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Antonio Pigafetta
PRIMER VIAJE
ALREDEDOR DEL GLOBO
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Antonio Pigafetta
PRIMER VIAJE ALREDEDOR DEL GLOBO
Título original: Primo viaggio in torno al Globo Terracqueo
Edición de Benito Caetano para la
FUNDACIÓN CIVILITER
www.civiliter.es
civiliter@civiliter.es
Sevilla. España
Con el patrocinio de
RESERVA E EREC!"S
Todo# lo# derec$o# de e#ta edición e#t%n re#ervado#&
aunque la 'undación tiene la intención de compartirlo#
con qui(n tenga inter(# en la di)u#ión de e#ta obra& por
cualquier medio& #iempre que #e le #olicite previamente*
3
PRÓLOGO
Antonio Piga)etta )ue el croni#ta de la primera
vuelta al mundo* E#te caballero italiano partió de
Sevilla con 'ernando de +agallane# el ,- de
ago#to de ,.,/ 0 volvió a la ciudad el 1 de
#eptiembre de ,.22& con Elcano 0 el pu3ado de
#uperviviente# de la nao Victoria& tra# $aber llevado
a cabo la que para muc$o# e# la ma0or $a4a3a de
la $umanidad* Piga)etta regi#tró detalladamente
cada $ito 0 cada ca#o de #u via5e 0 luego redactó
una Relazione& que entregó al emperador Carlo# 0
a otra# per#onalidade# de la (poca*
Su relato e# la me5or guía para de#cubrir 0
comprender la grande4a 0 la mi#eria que& como en
toda obra $umana& encierra la gran epope0a*
Porque aunque #ea la co#tumbre en#al4ar e#ta#
ge#ta# 0 a #u# autore#& aunque lo $abitual #ean la#
$agiogra)ía# de lo# de#tacado#& en la# que #e
obvian la# )laque4a# 0 la# contradiccione#& #e
di#imulan la# ba5e4a# 0 #e cubren de )ino pa3o la#
traicione# 0 lo# enga3o#& Piga)etta o)rece de
primera mano la in)ormación que #e nece#ita para
entenderla 0 para permitirno#& a cada cual& levantar
nue#tro propio 5uicio #obre la# gente#& lo# tiempo# 0
la# co#a# que marcaron aquel acontecimiento que
cambió el mundo radicalmente tra# de #í*
entro de nada #e cumplir% el quinto centenario de
aquella primera vuelta al mundo* Entre 2-,/ 0
2-22* e#de $ace alguno# a3o#& un numero#o 0
creciente grupo de per#ona# tratamo# de llamar&
de#de Sevilla de nuevo& la atención de la#
in#titucione# #obre la oportunidad de tomar e#a
4
)ec$a como re)erencia para convocar a la# gente#
de todo el mundo& a #u# pueblo# 0 a #u# nacione#&
a una re)le6ión global #obre como no# $a ido&
de#de que #abemo# que #omo# lo# que #omo# en
un planeta que e# lo que e#& 0 #obre lo que
deberíamo# $acer 0 la# deci#ione# que $abría que
tomar inmediatamente para que nue#tro )uturo&
inevitablemente com7n 0 compartido& )uera me5or
para todo#& #in e6cepción& en pa4 0 en progre#o*

!a#ta el momento& con poco re#ultado: 8a #e #abe&
el gobierno del mundo y sus monarquas #uele
andar en otra# co#a# de ma# provec$o*** Se ve que
tendremo# que #eguir in#i#tiendo 0 traba5ando en el
pro0ecto& que $emo# llamado !"" años de la
primera visi#n global de la $ierra 0 que promueve la
9niciativa Ciudadana Sevilla 2-,/:2-22& cu0a#
re)erencia#& en ambo# ca#o#& encontrar%n u#tede#
por la# rede# #in ma0or di)icultad*
Por lo pronto& la edición digital de e#te libro 0 #u
di#tribución global 0 gratuita e# un pa#ito adelante*
;eer la crónica de aquel momento $i#tórico
redactada por un te#tigo pre#encial e# un lu5o que a
poco# $ito# de e#te calibre #e pueden aportar*
E#peramo# que lo di#)ruten* 8 que algo nuevo le#
#ugiera*
El te6to de la Relazione que publicamo# a
continuación e# uno de lo# muc$o# que circulan por
a$í& a partir de lo# di)erente# manu#crito#
reali4ado# por el propio Piga)etta 0 #u# varia#
traduccione# del italiano* E#te lo $emo# elegido
principalmente por #u )%cil lectura* Siendo el ob5eto
de e#ta edición la divulgación del via5e magall%nico&
$emo# de#cartado ver#ione# del ca#tellano m%#
antiguo 0 otra# cargada# de duda# 0 de nota#& ma#
5
orientada# a e#tudio#o# 0 erudito#*
;a pre#ente edición e#t% ba#ada en la reali4ada en
,1-- por el arc$ivero de la Biblioteca Ambro#iana&
Carlo Amoretti& con traducción :amablemente
literaria: del $i#toriador c$ileno <o#( Toribio
+edina& a la que me $e permitido reali4ar peque3a#
correccione# 0 a3adir alguna# nota# encorc$etada#
para $acer ma# acce#ible #u lectura*
Benito Caetano
Pre#idente de la 'undación Civiliter
Sevilla& ago#to de 2-,2*
=A #iete a3o# del V> centenario
de la Primera Vuelta al +undo?*
6
°
NAVEGACIÓN Y
DESCUBRIMIENTO DE LA INDIA
SUPERIOR%
e!a "o# $%&
Antonio Pigafetta&
genti'o$(#e )i!entino& !a(a''e#o *e Ro*a+&
*e*i!a*a a' $,- e.!e'ente - $,- i',+t#e +e/o#
FELIPE VILLIERS DE L0ISLE1ADAM&
G#an Mae+t#e *e Ro*a+2
&omo 'ay 'ombres cuya curiosidad no se
satisfara oyendo simplemente contar las cosas
maravillosas que 'e visto y los traba(os que 'e
sufrido durante la larga y peligrosa e)pedici#n que
voy a describir% sino que querran saber tambi*n
c#mo logr* pasarlos% no pudiendo prestar fe al *)ito
de una empresa seme(ante% si desconociesen los
menores detalles% 'e credo que deba dar cuenta
en pocas palabras de lo que origin# mi via(e y los
medios por los cuales 'e sido bastante feliz para
realizarlo.
En el año de +!+, me 'allaba en España
en la corte de &arlos -% Rey de romanos% en
compaña de .onseñor &'ieregato% Protonotario
Apost#lico entonces y predicador del Papa /e#n 0%
de santa memoria% quien por sus m*ritos fue
elevado a la dignidad de 1bispo y Prncipe de
$eramo. A'ora bien% como por los libros que 'aba
7
ledo y por las conversaciones que 'aba sostenido
con los sabios que frecuentaban la casa de este
prelado% saba que navegando en el 1c*ano se
observan cosas admirables% determin* de
cerciorarme por mis propios o(os de la verdad de
todo lo que se contaba% a fin de poder 'acer a los
dem2s la relaci#n de mi via(e% tanto para
entretenerlos como para serles 3til y crearme% a la
vez% un nombre que llegase a la posteridad.
4ien pronto se present# la ocasi#n. Supe
que acababa de equiparse en Sevilla una escuadra
de cinco naves% destinada a verificar el
descubrimiento de las islas .olucas% de donde nos
viene la especera% y que don 5ernando de
.agallanes% gentil'ombre portugu*s y comendador
de la 1rden de Santiago de la Spata% que ya m2s
de una vez 'aba surcado con gloria el 1c*ano%
estaba nombrado comandante en (efe de esta
e)pedici#n. $raslademe en el acto a 4arcelona para
solicitar de Su .a(estad permiso para figurar en
este via(e. Provisto de cartas de recomendaci#n% me
embarqu* para .2laga y de .2laga me traslad*
por tierra a Sevilla% donde deb esperar tres meses
antes de que la escuadra se 'allase en estado de
zarpar.
A mi regreso a 6talia% Su Santidad el
Soberano Pontfice &lemente -66% ante quien tuve el
'onor de presentarme en .onterosi y de referirle
las aventuras de mi via(e% me acogi# con bondad y
d(ome que le sera muy agradable poseer una
copia del diario de mi via(e7 'ceme% pues% un deber
en deferir lo me(or que pude a los deseos del Santo
Padre% a pesar del poco tiempo de que entonces
dispona.
En este libro lo 'e consignado todo7 y es a
vos% .onseñor% a quien lo ofrezco% rog2ndoos
abrirlo cuando los cuidados de la isla de Rodas os
8
de(en bastante tiempo para 'acerlo. Es la 3nica
recompensa a que aspiro% .onseñor%
reconoci*ndome enteramente vuestro.
9
°
VIAJE ALREDEDOR DEL MUNDO
"o# e' !a(a''e#o
ANTONIO PIGAFETTA
LIBRO I
PARTIDA DE SEVILLA
3ASTA LA DESEMBOCADURA DEL
ESTREC3ODE MAGALLANES
El capit2n general 5ernando de .agallanes
'aba resuelto emprender un largo via(e por el
1c*ano% donde los vientos soplan con furor y donde
las tempestades son muy frecuentes. 8aba
resuelto tambi*n abrirse un camino que ning3n
navegante 'aba conocido 'asta entonces7 pero se
guard# bien de dar a conocer este atrevido proyecto
temiendo que se procurase disuadirle en vista de
los peligros que 'aba de correr% y que le
desanimasen las tripulaciones. A los peligros
naturalmente in'erentes a esta empresa% se una
a3n una desventa(a para *l% y era que los
comandantes de las otras cuatro naves% que deban
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'allarse ba(o su mando% eran sus enemigos% por la
sencilla raz#n de que eran españoles y .agallanes
portugu*s.
Antes de partir dict# algunos reglamentos%
tanto para las señales como para la disciplina. Para
que la escuadra marc'ase siempre en conserva% fi(#
para los pilotos y los maestres las reglas siguientes.
