Está en la página 1de 55

OBRAS DE TOMA OBRAS DE TOMA OBRAS DE TOMA OBRAS DE TOMA

Ing. Ivar Colodro M. Ing. Ivar Colodro M. Ing. Ivar Colodro M. Ing. Ivar Colodro M.












OBRAS DE TOMA



1.- GENERALIDADES.-

La obra de toma es la estructura hidráulica de mayor importancia de un sistema de aducción, que alimentará un
sistema de generación de energía hidroeléctrica, riego, agua potable, etc. A partir de la obra de toma, se tomarán
decisiones respecto a la disposición de los demás componentes de la Obra.
Los diferentes tipos de obras de toma han sido desarrollados sobre la base de estudios en modelos hidráulicos,
principalmente en aquellos aplicados a cursos de agua con gran transporte de sedimentos.
Cada intervención sobre el recurso hídrico, origina alteraciones en el régimen de caudales, aguas abajo de la
estructura de captación, por lo que su aplicación deberá considerar al mismo tiempo la satisfacción de la demanda
definida por el proyecto y los impactos sobre sectores ubicados en niveles inferiores.

REALIZAR ESQUEMAS DE OBRAS DE TOMA: GRAVEDAD
BOMBEO Y POZOS

2.- OBRA DE TOMA SUPERFICIALES

Se define como una obra de toma captación, la estructura que se construye con el objeto de derivar las aguas de
los cauces naturales y proveer un suministro adecuado ya sea para consumo humano industrial, irrigación o
producción de energía.

La finalidad básica de las obras de captación es asegurar de manera continua y bajo cualquier condición de flujo
la captación del caudal de diseño previsto.

En las obras de captación son obras superficiales, cuyas elevaciones se escogen de manera que generalmente las
áreas a servir se dominen por gravedad y que además sus diferentes partes constitutivas no sufran averías por la
acción del agua en caso de crecientes.

Cuando se va construir una estructura para derivar un determinado caudal de una corriente de agua, se debe
considerar que el mayor problema al realizar el diseño será el de eliminar o controlar el material transportado por
la corriente, ya sea la carga de sedimentos de fondo, en suspensión o los cuerpos flotantes.

El diseño de la obra de toma deberá ser realizado en asociación a las condiciones naturales existentes, a los
procesos que están en desarrollo y a los impactos posteriores que se generarán a consecuencia de la intervención.

Las obras de toma en general deberán cumplir las siguientes condiciones:

a.- Con cualquier elevación del rió deben captar una cantidad de agua prácticamente constante
b.- Deberán controlar en lo posible el paso de material sólido y flotante, haciendo que este continué en el rió.
c.- Satisfacer las condiciones de seguridad necesarias

3.- INFORMACION BASICA PARA EL PROYECTO

Los estudios a realizarse deberán programarse de manera tal que la bondad del proyecto determine lo mas viable
técnica y económica y socialmente una solución social a satisfacer. El costo máximo justificable estará limitado
por la magnitud de la obra y dependerá de las características del lugar, condiciones de cimentación y de algunos
factores hidrológicos, los estudios a realizarse deberán comprender:

a.- Datos generales del sitio.- (visita de campo)
b.- Estudios topográficos.-

Localización del sitio para la obra de toma.- Dependerá si el sistema es por gravedad o bombeo, en general el
tramo del rió donde se ubica la obra de captación deberá ser recto, con cauce estable y definido, sin peligro de
derrumbes y con pendiente mas o menos uniforme, cuando es necesario ubicar la toma en una curva del rió, la
margen mas apropiada es el lado cóncavo, con el fin de disminuir la cantidad de sólidos que se pueden captar, las
márgenes deberán ser suficientemente altas para evitar inundaciones aguas arriba.

Datos de la Cuenca.- (área, pendiente, etc.)

Planos topográficos del sitio.- (Plano topográfico del sitio elegido, perfil del eje, perfil longitudinal).

c.- Estudios hidrológicos.- Para diseñar una obra de captación es necesario conocer el caudal de agua que se
quiere aprovechar y la magnitud de las crecientes del rió. Una obra debe ser proyectada en tal forma que pueda
captar todo el caudal de diseño, pero nom as que este e igualmente deberá permitir el paso de las crecidas sin
sufrir daños, este estudio comprende el siguiente análisis:

* Caudal aprovechable del rió (seguridad de la obra)
* Creciente máxima ( periodo de retorno)
* Curva elevación caudal en la sección considerada
* Capacidad de la obra de toma (demandas de agua potable, riego, centrales hidroeléctricas, etc.)
* Sedimentos (Carga de fondo, sediementables y flotantes)
* Curva de remanso agua arriba de la toma

d.- Estudios geológicos.- Un estudio geológico es importante, pero su precisión y detalle dependerá de la
importancia y magnitud de la obra a estudiar, por razones económicas es recomendable tratar de ubicar el sitio de
una obra de toma en un lugar donde se tenga un lecho de material firme y resistente y con laderas estables sin
peligro de erosión. En base a este estudio se elaboran los perfiles geológicos, los cuales se realizan mediante
perforaciones que permiten determinar un perfil de la formación del material del sub. suelo, además de la
descripción de los materiales en los sitios seleccionados.

En base a esta información se puede predecir tanto a nivel de superficie como de subsuelo: La capacidad de
soporte de la fundación, los efectos de las cargas hidrostáticas que pueden ocasionar, los efectos de las
infiltraciones sobre la estabilidad de la fundación y las perdidas de agua, el tipo de tratamiento que se lo debe dar
a la fundación, los tipo y volúmenes de materiales disponibles de construcción, etc.

e.- Estudio de Suelos.-

a.- Descripción y clasificación de los materiales existentes en el cauce y
laderas
b.- Granulometría de los materiales
c.- Permeabilidad de la cimentación
d.- Angulo de fricción interna y cohesión de los materiales a excavar
e.- Taludes de corte
f.- Capacidad de carga de la fundación

4.- CLASIFICACION DE LAS OBRAS DE CAPTACION EN RIOS.-

1.- Tomas por derivación directa
2.- Tomas laterales mediante presas de derivación
3.- Tomas de fondo y/o toma tirolesa
4.- Galerías filtrantes
5.- TOMAS POR DERIVACION DIRECTA.-
El diseño de la obra de toma deberá ser realizado en asociación a las condiciones naturales existentes, a los
procesos que están en desarrollo y a los impactos posteriores que se generarán a consecuencia de la intervención.
Entre los diferentes tipos de obras de toma superficiales, encontramos las obras de toma de derivación directa, que
son las que nos interesan en este caso, ya que son las mas recomendadas para obras hidráulicas en cuencas de
montaña.

