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Silencio y paz.

Fue llevada al pas de la vida.


Para qu hacer preguntas?
Su morada, desde ahora, es el Descanso,
y su vestido, la Luz. Para siempre.
Silencio y paz. Qu sabemos nosotros?

Dios mo, Seor de la Historia y dueo del ayer y del maana, en tus manos estn las
llaves de la vida y de la muerte. Sin preguntarnos, la llevaste contigo a la Morada
Santa, y nosotros cerramos nuestros ojos, bajamos la frente y simplemente te
decimos: est bien.
Sea.

Silencio y paz.

La msica fue sumergida en las aguas profundas y todas las nostalgias gravitan sobre
las llanuras infinitas.
Se acab el combate. Ya no habr para ella lgrimas, ni llanto, ni sobresaltos. El sol
brillar para siempre sobre su frente, y una paz intangible asegurar definitivamente
sus fronteras.

Seor de la vida y dueo de nuestros destinos, en tus manos depositamos
silenciosamente este ser entraable que se nos fue.

Mientras aqu abajo entregamos a la tierra sus despojos transitorios, duerma su alma
inmortal para siempre en la paz eterna, en tu seno insondable y amoroso, oh Padre
de misericordia.

Silencio y paz.
Padre Ignacio Larraaga.