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Adviento, Simbolos y liturgias

Adviento, Simbolos y liturgias

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Que estas páginas, con sus oraciones, lecturas, cantos y reflexiones contribuyan a la vivencia personal y en familia de este tiempo litúrgico tan especial...
Que estas páginas, con sus oraciones, lecturas, cantos y reflexiones contribuyan a la vivencia personal y en familia de este tiempo litúrgico tan especial...

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

La presente publicación forma parte de la campaña solidaria «Navidad es Jesús», organizada por
el Movimiento de Vida Cristiana (MVC). Al adquirir este folleto, su contribución será destinada a
financiar las obras solidarias de esta campaña.

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

PRESENTACIÓN

«El Adviento es por excelencia la estación espiritual de la esperanza
y en él la Iglesia entera está llamada a convertirse en esperanza,
para ella misma y para el mundo. Todo el organismo espiritual del
Cuerpo místico asume, por así decir, el «color» de la esperanza.
Todo el pueblo de Dios se pone en marcha atraído por este misterio:
nuestro Dios es el «Dios que llega» y nos llama a salir a su
encuentro»

(SS Benedicto XVI Homilía del Primer Domingo de Adviento- 29 de noviembre de 2008)

Dios viene a nuestro encuentro, para traernos consuelo y esperanza en nuestro
terreno caminar. Dios, hecho Niño, viene a traernos el abrazo del Padre, viene a
mostrarnos la grandeza de lo sencillo, viene a traernos la Luz en medio de las
tinieblas. ¿Cómo no alegrarnos profundamente al ver las promesas de Dios
cumplidas?

Dispongamos nuestros corazones para recorrer como Iglesia este tiempo de
preparación para el nacimiento del Reconciliador. Dejémonos guiar por Santa
María, Madre del Dios-que-viene, Madre de nuestra esperanza. Acojámonos a
la Madre del Reconciliador, para que conducidos de su mano, pueda nacer el
Señor Jesús en nuestros corazones.

Que estas páginas, con sus oraciones, lecturas, cantos y reflexiones contribuyan
a la vivencia personal y en familia de este tiempo litúrgico tan especial.

¡Una Feliz Navidad!

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

TIEMPO DE ADVIENTO

El Adviento, es el tiempo que nos regala la Iglesia para prepararnos para la llegada
del Reconciliador. La palabra Adviento proviene de la palabra griega «parusía», que
significa «presencia comenzada». Según esto podemos decir que el Adviento es la
presencia comenzada de Dios mismo. Durante este tiempo la Iglesia se aproxima al
misterio de la venida del Reconciliador desde dos dimensiones.

La primera parte, que coincide con las dos primeras semanas, se medita en la dimensión
escatológica, que hace alusión a la segunda venida de Cristo, es decir, al final de los
tiempos. Durante este tiempo se nos invita a estar en vela, a estar preparados como
nos dice San Pablo: «La noche está avanzada. El día se avecina. Despojémonos, pues de
las obras de las tinieblas y revistámonos de las armas de la luz… « (ver Rom 13, 12). Todo
en este tiempo apunta a una profunda conversión, a una preparación interior, para
que como fieles podamos ser signos de la presencia de la «Luz» que vino al mundo a
derribar las tinieblas.

Es un tiempo para renovarnos en nuestra conversión, para despojarnos de todo
aquello que nos aleja de nosotros mismos, (lo que San Pablo llama las obras de las
tinieblas) muriendo a apegos mundanos, a nuestro hombre viejo, etc. Todas estas
figuras hacen alusión a la noche, pues el hombre que vive apegado a lo terreno no
logra ver la luz del día que viene de Cristo. Por eso dice «¡despójense!». Pero no se
trata sólo de mirar todo lo que hay por dejar, sin la esperanza que es propia de este
tiempo. Se trata de despojarse mirando claro el ideal que buscamos, «vestirnos del
Señor Jesucristo» (Rom 13, 14), que en este tiempo se muestra humilde en los brazos
de su Madre, en un sencillo establo en Belén.

La segunda dimensión de este tiempo, que se acentúa en la tercera y cuarta semana
del Adviento, se centra en la celebración del Nacimiento de Jesús, la Encarnación del
Verbo en la historia de la humanidad: «Al llegar la plenitud de los tiempos envió Dios
a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que estaban bajo la
ley, y para que recibiéramos la filiación adoptiva» (Ga 4,4-5).»

Durante este tiempo la liturgia nos introduce en el acontecimiento central de la
historia de la humanidad: la llegada del Mesías. El tercer Domingo, nos habla de la
alegría mesiánica, porque el Reino de Dios ya está presente: «Los ciegos ven, los
inválidos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan
(Mt. 11,5). Es la manifestación de Cristo como el Mesías esperado, que sobrepasa
todas las expectativas del pueblo de Israel.

Tiempo de Adviento

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

La última semana nos recuerda la venida histórica del Hijo de Dios al mundo, cuan-do
nació con figura humana en una humilde morada en Belén. En el seno de María se
verifica la pre-sencia mesiánica prometida (Lc. 1, 28.35). Durante los siete últimos
días de Adviento el oficio de Vísperas contiene cada día una antífona, que resume las
profecías en torno al Mesías, traducen el ar-diente deseo del pueblo judío y de la
humanidad entera y las súplicas por la venida del Salvador.

En este tiempo de espera no podemos dejar de fijar nuestros ojos en nuestra Madre
María, Aquella que nos presenta al Niño en sus brazos, Aquella que no sólo lo llevó en
su vientre sino en su Corazón Inmaculado.

¿Y CÓMO PODEMOS VIVIR ESTE TIEMPO DE ADVIENTO?

Existen muchos medios que nos ayudan a vivir mejor el Adviento y a prepararnos
para el Nacimiento de Jesús en Navidad. Algunos de los más importantes son:

a. Con la oración: Sobre todo este tiempo es una buena ocasión para acudir con
mayor frecuencia a la oración personal y también en familia. Es en la oración
donde nos encontramos con ese Dios que ha venido a salvarnos del pecado.

b. Acudiendo al sacramento de la Reconciliación y de la Eucaristía: En este tiempo
de Adviento también se hace oportuno que nos acerquemos con un corazón
verdaderamente arrepentido al Sacramento de la Reconciliación, confesando
nuestros pecados con el sacerdote quien nos perdona en nombre de Cristo y nos
reconcilia, disponiendo nuestro corazón para recibir al Señor Jesús en la Eucaristía,
fuente de Vida y Amor.

c. Con la lectura de la Biblia, especialmente de los primeros capítulos de los
Evangelios que nos narran cómo fue históricamente el nacimiento del Niño
Dios, o la lectura de las profecías del Antiguo Testamento sobre la llegada del
Mesías.

d. Con la caridad: El Adviento nos invita a que seamos más generosos y solidarios
con nuestros familiares y amigos, en el barrio, en el trabajo, en los estudios, en
la calle, en general en todo por cualquier lugar donde nos encontremos. Así
como Dios se ha solidarizado con nosotros al enviarnos a su Único Hijo para
reconciliarnos, así nosotros también estamos llamados a vivir ese mismo Amor.