Figura 5.1 Esquema de una obra de toma superficial
* Obras de toma de derivación directa:
Estas formas de toma son de las más antiguas y cuyo concepto aún se mantienen en vigencia como alternativa
primaria para el riego de parcelas aledañas al río o quebrada. El diseño más rudimentario consiste en una simple
apertura en el curso natural, orientando el flujo hacia sistema de conducción (normalmente un canal).
Para proteger la toma de caudales en exceso y materiales de arrastre durante crecidas, la toma se orienta
aproximadamente de manera perpendicular a la dirección de flujo.
Las tomas tradicionales que se utilizan para el riego de pequeñas parcelas, incorporan además bloques de piedra,
alineados diagonalmente cubriendo en muchos casos toda la sección. En estos casos, la toma es ubicada
frecuentemente utilizando los accidentes naturales del terreno de manera que pueda servir de ayuda frente a las
crecidas. Por ejemplo, este podría ser ubicado detrás o debajo de un sector rocoso (peña).
En muchos casos las "obras complementarias" tienen carácter temporal, por cuanto su duración se limita a la
época de estiaje; en la época de lluvias aquellas serán deterioradas o destruidas.
Cuando no es posible orientar la toma de manera aproximadamente perpendicular al flujo o cuando se requiere
proteger la pequeña toma, se construye un muro transversal sobre un sector de la sección del río inmediatamente
aguas arriba de la toma.
Las técnicas para lograr la derivación no se diferencian de gran manera en los casos de tomas para aducción de
agua potable, para riego o energía hidráulica.



















Disposición de las obras: En general la obra de toma está constituida por un órgano de cierre, estructuras de
control, estructuras de limpieza, seguridad y la boca toma.
Cada uno de los elementos indicados cumple una función o misión específica, a saber:
- El órgano de cierre tiene por objeto elevar las aguas de manera de permitir el desvío de los volúmenes de agua
requeridos.
- Las estructuras de control permitirán la regulación del ingreso de las aguas a la obra de conducción.
- Las estructuras de limpieza serán elementos estructurales que puedan evacuar los sedimentos que se acumulan
inmediatamente aguas arriba del órgano de cierre.
- Las estructuras de seguridad evacuarán las aguas que superen los volúmenes requeridos por el sistema receptor.
- La boca toma será el elemento que permita el ingreso de agua de captación hacia la estructura de conducción.
El funcionamiento de estos elementos, ya sea de manera combinada o individual, deberá lograr el objetivo
principal de su aplicación y al mismo tiempo no deberá originar fenómenos negativos a la propia seguridad de las
obras civiles ni al medio físico que se encuentra bajo su influencia directa o indirecta.
En general el diseño de la obra de toma debe considerar los siguientes aspectos:
- No debe generar perturbaciones excesivas.
- No debe generar choques excesivos sobre las paredes de las estructuras.
- No debe generar cambios bruscos en la dirección general de escurrimiento.
- Debe devolver las aguas en exceso al río sin originar solicitaciones que excedan las que puede resistir el medio
físico.
- Debe permitir una transición gradual del flujo desde el curso natural hacia la bocatoma.
Naturalmente no es posible en muchos casos cumplir todas las condiciones al mismo tiempo, por lo cual se
sacrificarán algunas bajo compromiso, es decir tomando medidas complementarias que logren mitigar las
eventuales consecuencias negativas.
Consideraciones hidráulicas: Consideremos un sector de un curso de agua, en el cual se quiere aplicar una obra
de toma. Tenemos entonces que:
- Derivación del caudal de toma (Qa = Qo - Qu)
- Modificación de la dirección de flujo (0
o
< < 180
o
)
Además la derivación puede ser:
- De superficie libre
- Sumergida


Figura 5.2 Toma a superficie libre
El proceso puede ser descrito con ayuda de las conocidas ecuaciones que gobiernan el flujo sobre vertederos,
obtenidas de las condiciones de continuidad. Para una sección rectangular, en forma general, puede ser expresada
por medio de la expresión de Marchese G. Poleni (1717):

Donde: c: Coeficiente de flujo sumergido
µ: Coeficiente de descarga
El coeficiente de descarga µ es función principalmente de la forma del coronamiento del azud, así como de otros
factores como: condiciones del acercamiento del flujo, contracciones y rugosidad. Está de más indicar que este
coeficiente depende del caudal, por lo que no es constante; sin embargo se considera constante por razones de
facilidad de cálculo. En último término, este coeficiente representa la eficiencia del azud.
Para algunos tipos de coronamiento, Press plantea los siguientes valores de µ
Tabla No. 5.1 - Valores de m para algunos tipos de coronamiento
FORMA DEL CORONAMIENTO µ µµ µ
Cresta ancha, aristas vivas, horizontal.
Cresta ancha, con aristas redondeadas,
horizontal.
Cresta delgada, con chorro aireado.
Cresta redondeada, con paramento
superior vertical y paramento inferior
inclinado.
Azud en forma de dique, con
coronamiento redondeado
0.49 - 0.51

0.50 - 0.55
0.64

0.75

0.79
El factor de corrección c, considera el efecto del flujo aguas abajo en los casos en los que el nivel de aguas de
este sector supera el nivel de coronamiento del azud (flujo sumergido).
Schmidt resume los valores de c en la Figura 1.3:
El gráfico muestra el coeficiente c en función del cociente h
a
/h donde h
a
es la diferencia entre el nivel de
coronamiento del azud y el nivel de flujo libre (tirante conjugado del tirante mínimo).
Para un ancho diferencial ∆B
a
en el punto (i) se puede expresar en forma aproximada:

El caudal total se obtiene de la sumatoria:

Con las siguientes condiciones límites:
h
1
= h
0
en correspondencia con el espejo de agua en el extremo inicial del azud.
h
n
= h
u
en correspondencia con el espejo de agua en el extremo final del azud.

Figura 2.3 Coeficiente de corrección C para flujo sumergido según Schmidt
Según Schmidt, el coeficiente de descarga para vertederos frontales o laterales no tiene grandes diferencias.
Schmidt recomienda para vertederos sumergidos una reducción en la magnitud del coeficiente de descarga del
orden del 5 %.
Para una toma sumergida, la capacidad de captación se calcula con base en la ecuación de Galilei-Schuelers
Toricelli, obteniendo la conocida expresión:


Figura 5.4 Obra de toma con captación sumergida

Figura 5.5 Coeficiente de descarga µ
D
según Gentilini
Donde:
µ
d
Coeficiente de descarga para flujo sumergido
k Factor de reducción por flujo sumergido
a Abertura del orificio en m.
El coeficiente de descarga µ
d
depende principalmente de las condiciones de abertura del orificio, tal como se
muestra en el diagrama de la figura 5.5, que resume las investigaciones de Gentilini.
El factor de corrección k expresa, en analogía con una toma a superficie libre, la influencia del flujo que se
desarrolla aguas abajo del elemento considerado. Para flujo no sumergido, k toma el valor de k = 1. Para flujo
sumergido se puede utilizar el diagrama de la Figura 5.3 en el que k se muestra en función del cociente (ha/a)
según Schmidt.
El problema de una eventual situación de flujo oblicuo o transversal no es relevante, contrariamente a lo que se
presenta en una toma a superficie libre.
Consideraciones sobre el flujo secundario en una obra de toma: El movimiento de sedimentos en la zona de
influencia de la toma aún no está definido con claridad, sin embargo, el comportamiento del material de arrastre
juega un papel relevante en el éxito o el fracaso de una obra de toma en un río de montaña.
La ubicación de la toma y su disposición en relación a la dirección de flujo, será de verdadera influencia para el
comportamiento del movimiento de los sedimentos. Habermaas en 1935, realizó investigaciones de las relaciones
entre la derivación de caudales líquidos y sólidos con las formas de captación superficial. Este investigador
comparó una gran cantidad de formas de río y obras de toma, demostrando la gran influencia entre las condiciones
de movimiento de sedimentos y la ubicación de la toma.
Se iniciará el análisis considerando el caso de un curso natural rectilíneo, en el que se aplica una derivación con
un determinado ángulo respecto al eje del río.
La derivación del caudal desarrolla un punto de remanso, en el cual se presenta la separación del flujo en dos
partes, una parte con un caudal Qu, cuyo movimiento sigue la trayectoria original y una segunda con un caudal
derivado Qa. A consecuencia de la separación del flujo y a partir del punto de remanso se forma una línea-
frontera que cubre un sector en el que se presenta la separación de las líneas de escurrimiento. El punto de
remanso abarca una zona que se desplaza hacia aguas arriba, disminuyendo gradualmente su influencia, formando
de esta manera una línea-frontera o plano-frontera.

