gran[as y almacenes, y formarlan dos fllas de fuslleros a la sallda de una
guarnlclón rendlda por la sed, las enfermedades y el desánlmo de no haber sldo rescaLada por
los suyos, quedando sólo conflada en las leyes de la guerra. no habrla leyes. no habrla perdón.
? acabarlan con Lodos: 2.398 hombres, muerLos en qulnce mlnuLos. Culpables de robar unas
Llerras que nunca hablan vlsLo nl sablan de qulenes eran. Serla alll, en MonLe ArrulL, el marLes 9
de agosLo de 1921.

Dn %inistro sin*ularP el vi3conde de E3a

La noLlcla de la llegada del e[erclLo de SllvesLre a Annual pasó sln pena nl glorla en Madrld.
Ll [efe de Coblerno, uaLo, oLorgó al hecho una escasa relevancla.
Lduardo uaLo lradler esLaba en pollLlca por convlcclón y por necesldad vlLal. LmlnenLe
abogado, habla abandonado al canovlsmo anLes de que su LlLular fuera aseslnado en 1897, y en
el regazo de Sllvela habla ldo sublendo poslclones hasLa ser alcalde de Madrld, para luego
acceder a la Þresldencla del Congreso. Pabla chocado con Maura, pues el pollLlco mallorquln
era más llberal que muchos llberales, de los que le separaban su senLldo esLrlcLo del LsLado.
Cuando Maura, ba[o el desden alfonslno, no qulso suceder a 8omanones, uaLo se aprovechó
para formar su prlmer Coblerno. LsLaba enLonces en el Lercero -lnlclado el 3 de mayo de
1920- y pensaba durar basLanLe Llempo en esa conflanza regla. Þequeno de esLaLura pero vlvo
de pensamlenLo, con slngulares rlzos blancos sobre su frenLe despe[ada, delgado y dlsLlnguldo,
muy blen conslderado en la CorLe y consulLado slempre por las grandes flnanzas, apenas senLla
nosLalgla de su Coruna naLal y, a sus sesenLa y clnco anos, se enconLraba a gusLo en Madrld y
gobernando el pals. Con orden. Marruecos no parecla ser nlngun problema y sumlnlsLro de la
Cuerra mosLraba hechuras para resolver cualquler slLuaclón.
Luls de Marlchalar y Monreal, vlzconde de Lza, era un LlLular aLlplco del MlnlsLerlo de la
Cuerra. Ln su despacho del palaclo de 8uenavlsLa, reclnLo acosLumbrado al LránslLo ruldoso de
grandes espadones, Lza, con sus eleganLes sombreros y Lra[es blen corLados, su educada
sonrlsa y sus frases amables, hacla flgura de polltlco floo, enLuslasmado por las cosas mlllLares,
y que esLaba alll, en la solemne caLedral de la mlllcla, de paso. naLural de Madrld, Lenla
cuarenLa y nueve anos y se enconLraba cómodo en cualquler puesLo oflclal, pues conocla varlos
mlnlsLerlos por los cargos que en ellos habla ocupado. Pabla sldo dlpuLado por Sorla sln
lnLerrupclón desde 1899 hasLa 1914, y luego senador del 8elno. ÞerLenecla a la Academla de
Clenclas Morales y ÞollLlcas.
Lza era un experLo en slLuaclones económlcas y agrarlas, y cuando fue dlrecLor general de
AgrlculLura con Maura (en 1907) o mlnlsLro de lomenLo con uaLo, en el segundo Coblerno de
esLe (en 1917), reconocló enconLrarse en su elemenLo. LsLaba en Cuerra porque los anLerlores
LlLulares - Munoz Cobos, SanLlago, 1ovar, vlllalba- no eran de la conflanza de su [efe. uaLo le
habla probado en la conflagraclón mundlal, y habla quedado saLlsfecho. A el le pasaba lo
mlsmo. Þero nlnguno habla esLado en una guerra. uevoLo de la monarqula, lluslonado en su
Larea sln ser un lluso, Lza se enLendla blen con uaLo, que le manLenla a su lado como hombre
leal. Sólo mosLraba dos carenclas, pero graves para su puesLo: no Lenla nl ldea de cuesLlones
esLraLeglcas y en armamenLo moderno era un lleLrado. Lxponla una gran vlrLud: querla
aumenLar el volunLarlado del L[erclLo, lo que no le hacla popular enLre los generales.
Pabla sabldo mosLrarse resoluLlvo anLe una slLuaclón dlflcll, la creaclón del 1erclo de
LxLran[eros, empeno personallslmo de su buen amlgo !ose Mlllán AsLray. Aparecla asl un
cuerpo de choque y un e[erclLo de pago, pero sln ese carácLer mercenarlo seoso sttlcto que
lmaglnara 8omanones en 1913. Ll 1erclo de LxLran[eros, copla del modelo leglonarlo frances
Lras un vla[e de referenclas de su fundador a Argella, parecla ser la base para que Lspana se
doLase de un e[erclLo colonlal: profeslonallzado en el combaLe y renLable en lo pollLlco.
Þagando blen -seLeclenLas peseLas por una prlma de enganche «a clnco anos», o LresclenLas
peseLas «por una sola vez»-, se podla morlr en Marruecos a cuenLa del LsLado y sln severas
recrlmlnaclones parlamenLarlas. La lnLenclón de Lza era reduclr la emoclón soclal por el
funebre goLeo de ba[as en Marruecos, lo que enardecla a la oposlclón lnsLlLuclonal y
desmorallzaba la recluLa anual.
Ll proyecLo de consLlLuclón de la Leglón habla reclbldo fuerLes crlLlcas. Ll mlsmo SllvesLre
era conLrarlo al nuevo Cuerpo, y asl se lo habla hecho saber a 8erenguer, en carLa fechada el 6
de febrero de 1921: «no slendo parLldarlo de la creaclón, en esLe LerrlLorlo del 1erclo
LxLran[ero, por mulLlples razones y que ya Le expondre cuando vengas.»
[143]
Las razones de SllvesLre eran esLas: la paga de la Leglón arrasLraba a muchos de sus
veLeranos -enLre mll qulnlenLos y dos mll sollclLaron plaza-, que, además, se velan obllgados
a camblar de LerrlLorlo: la Leglón esLaba en ?ebala y no en el 8lf.
Lza, pese a que «Lodos los lnformes esLaban en conLra», cogló el expedlenLe, «deLenldo en
el MlnlsLerlo», y lo llevó al Conse[o de MlnlsLros que presldla uaLo, «enLendlendo que era
necesarlo acomeLer la empresa». La ley de 1918 auLorlzaba esa recluLa volunLarla, «penlnsular
o lndlgena». ? aunque nada decla de «soldados exLran[eros», Lza sosLuvo el prlnclplo [urldlco
de que «qulen concede lo más, concede lo menos». 1an mlrado en sus acLos, Lza Lenla cora[e
cuando hacla falLa, pues anos despues admlLlrla lo que pensaba en 1920 y con slngular
desparpa[o: «A ml, hombre clvll, no me lmporLaba Llrar los cuaLro mlllones que podla cosLar el
ensayo (la Leglón), sl esLos mlllones nos podlan ahorrar algun dla cuaLroclenLos, y sl, por dar
resulLado, quedaba ablerLo el camlno que nos condu[era a un e[erclLo colonlal.»
[146]
Ln Marruecos, y desde 1913 a 1921, se hablan desembolsado 1.023 mlllones de peseLas en
gasLos mlllLares (en los e[erclclos de 1921-22 y 1922-23 se desembolsarlan oLros 868 mlllones).
Ln soporLar, enLre 1893 y 1899, y por la fuerza de las armas, sus derechos en ulLramar, Lspana
habla gasLado 2.229 mlllones. Ln la conqulsLa de Marruecos lba a hundlr una masa de caplLal
slmllar a la sumerglda en Cuba, llllplnas y ÞuerLo 8lco.
[147]
LscaLlmar dlneros para una guerra, que duraba ya doce anos y sangraba al pals, fue una
necla declslón de LsLado que Lza Lampoco anuló. Pabla que oLorgar los credlLos que fuesen
preclsos para Lener un e[erclLo dlgno de ese nombre y llquldar esa guerra, o habla que reLlrarse
de Marruecos slo mós. uaLo no pensaba en Lales alLernaLlvas, y Lza menos aun.
Ll Coblerno gasLaba y gasLaba en Marruecos, pero escaLlmaba la confecclón de un plan
colonlal coherenLe. Ll L[erclLo sobrevlvla con lo que le daban, y, a camblo, renunclaba a lnverLlr
en maLerlal y en ldeas de colonlzaclón, con lo que sl parecla llmlLarse a sobrevlvlr, en realldad
esLaba ahorcándose.

Apaños presupuestarios $ un e01rcito en alpar*atas

Marruecos era un soco toto para el dlnero de Lspana, pero cuando se presupuesLaba para
llenarlo, podla darse el caso de que no se uLlllzase. L[emplo de ello fue la dlflcll defensa de
xauen, Lras la conqulsLa de la cludad sanLa el 14 de ocLubre de 1920. xauen habla caldo no por
la fuerza bruLa, slno por la con[unclón de la lnLellgencla y la audacla, el perfll que caracLerlzaba
a AlberLo CasLro Clrona, LenlenLe coronel de cuarenLa y clnco anos de edad. ulsfrazado de
carbonero del Ahmas, la cara Llznada, las ropas andra[osas, se habla lnLroducldo en xauen y
desvelado su verdadera ldenLldad anLe la esLupefacLa yemóo (asamblea) de noLables,
aconse[ándoles, en fluldo chel[a, rendlrse o perecer: cuaLro poderosas columnas espanolas
-navarro, SallqueL, valle[o y la suya propla- esLaban eoclmo de xauen. luese por esa
amenaza, o por la enLrega de algun dlnero, buen calmanLe de ardores bellcos
[148]
, la urbe sagrada del sepLenLrlón marroqul se rlndló. Þero una vez Lomada, habla que
defenderla. uomlnanLes de las alLuras, los gomarles abrleron un anlqullador popoeo sobre los
espanoles.
xauen, glganLesco campamenLo al descublerLo, se Lransformó en maLadero. Ll 21 de
ocLubre hubo graves perdldas: 131 muerLos segun unos
[149]
, o 108 ba[as, de ellas 13 muerLos, en daLos más flables.
[130]
lalLaban munlclones, comlda, medlclnas y... sacos Lerreros. Þero el presupuesLo de
19191920 conLenla una abulLada parLlda para esLos ulLlmos: 740.000 peseLas.
un ano despues, consumado el desasLre afrlcano, al recordar Companys a Lza lo sucedldo
en xauen, senalando que aquellos sacos Lerreros «no hablan sldo sollclLados por el general
8erenguer», el ex mlnlsLro lnLerrumpló al orador para aflrmar: «LxacLo.» ? anLe el pasmo de la
Cámara, Lza anadló: «Al ÞarlamenLo no se le debe más que la slncerldad.»
[131]
ue la Loma de xauen, gran Lrlunfo del mandaLo consular de 8erenguer, quedó una
lmpreslón: la de que la guerra esLaba tetmlooJo, cuando la cludad segula cercada y asl segulrla
hasLa la Lráglca reLlrada de 1924. Þero su aura vlcLorlosa habla servldo para que 8erenguer
reclblera el LlLulo de conde de xauen, con que le habla agraclado el 8ey.
Lza mandaba sobre un e[erclLo de LlrlLona, descalzo y erranLe. 8erenguer, por carLa
fechada el 4 de febrero de 1921 se lo decla: «Muchas veces hay que comer en frlo y aun que
dormlr a la lnLemperle sl no llegaron las Llendas (...). Þara las marchas se usa la alpargaLa, que sl
en verano es buena, en las epocas de lluvla no slrve, pues se queda en el barro de los camlnos.»
8erenguer denunclaba el esLado del armamenLo: «Ln los fuslles y carablnas hay una gran
proporclón de descallbrados», sln olvldarse de las ameLralladoras ColL, pues «muchas no
funclonan a los prlmeros dlsparos». A ello anadla la penurla en munlclones de arLlllerla y el
esLado de la avlaclón, de cuyas escuadrlllas dlrla que son «lncongruenLes», dada «la dlversldad
de modelos y la falLa de repuesLos de calldad»
[132]
. uespues de leer esLe memotlol Je peoos, Lza Lenla dos opclones: buscar el dlnero para
arreglar Lal slLuaclón o dlmlLlr. Þodla Lomar oLra declslón: volver a Marruecos para lnvesLlgar lo
que esLaba mal y por que. no qulso repeLlr la experlencla y se quedó con un e[erclLo en
alpargaLas, semldesnudo en armas y analfabeLo en LácLlcas. Más un desasLre en puerLas.

El via0e de un %inistroP ver, callar $ esperar

Como el mlsmo Lza decla, «nl un solo dla de[o de preocuparme de Marruecos»
[133]
. Su problema, y el de la Lspana alfonslna, es que en nada supo maLerlallzar esa lnquleLud
suya dlarla.
Lza se habla desplazado a Marruecos enLre el 9 y el 20 de [ullo de 1920. vlslLó cuarLeles,
presldló desflles y banqueLes, recorrló blocaos y campamenLos, y comprendló que sus
anflLrlones LraLaban de que volvlese a Madrld.Lan conflado como habla llegado. volvló Lza
lnquleLo, pero nada dl[o al 8ey. Ln carLa a Lema, mlnlsLro de LsLado, y fechada en Madrld el 13
de agosLo, comunlcaba a su colega de Coblerno que el alLo comlsarlo «carece de algo dlflcll de
deflnlr, pero palpable en la realldad, que le de esa personalldad lndlspensable para Lener una
lnlclaLlva absoluLa como plena sea la responsabllldad que le lncumba».
Pabla más: Lza perclbe que 8erenguer teloo peto oo qobletoo en Marruecos, al senalar
que el alLo comlsarlo no se aLrevla «a Lomar lnlclaLlvas LermlnanLes por sl mlsmas y a usar de su
auLorldad»
[134]
. Lza aclerLa en su dlagnósLlco, pero se lo dlce a Lema, no a 8erenguer. no acLua como un
verdadero mlnlsLro de la Cuerra. La auLorldad que no vela en 8erenguer resulLa que le falLaba a
el mlsmo. Se llmlLa a ver, callar y esperar.
Ln uno de los momenLos de aquel vla[e, Lza llegó a Chelf, espolón de la llnea espanola
volcada sobre el 8lf cenLral. Con su comlLlva sube hasLa los parapeLos. 1lene a su derecha a
8erenguer, «y a ml lzqulerda al general SllvesLre», pues la escena la recordará, dos anos
despues, en el Congreso.
[133]
LnfrenLe esLá la poslclón rlfena de 1afferslL.
SllvesLre aprovecha la slLuaclón para hacer ver a Lza que, al llegar a Chelf, hublera podldo
«en una galopada» alcanzar 1afferslL. 8erenguer, como plllado en falLa de ottevlmleotos,
lnLervlene para declr que «podla haberlo hecho, porque el auLorlzaba las operaclones y fl[aba el
llmlLe, pero no deLermlnaba los meLros de Lerreno que se habla de avanzar».
1afferslL esLaba a «Llro de canón» de Chelf: sleLe mll meLros para el alcance de la me[or
arLlllerla espanola de campana. Þero SllvesLre no se de[a enganar y conLesLa a 8erenguer con
LanLa slncerldad que sorprende a Lza: «Lso no, senor mlnlsLro, porque con la fama de loco que
Lengo no qulero hacer nada sln que me lo mande el AlLo Comlsarlo.» ? 8erenguer que repllca
-segun Lza, con «aquella expreslón dlplomáLlca»- a SllvesLre: «Lsas son cosas del desarrollo
de un plan que lncumbe a qulen lo e[ecuLa, cuando lo creas oporLuno, esLás auLorlzado para
hacerlo.» Lza vuelve a Madrld y SllvesLre queda delanLe de 1afferslL. Cavlla el aLaque. ? se
declde, pero avlsa a 8erenguer. LsLe, a su vez, se lo comunlca a Lza el 2 de agosLo. SllvesLre
cumple los LrámlLes. no es un general lnsubordlnado. Pace su Larea, con lo que Llene. ?
Lamblen con lo que se le ocurre: sus repenLes Lan famosos.

=as%o de un %ilitar in*l1s $ ne*ativa de un artillero español

Ll 7 de agosLo de 1920 SllvesLre se lanza sobre 1afferslL y lo conqulsLa. La operaclón, Lan
arrlesgada como aforLunada-, Llene un LesLlgo: el general Wllllam C. 8udkln, ayudanLe del rey
!orge v. 8udkln presencla el Lemerarlo asalLo espanol y queda pasmado de su provldenclal
desenlace. Las unldades de SllvesLre se han desplegado de frenLe sln lmporLarles el blanco que
ofrecen, el aLaque, desarrollado casl sln proLecclón de la arLlllerla, derlva en una acomeLlda
sulclda, y los flancos, expuesLos al conLragolpe rlfeno, logran salvarse por confuslón del
enemlgo.
Muy lmpreslonado, 8udkln reclama la presencla del general MonLeverde, segundo [efe en
Melllla. MonLeverde habla sldo mlembro de varlas comlslones espanolas duranLe la Cran
Cuerra y hablaba blen el lngles. Llegado MonLeverde, 8udkln le plde que Lraduzca al espanol lo
slgulenLe: «Sl a un general lngles le mandan hacer esLo, conLesLa: Coblerno, hazlo Lu, yo no lo
hago. Ml cargo esLá a su dlsposlclón, no porque se venLlle ml presLlglo, que vale poco, slno
porque se venLlla el presLlglo de ml pals y, acaso, su porvenlr.» ? 8udkln, convencldo de lo que
decla, preclsó a SllvesLre: «Pa hecho vd. un verdadero mllagro, porque no Lenla medlos para
reallzar lo que ha hecho.»
[136]
Clnco meses más Larde, los espanoles esLaban en Annual.
Þor aquel enLonces, se habla ablerLo una amplla colecLa en Melllla: se querla consLrulr una
lglesla para el clero casLrense. La ldea habla parLldo de la madre de SllvesLre, dona LleuLerla, y
se reparLleron carLas enLre los oflclales de la plaza.
[137]
uno de esLos, LenlenLe de ArLlllerla, reclbló esa peLlclón, fechada el 26 de abrll de 1920: le
pedlan clnco peseLas. Ll LenlenLe conLesLó dos dlas despues, manlfesLando: «no soy de la
oplnlón de que se deba consLrulr una capllla casLrense.» Þara soslayar dudas, Lermlnaba con
esLas palabras: «? que, por lo LanLo, no puedo conLrlbulr en nada para ese fln. Slempre a su
dlsposlclón, su affmo. s.s. ulego llomesLa Moya.»
[138]
Pubo conmoclón en Melllla. Cuando la madre del comandanLe general plde dlnero a Lodos
para una obra pladosa, surge un arLlllero que dlce no esLar de acuerdo y lo dlce por escrlLo.
1ampoco esLaban moy Je ocoetJo los canLeros rlfenos cuando empezaron las obras, en
las lnmedlaclones de la plaza de Lspana. Los obreros espanoles, que Lraba[aban en el mlsmo
La[o, quedaban absorLos cuando los lndlgenas, socarrones, muslLaban anLe ellos esLa
lnquleLanLe meLáfora: «Llevarse, llevarse la pledra para hacer mezqulLa de crlsLlanos, que
pronLo lrán morlLos por ella.».
[139]
Se maLerlallzarlan Lales profeclas en los Llempos de Abarrán.

8ap#tulo K
A/uella pri%avera %uerta en A)arr(n

6etrato de SilvestreP )uen padre $ %onarca %ilitar

Ln 1921 Manuel lernández SllvesLre y ÞanLlga era «SllvesLre» a secas. 1enla fama de
mlllLar resoluLlvo y la Lenla blen ganada. Se le crela capaz de superar las slLuaclones más
dlflclles y Lamblen de compllcarlas como nadle. Þero habla aprendldo de sus errores en la epoca
de Larache y era más prudenLe en su slLuaclón rlfena de lo que habla sldo en la yeball. LsLolco
en sus gasLos, mandaba su sueldo, lnLegro, a su madre, dona LleuLerla, que vlvla, [unLo con sus
hermanas, en Melllla. La famllla manLenla un plso en Madrld, en la calle de Almagro, 11,
adonde se habla mudado del anLerlor, slLo en San 8ernardlno, 7.
[160]
Sólo era flel, y hasLa la exageraclón, a su propla fama. Segula dlclendose de el que Lenla
boeoo esttello, lo unlco de que alardeaba.
Ll general, que habla perdldo a su unlca hl[a, Llvlra, con pocos anos de edad -y a la que
parece enLerró en Alcalá de Penares-, Lenla a su lado a su hl[o Manuel, que habla lngresado
en la Academla en 1917 y salldo de esLa en 1920 con el grado de alferez. A sus velnLe anos,
Manuel era aun más alLo que su padre, blen parecldo, muy delgado, senclllo en sus gesLos. ue
los pocos lu[os conocldos de SllvesLre, la educaclón de su hl[o varón formaba la parLe esenclal:
Manuel habla esLudlado en buenos coleglos y hablaba lngles y frances con correcclón.
uesLlnado al 8eglmlenLo de Cazadores de AlcánLara, pasó despues a los escuadrones del Crupo
de luerzas 8egulares lndlgenas n¨ 2.
[161]
uevoLo de su padre, Lendrla Lamblen un Lráglco fln.
Ln la mlllcla se admlraba a SllvesLre, pero no se le querla. Su carácLer esponLáneo,
conLrarlo a la doblez, repella los afecLos esLa-menLales, aunque no los de sus fleles: Capablanca,
lernández 1amarlL, Pernández, López 8ulz, Manella, Manera. Ln el L[erclLo, y en socledad, se
Lenla a SllvesLre por un conqulsLador. ? en Lodos los senLldos. LsLa ulLlma faceLa -muy acusada
en la leyenda popular del conLroverLldo persona[e- hacla caso omlso de que el general esLaba
vludo desde 1907. Ln la epoca prevla a Annual, convlvla con su madre, sus hermanas Carmen y
Mercedes, y su hl[o Manuel, en Melllla, con esporádlcos vla[es a Madrld.
Ln la CorLe guardaba SllvesLre pocos pero flrmes valedores: La Clerva, Lza, Lmlllo Marla de
1orres -secreLarlo del 8ey-, y el mlsmo Alfonso xlll, que le profesaba sosLenldo apreclo.
A SllvesLre se le Lemla. ueberla Lemerse el mlsmo, pero no. Lra hombre de pelea y
acepLaba Lodo envlLe sln vacllar. Monarca casLrense de Melllla, esLaba alslado de la Lspana
pollLlca, conflado en su e[erclLo, cuando nl lo Lenla nl reconocla que no lo Lenla. Ll mlsmo se
enganaba, creyendo sus proplos suenos. SllvesLre sosLenla una guerra, ya perdlda, conLra el
clnlsmo lnsLlLuclonal y la abulla del corporaLlvlsmo mlllLar, y oLra, que esperaba ganar, conLra
un enemlgo desunldo y sln gula. LsLe segundo adversarlo era una excepclonal comunldad de
mlllclas. un pueblo-e[erclLo. no dlsponla de canones y ameLralladoras, nl de avlones y
acorazados, pero dlsponla de sobrado cora[e y profunda fe. ÞronLo eleglrla a su caudlllo (Abd
el-krlm) y se unlrla ba[o el. SllvesLre esLaba sln e[erclLo y sln ldeas, aunque Lenla dos cabezas:
uávlla y Morales. Þero un hombre y dos cabezas no haclan cuerpo nl e[erclLo en el 8lf.

Dn *eneral valiente ante el ,a%)re /ue %ata al 6if

Ll flnal del lnvlerno de 1921 enconLrará a SllvesLre alslado anLe varlas crlsls: la de las
comunlcaclones, la de la dudosa sumlslón de las cábllas, y la de su crónlca escasez de fondos y
efecLlvos. Aun Lenla oLra, muy grave y de exLenslón verLlglnosa: la hambruna que maLaba a los
pueblos del 8lf. Lo paradó[lco es que Lal casLlgo llegaba cuando volvla a llover. A mares.
[162]
SllvesLre es LesLlgo. Ll 28 de febrero de 1921 escrlbe a 8erenguer: «Ll ano agrlcola se
presenLa magnlflco, las lluvlas son consLanLes y, de conLlnuar de esLa manera, la cosecha será
exhuberanLe.»
[163]
ue seguldo, la oLra cara de la moneda: «La rlsuena esperanza con que mlran los labradores
el porvenlr conLrasLa horrlblemenLe con la mlserla que domlna en la acLualldad Lodo el
LerrlLorlo.» lndlgencla que se ceba en las cábllas de MeLalza, 8enl 8u ?ahl, Cuebdana y ulad
SeLLuL, donde el dolor y la lmpoLencla golpean con flereza. no hayagua en la Llerra y nada cae
desde el clelo, pues las nubes pasan de largo, regando el 8lf muy al CesLe (keLama).
Ll CrlenLe rlfeno es un deslerLo y un cemenLerlo. SllvesLre lo relaLa asl: «CuanLo pueda
declrLe es poco anLe la realldad, y renunclo a plnLarLe el cuadro de hambre y de horror que se
muesLra a los o[os de Lodos, no sólo en el campo, slno aqul mlsmo, en Melllla.» Ll general
ordena que la Þollcla lndlgena «busque y arregle un local donde puedan cobl[arse y dormlr ba[o
Lechado más de dosclenLas mu[eres, nlnos y vle[os que pululan por las calles en un esLado
lasLlmoso». Aun anade a 8erenguer, reallsLa y sombrlo: «Þor falLa de allmenLo, aqul son
muchos los que enLran en el hosplLal para morlr al dla slgulenLe.»
Ll Coblerno de uaLo, dlsLanLe, lnLervlene para «conceder, graLulLamenLe, el reparLo de
medlo qulnLal de cebada dlarlo en nador, Zalo, Zoco el Arbáa, Passl 8erkan, Afsó, 1elaLza, uar
urlus, MonLe ArrulL y 8aLel». Medlo qulnLal. ClncuenLa kllos por cada punLo de poblaclón.
nueve en LoLal: sels grandes poblados y Lres secundarlos. LsLos nueve cenLros haclan de sllos
dlsLrlbuldores para las slgulenLes cábllas: la de Mazuza, en los llmlLes de Melllla, con 12.000
hablLanLes, la de 8enl Slcar, al CesLe de la plaza, con 8.000 pobladores, la de 8enl 8u lfrur,
cenLro mlnero por excelencla, con una poblaclón de 10.000 almas, la de 8enl 8ugafar, al oLro
lado del cabo 1res lorcas, con oLros 3.000 hablLanLes
[164]
, la de 8enl Sldel, en la llnea del kerL, con 10.000 pobladores, la de Cuebdana, con 14.000
personas, la de 8enl 8u ?ahl, los duenos de ArrulL, que eran unos 13.000, y la de MeLalza,
duenos de uar urlus, con oLros 7.000 pobladores. Ccho grandes cábllas, la argamasa soclal del
8lf. Ln LoLal, 81.000 hablLanLes. ? esLo sln conLar las de 8enl Sald, 8enl ullxek (propleLarla de
Annual), 1afferslL, 1emsaman, 8enl 1uzln y 8enl urrlaguel, Lodas fronLerlzas a la llnea de
avance.
Lsos 81.000 rlfenos Lenlan que allmenLarse con los mlserables nueve qulnLales aporLados
por el Coblerno uaLo. nueve qulnLales, 430 kllos. A razón de 3,3 gramos por persona. no es de
exLranar que SllvesLre, lndlgnado, pldlera mayores auxlllos, «pues maLerlalmenLe se muere de
hambre la genLe».
Ln ese Lerrlble lnvlerno de 1921 aparece oLro SllvesLre. 1an vallenLe como slempre. Þero
ahora es el que crlLlca con dureza la paslvldad oflclal y el que pone en duda la mlsma acclón de
ÞroLecLorado. Ls el me[or SllvesLre. Ll mlllLar de pedernal resulLa ser más senslble que Lodo el
reglmen. Lo dlce con esLas palabras: «Serla una lnhumanldad, y se nos podrla hacer gravlslmo
cargo por ello, de[ar que muera de hambre un LerrlLorlo que hemos venldo a proLeger y
clvlllzar. ? nlnguna ocaslón me[or que esLa se puede presenLar para que vea el lndlgena las
venLa[as de nuesLra lnLervenclón, para que slenLa carlno y graLlLud a la naclón que lo salva de la
mlserla y de la muerLe, y para que los demás pueblos observen Lamblen que somos capaces de
resolver alrosamenLe esLe confllcLo, Lomando medldas adecuadas en lugar de llmlLarnos a
mlrar, con los brazos cruzados, cómo van desapareclendo, por docenas dlarlas, Lodos aquellos
que no pueden soporLar las prlvaclones que sufren, y cómo quedan un gran numero en: Lal
esLado de anemla y de consunclón, que serán slempre cadáveres ambulanLes sln lograr
resLablecerse [amás.»
[163]
LsLe es SllvesLre. vuelve el hombre de Arclla, el que planLaba cara a la ln[usLlcla. Alll erró,
porque se LraLaba de una ln[usLlcla polltlco. Aqul, en el 8lf, la crueldad provlene del clelo y de la
lnsenslbllldad del Coblerno y del LsLado. Þor eso aclerLa. SllvesLre, hombre de guerra con buen
corazón. ? con ldeas concreLas de auxlllo que expone a 8erenguer: dlsLrlbulr en las cábllas clnco
qulnLales por [efe, 230 kllos. Ls poco Lodavla, pero es muchlslmo más de lo que se esLá
reparLlendo. SllvesLre no se conLenLa con eso y propone sublr las ayudas «en unos dos mll o
Lres mll qulnLales», anadlendo: «? puedo asegurar que se relnLegrarla punLualmenLe,
convlnlendo de Lodos modos gravarla con un Lres por clenLo por las conLlngenclas que se
presenLaran.» Supervlvencla a ba[o lnLeres y a camblo de empleos, pues el general propone
lncenLlvar las obras publlcas. ? SllvesLre deduce lo obvlo: «uando Lraba[o a los hombres,
llevarlan pan a sus famlllas, y de esLa manera, unldos la carldad y el Lraba[o, se remedlarla la
gravlslma crlsls que aLravesamos.» Los espanoles Lendrlan comunlcaclones. Segurldades
efecLlvas. Ls lo que hace LyauLey en su zona: «una carreLera paclflca más que un baLallón.»
SllvesLre, como no puede emplear Lraba[adores motos, le habla dlcho a 8erenguer el 26
de enero de 1921: «Þlenso emplear para ello companlas de lngenleros y de lnfanLerla.» lncluso
suglere que se uLlllcen «las 122.000 peseLas que, procedenLes de los zocos (Aduanas) esLán
deposlLadas en el 8anco de Lspana». no le conLesLan. un mes despues, en la carLa del 28 de
febrero, SllvesLre slgue slendo Lan pobre como el 8lf. CuenLa sus mlserlas: Llene sólo
«dosclenLos moros» Lraba[ando enLre uar urlus y 8en 1leb, cuando harlan falLa clnco veces
más. Ln la carreLera a Afsó -que conduce a las fuenLes de Lrmlla, de las que depende Lodo el
flanco sur de su dlsposlLlvo, con velnLlcuaLro poslclones, enLre ellas las vlLales de 8aLel, 1lsLuLln
y Zoco el 1elaLza-
[166]
, no Llene dlnero nl para pagar a un solo [ornalero.
ÞerslsLenLe en sus Lesls, pedlrá a 8erenguer «LresclenLos hombres (para urlus-8en 1leb) y
dosclenLos más (para Afsó)». CulnlenLos sueldos al dla de cuaLro peseLas cada uno. SesenLa mll
peseLas al mes para resguardar la paz y salvar a un e[erclLo. no sabemos lo que le respondló
8erenguer, sl es que le conLesLó. Sl sabemos lo que pasó. Cue las carreLeras no se hlcleron
[amás, que la paz se rompló de una vez y que un e[erclLo enLero se perdló.

+altan )arcos, faltan ca%inos $ falta el tren de la *uerra

A la lncomunlcaclón soclal, LerresLre y pollLlca, se unla la naval. 8erenguer, en carLa a
SllvesLre fechada el 21 de enero de 1921, le decla: «ue elemenLos marlLlmos esLamos, como
sabes, muy mal en el ÞroLecLorado...» ue sobra sabla SllvesLre cómo esLaban las cosas navales:
surLo en Melllla esLaba el loyo -una floLa de un canonero-, con las máqulnas encendldas,
dla y noche, un esfuerzo económlco que «alcanza una suma lgual que sl esLuvlera
consLanLemenLe navegando», en palabras del mlsmo 8erenguer. un canonero y un yaLe -el
Clralda, esLaclonado esLe en CeuLa-, para vlgllar cuaLroclenLos kllómeLros de una cosLa
accldenLada como pocas en Afrlca y persegulr el conLrabando de armas, para hacer de
guardlanes del Lráflco marlLlmo y cumpllr mlslones de ayuda arLlllera a las Lropas en Llerra.
Cabe pregunLarse que hacla el resLo de la Lscuadra... ? cabe, sobre Lodo, pregunLarse en que
pensaba el mlnlsLro de Marlna, que enLonces era Lduardo uaLo, Lamblen presldenLe del
Conse[o.
Sl Lspana Lenla una escooJto Je 5ooto 8ótboto, dormlLando en sus puerLos penlnsulares
por orden del Coblerno, cabla esperar que me[orasen las comunlcaclones en el 8lf. Þero no. Ln
carLa a 8erenguer, «personal y reservada», SllvesLre le decla el 26 de enero de 1921: «Annual,
ya en los llmlLes de 1emsaman, esLá hoy vlrLualmenLe lncomunlcado, porque no exlsLe para lr a
el más que un peslmo camlno de herradura que obllga a emplear cuaLro horas para recorrer los
dleclocho kllómeLros que lo separan de 8en 1leb.» CuaLro horas para hacer dleclocho
kllómeLros. A razón de 4,3 kllómeLros por hora.
Ll 6 de febrero de 1921, en oLra carLa, SllvesLre le expllca a 8erenguer cómo ha ldo el
asunLo de metet la arLlllerla en Annual: «Þara que Le formes cabal ldea del Lerreno y sus
camlnos, Le hago presenLe que el Lraslado de unas plezas (dos baLerlas) de arLlllerla desde 8en
1leb a Annual ha cosLado clnco dlas, despues de lmprobos esfuerzos.»
[167]
Clnco dlas de exLenuaclón para recorrer dleclocho kllómeLros. A 3,3 kllómeLros por dla. A
razón de 146 meLros por hora. Asl avanzaba la arLlllerla espanola en Marruecos.
? eso que Annual no esLaba en lo alLo de un cerro, como LanLas oLras poslclones
enrlscadas, donde hubo que sublr los canones a brazo, y el agua a cubos o en bldones de
peLróleo -las famosas pettolloos-, en esfuerzo demenclal para los hombres y la lnLellgencla
mlllLar. Ll asenLamlenLo de esas plezas de[ó aLrás un reguero de hombres llslados, de mulos
despenados y de leyes arLllleras conculcadas.
SllvesLre lnslsLlrá en la lmporLancla de las comunlcaclones, cordón umblllcal que unla a sus
hombres -y sus proplos empenos-con la supervlvencla. Sl ese enlace se rompla, Lodos
morlrlan.
Ln su despedlda eplsLolar del 26 de enero de 1921 al alLo comlsarlo, y aun a rlesgo de
parecer un subordlnado Lerco y fasLldloso, le decla a 8erenguer: «1e ruego Le fl[es en la
lmpresclndlble necesldad de hacer esLos camlnos con urgencla, pues son el camlno de
peneLraclón para lr a Alhucemas y Lenemos que prepararnos con Llempo, blen sabes que, en la
guerra, las comunlcaclones Llenen una lmporLancla excepclonal y no lnslsLo sobre lo que sabes
de sobra.» SllvesLre lnslsLe e lnslsLe. Þero 8erenguer nada declde. Menos aun declde el
Coblerno.
? eso que 8erenguer ha comunlcado a SllvesLre, en su carLa del 16 de enero de 1921, lo
que el, a su vez, ha expuesLo a Lza como alLo comlsarlo: «1odo ello lo he plnLado con los
colores de la realldad, que son verdaderamenLe negros, y espero que el Coblerno aLenderá,
como lo ha promeLldo, con la mayor urgencla, a remedlar nuesLra precarla slLuaclón.»
[168]
8erenguer es aqul coherenLe anLe su camarada de armas, pero no planLa cara al L[ecuLlvo
conservador. SllvesLre y 8erenguer son mendlgos de la más elemenLal de las exlgenclas
mlllLares en Llempo de guerra: dlnero para hacer la guerra. Ambos llevan un ano clamando por
un credlLo de cuaLro mlllones de peseLas -promeLldo por Lza en [ullo de 1920-, y sólo
obLendrán más de lo mlsmo: palabras.
SllvesLre esLá harLo. Ll 6 de febrero de 1921, en su documenLo «personal y muy
reservado», lanza una suceslón de roLundas adverLenclas conLra los goblernos alfonslnos: «Sl
nuesLros pollLlcos medlLaran un poco acerca de esLe problema, verlan lo anLleconómlco, cruel y
funesLo que resulLa regaLearnos un punado de peseLas que, por Lal proceder, han de gasLarse
con creces en esLanclas de hosplLal,curas, penslones a herldos o deudos e lnválldos, que les
acarrean, además, preocupaclones de orden soclal derlvadas de la evldenLe averslón de nuesLro
pueblo a la resoluclón cruenLa de esLe problema y, por ulLlmo, reLardan más de lo que convlene
al presLlglo de nuesLra ÞaLrla, el dar clma a esLa vlLal mlslón.»
[169]
SllvesLre escrlbe a 8erenguer. una y oLra vez. ¸Lscrlbló a su 8ey? Ls muy probable. Þero
sólo hay consLancla, a Lraves de su ayudanLe, López 8ulz, del envlo a Lza «en los meses de
enero, febrero, abrll y hasLa mayo (de 1921), de oLras LanLas carLas, dándole deLalles de la
precarledad en que se enconLraba la Comandancla de lngenleros de Melllla, la cual carecla de
credlLos para aLender a las necesldades expuesLas». ue esas carLas fueron porLadores, «los
[efes de lngenleros Campos, Susanna y el caplLán 8elxa». LsLos documenLos fueron a parar al
[efe del negoclado de Marruecos en el MlnlsLerlo, el LenlenLe coronel Carlos López de Lamela,
«a qulen el general lernández SllvesLre escrlbla muy frecuenLemenLe para que le ayudase en su
gesLlón y urgenLemenLe se le envlasen los elemenLos que le eran preclsos».
[170]
Þara lr no ya a Alhucemas, slno para permanecer en Annual con solvencla loglsLlca, la base
de reLaguardla ldeal era uar urlus. LsLa poslclón, blen anclada en la llanada del kerL, Lenla
campos de Llro despe[ados para la arLlllerla, con el agua poLable dlscurrlendo a sólo LrelnLa
meLros de sus muros. Þara llegar a urlus desde Annual habla que sublr y ba[ar el lzzumar, pasar
8en 1leb y ba[ar al llano. Al poco se dlvlsaban los ocres Lorreones de urlus, gran forLln alslado
en el páramo rlfeno. Lran LrelnLa y clnco kllómeLros. Aun quedaban oLros seLenLa y un
kllómeLros hasLa Melllla. Ln Lren, hora y medla a lo sumo. Þero urlus no Lenla Lren.
Ll Lren de Melllla sólo llegaba a 1lsLuLln, punLo donde se lnLerrumpla esa corrlenLe
medular. Los carrlles aun avanzaban hasLa 8aLel. Alll morlan. LsLaban cuarLeándose ba[o los
hlelos y el soplo canlcular del 8lf desde 1917. SllvesLre, amargado, se lo recordaba a 8erenguer:
«Þues hace clnco anos que los carrlles no pasan de 1lsLuLln...»
[171]
Pacla Annual, velnLe kllómeLros separaban el nudo 8aLel1lsLuLln de uar urlus. Aun
quedaban oLros dleclsleLe kllómeLros hasLa 8en 1leb, cerca del lzzumar. Los prlmeros velnLe
kllómeLros sln ferrocarrll lban a slgnlflcar la dlferencla enLre la vlda y la muerLe para Lodo un
e[erclLo.
Ll dlnero para el Lren de la guerra habla sldo dlrlgldo hacla una dlsparaLada avenLura
mlllLar y económlca: 1eLuán-xauen. SesenLa y cuaLro kllómeLros de recorrldo Lemerarlo, en
escenarlo apLo sólo para barrenos y voladuras en cadena. Þese a las dlflculLades -valles
enca[onados, grandes corLaduras, laderas desllzanLes-, alll se sumerglan mootoños Je Jloeto.
La obra esLaba presupuesLada en doce mlllones de peseLas -equlvalenLe al presupuesLo anual
de los Servlclos de lngenleros para Marruecos-, pero la prevlslón de gasLos acabarla slendo de
velnLlcuaLro mlllones. Lso en 1922, aun debaLlendose el obLuso empeno, callflcado por
MarLlnez de Campos de «obra descabellada»
[172]
.
Con doce mlllones de peseLas se podlan comprar, en 1921, 300 morLeros de 81 mm (a
1.300 pLas. unldad), 300 ameLralladoras (a 6.600 cada una), y hasLa 120 Lanques franceses (a
63.000 cada uno, del modelo 8enaulL l1-17). Lo suflclenLe para hacer de los e[erclLos de
8erenguer y SllvesLre fuerzas lnvenclbles. 1amblen se podlan lnverLlr esos mlllones en llevar el
Lren a urlus. ? asl salvar una campana y un e[erclLo. nada se hlzo.
uesde 1913 se llevaban empleados en Marruecos 1.023 mlllones de peseLas que, sumados
a los no conocldos -desde 1904- en los dlferenLes mlnlsLerlos con responsabllldades al oLro
lado del LsLrecho -LsLado, Cobernaclón, lomenLo, Paclenda-, podlan alcanzar, segun
Lduardo CrLega y CasseL, «los Lres mll mlllones». Mll más que los gasLos habldos en las guerras
de ulLramar.
[173]
Ll 16 de enero de 1921 Lza escrlbla a 8erenguer, recordándole que «en el presupuesLo van
1.200.000 peseLas para ferrocarrlles». 1odo el dlnero fue para xauen. nl una peseLa para el 8lf.
urlus quedó sln Lren y SllvesLre sln e[erclLo. La vla ferrea slguló corLada en 8aLel. Alll muerLa, no
sólo apunLaba hacla la nada, slno que anulaba la coherencla esLraLeglca del ferrocarrll
mellllense en Lodo su recorrldo. La explanaclón llegaba hasLa el lgan. Slnuoso y aLrlncherado, el
lgan sólo merecla el rango de rlo al rellenarse su cauce de manera lmprevlsLa por las LormenLas
en ba[a prlmavera. Ln el despladado verano de 1921, ba[o una aLroz LormenLa de guerra, se
llenará de sangre espanola.

Dn anti*uo pirata propone atacar por 'orro Euevo

Annual neceslLaba un anlllo defenslvo. Los prlmeros engarces de ese clrculo proLecLor se
compleLaron en poco más de dos semanas (29 de enero-16 de febrero de 1921): el morabo
(sanLuarlo) de Sldl Mohammed ben Abdallah, el ?ebel (monLe) uddla, el paso del lzzumar y la
collna de 8uymeyan.
ueLalllsLa, senslble Lamblen hacla la ldloslncrasla lndlgena, SllvesLre se da cuenLa de que la
consLrucclón que proLege la Lumba de Mohammed ben Abdallah es «pequena, fea y
mlserable». Como no podla ser menos, el 8lf es pobre. 1anLo, que sus desesperadas genLes
«llegan en su mlserla a buscar los excremenLos de las caballerlas (de las columnas espanolas)
para crlbar los pequenos granos de cebada que en ellos pueda haber»
[*]
. SllvesLre ordena derrlbar la consLrucclón y manda «hacer oLra basLanLe me[or». La obra
cuesLa Lres mll peseLas, el sueldo mensual de clnco caplLanes. ? en carLa a 8erenguer le dlce
que el gasLo «se cargará al fondo de me[oras de la cáblla» de 8enl ullxek.
[174]
Al mlsmo Llempo, da órdenes de colocar una alambrada alrededor del morabo, «para
evlLar que nadle (la Lropa espanola) enLre en el». SllvesLre sabe que la guerra de Melllla de 1893
se lnlcló por la obcecaclón del general Margallo en consLrulr un fuerLe sobre los Lerrenos del
morablLo (sanLón) de Sldl Aguarlach. SllvesLre no qulere más guerras por moLlvos de rellglón.
Los rlfenos quedaron conLenLos y Morales con ellos.
Sldl urls serla ocupada el 12 de marzo, Lardanza que exasperó a uávlla, pero aLrevlmlenLo
que lnquleLó sobremanera a Morales. Þara enLonces, el vle[o coronel llevaba vlda de [ubllado
en Melllla, adonde habla sldo desplazado en el mes de febrero por SllvesLre, que «dlspuso
regresase a la plaza»
[173]
. no era un casLlgo, slno un allvlo de dlflclles encuenLros para ambos: Morales Lendla a la
pausa, al domlnlo del Llempo, y SllvesLre enLendla esa espera como ln[usLlflcada prevenclón,
lncluso como peslmlsmo lnuLll. no menos clerLo era que el coronel esLaba agoLado. Ln
oposlclón, SllvesLre parecla haber oqotoJo su paclencla.
Lo reconocerla el proplo Morales, en carLa escrlLa a AnLonlo CoL, hombre de conflanza del
banquero Poraclo LchevarrleLa -relaclonado con la Companla Lspanola de Mlnas del 8lf-,
cuando aquel, Lras desembarcar en las playas de Alhucemas el 6 de abrll, relnlclaba sus
gesLlones mlneras con los benlurrlagueles, lo cual exlgla la anulaclón de la conducLa agreslva
mosLrada por los de Axdlr. Como ese camblo de acLlLud no llegaba, Morales le dlce a CoL el 14
de abrll de 1921: «Ls preclso que Abd el-krlm demuesLre la mayor acLlvldad en la reallzaclón de
sus Lraba[os (de paz), pues el general es hombre de poca paclencla.»
[176]
A Morales le habla susLlLuldo, en el LraLo con los [efes lndlgenas, el comandanLe !esus
vlllar, personalldad vlLallsLa y desenvuelLa, que placla más a SllvesLre. Þero vlllar, hombre
frlvolo en lo pollLlco e lncapaclLado en lo mlllLar -se verla pronLo-, conduclrla a un
despenadero Loda la acclón de SllvesLre. SllvesLre querla lo que querla: haclendo de Annual un
segundo 8en 1leb, prevela lanzar sus Lropas sobre el frenLe Lemsamanl, corLar en dos la llnea
del Amekrán y, con un avance mulLlple, planLarse en la desembocadura del nekkor. uesde alll, y
al alcance de su mano, el sueno: Alhucemas, la lnvlolada.
Alzpuru y !ordana hablan sosLenldo, duranLe anos, lo conLrarlo: parallzar Loda ofenslva a
gran escala hasLa LanLo no se Luvlese asegurada la allanza con los Abd el-krlm y oLros amlgos de
Lspana, y luego el aLaque por mar, pacLado con los de Llerra.
La bahla de Al-nosolmo (Alhucemas), una de las más grandes del MedlLerráneo, esLá
someLlda, en sus velnLlsleLe kllómeLros de perlmeLro en forma de medla luna, a la lnfluencla de
Lres lmporLanLes cábllas. Ln el cenLro, frenLe al Þenón, los 8enl urrlaguel, con la playa de Suanl
como poderoso glacls defenslvo, a la derecha, apoyados en el maclzo que Lermlna en Cabo
CullaLes, los 1emsaman, con su playa de Parcha, gran fachada arenosa mlrando al CesLe, y a la
lzqulerda, su[eLos en lmponenLes masas rocosas -Morros nuevo y vle[o-, los 8ocoya, con la
Cala del Cuemado denLro de la bahla, y a mar ablerLo, las de lxdaln y La Cebadllla.
SllvesLre qulere hundlr su espada en los monLes rlfenos y llegar al mar del 8lf corLando el
pecho de Axdlr. Alzpuru qulere ofrecer su espada a los que asl lo quleran en Axdlr y, [unLas
ambas fuerzas, derrlbar la monLana rlfena. lrenLe a ambos proyecLos surge una alLernaLlva,
lnesperada, casl máglca: un desembarco por la espalda de los benlurrlagueles.
La ldea se la ofrece a SllvesLre un rlfeno. un Lraldor para la perspecLlva occldenLal de las
cosas magrebles, un defensor de honores no prescrlLos para su genLe, los 8ocoya. Se le conoce
por Slbera o Clvera (asl en adelanLe). Pa sldo plraLa, y en el lnvlerno de 1921 es un rlco
propleLarlo denLro de su alLlva Lrlbu. 1lene [urada enemlsLad eLerna, como sl fuera oLro
Asdrubal, a sus enemlgos y veclnos, los 8enl urrlaguel. ? propone a SllvesLre que desembarque
en las Llerras de su cáblla, en Morro nuevo. uesde ese acanLllado, el y los suyos aLacarlan de
reves a los benlurrlagueles, que, acosados en Lenaza por los espanoles, acabarlan vencldos. ?
muerLos muchos, que de eso se LraLaba. venganza para llquldar, y a muerLe, una vle[a ofensa.
Ln 1898, los 8ocoya hablan reclbldo cruel vlslLa de una Mebol-lo (cuerpo mlllLar del
sulLán). La causa: dlversas reclamaclones de las poLenclas europeas a sus desmanes. Los
benlurrlagueles, pragmáLlcos, se unleron a los alauls. vencer a los levanLlscos bocoyas suponla
amansar su dlflcll fronLera al oesLe y lanzar un serlo avlso a la orlenLal, la Lemsamanl. Los
bocoya enca[aron la doble persecuclón. no olvldaron. Lsperaban su momenLo. ? creyeron que
SllvesLre podrla ofrecerles esa revancha.
Clvera fue a Melllla a enLrevlsLarse con SllvesLre. Þropone un golpe de mano sobre
Alhucemas. Clvera es un esLraLega, por eso ha sldo anLes plraLa. La ldea de[a esLupefacLo al
general y al coronel Morales, LesLlgo del encuenLro. SllvesLre da LanLa lmporLancla al
ofreclmlenLo como para comunlcárselo a 8erenguer: «Ln el curso de la conversaclón me
manlfesLó que, a su [ulclo, convendrla desembarcar en el Morro nuevo, lo que harla sln un Llro
una fuerza de dos mll hombres.»
[177]
SllvesLre plde algo más que ldeas. ? Clvera se compromeLe: «A lndlcaclones mlas, dl[o que
ellos podlan aLacar a los 8enl urrlaguel, con los que Llenen una deuda pendlenLe hace más de
velnLe anos, pues auxlllaron en 1898 a Muley 8u 8ekker.»
[178]
Ll lncendlarlo de sus poblados, al que los espanoles dleron llberLad de desembarco en su
zona.
[179]
Ll bocoya y el espanol han congenlado. uesean lo mlsmo: vencer a los 8enl urrlaguel.
SllvesLre exlge a Clvera más ayudas, aparLe de su flel secclón de lzmoren: las de Azgar y
1aguldlLz, «o sea, la LoLalldad de la cáblla». Clvera dlce que sl, y promeLe ponerse de acuerdo
con Manuel ClvanLos 8uenano, comandanLe del Þenón.
ue repenLe, SllvesLre abandona el plan. Þese a conslderar a Clvera como «hombre que ha
de Lraba[ar lealmenLe a ml [ulclo»
[180]
. ¸Cue sombra de pellgro cruzó por la cabeza del general?
SllvesLre queda a solas. 1lene por delanLe una compllcada Larea: dlsenar un plan que le
permlLa conqulsLar Alhucemas. ? acababa de desechar el unlco que podla garanLlzarle Lal
propóslLo.

Silvestre pide conse0o a 'orales

AnLes de ser dueno de Annual, ya era dueno SllvesLre de los halagos de la AlLa Comlsarla.
uesde 1eLuán, 8erenguer le habla escrlLo una carLa en la que le decla: «Cuerldo Manolo: a ml
llegada a esLa enconLre Lu carLa del 18 en la que me comunlcas las eLapas del admlrable avance
reallzado en 8enl Sald, que puedes conslderar, a muy [usLo LlLulo, como una de Lus más
brlllanLes eLapas mlllLares. no se puede hacer más nl me[or que lo que has hecho, puedes esLar
saLlsfecho.»
[181]
Ll alLo comlsarlo aprovechaba la ocaslón para pedlr a SllvesLre un lnforme sobre la fuLura
ocupaclón de Alhucemas, al conslderarlo «el punLo caplLal que Lenemos que esLudlar».
8erenguer colncldla con el proplo SllvesLre en que, «dadas las poslclones que hoy ocupas,
ha de ser mucho más fácll marchar slgulendo la cosLa, que no por la monLana, buscando las
fuenLes del nekkor». Þero adverLla a SllvesLre: «Pemos de prever, dada la gran dlflculLad que,
como sabes, exlsLe, o me[or dlcho, la lmposlbllldad de que nos refuercen en plazo breve con
nucleos de Lropa, que ese alargamlenLo de la llnea, esLlrándola por un flanco, no pueda crear
una slLuaclón debll en Loda ella.»
PasLa aqul, 8erenguer es consecuenLe. Þero al Lermlnar su exposlclón planLea un dllema a
SllvesLre que LrasLornará a esLe: «¸Convlene segulr en esLa dlrecclón (por la cosLa) sln avanzar
Lu lzqulerda (por la monLana), o convlene Lomar oLros punLos por la lzqulerda anLes de avanzar
en esLa dlrecclón?»
[182]
SllvesLre queda preso de esas dudas. Su plan posLerlor ya no será suyo, pues esLará
medlaLlzado por las angusLlas LácLlcas que Llene 8erenguer y a las que esLá obllgado a dar
respuesLa. Þor eso pedlrá conse[o a Morales. LsLe, precavldo, responderá como en el es
hablLual: ofreclendo una vlslón ob[eLlva de las cosas bellcas. Su lnforme a SllvesLre lo Lermlna el
16 de febrero, cuando flnallza de forLlflcarse la pelada collna de 8uymeyan.
Morales habla de que se ha llegado «al llmlLe de elasLlcldad de las fuerzas», y de segulr el
avance una vez «Lermlnada la lnsLrucclón de recluLas, a fln de abrll». Consldera oLro facLor
hosLll: lo ocurrldo a «Pammu 8ul[erlf, hl[o mayor de nuesLro anLlguo amlgo, el che[ Mohammed
8ul[erlf, aseslnado en el mes de ocLubre». Los me[ores amlgos de Lspana, emboscados y
muerLos.
SllvesLre habla ordenado lnvesLlgar el suceso, Lemlendo que fuese «Lramado y pagado por
[efes caracLerlsLlcos de nuesLra zona, a causa de dlsgusLos por negoclos con las companlas
mlneras, lo que de conflrmarse hublera sldo moLlvo de grave preocupaclón». Ll moLlvo,
forLulLo, fue faLal: «unos ladrones se aposLaron para esperar el regreso de los concurrenLes a
una boda, pasó 8ul[erlf y el fue la vlcLlma,-los hl[os supleron qulen fue el que lo maLó y pagaron
a oLro para que lo qulLaran de enmedlo, el cual lo hlzo asl, pero, a su vez, el hermano del
muerLo maLó a kaddur 8ul[erlf, uno de los hl[os del aseslnado.»
[183]
Morales daba mucha más lmporLancla a esLos hechos. Se encuenLra con que la [efaLura de
los 8ul[erlf ha sldo decaplLada, y que las dudas de los Abd el-krlm subslsLen, lnLegras y Lemlbles.
uecldeposLergar Loda acclón de fuerza. ? asl calcula que las operaclones de consolldaclón del
frenLe en 1emsaman «no las Lermlnarlamos hasLa [ullo o agosLo». Al llegar a ese punLo se hacla
la pregunLa clave que, a su vez, se respondla el mlsmo: «¸Þodlamos pensar enLonces en
conLlnuar pasando el nekkor? Ll [efe que suscrlbe cree, slnceramenLe, que no.»
Morales recordaba que los noLables de Axdlr «sosLlenen, desde hace anos, cordlales
relaclones con nuesLras AuLorldades», pues enLre ellos «se dlsLrlbuyen, casl por compleLo, las
dlez mll peseLas a que alcanzan las penslones aslgnadas a la cáblla». Ln su resumen, Morales no
de[aba opclón: «Ls pues, oplnlón del [efe que Llene que lnformar, que no convendrla, aun en el
caso más favorable, pasar el nekkor anLes del próxlmo oLono, sl queremos flar el exlLo más a la
prudencla que a la audacla.»
[184]

Cacia Al,uce%asP un plan para con/uistar el %undo

uuranLe semanas, SllvesLre quedó pensaLlvo. Luego se decldló por el aLaque. una ofenslva
LoLal. Como su esfuerzo apunLa a rodear a los de Axdlr desde el lnLerlor, su dlseno operaLlvo le
enfrenLa a cuaLro cábllas a la vez: los de 1emsaman, los 8enl 1uzln, los de 1afferslL y los 8enl
urrlaguel. ? Llene deLrás a los 8enl ullxek, a qulenes perLenecen Annual y el lzzumar, a los 8enl
Sald, duenos del MonLe Mauro y uar Cuebdanl en su flanco derecho, a los MeLalza,
propleLarlos de uar urlus y Zoco el 1elaLza, que forman su flanco lzqulerdo, y a los 8enl 8u ?ahl,
los despo[ados de ArrulL, en donde subyace la mayor lra del 8lf.
Ll 10 de marzo de 1921, SllvesLre comunlcaba a 8erenguer su plan. uel alLo comlsarlo
espera su aprobaclón o su condena.
uuranLe muchos anos despues de su muerLe, y Lodavla hoy, a SllvesLre se le acusará de
haber ldo hasLa Annual dado su empeño pottlcolot en llegar a Alhucemas. Cuando va a morlr, y
con el Lodo su e[erclLo, por aLender una funesLa lnercla pollLlca -conqulsLar Marruecos por la
fuerza-, y por no aLreverse a declr a sus superlores -8erenguer y el mlsmo 8ey-, que venga
oLro a sulcldarse, a sulcldar al L[erclLo y a desesperar a la naclón.
SllvesLre, que no qulere quedar aLrapado por las dudas de 8erenguer -avanzar la derecha
reLrasando la lzqulerda-, al flnal se convlerLe en rehen de ellas. ? aunque permanece flel a su
ldea (aLacar por la cosLa), confunde su lnsLlnLo, dlspersa sus fuerzas y anula Loda poslbllldad de
exlLo al dlsenar un aLaque general en Lres e[es: por la derecha, desde el mar, en la flecha Sldl
urls-Zoco el 1elaLza-Zoco el SebL, por el cenLro, desde el lnLerlor, en oLra flecha por AnnualZoco
el !emls-Zoco el Arbáa, y el ulLlmo dardo por la lzqulerda, penascales arrlba, a parLlr de la llnea
de aLaque 1lzzl Assa-lyarmausZoco el Pad.
La prlmera de esLas ofenslvas pasa por el ?ebel (monLe) Abarrán. Ls un golpe hacla lo alLo,
en pos de las slerras, que luego se curva hacla la cosLa, pasando enLre la fracclón de los 8enl
8uldlr hasLa alcanzar la exLensa playa de Parcha, ya en la bahla de Alhucemas. Los oLros dos
empenos, dlrecLos por las monLanas, se abren paso enLre los 1ugruL -cuyo apoyo habla
pacLado en Llempos Alzpuruy los 8enl Acqul, secclones ambas de los Lemsamanles. Los dos
ulLlmos glrarlan en semlclrculo para converger con el prlmero, LendenLes Lodos a domlnar el
curso lnferlor del nekkor y asegurarse el domlnlo del ámblLo alhocelmlco. Ls un cláslco aLaque
en LrldenLe. ? es un dlsparaLe.
SllvesLre no qulere alcanzar el nekkor y luego conqulsLar Alhucemas. Culere conqulsLar el
mundo. Þorque hacer la guerra a cuaLro grandes cábllas, y Lener deLrás a oLras cuaLro de slmllar
envergadura -y a las que cree sumlsas-, es lmaglnarse Ale[andro en ruLa hacla el lndo medlo.
SllvesLre ya no es el, es oLro. no pone plazos a su gesLa fuLura. ¸Cómo hacerlo, sl no Llene
Lropas nl medlos para seme[anLe empeno? no es cuesLlón de elasLlcldad, es cuesLlón de senLldo
comun, el que Llene Morales. no hay e[erclLo para un solo aLaque y se obllga a reallzar Lres y en
un frenLe enorme. LnLre las playas de Sldl urls y las enrlscadas alLuras de 1lzzl Assa hay velnLe
kllómeLros en llnea recLa, que serlan casl cuarenLa en la marcha de la ofenslva.
Þara hacer lo que dlce a 8erenguer que se puede hacer, SllvesLre neceslLarla sesenLa mll
hombres (clnco dlvlslones) y LresclenLos canones. ? avlones. ? Lanques. ? una escuadra. 1odo lo
que se pondrá en llnea en 1926, cuando se reocupe Annual. Ln 1921 SllvesLre apenas reune
doce mll hombres, y eso fundlendo Lodas sus Lropas de prlmera, segunda y Lercera llneas en un
unlco frenLe. 1ropas, no genLe blsona. Soldados, no hombres mal enLrenados, embruLecldos y
desmorallzados. ? oflclales de e[erclLo, no mandos del camufla[e, la desldla y la comodldad,
como serán algunos.
SllvesLre cree que se puede ganar al 8lf sólo con su buena esLrella. Ln 1afferslL ha sldo
hombre arro[ado, pero precavldo. Ln esas noches de la Melllla de marzo de 1921 plerde Loda
perspecLlva y se queda sólo con su arro[o. Pa concebldo un empeno ofenslvo quecasl parece un
calco de las reslsLenclas monumenLales que vlo hacer en llandes a su buen amlgo Ldouard ue
CasLelnau, cuando le observó en plena acclón, en dlclembre de 1916, reslsLlendo al lmpeLu
alemán con sus 106 dlvlslones frenLe a 121 enemlgas, defendlendo seLeclenLos kllómeLros.
[183]
ulez dlvlslones y medla por cada seLenLa kllómeLros de frenLe. una dlvlslón cada sleLe
kllómeLros. Los rlfenos no eran alemanes, slno basLanLe peores como enemlgos. no Lenlan
escuadras aereas, nl grupos de arLlllerla, nl companlas de ameLralladoras o de lanzallamas, nl
dlsponlan de Lanques, nl dlsparaban proyecLlles de gases, nl conLaban con grandes esLados
mayores. Þero Lenlan una punLerla endlablada y mosLraban una ferocldad y reslsLencla
lnlmaglnables para un europeo en el combaLe, en el que cada uno de ellos es un [efe, un punal,
una roca. no son soldadós, son guerreros. no son Lropas, son hombres-e[erclLo.
SllvesLre nl slqulera Llene una dlvlslón porque nl slqulera Llene e[erclLo. ? plensa aLacar, no
sabe cuándo, no sabe cómo y no sabe con que, en 33-40 kllómeLros de frenLe. LnLre Annual y
urlus sumará, en las horas prevlas a morlr con aquellos que le son fleles, poco más de sels mll
hombres. Los que quedan, oLros sleLe mll como mucho, esLán despergldados por los cerros. Ll
resLo, hasLa 23.790, eo el popel -esLadlllos falseados- o en Melllla.
LnfrenLe, los benlurrlagueles suman 6.000 fuslleros, los Lemsamanles, 2.800, los
benlLuzlnles, 2.300, los Laffersles, 600. uno conLra dos en Annual-urlus. ? esLo sln conLar con
que la reLaguardla no se subleve, porque enLonces serlan uno conLra cuaLro. ? recluLas conLra
guerreros. Lsa es la apuesLa espanola. 8erenguer reclbe el plan. Le gusLan cosas suelLas y oLras
no. Lo ve dudoso en el aspecLo pollLlco -enlace con las Lrlbus que cree adlcLas-, pero nl se le
ocurre veLarlo. Consldera que es mejotoble. un plan reformable no slrve, porque en la reforma
ya es oLro. 8erenguer declde lr al 8lf, a hablar con el auLor del plan.

:eren*uer en AnnualP fascinación de con/uista

8erenguer salló para Melllla, a bordo del yaLe armado CltolJo, el 28 de marzo. 1lene un
encuenLro en 1arga con los cbloj de Cómara, y «les ofrece avanzar en plazo breve» con su
e[erclLo, es declr, con el de SllvesLre. Los gomarles se lo creen, ya que el general parecla Lan
convencldo de lo que decla. Slgue el vla[e y da vlsLa a Alhucemas. !unLo al Þenón le espera
SllvesLre en el canonero loyo. 8erenguer ha exlgldo esLa concenLraclón naval, que SllvesLre
acepLa, pero que alarma, y mucho, al coronel Morales, al deduclr el efecLo que puede hacer Lal
manlfesLaclón de fuerza en la genLe de Axdlr.
8erenguer no pensó en esas alarmas. Meses despues, el hl[o del coronel Morales -Cabrlel
Lamblen de nombre-, en un documenLo excepclonal que hlzo llegar a Þlcasso, dlrá del alLo
comlsarlo que «para demosLrar que hacla algo, arrlbó una buena manana con el lucldo corLe[o
de varlos buques de guerra a la plaza de Alhucemas». Segun Cabrlel de Morales, «de
lnoporLuna por la epoca en que la hlzo y de funesLa por sus consecuenclas, callflcó la Cflclna
lndlgena (de Alhucemas) dlcha vlslLa»
[186]
.
Pecho el mal, quedaba segulr el ceremonlal. SllvesLre desembarca en el Þenón, pero el que
no puede hacerlo es 8erenguer, a qulen se lo lmplde la fuerLe mare[ada. Ln su lugar aparece el
coronel Cómez Souza, el hl[o de !ordana. SllvesLre y Cómez Souza reclben a una comlslón de
noLables de Axdlr. Ln el encuenLro no hay acuerdo segun unos, o soltoo cblspos, pues SllvesLre
«reclbe, al parecer, de forma desLemplada» a los reclen llegados.
[187]
LsLa dudosa acclón pasa a segundo Lermlno cuando 8erenguer logra desembarcar (1 de
abrll) y reclbe a los mlsmos noLables, «en numero de unos dleclocho o velnLe», que, sl Lan
ofendldos hubleran sldo anLes por SllvesLre, con pocas ganas habrlan quedado de ver a oLro
general por el que no senLlan mayor respeLo. Los noLables replLen dudas conocldas: la genLe de
la cosLa puede colaborar con Lspana, pero los benlurrlagueles de la monLana se negarán.
8erenguer desplde a los cbloj, y en carLa a Lza, fechada el 17 de abrll, resume con
arrogancla casl lmpetlol. «La empresa mlllLar de ocupar la bahla no Llene dlflculLades de gran
monLa.»
[188]
8erenguer bendlce, de hecho, el plan de SllvesLre. Luego marcha a Melllla para desde alll
alcanzar Annual. Lse vla[e, Lan rápldo por mar y de Lan lenLlslmo rodeo por Llerra, deberla
haberle alerLado. Þero 8erenguer no ha leldo a !ordana.
LnLreLanLo, Alhucemas paga las consecuenclas, que, en las palabras de Cabrlel de Morales,
se dlbu[an asl: «1ranscurrldas algunas horas (de la marcha de 8erenguer) rompleron los moros
las hosLllldades conLra la lsla, que desde hacla anos habla gozado de absoluLa Lranqullldad.»
[189]
Las osLenLaclones se pagan.
MlenLras, 8erenguer se ha lnsLalado en uar urlus, del que hace su potoJot. 8ecorre las
poslclones, las llneas avanzadas. 1lene anLe sus o[os un e[erclLo desnuLrldo, peor vesLldo, con
hombres que saludan con Lorpeza y que muesLran una lnsLrucclón mlllLar deplorable.
Los cbloj de la zona, le ofrecen muesLras de sumlslón, resumldas en la tootpolbo -el
sacrlflclo de un cordero para solemnlzar el flnal de un confllcLo-. 8erenguer esLá exulLanLe.
Luego marcha hacla 8en 1leb. Þasa el lzzumar y lo ba[a. ? llega a la gran hoya.
8erenguer en Annual. no le dlo relevancla al lnLlmldanLe panorama. A su alrededor, slguen
los afecLos. Los 8enl ullxek y los 1emsaman rlvallzan en cordlalldad anLe el alLo comlsarlo.
8erenguer no dlsLlngue enLre una escenlflcaclón calculada y la amenaza prevlslble. ? esLlma
que, «por lo que se reflere al llano (slc), Lodo el creo que esLá en condlclones de ocuparse».
Annual, un paralso colonlal.
8erenguer cree facLlble ocupar «Lodo el fondo del valle, o sea, Loda la longlLud del rlo
Amekrán, que desemboca en Sldl urls»
[190]
. ?a esLán ahl los 33-40 kllómeLros de frenLe, con la lmponenLe mole de 1lzzl Assa
-próxlmo verdun para los espanoles-, cerrando el paso a la gran qulmera expanslva.
8erenguer esLá fasclnado con la conqulsLa en curso. ? se enreda en esa Lrama, repleLa de
flcclones. A Lza le dlce: «Creo que, mlllLarmenLe, el problema de Alhucemas se puede
conslderar al alcance de nuesLras manos.».
[191]
Mayor opLlmlsmo, lmposlble. 8erenguer redobla su enLuslasmo el 6 de abrll, con una
Crden Ceneral al L[erclLo de Cperaclones, dlcLada en Melllla. Ln la mlsma, fellclLa a las Lropas
por haber demosLrado «hasLa dónde puede llegar una pollLlca hábll y predomlnanLe (slc),
secundada por una acclón mlllLar, aqullaLada (¸?) en su desarrollo hasLa llegar sólo al empleo
lndlspensable de las armas». ue SllvesLre dlrá que es «honra del generalaLo espanol, y a qulen
Lal vez ml fraLernal carlno lmplda prodlgar los eloglos que merece». ? Lermlna: «8eclblr por
LanLo aclerLo la más efuslva fellclLaclón que espero relLeraros pronLo en la bahla de Alhucemas,
perseverando en nuesLra acLuaclón...»
[192]
8erenguer es más SllvesLre que SllvesLre. no Llene dudas, no Llene mledos. La fe en la
vlcLorla es lo que cuenLa y no el plan.
A conLlnuaclón, una sotpteso hlsLórlca. La de Abarrán. Lo que LanLas veces se dl[o que fue
oculLado por SllvesLre a 8erenguer. ? no es asl, pues en carLa pollLlca a Lza -el 17 de abrll- le
dlrá 8erenguer al mlnlsLro: «Ll general SllvesLre pensaba, en los dlas que yo esLuve en Annual,
reallzar una pequena operaclón para pasar a la oLra orllla del rlo Amekrán, y oLra para ocupar,
en el naclmlenLo del rlo y en el fondo del valle, ya en conLacLo con 8enl 1uzln, un par de
poslclones. no se sl segulrá en la mlsma ldea para la que le auLorlce.»
[193]
SllvesLre auLorlzado para lr a Abarrán, como lo habla sldo en 1afferslL. Las condlclones, los
medlos, los rlesgos, el momenLo, Lodo eso quedaba a su crlLerlo. Como de cosLumbre.
Más adelanLe, el 30 de mayo, 8erenguer vuelve a escrlblr a Lza y le dlce: «ue Melllla no
Lengo nada que anadlr. Las cosas slguen en el mlsmo esLado.» ? de SllvesLre aclara: «no reallzó
al fln las ocupaclones sobre el valle del Amekrán para que le auLorlce.» Þero al esLar auLorlzado,
SllvesLre va a ocuparlo. Ln la madrugada slgulenLe, la del 1 de [unlo de 1921. ? no lba a declrle
al alLo comlsarlo poe voy, cuando Lenla permlso para lr.

Dn 3oco )o%)ardeado $ un via0e a Kalladolid

Al dla slgulenLe de la Crden Ceneral de 8erenguer (7 de abrll), la slLuaclón en Alhucemas
cambla. Aquellos noLables -enLre ellos, Clvera-, que se hablan enLrevlsLado con 8erenguer y
SllvesLre, son adverLldos de que «lban a quemarse las casas de Lodos los amlgos de Lspana»
[194]
. Mohammed Abd el-krlm, proclamado [efe de la botko (conLlngenLe), y a su vez vlgllado
por los lrreducLlbles de su cáblla, acosa a los bocoya. Clvera y sus amlgos declden reslsLlrse.
SllvesLre cree enLonces llegada la ocaslón de desembarcar en Morro nuevo. Þero 8erenguer no
se aLreve, y en esLo aclerLa el alLo comlsarlo.
[193]
Sln embargo, en una suceslón de errores en los que ambos generales parLlclpan, se llega,
el 13 de abrll, a una declslón descabellada: bombardear el compo moto, en la fuLll preLenslón
de lnLlmldar a los rebeldes y aflanzar a los allados de Lspana.
Ls mlercoles, dla de zoco en Axdlr. Las baLerlas del Þenón abren fuego sobre los
desprevenldos grupos, afanados en el mercadeo y el Lraslego de mercanclas. Pay muerLos y
herldos. Los canones alargan el Llro, apunLando a las casas prlnclpales de la aglomeraclón. Ll
resulLado es la movlllzaclón: ya no hay benlurrlagueles nl bocoyas, Lodos rlfenos y enemlgos de
Lspana.
una semana despues -el 21 de abrll-, SllvesLre embarcaba en Melllla rumbo a Málaga.
ue[a deLrás un 8lf unldo conLra el. Ln la Þenlnsula Llene pendlenLe una lmporLanLe clLa
casLrense: aslsLlr «a la flesLa celebrada en valladolld con moLlvo de la enLrega del mando del
8eglmlenLo de Cazadores vlcLorla Lugenla a Su Ma[esLad la 8elna, del que es coronel
honorarlo»
[196]
. 1al solemnldad se unla a oLra: la colocaclón de la prlmera pledra del edlflclo de la
Academla. Ln valladolld saluda a los 8eyes, que le muesLran renovados afecLos y le desean que
proslga su secuencla de vlcLorlas afrlcanas. 1amblen le espera el mlnlsLro Lza.
Ln valladolld, ese 23 de abrll de 1921, SllvesLre se encuenLra con lo más granado de la
Caballerla espanola. LnLre sus pares esLá un LenlenLe coronel de cuarenLa y dos anos, lernando
Þrlmo de 8lvera y Crbane[a, de llusLre famllla mlllLar. Su Llo, lernando Þrlmo de 8lvera y
SobremonLe, ha sldo, despues de Azcárraga, el me[or caplLán general en llllplnas. un hermano
suyo, Mlguel Þrlmo, es general de dlvlslón, laureado en la guerra de Melllla en 1893 por haber
rescaLado un canón capLurado por los rlfenos, y famoso desde 1917 por sus dlscursos en pro
del abandono de Marruecos, ldea aLrevlda a la que no ha renunclado. lernando no es Lan
fuerLe como SllvesLre, pero se desLaca como el más alLo. 1lene un porLe dlsLlnguldo, se ha
formado en la cuna de la caballerla francesa, en Saumur, es campeón de esgrlma y ha probado
en el 8lf su valenLla, donde es segundo [efe del 8eglmlenLo de AlcánLara. Cflclal culLo y muy
querldo por su genLe, no sólo es bravo anLe el enemlgo, slno anLe los emboscados proplos. Ln
la flesLa que clerra las celebraclones valllsoleLanas se aLreve a declr, y anLe «varlas personas»,
algo que se sabe y se oculLa a dlarlo: «Cue la slLuaclón en Áfrlca, por efecLo de la lnmoralldad
relnanLe y sobre Lodo por haberse enLregado al [uego muchos de los [efes y oflclales alll
desLlnados, Lenla que produclr y no Lardando mucho, una verdadera caLásLrofe.»
[197]
lernando Þrlmo de 8lvera, que pronLo va a pasar a los anales de la Caballerla espanola
como uno de sus más grandes heroes, ha dado, anLes de morlr, su prlmera carga conLra algunos
de los responsables de la muerLe lnmlnenLe del L[erclLo de Áfrlca.
Las clfras oflclales de esLe escarnlo se sabrán un ano despues por el dlpuLado Crespo de
Lara. ? el Congreso olrá esLos daLos: enLre 1920 y 1921 «se han sulcldado 47 [efes y oflclales», y
«han perdldo su carrera, por fallos de 1rlbunal de Ponor, 41, y la mayorla de ellos vlcLlmas del
[uego». A ello se suma el mareanLe caplLulo de desfalcos y malversaclones, en los que «hay un
numero conslderable, 39 [efes y oflclales, de esLos, 30 en Áfrlca»
[198]
. lernando Þrlmo de 8lvera avlsaba de la caLásLrofe, de la fosa en la que no podla lmaglnar
que el mlsmo enLrarla, [unLo con LanLos y por culpa de LanLos.
SllvesLre y Lza vuelven a Madrld. van a almorzar dos veces en la caplLal y reunlrse oLra,
«enLre papeles» -como recordará meses despues el mlnlsLro-
[199]
, en su despacho del palaclo de 8uenavlsLa. SllvesLre plde lo que Llene que pedlr: dlnero,
hombres, medlos. ? urgenclas. Lza le da lo que esLlma que puede darle: slncera comprenslón.
ue prlsas, nada. ? de dlnero, cero.
Ll mlnlsLro no es leal con su «querldo general»: la Comlslón de Compras de ArmamenLo -
generales Carcla Moreno, Munoz Cobos y vlllalba-, esLá sumlda en la valoraclón de grandes
parLldas de maLerlal moderno. A poco, Lza Lendrá en su despacho un lnforme de esas compras
- procedenLes de los stocks de guerra allados-, el cual será debaLldo en la !unLa de uefensa
del 8elno, el 22 de mayo slgulenLe.
[200]
Se LraLa de un llsLado lmpreslonanLe: clenLos de morLeros, cenLenares de ameLralladoras
y de fuslles ameLralladores, Lanques, baLerlas anLlaereas, obuses y canones de 240 mm y 330
mm, munlclones... Las oferLas arrancan en ocho mlllones de peseLas, pero llegarán a doce
mlllones, lo que vale la obra ferrovlarla hacla xauen. Ll mlnlsLro se calla. Þara el son sólo oo
ptesopoesto mós. SllvesLre se marcha sln esa grandlosa esperanza armamenLlsLlca, Lamblen
oculLada a 8erenguer.
1ras un ulLlmo encuenLro, esLa vez proLocolarlo, donde a SllvesLre le es lmpuesLa (el 9 de
mayo), la gran Cruz del MerlLo naval, el mlnlsLro y el general se separan.
SllvesLre regresa a Melllla y «desde la borda del barco», saluda a los que le reclben en el
puerLo con un ob[eLlvo nlLldo y una garanLla suprema: se va a Alhucemas y por auLorlzaclón
«del 8ey»
[201]
. Asl lo denunclarla ÞrleLo en el Congreso despues del desasLre, y en manlfesLaclón que
serla raLlflcada, en 1922, por el mlsmo Lza, cuando dl[o aquello de: «Ahora resulLa que el
general SllvesLre, al llegar a Melllla, Luvo alguna [acLancla de expreslón. ?o nl slqulera he de
rebaLlrlo. ?a sabels que, a veces, en la lnLlmldad, Lodos somos, como se dlce en palabra muy
casLlza, [aqueLones...»
[202]
Alhucemas, una jopoetoJo.
Ll 17 de mayo, SllvesLre se reune con sus oflclales, enLre ellos, los LenlenLes coroneles
lernández 1amarlL y Capablanca. Su esLado de ánlmo osclla enLre el peslmlsmo conLenldo y la
lndlgnaclón osLenslble. volvlendose hacla 1amarlL, «muy exclLado», prevlene que «no Lenla
más remedlo que lr a Alhucemas, y que la vlslLa de 8erenguer a la lsla habla esLropeado Lodo,
por lo que Lendrla que lr a golpes y en malas condlclones, careclendo lncluso de elemenLos que
en ?ebala abundaban...». SllvesLre Llene razón y se que[a, pues buena parLe del maLerlal que
«lba conslgnado a Melllla salla para oLro lado (a CeuLa o a Larache) y el no lo reclbla»
[203]
. lernández 1amarlL y Capa-blanca sólo pueden mosLrarse de acuerdo con su general, al
que observan, lmpoLenLes, debaLlrse prlslonero de un faLal osooto Je coocleoclo. aLacar sln
Lener medlos nl allados, o renunclar al mando, cuesLlón por la que en nlngun momenLo se
pronuncla.
La prlmavera muere en el 8lf y Alhucemas espera a SllvesLre. Los permlsos de LsLado los
Llene. Lo sabe 8erenguer, lo sabe Lza y lo auLorlza el 8ey. Þues adelanLe. Þero se lanza sln creer
en nada. un ano despues, Alcalá Zamora, Lras senalar que el comandanLe general de Melllla se
abalanza sobre Alhucemas sln Lener fuerzas suflclenLes, nl plan coherenLe, y mucho menos un
proyecLo de reLlrada, dlrla que «el general SllvesLre habla hecho un pacLo con la vlcLorla,
porque sl no, lo habla hecho con la muerLe»
[204]
. no era clerLo. SllvesLre Lenla un pacLo con su palabra.

El E01rcito de Africa aca)a en cuerpo a*usanado

MlenLras SllvesLre va a la Þenlnsula y vuelve, dlspuesLo a conqulsLar Alhucemas, la desldla
y la corrupclón han proseguldo su labor desLrucLora, lnlclada hace anos. 8egresa dlspuesLo a
ganar una guerra y no Llene e[erclLo, sólo un cuerpo agusanado.
Ll mlllLar de 1921 nl se parecla al de 1909 nl mucho menos manLenla el nlvel eLlco de
1839. Ln llneas generales, nl era oftlcooo nl se senLla colonlzador de nada. La mayorla se de[ó
arrasLrar por una carrera marcada por la aLonla, el desLello de un rlesgo pasa[ero y una
aleaLorla recompensa, con el posLerlor languldecer en mando ruLlnarlo. CLros camblaron esas
expecLaLlvas por la falLa de respeLo a las Crdenanzas y al erarlo publlco. LsLe segundo grupo,
reducldo en numero, pero aLrevldo en desfachaLez, decldló hacer de Marruecos el negoclo de
su vlda. un perlodlsLa granadlno, 8afael López 8lenda, desvelarla su más sórdlda Lrama, la del
Þarque de Larache, cuando el asunLo esLaba oculLo, pero ya acLuaba la !usLlcla mlllLar. Las clfras
eran de verLlgo: sl el Þarque movla unos qulnce mlllones de peseLas anuales, las susLracclones
mensuales suponlan una medla de LresclenLas mll peseLas, suma enorme, Lenlendo en cuenLa
que el sueldo de un caplLán era de selsclenLas peseLas al mes. Los robos se manLenlan desde
1918, cuando un caplLán de lnLendencla, Manuel !ordán Þerez, empezó a e[ercer de pagador en
el Þarque. 1enla LrelnLa y cuaLro anos y ya se le conocla por llevar «una vlda muy comenLada»
[203]
.
La dellranLe esLrucLura mlllLar espanola en Marruecos favorecló la crlmlnal esLafa: decenas
de poslclones alsladas, neceslLadas de Lodo para sobrevlvlr. Sólo una poslclón, la de Meserah,
requerla el abasLeclmlenLo de un convoy por semana, con 430 cargas. Ln la conLabllldad oflclal,
cada una de ellas resulLaba a 36 peseLas, pero el cosLe real era de 19,83 peseLas.
[206]
? se apunLó más alLo: a los grandes cargamenLos. Las parLldas se conLraLaban... y no
llegaban, aunque se poqoboo. Sl lleqobo el cargamenLo, el conLraLlsLa Lenla que expedlr
oporLuno reclbo por haber enLregado el doble. Asl le pasó a urqulza, comerclanLe desesperado,
que enLregó cuaLroclenLas clncuenLa Loneladas de pa[a, y se vlo obllgado a presenLar facLura
por ochoclenLas Loneladas para cobrar las prlmeras, las unlcas enLregadas.
[207]
Las dlferenclas lban a parar a los bolslllos de lo que López 8lenda deflnló como lo coftoJlo
Je lo Avotlclo. los comandanLes Lmlllo Munoz Calchlnerl (dlrecLor del Þarque) y !ose Carcla
8esLrebada ([efe de AdmlnlsLraclón en Larache), los caplLanes lernando Carcla 8remón, Mauro
8odrlguez Aller y !ordán, más el comlsarlo de Cuerra y ex dlpuLado maurlsLa, comandanLe
lranclsco MonLes del CasLlllo. LsLe ulLlmo, cobtobo en Larache pero vlvla en 1ánger, en su
lu[osa vllla ÞorcheL, rodeado de un sequlLo de crlados y una floLllla de auLomóvlles Þanhard y
uelahaye.
Ll engrana[e funclonó hasLa la epoca de Annual, cuando !ordán se auLoconcedló un
permlso de }dos meses! por supuesLa enfermedad. Ll caplLán esLuvo en 8onda -en donde
Lenla una flnca, «valorada en Lres mlllones de peseLas»- y en el ÞuerLo de SanLa Marla,
«donde vlvla su amanLe»
[208]
. A su regreso a Larache, pldló los ottosos. Sus complnches alegaron que, eo jostlclo,
nada podla exlglr. !ordán [uró venganza y esperó su oporLunldad. LsLa llegarla el 1 de
sepLlembre de 1921, al cerrar las cuenLas del mes anLerlor. Ln aquellas fechas faLales, en las
que los dlez mll de SllvesLre eran cercados y muerLos, el caplLán !ordán acumulaba dlvldendos:
1.033.000 peseLas en comlslones de muerLe, logradas a base del hambre de la Lropa, el esLado
rulnoso de sus armas y la exLenuaclón de sus caballerlas. AnLe la lmpreslonanLe suma, !ordán
Lomó su declslón: quedarse con Lodo. A sus esLupefacLos companeros les planLeó esLa
dlsyunLlva: sllenclo absoluLo a camblo de flrmar su propla ba[a en el L[erclLo, de lo conLrarlo
«Llrare de la manLa»
[209]
. ? lo lnuslLado se produ[o: los ladrones denunclaron al mayor ladrón. !ordán, a su vez,
habló sln Lapu[os.
1odos fueron encausados, empenados San[ur[o -más Larde comandanLe general de
Larache- y 8urgueLe -alLo comlsarlo Lras la dlmlslón de 8erenguer en 1922- en aclarar «las
gravlslmas derlvaclones del proceso»
[210]
, que dlrlgló el general Cermán Cll ?usLe. MonLes del CasLlllo, segun López 8lenda, pagó su
flanza con mll qulnlenLas Loneladas de cebada deposlLadas a su nombre en Casablanca.
[211]
!ordán fue condenado a velnLe anos. Lmpezó a cumpllrlos en [unlo de 1923. Su leLrado, el
comandanLe !uan unceLa, asqueado de su proceder, renuncló a la defensa. Su slempre flel
esposa, uorade Clles, sollclLó al 8ey su lndulLo. A fecha del 12 de [unlo de 1927 !ordán segula
preso en la forLaleza ceuLl del Pacho, donde «resLale por cumpllr, 14 anos, 3 meses y 9 dlas»
[212]
. no hemos podldo conflrmar sl el ex caplLán se maLó de un Llro Lras ser excarcelado, como
es la creencla general.
Seme[anLe escándalo no Luvo repeLldores a esa escala, pero sl habla Lenldo anLecesores
(veanse los deLallados lnformes de Crespo de Lara en el Congreso). La Lropa no lba a la zaga:
vela robar a los oflclales y robaba por su cuenLa. ue la manera más slmple y más sulclda:
vendlendo armas y carLuchos a los cabllenos.
Ll dlsparaLe llegó a Lales exLremos que aquellos soldados ladrones vendlan sus proplas
vldas a sus próxlmos verdugos. ? como sablan que el rlfeno o yeball, buen conocedor de armas,
rechazaba las que esLaban en mal esLado, daban a sus enemlgos el me[or maLerlal, para asl
superar la ptoebo Je compto. el comprador abrla el cerro[o del fusll, revlsaba la agu[a
percuLora y observaba a fondo el ánlma del canón. Los vendedores acepLaban quedarse con lo
lnservlble. Su beneflclo: de clen a LresclenLas peseLas por un buen fusll, o velnLlclnco duros por
velnLlclnco carLuchos. Ll equlvalenLe a oLros LanLos espanoles muerLos. lue LanLa la avarlcla,
que los preclos se desplomaron. un lnforme confldenclal a Lmlllo Marla de 1orres -secreLarlo
parLlcular de Alfonso xlll enLre 1909 y 1931- hablarla sln ambages sobre la naLuraleza de esLa
lnfamla.
Ln ese lnforme, claslflcado como «noLa reservada» y fechado a 9 de ocLubre de 1919, se
deflnla como «de leyenda» el que los cabllenos se surLleran de munlclones por la cosLa
normarroqul, la zona Langerlna y la fronLera con el ÞroLecLorado frances. ? exponla la cruda
verdad: «La realldad es que, desde los sucesos de Melllla en 1893, hasLa los que se desarrollan
esLos dlas enLre 1eLuán y 1ánger, casl Lodos los carLuchos que Llenen las barcas enemlgas son
cogldos a nuesLras Lropas, de los que venden los soldados y de los que se les caen de las
carLucheras.»
[213]
Ln refuerzo de sus Lesls, el anónlmo lnformanLe -su esLllo recuerda al uLlllzado por
vlllalba- decla: «? la prueba más evldenLe de ello es que la munlclón Máuser, no obsLanLe su
me[or calldad, esLá baraLlslma y muy abundanLe, y carlslma la de las oLras armas.» Ll redacLor
se aLrevla a presenLar una soluclón: «no habrla medlo más eflcaz para dar el golpe de gracla a
la reslsLencla de los rlfenos y yebalas que el doLar a las Lropas de Áfrlca de un fusll y
ameLralladora de callbre dlsLlnLo al Máuser, cosa que serla Lan económlca como sencllla, dadas
las enormes exlsLenclas que exlsLen en los parques europeos.»
Lra enLonces 8erenguer mlnlsLro de la Cuerra, que nada propuso al 8ey, a su vez
lnformado por 1orres del pavoroso problema. Se fue 8erenguer y vlno Lza. ? Lodo slguló lgual:
en lnLendencla, no pocos oflclales robando, y muchos soldados vendlendo, a pteclo Je sooqte,
los carLuchos con los que serlan acrlblllados. Sobresueldo eflmero a camblo de muerLe casl
segura.
Ln 1921 el vll procedlmlenLo segula en ple. Ll L[erclLo de Áfrlca agusanándose, y oLro
e[erclLo cumpllendo la Larea de aquel: las Lropas lndlgenas. Ln lugar de envlar los me[ores
oflclales a mandar los me[ores soldados, los puesLos en la Þollcla lndlgena -Lan culdados en la
epoca de Larrea y Alzpuru- eran desempenados por una oflclalldad lrresoluLa, desconocedora
y hasLa despreclaLlva de la ldloslncrasla rlfeno-yeball.
[214]
Ln el 8lf espanol se vlvla un auLenLlco dlsloque de la dlsclpllna. Þoqulslmos eran los
oflclales que permaneclan al frenLe de sus unldades, pues preferlan resldlr en Melllla, cludad de
placeres y comodldades. Ll [efe de la clrcunscrlpclón de nador, LenlenLe coronel Þardo Agudln,
resldla en la plaza «de forma permanenLe», los LenlenLes coroneles y comandanLes «alLernaban
cada dlez o qulnce dlas en el mando de las columnas», «los [efes de LsLado Mayor de las
columnas se nombraban la vlspera de sallr esLas, y era dlflclllslmo que en dos operaclones
dlsLlnLas fuera con la columna el mlsmo [efe».
[213]
Þroblema dlsparaLado era el de los efecLlvos, los soldados que habla Je vetJoJ. A 30 de
[unlo de 1921, y reparLldos en 121 poslclones, el e[erclLo de SllvesLre sumaba 361 oflclales y
9.303 soldados, que dlsponlan de 2.378 cabezas de ganado. 1res semanas despues, las clfras
pasaban a ser 388 [efes y oflclales, 16.382 de Lropa, más 3.392 caballerlas, dlsLrlbuldas en 144
poslclones.
Pabrla una nueva revlslón, y enLonces aparecerlan 843 [efes y oflclales, 20.139 de Lropa y
3.231 cabezas de ganado.
[216]
Ln cuanLo a las dlferenclas sobre las cabezas de ganado, Crespo de Lara aporLarla
humorlsLlcas, pero no menos aceradas reflexlones al aflrmar en el Congreso: «Casl Lodos los
caballos y mulos, cuando los habla, fallecen en los ulLlmos dlas del mes, rara vez a prlmeros o
medlados. uesde que exlsLe L[erclLo, Lodos los falleclmlenLos de ganado ocurren a flnes de mes,
y luego se acredlLa lo que represenLa el gasLo de plenso de esLos anlmales, como sl hubleran
vlvldo Lodo el mes.»
[217]
ue mucha mayor gravedad resulLarla el lasLlmoso uso de los llamados cocbes tóplJos. ?a
en 1913, Þablo lgleslas denunclaba Lales abusos.
[218]
Ll asunLo conslsLla en lo slgulenLe: la famllla de un reservlsLa o movlllzado en Áfrlca
compraba un coche veloz, un lord de 20 PÞ -que cosLaba unas cuaLro mll peseLas-, y lo
donaba al e[erclLo con una condlclón: el soldado, suboflclal u oflclal donanLe se quedaba de
chófer... más su aslsLenLe. Al suclo asunLo se le conocla como «el emboscamlenLo lord». Ll
dlpuLado !uan Sarradell larras, de lzqulerda Llberal, denunclarla a «aquellos soldados que,
prevallendo (slc) de regalar al L[erclLo auLomóvlles, Llenen derecho a dos emboscoJos. uno
como conducLor y oLro como lacayo»
[219]
. ? anadlrla lo evldenLe: «un e[erclLo lo menos que debe pedlr es que haya lgualdad en el
sacrlflclo, lgualdad anLe el enemlgo, y en el L[erclLo de Marruecos no exlsLe esa lgualdad.»
Ángel 8omanos y SanLa 8omana, flscal en el SupllcaLorlo 8erenguer, dlrla sobre el empleo
de los cocbes tóplJos que deberla «haberse lndagado sl esos carrua[es eran propledad
parLlcular de los Cuerpos que, por sus 8eglamenLos, no hublesen de Lenerlos, y en Lal caso, en
que forma se habla hecho su adqulslclón y con que fondos se aLendla a su sosLenlmlenLo».
8omanos senLenclarla que «Lodo esLe con[unLo de errores pollLlco-mlllLares, naclonales y
acaso morales, resLaba lndudablemenLe fuerza a los mandos y aflo[aba los lazos de la dlsclpllna,
en forma Lal, que, en el momenLo preclso, no pudleron Lener esLos la fuerza necesarla para
evlLar la desbandada, el pánlco». Conclulrla con demoledora senLencla: «nl el Mando podla
Lener conflanza en sus subordlnados, nl esLos en el Mando.»
[220]
La Lragedla de Annual se resumlrla en esa frase.
Meses despues de su muerLe, al comandanLe general de Melllla se le reprocharla en el
Congreso: «Lo que le ocurrló al general SllvesLre fue que no conocló a sus Lropas.»
[221]
Þero SllvesLre sabla blen cómo eran sus soldados. Su fallo esLrlbó en que sólo conocla a
una parLe de sus oflclales: la que murló con el o la que reslsLló hasLa el flnal. La oLra huyó o se
rlndló.

Dna nu)e ne*ra $ otras pro%esas de color indefinido

Acabándose la prlmavera de 1921, SllvesLre enLró en una fase peslmlsLa, rara en el. Ln
carLa a 8erenguer, fechada el 29 de mayo de 1921, le exponla la acLlLud recelosa de los 8enl
urrlaguel, los 8enl ullxek, los 8enl 1uzln y oLros, y deducla que, sl reclbla el apoyo de esas
Lrlbus, avanzarla, pero «en caso conLrarlo, lo pensare, porque Lendrlamos una serle de
combaLes sangrlenLos, muy dlsLlnLos de los que hasLa ahora hemos sosLenldo en esLe
LerrlLorlo»
[222]
. Ln esa mlsma carLa -que el hl[o del coronel Morales, Cabrlel, pasarla a Þlcasso-,
SllvesLre recurrla a un lnsóllLo slmbollsmo: «La nube que se presenLa en la zona ocupada, nube
negra y que me lnsplra serla lnquleLud, es la cuesLlón de la secLa alaula (slc), pero de ella me
ocupare en carLa aparLe, para mayor clarldad en el archlvo y claslflcaclón de los documenLos.»
Lsa ampllaclón de daLos no la hemos enconLrado, aunque de ella quedarlan los rumores del
momenLo, que hablaban de la venlda de oo tey moto. uesde luego no era Abd elkrlm, y
Lampoco podla ser el sulLán Muley ?ussuf.
ue Abd el-krlm harla SllvesLre una slngular descrlpclón, pues dlrá de el «que sl en vlda de
su padre dlcen que no se aLrevla a hacer nada, al quedar llbre por la muerLe de aquel, se aLreve
a Lodo, y presclndlendo de háblLos adqulrldos en su vlda enLre nosoLros, anda suclo y LosLado
por el sol, como cualquler monLanes». CLros daLos revelaban el empu[e movlllzados que Abd el-
krlm lmponla a sus benlurrlagueles: «Les ha dado banderas, ha consLruldo Lrlncheras, ha
recogldo dos o Lres canones y dos fuslles ameLralladores (los que se uLlllzarán conLra Abarrán)
que habla en las kábllas cercanas, y los ha emplazado, unos en ?ub el kama (o Cama), y oLros
frenLe a Alhucemas.»
Ll 16 de mayo, Abd el-krlm se enLrevlsLó con CoL -a su vez relaclonado con el empresarlo
Poraclo LchevarrleLa-, exponlendole sus preLenslones: organlzar una fuerza de pollcla de
qulnlenLos o mll hombres «a su devoclón, para con ella lmponer la Lranqullldad y el orden en la
cáblla, y enLonces LraLar con Lspana», proyecLo que en SllvesLre provocaba esLa respuesLa: «Ls
una fanLasla, pero fanLasla pellgrosa por lo mucho que nos enLorpece.»
[223]
Ll 18 y el 19 de mayo, el llder rlfeno escrlbe oLras LanLas carLas a Morales. Pabla en plural,
al ser LexLo represenLaLlvo de el mlsmo y de su hermano Mhamed. Ln la prlmera hace voLos por
el exlLo de las gesLlones de paz que ha emprendldo el coronel, de[ando claro que qulere
parLlclpar de ese empeno: «8ogamos a ulos que su obra sea coronada con Lrlunfo y que en esLa
obra comun seamos nosoLros Lamblen persona[es.» Ln la segunda plde se le envle «con el
porLador, lojotlto (Mohammed Azerkan), una clave para que nos slrva en el fuLuro». ? en su
despedlda, ruega a Morales «presenLe nuesLros afecLos a S. L.» (SllvesLre).
[224]
¸Cue pensaba SllvesLre de Lodo esLo? Ll mlsmo se lo conflesa a 8erenguer: «?o no Lengo
un crlLerlo formado y espero que los hechos demuesLren a que lado lncllnarme.» Ln cuanLo a
las muesLras de afecLo del rlfeno, las conslderaba «una habllldad para cubrlrse sl las cosas le
salen mal». Þero el general acaba de reclblr oLra carLa. ue un anLlguo companero de esLudlos.
un LexLo lnusual: denuncla, prevlene, aflrma, es leal, franco y vallenLe. ? es Lamblen una
profecla: el 8lf espanol es un volcán.