Tiempo de Adviento

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

e. Tiempo de María: El Adviento es también un tiempo para crecer en nuestro
amor de hijos a la Madre de Dios. Con la mirada en los acontecimientos de la
Anunciación-Encarnación, de la visitación a la prima Isabel, del peregrinaje
hacia Belén, descubriremos cómo es que Santa María nos guía y educa en la
entrega generosa a Dios y a los demás hermanos.

¿CUÁNTO TIEMPO DURA EL TIEMPO DE ADVIENTO?

El tiempo de Adviento tiene dos partes:

El primero de ellos, desde el primer domingo de Adviento, 29 de noviembre hasta el
12 de diciembre. En estas dos semanas recordamos las promesas que hizo el Señor
Jesús sobre su segunda venida, al final de los tiempos.

El segundo periodo: desde el domingo 13 hasta el 24 de diciembre en la tarde, donde
se nos orienta más directamente a la preparación de la Navidad, del nacimiento del
Señor Jesús, Hijo de Santa María.

Tiempo de Adviento

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

¿CUÁLES SON LOS SÍMBOLOS PROPIOS DEL ADVIENTO?

En la liturgia, se usa el color morado expresando la austeridad y la espera.
También se deja de cantar el Gloria y la decoración del altar se hace más
sencilla; entre otros. Cuando llegue el tiempo de Navidad la sencillez y
austeridad del adviento se cambian por la alegría festiva el nacimiento del
Señor Jesús.

LECTURAS DEL EVANGELIO
DURANTE LOS DÍAS DE ADVIENTO

Domingo 29 de noviembre
Evangelio: Lucas 21, 25-28. 34-36
«Se acerca vuestra liberación»

Lunes 30 de Noviembre de 2009

Evangelio: Mateo 4,18-22
«Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron»

Martes 01 de diciembre

Evangelio: Lucas 10,21-24
«Jesús, se lleno de la alegría del Espíritu Santo»

Miércoles 02 de diciembre

Evangelio: Mateo 15,29-37
«Jesús cura a muchos y multiplica los panes»

Jueves 03 de diciembre

Evangelio: Mateo 7,21.24-27
«El que cumple la voluntad del Padre entrará en el reino de los cielos»

Viernes 04 de diciembre

Evangelio: Mateo 9,27-31
«Jesús cura a dos ciegos que creen en él»

Sábado 05 de diciembre

Evangelio: Mateo 9,35-10,1.6-8
«Al ver a las gentes, se compadecía de ellas»

Domingo 06 de diciembre

Evangelio: Lucas 3,1-6
«Preparad el camino del Señor»

Lunes 07 de diciembre

Evangelio: Lucas 5,17-26
«Hoy hemos visto cosas admirables»

Martes 08 de diciembre

Evangelio: Lucas 1,26-38
«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo»

Tiempo de Adviento

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

Miércoles 09 de diciembre

Evangelio: Mateo 11,28-30
«Venid a mí todos los que estáis cansados»

Jueves 10 de diciembre
Evangelio: Mateo 11,11-15
«No ha nacido uno más grande que Juan, el Bautista»

Viernes 11 de diciembre
Evangelio: Mateo 11,16-19
«Pero los hechos dan razón a la Sabiduría de Dios»

Sábado 12 de diciembre

Evangelio: Lucas 1,39-47
«¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!»

Domingo 13 de diciembre
Evangelio: Lucas 3,10-18
«El os bautizará con Espíritu Santo y fuego.»

Lunes 14 de diciembre

Evangelio: Mateo 21,23-27
«El bautismo de Juan ¿de dónde venía?»

Martes 15 de diciembre
Evangelio: Mateo 21,28-32
«Vino Juan, y los pecadores le creyeron»

Miércoles 16 de diciembre

Evangelio: Lucas 7,19-23
«¿Eres tu el que ha de venir, o tenemos que esperar a otro?»

Jueves 17 de diciembre

Evangelio: Mateo 1,1-17
«Genealogía de Jesucristo, hijo de David»

Viernes 18 de diciembre

Evangelio: Mateo 1,18-24
«Mirad: la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre
Emnmanuel»

Sábado 19 de diciembre

Evangelio: Lucas 1,5-25
«El ángel Gabriel anuncia el nacimiento de Juan Bautista»

Domingo 20 de diciembre
Evangelio: Lucas 1,39-45
«Quien soy yo para que me visite la madre de mi Señor»

Lunes 21 de diciembre

Evangelio: Lucas 1,39-45
«¡Dichosa tu, que has creído!, porque lo que te ha dicho el Señor se
cumplirá.»

Tiempo de Adviento

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

Martes 22 de diciembre

Evangelio: Lucas 1,46-56
«El Poderoso ha hecho obras grandes por mí»

Miércoles 23 de diciembre

Evangelio: Lucas 1,57-66
«El nacimiento de Juan Bautista»

Jueves 24 de diciembre

Evangelio: Lucas 1,67-79
«Nos visitará el sol que nace de lo alto»

Viernes 25 de diciembre

Evangelio: Lucas 2,1-14
«Hoy nos ha nacido un Salvador»

Tiempo de Adviento

HIMNO I

Mirad las estrellas fulgentes brillar,
Mirad las estrellas fulgentes brillar,
sus luces anuncian que Dios ahí está,
la noche en silencio, la noche en su paz
murmura esperanzas cumpliéndose ya.
Los ángeles santos, que vienen y van,
preparan caminos por donde vendrá
el Hijo del Padre, el Verbo eternal,
al mundo del hombre en carne mortal.
Abrid vuestras puertas, ciudades de
paz,
que el Rey de la gloria ya pronto
vendrá;
abrid corazones, hermanos, cantad
que vuestra esperanza cumplida será.
Los justos sabían que el hambre de
Dios
vendría a colmarla el Dios del Amor,
su Vida en su vida, su Amor en su amor
serían un día su gracia y su don.
Ven pronto, Mesías, ven pronto, Señor,

Himnos para el Tiempo de Adviento

los hombres hermanos esperan tu voz,
tu luz, tu mirada, tu vida, tu amor.
Ven pronto, Mesías, sé Dios Salvador.

HIMNO II

Preparemos los caminos ya se acerca
el Salvador
Preparemos los caminos
ya se acerca el Salvador
y salgamos, peregrinos,
al encuentro del Señor.
Ven, Señor, a libertarnos,
ven tu pueblo a redimir;
purifica nuestras vidas
y no tardes en venir.
El rocío de los cielos
sobre el mundo va a caer,
el Mesías prometido,
hecho niño, va a nacer.
Te esperamos anhelantes
y sabemos que vendrás;
deseamos ver tu rostro
y que vengas a reinar.

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Tiempo de Navidad
Tiempo de Adviento

HIMNO IV

¡Marana tha! ¡Ven, Señor, Jesús!
¡Marana tha!
¡Ven, Señor, Jesús!
Yo soy la Raíz y el Hijo de David,
la Estrella radiante de la mañana.
El Espíritu y la Esposa dicen: «¡Ven,
Señor!»
Quien lo oiga, diga: «¡Ven, Señor!»
Quien tenga sed, que venga; quien lo
desee,
que tome el don del agua de la vida.
Sí, yo vengo pronto.

