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CAPÍTULO 5

Representaciones sociales:

una teoría metodológicamente pluralista

Mónica Petracci y Ana Lía Kornblit

I . La teoría de las representaciones sociales:

de Émile Durkheim a Serge Moscovici

Han pasado más de cuarenta años desde que Serge Moscovici inauguró —a partir del concepto durkheimiano de representaciones colectivas— una nueva corriente para pensar e investigar el conocimiento social de sentido común: la teoría de las repre- sentaciones sociales. Émile Durkheim, al concluir el siglo xix, había planteado que la existencia de representaciones colectivas, las que se imponen a las personas con la objetividad propia de las cosas naturales, da lugar a las representaciones individuales. Mosco- vici retomó la concepción de Fritz Heider (1958) acerca de la psicología ingenua, el interaccionismo simbólico (Berger y Luckmann, 1968), la etnometodología (Cicourel, 1973), las formulaciones de la fenomenología de Alfred Schutz (Schutz y Luck- mann, 1973) y la riqueza conceptual expresada en la noción, acuñada por el mismo Schutz, de "mundo de la vida". De esas teorías tomó tres cuestiones básicas: 1) el carácter productor y no sólo reproductor del conocimiento en la vida cotidiana; es decir, que nuestro conocimien- to, más que reproducir algo preexistente, es producido de forma inmanente en rela- ción con los objetos sociales que conocemos; 2) la naturaleza social de ese conoci- miento, que se genera a partir de la comunicación y la interacción entre individuos, grupos e instituciones, y 3) la importancia del lenguaje y de la comunicación como mecanismos en los que se transmite y crea realidad, por una parte, y como marco en el que la realidad adquiere sentido, por otra. A partir del concepto de representación social, Moscovici buscó dejar atrás el abordaje individual de los procesos psicosociales propios tanto del cognitivismo so- cial como de la teoría de las actitudes de la psicología social norteamericana. La investigación empírica en este campo comenzó con el análisis de una teoría central del siglo xx acerca de la subjetividad humana: el psicoanálisis. Según Rob Farr (1986), la elección de ese objeto de estudio se debió a la difusión del psicoanáli- sis en la vida cotidiana francesa de posguerra. En El psicoanálisis, su imagen y su público (1961), Moscovici recurrió a fuentes primarias (entrevistas para evaluar los conocimientos de diversos sectores de la población francesa sobre el psicoanálisis) y secundarias (análisis de contenido de todos los artículos relacionados de forma di-

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recta o indirecta con el psicoanálisis, publicados en doscientos cuarenta y un perió- dicos y revistas entre enero de 1952 y julio de 1956). Mostró el pasaje de una nueva teoría científica a una sociedad determinada: cómo fue entendida y transformada por las personas; cómo ciertos conceptos —tornando la forma del conocimiento de sentido común— se seleccionaron, reorganizaron, clasificaron y reelaboraron; cómo la teoría modificó, a su vez, la visión de los sujetos de sí mismos y del mundo circun- dante; cómo la orientación política y religiosa intervenía en la interpretación de la teoría. En suma, cómo la teoría psicoanalítica era transformada en una representa- ción social. En las tres secciones que siguen se tratan las características principales de las representaciones sociales y el desarrollo de la hipótesis de los sistemas central y periférico.

2. Las representaciones sociales: producto y proceso de una elaboración psicológica y social de lo real

Las representaciones corresponden a actos del pensamiento en los cuales un sujeto se relaciona con un objeto. Ese proceso de relación no consiste en una repro- ducción automática del objeto sino en su representación simbólica. Dos son los movi- mientos complementarios que transforman al objeto en su representación: la objeti-

vación y el anclaje.

La objetivación da cuenta de la constitución formal de un conocimiento. Se defi- ne como "una operación formadora de imagen y estructurante" (Jodelet, 1986: 481) que pone en imágenes las ideas abstractas. Según Moscovici, este proceso es "el verdadero núcleo de la representación social" (1993: 19). Comprende tres pasos: cons-

trucción selectiva, esquematización estructurante y naturalización.

El primero se refiere al proceso de retención y rechazo por el que los individuos hacen suyas las informaciones circulantes acerca de una teoría, separándolas tanto del campo científico al que pertenecen como del grupo de expertos que las ha conce- bido. En segundo lugar, la esquematización estructurante se refiere al proceso por el cual esos diferentes elementos informativos, incorporados selectivamente, se orga- nizan para conformar una imagen del objeto que reproducirá de manera visible una estructura conceptual. Finalmente, la naturalización se refiere al proceso por el cual el modelo figurativo (de la etapa previa) adquiere, en la construcción que el sujeto ha realizado para constituirlo, un status de evidencia. El anclaje es el momento en el cual los elementos objetivados se integran a nues- tros esquemas de pensamiento. En ese proceso, el objeto representacional se enraíza en una red de significaciones culturales, ideológicas y valorativas previas y se tra- duce en una orientación de las prácticas sociales (Jodelet, 1986). Las representaciones sociales tienen que ver con aspectos de la realidad o con cuestiones socialmente significativas (Di Giácomo, 1987). No son homogéneas sino que varían según diferencias sociales y condiciones estructurales. Tampoco hay una única representación social de un objeto. Las representaciones sociales son construidas a partir de los procesos de interacción y comunicación social, las con- versaciones de la vida diaria, la recepción de los medios masivos —todos ellos pro- cesos comunicacionales a los que también reconstruyen— y se cristalizan en prácti- cas sociales.

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Son construcciones simbólicas, esto es, la representación no es un constructo interno en la mente de los individuos que toma el lugar del objeto que está siendo representado. En la naturaleza simbólica de las representaciones sociales quedan plasmados los aspectos sociales, culturales e históricos. En este sentido, la repre- sentación es una construcción de la realidad que una vez que está construida existe casi independientemente de ese aspecto de la realidad que es representado. Median- te esa atribución de sentido el objeto se "reelabora" en la representación social y se "enraíza" en las relaciones intergrupales (Jodelet, 1986). Ibáñez (1988) sugiere que el concepto de representaciones sociales debe ser considerado un concepto "marco", que engloba un conjunto de fenómenos y procesos, más que objetos claramente espe- cificados o mecanismos definidos. Un ejemplo ilustrativo y ampliamente trabajado acerca de la existencia de un hecho social socialmente significativo, con una existencia objetiva y construido en los procesos de comunicación e intercambio social, es la representación social del VIH/sida.'

