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Pocos estmulos sensoriales tienen el poder evocador de la msica, la capacidad de trasladarte

justo a ese momento en el que tu pareja de entonces decidi poner patas arriba tu vida o en
el que descubriste un rincn en un viaje de estudios donde soabas poder quedarte a vivir, con
la certeza de que nunca volveras all. Tu vida transcurre mientras haces planes y de fondo
siempre suena alguna cancin, puede que incluso ahora mismo la odies, pero en el futuro esa
meloda ser tu mejor salvoconducto para poder desplazarte en el tiempo hacia este preciso
instante.
Estoy convencido de que la mayora de los asistentes a los dos conciertos de los Posies en el
Puerto de Santa Mara acudimos motivados por el deseo de embarcarnos en aquel entraable
Delorean tuneado con el condensador de fluzo para viajar veinte aos atrs a una poca en la
que unos avispados genios del marketing hacan su agosto a costa de un movimiento al que
denominaron grunge y que tena como epicentro la ciudad de Seatle. Mientras las calles de la
ciudad esmeralda se inundaban de riffs pesados y letras oscuras que alimentaban la desazn
adolescente, un puado de bandas optaron por encauzar sus influencias punk rock hacia
melodas luminosas y juegos vocales que los emparentaban ms con los Beatles que con los
Black Sabbath de los que beban la mayora de sus coetneos.