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INCIDENCIA DE LA REFORMA POLÍTICA EN EL SISTEMA ELECTORAL Y PARTIDISTA COLOMBIANO

INCIDENCIA DE LA REFORMA POLÍTICA EN EL SISTEMA ELECTORAL Y PARTIDISTA COLOMBIANO

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Es una investigacion realizada en la Universidad Cooperativa de Colombia, seccional de Medellin, por parte del grupo de investigaciones Jaime Sierra Garcia, inscrito en Colciencias y trata sobre la incidencia de la reforma politica efectuada mediante el acto legislativo o1 de 2003 y sus incidencias en los sistemas electoral y de partidos.
Es una investigacion realizada en la Universidad Cooperativa de Colombia, seccional de Medellin, por parte del grupo de investigaciones Jaime Sierra Garcia, inscrito en Colciencias y trata sobre la incidencia de la reforma politica efectuada mediante el acto legislativo o1 de 2003 y sus incidencias en los sistemas electoral y de partidos.

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INCIDENCIA DE LA REFORMA POLÍTICA EN EL SISTEMA ELECTORAL Y DE PARTIDOS
COLOMBIANO

GRUPO DE INVESTIGACIÓN:

Dr. BELTRÁN RESTREPO ARREDONDO
BIBIANA RESTREPO CALLE
RODOLFO ALEXANDER RESTREPO CALLE
HÉCTOR DE JESÚS MORENO MONCADA

UNIVERSIDAD COOPERATIVA DE COLOMBIA
SECCIONAL MEDELLÍN
FACULTAD DE DERECHO
CENTRO DE INVESTIGACIONES

AGOSTO 18 DE 2005

1

INCIDENCIA DE LA REFORMA POLÍTICA EN EL SISTEMA ELECTORAL Y DE PARTIDOS
COLOMBIANO

GRUPO DE INVESTIGACIÓN: Dr. BELTRÁN RESTREPO ARREDONDO, BIBIANA RESTREPO CALLE,
RODOLFO ALEXANDER RESTREPO CALLE, HÉCTOR DE JESÚS MORENO MONCADA

Trabajo realizado durante el año comprendido entre Febrero de 2004 y Marzo de 2005, como propuesta
de Investigación presentada al Centro de Investigaciones de la Facultad de Derecho – Seccional
Medellín, por BELTRAN RESTREPO ARREDONDO, quién actuó como docente investigador de medio
tiempo vinculado, el cual una vez realizada convocatoria a los estudiantes pertenecientes al semillero de
Derecho Procesal, fueron seleccionados en su momento los estudiantes BIBIANA RESTREPO CALLE,
RODOLFO ALEXANDER RESTREPO CALLE, HÉCTOR DE JESÚS MORENO MONCADA, de los cuales
los dos primeros en la fecha actual son graduados como abogados. Dicho trabajo es importante por
cuanto se trabajó en una línea de investigación de derecho político y con el tema relacionado con lo
electoral y de partidos.

OSCAR IVÁN HERNANDEZ HERNANDEZ
Director Centro de Investigación
Facultad de Derecho

2

TABLA DE CONTENIDO

Pág.

INTRODUCCIÓN

7

CAPITULO I. LA REFORMA POLÍTICA O ACTO LEGISLATIVO 01/2003

9

1.1 CONTENIDO TEMÁTICO

9

1.2 ANTECEDENTES DE LA REFORMA POLÍTICA

9

1.3 FINES DE LA REFORMA POLÍTICA

12

1.4 MARCO REAL DE LA REFORMA

12

CAPÍTULO II. SISTEMA POLÍTICO COLOMBIANO

17

2 SISTEMA DE PARTIDOS Y PARTIDOS POLÍTICOS

17

2.1 UBICACIÓN HISTÓRICA

17

2.2 LOS TIPOS DE SISTEMAS Y PARTIDOS

22

2.3 CANTIDAD DE PARTIDOS Y MOVIMIENTOS POLÍTICOS

23

2.4 RELACIÓN DE LOS PARTIDOS Y MOVIMIENTOS POLÍTICOS

24

2.5 RELACIÓN CON LA BASE SOCIAL

25

2.6 RELACIONES CON EL SISTEMA POLÍTICO

25

3 LA CONSTITUCIÓN DE 1991 Y LOS PARTIDOS

27

3.1 EL SISTEMA POLÍTICO DEL CLIENTELISMO

27

3.1.1 Situación de los partidos políticos en el sistema clientelista

30

3.2 LOS ASPECTOS FUNDAMENTALES DE LA CONSTITUCIÓN DE 1991 Y LOS
PARTIDOS POLÍTICOS

31

3.2.1 Las formas de organización política

31

3.2.1.1 La ley 130 de 1994 o estatuto básico de los partidos

32

3.2.1.2 Consideraciones de la Corte Constitucional

33

3.2.2 Personería Jurídica

33

3.2.2.1 Requisitos para obtener la personería jurídica

34

3.2.2.2 Pérdida de la personería jurídica

35

3.2.3 Financiación de las campañas

35

3.2.4 utilización de los medios de comunicación social del Estado

36

4 SISTEMA ELECTORAL

37

4.1 CONCEPTUALIZACIÓN

37

4.2 UBICACIÓN HISTÓRICA

38

4.3 TIPOS DE SISTEMAS ELECTORALES

39

4.3.1 Sistema mayoritario o de pluralidad

40

4.3.2 Sistema proporcional

40

4.3.3. Modalidades de reparto de escaños entre listas

46

4.3.4 Circunscripción electoral

50

4.3.4.1 Tipos de circunscripciones

51

4.4 EFECTO DEL SISTEMA ELECTORAL SOBRE EL SISTEMA DE PARTIDOS,
GOBERNABILIDAD Y LEGITIMIDAD

52

4.5 LA CONSTITUCIÓN DE 1991 Y EL SISTEMA ELECTORAL

57

4.5.1 El Sufragio

59

4.5.2 Rasgos del sistema electoral implementado con la Constitución de 1991

60

4.5.3 Estructura electoral

65

4.6 EL DERECHO ELECTORAL Y SUS FUNCIONES

67

CAPÍTULO III. ACTO LEGISLATIVO 01 DE 2003. LA REFORMA POLÍTICA Y LOS
CAMBIOS EN LOS SISTEMA DE PARTIDOS Y ELECTORAL

69

5 REFORMA POLÍTICA AL SISTEMA DE PARTIDOS

71

3

5.1 PRINCIPIOS RECTORES DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS

71

5.2 REQUISITOS PARA FUNDAR Y OBTENER PERSONERÍA JURÍDICA

74

5.3 ESTATUTOS INTERNOS DE LOS PARTIDOS

76

5.4 FINANCIACIÓN ESTATAL DE LAS CAMPAÑAS POLÍTICAS

79

5.4.1 Requisitos para la reposición de votos

80

5.4.2 Efectos de la violación de topes de campañas

80

5.5 USO DE MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL

82

5.6 OPOSICIÓN POLÍTICA

82

5.6.1 Objetivo de la institucionalización de la oposición política

84

5.6.2 Derechos de la oposición

86

6 REFORMA POLÍTICA AL SISTEMA ELECTORAL

90

6.1 VOTO EN BLANCO Y ELECTRÓNICO

90

6.1.1 Voto en Blanco

90

6.1.2 Mecanismo y votación electrónica

91

6.2 VOTO PREFERENTE OPCIONAL

94

6.3 SISTEMA DE PARTICIPACIONES EN LA REPARTICIÓN Y ADJUDICACIÓN DE
CURULES

97

6.3.1 Umbral

98

6.3.2 Cifra repartidora

100

7 ORGANIZACIÓN ELECTORAL

103

7.1 CONSEJO NACIONAL ELECTORAL

103

7.2 REGISTRADURÍA NACIONAL DEL ESTADO CIVIL

104

CAPÍTULO IV. LA REFORMA POLÍTICA LAS INHABILIDADES E INCOMPATIBILIDADES

105

CAPÍTULO V. LA REFORMA POLÍTICA Y SUS CONSECUENCIAS EN LA POLÍTICA
TRADICIONAL COLOMBIANA

107

8 CONCLUSIONES

112

GLOSARIO

117

BIBLIOGRAFÍA

133

4

LISTA DE ANEXOS

Pág.

Anexo A. Acto Legislativo 01 de 2003

135

Anexo B. Reglamento 01 de 2003

141

Anexo C. Decreto 2207 de 2003

146

Anexo D. Ley 892 de 2004

150

5

INTRODUCCIÓN

Cuando se dio la Constitución de 1991, en esta no se introdujeron cambios profundos en el Sistema
Electoral y al Sistema de Partidos y movimiento políticos colombianos; solo de manera excepcional se
estableció la doble vuelta para la elección presidencial, la utilización de la tarjeta electoral, el impulso de
la organización electoral independiente y la posibilidad de la financiación del funcionamiento de las
campañas electorales de los partidos y movimientos políticos con personería jurídica, además de la
creación de un estatuto de oposición que permitiera un control real sobre el ejecutivo, pero todo lo
anterior fue objeto de la reforma en el año 2003.

Desde 1991 se hace más notable la crisis institucional en que se encuentra el país debido a la inercia de
los partidos y movimiento políticos tradicionales, lo que conllevó necesariamente a una insatisfacción
ciudadana que concluía que el voto carecía de sentido, ya que el dinero y las costumbres políticas había
convertido a este ciudadano en un desplazado y sin representantes. Ante esta crisis se hicieron varios
intentos fallidos de reformar las costumbres políticas para que de esta manera se superara la crisis
institucional en que estaba sumergido el país y de allí se llegó al acto legislativo 01 de 2003, en donde
por primera vez en los últimos años el Congreso tuvo la voluntad de aprobar modificaciones al sistema
político.

El objetivo general de la presente investigación es realizar un análisis al acto legislativo 01 de 2003 y que
incidencias tiene el mismo en el sistema de partidos, sistema electoral y si se da un verdadero cambio en
las costumbres políticas.

Los objetivos específicos son los siguientes:

Identificar los principios rectores de partidos y movimientos políticos, requisitos de creación de los

mismos.

Comparar el nuevo sistema electoral y los cambios que se dan con respecto a pérdida de investidura,
periodos institucionales, voto, listas únicas, representación, umbral electoral, voto preferente opcional,
cifra repartidora.

Explicar y analizar los nuevos cambios que se dan con respecto a la financiación y utilización de los
medios de comunicación en las campañas políticas.

6

Establecer si estos cambios introducidos a los sistemas de partidos y electoral realmente inciden en
cambios a la política tradicional colombiana y sus consecuencias.

En el desarrollo de la investigación la mayor limitación encontrada fue que debido a lo nuevo del tema no
se encontró una amplia bibliografía, y por ello a partir de la lógica y utilizando la metodología desde lo
histórico y el método funcionalista se pudo llegar a comprender la función de los partidos y el sistema
electoral en la democracia colombiana.

La presente investigación aporta al derecho en cuanto posibilita a las personas de común un mayor
entendimiento de los aspectos políticos que rodena la estructura partidista y electoral colombiana,
quedando así planteada la real posibilidad de acceder a la denominada democracia participativa.

7

CAPÍTULO I
LA REFORMA POLÍTICA O ACTO LEGISLATIVO 01 DE 2003

1.1 CONTENIDO TEMÁTICO

La reforma política planteada por el Congreso de la República a través del Acto Legislativo 01 de 2003,
es uno de los cambios principales dados desde la promulgación de la Constitución de 1991, en el sistema
político colombiano. Fueron aprobados como normas de carácter constitucional diecisiete puntos que
conllevan a modificar el régimen de los Partidos Políticos, el Sistema Electoral, el funcionamiento del
Congreso, el establecimiento de períodos institucionales para los cargos de elección en la rama
ejecutiva, en los órganos de control y en la fiscalía. Así mismo un tema de amplia controversia como es la
financiación estatal de las campañas políticas.

Además se modificó en lo atinente a la conformación y elección de los miembros integrantes del Consejo
Nacional Electoral y requisitos para ser Registrador Nacional del Estado Civil y su procedimiento de
elección. También aprovechó el legislador para modificar la composición de las Asambleas
Departamentales y se establece constitucionalmente la primera región administrativa y de planificación
especial integrada por el Departamento de Cundinamarca, el Distrito Capital de Bogotá y departamentos
contiguos.
Aunque es una reforma constitucional que no colma plenamente los anhelos de los colombianos, su
contenido presenta incuestionables avances en lo que respecta al orden y la transparencia que debemos
tener en el ejercicio de la actividad partidista y de la representación de los ciudadanos en los cargos
públicos.

1.2 ANTECEDENTES DE LA REFORMA POLÍTICA

El acto legislativo aprobado por el Congreso de la República fue el resultado del esfuerzo de este ente
corporativo de aprobar varias modificaciones a la carta fundamental de los colombianos después de siete
intentos fallidos desde la aprobación de la reforma constitucional de 1991, especialmente durante la
administración del expresidente Andrés Pastrana Arango donde se impulsó a finales de 1998 un proyecto
de amplio contenido político, pero por la pérdida de liderazgo del gobierno y la falta de mayorías a favor
del ejecutivo se hundió dicha posibilidad reformatoria de unas costumbres políticas que no atendían las
realidades de la crisis institucional por la que atravesaba la nación colombiana. Los aspectos principales
de dicho proyecto en lo que se refiere al sistema de partidos y al sistema electoral comprendían1
:

1

JARAMILLO, Juan Fernando y Arlene B. Tickener. Colombia: El largo camino hacia la política.

8

1. El incremento de las exigencias para la solicitud de la personería jurídica de los partidos y movimientos
políticos y para la inscripción de candidatos.

2. La exigencia de los estatutos internos de los partidos para que se rijan por principios democráticos.

3. La norma que cada partido o movimiento solo podrá presentar un candidato para la elecciones
uninominales y para las elecciones de corporaciones públicas una sola lista, junto con la existencia del
voto preferencial para éstas últimas.

4. La adopción de la cifra repartidora, con un umbral de representación del 3% para la conversión de los
votos en escaños.

5. La financiación total de las campañas presidenciales por parte del Estado y una forma mixta en el caso
de las demás.

6. La participación de los partidos y movimientos que no alcancen representación en el Congreso, pero
obtengan más del 1 % de los votos válidos en las elecciones para el Senado y la Cámara de
Representantes, en la asignación de cinco escaños adicionales en cada Cámara.
Esta reforma estuvo enmarcada en la circunstancia histórica de 1991 donde se esperaba que con la
reforma constitucional se lograría el aumento de la participación electoral y se produjera un proceso de
acercamiento e identificación de los ciudadanos con las instituciones políticas, pero el resultado fue
diferente, antes se dio un incremento en los porcentajes de abstención minimizados solo durante las
elecciones de mandatarios locales, pero este hecho no fue producto de la reforma de 1991, sino de la
modificación constitucional de 1986, así como de la concurrencia a las elecciones en la segunda vuelta
presidencial.

El otro hecho que incidía en el futuro de la “democracia” colombiana era la situación que se había dado
después de 1991, donde se pasó de un bipartidismo histórico a un fraccionamiento de los partidos liberal
y conservador generándose microempresas electorales y con el fin de responder a la creciente
fragmentación e indisciplina de los partidos políticos y a la proliferación de listas, durante el gobierno de
Ernesto Samper2

, a través del decreto 763 de 1995 se creó una comisión para la reforma de los partidos
políticos encargada de formular una serie de recomendaciones que buscaran fortalecer la gobernabilidad
democrática del país. Entre las propuestas sugeridas por dicha comisión cabe resaltar las siguientes:

Limitación del número de listas por partidos y movimientos.

2

Ibíd.

9

El fomento de partidos y movimientos no tradicionales más fuertes por medio de la creación de

estímulos.

La reglamentación del funcionamiento interno de los partidos con el objeto de democratizarlos.
La creación del estatuto de oposición.
La creación de bancadas parlamentarias.
La exigencia a los candidatos de los diversos colectivos de comprometerse con una plataforma

partidista.

Se puede concluir entonces que los legisladores del siglo XXI, tenían conocimiento de los antecedentes
dados durante los gobiernos de Samper y Pastrana de la necesidad apremiante de una reforma política.