3. La teoría del núcleo central

Entre las líneas de estudio e investigación derivadas de las bases sentadas por Moscovici en 1961, merece especial atención la aproximación estructural a la noción de representación social. La hipótesis original formulada por Abric (1976) —que se conoce como teoría del núcleo central— sostiene que en una representación social hay elementos de naturaleza disímil: un núcleo central y elementos periféricos. Esa hipótesis fue corroborada por las investigaciones empíricas realizadas, a partir de 1976, por los investigadores del denominado Grupo de "Midi" (que trabaja en la región francesa de Aix-en-Provence y Montpellier), cuyos principales represen- tantes son Jean-Claude Abric y Claude Flament. El primero fue quien propuso la hipótesis del núcleo central y el segundo, quien contribuyó a refinarla y operaciona- lizarla. Según Abric (1976), una representación social se define por dos componen- tes: el contenido y la organización de ese contenido, que reposa sobre una jerarquía entre los elementos determinada por el núcleo central. En el nivel metodológico, las contribuciones fueron realizadas por Christian Guimelli (1994), Pascal Moliner (1982, 1994, 1995) y Pierre Vergés (1994). Entre las principales técnicas empleadas se en- cuentra la evocación de palabras y el cuestionario (Vergés, 1994), la inducción por escenario ambiguo (Moliner, 1995) y los esquemas cognitivos de base (Guimelli y Rouquette, 1994). La organización del contenido de las representaciones en un sistema central y un sistema periférico hace que, al mismo tiempo, sean estables y móviles, rígidas y flexibles, consensuadas pero también marcadas por diferencias entre los sujetos. El sistema o núcleo central está compuesto por uno o por unos pocos elementos cognitivos que son responsables de la estabilidad, la rigidez y el carácter consen- sual de la representación. Son innegociables. En consecuencia, un objeto que en

1. Excede los límites de este artículo presentar la copiosa bibliografía relacionada con las repre- sentaciones sociales del \Ali/sida. Puede consultarse a este respecto Kornblit et al. (1997).

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algún sentido contradice un elemento central de la representación no será recono- cido por los sujetos como un elemento de la representación social ( Moliner, 1995 ). Estos elementos cognitivos —que pueden ser, como ya se señaló, creencias, opinio- nes, actitudes— se encuentran muy ligados a la memoria colectiva y a la historia del grupo y son, por ende, resistentes a los cambios y poco sensibles a las modifica- ciones del contexto social inmediato. Este sistema central tiene dos funciones: ge- nerar el significado principal de la representación y determinar la organización de los otros elementos. No obstante, esos elementos no agotan el conjunto de la repre- sentación. Sólo se puede hablar de dos representaciones o dos momentos diferen- tes de una misma representación si, y sólo si, ellas tienen núcleos significativa- mente diferentes. El sistema periférico está compuesto por todos los otros elementos de la repre- sentación, los cuales son responsables de la movilidad, la flexibilidad y las diferen- cias entre los individuos. Permite la integración de las experiencias e historias indi- viduales y se apoya en la evolución, las contradicciones y la heterogeneidad del gru- po. A diferencia del sistema central, este sistema es más sensible al contexto inme- diato. Sus funciones consisten en permitir la adaptación a prácticas sociales concre- tas y diferenciar el contenido de la representación social. De alguna manera, prote- ge al sistema o núcleo central de una rápida transformación. Así como los elementos del núcleo central son innegociables, cuando los sujetos describen los elementos pe- riféricos, se refieren a ellos con expresiones probabilísticas. Esta teoría es especialmente relevante para realizar estudios comparativos de las representaciones sociales sostenidas por dos subpoblaciones disímiles en cuanto a su inserción en la sociedad, que comparten diferentes prácticas sociales, que mues- tran niveles educativos y culturales diversos y que se exponen a distintos tipos de medios de comunicación (Pereira de Sá, 1995).

4. La discusión metodológica de la teoría de las representaciones sociales:

pluralismo metodológico

A semejanza de las discusiones teóricas, el debate metodológico en el campo de las representaciones sociales es controvertido. Los investigadores en este campo se caracterizan por la búsqueda permanente de diseños adecuados que permitan un acercamiento riguroso al sistema representacional y su vínculo con las prácticas sociales. Una de las dificultades radica en la operacionalización de un pensamiento social en proceso de elaboración, que difiera de la suma de las opiniones individua- les, dado que las representaciones son captadas básicamente a través de las opinio- nes (Di Giácomo, 1981). La producción empírica enmarcada en la teoría de las representaciones sociales recurrió tanto a la metodología cualitativa como a la cuantitativa y a sus diferentes técnicas de relevamiento de la información. Esa combinación de métodos para el estudio de las representaciones sociales es, según Flick (1992), equivalente a la trian- gulación metodológica que complementa métodos cualitativos y cuantitativos. En- tre las razones argumentadas por León (2002) para explicar la diversidad metodoló- gica, se encuentra la posibilidad de clarificar conceptos teóricos y acceder a los dife- rentes niveles de análisis presentes en las representaciones sociales. Desde el lugar del científico social que se dispone a trabajar en el campo de las

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representaciones sociales, las consideraciones anteriores necesitan ser traducidas en un conjunto de decisiones que apuntan, en primer término, a dilucidar si las representaciones van a ser investigadas como procesos o como producto. En el pri- mer caso, se dará cuenta de la objetivación y del anclaje. En el segundo, en cambio, se dará cuenta del tipo de acceso a una representación ya constituida. Jodelet (1991) señala dos orientaciones metodológicas:

1) El contenido es abordado como un campo estructurado, tratando de describir los elementos que constituyen la representación, es decir, informaciones, creencias, valores, opiniones, elementos culturales, ideológicos, etc. El estudio de estas di- mensiones se completa al tratar de identificar el principio de coherencia que estructura los campos de representación, esto es, organizadores socioculturales, actitudes, modelos normativos o esquemas cognitivos. Este contenido es general- mente recogido, entre otras técnicas, a través de cuestionarios, conversaciones y análisis de documentos. 2) El contenido es abordado como campo semántico en el cual, a partir de la técnica de la asociación de palabras, se busca esclarecer el núcleo central y los elementos periféricos alrededor de los cuales se cristalizan los sistemas de representación.

Los representantes de la teoría del núcleo central produjeron, además de la fun- damentación conceptual, una profusa bibliografía metodológica y técnica. Para esta perspectiva teórica, una manera de recolección de la información que permite acce- der al contenido de la representación —primer paso de la investigación— la brindan los métodos interrogativos y los asociativos. Entre los interrogativos se encuentran, entre otros, la entrevista, el cuestionario, los soportes gráficos. Dentro de los segun- dos, Abric (1993) menciona la asociación libre de palabras. Si bien es una técnica basada en la producción verbal, permite disminuir algunas de las limitaciones de la entrevista en profundidad. El carácter espontáneo y la dimensión proyectiva de esta producción posibilita acceder más fácil y rápidamente a los elementos (latentes o no) que conforman el universo semántico del objeto estudiado. La técnica consiste en darle al entrevistado un término inductor para que vaya diciendo, espontáneamen- te, la o las palabras que se le ocurren. En los estudios locales en los cuales se ha empleado esta técnica, se encontró que los entrevistados mencionan de tres a cinco palabras espontáneamente, y es necesario incorporar una pregunta acerca del sig- nificado atribuido a cada palabra asociada. El segundo paso de esa recolección consiste en pedirle al sujeto que desarrolle su propia producción, jerarquización o comparación, de manera que sea el sujeto mis- mo y no el investigador quien brinde una primera aproximación acerca de la estruc- turación de la representación. La técnica utilizada en los estudios en el nivel local mencionados precedentemente es la de elecciones sucesivas por bloques (Kornblit y Petracci, 1995). Los métodos de identificación de los pasos dos y tres dan cuenta tanto del valor simbólico como del poder asociativo de las cogniciones centrales. Una vez conclui- dos, del material resultante se puede determinar la saliencia (frecuencia de evoca- ción) y la conectividad de los elementos mencionados y jerarquizados, los cuales van a permitir la formulación de una hipótesis inicial acerca de los sistemas central y periférico de la representación estudiada. El tercer paso del diseño —muchas veces imposible de realizar por razones pre-