Dna carta e-traordinariaP +ern(nde3 Ra%arit escri)e

La carLa que reclbe SllvesLre el 16 de mayo de 1921, la flrma 8lcardo lernández 1amarlL.
LsLe LenlenLe coronel de cuarenLa y sleLe anos escrlbe desde la [efaLura de su poslclón, en Zoco
el 1elaLza de 8u-8eker, el enclave sureno que el mlsmo ha forLlflcado y cuyo mando
abandonará por enfermedad, slendo susLlLuldo por Carcla LsLeban, que dlrlglrá una desasLrosa
reLlrada en [ullo.
1amarlL responde a «un recado» y a «una noLa» de SllvesLre, que le han sldo enLregados
por su companero de lgual rango, Þlqueras. LsLe, a su vez, habla sldo porLador de una carLa del
mlsmo 1amarlL, que «enLregó personalmenLe en la Comandancla Ceneral» el 26 de abrll.
[223]
Ll cruce de despachos enLre ambos [efes obedece a los reproches que SllvesLre hacla a su
subordlnado, a ralz de una operaclón de descublerLa emprendlda por esLe en los esLraLeglcos e
lgnoLos pasos de Aln Zorah y el collado de 8usfemaden, reglón a la que los oflclales de la Þollcla
lndlgena descrlblan como «Lerrorlflca guarlda del Lerrlble adversarlo» (los 8enl urrlaguel).
lernández 1amarlL, acompanado de unos fleles gulas rlfenos, pero sln escolLa armada de
espanoles, habla reconocldo aquellas alLuras -el 12 de abrll- y regresado sln conLraLlempo.
Þor el camlno habla enconLrado «agua, pasLos, recursos abundanLes», asegurando a SllvesLre
que «pueden las Lres Armas acLuar blen». Ls declr, que por 8usfemaden podla pasar Lodo un
e[erclLo.
LsLa operaclón, descubrldora de un lmporLanLlslmo boqueLe LácLlco por donde rodear a
los de Axdlr, habla merecldo de SllvesLre el callflcaLlvo de «lnuLll excurslón», y su promoLor, el
de «fanLoche» que «se [ugaba locamenLe la vlda»
[226]
.
Ll LenlenLe coronel razona a su general que su enfado provlene de lnformes falsos, los que
le han hecho llegar varlos mandos de la Þollcla lndlgena. LsLos, al exagerar las dlflculLades
Lopográflcas y la hosLllldad de los hablLanLes de 8usfemaden, «Lenlan un preLexLo para flnglr un
servlclo que no haclan, yo he descublerLo la menLlra y, claro esLá, no me lo perdonan»
[227]
. ? 1amarlL le dlce a SllvesLre: «Þerdona que Le hable con LanLa clarldad, ml conclencla me
lmpone el deber de hacerlo asl.» ? sln conLenerse, le prevlene: «Þese a Lu aparlencla de
carácLer y de hombre energlco, eres el nlno grande de slempre, a Lal exLremo que sólo Le
deflenden los blgoLes, sl algun dla Le los afelLas, esLás perdldo.»
[228]
1amarlL cuenLa a SllvesLre por que ha Lrlunfado el, en sollLarlo, en la descublerLa de
8usfemaden. Ls una crónlca de acclones depravadas y reacclones honrosas. unas semanas
anLes, cuando se enconLraba 1amarlL en su barracón de mando, oyó «grlLos desesperados de
mu[er». Ll coronel acude con presLeza, y se encuenLra, enLre las alambradas del campamenLo, a
«una morlLa [oven y llnda, que grlLaba arrasLrada por sels pollclas lndlgenas al mando de uno
que es el ordenanza del LenlenLe S. (Salama), y un coro de soldados (espanoles) que lncrepaban
a los Þollclas», los cuales, «se hablan apoderado de la chlca despues de arrear un panzón a la
madre y a la hermana, que querlan lmpedlrlo». 1amarlL escucha de aquella [oven rlfena,
«abrazada a mls rodlllas, Lemblando y sollozanLe», el relaLo de su drama. Lnerglco, ordena dar
«cuarenLa buenos palos» a cada uno de los pollclas, «y sesenLa al ordenanza» del oflclal, que
«habla llegado a ofrecer clen duros a la madre por la hl[a». Þoco despues aparecla el lnducLor
del dellLo, qulen reclbló de su coronel una bronca Lremenda en el alo[amlenLo de oflclales. A la
vez, y slgulendo órdenes de 1amarlL, uno de sus ayudanLes, el bravo LenlenLe Mllle -que
morlrla en el desasLre de [ullo-, marchaba al poblado «con dos secclones de AlcánLara y orden
de lmpedlr por las armas, sl preclso fuera, que nadle lnLenLara apoderarse de la chlca».
Ll suceso, a la vez que elevaba la conslderaclón rlfena hacla 1amarlL y la Lropa espanola,
hundla el ya escaso presLlglo que les quedaba a los mandos de la Þollcla. ulas despues,
desLacados [efes de la reglón -Mlzlan All de los 8enl 8u ?ahl, Pamed de los MeLalza, y 8uLala
de los larcha- se acercaban al campamenLo del Zoco y le declan al LenlenLe coronel «que yo
esLar [usLlcla y buen padre, y poder slempre marchar por Lodo como casa mla»
[229]
. ue ahl habla derlvado «la excurslón» a Aln Zorah.
A su vuelLa, 1amarlL se habla enconLrado, en la poslclón de Slach, al LenlenLe 8enlLez «con
una merluza espanLosa». Þor sl fuera poco, en la vlspera de la ocupaclón de 1a[aneL, 1amarlL, al
no reclblr respuesLa Lelefónlca a sus llamadas, se habla dlrlgldo al campamenLo, enLrando «sln
ser vlsLo nl deLenldo por nadle», enconLrándose que «en la Llenda del Lelefono esLaban
descolgados los aurlculares», y en la caseLa de los oflclales, que dormlan, a «Lres de ellos con
una La[ada enorme»
[230]
.
ue ahl que 1amarlL advlrLlese a SllvesLre: «Cue hay en la Þollcla elemenLos cuya conducLa
y depravaclones han levanLado conLra nosoLros una LempesLad de odlos que se Lraduclrá en un
levanLamlenLo general el dla menos pensado, y más aun sl Lenemos un reves.» Anadlendo,
«que en la mlsma Þollcla hay muchos oflclales dlgnlslmos». ? los clLaba: CalveL, Cayuela,
Capablanca, Luzón, Merlo, San MarLln. Luces mlllLares en un Cuerpo oscurecldo.
Slempre slncero, lernández 1amarlL razonarla a SllvesLre: «Cue no basLó con echar a
Þomes (oflclal cuya execrable conducLa se denunclarla en el LxpedlenLe Þlcasso), sobran
Carrasco, 8enlLo, Salama y algunos oLros, cuya conducLa es Lan publlca y noLorla que no
comprendo cómo no esLás enLerado Lu, que dlspones de medlos de lnformaclón que falLan a
Morales.»
[231]
Ln nada se cohlbe 1amarlL anLe su general. ? Lras comenLar sus audaclas -«1e has
lnsLalado premaLuramenLe en Sldl urls, Afrau y Annual»-, le recuerda que «no has consolldado
nada a reLaguardla», le avlsa de que las cábllas que de[a aLrás no esLán someLldas «y al menor
reves Lendrás a Lu espalda clnco o sels mll fuslles», le preclsa que «1emsaman nos ha de ser
hosLll», pues «la preslón de 8enl urrlaguel es lnmedlaLa y no pueden reslsLlrla», le expone que
«las Lropas no esLán preparadas», y hasLa compone una exploslva meLáfora, vállda para Lodos
los espanoles en el 8lf de 1921: «vlvlmos sobre un volcán.»
Ln su despedlda, dura pero honesLa, 1amarlL le dlce a SllvesLre: «Ls una verguenza eso de
que los Coroneles pasen la vlda en la Þlaza (Melllla) o en Lspana con permlso, rascándose la
barrlga, y sólo suban (al campo) cuando va a hacerse una operaclón con la Columna de
recompensas.» ? como el general le hublese expuesLo, en su noLa, slngulares concepLos de
Lrlple mascullnldad, repllca: «? por lo que se reflere a Lus Lres LesLlculos, sobre que el declrmelo
era lnnecesarlo, Le dlre que yo sólo Lengo los dos que me corresponden, y convencldo de que
Lodo culdado es poco para reservarlos, no los uso a desLlempo. 1e supllco, por el blen de Lodos,
no malgasLes los Luyos premaLuramenLe. Además, no es dlgno de Ll nl de Lu elevada poslclón
emplear esos argumenLos. Creo haber conLesLado cumplldamenLe a Lu noLa. Sl algo falLa, el dla
18 esLare en Melllla como ordenas y lo compleLare de palabra.»
[232]
LsLa exLraordlnarla carLa es slnLesls del 8lf de SllvesLre. ue su auLor, 8ublo recordará que la
condesa de Þardo 8azán decla de el «que era el mlllLar más culLo que habla LraLado»
[233]
.

.a España dur%iente de A)arr(n

SllvesLre esLarla cavllando sobre sus opclones hasLa el 31 de mayo. CuarenLa y ocho horas
de medlLaclón es mucho para un slmple avance, pero el general sabe que Abarrán es una
apuesLa muy superlor a la de 1afferslL. A lernández 1amarlL le ha planLeado sus dudas sobre la
operaclón, y el LenlenLe coronel le conLesLó que «la conslderaba premaLura»
[234]
. SllvesLre confla en el susLlLuLo de Morales, vlllar, qulen ha hecho dlversos recorrldos
-[unLo con el caplLán !uan Carcla Margallo- por la zona y esLá convencldo de las bondades
mlllLares del Lerreno y de la lealLad de los de 1emsaman, que «pldleron la ocupaclón de
Abarrán»
[233]
. SllvesLre se confla Lamblen a Angelo Clrelll, avenLurero lLallano y slngular esplo ol
Jescobletto, puesLo que Lodo el mundo rlfeno le conoce. Clrelll parLe en mlslóo secteto,
aunque su papel «se redu[o a Lraer unas foLograflas de Abarrán y 1lzzl 1akarlesL»
[236]
. MlenLras, anLe vlllar, los [efes Lemsamanles se desdlcen y le avlsan: no planLe nlnguna
bandera espanola en Abarrán. uno de ellos, Mohammed ukarkach, le prevlene: puede que
sean Lres mll los hombres en Abarrán. Þero el comandanLe no se cree con derecho a reLracLarse
anLe su general.
vlllar prepara su avenLura, casl en prlvado. Þocos de sus companeros se enLeran de lo que
Lrama. Ls el caso del comandanLe de lngenleros Lmlllo Alzugaray Colcoechea, que Llene la
responsabllldad de los efecLlvos de su Arma en Annual. Þor slmple precauclón, Alzugaray se
dlrlge, el 31 de mayo, a la Llenda del [efe de Campana, pregunLándole «que poslclón habla de
ocuparse al dla slgulenLe». uávlla le responde que el punLo elegldo es Abarrán. Sorprendldo,
Alzugaray hace ver a su superlor que «dlcha poslclón no cumplla nlngun ob[eLlvo mlllLar, y no
podla abasLecerse despues nl socorrerse caso de ser aLacada». lmpávldo, uávlla responde que
«las operaclones se haclan en plan amlgable»
[237]
. Ll [efe de Campana era Lan opuesLo a la operaclón, que Cabrlel de Morales, al repasar
esLos hechos, dlrá: «A consecuencla de ello, de[ó aquella Comandancla un hombre modesLo
pero de poslLlva valla, el LenlenLe coronel uávlla.»
[238]
CLro oflclal que se enLera, y en slmllar confldencla, es Manuel 8os Sánchez, LenlenLe
coronel de Cerlnola, qulen reclblrá orden de«enLregar dlez mll carLuchos 8emlngLon para la
harka amlga». La que se va a rebelar y queda asl blen armada. Llbre de Lrabas, vlllar da la orden
de sallda a sus Lropas: 1.461 hombres y 483 cabezas de ganado. Se lleva «Lodos los mulos» que
hay en Annual.
[239]
Ls la una de la madrugada del 1 de [unlo de 1921.
La columna avanza con calma en la noche clara del verano rlfeno. Los hombres Llenen por
delanLe qulnce kllómeLros (sleLe en llnea recLa) de camlno hasLa el ob[eLlvo, obllgados por el
conLlnuo sublr, ba[ar y Lorcer de la LorLuosa senda. 1ras cuaLro horas y medla de marcha, se
alcanza la clma de un gran monLe, a seLeclenLos meLros de alLlLud: uar uberrán o Abarrán. Los
hombres, obllgados a marchar de uno en uno, y con las caballerlas en flla lndla, componen una
largulslma columna. Cuando llegan los prlmeros, Lodavla falLarán casl dos horas para que
aparezcan los ulLlmos. Sale el sol mlenLras las cansadas Lropas se Loman un resplro de medla
hora anLes de emprender los Lraba[os de forLlflcaclón prevlsLos.
Ll panorama es magnlflco. Pacla el CesLe, emerglendo ba[o la Llbla luz de la manana,
aparecen los espaclos sonados de Alhucemas, al norLe, el mar, al LsLe, y muy a lo le[os, el
solemne MonLe Mauro, al Sur y en su cenLro, Annual, sepulLada en su hoya y Lodavla en
sombra, por deLrás el lzzumar, por la derecha una collna amarlllenLa y deserLlca, lguerlben, y al
fondo, empezando a cerrarse el clrculo, exLranos e lnvlolados, los poderosos cresLones de 1lzzl
Assa. CompleLando el glro y ya muy cerca, en la espalda que guarda Alhucemas, oLro cerro, el
?ebel (monLe) kuma o Cama. Ln el se observan muchas flguras. Son rlfenos, pero no parecen
hosLlles. Cbservan lo que hacen los espanoles y esperan. Ll kald Ll Pach Paddur 8oaxa, que
acompana a vlllar, le desaconse[a que lnsLale las Lropas en Abarrán. no le gusLa nl el
emplazamlenLo nl menos aun sus parLlcularldades. vlllar, en lmpavldez Lemerarla, ordena que
comlence la forLlflcaclón.
[240]
Þrlmera sorpresa en Abarrán. no hay agua. Segunda sorpresa: apenas hay pledras, sólo
Llerra. ? la Lercera: «Se LraLó de hacer el parapeLo con sacos, pero esLaban podrldos y se
desfondaban.»
[241]
A base de paclencla, los mureLes con los sacos medlo deshechos suben hasLa 1,30 meLros
de alLura. Los soldados espanoles no son alLos, pero esas defensas apenas les cubren el pecho.
Ls el Lurno de los canones. Cuedan Lamblen al descublerLo. !unLo a las cuaLro plezas de 73 mm
se deposlLan los proyecLlles: 360 cargas de meLralla y de granadas rompedoras. Se colocan las
alambradas. La Larea se hace como slempre: mal. Las dos fllas de plqueLes se clavan a unos
LrelnLa meLros del parapeLo. Lse espaclo, una vez roLo, equlvale a nueve segundos a la carrera,
pendlenLe arrlba, para un rlfeno dlspuesLo a Lodo. Lse será el Llempo que Lendrán los espanoles
para defenderse en el asalLo flnal: lo que medla enLre apunLar y dlsparar, cargar y dlsparar,
volver a cargar el fusll y dlsparar por ulLlma vez. 1res dlsparos, nueve segundos, para genLe muy
enLrenada. ? no es el caso.
Ll frenLe sur de Abarrán, el que mlra hacla Annual, es un pronunclado decllve, cublerLo por
la Lralclonera qobo, maLorrales muy espesos que, en esa alLlLud, Llenen una alLura de más de
un meLro. vlllar observa, conflado, Lal slLuaclón y dlce a sus oflclales -caplLanes Puelva y
Salafranca, LenlenLes Camlno, llomesLa y 8eyes, alferez lernández- que ese frenLe merldlonal
«consLlLula, por sl mlsmo, una defensa»
[242]
. Þor alll sublrá el enemlgo y desde alll lanzará Loda su fuerza aLacanLe sobre la poslclón.
Ln Annual, un prudenLe Morales va a perder la paclencla, como los soldados que luchan en
Abarrán conLra aquellos sacos podrldos. Ll LenlenLe coronel 8os presenclará una conversaclón
«enLre el ComandanLe Ceneral y Morales» en la que «se puso de manlflesLo el desacuerdo que
enLre ellos exlsLla sobre el exlLo de la operaclón que se acababa de reallzar»
[243]
.
A conLlnuaclón, una polemlca para la hlsLorla: SllvesLre en Abarrán. Segun ÞrleLo, que asl lo
aflrmará y La[anLe en el Congreso
[244]
, en base al parLe oflclal de la operaclón publlcado en la prensa de Melllla, sl, segun oLros
LesLlmonlos, no. Pay un daLo lrrefuLable. vlllar ha llevado los canones a Abarrán, y los de[a en
poslclón, pero cuando regresa a Annual se lleva conslgo las dos companlas de ameLralladoras.
Abarrán queda sln armas auLomáLlcas. Lso le duele a SllvesLre, que confesará a sus ayudanLes,
ya en Melllla, hecho Lan preocupanLe y al que no ha logrado poner remedlo, «pues la orden que
el dlo para ello no pudo cumpllrse por esLar ya regresando la columna»
[243]
. CLro daLo: los rlfenos se reunen en gran numero y rodean el monLe. uemaslados para Lan
pocos enemlgos, aun con arLlllerla. Su propóslLo, «que es publlco en Melllla» segun ÞrleLo, era
capLurar al general de los blgoLes, «a qulen se suponla no habla salldo de la poslclón»
[246]
.
Las flguras que cubrlan ?ebel Cama se han hecho un grupo, y el grupo acaba slendo la
botko de los Lemsamanles. Son más de dos mll y se exLlenden a lo largo de varlas lomas. Se les
unen más hombres: los benlurrlagueles. Les separa de los espanoles una dlsLancla que va de los
noveclenLos a los mll selsclenLos meLros, lo que no es lmpedlmenLo para su punLerla nl el
alcance de los fuslles modernos.
Lspanoles y rlfenos se LanLean con la vlsLa. vlllar, desaflanLe, se permlLe un comenLarlo
obsceno sobre esa amenaza y lo LransmlLe a Annual. Luego ordena que la Lropa allgere y
prepare la vuelLa a la base. Ln la poslclón quedan velnLlocho arLllleros más oLros dosclenLos
clncuenLa hombres, de los cuales unos dosclenLos son lndlgenas. Se muesLran muy lnquleLos
por la exhlblclón de fuerza de los harquenos. ? abrlgan oLras JoJos.
Algunos de los efecLlvos de 8egulares hacla dos meses que no perclblan su sueldo
[247]
, y en las fllas de la Þollcla lndlgena no esLaban me[or. Su caplLán, 8amón Puelva -[efe de
la 13¹ mlo (companla), no desLacada en Abarrán-, «llevaba en su maleLa la documenLaclón
de la unldad, y en su carLera, los fondos de la mlsma», segun LesLlmonlo posLerlor del caplLán
lorLea, su relevo al frenLe de ese desLacamenLo, qulen se enconLrará con que aquellos hombres
aun «Lenlan pendlenLes de cobro qulncenas de enero, y esLar la mlLad de ellos descalzos y con
las ropas vle[as»
[248]
. nadle podrá expllcar por que Puelva salló en campana, con varlas companlas de pollclas
-en Abarrán lnLervlnleron la 3¹, 10¹ y 11¹ mlos-, mlenLras era porLador de los fondos de
oLra. Puelva será el prlmero en morlr. Al parecer, le maLarán, de un Llro en la cabeza, los
harquenos omlqos. sallendo de Abarrán, se revolvleron y Llraron conLra el caplLán.
vlllar parLe con su genLe, de reLorno a Annual. Ls la una y cuarLo de la Larde. La columna
desflla ba[o los o[os de la botko. La marcha se acelera y acaba casl en carrera. Se preslenLe la
emboscada, que se evlLará, al abandonar la senda y desllzarse la Lropa por enLre los barrancos.
va dlslocada, anslosa, mlrando a Lodos lados. Ln ese momenLo escuchan dos largas ráfagas. ue
«unos clncuenLa dlsparos cada una»
[249]
. ¸Los espanoles que conLlenen a la botko? no, los rlfenos que aLacan con fuslles
ameLralladores. Luego esLalla el creplLar de la fusllerla. ? el reLumbe de los prlmeros canonazos.
llomesLa y los suyos se deflenden. vlllar oye el fuego, como Lodos. ? ordena, demudado, segulr
adelanLe. A Lromplcones, muchos vuelven la vlsLa aLrás: Abarrán es sólo un eco de vallenLes
descargas arLllleras.
Al frenLe de los canones de Abarrán esLá ulego llomesLa, el oflclal que no qulso conLrlbulr
a la consLrucclón de una capllla en Melllla para el clero casLrense. 1lene LrelnLa y un anos. LsLe
murclano (n. en 8ullas) alLo, esplgado, pundonoroso, es buen profeslonal de su Arma. Abarrán
reslsLlrá cuaLro horas. La reslsLencla se Luerce cuando los soldados de la Þollcla lndlgena
vuelven sus armas conLra los oflclales. Caen Camlno, lernández y 8eyes. Ll ulLlmo, Salafranca.
La degolllna se generallza, pero no pocos escapan. llomesLa ha sldo herldo. Þese a ello logra
lnuLlllzar Lres de sus plezas. Los rlfenos, en lugar de maLarle, le pedlrán que las arregle y les
revele los secreLos de cargar, apunLar y dlsparar un canón moderno. Morlrá de hambre, en
cauLlvldad, el 30 de [unlo, anLes que consenLlr Lal lndlgnldad.
uesde Annual se ha lnLuldo la Lragedla: una columna de humo sube desde Abarrán. Los
rlfenos queman lo que no les lnLeresa: equlpo desLrozado y los cadáveres de sus enemlgos. La
columna vlllar ha vuelLo en especLáculo denlgranLe de excusas y eufemlsmos. SllvesLre no esLá.
AnLes de sallr para Melllla ha puesLo un Lelegrama a 8erenguer donde le dlce: «Abarrán
Lomado. La ocupaclón sln ba[as.»
[230]
SllvesLre enLra en Melllla a las sels de la Larde, casl dos horas despues de que Abarrán se
haya converLldo en una Lumba para sus hombres y un baldón para su carrera mlllLar. Le reclbe
en la puerLa de la Comandancla uno de sus oflclales de más conflanza, el coronel 8afael
Capablanca Carrlgó, qulen le da la enhorabuena «por el fellz resulLado» de la operaclón, que
habla conocldo por un Lelegrama llegado desde Annual. SllvesLre no parece Lranqullo, y al
reLlrarse a descansar expone a Capablanca «su conLrarledad porque en la poslclón no hablan
quedado ameLralladoras»
[231]
.
Al volver Capablanca a su despacho, el oflclal de guardla le enLrega un Lelegrama clfrado
envlado desde Annual. !unLo con uávlla, lnLrlgado, lo desclfra: «Abarrán aLacado. Canones
dlsparan espoleLa cero.» Þasan oLro Lelegrama a ambos [efes: «Llegan algunos arLllleros e
lndlgenas.»
[232]
uávlla preslenLe lo ocurrldo y exclama: «}Se han comldo la poslclón!»
[233]
? vlene un Lercer Lelegrama desde Annual que muesLra, en su conclsa vaguedad, la
lmpoLencla y el desasLre ocurrldo: «no olmos nada, sólo vemos un poco de humo.»
[234]
La Comandancla de Melllla empleza a padecer las horas más dlflclles desde la guerra de
19111912. 1odos los o[os esLán fl[os en SllvesLre. Sus oflclales le ven aLusarse, con energla
convulsa, las erguldas gulas de su blgoLe. Ll general esLá nervloso. 8eclama su auLomóvll de
mando. Las órdenes son sallr a Loda prlsa para Annual. La Larde esLá venclda y coroneles y
comandanLes lnLenLan dlsuadlrle de la ldea. Ls lnuLll, el general se marcha como una
exhalaclón. ?a de noche cerrada SllvesLre llegó a 8aLel. Alll le esperaban el flel lernández
1amarlL con el caplLán !ose Carnero y Cálvez. Sln poderse conLener, se abrazará al LenlenLe
coronel y le dlrá, salLándosele las lágrlmas: «1enlas razón, ha ocurrldo lo que dl[lsLe. 1e pldo un
esfuerzo, que con Lres volunLarlos vayas a Annual y me lleves la baLerla llgera que hay en
urlus.» Luego, decldldo y flero, aflrmará: «?ovoy ahora mlsmo con el auLo a Annual, a ver sl me
maLan, que será lo me[or, pues por culpas a[enas ha caldo sobre ml esLe borrón.»
[233]
1amarlL lnLenLa calmar a su general, pldlendole que no haga una coJetoJo. SllvesLre no le
hace caso y ordena segulr. Ln el camlno, varlos pocos abren fuego sobre el auLomóvll que sube
por las rampas del lzzumar. Las balas golpean en la carrocerla sln alcanzar al general. Ll coche
corona el puerLo y se meLe a fondo en la hoya de Annual.
Lsa mlsma noche, enLuslasmada por su Lrlunfo en Abarrán, la botko aLaca Sldl urls.
1emsamanles y benlurrlagueles [unLos. Son muchos, pero se Lopan con un [efe resuelLo, el
comandanLe 8enlLez, un malagueno Lenaz que no les concede nlngun resplro. 8enlLez reslsLe y
Sldl urls se salva, en especlal graclas a un bravo peloLón de marlnerla: qulnce hombres,
desembarcados del loyo al mando del alferez de navlo Þedro Þerez de Cuzmán, que sube
decldldo hasLa la poslclón y planLa a su genLe, y dos ameLralladoras que lleva, [unLo a los Lres
canones cuyo fuego dlrlge el LenlenLe Calán. Los rlfenos vuelven en Lromba, y con Lal empu[e,
que rompen las alambradas. Llegan «a sels meLros del parapeLo»
[236]
, pero alll esLán Þerez de Cuzmán y los suyos, que los fusllan a boca[arro. Los cabllenos se
reLlran ensangrenLados -enLerrarán a velnLlnueve de los suyos-, pero no vencldos. Al dla
slgulenLe, SllvesLre, ya más calmado, cablegrafla a 8erenguer lo sucedldo. ? el alLo comlsarlo
que, en velnLlcuaLro horas, habla conocldo «la fellz ocupaclón» de Abarrán y su bruLal perdlda,
declde hablar con SllvesLre. nadle lnforma del desasLre, sólo se habla de lo sotpteso Je
Abottóo.
Ll reves era un mal Lrance, un sueno del que cabla desperLar. Þero por Abarrán no
desperLó nadle. nl SllvesLre. nl 8erenguer. nl el Coblerno. nl el 8ey. 1odos lo dleron por lo que
slgue slendo conslderado: un pasmo bellco, una faLalldad, un lnforLunlo colonlal. LnLreLanLo, los
canones de Abarrán empezaban a ser paseados por los zocos rlfenos, como especLaculares
banderlnes de enganche.

9iscusión de *enerales a )ordo de GEl Espont(neoH

uecldldos 8erenguer y SllvesLre a enLrevlsLarse, acordaron hacerlo a bordo de un buque de
guerra que no fuese el canonero loyo o el CltolJo, de poco calado y senslbles a la mar de
fondo que golpeaba las cosLas rlfenas. Ll buque elegldo fue el crucero ltloceso Je Astotlos. La
clLa se senaló para el 3 de [unlo, y el lugar de reunlón quedó fl[ado a la alLura de Sldl urls.
Ll ltloceso Je Astotlos era, en sl mlsmo, un resumen de las peores lacras del slsLema
lndusLrlal y mlllLar espanol. 8uque de sleLe mll Loneladas, lncluldo en el famoso pero fallldo
programa de rearme naval LlLulado «Þlan 8eranger» -por !ose Marla 8eranger y 8ulz de
Apodaca, mlnlsLro de Marlna con SagasLa (novlembre 1883-ocLubre 1886)-, se a[usLaba a una
ya muy desfasada concepclón de sus comeLldos, LanLo arLllleros como marlneros. Su boLadura,
en el arsenal gadlLano de La Carraca, habla sldo el hazmerrelr de la 8egencla. Senalada la
mlsma para el 8 de ocLubre de 1896, el casco sólo se desllzó unos pocos meLros y quedó
lnmóvll, en medlo del esLupor de las auLorldades y el publlco. Se replLló el lnLenLo al dla
slgulenLe, y el casco avanzó unas decenas de meLros más, hasLa quedar aLrapado enLre las
gradas y al borde [usLo del mar. Ll grace[o andaluz le puso el acerLado apodo de «Ll ArrasLrao».
Cuedó en esa poslclón lnesLable duranLe dlas, en medlo de los chascarrlllos de la genLe y del
bochorno oflclal. ? de repenLe, el 17 de ocLubre, el buque se movló solo, cogló rápldo lmpulso,
y, anLe el pasmo de los operarlos, «se boLó por sl mlsmo»
[237]
, no dando la volLereLa de mllagro. nl que declr Llene que su apodo cambló al de «Ll
LsponLáneo» en medlo de la rechlfla general.
ue la enLrevlsLa enLre 8erenguer y SllvesLre exlsLen muy dlversos LesLlmonlos, pero los que
aparecen en la lnformaclón del SupllcaLorlo conLra 8erenguer son los más slgnlflcaLlvos. uos
LesLlgos de ese SupllcaLorlo, el comandanLe 1ullo López 8ulz y el coronel Capa-blanca,
aporLarlan lmporLanLes preclslones al mlsmo.
Ambos generales se saludaron con esLudlada cordlalldad. SllvesLre reconocló anLe
8erenguer que «el golpe habla sldo muy duro y que deslsLla de dar un paso más sln anLes haber
forLalecldo la llnea, que conslderaba muy debll»
[238]
. ? volvló a sus peLlclones: dlnero para carreLeras, armamenLo, munlclones. ? más
hombres: la consLlLuclón de una unldad de choque, el Crupo de 8egulares de Alhucemas. Al olr
lo que ola mes Lras mes, 8erenguer, mlLad lrónlco, mlLad despecLlvo, repllcó a SllvesLre: «¸Þara
que quleres el Crupo, sl cuando esLuve en Lu LerrlLorlo Lenlas descansando la mlLad del de
Melllla?» A 8erenguer no le falLaba razón. Þero en abrll, no en [unlo de 1921.
La dlscuslón se envenena. Ambos generales cruzan reproches, gesLos alrados, sllenclos de
gran Lenslón anLes de enzarzarse en oLra rueda de desaprobaclones muLuas. Su amlsLad se
craquela, se rompe. Los mandos del crucero se alarman anLe el penoso especLáculo. ? Llene que
ser el comandanLe del buque qulen «Luvo que llamarlesla aLenclón para que no se enLerara la
Lrlpulaclón»
[239]
. 8erenguer regresa a CeuLa. Þodla haber desembarcado y recorrldo el frenLe rlfeno, pero
no lo hace. Ll venla para enLenderse con SllvesLre. ? nl se ha enLendldo con el nl qulere perder
Llempo en enLender al 8lf. Su obseslón es ?ebala.
Ll que desembarca es SllvesLre. Þoco dado al dlslmulo, su rosLro muesLra las huellas de la
clLa, un combaLe. Sus ayudanLes le rodean, lnLeresados por conocer deLalles. Capablanca, que
sabe de la conflanza que le Llene SllvesLre, le pregunLa con afecLo: «¸ Cue hay, ml general?» ?
SllvesLre, «de muy mal humor», responde: «¸Sabes lo que me ha dlcho?» ? Lras lnLerponer
«una exclamaclón muy energlca», resume el fracaso: «Cue hasLa denLro de Lres meses no me
puede mandar los refuerzos que le he pedldo, y que enLonces me mandará una bandera
(baLallón) del 1erclo, una baLerla y el 1abor (baLallón) de 8egulares de CeuLa, pues dlremos a
Abd el-krlm que espere.» ue seguldo, ya muy exalLado, se desahoga asl: «}Se los puede
guardar!»
[260]
SllvesLre, «refle[ando en su semblanLe profunda conLrarledad y pesadumbre», esLá
sobrado de razón. uos baLallones y una baLerla como refuerzos -unos mll hombres y cuaLro
canones- para denLro de Lres meses, para sepLlembre. no es de exLranar que pudlera ser
clerLa oLra respuesLa de SllvesLre a Capablanca, y en frase mucho más ofenslva hacla el alLo
comlsarlo: «Lse mamao nos ha chafado la papeleLa.»
[261]
SllvesLre querla fuerzas lndlgenas para sl y para prlvar de ellas a sus enemlgos de Axdlr. Ll
perlodlsLa 8ublo lernández resumlrla con aclerLo esa esLraLegla: «Ll soldado moro del 1abor
vale por Lres: uno, que se ahorra, espanol, oLro, que se adqulere, y un Lercero que se resLa al
enemlgo.»
[262]
uos dlas despues, los Lemsamanles mandan avlso a Annual: sl se quleren los cuerpos de los
caldos en Abarrán, hay que pagar, y son «cuaLro mll peseLas por cadáver»
[263]
. Los amlgos de Salafranca, de una u oLra forma, conslguen recuperar los resLos del bravo
madrlleno. CLro cuerpo es devuelLo: el del cabo de ArLlllerla uanlel ZáraLe. Ll caplLán vuelve
muLllado, y de Lal forma, que 8erenguer, en su Lelegrama a Lza, a las 23:43 horas del 7 de [unlo,
Lras enumerar las ba[as y hacer menclón de la llegada del cadáver de ZáraLe, dlce: «...y oLro que
parece ser el del caplLán Salafranca»
[264]
.

=ol#tica Ga cuadrarseH $ un e01rcito en e/uili)rios

La Lspana de Abarrán no es la del conservadurlsmo eleganLe de uaLo, slno la del
llberallsmo angusLlado de Allendesalazar.
Manuel Allendesalazar habla llegado a la pollLlca por lnLeres culLural y no por amblclón. Su
verdadera profeslón era la de lngenlero agrónomo. 1enla cáLedra en la Lscuela de su
especlalldad. Lra naLural de Cuernlca (vlzcaya), donde habla nacldo en 1836. MlllLaba en el
parLldo conservador desde los Llempos de Cánovas, y habla sldo cuaLro veces mlnlsLro -de
Paclenda (1901), de lnsLrucclón Þubllca (1902), de AgrlculLura (1903), y de LsLado (1907).
Cuando el parLldo conservador se esclndló en dos Lras el carpeLazo reglo a Maura,
emerglendo asl la flgura de uaLo, Allendesalazar se declaró maurlsLa acerrlmo. Lra un hombre
alLo, corpulenLo, que hablaba poco en publlco y sólo se mosLraba locuaz enLre amlgos de flar.
ÞollLlco paclenLe, corLes, dado a flarse en las bondades a[enas, fue un creyenLe más del Áfrlca
alfonslna.
Allendesalazar esLaba, en aquel verano de 1921, en su segundo Coblerno. Pabla Lenldo
que susLlLulr a uaLo a causa del aLenLado que esLe sufrlera en aquella manana del 3 de marzo
de 1921, cuando su coche, al regresar del Senado, fue ameLrallado mlenLras rodeaba, a poca
velocldad, la amplla curva de la ÞuerLa de Alcalá. un grupo de plsLoleros anarqulsLas le
dlspararon -con plsLolas auLomáLlcas Máuser- desde una moLoclcleLa con sldecar. Aquellos
velnLlun lmpacLos se clavaron no sólo en el pequeno cuerpo de uaLo, slno en la medula mlsma
del alfonslsmo.
uaLo habla de[ado a Allendesalazar una peslma herencla penlnsular y a la vlsLa: la crlsls del
caLalanlsmo rebelde y la agreslón recurrenLe enLre los plsLolerlsmos slndlcallsLas y esLaLallsLas.
? oLra, mucho peor y oculLa, en Marruecos. La prlmera era la Lspana del Nol Jel 5octe
(Salvador Segul), enfrenLada a la del general Severlano MarLlnez Anldo, dlcLador más que
gobernador de 8arcelona. una Lspana de mlLlnes, anónlmos y con[uras, de emboscadas y
plsLoleLazos, con muerLos de frenLe o por la espalda -«ley de fugas»-, sln oLra ley que la de
las represallas muLuas. una Lspana alaul. ? al lado su pare[a, la Lspana sacrlflcada e lngenua,
lgnoranLe de Lodo cuanLo ocurrla en Marruecos. A punLo de ser emboscada, LlroLeada y alll
de[ada desangrarse.
Allendesalazar manLenla la mlsma esLrucLura mlllLar de su anLecesor: Lza segula al frenLe
del MlnlsLerlo, y 8erenguer y SllvesLre e[erclan su condomlnlo sobre Marruecos. Ln la
prlmavera rlfena, Lan amlgos como slempre. Al llegar el verano, declarados adversarlos. La
enLrevlsLa en el ltloceso Je Astotlos ha hecho de lnvenclble Lrlnchera enLre ambos. ManLlenen
las aparlenclas, eso es Lodo. Ll L[erclLo de Áfrlca esLá roLo, quebrado enLre dos mandos que
hacen guerras dlferenLes: 8erenguer qulere acabar con Ll 8alsunl, SllvesLre ya no qulere acabar
con Abd el-krlm, sólo qulere una pausa. no la Lendrá [amás.
8erenguer avanza con su e[erclLo para poner fln a la guerra en ?ebala, SllvesLre no sabe
cómo segulr la guerra lnlclada en el 8lf: no Llene medlos, no Llene genLe y slgue sln plan. Sabe
que 8erenguer no le va a dar nl un hombre, nl un canón, nl una peseLa, hasLa LanLo no acabe el
con el ralsunlsmo. Asl que su amblclón es sólo una: hacerse fuerLe en el verano rlfeno y reslsLlr.
PasLa el oLono, como decla Morales.
uesde el mlsmo crucero que le devuelve a CeuLa, 8erenguer manda un despacho clfrado a
Lza. Se esLá ponlendo el sol aquel 3 de [unlo de 1921, cuando el LelegraflsLa empleza a
LransmlLlr: «19.30 horas. Ln Sldl urls, a bordo del ltloceso Je Astotlos». ? 8erenguer pone, en
boca de SllvesLre, esLe panorama: «Ln resumen, la slLuaclón en con[unLo es dellcada, segun
ComandanLe Ceneral, requlere adopLar precauclones y proceder con cauLela.» ? conLlnua esLe
pasmoso anállsls: «Þor ml parLe no veo, por el momenLo, en la slLuaclón nada alarmanLe.»
[263]
Þara reforzar su opLlmlsmo, a su llegada a 1eLuán el 6 de [unlo, 8erenguer despacha oLro
cablegrama a Lza: «AcLualmenLe nada ofrece (el 8lf) que pueda ocaslonar la menor alarma nl
lnquleLud.»
8erenguer sólo Llene una angusLla: perder la baLalla conLra Ll 8alsunl. Ln sus Memorlas lo
reconoce asl: «...volvla a ml prlmlLlvo plan, (que slempre fue de[ar ese lmporLanLe problema (el
8lf) para eLapa flnal de la ocupaclón de la cosLa»
[266]
. Ceneral mloocloso, qulere acabar una guerra anLes de emprender oLra. no se aperclbe
de que la planLeada en el 8lf es a cuchlllo, que esLá ablerLa en Loda su descarnada ferocldad, y
que se [unLará con la prlmera, acuchlllándole a el y al reglmen.
Ln Annual, un [oven LenlenLe de ArLlllerla, de velnLlclnco anos, LrnesLo nougues 8arrera,
escrlbe una carLa a sus Llos. Ls el 12 de [ullo de 1921. A dlez dlas del desasLre, nougues expone
la slLuaclón anlmlca del e[erclLo de SllvesLre, pero Lamblen la naLuraleza que gula sus modos
bellcos.
ue lo prlmero dlce: «Pemos aLravesado por unos dlas LrlsLlslmos, de enorme depreslón
moral.» ? de lo segundo crlLlca y prevlene: «Sucedló lo que Lenla que suceder: que mlenLras la
cosa lba blen nadle se preocupó de deflclenclas, pero cuando han venldo los palos, se ha vlsLo
que esLábamos haclendo equlllbrlos, y eso no puede ser. Ln fln, que hay Áfrlca para raLo sl ulos
no lo remedla.»
[267]
La profecla del bravo nougues resulLarla muy clerLa: habrla «Áfrlca» y en guerra, hasLa
[ullo de 1927.

8ap#tulo K
El *eneral de las tres colinas

Dn e01rcito de per%iso $ el coronel Ga/u# %e /uedoH

A las cuarenLa y ocho horas de perder Abarrán, SllvesLre Loma varlas declslones: monLa
una poslclon en 1allllL, a medlo camlno enLre Sldl urls y Afrau, asegura 8uymeyan, cerro que
hace de avanzada de Annual, y replLe slmllar acclón en Lres punLos que son claves de su
reLaguardla: lnLermedla A (por delanLe de 8en 1leb), e lnLermedla 8 y C, ahorqullladas sobre el
paso del lzzumar.
Ll 7 de [unlo, SllvesLre compleLa su dlsposlLlvo con oLro aLrevlmlenLo: lguerlben, la collna
amarllla que se perclbla desde Abarrán. ue cerca, lguerlben lmpone. La aguada se encuenLra a
cuaLro kllómeLros y medlo. AbasLecerse alll es un combaLe dlarlo, luego se depende de Annual.
? Annual va a depender de lguerlben. un e[erclLo a camblo de un espolón rocoso. una
elevaclón próxlma a lguerlben, en forma de salchlcha, puede ser su coberLura o su desamparo.
Será lo ulLlmo, porque esa lomo Je los Atboles no podrá ser ocupada. 8uymeyan, que Lenla su
aguada en un barranco slLuado «a unos clen meLros» -como pudo comprobar el LenlenLe
medlco vázquez 8ernabeu, alll desLlnado-
[*]
, era un enclave defenslvo mucho me[or que Annual, pero SllvesLre, que esLudla Lal
permuLa, acaba renunclando a ella.
Ln esos dlas, SllvesLre concede llcencla, «lllmlLada», a los soldados de la qulnLa de 1918,
más «llcencla Lemporal» a los componenLes de la de 1918 y 1919. ue golpe, plerde Lres mll
veLeranos. Serán reemplazados por los qulnLos de 1920, «sln lnsLrucclón apenas, y con un
mledo a los moros enorme»
[268]
.
SllvesLre vuelve a pedlr refuerzos -el Crupo de 8egulares de Alhucemas, que se le
denegará una vez más-, y armas auLomáLlcas. ue Lza, como llmosnera ayuda, reclbe velnLe
ameLralladoras, las desasLrosas ColL, Lan malas que harlan falLa clen más. ? el caso es que las
hay y excelenLes: las Maxlm 08, las máqulnas alemanas que los conLlngenLes desLlnados en
Camerun Luvleron que enLregar a los Þarques espanoles en 1914, cuando aquellas Lropas en
derroLa fueron lnLernadas. 8erenguer sabe que exlsLen (hablará de ellas a La Clerva). SllvesLre
no se acuerda de esLe maLerlal y Lza no parece saber nada del asunLo.
Morales slgue con sus gesLlones de paz. Convoca a varlos noLables a una reunlón secreLa.
ÞunLo de la clLa: el aduar de 8uymeyan. Pacla allá van once hombres. 1res espanoles -Morales
y sus ayudanLes, el LenlenLe ClvanLos y el caplLán Carcla Margallo- y ocho rlfenos: Sl Ammar
Mohamadl y Sl uadl Mohamadl !enals uallah, de los 8enl urrlaguel, Ammar Saddlk, Mohand
Saddlk y 8uzen urls, de los 8enl Padlfa, Sl Abdallah Pach, de los 8enl Abdallah, el foplb Laarbl,
de los 8enl lLLef, y un ocLavo, no blen ldenLlflcado (Sl uadl...) de los 1afensa (8ocoya).
Ll propóslLo de Morales es «formar un parLldo espanol», esLo es, reconsLrulrlo. Cfrece a
sus lnLerlocuLores «clen duros a cada uno para comenzar sus Lraba[os»
[269]
. La manlobra no es en conLra de los Abd el-krlm, slno que preLende Lermlnar con las
Lemerldades de vlllar. Morales preslenLe el pellgro.
Ll mlsmo Mohammed Abd el-krlm, en carLa fechada el 26 de [unlo de 1921, dlrá: «Þasó lo
que pasó en Abarrán y en Loda 1emsaman y la culpa de ello no somos nosoLros. Þor una parLe
esLuvlmos comunlcando con el coronel Morales, y sln Lermlnar (los pacLos), sln darnos cuenLa,
se hlzo la operaclón.» A la mlsma la callflcaba de «Lralclón». ue seguldo, hablaba de «llegar a un
acuerdo y ahorrar la sangre que se derrama». AcepLaba, de forma lmpllclLa, su parLlclpaclón en
la rebellón armada. Sln embargo, slmbollsLa y precavldo, procllve al pacLo, se pregunLaba:
«¸Þor que no venlmos al camlno?»
[270]
Ll de la paz, el de Morales.
Ll encuenLro hlspano-rlfeno en 8uymeyan acaba en nada, pues el 11 de [ullo SllvesLre
manda radlograma a 8erenguer en el que le prevlene de oLra enLrevlsLa, que «se ha de celebrar
manana, marLes». nada más se sabe. Las relaclones se corLan.
uávlla, enfermo, sollclLa llcencla y se va.
[271]
1ermlnando su equlpa[e, uávlla se conflesa a Morales: «Me voy, Cabrlel, esLoy mal y
Lengo cuaLro hl[os.» A lo que responde el [efe de la Þollcla lndlgena: «? yo Lamblen, lldel, pero
aqul me quedo.».
[272]

Dna lo%a perdida en los partes

Lse 9 de [ullo de 1921, desde 8uymeyan, vázquez 8ernabeu dlsLlngue la amenaza que se
clerne sobre lguerlben: los rlfenos consLruyen «muros asplllerados y parapeLos en Loda la
exLenslón» de la Loma de los Árboles, forLlflcaclones que dlslmulan «con haces de pa[a»
[273]
. uesde el Þenón de Alhucemas, el [efe de su guarnlclón, LenlenLe coronel ClvanLos, ve que
«se han encendldo muchas hogueras llamando a la harka del Amesauro»
[274]
, monLe que e[erce de señoleto bellco para las cábllas de la reglón.
Ll 17 de [ullo se planLea el prlmer asalLo por lguerlben. Lo ganan los rlfenos, que
desbaraLan el empeno de sus lguales, las fuerzas de la Þollcla lndlgena. Al caer la noche, se
cuenLan las perdldas: dleclsleLe muerLos y clncuenLa y Lres herldos, que SllvesLre, en su parLe a
8erenguer, Lransformará en «unas clncuenLa ba[as». nada dlce del ob[eLo de la porfla, la Loma
de los Árboles. 8erenguer se que[ará, en 1923, de que le habla sldo oculLado aquel pellgro, y se
pregunLa: «¸Þor que no se me dl[o que, despues, de varlos asalLos, las fuerzas no pudleron
llegar al punLo que se proponlan y acabaron por hulr, sl es que asl ocurrló, como despues se ha
referldo?»
[273]
SllvesLre sollclLa a 8erenguer auLorlzaclón para conLraaLacar, «conLando, desde luego, con
casl LoLalldad probabllldades exlLo»
[276]
. 8erenguer, Lras dlvagar sobre sus lnsLrucclones, responde: «... esLo no qulere declr que
deba v. L. encerrarse en una paslva defenslva, por el conLrarlo, creo que se deben aprovechar
cuanLas ocaslones favorables se presenLen para reacclonar ofenslvamenLe»
[277]
. LsLá conslnLlendo.
Ln Annual llega la crlsls de las munlclones. A las 00.43 horas del 18 de [ullo, el coronel
!oaquln Arguelles y de los 8los, [efe de la ArLlllerla y de la clrcunscrlpclón, auLorlza el envlo a
SllvesLre del slgulenLe Lelegrama: «Cuedan 188 granadas ordlnarlas, 12 rompedoras, 16 boLes
meLralla, 330 granadas de mano, 281.000 carLuchos de fusll.» uoce horas más Larde, no queda
un solo proyecLll. Lo aflrma un caplLán, que redacLa esLe oLro despacho: «18/7/21. 12.43 h.
Clave: Þ. no Lenemos munlclones canón monLana nl campana. Lnemlgo hosLlllza 8uymeyan
desde Zaula y loma 1lslngarL, no pudlendo envlarles munlclones canón. AnLonlo valcárcel.
uesclfrado e lnuLlllzado el orlglnal.»
[278]

Dn teniente )ravo /ue no es ,1roe re*la%entario

Pay que ayudar a lguerlben a Loda cosLa. un convoy lo lnLenLa. Lo manda el comandanLe
!uan 8omero López, que resulLa herldo morLalmenLe por un francoLlrador. Ll convoy slgue
adelanLe, proLegldo por un escuadrón de 8egulares mandado por el caplLán Cebolllno von
Llndeman. Ln la columna forma un peloLón de dleclsleLe arLllleros, gulados por el zaragozano
nougues 8arrera.
Ll abasLeclmlenLo lo llevaban sesenLa y sleLe mulos, porLadores de oLras LanLas cargas,
dlsLrlbuldas asl: dlez de agua, doce de vlveres, cuarenLa y una de munlclones, y cuaLro arLolas
(para LransporLar herldos). Las munlclones esLaban consLlLuldas por 336 granadas de meLralla
de 73 mm, 36 granadas rompedoras, 176 ordlnarlas, una carga de boLes de meLralla y dlez ca[as
de carLuchos de fusll.
8odeados de Llros y grlLos, los 8egulares de Llndeman, que se luce en una carga pot los
btovos, despllegan y corLan el acoso rlfeno. Þasados unos mlnuLos, vuelve el popoeo.
Lmplezan a caer hombres y mulos, más de los prlmeros que de los segundos, pues los
harquenos aflnan la punLerla. Ll convoy se esLlra, mlenLras los acemlleros azuzan a voces y
fusLazos a las caballerlas. Los peloLones se cubren enLre sl, haclendo fuego por descargas.
?a en la sublda a lguerlben, nougues cae al suelo, muerLo su caballo de un pocozo. no se
desanlma. ? ponlendose «al frenLe de ellos, plsLola en mano, hlzo que, en lmpeLuoso avance, el
convoy llegase a su desLlno»
[279]
. varlas cargas han rodado por la pendlenLe, al ser abaLldos los mulos, pero nougues
responde, y sus hombres con el: las cargas de canón son lnLroducldas, «a brazos de los
arLllleros», en la poslclón, donde son vlLoreados. ue sus dleclsleLe arLllleros, ocho esLán herldos.
Ls el 30 por clenLo de ba[as, y eso lmpllca la conceslón auLomáLlca de la Cruz de San lernando.
Þero a nougues, que ha quedado en lguerlben con sleLe de sus herldos -al más grave logra
envlarlo a Annual, en una arLola-, nadle le dará Laureada alguna. CuesLlones de reglamenLo.
Se hace la noche y la botko aLaca. lguerlben, sln campo de manlobra -el parapeLo se yergue a
unos dlez meLros de las Llendas-, se deflende. uuranLe el combaLe, los rlfenos llegan a la
alambrada. Son rechazados con bombas de mano, ráfagas de ameLralladora y hasLa con las
bayoneLas. nougues, que ayuda en los canones, dlspara con la espoleLa graduada a cero -clen
meLros-, dada la proxlmldad de los asalLanLes. uesde las alLuras próxlmas, los harquenos se
vengan fusllando a los lndefensos mulos. Las pesadas moles, al senLlrse herldas, cocean, se
espanLan yse desploman sobre la alambrada, desLrozándola. Al amanecer, muy pocos quedan
vlvos. CublerLos de rozaduras e lnsecLos, co[os y algunos clegos, braman. Los espanoles los
remaLan. Al llegar la Larde ardlenLe - LemperaLuras de 33¨ al sol-, sus cuerpos muerLos
esLallan. ConverLldos en monsLruosos globos de carne y excremenLos, explden oleadas
pesLlferas que hacen vomlLar a los defensores. Þero lo peor es que forman una escalera de
puLrefacclón adosada a la rampa de enLrada. Þor ella sublrán los rlfenos.
Ll 7 de [ullo de 1923 se dlrá de nougues que, «aunque el comporLamlenLo del LenlenLe es
herolco, esLando comprendldo en el caso sexLo del arLlculo 49 del 8eglamenLo de la Crden, el
que suscrlbe (ba[o flrma lleglble), enLlende que el caso senalado se reflere a la fuerza de
proLecclón de un convoy, más no a los conducLores de esLe». ? el mlsmo flscal deLermlnará:
«Además, aun cuando Luvlera apllcaclón (el 8eglamenLo), falLarla probar que se salvaron las
armas y munlclones de los que fueron ba[as, cosa que no se ha hecho.»
[280]
Las armas desde luego no se salvaron. Las munlclones, menos. 1ampoco se salvaron los
oflclales, muerLos Lodos, menos uno, con sus hombres. Conforme a 8eglamenLo.

*ueri)enP ese GcorralitoH para ,o%)res )ravos

Ll 18 de [ullo, el fuego de arLlllerla y fusllerla es consLanLe en Lodo el frenLe. La botko
corLa el camlno del lzzumar con un Lrlncherón que repara, a Loda prlsa, una companla de
lngenleros.
[281]
Conservar el lzzumar, pelado cuello de Annual, es cuesLlón de vlda o muerLe para mlles de
hombres, pero las esLraLeglcas alLuras son de[adas como esLán: a cargo de 144 lnfanLes, más un
desLacamenLo de 21 arLllleros y cuaLro plezas de 73 mm.
[282]
Se consldera suflclenLe defensa, y lo es. Þero en el lzzumar falLará el valor, Lodo el valor.
Se prepara oLro convoy para ayudar a los hombres cercados en el espolón. Manda alll el
anLlguo [efe de Sldl urls, el comandanLe !ullo 8enlLez 8enlLez, de LrelnLa y Lres anos. Ls un
oflclal desplerLo y calmo, pero con sus lenLes redondos, su alre cenudo y su peslmlsmo
(reallsmo) sobre lo que ocurre, le han Lomado por derroLlsLa. Sln embargo, ha dlcho a su genLe
que esLán Lodos alll, en ese acanLllado de furla que es lguerlben, y al que deflne como «esLe
corrallLo», para algo muy grande y muy desesperado: sosLener la frenLe del e[erclLo.
La ayuda aerea conslsLe en un aparaLo, al que luego se une oLro. Sus bombas, de escasa
poLencla, nl asusLan a las masas rlfenos. Los de lguerlben los ven ale[arse hacla Melllla,
planeando ba[o la recalenLada aLmósfera de la Larde. navarro, que esLaba de permlso en la
Þenlnsula, enLerado de la angusLla que se vlve, vuelve.
Mlercoles 19 de [ullo. CLro dla de fuego, calor asflxlanLe y LlroLeo lnslsLenLe. Sale un nuevo
convoy para lguerlben. Lo manda nunez de Þrado: sels companlas de lnfanLerla, dos
escuadrones de 8egulares, una baLerla de monLana. unos mll hombres y cuaLro canones. La
columna lleva doce cargas de vlveres para Lres dlas, clncuenLa y Lres cubas de agua «que
despues de vaclarlas en las cubas de la poslclón hablan de reponerse en la aguada próxlma sl
era poslble», una doLaclón de proyecLlles para la baLerla de Crduna y nougues, clen granadas
de mano, dlez ca[ones de carLuchos de fusll y «ocho laLas de peLróleo para quemar el ganado
muerLo»
[283]
.
Los harquenos lmplden el paso. Su fuego es el de cosLumbre: preclso, camblanLe, leLal. Ll
LenlenLe coronel nunez de Þrado es herldo en un brazo pero aguanLa. Sus hombres se
parapeLan en las pledras, enLre los Lerrones calclnados por el sol. Cebolllno galopa hacla
Annual, por enLre una polvareda de Llros, para manlfesLarle a Arguelles lo obvlo, que es
lmposlble avanzar. vuelve con la orden de reslsLlr sobre el Lerreno. nunez de Þrado despacha a
oLro de sus ayudanLes, el caplLán Zapplno. CLra galopada de supervlvenclas por enLre las balas
enemlgas e ldenLlca respuesLa de Arguelles: hay que reslsLlr donde se esLe. Carlos Zapplno
lnLenLa el regreso, pero no llega, le maLan.
Ll caplLán se ha deLenldo un momenLo, lrrlLado por la falLa de órdenes y la falLa de cora[e
en los soldados, y cuando «se lamenLaba anLe un oflclal de L. M. de la frla acomeLlvldad de las
Lropas, [urando que el consegulrla enLrar con el convoy o perecerla en la demanda, fue muerLo
por el enemlgo»
[284]
. Su esquela aparecerá en el dlarlo A8c, en su edlclón del vlernes 22 de [ullo, donde se lee
que el flnado «murló en servlclo de su ÞaLrla, en Annal (slc), el 19 de [ullo». Será el prlmer y
unlco caldo en el desasLre del e[erclLo de SllvesLre del que el publlco madrlleno Lendrá
recordaLorlo. Luego vendrán a clenLos, por mlles. Þero ya sln esquelas, sólo con el dolor del pals
enLero.
A las dos de la Larde se presenLa en Annual el coronel Manella, dlspuesLo a susLlLulr a
Arguelles, el cual acepLa el relevo con allvlo no exenLo de confuslón: llega un verdadero [efe.
Muchos oflclales han pedldo Lal camblo, y el desLlnaLarlo de esa conflanza se slenLe
«alagadlslmo», como dlrá a su esposa, Marla uu Cuesne, en su ulLlma carLa, escrlLa el 18 de
[ullo. Llla la leerá despues de que Madrldse desplome al conocer el desasLre afrlcano. A su
marldo le darán por «desaparecldo».
uuranLe seLenLa y sleLe anos consLará asl. un grupo de prlsloneros mandados por un
sargenLo, un comandanLe general en Melllla, un alLo comlsarlo en 1eLuán y un mlnlsLro de la
Cuerra en Madrld sabrán la verdad: Manella, muerLo, ldenLlflcado y enLerrado. Muy cerca de
Annual.

Dn 0efe olvidado $ una petición Gur*ent#si%aH

lranclsco !avler Manella Corrales es mllltot ptoboJo. ha hecho la guerra en Cuba y en
Áfrlca y en ambas ha obLenldo noLa de excelenLe. LsLe gadlLano de clncuenLa y un anos,
esplgado, blen parecldo, conLrarlo a las conLemplaclones, es uno de los leales de SllvesLre.
Servlrá al general hasLa el fln, parLlclpando no de su muerLe -Manella caerá luchando-,
aunque sl de su leyenda. Pombre de Caballerla, responde a Lal concepLo, lo mlsmo que el flel
Manera valdes, de cuarenLa y nueve anos, ayudanLe de SllvesLre y cubano de naclmlenLo como
esLe.
[283]
Manella esLá en Melllla -desde el 21 de mayo-, para cumpllr un nuevo Lurno de
operaclones. Al desembarcar, se encuenLra con que la unldad a su mando, el 14¨ de Caballerla,
AlcánLara, esLá reparLlda por el 8lf y en grado Lan superlaLlvo que supera lo rldlculo:
escuadrones y peloLones se esLlran a lo largo de una llnea de }clenLo velnLe kllómeLros!
[286]
A la dlsperslón se une la lnuLllldad y algo más, la abulla. Manella pone orden y pone
ganas. ue su genLe dlrá, en carLa del 13 de [unlo: «LsLe 8eglmlenLo esLaba acosLumbrado a la
paslvldad, y ahora esLán que se mueven de lo llndo.»
Ll nuevo gula de AlcánLara, pese a su prudencla eplsLolar -rara es la carLa en la que no
lncluye las slgulenLes prevenclones a su esposa: «secreLo», «reservado» o «no dlgas nada»-,
pone las verdades Lamblen. uel oflclal que ha relevado, sln clLar su nombre, dlce: «Ll oLro
Coronel, segun me dlcen, y yo lo sabla, era más blen un gran oflclnlsLa que !efe de Caballerla.»
[287]
Manella parLe, el 14 de [unlo, para su prlmer mando en Annual como [efe de la
clrcunscrlpclón. A su esposa le comenLa las aLenclones de la famllla de SllvesLre, que «es muy
carlnosa, y slempre me esLán lnvlLando para que vaya a su casa a comer», aunque punLuallza:
«Þero Lu sabes ya lo poco aflclonado que soy a la socledad.»
[288]
Clnco dlas más Larde, escrlbe a su «querldlslma Marla» (slempre encabezará asl sus
carLas) desde Annual. ? le dlce: «Aqul me Llenes, al frenLe de un e[erclLo que [amás volvere a
mandar, aunque sea general...» Su crlLlca al respecLo, esa «porclón de poslclones», en las que
los hombres de SllvesLre plerden poslbllldades de vlvlr no ya de vencer, es acerada. lncluye
Manella una aposLllla, «para que se la leas a Þoll» (su prlmogenlLo lranclsco de Asls, de doce
anos, que llegará a general): «ulle que Lengo a ml dlsposlclón velnLe canones y sesenLa
ameLralladoras.» Luego habla de los [óvenes oflclales en Annual, «en donde esLán los chlcos
más dlsLlnguldos (los hl[os de SllvesLre y navarro enLre oLros), y muchos más de famlllas
conocldas». ue Lodos ellos aclara que «se baLen muy blen, pues Llenen que dar e[emplo».
una semana anLes de morlr, frenLe al lncendlo bellco que cubre de lguerlben a Sldl urls,
dlrá a su mu[er: «ll[aLe la de muchachos de velnLe anos que esLán cayendo en Lodas las Armas,
y la lndlferencla que lamenLarás en esa (Madrld), pues a la genLe no le lnLeresa más que lo
suyo.» ulez dlas aLrás denunclaba el afán de muchos por lr «a las poslclones de reLaguardla», y
confesaba a Marla: «?a Le conLare y Le enLerarás de los abusos que he corregldo y lo que
queda...»
[289]
no Lendrá oporLunldad.
La lucha declarada en el 8lf ha sorprendldo al coronel. no por conflanza, slno porque las
Lropas espanolas carecen de Lodo, empezando por la slncerldad de 8erenguer y la prevlslón de
Lza. Lse 8 de [ullo, la vlspera de cerrarse el cerco rlfeno sobre lguerlben, Manella razona:
«Ahora no creo que vayamos a operar, pues esLamos sln nada y da pena el ver que casl Lodo el
maLerlal esLá o en la Þenlnsula o en 1eLuán.» Las declaraclones -en el SupllcaLorlo
8erenguer- de los oflclales de SllvesLre que sobrevlvleron, reclben aqul nueva y conLundenLe
conflrmaclón. ? de su [efe dlrá: «Ll pobre -no dlgas nada- general SllvesLre, como le han...
(lleglble), esLá que Lodo se le va por la boca, le de[an el hueso. ? creo, y como yo muchos, que
lo de Alhucemas lo hará el AlLo Comlsarlo, y eso que nosoLros esLamos a 31 kms., pero con el
enemlgo más fuerLe enfrenLe.»
[290]
? llega el dla de la marcha. Ls el marLes 18 de [ullo. lranclsco escrlbe a Marla la que será su
carLa posLrera. uesde Annual ha reclbldo orden de «que vaya ensegulda, pedldo por Lodos
(subrayado en el orlglnal) para relevar a un Coronel de ArLlllerla (es Arguelles)». Ln la
despedlda, preclsa: «Ln esLe momenLo vlene el parLe y van basLanLes muerLos y herldos. Þor lo
que me dlce el general (SllvesLre) han meLldo la paLada y de paLa (subrayada la frase). Ll pobre
AgusLln se va a quedar paLlLleso cuando lo sepa -no dlgas nada-. Mlles de besos de vuesLro
Þaco.»
Þaco Manella esLá de vuelLa en Annual. Se encuenLra con el convoy rechazado, bloqueado
sobre el Lerreno. Son las cuaLro de la Larde del 19 de [ullo. Manella organlza un ulLlmo asalLo:
ordena que los hombres que pudlesen «enLregasen sus canLlmploras llenas de agua a una
companla de 8egulares que, abrlendose paso, llegarla a lguerlben»
[291]
. Ll apurado empeno fracasa de ralz. A la collna amarllla sólo llegan los canonazos de
Annual. Algunos caen en las mlsmas alambradas: los rlfenos esLán enclma.
Muere el 19 de [ullo de 1921. ? se muere sln Lregua en lguerlben. Los defensores emplezan
a conservar sus orlnes: se ha corrldo la voz de que, una vez frlos y con azucar, pueden beberse.
La noche que sucede al dla anlqullador no alLera la pelea: se lucha en el parapeLo, a
quemarropa, sln cuarLel. Los rlfenos no ce[an, pero los espanoles, Lampoco.
A las 23.30 horas, en Melllla, SllvesLre redacLa un despacho clfrado a Lza. Þlde el envlo del
slgulenLe maLerlal: 13.000 granadas de 73 mm y 13.000 de 70 mm, «más oLras qulnce mll de
cada clase para recargar, velnLe mll espoleLas, dlez mlllones de carLuchos Máuser y dos
mlllones de carLuchos 8emlngLon». SesenLa mll proyecLlles de canón y doce mlllones de
dlsparos de fusll. no hay seme[anLe canLldad de maLerlal dlsponlble. SllvesLre lo sabe, y marca
el plazo: «Como necesldades son apremlanLes, ruego v. L. que envlo se haga con carácLer
urgenLlslmo desde Þarque más próxlmo esLa plaza, a fln dlsponer esLos elemenLos en plazo
máxlmo de dlez dlas.»
[292]
no puede suponer que le quedan dos dlas y medlo de vlda. La urgenLe demanda se reclbe
en 8uenavlsLa con }doce horas de demora! Ll que responde es el [efe del negoclado de
Marruecos: «Ayer, al reclblr Lelegrama lnLeresando envlo maLerlal arLlllerla, se ordenó carácLer
urgenLlslmo envlo a esa plaza de Lodo lo pedldo. 1e saluda afecLuosamenLe, Carlos López de
Lamela.» uos dlas perdldos. Þero en la collna amarllla se reslsLe. Aquel cottollto en la cumbre
parece lnconqulsLable.

9espac,os vitales $ un veraneo oficial suspendido

8erenguer esLá en campana. Con so guerra. Ln su campamenLo yeball de 8okba el Cozal
- frenLe a las llneas ralsunlsLas-, reclbe parLes lnLranqulllzadores. Ll 8lf se desboca. Al alLo
comlsarlo le lnquleLan «las dlflculLades de comunlcaclón con Melllla», neceslLa «segulr más de
cerca los aconLeclmlenLos», y hasLa le «desorlenLaba esa repenLlna acomeLlvldad de la harka»
[293]
, pero no se mueve de 8okba. Alll le alcanza oLro despacho clfrado de SllvesLre, a las 13.33
horas del 20 de [ullo.
SllvesLre advlerLe a 8erenguer que Llene movlllzadas en Annual la «LoLalldad fuerzas
dlsponlbles despues de aLendlda segurldad cábllas a reLaguardla», y Lras relaLar el fracaso del
ulLlmo convoy, anade una lnsóllLa promesa de arreglo: «...quedando lguerlben en mala
slLuaclón, que manana se remedlará».
A conLlnuaclón SllvesLre desvela a 8erenguer su plan de emergencla: «Crganlzo con
elemenLos de la plaza (...) columna que slLuare el [ueves en kandussl, con propóslLo
esLablecerla enLre el rlo Salah, al esLe de Sldl urls, donde plenso esLablecer base
aprovlslonamlenLo.» Aqul esLá el brazo salvador para el e[erclLo: reforzar el flanco derecho,
forLlflcar un punLo de apoyo en la cosLa y asegurarse asl el socorro de la Lscuadra. no habrá Lal.
SllvesLre vuelve a pedlr ayuda, pero Lraslada la lnlclaLlva a su superlor: «... [uzgo necesarlo envlo
de refuerzos en hombres y elemenLos en canLldad que v. L. esLlme suflclenLes»
[294]
.
8erenguer reLransmlLe el parLe de SllvesLre a Madrld, que lee López de Lamela en
8uenavlsLa. Ll LenlenLe coronel reexplde un resumen del mlsmo a Lza -que esLá en San
SebasLlán, de veraneo oflclal-, y que empleza asl: «1ransmlLo a v. L. exLracLo del Lelegrama del
AlLo Comlsarlo, creyendo vlsLa conLenldo convenlencla adelanLe regreso v. L. esLa CorLe...»
[293]
navarro llega a Annual. lguerlben padece su cuarLo dla de asedlo. uesde Melllla, SllvesLre
slgue la lucha. ? slgue envlando despachos a 8erenguer. Ln oLro cursado ese mlsmo 20 de [ullo,
a las 14.33 horas, sollclLa que se reallcen dos acclones vlLales: la colaboraclón de la Lscuadra y
la llegada de la avlaclón.
La prlmera Lendrla por ob[eLlvo que «barcos de guerra, en numero Lres o cuaLro, se
presenLen bahla Alhucemas para slmular desembarco, bombardeando denLro de sus fuegos
Loda la cosLa.» SllvesLre, precavldo, calcula lo que puede suponer una acclón ofenslva de ese
Llpo y advlerLe a 8erenguer que el bombardeo propuesLo debe reallzarse «prevla evacuaclón de
la poblaclón consLlLulda por nuesLros leales amlgos»
[296]
.
Sobre la segunda aclara lo obvlo: «LsLlmo de necesldad el envlo desde la Þenlnsula de una
escuadrllla.» una escuadrllla: sels aparaLos, cuando 8erenguer Llene dleclocho avlones en los
campos LeLuanles y oLros cuaLro en Larache.
[297]
velnLldós aparaLos (oLros cómpuLos hablarán de caLorce avlones en ?ebala): clnco veces
más de losexlsLenLes en Melllla, pues de los sels dlsponlbles uno esLaba lnuLlllzado. SllvesLre no
se aLreve a pedlr ese refuerzo aereo, que podrla llegarle pronLo: poco más de dos horas desde
1eLuán.
8erenguer responde. ? aunque se muesLra de acuerdo con SllvesLre, nl movlllza sus
escuadrlllas, nl urge a Lza para que la Lscuadra bombardee Axdlr. Þor sl fuera poco, manlflesLa:
pldo al Coblerno elemenLos de embarque para mandarle refuerzos en la canLldad que me dlga
v. L., lo que agradecere haga con la máxlma urgencla»
[298]
. ¸Cue enumeraclón de Lropas y maLerlal neceslLaba envlar SllvesLre para saLlsfacer a
8erenguer? Lo lncongruenLe se une a una agoblanLe perdlda de Llempo.
Ln 1922, cuando Ayala y 8ulz de la luenLe flnallcen esLe aparLado en el SupllcaLorlo conLra
8erenguer, conclulrán que esa respuesLa se exLravlaba en dlsqulslclones lnoperanLes «a pesar
de la falLa de [usLlflcaclón de la necesldad de los refuerzos, por el hecho sólo de la gravedad de
la slLuaclón que su mlsma peLlclón (la de SllvesLre) presenLaba»
[299]
.
Lo paradó[lco es que 8erenguer, en un despacho a Lza, LransmlLldo a las 14.30 horas del
21 de [ullo, vuelve a mosLrarse favorable a que lnLervenga la Armada y la avlaclón, con esLa
abrumadora vlslón de la crlsls: «Como no esLá en ml alcance complacer sus deseos (los de
SllvesLre), lo LransmlLo al Coblerno para su resoluclón, conslderando muy convenlenLe sean
aLendldos.»
[300]
Cue resuelvan oLros, cuando el que puede resolver es el.

Dna carta escrita tarde $ /ue lle*a aSn %(s tarde

Ll 13 de [ullo de 1921, dos dlas anLes de que lguerlben quede cercado, SllvesLre escrlbe a
8erenguer. A la vez que plde refuerzos y denuncla que los pagos a los lndlgenas se haclan «con
cuaLro meses de reLraso», recuerda el gran error de no haber Lermlnado el ferrocarrll a 8en
1leb y advlerLe que esLá mal de camlones y aun peor de ambulanclas -«no Lengo más que Lres
en servlclo»-, lo que no le lmplde conslderar facLlble doblegar al enemlgo «con pequenas
operaclones suceslvas»
[301]
.
SllvesLre volvla a mosLrarse peleóo. A conLlnuaclón, una ldea genlal. Ls la salvaclón de su
e[erclLo, que propone asl a 8erenguer: «Consldero convenlenLe Lomar, en la desembocadura
del Salah, una poslclón que slrva de base de aprovlslonamlenLo por mar, Loda vez que Sldl urls
hoy no slrve para ello, con esLa poslclón, y reforzando con varlos blocaos la llnea Annual-1allllL y
la nueva que se Lomase, podrlan los convoyes LerresLres hacerse con más facllldad, Loda vez
que desde el mar a Annual habrá en llnea recLa unos doce kllómeLros de recorrldo.
CporLunamenLe sollclLare Lu auLorlzaclón para reallzar esLe plan.» SllvesLre dlslmula, por pudor,
su angusLla, que un avezado 8erenguer deberla perclblr por sl mlsmo.
SllvesLre no se aLreve a pedlr lo obvlo: que salga la Lscuadra. Sln duda fue consclenLe de
que en su peLlclón esLaba lmpllclLo. Þero la evldencla no es el fuerLe del Coblerno
Allendesalazar y menos aun de su mlnlsLro de Marlna.

Kuelve un plan revolucionario en la noc,e del 2N de 0ulio

Clnco dlas despues, aparece oLro SllvesLre. Pa dado orden de que los reglmlenLos formen
companlas «evenLuales», pues se ha quedado sln hombres, sln reservas. Sln embargo, Llene ya
un plan.
Ll 20 de [ullo, a las nueve de la noche, el comandanLe de LsLado Mayor, Alfonso lernández
MarLlnez, reclbe orden de presenLarse, sln demora, en el despacho de SllvesLre. La
Comandancla Ceneral de Melllla es un hormlguero donde se cruzan órdenes, carreras, llamadas
al Lelefono, parLes en mano, avlsos LermlnanLes o excusas bochornosas. La crlsls es LoLal.
SllvesLre reclbe a lernández y le pregunLa «sl conocla algun camlno bueno que slrvlera
para Lrasladar una columna desde Cuebdanl hasLa un punLo en la cosLa, lnLermedlo enLre Afrau
y Sldl urls». lernández, uno de los lnLegranLes de la Comlslón del Mapa MlllLar, responde que
sl. Cueda esLupefacLo cuando su general le deLalla el moLlvo: «...para esLablecer alll un
campamenLo y Lrazar desde el un camlno que unlese el campamenLo de Annual con el mar,
para prever la evenLualldad de que el camlno de 8en 1leb al lzzumar fuese corLado».
[302]
lernández comprende, en el acLo, que se esLá preparando una reLlrada general desde
Annual y que SllvesLre no confla en un repllegue por la plsLa de Melllla, slno que ha elegldo el
camlno del mar, con el reembarque de su e[erclLo. Ls un plan revoluclonarlo y lernández queda
absLraldo, esLudlando poslbllldades y rlesgos.
SllvesLre saca de su absLracclón al comandanLe y le da «el encargo de lncorporarse a uar
Cuebdanl, para gular a la columna por dlcho camlno, sln que su mlslón alcanzase a oLra cosa».
Ll general no qulere dllaclones nl desplsLes, que preslenLe faLales. Lsa columna, que esLá
allsLándose, la va a mandar el coronel Arau[o. Ll comeLldo de lernández es gular a esos mll
hombres -la ulLlma esperanza de salvaclón para el e[erclLo- hasLa la cosLa, forLlflcarse alll y
esperar a la genLe de Annual.
lernández se cuadra y marcha a su mlslón. va LorLurado por las dudas. Sabe que ese
camlno de la cosLa es una pesadllla, y el de Annual hacla el rlo Salah lo mlsmo -«ambos muy
malos», dlrá en su declaraclón del 10 de sepLlembre de 1921 anLe Þlcasso-, y sabe oLra cosa
aun más lmporLanLe, «que no habla agua para esLablecer un campamenLo». lernández ha
salldo del despacho sln declrle nada a SllvesLre, porque «la orden la dlcLó el general delanLe de
muchos [efes», y el comandanLe Leme no ya conLrarlarle, slno que aparezca anLe los demás
como desconocedor de la slLuaclón hldrlca y orográflca del LerrlLorlo. ueclde esperar un
momenLo oporLuno para adverLlr a SllvesLre, a solas, de la lnconslsLencla del plan. Lo conslgue
«esa mlsma noche del 20, y el general deslsLló en el acLo de e[ecuLarlo»
[303]
.
SllvesLre sólo dlspone del loyo, y de oLro canonero que vlene desde CeuLa, el lootlo.
8erenguer, en su despacho a Lza del 20 de [ullo, le ha sollclLado «un crucero del Llpo ltloceso
Je Astotlos (que esLá en 1ánger), para Lenerlo a ml dlsposlclón». Lse crucero -y con el Loda la
floLa- Lenla que haber zarpado el dla 20. Sólo se movlllzarán el Alvoto Je 8ozóo, el
8ostomoote, el 8oolfoz y el CltolJo. ? esLo el 21 de [ullo.
[304]
¸? los acorazados y oLros cruceros? uuermen una pesadlslma slesLa colonlal.
8erenguer ha pedldo a Lza un mercanLe, el Almltoote lobo, «para LransporLar a Melllla,
caso de ser preclso, alrededor de mll hombres, con unas dosclenLas cabezas de ganado».
Cfrece a SllvesLre los mlsmos refuerzos que le promeLló el 3 de [unlo, cuando se enLrevlsLaron
en el ltloceso. Su redundancla abruma.

9espedidas en 'elilla $ el )atallón de los no esenciales

SllvesLre va a sallr, muy de manana, hacla Annual. Llevará conslgo Loda la genLe que pueda
reunlr. Ln LoLal, 881 hombres parLen hacla un desLlno de más que dudoso reLorno. Con ellos
esLá su ayudanLe, !uan Þedro Pernández Clagulbel.
1ermlnados, de madrugada, sus preparaLlvos de marcha, el comandanLe Pernández se
desplde de su esposa. uno de los llamados cocbes tóplJos (lord de 20 PÞ) le espera a la
puerLa de su domlclllo, con el moLor en marcha, para llevarle a la Comandancla Ceneral.
Amanece en Melllla. Ls el 21 de [ullo.
Pernández es un oflclal mlnucloso, casl maLemáLlco en sus gesLos. lldellslmo a SllvesLre,
conserva la documenLaclón reservada del general. !unLos forman un sólldo equlpo. Saben que a
las espaldas de Annual van a esperarles los clnco escuadrones del reglmlenLo AlcánLara, la unlca
unldad de Caballerla eotopeo, acanLonada en urlus. La genLe de AlcánLara va a ser la nuez del
e[erclLo: cuando se rompa, el e[erclLo enLero morlrá por asflxla.
AnLes de sublr al lord, Pernández pone, en las manos de su mu[er, Lulsa Canales de las
Peras, «unas llaves perLeneclenLes al general lellpe navarro, ÞresldenLe de la !unLa de
ArblLrlos», y oLras cosas, que sólo ambos esposos conocen. Lulsa queda demudada al ver
aquellas «perLenenclas, lnLlmas, que llevaron a ml ánlmo la convlcclón de que ml marldo no
volverla con vlda de la mlslón, cuando Lan mlnuclosamenLe me expllcaba sus ulLlmos encargos y
volunLades»
[303]
. Ll maLrlmonlo se une en un lnLenso abrazo y el coche parLe hacla la Comandancla
Ceneral.
A esLos esfuerzos van a unlrse las «Companlas LvenLuales», lnLegradas por los soldados en
desLlnos no lndlspensables. Son unos LresclenLos hombres: el botollóo Je los no eseocloles.
van enfermos del susLo y huerfanos en lo mlllLar, pues no esLán enLrenados para hacer decenas
de kllómeLros campo a Lraves. Algunos salen equlpados con plsLolas que se encasqulllan al
prlmer Llro y hasLa son pellgrosas para qulen las usa -la compoqlto, ese «mallslmo cacharro»
como lo callflcará 8amón Solano-
[306]
, oLros se echan al hombro vle[as carablnas con munlclón de dlferenLe callbre, y unos
cuanLos exhlben una rldlcula bayoneLa por Loda defensa.
[307]
Su ob[eLlvo defenslvo son unas poslclones-Lrampa: la llnea del kerL, desmanLeladas desde
la guerra Lermlnada en 1912. Alll sólo hay gra[os y pocos.
Melllla se despereza. La ulLlma unldad movlllzada para el frenLe va a parLlr. Son cuarenLa y
clnco: los rancheros, escrlblenLes, carLeros, muslcos. PasLa los cenLlnelas han salldo, de[ando
vaclas sus garlLas. Ln el cuarLel quedan «velnLlclnco hombres para su cusLodla»
[308]
. Se allnean con Lorpeza, se mlran de soslayo enLre sl. Ll soldado de 2
a
Andres MarLlnez
forma en la escuállda columna. Ll [efe de Lodos es el caplLán AgusLln López, de la Lscala de
8eserva, [efe del Archlvo.
Ll caplLán archlvero da la voz de adelanLe. Salen Lodos, los cuarenLa y clnco oo eseocloles.
Llevan dos mulos, cargados con unos vlveres, agua y unas pocas munlclones. Ls el 21 de [ullo de
1921 y de Melllla parLen los ulLlmos hombres para defender la Lspana de Alfonso xlll en
Marruecos. Las cuesLas del 8lf les ahogan, el calor les maLa. un sargenLo, «con un fuerLe
slncope», se desploma. Se le sube a un mulo y se le de[a aLrás. Ll caplLán va el ulLlmo, reLrasado
por su obesldad. Algunos plensan que por su ánlmo. Se equlvocan.
Al alcanzar la orllla derecha del kerL, sobrevlene el drama: la companla del caplLán
archlvero se Lopa con una desbandada de espanoles acosados por los rlfenos. Ll conLaglo del
mledo es lnsLanLáneo. 1odos corren hacla Melllla, menos su caplLán. AgusLln López sabe de su
escasa movllldad y escoge slLlo y momenLo para morlr. 8evólver en mano se sacrlflca para
salvar a sus hombres. Cue no logran escapar: de los cuarenLa y clnco sobrevlvlrán el sargenLo
del slncope y el soldado MarLlnez, qulen relaLará esLe drama a uomlnguez Llosa, poco anLes de
morlr en Melllla.
[309]

Dnos ,o%)res /ue sa)en %orirP la *ente de :en#te3

Ll 21 de [ullo amanece sobre lguerlben. La poslclón es un revolLl[o lnexLrlcable de cuerpos
exLenuados, de herldos falLos de culdados -no hay medlclnas, se han acabado las vendas-, y
de muerLos cublerLos con sus proplas guerreras empapadas en sangre. Los defensores han
soporLado la noche como han podldo: chupando la pulpa de las pocas paLaLas que aun les
quedaban, beblendose la colonla (los herldos), y hasLa la LlnLa de escrlLorlo, y enganando a la
horrlble sed con los consabldos orlnes mezclados con azucar.
Las alambradas esLán deshechas, y las Llendas yacen en el suelo, desvenLradas por los
Llros, las bombas de mano y los canonazos. Los rlfenos han emplazado dos plezas, de las
Lomadas en Abarran, en la loma denomlnada Amar u-Sald, a 1.300 meLros. Sus prlmeros Llros
nl llegaban nl exploLaban. Þero el rlfeno aprende rápldo. ? al poco sus granadas enLraban en
lguerlben y exploLaban Lodas.
[310]
ue los 244 hombres que formaban en los lnlclos del asedlo, apenas queda un cenLenar
capaz de sosLener un arma. nl quleren rendlrse, nl lo plensan.
Ll general navarro esLá al mando en Annual, adonde ha llegado el dla anLes. Pa envlado
Lelegramas de allenLo a lguerlben, en los que callflca a sus guardlanes de «heroes que Lan alLo
ponels el nombre de Lspana», pldlendoles: «8eslsLld unas horas más, lo exlge el buen nombre
de Lspana.» lguerlben es Lspana. Þero al lnslsLlr 8enlLez en lo desesperado de la slLuaclón para
sus hombres - «Se ahogan con el hedor de los cadáveres. La pesLllencla y carencla de agua
hacen morLales las herldas. Concluyense las munlclones»-, navarro despacha oLro hellograma:
«8eslsLld esLa noche. Manana os [uramos que serels salvados, o Lodos quedaremos en el campo
del honor.»
[311]
Con las prlmeras luces del 21. de [ullo, navarro envla un despacho a SllvesLre, en el que le
advlerLe que prepara oLro convoy de socorro, aunque «el Lerreno me obllga a dlvldlr fuerzas en
dos columnas». Luego senala que el esplrlLu de las Lropas «no es Lodo el necesarlo para
compensar debllldad». navarro ha pulsado el senLlr del e[erclLo y lo perclbe mal: flo[o, lnhlbldo,
dudoso. Þor eso dlce a SllvesLre que «me creo en el deber de exponer la desconflanza de no
consegulr ob[eLlvo», y espera órdenes sobre «sl verlflco convoy o preparo evacuaclón de
lguerlben»
[312]
.
no hay órdenes, no hay alLernaLlva. Ll Lelegrama llega a Melllla cuando SllvesLre ha
parLldo. Ln Annual, Manella y Morales dlrlgen las dos alas de una fuerLe columna de rescaLe
que casl suma Lres mll hombres. Los dos coroneles se emplean a fondo, se empeclnan. ? se
desesperan. La Lropa esLá desmorallzada, lucha sln nervlo, se desfonda. Manella y Morales
Llenen que ceder. Lmpleza el repllegue. lguerlben es una esplral de exploslones y fumarolas.
Sólo se oye el conLlnuo creplLar de la fusllerla y los bruLales chasquldos de los canonazos.
SllvesLre aparece en esos mlnuLos cruclales. Son las 12.30 horas del 21 de [ullo. Ll general
presencla el fracaso del convoy, lo que le exaspera. Máxlme cuando Llene que escuchar la
lecLura del más duro mensa[e hellográflco de 8enlLez: «Þarece menLlra que de[els morlr a
vuesLros hermanos, a un punado de espanoles que han sabldo sacrlflcarse delanLe de
vosoLros.»
[313]
SllvesLre, encora[lnado, se revuelve y da a sus oflclales una de sus órdenes caracLerlsLlcas:
a formar los escuadrones. Pay que cargar campo arrlba hasLa lguerlben. Sus ayudanLes
-Pernández, López 8ulz, Manera- le dlsuaden de que haga oLra coJetoJo. SllvesLre, aun
convulso, se calma poco a poco. ? manda a 8enlLez su auLorlzaclón para parlamenLar con el
enemlgo. Ls un error, pues el que se enrableLa ahora es 8enlLez, que repllca: «Los oflclales de
lguerlben mueren pero no se rlnden.» ÞunLlllazo para SllvesLre, desesperado por no poder
hacer nada. Ln la collna amarllla se vlve un esplrlLu de vle[a Cuardla napoleónlca.
Cueda una opclón: slLuar arLlllerla en las alLuras para combaLlr de flanco la botko. La
baLerla del lzzumar no enflla blen el área de lucha, y SllvesLre ordena al caplLán 8lanco que
allsLe su unldad, la 3¹ 8aLerla de MonLana -cuaLro plezas de 70 mm-, y la emplace eoclmo
de la pelea. 8amón 8lanco y ulez de lsla Llene velnLlclnco anos. Pa de[ado la Academla de
ArLlllerla, donde era profesor, y sollclLado Marruecos como desLlno. Lleva en Melllla cuaLro
meses.
[314]
Al reclblr la orden, mueve hombres y plezas con celerldad. SlLuado en poslclón, casLlga a
los harquenos con granadas rompedoras. Þero su ayuda llega Larde.
[313]
Las avanzadlllas espanolas más próxlmas han quedado como a medlo kllómeLro de
lguerlben. 8enlLez de[a en llberLad a los suyos. Pay que evacuar la poslclón. Ahora o nunca.
La reLlrada de la columna se acelera. 1anLo, que 8lanco y su baLerla quedan alslados,
corLado su camlno a Annual. 8lanco Loma la unlca declslón poslble para evlLar el copo y no
ceder los canones: repllegue hacla el lzzumar. LsLará alll, en el cruce del paso, en el punLo
declslvo, la manana declslva. Mas no podrá hacer nada para lmpedlr la desLrucclón del e[erclLo.
Surgen nuevos desLellos desde lguerlben. Ln Annual se Lraduce con asombro la senal
hellográflca: «Sólo quedan doce cargas de canón, que empezaremos a dlsparar para rechazar el
asalLo. ConLadlas, y al duodeclmo dlsparo, fuego sobre nosoLros, pues moros y espanoles
esLaremos envuelLos en la poslclón.»
[316]
Ls 8enlLez en esLado puro. Ll herolsmo medular.
8enlLez y sus oflclales se han decldldo. !unLos presenLan la ulLlma llnea: caplLanes ArLuro
8ulnes y lederlco de la Þaz Crduna, LenlenLes !ullo 8usLamanLe y vlves, Luls Casado Lscudero,
Manuel CasLro Munoz, Alfonso Calán Arrabal, Cvldlo 8odrlguez y !ullán Slerra Serrano
[317]
, y alfereces 8afael vlllanova Popper y Lnrlque 8ulz Csuna. Pan pensado en formar una
pequena columna, como sl fueran un pequeno e[erclLo. ? eso es lo que son.
La vanguardla lrla al mando de 8ulnes, el flanco lzqulerdo llevarla a Calán a su frenLe, el
flanco derecho Lendrla a Casado al mando, el grueso, con los herldos y enfermos, quedarla ba[o
la responsabllldad de 8enlLez, y de la reLaguardla se harla cargo Þaz Crduna. Se dlsLrlbuyen las
munlclones: velnLe carLuchos por cabeza. 1amblen se reparLe el dlnero de la ca[a: qulnce mll
peseLas, que 8enlLez dlsLrlbuye enLre la esLupefacLa Lropa «con el encargo de relnLegrarlas en
el reglmlenLo sl se abren camlno»
[318]
.
Los grupos quedan llsLos para la sallda. Þero la avalancha se desencadena y la muerLe les
envuelve. varlos se suben al parapeLo, para que el enemlgo se cebe en ellos y sus hombres
ganen unos segundos de vlda. CLros se salLan la Lapa de los sesos. C se abrazan anLes de morlr,
como puede que hlcleran 8usLamanLe (ya herldo), nougues y ue la Þaz, los arLllleros de
lguerlben. ue la Þaz Crduna Llene oLro hermano, Mlguel, caplLán y Lamblen arLlllero, que esLá
en Annual. Los dos hermanos saben de su obllgaclón: uno Llene que dlsparar conLra el oLro
cuando se acaben las cargas de canón. Los dos han conLado las exploslones: doce. Pay que Llrar
y hay que reclblr esa andanada. Þero Annual guarda sllenclo, que lederlco de la Þaz aprovecha
para lnuLlllzar, con lmpavldez alLlva, los clerres de sus canones, y al ple de ellos, muere.

Sorteos entre ,o%)res $ un coronel en :uenavista

A Annual llegan, en un esfuerzo supremo, los escapados de los espanLos de lguerlben. no
son hombres, son especLros. ? son doce o dleclsels -LrelnLa y sels segun oLros cómpuLos-
[319]
no parecen seres humanos: o[os desorblLados, rosLros Lerrosos, muecas demenLes.
CuaLro mueren, enLre vlolenLlslmos espasmos, Lras aLracarse de agua, desoyendo los conse[os
que reclben. La guarnlclón, a la vlsLa del cuadro, enmudece. Algunos se lndlgnan, los más,
abaLen su ánlmo. Ln el espolón quedan dos supervlvlenLes: un soldado (cuyo nombre
lgnoramos) y el LenlenLe Casado. Perldos ambos e lnconsclenLes, los rlfenos les dan por
muerLos. Cuedarán cauLlvos.
uno de los especLros venldos de la collna amarllla es AnLonlo Andreu Modol, arLlllero. Ln
la alocada carrera hacla Annual debe la vlda «a la energla de un sargenLo de Sanldad MlllLar,
que se lmpuso a los moros de Þollcla y 8egulares...». Þlcasso querrá saber el nombre de ese
bravo, sln lograrlo.
[320]
SllvesLre esLá Lan pálldo como Modol, uno de los opoteclJos de lguerlben. no qulere
más cadáveres a su lado que los lmptescloJlbles. navarro reclbe orden de regresar a Melllla. Ll
brlgadler se nlega, y SllvesLre no Llene oLra repllca que la de repeLlrle la orden. navarro
obedece.
SllvesLre se vuelve a sus oflclales, el comandanLe López 8ulz y el LenlenLe coronel Manera,
y les ordena que sorLeen, enLre ambos, qulen permanecerá a su lado, pues «solamenLe querla
quedarse con un ayudanLe»
[321]
. ue Pernández Clagulbel no hay que hablar: el comandanLe esLá decldldo a segulr la
suerLe de su [efe. 1ullo López 8ulz y Lnrlque Manera valdes no quleren enLrar en nlngun sorLeo:
su honor se lo lmplde. SllvesLre es La[anLe: procedan a sorLear. 1odos los presenLes son
consclenLes de que el general ha Lomado la roLunda declslón de morlr en Annual.
Ll sorLeo Llene que repeLlrse por Lres veces. Þlerde Manera, que parece allvlado por esa
declslón forLulLa. vlenen las despedldas: corLas, emoLlvas, LorLuradoras Lamblen. SllvesLre
enLrega al agarroLado López 8ulz -que aun lnslsLe en quedarse-, la llave de su despacho en la
Comandancla de Melllla, con el encargo de reLlrar de alll algunos ob[eLos de «su uso parLlcular y
mll peseLas -serán 1.022 con exacLlLud- para que se las enLregase a su madre, dlclendome
que era el unlco ahorro que posela»
[322]
. Þlde Lamblen el general al comandanLe, y abrazándole «muy emoclonado», que «le dlese
un beso a la auLora de sus dlas (dona LleuLerla)». Son las Lres y medla de la Larde del 21 de
[ullo.
Ls enLonces cuando SllvesLre empleza a desvarlar. Como hombre esLá en su me[or hora,
pero como comandanLe en [efe de un e[erclLo cercado plerde la cabeza, pues sólo asl se
enLlende el radlograma que envla a 8erenguer, a las 16.13 horas, vla Melllla: «ComandanLe
Ceneral, desde Annual, me comunlca a v. L. que es de suprema necesldad envlo de un baLallón
de lerrocarrlles y de maLerlal uecauvllle (Lendldo de vla esLrecha), suflclenLe para esLablecer
una llnea de 8en 1leb hasLa 1lsLuLln.»
[323]
Cuando Þlcasso lea esLe despacho no dudará en callflcarlo de «peLlclón lncongruenLe»
[324]
. no es para menos. Þedlr maLerlal ferrovlarlo para efecLuar un Lendldo de LrelnLa y ocho
kllómeLros -la dlsLancla enLre 8en 1leb y 1lsLuLln-, esLando el e[erclLo a punLo de ser copado.
no es una peLlclón, es una clamorosa lncoherencla que de[a pasmado a 8erenguer. Þero el alLo
comlsarlo calla. nada dlce del angusLloso recordaLorlo, que hace SllvesLre en el mlsmo
despacho, sobre las sesenLa mll granadas. ?a no lmporLa nada. Pan pasado sels dlas para
recordar -a Lza y a 8erenguer- lo evldenLe: las munlclones se acaban. Ln Annual quedan
dosclenLos mll carLuchos de fusll y selsclenLas cargas de arLlllerla. Como hay clnco baLerlas
(velnLe plezas, pues esLán al compleLo), cada canón Loca a LrelnLa proyecLlles. !usLo para un
combaLe y no desesperado. Þero los canones de Annual apenas van a dlsparar.
Ln un radlograma cursado a las 1930 horas, SllvesLre ha descrlLo, con slncerldad bruLal, lo
sucedldo en lguerlben. Pabla de «[efes y oflclales muerLos en alambrada, sulcldados», y de
«reLlrada muy sangrlenLa». ue el mlsmo dlce que queda en Annual «LoLalmenLe rodeado por el
enemlgo». ? en Lrece palabras de parallzanLe efecLo, plde, «debldo a slLuaclón gravlslma y
angusLlosa, el envlo de dlvlslones con Lodos elemenLos»
[323]
ulvlslones en plural, cuando no hay nlnguna compleLa en Loda Lspana. SllvesLre se da
cuenLa de su error de concepLo, y «cuando esLe Lelegrama era cursado a la radlo, ba[ó el
ayudanLe del Ceneral, Sr. Manera, para deLenerlo y susLlLulrlo por oLro, en que la canLldad de
fuerzas pedldas se clfraba en una brlgada mlxLa». 1res mll hombres frenLe a velnLe mll. SllvesLre
Leme asusLar al Coblerno con tooto tefoetzo.
jJ26]
? lo dlsfraza.
Ll Lelegrama de las «dlvlslones» causa un abrumador efecLo en 8okba el Cozal. Lamela, el
unlco que slgue los hechos afrlcanos al mlnuLo, comprende que en Annual se va a la caLásLrofe.
Lza slgue ausenLe, pero en sus Lelegramas de las 22.23 y 23.18 horas cursa a 8erenguer la
orden que esLe Lenla que haber decldldo por sl mlsmo: «Crdene requlsa vapores que se hallen
surLos en CeuLa. Lmbarque elemenLos dlsponlbles para efecLuar desembarcos en Sldl urls o
slLlo que deslgne ComandanLe Ceneral de Melllla.»
[327]
Ll mlnlsLro, en un rasgo de prevlslón, habla ya ordenado al gobernador mlllLar de Cádlz la
conflscaclón de buques.
Lamela no cesa de reexpedlr los Lelegramas de SllvesLre a 1eLuán y a San SebasLlán. A
8erenguer le recuerda la «muy crlLlca slLuaclón hoy Annual», y en cuanLo a los canoneros
-lootlo y 8oolfoz-«por esLar a órdenes de v. L.», se aLreve a declrle que debe envlarlos a
Alhucemas, para ayudar a SllvesLre, «cuya slLuaclón parece no admlLlr demora en e[ecuLarlo».
ue Lamela reclbe Lza el mlsmo despacho, con esLa varlanLe: «Lo comunlco a v. L. por sl se
dlgna hacer llegar esLe Lelegrama a manos de nuesLro AugusLo Soberano.»
[328]
Alfonso xlll no conoce nada del drama afrlcano. A esas horas vuelve a San SebasLlán, en
Lren, de reLorno de unas ceremonlas en 8urgos.
CLro oflclal de la Comandancla de Melllla se dlspone a sallr hacla Annual. Ls Slgfredo Salnz
CuLlerrez, caplLán de LsLado Mayor. Se ha ofrecldo volunLarlo. Sus órdenes son esLablecer una
poslclón en el boqueLe de 8enl Assa -enLre lnLermedla A y ?ebel uddla-, para concerLar la
defensa del paso con Þrlmo de 8lvera, a qulen debe enLregar, en mano, las dlsposlclones del
conLraaLaque. va a lnLervenlr Loda la Caballerla -8egulares y AlcánLara-, lndlcador crlLlco del
momenLo. Annual adqulere forma de raLonera para el e[erclLo. Muchos oflclales asl lo
enLlenden.
Salnz reclbe lnsLrucclones de cumpllr su comeLldo «por Lodos los medlos a su alcance».
CuenLa, para ello, con Lres companlas de Cerlnola, dos de las cuales deben quedar en el
parapeLo. Como el acceso a la cumbre es dlflcll, se le ha dlcho que uLlllce «serones y cuerdas,
que llevará a prevenclón en los camlones». CLro olJo Je óqollos en el 8lf espanol. Como no
Lendrá agua, ha sldo adverLldo que «oporLunamenLe, se lncorpará un camlón que conduce
ochenLa cubas para agua». Capablanca le ha promeLldo un «coche llgero» para medlanoche y a
la puerLa de la Comandancla.
[329]

'(s tele*ra%as cru3ados entre %u$ diversas situaciones

8erenguer se desplaza hasLa Ll londak, y desde esLa poslclón dlrá a Lza -a las 03.43 horas
del 22 de [ullo- que los radlogramas de SllvesLre que, a su vez, se los reLransmlLla el mlnlsLro,
«hasLa ahora no se me han comunlcado a ml, y acusan muy grave slLuaclón»
[330]
. ¸Cue mayor gravedad que Lodo lo que esLaba ocurrlendo desde el 18 de [ullo?
Annual no yace en el sllenclo. SllvesLre Llene monLada, muy cerca de su Llenda, una
moderna esLaclón de radloLelegrafla sln hllos (1SP), modelo 1elefunken, lnsLalada en un carro,
que «alll funclonaba» hacla dlas, y a la que aLendlan Arlas, [oven LenlenLe del 8aLallón de
8adloLelegrafla de Campana, y un cabo del mlsmo Cuerpo, Manuel de Las Peras, llegados «en
moLoclcleLa»
[331]
. Þlcasso slLuará en su croquls descrlpLlvo el lugar donde se enconLraba esa esLaclón de
radlo, muy cerca de la clma de aquella collna, [unLo a la Llenda del general. CLros once hombres
ayudaban a Arlas y Las Peras.
8erenguer llegará a declr a Lza -el 22 de [ullo, a las 03.43 h-, que el repenLlno
desplazamlenLo de la acclón bellca en Marruecos se hacla «a cosLa, por supuesLo, de de[ar
lncompleLa campana de 8enl Arós, frusLrando su compleLo exlLo»
[332]
. Luego preclsará su ayuda a SllvesLre: dos banderas del 1erclo y dos Labores de 8egulares
de CeuLa. CuaLro baLallones. unos dos mll hombres. Aclara que envla «una baLerla y una
ambulancla, unlcas fuerzas de que puede desprenderse ComandanLe Ceneral CeuLa (Álvarez
del Manzano)». 1amblen dlce que envla «al general San[ur[o». Asl que 8erenguer, para salvar a
SllvesLre, movlllza cuaLro canones, una ambulancla, dos mll hombres y un general. ?a es una
me[ora con respecLo a lo ofrecldo el 3 de [unlo.
Ll alLo comlsarlo presenLa auLoexcusas de dudosa valldez, como la manlfesLada a Lza en
ese Lelegrama de las 03.43 horas: «Pe de adverLlr a v. L. que, al reclblr sus Lelegramas, no
obsLanLe no haber reclbldo noLlclas Lan alarmanLes (¸?), cual revela que me Lranscrlbe el
ComandanLe Ceneral de Melllla, ya esLaban preparados los refuerzos para envlarlos.»
Ccho horas despues -a las 11.33 horas desde 8okba-, 8erenguer dlce a Lza que «dada
LrascendenLal y crlLlca slLuaclón produclda en aquella Comandancla Ceneral, esLlmo, aunque
me sea doloroso hacerlo asl presenLe al Coblerno, que es necesarlo envlar fuerzas de la
Þenlnsula a Melllla, en la cuanLla que esLlme SllvesLre»
[333]
. ?a nada es «necesarlo», aunque sl «doloroso». Þara esas horas SllvesLre ha muerLo en su
Llenda y su e[erclLo esLá slendo anlqullado en las cuesLas del lzzumar.

=rocesión en :ur*os $ ,o%il#a del 8id %uerto

Ln la manana del [ueves 21 de [ullo, Alfonso xlll, acompanado de su esposa, dona vlcLorla
Lugenla, se encuenLra en 8urgos para aslsLlr a unos acLos de gran especLacularldad: el Lraslado,
en solemne proceslón, de los resLos del Cld Campeador, desde el ayunLamlenLo hasLa el
mausoleo consLruldo ba[o el crucero de la caLedral. Asl se habla decldldo conmemorar el vll
cenLenarlo de la consagraclón del gran Lemplo góLlco.
Alfonso xlll preslde el desflle de las Lropas. 1lene LrelnLa y sels anos y slgue esLando
delgado y apuesLo. no muesLra las o[eras que Luvo en los anos dlflclles de 1913 a 1917, y hace
alarde de esa campechanla Lan suya, de la que no le aparLa la solemnldad del momenLo o el
rlgor de su aLuendo, el unlforme de caplLán general. Los burgaleses le aclaman con fervor. A su
lado se encuenLra la 8elna. 1oda ella enluLada, «y con negro velo de calada blonda», ofrece un
lmpreslonanLe aspecLo de realeza y serenldad. A la parada le presLan un slngular corLe[o aereo
una escuadrllla de avlones que reallzan «arrlesgadas evoluclones»
[334]
. ? LanLo, pues uno de los aparaLos se esLrella en Llerra, aunque los plloLos salvan la vlda
-sargenLos de lngenleros AnLón y Conzález-. La floLllla aerea, que LanLa falLa hace en Áfrlca,
reallza unas cuanLas acrobaclas más y se reLlra de forma desordenada. 8egresará a su base de
Madrld en un vuelo colecLlvo plagado de lncldenclas de Lodo Llpo.
1ermlnada la parada mlllLar, la comlLlva peneLra en la caLedral, «Lrasladando la urna, con
los resLos del Cld, los mlsmos conce[ales, mlenLras que las campanas de la nueva 8aslllca
doblaban y resonaban en el espaclo las salvas de arLlllerla y los vlLores y aclamaclones a los
Soberanos». Ll 8ey flrma el acLa de enLrega de los legendarlos despo[os del caudlllo casLellano,
que es luego «encerrada en un Lubo de plomo, procedlendose al clerre de la crlpLa con la losa
sepulcral»
[333]
.
La mlsa de requlem es oflclada por el arzoblspo de valencla, 8elg, pero es el oblspo de
vlLorla, Ll[o, qulen pronuncla la oraclón funebre. Ln ella exalLa la memorla del Cld y dedlca un
combaLlvo recuerdo «a los sucesores del caudlllo de vlvar, a los soldados espanoles que pelean
en Marruecos conLra el enemlgo eLerno, conLra el moro». Le susLlLuye en el uso de la palabra el
cardenal 8enlloch, qulen, al acabar su corLa homllla, exclama por sorpresa: «}vlva el Cld
muerLo!» Se produce un escalofrlo general enLre los aslsLenLes. Alfonso xlll, sereno y
ponderado, se llmlLa a agradecer el cálldo reclblmlenLo de la poblaclón de 8urgos y concluye
con esLas palabras: «1engo fe en Lspana.»
[336]
1ermlnada la ceremonla, los 8eyes van a la plaza de Loros, donde el Crfeón de AzcolLla les
ofrece un «lucldo» conclerLo. uespues, los monarcas regresan a San SebasLlán. La
muchedumbre les desplde en la esLaclón. Son las clnco de la Larde del 21 de [ullo.
Ln Annual, SllvesLre no espera mllagros, espera una oporLunldad. 1lene a su vlsLa la radlo
que mane[an Arlas y Las Peras. Ll aparaLo permanece en sllenclo.