Figura 5.6 Orientación del flujo en una obra de toma superficial
El caudal Qa origina cambios en la dirección de flujo, que da lugar a la formación de una corriente secundaria, la
cual con la superposición del flujo principal genera un movimiento en espiral que se desplaza desde la superficie
hasta la solera.
El caudal Qu conlleva a una ampliación de la sección, generando como consecuencia un flujo secundario a
manera de espiral desde la base hacia la superficie.
De esta forma se produce dos flujos en espiral con gran turbulencia a lo largo de la línea-frontera, en un primer
caso conduciendo los sedimentos hacia el sistema de aducción en proporción directa al caudal Qa y en segundo
caso alejando de la misma línea por el caudal Qu. La magnitud de los volúmenes de sedimento en movimiento
será función también de los valores que alcancen las velocidades de flujo que se desarrollen y por lo tanto de las
consiguientes tensiones de corte.
Por lo anteriormente indicado, es necesario considerar dos aspectos para reducir el ingreso de material al sistema
de aducción:
- Favorecer al desarrollo del flujo con caudal Qu.
- Reducir las posibilidades de formación del flujo con caudal Qa.
La materialización de estos criterios dependerá de las condiciones particulares que presente el proyecto bajo
consideración. En los casos en los que el caudal de derivación es pequeño en comparación con el caudal del curso
natural, estos criterios carecen de significado.
El desarrollo de una curva favorece a la generación del flujo secundario. La disposición de la toma en la ribera
exterior de una curva permite a este sector ser el más favorable para emplazar la toma por cuanto el flujo
secundario se expresa en su plenitud a consecuencia del efecto de curva. Según Garbrecht, el efecto de curva se
manifiesta hacia abajo en una distancia equivalente a dos veces el ancho del río desde el vértice de la curva.
No es recomendable ubicar la toma en la ribera interior de un curso de agua, por cuanto no es posible evitar que
en este sector se presenten procesos de sedimentación, que inhabiliten rápidamente el sistema de captación.
La magnitud del flujo secundario en una curva y la intensidad del movimiento del sedimento, dependen del radio
y del ángulo de curvatura. Para curvas suaves ( Radio: Ancho > 7:1) y/o curvas muy cortas (α < 30∫), el efecto de
curva no se desarrolla plenamente, siendo necesario considerar obras complementarias para generar un mejor
desarrollo del efecto de curva.

Figura 5.7 Obras de toma en una curva suave (Müeller) y en un angostamiento
La incorporación de un espigón declinante en la ribera interior, puede forzar el efecto de curva y por lo tanto
generar la desviación del sedimento hacia el sector interior de la curva.
En tramos relativamente rectilíneos se presentan normalmente dificultades de ubicación de la toma,
principalmente en aquellos con pendiente pronunciada; en estos casos se podría buscar un tramo más angosto. En
un estrechamiento se generan corrientes secundarias, que se intensifican en la solera cerca a la toma, lo cual tiene
como consecuencia el movimiento del sedimento hacia la ribera contraria. Este efecto es aún más intensivo
mientras mayor magnitud alcance la relación. De manera aproximada, estrechamientos con B/ L 1/10 (16)
prácticamente no originan corrientes secundarias, funcionando de la misma manera que un curso rectilíneo.
En los casos en los que no sea posible aplicar la anterior solución, se podría considerar medidas de corrección en
el curso de agua que generen situaciones similares al escurrimiento en curvas.
Esta medida artificial (crear una curva en un tramo recto) trae consigo nuevas solicitaciones sobre el perímetro
mojado, expresadas en erosiones locales que podrían profundizar el lecho. Por consecuencia será necesario tomar
medidas complementarias de protección en zonas ubicadas aguas abajo y aguas arriba de la obra de toma.
Otra posibilidad de utilizar un tramo recto, es dado por Habermaas (16). Este investigador recomienda considerar
alternativamente la construcción de un canal lateral que cumpla las condiciones favorables que ofrece un tramo en
curva.

Figura 5.8 Obras de toma según Müeller y Habermaas
Tendrá que estudiarse en cada caso, las posibilidades físicas de aplicación de esta solución, resolviendo al mismo
tiempo las consecuencias sobre el escurrimiento en el tramo considerado, principalmente en lo que al transporte
de sedimentos se refiere.
Para la elección del tipo de obra de toma, considerando el movimiento de los sedimentos es necesario considerar
los dos siguientes conceptos:
- Desviación de los sedimentos: Para este caso los estudios de investigación indican que el sedimento, a través de
la aplicación de obras apropiadas (traviesas, muros guía, esclusas de fuga, canales de fuga), puede ser alejado de
la toma con éxito, dependiendo del diseño de estas obras.
- Conducción del sedimento: Con este método, se logra conducir las dos fases de flujo (flujo líquido y flujo
sólido) a la toma y luego separar la fase sólida para su posterior evacuación. Para tal propósito podrá utilizarse
sistemas de toma con doble solera y muros de separación horizontales.
Además de lo indicado, debe considerarse la incorporación de obras hidráulicas (desgravadores y desarenadores)
que permiten atrapar el sedimento para luego evacuarlos del sistema de aducción. Esta posibilidad no se enmarca
dentro de los principios de captación de agua sin material de arrastre, sino que se mantiene como obra
complementaria, dependiendo de la calidad del agua.
Grischin plantea una pared curvada a manera de espigón, cuya misión es conducir las aguas hacia la toma y al
mismo tiempo generar corrientes secundarias.

Figura 2.9 Obras de toma según Potapov y Grischin
La diferencia principal con un espigón convencional consiste en que esta obra pretende dosificar el caudal de
toma. Lo cual se consigue manteniendo las siguientes relaciones:

Rouvé plantea un principio similar que consigue el mismo efecto buscado por Grischin, pero al mismo tiempo
logra una gran independencia del caudal de toma. Para este caso se recomienda mantener las siguientes
relaciones:

Con la ayuda del órgano de regulación es posible alcanzar mejores condiciones de la relación Qa/Ba en
correspondencia con las condiciones límites que establecen los caudales Qo y Qa.
Una clásica solución para desviación del sedimento es la incorporación de un travesaño de fondo delante de la
entrada a la bocatoma.