r4IV

r4 r.4 N N r4N

N r4

<h

Mnrr-

N r4 r4 r4

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supuestarias y organizativas de la investigación— consistiría en identificar si efec- tivamente corresponden al núcleo central aquellos elementos cognitivos hipoteti- zados en la p etapa como pertenecientes al mismo. Abric (1994a) sugiere la realización d un cuarto paso, la argumentación, en que los sujetos deberían ser entrevistado nuevamente a los efectos de hacer explícitos tanto las relaciones entre los elementos centrales y periféricos como el modo en que esas cogniciones están vinculadas con historias individuales, historias colectivas y experiencias co- tidianas actuales. Las cogniciones centrales contienen los aspectos cualitativos y cuantitativos de

la representación social. Las propiedades cualitativas —valor simbólico y poder aso-

ciativo— derivan directamente de la teoría. Que un elemento esté fuertemente co- nectado con otros no es lo que indica que sea central sino que es su centralidad la que lo liga fuertemente a los demás. Las propiedades cuantitativas —saliencia y conectividad— derivan de las cualitativas. La frecuencia de evocación y la conectivi- dad no son suficientes para describir y comparar las representaciones sociales, sino

que lo que permite decidir si son (o no) centrales es el valor simbólico y/o el poder asociativo de los elementos.

5. Representaciones sociales del acoso sexual en el escenario laboral, de la paternidad y de la donación de órganos

La última parte de este artículo está destinada a presentar el enfoque adoptado

y el análisis de las representaciones sociales de tres objetos socialmente relevantes:

el acoso sexual en el trabajo, la paternidad y la donación de órganos. En los tres estudios, las representaciones sociales fueron abordadas como siste- mas constituidos en los que se buscó conocer el núcleo central y los elementos peri- féricos alrededor de los cuales se cristalizan los sistemas de representación. Del abordaje plurimetodológico que caracteriza a las investigaciones empíricas realiza- das a la luz de esta teoría, se presentará el análisis cualitativo y/o cuantitativo co- rrespondiente a la etapa inicial del relevamiento. El comienzo de la entrevista tuvo tres partes. En la primera pregunta del instru- mento se recurrió a la técnica de la asociación de palabras con uno o varios términos

Itérmino inductor correspon-

diente a cada estudio], ¿qué palabra o palabras se le ocurren? Dígame aquellas pala-

bras que, espontáneamente, se le vayan ocurriendo". Luego se indagó la significación de las palabras asociadas a través del siguiente

[palabra /s asociada /s] ¿qué quiere decir con esa pala-

bra?". En tercer término se preguntó por el nivel de importancia asignado a las pala-

bras asociadas a través del siguiente fraseo: "De todas las palabras que usted men-

Icon relación al término

inductor]". Seguidamente se presenta cada análisis por separado. El orden de presentación de los temas se corresponde con el de la realización de los estudios.

inductores a través del siguiente fraseo: "Si le digo

fraseo: "Cuando usted dice

cionó, indíqueme cuál es la que considera más importante

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5.1. Las representaciones sociales del acoso sexual en el escenario laboral

Se entrevistaron cuarenta y ocho personas divididas en partes iguales según sexo. El tipo de muestra fue no probabilísticá por cuotas. La guía de preguntas de la entrevista contenía preguntas abiertas y cerradas. Como se mencionó previamente, para conocer el contenido del sistema central y del periférico se pidió a cada entre- vistado que asociara a partir de la expesión inductora "acoso sexual". A continuación se ejemplifica el análisis de la frecuencia de las palabras asocia- das y el sistema de categorías elaborado sobre la base de la significación de cada palabra asociada. De las cincuenta y cinco palabras diferentes que dieron las mujeres, cuarenta y dos alcanzaron sólo una mención. Las trece restantes son las siguientes:

Palabras

asociadas

Abuso

Agresión

Degradante

Enfermedad

Incomodidad

Inseguridad

Irrespetuosidad

Miedo

Poder

Provocación

Seducción

Sexo

Violencia

Total de menciones de cada palabra

Total de menciones para cada palabra en el primer lugar de importancia

En el caso de las cuarenta y seis palabras correspondientes a los hombres, trein- ta y seis alcanzaron sólo una mención. Siguiendo el mismo procedimiento que en el caso de las mujeres, trabajamos con las diez siguientes palabras:

Palabras

asociadas

Sexo

Abuso

Presión

Violencia

Agresión

Violación

Problema

Impotencia

Necesidad

Poder

Total de menciones de cada palabra

n

Total de menciones para cada palabra en el primer lugar de importancia

2

3

4

2

I

I

2

I

I

I

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Las palabras más mencionadas por los hombres son 'sexo', 'abuso', 'presión' y 'violencia'. A su vez, 'presión' es la palabra más importante. O sea que los hombres van a centrarse, en mayor medida que las mujeres, en un aspecto clave de la conduc- ta del acosador: la presión. Dicho de otra manera, se centran en la insistencia que ejerce quien acosa no obstante las negativas, evitaciones o cualquier otro recurso empleado por la persona acosada. En la visión de los hombres, a diferencia de las mujeres, está ausente cualquier tipo de referencia a los sentimientos de la víctima. Los hombres enfatizan la caracterización de la conducta acosadora. Las palabras mencionadas más frecuentemente en primer lugar son 'presión', 'sexo', 'abuso'. Resulta esclarecedor analizar las palabras comunes y las diferentes para ambos sexos, juntamente con su significación. Las palabras comunes para hombres y mujeres fueron 'abuso', 'agresión', 'violen- cia', 'sexo' y 'poder', o sea que hay un consenso en ambos sexos acerca de la compren- sión del acoso sexual como una conducta agresiva y violenta en el plano de la sexua- lidad, conducta que es llevada a cabo como consecuencia de un abuso ejercido sobre la base del poder o la autoridad de una de las partes sobre la otra. El hecho de que las palabras sean comunes no implica que signifiquen lo mismo. Para las mujeres, el "sexo" es entendido como la meta buscada por los acosadores, mientras que, para los hombres, el acoso es un recurso de los que se emplean para seducir al sexo opuesto. Según sus propias palabras:

Es un hombre que ve a la secretaria con otros ojos, la ve entrar, la ve salir con ropa moderna, el cerebro le empieza a dar vueltas y llega a esa situación. Al principio es una diversión, se lo comenta a los demás.

