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Boletin 12 de ARBA
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Boletín 12

Í n d i c e
Desatinos
Simón Cortés ............................................................................2 La historia de ARBA Simón Cortés ............................................................................3 Noticias Verdes ........................................................................5 Noticias de andar por casa ....................................................7 Encuentro de recuperadores Simón Cortés ............................................................................8 Calendario de actividades de ARBA ....................................10 Notas sobre la distribución del tejo (Taxus baccata L.) en la provincia de Castellón Juan Manuel Aparicio Rojo ..................................................11 Haberlas, haylas Ángeles González Cruz ..........................................................22 Aspectos biológicos de la unión hongo-planta (micorrizas) Fernando Vasco Encuentra ....................................................27 Bellotas, bellotas y más bellotas Antonio Fernández Morcuende ................................................32 El aprovechamiento de algunas acebedas. Una propuesta de debate Miguel Ángel Soto ................................................................37 Flora y Vegetación del Arroyo Humanejos Grupo Espliego de ARBA ........................................................41 Arboles Bíblicos de Nuestro Entorno Günter Kunkel ........................................................................49 Proyecto Olmo José Raúl Garrido ..................................................................52 La Vegetación Potencial del Macizo Terciario de La Alcantueña y sus Posibilidades de Restauración Grupo Espliego de ARBA ........................................................59 Noticias de los montes de León Paco Revilla ..........................................................................66
Fusilado por interesante

Boletín de ARBA

Número 12, Febrero 2003. Imprime: Gráficas Gil Sanz ISSN 11338-0934 Depósito legal: M-29302-1997 Coordinación, maquetación y diseños: Carlos Fierro.

El bosque animado: Un cuadro de la vegetación española actual en cuatro trazos .....................................67 Actividades del Grupo Espliego de ARBA, en la Zona Sur de Madrid..................................................73 Vegetación invasora (Flora alóctona capítulo nº2) Carlos Fierro ..........................................................................76 Ericáceas Lola López y Carlos Fierro ......................................................82 La Regla de Christen José Raúl Garrido ..................................................................95 Árboles Monumentales de Teruel José Raúl Garrido ..................................................................97 Buceando en textos antiguos Antonio Fernández Morcuende................................................99 1

Boletín 12

Desatinos
A veces ya no se sabe muy bien como calificar los desatinos que comete la administración. Hará unos dos años que la Comunidad de Madrid viene realizando una serie de trabajos de limpieza y “mejoras” en los cauces de los ríos Jarama y Manzanares, consistente en la regulación de algunos tramos con la construcción de escolleras y la restauración vegetal de la ribera. Por las quejas que han llegado a Jarama Vivo y por lo que hemos podido ver nosotros, estamos descubriendo en que consiste la “restauración vegetal” de los márgenes. ¡Y en eso se gastan el dinero de los contribuyentes! ¡Increíble!. No han plantado ni un solo árbol autóctono; fresno americano, pino carrasco (pegados al río), cipreses, almendros, chopos variedad -vaya usted a saber-... Para esto, es mejor dejar que la propia naturaleza haga el trabajo, y si tienen ganas de tirar el dinero que se lo den a los grupos conservacionistas, seguro que ellos si saben donde emplearlo. Desde aquí les aconsejamos que mejor no toquen nada, que lo dejen como está, al menos no se producirá ese desbarajuste botánico que están ocasionando, que las plantas saben salir solas y ocupar su espacio, porque lo que han hecho y seguramente seguirán haciendo es de juzgado de guardia. Ante tales desaciertos, ARBA, a propuesta de Jarama Vivo va ha realizar un seguimiento de esas “repoblaciones”, comprobar que es todo lo que se ha plantado y ver que es lo que se puede hacer para corregir esas barbaridades. Para comenzar, lo primero que le proponemos a la administración, es que se cree un órgano público integrado por botánicos, técnicos de organizaciones conservacionistas, ingenieros forestales... para que supervisen y lleven un seguimiento de los trabajos de reforestación.

Simón Cortés 2

Boletín 12

La historia de ARBA
ARBA nació por un “cúmulo de casualidades y coincidencias, sin empeño en existir” (Emilio Blanco).
Para escribir la historia y evolución de la asociación seguramente habría que estar fuera de esta y revisar de manera objetiva toda la documentación que durante todos estos años se ha ido generando. Hasta que eso ocurra, recurriremos a lo poco que sobre ella se ha escrito, a lo que podamos entresacar de los boletines y hojas informativas y a los recuerdos de los viejos socios. Uno de los primeros escritos que hay sobre la historia de ARBA lo realizó Emilio Blanco (socio fundador), ante el interés que mostraban muchas personas por conocer el origen de la asociación, se publicó en el boletín nº 17 de la primera época, impreso en Julio de 1992, lo que lo hace una referencia obligada por su interés. ARBA se crea en el año 1986, aunque se venía fraguando desde 1984. Un año antes, la revista Quercus, que con su apoyo encabeza en esos momentos la lucha de los movimientos ecologistas, publica un articulo de Emilio blanco, Helios Sainz y Carlos Cano en el que se denuncia la tala de sabinares y se propone su protección, dando pie a la creación del grupo SABINA, especializado en los bosques autóctonos. Ante la falta de un grupo en el estado español, que se dedicara en exclusiva a la defensa de la vegetación, ya que los existentes luchaban más por los macrovertebrados, Benigno Varillas promotor de la revista Quercus lanza la idea de crearlo. Siguiendo esa idea y por iniciativa de Miguel Escontrela, miembro del grupo “Bellota” de Jaraiz de la Vera (Cáceres), se convoca una reunión en el Albergue Juvenil “Richard Schirrmann” de la Casa de Campo, a la que acuden, además de Escotrela, Luciano Badajos y Federico en representación de AEDENAT, Julio Vergara (socio de ARBA y fundador del vivero de FAPAS en Villamalea, Albacete), por “Naturalistas de Campo” , Emilio Blanco por SABINA y un miembro del grupo almeriense de MILVUS. El Nombre de ARBA se coge de un grupo de Gerona que práctica3

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mente ya no existía y que gustosamente lo ceden. El nombre coincidía perfectamente con los objetivos que se planteaba la nueva formación y además tenía un cierto sonido a árbol, por lo que se consideró que era perfecto. El emblema fue diseñado por Vidal, uno de los organizadores de la primera repoblación que realizó la asociación. Esta se lleva a cabo en un rebollar quemado de Riaza (Segovia), que previamente había sido abancado para plantar pinos. Las primeras hojas informativas (embrión de lo que luego sería el boletín), que se sacaron, las realizó Julio Vergara, estas consistían en un doble folio doblado siete veces. La cuota en un principio era de 500 pts al año para socios, 200 pts para los jóvenes y parados y de 2500 ó 5000 pts para los socios frondosos y grupos. En 1990 se incrementa un poco, 500pts para jóvenes y parados, 1000 pts para socios y 5000 pts para frondosos y grupos, manteniéndose hasta el 1993 que desaparece la cuota de jóvenes y parados, pero no se le sube al resto. Otra subida de 500 pts tiene lugar en el año 1995, y la última, también de 500pts, en 1999, lo que nos pone en cabeza de ser una de las organizaciones más humildes de las existentes en el espectro ecológico. Poco a poco se empiezan a descolgar los grupos, quedando sólo el de Madrid. Este se reúne en la calle Salustiano Olozaga, que después de los Primeros Encuentros que se realizan con COMADEN, se cambia de sede al local de estos en la calle Colón. Durante un tiempo ARBA se encuentra partida en dos, los que asisten a las reuniones de Colón y los que trabajan en el vivero, que se instala en el Albergue Juvenil de la Casa de Campo, existiendo cierta 4 descoordinación entre unos y otros. En una asamblea general realizada en 1992 se decide trasladar la sede a la Casa del Cedro, del Albergue, donde aún sigue. El traslado se realiza en octubre y se acuerda que las reuniones sean los miércoles a las 20,30 h, después del trabajo habitual del vivero. Una vez concentradas las fuerzas, el trabajo es más ágil, se crean nuevas comisiones y hay un repunte de la asociación. Se puede decir que comienza un nuevo periodo, que con sus aciertos y errores durará hasta el año 2001 en el que con la formación de otras ARBAs esta se diluye para formar parte de un conglomerado mucho más amplio y enriquecedor (el tiempo nos lo dirá). Durante este segundo periodo de la asociación, ésta se constituye a nivel nacional, nos damos de alta como asociación juvenil, lo que nos faculta para realizar trabajos con jóvenes de 16 a 30 años, participamos año tras año desde 1996 en Biocultura, se realizan más de 200 r e p o b l a c i o n e s , s e i n c r e m e n ta e l número de socios.... Es durante esta época cuando se funda ARBA- Tres Cantos (primavera de 1997), como grupo local asociado, con sus propios estatutos, autonomía fiscal y económica plena y sus propios socios. Manteniendo la línea y objetivos de ARBA. A ella le han seguido otras asociaciones, y son precisamente a estas a las que les corresponde escribir la historia, su historia.

Simón Cortés

N o t i c i a s v e r d e s
Los días del 18-26 de Niviembre se ha celebrado la 8º conferencia de las partes contratantes del Convenio Ramsar. El convenio nace para salvaguardar los humedales de la tierra. Son un total de 133 países, entre los que está España, que aporta un total de 45 humdales. España cuenta con 7 incorparaciones nuevas: SEO • Marismas de Txingudi (Guipúzcua) • Laguna de la Nava (Palencia)(1) Doñana • Las colas del embalse Uribarri El 9 de septiembre un incen• Saladar de Jandia (Fuerteventura) dio provocado destruye el centro • Bahía de Cadíz de la SEO en la aldea del Rocio. • Las lagunas de Salburúa • Lago Caicedo Los Microrreserva acondicionamientos de los Cerros Volcánicos de la carretera MAde La Miñosa para proteger el 80% de 223 han arrasado con la población mundial del geranio del algunas de las escasas poblaciones de Zannichellia Paular (Erodium paularense) La Consejería de Agricultura y Medio contorta. Planta en peliAmbiente de Castilla-La Mancha ha dado gro de extinción y de un paso definitivo para proteger una de las interés singular en plantas más amenazadas de la flora ibérica, España. gracias a la reciente creación de la Microrreserva de los Cerros Volcánicos de La Miñosa, en los términos municipales de La Miñosa y Miedes de Atienza, al norte de la provincia de Guadalajara. Su descubrimiento fue en unos afloramientos dolomíticos del valle madrileño del Lozoya, cerca del Monasterio del Paular, donde se pensaba que era un endemismo de dicho valle, sin embargo a partir de 1995 se han descubierto nuevos núcleos en el norte de Guadalajara.

Ramsar en Valencia

(1) La laguna de la Nava, llamada el Mar de Castilla, fue desecada en épocas de Franco. Recientemente se ha puesto en marcha un plan de restauración, que ha culminado con está declaración.

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Boletín 12
EE UU utilizó su sonar más potente en las maniobras navales en Canarias y produce el varamiento masivo de cetáceos Ante el aumento significativo varamientos de ¿Quién cetáceos, en los últimos años, se han propuesto diversas duda del calentamiento explicaciones, sin embargo la que más fuerza va cogiendo del planeta? es la perturbación, cuando no daños, que el instrumental naval Según María José producen sobre los sistemas auditivos de los cetáceos, que Costa, directora de recordemos usan el sonar como la linterna que les permite “ver” oceanografía de la y orientarse en los oscuros mares. Universidad de Lisboa hay Un buque de la Marina de EE, dotado con el más potente radar cambios en las especies antisubmarino, participó el 24 de septiembre en las maniobras de peces del estuario del cerca de la península de Jandia en el de Fuerteventura , Tajo por el calentamiento durante las cuales quedaron varados 15 cetáceos, mayoría global. Así, ciertas especies de ellos zifíos, de los cuales 12 mueren, aquí la relación de aguas templadas, como efecto causa está fuera de toda duda. Además, no sólo el raspallón senegalés, se hubo varamientos, pues dos informes de expertos, encuentran en el estuario encargados por el Gobierno Canario, apunta a un del Tajo. “shock hemorrágico” que causó las muertes de los cetáceos en el mismo interEl valo de tiempo. chancro del castaño La enfermedad del chancro del Voluntarios castaño, causada por el hongo ambientales trabajan Cryphonectria parasitica(Murrill) Barr., en La Alcarria para recuperar ataca seriamente los quejigares castañares del norte Desde el año 2000, en el que WWF/Adena empezade la Península do a trabajar en la restauración de los los degradados quejiIbérica. gares de La Alcarria (Guadalajara), que formarán parte de El chancro del castaño es la red europea Natura 2000., más de un centenar de volunoriginario de Oriente: China tarios han participado en esta campañas, abierta a la colaboy/o Japón. En Europa se ración de todos los interesados. La recogida de semilla y las detectó por primera vez C. plantaciones se desarrollan durante los fines de semana del parasitica en 1938 en Italia. otoño y invierno pero el resto del año la actividad continua en el vivero de planta autóctona de El Encín. En España, la presencia del chancro del casCuenta con el apoyo de la Unión Europea a través de un taño se hizo evidente proyecto de restauración de hábitats que cuenta con la ayuda hacia la 1950 en el País económica de los fondos Life de la Unión Europea (UE). El Vasco. Aunque en un prinproyecto, en el que también participa la Junta de Castilla-La cipio no presentaba una virMancha ulencia alta, como en Italia, Dirección de contacto: WWF/Adena • Gran Vía de San han aparecido focos de nivel de Francisco, 8 (D) • 28005 Madrid • Tel. 91 3540578-E-mail: infección muy alto, en Navarra, País forestal@wwf.es Vasco y Cataluña. Últimamente ha saltado la noticia en los medios de comunicación que investigadores han encontrado cepas muy virulentas en Cataluña. Recopilación y comentarios: Carlos Fierro 6

Boletín 12

de andar por casa
P r o y e c t o

N o t i c i a s

ARBA

o l m o

Del último boletín a este se ha ampliado el número de municipios recogidos, de 279 a 408, gracias al trabajo e información de muchos socios y amigos. La lista queda de la siguiente manera: Almería, sigue igual, 2. Granada, sigue igual, 2. Jaén, ( nuevo), 2. Huelva, sigue igual, 1. Huesca, sigue igual, 3. Teruel, sigue igual, 21. El Canal Satélite Zaragoza, pasa de 2 a 3. (Seasons) Oviedo, sigue igual, 1. nos graba un reportaje Santander, sigue igual, 12. sobre los olmos Albacete, sigue igual, 8. Ciudad Real, sigue igual, 1. Cuenca, pasa de 12 a 19. Guadalajara, pasa de 23 a 43. Toledo, pasa de 7 a 10. Ávila, pasa de 6 a 7. Burgos, pasa de 13 a 29. León, sigue igual, 27. Palencia, sigue igual, 1. Salamanca, pasa de 5 a 6. Segovia, pasa de 30 a 43. Soria, pasa de 10 a 31. Valladolid, pasa de 53 a 70. Zamora, sigue igual, 2. Gerona, sigue igual, 1. Lérida, sigue igual, 3. Cáceres, pasa de 1 a 16. La Coruña, sigue igual, 2. Lugo, sigue igual, 1. Madrid, pasa de 13 a 19. Murcia, (nuevo) 2. Pamplona, sigue igual, 2. Logroño, pasa de 5 a 6. Alicante, sigue igual, 4. Castellón de la Plana, pasa de 3 a 5. Valencia, pasa de 2 a 3. Como comprobaréis aún son pocos los pueblos que tenemos, pero poco a poco los iremos ampliando.

Foto: Carlos Fierro

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Encuentro de recuperadores
Simón Cortés Cuando surgió ARBA, esta se creó como una idea, como un proyecto, y sobre todo por una necesidad. No somos una ONG, ni un grupo ecologista al uso, ARBA es y a mi entender debe de seguir siendo un principio y una necesidad de lucha por la defensa de un primario bien: LA FLORA. Hemos de ser consciente que esta es primaria, ocupa el primer escalafón de toda cadena trófica, por lo tanto las ARBAs deben de ocupar ese escalafón, sin verdades absolutas, sin métodos certeros e infalibles. ¿Alguien de nosotros puede decir cuál de las formas de actuar es la real, la verdadera, la única?. Si representamos lo primigenio y esto no tiene una regla única, general ¿Porqué hemos de ponerlas nosotros?. ¿Acaso es mejor un método de germinación que otro?. Miremos la ecología de las plantas; una bellota puede germinar el primer año, sino esta muere; un fresno puede germinar al primer año, o al segundo. ¿Se lo mandamos nosotros cuándo debe o no germinar? -seríamos estúpidos si se lo impusiéramos-; ¿Es que acaso las condiciones ambientales influyen?, ¿Y qué decir de una retama?, todos conocemos que sus semillas pueden permanecer en tierra durante 20 años, y hasta que no encuentra condiciones idóneas no se desarrollarán. Entonces, ¿porqué nosotros que decimos defender las platas nos imponemos reglas, y ya no reglas, sino leyes, leyes universales?; ¿Acaso existen estas en la naturaleza?. ¡Pues si no existen, en nosotros tampoco deberían de existir!. 8 No deben las asociaciones en su conjunto establecer leyes, y menos si estas son restrictivas, aunque esto sea inherente en la raza humana (o sea en todos nosotros), porque esas nos caerán en la cabeza como una losa, obstaculizando el normal desarrollo de las asociaciones y su trabajo. ¿Quién de nosotros es más importante para decidir esas normas e imponérselas a los demás?. Cada uno da lo que quiere o puede dar, y no hay por que pedirle más. Acaso por nuestra mente se nos pasa que la encina es más importante que la más humilde de las gramíneas, creo que no, entonces ¿porqué pensamos que el socio que apenas hace nada es menos importante que el Yo de turno?. Si tiramos por ese camino seguro que algo dentro de nosotros no funciona, somos “humanos” es normal que algo dentro de nosotros no funcione. Al menos intentemos que funcione. Y puesto que somos conciente ya de que la naturaleza no es del todo perfecta, démonos a nosotros mismos la duda, a si que nadie, absolutamente nadie, en las asociaciones tiene el derecho de decidir por otros. ARBAo las ARBAs (a gusto), hemos establecido unas reglas que si las viésemos desde fuera, las veríamos absurdas, caducas, restrictivas, las ARBAs deben de ser mucho más abiertas, porque de esa manera las corrientes de aire fluirán por nuestra casa, trayendo y llevando nuevas experiencias, ideas y conocimientos. Todo lo expuesto pueden ser dudas razonables. ¿Y las irazonables? _ ¡Tu no vales porque no sabes!. - ¡Tu tampoco porqué eso no se hace así!, ¡Tu tampoco porqué ...! ¡¡ Al cuerno!!, el que no vale precisamente es el que cree que vale y sabe. -Si vamos por ese camino vamos mal, no mal, sino peor-. Eso ni puede ni debe de ser

Boletín 12
así. ARBA ocupa un espacio en el mundo conservacionista, que por el momento ninguna otra organización lo ha cubierto, si seguimos con vida es precisamente por eso, no porque la asociación o asociaciones se lo hayan ganado, ya que las gilipolleces en ocasiones son tan inherentes al resto de la sociedad, que se supone estamos tratando de transformar, que hay que tomar conciencia de esa forma de actuar tan insertada en nosotros que no nos conducirá a nada bueno, sino todo lo contrario, a nuestra propia destrucción como grupos. Batallar por migajas no merece la pena, tenemos un espacio que cubrir, pero lo que no tenemos claro es como hacerlo. Bien, empecemos a aclararlo. Ya en un boletín se publicó que ahora estamos recogiendo los frutos de los que hace dieciséis año se plantó, es penoso que un árbol joven se haya medio podrido cuando de forma natural este puede vivir cientos de ellos. ¿Qué se ha podrido en realidad, la idea o el ego de cada uno?. Esperemos que el ego de cada uno. Si se ha podrido el ego y no la idea es el momento de empezar a cumplir con nuestro cometido, bien sabido por todos, así que manos a la obra, cada uno desde su propio compromiso. Las ARBAs son una realidad, lo queramos o no, por lo tanto ese espacio que no ocupa nadie lo debemos de compartir entre todos, aún tenemos mucho que hacer, lo primero desechar ideas obsoletas. Lo autóctono ya esta rebasado, lo ha hecho suyo, aunque malamente los poderes públicos, el sistema, por lo tanto demos un paso más: “la regeneración natural”, el no tocar. Nuestro trabajo no debe ser el crear, sino el ayudar, el preservar, el integrar hombre y naturaleza, y en esta labor, ni tú, ni yo, somos importantes, ni tus ideas, ni las mías, sino la de todos, den lo que den, siempre que den algo en ese camino. En las asociaciones no se debe de mirar quien puso o pone más, eso dejémoslo para la canción de Víctor Manuel, lo que se debe de mirar es que hacemos cada uno de nosotros. Nos debe de importar un bledo esa ridícula controversia. Yo doy lo que quiero dar, y tú lo que te venga en gana, por eso no seré más o menos importante que tú, sino igual. Si bajo este criterio somos iguales, ¿porqué establecer diferencias? Nada de lo que se haga aquí o allí es más importante, es igual y repercutirá en todos, ya que todos actuamos bajo unos criterios y objetivos similares y algunos bajo un mismo nombre. Algunas propuestas generales. Las ARBAs son un conglomerado de asociaciones e individuos con autonomía propia, unidos por ideas comunes, coordinados, interactivos y solidarios entre sí, que cada una aporta al resto según su capacidad. Entre ellas no debe de existir mercantilismo de ningún tipo, y las ayudas por lo tanto han de ser altruistas, siendo conscientes de que lo que hacemos unos repercutirá y se beneficiará en el resto. Así propongo: 1º Todas las ARBAs y grupos hermanos son iguales entre sí, considerándose a todos los miembros o asociados parte de un mismo proyecto, desarrollen el trabajo en cuales quieras de las asociaciones o punto de la geografía peninsular. 2º Todas las asociaciones deberían de informar y estar informada de los trabajos y actividades que se desarrollen, pudiendo participar en dichas actividades sus miembros, para lo cual se ha creado una página web de todas las asociaciones. 3º Cada asociación tiene derecho a tener sus propios órganos de representación, sus asambleas, y a tomar sus propias decisiones, respetando la idea básica inicial con la que se crearon. 4º Para la creación de un nuevo ARBA no se tiene que pasar por el trance de pedir “permiso” a las demás, siempre que los objetivos sean compatibles con la idea general de las asociaciones restantes. 5º Todas las ARBAs y grupos hermanos tienen derecho de recibir y distribuir entre sus socios (según los casos) los medios de difusión de las asociaciones, como el boletín común que por el momento hay. El encuentro será los días 22 y 23 de febrero en Valsain 9

N u e v a s

a c t i v i d a d e s

Estimado arbero, junto con este calendario te mandamos un folleto que hemos sacado recientemente, donde se expone someramente que es lo que somos y hacemos. Si quieres algunos más, para repartir u otro menester, pídenoslo.

Comenzamos el 2003 con:
Repoblaciones

Día 25 de enero. — Repoblación con tejos en uno de los arroyos que bajan de la sierra madrileña. El objetivo de esta pequeña repoblación, es unir poblaciones de tejos dispersas. Hay que transportar los ejemplares (de tres savias y un buen tiesto) en mochilas y darse un pequeño paseo. Se plantarán a una altura de 1600 m. Día 2 de febrero(Día de los humedales).—Repoblación popular.Varios colectivos sociales y ecologistas (Escuela Taller de Navas del Rey y de San Martín de Valdeiglesias, ARBA, Asociación de Mujeres del Medio Rural) vamos a realizar este día una repoblación en una zona quemada durante el verano pasado en las inmediaciones del embalse de Picadas. Reforestaremos con plántulas de pino piñonero y encinas. También meteremos bellotas, con el objetivo de dejar un banco de semillas en la zona. Cita: 10,30 en la presa de Picadas.

Charlas:

Día 5 de febrero. - “El olmo y la plaza del pueblo”. Pase de filminas, con pequeños comentarios sobre la situación de los olmos y costumbres populares en torno a él. A cargo del equipo “proyecto olmo”. Desde esta página queríamos dar las gracias a todos/as aquellos/as que nos han facilitado datos para este proyecto y recordaros que seguimos enfrascados en él. También deciros que ya se han plantado tres olmos, dos en un albergue de Ávila y otro en la plaza del pueblo de Velamazán (Soria).

Salida:

Día 10 de mayo Visita a un vivero de autóctonas. Visitaremos el vivero de autóctonas “Alborada” de Fuentidueña de Tajo. Aprovechando la visita veremos a la vuelta algunos árboles notables que hay por la zona.

En preparación:

La Plataforma “Jarama Vivo” está preparando varias repoblaciones. Una organizada por “El Soto”, otra por Paco “Los Verdes” de Alcobendas y otra por Amigos de la Tierra. Por nuestra parte también se están preparando otras repoblaciones que por el momento no tienen fechas de ejecución.

Encuentro de arberos y txirpialeros
No queremos ser pesados, pero os recordamos que los días 22 y 23 de febrero tenemos previsto encontrarnos todos en Valsaín (Segovia). Intercambiaremos experiencias, haremos una excursión, etc. Para saber que actividades tienen las otras arbas mira la página web: www.arba-s.org Ponte en contacto con nosotros los miércoles por la tarde en el teléf: 914796593

Las guerras no son buenas ni para los hombres, ni para las plantas, ni para los animales. E l p e t r ó l e o d e r r a m a d o t a m p o c o
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Boletín 12

NOTAS SOBRE LA DISTRIBUCIÓN DEL TEJO (TAXUS BACCATA L.) EN LA PROVINCIA DE CASTELLÓN.
Juan Manuel Aparicio Rojo* * Asociación Protectora de la Naturaleza Levantina (A.P.NA.L.)-Ecologistas en Acción. Apartado 237, 12500 Vinaròs (Castellón). C.e.: enrilu@cepade.es

RESUMEN: se aportan datos complementarios sobre la distribución del tajo, teix o tejo (Taxus baccata L.) en la provincia de Castellón, no aparecidos en (CORTÉS, S. et. al., 2000), así como una serie de informaciones sobre toponimia que pueden contribuir a enriquecer dicha publicación. INTRODUCCIÓN Hace ya bastante tiempo que los compañeros de ARBA, requirieron nuestra colaboración voluntaria en una campaña promovida por ellos en defensa del tejo, en la que solicitaban diversa información sobre esta conífera y fruto de la cual surgió al final “El libro del tejo”. En aquella ocasión quizá no estuvimos a la altura debida, pero quien como ellos participan en los avatares de un pequeño, pero activo grupo ecologista, entenderán que pospusiéramos aquel envío hasta una ocasión en la que la faena no nos ahogase. Sirva pues este humilde artículo para resarcir aquella omisión, y para alentar una futura reedición del libro, ampliada con los múltiples datos que de seguro quedaron en el tintero por falta de tiempo, y por las aportaciones y hallazgos que en este tiempo se hayan realizado. La información se ha obtenido en su mayor parte a partir de estudios propios, del artículo de (APARICIO et. al., 2002), o bien de referencias bibliográficas diversas que iremos detallando en cada caso.
Foto: Carlos Fierro

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Boletín 12
RELACIÓN DE LOCALIDADES:

Taxus

baccata

L.:

CASTELLÓN: 30SXK8917, Sacañet, peñas del Diablo. (Propuesta como microrreserva de flora). 30SXK9021, Bejís, barranco del Resinero, los Tajos, 1020 m, J. M. Aparicio & M. Martínez, 30-III-2002. El Toro, barranco de los Tajos, 1090 m, J. M. Aparicio & M. Martínez, 30-III-2002. (APARICIO et al., 2002). 30SXK9123, El Toro, estrecho del Cascajar. (Microrreserva de flora). 30SYK0229, Pina de MontalgraoBenafer, Peña Roya-la Escalerica, 1000-1060 m, J. M. Aparicio, E. Luque & J. Bort , 13-III-2001. (APARICIO et al ., 2002). 30SYK0830, Caudiel, barranco de Gullirno. (Propuesta como microrreserva de flora). Villamalur, 820 m; 30SYK2028, 30SYK1928, Torralba del Pinar, 850 m; 30TYK1951, Villahermosa del Río, 1200 m. (ROSELLÓ, 1994). 30TYK1435, Cirat, roquedo de umbría, cerca del barranco de la Losa y font de la Carrasca, 715-750 m, J.M. Aparicio & E. Luque, 10-VIII-2002, “obs. pers.” Vistabella del 30TYK2362, Maestrazgo, Solana del mas de Gual, 1400 m, (GUAL, 2000). 30TYK2363, Vistabella del Maestrat, barranc del Azor o de l’Assor, 1160-1200 m, J. M. Aparicio, E. Luque & M. Martínez, 5-VIII-2000. (APARICIO, et al., 2002). Vistabella del 30TYK2557, Maestrazgo, barranc de la Teixera, 1300 m, (GUAL, 2000). 30TYK27, Villafranca, La Palomita, 1300 m; Villafranca, Penya Barreda, 1500 m. 30TYK28, Villafranca, el Pinar de Coder, 1200 m, Villafranca, barranco d’Horta, 1300 m. (FABREGAT, 1995). 12

Vistabella del 30TYK3466, Maestrat, la Picosa, pie de cantil, 870 m, J.M. Aparicio & J.M. Mercé, 4-IX-2002, “obs. pers .” 30TYK3075, Vilafranca (Villafranca del Cid), mas de Faio, barranc dels Frares, 1040-1060 m, J. M. Aparicio, E. Luque & al ., 23-VII-2000. (APARICIO et al ., 2002). 30TYK3780-3880, Vilafranca, barranc de Aznar, 1000-1100 m, J. M. Aparicio, E. Luque, A. Gimeno & J. M. Merc é, 12-VIII-2000. (APARICIO et al ., 2002). Culla, serra 30TYK4966, d’Espaneguera o serra d’Esparreguera, morral o racó del Teix-barranc Forcallets, 680-840 m, J. M. Aparicio & E. Luque , 14-X2001. (APARICIO et al., 2002). Culla, serra 30TYK4967, d’Espaneguera, 840 m, J. M. Aparicio , 23-V-2002, “obs. pers .” 30TYK4383, Ares del Maestre o del Maestrat, mola d’Ares, tejos recomidos, 1305 m, J. M. Aparicio, L. de la Fuente & C. Toranzo , 13-XII-2001. 30TYK4483, ibídem, margen de piedra de antiguos bancales, 1220 m, J. M. Aparicio , 14-XII-2001. (APARICIO et al ., 2002). 30TYK4583, Ares del Maestre, mas de la Masa, 1180 m, (GUAL, 2000). 30TYK4684, Ares del Maestre, mas de Roca, 1080 m, (GUAL, 2000). 30TYK4786, Ares del Maestre, barranc d’en Gerra (barranc d’en Xerra), 1010 m; ibídem, font del Teix, 1000 m, J. M. Aparicio & A. 18-IV-1999. Ibídem, Gimeno ; pedrizas, 1050 m, J. M. Aparicio, M. Martínez & A. Gimeno , 1-V-2000. Ibídem, barranc del toll de la Sarga, paredón, 1020 m , J. M. Aparicio , 6I-2002. (APARICIO et al ., 2002).