Figura 5.10 Obras de toma con travesaño para sedimentos (Rouve)
Con este sencillo método se busca generar también un flujo secundario, por cuanto en la solera el escurrimiento
agua-sedimento continúa según la trayectoria original, mientras que en la zona de influencia directa de la
bocatoma el flujo presenta un desvío hacia la misma, reduciendo las posibilidades de ingreso de material de
acarreo. Sin embargo en la práctica el desarrollo del flujo es más complejo, por cuanto será función de factores
como: Caudal sólido, caudal líquido, altura del travesaño, inclinación de la toma, rugosidad de la solera,
rugosidad del perímetro mojado del sistema de aducción, etc.
El travesaño por si solo, no logrará los objetivos deseados, por lo que en general se complementa con una
estructura transversal que incorpore al mismo tiempo un vertedero de excedencias y una estructura de limpieza de
sedimentos.

Figura 5.11 Obras de toma con travesaño y órgano de limpieza
La incorporación de los elementos indicados tiene los siguientes efectos:
- La combinación de la toma con una estructura transversal o azud otorga gran flexibilidad frente a un sistema sin
regulación y permite asimismo tomar medidas de limpieza.
- La incorporación del azud logra una desviación del flujo similar al logrado por una curva.
- El travesaño oblicuo refuerza este efecto en combinación con compartimentos que habilitan las pilas intermedias
del azud sin modificar en gran manera la sección útil del flujo.
- Con ayuda del canal de limpieza entre el azud y la toma se logrará controlar la evacuación del sedimento que
logre sedimentar en la zona de la toma.
Teniendo en cuenta todo lo anterior, estas obras de toma de derivacion directa son las mas adecuadas para
cuencas de montaña, por lo cual son las que nos interesan en el caso de obras hidráulicas en laderas andinas.
Sin embargo, existen otros dos tipos de obras de toma superficiales, que en algunos casos podrían utilizarse:
* Obras de toma con canal de limpieza:
En este caso se permite el ingreso de sedimento a la toma, el mismo que es evacuado posteriormente. La obra de
toma se diseña de manera que se logre, a través de un sistema de limpieza, separar el sedimento del caudal
líquido.

Figura 5.12 Obras de toma con desviadores y desfogue
Una condición importante para el funcionamiento del sistema de limpieza es la diferencia de energía entre la
entrada y la zona de evacuación del sedimento. Sobre esta base se deberá prever entre la entrada y la salida del
material granular una zona de sedimentación temporal, la misma que deberá tener las condiciones suficientes para
una rápida evacuación durante la limpieza.
* Obra de toma frontal:
El principio de este tipo de obra de toma es lograr la captación de los caudales deseados sin la necesidad de
cambiar bruscamente la dirección de flujo. El cambio de dirección se presenta después de la boca toma. La
evacuación de los sedimentos se logra con ayuda de un separador horizontal, que aprovecha la disposición del
flujo en dos fases agua-sedimento.

Figura 5.13 Obras de toma frontal con limpieza continua
A primera vista no existiría gran diferencia entre este tipo de toma y la toma por derivación superficial, sin
embargo ambos principios son muy diferentes. En el primer caso, la toma se fundamenta en el aprovechamiento o
generación de corrientes secundarias que por un lado ofrecen tirantes mayores para la derivación y por otro alejan
los sedimentos de la zona de la bocatoma. En el caso de la toma frontal, se espera que el sedimento, en forma de
acarreo, escurra cerca de la solera, por lo que no se evita la aparición de cualquier forma de corriente secundaria.
El acoplamiento de un azud en este tipo de toma es indispensable, por que de esta manera se podrá lograr, en la
zona de movimiento de sedimentos, pendientes favorables a la evacuación de los mismos.
Los principios de este tipo de toma fueron desarrollados por ÇeÇen y Garbrecht, muchos de ellos fueron
construidos en la República de Turquía.

Figura 5.14 Esquema de obra de toma con limpieza continua de sedimentos
Donde:
B
a
Ancho del canal de aducción
B
e
Ancho del canal de evacuación de sedimentos
B
e
' Ancho del canal de evacuación de sedimentos en la zona de protección
Despreciando el efecto de abatimiento generado por las paredes:


Se puede aceptar la siguiente aproximación:
v
am
~ v
y=e
,
por lo que:

Asumiendo una distribución parabólica de la velocidad en la que e): y zona inferior de la sección 0

Para un escurrimiento libre, aguas abajo de la zona de protección, y despreciando pérdidas por fricción:



De donde resulta la altura óptima e' del órgano de regulación, en función del caudal de captación:

El valor del coeficiente de descarga puede obtenerse de la figura 5.5 . La magnitud de las pérdidas de carga en el
canal de desfogue puede ser considerado como una reducción del tirante h
a
.
Para el funcionamiento óptimo del desfogue de fondo, es necesario considerar que la dimensión del material
granular no deberá superar el valor de e', es decir:

La distancia L desde el umbral de la bocatoma hasta la sección de control, dependerá del diseño geométrico del
conjunto de la obra de toma, empero la necesidad de reducir las pérdidas de carga por fricción requiere que esta
longitud sea lo más corta posible.
En los casos en los que la longitud L supere los 20 m. será necesario que el desfogue de fondo pueda ser
inspeccionable, por lo que sus dimensiones transversales no podrían ser menores a 0.80 m.
En el diseño, debe tomarse en cuenta además, que el "acercamiento" del sedimento no se presenta de manera
homogénea, así como tampoco es homogénea la distribución del material componente del sedimento. Por un lado
se requiere dimensiones mínimas para el paso del sedimento y por otro lado un sobredimensionamiento podría dar
lugar a procesos de sedimentación en esta zona.
El ancho de la entrada al canal de aducción y el ancho del desfogue de fondo deben tener las mismas dimensiones,
ya que solo de este modo es posible mantener una turbulencia homogénea y evitar la generación de corrientes
secundarias.
ÇeÇen recomienda reducir el ancho de la sección del canal de desfogue en el sector del órgano de control hasta
valores del orden de B
e'
= 0.5B
e
sin perjudicar el desplazamiento del sedimento.












6. Obras de toma en solera:


Figura 6.1 Obras de toma en solera
Aunque no son tan utilizadas en obras hidráulicas para cuencas de montaña como las obras de toma superficiales,
dentro de las obras de toma en solera, encontramos un tipo conocido como obras de toma en tirol, las cuales
tienen algunas aplicaciones importantes para estos casos, y podrían ser aplicadas perfectamente en las cuencas de
montaña de las laderas andinas.
El principio de este tipo de obra de toma radica en lograr la captación en la zona inferior de escurrimiento. Las
condiciones naturales de flujo serán modificadas por medio de una cámara transversal de captación.
Esta obra puede ser emplazada al mismo nivel de la solera a manera de un travesaño de fondo. Sobre la cámara de
captación se emplazará una rejilla la misma que habilitará el ingreso de los caudales de captación y limitará el
ingreso de sedimento. El material que logre ingresar a la cámara será posteriormente evacuado a través de una
estructura de purga.
La obra de toma en solera se denomina también azud de solera u obra de toma tipo Tirolés y puede ser empleada
en cursos de agua con fuerte pendiente y sedimento compuesto por material grueso.
Este tipo de obra de toma ofrece como ventajas, la menor magnitud de las obras civiles y ofrece menor obstáculo
al escurrimiento. Por otro lado, no juega un papel fundamental la ubicación de la obra, tal como sucede en las
obras de toma con azud derivador.
La hidráulica del sistema diferencia dos estados de flujo a saber:
- Flujo a través de las rejillas
- Flujo en la cámara de captación
El cálculo del caudal de captación del sistema comprende la definición del desarrollo del espejo de agua y la
distribución de los caudales a lo largo de las rejillas.
Para tal efecto se considera dos hipótesis:
- Nivel de energía constante = Línea de energía horizontal
- Altura de energía constante = Línea de energía paralela a la superficie de la rejilla
En el caso de rejillas horizontales, ambas hipótesis resultan idénticas, empero en la práctica la rejilla se dispone
con una inclinación hacia aguas abajo.
Hipótesis. Nivel de energía constante


