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Tratado de derecho civil. Alessandri-Somarriva-Vodanovic

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484. D

484. DERECHOS
ERECHOS QUE

QUE PUEDEN

PUEDEN RENUNCIARSE
RENUNCIARSE

Dice el Código Civil que “podrán renunciarse los derechos conferidos por las leyes, con tal que
sólo miren al interés individual del renunciante, y que no esté prohibida su renuncia” (art. 12).
Los derechos tienen su origen en la voluntad de la ley y en la de los particulares. ¿Sólo los que
tienen su fuente directa en la ley pueden renunciarse? No, también pueden renunciarse los que tienen su
origen en las otras fuentes, porque al decir el Código que son susceptibles de renuncia “los derechos
conferidos por las leyes”, se refiere a todos los derechos que la ley otorga directa o indirectamente y a
los cuales presta su sanción, y no sólo a los derechos que nacen directamente de la ley, como el
usufructo que tiene el padre de familia sobre ciertos bienes del hijo. Un derecho que nace de un contrato
celebrado entre dos personas, también puede ser renunciado por el titular, porque si bien ese derecho se
lo confiere directamente el mismo contrato, la ley se lo reconoce u otorga en forma indirecta. Por lo
demás, no se ve qué razón habría para que no pudieran renunciarse los derechos cuya fuente directa es
un contrato.

No sólo pueden renunciarse los derechos actuales, sino también los futuros, es decir, los que
después han de ser nuestros: salvo el caso de que la ley, por motivos especiales, lo prohíba, como
tratándose de una sucesión no abierta todavía.

484-

484-AA. R

. RENUNCIA
ENUNCIA DE

DE LAS

LAS LEYES
LEYES

Cabe hacer notar que las leyes no pueden renunciarse, sino los derechos por ellas conferidos.
Sostener lo contrario equivaldría a permitir la derogación de las disposiciones del Poder Legislativo por
los particulares. Y esto sería absurdo. En verdad, decir “renuncia de las leyes” es sólo una forma de
hablar elíptica, porque resulta claro que se alude a la renuncia de los derechos por ellas conferidos.

484-

484-BB. R

. REGLAS
EGLAS QUE

QUE GOBIERNAN
GOBIERNAN LA

LA RENUNCIA
RENUNCIA

La renuncia no es un acto sometido a disciplina especial; puede existir por sí misma o puede ser el
efecto de otros actos jurídicos. Por esta razón le son aplicables las reglas generales de todos los actos
jurídicos, y las particulares del acto en que se contiene y aun del derecho a que se refiere. 1

484-

484-CC. D

. DEFINICIÓN
EFINICIÓN YY CARACTERES
CARACTERES DE

DE LA

LA RENUNCIA
RENUNCIA

La renuncia es una declaración unilateral del titular de un derecho subjetivo por la cual se despoja
de éste; lo abandona sin traspasarlo a otro sujeto. Constituye causa de extinción de un derecho por la
sola voluntad de su titular.

El que no traspase el derecho no se opone a que otra persona se aproveche de la renuncia; pero su
ventaja deriva ocasional e indirectamente de la pérdida del derecho de su titular, y el derecho que llega a
adquirir no es el mismo del renunciante. Si, por ejemplo, abandono mi derecho de dominio sobre el
diario que he leído, arrojándolo a la calle, y un viandante lo recoge y guarda, no hay de mi parte

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230

LA RELACION JURÍDICA EN GENERAL Y EL DERECHO SUBJETIVO

transferencia del derecho que me pertenecía; el que se apodera de ese diario adquiere otro derecho, que
logra, no por tradición, sino por ocupación.
En oposición a los actos traslaticios, que operan la transferencia o la limitación del derecho a favor
de otro, la renuncia es un acto abdicativo, pues consiste pura y simplemente en desprenderse del
derecho, sin traspasarlo a nadie.
Se ha cuestionado si una renuncia puramente abdicativa, que es la renuncia en sentido propio,
puede constituir una donación indirecta, sujeta a las reglas de las donaciones. Se ha respondido que sí,
cuando ella es hecha con intención liberal y procura al beneficiario una ventaja material, y esto aunque
no se indique el beneficiario. Es el caso, por ejemplo, de la renuncia al derecho de usufructo que tiene
por efecto consolidar a favor del nudo propietario el dominio pleno. En contra se ha dicho que la
consecuencia de la renuncia, el retorno al propietario de la facultad de gozar, no constituye efecto
directo de la renuncia, que en sí y por sí produce solamente extinción del derecho de usufructo; ella
derivaría del principio de la elasticidad del dominio, en virtud del cual la propiedad, comprimida por el
usufructo, recobra automáticamente su amplitud originaria en cuanto el derecho que la limitaba
desaparece.