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30TYK4880, Ares del Maestre, afluente del barranc d’Empriu, cerca del Morral (en el tossal de la Marina), 1070 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 16-II2002. (APARICIO et al ., 2002). 30TYK4980, Ares del Maestre, mas de la Belladona, 900 m, (GUAL, 2000). 30TYK5081, Morella, masía Torre Picó, 1000 m, (GUAL, 2000). 30TYK5184-5284, Catí, tossal de la Nevera, lapiaz profundo, 1230 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 8-III-2001. 30TYK5183, Morella, tossal de la Nevera, cueva, 1230 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 16-V-2001. 30TYK5184, Morella, tossal de la Nevera, pou del Suro, ejemplar muy ramoneado, 1230 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 16-V-2001. 30TYK5285, Morella, serra de la Nevera, 1100 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 28II-2002. (APARICIO et al., 2002). 30TYK5286, Morella, serra de la Nevera, 1150 m., J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 20-V-2002, “obs. pers.” 30TYK5387, Morella, serra de la Nevera, 1110 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 7III-2002. (APARICIO et al., 2002). 30TYK5386-5387-5487, Catí, montes de l’Avellà, 975-1000 m, J. M. Aparicio 7-III-2002. & J. M. Merc é, 31TBE4587, Catí, l’Avellà, 980 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 28-II-2002. (APARICIO et al ., 2002). 30TYK5097, Morella, mas de la Torreta, 940 m, J. M. Aparicio, E. Luque & I. Martín , 24-III-2002. (APARICIO et al ., 2002). 30TYK5394, Morella, barranc del Coll o de la Bota, 850-1000 m, J. M. Aparicio & J. M. Merc é, 22-VI-2000. (APARICIO et al ., 2002). 30TYK5364, Serra d’en Galceran*, barranc de la Roca Roja, 780-870 m, J. M. Aparicio, 13-I-2002. (APARICIO et al., 2002). 30TYK5465, Serra d’en Galceran, barranc de l’Agrébol, 950-980 m, J. M. Aparicio , 20-I-2002. (APARICIO et al ., 2002). 30TYL5101, Morella, pista del mas de Roca a la font Donzella, 960 m, J. M. Aparicio, E. Luque & I. Martín, 24-III2002. (APARICIO et al., 2002). 31TBE4566, Serra d’En Galceran, barranc del Roureambgel (Rourambgel), 930 m, J. M. Aparicio, H. Guardiola & J. M. Merc é, 22-XI-2001. Ibídem, 780-930 m, J. M. Aparicio , 7-XII2001. (APARICIO et al ., 2002). 31TBE4565, Serra d’En Galceran, barranco de umbría, 950-990 m., J. M. Aparicio, 4-VI-2002, “obs. pers.” 31TBE4688, Catí, de l’Avellà a la Boixera, 920-980 m., J. M. Aparicio & J. M. Merc é, 1-V-2002. (APARICIO et al ., 2002). 31TBE4697, Vallibona, Tossal Gros, umbría de la font de les Roques, 1180 m, J. M. Aparicio & J. M. Merc é, 11-V2001; ibídem, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 31-V-2001. 31TBE4697, Morella, Tossal Gros, 11201160 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 28VI-2001. (APARICIO et al., 2002). 31TBE4996, Vallibona, carretera CV-111, hacia N-232, paredones próximos al vial, 1050 m, J.M. Aparicio, 7-IX-2002. 31TBE4896-4897, Vallibona, carretera CV-111, hacia N-232, paredones cercanos a fuente y balsa de ganado, 1060 m, J. M. Aparicio & J. M. Merc é, 24-X-2002, “obs. pers .” 31TBE5096, Vallibona, barranc de la Llosa, 950-1000 m, J. M. Aparicio, J. M. Mercé & M. Martínez, 9-IX-2000. (APARICIO et al., 2002). 31TBE5597, Vallibona, font de la Serra, 1080 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 4XI-2001. (APARICIO et al., 2002). 13

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31TBE5598, Vallibona, font del Quinto, 630-650 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 22-VI-2001. (APARICIO et al., 2002). 31TBE5697, Vallibona, el Teixet, umbría, 960-990 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 1-VI-2002, “obs. pers.” 31TBE5796-5896, Vallibona, barranc dels Ferrers o de les Ferreres, 640-710 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 12-III2002. (APARICIO et al., 2002). 31TBE59, Xert, cresta del Turmell, 1150 m; Mola Massets, 750 m, (VILLAESCUSA, 2000). 31TBE5593, Xert, barranc de Maso (afluente del bc. de la Barcella), J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 725 m; 31TBE5394, ibídem, 920 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 11-III-2002. Ibídem, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 27III-2002. (APARICIO et al., 2002). 31TBE5593, Xert, paredones y cortados de la mola del mas del Rei, 845 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 11-VII-2002. 31TBE5594, Xert, pista hacia el Turmell, paredones, 800-850 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 14-V-2002. 31TBE5692, Xert, mola del Grau, 805 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 11VII-2002, “obs. pers.” 31TBE69, Rossell, Bel, la Penya, 1000 m, (VILLAESCUSA, 2000). 31TBF4701, Vallibona, roquedo y pie de cantil calizo cercano al barranc de la font d’en Teix, 900 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 24-X-2002, “obs. pers.” 31TBF5207, Pobla de Benifassà, Coratxà, mas de Vilalta, cercanías de pista forestal, 1200 m, J. M. Aparicio, J. M. Mercé, R. Biosca, A. Gimeno & M. Martínez, 11-VII-1999. (APARICIO et al., 2002). 31TBF5700, Vallibona, barranc de la Borja, 800-850 m., J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 13-IV-2002. 31TBF5701-5801, Vallibona, barranc de la Borja, 800-850 m., J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 20-IV-2002. (APARICIO et al., 2002). 14 31TBF5503-5603, Pobla de Benifassà, barranc de les Codines o arroyo de Bel, 980-880 m., J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 9-IV-2002. (APARICIO et al., 2002). 31TBF5803-5903, Pobla de Benifassà, canchal cerca del “PR” Bel-La Pobla, 900 m., J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 30-IV2002. (APARICIO et al., 2002). 31TBF5910, Pobla de Benifassà, Fredes, barranc de Trencaladres, 1070 m; J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 20-VII-2001; 31TBF6010, Pobla de Benifassà, Fredes, alrededores del mas de Trencaladres, 1130 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 20VII-2001; ibídem, barranc de Trencaladres, 1080 m, J. M. Aparicio, M. Martínez & J. M. Mercé, 16-IX-2001. (APARICIO et al., 2002). 31TBF60, Rossell, Bel, font del Teix, 900 m, (VILLAESCUSA, 2000). 31TBF6000, Rossell, Bel, cabecera del barranc de Narqués, 960 m, J. M. Aparicio, 13-VI-2002. 31TBF6000, Rossell, Bel, paredones en el inicio del barranc del mas del Coll, 940 m, J. M. Aparicio, 18-VI-2002. 31TBF6101, Rossell, Bel, salto en el barranc de Narqués, 865 m; ibídem, 780 m, J. M. Aparicio, 18-VI-2002, “obs. pers.” 31TBF6001, Rossell, Bel, peñascos, 950 m., J. M. Aparicio, 13-VI-2002, “obs. pers .” 31TBF6004, Pobla de Benifassà, serra de la Creu, barranc de les Canals, canchales, 880 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 18IV-2002. 31TBF6104, Pobla de Benifassà, serra de la Creu, canchales de umbría, 900 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 18-IV-2002. (APARICIO et al., 2002). 31TBF6304, Pobla de Benifassà, serra de la Creu, mola dels Teixets, 920 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 21-XI-2001. (APARICIO et al., 2002).

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31TBF6405, Pobla de Benifassà, serra de la Creu o de l’Esquetxe, barranco de umbría, 550-700 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 14-IV-2002. (APARICIO et al., 2002). 31TBF6503, Rossell, barranc de l’Ullastre o del Trinxant, 650-800 m, J. M. Aparicio, E. Luque, J. M. Mercé & R. Biosca, 30-I-2000; ibídem , J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 7-XI-2000. Ibídem, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 20-II-2002. (APARICIO et al ., 2002). 31TBF6609, Pobla de Benifassà, barranc de la Fou, borde de pista, 540 m, J.M. Aparicio, 6-IX-2002, “obs. pers.” 31TBF6110, Pobla de Benifassà, Fredes, racó de l’Avellanar , 1050-1100 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 8-VI2001. 31TBF6210, Pobla de Benifassà, racó de l’Avellanar, 1000-1100 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 12-VI-2001. (APARICIO et al ., 2002). 31TBF6110, Pobla de Benifassà, Fredes, cerca del pueblo, en el comienzo del barranc del Salt, 1050 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 26-V-2002, “obs. pers .” 31TBF6110, Pobla de Benifassà, Fredes, senda del barranc del Salt y alrededores, 950 m; sobre l’Ullal, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 26-V-2002, “obs. pers.” 31TBF6112, Pobla de Benifassà, Fredes, Pinar Pla, cerca de pista, 1180 m ., J. M. Mercé, 9-III-2002. (APARICIO et al ., 2002). 31TBF6211, Pobla de Benifassà, Fredes, canal de la Lluïssa 1050-1100 m, J. M. Aparicio & J. M. Merc é, 13VII-2001. (APARICIO et al ., 2002). 31TBF6211, Pobla de Benifassà, Fredes, Roca Blanca, 1130 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 15-V-2002. Pobla de Benifassà, Fredes, cerca de la senda del GR-7, 1170 m, J. M. Aparicio & J. M. Mercé, 21-V-2002, “obs. pers.” 31TBF6311-6411-6412, Pobla de Benifassà, Fredes, cabeceras del barranc d’Embaila y afluentes, 1100-1170 m, J.M. Aparicio & J.M. Mercé, 28-IX2002, “obs. pers.”. * Municipio con una toponímia confusa; se ha nombrado como Serra d’En Galcerán, Serra d’En Galceràn, Serra d’en Galceran, Serra d’En Galzeran, Serra d’en Garzeran, Sierra de Engarcerán, Sierra Engarcerán, Serra Engarcerán.... A veces se llama con estos dos últimos topónimos al pueblo que da nombre al municipio, mientras que para denominar a la sierra donde se sitúa esta localidad se utiliza uno de los seis primeros. NUEVOS TOPÓNIMOS ENCONTRADOS (salvo indicación está comprobada la existencia de tejos). Morral del Teix o racó del Teix: serra d’Espaneguera, municipio de Culla (comarca del Alt Maestrat). (APARICIO et. al., 2002). La mola dels Teixets: serra de la Creu, municipio de Pobla de Benifassà (comarca del Baix Maestrat). (APARICIO et. al., 2002). Barranc de Cingles Teixos: Pallerols, municipio de Pobla de Benifassà (comarca del Baix Maestrat). No hemos comprobado la posible existencia de tejos. El Teixet: serra del Turmell, municipio de Vallibona (comarca de els Ports), en el límite con el de Xert. Hemos visto tejos por la zona que pensamos se sitúa el topónimo, concretamente en la umbría de la sierra, mirando hacia el mas del Bosc. Según COLOMA (1992-1994) Teixet es el topónimo correcto frente a Teiset; en el Mapa Topográfico Nacional, escala 1: 25.000 Vallibona 545-II, aparece con la segunda forma, y en cuadrícula diferente a donde lo sitúa Coloma. 15

Boletín 12 Bancal del Teixal: serra del Turmell, municipio de Xert (comarca del Baix Maestrat). Según COLOMA (1992-1994), el topónimo es un derivado de teix, árbol escaso, pero abundante en otros tiempos en nuestras tierras. Aparece en el Llibre dels Establiments de la Vila de Xert, año 1689, como bosch (bosc = bosque) del Teyxar. No hemos encontrado tejos; la zona sufrió un gran incendio en el 2001. La Teixera: massís (macizo) de Penyagolosa, municipio de Vistabella del Maestrat (comarca del Alcalatén). En CORTÉS et al. (2000) aparece el topónimo de barranco de la Teixera; en el mapa del Servicio Geográfico del Ejército escala 1:50.000, Villahermosa del Río (592), figura como Rambla de la Teixeira (creemos incorrecto este último topónimo que parece usarse en Galicia, aún cuando en CORTÉS et al. (2000:35-36) ambos fitotopónimos se mencionan indistintamente para las dos regiones). En este mismo mapa existe una partida denominada La Teixera, que seguramente da nombre al barranc de la Teixera. En el Mapa Topográfico Nacional, escala 1: 25.000 Villahermosa del Río 592-III, aparece como Rambla de la Teixeta. Conocemos también el topónimo de cova de la Teixera o Cova Teixera, en la misma zona. Font del Teix: Fredes -Tinença de Benifassà-, municipio de Pobla de Benifassà, (comarca del Baix Maestrat). Con este nombre existe una fuente, cerca del pueblo de Fredes. En (CORTÉS, S. et. al., 2000:44), aparece este topónimo sin concretar localidad precisa. No hemos encontrado tejos, aunque existe un ejemplar a menos de 200 metros. Font del Teix: cerca del pueblo de Bel, en el municipio de Rossell, (comarca del Baix Maestrat), VILLAESCUSA (2000). Nosotros no hemos visto ningún teix
16 en esta fuente, aunque si relativamente cerca y próximos a otro pozofuente. Puede ser que la cita de Villaescusa sitúe de manera genérica en la font del Teix, los ejemplares vistos por sus alrededores, a falta de otro topónimo más concreto. Font del Teix : barranc d’en Gerra, municipio de Ares del Maestre (comarca del Alt Maestrat). (APARICIO et. al ., 2002). Font del Teix: serra del Turmell, municipio de Xert (comarca del Baix Maestrat). Es un topónimo que aparece en el Llibre de Privilegis de la Vila de Sant Mateu, fechado en el año 1342 (COLOMA, 19921994). No hemos sabido situarlo. Font de Teix o *font d’en Teix : fuente situada en el término municipal de Morella o limítrofe entre este municipio y el de Vallibona (comarca de els Ports). Es la fuente que da nombre al barranc de la font d’en Teix (ver comentarios más abajo). MUÑOZ (1989:128), por las referencias que da en su libro, la sitúa en la cuadrícula 31TBF4802 del mapa del Servicio Geográfico del Ejército, Morella 30-21 (545), escala 1:50.000. Por nuestra parte, conocemos un manantial llamado font d’en Teix al lado del barranco mencionado y de la pista que lo bordea, en la cuadrícula 31TBF4801 del mismo mapa. No hemos visto tejos. Barranc de la font de Teix o *barranc de la font d’en Teix: barranco situado entre los municipios de Vallibona y Morella (comarca de els Ports). Parece ser que el topónimo hace referencia más a un nombre, apodo o apellido que a un árbol; su traducción literal sería algo así como “barranco de la fuente de Teix o de Tejo”en el primer topónimo y “barranco de la fuente del señor Teix, o de don Tejo” en el segundo, siendo mucho

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más rara su traducción en este último caso como “barranco del Tejo o barranco del Teix”. Según (MUÑOZ, 1989), el topónimo es Font del Teix, (la sitúa en el término de Morella) existiendo además un Mas del Teix próximo. En (FUSTER, 1995:288) también consta como barranc de la Font del Teix; según esta autora el topónimo de valle de Teixo que aparece en un documento del año 1233, puede hacer referencia a este barranco. ALCOVER & MOLL (1980ss.) hablan de una fuente del término de Morella, llamada Font del Teix. Estos mismos autores comentan que Teix es un linaje existente en Mataró, es decir que existe como apellido. En el mapa del Servicio Geográfico del Ejército (SGE), escala 1:50.000 Morella 30-21 (540), aparece como Barranco de la Font de Teix. En el Mapa Topográfico Nacional, escala 1: 25.000 Vallibona 545-II, figura como Barranc de la Font de Teis, cambiando la x por una s, creemos que erróneamente. Por último (PASTOR & QUEROL, 2001:242) lo nombran como barranc de la Font d’en Teix. *En nuestros trabajos de campo hemos recogido el topónimo de font d’en Teix, que creemos es el correcto, así como barranc de la font d’en Teix y mas de la font d’en Teix, edificación hoy en día propiedad de la Generalitat Valenciana. Racó el Teix: municipio de Benafigos (comarca del Alcalatén). No hemos comprobado la posible existencia de tejos, ni la situación exacta del topónimo. Sólo contamos con el comentario de un pastor de Culla y con la información de COROMINES (1989ss). Racó del Teix: municipio de Vistabella del Maestrat (comarca del Alcalatén). No hemos comprobado la posible existencia de tejos. Algunas personas entrevistadas comentan que pertenece al término de Benafigos, lo cual se contradice con la delimitación municipal de los mapas consultados. Serra de Teixo y mas de Teixo: municipio de Culla (comarca del Alt Maestrat). En todos los mapas consultados aparece creemos que erróneamente- como Serra Teixó (en el mapa 1:50.000 del SGE Cuevas de Vinromá (593), pone Taixó) y Mas de Teixó, lo que significaría masía y sierra de Tejón. Según COROMINES (1989ss) es el Mas y Serra del Teixo, con -o final mozárabe y significado de tejo (árbol). No hemos comprobado la posible existencia de tejos. El Tajar: serra de Espadán, municipio de Torralba del Pinar (comarca del Alto Mijares). ROSELLÓ (1994). Creemos que el nombre de Tajar puede venir de lugar de tajos, ya que esta zona es castellano parlante, con influencias aragonesas. Barranco del Tajo: municipio de Villamalur (comarca del Alto Mijares). No hemos encontrado ningún tajo, si bien no se ha mirado el barranco en su totalidad. Esta zona de la sierra de Espadán ha sido duramente castigada por varios incendios que afectaron a otras poblaciones de tajos cercanas. Barranco los Tajos: municipio de Torrechiva (comarca del Alto Mijares), NEBOT (1991). No hemos comprobado la posible existencia de tajos. En el Mapa Topográfico Nacional, escala 1: 25.000 Cirat 615-III aparece el topónimo Los Tajos (aunque situado en el término de Toga) que pensamos puede dar el nombre al barranco los Tajos. Fuente de los Tajos: municipio de el Toro (comarca del Alto Palancia). No la hemos encontrado, aunque parece estar en el barranco de los Tajos. Barranco de los Tajos: municipio de el Toro (comarca del Alto Palancia). (APARICIO et. al., 2002). 17

Boletín 12 Los Tajos: partida perteneciente al Otras localidades limítrofes con topónimunicipio de ¿Bejís?, lindando con el mos que pueden hacer referencia al tejo: municipio de el Toro (comarca del Alto PROVINCIA DE VALENCIA: Palancia). (APARICIO et. al., 2002). Cueva de los Tajos : municipio de Según (NEBOT, 1991:180), todos Andilla, comarca de los Serranos. los topónimos con el nombre tajo MOYA & ALVIR (1995). son relativos a cortes del terreno; sin embargo en las págs. 206 y Tijuela y collado de Tijuela: 339, reconoce que Tajar viene de municipio de Andilla, comarca de lugar de tejos y que como apelatilos Serranos. MOYA & ALVIR vo se utiliza tajo , árbol conífero (1995). Topónimos muy dudosos, (del latín taxus ) comparándolo y pero que creemos necesitan un relacionándolo con el mozárabe estudio más profundo antes de taxs, thajs y tajs. Tal vez se desecharlos. debería decir que Tajar es lugar PROVINCIA DE TERUEL: de tajos ( Taxus baccata ) y no de tejos, ya que en estas zonas siemBarranco del Tajo: 30TYK1369 (mapa pre conocen a este árbol como del Servicio Geográfico del Ejército tajo , y así lo hemos comprobado al escala 1:50.000, Villafranca del Cid 569) hablar con pastores y lugareños. y cuadrículas adyacentes, municipio de En otro apartado del libro Mosqueruela y mayoritariamente de (pág.42), habla del tajo como una Puertomingalvo. En este barranco se voz de origen latino con rasgos encuentra también el mas el Tajo. Según mozárabes, cuyo significado es SOLSONA (2001) es el Mas del Tajo y de “tejo, árbol conífero”. Es posible los antiguos pobladores de la edificación que la palabra tajo pueda tener queda el apodo Tajeros. En el Mapa ambos significados en la zona, lo Topográfico Nacional, escala 1: 25.000 que justificaría el aparecer en Mosqueruela 569-III, aparte de varios apartados distintos del Barranco del Tajo y Masía del Tajo texto, pero, al menos eso creemos aparece también en sus proximidades una nosotros, nunca con carácter Fuente del Tajo y una partida El Tajo. exclusivista como expresión de La Cuesta del Tajo: 30TYK1869 formas del relieve. Además nos Mosqueruela. En el Mapa Topográfico inclinamos más por el significado Nacional, escala 1: 25.000 Mosqueruela fitotopónimo antes que por el 569-III, aparece este topónimo junto oronímico, para el cual se usan a un Camino de la Cuesta del Tajo. nombres como cingla, salto, etc. Barranco del Tajo: 30TYK3086 ( Mapa Con el lexema teix, podemos Topográfico Nacional, escala 1: 25.000 encontrar varios topónimos que nos Villafranca del Cid 569-II) y cuadrícupueden inducir a error: las adyacentes, municipio de la Teix ó: significa tejón, mamífero Iglesuela del Cid (en el mapa 1/50000 (ver comentarios en serra de Teixo del SGE Villafranca del Cid, aparece y mas de Teixo ). Teixidor : significomo Barranco del Fajo ). ca tejedor; teixit = tejido. Loma del Tajo: término municipal de Cedrillas (Mapa Topográfico Nacional,
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escala 1: 25.000 Alcalá de la Selva 568III), cerca del nacimiento del río Mijares. Barranco del Tajuelo: 30TYK1178 y cuadrículas adyacentes, entre Fortanete y Mosqueruela; (mapa del Servicio Geográfico del Ejército escala 1:50.000, Villafranca del Cid 569; Mapa Topográfico Nacional, escala 1: 25.000 Sierra del Rayo 569-I). Tributario del barranco de la Valluerta -tal vez Valltuerta, o Valtuerca, si es el mismo que aparece en CORTÉS et al. (2000:145); en este último cauce está comprobada la existencia de tajos, a 1620 m. de altura. En el nacimiento de este barranco se encuentra la Fuente del Tajuelo (Mapa Topográfico Nacional, escala 1: 25.000 Las Tres Cruces). Barranco de la Tijuela: 30TYK2179, Servicio Mosqueruela (mapa del Geográfico del Ejército escala 1:50.000, Mapa Villafranca del Cid 569, Topográfico Nacional, escala 1: 25.000 Sierra del Rayo 569-I). Este topónimo es bastante dudoso, pero no lo descartamos definitivamente sin haber realizado las oportunas comprobaciones. Barranco del Teix: 31TBF61, pto. de Valderrobres, LOSCOS & PARDO (1863:100), (S. López Udias, com. pers.). En esta zona se habla lo que coloquialmente se denomina “chapurriau”, una mezcla de vocablos y giros catalanes, aragoneses y castellanos. Font del Teix: término municipal de Valderrobres, cerca del mas de Morera. El Tajal: 30TYK06, Linares de Mora, 1850 m, RIVAS & BORJA (1961:52), (S. López Udias, com. pers.). Parece una variante de tajar, topónimo encontrado en la sierra de Espadán, Castellón, (ver comentarios más arriba). Según CORTÉS et al. (2000:34), en esta zona se denomina tajal al tejo, y en la pg. 145 nos dan el el topónimo de barranco del Tajal, en el término municipal de Nogueruela. Masía del Tajal: 30TYL1003, Villarluengo (mapa del Servicio

Geográfico del Ejército escala 1:50.000 Forcall 544).En el Mapa Topográfico Nacional, escala 1: 25.000 Tronchón 544I, aparece como Mas del Tajal, y en sus alrededores aparece el topónimo de Rebollar de la Torre Tajal. La Tajera: 30TYK07, Valdelinares, cercanías de la Tajera, FONT QUER (1949:31), (S. López Udias, com. pers.). Parece una variante del topónimo tajeda, CORTÉS et al. (2000:145), que no hemos encontrado en dicha publicación. Existe también un Barranco del Tajo (mapa Alcalá de la Selva 568, entre Valdelinares y Fortanete. SOLSONA (2001) también refleja ambos topónimos. Tajera: 30TYK1192, entre Cañada de Benatanduz y Fortanete, (mapa del Servicio Geográfico del Ejército escala 1:50.000 Forcall 544). En el mismo mapa y próximo a este topónimo se encuentra el Arroyo de la Tejeda : 30TYK1190, Fortanete, (es posible que exista un error toponímico y en realidad sea arroyo o barranco de la Tajera o Tajeda). En el Mapa Topográfico Nacional, escala 1: 25.000 Cantavieja 544 III, existen los siguientes topónimos: Cabezo de la Tajeda, Alto de la Tajeda y Arroyo de la Tejeda. PROVINCIA DE TARRAGONA: Los canals dels Teixos: término municipal de Arnes. Font del Teix: fuente perteneciente al término municipal de Paüls, en el barranc del Camp. Font del Teix: término municipal de la Sénia, en el barranc de la Fou. Font del Teix: término municipal de la Sénia, en el barranc de Millers. Font del Teixet: término municipal de la Sénia, cerca del Teixet. El Teixet: término municipal de Mas de Barberans?, punto limítrofe con el término municipal de la Sénia.

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EL
Voy a contar una leyenda que mucho os va a gustar, no creáis que la he leído ni la acabo de inventar: Era un hermoso valle lleno de árboles y flores; insectos, animalillos, mariposas de colores; lo s pajarillos cantores llenaban de alegres trinos todos los alrededores. Una pandilla de amigos con sus cestas de merienda iban allí a jugar muchos días en el año. Disfrutaban como “enanos” saltaban, cogían grillos lagartijas y tomillo; se refrescaban las manos en arroyos cantarines.

VALLE

PERDIDO
Lejos todos han huido menos yo que me quedé para poder avisaros. Estas temblando ranita dice Sabina al instante, ¿tienes sed, quieres comer? Ven, métete en mi cestita que yo bien te cuidaré. Se reúne la pandilla para buscar solución y se acuerdan de repente de su gran amigo el Sol; también llaman a la Luna, a sus amigos los buitres a las águilas reales, y a todos los animales que habitaban en el valle. Se ponen todos de acuerdo, cada uno su misión, y sin esperar a mas empiezan a trabajar. Con montones de semillas que los niños van sembrando vuelve la vida a aquél valle. Regresan los pajarillos, regresan las mariposas ¡todos los animalillos! la pradera ya está verde, tan verde como era antes. Los árboles van creciendo, pronto harán nido las aves. ¡E1 Sol brilla alegremente!.. Sabina suelta la rana que agradecida y contenta croando, salta que salta se va derecha a su charca. Los niños muy orgullosos por esta, su gran proeza, saben que nada hay tan bello como la NATURALEZA.

Una tarde cuando llegan se quedan muy asombrados, ¿Dónde esta nuestra pradera ? ¿Dónde nuestro hermoso valle?. Todo, todo está asolado, Aquí no ha quedado hierba, ni árboles, ni flores bellas; los pájaros han volado... y las lindas mariposas... Todo está triste y callado. De pronto oyen el croar de una pequeña ranita que escondida en una piedra llora y llora sin parar. Sabina y Marco, atrevidos le preguntan sin pensar: ¿Qué te ha pasado ranita? ¿Por qué así llorando estás ? “Maquinas y hombres llegaron sin conciencia y sin piedad, todo, todo lo arrasaron”. Nos han dejado sin casas, sin comida e ilusión y se ha marchado la vida de este hermoso rincón.

Año 1.989. Por Mª C. Pérez del Campo.

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HABERLAS, HAYLAS

Texto y fotografías: Ángeles González Cruz

La idea de recopilar los nombres populares de vegetales (también el de alguna seta, ya me conocéis...) relacionados con brujas y brujería, surgió en el curso de etnobotánica que impartió Emilio Blanco en Urueña (Valladolid) los días 15 y 16 de junio del 2002. Me la sugirió la cardencha, Dipsacus fullonum, que también se denomina “peine de brujas”. En la gran mayoría de los casos, se trata de plantas autóctonas, pero he añadido algunos referentes a plantas alóctonas utilizadas en jardinería o cultivadas para alimentación. Los nombres proceden de la bibliografía que he podido consultar, es muy probable que conozcais otros que no aparezcan en este texto, así que desde aquí os animo a “la búsqueda de brujas” (que no caza de ídem...) NOMBRES VERNÁCULOS DE PLANTAS: Acanthus mollis - Herba da bruxa (Galicia), cànem de bruixa (Mallorca) Aesculus hippocastanum - Castiñeiro das bruxas (Galicia) Alliaria officinalis - Sorgin-baratxuri (ajo de bruja), (euskera) Allium spp - All de bruixa (catalán) Allium paniculatum - Calabruixa Allium roseum - Ajo de bruja Allium sphaerocephalon - All de bruxa (Mallorca) Anagallis arvensis - Herba de bruixa Anagyris foetida - Collar de bruja Artemisia absinthium - Hexenkraut (Hierba de brujas), (alemán) Carlina acanthifolia - Hierba de broxas (Aragón) Carlina acaulis - Cardo de broxas (Aragón) Conium maculatum - Perejil de 22

bruja, prixel das bruxas (Galicia), perejil de las brujas (Salamanca) Cynodon dactylon - Pelo de bruja Datura stramonium - Hierba de brujos, hierba de los magos Digitalis obscura - Brujas (Alicante), brujía (Andalucía) Digitalis purpurea - Witch’s thimble (dedal de bruja), (inglés) Dipsacus fullonum - Peine de brujas, peines de broxa (Aragón) Dracunculus vulgaris - Herba das bruxas (Galicia) Erodium cicutarium - Agullates de bruixa (catalán), peine de bruja Euphorbia spp - Leche de bruja Euphorbia dulcis - Nabos de hechicera Helleborus foetidus - Flor de bruja, pan de broxas (Aragón), tetas de bruja, planta de las brujas Hyoscyamus albus - Caramelo de bruixa (Baleares) Hypericum perforatum - Herba de les bruixes Lavandula stoechas - Romero bruja (Cádiz) Muscari comosum - Calabruixa grossa, calabruixa Muscari neglectum - All de bruixa, calabruixa, calabruixa petita, calabrulla Oenanthe aquatica - Perejil de brujas Ornithogallum narbonense - Calabrujas, calabruixa Psoralea bituminosa - Calabrulla Ruscus aculeatus - Brujo (Albacete) Ruta graveolens - Herba de bruixa (Baleares) Salsola kali - Espantabrujas (Segovia) Scandix pecten-veneris - Alfileres de bruja Sedum acre - Arros de bruixa (catalán) Stipa pennata - Pelos de bruja (Aragón)

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Dipsacus fullonum Thapsia villosa - Rueca de brujas (Segovia) Verbena officinalis - Herba dos ensalmos (Galicia), hierba de los hechizos (América) Vinca difformis - Viola de bruixa (catalán)

NOMBRES VERNÁCULOS DE HONGOS: Clathrus ruber - Gitat de bruja (Vómito de bruja), (Mallorca) Hygrocybe conica - Bruixa (Bruja), (Gerona) Inocybe sp - Bolets de bruixa (Setas de bruja), (Gerona) Inocybe patouillardi - Bruja Phallus hadrianii - Huevo de bruja Psilocybe semilanceata - Sorguin zorrotz (Bruja picuda), (Euskadi)

Digitalis purpurea

Tampoco podemos olvidar la denominación “corros de brujas” que se da a las zonas donde la hierba se encuentra quemada a consecuencia de la acumulación de nitrógeno de los micelios de los hongos. Algunas setas que forman corros de brujas son Marasmius oreades (senderuela), Calocybe gambosa (perretxico) o Leucopaxillus candidus. Todo esto nos lleva a una conclusión que, por otra parte, ya sabíamos, que las brujas (meigas, broxas, bruixas) no existen, pero haberlas, haylas...