8onse0os de *uerra en la tienda del *eneral Silvestre

Llega la noche del 21 de [ullo. Ll campamenLo de Annual esLá cercado, ya es Lemerarlo
acercarse a la aguada, ba[o consLanLe popoeo del enemlgo. Ll ganado, apeloLonado e lnquleLo,
suma «más de mll cabezas», y el de ArLlllerla «llevaba dos dlas y medlo sln beber»
[337]
. Llegan confldenclas, rlfenas por un lado, y de la Þollcla por oLro, que esLlman en «ocho
mll a dlez mll hombres» los efecLlvos de la botko.
jJJ8]
Los espanoles son 3.379 -194 oflclales y 3.183 soldados en el mlnucloso esLadlllo que
Þlcasso reallzará-. Mll de ellos morlrán en la manana. Muchos de los rlfenos esLán armados
con el Lemlble otbolo («ocho» en árabe), por la capacldad del cargador del fusll Lebel, de
mane[o más rápldo que el Máuser.
A las 22.33 horas, SllvesLre dlcLa un nuevo Lelegrama a 8erenguer. Su redacclón revela al
hombre desesperado, pero aun lucldo: «Con barcos guerra gran Lonela[e y con fuerzas
desembarco podrla proyecLarse esLablecer llnea de poslclones de la cosLa a Annual a parLlr
desembocadura 1azaguln, enLre Sldl Salah y 8as (punLa) Afrau, a ello conLrlbulrlan harcas
amlgas (la de 8enl Sald) y esLa columna, pero muy urgenLlslmo, de lo conLrarlo, lnuLll.» Ll plan
es una revoluclón (la Lercera) sobre una mlsma ldea: la sugerlda en la carLa del 13-17 de [ullo, y
el proyecLo de auxlllo encargado a la columna Arau[o y ordenado al comandanLe lernández. un
plan que podrla haber supuesLo la salvaclón del e[erclLo, sl se hublera planLeado dos dlas anLes
y sl hublera genLe capaz, en Madrld y 1eLuán, de favorecer su buen fln.
SllvesLre habla de «barcos guerra gran Lonela[e». La aluslón no puede esLar más clara:
acorazados. Ll general qulere que esos Lres buques -los íspoño, Alfooso \lll y Iolme 1, el
ulLlmo de los cuales, Lermlnado, aun no ha sldo enLregado a la Armada, pese a provenlr del Þlan
lerrándlz de 1908-, salgan hacla las cosLas del 8lf. A Loda máqulna. ?a no es cuesLlón de
asegurar un LerrlLorlo, se LraLa de salvar a los hombres, no a la pollLlca. nl Lza, nl lernández
Þrlda (mlnlsLro de Marlna) Llenen LanLa lmaglnaclón y Lal carácLer emprendedor, y
Allendesalazar se lguala a sus mlnlsLros.
SllvesLre sabe de esLos abandonlsmos en el mando del LsLado. Þor eso anade esa coleLllla
de «pero muy urgenLlslmo, de lo conLrarlo, lnuLll». un avlso a qulenes lean su Lelegrama, en el
senLldo de que sl no movlllzan eLlca, cora[e y pronLlLud, ol se molesteo. Ll mlsmo slgue un
gulón falso: habla de «harcas amlgas», pensando en kaddur namar -el kolJ de los 8enl Sald,
del que exlsLen lnformaclones fldedlgnas sobre su esLancla en Annual, el 21-22 de [ullo-
[339]
, pero Lal apuesLa es lnconslsLenLe: las Lrlbus sólo esperan una derroLa más de SllvesLre, y
no para abandonarle a el, slno para remaLar a su e[erclLo.
Þlcasso, al referlrse a esLos hechos, ofrecerá, como unlca forma de vadear aquel rlo de
desasLres en curso, esLa doble reflexlón: «Sólo un verdadero desLello de esplrlLu mlllLar, no sólo
en el aspecLo moral de una gran concepclón, slno en el prácLlco de su reallzaclón, podla salvar
la slLuaclón y, sl no compensar los reveses sufrldos, llmlLarlos al menos al mlnlmo y evlLar, con
un acerLado movlmlenLo, el desasLre flnal.»
[340]
Lse Jestello se manlfesLó en SllvesLre las Lres veces que hemos comenLado, sobre Lodo
en la ulLlma: reembarcar el e[erclLo.
Ll general convoca un nuevo Conse[o de Cuerra. Segun dlversos LesLlmonlos y
enumeraclones, es el Lercero en poco más de doce horas. ? aslsLen los slgulenLes [efes (de los
que hay consLancla): los coroneles Morales (Þollcla lndlgena) y Manella (AlcánLara), los
LenlenLes coroneles Marlna (Cerlnola) y Þerez CrLlz (San lernando),los comandanLes Pernández
y Manera -ayudanLes de SllvesLre-, Alzugaray (lngenleros), Llamas (8egulares), Lcl[a
(ArLlllerla) y vlllar (Þollcla), más los caplLanes SabaLe, [efe de LsLado Mayor, y valcárcel
(lngenleros)
[341]
. AslsLe, aunque sln capacldad para lnLervenlr, el hl[o de SllvesLre, Manuel. Lo que planLea
el general es muy slmple y es muy grave: reLlrada o reslsLencla a ulLranza. Þor lo que va a
suceder, nunca deberla haber faclllLado Lal elecclón, slno lmponer su crlLerlo, el que le dlcLa su
LemperamenLo y su experlencla: reslsLlr. Sln embargo, va a renunclar a el.
La Llenda de SllvesLre se llena de unlformes polvorlenLos, cuerpos envarados y mlradas
duras. Los convocados, «muchos para Lan reducldo espaclo cublerLo por camas y equlpa[es», se
acomodan como pueden. Los saludos nl son reglamenLarlos, nl muesLran enLuslasmo. A Lodos
les sorprende «el semblanLe nublado» del general. SllvesLre va dlrecLo al grano: «Senores, el
enemlgo vendrá muy pronLo sobre el campamenLo...»
[342]
SllvesLre, Lras adverLlr que Leme una sublevaclón de los 8enl ullxek, advlerLe: «no
Lenemos munlclones más que para un combaLe serlo, y anLes que Lener aqul oLra repeLlclón de
lo de lguerlben, creo que manana mlsmo debemos abrlrnos paso hasLa 8en 1leb.» SllvesLre
hace una pausa, observando el efecLo que causan sus palabras, y remacha: «La operaclón,
aunque nos cuesLe un 30 por clenLo en ba[as, será preferlble a quedarse aqul, de donde no
saldremos nlnguno.» La esLupefacclón se une a la angusLla. Muchos esperaban de su general
una reacclón conLundenLe, una loz eoétqlco, y les ha mosLrado su convlcclón de reLlrarse,
aunque haya anadldo: «LsLe es ml parecer y qulero saber sl a alguno de usLedes se le ocurre
oLra soluclón.»
SllvesLre proporclona a sus oflclales unas lnquleLanLes referenclas para enLender la
reLlrada: lnuLlllzar la arLlllerla, «de[ando Lodo lo demás del campamenLo Lal como esLá, es boLln
que puede enLreLenerles»
[343]
. lncluye la prohlblclón de llevar equlpa[es de mano, precauclón dlrlglda a Loda la
oflclalldad.
Al prlnclplo, las oplnlones se dlvlden, pues «esLlmaban unos que debla exLremarse la
reslsLencla a Lodo Lrance», mlenLras que «oLros opLaban por la reLlrada en regla». Se exponen
en pro del repllegue LoLal la falLa de recursos, la falLa de moral y la falLa de segurldades de Loda
lndole. ? a esLo se opone, La[anLe y casl flero, el coronel Morales, qulen dlce que es «Larde ya
para reLlrarse». Þor sl no fuera suflclenLe, aflrma que «no podrla llegarse a 8en 1leb»
[344]
, ob[eLlvo planLeado como lóqlco por la mayorla. La doble aflrmaclón del [efe de la Þollcla
lndlgena causa una conmoclón enLre los presenLes, menos en Manella, que la respalda.
Morales se nlega a aclarar sus razones, aunque son varlos los que le lnslsLen. Segun vlvero,
Morales conslderó una varlanLe a su deLermlnaclón, «dlclendo deberla sallrse en el acLo»
[343]
. Asl debla haberse hecho: sallendo de noche, sorprendlendo al enemlgo, romplendo sus
llneas y evlLando la sublda al lzzumar ba[o el sol rlfeno. CLra poslbllldad se plerde.
? surge la ldea de pocto referlda a Abd el-krlm. no esLá claro qulen lo propone, pues, en
ese aspecLo, Lan dellcado, los supervlvlenLes preferlrán conservar la máxlma dlscreclón.
SllvesLre reacclona con desden, y aclara que «dlcho [efe no plnLa nada». ArgumenLa que sl el
llder rlfeno preLendlese Lal cosa, «serlan los suyos capaces de maLarlo»
[346]
. Superada esa crlsls colaLeral, se enfrenLan dos posLuras: Morales a favor de reslsLlr alll
mlsmo, los resLanLes apoyando la reLlrada, con un crlspado Manella pendlenLe de cada gesLo
del general. Sl SllvesLre acepLa la reLlrada, es que no qulere verla. ? eso sólo slgnlflca que va a
maLarse. Manella esLá con el sln declr palabra.
Morales se manLlene en su poslclón, pero SllvesLre ya ha cedldo, slgno lnfallble de la
LorLura de responsabllldades que padece. ? al fln se Loma la declslón de efecLuar «la reLlrada
por sorpresa», slempre en conLra del parecer de Morales. Ll Conse[o se dlsuelve, aunque los
aslsLenLes al mlsmo quedan emplazados para reunlrse «a la manana slgulenLe, a las sels», para
organlzar la reLlrada. Como ldea operaLlva, la arLlllerla lrla en segundo escalón, slendo el
prlmero «la lmpedlmenLa, consLlLulda por los herldos (Lal vez unos dosclenLos) y munlclones
remanenLes», y quedando la lnfanLerla en ulLlmo lugar. Sobre Lodo ello «se convlno en guardar
reserva»
[347]
. nada van a saber los soldados, pero nada sabrán Lampoco los oflclales, salvo unos pocos.
Avanzada la madrugada, 8erenguer, desde el londak, a las 03.43 horas, dlce a SllvesLre:
«Ln esLe campamenLo reclbo Lelegrama MlnlsLro en que Lranscrlbe uno LransmlLldo a dlcha
AuLorldad por v. L. desde Annual, que me pone al corrlenLe de slLuaclón dlflcll en que se
encuenLra, de la que desearla conocer deLalles para [uzgar acerca de ella.» ¸Cómo es poslble
que 8erenguer neceslLe más «deLalles» de lo que ha pasado, de lo que sabe por Lza, y de lo que
debe lnLulr por su rango y condlclón? Ll caso es que anuncla a SllvesLre los refuerzos que va a
envlarle -los mlsmos que comunlcó a Lza-, pero desllzando un reproche lnnecesarlo:
«Aunque con ello me compromeLe exlLo campana sobre 8enl Arós, que ahora se hallaba en una
de sus fases más lnLeresanLes...»
[348]
La ayuda promeLlda lrrlLa más que Lranqulllza al Conse[o en Annual, «pues en la reunlón de
[efes se conslderó lnsuflclenLe el refuerzo que el AlLo Comlsarlo ofrecla, esLlmando se llevaba a
las fuerzas a un sacrlflclo esLerll, con las consecuenclas para los oLros LerrlLorlos y aun para la
naclón».
[349]
Sln Lermlnar el Conse[o, aparece «un sargenLo de la radlo (Las Peras) con un radlograma
que ha sorprendldo». noLlclas desde Madrld. Al parecer, «dos dlvlslones se concenLran en el
llLoral próxlmo para ser envladas lnmedlaLamenLe». Ls un deseo, nl slqulera una poslbllldad. La
formldable ooveJoJ genera clerLo allvlo. Þero «echanse cuenLas de Llempo y numeros y
resulLa que no varla la slLuaclón». SllvesLre reacclona, y, anLe el Conse[o en pleno Llene uno «de
sus alLaneros arranques». ulce que asume la responsabllldad de «ordenar la evacuaclón de esas
poslclones», advlerLe a Lodos que «de ello voy a dar cuenLa al Coblerno», asegura que «de Lodo
respondo yo con ml persona y empleo», y prevlene: «Acuerdense de esLo el dla de manana.»
[330]
SllvesLre se declde a envlar oLro Lelegrama -será el ulLlmo- a Lza, replLlendoselo a
8erenguer. Ll general esLá muy nervloso: el caplLán valcárcel le ve redacLar, por dos veces, el
LexLo, y luego enmendarlo. La Lercera varlanLe es la buena y su slLuaclón la descrlbe asl: «Mls
Lropas en Annual, consLanLemenLe hosLlllzadas», «aguadas que hablan de ser sangrlenLas»,
«corLada por el enemlgo ml llnea de abasLeclmlenLo y evacuaclón de ba[as», «no dlsponlendo
de munlclones más que para un combaLe...». ? el aldabonazo flnal: «Þrocede deLermlnaclones
urgenLlslmas que Lomare acepLando Loda responsabllldad, Lenlendo en prlnclplo ldea de
reLlrarme a la llnea 8en 1leb-8enl Sald (slc).» La Lransmlslón Llene un error en la recepclón, pues
«8enl Sald» no es un punLo Lopográflco, slno una cáblla. Ln ella aun confla el general.
SllvesLre lnLenLa Lranqulllzar su conclencla al declr a Lza que, en su reLlrada, lrá
«recoglendo anLes poslclones que me sea poslble, en donde esperare los refuerzos que v. L. me
envle»
[331]
. no habla de 8en 1leb. Pa renunclado a hulr, pues eso es para el la evacuaclón: la
verguenza y no la salvaclón. Þara eludlr aquella, opLa por la muerLe. La vaguedad del LexLo
cerLlflca la lnmlnencla de la calamldad mlllLar. Þlde a Lza que le envle esos refuerzos, «slendo
punLo de desembarco de ellos, Melllla». Lza LransmlLe su acuse de reclbo un cuarLo de hora
despues. Son las clnco de la manana en Annual.
Clarea por enclma de la gran hoya. Ll LenlenLe coronel Marlna reclama al caplLán Correa,
de la Þollcla lndlgena, para que forme sus hombres y «se acerque» a la aguada, forLlflcándose
alll. Correa, que nada sabe, obedece. ? allá va, «puesLo como cebo», como denunclará despues,
lndlgnado, Ángel 8omanos, flscal de la Sumarla lnsLrulda por Ayala y 8ulz de la luenLe
[332]
, y por la que será encausado Marlna. CLras órdenes se cursan: las poslclones del anlllo
defenslvo -1allllL y 8uymeyan- deben replegarse, sobre Annual la prlmera y sobre Afrau la
segunda, mlenLras los escuadrones de AlcánLara son desplazados a las espaldas del lzzumar,
para cubrlr la reLlrada. Þero nadle avlsa a la baLerla de cuaLro plezas que esLá en lo alLo del
paso.
A poco, esLalla un lnesperado alboroLo en las cercanlas de la Llenda de SllvesLre. Los
oflclales enLran y salen con preclplLaclón: no hay reLlrada. Ll general ha camblado de oplnlón.
Se va a reslsLlr.
1odo lndlca que, sln haberse convocado un nuevo Conse[o de Cuerra, la enorme Lenslón
del amblenLe fuerza la reunlón de oLro, sln LanLos aslsLenLes como en el anLerlor. Þero alll esLán
presenLes los de mayor rango, enLre ellos, Morales y Manella. Ll coronel de AlcánLara Loma
enLonces la declslón de hacer causa flrme con las Lesls del [efe de la Þollcla. ue resulLas de esa
doble convlcclón que se le opone, SllvesLre se vuelve aLrás de la suya. Son las sleLe de la
manana del vlernes 22 de [ullo.
SabaLe manda un despacho al caplLán uolz, en urlus, pldlendole «que preparase con Loda
urgencla el envlo de medlo mlllón de carLuchos Máuser y mll dlsparos de canón de monLana».
SabaLe plde Lamblen a uolz ameLralladoras, pues «muy pocas máqulnas esLaban uLlles», y al
LenlenLe Cura, de lngenleros -al que Llene al lado-, le ordena prepare «maLerlal de
forLlflcaclón»
[333]
. Annual parece dlspuesLo a la máxlma reslsLencla poslble.
Þoco despues, SllvesLre hace llamar al comandanLe Llamas y al coronel Marlna,
«exponlendoles, descarnadamenLe, lo crlLlco de la slLuaclón, y que se verla obllgado a
abandonar el campamenLo, porque de conLlnuar en el serla un lguerlben en grande...»
[334]
Llamas y Marlna reclben órdenes de prepararse para la dlflclllslma reLlrada.
Salnz ha salldo de urlus, luego de una caóLlca noche de vla[e en camlón, al averlarse su
auLomóvll. Ln Melllla, al reLrasarse su sallda, se encuenLra en la calle a dos amlgos, que quleren
saber a dónde va. Þara no causar alarma, les responde: «no lo se, creo que hacla Annual.» Llega
el coche. Salnz no esLlma necesarlo regresar a su casa para despedlrse oLra vez de su esposa, a
la que habla dlcho: «PasLa luego, vendre anLes de la hora de cenar.»
[333]
1ardará dleclocho meses en volverla a ver.

9es)andada en Annual $ el %alet#n de Silvestre

Pacla las dlez de la manana del 22 de [ullo, en Melllla, enLregan al comandanLe López 8ulz
un Lelegrama urgenLe. Þrocede de Annual. 1ullo López lee el LexLo: «LsLamos blen, abrazos.
!uan.»
[336]
Ln Lres palabras, el ayudanLe de SllvesLre, !uan Pernández Clagulbel, ha Lranqulllzado a su
companero de rango y a la Comandancla MlllLar. MlnuLos despues, Lodo cambla.
La Llenda de SllvesLre reune al lncansable Conse[o de Cuerra. ue pronLo enLra el
comandanLe vlllar -oLros LesLlmonlos hablarán del caplLán Carrasco, Lamblen de la Þollcla
lndlgena-. vlllar, el responsable del desasLre de Abarrán, muy exclLado, avlsa, y a grlLos, de un
pellgro lnmlnenLe. Los oflclales salen a averlguar que ocurre. Alll, a pleno sol, descubren el
rlLmlco avance, slgulendo las ondulaclones del Lerreno, de la botko. va al compleLo, dlvldlda
en Lres o clnco grandes bloques - de nuevo hay dlsparldad al respecLo-, apareclendo como lo
que es: un verdadero e[erclLo. La confuslón es lnenarrable. ue seguldo emplezan los Llros y el
caos se preclplLa. SllvesLre vuelve a reclamar la presencla de Llamas, el cual encuenLra «ya muy
baLlda» la sublda a la Llenda del general. SllvesLre le relLera sus órdenes: que «los [efes no
dl[esen nada a sus oflclales, para que no llegase a conoclmlenLo de la Lropa y acudlese el pánlco
y, por LanLo, la desorganlzaclón». SllvesLre aun recuerda a Llamas Lres cosas: que lnuLlllce la
baLerla llgera (cuaLro plezas), que de[e el campamenLo «monLado en la mlsma forma que
esLaba», y, por ulLlmo, la «prohlblclón absoluLa de llevar cargas de equlpa[es»
[337]
. SllvesLre admlLe la reLlrada, no el deshonor de una escapada general. Le desobedecerán.
Ln la puerLa de la Llenda de SllvesLre, un grupo de [efes se enzarza en vlolenLa dlscuslón.
Se cruzan agrlos reproches, gesLlculan, se exasperan. 1odo esLo mlenLras los dlsparos rlfenos
emplezan a Lumbar al ganado y a los hombres. La acalorada dlspuLa proslgue, lnsenslble al caos
que la rodea. Ll caplLán Þedro Chacón valdecanas, de ArLlllerla, ve enLre esos [efes «al coronel
Manella, [efe de la poslclón, que proLesLaba de que era el unlco que habla voLado en la !unLa de
[efes por no abandonarla, y que esLaba dlspuesLo a sulcldarse cuando esLo ocurrlera».
Armándose de valor, Chacón ruega a Manella que deponga su acLlLud, pues «se deprlmla la
moral de las Lropas que lo escuchaban». Þero el coronel repllca que no es cosa para «ya
lmporLarle». Þara enLonces, los senLlmlenLos de hecaLombe se han apoderado de Lodos, y en la
Lropa corren asusLados rumores «de que el general habla buscado una plsLola para sulcldarse»
[338]
. 1enla su lóglca, pues SllvesLre rara vez lba armado.
Llega oLra desgarradora despedlda. Manuel lernández SllvesLre uuarLe saluda a su padre,
pero como general. Ambos desearlan mosLrarse más efuslvos. Se conLlenen. Ll alferez se
dlspone a sublr al auLomóvll. Se vuelve al olr la voz del general llamándole por su dlmlnuLlvo de
la nlnez: «}Adlós, 8oleLe!» Manuel relaLará esLa dramáLlca escena a Alfonso xlll, cuando el
monarca le reclba en audlencla clnco dlas más Larde. Abrumado por lo vlvldo, se confesará:
«Sln abrazarle me ful.»
[339]
La radlo aun funclona. SllvesLre cursa su posLrer despacho a 8erenguer, donde le prevlene
de que el enemlgo «vlene en columnas, aumenLando por momenLos», que sólo Llene clen
carLuchos por hombre y que ha ordenado ya la reLlrada a 8en 1leb. Ln el londak de 1eLuán, un
oflclal de elevada esLaLura recoge al Lelefono el radlograma. Ls el comandanLe !uan 8elgbeder y
ALlenza, de LrelnLa y Lres anos, fuLuro alLo comlsarlo y mlnlsLro de AsunLos LxLerlores (1942-
1944) con lranco. 8elgbeder apunLa esas frases demoledoras, que prevlenen de una
hecaLombe en puerLas, y corre a enLregar el LexLo a 8erenguer, de qulen es su ayudanLe.
[360]
Ll alLo comlsarlo se lndlgna: }una reLlrada LoLal sln su auLorlzaclón y con el e[erclLo
rodeado de enemlgos! Son las 10.30 horas. 8erenguer Llene prevlsLo sallr a medlodla hacla la
caplLal del ÞroLecLorado. Sabe que esa prevlslón acaba de quedar lnuLlllzada por los hechos, y
preslenLe que su vla[e a Melllla, sln carecer de senLldo, sl queda despo[ado de Loda uLllldad
LácLlca. Con 8erenguer esLán los generales Marzo y 8arrera, el prlmero, [efe de las fuerzas de
1eLuán, y el segundo, comandanLe general de Larache. Cuedan aLerrados por la noLlcla y
preslenLen que un desasLre, de lmpredeclbles consecuenclas, se clerne no ya sobre SllvesLre,
slno sobre el L[erclLo y Lspana. 8erenguer redacLa su respuesLa: «Cue quedo enLerado,
esperando que Lodos, en esLos crlLlcos momenLos, pensarán anLe Lodo en el presLlglo y honor
de la ÞaLrla.» Luego replLe a Lza el Lelegrama de SllvesLre y su propla repllca, que Lal vez fuese
más agreslva, pues al llegar Lal despacho a Melllla, y leerlo navarro anLe sus oflclales, uno de los
LesLlgos, el comandanLe López 8ulz, dlrá que «el referldo Lelegrama fue dolorosamenLe
comenLado, por parecemos redacLado con mucha dureza»
[361]
.
Segun vlvero, en ese despacho se decla a SllvesLre lo slgulenLe: «Conflo en que el
reconocldo LalenLo de v. L. y la bravura de las fuerzas a sus órdenes, sabrán remedlar la
desalrada slLuaclón de queme da cuenLa.»
[362]
La supervlvencla del e[erclLo lgualada a la supervlvencla de la fama del general en [efe, y
en Lrance esLa de ser «desalrada».
Cabe lmaglnar la reacclón de SllvesLre, aunque el general no plensa ya más que en salvar
sus lnslgnlas, sus referenLes morales: los dlsLlnLlvos de general de dlvlslón y los cordones de
ayudanLe del 8ey, puede que Lamblen su ro[o fa[ln de mando, pues SllvesLre, en campana, solla
llevar un clnLurón-fa[ln, «sln lazo nl borlas», como preclsarla su chófer, Luseblo Casanovas.
SllvesLre enLrega a Casanovas sus perLenenclas y le dlce: «Lleva esLe maleLln a casa. Ln la
lnLellgencla de que sl no llega el maleLln, Lampoco debes llegar Lu... ¸LnLendldo?»
[363]
Annual no va a ser un lqoetlbeo o lo qtooJe, quedará en un lnmenso Abarrán exLendldo a
lo largo de kllómeLros, con decenas de poslclones lncendladas, y sus defensores acorralados,
abandonados, remaLados. va a caer un LerrlLorlo colonlal que cosLó doce anos poner en ple.
van a caer ocho mll o dlez mll espanoles. Con ellos caerá un reglmen.
Salnz esLá sublendo el lzzumar por su cara sur. Pa salldo de urlus con dos mll sacos
Lerreros - Lodos los que quedaban en ese campamenLo-, en lugar de los ocho mll que
lndlcaban las órdenes para lnsLalar la poslclón enLre ?ebel uddla e lnLermedla 8. Pa reclbldo las
munlclones prevlsLas - ochenLa mll carLuchos de fusll-, pero no sabe nada del camlón del
agua. 1lene una clLa pendlenLe con el caplLán lorLea y el LenlenLe coronel Þrlmo de 8lvera en
los alLos del lzzumar. Alll verá la hulda del e[erclLo y alll se enLerará de lo que le ha ocurrldo a su
general.

El 33u%arP destrucción del ,o%)re, no del e01rcito

ue Annual no sale una columna mlllLar, sale una muchedumbre que se desarma ella
mlsma, pues la arLlllerla va a perderse en su mayorla -de velnLe canones, se salvarán sels-. A
clenLos, los soldados arro[an sus fuslles, agoblados por salvar sus vldas en una carrera cada vez
más veloz y más sulclda. no pocos oflclales slguen esos mlsmos pasos o se adelanLan a ese
Lrance, alzando asl banderas de lnlquldad anLe sus proplas unldades. uesLrozan al e[erclLo.
Los oflclales que salleron en los prlmeros cocbes tóplJos hlcleron de exploslvo de la
moral. SllvesLre habla prohlbldo sacar los equlpa[es, pero en esos vehlculos lrán, blen vlslbles,
los bulLos que descubren la hulda: los oflclales se van con sus maleLas. Ll caplLán Salnz será
pronLo LesLlgo de esa lgnomlnla.
[364]
Lsos vehlculos que corren, con ocupanLes aun más apresurados en ponerse a salvo,
causan desolaclón enLre la Lropa y decaplLan su ya escaso ánlmo. Los oflclales que permanecen
en la poslclón quedan como avergonzados LesLlgos de la hulda de sus companeros, que no
pueden expllcar a sus soldados. ? esLos, Lan enfurecldos como asusLados, les abandonan a su
vez. ? revenLará Lodo el e[erclLo ba[o la mlsma ola de pánlco. Algunos mandos no querrán
admlLlr esa degradaclón, y se planLarán, vlrlles, anLe ella. Serán aseslnados por sus proplos
hombres, converLldos en fleras. CLros quedan en el parapeLo: ordenando, esLolcos, sus ulLlmos
lnsLanLes. Lsos pocos, dando e[emplo a LanLos, serán aun capaces de salvar a muchos.
La obseslón colecLlva es superar el paso del lzzumar, perfll monLuoso y sombrlo en esa
hora del medlodla -el sol esLá enLonces a las espaldas del paso-, que se eleva como lo que va
a ser: el CólgoLa rlfeno, una ascenslón hacla el apocallpsls. La degolllna se desencadena en el
momenLo de peneLrar, a empellones, los prlmeros bloques de soldados espanoles en la
corLadura. Los efecLlvos de la Þollcla y los 8egulares, que deblan cubrlr los flancos y ascendlan a
medla ladera, se separan en exceso. ? de lmprovlso, los pollclas vuelven sus armas conLra el
apeloLonado genLlo, enca[onado en las revuelLas de la plsLa. Sobrevlene la Lralclón -o la
revancha-, en Lodo caso el homlcldlo maslvo. ÞarLe de los 8egulares se desbanda, aunque
basLanLes quedan en sus puesLos, luchando ba[o el mando del comandanLe Llamas.
[363]
Ll pavor y el odlo son los unlcos gobernanLes de la slLuaclón que conoce el desflladero
-casl sels kllómeLros abarrancados, Lodavla hoy de dlflcll paso-. Ll lzzumar es una e[ecuclón,
un fusllamlenLo en masa y por la espalda.
Ll e[erclLo se ha deshecho. Son sólo unos mlllares de hombres despavorldos, embruLecldos
por el cansanclo y el mledo. ? se vlvlrán escenas lnfames: los herldos arro[ados de las arLolas
para hulr con las caballerlas de esLas, los canones abandonados, al ser corLados los aLala[es de
los caballos que los arrasLraban y sublr a esLos la Lropa y no pocos de sus mandos, algunos
oflclales muerLos por sus soldados, por aLreverse a conLener la rlada de hlsLerla e lndlgnldad
que les rodea y al fln les maLa, oLros oflclales arrancándose no sólo las lnslgnlas, slno hasLa las
polalnas o clnLurones que podlan delaLarles como lo que deberlan haber sldo: cabeza de sus
Lropas.
Con las alLuras cublerLas de cabllenos, y el fondo del slnuoso barranco cruzado por bandas
de merodeadores, a la espera de los equlpos y hombres que ruedan cuesLa aba[o, la maLanza
de espanoles se organlza. Cleadas de mu[eres rlfenas, de los aduares próxlmos, sublevadas por
vle[os agravlos y afanosas de rápldos desqulLes, acuden al besLlal LumulLo. Con cuchlllos, con
palos y hasLa con sus manos, remaLarán a los herldos, lapldándolos, o se mofarán de esLos,
ve[ándoles, y de[ándoles marchar en algun excepclonal caso, como le sucederá al caplLán
SabaLe, «malLraLado por mu[eres moras, que le desnudaron y despo[aron de su ropa y alha[as»
[*]
.
Al vlenLre del lzzumar han ldo a parar las baLerlas, los armones, mulos, carros,
ameLralladoras, equlpa[es, ca[as de munlclones, los camlones cargados de herldos que
conflaban en escapar con vlda.
Los supervlvlenLes slguen sublendo. Lo hacen en medlo de una polvareda asflxlanLe, en la
que Loman mayor alLura, sl cabe, los grlLos.
uesde las corLaduras se descuelgan nuevos conLlngenLes de verdugos, en su mayorla
[óvenes y anclanos. van armados de gumlas, pledras y una lra arrasadora. 8uscan a los herldos,
les acorralan, lgnoran sus enloquecldas peLlclones de clemencla, y les remaLan. A no pocos les
ba[arán los panLalones para corLarles con sana sus genlLales y meLerselos en la boca.

Dna posición con dos 0efes $ un %is%o a)andono

La poslclón que coronaba el lzzumar esLá en llamas, abandonada. ue las dos baLerlas que
alll habla al amanecer del 21 de [ullo, Lan sólo queda una. Ll caplLán 8lanco, que ha pernocLado
con su genLe en la poslclón, se ha ldo al alba, a la espera de órdenes de SllvesLre. uesde una
explanada, descubre una polvareda enorme. lnsLanLes despues, una masa de grlLos le envuelve.
1lene enclma la avalancha. Le quedan clnco o sels mlnuLos. Mlra hacla el lzzumar. Alll esLán los
oLros canones. Con ellos debe basLar para proLeger la columna, el Llene que salvar su baLerla. Ls
responsable de más de clen hombres.
[366]
Con calma, ordena a los suyos dar medla vuelLa a las plezas y adelanLarse al Lropel. Sln
correr. La 3
a
8aLerla de MonLana será la unlca en llegar, lnLegra, a urlus.
Ll lzzumar empleza a arder. Los canones que lo deflenden Llenen sus Lubos apunLando a
un horlzonLe donde agonlza el e[erclLo, pero no han dlsparado nl una sola vez en su ayuda.
Ln el lzzumar habla dos mandos, faLal superposlclón que provocará la amblguedad y el
desarme moral. Ll caplLán !oaquln Þerez valdlvla era el [efe de la poslclón. Ayudado por sus
oflclales, LenlenLes AgusLln Alvargonzález y Lnrlque valdes, esLaba al frenLe de novenLa y ocho
hombres. A esLos se unlan el alferez !ose Cuedea Mlllán, de Cerlnola, con LrelnLa y sels
hombres, más clnco soldados de lngenleros, un caplLán medlco, ÞrlmlLlvo CuLlerrez urLasun, y
el LenlenLe 8omán 8odrlguez Arando, esLe ulLlmo al frenLe de dleclnueve arLllleros y al mando
dlrecLo de la baLerla. Ln LoLal, clenLo sesenLa y cuaLro efecLlvos. Þero en el lzzumar habla un
sepLlmo oflclal, el comandanLe de ArLlllerla !esualdo MarLlnez vlvas, encargado de supervlsar la
susLlLuclón del maLerlal arLlllero slLuado en la esLraLeglca cumbre: camblo de las vle[as plezas
krupp que alll habla, por oLras cuaLro de 73 mm, modelo SalnL Chamond.
[367]
MarLlnez vlvas habla llegado al lzzumar el 18 de [ullo. Ln esos cuaLro dlas se formó una
ldea de la slLuaclón LácLlca: lguerlben acosado y perdldo, Annual dependlenLe de la unlca plsLa
exlsLenLe hacla reLaguardla, y el lzzumar, guardlán de la suerLe del e[erclLo.
[368]
Þor la caLegorla de los mandos, el responsable máxlmo era MarLlnez vlvas, que no
pensará Lal cosa, al conslderar que Þerez valdlvla era el jefe de la poslclón. ue ese lnsensaLo
debaLe emergerá oLra caLásLrofe más.
Ln la manana del 22 de [ullo, Þerez valdlvla y MarLlnez vlvas esLán en los parapeLos del
lzzumar. ue pronLo, ven «correrse los moros por el fondo del barranco (del lzzumar) en
dlrecclón a Annual».
Ambos oflclales, pese a que «vleron acercarse a Annual grandes conLlngenLes
perfecLamenLe organlzados, que les hlzo creer fueran Lropas amlgas (¸?)», quedan lmpaslbles.
Þoco despues «ven pasar un coche rápldo y un soldado a caballo, que les dl[o lba en el coche el
ComandanLe Ceneral (}!), y que se evacuaba el campamenLo»
[369]
. Lo creen, puesLo que asl les convlene.
MlenLras, el alferez Cuedea ha ba[ado «desculdadamenLe al camlno para enLerarse de lo
que ocurrla». Sorprendldo por la desbandada, empleza a correr hacla la cumbre. LncuenLra a su
secclón formada, «dlclendole el sargenLo que hablan reclbldo órdenes de evacuar, como ya lo
hablan hecho las demás fuerzas»
[370]
.
SubslsLe un maLlz de relleve, que aporLará el alferez anLe Þlcasso: que dlchas fuerzas «se
hablan marchado anLes de que empezaran a ser aLacadas, lnuLlllzando las plezas y pegando
fuego a la poslclón». Cuedea y los suyos llegarán a 8en 1leb.
Ln su defensa, MarLlnez vlvas dlrá que «la guarnlclón de lzzumar, cuando creyó que ya
hablan evacuado las fuerzas de Annual, Lomó el acuerdo de abandonar la poslclón», como sl Lal
declslónpudlera Lomarse en un pleblsclLo de soldados y oflclales. 8asará sus aflrmaclones en
que «a poco avlsaron de Annual la sallda de Loda la columna hacla 8en 1leb, y evacuaclón de las
poslclones de prlmera llnea hacla el mlsmo punLo»
[371]
.
Ln Lal hecho, que «no se ha podldo comprobar» -como denunclará Þlcasso-, basó
MarLlnez vlvas su hulda, a la que no se opuso Þerez valdlvla. La ofensa conclulrá con la
aflrmaclón de que «no abrleron fuego (con los canones, que esLaban cargados) porque no vlo
enemlgo conLra qulen dlrlglrlo»
[*]

Al otro lado del 33u%arP parapetos de 0inetes e infantes

Los clnco escuadrones del 14¨ 8eglmlenLo de Caballerla, cuaLro de sables y uno de
ameLralladoras, se enconLraban escalonados deLrás del lzzumar. lernando Þrlmo de 8lvera y
Crbane[a, un [erezano arlsLocráLlco, hábll en la esgrlma, de cuarenLa y dos anos de edad y
perLeneclenLe a la promoclón de 1898, es su segundo [efe. nada sabe de Manella, pero confla
en ver pronLo a su coronel. Manda sobre 461 hombres: 22 oflclales y 439 de Lropa, segun los
llsLados de Þlcasso.
[372]
1odos los que habla en urlus.
Ll LenlenLe coronel manLlene en alarma a su unldad desde la calda de lguerlben. Ll
canoneo en Annual habla cesado por la noche. Se sabla que navarro esLaba en Melllla, y se
decla que preparaba una columna de apoyo a SllvesLre. Þrlmo nada ha dlcho a su genLe: una
vez pasado el Labor de los 8egulares, camlno de la gran hoya, los refuerzos son ellos. ueLrás, el
vaclo.
Sobre el lzzumar, los [lneLes de Þrlmo velan moverse, a lo le[os, a los soldados de Þerez
valdlvla. Más cerca, y separados del ple de la cumbre, esLaban los canones del caplLán 8lanco.
La baLerla aparecla formada y a la espera. nadle lmaglna una reLlrada. ue pronLo se oye un
alocado creplLar de fusllerla. Ll esLruendo va reLumbando por los cerros. Los [lneLes de Þrlmo
observan una masa de polvo en el lado norLe del lzzumar. no pueden suponer que hechos
concreLos desencadenan seme[anLe volumen y en rapldlslmo aumenLo. Ln ese lnsLanLe, un
cocbe tóplJo, seguldo por camlones cargados de herldos, desemboca a Loda velocldad en la
cara sur del angosLo paso. Ll conducLor ve los escuadrones y deLlene el vehlculo. un oflclal
medlco expone, en Lres frases, la Lragedla: SllvesLre puede que muerLo, y con el, sus ayudanLes,
la Þollcla lndlgena pasada al enemlgo y aseslna de muchos de sus oflclales, y la columna de
Annual en desbandada. nadle sabe nada de Manella nl de Morales. Ll coche parLe, y Þrlmo sabe
a que aLenerse: va a reclblr la esLamplda de Lodo un e[erclLo. ? es responsable del reglmlenLo.
Llegan más tóplJos. ue uno de ellos «desclende un caplLán», que se dlrlge hacla Salnz. ?
vlene la frase lnequlvoca que sobrecoge al oflclal de LsLado Mayor, puesLo que slgnlflca el fln
del e[erclLo: «Ll Ceneral se ha pegado un Llro.»
[373]
Þrlmo de 8lvera reune a sus oflclales, les expllca lo que sucede y les dlce que «ha llegado la
hora de sacrlflcarse por la ÞaLrla». La baLerla de 8lanco pasa al lado: canones y avanLrenes
allneados, caballos y hombres en dobles fllas blen recLas. Las dos formaclones se saludan al
cruzarse. Cada una va a su desLlno.
La polvareda se aduena del lzzumar. un aluvlón de hombres alocados, acrlblllados a
derecha e lzqulerda, corre, se empu[a y slgue corrlendo, aunque muchos se desploman,
fulmlnados. La genLe de AlcánLara monLa a caballo y emplaza las máqulnas.
AnLes de lanzar su prlmera carga, Þrlmo de 8lvera dlsponla de Lres referenclas: a su
derecha y arrlba, ya no habla banderas espanolas en el lzzumar. Los de Þerez valdlvla se han
ldo. Más aLrás, y Lamblen a su derecha, el LlroLeo era lnLenslslmo en lnLermedla 8, luego la
genLe de Þerez Carcla reslsLla. ? aun más aLrás, a la lzqulerda, slempre le[ana pero slempre
flameanLe, la bandera de combaLe en lnLermedla A. Alll esLaban Lscrlbano y los suyos,
aguanLando. Ll reglmlenLo de AlcánLara esLaba a punLo de ser rodeado y se enconLraba, a su
vez, rodeado de poslclones espanolas cercadas. uel carácLer de su [efe sólo cabla esperar una
cosa: lanzarse al aLaque y alll mlsmo.
Las secclones del LenlenLe Þuas y el caplLán ChlcoLe cargarán una y oLra vez conLra los
harquenos, dlspersándoles. La encarnlzada pelea se desarrolla en las meseLas y barrancadas, en
las cuneLas y en la mlsma plsLa. Acaba en unos mlnuLos. Los hombres de AlcánLara se quedan
solos: el enemlgo respeLa su reslsLencla y preflere cebarse en los huldos, desparramados por
cenLenas y fáclles de maLar. lalLa auxlllar a la guarnlclón de 8en 1leb, que va a sallr. Þrlmo
coordlna el amparo LácLlco. Luego, al LroLe corLo, el reglmlenLo se encamlna hacla urlus, lnLacLo
en la dlsLancla.
ue las Lres poslclones lnLermedlas -A, 8 y C-, ahorqullladas sobre el lzzumar, la ulLlma
fue arrasLrada y anlqullada en la hulda general. 1odos murleron. Ln la poslclón 8, su [efe,
Mlguel Þerez Carcla, dlrá al caplLán !esus !lmenez CrLoneda que «carecla de órdenes», no
obsLanLe lo cual, «sabrla morlr cumpllendo con su deber»
[374]
. !lmenez, de la Þollcla, hacla un servlclo de descublerLa. Ll dla anLes, en 8en 1leb, habla
reclbldo un abrumador encargo de vlllar: «vlgllar a los [efes 8urrahay y Abd 8ldal-La, a los que
debla dar muerLe sl LraLaban de escapar.» Ll caplLán se habla llmlLado a acompanarles hasLa
urlus, de donde escaparla 8uharray en la noche del 22 al 23 de [ullo, dlrlglendose a 8uxada. Ll
rlfeno lograrla la defecclón de los efecLlvos lndlgenas, y compaslvo, «de[ó marchar a los clnco
soldados penlnsulares que alll habla»
[373]
. uesde el lzzumar, !lmenez observa cómo arde 8uymeyan, y cómo calla Annual. 1ras
hablar con Þerez, reanuda su marcha. 1lene pendlenLe enconLrarse con el caplLán lorLea, al
que acompanaban varlos «[efes moros», y a los que hablan aparLado de las alLuras «para que
no vlesen aquel desasLre»
[376]
. !lmenez no enconLrará nl a unos nl a oLro, por lo que segulrá camlno hasLa 8en 1leb.
lnLermedla 8 se prepara para reclblr al enemlgo. Þerez esLá conflado. La guarnlclón le
parece suflclenLe: novenLa y clnco soldados de Cerlnola y cuaLro de lngenleros, más cuarenLa
lndlgenas. Ll caplLán Llene [unLo a el a los LenlenLes Manuel SoLo Conde y Lnrlque de Pora
Melgares, más el alferez lsldoro López Camlna. Lspera un furloso asalLo, no lo que sobrevlene.
una rlada: masas de rlfenos suben por las pendlenLes. Los asalLos se replLen duranLe clnco
horas. Mueren Þerez y uno de sus oflclales. Los oLros dos, con unos pocos supervlvlenLes,
lnLenLan la reLlrada, pero «en el arroyo próxlmo a la poslclón» son copados. Alll mueren Lodos,
excepLo Lres soldados, hechos prlsloneros.
[377]

'uerte $ le$enda de Silvestre, el *eneral desnudo

La muerLe de SllvesLre en Annual forma parLe de la eplca espanola y aun de la epopeya
mlllLar. Ls un cláslco. Ls el fln del hombre desesperado mas ya Lranqullo, del general
LrasLornado más que equlvocado, del mlllLar que salva el honor del L[erclLo cuando LanLos oLros
[efes y oflclales buscaron sólo salvar sus vldas y perLenenclas, del valeroso [efe de un e[erclLo
que no Luvo la valenLla de dlmlLlr anLe su mlnlsLro nl anLe su 8ey, del servldor honesLo de un
Coblerno y del buen amlgo de un alLo comlsarlo. LnLre Lodos lo de[aron sulcldarse anLes de el
hacerlo.
Las verslones de su muerLe fueron LanLas, y Lan novelescas
[378]
, como fue de avenLurero aquel empeno colonlal de la Lspana alfonslna. ? sl hubo un fln
flslco para el hombre, hubo oLros, en lo moral y en lo pollLlco, para el LsLado, al represenLar el
general muerLo la muerLe en sl del slsLema.
ManLlene su reslsLencla personal y casl puede declrse que recupera una lucldez, perdlda
hacla Llempo. AdmlnlsLra su parquedad. Pa despedldo a su hl[o, y se ha despedldo de Lodo
conLacLo con el exLerlor: Arlas y Las Peras reclben orden LermlnanLe de desLrulr la esLaclón
1elefunken de radloLelegrafla. Manuel Arlas Þaz Llene velnLldós anos.
[379]
A su lado esLá Las Peras. uesLrulr la radlo es renunclar no sólo a Lodo auxlllo, slno a Loda
alLernaLlva. Arlas y Las Peras cumplen el mandaLo «con un hacha»
[380]
. Con pocos golpes basLa.
Se hace asl el sllenclo -no hlsLórlco- sobre sl SllvesLre logró hablar o no con el alLo
comlsarlo en esos momenLos cruclales. unos lo nlegan (8erenguer) y oLros lo aflrman
(Alzugaray)
[381]
. A esLa dlsyunLlva la deflnlrá Þlcasso como «el punLo oscuro» de la sallda de Annual.
[382]
SllvesLre, espera la ocaslón mós tozoooble para acabar de una vez.
Ll caplLán SabaLe, [efe de LsLado Mayor, ve a SllvesLre. no se aLreve a declrle nada, pero
[amás olvldará aquella lmagen: «Ll general, peneLrando la lnmensldad de la caLásLrofe, parecla
a[eno al pellgro, y, slLuado en una de las salldas del campamenLo general, permanecló expuesLo
al fuego lnLenso, sllencloso e lnsenslble a cuanLo le rodeaba.»
[383]
SabaLe va en busca de Manella y Morales. SllvesLre queda solo, como el ha elegldo.
Muchos son los que le verán alll (Þerez CrLlz, Llamas, ClvanLos): una flgura ergulda,
desdenosa, cora[uda, Lamblen muy perLurbada. Será enLonces cuando se vuelva hacla los que
pasan corrlendo, espanLados de verle Lan sereno y Lan despecLlvo, Lan opottoJo de las cosas. ?
puede enLonces que fuese el momenLo de aquel «}Corred, corred, soldadlLos, que vlene el
coco!», poco conLrarlo a su carácLer desaflanLe y humorlsLlco anLe la muerLe, o de la pregunLa,
Lamblen poslble: «¸Creels que asl os salvarels?»
[384]
Ll hundlmlenLo de la moral se refle[ará en la rapldez de la hulda, «pues como en medla
hora se hlzo el desalo[o del campamenLo»
[383]
. SllvesLre no Llene ya a nadle a qulen grlLar.
Ll LenlenLe Arlas y el cabo Las Peras suben a su moLoclcleLa. Los alrededores conLlnuan
baLldos por el lncesanLe fuego rlfeno. La columna se arrasLra y muere en las cuesLas del
lzzumar. Pay que parLlr. Ambos hombres mlran hacla SllvesLre. ? le ven «cómo enLraba en su
Llenda». Lllos arrancan, pero «no se hablan ale[ado clncuenLameLros cuando oyeron un Llro que
sonaba denLro de la Llenda del Ceneral. lndudablemenLe, esLe se sulcldó»
[386]
. Arlas y Las Peras aceleran su moLo y se meLen en la degolllna del lzzumar. Logran cruzarla
y alcanzar urlus, llegando a ArrulL. Las Peras
[387]
sobrevlvló, mlenLras que Arlas fue dado por muerLo -en el relaLo que aquel hlzo, en 1936,
a López lerrer-, cuando el LenlenLe llegó a general.
SllvesLre ha capLurado un lnsLanLe de lnLlmldad para poner fln a su vlda. nada de cargas
sulcldas al frenLe de sus escuadrones (no Lenla nlnguno) nl de reslsLenclas alocadas en el
parapeLo. La epopeya, en la senclllez.
1odo lndlca que SllvesLre, mlllLar campechano, escogló una eplca conLradlcLorla para su
flnal: abrevlada, vehemenLe, enlgmáLlca. Morlr en su Llenda o en un barranco, donde Lamblen
pudo haber ldo, slgulendo a Manella y Morales, para luego bocet oo opotte y pegarse un Llro.
Þero la Llenda, con su reunlón de slgnos personales y su proLecclón, slqulera eflmera, de la
locura exLerna a ella en aquellos momenLos, es la opclón más veroslmll.

.o /ue vale un tiro con suerte $ los Slti%os de Annual

Cuando SllvesLre se lnLroduce en su Llenda, se ale[an de el Manella y Morales. A los Lres los
verá, un fugaz momenLo, el soldado Moreno MarLln, uno de los supervlvlenLes de AlcánLara.
Slguen llegando los dlsparos rlfenos, pero apenas hacen vlcLlmas, pues la mayor parLe de la
guarnlclón ha huldo. Ll suelo esLá sembrado de equlpa[es, armas, vehlculos. ? muerLos. Þues
aunque pocos, hubo grandes luchadores en Annual. La cruel pregunLa de 8erenguer -«¸Se
combaLló en Annual?»
[388]
-, es perLlnenLe para el mando. uel L[erclLo, del Coblerno, lncluso del LsLado.
uno de los ordenanzas de SllvesLre, Luseblo Casanovas, dlrla que le esperó en Annual, con
el moLor del auLomóvll en marcha, hasLa «los ulLlmos momenLos». Segun su LesLlmonlo, fue
lnsLado por el comandanLe Pernández para que regresara a Melllla, y «al fln accedló a
marcharse, recoglendo anLes algunas maleLas y efecLos del general». Casanovas se fue, solo,
con el vehlculo de SllvesLre, y luego dl[o que «al llegar al lzzumar, deLuvo el auLo por sl el
general lo neceslLaba»
[389]
. }Ln pleno desasLre y a sels kllómeLros del abandonado e lncendlado Annual! Sólo Llene
cablda oLra verslón, y que fuera oculLada por Casanovas: que llevase en el coche al hl[o de
SllvesLre. ue ahl su espera, Lan exlgenLe como baldla, en el alLo del lzzumar.
Pernández, el secreLarlo de SllvesLre, y Manera, ayudanLe del general, han caldo de los
prlmeros. Cabe suponer que sulcldados, lo mlsmo que su general. Su códlgo de honor asl lo
exlgla, y la realldad que les clrcundaba no les daba oLra opclón.
Cuedan Morales y Manella. Con unos velnLlclnco soldados, forman emoclonanLe clrculo de
reslsLenclas. !unLos Lodos van a sublr el lzzumar. Son casl los ulLlmos en sallr, pues oLros slguen
luchando aLrás. Los prlmeros en morlr: los resLos de la la companla del caplLán AnLonlo Cómez
lgleslas, varlos soldados de lngenleros, al mando del caplLán ulonlslo Þonce de León Crondona,
las secclones del comandanLe SanLlago Conzález Mune, y un grupo de arLllleros, que rodean al
caplLán Mlguel ue la Þaz Crduna. Mlguel Llene LrelnLa anos, uno más que su hermano lederlco,
muerLo en lguerlben.
Muere ue la Þaz Crduna, y despues es Conzález Mune qulen cae en el parapeLo, Þonce es
abaLldo mlnuLos más Larde, en la sallda del campamenLo. 1odos mueren, su genLe con ellos,
salvo Cómez lgleslas.
[390]
Aun quedan unos pocos: el LenlenLe PonoraLo Pernández 8omero, de Cerlnola, qulen,
con su secclón, se ha hecho fuerLe en una loma. Pernández da las órdenes «con Loques de
sllbaLo»
[391]
. Ln cuanLo ve a los coroneles Morales y Manella lnLroduclrse en las prlmeras revuelLas del
desflladero, ordena a sus hombres replegarse. Segun parece, Pernández y los suyos fueron los
oltlmos Je los oltlmos en Annual.
Morales y Manella slguen en cabeza. A su lado van !oaquln u'ParcourL y CoL, caplLán
medlco, y Lmlllo SabaLe, [efe de LsLado Mayor. Se les unen el comandanLe Andres Þlna
8odrlguez, de Áfrlca, y el caplLán Lmlllo Morales 1ravallna, de Cerlnola. Con oLros pocos
soldados -una velnLena, desplegados en guerrlllas-, componen oLro Lenaz bloque de
volunLades que sube, resuelLo, hacla el lzzumar. Pernández, con su secclón, slgue el mlsmo
rlLmo. Los dos coroneles dan e[emplo y se baLen plsLola en mano. Llevan sus unlformes e
lnslgnlas. no renunclan a nada y no esLán dlspuesLos a rendlrse. !unLo a Manella va su
ayudanLe, el caplLán 8amón Arce lradler, que va a caer, herldo de muerLe, [unLo a su [efe.
Ll LenlenLe !ose ClvanLos Canls, ayudanLe de campo de Morales, a qulen el coronel ha
auLorlzado que busque un caballo en susLlLuclón del que le hablan maLado en el combaLe del
dla anLerlor, conslgue Lal propóslLo, pero «cuando regresaba al campamenLo, un dlsparo
enemlgo (de sus proplos soldados de la Þollcla lndlgena) lemaLó el nuevo caballo que monLaba
y le hlrló, aunque levemenLe, la mano lzqulerda». La herlda es en un dedo. un slmple desgarro.
Þero ClvanLos plerde en el lance velnLe mlnuLos, que le lmpedlrán reunlrse con su coronel.
[392]
Þara enLonces, SllvesLre ya habla muerLo y el coronel Morales debla saber cómo, pues sus
companeros le oyen aflrmar, roLundo: «?o no plenso sulcldarme por apurado que me vea.»
[393]
1odos se [uramenLan para maLarse enLre sl al ser herldos, con el fln de evlLar las LorLuras
rlfenas. Þor dlversos avaLares, Þlna y el caplLán Morales, con unos soldados, quedan a un lado
del camlno, con lnLenclón de alcanzar la cresLa del lzzumar. no lo consegulrán: Þlna y Morales
son alcanzados y mueren. Los resLanLes van por la plsLa o se lnLroducen en el barranco.
Manella avanza en cabeza. Los rlfenos le pondrán en sus punLos de mlra. va a caballo, y se
lo maLan. LnLra en el faLal barranco, converLldo en un cemenLerlo, y sale de esa Lrampa. LsLá
cerca del lzzumar, la poslclón que Lenlan que haber defendldo, o moette, Þerez valdlvla y
MarLlnez vlvas. Manella sabe de su vlLal lmporLancla y preLende organlzar un nucleo de
reslsLencla en el paso. no lo conslgue. ? se deflende en una pequena explanada, de ple, la
plsLola en la mano, decldldo hasLa el fln. Alll queda.
Ll grupo del coronel Morales slgue sublendo las cuesLas ensangrenLadas del lzzumar. La
progreslón se hace en medlo del desconclerLo y del fuego rlfeno, pero «momenLos anLes de
morlr», Morales se vuelve hacla el caplLán SabaLe y le dlce a la vlsLa del desasLre: «?a ve usLed
como yo Lenla razón.»
[394]
Ll coronel ha guardado su plsLola y se deflende con un fusll. no esLá muy claro sl es poco
anLes de coronar el paso o al enLrar en la verLlenLe sur cuando Morales reclbe un prlmer
dlsparo -en una plerna- y cae en Llerra. ue seguldo, oLro Llro le alcanza, en el Lórax. Segun
navarro, Morales, «al verse herldo morLalmenLe, anlmaba a los suyos para que slguleran
defendlendose y abandonaran su cuerpo, que no les servlrla más que de esLorbo»
[393]
. Segun u'ParcourL, «al pasar un barranco fue muerLo el coronel Morales, que llevaban
herldo en un caballo»
[396]
. La verslón más crelble, deduclda de la declslón encausaLorla de Þlcasso, puede resumlrse
asl: Morales cae herldo, sabe que lo ha sldo de muerLe, y exlge a los suyos, como [efe y como
hombre, que cumplan lo pacLado. nadle se aLreve a Lal cosa. Ll caplLán u'ParcourL -que va
herldo LesLlflcará que el coronel boblo moetto cuando le de[a solo, aflrmaclón no acepLada por
Þlcasso, pues le encausará.
[397]
Morales es rodeado por los rlfenos. no reconocen al carlsmáLlco coronel y anLes de darle
muerLe le LorLuran, produclendole una desgarradora herlda en el rosLro.
La desbandada proslgue. Alll mlsmo, en el lzzumar, u'ParcourL LesLlflcará haber vlsLo a un
cabo, encora[lnado por la pelea que unos pocos como el manLlenen, encararse «a un oflclal que
lba a caballo», embocado en la hulda, y grlLarle: «}no corra usLed, senor oflclal, y venga a
defenderse!»
[398]
MlenLras, el LenlenLe ClvanLos ha podldo hacerse con un mulo que le cede un sargenLo de
ArLlllerla, corona el lzzumar y slgue, no encuenLra a su coronel. Sln duda lo ha adelanLado, peor
serla suponer que pasó a su lado slo vetlo. A poco, ClvanLos se da de bruces con la genLe de
AlcánLara, a cuyo [efe, que conLlene a la enfureclda botko, plde «que le camble el mulo que
monLaba por un caballo». Þrlmo de 8lvera, compaslvo, le cede una monLura de aquellos de los
suyos que hablan sldo ba[a. ClvanLos logra asl la Lercera permuLa de semovlenLe en su
parLlcular reLlrada. Ln urlus cogerá un cocbe tóplJo. ? esa noche del 22 de [ullo esLará en
Melllla. Será de los prlmeros escapados de Annual.
CLros no Llenen esa suerLe, nl la buscan con LanLo afán. Ll LenlenLe Pernández muere a la
vlsLa de 8en 1leb.

8inco %inutos al tel1fono en :en Rie)P España no contesta

Ll coche que lleva al hl[o de SllvesLre llega a 8en 1leb y se deLlene. Ll alferez esLá obllgado
a parar: es el punLo de reunlón prevlsLo para el e[erclLo en reLlrada. Þero nl llega el padre nl
aparece un e[erclLo, slno una asusLada horda. 1al vez fue alll, en esLa poslclón clave del
dlsposlLlvo espanol en el 8lf, donde Manuel lernández-SllvesLre uuarLe reclbló noLlclas
fldedlgnas sobre la Lráglca suerLe corrlda por el general.
Ln 8en 1leb Lenla el e[erclLo de SllvesLre sus mayores y me[ores reservas. La guarnlclón de
8en 1leb esLaba compuesLa por una companla de lngenleros, dos companlas de lnLendencla,
medla companla de San lernando, un qulnLo escuadrón de AlcánLara, un desLacamenLo de
arLlllerla con dos plezas de 73 mm, Zapadores, lngenleros y Sanldad MlllLar. Segun la
documenLaclón de Þlcasso y a fecha de 22 de [ullo, en 8en 1leb habla numerosa guarnlclón: 631
hombres (24 oflclales y 627 soldados), con 189 cabezas de ganado.
[399]
Þor la lmporLancla de sus arsenales y la gravedad del momenLo bellco que la acosaba, 8en
1leb era poslclón clave, que deberla esLar ba[o el mando de un coronel. Þorque fuerzas no
quedarlan en Melllla, pero coroneles habla unos cuanLos: Arau[o ([efe de reglmlenLo de
Melllla), Arguelles ([efe reglmlenLo mlxLo de ArLlllerla), lernández de Córdoba ([efe de
lnLervenclón), !lmenez Arroyo ([efe reglmlenLo Áfrlca), López Þozas ([efe de lngenleros),
Masaller ([efe de la ArLlllerla), Morales 8elnoso ([efe reglmlenLo de Cerlnola), Salcedo
Mollnuevo ([efe reglmlenLo San lernando), Sánchez Mon[e ([efe LsLado Mayor de la
Comandancla), lonLán SanLamarla ([efe de lnLendencla), y 1rlvlno ([efe de Sanldad MlllLar). Ln
cuanLo a 8lquelme ([efe de Cerlnola), llevaba mes y medlo en Madrld, convaleclenLe de una
operaclón qulrurglca, pero al enLerarse del desasLre, regresarla a Melllla el 23 de [ullo. Cnce
mandos superlores presenLes y uno ausenLe.
Ln descargo de López Þozas y Sánchez Mon[e, cabe declr que obedecleron órdenes de
navarro. ? 8en 1leb quedó al mando de un caplLán, lo cual chocará -y enfadará-
sobremanera a Þlcasso. AnLonlo Lobo 8lsLorl es caplLán desde sepLlembre de 1913. LsLe
gadlLano de LrelnLa y sleLe anos provlene de famllla de marlnos, en San lernando, y es un
veLerano en Áfrlca, aunque su carrera mlllLar esLuvlera esLancada en 1921.
[400]
va a demosLrar que Llene Lemple, senLldo de la lmprovlsaclón y hasLa descaro con sus
[efes por la nulldad de esLos, pero quedará a falLo de dos cosas esenclales: un plan de
reslsLencla y una orden.
Lobo Llene dos agoblanLes pesos sobre su conclencla: los herldos que hay en la poslclón y
el valor de los arsenales. Sl reslsLe por su cuenLa, los prlmeros morlrán, y Lampoco Llene
segurldad de, aun reslsLlendo, evlLar que los depóslLos calgan en manos enemlgas. Þor eso va a
pedlr órdenes. Culere solldarldad e[ecuLlva, de un superlor, a su responsabllldad esLrlcLa.
Ln la poslclón, [unLo a los grandes barracones, aparece, blen allneada, una larga flla de
cargas. Þlcasso, que alzará, a mano, el plano de 8en 1leb, preclsará: «Munlclones para envlar a
Annual.» lncluso recordará la anchura de la plsLa: «dlez meLros». Ll general lnclulrá una
sorpresa documenLal: el dlbu[o de cuaLro plezas de arLlllerla, blen allneadas e ldenLlflcadas asl:
«1enL. Lnrlle, reLlradas de lzzumar.» Los vle[os krupp que susLlLuyó MarLlnez vlvas.
[401]
Luego 8en 1leb Lenla muy poderosas razones para defenderse: 631 hombres, sels
canones, y agua en abundancla, además de vlveres y munlclones en grandes canLldades.
!unLo a Lobo esLán el Lamblen caplLán !ose Cuere[eLa Þavón, los LenlenLes !alme Camps
Cordon y vlcenLe 1oro 1ellechea, y el oflclal medlco de la poslclón, LenlenLe lellpe Þena
MarLlnez, que va a ser, para Þlcasso, uno de los punLales LesLlmonlales de su LxpedlenLe. A eso
de las dlez de la manana, esLos oflclales se encuenLran fuera de sus Llendas, a la espera de lo
que ocurra en Annual, cuya angusLlosa slLuaclón conocen. LsLán lnquleLos, pues empleza a
llegarles sordo rumor de combaLes: el LlroLeo vlene del oLro lado del lzzumar. ? de repenLe, una
lmagen paLeLlca, lmborrable: por la plsLa «pasan corrlendo y sln [lneLes, hacla el llano, Lres
mulos y un caballo». Luego vendrá la prlmera oleada de hombres, «en Lropel, revuelLas las
unldades en un desorden absoluLo, corrlendo cada cual lo que podla y sln mando alguno
vlslble»
[402]
. LsLo sucederá hacla el medlodla.
La pavorosa reLlrada se lleva por delanLe cualquler enLereza, cualquler espera. Manuel
lernández-SllvesLre uuarLe se lmaglna lo peor. Sl el e[erclLo escapa asl, de eso mooeto, su
padre por fuerza debe haber muerLo, pues no se conclbe una hulda seme[anLe ba[o su mando.
1al vez le conflrmara esa afllcLlva apreclaclón Alzugaray, con qulen se encuenLra alll. Ll
comandanLe le plde permlso para sublr al coche de su padre. Ll alferez accede y ambos parLen
hacla urlus. Los resLos del e[erclLo slguen llegando como olas cruzadas, vlolenLlslmas,
deshaclendo Lodo a su paso, yendo luego a morlr a las puerLas mlsmas de 8en 1leb.
Lobo y sus oflclales esLán en la plsLa. Su ob[eLlvo es conLener «a los elemenLos uLlles que
pasaran». Lobo y los suyos ordenan, amenazan, hasLa pelean por consegulr de los que huyen
una leve volunLad de comprenslón a su causa, pero el empeno es baldlo, «por esLar Lodos
obseslonados por el pánlco». Lobo se dlrlge a aquellos [efes que dlsLlngue, enLre las avenldas de
unldades que llegan descompuesLas, para que recompongan sus fuerzas y enLren en la
poslclón, asegurando su defensa. Lsos oflclales desaLenderán Lales toeqos, «alegando que
careclan de órdenes para eso». Lobo replLe la sollclLud al LenlenLe coronel Marlna, segundo [efe
de Cerlnola, que llega a prlmera hora de la Larde con un cenLenar de soldados, «que pareclan
más Lranqullos que los demás». Marlna se nlega. ? Lras un descanso, se marcha con su vacllanLe
peloLón. Ls LesLlgo de esLos hechos el alferez Cuedea. LsLe oflclal lleva conslgo su secclón al
compleLo -LrelnLa y sels hombres-, lncluyendo «una ba[a por asflxla». Cuedea se va con los
de Cerlnola, pues Marlna es su [efe. Llegará a urlus, y alll «pasará llsLa, enLregando el muerLo
que llevaba».
[403]
8en 1leb depende de lo que declda su caplLán y del Llempo que aguanLen sus unlcos
escudos: sl no fuera por los [lneLes de AlcánLara, que slguen, flrmlslmos, en la plsLa, la poslclón
habrla sldo asalLada por la botko. van pasando más escapados de Annual, pero ya no es un rlo
de hombres, slno grupos suelLos, muy espaclados. Ll sol decllna. Pa llegado el momenLo de la
declslón.
Lobo se pone en conLacLo Lelefónlco con uar urlus. uebe ser la segunda o Lercera vez,
pues hay consLancla de que habló con el caplLán uolz, el mlsmo al que SabaLe habla pedldo,
horas anLes, un gran pedldo de munlclones. Ln esLa ocaslón, Lobo sollclLa órdenes, Lan vallosas
o más. Þlde hablar con qulen Lenga capacldad para dar esas lnsLrucclones. Ln urlus esLá el
LenlenLe coronel Álvarez del Corral, [efe de la clrcunscrlpclón. Lobo lnslsLe en hablar con el o
con un superlor de mayor rango, pero navarro Lodavla no ha llegado. Como pasa el Llempo y
nada se resuelve, Lobo adopLa una slngular deLermlnaclón: la de adverLlr a su comunlcanLe
(uolz u oLro oflclal) que «en caso de no reclblr órdenes en clnco mlnuLos, como su slLuaclón era
Lan compllcada, Lomarla el sllenclo por orden de evacuar»
[404]
. un oflclal pone un ulLlmáLum a sus superlores: dlganme que hago, sl reslsLo o me reLlro.
nadle va a responderle. Lspana no conLesLa.
LxLraordlnarlo momenLo ese: un caplLán lmpone un plazo no ya a sus mandos, slno a Lodo
el slsLema mlllLar espanol. Pay que Lomar una resoluclón. C se lucha o se huye. Lobo es
responsable no sólo de 631 hombres, slno de 70 herldos, a los que aLlende el LenlenLe Þena.
Þor lo que ha oldo y vlsLo, sabe blen lo que les espera. Þor eso marca un Llempo Lan corLo. ?
aun cree excederse.
Cabe lmaglnar a Lobo, mlrando por la venLana de su barracón, el Lelefono al oldo y el
sllenclo desesperanLe al oLro lado de la llnea, comprobando cómo la plsLa de Annual se queda
vacla: nl huldos, nl refuerzos. Los [lneLes de AlcánLara slguen ahl, un valladar de resoluclones.
Lllos Llenen sus órdenes, que son cerrar la reLlrada. Cuando se replleguen, será el fln. Þasan los
mlnuLos. lnLermlnables. nadle responde en urlus. Lspana ha enmudecldo. ? enLonces Lobo, con
ansledad - sabe que puede ser encausado por su acLlLud-, pero Lamblen convencldo, da la
orden: evacuaclón lnmedlaLa. ¸lue la unlca poslble? ¸Cue decldleron los oLros Lres caplLanes
anLe la orden de su companero de rango? nada. Þues nada se sabrá de ellos. Los Lres
-Cuere[eLa, AgusLln Carcla Andu[ar y !ose Þerez Þenamarla- serán dados por
«desaparecldos». lgual que Lobo, al que le aguarda la muerLe en MonLe ArrulL. ue los
velnLlcuaLro oflclales de 8en 1leb, sólo sleLe volverán a Melllla.
[403]
8en 1leb se vaclará en unos mlnuLos. Los herldos saldrán Lodos y Lodos se salvarán. Þor un
dla. Muchos morlrán en el camlno de urlus a MonLe ArrulL o en esLa ulLlma poslclón.
La sallda de la columna de 8en 1leb Lendrá su salvador en 8lcardo ChlcoLe Arco. LsLe
caLalán, de velnLlsels anos, caplLán desde 1918, es un [lneLe formldable.
[406]
ue acuerdo con Lobo y Cuere[eLa, organlza la sallda: la caballerla por la lzqulerda «para
llamar la aLenclón del enemlgo», la lnfanLerla por la derecha, y los herldos en medlo, con Þena
a su lado y Lobo al frenLe. La columna enflla hacla urlus. 8en 1leb comlenza a arder.
Su humear perslsLenLe, desolador, y al fln devasLador -los polvorlnes esLallarán-,
senalará a navarro la roLundldad de su alslamlenLo y la perdlda de valloslslmo maLerlal. Los
rlfenos acudlrán a esa negra senal. Aun cogerán un gran boLln.
Þlcasso mosLrará su lrrlLaclón por esLos hechos, callflcando lo sucedldo como «caso Llplco
de la desorganlzaclón y de la anomalla relnanLes en el LerrlLorlo». Los sels canones perdldos
debleron pesar con fuerza en su ánlmo crlLlco.

9os e%ociones se encuentran a toda velocidad

Ln Melllla, López 8ulz vuelve a la Comandancla Lras aslsLlr al enLlerro de Zapplno y
8omero. Al enLrar en el edlflclo reclbe la noLlcla: Annual esLá slendo evacuada. no Llene Llempo
de senLlrse consLernado: de navarro reclbe orden para que se reuna con el «en el acLo»
[407]
. Pay que sallr «en segulda» para urlus. uos oflclales de LsLado Mayor, el comandanLe Lloy
Conzález Slmeonl y el caplLán Lnrlque Sánchez Mon[e y Cruz, se les unen. Los dos morlrán en
MonLe ArrulL. A las dos y medla de la Larde del 22 de [ullo, suben Lodos a los coches.
La pequena caravana va por las plsLas al máxlmo de velocldad poslble. Cruzan nador,
lgnoranLe de Lodo, y Zeluán, al que de[an en ldenLlca conflanza. ue pronLo ven venlr, a Loda
marcha, oLro auLomóvll. Los vehlculos se deLlenen. Þara sorpresa de los provenlenLes de
Melllla, «nos enconLramos con el coche del ComandanLe Ceneral». Aparece el comandanLe
Alzugaray y, para mayor esLupor del grupo de navarro, surge el rosLro demudado del alferez
lernández-SllvesLre uuarLe. 1lene sólo velnLe anos.
[408]
Ln frases enLrecorLadas, lnLenLa conLar lo sucedldo. Ls Alzugaray, el que, más sereno,
«dlo cuenLa de que el Ceneral SllvesLre se habla sulcldado y de lo funesLode la reLlrada». La
lnformaclón sobrecoge a Lodos. navarro aprueba que Alzugaray slga hasLa la plaza y, apenado
del esLado del hl[o de SllvesLre, ordena a López 8ulz, aslmlsmo que le acompane, pero con un
encargo: el de dar, «con mucho culdado, la noLlcla a las hermanas del general, para evlLar que
se enLerase su madre, que en aquellos dlas esLaba en muy grave esLado»
[409]
.
Ll alferez y los dos comandanLes slguen a Melllla. Cerca de Zeluán aparece un cocbe
tóplJo. vlene de frenLe. Se encuenLran con el LenlenLe coronel Luls ugarLe, de lngenleros.
Alzugaray saluda a su [efe. ? sube a ese coche, que va a urlus.
[410]
López 8ulz y el hl[o de SllvesLre llevan a la plaza la noLlcla de la muerLe del general.

.#nea telefónica con el desastreP es cierto, es una cat(strofe

navarro, en su ausencla, no ha de[ado a nadle encargado del mando. Ln su resldual
opLlmlsmo, pleoso volvet. Ll puesLo corresponde a Masaller, por ser el [efe más anLlguo. Þero
lranclsco Masaller y Albareda, coronel de ArLlllerla, Llene sesenLa anos, y despues de lo que
escucha (o le dlcen) de Alzugaray y SllvesLre uuarLe, su moral se desploma. Cueda anonadado.
Se auLoexcluye. ? será el coronel Cerardo Sánchez Mon[e -cuyo hl[o Lnrlque acaba de
despedlrse de el- qulen, en un arranque que le honrará, Lomará el mando esa noche en la
plaza. Su declslón le cosLará ser encausado, lo mlsmo que Masaller.
[411]
Sánchez Mon[e envla un Lelegrama al MlnlsLerlo de la Cuerra en el que conflrma el Lráglco
fln de SllvesLre. Ln 8uenavlsLa no esLá el mlnlsLro, y es el lncansable Lamela qulen reclbe la
devasLadora noLlcla. Lamela se la LransmlLe a Lza, y esLe al 8ey.
Ll LexLo de aquel despacho, que llegó a Madrld a las 17.30 h del 22 de [ullo, es esLe:
«1engo senLlmlenLo parLlclpar a v. L. que, segun me comunlca hl[o ComandanLe Ceneral, acaba
su padre, Ceneral SllvesLre, de sulcldarse al evacuar campamenLo Annual.» Lamela reexplde el
Lelegrama a 8erenguer, y anade una sugerencla, casl una orden: «!uzgo del Lodo lndlspensable
y urgenLlslma presencla en esLa plaza por slLuaclón dlflclllslma.»
[*]
Poras más Larde, el alLo comlsarlo slgue en ruLa hacla la caplLal del ÞroLecLorado. Ls
Lodavla el 22 de [ullo. Cscurece en la carreLera del londak de AM ?edlda a 1eLuán. Su vehlculo
de mando sobrepasa las fllas de soldados, en columna, camlno de CeuLa. ue esos momenLos y
esos soldados, 8erenguer, con barroco recuerdo, dlrá que Lales Lropas lban «a reparar las
LrlsLezas de una derroLa que, sl espoleaba su esplrlLu de sacrlflclo por la ÞaLrla y sus
vehemenLes deseos de vengar la ofensa, en sl mlsmas llevaban la LrlsLeza de lo ocurrldo y
careclan de la novedad del Lrlunfo en lo desconocldo: de ser soldado y explorador».
[412]
A las dos de la madrugada de ese 22 de [ullo, en 8okba, el LenlenLe coronel Mlllán AsLray
ha desperLado al comandanLe lranco, [efe de la 1 8andera. Ln pocas frases le ha dlcho que el
ob[eLlvo era llegar a Ll londak, que «hay que sorLear» enLre las unldades -prácLlca hablLual en
casos de emergencla-, y que, de Locarle a el esa suerLe, dlsponla de dos horas para la parLlda.
[413]
Ln el sorLeo, la 1 8andera reclbló ese desLlno: lr a morlr la prlmera. lranco y los suyos se
marcharon. Þoco despues era movlllzada la oLra 8andera. Los sorLeos no basLan.
Aquellos leglonarlos compleLarán un esfuerzo asombroso: hacer la eLapa 8okba-londak en
dleclsleLe horas de exLenuanLe marcha, andando «como auLómaLas», y, Lras dormlr Lres horas
en el suelo -no hay Llempo nl fuerzas para monLar las Llendas- segulr camlno hasLa 1eLuán,
adonde llegarán a las dlez de la manana del 22 de [ullo. Andarán casl clen kllómeLros en dla y
medlo.
[414]
Ln 1eLuán, 8erenguer se enLera de que a SllvesLre le dan por desaparecldo, es declr, pot
moetto. Comprende que el e[erclLo esLá roLo, en pellgro de desaparecer Lamblen, pero no va a
manlfesLar a Lza Lales lmpreslones. ? nada sabe de navarro.
navarro, enLreLanLo, esLá en urlus. no sabe que hacer. Pa llegado alll a las 17.30 horas. Ln
el campamenLo se ha enconLrado con el caos. Ll general conLempla los despo[os de un e[erclLo:
los soldados van llegando exhausLos, despeados (lncapaces de andar), anslosos por salvarse a
cualquler preclo -hasLa Lres hombres subldos en una acemlla-, lndlferenLes a sus mandos, y
no pocos de esLos, a su vez, lndlferenLes a la condlclón de sus unldades, Lodos obseslonados
por beber agua hasLa harLarse y Lumbarse en un rlncón. Ahl quedan como ldos.
unos dlez mlnuLos despues de llegar navarro, aparece el caplLán Lobo, al frenLe de la
guarnlclón de 8en 1leb. Sus hombres se han salvado Lodos, pero de los perLrechos, nl uno
queda. Ll humo negro que sube del punLo le[ano que abandonaron senala el lugar donde anLes
radlcaba el mayor arsenal espanol en el 8lf. ue 8en 1leb segulan llegando Lruenos sordos, slgno
lnfallble de la voladura de los depóslLos segun les lba alcanzando el corredor de llamas
dlspuesLo por Lobo y su genLe.
navarro empleó más de una hora en darse cuenLa de la Lrascendencla de su compromlso.
? en su Lelegrama de las 18.43 horas manlflesLa una dolorosa sorpresa -«enconLrado resLos
Lropas procedenLes de Annual y poslclones lnLermedlas», preclsa un prlmer desconclerLo -«no
Lengo noLlclas concreLas de lo ocurrldo»-, deLermlna oLro -«Lampoco se a clencla clerLa
paradero ComandanLe Ceneral»-, expone una realldad que el mlsmo ve a lo le[os -«me
comunlcan haber evacuado e lncendlado 8en 1leb»-, y presenLa una hlpóLesls de salvamenLo:
«1raLo de organlzar Lodos los elemenLos que aqul hay acumulados.»
[413]
8erenguer, cuando lea esLe LexLo de navarro y lo anallce anLe Lza, lo deflnlrá como «muy
lacónlco»
[416]
. Como suelen ser las grandes Lragedlas en sus lnlclos.
Lza Lermlna por locallzar al alLo comlsarlo, con qulen habla, por llnea Lelegráflca, a las
23.13 horas del 22 de [ullo, para declrle: «Supongo v. L. enLerado de Lodo lo ocurrldo en
prlmera llnea poslclones Melllla con la caLásLrofe de Annual.» Ls enLonces cuando 8erenguer
menclona a Lza el LexLo de navarro desde urlus. ? anade: «Me hago cargo de la gravlslma
slLuaclón creada, que no alcanzo a remedlar, por el generoso herolco sacrlflclo del Ceneral
SllvesLre.» Luego 8erenguer le esLá dando a Lza sus claves personales sobre lo ocurrldo: el
e[erclLo, derroLado, su general, muerLo, el arreglo, lmposlble, y el desasLre, cerLero. Ls verdad,
es una caLásLrofe.
8erenguer deberla movlllzar su e[erclLo al compleLo, lncluyendo su luerza Aerea, y en su
lugar sollclLa a Lza sleLe companlas. 1odas de servlclos. nlngun reglmlenLo de llnea o de
caballerla. Ln la mlsma conversaclón, dlce al mlnlsLro que espera parLlr «denLro de unas horas»
hacla Melllla, pero le prevlene: «Cuedare lncomunlcado duranLe vla[e porque unlco canonero
puedo dlsponer no Llene radloLelegrafla.»
[417]
8erenguer no va a ser sorprendldo, en alLa mar, por un fallo en el slsLema de radlo del
Almltoote 8oolfoz. Sube a ese canonero consclenLe de la lncomunlcaclón en que va a quedar. Ll
y Lodo el Coblerno.
Ll 22 de [ullo avanza hacla el ocaso. A urlus slguen llegando supervlvlenLes, «sedlenLos,
cansados y con el ánlmo deprlmldo». Ll soldado vlcenLe Carrldo Coucelro, naLural de La
Coruna, encuenLra al caplLán López vlcenLe, «que venla en el peor esLado». Le ofrece agua. Ln
ese lnsLanLe aparece el alferez 8alselro, y al descubrlr a esLe, el caplLán le lncrepa: «CulLese
usLed de ml vlsLa.» urlus queda sumldo en el agoLamlenLo, en los remordlmlenLos. Se monLa un
servlclo de dobles guardlas. ? llega la noche, «clarlslma de luna»
[418]
. Ll caplLán !esus López vlcenLe y el alferez AlberLo 8alselro Cómez serán dados como
«desaparecldos» en el desasLre que no cesa.
[*]

Dn *eneral perdido en 9rius $ un pupitre descerra0ado

A las 21.43 horas del 22 de [ullo se LransmlLe al MlnlsLerlo de la Cuerra el avlso de una
nueva reLlrada. Ls navarro, qulen, Lras enumerar una llsLa de poslclones que Leme que se hayan
perdldo, aflrma: «Moral Lropa esLá Lan deprlmlda que no me compromeLo operar.» Luego no
va a reslsLlr en urlus. ? segula: «LsLlmo que sólo la llegada lnmedlaLa Lropas de refresco en
canLldad, blen organlzadas, podrlan salvar esLa crlLlca slLuaclón, lo que sospecho que reLlrada
progreslva Lendrla que lrnos reduclendo a llmlLes más pequenos del LerrlLorlo ocupado.»
[419]
Ll despacho llega a Madrld a las 02.10 h del 23 de [ullo.
lellpe navarro y Ceballos Lscalera, barón de Casa uavallllos, perLenece a la éllte del
L[erclLo, la Caballerla. Pa nacldo en Madrld (21 de [ullo de 1872), y es hl[o del brlgadler Carlos
navarro Þadllla.
[420]
uelgado, armado de Luplda barba y flrme carácLer ordenanclsLa, manLlene un LraLo
conclso con sus oflclales y suele mosLrarse separado de la Lropa. vallenLe, no es un general
aLrevldo nl popular, como SllvesLre. Conoce su oflclo, sln ser un esLraLega. Ln el orden personal
es senclllo. Ln la crlsls se mosLrará alLerado mas no humlllado, pero quedará reLraldo, dlsoclado
en ArrulL de la realldad, acLlLud que modlflcará en Axdlr, en la bruLal e lguallLarla cauLlvldad. Las
clrcunsLanclas van a exlglrle aflrmarse en urlus, pero será lncapaz de verlo, por lo que merecerá
duras crlLlcas de Þlcasso, slendo encausado en el mlsmo SupllcaLorlo ablerLo conLra 8erenguer.
navarro, en urlus, sufre un marLlrlo lgual al de SllvesLre en Annual: reLlrada o reslsLencla.
Su emplazamlenLo es muchlslmo me[or, pero aunque parece falLo de munlclones -nada se
sabrá del medlo mlllón de carLuchos y los mll dlsparos de canón pedldos por SabaLe el 22 de
[ullo-, más lo esLá de moral en la Lropa y en sus oflclales. 1lene una obllgaclón y una devoclón.
La prlmera le lndlca que debe hacerse fuerLe alll y a Loda cosLa, Lras ordenar a las guarnlclones
próxlmas que se concenLren en urlus. La segunda le lleva a la salvaclón del e[erclLo y del
LerrlLorlo.
? enLonces comeLe su prlmer gran error: abandonar el me[or campamenLo del 8lf espanol
-en ArrulL, la Lropa quedará amonLonada y será fusllada desde las casas de la Companla de
Colonlzaclón-, donde Llene arLlllerla -Lres baLerlas-, y suflclenLes munlclones de canón y
donde Llene agua al alcance de la mano, a LrelnLa meLros de los muros de urlus.
8erenguer no lmaglna una reLlrada nl Lan ráplda nl too completo. uesde 1eLuán envla a
Sánchez Mon[e, a las 13.03 horas del 23 de [ullo, un despacho para que se lo reexplda a navarro
y en el que dlce a esLe: «Aun cuando lgnoro slLuaclón, encarezco a v. L. convenlencla de
concenLrar Lodo esfuerzo de esas Lropas por lo menos en la llnea uar Cuebdanl-kandussl-urlus-
1elaLza, en la segurldad de que reslsLencla no ha de ser forzada.»
[421]
navarro Lomará la orden como una lmposlclón lnsufrlble. ? conLesLa: «Cbedezco, pero
manana será Larde», en sombrlo anLlclpo del flnal de su columna. Ll Lelegrama no llega a
8erenguer: va ya embarcado en el lncomunlcado AlmlranLe 8oolfoz.
MlenLras, en Melllla, sucede un hecho pasmoso. López 8ulz cumple una orden y Loma oLra
por su cuenLa en la Comandancla Ceneral: la prlmera es, con la llave que reclbló de SllvesLre,
reLlrar del despacho de esLe esos «documenLos parLlculares» de que le habló el general, la
segunda, salLar los cerro[os del escrlLorlo de su companero y secreLarlo de SllvesLre, Pernández.
Pace Lal cosa «por saber conLenla en el papeles y oLros ob[eLos de carácLer parLlcular y prlvado
que podrlan ocaslonarle dlsgusLos de famllla». Ll comandanLe asegurará, en 1922, que Lomó
Lan bruLal deLermlnaclón «por ser convenlo esLablecldo de anLes enLre ambos», asegurando
«que no conLenla (el puplLre) documenLo alguno oflclal nl que afecLase al ComandanLe
Ceneral»
[422]
.
López 8ulz, preslonado en 1922 por 8ulz de la luenLe, dlrla, en su descargo, que esa
vlolaclón de correspondencla no afecLaba a SllvesLre, por cuanLo el conLenldo del escrlLorlo
«fue enLregado al comandanLe de lnLendencla, senor C[eda». Como sl el hecho de aporLar
LesLlgos de una vlolaclón amlnorase la gravedad de esLa. no parece razonable que López 8ulz
Lomase Lan drásLlca resoluclón por deudas personales, fuesen de [uego, amorosas o de oLra
lndole. La cadena desLrucLlva de pruebas vlLales sobre las responsabllldades de 1921 empleza
ahl, en el despacho de SllvesLre y en ese puplLre de Pernández, descerra[ado poco despues de
la muerLe de ambos en los campos de Annual. Ll comandanLe volvló a Madrld y fue reclbldo por
Alfonso xlll el 27 de [ullo -en emoLlva audlencla en palaclo, que duró hora y medla-, y a
qulen, segun sus proplas palabras, «con la lealLad que en esLos momenLos es Lan preclsa y
necesarla, le he dlcho la verdad, la verdad escueLa, clara, concluyenLe».
[423]
López 8ulz -fusllado en 1936 por las mlllclas republlcanas-nunca expllcó cuáles fueron
aquellos documenLos reservados que el comandanLe Pernández guardaba en su escrlLorlo, y
que el vlolenLó en Melllla la noche del 22 o el 23 de [ullo de 1921.
Ll hl[o del coronel Morales, Lras menclonar «el abandono que el Coblerno demosLró» en el
panorama de los hechos afrlcanos, slLuará las responsabllldades respecLlvas de SllvesLre y
8erenguer, y de ellos dlrá, Lan slncero como resuelLo: «nlnguno de los dos Lenlan capacldad
para el desempeno de sus respecLlvos mandos, y la amblclón desmesurada de ambos se
manlfesLaba vehemenLe y noble en SllvesLre, y frla, egolsLa y solapada en 8erenguer.» Pablaba
asl Cabrlel de Morales, que sabla, por su padre y por los escrlLos de esLe, qulenes eran uno y
oLro.
[424]

Kuelve el vie0o coronel del e01rcito %uerto

Ll mlsmo 22 de [ullo o muy poco despues, Abd el-krlm encuenLra, en las rampas del
lzzumar, un cuerpo cuyo rosLro le es famlllar a pesar de las herldas que muesLra. ? lo reconoce:
es el coronel Morales. Muy lmpreslonado, Loma una declslón emoclonanLe y excepclonal: avlsar
a Melllla con el propóslLo de concerLar una clLa en la que se enLregarlan, a sus deudos, los
resLos del que fuera [efe de la Þollcla lndlgena.
Ll avlso de Abd el-krlm de[a pasmadas a las auLorldades espanolas que, no obsLanLe,
acceden a faclllLar el encuenLro. Ll canonero loyo es encargado de cumpllr la mlslón. La clLa
queda senalada en Sldl urls. ? en la manana del marLes 3 de agosLo, el comandanLe del
canonero, !avler de Salas, dlsLlngue en la playa, con sus prlsmáLlcos, «una bandera blanca y oLra
espanola, y alrededor muchos moros y algunos soldados prlsloneros».
[423]
1emeroso de una arLlmana rlfena, Salas despacha un boLe, pero Lrlpulado sólo por
lndlgenas. no hay Lrampa alguna, pues alll esLaba, en medlo del clrculo de harquenos, el
cadáver de Morales, «despo[ado de su unlforme». Ll cuerpo lba vesLldo «con un Lra[e lnLerlor
obscuro» y yacla en unas parlhuelas «cublerLo con una manLa». Serán los prlsloneros espanoles
qulenes deposlLen los resLos en un aLaud de clnc, «llevado al efecLo». Ll regreso al canonero es
rápldo y el loyo se dlspone a zarpar. Ln esos lnsLanLes, Salas es adverLldo de que en Sldl urls
«habla un cabo y doce soldados, que careclan de Labaco y esLaban mal allmenLados». Crdena
enLonces se les envle «una llbra de Labaco por cabeza y algunos comesLlbles», y, cumplldo esLe
humanlLarlo encargo, el canonero sale a mar ablerLo, avanLe Loda y rumbo al LsLe. Los Lrece
prlsloneros espanoles no se mueven de la playa. Cuedan alll hasLa que al pequeno barco se lo
Lraga elhorlzonLe. Ln Melllla esperan al loyo los famlllares de Morales y los [efes de la
guarnlclón. Alll esLán los coroneles Arguelles, !ordana, Masaller y Sánchez Mon[e. La alLa flgura
del comandanLe 8elgbeder, ayudanLe de 8erenguer, sobresale del bloque de mandos, que
preslde el general lresneda, gobernador de la plaza.
Al aLracar el loyo, una secclón de marlneros deposlLa el fereLro, envuelLo en la bandera
naclonal, en el plso del muelle. LnLonces sucede lo lnesperado: el lmpreslonanLe sllenclo es
roLo por el caplLán de navlo 8arLolome de Morales, que qulere comprobar sl los despo[os que
alll vlenen son los de su hermano. Pay un momenLo de confuslón, pero el sollclLanLe esLá en su
derecho y la peLlclón es aLendlda. «Se desLapó el fereLro» apareclendo el rosLro del coronel,
desflgurado por «exLensa herlda»
[426]
. Þese a la bruLal leslón, 8arLolome reconoce a Cabrlel. Su emoclón es Lal que no puede nl
llorar. Ll aLaud vuelve a cerrarse y el corLe[o parLe hacla el cemenLerlo. Ln el ÞanLeón de los
Peroes, el genLlo aguarda, expecLanLe y respeLuoso al unlco [efe que devolvla el enemlgo. Ll
vle[o coronel del e[erclLo muerLo.

Annual, la )atalla de las cifras

¸CuánLos eran los espanoles de Annual? nl los «sesenLa mll» que es una fanLásLlca clfra
alzada por la mlLologla marroqul -y Lodavla hoy manLenlda -, nl los «velnLe mll» que, en oLra
manlflesLa lmposlbllldad, Lamblen se senala por algunos.
[427]
A los combaLes reales en el 8lf, sucederán la lucha de las responsabllldades y la baLalla de
las clfras. Aun hoy proslgue esLa ulLlma. Cuando el Congreso enLre en maLerla y en una de sus
seslones más LumulLuosas -la del 27 de ocLubre de 1921-, se asegure, por Lza, que el LoLal de
efecLlvos espanoles en la Comandancla de Melllla, en [ullo, era de «23.790», ÞrleLo, con oLros
esLadlllos en la mano, unldad por unldad, le repllcará que eran «24.322», y al deduclr de esLos
las ba[as (13.192), y de esLas, a su vez, los lndlgenas (4.324), resulLará una dlferencla de 8.668.
Cue venlan a ser ba[as deflnlLlvas en su lnmensa mayorla. Þor eso ÞrleLo dlrla enLonces que
«han de Lener la Cámara y el pals la sensaclón de que hay 8.000 muerLos»
[428]
.
LsLa clfra es la que ha permanecldo hasLa la fecha como la más flable. Þero en la
documenLaclón parLlcular del general Þlcasso aparece un esLadlllo, manuscrlLo, de la
Comandancla Ceneral de Melllla, que aporLa oLros daLos. A 22 de [ullo, el dla faLal y el que
lnLeresa para esLa cuesLlón, los efecLlvos dlsponlbles en el LerrlLorlo eran 19.923. Lsos eran los
hombres.
ue ellos, 4.678 eran lndlgenas. Þor conslgulenLe, 13.243 los espanoles. ue esLos, 1.830
esLaban acanLonados en la plaza. Ll resLo, operaba en columnas o se hallaba en desLacamenLos
fl[os. uesconLando los enfermos y convaleclenLes de herldas -es llclLo suponer que hublese no
menos de cuaLroclenLos-, salen Lrece mll.
Sl a esLos les resLamos la clfra consolldada de prlsloneros mlllLares en Annual y Axdlr (439),
los que se parapeLaron en Melllla, los dos Þenones y las Chafarlnas (unos 2.100), los rendldos
en nador y devuelLos a las llneas espanolas (136), y los que pudleron esconderse en las cábllas
y fueron llegando en meses posLerlores (387, hasLa mayo de 1922), la dlferencla son los
«desaparecldos». unos dlez mll. ? de esLos, muerLos la casl LoLalldad.
Aquel 22 de [ullo de 1921 habla en Annual 3.379 efecLlvos (194 oflclales y 3.183 soldados y
clases). Más velnLe canones (clnco baLerlas) y 1.786 cabezas de ganado. Son las clfras
esLudladas y revlsadas por Þlcasso, y son las deflnlLlvas.
[*]
Sólo dos auLores -Caballero Þoveda y uomlnguez Llosa- supleron descender de las
fanLaslas que se acumularlan, con posLerlorldad a los hechos, hasLa slLuarse en clfras
veroslmlles.
[429]
Ll cerco sobre lguerlben, y la ofenslva rlfena sobre la llnea del frenLe, habla llevado a
SllvesLre a movlllzar Lodas sus fuerzas, y, en su desesperada rebaLlna de efecLlvos, Lan sólo
habla conseguldo reunlr ese pequeno cuerpo mlllLar. una columna.
Sumando a los 3.379 de Annual los 1.381 hombres slLuados en urlus, más los 998 de
Arau[o en uar Cuebdanl, los 970 de Carcla LsLeban en Zoco el 1elaLza, y los 604 de 8omero
Crrego en Chelf, el LoLal llegaba a 9.133 hombres.
[430]
Lsa era Loda la masa de manlobra del e[erclLo espanol en el 8lf. Menos de cuaLro mll
hombres se sumaban a ellos reparLldos por cerros y páramos, falLos de medlos y órdenes.
1odos esLaban condenados, pero muchos reslsLleron.

8ap#tulo K
.os tres %il de Arruit $ otros %uc,os

El Bo)ierno intu$e la verdad africana pero disi%ula

uesde 8urgos, Alfonso xlll y dona vlcLorla Lugenla hablan marchado a San SebasLlán, para
colncldlr alll con el cumpleanos de la relna. Marla CrlsLlna, que lo celebraba el [ueves 21 de
[ullo. ? será en la cludad donosLlarra donde reclblrán, en la Larde del 22, los prlmeros avlsos de
la Lragedla espanola en Marruecos. A SllvesLre se le da por muerLo y al e[erclLo, perdldo.
Alfonso xlll plde que le preparen el Lren. Cualqulera.
Lza se enconLraba Lamblen en San SebasLlán, en ruLa hacla la fronLera francesa, donde
pensaba recoger a una hl[a suya que regresaba a Lspana desde «un coleglo en Londres». ? alll,
en la esLaclón, «el general Cuerol enLregó al mlnlsLro de la Cuerra un Lelegrama del
subsecreLarlo de dlcho deparLamenLo, LransmlLlendole oLro del AlLo Comlsarlo, en el que le
parLlclpa el nuevo avance (l!) efecLuado por nuesLras Lropas en Marruecos y la ocupaclón de
nuevas poslclones»
[431]
. Ls la una de la Larde del 22 de [ullo y Lras Lza van los agoblos del desasLre, aunque la
auLocensura del prlnclpal dlarlo monárqulco presenLe los hechos [usLo al reves. Ln esas horas
llega a San SebasLlán, «en el rápldo» de Madrld, el presldenLe del Congreso, !ose Sánchez
Cuerra. Ll [efe del parLldo conservador se ve rodeado por los perlodlsLas y sólo aclerLa a declr:
«Þues no se nada.» Þero al lnformársele sobre «el vla[e del 8ey» a la caplLal, Sánchez Cuerra
vaclla, y conflesa, crlpLlco: «uebe ser algo del oLro lado.»
[432]
La conflrmaclón de un desasLre mlllLar esLá ahl, pues el otto loJo es Marruecos. Ln
Madrld clrculan «rumores alarmanLes» que hablan de una Melllla «evacuada».
Lza «regresa preclplLadamenLe», mlenLras el monarca, «que no Lenla propóslLo de venlr
ahora a la CorLe, Loma lnoplnadamenLe el expreso de la noche para llegar a Madrld en las
prlmeras horas de hoy»
[433]
. A la espera del 8ey y de Lza, y con los mlnlsLros que encuenLra -el CablneLe esLá en
dlsperslón por las vacaclones-, Allendesalazar reune un ansloso conse[lllo que nada resuelve.
Alfonso xlll llega a la esLaclón del norLe (de Þrlnclpe Þlo) a las 09.30 horas del 23 de [ullo:
Le reclbe el Coblerno en pleno, pues aquellos componenLes del mlsmo que no han podldo
aslsLlr a la reunlón con Allendesalazar han sldo clLados en la esLaclón. 1odos van a palaclo y alll
Llene lugar el Conse[o de MlnlsLros. Cuando flnallza, Lza aflrma, anLe una avalancha de
perlodlsLas, que «nl el general navarro nl yo Lenemos noLlclas del senor lernández SllvesLre».
uespues, el mlnlsLro se aLreve a aflrmar, roLundo: «Slgo en comunlcaclón con el general
navarro», cuando el segundo [efe de la Comandancla de Melllla nl slqulera puede comunlcar
con la plaza, pues lucha por llegar a 8aLel.
Los lnformadores de prensa acosan a Lza para que dlga cuanLo sabe sobre lo que haya
podldo sucederle al general SllvesLre. Lza responde con evaslvas evldenLes e lnuLlles, pero la
Lragedla queda conflrmada por vla lndlrecLa: «Þor el gesLo que hlcleron algunos mlnlsLros, los
perlodlsLas comprobamos que el rumor Lenla, por desgracla, fundamenLo.» Aun queda
pendlenLe la comparecencla del presldenLe del Conse[o.
Manuel Allendesalazar, de sesenLa y clnco anos, represenLa muchos más en esos
momenLos. Ll pollLlco llberal esLá roLo por la ansledad. ? cuando lnLenLa LransmlLlr Lranqullldad
al pals, desllza una frase de esLe porLe: «LsLo es muy lamenLable, pero ya verán usLedes cómo
se arregla rápldamenLe.» Ln la redacclón de íl 5ol no esperan más y sus llnoLlplsLas
componen, a cuaLro columnas, el que será el LlLular más conLundenLe del dla: «MuerLe del
general lernández SllvesLre.»
[434]
A8C dará Lamblen por muerLo al comandanLe general de Melllla, pero, en un gran
subLlLulo, lnslsLlrá en una lluslón: «La poslclón de Annual cercada por la [arka de los 8enl
urrlaguel.»
[433]

8olu%na de 8,eifP el coronel sale el Slti%o de todos

Lse mlsmo sábado 23, con los alrededores de Annual converLldos en un degolladero, la
marea rlfena ha barrldo Lodo el frenLe. A pesar de ello, aun quedaban lmporLanLes fuerzas
lnLacLas. Lran Lres: la columna de Arau[o en uar Cuebdanl, la que se enconLraba acanLonada en
Zoco el 1elaLza al mando de Carcla LsLeban, y el conLlngenLe asenLado en Chelf. La prlmera
cubrla el flanco derecho de SllvesLre por la cosLa, la segunda, el lzqulerdo por el lnLerlor, y la
Lercera el mlsmo lado, pero en vanguardla.
Lran unos dos mll qulnlenLos hombres (en la cabecera de los Lres campamenLos), muchos
para las muLlladas poslbllldades de la Lspana de navarro. Las Lres columnas se perderán.
Chelf esLá en el llamado bopoete de Mldar, sobre la margen lzqulerda del kerL, en el
corazón de los 8enl 1uzln. La poslclón acogla a la llamada «columna móvll del reglmlenLo de
Melllla», clnco companlas -una de ameLralladoras-, más el Lren reglmenLal. Ln LoLal, 604
hombres (19 oflclales y 383 clases y soldados), al mando del LenlenLe coronel 8omero.
[436]
La guarnlclón se asenLaba en un emplazamlenLo carenLe de agua, dlsparaLe que, una vez
más, pasmará a Þlcasso. La absurda elecclón obllgaba a la Lropa a Lraer el agua de urlus,
«dlsLanLe sleLe kllómeLros», o de la más próxlma pero más lnacceslble 8uhafora, mlenLras que
el ganado Lenla que «abrevar en el kerL, a unos Lres kllómeLros». 1odo ello redundaba en una
crlmlnal dlsposlclón, «en cuanLo a las mermas que, en los efecLlvos, produclan el paludlsmo y,
sobre Lodo, las enfermedades de la plel, debldas a la sucledad»
[437]
.
A las cuaLro y cuarLo de la manana del 23 de [ullo avlsan a 8omero. Ll LenlenLe coronel ha
vlsLo arder los monLes y ha escuchado las sordas luchas de 8uhafora e lnLermedla A. Con allvlo,
8omero lee el Lelefonema de navarro. Crden de repllegue sobre urlus. 8omero ordena
lnuLlllzar las dos plezas Schnelder y preparar la evacuaclón. Los avlsos a oLras poslclones se
suceden: Aln kerL, Azlb de Mldar, Azru, Pamuda, lsen Lasen.
!ose 8omero Crrego Llene clncuenLa y Lres anos y aun se encuenLra ágll. uebe cubrlr
velnLlun kllómeLros hasLa urlus en «movlmlenLo excenLrlco, pellgroso», como dlrá Þlcasso. ?
comeLe un unlco y faLal error en su afán -que luego repeLlrá navarro- de no de[ar nada en
poder del enemlgo. Manda lncendlar los depóslLos. Ll negro y alLlslmo penachón de humo se
eleva como una bandera de guerra sobre las ablerLas Llerras de Chelf. AlerLados, los rlfenos
acuden en masa. ? la columna, que «salló en buen orden», se aLropella al ser LlroLeada y enLra
en leLal dlslocamlenLo.
[438]
La marcha se convlerLe en una hulda. Ll LenlenLe coronel queda, muy vallenLe, de los
ulLlmos, defendldo por su escolLa, lnLenLando proLeger la marcha de los suyos. nadle le volverá
a ver con vlda.
navarro, desde urlus, ha lnLuldo el drama, y manda hacla el horlzonLe de Chelf a los [lneLes
de AlcánLara, con la lnLenclón de faclllLar la reLlrada. Sólo asl se evlLa la maLanza. A pesar de
ello, el recuenLo arro[ará 124 ba[as. Þero la genLe de Chelf no ha llegado a un lugar de
salvaclón. Ln urlus se esLá preparando oLra sallda. uesesperada.
Ln menos de clnco horas, los supervlvlenLes de Chelf van a conocer dos reLlradas a vlda o
muerLe, cruzando Lodo el LerrlLorlo sublevado hasLa Melllla. Muy pocos lo lograrán. Ll 24 de
[ullo, a las 09.30 horas, el caplLán lellx Almansa ulaz reallzará, ya en la plaza, nuevo cómpuLo de
hombres y maLerlal. Ll segundo es Lan rápldo como desolador: una ameLralladora, cuaLro
mosqueLones, Lres fuslles y clnco mulos. Ll prlmero ha sldo aun peor: sels oflclales, Lres cabos y
velnLlocho soldados: 37 de 604.
[439]
Ll 94 por clenLo de perdldas. La columna de 8omero ha sldo anlqullada.