Las palabras no comunes también ayudan a visualizar las discrepancias entre ambos sexos. De las trece palabras evocadas, son específicas de las mujeres las si- guientes: 'seducción', 'provocación'; 'inseguridad', 'enfermedad', 'irrespetuosidad', 'in- comodidad', 'miedo', 'degradante'. Las palabras 'seducción' y 'provocación' apuntan a una visión crítica de las muje- res hacia sí mismas, a saber:

No es una pobre víctima. Las mujeres también seducimos. El acoso

sexual no es de una sola persona. Pienso que el acoso sexual no es como dice la gente, no creo en el acoso

unipersonal sino que hay una situación que lo provoca las que les gusta provocar

hay mujeres a

'Enfermedad' e 'inseguridad' apuntan a una evaluación psicológica del acosador:

Quien se comporta de esa manera es un enfermo, un enfermo sexual.

Porque las personas que tienen seguridad en sí mismas obtienen las cosas como debe ser y no buscan ningún tipo de maniobra para conseguir

un objetivo, saben dónde quieren llegar

Es soledad, incomprensión.

Dada la gran cantidad de palabras (la mayoría con una sola mención) y de signi- ficaciones para cada una de ellas, se elaboró un sistema de categorías. Ese sistema evidencia, en primer lugar, que la mayoría de los significados de las palabras están

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asociados con la sexualidad. En segundo lugar, se nota que la figura del acosador suscita una mayor atención que la de la víctima. En tercer lugar, y en coincidencia con los resultados obtenidos en otros momentos del estudio, encontramos que el acoso sexual es visto como una cuestión de desubicación personal del acosador y no corno el reclamo de un derecho que es avasallado. Existen diferencias entre hombres y mujeres, como puede observarse en el cuadro adjunto:

Significados asociados con la sexualidad Ausencia de acoso: sexo como provocación de la mujer víctima

Sexo en general

Sexo por la fuerza / a disgusto / con o sin violencia física Autodefinición como acosador Significados asociados con el acosador Evaluación del acosador con alguna referencia al poder Evaluación del acosador como enfermo sexual Evaluación del acosador en términos de su conducta "grosera" Significados asociados con el trabajo Evaluación de las consecuencias laborales del acoso sexual Significados asociados con la víctima Evaluación de las consecuencias afectivas del acoso sobre la víctima

Evaluación de la conducta de la víctima como consecuencia del acoso

Total

45

5

20

19

1

32

9

11

12

6

6

18

15

4

(48)

Mujeres

19

3

8

7

19

4

8

7

1

I

13

10

4

(24)

Hombres

27

2

12

12

I

13

5

3

5

5

5

5

5

(24)

De acuerdo con los distintos análisis realizados, creemos que los elementos con una mayor saliencia en el núcleo central —consensual, persistente— de la represen- tación social del acoso sexual son la sexualidad y la coacción. Un elemento periférico de la representación social del acoso sexual que comparten mujeres y hombres es la caracterización psicopatológica del acosador.

S.Z. Las representaciones sociales de la paternidad

El diseño del estudio comprendió una etapa cualitativa y otra cuantitativa. En la primera se llevaron a cabo los siguientes procedimientos: análisis de contenido de las respuestas a preguntas abiertas sobre temas clave que hacen a la relación pa- dre-hijo, análisis lexicográfico de la producción de los sujetos, análisis de la asocia- ción libre y de la significación asociada frente a la presentación de los términos inductores: "hombre", "varón", "padre" y "paternidad". El objetivo consistió en cono- cer cómo se diferenciaba el significado atribuido a estos términos con relación a la Paternidad. En la fase cuantitativa se tomó una encuesta a cien sujetos. La muestra comprendió cuotas por edad (dieciocho a veintidós y veintitrés a treinta años) y nivel

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socioeconómico (NES medio bajo y NES medio medio). De acuerdo con los resultados obtenidos en la etapa cualitativa se solicitó a los entrevistados que jerarquizaran los elementos asociados a los términos inductores "hombre" y "padre". La jerarquiza- ción de los elementos cognitivos fue realizada a través del procedimiento llamado "elecciones sucesivas por bloques"." El análisis que se presenta en este trabajo se centra, a diferencia de la construc- ción del sistema de categorías del estudio descripto en el apartado precedente, en la construcción cualitativa del sistema de categorías a partir de las palabras asociadas con los cuatro términos inductores tomados conjuntamente. Luego se presenta el análisis de cada término inductor en particular. Una vez terminado el trabajo de campo se intentó, en primer lugar, trabajar directamente con las palabras mencionadas por los entrevistados, sin asignarlas a categoría alguna que las agrupara. Ésta era, aparentemente, la alternativa más sencilla. No obstante, algunos análisis previos del material recogido demostraron que ese enfoque resultaba inadecuado debido al elevado número de palabras dife- rentes con respecto a cada término inductor. Como consecuencia de esa dispersión, resultó sumamente difícil registrar las diferencias existentes, por un lado, entre los términos "hombre" y "varón", y por el otro, entre los términos "padre" y "paterni- dad". Finalmente, se optó por agrupar las palabras asociadas por los entrevistados en categorías más inclusivas. Esa tarea fue posible debido a que en el instrumento aplicado se le pedía a cada entrevistado que explicara, para cada palabra asociada respecto de determinado término inductor, en qué estaba pensando cuando la men- cionó. Es decir: se disponía de la información necesaria para que el agrupamiento se basara en las opiniones de los entrevistados y no en decisiones arbitrarias basadas exclusivamente en la competencia lingüística del investigador. Más aún: el procesa- miento de las palabras asociadas "tal como ellas fueron formuladas" no hubiera permitido advertir algunos aspectos relevantes del significado de ciertos términos. Por ejemplo, que la "paternidad" —a diferencia del término inductor "padre"— está asociada a un rasgo específico como es el de la identidad legal del individuo, es decir, a su derecho a tener un apellido y a heredar bienes familiares. En el cuadro siguiente se detallan, en las columnas 1 y 2 respectivamente, las categorías construidas y la definición que fue elaborada según los dichos de los en- trevistados. En la columna 3 aparecen las palabras tal como fueron asociadas para cada término inductor durante la entrevista. De ahora en adelante trabajaremos con las categorías elaboradas y no con las palabras asociadas.'

2. El procedimiento de las elecciones sucesivas por bloques es el siguiente: se presentan veinte palabras para que los entrevistados realicen las siguientes elecciones: a) las cuatro palabras más importantes con relación al término inductor, las que reciben el puntaje +2; b) las cuatro palabras menos importantes con relación al término inductor, las que reciben el puntaje —2; c) de las doce palabras restantes, las cuatro más importantes con relación al inductor, las que reciben el puntaje +1; d) las cuatro menos importantes con relación al inductor, las que reciben el puntaje —1, y e) las cuatro palabras restantes reciben valor cero.