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Corro brujas

Phallus adraianii, en fase de volva.

Hygrocibe conica

Inocybe curvipes 24

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Datura stramonio

Muscari neglectum
Lavanda stoechas

Helleborus viridis

Muscari comosum
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ASPECTOS BIOLÓGICOS DE LA UNIÓN HONGO – PLANTA (MICORRIZAS)
Fernando Vasco Encuentra El término MICORRIZA (del latín “myces” = hongo y “rhiza” = raíz) define la asociación simbiótica entre el micelio de un hongo y las raíces de una planta. El nombre fue dado por el botánico alemán Frank en 1885. Aunque empezaron a ser estudiados a partir de 1910, sólo después de los trabajos de Mosse, en 1955, empiezan a suscitar gran interés entre los investigadores. Se cree que su aparición en el ecosistema terrestre fue hace unos 400 millones de años (entre el Silúrico y el Devónico) cuando las plantas empiezan a colonizar el suelo terrestre a partir del medio acuático. Las micorrizas han demostrado ser tan necesarias que todos los vegetales superiores desde hace tres millones de años, con algunas raras excepciones, conservan este sistema simbiótico. Esta relación mutualista se establece a varios niveles y ambas partes obtienen provecho. El hongo obtiene de la planta los hidratos de carbono necesarios para su desarrollo y formación de carpóforos y, además, un nicho ecológico protegido de los fenómenos de antagonismo microbiano. Por su parte, la planta obtiene del hongo una mayor capacidad de absorción de agua y sales minerales, en particular y sobre todo N, P, Zn, Cu, metales pesados y algunos compuestos orgánicos que la raíz no puede absorber; una considerable protección de las raíces frente a patógenos; un aumento de producción de fitohormonas y factores reguladores del crecimiento y, por último, una interrelación con otras plantas a través del micelio del hongo. Se sabe que más del 95% de las 300.000 plantas existentes en el mundo forman micorrizas y que dependen de éstas para sobrevivir. Igualmente más de 5.000 hongos forman estas uniones con seguridad, que se localizan en todos los continentes del globo, incluida la Antártida. TIPOS DE MICORRIZAS No todas las plantas presentan el mismo tipo de micorrizas. Se distinguen según su estructura y morfología. Actualmente se reconocen siete tipos de micorrizas: Ectomicorrizas, Endomi-corrizas o Vesículo-Arbusculares, Ectendomicorrizas, Arbustoides, Ericoides, Monotropoides y Orquidales, habiendo disparidad de criterios entre investigadores. Por cuestión pedagógica las agruparemos en cuatro: Micorrizas Ectótrofas (ectomicorrizas). El hongo formador tiene micelio tabicado y pertenecen sobre todo a Ascomycotina y Basidiomycotina. El micelio forma un manto alrededor de las raíces secundarias y penetra ENTRE las células corticales de la raíz. Alrededor un 3-5% de las plantas forman estas micorrizas que son las mas interesantes desde el punto de vista forestal en las regiones templadas. Casi todas las Pinacéas, Fagáceas Myrtáceas, Salicáceas, Betuláceas, Cistáceas, Ulmáceas, Aceráceas, Juglandáceas y otras forman este tipo de uniones. Micorrizas Endótrofas (endomicorrizas). Aunque algunos autores las dividen en vesiculares y arbusculares, ambas tienen como hongo formador especies de Zigomycotina con micelio no tabicado. No forman manto y penetran en las células corticales de la raíz y forman estructu27

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ras de depósito (vesículas). Las forman la mayoría de las plantas del planeta, las herbáceas de mayor interés agrícola e industrial y algunos arbustos y árboles de gran interés en recolonización de medios erosionados y degradados. Micorrizas Ectendótrofas (ectendomicorrizas) Tienen características de las Ecto y Endo micorrizas. Los hongos formadores o simbiontes pertenecen a Ascomycotina y Basidiomycotina, y las plantas hospedantes son diferentes dependiendo de los tipos de micorrizas dentro de este grupo: si son Arbutoides las plantas pertenecen a Ericales; si son Monotropoides, las plantas pertenecen a Monotropaceae; si son Ericoides, las plantas son Ericales y por último, las Micorrizas de Orquideas las forman plantas de la familia Orchidaceae. M i c o r r i z a s P e r í t r o f a s (Perimicorrizas). Los contactos entre hongo y raíz son ocasionales y débiles. En discursión, se piensa que es el inicio de las ectomicorrizas. Se establecen en algunas especies vegetales herbáceas como Vinca, Gentiana y otras. Una planta puede formar micorrizas de varios tipos y con diferentes hongos a la vez, aunque habitualmente sólo forme un tipo de micorriza. Muchos chopos, sauces, arces, pinos, eucalíptus etc., forman ectos y endomicorrizas en algún momento de su vida. Igualmente el rango de micorrización fúngica puede ser estrecho cuando un hongo forma simbiosis con una sola 28 especie forestal (Suillus elegans con alerce); intermedio , si una especie de hongo lo hace con una familia de plantas (Suillus sp con Pinaceae); y amplio cuando un hongo se micorriza con muchos tipos de plantas diferentes: Boletus edulis con Fagaceas, Pinaceas, Betulaceas etc., como ejemplo de ectomicorrizas o Glomus sp en el caso de endomicorrizas. De gran interés es el proceso de SUCESIÓN FÚNGICA que se produce en la naturaleza según la edad y desarrollo de los ecosistemas en que habitan las plantas. A una edad temprana encontramos pocos hongos endo y ectomicorricico colonizadores pero en gran número y según va avanzando en edad y diversidad de plantas se van añadiendo nuevos hongos de lento desarrollo y aparición más tardía, normalmente con uniones de tipo ectomicorricico. Así la micodiversidad aumenta según el ecosistema va acercándose al clímax. En los bosques templados entre los primeros encontramos los géneros Hebeloma, Inocybe, Thelephora ,Paxillus, Laccaria, Suillus, Scleroderma, Tuber, Pisolithus, etc., con ectomicorrizas y que nos van a ser muy útiles en micorrización artificial, mientras que los hongos de aparición tardía y formadores de clímax van a ser los, lactarios, boletos, rusulas, cortinarios, cantarelos, tricholomas etc., que constituyen la macroflora fúngica del sotobosque forestal templado.

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APLICACIONES PRÁCTICAS DE LAS MICORRIZAS Van a diferir según sea el tipo de micorriza. Las endomicorrizas se utilizan sobre todo como fertilizante biológico, como paso primario para la reforestación a través del desarrollo de arbustos colonizadores en recuperación de suelos muy deteriorados y sobre todo para mejorar los rendimientos en producción agrícola e industrial. Las ecto y ectendomicorrizas se aplican sobre todo en el ámbito forestal en tres grandes apartados: Reforestación en suelos degradados o agrícolas. Mejoras socioeconómicas y desarrollo rural en zonas deprimidas mediante el cultivo de hongos de mercado e implantación de hongos comestibles en bosques. Restauración de flora fúngica. TÉCNICAS DE MICORRIZACIÓN Un gramo de tierra puede tener hasta un millón de esporas de hongos, dos millones de actinomicetos, y quince millones de bacterias. Se comprende fácilmente que evitar la competencia es fundamental si queremos micorrizar una planta con un hongo determinado. Se consideran buenos hongos para micorrizar aquellos que aumenten la supervivencia y el crecimiento tanto en el vivero como posteriormente en el lugar de la plantación, e igualmente cuando estos hongos producen altos niveles de formación de micorrizas después de su inocuación en la raíz de la planta. Dependiendo de la complejidad de la micorrización, ésta puede ser clasificada como 1 elemental y 2 controlada. En el primer caso, que es adecuada para su aplicación en viveros escolares, de asociaciones ecologistas e incluso para la administración para producir planta para grandes reforestaciones y cuando no se trate de hongos para producción comercial se utilizan técnicas no asépticas como trituración de carpóforos limpios en agua destilada y posterior riego de la planta, encapsulado de 30 semillas con esporadas de hongos y soluciones esporales en agua destilada estéril y posterior riego a las plantas en el vivero. En el caso de la micorrización controlada, para producir planta con valor comercial y micorrizada con hongos comestibles y de alto valor económico, como trufa, níscalos, boletos etc., es necesario ya utilizar suelos y sustratos estériles, invernaderos con filtros de agua y aire, semillas germinadas en condiciones asépticas y cultivos de micelios de hongos en condiciones igualmente asépticas. Los tipos de inóculos serán en este caso: Cultivos miceliares en substratos de turba-vermiculita estéril. Suspensiones miceliares en medios nutritivos. Micelios encapsulados en gel de alginato. Suspensiones esporales en agua destilada estéril. Tanto en la micorrización controlada como en la elemental, se puede inocular el hongo con la semilla ya germinada o varios meses después de la germinación cuando aparezcan ya raíces secundarias que son las que van a formar la unión del hongo y la planta.
B I B L I O G R A F Í A ALVAREZ FERNÁNDEZ, I. (1993). Micorrizas. 1er. Congreso Forestal Español. Lourizán 1993. DANIËLS, P.P. (1998): Miscelánea: Interacciones de plantas con hongos Boletín Sociedad Micológica de Madrid 23:223-233 HONRUBIA, M. (1991): Las micorrizas y sus aplicaciones. Montes 23: 33-38. HONRUBIA, M; TORRES, P; DÍAZ, G; CANO, A; (1992). Manual para Micorrizar Plantas en Viveros Forestales. Proyecto Lucdeme VIII. Monografías nº54. Icona. Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación. Madrid. LE TACON, F. (1985): Las micorrizas: una cooperación entre plantas y hongos. Mundo científico 49 (Vol.5):776-784. PULIDO, A. (1994): Micorrización sencilla para viveros elementales. Quercus 10S: 35-36. STRULLU, D.G. (1991). Les mycorhizes des arbres et plantes cultivées. Technique et Documentation-Lavoisier. París.

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D e á r b o l á r b o l

a

Los árboles ¿serán acaso solidarios? ¿digamos el castaño de los campos elíseos con el quebracho de entre ríos o los olivos de Jaén con los sauces de Tacuarembó? ¿le avisará la encina de Westfalia al flaco alerce del Tirol que administre mejor su trementina? y el caucho de Pará o el baobab en las márgenes del Cuanza ¿provocarán al fin la verde angustia de aquel ciprés de la misión dolores que cabeceaba en Frisco California? ¿se sentirá el ombú en su pampa de rocío casi un hermano de la ceiba antillana? los de este parque o aquella floresta ¿se dirán copa a copa que el muérdago otrora tan sagrado entre los galos ahora es apenas un parásito con chupadores corticales? ¿sabrán los cedros del Líbano y los caobos de Corinto que sus voraces enemigos no son la palma de Camagüey ni el eucalipto de Tasmania sino el hacha tenaz del leñador la sierra de las grandes madereras el rayo como látigo en la noche? MARIO BENEDETTI Enviado por Carlos Martin Sanz

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BELLOTAS, BELLOTAS Y MÁS BELLOTAS
Antonio Fernández Morcuende

Ha llegado el tiempo de las bellotas, multitud de animales, entre ellos nosotros, se afanan en recoger y por que no, degustar este sabroso fruto. ¿Alguno de vosotros se ha preguntado cómo sería la vida sin las bellotas? ; Triste a buen seguro. Este apretado fruto está ligado a nuestra tierra y a nuestra cultura desde tiempos ancestrales. Siempre se han comido bellotas, ahora casi ni las probamos y así nos va. Espero que este modesto artículo sirva para ilustrar de que modo y hasta que punto están las bellotas metidas en nosotros. ¡Y comed Bellotas que son muy sanas ! Bellotas. Se recogían muchas bellotas en su tiempo para consumo humano y animal, donde se podía o te dejaban cogerlas. Se vareaban con varas de varear olivos o almendros, o cualquier otra. Una vez recogidas, mediante espuertas al principio de esparto o berceo, hechas a pleita, luego más tarde fueron de lona fuerte y las fabricaban los zapateros. Se echaban en costales o sacos para su transporte en borrico, por lo general, y eran llevadas a las casas para su consumo o secado, dependiendo del uso, en sitio apropiado, en mantas al sol si hacia bueno o en el interior (cocederos u otras estancias). Después 32

de secas se guardaban en cajones de madera, sacos y otros, en la cámara o incluso debajo de las camas. Si eran para consumo humano no solían secarse, sino que se comían en fresco con pan y el agua cerca. Para atajar la diarrea se bebía el agua de haber hervido un “puñao” de bellotas. Para los animales se les quitaban los dedales y se les daban con cáscara, a razón de unas pocas, un puñado, dependiendo del tamaño del animal. A las cabras se les daba después de volver de carear, como complemento de la dieta, sobre todo para que diesen más leche o tuviesen mejor preñadura. Horchata de bellotas. Se cogían un puñado de bellotas secas y peladas y se machacaban en el almirez hasta hacer una harina tronzada (tronzao) o sea con trocitos más o menos grandes, después se mezclaba con aproximadamente un cuartillo de agua (1/2 litro), se ponía al fuego hasta que hervía un ratito, luego se retiraba a enfriar y ya podía beberse. Si había miel o azúcar se echaba un poco para endulzar. Estas proporciones podían variar cuando se eran muchos, entonces lo que se hacia era simplemente añadir más agua.
Justina Morcuende Gutiérrez 78 años Faustino Fernández Fernández 81 años Menasalbas-Toledo

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Un huevecito prieto, con su huevero, y que tiene muy alto el ponedero. (La bellota) Fui al campo y corté un palo que no tenía ni un geme de largo, hice dos mesas, dos artesas y un canastito para coger cerezas. (La bellota) Fui al campo y corté un palo, tenía a poco de largo; hice mesas y artesas y canasto «pa» cerezas. (La bellota) En alto cerro me veo, coronita de oro tengo; moros veo venir y no puedo huir. (La bellota) Tilintín está colgando, orejón le está mirando; si tilintín se cayese, orejón se lo comiese. (La bellota y el cerdo) Hembra fue mi nacimiento y macho mi mocedad, y por mi buena fortuna hembra me volví a quedar. (Bellota, chaparro y encina) Rioja. A buen puerco, buena bellota. Año de bellotas, año de palomas. Año de glande, año de landre. Bellotas y castañas hacen malas hilancias. Bellotas y tostones hacen malas labores. ¡ Buenas y gordas!..., ¡y eran bellotas! ¡ Cómo aguija, cómo trota, el cerdo tras la bellota! Con aceite de bellotas sale el pelo hasta en las botas. De una bellota chica se hace una encina. El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas. La bellota que no se ve en mayo, no se ve en el año. La mejor encina fue bellota chiquitina. Llegaros al tío; daros ha bellotas. Más vale pan y bellotas que pan solo. Nota: al más ruin puerco, la mejor bellota. Pan y bellotas en par de arroyo. Para cerdos, buenas son bellotas. Puerca flaca, con bellotas se hace gorda. Si llueve por la Ascensión, se pierde la bellota, el membrillo y el gamión. Sombra de peña, pan y bellotas, en par de arroyo. Vez por vez la de la nuez, gota por gota la de la bellota. Vino a las nueces, y agua a las bellotas.
Refranero de los Frutos del Campo Edición de Ramón Lloréns Barber Temas de España – Taurus Madrid 1991 Págs.: 69-70

Adivinancero Popular Español I Edición de José Luis Gárfer y Concha Fernández Temas de España – Taurus

BELLOTA Glande Fruto del árbol llamado encina. Es alimento de animales, generalmente del cerdo. Úsanse también los nombres de: bálano y balano, lande y llande, y glande, en la

5.454. Vez por vez la de la nuez, gota por gota la de la bellota.-C Pág.: 59 (BEBER CON ALIMENTOS) 33

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A s o n a n c i a s
CON BELLOTAS 6.967. Gota por gota, la de la bellota.C.* Pág.: 77 CON NUECES 7.049. Vino a las nueces, y agua a las bellotas.-R. M. Pág.: 78

10.623. Puerca flaca con bellotas se hace gorda.-R. M. Pág.: 118 ENCINAS 20.879. La encina, para el doctor de la melecina; la bellota para el doctor Cota.R. M. Del siglo XVI. Pág.: 229 Excelencia del Pan 48.697. Pan y bellotas en par del arroyo.-C. 48.698. Pan y bellotas tengas, y el arroyo cerca.-R. M. 48.699. Pan y bellotas, con agua después, saben a miel.-R. M. Pág.: 557 PASTORES 49.018. Sombra de peña, pan y bellotas, en par del arroyo.-C. Pág.: 560 PROPORCIONALIDAD 53.095. A buen puerco, buena bellota.-R. M. Pág.: 604

BELLOTAS 7.151. Bellotas y tostones hacen malas labores.-N-C. 7.152. Bellotas y castañas hacen malas hilancias.-C.* 7.153. Año de bellotas, año de palomas.C. 7.154. Año de glande, año de landre.-C. Glande, bellota. Landre, bolsa oculta para llevar el dinero. 7.155. La bellota que no se ve en mayo, no se ve en todo el año.-R. M. Pág.: 79 CABELLO 8.301. Con aceite de bellotas sale el pelo hasta en las botas.-R. M. Pág.: 93 Pequeñas Causas 10.179. De una bellota chica se hace una encina.-R. M. Pág.: 113 TRATO Y ALIMENTOS DEL CERDO 10.621. El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.-R. M. 10.622. Para cerdos, buenas son bellotas.-R. M. 34

Las bellotas eran utilizadas como alimento por las tribus de California, Dakotas e Iroqueses y todos los demás pueblos que vivían en lugares abundantes en robles.
REFRANERO GENERAL IDEOLÓGICO ESPAÑOL Compilado por Luis Martínez Kleiser Edición Facsímil Editorial Hernando Madrid 1993

Eran preferidas las bellotas dulces. Para

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Gachas de bellotas
prepararlas, es preciso quitarles antes el tanino que contienen. Quíteseles la cáscara y séquese la pulpa, partiéndola en varios trozos y poniéndola al sol. Luego se muele para convertirla en harina; primero, picándolas con una media luna, y después, moliéndolas hasta que se conviertan en harina muy fina. Ésta se pone en un colador muy fino y se echa agua caliente por encima. Gradualmente, se aumenta el calor del agua, hasta que se acaba por usarla hirviente. Pruébese la harina, de vez en cuando, hasta que se observe que tiene un gusto dulce. Este es el método usado por las tribus de California. Otras hervían las bellotas en una lejía de cenizas de madera, con preferencia de tilo americano. Para hacer una sopa con la harina, se sazona con sal, se pone en el escalfador y se hace hervir. Las proporciones correctas consisten en dos litros de masa y diez de agua. Cuando se trata de hacer gachas de bellota, se emplea menor cantidad de agua. El pan de bellota puede hacerse con la misma masa o mezclada con harina de trigo. Se da a la masa una forma aplanada, de quince centímetros de diámetro. Una

en remojo durante un día entero. Luego se trituraban en forma de polvo y se quitaba el veneno hirviéndolas en lejía.

Arte y Costumbres de los Pieles Rojas Julian Harris Salomón Editorial Juventud S.A. Barcelona. Diciembre 1955

Cerveza de bellota
Modo de hacer cerveza de bellota. Pura un tonel de 200 litros deben ponerse en infusión de agua común por espacio de doce ó quince días, 15 decalitros de bellotas bien maduras y sanas, lo menos germinadas que sea posible y perfectamente limpias: el agua se renovara de cuatro en cuatro días: al cabo de los 15, se echarán las bellotas en el barril, agregándoles 400 gramos de lúpulo, y se llenara de agua. E! agujero del barril se dejara cerrado aunque no herméticamente a fin de que pueda verificarle la fermentación, y al cabo do quince ó veinte días podrá beberse la cerveza. Cada vez que se saque del barril se añadirá una cantidad igual de agua, y el tonel de los 200 litros, puede de servir para el consumo de cuatro ó cinco personas por espacio de ocho meses. El coste de esta bebida es insignificante.
Almanaque enciclopédico español para 1.864 D. Manuel Torrijos Imprenta D. L. Palacios C/ San Fco, 6 Madrid 1.863 Pág.: 142

Pan de bellotas
piedra caliente, envuelta en hojas de roble, se pone en el centro de la masa, doblando ésta alrededor de la piedra. Toda la masa se envuelve después en hojas de roble y se coloca en ceniza caliente para que cueza. Las castañas de indias se asaban del mismo modo que las bellotas. El veneno que contienen se disolvía sometiéndolas durante dos o tres días al calor de un horno excavado en la tierra. Otro método consistía en romper las bellotas o castañas y dejarlas

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BELLOTA. (Jerga). Por bala de gran calibre. El cuarenta y cuatro suelta unas bellotas que sujetan una barbaridad. BELLOTAZO. (Jerga). Balazo de escopeta o de rifle de gran calibre. Le soltó un bellotazo con la escopeta del doce. Vocabulario Cordobés del Monte y la Montería Mariano Aguayo Universidad Castilla-La Mancha Como puede comprobarse, son muchos los aspectos humanos donde, de una u otra forma, aparece nuestra querida bellota. A todos los amantes y conocedores de los Quercus y de sus frutos: Unos simpatizantes de Toledo vienen trabajando desde hace tiempo en la rara tarea de descifrar y descubrir todos las relaciones culturales entre el ser humano y las bellotas a lo largo del tiempo. Vienen indagando, desde la prehistoria hasta nuestros días, dejando al margen el aprovechamiento ganadero o lo más puramente biológico. Se centran e asuntos tan variopintos como el uso de las bellotas para la alimentación humana, su utilización como remedio medicinal, en el folclore (rimas, dichos, cantos, adivinanzas, refranes...), en el arte , arquitectura ,heráldica, mitología, religiosidad, iconografía, toponímia, paralelos antropológicos, etc. Esto de la bellota tiene su jugo, véase el licor de bellota, los bombones, las tartas y otros suculentos productos que podemos encontrar hoy día elaborados con este fruto. Tanto es así que uno de los investigadores está realizando la Tesis Doctoral de “La Bellota y el Hombre”. Animamos a todos los belloteros a facilitarlos cuantos datos (por muy comunes que puedan parecer) conozcáis o consigáis de entrevistar a las personas mayores de nuestros núcleos rurales. El contacto es: Enrique García Gómez Plaza de Valdecaleros 12, 3º A. 45002 – TOLEDO Correo electrónico: estratosfera@jazzfree.com

PICAZO (Apellido):

Procede de las montañas de la región de Cantabria. Una de sus casas radicó en la jurisdicción de Santander, capital y ciudad de dicha región. Pasó a la provincia de Burgos, creando nuevas casas junto a la villa de Castrogeriz y en el lugar de Olmos de la Picaza, del partido judicial de Villadiego. También pasó a Asturias, León, Toledo y Andalucía. ARMAS: Para Diego de Urbina, los de Castrogeriz, traen: En campo de oro, una encina de sinople, con bellotas de oro, y al pie de su tronco, dos picazas (urracas) de sable, con pintas blancas mirando a la copa de la encina en actitud de querer volar a ella

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El aprovechamiento de algunas acebedas. Una propuesta de debate.
Miguel Ángel Soto (Nanqui) Arbero y responsable de la Campaña de Bosques de Greenpeace España Octubre de 2002

Resumen

Este artículo de opinión pretende producir un debate en el seno de ARBA sobre el aprovechamiento de las acebedas. Partiendo del actual boicot al uso de la ramilla de acebo como adorno navideño se plantea la situación actual de aprovechamiento encubierto de algunas acebedas en Castilla y León, su contribución al desarrollo local y las posibilidad que abre la certificación forestal FSC en este tipo de situaciones. Se pone también sobre la mesa una posible modificación de la postura actual así como los riesgos de este cambio. - Boicot versus certificación. Un viejo dilema Para atajar la deforestación, la degradación y la tala ilegal de los bosques tropicales, en los años 80 el movimiento ecologista batalló duramente pidiendo el boicot comercial a las maderas tropicales. El impacto de dicho boicot, pese a contar con el apoyo de administraciones y muchos ciudadanos concienciados, no consiguió frenar las tasas de deforestación ni evitar el incremento del comercio mundial de productos forestales. Los países productores, lejos de verse defendidos por la sociedad civil de los países del norte, vieron en este boicot un ataque a sus economías y un freno para salir del subdesarrollo. Cuando en 1993 se reunieron en Oaxaca (México) industrias de la madera, movimientos indígenas, sindicatos, ecologistas e instituciones de certificación para crear el Forest Sterwarship Council (Consejo de Gestión Forestal, conocido por las siglas FSC) el boicot a las maderas tropicales se tornó en apoyo a sistemas de certificación forestal como el FSC como forma de garantizar la existencia de planes de manejo sostenibles, respeto a las poblaciones indígenas, derechos laborales, mantenimiento de la biodiversidad, etc. Desde entonces hasta hoy, más de 29 millones de hectáreas de bosques y plantaciones en todo el planeta han sido certificadas bajo este sistema. Hemos pasado de demonizar la madera tropical sin garantías a solicitar la madera tropical con sello de sostenibilidad. Pero no es este el objeto de estas líneas. Quiero referirme al acebo y a su aprovechamiento-conservación. También desde mediados de los 80, guardo entre mis papeles un buen catálogo de pegatinas y folletos pidiendo al ciudadano que no compre acebo en Navidad por razones ecológicas, culturales y éticas. Eran años en donde la corta descontrolada de acebo era una triste realidad y, 37

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aunque legal, los aprovechamientos permitidos en algunas acebedas carecían de criterios técnicos y/o vigilancia de la guardería. Conseguimos que el consumo en Navidad de acebo procedente de poblaciones silvestres estuviera denostado y no hay duda de que nuestras campañas han tenido un éxito parcial y que la vigilancia y restricciones han aumentado, deteniendo el expolio de las acebedas que se producía hace años. - Algo sobre las acebedas Oria de Rueda afirma que en la península el acebo era tratado en monte bajo desde hace más de 6000 años. Javier Donés ha documentado para la acebeda de Revenga en el Pinar de Valsaín (acebeda eliminada y hoy en proceso de regeneración dirigida) el carboneo y la obtención de muelas durante el siglo XVIII. En la obra Los Bosques Ibéricos se alude también a su uso histórico para construcción, confección de estacas, etc. El uso como adorno navideño se vendría a sumar a éstos en las últimas décadas. Pero este uso histórico no es extensible a todas las masas de acebo. Como bien se explica en Los Bosques Ibéricos, tendríamos dos tipos de situaciones: a) Las acebedas puras y adehesadas vinculadas a usos ganaderos por su proximidad a núcleos de población. Su actual estructura y composición, incluso su origen, es resultado de una acción antrópica continuada, tras la tala o degradación de bosques mixtos (con roble, haya, pino, etc. como especie dominante) en las cuales el acebo formaba el sotobosque. Son masas abiertas, incluso cultivadas parcialmente en pasadas décadas, despojadas de su cortejo florístico original 38 y frecuentadas por el ganado. b) Acebedas formando parte de bosques autóctonos o en el interior de los mismos, con un cortejo florístico eurosiberiano, no de origen antrópico y alejadas comúnmente de núcleos de población. El objeto de este artículo, abordar la posibilidad de consentir, no apoyar, el aprovechamiento de las acebedas, se refiere a la primera situación. - El aprovechamiento encubierto de las acebedas en Castilla-León El acebo es una especie protegida en la mayoría de las Comunidades Autónomas. En Castilla y León, si bien en un primer momento se prohibió su aprovechamiento, una orden posterior reconsideró el aprovechamiento tradicional de algunas acebedas históricamente gestionadas por la población local para diversos usos. En el pasado III Congreso Forestal Español se presentaron varias comunicaciones sobre las investigaciones que se están llevando a cabo en algunas acebedas del Sistema Ibérico Norte (Sierras de la Demanda, Urbión,…). En dichas comunicaciones supimos que J.L. Montoya realizó las ordenaciones de las principales acebedas de Castilla-León en 1994, siendo aprobadas en 1996. Lo que también revelan algunas de comunicaciones es que en los últimos años que las acebedas en esta Comunidad Autónoma están siendo aprovechadas para ramilla ornamental. Los investigadores reconocen que éste aprovechamiento se enmascara de tratamientos selvícolas para evitar la polémica. Estos “tratamientos” con el fin de obtener ramilla ornamental están siendo realizados conforme a los planes de ordenación realizados y bajo la supervisión de la guardería forestal.