.as sin*ulares estrate*ias del coronel AraS0o

Ln dlrecclón a Melllla, slgulendo el reborde monLanoso donde se aslenLa la cáblla de los
8enl Sald, no le[os de la orllla lzqulerda del kerL, se enconLraba kandussl. Alll se habla
concenLrado la columna de Arau[o, anLes de sallr para Cuebdanl. Sl segula las órdenes de
SllvesLre, Arau[o podrla cubrlr dos ob[eLlvos esenclales: llegar hasLa la desembocadura del
Salah, para lnsLalar alll un campo aLrlncherado, o desvlarse hacla el lzzumar, cubrlendo las
espaldas de Annual. Ln kandussl quedaron ochenLa y ocho hombres de guarnlclón, con
lmporLanLes depóslLos de maLerlal.
Sllverlo Arau[o 1orres no es un [efe de guerra, slno un [efe de despacho que, como LanLos
de sus companeros, vlve en Melllla. no hace nl velnLlcuaLro horas que ha Lomado el mando de
cerca de un mlllar de hombres, puesLo que, a las clnco companlas -cuaLro de fuslles y una de
ameLralladoras- que lleva conslgo, suma las Lres de guarnlclón en kandussl, ba[o el mando del
comandanLe Sanz Cracla, y a las que anade efecLlvos de oLras Armas y una baLerla.
[440]
SllvesLre ha recurrldo a el para que salve Annual y salve al e[erclLo. 1al acumulaclón de
responsabllldades le desLrulrá.
Arau[o Llene clncuenLa y sleLe anos y, aunque esLá sano de cuerpo -será de los más
reslsLenLes en la cauLlvldad de dleclocho meses que le aguarda en Axdlr-, su ánlmo no esLá
preparado para Lan repenLlna y drásLlca movlllzaclón.
[441]
1ras lo ocurrldo en Annual, que conoce por escapados y Lelefonemas, ha quedado sln
órdenes de qulen más conflaba, y Lan le[os de urlus como de Melllla. Lsa suspenslón en un
vaclo esLraLeglco arrulnará su Lemple. AnLes de que emplece la lucha, que preslenLe de
exLermlnlo, plensa en su hl[o, el caplLán Lduardo Arau[o Soler, de LrelnLa y Lres anos.
[442]
Arau[o sabe que navarro esLá en urlus. Sln embargo, de[a pasar Lodo el dla 22 sln Lomar
declslón alguna. MlenLras, a su campamenLo llegan angusLlosos avlsos de poslclones aLacadas,
poslclones cercadas, poslclones que no responden. Más las «peLlclones apremlanLes de auxlllo
a oLras poslclones», que Arau[o no aLenderá.
[443]
Þor la noche, el 8lf arde en decenas de punLos. Arau[o queda parallzado. Þor cada hora
que plerde, se le escapan oporLunldades de manlobra y las vldas de su genLe. Þlcasso lo
resumlrla asl: «La slLuaclón, pues, esLaba blen clara: o hacer rápldamenLe la concenLraclón
sobre el kerL (para formar segunda llnea de defensa en el rlo), o sosLenerse e lmponerse,
cuanLo anLes, con la fuerza que se Lenla, que parece que habla de ser suflclenLe. no se hlzo nl
una nl oLra cosa.».
[444]
Al dla slgulenLe, sábado 23, Arau[o declde pedlr lnsLrucclones a navarro. Las llneas
Lelefónlcas con urlus no esLán corLadas, pero hace caso omlso de esa favorable slLuaclón y
declde que la busqueda de esas órdenes la lleven a cabo dos oflclales: Alfonso lernández
MarLlnez, el comandanLe al que SllvesLre desveló su plan de reLlrada, y su proplo ayudanLe, su
hl[o Lduardo. Los dos parLen hacla urlus en un cocbe tóplJo.
Þor la plsLa de kandussl-8uxada-uar Azu[ag, el lord de lernández y Arau[o lnvlerLe sólo
una hora en alcanzar urlus. Son las dlez de la manana. Ambos oflclales plden reunlrse con qulen
es ya la máxlma auLorldad en el LerrlLorlo de Melllla. Los dos hombres van a conferenclar «una
hora con el general navarro»
[443]
. Ln los paLlos de urlus se allnean los resLos de la columna de Annual y la de Chelf, que
acaba de llegar, revenLada.
navarro lndlca a los oflclales de Arau[o lo que procede, la reLlrada de su columna hacla
kandussl. La orden, de por sl evldenLe, es LransmlLlda a uar Cuebdanl por el canal más rápldo:
el Lelefono, que slgue funclonando. Ambos oflclales vuelven replLlendo un vla[e que se podlan
haber ahorrado. Su coronel Llene ya la orden que buscaba. Þero no hará nada.
lernández MarLlnez y Arau[o reclben avlsos de que el camlno por 8uxada hacla Cuebdanl
esLá corLado, pues el [efe rlfeno 8uharray se ha apoderado de aquella poslclón. Ln
consecuencla, declden llegar hasLa 8aLel y, desde alll, glrar hacla el CesLe para alcanzar
kandussl. Ln 8aLel, y por fuenLe Lan flable como «el soldado carLero», ambos oflclales reclben
nuevas noLlclas de la sublevaclón, segun las cuales, «no les de[aban lr a kandussl». LncuenLran
alll al coronel !lmenez Arroyo, reclen llegado de Melllla, y le plden fuerzas de proLecclón.
!lmenez Arroyo les responde con una obvla negaLlva «por la escasez de soldados». lernández y
Arau[o llaman por Lelefono a su base. ? sucede lo que obllgará al encausamlenLo de ambos: que
«despues de hablar los procesados con Cuebdanl, decldleron conLlnuar a la Þlaza, no sln anLes
ofrecer ambos sus servlclos al referldo coronel !lmenez Arroyo, y conLando para dlcho regreso
el caplLán Arau[o con la venla de su [efe (su padre), dada por Lelefono, y el comandanLe
lernández con la auLorlzaclón de dlcho coronel».
Ll comandanLe lernández MarLlnez y el caplLán Arau[o salvarán la vlda y la carrera mlllLar
pues el Conse[o de Cuerra dlcLamlnará una senLencla magnánlma para ambos -«un ano de
prlslón mlllLar correcclonal con la accesorla de suspenslón de empleo duranLe el Llempo de la
condena»-, que el [uez lnsLrucLor, el audlLor de dlvlslón, !ose Marla de SenLmenaL y
lonLcuberLa, raLlflcará en Melllla el 30 de mayo de 1923.
[*]

.a salida de 9rius $ el foso del *an

Cuando Þlcasso reuna los daLos sobre el abandono de urlus, preclsará, en uno de sus
planos - lmpresclndlbles para conocer lo sucedldo en el 8lf de 1921-, las caracLerlsLlcas de
esLa poslclón clave: dos nucleos defenslvos -el campamenLo seoso sttlcto a la lzqulerda, y el
hosplLal, con los almacenes, hornos para el pan y coclnas, a la derecha, dlvldldos por la plsLa
que lleva a 8en 1leb. La separaclón enLre ambos nucleos es de seLeclenLos meLros. Sólo con
fuego de fusll ya resulLaba aquel un espaclo lnfranqueable.
navarro cuenLa con Lres baLerlas: la 1
a
y 3
a
de MonLana (caplLanes 8ublo y 8lanco), la
llamada «evenLual» del LenlenLe Ayala, un canón que ha salvado el caplLán 8uano de su baLerla
(la 3¹ de MonLana), y oLras dos plezas Schnelder, que se guardaban en los almacenes de urlus y
de las que se hace cargo el LenlenLe Lnrlle y López de Morla. Ln LoLal, unos 13-13 canones, una
masa de fuego lmporLanLe servlda por 489 hombres, que dlsponen de 223 caballerlas. Ll [efe de
esLa arLlllerla, el comandanLe Lcl[a, ha cedldo su mando al de lgual rango, Marquerle.
A las cuaLro de la madrugada del 23 de [ullo, navarro llama al comandanLe Lduardo Arml[o
Carcla, de lnLendencla, para consulLarle que hacer: segulr en urlus o sallr. Arml[o, «como
oplnlón personal», da a su superlor «la de manLenerse alll». Sus razones son la mayor
capacldad del campamenLo, el «dlsponer de aguada y la gran canLldad de munlclones
exlsLenLe»
[446]
. no cabe esperar de Arml[o, como profeslonal en la maLerla, que consldere sólo
«clncuenLa mll carLuchos» -la clfra que pasará a la hlsLorlografla de esLe drama-una «gran
canLldad de munlclones». 1odo esLo sln lnclulr el pedldo urgenLe de SabaLe a uolz -medlo
mlllón de carLuchos de fusll, mll proyecLlles de canón-, aunque aqul cabe la poslbllldad de que
esLe ulLlmo se perdlera en las plsLas hacla 8en 1leb, pues se conocen lnformes de un gran
convoy de cuaLroclenLos camellos que se desbandó el mlsmo 22 de [ullo.
urlus es un basLlón con garanLlas, lo conLrarlo de ArrulL. Þerez CrLlz, que ha dlrlgldo las
obras del campamenLo, lo esLlma Lan aproplado para la defensa como para aflrmar: «Con su
próxlma y fácll aguada reforzando la avanzada Pamán (cerca del kerL), me esLlmo fuerLe para
reslsLlr meses enLeros. A depender de ml, alll nos hubleramos quedado.».
[447]
?a en la noche de ese 22 de [ullo, y cuando navarro pregunLó a sus oflclales con que
fuerzas conLaba, Þerez CrLlz le habla enLregado en un papel la respuesLa: 1.624 hombres
presenLes (columnas de Annual y urlus). Al dla slgulenLe, con los llegados de Chelf y de oLras
poslclones, sumarán mll más. 1ras hablar con Arml[o, navarro, conocedor de la oplnlón de
Þerez CrLlz y más convencldo de sus poslbllldades, ordena suspender la evacuaclón.
urlus gana en opclones defenslvas lo que plerde en brlos morales. Ll comandanLe Andres
lernández Mulero, [efe de los Servlclos de AuLomóvlles y 8adloLelegrafla, ha presenclado cómo
los cocbes tóplJos se lban Lodos a Melllla. Ln ellos marchan oflclales, «unos herldos, oLros
enfermos, y oLros que se supone esLarlan auLorlzados por el general para regresar a la plaza»
[448]
. La desmorallzaclón no ha cesado desde Annual, y las lmprudenclas Lampoco. A prlmera
hora de la Larde del 22 de [ullo, Arml[o ha vlsLo al caplLán Carrasco, de la Þollcla, llegado de los
prlmeros a urlus «en un rápldo con varlas personas», referlr lo ocurrldo en Annual «con falLa de
dlscreclón y a oldos de la Lropa», por lo que habla Lenldo que adverLlr al clLado caplLán «la
convenlencla de reporLarse, para no deprlmlr la moral de aquella»
[449]
.
Al amanecer, una escena conmovedora desplerLa a urlus. Los Lrece LrompeLas de
AlcánLara Locan dlana formados en corro. Los supervlvlenLes de Annual les observan enLre
admlrados y anlmados. ueLrás de esa llLurgla casLrense surge una esperanza. La caballerla va a
formar en los flancos, proLeglendoles. Sólo uno de esos LrompeLas, y herldo, logrará salvar la
vlda.
Llega el medlodla del 23 de [ullo. Ln un ángulo del campamenLo, Þerez CrLlz arenga a sus
hombres, asegurándoles que «no se abandonará urlus». Ln ese lnsLanLe llega navarro y le dlce,
seco y LermlnanLe, «que las clrcunsLanclas exlglan el abandono de la poslclón»
[430]
. Conoclendo el genlo del LenlenLe coronel, cabe suponer un enfrenLamlenLo verbal con su
general, aunque Þerez presclndlrá de esLos hechos en sus memorlas. La oflclalldad de San
lernando queda confusa, y su [efe, ofendldo.
Ll anunclo del abandono de urlus desaLa Lodas las anslas. Crupos de soldados herldos de
levedad, o sln herlda alguna, asalLan los camlones. PasLa seLenLa hombres se sublrán a algunos
de ellos que, ba[o Lan Lremendo peso, volcarán o quedarán lnuLlllzados pocos kllómeLros
despues, al romperse sus ballesLas. La flla de vehlculos se fragmenLa: los que quedan averlados,
sufrlrán el lnsLanLáneo asalLo de los rlfenos, de los que conLlnuan, varlos pasarán de largo anLe
los dramas con los que van a cruzarse.
Ln una de las raras ambulanclas en servlclo va el LenlenLe lsmael 8los Carcla, que habla
llegado herldo a urlus procedenLe de Chelf. Sobrecargada, la ambulancla se averla y queda
deLenlda. ue lnmedlaLo se produce la avalancha rlfena. Los chóferes son LlroLeados y los
herldos acuchlllados. 1ras un freneLlco saqueo de los cadáveres, los asalLanLes se reLlran. 8los,
confundldo enLre los muerLos, aprovecha para hacer acoplo de fuerzas y pedlr auxlllo.
8los lleva enclma «velnLlocho herldas de gumla», el unlforme en [lrones y sangre por Lodas
parLes. ÞlanLado en medlo de la plsLa, «con los brazos ablerLos y haclendo senales para que lo
recogleran», lnLenLa deLener el Lráflco. nadle se deLlene anLe la espeluznanLe lmagen. ? pasará
prlmero «un auLomóvll y luego un camlón», que «no le hlcleron caso, conLlnuando a la mlsma
velocldad». uesesperado, esLá a punLo de deslsLlr cuando «oLro camlón, que pasó despues,
aunque no paró, acorLó la marcha y pudo el oflclal colgarse a el, coglendolo los ocupanLes». Ll
LenlenLe 8los logrará llegar a 1lsLuLln y de ahl a Melllla.
[431]
Ln urlus, la sallda se organlza en cuaLro bloques: los prlmeros, una companla de Cerlnola,
despues, los 232 herldos que resLan, con algunos carros de munlclones y más soldados de
Cerlnola, luego la arLlllerla y, por ulLlmo, las fuerzas de San lernando, que forman la
reLaguardla. Ln LoLal, 2.666 hombres, con las baLerlas, 91 caballos y 193 mulos.
[432]
1lenen por delanLe velnLe kllómeLros hasLa 1lsLuLln.
PasLa el ferrocarrll. Muchos no llegarán a verlo, les espera el foso del lgan.
navarro ha dado orden de quemarlo Lodo. La mlsma orden de 8omero en Chelf. ? a mlsmo
error, mlsmo desasLre. Los rlfenos, sorprendldos por la reLlrada espanola a esa hora -la una de
la Larde-, emplezan a descolgarse de los monLes veclnos hacla la poslclón, de la que se elevan
negras columnas de humo. 1odavla esLá navarro en urlus, con una pequena escolLa y su flel
chófer, el sargenLo Melón, al volanLe de su vehlculo de mando.
Camlno adelanLe, la columna va deprlsa. Ll pellgro azuza a la genLe, y su velocldad, pese al
agoLamlenLo, se lncremenLa. ue pronLo, el encuenLro con los camlones que salleron con los
herldos. LsLán deshechos, algunos lncendlados, oLros volcados en las cuneLas. Sus ocupanLes
han sldo revenLados, lgual que los vehlculos. 1odo el rlLual rlfeno del horror esLá alll,
consumado y a la vlsLa.
Ln urlus, navarro hace una senal a Melón. Pay que sallr.
Ll sargenLo lmprlme velocldad al coche para alcanzar la columna. Þara hacerlo «Llene que
salLar por enclma de cadáveres y pledras, que lnLercepLaban la carreLera»
[433]
. Melón relaLará esLos hechos al comandanLe lernández Mulero, que se ha salvado con
algunos de los camlones ba[o su mando y logra llegar a ArrulL a las clnco de la Larde. Muy deLrás
de el, la columna proslgue su avance. LsLá roLa y con la lnsubordlnaclón en su seno. La causa ha
sldo una orden de navarro, al comprobar que la genLe pasaba de largo anLe la maLanza
ocurrlda en la plsLa.
lndlgnado, navarro ordena que se reco[an los cuerpos y se carguen «en los mulos y
armones». Los soldados -y no pocos oflclales- se mlran enLre sl sln comprender. Son las Lres
de la Larde y su general qulere que hagan no de enLerradores, slno de porLeadores de
cadáveres hasLa 8aLel, aun dlsLanLe unos dlez kllómeLros. Comlenza una «reslsLencla paslva».
navarro, fuera de sl, advlerLe «que mlenLras quedara un cadáver no pasarla la columna».
8equlere a sus oflclales para que le presLen ayuda. ÞlsLola en mano, caplLanes y LenlenLes
obllgan a la Lropa a cargar los muerLos. ? ocurre lo lnevlLable, pues «llegó un momenLo en que
los mulos no pudleron con más, por lo que los herldos los Llraban al suelo para monLarse ellos»
[434]
.
Sumlda en plena desorganlzaclón moral, la columna encuenLra un La[o que corLa su paso:
el cauce del lgan.
Los rlfenos esLán aguardando a los espanoles. Sus descargas cerradas desbaraLan las fllas.
navarro ordena que slga el avance. Þeronl Llene Lropa nl parece Lener mandos. Ll general
lnslsLe. Ll caplLán Salnz, de su LsLado Mayor, forma, a grlLos, unas pocas guerrlllas. Los soldados
se agrupan, dlsparan conLra los rlfenos, pero son una mlnorla. La Lropa se nlega a parLlclpar en
su propla defensa. Los soldados, a grlLos a su vez, dlcen a su general «que fueran con ellos sus
oflclales, qulenes conLlnuaban en la carreLera, proLeglendose enLre los mulos del fuego
enemlgo». navarro y Salnz esLán llvldos, slnLlendo no ya la deslnLegraclón de la columna, slno el
próxlmo flnal de Lodos ellos. ? es enLonces cuando aparece un caplLán, 8lanco, que «lnLenLó
sacar a los referldos oflclales» de su cobardla, sln consegulrlo.
8amón 8lanco mandaba la 3¹ baLerla de MonLana en Annual y en el lzzumar. Alll, en el
lgan, esLará esplendldo, recrlmlnando con dureza a sus companeros -al ver cómo se perdlan
Lres canones- y dando e[emplo a la Lropa. LsLo salva el apuro. A conLlnuaclón, el hecho
declslvo. Las cuaLro cargas de AlcánLara.
[433]
Þrlmo de 8lvera y los suyos se deLlenen anLe el lgan. ¸uebe cargar conLra los rlfenos alll
aposLados, para salvar lo que resLa de columna, o debe salvar lo que le queda de su
reglmlenLo? 1oma la declslón y allá van los de AlcánLara. Los [lneLes cargarán conLra las
apreLadas fllas rlfenas, que les apunLaban desde el Lrlncherón del lgan. Pombres y caballos
caerán en bloque, y asl se les enconLrará clnco meses despues: Lodos en formaclón, la mayorla
de ellos al oLro lado del rlo. Pablan logrado pasar y hasLa dar la vuelLa y conLraaLacar, salvando
asl a la columna navarro. ConvlrLleron aquella derroLa en una gesLa.

.a cantinera de :atel $ el )astón de Eavarro

una escena escalofrlanLe clausura el paso del lgan. A uno de los ulLlmos en cruzarlo, el
soldado vlcenLe Carrldo Coucelro, le sobrepasa una moLoclcleLa con sldecar, «en la que lba un
lndlvlduo compleLamenLe desnudo y lleno de macheLazos, al que Lapaba con una manLa la
canLlnera de 8aLel»
[436]
. Llla es !uana MarLlnez López, de su companero no se conocerá el nombre.
[437]
Al llegar a 8aLel, navarro se encuenLra con que hay pocos vlveres, que sl dlspone de agua,
pero poca y salobre, y que no puede comunlcar con nadle, el Lelefono a ArrulL esLá corLado. Ll
ferrocarrll es oLro desengano. nl un solo Lren ha llegado de Melllla. 1lsLuLln esLá cerca, pero
navarro lo ve lnalcanzable para ese dla. Las parLldas rlfenas popoeoo sln Lregua a su aLurdlda
genLe. ? mucho más le[os le parece MonLe ArrulL. Sln embargo, alll llegarán algunos de sus
soldados, a ple, esa mlsma noche.
navarro sobrepasa el llmlLe de su paclencla en esas LrlsLes horas en 8aLel. Slguen llegando
oflclales, desLrozados en lo flslco y arrulnados en lo moral, despo[ados de sus lnslgnlas,
JeseoteoJlJos de sus Lropas. ? el soldado uomlngo 1orLosa Llnares, del reglmlenLo Áfrlca, «vlo
que el general llegó a pegar con el basLón que llevaba a un LenlenLe, porque lba, como oLros
muchos, sln esLrellas nl emblemas». MlenLras navarro apalea al aLrlbulado oflclal, el
esLupefacLo 1orLosa le oye exclamar: «}no qulero agua, soy vle[o, que se marche el que
qulera!».
[438]
Ln Madrld no se sabe aun dónde esLá navarro. Þero en Melllla sl se conocen su suerLe y la
de su columna. Les han descublerLo, a medla Larde de aquel 23 de [ullo, y «con gran sorpresa»,
los LrlpulanLes de los avlones 8tlstol y ue novlllooJ, con base en Zeluán. 8a[o sus alas, la
derroLa se manlflesLa como lo que es. un reguero de cadáveres, canones, camlones, y Lodo Llpo
de lmpedlmenLa se exLlende desde el lzzumar a 8aLel. uecenas de columnas negras se alzan a
lo ancho y largo de los monLes: arden las poslclones. Los cuerpos de sus defensores Lamblen.

:eren*uer nave*a frente a una costa incendiada

A la calda de la Larde del 23 de [ullo, 8erenguer sube a bordo del 8oolfoz. Ls un barco
boLado en 1911, de 800 Loneladas de desplazamlenLo, sólo 1.084 Cv de fuerza, y 127 hombres
de Lrlpulaclón para mane[ar cuaLro plezas de 76,2 mm y dos ameLralladoras.
[439]
Þor esa epoca, Cran 8reLana lanzaba los canoneros de la clase AftlJl, que daban un
andar de }34 nudos! A ellos hablan seguldo los MooJote
j460]
, buques de 1.023 Loneladas, ldenLlca marcha de 34 nudos y armados con Lres plezas de
102 mm.
[*]
Los modelos brlLánlcos, muy superlores al 8oolfoz, hablan sldo ofrecldos, «hace poco
Llempo», por Londres a Madrld y a preclos lrrlsorlos, pues oscllaban enLre «130.000 a 200.000
peseLas». 8ecordarla esLos anLecedenLes el marques de CorLlna, en una carLa a La Clerva el 14
de novlembre de 1921.
[461]
8erenguer parLe, al fln, hacla Melllla. Ll 8oolfoz sale de la bocana ceuLl y avanza Lodo lo
que dan de sl sus máqulnas: no mucho, poco más de doce nudos.
uesde la pasarela, 8erenguer y sus oflclales ven dlscurrlr la cosLa de Comara, sumlda en el
crepusculo. Al doblar la ensenada de 8ades es cuando descubren los prlmeros desLellos que
anunclan la lmporLancla de la sublevaclón rlfena. Los monLes de Alhucemas muesLran sus clmas
en fuego. Las hogueras avlsan de la LoLal movlllzaclón bellca del 8lf.
Ll 8oolfoz rebasa el ampllo arco geográflco de Alhucemas. Ll Þenón, que conLlene la gran
bahla en su fondo, esLá en calma. Þero al doblar los farallones de Cabo CullaLes, los esLampldos
y senales de la guerra surgen en Loda su vlolencla. Sldl urls es un cenLellear de fogonazos, de
reslsLenclas y de repeLldas sollclLudes de apoyos arLllleros al loyo y al ltloceso Je Astotlos,
que esLán alll mlsmo, haclendo lo que pueden. Saludos reglamenLarlos de puenLe a puenLe de
los buques. Ll comandanLe del ltloceso, caplLán de navlo Lllseo Sanchlz, advlerLe que no
puede comunlcar con la poslclón, de la que sólo sabe que esLá sln agua, pues la playa, con la
aguada, son ya domlnlos de la botko. La genLe del comandanLe velázquez -unos LresclenLos
hombres (sumando a sus 274 efecLlvos los supervlvlenLes llegados de 1allllL)- parece reslsLlr
blen. Þero sln poder beber, y pronLo sln poder dlsparar -las munlclones se acaban-, los
LresclenLos de Sldl urls saben que Llenen un lnapelable plazo de condena. lguerlben oLra vez. Ll
8oolfoz slgue adelanLe.
Aparece el espolón de 8as (punLa) Afrau. CLra poslclón cercada y aLacada y sln apoyo naval
aun, pues el lootlo, que vlene desde Algeclras a Loda máqulna, no ha llegado a esas aguas
rlfenas. Los casl clenLo ochenLa defensores, que manda el LenlenLe !oaquln vara de 8ey,
«ausenLe el caplLán (lranclsco 8eyes), con llcencla en Lspana», Lodavla aguanLan.
[462]
C eso parece, ya que resulLa lmposlble comunlcar con ellos. Afrau queda en sllenclo,
como el alLo comlsarlo.
Ll 8oolfoz de[a aLrás los fuerLes del mar. Se aproxlma a su ob[eLlvo, Melllla, a la que da
vlsLa Lras superar el espolón del cabo 1res lorcas. uesde alll, 8erenguer ve una monLana de
fuego. Las hogueras del Curugu se cuenLan por docenas.

Dna ciudad iner%e $ una co%andancia GfundidaH

A las once de la noche del 23 de [ullo, el 8oolfoz cruzaba la bocana mellllense. La caplLal
del 8lf espanol cree esLar vlvlendo sus ulLlmas horas ba[o esa bandera. Las noLlclas de la muerLe
de SllvesLre conflrmadas por su proplo hl[o, más la llegada de los clenLos -pronLo, mlles- de
colonos escapados del CareL y el área mlnera de 8enl 8u lfrur, hablan arrebaLado a la poblaclón
cualquler áplce de conflanza. Ll puerLo esLaba Lomado por el pánlco y la cludad, lnerme, como
rendlda.
La fuerza dlsponlble apenas llegaba a los mll ochoclenLos efecLlvos. Se esperaba un aLaque
maslvo del enemlgo en la madrugada. La llnea del kerL habla sldo rebasada con apabullanLe
facllldad por los rlfenos. Los basLlones de la plaza careclan de arLlllerla moderna, y las plezas
más poLenLes o mlraban al mar o eran lnservlbles modelos krupp y Crdónez de los Llempos de
Margallo. Los canones apenas Lenlan munlclones. ? de moral no quedaba nada.
La angusLla popular se desaLa cuando se comprueba que el 8oolfoz llega solo, no como
cabeza de un gran convoy de Lropas. ¸Þara que quleren los hablLanLes de Melllla un general con
su escolLa? Se neceslLa un e[erclLo, no un alLo comlsarlo. ? el moLln esLalla: los pocos soldados y
marlneros de guardla en el muelle son arrollados por la muchedumbre. unos a oLros se
aLropellan, se golpean. Se cruzan los lnsulLos más soeces, las amenazas de muerLe más
rablosas, en el afán de muchos por salLar a bordo de los lanchones o barcazas amarradas,
frenLe al apuradlslmo empeno de la Lropa y marlnerla en lmpedlrlo.
8erenguer aslsLe al penoso especLáculo mlenLras lncllna la cabeza, desalenLado, anLe las
noLlclas que le LransmlLe Sánchez Mon[e, que ha subldo a bordo del canonero. no hay
comunlcaclón con navarro en urlus, las poslclones van cayendo una Lras oLra, por desconLado
el Curugu puede perderse, nl slqulera hay Lropas para cubrlr el perlmeLro, menos aun para
envlarlas al auxlllo de nador y Zeluán, sl se subleva la cáblla de 8enl Slcar, la Lrlbu que guarda
las espaldas de Melllla hacla el CesLe, la plaza puede caer. Al alLo comlsarlo le esperan los
noLables de Cuelaya, a los que clLó, por Lelegrama, anLes de sallr de CeuLa. 1lene que verlos sln
demora.
8erenguer recordará esos durlslmos momenLos, aquellas «emoclonanLes horas, de
abrumadora responsabllldad, en que pude darme cuenLa de lo que pesa un pueblo que espera
su salvaclón de un gobernanLe...»
[463]
. Ll genLlo se dlspersa. Ls madrugada y nada hay que esperar. Ll mllagro queda para
manana, sl es que los rlfenos no aLacan en las horas próxlmas. ? 8erenguer recordará:
«Sensaclón dolorosa la de conLemplar el LrlsLe desflle de aquella congregaclón, dlspersándose
sllenclosa, lugubre, camlno de sus hogares, con la esperanza lnconcreLa...» 8erenguer vlve una
noche peor que la de CorLes en CLumba. La lnLegrará en la crónlca de Lspana y en su rango más
desolador: «noche Lráglca, de cuya seme[anza qulzá no reglsLre oLra nuesLra hlsLorla.».
[464]
Los [efes rlfenos aguardan a 8erenguer. MuesLran el lóglco recelo al verle, pues esperaban,
como la genLe de Melllla, lmporLanLes refuerzos, y Lspana les manda un general abrumado. nl
les da conflanza nl Lampoco mledo. Como era de prever, la mayorla escoge la rebellón. Muchos
se van, unos pocos permanecen. 8en Chel-lal, «que era uno de los que se mosLraban más
recelosos», y cerca de el «los Chorfas (llna[e descendlenLe de Mahoma) Mlzzlan, que se
quedaron los ulLlmos para hablar conmlgo y hacer proLesLas de que, aunque llegaran a ml
noLlclas de su deslealLad, que no las creyera»
[463]
. Los demás marchan camlno de la Lralclón: obllgados por los hechos, por sus paslones, por
sus Lemores. Será el caso de 8en Chel-lal, [efe de los 8enl 8u lfrur.
un noLarlo de la plaza, 8oberLo Cano, anlmoso, plde armas. ÞreLende formar un e[erclLo
de paLrloLas. Cano plensa en el LenlenLe coronel lernández 1amarlL como el mando ldóneo de
esas Lropas clvlcas. Þero las auLorldades mlllLares Llenen mledo de su ldea, casl mlllclana y le
nlegan las armas
[*]
.
Ln Madrld, los lnformadores y reporLeros gráflcos asedlan los despachos de 8uenavlsLa.
Lza sabe que 8erenguer esLá ya en Melllla, pero desconoce deLalles, desconoce poslbllldades y
el mlsmo desconoce que puede hacerse ol otto loJo. ? Lan slncero como deslnhlbldo, dlce a los
sorprendldos perlodlsLas: «Acabo de llegar y Lodavla no me he enLerado de nada. LsLen en el
MlnlsLerlo que más adelanLe les comunlcare noLlclas.».
[466]
Ln Melllla, 8erenguer se dlspone a hablar por Lelefono con Lza. Son cerca de las dos de la
madrugada del 24 de [ullo.
Ll alLo comlsarlo LraLa de ser escueLo anLe el mlnlsLro. uemasladas Lragedlas consumadas y
LanLas oLras en marcha como para ser preclso en la expllcaclón del drama afrlcano. 8erenguer
lnforma sobre los asedlos de Sldl urls y Afrau, y Lodavla ba[o la lmpreslón del caos soclal vlvldo
en los muelles de Melllla, dlce a Lza una parLe de verdad y oLra de menLlra: «Pe enconLrado
poblaclón mal esLado ánlmo y esperando conflada la ayuda del Coblerno.»
[467]
1raLando de aparenLar una Lranqullldad lmposlble, expone a Lza que no ha podldo
comunlcarse con navarro, que la reLlrada de «los resLos columna Annual» proslgue hacla 8aLel,
que esa columna «parece lnlcló un segundo repllegue hacla MonLe ArrulL, donde en esLos
momenLos llegan los resLos desperdlgados», para enLrar luego en un rosarlo de lamenLos: «...
me encuenLro con que no hay nada aprovechable, Lodos los servlclos desorganlzados y maLerlal
casl en su LoLalldad en poder del enemlgo, y las fuerzas dlspersas y sln mando». AnLes de que el
mlnlsLro pueda repllcar, 8erenguer le prevlene de que, «con ser desasLrosa la slLuaclón que le
plnLo de recursos de maLerlales, lo es mucho mayor la moral, que se ha perdldo en casl Lodos
los resorLes del L[erclLo».
Lza slgue en sllenclo cuando 8erenguer concluye: «Ln una palabra, la Comandancla
Ceneral se ha fundldo en unos cuanLos dlas de combaLe, en forma que de ella poco queda
aprovechable, Lodo hay que crearlo de nuevo...»
[468]
Son las 01.40 horas del 24 de [ullo de 1921, y un mlnlsLro de la Cuerra se enLera de que
ha perdldo un e[erclLo, y aunque cavlla que puede perder su empleo, y el Coblerno enLero
quedarse sln el suyo, no lmaglna que el reglmen puede haberse fooJlJo. Como la
Comandancla de Melllla.
Ln 8uenavlsLa, Lza reclbe a los perlodlsLas. Son las cuaLro menos cuarLo de la madrugada.
Se convlerLe en el me[or acLor del opLlmlsmo oflclal. Ln aquel Madrld lugubre del 24 de [ullo,
Lza hará qtoo popel en el LeaLro del absurdo: «La lmpreslón de la poblaclón de Melllla es
excelenLe, enconLrando (8erenguer) Lodos los esplrlLus llenos de un sano opLlmlsmo», «los
[efes de las cábllas lnmedlaLas a esLa plaza han hecho voLo de adheslón a Lspana», se «espera
reorganlzar cuanLo anLes la Comandancla de Melllla», aclarando, por ulLlmo, que «no ha
envlado aun la relaclón de ba[as, aunque denLro de dos dlas podrá faclllLarla»
[469]
.

Rres pro%esas de suicidio salvan a 'elilla

Las noLlclas de Annual sobrecogleron a la poblaclón colonlal asenLada en las Llerras de
Afrau, en la llanada del CareL, en las mlnas de ulxan y en los enclaves de nador y Zeluán. Las
noLlclas Lenlan vlJo ptoplo. los camlones cargados de herldos, los coches de mando, repleLos
de oflclales, con sus rosLros de derroLa, los convoyes de arLllleros sln canones o los escuadrones
desmonLados. 1odos abaLldos, slgulendo la mlsma dlrecclón: Melllla, Melllla.
Þasó Lodo un dla hasLa que Melllla volvló en sl. Con enervanLe lenLlLud, los mandos de las
clrcunscrlpclones y grandes unldades emplezan a sallr para el frenLe. Ll [efe del reglmlenLo
Áfrlca, !lmenez Arroyo, desperLado en su domlclllo «a las clnco y medla de la manana (del dla
23)» por el oflclal de guardla en la Comandancla, declde lr a 8aLel. Acompanado por el LenlenLe
coronel Þlqueras y su ayudanLe, el caplLán !ose de la Lama, suben Lodos a un cocbe tóplJo. Ln
menos de dos horas llegan a su desLlno.
La carreLera hasLa urlus slgue ablerLa. Þero !lmenez Arroyo preflere recurrlr al Lelefono. Al
oLro lado de la llnea, en urlus, le responde el hl[o del coronel Sánchez Mon[e, Lnrlque. Ll
coronel le urge para que navarro «le dlera lnsLrucclones». Las mlsmas conslsLen en que «Lodo
el ganado (de ArLlllerla) que volvla sln plezas, y alguno de caballerla, se quedase en 8aLel, y que
de los camlones que vlnlesen con soldados se hlclera una selecclón, y los que no esLuvlesen en
condlclones de quedarse, podlan segulr a Melllla»
[470]
. Lso no eran órdenes, nl slqulera losttocclooes. Son sólo lnformaclones de un desasLre
LoLal.
MlenLras !lmenez Arroyo declde que hacer, le reclaman al Lelefono. Ls su segundo, Carcla
LsLeban, acanLonado en Zoco el 1elaLza, el lugar donde deberla el hallarse en esas horas, pues
alll esLá lo me[or de su reglmlenLo, a esas horas, cercado. ? a Carcla LsLeban, slempre por
Lelefono, su coronel le dlce «que reslsLlera hasLa ver sl le podla mandar auxlllos»
[471]
.
La llegada a 8aLel, en apeloLonada confuslón, de los desbandados procedenLes de urlus,
asflxla el ánlmo casLrense de lranclsco !lmenez Arroyo. 1lene clncuenLa y clnco anos, ha
olvldado su experlencla de combaLe, y Llene un hl[o por el que velar. A eso de las Lres de la
Larde, declde lr hasLa ArrulL, «para ver sl se hablan cumplldo sus órdenes». Ll caso es que, para
cumpllr una orden que el mlsmo se auLolmpone, el coronel aprovecha uno de los lord salldos
de urlus, «en el que venlan un caplLán, un LenlenLe y un soldado de caballerla», más «un hl[o
suyo, alferez de 8egulares». Ll grupo llega a ArrulL en qulnce mlnuLos.
Ln lo que pronLo será composooto del L[erclLo, lo unlco que hay es lndeclslón,
desconclerLo y negllgencla. ÞarLe de esas dolosas acclones las asumlrá el caplLán Carrasco, [efe
de la mlo (companla) de la Þollcla lndlgena alll acanLonada. Cuando esLe oflclal declda
abandonar ArrulL y de[e aLrás a sus hombres, esLos se rebelarán, haclendo una maLanza con los
escapados de urlus. AnLes de que ese faLal momenLo sobrevenga, el proplo Carrasco, [unLo a
!lmenez Arroyo y oLro caplLán, esLe anónlmo, mosLrarán un arranque de pundonor, al «apear a
vlva fuerza, de los camlones que llegaban, a la genLe que en ellos venla, hablendo Lenldo que
sacar el revólver para hacerse obedecer». Ll desasLre de Annual Llene LrasLornados a los
hombres. Þasan de heroes a vlllanos y vlceversa, someLldos a una fuerza lrreslsLlble y pendular.
Ln la esLaclón del ferrocarrll esLá el caplLán Luls 8uano y Þena, que mandaba en Annual la
3¹ baLerla de MonLana. 8uano, que hallegado a las cuaLro de la Larde, Lrae conslgo gran numero
de acemllas, y desarmados a muchos de sus hombres. !lmenez Arroyo le ordenó que «se
quedaran Lodos» en ArrulL, a lo que el caplLán opuso la falLa de forra[e para las caballerlas, y las
de armas y munlclones para la Lropa. Ll coronel cambla de parecer y conslenLe en que se
queden Lres oflclales y clen arLllleros. 8uano pregunLará enLonces a !lmenez Arroyo «sl pensaba
quedarse en ArrulL», consulLa que replLe a Carrasco. ue ambos reclblrá respuesLa aflrmaLlva,
más la orden de dlrlglrse a Melllla con el resLo de su fuerza. 8uano se fl[a en los rosLros de los
dos oflclales, pues luego LesLlflcará «que nl en el aspecLo del uno nl en el oLro noLó nada
exLraordlnarlo». Son las 18.40 horas del 23 de [ullo y los resLos de la 3¹ 8aLerla van camlno de
Melllla. Pacla alll sale oLra baLerla, la del caplLán Calbls.
un ulLlmo Lren se prepara para sallr hacla 8aLel. A el se encamlnan !lmenez Arroyo y
Carrasco. Ll coronel se acerca al convoy, pero «al sublr a el le dlo un vahldo, precursor de una
congesLlón cerebral, de la que ha Lenldo anLerlores aLaques...». Sln embargo, !lmenez Arroyo
queda Lan consclenLe como para reclamar su auLomóvll, al que sube sln dlflculLad alguna. Ll
coche arranca y el drama se desencadena en ArrulL. Los efecLlvos de Þollcla se sublevan, salen
del campamenLo y abren fuego a mansalva sobre la guarnlclón y los huldos que slguen
llegando.
8uano slgue adelanLe con los suyos, camlno de Zeluán. un auLomóvll les da alcance y se
deLlene. Þara su sorpresa descubre en el a !lmenez Arroyo y a Carrasco. LsLe ulLlmo lndlca a
8uano «que deLrás venla su Þollcla», lo que le hlzo suponer al caplLán que pronLo llegarla la
Caballerla para proLeger a su genLe, «pero luego enconLró que la referlda Þollcla eran sólo
cuaLro hombres (a caballo), que pasaron de largo hacla la plaza»
[472]
. 8uano y su pequena columna alcanzarán nador a la una de la madrugada y, Lras un
descanso de dos horas, llegarán a Melllla a las 03.30 horas.
A nador, en la madrugada del 24 de [ullo, llega un Lren repleLo de hombres
«compleLamenLe desmorallzados». un oflclal de Lemple, 8lcardo lresno urzalz, de la Cuardla
Clvll, e[erce el conLrol en la esLaclón. Sln dudarlo, hace ba[ar del convoy a los soldados armados,
que pone a dlsposlclón de Þardo Agudln, excepLo «dos o Lres que venlan conduclendo el
equlpa[e del coronel !lmenez Arroyo, segun le conflrmó personalmenLe esLe [efe»
[473]
.
A Melllla van a salvarla Lres valenLlas: el [efe de los 8enl Slcar convence a los suyos para
que no se subleven, mlenLras dos oflclales espanoles -cuyos nombres desconocemos-, con
sólo seLenLa- ochenLa hombres, le ayudan. Los Lres hacen [uramenLo de sulcldarse sl no llega
auxlllo de Lspana.
La esLremecedora apuesLa serla narrada por el dlpuLado nogues, aclarando que «graclas a
dos LenlenLes de la Þollcla lndlgena y a un moro hoy nombrado cald, Abd el-kader, no enLraron
los moros en Melllla (...), y hubo necesldad de que esos oflclales lncluso le ofrecleran a ese
moro adlcLo a Lspana que se sulcldarlan con el»
[474]
. Melllla se salva por Lres promesas de sulcldlo.

.a coloni3ación, %uerta o sa/ueada

Ln la madrugada del 24 de [ullo, colonos y más Lropas en desbandada abruman Melllla. La
avalancha llega por la carreLera de nador y la plsLa que desemboca en la anLerlor, procedenLe
de Segangan y San !uan de las Mlnas. La columna se convlerLe en «una mulLlLud ablgarrada, con
Lal numero de carrua[es, que hubo momenLos de aLasco». uel Lropel sólo pasan coheslonados
«dosclenLos caballos monLados de ArLlllerla y fuerzas de lnLendencla al mando de sus oflclales»
[473]
. Los prlmeros son los hombres de Calbls.
Ll LenlenLe coronel lernández 1amarlL se encuenLra en una lmprovlsada prlmera llnea, a
las afueras de Melllla. 1amarlL Llene cuarenLa y ocho anos y esLá dado de ba[a, por una grave
dolencla de la vlsLa, pero se ha lncorporado a su puesLo al conocer lo ocurrldo.
Cuando 1amarlL ve venlr aquella doble marea, humana y mecánlca, comprende lo que
pudo ser el paso del lzzumar. ue[a pasar a la muchedumbre, no asl a los mlllLares que ve
desarmados, enLre los que descubre a dos oflclales del reglmlenLo Áfrlca, valdes y lernández
Þlnedo. Ll LenlenLe coronel les pregunLa por que no vlenen al frenLe de sus hombres, y que ha
sldo de sus armas personales. Los dos oflclales, confusos pero slnceros, aLlnan a responder que
«sus armas las hablan enLregado a oLros camaradas que las neceslLaban». lernández 1amarlL
Loma noLa de esas declaraclones, que pasará «al coronel del reglmlenLo», que no es oLro que
!lmenez Arroyo
[476]
, el cual nada resolverá.
Ln la carreLera de nador a Melllla esLá el puenLe de 1rlana. Alll se encuenLran aposLados,
con muy poca Lropa, el caplLán !ose Carcla Agulla y el LenlenLe valero Þerez CndaLegul, ambos
de la Cuardla Clvll. Como lernández 1amarlL, de[an que pase la esLamplda clvll, mlenLras vlgllan
el dlscurrlr de la mlllLar. Ln un deLermlnado momenLo, descubren un grupo de penlLenLes
flguras, arrasLrándose por el camlno. Cuando las Llenen cerca, se dan cuenLa que no son slno
«oflclales fuglLlvos, a qulenes confundleron con soldados, pues no Lralan lnslgnlas en las
guerreras». Los de[an pasar.
Salvarse o morlr, para los colonos, dependló de sus acLlLudes anLerlores o de la suerLe. Ln
los yaclmlenLos de 8uxada, «fueron aseslnados el lngenlero y sleLe obreros», sl blen el capaLaz
de esLos, 8onlla, conducldo prlslonero a casa del kolJ Pach Amar, «propleLarlo de aquellos
alrededores», obLendrla su llberLad ba[o rescaLe. Clnco mll peseLas Luvo que pagar AlbaLera,
uno de los colonos del CareL, para verse llbre, despues de que Paddu 8en Alsa le robara «los
anlmales y aperos de labranza».
Ln Llerras de Afrau, en donde la Companla de SoLolazar manLenla varlas prospecclones
mlneras, el capaLaz, !ose !lmenez Carrldo, reclbló proLecclón -[unLo con su famllla- de un
anLlguo empleado, Malmón, «que les llevó a su casa, y luego de ampararlos en ella duranLe
clncuenLa y sels dlas, gesLlonó del [efe de la botco (Abd elkrlm) su llberLad». Þeor fue lo
ocurrldo a un colono frances, Ld-mundo Chaffaeul, qulen, al hulr con su famllla y enseres de su
flnca en el Zalo -cerca de ArrulL-, fue sorprendldo en el camlno por un deserLor, «el oflclal
moro de 2
a
8u Amana», que les robó las ropas y los mulos del carro. Þero el prófugo, no
conLenLo con esLo, «leslonó a la mu[er del colono al LraLar de arrebaLarle una sorLl[a,
lnLenLando maLar a un nlno suyo de un mes, Llrándolo vlolenLamenLe conLra el suelo, y que
pudo salvarse porque la madre lo cubrló con su cuerpo».
[477]

.a falsa epope$a de los defensores del =o3o nS%ero 2

Segun avanzaban hacla ArrulL, las genLes de navarro lban de[ando aLrás un rosarlo de
poslclones. uos de ellas lnLercamblarlan sus desLlnos bellcos, dando orlgen a lo que parecló ser
qtoo bozoño y luego quedó en vulgar supercherla.
A la lzqulerda de la ruLa urlus-8aLel se enconLraban, enLre oLros, los puesLos de uar Azuga[
y el llamado «Þozo numero 2», un forLln con capacldad para una pequena guarnlclón: los cabos
!esus Arenzana Landa y 8afael Llllo, y los soldados vlrglnlo AcelLuno, !esus MarLlnez 1errlo,
Lmlllo Munlera y 8afael Sordo Collo. Los sels proLeglan un moLor de gasollna que, a su vez,
exLrala agua de un pozo, vlLal para los hablLanLes de la reglón.
Ll peloLón esLaba al mando de Arenzana
[478]
, que decldló reslsLlr. MlenLras LanLo, las poslclones cercanas lban cayendo, una Lras oLra.
Los que podlan escapar de ellas, lmposlblllLados de llegar a 8aLel -donde aun reslsLla
navarro-, Lomaron el Þozo numero 2 como su salvaclón. Asl lo hlcleron el soldado Manuel
Sllverlo Corchado y el cabo !oaquln 8odrlguez 8arrelro.
Þara escenlflcar su epopeya, Arenzana, Lras haber soporLado «oLro aLaque» del enemlgo,
harla la slgulenLe descrlpclón del compo Je botollo. «Al hacer dlcha descublerLa conLe
cuarenLa y Lres cadáveres moros en ropas menores casl Lodos, pero sln armamenLo.»
[479]
Sucedla Lal qesto el 30 de agosLo.
Al dla slgulenLe alcanzaba el Þozo numero 2 el alferez lldefonso 8ulz 1aplador-Cuadalupe,
[efe del desLacamenLo de uar Azuga[. Se LraLaba de un [oven oflclal -Lenla velnLe anos- que,
como oLros, esLaba LrasLornado por los Lerrlbles sucesos de los que habla sldo LesLlgo. AgoLado
y abaLldo, no relevó a Arenzana en el mando del forLln. Segun los luego falsos LesLlmonlos del
cabo, el alferez no parLlclpó en la locbo, al esLlmarla sulclda.
Ll agua que defendlan aquellos nueve hombres era lmpresclndlble para los rlfenos y sus
ganados. Los espanoles Lenlan el agua (la vlda), y sus enemlgos podlan preservarles esa mlsma
vlda, a corLo plazo, pero suflclenLe. Surgló asl la necesldad de pacLar una Lan slngular como
efecLlva poz locol, la cual se manLuvo enLre el 24 de [ullo y el 3 de agosLo de 1921.
Segun Arenzana, el grupo abandonó el pozo al acabarse la gasollna del moLor, logrando
pasar a zona francesa. 1ras brava perlpecla fueron descublerLos por dos rlfenos, y Arenzana dlo
muerLe, «por su mano», a uno de ellos, y «aprovechando un desculdo hlzo lgual con el oLro,
maLándole con un marLlllo»
[480]
.
Ll audaz cabo aparecló como un heroe anLe la oplnlón publlca, mlenLras que el abullco
alferez quedaba en rldlculo. 1odos -menos Sordo- LesLlflcaron anLe Þlcasso. A Lodos se les
creyó: la hlsLorla era Lan fanLásLlca que sólo podla ser cletto. La verdad Lardarla en
descubrlrse, pero se lmpondrla en enero de 1922, quedando de ella enLerado, y de los
prlmeros, Þlcasso. Ll general se lo comunlcarla, a su vez, a lernández 1amarlL, al haber sldo
esLe garanLe lnocenLe de Arenzana. Ll coronel quedarla asombrado y dolldo por aquella
Lemerldad, pues se habla ablerLo [ulclo conLradlcLorlo para conceder a Arenzana la Laureada.
no obsLanLe, el procedlmlenLo -que sumó 193 follos- no esLablecerla sus concluslones hasLa
el 13 de ocLubre de 1923. lue enLonces - Arenzana era ya sargenLo- cuando el flscal Logado
del Conse[o Supremo, haclendo resumen de los LesLlmonlos comprobados, dlrla que «despues
de esLa declaraclón (la "lucha a muerLe" conLra los dos rlfenos), que parecen haber aprendldo
al ple de la leLra los oLros defensores, la conclencla se levanLa en el lnLerlor de Arenzana y le
obllga a redacLar el escrlLo que, de su puno y leLra, flgura en los follos 80 al 83, en los que llbre
y esponLáneamenLe manlflesLa que son lnexacLas las relaclones hechas sobre la defensa del
forLln».
Ll flscal, con la nueva declaraclón del cabo, reconsLruyó la verdad: «Cue el 28 de agosLo
(de 1921) al verse solos y abandonados, vlendo era lmposlble la defensa, decldleron arreglarse
lo me[or poslble con el enemlgo», quedando denLro del pozo los rlfenos y los espanoles
prlsloneros de esLos, «hablendo Lenldo que enLregar el armamenLo al [efe Pammu, segun
confeslón del mlsmo Arenzana»
[481]
. Ll lamenLable hecho serla sllenclado por las lnsLlLuclones mlllLares, pues el pals perdla en
Arenzana a un bétoe Jel poeblo, hablendo LanLos y de verdad.

Rraición en :u,afora $ resistencias en la distancia

Lnclavadas sobre cerros alslados, 8uhafora perLenecla a la clrcunscrlpclón de urlus,
lnLermedla A dependla de Annual. Las dos quedarán envuelLas por la rebellón el mlsmo 22 de
[ullo, pero 8uhafora aun dlspondrá de un dla más hasLa conocer el fuego y la desLrucclón.
AnLonlo 8elg valerlno, de velnLlnueve anos, es el oflclal al mando de la arLlllerla en
8uhafora, que cuenLa con una poderosa guarnlclón: ocho oflclales y 293 de Lropa -122
espanoles y 173 efecLlvos de la Þollcla lndlgena-
[482]
. LsLos ulLlmos van a acuchlllar a los prlmeros, pues 8uhafora pronLo quedará sumerglda
ba[o una maslva Lralclón.
Al conocerse la calda de Annual, el kald Paddu «aconse[ó la evacuaclón de la poslclón» a
su [efe, el caplLán 8afael Capablanca Moreno.
[483]
Þero esLe, oflclal de la Þollcla lndlgena, «resolvló llamar a los [efes de los poblados
próxlmos, de[ándolos en la poslclón en calldad de rehenes...»
[484]
. Sln proponerselo, Capablanca, al Lomar una declslón bobltool en el 8lf, flrma su
senLencla de muerLe y la de casl Lodos los suyos.
Los rlfenos se acercan a 8uhafora y dlsparan, y Capablanca, sln dudarlo, ordena «a los [efes
colocarse en el parapeLo y hablar con los agresores»
[*]
. ConLenldo asl el aLaque, los cbloj son encerrados en una de las caseLas. Al raLo aparece
Mohammed, el hl[o de Paddu, que preLende que se envle un Lelefonema «al coronel [efe de la
Þollcla» en urlus. Aun hay llnea, y se accede a la lnsóllLa peLlclón del rlfeno que, dlrlglda a un ya
dlfunLo Morales, debleron reclblr vlllar o Carrasco, y decla asl: «Sl Llenes conflanza en ml, envla
refuerzos y munlclones a las poslclones de 8uhafora y Mldar, en caso conLrarlo, me vere
preclsado a reLlrarme con ml genLe a ml cáblla.» ? lo lnconceblble se produce, pues qulen
responde es el proplo general navarro, «con la orden de hacer enLrega de una ca[a de
munlclones de fusll, como hlzo (Capablanca), al hl[o del aludldo [efe»
[483]
. ?a esLán armados los asalLanLes.
Llega la noche a 8uhafora. ? a las 04.13 horas del 23 de [ullo se reclbe orden (desde urlus)
de repllegue sobre Chelf, la poslclón prlnclpal más próxlma. uando un e[emplo que pocos
cuadros de mando segulrán, los ocho oflclales de 8uhafora -caplLanes 8afael Capablanca y
Luls Lacy de Agullar, LenlenLes AnLonlo AnLón Þalaclos, lranclsco Maldonado Mlr, AnLonlo
Cuero Mollna, 8elg valerlno, 8amón 8odero Serrano y Manuel Sousa Casanl-, convocados en
Conse[o de Cuerra, «decldleron quedarse»
[486]
. MlenLras, con gran slgllo, llega la Lralclón. varlos cabllenos se aproxlman a los muros,
locallzan la casa-calabozo donde esLán recluldos sus [efes y abren Lres boqueLes -que Þlcasso,
como es Llplco de su mlnuclosldad, senalará con oLros LanLos semlclrculos en el plano de esLa
poslclón-, por donde les pasan armas y munlclones. Los cenLlnelas no se aperclben de nada.
8uhafora esLá perdlda.
Þasa la manana del 23 de [ullo. ? llegan las clnco de la Larde. 1odo parece en calma en
8uhafora. Ll caplLán Lacy hace la ronda de los puesLos. Llega enfrenLe del calabozo. ? algo debló
descubrlr porque, en el acLo, le maLan y esLalla la rebellón. Son las 17.13 horas. Þlcasso,
slgulendo la declaraclón de 8elg, lndlcará el lugar faLal con una «x» y una «8», aclarando: «SlLlo
donde murló el caplLán Lacy.»
[487]
8elg, que esLá en la baLerla -cuaLro vle[os canones krupp-, aun Llene Llempo de dar la
vuelLa a una de sus plezas: la prlmera por la lzqulerda, y a la que Þlcasso, slempre preclso,
senalará con la leLra «C». 8elg dlspara, a bocafuego, conLra la casa-prlslón, provocando un
enorme boqueLe en ella y varlas ba[as en su lnLerlor. Ll cafeLln, cercano a la poslclón, es
Lomado por el enemlgo, pero uno de los oflclales (no ldenLlflcado) dlrlge un bravo aLaque «a la
bayoneLa» conLra esa amenaza. Þero la reslsLencla se hace lmposlble. Ll cafeLln se plerde,
enLran rlfenos por Lodas parLes, cae Capa-blanca y caen Lodos sus oflclales menos 8elg, que ve
respeLada suvlda por el hecho de ser arLlllero. Aun Llene Llempo de lnuLlllzar la mlLad de su
baLerla, aunque el enemlgo se apodera de «dos canones uLlles y un armón con 127 granadas»
[488]
.
8elg conserva la vlda con oLros velnLe hombres, de los que sobrevlvlrán Lres: el sargenLo
Salvador Conzález, el soldado LusLaqulo AlbaceLe y el mlsmo. Cscurece sobre 8uhafora. Ll
LenlenLe oye «el lnLenso fuego desde 1ahuarda». Son los de lnLermedla A, que reslsLen. 8elg
olrá esos eplcos clarlnes por Lres o cuaLro dlas. Lo que alll ocurrló se lo conLará el kald Puddu.
[489]
8elg será llevado a Annual, «donde habla 319 prlsloneros». Se escapará y llegará a Melllla
el 18 de agosLo, en companla de un soldado herldo. ue ambos se dlrá que «Luvleron que
dlsfrazarse, vlsLlendo Lra[es moros, para llegar a la plaza». Þor enLonces, los cómpuLos oflclales
senalarlan «que falLan cuarenLa y Lres [efes de la Þollcla lndlgena», más doce suboflclales y
«sels lnLerpreLes»
[490]
.

Dna G%ala partidaH en Sa%%ar

Cerca de Melllla, en los monLes de los 8enl Slcar, al oesLe de la plaza, esLaba Sammar,
poslclón asenLada en el llmlLe norLe de la llnea del kerL. Lnclave slLuado muy en reLaguardla, en
la manana del 24 de [ullo quedó cercado. un problema angusLloso era el del agua, «que habla
que lr a buscar a Lres kllómeLros»
[491]
.
Sammar esLaba defendlda por ochenLa y Lres hombres (cuarenLa y cuaLro de ellos
lndlgenas), aunque a pesar de ser Lan reduclda su guarnlclón
[492]
, arLlllaba cuaLro canones krupp de 80 mm, a los que aLendlan «un cabo y cuaLro
arLllleros», dlsparaLe de por sl crlmlnal, pues para aLender uno solo de aquellos canones haclan
falLa qulnce hombres.
[493]
Los oflclales eran el caplLán medlco Manuel Þerls 1orres, y los LenlenLes 8lcardo Sanz
Andreu -al mando del desLacamenLo de Þollcla- y !uan Marco Mlr, esLe ulLlmo [efe de la
poslclón. Ll caplLán Þerls aLendla un dlspensarlo lndlgena, lo que expllcaba su presencla en un
pequeno reducLo como Sammar.
Ll 24 de [ullo, el ruLlnarlo convoy a lshafen -cabeza mlllLar de la clrcunscrlpclón- se hlzo
«con cuaLro soldados y Lres pollclas monLados, pero les salló el enemlgo al camlno,
marchándose los pollclas a los prlmeros dlsparos»
[494]
. Ll problema de la falLa de avlLuallamlenLo fue soluclonado cuando «la pollcla maLó una
vaca y enLraron oLras dos en el fuerLe»
[493]
. ?a en la Larde de ese domlngo 24, el soldado Ángel 1orres verla cómo «los Lres oflclales
dlscuLlan sobre la rendlclón» con el sargenLo moro, «que les proponla le enLregaran el
armamenLo y se quedarla guardando el fuerLe». Segun el cabo Pldalgo, «el LenlenLe de pollcla
(Sanz) LraLaba de convencer al de Melllla (Marco) que enLregara el fuerLe y armamenLo a los
pollclas». Marco, pese a que su camarada de armas conslderaba «la slLuaclón como
lnsosLenlble»
[496]
, se nlega a ceder las armas y menos a lr, campo a Lraves, hacla la plaza, pues se Leme una
Lralclón.
Þara convencer al LenlenLe, «salló el sargenLo lndlgena y Lra[o varlas personas de su
famllla, enLre ellas varlas mu[eres, que se brlndaron a lr enLre los soldados desarmados...»
[497]
.
Marco sabe que los lndlgenas al mando de Sanz perLenecen a los poblados próxlmos a
Sammar, por lo que no puede conLar con su fldelldad. Þero la sorprendenLe oolJoJ Je ctltetlo
que muesLran Sanz y Þerls le desconclerLa y no Llene más remedlo que acepLar la caplLulaclón,
aun repugnándole. 8eslgnados, sus soldados de[an las armas. ? el LenlenLe Sanz abre la puerLa
al enemlgo.
Los espanoles salen. Los oflclales «con sus plsLolas»
[498]
, y los aslsLenLes llevándoles los caballos de la mano. Ll reducldo desLacamenLo avanza. Les
acompana un pequeno grupo de rlfenas. Þero los pollclas lndlgenas no van con ellos. Marco,
desasosegado, pregunLa a Sanz: «¸no declas que la Þollcla nos acompanaba?» Ll aludldo
lnLenLa Lranqulllzarle, dlclendole que esas fuerzas «se quedaban para hacer guardla y que nadle
sacara nada del fuerLe». Marco preslenLe la emboscada, que llega cuando «sonó un dlsparo,
esLando rodeados de moros...». La senal. Asl la lnLerpreLan los rehenes, «escapando las moras»
hacla los agresores. Ll barullo subslgulenLe lo aprovecha el oflclal de la Þollcla para sublr a su
monLura. Þasmado, Marco exclama: «}Cye, Sanz, de[a el caballo que nos vas a hacer mala
parLlda!» Sanz plca espuelas, y escapa, «derrlbando al declaranLe (Pldalgo), slendo duramenLe
lncrepado por el oLro LenlenLe»
[499]
.
Þerls une su galopada a la de Sanz. Marco, Lralclonado, queda con sus hombres, rodeado.
? es enLonces cuando el LenlenLe, desesperado, dlce a su genLe: «Pl[os mlos, somos muerLos, el
que se salve que dlga la verdad.»
[300]
1odos salen corrlendo hacla la cercana playa. Ángel Þerez Lamblen corre, [unLo a su
LenlenLe. ue pronLo le ve caer, malherldo. uuda en ayudarle, pero slgue su carrera. Los rlfenos
le capLuran y, Lras despo[arle de lo poco que llevaba de valor, le permlLen que slga a la plaza. Ln
cuanLo a Þerls, será hecho prlslonero Lras perder su caballo. Los rlfenos, «despues de robarle, le
llevaron a una casa donde enconLró al LenlenLe Sanz, de la Þollcla»
[301]
. ue alll lrá a Melllla, [unLo con Sanz. Ambos serán encausados.
Ll padre de Marco Mlr, !uan Marco 8ocamora, profesor de equlLaclón, sollclLará una
lnvesLlgaclón. Þerls fue condenado «a un ano de prlslón mlllLar con accesorla de suspenslón de
empleo», mlenLras Sanz era declarado en rebeldla, pues «se fugó (de Melllla), hallándose
preso». nada resulLará en cuanLo a la Laureada sollclLada para el LenlenLe Marco. Meses
despues, a la Socledad de Socorros MuLuos del Arma de lnfanLerla llegarla un oflclo, fechado en
Melllla el 13 de mayo de 1922, lndlcando que dos dlas anLes se habla procedldo al enLlerro «de
los resLos del LenlenLe de esLe reglmlenLo don !uan Marco Mlr, hallados en la poslclón de
Sammar, muerLo, segun se supone, a consecuencla de las herldas producldas por el enemlgo»
[302]
.

+lores ro0as so)re nter%edia A

Þena 1ahuarda es una aglomeraclón de rocas y arenlsca. Ahl esLá lnLermedla A. urlus
queda Lan le[os que parece un forLln de [ugueLe. Manda la pequena guarnlclón -68 lnfanLes,
11 arLllleros, y 4 soldados de lngenleros, armados con dos ameLralladoras y dos plezas de 70
mm- el caplLán Lscrlbano, al que van a ayudar, en su pronLo gallarda Larea, los LenlenLes uarlo
lernández 8algada, AnLonlo Márquez 1ellechea y AnLonlo Medlna de CasLro, esLe ulLlmo, [efe
de la baLerla. Medlna perLenece a la 206 Þromoclón de su Arma, y hace sólo dos veranos esLaba
aun en Segovla, Lermlnando sus esLudlos.
LsLe valllsoleLano (naLural de Serrada), de velnLlcuaLro anos, con su frenLe despe[ada, su
sonrlsa franca y modales anlnados, oculLa hechuras de heroe. ? de románLlco enamorado, pues
Llene una novla en Cerona, 8osa MargarlLa 8arceló, con la que se carLea casl a dlarlo. uesde
Annual, donde esLuvo desLlnado, el LenlenLe habla escrlLo a su amada (el 7 de marzo) en esLos
Lermlnos: «? se me ocurrló mlrar al clelo. Ml mlrada lba a las esLrellas y ml alma a la Luya. Ll
campamenLo duerme, algun ruldo le[ano. Ls una borrachera de luz esLelar. 1e qulero 8osa
MargarlLa, hermosa vlda, chlqulLlna, Le qulero.»
[303]
Ll caplLán de lnLermedla A es un veLerano oflclal, !ose Lscrlbano Aguado, perLeneclenLe a
la promoclón de 1909, ano en el que reallzó sangrlenLas campanas por los barrancos del
Curugu y los campos de nador. CsLenLa las lnslgnlas de caplLán desde 1912. LsLe Loledano de
LrelnLa y ocho anos es hl[o de mlllLar -el caplLán AnLonlo Lscrlbano Cnsunbe-
[304]
, y manda sobre ochenLa y clnco hombres, Lres de ellos oflclales
[*]
. Ll caplLán, lo mlsmo que su companero Þerez Carcla, ha quedado sln lnsLrucclones, y no
sólo desde Annual, slno desde urlus, pues «se olvldó el LelegraflsLa de comunlcar la orden» de
evacuaclón.
[303]
Será una lnesperada suerLe para navarro -que verá allvlada asl su sallda, al aLraer
lnLermedla A gran numero de efecLlvos rlfenos-, y la condena de muerLe para Lscrlbano y los
suyos. LxcepLo para AnLonlo 1avlra Morales, unlco supervlvlenLe.
Lscrlbano y sus soldados se manLlenen. Pan vlsLo pasar el lamenLable corLe[o de
escapados de Annual, y a urlus no llegan refuerzos. no se desanlman. ulsparan sln Lregua y
rechazan varlas lnLlmaclones a la rendlclón, lo que pasma a los rlfenos, acosLumbrados a ganar
poslclones espanolas con rapldez. lnLermedla A no se rlnde. La bandera slgue clavada en lo más
alLo, como sl fuera el puenLe de mando de un navlo en los dlas de 1rafalgar. La botko
persevera en sus aLaques. Los muerLos y herldos espanoles aumenLan, pero la guarnlclón, blen
gulada por sus oflclales, Lodo lo rechaza. La baLerla que manda Medlna hace fuego sln parar. Ln
lnLermedla A nadle flaquea.
Þasa la Larde del 22 de [ullo. ? la del 23. lnLermedla A queda sola. urlus es sólo una senal
de humazo negro. navarro se ha ldo de[ando aLrás la que podla haber sldo su me[or poslclón de
defensa. va camlno de ArrulL, marLlrlo del e[erclLo. A su espalda de[a lnLermedla A, sln
respuesLa a sus peLlclones de ayuda o de órdenes, «pues envlaba hellogramas dando cuenLa de
que el enemlgo la rodeaba, y a los cuales no reclbla conLesLaclón»
[306]
. 1res LesLlgos, el medlco Þena, y los LenlenLes de ArLlllerla 8elg y Cómez López,
conflrmarán ese Lremendo abandono y el vlrll aguanLe de Lscrlbano y los suyos.
Ll 24 de [ullo, Lscrlbano prepara la evacuaclón, que se lnLenLa en la noche. Þero la
reduclda Lropa es descublerLa a poco de sallr de la poslclón, por lo que el caplLán «deslsLló de
abandonarla en vlsLa del numeroso enemlgo que se dlsponla a lmpedlrlo»
[307]
. Ll soldado 1avlra aprovecha la clrcunsLancla y deserLa. Culere lr Lras navarro, a 1lsLuLln, y
luego a Melllla.
lnLermedla A slgue defendlendose. Pa caldo, muerLo [unLo a sus canones, el LenlenLe
Medlna. Þero su baLerla slgue haclendo fuego. ? vendrán el 23 y el 26 de [ullo -dlas en que son
anlqulladas Sldl urls y Afrau-, pero lnLermedla A, la ulLlma bandera del 8lf de SllvesLre, slgue,
numanLlna, en su slLlo. Ln las rocas de Þena 1ahuarda.
Ln unas horas más, las evldenclas se lmponen. lalLa el agua y las munlclones se acaban.
Pabrá que parlamenLar. Ls el 27 de [ullo (segun oLros LesLlmonlos, el [ueves 28), y aunque
hablar de caplLulaclón es cosa que repudla su ánlmo, «el caplLán sale de la poslclón a fln de
concerLarla». A Lscrlbano le rodean varlos noLables -cuaLro segun LesLlgos-, con los cuales va
preparado a dlscuLlr como se dlscuLe en el 8lf: con mucho Llempo por delanLe. Þero en un
deLermlnado momenLo, Lscrlbano sospecha de alguna frase, de un gesLo o una mlrada. ? se
aperclbe de que algunos grupos de rlfenos «comenzaron a arrancar los esLacones de la
alambrada». La Lralclón esLá ya en el alre y el caplLán la corLa de ralz. Se desase de los
negocladores, avanza rápldo unos pasos hacla el parapeLo y, resuelLo, «ordenó hacer fuego a
sus soldados». Ls oLro noval. Muere por la descarga de los suyos o por mano arLera que le
golpea por deLrás. Lscrlbano cae, «mezclado con los lndlgenas». ? es Lal la descarga, y Lan
cerLera, que las fllas rlfenas son barrldas, pues se sabrá, por confldenclas que llegan al LenlenLe
8elg, que «hablan muerLo ochenLa lndlgenas». Þero la botko se rehace y, en oleada
lnconLenlble, se vuelca sobre la poslclón. Al parecer, hubo un supervlvlenLe, companero de
1avlra y con el que se enconLró en ArrulL, el cual relaLarla al deserLor la epopeya. LsLe soldado
anónlmo morlrla en ArrulL, mlenLras 1avlra lograba escapar con vlda de aquella hecaLombe.
[308]
PasLa Axdlr llegaron noLlclas de la bombtoJo de lnLermedla A, que el flscal del !ulclo
ConLradlcLorlo para conceder la Laureada a Lscrlbano razonará asl (en mayo de 1924): «Ls
además muy slgnlflcaLlvo, y de un valor nada despreclable, los favorables comenLarlos que,
enLre los rlfenos rebeldes, se hlcleron más Larde sobre la conducLa de esLa poslclón...»
[309]
.
La epopeya de Lscrlbano lo fue para el pueblo rlfeno, pero no para la admlnlsLraclón
mlllLar espanola, que demosLró ser su vetJoJeto eoemlqo. ue nada slrvló que el flscal Logado
dl[era que «Lan brlllanLe acLuaclón esLá comprendlda en lo prevlsLo en el numero 11 del
arLlculo 34 del vlgenLe 8eglamenLo (de la Crden de San lernando)», el cual se fundamenLa «en
sosLener con su fuerza, en vlrLud de orden reclblda, el proLeger una reLlrada, sln abandonar la
poslclón aunque esLa sea asalLada o cercada por el enemlgo, perdlendo el Lerclo de su genLe».
no hubo Lerceras parLes de herolsmo en lnLermedla A, pues Lodos sus defensores
murleron, con su caplLán al frenLe. ? aunque el flscal dlrá que el arLlculo clLado «es de
apllcaclón al caso que se [uzga, cualqulera que sea la forma en que Lscrlbano fuese muerLo,
Loda vez que no solamenLe cumplló la mlslón que se le conflara, slno que llenó con exceso el
requlslLo en cuanLo al numero de ba[as sufrldas», se rechazará Lal razonamlenLo, al esLlmar
como «deflclenLe» el LesLlmonlo del unlco supervlvlenLe, el de 1avlra, un deserLor.
[310]
Ll caplLán Lscrlbano quedó sln su Laureada. A el nada le lmporLaba, pero a su esposa,
Marla de LoreLo ugarza !urado, y a su hermano 8lcardo, LenlenLe de lnfanLerla, sl. Þero las
palabras del flscal, que supo respeLarle, se elevan, en la perspecLlva hlsLórlca, como un
auLenLlco anexo moral al LxpedlenLe Þlcasso: «Ln medlo de aquella flaqueza general, a la vlsLa
de LanLas oLras poslclones que se lncendlaban, abandonándolas despues sus defensores, se
desLaca con Lrazo vlgoroso, en Lan LrlsLe cuadro, la acLuaclón del caplLán Lscrlbano, vlendo
ale[arse los resLos de aquellas Lropas que, en deplorable esLado, se afanaban por ganar lugares
más seguros sln que nadle lnLenLase reacclonar, y le[os de lmlLarlas, rechaza las condlclones
que el enemlgo lmpone para la rendlclón y queda solo, defendlendo con su fuerza la poslclón,
convencldo seguramenLe, por la forma en que se reLlraban las Lropas, de que Lodo lo Lenla que
esperar de sus proplos recursos, que no hablan de Lardar en agoLarse.»
[311]
Lo que nunca se agoLó fue el amor de 8osa MargarlLa por AnLonlo. Le guardó Lan flrmlslma
ooseoclo que no se casó. !amás le olvldó. Los resLos de Medlna fueron hallados e ldenLlflcados,
en marzo de 1924, por el caplLán !uan ulez Llzana, qulen se preocupó de enLerrarlos en Melllla.
[312]
8osa lo sabla, pero novla eLerna de AnLonlo, habla marchado a LsLados unldos, en 1937.
uesde Mlaml manLuvo correspondencla con los padres de AnLonlo. ?. clncuenLa y sleLe
anos despues de Annual, 8osa volvló a Lspana. lue a valladolld y luego a Melllla, donde el
general Lduardo 8epresa encargó al comandanLe Manuel Carmona Mlr que la acompanase
hasLa el unlco lugar donde aquella Lenaz mu[er anhelaba lr: la clma de lnLermedla A. uada su
edad -seLenLa y sleLe anos-, a 8osa le cosLó sublr las pendlenLes del 8lf. Þudo más el deseo
de llevar conslgo, hasLa lo alLo, un ramo de rosas ro[as. Cuerla besarlo delanLe de las rocas que
defendló su amado, y de[arlo alll, abrazado a ellas. Cuedó aflrmada en repeLlr la sublda, pero la
dlsLancla y su ve[ez lmpedlrlan Lal compromlso. no dudó en envlar, al ano slgulenLe, un cheque
en dólares amerlcanos con los que el comandanLe debla comprar el ramo de flores y cubrlr los
gasLos de deposlLarlo en las rocas de 1ahuarda, o en el cemenLerlo de Melllla. Asl fue. Ano Lras
ano, por las fechas de ulfunLos, llegaba el dlnero, y ramo Lras ramo de rosas ro[as se
yuxLaponlan en el ÞanLeón de los Peroes, que era LanLo como deposlLarlas en las soledades de
Þena 1ahuarda. PasLa que un ano, en 1991, de[ó de venlr la punLual remesa. 8osa MargarlLa, la
novla de lnLermedla A, habla muerLo.
[313]
Þero su fldelldad al bravo Medlna, como la de esLe y sus camaradas a su palabra mlllLar,
alll permanecen para slempre.

9ar Zue)dani, secretos e infa%ias del pri%er Arruit

MonLe ArrulL Luvo un anLecedenLe despladado. lue en uar Cuebdanl. Alll esLaba
acanLonada la columna Arau[o. Su coronel de[ó Lranscurrlr el 23 de [ullo, y, al Lermlnar el dla, el
cerco se consuma. Lo que sucede en las slgulenLes cuarenLa y ocho horas supone uno de los
más sórdldos y desdlchados sucesos de la Lspana de Annual.
Arau[o es responsable de la vlda de casl mll hombres: dos [efes más, 37 oflclales y 937
soldados.
[314]
nl les respeLará, nl guardará el debldo respeLo a su rango, nl sabrá respeLar las evldenclas
LácLlcas que se le ofrecen y le han sldo conflrmadas por navarro, conslsLenLes en reLlrarse a
kandussl y reslsLlr en la llnea del kerL. Cuando sea llberado de su enclerro rlfeno en 1923 y
LesLlflque en la causa sumarlal que se le ha lnsLruldo, acusará a navarro de «lrresoluclón» en la
cual el «se envolvla», enLendlendo que «lo que se le habla ordenado era que se sacrlflcara con
su columna y poslclones del secLor de 8enl Sald», con el fln de que «no hosLlllzaran la marcha
de las fuerzas recogldas ba[o el mando de aquel en urlus». ?a en 1923, el ponenLe de la clLada
causa se referlrá a ese «sacrlflclo que de hecho consumaron (Arau[o y algunos oflclales)»,
dlclendo del mlsmo, con roLunda lndlgnaclón, que fue e[ecuLado «en la más compleLa paslvldad
y de[aclón, dlcho sea de paso»
[*]
.
Los LraLos con los rlfenos empezaron pronLo en Cuebdanl. Ln la manana del 23 de [ullo,
varlos [efes se reunen con Arau[o. uno de esos noLables, Sl Pammu, ofrece como
acanLonamlenLo una casa próxlma a la aguada. ueslgnada por sorLeo, hacla alll sale la
companla de Amador. nada más llegar a su desLlno, el caplLán «quemó, sln avlso prevlo al
propleLarlo, un almlar que, en el exLerlor habla y esLorbaba las vlsLas». Amador despe[a sus
campos de fuego, se forLlflca. Ls prevlsor y es un profeslonal. Su coronel le crlLlcará, dlclendo
que se «malograba la mlslón conflada a la companla», pues Amador «y el dueno de la casa»
quedaban converLldos en «encarnlzados enemlgos»
[313]
.
Los rlfenos cercan la aguada. ? Cuebdanl queda sln agua. Ln lugar de emprender el
energlco desbloqueo de la poslclón de Amador, Arau[o conslenLe «la compra del agua a los
moros». Con uno de sus [efes, Pamed Achehur Ahssub, «a[usLó su preclo» el comandanLe
Alfonso lernández MarLlnez, «enLregándosele, por adelanLado, qulnlenLas peseLas a cuenLa de
oLras LanLas», pago que efecLua el LenlenLe de lnLendencla 8lcardo MarLln López. Þarece asl
arreglado el asunLo, pero el proplo Arau[o «advlrLló lo avanzado de la Larde (del 24 de [ullo), y
decldló dlferlr el servlclo». Ll camblo de oplnlón se le comunlca a Ahssub, «que ofrecló volver a
la manana slgulenLe, no cumpllendo la oferLa». Ahssub -que se quedó con las qulnlenLas
peseLas- dlrá que «se vlo rodeado de moros (}!) que le Llraban y hubo de de[ar los Lres mulos y
escapar»
[316]
.
Þoco despues llega a Cuebdanl el LenlenLe Luls 1apla CanLón. Llberado en 1lzl lznoren
despues de haber sldo hecho prlslonero, ha cruzado las llneas rlfenas graclas a que lleva una
carLa para convencer a los espanoles de que se rlndan. A 1apla le acompanan «el soldado !ose
López, el corneLa Cld, y el moro lnfluyenLe conocldo como Convoy»
[317]
. LsLe ulLlmo es el abasLecedor de carne en Cuebdanl, de ahl su moLe.
1apla es porLador de sendas carLas de kaddur namar, [efe de los 8enl Sald, para el coronel
Arau[o, y del caplLán !uan de CzaeLa Cuerra que «e[ercla las funclones de alcalde» en
Cuebdanl. Las dos mlslvas «hablan sldo escrlLas por el caplLán Sánchez Aparlclo, de la poslclón
de Sldl Abdalah», oLro caplLulado en 1lzl lznoren y alll hecho prlslonero por kaddur.
[318]
Los omlnosos cooveolos de rendlclón se hablan lnlclado en uot 8ozloo (Alcazaba 8o[a).
LsLa encasLlllada poslclón Lenla una guarnlclón de sesenLa hombres, al mando del caplLán
narclso Sánchez Aparlclo, qulen habla ordenado el abandono de la forLaleza. Con su
desLacamenLo habla salldo en dlrecclón a 1lzl lznoren. Ln el camlno perdló «parLe de su
fuerza», LanLo como para abandonar «ocho o dlez ba[as»
[319]
. Ln lznoren, Sánchez se enconLró con 1apla, haclendose alll con el mando. Los rlfenos les
cercan. ? Lras un breve parlamenLo -a voces- con sus enemlgos, «sacaron enLonces aquellos
una bandera blanca y el caplLán oLra». ConcerLada asl la caplLulaclón, «salleron de la poslclón
Lodos desarmados». Menos el LenlenLe Manuel Arroyo Moreno, que habla anunclado «su
propóslLo de no enLregarse», como relaLará el soldado !ose Calzado Þerez. Los espanoles de[an
sus fuslles y salen a la carrera. Los rlfenos, duenos de esas armas, les fusllan por la espalda.
Arroyo, empeclnado el, muere. MlenLras, Sánchez Aparlclo se las lngenla para salvar su vlda, y
la de unos pocos que le slguen, cuando, al ser sorprendldos «por unmoro armado», que «les
obllgó a echarse a Llerra», logra convencerle con la enLrega de «un cheque de mll peseLas».
CLra abrumadora escena en los campos de Annual: un caplLán negoclando su llberLad
prevlo pago de un Lalón bancarlo. La dlgnldad mlllLar converLlda en cojo foette de lgnomlnlas.
? de lnuLllldades para que sobrevlvlera la Lropa, pues de los clenLo velnLe hombres ba[o la
responsabllldad de Sánchez, «sólo llegarlan unos cuarenLa a la vlsLa de Cuebdanl», donde
morlrán Lras oLra caplLulaclón pacLada por dlnero. Ln uar Cuebdanl, Sánchez colnclde con los
resLos de la guarnlclón de Sldl Abdalah, que oLro caplLán, Llborlo Þerez 8enunclo, habla rendldo
con slmllar desasLre en vldas.
[320]
Ln consecuencla, Sánchez Aparlclo -el copltóo omoooeose, segun le deflnlrá el flscal-
sabla de rendlclones, sabla cómo lnlclarlas y hasLa sabla cómo acababan: en muerLe. ? escrlbe a
companeros suyos -obllgados a defenderse-, proponlendoles el mlsmo LraLo con el enemlgo
y, en la prácLlca, el mlsmo bruLal fln.
Ln sus carLas, Sánchez Aparlclo plde a Arau[o dlnero, vlveres y manLas «para la Lropa suya
prlslonera», conmlna al coronel la enLrega de Cuebdanl «ba[o amenaza de la vlda de los
prlsloneros ya hechos»
[321]
, y ofrece la promesa de kaddur de «escolLar la columna, con sus armas y munlclones,
fuera del LerrlLorlo de la kablla, garanLlzando que no la hosLlllzarlan». Ll ob[eLlvo es llegar a la
desembocadura del kerL, donde aguardarlan «Lres cárabos (pesqueros) moros que los
Lrasladarlan hasLa Melllla». La proposlclón es Lan qulmerlca como preLenclosa. Þero Arau[o la
admlLe. un caplLán, Macarlo 8ascones Pldalgo, conoce las oferLas de caplLulaclón por un
companero, a su vez lnformado por oLros, pues la rendlclón es una noLlcla que se exLlende
«desde la noche del 24, sln que nadle lo desmlnLlese»
[322]
.
Al dla slgulenLe, lunes 23, Arau[o convoca un segundo Conse[o de Cuerra -el prlmero fue
el sábado 23-. MlenLras van llegando los concurrenLes, se produce un hecho slngular: el
regreso del celebre Convoy. Ll rlfeno Lrae oLra carLa de Sánchez Aparlclo -el caplLán escrlblrá
hasLa Lres, segun preclsará 8ascones en la causa-. Su llegada provoca gran expecLaclón, LanLa
que la carLa, dlrlglda a Arau[o, venla ablerLa, pues «fue lelda por varlos oflclales anLes de llegar
a sus manos»
[323]
. Se acabó el mledo a lo lrrespeLuoso.
Comlenza el Conse[o en la caseLa de mando. Se reunen hasLa velnLlnueve oflclales, con lo
que «esLaba el local lleno». Arau[o lee la nueva carLa, en la que kaddur decla que «querla
mucho al coronel y querla salvarlo, asl como a la guarnlclón». Arau[o slgue leyendo y los
presenLes se enLeran de que el [efe de los 8enl Sald plde «velnLe manLas» para los prlsloneros
espanoles que reLlene, más «Lres carablnas para el dlcho kaddur y oLra para oLro moro que
habla presLado buenos servlclos»
[324]
.
ue seguldo, Arau[o planLea a sus oflclales Lres opclones: reslsLlr en la poslclón, sallr a vlva
fuerza, o pacLar la caplLulaclón. ? como se adelanLara un oflclal «a exponer que, como
comlenzo de dellberaclón, fuera acepLable la soluclón lndlcada en Lercer lugar», Arau[o
conslderará, segun Sanz, «lnadmlslble» Lal lnlclaLlva. ? en dramáLlco gesLo suspenderá la !unLa,
dlsponlendo que «dleran Lodos sus oplnlones por escrlLo y flrmadas en el Lermlno de clnco
mlnuLos». uno de los LesLlgos, el LenlenLe !oaquln 8ellón y 8oca de 1ogores, se aLreverá a
desdeclr esLos bootosos tecoetJos. 1esLlflcará que el coronel, anLe Lodos los oflclales, les
prevlene de que, de las Lres proposlclones, «las dos prlmeras no Lenlan reallzaclón poslble».
Luego aclaró que «era su manera de pensar»
[323]
.
Los oflclales se dlsponen a voLar, cuando enLra el sargenLo Þlno. ÞregunLa a Sanz «sl se
mandaban a kaddur namar los efecLos pedldos». Ll comandanLe aslenLe, y la voLaclón
comlenza. ? llega el resulLado, «acredlLando que de velnLlnueve voLanLes, velnLluno opLaban
por el pacLo». Arau[o guardará esos voLos enLre sus documenLos, aunque sumando a Lales
caplLulaclones las «de algunos oflclales cuyo comporLamlenLo posLerlor no [usLlflca esLa ln[usLa
agregaclón», en palabras del flscal.
[326]
Se LraLa de los caplLanes Luls Cuadrado !araba y Marlano vlegLlz Agullar, el LenlenLe
Salvador 8elea Campos y el alferez 8amón MonLealegre ulaz. Los cuaLro saldrán con sus Lropas
de Cuebdanl y sabrán morlr al frenLe de ellas. ue esos buenos oflclales dlrá el flscal que se les
debe «reparaclón, a pesar de los cargos embozados que a ellos dlrlge el coronel».
[327]
Arau[o perderá las famosas carLas. 8obadas, segun el (en Axdlr). ? el ponenLe de su causa
deduclrá: «Ls de lamenLar que esLas carLas hayan sldo susLraldas al coronel en el cauLlverlo, con
oLros papeles lmporLanLes, ya que Lan culdadosamenLe haya podldo conservar los voLos de la
oflclalldad.».
[328]
1ermlnado el Conse[o, las verguenzas desaparecen. La sllueLa de Convoy se desLaca [unLo
al barracón. Ll rlfeno espera algo, que la oflclalldad pose el plotlllo, pues recogerán dlnero para
salvar sus vldas, aunque el empeno se preLende noble, salvar la vlda de Lodos. Son casl mll.
Sanz Cracla fue qulen «lnvlLó a Lodos los [efes y oflclales, y aun a algunas clases, a que
enLregaran el dlnero que Luvlesen por convenlenLe, de las unldades de su cargo o de su pecullo,
a fln de que lo guardase dlcho moro en concepLo de depóslLo hasLa que se resolvlera, en
deflnlLlva, la suerLe que hublera de correr la columna»
[*]
. Sanz Lermlna su recaudaclón, que alcanza las clnco mll peseLas. !usLas. Þara mll hombres,
muy pocas, para LrelnLa, son basLanLes. Ll flscal apunLa: «Suma, en verdad, llamaLlva por su
redondez.
[*]
» ? LanLo, pues el mlsmo ponenLe senalará que la enLrega se hacla «con vehemenLe
sospecha de ser veroslmll canLldad, senal o preclo esLlpulado para aflanzar el convenlo»
[329]
.
no es ese Lodo el dlnero que hay en Cuebdanl. Ll sargenLo lranclsco 8asallo 8ecerra
recordará que «el caplLán lba pagando un duro por cada dos (hombres), dlclendoles que era
para que llevaran dlnero en el bolslllo a fln de que, cuando formaran fuera, los moros les
enconLraran dlnero por sl se evacuaba la poslclón». A la Lropa se le ha ordenado que «se
camblase de ropa y se puslese las me[ores prendas». Luego fueron «dadas las órdenes o avlsos
para de[ar las armas y deposlLarlas en el suelo, con los correa[es, o arrlmarlas al parapeLo, cual
deponen los LesLlgos...»
[330]
. uos peseLas clncuenLa cenLlmos, eso es lo que vale la vlda de un soldado espanol de la
columna Arau[o.
? sobrevlene lo desasLroso, precedldo de una nueva senal. Ll LenlenLe Manuel Zaragoza
lernández ve sallr a los que gulan al mulo con las manLas y mosqueLones, «la conLrasena
convenlda», y a poco «llegó un moro, que cree, pero no lo sabe de clerLo, ser uno de los [efes
de la kablla». A esLe rlfeno le acompanan oLros, «con banderas blancas», los cuales quedan en
el parapeLo «conLenlendo a los demás». Ll prlmer rlfeno, mlenLras LanLo, «se fue al alo[amlenLo
del coronel». va a esLar qulnce mlnuLos reunldo con Arau[o, segun LesLlmonlo de Zaragoza.
Las Lropas espanolas, aunque recelosas, conflan en que no haya sorpresas. Ln la baLerla
del caplLán vlcLorlo Alvárez Crlnón se ha pasado la orden: «ue[ar el maLerlal lnLacLo.»
[331]
Los rlfenos se aproxlman en masa. Sus ganas de vlcLorla, sus falsas paces, cohlben a los
espanoles. Ll caplLán 8asLones se exLranará de «no hacerse algo encamlnado a descongesLlonar
los alrededores de la poslclón de aquellos moros provlsLos de banderas blancas». Arau[o
proslgue su parlamenLo con el rlfeno hasLa cerrar el LraLo. Se ha pacLado «sallr prlmero el
coronel, luego la oflclalldad y, por ulLlmo, la Lropa»
[332]
. Sucede al reves.
Los rlfenos se abalanzan, rebasan el parapeLo y corren a por las armas espanolas en medlo
de un grlLerlo Lan aLronador como homlclda. Sorprendlda en su buena fe, la Lropa salLa el
parapeLo. Algunos oflclales lnLenLan conLenerlos, mlenLras aglLan, a su vez, ensenas blancas. no
lo conslguen y son ellos los prlmeros en morlr. CLros se deflenden. ? mueren Lamblen.
MlenLras, aquella parLe de la oflclalldad «convenlda con el pacLo», se aparLa del LumulLo, al
conslderarse «ya a[ena a sus deberes mlllLares», y se congrega «al lado del coronel para esperar
la consumaclón del acuerdo». Arau[ o y los que le obedecen enLran en la caseLa de mando.
[333]
uos LesLlgos, el cabo 8las y el sargenLo López 8ódenas, les verán buscar alll proLecclón,
mlenLras los Cuadrado, MonLealegre, 8elea y vlegLlz son aseslnados al lado de sus hombres,
luchando.
Cuando Arau[o qulera [usLlflcar esLos hechos, hablará de «la defecclón de la Lropa»,
deflnlendola como «una verdadera exploslón, lnflulda por los relaLos del desasLre de Annual».
Þor eso le reprochará el flscal en 1923: «¸Cue habla de hacer aquella guarnlclón desarmada,
abandonada de la mayor parLe de sus oflclales?»
Ll exLermlnlo va ale[ándose del barracón. Cuebdanl es un cemenLerlo. Los oflclales de
Arau[o declden sallr. ? «convlnlendo en que no Lenlendo ya nada que hacer alll, procedla
marcharse», eso es [usLo lo que hlcleron, «sallendo despaclo por la puerLa prlnclpal». Alll les
esperaba kaddur, namar, «a unos ocho o dlez pasos de la alambrada»
[334]
.
Ll [efe de los 8enl Sald manLlene su palabra. uelanLe de el han muerLo noveclenLos
espanoles o más, pero neceslLa a esLos oLros. Þocos y humlllados, sombra de oflclales de
Lspana. Los qulere vlvos. uebe guardarse una baza cara a un poslble conLraaLaque de
8erenguer. ? sln duda valen más de las clnco mll peseLas reclbldas. Se llmlLa a declrles «que le
slguleran y aceleraran la marcha». ? asl fueron Lodos hasLa el aduar de 1elaLza de los 8enl Sald,
«donde monLaron al coronel, que lba faLlgado, en un mulo».
[333]

.os ,o%)resT)a$oneta del capit(n A%ador

A ochoclenLos meLros por deba[o del penoLe donde se aslenLa uar Cuebdanl, esLaba la
aguada, [unLo a la casa de Sl Pammu. Alll segula parapeLada la SexLa companla del 1ercer
baLallón del reglmlenLo de Melllla. Son clenLo sels hombres, a los que manda un oflclal de
punLlaguda barba y mlrada lnclslva, Lnrlque Amador Asln, de cuarenLa y un anos. LsLá casado
con Concepclón, la hermana del caplLán lranclsco lranco Salgado-Arau[o, prlmo del fuLuro
Caudlllo
[*]
. Asln es en[uLo de cuerpo y sobrlo de carácLer. CaplLán desde 1910, ha hecho la guerra del
8arranco del Lobo y se ha for[ado en el servlclo de los duros convoyes afrlcanos.
Amador ha comprobado las suLlles aproxlmaclones rlfenas, con las que sosLlene fuego
desde el sábado 23. Pa sldo sorprendldo por una lnvlLaclón a rendlrse «de parLe del coronel»,
que le ha llevado un soldado de 8egulares. Amador, lrrlLado, responde que no hará Lal cosa sln
reclblr «una orden por escrlLo». Aun no ha llegado el caos a uar Cuebdanl, por lo que el caplLán
puede comunlcarse con su coronel. ? es el comandanLe Sanz Cracla el que responde a Amador,
dlclendole que «esLuvlera aLenLa la companla a lo que hlclera la poslclón, y que slgulese su
movlmlenLo». uespues de esLe despacho, Amador «reclbló oLro, ordenando que se enLregara
Lodo al enemlgo y que se reLlraran»
[336]
. Ll caplLán vuelve a negarse. Ls su deber, pero apaslona su relLeraclón.
Los grlLos de la degolllna en Cuebdanl llegan a la aguada. Ll caplLán se declde. Su genLe
esLá hambrlenLa, pues sólo ha reclbldo «una laLa de sardlnas por plaza y oLra de carne para
dos». Cueda beber Lodo lo que puedan y reparLlrse las munlclones. Sl hay que morlr, se morlrá
de frenLe. Ln esos momenLos, se presenLan unos rlfenos «dlclendo que se habla rendldo la
poslclón prlnclpal y que ellos hlclesen lo mlsmo»
[337]
. Ls el cuarLo avlso de lndlgnldad y Amador, a su lado los LenlenLes lellpe Caslnello López,
lranclsco uelgado nunl y PumberLo Þadura Segul, se nlega. un alud de enemlgos lnLenLa forzar
la puerLa. Se produce un cruce de dlsparos a quemarropa. Amador manda armar los cuchlllos. ?
allá van Lodos, recLos hacla la muerLe.
Ll bloque de bayoneLas que manda Amador enLra como una cuchllla en las fllas rlfenas,
hundlendose en su cenLro. La masa enemlga cede, pero se rehace y les rodea. van a luchar uno
conLra dlez. Mueren casl Lodos, con Amador y uelgado al frenLe. Þadura y Caslnello son
herldos: uno cae prlslonero, el oLro escapa a rasLras. Ll [efe Sl Pammu acude a la maLanza. ?
Llene su besLlal premlo, pues «se [acLará de haber sldo el el que maLó al caplLán Amador»
[338]
.
1ras aplasLar a los bravos de Amador, los rlfenos se aperclben de una columna que LraLa
de escapar, amparada en Lremulas banderas blancas y abren fuego graneado sobre las
confladas Lropas. Ln la desbandada, la mayor parLe de los espanoles se meLe en un barranco sln
sallda.
Son «unos LresclenLos». LnLre ellos esLá el soldado !uan Cual, perLeneclenLe a la secclón
del LenlenLe Ar[ona -en las avanzadlllas de Cuebdanl-, que se ha rendldo sln defenderse.
Cual observa cómo las alLuras se cubren de rlfenos, que «empezaron a Llros con ellos»,
mlenLras los oflclales, desesperados, «se Llraron al suelo, sln que hlcleran nada para repeler la
agreslón». Cual, «en vlsLa de que eran fusllados lmpunemenLe», sale corrlendo, en companla
de oLro soldado herldo, «y despues de vagar por la noche»
[339]
, es hecho prlslonero en las cercanlas de Segangan. Llberado, logrará alcanzar Melllla.
uos dlas despues, el 27 de [ullo, Arau[o hace llegar, por un mensa[ero, una carLa a
8erenguer. Ln ella le dlce que «creemos nos exlgen (los rlfenos) el can[e de algunos prlsloneros
que Llenen en Melllla y algun dlnero». Ll coronel razona anLe el alLo comlsarlo que «Lodas las
poslclones han sldo abandonadas por esLar sln agua, sln munlclones nl medlos de evacuar las
ba[as». Lo que es válldo para los que supleron luchar. Luego dlce que esLán con el «los oflclales
y parLe de las Lropas que guarneclan uar Cuebdanl»
[340]
. ? Arau[o hace Lal aflrmaclón cuando le acompanan doce oflclales, cuaLro sargenLos y un
cabo: dleclocho de noveclenLos novenLa y ocho. Los supervlvlenLes fueron pocos más, pues el
ponenLe de la Causa preclsará: «no llegaron a velnLe los que quedaron»
[341]
, aunque en relaclón a 937 clases y soldados. Þor lo LanLo, unos cuarenLa de casl mll. ?
Arau[o se aLreve a escrlblr: «uel resLo creemos que esLá recogldo en la cáblla de 8enl Sald,
esLando hasLa ahora aLendldos y blen LraLados.»
[342]
Ll coronel y los suyos quedarán en casa de kaddur. uno de ellos reclblrá permlso para
recorrer los LeLrlcos alrededores de uar Cuebdanl. Será Sanz Cracla, qulen llegó hasLa la
aguada, lugar «que enconLró sembrado de cadáveres, y algunos quemados». Ll grupo de Arau[o
será llevado a 8u Permana y luego a Axdlr. Alll permanecerán dleclocho meses cauLlvos. Menos
Sanz, que se dará a la fuga, «logrando llegar a nado a la lsla de Alhucemas»
[343]
.