HIMNO V

La pena que la tierra soportaba
La pena que la tierra soportaba,
a causa del pecado, se ha trocado
en canto que brota jubiloso,
en labios de María pronunciado.
El sí de las promesas ha llegado,
la alianza se cumple, poderosa,
el Verbo eterno de los cielos
con nuestra débil carne se desposa.
Misterio que sólo la fe alcanza,
María es nuevo templo de la gloria,
rocío matinal, nube que pasa,
luz nueva en presencia misteriosa.
A Dios sea la gloria eternamente,
y al Hijo suyo amado, Jesucristo,
que quiso nacer para nosotros
y darnos su Espíritu divino. Amén.

Ruega por nosotros,
Madre de la Iglesia
Ruega por nosotros,
Madre de la Iglesia.
Virgen del Adviento,

Consolaos y alegraos,
desterrados de Sión,
que ya viene, ya está cerca,
él es nuestra salvación.

HIMNO III

Ya muy cercano, Emmanuel
Ya muy cercano, Emmanuel,
hoy te presiente Israel,
que en triste exilio vive ahora
y redención de ti implora.
Ven ya, del cielo resplandor,
Sabiduría del Señor,
pues con tu luz, que el mundo ansía,
nos llegará nueva alegría.
Llegando estás, Dios y Señor,
del Sinaí legislador,
que la ley santa promulgaste
y tu poder allí mostraste.
Ven, Vara santa de Jesé,
contigo el pueblo a lo que fue
volver espera, pues aún gime
bajo el cruel yugo que lo oprime.
Ven, Llave de David, que al fin
el cielo abriste al hombre ruin
que hoy puede andar libre su vía,
con la esperanza del gran día.
Aurora tú eres que, al nacer,
nos trae nuevo amanecer,
y, con tu luz, vive esperanza
el corazón del hombre alcanza.
Rey de la gloria, tu poder
al enemigo ha de vencer,
y, al ayudar nuestra flaqueza,
se manifiesta tu grandeza. Amén.

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

La Corona de Adviento

También llamada «Corona de las luces de Adviento», es un símbolo propio de
este tiempo de espera. El encender, semana tras semana, los cuatro cirios de la
corona (uno cada domingo) muestra cómo es que cada semana nos acercamos
más a la plenitud de la luz de la Navidad. El color verde de la corona significa
la vida y la esperanza. La corona de Adviento es, pues, un símbolo de esperanza
de que la Luz y la Vida (símbolos del Señor Jesús) triunfarán sobre las tinieblas
y la muerte y una invitación a participar de esa victoria.

Primera Liturgia Semanal con la Corona de Adviento

Indicación: La corona debe estar con todas las velas apagadas.

Todos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Monitor: Nuestro auxilio es el nombre del Señor.
Todos: Que hizo el cielo y la tierra.

Tiempo de Adviento

esperanza nuestra,
de Jesús la aurora,
del cielo la puerta.
Madre de los hombres,
de la mar estrella,
llévanos a Cristo,
danos sus promesas.
Eres, Virgen Madre,
la de gracia llena,
del Señor la esclava,
del mundo la reina.
Alza nuestros ojos
hacia tu belleza,
guía nuestros pasos
a la vida eterna.

HIMNO VI

De luz nueva se viste la tierra
De luz nueva se viste la tierra,
porque el Sol que del cielo ha venido
en el seno feliz de la Virgen
de su carne se ha revestido.
El amor hizo nuevas cosas,
el Espíritu ha descendido
y la sombra del que es poderoso
en la Virgen su luz ha encendido.
Ya la tierra reclama su fruto
y de bodas se anuncia alegría,
el Señor que en los cielos moraba
se hizo carne en la Virgen María.
Gloria a Dios, el Señor poderoso,
a su Hijo y Espíritu Santo,
que en su gracia y su amor nos bendijo
y a su reino nos ha destinado. Amén.

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

Monitor: Comenzamos un nuevo año litúrgico con el tiempo de Adviento, tiempo
de preparación y espera. Encender, semana tras semana, los cuatro cirios de
esta corona debe ser un reflejo de nuestra gradual preparación para recibir al
Señor Jesús en la Navidad. Las luces de las velas nos recuerdan que Él es la Luz
del mundo que ha venido a disipar las tinieblas. El color verde de la corona
simboliza la vida y la esperanza que Él nos ha venido a traer.
Lector: Lectura tomada del libro del profeta Isaías 60,1-2:
«Levántate, brilla, Jerusalén; que llega tu luz y la gloria del Señor amanece
sobre ti. Pues mira como la oscuridad cubre la tierra, y espesa nube a los
pueblos, mas sobre ti amanece el Señor y su gloria sobre ti aparece».

Monitor: Nos recogemos unos instantes en silencio, e inclinando nuestras
cabezas, vamos a pedir que el Señor bendiga esta corona de Adviento.

Oremos:

La tierra, Señor, se alegra en estos días,
y tu Iglesia desborda de gozo
ante tu Hijo, el Señor Jesús,
que se avecina como luz esplendorosa,
para iluminar a los que yacemos en las tinieblas,
de la ignorancia, del dolor y del pecado.
Lleno de esperanza en su venida,
tu pueblo ha preparado esta corona
con ramos del bosque y la ha adornado con luces.
Ahora, pues, que vamos a empezar
el tiempo de preparación
para la venida de tu Hijo,
te pedimos, Señor,
que, mientras se acrecienta cada día
el esplendor de esta corona, con nuevas luces,
a nosotros nos ilumines
con el esplendor de Aquel que,
por ser la Luz del mundo,
iluminará todas las oscuridades.
Te lo pedimos por Él mismo
que vive y reina por los siglos de los siglos.

Todos: Amén.

Tiempo de Adviento

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

Monitor: Vamos a encender ahora la primera vela de nuestra corona mientras
cantamos...
(Una persona enciende la primera vela mientras se entona un canto de Adviento.
Se sugiere, Hoy se enciende una llama, u otro canto apropiado, ver cancionero:
Pág. 35)

PETICIONES

Monitor: Elevemos ahora nuestras peticiones a Dios Padre y respondamos a
cada una de ellas: Ven Señor Jesús.

Lector: Te pedimos, Padre, por nuestra Santa Iglesia Católica que se prepara
para la venida de tu Hijo, para que siempre tengamos fijos los ojos en Aquél que
nos trae la reconciliación.
Roguemos al Señor.

Te rogamos por la paz en el mundo, para que en este tiempo de Adviento se viva
con mayor intensidad el amor y la solidaridad.
Roguemos al Señor.

Te pedimos, Padre, por cada uno de nosotros, para que hagamos esfuerzos por
caminar al encuentro del Señor Jesús, que es la «Luz del Mundo».
Roguemos al Señor.

Te rogamos también por nuestra familia, para que a ejemplo de la familia de
Nazaret vivamos el amor mutuo y nos preparemos para la venida de tu Hijo.
Roguemos al Señor.

Te pedimos que Santa María aliente nuestros pasos en este Adviento, y sea Ella
quien nos enseñe a crecer en confianza y esperanza en la venida del
Reconciliador.
Roguemos al Señor.