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Según una de las comunicaciones (García D. del Centro de Valonsadero) la cuantía de las cortas ha sido establecida más en función de la demanda del mercado que de la propia producción, estando muy por debajo de las posibilidades de corta sin perjuicio alguno para el monte. Dentro de estas acebedas aprovechadas actualmente se encuentra la Acebeda de Garagüeta. - El caso Garagüeta de la Acebeda de del monte. Solo bajo el paraguas de este sistema de certificación, el más exigente en cuanto a criterios ambientales y donde el movimiento ecologista tiene voz y voto (a diferencia de otros sistemas que no buscan el consenso social) estaría garantizada el aprovechamiento de la ramilla de acebo bajo criterios ecológicos. - El acebo navideño y la cultura del consumo Es obvio que alimentar consumos superfluos de productos del bosque no forma parte de la cultura ecologista, máxime si son de usar y tirar como el acebo navideño. Alguien podrá abogar, como ya se ha hecho en el caso de los arbolitos navideños, que son más convenientes los de plástico, que es “más ecológico”, aunque gran parte de estos artilugios suelen ser del venenoso PVC. Si exploramos un poco el ciclo de producción/contaminación de cada uno, el plástico (sea o no PVC), es claramente más dañino para el medio ambiente. El punto a favor de los adornos de plástico, su reutilización año tras año, no consigue salvar la distancia entre dos productos, el natural y el de plástico, muy lejos desde un enfoque de sostenibilidad. ¿Pero cuanto de la oposición a la utilización de elementos del bosque es una visión negativa de los aprovechamientos forestales?. ¿En qué medida no caemos en contradicciones cuando señalamos idealizadamente los usos tradicionales y los elementos etnográficos en torno a las plantas, y condenamos otros usos que pueden resultar tan superfluos como los tradicionales pero que añaden dosis de sostenibilidad social en zonas en declive?.

En el término municipal de Arévalo de la Sierra, en la provincia de Soria, se localiza una de las mejores acebedas españolas: el acebal de Garagüeta, Monte de Utilidad Pública (n 110 del catálogo) de 406 hectáreas. El estado selvícola de la acebeda es común a otras conocidas y visitadas por los arberos: masas puras de acebo resultados de la tala o descuaje de bosques mixtos, adehesada, con individuos formados por numerosos pies o formando rodales cerrados, con uso frecuentemente ganadero. Sin ser una formación virginal, su valor botánico, cultural y paisajístico es importante. Como ya se ha comentado existe un aprovechamiento en esta acebeda destinado a la ramilla ornamental. Dicho aprovechamiento se realiza en las primeras semanas de diciembre y lo llevan a cabo vecinos del pueblo contratados por el ayuntamiento, el cual vende los productos al mercado catalán. Según el autor éste es el único ingreso directo que reciben los vecinos por el monte, aunque también los pastos son producto de aprovechamiento. La Asociación Soriana de Defensa de la Naturaleza, ASDEN, federados en Ecologistas en Acción, han mantenido contactos con el Ayuntamiento y la Agencia de Desarrollo Local y han propuesto la certificación forestal FSC

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- Atención pregunta Al hilo de todo lo anterior: ¿Aceptaríamos la corta de ramilla de acebo desde los parámetros de un sistema de certificación forestal como el FSC?. La nueva postura resulta difícil de mantener desde cierta rigidez dogmática: no apoyamos ni fomentamos el uso de acebo pero, ya que se utiliza, solicitamos su aprovechamiento desde los estándares de gestión forestal más exigentes, los del FSC. Nosotros seguiremos condenando la cultura del usar y tirar. También es cierto que una revisión de la postura mantenida hasta ahora, la demonización del aprovechamiento del acebo, genera nuevos retos. Podemos abrir la caja de pandora y podríamos provocar nuevas propuestas de desprotección del acebo y nuevas ordenaciones con “tratamientos selvícolas” que no sean beneficiosos ni ayuden a la regeneración de las masas naturales. Podríamos encontrarnos una mayor demanda navideña como resultado de una mayor aceptación social del consumo de acebo en Navidad. O no.

Queda abierto el debate. Lo único no permitido es matar al mensajero.

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Foto: Carlos Fierro

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DEL ARROYO HUMANEJOS

FLORA

Y

VEGETACIÓN

Con el presente artículo queremos dar a conocer la interesante vegetación existente en el arroyo Humanejos, representante de la vegetación potencial de los arroyos del sur madrileño Por el Grupo Espliego de ARBA. El arroyo Humanejos se sitúa en la denominada “zona sur metropolitana de Madrid”, al recorrer el término municipal de Parla. Nacen sus aguas no obstante, en el término municipal de Humanes de Madrid, municipio en el cual tienen su origen sus arroyos tributarios, (Moscatelares, Arroyadas y Valdemorillo del Prado), siendo este último, con sus 5’2 km de recorrido, el principal afluente del arroyo Humanejos. Este, tras un largo caminar de 10’5 Km atravesando el municipio de Parla, pasar a denominarse arroyo Guatén, al entrar en el término municipal de Torrejón de Velasco. Este arroyo y sus afluentes, albergan una vegetación característica de los cursos fluviales situados en el piso mesomediterráneo, aunque la intensa presión antrópica recibida durante siglos (ganadería, agricultura, caza, etc.) ha hecho desaparecer en ciertos tramos gran parte de su vegetación clímax, apareciendo especies propias de etapas de sustitución. Iniciaremos la descripción de las teselas o tramos de vegetación de este arroyo, recorriéndolo desde su cabecera hasta su salida del término municipal de Parla. Justo en la confluencia de los arroyos Moscatelares y Valdemorillo del Prado, comienza el fluir de este cauce y nuestro viaje descriptivo. La cabecera de este arroyo presenta un bosque de ribera enfase de regeneración. Perviven, como recuerdo de las espesuras primigenias, unos pocos álamos blancos (Populus alba) y chopos (Populus nigra) de edad avanzada, algunas bardagueras (Salix atrocinerea), una mimbrera (Salix fragilis), unos jóvenes fresnos (Fraxinus angustifolia) 41

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a c o m pa ñ a d o s d e a l g ú n a l m e n d r o (Prunus dulcis), procedente de antiguos cultivos colindantes. Recorriendo el cauce, se desarrolla una tupida vegetación lianoide de zarzas (Rubus ulmifolius), entre las que se intercalan cambroneras (Lycium barbarum), algunas dulcamaras (Solanum dulcarama), así como, la correhuela mayor (Calystegia sepium), que entreteje sus tallos en esta vegetación, tapizándola. Ta m b i é n p o d e m o s e n c o n t r a r e l laurel de San Antonio (Epilobium hirsutum), que adorna con sus flores rosadas el cauce, la juncia olorosa ( C y p e r u s l o n g u s ) , l a e s pa d a ñ a (Typha latifolia), la menta de burro (Mentha suaveolens), la hierba mosquera hedionda (Dittrichia graveolens), la verbena (Verbena officinalis) o el cardo perruno (Picris echioides). E s ta c o m u n i d a d v e g e ta l a l b e r g a gran variedad y número deaves, destacando los paseriformes, tanto los reproductores (curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala), zarcero común (Hippolais polyglotta), ruiseñor común (Luscinia megarhynchos), mosquitero ibérico (Phylloscopus brehmii), etc.), como los invernantes (acentor común (Prunella modularis), petirrojo (Erithacus rubecula), escribano soteño (Emberiza cirlus)), siendo de gran importancia en la conservación de esta comunidad ornítica. En el margen derecho, crece una espesa junquera de junco churrero (Scirpus holoschoenus), que da cobijo a especies como la zanahoria silvestre (Daucus carota), así como, a varias especies de la familia de las asteráceas o compuestas como el 42 cardo curdidor (Cirsium arvense), el cardillo (Scolymus hispanicus), el cardo estrellado (Centaurea calcitrapa) o la hierba de Santiago (Senecio jacobaea). En los rastrojos de cereal colindantes, podemos encontrar Cucumis myriocarpus, una de las tres especies de cucurbitáceas ibéricas. Por motivos principalmente cinegéticos, (creación de pastos para el conejo de monte o facilitar su caza en la media veda) esta junquera es incendiada ilegalmente con cierta regularidad. Pasando el antiguo camino que conducía de Torrejón de la Calzadaa Madrid, encontramos la tesela mejorconservada. E n e l l a a pa r e c e , a j u s ta d a a l cauce, una ripisilva de álamo blanco (Populus alba) centenaria, en mezcolanza con otras especies como el chopo (Populus nigra) o la mimbrera (Salix fragilis) , (también centenarios) , el fresno (Fraxinus angustifolia), la sarga blanca (Salix salviifolia), la bardaguera (Salix atrocinerea), la higuera (Ficus carica), el majuelo (Crataegus monogyna), el escaramujo (Rosa canina), la camb r o n e r a ( Ly c i u m b a r b a r u m ) y l a zarza (Rubus ulmifolius). En este tramo delarroyo, se desarrolla una pequeña mancha de alianto (Ailanthus altissima), así como, ejemplares de otras especies o variedades cultivadas introducidas a c c i d e n ta l m e n t e , c o m o l a m o r e r a (Morus alba) o procedentes de repoblación institucional como el sauce llorón (Salix babylonica), el álamo blanco piramidal (Populus alba cv. bolleana).

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Bajo el dosel del bosque de ribera, crecen distintas herbáceas como el junco churrero (Scirpus holoschoenus),elberro de agua (Nasturtium officinale), la menta de burro (Mentha suaveolens), el laurel de San Antonio (Epilobium hirsutum), así como diversas gramíneas, entre las que podemos mencionar Elymus repens. ros, se ocultan en ellas, el conejo de monte (Oryctolagus cuniculus), la comadreja (Mustela nivalis), el erizo común (Erinaceus europaeus), la rata de agua (Arvicola sapidus) o el lirón careto (Eliomys quercinus). En el margen izquierdo de esta olmeda, se conservanlos últimos retazos de la antigua banda de vegetación perteneciente a las olmedas, unos pocos olmos negrillos acantonados en una suave ladera, desconectada del arroyo por campos de cultivo. Los escasos metros que separan esta olmeda del arroyo del puente de la carretera N-401, se encuentran en un lamentable estado regresivo, con sólo cuatro centenarios y vetustos chopos, un ejemplar de álamo blanco y un joven sauce llorón, procedente de una antigua repoblación que realizó el Ayuntamiento de Parla, algunas zarzas, juncos churreros y unas espadañas. Recientemente un incendio provocado, ha arrasado esta zona del cauce acelerando la degradación que padece. Pese a esta falta de arbolado, este

Zarzal y junquera en la cabecera del arroyo Humanejos.

Al finalizar la mancha de ailantos, curso abajo, comienza una pequeña olmeda de olmo negrillo (Ulmus minor) que se vio afectada hace diez años levemente por la grafiosis, debido a lo cual desaparecieron dos añosos ejemplares, habiéndose conservado el resto de la población casi intacta. Bajo ella crecen zarzas y algún fresno, así como bardanas (Arctium lappa) en el lecho del arroyo, una vez seco este durante el estiaje. Pueblan estas frondas gran variedad de aves como elmochuelo europeo (Athene noctua vidalii), el pito real (Picus viridis sharpei), la abubilla (Upupa epops), la paloma torcaz (Columba palumbus), la tórtola europea (Streptopelia turtur), el papamoscas cerrojillo ibérico (Ficedula hypoleuca iberiae) o el gorrión molinero (Passer montanus). Entre los mamífe-

Chopos centenarios junto a la carretera N-401

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rincón del arroyo atesora algunas herbáceas interesantes, como la juncia olorosa (Cyperus longus), la anagálide acuática (Veronica anagallisaquatica), el apio bastardo (Apium nodiflorum), la cola de zorro palustre (Alopecurus geniculatus), la correhuela mayor (Calystegia sepium) o el junco marino (Scirpus maritimus), cuya existencia nos indica cierta salinidad de las aguas. Aquí terminamos el recorrido por el tramo alto del arroyo, el mejor conservado de este cauce fluvial, dada su relativa lejanía de la población de Parla y fiel representante de la vegetación potencial que existiría en todo el arroyo si este no sufriera el acoso del hombre. Entre el actual puentedela N-401 y el antiguo de la otra carretera nacional, se desarrollan a su umbría algunas plantas herbáceas propias de suelos húmedos o inundados, como la hierba de los lamparones (Scrophularia nodosa), el laurel de San Antonio (Epilobium hirsutum), el junco churrero (Scirpus holoschoenus), el berro de agua (Nasturtium officinale), la menta de burro (Mentha suaveolens), o el amor del hortelano (Galium aparine). Sobre el antiguo puente de la carretera abandonada, crecen algunos olmos de Siberia (Ulmus pumila), falsas acacias (Robinia pseudoacacia) y algunas retamas (Retama sphaerocarpa). Entre esta antigua arboleda, crece la escabiosa menor (Scabiosa columbaria). Siguiendo curso abajo, una vez dejados atrás estos puentes, comenzamos a recorrer el tramo medio del arroyo. Junto al viejo puente antedicho, 44 crece un frondoso sauce llorón; en esta porción se desarrollaba hasta hace poco tiempo un tupido zarzal, entre el que se intercalaban un denso eneal de Typha latifolia, varios fresnos, una mimbrera, un sauco (Sambucus nigra) y una higuera. Prácticamente toda esta porción del cauce ha sufrido, como en otras ocasiones, los devastadores efectos de un incendio provocado, que no sólo los ha calcinado, sino que a punto ha estado de arrasar la incipiente regeneración de chopos y fresnos, que crecen entre las zarzas supervivientes, aledañasa una vía pecuaria, la Colada de Pajeros. Entre los calveros del zarzal, podían observarse especies como el junco churrero, la juncia olorosa, la hierba de los lamparones, el laurel de San Antonio, el puerro de viña (Allium vineale), el junco duro (Juncus inflexus), la cardencha (Dipsacus fullonum), y Desmazeria rigida. Sólo las escasas cañas (Arundo donax) cercanas al puente, se han salvado del fuego, por el momento. A partir de la cañada mencionada,aun podemos apreciar restos del bosque primigenio, una alameda de álamos blancos y chopos, en la que se intercalanolmos negrillos, aunque la mayor parte murieron de grafiosis hace años y fueron talados, existiendo actualmente regeneración de la olmeda. El fresno resulta muy escaso, aunque es posible que fuera más abundante en el pasado. Escaramujos, cambroneras, zarzas, cañas, juncos churreros y dos almendros jalonan sus riberas, así como alguna falsa acacia, plantada por el Ayuntamiento. En el extremo de esta tesela fores-

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tal crece una frondosa olmeda, que fue arrasada por la grafiosis y que en la actualidad se encuentra milagrosamente recuperada. En los márgenes de la olmeda, fueron plantadas falsas acacias, quebrantando con su toque exótico el valor paisajístico y ecológico de la misma. Entre este dosel forestal, de álamos, chopos, olmos, etc.,podemos buscar algunas aves arborícolas como, el pito real (Picus viridis sharpei), el críalo (Clamator glandarius) el mochuelo (Athene noctua vidalii), el petirrojo (Erithacus rubecula),o el jilguero (Carduelis carduelis). También podemos deleitarnos con el vuelo de algunas mariposas como la colias de Berger (Colias alfacariensis), la blanquita de la col (Artogeia rapae), la loba (Maniola jurtina), o la pandora (Argynnis pandora). El resto del tramo medio se encuentra muy deforestado, observándose los últimos árboles y arbustos supervivientes de mejores épocas. Un vetusto chopo, la frondosa regeneración de raíz de un centenario olmo negrillo, tres falsas acacias añejas, (plantadas por algún agricultor), y algunos escaramujos dispersos por el cauce, es todo lo que queda del primitivo bosque fluvial que recorría estas riberas. Aun así, la repoblación que realizó hace siete años el Ayuntamiento de Parla, propició la recuperación de especies autóctonas, como el fresno, el majuelo y la retama común (Retama sphaerocarpa), aunque en líneas generales no fue muy acertada, al incorporar a la flora de este ecosistema especies alóctonas, como la falsa acacia, el sauce llorón, o el taray oriental (Tamarix parviflora), con lo que el número de especies exóticas ha aumentado, no limitándose a las naturalizadas cambronera y caña común. En las arenosas riberas, deshidratadas gran parte del año, crecen multitud de especies arvenses y ruderales, destacando algunas como el puerro de viña (Allium vineale), el hinojo (Foeniculum vulgare), o Mantisalca salmantica, además del marrubio (Marrubium vulgare), caméfito que aparece dispenso a lo largo de las riberas del arroyo, estando bien representado en este tramo medio. Al llegar al colector, que vierte sus aguas residuales impunemente al arroyo, además de la exuberante vegetación de falsas acacias, fresnos, majuelos, y juncos churreros, podemos contemplar la extraordinaria y sorprendente existencia de calabaceras, tomateras, melones, rábanos, nabos, girasoles, maíz, o mijo, ¡Toda una “huerta de ribera” cuyas semillas ha llegado por la alcantarilla!. La presencia de agua permanente eutrofizada, favorece la presencia de plantas como la persicaria (Poligonum persicaria), la romaza crespa (Rumex crispus) o de la espadaña (Typha latifolia), entre cuyas espesuras se oculta la gallineta (Gallinula chloropus). Llegados al sector que cruza el parque de las “Comunidades de España”, hallamos mimbrera, sauce llorón, chopo lombardo (Populus nigra var. italica), olmo de Siberia (Ulmus pumila) majuelo, que ajardinan estas riberas. En su cauce, crecen además de las especies antedichas, Bidens cernua, de vistosas flores amarillas y la correhuela mayor. El curso bajo del arroyo, se inicia tras pasar la “colada del Prado Boyal” e internarnos en la zona vallada de este parque. 45

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Esta zona es totalmente artificial, estando el lecho del arroyo canalizado, lo que no impide que se desarrollen espesos espadañales, entre ellos pus), el carricero común (Acrocephalus scirpaceus), la rana común (Rana perezi) o el galápago leproso (Mauremys leprosa) e invertebrados como la libélula emperador (Anax imperator) o la libélula escarlata (Sympetrum sanguineum). Los espadañales acompañan fuera del parque al arroyo Humanejos, entre junqueras de Scirpus holoschoenus y extensos cañaverales de Arundo donax, que se intercalan con impenetrables matorrales de cambroneras, zarzas y escasísimos almendros, fresnos, chopos y majuelo. En la orilla, podemos observar una asombrosa gramínea acuática, la hierba del maná (Glyceria fluitans), la persicaria (Poligonum persicaria), el berro de agua (Nasturtium officinale), o lavenenosa cicuta (Conium maculatum), umbelífera bioindicadora de olmedas hoy desaparecidas. La existenciaen este tramo de un ecosistema eminentemente palustre, condiciona la presencia de aves de hábitos esquivos, como la ya mencionada gallineta, la agachadiza chica (Lymnocryptes minimus), el andarríos grande (Tringa ochropus), losruiseñores común (Luscinia megarhynchos) ybastardo (Cettia cetti) o el buitrón (Cisticola juncidis). Finalizando el tramo bajo del Humanejos, a punto de entrar en el término municipal de Torrejón de Velasco, la vegetación palustre casi desaparece, (pudiéndose ver sólo pequeños rodales de cañas), siendo sustituida por matorrales más xéricos, como la retama común o la cambronera y por algún olmo negrillo, reliquia de antiguas olmedas.

Olmo Negrillo

(Ulmus minor)

aparecen dispersos sauces blancos (Salix alba) y mimbreras. Álamos blancos, tarayes (Tamarix gallica, T. africana) son los árboles ribereños plantadosen sus cercanías, mientras que en su cauce crecen plantas espontáneas tales como la malva arbórea (Lavatera arborea), la festuca alta (Festuca arundinacea fenas), la grama común (Cynodon dactylon), o Juncus acutus, así como junqueras higrófilas de junco churrero (Scirpus holoschoenus). Con la actual remodelaciónde este parque, toda la vegetación que crecía en el arroyo ha sido eliminada, afectando gravemente a vertebrados como la gallineta (Gallinula chloro46

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En lo que respecta al estado de conservación del arroyono es nuestra intención extendernos demasiado, por lo que os recomendamos repasar el artículo titulado “Informe sobre el estado actual del arroyo Humanejos, y algunos apuntes para su mejora y conservación”, publicado en el Boletín nº 4, al que sólo queremos añadir algunas amenazas recientes que pueden causar un grave impacto ecológico en este cauce fluvial. Nos referimos, en primer lugar al nuevo colector de aguas residuales que el Ayuntamiento pretende construir, dentro de “Plan de Saneamiento de Parla”, y que verterá sus aguas en pleno cauce medio del arroyo, contaminándolo más aún, así como, a su acuífero. También en el tramo medio, aguas abajo, se está construyendo un polígono industrial en el margen derecho de arroyo, que contribuirá ha incrementar la contaminación que soporta, además de considerables efectos perniciosos como la pérdida de hábitat o molestias para la fauna. Por otro lado, en el tramo alto se están realizando prospecciones arqueológicas, con el propósito de que la carretera radial 5, atraviese por este punto el arroyo,con lo que se destruiría parte de las valiosas alamedas que aquí se desarrollan, parcelando a su vez el hábitat de la fauna. Por último, queremos referirnos a los cada vez más preocupantes incendios forestales provocados, que cada verano asolan la vegetación de sus riberas, destruyendo el hábitat de numerosas plantas y animales e impidiendo la actual regeneración forestal. Estos incendios, sin que sea nuestra intención acusar a nadie en partiHierba de los lamparones (Scrophularia nodosa) 47 cular, se producen sospechosamente poco antes o durante la llamada “media veda”, época durante la cual se da caza entre otras especies al conejo de monte, por lo que los incendios se producen principalmente en zonas del cauce pobladas de zarzas, bajo las cuales los conejos construyen sus vivares. A pesar de los diversos problemas ambientales que padece este curso fluvial, consideramos que su recuperación ecológica es todavía posible. El reconocimiento de sus excepcionales valores ecológicos por parte de la población del Parla, así como, por la administración local, resulta fundamental a la hora de emprender su recuperación ecológica. Acercar a la población a este ecosistema, conseguirque a través de su conocimiento, se despierte el interés por conservarlo, es una tarea pendiente.

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Para ello, nada mejor que la participación de diferentes colectivos sociales, en sendas ecológicas, repoblaciones forestales, etc. Concretamente, dichas repoblaciones forestales populares contribuirían considerablemente a una rápida restauración del bosque ripario, labor de educación ambiental urgente. Evidentemente las especies empleadas serían las propias de los bosques de ribera mesomediterráneos, en concreto aquellas propias de las alamedas higrófilas, las olmedas y los tarayales higrófilos. Así, se debería trabajar en dos líneas: 1. Restauración de tramos deforestados o muy degradados, creando teselas según la naturaleza del tramo, (tipo de suelo, permanencia de agua, etc.). En estos tramos, se emplearían especies como álamo blanco (Populus alba), chopo (Populus nigra), sauce blanco (Salix alba), mimbrera (Salix fragilis), bardaguera (Salix atrocinerea), sarga blanca (Salix salviifolia), sarga colorada Salix purpurea), taray rojo (Tamarix gallica), taray negral (Tamarix africana), fresno común (Fraxinus angustifolia), olmo negrillo (Ulmus minor), higuera (Ficus carica), sauco (Sambucus nigra), majuelo (Crataegus monogyna), escaramujo (Rosa canina) y zarza (Rubus ulmifolius). 2. Mantenimiento de tramos bien conservados, favoreciendo la regeneración natural, recuperando así mismo, ciertas especies extinguidas, presentes en los arroyos de la comarca no hace mucho tiempo. Estasespeciesserían:quejigo 48 (Quercus faginea) * •,arce de Montpellier (Acer monspessulanum)*, endrino (Prunus spinosa)*, madreselva ibérica (Lonicera etrusca)•, madreselva común (Lonicera periclymenum hispanica)•, hiedra (Hedera helix)• y los rosales silvestres Rosa agrestis) • y (Rosa pouzinii) •. Para finalizar, queremos hacer una llamada de atención hacia el resto de los numerosos arroyos que discurren por la zona sur de Madrid, (Arroyadas, Moscatelares, Valdemorillo del Prado, Peñuela, las Arboledas, Guatén, del Camino Madrid, de los Prados, Recomba, Combos, Butarque, etc.), en condiciones ecológicas penosas. Recuperar sus bosques riparios es una labor ineludible y apremiante, dada la enorme importancia ecológica que tendrían, máxime en una comarca tan degradada como esta

B I B L I O G R A F Í A
GONZÁLEZ BERNÁLDEZ, F., MONTES, C. Canal de Isabel II (1989). Los Humedales del acuífero de Madrid. (*). RUIZ DE LA TORRE, J., ABAJO, A., CARMONA, E., ESCRIBANO, R., ORTEGA, C., RODRÍGUEZ, A., RUIZ DEL CASTILLO, J. Consejería de Agricultura y Ganadería. (1982). Aproximación al Catalogo de Plantas Vasculares de la Provincia de Madrid. (·).

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Arboles Bíblicos de Nuestro Entorno
Günter Kunkel el texto y Mary Anne Kunkel dibujos (Velez-Rubio, Almería)

Introducción No quiero decir que éstas tengan “edad bíblica” pero que si son vegetales cuya existencia se menciona en la Biblia, el libro sagrado de todos los cristianos y fuente informativa de los historiadores. Y se menciona su importancia paisajística y social en aquellos tiempos ... Tal importancia no solamente las preservan sino que la cultivan a escala mucho mayor, casi excesiva, y su comercialización supera lo que en su día fue adoración repartida con parte de la alimentación básica. Aun todavía se encuentra jardines y rincones acogedores, casi sentimentales, con ejemplares de especies vegetales que voy a mencionar. El dinero pero y la política agraria se mueven con o por los agrodesiertos modernos: hectáreas y/o kilómetros cuadrados hasta paisajes enteros de plantaciones monótonas de olivos y de almendros (para citar las especies comercialmente más importantes). Son monocultivos impresionantes, y aburridores a la vez, fácil para tratarlos, mecánicamente, y son peligrosos por los medios que se aplican. - Naturalmente, durante la mencionada “edad bíblica” las exigencias fueron menores, y hubo menos estómagos golosos que satisfacer.

Curiosamente, aunque parecen ser elementos autóctonos, todas estas especies tan bien conocidas y acostumbradas, citadas a continuación, resultaron de introducciones tempranas. Provienen del llamado Oriente Cercano, de las tierras bíblicas entonces, y de regiones de sus alrededores. Una variedad de “turismo vegetal”, con permiso de residencia por antigüedad. Las especies más importantes Y las más corrientes. Y especies arbóreas solamente porque incluyendo hierbas y arbustos el volumen específico a considerar aumentará notablemente, contando entonces también con numerosos elementos de mas amplia difusión geográfica. Creo que la mayor importancia específica recae sobre el olivo (Olea europaea ssp. sativa), vegetal mediterráneo (sobre todo: oriental)» con una forma silvestre y algo espinosa - el “acebuche” - probablemente nativo también en la mitad sur de la Península Ibérica. Según ciertas estadísticas había más de 800 millones de olivos registrados, en el mundo y antes de 1989, plantados en 9.6 millones de hectáreas, aproximadamente; el 97 % de éstos se localizo en la región 49

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mediterránea. También y sobre todo en España existen extensos olivares, aunque hoy en día tratan de intensificar la olivicultura. Pero la situación actual descubre que “por allí los arrancan (porque la Unión Europea lo demanda), y que por allá los plantan (porque la misma U.E. lo paga)”. - Dicen que en la Tierra Santa hay olivos de más de dos mil anos de edad. También citan hallazgos arqueológicos que revelan que la especie está en cultivo desde hace seis mil anos. Mientras que el olivo nos da las aceitunas y el renombrado aceite de olivo, mientras que la especie tiene m u c h a s Olivo propiedades curativas, y que es un elemento paisajístico “casi de primera”, la próxima unidad (o complejo) se cría casi como si fuera un parásito. Se trata del almendro. De importancia o contribución ecológica = nula, o aun peor porque la superficie por debajo de estos vegetales debe estar arada, queda limpia, desnuda como si fuera esterilizada, víctima desamparada de los rayos solares, de los vientos, de lluvias fuertes etc., en fin: de la erosión y sus consecuencias. Desde el punto de vista alimenticia: de las almendras se fabrica turrones, mazapán y galletas, y sirven como tapitas que acompañan las copas. Los únicos que 50 honradamente aprecian y aprovechan partes (hojas, y brotes nuevos) de estos vegetales son las cabras. Y las abejas que buscan el néctar de las flores. Pero tampoco hay que discriminar las almendras porque su aceite se emplea hasta en cosmética. Dicen que Amygdalus communis (o Prunus amygdalus, o P. dulcís de otros) tiene su origen en Asia Menor y Central donde pretenden conocer o reconocer unas dos mil (¡!) razas o variedades. En España se estudian (y parcialmente también se cultivan) más de 200 razas, las más corrientes cubriendo más de 800.000 hectáreas, lo que parece mucho terreno. Sin embargo, la gran y muy seria competencia para los almendreros españoles (y los productores cir(Olea europaea) cummediterráneos en general) se encuentra en California. Aunque debo admitir que almendros en flor merecen ser recordados, y que las flores de la próxima especie (sin corte del fruto) ni siquiera son notables, esta “próxima especie” puede ser considerada importante. Sobre todo en el sur y suroeste de Asia donde, como dicen, se distingue unas 700 razas o variedades de la misma. Para no perseverar en la duda: se trata de Ficus carica, comunmente conocida como higuera. Conocida por sus frutos comestibles desde hace más de cinco mil años (sobre todo en Palestina y Egipto), fue llevada a todas las regiones donde el clima permite su culDibujo: Mary Anne Kunkel

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tivo. Continuamente mejorado, se llegó a cosechar más de 1.3 millones de toneladas de higos, mundialmente y por año. - Son muchos higos, sabiendo que sus aplicaciones (comérselos crudos, desecados, o en conservas y/o pastelería) son limitadas. Pero como tampoco carecen de ciertas propiedades medicinales (laxante, pectoral, ciertas enfermedades de la piel, etc.) y que, en exceso, sirven para engordar cerdos, se siguen plantando y cuidando higueras. - La historia bíblica de esta especie comenzó con Adán y Eva, cuyo famoso “mini-vestido” parece haber sido la inspiración de una creación como del “monokini” moderno .... La cuarta especie de mi pequeña reseña (y del mismo origen como las anteriores) es menos llamativa, apenas comercializada y poco común en cultivo, Pero es muy útil, este algarrobo, porque es siempre verde y da buena sombra. Los botánicos lo conocen por Ceratonia siliqua, y los árabes lo llaman “al Kharoubah”. Su fama bíblica pero, igual que la razón principal de su cultivo, se basa en los frutos, estas vainas que originaron el llamado “pan de San Juan” (St. John’s bread, en inglés). Como parece y como se indica en la literatura concerniente, aquel “pan de San Juan” una vez era muy importante para la alimentación humana; posteriormente los frutos sirvieron para alimentar el ganado, y sólo relativamente reciente su valor y nuevo aprecio: como sustituto del cacao (para chocolate), para confituras, para la fabricación de un pan dietario así como en la medicina, fitoquímica etc. Dicen que árboles de calidad pueden producir hasta unos 600 kilogramos de algarrobas, por año. Y así puede haber varias especies más en nuestros jardines, aprovechadas por sus frutos o simplemente siendo ornamentales - aunque no necesariamente sean “árboles” en el sentido del término. La datilera (Phoenix dactylifera), por ejemplo, a pesar del tamaño que suele alcanzar, es ornamental, es frutal de gran importancia regional pero por no producir leño es difícil clasificarlo como “árbol”, -El granado (Punica granatum) tiene flores adorables y frutos de consistencia acuosa y sabrosa; aunque la poda laboriosa puede convertirlo en vegetal arbóreo, por su genética pero queda un arbusto. Algo parecido ocurre con la adelfa (Nerium oleander) o baladre de nuestra región oriental: es ornamental, es medicinal (o mortal, depende de dosis y las aplicaciones), y aunque la tijera del podador puede darle aspecto arbóreo, queda arbusto por las mismas razones que dirigen los granados. Tampoco la vid (Vitis vinifera) se convierte en árbol a pesar de que sus tallos sarmentosos pueden alcanzar la copa de tales vegetales mayores por su carácter preprogramado. Para encontrar descripciones y otros detalles, el lector puede consultar cualquier obra disponible de las citadas a continuación, por ejemplo: ANDERSEN, A.W.: Plants of the Bible. - London 1956. FELDMAN, U.: Plants of the Bible. Tel-Aviv 1956. MOLDENKE, H.N. et A.L.: Plants of the Bible. - Waltham 1952. ZAHARONI, M. & S.BERLINGER: Plants of the Bible. - Haifa 1969. ZOHARY, M.: Plants of the Bible. Cambridge 1982 Así como los más recientes SMIT, D.: Plants of the Bible. Oxford-Batavia-Sydney 1992 y HEPPER, F.N.: Illustrated Encyclopedia of Bible Plants. -Leicester 1992.