Su nave deba siempre preceder a las dem2s% y
para que de noc'e no se la perdiese de vista%
llevaba en la popa un farol7 si adem2s de *ste
encenda una linterna o un estrenge @tro4o de
cuerda de 5unco#A% las dem2s naves deban 'acer
otro tanto% a fin de asegurarse de este modo que le
seguan. &uando encenda otras dos luces% sin el
farol% las naves deban cambiar de direcci#n% ya
para disminuir su andar% ya a causa de vientos
contrarios. &uando encenda tres% significaba que
deban quitarse las velas de ala% que son unas velas
pequeñas que se colocan sobre la mayor cuando
'ace buen tiempo% para encapillar me(or el viento y
acelerar la marc'a. Se quitan las velas de ala
cuando se prev* la tormenta% lo que se 'ace en ese
caso necesario a fin de que no embaracen a los que
deben cargar la vela. Si encenda cuatro luces% era
señal de que deban recogerse todas las velas7 pero
cuando estaban apagadas% estas cuatro luces
significaban que deban e)tenderse. -arias luces y
algunos tiros de bombarda servan para advertir que
nos 'all2bamos cerca de tierra o de alg3n ba(o% y en
consecuencia% que era necesario navegar con
muc'o cuidado. 8aba otra señal para indicar
cu2ndo deba fondearse.
$odas las noc'es se 'acan tres guardias9
la primera al caer la tarde% la segunda a las doce y
la tercera 'acia el fin de la noc'e. En consecuencia%
toda la tripulaci#n se 'allaba dividida en tres
guardias9 el primer cuarto se 'allaba a las #rdenes
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del capit2n7 el piloto presida el segundo% y el
tercero perteneca al maestre. El comandante
general e)iga la m2s severa disciplina de la
tripulaci#n% a fin de asegurar de ese modo el feliz
*)ito del via(e.
/unes por la mañana% +" de agosto del año
+!+,% una vez que la escuadra tuvo a bordo todo lo
que era necesario% como igualmente su tripulaci#n%
compuesta de :;< 'ombres% se anunci# la partida
con una descarga de artillera% y se desplegaron las
velas de trinquete.
=escendimos el ro 4etis 'asta el puente
del >uadalquivir% pasando cerca de ?uan de
Alfarac'e% en otro tiempo ciudad de los moros% muy
poblada% donde 'aba un puente del que no quedan
m2s vestigios que dos pilares deba(o del agua% de
los cuales es preciso precaverse% y para no correr
riesgo alguno% debe navegarse en este para(e con
la alta marea y ayuda de pilotos.
&ontinuando el descenso del 4etis% se pasa
cerca de &oria y algunas otras aldeas 'asta San
/3car% castillo de propiedad del duque de .edina
Sidonia. A' es donde est2 el puerto que da al
oc*ano% a diez leguas del cabo de San -icente% en
el grado ;< de latitud norte. =e Sevilla a este puerto
'ay de diecisiete a veinte leguas.
Algunos das despu*s% el comandante en
(efe y los capitanes de las otras naves se vinieron
en las c'alupas desde Sevilla 'asta San /3car% y se
acab# de vituallar la escuadra. $odas las mañanas
se ba(aba a tierra para or la misa en la iglesia de @.
S. de 4arrameda7 y antes de partir% el (efe determin#
que toda la tripulaci#n se confesase% pro'ibiendo en
absoluto que se embarcase mu(er alguna en la
escuadra.
Partimos de San /3car el :" de septiembre%
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dirigi*ndonos 'acia el sudoeste% y el :A llegamos a
una de las islas &anarias% llamada $enerife% situada
en :B grados de latitud septentrional. =etuvmonos
a' tres das en un sitio adecuado para procurarnos
agua y leña9 en seguida entramos en un puerto de
la misma isla% llamado .onteCRosso% donde
pasamos dos das.
@os contaron de esta isla un fen#meno
singular% que en ella (am2s llueve @lo# antiguo#
creían que no llovía nunca entre lo# trópico#A% y que
no 'ay ni fuente ni ro% pero que crece un 2rbol
grande cuyas 'o(as destilan continuamente gotas
de un agua e)celente% que se recoge en una
cavidad al pie del 2rbol% donde los isleños van a
coger el agua% y los animales% tanto dom*sticos
como salva(es% a abrevarse. Dna neblina espesa%
que sin duda suministra el agua a las 'o(as%
envuelve constantemente a este 2rbol.
El lunes ; de octubre 'icimos rumbo
directamente 'acia el sur% pasando entre el &abo
-erde y sus islas% situadas por los ;"E ;"F de latitud
septentrional% y despu*s de 'aber corrido durante
varios das a lo largo de la costa de >uinea%
arribamos 'acia el BE grado de latitud septentrional%
donde e)iste una montaña que se llama Sierra
/eona.
Aqu e)perimentamos vientos contrarios o
calmas c'ic'as acompañadas de lluvias% 'asta la
lnea equinoccial% 'abiendo durado este tiempo
lluvioso sesenta das% a pesar de la opini#n de los
antiguos.
8acia los +GE de latitud septentrional%
e)perimentamos varias rac'as violentas% que%
unidas a las corrientes% no nos permitieron avanzar.
&uando vena alguna de estas rac'as% tom2bamos
la precauci#n de amainar todas las velas% poniendo
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la nave de costado 'asta que cesaba el viento.
=urante los das serenos y de calma%
nadaban cerca de nuestra nave grandes peces
llamados tiburones. Estos peces poseen varias
'iladas de dientes formidables% y si
desgraciadamente cae un 'ombre al mar% lo
devoran en el acto. @osotros cogimos algunos con
anzuelos de 'ierro7 pero los m2s grandes no sirven
para comer y los pequeños no valen gran cosa.
=urante las 'oras de borrasca% vimos a
menudo el &uerpo Santo% es decir% San $elmo. En
una noc'e muy oscura% se nos apareci# como una
bella antorc'a en la punta del palo mayor% donde se
detuvo durante dos 'oras% lo que nos serva de gran
consuelo en medio de la tempestad. En el momento
en que desapareci#% despidi# una tan grande
claridad que quedamos deslumbrados% por decirlo
as. @os creamos perdidos% pero el viento ces# en
ese mismo momento.
8emos visto aves de diferentes especies9
algunas pareca que no tenan cola7 otras no 'acen
nidos% porque carecen de patas7 pero la 'embra
pone e incuba sus 'uevos sobre el lomo del mac'o
en medio del mar. 8ay otras que llaman c%ga#ela%
que viven de los e)crementos de las otras aves y yo
mismo vi a menudo a una de ellas perseguir a otra
sin abandonarla (am2s 'asta que lanzase su
esti*rcol% del que se apoderaba 2vidamente. 8e
visto tambi*n pescados que vuelan y otros reunidos
en tan gran n3mero que parecan formar un banco
en el mar.
&uando 'ubimos pasado la lnea
equinoccial% acerc2ndonos al polo ant2rtico%
perdimos de vista la estrella polar. =e(amos el cabo
entre el sur y el sudoeste% e 'icimos rumbo a la
tierra que se llama de -erzino @e# nombre italiano
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para Bra#ilA por los :;E ;"F de latitud meridional.
Esta tierra es una continuaci#n de la en que se
encuentra el cabo de San Agustn% por los BE ;"F de
la misma latitud.
Aqu 'icimos una abundante provisi#n de
aves% de patatas% de una especie de fruta que se
aseme(a al piñ#n del pino% pero que es
e)tremadamente dulce y de un sabor e)quisito% de
cañas muy dulces% de carne de anta% la cual se
parece a la de vaca% etc. Realizamos aqu
e)celentes negociaciones9 por un anzuelo o por un
cuc'illo% nos daban cinco o seis gallinas7 dos
gansos por un peine7 por un espe(o pequeño o por
un par de ti(eras% obtenamos pescado suficiente
para alimentar diez personas7 por un cascabel o
una cinta% los indgenas nos traan una cesta de
patatas% nombre que se da a ciertas races que
tienen m2s o menos la forma de nuestros nabos y
cuyo gusto se apro)ima al de las castañas. =e una
manera igualmente venta(osa% cambi2bamos las
cartas de los naipes9 por un rey me dieron seis
gallinas% creyendo que con ello 'aban 'ec'o un
magnfico negocio.
Entramos a este puerto @actual Rio de
<aneiroA el da de Santa /uca% a +; das del mes de
diciembre.
$enamos entonces% a medioda% el sol en el
zenit% y e)periment2bamos muc'o m2s calor que
cuando pasamos la lnea.
/a tierra del 4rasil% que abunda de toda
clase de provisiones% es tan e)tensa como la
5rancia% la España y la 6talia (untas9 pertenece al rey
de Portugal.
/os brasileros no son cristianos% pero
tampoco son id#latras% porque no adoran nada9 el
instinto natural es su 3nica ley. -iven tan largo
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tiempo% que es frecuente encontrar individuos que
alcanzan 'asta los ciento veinticinco y aun algunas
veces 'asta los ciento cuarenta años. $anto las
mu(eres como los 'ombres andan desnudos. Sus
'abitaciones% que llaman bo0% son cabañas
alargadas% y duermen sobre redes de algod#n%
llamadas $amaB#% su(etas por los dos e)tremos a
postes gruesos. Encienden fuego a flor de tierra.
Dno de estos bo0# encierra algunas veces 'asta
cien 'ombres% con sus mu(eres e 'i(os9 se siente
por lo tanto siempre muc'o ruido. Sus
embarcaciones% que llaman canoa#% las fabrican de
un tronco de 2rbol a'uecado por medio de una
piedra cortante% porque las piedras reemplazan al
'ierro% de que carecen. Estos 2rboles son tan
grandes que una sola canoa puede contener 'asta
treinta y aun cuarenta 'ombres% que bogan con
remos seme(antes a las palas de nuestros
panaderos. Al verlos tan negros% completamente
desnudos% sucios y calvos% se les podra confundir
con los marineros de la laguna Estigia.