El texto original presentado a consideración de las comisiones primeras del congreso por parte del sector
oficialista del liberalismo durante los debates fueron un producto de acuerdos entre diversos sectores
políticos (liberalismo oficialista, sector del conservatismo, Polo Democrático), que se convirtió en el
proyecto de acto legislativo 07 de 2002 por el cual se buscaba reformar los artículos 107, 109, 112, 133,
134, 171, 176, 258, 264, 266 y 281 de la Constitución Política Colombiana. El trámite del proyecto no
contó con mayores inconvenientes en los primeros cuatro debates por el bajo perfil, debido a que la
atención del gobierno y del Congreso entre agosto y diciembre de 2002 se centró en la discusión y
aprobación de las reformas presentadas con mensaje de urgencia por el ejecutivo y en particular en el
texto del referendo. Lo anterior significa que se fue dando la discusión de dos proyectos de reformas
constitucionales, tanto del proyecto de reforma política como del proyecto de referendo que fue
generando la oposición del gobierno, quien en principio vio la reforma política como un complemento para
el referendo, luego como un plan B en caso de que la Corte Constitucional declarará posiblemente la
inconstitucionalidad de la convocatoria a un referendo y por último como una iniciativa que atentaba
contra sus reformas, lo cual llevó a exigirle al Congreso la eliminación de los puntos de la reforma política
que también formaban parte del referendo, endureciendo su posición y solicitando primero el retiro del
proyecto y después su hundimiento. Todo esto conllevó a la división entre los distintos sectores del
Congreso y que produjo a su vez enfrentamientos entre algunos de ellos y el Gobierno, habiendo pasado
el texto por una comisión de conciliación compuesta por miembros del Senado y la Cámara, dándose por
primera vez desde la posesión del Presidente Uribe, que el gobierno no logra imponer en el Congreso su
voluntad en torno a un tema fundamental para el desarrollo político del país, siendo aprobado este
proyecto de iniciativa legislativa por encima de la voluntad de Uribe en un momento que contaba con un
altísimo nivel popularidad entre la ciudadanía a pesar del creciente deterioro de su apoyo político al
Congreso.

10

Se destaca de todo esto, que es la primera vez en los últimos años que el Congreso si tuvo la voluntad de
aprobar modificaciones al sistema político y permitió a sectores políticos como el oficialismo liberal,
facciones del conservatismo y el Polo Democrático de encontrar en la reforma política una oportunidad no
solo para hacer valer la independencia del legislativo frente al ejecutivo y a la vez demostrarle al ejecutivo
su inconformismo frente a los términos en los que hasta ahora ha planteado su relación con el Congreso.

1.3 FINES DE LA REFORMA POLÍTICA

Los impulsores en el Congreso de la República de la reforma política tuvieron como fines esenciales los
siguientes3
:

La moralización de las costumbres políticas colombianas, específicamente de los sistemas de
partidos y el electoral.

Combatir la corrupción y asegurar la publicidad y la transparencia en la financiación de los partidos y
las campañas políticas.

Fortalecer la participación partidista con disciplina desde cualquiera que sea sus ángulos de visión y
concepción política.

Vincular al ciudadano aún más en las decisiones de la nación colombiana.

Recuperar la confianza y admiración de la ciudadanía por su sistema político.

Superar el desfase existente entre el grado de desarrollo que han adquirido las
actividades económicas del país y el desarrollo de las instituciones y prácticas políticas.

1.4 MARCO REAL DE LA REFORMA

El Estado y la sociedad colombiana con la reforma de 1991, no logró superar la profunda crisis en sus
relaciones sociales, económicas, políticas y culturales, manifestada en la intensidad de sus conflictos
sociales y políticos donde se observa la permanencia en el tiempo de los mismos y la incapacidad
demostrada de los distintos actores y fuerzas sociales para superarlos.

3

Tomado de la exposición de motivos del proyecto de acto legislativo 07 de 2002 Senado.

11

Esta investigación propone como hipótesis a desarrollar que el núcleo de la crisis del sistema total en
Colombia reside en el régimen político, esto es, en las formas de conformación y ejercicio del poder
político, nutrido de una cultura política no democrática y excluyente de amplias mayorías sociales y cuya
transformación no tuvo el alcance exigido por la velocidad en los cambios socioeconómicos4
.

Se dan dos mundos, el económico y el político, donde el crecimiento y la modernización del económico
acompañado del retardo en el otro, han alterado el equilibrio que en los estados modernos debe haber
entre capitalismo y democracia, respecto a los derechos humanos y las libertades públicas, competencia
y globalización, garantías sociales y masiva participación en las actividades públicas de la vida social.

Se ha hecho uso de los postulados constitucionales de 1991, que han permitido crear un nuevo orden
económico en Colombia como son: apertura, desregulación, privatizaciones, globalización, movimientos
financieros. Pero en lo político no se ha logrado llevar a la realidad todos aquellos principios que
buscaban la renovación política como son la democracia participativa y de calidad, financiación
transparente de las campañas, partidos modernos, Congreso transformado, control político de las
corporaciones populares sobre la gestión política y la autonomía territorial.

Todo esto ha tenido como efectos un crecimiento económico con elevados costos sociales, debilitamiento
de la autoridad estatal y notable deterioro del sistema político. El sector privado económico viene
sustituyendo al Estado sin límites, ni sometimiento a ninguna regla, permitiendo la trashumancia del
sector privado al público o viceversa, donde se confunden los intereses de lo privado con los intereses
generales, dándose una mezcla de los negocios con la política, surgiendo un ejercicio sin control ni
sanciones del poder económico y el poder político.

Otros factores que han mostrado ser obstáculo a la gobernabilidad democrática fuera del sistema
electoral caduco son la fragmentación y atomización de los partidos, la persistencia del clientelismo como
práctica política predominante, la ausencia de oposición política y la financiación de las campañas
políticas.

La constitución de 1991 y el proceso político desatado no lograron afectar los males que aquejaban a dos
instituciones básicas como son los partidos políticos y las fuerzas armadas, continuándose con la
exclusión de amplios sectores sociales del sistema político y la discriminación en el sistema de
circunscripción.

4

ÁLVAREZ R., Adolfo. El cambio constitucional y los obstáculos de las transformaciones del régimen

político

12

Se llegó a la consolidación de lo que atacó el constituyente primario de 1991, como fue lograr la
conformación de representación popular de minorías, residuos, de pequeñas o medianas empresas
electorales cuyo fin esencial es conseguir una cuota de poder para acceder a la repartición del Estado,
los puestos públicos, los contratos estatales y el presupuesto. Esto ha conllevado a la conformación de
poder público distante de representar el bien común y los intereses generales llegándose a la
conformación en los campos económico, social y cultural de intereses de grupo o corporativos surgiendo
una crisis de gobernabilidad del país y deslegitimación de las instituciones políticas.

Por ello se había previsto la reorganización del sistema partidista con el fin de
conseguir la estabilidad del sistema democrático soportado en dos valores fundamentales5

como son:

La capacidad de gobernar o sea el aspecto de gobernabilidad.
La representatividad democrática.

Debe tenerse en cuenta que los integrantes de la asamblea constituyente de 1991, trataron de impulsar el
paso de una democracia representativa a una participativa y a la fecha se puede plantear la coexistencia
de ambas. En relación con el papel actual de los partidos políticos, estos no han logrado superar la
tendencia a la reproducción del bipartidismo, solo se ha generado la creación temporal de coaliciones en
las corporaciones públicas de sectores de los partidos tradicionales que le juegan a los candidatos
ganadores y la ley 130 de 1994 o estatuto básico de los partidos no tocó las estructuras internas y su
forma de conformación, dejando intacto todo el sistema político existente desde antes de la reforma de
1991.

Por lo tanto la actual reforma política se enmarca desde lo partidista en la carencia de proyectos
colectivos, de grandes ideales y opciones programáticas y especialmente la quiebra de fuertes liderazgos
nacionales ha producido lo que algunos denominan la “democracia residual”, dándose una dispersión
absoluta de proyectos y liderazgos del orden nacional y regional derivándose la inexistencia de partidos
políticos y de una cultura política moderna.

La ausencia de proyectos colectivos y de partidos políticos, ha sido reemplazada por la presencia de
figuras sectoriales, de protagonismos individuales, de personajes folclóricos que han profundizado la
crisis de credibilidad y legitimidad de la política.

5

PIZARRO LEÓN GÓMEZ, Eduardo. Los partidos y el futuro de la democracia. El Tiempo. Lunes 5 de

Enero de 2004

13

Los partidos políticos no representan intereses generales y han sido presa fácil de intereses personales o
de grupo y de esta forma las decisiones políticas están dominadas por el juego de los intereses privados,
de grupo de sector, clan o corporativos y muy poco por la confrontación o concertación de grandes
intereses o ideales, de propósitos colectivos, nacionales o locales, constituyéndose una política
corporativizada con un dominio de intereses de grupos con mucho poder o lo que se planteó por los
filósofos griegos, la plutocracia.

Esto ha conllevado a una carencia de cultura política donde existen amplias capas de la población
alejadas de la política y de los asuntos públicos, siendo presas fáciles del apoliticismo, el escepticismo y
otros sectores que no encuentran en la vida política experiencias, formas de acción que las convoquen y
en las cuales se sientan representadas. La debilidad de la cultura política democrática en la sociedad civil
es resultado de la crisis política, de los partidos, de la violencia y de la deslegitimación del Estado y sus
instituciones.

Deberá analizarse con más cuidado la aparición de nuevas formas de participación ciudadana como son
los casos de las asambleas constituyentes municipales originadas en los municipios de Mogotes
(Santander), Tarso (Antioquia) y la departamental de Antioquia llevada a cabo en el teatro de la
Universidad de Medellín en el año 2004, que empiezan a mostrar otras formas de incidir en lo político y
en el conflicto armado colombiano y a superar la ausencia de los partidos políticos en la búsqueda de
salidas a los problemas comunitarios actuales.

Un último aspecto a considerar es el papel del Estado colombiano en el desarrollo y la distribución de la
riqueza, para algunos el tipo de Estado que surgió de la Constitución de 1991, en relación con el gobierno
de la economía esta dominado por la ideología “neoliberal” a través de la privatización de empresas
públicas y la presencia de la inversión privada en la oferta de servicios.

El otro hecho que ha sido objeto de numerosos debates es lo relacionado con el sistema electoral y en
particular de los resultados electorales6

, específicamente después de las elecciones del 2000 para la
composición del Congreso donde los candidatos se elegían mediante el sistema de cuociente y residuo
conocido como sistema de representación proporcional que había regido desde el año de 1932 y
consagrado en la ley 7ª de ese mismo año, con la sola excepción comprendida entre los años de 1958 y
1970 inclusive donde se dio el llamado fenómeno de la competencia intrapartidaria, es decir, reparto de
los escaños de las corporaciones públicas de elección popular en forma paritaria, sin importar el
porcentaje de votación de cada partido.

6

SANCHEZ TORRES, Carlos Ariel. Derecho Electoral Colombiano. Ed. Legis. Bogotá. 1997

14

La situación descrita ha implicado en la práctica que muy pocas listas obtengan la elección de más de
uno de sus candidatos, lo cual significa que el sistema de representación proporcional es imperfecto y ha
generado la existencia de listas cuasi-uninominales, lo cual explica en parte el proceso de fragmentación
ha que se vieron abocados los partidos tradicionales colombianos. También este sistema conllevó a que
las elecciones operaran más en función del clientelismo que de plataformas partidistas, con lo cual el
sistema electoral se distorsionó a favor de los caciques regionales y aquellos actores fuertes en términos
económicos.

La proliferación de listas practicada por todos los partidos y movimientos políticos con el fin de alcanzar
escaños en las corporaciones públicas de elección popular a través del mecanismo de los residuos opera
en contra de los partidos menores, generándose riesgos muy grandes, si los partidos lanzan una lista
única se veían expuestos a pagar muy caro por cada uno de los escaños que obtienen, a través del
cuociente electoral, pero al mismo tiempo, si se daba la estrategia conocida como operación avispa, es
decir, presentar un mismo partido varias listas y dispersan sus votos en el intento de conquistar más
escaños a través de los residuos, pueden desaparecer.

Por ello, aparentemente con las reformas al estado se busca crear las condiciones para que se tengan
instituciones legitimadas, representativas y eficientes y buscar salidas al problema de gobernabilidad en
Colombia.

15

CAPITULO II
SISTEMA POLÍTICO COLOMBIANO

2 SISTEMA DE PARTIDOS Y PARTIDOS POLÍTICOS

2.1 UBICACIÓN HISTÓRICA

Cuando planteamos el concepto de sistema de partidos7

, estamos partiendo de un hecho histórico como
es el surgimiento de las democracias liberales fundamentadas en regímenes pluralistas correspondientes
a los llamados sistemas pluralistas de partidos. Por lo tanto en cada Estado, durante un período más o
menos largo, se ha ido desarrollando un número de partidos, se han establecido estructuras internas de
los mismos de acuerdo a condiciones propias de cada sociedad, con sus contenidos ideológicos, sus
dimensiones respectivas, sus alianzas, sus tipos de oposición que conllevan a establecer cierta
estabilidad. Este conjunto estable es lo que constituye un sistema de partidos. El sistema de partidos
constituye un elemento esencial de sus instituciones políticas y tiene el mismo nivel de importancia como
los órganos oficiales del Estado establecidos por la Constitución.

En Colombia, hasta la Constitución de 1991 imperó el sistema bipartidista8

Partido Liberal y Conservador,
el cual surgió a mediados del siglo XIX, propiamente el partido liberal en 1849 cuando Ezequiel Rojas
elaboró las bases programáticas y en ese mismo año Mariano Ospina Rodríguez y José Eusebio Caro
redactaron los fundamentos doctrinarios del partido conservador.

Es bueno recordar que Ezequiel Rojas estaba influenciado por las tesis hedonistas de Benthan, según las
cuales el placer determina el valor ético de la acción, así como también la idea de que la nueva moral
debe estar en función de la búsqueda del placer y el bienestar.

Ha sido un error histórico considerar el origen de los partidos colombianos con Simón Bolívar y
Santander, ya que en su momento no existieron partidos como tales y de acuerdo a Giovanni Sartori9

los
grupos que surgieron alrededor de estos dos personajes tenían las características de facciones basadas
en intereses específicos. Debe destacarse que luego del llamado grito de independencia de 1810, surgen
grupos contrarios alrededor de un elemento político de trasfondo entre quienes, como Antonio Nariño,
pugnaban por un gobierno centralista y otros con Camilo Torres a la cabeza que defendían el federalismo.

7

Ibíd.

8

PIZARRO LEÓN GÓMEZ, Eduardo. Hacia un nuevo sistema de partidos. El Tiempo. Lunes 5 de Enero

de 2004

9

SARTORI, Giovanni. Partidos y Sistema de Partidos. Alianza Editorial. Madrid. 1976

16

Puede decirse que es acá donde están los antecedentes del origen de los partidos en Colombia. Significa
lo anterior que las fuerzas políticas como medio de incidir en el manejo del Estado y su forma tiene su
arranque en la discusión entre los sectores que tenían su asiento en Bogotá, en los cuales predominaba
el favoritismo por un gobierno centralista que le permitiera seguir siendo el eje de la administración y
canalizar los consecuentes beneficios económicos de esta posición. Contrario a lo pensado en las
provincias donde se defendía el federalismo porque sus intereses no serían frenados por los de una
lejana autoridad central, como había sucedido durante la colonia10
.

Puede plantearse que históricamente se dio la formación de facciones11

, o sea, un grupo de ciudadanos,
tanto si forma una mayoría como una minoría del todo, que están unidos y activados por algún impulso
común de la pasión o del interés, que va en contra de los derechos de otros ciudadanos o de los
intereses permanentes y agregados de la comunidad.

A partir del congreso de Cúcuta celebrado el 6 de mayo de 1821 se perfila la formación de dos bandos
denominados por los estudiosos santanderistas y bolivaristas llegando al punto de tensión y conflicto en
el año de 1827. Todo originado en los privilegios económicos y políticos que Bolívar otorgaba a ingleses y
venezolanos respectivamente encontrando oposición cerrada en el Congreso. Entre ellos se podría
señalar como puntos de divergencias el caudillismo militar, quienes tenían la convicción sobre el papel
providencial de los padres de la patria o héroes para el establecimiento del orden y la consolidación
nacional, representados por la élite militar venezolana y el caudillismo civilistas, defensores del estado de
derecho y por ende de su fortalecimiento, representados por abogados e ideólogos granadinos.