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SOBRE FERNANDO III EL SANTO.
En el boletín anterior, Simón cita de manera textual a un autor, Martínez Garrido, que afirma que el rey Fernando III el Santo fue coronado rey bajo un olmo en Nájera, el 1 de Mayo de 1217... En este caso nuestro compañero Simón transcribe de manera textual del Libro de Martínez Garrido, pero resulta que este autor comete dos faltas de rigor histórico: la fecha y la ceremonia. “Antes de morir Enrique I (6 de Junio de 1217) nadie había pensado en proclamar rey a su sobrino Fernando, el cual, aunque había visto deslizarse la mayor parte de su vida por tierras burgalesas, entonces se hallaba en la corte de León al lado de su padre...” Historia de España de Menéndez Pidal, tomo XIII, Jimenez de Rada “Crónica de Castilla” pág. 79 –109-110, IX, XV. Hay que diferenciar aclamación y proclamación (manifestaciones espontáneas de apoyo y lealtad) de coronación (ceremonia oficial). Hay que recordar que hubo un enfrentamiento entre los nobles partidarios de Fernando y los que no lo eran (entre ellos su padre Alfonso IX, rey de León) y que se produjeron escaramuzas y combates entre los dos bandos. Los nobles partidarios de Fernando le aclamaron como 52

José Raul Garrido

Del Grupo de Soci@s de Valladolid rey en Autillo, donde se encontraba su madre, doña Berenguela. Pascual Madoz hace la siguiente referencia a este suceso: Autillo de Campos: “... situada en un llano entre el rio Valdejinate que corre por su derecha y el Canal de Campos que lleva su trayecto por la izquierda... Por tradición se cree que esta población se llamó Otelo u Autelo... sus naturales se engrandecen con el orgullo de haber sido sus antepasados los primeros en proclamar a Don Fernando III, según resulta de una inscripción con letras de oro que se halla en la ermita que hemos mencionado, titulada del Castillo, en la que se lee: “En este pueblo y este sitio fue proclamado rey por primera vez, Don Fernando III, llamado el Santo”...( P. Madoz ”Diccionario...” tomo 4 Palencia” Edición facsímil de Ambito sobre Castilla y León). En Nájera, probablemente sucediera algo parecido, los nobles partidarios también de su causa deseosos de ganar los favores del futuro rey, se apresurarían a mostrar su lealtad a Fernando con otra ceremonia, ya pudiera ser aclamación o proclamación, pero no coronación, acto que se celebró en Valladolid. Estos hechos se produjeron en el mes de junio, pues el día seis muere el rey

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Enrique I, y el 1 de julio fue coronado Rey en Valladolid. En un mes escaso se produjeron las escaramuzas, alianzas, apoyos y enfrentamientos entre los dos bandos, y los viajes hacia las villas leales en busca de apoyos. Cuando los partidarios de Fernando le quieren aclamar en un encuentro de bienvenida a las afueras de una villa, o después de una escaramuza contra el bando opuesto en campo abierto, lo más lógico es que buscando el apoyo divino acudan al santuario más cercano, una ermita, ¿por qué iban a entrar en la villa deseosos de mostrar su apoyo y lealtad al futuro rey, cuando había una ermita cercana?. Si hubieran sucedido estos hechos en un frío mes de diciembre habrían aclamado como rey a Fernando a plena solana, pero era el mes de junio y buscarían aliviarse de los rigores del sol, al abrigo de una hermosa olma. El hecho incuestionable sobre Fernando III es que fue coronado en Valladolid. (Juan Ortega y Rubio, “Historia de Valladolid”, dos tomos, Valladolid 1881 –por ejemplo). Juán Agapito Revilla en “Las calles de Valladolid, Nomenclator Histórico” se refiere a la placa existente en la plaza mayor “En esta plaza antigua del Mercado fueron coronados reyes de Castilla doña Berenguela y don Fernando III el Santo el 1º de Julio de 1217”, coronaron primero a doña Berenguela la cual cedió sus derechos a su hijo en el mismo acto coronando rey a Fernando a continuación. Juan Agapito Revilla discrepa sobre el lugar de coronación indicado en esa placa, manteniendo que no pudo ser la antigua plaza del Mercado, si no en la de Santa María, teniendo en cuenta la extensión de la ciudad en aquella época. Alfonso IX rey de León muere en 1230 y su hijo, Fernando III, se convierte en el primer rey de Castilla y León

PLANTÍOS HISTÓRICOS DE OLMOS
Cuando se inició la campaña sobre los olmos se adelantaba la realización de un trabajo de biblioteca. Si continuamos este trabajo y buscamos en las citas a pie de página podemos continuar nuestra búsqueda por los diferentes archivos históricos existentes (municipales, provinciales, estatales...). Persiguiendo el rigor que debe caracterizar una investigación de este tipo, es conveniente que seamos escrupulosos al transcribir los textos que consideremos interesantes, haciéndolo de manera textual por pesado que nos pueda resultar. Ese texto que luego enviamos a otra persona se puede resumir, manipular o modificar, pero si esta labor de síntesis se hace sobre el texto original, evitaremos malos entendidos o faltas de rigor. Arquitectura y urbanismo. En la segunda mitad del siglo XVIII se realizaron paseos arbolados de nueva planta y la remodelación de otros paseos más antiguos. Los arquitectos ilustrados empiezan a aplicar sus nuevas ideas urbanísticas en Madrid, con la remodelación del paseo del Prado, que servirá de referencia para la realización de otros paseos en diferentes ciudades de la península. Muchos ayuntamientos han patrocinado la publicación de estudios y tesinas fin de carrera sobre la Historia local, arquitectura y urbanismo, jardines municipales..., podemos empezar consultando estas publicaciones. Hay que tener en cuenta, que el dato que a nosotros nos interesa, el arbolado y concretamente el de olmo, es un detalle muy específico, y es difícil encontrar una 53

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mención exacta sobre los olmos en los libros genéricos de historia de cada ciudad o villa. Hay investigador@s que describen minuciosamente elementos arquitectónicos como fuentes, estanques, esculturas, pérgolas, casetas, bancos, pavimento, y describen de manera superficial y con poco detalle los aspectos relacionados con las plantaciones, otros autores aportan mas detalles sobre las plantaciones. Cuando aparece un capítulo de urbanismo, se puede encontrar en él un apartado dedicado a los paseos y jardines de la época. Las citas bibliográficas al pie de página de estos capítulos pueden ser el principio de nuestra investigación. Hay que buscar mas información sobre estos ejemplos: Málaga: 1785, se inaugura el paseo de la Alameda con tres filas de olmos. José María de Aldehuela transforma Santo Tomás en 1780 y entre 1790-95, dando lugar al Retiro de Churriana. Granada: paseos a orillas del río Genil, paseo de la Bomba. Córdoba: arreglo del paseo de San Antón, en la carretera de Madrid, adornado con 200 álamos. Sevilla: alameda de Hercules y/o alameda de el palacio de San Telmo a Eritaña (hoy avenida de La Palmera). Alamedas de: Cádiz, Valencia, Priego, Sigüenza y Espolón de Burgos. Laberinto de Horta: en 1794, cerca de Barcelona. En el siglo XIX los Salones de Isabel II y de San Juan en Barcelona y el Miradero de Toledo. Valladolid: paseos de Florida Blanca, San Isidro, La Merced, camino de Madrid, Moreras y Espolón Nuevo, remodelación del Prado de la Magdalena. 54 Las Sociedades Económicas de Amigos del Pais. Estas Sociedades desempeñaron un papel importante en la difusión de la silvicultura, y en el fomento del arbolado. Propugnaron políticas de salubridad e higiene en las ciudades ligadas a la realización de paseos arbolados para disfrute y recreo de los ciudadanos. Convocaron concursos y premios a la elaboración de memorias escritas sobre proyectos relacionados con la silvicultura y los plantíos. En sus sedes sociales, se leyeron encendidos discursos y proclamas a favor del arbolado. En cambio, los ejemplos prácticos de ejecución de plantíos fueron mas escasos que los proyectos y memorias, pero en cualquier caso estas Sociedades fueron pioneras en despertar sensibilidades conservacionistas aunque fuera en círculos sociales muy reducidos. Sí hubo casos concretos en que no sólo promovieron o fomentaron los plantíos, si no que se debe a estas Sociedades la realización y gastos de construcción de paseos. Así sucedió en Valladolid con el paseo de olmos de Floridablanca ( o de Santa Clara, camino viejo a Cabezón) y el paseo de las Moreras y Espolón Nuevo. Se puede pensar que buscando información sobre las Sociedades Económicas de otras provincias podríamos encontrar otros datos sobre plantíos en la misma época, y precisamente de olmos, pues por aquella época la practica más extendida debió ser el transplante. Precisamente al reproducirse por semilla con tanta facilidad, los olmos jóvenes serían objeto de “limpiezas” frecuentes en las alamedas y riberas donde se crían, y también los transplantarían a otras zonas. Ensenada en sus ordenanzas de montes obligaba a los ayuntamientos a instalar, mantener y costear viveros, pero esta medida tuvo un seguimiento muy escaso. Sus ordenanzas despertaron una oleada de críticas y opositores.

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Podríamos investigar por lo tanto las Sociedades Económicas de otras provincias, esta puede ser una línea de trabajo para aquellas personas interesadas. Las Sociedades Económicas más activas debieron ser la Madritense (lo de madrileñ@ debe ser muy moderno) las Vascongadas, la de Zaragoza, Valencia, las Andaluzas (Granada, Jerez, Sevilla) y en Castilla y León (Burgos, León Segovia, Valladolid). Consultad las referencias bibliográficas sobre las Sociedades. Esto no quiere decir que las demás Sociedades no fueran activas, que nadie se ofenda, en todo caso busquen en las bibliotecas de sus ciudades.
Sobre los plantíos históricos de olmos, álamos negros, o negrillos, hemos encontrado algunas fuentes de donde extraer datos para la presente campaña y futuro libro del olmo. Siglo XIX. El Diccionario geográfico-estadístico de Pascual Madoz. Siglo XVIII: Arquitectura y urbanismo. Paseos y jardines. Las Sociedades Económicas de Amigos del País. El catastro de Ensenada. Siglos anteriores: Arquitectura y urbanismo. Paseos y jardines. Sitios Reales y casas de recreo, de la Monarquía y de la nobleza. Posesiones de la Iglesia.

Otras fuentes.

BIBLIOGRAFÍA SOBRE LAS SOCIEDADES ECONÓMICAS DE AMIGOS DEL PAÍS •J. LESÉN MORENO: “Historia de la Sociedad Económica de Amigos del País de Madrid”, Madrid 1863. •J.L. CASTELLANOS: “Luces y reformismo, las Sociedades Económicas del Reino de Granada”, Granada 1984. •F. ALEIXANDRE: “Real Sociedad Económica de Amigos del País de Valencia”, Valencia 1983. •L.M. ENCISO RECIO: “La Sociedad Económica de Jerez a finales del reinado de Carlos III”. •J.A. BENIMELI: “El conde de Aranda y la Sociedad Econ. de Amigos del País de Aragón”, Zaragoza 1978. •G. y P. DEMERSON y F. AGUILAR PIÑAL:“Las S.E.A.P. en el s. XVIII, guía del investigador”, San Sebastián 1974. •C. FERNÁNDEZ CASANOVA: “La Sociedad Económica de Amigos del País de Santiago”,Salamanca 1978. •E. RUIZ Y GONZÁLEZ DE LINARES: “La Sociedad Económica de Amigos del País”; Burgos 1972. •Rosa M. GONZALEZ: “La Real Sociedad Económica de Amigos del País de León”, León 1981. •*PLA y RAVE, Eugenio: “El centenario de la Sociedad Económica Matritense bajo el punto de vista forestal”, Revista Forestal, tomo VIII, 1875, pp. 641-655. •J. M. SANTAMARÍA: “El cinturón verde de Segovia. Árboles para una ciudad”. Segovia, Imprenta El Adelantado 1966, p. 21 y ss. •NICOLÁS ALONSO DE MIRANDA: “Discurso sobre el estado y decadencia de los montes y plantíos y de su restauración”, Actas y Memorias de Sociedad Económica de Segovia, 1793, Tomo IV, pp. 219-268. 55

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BIBLIOGRAFÍA SOBRE URBANISMO, JARDINES, PASEOS Y PLANTÍOS. •CASA VALDÉS, M. de.: “Jardines de España” •REESE, T. F.: “Hipódromos, carros, fuentes, paseantes y la diversión pública en la España del siglo XVIII” En IV Jornadas de Arte. El Arte en tiempo de Carlos III, CSIC, Madrid, 1989, páginas 1-47. •CHUECA GOITIA F.: “La época de los Borbones”, en Resumen Histórico del Urbanismo en España, Madrid IEAL, 1968. •CERVERA VERA, L.: “El conjunto palacial de la Villa de Lerma”, Madrid, Castalia, 1967. •MARTINEZ TERCERO, E.: “Valsaín, un Real Sitio flamenco en el bosque de Segovia”, Reales Sitios, XXII, nº 84, 1985 pag. 12-28 •BREÑOSA R. y CASTELLARNAU, J. M.: “Guía y descripción del Real Sitio de San Ildefonso”, Madrid, Rivadeneyra, 1884, págs. 151 y ss. •J. M. SANTAMARÍA: “El cinturón verde de Segovia. Árboles para una ciudad”. Segovia, Imprenta El Adelantado 1966, p. 21 y ss. •NICOLÁS ALONSO DE MIRANDA: “Discurso sobre el estado y decadencia de los montes y plantíos y de su restauración”, Actas y Memorias de Sociedad Económica de Segovia, 1793, Tomo IV, pp. 219-268. •TEMBOURY ALVAREZ, J. y CHUECA GOITIA, F.: “José Martín de Aldehuela y sus obras en Málaga. Palacios y jardines” Arte Español, 1947, pp. 7-19 •TEMBOURY ALVAREZ, J.: “Informes histórico-artísticos de Málaga”, Málaga, C.A.P.M., 1966 (2 ed. 1974) •BONET CORREA, A.: “Andalucía Barroca”, Barcelona, Polígrafa 1984 •CRISTINA VIÑES: “Historia urbana de Granada (1987)”. •M. CUESTA MARTÍNEZ: “La ciudad de Córdoba en el siglo XVIII”, Córdoba 1985. •Descripción de PEDRO MEDINA recogida por : VERDÚ RUIZ, M.: “Los paseos madrileños de Recoletos y el Prado de San Jerónimo anteriores al reinado de Carlos III: proyectos de Juan Díaz, Juan Gómez de Mora, Pedro de Sevilla, Ardemans, Ribera y J. B. Sachetti” en Anales del Instituto de Estudios Madrileños, XXIII, 1986, pag. 399-429. •GAVIRA G.: “La configuración del eje Prado-Recoletos-Castellana (1630-1975)” Anales del Instituto de Estudios Madrileños, XVIII, 1981, pág. 221-249 •TOVAR V.: “Juan Gómez de Mora, (1586-1648)” Catálogo exposición, Madrid, Museo Municipal., 1986. •CORRECHER, C. M.: “Jardín del Principe” •SERREDI, L.: “La jardinería en el paisaje urbano madrileño”, en Jardines Clásicos Madrileños, ob. cit. pp. 151-162. •ARIZA MUÑOZ, M. C.: “Carlos III y las zonas verdes en Madrid” ob. cit. •ALMELA Y VIVES, F.: “Jardines valencianos”, Valencia, La Semana Gráfica, 1945, págs. 34 y ss. •SARTHOU CARRERES, C.: “Jardines de España: Valencia”, Molina Ribera 1948, pags, 160-163. •F. J. FLORES: “Política de Plantíos en Murcia en el ultimo tercio del siglo XVIII”, Anales de la Universidad de Murcia, Filosofia y Letras, Murcia vol. XXXVI, nº 1-2, 1977-78 (edición 1979). •J. L. LÓPEZ GONZÁLEZ: “La ciudad de Zaragoza a finales del siglo XVIII (17821792)”.Zaragoza, Instituto Fernando El Católico, 1977, p. 148. •LAFOZ, H.: “Montes y plantíos a finales del siglo XVIII y principios del XIX. El caso de Burbáguena” (Teruel) Comunicación presentada a la ponencia de Hª Agraria en las III Jornadas de Estudios sobre Aragón, Tarazona, 2-4 de Octubre de 1980. •HELMUTH HOPHNER, “La evolución de los bosques en Castilla la Vieja en tiempos históricos”,Estudios Geográficos, 1954. •ERICH BAUER, “Los Montes de España en la Historia”. Luis URTEAGA: “La tierra esquilmada: las ideas sobre conservación de la naturaleza en la cultura española del siglo XVIII”. Ed. Serbal-CSIC Barcelona-Madrid, 1987. (Sobre temas conservacionistas en la Ilustración).

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“Los Códigos Españoles concordados y anotados. Tomo octavo. Novísima Recopilación de las Leyes de España. Tomo II, que contiene los libros quinto, sexto y séptimo. Madrid, imprenta de la Publicidad, a cargo de D. M. Ribadeneyra, 1850”. Libro VII, Título XXXII, la Ley II: Cuidado de los Justicias en el ornato de los pueblos y sus edificios, y el reparo de los ruinosos y reedificación de sus solares. Don Fernando VI en la ordenanza de Intendentes Corregidores de 13 de octubre de 749, cap. 32 y 33; y Don Carlos III en la instrucción de Corregidores, inserta en Cédula de 5 de Mayo de 88, cap. 58 y 59. Prevendrán los Corregidores a las Justicias de las ciudades, villas y lugares de su provincia, se esmeren en su limpieza, ornato, igualdad y empedrados de las calles... Cuidarán de que las entradas y salidas de los pueblos estén bien compuestas; y que las alamedas y arboledas, que hubiere a las cercanías de los lugares para recreo y diversión, se conserven, procurando plantarlas de nuevo adonde no las hubiere, y fuere el terreno a propósito para ello. Resolución de 30 de Julio de 1766 Dos fuentes tratan sobre esta resolución, y se basan en la misma referencia, la carta del ministro D. Miguel de Murquiz dirigida a Don Jorge Astraudi (Corregidor de Valladolid y su partido). J. M. BERISTAIN: “Diario Pinciano, primer periódico de Valladolid (1787-1788)”, 2ª reproducción facsímil . Estudio preliminar de Celso Almuiña Fernández, Valladolid 1978. Numero 31, miércoles 5 de septiembre de 1787. “... En carta del conde de Floridablanca fechada en San Ildefonso a 29 de Agosto de 1787, y dirigida al Señor Intendente de Valladolid: ...así mismo ha resuelto S. M. se conceda a Don Joseph Reconcho y Mata, la gracia que solicita para plantar los trescientos árboles, y cuidarlos, con tal, que el plantío se haga fuera de las puertas del Campo en el camino de Madrid, y que igual gracia se extienda a todos los que quieran hacer la misma obligación en mayor o menor número de árboles (*) lo participo a V. S. de su Real Orden para su inteligencia y cumplimiento. Dios guarde a V. S. muchos años. San Ildefonso a 29de Agosto de 1787. El Conde de Floridablanca. (*) Por representación del Señor Intendente, hallándose Ministro principal de Hacienda de los Reales Canales de Castilla, se sirvió su Majestad por Resolución de 30 de Julio de 1766 declarar que todos los árboles de cualesquiera especie, plantados por vecinos particulares en terrenos propios suyos o comuneros se han de considerar desde luego para siempre bajo el Real Amparo, y con los mismos fueros e imposición de penas a los que los corten o maltraten, que si fueran de Ordenanza con declaración, de que dichos Plantificadores han de conservar siempre el usufructo, y dominio directo de los árboles, sin que pueda en ningún tiempo disputárseles”. J. C. BRASAS EGIDO: “Sobre urbanismo del siglo XVIII en Valladolid: el Nuevo paseo de Floridablanca”, en el Boletin del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología, XLV, 1979, pág. 507-514. Cita a pie de pág. 510: “En relación con el Campo Grande es de gran interés un bando dado en Valladolid a 24 de mayo de 1787 dándose cuenta de dos cartas de Don Miguel Murquiz y de Don Juan Acedo Rico, Juez General de Montes y Plantíos: “A Don Jorge Astraudi, Corregidor de esta capital y su partido. Para seguir el resplandeciente amor y deseos de nuestro Amantísimo Monarca en hacer felices a sus amados vasallos, y hermosear sus Pueblos con Arboledas, como tan beneficiosas para ellos mismos y para el Estado, y a fin de que abunden de Maderas para edificios y otros fines útiles, ha estado sin intermisión preocupado mi espíritu... en estu57

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diar los medios para que quede cumplida la soberana voluntad de S. M. ... Al mismo tiempo que ha visto el Rey por el Plan General, que Vm. ha remitido por carta de 8 de este mes, el estado en que se hallan los Plantíos en el Canal y en los Pueblos de la Jurisdicción de este ministerio... se ha enterado S. M. de la Representación de la misma fecha, en que hace Vm. presentes los medios, que le parecen oportunos para fomentar la inclinación a los plantíos, que en la última visita de ellos le han manifestado algunos sujetos que desean hermosear ese País con Arboledas. Este pensamiento ha merecido la aprobación del Rey, que para facilitar su ejecución ha resuelto: Que todos los árboles de cualquier especie ya sean plantados por vecinos particulares o ya se hayan producido en ellos naturalmente y sin artificio alguno, como sucede con los olmos, se han de considerar desde ahora en adelante bajo el Real Amparo y con los mismos fueros e imposición de pena a los que los corten o maltraten... San Ildefonso 31 de Julio de 1766 = El ministro Don Miguel de Munquiz a Don Jorge Astraudi. (Murquiz aparece con r al principio y con n al final Munquiz de la cita). LA ALAMEDA DEL CAMPO GRANDE. 24 de Mayo de 1856 Un paseo matutino de Recoletos a la Alameda del Campo Grande nos ha llenado de tristeza. En efecto, el arbolado del paseo, compuesto casi en total del olmo campestre o negrillo no mostraba su existencia con el vigor y formas gigantescas que hubiera debido de desear. A cosa de dos años que, languideciendo no pocos de los más robustos empezaron a dar señales de anemia y ahilamiento con rapidez asombrosa; y ni los desmoches o amputaciones, ni los benéficos riegos, ni otros medios profilácticos y curativos, bastaron para contener la necrosis de no pequeña parte del bello recreo y solazamiento de los vallisoletanos y forasteros que habitualmente concurren a este sitio de escogida soledad. En ese período han perecido unos treinta árboles de los doscientos treinta o más que adornan el tránsito de sus anchas calles. 135 años de El Norte de Castilla. Testigo de la Historia. (página nº 7).

TERUEL Camarena de la sierra. "Una pista forestal que asciende hasta el pico de Javalambre, comunica con Camarena de la Sierra... en el centro de la población se puede la plaza del Olmo, árbol centenario de casi ocho metros de circunferencia, en torno al cual la gente se sienta a conversar..." p. 141 "Teruel y sus serranías", Manuel MERCADAL y Luis LORENTE, Everest, Depósito legal: LE.1231-98. Rubielos de Mora. Hay dos troncos secos de olmo en la "plaza de los olmos de Santa María" junto a la carretera. La altura de estos troncos es formidable considerando que están secos, pues lo habitual por lo observado en otros pueblos que conservan sus olmas aún secas es que a corta distancia del suelo aparezcan recortados los troncos secos, pero estos dos olmos no tendrían el porte tradicional de una olma pues su altura puede ser superior a los 10 metros. Alrededor de cada uno han levantado un murete circular de piedra de metro y medio de altura aproximadamente, rellenando su interior de piedras y tierra y plantando flores.
Nota: En una panadería del pueblo había en la pared un mapa-folleto que mencionaba como árboles monumentales un pino, un rebollo y una carrasca, pero no a los dos olmos descritos.

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LA VEGETACIÓN POTENCIAL DEL MACIZO TERCIARIO DE LA ALCANTUEÑA Y SUS POSIBILIDADES DE RESTAURACIÓN
Por el Grupo Espliego de ARBA. El conjunto de cerros testigos de La Alcantueña, situado entre los términos de Parla y Fuenlabrada, representa un autentica isla biológica dentro de la zona sur metropolitana de Madrid. Con este artículo pretendemos contribuir a su conservación, centrándonos en la restauración del paisaje natural, lo cual resulta realmente apremiante, dado el grado de degradación que padece. EL ENGAÑOSO PAISAJE ESTEPARIO. La intensa explotación antrópica (ganadería extensiva, agricultura, caza, minería, etc.) que durante siglos han padecido los cerros testigos de La Alcantueña, ha provocado la paulatina desaparición del primitivo bosque mesomediterráneo que cubría sus laderas y aledaños. Así, se tiene constancia que la última encina (Quercus ilex ballota), desapareció de estos parajes en torno a 1.930. En la actualidad, los únicos signos que nos revelan un antiguo pasado forestal, son la presencia en sus laderas de ciertas plantas como la retama (Retama sphaerocarpa), el tomillo salsero (Thymus zygis) o el marrubio (Marrubium vulgare), especies propias de etapas muy degradadas del encinar. De esta forma, del primigenio encinar manchego hemos pasado a un paisaje netamente estepario, en el cual los únicos árboles existentes son especies de uso agrícola, como el almendro (Prunus dulcis) o el olivo (Olea europaea) estos últimos con varios siglos de edad, u otros como el olmo siberiano (Ulmus pumila), asilvestrados recientemente en campos de cultivo colindantes abandonados. Dicho paisaje estepario, tiene en estos cerros una composición florística diversa. Así, podemos encontrar el retamar y sus plantas asociadas, (jarilla (Helianthemum apenninum), espárrago triguero (Asparagus acutifolius), orquídea (Ophrys sphegodes), etc.) como última etapa de sustitución del encinar propiamente dicho. Coexistiendo en las mismas laderas con el retamar, aparecen plantas como el sisallo (Salsola vermiculata), el albardín (Lygeum spartium), el tomillo morisco (Fumana thymifolia), etc. especies representativas de las estepas de apariencia natural o pseudoestepas, clara evidencia de la sucesión ecológica que se esta produciendo en este territorio. Para terminar, cabe referirnos a las pseudoestepas herbáceas, es decir pastizales y cultivos cerealistas, paisaje predominante en amplios espacios de este entorno natural. En estos pastizales, no resulta difícil encontrar especies como la maravilla (Calendula arvensis), el cuernecillo (Lotus corniculatus), la Silene colorata o gramíneas como el rompesacos (Aegilops triuncialis), el jopillo de monte (Dactylis glomerata hispanica) y los plumerillos (Bromus rubens y Bromus madritensis). Los cultivos cerealistas se limitan al trigo (Triticum sp.) y la cebada (Hordeum districhum), en ellos crecen especies arvenses como la amapola común (Papaver rhoeas) o el altramuz azul (Lupinus angustifolius). Los procesos erosivos que desde hace unas décadas padecen estos extensos cerros, debido a la cada vez mayor deforestación, se han visto acelerados en los últimos años debido a diferentes motivos, entre ellos caben citar la instalación 59

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de conducciones de agua, que han provocado la eliminación tanto del perfil como de los horizontes del suelo, en las laderas en las que han sido ubicadas. El establecimiento clandestino de pistas de motocros en sus inclinadas laderas, ha provocado la desaparición total de la vegetación en ellas; esta falta de vegetación unida al fuerte desnivel, ha agudizado la erosión que amenaza con extenderse, dado el carácter anárquico en la elección de estas pistas. Paro la mayor amenaza que se cierne sobre estos cerros es la expansión industrial, que desde hace años tiene contemplada el ayuntamiento de Parla, la cual ocuparía los campos de cultivo adyacentes al macizo terciario. Esto ocasionaría, además de la desaparición de un valioso olivar multicentenario, (hábitat de numerosas especies de flora y fauna), el establecimiento de una trascendental barrera paisajística que provocaría el total deterioro de la zona. No dejaría de ser cuanto menos una actuación incoherente, ya que, estos cerros fueron declarados en su día por el Plan General de Ordenación Urbana de Parla de 1997, como Suelo No Urbanizable de Especial Protección de Interés Paisajístico, pero ya sabemos lo arbitrario de estas supuestas declaraciones de protección municipal. LA RESTAURACIÓN DEL ENCINAR MANCHEGO. Los cerros testigos de la Alcantueña, se encuentran situados el sector Manchego de la provincia corológica Castellano-MaestrazgoManchega. Sus suelos son de variada naturaleza, aunque predominantemente básicos, así podemos encontrar desde arenas arcósicas, pasando por arcillas y margas hasta calizas y calcitas. Su vegetación potencial corresponde con el encinar manchego, (asociación BupleuroQuercetum rotundifoliae), siendo el ejemplo más cercano de este tipo de vegetación, las relíctas dehesas de encinas de los cerros de Valdemoro y Torrejón de Velasco, en la actualidad también necesitadas de restauración. 60 Al hablar de restauración del paisaje original de estos cerros, lo haremos según el grado de degradación que estos presenten, es decir, según la etapa de sustitución en la que se encuentren. Para ello, hemos dividido su superficie en distintas parcelas. Comenzaremos en aquellas en las que la regeneración del arbolado es más factible a medio plazo, es decir, en las que la presencia del matorral, fundamentalmente retamas, facilita este proceso. Esta comprobado que los brinzales de numerosas especies, encuentran bajo la protección de los arbustos y matorrales las condiciones ecológicas necesarias para desarrollarse en sus primeras etapas. Estos les defienden del ramoneo de los herbívoros, la intensa insolación estival, las heladas invernales, etc. aportándoles en el caso de las retamas, el nitrógeno necesario para su desarrollo, además su presencia, nos indica la existencia de suelos profundos, ideales para la recolonización del encinar. De esta forma, empezaremos la restauración en la parcela E, (ver plano adjunto), ya que, esta ladera presenta un retamar en buen estado de conservación. En ella, se establecería el coscojar manchego, (asociación Rhamno lycioidis-Cocciferetum), como paso intermedio al encinar, el cual se instalaría gradualmente mediante regeneración natural. Las especies integrantes de este tipo de hábitat, serían las siguientes: Coscoja (Quercus coccifera), encina (Quercus ilex ballota), (algunos ejemplares dispersos que contribuirían a la regeneración del encinar a medio o largo plazo), espino negro (Rhamnus lycioides), aladierno (Rhamnus alaternus), cornicabra (Pistacia terebinthus), labiérnago (Phillyrea angustifolia), torvisco (Daphne gnidium), jazmín silvestre (Jasminum fruticans), retama loca (Osyris alba), efedra fina (Ephedra nebrodensis), así como, algunas lianas: rubia silvestre (Rubia peregrina), espárrago triguero, (Asparagus acutifolius), madreselva común (Lonicera periclymenum hispanica), las cuales podrían implantarse por medio de semillas envueltas en bolas de marga arcillosa, evitando así, su depredación por la fauna.