/os 'ombres y las mu(eres son bien
constituidos% y conformados como nosotros.
Algunas veces comen carne 'umana% pero
solamente la de sus enemigos% lo que no e(ecutan
por deseo ni por gusto% sino por una costumbre que%
seg3n lo que nos di(eron% se 'a introducido entre
ellos de la manera siguiente9 Dna vie(a no tena sino
un 'i(o que fue muerto por los enemigos. Alg3n
tiempo despu*s% el matador del (oven fue 'ec'o
prisionero y conducido delante de ella7 para
vengarse% esta madre se lanz# como un animal
feroz sobre *l y le desgarr# un 'ombro con los
dientes. El 'ombre tuvo la suerte no s#lo de
escaparse de las manos de la vie(a y de evadirse%
sino tambi*n de regresar a los suyos% a quienes
mostr# la 'uella de los dientes que llevaba en el
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'ombro% y les 'izo creer que los enemigos 'aban
tratado de devorarle vivo. Para que los otros no les
aventa(asen en ferocidad% se determinaron a
comerse realmente a los enemigos que se tomasen
en los combates% y *stos 'icieron otro tanto. Sin
embargo% no se los comen inmediatamente% ni
tampoco vivos% sino que los despedazan y los
reparten entre los vencedores. &ada uno se lleva a
su casa la porci#n que le 'a cabido% la 'ace secar al
'umo y cada oc'o das asa un pequeño pedazo
para com*rselo. 8e tenido noticia de este 'ec'o de
?uan &arval'o% nuestro piloto% que 'aba pasado
cuatro años en el 4rasil.
/os brasileros% tanto las mu(eres como los
'ombres% se pintan el cuerpo% especialmente el
rostro% de una manera e)traña y en diferentes
estilos. $ienen los cabellos cortos y lanudos% y
carecen de pelos en todo el cuerpo% porque se los
arrancan. Dsan una especie de c'upa 'ec'a de
plumas de loro% dispuestas de manera que las
mayores de las alas y de la cola les formen un
crculo en la cintura% lo que les da una figura e)traña
y ridcula. &asi todos los 'ombres llevan el labio
inferior taladrado con tres agu(eros por los cuales
pasan pequeños cilindros de piedra del largo de dos
pulgadas. /as mu(eres y los niños no poseen este
inc#modo adorno. Añadid a esto que andan
enteramente desnudos por delante. Su color es m2s
bien oliv2ceo que negro. Su rey lleva el nombre de
cacique.
Pueblan este pas un n3mero infinito de
loros% de tal manera que nos daban oc'o o diez por
un pequeño espe(o. Poseen tambi*n una especie
de gatos amarillos muy 'ermosos% que seme(an
leones pequeños.
&omen una especie de pan redondo y
blanco% que no nos agrad#% 'ec'o con la m*dula% o%
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me(or dic'o% con la albura que se encuentra entre la
corteza y el palo de cierto 2rbol% que tiene alguna
seme(anza con la lec'e cua(ada. Poseen tambi*n
cerdos que nos parecieron que tenan el ombligo en
el lomo% y unas aves grandes cuyo pico seme(a una
esp2tula% pero que no tienen lengua.
Algunas veces para procurarse un 'ac'a o
un cuc'illo% nos prometan por esclavos una y 'asta
dos de sus 'i(as% pero no nos ofrecieron (am2s sus
mu(eres% quienes% por lo dem2s% no 'abran
consentido en entregarse a otros que a sus
maridos% porque% a pesar del libertina(e de las
solteras% su pudor es tal cuando se casan que no
soportan que sus maridos las abracen durante el
da. Est2n su(etas a los traba(os m2s duros%
vi*ndoseles a menudo descender de los cerros con
cestas muy pesadas sobre la cabeza% aunque no
andan (am2s solas% porque sus maridos% que son
muy celosos% las acompañan siempre% llevando en
una mano las flec'as y el arco en la otra. Este arco
es de palo de 4rasil o de palma negra. Si las
mu(eres tienen 'i(os los llevan suspendidos del
cuello por medio de una red de algod#n. .uc'as
otras cosas podra decir de sus costumbres% que
omito por no 'acerme demasiado proli(o.
Estos pueblos son en e)tremo cr*dulos y
bondadosos% y sera f2cil 'acerles abrazar el
cristianismo. /a casualidad quiso que concibiesen
por nosotros veneraci#n y respeto. =esde 'aca dos
meses reinaba en el pas una gran sequedad% y
como sucedi# que en el momento de nuestra
llegada envi#les lluvias el cielo% no de(aron de
atribuirlas a nuestra presencia. &uando
desembarcamos a or misa en tierra% asistieron a
ella en silencio% con aire de recogimiento% y viendo
que ec'2bamos al mar nuestras c'alupas% que
de(2bamos amarradas a los costados de la nave o
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que la seguan% se imaginaron que eran 'i(os de la
nave y que *sta los alimentaba.
El comandante en (efe y yo fuimos un da
testigos de una aventura singular. /as (#venes
venan con frecuencia a bordo a ofrecerse a los
marineros a fin de obtener alg3n presente9 un da
una de las m2s bonitas subi# tambi*n% sin duda con
el mismo ob(eto% pero 'abiendo visto un clavo de
tamaño de un dedo y creyendo que no la
observaban% lo cogi# y con gran rapidez se lo
coloc# entre los dos labios de sus #rganos
sensuales. H&rea ocultarloI H&rea as adornarseI
$al fue lo que no pudimos adivinar.
Pasamos en este puerto trece das%
continuando en seguida nuestra derrota pegados a
la costa 'asta los ;GE G"F de latitud meridional%
donde encontramos un gran ro de agua dulce. Aqu
es donde 'abitan los canbales% es decir% los que
comen carne 'umana. Dno de ellos de estatura
gigantesca y cuya voz se aseme(aba a la del toro%
se apro)im# a nuestra nave para tranquilizar a sus
compañeros% que% temiendo que les quisi*semos
'acer daño% se ale(aban de la costa para retirarse
con sus efectos 'acia el interior del pas. Para no
de(ar escapar la ocasi#n de verles de cerca y de
'ablarles% saltamos a tierra en n3mero de cien
'ombres% persigui*ndolos a fin de poder atrapar
algunos% mas daban unos pasos tan desmesurados%
que% aun corriendo y saltando% no pudimos nunca
alcanzarlos.
Este ro forma siete islas pequeñas% en la
mayor de las cuales% llamada cabo de Santa .ara%
se encuentran piedras preciosas. Anteriormente se
'aba credo que esa agua no era la de un ro sino
un canal por el cual se pasaba al .ar del Sur7 pero
se vio bien pronto que no era sino un ro que tiene
diecisiete leguas de anc'o en su desembocadura.
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Aqu fue donde ?uan de Sols% que andaba como
nosotros descubriendo nuevas tierras% fue comido
con sesenta 'ombres de su tripulaci#n por los
canbales% en quienes se 'aba confiado
demasiado.
&osteando siempre esta tierra 'acia el polo
Ant2rtico% nos detuvimos en dos islas que s#lo
encontramos pobladas por pingJinos y lobos
marinos. /os primeros e)isten en tal abundancia y
son tan mansos que en una 'ora cogimos provisi#n
abundante para las tripulaciones de las cinco naves.
Son negros y parece que tienen todo el cuerpo
cubierto de plumas pequeñas% y las alas
desprovistas de las necesarias para volar% como en
efecto no vuelan9 se alimentan de pescados y son
tan gordos que para desplumarlos nos vimos
obligados a quitarles la piel. Su pico se aseme(a a
un cuerno.
/os lobos marinos son de diferentes colores
y m2s o menos del tamaño de un becerro% a los que
se parecen tambi*n en la cabeza. $ienen las ore(as
cortas y redondas y los dientes muy largos7 carecen
de piernas% y sus patas% que est2n pegadas al
cuerpo% se aseme(an bastante a nuestras manos%
con uñas pequeñas% aunque son palmpedos% esto
es% que tienen los dedos unidos entre s por una
membrana% como las nadaderas de un pato. Si
estos animales pudieran correr seran bien temibles
porque manifestaron ser muy feroces. @adan
r2pidamente y s#lo viven de pescado.
En medio de estas islas e)perimentamos
una tormenta terrible% durante la cual los fuegos de
San $elmo% de San @icol2s y de Santa &lara se
vieron varias veces en la punta de los m2stiles7
not2ndose c#mo% cuando desaparecan% disminua
al instante el furor de la tempestad.
20
Ale(2ndonos de estas islas para continuar
nuestra ruta% alcanzamos a los G,E ;"F de latitud
sur% donde encontramos un buen puerto7 y como ya
se nos apro)imaba el invierno% (uzgamos
conveniente pasar a' el mal tiempo.
$ranscurrieron dos meses antes de que
avist2semos a ninguno de los 'abitantes del pas.
Dn da en que menos lo esper2bamos se nos
present# un 'ombre de estatura gigantesca. Estaba
en la playa casi desnudo% cantando y danzando al
mismo tiempo y ec'2ndose arena sobre la cabeza.
El comandante envi# a tierra a uno de los marineros
con orden de que 'iciese las mismas
demostraciones en señal de amistad y de paz9 lo
que fue tan bien comprendido que el gigante se
de(# tranquilamente conducir a una pequeña isla a
que 'aba abordado el comandante. Ko tambi*n
con varios otros me 'allaba all. Al vernos%
manifest# muc'a admiraci#n% y levantando un dedo
'acia lo alto% quera sin duda significarnos que
pensaba que 'abamos descendido del cielo.