Con la muerte de Bolívar y el regreso de Santander al país tuvieron como efecto político una nueva
alianza entre las élites, unión que se dio a partir de la aceptación de los principios liberales para el
ejercicio del poder y la supresión de una política con contenido popular defendida por el bolivarismo, lo
que favoreció el santanderismo. A pesar de la relativa estabilidad del Estado y del consenso en torno al
centralismo, aparecieron diversas tendencias ideológicas que desembocaron en la creación de los
actuales partidos liberal y conservador.

En la década de 1830-40, aparecieron algunas divisiones partidistas que fueron consolidando los futuros
partidos políticos y puede decirse que los dos partidos políticos tradicionales nacieron de un tronco
común que era el santanderismo12

, pero no puede afirmarse que hubo continuidad entre bolivaristas y
santanderistas. Ambos agruparon sectores de terratenientes y comerciantes, pero el conservador reunió

10

Enciclopedia Nuestra Colombia. Fascículo 3°. El grito de independencia. Cali. 2002

11

SARTORI, Giovanni. Op. Cit. Pág. 33

12

Enciclopedia Nuestra Colombia. Fascículo 5°. Cali. 2002. Pág. 39

17

a los más tradicionales, como hacendados, esclavistas. El liberal se inclinó a favor de los grupos sociales
progresistas y fue el medio de expresión de los antiesclavistas y algunos sectores populares.

La diferencia histórica entre los dos bandos se dio en torno a la religión: los conservadores defendían la
unión iglesia-estado, mientras el liberalismo buscaba su separación y apoyaba la libertad de cultos. Ha
existido un hecho común en la historia de estas dos colectividades, ambos tienden a unirse en períodos
de crisis fuertes y a separarse en el momento de adelantar reformas.

Los conservadores se aglutinaron en torno al ideario político13

esbozado por Mariano Ospina y José
Eusebio Caro el cual se fundamentaba en la conservación de la moral y la doctrina cristiana como una
reacción contra el pensamiento materialista, liberal y el ateísmo. Defendían el orden constitucional como
rechazo a la dictadura, apoyaban la tolerancia y la igualdad legal contra los privilegios aristocráticos. Así
mismo defendían la propiedad privada, la seguridad ciudadana, la legalidad contra las vías de hecho y la
civilización contra la barbarie. Acogían el principio agustiniano, que basa la índole social y justa del
Estado en la necesaria unidad entre éste y la iglesia.

El ideario liberal14

, por su parte, proponía una separación de los poderes del Estado, para poder
garantizar una democracia real. Retomaron el principio de la soberanía nacional, por lo que impulsaron el
llamado sufragio universal para hombres mayores de 21 años. Defendían la tolerancia religiosa, la
libertad de pensamiento, de imprenta, ciencias y artes. En lo económico proponían la protección de la
agricultura, la libertad de cultivo y la eliminación del diezmo.

En el siglo XIX la estructura política de los partidos decimonónicos y su dinámica en la realidad social
estaba fundamentada en el regionalismo y el caudillismo como expresiones político-sociales que
surgieron en el siglo de la consolidación nacional. En la formación de la nación colombiana, el
regionalismo apareció como el resultado de las tendencias de identidad propia en cada una de las
regiones, con rasgos geográficos, humanos y culturales propios; donde los individuos no son propiamente
nacionales, sino que su modo de pertenencia a la nación es regional15
.

Después de la independencia de España no se logró consolidar la unidad nacional y afloraron las
tendencias regionalistas hacia la autonomía local, los diversos estados y provincias fueron adquiriendo
poder político con la fuerza política de sus propios caudillos locales. Existe históricamente una relación
directa entre caudillismo y regionalismo. Esto deriva a que las actitudes políticas en el siglo XIX tienen en
cuenta las características socioeconómicas de las regiones donde los grupos políticos ofrecían una

13

Ibíd.

14

Historia de Colombia. Tomo 6. Ed. Salvat. Barcelona. 1987

15

Historia de Colombia. Tomo 6.Ed. Salvat. Barcelona. 1987. Pág. 1311 y ss.

18

estructura caudillista, con una red de relación entre caudillos nacionales y provinciales y caciques locales,
todos vinculados entre sí y con base en el personalismo político, la lealtad personal y la organización de
grupos políticos locales que demostraban su principal influencia y acción en los días de las elecciones.
Las masas liberales y conservadoras eran indiferentes a las plataformas y declaratorias políticas, las
cuales eran consideradas como parte de una formalidad y la simpatía o antipatía hacia los partidos se
concentraba principalmente en los candidatos, en los caudillos y grupos que se integraban, en los cuales
se encontraba el poder político real. La afiliación se hizo inicialmente por simpatía y lealtad personal con
los dirigentes, la pertenencia al partido se fue convirtiendo en tradición, con lo cual se nacía conservador
o liberal y su defensa se hacía ya con verdadero fanatismo.

Estos dos partidos centenarios han sido la estructura central intermedia e intermediaria entre la sociedad
colombiana y el gobierno donde han constituido un sistema interactuante y esas interacciones pueden
entenderse como propensiones mecánicas, como estructuras de compensaciones y de oportunidades.

No significa lo anterior que en Colombia no hayan existido otras agrupaciones que abogaran por una
ideología socialista, por motivos de persecución o ataques desde los grupos sociales reaccionarios,
históricamente no han logrado institucionalizarse en partido alguno, se dio por mucho tiempo, la vigencia
electoral del partido comunista de Colombia16

. Este partido en los últimos cincuenta años ha pretendido
ser el único líder y vocero ideológico de la clase obrera nacional y sus masas agrarias pero con
problemas por el contraste entre las ilusiones de los dirigentes y teóricos del partido comunista y la
realidad nacional, pero se hizo más notable su dramatismo cuando su jefatura paso de la dirección
urbana representada por el comité central con sede en Bogotá a ser ejercida por el secretariado de las
FARC desde la década de los 70s y con mayor énfasis desde los 80s.

Pero antes de la existencia del partido comunista debemos remontarnos a los años 20s cuando el
surgimiento de la industria liviana y el impulso de las explotaciones agrarias semicapitalizadas permite el
desarrollo de todo tipo de organizaciones y publicaciones, muchas de orientación anarquista, como
influencia de la fuerte presencia artesanal en el movimiento social, zapateros, sastres, carpinteros, casi
por naturaleza son anarquistas. Este anarquismo fue reemplazado por el partido socialista revolucionario,
liderado por figuras como María Cano, Ignacio Torres Giraldo y otros, pero un movimiento carente de
orientación ideológica consecuente y de organización estructurada sobre nuevas y efectivas bases. Era
confusión de reivindicaciones socialistas y liberal burguesas. Pero perdieron su fuerza tanto por sus
errores políticos como la persecución desatada por el gobierno hegemónico conservador. De sus cenizas
surge el 5 de julio de 1930 el Partido Comunista de Colombia.

16

MORENO C. Delimiro. El Partido Comunista. El anarquismo y la izquierda en Colombia. Revista
Universidad Cooperativa de Colombia No. 75. Abril de 2001. Pág. 19

19

No se puede dejar pasar en la elaboración de esta investigación desmentir una falacia histórica
pregonada por las élites en el poder económico y político de señalar la no cabida de otras fuerzas
políticas distintas a los partidos tradicionales y a la vez entender el origen de la actual situación de
conflicto armado colombiano, originados desde la propia colonia cuando el gobierno español reprimía con
la muerte a todas aquellas expresiones sociales que atacaban los privilegios y más recientemente el caso
de las mas de tres mil muertes de militantes de la Unión Patriótica, ocurrida a partir de 1984, surgida de
los anhelos de paz y de los acuerdos logrados con la FARC en ese mismo año, propuesta política ideada
por uno de los miembros del secretariado de dicha organización guerrillera, pero que tiene sus
antecedentes en el año de 1948, cuando el gobierno conservador de Mariano Ospina Pérez declaró la
persecución a los militantes del Partido Comunista y que luego la asamblea nacional constituyente de
1954, mediante el acto legislativo No 6 de septiembre 7 de 195417

decretó: “Artículo 1. Queda prohibida la
actividad política del comunismo internacional. La ley reglamentará la manera de hacer efectiva esta
prohibición.” En esta norma de rango constitucional quedó plasmado para la historia política colombiana
la forma antidemocrática y antilibertaria que han impulsado entre nosotros los grupos de poder en sus
momentos históricos y que tienen una fuerte influencia en nuestro sistema de partidos. Posteriormente
durante la dictadura del general Rojas Pinilla y mediante decreto del ejecutivo18

se penalizó la conducta
de tomar parte en actividades políticas de índole comunista. Se daba la sanción de presidio de uno a
cinco años o de relegación a colonia agrícola penal por igual término; en interdicción del ejercicio de
derechos y funciones públicas por diez años; en incapacidad para actuar como dirigente sindical por el
mismo tiempo y a quedar impedido de por vida para pertenecer a las fuerzas armadas. Planteamos estos
hechos de la historia partidista colombiana para lograr entender el fenómeno del bipartidismo, la
incapacidad para generar cambios democráticos profundos en la sociedad y el Estado por las exclusivas
vías legales y ha hecho surgir los movimientos alzados en armas como una búsqueda de un espacio
político por fuera de los cánones civilistas.

Con la reforma constitucional de 1991, se trató de impulsar el pluripartidismo, a través de modificar el
sistema electoral, acogiendo la tesis de Maurice Duverger19

, quien en 1945 formuló tres leyes
sociológicas que determinan la influencia entre el sistema electoral sobre los sistemas de partidos. Estas
controvertidas leyes son:
El escrutinio mayoritario a una sola vuelta tiende al bipartidismo.
La representación proporcional tiende a un sistema de partidos múltiples e independientes unos de

otros.

17

Tomado de la copia reproducida del acto legislativo 06 del 7 de Septiembre de 1954 en la Revista
Universidad Cooperativa de Colombia No. 75. Abril de 2001. Pág. 39

18

Puede ser consultado dicho texto en la revista señalada.

19

DUVERGER, Maurice. Los Partidos Políticos. México. Fondo de Cultura Económica. 1981.

20

El escrutinio mayoritario a dos vueltas tiende a un multipartidismo atemperado por alianzas.

Los anteriores puntos relacionados con el sistema electoral, será analizado en el acápite respectivo.

En nuestro caso, se dio la aplicación del régimen de representación proporcional, que permite el
surgimiento de multiplicidad de partidos y movimientos políticos, permitiendo asegurar a cualquier minoría
por débil que sea, una representación, a través de la asignación de curules por medio del cuociente
electoral y el residuo. Todo lo anterior genera una fragmentación de los partidos políticos tradicionales y la
aparición de movimientos políticos que solo necesitaban para constituirse y adquirir su personería
jurídica, según la Ley 130 de 1994 (Estatuto Básico de los Partidos) de probar su existencia con no
menos de cincuenta mil firmas o con la obtención en la elección anterior, de por lo menos la misma
cantidad de votos o de representación en el Congreso de la República. Se da el fenómeno de las
microempresas electorales y dando origen a un sistema electoral personalista sometido a la llamada
guerra de residuos. Se crea como efecto político una multiplicidad de micro-partidos y movimientos de
diversa índole política, regional, étnica o religiosa. En 1998 existían 80 partidos o movimientos
registrados.

2.2 LOS TIPOS DE SISTEMAS DE PARTIDOS

Para ubicar esta temática tomamos el concepto de Dieter Nohlen20

el cual explica que un sistema de
partidos es el conjunto de partidos políticos de un determinado Estado; al igual, que los elementos que
caracterizan su estructura. Como planteamos el concepto de sistema debemos señalar todos aquellos
componentes como son:

Cantidad de partidos y movimientos políticos.
Relación de los partidos entre si, tanto respecto a su magnitud como a las fuerzas relacionadas.
Las ubicaciones mutuas, tanto ideológicas como estratégicas que ayudan a determinardas formas de

interacción.
Las relaciones con el medio circundante.
Las relaciones con la base social.
Las relaciones con el sistema político.

2.3 CANTIDAD DE PARTIDOS Y MOVIMIENTOS POLÍTICOS

20

SOLANO BÁRCENAS, Orlando. Tratado de Ingeniería Electoral y Derecho Electoral. Ed. Leyer. 1ª
Edición. Bogotá. 2002. Pág. 434

21

En Colombia históricamente se ha dado desde hace más de 140 años un sistema de bipartidismo puro,
donde por largos momentos dominó el partido conservador. El siglo XX comenzó para Colombia bajo la
égida de los gobiernos conservadores, que ya venían usufructuándolo desde el siglo XIX y que habían
puesto su sello desde la regeneración. En el año de 1904, con Rafael Reyes a quien le toca iniciar la
reconstrucción del país, luego de la llamada guerra de los Mil días y por varios años el partido
conservador tiene el manejo excluyente del poder hasta el año de 1930, fecha en la cual regresó al poder
el partido liberal, gracias a la división del conservatismo y a los efectos negativos de la masacre de las
bananeras ocurrida en el año de 1929 durante el gobierno de Miguel Abadía Méndez. Hasta esta fecha,
los conservadores estuvieron manejando el gobierno durante 44 años. Los gobiernos liberales con Olaya
Herrera a la cabeza dominan desde el año de 1930 hasta el año de 1946, donde el 7 de agosto asume el
poder el conservatismo con el presidente Mariano Ospina Pérez hasta el año de 1953, momento histórico
que asume el poder un gobierno militar en cabeza del general Gustavo Rojas Pinilla.

Este es un modelo propio en el siglo XIX en los Estados Unidos y la Gran Bretaña, pero en Colombia,
ocupa también más de la mitad del siglo XX. Solo en el año de 1958 por el pacto excluyente entre
liberales y conservadores, se crea artificialmente un sistema de bipartidismo rígido con el llamado Frente
Nacional. En este proceso político que va hasta el año de 1974 se da la obligada alternación en la
presidencia, la paridad en las corporaciones públicas de elección popular. Lo anterior distorsionó todo el
sistema de partidos en Colombia, ya que llevó a borrar sus fronteras ideológicas, se conservatizó el país,
se perdió la noción de oposición que conllevó a la pérdida de legitimidad del sistema político, pues el
elector vota tanto por los vencedores como por los vencidos. Este poder compartido generó uno los
factores que relegó a la oposición dentro de la política armada o dentro del movimiento social por falta de
espacio político. Para estudiosos del tema de la corrupción administrativa, señalan como una de las
causas históricas de este fenómeno la falta de control político por la inexistencia de oposición y el poder
compartir todo el poder del Estado.

Entre 1986 y 1992, el sistema de partidos en Colombia osciló en primer momento entre un bipartidismo
de dominación y un sistema de partido dominante, para llegar al final hacia un remedo de pluripartidismo
que se reflejó en las elecciones para la asamblea constituyente de 1991.

Entre los años de 1986 y 1990 durante el mandato de Virgilio Barco y bajo la bandera del programa para
el cambio social, se inaugura el esquema político gobierno-oposición, en este mandato el partido
conservador orientado por Misael Pastrana Borrero declaró la llamada “oposición reflexiva”, surgiendo en
una forma tímida el denominado período de la democracia pluralista y competitiva.
A la fecha de marzo 31 de 1997 existían con personería jurídica entre partidos y movimientos políticos un
total de 41 agrupaciones, destacándose como partidos al Liberal, Conservador, Comunista de Colombia y

22

el Partido Nacional Cristiano sin presencia electoral real, entre los movimientos se destacan por ser
fuerzas distintas a los partidos tradicionales, la Unión Patriótica y la Alianza Democrática M-19 y el MOIR
que ha tenido su fuerza en los sectores productivos de ECOPETROL y el magisterio. Aparece también en
el panorama político como consecuencia de la apertura planteada con la constitución de 1991, los
movimientos Alianza Social Indígena y otro de carácter religioso, Laicos por Colombia. Surgen otros
movimientos que en el fondo son apéndices del Partido Conservador y con fuerte presencia electoral en
forma puntual como son el movimiento de Salvación Nacional, liderado por Álvaro Gómez Hurtado, el
movimiento Fuerza Progresista del Coraje, liderada por el conservador Fabio Valencia Cossio y el
Movimiento Nueva Fuerza Democrática bajo la batuta de Andrés Pastrana Arango. También aparece en el
escenario político el movimiento de Alianza Nacional Popular (ANAPO), grupo que surgió como réplica
contra el Frente Nacional liderado por el General Rojas Pinilla y que actualmente subsiste en cabeza de
sus nietos, Moreno Díaz. Se destacan en la lista movimientos surgidos como consecuencia de la
desmovilización de guerrilleros y reinsertados a la sociedad civil como son los casos de los integrantes
del E.P.L. que constituyeron el Movimiento de Esperanza, Paz y Libertad con fuerte presencia en el Urabá
antioqueño y el movimiento corriente de renovación socialista que agrupa a reinsertados del E.L.N.