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Este método debería ser empleando también, con las herbáceas utilizadas en diversos hábitats pioneros, que continuación describiremos. En cambio, los fanerófitos antedichos se plantarían partiendo de brinzales con un mínimo de dos savias micorrizados, así como, el resto de los arbustos de los hábitats precursores, guardando entre ellos una distancia mínima. En aquellas zonas de dicha parcela, en las que se aprecian importantes signos de deterioro del suelo, (especialmente en caso de carecer de retamas), se debe restaurar los antedichos matorrales y plantas herbáceas colonizadoras, que regeneren las condiciones ecológicas necesarias para que este pueda en el futuro albergar arboles y arbustos. Estas especies serían aquellas pertenecientes a la asociación Lino-Salvietum lavandulifoliae, es decir, lo que se conoce como esplegueras o salviares. Dichas especies serían: espliego (Lavandula latifolia), salvia (Salvia lavandulifolia), siempreviva amarilla (Helichrysum stoechas), aulaga (Genista scorpius), tomillo común (Thymus vulgaris), Coronilla minima, Helianthemum cinereum rubellum, Fumana ericoides, hierba de pastor (Dorycnium penthaphyllum), abrotano hembra (Santolina chamaecyparissus), enriqueciéndose dicha comunidad, con ejemplares dispersos de romero (Rosmarinus officinalis). Así mismo, dada la termicidad que caracteriza a esta ladera, podrían plantarse brinzales de jara blanca (Cistus albidus) y jarilla (Helianthemum lavandulifolium); correspondiendo, por tanto, dicha revegetación a subasociación cistetosum albidi. Las plantas herbáceas de esta comunidad serían las siguientes: Lino blanco (Linum suffruticosum differens), lino azulado (Linum narbonense), junquillo (Aphyllanthes monspeliensis), asperón (Lithodora fruticosa), globularia mayor (Globularia vulgaris), camedrio (Teucrium chamaedrys), astrágalos (Astragalus incanus), y (Astragalus chlorocyaneus), esparceta (Onobrychis peduncularis matritensis) y Hedysarum humile, favoreciéndose con estos últimos cuatro taxones, junto con la aulaga, la hierba de pastor y la Coronilla minima, (todos de la familia de las leguminosas), la mejora del suelo con la aportación de nitrógeno. Dicha subasociación vegetal, solamente debía ocupar la referida parcela E, extendiéndose por otras parcelas que iremos detallando, (así como, por ciertos campos de cultivo abandonados, diseminados por todo el macizo de la Alcantueña), las esplegueras carentes de dichas cistáceas de apetencias cálidas. En el borde superior de la parcela E, colindante con la meseta del cerro de la Cantueña o parcela C, se plantaría matorrales dispersos de esparto o atocha (Macrochloa tenacissima), estos espartales configurarían la asociación Arrhenathero-Stipetum tenacissimae, que al entrar en contacto con los salviares del resto de la ladera, formarían la subasociación aphyllantetosum monspeliensis, compuesta por plantas como: esparto (Macrochloa tenacissima), romero (Rosmarinus officinalis), rabo de gato (Sideritis incana incana), espliego (Lavandula latifolia), aulaga (Genista scorpius), junquillo (Aphyllanthes monspeliensis), Bupleurum fruticescens, jarillas (Helianthemum asperum, H. cinereum, H. hirtum), tomillos moriscos (Fumana ericoides y F. thymifolia), etc. Siendo las herbáceas empleadas: Lino 61

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blanco (Linum suffruticosum differens), gamón (Asphodelus albus), Arrhenatherum erianthum, (que caracteriza esta asociación), jopillo de monte (Dactylis glomerata hispanica) Stipa offneri, Avena bromoides, etc. La parcela C, es con la G, de las más degradadas de estos cerros, ya que ambas, son terrenos de cultivo cerealista. Por este motivo, se tendría que empezar la restauración desde el nivel más primario, es decir, con la aparición de praderas. Para ello, primero debería suprimirse los cultivos, dejando los terrenos en barbecho varios años, hasta que las herbáceas estuvieran establecidas. Una vez conseguido este estado de la vegetación en la parcela C, se procedería a la plantación de un espartal típico, donde las especies de las esplegueras no estarían presentes en las primeras etapas. La elección del espartal como vegetación optima en la restauración de este lugar, se debe tanto al carácter relicto de estas formaciones vegetales en Madrid, (fomentándose de esta forma una mayor presencia de este tipo de hábitat), como a la extraordinaria capacidad del esparto para generar y estabilizar el suelo. De esta forma, sus hojas al descomponerse humificarían estos suelos empobrecidos por años de innumerables cultivos. Su potente sistema radicular, unido a su robusto cepellón sujetarían el suelo, evitando la erosión de este terreno que comienza a estabilizarse. En el dibujo que acompaña esta página, puede apreciarse la supuesta futura evolución que dicho espartal tendría hacia el coscojar-encinar, una vez asentado definitivamente en la meseta de este cerro, así como, las especies 62 acompañantes propias de la subasociación aphyllantetosum monspeliensis, que en una etapa anterior colonizaron el atochar y otras, como retamas o sisallos, presentes en las inmediaciones con anterioridad. De esta manera, atochas, sisallos, espliegos, salvias, abrotanos, romeros, aulagas y retamas fundamentalmente, crearían las condiciones necesarias para el asentamiento de la vegetación clímax. La parcela D, corresponde con la ladera suroeste del cerro de La Cantueña, en ella se localizan antiguos cultivos mediterráneos de olivos (Olea europaea) y almendros (Prunus dulcis), así como, un retamar pionero y algunos sisallos casi en la cumbre, que denotan la nitrificación de estos suelos, laboreados y pastados durante siglos. La existencia de árboles, condiciona una mayor presencia humana en la zona, no solamente de agricultores o ganaderos, sino también de otras personas, como recolectores de hierbas culinarias y/o aromáticas (tomillos), almendras o setas, paseantes o algunos “deportistas” (que practican ilegalmente el motocros en estas laderas), por lo que la conservación de los suelos es deficiente, observándose inicios de erosión en algunas zonas. Debido a ello, la vegetación que se utilizase en su regeneración debería ser compatible con el uso que se le da a esta parcela. Además, debido a la existencia tradicional de olivos y almendros en estos cerros, y siendo esta ladera una de las pocas que conserva estos cultivos, sería muy necesario la conservación y potenciación los mismos, lo que beneficiaría también, a la avifauna agroesteparia, como abubillas (Upupa epops) o mochuelos (Athene noctua), que caracterizan este hábitat seminatural.

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un retamar bien conservado, estando el resto de Las especies apropiadas entre los arboles y las laderas pésimamente conservadas. arbustos serían: almendro, olivo, encina, coscoja, majuelo, (Crataegus monogyna) y rosal silEstas presentan un extenso pastizal, sobre el vestre (Rosa canina), que contribuirían con su cual crecen escasas retamas diseminadas, (que vigoroso sistema radicular a estabilizar las ladeson quemadas con cierta periodicidad), y una ras, evitando el avance de la erosión, restableprofunda cicatriz, provocada por el aterrazamienciendo a su vez, el maltrecho hábitat de la fauna. to brutal de una parte importante de la ladera, “necesaria” para la instalación de la ya citada, En las zonas más cálidas y resguardadas, se conducción de agua. plantaría un romeral con romerina (Cistus clusii), es decir, la asociación Cisto clusi-Rosmarinetum, Esta conducción y sus pozos correspondienque incrementaría el valor ecológico de esta refotes, han provocado un fuerte impacto ambiental, restación, al ser una no sólo por la acentuada asociación vegetal erosión de la terraza creescasa en Madrid. ada, sino también por la fuga de agua a presión En las zonas más de sus pozos y el consierosionadas, como guiente deslizamiento pueden ser las pistas del parte del terreno, clandestinas de motoante la falta de árboles y cros, se debería semarbustos que lo sujeten. brar algunas especies El resultado paisajístico herbáceas que regepuede imaginarse. nerasen el suelo, evitando el aumento de Para colmo, el manla erosión, aun incitenimiento de esta instapiente. lación requiere de la Aspecto actual de la ladera suroeste apertura de zanjas, con Estas especies del cerro de La Cantueña. lo que se destruye la serían, algunas leguescasa vegetación que minosas como: trébopuede retener el suelo. Esto dificulta la restaurales (Trifolium pratense y T. repens), alfalfa ción de este sector de la ladera, por lo que para (Medicago sativa) o cuernecillo (Lotus corniculaabordarla habría que evitar estas operaciones o tus) y otras como, lino azul (Linum narbonense), mejor aún, retirar dicha conducción. alfilerillo de pastor (Erodium cicutarium), o gramíneas como rompesacos (Aegilops triuncialis) y No deja de ser chocante, la tolerancia demosavena loca (Avena fatua). trada por la Comunidad de Madrid en el establecimiento de esta conducción y la catalogación Dichas plantas, podrían instalarse en estos por la misma, como Bien de Interés Cultural del lugares, mediante siembra “a voleo” o a través cerro de La Cantueña, en la categoría de Zona de las ya citadas bolas de marga arcillosa. Arqueológica. Para posibilitar el mantenimiento de estas Esta catalogación, impide todo movimiento de semillas en el suelo, de realizarse la siembra “a tierras, con el propósito de no dañar restos voleo”, evitando su desplazamiento por el viento arqueológicos. o su consumo por la fauna, se debe colocar sobre ellas restos herbáceos secos (paja, cardos Una adecuada restauración de esta ladera, desmenuzados, etc.), conservando por otro lado, debería contemplar la corrección del impacto la humedad existente en el terreno, lo que faciliambiental de este aterrazamiento, cubriéndolo taría la pronta germinación de las semillas. en su totalidad con un sustrato calizo-margoso y plantando a continuación, matorrales y herbáceEn la cara opuesta del citado cerro, se halla la as, recuperando de esta forma, el suelo perdido. parcela F, que corresponde a la ladera noreste. Esta ladera, cuenta en su extremo noroeste, con En cuanto, a la restauración de esta lade63

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ra, debería utilizarse matorrales y herbáceas pioneras como: retamas, aulaga, romero, espliego, salvia, siempreviva amarilla, tomillos común y salsero (Thymus zygis), abrotano hembra, junquillo, lino blanco, asperón, etc. es decir, la vegetación características de las esplegueras y retamares manchegos, como continuación de los existentes en la parcela E. Debido a que esta ladera es más húmeda, gracias a su orientación, se debería plantar ejemplares dispersos de quejigo (Quercus faginea), así como, de encina, aprovechando el abrigo natural que les proporcionan dichos matorrales, estableciendo de esta manera las bases del futuro encinar-quejigar manchego. Prosiguiendo con la restauración de las laderas de estos cerros testigos, nos centraremos en el colindante cerro de Buenavista o parcela B. La vegetación que puede instalarse en dicho cerro, correspondería a tres asociaciones botánicas, que serían el romeral con romerina en su ladera sur, el espartal en su meseta y las esplegueras en la ladera norte. Los dos primeros hábitats, evolucionarían con el tiempo hacia el coscojar termófilo con Ephedra fragilis, mientras que el último lo haría hacia el coscojar normal. Respecto al cortado existente en la cara oeste, podrían plantarse en sus repisas, algunos matorrales como retamas, aulagas, etc., con el fin de evitar su desplome. Aislado de este macizo terciario, el cerro de la Coronilla o parcela H, presenta un paisaje degradado. En él predominan los pastizales y cultivos cerealistas de secano, cuyos rastrojos son incendiados periódicamente en verano, pudiendo encontrar así, los restos incinerados de un oli64 var abandonado y de las escasas y tenaces retamas, que intentan colonizar este hábitat deteriorado, continuamente. Para poder restablecer las imprescindibles condiciones ecológicas que garanticen el resurgimiento futuro del encinar, se deben suprimir sin duda, estos incendios, lo que garantizaría el establecimiento de la vegetación autóctona predecesora del bosque. Dicha vegetación estaría compuesta por esplegueras combinadas con retamas. Como en otras parcelas, bajo dosel de estos matorrales se plantarían coscojas y encinas, facilitando así, su urgente restauración. La parcela G, corresponde al extremo occidental del cultivado paraje de “El Recuenco”. Para su regeneración, se debe abandonar primeramente los cultivos, aunque se puede iniciar en las pequeñas lomas que lo rodean. A continuación, se debería dejar crecer unos años las herbáceas espontáneas, para que fuesen creando algo de suelo. Una vez creado éste, la vegetación empleada en la restauración, sería la propia de esplegueras, en mezcolanza con romeros y retamas. La parcela A, se extiende por el cerro de la Sarnosa, al norte de estos cerros terciarios. En ella, se creo hace unos años un parque urbano, calificado como una satisfactoria recuperación medioambiental de este cerro. Consideramos, que este tipo de actuaciones son precisamente un buen ejemplo de lo que no debe hacerse en ellos, crear un parque urbano, que impide su regeneración natural, creando una imagen engañosa de la naturaleza. Como medida compensatoria, creemos necesario incrementar el número y variedad de

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las especies autóctonas de este cerro, cuando no reintroducirlas, plantando algunas como: Encina, quejigo, coscoja, almendro, espino negro, aladierno, cornicabra, labiérnago, torvisco, jazmín silvestre, retama loca, efedra fina, aulaga, jara blanca y romerina, así como, fresnos (Fraxinus angustifolia), rodeando la laguna del Barranco del Lobo. Para terminar, creemos muy conveniente establecer una franja de protección ambiental en torno a estos cerros, extendiéndose por los campos cultivados situados en la llanura este y sur, bajo los cerros. En esta franja, sería fundamental el abandono previo del cultivo de algunas parcelas, reforestándose estas con plantones de encina, coscoja, almendro, majuelo, rosal silvestre, espino negro, retama loca, labiérnago, retama, espliego, salvia, romero y abrotano hembra, creando con estas ultimas especies, las ya mencionadas esplegueras. Estimamos, que una vez desterradas aquellas actividades que causan un gran impacto ambiental en estos cerros, (como son el motocros, la caza, etc.), se podría diseñar actividades de educación ambiental para la población local, principalmente. Estas actividades, se orientarían hacia la concienciación de la necesidad de dicha restauración y el modo de llevarla a cabo, especies empleadas, beneficios para el suelo y la fauna, etc. La restauración del paisaje de estos olvidados cerros, sería mucho más factible si el Ayuntamiento de Parla, se comprometiese realmente en la protección de la naturaleza del municipio, declarando este macizo de la Alcantueña, Espacio Natural Protegido de Parla, declaración que desde aquí, no sólo apoyamos, sino que exigimos. Queremos dedicar este artículo, a nuestras compañeras de ARBA Silvia y Susana y a nuestro compañero Héctor, por enseñarnos sus conocimientos sobre restauración del paisaje en aquellos “Encuentros Prácticos para la Restauración del Paisaje”, celebrados el 26 y 27 de octubre de 2002. 65

Bibliografía
IZCO J.. 1984. Madrid Verde. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y Comunidad de Madrid. PULIDO A.. Noviembre 1994. Micorrización sencilla para viveros elementales. Revista Quercus nº 105 DOMÍNGUEZ S., J. M. Rey BENAYAS, E. SOBRINO y otros autores. Diciembre 1999. Técnicas para plantar encinas en suelos agrícolas. Revista Quercus nº 166. ZAMORA R., J. CASTRO, J.M. GÓMEZ, D. GARCÍA, J.A HÓDAR, L. GÓMEZ y E. BARAZA. Septiembre 2001. El papel de los Matorrales en la regeneración forestal. Revista Quercus nº 187.

El día de los Bosques
El 23 de Noviembre, ARBA ha c e l e b r a d o , c o n j u n ta m e n t e c o n Greenpeace, el día de los Bosques Autóctonos. El lugar e s t e a ñ o h a s i d o Va l d e t o r r e s del Jarama. Se ha plantado encinas, majuelos, rosa canina y olmos.

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Noticias de los montes de León
Francisco Revilla

El colectivo ecologista berciano Tyto Alba ha impedido la tala de un castaño centenario en la aldea de Porcarizas, en el valle del Burbia, cuyo destino final iba a ser el de embellecer los salpicaderos de coches de lujo. La asociación consiguió igualar la oferta de 1.200 euros (200.000 pesetas) que una maderera ofrecía al dueño por la venta del ejemplar. Tyto Alba pretende que las administraciones se impliquen en la protección de estos árboles que no duda en calificar "auténtico monumento El ciprés de la Anunciada natural". es un punto de referencia importante en el paisaje de Villafranca. Se dice de él que es «el faro de Villafranca», dado que se le ve desde todas partes. FICHA TÉCNICA ¿Se salvará el tilo? NOMBRE CIENTÍFICO: Un tilo centenario, en la Cupressus sempervirens. Magdalena, podría salSITUACIÓN: El ciprés se encuentra varse de las obras del en el jardín del convento de la puente. Anunciada, de las Clarisas Descalzas. Los vecinos no quieren ENVERGADURA: 36 m de altura. que talen el viejo árbol, PERÍMETRO DE LA BASE: 5,2 m. único que queda después PERÍMETRO A 1,30 m: 4,8 m. de cortar otros similares DIÁMETRO A 1,30 m: 1,53 m. Está amenazado por las DIÁMETRO COPA: 4 metros. TIPO COPA: Piramidal. obras que se están efecANTIGÜEDAD: 400 años. tuando en la carretera HISTORIA: Su plantación se vincucomarcal que les une con la a la construcción misma del conVegarienza. Es uno de unos vento, en los primeros años del árboles centenarios amesiglo XVII. Este edificio religioso fue nazados, de los cuales fundado por el V marqués de algunos ya se han talado y Villafranca, Pedro de Toledo y quedan solamente un nogal Ossorio, virrey de Napóles. y un tilo. 66
Foto del fondo: Los montes de Riaño antes de la construcción del pantano (Carlos Fierro)

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El bosque animado
U n c u a d r o d e l a v e g e ta c i ó n española actual en cuatro trazos
F U S I L A D O P O R I N T E R E S A N T E
Os acercamos aquí un capítulo del libro de Juan Luis Arsuaga “El collar del neandertal”. La sensibilidad del conocido antropólogo para narrar lo acontecido con el bosque de la península ibérica es extrema y el libro entero no tiene desperdicio. Sus alusiones a la vieja relación entre el hombre y el bosque nos aportan nombres poco conocidos como el Basajaun (Señor del Bosque) de los pueblos vascos. En un país donde todos conocemos a los gnomos, los elfos, las hadas y los enanitos, no está de más que buceemos en nuestra propia cultura y rescatemos a los cientos de basajaun, maris, trasgos, torto, axular, baigorrix, arix, o zamaltzain, este último nuestro propio centauro, etc. Los dibujos son de FRANTZISKO en una camiseta de kukuxumusu original de Egiliea, Mikel Urmeneta, al cual no hemos pedido permiso pero que contamos, sin conocerle, que estará encantado de divulgar su obra. La práctica totalidad de la superficie de la Península Ibérica es potencialmente forestal. Eso quiere decir que estaba cubierta de árboles casi por completo antes de que el hombre, con el hacha y el fuego, abriera inmensos claros para los cultivos y el ganado, así como para explotar la madera. Estas agresiones al bosque que producen las actividades ganaderas y agrícolas comenzaron en el Neolítico y no se han detenido desde entonces, más bien al contrario, se han extremado en el siglo xx. Pero antes de que eso ocurriera, las diferentes especies humanas que han existido apenas modificaron el paisaje vegetal en el que vivían. Los hombres cazaban y recolectaban productos vegetales, y formaban pequeños grupos dispersos; eran tiempos en los que reinaba una armonía en la naturaleza que se ha perdido para siempre. Se suele atribuir a Estrabón, escritor griego contemporáneo de Jesucristo, la frase de que la Península Ibérica estaba tan completamente cubierta de bosque que una ardilla podía cruzaría de cabo a rabo sin bajarse de los árboles. Aunque la atribución sea falsa, no cabe duda de que en la época de Estrabón el bosque abarcaba una mayor extensión de la Península que la actual, si bien los cultivos de cereales y los pastos de los pueblos hispanos tendrían que ocupar áreas ya muy amplias a expensas del bosque. 67

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Los botánicos expresan la «vocación» forestal de España y Portugal diciendo que la vegetación clímax, lo que «pide» el suelo, es siempre un bosque, de alguno de los distintos tipos que, más o menos amenazados y reducidos, todavía se conservan en nuestra piel de toro. Únicamente en las altas cumbres de las montañas hace tanto frío durante una gran parte del año que los árboles no pueden vivir sobre un suelo generalmente helado. Se desarrolla entonces una vegetación de matorrales rastreros, céspedes alpinos y praderas encharcadas en el verano que recuerda vagamente a las tundras árticas, cercanas al Polo Norte; en ambos casos, cumbres y tundras, el bosque se detiene cuando la temperatura media del mes más cálido no sobre pasa los 10º centígrados. El límite superior en altura del bosque se sitúa generalmente sobre los 2.300 m en el Pirineo, hacia los 1.700 en la Cordillera Cantábrica, y en torno a los 2.000 m en las cordilleras Béticas y sistemas Ibérico y Central. Por otra parte, hay regiones de nuestra Península donde la lluvia es tan escasa que apenas crecen los árboles, o están muy dispersos, y el paisaje es una estepa seca. Éste es el caso de los secarrales del sudeste peninsular, en Alicante, Murcia y Almería especialmente, como la zona del cabo de Gata. Lo que determina la ausencia de árboles no es el calor, sino la falta de agua; crecen muy bien los cultivos tropicales en estas tierras cuando se las riega. También son muy áridas algunas comarcas centrales de la depresión del Ebro, con el añadido desfavorable de un clima más continental, con fuertes heladas invernales; Los Monegros son un buen ejemplo. Desgraciadamente, la acción destructiva del hombre ha exagerado la desnudez del terreno en estas zonas ya de suyo difíciles para el bosque. 68 La vegetación de la vieja Hispania se reparte entre dos grandes regiones florísticas (dentro del reino Holártico) que se extienden mucho más allá de nuestras fronteras. Estas son: a) la región Eurosiberiana, que ocupa la franja vascocantábrica, Galicia, el norte de Portugal los Piríneos; y b) la región Mediterránea, a la que corresponde el resto del tapiz vegetal del solar hispano. Debido a su situación norteña y a la influencia del océano Atlántico que aporta las lluvias, la Iberia eurosiberiana es más húmeda y fresca que la mediterránea, que es, en general, seca y cálida. En la primera predominan los bosques de árboles de hojas planas de tina gran variedad de especies (llamadas en conjunto frondosas caducifolias), como las hayas, los robles, los abedules, avellanos, arces, olmos, tilos, serbales, etc. Todas las especies citadas pierden las hojas en el otoño, y aprovechan al máximo el verano, que es la estación más favorable, con temperaturas suaves pero sin que falte nunca por completo la humedad, al menos al nivel del suelo; estos árboles pueden tener el «cuerpo» seco, pero necesitan que los «pies» estén mojados. El paisaje forestal de la Iberia húmeda refleja bien el paso de las estaciones, porque los árboles se desnudan en el invierno y mudan el color de su vestido del verde de la primavera y el verano, al marrón de las hojas marchitas en la otoñada. En las montanas del Pirineo por encima del piso de las frondosas se encuentran grandes bosques de coníferas, con pinos albares y negros. Sin embargo, los abetos conviven con las hayas en el piso inferior. El pino negro es el árbol peninsular que mayor altitud alcanza, superando con frecuencia en los Pirineos la cota de los 2.300 m. Estos bosques se asemejan superficialmente es decir, en su fisonomía, aunque las especies no sean siempre las mismas-

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a las interminables masas de coníferas, las taigas, que forman un cinturón al sur de las tundras, a todo lo largo de las frías tierras boreales de Eurasia y Norteamérica. En la banda vascocantábrica y en Galicia no hay pinos naturales, salvo unos pocos bosques relictos de pino albar en León y Palencia. Algunos bosques gallegos del pino marítimo -también llamado resinero o rodeno podrían ser originales, aunque desde luego la especie se ha visto muy favorecida por repoblaciones. De hecho, éste es el pino que ocupa más superficie en España a causa de lo mucho que se ha plantado. El pino insigne o de Monterrey, que procede de California, está muy extendido por el norte, en el País Vasco sobre todo(en Guipúzcoa representa el 46 por ciento de la superficie forestal y en Vizcaya nada menos que el 62 por ciento). Estos pinares no naturales, como las también amplias plantaciones de otras coníferas y de eucaliptos (de origen australiano), no pueden considerarse en propiedad bosques sino tan sólo cultivos de Árboles, con una biodiversidad considerablemente inferior a la de los bosques autóctonos. Nuestros bosques son mucho más valiosos desde todos los puntos de vista que no estén, claro, nublados por intereses crematísticos a corto plazo. Al gran prehistoriador y etnógrafo José Miguel de Barandiarán le contaron los aldeanos de Zamakola (Dima, Vizcaya) que los viejos genios paganos fueron desterrados por las campanas de las ermitas cristianas. Hay en Dima un gigantesco puente natural de piedra llamado Jentilzubi, el puente de los Gentiles, que se creía construido por unos humanos gigantes que habitaron el terruño antes de que llegaran los vascos. También, si no recuerdo mal, hay una cueva con dos entradas llamada Balzola. Y hay un yacimiento prehistórico conocido como Axlor, un abrigo que habitaron los neandertales y donde se han encontrado algunos de sus restos fósiles. Este yacimiento lo excavó precisamente José Miguel de Barandiarán, y fue el primero que visité en mi vida, siendo aún un escolar. Yo he estado allí, en ese lugar tan cargado de historia y de leyendas, como he estado en otros semejantes, y por eso sé que frieron los pinos de Monterrey y los eucaliptos quienes ahuyentaron para siempre a seres como Galtxagorri, el minúsculo genio (caben cuatro en un alfiletero) que ayuda a quien lo protege, a las Lamias, que pasan tanto tiempo peinándose el cabello a la orilla de los regatos, al Basajaun, Señor de la Selva, a la Erensuge, la gran culebra, o a Man, la Señora que habitaba las cavernas y las montañas vascas. En los cultivos de pinos y eucaliptos, donde no se oye el canto de los pájaros ni crece la hierba ni el helecho, donde no hay magia ni misterio, ni se enreda la niebla en las ramas de las hayas, de los castaños y dc los robles, en esos monótonos paisajes de árboles todos iguales, los Frágiles seres de la mitología vasca no pudieron encontrar su morada. En la Iberia mediterránea los bosques son menos diversos en especies arbóreas, pero forman espesuras impenetrables, con un sotobosque de arbustos y matas mucho más denso y variado que el de los sombríos bosques caducifolios. Los árboles predominantes, la encina y el alcornoque, tienen hojas planas y pequeñas, esclerosadas (es decir, endurecidas), y tan gruesas cutículas en las que se hunden los pequeños estomas (poros). Estas son adaptaciones para evitar la pérdida de agua en el largo periodo de sequía veraniega que las frondosas de hoja caduca no son capaces de soportar. La encina y el alcornoque son árboles siempre verdes, que no quedan desnudos en ninguna época del año 69

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(son llamados por eso frondosas perennifolias) y pueden mantener su actividad casi todo el tiempo, excepto cuando hace mucho frío. En el paisaje de los grandes encinares, el ritmo de las estaciones no salta a la vista tan fácilmente como en las tierras húmedas de la Península. En condiciones especialmente difíciles, donde los suelos son arenosos y sueltos o, por el contrario, ahora desnuda la roca, así como en las tierras más resecas, o en aquéllas en las que el clima es más continental y contrastado (mucho frío en invierno y aridez extrema en verano), en todas estas situaciones desfavorables los encinares se ven sustituidos por las coníferas del tipo de los pinos, enebros y sabinas. En este apartado merecen una mención el pino de Alepo o pino carrasco, y el pino piñonero, muy resistentes al calor y a la sequía y poco exigentes en cuanto a la calidad del suelo. Aunque mi favorita es la sabina albar, una conífera de la familia del ciprés sumamente austera y resistente, capaz de soportar el frío, el calor y la falta de humedad, y de sobrevivir en los suelos más desnudos. En los desolados paisajes de las altas parameras interiores, los bosques aclarados de las bravas sabinas ponen una nota de áspera y salvaje belleza. Esta división de la vegetación ibérica en dos grandes regiones, una seca y otra húmeda, no es en realidad tan drástica. Por un lado, en numerosos lugares de la costa cantábrica se pueden ver encinares, tanto en 70 enclaves más secos como en la proximidad del mar, que suaviza los fríos y heladas invernales. Por otro lado, también se encuentran bosques caducifolios en la región mediterránea en lugares donde hay suficiente humedad todo el año. Así, por ejemplo, todavía quedan hayedos en el macizo de Somosierra-Ayllón (Madrid, Segovia y Guadalajara), y más al este, en los puertos de Beceite (Tarragona y Castellón). También hay coníferas que viven en las dos Españas. En el sistema Ibérico, en las sierras Cebollera (Soria) y de Gúdar (Teruel), hay pequeños bosques de pino negro, y el pino albar está ampliamente repartido por los sistemas Ibérico, Central y Bético. En los Pirineos y en las montañas de la mitad oriental de la Península Ibérica, allí donde la sequía estival hace imposible la supervivencia (del pino albar, se desarrollan bosques de pino salgareño, mejor adaptado a las condiciones frías y secas de la media y alta montaña mediterránea. Como ejemplo de enclave eurosiberiano en plena región mediterránea es difícil encontrar uno mejor que el de los famosos pinsapos, unos abetos que sobreviven en las sierras Bermeja y de las Nieves (provincia de Málaga), y en la Sierra del Pinar de Grazalema (Cádiz). Estos peculiares abetos, como otros similares que viven en torno al Mediterráneo, se refugian en montañas donde, a favor del relieve, se concentran las precipitaciones de lluvia. No hace falta añadir que su conservación

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tiene prioridad máxima. Además, los bosques de las riberas de los ríos (choperas, fresnedas, olmedas, alisedas) son también, esta vez debido a la humedad del suelo, avanzadillas caducifolias en la Iberia mediterránea. Donde los cursos de agua son irregulares, estos bosques de ribera de hoja caduca son sustituidos por sotos de adelfas y tarajes. Hay dos especies de frondosas que reflejan a la perfección el carácter ecológicamente intermedio, casi indeciso, de algunos árboles ibéricos: se trata del roble melojo o rebollo, y del quejigo, más bien parecido a la encina. Ambas especies, que forman bosques tanto en la región eurosiberiana como en la mediterránea, son marcescentes, es decir, que las hojas se secan por completo en el otoño, como en las frondosas caducifolias, pero muchas no llegan a caerse del árbol hasta la salida de las hojas nuevas en la primavera. Tal vez sería más realista dividir la vegetación ibérica en una zona de influencia atlántica, otra mediterránea (que es la predominante), y amplias regiones interiores de características intermedias, subatlánticas o submediterráneas. Si la Península Ibérica fuera una llanura continua, la vegetación sería más uniforme, y el tránsito entre las tierras secas y las húmedas más gradual. Pero la complejidad orográfica del territorio peninsular multiplica, ahora como siempre, la diversidad de suelos y climas y la variedad de paisajes. Todavía en la actualidad, España es el país con una mayor biodiversidad de la Unión Europea. En las hermosas palabras de don Eduardo Hernández-Pacheco, «Lo general y característico del relieve hispano es lo montañoso, lo escarpado, lo abrupto; el roquedo escabroso, lo montaraz, lo accidentado. De tino a otro confín peninsular: del Alto Pirineo a las Alpujarras meridionales; de la verde y lluviosa Galicia a las áridas y secas costas de Almería; de las montañas costeras catalanas a los acantilados atlánticos portugueses, las serranías y los macizos montañosos se enlazan unos con otros sin solución de continuidad». Esta diversidad ecológica hizo que en el Cuaternario ibérico con frecuencia los cazadores prehistóricos pudieran encontrar en una pequeña porción del territorio animales propios de los roquedos y de las cumbres montañosas, junto con habitantes de bosques y de prados, y consumidores de los grandes herbazales. Por otro lado, la misma variedad de hábitat en poco espacio que caracteriza a la naturaleza ibérica hace que le resulte imposible al investigador asignar una asociación de fósiles de un yacimiento a un único medio, porque a menudo los herbívoros proceden de diversas comunidades y han sido acumulados juntos por los depredadores o por el hombre. En Altamira, por ejemplo, se encuentran fósiles de corzo, cérvido típicamente forestal, junto con restos de reno, un cérvido que nos imaginamos vagando por la tundra o en los límites de la taiga.