Este 'ombre era tan alto que con la cabeza
apenas le lleg2bamos a la cintura. Era bien
formado% con el rostro anc'o y teñido de ro(o% con
los o(os circulados de amarillo% y con dos manc'as
en forma de coraz#n en las me(illas. Sus cabellos%
que eran escasos% parecan blanqueados con alg3n
polvo. Su vestido% o me(or% su capa% era de pieles
cosidas entre s% de un animal que abunda en el
pas% seg3n tuvimos ocasi#n de verlo despu*s. Este
animal tiene la cabeza y las ore(as de mula% el
cuerpo de camello% las piernas de ciervo y la cola de
caballo% cuyo relinc'o imita. Este 'ombre tena
tambi*n una especie de calzado 'ec'o de la misma
piel. /levaba en la mano izquierda un arco corto y
macizo% cuya cuerda% un poco m2s gruesa que la de
un la3d% 'aba sido fabricada de una tripa del mismo
21
animal7 y en la otra mano% flec'as de caña% cortas%
en uno de cuyos e)tremos tenan plumas% como las
que nosotros usamos% y en el otro% en lugar de
'ierro% la punta de una piedra de c'ispa% matizada
de blanco y negro. =e la misma especie de
pedernal fabrican utensilios cortantes para traba(ar
la madera.
El comandante en (efe mand# darle de
comer y de beber% y entre otras c'uc'eras% le 'izo
traer un gran espe(o de acero. El gigante% que no
tena la menor idea de este mueble y que sin duda
por vez primera vea su figura% retrocedi# tan
espantado que ec'# por tierra a cuatro de los
nuestros que se 'allaban detr2s de *l. /e dimos
cascabeles% un espe(o pequeño% un peine y algunos
granos de cuentas7 en seguida se le condu(o a
tierra% 'aci*ndole acompañar de cuatro 'ombres
bien armados.
Su compañero% que no 'aba querido subir
a bordo% vi*ndolo de regreso en tierra% corri# a
advertir y llamar a los otros% que% notando que
nuestra gente armada se acercaba 'acia ellos% se
ordenaron en fila% estando sin armas y casi
desnudos% dando principio inmediatamente a su
baile y canto% durante el cual levantaban al cielo el
dedo ndice% para damos a entender que nos
consideraban como seres descendidos de lo alto%
señal2ndonos al mismo tiempo un polvo blanco que
tenan en marmitas de greda% que nos lo ofrecieron%
pues no tenan otra cosa que damos de comer. /os
nuestros les invitaron por señales a que viniesen a
las naves% indic2ndoles que les ayudaran a llevar lo
que quisiesen tomar consigo. K en efecto vinieron7
pero los 'ombres% que s#lo conservaban el arco y
las flec'as% 'acan llevar todo por sus mu(eres%
como si 'ubieran sido bestias de carga.
/as mu(eres no son tan grandes como los
22
'ombres% pero en cambio son m2s gruesas. Sus
pec'os colgantes tienen m2s de un pie de largo. Se
pintan y visten de la misma manera que sus
maridos% pero usan una piel delgada que les cubre
sus partes naturales. K aunque a nuestros o(os
distaban enormemente de ser bellas% sin embargo
sus maridos parecan muy celosos.
&onducan cuatro de los animales de que
'e 'ablado% pero eran nuevos% y los tiraban de una
especie de cabestro. Se sirven de estos nuevos
para atrapar los adultos9 los atan a un arbusto7 los
adultos vienen a (untarse con ellos y los cazadores%
ocultos en las malezas% los matan a flec'azos. /os
'abitantes del pas% 'ombres y mu(eres% en n3mero
de diecioc'o% 'abiendo sido invitados por nuestra
gente para acercarse a las naves% se dividieron en
dos grupos de los dos lados del puerto%
entreteni*ndonos con la caza de que 'e 'ablado.
Seis das despu*s% algunos de nuestros
marineros ocupados en recoger leña para el
consumo de la escuadra% vieron otro gigante vestido
como los de que nos acab2bamos de separar%
armado igualmente de arco y flec'as. Al
apro)imarse a ellos% se tocaba la cabeza y el
cuerpo y en seguida levantaba las manos al cielo%
gestos que los nuestros imitaron7 y 'abiendo sido
advertido de ello el comandante en (efe% despac'#
el esquife a tierra para conducirle al islote que
e)ista en el puerto% donde se 'aba 'ec'o una casa
para establecer una fragua y un dep#sito de
mercaderas.
Este 'ombre era m2s grande y me(or
conformado que los otros% posea maneras m2s
suaves y danzaba y saltaba tan alto y con tanta
fuerza que sus pies se enterraban varias pulgadas
en la arena. Pas# algunos das en nuestra
compaña% 'abi*ndole enseñado a pronunciar el
23
nombre de ?es3s% la oraci#n dominical% etc.% lo que
logr# e(ecutar tan bien como nosotros% aunque con
voz muy recia. Al fin le bautizamos d2ndole el
nombre de ?uan. El comandante le regal# una
camisa% una c'upa% pantalones de paño% un gorro%
un espe(o% un peine% cascabeles y otras bagatelas%
regresando entre los suyos al parecer muy contento
de nosotros.
Al da siguiente obsequi# al capit2n uno de
esos grandes animales de que 'emos 'ablado%
recibiendo en cambio otros presentes a fin de que
nos tra(ese a3n algunos m2s7 pero desde ese da
no le volvimos a ver y aun sospec'amos que le
'ubiesen muerto sus camaradas por lo que se
'aba ligado a los nuestros. Al cabo de quince das
vimos venir 'acia nosotros cuatro de estos
'ombres% y aunque se presentaron sin armas%
supimos en seguida por dos de ellos que
apresamos que las 'aban ocultado entre los
arbustos9 todos estaban pintados% pero de maneras
diversas.
Luiso el capit2n retener a los dos m2s
(#venes y me(or formados para llevarlos con
nosotros durante el via(e y aun a España7 pero
viendo que era difcil apresarlos por la fuerza% us#
del artificio siguiente9 dioles gran cantidad de
cuc'illos% espe(os y cuentas de vidrio% de tal manera
que tenan las dos manos llenas7 en seguida les
ofreci# dos de esos anillos de 'ierro que sirven de
prisiones% y cuando vio que deseaban muc'o
poseerlos Mporque les gusta muc'simo el 'ierroN y
que por lo dem2s no podan tomarlos con las
manos% les propuso pon*rselos en las piernas a fin
de que les fuera m2s f2cil llev2rselos9 consintieron
en ello y entonces nuestros 'ombres les aplicaron
las argollas de 'ierro% cerrando los anillos de
manera que se encontraron encadenados. $an
24
pronto como notaron la superc'era% se pusieron
furiosos% soplando% aullando e invocando a Setebo#%
que es su demonio principal% para que viniese a
socorrerles.
@o contento con tener a estos 'ombres% el
capit2n deseaba tambi*n llevar a Europa las
mu(eres de esta raza de gigantes9 a este efecto
orden# apresar a los dos restantes para obligarles a
que condu(esen a los nuestros al sitio en que se
'allaban aqu*llas7 'abiendo nueve de nuestros
'ombres m2s fuertes bastado apenas para
arro(arlos al suelo y atarlos% y aun el uno de ellos
lograba desatarse% en tanto que el otro 'aca tan
violentos esfuerzos que nuestros 'ombres le
'irieron ligeramente en la cabeza% oblig2ndole al fin
a conducirles donde se 'allaban las mu(eres de
nuestros dos prisioneros% las cuales% 'abiendo
sabido lo que 'aba acontecido a sus maridos%
lanzaron tan fuertes gritos que las oamos desde
muy le(os. ?uan &arvallo% piloto% que mandaba los
nuestros% viendo que era tarde% no se cuid# de
ec'ar mano a la mu(er cerca de la cual 'aba sido
conducido% sino que se qued# all de guardia toda la
noc'e. =urante esto% llegaron dos 'ombres m2s%
que% sin manifestar descontento ni sorpresa%
pasaron el resto de la noc'e con ellos7 pero al
aclarar el da% 'abiendo dic'o algunas palabras a
las mu(eres% en un instante% emprendieron todos la
fuga% 'ombres% mu(eres y niños que corran a3n
m2s ligero que los otros% abandon2ndonos su
cabaña y todo lo que contena. Sin embargo% uno de
los 'ombres logr# soltar los animalillos que les
servan para cazar% y otro% oculto en un matorral%
'iri# en un muslo con una flec'a envenenada a uno
de los nuestros% que muri# poco despu*s. Aunque
los nuestros 'icieron fuego sobre los fugitivos% no
lograron atraparlos% porque no corran (am2s en
25
lnea recta sino que saltaban de un lado y de otro y
marc'aban tan ligeros como un caballo a escape.
/os nuestros quemaron la c'oza de estos salva(es y
enterraron al muerto.
Por muy salva(es que sean% no de(an estos
indios de poseer cierta especie de ciencia m*dica9
por e(emplo% cuando se sienten mal del est#mago%
en lugar de purgarse% como lo 'aramos nosotros%
se introducen bastante adentro en la boca una
flec'a para provocar los v#mitos% lanzando una
materia verde% mezclada con sangre. /o verde
proviene de una especie de cardo de que se
alimentan. Si tienen dolor de cabeza% se 'acen una
incisi#n en la frente% efectuando la misma operaci#n
en todas las partes del cuerpo donde sienten dolor%
a fin de de(ar salir una gran cantidad de sangre de
la regi#n dolorida. Su teora% que nos fue e)plicada
por uno de los que 'abamos cogido% est2 en
relaci#n con su pr2ctica9 el dolor% dicen% es causado
por la sangre que no quiere su(etarse en tal o tal
parte del cuerpo7 por consiguiente% 'aci*ndola salir
debe cesar el dolor.