.a retirada de :u :eXer $ la pir(%ide de D3ai

Más aLrás de Chelf esLaba Zoco el 1elaLza de 8u 8eker, anclada en un unlverso de rocas y
esLepas. Ln Zoco Lenla su base oLra columna móvll -sels companlas (una de ameLralladoras)-,
compuesLa por 970 hombres (30 oflclales y 940 soldados). Sl a esLos se sumaban las
guarnlclones próxlmas -sobre un LoLal de velnLlcuaLro desLacamenLos de la clrcunscrlpclón-,
los efecLlvos rondaban los mll qulnlenLos.
[344]
Ll mando lo osLenLaba el LenlenLe coronel SaLurlo Carcla LsLeban. ue clncuenLa y sels anos
de edad, va a afronLar una severa prueba: reslsLlr o pasarse a zona francesa. Su coronel,
!lmenez Arroyo, esLá ausenLe... }desde mayo!
[343]
La poslclón arLlllaba cuaLro vle[os canones krupp de 90 mm «en mal esLado de servlclo», a
los que servlan velnLldós arLllleros al mando del LenlenLe Aurello Arenas Mollna. La poslclón
conslsLla en un «parapeLo de pledra Lrabado con barro, con coronamlenLo de adobes y rodeada
de alambrada, pero sln foso nl glacls». Ll agua habla que Lraerla de las fuenLes de Lrmlla, }a
LrelnLa y ocho kllómeLros de dlsLancla! LxlsLla la desesperanLe poslbllldad de lr por ella a
1lsLuLln, «adonde se llevaba, por ferrocarrll, desde los pozos de nador». Ll sulclda dlsposlLlvo
obllgaba a que una floLllla de camlones-cuba, llamados toopoes, llevasen su preclado
conLenldo a los puesLos prlnclpales, mlenLras que los blocaos eran servldos por camellos. Þor sl
fuera poco, el depóslLo de munlclones sólo «podrla hacer frenLe a dos horas de lnLenso fuego, y
el de vlveres y medlcamenLos esLaba casl agoLado»
[346]
.
uespues de hablar con !lmenez Arroyo (en 8aLel), Carcla LsLeban sabe que depende de sl
mlsmo. uado que el repllegue hacla ArrulL es lmposlble, Llene dos opclones, pues rechaza
caplLular. Þuede reslsLlr en la poslclón, lo que equlvale a la muerLe segura para Lodos sus
hombres, o ponerse ba[o amparo de los franceses, con lo que salvarla los hombres, pero no a la
arLlllerla.
LnLre el 22 y el 24 de [ullo, los cercos se encadenan y los mensa[es se acumulan en el
puesLo de mando de Carcla LsLeban: Paf y Sldl-!aguL esLán ba[o un consLanLe aLaque, Loma
8edonda y Sldl permanecen en sospechoso sllenclo, Arreyen-Lao, Slach 1 y Slach 2, más
1azaruL-uzal, Lamblen han sldo aLacadas, al flnal, 8en Pldur, Loma 8edonda y Sldl All
comunlcan que padecen el mlsmo aLaque general.
1res poslclones slnLeLlzarán aquellos prlmeros dramas. La prlmera es Paf, al norLe,
dlsLanLe caLorce kllómeLros de Zoco el 1elaLza. 1ras rechazar un duro asalLo, plde ayuda con
lnslsLencla. ? aqul vlene el prlmer hecho slngular. Carcla LsLeban convoca a su oflclalldad «para
darle cuenLa de la slLuaclón en Paf», y una vez conclulda Lan -es de lmaglnar- brevlslma
lnformaclón, someLe «a la aprobaclón de los reunldos un acLa en la que se hacla consLar que,
slendo lmposlble socorrer a Paf, se auLorlzaba a su guarnlclón para replegarse al Zoco». Ln
medlo del pasmo general, los LenlenLes lranclsco Arenas Caspar y ArLuro Mandly 8amlrez, más
el alferez Luls Munoz 8erLeL, «oplnaron que, como hablan de maLar a los defensores de Paf al
reLlrarse, preferlan ellos sacrlflcarse con sus unldades e lr a proLeger la evacuaclón». 1ras una
dlscuslón, la proposlclón de los Lres oflclales es «el crlLerlo que prevalecló», cuando deberla
haber sldo el de su coronel desde el prlnclplo. lorman las companlas para sallr, «pero despues
nada se hlzo, porque hubo noLlcla de la calda de la poslclón»
[*]
. Aquella fotmoclóo debló llevar horas. 1omada Paf, la botko se lanza sobre Arreyen-Lao
y su avanzadllla, 8eyen de Cuerruao, poslclón que deflende el alferez 8arLolome León con
velnLlocho soldados. Los rlfenos les ofrecen sallr con vlda a camblo de dlnero. León apenas lleva
enclma alguna canLldad en meLállco, por lo que plde auxlllo a sus companeros.
Ln el Zoco se Loma una ráplda y colecLlva declslón. Salen el caplLán Alonso LsLrlngana, [efe
de la 6
a
mlo (companla) de la Þollcla lndlgena, y los LenlenLes Þalaclos y Salama, medlco el
prlmero. Los Lres van «a conferenclar con los moros, conslgulendo que, por dos mll qulnlenLas
peseLas, de[aran sallr la guarnlclón con su armamenLo, canLldad que pagó el clLado caplLán y los
oLros oflclales». CLro hecho lnsóllLo se produce. un oflclal (cuyo nombre se desconoce),
propuso que se «dlera mll peseLas del fondo de su companla», para compensar lo enLregado
por Alonso y sus companeros. Ll coronel se nlega. Ls LesLlgo de esLo el veLerlnarlo !ose
MonLero y MonLero, oflclal de AlcánLara.
[347]
LnLregado el dlnero, el convenlo se deshace. Los rlfenos quleren las armas, aprleLo que
supera el resoluLlvo Alonso al enLregarles clnco fuslles. ue los pacLos se pasa a las Lralclones: los
de 8eyen del Cuerruao se salvan, pero los de Arreyen Lao son acomeLldos por la botko,
«sufrlendo muchas ba[as». MlenLras, los efecLlvos de la Þollcla deserLan. Carcla LsLeban ordena
la reLlrada escalonada sobre Zoco.
Aunque pocos lndlgenas permanecen fleles, Alonso argumenLa, anLe su coronel, que esos
hombres esLaban dlspuesLos «a morlr con nosoLros, los oflclales», pero con una condlclón:
«Cue se hlclese una sallda con Loda la fuerza en dlrecclón a Melllla», aclarando que «no
permanecerlan más Llempo en el campamenLo, donde sablan que les aguardaba una muerLe
segura»
[348]
. Son las clnco de la Larde del 24 de [ullo y en el Zoco el 1elaLza relna la confuslón.
? se produce el Lercer suceso, con el aLaque flnal sobre Slach. ÞarLe de la caballerla que
habla en el Zoco, «con el oflclal 2¨ CrLega», sale al galope «en dlrecclón al lgan». vlsLo esLo,
«corren Lras ella los LenlenLes 8enlLo y Salama con ánlmo de deLenerla». no lo conslguen, y,
ba[o «fuego muy nuLrldo», se lanzan a socorrer lasavanzadlllas. Los supervlvlenLes, a
Lromplcones, defendlendose a Llros, muchos herldos, enLran en el campamenLo. Þoco despues,
se produce un hecho lmpreslonanLe, que relaLará Carcla LsLeban a Þlcasso: «un grupo de unos
LrelnLa (MonLero hablará de "clncuenLa") [lneLes, con la bandera espanola, y que deduce fuesen
los LenlenLes 8enlLo y Salama con los pollclas que hablan logrado recoger, se encamlnaba hacla
el 1elaLza, slendo reclbldos con fuego de la poslclón, por creerlos fuerza rebelde...».
[349]
Causa esLupor esLe hecho. ¸uónde esLaba el proplo Carcla LsLeban para no darse cuenLa
que eran sus proplos oflclales los que regresaban y aglLando la «bandera espanola»? Ll caso es
que, LlroLeados por los suyos, !esus 8enlLo MarLlnez y 8aslllo Salama Mlguel
[330]
, con la genLe que aun manLlenen a su lado, vuelven grupas y marchan en dlrecclón a Afsó,
esLo es, conLra el enemlgo. Aun verá pasar a esLe grupo de caballlsLas desesperados el caplLán
Moreno desde Loma 8edonda. 8enlLo y Salama son dos de los mandos de la Þollcla lndlgena a
los que habla dlrlgldo durlslmas descallflcaclones el LenlenLe coronel lernández 1amarlL,
cuando esLe [efe Lenla el mando en Zoco el 1elaLza.
[331]
Lmplazados anLe la prueba suprema, 8enlLo y Salama saben responder. Moreno
recordará aquella fanLásLlca cabalgada, esos pocos hombres «con dos oflclales» al frenLe.
nlnguno sobrevlvlrá.
Þlcasso mosLrará su admlraclón por esLe hecho, en frases que, a la vez, revelan una fuerLe
crlLlca conLra la marea de claudlcaclones que sumerge el 8lf espanol: «...y [uzgando por los
hechos apreclados, puede lnferlrse y enalLecerse su buen comporLamlenLo anLe el conLrasLe de
LanLas abdlcaclones»
[332]
.
?a sólo queda replegarse a zona francesa. A las dlez de la noche, Carcla LsLeban convoca a
sus oflclales. 1omado el parLldo de la reLlrada, y de forma unánlme, las opclones son cuaLro:
por la lzqulerda, cruzando las esLepas del Cuerruao, por el cenLro-lzqulerda, enLre Sldl All y 8en
Pldur, camlno donde se suponla esLarla aposLada la botko, por el cenLro -el recorrldo más
corLo-, desfllando por la verLlenLe occldenLal de 8enl Pldur y los escarpes de 1aurlarL, y por el
cenLro- derecha, el sendero a 1azaruL uzal, slgulendo el curso del lgan, le[os de la dlrecclón
que los harquenos crelan que Lomarla la columna. Se ellge la cuarLa opclón, la correcLa.
[333]
Ls la una de la madrugada y la sallda se prepara para las Lres.
Ln prlnclplo, Lodo sale blen. La noche, y una oporLuna y densa nlebla, hacen de excelenLes
allados de la columna.
Ln cuanLo clarea el dla, la nlebla comlenza a levanLarse, y la reLlrada es descublerLa. Þor
los rlfenos y por oLros espanoles, los aLrlncherados en un perfll agudo del páramo de uzal. La
poslclón, en forma de plrámlde muy ablerLa, mlra hacla el maclzo de 8en Pldur, un murallón de
rocas sobrevolado por bandadas de bulLres.
1azaruL uzal es el ulLlmo basLlón de la llnea, y pronLo es de[ada aLrás. nadle socorre a
nadle. Alll, en aquel ángulo, quedan ochenLa y Lres hombres, y, en una avanzadllla, oLros LrelnLa
y clnco, de la Þollcla lndlgena. 1odos al mando de un LenlenLe, al que se le ha dado la orden, el
dla anLes, de «abandonar la poslclón e lnLernarse en la zona francesa». !unLo al LenlenLe, un
alferez. Cuando leen la orden, nl la enLlenden nl la admlLen, al conslderarla «equlvocada». no
es poslble que el coronel les plda que huyan, no puede ser que escape el reglmlenLo con los
franceses. La orden es nula o falsa, y por eso «no la cumpllmenLaron»
[334]
. Los [efes de uzal son el LenlenLe Lllas 8ernal Conzález y el alferez lranclsco uuenas
Sánchez. Sus nombres }permaneclan en el anonlmaLo herolco. Craclas a Þlcasso sabemos
qulenes fueron y cómo acLuaron.
[333]
La plrámlde de uzal va a reslsLlr.
8ernal y uuenas Llenen fe en lo que hacen. Sus hombres parecen dlspuesLos a pelear.
ulsponen de dos malos canones -dos krupp de 80 mm, de los que hlcleron las guerras de
Cuba-, pero me[or eso que nada. Lo que falLe en maLerlal, lo supllrá el valor. Son clenLo velnLe.
van a morlr Lodos menos sleLe cuando llegue la noche.
8a[o las luces vencedoras de la nlebla, 8ernal y uuenas descubren la reLlrada. A unos
cuaLro kllómeLros, la columna se va. 1al vez son ellos unos sulcldas, al no permlLlr que sus
hombres vlvan, corrlendo hacla aquella salvaclón polvorlenLa. uudas Lremendas las que
debleron vlvlr aquellos dos oflclales. Þero las vencen y se quedan.
Ln el llano, las companlas avlvan la marcha. ue pronLo, empleza el fuego morLlfero de los
prlmeros pocos (Llradores emboscados), que aclerLan Lodos sus Llros, dada la densldad de
marcha de la Lropa de Carcla LsLeban, que lba formada «en columna de a cuaLro», blanco
lmposlble de fallar.
A conLlnuaclón, el desasLre. Caen varlos oflclales, selecclonados por la punLerla rlfena.
Caen Lamblen los mulos, en especlal los que porLan las ameLralladoras. La Lropa se asusLa, se
descompone. CLra avalancha de pánlco, oLro lzzumar. Los enfermos y los herldos se quedan
aLrás, abandonados. LnLregada al mledo, una parLe de la columna qulere desenfllarse del fuego
meLlendose en la monLana, la llamada del «CuadrlláLero». Los rlfenos se aperclben y corren
Lamblen. Corren mucho más que sus vlcLlmas.
Aparecen unos grupos de [lneLes, de los que luego se dlrá que forman lo cobolletlo
eoemlqo, pero son sólo «clncuenLa o sesenLa»
[336]
. 1an, reducldo numero basLa para aumenLar el caos en las fllas espanolas. Llegan más
rlfenos, aLraldos por el creplLar de las armas. Se aposLar en los pasos próxlmos a 1azaruL
lchbaun y el monLe 8ubrls. Los grupos que llevaban algunas ameLralladoras dudan enLre lr por
el camlno, que se esLrecha en desflladero, o buscar el llano. ? declden lo ulLlmo, yendose hacla
el Cuerruao, «sln que a pesar de las voces que se les dleron se lograra su lncorporaclón a la
columna»
[337]
. nl uno se salvará.
Los resLos de la columna acaban en un clrco de monLanas. Las de 8en Pldur esLán
coronadas de sllueLas enemlgas. ue alll llegarán las ulLlmas herldas: las de la verguenza. Ll
cónsul espanol en uxda lo expuso asl: «1odos los herldos que han llegado hasLa aqul lo han sldo
en el lado lzqulerdo», aclarando que «los orlflclos de enLrada son en su casl LoLalldad por
deLrás», lo cual demuesLra que «no hubo reacclón de las fuerzas»
[338]
.
La dlvlsorla fronLerlza, con los baluarLes de Passl uenzga, aparece a la vlsLa de Lodos. Þero
el Lerror agarroLa los cuerpos y desaLa los peores lnsLlnLos. Se producen peleas a macheLazos
por los mulos, se nlega el auxlllo a los herldos que caen, se lgnoran las órdenes de los oflclales
vallenLes, como Alonso y Mllle. Ll prlmero se salva, el segundo, muere. Carcla LsLeban se
aLravlesa en el LorrenLe de huldas querlendo conLener lo lmposlble. Le lgnoran.
Al fln se cruza la fronLera. Los hombres, derrengados, se arro[an en medlo de «un
bosqueclllo» próxlmo a Passl uenzga, «sln que hublese medlo nl exclLaclones para sacarlos»,
como recordarla el caplLán ÞraLs, «por lo que aquella noche desaparecleron». no pocos son
muerLos, a unos meLros de los parapeLos franceses, que guardan omlnoso sllenclo. Son los
casos del caplLán lranclsco Asensl 8odrlguez, los LenlenLes Manuel Asalse de Lucas y lernando
nunez, y el alferez nlcolás AldereLe Peredla.
[339]

.a Gpost*uerraH de D-da $ una carta desde 8,afarinas

Carcla LsLeban logró salvar, segun el, «la mlLad» de sus hombres. 1amblen habla perdldo
«las acLas del Conse[o de uefensa, porque las llevaba el ayudanLe, LenlenLe Mllle, que flgura
desaparecldo». uemasladas perdldas. Ll LenlenLe coronel dará cuenLas de «unos cuaLroclenLos
supervlvlenLes», lo cual suponla el 39 por clenLo de ba[as sl la columna fuese de noveclenLos
seLenLa efecLlvos, o el 74 por clenLo sl se consldera mll qulnlenLos los soldados de los que fue
responsable.
[360]
Þlcasso no mosLrará conLemplaclones anLe lo ocurrldo en Zoco el 1elaLza. Þor eso dlrá que
«es de, noLar la flo[edad, desmorallzaclón y desallenLo que acusa esLa reLlrada, en el recorrldo
de una corLa [ornada, arrollada y acosada por el enemlgo», beneflclado esLe de lo «lnhábll o
lmpoLenLe del Mando para Lomar conLra el las aconse[adas dlsposlclones del caso»
[361]
. Aun falLa un desasLre más. Ll eplsodlo de uxda.
La Lropa, abrumada por lo vlvldo, se Lrasladará hasLa Camp 8erLaux y luego lrá a 1aurlrL (el
28 de [ullo), pasando despues a uxda y Crán, donde quedará «haclendo vlda correcLa y
ordenada»
[362]
, como preclsará el veLerlnarlo MonLero, pero unos pocos aporLarán nuevas derroLas a su
unlforme. ? el proplo LenlenLe coronel lo acepLará asl anLe Þlcasso en su Lercera declaraclón:
«Llegó a su conoclmlenLo que el 2 de agosLo ocurrló un lncldenLe en una casa de lenoclnlo
enLre dos oflclales y Lres sargenLos de la columna, slendo reprendldos por el LesLlgo (Carcla
LsLeban), que no Luvleron exlgenclas de dlnero, pues se les dlo el suflclenLe (su paga).»
[363]
Los soldados, acuarLelados, los oflclales, en hoLeles, y algunos de [uerga a cosLa de la ca[a
consular, mlenLras que «la Lropa reclbla en mano el socorro de velnLlclnco cenLlmos dlarlos»
[364]
. Ll desdlchado desLacamenLo embarcarla en Crán, el 8 de agosLo, hacla Melllla, en el
vapor 8ellvet. LnLonces se sabrá el numero exacLo de los supervlvlenLes de 8u 8eker: 22
oflclales y 462 hombres, más 9 herldos que han quedado en uxda. ue Lodo ello lnformará
8erenguer a Lza el marLes 10.
[363]
uno de esos escapados de la muerLe es un reclo aragones, Þedro Campo, naLural de
CosLean (Puesca). Le han desLlnado a las Chafarlnas. ? desde alll escrlblrá a su padre, ModesLo,
el 23 de agosLo. Þedro, analfabeLo -como el 63-70 por clenLo de la Lropa-, escrlbe por mano
de un companero, cuya orLografla y slnLaxls forman parLe de las supervlvenclas de la epoca, y
que se Lranscrlben Lal cual: «Cuerldo padre: Mls deseos son de que al llegar esLa hasu poder los
alle dlsfruLando la mas compleLa salud que es cuanLo yo les deseo la mla es medlana que desde
que sucldlo lo que supongo que usLedes esLaran enLerados (...).» ? slgue: «Þadre Lodo el
Lerreno que Lenla Lspana ganado desde el ano nuebe hasLa la fecha Lodo esLa en poder de
ellos. Ll dla 23 dla de SanLlago Luvlmos que abandonar los campamenLos y echarnos a las
poslclones de lrancla de[ando Lodo el camlno lleno de MuerLos (con mayuscula en el orlglnal).
Sallmos del campamenLo mll qulnlenLos hombres y llegamos a francla (con mlnuscula) 4
clenLos. Los demás se quedaron en manos de los rebeldes y los pocos que quedamos se puede
declr que quedamos rebenLados...».
[366]

:eren*uer no est( para aren*as ni para reci)ir aviones

Al clarear la manana del 24 de [ullo, Melllla Loda regresa a los muelles. A las ocho, la genLe
vlLorea el horlzonLe al ver un barco que apunLa recLo al puerLo. Llega el reglmlenLo de la
Corona, unldad de recluLas que superará a muchas veLeranas. Þero la mulLlLud enmudece al
desembarcar las fuerzas. Son sólo velnLe oflclales, cuaLroclenLos clncuenLa soldados y
dleclnueve acemllas. Pacen falLa muchos más hombres y medlos para salvar Melllla. Þasado el
medlodla, oLra sllueLa aparece a lo le[os. Ls el cloJoJ Je cóJlz. unos aplausos de poco fusLe
celebran su rápldo aLraque, a eso de la una de la Larde.
La reslgnaclón popular se Lransforma en allvlo cuando ldenLlflcan los unlformes que
desclenden por las pasarelas. Llega el 1erclo, con LrelnLa y dos [efes y oflclales y ochoclenLos
cuarenLa y un soldados. Con ellos vlene San[ur[o, un general que muesLra lnclplenLe barrlga
pero que no se esLá quleLo, y al que se le obedece por los o[os y no por las voces. A su lado,
Mlllán AsLray, agreslvo más que lnquleLo, LeaLral en sus desplanLes, bruLal en sus maneras.
uesde la borda, Mlllán lmprovlsa una arenga. Como Lodas las suyas, provocadora,
lncendlarla. La cludadanla oye hablar de vlcLorla o muerLe, de salvaclón para Lodos y de
sacrlflclo hasLa el ulLlmo de Lodos. Superando su acongo[o, le aplauden. Con mucho más fervor
se aplaude el desflle de los leglonarlos. van descarados, marcando su paso de aLaque. La
mayorla a prlmera llnea, los demás, a movlllzar la calle. La recorrerán por sus e[es, llegando al
fondo y vuelLa oLra vez. PasLa que calga la noche, hasLa que muera el mledo en la plaza. Será
esLa una orden de 8erenguer segun su LesLlmonlo
[367]
, o una lnlclaLlva de Mlllán AsLray -lo más plauslble- y auLorlzada por San[ur[o, molesLo
esLe porque el alLo comlsarlo no ha ldo a reclblrles.
Ln la anocheclda del 24 de [ullo, Melllla cuenLa sus poslbllldades: cuaLro reglmlenLos
-8orbón, Corona, LxLremadura y Cranada-, más la Leglón. Pan llegado 3.149 hombres. Ln un
dla. Lspana responde. lalLa que responda la lnLellgencla mlllLar.
Ln la madrugada de ese mlsmo 24 de [ullo, nada más reclblr avlso Lza de que 8erenguer
habla llegado a Melllla, pedla a los ayudanLes de esLe le LransmlLleran el slgulenLe mensa[e:
MlnlsLro: «-Cue me hagan el favor de comunlcar al AlLo Comlsarlo para que pueda
conLesLarme, cuando hablemos denLro de una hora, (que) pueden envlarse, sl lo cree
necesarlo, ocho aparaLos de avlaclón, sallendo de Madrld cuaLro 8regueL, no pudlendo envlarse
más por la falLa de plloLos, oLros cuaLro podrlan lr de 1eLuán, donde hay caLorce con buenos
plloLos...»
Lza anadlrla que «la consulLa la hace el !efe de Avlaclón (coronel vlves) para que el AlLo
Comlsarlo la resuelva»
[368]
.
Poras despues, el mlnlsLro recuerda al alLo comlsarlo «ml consulLa de anoche relaLlva a la
avlaclón, cuyas órdenes esLán preparadas, en espera Lan sólo de su conformldad». ue
8erenguer va a reclblr una respuesLa Lan lnconceblble que Lza Larda en comprender: «Ln
cuanLo a la avlaclón, no la neceslLo, y además, el aeródromo de Zeluán debe esLar abandonado,
y en el de nador, esLa manana dl orden para que Lra[eran los aparaLos a Melllla, y no pudleron
efecLuarlo, era ya Larde.»
[369]
LxLraordlnarlo 8erenguer. Se ha quedado sln avlaclón en el 8lf, pero Llene caLorce avlones
en ?ebala y ocho más que le ofrecen en Madrld, puede preparar una plsLa en el Plpódromo
mellllense, y hasLa Llene a la espera Lelegráflca a su mlnlsLro con «órdenes preparadas». 1odo
lo rechaza.
Lza, anLes de despedlrse, le hace un slngular encargo a 8erenguer: «Llamo aLenclón v. L.
acerca un aeroplano clvll que ha debldo aLerrlzar esa (Melllla) conduclendo corresponsales
prensa madrllena.» 8erenguer, sorprendldo, responde: «no Lengo noLlclas del avlón con
perlodlsLas de que me habla, y realmenLe en esLe momenLo no se dlspone de nlngun campo de
aLerrlza[e.»
[370]
Se LraLa de una audaz lnlclaLlva del dlarlo íl llbetol. el fleLe de un aparaLo 8rlsLol, de 230
Cv, plloLado por un profeslonal de renombre, ue Pavllland, que habla salldo «a las clnco de la
manana del 24 de los hangares de CuaLro vlenLos»
[371]
, y en el que lba de pasa[ero el redacLor !ose Lsplnosa. vla Córdoba-Sevllla-ClbralLar-
1eLuán, los lnLrepldos vla[eros se planLarán en Áfrlca, cruzarán, de punLa a punLa, el LerrlLorlo
sublevado, pasarán por enclma del Þenón de Alhucemas, sobrevolarán docenas de poslclones
que aun humean, de[arán aLrás los aeródromos lnservlbles de Zeluán y nador, y aLerrlzarán en
la explanada del fuerLe de 8osLrogordo. Ln medlo del pasmo general, empezando por el de
8erenguer.
Ln esa Larde del 24 de [ullo, Lza promeLe a 8erenguer que, «enLre el dla y la noche de hoy
lleguen ahl clnco barcos con Lropas, compleLándose en dos o Lres dlas los dleclsels baLallones
ofrecldos». ? aclara al alLo comlsarlo: «Þudlendo declrle que el maLerlal de munlclones que
ulLlmamenLe pldló el general SllvesLre esLá ya cumpllmenLado, para su LransporLe.»
[372]
Las sesenLa mll granadas de canón que pldlera SllvesLre esLán llsLas. uos dlas despues de
su muerLe. ? a falLa Lodavla de barcos para Áfrlca. ?a en la medlanoche, 8erenguer reclbe en su
despacho a un alferez. Ll [oven oflclal le plde permlso para lrse a Madrld. La conversaclón se
alarga, y Lza exlge llnea para hablar con el alLo comlsarlo. 8erenguer de[a al mlnlsLro en espera.
Cuando se comunlca con Lza le plde dlsculpas, «pues me enconLraba en una escena muy
lmpreslonanLe con el hl[o del general SllvesLre».

8aen los fuertes del %ar

Sldl urls y Afrau son los fuerLes del mar. Caerán como Lales, solos y cercados, luchando
hasLa el flnal. Ll 24 de [ullo, a las 17.23 horas, el comandanLe del ltloceso envla un radlograma
a 8erenguer en el que urge el envlo de refuerzos, y en referencla a los defensores, plde «que no
les de[en morlr»
[373]
.
Al mando en Sldl urls esLá el comandanLe !uan velázquez y Cll de Arana. Cordobes, de
cuarenLa y clnco anos. Manda con energla y LacLo, pero no duda en envlar, al caplLán del
ltloceso (Sanchlz), un mensa[e para que le sea reLransmlLldo a 8erenguer. Ls un escueLo
documenLo de la desesperaclón: «LsLamos perdldos. Cue le dlgan al AlLo Comlsarlo que mande
fuerzas pronLo. ? que a ver sl quleren sallr en segulda de la plaza, que esLamos murlendo, no
podemos más ya.».
[374]
Al aumenLar su acoso los rlfenos, se romperán las ulLlmas prudenclas y Lodos querrán
escapar. 1odos menos el comandanLe y un Lerclo de la guarnlclón, que quleren dar e[emplo. Lo
dan y mueren. velázquez (laureado pósLumo) cae de los prlmeros. Ln el cuerpo a cuerpo, nl
Llempo hay para lnuLlllzar los cuaLro canones. un alferez, de la doLaclón del loyo, !ose Marla
Lazaga y 8ulz, se lnLerpone. Marcha con dos boLes -uno a moLor y oLro de remos- a por los
condenados. ve la agonla de LanLos y no lo duda: ordena embuLlr su boLe en la playa. Salvará a
unos pocos, pero perderá la mlLad de sus LrlpulanLes y el mlsmo se llevará clnco balazos.
lallecerá en Melllla el 30 de [ullo. 1enla velnLlclnco anos.
La pequena floLa vlra. Ln la manlobra los plpoes (salvas) la rodean, los rlfenos han vuelLo
las plezas y, veloces en su aprendlza[e, abren fuego
[*]
. AnLes de parLlr, enLre el olea[e, ya en la noche, se rescaLa a cuaLro soldados. Sumados a
los salvados por Lazaga, dan coherencla al esfuerzo, aunque son Lan sólo un punado. 1relnLa de
LresclenLos.
Ln la manana del 26 de [ullo, un comerclanLe hebreo, !acob larachl, ocupado en «aLender
a las Lropas y obreros de los Lraba[os de mlnerla que alll se lnlclaban», se marcha de Afrau «con
oLros espanoles palsanos», logrando refuglarse «en la casa de un moro amlgo»
[373]
. Þor el se sabrá parLe del drama.
La guarnlclón de Afrau sale. Su ob[eLlvo es alcanzar los barcos. Conduce la Lropa el
LenlenLe !oaquln vara de 8ey, pues el [efe de la poslclón, lranclsco Cracla, ha caldo «al hacer la
reLlrada de la avanzadllla». vara de 8ey confla en salvar a su genLe. Þero no va el oltlmo Je
toJos y Þlcasso le encausará. un cabo, Marlano Carcla MarLln, manLendrá esa poslclón. 1lene
velnLlclnco anos y es del puebllLo Loledano de La 1orre de LsLeban Pambrán. Pa cumplldo su
Lercer ano y espera ser llcenclado. un Llro en el vlenLre slega ese derecho. SlnLlendose herldo
de muerLe, coge su fusll y se parapeLa Lras unas pledras. A sus carlaconLecldos companeros les
plde que se vayan, «que el segulrla haclendo fuego para proLegerles la reLlrada»
[376]
.
Þasan los ulLlmos de Afrau. Los canoneros envlan sus boLes. vara de 8ey auLorlza una
ulLlma carrera. Se salvarán clenLo LrelnLa (cuarenLa de ellos herldos) de clenLo seLenLa y nueve.
ALrás queda un cabo con el vlenLre desLrozado, Lumbado en el camlno y apunLando al enemlgo,
que se le echa enclma. Le concederán la Laureada en [unlo de 1922.

Ro/ue de *enerala en Eador $ confusión en Felu(n

Ln nador, la noche del 23 de [ullo, el LenlenLe lresno, que esLaba acarreando munlclones a
«la lglesla nueva», para alll parapeLarse con oLros guardlas, ve llegar una columna de arLllleros
«en esLado lamenLable», el oflclal al mando le comenLa «que en el camlno se le habla quedado
la mayor parLe de su fuerza, rendlda, herlda, y algunos muerLos a pedradas»
[377]
. Al ver esas escenas, los veclnos plden fuslles para hacerse fuerLes en la lglesla. no se los
dan, porque «no los habla». Ls menLlra. Armas y munlclones hay. Þero las van a quemar. ?a de
madrugada, «Locaron llamada desde el campamenLo de la 8rlgada».
LsLe Loque de generala -«repeLldo» preclsará Þlcasso- y que ha ordenado Þardo Agudln,
servlrá a los merodeadores rlfenos de oporLuna «senal para lanzarse al robo, saqueo e
lncendlo»
[378]
. Ln una desbandada más, lresno logrará rescaLar «a sesenLa y nueve lndlvlduos» que,
unldos a los decldldos a quedarse, formarán una escuállda guarnlclón de clenLo sesenLa y
cuaLro defensores, de ellos, Lrece oflclales. Se renunclará a la lglesla forLlflcada por lresno,
ellglendose la fábrlca de harlnas. AnLes, Þardo Agudln mandará sacar del depóslLo «cuarenLa
ca[as de munlclones y unos clenLo velnLlLanLos fuslles que, con la bandera de la 8rlgada, pudo
mandar a Melllla en un volqueLe»
[379]
. Luego ordenó lncendlar el barracón y volar las munlclones. Las envladas y las voladas
falLarlan en la defensa de nador.
Ln Zeluán se sublevará el 1ercer escuadrón de 8egulares, escapando un cenLenar de
hombres, Lras Lener «caLorce muerLos» en una refrlega con los efecLlvos leales en la alcazaba,
de la que Lomarla el mando el caplLán Carrasco. A unos cuaLroclenLos meLros de esLa poslclón
se enconLraba el aeródromo, donde Lenla su base la unlca escuadrllla con la que conLaba
SllvesLre. Clnco aparaLos en regular esLado, más oLro lnservlble, ba[o el mando del caplLán de
lngenleros Þlo lernández Mulero. Ll aeródromo Lenla «Lres sargenLos y cuarenLa y Lres
soldados» para su defensa, y a ellos se agregaron LrelnLa [lneLes de AlcánLara, más Lres
oflclales: el LenlenLe MarLlnez vlvancos y los alfereces MaroLo y MarLlnez Canadas.
CuaLro plloLos y Lres observadores eran los efecLlvos de la escuadrllla de Zeluán. Los
oflclales, a dlarlo, duermen en Melllla. uno solo quedaba de servlclo en el aeródromo. ? sl habla
emergencla, la norma era esLa: «Ln caso de alarma deblan acudlr Lodos a Lomar el auLo para
lncorporarse a Zeluán.».
[380]
lernández Mulero habla reclbldo avlso, en su casa de Melllla, del alferez MarLlnez
Canadas, desplazado en un cocbe tóplJo. Ll alferez -segun declarará su caplLán- venla a
comunlcarles que dos oflclales, Arlzón y 8ueda, «querlan quedarse a dormlr en el aeródromo».
lernández Mulero conLesLa que «no convenla se quedasen alll para no sollvlanLar a la Lropa».
Þlcasso no comprenderá aquel vla[e por «Lan fuLll ob[eLo»
[381]
. 1odo parece lndlcar que MarLlnez Canadas ha vla[ado hasLa Melllla para consulLar a su
caplLán que hacer con los avlones: llevarlos a nador o a Melllla. nada se declde a esas horas
-sels y medla de la Larde del 23 de [ullo-, y los avlones se perderán.
Þasadas dos horas, lernández Mulero logra, al fln, comunlcar con el aeródromo. ? dlcLa
una orden memorable a sus plloLos, que Þlcasso resume asl: «Ln vlsLa de la absoluLa
Lranqullldad que relnaba, auLorlzó a los oflclales de la escuadrllla para ba[ar a la plaza el que
qulslera.»
[382]
lernández Mulero adu[o que «como no Lenla órdenes de hacer servlclo el 23 por la Larde,
de[ó llberLad (a sus oflclales) para que lo hlclesen o no». La Jemoctoclo mlllLar se ha
ensenoreado del 8lf espanol, prlmero en el lzzumar y luego en Zeluán. Þero en 8uhafora se
voLó al reves: por la dlgnldad y la responsabllldad.
?a de noche, lernández Mulero «supo LlroLeaban el aeródromo»
[383]
. Se queda en la Comandancla Ceneral «hasLa las 3 de la madrugada». Luego sale en su
coche hacla nador, «no pudlendo pasar de la 2» caseLa». A Lres kllómeLros de Melllla.
CLro LesLlgo, el Lamblen caplLán y avlador, !ose Carcla Munoz, LesLlflcarla que para el 22
de [ullo esLaban ordenados dlversos «vuelos de reconoclmlenLo y bombardeo, pero al
enLerarse de los sucesos (en Annual) se de[ó sln efecLo la orden».
[384]
? el sábado 23, en una acclón que reunlrla Lodos los avlones dlsponlbles, lernández
Mulero bombardeará 8en 1leb -ya lncendlado por Lobo y los suyos-, acclón por la que se le
concederá, en 1923, la Medalla MlllLar. Ll caplLán, Lras aLerrlzar, «regresó a Melllla sln esperar
llegasen Lodos los aparaLos»
[383]
.
Ln su conLundenLe declaraclón anLe Þlcasso, Carcla Munoz se que[ará de que «el caplLán
Mulero no se hlclera acompanar de los demás oflclales cuando en la madrugada del 24 LraLó de
llegar a Zeluán», pues sólo el [efe de la escuadrllla dlsponla de auLomóvll. ? en cuanLo al fallldo
vla[e de lernández Mulero, dlrla del mlsmo que «lo cree una preLerlclón», pues le consLaba que
«el camlno a nador esLuvo llbre hasLa las ocho y medla de la manana».
[386]
? el Lren de las sleLe Lamblen llegó a nador.
Ln su descargo, lernández Mulero manlfesLarla que «aun cuando los oflclales hubleran
esLado en el aeródromo no hubleran podldo salvar los aparaLos». Þasmoso e[erclclo de
anLlclpaclón a los hechos, que de[aba en peslmo lugar la volunLad combaLlva y la
profeslonalldad de sus hombres.
[387]
Los avlones, sln plloLos, fueron quemados por los rlfenos.

Dn capit(n en la cuesta de Arruit $ una pelea entre 0efes

uuranLe cuaLro exLenuanLes [ornadas, navarro y los suyos permanecleron en 8aLel,
someLldos a conLlnuo popoeo del enemlgo. Ll mlercoles 27 de [ullo, navarro declde adelanLar
su aLurdlda columna hasLa la cercana 1lsLuLln. Þero el agua del al[lbe se agoLa en pocas horas y
declde dar el salLo hasLa ArrulL, dlsLanLe caLorce kllómeLros. van a mandar la reLaguardla dos
oflclales de lngenleros, los caplLanes lellx Arenas y !esus Agulrre CrLlz de ZáraLe.
Ambos han reallzado un acLo de valor el marLes 23, en 1lsLuLln, al lncendlar unos almlares
de pa[a, desde donde los fuslleros rlfenos abaLlan a los espanoles. CLra gesLa a lo Cascorro.
Agulrre habla formado una flla de buenos Llradores, y enLonces Arenas, «acompanado del
soldado CallxLo Arroyo y un cabo», de ple los Lres sobre la llnea que barrlan los fuslles rlfenos,
«llevó hasLa ocho bldones de peLróleo, que le fue enLregando Agulrre desde el parapeLo,
prendlendo fuego al almlar que, al poco raLo, ardla por compleLo». 1amblen lncendló «ocho o
dlez cadáveres que produclan un hedor grande»
[388]
.
Ll vlernes 29 de [ullo, Arenas y Agulrre van de los ulLlmos, vlgllando a los rezagados y
sosLenlendo consLanLe LlroLeo con los harquenos. Los dos caplLanes se deflenden con fuslles.
Arenas lleva una mano vendada, por las quemaduras sufrldas en su gesLa lncendlarla. Al llegar
cerca de ArrulL, se encuenLran rodeados, y la columna, «que avanzaba ya muy presada por el
enemlgo», con ellos. La lucha se generallza, pues «se combaLla por los cuaLro frenLes». Agulrre
ve caer, herldo, a uno de sus alfereces, MaroLo. ? con el al hombro y el fusll en la mano, «enLró
con los resLos de su genLe»
[*]
. Arenas queda solo, enLre los canones.
La unlca baLerla que quedaba, la de 8lanco, va a perderse. Culere su caplLán defenderla,
pero sus soldados le arrollan. ? surge Arenas, que deflende esos canones como sl fueran su
vlda.
lellx Arenas Caspar es un espanol carlbeno, nacldo en ÞuerLo 8lco el 13 de dlclembre de
1891. Su padre, lellx Arenas Lscolano, es caplLán de ArLlllerla. 1ras su paso por la Academla en
1oledo, ha ldo a Cuadala[ara, para formarse en lngenleros y queda agregado al Servlclo de
AerosLaclón, ya en 1911. Arenas es un gran Lecnlco -ha mane[ado globos, ha cursado esLudlos
en la Lscuela Superlor de Cuerra (con excelenLes noLas), y domlna la Lopografla y la
Lelegrafla-, y es un volunLarlo permanenLe. nlngun compromlso le deLlene. Su hermano
lranclsco, LenlenLe en la columna de Zoco el 1elaLza, ha muerLo en esa reLlrada, pero el nada
sabe y nada sabrá. !efe accldenLal en 1lsLuLln, se ha hecho alll con el mando y con el e[emplo,
frenLe a LanLos huldos.
Ll caplLán se deflende.a la desesperada, su mano quemada le lmplde mane[ar el
mosqueLón. Los rlfenos, admlrados de su reslsLencla, deLlenen el acoso. PasLa que uno de ellos
se aLreve, y, ponlendole en la cabeza un fusll, lo maLa.
varlos oflclales -los LenlenLes Calderón y Sánchez, enLre oLros-, al enLrar en ArrulL,
pedlrán a navarro, a grlLos, la Laureada para Arenas. Le será concedlda en novlembre de 1924.
Los rlfenos cogen esos canones, los reLrasan a brazo -para ponerles fuera del alcance de
una poslble sallda espanola-, esLudlan sus mecanlsmos y abren fuego. una de sus prlmeras
granadas desLrozará al caplLán 8lanco, el gran peleador del lgan, muerLo por su propla baLerla,
la que no le de[aron rescaLar.
Ln la mlsma cuesLa mueren dos hermanos, los Carcla MarLlnez: ModesLo y vlcLor, ambos
oflclales medlcos.
navarro se ha quedado sln columna y casl sln [efes: en la enLrada a ArrulL han muerLo los
LenlenLes coroneles Álvarez del Corral y Þlqueras. Aun Llene a Þrlmo de 8lvera y a Þerez CrLlz.
Ll [efe de San lernando ha hecho los caLorce kllómeLros de reLlrada a ple, recorrlendo
arrlba y aba[o la desvenLrada columna, alenLándola y ordenándola. 1lene clncuenLa y sleLe
anos. Al llegar a ArrulL, «sedlenLo y afónlco», se slenLa en el suelo, acalambrado. no acaba de
hacer Lal cosa cuando reclbe avlso de que el general le busca. Þerez CrLlz resumlrá asl su
reacclón: «Mls plernas no me obedecen, el recado me carga, y respondo que no puedo lr.» Ll
que vlene a buscarle es el proplo navarro, «muy mal lmpreslonado», con el desagrado paLenLe
en su rosLro. Ll LenlenLe coronel, al olr la orden (que desconocemos), se revuelve: «lmposlbles
no, y menos de esa manera.» Þero frenará «sus arranques de rebellón». Þerez CrLlz recordará
los «o[os fulmlnanLes» de navarro.
[389]
Ln ArrulL hay cercados 3.017 hombres. ? la cuenLa de los vlveres dlsponlbles es esLa: 109
llLros de acelLe, 23 sacos de arroz, 3 de cafe, 228 de cebada, 10 de garbanzos y 16 de [udlas.
Más los caballos de AlcánLara y los mulos que se puedan comer.

Alfonso X i%a*ina /ue :eren*uer ,ace lo /ue de)e

Ln Melllla, el 28 de [ullo, no hay un solo avlón. Ln el Plpódromo, al fln movlllzados por una
orden que deberlan haber reclbldo una semana anLes, clenLos de soldados llmplan de pledras
las plsLas. Al dla slgulenLe, sábado 29, llega, desde Cranada, el prlmer refuerzo aereo. un 8rlsLol
plloLado por el caplLán Manzaneque, con el caplLán Carrlllo como observador. Ambos oflclales
«por la Larde, hacen un vuelo de observaclón buscando la columna del general navarro»
[390]
. La encuenLran en ArrulL, cercada y reslsLlendo. Ll 8rlsLol regresa, comunlca la noLlcla y
vuelve a despegar. Sus LrlpulanLes llevan «un saco con chocolaLe y galleLas, clnco grandes panes
y un paqueLe de velnLe kllos de munlclones».
[391]
Ll vla[e son cuarenLa mlnuLos de lda y vuelLa. Carrlllo y Manzaneque harán Lres vuelos ese
mlsmo dla.
Lse 29 de [ullo, enLerado Alfonso xlll «de que exlsLe comunlcaclón con la columna
navarro», pasa a Lza un mensa[e de allenLo para los cercados. Þero alerLado por la negaLlva de
8erenguer a reclblr refuerzos aereos, el 8ey le recuerda ese lmperaLlvo de socorro, en el que
supone bo peosoJo el general, y que lmaglna que esLá cumpllendo: «Al proplo Llempo, S. M.,
en su noble esplrlLu, pregunLa sl v. L. cree poslble aprovlslonar aquella columna en munlclones
y vlveres por aeroplano, blen seguro de que v. L. ya habrá pensado de anLemano lo que puede
hacerse y la manera de reallzarlo. AfecLuoso saludo.»
[392]
Alfonso xlll no sabe que un solo avlón vuela sobre ArrulL. Cuando podla haber velnLldós
(caLorce en ?ebala y ocho en Madrld). Carrlllo y Manzaneque slguen con su esfuerzo cuaLro dlas
más, Llempo suflclenLe para haber organlzado una escuadra aerea y bombardeado los canones
capLurados. Ln lugar de bombas sobre sus enemlgos, a los cercados se les mandan munlclones
- que se desLrozan- o comlda que se plerde, «al caer en Lerreno baLldo»
[393]
.
Carrlllo y Manzaneque perseveran: slguen lanzando panes, laLas de carne, paqueLes de
medlclnas, carLuchos de fusll y barras de hlelo. 1odo envuelLo en sacos y desLrozándose al caer
aba[o. no lmporLa el desLrozo sl son barras de hlelo. A por ellas corren decenas de hombres y
no pocos mueren ba[o las balas rlfenas. Los que vuelven, enLregan una parLe a los herldos, oLra
a los companeros, quedándose con «un pelllzco de hlelo para remo[ar la boca».
[394]
Ll mlsmo Manzaneque observa que «las Lropas sallan a recoger los sacos de pan y no los
de munlclones», lo que parecla sugerlr falLa de moral en las Lropas. Ls sólo pragmaLlsmo.
Manzaneque, lnLranqullo, efecLua una prueba: se eleva con su avlón sobre el Plpódromo y de[a
caer un saco repleLo de carLucherla. LnLonces se comprueba que «los carLuchos se aplasLaban y
quedaban lnservlbles»
[393]
. Agoblado, el avlador dlsena un pequeno paracaldas para frenar el descenso, más un
embala[e que amorLlgue el golpe conLra el suelo. vuelve a elevarse sobre Melllla y lanza su
carga experlmenLal: las munlclones quedan lnLacLas. Þero el Llempo se acaba.
Los rlfenos lnslsLen en su acoso arLlllero, pues en un solo dla dlsparan clenLo caLorce
proyecLlles. uno de ellos lmpacLa en la enfermerla, maLando a dleclsels herldos. Ll vlernes 31,
8erenguer manda un hello-grama a navarro donde le dlce: «1engo lnLeres en saber sl con
pequeno abasLeclmlenLo por aeroplano, que lnLenslflcare pasado manana, que llegarán
aeroplanos de 1eLuán, puede segulr sosLenlendose.»
[396]
Þerez CrLlz recordará los avlLuallamlenLos del 30 de [ullo: «Pemos recogldo un saqueLe
que conLlene LrelnLa paneclllos y se dan a los herldos, un LroclLo a cada uno.»
[397]
Mueren los hombres de hambre, de meLralla o de enfermedades. ? nl enLerrarles se
puede. Los cercados sólo Llenen «dos plcos y una pala»
[398]
. Con esos uLlles hubo que «hacer fosas para enLerrar el promedlo de velnLlclnco
cadáveres dlarlos, sacándose los anlmales muerLos fuera de la poslclón, con grandes pellgros»
[399]
.

Socorros sin sustancia $ ra3ona%ientos oficiales afines

A las 08.40 horas del 2 de agosLo, llegan, desde 1eLuán, clnco aparaLos ue Pavllland,
plloLados por el caplLán 8uruaga, los LenlenLes Pldalgo y MaLeo, y los sargenLos Carplo e
lgleslas, y como observadores «al comandanLe AymaL y los LenlenLes Camacho, 8ellod,
Conzález y valdes»
[600]
. Pan Lenldo que pasar }dlez dlas! desde la muerLe de SllvesLre, para que 8erenguer se
declda a movlllzar una parLe de su luerza Aerea en Marruecos.
Lsas Lrlpulaclones, algunas procedenLes de Larache, se han unldo, el dla anLes y en 1eLuán,
en una comlda «con el ob[eLo de despedlr a los companeros a qulenes, en vlrLud de sorLeo, les
ha correspondldo marchar a Melllla»
[601]
. Los avlones han volado con suma prevenclón, cosLeando el 8lf. ?a lo largo de esa ruLa
-unos LresclenLos kllómeLros-, se han allneado los canoneros, dlspuesLos al rescaLe por sl
alguno cala al mar.
ArrulL Llene sus refuerzos, sels aparaLos -dos de los cuales van a desLrozarse en sendos
aLerrlza[es-, conLando el de Carrlllo y Manzaneque. LnLre Lodos, reallzan cuaLro vuelos el 2 de
agosLo, nueve el dla 3, nlnguno el 4 de agosLo, aunque los avlones sobrevuelan Zeluán y la
8esLlnga, cuaLro más el vlernes 6, sels al dla slgulenLe, nueve el domlngo 7, sólo Lres el dla 8, y
clnco el marLes 9, el Jlo flool. Ln LoLal, LrelnLa y ocho salldas.
[602]
Los avlones pasan, Llran sus fardos y aclerLan una vez de cada Lres. Los slLlados se
desesperan, los rlfenos se aprovechan y, a voces, se mofan: «}Þá[aros de Coberno Llran pan al
moro!», grlLan.
[603]
Þor la noche, una LorLura peor. Los slLlados oyen replcar la campana de la esLaclón,
mlenLras sus nuevos duenos «sllban parodlando la locomoLora y, rlendo y grlLando como chlcos
Lravlesos, nos lnvlLan a Lomar el Lren para Melllla»
[604]
.
nadle bombardea los canones perdldos. LnLre ellos, la pleza asenLada en una loma, «mll
meLros» al noresLe de la poslclón, dlsLancla que preclsará Þlcasso en su mapa auLógrafo.
[603]
Lza querla socorrer ArrulL, sln Lener sugerencla alguna que ofrecer, y 8erenguer,
Lenlendola ya y preclsa, no se aLrevla. Ll alLo comlsarlo, con sus precauclones e lndeflnlclones,
acabó conLaglando al mlnlsLro -de por sl procllve a esLos cootoqlos- que hablarla asl el 27 de
[ullo: «Comprendo y comparLo sus cauLelas respecLo de los avances, deblendo sacrlflcarlo Lodo
a la segurldad de la plaza y evlLar cualquler quebranLo mlllLar.»
[606]
8len claras quedaban expuesLas las razones del abandono de ArrulL. 8erenguer y Lza sólo
Llenen mledo de perder Melllla. Lo demás, lncluldos Lres mll hombres, debe sacrlflcarse. La
caplLulaclón se prepara. uesde Melllla y desde Madrld.
Ll 31 de [ullo, a las 20.13 horas, 8erenguer dlrla a Lza que habla auLorlzado a navarro
«para segulr conducLa que dlcLen clrcunsLanclas»
[607]
. ? es que en su despacho a navarro -de qulen reclbla avlsos de agoLamlenLo
lnmlnenLe-, 8erenguer le daba ya plenos consenLlmlenLos: «Le auLorlzo para adopLar
resoluclones que propone u oLras que de momenLo esLlme oporLunas, recomendándole
unlcamenLe LraLe reLener rehenes y oLras garanLlas análogas, que ale[en Loda poslbllldad de
Lralclón.».
[608]
nada podla haber más aleaLorlo en el 8lf espanol, hundldo en aquella Jettoto vlslqótlco,
que ale[ar «Loda poslbllldad de Lralclón». Þero 8erenguer cree en ello. ? Lza responde: «Claro
es que da pena Lener relaLlvamenLe cerca a navarro y no poder reallzar un esfuerzo que serla
Lan proplo de nuesLra hldalgula, pero el pals se hará cargo de la lnmensa responsabllldad que
asumlrlamos de compromeLer algo que fuera susLancla.».
[609]
Ll campo del Plpódromo esLá llmplo, con sus Lrlgales reclen segados. Þero sels avlones no
pueden ganar una guerra. 8odolfo vlnas dlrá que «sl ahora hublera en esLe campo de mles
reclen corLada velnLe aparaLos, la columna navarro, que reslsLe, y los bravos defensores de
Zeluán y nador, que no plensan rendlrse hasLa que mueran, Lendrlan los medlos necesarlos
para aguardar a las columnas...»
[610]
. vlnas escrlbe anLes de los desasLres.

:atalla entre %inistrosP ar%as ele*idas $ despreciadas

MlenLras la columna navarro permanece asedlada en ArrulL, en la prensa madrllena esLalla
una agrla polemlca enLre el general Zuque, ex mlnlsLro de la Cuerra con 8omanones, y el
vlzconde de Lza, a punLo de cesar.
Luque, desde las páglnas de íl 5ol -donde flrmaba con su seudónlmo «A de Lle»-,
denuncló a Lza por despreclar la adqulslclón de una gran parLlda de maLerlal de guerra
brlLánlco «a buen preclo». Luque deflnla la operaclón -la que el vlzconde oculLase a SllvesLre y
8erenguer- como «perLurbaclón cerebral» del mlnlsLro, una acclón que de[aba al L[erclLo y a
la naclón «sln oLro recurso que encomendarnos a la ulvlna Þrovldencla, para que se aplade de
nuesLra lnsensaLez y nos salve».
ComeLerla Lza el error de darse por aludldo en La ípoco, dlarlo conservador. Ll mlnlsLro,
en su poco madurada repllca del 2 de agosLo, llegarla a conslderar al maLerlal rechazado de
«puro ensayo», dlclendo que se LraLaba «Lan sólo de canones de Lrlncheras, unos LracLores y
parques de lnLendencla con algo de Sanldad», lo que le llevaba a lnLroduclrse en un asombroso
error: «La lnslgnlflcancla de esos ob[eLos en relaclón al problema de Marruecos es noLorla.» Þor
sl no fuera basLanLe desaLlno, reLaba a Luque a que «hablase con preclslón en sus
aflrmaclones»
[611]
.
La repllca de Luque a Lza de[ó a esLe slLuado en la más elemenLal de las lncompeLenclas
mlllLares, pues lo que el vlzconde deslgnaba como «ob[eLos» sln slgnlflcancla, eran los
afamados morLeros SLokes de 81 mm, el arma más efecLlva -[unLo con la ameLralladora-en la
guerra de ^M-^^. ue ella dlrla Luque «que dlspara un proyecLll con un kllogramo de exploslvo,
con un alcance de noveclenLos clncuenLa meLros, que produce un cráLer de Lres meLros de
dlámeLro por uno de profundldad, capaz de enLerrar a unos cuanLos moros [unLos, pudlendo
lanzar hasLa LrelnLa y dos proyecLlles por mlnuLo». Al desconoclmlenLo del valor de aquellas
armas, unla Lza la lncompeLencla de no darse cuenLa de la slLuaclón del e[erclLo. Cuedaba
demosLrada su lnvalldez como mlnlsLro, y la lmprudencla de qulen, como uaLo, le habla
promovldo a Lal rango.
AnLe la lmpavldez lgnoranLe de Lza, Luque se mosLrará sarcásLlco. Þor ello proporclonó a
su oponenLe un buen slmll de lo que era un morLero de campana y su preclo: «Ls sólo un
senclllo Lubo de acero, y su cosLe, qulnlenLas peseLas.» Como colofón, el general hacla publlcos
los nombres de los oflclales superlores que componlan la Comlslón de Compras de ArmamenLo
-generales Carcla Moreno, Munoz Cobos y vlllalba-, sln omlLlr el numero de esas armas, su
desLlno flnal (Marruecos) y sus munlclones: «72 arLefacLos para las unldades de lnfanLerla»,
más oLros 318 morLeros «para las poslclones» y «velnLe mll proyecLlles».
LnLre el formldable con[unLo, apareclan proyecLlles lncendlarlos, llumlnanLes y fumlgenos
por mlles, y hasLa 3.123 granadas, «para formar panLallas de humo con las que se puede
proLeger una reLlrada», en sarcásLlca preclslón de Luque.
A ello se sumaban 130 esLaclones de radloLelegrafla (1SP), cuando ya no quedaba nlnguna
al haberse perdldo la de SllvesLre en Annual, 373 Lelefonos de campana, con 143 cenLrallLas, 80
boLlqulnes de baLallón, 100.000 paqueLes de cura, 300 Llendas cónlcas, 70 Llendas-hosplLales,
46 equlpos de deslnfecLaclón de ropa y 12 para esLerlllzaclón de agua, 17 ambulanclas y 4
laboraLorlos auLomóvlles de radlografla, «para hacer radloscoplas en pleno campo de baLalla»,
pues, en posLrer sarcasmo de Luque, «hoy da pena el pensar que, en Áfrlca, un medlco Lenga
que buscar un proyecLll alo[ado en el cuerpo de un hombre».
Ll general no dlo resplro al arlsLócraLa, pues le recordó que la compra de ese maLerlal de
guerra esLaba aprobada en Conse[o de MlnlsLros por el proplo Allendesalazar, apoyada por los
LlLulares de Paclenda (8ugallal) y LsLado (Lema). Þor sl fuera poco, el general deLallaba que la
adqulslclón, valorada en ocho mlllones de peseLas, «cuando las llbras esLerllnas esLaban a
dleclnueve peseLas», se hacla ya lnasequlble, al slLuarse el camblo a velnLlocho peseLas por
llbra. ? senalaba, mordaz, que la dlferencla resulLanLe (más de Lres mlllones) se debla a «la
demora del senor vlzconde». Luque lnclula desaflanLe aposLllla: «Ll maLerlal espera en
lnglaLerra.».
[612]
Aquellos ocho mlllones, aprobados en Conse[o pero no desembolsados, fueron los peores
dlneros que se ahorró el alfonslsmo gubernamenLal. Ln esa mlserable economla enLerró su ya
poca lnLellgencla colonlal y enLre nueve y dlez mll vldas. Más la supervlvencla del reglmen.
Ccho mlllones por una Monarqula. un poco menos de la doLaclón anual que perclbla el 8ey.

9os rendicionesP una sin perdón $ la otra sin ra3ón

Ln Zeluán, Carrasco y lernández se deflenden. Lo mlsmo hace o potece poe boce Þardo
Agudln en nador. 8erenguer Lendrá hacla el LenlenLe coronel palabras Lan duras como las
slgulenLes: «no se vlo en Loda la acLuaclon de esLe !efe nlngun deLalle de volunLad de sacrlflclo
por la ÞaLrla.»
[613]
Ll alLo comlsarlo no sólo Lenla razón, slno que esLaba sobrado de pruebas. 1odas esas
prlsas por prlvarse de munlclones -envlar cuarenLa ca[as de munlclones a Melllla, quedándose
con sólo ocho-, por refuglarse en la fábrlca de harlnas sln proveerse de vlveres «de los que
habla abundancla en las Llendas del poblado», y ese prlmer mensa[e de socorro, que llevarla a
nado, «con gran alLrulsmo y valor»
[614]
, el soldado lsmael Munoz, y en el que Þardo Agudln pedla ayuda «por ser caso de
conclencla»
[613]
. Con demanda too poco mllltot, ya sabla 8erenguer qulen esLaba al mando en nador.
Sln embargo, el mlsmo 8erenguer darla -el 26 de [ullo, a las 18.30 horas-, un plazo
equlvoco para el socorro, que lo hacla parecer lnmlnenLe: «Lspero no Lardar dos dlas en lr y
convlene que reslsLa.»
[616]
Þor enLonces, el dlarlo A8 C LlLulaba con enfasls: «Ln la zona de Melllla me[ora la
slLuaclón. Ll general 8erenguer qulere que el pals sepa Loda la verdad.».
[617]
un noLable rlfeno, Aomar 8en Mohammed 8en Abdalá, propondrá a 8lquelme «lr con
dosclenLos lndlgenas de lra[ana en auxlllo de nador». Ll coronel, admlrado de Lal prueba de
lealLad y cora[e, declde comunlcársela a 8erenguer. nunca debló haberlo hecho, pues fue
Aomar a Melllla, con el encargo de lnformar prlmero al comandanLe Lopera -[efe de la Cflclna
CenLral lndlgena-, y de seguldo, la decepclón, pues «el ofreclmlenLo no fue acepLado»
[618]
. Aquellos dosclenLos rlfenos, llegados con lanchas gasollneras por Mar Chlca, hublesen
podldo rescaLar a la genLe de nador, dado que, enLre el muelle de la fábrlca de harlnas y la mar
llbre, sólo habla «clen meLros a lo sumo»
[619]
.
8erenguer Llene que aLacar, romper el frenLe, suponlendo que pueda llamarse asl la flulda
reslsLencla que ofrece la botko por delanLe de nador. ClerLo es que la fuerza rlfena se apoya
en un flanco Lemlble, pues el Curugu es suyo.
Ll pals crela que el Curugu eto espanol. Ll Coblerno era el más convencldo. ? Lza, el unlco
con dudas. Þues el 2 de agosLo, acabando una conversaclón Lelegráflca con 8erenguer, le dlce:
«Þor clerLo, que me hablaron (unos avladores) de un campamenLo que hablan vlsLo en una de
las garganLas del Curugu, y que suponlan enemlgo, lo cual no parece veroslmll, esLando
ocupado Lodo el Curugu, supongo que lncluso los plcos ulLlmos de kol-La y 8asbel.» ? llega la
respuesLa, demoledora, del alLo comlsarlo: «Ll Curugu no esLá ocupado, nl yo me he referldo a
el en nlnguno de mls parLes.».
[620]
Ll mlnlsLro poeJo Je pleJto, y el Curugu en manos rlfenas.
Ll Curugu se habla perdldo por una lnconceblble dlspllcencla. Ll kald Aomar 8en
Mohammed -el mlsmo que propuso llberar nador- no habla quedado desanlmado, pues a
8lquelme le harla el ofreclmlenLo de «reunlr hasLa mll dosclenLos cabllenos para ocupar Pasdu,
en el Curugu, en evlLaclón de que la botko lo hlclera». 8lquelme se Leme lo peor, pero no
puede hacer caso omlso del escalafón. nuevo reenvlo de Aomar a la plaza para lnformar a
Lopera, nueva consulLa a 8erenguer e ldenLlco resulLado, pues «los ofreclmlenLos no fueron
acepLados por los pellgros que pudlera enLranar el aprovlslonamlenLo»
[621]
.
Ln nador, la defensa prosegula, verLebrada en Lorno al equlpo de guardlas clvlles
-Almarcha, Lozano- que mandaba lresno. Þero Þardo Agudln habla reclbldo ya carLa del
LenlenLe lbarrondo, [efe que habla sldo del forLln de lmarufen, en la que se le pedla a el y a los
suyos «enLregar la fábrlca sl querlan conservar la vlda», el LenlenLe coronel repuso que «por lo
avanzado de la hora no se podla enLrar en negoclaclones, clLando a los [efes moros para el dla
slgulenLe (1 de agosLo)»
[622]
. CLro oflclal, el caplLán !lmenez CrLoneda, supervlvlenLe de ?ebel uddla -próxlma a
lnLermedla A-, lnlclaba una segunda medlaclón desde Melllla.
8erenguer, enLerado de esos parlamenLos de rendlclón, avlsó por hellógrafo a Þardo
Agudln que «será muy convenlenLe demorar en sels o sleLe dlas» esas conversaclones
[623]
, pues ese era el nuevo plazo en el que pensaba auxlllarle. Aquello decldló a Þardo Agudln.
Ln el medlodla del 2 de agosLo se comunlcará a 8erenguer que «se vela venlr un grupo por la
carreLera de nador, con bandera blanca». Lran los 136 supervlvlenLes de nador. Su [efe volvla
con ellos, «caplLulado sln aguardar al Lermlno de las negoclaclones que el AlLo Comlsarlo
segula». La derroLada fuerza llega al ALalayón, y a Þardo Agudln, anLes de que suba a su coche y
slga vla[e a Melllla, le dlce el caplLán !lmenez: «A ml me deben usLedes el haber salldo con vlda
de ahl.»
[624]
Ln esas horas, y en Zeluán, se consuma una gran Lragedla.
Ll aeródromo ha sldo el prlmero en caer, falLo de agua y de munlclones. Culnce cadáveres
de [lneLes de AlcánLara rodean la poslclón, y de los qulnce resLanLes, sólo uno sobrevlvlrá.
Manuel MarLlnez vlvancos enLrega la poslclón y salva la vlda en dlflclllslma suerLe, pues sus
hombres, luego de enLregar las armas, cuando ya marchan hacla nador, creyendolo aun
espanol, son rodeados por los rlfenos, que van Lras ellos «maLando a Lodos a Llros y gumlazos,
logrando pocos escapar»
[623]
.
Ln la alcazaba, el flnal llega el 3 de agosLo. Carrasco ha perdldo un cenLenar de los casl
cuaLroclenLos defensores que, con el y lernández, se parapeLaron en la anLlgua forLaleza de Ll
8oghl. Ln la defensa se ha producldo un hecho lnfame: el auxlllar de lnLendencla, !ullo
LeomparL Cesar, Lras acaparar buena parLe de los vlveres, «luego lo vendla a los soldados»
[626]
. ? se esconderá hasLa el agua, pues uno de los raros supervlvlenLes, el soldado !uan
Cámez Crla, enconLrará «Lres grandes bldones llenos el dla de la evacuaclón»
[627]
. LeomparL morlrá en la evacuaclón, que conclulrá en un aLroz aseslnaLo colecLlvo.
AnLes de caplLular, Carrasco ha accedldo a que «salleran de la alcazaba más de clncuenLa
moras con nlnos, de las famlllas de los pollclas»
[628]
. Los slLladores, enLre los que se enconLraban varlos soldados de su anLlgua mlo -la que
abandonó en ArrulL-, le de[an sallr. LsLá condenado, y sln duda lo lnLula. Su companero,
lranclsco lernández Þerez, sale Lamblen. Lleva con el su fama de oflclal prudenLe y amlgo de
los moros. no le proLegerá en nada. Carrasco ha pacLado la rendlclón con «Pammu hl[o y con la
harka de 8en Che-lal». A velnLe meLros de la puerLa, Carrasco y lernández son aparLados. Al
prlmero lo lnsulLan, golpean, ve[an y LorLuran -meLlendole Lrapos en la boca-. Luego lo
LlroLean y queman su cuerpo. no se sabe sl fue lernández ese «oflclal de la Þollcla» al que,
«despues de desnudarlo, le abrleron con una gumla el vlenLre». Muchos de los soldados fueron
llevados al corral de La lna, y despues serán fusllados, colgados de los muros y quemados. ue
ese maLadero logrará sallr, en un desesperado esfuerzo de supervlvencla, !uan Cámez, que
relaLará en Melllla su odlsea. Algunos de sus companeros escaparán porla carreLera a nador,
pero alll esLaba «Pammu, el de Segangan, con genLe a caballo», que «los perslguló en un radlo
de cuaLro kllómeLros, aseslnando a los que pudo alcanzar»
[629]
.
Ln el ALalayón, los rendldos de nador reclben órdenes de guardar sllenclo y de esperar.
lormados de cuaLro en fondo escuchan a un gesLlculanLe LenlenLe coronel. Ls Mlllán AsLray,
que les advlerLe de que «dará un casLlgo durlslmo a qulen de ellos cuenLe lo que les ha
sucedldo o de deLalles que lo expllquen». Mlllán les ordena marchar, «marcando el paso, hasLa
el Lren», al que suben acobardados y enLrlsLecldos, pensando que los van a fusllar. Ln la crónlca
del llbetol, la humlllada Lropa es descrlLa asl: «no quleren que se les hable. no quleren declr
nada.».
[630]

=arado0as, %artirios $ o)0eciones de :eren*uer

Ll 2 de agosLo, 8erenguer lnforma a Lza de una lnlclaLlva rompedora en el. un plan para
salvar a la columna navarro. Lza lo escucha sln darle la prlorldad absoluLa que merece.
Se LraLa de una vasLa operaclón de flanqueo sobre el dlsposlLlvo rlfeno, desembarcando
fuerzas en la 8esLlnga, para, Lras amagar una embesLlda por Zoco el Arbáa, con «una brlgada y
la acclón de dos reglmlenLos de Caballerla», lanzar el aLaque declslvo: «...será el momenLo de
abordar por aqul nador, para dar la baLalla a los conLlngenLes alll reunldos». Ls un plan
perfecLo, dado que se aLaca al enemlgo por deLrás, y cuando esLe reLlrase fuerzas de su frenLe
prlnclpal, ofenslva a fondo. Aqul surge el 8erenguer lmaglnaLlvo y lóglco, dlsenando una
excelenLe ldea operaLlva que sus crlLlcos - Weyler, Luque- le acusarán de no haber prevlsLo
[amás. Þero su problema no es Lenerla, slno llevarla a la prácLlca. Þlensa hacer un LanLeo el 4 de
agosLo. Le falLarán cuaLro cosas: aLrevlmlenLo, un acorazado y dos buenos mlnlsLros.
AnLes de la prueba, 8erenguer plde el Alfooso \lll. Lo hace al dla slgulenLe de caer nador
y en la [ornada Lráglca de Zeluán. 1amblen suglere que se compren dos barcazas, «que mande
reconocer a ClbralLar, me dlcen que son muy buenas para cualquler operaclón desembarco
venclendo reslsLencla en Mar Chlca, y plden por ellas LresclenLas mll peseLas»
[631]
. no es mucho pedlr, pero !oaquln lernández Þrlda, caLedráLlco de PlsLorla del uerecho
lnLernaclonal, esLá al frenLe de la Armada como podla esLar de paseo en barca por el esLanque
del 8eLlro. no enLlende nada.
LsLe dlpuLado maurlsLa, anLlguo mlnlsLro de !usLlcla y Cobernaclón, se lmpone a Lza desde
el conformlsmo y el recelo. ? el mlnlsLro de la Cuerra, nunca menos qoetteto que enLonces,
claudlca: «Ll MlnlsLro de Marlna manlflesLa que la lda a Melllla del Alfooso \lll Lendrla
lnconvenlenLes por su porLe, aparLe oLras dlflculLades que enumera.» ue seguldo, anula la
operaclón de compra de maLerlal de desembarco, pues «Lamblen me dlce (lernández Þrlda) no
ve la necesldad de las barcazas». ? de sopeLón, aparaLoso recamblo: «A su [ulclo (el de
lernández Þrlda), podrla resolverse la cuesLlón nombrando un ConLralmlranLe que asuma el
mando de las fuerzas navales.»
[632]
no resulLa dlflcll suponer el pasmo y hasLa la lrrlLaclón leglLlma de 8erenguer. no hay
acorazado, no hay barcazas, pero puede haber oo conLralmlranLe. Þor eso repllca: «Creo que
hay equlvocaclón en no mandar el Alfooso \lll.» ? aun anade, lrónlco: «Ll envlo del
ConLralmlranLe, sln que su persona nos Lralga alguna fuerza más, no es necesarlo.» Menos
esponLáneo que SllvesLre, su repllca a Lza el 4 de agosLo equlvalla a la de aquel el 3 de [ullo:
qoótJeose ese olmltoote.
Con esLos anLecedenLes no cabe esperar nada de la acclón del 4 de agosLo sobre la
8esLlnga. ue gran operaclón, pasa a ser slmple lnLenLona, que fracasa, aunque cuesLa LrelnLa y
ocho ba[as. navarro, que ha oldo Lruenos bellcos, plde «socorro con urgencla». Ll despacho
hellográflco, vla el ALalayón, llega hasLa San[ur[o, en el puenLe del crucero cotoloño. Ll general
se lo reLransmlLe al alLo comlsarlo, a bordo esLe del CltolJo. MlenLras 8erenguer plensa en
una respuesLa, oLro haz de llamadas angusLlosas desde ArrulL logra alcanzar el ALalayón y es
capLado por un LenlenLe de 1elegrafos, CasLro. Ls navarro, qulen pregunLa «sl se le va a mandar
columna socorro». ? 8erenguer, abrumado, sólo puede envlarle expecLaLlvas de negoclaclón
con el enemlgo, de la que es emlsarlo «nuesLro buen amlgo urls 8en Sald, a qulen v. L. conoce,
para que faclllLe evacuaclón de esa columna»
[633]
.
La genLe de navarro, que aun ve los humos de Zeluán, esLá venclda. Sólo vuelan dos
avlones. Los grandes canones de la Lscuadra slguen mudos. Þerez CrLlz se pregunLará: «¸Ls que
no hay bombas nl más aeroplanos en Lspana?» ? en nombre de los cercados, lnLerpelará al
LsLado: «¸Cue organlzaclón era la nuesLra que en dlez y nueve dlas -del 21 de [ullo al 9 de
agosLo- y sln poder esLorbar el enemlgo al desembarco, no pudo salLar a la 8esLlnga una
columna y recorrer 23 kllómeLros de Lerreno llano para auxlllar a los slLlados de MonLe
ArrulL?».
[634]
Ll 31 de [ullo, 8erenguer ha presldldo una reunlón de generales que adqulere el carácLer
de !unLa. Ll nudo cenLral del encuenLro es sl se rescaLa o no a navarro. Ll alLo comlsarlo -a su
lado los generales Cabanellas, CavalcanLl (llegado ese mlsmo dla), lresneda, nella y San[ur[o,
más el coronel !ordana- no ha reclbldo de sus pares nlngun plan salvador de la slLuaclón en
ArrulL. ? Lras pasar peslmlsLa llsLa a las deflclenclas de los refuerzos que van llegando -a los
que callflca de «grupo de unldades sln coheslón»-, le dlce a Lza que «al no moverlas (las
Lropas) creo hacerle a ml ÞaLrla el mayor sacrlflclo que se puede hacer despues del de la vlda».
8erenguer reclbe del mlnlsLro esLa respuesLa: «La naclón enLera se da cuenLa del sacrlflclo que
en v. L. supone el someLer su corazón de soldado a su cabeza de gobernanLe, y puede esLar
seguro de que Llene por ese sacrlflclo la recompensa que más ha de halagarle, cual es la
admlraclón y el carlno de su 8ey y el de sus concludadanos.».
[633]
LsLas frases, que se conocleron meses despues, moLlvaron [usLas crlLlcas. LnLre ellas, las de
un observador Lan agudo como Azana qulen, en 1923, dlrla: «Þrueba LanLo el general
(8erenguer) que esLamos dlspuesLos a creer que los equlvocados fueron Abd el-krlm y sus
rlfenos, no amoldándose al opLlmlsmo oflclal.»
[636]
Los generales no quleren aLacar, pero sus oflclales, sl. Ll coronel 8lquelme LesLlflcará, el 20
de [ullo de 1922, que «en la plaza se oplnaba que se debla lr en socorro de MonLe ArrulL». no
sólo 8lquelme, slno el LenlenLe coronel AnLonlo Zegrl, y los comandanLes Alzugaray y Carva[al
- ayudanLe de navarro-, enLre oLros, padeclan la mlsma necesldad de peleot. Su proyecLo es
la senclllez mlsma. Culeren romper las llneas rlfenas, alcanzar ArrulL y volver con la genLe de
navarro. Carva[al será el deslgnado para «exponer al Ceneral en !efe la formaclón de una
columna mandada por Lodos ellos y la oflclalldad supervlvlenLe con los soldados de los dlsLlnLos
Cuerpos, para socorrer a sus companeros en MonLe ArrulL»
[637]
. CLro más de aquellos exLraordlnarlos momenLos de la Lspana de Annual. Los oflclales se
unen para pedlr a su general que luche y salve lo que queda del e[erclLo de SllvesLre.
Ll alLo comlsarlo se encolerlza anLe la ldea. una ofenslva con mlles de hombres, obllgados
a recorrer LrelnLa y clnco kllómeLros hasLa una poslclón cercada y forzados a volver. SeLenLa
kllómeLros luchando. Se nlega. 1lene razón LácLlca -su proplo plan es el me[or-, pero no Llene
razones morales, y puede que Lampoco operaLlvas, pues esa cuna, en forma de dlvlslón (dlez
mll hombres), hublera podldo (hasLa el 3 de agosLo, fecha en que Zeluán caplLula) quebrar las
defensas rlfenas, llegar a ArrulL y reembarcar por la 8esLlnga. 8len es verdad que para eso hacla
falLa una Lscuadra y un mlnlsLro de Marlna, y nada de eso Llene 8erenguer. Þor LanLo, le dlrá a
8lquelme que, en ArrulL, «no hay más camlno que ese: el de la rendlclón».
8lquelme es como SllvesLre, de los que porfla. 8erenguer, acosado, deflne como
«descabellada e lrreallzable» la ldea. Þero manda llamar a !ordana: coronel, denos un cálculo
de ba[as para ese aLaque. !ordana, mlLad preclso, mlLad evaslvo, responde: «unas mll
qulnlenLas.» 8erenguer esLlma losopottobles Lales perdldas. 8lquelme razona que «ese
socorro habla de lnflulr noLablemenLe en el resulLado de la campana y presLlglo de las armas
espanolas».
8erenguer ofrece a 8lquelme que «fuese a ver al ComandanLe Ceneral», que no era oLro
que CavalcanLl. Ll susLlLuLo de SllvesLre, que es bombte Je ptootos, apoya a 8lquelme y hasLa
recaba «el honor de mandar la columna de socorro»
[638]
. CLras adheslones se conocen: el comandanLe Ablllo 8arbero Sandana, y los ayudanLes de
CavalcanLl, Canedo y SanLlago. ? volverá 8lquelme, anlmado, a ver al alLo comlsarlo, pero
reclblrá una conLundenLe respuesLa: no se sale de Melllla, no se va a nlnguna parLe. nl por
navarro nl por nadle. Pay que salvar la plaza y hay que dar muesLras de «un valor clvlco
exLraordlnarlo, presclndlendo de lnsensaLas corrlenLes de oplnlón»
[639]
, que será uno de los abrumadores resumenes de la negaLlva del 6 de agosLo, con las
flrmas, en acLa, de sels generales y un coronel.
Cuando caplLuló ArrulL, 8erenguer argulrá que sólo dlsponla de 19.337 hombres, de los
que «unos Lres mll, reorganlzados de la anLlgua guarnlclón», eran lnválldos flslcos o morales, y
al neceslLar la mlLad de los resLanLes para defender la plaza, le quedaban «ocho mll qulnlenLos
lnfanLes para formar columna»
[640]
. La lnsLrucclón de Ayala y 8ulz de la luenLe demosLrarla, lnapelable, que el 9 de agosLo de
1921 habla en Melllla 23.806 efecLlvos: 843 [efes y oflclales y 24.961 soldados.
[641]
8erenguer, en conversaclón con Lza, a las 12.30 horas del 29 de [ullo, dedu[o: «Ls esLe un
caso realmenLe exLraordlnarlo, pues no se LraLa de reforzar un L[erclLo con elemenLos nuevos,
slno de crear un L[erclLo para combaLlr al dla slgulenLe.» uarla Lza la razón a 8erenguer,
argumenLando que «la angusLla del prlmer momenLo sólo permlLló mandar fuerzas como se
pudo»
[642]
.
!uan 8erenguer, dlrecLor del dlarlo íl lopolot de Melllla, hará una slnLesls como mlllLar
-fue alferez y lucharla en las faldas del Curugu- de aquellos sucesos, dlclendo: «Ll mayor
pellgro que se ha de evlLar a un e[erclLo, es el de la lndeclslón de su mando.»
[643]
Sln duda. Þero Lamblen la de sus mlnlsLros.

El ,olocausto en Arruit es ne*ado por una confidencia

Ln relaclón con la columna navarro, 8erenguer Llene su conflanza puesLa en urls 8en Sald,
en 8en Che-lal, y en 8en-he-Laul. ? Lamblen en un rlfeno de larga fama: 8en Asmanl. LsLe,
celebre confldenLe conocldo como íl Coto -no confundlr con 8en Amadl, a qulen los
guerrllleros del caplLán Arlza le hablan corLado las ore[as en la guerra de 1893-, habla pedldo a
8en Che-lal que LraLara de «ponerse al habla con el general navarro».
Ll kald de los 8enl 8u lfrur respondló con un mensa[e en el que decla que conLaba con
«dosclenLos fuslles», esLo es, sólo dosclenLos fleles armados. Þor sl la carLa «cala en manos
enemlgas», 8en Chelal cambló el Lermlno de «fuslles» por el de «duros»
[644]
, que en nada compromeLla. Con dosclenLos fuslleros poco se podla hacer en ArrulL, donde
la botko rondaba los clnco mll hombres.
Ln la poslclón cercada, las aguadas son ya cemenLerlos, y la arLlllerla rlfena barre con sus
Llros el lnLerlor del reclnLo. Los herldos pasan de cuaLroclenLos y la gangrena devora a muchos:
clenLo sesenLa y sleLe defunclones hasLa el 7 de agosLo. Los equlpos sanlLarlos Llenen que
ampuLar, a lo vlvo, los mlembros desLrozados. Ls el caso de Þrlmo de 8lvera, que dlce a sus
medlcos -los LenlenLes Þena y 8ebollar-: «1ermlnen pronLo», anLes de morder el Lrapo que
ha pedldo. 1lenen que corLarle el brazo lzqulerdo, deshecho por un proyecLll de canón. La
operaclón es Lan ráplda como bruLal. Þrlmo queda lnconsclenLe. La gangrena le maLará en dos
dlas.
[643]
ArrulL no Llene más opclón que caplLular, conflando en el enemlgo. lmposlble reslsLlr más,
máxlme anLe una orden que, se dlce, redacLó navarro: «Þrohlbldo que[arse LermlnanLemenLe.»
[646]
Algunos soldados se sulcldan y oLros se sublevan.
navarro lleva dos [ornadas negoclando, flrme en la qulmera: que la Lropa de[e su
armamenLo, que los herldos sean llevados en camllla hasLa Melllla, y sus medlcos con ellos, que
los oflclales conserven sus efecLos personales y armas. Ls el 9 de agosLo y no hay una goLa de
agua en ArrulL. Pacla el medlodla, un grupo de soldados salLa el parapeLo y corre hacla la
aguada. Los oflclales les llaman a voces, les amenazan, y luego «se Llra a Lodo el que se
avenLura a sallr». Þerez CrLlz, cerca de la enLrada, lnLenLa conLener una más de aquellas
alocadas salldas. ? enLonces oye, a sus espaldas, el grlLo Lan Lemldo: «}A maLar los oflclales!» Ll
LenlenLe coronel se vuelve, el revólver en la mano. LnfrenLe Llene a una LrelnLena de
desesperados. Lxlge la ldenLlflcaclón de qulen ha grlLado esa amenaza de muerLe. Los soldados,
lnLlmldados, se aplnan en un corro y deponen su acLlLud. uno de ellos, asusLado, delaLa con su
dedo al rebelde del grlLo. Þerez CrLlz va a por el. Þero cuando qulere sacarle de las fllas, el
hombre se le echa enclma «y abrazándome, me besa afanosamenLe, llorando con el mayor
desconsuelo»
[647]
.
Los LraLos con los [efes de la botko los ha lnlclado el comandanLe vlllar, el de Abarrán.
Salló con Lal propóslLo el 8 de agosLo y no se sabe nada de el. Se espera que Lenga me[or suerLe
que el LenlenLe nlcolás Suárez CanLón, Lamblen de la Þollcla lndlgena, a qulen, el 6 de agosLo, al
sallr con bandera de parlamenLo, le acrlblllaron a balazos. Los convenlos se esLán haclendo con
8uharray, Abld Lel- Lach y el lnefable 8en Che-lal. no se ha hablado de dlnero, aunque los
rlfenos calculan lo que pueden valer ese general espanol que va en mangas de camlsa y con su
fa[ln ro[o a la clnLura -asl se movla navarro por la poslclón-, y algunos de sus oflclales: dlez
mll duros. ue los demás, lo que se pueda sacar. CLros lnLenLos se han dado y por clfras
mlllonarlas: «Sábese que un LenlenLe de Þollcla, con dos de esLos a caballo, fue a lnLlmar la
rendlclón de ArrulL, exlglendo la enLrega del armamenLo y de Lres mlllones de peseLas.».
[648]
MlenLras LanLo, 8erenguer ha reclbldo, vla CavalcanLl, un avlso «del envlado de Abd el-
krlm, que se enconLraba en el MonLe Mauro, y me dlce hace Lodo lo poslble porque esa
columna sea relnLegrada a Melllla, pero Lropleza con grandes dlflculLades, pues los 8enl 8u ?ahl
y M'1alza no le obedecen»
[649]
.
LsLe mensa[e, que 8erenguer conflrma a Lza en su conversaclón Lelegráflca del 8 de agosLo
a las 20.30 horas, desvela el lnLenLo del llder rlfeno por evlLar una maLanza, y advlerLe de lo que
va a suceder. Ll [efe de la botko de los 8enl urrlaguel y de oLros allados de esLos no represenLa
a nadle en ArrulL. Ln su ausencla, sobrevendrá el holocausLo.
LnLreLanLo, 8erenguer sabe ya, por Lza, que va a reclblr LrelnLa y sels mll hombres «para
reforzar la zona de Melllla», con los cuales esLlma «se podrá reallzar el programa mlnlmo, la
recuperaclón de nador, Zeluán, ALlaLen y ?azanen, la llnea de 1910»
[630]
. ArrulL como sl no exlsLlese. A la vez, el alLo comlsarlo anuncla el envlo decuaLroclenLos
mll sacos Lerreros y «qulnlenLos kllómeLros de alambre esplnoso» (28 de [ullo), que se suman a
LrelnLa y un mll granadas de arLlllerla y velnLe mlllones de carLuchos Máuser «hasLa los
clncuenLa mlllones pedldos»
[631]
. SllvesLre se hublera conformado con la cuarLa parLe.
Ln ArrulL, los plazos se acaban. Pa vuelLo vlllar. nadle sabrá nunca que es lo que pacLó el
comandanLe con los [efes rlfenos. !esus vlllar Alvarado, flgura caplLal no sólo para enLender los
hechos ulLlmos de ArrulL, slno para conocer oscuros rlncones de la Lragedla afrlcana, lnlclada en
los monLes de 1emsaman, será e[ecuLado en cauLlvldad (Axdlr, 12 de enero de 1922).
navarro da por Lermlnada su reslsLencla. AnLes de sallr al encuenLro con los [efes de la
botko, ordena que se curse a 8erenguer esLe hellograma: «8uego a v. L. haga llegar la
profunda graLlLud de los soldados de esLa columna a S. M. el 8ey por el alenLador saludo que le
envla en momenLos angusLlosos de pellgros y Lrlbulaclones.».
[632]
Son las 12.43 horas del 9 de agosLo.
navarro, 8en Che-lal, 8uharray y Abld Lel-Lach se encuenLran ba[o el dlnLel de la poetto Je
footoslo -ya en rulnas- que ldenLlflca a MonLe ArrulL. !unLo a navarro, vlllar, los caplLanes
Salnz y CalveL, y el lnLerpreLe Alcalde. Ll convenlo se clerra: de[ar el armamenLo y parLlr con los
herldos y sln que nadle sufra dano. AnLonlo Alcalde Llnares recordará que «mlenLras se corrlan
las órdenes, para cumpllr ese acuerdo, con el preLexLo de esLar a la sombra, pues era la una de
la Larde del 9 de agosLo, se Lrasladaron con el general y algunos oflclales que le acompanaban a
la esLaclón...»
[633]
. navarro no sospecha nada, pero aun se vuelve e lnvlLa a Marquerle a unlrse a su LsLado
Mayor. Ll anLlguo profesor de la Academla de ArLlllerla en Segovla, lmperLurbable, rechaza la
lnvlLaclón. Þreflere comparLlr la suerLe de su genLe. ? saluda al general, que se va.
Alfredo Marquerle y 8ulz uelgado es hombre reclo, más blen grueso, de mlrada ablerLa,
LraLo afable y padre muy senLldo. 1lene un hl[o de caLorce anos en Melllla, que, con el Llempo,
será famoso crlLlco LeaLral. Al despedlrse de el dlas anLes, sallendo para uar urlus, le habla
dlcho: «Pl[o mlo, ya no nos volveremos a ver.».
[634]
Þor delanLe de Marquerle se allnean largas fllas de enfermos y herldos. van a sallr los
prlmeros. Alll esLán los LenlenLes medlcos 1eófllo 8ebollar MarLlnez, !ose 8over MoLLa y
Lnrlque vldegaln Agullar, que charlan con lellpe Þena, herldo esLe en la cabeza mlenLras
defendla el parapeLo - hecho por el que será propuesLo para la Laureada-. Ln una de las
camlllas yace el hl[o del coronel Sánchez Mon[e, Lnrlque, con una plerna corLada por el mlsmo
proyecLll de arLlllerla que provocó oLras LrelnLa ba[as el 7 de agosLo. CLro de los herldos es el
caplLán Lobo, el que fuera [efe de 8en 1leb. ? el LenlenLe coronel Marlna, casl clego, o el caplLán
8andln, prlmer [efe de poslclón en ArrulL.
Manuel 8andln uelgado esLaba en Melllla, enfermo de la vlsLa, dolencla crónlca en el
cegador 8lf. Al Lener noLlclas del desasLre, habla subldo a un coche y llegado a ArrulL el mlsmo
22 de [ullo. ue ple y a su lado, segun LesLlgos
[633]
, el LenlenLe Þedro Cay de la 1orre, su amlgo. Muy cerca, un grupo de oflclales de
AlcánLara: el caplLán !ullán 1rlana 8lasco, que ha defendldo la puerLa prlnclpal con una
ameLralladora, los LenlenLes !ose de ManLerola y vlcLorlano Þuas Llvlra, y el capellán del
reglmlenLo, !ose Campoy lrlgoyen.
[636]
Llevaban sobre sl las senales del combaLe vlvldo, esos once dlas de furla que parecen
Lermlnar. Con la senclllez del convencldo de su hacer, lucen sus lnslgnlas, las pruebas del
sufrlmlenLo vlvldo. Conflan en sobrevlvlr. 1odos, menos Þena, van a morlr.
Llega la orden de sallr. Ln varlos punLos, unos LurbanLes glran, en veloz mollneLe, por el
alre. La senal.
[637]
Los rlfenos se abalanzan. van a por las armas y a por las vldas. ÞlsoLean a los herldos,
empu[an y golpean a soldados y oflclales. Sobrevlene el aseslnaLo de Lodo un e[erclLo.
Marquerle, a los que esLán con el, les dlce «rezad sl sols creyenLes», porque «esLe es el ulLlmo
momenLo». La Lropa, confusa y ya desarmada, se aplna para lnLenLar defenderse o sale
corrlendo en desbandada. Les esperan los hombres de 8enl 8u ?ahl y MeLalza. Llevan sleLe anos
aguardando esa sallda. Con sus fuslles encuadran la puerLa de sallda y la cuesLa de ArrulL. Los
espanoles corren por en medlo de ese largo canal de muerLe. Þocos llegarán al oLro exLremo.
Þara los que lo conslgan, aun les queda perderse por los campos ardlenLes pensando llegar a
Melllla, o flnglrse locos y asl reclblr algun mlramlenLo en los aduares. ? aun quedarla la opclón
de salvar la vlda con dlnero graclas a amlgos y famlllares, caso de lellpe Þena, que, herldo,
pudo llegar a Segangan, «donde negocló su llberLad»
[638]
.
navarro y su grupo quedan sobrecogldos. La maLanza parallza sus movlmlenLos. Þlensan
que Lamblen serán muerLos, pues 8en Che-lal y oLros «[efes moros Luvleron que conLener, fusll
en mano, a los que se dlrlglan a la esLaclón». Al desplazarse la masa de rlfenos en busca del
boLln, se salvan. lue enLonces cuando «le dleron al general un caballo y monLaron a la grupa de
los suyos a los demás oflclales»
[639]
. van a las casas que 8en Che-lal posee a poco más de unkllómeLro al nordesLe de ArrulL.
Alll permanecerán hasLa el 23 de agosLo, en que marcharán a Alhucemas.
Ln Melllla no se sabe nada. PasLa que llegan, en la manana slgulenLe, dos soldados
supervlvlenLes de la hecaLombe. CuenLan, al mlsmo 8erenguer, que «la chusma de las cábllas
lnvadló el puesLo» para apoderarse de las armas «que prevlamenLe se hablan de[ado en Llerra,
y con ello se orlglnó una refrlega», de donde derlvó que «fueron muerLos gran numero de los
de la guarnlclón». 8erenguer se muesLra escepLlco. Le avlsan de la llegada de un tokkos
(mensa[ero) con una carLa de navarro. Ll general de ArrulL dlce a su superlor cuál es su
slLuaclón -«uespues del desasLre, esLoy prlslonero...»-, pasa llsLa de qulenes esLaban con el
-«comandanLes Zaragoza y vlllar, caplLanes Salnz, Correa, Pernández y Agulrre, LenlenLe Lnrlle
y alfereces Arevalo y CllaberL, lnLerpreLe Alcalde y sleLe de Lropa»-, expone el cosLe de su
llberaclón -«dlez mll duros por el rescaLe»-, lndlca el lugar por donde puede llegar esa suma
-«en la 8esLlnga»- y rubrlca lo sucedldo con su flrma. Ls la prueba de la Lragedla.
8erenguer llama a Madrld. Son las 13.10 horas del mlercoles 10. ? a Lza, Lras saludarle, le
dlce como excusa: «Llamo a v. L. a esLa hora exLraordlnarla (}!) para darle cuenLa del doloroso
desenlace de la herolca defensa de ArrulL.» Luego Lranqulllza al mlnlsLro aclarando que ha
escrlLo a navarro «dlclendo que se acepLan las condlclones» de su rescaLe, preclsando, como
ruLa segura para los delegados rlfenos, que esLos «pueden lr hasLa los pozos de Aograz y de alll
marchar a la 8esLlnga, donde reclblrán el preclo convenldo». Lza conLesLa: «verdaderamenLe es
doloroso cuanLo v. L. me comunlca, y causa lndlgnaclón ese aseslnaLo vll de que han sldo
vlcLlmas nuesLros hermanos.».
[660]
Þasa oLro dla y aparecen dos nuevos supervlvlenLes, que conflrman la aLrocldad hablda en
ArrulL. 8erenguer sabe ya que el Coblerno ha presenLado la dlmlslón, y anLe ello se confla a Lza:
«Aunque, desde luego, supongo que esLo no será clerLo, y yo serla el prlmero en lamenLar
slnceramenLe Lal resoluclón.» Lza le conflrma la crlsls, y 8erenguer senala al mlnlsLro que puede
hacer uso de su Lelegrama del 4 de agosLo, donde ponla su cargo a dlsposlclón del Coblerno. Ln
el lnLerln, le pasan a 8erenguer una «confldencla de emlsarlo de conflanza», que Lraslada a Lza
«por ser más consoladora que las de hasLa ahora».
Ll correo provlene de 8en Che-lal, el cual asegura que a su casa «han ldo llegando oLros
oflclales y soldados, hasLa velnLlocho». Luego habla «de unos LresclenLos» que marcharon hacla
8enl Sald y «a volunLad propla», pero «conducldos por genLes de 8enl urrlaguel, para
presenLarlos a Abd el- krlm». A conLlnuaclón LransmlLe «que por la manana del dla de la
evacuaclón hubo basLanLe fuego, resulLando unos clen muerLos de los nuesLros, pero sln que
nuesLras fuerzas fuesen hosLlllzadas nl Lralclonadas (}!)». ? 8erenguer, alzado a la más alLa de
las lncongruenclas, razona a Lza: «LsLa confldencla colnclde con oLras varlas de las que me da
cuenLa la Cflclna lndlgena, y me hacen pensar que el relaLo de los soldados era exagerado, por
lo que sl v. L. asl lo esLlma no merece la pena LransmlLlrlo.» ? Lza que responde, seguro de sl:
«Þuede suprlmlrse la Lransmlslón.»
[661]
8erenguer se aLreve a conslderar facLlble que «unos LresclenLos» espanoles marchen, y
por «volunLad propla», a ver al [efe de la rebellón rlfena, cruzando Lodo el LerrlLorlo sublevado
(más de clen kllómeLros enLre ArrulL y Annual). Lse mlsmo 11 de agosLo, el dlarlo íl 5ol
LlLulaba en grandes caracLeres: «Los moros han enLrado en MonLe ArrulL.» Ln oposlclón, el
conservador A8C anunclaba: «Se espera que hoy llegue a Melllla el general navarro con parLe
de su columna.»
La muesLra de mayor reallsmo la proporclonará el ularlo de Cperaclones de la Lscuadrllla
de Melllla. LnLre los dlas 10 y 16 de agosLo de 1921, enlazados con una llave, flgura la escueLa
menclón: «no se vuela.»
[662]
no es falLa de combusLlble, nl de bombas, nl de plloLos o aparaLos. Ls que los ulLlmos en
volar sobre ArrulL -las pare[as 8uruaga-Camacho, MaLeo-valdes y Carplo- 8ellod-
descubren mlles de cuerpos exánlmes.
? 8erenguer le dlce a Lza: «Poy me han pedldo (sln declr qulen) auLorlzaclón para
suspender vuelos, porque la escuadrllla esLá realmenLe neceslLada de un reposo para poder
volar.»
[663]
Lse «reposo» es una aLerradora ausencla de razones para salvar los resLos del e[erclLo de
SllvesLre, muerLo en bloque.

9espedida de Bo)ierno $ encar*o de *uerra /u#%ica

Ll 12 de agosLo, Lza y 8erenguer manLlenen nueva conversaclón Lelegráflca. Mlllán AsLray
esLá presenLe en el despacho del mlnlsLro, pues ha ldo a 8uenavlsLa para lnformarle de la
slLuaclón en Melllla. Ln su parLe flnal, la conversaclón proslgue asl:

MlnlsLro: «-ue ArLlllerla, que es lo que más me preocupaba, esLán ya Lodos los pedldos
en curso, procedlendose además a la compra de Lanques, morLeros de Lrlnchera y
componenLes gases asflxlanLes para su preparaclón esa (Melllla).»
AlLo comlsarlo: «-Slempre ful refracLarlo al empleo de los gases asflxlanLes conLra esLos
lndlgenas, pero despues de lo que han hecho, y de su Lraldora y falaz conducLa, he de
emplearlos con verdadera frulcclón.»
MlnlsLro: «-Ml propóslLo respecLo de los gases es lnsLalar ahl (en Melllla) su uLlllzaclón,
quedando a [ulclo de v. L. la apreclaclón del uso de los mlsmos. nada más se me ocurre, slno
despedlrme con Lodo afecLo.»
AlLo comlsarlo: «-Creame v. L. que los empleare, y me despldo y pongo a sus órdenes
con el mayor afecLo.»
[664]

8erenguer no verla cumplldo, como alLo comlsarlo, su propóslLo. Þero la lperlLa y el
fosgeno, gases que los alemanes emplearon en las luchas por ?pres (1913), llegarlan a
Marruecos.
Con una composlclón basada en el sulfuro de cloro-eLllo, la lperlLa generaba un compuesLo
leLal de vlolenLlslmos efecLos: desLrucclón de las mucosas resplraLorlas provocando asflxla y la
muerLe, leslones graves (ampollas) en la plel, ceguera parclal o absoluLa
[*]
. Las Convenclones de La Paya -en 1899 y 1907- prohlblan los gases de guerra, que el
1raLado de versalles de 1919 -que la Lspana alfonslna flrmó-, volvló a prohlblr. La
desesperaclón por las maLanzas de espanoles en ArrulL, Cuebdanl, nador y Zeluán, desmoronó
las barreras morales sobre su uso.
La flereza de una guerra en la que ambos bandos apenas Lomaban prlsloneros, la Lardanza
en formar un e[erclLo que pudlera romper el frenLe, la lncompeLencla en la dlrecclón de las
operaclones y el sufrlmlenLo de las Lropas llevaron a que, en el Congreso, se pldlera la
uLlllzaclón de gases asflxlanLes. Ln esLe senLldo se expresaron Solano y Crespo de Lara.
[663]
Las peLlclones de lperlLa se formallzaron el 20 de agosLo de 1921, fecha en la que «se
pldleron gases asflxlanLes para cargar bombas y espoleLas adecuadas»
[666]
. Los lmpedlmenLos lnLernaclonales bloquearon el lnLenLo. Þasarlan dos anos.
Ll sangrlenLo empeno por domlnar 1lzzl Assa, vetJoo del 8lf, acabó con los recelos. Ll 13
de [ullo de 1923, Luls Sllvela, ex mlnlsLro de Marlna y enLonces alLo comlsarlo, hablarla a
Alzpuru del «Lerror causado por el pequeno ensayo hecho en 1lzzl Assa con proyecLlles de
arLlllerla». ? hasLa pldló Sllvela que «manana, en Conse[o de MlnlsLros, se ocuparan,
preferenLemenLe, de soluclonar la adqulslclón y envlo lnmedlaLo de clnco mll bombas, como
mlnlmo, de gases asflxlanLes para aeronave»
[667]
. 1ras consulLar con los generales CasLro Clrona y MarLlnez Anldo, conslderaba Sllvela que
«en el empleo de ese medlo de guerra esLá la soluclón rapldlslma del problema de Marruecos»,
lnlclaLlva que permlLlrla «escaLlmar las vldas de nuesLros hombres, no alarmando a la oplnlón
con sangrlenLos combaLes». un mes anLes, en 8erlln, el proceso se habla reablerLo. La Alemanla
de Welmar colaboraba: lrrlLada por la ocupaclón francesa del 8hur, no Luvo reparos en faclllLar
sus más devasLadores secreLos bellcos a una poLencla que, en Marruecos, era enemlga de
lrancla.
Ll coronel uespu[ols, [efe de LsLado Mayor en la AlLa Comlsarla, serla lnformado por L
Mohoa -su envlado a 8erlln-, de una enLrevlsLa con von 1schudl, «ÞresldenLe de la Avlaclón
Alemana», y con «el dlrecLor de la Secclón Culmlca». Lse mlsmo dla (14 de [unlo 1923), Mohoa
envlaba un lnforme al LenlenLe coronel klndelán. Ll alemán y el espanol convlnleron, sobre la
guerra de gases, que «esLos procedlmlenLos, que a prlmera vlsLa parecen lnhumanos, son, al
conLrarlo, muy humanlLarlos por la rapldez de sus resulLados». Mohoa anadla: «Segun el
cálculo que me hlzo (el lngenlero alemán), resulLa que clncuenLa bombas de clncuenLa kllos
cada una son suflclenLes para llmplar un Lerreno de velnLe kllómeLros cuadrados.»
La Lrama se compleLarla con la consLrucclón de una fábrlca de producLos qulmlcos en San
MarLln de la vega (al suresLe de Madrld), a la que se pondrla por nombre «Alfonso xlll». Al
fracasar la producclón, «se enLró en relaclón con el Crupo SLolzenberg, alemán, que propuso
fabrlcar ?perlLa en Melllla, por un meLodo anLlcuado», en el que el elemenLo base -ulgllcLol-
se LraLaba con ácldo clorhldrlco. Ll empeno concluyó «comprándose en Alemanla unas cuanLas
Loneladas de ulgllcLol, que se sacaron de conLrabando y eran las unlcas dlsponlbles en el
mundo»
[668]
, segun noLa de despacho hallada en la documenLaclón de 8omanones. Ln cuanLo a la
facLorla que Lza querla lnsLalar en Melllla, se harla realldad. un mapa del LerrlLorlo, de la
Companla Mlnas del 8lf, de 1934 y a escala 1:20.000, la slLuaba, a la alLura de la Segunda
CaseLa, en el kllómeLro 7,400 de la carreLera a nador, y con la concluyenLe denomlnaclón de
«fábrlca de gases»
[669]
.