La renuncia presenta los siguientes caracteres:
1) Es un acto abdicativo, según ya vimos;
2) Unilateral, porque para perfeccionarse sólo requiere la voluntad del titular del derecho, el

renunciante;

3) Exento de formalidades, con excepción de la renuncia que versa sobre inmuebles o derechos
inmuebles, que requiere instrumento público;
4) Abstracto, en el sentido de que el acto vale por sí mismo, con prescindencia de los fines o
móviles del autor de la renuncia;
5) Irrevocable, y
6) Voluntario, por lo general. Excepcionalmente la renuncia no es voluntaria, como en el caso del
artículo 181 de la Ley de Quiebras, que dice que los acreedores privilegiados, hipotecarios, prendarios,
anticréticos y los que gocen del derecho de retención pueden asistir a la junta de acreedores y discutir
las proposiciones del convenio. Pueden también votar, si renuncian los privilegios o garantías de sus
respectivos créditos. “El mero hecho de votar, dice el inciso 3º del referido artículo 181, importa de
derecho esta renuncia” (la de los privilegios o garantías).

484-

484-DD. D

. DIVERSIDAD
IVERSIDAD EN

EN LOS

LOS EFECTOS
EFECTOS

La renuncia puede ser muy diversa en sus efectos: “lo que el renunciante pierde no puede ser
adquirido por otros (el acreedor renuncia a la garantía) o puede serlo (renuncia de una herencia por parte
del primer llamado); la renuncia implica a veces necesariamente un incremento en la esfera jurídica de
un tercero aunque no adquiera el mismo derecho que se ha renunciado, porque consigue la liberación de
una limitación que antes sufría (la renuncia al usufructo, a la servidumbre, libera a la cosa o el fundo de
la carga o limitación que le afectaba; la renuncia del crédito desliga al deudor del vínculo)”.2

484-

484-EE. D

. DERECHOS
ERECHOS CUYA

CUYA RENUNCIA

RENUNCIA EXPRESAMENTE
EXPRESAMENTE PERMITE
PERMITE LA

LA LEY
LEY

Si un derecho sólo mira al interés individual de una persona y su renuncia no está prohibida, puede,
de acuerdo con el artículo 12, renunciarse, sin que sea menester que expresamente, en cada caso, lo diga
la ley.

A pesar de la regla anterior, en muchas ocasiones, el legislador permite expresamente la renuncia
de los derechos. Así, puede renunciarse el de usufructo (artículo 806, inciso final), el de uso o habitación
(artículo 812), el de servidumbre (artículo 885, Nº 4º), el de fianza (artículo 2831, Nº 1º), el de hipoteca
(artículo 2434, inciso 4º), etc.

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231

TRATADO DE DERECHO CIVIL. PARTES PREELIMINAR Y GENERAL

484-

484-FF. D

. DERECHOS
ERECHOS QUE

QUE NO

NO PUEDEN

PUEDEN RENUNCIARSE
RENUNCIARSE

Del artículo 12 fluye, a contrario sensu, que no pueden renunciarse:
1º Los derechos conferidos no sólo en interés individual sino también en interés colectivo, los que
a la par que derechos son deberes u obligaciones: la patria potestad, etc., y
2º Los derechos cuya renuncia prohíbe la ley. Hay ciertos derechos que a pesar de mirar sólo al
interés particular, no pueden renunciarse por diversas causas que tuvo en vista el legislador. Así, por
ejemplo, “es prohibido a la mujer renunciar en las capitulaciones matrimoniales la facultad de pedir
separación de bienes a que le dan derecho las leyes (art. 153), porque se ha estimado probable que, en
consideración a su esposo y sin prever los accidentes que son causales de la separación de bienes,
hiciera ella imprudentemente esa renuncia, y llegado el caso de convenirle la separación, se encontrara
maniatada por su compromiso. Además, tal renuncia daría al marido armas para delinquir, porque ya no
podría inspirarle temor alguno la descuidada o torcida administración de los bienes de la mujer.

484-

484-GG. D

. DISTINCIÓN
ISTINCIÓN ENTRE

ENTRE LA

LA RENUNCIA
RENUNCIA YY EL

EL NO

NO EJERCICIO
EJERCICIO DE

DE UN

UN DERECHO
DERECHO

No debe confundirse la renuncia de un derecho con su no ejercicio: la primera significa el
despojarse del derecho; el segundo sólo entraña un estado pasivo. Y así existen derechos concedidos por
las leyes que el individuo puede no poner en ejercicio, pero que en manera alguna está facultado para
renunciar; por ejemplo, la facultad de testar, el derecho de pedir rescisión del contrato de compraventa
por lesión enorme, etc.