En el año de 2002 existían con personerías jurídicas más de 76 partidos y movimientos y con casi 100
solicitudes cursando en el Consejo Nacional Electoral.

2.4 RELACIÓN DE LOS PARTIDOS Y MOVIMIENTOS POLÍTICOS

De lo expuesto anteriormente en relación con uno de los elementos del sistema de partidos colombiano,
como es la cantidad de agrupaciones políticas podemos concluir el surgimiento de la antipolítica,
acompañada del surgimiento de movimientos de tipo religioso, étnico y regional que han hecho estallar la
crisis de los partidos políticos tradicionales, hasta el punto de existir politólogos que afirman que los
partidos políticos “han muerto”21

, debido a que consideran que el partido conservador perdió sus signos
vitales en 1930, cuando agotó su última oportunidad y el partido liberal tuvo su momento culminante en
1945, después de ahogarse en un pozo de corrupción, escándalos, anarquía e indecisiones. Se señala
que a partir de esas fechas son máquinas electorales y sus dirigentes héroes electorales, más conocidos
como los “barones políticos”, a quienes solo les interesa el poder por el poder e influenciados por la
filosofía utilitarista.

Nuestros partidos tradicionales se convirtieron en verdaderos aparatos electorales, dirigidos por notables
y en los cuales la conducción y control de los mismos era exclusiva en manos de ese núcleo de dirigentes
en la cúpula, manejada con criterios de funcionarios. Los partidos, aún con la reforma de 1991, no

21

TORRES, Mauro. Los Partidos Políticos han muerto. ECOE ediciones. Bogotá. 2000

23

lograron tener a una organización disciplinada y estricta. La base estuvo en una organización oculta en el
Estado que estructura lazos para poder participar en la competencia electoral y permitir el manejo del
gobierno o de la oposición, según la situación en la que se encuentre el partido. Hoy, son unos partidos
que cuentan con funcionarios dentro del Estado como parte de una red de sostenimiento del partido,
articulado con intereses privados por vía de lobbies, representantes de intereses particulares, con nuevos
actores como las organizaciones no gubernamentales y con organizaciones de técnicos que actúan al
servicio de diversos partidos que los usan, al tiempo que ellos utilizan su red como forma de obtener
legitimidad para su acción.

2.5 RELACIÓN CON LA BASE SOCIAL

Actualmente el conservatismo ve reducir su espacio electoral y sus dirigentes han buscado su
recuperación en forma parcial y esporádica con los triunfos de Belisario Betancur en 1982 y Andrés
Pastrana en 1998, pero han sido logros parciales y sin continuidad. Esto ha conllevado dentro del sistema
de partidos existente en Colombia a que sí existe crisis en uno de los soportes del bipartidismo, el otro
obligatoriamente está afectado.

Es destacable después de las elecciones de octubre 26 de 2003, en el cual se ensayó parcialmente las
nuevas normas electorales que se viene dando un sistema de alianzas y coaliciones en tres sentidos: una
coalición de centro derecha conformada por el Partido Conservador, Uribismo y Gavirismo; centro
integrado por el Partido Liberal y el centro izquierda conformado por el Polo Democrático Independiente.
Estos sectores se han alinderado en torno a identidades político- ideológicas, fundados en sectores
sociales definidos, con votantes con alto contenido social, especialmente lo ocurrido en Bogotá, donde
tuvo fuerte influencia sobre los candidatos a la alcaldía popular, los barrios y los sectores donde están
ubicados, los del sur, con el Polo Democrático Independiente y los del norte con el candidato del
Uribismo y Gavirismo.

2.6 RELACIONES CON EL SISTEMA POLÍTICO

Fenómeno de los grupos de presión22
.

Entendemos por grupo de presión aquella organización creada para la defensa de ciertos intereses. En
su accionar este grupo ejerce una presión sobre los poderes públicos por fuera de los partidos políticos,
con el propósito de obtener de ellos algunas decisiones que se conforman a sus intereses de grupo.

22

SOLANO BÁRCENAS, Orlando. Op. Cit. Pág. 459

24

Para entender la existencia y su forma de operación se tiene que descubrir tres elementos esenciales:
Grupo organizado, durable y especializado en la articulación eficaz de ciertos intereses: sindicatos,
grupos de industriales, asociaciones técnicas o religiosas. Este grupo debe estar encargado de la
defensa de ciertos intereses no sólo de tipo material sino también de intereses morales o ideológicos.
Tener un fin determinado y para ello debe ejercer una presión sobre el poder que les permita sacar de él
una decisión que les favorezca.

25

3 LA CONSTITUCIÓN DE 1991 Y LOS PARTIDOS POLÍTICOS

Colombia, ha tenido una vida política que se ha desarrollado históricamente a través de la existencia de
grandes conflictos sociales, económicos y políticos23

que jamás se han resuelto definitivamente y cuya
resolución se consigue mediante acuerdos momentáneos, treguas y “esos tratados de paz más
duraderos que son las constituciones”.

Con las condiciones graves que entramos los colombianos a la década de los 90s como fueron el
narcotráfico, la deslegitimación institucional y la falta de gobernabilidad y después de tres años de debate
nacional, caracterizado por el creciente consenso nacional a favor de una enmienda constitucional
excepcional con el fin de sortear la crisis institucional, en marzo de 1990, se rompe con el círculo vicioso
del constitucionalismo sin pueblo, hace su aparición en el ámbito de las decisiones reales políticas el
constituyente primario, todo avalado por los decretos leyes 927 y 1926 de 1990 y las dos sentencias de
la Corte Suprema de Justicia en mayo 24 y octubre 9 de 1990, el propio constituyente natural se convoca
y el gobierno de César Gaviria se toma la tarea de apropiación de un hecho político y aparece
impulsando la iniciativa de reforma constitucional pero sujeto a dos situaciones: La aprobación de los
hechos políticos y jurídicos a la sala constitucional de la Corte Suprema de Justicia que debía realizar el
control previo del decreto que impulsó la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente y la otra
situación, la participación del electorado, que debía aprobar con una pluralidad de votos la convocatoria
de la asamblea, elegir sus setenta miembros y refrendar sus reglas de juego.

El Presidente Gaviria previo consenso de la temática a tratarse en dicha asamblea con los partidos
Liberal, Conservador y el Movimiento M-19, establece temas prohibidos de ser tratados, se excluyen y
establecen temarios intocables como eran la forma republicana de nuestro régimen político, los períodos
de los gobernantes y representantes elegidos en 1990 y los compromisos internacionales del Estado
Colombiano. Así mismo era intocable los temas de la institución presidencial y la rama ejecutiva, el
sistema electoral, las relaciones exteriores, las fuerzas armadas y la policía, y el control constitucional y el
régimen de la Corte24

. Sin embargo la Corte Suprema de Justicia en un fallo trascendental en la historia
jurídica colombiana, declara inexequible toda limitación temática impuesta a la constituyente por el
gobierno y los partidos, quedando los constituyentes con plena libertad de debatir cualquier asunto
temático. Queda establecido a partir de dicho fallo que la constitución era un tratado de paz entre los

23

LIÉVANO AGUIRRE, Indalecio. Los Grandes Conflictos Sociales y Económicos de Nuestra Historia.
Bogotá. Intermedio Editores. 2002

24

VALENCIA VILLA, Hernando. El constituyente de 1990 y el constituyente de 1991. Revista Análisis
Político. U.N. Instituto de estudios Políticos y Relaciones Internacionales No. 11. Sep. A Dic. De 1990
Pág. 70 a 90

26

individuos y grupos que componen la sociedad, y del constitucionalismo de consenso o de tregua como
alternativa al constitucionalismo de guerra o de conflicto que ha caracterizado la evolución política
nacional.

La situación en la cual iba a trabajar la asamblea nacional constituyente era una sociedad polarizada por
el guerrillerismo triunfalista, el abstencionismo, el reformismo electoral, el crecimiento del paramilitarismo
como respuesta a la ineficacia del Estado en contener el avance de la guerrilla. De ahí que un tema
natural de la asamblea era romper desde lo constitucional con el fenómeno del bipartidismo tradicional,
liberal-conservador, el sistema electoral colombiano y tuvo mucha influencia también las conclusiones
que se dieron en el congreso de 1985, de la Unión Patriótica como fueron en su momento la propuesta de
la elección popular de alcaldes, que se dio por el acto legislativo No. 01 de 1986, desarrollado por la ley
78 de diciembre 30 de 1986, la de gobernadores que se plasmó con la reforma constitucional de 1991, la
soberanía del pueblo, como antípoda de la concepción clásica de la revolución francesa de la soberanía
nacional, la participación popular a través de nuevos mecanismos como el referendo, la iniciativa
legislativa, consulta popular, cabildo abierto, plebiscito, revocatoria del mandato y el voto.

El constituyente primario de 1991, ante la influencia de la alianza democrática, componente de fuerzas de
izquierda, tanto provenientes de la guerrilla como de la propia sociedad civil indujeron a trabajar por una
ideología de participación democrática donde se buscó el desmonte del sistema bipartidista que había
saturado la historia nacional casi desde la fundación de la República, el rompimiento con el monopolio
burocrático del Estado, acabar con el clientelismo corrupto, la irresponsabilidad administrativa y el abuso
de poder25
.

Por ello quedó plasmado en el texto la garantía al derecho a fundar partidos, movimientos políticos y
organizaciones sociales, así mismo se dejó la posibilidad de establecer un estatuto de la oposición. Se
destaca con la elección de delegatorios a la asamblea nacional constituyente la sorprendente
composición de sus miembros, ese 9 de diciembre de 1990, quedó reflejada la diversidad vital de país y
dio nacimiento institucional al pluralismo político en Colombia. La conformación de este organismo
constituyente fue así: 19 delegados de la AD-M19, 22 miembros del Partido Liberal, cuatro del Social
Conservatismo, 11 delegados del Movimiento Salvación Nacional, liderado por Álvaro Gómez Hurtado,
dos miembros del Movimiento Evangélico, un delegado del Movimiento Estudiantil, dos delegados de la
Unión Patriótica y cuatro miembros de los grupos disidentes de los partidos tradicionales y el resto se
integró directamente por disposición gubernamental de miembros de las guerrillas desmovilizadas del
EPL, PRT y del movimiento indígena Quintín Lame.

25

FALS BORDA, Orlando. La accidentada marcha hacia la democracia participativa en Colombia. Análisis
político No. 14. Septiembre a Diciembre de 1991. UN Instituto de Estudios Políticos.

27

Se destaca que hasta ese momento existía una relación directa entre partidos políticos y clientelismo,
generándose el llamado sistema político del clientelismo.

3.1 EL SISTEMA POLÍTICO DEL CLIENTELISMO26

En la elaboración de la presente investigación, consideramos necesario y como parte de la misma tratar
el fenómeno del clientelismo. Desgraciadamente la democracia como forma de gobierno puede padecer
de enfermedades y una de las formas patológicas que afecta a nuestro sistema político ha sido el
clientelismo como acción política sustentada históricamente en la apelación a la violencia.

El clientelismo ha consistido en el aprovechamiento del poder del Estado para obtener ventajas
electorales de tipo personal. Se da una manipulación de los puestos públicos y los favores personales
con los recursos del Estado. El clientelismo ha sido el principal medio para que los dos partidos
tradicionales que surgieron en el siglo XIX hayan mantenido el control total del régimen político, o sea, de
las pautas establecidas para el ejercicio del poder político.

Esta forma de control permitió al bipartidismo usufructuar los beneficios del sistema político en cabeza de
un número relativamente de políticos profesionales y esto generó en el medio colombiano el nombre de
“casta política”, siendo la clientela el articulador principal del ejercicio de la política. Los estudiosos de
estos temas señalan que los inicios de este proceso se pueden fijar desde el año de 1958, con el
surgimiento del régimen del Frente Nacional y sus efectos del debilitamiento del sectarismo partidista. En
la década y a partir de la coyuntura electoral de 1970, el sistema comenzó a funcionar de manera
articulada por la extensión y expansión de las relaciones clientelistas, las cuales son siempre asimétricas
apoyadas en la diferencia de poder entre las partes. No se debe olvidar que desde la colonia se formaron
socialmente relaciones manifestadas por el caciquismo, el patronazgo y que después de 1958, se conoce
como clientelismo.

El caciquismo o patronazgo esta relacionado con las condiciones de atraso generalizado de la sociedad,
vinculadas con una forma de producción precapitalista, en la cual las relaciones mercantiles eran
incipientes, la disponibilidad de bienes era limitada y el Estado tenía una cobertura ínfima y por ello esta
forma de relación social constituía un recurso muy extendido socialmente como compensación a la
insuficiencia en la satisfacción institucionalizada de necesidades. O sea, que este fenómeno de
intercambio primaban los recursos provenientes de la propiedad privada. En cambio con el clientelismo
se da la misma forma de relación pero con la visión atávica de la utilización de los recursos oficiales para

26

LEAL BUITRAGO, Francisco. El sistema político del clientelismo. Análisis Político No. 8. Sep. A Dic. De
1989. UN Instituto de Estudios Políticos.

28

implementar las relaciones políticas de clientela, constituyéndose el aspecto central de la mediación
estatal y, por tanto, del carácter moderno y nuevo, del fenómeno. Es importante destacar que el
clientelismo se ha desarrollado con el sistema político no solo en los sectores sociales de estratos uno,
dos, sino con mucha fuerza en los estratos 4, 5 y 6. También es destacable que esta forma se presenta
como un modo de pagar favores por parte de los políticos y encuentra su forma esencialmente en la
contratación estatal, lo cual ha llevado a que los estudiosos denominen este fenómeno como
“acumulación de capital electoral”.

La política se convirtió en factor de frecuente movilidad social para líderes de base, lo cual no ocurría en
el pasado y fue posible el deterioro de las antiguas autoridades supremas del bipartidismo y se dio el
ascenso del regionalismo bipartidista como sustituto del viejo y elitista liderazgo nacional.

Esto generó que fuera un régimen político encabezado por un sistema de gobierno presidencialista y
centralista que dependía su eficacia de la fortaleza de los partidos tradicionales, en los cuales se
tomaban las decisiones en sus cúpulas, cuyos miembros ejercían su autoridad en forma fundamentalista,
se legitimaban por medio de un fuerte sistema electoral que constituía parte substancial del ascendrado
formalismo jurídico proveniente del siglo XIX. Esto exigía en última instancia un manejo oligárquico de la
política, con mecanismos que desarrollaron grupos de políticos profesionales erigidos como
representantes de las minorías privilegiadas de una organización social que ha ido evolucionando desde
los latifundistas hasta los dueños del capital financiero en este momento.

Se generó un sistema de operación de la política en el cual tendían a confundirse actividades públicas y
privadas: Estado, partidos y régimen; dominación y ejercicio de la autoridad. Esto cimentó la confluencia
de dos niveles de operación, el nacional y el local o regional.

3.1.1 Situación de los partidos políticos en el sistema clientelista. Los dos partidos tradicionales se
manejaron a nivel nacional en lo que se llamó “las jefaturas naturales” de los partidos, los cuales lograban
una organización bipartidista eficiente en el funcionamiento y en la continuidad de su reproducción. Eran
la expresión política de una sociedad elitista, en la cual por medio del criterio de autoridad omnipotente en
cada uno de los partidos pudieron mantener sectariamente la disciplina de sus colectividades.
Tradicionalmente los jefes naturales fueron los representantes políticos de los grupos dominantes, en una
época que la pasividad o la actitud servil de las mayorías les daban la apariencia de ser los
representantes de todo el pueblo. La ideología de su condición natural de jefes, los convertía en
supremas autoridades de la dirección pública de la sociedad. Esto generó una organización autoritaria
que ideó la modalidad de la llamada fila india para la nominación presidencial de los jefes naturales que
por tradición de clase social, en una sociedad de privilegios se sentían ungidos con el derecho a regir el

29

poder ejecutivo del Estado. Desde la presidencia y con el apoyo de un aparato burocrático controlado por
los llamados barones políticos se buscaba mantener un partido político en el control del poder estatal. En
la otra orilla, se erigía como contraparte, el partido “opositor” que aparentemente entraba a un ostracismo
burocrático, esperaba el zarpazo de tener la oportunidad de llegar al aparato burocrático cuando se daba
una crisis e invertía la hegemonía en el gobierno a través del fenómeno de las coaliciones bipartidistas. A
su vez estas jefaturas naturales de los partidos tradicionales reproducía a nivel local y regional unas
relaciones políticas controladas por los gamonales locales, quienes guardaban una actitud de
subordinación pasiva, este segundo nivel no requería de organización formal alguna.

