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Aqu y ahora. No hay tiempo para pensar en todas las posibilidades.

Eso me deca a mi
mismo mientras me preparaba para golpear a mi hermano con una piedra.
Sabes, ese vinculo de gemelos del que tanto hablan que hace que estemos unidos?
Bien pues yo quiero acabar con ese vinculo. va a ser aqu y ahora.
En el arcen de una carretera perdida con direcci!n a no se donde. "ubiertos por el
bosque. "omo #nica iluminaci!n y testigo de lo que va a ocurrir$ la luna m%s llena que
&am%s haba visto y el enorme 'uego producido por uno de los dos vehculos, mientras
el otro escupe (he End de los )oors a modo premonitorio. *ara cuando lleguen las
supuestas 'uer+as del orden ya habr% terminado todo.
No tardaran ya que el estruendo de un coche al dar , vueltas de campana y e-plotar en
mitad de un valle hacia que el sonido retumbara en las monta.as como una tormenta en
miniatura. /etumba m%s de lo que uno puede pensar.
Aprieto la piedra y la ba&o con 'uer+a.
No le doy tiempo a que diga nada.
0n golpe seco y algo caliente gotea por mi mano
a esta hecho, no le de&e tiempo a decir nada.
No le quise dar el gusto.
Apenas sonro de satis'acci!n, caigo al suelo y siento mi vida escaparse r%pidamente
mas que como una ida del alma, como una llegada del invierno.
Ahora me toca su'rir a m el mismo 'inal. Es tr%gico pero yo ya saba como iba a acabar
la noche.
1eo a mi madre y a mi padre con cara de decepci!n cuando intencionadamente ingreso
a mi hermano en el hospital, tenia solo 23 a.os. 1eo a "lara mi verdadero amor, irse de
mi lado por culpa de mi hermano.
1eranos en la playa de vacaciones. /ecuerdo mi primer porro con los amigos, y ese
perro delante ma con su prepotente mirada de desaprobaci!n.
Es 'rustrante que la persona que mas odias este en tantos recuerdos tuyo.
No me librare de el ni en el ultimo momento.

El 44 5 de la gente pensara solo soy alg#n tipo de obseso homicida. 6tros pensaran
que algo grave tuvo que pasar en nuestra educaci!n.
Bueno la verdad es que los hermanos se pelean.
7i hermano y yo nos hicimos enemigos, omos como adverta uno de los muchos
psic!logos que nos vieron, sin e-plicaciones sobre el origen de este odio.
*or desgracia para ambos el vnculo del que disponemos ha sido el ma-imi+ador de ese
rencor. Sin 8l, nada de esto hubiera pasado y cada uno tendramos nuestras 'amilias
'elices nuestro traba&o y un perro llamado Spi9e.
*ero somos gemelos y vamos a morir en el arcen de esta carretera.