Figura 6.2 Esquema de flujo sobre la rejilla para nivel de energía constante
Se considerará un ancho unitario de 1 m.
De la ecuación de la energía:

Para el flujo a través de las rejillas y para flujo paralelo, puede considerarse la condición de escurrimiento a través
de un orificio bajo presión:

Donde


El coeficiente depende de la forma de las barras de la rejilla y del tirante. Para rejillas de perfil rectangular, las
investigaciones de Noseda dan como resultado la siguiente relación empírica:

Relación que es válida entre los límites 3.5 > h/m > 0.2.
Ya que no es posible una solución del sistema formado por las ecuaciones anteriores, el cálculo del desarrollo de
tirantes y la distribución de caudales a lo largo de las rejillas se realizará en forma iterativa.
Según Frank, se puede considerar que los tirantes sobre las rejillas siguen una trayectoria elipsoide

Figura 6.3 - Condiciones hidráulicas sobre las rejas según Frank
Este es el caso en el que q
o
= q
a
, es decir que la obra capta todo el caudal del curso natural, por lo que el tirante al
final de la rejilla alcanza el valor de 0. La longitud L y el tirante h resultan ser los ejes de la elipse, por lo que:

Para obtener L puede utilizarse la expresión anterior, a través de la integración de la ecuación de la elipse:

Al inicio de la rejilla, a pesar de ser la sección con energía mínima, en la práctica el tirante resulta algo inferior al
tirante crítico, a saber:

El factor de reducción c es dependiente de la pendiente de las condiciones geométricas de la rejilla, que para una
distribución hidrostática de la presión, vale:

Tabla No. 6.1 - Factor de reducción en función de la pendiente según Frank
α
(grados)
c
α
(grados)
C
0
2
4
6
8
10
12
1.0
0.980
0.961
0.944
0.927
0.910
0.894
14
16
18
20
22
24
26
0.879
0.865
0.851
0.837
0.825
0.812
0.800

La ecuación de la elipse también puede ser usada para el caso q
o >
q
a
de la siguiente manera:
Con ayuda de los datos de entrada q
o y
H
o
se obtiene el largo total L del eje de la elipse, el mismo que es mayor al
largo de la rejilla.
El final de la rejilla se obtiene de:
s
e
= L - l
Con la ecuación (18) se calcula el tirante al final de la rejilla. El caudal de captación q
a
resulta de la integración
considerando las nuevas condiciones límites (inicio y final de la rejilla)

En el inicio de la rejilla no se presenta el vértice de la elipse, sino que se desplaza en un valor x
o
hacia aguas
arriba.
La excentricidad x
o
se obtiene de la siguiente ecuación

Donde:
H
1
= H
0
+ l sen Altura de energía al inicio de la rejilla
q
1
= q
o
Caudal al inicio de la rejilla
h
1
Tirante de agua al inicio de la rejilla, que se obtiene de la siguiente relación:

Con ayuda de la excentricidad x
0
se pueden obtener los correspondientes valores ficticios a partir del vértice de
la elipse:



Estos valores no consideran pérdidas y condiciones de flujo especiales que se presentan en condiciones reales.
Frank plantea una metodología de cálculo basada en la experiencia ganada en la construcción de pequeñas
centrales hidroeléctricas. El cálculo según Frank, supone un tirante crítico sobre el coronamiento de entrada,
situación que se cumple plenamente cuando el sistema incluye un disipador a manera de una antecámara.

Figura 6.4 - Obra de toma tipo tirol con antecámara
Con el ancho de captación efectiva B y el caudal Q se calcula el caudal específico q y el tirante crítico h
crit
.

Figura 6.5 - Condiciones hidráulicas sobre la rejilla
El tirante al inicio de la rejilla es función del tirante crítico h
crit
, del ángulo de inclinación de la rejilla y su
correspondiente coeficiente c.
Este coeficiente puede ser obtenido por medio de la ecuación de Bernoulli, con la altura de energía al inicio de la
rejilla bajo la condición de pequeña inclinación y por lo tanto con una distribución hidrostática de la presión:
De la observación de sistemas en funcionamiento, se asume que la superficie del chorro se aproxima a una elipse,
con los ejes h al inicio de la rejilla y el largo de la rejilla L
min
respectivamente. De este modo se obtiene no
solamente el desarrollo de tirantes a lo largo de la rejilla, sino también la longitud mínima para captar el caudal
requerido; sobre esta base se podrá tomar decisiones respecto a las dimensiones finales de la obra. Entonces, con:


Se obtiene:

m = a/d
El coeficiente de descarga , por razones prácticas, dependerá principalmente de la forma de las barras que
componen la rejilla, aunque será también función de la geometría de los elementos estructurales sobre los que
escurre el chorro, las condiciones de acercamiento del flujo, el caudal, etc.

Figura 6.6 - Relaciones geométricas de espaciamiento de las rejillas
Para la definición del largo de la rejilla, Frank recomienda afectar L
min
por un factor que varía entre 1.5 a 2.0 para
pendientes de la rejilla entre 20 y 30 % .
El factor determinante para la capacidad de captación es el espaciamiento de las rejillas a, el mismo que
dependerá del área disponible en sector de la toma y del diámetro máximo de partículas que se piense admitir a
través de las rejillas, por lo que resulta entonces fundamental establecer las condiciones de transporte de
sedimentos en el sector establecido para la construcción de la obra de toma. El material que no logre ingresar a la
cámara de captación, deberá continuar su movimiento hacia aguas abajo, por lo que el flujo deberá desarrollar
velocidades que logren este efecto, en caso contrario este material quedará dispuesto sobre la rejilla obstruyendo
la sección efectiva de ingreso.
Para reducir la obstrucción de la rejilla, se podrá disponer de una rejilla gruesa, formada por perfiles de mayor
dimensión, sobre la toma, de manera de permitir el paso de los materiales más gruesos, evitando su deposición en
el sector de la obra. Naturalmente esta medida será posible aplicar si las condiciones topográficas son
favorables.