El mundo perdido
Como puede verse, la flora española actual varía con el clima, es decir, con la temperatura y con la lluvia, pero no sólo con los promedios anuales, sino también con la forma en la que se distribuyen a lo largo de los meses del año las precipitaciones y las heladas. Por ejemplo, un importantísimo factor climático que condiciona la vegetación de nuestra Península es el largo periodo de sequía veraniega que afecta a la región mediterránea, En función del clima, las comunidades vegetales son diferentes según la latitud (más al norte o más al sur) y la altitud (en las altas montañas o al nivel del mar). En cierto modo, cuando ascendemos por un macizo montañoso encontramos una sucesión de climas 71

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y comunidades vegetales que es comparable a la que se observa cuando viajamos desde el Mediterráneo hacia el Polo norte. En el caso de la Península Ibérica este paralelismo entre las vegetaciones de las altas cumbres y las de las tierras del norte se ve potenciado porque en nuestras montañas han encontrado refugio algunas plantas que en épocas de clima más frío que el actual se extendían por las tierras bajas. Otro importante factor en la distribución de las especies de plantas es el tipo de suelo sobre el que vegetan. Aunque algunas plantas son indiferentes al sustrato, otras, como el quejigo o el pino salgareño, tienen afinidad por las calizas que afloran en una gran parte de la Península, mientras que muchos árboles no soportan la cal y prefieren terrenos sin ella, como en el caso del roble melojo y el pino resinero. De todos modos, dado que los tipos de suelos no se han modificado sustancialmente en el último millón de años, los cambios en la vegetación que han afectado a nuestro territorio se deben exclusivamente a las variaciones en el clima (y desde hace tan sólo unos pocos miles de años al factor humano). Hablando en términos muy generales, el clima del planeta era mas cálido en el Mioceno (hace entre 25 y 5 millones de años) y en el Plioceno (hace entre 5 y 1,7 millones), que en el Cuaternario (los últimos 1,7 millones de años). También la humedad era mayor antes del Cuaternario y, como puede imaginarse, la vegetación de la Península era diferente de la actual. Por decirlo de alguna manera, era más «tropical» (eso no quiere decir que no hubiera unas regiones y unas épocas mas áridas o más templadas que otras); y sí, en ella vivían monos de varios tipos. En el Mioceno y Plioceno ibérico había bosques templados de robles, 72 fresnos, avellanos y alisos, pero también existían grandes bosques con muchas especies que hoy en día no tienen equivalentes en la región. Sin embargo, todavía pueden encontrarse en algunas zonas de las islas Canarias respetadas por el hombre (así como en las Azores y en la isla de Madeira) unas formaciones vegetales que recuerdan a algunas de las selvas peninsulares anteriores a las glaciaciones. Se trata de las llamadas laurisilvas o bosques de niebla, formadas por árboles de bojas siempre verdes como las del laurel, es decir, anchas, de cutícula gruesa consistencia coriácea y lustrosas (brillantes) por el haz. Estos bosques lauroides necesitan una temperatura templada todo el ano y una humedad constante en el ambiente producida por las lluvias y las nieblas, condiciones que no se dan en las actuales circunstancias climáticas de la Península, y mucho menos en las pulsaciones mas frías de las glaciaciones. Sin embargo, aunque sin llegar formar selvas todavía crece el laurel en lugares especialmente favorables de la Península, como los barrancos del sur de la provincia de Cádiz, llamados canutos, donde las abundantes nieblas forman un microclima especial. También el madroño ibérico procede de las laurisilvas terciarias, y como el laurel tiene un pariente próximo en Canarias. Otra especie de este mundo terciario perdido es un arbolillo conocido como loro, que vegeta tanto en Canarias como en la Península, donde forma bosquetes en refugios húmedos y templados. En nuestras montañas pliocenas crecían las grandes sequoias, que sólo podemos hoy ver en Europa plantadas en jardines.

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ACTIVIDADES DEL GRUPO ESPLIEGO D E ARBA, E N L A ZONA SU R D E MADRID
Por el Grupo Espliego de ARBA. Nuestro caminar en ARBA comenzó hace poco más de un año, en el otoño del 2001. Desde ese mismo momento, nos marcamos el objetivo de trabajar por la conservación de la riqueza ecológica de la zona sur de Madrid, riqueza que permanece oculta para la inmensa mayoría de sus pobladores, los cuales solamente son conscientes de vivir en una área ecológicamente degradada. Lo primero que nos planteamos, fue intentar ampliar el número de miembros del Grupo Espliego, para lo cual organizamos una serie actividades dirigidas a los socios/as de ARBA vecinos de la zona sur de Madrid, mediante las cuales poder conocernos, así como, los valores naturales de nuestra comarca. Para ello, pensamos que lo primero era dar a conocer cuales eran esos valores ecológicos que deseamos conservar. Para ello, organizamos diversas actividades como: excursiones naturalistas, catalogación y medición de árboles notables, repoblaciones, etc. A modo de memoria, os detallamos a continuación las actividades que realizamos: Cerro del Rayo, de Cubas y Antigua de Cubas). En ellas pudimos observar su flora, así como, la fauna de los parajes adyacentes, así como el estado de conservación de cada laguna. Día 28 de octubre. Realizamos una excursión al cerro de la Cantueña entre Parla y Fuenlabrada, donde observamos su rica flora calcícola esteparia y su variada avifauna. Día 11 de noviembre. Recorrimos las riberas del Arroyo Humanejos, en Parla, donde descubrimos sus interesantes bosques riparios y su fauna asociada. Día 18 de noviembre. Catalogamos y medimos los alcornoques existentes en el barrio de San José de Valderas, en Alcorcón. Estos alcornoques centenarios (Quercus suber) poseen un enorme valor biogeográfico, al ser restos de las dehesas que se extendían al suroeste de Madrid en el pasado. Nuestra intención es recopilar sus datos biométricos para solicitar mayor atención y protección a estos valiosos árboles. Día 2 de diciembre. Intentamos hacer una excursión para conocer la finca histórica de la “Venta de la Rubia”, en el antes citado barrio de San José de Valderas, la cual destaca por su interesante pasado histórico y por su valioso retamar de “Retama sphaerocarpa”. Tuvimos que suspenderla por falta de participantes, por lo que continuamos midiendo los antes referidos alcornoques. 73

Otoño 2001.
Día 21 de Octubre. Visitamos las lagunas estacionales existentes en los munici-

pios de Parla, Griñón y Cubas de la Sagra (Lagunas de La Fuente, Sancha Barca,

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Día 16 de diciembre. El arroyo Humanejos, en Parla, acoge bastantes árboles de ribera de proporciones notables, por lo que este día teníamos organizado otra catalogación y medición de árboles. Con ella, pretendíamos garantizar la protección de este ecosistema y de forma especial la de estos árboles. Por falta de participantes tuvimos que suspender dicha actividad. Día 23 de diciembre. Otra excursión que teníamos prevista, era un recorrido didáctico por una vía pecuaria: la colada de Pajeros, que comunica Fuenlabrada con Torrejón de Velasco, pasando por Parla. También tuvimos que suspender dicha actividad, por falta de participantes. así como otras de exóticas en el jardín. Día 17 de febrero. Estuvimos repoblando con especies riparias, las riberas del arroyo Humanejos, en Parla, en colaboración con alumnas del instituto de I.E.S. “La Laguna” y con nuestra amiga Paz de ARBACiempozuelos. Fue una jornada entretenida y esperanzadora. Día 10 de marzo. Este día seguimos con las repoblaciones, en esta ocasión también con árboles de ribera, en el arroyo de los Combos (Móstoles). Queremos agradecer desde aquí, al Grupo Ecologista Cárcava, de Getafe, los fresnos que nos regalaron para esta repoblación. Día 24 de marzo. Continuamos con nuestras excursiones por los humedales estacionales de la zona sur de Madrid, en concreto en esta ocasión visitamos los situados al norte de nuestra comarca, es decir, las lagunas de Mari Pascuala, de los Sisones, de la Ruinas de Polvoranca, en Leganés, dejando de visitar otros previstos por falta de tiempo.

Invierno 2002.
Día 16 de enero. Convocamos una reunión entre los socios/as de ARBA de la zona sur de Madrid, con el propósito de planificar las repoblaciones que realizaríamos durante ese invierno. Ante la falta de participantes, fuimos nosotros los que escogimos algunos parajes significativos, como el arroyo Humanejos en Parla, el alcornocal de La Canaleja, en San José la Valderas o el arroyo Combos, en Móstoles. Día 20 de enero. Este día reanudamos la catalogación y medición de los alcornoques (Quercus suber) de San José de Valderas, pero esta vez en el paraje de La Canaleja. Día 26 de enero. Realizamos una repoblación con bellotas de alcornoques, recogidas en las proximidades, en el alcornocal antes mencionado. A pesar de la falta de participantes, no suspendimos esta repoblación. Día 10 de febrero. Organizamos una excursión botánica con compañeros de ARBA-Madrid, a los cerros yesíferos de Aranjuez y al jardín del Príncipe. El grado de participación fue importante. Nos lo pasamos muy bien reconociendo diversas especies de plantas gypsicolas, 74

Primavera 2002.
Día 12 de mayo. Con un cierto retraso, quizá un poco desalentados por la falta de participantes en las actividades que organizamos, continuamos con nuestras actividades. Este día, preparamos un encuentro con los socios/as de ARBA de la zona sur de Madrid, para intentar organizar mejor el Grupo Espliego, con el fin de poder realizar más y mejores actividades. Tuvimos que aplazarlo, quizá para otra ocasión. Día 26 de mayo. Este día reanudamos la catalogación y medición de los alcornoques (Quercus suber) de San José de Valderas, que iniciamos el día 20 de enero, en el paraje de La Canaleja. Poco a poco, vamos recopilando los datos biométricos de estos añosos alcornoques. Día 9 de junio. Esta jornada, intentamos acercarnos a uno de los humedales que no

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Espacios naturales de la zona sur de Madrid pudimos visitar por falta de tiempo el día 24 de marzo, es decir, la balsa de los Llanos, en Leganés. Fue suspendida. Día 23 de junio. En nuestro intento de dar a conocer los humedales estacionales de nuestra comarca, organizamos para ese día la búsqueda, plano en mano, de una antigua laguna parleña: la Laguna de Las Tablas, que sospechamos había sido desecada. A partir del 18 de noviembre del 2001, la participación en las actividades que organizamos fue nula o muy escasa, por lo que nos vimos obligados a suspenderlas o realizar nosotros las que nos fueron posibles. Esto nos desanimó un poco, aun así estamos convencidos de la importancia de los valores naturales de nuestra comarca y de nuestro absoluto compromiso con su conservación. La aportación personal de ese valioso “vivero” de arberos y simpatizantes existente en la zona sur de Madrid, resulta imprescindible para frenar todo lo posible el deterioro ecológico de nuestro entorno inmediato. Por ello, os animamos a reforzar nuestra tarea con vuestra participación, que las raíces de nuestra asociación arraiguen en nuestra comarca, impidiendo así, el tremendo y continuo expolio de su patrimonio natural y cultural. Si estas interesado/a en contactar con nosotros, puedes visitarnos los miércoles por la tarde en el local de ARBA o si lo prefieres llámanos al teléfono 91.4796593.

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Con estos árticulos pretendemos abrir en ARBA un grupo de trabajo sobre el tema

Flora alóctona capítulo nº2

Vegetación invasora
Carlos Fierro

Introducción La distribución geográfica de los taxones vegetales nunca ha permanecido estable: el clima y la orografía, con tiempos geológicos suficientes, pueden sufrir grandes cambios que obligaran a grandes cambios en su distribución, cuando no a la adaptación evolutiva o extinción de los taxones. Sus poblaciones se retractan, fragmentan, desplazan o se expanden invadiendo otros territorios. En tiempos más cortos, los desastres naturales de riadas, incendios forestales, aludes, erupciones volcánicas o tifones abren terrenos “libres” para taxones oportunistas. Las plantas, a diferencia de los animales, son incapaces del realizar desplazamientos o migraciones rápidas: para ello necesitan un vector de transporte. Desde siempre han existido estos vectores de transporte, como son las aves, los animales, incluyendo al mismo hombre, o el viento. Pero en los últimos siglos la capacidad de movilidad del hombre le ha convertido en el principal vector de propagación de especies alóctonas, bien fortuitamente o intencionadamente como cultivo o jardinería. Si bien, la influencia humana ya se dejó sentir desde el neolítico, el estudio y reconstrucción de sus efectos resulta difícil para tiempos lejanos: sólo con estudios polínicos se pueden seguir los desplazamientos de los taxones, y que la arqueología dictamine si el hombre pudo ser el culpable. Los taxones exóticos se han trasladado involuntariamente por: transporte militar, grano, fertilizantes, algodón, lana o voluntariamente por motivos medicinales, horticultura, agricultura. Para los estudiosos del tema, el año 1500 marca un punto de inflexión: marca el comienzo de los grandes “descubrimientos” territoriales, con un aumento de las migraciones y del comercio. Pero ha sido el siglo XX, y seguirá siéndolo el presente, donde los avances técnicos han permitido el rápido transporte de seres humanos y mercancías desde cualquier lugar de la tierra a otro: el vector de transporte antrópico se ha modernizado alcanzando unas cotas que ponen en jaque los ecosistemas naturales frágiles, especialmente los insulares. Primeras definiciones Lo primero es fijar una serie de términos relativo a los taxones como: introducido, colonizador, exótico, asilvestrado, subespontáneo, naturalizado o invasor. en muchos casos los términos son usados como sinónimos. • Taxón exótico: sinónimo de especie alóctona, es aquella se ha sido introducida, generalmente por el hombre, de forma accidental o deliberada en una región fuera de su distribución natural. • Taxón introducido: Casi sinónimo de la anterior. Especie introducida por el hombre, de forma accidental o deliberada en una región fuera de su distribución natural. 76 • Taxón colonizador: Sólo capaz de mantenerse sin la ayuda del hombre unos cuantos años. • Taxón subespontáneo: Especie escapada de cultivos o jardines y capaz de mantenerse sin la ayuda del hombre unos cuantos años. Se emplea casi como sinónimo del anterior. • Taxón naturalizado: Capaz de reproducirse sin límite de años sin la intervención del hombre. su comportamiento es como la de una planta autóctona. • Taxón invasor Aquella especie cuyos descendientes se expanden en un determinado hábitat en detrimento del resto de las especies presentes. En principio no tiene por que ser alóctono.

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Taxones invasores Debemos ver los desplazamientos territoriales bajo otra óptica, eliminando los conceptos geopolíticos de países y sus fronteras, aún así el invasor tiene su escala espacial: (a) Invadir diferentes etapas de sucesión dentro de un mismo ecosistema (b) Desde diferentes ecosistemas dentro del mismo reino botánico (c) Desde distintas regiones dentro un mismo reinos botánicos (d) Desde reinos botánicos distintos Los invasores de (a) y (b) son autóctonos, sólo que invaden zonas degradadas por el hombre, como cultivos, zonas ruderales o terrenos recién quemados. Se les llama apofitos . Así Agrostemma githago, Centaurea cyanus o Androsace máxima son apofitos de las zonas de cultivo. Su origen invasor, (Thellung, 1915, citado por Sykora 1990) fue en el neolítico La invasión no debió ser de lugares lejanos sino sobre territorios nuevos de cultivo desde ecosistemas circundantes. Habrá distintos tipos biológicos adaptados según qué cosecha y o cultivo, su estudio merecerá un capítulo aparte. Sin embargo, el uso de maquinaria y herbicidas, las está poniendo, localmente, al borde de la extinción. Aunque su amplia distribución las mantiene a salvo en términos globales (Barbero et al, 1984). La fertilización favorece a taxones nitrófilos Polygonum sp., Lamiun alplexicaule, Stellaria media, Colvulvulus arvensis, Cirsium arvense Los invasores de (c) y (d) de origen alóctono se les llama antropofitos (QUEZEL et al, 1990), y constituyen el objeto del presente capítulo. Historia propiciatoria de las invasiones: o De 10 4 – 10 7 años. Los cambios geológicos como glaciaciones y unión de istmos (Panamá) o De 10 3 – 10 4 años. La prehistoria: agricultura incipiente y nomadismo o 1500 Los grandes descubrimientos: apertura a nuevos reinos florales. o 1950 Aceleración de la urbanización e incremento de velocidad e intensidad de los transportes. o 1970 Globalización. En ello la división más clara se hace referente al año de su llegada: si es anterior a 1500 es un arqueofito y posterior kenofito o neófito, según los autores, aquí empieza el lío de nomenclatura, no existe uniformidad. Para algunos, neófitos es sinónimo de alóctono. Es desde 1500 cuando la influencia del hombre como vector de propagación ha sido dramática : más en los últimos 500 años que el resto. América fue origen de muchos taxones que inicialmente se pensaron que eran autóctonos europeos. (Bidens connatus, Epilobium adenocaulon) y Oenothera biennis (di Castri, 1990). Por la gran participación de España y Portugal en la colonización de las Américas la península fue la puerta de muchas especies exóticas. ¿Qué factores favorecen que se produzca una invasión? Una invasión tiene dos partes: invasor y territorio invadido, así que cabe preguntarse: ¿qué características debe tener un posible invasor? y ¿qué características debe tener un ecosistema para dejar “entrar” a una especie exótica? Un principio básico que la mayor parte de los investigadores están de acuerdo es que sólo puede haber una invasión sobre un territorio perturbado o de biodiversidad baja. Una isla recién sacudida por un tifón será un firme candidato. 77

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Algunos atributos biológicos de un posible invasor. • El nicho potencial amplio: generalista. • Habilidad para un rendimiento óptimo aún con escasez de recursos. • Además que el nicho entre dentro de los favorecidos por las acciones humanas. • Germinación y polinización no especializadas. • Fenología floral más avanzada que las especies a las que invade. • Posibilidad de regeneración vegetativa. • Crecimiento Rápido. • Las frutas comestibles y semillas transportables por los animales. • El tamaño del cuerpo pequeño. • Semillas y esporas resistentes, y de longevidad alta. • Ciclo de vida simple y corto. Compatible con las alteraciones cíclicas de zonas agrícolas • Variación genética alta, permite adaptaciones a un medio cambiante. • Proceder de territorios con una historia geológica y evolutiva con recientes perturbaciones naturales (por ejemplo glaciaciones, movimientos tectónicos , sequías). • Plantas proceder de territorios con tempranas perturbaciones, relacionadas con el hombre y sus actividades. El Oriente Medio es el origen de la agricultura: allí de dan las primeras alteraciones del medio. Será de allí de donde desarrollen y partan los taxones con más ventajas competitivas adaptados a medios antropizados. Las invasiones para Europa occidental siempre vendrán del este, además para España su condición de extremo peninsular deja pocas opciones • Poliploide. Condiciones que facilitan que un territorio sea invadido por taxón Contras •Ecosistemas sanos, prístinos. 78 • Situación en zonas no aisladas: con un historial largo de perturbaciones e invasiones biológicas • Gran biodiversidad. Según algunos autores (QUEZEL et al, 1990) no se han encontrado alóctonas en ecosistemas naturales mediterráneos, otros autores (Sanz et al, 2001), estudiando el territorio español, citan 43 taxones como invasores de medios naturales. Pero la cuestión es hasta que punto los ecosistemas naturales Europeos, con siglos de alteraciones del medio, están lo suficientemente prístinos y sanos, desde luego que las zonas costeras no, si además están en islas la situación se agrava como en el Parque natural de la albufera de Grau en Menorca (GARCÍA, 1999) Pros • Intercambios intensivos de la personas o la de sus productos debido al comercio, colonización o la guerra. Se cita al comercio marítimo como el vector más importante, especialmente para las algas. Con respecto a la colonización, los colonos llevan semillas de cultivo que inevitablemente llevan semillas de otras plantas polizontes.(3) • Abandono de tierras de cultivo, o huertas así el Punica granatum, originario de oriente de la cuenca mediterránea pudo extenderse hacia el este por su cultivo. • Grandes vías de comunicación como canales, vías férreas o carreteras. • Perturbaciones antrópicas de dos tipos: 1. Tierras de cultivo de cereales y en general agricultura extensiva. 2. Ruderalización del paisaje, basureros o escombreras. Circulación de ganado, lo que aumenta el nitrógeno. • Ecosistema sujeto a perturbaciones naturales frecuentes. • Perturbaciones antrópicas del ecosistema similar al del territorio origen. • La ausencia de patógenos, de pará-

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sitos, de depredadores, competidores que se dejaron atrás en el territorio origen. • Condiciones homoclimáticas. • Condiciones homoculturales (modelo similar, al territorio origen, de uso de la tierra). • Historia evolutiva con aislamiento, como en las islas o extremos de continentes . Sin embargo, por mucho que intentemos teorizar, hoy por hoy, hay más preguntas que respuestas Principales vías de introducción Dentro del propio mediterráneo ha sido mayor los taxones que han ido de este a oeste, en otras palabras España habrá recibido más taxones orientales, que ser el origen de ellos. Llegaron de oriente con los cambios agrícolas: Veronica persica, Angalis arvensis, Picris echioides Los siglos XIX y XX. De hecho, la mayor parte de la flora invasora de España procede de las regiones orientales del viejo Mundo: a primado más el vector de transporte (grandes migraciones de este a oeste desde los más remotos tiempos) y zonas con taxones evolucionados competitivamente que la importancia de pertenecer a zonas con el mismo clima. La mayoría de las especies invasoras en California y Chile proceden de la cuenca mediterránea, mientras que en Australia y Sudáfrica proceden de países anglosajones, Holanda y Gran Bretaña(Adivina por qué): • Periodo hispano en América: Agave, Opuntia y Solanum • Ingleses en Virginia y franceses en Canadá: (1620-1687) Oenothera biennis, Elodea canadensis • Periodo capense (1687-1772) Pelargonios, Proteas, Ericas, Stapelia y Aloe El análisis de las especies invasoras pone de manifiesto un mayor flujo de taxones invasores hasta las colonias que viceversa, aunque con notables excepciones como Carpobrutus y Oxalis. La pregunta es, si es debido a que Europa posee taxones más competitivos, por una selección evolutiva en una zona donde las pertubaciones del hombre hace milenios que entrarón en acción o simplemente que el flujo fue netamente asimétrico al ser más intenso desde Europa a las colonias. En el caso de las algas marinas la limpieza del lastre de los barcos en los puertos a sido una vía importante de introducción Curiosidades La importación de lana para su lavado, secado y cardado en Port-Juvénal (Montpelier, Francia) fue ampliamente documentado desde 1813, con la catalogación de 500 plantas exoticas introducidas por quedar adheridas en la lana, algunas con procedencia muy lejana. Muchas fueron descritas por botánicos de Montpelier antes que en su lugar e origen (Thellung, 1915, citado por Sykora 1990) La faya, Myrica faya, originaria de los archipiélagos de Macaronésica fue introducida en Hawai el siglo pasado, su capacidad para fijar nitrógeno a través de micorrizas la permite invadir los terrenos cubiertos con lava reciente. Dada la intensa actividad del Volcan Kilawea, uno de los más activos del mundo, a la faya no le fallan las oportunidades para apoderarse del territorio Reseda lutea, Conringia orientalis, Oxalis corniculata, Medicago polymorpha llegaron al norte de Europa desde el mediterráneo por ser transportados las frutas con paja para evitar heladas y golpes.

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Lista de las 100 peores especies biológicas invasivas alóctonas del Mundo Está elaborado por el Grupo de Especialistas en Especies Invasivas el (ISSG), que es parte de la Comisión de Supervivencia de Especie (SSC), que a su vez depende de Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza (IUCN), es el organismo con mayor prestigio en el mundo sobre conservación de la naturaleza, con sede en Suiza.. El ISSG es un grupo de 146 científico de 41 países. Con la sede central en Auckland, Nueva Zelanda, ISSG tiene tres secciones regionales en América del Norte, Europa, y Asia Sur. Si hacemos un análisis de la lista, disponible en su página Web: www.issg.org/database nos encontramos con que, por mucho, el grupo biológico más numeroso son las plantas (despacio pero seguras).