(Se pueden añadir otras peticiones)

Monitor: Pidámosle a nuestra Madre Santa María que nos ayude a prepararnos
este tiempo.

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

Rezamos juntos: Madre del Redentor.

Madre del Redentor, Virgen fecunda,
Puerta del Cielo siempre abierta,
Estrella del mar,
Ven a librar al pueblo que tropieza
Y se quiere levantar.

Tú que ante la admiración de cielo y tierra,
Engendraste a tu Santo Creador,
Y recibiendo el saludo del ángel Gabriel,
Permaneces por siempre Virgen,
Ten piedad de nosotros pecadores.

Todos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Segunda Liturgia Semanal con la Corona de Adviento

Indicaciones: La primera vela de la corona debe estar encendida al iniciar la
liturgia.

Todos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Monitor: Vamos a encender la segunda vela de nuestra corona. El Señor está
cada vez más cerca de nosotros y debemos prepararnos dignamente para
recibirlo en nuestros corazones. Hagamos un momento de silencio para
escuchar la lectura.

Lector: Lectura tomada del Evangelio según San Lucas 3,1-6:
«En el año quince del imperio de Tiberio César, siendo Poncio Pilato procurador
de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea; Filipo, su hermano, tetrarca de Iturea y
de Traconítida, y Lisanias tetrarca de Abilene; en el pontificado de Anás y Caifás,
fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y se fue
por toda la región del Jordán proclamando un bautismo de conversión para
perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta
Isaías: Voz que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad
sus sendas; todo barranco será rellenado, todo monte y colina será rebajado,

Tiempo de Adviento

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

lo tortuoso será recto y las asperezas serán caminos llanos. Y todos verán la
salvación de Dios».

Monitor: Debemos preparar el camino del Señor y esto nos exige estar preparados
interiormente para la venida del Señor Jesús, para que lo recibamos con un
corazón reconciliado, cada vez más convertido y transformado, capaz de amar
y entregarse a los demás. Hagamos un compromiso concreto para esta semana
que nos ayude a disponernos cada vez mejor para su venida. (Se deja un momento
de silencio)

Monitor: Mientras encendemos la segunda vela de nuestra corona cantemos...

(Una persona enciende la segunda vela mientras se entona un canto de Adviento.
Se sugiere, Hoy se enciende una llama, u otro canto apropiado, ver cancionero:
Pág. 35)

PETICIONES (ver pág. 13 ) y se pueden añadir peticiones libres

Monitor: Acudamos a nuestra Madre para que nos obtenga abundantes gracias
que nos ayuden a prepararnos, de la misma manera como Ella lo hizo, para
recibir al Señor Jesús. Recemos juntos un Ave María.

Terminemos este momento de oración cantando Dulce Jesús Mío.

Todos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Tercera Liturgia Semanal con la Corona de Adviento

Indicaciones: La primera y segunda vela, deben estar encendidas al iniciar la
liturgia.

Todos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Monitor: Estamos ya en la tercera semana de Adviento y nuestra alegría y nuestro
júbilo aumentan por la venida del Señor Jesús que está cada vez más cerca de
nosotros.

Tiempo de Adviento

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

Monitor: Vamos a encender la tercera vela de nuestra corona de Adviento. El
Señor está más cerca de nosotros y nos ilumina cada vez más. Abramos nuestro
corazón, que muchas veces está en tinieblas, a la luz admirable de su amor.

Lector: Lectura tomada del Evangelio según San Lucas 3, 10–18:
«La gente le preguntaba: «Pues ¿qué debemos hacer?»
Y él les respondía: «El que tenga dos túnicas, que las reparta con el que no tiene;
el que tenga para comer, haga lo mismo». Vinieron también publicanos a
bautizarse, y le dijeron: «Maestro, ¿qué debemos hacer?»
Él les dijo: «No exijáis más de lo que os está fijado». Preguntáronle también
unos soldados: «Y nosotros ¿qué debemos hacer?»
Él les dijo: «No hagáis extorsión a nadie, no hagáis denuncias falsas, y
contentaos con vuestra soldada».

Como el pueblo estaba a la espera, andaban todos pensando en sus corazones
acerca de Juan, si no sería él el Cristo; respondió Juan a todos diciendo: «Yo os
bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, y no soy digno de
desatarle la correa de sus sandalias. Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.
En su mano tiene el bieldo para limpiar su era y recoger el trigo en su granero;
pero la paja la quemará con fuego que no se apaga».

Y, con otras muchas exhortaciones, anunciaba al pueblo la Buena Nueva».

Monitor: Vamos a encender la tercera vela de nuestra corona. Cantemos ...

(Una persona enciende la tercera vela mientras se entona un canto de Adviento.
Se sugiere, Hoy se enciende una llama, u otro canto apropiado, ver cancionero:
Pág. 35)

PETICIONES: (VER PAG. 13) Y se pueden añadir peticiones libres

Monitor: Acudamos ahora a Santa María, que colaborando con el Plan del
Padre permitió que la luz del Señor ilumine a la humanidad, y pidámosle que
siga intercediendo por nosotros en este tiempo de preparación. Recemos juntos
la oración:
Brillante Luna de la Nueva Evangelización,
que con tu fulgor iluminas la noche
por la que tantos deambulan sin rumbo

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

Tiempo de Adviento

en el mundo de la «cultura de muerte»
alumbra todo humano caminar con la luz
del Señor Jesús que sin
sabes reflejar.
Que así sea. Amén.

Monitor: Terminemos nuestra oración cantando Los peces en el río (u otro canto
apropiado)
Todos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Cuarta Liturgia Semanal con la Corona de Adviento

(Se puede combinar esta liturgia con la de las posadas o hacer una de las dos.
Se recomienda hacer las dos oraciones en momentos distintos.)

Indicaciones: Las tres velas anteriores deben estar encendidas al iniciar la liturgia.

Todos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Monitor: Alegrémonos porque el Señor está cerca de nosotros y viene a traernos
la reconciliación. Encenderemos la cuarta y última vela de nuestra corona. Que
este símbolo nos recuerde la proximidad de la venida del Señor Jesús, que viene
a traernos alegría y esperanza.

Lector: Lectura tomada del Evangelio según San Lucas 1, 39–48:
«En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa,
a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que,
en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno; y ¿de
dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis
oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído
que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!» Y dijo
María: «Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador
porque ha puesto los ojos en la humildad de su sierva, por eso desde ahora
todas las generaciones me llamarán bienaventurada.»

Monitor: La presencia del Señor Jesús entre nosotros nos llena de gozo y alegría.
Es la Madre quien nos lo hace cercano, quien permite que esa Luz llegue a nosotros
e ilumine nuestra vida. En compañía de Santa María encendamos la última vela

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

de nuestra corona de Adviento mientras cantamos Hoy se enciende una llama, u
otro canto apropiado, ver cancionero: Pág. 35)

PETICIONES (VER PAG. 13) se pueden añadir peticiones libres

A las peticiones respondemos: Por intercesión de tu madre, escúchanos Señor

Monitor: Oremos.

