Universidad de Guadalajara Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño

Nezahualcóyotl y la vida
Ensayo

Casandra Aldana Martínez Estética Prof. Jorge Fernández Acosta

Noviembre, 2009

Nezahualcóyotl y la vida
Nezahualcóyotl fue un soberano, sabio y literato texcocano nacido en 1402 y fallecido en 1472. Su verdadero nombre era Acomiztli, que significa “puma fuerte”, pero las tristes circunstancias de su vida fueron la causa de que se cambiara el nombre a Nezahualcóyotl, cuyo significado es “coyote hambriento”. Cuando era aún muy joven, su padre murió a manos de los tepenacas que invadieron la ciudad de Texcoco, y a partir de ese momento y hasta 1428 cuando recobró su señorío, vivió escondiéndose de estos enemigos que también deseaban darle muerte. Con su gobierno, Texcoco se convirtió en el centro político y artístico de la cultura mexica, gracias a la organización política y administrativa que él ejerció, reflejando su formación intelectual y su sensibilidad estética. Fue en Texcoco donde se encontraban los mejores artesanos, donde radicaban la mayoría de los poetas, oradores e historiadores mexicas, donde la lengua náhuatl se hablaba de forma más perfecta y era el ejemplo legislativo para muchos otros pueblos. Azcalxochitzin fue la doncella con la que contrajo matrimonio y que le dio dos hijos: Tetzauhpilzintli, a quien se le acusó de traidor y fue sentenciado a muerte, y Nezahualpilli, su heredero legítimo por quien tuvo que esperar mucho tiempo durante el cual estuvo en una profunda depresión preocupado por la sucesión de su trono. Nezahualcóyotl escribió numerosas composiciones poéticas en su lengua natal, el náhuatl, de las cuales se conservan alrededor de 30 halladas entre colecciones de manuscritos prehispánicos. Sus poemas hablan de la belleza de la naturaleza, del sentido y fugacidad de la vida del hombre, de la divinidad y de la misma poesía. Uno de sus versos más conocidos quizás sea el que se reproduce en los billetes mexicanos actuales de $100: Mi hermano el hombre Amo el canto del cenzontle pájaro de cuatrocientas voces, amo el color del jade y el enervante perfume de las flores, pero más amo a mi hermano: el hombre. Nezahualcóyotl Versión en español de Angel María Garibay Kintana Quizás en base a esto, podríamos creer que la poesía de Nezahualcóyotl maneja una temática alegre, positiva y optimista. Y lo digo porque ese fue mi caso. Sin embargo, como ya mencioné, Nezahualcóyotl tuvo vivencias sumamente duras y tristes, que aunados a su conocimiento y reflexiones filosóficas profundas, lo hicieron concluir que la estancia del hombre en este mundo no es precisamente la experiencia más disfrutable, sino que por el contrario se sufre mucho con los acontecimientos, problemas y necesidades de la vida humana, y que además de esto, la duración de nuestra vida no irá nunca más allá de lo que el Dador de la Vida (dios) disponga, pues Él es el creador y dueño de todo, y todos sin excepción iremos con Él algún día.

¿Es verdad que nos alegramos, que vivimos sobre la tierra? No es cierto que vivimos Y hemos venido a alegrarnos en la tierra. Todos así somos menesterosos. La amargura predice el destino Aquí, al lado de la gente. Del Canto de la Huida (De Nezahualcóyotl cuando andaba huyendo del señor de Azcapotzalco)

Pero Nezahualcóyotl no se lamenta solamente, aun cuando su visión de la vida es trágica. También se da cuenta de que ser conscientes de estas verdades nos permite disfrutar de las cosas que el Dador de la Vida ha puesto en este mundo, aunque sea en forma de préstamo, como son el canto de las aves, las flores, las piedras preciosas, la poesía… todos son elementos que provienen de la divinidad y trascienden en la vida por su belleza. Alegraos con las flores que embriagan, Las que están en nuestras manos.(…) Sólo con nuestros cantos Perece vuestra tristeza. Oh señores, con esto, Vuestro disgusto de disipa. Las inventa el Dador de la vida, Las ha hecho descender El inventor de sí mismo, Flores placenteras, Con ellas vuestro disgusto se disipa. De Alegraos Se sitúa a su vez en el lugar que le corresponde como un hombre más, por eso ama a su hermano y se compadece, lo invita a darse cuenta del señorío del Dador de la Vida y a disfrutar del tiempo que pase aquí en la tierra. Soy Nezahualcóyotl, y ya no quiero seguir todos los días, mirando como los hombres tocan sus manos y secan su cara por el correr de lágrimas de llanto. De Miradores de Canto

Cabe hacer notar las similitudes de su visión de la divinidad monoteísta con la de los cristianos, pues las culturas prehispánicas en general eran politeístas. No en parte alguna puede estar la casa del inventor de sí mismo. Dios, el señor nuestro, por todas partes es invocado, Por todas partes es también venerado. Se busca su gloria, su fama en la tierra. El es quien inventa las cosas, Él es quien se inventa a sí mismo: Dios. De No en parte alguna… Son para Nezahualcóyotl Acomiztli honorables y hermosas ocupaciones la del poeta y la del guerrero, por mostrar a través de ellas la belleza y la alegría de la vida, así como la entrega del hombre en la tierra al Creador. Orgullosa de sí misma se levanta la ciudad de México-Tenochtitlán. Aquí nadie teme la muerte en la guerra. Esta es nuestra gloria. Este es tu mandato. ¡Oh, Dador de la Vida! De Desconocido Tú eres el cantor. En el interior de la casa de la primavera, Alegras a las gentes. De Canto de Primavera No acabarán mis flores, No cesarán mis cantos. Yo cantor los elevo, Se reparten, se esparcen. De No acabaran mis flores

Nezahualcóyotl admiraba tanto la belleza de las piedras preciosas, las flores y el plumaje de las aves (típicas joyas ornamentales de las culturas prehispánicas) que las empleaba con frecuencia para metáforas y símiles en sus poesías. Jade, oro, esmeraldas, plumas de quetzal, plumas de zacuán, flor de cacao, son las figuras más usadas en sus poemas. Mi dios lleva a cuestas esmeraldas de agua, por medio del acueducto es su descanso. Sabino de plumas de quetzal, verde serpiente de turquesas, me ha hecho mercedes.

¡Que yo me deleite, que yo no perezca, Yo soy la Mata tierna del Maíz, una esmeralda es mi corazón, veré el oro del agua! De Desconocido

Su poesía es bella por la profundidad de su temática y los recursos literarios que usa para expresarse. Lamentablemente, no pude encontrar el texto original en náhuatl de los poemas usados para ejemplificar, pero se mencionaba en uno de los libros que leí con las poesías, que su uso de la lengua náhuatl es muy armonioso y resalta la belleza de ese lenguaje. La poesía del sabio texcocano, posee una estética de una espiritualidad profunda en la que enfatiza la superioridad del ser sobrenatural creador y dueño de todo, y el sentido de la vida del hombre en este mundo, rodeado de la belleza de la naturaleza y creando belleza con los cánticos, poemas y sacrificios. Yo la llamaría la estética de la vida fugaz, pero insisto, que no es ni pesimista, ni superficial, sino el verdadero sentido de la vida. Casandra Aldana Martínez Estética Noviembre, 2009

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