Hemos seleccionado aquellas plantas y hongos presentes en la península Ibérica: bien como alóctonos o como autóctonos que han invadido otros territorios (El número es
el lugar que ocupa en la lista)

Clave: * Invasores de la Península Ibérica # Oriundos de la Península Ibérica

1. Acacia mearnsii* (Planta terrestre): Oriunda de SE de Australia, naturalizada en diversos puntos de Portugal. Este árbol, de hoja perenne alcanza a menudo 20 metro en la altura. 8. Aphanomyces astaci* (hongo): es un hongo de agua dulce que ataca al cangrejo. Ha eliminado a muchos de cangrejo nativos en Europa y hay un peligro real que causará la extinción de algunas de las cinco especies del cangrejo autóctonos europeas. 10. Arundo donax* (Planta terrestre) Oriunda del este de Ásia. La caña común es una gramínea perenne que se ha introducido ampliamente en las zonas principalmente ribereñas y pantanosas en las áreas subtropicales y templadas del mundo. Ampliamente presente en la península 19. Caulerpa taxifolia * (Planta acuática): Introducido al mediterráneo alrededor de 1984, posiblemente escapada en la limpieza del Acuario de Mónaco. Es una alga marina tropical pero se ha adaptado bien a las aguas más frías y dondequiera que se ha establecido. La cepa de Caulerpa taxifolia que ha colonizado el mediterráneo tiene algunas características morfológicas y fisiológicas distintas con respecto a las poblaciones tropicales, ¿mutación? (las frondas más largas, una densidad de la población superior, la adaptación a un espectro grande de temperaturas, las concentraciones superiores de tóxico). Presente el litoral hispano Cataluña y Baleares.(ver Boletín ARBA nº 9) 29. Cryphonectria parasitica* (hongo): chancro del castaño, es un hongo que ataca los troncos de castaños, de origen oriental. (Ver Noticias Verdes, este número) 36. Euphorbia esula# (Planta terrestre): Nativa de Europa y Asia templada. Naturalizada en Norteamérica. 43. Imperata cilíndrica* (Planta terrestre) Hierba del Congo 44. Lantana camara* (Planta terrestre) Lantana 50. Lythrum salicaria #(Planta terrestre): Esta planta es una peste en América del Norte y Canadá. Oriundo de Europa. 65. Opuntia stricta* (Planta terrestre): Este cactus perenne es nativo del sudeste de EE.UU. 70. Pinus pinaster #(Planta terrestre): Invasor en Sudáfrica 95. Ulex europaeus# (Planta terrestre)

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R e f e r e n c i a s

BARBERO, M. G., LOISEL, R. Y QUEZEL, P. Estudios de alóctonas en España (1984) Incidences des practiques culturales sur la Si bien el estudio de alóctonas, en otros flore et la végétation des agrosystémes en región países como Alemania , Estados Unidos, méditerranéenne. C, R. Soc. Biogéographic 59(4): Japón o Sudáfrica llevan ya desde hace 463-473. años con estudios prolongados y listas de CASASAYAS T. 1990. Widespread adventive flora invasora alóctona, en España sólo en plants en Catalonia. En: DI CASTRI, F., A. J. HANlos últimos años se han puesto manos a SEN y M. DEBUSSSCHE (Editores). En: Biological obra los investigadores de una manea sisInvasions in Europe and the Mediterranean Basin. Ed. Kluwer Academic Publishers. Netherlands temática. CAMPOS, J. A. Y HERRERA, M. (1999) Datos Se han hecho estudios sobre Cataluña sobre la flora vascular introducida en el País Vasco. (Casasayas, 1990) donde se citan un total Anales Jard. Bot. Madrid. 57(2): 42-49. de 450 alóctonas Un 50% de dichas CONESA. J.A. Y RECASENS, J. 1997. Flora especies pertenecen a las familias de las ruderal de procedencia americana en Cataluña — Asteráceas (compuestas) y de las Acta Etnobotánica 92: 389-402. gramíneas. Un 36% de las plantas introDI CASTRI F. y R. H. GROVES (Editores)1990, ducidas se consideran naturalizadas. con Biogeography of Mediterranean Invasions. Ed. gran predominio de especies de procedenCambridge University Press DI CASTRI, F., A. J. HANSEN y M. DEBUSSScia americana CHE (Editores). 1990. Biological Invasions in También el País Vasco cuenta con estudios Europe and the Mediterranean Basin. Ed. Kluwer (CAMPOS et al. 1999). Academic Publishers. Netherlands El Grupo de trabajo de plantas urbanas y GARCÍA, O. (1999) Carpobrotus Edulis, una alótonas y Cuarentenas, nace en 1998 en el amenaza para la flora endémica de Menorca. . seno de Sociedad Española de Quercus 158 Abril 1999 Malherbología(SEMh), está realizando el GUILLERM, J. L., E. LE FLOC’H, J. MAILLET, proyecto de bancos de datos sobre alócy C. BOULET. 1990. The invading weeds within the tonas. Esta documentación pretende, entre Western Mediterranean Basin. En Biological Invasions in Europe and the Mediterranean Basin de otros objetivos, determinar lo principales di Castri, F., A. J. Hansen y M. Debusssche atributos de la flora alóctona de España y (Editores)... Ed. Kluwer Academic Publishers. posibilitar el establecimiento de medidas de Netherlands. prevención de nuevas especies con potenQUEZEL, P., M. BARBERO, G. BONIN Y R. cialidad invasora. El grupo lo constituyen LOISEL. 1990. Recent plant invasions in the Dr. Elías D. Dana (Universidad de Almería), Circum-Mediterranean region. En Biological Dr. Eduardo Sobrino, Dr. Mario Sanz-Elorza Invasions in Europe and the Mediterranean Basin di (Escuela Técnica Superior de Ingernieros Castri, F., A. J. Hansen y M. Debusssche (Editores)... Agrónomos, Madrid). Ellos han elaborado Ed. Kluwer Academic Publishers. Netherlands SYKORA, K.V. (1990) History of the impact un lista de las 100 más agresivas invasoras of man on the distribution of plant species. En: para el territorio español, de las cuales conBiological Invasions in Europe and the sideran 43 de ellas como invasoras de ecoMediterranean Basin. Ed. Kluwer Academic sistemas naturales y seminaturales, otras Publishers. Netherlands 23 terrenos cultivados y las últimas 34 son VILÁ, M. 1995. Introducción de especies vegetaruderales. Según la lista predominan las les exóticas. Quercus Junio. familias Asteráceas y Poáceas. Mientras Grupo de Trabajo que en géneros mientras que en geneos Alóctonas e Invasoras de ARBA: son Amaranthus, Bidens, Conyza, Opuntia, Ipomea y Acacia (Sanz et al, 2001),. Con estos árticulos pretendemos abrir en ARBA un grup de trabajo sobre el tema. Si eras interesado ponte en contacto con nosotros en boletin@arba-s.org

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poniendo Asunto: GT Alóctonas e Invasoras Mandanos cualquier obsevación que has detec-

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La familia de las Ericáceas
La familia que vamos a estudiar pertenece a la división Spermatophyta (plantas con semillas), Subdivisión Magnoliophyta (Angiospermas), Clase Magnoliopsida, Subclase Ranunculidae, Superorden Cornanae, Orden Ericales. ORDEN ERICALES. Corolas simpetalas (pétalos soldados por una parte o en su totalidad) y la importancia de las micorrizas y su preferencia por suelos con humus bruto. Predominan arbustos y herbáceos de hojas simples que permanecen todo el año verdes. Con flores tetrámeras o pentámeras y con gineceo por lo general súpero, sincarpico de 4-5 carpelos y dos verticilos estaminales con estambres generalmente libres, -cuyas tecas se abren a menudo mediante poros para la diseminación del polen-, provistos de dos apéndices como cuernecillos (de aquí que también se les llame bicornes).

Lola López y Carlos Fierro

ARBA organizó, del 2 al 18 de Octubre del 2002, un curso de arboles y arbustos de la Península Ibérica, iremos publicando en cada número una familia, por los mismos autores que dieron el curso.

Familia ERICACEAS
Familia subcosmopolita, formada por unas 3000 especies más o menos (2245 o 3350 según distintos autores) divididas en unos 116 géneros donde los rododendros y los brezos son los que más especies tienen entre ambos: unas 1700. Las zonas de mayor abundancia están en El Cabo (Sudáfrica) el Himalaya y Nueva Guinea. Son bastante importantes en la Europa atlántica (formando las landas). Desempeñan un importante papel en las landas subárticas y atlánticas, en las turberas y en los bosques de coníferas de suelo rico en humus bruto, en la alta montaña cerca del límite de los bosques, en la maquia mediterránea (matorral que remplaza el bosque mediterráneo, siempre verde, donde podemos encontrar especies de Erica y Cistus —jaral-brezal— junto con lentiscos, enebros, madroños, etc.) y en los matorrales de El Cabo (Reino Capense) encontramos sobre todo el género Erica con más de 450 especies.

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Las 450 especies del género Erica del reino floral Capense, forman parte de un tapiz arbustivo, denominado el fynbos (Ver Boletín 10), compuesto, además de Ericáceas, de Restionáceas, y Proteáceas. Aquí tenemos Erica viscaria (iz.) con colores intensos en rojo y amarillo (lástima no estár en color) y Erica winteri (derch.)

Foto: Carlos Fierro

Foto: Carlos Fierro

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Son plantas leñosas, arbustos siempre verdes, pequeños árboles o lianas, rara vez herbáceos. Presentan hojas simples y desprovistas de estípulas, que pueden disponerse de manera alterna (Arbutus), opuestas (Calluna) o verticiladas (Erica). Pueden ser persistentes o caedizas (p. ej.. Azalea), lustrosas y de gran tamaño como en el madroño (Arbutus unedo) y muchos rododendros, o bien son pequeñas y lineares, aciculares con el margen revuelto son las típicas de los brezos y se las ha denominado ericoides, como son comunes en los brezos (Erica). Este último tipo morfológico no es sino la consecuencia de una xeromorfosis cuya finalidad es evitar la pérdida de agua, no sólo por la reducción de tamaño, sino también gracias al repliegue de los bordes sobre la cara abaxial, donde se localizan los estomas, un mecanismo que queda reforzado a menudo por la existencia de un denso indumento. Este conjunto de adaptaciones, en principio más común en plantas de zonas áridas, cobra sentido en los brezos por el escaso desarrollo radical que presentan a consecuencia de las condiciones de anoxia a que se ven sometidos de manera continua o intermitentemente los suelos sobre los que crecen, lo que paradójicamente se puede traducir en un abastecimiento de agua insuficiente para la planta, que trata de paliar su pérdida evitando la transpiración excesiva. También en los ambiente marinos, aunque son húmedos, el efecto del viento hace que las plantas pierdan mucha agua; por eso también son necesarios este tipo de adaptaciones, así como en la alta montaña. Suelen vivir en suelos muy pobres, a esto les ayuda estar fuertemente micorrizadas. Presentan las llamadas micorrizas de Ericales que afectan a las plantas del orden Ericales. Estas micorrizas comprenden a su vez tres subtipos: Ericoides, Arbutoides y Monotropoides. Las dos primeras son las que afectan a la familia Ericaceas. En las del tipo ericoide las células del huésped son invadidas por hifas intracelulares que forman unos típicos rizos, con invaginación de su plasmalema. Suele haber numerosos puntos de penetración y sólo cuando la infección alcanza al 70 % de las células de la raíz, la asociación está madura. En la superficie de la raíz se forma una trama de hifas, pero sin originar un manto o una red de Hartig. La asociación está activa 3 ó 4 semanas, y cuando la hifa degenera la célula radical infectada muere, por lo que este proceso parece estar ligado al desarrollo de nuevas raíces. Son ascomicetes (Hymenoscyphus) los micosimbiontes más frecuentes. Los géneros Erica, Calluna, Rhododendron o Empetrum presentan estas micorrizas. Las micorrizas arbutoides son típicas de los géneros Arbutus y Arctostaphylos, y muy semejantes a las anteriores pero con la formación de un manto y una red de Hartig. Se ha comprobado que algunos basidiomicetes que micorrizan con Arbutus también forman ectomicorrizas con especies de Pinus. El último grupo de micorrizas de ericales, las Monotropoides, se establecen entre basidiomicetes, frecuentemente del género Boletus, y especies carentes de clorofila del género Monotropa. Estas plantas dependen de sus hongos, que les surten de nutrientes a través de las conexiones de sus hifas con las raíces de árboles próximos. La polinización es fundamentalmente entomógama. Aunque diversos autores consideran a las Ericaceae como anemógamas y entomógamas (Pla-Dalmau, 1958; Gregory, 1973; Saenz & Gutierrez, 1983). Según el primer autor mencionado, el polen estaría encerrado en la corola al recibir la visita del insecto polinizador; posteriormente los estambres se alargarían quedando las anteras al exterior. Este funcionamiento nos permite entender la escasa presencia de esta familia en los calendarios polínicos aéreos, a pesar del calificativo de muy polinizadora aplicado por Pla (1958). En el mismo sentido se expresa Lewis & col. (1983) y Faegri & Pijl (1979) para el género Calluna., quienes describen como de polinización mixta entomófila y anemófila. (Información recogida de la Red de Investigación Aereobiográfica de Galicia, sobre la flora alergologena.)

En Europa se encuentran representa83

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dos 18 géneros y unas 51 especies, existiendo representantes de las tres subfamilias que pueden reconocerse en el grupo: Ericoideae, con flores de corola marcescente, ovario supero y fruto nuez o cápsula (p. ej., Erica, Calluna); Rhododendroideae, con flores de corola caediza, ovario supero y fruto cápsula con dehiscencia septicida (p. ej., Rhododendron, Daboecia y Loiseleuria, arbusto tendido, hojas opuestas, flores en pequeños racimos umbeliformes, corola acampanada, L. procumbens) y Vaccinioideae (a veces tratada como familia independiente), con flores de corola caediza, ovario supero o infero y fruto de tipo baya o bien una cápsula loculicida (p. ej., Arbutus, Arctostaphyllos, Vaccinium). En la Península Ibérica pueden destacarse

R. ponticum subsp. baeticum provincia de Huelva (España). De interés en algunas especies de Erica (p. ej., E. arbórea) es el grueso tocón endurecido que aparece en la base de los tallos y que constituye un órgano de supervivencia rico en reservas que les permite sobrevivir tras la acción de fuegos intensos. Este tocón, por su dureza, se emplea a menudo en el medio rural para fabricar bastones con maza, aunque el uso tradicional ha sido la fabricación de pipas.
Foto: Carlos Fierro

Clasificación: tres subfamilias
Subfamilia Rhododendroideae, inflorescencia rematando las ramas principales, corola caduca, 19 géneros. Los ibéricos son: o Rhododendron (850), arbustos con flores en racimos terminales umbeliformes, colora ligeramente bilabiada, fruto cápsula, principalmente Himalaya y Malasia, “rododendros”, “azaleas”, R. ponticum subsp. baeticum, hojas oscuras, lustrosas, lauriformes, venenosa para el ganado, la miel obtenida puede ser venenosa; R. ferrugineum, hojas elípticas con envés ferrugíneo, planta venenosa. o Loiseleuria, arbusto tendido, hojas opuestas, flores en pequeños racimos umbeliformes,

R. ferrugineum, fotografiado en el Pirineo Leridano entre las Ericoideas la «brecina» (Calluna vulgaris) y sobre todo los representantes del género Erica, unas 14 especies conocidas vulgarmente como «brezos», algunos muy abundantes (p. ej., E. arbórea, E. umbellata y E. australis) y otros de distribución muy localizada, como E. andevalensis, restringida a las escombreras de las minas de pirita de la 84

Foto: Ángeles González Cruz

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Subfamilia Vaccinoideae, inflorescencia no terminal, fruto baciforme , 50 géneros. o Arbutus, hojas anchas, generalmente más de 1 cm de anchas, con margen serrado, A. unedo, “madroño”. o Vaccinium (450),pequeños arbustos, hojas ovales, corola acampanada con 4-5 lóbulos, 8-10 estambres, anteras apendiculadas, ovario ínfero, fruto baya con cáliz persistente, V. myrtillus, “arándano, myrtilo”, hojas caducas, flores de rosadas a verdosas, solitarias, fruto comestible del que se obtiene un colorante azul o negro usado desde los romanos; V. uliginosum, hojas caducas, flores rosa pálido en racimos de 1-4; V. vitis-idaea, “arandano”, hojas persistentes, fruto comestible. Arbutus unedo, es común encontrar fruto y flor en el mismo pie o Artostaphylos, pequeños arbustos perennifolios, cáliz ovario supero y fruto nuez o cápsula. Hay pentámero, corola urceolada y pentámera, 20 géneros, principalmente en Sudáfrica. 10 estambres, anteras largamente aristaEn la Península Ibérica encontramos dos das, fruto drupa carnosa, elemento imporgéneros: Erica y Calluna.. tante en la vegetación del Chaparral del Sur de USA; A. uva-ursi, la “gayuba”, hojas o Erica (600), arbustos con hojas ericoides verticiladas, cáliz tetrámero, corola medicinales y para curtir, frutos comestitetrámera, 8 estambres, anteras generalbles. mente apendiculadas, fruto cápsula, muy bien representado en Sudáfrica, E. australis, flores rosadas en panícula; E. arborea, “brezo blanco”, flores blancas de menos de 4 mm en panícula, ovario blanco; E. lusitánica, flores blancas (rosadas) de más de 4 mm en panícula; E. tetralix, “carroncha, brezo de bonal”, flores rosadas, hojas pubescente-glandulosas con márgen ciliado, frecuente en turberas; E. umbellata, “quirola, quiruela”, estambres exertos con anteras sin apéndices, flores de color rosa fuerte en umbelas; E. scoparia, “brezo de escobas”, corola verde amarillenta, anteras sin apéndices. o Calluna, hojas opuestas e imbricadas, cáliz más corto que la corola, C. vulgaris, Artostaphylos uva-ursi, floración en Guadarrama “brecina” 85 corola acampanada, L. procumbens. o Daboecia, flores en racimos flojos y terminales, 4 sépalos y 4 pétalos, 8 estambres, D. cantabrica, “brezo de San Dabeoz, brezo vizcaino”. Subfamilia Ericoideae. Se caracterizan por tener flores de corola marcescente,

Foto: Carlos Fierro

Foto: Carlos Fierro

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Ericáceas, Subfamilia Ericoideae

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Vaccinoideae (géneros Vaccinium, Arctostaphylos y Arbutus ) y Rhododendroideae (géneros Rhododendron, Loiseleuria, Daboecia y Phyllodoce )

Ericáceas, las subfamilias:

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1. 2. 3. -

Clave para las Ericáceas

Hojas opuestas o verticiladas .................. 2 Hojas alternas ......................................... 4 Flores con 5 estambres; hojas opuestas, sin espolones básales ...... 4. Loiseleuria procumbens Flores con 8 estambres; hojas verticiladas u opuestas (con 2 espolones en la base) ...................... 3 Cáliz mayor que la corola, petaloideo; hojas opuestas, espolonadas en la base..... .....................................2. Calluna vulgaris

4.

- Cáliz más pequeño que la corola; hojas verticiladas, sin espolones .................. 1. Erica - Ovario ínfero ................................................................................... 9. Vaccinium -Hojas persistentes 9-3 -Hojas caducas: -dentadas 9-1 -enteras 9-2

9-1 V. myrtillus

9-2 V. uliginosum 9-3 V. vitis-idea

5. 6.

- Ovario supero .................................................5 - Fruto carnoso, bacciforme o drupáceo ...........6 - Fruto seco, capsular ...................................... 7 - Arbolillo de fruto verrucoso .....................................................................7. Arbutus unedo - Arbusto procumbente, de fruto liso ........... ............................................ 8. Arctostaphylos

8-1 A. uva ursi: Hojas persistentes, no dentadas
Dibujo madroño:Gustavo Marquerie

8-2 A. alpina: caedizas, dentadas

7.

- Corola acampanada, con el tubo 1,5 X mayor que la de los lóbulos........... 3. Rhododendron

Fruto rojo 7 3 R.ferrugineum

8-1 A. uva ursi

8-2 A. alpina

3 R. ponticum

8.

- Pirineos, hojas con escamas color errumbre en envés: 3 R.ferrugineum - Corola urceolada; tubo cuya longitud es 3 o más veces mayor que la de los lóbulos ... 8 - Hojas oblongo-lanceoladas o elípticas, con tomento blanquecino por el envés; flores tetrámeras .............. 6. Daboecia

- Hojas linear-oblongas, verdes por ambas caras; flores pentámeras ........ 5. Phyllodoce Nota: La clave que seguimos es la de Flora Ibérica modificada.
Para la realización de los dibujos de estas páginas se han han tomado como modelo diversas fotografias: bien de los autores, del fondo de ARBA, y de diversos libros: Guía de árboles y arbustos (G. López), Guía de campo de las Flores de europa (O. Polunin), Guía de árboles y arbustos del norte de África (J. Charco) Las de detalle de flores y estambres, así como de R. ponticum son según Flora Ibérica 91

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1. Erica L.
1. - Anteras no apendiculadas en la base, a veces rudimentarias o inexistentes ......................2 - Anteras apendiculadas ........................................... 7 2. - Anteras se unen al filamento en la base, unión difusa unión en la base atenuadas en base, exentas total o parcialmente inflorescencias generalmente unilaterales ........................ . E. erigena - Anteras se unen al filamento lateralmente, aunque, a veces, cerca de base, no atenuadas en la base unión con el filamento muy neta; inflorescencias unilaterales o no ............................ 3 3 .- Hojas elípticas o lanceoladas, ciliadas, blanquecinas por el envés; corola 7-12 mm, más o menos gibosa; racimos unilaterales oblongos ........................................... E. ciliaris

- Hojas lineares, generalmente sin cilios, tan revolutas que casi queda oculto el envés; corola 2-7 mm, sin giba; inflorescencias no unilaterales ............................................. 4 4. - Corola verde o verde-amarillenta, de 2-2,5 mm; estigma discoidal, ........... ................. E. scoparia - Corola rosada, purpúrea o lila. raramente blanca, de 2,5-7 mm; anteras generalmente exertas; estigma de estrechamente obcónico a capitado ................................... 5 5. - Pedicelos pelosos, muy rara vez glabrescentes; hojas (1,3)2-4,5(5) mm, en verticilos de a 3; sépalos verdes, oblongo-lanceolados; bractéolas por lo general adosadas al cáliz. . ....................................... . E. umbellata - Pedicelos glabros; hojas (3,5)4-11(14) mm, en verticilos de 4-5; sépalos membranáceos, de ovados a lanceolados; bractéolas en la parte media o inferior del pedicelo ......... 6 6. - Sépalos 1-1,3(1,5) mm; bractéolas superiores generalmente opuestas; semillas globosas; corola 2,5-3,5 mm; tecas por lo general muy divergentes racimos terminados con penacho de hojas . ............ E. vagans - Sépalos (1,3)1,5-2(2,5) mm; bractéolas generalmente verticiladas; racimos sin terminados con penacho de hojas corola (3)3,5-5,5(7) mm; anteras (0,8)1-1,5 mm, con tecas casi paralelas ................E. multiflora 7. - Ovario densamente peloso ..................... 8 - Ovario glabro, rara vez algo peloso en el ápice ..................................................... 10 8. - Hojas provistas de cilios largos, a menudo glandulíferos; corola urceolada; inflorescencias terminales, marcadamente unilaterales, sin involucro de bractéolas básales . ...........................E. tetralix - Hojas no ciliadas; flores de forma y disposición varia ...........................9

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9. - Corola subcilíndrica, algo curvada; apéndices de las anteras netamente dentados o laciniados; pedicelos 1,5-2,5(4) mm; inflorescencias con un involucro de bractéolas básales. ........................... E. australis - Corola urceolada, recta o apenas curvada; apéndices de las anteras subenteros; pedicelos 3-6 mm; inflorescencias sin involucro de bractéolas básales . ................ E. terminalis 10.- Corola blanca o blanco-rosada, acampanadas o tubular-acampanada, de 2-4,5(5,5) mm; inflorescencias parciales con 1-3 flores, en el ápice de ramitas laterales, con un involucro de bractéolas básales; hojas lineares ............. 11 -Corola rosada, violeta o purpúrea, rara vez albina, tubular o urceolada, de (4)5-7,5; (8) mm; inflorescencias terminales o en el ápice de ramitas laterales y sin involucro de bractéolas básales; hojas de lineares a ova-do-lanceoladas ...................................... 12. 11.- Pelos de los tallos, en su mayoría, denticulados o equinados; apéndices de las anteras 0,2-0,4(0,6) mm, papiloso-ciliolados; corola; 2-3,5(4) mm .............. .................... . E. arborea: - Pelos de los tallos todos lisos, simples; apéndices de las anteras (0,4)0,5-0,8 mm, gruesa e irregularmente espinulosos; corola (3,5)4-5(5,5) mm, 4X l cáliz ......... ........................ E. lusitanica

12. - Hojas en verticilos de a 3, glabras, aciculadas, generalmente con fascículos de hojas axilares; margen tan revoluto que oculta el envés; inflorescencias paniculiformes, con inflorescencias parciales terminales y en el ápice de ramitas laterales ............ ............................. E. cinerea - Hojas en verticilos de a 4, provistas de pelos las inferiores o todas elípticas u ovado-lanceoladas, sin fascículos de hojas axilares; envés ± visible; inflorescencias umbeliformes terminales ............13 13.- Hojas con cilios glanduliferos 0,2-0,3 mm mezclados con pelos no glanduliferos más cortos ............................... E. andevalensis

- Hojas con cilios glandulíferos, de 0,4-0, 7 mm, sin otro tipo de pelos ... E. mackaiana

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C l a v e a l t e r n a t i v a pa r a e l g é n e r o E r i c a

Nota sobre claves dicotómicas: Exixten muchas, algunas muy buenas, pero requieren, amén de saber mucha botánica, disponer de una lupa binocular. En muchas ocasiones uno se encuentra 94 que una clave nos lleva a un callejón sin

salida, bien por no disponer de la parte de la planta que determina la opción, o simplemente que una medida, de la parte que determina la bi-opción, está en la frontera entre dos. Por ello aquí os ofrecemos otra clave alternativa para el género Erica.........(Suerte)

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LA REGLA DE CHRISTEN
José Raúl Garrido

Esta regla o hipsómetro fue creada por Christen en 1891, y de su autor tan solo sabemos que es de origen suizo, nacido en Brenac, y la única anotación sobre su año de nacimiento es precisamente una errata, pues en el texto encontrado se fecha en 1981. Si alguien se anima para aclarar el

origen y algún dato biográfico sobre este señor sería de agradecer. Hasta entonces nos conformaremos con usar su invento para medir la altura de árboles notables. ¿Qué base científica tiene una regla de algo más de 30 cm. que sirve para medir la altura de árboles notables?

Esta basada en el principio de la semejanza de triángulos:

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Árboles Monumentales de T e r u e l
José Raúl Garrido

PERACENSE: Carrasca milenaria de los tocones. Saliendo de Peracense hacia Almohaja a corta distancia sale un desvío a la izquierda de la carretera señalizado con un cartel de madera junto a una cruz de piedra. El camino se divide en dos superada una cuesta, siguiendo por la derecha pasado un buen trecho se observa esta carrasca junto al camino a la izquierda. Un folleto turístico del municipio se refiere a la misma como sigue “Y por último la carrasca milenaria, situada en el paraje de los Sasos entre las localidades de Peracense y Almohaja. Tiene una altura de 14 metros y un diámetro de copa de 16 metros”. Su estado de conservación es bastante bueno, su perímetro a la altura de la cintura es de 6.04 metros. . Este municipio tiene un castillo formidable muy bien conservado.

PUERTOMINGALVO. “Como curiosidad arbórea, merece la pena acercarse a visitar el famoso Pino del Letrado, que se encuentra en la partida del Letrado, junto a la carretera, entre los kilómetros 52 y 53...” p. 108 “Teruel, Albarracín y montes Universales”, redactor Antonio Pardo, Susaeta ed., Madrid 1993. MOSQUERUELA. “Otra excursión interesante es a la

Citas de dos libros sobre rutas por Teruel. Otros árboles monumentales de Teruel:

Partida de los Lores, para ver los impresionantes pinos que se encuentran en ella...” p. 109 “Teruel, Albarracín y montes Universales”, redactor Antonio Pardo, Susaeta ed., Madrid 1993. MORA DE RUBIELOS. “Todavía pueden visitarse las ermitas de la Dolorosa, Loreto, San Roque , San Miguel, y la de la Soledad... El arco de los olmos, así cómo las torres, en lo alto, sobre el zigzagueante calvario son los mejores exponentes de las murallas que levantaron los Fernández de Heredia ...Pueden acercarse hasta la masía de Inserte, donde hay un singular ejemplar de carrasca, de trece metros de altura y 4.60 metros de ancha, de más de mil años...” p.104, “Teruel, Albarracín y montes Universales”, redactor Antonio Pardo, Susaeta ed., Madrid 1993. LINARES DE MORA “En el término municipal de Linares (de Mora) se ubica el valle del Molinete, que conserva un enorme pino, llamado “el escobón”, de 30 metros de altura y casi cinco de diámetro...” p. 134, “Teruel y sus serranías”, Manuel MERCADAL y Luis LORENTE, Everest, Depósito legal: LE.1231-98. “En dirección a Linares de Mora (desde Valdelinares) baja la carretera siguiendo el curso del agreste del Valdelinares. Poco antes de llegar al cruce de Mosqueruela, a la derecha, está indicaa la zona recreativa del pino del Escobón, una de las singularidades arbóreas de Gúdar. Se trata de un enorme pino de 5 metros de diámetro y casi 30 metros de altura...” p.108. “Excursiones Al ya citado pino del Escobón, en la carretera de Valdelinares, que se 97

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encuentra próximo al agreste valle del Molinete. En la masía del Arenal está el pino del Arenal o pino obrado, de 4.80 metros de circunferencia y 30 metros de altura. A la altura del kilómetro 34 de la carretera de Linares a Rubielos está el pino de San Bernabé, de 4.70 de circunferencia y 13 de alto....” p.110. Páginas 108 y 110 de “Teruel, Albarracín y montes Universales”, redactor Antonio Pardo, Susaeta ed., Madrid 1993. MANZANERA. “De Manzanera a Torrijas la carretera adentra definitivamente en la sierra. El cortado del Molino separa los dos municipios. En el kilómetro 19 se encuentra la fuente del Gavilán, que está acondicionada, en un paraje precioso, y en el 20 el famoso pino de las Tres Garras...” p. 113 de “Teruel, Albarracín y montes Universales”, redactor Antonio Pardo, Susaeta ed., Madrid 1993.

Estudio del Loro (Prunus lusitanica) en Castilla-La Mancha
El grupo NATOUR de Ciudad Real lleva a cabo un proyecto que pretende conocer y cuantificar todos los pies de Loro en esta región. A raíz de la reciente concesión de uno de los premios Espíritu Verde otorgados por Caja Castilla-La Mancha, la asociación NATOUR ha comenzado el inventario y cartografía de las poblaciones de loro (Prunus lusitanica) en Castilla-La Mancha. En el proyecto, coordinado por una bióloga, dos geógrafos y un ingeniero técnico, participa un grupo de voluntarios con formación multidisciplinar. Esta especie, considerada como amenazada a escala europea, está incluido en el anexo I de la Directiva de Hábitats y figura en el Catálogo de Especies Amenazadas de CastillaLa Mancha con la categoría de "Vulnerable". En la actualidad, se ha iniciado por la administración regional el procedimiento de declaración como microrreserva de una de las localidades con mayor presencia de la especie en la comarca de la Jara. Los trabajos de campo iniciales llevados a cabo por Natour en 2002 han llevado al descubrimiento de una nueva localidad en el arroyo del Endrino, situado en la sierra Sevilleja de la Jara, al suroeste de la provincia de Toledo, en el sector occidental de los Montes de Toledo. Se trata de nueve cepas, con alturas que oscilan entre 1 y 7 metros. Existían también una serie de citas imprecisas en la Serranía de Cuenca, Sierra de San Vicente y Sierra Morena oriental, que ahora han sido contrastadas con trabajo de campo, pudiendo descartarse la presencia de la especie en las mismas. El trabajo pretende estudiar con detalle la distribución y ecología de esas poblaciones y servir de base para futuros planes de conservación relativos al loro. Dirección de contacto: NATOUR (Asociación para la Promoción del Patrimonio Rural). C/ Hervás y Buendía, 3. 4º-D. 13003. Ciudad Real. E-mail: natourclm@hotmail.com

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Boletín 12

Buceando en textos antiguos

Buceando en textos antiguos siempre podemos maravillarnos del saber que en el pasado se tenía de las cosas. A mí no deja de sorprenderme que muchos conocimientos que creemos más o menos actuales no lo sean en absoluto, pues ya se conocían y eran aplicados hace muchos siglos. Sirvan están breves notas de aperitivo. En este caso el tema se centra en las colmenas y el tejo (Taxus bacatta) hace más de 2.000 años. Dice Virgilio (70 a. C. a 19 a. C.): LÍCIDAS Así huyan tus enjambres de los tejos corsos,7 Nota 7. El tejo, árbol que abundaba en la isla de Córcega (Cyrnos, en griego), era considerado venenoso. La miel de las abejas que lo libaban adquiría un gusto amargo. BUCÓLICAS ÉGLOGA IX Pág.: 52 No permitas ningún tejo demasiado cerca de tu colmena, ni ases al fuego rojizos cangrejos, ni te fíes de una laguna profunda o de un sitio donde es intenso el olor del cieno o donde las piedras suenen a hueco al ser golpeadas o donde repercute un molesto eco. GEÓRGICAS Libro IV Línea 98 - Pág.: 130 VIRGILIO BUCÓLICAS - GEÓRGICAS Introducción, traducción y notas de Alfonso Cuatrecasas Editorial Planeta, S. A. Barcelona. 1.988 Antonio Fernández Morcuende

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