Padre misericordioso, que quisiste que tu Hijo se encarnara en el seno de Santa
María Virgen, escucha nuestra súplicas y concédenos tu gracia para que sepamos
acoger al Señor Jesús, tu Hijo, que contigo vive y reina en unidad del Espíritu
Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Rezamos juntos:

BAJO TU AMPARO

Bajo tu amparo nos acogemos,
Santa Madre de Dios;
No deseches las oraciones
Que te dirigimos
En nuestras necesidades,
Antes bien líbranos de todo peligro,
¡Oh Virgen gloriosa y bendita!
Amén

Terminemos cantando: Ven Señor que se hace tarde (pág 38) (o cualquier otro
canto apropiado)

Todos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

¡Amén! ¡Ven, Señor, Jesús!

Tiempo de Adviento

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

TIEMPO DE NAVIDAD

INTRODUCCIÓN

«Hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor» Lc
2,11

Con estas palabras el Evangelista Lucas narra la aparición del ángel a un grupo
de pastores la noche misma que fue testigo del nacimiento del Reconciliador.
En estos días en los que nos preparamos para celebrar una vez más la venida
del Señor Jesús, el anuncio del ángel nos recuerda el horizonte de gozo y alegría
que significa el nacimiento del Hijo de Dios.

Es la alegría una característica de esta fiesta, una alegría profunda y un gran
júbilo por el inmenso don que significa para la humanidad la Encarnación del
Señor Jesús, Dios que se hace Hombre para salvarnos. La Navidad nos recuerda
esa verdad fundamental, que no es una realidad pasada, sino un acontecimiento
que se despliega a través de la historia hasta nuestros días. Ante esta realidad,
la invitación del ángel a los pastores exhortándolos a «no tener miedo» se abre
para nosotros con un horizonte de esperanza, un llamado a acoger en nuestra
vida cotidiana el amor inmenso de Dios por la humanidad, que se manifiesta de
modo sublime en la Encarnación y a anunciarlo con el mismo gozo de los
pastores.

«De todo eso habla la señal que les fue dada a los pastores y que se nos da a
nosotros: el niño que se nos ha dado; el niño en el cual Dios se ha hecho
pequeño por nosotros. Pidamos al Señor que nos dé la gracia de mirar esta
noche el pesebre con la sencillez de los pastores para recibir así la alegría con
la que ellos tornaron a casa (cf. Lc 2,20). Roguémoslo que nos dé la humildad y
la fe con la que san José miró al niño que María había concebido del Espíritu
Santo. Pidamos que nos conceda mirarlo con el amor con el cual María lo
contempló. Y pidamos que la luz que vieron los pastores también nos ilumine y
se cumpla en todo el mundo lo que los ángeles cantaron en aquella noche:
«Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor».
¡Amén!». SS Benedicto XVI. Homilía en la misa de navidad de 2006.

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

LA NAVIDAD EN LA LITURGIA

Las primeras vísperas del 25 de diciembre, donde se inicia el tiempo de Navidad,
cantan a la Palabra que ha tomado carne, una vez cumplido el tiempo, y que
sale a la luz como el esposo de su habitación nupcial.

La Misa de la Vigilia se abre con el canto "Hoy vais a saber que el Señor vendrá"
(Ex 16, 6-7). En ella se proclama la genealogía de Jesucristo. Las oraciones
conectan el tiempo de Adviento con la Navidad.

La Misa de medianoche tiene un claro paralelo con la vigilia pascual. El
Evangelio anuncia "os ha nacido un Salvador", el descendiente de David (Is 9, 2-
7), Jesucristo, Dios y Salvador nuestro.
Por su parte, las laudes evocan la adoración de los pastores, como hace también
la Misa de la aurora. Ellos representan a todo el pueblo, como la hija de Sión.

Las segundas vísperas exaltan al Mesías desde su nacimiento que ha asumido
la condición humana desde lo más hondo, Primogénito y cabeza de la Iglesia
(Col 1, 12-20), la Palabra de la vida que se hizo visible (1 Jn 1, 1-3).

Finalmente, la Solemnidad de Santa María Madre de Dios, el día 1 de enero,
pone de relieve cuatro aspectos: la octava de Navidad, la circuncisión (Cf. Lc 2,
21), la imposición del nombre de Jesús (Cf. Mt 1, 21) y la fiesta de la Maternidad
divina de María. La liturgia de las horas de ese día combina los temas
cristológicos de la Navidad, especialmente en las lecturas bíblicas, con los
temas marianos utilizados en las antífonas, responsorios, otras lecturas y
salmos que la liturgia aplica a María y a la Iglesia.

LECTURAS DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR

Primera Lectura: Isaías 52, 7-10

"La tierra entera verá la salvación que viene de nuestro Dios"

¡Qué hermoso es ver correr sobre los montes al mensajero que anuncia la paz,
al mensajero que trae la buena nueva, que pregona la salvación, que dice a

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

Sión: "Tu Dios es rey". Escucha: Tus centinelas alzan la voz y todos a una gritan
alborozados, porque ven con sus propios ojos al Señor que retorna a Sión.

Prorrumpan en gritos de alegría, ruinas de Jerusalén, porque el Señor rescata a
su pueblo, consuela a Jerusalén. Descubre el Señor su santo brazo a la vista de
todas las naciones. Verá la tierra entera la salvación que viene de nuestro Dios.

Salmo Responsorial: Salmo 97

"Toda la tierra ha visto al Salvador."

Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su
santo brazo le han dado la victoria.

El Señor hadado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia.
Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel.

La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los
pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor.

Segunda Lectura: Hebreos 1, 1-6

"Dios nos ha hablado por medio de tu Hijo"

En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios en el pasado a nuestros
padres, por boca de los profetas. Ahora, en estos tiempos, nos ha hablado por
medio de su Hijo, a quien constituyó heredero de todas las cosas y por medio
del cual se hizo el universo.

El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la imagen fiel de su ser y el sostén
de todas las cosas con su palabra poderosa. El mismo, después de efectuar la
purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la majestad de Dios, en las
alturas, tanto más encumbrado sobre los ángeles, cuanto más excelso es el
nombre que, como herencia, le corresponde.

Porque, ¿a cuál de los ángeles le dijo Dios: "Tú eres mi Hijo; yo te he engendrado
hoy?" ¿O de qué ángel dijo Dios: "Yo seré para él un Padre y él será para mí un
Hijo?" Además, en otro pasaje, cuando introduce en el mundo a su primogénito,
dice: "Adórenlo todos los ángeles de Dios".

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

Evangelio: Juan 1, 1-18

"La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros"

En el principio ya existía Aquél que es la Palabra, y Aquél que es la Palabra
estaba con Dios y era Dios. Todas las cosas vinieron a la existencia por él y sin
él nada empezó de cuanto existe. El era la vida, y la vida era la luz de los
hombres. La luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no la recibieron.

Hubo un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan. Este vino como testigo,
para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. El no era
la luz, sino testigo de la luz.

Aquél que es la Palabra era la luz verdadera, que ilumina a todo hombre que
viene a este mundo. En él mundo estaba; el mundo había sido hecho por el y, sin
embargo, el mundo no lo conoció.

Vino a los suyos y los suyos no lo recibieron; pero a todos los que lo recibieron
les concedió poder llegar a ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre, los
cuales no nacieron de la sangre, ni del deseo de la carne, sino que nacieron de
Dios.