Figura 6.7 - Toma tipo Tirol con protección contra acarreo grueso

Cámara de captación: Una vez que el flujo ha superado la rejilla, continúa su trayectoria hacia un canal que se
constituye en una cámara de captación. El desarrollo del flujo sobre la rejilla puede considerarse como
bidimensional, mientras que en la cámara de captación presenta un flujo plenamente tridimensional.
El chorro al llegar a la base del canal alcanza su máxima energía cinética, y por lo tanto su mínimo tirante. Ya sea
por los tirantes que se generan en este lugar, inmediatamente aguas abajo, y/o por el efecto de impacto que se
presenta sobre las paredes del depósito, se desarrollan procesos semejantes al resalto hidráulico, con gran
turbulencia, variaciones oscilantes del nivel de agua y procesos de absorción del aire de la atmósfera,
conformando un flujo mezcla agua-aire. Esta situación de flujo puede dar lugar a que los niveles de agua superen
los límites físicos de la cámara, por lo que es necesario considerar lo indicado para el dimensionamiento.
Con el caudal Q, el ancho de la rejilla B, la relación m del área total de la rejilla y el coeficiente de descarga se
obtendrá el caudal específico contraído q'.
Considerando el tirante crítico sobre el coronamiento del muro anterior y un talud 3:2 del paramento interior del
mismo muro, se tendrá una pérdida de energía expresada en altura de velocidad del orden del 10 o/o, según datos
medidos en la naturaleza.

Figura 6.8 - Condiciones hidráulicas en la cámara de captación
Entre el tirante h
1
(tirante mínimo del chorro) y el tirante necesario h
0
, se puede obtener una relación, con ayuda
de la ecuación de impulso y la ecuación de Bernoulli.
Con:


H
min
= 1.5 h
crit
altura de energía
Ecuación de Bernoulli:

Ecuación de impulso:

De estas ecuaciones se obtiene el tirante h
0


Figura 6.9 - Relación entre el caudal especifico y la altura efectiva en la cámara de captación

Canal de transición y sección de control: El canal de transición es el elemento que permite el escurrimiento entre
la cámara de captación y el eventual desarenador. Este conducto en general se desarrolla en forma rectilínea con
la solera en curva siguiendo la trayectoria de un azud convencional. El radio de curvatura podrá tener una
magnitud equivalente a 5 veces el ancho del canal (15); esta condición permite desarrollar condiciones hidráulicas
favorables en la sección de control, que se ubicará al inicio del desarenador.
Para el cálculo de la sección de control, se considera lo siguiente:

O bien la solera varía desde horizontal hasta una pendiente suave o la solera es de fuerte pendiente (aprox. 10
%).

Figura 2.10 - Canal de transición y sección de control
Bernoulli:




Suponiendo Fr
1
´ 1, entonces:



Siendo

De las ecuaciones anteriores:

Entonces:

Según H. Rause el tirante sobre el coronamiento de una estructura de caída es igual a:

Según Yarnell, el remanso que generan las pilas redondeadas y de geometría esbelta, originan pérdidas con un
coeficiente = 0.18,
Se estima: 1 > k > 0.715
ε> 0 ---> k
1
> 1.5
Suponiendo: h
1
h
o
y = 0.19, resulta:

El cálculo del tirante necesario h
c
y del ancho b
c
de la sección de control, se realiza para el caudal de captación Q.
Para un ancho b
1
y su correspondiente tirante h
1
en la cámara de captación, se puede aplicar la ecuación de
Bernoulli entre la sección de control y la sección en el canal de transición, despreciando pérdidas por fricción.
Con la ecuación de Bernoulli y el número de Froude, se obtiene tanto el tirante h
c
como h
1
aplicando los
coeficientes k
1
y k respectivamente. Aceptando que Fr
1
en el canal de transición alcanza magnitudes menores a 1,
se puede obtener el coeficiente de pérdidas f de la sección de control como función de k
1
y k. Según Rousse
(1960), en una estructura de caída se presenta un tirante de por lo menos 0.715 h
crit
.
El coeficiente de fricción f en un estrechamiento con una transición redondeada es, según Yarnell (Henderson,
1966) mayor o igual a 0.18. (Ej. Para f = 0.19, resulta k = 0.8 y k
1
= 1.73).
Otra situación de flujo se presenta cuando la cámara de captación adquiere una fuerte pendiente

Figura 6.11 - Cámara de captación con fuerte pendiente
Bernoulli:

Aceptando:


hv
f
Las pérdidas por fricción son muy pequeñas
Número de Froude:

Entonces:

De lo anterior y con con Fr
2
2/3
= A, se tiene:

Asumiendo A = 1 Fr
2
= A
3/2

Con b
1
y Fr
2
, se puede obtener b
c
del diagrama

El flujo en la cámara de captación se desarrolla en régimen supercrítico. Para el canal de transición y en una
sección antes del coronamiento de la estructura de caída se aplica la ecuación de Bernoulli. El tirante h
1
puede ser
expresado en función del tirante h
o
, despreciando pérdidas por fricción para obtener h
2
a través del número de
Froude. El resultado es una ecuación de Bernoulli en la que todos sus componentes son conocidos. La solución de
la ecuación debe considerar las condiciones de flujo, en este caso supercrítico, por lo que Fr
2
será mayor a 1. Con
el ancho conocido b
1
y Fr
2
, se puede obtener b
c
del diagrama. Como control, puede adoptarse h
c
= 0.8 h
crit
.
































7.- Desarenador: La obra de toma tipo tirolés no evita el ingreso de material granular que se desplaza
sobre la solera del curso natural en forma de acarreo. Este tipo de obra únicamente limita el ingreso de
sedimento a granos cuyas dimensiones sean menores a la abertura entre cada barra, por lo que en general
será necesario incorporar un desarenador.
El desarenador tendrá por lo tanto la misión de retener el material sólido que logre superar la rejilla.
Hofer-1979 (Drobir) plantea el diseño de este elemento en función del caudal medio.

Figura 7.12 - Esquema de desarenador

El dimensionamiento de esta obra se fundamenta en dos condiciones:
- Deberá permitir la retención del material sólido que tenga diámetros mayores al diámetro
máximo permitido por las condiciones de escurrimiento de la estructura de conducción.
- Los sedimentos atrapados deberán ser rápidamente evacuados durante las operaciones de
limpieza.
Nivel del agua en la cámara: El flujo hacia el sedimentador deberá ser de escurrimiento libre, es decir
que no deberá presentar perturbación alguna, lo cual se alcanza a través de una estructura de caída de
pequeña altura. En esta estructura, el flujo dependerá de la altura de la caída y del nivel de agua en la
cámara.
De la ecuación de Bernoulli, para caída con flujo sumergido, en combinación con la expresión del
impulso para el tirante conjugado y el número de Froude para un resalto hidráulico estable, se obtiene la
altura necesaria en la cámara de sedimentación h
ab
y la altura de caída W, es decir:

Figura 7.13 - Transición entre cámara desarenadora y canal de captación
De la ecuación de Bernoulli:

Ecuación de Impulso:

Número de Froude:


Como primera aproximación: f = 0.1


De lo anterior y considerando f = 0.1

Según US Bureau of Reclamation para un resalto hidráulico estable, Fr
ab
4.5, por lo que:


Area transversal de la cámara del sedimentador:: Una vez definido el diámetro mínimo que se desea
sea retenido en el sedimentador se determinará la velocidad media de flujo. La geometría general de esta
estructura deberá permitir el escurrimiento de manera uniforme en toda la sección, sin perturbaciones y
zonas muertas.
Inicialmente se establecerá una sección rectangular, sobre cuya base se realizará el diseño geométrico de
la sección. De la experiencia Drobir recomienda considerar una relación altura:Ancho igual a 1.25:1.
Considerando un diámetro mínimo de 0.5 mm, se obtiene según Camp como velocidad de flotación
teórica una velocidad media de flujo necesaria de 0.3 m/s.
En la fig. 7.28 se muestra la velocidad teórica de flotación en función del diámetro mínimo del grano.