3. Por razones de espacio, sólo se presenta una cantidad limitada de categorías.

Representaciones sociales: una teoría metodológicamente pluralista

Análisis

Categoría

Responsabilidad

Protección

Amistad

Identidad legal

Ejemplo moral

Autoridad

--_

Definición de la categoría

Corresponde a palabras que caracterizan el tér- mino inductor como un sujeto que se hace cargo del cuidado de la seguridad de una familia o lo evalúan como imprescindible para la pervivencia de ella.También abarca expresiones que denotan que ese sujeto asume un compromiso permanen- te, "de futuro", no exento de peligros. La defini- ción anterior vale por extensión para la paterni- dad en general.

Designa, no ya la responsabilidad del cuidado de la familia asumida por parte del sujeto correspon- diente al término inductor, sino la adopción por parte de éste de una actitud o el cumplimiento de actos destinados a hacer sentir a los demás miem- bros de la familia que están protegidos ante con- tingencias desfavorables.

Corresponde a asociaciones que caracterizan al término inductor como un sujeto (o relación) que supone amistad, compañerismo,tolerancia y otros actos o actitudes de apoyo a los integrantes de la familia, especialmente los hijos.

Corresponde a asociaciones que definen la pacer- nidad (único término inductor relacionado con esta categoría) como la transmisión de derechos que permiten al hijo tener un apellido, estar documen- tado y heredar bienes familiares.

Designan el término inductor como un sujeto (o una relación que supone a un sujeto) que sirve de guía moral de los hijos a través de sus actos o consejos. Frecuentemente esta referencia a la guía moral se formula de manera metafórica, definien- do al padre como maestro, a la familia como es- cuela o al hijo como alumno. Asociado al senti- miento de respeto.

Identifican el término inductor como una autori- dad que impone reglas y ejerce un cierto poder

ante terceros, no necesariamente integrantes de la familia. Asociado al sentimiento de sometimien-

to ante una autoridad que, eventualmente, puede ser arbitraria.

Relevamiento

101

Palabras asociadas en la entrevista

responsabilidad, asumir, pre- ocupación, apuesta, futuro, opción,imprescindible, mie-

do (de asumir la

cador (de la vida familiar), in-

planifi-

),

sustituible, columna (verte- bral de la familia)

protección, cobijar, remedio

amigo, compañero, compa- ñerismo, comprensión, co- operación, tolerancia, com- pañía, confianza, confiable, diálogo, compartir. apoyo

apellido, nombre, documen- to, papeles, propiedad, título

alumno, educación, ejemplo, escuela, guía, maestro, mo- delo, aprendizaje, creencia, honestidad, conducta, con- sejos, aprendiz, respeto, rec- titud, dignidad

jefe,máxima autoridad,lími- tes, !imitador, reglas, supre- macla, dueño, estricto, poder, avasallador, presidente, so- metimiento, líder, destruc- ción, político, política

102

Satisfacción

Continuidad y

cambio

Creación

VARÓN

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Son palabras que vinculan el término inductor con

la satisfacción de haber construido una familia o con la gratificación que sus integrantes le propor-

cionan.

El término inductor es vinculado a un proceso de perpetuación de un linaje y, a la vez, de sustitución de una determinada generación por otra.

La paternidad o algunos de los demás términos son vinculados a metáforas que aluden al origen del mundo y a la creación, a la vida y, a veces, a la muerte. Con frecuencia es asociada a simbolismos

religiosos.

deseo,disfrute, felicidad, ale- gría, paz, placeres

continuidad, cambio, tras- cendencia, significado (de la vida de cada uno), relación, evolución, hacerse (a sí mis- mo), pasado, presente, espe- jo,vuelco (de la propia vida)

creación, sangre, revelación, "gran dios",artista,obra,ori- gen, vida, arquetipo, Dios,

Adán, muerte

Como puede observarse en el cuadro 1 (p. 105), las categorías más frecuente- mente asociadas con el inductor son las siguientes: autoridad (42,5 por ciento), varón y sexo masculino (37,5 por ciento), persona/ser humano (35 por ciento), tra- bajo (32,5 por ciento), creación (30 por ciento), animal (27,5 por ciento), padre y marido (25,0 por ciento), firmeza y entereza (20 por ciento), virilidad (20 por cien- to), mujer (20 por ciento). Las categorías que no son asociadas en ningún caso con el inductor "varón" son las siguientes: afecto, satisfacción, identidad legal, protección, sentimientos negati- vos, sacerdotes, abuelo y otros, juventud. De lo anterior resulta que la mayoría de las cadenas asociativas apuntaron a representar al varón haciendo referencia, en primer lugar, a la noción de autoridad. El varón es percibido como una figura que tiene fuerza, impone reglas y ejerce un poder ante terceros (no necesariamente integrantes de una familia) y puede, inclu- so, llegar a ser arbitrario. En segundo lugar, las palabras asociadas hacen referen- cia tanto a lo masculino del varón —a menudo con expresiones referidas a su aparato genital— como a términos sumamente generales, normalmente usados para denotar a los individuos o colectivos humanos sin marca de género alguna. Se trata, en este último caso, de definiciones incompletas, es decir, por el género próximo y sin indica- ción de la diferencia específica o mediante locuciones próximas a la tautología (un varón es un varón). Asimismo, cabe aclarar que los inductores "hombre" y "varón" aparecen como sinónimos a lo largo de toda esta gama de respuestas. Básicamente un varón es una persona de sexo masculino —con atributos que pre- sentan lo varonil como ejemplificaciones de la fuerza y la decisión— que ejerce una autoridad. Complementariamente se asocian metáforas que aluden al origen del mundo y a la creación, como si todo varón fuera Adán, y al trabajo, entendido tanto como conjunto de oficios y profesiones que son típicamente masculinos o como sos- tén económico de otros. En menor medida aparecen sus posibles roles de marido o padre, ciertas propie-

Representaciones sociales: una teoría metodológicamente pluralista

103

dades muy abstractas como la virilidad, rasgos de personalidad relacionados con la firmeza o la entereza o, finalmente, con el animal macho de la especie Homo sa- piens. Merece la pena destacar que algunos de los entrevistados lo asociaron con "animal" para expresar un desprecio hacia el "varón". También asociaron ese induc- tor con su rol complementario —mujer— o bien con ciertos contenidos religiosos, o sagrados, o con la fuerza creativa por antonomasia. Tal inductor se refiere a una figura que no reviste valor jurídico, es de edad indefinida y tampoco suscita respuestas personales de afecto o rechazo. Las referen- cias con relación a la figura del padre son escasas o bien inexistentes. Como puede observarse, no fueron asociadas palabras incluidas en las categorías referidas a ro- les familiares como el ser abuelo, o sentimientos típicamente atribuidos al padre como la protección o la satisfacción de haber construido una familia.