Podemos concluir que el sistema político del clientelismo permitió la consolidación y reproducción del
capitalismo, pero incubó su propia racionalidad con costos económicos crecientes que contrastan con los
beneficios políticos en descenso. Se rescató la formalidad democrática del viejo régimen, pero no
trascendió la mera legitimidad de la representación electoral, obtuvo su estabilidad, pero no la extendió al
conjunto de la sociedad. Se alentó el fortalecimiento del Estado, pero lo castró al usarlo como
compensación al debilitamiento del bipartidismo. El clientelismo alimentó al sistema, desprestigió al
régimen y debilitó al Estado.

3.2 LOS ASPECTOS FUNDAMENTALES DE LA CONSTITUCIÓN DE 1991 Y LOS PARTIDOS
POLÍTICOS

3.2.1 Las formas de organización política. La Constitución de 1991, institucionaliza los partidos y
consagra como derecho político el de constituir partidos y afiliarse o retirarse libremente de los mismos.
Señaló en su artículo 107 lo siguiente: “Se garantiza a todos los nacionales el derecho a fundar, organizar
y desarrollar partidos y movimientos políticos, y la libertad de afiliarse a ellos o de retirarse. También se
garantiza a las organizaciones sociales el derecho a manifestarse y a participar en eventos políticos”.

El ponente de este tema en la asamblea nacional constituyente fue el doctor Horacio Serpa, en su
motivación del artículo reseñado señaló la necesidad de partidos organizados y estables para canalizar
con eficacia ante el Estado y el gobierno las demandas de la sociedad civil27

. Se tiene a los partidos
políticos como forma de intermediación entre el Estado y la sociedad. Consideró el ponente la necesidad
de la institucionalización de los partidos con fundamento en democratizarlos y para ello planteó lo
siguiente:

27

GALVIS GAITÁN, Fernando. La constitución explicada por los constituyentes. Bogotá. Ed. Temis. 1991

30

a. El derecho de sus afiliados a participar en la decisiones de dicho partido o movimiento tanto para
elaborar su programa y cuerpo de orientaciones políticas como para elegir democráticamente sus
directivas.

Con este sustento se buscaba romper con la tradición histórica de nuestros partidos tradicionales que
todas las decisiones y conformación de sus cuadros directivos y la elaboración de las listas para los
cuerpos colegiados quedaba concentrado en los notables de los partidos.

b. La aprobación de unos estatutos por la mayoría de los afiliados con opción de modificación mediante
los procedimientos acordados en los mismos.

c. Escogencia de sus candidatos a cargos y corporaciones públicas utilizando mecanismos democráticos,
directos y de conocimiento público.

Los anteriores argumentos planteados por una persona que ha sido y es parte del Partido Liberal
Colombiano pero que sus inicios políticos en Barrancabermeja lo había realizado a través de un
movimiento político adscrito al liberalismo pero por fuera de la estructura tradicional del partido en el
departamento de Santander del Sur. Por ello los constituyentes de 1991, buscaron corregir los excesos
generados por la persistencia del sistema bipartidista a través de la ampliación del espectro político a
nuevas fuerzas. En este aspecto se desarrolla este fin con la reglamentación de dicho artículo a través
del Estatuto Básico de los Partidos y movimientos políticos (Ley 130 de 1994)

3.2.1.1 Estatuto Básico de los Partidos y movimientos políticos (Ley 130 de 1994). Por esta ley se
establece el Estatuto Básico de los Partidos y Movimientos Políticos realizando una distinción entre
ambas instituciones, ya que considera en su artículo 2° que los partidos políticos son instituciones
permanentes que reflejan el pluralismo político, tienen como función la de promover y encauzar la
participación de los ciudadanos y que deben buscar la contribución pedagógica de formar la voluntad
popular y hacerla manifestar, con la finalidad de acceder al poder, a los cargos de elección de popular y
de influir en las decisiones políticas y democráticas de la nación. A su vez define a los movimientos
políticos como asociaciones de ciudadanos constituidos libremente para influir en la formación de la
voluntad política o para participar en las elecciones.

Es importante destacar y a partir de la interpretación que realizó la Corte Constitucional28

alrededor de la
ley estatutaria de los partidos y movimientos políticos al señalar que en ningún momento el título IV de la
Constitución excluyó la existencia de otros tipos de organizaciones diferentes a los partidos, ya que

28

Sentencia C-089 de 1994

31

estableció en forma abierta el derecho de todo ciudadano a participar en la conformación, ejercicio y
control del poder político. Todo como resultado de reconocerle a todo ciudadano sus derechos políticos
de elegir y ser elegido; tomar parte en elecciones, plebiscitos, referendos, consultas populares y otras
formas de participación democrática; constituir partidos, movimientos y agrupaciones políticas sin
limitación alguna en la forma que establece la Constitución y la ley; formar parte de ellos libremente y
difundir sus ideas y programas; revocar el mandato de los elegidos en los casos establecidos; tener
iniciativa en las corporaciones públicas, interponer acciones públicas en defensa de la constitución y de la
ley, y acceder al desempeño de funciones y cargos públicos.

Por lo tanto, los partidos políticos no son las únicas formas de organización política ciudadana sino que
el constituyente de 1991, fijó otras formas o tipos de organizaciones sociales como son los movimientos
sociales y los grupos significativos de ciudadanos. Es considerado a partir de la interpretación
constitucional la existencia del principio democrático por medio del cual se prohíja la distribución, control
y asignación del poder social, es un principio expansivo que permite el progresivo avance de conquistar
nuevos ámbitos y vías de expresión rompiendo con el monopolio que tenían los partidos políticos antes
de 1991 y permitiendo que estos tengan que emular y competir en su actividad política con otras fuerzas
surgidas del seno mismo de la sociedad.

3.2.1.2 Consideraciones de la Corte Constitucional. Destacó la Corte Constitucional en el control
previo del estatuto básico que allí no se logró establecer unas definiciones exhaustivas pero entendió
que tal imprecisión era característica propia de la volubilidad de los fenómenos vinculados con la
actividad política, aceptando que la falta de precisión semántica del legislador reflejaba la intención de
mostrar una gama de posibilidades para los ciudadanos en el ejercicio de este derecho de crear
organizaciones sociales. Infiere que la diferencia entre los partidos y los movimientos políticos era que los
primeros tenían vocación de permanencia y el propósito ineludible de acceder al poder, situación última
que no es necesaria para los movimientos que pueden participar o no en las elecciones, pero en todo
caso se acercan y asemejan en la posibilidad de ostentar personería jurídica, es decir, de ser
organizaciones, contrario con los movimientos sociales y los grupos significativos de ciudadanos, los
cuales no tienen vocación de permanencia desde el punto de vista del activismo político, ya que su
propósito central es obtener resultados concretos de orden social o económico.

3.2.2 Personería jurídica. Se creo por los dignatarios de 1991, el CONSEJO NACIONAL ELECTORAL29
como máximo organismo electoral con autonomía propia y cuyas funciones esenciales son:
Ejercer la suprema inspección y vigilancia de la organización electoral.
Velar por los derechos de la oposición y por la plenitud de las garantías electorales.

29

Artículo 265 de la Constitución Política de Colombia.

32

Efectuar el escrutinio general de toda votación nacional y decidir sobre los recursos contra las
decisiones de sus delegados sobre escrutinios generales.

Reconocer personería jurídica a los partidos y movimientos políticos y reglamentar su
participación en los medios estatales de comunicación.

Velar por las normas sobre partidos políticos, publicidad y encuestas de opinión pública.
Distribuir los aportes para el funcionamiento de las campañas.

3.2.2.1 Requisitos para obtener personería jurídica30

. El constituyente de 1991, estableció en el
artículo 108 como requisito esencial para que el Consejo Nacional Electoral reconozca personería jurídica
a los partidos y movimientos políticos los siguientes:

Comprobar su existencia con no menos de cincuenta mil firmas.
También puede darse su reconocimiento cuando en la elección anterior a la solicitud hayan obtenido
por lo menos la misma cifra de votos.
Hayan alcanzado representación en el Congreso de la República, ya sea senador o representante a

la cámara.

Legalmente se complementó dicho requisito con los siguientes:

Presentar solicitud por parte de sus directivas.
Adjuntar copia de los estatutos.
Presentar el documento que contenga la plataforma política del partido o movimiento, expresando su
filosofía y sus principios, así como los programas y aspiraciones que lo identifiquen.

El tener personería jurídica reconocida le otorga derecho de poder inscribir sus candidatos sin cumplir
con ningún requisito adicional, es decir, podían otorgaravales a través del representante legal o por quien
él delegue.

También genera a su favor la colaboración que le puede brindar el Consejo Nacional Electoral para la
realización de consultas internas para la escogencia de candidatos, en los niveles nacional,
departamental o municipal. Esta colaboración tiene lugar a través de la elaboración y suministro de
tarjetas electorales, la entrega de las mismas a los ciudadanos, la recolección de las actas de escrutinios
de los jurados, la participación en la verificación de los resultados y la emisión de boletines

30

Artículo 108 de la C.N y Ley 130 de 1994

33

correspondientes. Todos los gastos que se generen por estas actividades corren por cuenta de la
organización electoral.

Distinta es la situación que se presenta para los movimientos sociales y los grupos significativos de
ciudadanos, quienes no tienen la obligación de obtener personería jurídica, pero si desean inscribir
candidatos para las elecciones deben acreditar dicha inscripción con un número de firmas de ciudadanos
que sea igual o superior al 20% de la cifra que resulte de dividir el número de ciudadanos aptos para
votar por el número de escaños en disputa. En todo caso no se les exigirá más de cincuenta mil firmas
para permitir la inscripción de un candidato. No pueden otorga avales. Se les exigirá por las autoridades
electorales otorgar al momento de la inscripción una póliza de seriedad de la candidatura por la cuantía
que fije el Consejo Nacional Electoral. Estos requisitos fueron considerados por la Corte Constitucional31
exequibles, es decir, no hay violación alguna del principio de igualdad.

3.2.2.2 Pérdida de la personería jurídica32

. Tanto la Constitución Política de Colombia, como la ley 130
de 1994, establecieron como causales para la pérdida de la personería jurídica de los partidos y
movimientos políticos las siguientes:

Cuando en una elección no obtengan a través de sus candidatos por lo menos 50.000 votos o no
alcancen, o mantengan, representación en el Congreso.
Cuando de acuerdo a sus estatutos, proceda su disolución.
Cuando el Consejo Nacional Electoral así lo declare, en los casos previstos por la ley 130 de 1994.

3.2.3 Financiación de las campañas. El artículo 109 de la constitución estableció que “El Estado
contribuirá a la financiación del funcionamiento y de las campañas electorales de los partidos y
movimientos con personería jurídica. Los demás partidos, movimientos y grupos significativos de
ciudadanos que postulen candidatos, se harán acreedores a este beneficio siempre que obtengan el
porcentaje de votación que señale la ley”.

La ley 130 de 1994 desarrolló dicha norma constitucional con el criterio de REPOSICIÓN de una suma
determinada de dinero fijada por la autoridad electoral por voto válido depositado por la lista de los
candidatos inscritos. Dicho valor es de acuerdo a la aspiración, sea de cuerpos colegiados o de
aspiraciones a cargos de elección popular como presidente, gobernador o alcalde. Esta reposición
deberá efectuarse dentro del mes siguiente a la respectiva elección y en el caso de no realizarlo dentro
de dicho término el Estado reconocerá el valor de los intereses previamente acordados con el Banco de

31

Sentencia C-089 de 1994

32

Artículo 108 de la CN y Art. 4° Ley 130 de 1994

34

la República. Para no perder este derecho de la financiación tendrán que cumplir con los siguientes
requisitos:

Para los aspirantes a curules en cuerpos colegiados deberán obtener al menos la tercera parte de los
votos depositados por la lista que haya alcanzado curul con el menor residuo. En el caso de
aspirantes a las alcaldías y las gobernaciones, tendrán derecho a la reposición si obtienen mínimo el
5% de los votos válidos en la elección.

No sobrepasar los topes de gastos en la respectiva campaña que fije el Consejo Nacional Electoral.

Se estableció la obligación para los partidos, movimientos políticos y candidatos de rendir públicamente
cuentas sobre el volumen, origen y destino de sus ingresos.

3.2.4 Utilización de los medios de comunicación social del Estado. Norma de carácter constitucional
y reglamentada por la ley 130 de 1994, en su artículo 25 estableció el derecho a favor de los partidos y
movimientos políticos con personería jurídica de acceder gratuitamente a los medios de comunicación
social del Estado y para ello el Consejo Nacional Electoral establecerá el número y duración de los
espacios. Este derecho también se extiende a los candidatos debidamente inscritos por partidos,
movimientos sin personería jurídica.

35

4 SISTEMA ELECTORAL

4.1 CONCEPTUALIZACIÓN

Para entender el concepto de sistema electoral se debe partir de la consideración de las diferentes
tipologías existentes a partir de las distintas escuelas filosóficas. Para el caso nuestro tomaremos en
cuenta las tipologías funcionalistas y estructuralistas.

La tipología funcionalista clasifica las instituciones, en nuestro caso la electoral, según las funciones que
cumplen las instituciones. La posición histórica ubicada en este tipo fue la de Montesquieu, quien planteó
la existencia de tres poderes: legislativo, ejecutivo, judicial. La estructuralista parte en sus investigaciones
del concepto de modelo y el análisis sistémico. Para esta última tendencia un sistema es un conjunto de
elementos entre los cuales existen relaciones tales que toda modificación de los otros elementos y de las
otras relaciones conlleva luego del todo.

El concepto de sistema electoral esta relacionado con el principio de representación que subyace al
procedimiento técnico de la elección y a los procedimientos que se siguen para que los electores puedan
manifestar su derecho político de elegir por medio del voto que a su vez se convierte en escaños y estos
se traducen en poder público. El sistema electoral tiene relación con la gobernabilidad y especialmente en
nuestro país caracterizado por altos índices de abstención, un sistema político excluyente y hegemónico
en el manejo del Estado, favorecimiento del bipartidismo.

El principio básico aplicado para la adjudicación de curules es el llamado de la representación
proporcional que asegura una representación de las minorías, distribución que se ha dado a través de la
aplicación del sistema del cuociente electoral, consistente en un número promedio de votos que se utiliza
para asignar curules en las corporaciones públicas y resulta de dividir el número total de votos válidos por
el número de puestos a proveer. A cada lista se le adjudican tantas curules como veces quepa el
cuociente en el total de votos obtenidos por la respectiva lista. Si quedaren cupos por proveer, se
adjudicaran a los mayores residuos en orden descendente.

Ser elegido por cuociente o residuo no entrañaba ninguna consecuencia jurídica, todos los elegidos eran
iguales y tenían los mismos derechos y obligaciones. Las críticas a este sistema señalaban que
resultaba más rentable obtener una curul por residuo que por cuociente, lo que fue favoreciendo la
atomización de los partidos y movimientos en una situación llamada la operación avispa. Así mismo las
curules se ocupaban según el orden de la lista, empezando por la cabeza de la misma.

36

Tradicionalmente el voto en blanco, es decir, aquel que fue marcado en la correspondiente casilla, alguna
vez fue también aquel voto que no contenía nombre alguno o expresamente dice que se emite en blanco,
solo tenía efectos para sumarlos a los votos válidos para luego obtener el cuociente electoral.