/levan los cabellos cortados en forma de
cerquillo% como los frailes% pero m2s largos% y
sostenidos alrededor de la cabeza por un cord#n de
lana% en el cual colocan sus flec'as cuando van de
caza. &uando el fro es muy intenso% se atan
estrec'amente sus partes naturales contra el
cuerpo. Parece que su religi#n se limita a adorar al
diablo. Pretenden que cuando uno de ellos est2
para e)pirar% se aparecen de diez a doce demonios
que bailan y cantan a su derredor. Dno de ellos% que
'ace m2s ruido que los dem2s% es el (efe o gran
diablo% que llaman Setebo#7 los inferiores se llaman
c$el(ale. Est2n pintados como los 'abitantes del
pas. @uestro gigante pretenda 'aber visto una vez
un demonio con cuernos y pelos tan largos que le
26
cubran los pies% y arro(aba% seg3n añadi#% llamas
por delante y por detr2s.
Estos pueblos se visten% como lo 'e
indicado ya% de la piel de un animal% y con la misma
cubren sus cabañas% que transportan donde m2s
les conviene% careciendo de morada fi(a% pero
yendo% como los bo'emios% a establecerse ya en un
sitio ya en otro. Se alimentan de ordinario de carne
cruda y de una raz dulce que llaman capac. Son
grandes comedores9 los dos que 'abamos cogido
se coman cada uno en el da una cesta llena de
bizcoc'os y se beban de un resuello un medio
cubo de agua. =evoraban los ratones crudos y aun
con piel. @uestro capit2n dio a este pueblo el
nombre de patagone#. En este puerto% el cual
pusimos el nombre de San ?uli2n% gastamos cinco
meses% durante los cuales no nos acontecieron m2s
accidentes que aquellos de que vengo de 'ablar.
8abamos apenas fondeado en este puerto
cuando los capitanes de las otras cuatro naves
formaron un complot para matar al comandante en
(efe. Estos traidores eran ?uan de &artagena%
veedor de la escuadra7 /uis de .endoza% tesorero7
Antonio &oca% contador% y >aspar de Luesada. El
complot fue descubierto9 se descuartiz# al primero y
el segundo fue apuñalado. Se perdon# a >aspar de
Luesada% quien algunos das despu*s medit# una
nueva traici#n. Entonces el comandante% que no
osaba quitarle la vida porque 'aba sido creado
capit2n por el Emperador en persona% lo arro(# de la
escuadra y lo abandon# en la tierra de los
patagones con cierto sacerdote su c#mplice
@cuando la San Antonio& pilotada por E#teban
Góme4& de#ertó de la e6pedición& volvió a pa#ar por
San <uli%n& recogi(ndolo# para traerlo# a E#pa3aA.
En este lugar nos aconteci# otra desgracia.
/a nave Santiago% que se 'aba enviado a
27
reconocer la costa% naufrag# entre las rocas%
aunque la tripulaci#n se salv# por milagro. =os
marineros vinieron por tierra 'asta el puerto en que
nos 'all2bamos a darnos noticia del desastre%
'abiendo el comandante en (efe enviado en el acto
algunos 'ombres con sacos de bizcoc'o. /a
tripulaci#n se qued# durante dos meses en el sitio
del naufragio para recoger los restos de la
embarcaci#n y las mercaderas que el mar arro(aba
sucesivamente a la playa7 y durante este tiempo se
les llevaban vveres% aunque la distancia era de cien
millas y el camino muy inc#modo y fatigoso a causa
de las espinas y malezas% en medio de las cuales
se pasaba la noc'e% sin poseer otra bebida que el
'ielo% que 'aba que romper% y esto mismo no se
'aca sin traba(o.
En cuanto a nosotros% no nos 'all2bamos
tan mal en este puerto% aunque ciertas conc'as muy
largas que en *l se encontraban en gran
abundancia no eran todas comestibles% si bien
contenan perlas% aunque muy pequeñas.
Encontramos tambi*n en los alrededores
avestruces% zorros% cone(os muc'o m2s diminutos
que los nuestros% y gorriones. /os 2rboles producen
incienso.
Plantamos una cruz en la cumbre de una
montaña vecina% que llamamos +ontecri#to% y
tomamos posesi#n de esta tierra en nombre del rey
de España.
Partimos al fin de este puerto% y costeando%
'acia los !"E G"F de latitud sur% vimos un ro de agua
dulce en el cual entramos. $oda la escuadra estuvo
a' a punto de naufragar% a causa de los vientos
des'ec'os que soplaban y embravecan el mar7
mas =ios y los &uerpos Santos nos socorrieron y
nos salvaron. Pasamos a' dos meses para
abastecer las naves de agua y de leña. @os
28
provemos tambi*n a' de una especie de pescado%
como de dos pies de largo y muy cubierto de
escamas% bastante bueno para comer% aunque no
cogimos la cantidad que nos 'ubiera sido
necesaria. Antes de abandonar este sitio% dispuso el
comandante que todos se confesasen y
comulgasen como buenos cristianos.
&ontinuando nuestra derrota 'acia el sur% el
:+ del mes de octubre% 'all2ndonos 'acia los !:E de
latitud meridional% encontramos un estrec'o que
llamamos de las 1nce .il -rgenes% porque ese da
les estaba consagrado. Este estrec'o% como
pudimos verlo en seguida% tiene de largo GG" millas
o ++" leguas martimas de cuatro millas cada una7
tiene media legua de anc'o% a veces m2s y a veces
menos% y va a desembocar a otro mar que
llamamos .ar Pacfico. Este estrec'o est2 limitado
por montañas muy elevadas y cubiertas de nieve% y
es tambi*n muy profundo% de suerte que no
pudimos ec'ar en *l el ancla sino muy cerca de
tierra y en veinticinco a treinta brazas de agua.
$oda la tripulaci#n estaba tan persuadida
que este estrec'o no tena salida al oeste% que no
se 'abra aun pensado en buscarla sin los grandes
conocimientos del comandante en (efe. Este
'ombre% tan '2bil como valeroso% saba que era
necesario pasar por un estrec'o muy oculto% pero
que *l 'aba visto figurado en un mapa que el rey
de Portugal conservaba en su tesorera% construido
por .artn de 4o'emia% muy e)celente cosm#grafo.
$an pronto como entramos en estas aguas%
que s#lo se crean ser una ba'a% el capit2n envi#
dos naves% la San Antonio y la &oncepci#n% para
e)aminar d#nde desembocaban o terminaban7 en
tanto que nosotros% con la $rinidad y la -ictoria% los
aguard2bamos a la entrada.
29
En la noc'e sobrevino una borrasca terrible
que dur# treinta y seis 'oras% que nos oblig# a
abandonar las anclas y a de(arnos arrastrar dentro
de la ba'a% a merced de las olas y del viento. /as
dos naves restantes% que fueron tan combatidas
como las nuestras% no lograron doblar un cabo para
reunrsenos7 de suerte que% abandon2ndose a los
vientos que las empu(aban siempre 'acia el fondo
de lo que suponan ser una ba'a% esperaban
naufragar a' de un instante a otro. Pero en el
momento en que se crean perdidos% divisaron una
pequeña abertura que tomaron por una ensenada
de la ba'a% en que se internaron7 y viendo que este
canal no estaba cerrado% comenzaron a recorrerlo y
se encontraron en otra ba'a al trav*s de la cual
continuaron su derrota 'asta 'allarse en otra
angostura% de donde pasaron a una nueva ba'a
todava mayor que las precedentes. Entonces% en
vez de ir 'asta el fin% (uzgaron oportuno regresar a
dar cuenta al capit2n general de lo que 'aban visto.
8abanse pasado dos das sin que
'ubi*semos visto reaparecer las dos naves
enviadas a averiguar el t*rmino de la ba'a% de
modo que las creamos perdidas por la tempestad
que acab2bamos de e)perimentar7 y al divisar 'umo
en tierra% con(eturamos que los que 'aban tenido la
fortuna de salvarse 'aban encendido fuegos para
anunciarnos que a3n vivan despu*s del naufragio.
.as% mientras nos 'all2bamos en esta
incertidumbre acerca de su suerte% les vimos
regresar 'acia nosotros% singlando a velas
desplegadas% los pabellones al viento9 y cuando
estuvieron m2s cerca% dispararon varios tiros de
bombardas% lanzando gritos de alegra. @osotros
'icimos otro tanto% y cuando nos refirieron que
'aban visto la continuaci#n de la ba'a% o me(or
dic'o% del Estrec'o% unmonos a ellos para
30
proseguir nuestra derrota si fuera posible.
&uando 'ubimos entrado en la tercera
ba'a de que acabo de 'ablar% vimos dos
desembocaduras o canales% uno al sudeste y el otro
al sudoeste. El capit2n general envi# las dos naves%
la San Antonio y la &oncepci#n% al sudeste% para
reconocer si este canal desembocaba en un mar
abierto. /a primera parti# inmediatamente e 'izo
fuerza de velas% sin querer aguardar a la segunda%
que quera de(ar atr2s% porque el piloto pensaba
aprovec'arse de la oscuridad de la noc'e para
desandar el camino y regresarse a España por la
misma derrota que acab2bamos de 'acer.
Ese piloto era Esteban >#mez% que odiaba
a .agallanes por la sola raz#n de que cuando vino
a España a 'acer al Emperador la propuesta de ir a
las .olucas por el oeste% >#mez 'aba demandado
y estaba a punto de obtener algunas carabelas para
una e)pedici#n cuyo mando se le 'aba de confiar.
$ena por prop#sito esta e)pedici#n realizar nuevos
descubrimientos7 pero la llegada de .agallanes fue
causa de que se le negase su petici#n y de que no
'ubiese podido obtener m2s que una plaza
subalterna de piloto7 siendo% sin embargo% lo que
m2s le irritaba encontrarse ba(o las #rdenes de un
portugu*s. =urante la noc'e se concert# con los
otros españoles de la tripulaci#n y aprisionaron y
aun 'irieron al capit2n de la nave% Olvaro de
.ezquita% primo del capit2n general% y le condu(eron
as a España. Esperaban 'aber llevado tambi*n a
uno de los dos gigantes que 'abamos cogido y que
se encontraba a bordo de su nave% 'abiendo sabido
a nuestro regreso que 'aba muerto al apro)imarse
a la lnea equinoccial% cuyo gran calor no 'aba
podido soportar.