HOMBRE

Como puede observarse en el cuadro 1, las categorías más frecuentemente aso- ciadas a ese inductor son las siguientes: varón y sexo masculino (52,5 por ciento), deportes y salidas (47,5 por ciento), hijos (25 por ciento), machismo (22,5 por ciento), cosas de hombres (22,5 por ciento), madurez y cortesía (20 por ciento), virilidad (20 por ciento). Las categorías no asociadas a este inductor son las siguientes: afecto, materni- dad, satisfacción, identidad legal, ejemplo moral, protección, sentimientos negati- vos, sacerdote, persona/ser humano. El hombre es, pues, representado generalmente de manera menos genérica o abstracta que el varón y algo más humanizado, más distante del macho de la espe- cie. Incluso al referirse al macho se dice que "me refiero al tema de sacar fuerzas de donde uno no tiene para los dramas o problemas que uno tiene que llevar". Aparece vinculado a rasgos de temperamento más "civilizados", como la madurez y la cor- tesía, y de principio creativo o de padre o marido en general; se lo relaciona más estrechamente con los hijos y con la idea de ser padres como jefes de familia y guías de los hijos. También se lo describe a través de todo un complejo de bienes "de hombre" que a menudo se utilizan para metaforizar al término inductor (como

suele ocurrir

cuando se habla de "ponerse los pantalones" o de un "hombre con pelo

en el pecho"). Estrechamente asociado al término 'varón' —casi una categoría exclusiva de ese inductor— son las referencias al fútbol, las salidas nocturnas (de juerga o parranda) y los contenidos de las letras de tango que definen un modelo de masculinidad fuer- temente arraigado en el imaginario de los habitantes de Buenos Aires. No obstante lo anterior, el hombre carece de status jurídico, no suscita senti- mientos y no está ligado a la maternidad (aunque, como se dijera, remite a los hijos). Probablemente, para muchos encuestados el hombre es el varón joven, un padre en potencia pero no en acto, sólo moderado por reglas de cortesía y por una actitud más reflexiva frente al mundo.

PADRE

De acuerdo con el cuadro 1, las categorías más frecuentemente asociadas a ese término inductor son las siguientes: responsabilidad (55 por ciento), amistad (50 por

104

Mónica Petracci y Ana Lía Kornblit

ciento), ejemplo moral (50 por ciento), afecto (40 por ciento), hijos (40 por ciento), padre y marido (22,5 por ciento), maternidad (20 por ciento). Las no asociadas a ese inductor son: identidad legal, protección, deportes y salidas, animal, machismo, ju- ventud, aptitudes físicas, cosas de hombres, persona/ser humano. El "padre" es asociado con la responsabilidad. Las palabras que caracterizan al término inductor muestran al padre como un sujeto que se hace cargo del cuidado de la seguridad de una familia o bien que es imprescindible para la pervivencia de ella. Abarca expresiones que denotan que ese sujeto asume un compromiso permanente, "de futuro", no exento de peligros. También es asociado con la "amistad", vínculo que se espera el padre tenga con los hijos, especialmente con los hijos adolescentes. El padre es visto menos frecuentemente como una autoridad arbitraria, para pasar a ser un sujeto que asume una responsabilidad frente a su familia y la socie- dad, que debe brindar amistad y ser un ejemplo moral para sus hijos. En este caso aparece estrechamente vinculado a la mujer en su condición de madre. Suscita aso- ciaciones que son expresión de afecto ("amor", "cariño", "emoción") pero, como con- trapartida, también se vincula, aunque menos frecuentemente, con expresiones de rechazo (sentimientos negativos, 10 por ciento) centradas en palabras que aluden a conflictos con el padre, miedo o reproches de abandono. A diferencia del "hombre", el padre está desvinculado de la mitología porteña del fútbol, las salidas nocturnas o el tango, así como también de los rasgos de animali- dad atribuidos al varón. Su rol complementario no es la mujer o la esposa sino la madre de sus hijos a través del embarazo, el parto y la crianza de los mismos. El padre aparece representado como de edad madura. Una categoría exclusiva de este inductor es "sacerdote", en la cual el término padre es empleado como sinónimo de cura en el sentido religioso.

PATERNIDAD

Como puede observarse en el cuadro 1, las categorías más frecuentemente aso- ciadas a la "paternidad" son las siguientes: responsabilidad (47,5 por ciento), afecto (35 por ciento), hijos (30 por ciento), cambio y continuidad (27,5 por ciento), materni- dad (27,5 por ciento), amistad (25 por ciento), satisfacción (20 por ciento), identidad legal (17,5 por ciento). Las no asociadas a ese término inductor son las siguientes:

rasgos negativos del temperamento, virilidad, sacerdote, abuelo y otros, varón y sexo masculino, animal, machismo, juventud, aptitudes físicas, cosas de hombres, conocimiento, bondad, mujer. La lista de categorías no asociadas a este término inductor corresponde a una relación entre actores más que a atributos de un actor determinado. No obstante, su transformación en un objeto altamente abstracto -totalmente disociado de elemen- tos afectivos- es incompleta debido a que muchos entrevistados no pueden separar completamente la "paternidad" de la representación social del padre. "Paternidad" y "padre" están estrechamente asociadas a la asunción de una responsabilidad y pro- tección a los hijos y a expresiones de afecto. Para este inductor tiene especial importancia la categoría -sumamente comple- ja- de cambio y continuidad, de perpetuación del linaje a través de la renovación de las generaciones y su asociación con la construcción de una familia como realización de un deseo y fuente de gratificaciones. Una categoría también relevante para este inductor es "identidad legal", que corresponde a asociaciones que describen la pater-

Representaciones sociales: una teoría metodológicarnente pluralista

105

nidad como la transmisión de derechos que permiten al hijo tener un apellido, estar documentado y heredar bienes familiares.

Cuadro I Categorías de las palabras asociadas a cada término inductor (en porcentajes

Categorías (elaboradas sobre la base de las palabras asociadas)

Autoridad Varón y sexo masculino Persona/ser humano Trabajo Creación Animal Padre y marido Virilidad Firmeza y entereza Mujer Cosas de hombres Machismo Conocimiento Amistad Hijos Ejemplo moral Deporte y salidas Rasgos negativos Madurez y cortesía Responsabilidad Cambio y continuidad Familia y matrimonio Maternidad Aptitudes físicas Bondad Protección Identidad legal Satisfacción Afecto Sentimientos negativos Sacerdotes Abuelo y otros Juventud No clasificado Total Bases

Término

inductor:

varón

42,5

37,5

35,0

32,5

30,0

27,5

25,0

20,0

20,0

20,0

17,5

15,0

15,0

12,5

12,5

10,0

10,0

10,0

10,0

7,5

7,5

7,5

5,0

2,5

2,5

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

25,0

460,0

40

Término

inductor:

hombre

15,0

52,5

0,0

15,0

2,5

2,5

7,5

20,0

10,0

12,5

22,5

22,5

12,5

17,5

25,0

0,0

47,5

17,5

20,0

5,0

0,0

5,0

2,5

7,5

5,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

0,0

7,5

10,0

17,5

382,5

40

Término

inductor:

padre

17,5

7,5

0,0

12,5

7,5

0,0

22,5

5,0

17,5

5,0

0,0

0,0

7,5

50,0

40,0

50,0

0,0

10,0

20,0

55,0

10,0

17,5

20,0

0,0

7,5

0,0

0,0

7,5

40,0

10,0

7,5

5,0

0,0

2,5

455,0

40

Término

inductor:

paternidad

12,5

0,0

0,0

5,0

15,0

0,0

15,0

0,0

10,0

0,0

0,0

0,0

0,0

25,0

30,0

15,0

5,0

0,0

7,5

47,5

27,5

7,5

27,5

0,0

0,0

10,0

17,5

20,0

35,0

2,5

0,0

0,0

0,0

7,5

342,5

40

106

Mónica Petracci y Ana Lía Kornblit

5.3. Las representaciones sociales de la donación de órganos

En el estudio sobre las representaciones sociales de la donación de órganos se trabajó con entrevistas semiestructuradas a veinticinco personas distribuidas se- gún cuotas de edad, sexo y nivel educativo. En la entrevista se recurrió a la asocia- ción de palabras con los términos inductores "trasplante", "donación", "donante" y "receptor". El análisis que se presenta en este trabajo comprende, en primer lugar, la frecuencia, el rango y el nivel de importancia de las palabras asociadas y, en segundo lugar, la determinación del sistema central y los elementos periféricos de la representación social. Por cuestiones de espacio sólo se expondrá el trabajo realiza- do con los dos primeros términos inductores: trasplante y donación.

1) LAS PALABRAS ASOCIADAS CON EL TÉRMINO INDUCTOR 'TRASPLANTE'

Las palabras asociadas con el término inductor 'trasplante' fueron setenta. Re- sultó el término inductor que dio lugar a la mayor cantidad de asociaciones. Pode- mos pensar que esa mayor abundancia de palabras se debió a dos órdenes de razo- nes: 1) por ser el término que despertó mayor interés a los entrevistados, y 2) por una cuestión de orden metodológico: fue el término inductor mencionado en primer lugar. Las asociaciones giran alrededor de las nociones de "vida" (porque sería una forma de continuar la vida) y "corazón" (porque es entendido como el órgano por excelencia de los trasplantes). Ambos términos fueron los más mencionados, como puede observarse en el cuadro 2 (p. 108). Ese cuadro fue elaborado a partir de dos criterios: frecuencia y orden de mención de cada palabra. Ello dio lugar a la forma- ción de cuatro cuadrantes que distribuyen las palabras asociadas de acuerdo con las nociones que, según la teoría en cuestión, caracterizan a una representación social:

los elementos centrales o nucleares y los periféricos. El núcleo mayoritario está formado por las palabras más mencionadas en primer lugar. Constituyen los elementos más importantes acerca de la representación so- cial del trasplante, los más concentrados. De las cinco palabras merecen destacarse, tal como señaláramos previamente, 'vida' y 'corazón'. La primera es básicamente una asociación de hombres y mujeres de mayor edad y menor nivel educativo, mien- tras que la segunda asociación se presenta más difusa. El núcleo minoritario está formado por las palabras menos mencionadas en pri- mer lugar. Son elementos importantes, si bien menos que los anteriores, dada su diversidad (o sea, está integrado por muchos elementos de una sola mención) o su sinonimia con los elementos centrales. La única palabra con dos menciones de ese cuadrante es 'sufrimiento'. En esta etapa del estudio se van perfilando dos representaciones sociales. Una centrada en la vida, o sea, en las consecuencias del trasplante como posibilitador de la continuación de la vida, que es propia de personas de mayor edad y bajo nivel educativo. Es una visión anclada en la solidaridad, con metáforas tanto vinculadas al mundo vegetal y a la naturaleza en general como a la procreación humana. La segunda representación está centrada en la caracterización de los pormeno- res que rodean la situación del trasplante, muchos de ellos vinculados al dolor, la angustia y el sufrimiento; a las posibilidades de fracaso de la operación, a la diferen- ciación de los órganos que se pueden donar y a las condiciones de cada caso, a la

Representaciones sociales: una teoría metodológicamente pluralista

107

vinculación de los trasplantes con las personas accidentadas. Es una representación correspondiente a las personas de mayor nivel educativo. Los elementos centrales de la segunda representación corresponden a las palabras: 'enfermedad', 'operación', `órgano'. La periferia mayoritaria está formada por los elementos más mencionados des- pués del primer lugar. Continúa la misma línea de sentido que el cuadrante anterior

y está formada por una única palabra: 'dolor'. La periferia minoritaria está formada

por los elementos menos mencionados en primer lugar: 'afecto', 'donación', 'implan- tar'. Del conjunto de los elementos periféricos se desprenden algunas palabras ínti-

mamente vinculadas a los elementos centrales a través de una argumentación de tipo afectiva, sea mediante los afectos positivos o el dolor.

EL SIGNIFICADO DE LAS PALABRAS ASOCIADAS

Además de asociar palabras referidas al estímulo inductor, se consultó a los en-

trevistados qué querían decir con cada una de ellas. Eso posibilitó la construcción de un relato (síntesis de todo lo dicho), que da cuenta del contenido de los elementos centrales y periféricos de las representaciones mencionadas. El relato resultante es

el siguiente:

prolonga

porque supuesta.

mente la persona que recibe el trasplante es terminal y donando un órga-

no como el hígado o el corazón le estaría salvando la vida a esa persona,

por lo menos la satisfacción de que alguien viva un poco más

es como un

regalo que se le hace a otro

dice: sacar algo de un lugar para ponerlo en otro, como un almácigo, un árbol; uno planta una semilla y cuando crece un poco lo va a trasladar a

la misma palabra lo

es una

perpetuación de una parte de uno como pasa con los hijos

El trasplante mejora la calidad de vida, permite dar vida

es una esperanza de vida

es solidaridad

la vida

una ayuda al prójimo

otro lugar

de todos los órganos está especialmente vinculado al cora-

porque es lo que más se ha visto en operaciones en los medios de

zón

de esperar que llegue el ór-

gano, la responsabilidad de los médicos que sacan ese órgano del cadáver

y lo tienen que trasladar; después del trasplante viene la angustia de ver si el órgano que es desarraigado de un cuerpo va a ser aceptado o no por el organismo que lo recibe (posoperatorio), también la angustia de la fami-

lia que tiene que tomar decisiones porque el muerto ya está muerto

comunicación

También implica angustia

tam-

bién implica riesgo porque hay muchos trasplantes que son inseguros

dolor de la pérdida de un órgano

el

No es lo mismo un órgano que otro,

Poéticamente, el trasplante

transforma al cuerpo en un nuevo cuerpo, como si fuera una nebulosa,

modificado a través de la pérdida y de la intervención de la mano del

es complica-

do porque no todos están de acuerdo en donar sus órganos por conviccio- nes religiosas, por temor o por el juego de tratar de buscar un donante con vida y se manejen grandes intereses. Caso de que alguien con mucho dine- ro necesite una donación y no escatime el esfuerzo para eliminar a esa persona y sacarle lo que necesita, como en la película Coma.

algunos se pueden donar y seguir viviendo

hombre

Porque sin donación los trasplantes no existirían

108

Mónica Petracci y Ana Lía Kornblit

Cuadro 2 Palabras asociadas con el término inductor'trasplante' según frecuencia y orden de mención

Palabras mencionadas por encima

del promedio de menciones (Promedio: 2,8 menciones)

Palabras mencionadas

Núcleo mayoritario

en primer lugar

1.