Y Aquél que es la Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros. Hemos visto
su gloria, gloria que le corresponde como a Unigénito del Padre, lleno de gracia
y de verdad.

Juan el Bautista dio testimonio de él, clamando:
"A éste me refería cuando dije: "El que viene después de mí, tiene precedencia
sobre mí, porque ya existía antes que yo"".

De su plenitud hemos recibido todos gracia sobre gracia. Porque la ley fue dada
por medio de Moisés, mientras que la gracia y la verdad vinieron por Jesucristo.
A Dios nadie lo ha visto jamás. El Hijo Unigénito, que está en el seno del Padre,
es quien lo ha revelado.

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

TEXTOS DE PADRES DE LA IGLESIA

«¿Que veía, pues, Juan el Evangelista, que menospreciaba la lámpara? «No era
él la Luz, pero venía para dar testimonio de la luz». ¿De qué luz? «Él era la luz
verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo». Si a todo hombre,
también a Juan. El que aún no se quería mostrar como día, se había encendido
su propia lámpara como testigo… Era tenido por Cristo, pero él se confesaba
hombre. Era tenido por el Señor, pero él se reconocía siervo. Haces bien, oh
lámpara, en reconocer tu humildad, para que no te apague el viento de la
soberbia»

(San Agustín Sermón 342,2).

¿Hay algo que pueda declarar más inequívocamente la misericordia de Dios
que el hecho de haber aceptado nuestra miseria? ¿Qué hay más rebosante de
piedad que la Palabra de Dios convertida en tan poca cosa por nosotros? Señor,
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él, el ser humano, para darle poder?
Que deduzcan de aquí los hombres lo grande que es el cuidado que Dios tiene de
ellos; que se enteren de lo que Dios piensa y siente sobre ellos. No te preguntes,
tú, que eres hombre, por lo que has sufrido, sino por lo que sufrió él. Deduce de
todo lo que sufrió por ti, en cuánto te tasó, y así su bondad se te hará evidente
por, su humanidad. Cuanto más pequeño se hizo en su humanidad, tanto más
grande se reveló en su bondad; y cuanto más se dejó envilecer por mí, tanto más
querido me es ahora. Ha aparecido -dice el Apóstol- la bondad de Dios, nuestro
Salvador, y su amor al hombre. Grandes y manifiestos son, sin duda, la bondad
y el amor de Dios, y gran indicio de bondad reveló quien se preocupó de añadir
a la humanidad el nombre de Dios.

(San Bernardo Sermón 1 en la Epifanía del Señor)

La Iglesia celebra cada año el misterio de este amor tan grande hacia nosotros,
exhortándonos a tenerlo siempre presente. A la vez nos enseña que la venida de
Cristo no sólo aprovechó a los que vivían en el tiempo del Salvador, sino que su
eficacia continúa, y aún hoy se nos comunica si queremos recibir, mediante la
fe y los sacramentos, la gracia que él nos prometió, y si ordenamos nuestra
conducta conforme a sus mandamientos.

(San Carlos Borromeo, obispo carta pastoral Acta Ecclesiae Mediolanensis)

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

El Hijo de Dios en persona, aquel que existe desde toda la eternidad, aquel que
es invisible, incomprensible, incorpóreo, principio de principio, luz de luz, fuente
de vida e inmortalidad, expresión del supremo arquetipo, sello inmutable,
imagen fidelísima, palabra y pensamiento del Padre, él mismo viene en ayuda
de la criatura, que es su imagen: por amor del hombre se hace hombre, por
amor a mi alma se une a un alma intelectual, para purificar a aquellos a
quienes se ha hecho semejante, asumiendo todo lo humano, excepto el pecado.
Fue concebido en el seno de la Virgen, previamente purificada en su cuerpo y en
su alma por el Espíritu (ya que convenía honrar el hecho de la generación,
destacando al mismo tiempo la preeminencia de la virginidad); y así, siendo
Dios, nació con la naturaleza humana que había asumido, y unió en su persona
dos cosas entre sí contrarias, a saber, la carne y el espíritu, de las cuales una
confirió la divinidad, otra la recibió.

(San Gregorio Nacianceno, obispo Sermón 45)

La fiesta de la Natividad renueva para nosotros los comienzos sagrados de la
vida de Jesús, nacido de la Virgen María; y, al adorar el nacimiento de nuestro
Salvador, se nos invita a celebrar también nuestro propio nacimiento como
cristianos.

San León Magno,
Sermón 6 sobre la Natividad

Dichosa el alma que ha gustado del fruto de la salvación, porque le atrae y
corre tras el olor de los perfumes para contemplar su gloria, gloria del Hijo
único del Padre. Reanimaos los que os sentís desahuciados: Jesús viene a buscar
lo que estaba perdido. Reconfortaos los que os sentís enfermos : Cristo viene
para sanar a los oprimidos con el ungüento de su misericordia. Alborozaos
todos los que soñáis con altos ideales: el Hijo de Dios baja hasta vosotros para
haceros partícipes de su reino. Por eso imploro: Sáname, Señor, y quedaré sano;
sálvame, y quedaré a salvo; dame tu gloria, y seré glorificado. Y mi alma
bendecirá al Señor, y todo mi interior a su santo nombre, cuando perdones
todas mis culpas, cures todas mis enfermedades y sacies de bienes mis anhelos.

San Bernardo. Sermón 1 sobre la natividad.

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

Árbol de Navidad

La costumbre de colocar en los hogares cristianos un árbol adornado, durante
las fiestas de Navidad, es recomendable, ya que este árbol puede recordar a los
fieles que Cristo, nacido por nosotros en Belén, es el verdadero Árbol de la vida.

LAS LUCES, que colocamos nos hacen tener presente que Cristo es la luz del
mundo que ilumina nuestra vida, que nos saca de las tinieblas del pecado y sus
rupturas y nos guía y acompaña en nuestro peregrinar hacia la Casa del Padre.

LA ESTRELLA, Al igual que en Belén hace dos mil años una estrella se detuvo
sobre el lugar donde estaba el niño Jesús, causando este hecho una gran alegría
a los sabios de Oriente (Mt 2,9-10.) Una estrella corona hoy la cúspide del
árbol recordándonos que el acontecimiento del nacimiento de Jesús es el motivo
de nuestra felicidad y gozo para cada uno de nosotros.

LOS REGALOS, colocados a los pies del árbol simbolizan aquellos regalos con
los que los sabios de Oriente rinden culto a Dios hecho hombre. Así mismo, nos
hacen agradecer profundamente a Dios porque permite tomar conciencia de
que, dándonos a su Hijo amado, nos ha dado el mejor regalo que se nos ha
podido dar. A la vez es una invitación constante a vivir nuestra existencia como
un verdadero don a Dios y a nuestros hermanos.

Bendición del Árbol de Navidad

TODOS: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Lectura Bíblica:

(Uno de los presentes lee el siguiente texto de la Sagrada Escritura)

Lectura del libro del profeta Isaías 60, 13:
"Vendrá a ti, Jerusalén, el orgullo del Líbano, con el ciprés y el abeto y el pino,
para adornar el lugar de mi santuario y ennoblecer mi estado."