4.2 UBICACIÓN HISTÓRICA

Después del famoso “grito de independencia” del 20 de julio de 1810, el 22 de diciembre de ese mismo
año se dio la instalación del Congreso General del Reino de la nueva Granada denominado Congreso
Supremo, el cual en ese momento no tenía mecanismos electorales para elección por voto popular. Los
representantes allí posesionados como diputados, fueron nombrados no por elección popular, sino en
forma indirecta y por cada provincia existente en aquel momento33
.

En la fecha de noviembre 27 de 1811, se dio el acta de federación de las provincias unidas de la Nueva
Granada en las cuales se creó como cuerpo depositario de altas facultades denominado Congreso de las
Provincias Unidas con las facultades de conservar los derechos de los pueblos, director de sus medios y
sus recursos. Este órgano se constituía por uno o dos representantes por cada una de las provincias
existentes, conformado de acuerdo a la población, según la base que se adoptó en ese momento.
Durante el nuevo dominio español encabezado por don Pablo Murillo, desaparecieron las autoridades
granadinas creadas en ese breve intervalo de independencia. Los revolucionarios encabezados por
Santander en el Casanare y mediante la declaración de Pore de diciembre 18 de 1818, se constituye el
Estado de Casanare, cuyo gobernador asume las facultades del congreso y de presidente. Se da también
la existencia de una junta de gobierno, también nombrada no por elección popular. Comienza una
segunda experiencia en la forma como se organizaba esta nación y como era su nombramiento.

El 17 de diciembre de 1819, se dicta la llamada ley fundamental de la República de Colombia, dictada y
aprobada por el “soberano Congreso de Venezuela” y a la cual se sujetaron los pueblos de la Nueva
Granada. Esta primera república la constituyeron tres grandes departamentos: Venezuela, Quito y
Cundinamarca. Se estableció por esta norma la constitución del poder ejecutivo, ejercido por un
presidente y un vicepresidente nombrados interinamente por el congreso de Angostura, celebrado en esa
población y perteneciente a Venezuela.

El 18 de julio de 1821, se dicta la ley fundamental de la Unión de los pueblos de Colombia y en ella se
establece la división tripartita del poder estatal en poder ejecutivo, legislativo y judicial34
.

33

Las provincias en 1810 eran: Santa fe de Bogotá, Pamplona, Neiva, Novita y Mariquita.

34

Simón Bolívar planteó en esa época la necesidad de establecer un cuarto poder, denominado el poder

electoral.

37

De toda esta etapa de formación del Estado Colombiano se destaca que se convocó y reunió por primera
vez en la historia colombiana el Colegio Electoral35

en la fecha de marzo 30 de 1811, el cual se encargó
de nombrar los 19 miembros que integraban el poder legislativo del Estado de Cundinamarca. Este
colegio tampoco fue de elección popular y su conformación fue en forma indirecta. Pero aparece en forma
escrita, simplemente enunciativa la posibilidad de las elecciones populares con la constitución del Estado
de Cartagena de 1811, primera provincia que declaró su independencia absoluta del Reino de España en
la fecha de noviembre 11 de 1811 y el 14 de junio de 1812, se reunió la asamblea constituyente.

Comenzamos nuestro ejercicio democrático bajo los principios de igualdad, legalidad y fraternidad de la
revolución francesa y con la práctica de ese ejercicio de la democracia con las instituciones creadas por
la revolución de los Estados Unidos de América36
.

4.3 TIPOS DE SISTEMAS ELECTORALES

La teoría de los sistemas en el campo electoral utiliza las matemáticas para resolver situaciones prácticas
de representación. Es el caso de la teoría de los juegos aplicada a lo político electoral como son el caso
de ganar una curul, llegar al umbral, obtener unas mayorías en los cuerpos colegiados, lo cual conlleva a
plantear el llamado combate electoral y por ende se hace necesario la existencia de reglas que la
mayoría de las veces quedan plasmadas en la Constitución Política o en los códigos electorales.
Conociendo las reglas y haciéndolas respetar, es como los actores en el juego político pueden tomar sus
decisiones y hacer sus juegos.

El concepto de sistema electoral como relación de ser un medio de expresión de la opinión pública de los
ciudadanos, implica que los votos de los ciudadanos se convierten en escaños, por su intermedio, se
conforman los dos principales poderes públicos: el poder legislativo y el poder ejecutivo. Este concepto
de sistema electoral se refiere al principio de representación; que subyace a los procedimientos técnicos
de la elección y al propio procedimiento según el cual los electores expresan su voluntad política por
medio de votos, que a su vez, se convierten en escaños o poder público.

De acuerdo al modelo de representación a que conduzca los sistemas electorales pueden ser agrupados,
en dos tipos:
4.3.1 Sistema mayoritario o de pluralidad. Este sistema conduce a la formación de mayorías sólidas
por medio de una mayoría de partido o una coalición no frágil de partidos. Con este sistema se fomenta la
desproporcionalidad entre votos y escaños, permite el afianzamiento de partidos grandes.

35

Influencia del sistema lectoral de los Estados Unidos de América donde se da una elección indirecta del
presidente a través de este sistema.

36

El bicameralismo, el régimen presidencialista, la Corte Suprema de Justicia.

38

4.3.2 Sistema proporcional. Este sistema conduce a establecer cierta proporcionalidad entre los votos y
los escaños, se procura que el electorado esté fielmente reflejado en las corporaciones públicas. Este
sistema tiende a producir una mayor concordancia o por lo menos, una concordancia relativa entre los
porcentajes de votos y los escaños obtenidos por los diversos partidos.

Los sistemas electorales son el producto del desarrollo histórico de las estructuras sociales del país y de
sus situaciones particulares. Para el caso colombiano, los efectos políticos de cada uno de los sistemas
planteados se ha dado de acuerdo a los momentos constitucionales y la vigencia de determinadas
normas electorales, pero también de los comportamientos electorales, es así como durante la vigencia de
la Constitución de 1886, primó el sistema mayoritario, es decir, eran dos partidos los que asumían el total
control de las corporaciones públicas y de allí se gestaba todo el comportamiento del poder ejecutivo,
situación que luego quedó plasmada en el siglo XX con el llamado Frente Nacional, donde los partidos
Liberal y Conservador presentaban una sola lista con intercalación de nombres pertenecientes a ambos
partidos y se lograba el control absoluto de las corporaciones públicas y dejando en minorías a todas
aquellos movimientos políticos que osaran enfrentarse a dicho sistema como fue el caso del movimiento
revolucionario liberal (MRL) liderado por Alfonso López Michelsen.

Posteriormente con la reforma constitucional de 1991, se cambia al sistema proporcional por medio del
cual se llega al hemiciclo de una representación proporcional de los grupos sociales. La mayor
fragmentación social, dio como resultado la necesidad de establecer una representación proporcional
que secretó un sistema pluripartidista.

Con la reforma constitucional del año 2003 mediante el acto legislativo 01, se busca nuevamente afianzar
el sistema de representación mayoritaria al establecer el mecanismo del umbral y la participación de los
partidos y movimientos políticos por medio de listas únicas y el sistema de cifra repartidora. Este tema lo
ampliaremos en el capítulo pertinente de la investigación cuando retomemos los planteamientos del
tratadista de estos temas, Diter Nohlen, quien en su libro los sistemas electorales del mundo prefiere
clasificar el sistema de representación proporcional y señala la utilización del concepto de representación
proporcional con barrera legal como es el caso colombiano a partir de la aprobación del acto legislativo
01 de 2003.

Hace parte del sistema electoral lo relativo al tema de las candidaturas, puesto que no hay elección sin
aquellas, sin las candidaturas es imposible materializar la elección, lo cual nos lleva a estudiar las formas
básicas de candidatura, son:

39

a. Candidatura nominal: Puede ser personal o individual, sólo cuenta para el reparto de escaños, el
número de votos que haya recibido el candidato. Esta forma se presentó en Colombia después de 1991,
con la llamada operación avispa implementada después de su defensa realizada por el expresidente
López Michelsen.

b. Candidaturas de listas: En esta segunda forma de candidatura se suman los votos recibidos por el
conjunto de candidatos que conforman la lista. Muy parecido a lo establecido hoy en Colombia con la
reforma constitucional del año 2003, al establecerse las llamadas listas únicas con voto preferente.
Pueden ser de varios tipos:

Lista cerrada y bloqueada: En este tipo de lista el orden de los candidatos es invariable. Sólo se
puede votar por la lista, tal como se la presenta. Los escaños, son atribuciones en el orden en que
aparecen los candidatos en la lista. Este sistema ha sido tradicional en nuestra historia electoral.

Lista cerrada y no bloqueada: El orden de los candidatos presentados en la lista es variable, es
decir, puede ser reordenado por el elector y aún puede hasta tachar aquellos que no le interesen.
Este tipo de lista aparece en nuestro sistema electoral con la aprobación del acto legislativo 01 de
2003. Históricamente no se conoció esta forma de candidaturas.

Lista abierta: En este tipo de candidaturas, además, de variable el orden de los candidatos; el
elector, puede combinar en un orden nuevo a candidatos de listas distintas (panachage), incluso
introducir nombres nuevos.

Este tipo de listas como parte de las candidaturas tiene diferentes efectos sobre las relaciones elector–
partido, según sean cerradas y bloqueadas o abiertas. Si son lo primero, en ellas el candidato es mucho
más dependiente de su partido. Si son abiertas, el candidato elegido es mucho más libre en relación con
el partido; es el caso, de la lista abierta con voto preferencial. Es interesante al momento de analizar los
cambios introducidos por la reforma política hacia que tendencia se fue el legislador colombiano como
también entender el efecto práctico sobre la disciplina y sometimiento de los candidatos elegidos al
partido que lo avaló y sobre el cual va a ejercer limitaciones por el mecanismo de las bancadas.

Los tipos de listas permiten identificar el fenómeno de la oligarquización de los partidos e igualmente en
el tipo de representación política que se haya escogido. Esto nos lleva a descubrir el tipo de mandato
otorgado por los electores al elegido. Es bueno recordar que históricamente han existido diferentes tipos
de mandatos, destacándose que en la antigüedad en su época clásica no existió el fenómeno del

40

mandato, puesto que el elector votaba directamente. Cuando los antiguos pasaron al período del imperio,
desapareció el ciudadano y quedó el súbdito. Fue en la edad media con las comunidades religiosas,
especialmente la Cister, los cuales desarrollaron el procedimiento por medio del cual cada convento
existente elegía unos delegados para que se reunieran con otros, en el seno de una institución llamada
en su momento capítulo general; en la cual se designaban los miembros rectores de la Orden. Se dan
históricamente dos tipos de mandatos: el imperativo y el representativo. Estas dos formas son reflejo de
situaciones sociales y políticas específicas:

a. Mandato Imperativo: Está fundamentado en la influencia del derecho romano y que se refleja
posteriormente en el derecho privado. Es una institución muy propia de las organizaciones políticas
estamentales.

Tiene su razón de ser en la edad media y era un mecanismo utilizado en las asambleas estamentales
integradas por los señores feudales, quienes eran los consejeros naturales del rey y que fundamentaban
su representación en la tierra que poseían. Era una representación patrimonial, donde el representante,
representa a un grupo social específico, clero, terratenientes, tenía un título expreso y determinado y era
un simple portavoz que seguía las instrucciones dadas por su mandatario, es decir, que no podía ir más
allá de su mandato ni actuar de modo distinto a lo preceptuado, no eran representantes de la comunidad
global, ya que era una potestad exclusiva del rey. En esta institución de la asamblea solo se tenía frente
al rey de ser consultiva y no decisoria. Todo esto conlleva a concluir que durante la edad media no
existen instrumentos de gobierno, no hay unidad de los representados y tampoco se da la calidad del
pueblo como sujeto político, es el momento de la sujeción de los individuos, es decir, se tenía la calidad
de súbdito.

b. Mandato representativo: Es una institución que surge en la cultura anglosajona, propio del Reino
Unido y posteriormente retomada por los regímenes parlamentarios. También los ideólogos de la
revolución francesa se apropian de esta figura y queda plasmada como aquella situación en la cual no
puede exigírseles a las personas que son elegidas responsabilidad posterior a su elección.

En este tipo de mandato el elegido representa a todo el cuerpo político, por eso se planteaba que el
poder público residía en la nación, y no a un grupo particular; no existe poder ni instrucciones que
vinculen de modo alguno la actuación del representante, por ello no era revocable su mandato.
Se dieron diferentes teorías acerca del mandato representativo como son:

41

La teoría inglesa de la confianza con la cual se infiere que no caben instrucciones para el
representante, porque la relación que lo une con el representado, surge del otorgamiento hecho por
éste a aquel de su más amplia confianza.

La teoría francesa desarrollada por pensadores como Montesquieu, Siéyes,
Condorcet y Mirabeau, quienes plantearon el mandato representativo y el mismo Mirabeau señaló
que los elegidos no estaban vinculados por las instrucciones de sus electores. Condorcet llegó a decir
que había sido enviado para exponer sus ideas y no las del pueblo.

La teoría alemana del órgano presentada por tratadistas como Jellinek, Hauriou, Carré de Malberg,
quienes señalaban que no habrá mandato ni instrucción y los representantes estarán sometidos a su
propia conciencia.

La teoría del mandato representativo llegó a América con la instauración de la ideología liberal y para el
caso nuestro, podemos concluir a partir de las ideas expuestas que hasta el año de 1991, se dio para los
elegidos a las corporaciones públicas un mandato representativo. Después de 1991, se abre un poco el
criterio y se establece en forma relativa el mandato imperativo como una influencia de los partidos
socialistas europeos, especialmente entre nosotros el partido socialista obrero español como influencia
de los asesores que tuvieron en la asamblea constituyente los miembros elegidos del M-19. Este
pequeño cambio consistió en fijar la revocatoria del mandato de un gobernador o un alcalde. Esta
revocatoria procederá siempre y cuando haya transcurrido no menos de un año, contado a partir del
momento de la posesión del respectivo mandatario. Esta variante del llamado mandato imperativo exige
una motivación, ya sea por la insatisfacción general de la ciudadanía o por el incumplimiento del
programa de gobierno. En nuestro sistema político se encuentra reglamentado esta forma específica de
mandato en la ley 134 de 1994. Aparece el llamado binomio pueblo-representante y con la reforma
política del año 2003 se puede inferir que se pasa al trinomio pueblo-representantes-partidos.

Este asunto del mandato en la contemporaneidad ha generado en la vida político-institucional de nuestro
país el paso de la llamada democracia representativa a la democracia participativa. Todo esto ha
conllevado dentro de los sistemas políticos a poner en práctica el principio de representación política
estableciendo limitaciones a las aspiraciones individuales por medio de tres tipos de instituciones,
jurídico- políticas:

Las incapacidades: aspectos de nacionalidad, antecedentes penales, requisitos de edad.
Las inhabilidades de carácter constitucional y legal. Son requisitos exigidos por la ley a la

candidatura.

42

Las incompatibilidades como impedimentos para ejercer un cargo de elección popular, causados por
el ejercicio de otra función o actividad.

De todos estos aspectos analizados podemos concluir que lo electoral tiende a formar un sistema, el cual
se expresa por medio de los votos que son la forma de expresión de la voluntad política de los
ciudadanos.

El voto técnicamente es un medio para la concreción de los mecanismos de participación ciudadana,
aunque nuestro constituyente de 1991 lo ubicó en forma antitécnica como un mecanismo en el artículo
103 de la Constitución Política. No obstante el poder legislativo en el desarrollo de estos mecanismos a
través de la ley 134 de 1994 plantea como objeto de la misma lo siguiente: “La presente ley estatutaria
de los mecanismos de participación del pueblo regula la iniciativa popular legislativa y normativa, el
referendo, la consulta popular del orden nacional, departamental, distrital, municipal y local; la revocatoria
del mandato; el plebiscito y el cabildo abierto”. Esto tiene su razón de no desarrollar el voto por cuanto
este es propiamente un medio para realizar los verdaderos mecanismos de participación. Sea cualquiera
la posición que se asuma frente a la naturaleza del voto, este en un sistema electoral se convierte en
curul o escaño. Los puestos sometidos a elección adquieren el nombre de escaños o lugar o asiento que
tiene un elegido dentro de una corporación de elección popular.