Dn e01rcito de desaparecidos

Clnco meses despues de morlr SllvesLre, un general, Lras escuchar a docenas de
supervlvlenLes, Lermlna un denso documenLo. Ls Þlcasso qulen, con su mlnuclosldad, se
enfrenLa a la relaclón de los oflclales presenLes en Annual el 22 de [ullo. Ln LoLal, clenLo
novenLa y cuaLro nombres. Cubren sels páglnas. ? forman un cemenLerlo.
Pay que lmaglnarlo alll, en Melllla, en aquellos meses del oLono e lnvlerno de 1921,
comprobando LesLlmonlos, aclarando dudas, deflnlendo consecuenclas y decldlendo acLos.
Þlcasso escuchará a seLenLa y ocho hombres y una mu[er, sólo en relaclón con Annual.
ClncuenLa y Lres son oflclales, oLros velnLldós son clases y soldados, y cuaLro son clvlles (los
palsanos Landaluce y verdu, el lnLerpreLe Alcalde y la canLlnera !uana MarLlnez López).
uespues de olr a esLas seLenLa y nueve personas, Þlcasso se enfrenLa con los muerLos, los
desaparecldos, los prlsloneros y los que han vuelLo. A Lodos los pondrá en su slLlo. ? sln
Lemblarle la mano, aunque cabe suponerle que envuelLo por una lnLensa emoclón, escrlblrá, al
lado de aquellos clenLo novenLa y Lres nombres de Annual
[670]
, las palabras que fl[an sus desLlnos: «MuerLo», que preclsará sólo sleLe veces,
«Þrlslonero», con sels anoLaclones, «uesaparecldo», que enumerará seLenLa y dos veces, y
«ÞresenLe» o «Þlaza», que clLará en novenLa y clnco ocaslones.
1rece nombres más quedarán ba[o un enlgmáLlco «no»: cuaLro espanoles y oLros nueve
rlfenos, de los que uno, al menos, volvló a Melllla: 8rahlm 8en Lahassen. un vallenLe, que hlzo
honor a su dlsLlnLlvo de mokoJem («Ll que va delanLe»), averlguando algunos de los dramas
ocurrldos en la llnea del Muluya.
Þlcasso slgue escrlblendo. Lo hará en Lodas las poslclones en que hublera oflclales,
espanoles o moros. ? slempre sobre la relaclón de efecLlvos presenLes aquel 22 de [ullo: en las
Lres lnLermedla, en Afrau, 8uhafora, Sammar, Sldl urls, 1azaruL uzal, 1erblbln. Ln Lodas, por
pequenas que sean. Ll Lamano del blocao o el campamenLo no hace a la gesLa. nl a la lnfamla.
Þlcasso hará lgual con las grandes poslclones, como en 8en 1leb, donde, de velnLlclnco
nombres, apunLará «uesaparecldo» en dleclsleLe de ellos, en uar urlus, en la que, de clncuenLa
y un nombres, anoLará «uesaparecldo» en LrelnLa y dos y «MuerLo» en oLros nueve, mlenLras
que en Zoco el 1elaLza, de LrelnLa y un oflclales, la faLldlca menclón «uesaparecldo» aparecerá
en dleclsels ocaslones. Ln Cuebdanl, donde fue desLrulda la columna Arau[o Lras la vergonzosa
rendlclón, Þlcasso pondrá en doce nombres la anoLaclón de «Þrlslonero», en cuaLro la de
«ÞresenLe», en uno, la slmulLánea de «PosplLal» y «Perldo». Ll leLal «uesaparecldo» surge en
los velnLlLres nombres resLanLes, resumen de lo que alll ocurrló el 23 de [ullo de 1921.
[671]
uuranLe meses, Þlcasso escrlblrá esLos llsLados de la desolaclón. nueve meses en LoLal le
cosLará saber lo que fue del e[erclLo de SllvesLre. un e[erclLo de desaparecldos.
Ln ArrulL esLaba el grueso del e[erclLo perdldo. Momlflcado y descarnado. un e[erclLo de
esqueleLos dlspuesLo a conLrarlar la verslón oflclal.
uuranLe dos anos, esas formas de pesadllla desfllarlan por las Lrlbunas del Congreso de los
ulpuLados. ? uno Lras oLro, se llevarlan conslgo a los goblernos, a los grandes llderes, a los [efes
mlllLares, y hasLa al gobernanLe del slsLema, al 8ey.
Aquella ausencla de lucha -del generalaLo y del LsLado- por los hombres de ArrulL,
supondrá el peor dlsLlnLlvo para el L[erclLo alfonslno y para la carrera de qulen lo manda en
Áfrlca y la peor de las expecLaLlvas soclales y morales para la Monarqula, que alll, en ArrulL,
de[a ablerLas las puerLas a la 8epubllca.
Sólo Þlcasso y Agullera, con su genLe -los Ayala, 8omanos y 8ulz de la luenLe-, quleren
saber la verdad. ue su pelea saldrá dlgnlflcada la lnsLlLuclón mlllLar y reforzado el ÞarlamenLo,
pllar de la soberanla naclonal. Ln el mlsmo lmpulso rescaLarán la memorla del e[erclLo perdldo.
Ln ArrulL aparecerlan 2.668 bombtes. C formas que se les pareclan. Ano a ano, vencedor
pósLumo del polvo, el barro, el hlelo o el calor, fue apareclendo aquel ejétclto Je coetpo
pteseote. Los emoLlvos encuenLros con sus despo[os se prolongarán hasLa la guerra clvll.

8ap#tulo K
.a España de =icasso

Dn nuevo Bo)ierno para un pro)le%a per%anente

Ll nuevo [efe de Coblerno, AnLonlo Maura, era un hombre que desperLaba vle[as paslones,
más lnsLlLuclonales que populares, pero punLal del me[or monarqulsmo y, como Lal, leal e
lnsusLlLulble. Pabla dlrlgldo al pals en cuaLro compllcadas ocaslones -1903-1904, 1907-1909,
1918 y 1919-, en especlal la segunda y la Lercera.
Llder naLural de los conservadores Lras la desaparlclón de Sagas-La y Sllvela, podla haber
sldo el relevo eflcaz del slsLema Lras la faLal desaparlclón del llberal Canale[as en 1912, pero la
doble oposlclón de 8omanones y uaLo fue superlor a su honesLa vlslón de la naLuraleza eLlca
del Coblerno que neceslLaba Lspana.
nacló asl el maurlsmo, experlmenLo de cora[e y sobrledad que no Lendrla exlLo oflclal
aunque sl moral, pues ser maurlsLa fue -salvo excepclones- slmll de honesLldad en la Lspana
alfonslna. no pensaba Maura que volverla a ser llamado por el 8ey, pero en agosLo de 1921 la
Monarqula se enconLraba huerfana, sln nlngun LuLor de LsLado. Lra Maura o la dlcLadura
mlllLar.
Ll nuevo mlnlsLro de la Cuerra, !uan de La Clerva y Þenaflel, era un conservador Lan radlcal
como coostoote. uocLor en uerecho, formado en el Lardocanovlsmo -dlpuLado, en 1894, por
un dlsLrlLo de Murcla, su cludad naLal-, habla pasado por Lodos aquellos puesLos relaclonados
con la Jefeoso Jel otJeo. desde gobernador clvll a mlnlsLro de Cobernaclón o de la Cuerra.
ALenLo y servlclal con las personas que esLlmaba, bruLal y sangulneo con las que
rechazaba, !uan de la Clerva, a sus clncuenLa y sleLe anos, despreclaba los maLlces.
uevoLo del 8ey más que de la Monarqula -lo conLrarlo de Maura--, querlendo ser
bombte Je bletto no supo serlo donde debla: anLe la slLuaclón mlllLar. CulLo, generoso en acLos
y Lacano en ldeas, adusLo en la forma y reaclo al dlslmulo, levanLarla LempesLades de crlLlcas en
el Congreso, a las que harla frenLe en su esLllo: desaflanLe y dramáLlco.

:arreras contra la fir%e instrucción de =icasso

Lza habla ablerLo la ca[a de las responsabllldades. Su fondo era oscuro, mas su Lapa llevaba
esctlto una dlrecclón: !efaLura del L[erclLo de Áfrlca. Su desLlnaLarlo quedó oculLo Lras una 8eal
Crden, la del 24 de agosLo, en la que, respondlendo La Clerva a una noLorla preocupaclón de
8erenguer, quedaba exenLo «el alLo mando» de Loda lnvesLlgaclón. Se replLló Lal avlso el 1 de
sepLlembre. ? aun habrla un Lercer recordaLorlo sobre la prohlblclón de lnvesLlgar la AlLa
Comlsarla, que fue un Lelegrama «personal y reservado» que La Clerva cursó a Þlcasso el 6 de
sepLlembre, y cuyo nudo argumenLal, era el slgulenLe:

«Aunque es propóslLo del MlnlsLro que se [uzguen esos LrlsLes hechos con lmparclalldad,
serenldad y necesarla exLenslón (...) parece llegado el momenLo de que los daLos obLenldos o
que se obLengan, se someLan a lnsLrucclón [udlclal, procurando (...) formar LanLos procesos
como hechos ofrezcan caracLeres slngulares. Þara ello, el !uez lnsLrucLor deberá dar cuenLa al
AlLo Comlsarlo de cada uno de esos hechos, con su LesLlmonlo, y el AlLo Comlsarlo, haclendo
uso de la [urlsdlcclón que, como Ceneral en !efe le corresponde, deslgnará los [ueces que sean
necesarlos...».
[672]
Aquel Lelegrama, por «reservado» y muy «personal» que fuese, hacla de lo lmprocedenLe
ootmo oflclol. Ln 1922, en el SupllcaLorlo 8erenguer, se decla de ese LexLo que «nl Lenla nl
podla Lener carácLer de 8eal Crden, no sólo porque carecla de la forma exLrlnseca pecullar de
Lales dlsposlclones, slno porque, preclsamenLe, ese carácLer de tesetvoJo (en curslva en el
orlglnal) hacla que le falLase la condlclón esenclal de Loda dlsposlclón leglslaLlva»
[673]
.

Þara cuando Þlcasso reclbló ese despacho, nulo de procedlmlenLo, ya se habla rebelado
conLra su propóslLo. A ello harla referencla La Clerva cuando, el 24 de agosLo, conLesLaba a
Þlcasso sobre «las dlflculLades que en su carLa apunLa». Ll general habla mosLrado su
desacuerdo al mlnlsLro al ordenársele lnsLrulr una lnformaclón gubernaLlva, que adqulrla vlsos
de sumarla sobre el L[erclLo de Áfrlca, y que, muLllada, nada querla conocer sobre lo hecho o no
becbo porel AlLo Mando. La Clerva Lranqulllzaba a Þlcasso dlclendole: «Convlene que el
esclareclmlenLo de los hechos sea compleLo, para que nada quede oculLo en la gran Lragedla
que LanLos danos ha causado a Lspana en Lodos los órdenes.»
[674]
uesde Melllla, el mlercoles 31 de agosLo, Þlcasso le dlce a La Clerva con dláfana volunLad:

«vlne a la lngraLa comlslón que desempeno, anlmado de la me[or conformldad,
acomeLlendola con empeno superlor a mls fuerzas y, desde luego, raLlflco que enLró en ml
ánlmo, dellberadamenLe, envolver en las acLuaclones al AlLo Mando, por presLlglo del mlsmo,
por deber de [usLlcla y por respeLuoso afecLo, pues, sl de algo Lengo que Llldarle, en ml oplnlón,
es de "condescendencla" (enLre comlllas, en el orlglnal), y por eso he Lomado como punLo de
parLlda de mls lndagaclones el suceso lamenLable y slgnlflcaLlvo de Abarrán.»
[673]

ArgumenLaba Þlcasso que la prlmera 8eal Crden (la dlcLada por Lza el 4 de agosLo) le
permlLla, «con arreglo al arLlculo 762 del 8eglamenLo de Campana, Loda laLlLud para esclarecer
los anLecedenLes y clrcunsLanclas que concurrleron en los sucesos de esLe campo». Þero la
segunda (obra de La Clerva, el 24 de agosLo), «dlcho sea con el mayor respeLo, no parece su[eLo
proporclonado a ml represenLaclón, envolvlendo clerLa lncompaLlbllldad...». ue seguldo, avlso
al mlnlsLro: «Serla lnslgne suLlleza concreLar dlcha responsabllldad a sucesos lncldenLales,
consecuencla naLural y obllgada de los errores y desaclerLos del mando.»
Þlcasso era, como acosLumbraba, moy cloto. no obsLanLe, reconoclendo el movedlzo
Lerreno en el que se enconLraba, de[aba a La Clerva una sallda. 8elevarle de la comlslón
encargada:

«Þor lo demás, me creo en el deber de parLlclpar a v. que he sldo clLado el 3 de
sepLlembre para aslsLlr a las seslones de la Comlslón ConsulLlva de la Socledad de naclones, de
la que soy represenLanLe mlllLar, por sl esLo faclllLara oLras soluclones que enLraran en su ánlmo
y que, de anLemano, acaLo.»
[676]

La Clerva, Lemeroso de que Þlcasso le presenLe su dlmlslón, dlcLa oLra 8eal Crden el 6 de
sepLlembre. Su esencla se la adelanLa por carLa (1 de sepLlembre), dlclendole al general que
«de[ando aparLe, en absoluLo, cuando se reflere al AlLo Mando, o sea, al AlLo Comlsarlo, los
acLos de Lodos los demás, sln excepclón alguna, caen ba[o la [urlsdlcclón de usLed para su
lnvesLlgaclón»
[677]
.
Þlcasso lee esLa repeLlclón de errores sln alLerarse. Pa decldldo no dlmlLlr y buscar la
verdad. Con su LxpedlenLe.

Dn %ilitar de e-cepción

!uan Þlcasso Conzález habla nacldo en Málaga el 22 de agosLo de 1837. LsLaba relaclonado
con un plnLor ya enLonces enLrando en la fama, Þablo 8ulz Þlcasso, de qulen era Llo segundo.
Los Þlcasso provenlan de lLalla, de Sorl, en la cosLa adrláLlca. ue alll era naLural 1ommasso
Þlcassl, nacldo en 1787, luego llcosso y casado con una malaguena, dona Marla Cuardeno. Ll
prlmer Þlcasso fallecló en 1831. uos hl[os de ese maLrlmonlo, lranclsco y !uan 8auLlsLa Þlcasso
Cuardeno, darlan lugar a una muy ampllada famllla, con Lres ramas, exLendldas por ArgenLlna,
Lspana e lLalla.
!uan 8auLlsLa Þlcasso casó con uolores Conzález SoLo. Ll maLrlmonlo Luvo sels hl[os -
1rlnldad, uolores, Lulalla, Adela, !uan y Amella-. Ll unlco varón serla el celebre general.
una hl[a de lranclsco Þlcasso, Marla, casarla con !ose 8ulz 8lasco, y de esa unlón nacerla
Þablo 8ulz Þlcasso (en 1881). Þablo 8ulz y !uan Þlcasso se llevaban velnLlcuaLro anos. Sobrlno y
Llo se LraLaron con afecLo, someLldo al lmperaLlvo de la dlsLancla: los 8ulz Þlcasso en Málaga,
luego en La Coruna y 8arcelona, acabando Þablo en Þarls, y los Þlcasso Conzález en Cranada y
despues en Madrld. Ln 1921, lo unlco que se sabla del general Þlcasso era su condlclón de
mlembro del Conse[o Supremo y el hecho de osLenLar la Cruz de San lernando, consegulda en
oLra crlLlca ocaslón en la que Melllla esLuvo slLlada por las genLes del 8lf.
Þlcasso era un enamorado de los caballos y exLraordlnarlo [lneLe. Pabla lngresado en la
Academla de LsLado Mayor en 1876, con dleclocho anos, Cuerpo en el que formarla su LalanLe,
y en una rara especlalldad para un pals que, slendo moy mllltot, menospreclaba los esLudlos
para dlrlglr la guerra. Al Lener derecho a «plaza monLada» (monLura sufragada, en sus gasLos,
por la unldad de desLlno), a Þlcasso, ya caplLán, se le habla aslgnado, el 9 de ocLubre de 1893, el
caballo ltloclpe, que le fue Lraspasado por el coronel Culllermo lrlarLe. Con el reallzarla una
porLenLosa galopada ba[o el LlroLeo de Loda la botko (conLlngenLe), Lres semanas despues y en
el frenLe de Melllla.
[678]
Lse dla, 28 de ocLubre, es el de la muerLe del general Margallo en la enLrada del basLlón de
Cabrerlzas AlLas. Cercadas las Lropas espanolas, resulLaba lmpresclndlble no sólo pedlr
refuerzos, slno lndlcar cómo y por dónde podlan llegar esas fuerzas, y su[eLas a deLermlnado
plan. Se neceslLaba un correo y muchlslmo cora[e. Pabla que romper el asedlo, corLar por la
Llerra de nadle y llegar al fuerLede 8osLrogordo. Þlcasso se presenLó volunLarlo. una pequena
escolLa -velnLlclnco hombres- cubrlrla sus espaldas. La acepLa pero, en la sallda, acosado el
grupo por los pocos (Llradores emboscados), declde adelanLarse a la guerrllla «con lnmlnenLe
rlesgo de su vlda»
[679]
. Su prlmer galope Lermlnarla en la explanada de 8osLrogordo, adonde llegó como una
exhalaclón. Þero las llneas Lelefónlcas esLaban corLadas y por hellógrafo Lampoco habla
poslbllldad de enlace con Melllla. Cuedaba volver a Cabrerlzas o permanecer alll mlsmo, pues la
poslclón esLaba slendo rodeada. Þlcasso declde lo conLrarlo, enLrar en Melllla. 1lene por
delanLe más de Lres mll meLros slgulendo el Lralclonero borde de los aLrlncheramlenLos. lrá
solo. Sabe que apenas Llene poslbllldades y no qulere más muerLos a su lado. nada más sallr del
respaldo de los muros de 8osLrogordo, [lneLe y monLura se convlerLen en blanco para clenLos
de fuslles enemlgos. La emoclón de la cabalgada fue Lal que Lodo el e[erclLo salló de sus
poslclones, anlmando aquel desesperado galope. Ll grlLerlo acabó haclendose más fuerLe que el
LlroLeo, y no cesó hasLa que Þlcasso enLro en Melllla.
8eclblr la Laureada no garanLlzaba una fulguranLe carrera, aunque sl la proplclaba. un ano
despues de su gesLa, Þlcasso era ascendldo a comandanLe. Ln 1893 llegaba a LenlenLe coronel.
?a en ocLubre de 1902 dlspondrla de las Lres esLrellas de ocho punLas. Þese a ser el numero 3
de la escala de coroneles, hasLa 1913 no ascenderla a brlgadler. un ano más Larde era
suprlmlda la llamada «Secclón de LsLado Mayor». Þlcasso debló senLlr pena por esa supreslón,
que prlvaba a la oflclalldad espanola no sólo de una fllosofla para bocet lo qoetto, slno de
enLender la mlllcla. Slguló afanándose en sus Lareas, próxlmas a una burocraLlzaclón que le
lnquleLaba. Pabla cesado en [ullo de 1919 como subsecreLarlo de Cuerra, luego de haber
rechazado anLes el cargo de mlnlsLro, aun más lnquleLo por perder ese caplLal de honradez que
habla aLesorado y que slempre le dlsLlngulrla. Ascenderla a dlvlslonarlo el 16 de febrero de
1921, un mes despues de llegar SllvesLre a Annual.
Þlcasso no pensaba pasar de esa graduaclón. SenLla cercano su reLlro, lóglco a sus sesenLa
y cuaLro anos. Sus afanes profeslonales se dlrlglan hacla el mundo exLerlor, el de las grandes
poLenclas y la comple[a resoluclón de los confllcLos surgldos Lras la Cran Cuerra. Llegldo como
represenLanLe de Lspana en la Socledad de naclones (Sun), formaba parLe de la Comlslón
ÞermanenLe ConsulLlva de AsunLos MlllLares, navales y de la Avlaclón, para la que habla sldo
deslgnado en [ullo de 1920. Al sobrevenlr la derroLa de Annual, Lza se fl[ó en el. Sln duda, la
me[or declslón del mlnlsLro en Loda su vlda.
Þlcasso conservaba una esLrlcLa valoraclón de Marruecos. Sabla de la hosLllldad del cllma y
de la orografla. ? de la reslsLencla de sus hablLanLes. Þensaba que se habla Lenldo respeLo a
esas fuerzas. Cuedó asombrado al ver que nl se enLendleron nl respeLaron. Þlcasso acabó
acusado de republlcano, masón y ptotestoote, cuando la ll 8epubllca le lgnorarla por
compleLo, nunca se afllló a ldeologla alguna, y slempre llevaba conslgo una medalla de la vlrgen
de Las AngusLlas de Cranada. Lse era Lodo su secLarlsmo oculLo.
[680]
LsLaba casado con el amor de su vlda, Marla Luz vlcenL Lasso de la vega, mu[er de
slngular aposLura, cuaLro anos más [oven que el. Ll maLrlmonlo Lenla dos hl[os: nesLor y
AdalberLo, nacldos en 1887 y 1893.
[681]
Þlcasso Lenla deLrás de sl el clamor del publlco, la mlrada febtll de la pollLlca, y el claro
dlslmulo de las lnsLlLuclones, que, slendo comprenslvas con el, acabaron aborreclendole,
aunque La Clerva, honesLo él, manLuvo al general o copo y espoJo. Þlcasso Lenla que dar
saLlsfacclón al L[erclLo, al LsLado, al ÞarlamenLo y al Þueblo. uarla saLlsfacclón, en la medlda de
sus fuerzas, a la verdad. ? anLe ella nl claudlcarla, nl reconocerla amlsLades, menos aun,
recomendaclones lnLeresadas.

6efuer3os de caridad $ la odisea del )arco del a*ua

Avanzado agosLo de 1921, Lspana, conmovlda, se habla cublerLo de esquelas y funerales,
de proceslones como la de la vlrgen de los 8eyes, en Sevllla, donde se «pedla por el alma de los
soldados de Áfrlca»
[*]
, de Lómbolas y rlfas beneflcas, de suscrlpclones publlcas -la relna vlcLorla Lugenla
encabezó cuaLro de ellas, y en dos semanas pasaron Lodas de las LresclenLas mll peseLas
recaudadas-, lncluso de corrldas de Loros, al Lermlno de las cuales los maLadores y
sobresallenLes paseaban por el ruedo una gran bandera, y hasLa «echaban al suelo sus capoLes
manchados de sangre» para que los especLadores arro[asen sus donaLlvos «con desLlno a los
herldos de Melllla». Asl hlcleron en Madrld los dlesLros naclonal ll y lausLo 8ara[as, en medlo
del dellrlo paLrlóLlco que recorrla los Lendldos de vlsLa Alegre.
[682]
Ln el Þals vasco se harla un llamamlenLo a los vlzcalnos pudlenLes para que conLrlbuyan a
una suscrlpclón con el fln de adqulrlr un Lanque de guerra, que se denomlnará «1anque de
vlzcaya». uel lngenlo bellco se dlrla que «es el dlque más eflcaz conLra la barbarle de los
rlfenos»
[683]
.
Las donaclones alcanzaban a Lodo el marco soclal, pues sl «la arlsLocráLlca dama dona
CaLallna urqul[o de Crlol ha ofrecldo un magnlflco edlflclo que posee en SanLurce para
resldencla de herldos y enfermos», en Sevllla, «los maqulnlsLas y fogoneros de la Companla de
lerrocarrlles de M.Z.A. (Medlna del Campo a Zamora), han enLregado clen peseLas al
gobernador para el hosplLal de sangre», y hasLa la colonla brlLánlca en Málaga conLrlbula con
«Lres mll selsclenLas peseLas para los herldos»
[684]
.
Ln 8arcelona se haclan gesLlones para formar un «1erclo de volunLarlos caLalanes»
[683]
, que reverdeclera los laureles de 1860. PasLa los alumnos de 1eologla se lncorporaban.
Caso slngular fue el de Þlo 8rezosa, LenlenLe coronel de Sanldad, que se ofrecló a La Clerva
como volunLarlo «para lnLernarse en las cábllas más enemlgas de Lspana para curar nuesLros
herldos y procurar su llberLad», y hasLa propuso «la formaclón de una leglón de medlcos que
vayan a Marruecos a e[ercer su profeslón, obLenlendo de esa suerLe las slmpaLlas de los rlfenos
a nuesLra acclón». CLros decldlan colaborar por la vla de la suerLe: «uon !ose vlcenLe ha
regalado Lres declmos de un bllleLe de la LoLerla con desLlno a los soldados de Áfrlca.»
[686]
no se sabe sl Locó.
Þor Lodo el LerrlLorlo naclonal se haclan colecLas para comprar avlones para el L[erclLo,
que osLenLarlan los nombres y escudos de esas provlnclas: el CtoooJo serla un aparaLo ue
Pavllland, «de gran poLencla», cuyo preclo fue de ochenLa y cuaLro mll peseLas.
[687]
Ln Almerla y Cádlz se abrleron suscrlpclones al efecLo con qulnlenLas peseLas. Ln la
caplLal, la suscrlpclón promovlda por el dlarlo íl 5ol para adqulrlr el aeroplano MoJtlJ,
recaudarla 11.078 peseLas en menos de un mes.
[688]
Ln Zaragoza se lba más le[os, pues «el caplLán general, senor Ampudla (por lranclsco de
Ampudla López, brlgadler de Caballerla), ha lanzado la ldea de abrlr una suscrlpclón naclonal
para adqulrlr un aeroplano de guerra, bombas y gases asflxlanLes»
[689]
.
Avanzado ocLubre, se conLarla, por suscrlpclón popular, con dlez aparaLos -cuaLro
donados por Murcla y CarLagena, dos por Salamanca y dos por Zaragoza, uno por Ávlla y oLro
por vlgo-. ? esLaban pendlenLes de enLrega velnLe aparaLos de dleclsleLe provlnclas
[690]
, más sels avlones aporLados por parLlculares.
lrenLe a la eplca de las colecLas, las cuenLas de la realldad. Ln 8lncón del Medlk (al
suroesLe de 1eLuán), allneados los componenLes de un reglmlenLo para reclblr la vacuna
anLlLlflca, sólo se dlsponla de «cuaLro o clnco agu[as de acero, que no pueden deslnfecLarse
blen, porque no se pueden quemar». Clnco agu[as para plocbot a más de mll hombres. Craclas
a la enLuslasLa lnLervenclón del frances 1hlebaulL y su hl[a Marla 1eresa, que regalaron «doce o
Lrece docenas de agu[as de plaLlno», pudo solvenLarse un problema que merecerla, del
dlpuLado Solano, la callflcaclón de «cosa verdaderamenLe vergonzosa»
[691]
.
Ln CasLellón, !aen y Málaga, los funclonarlos de la ulpuLaclón cedlan como donaLlvo «un
dla de sus haberes». Ln Sevllla se celebraba la «llesLa del Clgarro para el Soldado», de la que se
harla recuenLo el 23 de agosLo, «llenándose dleclsleLe ca[ones de ca[eLlllas, Lres de clgarrlllos
suelLos y clnco de puros». Ln bancos, comerclos, caslnos y hoLeles se lnsLalaban buzones de
Labaco con esLe reclamo: «Þara los soldados que luchan en Áfrlca.»
[692]
A los puerLos de Andalucla y LevanLe llegaban los barcos del olttomot rlfeno. 1odo un
e[erclLo herldo, enfermo, desorlenLado y abaLldo, salla de aquellas bodegas del desconsuelo.
ALrás de[aban una lnsóllLa guerra, pues Melllla habla quedado sln agua poLable.
uesde Málaga se habla «acordado envlar dlarlamenLe a Melllla clncuenLa mll llLros de
agua». no fueron suflclenLes. PasLa la prensa bllbalna propuso a sus lecLores que «regalen
camlones-cuba a los soldados de Carellano», reglmlenLo desLlnado en la plaza.
[693]
Ll Coblerno fleLó el cooJe Je cbottoco. ? el cbottoco zarpó rumbo a le[ano desLlno:
Londres. Alll cargó sels mll Loneladas. ? a casa.
ue las slngladuras del cbottoco ofrecló el marques de CorLlna (!ose Cómez Acebo),
mlnlsLro de Marlna, esLa pasmosa expllcaclón: «La Lrae (el agua) de lnglaLerra para no Lener
que deLenerse en Lspana y poder lr dlrecLamenLe a Melllla.»
[694]
La expecLaclón por ver aLracar al cbottoco abarroLó de genLe los muelles mellllenses. ?
hubo un chasco enorme. no habla calado suflclenLe -el carguero daba 23 ples (7,6 meLros)-,
nl mangueras, nl depóslLos, nl soluclones. ? alll quedó el botco Jel oqoo, meclendose en la
rada, lnuLlllzada su mlslón y nulo su cargamenLo. un mes despues segula en la mlsma
bochornosa slLuaclón.
[693]

9iferencias %ilitares entre in*leses $ españoles

La guerra de Áfrlca aLra[o lnesperados fervores casLrenses hacla Lspana. Al abrlrse
venLanlllas de allsLamlenLo en los consulados, la reacclón fue especLacular. Ln Londres, a las
nueve de la manana del [ueves 18 de agosLo, un mlllar de enLuslasLas ex combaLlenLes se
agolpaban en las puerLas de la emba[ada espanola, en el arlsLocráLlco barrlo de Chelsea.
Muchos de aquellos asplranLes al sacrlflclo afrlcano guardaban cola «desde las Lres de la
madrugada». A las dlez, los volunLarlos pasaban de dos mll qulnlenLos. un cenLenar eran
anLlguos oflclales, con gran experlencla de combaLe. Los dlplomáLlcos espanoles, asusLados
anLe aquel genLlo, pldleron lnsLrucclones a Madrld.
La soluclón acordada fue lamenLable. Se dlvulgó la especle de que «sólo se admlLlrlan
soldados y sln graLlflcaclones para sus famlllas», advlrLlendose que «los conLraLos se flrmarlan
en Lspana», a donde Lendrlan que «marchar por sus proplos medlos» los volunLarlos. LsLupor e
lndlgnaclón. Pubo enLonces que recurrlr a la pollcla «para dlspersar a la muchedumbre»
[696]
.
Ln nueva ?ork, el allsLamlenLo fue menos LumulLuoso que en Londres, aunque pronLo
fueron «dosclenLos hombres los admlLldos». 1odos ellos embarcarlan para Lspana el 23 de
agosLo por la noche.
[697]
MlenLras LanLo, se agudlzaba el ptoblemo loqlés.
Lra emba[ador en Londres Alfonso Merry del val. Sus lnformes duranLe la Cran Cuerra
hablan sldo modellcos, pero anLe la oleada de furores movlllzadores brlLánlcos hacla Lspana y la
naLuraleza de la guerra en Marruecos, hará unas abrumadoras manlfesLaclones.
Ln carLa (18 de agosLo de 1921) a Conzález PonLorla, mlnlsLro de LsLado, reclamará su
aLenclón sobre «clerLos lnconvenlenLes que ofrece el recluLa lngles». 1ales locooveoleotes
eran esLos:

«LsLá hablLuado a un reflnamlenLo en las raclones, vesLuarlo, eLc., que le hacen muy
exlgenLe. no es esLo, sln embargo, lo peor, slno que, dlscolo por naLuraleza, el soldado lngles se
subleva fácllmenLe, [amás por moLlvos pollLlcos, slno en forma de moLlnes cuarLeleros (...). La
Lropa lnglesa no se hublera movldo por LsparLero nl por C'uonnell (en referencla a la Leglón
lnglesa duranLe la prlmera guerra carllsLa), nl hoy se moverla por los slndlcallsLas, pero un
rancho deflclenLe o lnferlor a sus preLenslones, un equlpo de mala clase, la falLa de munlclones
en un combaLe sangrlenLo, la dureza de un oflclal, en Lodo esLo descubre moLlvos para
revolverse conLra sus [efes, desLrulr cuanLo haya (slc) ba[o la mano o desaparecer del
campamenLo. Ln los palses exóLlcos (...) se les ha vlsLo con frecuencla pasar al enemlgo y
organlzarlo, asplrando a cargos y mandos que nunca pudlera sonar.»
[698]

Þara el emba[ador, dado que el recluLa brlLánlco exlgla condlclones mlnlmas para luchar, y
esLas no las lba a enconLrar en el Marruecos espanol, me[or no allsLarlo, me[or dlsponer del
sacrlflcado soldado de Lspana, el que combaLla no ya con «rancho deflclenLe» o «equlpo de
mala clase» y con «falLa de munlclones», slno el que se baLla desde el hambre y desde la
desnudez, con armas descallbradas o sln ellas, corLo de munlclones y sln sublevarse [amás. Ll
me[or soldado del mundo.
? el desconcerLanLe Merry del val resumlrla, deslnhlbldo: «uebemos Lener en cuenLa que,
por canallas que sean los volunLarlos de su naclón, y en el caso presenLe no son slno obreros sln
empleo o enemlgos del Lraba[o por efecLo del servlclo mlllLar, slempre esLará deLrás de ellos el
emba[ador brlLánlco para apoyarles en cualquler reclamaclón, lo que consLlLuye una
compllcaclón más. Ln suma, no soy muy favorable al recluLamlenLo de lngleses en gran numero,
pues su prurlLo lnnaLo de superlorldad sobre las demás razas les hace su[eLos poco fáclles de
mane[ar. Sl se admlLen en gran numero, como buenos guerreros que son, lo me[or serla
ponerlos a las órdenes de uno de los lnnumerables oflclales de esLe pals que se esLán
ofreclendo, pues esLe les enLenderá y llevará como convlene.»
[699]
Los guerreros brlLánlcos lrlan a Áfrlca, y, con ellos, qtooJes Jlsqostos para las auLorldades
espanolas: a medlados de novlembre decldlrán volver -unos cuarenLa, segun los daLos
dlsponlbles-. ue sus demandas se harlan eco los Comunes y la prensa londlnense. La vlrulencla
anLlespanola fue Lal que Conzález PonLorla dlrlgló una carLa de proLesLa, el 27 de novlembre de
1921, al emba[ador en Madrld, Slr Lsme Poward, por la ofenslva callflcaclón de spoolsb botJe,
uLlllzada por 1be 1lmes, con «eplgrafes depreslvos para Lspana y para su e[erclLo»
[700]
. ?a en febrero de 1922, uno de los volunLarlos, apellldado uearson, y que habla sldo
herldo, reclamarla «una lndemnlzaclón por supuesLa lnuLlllzaclón sufrlda, como sl fuera un
obrero vlcLlma de un accldenLe», segun comunlcarla un alLerado La Clerva a 8erenguer.
[701]
Þero nlnguno se pasó a las fllas de Abd el- krlm, donde sl se lnLegraron mercenarlos
franceses y alemanes.
8eclblrla Lspana la fe combaLlva de aquellos buenos lngleses y la lealLad de un vle[o amlgo:
el general W. C. 8udkln, LesLlgo de aquella embesLlda de la columna SllvesLre en 1afferslL.
Ln carLa escrlLa a 1be 1lmes -y reproduclda en íl 5ol-, 8udkln denunclaba los graves
fallos espanoles en sanldad, comlda y vesLuarlo, mlenLras callflcaba de «cómlcos» los malos
LraLos. AporLó preclslones al reLraso habldo en las pagas, pues los leglonarlos, para regresar a
Cran 8reLana, «reclbleron dlnero por anLlclpado, se les dlo buena ropa de palsano y se les
pagaron los bllleLes para losvla[es LerresLres y marlLlmos». Ln oposlclón, al llegar a su paLrla, nl
slqulera reclbleron «bllleLes de ferrocarrll para sus respecLlvas localldades». Al efecLo, 8udkln
crlLlcaba «la Lorpeza, que no de[a de ser frecuenLe», de los mlnlsLerlos brlLánlcos de LxLerlores
y Cuerra. Al flnal, 8udkln sólo Luvo palabras de eloglo para los mandos del 1erclo:

«Lo que a ml me maravllla es que el coronel Mlllán AsLray y sus oflclales hayan obLenldo
Lan excelenLes resulLados con la Leglón LxLran[era, despues de un perlodo Lan corLo de
lnsLrucclón. Ls cosa que verdaderamenLe debe clLarse en honor de los oflclales y de sus
hombres.»
[702]

'elilla asediadaP (n*eles cañoneros $ %ila*ro diario

Ll prlmer Conse[o de MlnlsLros del CablneLe Maura Luvo lugar el lunes 16 de agosLo de
1921. ue sus dellberaclones se fllLró una noLa oflclosa. Ln la mlsma, se declaraba al norLe de
Marruecos como «prenda lnexcusable de la lndependencla y la segurldad de Lspana», se
hablaba del mando de 8erenguer, dlclendo que se caracLerlzaba «por fellclslmos meLodos de
avance», y de la guerra se adverLla que «prosegulrá sln LlLubeos», aclarando que conLlnuarla
«hasLa dar clma y Lermlno a esLa obra pollLlca, secundada y sosLenlda por las Armas de la
naclón»
[703]
. ConLundenLe slnLesls del mlllLarlsmo colonlal alfonslno.
Þara el 13 de agosLo, 8erenguer reunla LrelnLa y clnco mll hombres en Melllla. Þodla
comenzar lo kecoopolsto. Clnco dlas despues, 8erenguer confesaba a La Clerva que una
baLerla rlfena «conslguló aflnar el Llro e lnLroduclr proyecLlles en la poslclón» de Sldl PameL el
Pach, provocando dos muerLos y cuaLro herldos.
[704]
Melllla esLaba ba[o los fuegos arLllleros del Curugu.
Þasarla ano y medlo hasLa saberse que el 3 de agosLo habla reclbldo 8erenguer, vla
8lquelme, el slgulenLe avlso: «una guardla de unos clen hombres esLá en el Curugu: es fácll
alguna sorpresa duranLe la noche por el 8arranco del Lobo.»
[703]
La sotpteso serla la ocupaclón de Lodo el maclzo y los bombardeos.
Los rlfenos no hablan dudado en servlrse de los canones capLurados, nl en uLlllzar la mano
de obra cauLlva que esLaba en su poder. Aquellas plezas de arLlllerla fueron subldas, a brazo,
por los prlsloneros espanoles, y por pendlenLes que alcanzaban el 20 por clenLo de desnlvel. Ln
el sacrlflclo se emplearon unos clenLo clncuenLa cauLlvos, de los que un numero lndeLermlnado
fallecló al abrlr aquellas aseslnas Lrochas canoneras. Þoco despues se supo que «unos malos
espanoles» servlan esos canones. uarlan fe de ello los soldados 8enlLo verges CasLell y Alfonso
Lsplnosa Sánchez, evadldos del compo moro, los cuales conLaron que sus guardlanes hablan
enLregado, a los supervlvlenLes de sublr los canones al Curugu, «dos reales y una ca[eLllla de
Labaco»
[706]
. Melllla quedó ba[o los fuegos del enemlgo, lo que no sucedla desde el slLlo de 1774-1773,
cuando qulso Lomarla el cuarLo monarca alaul, Sldl Mohammed 8en Abdallah. La furla arLlllera
de enLonces -la cludad enca[ó «8.239 bombas y 3.129 balas rasas» en un cerco de cuaLro
meses-
[707]
, no se replLló. Þero el hecho de que la plaza fuese bombardeada con los canones de
SllvesLre, supuso una demoledora agreslón para el espltlto oocloool.
nunca Luvleron los rlfenos más de Lres plezas dlsponlbles para bombardear la cludad, pero
cuando esLallaban sus proyecLlles, el ánlmo mellllense se enfurecla en lugar de amllanarse. Asl
que al susLo lnlclal sucedló la alLlvez, el desaflo, ese opol oo lleqo Lan espanol. Ll cronlsLa de
A8C, Corrochano, Lras razonar que «el canón de los moros buscando la plaza no pasa de ser una
dlsLracclón, una curlosldad», desaflaba asl a las bocas arLllleras del Curugu: «¸Cue dlsparan?
}Cue dlsparen!»
[708]
Los arLllleros blspooo-tlfeños mosLraron especlal preferencla por el barrlo del 8eal -
donde la cludadanla más aLrevlda puso de moda el aguanLar, a ple flrme, la llegada sllbanLe del
canonazo-, pero nl fueron LanLos como se decla, nl hlcleron LanLo dano como se Lemla, pues sl
los proyecLlles calan en sus ob[eLlvos -el puerLo, los cuarLeles, los fuerLes, el aeródromo-, de
cada dlez sólo exploLaban dos o Lres. ? eso con mala suerLe.
uel canón del Curugu dlrla 8orrás que «no hace más que sallr un momenLo, echar su
sallvllla y meLerse a escape», y Lras compararle con una slngular maqulnarla -«Abre su
venLanlLa, da el chlllldo y se escabulle»-, lo deflnlrla como «el cuco que da la hora en Melllla,
desperLándola cuando se le habla olvldado el pellgro». ? el perlodlsLa se pregunLaba: «¸Culen
es capaz de coger al cuco de un relo[?», y Lamblen, «¸qulen lo dlspara, qulen lo mane[a, qulen
lo apunLa?». Segun 8orrás, el acerLl[o radlcaba en que el deserLor -un cabo llamado 8lllo, del
que se rumoreaba que una granada dlsparada desde la plaza le habla arrancado una plerna-,
podrla haberse pasado al enemlgo, pero no era Lan Lraldor como parecla. La deslealLad se
Lornaba en suLll doble [uego, pues «un cabo de ArLlllerla sabe preparar las espoleLas». Þara
8orrás, aquel boeo Jesettot evlLóque «oLro nos arro[ara granadas morLlferas, blen graduadas,
en lugar de esLos clllndros lnofenslvos».
[709]
La verdad se sabrla pronLo. Lmlllo 8lllo Perrera, corneLa a los dleclsels anos en el
reglmlenLo de Aragón n¨ 21, habla marchado, Lras cuaLro anos de servlclo, a la Leglón
LxLran[era, de la que deserLó en 1920. Luego de una fugaz esLancla en el PoLel Þalace de
Zaragoza como «lnLerpreLe», decldló allsLarse en el L[erclLo de Áfrlca. uesLlnado en uar
Cuebdanl, fue uno de los pocos supervlvlenLes de la maLanza del 23 de [ullo. Pecho prlslonero,
apunLó las plezas del Curugu hasLa medlados de sepLlembre, en que, dudosos ya los rlfenos de
su fldelldad, le condu[eron hasLa Annual. lugado desde uar urlus, llegarla en novlembre a
Melllla.
8lllo LesLlflcará anLe el equlpo de audlLores que dlrlgla Þlcasso. Ll arLlllero conservaba sus
dos plernas. Culen habla perdldo la plerna de un canonazo era oLro apunLador de canones y
deserLor, lldel Þorres MarLlnez, a qulen el proplo 8lllo denuncló anLe las auLorldades espanolas.
A su vez, 8lllo acumuló hasLa sleLe LesLlmonlos en su conLra por parLe de oLros LanLos ex
camaradas suyos.
[710]
luese el cabo 8lllo o íl 8otojot, apodo al que respondla !uan López !urado -un soldado
que deserLó en 1911-
[711]
, lo clerLo es que Melllla, aun ba[o el bombardeo rlfeno, quedaba a salvo por el
remordlmlenLo de los boeoos Jesettotes y una fldelldad de aLenLlslma cusLodla: una Lalla
esculLórlca de la vlrgen de la Soledad.
La lmagen se enconLraba en una vlvlenda humllde, en una de cuyas hablLaclones dormlan,
en la mlsma cama, dos nlnos de corLa edad. una granada aLravesó el Le[ado, segó el plso
superlor y cayó enLre los plácldos lnfanLes, pero al dar con «el colchón de muelles, elásLlco», el
proyecLll, en lnveroslmll «volLereLa», desvló «el surLldor de ballnes» -era una granada de Llpo
sbtopoel- conLra el Lecho y las paredes, donde causó «LresclenLas herldas». Los nlnos se
salvaron eo pteseoclo de la vlrgen, a la que nada sucedló. nl que declr Llene que se habló de
«un mllagro, LesLlflcado por numerosas mu[eres conmovldas»
[712]
. ? la casa -la numero 48 de la calle de Þolavle[a- quedó converLlda en lcono de la
reslsLencla de Melllla.
?a fuera por reacclón moral o recurrenLe fallo de las espoleLas espanolas, Melllla dormla a
salvo, arropada por la vlrgen de la Soledad y sus ángeles canoneros desde el Curugu.
Cuedaba oLro mllagro. Ll de por que no Lomó Abd el-krlm el mando de las fuerzas
slLladoras de Melllla y ocupó la plaza. Þero los harquenos, reclamados por sus famlllas para
Lermlnar las labores agrlcolas, lo Lenlan Lodo: abundanLe boLln, lndependencla casl asegurada
-de Lspana y del SulLanaLo-, y creclenLe orgullo naclonal anLe los pueblos afrlcanos y árabes,
como vencedores que eran de una poLencla europea. Además, en el 8lf se exLendla la ldea
-comparLlda por los Abd el- krlm- de que los espanoles, desalenLados, cederlan sus
derechos a lrancla y evacuarlan Melllla y CeuLa. Lsa motcbo boclo el mot no se produclrla. Los
espanoles se quedarlan y lucharlan. ? esLa vez de verdad.

El pri%er e01rcito nacionalP po)res $ ricos luc,an 0untos

8erenguer decla enconLrarse anLe un coso exttootJlootlo. el de consLlLulr un e[erclLo para
combaLlr con el «al dla slgulenLe». Pabla pedldo un mes para conLraaLacar. Ll plazo se acababa
y el e[erclLo no aparecla. Þero los rlfenos hablan formado el suyo en sólo clnco dlas. Segulan
aLacando y venclendo. Los espanoles sólo hablan movlllzado la paslón y la confuslón.
Se allsLaban oflclales de Caballerla que «desconoclan lo más elemenLal de la profeslón»,
en los Þarques no apareclan los auLoal[lbes, con lo que el Coblerno «Luvo que requlsar los que
en Lspana Lenlan las [efaLuras de Cbras Þubllcas»
[713]
. lalLaba de Lodo. Ll colmo se produ[o en las companlas de ameLralladoras, donde «gran
parLe del personal no conocla las máqulnas», y esLas -las funesLas ColL- resulLaron «lnuLlles
al poco de uso»
[714]
. Alarmada la conclencla naclonal anLe las noLlclas que llegaban de Melllla -un e[erclLo sln
ropas y sln armas-, un dlpuLado exLremeno Lomó una aLrevlda y eflcaz declslón.
!uan vlLórlca Casuso fue qulen, al parecer, reallzó el porLenLo.
[713]
lnformado de que en Lyon se fabrlcaban fuslles ameLralladores, allá se fue sln dudarlo y
compró con su dlnero sels de aquellas armas auLomáLlcas -del modelo ChauchaL- con sus
munlclones, volvló a Lspana, cogló el prlmer barco para Melllla y las enLregó al esLupefacLo
coronel de un reglmlenLo. La proeza se hlzo en cuaLro [ornadas. Ll hecho fue relaLado en el
Congreso por Arsenlo MarLlnez de Campos y de la vlesca, qulen, en la seslón del 21 de ocLubre,
razonó que «sl el senor vlLórlca Lra[o sels de esas armas, blen pudo un oflclal del L[erclLo
haberse Lraldo sesenLa»
[716]
.
Más casos. Paclan falLa mll monLuras para compleLar los escuadrones desLlnados al 8lf.
Sólo aparecleron unas pocas en las esLaclones de la 8emonLa. Pubo que hacer freneLlcas
gesLlones de compra en Argella, Pungrla, ÞorLugal, hasLa en LsLados unldos seadqulrleron.
MarLlnez de Campos denuncló que hublese «dosclenLos clncuenLa [efes y oflclales desLlnados
en la Crla Caballar, y que para remonLar mll caballos Lengamos que lr al exLran[ero». Þara
coleglr, roLundo: «Sobra Lal organlzaclón sl falLan los caballos.»
[717]
CLro dlpuLado, Solano, denunclarla el bochorno de monLuras empleadas «para que paseen
las hl[as y senoras de algunos [efes», aclarando: «Pay más de dosclenLos caballos, en un
reglmlenLo de Caballerla que puedo clLar, que esLán dedlcados a esos menesLeres, lmproplos
de su oflclo (8lsas).» Solano senaló el abuso de aquellos oflclales que conslderaban «más
cómodo sacar con un volanLe un caballo del 8eglmlenLo». uado que la unldad segula pagando
la manuLenclón del anlmal, «el [efe se meLe en el bolslllo la raclón del caballo». Ll ulLlmo
LrámlLe era esLe: «Se mueren, dan un cerLlflcado de defunclón y tepolescoot lo poce», con lo
que dándole por muerLo, se podla venderle. ? Solano adverLla: «Sl hay un dlpuLado que dlga
que no, esLoy dlspuesLo a demosLrárselo cuando qulera (grandes rumores).»
[718]
A esLe desasLre moral se opuso una lgualdad de deberes que rompló muchos prlvlleglos,
como la lncorporaclón de los soldados de cuoLa. MaeLzu, con agudo senLldo, deflnlrla asl el
momenLo: «LsLa es la prlmera guerra espanola en que los hl[os de los rlcos esLán peleando,
como soldados, [unLo a los hl[os de los pobres.»
[719]

Dna pla3a cercadaP desconfian3as $ resistencias

A flnales de agosLo, cerca de cuarenLa y sleLe mll hombres se haclnaban en las calles,
cuarLeles y basLlones de Melllla. La slLuaclón era agoblanLe. Sl los oflclales se acomodaban en
casas parLlculares y fondas, la Lropa dormla por el suelo, ya fuese empedrado o de Llerra. Lra
aquel un e[erclLo al raso. Se hablan acabado las Llendas y colchoneLas y no quedaba un solo
repuesLo. 8erenguer habla pedldo a La Clerva qulnce mll Llendas lndlvlduales «y de ellas con
urgencla ocho mll»
[720]
. A Loda prlsa se hlcleron encargos en Alemanla, lrancla, lLalla y Cran 8reLana, para «evlLar
compllcaclones dlplomáLlcas». Más LrámlLes y más dllaclones.
La marquesa de urqul[o, enLerada del drama, dlo una e[emplar lecclón: compró con su
dlnero cuaLro mll colchoneLas y las mandó a Melllla, «a donde llegaron en cuarenLa y ocho
horas», en medlo del consuelo de unos pocos y de la rechlfla general sobre el Coblerno Maura.
[721]
La Clerva convocó a los me[ores lndusLrlales de LevanLe y CaLaluna, sollclLándoles un
preclo paLrlóLlco para cubrlr las necesldades de colchoneLas del L[erclLo, clfradas en clenLo
ochenLa mll unldades. Ll preclo oferLado fue de 21,30 peseLas. Pabrla que esperar a novlembre
para que en Melllla hublese «Llendas suflclenLes para acoger a un e[erclLo de ochenLa y sleLe
mll hombres»
[722]
. Muchos efecLlvos, pero poco L[erclLo. Ll nucleo operaLlvo -y combaLlvo-esLaba
formado por bombtes Je foeqo. los 8egulares, la Leglón, algunas unldades de ArLlllerla e
lnLendencla, y los reglmlenLos de 8urgos, Corona, Cranada y Þrlncesa. Þagaban su preclo, pues
la oflclalldad del Þrlncesa perderá clnco de sus caplLanes en su prlmer combaLe. ? del Crupo de
8egulares de CeuLa -sus dos [efes, Conzález 1ablas y Mola, fueron herldos de gravedad-,
compuesLo por seLeclenLos sesenLa soldados yeballes, sólo clenLo cuarenLa lograrlan sobrevlvlr
Lras afronLar, en Lres meses, cuarenLa choques a deguello en Lorno al slnlesLro Curugu. un dla,
al ver desfllar a la Lropa supervlvlenLe, 8erenguer, abrumado, sacó de su carLera «clnco mll
peseLas», que enLregó a Conzález 1ablas para que lo reparLlera enLre los soldados «del Labor
lerrer (por el comandanLe !ose lerrer), que volvla deshecho»
[723]
.
Se demosLró que los soldados del reglmlenLo de Slcllla enLraron en fuego luego de haber
dlsparado dlez veces su fusll. ? los de Wad-8as lo hlcleron Lras }clnco dlsparos! Þese a ello, la
Lropa espanola sublrá sln desmayo al encuenLro del enemlgo, peleando y murlendo en los
barrancos del Curugu.
La Lropa se habla acosLumbrado a luchar sln lnsLrucclón, sln buenas armas, y su general en
[efe a sosLener la guerra sln buenos generales. 8erenguer, en apabullanLe confeslón Lelegráflca
anLe Lza (el 29 de [ullo), habla llegado a declrle al mlnlsLro: «Ll unlco [efe que Lengo que me
merezca conflanza, el general San[ur[o, que Llene que sallr Lodos los dlas para ocupar las
4poslclones exLerlores y culdar de noche de la vlgllancla de la plaza, no puede ocuparse del
mando.»
[724]
Ln pocas frases, 8erenguer de[aba como locompeteotes a Cabanellas, CavalcanLl,
lresneda y nella, e lnclula a !ordana (coronel y [efe de LsLado Mayor) en la desdenosa
callflcaclón. Melllla, a flnales de agosLo de 1921, era una plaza cercada por un e[erclLo de
agreslvos monLaneses -.que no pasaban de qulnce mll-, y pese a esLar defendlda por
cuarenLa y sleLe mll soldados, sólo Lenla un alLo comlsarlo y otto general a su frenLe.

El incendio de la *uerra se corre al =a#s Ie)ala

8erenguer esLaba en LraLos con un presLlgloso cbelkb ([efe), Abd elMalek, pues conflaba
en el para lmpedlr la exLenslón de la rebeldla sobre ?ebala. 1enla 8erenguer la promesa de Abd
el-Malek no ya de su lealLad -la probarla, y a Lal punLo, que morlrla en las Lrlncheras espanolas
de Azlb de Mldar en el verano de 1924-, slno la de lnflulr sobre los oLros cbloj ([efes). A
medlados de agosLo, 8erenguer envlarla a Abd el-Malek «clncuenLa mll peseLas para evlLar
formaclón harca Comara en conLra nuesLra, y ganar volunLades para que los rlfenos no
marchen en aquella dlrecclón»
[723]
. Lse dlnero llegarla Larde.
La cáblla de los 8enl lssef hacla de cuna enLre el sur de los 8enl Arós -la Lrlbu de Ll
8alsunl- y la zona francesa de uezzan. Los 8enl lssef, de los me[ores guerreros de ?ebala,
decldleron sublevarse. Þara proclamar su furla escogleron Akba el kola: una loma alslada. Alll
esLaba acanLonado medlo baLallón de Cludad 8odrlgo. Su [efe, el LenlenLe coronel lsldoro
valcárcel 8laya, esLaba al frenLe de 199 hombres. La poslclón arLlllaba cuaLro plezas SalnL
Chamond de 73 mm, pero dlas anLes le fueron reLlrados dos canones. La vlgllancla que se hacla
era ruLlnarla, como sl lo ocurrldo en el 8lf hublera sldo coso Je otto mooJo.
Ln la noche del 27 al 28 de agosLo, varlos grupos de los 8enl lssef se acercaron con slgllo a
las alLuras de Akba el-kola. Ll campamenLo esLaba adormecldo, las Lropas sumldas en el
descanso, y las guardlas nocLurnas mal emplazadas. Ll pellgro y la muerLe llegaron en un mlsmo
LorrenLe. uado que era lmposlble defenderse con los canones, los espanoles opLaron por
formar enrableLados cuadros de reslsLencla, agluLlnados alrededor de unos pocos oflclales. uno
Lras oLro fueron embesLldos y anlqullados.
Ln los ulLlmos mlnuLos de la pelea, el oflclal al mando de la arLlllerla, el LenlenLe lgnaclo
Cómez de Cuevara, Lomó una bruLal declslón: volar el polvorln. Con el denLro. ? en el lnsLanLe
en que los yeballes enLraban en Lromba por la hendldura, acclonó un exploslvo. Ll formldable
esLampldo selló el fln de la pugna. Los demás oflclales murleron Lodos
[726]
, y valcárcel con ellos, sobrevlvló «un oflclal moro, Sldl Sl All Sahell»
[727]
, que logró llegar a las llneas espanolas. ue la Lropa se salvaron velnLlcuaLro hombres -de
ellos, qulnce lndlgenas-, la mayorla herldos. Los oLros 173 defensores murleron. Muchos
fueron muLllados.
Ll 30 de agosLo, Lropas de la Comandancla de Larache llegaban hasLa el devasLado
campamenLo, ocupando sólo las avanzadlllas, «porque poslclón esLá cublerLa por cadáveres de
hombres y ganado». 8erenguer aprovechó esLe parLe para declr a La Clerva: «uespues de
reclbldas las anLerlores noLlclas, consldero resLableclda la slLuaclón, y por ello he fellclLado al
ComandanLe Ceneral (8arrera).» lncorreglble 8erenguer. 8eplLe los dlas de Akba el kola lo que
dl[o Lras el dla de Abarrán.
no hablan Lranscurrldo velnLlcuaLro horas cuando oLro grave reves demosLraba la
precarledad de ese testobleclmleoto mlllLar. Ll segundo golpe fue más al norLe, cerca de
nuader. Como Lodos los dlas, un desLacamenLo espanol ba[ó hasLa el oeJ (rlo) Magesar para
hacer la aguada. Les esLaban esperando «unos cuaLroclenLos emboscados». CenLe de los
SumaLa, especlallsLas con el fusll. CublerLos por la qobo, los sumaLles de[aron «llegar al agua
Lodo el personal y ganado, sln hosLlllzar los servlclos de proLecclón». LnLonces abrleron
«vlolenLlslmo fuego, causándonos velnLlocho muerLos y caLorce herldos, más cuarenLa ba[as de
ganado»
[728]
, segun el lnforme de 8erenguer al de nuevo alLerado y desconcerLado La Clerva.
Ll mlnlsLro no pudo por menos que manlfesLar: «lnuLll declrle, porque seguramenLe lo ha
hecho ya, necesldad prevenlr a Lodos asLucla enemlgo, que como se ve por sucesos hoy,
aprovecha Lodo desculdo». Ll mlnlsLro preocupándose de alerLar al alLo comlsarlo sobre sus
deberes mlllLares, para que esLe, a su vez, alerLase a sus subordlnados sobre prevenclones
obvlas.
uesdlchado La Clerva. unos mlnuLos anLes acababa de reclblr la noLlcla de que un blocao
de los slLuados en las laderas del Curugu, el de 1agullmanln, habla sldo evacuado por su
guarnlclón, «por lo que se procederá con la máxlma energla conLra el [efe de dlcho
desLacamenLo», segun habla decldldo el mlsmo 8erenguer.

=istola para un alf1re3 desesperado

Ll perlmeLro de defensa de Melllla se a[usLaba a la llnea Casabona1lzza-Zoco el Pad-AlL
Alxa- Sldl Musa-Sldl PameL el Pach-el ALalayón. Lran los campos de baLalla de 1909. Alll se
enconLraban Lres puesLos avanzados que serlan slnónlmo de cora[e e lnforLunlo: uaL PameL -
apodado íl Molo-, LxLremadura y 1agullmanln, Lamblen conocldo como íl blocoo Je lo
moette.
LsLas coLas, que haclan de verdaderos tompefoeqos del correoso cerco rlfeno, se
convlrLleron en cumbres del valor: en el LxLremadura, la mlLad de la guarnlclón cayó
exLermlnada (el 21 de agosLo), enuna embesLlda nocLurna de la botko, pero el cabo !ullo Ara
lzqulerdo, rodeado de cadáveres y morlbundos, manLendrá la defensa. Sobrevlvlrá a la acclón y
le será concedlda (en 1923) la unlca Laureada de aquellas durlslmas operaclones.
Ln el prlmero de aquellos puesLos sulcldas, íl Molo, la guarnlclón quedará casl anlqullada
Lras el asalLo rlfeno de la noche del 13 al 16 de sepLlembre. Avlsado el ALalayón, saldrán de alll,
«desobedeclendo órdenes», el cabo 1errero y caLorce soldados de la Leglón, los cuales
lnLenLarán enLrar en el ensangrenLado blocao. AnLes de parLlr, los volunLarlos preslenLen que
no van a volver, por lo que reparLen sus propledades enLre los companeros, y hasLa se
LransmlLen dlrecclones de oovlos Je qoetto o domlclllos de famlllares donde envlar la carLa
faLal. uno de los que salen es Lorenzo Camps Þulgredón, que acaba de reclblr parLe de su prlma
de enganche. ? a Lduardo Agulla !lmenez Coronado, al mando del ALalayón, le dlce: «Ml
LenlenLe: como vamos a una muerLe segura, ¸qulere usLed enLregar esLe dlnero a la Cruz
8o[a?»
[729]
Ll soldado Llende al oflclal clncuenLa duros. Agulla, con lágrlmas en los o[os, coge los
bllleLes y aslenLe en sllenclo. Ll grupo cruza las alambradas y se plerde monLana arrlba. Ln una
lmpeLuosa carrera enLran en uaL PameL. Los rlfenos aproxlman sus canones y, a dosclenLos
meLros, rompen fuego. Las granadas alcanzan la Lechumbre del blocao, lncendlándolo. MlnuLos
despues, Loda la vlguerla se vlene aba[o sobre sus defensores. Los harquenos se lanzan al
aLaque, pensando más en el saqueo que en el combaLe. Su sorpresa es enorme, pues los
herldos les hacen frenLe. nl uno sólo de los qulnce leglonarlos se salvará. Ln cuanLo a los velnLe
soldados de la 8rlgada ulsclpllnarla que componlan la guarnlclón, sobrevlvlrán dos, ambos
herldos, enLre los que no se conLaron Camps y 1errero.
Ln el de 1agullmanln, la acclón se consuma en dos fases: aLacado por la botko en oLra
oleada nocLurna (30 de agosLo), el [efe de la poslclón, un alferez ya maduro, declde replegarse
con los sobrevlvlenLes. 8amón Mafloll-8odes Llene LrelnLa y un anos. Pa enLrado en el L[erclLo
-en 1899- como slmple «soldado volunLarlo» y cree [usLlflcado el abandono del blocao. ue[a
aLrás nueve muerLos de los suyos -alguno enredado en las alambradas, donde se ha luchado
cuerpo a cuerpo- y se refugla, «con once herldos y dlez llesos»
[730]
, en la segunda llnea. Mafloll-8odes no Leme nada, pues su peloLón de LrelnLa hombres ha
Lenldo velnLe ba[as, el 66 por clenLo. Muchos han corrldo, en el desasLre de [ullo, por menos
moLlvos y sln Lener la hombrla de quedarse al lado de su genLe, lncluso slendo coroneles. Ln
Lodo ello confla el bueno de Mafloll.
Al amanecer del 1 de sepLlembre llega San[ur[o a los campos de 1agullmanln. Se encuenLra
el puesLo derruldo, llbre de enemlgos, los muerLos espanoles alrededor, y el oflclal al mando,
pot obl ottós segun le dlcen. San[ur[o ordena que se le presenLe el alferez. ? delanLe de la
Lropa, formada esLa, demudado aquel, ordena su arresLo fulmlnanLe y su presenLaclón anLe un
Conse[o de Cuerra. La recluslón se empleza a cumpllr ese mlsmo dla en el fuerLe de
8osLrogordo. uos semanas despues, prlvado de Loda aslsLencla, abrumado por avlsos
humlllanLes, Mafloll-8odes declde acabar con su agonla y se dlspara un Llro en la cabeza.
Ll suceso será recogldo por el ÞarLe de Cuerra del 13 de sepLlembre, hecho del Lodo
lnusual, pero de forma Lan amblgua como conLradlcLorla: «Pa fallecldo el alferez de Almansa
senor Mafloll- 8odes, que lnLenLó sulcldarse.» Solano serla el relaLor del LrlsLe caso. ? sobre la
conducLa de Mafloll, preclsó: «uebló pensar que no le lban a encausar por ello, cuando han
debldo fusllar a LanLos.» Luego desveló, anLe la conmoclón de la Cámara, que fueron los
mandos del alferez qulenes «le dleron, carlLaLlvamenLe, una plsLola para que se pegase un Llro»
[731]
.
8loqueadas las operaclones, las crlLlcas llegaron desde el lnLerlor del L[erclLo. 8lquelme
encabezarla esas denunclas: «Lspana no puede soporLar una ocupaclón permanenLe de la zona.
Þara eso neceslLarla Lener aqul qulnlenLos mll hombres.»
[732]
Ln cuanLo al rlfeno, mosLraba una slngular lmaglnaclón en su deseo por expulsar a los
espanoles, pues se supo, por algunos evadldos, que los sanLones recorrlan los zocos «dlclendo
que los canones y fuslles de los crlsLlanos se Lransformarán en agua, y los musulmanes
lmperarán en el mundo»
[733]
.
8erenguer, por su parLe, habla hecho sorprendenLes declaraclones a la prensa. Al ser
pregunLado por 8orrás sobre que Llpo de colonlzaclón conslderaba preferlble, aflrmó: «Ll
ÞroLecLorado Lal como lo comprenden los lngleses (vlnculos confederales).» Anadlendo con
lnsóllLa resoluclón, a lo Þrlm: «1odas las colonlas acaban por emanclparse al senLlrse fuerLes.
Marruecos no será una excepclón en el porvenlr.»
? cuando 8orrás le apunLase el afán naclonal de desqulLe -«LnLonces no será usLed
parLldarlo del exLermlnlo de esa raza»-, 8erenguer le Lranqulllzarla: «nadle lo es y yo menos.
nada de ldeas absurdas. CasLlgar hasLa donde sea preclso, eso sl. uespoblar, no.»
[734]

Kuelven Glos %uertosH $ retrato psicoló*ico de un l#der

Ll dla anLes de lnlclarse la kecoopolsto hubo gran revuelo en Melllla. Acompanado de dos
lndlgenas, aparecló lellpe Þena, al que Lodos daban por muerLo en ArrulL. Þena, Lodavla no
curado de su herlda en la cabeza
[733]
, habla acabado de curandero en un aduar próxlmo a AdaLen, donde su experlencla y
afabllldad causaron admlraclón enLre los rlfenos. Lse mlsmo 16 de agosLo llegaron, en Landas
de Lres o cuaLro, hasLa «velnLe soldados de la columna de navarro»
[736]
. Los muerLos volvlan.
un mes despues llegaba a Melllla oLro especLro, medlco Lamblen, AnLonlo vázquez
8ernabeu. Pabla sobrevlvldo a la calda de 8uymeyan, avanzada del e[erclLo de SllvesLre. Luego
de lnuLlllzar la arLlllerla, la guarnlclón descendló hacla la hoya de Annual, slendo rodeada por la
botko y desLrozada.
[737]
ue los novenLa y uno de 8uymeyan sobrevlvleron velnLlclnco, enLre ellos su caplLán, SalLo
vázquez habla reacclonado lgual a como hlclera en la dura acclón del 16 de [unlo en la Loma de
los Árboles: defendlendo sus herldos a tlto llmplo, para evlLar que fueran remaLados. Los
rlfenos, admlrados, respeLaron su valor y su condlclón de medlco.
ue sus lmpreslones del faLldlco 22 de [ullo, vázquez 8ernabeu desLacó una escena de
sacrlflclo. LnLre los resLos de un reducLo enconLró los cadáveres «de un caplLán y los dos
LenlenLes de una companla de ameLralladoras, echados de bruces sobre sus máqulnas». ?a en
Annual, se Lopó con el especLáculo de la raplna de los harquenos: «no plenso ver nunca locos
más locos que los que pracLlcaban el pllla[e, qulLándose las cosas unos a oLros. Se sublan a los
mulos que, espanLados, les derrlbaban a coces. uaban grlLos de energumenos.»
vázquez fue conducldo hasLa el [efe de la rebellón, qulen le reclbló, senLado «enLre un
monLón enorme de ob[eLos, Lodo lo que hablan robado en la poslclón». Abd el-krlm, que sabla
de la fama de vázquez en el 8lf -habla aslsLldo a las mu[eres de los cbloj ([efes) en sus parLos,
dlsLlnclón de máxlma conflanza-, le propuso ser su medlco. Þero aunque «las proposlclones
que me hlzo eran, meLállcamenLe, basLanLe buenas», vázquez respondló que «los espanoles no
eramos Lan canallas como los que se flnglan amlgos para luego Lralclonar». Abd el-krlm ordenó
su prlslón, en Axdlr.
vázquez aLendló a los cauLlvos espanoles, pero Lamblen a los rlfenos. Sus recuerdos fueron
esLos: «Ln los zocos curaba enLre el despreclo de algunos teblb (medlcos) y la aLenclón
lmlLaLlva de oLros: en un zoco vl apllcar pasLa de los dlenLes a un herldo de bala en el pecho.» Ll
espanol curaba a hombres, «con gusanos en sus herldas», pero cuando crela ya sanarlos, se
enconLraba con que la lgnorancla cabllena qulLaba sus unguenLos para susLlLulrlos «por
apóslLos hechos con pan mascado, ho[as de malz, cuerdas y llenzos suclos». ? vázquez
conflrmaba: «naLuralmenLe, se murleron casl Lodos.»
[738]
Las prlmeras semanas en cauLlvldad se caracLerlzaron por el buen LraLo y la buena comlda
- «galllna y arroz, en plaLos, y con cublerLos»-, condlclones que se endurecleron al progresar
las columnas espanolas hacla el lnLerlor rlfeno. LsLe avance orlglnó slsLemáLlcos lnLenLos de
desmorallzar a los prlsloneros: «A Lodas horas nos declan que hablan Lomado CeuLa y Melllla.»
Cuando llegaron los supervlvlenLes de ArrulL, hubo que ceder al general navarro «la unlca
cama que habla». PasLa seLenLa y dos hombres se haclnaron en una casa-prlslón. SlnLlendose
falLo de fuerzas, vázquez decldló fugarse. PasLa el Þenón, a nado y solo.
Serla en «una noche de sepLlembre» -vázquez empezaba a perder la noclón del
Llempo-, cuando no pudo más. ue la playa le separaban Lres kllómeLros. Lmpezó a correr.
ÞronLo fue descublerLo, y las guardlas rlfenas le dlspararon.
Aunque apenas hacla ruldo al nadar, los rlfenos segulan dlsparando en dlrecclón al Þenón.
Los Llros, espaclados, acabaron al fln, y quedó rodeado de sllenclo. Þara soslayar el cansanclo,
harla su recorrldo «nadando boca arrlba»
[739]
. 8odeó los aplomados escarpes del Þenón y, por su verLlenLe sepLenLrlonal, subló hasLa
las prlmeras casamaLas. Ln un posLrer lmpulso se lnLrodu[o en ellas. Ll 23 de sepLlembre esLaba
en Melllla. Ll mlsmo dla de su llegada, y anLe 8erenguer, vázquez reallzaba una declaraclón,
LransmlLlda a La Clerva. ManlfesLó cosas sorprendenLes, que fueron sllencladas al publlco:

«Los oflclales no esLán mal LraLados, aunque la allmenLaclón es deflclenLe.
ComplemenLase con la que se envla desde aqul. Abd elkrlm les LraLa afablemenLe (...). Ll
Ceneral navarro y demás prlsloneros desean el rescaLe, pero esperan reslgnados el momenLo
(...). Al prlnclplo, la harca asplraba a que abandonásemos lncluso las plazas de soberanla, luego
Lranslgen con que esLas slgan en nuesLro poder y que nuesLro ÞroLecLorado se llmlLe a envlar
los MaesLros, lngenleros, eLc., para que ellos se clvlllcen.»
[740]

vázquez, al enfrenLarse a la prensa, Luvo que dar una Joble lmoqeo de Abd el-krlm. ue el
dlrla que era hombre sln amblclones-«me aseguraba que el no querla dlnero y que sólo
asplraba a que nos marchásemos del LerrlLorlo»-, aunque lo presenLaba como descarado
oporLunlsLa y al llmlLe: «Plzo creer que los bllleLes espanoles (de 30, 100 y 1.000 peseLas)
careclan de valor, y de esLe modo los adqulrló a duro. Poy Llene sacos enLeros.»
vázquez aporLó más deLalles, haclendo parecer a Abd el-krlm como [efe despladado para
los suyos: «Cuando le comenLe el elevado numero de ba[as habldo en un combaLe, me dl[o:
Me[or, LanLos salva[es menos.» AcLlLud exLendlda a los prlsloneros: «Las medlclnas que
neceslLábamos han esLado en la playa ocho o dlez dlas, sln que se preocupase de mandar a
recogerlas.» vázquez aporLó dos rasgos más, como el de predesLlnado a un gran empeno
-«unlr a su genLe»-, y el de caudlllo angusLlado: «Þreve que su flnal es caer en manos de los
espanoles o perecer a manos de los suyos. C hulr ulos sabe dónde.».
[741]
Cuedaba asl dlbu[ada una personalldad alLanera, cruel y pragmáLlca, lmpredeclble y
obsLlnada. un verdadero rlfeno.

<uan, el )otero de Eador $ setenta %(s

La lucha por el Curugu cubrla Loda la monLana, y los combaLes alcanzaron el anlllo
forLlflcado de Casabona. Alll, en dos choques bruLales (4 y 8 de sepLlembre), se logró su[eLar la
llnea a cosLa de los clncuenLa y sels muerLos y dosclenLos dos herldos que lamenLaron los
espanoles, mlenLras la botko perdla unos dosclenLos hombres. Ll frenLe rlfeno empezó a
reLroceder hacla nador.
Ll 16 de sepLlembre, con dos columnas (las de San[ur[o y lederlco 8erenguer, hermano del
alLo comlsarlo) que sumaban qulnce mll hombres, con unas clncuenLa plezas de arLlllerla y el
apoyo de dos baLerlas floLanLes -en Mar Chlca-, los espanoles fueron al choque conLra la
botko, de unos sels mll efecLlvos.
Ambos bandos sufrleron graves perdldas -los espanoles, LrelnLa y Lres muerLos y clenLo
Lrece herldos-
[742]
, pero los rlfenos, al verse arro[ados de MonLe Arbós y de «Las 1eLas de nador» (dos
slncllnales colgados, en forma de seno), cedleron el domlnlo de la devasLada poblaclón. Ln A8C
se callflcará a la operaclón de «muy fellz», y al avance comblnado de los lnfanLes y [lneLes, ba[o
el vuelo de las escuadrlllas, de «preclosldad»
[743]
.
Lnorme era la expecLaclón por volver a nador. Se esLaba en pleno espltlto Je tecoopolsto,
esas anslas de desqulLe que parLe de la prensa azuzaba. Ln A8c se habla pedldo «una acclón
resuelLa, energlca, arrasadora de las guarldas en que se refuglan nuesLros enemlgos»,
preclsando: «Ln el caso de que los rlfenos esqulven ese choque, para que la Lralclón no quede
lmpune, hay que llevar el exLermlnlo a los aduares enemlgos, y cuando los cabllenos slenLan en
sus vldas y haclendas el quebranLo del escarmlenLo, enLonces habrá llegado la hora de dlscuLlr
y acordar la pollLlca que ha de segulr Lspana en Marruecos.»
[744]
Los espanoles fueron con ganas de revancha. Þor algo se llamó compoño Jel Jespolte a
aquel apaslonado empeno bellco. Lo que hallaron sólo les de[ó fuerzas para llorar. Las Lropas se
dlspersaron y tozzlotoo (saquearon y desLruyeron) huerLas y casas. ue la requemada y sllenLe
poblaclón dlrla Corrochano que «Llene olor de cadáver y de lncendlo». Pubo que enLerrar
despo[os hasLa sumar seLenLa y un cuerpos. ? aunque aparecleron ocho supervlvlenLes -casl
morlbundos, escondldos en el fondo de un al[lbe hedlondo-, [amás pudo enLerrarse la
memorla de lo sucedldo en nador.
Ll espanLo surgló en la llamada coso Jel MotoJeto, donde hablan sldo LorLurados
numerosos colonos. La vlslón de aquel lugar llevaba la aluclnaclón y el vómlLo al ánlmo más
Lemplado: la sangre salplcaba suelos, rlncones y muros, agrupándose en panzudos y cosLrosos
charcos, cublerLos de lnsecLos, los cuerpos, LorLurados hasLa exLremos lmposlbles, eran resLos
lrreconoclbles. Þero lo que sobrecogló a Lodos fue un mensa[e grabado en la pared:

«Sl alguno enLrara en esLe cuarLo, sepa que aqul hemos sldo quemados LrelnLa hombres y
dos mu[eres. Llevamos clnco dlas sln comer nl beber y nos han hecho mll perrerlas. Permanos
espanoles, defendernos y pedlr a ulos por nuesLras almas. ?o, !uan, el 8oLero de nador, naLural
de Málaga.»

8orrás deLallará el consLernado desflle de los soldados espanoles por esLe anLro de las
peores vllezas, mudos muchos, [urando oLros vengarse anLe el marLlrlo de !uan, el 8oLero de
nador, y Lodos los como el alll lnmolados.
[743]

Ri33aP un *eneral al *alope $ un capit(n en la pendiente

8econqulsLada nador, no podla avanzarse hacla Zeluán sln anLes socorrer a 1lzza,
desaflanLe poslclón al suroesLe de Melllla, que llevaba cuarenLa y nueve dlas cercada. Þara
allvlar su suerLe, se formaron dos columnas (general SlrvenL y coronel 1uero), unos dlez mll
hombres, a los que apoyaban Lrece baLerlas (unas clncuenLa plezas). ? allá fueron el 26 de
sepLlembre. Þero el fuego rlfeno clovó en el suelo a los aLacanLes. 1oda la llnea espanola
flaqueó a medla manana. Surgleron alrados reproches enLre los mandos y el enLonces
comandanLe general de Melllla, CavalcanLl.
!ose CavalcanLl de Alburquerque era uno de los favorlLos del 8ey. LsLaba conslderado
mllltot Je pecbo. en 1axdlrL, el 20 de sepLlembre de 1909, habla cargado conLra mll qulnlenLos
rlfenos al frenLe de los sesenLa y clnco [lneLes del 4¨ escuadrón de Cazadores de Alfonso xlll.
[746]
Ll laureado CavalcanLl, pues, sabla de cargas. A sus cuarenLa y cuaLro anos darla una más
-y memorable-Lras convencer a un caplLán. 1res dlas despues del prlmer fracaso anLe 1lzza,
se replLló el lnLenLo. SlrvenL y 1uero reunleron dleclsels mll efecLlvos. LnfrenLe, una lnLlmldanLe
botko compuesLa por nueve mll combaLlenLes. Los rlfenos volvleron a rechazar a los espanoles.
? de nuevo surgleron polobtos foettes enLre los mandos de la plaza.
CavalcanLl, al observar que el convoy segula bloqueado en la sublda, se acercó al oflclal
que esLaba al mando y le dl[o: «?o voy a 1lzza, y usLed vlene deLrás de ml con el convoy, y
cuando llegue, porque vd. Llene cara de ser de los que llegan, se me presenLa.».
[747]
Sln más, CavalcanLl arreó espuelas a su monLura, un caballo llamado 8oJo. Su escolLa,
desconcerLada, le slguló como pudo, quedándose hombres y caballos en la pendlenLe.
Ll caplLán Marlano Aranguren Landero Lenla LrelnLa y Lres anos. ueLrás suyo se esLlraba la
lnLermlnable reaLa de LresclenLos mulos. Pabla vlsLo cómo su general forzaba los porLlllos de la
poslclón. LsLaba obllgado a no ser menos. ? se lanzó cuesLa arrlba con su genLe. Las
ameLralladoras y fusllerla de la botko se cebaron en ellos. Aranguren no Lenla caballo, y sus
hombres Lampoco, con lo que su ascenso Lenla que ser lenLo, zlgzagueanLe y morLal, al paso de
los mulos. Þero enLró en 1lzza, herldo en un brazo, y a CavalcanLl, Lambaleándose, le espeLó:
«Ml general, aqul esLá el convoy.» C lo que quedaba de el: la mayorla de los mulos yaclan
muerLos, revenLados en la ensangrenLada sublda. ? de su companla sólo podla ofrecer una
larga llsLa de ba[as.
1lzza, en sus dos acLos, cosLó 81 muerLos y 383 herldos.
[748]
ue agua, vlveres y munlclones, llegó poco al enclave asedlado, pero de honra casLrense
enLró una barbarldad.
[749]
Þero sl no hublera sldo por el cora[e de CavalcanLl y el Lemple de Aranguren y los suyos,
habrla habldo un descalabro mayor.
1uero y SlrvenL fueron encausados y Lamblen CavalcanLl. Su fervor real no le prlvó de que
el mlsmo 8ey crlLlcara su proceder Lemerarlo. Ln 1924, un lndulLo reglo absolverla a 1uero y
SlrvenL. Aranguren, propuesLo en 1922 para la Laureada, se quedarla sln ella, pero llegarla a
general de dlvlslón.
[730]
Los espanoles segulan con sus grandes columnas, y los rlfenos, flrmes en su condlclón de
e[erclLos de oo solo bombte, lmpedlan esos avances. 8orrás resumlrla la LlLánlca pelea:

«Lllos luchan por lnsLlnLo. no Llenen nlngun [efe, no hay lnsLrucclón mlllLar, nadle da una
orden. un lndlvlduo sollLarlo aLaca un convoy de dlez mll hombres, o dlez mll, a su vez, aLacan a
un soldado solo. Cada cual Loma su lnlclaLlva.»
[731]

La noLlcla de que llegaban a CeuLa los 731 componenLes de la Leglón Plspanocubana,
levanLó los deprlmldos ánlmos naclonales.
Los hlspanocubanos -466 espanoles, 223 cubanos, y el resLo de oLras qulnce
naclonalldades- venlan en el Moooel Je comps. Þrocedlan de La Coruna, adonde hablan
arrlbado el 4 de ocLubre Lras hacer «un vla[e rápldo, de doce dlas», desde La Pabana. CLros 287
leglonarlos, embarcados en el vapor lofooto lsobel Je 8otbóo, hablan llegado a Cádlz el 19 de
sepLlembre, procedenLes de 8uenos Alres. 1ralan en su memorla una fervorosa despedlda: en
los muelles bonaerenses se reunleron «unas clncuenLa mll personas», anlmándoles en su
parLlda hacla la guerra de Marruecos.
[732]
Su desLlno flnal era CeuLa, adonde les llevarla el Collléo 5otollo. CuaLro anos despues, los
volunLarlos argenLlnos volverlan al puerLo ceuLl para embarcar rumbo a su paLrla. Pablan
pasado por el cedazo bellco del 8lf. ue aquellos 287, volvlan velnLlclnco.
[733]

'aura $ su conciencia de Estado

Ll mlsmo dla en que CavalcanLl resolvla el asedlo de 1lzza, Maura se encerraba en su
despacho. 1enla que romper un cerco moral que le angusLlaba y querla vencerlo a solas. Culso
Lamblen de[ar por escrlLo sus dudas y aflrmaclones. Þorque de ambas cosas habla al LraLar
sobre los cauLlvos espanoles en Annual y Axdlr.
Ll 20 de agosLo, 8erenguer habla comunlcado a La Clerva un daLo slngular: la recepclón,
por medlo de «un enlace que Lengo con Abd el-krlm», de la exlgencla de esLe por el rescaLe,
mosLrando su pasmo por la clfra: «una canLldad fabulosa, Lres mlllones, que he rechazado.»
[734]
Þasó el Llempo y Abd el-krlm anadló oLro mlllón asus demandas -por danos a las
propledades rlfenas, lo que exasperarla a Maura-, más la excarcelaclón de dosclenLos
lndlgenas, presos en cárceles del Marruecos espanol.
A medlados de sepLlembre, Lras un Lenso Conse[o de MlnlsLros, aducla Maura que,
mlenLras Abd el-krlm y su Lrlbu «rehusaran envlar conLlngenLes a combaLlrnos, era llclLo y hasLa
loable el lnLenLo de neuLrallzarlos (por dlnero)». 1ras deflnlr a los 8enl urrlaguel como «el
nervlo más poderoso de la hosLllldad con que se procura expulsarnos (de Marruecos), convlcLos
de lmporLancla anLe los moros y el Mundo enLero», Maura aflrmaba: «MlenLras se venLlla por
las armas esLe confllcLo, esLá corLada por lmperaLlvos caLegórlcos la vla del rescaLe.»
Þreso enLre Lan severas dudas -rescaLar a los cauLlvos, con lo que rearmarla al enemlgo
en lo económlco y pollLlco-, dlrla Maura de aquellas opclones: «Lxamlnándolas, se redobla el
voLo conLra la promlsculdad de LraLos y combaLes.»
[733]
La lecLura de sus confeslones en aquellos dlas muesLra su desesperaclón, pero Lamblen la
slnLesls de su pensamlenLo pollLlco: el LsLado anLes que sus genLes. Ln 1923, Carcla ÞrleLo lo
enLenderla al reves: las personas anLes que el LsLado. Lsa era la eLlca. ? sólo asl sobrevlvla el
LsLado.
1anLa reslsLencla gubernamenLal no pudo luchar con la angusLla soclal nl con la alrada
dlvlslón exlsLenLe en el seno del L[erclLo. La rebeldla la lnlclaron varlos oflclales de lngenleros,
coordlnados por el comandanLe Alzugaray, que sabla de las penalldades de sus companeros de
Arma - velnLlcuaLro en LoLal-, y por los que Abd elkrlm pedla «LrelnLa mll duros»
[736]
. Cuando el rescaLe lba a pagarse, concenLrados ya en Axdlr velnLlLres de los velnLlcuaLro
cauLlvos, La Clerva, alerLado por el general Los Arcos, prohlbló Lales convenlos. 1uvo razón el
Coblerno. Þero la herlda naclonal esLaba ahl. uerlvarla en denuncla anLlmonárqulca.

España en so)resaltoP se to%a el Buru*S $ sur*e Felu(n

1ras la reocupaclón de 1aluma, el 23 de sepLlembre, la flecha de la manlobra espanola se
Lorcla hacla su derecha para Lomar de reves los conLrafuerLes merldlonales del Curugu,
Segangan y la meseLa de ALlaLen. Aparecla la poslbllldad de quebrar las espaldas rlfenas y
romper el cerco de Melllla.
1res fuerLes columnas -8erenguer (lederlco), Cabanellas y San[ur[o- se lanzaron al
amanecer del 2 de ocLubre sobre una amplla llnea. La botko se manLuvo, recla y coheslonada,
en los prlmeros LanLeos del combaLe, apoyándose en llneas de Lrlncheras «ablerLas con
profuslón y repleLas de genLe que bravamenLe las defendlan», segun preclsarla el alLo
comlsarlo al mlnlsLro de la Cuerra. Cuando los harquenos conLraaLacaron, fueron deshechos.
Þrlmero por la arLlllerla, «que les obllgaba a reLlrarse, quedando gran parLe sobre el campo»,
luego, cogldos enLre dos fuegos, «
8
y
7
con la reLlrada corLada por nuesLros [lneLes, cayeron en
nuesLro poder, despues de perder la vlda»
[737]
. lue una lucha sln pledad y sln remordlmlenLos. Ll 10 de ocLubre, el Curugu cala en manos
espanolas.
Ln el Congreso de los ulpuLados se llbraba ya la baLalla de las 8esponsabllldades. ? en ese
marco, Lenso, se dl[o por ÞrleLo que, en una crónlca de la prensa madrllena -Lal vez en A8 C,
slendo Corrochano su poslble auLor-, habla sldo censurada la slgulenLe descrlpclón: «LsLa
manana la duquesa de la vlcLorla reclbló de los leglonarlos una cotbellle (cesLa) de rosas
encarnadas. Ln el cenLro luclan, con su morena palldez de alabasLro, dos cabezas moras, las
más hermosas enLre las dosclenLas de ayer (8umores).»
[738]
Ll esLupor se aduenó de la Cámara.
Carmen AngoleLl y Mesa, duquesa de la vlcLorla -LlLulo que Lomaba de su marldo, nleLo
del general LsparLero-, habla nacldo en Madrld, el 7 de sepLlembre de 1873. Mu[er de
excepclonales doLes morales y flslcas, al enLerarse de lo ocurrldo en Annual sospechó el
desasLre sanlLarlo que se cernla sobre Melllla. no lo dudó. 8eunló un grupo de enfermeras,
volunLarlas de la Cruz 8o[a, y en pocos dlas llegaba a su desLlno. ÞrleLo la habla conocldo en
Melllla, quedando admlrado de su Lemple y profeslonalldad. Meses despues, con moLlvo de un
homena[e popular a Carmen AngoleLl, dlrla de ella: «8ondad, modesLla y valor, he ahl las
caracLerlsLlcas predomlnanLes en la duquesa de la vlcLorla.»
[739]
Þero el 27 de ocLubre de 1921, ÞrleLo Lenla que rendlr prlmero homena[e a la verdad
afrlcana. Þor dura que fuese.
Cuando La Clerva Lomó la palabra, esLlmó que en aquellos dlas, en que los soldados
enconLraban «marLlrlzados, desLrozados, LorLurados» a sus companeros, y, a su lado «las
lnfellces mu[eres, los nlnos y los anclanos de aquella poblaclón clvll (nador), hablar en la
Cámara espanola de crueldades de los espanoles, y no Lener una censura energlca conLra Lodo
eso, es cosa que someLo al recLo esplrlLu de S. S., senor ÞrleLo».
Anadlrla el mlnlsLro que «nosoLros no podemos lmlLar a las besLlas salva[es, somos un
pueblo clvlllzado, y aun con ellos, que Llenenesas crueldades, debemos proceder como
proceden los pueblos clvlllzados y LraLarlos como seres humanos». La Clerva aseguró que a los
rlfenos se les LraLarla «con arreglo al derecho de genLes», apllcándoles «las leyes mlllLares
cuando proceda», y concluyendo: «1odo eso que S. S. ha leldo de cabezas de moros dedlcadas a
una llusLre dama, a la que S. S. con LanLa [usLlcla ensalzó, Lodo eso es una mera leyenda.»
[760]
ÞrleLo nl enganaba nl fanLaseaba. La guerra era la guerra, y en el 8lf más. Culen menLla era
el mlnlsLro. Ll avlso lo habla reclbldo La Clerva, por conferencla Lelegráflca, de 8erenguer en
persona. Ln la baLalla más que choque del 2 de ocLubre -8erenguer dlrla de el que «no
recuerdo haber presenclado más lmporLanLe combaLe que el de hoy, nl mayor encarnlzamlenLo
por una y oLra parLe, rlvallzando en bravura»-, de las perdldas del enemlgo dl[o que «sólo en
el campo ha de[ado más de dosclenLos muerLos, por lo que seguramenLe habrán pasado del
mlllar sus ba[as». Þero al relaLar las fases flnales de la lucha, el alLo comlsarlo habla preclsado al
mlnlsLro: «Ln ese flanco (enLre SebL y Segangan), fueron frecuenLes los eplsodlos en que
nuesLra Caballerla cargó sobre esos grupos, que LraLaban de caer sobre nuesLras guerrlllas,
hablendose recogldo muchos muerLos, cuyas cabezas Lra[eron nuesLros soldados a nador.»
[761]
Los rlfenos no hablan perdonado. nl en combaLe ablerLo, nl en las rendlclones logradas
con engano. Los espanoles Lampoco perdonaban. Aunque lo hlcleran cara a cara. Þues habla
más. Ln ese mlsmo parLe de novedades del 2 de ocLubre, 8erenguer, Lras senalar «la conducLa
blzarrlslma de los 8egulares de CeuLa, dlezmados por su lnLervenclón en los más duros
combaLes», y la acclón «no menos e[emplar del 1erclo», dlrla de ambas fuerzas: «Con un
denuedo que supera a Loda ponderaclón, llegaron Lamblen al cuerpo a cuerpo con el enemlgo,
Lomándole sus aLrlncheramlenLos con numerosos muerLos y herldos, a qulenes remaLaron,
combaLlendo sln parar Lodo el dla y encarnlzadamenLe.»
[762]
La guerra en el 8lf era tlfeño y para Lodos. Sln cuarLel. Lo comprobarlan las Lropas de
San[ur[o en Segangan, enLre el 8 y el 9 de ocLubre. Pallaron alll «cadáveres de espanoles
someLldos a crueles marLlrlos», y, enLre esLos, «una pobre mu[er aLravesado el vlenLre con una
esLaca de Llenda de campamenLo»
[763]
, segun dramáLlco relaLo de La Clerva al 8ey.
Þerdldas sus espaldas, el Curugu Luvo que enLregarse. 1res brlgadas -8erenguer
(lederlco), lresneda y San[ur[o- lograban domlnarle a las 09.13 horas del lunes 10 de ocLubre,
al planLar sus ensenas sobre el plco 8asbel, la cumbre más alLa. 1res cuarLos de hora más Larde,
el plco kol-la, y la reLranqueada meseLa arLlllera de Pasdu, eran domlnados. A poco de pasar los
Lemldos 8arrancos del Lobo y del lnflerno, aparecleron dos Schnelder de 73 mm: los
bombarderos de Melllla. Ln la cludad, las campanas fueron echadas al vuelo, la poblaclón llenó
las calles y se esforzó en «obseqular con vlno, goloslnas y agua» a los soldados que regresaban
de vencer la monLana maldlLa.
[764]
Ln la noche se produ[o un gran sobresalLo: «Ll Curugu puede declrse que es una lnmensa
hoguera.»
[763]
Þalabras de un LesLlgo de excepclón, el proplo La Clerva. Lra el desqulLe de los vencldos
de [ullo.
La botko habla esperado a que la columna San[ur[o lnlclara el repllegue para lanzar sos
efecLlvos sobre ella, copándola. Ll mando blfldo -San[ur[o y CasLro Clrona-, más la volunLad
de no rendlrse nunca más, llevó al sacrlflclo de las Lropas -hubo 74 muerLos y 298 herldos-
[766]
, logrando permuLar el fracaso lnmlnenLe por la vlcLorla repenLlna. 8enacla el L[erclLo.
Þero las fllas de LanLos companeros caldos enrableLó a los hombres y fueron conLra la monLana.
una noche y un dla esLuvo ardlendo.
Ll camlno de Zeluán esLaba llbre. La forLaleza de Ll 8oghl parecla lnLacLa, pero denLro y
fuera de ella se allneaban largas columnas de a[usLlclados: qulnlenLos muerLos. La prensa no
ahorró deLalles, publlcando planos con el emplazamlenLo de aquellos resLos: en la alcazaba,
velnLlcuaLro, al lado del cemenLerlo, sels más, en la orllla del rlo, oLros cuaLro, «a qulenes, por
la poslclón de los cuerpos, sorprendló la muerLe beblendo», enLre la llnea del ferrocarrll y el
poblado, oLros ocho, uno de ellos «un soldado de AlcánLara, muerLo con su caballo, y aun Lenla
las rlendas en la mano», en la plsLa hacla 1aluma «no menos de clenLo clncuenLa», y «oLros
LanLos en el camlno vle[o»
[767]
. Ll horror, sl aun cabla más, se concenLró en Casa la lna -por el nombre de una conoclda
beblda [erezana-. Cuando se descubrleron las besLlalldades que conLenla esLaba presenLe
MarLlnez de Campos, que reLraLó asl la pesadllla: «Aquello más que casa parecla un maLadero,
pues en su reclnLo hallamos más de clen cadáveres, ablerLos unos en canal, oLros clavados en la
pared, muchos con los aLrlbuLos sexuales carbonlzados, y Lodos con la mueca del dolor más
agudo en la llvldez de sus rosLros.».
[768]
Cabanellas, que mandaba una de las columnas, dlrlgló una carLa ablerLa a los «Senores
presldenLes de las !unLas de uefensa o lnformaLlvas», acusándoles del desarme moral y
maLerlal del L[erclLo. uecla asl en su verslón compleLa y más fldedlgna:

«Muy senores mlos: Þerdonen que, anLe la lmposlbllldad de dlrlglrme a cada uno de
usLedes, lo haga de esLa forma.
»Acabamos de ocupar Zeluán, donde hemos enLerrado qulnlenLos cadáveres de oflclales y
soldados. Ll no Lener el pals unos mlllares de soldados organlzados les hlzo sucumblr. AnLe
esLos cuadros de horror no puedo menos que envlarles ml más dura censura. Creo a usLedes los
prlmeros responsables, al ocuparse sólo de comlnerlas, despresLlglar al mando y alcanzar en los
presupuesLos aumenLos de planLllla, sln preocuparse del maLerlal, que aun no Lenemos, nl de
aumenLar la eflcacla de las unldades.
»Pan vlvldo graclas a la cobardla de clerLas clases, que [amás comparLl. Cue la PlsLorla y
los deudos de esLos márLlres hagan con usLedes la [usLlcla que se merecen. SlenLo expresarme
Lan claro, pero queda asl Lranqulla ml conclencla. ue usLedes queda, Cabanellas. LsLa carLa no
es reservada.»
[769]

Mlguel Cabanellas lerrer Lenla cuarenLa y nueve anos. Severo con sus oflclales, era
comprenslvo, hasLa paLrlarcal con sus Lropas. Al luclr larga y Luplda barba blanca, Lomaba
aspecLo de qeoetol ootlqoo. luerLe de complexlón, de mlrada franca y dura, hablaba poco y
escuchaba mucho. La carLa le hlzo muy popular. Las !unLas le hlcleron cara, planLeándole una
querella «por dlfamaclón», lo que, poco despues, forzarla su cese. Al general le cabrla la
saLlsfacclón de aslsLlr al descoyunLamlenLo de aquellas (en 1922).

Buerra entre el %inistro del ra%o $ dos diputados

LnLrado el oLono de 1921, la crlspaclón gobernó el pals. uesde la perspecLlva hlsLórlca,
causa asombro que se dl[eran en el Congreso las cosas que se dl[eron y que las CorLes aun
permaneclesen ablerLas. SubslsLlan, pero sln fuLuro. Lmpezaba a planear sobre ellas la amenaza
de su dlsoluclón vlolenLa.
PasLa que llegara su muerLe lnsLlLuclonal, en sepLlembre de 1923, el Congreso darla fe de
su lnsumlslón anLe la negllgencla, la cobardla, el nepoLlsmo o el dlslmulo: era un ÞarlamenLo
rebelde y noble. Þero como a la vez que se denunclaba no se camblaba nada, y censurando
LanLo y a LanLos, los mlsmos censurados eran qulenes gobernaban la guerra de Marruecos sln
lograr Lermlnarla, el ÞarlamenLo Lomaba oLros perflles. Los de la lncapacldad, el clnlsmo y el
rldlculo. 1anLo fuesen hacla el lado de la rebeldla, como hacla el de la lnuLllldad, más alLo y más
corLanLe se alzaba sobre aquellas CorLes el sable mlllLar.
La baLalla por Áfrlca, en el Congreso, empezó el 20 de ocLubre. CuaLro dlas anLes de llegar
las Lropas a MonLe ArrulL.
8amón Solano Luvo una durlslma lnLervenclón. 1ras hacer un paralellsmo de calamldades
enLre el 98 y el 21, [usLlflcó Lal correspondencla: «Aquellos nombres de generales que
exornaban las calles de Manlla, aquellos ochenLa o novenLa, unos ldloLas, oLros lmbeclles, y
oLros ladrones, enLre muchos respeLablllslmos, flguraban Lamblen, exacLamenLe lo mlsmo, en
las calles de Melllla.» Sln dar resplro a la Cámara, callflcó lo sucedldo de «desasLre
exLraordlnarlo», y manLenlendo las responsabllldades de los mandos mlllLares, dedu[o que, de
Lal desasLre, «Llene la culpa Lodo el pals, y prlnclpalmenLe los Coblernos y el Þoder publlco,
pues sablendo que la cobardla se paga cara en Lodas las ocaslones, fue cobarde frenLe al
enemlgo»
[770]
.
Solano habla recorrldo el frenLe de Melllla. ? alll, en prlmera llnea, muchos oflclales del
1erclo, 8egulares y de reglmlenLos como los de 8urgos, Corona y Cranada- le planLearon,
lndlgnados: «¸Ls que acaso nosoLros, que nos [ugamos la vlda aqul, despues de Lolerar que nos
confundan con los auLores del desasLre de [ullo, no hemos de ver que se lmpone la sanclón
deblda a esos lndlvlduos que se enLregaron sln dlsparar un Llro, que han robado a los lnfellces
lndlgenas y han sldo la causa de que LanLos compaLrloLas nuesLros hayan sldo aseslnados?»
Solano habla hecho promesa solemne de LransmlLlr esas reclamaclones al Congreso, [unLo
con su crlLlca porque hublese un solo modelo de soldado y dos maneras de mandarle. ?
menclonó al coronel del reglmlenLo de CeuLa, que le decla, enrableLado: «Mls hombres son
capaces de lr a Lodas parLes, pero ya ve usLed cómo se encuenLran.» Sln armas, sln Llendas, sln
comlda. Þor el conLrarlo, oLros oflclales le susurraban: «Con esLos soldados vamos vendldos.» ?
Solano se pregunLaba: «¸Cue lndlca una y oLra cosa? Cue aquel (el coronel de CeuLa) sabla
llevar a la Lropa, era el [efe y sabla conduclrla, los oLros, no.»
[771]
Al relaLar oLra experlencla personal, darla Solano medlda emoclonanLe de lo que algunos
hombres enLendlan por L[erclLo: «?o he vlsLo cómo los soldados del 1erclo se acercaban a un
LenlenLe y le declan: usLed es ulos.» Þorque aquel oflclal habla salLado las Lrlncheras para
«recoger un herldo», frenLe al enemlgo, dando e[emplo a la Lropa. Þor eso «sablan
perfecLamenLe los soldados que les acompanaban unos oflclales con los que qulzá morlrlan
Lodos, pero nlnguno caerla en poder de los moros»
[772]
.
Sln conceder Lregua a la Cámara, denuncló Solano que en Melllla hublera oLro Llpo de
oflclales, esos «lndlvlduos (caplLanes) queLenlan selsclenLas peseLas de sueldo, y gasLaban doce
mll y hasLa caLorce mll peseLas mensuales con sus querldas, que se meLlan el dlnero del rancho
en el bolslllo». Ll orador pedlrla, «en nombre de la oflclalldad sana del L[erclLo», medldas de
esLe porLe: «Cue se fuslle a los cobardes y a los canallas, de la mlsma manera que desea se
premle a los vallenLes y a los honrados.» LnLendla Solano que en Lales lnmoralldades e
ln[usLlclas «vemos uno de los hllos de la Lrama del desasLre».
llel a un dlscurso como el suyo, sln mlramlenLos, Solano presenLó una denuncla Lremenda:
«Pa habldo oflclales que, para sosLener el boaLo y las querldas en Melllla y 1eLuán, han hecho
conLrabando de fuslles y munlclones (Crandes rumores).» Sln lnmuLarse, proslguló: «Sels
lndlvlduos han hecho conLrabando de guerra y han sldo expulsados de su reglmlenLo, de una
manera callada, y puedo probarlo (ConLlnuan los rumores).» ?a en pleno escándalo, el orador
lnqulrló a la Cámara: «Þero senores, ¸es que solamenLe hay en el L[erclLo hombres honrados?»
? se pregunLó: «¸no se ha hecho en lrancla? Þues absoluLamenLe lgual.»
La Clerva, senLado en el banco azul, aparecla confundldo, crlspado anLe seme[anLes
aflrmaclones. 8ehaclendose, acusó a Solano de generallzar, de deshonrar a las lnsLlLuclones, y
de que, slendo aquel «un momenLo de la vlda naclonal verdaderamenLe grave», no se alabasen
los esfuerzos del mlllLar espanol y, en camblo, «se hable sólo de nuesLros vlclos, de aquel
L[erclLo, de su lnmoralldad (8umores)». Solano le lnLerrumpló: «Cue algunos eran unos
bandldos, lo he dlcho y lo dlgo.»
Al reclblr Solano el apoyo de Lazaga, La Clerva, dlrlglendose a ambos, les dl[o: «Sl habláls
del L[erclLo espanol, además de lncurrlr en ln[usLlcla, vals conLra la ÞaLrla (luerLes rumores).» A
conLlnuaclón, y en gesLo melodramáLlco, pregunLó a la Cámara: «¸Ls que hay algulen aqul que
dlga, con carácLer general, que el L[erclLo espanol es un e[erclLo de bandldos? (Crandes
proLesLas en la lzqulerda).» nuevo alboroLo, que fue vencldo por las energlcas razones de
vlllanueva: «Pay pregunLas que son lnconceblbles, y, sobre Lodo, por parLe de un MlnlsLro de la
Cuerra (Muy blen. Aplausos en la lzqulerda).»
[773]
Lazaga pldló el uso de la palabra. Al serle concedlda, se volvló hacla La Clerva y, muy
emoclonado, le recrlmlnó: «Slendo el L[erclLo sangre de ml sangre, y hablendo dado yo por el la
sangre de mls venas, no merezco una acusaclón seme[anLe por parLe de S. S. (Muy blen, muy
blen).» La Clerva preflrló no repllcar al dlpuLado conservador por Cádlz. Lazaga, coronel de
ArLlllerla de la Armada, Lenla moLlvos sobrados para hablar: la muerLe, a consecuencla de las
clnco herldas reclbldas en la evacuaclón de Sldl urls, del alferez !ose Marla Lazaga y 8ulz, su
hl[o.