Figura 7.14 - Relaciones entre las velocidades de flotación y sedimentación VS. diámetro del grano
Definida la relación h:b, se puede calcular el ancho necesario del desarenador, asumiendo una abertura
de la compuerta de limpieza a y adoptando una velocidad de flotación de 0.3 m/s.
El incremento de la pendiente en el desarenador tiene dos propósitos: ampliar gradualmente la sección
para reducir las velocidades de flujo y contar con un canal de fuerte pendiente durante las operaciones
de limpieza. Drobir (15) recomienda una pendiente del fondo del desarenador entre 2 a 5 o/o.
El propósito de lograr un escurrimiento uniforme en toda la sección, sin perturbaciones y zonas muertas,
se define principalmente por la distribución de velocidades que deberá ser simétrica y uniforme, sin
embargo está condicionada al proceso de flujo que se presenta en la zona de transición al desarenador.
Para corregir situaciones de falta de uniformidad en la distribución de velocidades, se plantea diversas
medidas, las mismas que en general consisten en emplazar en el inicio del desarenador estructuras
permeables con celdas que forman pequeños canales orientadores del flujo.
Estos elementos pretenden reducir la turbulencia y perturbaciones generadas y obligar a mantener un
flujo de tipo laminar. Las pruebas en laboratorio demuestran la gran dificultad de lograr este propósito,
principalmente cuando en la zona de transición al desarenador la turbulencia alcanza magnitudes
elevadas.
En el Instituto de Hidráulica e Hidrología se realizaron pruebas exitosas de una alternativa para reducir
la turbulencia y lograr una distribución más uniforme de las velocidades en una sección de flujo a
superficie libre, y consiste en la aplicación de un travesaño sumergido que obliga a las líneas de flujo a
continuar su trayectoria por una abertura ubicada en la parte inferior de la estructura.

Figura 7.15 - Travesaño para mejorar la distribución de velocidades en un desarenador
Al escurrir por debajo del travesaño, el chorro encuentra un medio de mayor volumen que obliga al flujo
a seguir trayectorias con distribución de velocidades de mayor uniformidad. La altura de la abertura
podrá elegirse entre h
crit
y 1.5 h
crit
.
Para el diseño de la sección de la cámara del desarenador, se utilizará el diagrama de la Figura No. 1.30:

Figura 7.16 - Diagrama que expresa las relaciones geométricas de la cámara del desarenador con el caudal
Del diagrama se obtiene el ancho medio del desarenador, que disminuirá gradualmente hacia aguas
arriba y aumentará hacia aguas abajo.
Para inducir a la deposición del material sólido en la zona media de la cámara, se podrá inclinar las
paredes laterales en su zona inferior en una altura t y un talud m.
Longitud del desarenador: Melikanov determina la longitud del desarenador a partir de la velocidad de
flotación v, la velocidad de sedimentación w, el tirante medio h y el factor que define el grado de
sedimentación.
Para el diámetro mínimo de sedimentación se establece la velocidad de sedimentación w y para un
tirante h el tiempo de sedimentación t = h/w. Este tiempo no podrá ser mayor al tiempo de flujo en el
desarenador, de donde resulta la longitud necesaria L = v t (utilizando las expresiones de la velocidad
de flujo y la velocidad de flotación). Considerando la concentración de sedimentos antes (c
a
) y después
(c
d
) del desarenador se obtiene el coeficiente W = 100 (1 - c
d
/c
a
) y su correspondiente coeficiente .
Para el cálculo de la longitud del desarenador, se podrá utilizar la expresión desarrollada por Melikanov:

Para W = 98%, el coeficiente de Melikanov = 16.
Compuerta de limpieza: Las dimensiones de la compuerta de limpieza están asociadas a las condiciones
de purga de sedimentos que el proyectista considere necesarias; se podrá tomar en cuenta principalmente
aspectos como: régimen de caudales de ingreso, características del movimiento de sedimentos en el
lugar de la toma y condiciones de operación del sistema receptor.
El ingreso de material sólido al sistema tendrá lugar principalmente en época de lluvias, por lo que en
estos periodos se presentará mayor necesidad de operación de la compuerta.
Las dimensiones de la abertura de fuga dependerán de factores como densidad del material, diámetro de
los granos y tiempo de limpieza. Las bases de diseño se fundamentan en los principios del movimiento
de sedimentos.



Para acelerar el proceso de limpieza se puede construir a continuación de la compuerta un canal de
mayor pendiente, considerando además la incorporación de estructuras disipadoras de energía, para
reducir las posibilidades de erosión.











