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

Oración de Bendición

(Luego quien dirige la liturgia dice:)

Bendito seas, Señor y Padre nuestro, que nos concedes recordar con fe en estos
días de Navidad los misterios del nacimiento de Jesucristo.

Concédenos, a quienes hemos adornado este árbol y lo hemos embellecido con
luces, vivir también a la luz de los ejemplos de la vida plena de tu Hijo y ser
enriquecidos con sus virtudes.

Gloria a él por los siglos de los siglos.

TODOS: Amén.

(Luego se entona Noche de Paz (Ver cancionero: Pág. 35)

TODOS: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Bendición de la Cena de Nochebuena

INDICACIONES:

En el centro de la mesa se colocará una vela apagada.
Toda la familia, de pie, se reúne alrededor de la mesa.

TODOS: En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

MADRE DE FAMILIA: Hoy nos encontramos reunidos celebrando el nacimiento del
Señor Jesús. Dios, como muestra de su inmenso amor, envió a su Hijo para
que la comunión perdida por el pecado fuera restablecida. Él nos reúne
esta noche y, unidos de la misma forma que la familia de Nazaret, nos
muestra que nuestra espera no ha sido en vano.

MIEMBRO DE LA FAMILIA: "Había en la misma comarca unos pastores, que dormían
al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño. Se les presentó el
ángel del Señor, y la gloria del Señor los envolvió en su luz; y se llenaron de
temor. El ángel les dijo: "No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo
será para todo el pueblo: os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

salvador, que es el Cristo y Señor; y esto os servirá de señal: encontraréis un
niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre". Y de pronto se juntó
con el ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo:
"Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes Él se
complace". (Lc. 2, 8-14)

Palabra del Señor.

TODOS: Gloria a Ti, Señor Jesús, que hoy has nacido de la Virgen María.
(Uno de los hijos enciende el cirio colocado en medio de la mesa)
PADRE DE FAMILIA:
Oremos,
Dios padre,
Que nos enviaste a tu Hijo muy amado,
Derrama tu bendición sobre estos alimentos
Y también sobre los miembros de este hogar,
para que así, como ahora acogemos,
gozosos, a tu Hijo Reconciliador,
lo recibamos también confiados
cuando vengas al fin de los tiempos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

TODOS: Amén.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Oración para recibir en familia la Noche Buena

INDICACIONES:

Debe realizarse 10 minutos antes de las 12:00 a.m.
Es recomendable que, la familia esté reunida frente al pesebre.
Es bueno hacer intervenir a todos o a la mayoría de los presentes (se recomienda
previamente repartir lo que debe leer cada uno).
Los cantos son SUGERIDOS, pueden ser reemplazados por algún otro que la familia
conozca, ver Pág. 35.
Se debe tener preparado el Nacimiento (Belén) sin el niño puesto; además, debe
haber: cirio (vela), fósforos, copias suficientes para los participantes.

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

MONITOR: Jesús nació en la humildad de un establo, de una familia pobre (Lc 2,
6-7); unos sencillos pastores son los primeros testigos del acontecimiento.
En esta pobreza se manifiesta la gloria del cielo (Lc 2, 8-20.) La Iglesia no se
cansa de cantar la Gloria de esta noche:

La Vrgen da hoy a luz al Eterno.
Y la tierra ofrece una gruta al Inaccesible.
Los ángeles y los pastores le alaban,
Y los magos avanzan con la estrella.
Porque tú has nacido para nosotros,
Niño pequeño, ¡Dios Eterno!
sólo hoy será Navidad sin en mí
y en nuestra familia
nace de María el señor Jesús.

TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
PADRE O MADRE DE FAMILIA DICE: Alabemos y demos gracias al Señor, que tanto
amó al mundo que le entregó a su Hijo

TODOS: Bendito seas por siempre, Señor.

(Luego el padre o madre de familia dispone a los presentes para la bendición, con las
siguientes palabras):

El Señor Jesús ha nacido de Santa María. El pesebre que decora nuestro
hogar nos recuerda el gran amor del Hijo de Dios, que ha querido habitar
entre nosotros. Aquello que ocurrió hace más de dos mil años, lo revivimos
esta noche santa en el misterio que contemplamos. El Señor Jesús es el
mismo, ayer, hoy y siempre.

MONITOR: Escuchemos, ahora, las palabras del Santo Evangelio según San
Lucas 2, 4 - 7:

(Uno de los miembros de la familia (hijo o hija), lee el siguiente texto de la Sagrada
Escritura):

"En aquellos días, José, que era de la casa y familia de David, subió desde la
ciudad de Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, que se llama Belén, en
Judea, para inscribirse con su esposa María, que estaba encinta. Y mientras
estaban allí le llegó el tiempo del parto, y dio a luz a su hijo primogénito, lo
envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre".

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

MONITOR: Palabra del Señor.

TODOS: Gloria a Ti, Señor Jesús.

(Hacer un momento de silencio, para reflexionar lo escuchado)
Después de la lectura, se canta un villancico conocido por la familia, mientras uno de los
hijos menores de la familia coloca al Niño en el Pesebre y otro prende la vela o cirio a los
pies del portal.

MONITOR: Cantemos... (Se sugiere Campanas u otro canto apropiado, ver cancionero
Pág. 35)

PRECES

MONITOR: En este momento en que nos hemos reunido toda la familia para iniciar
las fiestas de Navidad dirijamos nuestra oración al Señor Jesús, Hijo de Dios
vivo y de Santa María, que quiso ser también hijo de una familia humana,
diciendo: Te damos gracias por salvarnos Señor.

Te pedimos, niño Jesús, por el Santo Padre, los obispos y sacerdotes de la

Iglesia,

para que los bendigas e ilumines en su misión de ser pastores de tu rebaño.
TE DAMOS GRACIAS POR SALVARNOS SEÑOR.

Protege e ilumina, Señor, a nuestros gobernantes, para que trabajen por
construir una sociedad más justa y reconciliada.
TE DAMOS GRACIAS POR SALVARNOS SEÑOR.

Por nuestros hermanos más necesitados para que les concedas el don de la
esperanza y encuentren en nosotros la ayuda solidaria que necesitan.
TE DAMOS GRACIAS POR SALVARNOS SEÑOR.

Dios-con-nosotros, que quisiste nacer en el seno de una familia, bendice nuestro
hogar para siempre reine el amor y la alegría de sabernos hijos de la gran
familia de Dios.

TE DAMOS GRACIAS POR SALVARNOS SEÑOR.

Por las familias de todo el mundo, en especial por las que pasan momentos de dolor,
para que renueven su amor y encuentren en Jesús el consuelo y la fuerza que necesitan.

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

TE DAMOS GRACIAS POR SALVARNOS SEÑOR.

Por todos los miembros de nuestra familia y amigos que nos han precedido
en el camino hacia la Vida eterna, para que nuestro Señor los tenga en su gloria.
TE DAMOS GRACIAS POR SALVARNOS SEÑOR.

Por la paz en el mundo, para que el Niño Jesús, Rey de la paz, reine hoy y siempre.
TE DAMOS GRACIAS POR SALVARNOS SEÑOR.