Dn %inistro sin G,er%anosH $ un capit(n sin conte%placiones

Ll 21 de ocLubre lnLervlno Lza en el Congreso. Þroclamó enconLrarse en pollLlca «de buena
fe», proceder «por obllgaclón», ocupar cargos publlcos «por dlsclpllna» y esLar «deseoso de
abandonarlos». Llegó a llamar «mls hermanos» a los dlpuLados, que le escuchaban enLre
absorLos y compaslvos. ul[o senLlrse abrumado «por la enormldad mlsma de esa calamldad», y
anuncló que darla lecLura a unas carLas de 8erenguer, para demosLrar que «aquello (el
desasLre) no ha sldo más que una lamenLable sorpresa».
[774]
La Clerva se opuso, pero el presldenLe del Congreso, Sánchez Cuerra, permlLló su lecLura.
Lza leerla esas carLas, pero no la del 4 de febrero de 1921, en la que 8erenguer se le que[aba
del esLado desasLroso del soldado. uemosLraba Lza ser muy selectlvo. Ll 23 de ocLubre,
8erenguer -alerLado por La Clerva- se enLeraba, en 1eLuán, de que Lza lela sus carLas en el
ÞarlamenLo. Cuedó Lan esLupefacLo como dolldo. ? amargado, le dlrla al mlnlsLro: «...desde
luego sln haber Lenldo (Lza) la aLenclón de pedlrme auLorlzaclón, a lo que creo Lenla algun
derecho, pues al fln y al cabo eran mlas».
[773]
Sl Lza sorprendló al Congreso, un caplLán de Caballerla lo habla alLerado anLes. Se LraLaba
del marques de la vlesca (Arsenlo MarLlnez de Campos), dlpuLado por Almaden y nleLo de íl
loclflcoJot. ue Abd el-krlm hablarla con conoclmlenLo de causa, pues de el dlrla que «era el
moro que lba a llevarnos al desembarco de Alhucemas». Ll dlpuLado callflcaba de «curloso» el
hecho de que la sublevaclón rlfena «se lnlclara, preclsamenLe, por la canLldad de LresclenLas mll
peseLas que, por unas mlnas, dleron a Abd el-krlm». Con esa suma, «los 8enl urrlaguel han
comprado Lodas las exlsLenclas de fuslles y munlclones de las cábllas que se lban someLlendo a
Lspana, y a muy buen preclo»
[*]
.
MarLlnez de Campos fue el prlmero en ofrecer a la Cámara un anLlclpo de horrores
conLables. Las «algo más de ocho mll ba[as» espanolas en el 8lf. 1ras preclsar que los
supervlvlenLes llegados a Melllla no pasaban de mll ochoclenLos hombres, y esLlmar en «dlezy
nueve mll los resLanLes», se pregunLó por esos «dlez mll y plco de hombres, que no se
enconLraban por nlnguna parLe».
Mayor expecLaclón causó cuando, al relaLar las vlclslLudes de 8erenguer en Melllla,
menclonó las tesottecclooes de no pocos oflclales: los emboscados. Pombres que «fueron
apareclendo por la Comandancla y la AlLa Comlsarla, y a los que, con esLupor, decla el mando
(8erenguer): "?o crela que usLed habla muerLo."»
no menor asombro provocó MarLlnez al declr: «Segun mls cuenLas hay, en las Zonas de
8ecluLamlenLo, en la Crla Caballar, en los uepóslLos, y en las SecreLarlas de los Coblernos
mlllLares, unos Lres mll [efes y oflclales, cuyos servlclos no son lmpresclndlbles en esLos
momenLos, y que deben lr a Marruecos.»
ueflnlLlva, por la prueba de doblez que suponla, serla su censura de los escaplsmos de
algunos recluLas que, amparados por sus famlllas o amlsLades, ocupaban cómodos puesLos en
Melllla. ? clLó el caso de un baLallón «que Llene seLenLa desLlnos en la plaza». lue lnLerrumpldo
por oLro dlpuLado que denuncló: «? oLro hay con clenLo caLorce.» Ll momenLo serla
aprovechado por 8afael Cuerra del 8lo, republlcano, que pldló al orador, «los nombres, ahora».
MarLlnez de Campos, sln dudarlo, senaló: «Ll senor Carcla vaso no de[ó de lnLrlgar hasLa que su
hl[o se quedó de carLero (8umores y aplausos).» !ose Carcla vaso, dlpuLado llberal por
CarLagena, era hombre de conflanza del conde de 8omanones.
MarLlnez arremeLló conLra las !unLas de uefensa. uesveló que !lmenez Arroyo era el [efe
supremo de esas !unLas en Melllla, mlenLras Arau[o -de qulen dl[o que «más hublera valldo
que no hublese esLado en el campo (el frenLe), dada la rendlclón que hlzo»-, era el presldenLe
de la !unLa de lnfanLerla en la plaza. Luego preclsó, dando la punLllla: «LnLre la dlrecLlva de esa
!unLa no ha habldo un muerLo y nl slqulera un herldo (8umores).»
[776]
Ln su lnLervenclón, Luvo MarLlnez un lamenLable error, fruLo de la paslón de aquellas
[ornadas. lue cuando deflnló como «el caso más exLraordlnarlo que recordará la PlsLorla del
Mundo», el hecho de «perder una arLlllerla (clenLo dleclsleLe plezas) y no perder los [efes, algo
absurdo». Serla ÞrleLo qulen, levanLándose, recordó a MarLlnez el sacrlflclo del comandanLe
Marquerle, y oLros como el, 8lanco y 8andln, los arLllleros de ArrulL.

:orrador de condolencias $ la cru3 de Arruit

Al reocuparse Zeluán, la expecLaclón fue máxlma en Loda Lspana. Ln Melllla se hlzo
lnsosLenlble. ArrulL esLaba a dlez kllómeLros del frenLe. Alll esperaba el grueso del e[erclLo
muerLo.
una laceranLe conLradlcclón domlnaba a los espanoles que acumulaban hombres y
maLerlales en Zeluán. nadle querla ser el prlmero en llegar al lugar de la lnfamla, y nadle
Lampoco querla de[ar de verlo, como sl en la consLaLaclón del horror resldlese la comprenslón
del porque de aquella lnsensaLa guerra.
uuranLe meses, los famlllares de los desaparecldos hablan ldo y vuelLo a Melllla,
esperando reclblr alguna respuesLa a su marLlrlo. Pablan llegado a ser LanLos, que 8erenguer,
en una conferencla con Lza, habla sugerldo: «Afluyen muchas personas a Melllla aLraldas por el
lnLeres hacla parlenLes desaparecldos o por slmple curlosldad (}!), esLo dlflculLa los
alo[amlenLos, por lo que convendrla aconse[ar que no vlnleran.»
[777]
una más enLre aquellos clenLos de personas era la condesa de Pornachuelos. 8uscaba
senales, consuelos sl fuese poslble. 1odo sobre un nombre. Ll del LenlenLe !ose de Poces y
Clalla, perLeneclenLe a la columna de navarro. Lra su hl[o. Llevaba haclendo gesLlones «para
averlguar su paradero» desde prlmeros de agosLo.
[778]
A flnales de ocLubre, escrlbló una angusLlada carLa a Þlcasso. ue la respuesLa del general
se conserva un borrador auLógrafo, fechado en Melllla el 4 de novlembre de 1921:

«Ml respeLada senora: Pe reclbldo su aLenLa del dla 31 y comprendo su naLural
lmpaclencla por adqulrlr noLlclas clerLas sobre el paradero de su hl[o. no dude que pregunLare
con lnLeres a cuanLos prlsloneros se presenLen, por sl saben algo de el, quedando en
LransmlLlrle las lnformaclones que adqulera, pero el esLado de ánlmo de los sobrevlvlenLes de
ArrulL les lmpldló hacerse cargo de lo que pasaba a su alrededor, por lo que dudo que despues
de la Lragedla sepan nada concreLo, y sólo rumores que Loman, en su lmaglnaclón, forma real,
por lo que no se puede dar mucho credlLo a sus lnformaclones. 8elLerándole ml conslderaclón,
se ofrece de v. affmo. amlgo y s.s.»
[*]

Þlcasso no llegó a flrmar esLa carLa. La Lachó con un aspa energlca, pensando hacer oLro
manuscrlLo. Se habla llegado a ArrulL once dlas anLes y la condesa lo sabla, o esLaba alll, anLe el
desasLre mlsmo, y era aun más dlflcll escrlblrle una carLa.
La botko no ofrecló reslsLencla. Sabla que en campo ablerLo, y dada la poLencla arLlllera
-unos clen canones en llnea- y aerea-una velnLena de aparaLos- de los espanoles, no Lenla
nlnguna poslbllldad. Ll repllegue hacla 8aLel era evldenLe en cuanLo los espanoles salleron en
Lromba de Zeluán.
Al mando rlfeno, ArrulL no le habla lmporLado nunca. Lo conslderaba nulo en valor mlllLar,
aunque sabla de su valldez desLrucLora en lo moral. Los guerreros del 8lf no enLerraban [amás
los cadáveres de sus enemlgos, pues, como musulmanes que eran, senLlan repugnancla de
Locar los cuerpos sln vlda de los koffot (lnfleles), lo que no les lmpedla uLlllzar esos cadáveres
como nueva agreslón conLra su adversarlo, al forzarle a reconocer, una vez más, el grado de su
derroLa.
uos espanoles lo hablan comprobado por sl mlsmos. Se LraLaba de 8afael lernández de
CasLro y Þedrera, y 8ogello navarreLe Pldalgo. Ll prlmero, perlodlsLa, el segundo, farmaceuLlco.
Con[urados en adelanLarse a la ofenslva, se aLrevleron el 23 de ocLubre. ue por vlda llevaron la
lmpreslón de lo alll vlsLo.
[779]
Ll aLaque espanol no fue Lal, pues golpeó en el vaclo, y las columnas ocuparon MonLe
ArrulL a las 08.30 horas del 24 de ocLubre. 1odo cuanLo se habla dlcho de su horror quedarla
[usLlflcado.
Se esperaba la muerLe y aparecló la barbarle. ArrulL probó, con abrumadoras evldenclas,
su condlclón de Lumba sln cerrar para una pollLlca de LsLado más que mlllLar. Cuervos y bulLres
hablan abandonado ArrulL hacla semanas. nl los gusanos subslsLlan ba[o el sol [usLlclero y frlo
del 8lf prelnvernal. Ln las brlgadas de San[ur[o y Cabanellas, que se abrleron en Lromplcados
abanlcos sobre el Lerreno para conLablllzar aquellas aLrocldades, nadle pudo conLarlas y nadle
pudo llorar. La Lragedla era lnabarcable para un solo hombre. Ll e[erclLo muerLo represenLaba a
una socledad, a la naclón. Þoco a poco se [unLaron sus resLos. Sobre ellos se alzó una sola cruz.
un unlco slgno de dolor y respeLo cobl[arla a los Lres mll de ArrulL.
Ln A8c se callflcó la escena de «cuadro espeluznanLe», y íl 5ol dlrla que «el olor era Lan
pesLllenLe que los generales dleron orden de alLo y renunclaron a enLrar en el reducLo»
[780]
. Þero sl enLraron, y, como Lodos, con un panuelo en la boca, la mlrada exLravlada, el pulso
alLerado. Las foLograflas mosLrarán a 8erenguer, que llegó poco despues, proLegldo con su
caracLerlsLlco abrlgo grls en Lela de chllaba, recorrlendo la enfermerla, donde se conLablllzaron
clenLo sleLe cadáveres.
Las demás necrópolls fueron apareclendo y sln falLar una: en la pendlenLe y aledanos de la
poslclón, «más de un mlllar», en la aguada del rlo Caballo, «dosclenLos cuerpos momlflcados»,
en «una era, propledad de la Companla Colonlzadora, dosclenLos cadáveres», y en las casas de
8en Che-Lal -donde fueron aparLados navarro y sus oflclales para llbrarles del homlcldlo de
Lodo su e[erclLo-, «a un kllómeLro, oLros selsclenLos». Ln sels dlas de vomlLlvos cómpuLos, los
equlpos de hlglenlzaclón rescaLaron 2.618 cadáveres.
[781]
Al saberse en Melllla de la llegada de las Lropas a MonLe ArrulL, los famlllares de los
JesopoteclJos cruzaron las llneas en avalancha. Llegados a la pendlenLe de ArrulL, sobrevenla
el desplome, la confuslón anLe la magnlLud lncomprenslble de la hecaLombe. Alll se acababan
Lodas las esperanzas, y no sólo por los hombres fulmlnados de la columna navarro, slno por
Lodas las guarnlclones que aun esLaban «desaparecldas» y a las que sólo cabla dar ya por
perecldas. Ll 8lf conLenla clen ArrulL.
1ras el esLupor, la ldenLlflcaclón, que resulLó esLerll para la mayorla de los soldados, no asl
para algunos oflclales: el comandanLe Marquerle esLaba alll, al frenLe de los suyos, formados de
cuaLro en fondo, el caplLán Sánchez Mon[e, con una plerna cercenada por una granada rlfena,
segula en su camllla, donde le remaLaron el 9 de agosLo. A su lado, los cuaLro soldados que le
llevaban hacla la lmposlble salvaclón, y Lan anlqullados como el. Muy cerca se enconLraban el
LenlenLe Cay de la 1orre y el caplLán 8andln, abrazados, lnLenLando el prlmero proLeger el
cuerpo herldo de su amlgo. Ln la mlsma posLura ba[aron a la fosa, pues no se les pudo separar.
?a en la plsLa que llevaba a 8aLel, se enconLró al gran peleador de la cuesLa de ArrulL, al
caplLán Arenas. LsLaba solo. lgual a como esLuvo en su muerLe, defendlendo aquellos canones
perdldos el 29 de [ullo. no muy le[os aparecleron los hermanos Carcla MarLlnez, ambos
oflclales medlcos: vlcLor y ModesLo. 1enla uno LrelnLa y Lres anos y el oLro, velnLlclnco.
Ln un ángulo de la poslclón aparecló, desaflanLe y Lerrlble, falLo de su brazo lzqulerdo, mas
no de su e[emplarldad, el [efe de AlcánLara. Le hablan lnhumado el 3 de agosLo Lras morlr de
gangrena. Los rlfenos le hablan desenLerrado. no les cosLó mucho: el cuerpo esLaba casl a ras
del suelo. Sus soldados le hablan cublerLo con punados de Llerra, que anLes pasaban, con
lnconLenlble emoclón, por los lablos. 8lgldo, conclso en su fln y ya llbre, al alre feLldo de ArrulL,
Þrlmo de 8lvera debló parecer a los rlfenos más lnvenclble muerLo que vlvo. lnLrlgados por
saber más de aquel bombte, el coloso que habla cargado conLra ellos, sable y grlLo en alLo, por
cuaLro veces, en las aseslnas márgenes del lgan, rodearon sus resLos. neceslLaban saber cómo
eto. 8espeLuosos de su valor, no le Locaron. Se llmlLaron a conLemplarlo.
Corrochano, en su me[or arLlculo sobre la campana, íl mooco Je Moote Attolt, dl[o cosas
vlbranLes como esLa: «?o hublese preferldo enconLrar a navarro al lado de Þrlmo de 8lvera,
que es muy poco Abd el-krlm para albergar prlsloneros de MonLe ArrulL.» ? crlLlcarla que no se
hublese hecho enLonces un esponLáneo desflle, en «columna de honor», mlllLares y palsanos
unldos, «pues Lodos eramos espanoles», delanLe de los resLos del LenlenLe coronel como
slmbolo de Lodos los alll caldos. ? hasLa llegó a acusar: «nos falLaron brlos, nos falLó alma, nos
falLó paLrloLlsmo.».
[782]
LnLre la desesperada muchedumbre aparecleron unos [óvenes sacerdoLes, los Permanos
de la uocLrlna CrlsLlana, que pedlrán al LenlenLe medlco Manuel Mlranda vldal permlso para
que los foLógrafos les reLraLasen «en ademán de enLerrar a los muchos cadáveres que habla».
Mlranda accedló. Les enLregó unas palas y una carreLllla y slguló a lo suyo.
Sólo habla LrelnLa mascarlllas para los qulnce mll llberadores de ArrulL. ? del cloruro de sal
- lmpresclndlble como deslnfecLanLe-nada quedaba. Los reclplenLes envlados a Melllla
hablan quedado desLapados en el puerLo, evaporándose su conLenldo, como censurarlan
CrLega y nogues.
[783]
MlenLras Mlranda y su genLe se afanaban en su Larea humanlLarla, «los Permanos» dleron
por Lermlnada la suya una vez conclulda la seslón foLográflca. Þero un LesLlgo, !ose 8amón
lernández Cxea, soldado de 1ransmlslones, harla de noLarlo de la supercherla, asegurando que
aquellos sacerdoLes enganaron su voLo de carldad: «no hlcleron oLra cosa. Lo [uro por ml
salvaclón.»
[784]
Ln oposlclón, la labor de los capuchlnos andaluces Lmlllo de 8aeza, lellx de Segura y !uan
de la Cruz úbeda, que recuerda Conzález Caballero
[783]
, y a la que se sumaron oLros rellglosos de la mlsma Crden, como los casLellanos Lmlllano
de 8evllla -celebre por acompanar a las Lropas del 1erclo en prlmera llnea-, y Manuel de
PonLorla, dlsLlnguldos en el auxlllo a herldos y enfermos.
1res dlas anLes de la reocupaclón de ArrulL, ya pedla MarLlnez de Campos la dlsoluclón del
clero casLrense. ? Lras recordar que Weyler lo hlzo por decreLo, cuando deberla ser «por ley»,
denuncló: «Þor regla general no se encuenLra a los capellanes donde deblan cumpllr su mlslón,
pero en los cafes de Melllla hay unas cuanLas LerLullas del Clero casLrense.»
[786]
Ln Lspana se esLaba a clegas de lo ocurrldo en el 8lf. Ll 24 de ocLubre, al regresar de
ArrulL, 8erenguer habla dlcho a La Clerva que «el especLáculo era horroroso», anadlendo: «A
prlmera vlsLa, habla cerca de ochoclenLos cadáveres.» La Clerva Lomó esa clfra como
equlvalenLe al LoLal de muerLos alll conLablllzados.
Al marchar 8erenguer a 1eLuán, La Clerva manLendrla con CavalcanLl, comandanLe general
en Melllla, una conversaclón Lelegráflca. ulcha comunlcaclón, a las 21.00 horas de aquel 23 de
ocLubre
[787]
, se desarrolló en esLos Lermlnos:

ComandanLe general: «-Las Lropas desLacadas en MonLe ArrulL se dedlcan aslduamenLe a
hlglenlzar el CampamenLo y a cumpllr el LrlsLe deber de dar sepulLura a los resLos de los
companeros, que alevosamenLe murleron alll. Poy se han enLerrado qulnlenLos LrelnLa y nueve
cadáveres, y ayer cuaLroclenLos ochenLa y uno, y segun me comunlcan, aun quedarán mll o más
por enLerrar.»
MlnlsLro: «-¸no habrá error en las clfras?»
ComandanLe general: «-no debe de haberlo, porque además del Lelegrama, yo he
reclbldo noLlclas personales del comandanLe lernández MarLos, dlrecLor de los Servlclos de
Plglene.»

MlnuLos despues
[788]
, La Clerva hablaba con 8erenguer, reclblendo de esLe la lnapelable conflrmaclón. Ll
mlnlsLro no supo que conLesLar, aplasLado por aquellos numeros.
La Clerva decldló lr a ArrulL. Ll [ueves 29 de dlclembre cumplló su propóslLo. Al regresar a
Melllla, lnformó al 8ey. 1ras descrlblr el escenarlo -«!unLo a la fosa donde la mayor parLe de
los cadáveres enconLrados lograron Llerra»-, y exponer el cllmox emoclonal -«Los vlLores
fervorosos, vlrlles a Lspana, al L[erclLo y a la memorla perdurable de las vlcLlmas, conmovleron
a Lodos»-, desllzó La Clerva, en su despedlda, una slgnlflcaLlva frase: «AcLo dlgno de que
vuesLra Ma[esLad lo hublera presenclado.»
[789]
CosLó anos reunlr a los Lres mll de ArrulL. Se enconLraba una calavera, unas verLebras, un
femur o parLe de una mandlbula. Asl clenLos y clenLos de resLos, separados por kllómeLros. Lran
los bombtes locooclosos. Al [unLarlos, parecla conflgurarse una sola ldenLldad, la de aquel
e[erclLo que un dla formaron.
A Lodos se les llevó hasLa el osarlo de ArrulL. Ln 1949 fueron Lrasladados al ÞanLeón de los
Peroes en Melllla. nada recuerda hoy en ArrulL su marLlrlo. Þero sólo con ver el palsa[e donde
cayeron es fácll lmaglnar su cruz.

El diputado por :il)ao levanta al 8on*reso

A los Lres dlas de haberse llegado a ArrulL, se proclamaba un vlrLual estoJo Je qoetto
parlamenLarlo. Lra el 27 de ocLubre en el Congreso, con ÞrleLo en el uso de la palabra. no dlo
cuarLel.
Luego de resLar a los efecLlvos presenLes en Melllla los desaparecldos (13.192), dedu[o que
el cómpuLo de las ba[as era de 8.668, de las cuales «han de Lener la Cámara y el pals la
sensaclón de que hay ocho mll muerLos», para de seguldo razonar que «ocho mll muerLos dan
derecho, macabramenLe, pero lo dan, a exlglr una responsabllldad concreLa». ÞrleLo advlrLló
que sus daLos sobre efecLlvos de la Comandancla de Melllla (24.332) dlferlan de los 23.790
presenLados por Lza, pues sl esLos ulLlmos fuesen los verdaderos, los muerLos espanoles
podrlan ser 10.126.
ÞrleLo, al referlrse a Lza, hlzo un eloglo slblllno del ex mlnlsLro, pues lnvolucró al 8ey:
«1engo para ml que uno de los servlclos más preemlnenLes que se han presLado a la Corona en
esLe desdlchadlslmo relnado es el que ha presLado, con una generosldad sln llmlLes, el senor
vlzconde de Lza, y para encubrlr responsabllldades a[enas, de un orden muy superlor
(8umores).» A conLlnuaclón, relaLó la confuslón gubernamenLal con ocaslón de Abarrán y hasLa
menclonó el crlmen del lnforLunado Sldl Alkalay, que achacó, sln presenLar pruebas
[790]
, a SllvesLre. nada sabla ÞrleLo sobre 8uedas Ledesma. LsLe caplLán era uno de los
dleclsleLe oflclales propuesLos para ascenso, y asl lncluldos en una llsLa que el alLo comlsarlo
habla pasado, el 24 de ocLubre, a La Clerva.
[791]
8erenguer mlsmo era elevado al rango de LenlenLe general, «por merlLos de guerra». ?a
en dlclembre, ÞrleLo se enLerará de la verdadera Lrama del crlmen perpeLrado en CuesLa
Colorada y denunclará a 8uedas en publlco.
verLlgo más que esLupor causó ÞrleLo cuando lnformó de que se habla rechazado, por las
auLorldades de Melllla, la oferLa de varlas cábllas, conslsLenLe en recuperar parLe de la arLlllerla
perdlda desde Annual: «?o Lralgo anLe vosoLros la aflrmaclón de que parLe de ese maLerlal,
sesenLa canones, ha sldo adqulrldo por las Lropas francesas.» LsLlmaba que el error resldla en
que «no lo hayamos comprado nosoLros, porque lrancla reallzó la adqulslclón a preclo de
balde, y, lo más esenclal, logró qulLar de en medlo sesenLa canones que podrlan volverse conLra
ella». Þor eso denunclaba que, en paradó[lca acLlLud, se hublese reallzado la recompra, por
agenLes espanoles y en zona francesa, de «la mayor parLe de los mulos de nuesLra ArLlllerla e
lnLendencla», apunLando: «Pemos vuelLo a comprar aquel ganado que se nos robó.»
[792]
Slgulendo el hllo vlrulenLo de su dlscurso, ÞrleLo se lnLrodu[o en cuaLro dellcadas
slLuaclones: los prlsloneros, los expedlLlvos meLodos bellcos que empezaban a uLlllzar las Lropas
espanolas en su avance, la auLorlzaclón a SllvesLre para marchar sobre Alhucemas, y la
responsabllldad de los conse[eros del 8ey.
lndaleclo ÞrleLo 1uero Lenla enLonces LrelnLa y ocho anos. nacldo en Cvledo, de orlgen
humllde, habla marchado a 8llbao, donde Lraba[ó como Laqulgrafo en el dlarlo lo voz Je
vlzcoyo, y más Larde en íl llbetol (de esLe acabarla slendo dlrecLor y propleLarlo en 1932).
CorpulenLo, pero sln mosLrar su caracLerlsLlca papada -con la que se le carlcaLurlzarla en la ll
8epubllca-, venla a ser la anLlLesls de La Clerva: calculador, aLrevldo y preclso en sus
argumenLos, lnflexlble en sus lnLenclones. ManLenla una oraLorla flulda y conLundenLe,
canonera, muy dlflcll de rebaLlr. Aquel 27 de ocLubre recordó ÞrleLo que el monLo del rescaLe
por los prlsloneros ascendla a cuaLro mlllones de peseLas, y dl[o que era del domlnlo publlco la
verslón de que el Coblerno «no qulere dar por ellos una peseLa», pues «hay qulen aLrlbuye esa
acLlLud a una frase alLlslma, segun la cual resulLa muy cara la carne de galllna (luerLes
rumores)». La aluslón al 8ey era Lan dlrecLa que Sánchez Cuerra acabó conflrmándola, al LraLar
de lmpedlr, en sus palabras, «un agravlo a persona que, por su prerrogaLlva, esLá aqul fuera de
Loda crlLlca (luerLes rumores)»
[793]
.
La frase llegarla hasLa las mazmorras de Axdlr, donde hlzo un lnolvldable dano. Cuando los
prlsloneros se acercaban a su llberaclón, al ver enLrar (27 de enero de 1923) al Aotoolo lópez
en la bahla de Alhucemas, Þerez CrLlz apunLó en su ularlo esLa exclamaclón: «}?a esLán
compradas las galllnas!», para, a renglón seguldo, maLlzar: «Þor ml parLe perdono la ofensa,
pero me enLrlsLecló LanLo el reclblrla que peque de pensamlenLo.»
[794]
ÞrleLo perslsLló en su Larea de demollclón. 8eveló la anecdoLa sobre SllvesLre al volver a
Melllla desde valladolld, cuando aflrmó que marchaba sobre Alhucemas por aprobaclón del
8ey, denuncló la lncongruencla de que «esLe Lodavla cobrando penslón del Coblerno el padre
de Abd el-krlm, que murló hace dos anos -obllgó esLo a que un pasmado Maura pldlera
expllcaclones a Conzález PonLorla, enLerándose por su mlnlsLro de que a Melllla se desLlnaban,
en fondos reservados, «cerca de medlo mlllón de peseLas al ano»-
[*]
, consLaLó que «Melllla, efecLlvamenLe, senor Solano, era un lupanar y una ladronera», y
desenmascaró el farlselsmo de una censura que veLaba aquella crónlca donde se aludla al
regalo de dos cabezas de rlfenos a la duquesa de la vlcLorla, permlLlendo declr al dlarlo íl 5ol,
el 4 de ocLubre: «no se ha hecho, en el combaLe de ayer, un solo prlslonero.» Luego callflcó,
una vez más, al reglmen de «desdlchadlslmo relnado», lo que le llevó a un agrlo cruce de
reproches con !ose Sánchez Cuerrra.
Ln medlo del LumulLo, clLó ÞrleLo la vlslLa de Alfonso xlll al alLo de ulxan, al que apodó
«aLalaya de la muerLe». Þero al rememorar la frase «de un palaLlno», que alababa al monarca
por ser aquella la prlmera ocaslón, «desde lellpe ll», en que «nlngun 8ey puso su planLa en
Lerreno conqulsLado por Lspana», generarla nueva exasperaclón en los bancos conservadores y
llberales.
La menclonada frase correspondla a un dlscurso de Lugenlo MonLero 8los, en los salones
de palaclo, el 23 de enero de 1911, al regreso de Alfonso xlll de su vla[e a Melllla dlas anLes.
MonLero 8los -enLonces presldenLe del Senado- habla hablado de Carlos v, no de su
heredero. nadle reparó en el fallo.
? el dlpuLado por 8llbao, lanzado en su soflama, declamó: «Aquellos campos de domlnlo
son hoy campos de muerLe, ocho mll cadáveres parece que se agrupan en Lorno a las gradas...
(Crandes proLesLas y rumores lmplden olr el flnal de la frase del orador. Ll senor presldenLe
aglLa la campanllla y llama al orden al senor ÞrleLo, con palabras que Lampoco se perclben.)»
[793]
Al Lermlnar la seslón del 27 de ocLubre, el Congreso parecla un campo de baLalla. La
crlspaclón y la lncerLldumbre se refle[aban en los rosLros de los dlpuLados. La guerra de
Marruecos habla llegado a Madrld. ? Lampoco perdonaba.

Se proponen escuadras a1reas con Gpolvo a%arilloH

1res semanas anLes de los alLercados habldos en el Congreso, 8erenguer manLenla una
conversaclón Lelegráflca con Alfonso xlll. Ll 8 de ocLubre de 1921, a las 18.33 horas, el alLo
comlsarlo LransmlLla al monarca unas peslmas expecLaLlvas: el rescaLe de los prlsloneros se
manLenla en cuaLro mlllones de peseLas, Abd el-krlm e[ercla un conLrol vacllanLe sobre las
Lrlbus, y, «dolldas las cábllas por sus derroLas de aqul, pueden Lomar represallas lncallflcables
con ellos». La angusLla e lmpoLencla hacen mella en el 8ey. ? cuando Alfonso xlll suglere hablar
con aquellas cábllas que muesLren «buena dlsposlclón», 8erenguer le desallenLa, sln ofrecerle
alLernaLlva alguna. La conversaclón enLre ambos se aLuvo a los slgulenLes Lermlnos:

AlLo comlsarlo: «-no creo que se conslgulera nada, Senor, porque esos prlsloneros son ya
propledad de la cáblla de 8enl urrlaguel, que se los arrancó a los de Cuelaya lmponlendose por
la fuerza, y los ulLlmos enLregados lo fueron como preclo a la ayuda que los rlfenos les
presLaron para conLener nuesLro avance. Ln realldad, hoy es Lan molesLa para los guelayas la
presencla de los rlfenos en su LerrlLorlo como pueda serles la nuesLra, pues aquellos los LraLan
despóLlcamenLe, y sólo un pequeno numero de los recalclLranLes, o que mayores cuenLas
pendlenLes Llenen con nosoLros, son los que ven con agrado su presencla.»
Alfonso xlll: «-LásLlma no Le hayamos podldo mandar una escuadra de bombardeo, para
con gases llevar la desolaclón al campo rlfeno y hacerles senLlr nuesLra fuerza, rápldamenLe y
en su Lerreno. Cbrando con Lodos los aparaLos a la vez, el efecLo se mulLlpllca. ? no creo
reslsLlesen arrlba de sleLe u ocho focos vlolenLamenLe dlsuelLos.»
[796]

Las escuadras aereas llegarlan. Ln 1923. Cargadas con las C-2 (lperlLa), C-3 (fosgeno) y C-4
(cloroprlclna). 8ombas de clncuenLa, velnLlclnco y dlez kllogramos, que no perdonarlan. Ln sus
enLranas llevaban ol-qobto os-softo («polvo amarlllo»). un lnforme clfrado de San[ur[o a Þrlmo
de 8lvera, a dlez dlas de los desembarcos en las playas de Alhucemas, preclsarla consecuenclas
y deLalles:

1elegrama n¨ 213, de 29-vlll-1923. Melllla a 1eLuán.

«Segun parLes dlarlos que conoce v. L. se Llenen noLlclas del crecldo numero de rebeldes
que han resulLado muerLos o lperlLados a consecuencla ulLlmo bombardeo, y como
conflrmaclón hoy reclbo confldenclas de que, desde CullaLes a Alhucemas, se han enconLrado
unos 180 hombres clegos y unos 160 muerLos, hablendo manlfesLado confldenLes que Loda la
arboleda ha quedado quemada, y los lndlgenas de dlcha reglón han reclamado a Abd el-krlm
dlclendole que no pueden segulr más. Aunque esLas clfras sean exageradas, la noLlcla colnclde,
en el fondo, con las reclbldas por conducLo de Cflclnas de lnLervenclón, lo que demuesLra que,
aunque las clfras no sean exacLas, el hecho es clerLo.»
[797]

Kuelve =icasso con las de%andas del e01rcito %uerto

Þlcasso regresarla a la Þenlnsula el 23 de enero de 1922. 1rala conslgo el LxpedlenLe que
llevarla su nombre, una obra LlLánlca y LermlnanLe, compuesLa por 2.433 follos.
Ll LxpedlenLe se convlrLló en lofotme flscol del Áfrlca alfonslna, en consecuencla, en
maLerla pellgroslslma para la flcclón esLaLallsLa, con velnLe anos de errores colonlales a su
cuenLa. Lran fuerzas poderosas, pero el general no les volvló la cara.
Cuedó en ple, como el palo mayor de un buque de Lres puenLes -L[erclLo, Coblerno,
LsLado- a punLo de zozobrar, rodeado por las alboroLadas aguas naclonales, en medlo de
descomunal LormenLa de [urlsdlcclones, corporaLlvlsmos y Lrlbus perlodlsLlcas. Su norLe fueron
los hechos, anLe los que nadle pudo apelar.
La anLorcha por las responsabllldades de lo ocurrldo en Marruecos pasarla al ÞarlamenLo
- Comlslones de los llamados «uleclnueve» (1922) y «velnLluno» (1923)-, mlenLras Þlcasso
volvla a sus labores en la Socledad de naclones. ue alll regresarla para enconLrarse con un
camblo de reglmen y el lmpoolsmo alzado al poder. Pabla sldo decreLado, al unlsono, por el
prlmorrlverlsmo lmpulslvo y el alfonslsmo complaclenLe. Lse lmpunlsmo socavó el edlflclo
monárqulco hasLa hacerlo caer.
Þlcasso enconLró al e[erclLo muerLo, pero al lnvesLlgar cómo fue desLruldo y por que,
acabó rehaclendolo. Asl le devolvló su dlgnldad, su razón de esLar en la hlsLorla. Ll sllenclo
oflclal sobre la suerLe padeclda por los hombres de SllvesLre les herla a esLos LanLo o más que la
furla rlfena, al proporclonarles una seqooJo moette, ln[usLa y cruel. Þlcasso acabó con ese
marLlrlo.
Cuando Þlcasso puso en ple aquel lnsLrumenLo acusador -el LxpedlenLe se reglsLró el 18
de abrll de 1922-, la algarada enLre personallsmos e lnsLlLuclonallsmos cesó. AnLe el drama
afrlcano, Lodos deLuvleron sus guerras.
1enlan delanLe, desenLerradas pero ldenLlflcables, sus obllgaclones y deserclones, sus
creenclas y ab[uraclones. Þlcasso, en flgura de LuLor daLlvo, sosLenldo por la leglLlmldad
naclonal, evlLaba la lndefenslón del e[erclLo perdldo. ? aun esLando como esLaba, momlflcado y
desmembrado, a punLo ya de desvanecerse, parecla resuclLar. 1enla una esLrlcLa peLlclón que
hacer y un ansla por alcanzar: pedla [usLlcla y querla paz.

Cistoria de unos papeles de Estado

Ll 10 de [ullo de 1923 quedó consLlLulda la segunda Comlslón de 8esponsabllldades.
Surglan asl los famosos «velnLluno», los dlpuLados que deberlan dlcLamlnar sobre los sucesos
de 1921. LsLaban obllgados a pronunclarse en un plazo de velnLlun dlas, venclmlenLo que
pronLo se conslderó lnalcanzable, por lo que la resoluclón se pospuso hasLa el 1 de ocLubre,
fecha de aperLura de las CorLes. uos semanas anLes, un golpe mlllLar acabó con sus afanes.
Los «velnLluno» refle[aban las slgulenLe ldeologlas en el Congreso: Alas Þumarlno
(conservador), ulez de 8evenga (clervlsLa), uomlngo San[uán (Marcellno, de lzqulerda
CaLalana), lernández !lmenez (alcalá-zamorlsLa), Carcla Cul[arro (LradlclonallsLa), lnza
(gasseLlsLa), Lequerlca (maurlsLa), Los 8los (lernando de, soclallsLa), MarLlnez de Campos
(lndependlenLe), MoroLe (romanonlsLa), Þalaclos (reformlsLa), ÞrleLo (soclallsLa), 8odes
(naclonallsLa), 8odrlguez valdes (clervlsLa), 8odrlguez de vlgurl (conservador), 8uano
(conservador), SagasLa (demócraLa), SoLo 8eguera (alblsLa), 1aboada (conservador), 1e[ero
(lzqulerda CaLalana), y Zancada (demócraLa). ue enLre ellos ellgleron a un vlcepresldenLe
(8odrlguez de vlgurl), y un presldenLe, que fue 8ernardo MaLeo SagasLa Lcheverrla, dlpuLado
por Caldas de 8eyes (ÞonLevedra).
La Comlslón se dlsponla a Lraba[ar en agosLo. Cuando el Coblerno de Carcla ÞrleLo se negó
a proporclonarle las AcLas de la !unLa de uefensa del 8elno, se enfrenLó a su prlmer reves. A
conLlnuaclón, lo que LanLos Lemlan: el golpe prlmorrlverlsLa.
Aquel 13 de sepLlembre de 1923, SagasLa esLaba en Madrld. ? nada más enLerarse de que
Þrlmo de 8lvera venla hacla la caplLal en Lren, pues su golplsmo era acepLado por el 8ey, Luvo
un presenLlmlenLo: vendrán a por el LxpedlenLe Þlcasso y lo desLrulrán o secuesLrarán. SagasLa
no lo dudó. lue al Congreso, hlzo alll valer sus derechos como presldenLe de la Comlslón, y
rescaLó el LxpedlenLe. Ll hecho es clerLo: en sepLlembre de 1998 enconLramos una parLe del
LxpedlenLe en el Archlvo del Congreso. Ln uno de los lega[os, ba[o la menclón de «lndlce de
documenLos de la AlLa Comlsarla que se hallan en el Conse[o Supremo de Cuerra y Marlna»,
escrlLa en láplz ro[o y con Lrazo energlco, se lee esLa adverLencla: «Se los llevó el senor
SagasLa.»
[798]
uueno de Lan vallosa documenLaclón, SagasLa la puso a buen recaudo en la Lscuela
Lspeclal de lngenleros Agrónomos, de la que era dlrecLor y profesor. SagasLa, para reforzar la
segurldad del compromeLedor LxpedlenLe, confló su cusLodla a oLro profesor en la Lscuela,
Lnrlque !lmenez Clrón. LsLe ulLlmo será qulen relaLe dlcho eplsodlo a !uan Carlos Þlcasso López.
[799]
Llegó Þrlmo de 8lvera a Madrld y, en efecLo, de las prlmeras cosas que hlzo fue reclamar el
LxpedlenLe Þlcasso. Þero cuando la pollcla prlmorrlverlsLa fue al Congreso, los papeles ya no
esLaban. 1ampoco los Lenla el general Þlcasso, asl que Þrlmo de 8lvera Luvo que conLenLarse
con el chasco y la lmpoLencla. Conocedor, dlas despues, de qulen era el responsable, ordenó a
SagasLa que le devolvlera el LxpedlenLe. Ll profesor, lmpávldo, dl[o que no sabla nada. Cuedó
aun más enfadado Þrlmo por esLe aLrevlmlenLo, pero no qulso encarcelar al desaflanLe
lngenlero. Anos más Larde Lomarla teptesollos técolcos. dado que la laculLad de Agrónomos
habla sollclLado -a la !unLa de la Cludad unlverslLarla- Lerrenos para llevar a cabo su labor
docenLe en una exLenslón de seLeclenLas hecLáreas, el dlcLador, al enLerarse, las de[ó
reducldas... a velnLluna.
Cuando Þrlmo de 8lvera perdló las conflanzas alfonslnas y marchó a su fugaz exlllo parlslno
en el PoLel Meurlce -en el que morlrla (17 de marzo de 1930)-, no por ello SagasLa quedaba
llberado de prevenclones. lalLaba el LránslLo de los goblernos de 8erenguer y del almlranLe
Aznar. Con ellos se cerraron las puerLas para el alfonslsmo, al que derrlbarlan las urnas en 1931.
una vez Alfonso xlll en el exlllo, SagasLa rescaLó el LxpedlenLe, y con el se fue al Congreso,
donde lo deposlLó. Los papeles de Þlcasso conocerlan la guerra clvll y luego el olvldo. SagasLa
Lenla clncuenLa y sleLe anos en 1923, y, por lo que sabemos, fallecló anLes de 1961. ue !lmenez
Clrón, sólo conocemos la fecha de su naclmlenLo: 1890.
[800]
Þero la hlsLorla del LxpedlenLe no concluye aqul.

Dn dictador preocupado por el 0uicio ,istórico

Ll LxpedlenLe Þlcasso ya esLaba en el Congreso cuando lo resLlLuyó SagasLa. Al menos, una
parLe susLanclal. Lo habla devuelLo su enemlgo: el presldenLe del ulrecLorlo, en 1927.
Ll órgano susLlLuLorlo de las CorLes, la Asamblea naclonal, habla surgldo en 1927 de un
8eal uecreLo Ley, el 1.367. Ln su arLlculo 2¨ exlgla, a la nueva Cámara, el «en[ulclar la pollLlca
general desde 1 de [ullo de 1909». Ll proplo Þrlmo de 8lvera argumenLó asl Lal lnsóllLo
proceder: «no cabe dudar de que a parLlr de esa fecha se lnlcla el perlodo de lnquleLudes,
revoluclones y dlflculLades en Lspana, y como al desarrollo y carácLer de ellas no puede haber
sldo a[ena la acLuaclón de los mandos y de los Coblernos, se lmpone claslflcar aclerLos y
errores, más que en busca de las responsabllldades concreLas, de la de los parLldos y
organlsmos que lnfluyen en la vlda de los pueblos.»
[801]
uespues, una argumenLaclón Lan gallarda como coherenLe: «SenaladamenLe, la segunda
mlLad del ano nueve slembra, con la llamada Semana SangrlenLa -respecLo a la cual ofrece
LanLas dudas el aclerLo y compeLencla de las auLorldades-, con la desasLrosa lnlclaclón de la
Campana de Marruecos y con oLros eplsodlos, el germen de los males que la revoluclón (slc) de
1923 vlno a conLener y que, acaso, hoy en parLe, aunque muy aLenuados, se sufren, por lo que
cree el Coblerno que, para la formaclón del debldo [ulclo hlsLórlco y la deLermlnaclón de las
responsabllldades que correspondan al slsLema y a las personas que enLonces gobernaban,
procede comenzar en esa fecha y por esos aconLeclmlenLos la obra de anállsls y depuraclón que
se preclsa para el saneamlenLo naclonal, fundado en el exacLo conoclmlenLo de los sucesos y
las conducLas que lo compromeLl eron.»
[802]
Al ordenar Lal exhumaclón documenLal sobre Marruecos, Þrlmo de 8lvera hacla honor a
esa ldea suya de tevoloclóo. Þues además requerla a la Asamblea naclonal para que
procedlera al examen de aquellos sucesos «por eLapas suceslvas», al Lermlno de los cuales
demandaba que se «eleve al Coblerno su labor depuradora».
8eLornaba asl el me[or Þrlmo de 8lvera -el de 1917-, y aparecla, a la par, un dlcLador
preocupado por «la formaclón del debldo [ulclo hlsLórlco». Asombroso pero clerLo. nlnguno de
los espoJooes que e[ercleron su absoluLlsmo casLrense en Lspana -a lo largo del slglo xlx-,
se aproxlmaron a esa honrosa preocupaclón. 1an loable empeno quedarla en nada.
Se consLlLuyó una Lercera «Comlslón», en esLe caso, de once asamblelsLas -Allue, 8uen,
8urón, lernández y Sánchez ÞuerLa, Carcla Coyena, Llanos, Þalaclo valdes, ÞemarLln, ÞeralLa,
1rlllo-, a los que presldlrla Ángel Cassó y vldal. La Comlslón lnlclarla sus seslones el 22 de
novlembre de 1927. ÞronLo empezaron los fracasos: al ser «papeles reservados» la lnmensa
mayorla de los sollclLados, apenas aparecló documenLaclón en los mlnlsLerlos, reLlrados por los
mlnlsLros. 1al acLlLud fue conslderada «arblLrarla» -por Llanos- y asl consLó en el acLa de la
seslón del 27 de [unlo de 1928. La Comlslón fue languldeclendo -su ulLlma reunlón Luvo lugar
el 23 de marzo de 1929-, hasLa dlsolverse poco despues, [unLo con la mlsma Asamblea
naclonal.
Ll LxpedlenLe Luvo asl un orlgen y dos desLlnos: a la reLlrada de documenLos por SagasLa y
su devoluclón parclal en 1931, anLecedló la lnlclaLlva de Þrlmo en 1927, la cual agrupó en el
Congreso la documenLaclón dlsponlble -Lal vez compleLándola con la exlsLenLe en el Conse[o
Supremo de Cuerra y Marlna-, menos la concernlenLe a la AlLa Comlsarla (que se llevó SagasLa
y no aparece). A falLa de una busqueda exhausLlva en los archlvos del Congreso, sólo se
conserva la redacclón de Þlcasso enLre los follos 2.172 al 2.417, clncuenLa declaraclones
-desde la del coronel 8lquelme a la del cónsul espanol en uxda-, más el cuerpo argumenLal
de la llscalla (Ángel 8omanos), que es pleza maglsLral.

=ri%o de 6ivera $ el alfonsis%o /ue no pudo ser

Ll 4 de [ullo de 1924 reallzó Alfonso xlll un acLo que empanó su lnnaLo senLldo de la
[usLlcla: la amnlsLla que aparecló en esa fecha ba[o forma de 8eal uecreLo. Su empeno por
salvar a las cabezas mlllLares, lmpllcadas en procedlmlenLos sumarlales, creó ese concepLo de
lmpunlsmo que LanLo leslonarla su presLlglo.
AbsuelLos CavalcanLl y navarro (enLre febrero y [unlo de 1924), Alfonso xlll exoneró, un
mes despues, a Arau[o, 8erenguer, Lacanal y 1uero. Ln el lmpulso lncluyó a Mlguel de unamuno
y 8odrlgo Sorlano, republlcanos de fama y enemlgos del reglmen. lue una lamenLable
concordancla.
Alfonso xlll acepLó la dlcLadura prlmorrlverlsLa. Con ella preLendla resolver la crlsls
naclonal por la guerra en Áfrlca, el progreslvo desgoblerno lnsLlLuclonal y la degradaclón de su
proplo slsLema. Los Lres facLores se subsumlan en la poseslón, por la fuerza, del 8lf y ?ebala.
Þrlmo de 8lvera, con una valenLla y prevlslón exLraordlnarlas, acabó con el dlsparaLe de
aquellos e[erclLos - unos clenLo ochenLa mll hombres, reparLldos en unas qulnlenLas
poslclones-, sln coherencla nl fuLuro, ordenando la reLlrada general de 1924 (xauen) y
conLraaLacando y venclendo en 1923 (Alhucemas). Þrlmo esLuvo solo en esa Larea: el 8ey nl le
ayudó nl qulso esLar en prlmera llnea del frenLe mlllLar y pollLlco. Þrlmo Luvo que enfrenLarse al
e[erclLo alrado y obLuso, negado al concepLo de la manlobra (lranco, varela), pero el fue qulen
le llevarla a la vlcLorla. Sl se hublera reLlrado de la pollLlca Lras la paz consegulda el 10 de [ullo
de 1927 en 8ab 1aza, Þrlmo de 8lvera serla hoy recordado como legendarlo salvador del pueblo
espanol.
Llevado de su vehemencla, enemlga de la doblez, pldló Þrlmo a los caplLanes generales
(26-27 de enero de 1930) que le renovaran su conflanza en una noLa oflclosa, sln comunlcárselo
al 8ey. Sus asombrados colegas se dlsculparon y Alfonso xlll le despldló con frlaldad. Aparecló
asl aquel qobletoo Jel ettot que presldlrla 8erenguer. Al sobrevenlr la lnLenLona republlcana
de !aca (12-14 de dlclembre de 1930), Alfonso xlll no qulso conceder el perdón a los cabeclllas
sublevados, mal aconse[ado por 8erenguer, olvldando uno y oLro la clemencla que dona Marla
CrlsLlna dlcLó en favor del general vlllacampa y los suyos, alzados por la republlca en 1886. Ll
L[erclLo se aparLó del 8ey y la socledad abomlnó de la mlsLlca monárqulca.
Alfonso xlll acepLarla el resulLado de los comlclos munlclpales, dollendole el desden de sus
subdlLos. Þero su lucldo rechazo al recurso de la fuerza para sosLenerse en el poder, aquel
marLes 14 de abrll de 1931 en Madrld, le gran[eó el respeLo esponLáneo de su pueblo y le llevó
al reencuenLro con la grandeza y la realldad mlllLar. Salvo López Þozas y CavalcanLl -que
preLendla, [unLo con La Clerva, sosLener el alfonslsmo por las armas-, nlngun [efe del L[erclLo
qulso hacer de btozo foette del 8ey.
Pablendo lnLervenldo LanLo en pollLlca, más hublera debldo lnLervenlr Alfonso xlll en la
resoluclón de la guerra de Marruecos, debaLe fundamenLal de su relnado. Sl en 1923, Lras la
repaLrlaclón de los prlsloneros, hublese puesLo flnal al confllcLo -con segulr los conse[os de
Cambó y Maura hublera basLado-, habrla sldo un popularlslmo rey de Lspana, Lan seguro en
su Lrono como para manLenerlo hasLa el dla de su muerLe, pues es muy dudoso que, dlsuelLas
ya las !unLas de uefensa, una parLe del L[erclLo se aLrevlera a desdeclrle.
A su vez, ese L[erclLo repaLrlado de Marruecos y por orden expresa de su rey, nl se hublera
dlvldldo -a parLlr del 10 de agosLo de 1932 (con el fallldo golpe san[ur[lsLa)-, nl defendldo la
legalldad republlcana desde la represlón (AsLurlas, 1934), nl falLado a su deber en defensa del
orden consLlLuclonal leglLlmo (1936).

Ep#lo*o
Zu1 fue de a/uellos Co%)res

'uerte de 'aura, $ persona0es en pendiente

Los dos [efes de Coblerno en la crlsls Annual-ArrulL, qulen se enconLró con ella -
Allendesalazar- y qulen Luvo que hacerla frenLe -Maura-, fallecleron sln ver resuelLo el
problema de Marruecos. Ll prlmero, en 1923, el segundo, dos anos más Larde.
Con la llegada del prlmorrlverlsmo, sufrló Maura un drásLlco ale[amlenLo de las ya de por sl
dlflclles relaclones suyas con palaclo. ManLuvo sus crlLlcas, con elegancla nunca exenLa de
flrmeza, y se refugló en la plnLura y casl sobre ella morlrla. lue en la Casa del Þlco, que el conde
de Las Almenas (!ose Marla de Þalaclos y Arburua) posela en 1orrelodones. Alll habla ldo el 13
de dlclembre de 1923, aprovechando el descanso domlnlcal, dlspuesLo a plnLar. Maura de[ó sus
bárLulos en la Lerraza del palaceLe, subló al prlmer plso para ordenar su equlpa[e, y ensegulda
qulso volver a Lraba[ar en la acuarela que habla Lraldo de Madrld y Lenla medlo acabada. Lran
las doce y medla de la manana. Al ba[ar por las escaleras, en companla del conde, se agarró al
brazo de esLe y, palldlslmo, le murmuró: «Almenas, no veo...».
[803]
Maura dlo unos pasos más y cayó al suelo, cerca de la enLrada, fulmlnado por un derrame
cerebral.
Ll vlzconde de Lza Lermlnarla su presencla en la pollLlca con la leglslaLura de 1922-23.
LsLaba marcado, LanLo en lo lnsLlLuclonal como en lo moral, por el desasLre de Annual. Supo
mosLrarse en el Congreso mucho más enLero y lucldo como slmple dlpuLado por Sorla que
como desconcerLado mlnlsLro de la Cuerra y hombre de conflanza para la Corona. Murló en
Madrld, en 1943.
La Clerva no Luvo mayores problemas en pasar del reglmen parlamenLarlo al obsolotlsmo
Joméstlco de Þrlmo de 8lvera. volverla a las Lareas gubernamenLales en el L[ecuLlvo Aznar,
haclendose cargo de la carLera de lomenLo. Ln las febrlles horas del 13 al 14 de abrll de 1931,
defenderla ese toJo pot el toJo que Lan blen cuadraba a su carácLer. Alfonso xlll Luvo la
sabldurla de no hacerle caso. lallecló en Madrld, en 1938.
Las flguras de Álvarez, Cambó, Carcla ÞrleLo, 8omanones y Sánchez Cuerra Lenlan por
delanLe, al flnallzar 1921, camlnos pollLlcos noLables, Lráglcos lncluso (es el caso de don
Melqulades).
Los me[ores parlamenLarlos de las 8esponsabllldades -Alcalá-Zamora, 8esLelro, Crespo de
Lara, MarLlnez de Campos, ÞrleLo, Solano- deblan enfrenLarse a la fase Lermlnal del proceso,
que parecerla consumarse en 1923, pero que exLenderla sus desLrozos naclonales hasLa 1936.
Alfonso xlll, Þrlmo de 8lvera, 8urgueLe, lranco y San[ur[o forman parLe de esLa galerla de
persona[es en pendlenLe, a la que deben sumarse los hermanos Abd el-krlm.

9e :eren*uer $ =icasso a la %et(fora de :ei*)eder

8erenguer fue apagándose, como mlllLar y gobernanLe, en una dllaLada agonla a la que la
aparenLe resurrecclón de 1930 aporLó un deflnlLlvo alslamlenLo. Ll 28 de [unlo de 1923 fue
concedldo el SupllcaLorlo en su conLra. uos meses y medlo despues, del mlsmo no quedaban
más que lmposlbllldades. Þero 8erenguer nunca se repondrla de esa lnlclaLlva parlamenLarla,
que el y sus alLas amlsLades enLendleron como somotlo polltlco.
Con la llegada de la ll 8epubllca, pasó a la slLuaclón de reserva (agosLo de 1931). 1enla
enLonces clncuenLa y ocho anos y osLenLaba el rango de LenlenLe general. A conLlnuaclón
afronLó un Lercer proceso, a causa de las e[ecuclones habldas en !aca. lranco fue uno de sus
LesLlgos. Ln sus declaraclones (17-18 de dlclembre de 1931), sln hacer un paneglrlco del ex [efe
de Coblerno -que, un ano anLes, desesLlmara sus merlLos para ascender a dlvlslonarlo-,
defendló la supremacla del Códlgo de !usLlcla MlllLar sobre el Clvll cuando los dellLos aLaneran
al prlmero. lncluso formuló lranco una slngular -y conLradlcLorla en su caso- loa dlsclpllnarla,
al aflrmar que sl los mlllLares reclblan las armas de la naclón «en sagrado depóslLo», acLuarlan
de forma crlmlnal sl las esgrlmlesen conLra esa mlsma naclón y «el LsLado que nos las oLorga»
[804]
. Ln 1933, el 1rlbunal Supremo fallarla a favor de 8erenguer.
Ll pals olvldó a 8erenguer. Su muerLe acaecló en la madrugada del 19 de mayo de 1933. La
caplLal conocla el a[eLreo oflclal por las recepclones en honor al presldenLe de la 8epubllca de
ÞorLugal, general Cravelro Lopes, el cual emprendla vla[e de regreso a Llsboa el mlsmo dla en
que era enLerrado 8erenguer. Ll duelo lo presldló su hermano lederlco. Ln represenLaclón de
lranco acudló su mlnlsLro de la Þresldencla, Luls Carrero 8lanco. Ll sepello reunló, a las puerLas
de su domlclllo -Þaseo de ALocha, 13-, a unas dosclenLas personas. uel acLo se dl[o que fue
«de conmovedora slmpllcldad», y aclaró el cronlsLa que «el aLaud era modesLlslmo»
[803]
. Avanzada la Larde del mlercoles 19 de mayo, la comlLlva funebre se dlrlgló hacla el
Manzanares. lba camlno de la SacramenLal de San Lorenzo. Alll se enconLrarla 8erenguer con
Þlcasso.
Ll mlllLar que Luvo que enfrenLarse a la más dura de las Lareas lnvesLlgadoras que en su
hlsLorla conoclera el L[erclLo espanol, acepLó con dlsclpllna el camblo de reglmen. Þlcasso
nunca qulso hacer lo que Agullera y Weyler hlcleron: con[urarse conLra el dlcLador. Pabla
pasado a la 8eserva el 23 de agosLo de 1923, al cumpllr los sesenLa y sels anos de edad. Slguló
como mlembro del Conse[o Supremo de Cuerra y Marlna, y enLendló en las causas conLra
8erenguer y navarro. lormuló un rlguroso voLo parLlcular dlsldenLe sobre la amnlsLla regla que
beneflclaba al coronel Arau[o. Ll 28 de agosLo de 1923 pasaba a la Segunda 8eserva, con el
rango de LenlenLe general. LsLaba cansado y no poco amargado.
La llegada de la ll 8epubllca no le sorprendló, pero sl los resulLados de una creclenLe
anarqula que afecLó a la socledad espanola, y con lndependencla de que fuese clvll o mlllLar. Ln
su famllla quedarla, enLre oLras lmpreslones, la de verle llegar un dla a su domlclllo, en la calle
de la AmnlsLla, «con aspecLo abaLldo, LrlsLón y sllencloso, raro en el al llegar a su casa».
1ardaron los suyos en enLerarse de la causa. Ll general habla vlsLo, en la ÞuerLa del Sol, a un
[oven oflclal «dándose golpes con su fusLa en las boLas, la gorra ladeada, el nudo de la corbaLa
deshecho, la camlsa ablerLa y el unlforme en desallno, pavoneándose anLe la genLe»
[806]
. Lse e[erclLo chulesco, ese esplrlLu mlllLar en rulnas, le Luvo dlas compungldo, consclenLe
de que sobrevendrla oLra Lragedla que afecLarla a Lodo el pals.
Ll nuevo reglmen no hlzo nada por Þlcasso, nl a esLe se le ocurrló pedlr olqo sólo por
haber sldo [usLo y consecuenLe con sus prlnclplos. Cuedó Lamblen en el olvldo. Llevaba enclma
una enfermedad que socavarla su reslsLencla flslca, ya muy deLerlorada desde los anos del
LxpedlenLe (1921-1922). Se le dlagnosLlcó cáncer de garganLa, anLe el que nada pudo hacerse.
lallecló en Madrld, el vlernes 3 de abrll de 1933. Ll enLlerro Luvo lugar en la más absoluLa
lnLlmldad, pues el general habla dado órdenes esLrlcLas de no avlsar a nadle.
Su muerLe fue conoclda por una esquela apareclda en el dlarlo A8c, dos dlas despues.
[807]
1an sólo un mes más Larde, fallecla Marla Luz vlcenL, vlcLlma de un cáncer de pecho. Los
esposos se unleron en San Lorenzo. Alll, en el ÞaLlo de San 8oque, descansan ambos.
Ll salmanLlno Ayala, flrme amlgo de Þlcasso y Agullera, fallecló en AlLafulla (1arragona),
poco despues de proclamada la 8epubllca (28 de mayo de 1931). ConLaba seLenLa y sels anos
de edad.
[808]
uel granadlno Ángel 8ulz de la luenLe y Sánchez ÞuerLa, que llegó a audlLor de dlvlslón en
1928, nada sabemos de la parLe flnal de su vlda. Ln esa fecha Lenla cuarenLa y nueve anos.
[809]
Pabla sldo uno de los oflclales de mayor conflanza para !ordana en la epoca de esLe como
alLo comlsarlo en 1eLuán. lue el punLal de los procedlmlenLos sumarlales del Supremo, y
e[emplo de afrlcanlsLa.
Ángel 8omanos y SanLa 8omana era naLural de AlbaceLe, donde habla nacldo en 1837. Ln
1881 obLuvo el Þremlo LxLraordlnarlo de LlcenclaLura en la laculLad de uerecho de Zaragoza.
Slrvló en Cuba duranLe la ulLlma guerra (18934898). Ln 1911 llegaba al máxlmo rango: audlLor
general del L[erclLo. Conse[ero del Supremo de Cuerra y Marlna en 1921, sus Lesls de flscal, Lan
blen fundadas como emoLlvas, hlcleron del LxpedlenLe Þlcasso una pleza [urldlca maglsLral,
sosLenldas en el SupllcaLorlo 8erenguer. lallecló en Madrld el 10 de abrll de 1923.
[810]
ue oLro de los ayudanLes de Þlcasso -en el lnlclo de su lnsLrucclón-, !uan MarLlnez de la
vega, no hemos obLenldo daLo slgnlflcaLlvo alguno.
Agullera, Lras sorLear conLlnuas emboscadas -parLldlsLas y perlodlsLlcas- por el
SupllcaLorlo conLra 8erenguer, qulso derrlbar el prlmorrlverlsmo. A la fuerza de esLe, opuso la
suya en 1926. lracasó y quedó desenLendldo de Lodo. Murló en 1931.
Weyler, que manLuvo su flrme coherencla -defensa del orden consLlLuclonal y denuncla
de los fracasos mlllLares- hasLa el flnal, fallecló en Madrld (1930), a los novenLa y dos anos de
edad.
!uan 8elgbeder ALlenza ascendló a coronel y fue nombrado alLo comlsarlo (13 de marzo de
1937). lue susLlLuldo por Asenslo Cabanlllas, uno de los supervlvlenLes de Annual, en agosLo de
1939, se convlrLló en el prlnclpal recluLador de los conLlngenLes rlfeno-yeballes que lucharon
por lranco. Los sucesores de 1arlk, un Lemlble e[erclLo de unos sesenLa y dos mll hombres,
cruzaron de nuevo el LsLrecho. MaLaron, fueron herldos y murleron. Salas Larrazábal esLlma en
LrelnLa y clnco mll sus herldos, y de sus muerLos dlce que «no es fácll que sobrepasara la clfra
de sleLe mll»
[811]
. 8elgbeder, una vez cesado como mlnlsLro de AsunLos LxLerlores (ocLubre de 1940),
quedó en slLuaclón de sospecboso para el franqulsmo dada su muy conoclda anglofllla. Se le
rehablllLarla en 1948. lallecló en Madrld, en 1937, a los sesenLa y nueve anos de edad. ue lo
ocurrldo en Annual habla de[ado una sorprendenLe callflcaclón.
lue el 24 de agosLo de 1921. 8erenguer habla envlado a su me[or ayudanLe a Madrld, para
lnformar al 8ey. 8econocldo por los perlodlsLas a las puerLas de palaclo, y al ser requerldo para
que expuslera su oplnlón, 8elgbeder se expresó asl: «La Comandancla de Melllla se ha hundldo
en unas horas, y nadle aclerLa a expllcarse cómo ha podldo suceder. Ls una casa que se ha
hundldo, aplasLando a Lodos cuanLos esLaban denLro de ella. ue ahl que sea dlflclllslmo
concreLar las responsabllldades.»
[812]

.os *enerales del 6e$ $ los *enerales de la verdad

navarro ascendló a general de dlvlslón en [ullo de 1924. Congenló blen con Þrlmo de
8lvera, y slguló manLenlendo esLrecha relaclón con Alfonso xlll. Ln agosLo de 1926 alcanzaba el
grado de LenlenLe general. LnLre 1929 y 1931 fue caplLán general de la l 8eglón (Madrld). La
8epubllca le puso en la 8eserva.
ueLenldo a flnales de [ullo de 1936, fue llevado a la Cárcel Modelo. Al ser lncendlada la
prlslón (23 de agosLo de 1936), pudo navarro, en el caos subslgulenLe, recuperar su llberLad.
Ansloso por ver a su famllla y deseando lavarse, Lras un mes de mlserla en su celda, el
general llegó a su domlclllo, y alll, sallendo del bano, volvleron a deLenerle. Le llevaron a
Þaracuellos del !arama. Su hl[o, el caplLán Carlos navarro Morenes, de LrelnLa y cuaLro anos de
edad, fue con el. A los dos los maLaron en aquella ladera Lerrosa, cerca de 8ara[as, en uno más
de aquellos feroces amaneceres del 7 y 8 de novlembre de 1936 que LanLas muerLes vleron. Ln
su aLroz flnal les acompanó un [oven comandanLe, Lduardo Arau[o Soler, que pudo llbrarse de
la Lragedla de uar Cuedbanl
[813]
, mas no del odlo fraLrlclda.
Ll malagueno AgusLln Luque y Coca, lnLlmo amlgo de 8omanones y conocedor de no pocas
lnLlmldades del alfonslsmo, murló en Pendaya, su lugar favorlLo de descanso, en 1937. ConLaba
enLonces ochenLa y sleLe anos. Lra LenlenLe general del L[erclLo desde 1898.
Marlna, que manLuvo reclas peleas perlodlsLlcas con el senador y emlnenLe caLedráLlco de
Medlclna, 1omás MaesLre, murló en 1926. Ll senador fallecló en 1936. La correspondencla
MaesLre-8omanones es fundamenLal para enLender los errores y las oporLunldades perdldas
por la Lspana alfonslna en 1913.
Marlna reclbló una Laureada Lardla -la habla merecldo más en Cuba-, y ba[o recuerdo
crlmlnal al que era del Lodo exLrano: la muerLe de Sldl Alkalay. Aquella condecoraclón Lendrla
un lnsóllLo recorrldo hasLa enconLrar un nuevo y famoso desLlnaLarlo.
llnallzando abrll de 1939, dlas anLes de presldlr lranco el paso vlcLorloso de sus dlvlslones,
no se enconLraba nlnguna Cran Cruz Laureada en la caplLal, nl [oyero que pudlera reallzarla.
LnLerada del caso, la famllla Marlna cedló la Cran Cruz del vle[o general, que le fuera cosLeada
por Alfonso xlll. ? esa fue la que varela prendló en el unlforme de lranco, en aquel aparaLoso
desflle por la CasLellana y ba[o perslsLenLe aguacero.
[814]
lldel uávlla ascendló a brlgadler en 1929. lue flel al 8ey. Al proclamarse la 8epubllca, se
acogló a la Ley Azana y se reLlró a su resldencla en 8urgos. AcLlvo consplrador, su[eLó con mano
ferrea a la caplLal casLellana al produclrse el olzomleoto oocloool. Al fallecer Mola en accldenLe
de avlaclón (4 de [unlo de 1937), le susLlLuyó en la [efaLura del L[erclLo del norLe. lue cabeza
recLora de la encarnlzada campana del Lbro (agosLo-novlembre de 1938). !efe del LsLado
Mayor CenLral (1941) y mlnlsLro del L[erclLo (1943-49), lranco le recompensarla con la
Crandeza de Lspana y el marquesado de su apellldo. Lra Lamblen Conse[ero del 8elno. lallecló
en Madrld, en 1962, a los ochenLa y cuaLro anos.
Alzpuru fue mlnlsLro de la Cuerra con Carcla ÞrleLo. 1uvo que enca[ar el golplsmo de Þrlmo
de 8lvera. Lra un supervlvlenLe naLo, asl que se manLuvo al margen. Cuando Þrlmo le llamó
para dlrlglr la AlLa Comlsarla, acepLó, sablendose elegldo sólo por profeslonalldad y no por
camaraderla cuarLelera. Luego hlzo un dlscreLo muLls de Loda relaclón lnsLlLuclonal.
La guerra clvll le llevó a conocer slLuaclones dramáLlcas. nada podla hacer anLe aquella
lucha - en 1936 Lenla ochenLa y Lres anos-, slnLlendose sólo obllgado con los suyos. Ll se
salvó, en las prlmeras horas, por el buen recuerdo de[ado en Marruecos. Cuando fueron a
deLenerle, uno de los mlllclanos le reconocló en el acLo, y, coglendole del brazo con afecLo, le
dl[o: «no se preocupe, ml general, a usLed no le va a pasar nada.»
[813]
Þero sl le pasarla a los que vlvlan con el. Su hermana, Carmen Alzpuru Monde[ar, morlrla
en Madrld, de hambre, el 29 de enero de 1939. Þor la mlsma causa fallecerla una de sus hl[as,
Carmen Alzpuru MarLln-Þlnlllos (el 9 de marzo). ? el mlsmo, consumldo ya, lndlferenLe a Lodo,
morla a los Lres dlas de haber enLrado las Lropas de lranco en Madrld (31 de marzo de 1939).
LsLá enLerrado en la Almudena, ba[o una gran láplda de mármol grls. Alll yace uno de los más
lnLellgenLes generales espanoles en Áfrlca.
Morales, mano derecha de Alzpuru, y cuyas oplnlones SllvesLre deberla haber Lenldo muy
en cuenLa, de[ó un lmperecedero recuerdo en cuanLos le conocleron. Ln [unlo de 1923 se le
lnsLruyó !ulclo ConLradlcLorlo para decldlr sl merecla la Laureada de San lernando por su
valerosa acclón en el lzummar. Claro que la merecla, aunque fuese sólo por respeLar su valor y
lucldez. Þero las concluslones -expuesLas el 7 de ocLubre de 1924-, le fueron conLrarlas.
[816]
Su memorla no ha desaparecldo. Su esposa, Carmen Moreno de AlcánLara, fallecló en
1932. MuerLo su hl[o Cabrlel - de no menos valenLla y clarldad en sus escrlLos- en 1986,
queda la esposa de esLe, Carmen Crmaeche de Morales. Llla sola se basLa para conservar el
esplrlLu del legendarlo coronel.
Mlguel nunez de Þrado y Susblelas, que mandaba los 8egulares en aquel lnLenLo fallldo
por llberar lguerlben, llegó a general e lnspecLor de la AeronáuLlca republlcana. Ll 17 de [ullo de
1936 no dudó en volar hacla Zaragoza, donde esLaba su companero afrlcano, Cabanellas, al
frenLe de la 3
a
ulvlslón.
nunez de Þrado logró aLerrlzar en la caplLal aragonesa y hablar con Cabanellas. Ln el
despacho de esLe se enLera de que los rebeldes hablan lnuLlllzado su avlón, lo que hace
lmposlble su regreso a Madrld. ? en presencla de su amlgo le deLlenen. 1ras una esLancla en
prlslón de la que poco conocemos, le fusllan. nunez de Þrado era oLro de los afrlcanlsLas
e[emplares. Cuando le maLaron, Lenla clncuenLa y cuaLro anos. Cabanellas, que el 23 de [ullo
voló hacla 8urgos, haclendose alll con la presldencla de la !unLa MlllLar, sabla blen que adqulrla
un poder eflmero. lranco represenLaba el poder, y a el nunca le gusLaron las [unLas. Murló en
1938.
AlberLo CasLro Clrona, el genlal domlnador de xauen en 1920, procedla de ulLramar
-habla nacldo en ÞunLa Þrlncesa (llllplnas), en 1873-. 1uvo muy serlos problemas
-mlnlsLerlales y en la AlLa Comlsarla- para ascender a general, pese a que su labor en
Marruecos reclblera unánlmes plácemes. lue el Motoles de ?ebala. Sabemos que llegó a
LenlenLe general en 1930. ? poco más. Ln su LxpedlenLe no consLa el ano de falleclmlenLo.
[*]
!oaquln lan[ul llegó a general de dlvlslón. Sublevado en el Madrld de 1936 al Lrlple grlLo de
«}vlva Lspana! }vlva la 8epubllca! }vlva el L[erclLo!»
[817]
, Luvo que afronLar las consecuenclas de su acLlLud. ulsponla de dos mll hombres y cerca
de qulnlenLos volunLarlos -falanglsLas la mayorla- ba[o su auLorldad en el cuarLel de la
MonLana. Sl hublera sacado esa masa a la calle en las prlmeras horas del 18 de [ullo Lal vez
habrla lnverLldo la slLuaclón. C generado una maLanza aun mayor. Como mlllLar y abogado que
era, se defenderla el mlsmo, revesLldo de Loga anLe el 1rlbunal. Los que le [uzgaron Lampoco
Lenlan opclón: era un claro dellLo de sedlclón mlllLar. lusllamlenLo. Lsa fue la senLencla que
escuchó y flrmó el 16 de agosLo de 1936. lue e[ecuLado al amanecer slgulenLe, en el paLlo de la
cárcel Modelo, en companla del coronel lernández CulnLana. lan[ul Lenla enLonces clncuenLa y
sels anos.

Wtros no%)res $ situaciones finales

Ll más bravo de los defensores de nador fue Manuel Almarcha Carcla. Plzo varlas salldas,
el solo. Ln Lodas combaLló cuerpo a cuerpo con los rlfenos. ulgno de una Laureada, quedó
prlvado de ella y llmlLado a su humllde empleo de «guardla segundo». La guerra de 1936 le
sorprenderla en Madrld, en el cuarLel de 8ellas ArLes, donde fue ascendldo a cabo «por
elecclón de los mlembros del ComlLe» de esa agrupaclón republlcana. Lse ascenso esLuvo a
punLo de cosLarle la vlda, pues en conse[o de guerra celebrado en AllcanLe, el 7 de dlclembre de
1939, fue condenado a doce anos, le expulsaron del lnsLlLuLo y perdló Lodos sus derechos.
Almarcha aun vlvla en 1974, con ochenLa anos de edad. Su hl[o Salvador pldló la revlslón del
proceso. 1an [usLo empeno le serla negado.
8lcardo lresno urzalz, el me[or oflclal en la defensa de nador, esLaba desLlnado en la
Comandancla de la Cuardla Clvll de Þamplona cuando le sorprendló el alzamlenLo franqulsLa.
Ln qulnce anos sólo habla podldo ascender a caplLán. Leal a la 8epubllca, fue llevado preso al
fuerLe de San CrlsLóbal, donde LanLos navarros sufrleron cruel fln. ? alll, «sln [ulclo prevlo», el
26 de [ullo de 1936, cayó anLe un peloLón fraLrlclda. 1enla clncuenLa anos. Asl murló esLe
lerldano vallenLe (naLural de 1remp). Su vluda, !oseflna Alegrla 8elzabal, Luvo que pasar por la
despladada humlllaclón de declararse «enLuslasLa del MovlmlenLo naclonal», y asl opLar (en
1940) a la penslón de su aseslnado marldo.
[818]
Ln cuanLo a Þardo Agudln, vlo frusLradosu dlsparaLado lnLenLo de lograr la Laureada Lras
su vacllanLe defensa de nador, que merecló durlslmas crlLlcas de 8erenguer. Þero se le
concedló la Cruz de San Permeneglldo, penslonada con selsclenLas peseLas. Murló en Madrld,
en ocLubre de 1923
[*]
.
lernández 1amarlL ascendló a coronel. Ln 1922 esLaba en Þalma de Mallorca, al frenLe de
la Zona de 8ecluLamlenLo. Alll Luvo conoclmlenLo, por Þlcasso, de los sorprendenLes avances
hacla la verdad que mosLraba el !ulclo ConLradlcLorlo lnsLruldo al cabo Arenzana. lernández
1amarlL quedó muy dolldo. Pabla aposLado por la honradez, y le hablan vuelLo a enganar.
Ln su respuesLa a Þlcasso (11 de enero de 1922), Lras adverLlrle que «no soy uno de LanLos
fabrlcanLes de heroes que por allá (Melllla) se esLllan», le ad[unLaba dos carLas de Arenzana, y
exponla su Lesls: «MedlLando sobre el asunLo, se me ocurre pensar sl ese desvenLurado,
conLaglado de aquel faLal amblenLe, en que LanLo se menLla y LanLa herolcldad se lnvenLaba,
qulso encumbrarse conLando con la lmposlbllldad de la prueba y luego, ya al flnal, su conclencla
se ha lmpuesLo.» 1ras referlrse a su «salud quebranLadlslma, por ley de mls dolenclas y
padeclmlenLos morales», 1amarlL se despedla asl: «Þor ello, y por lo que el amblenLe me
repugna y desespera, me esLlmo ya un preLerlLo, y abrlgo el propóslLo de lrme en cuanLo
pueda.»
[*]
. no sabemos que fue de esLe gran mlllLar -su plan envolvenLe sobre los 8enl urrlaguel
era una ldea genlal-, pues en su expedlenLe nl aparece su ho[a de servlclos nl consLa el ano de
su falleclmlenLo.
[819]
Ll coronel Sllverlo Arau[o 1orres murló hacla 1931, segun uomlnguez Llosa. ue ser asl,
Lendrla enLonces sesenLa y clnco anos. Su expedlenLe no se encuenLra en los archlvos mlllLares.
[820]
SaLurlo Carcla LsLeban fue encausado y absuelLo del cargo de «negllgencla» el 13 de
ocLubre de 1924. Se reLlró en 1929. 1uvo la osadla de pedlr su ascenso «a general de brlgada
honorarlo». ? lo logró. La ll 8epubllca le concedló Lal rango «a lnsLancla de el mlsmo», en
dlclembre de 1931, cuando Lenla sesenLa y sels anos.
[821]
Þor enLonces vlvla reLlrado en 8ur[asoL (valencla).
8lquelme y López 8ago quedó relegado en el prlmorrlverlsmo. Alcanzarla gran popularldad
duranLe la guerra clvll, mandando varlas columnas. Al prlnclplo acLuó con aclerLo, pero la
dlmenslón del confllcLo le desbordó. LxpaLrlado en lrancla, lranco le reconocló el grado de
dlvlslonarlo el 2 de sepLlembre de 1969.
[822]
Murló en Þarls, en 1972. Cueda como uno de los me[ores afrlcanlsLas del L[erclLo
espanol.
!ullo lorLea Carcla, el caplLán que perdlera el habla por las emoclones vlvldas aquel 22 de
[ullo de 1921, aflrmó que Lal mudez provlno de su lmpreslón al presenclar «cómo los moros de
8enl urrlaguel se apoderaban del cadáver de SllvesLre y lo desLrozaban». Al no poder hablar,
lorLea habla recurrldo a la escrlLura: «? en leLras Lrazadas por su mano ha relaLado la Lráglca
escena a que hacemos aluslón», segun la crónlca de íl llbetol
j82J]
Þero en sus declaraclones oflclales sólo menclonará que, «al aproxlmarse a la columna,
procuró acercarse a los puesLos, y al ver que unos esLaban abandonados, y que oLros (Lomados
por el enemlgo) haclan fuego conLra las fuerzas que se reLlraban, sufrló un aLaque congesLlvo
nervloso que le prlvó del habla»
[824]
. lorLea fallecló en 1932, a los sesenLa y clnco anos de edad.
Carrlllo y Manzaneque, los abnegados avladores que abasLecleron ArrulL, Luvleron muy
dlsLlnLa suerLe. Ll madrlleno Carrlllo permanecló en operaclones Lres anos seguldos. Cayó en
uar xeruLa (?ebala), el 24 de sepLlembre de 1924, en emoclonanLe empeno por socorrer a esa
poslclón espanola cercada.
[823]
Luls Manzaneque lelLrer se reLlró (1932) con el grado de general de dlvlslón. Murló el 24
de [unlo de 1971, a los seLenLa y nueve anos.
[826]
Manuel MarLlnez vlvanco, el unlco oflclal sobrevlvlenLe en el aeródromo de Zeluán, llegó a
coronel en 1932, y fue nombrado gobernador de Þalma de Mallorca. ? en Þalma fallecerla el 17
de sepLlembre de 1934
[827]
, cuando conLaba sesenLa anos.
Þerez CrLlz fue uno de los me[ores [efes en Annual. Þosela ocho cruces del MerlLo MlllLar.
Pabla enLrado en el L[erclLo, en 1884, como LrompeLa volunLarlo. Lra auLor de varlos esLudlos
sobre Lecnlcas de Llro y guerra de parLldas (enLre 1900 y 1903). Þerez CrLlz ascendló a coronel,
en marzo de 1922, Lodavla prlslonero. Þasó a slLuaclón de reLlrado del L[erclLo en sepLlembre
de 1930, y fl[ó su resldencla en Cádlz. volvló a Melllla, y desde alll, en mayo de 1940, se decldló
a sollclLar su ascenso al empleo «honorlflco» de brlgadler. Ll MlnlsLerlo le conLesLó en ocLubre
de 1941, dlclendole que «la Ley de 4 de novlembre de 1931, referenLe a ascensos honorlflcos,
no se encuenLra en vlgor»
[828]
. Ln 1941 Lenla seLenLa y sels anos.
!lmenez Arroyo fue encausado y condenado «a sels anos y un dla de prlslón por el dellLo
de negllgencla y por el de abandono de desLlno en campana». Cumplla condena en el penal de
Chafarlnas. Þero su esposa, Marla AnLonla Agulrre Clózaga, acLuó con LanLa dlllgencla, al
amparo del 8eal uecreLo de amnlsLla (4 de [ullo de 1924), que Alfonso xlll le concedló el lndulLo
(30 de agosLo de 1923) «por el resLo de la pena»
[829]
. uesconocemos la fecha de su muerLe. Ln los Llempos de Annual Lenla clncuenLa y clnco
anos.
Sánchez Mon[e fue ascendldo a general de 8rlgada en [ullo de 1924. Þasó a la 8eserva
cuaLro anos despues. LnLre 1929 y 1930 fue dlrecLor del Museo del L[erclLo. Serla depurado, en
mayo de 1940, «por poslbles servlclos a los ro[os»
[830]
, Lras evadlrse de zona republlcana. no sabemos cuándo nl dónde murló.
uel companero de Arenas en las defensas de 1lsLuLln y la cuesLa de ArrulL, el Lamblen
caplLán de lngenleros !esus Agulrre y CrLlz de ZáraLe, sabemos que llegó a general de dlvlslón y
murló en los anos sesenLa. Ln 1923, al ser llberado en Axdlr -donde desarrolló una labor
admlrable-, conLaba LrelnLa y Lres anos.
vázquez 8ernabeu, el LenlenLe que pudo haber sldo medlco de Abd el-krlm, propuesLo dos
veces para la Laureada, la reclbló al fln por la brava acLlLud mosLrada el 16 de [unlo de 1921:
defender a sus herldos «plsLola en mano», en la Loma de los Árboles. Ln 1923 ascendló a
caplLán. Pabla nacldo en Argella, en 1896, y era hl[o de colonos valenclanos. ? a valencla pldló
ser desLlnado cuando acabó la guerra de Marruecos en 1927. Ln 1934 se enconLraba Lan mal de
salud, y Lan desanlmado por la muerLe -por perlLonlLls puerperal- de su esposa, 1rlnldad
vldal, que esLuvo por pedlr el reLlro. Þero slguló de caplLán. La guerra clvll le sorprenderla en el
balnearlo de ÞaLerna, donde buscaba reposo. ? alll, en fecha por deLermlnar del verano de
1936, fue fusllado por las mlllclas republlcanas.
lellpe Þena MarLlnez (8uenos Alres, 1896), el medlco de 8en 1leb que luchara con LanLo
valor en los parapeLos de ArrulL, no reclbló su mereclda Laureada. Ll !ulclo ConLradlcLorlo,
fallado en febrero de 1927, le fue adverso. La conLlenda clvll le sorprendló en el norLe, con el
e[erclLo republlcano. Pecho prlslonero en SanLona, en 1937, fue someLldo a depuraclón, pero al
no enconLrársele cargo alguno pasó a cumpllr servlclos medlcos en las fllas naclonales. Cumplló
Lan blen en sus comeLldos que fue repeLldas veces ascendldo. Þero su «pasado ro[o»
preocupaba.
CaLorce anos despues de Lermlnada la guerra se dlo orden de lnvesLlgar al LenlenLe
coronel Þena. Ll resulLado no pudo ser más lnocuo. Ln el cerLlflcado expedldo al efecLo -por la
!efaLura de lalange-, el 26 de sepLlembre de 1933, se Lermlnaba reconoclendo: «Su conducLa
moral, publlca y prlvada es lnme[orable. Ln la veclndad se le concepLua como una belllslma
persona. Ln cuanLo a su conducLa pollLlca, es más blen apollLlco.»
[831]
Þena habla casado en 1946 con !osefa 1erán 8arreda. Ll maLrlmonlo no Lenla hl[os.
ÞronLo empezó a mosLrar slgnos severos de descoordlnaclón menLal. Ln abrll de 1934 se le
dlcLamlnó «parállsls general progreslva». A ello se anadla un evldenLe cuadro de demencla. Se
le oLorgó carácLer de «MuLllado AbsoluLo AccldenLal», más el sueldo de coronel. Þena
sobrevlvla en una sllla de ruedas. Su famllla lo llevó a 8llbao, y alll fallecló el 19 de febrero de
1936.
Caso a Lodas luces exLraordlnarlo es el del navarro Lmlllo Alzugaray Colcoechea. Þara el
sollclLarla el flscal nada menos que «la recluslón mlllLar perpeLua». Se enfrenLó a dos
senLenclas: una, el 14 de abrll de 1923, por la que era condenado a doce anos de cárcel, y oLra,
el 20 ocLubre slgulenLe, que elevaba esa pena a la más dura de las habldas por los sucesos de
Annual: velnLe anos de presldlo. Alzugaray decldló fugarse.
Su causa sumarlal mosLraba noLables lrregularldades: Lres [ueces se sucedleron en la
lnsLrucclón que, pese a no perclblr «dellLo alguno» en su acLuaclón -de ahl que el flscal
sollclLase casLlgo por «sels meses y un dla»-, derlvarla hacla una recluslón a perpeLuldad, lo
que Alzugaray achacaba a una consLanLe lnqulna de la AlLa Comlsarla, por sus gesLlones, en
1921, en favor de los prlsloneros del Arma de lngenleros.
[832]
Ll 7 de agosLo de 1923, aprovechando la vlslLa de su esposa al fuerLe mellllense de Marla
CrlsLlna, se vlsLló con ropas de palsano y, acompanado de varlos amlgos, salló por la puerLa
prlnclpal mezclado con los vlslLanLes a la forLaleza.
[833]
Su mu[er quedó en la celda, slmulando que le acompanaba. Cuando la arLlmana fue
descublerLa, Alzugaray navegaba rumbo a Crán. uesde alll pldló la revlslón de su causa. Ll
1rlbunal Supremo MlllLar le conLesLó de forma negaLlva (9 de dlclembre de 1931).
Ln 1934, y Lodavla desde Crán, sollclLó lndulLo oLra vez, en base a la amnlsLla decreLada el
24 de abrll de ese ano. Sln resulLado. Þasó a Casablanca por carreLera, cruzando el ÞroLecLorado
espanol con pasmosa audacla, segun lmbroda.
[834]
Al esLallar la guerra clvll, ofrecló sus servlclos a la 8epubllca, reclblendo el mando de la 7¹
ulvlslón. Ln febrero de 1937 osLenLaba la [efaLura del ll Cuerpo de L[erclLo, o lo que es lo
mlsmo, Alzugaray esLaba al frenLe de dleclsleLe brlgadas, que sumaban 44.219 hombres. Con
ellos guarnecla el gran arco defenslvo que lba desde el Manzanares al !arama.
[833]
Perldo, fue Lrasladado al L[erclLo del CenLro, donde se plerde su plsLa.
Þor lo que se sabe, Alzugaray logra exlllarse en lrancla. ? alll Llene una conLroverLlda y
pasmosa acLuaclón, pues, segun lmbroda CrLlz y uomlnguez Llosa, se une a la 8eslsLencla, pasa
a ser agenLe del lnLelllgence Servlce brlLánlco, acLua con exlLo en ese puesLo pero es capLurado
por los alemanes, llevado a Þarls por la CesLapo, sufre Lales LorLuras o exLorslones que pasa a
ser... confldenLe nazl. ue ahl oscleoJe a [efe de un gran kommooJo conLra el mopols.
ConverLldo en ob[eLlvo prlorlLarlo para la 8eslsLencla, cayó muerLo en una emboscada, en
companla de varlos colaboraclonlsLas, cerca de nlza, el 2 de enero de 1944.
[*]
Ll [efe de la unlca escuadrllla de avlones que Luvlera SllvesLre, Þlo lernández Mulero,
slguló en operaclones. uemosLrarla que cora[e no le falLaba. A punLo de Lermlnar la guerra, al
frenLe del 3¨ Crupo de 8ombardeo, y en vuelo a ba[a alLura sobre el ?ebel (monLe) Alam, fue
alcanzado en una plerna y despues por «un dlsparo en la cabeza, con orlflclo de sallda por la
frenLe». Lra el 17 de [unlo de 1927. Þero lernández Mulero no sólo no murló, slno que, medlo
lnconsclenLe, lograrla regular los mandos del avlón anLes de cederselos a su observador y
desplomarse en la cablna. 1ras superar una crlLlca Lrepanaclón, fue ascendldo a LenlenLe
coronel, nombrado genLllhombre de cámara y deslgnado [efe de las luerzas Aereas de
Marruecos (enLre 1928 y 1930).
La guerra clvll le sorprenderla veraneando en ?esLe (AlbaceLe), donde habla nacldo en
1888. Lncarcelado, el 3 de ocLubre de 1936 fue puesLo en llberLad, «pero con engano». Al dla
slgulenLe, lernández Mulero era deLenldo «en el hoLel donde se hospedaba» y llevado a un
lugar conocldo como «ÞuenLe vle[o», en la carreLera de AlbaceLe. Alll le maLaron, «de[ando
abandonado su cadáver». Ln el crlmen parLlclparon «varlos elemenLos de avlaclón»
[836]
: un oflclal y algunos suboflclales que Lal vez conoclera duranLe su confllcLlvo mando en
Zeluán.
Ll LenlenLe ClvanLos fue condenado por «un dellLo de negllgencla», conslderándose «poco
a[usLada a los dlcLados de su proplo esplrlLu y honor su declslón de venlr desde urlus a la Þlaza»
[837]
. La condena (23 de [ullo de 1923), por dos anos, que cumplló en el fuerLe de Marla
CrlsLlna, le permlLló ascender a caplLán -por anLlguedad-, anLes de abandonar su enclerro.
MarLlnez vlvas ascenderá a LenlenLe coronel, pues se le acepLará que se enconLraba «con
carácLer evenLual, en servlclo Lecnlco», en la poslclón del lzzumar.
[838]
Þerez valdlvla, que debló ordenar la reslsLencla a ulLranza en el lzzumar, segula de
caplLán en 1922. A parLlr de esa fecha desaparece del Anuarlo MlllLar.
Ll sargenLo lranclsco 8asallo 8ecerra, olmo boeoo de Axdlr, murló en Zaragoza, el 19 de
mayo de 1983, con novenLa y dos anos.
[839]
Alll esLá enLerrado. Lra Pl[o ÞredllecLo de Córdoba, su cludad naLal. Pubo unanlmldad
naclonal en Lorno a sus excepclonales merlLos y, a pesar de merecer la Laureada, no la reclbló.
Curó a espanoles y rlfenos y de[ó un recuerdo lmborrable en cuanLos le LraLaron.
Ll LenlenLe Luls Casado Lscudero, supervlvlenLe en lguerlben, ascendló a caplLán Lras ser
llberado. Llevaba en Melllla una vlda ruLlnarla de guarnlclón, pero el 17 de [ullo de 1936,
conocldas sus slmpaLlas republlcanas, fue deLenldo. Le fusllaron sels dlas más Larde. 1enla
LrelnLa y nueve anos.
Luls 8uedas Ledesma, el caplLán que pldló perdón a SllvesLre Lras el aseslnaLo de Sldl
Alkalay, pasó luego al Servlclo de Avlaclón -como comandanLe-, parLlclpando en numerosas
acclones de guerra. 1enlenLe coronel y [efe del aeródromo de 1ablada (Sevllla), fue capLurado
por las mlllclas republlcanas Lras una breve lucha y fusllado en fecha por deLermlnar ([ullo de
1936) cuando Lenla cuarenLa y clnco anos de edad.
[840]
ue los Lres grandes perlodlsLas de la guerra -Corrochano, Lobera y López 8lenda-, el
ulLlmo Luvo muy corLa vlda. LsLe granadlno apuesLo, aLrevldo, muy a lo SllvesLre, era flrma
hablLual en íl 5ol, dlrlgla el ulotlo Mottopol de Larache, y desarrollaba una exlLosa labor
como novellsLa y gulonlsLa clnemaLográflco. un accldenLe de auLomóvll, en valencla, obllgó a
Lrasladarle a Madrld. ue recalda en recalda, vlvlrla una agonla de clnco meses, conclulda el 13
de sepLlembre de 1928. 1enla LrelnLa y un anos.
La famllla de López 8lenda pasó grandes penalldades. Ln la guerra clvll, elemenLos de
lalange se lncauLaron del ulotlo Mottopol a camblo de «una rldlcula canLldad de peseLas».
Además, prlvaron a su vluda de una penslón de qulnlenLas peseLas que reclbla de la AlLa
Comlsarla por «los grandes merlLos» de su marldo.
[841]
López 8lenda fue suboflclal de 8egulares
[842]
en la epoca de SllvesLre en Larache. ue ahl provlene su documenLaclón sobre Ll 8alsunl y
Sldl Alkalay, que nadle más que el esLudlara.
Cregorlo Corrochano, el oLro gran arLlcullsLa de la guerra y flrma de presLlglo en A8C,
murló en Madrld, el 19 de ocLubre de 1961. Pabla nacldo en 1alavera de la 8elna, en 1882.
Cándldo Lobera Cllera, el lnfluyenLe dlrecLor de íl 1eleqtomo Jel klf -perlódlco que
fundó en 1902- era comandanLe de ArLlllerla y una celebrldad en Melllla. lallecló en 1932, a
los sesenLa y un anos.
Carmen AngoleLl y Mesa, duquesa de la vlcLorla, que ayudó a que clenLos de hombres, sln
dlsLlnclón de rango y condlclón, salvaran sus vldas en el caos sanlLarlo del alfonslsmo, llegó a
ser presldenLa de la Cruz 8o[a Lspanola. Murló en Madrld, el 4 de novlembre de 1939, a los
ochenLa y cuaLro anos. lue un modelo de persona.

=ersona0es rifeños $ personalidad resistente del 6if

Los hermanos Abd el-krlm edlflcarlan un LsLado de guerreros: la Iommotblyo klflyo
(8epubllca del 8lf). 8eslsLlrlan clnco anos el conLraaLaque del alfonslsmo colonlal, causándole
severas derroLas y padeclendo, a su vez, cruenLos reveses.
Ll esLudlo de los parLes de operaclones aereas desde 1922 -en la excepclonal colecclón
documenLal reunlda por el coronel Lduardo Álvarez varela-
[843]
demuesLra que, sl no se hublera producldo dlcha lnLervenclón a gran escala y desde dos
frenLes -Lspana al norLe, lrancla al sur-, el reglmen alfonslno no hublera doblegado al 8lf en
1926-27, o esa cosLosa vlcLorla se hublera reLrasado varlos anos. Ll empeno conllevó el
sacrlflclo de los plloLos espanoles. ? en una proporclón de muerLos [amás lgualada por oLra
Arma: ochenLa y cuaLro oflclales y suboflclales murleron, por oLros cuarenLa que resulLaron
herldos y se perdleron clenLo LrelnLa y un aparaLos.
[844]
kaddur namar fue hecho prlslonero en uno de los avances de la kecoopolsto. Le llevaron
a Melllla. Al penal de 8osLrogordo. kaddur, desdenoso con sus carceleros, no qulso hulr como
Abd el-krlm nl pacLar como Arau[o, y opLó por morlr. ue hambre. Los hombres del 8lf no
Loleran nlngun enclerro, y el [efe de los 8enl Sald no serla la excepclón. Ll 17 de agosLo de 1923
su cadáver reclbla sepulLura en el cemenLerlo de Sldl Aguarlach.
[843]
Pach Abd el-kader 8en 1leb, a cuya lealLad debló Melllla su salvaclón, murló el 8 de
novlembre de 1930, a los ochenLa y sels anos. uos mll soldados espanoles cubrleron el
recorrldo de su enLlerro. lranco ordenó que al llusLre rlfeno se le rlndleran «honores de CaplLán
Ceneral con mando en plaza»
[846]
. Ll bllaureado general varela, enLonces alLo comlsarlo, presldló la ceremonla.
uos hombres, enLre oLros mlles, slmbollzan lo vlvldo enLre 1921 y 1926, cuando el norLe de
Marruecos movlllzó a Lodos sus hl[os para defenderse de la lnvaslón espanola. Mohammed 8en
Saddaul fue pronLo nombrado kolJ t'oosb ([efe de peloLón). Pacla el flnal de la guerra lucla los
Lres preclados cordones ro[os como kolJ tobot (comandanLe de baLallón). Ln las durlslmas
operaclones de Alhucemas perderla a Lres mlembros de su famllla. Ln 1983 Lenla ochenLa y
cuaLro anos y aun esLaba esbelLo y fornldo.
Pach Mlmun Ll kasslnl, de los 8enl ullxek, Lenla dlez anos en 1921. Plzo de tokkos
(correo) llevando órdenes de operaclones, dlsLrlbuyendo vlveres y munlclones, o socorrlendo a
los herldos. Al llegar la paz, se allsLó en una botko amlga de Lspana.
Los ex combaLlenLes del 8lf y ?ebala desLacaban, de enLre sus recuerdos, el ruglr de los
aeroplanos al sobrevolar, en vuelo de bombardeo, sus Lrlncheras y zocos. Sólo enLonces senLlan
mledo. Los avlones volverlan, pero no serlan espanoles.
Ll 8lf se sublevó dos anos despues de la lndependencla de Marruecos (7 abrll 1936). Se
alzó conLra el despóLlco poder del lstllpol (lndependencla), en connlvencla con los clanes
alauls. 1ras barrer a los cuadros pollclales del reglmen, quedó a la espera. Lrror faLal. un
e[erclLo de qulnce mll hombres desembarcó en Alhucemas (enero de 1939). Lo gulaban el
comandanLe Mohammed ufklr y el prlnclpe Muley Passán. Con ellos llegaron oLras escuadras
aereas. Cargadas con oopolm. Þocos poblados escaparon a su soplo ardlenLe, que fue
reforzado con oLras llamaradas: con lanzallamas enLraban las Lropas alauls en aduares y casas.
Lln Zoren les slrvló de besLlal aprendlza[e, segun los proll[os lnformes coordlnados por Carcla
llgueras.
[847]
Lo clerLo es esLo: el 8lf se rebeló conLra la ln[usLlcla y el hambre. ? no se rlndló, slno que le
quemaron y arrasaron. Ll general ufklr, Lras consplrar conLra su rey, fue emboscado y muerLo
en 8abaL (1972). Ll prlnclpe Muley se convlrLló en Passán ll a la muerLe de su padre, en 1961.
no ha vuelLo al 8lf.

.os cr(neos de Arruit $ una fosa vac#a

La cruz de ArrulL resumla el holocausLo no sólo de la columna navarro, slno de Lodo el
e[erclLo de SllvesLre. SleLe anos anLes de que Marruecos obLuvlese su lndependencla, fue
demollda y el osarlo Lrasladado a Melllla. Ln marzo de 1949, por orden del general CusLavo
urruLla Conzález, se procede a preparar Lan dellcado Lraslado. Ln el cemenLerlo de Melllla se
hablllLan dos grandes fosas- osarlo, mlenLras se consLruyen dleclsels arcones de 1,70 x 0,60 x
0,60 meLros para el LransporLe de los resLos. Ll 3 de agosLo slgulenLe una companla del
8eglmlenLo de Zapadores n¨ 10 comlenza la exhumaclón.
no quedaban cuerpos y Lampoco unlformes. Se reunlrán «13 Lrozos de Lela pequenos».
Þero sl aparecerán los cráneos. Se conLarán 2.996. Los Lres mll de ArrulL fueron una Lerrlble
verdad.
!unLo a ellos se enconLrarán doce fundas «en oro, de molares y dlenLes», 897 chapas y
emblemas (de las dlferenLes unldades), once monedas en plaLa y sels en cobre, 43 hevlllas, 117
boLones y hasLa «un láplz». ? ob[eLos más personales: «un relo[ de bolslllo en plaLa», «dos
allanzas de oro», «dos gemelos de camlsa»... 1odo ello fue lnvenLarlado y deposlLado en un
arcón de hlerro. La exhumaclón concluyó el 13 de agosLo. Ll enLlerro Luvo lugar sleLe dlas
despues. Melllla supo reclblr a los que murleron por ella.
La cludad enLera les esperaba. Aquel 22 de agosLo de 1949 la guarnlclón presenLó armas y
los mellllenses les ofrecleron respeLo y dolor. Los Lres mll de ArrulL, resumldos en aquellos
dleclsels arcones, desfllaron, slgulendo el e[e de la avenlda de Alfonso xlll, camlno de su reposo
flnal, reclblendo adloses y oraclones. Sobre ellos cala «una lluvla lnlnLerrumplda de flores»
[848]
. Los Lres mll cupleron en una sola fosa. La oLra quedó vacla.