/a nave la &oncepci#n% que no poda seguir
de cerca a la San Antonio% no 'izo m2s que cruzar
31
en el canal esperando su regreso% aunque en vano.
8abamos entrado con las dos naves
restantes en el otro canal que quedaba 'acia el
sudoeste7 y continuando nuestra navegaci#n%
llegamos a un ro que llamamos de la# Sardina#% a
causa de la inmensa cantidad de este pescado que
all vimos. En ese lugar fondeamos para esperar a
las otras dos naves% y estuvimos cuatro das7
aunque durante este tiempo se despac'# una
c'alupa bien equipada para ir a reconocer el
t*rmino de este canal% que deba desembocar en
otro mar. /os tripulantes de esta embarcaci#n
regresaron al tercer da% anunci2ndonos que 'aban
visto el cabo en que conclua el Estrec'o% y un gran
mar% esto es% el 1c*ano. $odos lloramos de alegra.
Este cabo se llam# el e#eado% porque% en efecto%
desde largo tiempo ansi2bamos por verlo.
-olvimos 'acia atr2s para reunimos a las
otras dos naves de la escuadra% pero s#lo
encontramos a la &oncepci#n% y 'abiendo
preguntado al piloto ?uan Serrano qu* 'aba sido
del otro buque% nos respondi# que lo crea perdido
porque no le 'aba vuelto a ver desde el punto en
que 'aba embocado al canal. El comandante en
(efe dio entonces orden de que se le buscase por
todas partes% especialmente en el canal en que
'aba penetrado7 despac'# a la -ictoria 'asta la
desembocadura del Estrec'o% disponiendo que si
no lo encontraba% en un lugar bien alto y bien
prominente plantasen una bandera% a cuyo pie
deba de(ar en una olla una carta que indicase la
ruta que se iba a seguir% a fin de que se pudiese
unir a la escuadra. Esta manera de avisarse en
caso de separaci#n 'aba sido acordada en el
momento de nuestra partida. =e la misma manera
se pusieron dos señales m2s en lugares
culminantes de la primera ba'a y en una pequeña
32
isla de la tercera% en que 'abamos visto una
cantidad de lobos marinos y p2(aros. El comandante
en (efe que con la &oncepci#n aguardaba el regreso
de la -ictoria cerca del ro de las Sardinas% 'izo
plantar una cruz en una pequeña isla al pie de dos
montañas cubiertas de nieve de donde el ro deriva
su origen.
En caso que no 'ubi*semos descubierto
este estrec'o para pasar de un mar a otro% el
comandante en (efe tena determinado continuar su
derrota al sur 'asta el grado <! de latitud
meridional% donde durante el verano no 'ay noc'e%
o% al menos% muy poca7 as como no 'ay da en
invierno. .ientras nos 'all2bamos en el Estrec'o no
tenamos sino tres 'oras de noc'e% y est2bamos en
el mes de octubre. /a costa de este Estrec'o% que
del lado izquierdo se dirige al sudeste% es ba(a9
dmosle el nombre de estrec'o de lo# Patagone#
@e# el que $o0 #e conoce como e#trec$o de
+agallane#A. A cada media legua se encuentra en
*l un puerto seguro% agua e)celente% madera de
cedro% sardinas y marisco en gran abundancia.
8aba tambi*n 'ierbas% y aunque algunas eran
amargas% otras eran buenas para comer% sobre todo
una especie de apio dulce que crece en la vecindad
de las fuentes y del cual nos alimentamos a falta de
otra cosa me(or9 en fin% creo que no 'ay en el
mundo un estrec'o me(or que *ste.
En el momento en que desemboc2bamos
en el oc*ano% presenciamos una caza curiosa que
algunos pescados 'acan a otros. /os 'ay de tres
especies% esto es% dorados% albacoras y bonitos%
que persiguen a los llamados peces voladores.
Estos% cuando son perseguidos% salen del agua%
despliegan sus nadaderas% que son bastante largas
para servirles de alas% volando 'asta la distancia de
un tiro de ballesta9 en seguida vuelven a caer al
33
agua. =urante este tiempo% sus enemigos% guiados
por su sombra% les siguen y en el momento en que
vuelven a entrar en el agua% los cogen y se los
comen. Estos peces voladores tienen m2s de un pie
de largo y son un e)celente alimento.
=urante el via(e cuidaba lo me(or que poda
al gigante patag#n que estaba a bordo%
pregunt2ndole por medio de una especie de
pantomima el nombre de varios ob(etos en su
idioma% de manera que llegu* a formar un pequeño
vocabulario9 a lo que estaba tan acostumbrado que
apenas me vea tomar el papel y la pluma% cuando
vena a decirme el nombre de los ob(etos que tena
delante de m y el de las maniobras que vea 'acer.
Entre otras% nos enseñ# la manera con que se
encenda fuego en su pas% esto es% frotando un
pedazo de palo puntiagudo contra otro% 'asta que el
fuego se produzca en una especie de corteza de
2rbol que se coloca entre los dos pedazos de
madera. Dn da que le mostraba la cruz y que yo la
besaba% me dio a entender por señas que Setebo#
me entrara al cuerpo y me 'ara reventar. &uando
en su 3ltima enfermedad se sinti# a punto de morir%
pidi# la cruz y la bes#% rog2ndonos que le
bautiz2ramos7 lo que 'icimos d2ndole el nombre de
Pablo.
34
LIBRO II
SALIDA DEL ESTREC3O 3ASTA LA
MUERTE DEL CAPIT4N MAGALLANES
Y NUESTRA PARTIDA DE 5UBU
.i*rcoles :B de noviembre% desembocamos
por el Estrec'o para entrar en el gran mar% al que
dimos en seguida el nombre de Pacfico% y en el
cual navegamos durante el espacio de tres meses y
veinte das% sin probar ni un alimento fresco. El
bizcoc'o que comamos ya no era pan% sino un
polvo mezclado de gusanos que 'aban devorado
toda su sustancia% y que adem2s tena un 'edor
insoportable por 'allarse impregnado de orines de
rata. El agua que nos veamos obligados a beber
estaba igualmente podrida y 'edionda. Para no
morirnos de 'ambre% nos vimos aun obligados a
comer pedazos de cuero de vaca con que se 'aba
forrado la gran verga para evitar que la madera
destruyera las cuerdas. Este cuero% siempre
e)puesto al agua% al sol y a los vientos% estaba tan
duro que era necesario sumergirlo durante cuatro o
cinco das en el mar para ablandarlo un poco7 para
comerlo lo ponamos en seguida sobre las brasas.
A menudo aun est2bamos reducidos a alimentarnos
de serrn% y 'asta las ratas% tan repelentes para el
'ombre% 'aban llegado a ser un alimento tan
delicado que se pagaba medio ducado por cada
una.
Sin embargo% esto no era todo. @uestra
mayor desgracia era vernos atacados de una
35
especie de enfermedad que 'aca 'inc'arse las
encas 'asta el e)tremo de sobrepasar los dientes
en ambas mandbulas% 'aciendo que los enfermos
no pudiesen tomar ning3n alimento. =e *stos
murieron diecinueve y entre ellos el gigante patag#n
y un brasilero que conducamos con nosotros.
Adem2s de los muertos% tenamos veinticinco
marineros enfermos que sufran dolores en los
brazos% en las piernas y en algunas otras partes del
cuerpo% pero que al fin sanaron. Por lo que toca a
m% no puedo agradecer bastante a =ios que
durante este tiempo y en medio de tantos enfermos
no 'aya e)perimentado la menor dolencia.
=urante este lapso de tres meses y veinte
das% recorrimos m2s o menos cuatro mil leguas en
este mar% que llamamos Pacfico porque durante
todo el curso de nuestra travesa no
e)perimentamos tormenta alguna. $ampoco
descubrimos durante este tiempo ninguna tierra% a
e)cepci#n de dos islas desiertas% en las cuales no
'allamos m2s que p2(aros y 2rboles% y por esta
raz#n las designamos con el nombre de islas
6nfortunadas. @o encontramos fondo a lo largo de
sus costas y s#lo vimos algunos tiburones. Est2n a
doscientas leguas la una de la otra% la primera por el
grado quince de latitud meridional% y la segunda por
el ,E. Seg3n la estela de nuestra nave% que
medamos por medio de la cadena de popa%
recomamos cada da de sesenta a setenta leguas7 y
si =ios y su Santa .adre no nos 'ubiesen
favorecido con una navegaci#n feliz% 'abramos
todos perecido de 'ambre en un mar tan dilatado.
@o pienso que nadie en el porvenir 'a de querer
emprender seme(ante via(e.
Si al salir del Estrec'o 'ubi*semos querido
seguir 'acia el oeste% sobre el mismo paralelo%
'abramos dado la vuelta al mundo% y% sin encontrar
36
tierra alguna% 'abramos regresado por el &abo
=eseado al de las 1nce .il -rgenes% estando los
dos situados 'acia el grado !: de latitud meridional.
El polo Ant2rtico no goza de las mismas
constelaciones que el Ortico% vi*ndose en *l dos
grupos de pequeñas estrellas nebulosas que
parecen nubecillas% a poca distancia uno de otro. En
medio de estos grupos de pequeñas estrellas se
descubren dos muy grandes y brillantes% cuyo
movimiento es poco aparente7 indican el polo
Ant2rtico. Aunque la agu(a imantada declinaba un
poco del norte verdadero% sin embargo se volva
siempre al polo Ortico% pero sin obrar con tanta
fuerza como cuando se dirige a su propio polo.
&uando estuvimos en alta mar% el comandante en
(efe indic# a todos los pilotos el punto a que deban
ir% pregunt2ndoles qu* camino marcaban sobre sus
cartas% y contest2ndole todos que seguan el que
les tena ordenado% les replic# que iban errados y
que era preciso corregir la agu(a% porque 'all2ndose
en el sur% no tena tanta fuerza para buscar el
verdadero norte como cuando estaba del lado del
norte mismo. 8all2ndonos en el medio del mar%
descubrimos 'acia el oeste cinco estrellas muy
brillantes colocadas e)actamente en forma de cruz.