CARACTERÍSTICAS GENERALES
DE LA BOCATOMA DE CAPTACIÓN LATERAL
La bocatoma lateral es una obra de captación superficial y es la más empleada
cuando se trata de captar el agua de un río. Es a este tipo de bocatoma al que
dedicamos la mayor parte de esta exposición. La forma más simple de
concebir una captación lateral es como una bifurcación. En primer lugar
conviene presentar una breve descripción de los elementos constituyentes
más frecuentes de una bocatoma de captación lateral, los que podrían
clasificarse de la siguiente manera:
Elementos de encauzamiento y cierre. Su objeto es elevar el nivel del agua
para permitir su ingreso a la toma y al canal de derivación e impedir el
desborde del río.
Elementos de descarga de avenidas. Permiten el paso de las crecidas. Son
órganos de seguridad.
Elementos de control de sedimentos. Tienen por objeto el manejo de los
sólidos.
Elementos de control del ingreso de agua. Permiten regular la cantidad de
agua que ingresa a la derivación.
Elementos de control de la erosión. Permiten disminuir la erosión y la
abrasión
Arturo Rocha Felices La Bocatoma
16
Elementos estructurales. Son los que dan estabilidad a la obra.
En la Figura N°2 se aprecia una disposición típica de los principales
elementos de una bocatoma de captación lateral a pelo libre. Ellos son:
Vertedero fijo o presa derivadora. El vertedero o presa derivadora es
estructuralmente un azud. Es una presa vertedora. Suele llamársele barraje.
Su función es la de elevar el nivel del agua
para alcanzar el requerido por las necesidades de captación. El azud crea la
carga necesaria sobre el canal de derivación para que pueda ingresar el
Caudal de Diseño. Es decir, obliga al agua a entrar a la captación. En tal
sentido es una presa derivadora, diferente a las presas de almacenamiento. En
consecuencia, su altura sobre el lecho del río suele ser pequeña (algunos
pocos metros). A su vez el azud debe permitir el paso de las grandes avenidas,
específicamente de la Avenida de Diseño, la que como se ha dicho es el
máximo caudal del río que puede soportar la estructura. El azud es,
hidráulicamente, un vertedero. Se puede construir de los más diversos
materiales.
Vertedero móvil o barraje móvil. Es una estructura compuesta por una o más
compuertas que permiten el paso de las avenidas de líquidos y de sólidos y
además tiene la función de eliminar los sólidos que pudiesen encontrarse
aguas arriba y frente a las ventanas de captación. La longitud total de los
vertederos fijo y móvil debe ser la necesaria para el paso de la avenida de
diseño. Su proporción es variable.
Presa no vertedora. Al igual que los vertederos fijo y móvil es transversal a la
corriente principal. Su función es la de cerrar el cauce, sin que el agua pase
por encima de ella. Su longitud depende del ancho del río.
Las ventanas de captación. Constituyen la toma propiamente dicha. Se trata
de uno o más vanos que permiten el ingreso del agua y que trabajan
hidráulicamente, sea como vertederos o como orificios. La carga hidráulica
que permite el ingreso del agua se origina como consecuencia de la altura de
la presa derivadora. Las ventanas pueden tener compuertas o no y suelen
Arturo Rocha Felices La Bocatoma
17
llevar rejillas de protección contra el ingreso de cuerpos extraños,las que
pueden estar provistas de limpiarrejas.
Compuertas de captación. Son las que regulan el ingreso de agua al canal de
derivación. Pueden estar ubicadas como parte de las ventanas de captación, o,
si hubiese un elemento decantador ubicado inmediatamente aguas abajo de
las ventanas de captación, podrían estar ubicadas más hacia aguas abajo, en
el ingreso al canal. En las bocatomas pequeñas puede tratarse de una sola
compuerta.
Pozas disipadoras de energía. Aguas abajo de los barrajes fijo y móvil es
necesario disponer algún elemento que ayude a disipar la energía.
Generalmente se disipa la energía mediante la formación de un salto
hidráulico, para lo que es necesario disponer una poza. Inmediatamente aguas
abajo, y como transición con el lecho fluvial, se coloca una protección de
fondo a base de piedras a la que se le denomina rip-rap. En la Figura N°3 se
aprecia las deformaciones del lecho fluvial como consecuencia de la
construcción de un barraje.
Muros guía. Son muros separadores que suele n ubicarse entre los barrajes
fijo y móvil y aguas arriba de ellos. Pueden también extenderse hacia aguas
abajo, separando ambas pozas disipadoras de energía.
Canal desripiador. Es un pequeño canal paralelo a la corriente principal,
ubicado junto a las ventanas de captación y que es normal a la dirección de la
corriente que ingresa a la captación. Permite la eliminación de los sólidos
cuando las circunstancias hidráulicas y topográficas lo permiten.
Diques de encauzamiento. Se ubican aguas arriba y aguas abajo del eje de la
presa de derivación, en la medida en la que las circunstancias topográficas lo
requieran. Para que una bocatoma sea estable es necesario que lo sea el tramo
fluvial en el que está ubicada. De acá que en muchas oportunidades haya que
realizar el encauzamiento del tramo de río en las inmediaciones de la obra de
toma. Algunas veces los diques de encauzamiento se extienden a lo largo de
varios kilómetros. Su costo puede ser importante, pero resultan absolutamente
Arturo Rocha Felices La Bocatoma
18
necesarios. Es necesario recordar que al construir una bocatoma se implanta
un barraje o presa derivadora, cuya altura generalmente es de unos pocos
metros sobre el lecho del río. Esto determina una sobreelevación de niveles
hacia agua arriba, especialmente durante los grandes caudales. Como parte
del diseño, además de los trabajos topográficos, se requiere determinar el
perfil hidráulico. Si las condiciones topográficas así lo exigen habrá que
considerar un encauzamiento.
BIFURCACIONES
La forma más simple de concebir una obra de toma es como una bifurcación:
del canal principal o del río, nace un canal lateral. Las tomas rústicas, es decir,
las tomas más simples, son solamente bifurcaciones. En una bifurcación se
distribuyen el agua y los sólidos transportados por la corriente. En general lo
hacen en proporciones diferentes. El estudio teórico y experimental de las
bifurcaciones es muy interesante e importante para el mejor conocimiento de
lo que ocurre en una bocatoma. Más adelante, en la Figura N°4 se observa una
bifurcación, Q representa los gastos líquidos y QF los gastos sólidos. En la
revista Ingeniería Civil de la Facultad de Ingeniería Civil de la UNI N°3/ Edición
Noviembre 2005 aparece un artículo del autor titulado Análisis del
Comportamiento de los Sólidos en una Bifurcación
FUNCIONES ADICIONALES DE UNA BOCATOMA
Las bocatomas tienen a veces funciones adicionales a la que les es propia.
Ellas pueden ser:
a) Reparto de Aguas
b) Medición de Caudales
c) Puente (Peatonal o Carretero)
d) Embalse para recreación (Natación, Pesca)
e) Minicentral Hidroeléctrica
Arturo Rocha Felices La Bocatoma
19
BOCATOMA TIROLESA
Existen numerosos tipos de bocatomas. Sería muy largo, y escaparía a los
fines de esta exposición, presentar los diferentes tipos de obras de toma que
forman parte de los proyectos de aprovechamiento hidráulico. Sin embargo,
para que no quede la idea de que sólo se construyen captaciones laterales
como las antes descritas, se ofrece a continuación una breve información
sobre un tipo particular de obra de toma: la toma tirolesa, también llamada
caucasiana, alpina o sumergida. Se trata de una estructura típica de las partes
altas de los torrentes de montaña. La captación se efectúa por medio de una
rejilla de fondo cuyos barrotes se disponen en la dirección de la corriente. Ver
Figura N°5. La rejilla debe tener una fuerte pendi ente, mayor que la del río.
Los barrotes deben tener un perfil apropiado de modo que las piedras no se
atraquen entre ellos.
Inmediatamente debajo de la rejilla se dispone una cámara decantadora en la
que el material sólido captado deposita y es luego eliminado accionando una
compuerta, llamada de purga, especialmente dispuesta para el efecto. El agua,
libre de sedimentos, se capta por medio de un vertedero ubicado en la cámara
decantadora. El agua así captada es conducida por el canal hacia la zona de
aprovechamiento. Ver Figura N°6. Este tipo de capt ación es bastante simple y
ha dado buenos resultados en torrentes con material grueso. Se utiliza
generalmente para captar caudales pequeños. Algunas tomas ubicadas en los
Alpes han dado muy buenos resultados para caudales de captación
comprendidos entre 0,1 y 5 m3/s. Las pendientes de las rejillas variaron entre
1:10 y 1:5. En algunos proyectos se ha incorporado la automatización de las
compuertas, con muy buenos resultados. Este tipo de captación fue estudiado
extensamente en Turquía por el profesor Çeçen, quien realizó varias
investigaciones en modelo hidráulico. Dos bocatomas importantes, para 4 y 8
m3/s, funcionaron bastante bien. Debe, sin embargo, recordarse que en varios
lugares se ha construido este tipo de toma, pero el resultado fue un completo
fracaso. Esto se debió a que no existían las condiciones adecuadas.
Arturo Rocha Felices La Bocatoma
20
REFLEXIÓN FINAL
El tema de las bocatomas no es sencillo. Se requiere la consideración de
muchos aspectos entre los cuales están los teóricos, experimentales y
prácticos. En esta exposición se ha presentado no sólo una visión general del
diseño de bocatomas, sino que también se ha enfatizado su importancia en un
proyecto de aprovechamiento hidráulico. Debe tenerse presente que en el
planeamiento, diseño, construcción, operación y mantenimiento de una
bocatoma la ingeniería civil tiene un papel muy importante, pues se emplea a
plenitud. _
Arturo Rocha Felices La Bocatoma