Está en la página 1de 23

Trabajan todo el da.

Dan permiso a hacer lo


que quiera.
No hay inters por el hijo
Priorizan en reas de su
propia vida.
No le dedican tiempo al
menor.
No tienen tiempo para
ellos.
Permiten comportamientos
negativos.
Evitan confrontaciones.
Dan gusto a los berrinches.
Ceden ante los hijos.
No exigen cumplir reglas.
No imponen castigos
inmediatos.

Dan ordenes y esperan ser obedecidas.
Padres dominantes.
Se hace as porque yo lo digo y punto.
Ambiente exigente y estricto.
No toman en cuenta la decisin del hijo.
Imponen reglas y stas son rigurosas.
Ensean disciplina pero no el porqu de su
decisin.
Valoran la independencia de los hijos.
Dan confianza de poder expresarse.
Comunicacin como valor primordial.
Se le ensean reglas que lo ayudarn a integrarse
a la sociedad.
Comprensivos, afectuosos y fomentan la
comunicacin.
Les ponen lmites y hacen respetar las normas.
La relacin entre padres e hijos se caracteriza por
el dilogo.
Tomarse tiempo para conversar con los hijos,
ellos siempre tienen algo que contarnos y
nosotros siempre debemos tener tiempo para
escucharlos.
El respeto comienza en la pareja y es muy
importante ya que nuestros hijos imitan las
conductas que vean en casa.
Dedicarle tiempo a la familia para conversar,
salir a pasear o hacer alguna actividad
recreativa en familia para fortalecer lazos
familiares.
Generar confianza en l con frases
motivadoras como:
Tu puedes
Adelante, sigue as!
Vamos!
No te rindas
Lo ests haciendo bien
Fomentar la expresividad
con estas frases:
Te quiero mucho
Eres el mejor hijo
Estoy orgullosa de ti
No hay nadie como tu


Ya que los nios aprenden imitando y son los
padres sus principales referentes.
No compararlo ni con el
hermano ni con otro nio,
esto le genera al menor
rivalidad con el hermano,
celos, baja autoestima,
agresividad o vergenza.
No hacer que le haga caso
por miedo
No emplee la violencia fsica
ni psicolgica.
Aplique la sancin cuando se deba
(inmediatamente), y elogie cuando se lo
merezca.
Controle sus emociones, no podemos ensear
si estamos alterados, no debemos
descobrrnosla con los hijos, ellos no tienen la
culpa de la mala racha.












Psicologa
Interna: Mara Coronel Uriol - 2014