@avegamos entre el oeste y el noroeste
cuarta de noroeste% 'asta que llegamos ba(o la lnea
equinoccial% a ciento veintid#s grados de longitud de
la lnea de demarcaci#n @#e re)iera a la línea que #e
marcó en el Tratado de Torde#illa#& delimitando lo#
derec$o# 0 po#e#ione# e#pa3ola# 0 portugue#a#A%
que est2 a treinta grados al oeste del primer
meridiano% y *ste a tres grados al oeste de &abo
-erde.
En el curso de nuestra ruta costeamos dos
islas muy elevadas% situada la una 'acia el grado
:"E de latitud meridional y la otra 'acia el +!E9 la
37
primera se llama &ipango% y la segunda SumbditC
Pradit.
=espu*s que 'ubimos pasado la lnea%
navegamos entre el oeste y el noroeste cuarta
oeste. En seguida corrimos doscientas leguas al
oeste7 despu*s de lo cual cambiamos de nuevo de
direcci#n% corriendo a cuarta de sudoeste% 'asta
que nos 'allamos por el grado +;E de latitud
septentrional. Esper2bamos llegar por esta ruta al
cabo de >aticara% que los cosm#grafos 'an
colocado en esta latitud7 pero se 'an equivocado%
porque este cabo se 'alla +:E m2s al norte. Sin
embargo% es preciso disculparles este error% ya que
no 'an visitado% como nosotros% estos para(es.
&uando 'ubimos corrido setenta leguas en
esta direcci#n% 'all2ndonos por el grado doce de
latitud septentrional y por el ciento cuarenta y seis
de longitud% el A de marzo% que era mi*rcoles%
descubrimos 'acia el noroeste una pequeña isla% y
en seguida dos m2s al sudoeste. /a primera era
m2s elevada y m2s grande que las dos 3ltimas.
Luiso el comandante en (efe detenerse en la m2s
grande para tomar refrescos y provisiones7 pero
esto no nos fue posible porque los isleños venan a
bordo y se robaban ya una cosa ya otra% sin que
nos fuese posible evitarlo. Pretendan obligarnos a
ba(ar las velas y a que nos fu*semos a tierra%
'abiendo tenido aun la 'abilidad de llevarse el
esquife que estaba amarrado a popa% por lo cual el
capit2n% irritado% ba(# a tierra con cuarenta 'ombres
armados% quem# cuarenta o cincuenta casas y
muc'as de sus embarcaciones y les mat# siete
'ombres. =e esta manera recobr# el esquife% pero
no (uzg# oportuno detenerse en esta isla despu*s
de todos estos actos de 'ostilidad. &ontinuamos%
pues% nuestra ruta en la misma direcci#n.
Al tiempo de ba(ar a tierra para castigar a
38
los isleños% nuestros enfermos nos pidieron que si
alguno de los 'abitantes era muerto% les llev2semos
los intestinos% porque estaban persuadidos que
comi*ndoselos 'aban de sanar en poco tiempo.
&uando los nuestros 'eran a los isleños
con flec'as de modo que los pasaban de parte a
parte% estos desgraciados trataban de sac2rselas
del cuerpo% ya por un e)tremo ya por el otro7 las
miraban en seguida con sorpresa% muriendo a
menudo de la 'erida9 lo que no de(aba de darnos
l2stima. Sin embargo% cuando nos vieron partir% nos
siguieron con m2s de cien canoas% y nos mostraban
pescado% como si quisieran vend*rnoslo7 mas%
cuando se 'allaban cerca de nosotros% nos
lanzaban piedras y en seguida 'uan. Pasamos por
medio de ellos a velas desplegadas% aunque
supieron evitar con 'abilidad el c'oque de las
naves. -imos tambi*n en sus canoas mu(eres que
lloraban y se arrancaban los cabellos%
probablemente porque 'abamos muerto a sus
maridos.
Estos pueblos no conocan ley alguna%
siguiendo s#lo su propia voluntad7 no 'ay entre
ellos ni rey ni (efe7 no adoran nada7 andan
desnudos7 algunos llevan una barba larga y
cabellos negros atados sobre la frente y que les
descienden 'asta la cintura. Dsan tambi*n
pequeños sombreros de palma. Son grandes y bien
'ec'os7 su tez es de un color oliv2ceo%
'abi*ndosenos dic'o que nacan blancos% pero que
con la edad cambiaban de color. Poseen el arte de
pintarse los dientes de ro(o y negro% lo que pasa
entre ellos por una belleza. /as mu(eres son
'ermosas% de buen talle y m2s blancas que los
'ombres7 tienen los cabellos muy negros% lisos% que
les llegan 'asta el suelo7 andan desnudas como los
'ombres% salvo que se cubren sus partes genitales
39
con un angosto pedazo de g*nero% o m2s bien de
una corteza% delgada como papel% que fabrican de
las fibras de la palma. S#lo traba(an en sus casas
en la confecci#n de esteras y cestas de 'o(as de
palma y de otras labores seme(antes del uso
dom*stico. 8ombres y mu(eres se untan los
cabellos y todo el cuerpo con aceite de cocos y de
#e#elí.
Alim*ntase este pueblo de aves% peces
voladores% patatas% de una especie de 'igos de un
medio pie de largo% de la caña de az3car y de otras
frutas seme(antes. Sus casas son de madera%
tec'adas con 'o(as de pl2tanos% y con
departamentos bastante aseados% provistos de
ventanas% y de lec'os muy blandos que 'acen de
esteras de palma muy finas y e)tienden sobre la
pa(a amontonada. @o tienen m2s armas que lanzas
cuya punta est2 provista de un aguzado 'ueso de
pescado. /os 'abitantes de estas islas son pobres%
pero muy diestros y sobre todo '2biles ladrones%
con cuyo nombre los designamos.
Sus diversiones consisten en pasearse con
sus mu(eres en canoas seme(antes a las g#ndolas
de 5usino% cerca de -enecia% pero son m2s
angostas y pintadas de negro% blanco o ro(o. /a vela
la forman 'o(as de palma cosidas entre s en forma
de latina7 est2 siempre colocada de un lado% y en el
opuesto% para dar equilibrio a la vela y al mismo
tiempo para contrapesar la canoa% atan un grueso
poste puntiagudo con palos atravesados de cuya
manera navegan sin peligro. El tim#n se aseme(a a
una pala de panadero% esto es% a una vara a cuyo
e)tremo est2 atada una tabla. @o 'acen diferencia
entre la proa y la popa% por cuya raz#n tienen un
tim#n a cada e)tremo. Son buenos nadadores y no
temen aventurarse en alta mar% como delfines.
.anifest2ronse tan sorprendidos y
40
admirados de vernos% que llegamos a creer que no
'aban conocido 'asta entonces m2s 'ombres que
los 'abitantes de sus islas.
El da +A de marzo% al levantarse el sol% nos
'allamos cerca de una tierra alta% a trescientas
leguas de las islas de los /adrones. Pronto notamos
que era una isla% que se llama Pamal% detr2s de la
cual e)iste otra que no est2 'abitada y que despu*s
supimos que se deca 8umunu. Aqu fue donde el
comandante en (efe quiso al da siguiente
desembarcar para 'acer aguada con m2s seguridad
y gozar de alg3n reposo despu*s de un tan largo y
penoso via(e% para lo cual 'izo inmediatamente
armar dos tiendas para los enfermos y matar una
puerca.
El lunes% diecioc'o del mes% despu*s de la
comida% vimos venir 'acia nosotros una
embarcaci#n con nueve 'ombres% con cuyo motivo
el comandante orden# que ninguno 'iciese el
menor movimiento o di(ese la menor palabra sin su
permiso. &uando llegaron a tierra% el (efe de ellos se
dirigi# al comandante% manifest2ndole por
ademanes el placer que e)perimentaba en vernos.
&uatro de los m2s adornados se quedaron con
nosotros% 'abiendo ido los restantes a llamar a sus
compañeros que estaban ocupados de la pesca y
con los cuales regresaron.
El comandante% vi*ndolos tan tranquilos% les
'izo dar de comer% ofreci*ndoles al mismo tiempo
algunos bonetes ro(os% pequeños espe(os% peines%
cascabeles% algunas telas% ob(etos de marfil y otras
bagatelas seme(antes. /os isleños% encantados de
la acogida del capit2n% le regalaron pescado% un
vaso lleno de vino de palma% que llaman uroca%
pl2tanos de m2s de un palmo de largo y otros m2s
pequeños% aunque de me(or gusto% y dos frutos del
cocotero% indic2ndonos a la vez por señales que por
41
el momento no tenan m2s que ofrecernos% pero
que en cuatro das m2s regresaran tray*ndonos
arroz% que llaman uma0% cocos y otros vveres.
/os cocos son el fruto de una especie de
palma% de que sacan su pan% su vino% su aceite y su
vinagre. Para procurarse el vino% 'acen en la
c3spide de la palma una incisi#n que penetra 'asta
la m*dula% por donde sale gota a gota un licor que
se aseme(a al mosto blanco% pero que es un tanto
agrio. Recogen este licor en los tubos de una caña
del grueso de una pierna% que se ata en el 2rbol y
que se tiene cuidado de vaciar dos veces al da%
mañana y tarde.