484-

484-HH. R

. RENUNCIA
ENUNCIA EXPRESA

EXPRESA YY RENUNCIA

RENUNCIA TÁCITA

TÁCITA; ; NO

NO PRESUNCIÓN
PRESUNCIÓN DE

DE LA

LA RENUNCIA
RENUNCIA DE

DE DERECHOS
DERECHOS

La renuncia de un derecho puede ser expresa o tácita. La primera se hace formalmente, de modo
terminante y manifiesto. La segunda resulta de actos del renunciante que revelan su intención de
abandonar el derecho, porque son incompatibles con su ejercicio.
La renuncia de un derecho no puede presumirse. Así, por ejemplo, si una persona renuncia en un
contrato de compraventa a la acción de evicción, no debe ni puede entenderse que también renuncia a la
acción de saneamiento por vicios redhibitorios. Y en caso de duda, siempre ha de interpretarse
restrictivamente la renuncia, es decir, sólo deben estimarse renunciados los derechos cuyo abandono
aparezca en forma inequívoca; los demás deben considerarse no renunciados. Aplica esta doctrina el
Art. 2462, que dice: “Si la transacción recae sobre uno o más objetos específicos, la renuncia general de
todo derecho, acción o pretensión deberá sólo entenderse de los derechos, acciones o pretensiones
relativas al objeto u objetos sobre que se transige”.
Sólo cuando la ley prevé el caso, la renuncia se presume. Ejemplo: el asignatario de una herencia o
legado constituido en mora de declarar si acepta o repudia, se entenderá que repudia (artículo 1233).
Por lo demás, la no presunción es común a toda declaración de voluntad.

484-

484-II. L

. LAS

AS RENUNCIAS
RENUNCIAS GENERALES
GENERALES

Se dice a menudo que no son admisibles las renuncias generales. “Una renuncia general no es
válida, porque la declaración debe determinar de un modo concreto y preciso el objeto a que se refiere y
los límites dentro de los cuales la dejación se verifica; pero una renuncia general es admisible y válida
cuando no hay posibilidad de equívoco con relación al objeto a que se refiere”.3

484-

484-JJ. L

. LAA ENAJENACIÓN
ENAJENACIÓN YY LA

LA RENUNCIA
RENUNCIA

La renuncia no debe confundirse con la enajenación. Esta es la separación de un derecho de la
persona de su titular y la atribución de éste a otro por voluntad del primero, que se despoja del derecho

232

LA RELACION JURÍDICA EN GENERAL Y EL DERECHO SUBJETIVO

en favor del segundo, independientemente del resultado económico final.
Dos son, pues, los elementos que integran el concepto de enajenación: traspaso de un derecho a
favor de otro y una manifestación de voluntad encaminada a tal fin.
Hay enajenación no sólo cuando se transfiere el derecho de propiedad u otros derechos reales o de
crédito, sino también cuando hay una constitución de derechos reales (usufructo, servidumbre predial,
hipoteca, etc.).

No son enajenaciones, por faltarles uno u otro de los elementos señalados de este concepto, los

siguientes actos:

1) El abandono de un derecho (porque falta su adquisición por otro);
2) La disposición testamentaria (porque falta una separación del derecho de la persona del titular:
el traspaso no tiene lugar sino cuando el titular no existe ya), y
3) La adquisición por ley de una servidumbre o la adquisición por obra de la prescripción extintiva
(porque falta un acto voluntario).
Sólo en un sentido figurado, dice el ex profesor de la Real Universidad de Nápoles, Roberto de
Ruggiero,4 puede hablarse de enajenación forzosa o necesaria en la que se efectúa la transferencia sin o
contra la voluntad del titular (expropiación por causa de utilidad pública, ejecución forzosa), en
contraposición a la voluntaria que es la verdadera.
La renuncia, en sentido estricto, es la dejación de un derecho por su titular, sin intención de
traspasarlo a otro. Claro está que este otro puede apropiárselo al hallarlo vacante, pero su derecho no
derivará del anterior. La dejación puede hacerse con el propósito de que otro adquiera el derecho, pero
esta circunstancia no influye en el concepto y no implica enajenación, porque no hay traspaso, en el
sentido de que el derecho del adquirente sea continuación del derecho del renunciante.
La renuncia es un acto unilateral. Por lo tanto, para producir sus efectos sólo necesita de la
voluntad del renunciante. De aquí deriva la importancia de determinar si un acto constituye renuncia o
enajenación, porque en este segundo caso habrá necesidad de aceptación del sujeto al cual se traspase el
derecho.

484-

484-KK. L

. LAS

AS REPUDIACIONES
REPUDIACIONES

Una forma de renuncia es la repudiación, definida como un acto jurídico unilateral y abdicativo
encaminado a impedir la adquisición de un derecho o a extinguirlo irrevocablemente sin traspasarlo a
otra persona. Ejemplo: la repudiación de una herencia o legado, la repudiación del reconocimiento de
hijo natural.5

BBIBLIOGRAFÍA

IBLIOGRAFÍA ESPECIAL
ESPECIAL

G. MARTÍNEZ B., Ensayo de una teoría de la renuncia de los derechos, Memoria, Santiago,

1940.

J. OJEDA C., De las repudiaciones ante el Derecho Civil, Memoria de Licenciado, Santiago, 1960.
REYNAUD, “La renonciation à un droit”, estudio publicado en la Revue Trimestrielle de Droit
Civil, 1936, pp. 763 y siguientes.
SIBISCIANO, Théorie générale des renonciations en droit civil français, tesis, París, 1932.
MACIONE, Il negozio di renuncia nel diritto privato, I, Napoli, 1942.

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233

CAPITULO XXIV

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