El procedimiento para lograr la conversión de votos en curules depende de la técnica que exista en cada
Estado y cada una de estas técnicas produce efectos políticos diversos, como reductivo en aquellos
casos que llegan pocos partidos a los órganos de elección popular; y en ocasiones es ampliativo cuando
llegan muchos partidos. Desde este aspecto podemos señalar que los sistemas electorales son de varios
tipos: Escrutinio mayoritario a una o dos vueltas, representación proporcional, regímenes mixtos.

a. Escrutinio Mayoritario: Por esta técnica se otorga el escaño en disputa al candidato que haya
obtenido más votos, este sistema puede ser uninominal o plurinominal y realizado a una vuelta, conocido
como mayoría pura y simple; o a dos vueltas (ballotage). También puede ser preferencial.

Debemos recordar que el escrutinio mayoritario tiene su consagración en el derecho eclesiástico utilizado
en los cabildos de lo canónico; pero fueron los romanos quienes establecieron esta técnica en la
conformación de los llamados senado municipal (curia) de las ciudades romanas del imperio.
Posteriormente los franceses lo recogieron y lo aplicaron para la conformación de los escaños en los
estados generales. Fue utilizado en casi todo el continente europeo y luego con la colonia en América se
trasladó este sistema.

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Aclaramos que el escrutinio mayoritario uninominal se da cuando existe un solo escaño a proveer y el
mayoritario plurinominal se pide a los electores designar varios elegidos al mismo tiempo.

En relación a una sola vuelta o dos vueltas debe tenerse en cuenta que es posible el sistema de dos
vueltas siempre y cuando existan muchos partidos.

En nuestro sistema electoral y antes de 1991, para el caso de la elección de presidente se utilizaba la
técnica de mayoritario puro y simple a una sola vuelta, pero luego con la constitución de 1991, se fijó una
mayoría a doble vuelta siempre y cuando no obtenga la mitad más uno de los votos que, de manera
secreta y directa, depositen los ciudadanos en esta elección.

Tradicionalmente este método se ha utilizado para la elección de cargos uninominales, es decir, la
elección de presidente, posteriormente y a partir de 1986, para la elección de candidatos a las alcaldías
municipales y distritales y con la constitución de 1991, para la elección de candidatos a las
gobernaciones.

b. Escrutinio mayoritario preferencial. Con este sistema se combina en una sola vuelta los efectos de
las dos vueltas. Se da el fenómeno del voto alternativo o preferencial donde el elector vota por un
candidato y a la vez tiene la posibilidad de asignar preferencia en forma consecutiva hasta agotarse la
lista de candidatos. Se proclama elegido a aquel candidato cuando obtiene la mayoría absoluta de los
votos en primera preferencia. A la vez se elimina el candidato que obtiene menos primeras preferencias,
teniendo en cuenta las segundas preferencias indicadas en sus papeletas. Las segundas preferencias
son trasladadas hacia los otros candidatos. Si ningún candidato obtiene la mayoría, se pasa a las
terceras preferencias y así sucesivamente. En Colombia no ha existido este sistema pero con la reforma
legislativa del 2003, se plantea una variante con el llamado voto preferente opcional.

c. La representación proporcional. Es una fórmula que permite atribuir los escaños sobre la base de
una determinada proporcionalidad y en función de los votos obtenidos por cada candidatura o fórmula
proporcional. Con esta técnica los puestos electivos a cubrir, deben atribuirse en proporción al número o
porcentaje de votos obtenidos por cada candidatura. Este método ha desarrollado variantes pero
sustentadas en el procedimiento del cuociente electoral, que en nuestro sistema electoral fue definido
como el número que resulte de dividir el total de votos válidos por el de puestos por proveer. La
adjudicación de puestos a cada lista, se hacía en el número de veces que el cuociente quepa en el
respectivo número de votos válidos y si quedaren puestos por proveer, se adjudicarán a los mayores
residuos, en orden descendente. Destacamos que entre nosotros para determinar el cuociente electoral
se sumaban los votos en blanco. Este sistema es propio para la asignación de escaños en las

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corporaciones públicas, en este caso, los Concejos Municipales, Asambleas Departamentales, las Juntas
Administradoras Locales y el Congreso de la República.

Con este sistema se garantiza la representación de las minorías en cada corporación y fue discutido
desde la antigüedad por Aristóteles y posteriormente por los franceses Saint Just y Condorcet, quienes
consideraban que era una forma de lograr una gran representación de matices físicos, ideológicos y
económicos en la Asamblea Nacional Francesa.

En este sistema y para la distribución de los escaños se fijan tres grandes sistemas: El sistema del
cuociente electoral, el sistema de número uniforme y el sistema de cuociente nacional. El primero ya fue
explicado.

El sistema del número uniforme es la ley la que fija con anterioridad a las elecciones el número de votos
necesarios para que una lista pueda tener derecho a un representante. Una lista puede obtener tantos
escaños cuantas veces ese número llamado uniforme esté contenido en la cifra de votos dados a la lista.

El sistema de cuociente nacional consiste en dividir el conjunto de sufragios expresados en todas las
circunscripciones del país por el conjunto de curules a elegir. Esta modalidad fue implementada después
de 1991, para la elección de los senadores.

Por lo visto se puede concluir que con este sistema de proporcionalidad se dan varias modalidades de
reparto de escaños entre listas, con aplicación del cuociente electoral, el juego de los residuos y de la
circunscripción nacional. Esta ha dado pié a que existan en el mundo distintas modalidades como son: la
cifra repartidora, el método de Hare, la fórmula Hare-Niemeyer, la fórmula de Hagenbach-Bischoff, la
fórmula del cuociente llamado imperial, la fórmula de Droops y la fórmula de D’Hont, esta última
implementada con el acto legislativo 01 de 2003.

4.3.3 Modalidades de reparto de escaños entre listas. Con fines de conocimiento comenzaremos
analizando algunas modalidades que no han tenido aplicación entre nosotros y que permiten deducir el
uso de las mismas acorde con la cultura política de cada pueblo y del desarrollo de sus democracias y la
apertura de la representación real en los órganos de decisión.

Para el reparto de escaños entre listas se parte primero de la determinación de la llamada cifra
repartidora,
método de cálculo para convertir votos en escaños, es una especie de cuociente electoral
(cantidad mínima de votos para lograr escaños) que se obtiene mediante una división; en la que el
dividendo, es igual al total de votos válidos, y el divisor, cambia según la fórmula aplicada. Con la cifra

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repartidora, los partidos y movimientos políticos obtienen tantos escaños como las veces que el cuociente
electoral quepa dentro del número de votos por ellos recibidos.

La cifra repartidora, ha sido objeto de estudio y aplicación por varios otros métodos como lo analizaremos
a continuación.

Método de Hagenbach-Bischoff: Con esta fórmula electoral como mecanismo para la distribución
de los escaños y los puestos electivos se parte de tener como divisor el número de escaños a
repartir más uno. Se manifiesta esta fórmula de la siguiente manera:

Votos válidos = Cifra repartidora
Escaños + 1

Método del cuociente imperial. El cuociente electoral se calcula dividiendo el total de votos válidos
por el número de puestos a distribuir más dos. Se expresa así:

Votos = Cuociente imperial.

Puestos + 2

La fórmula de Hare o del cuociente natural. Es uno de los métodos más conocidos y común entre
nosotros por ser la utilizada. El cuociente natural se obtiene, dividiendo el número total de votos
válidos a tomar en cuenta por el número de puestos a adjudicar en la circunscripción
correspondiente.

Se da el nombre de cuociente natural a aquel número de votos que en perfecta proporcionalidad debe
recibir determinada lista de candidatos por cada puesto que se le adjudique. Significa el costo en votos
que proporcionalmente debe tener cada curul. Se representa así:

Cuociente natural = Votos válidos
Puestos

Se ha criticado esta fórmula porque deja muchas veces votos sobrantes y puede darse el caso en
algunos países que se dejan puestos sin distribución.

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Método de Hare-Niemeyer. Es un procedimiento de cuociente, y parecida al método Hare. Se

manifiesta:

Votos X puestos
Total de votos

Con esta fórmula resulta una cifra que indica la cantidad de escaños que le corresponden a cada partido
o movimiento político. Cuando se presentan escaños sobrantes, se distribuyen según el orden de las
décimas; de modo que no se hace necesario un procedimiento adicional.

Método de Droop. Ideado por Henry Droop El cuociente se obtiene de calcular el total de votos
válidos a tomar en cuenta entre el número de puestos a repartir más uno y luego al número entero
que resulte se le suma uno. Se expresa así:

Votos = X +1
Puestos + 1

Se utiliza en Irlanda, Malta y Australia. Con este método se permite el reparto de mayor número de
curules, sin llegar nunca a repartir más de las que corresponden a la respectiva circunscripción. Acá el
divisor utilizable es más pequeño, pero sin que esto signifique la adjudicación de más puestos que
aquellos que se hayan sometido a la elección.

El método de la ley de lamas. Es propio de la democracia uruguaya y consiste en ser una fórmula
mixta de acumulación de votos fraccionales. Es propio para resolver aquellas situaciones de
fraccionamientos de los partidos políticos y que conllevan al fenómeno del desperdicio de votos por
los partidos y movimientos políticos grandes. En Colombia puede tomarse como caso al partido liberal
que ha sido mayoritario durante mucho tiempo en las elecciones, y decidió en un momento lanzarse a
la famosa “operación avispa” defendida por el expresidente Alfonso López Michelsen. En Uruguay al
parecer por sus condiciones de fraccionamiento de sus dos grandes partidos, el Colorado y el
Nacional o Blanco, fueron expedidas leyes en los años de 1936 y 1939, que establecieron la
propiedad y administración de los llamados lemas, denominación que reciben los partidos. Por ello
se fijó el doble voto simultáneo, que permite la acumulación de votos dentro del lema (el partido
político) o el partido y al mismo tiempo por el candidato de éste o por otro candidato de una fracción
o tendencia de ese mismo partido, de esta manera los lemas permanentes, que son aquellos partidos
que tienen representación parlamentaria, pueden acumular votos de los diversos sublemas (fracción
de un partido).

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Método de D’Hont. Fue ideado por el abogado y docente Victor D’Hont a raíz de la necesidad de
salvar en Bélgica la supervivencia del Partido Liberal fuertemente amenazado por el Partido Socialista
y que conllevó a ser planteado en un proyecto electoral el cual fue adoptado el 30 de noviembre de
1899. Es un procedimiento llamado de divisor, utilizado también para convertir votos en escaños,
según los especialistas es una fórmula equitativa porque adjudica todas las curules con base en el
mismo número de votos y evita tener que acudir al cuociente y el residuo.

En su origen se aplicaba de esta manera: se dividen los votos recibidos por los partidos y movimientos
políticos por una serie de divisores, que dan como resultado cifras (cuocientes). Los escaños se reparten
con base en los cuocientes más altos; procedimiento, llamado de las cifras más altas. Los divisores son
números naturales en la serie uno, dos, tres y así sucesivamente. Como esta fórmula electoral fue la
consagrada con la reforma política del 2003, explicaremos más detalladamente este punto en la parte
pertinente de la tesis, pero con el fin de tener una idea clara sobre el método explicaremos con un
ejemplo.

Se deben proveer cinco curules y se presentaron cinco listas (A, B, C, D, E) que obtuvieron, en su orden,
27.000, 23.000, 15.000, 7.600 y 7400 votos. Con base en estos datos se practica la siguiente operación.
En primer lugar se divide sucesivamente el total de votos obtenidos por cada una de las listas por los
números 1, 2, 3, 4 y 5. Se divide hasta por cinco porque ese es el número de curules que se va a proveer.
El resultado de dividir hasta por 5 es el siguiente:

DIVISOR

LISTA A

LISTA B

LISTA C

LISTA D

LISTA E

1

27000

23000

15000

7600

7400

2

13500

11500

7500

3800

3700

3

9000

7666

5000

2533

2466

4

6750

5750

3750

1900

1850

5

5400

4600

3000

1520

1480

Luego, se colocan en orden descendente los cinco resultados mayores de las divisiones anteriores. Se
toman los cinco resultados mayores porque son cinco las curules que se repartirán. Esos cinco primeros
resultados son: 27000, 23000, 15000, 13500 y 11500.

De acuerdo al método aplicado el resultado de la asignación de las curules sería así: Lista A dos curules,
lista B dos curules y la lista C una curul.
Esta fórmula electoral tiende a favorecer ligeramente a los partidos mayoritarios y a castigar a los
pequeños movimientos políticos, dando una mayor representación en las corporaciones y permite
favorecer la disciplina y cohesión interna de los partidos. Algunos critican este método por considerar que

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atenta contra la oportunidad de acceder a las corporaciones públicas a los grupos y movimientos
pequeños.

Es un método de series matemáticas, donde lo decisivo para el resultado que pueda dar la serie, no es la
magnitud del primer divisor sino la relación recíproca de los números que constituyen la serie. Según
Nohlen con esta fórmula se da una relación de votos-escaños más proporcional.

La fórmula de Sainte-Lague. Es una variante del método d’Hont muy utilizado en los países
escandinavos para las elecciones parlamentarias. Es igualmente una fórmula proporcional. Sólo
modifica el divisor, no constituido aquí por números naturales sino por una serie que aumenta
progresivamente, 1, 4, 7, 10 y 13. El resultado electoral es diferente del que resulta de la aplicación
del método d’Hont, pues produce como efecto que cada escaño suplementario es mucho más difícil
de obtener que el anterior, es decir, que aumenta progresivamente el costo de nuevos puestos
electivos. De esta manera los divisores 1, 4, 7, 10, 13 constituyen el medio óptimo para que los
pequeños partidos obtengan representación y contrariamente dichos divisores hacen muy difícil
conseguir mayorías de un solo partido político.

4.3.4 La circunscripción electoral. Una circunscripción electoral puede ser entendida como un conjunto
de electores que conforman la base para que sus votos se repartan entre un número determinado de
escaños, es decir, se atribuye escaños a los candidatos ganadores de acuerdo a divisiones geográficas,
escaños a repartirse o a condiciones especiales, pero siempre fijadas por el constituyente primario en
forma directa o indirecta.

El tamaño de una circunscripción electoral se mide por el número de representantes que elige siendo sus
efectos diferentes de acuerdo a dicho tamaño. Cuanto mayor es la circunscripción mayor es la
proporcionalidad y cuanto menor es la circunscripción electoral, la elección tiende a ser mayoritaria e
implica en la práctica mayor contacto del elector con el elegido. Se destaca que en la circunscripción por
división geográfica a veces no se da la relación entre el número de electores o de habitantes y los
escaños por proveer; esto trae como consecuencias diferencias en la representación política.

4.3.4.1 Tipos de circunscripciones. Existen por parte de los ingenieros electorales diferentes
clasificaciones atendiendo referentes. Para el caso nuestro retomaremos algunas de ellas por
considerarlas importantes para entender nuestro sistema de circunscripciones.

De acuerdo al número de escaños a repartir:

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Circunscripción uninominal. Es aquella por medio de la cual se compite por un escaño. En nuestro
medio es propia para la elección del presidente, vicepresidente, gobernadores y alcaldes distritales y
municipales.

Circunscripción plurinominal. Se compite por varios escaños. Muy propio para la elección de
aspirantes a las corporaciones de elección popular como son el Congreso de la República, las
Asambleas Departamentales, los Concejos Municipales y Distritales y las Juntas Administradoras
Locales.

De acuerdo a la división geográfica y política:

Circunscripción Nacional: Cubre todo el país y por ende los aspirantes tienen que tener un
liderazgo nacional. En nuestro sistema electoral se estableció solo para el caso de acceder al Senado
de la República. Por medio de ésta se reparten cien (100) escaños sin consideración alguna a las
regiones, en nuestro caso a los departamentos y que en la práctica ha conllevado a que existan entes
territoriales departamentales sin representación alguna en el Senado como son los casos de Chocó y
las antiguas intendencias y comisarías que hoy son departamentos.

Circunscripción territorial: El Estado establece para cierto tipo de representación y corporación
unas elecciones regionales o locales que permitan que todas ellas queden representadas.
Normalmente se toma como criterio el establecer unos elegidos fijos y otros de acuerdo a la población
de ese territorio.

Entre nosotros este tipo de circunscripción se da para el reparto de escaños en la Cámara de
Representantes. Antes de 1991, en Colombia regía la anterior para elegir los Senadores y
Representantes a la Cámara. Cada departamento tenía derecho a dos (2) senadores y uno más por cada
doscientos mil o fracción superior de cien (100) mil habitantes que tengan en exceso sobre los primeros
doscientos mil (200.000).