Por cada uno de nosotros, para que aceptemos el don de la reconciliación y seamos
coherentes en nuestra vida cristiana, siendo testimonio del amor de Dios en todas
las circunstancias de nuestra vida.
TE DAMOS GRACIAS POR SALVARNOS SEÑOR.

Se pueden añadir intenciones libres...
(Se deja un tiempo para que cada quien eleve libremente sus oraciones al niño Jesús, al final
se termina, diciendo):

MONITOR: Por todas las intenciones que quedan en lo profundo de nuestros
corazones y que Tú bien conoces, Señor. Concédenos los dones que necesitamos
para ser mejores cristianos.

MONITOR: Recurramos a Dios con la oración que Jesús nos enseñó: PADRE NUESTRO...

Oración de Bendición:

Padre de Familia dice:

Señor Dios, Padre nuestro,
Que tanto amaste al mundo
Que nos entregaste a tu Hijo único
Nacido de María, la Virgen,
Dígnate bendecir este nacimiento
Y a la familia cristiana
Que está aquí presente,
Para que las imágenes de este Belén
Nos ayuden a profundizar en la fe.

Te lo pedimos por Jesús, tu Hijo amado, que vive y reina por los siglos de los siglos.

TODOS: Amén

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

(Concluida la bendición del pesebre toda la familia reza junta la siguiente oración):

Salve, Reina de los Cielos
y Señora de los ángeles;
Salve raíz, salve puerta,
Que dio paso a nuestra luz.

Alégrate, Virgen gloriosa,
Entre todas la más bella;
Salve, agraciada doncella,
Ruega a Cristo por nosotros.

MONITOR: Que con auxilio de tan dulce intercesora.

TODOS: Seamos siempre fieles en el terreno caminar.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Liturgia de Navidad

INDICACIONES:

Después de la Misa de Gallo, donde se celebra el Nacimiento del Jesucristo, algunas
familias en su hogar se reúnen a recordar este acontecimiento. Antes de la cena, se
toman unos momentos para meditar la razón por la cual están reunidos. A continuación
se presenta un esquema para hacer esta reflexión. Por lo general esta reflexión la dirige
la cabeza de la familia, la Corona de Adviento tiene las cuatro velas encendidas y se
agrega una vela o un cirio de color blanco (apagado) en el centro. Se debe tener a la mano
una Biblia para la lectura de la Palabra.

TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. (Se puede entonar
un canto de Navidad antes de dar la bienvenida, ver cancionero Pág. 38)

MONITOR: Al profundizar en el nacimiento del Niño Jesús, contemplamos con
asombro el inmenso amor que Dios nos ha tenido haciendo que su propio
Hijo venga al mundo haciéndose hombre como nosotros en el seno de
María Santísima. Este milagro de amor debe llevarnos a mirar nuestro

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

interior y preguntarnos: ¿cómo respondemos a Dios frente a todo lo que
ha hecho por nosotros?, ¿Ocupa el Señor un lugar importante en nuestras
vidas?, ¿Hemos vivido la caridad con las personas que nos rodean?,
¿Hemos vivido la caridad con los más necesitados? Con verdadera
esperanza pidamos perdón a Dios.

(Se hace un momento de silencio)

TODOS:

Yo confieso ante Dios todopoderoso
y ante vosotros hermanos, que he pecado mucho,
de pensamiento, palabra, obra y omisión,
por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego a Santa María siempre Virgen,
a los ángeles, a los santos
y a vosotros hermanos
que intercedáis por mí
ante Dios nuestro Señor.

MONITOR: Escuchemos la Palabra de Dios.

LECTOR: Lectura del Santo Evangelio según San Lucas 2,1-14. (Al terminar se dice:
Palabra del Señor).
«1

Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se
empadronase todo el mundo. 2

Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo

gobernador de Siria Cirino. 3

Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad. 4
Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de
David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David, 5

para empadronarse

con María, su esposa, que estaba encinta. 6

Y sucedió que, mientras ellos estaban allí,

se le cumplieron los días del alumbramiento, 7

y dio a luz a su hijo primogénito, le
envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento.

8

Había en la misma comarca unos pastores, que dormían al raso y vigilaban por
turno durante la noche su rebaño. 9

Se les presentó el Angel del Señor, y la gloria del

Señor los envolvió en su luz; y se llenaron de temor. 10

El ángel les dijo: No temáis, pues

os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo: 11

os ha nacido hoy, en

la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo Señor; 12

y esto os servirá de señal:

encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre. 13

Y de pronto se
juntó con el ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: 14
Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace.

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

TODOS: Gloria a Ti, Señor Jesús.

(Si se tiene el cirio…)

MONITOR: Señor, así como encendemos esta luz para recordar que estás entre
nosotros, Tú que eres luz del mundo, enciende nuestras vidas.

(Algún miembro de la familia enciende el cirio)

MONITOR: Ahora unámonos en oración pidiéndole a Dios que reine por siempre
en nuestras familias. Respondemos: Escúchanos Señor.

Por la Iglesia, para que con tu llegada renueve su misión de llevar esta Buena
Nueva a todos aquellos que aún no te conocen.
ESCÚCHANOS SEÑOR

Por el Papa, los obispos, los sacerdotes, los religiosos y los consagrados, para
que se mantengan fieles en tu servicio.

ESCÚCHANOS SEÑOR

Para que tu llegada inspire más vocaciones al servicio de la Iglesia.
ESCÚCHANOS SEÑOR

Por aquellos que sufren, aquellos que hoy no tienen un techo, un pan, están
enfermos o viven en medio de la guerra, socórrelos y dales consuelo. Haznos
generosos para atender las necesidades de los que nos rodean.
ESCÚCHANOS SEÑOR

Por la familia, para que esta Iglesia doméstica unida en torno a Ti, se mantenga
firme en tu amor. Haz que crezca y se multiplique. Concédele reunirse de nuevo
para recordar tu llegada a este mundo.

ESCÚCHANOS SEÑOR

Para que seamos siempre agradecidos por este misterio de amor y
reconciliación; y que nuestro agradecimiento se manifieste en la alegría y el
amor a Dios y a los demás.

ESCÚCHANOS SEÑOR

(Se pueden agregar intenciones libres)

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Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

MONITOR: Al unísono con los ángeles y pastores repitamos:

Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a los hombres
que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria
te alabamos, te bendecimos,
te adoramos, te glorificamos,
te damos gracias,
Señor Dios, Rey Celestial,
Dios Padre todopoderoso.
Señor, Hijo único Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios
Hijo del Padre;
Tú que quitas el pecado del mundo.
atiende nuestra súplica;
Tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros;
porque sólo tú eres santo,
Sólo tú Señor,
sólo tú Altísimo, Jesucristo,
con el Espíritu Santo
en la gloria de Dios Padre. Amén.

(Se puede entonar un canto de Navidad antes de finalizar la liturgia: Ver
cancionero Pág. 35)

Monitor: Hermanos, ¡Navidad es Jesús!, Que la luz de Cristo brille siempre en
nuestras vidas. ¡Feliz Navidad!

35

Navidad es Jesús

Tiempo de Navidad

CANCIONERO

CANTOS DE ADVIENTO

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