1. Corazón

2. Enfermedad

3. Operación

4. Órgano

5. Vida

Periferia mayoritaria

Palabras mencionadas en segundo, tercero,

-1

cuarto o quinto lugares*

,

I. Dolor

Palabras por debajo del promedio de menciones (Promedio: 2,8 menciones)

Núcleo minoritario

1.Accidente

2. Angustia

3. Dar

4. Desarraigo

5. Hígado

6. Injerto

7. Muerte

8. Necesario

9. Pasar-paso

10. Riesgo

1 I . Sangre

12. Solidaridad

13.Sufrimiento

14.Trasplantar

15.Vegetación

Periferia minoritaria

1,

2.Afecto

3.Alegría

4. Cambios

5. Continuación

6. Crecimiento

7. Distancia

1.Donación

2. Espera

3. Implantar

4. Médico

5. Médula

6. Nebulosa

7. Oportunidad

8. Perpetua

9. Posterior

10. Posoperatorio

11. Prolongación

12. Resultado

13. Riñón

14. Salud

15. Salvar

16.Transfusión

Se excluyen de este cuadrante la palabras mencionadas en el primer lugar.

Representaciones sociales: una teoría metodológicamente pluralista

109

2) LAS PALABRAS ASOCIADAS CON EL TÉRMINO INDUCTOR 'DONACIÓN'

Las palabras asociadas con el término inductor 'donación' fueron cuarenta y cua- tro. El núcleo mayoritario está formado por las palabras más mencionadas en pri- mer lugar. Las asociaciones del término 'donación', muchas de ellas sinónimos, gi- ran alrededor de la solidaridad resultante de tal acto de entrega. Esta representa- ción es común a todos los grupos analizados. Los sinónimos dar, donan dar en el sentido de la entrega de un obsequio y solidaridad fueron los términos más mencio- nados, como puede observarse en el cuadro 3 (p. 111), que fue realizado -siguiendo los criterios ya reseñados en el ítem previo- a partir de la frecuencia y el orden de mención de cada palabra. El núcleo minoritario -formado por las palabras menos mencionadas en primer lugar- aparece formado por un conjunto de palabras que, por un lado, ratifican las ideas anteriores de generosidad y amor; por otro, aparece una reflexión acerca del temor ante la donación de órganos. La idea que subyace a la palabra 'seguro' -co-

rrespondiente a un hombre joven de alto nivel educativo- es acerca de la necesidad

de un seguro de donación.

La periferia mayoritaria está formada por los elementos más mencionados des-

pués del primer lugar. Aparece vacía ya que la palabra 'donación' mostró una repre- sentación concentrada -a diferencia de `trasplante'- en la cual los elementos más

nombrados lo son en primer término. La periferia minoritaria está formada por los elementos menos mencionados des- pués del primer lugar. Si bien están vinculados, son los más alejados de la represen- tación. El conjunto de las palabras mencionadas gira también alrededor del tema de la "colaboración", de "vencer prejuicios" que favorezcan la donación pero también aparecen las voces contrarias: la "burocracia", la "desinformación", la "falta de segu- ridad". Como habíamos visto en el punto anterior, la representación social del trasplante ancla en dos elementos centrales -la prolongación de la vida y el conocimiento de la

diversidad de sufrimientos que acompañan esa situación- y en un elemento perifé-

rico: la donación, porque el trasplante necesita del acto de dar órganos. En el caso

del término inductor 'donación', la representación ancla en una visión positiva (la entrega generosa) y una visión negativa (el miedo) tanto en los elementos centrales

como en los periféricos.

EL SIGNIFICADO DE LAS PALABRAS ASOCIADAS

Además de asociar palabras referidas al estímulo inductor, se consultó a los en-

trevistados qué querían decir con cada una de las mismas. Ello posibilitó la cons-

trucción de un relato (como en el caso anterior, síntesis de lo dicho), que da cuenta

del contenido de los elementos centrales y periféricos de las representaciones men-

cionadas. El relato resultante es el siguiente:

tenemos que concientizarnos

de todos los casos que han pasado

doloroso con un familiar muy querido tener que donar sus órganos pero la

es

Donaría todo lo que sirva de mi cuerpo

ser capaces de salvar una vida

pérdida de una persona serviría para salvar a otras

no necesita

es dar lo que uno ya

tras-

porque una persona necesita algo que a mí me sobra

110

ciende mi cuerpo en el de otro

Mónica Petracci y Ana Lía Kornblit

si alguien cree en Dios tiene que ayudar a

alguien

Un seguro de donar porque mucha gente comentaba que si sos

donante

que una vez un muchacho fue a donar y una vez que donó el

ascensor de donde estaba bajando del Incucai se cayó

auto

dan a liquidar para sacarte los órganos de malversación y comercialización

o al otro lo pisó un

o al otro

como que una vez que se sabe que sos donante te man-

me da miedo que haya una cosa es como la donación de sangre en

que se recurre a la gente y a los medios y no existe una reserva

ron que te lo preguntaban cuando salías del país en Aduana o Migracio- nes y yo pensé que ojalá no me preguntaran porque me daba vergüenza

decir no y miedo decir sí

po

me dije-

miedo a la burocracia y a la pérdida de tiem-

Aún sigue siendo un tema oculto, del que falta información.

Hemos mostrado, a través de la presentación de tres ejemplos, distintos modos de procesamiento de los datos relevados con la técnica de asociación de palabras, usados para diferenciar los elementos del núcleo y los elementos periféricos de las representaciones sociales. Esperamos haber logrado transmitir su utilidad para ese propósito.

Representaciones sociales: una teoría metodológicamente pluralista

Cuadro 3 Palabras asociadas con el término inductor 'donación' según frecuencia y orden de mención

Palabras mencionadas en primer lugar

Palabras mencionadas en segundo, tercero, cuarto o quinto lugares*

Palabras mencionadas por encima del promedio (Promedio: 1,8 menciones)

Núcleo mayoritario

1. Dar

,I,-

2. Donar-donaría

3. Obsequio

4. Solidaridad

Periferia mayoritaria

4-

No aparecen palabras nuevas. Las más mencionadas lo fueron en primer lugar

Palabras por debajo del promedio (Promedio: 1,8 menciones)

Núcleo minoritario

1-

I. Acuerdo

2. Amor

3. Ayuda

4. Bien

5. Conciencia

6. Definido

7. Generosidad

8. Interés

9. Oí-llanos

10. Pobreza

I I. Salvataje

12. Seguro

13. Trasplante

14. Vida

Periferia minoritaria

1. Brindar

2. Colaboración

3. Compasión

4. Conocimiento

5. Conciencia

6. Nación

7. Oculto

8. Prejuicio

9. Regalo

10. Responsabilidad

I I. Salud

12. Servicio

I 3.Tiempo

I4.Trascender

I 5.Verdad

* Se excluyen de este cuadrante las palabras mencionadas en el primer lugar.