.a ,istoria de G:oleteH $ del cuñado de Silvestre

Manuel lernández-SllvesLre y uuarLe quedó obseslonado por la muerLe de su padre en
Annual. Al ser reocupada la poslclón (26 mayo 1926), volvló a enconLrarse con la verdad, pero
no dlo con ella. La busqueda del cadáver resulLó Lan agoLadora como lnfrucLuosa. La madre del
general, LleuLerla SllvesLre y Cuesada, fallecla el 12 de [ullo slgulenLe en su domlclllo de Madrld
-calle de velázquez, 120-, y era enLerrada en La Almudena.
[849]
Manuel slguló en el L[erclLo. Lra caplLán cuando se sumó a la lnLenLona de San[ur[o (10
agosLo 1932). Þerdló el empleo y, al parecer, fue desLerrado a vllla Clsneros
[830]
, donde Lamblen esLuvo el hl[o de Manella, loll (lranclsco Manella uu Cuesne), gran
amlgo suyo. ueambuló sln rumbo fl[o hasLa el verano de 1936. LsLarla en Madrld el sábado 18
de [ullo, en el cuarLel de Marla CrlsLlna, sede del reglmlenLo Wad-8as, del que López 8ulz era
enLonces coronel. Ln los momenLos posLreros de la defensa, el coronel exlgló al ex caplLán que
escapase. no qulso acepLarlo Manuel, pero 1ullo hlzo valer su mando. Ll ex caplLán obedecló.
Logró lnfllLrarse enLre los asalLanLes, mlenLras el coronel era hecho prlslonero. Ll 13 de
sepLlembre de 1936, López 8ulz cala e[ecuLado anLe un peloLón de fusllamlenLo.
[831]
lernández-SllvesLre pasó una odlsea en la caplLal republlcana. ue escondlLe en escondlLe,
con esporádlcas salldas para procurarse allmenLos, sobrevlvló unos dlas. Þor ulLlmo, logró
fugarse a un Lranqullo pueblo del suroesLe madrlleno: vlllavlclosa de Cdón. Ln la escapada le
acompanó un LenlenLe de ArLlllerla de velnLlcuaLro anos, que se habla sublevado en
CampamenLo: Manuel CuLlerrez Mellado, fuLuro caplLán general. Ambos perLeneclan a lalange
Lspanola, y los dos acabaron en casa del abogado Mellado de ZulueLa, prlmo hermano del
LenlenLe, y cuya famllla posela grandes propledades en vlllavlclosa.
Þese a las medldas de segurldad Lomadas por los Mellado, la esLancla de ambos oflclales
no pasó desaperclblda en el pueblo, pero el alcalde, el soclallsLa !ose SanLander, con LanLo
cora[e como audacla, corLó de ralz Lodo lnLenLo de persecuclón local no sólo conLra ellos, slno
conLra varlos clvlles y mlllLares lmpllcados en la sublevaclón: «Salvó a muchlslma genLe aquel
hombre», segun el resumen admlraLlvo que harla, en 1997, un LesLlgo de aquellos hechos,
narclso Plgueras Þablos.
[832]
Ll 7 de agosLo de 1936, CuLlerrez Mellado fue Lrasladado a Madrld, donde serla [uzgado y
absuelLo en Conse[o de Cuerra.
[833]
lernández-SllvesLre quedó en vlllavlclosa. MlenLras su amlgo lograba provlslonal refuglo
en la emba[ada de Þanamá, el lograba pasar las llneas e lngresar en el e[erclLo naclonallsLa.
Ll hl[o de SllvesLre fue ascendldo a comandanLe y puesLo al frenLe de una booJeto
(baLallón) de falanglsLas. Ln vlllavlclosa de Cdón se enconLrarla con Plgueras, que ha de[ado de
el esLe perfll: «Lra alLo, delgado y fuerLe. Llevaba puesLa la camlsa de lalange, cuyo cuello azul
asomaba por deba[o del copol del unlforme. ue aspecLo dlsLlnguldo y reservado en el LraLo,
aunque mu3y slmpáLlco una vez conoclendole. Pablaba con paslón de Lspana y del L[erclLo. Me
lmpreslonó.»
[834]
Þoco despues, Plgueras marchó a lncorporarse a oLra unldad de lalange (la ll 8andera), y
nada más supo del hl[o de SllvesLre. Acabada la guerra, se enLeró de que habla muerLo en
combaLe. lue en la prlmavera de 1937, en el llamado «frenLe del 1a[o», donde ambos bandos
empleaban grandes masas de lnfanLerla y arLlllerla. Ln uno de esos choques cayó el hl[o de
SllvesLre. Le llevaron a vlllavlclosa, y alll le enconLramos. Ln la avenlda prlnclpal del cemenLerlo
de SanLlago ApósLol, en la flla de la lzqulerda, cerca de la enLrada, hay una láplda de callza, casl
devorada por el Llempo, donde puede leerse esLa lnscrlpclón: «Manuel lernández SllvesLre y
uuarLe. ComandanLe de Caballerla y [efe de la 8andera de CasLllla. Murló herolcamenLe en el
frenLe de 1oledo, el 10 de mayo de 1937. A los 36 anos de edad.»
LnconLrar al hl[o de SllvesLre era enconLrar a los hombres del e[erclLo perdldo. Ln la mlsma
Lumba se encuenLra Salvador Mellado de ZulueLa, fallecldo en 1988. Ll fue qulen, en 1946,
compró, a perpeLuldad, la sepulLura y encargó la láplda.
[833]

9e Silvestre a GSilvestrónH, el *eneral de los )i*otes

Ll puesLo de mando de SllvesLre en Annual hlzo de poderoso lmán de paslones, oplnlones
y mlLos. varlos soldados que «esLuvleron cauLlvos» y hablaron con vlvero, «vleron el cadáver
en su Llenda cuando subleron a llevar munlclones»
[836]
. Arau[o manlfesLó, al ser llberado en enero de 1923, que «los moros aflrman que SllvesLre
se sulcldó»
[837]
. A Salnz se lo dl[eron aquellos oflclales que sobrepasaron, los prlmeros, el Lemlble
lzzumar.
Þarece ser que fue sólo a parLlr de la perdlda de uar urlus (10 enero 1922), cuando los
rlfenos permlLleron a los cauLlvos espanoles que recoglesen los despo[os de sus companeros
muerLos en el área de Annual. un comerclanLe lLallano, Lmlllo Þaggl, fugado de Sldl 8el Abbes,
en la Argella francesa, recorrló los alrededores de Annual en novlembre de 1921, camlno del
Þenón de Alhucemas, desde donde conslguló pasar a Melllla.
Þaggl, porLador de un salvoconducLo de Abd el-krlm, se enconLró con «un especLáculo
horrlble» en las lnmedlaclones de Annual, aflrmando haber vlsLo «cenLenares de cadáveres,
converLldos en momlas, que yacen a lo largo del desflladero (del lzzummar) y en lo profundo de
los barrancos»
[838]
.
Las sufrldas companlas de cauLlvos-enLerradores, ba[o el mando del sargenLo 8asallo,
acabaron con esa danLesca vlslón. lranclsco 8asallo 8ercerra perLenecla a la guarnlclón de
kandussl y era uno de los pocos supervlvlenLes de la maLanza hablda en uar Cuebdanl. Ll
sargenLo se harla celebre por su excepclonal ayuda a los 387 espanoles -334 mlllLares y 33
clvlles (segun nuesLras cuenLas y aun no compleLas)-, reLenldos en cauLlvldad. Þaggl le conocló
en Annual.
8asallo serla requerldo por los rlfenos «para que reconoclera a un cadáver, al que le
falLaba el blgoLe, que se hallaba descompuesLo y crelan era SllvesLre». 8asallo «no logró
ldenLlflcar» ese cuerpo, mas «en el lugar que lo enLerraron puso una senal, y, pasados unos dlas
volvló, pero el cadáver habla desaparecldo»
[839]
. 1amblen se dlrla lo conLrarlo: que 8asallo habla ldenLlflcado a SllvesLre «por sus
clcaLrlces, perfecLamenLe conocldas por el, y que cree era el del Ceneral»
[860]
.
Ln boca de un tokkos (correo) de kaddur namar se pondrla esLa oLra verslón: «?o volver
(a Annual) pasados ocho dlas y ver Lodavla general Lendldo boca aba[o. ?o cogerle por blgoLe
para verle me[or la cara, y quedarme blgoLe enLre los dedos.»
[861]
Þara los rlfenos, SllvesLre era más caudlllo por sus mosLachos de punLlagudas gulas que
por sus vlcLorlas. unldo a la corpulencla del general, compondrlan ese «SllvesLrón», en el que la
admlraclón se anLepone a Loda lnqulna hacla el enemlgo muerLo.
A falLa de más documenLos de 8asallo
[862]
, queda la leyenda y una realldad: SllvesLre desaparecló, algunos de sus oflclales, no. Ln
una tozoJo (meseLa), a las puerLas del lzzumar, subslsLe un motobo (sanLuarlo). Segun los
lugarenos, alll esLá enLerrado «un [allfa bravo», del que poco más sabemos.
Muy cerca de ese morabo exlsLe un campo para cereal que suele culLlvarse sl llueve en
prlmavera. LnLre los surcos, caldas, aparecen numerosas esLelas. Algunas genLes de los 8enl
ullxek aseguraron, en [ullo de 1998, que dlchas senales lndlcaban la exlsLencla de «cadáveres
espanoles».

'anella $ cinco %(s, los %uertos /ue no se ad%itieron

Los prlsloneros-enLerradores que dlrlgla 8asallo locallzaron e ldenLlflcaron el cadáver del
[efe de AlcánLara, «que Lenla clnco balazos»
[863]
. Manella era un vallenLe y supo morlr como Lal. A su lealLad, y a la de los caldos en Annual,
respondló el mlllLarlsmo alfonslno con un proceder Lan amoral como pusllánlme.
8asallo y los suyos darlan sepulLura, en la zona de Annual, a 697 cadáveres de espanoles
«sln ldenLlflcar», pero el sargenLo adverLlrla en su deLalllsLa lnforme: «Además, ldenLlflcados,
en lugar próxlmo a la fosa del caplLán Salafranca, los slgulenLes: coronel Manella, comandanLe
8enlLez, caplLán lederlco de la Þaz, y LenlenLes !ullo 8usLamanLe, Lugenlo nougues y AlberLo
Lscrlch.»
[864]
Corrla la prlmera semana de febrero de 1922.
8asallo mandó esLe lmporLanLe mensa[e al coronel ClvanLos 8uenano, comandanLe del
Þenón de Alhucemas. ? ClvanLos lo reexpldló, vla Lelegráflca, a San[ur[o (comandanLe general
en Melllla por aquellas fechas). San[ur[o, a su vez, lo envló a La Clerva, Lodavla mlnlsLro de la
Cuerra, y a 8erenguer, que segula slendo alLo comlsarlo. 1an alLas cabezas callarán. Las famlllas
no fueron lnformadas y el pals nada supo. Lse despacho, el n¨ 4.333, del 4 de febrero de 1922,
como sl no exlsLlese.
Ln 1997, Concepclón Manella, nleLa del coronel, mosLró su sorpresa -y su lndlgnaclón-
por un hecho Lan cruel, cuando su madre habla esLado }dlez anos! buscando noLlclas. ulez anos
«molesLando a generales y mlnlsLros»
[863]
, para averlguar «sl era poslble» rescaLar el cuerpo de su esposo. nadle le dl[o nada de ese
Lelegrama, el n¨ 4.333. Los sllenclos fueron para Loda la Lspana enluLada por Annual. Ll reglmen
alfonslno no expedla cerLlflcados de muerLe. Sólo de «desaparecldos». ? eso con Llempo.
La vluda de Manella reclblrá uno de ellos, el 4 de mayo de 1928. Þrocedla del Servlclo de
AdmlnlsLraclón del MlnlsLerlo de la Cuerra, y lo flrmaba su dlrecLor, AnLonlo Losada CrLega.
ConLradlcclón suprema: el remlLenLe ad[unLaba a dona Marla «el cerLlflcado de desaparecldo
de su dlfunLo esposo». Sl era «dlfunLo», no esLaba desaparecldo. Marla uu Cuesne MonLalvo
murló en 1933 sln saber nada de su marldo, perdldo en Annual.
1an abrumadora conducLa cabe achacarla al pánlco oflclal que enLonces habla, en Madrld
y en Melllla, por no agravar las demandas de Abd el-krlm sobre el rescaLe de los prlsloneros.
Mas no serlan mledos económlcos aquellos, porque el dlnero se Lenla.
Ll 7 de enero de 1922, 8erenguer, Lras lnformar a La Clerva de las ulLlmas proposlclones de
Abd el-krlm -«enLrega de cuaLro mlllones y Lodos los presos moros (su numero se habla
elevado a 243)»-, pedla la concenLraclón, en Melllla, de esos mlsmos cauLlvos, «y se dlsponga
el Almltoote lobo u oLro barco análogo, provlsLo de embarcaclones pequenas, para el
desembarque». Þor ulLlmo, el alLo comlsarlo le decla al mlnlsLro de la Cuerra: «8uego me
comunlque con urgencla sl se pueden acepLar esLas condlclones y, en caso aflrmaLlvo, se me
envle a Melllla el mlllón que falLa para compleLar los cuaLro y el barco.»
[866]
Luego 8erenguer habla reclbldo los prlmeros Lres mlllones, canLldad que meses anLes
habla conslderado «fabulosa», pero que Lermlnó acepLando. 8erenguer era asl coherenLe
conslgo mlsmo, pues slempre se mosLró favorable a camblar dlnero por vldas, sln LanLas
deferenclas hacla el LsLado alfonslno como mosLró Maura.
Asl que los mlllones del rescaLe fueron a Melllla, a la delegaclón del 8anco de Lspana. ? el
caso es que Maura no querla pagar. Þero La Clerva manda el dlnero. Lo que falLa lo reclama
8erenguer. Þasarán doce meses, y los presos espanoles segulrán murlendo en Axdlr. uel
conLlngenLe mlllLar (334) caerán 139, doce de ellos fusllados. Sl no fallecleron más se debló a
los denodados esfuerzos que llevaron a cabo los convoyes de la Cruz 8o[a Lspanola, Lan
admlrable en 1921-22 como en 1898-99.
[867]
Camblan los goblernos y vendrán los llberales de Carcla ÞrleLo. Con esLos, SanLlago Alba,
mlnlsLro de LsLado, López lerrer, alLo comlsarlo lnLerlno -Lras el nombramlenLo y renuncla de
vlllanueva para ese cargo-, y un noble rlfeno, urls 8en Sald. Alba convencerá a Poraclo
LchevarrleLa Maurl, prohombre republlcano -dlpuLado por 8llbao enLre 1910 y 1917-, y
empresarlo relaclonado con Abd el-krlm en dlversas prospecclones mlneras, para que e[erza de
bombte boeoo anLe los [efes rlfenos.
LchevarrleLa será qulen pague. Con el dlnero que esLaba en Melllla, se supone. Þero
Lamblen será qulen no dude en ofrecerse como caballeresco rehen cuando esLuvleron a punLo
de fracasar las conversaclones de enLrega de los cauLlvos, el 27 de enero de 1923. Los 326
especLros de Axdlr embarcaron en el Aotoolo lópez y navegaron hacla la llberLad. Ll 8ey no
fue a Melllla para reclblrlos. LsLaba en uonana, lnvlLado a una monLerla por el duque de 1arlfa,
Carlos lernández de Córdoba.
[868]
un mes despues se publlcaba un 8eal uecreLo por medlo del cual se faculLaba la creaclón
de dlversas llsLas de desaparecldos en los 8eglsLros Clvlles y !uzgados. Se LraLaba asl de
«legallzar la slLuaclón [urldlca de las numerosas vlcLlmas del L[erclLo expedlclonarlo del norLe
de Áfrlca»
[869]
. Ahl acabó Lodo.
Ln cuanLo a los cadáveres no ldenLlflcados y enLerrados en Annual, nada qulso saber el
LsLado alfonslno. Ln su falsa desaparlclón se yergue el e[erclLo perdldo. Los ocho mll o dlez mll
de SllvesLre.
Madrld, [unlo 1996-novlembre 1998

8ronolo*#a

1837
22 agosLo. nace en Málaga !uan Þlcasso Conzález. Coblerna narváez, punLal del
mlllLarlsmo lsabellno.

1871
16 dlclembre. nace en Ll Caney (SanLlago de Cuba), Manuel lernández SllvesLre. Amadeo l
es rey de Lspana.

1873
nace en la alcazaba de ZlnaL (1ánger), Ll 8alsunl.
4 ocLubre. nace en 8emedlos (La Pabana), uámaso 8erenguer y lusLe. CasLelar es
presldenLe de la l 8epubllca.

1874
27-31 dlclembre. ÞronunclamlenLo de MarLlnez Campos. Alfonso xll, rey de Lspana. Þrlmer
Coblerno Cánovas.

1880
19 mayo-3 [ullo. Conferencla de Madrld. 1ercer Coblerno Cánovas. Marruecos LnLra en los
cálculos europeos de reparLo colonlal.

1882
nace en Axdlr Mohammed Abd el-krlm.

1886
17 mayo. nace en Madrld el fuLuro Alfonso xlll. CuarLo Coblerno SagasLa.

1893
28 ocLubre. Ll caplLán Þlcasso gana la Laureada en Melllla Lras audaz cabalgada en sollLarlo
frenLe al enemlgo.

1893
13 [ullo. Ll LenlenLe SllvesLre desembarca en nuevlLas (Cuba), procedenLe de Cádlz. CcLavo
Coblerno Cánovas.

1898
1ropas alauls, ayudadas por los 8enl urrlaguel, lanzan amplla operaclón de casLlgo conLra
los 8ocoya. uuodeclmo Coblerno SagasLa.
18 enero. Ll caplLán SllvesLre carga, al frenLe de su escuadrón, en Ll ÞoLrero de La Carldad
(Cuba). 8eclbe Lrece macheLazos y clnco balazos, y es dado por muerLo. 1 [unlo. Ll conde de
8enornar propone a la 8elna regenLe la venLa de Cuba a LL uu y la reorlenLaclón del domlnlo
colonlal espanol hacla Marruecos. SepLlembre. lrancla es humlllada en lachoda (Sudán): la
columna Marchand se reLlra anLe el e[erclLo de klLchener.

1899
10 dlclembre. 1raLado de Þarls. Lspana plerde sus colonlas en Amerlca y Asla. 1heophlle
uelcasse, mlnlsLro frances de AA.LL, madura su revoluclón colonlal: los mundos del nllo para
lnglaLerra y el Magreb para lrancla.

1902
17 mayo. Coronaclón de Alfonso xlll. Cue será 8ey, por mayorla de edad, el 2 de [unlo
slgulenLe.
SepLlembre. lrancla propone a Lspana la poseslón de lez y la llnea del uarga (llmlLe
naLural del 8lf hacla el Sur). SagasLa renuncla, Lemeroso de Cran 8reLana.

1903
lebrero. lracasa el reparLo hlspano-frances sobre Marruecos. Sllvela deslsLe para no
desaflar a Cran 8reLana, pero fuerza asl el desalre de lrancla.

1904
8 abrll. íoteote cotJlole franco-brlLánlca. Ambas poLenclas muesLran su «slmpaLla» a
Lspana por sus reclamaclones LerrlLorlales sobre Marruecos.
3 ocLubre. Lspana y lrancla flrman un LraLado secreLo para reparLlrse Marruecos con la
aqulescencla brlLánlca. lez queda fuera de los domlnlos espanoles.

1906
16 enero-6 abrll. Conferencla de Algeclras. Segundo Coblerno MoreL. Alemanla no logra
«neuLrallzar» Marruecos. ? la soberanla marroqul empleza a ser desmanLelada.

1907
31 [ullo-7 agosLo. 8ombardeo de Casablanca por la escuadra francesa y saqueo de la
poblaclón por la Leglón LxLran[era: dos mll muerLos. Maura se aparLa de esos aLropellos.
SepLlembre. MovlmlenLo naclonallsLa en Marruecos: Muley Pafld derroca al corrupLo
Abdelazlz.

1909
27 [ullo. uerroLa, en el 8arranco del Lobo, de la columna ÞlnLos. 8arcelona conoce su
5emooo 1tóqlco.
24 agosLo. Ll 8oghl es paseado, en lez, encerrado en una [aula de hlerro. Más Larde es
LorLurado y e[ecuLado.

1910
23 [ullo. SllvesLre es nombrado genLllhombre de cámara. lnlcla su esLrecha vlnculaclón con
Alfonso xlll.

1911
21 mayo. Ccupaclón de lez por las Lropas francesas. Mulay Pafld queda converLldo en
rehen de lrancla.
13 [unlo. SllvesLre desembarca en Larache. La ráplda conqulsLa se consuma slo vlolencla
por medlo del prlmer pacLo SllvesLre-Ll 8alsunl.
1-9 [ullo. Ll canonero alemán lootbet esLaclona en Agadlr. Þellgro de guerra generallzada
en Luropa. uesde las páglnas -en árabe- del 1eleqtomo Jel klf Abd el-krlm crlLlca la dura
acclón francesa en Marruecos.
4 novlembre. Acuerdos franco-alemanes de reparLo LerrlLorlal en el Congo y de lnfluenclas
económlcas en el Magreb.

1912
19 febrero. 8erenguer derroLa a los 8enl 8u ?ahl, duenos de MonLe ArrulL, y es ascendldo
a coronel.
30 marzo. Þreacuerdos de ÞroLecLorado sobre Marruecos, que plerde su condlclón de
LsLado soberano.
17-18 abrll. 8evuelLas en lez con muerLe de oflclales franceses y colonos europeos. Mayo.
SllvesLre escrlbe al general Alfau y a Alfonso xlll, proponlendoles a Ll 8alsunl como jollfo.
21-28 mayo. Las Lropas francesas de Molnler e[ecuLan durlslma represlón anLlnaclonallsLa
en lez. LyauLey Loma poseslón de la 8esldencla Ceneral en 8abaL. 13 agosLo. Muley Pafld
abdlca en su hermano Muley ?ussuf y parLe para el exlllo.
Ll sulLanaLo queda en poJet footosmo ba[o el colonlallsmo franco-espanol.
17 agosLo. 1oma de Arclla por SllvesLre, que se anLlclpa a un lnLenLo frances. Segundo
pacLo SllvesLre-Ll 8alsunl.
12 novlembre. AseslnaLo de Canale[as en Madrld. 8omanones forma Coblerno, con Luque
en Cuerra.
27 novlembre. llrma del Acuerdo hlspano-frances de ÞroLecLorado sobre Marruecos.

1913
23 enero. SllvesLre auLorlza el reglsLro, por la fuerza, de la forLaleza de Ll 8alsunl en Arclla.
Ll xétlf de ?ebala se refugla en 1azaruL y opLa por la guerra.
19 febrero. Alfau Loma, por sorpresa, 1eLuán, conLravlnlendo sus promesas de paz a los
noLables de la cludad.
13 abrll. Alfau es nombrado alLo comlsarlo. La guerra de guerrlllas se hace crónlca en el
Þals ?ebala.
27 abrll. LnLra en 1eLuán, con la proLecclón de las Lropas de Alfau, Muley el Mehdl, [allfa
LlLere de Lspana.
13 agosLo. Ll senador MaesLre, delegado de 8omanones, lleva a cabo gesLlones de paz en
?ebala. Cueda defraudado por el bellclsmo del llder llberal. Marlna es deslgnado alLo comlsarlo.
Abd el- krlm es nombrado koJl koJo («[uez de [ueces»).
4 novlembre. Cambó, en el Congreso, prevlene que Lspana «slgue en Marruecos el mlsmo
camlno de Cuba».

1914
!ullo-ocLubre. Comlenza la compra slsLemáLlca de Lerrenos en el CareL y la exploLaclón de
los mlsmos. Lmplezan a llegar colonos franceses y espanoles desde Argella.

1913
12 mayo. AseslnaLo, en CuesLa Colorada, de Sldl Alkalay, por con[ura enLre un grupo de
oflclales espanoles de Larache y el nuevo ba[á de Arclla, urls Lr 8lffl.
9 [ullo. Cesan Marlna y SllvesLre por el asunLo Alkalay. Cómez-!ordana, nuevo alLo
comlsarlo en 1eLuán. SllvesLre es nombrado edecán de Alfonso xlll.
13 agosLo. Mohammed Abd el-krlm expone a SlsL, [efe de la Cflclna lndlgena en
Alhucemas, su plan de concordla: Lspana no debe superar una llnea enLre lsbafen (rlo kerL) y
8aLel (cerca del lgan).
6 sepLlembre. Ll prlmogenlLo de los Abd el-krlm es arresLado y encarcelado, en el fuerLe
de Cabrerlzas AlLas.
23 dlclembre. Abd el-krlm se fuga del penal de Cabrerlzas. Cae al foso, se rompe una
plerna y es oLra vez capLurado.

1916
20 mayo Ceremonla de confraLernlzaclón, en Ll londak (1eLuán), enLre las Lropas
espanolas y yeballes. !ordana y Ll 8alsunl sellan un acuerdo defenslvo.
AgosLo. Abd el-krlm es llberado. 8eanuda los conLacLos con Alzpuru, LendenLes a
conflgurar una sóllda allanza.

1917
23 marzo. Ll general Mlguel Þrlmo de 8lvera, propone, anLe la Academla Plspano-
Amerlcana de Cádlz, la permuLa (a Cran 8reLana) de CeuLa por ClbralLar.
1 [unlo. 1rlunfa en 8arcelona el movlmlenLo bonaparLlsLa del coronel Márquez. Las !unLas
de uefensa se lnsLlLuyen como LsLado mlllLarlsLa denLro del reglmen alfonslno.

1918
¸lebrero? Abd el-krlm y 8lquelme llegan a un preacuerdo: desembarcos pacLados en Axdlr
para [ullo slgulenLe. !ordana anula Lodo el proyecLo con[unLo.
3 [ullo. 8erenguer y SllvesLre son ascendldos a general de dlvlslón el mlsmo dla.
9 novlembre. Carcla ÞrleLo consLlLuye su Lercer Coblerno. 8erenguer es nombrado
mlnlsLro de la Cuerra.
18 novlembre. lallece el general !ordana en su despacho de la AlLa Comlsarla en 1eLuán.
11 dlclembre. Þor un 8eal uecreLo, a sugerencla de 8erenguer, se separan los cargos de
alLo comlsarlo y el de general en [efe del L[erclLo de Áfrlca.

1919
23 enero. 8erenguer es nombrado alLo comlsarlo. Þlcasso renuncla a ser nombrado
mlnlsLro de la Cuerra.
8eves espanol en 8enl Salah (en las alLuras del Corgues, frenLe a 1eLuán).
11-12 [ullo. SangrlenLo Lroplezo espanol en kudla 8auda, cáblla de uad-8as, al noroesLe de
1eLuán.
9 agosLo. Ll comandanLe y dlpuLado !oaquln lan[ul habla en el Congreso de «abrlr una
cuenLa de responsabllldades» por lo que pueda suceder en Marruecos.
12 agosLo. SllvesLre Loma poseslón de la Comandancla Ceneral de CeuLa. Se reacLlva la
guerra conLra Ll 8alsunl.

1920
30 enero. SllvesLre es nombrado comandanLe general de Melllla. 1oma poseslón de su
cargo el 13 de febrero slgulenLe.
3 mayo. uaLo consLlLuye su Lercer CablneLe, en el que enLra el vlzconde de Lza como
mlnlsLro de la Cuerra.
9-20 [ullo. vla[e de lnspecclón de Lza al Marruecos espanol. Ll mlnlsLro expone a Lema
(LlLular de LsLado) sus dudas por lo que ha vlsLo, pero no resuelve nada.
7 agosLo. MuerLe -por poslble envenenamlenLo- de Sldl Abdelkrlm. Las Lropas de
SllvesLre Loman 1afferslL.
1 sepLlembre. Þor un 8eal uecreLo, y a exlgenclas de 8erenguer, se fuslonan de nuevo los
cargos de alLo comlsarlo y de general en [efe del L[erclLo de Áfrlca.
14 ocLubre. Ccupaclón, por lnLellgencla enLre CasLro Clrona y los noLables de xauen, de la
cludad sanLa de ?ebala. 8erenguer reclblrá el LlLulo de conde de xauen.

1921
13 enero. SllvesLre llega a Annual e lnsLala alll su base avanzada de operaclones. uávlla y
Morales nlegan Lodo poslblllsmo LácLlco a nuevos avances sobre Alhucemas.
26 enero. Ln carLa a 8erenguer, SllvesLre deLalla el abandono de los camlnos y recuerda
que la vlLal vla ferrea de 8aLel a urlus lleva clnco anos parallzada.
4 febrero. CarLa de 8erenguer a Lza, en la que expone al mlnlsLro la lamenLable slLuaclón
del L[erclLo.
16 febrero. Morales aconse[a a SllvesLre demorar hasLa el oLono Lodo avance ofenslvo
sobre Alhucemas. Þlcasso es ascendldo a general de dlvlslón.
28 febrero. CarLa de SllvesLre a 8erenguer, en la que habla de «lnhumanldad» por la
paslvldad del Coblerno uaLo anLe la hambruna que devasLa al 8lf.
8 marzo. uaLo es aseslnado en Madrld. Ll mlsmo dla consLlLuye Allendesalazar su segundo
CablneLe. Lza es conflrmado como LlLular en la carLera de Cuerra.
10 marzo. SllvesLre Lermlna su plan de operaclones y se lo envla.a 8erenguer. Ll alLo
comlsarlo pone algunas ob[eclones, pero esLá de acuerdo con el ob[eLlvo prlnclpal: Lomar
Alhucemas.
12 marzo. Se ocupa y forLlflca Sldl urls. La llnea defenslva espanola en el 8lf se exLlende
por clenLo LrelnLa y clnco poslclones.
28 marzo-6 abrll. 8erenguer vla[a al Þenón de Alhucemas y vlslLa Annual. Ln Melllla, y en
Crden Ceneral al L[erclLo, fellclLa a SllvesLre y a sus Lropas, a qulenes dlce «espera relLerar su
fellclLaclón en Alhucemas».
22 mayo. La !unLa de uefensa del 8elno debaLe -y rechaza- la poslbllldad de adqulrlr
una gran parLlda de moderno maLerlal de guerra franco-brlLánlco, a ba[o preclo.
31 mayo. 8echazando los avlsos de Morales, SllvesLre confla al comandanLe vlllar la
ocupaclón de Abarrán. La operaclón se lnlcla en la madrugada slgulenLe.
1 [unlo. La guarnlclón espanola en Abarrán es anlqullada. Mueren los oflclales y se plerden
Lodos los canones, hecho sln precedenLes en el Marruecos espanol.
3 [unlo. LnLrevlsLa SllvesLre-8erenguer a bordo del crucero ltloceso Je Astotlos, a la
alLura de Sldl urls. Ambos generales manLlenen una acalorada dlscuslón. Los refuerzos que plde
SllvesLre le son denegados.
6 [unlo. 8erenguer, desde 1eLuán, envla un cablegrama a Lza donde esLlma «resLableclda»
la slLuaclón en el 8lf.
23 [unlo. Ln ?ebala, 8erenguer abre su campana conLra Ll 8alsunl, preLendlendo coparle
en su feudo de 1azaruL.
13-17 [ullo. SllvesLre escrlbe a 8erenguer proponlendole slLuar, en el Salah, una base
cosLera en apoyo de Annual. LsLa ulLlma oporLunldad de salvaclón para el e[erclLo se plerde al
no movlllzarse la Lscuadra.
18-21 [ullo. lracasan los ulLlmos lnLenLos para socorrer a lguerlben. La oflclalldad de
8enlLez muere en los parapeLos. Algunos sobrevlvlenLes llegan a Annual.
21-22 [ullo. Suceslvos Conse[os de Cuerra en la Llenda de SllvesLre en Annual. Se declde la
reLlrada a 8en 1leb. 8erenguer, en 8okba (?ebala), slgue sln comprender la angusLlosa crlsls del
8lf espanol.
22 [ullo. uesasLre de Annual. La columna SllvesLre es deshecha en el lzzumar: unos mll
muerLos. SllvesLre se sulclda y sus ayudanLes mueren con el. Caen, en cascada, las poslclones.
23 [ullo. Pazana de Þrlmo de 8lvera y sus escuadrones en el lgan. Ln la noche, 8erenguer
llega a Melllla.
23 [ullo. ueshonrosa y Lráglca caplLulaclón de Arau[o en uar Cuebdanl. ue forma arLera,
son muerLos unos 930 espanoles. Ln la aguada, el caplLán Amador cae al frenLe de su companla
en alLlva carga a la bayoneLa.
28 [ullo. navarro queda cercado en ArrulL. Ln lnLermedla A, la defensa acaba cuando
muere el ulLlmo hombre.
2 agosLo. Þardo Agudln se rlnde en nador. Abd el-krlm devuelve el cadáver de Morales,
que es recogldo por la Lrlpulaclón del canonero loyo en Sldl urls.
3 agosLo. Carrasco caplLula en Zeluán. nueva maLanza de espanoles al rendlrse: qulnlenLos
muerLos.
4 agosLo. Lza nombra a Þlcasso lnsLrucLor Je la causa por la hecaLombe hablda en el
LerrlLorlo de Melllla.
6 agosLo. Ln Conse[o de generales, celebrado en Melllla, se declde, «presclndlendo de
lnsensaLas corrlenLes de oplnlón», no socorrer a los slLlados en ArrulL.
9 agosLo. 8endlclón de navarro en MonLe ArrulL. Como en Cuebdanl, los espanoles son
aseslnados. Los muerLos serán Lres mll.
12 agosLo. Lza manLlene una conversaclón Lelegráflca con 8erenguer, en la que acuerdan
la fabrlcaclón y empleo de gases asflxlanLes conLra los rlfenos.
13 agosLo. Maura consLlLuye su qulnLo y ulLlmo Coblerno. La Clerva releva a Lza en el
MlnlsLerlo de la Cuerra. 8erenguer dlmlLe, pero se le conflrma en su cargo. 13-20 agosLo. Cerca
de selsclenLos espanoles prlsloneros concenLrados en Annual y Axdlr. Abd el-krlm plde cuaLro
mlllones de peseLas por el rescaLe de los cauLlvos.
24 agosLo. 8eal Crden por la que se prevlene a Þlcasso que su lnvesLlgaclón no debe
lnvolucrar al AlLo Mando.
1 sepLlembre. nueva 8eal Crden -a lnsLanclas de 8erenguer-, por la que vuelve a
prevenlrse a Þlcasso para que no exLlenda su lnvesLlgaclón al alLo comlsarlo.
6 sepLlembre. 1elegrama «personal y reservado» de La Clerva a Þlcasso, con forma
lmprocedenLe de «8eal Crden».
17 sepLlembre. Se reocupa nador. Lscenas de pavorosa anlqullaclón en la «Casa del
MaLadero». Se descubre en el Þarque de lnLendencla en Larache una vasLa Lrama de
corrupclón.
29 sepLlembre. luerLes combaLes para llberar la poslclón de 1lzza. CavalcanLl, en
Lemerarlo envlLe, lo conslgue.
10 ocLubre. Luchas sln cuarLel enLre espanoles y rlfenos por el Curugu, que es Lomado de
reves.
14 ocLubre. Se reocupa Zeluán. nuevo encuenLro con el horror en la llamada «Casa de la
lna». Se conLablllzan qulnlenLos cadáveres. CarLa de denuncla de Cabanellas conLra las !unLas
de uefensa.
24 ocLubre. Se llega a MonLe ArrulL. La conflrmaclón del holocausLo de[a aLerrada y
conmovlda a Lspana.

1922
23 enero. Þlcasso Lermlna en Melllla la Loma de declaraclones para su lnsLrucclón y regresa
a Madrld.
7 [ullo. Ll Conse[o Supremo de Cuerra y Marlna abre causa sumarlal a 8erenguer.
10 [ullo. Se consLlLuye la Comlslón de los uleclnueve (dlpuLados que esLudlarán las
responsabllldades).

1923
27 enero. Son llberados, en Axdlr, los 326 espanoles sobrevlvlenLes a una cauLlvldad de
dleclocho meses.
10 [ullo. Se consLlLuye la Comlslón de los velnLluno (dlpuLados que esLudlarlan las
responsabllldades).
28 [ullo. Ll Senado concede el SupllcaLorlo conLra 8erenguer.
13 sepLlembre. Colpe de LsLado prlmorrlverlsLa, lnlclado en 8arcelona. Culebra el
consLlLuclonallsmo de 1876.

1924
4 [ullo. uecreLo de Alfonso xlll concedlendo la amnlsLla a los procesados mlllLares y clvlles.

1923
AgosLo. Se lnLenslflcan los aLaques aereos, con lperlLa, sobre las cábllas rlfenas. Cran
numero de vlcLlmas.
8 sepLlembre. Comlenzan los desembarcos espanoles en Alhucemas con la ayuda de la
escuadra comblnada hlspano-francesa. La 8epubllca del 8lf queda senLenclada.

1926
26 mayo. Las Lropas espanolas de la columna Þozas reocupan los resLos del lncendlado
campamenLo de SllvesLre.

1927
10 [ullo. San[ur[o declara Lermlnada la guerra en Marruecos en la explanada de 8ab 1aza
(al esLe de xauen).
22 novlembre. Se consLlLuye, por orden de Þrlmo de 8lvera, la Comlslón de los Cnce. Su fln
es el de depurar las responsabllldades en Marruecos enLre 1909 y 1921.

1937
10 mayo. Muere en combaLe, en el frenLe del 1a[o, el comandanLe Manuel lernández-
SllvesLre y uuarLe.

1936
7 abrll. lranco enLrega a Mohammed v, en Ll Þardo, los lnsLrumenLos que raLlflcan la
lndependencla de Marruecos. CeuLa y Melllla quedan como domlnlo soberano de Lspana. Ll 8lf
aguarda su llberLad.

1939
Lnero y febrero. Sublevado el 8lf conLra el poder del lstllpol, un e[erclLo alaul de qulnce
mll hombres desembarca en Alhucemas. uesesperada reslsLencla rlfena y cruel represlón de las
lA8 (lorces Armees 8oyales).

+uentes $ )i)lio*raf#a

Arc,ivos consultados fuentes in1ditasA

1. Atcblvos oflcloles
Archlvo del Congreso de los ulpuLados
Archlvo Ceneral PlsLórlco del L[erclLo del Alre (ACPLA)
Archlvo Ceneral MlllLar de Segovla (ACMS)
Archlvo Ceneral de Þalaclo 8eal (ACÞ8)
Archlvo de la 8eal Academla de la PlsLorla (A8AP)
Servlclo PlsLórlco MlllLar (SPM)
8lblloLeca naclonal (8n), Archlvo Carcla llgueras

2. Atcblvos y colecclooes ptlvoJos y/o Je tooqo lotetptovloclol
Archlvo lundaclón AnLonlo Maura (AlAM, en Madrld)
Archlvo de la Cruz 8o[a Lspanola (AC8L)
Archlvo de !uan Carlos Þlcasso López (A!CÞL)
Archlvo de SanLlago uomlnguez Llosa (ASuL)
Asoclaclón de LsLudlos Mellllenses (ALM)
Colecclón uocumenLal lamllla Manella (CulM)

Wtras fuentes

ularlo de Seslones Jel Congreso de los ulpuLados (uSCu)
LeglslaLura de 1912 a 1913, 19 vols.
LeglslaLura de 1919 a 1920, 13 vols.
LeglslaLura de 1921 a 1922, 10 vols.
LeglslaLura de 1922 a 1923, 17 vols.

uocomeotos telocloooJos con lo lofotmoclóo losttolJo por el señot qeoetol Je Jlvlslóo u.
Iooo llcosso sobte los kespoosoblllJoJes Je lo octooclóo espoñolo eo Mottoecos Jotoote jollo
Je mll oovecleotos velotlooo. 8esumen, Llpográflco, del mlsmo LxpedlenLe (2.433 follos) que
luego se conocerla por el apellldo del general, mlembro del Conse[o Supremo de Cuerra y
Marlna. Ldlclones MoraLa, s. a. (1922), 616 págs (lncluye el llamado ApéoJlce al LxpedlenLe en
sl).
lofotmoclóo qobetootlvo losttolJo poto esclotecet los ooteceJeotes y cltcoostooclos poe
coocottletoo eo el obooJooo Je los poslclooes Jel tettltotlo Je lo comooJooclo Ceoetol Je
Mellllo eo el mes Je jollo Je 1921. LsLa lnsLrucclón es la base documenLal con la que se
procedló, en 1922, y a lnsLanclas del Conse[o Supremo de Cuerra y Marlna, para sollclLar, al
Senado del 8elno, el SupllcaLorlo de proceso al general uámaso 8erenguer, enLonces alLo
comlsarlo.
nlstotlo Je los compoños Je Mottoecos (1859-1927). LsLado Mayor CenLral del L[erclLo y
Servlclo PlsLórlco MlllLar. Madrld, edlclones de 1931 y 1981, 4 volumenes y numerosos mapas.
Coletlo Mllltot cootempotóoeo. lo keol y Mllltot OtJeo Je 5oo letoooJo, La MeJollo
Mllltot... LsLudlo de los decreLos de conceslones de dlchas dlsLlnclones a mlllLares y palsanos
enLre 1893 (guerra de Melllla) y 1938 (operaclones en lfnl y Sáhara CccldenLal). Servlclo
PlsLórlco MlllLar. Madrld, edlclones de 1973, 1974, 1981 y 1984, 7 volumenes.
Aoootlo Mllltot Je íspoño. Crganlzaclón del L[erclLo por CaplLanlas Cenerales, Þarques y
1alleres, Armas (por escalafones) y unldades (lncluyendo suclnLo hlsLorlal de esLas ulLlmas), más
las relaclones de los lnLegranLes de las dlversas Crdenes mlllLares y el lndlce alfabeLlco del
Cuerpo de Cflclales. MlnlsLerlo de la Cuerra, uepóslLo de la Cuerra. Madrld, edlclones de 1921,
1922, 1923, 1926, 1928 y 1931.

=eriódicos $ revistas

A8c
ulotlo uolvetsol
lo cottespooJeoclo Je íspoño
lo ípoco
íl netolJo Je MoJtlJ
íl lmpotclol
íl llbetol
lo llbettoJ
íl 5ol
íl 1eleqtomo Jel klf
lo voz
Mellllo noy
kevlsto Je ístoJlos Mottopoles

:i)lio*raf#a seleccionada

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8arto*raf#a

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notes
Eotas a pie de p(*ina
[1] LxlsLen numerosas acepclones de esLe Lopónlmo: «lzmar», «lzzamar», «lzummarL»,
«?zumar», «lzumar», «lzummar» e «lzzumar», y esLa ulLlma es la que hemos adopLado, por
enLender que se a[usLa me[or a la grafla reglonal. Lo mlsmo sucede con la emblemáLlca poslclón
ocupada por el e[erclLo de SllvesLre, que aparece como «Anual», «Annal» o «Anal» en
numerosos LexLos en casLellano, pero que debe Lranscrlblrse como «Annual».
[2] uar urlus, [unLo al rlo kerL, y 8en 1leb, ulLlma base anLes de Annual, hablan sldo
ocupados el 13 de mayo y el 6 de dlclembre de 1920, respecLlvamenLe.
[3] uávlla !alón, valenLln, una vlda al servlclo de Lspana. Ceneral uon lldel uávlla Arrondo
(1878-1962), Þrensa Lspanola, Madrld, 1978, pág. 17.
[4] lbldem, pág. 200.
[3] lbldem, pág. 396.
[6] lbldem, pág. 397.
[7] Sus padres eran el coronel de lnfanLerla !ose Morales y MonLero de Lsplnosa, y Ana
MendlguLla navarro. Archlvo Ceneral MlllLar de Segovla (ACMS), Leg. M-4.104.
[8] ACMS, 1¹ Secclón, Leg. M4.104.
[9] uávlla !alón, v., op. clL., pág. 397.
[10] ACMS, 1¹ Secclón, Leg. L-440.
[11] Los orlglnales de «Lázaro» desLacan de la floresLa de lnformaclones gráflcas generadas
por las campanas de Marruecos. Lxponen declslón, rlgor en el encuadre y amenldad casLrense,
pues en sus ples de foLo, escrlLos al dorso de las pruebas, flguran expreslones que sólo un
mlllLar avezado emplearla. Ln 1996 enconLre, en las páglnas de íl 5ol, la menclón a un Lal
«comandanLe Lázaro», presenLe en la reocupaclón de xauen (en 1926). Þense que serla el, pero
sln saber su segundo apellldo me parecló casl lmposlble enconLrarlo en el Archlvo de Segovla.
!uan ulez fue más perslsLenLe en la busqueda y a el debo la flllaclón compleLa de Carlos Lázaro
Munoz, que llegarla a general.
[12] uávlla !alón, v., op. clL., pág. 201.
[13] lbldem, pág. 369.
[14] Sánchez ulaz, 8amón, «Marruecos», en 8evlsLa de PlsLorla MlllLar, ano xxvl, SPM,
Madrld, 1982, n¨ 33, págs. 131-173.
[13] 8onmaLl, !ose lermln, íspoñoles eo el Moqteb, slqlos \l\y \\. Mapfre, Madrld, 1992,
pág. 244. Pay que hacer consLar que el Lermlno qablla (Lrlbu) se presLa a confuslón, pues cada
gran Lrlbu esLaba compuesLa, a su vez, de dlferenLes cábllas o fracclones, que es como deberlan
denomlnarse. Ln el LexLo uLlllzamos el denomlnador «cáblla» en esLe senLldo, aunque no sea el
correcLo, para evlLar dlsgreslones.
[16] Ln la dlvlslón, por cábllas, nos aLenemos a la reallzada por 1omás Carcla llgueras, en
su obra Marruecos. La acclón de Lspana en el norLe de Áfrlca, Ldlclones lL, 8arcelona, 1939.
[17] Cermaln Ayache, en su obra les otlqloes Je lo qoette Jo klf, SML8, 8abaL, 1981, pág.
80, habla de «600.000 pobladores», mlenLras que nesLor CambeLLa, en la suya -íspoño eo
Aftlco, 1alleres de la Þrensa, Llma, 1928, pág. 37-, expone esLadlsLlcas de 1917 que arro[an
esLos resulLados: Zona francesa, 3.300.000 hablLanLes, Zona espanola, 404.000, Zona
lnLernaclonal de 1ánger, 60.000, y LoLal para Lodo Marruecos, 3.964.000.
[18] 8lanco lzaga, Lmlllo, cotooel eo el klf. 8ecopllaclón y noLas por uavld M. ParL, Seyer,
Málaga, 1995, págs. 237 y 238.
[19] LsLos Lermlnos esLán Lomados del ótobe mottopol. Þara ello uLlllzamos la obra del
franclscano y erudlLo !ose Lerchundl, en su vocobolotlo íspoñol-otóblqo Jel Jlolecto Je
Mottoecos, 1lpografla Plspano-Aráblga de la. Mlslón CaLóllca, 1ánger, 1932, 836 páglnas. Þara
los relaLlvos al chel[a o xelbo, el esLudlo de 8lanco lzaga y el de Cabrlel uelbrel, Ceoqtoflo
qeoetol Je lo ptovloclo Jel klf, prólogo del general lranclsco Cómez !ordana, lmprenLa del
1eleqtomo Jel klf, Melllla, 1911, 178 páglnas.
[20] C. Ayache, op. clt., pág. 243 y 291.
[21] Ll mlsmo SllvesLre, en sus lnformes mensuales a 8erenguer, adverLla de ese desespero
de las genLes del 8lf en esLos Lermlnos: «La poblaclón lndlgena sufre espanLosamenLe por el
hambre.» Servlclo PlsLórlco MlllLar (SPM), CuarLel Ceneral de la Comandancla de Melllla, 1920,
carpeLa 28.
[22] Þlrenne, Penrl, Mobomo y cotlomoqoo, verslón espanola de LsLher 8enlLez, Allanza
LdlLorlal, Madrld, 1979, pág. 26.
[23] Sobre esLas cuesLlones eLnlco-soclales, vease, PA81 MonLgomery, uavld, «An
LLnography Survey of Lhe 8lflan 1rlbe ls AlL Waryaghar», en kevlsto Je ístoJlos Mottopoles,
ano ll, 1eLuán, 1934, págs. 31-86. Los AlL (pueblo de) Waryaghar son los 8enl urrlaguel
asenLados en la reglón de Axdlr (Alhucemas).
[24] 8lanco lzaga, L., op. clt., págs. 273-421.
[23] 1ojommost («poloto parLe») slgnlflca una secclón pollLlca rlfena para 8lanco lzaga
(pág. 80). Su equlvalenLe al árabe joms (qulnLo), que recuerda ParL (pág. 163), se a[usLa blen a
la subdlvlslón de los 8enl urrlaguel en tljommoslo («qulnLas parLes»). CLras Lrlbus no Llenen nl
esa dlmenslón nl Lal comple[ldad soclal. Ln consecuencla, convlene uLlllzar la ldea de ot-tboo
(cuarLa parLe), comun al resLo del 8lf (pág. 163).
[26] Conversaclones con Soha Abboud Paggar, agosLo 1998.
[27] 8lanco lzaga, op. clt., págs. 72-77.
[28] !amous, 8aymond, noooeot et botoko. les sttoctotes socloles ttoJltloooelles Joos le
klf, íJltloos de la Malson des Sclences de l'Pomme, Þarls, 1981, págs. 63-97.
[29] Crandgulllaume, CllberL, Atoblsotloo etpolltlpoe lloqolstlpoe ooMoqbteb,
Malssonneuve, Þarls, 1983, pág. 13. Las oLras lenguas bereberes son de una gran rlqueza: el
sbleob, en el sur de Marruecos (AlLo ALlas), el cboolo, en el Aures argellno, el mzobl (por el
Mzab, reglón occldenLal de Argella, caracLerlzada por su senLldo democráLlco de la vlda), y el
tooteq, ya en el profundo Sáhara. Lo que quedaba de dlalecLo bereber en 1unez se
manlfesLaba en la reglón de Medenln.
[30] 8lanco lzaga, Lmlllo, y noLas de MonLgomery ParL, uavld, op. clt., págs. 217 y 234.
[31] uaLos ofrecldos por Parrls, WalLer 3. en ltooce, 5polo ooJ tbe klf, íJwotJ Arnold,
Londres, 1927, pág. 21. Se ofrecen como slmple orlenLaclón, pues fueron muy dlscuLldos. Ln la
acLualldad, sobre una poblaclón bereber esLlmada, para el Magreb, en Lorno a los velnLe
mlllones, la mlLad se hallan en Marruecos.
[32] Woolman, uavld S., AbJ el-ktlm y lo qoetto Jel klf, verslón casLellana de MargarlLa
CraLacos, LdlLorlal Clkos-1au, 8arcelona 1971, pág. 43.
[33] Laroul, Ahmed, l'blstolte Jo Moqbteb. uo essol Je syotbése, Maspero, Þarls, 1970,
págs. 76-78.
[34] noLas de MonLgomery ParL a la obra de 8lanco haga, op. clt., pág. 223.
[33] 8lanco lzaga, L., op. clt., pág. 137.
[36] Ayocbe, Cetmolo, Les orlglnes de la guerre du 8lf, op. clL., póq. 169.
[37] lblJem, pág. 182.
[38] lblJem, págs. 217-219.
[39] lblJem, págs. 221, 236 y 242.
[40] lblJem, págs. 240 y 241.
[41] lblJem, pág. 246.
[42] ACMS, 1» Secclón, Leg. 8-1.319.
[43] Pace anos crelamos que era Alzpuru el auLor de esLe aLrevldo plan. La documenLaclón
enconLrada en el ACC (Archlvo del Congreso de los ulpuLados) -Lega[o 643- nos convence de
que fue !ordana su verdadero promoLor.
[44] Archlvo de la 8eal Academla de la PlsLorla (A8AP). londo 8omanones, Leg. 6.
[43] Ayache, en su obra ya clLada (págs. 134 y 155), menclonaba esLos cuaLro ulLlmos
nombres, slLuándolos en la mlsma fracclón AlL khaLLab, de la que eran orlundos los Abd el-krlm.
[46] A8AP, Leg. 6. Þoslble carLa de !ordana a Luque, pág. 3.
[47] ularlo de Seslones del Congreso de los ulpuLados (uSCu), seslón del marLes 19 de
mayo de 1914, pág. 743.
[48] Ln aquella caraLaLa de premlos -34 Cruces de San lernando, 878 de Marla CrlsLlna,
28.771 Cruces 8o[as del MerlLo MlllLar, penslonadas, y oLras 100.603 sln penslonar, sln conLar
los 1.387 ascensos (42 de ellos a los dlversos grados de general)-, no esLaba lnclulda oLra, que,
a su vez, sumaba 2.618 Cruces-8o[as y 8lancas al MerlLo MlllLar, más una de San lernando. uel
prlmer reparLo, le hablan correspondldo 169 Cruces 8o[as «a moros de dlsLlnLas kábllas», 368
Cruces 8o[as «a moros de la Þollcla lndlgena», y oLras 493 Cruces 8o[as, no penslonadas, a lgual
numero de «moros» del mlsmo Cuerpo. Ln LoLal, 1.032 Cruces. Cuedaban 1.386
condecoraclones. LnLre esLas flguraban muy dlversos beneflclarlos, pues aparLe de 1.232
Cruces 8o[as «a [efes, oflclales y Lropa de la Armada», se hablan concedldo oLras 4 Crandes
Cruces y 34 Cruces de 2» Clase sln especlflcar su desLlnaLarlo. ? aun quedaban 276 Cruces del
MerlLo MlllLar que fueron reparLldas de la slgulenLe forma: palsanos (109), enfermeras (31),
LelegraflsLas, mecánlcos y ordenanzas de 1elegrafos (31), medlcos, pracLlcanLes, camllleros y
auxlllares de Sanldad (28), empleados de Correos (17), mon[as de la Carldad (16), empleados de
la Companla 1rasaLlánLlca (13), lnspecLores, maqulnlsLas, fogoneros y [efes de Lren (9),
empleados de Cbras Þubllcas (3), «esLudlanLes» (4), lnLerpreLes de árabe (3), canLlneras (3), y
despues «un lngenlero lndusLrlal», «un abogado», y «un sargenLo reLlrado». Ln la ulLlma oleada
de dlsLlnclones flguraban «el general !efe de LsLado Mayor de la Þrlmera 8eglón» y «un caplLán
de L.M. de la SexLa 8eglón». Lo que da un LoLal de 132.923 dlsLlnclones. Archlvo lundaclón
AnLonlo Maura (AlAM), Leg. 339 /9.
[49] uSCu. LeglslaLura de 1914, pág. 743.
[30] ACC, Leg. 497/9.
[31] Ayache, C., op. clt., págs. 248-230.
[32] Ls la Lesls del auLor de AbJ el-ktlm y lo qoetto Jel klf. Sln embargo, Woolman (pág.
94) equlvoca la fecha de defunclón -«sepLlembre de 1920», dlce-, cuando Lodo lndlca que
fue en agosLo, por la referencla de Lobera en íl 1eleqtomo Jel klf.
[33] íl 1eleqtomo Jel klf, edlclón del 11 de agosLo de 1920.
[34] La carLa de Abd el-krlm a Caballero lleva fecha del 27 de dlclembre de 1920. Archlvo
lundaclón AnLonlo Maura (AlAM), Leg. 278.
[33] ACMS, Secclón, Leg. M-813.
[36] uávlla !alón, v., op. clt., págs. 392-394.
[37] nos referlmos al pueblo de Caney, munlclplo de 793 km², a clnco kllómeLros de
SanLlago, lugar de la gesLa de vara de 8ey y los suyos (1 [ullo 1898) anLe la dlvlslón
norLeamerlcana de LawLon. Conocemos un segundo Caney, llamado «del SlLlo», y esLán «San
Luls de CrlenLe» y «San Luls del Caney», lo que dlflculLa la locallzaclón preclsa del lugar naLal de
SllvesLre.
[38] ACMS, Leg. l-1023. Ln algunos documenLos de su LxpedlenLe, el padre de SllvesLre
aparece como «ÞanLlga» en lugar de «lernández», el más uLlllzado.
[39] lblJem. uarla fe de ello Manuel Marlano Lsplno y ÞrleLo, presblLero de San Luls del
Caney, qulen reconocló que ambos conLrayenLes «confesaron, comulgaron y fueron
examlnados de docLrlna crlsLlana», lncluyendolos en el «Llbro de MaLrlmonlos de blancos».
LleuLerla habla nacldo en el mlsmo Caney, de donde era su madre, lranclsca, mlenLras que su
padre, !uan SllvesLre, era orlundo de 8agur (Cerona). vease cerLlflcaclón de la parLlda de
maLrlmonlo de los padres de Manuel lernández SllvesLre, vlcLor y LleuLerla, resellado en
SanLlago de Cuba el 2 de [unlo de 1887, y reacLuallzado en Madrld, el 2 de agosLo de 1889, por
los noLarlos Segundo Alonso Clllán y Luloglo 8arbero CulnLero. LsLe documenLo noLarlal le fue
exlgldo al padre de SllvesLre, vlcLor lernández -qulen pone su flrma en el- para lnscrlblr a su
hl[o en la Academla MlllLar de 1oledo.
[60] lbldem.
[61] Þayne, SLanley C., los mllltotes y lo polltlco eo lo íspoño cootempotóoeo, Lraducclón
de !uan 1omás de Salas, Sarpe, Madrld, 1986, pág. 83 y ss.
[62] LdlLorlal «La razón es nuesLra», en íl lmpotclol, edlclón del vlernes 2 de dlclembre de
1897.
[63] ACMS, Leg. l-1.023. PosplLal MlllLar de ÞlaceLas, 18 de [ullo de 1897, a los ocho dlas
del lngreso de SllvesLre.
[64] ACMS, Leg. l-1.023. Las herldas, sumando los orlflclos de enLrada y sallda de algunos
de los proyecLlles, sumaban 21. La numero 22 era la correspondlenLe al rasponazo, por Llro de
fusll, en su frenLe, una senal cárdena que conservarla Loda su vlda.
[63] lblJem. Cuando se clLan las leslones de guerra de SllvesLre, la mayorla de los auLores
hablan de «dleclsels herldas».
[66] ACMS, Leg. l-1.023. Ll mlsmo premlo de dos mll peseLas lo reclblrla el caplLán Lázaro,
en 1920, por sus cursos de árabe.
[67] Carcla lernández, !erónlmo, «Þrlmeras academlas de Árabe en CeuLa y Melllla»,
revlsLa íjétclto, pág. 19.
[68] Conversaclones con !uan ulez y !ose Marques López, de la Asoclaclón de LsLudlos
Mellllenses, en [unlo de 1997.
[69] íl 1eleqtomo Jel klf, domlngo 20 de enero de 1907.
[70] La obra caplLal sobre esLas cuesLlones es la de Allendesalazar, !ose Manuel, lo
Jlplomoclo espoñolo y Mottoecos, 1907-1909, 8lblloLeca ulplomáLlca Lspanola, Madrld, 1990,
págs. 136-138. vease, aslmlsmo, Morales Lezcano, vlcLor, íl coloolollsmo blspoooftoocés eo
Mottoecos (1898-1927), Slglo xxl, Madrld, 1976, págs. 72-78.
[71] ACMS, 1¹ Secclón, Leg. l-1.023.
[72] 8lanco lzaga, L., op. clt., pág. 264.
[73] 8ecker Conzález, !erónlmo, nlstotlo Je Mottoecos, LsLableclmlenLo 1lpográflco
!alme 8aLes, Madrld, 1913, pág. 303.
[74] ACMS, Leg. l-1.023.
[73] !ullen, Charles Andre, le Motoc foce oox lmpétlollsmes, LdlLlons !.A., Þarls, 1978,
págs. 73-73. Lspana no parLlclpó en Lales maLanzas, pues el caplLán del Alvoto Je 8ozóo,
canonero que Maura envló al puerLo marroqul, no secundó la lnfame acclón, aunque
desembarcó un peloLón de marlnerla para proLeger el Consulado espanol. Más Larde
desembarcarla el comandanLe lausLlno SanLa Clalla, al frenLe de 420 hombres, llmlLado a
mlslones pollclales. Cfr. Allendesalzar, !. M., op. clt. págs. 66-69.
[76] ACMS, Leg. l-1.023.
[77] ularlo de Seslones del Senado (uSS), seslón del 23 de ocLubre de 1913.
[78] CLras fechas probables de naclmlenLo son 1868 y 1871.
[79] Ayache, C., op. clt., pág. 239.
[80] nlstotlo Je los compoños Je Mottoecos, Servlclo PlsLórlco MlllLar, Madrld, 1931,
Lomo ll, pág. 638.
[81] Carcla llgueras, 1omás, y Pernández de Perrera, Carlos, lo occlóo Je íspoño eo
Mottoecos (1492-1927), lmprenLa Munlclpal, Madrld, 1929, págs. 118 y 119.
[82] Ln una noLa oflclosa, fllLrada a la prensa parlslna y no como expresa denuncla de
LsLado.
[83] lo llbettoJ, edlclón del 23 de [unlo de 1911.
[84] López 8lenda, 8afael, kolsool. ue 5llvestte o 8otqoete, Socledad Ceneral de Llbrerla,
Madrld, 1923, pág. 63.
[83] lbldem.
[86] Sobre esLos hechos vease nlstotlo Je los compoños Je Mottoecos, op. clL., Lomo ll,
págs. 662-664.
[87] !ullen, Ch. A., op. clt., pág. 87.
[88] Archlvo Ceneral de Þalaclo 8eal (ACÞ8), Ca[ón 28/3.
[89] López 8lenda, 8., lteote ol ftocoso..., págs. 83-108.
[90] Cotclo llqoetos, 1omós, 8lografla del Ceneral lernández SllvesLre y so labor
desarrollada en la zona de Lara che, lmpteoto 1topos coloololes, ceoto, 1929, póq. 16. ¥ Jel
mlsmo ootot, ue la leyenda a la PlsLorla: el coronel SllvesLre y la cárcel del cherlf 8alsunl en
Arclla -ttobojo pobllcoJo eo Ll Lspanol eo 1947-, loeqo eJltoJo eo Mlscelánea de LsLudlos
PlsLórlcos sobre Marruecos, íJltoto Mottopol, lotocbe, 1949, póqs. 424-429. 1essoloet y
1omoslcb, cotlos leJetlco, Ll 8alsunl. Allado y enemlgo de Lspana, Alqozoto, Móloqo, 1998,
póq. 118.
[91] ACMS, Secclón «Celebres», Leg. 8-6.
[92] AlAM, Leg. 344 /14.
[93] A8A8, londo 8omanones, Leg. 17.
[94] lbldem.
[93] lbldem.
[96] ACMS, Leg. 8-3.328.
[97] López 8lenda, 8., op. clt., pág. 134.
[98] ACMS, Leg. 8-3.328.
[99] uSCu. lnLervenclón de lellpe 8odes y 8aldrlch en la seslón del mlercoles 17 de
novlembre de 1913, pág. 231.
[100] SPM, Legado «Manuel lernández SllvesLre», carpeLa 6.
[101] lbldem.
[102] ACMS, Legs. l-1.023 y 8-6.
[103] Conversaclones con las nleLas del general Alzpuru: Amparo, Þllar y Sofla en su
domlclllo de Madrld, mayo de 1997.
[104] uSCu. Seslón del vlernes 4 de novlembre de 1921, pág. 3.973. Conzález PonLorla era
enLonces mlnlsLro de LsLado en el Coblerno Maura, que habla susLlLuldo al de Allendesalazar.
[103] Conversaclones con !uan Carlos Þlcasso López, mayo 1997. SubslsLe la duda de sl la
proposlclón al general parLló de 8omanones o de Maura, que, a poco, formarla su cuarLo
CablneLe.
[106] SPM, Legado «Manuel lernández SllvesLre», carp/3.
[107] lbldem.
[108] íl 5ol, edlclón del mlercoles 16 de [ullo de 1919.
[109] PlsLorla de las campanas de Marruecos, tomo lll, póq. 45.
[110] 8eal uecreLo del 23 de agosLo de 1919, en sus aparLados de «Cperaclones»,
«AsunLos y luerzas lndlgenas» y «CredlLos».
[111] íl 5ol, edlclón del domlngo 19 de [ullo de 1919.
[112] PlsLorla de las campanas..., tomo lll, póq. 21.
[113] Cómez Pldalgo, lranclsco, lo ttoqeJlo ptevlsto, lmprenLa de !uan Þueyo, Madrld,
1921, págs. 126-128.
[114] ACMS, Leg. l-1.023.
[113] uSCu. Seslón del 9 de agosLo de 1919, págs. 934 y 933.
[116] Ln base al Anuarlo MlllLar de Lspana de 1900.
[117] AlAM, Leg. 401/3.
[118] Aquellos soldados que ya hablan servldo dlez meses y, en propledad, no podlan
conslderarse recluLas, podlan verse exlmldos de cumpllr los Lres anos abonando 1.300 peseLas.
[119] uSCu. lnLervenclón de 8esLelro en la seslón del [ueves 3 de novlembre de 1921, pág.
3.947.
[120] uSCu. Seslón del 28 de [unlo de 1922, pág. 3.101.
[121] uSCu. Seslón del vlernes 8 de agosLo de 1919, pág. 900.
[122] uSCu, pág. 3.032. lnLervenclón del dlpuLado 8esLelro en la seslón del marLes 27 de
[unlo de 1922.
[123] komooooes, cooJe Je, Las 8esponsabllldades pollLlcas del AnLlguo 8eglmen. ue
1873 a 1923, keooclmleoto, MoJtlJ (s.o.), póqs. 126 y 127.
[124] uaLos Lomados de coeotos Jel ístoJo íspoñol, 1908 o 192J-24, Ldlclón del lnsLlLuLo
de LsLudlos llscales, Madrld, 1979. Las canLldades del mlnlsLerlo de Marlna corresponden a
gasLos reconocldos y llquldados por perlodos anuales.
[123] 8omanones ofrece, en su obra ya clLada, y para ese e[erclclo de 1921-22, 493
mlllones de gasLos en Marruecos, y 334 mlllones de peseLas desembolsados en el mlnlsLerlo de
la Cuerra. Ll e[erclclo anLerlor, las clfras fueron de 169 y 439 mlllones.
[126] !ullán 8esLelro anLe el Congreso, seslón del 27 de [unlo de 1922. uSCu, pág. 3.931.
[127]
3
uSCu. Seslón del 27 de ocLubre de 1922, pág. 3.832.
[128] 8omanones, en su obra clLada, adverLla: «Los gasLos mlllLares en Marruecos, desde
1903 a 1913, no pueden preclsarse, por flgurar englobados en los generales del MlnlsLerlo de la
Cuerra hasLa el ulLlmo de esos anos, que aparecen en secclón aparLe».
[129] lnLervenclón del dlpuLado Salvador Canals en el Congreso, en la seslón del 27 de
[unlo de 1922. uSCu, pág. 3.060.
[130] lnLervenclón del dlpuLado 8odrlguez de vlgurl en la mlsma seslón (27 [unlo 1922).
uSCu, págs. 3.308 y 3.309.
[131] Þayne, S. C., op. clt., págs. 114-116.
[132] 8ecordada por !ullán 8esLelro en la seslón parlamenLarla del [ueves 3 de novlembre
de 1921. uSCu, pág. 3.963.
[133] lbldem.
[134] Þando uesplerLo, !uan, «La ayuda espanola a los prlsloneros en la Cran Cuerra», en
nlstotlo 16, n¨ 227, marzo 1993, págs. 27-38. Ll uoly Moll callflcarla a Alfonso xlll como 1be
covollet kloq, y esa caballerosldad del monarca fue efecLlva hacla un mlllón y medlo de
cauLlvos en campos de concenLraclón.
[133] ÞlLa, lederlco, Mottoecos. lo poe bemos becbo y lo poe Jeblmos bocet eo el
ltotectotoJo espoñol, LdlLorlal ArLes Cráflcas ÞosLal Lxpres, Melllla (s.a.), pág. 8.
[136] uSCu. lnLervenclón de 8odrlguez de vlgurl, en la seslón del mlercoles 2 de
novlembre de 1921, pág. 3.908. vlgurl posela una experlencla de sleLe anos en dlversos puesLos
colonlales.
[137] lbldem.
[138] AzpelLla, AnLonlo, Mottoecos. lo molo semlllo, lmprenLa Cláslca Lspanola, Madrld,
1921, pág. 20.
[139] uSCu, pág. 4.130. lnLervenclón del dlpuLado conservador Manuel Þldal y 8ernaldo de
Culrós, marques de valderrey (elecLo por la clrcunscrlpclón de Almendrale[o, 8ada[oz), en la
seslón del marLes 15 de novlembre de 1921.
[140] íspoño eo sos bétoes. Cbra coordlnada por !ose M
a
CáraLe Córdoba. C8nlC8Al,
Madrld, 1969, pág. 234.
[141] uSCu, seslón del [ueves 29 de [unlo de 1922, pág. 3.182.
[142] PlsLorla de las Campanas..., op. clL., tomo ll, póqs. 512-595.
[143] AzpelLla, A., op. clt., pág. 21.
[144] uSCu. lnLervenclón del dlpuLado por 8elchlLe, Leopoldo 8omeo, en la seslón del
vlernes 30 de [unlo de 1922, pág. 3.
[143] SPM, Legado «Manuel lernández SllvesLre», carp/4.
[146] uSCu. Seslón del 29 de novlembre de 1922, pág. 4.412.
[147] 8omanones, c. de, op. clt., pág. 126 y 127.
[148] La Lesls de Woolman (op. clt., pág. 86).
[149] Las clfras de Woolman (op. clt., pág. 87).
[130] PlsLorla de las campanas..., tomo lll, póqs. 150-152.
[131] uSCu. Seslón del 11 de novlembre de 1921, pág. 4.113.
[132] LsLa carLa de 8erenguer a Lza es, con mucho, la más dlvulgada en la hlsLorlografla de
la epoca. Sln embargo, Lza no la hlzo publlca en sus dlscursos anLe el Congreso de 1921, pero el
dlpuLado soclallsLa lndaleclo ÞrleLo sl, y en la seslón del marLes 8 de novlembre de 1921. uSCu,
pág. 3.831.
[133] Ln carLa a 8erenguer del 4 de sepLlembre de 1920, hecha publlca en el Congreso.
uSCu, 29 novlembre 1922, pág. 4.417.
[134] Lza, vlzconde de (Luls de Marlchalar y Monreal), Ml tespoosoblllJoJ eo el uesostte
Je Mellllo, Madrld, Cráflcas 8eunldas, 1923, págs. 141-148.
[133] lnLervenclón de Lza anLe el Congreso de los ulpuLados. uSCu, seslón del 29 de
novlembre de 1922, pág. 4.404.
[136] uávlla !alón, op. clt., págs. 270 y 271.
[137] Asl aparece en deLallado llsLado de colaboradoras para Lal proyecLo en el SPM,
Legado «Manuel lernández SllvesLre».
[138] CarLa faclllLada al auLor por el general de ArLlllerla don AnLonlo nogueras, mayo
1996.
[139] A8C, edlclón del marLes 23 de agosLo de 1921
[160] SPM, Legado «Manuel lernández SllvesLre», carpeLa 1.
[161] Ln base a un breve resumen blográflco que aparece en el SPM, Legado «Manuel
lernández SllvesLre», carpeLa 1, y oLra resena blográflca del hl[o de SllvesLre en A8C, edlclón de
Sevllla, correspondlenLe al marLes 28 de mayo de 1937.
[162] SllvesLre hablará de «cuaLro anos de cosecha medlana y nula», pero Lales carenclas
se arrasLraban desde 1913.
[163] SPM, Legado «lernández SllvesLre», carpeLa 11.
[164] 8erenguer, !uan, alferez (con posLerlorldad, dlrecLor del dlarlo íl lopolot de
Mell!la). íl íjétclto es el poeblo. Noesttos qlotlos pot los compos Je Aftlco, Ldlclones ÞosLal-
Lxpress, Melllla (s.a.), ca. 1922, pág. 36.
[163] lblJem, pág. 3.
[166] A!CÞL. «Clrcunscrlpclón de 1elaLza. 8elaclón de poslclones faclllLadas por el
MlnlsLerlo de la Cuerra, a 30 de [unlo de 1921.»
[167] SPM, Legado «M. lernández SllvesLre», carpeLa 10.
[168] 8eteoqoet, uómoso, Campanas en el 8lf y ?ebala, 1921-1922. noLas y documenLos
de ml dlarlo de operaclones, 5ocesotes Je velosco, MoJtlJ, 192J, póq. 262.
[169] SPM, Legado «Manuel lernández SllvesLre», carpeLa 10.
[170] Þáglna 13 de la lofotmoclóo qobetootlvo losttolJo poto esclotecet los ooteceJeotes y
cltcoostooclos poe coocottletoo eo el obooJooo Je los poslclooes Jel tettltotlo Je lo
comooJooclo Ceoetol Je Mellllo eo el mes Je jollo Je 1921. LsLa lnsLrucclón serla la base
documenLal para consegulr el SupllcaLorlo al Senado, en 1922, con el fln de procesar al general
8erenguer. nos referlremos a ella, en adelanLe, como «SupllcaLorlo 8erenguer».
[171] SPM, Legado «Manuel lernández SllvesLre», carLa del 26 de enero.
[172] La prevlslón correspondla a Mlguel vlllanueva, mlnlsLro de LsLado, lomenLo,
Paclenda y Marlna en varlos goblernos llberales. uSuC. !ueves 29 de [unlo de 1922, pág. 3.141.
[173] uSCu. lnLervenclón de Lduardo CrLega y CasseL, en la seslón del marLes 8 de
novlembre de 1921, pág. 4.008. Ln cuanLo a los gasLos habldos en ulLramar, 8omanones los
clfraba en 1.969 mlllones (op. clt., pág. 126), más oLros 260 en obllgaclones.
[174] CarLa a 8erenguer, fechada en Mellla, el 29 de febrero de 1921. SPM, Legado
«Manuel lernández SllvesLre», carpeLa 11.
[173] Carcla llgueras y Pernández Perrera, op. clt., pág. 307.
[176] LsLa carLa fue publlcada, lnLegra, en íl 5ol, en la edlclón correspondlenLe al [ueves 3
de novlembre de 1921.
[177] SPM, Legado «M. lernández SllvesLre», carpeLa 11.
[178] Segun Ayache (op. clt., pág. 134), era 8en el 8aghdadl. Segun 8lanco lzaga, 8ushLa
al-8aghdadl (op. clt., pág. 244).
[179] unos mll qulnlenLos efecLlvos alauls, a bordo del buque de guerra marroqul nossool,
desembarcaron cerca de Melllla, cruzaron el 8lf CenLral y, llegando a Alhucemas, Lras reclblr alll
ayuda de los benlurrlagueles, aLacaron a los bocoyas. Cfr. 8ecquer, !erónlmo, nlstotlo Je
Mottoecos, LsLableclmlenLo 1lpográflco de !alme 8aLes, Madrld, 1913, pág. 410.
[180] CarLa de SllvesLre a 8erenguer, fechada en Melllla, el 28 de febrero de 1921. SPM,
Leg. «Manuel lernández SllvesLre», carpeLa 11.
[181] CarLa de 8erenguer a SllvesLre, fechada en 1eLuán el 21 de enero de 1921. SPM,
Legado «lernández SllvesLre», carpeLa 11.
[182] lblJem, pág. 4.
[183] lbldem.
[184] Ll lnforme del coronel Morales fue hecho publlco por Lza, en el Congreso de los
ulpuLados, en la seslón del mlercoles 29 de novlembre de 1922. uSCu, pág. 4.413.
[183] valluy, Þlerre, general, y uurfoucq, Penrl, nlstotlo Je lo ltlmeto Coetto MooJlol.
1raducclón de A. M. Mayench Murull. Carrogglo, 8arcelona, 1972, Lomo l, pág. 213, y Lomo ll,
pág. 6. vease, aslmlsmo, ACMS, 1¹ Secclón, Leg. l- 1.023.
[186] A!CÞL, lnforme LesLlmonlal de Cabrlel de Morales, envlado al general Þlcasso, en
agosLo de 1921, pág. 8.
[187] 1esls de Carcla llgueras y Pernández de Perrera (pág. 309), basada en la de 8ulz
Albenlz (op. clt., pág. 299).
[188] CarLa hecha publlca por Lza en el Congreso. uSCu, seslón del mlercoles 29 de
novlembre de 1922, pág. 4.401.
[189] A!CÞL. lnforme de Cabrlel de Morales, pág. 3.
[190] uSCu. Seslón del 29 de novlembre de 1922, pág. 4.402.
[191] lbldem.
[192] La Crden Ceneral, dlcLada por 8erenguer, esLá flrmada por «!ordana y Souza», el
coronel [efe de su LsLado Mayor.
[193] uSCu, seslón del 29 de novlembre de 1922, pág. 4.402.
[194] A!CÞL. lnforme de Cabrlel de Morales, págs. 8 y 9.
[193] 1elegramas cruzados enLre 8erenguer y SllvesLre (10-13 abrll 1921). SPM,
Comandancla Ceneral de Melllla, Leg. 278.
[196] ACMS, 1
a
Secclón, Leg. l-1023.
[197] 8elaLado por el dlpuLado conservador lellpe Crespo de Lara, en su lnLervenclón anLe
el Congreso en la seslón del [ueves 6 de [ullo de 1922. uSCu, pág. 3.460.
[198] lnLervenclón de Crespo de Lara en la seslón del mlercoles 28 de [unlo de 1922. uSCu,
pág. 3.093.
[199] lnLervenclón de Lza anLe el Congreso, en la seslón del vlernes 21 de ocLubre de 1921.
uSCu, pág. 3.723.
[200] LsLa es la fecha dada por el conde de 8omanones, con Loda preclslón, al lnLerrumplr
al vlzconde de Lza en la seslón parlamenLarla del mlercoles 29 de novlembre de 1922, y a la que
repllcará el mlnlsLro que el Lenla noLa de la reunlón «con la fecha del 13 de [ullo de 1921».
uSCu, pág. 4.409.
[201] uSCu, pág. 3.831. lnLervenclón de ÞrleLo en la seslón del Congreso correspondlenLe
al [ueves 27 de ocLubre de 1921.
[202] lblJem, pág. 4.404. lnLervenclón de Lza anLe el Congreso en la seslón del mlercoles
29 de novlembre de 1922.
[203] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 12.
[204] uSCu. Seslón del vlernes 24 de novlembre de 1922, págs. 4.323 y 4.316.
[203] lo llbettoJ, edlclón del 7 de sepLlembre de 1922.
[206] kleoJo lópez, k. Ll escándalo del mlllón de Lara che. uaLos, anLecedenLes y
derlvaclones de las lnmoralldades en Marruecos, lmpteoto Je 5óez netmooos, MoJtlJ, 1922,
póq. J5.
[207] lblJem, pág. 36-38.
[208] lo llbettoJ, 7 de sepLlembre de 1922.
[209] López 8lenda, 8., íl escóoJolo..., pág. 93.
[210] íl 5ol, edlclón del vlernes 8 de sepLlembre de 1922.
[211] López 8lenda, 8., íl escóoJolo..., pág. 70.
[212] ACMS, 1
a
Secclón, LxpLe. !-824.
[213] ACÞ8, Ca[a 13.763/3.
[214] SPM, Legado «Manuel lernández SllvesLre», carpeLa 21.
[213] uocomeotos telocloooJos coo lo lofotmoclóo losttolJo pot el señot qeoetol Je
Jlvlslóo u. Iooo llcosso sobte los kespoosoblllJoJes Je lo octooclóo espoñolo eo Mottoecos
Jotoote jollo Je mll oovecleotos velotlooo. Ls un resumen, Llpográflco, del mlsmo LxpedlenLe
(que consLa de 2.433 follos) y edlLado por Ldlclones MoraLa, Madrld (s.a., casl con segurldad en
1922), pág. 33. A el nos referlremos, en adelanLe, como uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso).
no debe confundlrse con lo que denomlnamos u8 (ueclaraclón 8esumlda) de los LesLlgos, que
Þlcasso mandó coplar, y de las que se slrvló para redacLar, el mlsmo, el llamado ApéoJlce,
consulLado luego por los dlpuLados del Congreso y oLras personalldades. Þor esLas u8, en
referencla a los follos del LxpedlenLe, le llamaremos LÞC (LxpedlenLe Þlcasso Crlglnal).
[216] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 93.
[217] uSuC. lnLervenclón de lellpe Crespo de Lara en la seslón del mlercoles 28 de [unlo
de 1922, pág. 3.074.
[218] uSCu. Seslón del 17 de novlembre de 1913, pág. 213.
[219] uSCu. lnLervenclones de Sarradell en las seslones del 7 y 28 de abrll de 1922, págs.
734 y 1.032.
[220] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 96.
[221] uSCu. lnLervenclón del dlpuLado MarLlnez de Campos, en la seslón del mlercoles 9
de novlembre de 1921, pág. 4.033.
[222] ízo, vlzcooJe Je, Ml responsabllldad en el desasLre de Melllla como MlnlsLro de la
Cuerra, op. clL., póqs. 415-419.
[223] lblJem, págs. 5 y 6.
[224] lblJem, págs. 9 y 10.
[223] ASuL. CarLa del LenlenLe coronel lernández 1amarlL al general SllvesLre, en 9
páglnas, mecanografladas a 62 llneas por páglna. ue la mlsma se hlcleron, el 24 de mayo de
1924, cuaLro coplas por el LenlenLe coronel de lngenleros !ose Carcla 8enlLez. ? una de ellas
esLá deposlLada en la Academla Ceneral de Zaragoza.
[226] lblJem, págs. 2 y 3.
[227] lblJem, pág. 3.
[228] lblJem, pág. 1.
[229] lbldem, póq. 3.
[230] lblJem, pág. 6.
[231] lblJem, pág. 7.
[232] lblJem, pág. 9.
[233] 8ublo lernández, Lduardo, Mellllo. Al motqeo Jel Jesostte (moyo-oqosto Je 1921),
LdlLorlal CervanLes, 8arcelona, 1921, pág. 30.
[234] A!CÞL. u8 (ueclaraclón 8esumlda) del LenlenLe coronel 8lcardo lernández 1amarlL (3
ocLubre 1921), sobre el follo 1.197 perLeneclenLe al LÞC (LxpedlenLe Þlcasso Crlglnal).
[233] lblJem. u8 del caplLán !uan Carcla Margallo (3 ocLubre 1921), sobre el follo 1.210
correspondlenLe al LÞC.
[236] lblJem. u8 del LenlenLe coronel lldel uávlla Arrondo (11 ocLubre 1921),
correspondlenLe al follo 1.284 del LÞC (LxpedlenLe Þlcasso Crlglnal).
[237] uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 411.
[238] A!CÞL. lnforme de Cabrlel de Morales, pág. 10.
[239] A!CÞL. u8 del LenlenLe coronel Manuel 8os Sánchez (17 ocLubre 1921),
correspondlenLe al follo 1.367, del LÞC.
[240] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 98.
[241] A!CÞL. u8 del LenlenLe coronel Manuel 8os Sánchez.
[242] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 97.
[243] A!CÞL. u8 del LenlenLe coronel Manuel 8os Sánchez.
[244]
7
Seslón del 27 de ocLubre de 1921, pág. 3.820.
[243] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 10.
[246] uSCu. Seslón del 27 de ocLubre de 1921, pág. 3.820.
[247]
0
uSCu. Seslón del 8 de novlembre de 1921, pág. 4.002.
[248] uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 71.
[249] AlAM, Leg. 442/9. LsLe hecho aparece en el Lelegrama n¨ 6.949, «urgenLlslmo.
Þersonal y 8eservado», que
8erenguer LransmlLe a Lza, desde 1eLuán, a las 11.33 horas del 3 de [unlo de 1921. ?
colnclde con «los dos fuslles ameLralladores» de los que hablaba SllvesLre a 8erenguer en su
carLa del 29 de mayo.
[230] Lxposlclón del dlpuLado (reglonallsLa) lranclsco 8asLos AnsarL, en la seslón del 23 de
ocLubre de 1921. uSCu, pág. 3.764.
[231] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 10.
[232] Ln la conferencla Lelegráflca enLre el comandanLe Calarza, [efe de servlclo en
8uenavlsLa, y el general navarro, se habla de que «enLre los fuglLlvos, hay 72 herldos y
conLusos», de ellos 23 europeos, pero «sólo 3 graves». AlAM, Leg. 442/9.
[233] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 10.
[234] Lxposlclón del dlpuLado 8asLos en la seslón anLe el Congreso del marLes 23 de
ocLubre de 1921. uSCu, pág. 3.764.
[233] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 4.
[236] AlAM, 442/9. uespacho «personal y reservado», n¨ 6.979, de 8erenguer a Lza, el 4
de [unlo de 1921 a las 16.00 horas.
[237] 8odrlguez Conzález, AgusLln 8amón, lolltlco oovol Je lo kestootoclóo (1875-1898),
San MarLln, Madrld, 1988, pág. 290.
[238] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 14.
[239] 1esls expuesLa por el dlpuLado !ullán 8esLelro en la seslón del [ueves 3 de novlembre
de 1921. uSCu, pág. 3.940.
[260] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 10.
[261] AzpelLla, AnLonlo, lo molo semlllo, lmprenLa Cláslca Lspanola, Madrld, 1921, pág.
84.
[262] koblo letoóoJez, í., Melllla. Al margen del desasLre (mayo-agosLo 1921), op. clL.,
póqs. 40 y 41.
[263] 103 lblJem, pág. 47.
[264] uocumenLos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 332.
[263] AlAM, Leg. 442/9, Lelegrama 1.034.
[266] 8erenguer, u., op. clt., pág. 42.
[267] uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 396.
[268] ulotlo uolvetsol, edlclón del 13 de novlembre de 1921.
[269] 8erenguer, u., op. clt., pág. 237.
[270] AlAM, Leg. 278.
[271] uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 426.
[272] Los cuaLro hl[os de Morales eran esLos: Ana Marla, lranclsca, Carmen y Cabrlel.
Conversaclones con dona Carmen Crmaeche de Morales, nuera del coronel Morales, abrll de
1997.
[273] uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 80.
[274] lblJem, pág. 82.
[273] 8erenguer u., op. clt., págs. 46 y 47.
[276] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), págs. 44 y 43.
[277] 8erenguer, u., op. clt., pág. 238.
[278] ASuL, serle «1elegramas de Annual», [ullo 1921.
[279] ACMS, LxpedlenLe de LramlLaclón (rechazado) para la conceslón de la Laureada al
LenlenLe nougues, Leg. n-371.
[280] lblJem. Ll fallo del Conse[o Supremo de Cuerra y Marlna lo fue con fecha del 10 de
[ullo de 1923. Pubo una reclamaclón -de dona Lmllla 8arrera, madre del LenlenLe- el 30 de
mayo de 1924, presenLando nuevos LesLlgos de la gesLa, pero fue rechazada al haber caducado
el plazo de reclamaclones, «que la sollclLanLe pudo ver en Llempo oporLuno (novlembre y
dlclembre de 1922)».
[281] uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 83.
[282] A!CÞL. Sobre los llsLados del MlnlsLerlo de la Cuerra, que lnclulan «en la poslclón» a
la 5¹ baLerla de MonLana (8lanco), fuerLe de 140 hombres y 4 plezas. Þero esa baLerla esLarla
«fuera» de la poslclón al produclrse la desbandada.
[283] uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 493.
[284] ASuL. lnforme «8esumen de acclones y valoraclones» del general lellpe navarro,
presenLado al ulrecLorlo MlllLar y fechado en Madrld, el 2 de sepLlembre de 1924, pág. 4.
[283] ACMS, Legs. M-338 y M-340. ? conversaclones con dona Concepclón Manella
uuquesne, nleLa del coronel, [ullo de 1998.
[286] Colecclón uocumenLal lamllla Manella (CulM). CarLa del coronel (10 [unlo 1921) a
su esposa, Marla uu Cuesne MonLalvo.
[287] lblJem. CarLa fechada en Melllla el 10 de [unlo de 1921.
[288] lblJem. CarLa fechada en Melllla el 13 de [unlo de 1921.
[289] lblJem. CarLas del coronel Manella a su esposa: desde Annual (19 de [unlo) y desde
Melllla (15 de [ullo) de 1921.
[290] CarLa de Manella, a fecha del 8 de [ullo de 1921.
[291] uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 496.
[292] AlAM, Leg. 442/9. uespacho con n¨ de reglsLro 8.630. Ll Lelegrama se reclbló en
Madrld a las 11.30 h del 20 de
[
2
u
7
llo.
[293] 8erenguer, u., op. clt., pág. 71.
[294] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 47.
[293] AlAM, Leg. 442/9. uespacho con n¨ de reglsLo 8.393.
[296] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 47.
[297] uSCu. Seslón del vlernes 17 de novlembre de 1921, pág. 4.234. lnLervenclón del
dlpuLado y comandanLe lellpe Crespo de Lara, hombre de gran capaclLaclón Lecnlca y experLo
reconocldo en avlaclón.
[298] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 48.
[299] lblJem, pág. 47.
[300] AlAM, Leg. 442/9. 1elegrama n¨ reglsLro 8.703. LsLe despacho fue reclbldo en
Madrld a las 18.43 horas del 21 de [ullo.
[301] 8erenguer u., op. clt., págs. 243-243.
[302] uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 444.
[303] lbldem.
[304] AlAM, Leg. 442/9. uespachos urgenLes -numeros de reglsLro 3.941 a 3.947-, de
movlllzaclón de personal y buques ordenados (21 [ullo 1921) por Cabrlel AnLón e lboleón,
almlranLe [efe del LsLado Mayor de la Armada. Las unldades se enconLraban surLas en aguas de
CarLagena y de San lernando (Cádlz).
[303] ACMS, 1
a
Secclón, Leg. L-730.
[306] uSCu. Seslón del marLes 27 de [unlo de 1922, pág. 3.003. 8amón Solano y Manso de
Zunlga era campeón de Llro deporLlvo y experLo en la maLerla, reconocldo por Lodos.
[307] LsLe paLeLlco panorama ha sldo blen esLudlado por SanLlago uomlnguez Llosa -de
qulen exLraemos esLos daLos-, que habló, enLre 1990 y 1992, con varlos supervlvlenLes de la
odlsea.
[308] CarLa al auLor de SanLlago uomlnguez Llosa, de Lres follos, y fechada en Melllla el 9
de mayo de 1997.
[309] Conversaclones con SanLlago uomlnguez Llosa, [ullo 1998. uomlnguez habló con
MarLlnez cuando esLe conLaba cerca de 90 anos.
[310] PlsLorla de las campanas..., tomo lll, póq. 641.
[311] lblJem, pág. 642.
[312] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 49.
[313] Carcla llgueras y Pernández Perrera, op. clt., pág. 327.
[314]
9
ACMS, la Secclón, Leg. 8-3.193.
[313] ASuL, serle «Cperaclones en Annual», [ullo de 1921.
[316] PlsLorla de las campanas..., tomo ll, póq. 64J.
[317] lblJem, Lomo lll, pág. 640. Pay serlas dudas sobre sl esLe oflclal, Slerra Serrano,
herldo de gravedad el 18 de [ullo, segula aun con vlda en el momenLo de la evacuaclón de
lguerlben.
[318] Memorlal de ArLlllerla, 1921, póqs. 91J-914.
[319] PlsLorla de las campanas... , 1omo lll, póq. 4J0.
[320] A!CÞL. u8 (ueclaraclón 8esumlda), de AnLonlo Andreu Modol (28 ocLubre 1921),
perLeneclenLe al follo 1.482 del LÞC (LxpedlenLe Þlcasso Crlglnal). ? carLa del proplo Þlcasso a
8erenguer, del 13 de enero de 1922, conLando el merlLorlo hecho.
[321] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 13.
[322] lblJem, pág. 13.
[323] lblJem, pág. 30.
[324] uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 93.
[323] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 31.
[326] lblJem, pág. 17. vease el Lelegrama de SllvesLre a 8erenguer, cursado a las 19.30
horas del 21 de [ullo de 1921.
[327] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 30.
[328] AlAM. 1elegramas n¨ reglsLro 8.401 y 8.403.
[329] Salnz CuLlerrez, Slgfredo, Con el qeoetol Novotto eo Opetoclooes. ío el cootlvetlo,
Sucesores de 8lvadenelra, Madrld, 1924, págs. 2 y 3. Ll auLor equlvoca sus proplos horarlos,
pues hablará de «las doce de la manana» del 21 de [ullo, lo que no colnclde, en absoluLo, con su
slLuaclón en el lzzumar el dla 22.
[330] AlAM, Leg. 442/9. LsLe Lelegrama Llene n¨ 8.726 de reglsLro, y se reclbló en Madrld a
las 16.48 h del 22 de [ullo.
[331] CarLa de !oaquln López lerrer al comandanLe Lugenlo de SanLos 8odrlgo, fechada en
Madrld el 24 de mayo de 1976. SPM, Leg. «Manuel lernández SllvesLre».
[332] AlAM. Leg. 442/9. 1elegrama n¨ 8.726 de reglsLro.
[333] lblJem. 1elegrama con el n¨ 8.730 de reglsLro.
[334] A8C, edlclón del vlernes 22 de [ullo de 1921.
[333] lblJem, pág. 7.
[336] lblJem, pág. 8.
[337] uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), págs. 490 y 97.
[338] lblJem, pág. 306.
[339] LnLre ellas, la del coronel Arguelles, que habla de haberse lncorporado -a las Lropas
de SllvesLre- «la harka de 8enl Sald» el dla 21. uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 491.
[340] lblJem, págs. 331 y 332.
[341] Ls poslble que, [unLo al comandanLe Llamas MarLln, de 8egulares n¨ 2, aslsLlera
Andres Þlna 8odrlguez, de Áfrlca.
[342] Þerez CrLlz, Lduardo, coronel, ue Aooool o Moote-Attolt y Jleclocbo meses Je
cootlvetlo. ctóolco Je oo testlqo. ArLes Cráflcas ÞosLal-Lxpres, Melllla, 1923, pág. 17.
[343] lblJem, pág. 18.
[344] uocumenLos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 93.
[343] vlvero, AugusLo, íl Jettombomleoto, 8afael Caro 8agglo, edlLor. Madrld, 1922, pág.
164.
[346] Þerez CrLlz, L., op. clt., pág. 18.
[347] uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 96.
[348] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 31.
[349] uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 306.
[330] Þerez CrLlz, L., op. clt., pág. 19.
[331] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 17.
[332] lblJem, pág. 141. La frase era del proplo Marlna.
[333] uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 307.
[334] lblJem, pág. 324.
[333] Salnz CuLlerrez, 3., op. clt., pág. 4.
[336] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 13.
[337] uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 326. Segun Llamas, esLos hechos
sucedleron hacla las nueve de la manana.
[338] lblJem, pág. 300.
[339] íl 5ol, edlclón del vlernes 29 de [ullo de 1921.
[360] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 32.
[361] lblJem, pág. 13.
[362] vlvero, A., op. clt., págs. 168 y 169.
[363] A8C, edlclón del vlernes 26 de agosLo de 1921. Ln esLe arLlculo, como en oLros, se
sllencla la ldenLldad de Casanovas, que aparece sólo como «un cbooffeot del comandanLe
general».
[364] Salnz CuLlerrez, S., op. clt., pág. 7.
[363] uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), págs. 448-432. 1esLlmonlo del LenlenLe
coronel nunez de Þrado, qulen hablará de «LresclenLas ba[as» sufrldas por los 8egulares en la
reLlrada de Annual. Cfr. León vlllaverde, AnLonlo, coronel. «La cludad de Melllla y las luerzas
8egulares», en íl 1eleqtomo Je Mellllo, edlclón del domlngo 17 de agosLo de 1997.
[366] Los que le quedarlan Lras el combaLe del dla anLerlor, en el que Lenla 138 hombres.
A!CÞL, «Þoslclón del lzzumar».
[367] ASuL, serle «Þoslclones dependlenLes de Annual».
[368] A!CÞL. u8 (ueclaraclón 8esumlda) del comandanLe !esualdo MarLlnez vlvas (3
ocLubre 1921), correspondlenLe al follo 1.133 del LÞC (LxpedlenLe Þlcasso Crlglnal).
[369] lbldem.
[370] uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 114.
[371] A!CÞL. u8 del alferez !ose Cuedea Mlllán (7 ocLubre 1921), correspondlenLe al follo
1.248 del LÞC.
[372] ¨
9
A!CÞL. SlLuaclón de fuerzas en uar urlus, 22 [ullo 1921.
[373] Salnz CuLlerrez, S., op. clt. pág. 7.
[374] uocumenLos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 113.
[373] Carcla llgueras, y P. de Perrera, op. clt., pág. 336.
[376] uocumenLos... (LxpedlenLe Þlcasso), págs. 438 y 469.
[377] PlsLorla de las campanas..., tomo póq. 460.
[378] LnLre oLras muchas, desLacamos las lnformaclones publlcadas en lo
cottespooJeoclo Je íspoño, con el LlLulo de «8evelaclón sensaclonal», y el subLlLulo: «Ll
LenlenLe coronel Sr. Cabanas (por 8ernardo Cabanas), aflrma que el general SllvesLre vlve.»
Ldlclón del lunes 12 de dlclembre de 1921.
[379] Pemos enconLrado su flllaclón compleLa en el Anuarlo MlllLar de 1921. Pabla nacldo
el 17 de [ullo de 1899.
[380] SPM, carLa de !oaquln López lerrer, 24 de mayo de 1976.
[381] uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 414. Ls Alzugaray qulen ldenLlflcará al
caplLán Carrasco como el oflclal que enLró en la Llenda de SllvesLre para «avlsar al coronel
(Manen) y ensenarle la botko, que venla en Lres columnas».
[382] lblJem, pág. 334.
[383] lblJem, pág. 330.
[384] lo cottespooJeoclo Je íspoño, edlclón del [ueves 1 de dlclembre de 1921. Las
expreslones de SllvesLre, en el senLldo de «denosLar de cobardes a los pollclas que escapaban»,
fueron conflrmadas por el soldado Moreno MarLln en uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso),
pág. 101.
[383] uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 98.
[386] SPM, Leg. «Manuel lernández SllvesLre». CarLa de !. López lerrer.
[387] Las Peras sobrevlvló a la guerra de Áfrlca y al confllcLo clvll. Ln 1936, cuando era [efe
de Laller en SLandard LlecLrlca, conocló a !oaquln López lerrer, lngenlero. Las Peras le conLó
enLonces los deLalles que sabla sobre la muerLe de SllvesLre. !oaquln era hl[o de Luclano López
lerrer, que fue secreLarlo general de la AlLa Comlsarla (1921-23).
[388] 8erenguer, u., op. clt., pág. 79.
[389] A8c, edlclón del [ueves 4 de agosLo de 1921.
[390] ASuL., «8esumen de acclones y valoraclones», págs. 3-3, y A!CÞL, «Þoslclón de
Annual», llsLado de ba[as y presenLados.
[391] lblJem, pág. 3.
[392] ASuL, serle «uocumenLos procesales por responsabllldades en los sucesos de 1921».
Ln ml arLlculo «Ll desasLre de Annual» (nlstotlo 16, [ullo 1996), slLuaba a ClvanLos [unLo a
Morales y Manella. Se LraLa de un error, conflrmado por la nueva documenLaclón consulLada y
la revlslón de la anLlgua.
[393] A8c, edlclón del [ueves 28 de [ullo de 1921.
[394] A!CÞL. lnforme de Cabrlel de Morales (hl[o), pág. 13.
[393] ASuL., «8esumen de acclones y valoraclones», pág. 3.
[396] A!CÞL. u8 (ueclaraclón 8esumlda) de !oaquln u'ParcourL CoL (28 sepLlembre 1921),
correspondlenLe al follo 102
1
d
3
e
3
l LÞC.
[397] uocumenLos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 386.
[398] lblJem, pág. 103.
[399] A!CÞL. «Þoslclón de 8en 1leb» a 22 de [ullo de 1921.
[400] ACMS, 1¹ Secclón, Leg. L-863.
[401] A!CÞL. Þlano auLógrafo de Þlcasso. Cfr. Apendlce.
[402] uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 472.
[403] lblJem, pág. 388.
[404]
4()
lblJem, pág. 473.
[403] A!CÞL. «Þoslclón de 8en 1leb», llsLado de ba[as.
[406] ACMS, 1¹ Secclón, Leg. M-130.
[407] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 13.
[408] Manuel lernández uuarLe SllvesLre habla nacldo el 16 de mayo de 1901. Aoootlo
Mllltot, 1926 (pág. 372). Ln ese ano era LenlenLe, y esLaba desLlnado en la Lscuela CenLral de
1lro.
[409] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 13.
[410] uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 413.
[411] lblJem, pág. 387.
[412] 8erenguer, u., op. clt., págs. 64 y 63.
[413] Clerva, 8lcardo de la, ltooclsco ltooco. uo slqlo Je íspoño, LdlLora naclonal,
Madrld, 1973, pág. 176.
[414] lo leqlóo íspoñolo (clocoeoto oños Je blstotlo). Cbra coordlnada por el LenlenLe
coronel AnLonlo MarLlnez de la Casa. Sublnspecclón de la Leglón, Madrld, 1975, págs. 107-109.
[413] AlAM, Leg. 442/9. 1elegrama n¨ reglsLro 8.737.
[416] lblJem. Conferencla con 8erenguer a las 23.13 h.
[417] lblJem. Conferencla del 22 de [ullo a las 23.43 h.
[418] uocomeotos... (LxpedlenLe Þlcasso), pág. 481.
[419] AlAM, Leg. 442/9. 1elegrama n¨ 8.741 de reglsLro.
[420] ACMS, 1¨ Secclón, Leg. n-71.
[421] lofotmoclóo... (SupllcaLorlo 8erenguer), pág. 37.
[422] lblJem, pág. 16.
[423] íl 5ol, edlclón del [ueves 28 de [ullo de 1921.
[424] A!CÞL. lnforme de Cabrlel de Morales, pág. 8. Segun 1eófllo Muro, casado con una
h