Para la Cámara de Representantes se estableció que cada departamento tendría derecho a elegir dos (2)
por derecho y uno (1) más por cada cien mil (100.000) o fracción mayor de cincuenta mil (50.000)
habitantes que tenga en exceso sobre los primeros cien mil. Así mismo tenían la categoría de
circunscripciones electorales las intendencias y comisarías, en las cuales se elegían a la Cámara,
representantes de la siguiente manera: Caquetá y Amazonas dos (2), Putumayo dos (2), San Andrés y
Providencia uno (1), Arauca, Vichada, Vaupés y Guainía uno (1).

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Después de 1991, propiamente con el acto legislativo 02 de 2005, modificatorio del artículo 176 de la
constitución política se definió como circunspcrición territorial la conformada por cada uno de los
departamentos y el distrito capital de Bogotá. Se dio cambió para la elección de Representantes a la
Cámara en relación con los habitantes, estando establecido que cada departamento tiene derecho a dos
curules y una más por cada doscientos cincuenta mil (250.000) habitantes o fracción mayor de ciento
veinticinco mil (125.000) que tengan en exceso sobre los primeros doscientos cincuenta mil. Es bueno
recordar que para fines de elegir representantes Bogotá tiene la categoría de circunscripción territorial por
fuera del departamento de Cundinamarca. Colombia tiene treinta y tres (33) circunscripciones
departamentales.

De acuerdo a lo étnico y minorías políticas.

El acto legislativo 02 de 2005 estableció una circuspcrición especial a favor de los grupos étnicos y de
las minorías políticas los cuales tienen el derecho propio de elegir sus representantes a los cuerpos de
elección popular. En Colombia después de la expedición de la Constitución de 1991, se establecieron
conforme a este criterio dos circunscripciones especiales. Para el Senado se consagró el derecho de
elegir dos (2) personas por circunscripción nacional a las comunidades indígenas.
También para las etnias negras e indígenas se abrió la circunscripción especial para asegurar la
participación en la Cámara de Representantes, la cual está reglamentada por ley, pero quedó abierta la
posibilidad para minorías políticas pero sin desarrollo legal. Por esta circunscripción especial pueden
elegirse máximo cuatro (4) representantes.

De acuerdo a los colombianos residentes en el exterior.

Este mismo acto legislativo creo la llamada circunscripción internacional para todos los colombianos
residentes en el exterior, los cuales gracias a la doble nacionalidad y los que la conservan tienen la
posibilidad de elegir un representante a la Cámara de Representantes. En ella sólo se contabilizan los
votos depositados fuera del territorio nacional por los ciudadanos colombianos residentes en el exterior.
Por lo tanto, se dan cinco (5) curules más por fuera de las obtenidas por la circunspcrición territorial.
Sin tener en cuenta los resultados del censo llevado a cabo durante el año 2005 que traerá cambios en el
número de habitantes, lo cual incidirá en la composición hacia el futuro de la Cámara de Representantes,
fijamos por departamento y el distrito especial de Bogotá, las actuales curules.
ENTIDAD
TERRITORIAL

NUMERO
CURULES

AMAZONAS

2

ANTIOQUIA

17

ARAUCA

2

ATLANTICO

7

ARCH. SAN ANDRES Y PROVIDENCIA

2

BOGOTA D C

18

51

BOLIVAR

6

BOYACA

6

CALDAS

5

CAQUETA

2

CASANARE

2

CAUCA

4

CESAR

4

CORDOBA

5

CUNDINAMARCA

7

CHOCO

2

GUAINIA

2

GUAVIARE

2

HUILA

4

LA GUAJIRA

2

MAGDALENA

5

META

3

NARIÑO

5

NORTE DE SANTANDER

5

PUTUMAYO

2

QUINDIO

3

RISARALDA

4

SANTANDER

7

SUCRE

3

TOLIMA

6

VALLE DEL CAUCA

13

VAUPES

2

VICHADA

2

Lo anterior son algunos de los aspectos más generales que tienen los sistemas electorales y que nos van
a permitir entender nuestra propia situación planteada con la reforma política implementada por medio del
acto legislativo 01 de 2003 y que tuvo su prueba de fuego en las elecciones locales para escaños en
Asambleas Departamentales y Concejos Municipales.

4.4 EFECTO DEL SISTEMA ELECTORAL SOBRE EL SISTEMA DE PARTIDOS, GOBERNABILIDAD Y
LEGITIMIDAD

Los sistemas electorales tienen un efecto directo sobre la organización política, la cual es la expresión de
un estado de conciencia relativo a los problemas públicos de interés general; expresión que llega a tener
un impacto predominante en el seno de la sociedad y en su realidad histórica social. Para poder entender
el efecto del sistema electoral sobre el sistema de partidos, la gobernabilidad y legitimidad debemos tener
claro lo referente sobre la organización política.

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Una organización política esta compuesta de elementos objetivos o materiales, los cuales se constituyen
en instrumentales y son llamados asuntos de carácter orgánico y normativo; y de elementos subjetivos o
inmateriales, que son factores estructurales constituidos por factores humanos y programáticos.

El elemento subjetivo o sea las personas que la conforman, donde cuenta la condición humana por
encima de las diferencias que apareja el sexo, la raza, la cultura, religión, clase social. Por el hecho de
estar relacionados esos individuos en una organización social por medio de la relación política exige la
existencia de condiciones especiales que les permita obrar de manera unitaria y por ello la importancia
del sistema electoral.

Para el caso de la participación en la conformación, ejercicio y control del poder político se requiere tener
la calidad de ciudadano en ejercicio como condición previa para el ejercicio del derecho de sufragio. En
nuestro medio se obtiene al cumplir 18 años de edad y evitar que esta sea suspendida por el estado en
aquellas situaciones en las cuales sea condenado por violación a las normas penales que consagran
todos aquellos tipos penales que indican cual es la conducta que deben asumir los individuos en la
sociedad colombiana.

El ciudadano al ejercer los derechos fundamentales de asociación, de sufragio y demás derechos
políticos esta desarrollando la función electoral.

El elemento orgánico se expresa por medio del establecimiento de una organización, como actividad
que ordena y dirige; se expresa también como un conjunto orgánico de partes que cumplen funciones y
ejecutan las ordenes recibidas con eficacia y capacidad; de modo tal, que se logren los fines.

Los ciudadanos tienen dentro de una organización política el derecho a participar en la conformación,
ejercicio y control del poder político, pero ese ejercicio de derechos políticos solo es posible a través de
mecanismos e instituciones de participación, las cuales deben ser reguladas por medio de ley.

Se establecen procedimientos electorales para que los ciudadanos tengan la oportunidad de conformar y
controlar los órganos representativos así como toman de manera directa determinadas decisiones por
medio de referendos, consultas y otros mecanismos de democracia participativa. Se da la articulación del
pueblo como fuente soberana de todo poder con las instituciones que de él emanan a través de las
funciones electorales. Estas funciones electorales son públicas, ya que por ellas se constituyen los
órganos del Estado, pero debe tenerse en cuenta que los ciudadanos la efectúan con fundamento en
derechos propios y no en nombre propio del Estado. Sino fuera esta la concepción de la naturaleza de la

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función electoral el ciudadano sería un agente pasivo del poder estatal y no en fuente soberana del
mismo, lo cual conllevaría a darse una incompatibilidad con el principio de la soberanía popular.

El elemento relacional estructuro-orgánica de la organización política permite establecer un vínculo de
naturaleza espiritual entre sus miembros para que les procure una mejor producción de la vida
institucional, un sentido de pertenencia hacia esa organización política y una mejor integración de sus
miembros gracias al empleo de técnicas y procedimientos adecuados como son la promoción, la
asimilación, la elección o la designación. De acuerdo a los métodos y procedimientos establecidos para la
conformación, renovación y reajuste de los órganos del poder permite que se de una estructura
democrática incluyente o una estructura oligárquica o excluyente.

Es sabido que la democracia, como procedimiento formal para la adopción de decisiones, se fundamenta
en el predominio del principio de la mayoría en el juego político. Para ello se requiere de la existencia de
reglas de juego claras y previas a los actos de ejercicio de la función electoral.

El elemento normativo como base reguladora de la organización política, para el adecuado
funcionamiento del procedimiento democrático se requiere el reconocimiento por parte de los actores
sociales y políticos de reglas básicas previas y del respeto de los derechos de las minorías. Aparecen las
normas de carácter constitucional que establecen las reglas para dicho procedimiento democrático y que
permiten el desarrollo del juego democrático basado en la alternancia de las mayorías y la protección de
las minorías. Estos principios constitucionales se desarrollan a través de las reglas electorales, más
conocido como el derecho electoral y donde debe quedar establecido las reglas sobre temas electorales
como resultado de amplios acuerdos políticos y no como instrumentos utilizados por ciertos sectores para
la exclusión de sus oponentes, generando los fenómenos de violencia endémica dentro de las
organizaciones sociales, como es el caso colombiano.

Las normas que conforman el ordenamiento de la organización política son de carácter jurídico, en su
generación, producción y aplicación.

Por lo tanto el efecto directo de los sistemas electorales se manifiesta en la forma que se dan a las
preferencias políticas en el acto eleccionario y producen el resultado electoral de adjudicar puestos para
los órganos legislativos y ejecutivo. Es decir, hay una influencia directa del sistema electoral en la
votación misma en la medida que colocan a los electores frente a una situación decisoria específica
marcada por las diferentes posibilidades de los candidatos y de los partidos políticos, según los sistemas
electorales.

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En relación con la influencia del sistema electoral en el sistema de partidos tomaremos la posición del
tratadista Maurice Duverger, quien manifiesta que los sistemas electorales no son instrumentos pasivos,
de simple opinión, sino también de moldear y ejercer una gran influencia en la formación de los sistemas
de partidos. Señala este mismo tratadista la forma como influyen los sistemas electorales sobre los
sistemas de partidos, señalando el caso del escrutinio mayoritario a una sola vuelta tiende al bipartidismo.
La representación proporcional tiende a un sistema de partidos múltiples e independientes unos de otros.
El escrutinio mayoritario a dos vueltas tiende al multipartidismo.

Es importante destacar desde el estudioso Nohlen que la organización del sistema electoral organizada
como un continuum en función de las relaciones votos- escaños, continuum que tiene dos polos
antitécticamente opuestos; en uno de ellos se situaría la elección proporcional pura y en el otro, la
elección mayoritaria extrema. En el caso colombiano tendríamos la experiencia histórica de haber tenido
hasta antes de 1991, un sistema de partidos cerrados que conllevó al bipartidismo liberal-conservador
con sus consecuencias funestas para el ejercicio democrático e impidiendo la formación y cohesión de
una oposición política con verdadera representación política y abriendo el espacio a la expresión política
por fuera de las vías formales. Después de 1991, se da la apertura al sistema electoral permitiendo la
formación de movimientos políticos con la simple demostración de una determinada cantidad de firmas y
aplicando el método de la representación proporcional con fundamento en la aplicación del cuociente
electoral y el residuo, lo cual permitió la aparición de grupos minoritarios sociales que adquirían
representación en los cuerpos de elección popular. Aparece por los cambios en el sistema electoral
colombiano la llamada democracia de residuos que no es otra cosa que el grupismo y el particularismo
político conformado por residuos, por cuanto la mayoría de escaños elegidos durante las elecciones de
1991, 1994 y 1998 están conformados por residuos y sólo en muy pocos casos con cuociente pleno.
El sistema electoral de 1991 conllevó a cambiar totalmente el sistema de partidos colombiano y lo peor a
que los partidos y movimientos políticos fueron presa fácil de intereses personales o de grupo y la
cuestionada financiación de campañas con dineros de dudosa procedencia y permeado todo el
establecimiento político dominante, con toda su incidencia en las decisiones políticas y jurídicas del
Congreso y del ejecutivo, probablemente durante los últimos quince años. Esto ha conllevado a la
pregunta de estudiosos, políticos y del mismo establecimiento ¿Qué pasa con nuestros partidos políticos
tradicionales? ¿Existe madurez o indisciplina política? ¿Puede haber democracia sin que haya partidos
políticos?

Es importante destacar que en Colombia por el sistema electoral generado después de 1991, se dio el
fenómeno mecánico de la subrepresentación y permite la aparición de multiplicidad de movimientos
políticos y asegurando a cualquier minoría por débil que fuera, una representación, con el agravante de la
propia fragmentación de un mismo partido a través del mecanismo de los avales.

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Podemos concluir con Duverger que la relación entre normas electorales y sistemas de partidos no es
mecánica y automática: un régimen electoral específico no produce necesariamente un sistema de
partidos específico; solamente ejerce presión en dirección a dicho sistema; es una fuerza que actúa junto
con varias otras fuerzas, algunas de las cuales tienden en dirección contraria. No obstante la relación
entre sistema electoral y sistema de partidos no es posible realizar generalizaciones definitivas, pues todo
depende de un sinnúmero de variables existentes en un contexto social determinado.

Ahora realizaremos un análisis en torno a la relación existente entre sistema electoral y gobernabilidad.
Es importante dejar en claro que de acuerdo a las investigaciones realizadas por estudiosos del tema
puede llegarse a la conclusión que no puede descartarse que los efectos de un sistema electoral están
relacionados con un país en específico, ya que no se puedes especular sobre las consecuencias técnicas
de un sistema sin verificar cual ha sido su comportamiento dentro del contexto de un sistema político
especifico, tal como lo acoge Nohlen en sus distintos estudios sobre los sistemas electorales. No
podemos caer en el maniqueísmo de los gobernantes de los Estados Unidos de América que consideran
que su democracia e instituciones políticas son productos de exportación y quieren a través de la política
del sometimiento militar, financiero o de otras formas imponer su sistema político, olvidando que cada
pueblo tiene su propia tradición y cultura política.

Es importante partir de la premisa de considerar a las elecciones como un mecanismo que confiere
legitimidad, pues estas obedecen a un ritual complejo donde se desatan comportamientos también
complejos, ya que se trata del ritual electoral que genera alta vinculación y por su carácter social confiere
autoridad legítima a la persona elegida. Todo lo anterior por cuanto las elecciones cumplen funciones que
son diferentes según la cultura y el sistema político en mención.

Lo electoral es un evento, puesto que es una sucesión de actos que adquieren movimiento y expresan
una serie de tensiones que pueden dar lugar en el futuro cercano a enfrentamientos sociales y políticos.
Lo electoral como evento puede conllevar modificaciones en lo institucional, cambios que pueden ser
radicales como la modificación de la constitución o el cambio de régimen o simples cambios anodinos.

Los sistemas electorales conllevan en última instancia a la conformación de los dos principales poderes
públicos: el poder legislativo y el poder ejecutivo y todo por ser el sistema electoral un medio de expresión
de la opinión pública de los ciudadanos, por su conducto, los votos de estos se transforman en escaños.
Por lo cual se llega a la gobernabilidad, ya que esos sistemas electorales influyen directamente en las
formas de las preferencias políticas; en la adjudicación de escaños, la polarización ideológica y política a
nivel de los electores y a nivel del sistema de los partidos; la propia estructuración de los partidos, la

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representación de los intereses de los diferentes sectores sociales y por ende la legitimidad del sistema
político. El sistema electoral como producto de la evolución histórica y resultado del desarrollo de las
estructuras sociales de un país y de sus situaciones particulares genera efectos políticos que dependen
no solo del propio sistema sino de las mismas estructuras sociales, de las condiciones institucionales y de
los comportamientos políticos.

Para no ser maniqueístas también debe dejarse en claro que los obstáculos a la gobernabilidad dentro de
un sistema de gobierno democrático no residen exclusivamente en el sistema electoral, sino en otros
factores paralelos que rodean el proceso electoral en el país, en particular lo atinente a los partidos
políticos con su fragmentación y atomización, la persistencia del clientelismo como una práctica
dominante en nuestro quehacer cultural, ausencia de la oposición política y la financiación de las
campañas, entre otros.

Para el caso colombiano abordaremos con más detalles este punto en forma específica en el tema sobre
la constitución de 1991 y el sistema electoral, pues quisimos abordar este tema con fundamento en los
elementos básicos desarrollados por otros países y en otras condiciones, y lograr luego entender todo
nuestro sistema electoral abordado por la asamblea constituyente de 1991.

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