El fruto de esta palmera es del tamaño de la
cabeza de un 'ombre y aun algunas veces m2s
grande7 su corteza primera% que es verde% tiene dos
dedos de espesor y est2 compuesta de filamentos
de que se sirven para 'acer las cuerdas que usan
para sus embarcaciones. Encu*ntrase% en seguida%
una segunda corteza m2s dura y m2s consistente
que la de la nuez% de la cual% quem2ndola% sacan un
cierto polvo que utilizan. 8ay en el interior una
m*dula blanca% del espesor de un dedo% que se
come a guisa de pan% con la carne y el pescado. En
el centro de la nuez y en medio de esta m*dula
e)iste un licor transparente% dulce y fortificante% y si
despu*s de 'aber vaciado este licor en un vaso% se
le de(a reposar% toma la consistencia de una
manzana. Para procurarse el aceite se toma la
nuez% de(ando fermentar la m*dula con el licor% y
'aci*ndolo 'ervir en seguida resulta un aceite
espeso como mantequilla.
Para obtener el vinagre% se de(a en reposo
el lquido solo% el cual% estando e)puesto al sol% se
pone 2cido y parecido al vinagre que se 'ace del
vino blanco. @osotros fabric2bamos tambi*n un licor
que se aseme(aba a la lec'e de cabra% raspando la
42
m*dula% remo(2ndola en el mismo lquido y
col2ndola en seguida. /os cocoteros se parecen a
las palmeras que dan los d2tiles% aunque sus
troncos% sin poseer tan gran n3mero de nudos% no
son tampoco bien lisos.
Dna familia de diez personas puede
mantenerse de dos cocoteros% practicando
alternativamente cada semana las incisiones en el
uno y de(ando reposar al otro% a fin de que una
sangra permanente del lquido no les 'aga perecer.
Se nos 'a dic'o que un cocotero vive un siglo
entero.
/os isleños se familiarizaron bastante con
nosotros% por cuyo medio pudimos saber de ellos
los nombres de muc'as cosas% especialmente de
los ob(etos que nos rodeaban7 as fue como
supimos que su isla se llamaba Puloan. @o es muy
grande. Sus 'abitantes eran afables y 'onrados.
Por deferencia a nuestro (efe% le condu(eron en sus
canoas a los dep#sitos en que tenan sus
mercaderas% como clavo de olor% pimienta% nuez
moscada% oro% etc.% d2ndonos a entender por señas
que las regiones 'acia donde nos dirigamos
producan en abundancia todas estas especias. El
comandante les invit#% a su vez% a que pasasen a
bordo de su nave% donde les 'izo ver todo lo que
poda sorprenderles por la novedad. En el momento
en que iban a partir 'izo disparar una bombarda% de
la que se espantaron tanto que muc'os se
preparaban a tirarse al mar para 'uir% aunque no
cost# muc'o persuadirles de que no tenan nada
que temer% de suerte que se despidieron
tranquilamente% asegur2ndonos que regresaran
muy pronto% seg3n nos lo 'aban prometido antes.
/a isla desierta en la cual est2bamos instalados la
nombran los insulares 8umunu% pero nosotros la
designamos con el nombre de Aguada de lo#
43
Bueno# 9ndicio#% porque 'abamos encontrado a'
dos vertientes de un agua e)quisita% y porque
observamos las primeras señales de que 'aba oro
en el pas. Se encuentra tambi*n en ella el coral
blanco% 2rboles cuyos frutos% m2s pequeños que los
de nuestros almendros% se aseme(an muc'o a los
piñones del pino% varias especies de palmeras% de
las cuales algunas producen fruto comestible% y
otras no.
8abiendo percibido a nuestro derredor
cierto n3mero de islas% el quinto domingo de
cuaresma% que se llama de /2zaro% les dimos el
nombre de arc'ipi*lago de San ;%4aro @luego #e
llamó 'ilipina#A. Se 'alla situado 'acia el grado diez
de latitud septentrional y a ciento sesenta y uno de
longitud de la lnea de demarcaci#n.
El viernes% da veintid#s del mes%
cumplieron los isleños su palabra% llegando con dos
canoas llenas de cocos% naran(as y un c2ntaro
repleto de vino de palma y un gallo para
manifestarnos que tenan gallinas. &ompramos todo
lo que tra(eron. Su (efe era un anciano% con el rostro
pintado y pendientes de oro en las ore(as7 y los de
su s*quito traan en los brazos brazaletes de oro y
pañuelos que les rodeaban la cabeza.
Pasamos oc'o das en esta isla% yendo el
comandante diariamente a tierra a visitar a los
enfermos% llev2ndoles vino de cocotero% que les
probaba muy bien.
/os 'abitantes de las islas inmediatas a
aquella en que est2bamos% usaban en las ore(as
unos agu(eros tan grandes y las tenan tan
prolongadas% que por *l se poda pasar el brazo.
Estos pueblos son cafres% esto es% gentiles.
Andan desnudos% cubriendo s#lo sus #rganos
se)uales con un trozo de corteza de 2rbol% y
44
algunos (efes con un pedazo de tela de algod#n%
bordada con seda en sus dos e)tremos. Son de
color oliv2ceo y generalmente bastante obesos. Se
pintan y se engrasan todo el cuerpo con aceite de
cocotero y de (en(el% para preservarse% seg3n dicen%
del sol y del viento. $ienen los cabellos negros y los
llevan tan largos que les caen sobre la cintura. Sus
armas son cuc'illos% escudos% mazas y lanzas
guarnecidas de oro. &omo instrumentos de pesca
usan dardos% arpones y redes 'ec'as m2s o menos
como las nuestras. Sus embarcaciones se
aseme(an tambi*n a aquellas de que nos servimos.
El lunes santo% :! de marzo% me encontr*
en el mayor peligro. @os 'all2bamos a punto de
partir y yo quera pescar% para lo cual% para
colocarme c#modamente% puse el pie sobre una
verga 'umedecida por la lluvia% 'ube de resbalarme
y ca al mar sin que nadie lo notase.
Afortunadamente% la cuerda de una vela que penda
sobre el agua estaba cerca% me su(et* a ella y me
puse a gritar con tanta fuerza que me oyeron%
viniendo con el esquife en mi au)ilio9 lo que sin
duda no debe atribuirse a mi propio m*rito% sino a la
misericordiosa protecci#n de la muy Santa -irgen.
En el mismo da partimos% y gobernando
entre el oeste y el sudoeste% pasamos en medio de
cuatro islas llamadas &erralo% 8uinangan% 6busson y
Abarien.
?ueves :B de marzo% 'abiendo divisado
durante la noc'e luz en una isla% en la mañana
pusimos la proa a ella% y cuando estuvimos a poca
distancia% vimos que se apro)imaba a nuestra nave
una pequeña embarcaci#n% que llaman boloto%
tripulaba por oc'o 'ombres. El capit2n tena un
esclavo natural de Sumatra% llamada antiguamente
$aprobana @#e equivocaba Piga)etta pue# la mítica
Taprobana re#ulta #er la actual Sri lanBa& no
45
SumatraA% quien sali# a 'ablarles en la lengua de su
pas% y a pesar de que le comprendieron y vinieron
a situarse a cierta distancia de nuestra nave% no
quisieron subir a bordo% y aun parecan estar
temerosos de acerc2rsenos muc'o. El comandante%
viendo su desconfianza% arro(# al mar un bonete
ro(o y algunas otras bagatelas% atadas a una tabla%
las cuales cogieron dando señales de muc'a
alegra7 pero partieron de repente% 'abiendo sabido
despu*s que se 'aban apresurado a ir a advertir a
su rey de nuestra llegada.
=os 'oras m2s tarde% vimos que venan
'acia nosotros dos balanga0e# Mnombre que dan a
sus grandes embarcacionesN llenos de 'ombres%
'all2ndose el rey en el m2s grande% ba(o una
especie de dosel formado de esteras. &uando el rey
estuvo cerca de nuestra nave% le dirigi# la palabra el
esclavo del capit2n% 'abi*ndole comprendido
perfectamente% porque los reyes de estas islas
'ablan varios idiomas. =ispuso que algunos de los
que le acompañaban subiesen a bordo% 'abi*ndose
*l mismo quedado en su balanga0% y partido tan
pronto como los suyos estuvieron de regreso.
El comandante 'izo una acogida muy
afable a los que 'aban subido a bordo%
regal2ndoles tambi*n algunos presentes% sabido lo
cual por el rey% quiso antes de ale(arse obsequiar al
comandante un lingote de oro y una cesta llena de
(engibre% presente que el comandante agradeci#%
pero que no quiso aceptar. 8acia la noc'e fuimos
con la escuadra a fondear cerca de la casa del rey.
Al da siguiente el comandante despac'# a
tierra el esclavo que le serva de int*rprete% para
decir al rey que si tena algunos vveres que
enviarnos se los pagaramos bien7 asegur2ndole% a
la vez% que no 'abamos venido 'asta *l para
cometer 'ostilidades sino para ser sus amigos. &on
46
esto el rey en persona vino en nuestra c'alupa a
bordo% con seis u oc'o de sus principales s3bditos%
y despu*s de subir% abraz# al comandante%
present2ndole tres vasos de porcelana llenos de
arroz crudo y cubiertos de 'o(as7 dos doradas muy
grandes y algunos otros ob(etos. El comandante le
ofreci# por su parte una c'upa de paño ro(o y
amarillo% 'ec'a a la turquesa% y un bonete ro(o fino.
1bsequi# tambi*n a los de su s*quito% dando% a
unos% espe(os y% a otros% cuc'illos. En seguida 'izo
servir el almuerzo% ordenando al esclavo int*rprete
que di(ese al rey que quera vivir con *l como
'ermano% lo que pareci# darle grandsimo gusto.
E)tendi# en seguida delante del rey paños
de diversos colores% telas% cuc'illos y otras
mercaderas7 'zole tambi*n ver todas las armas de
fuego% 'asta la artillera gruesa% ordenando aun
disparar algunos tiros% de que los isleños se
manifestaron muy atemorizados. 8izo armar de
punta en blanco a uno de nosotros% encargando a
tres 'ombres que le diesen sablazos y puñaladas
para manifestar al rey que nada podra 'erir a una
persona armada de esta manera% y despu*s de
sorprenderse muc'o% por medio del int*rprete% 'izo
decir al capit2n que un 'ombre tal poda combatir
contra ciento. Es verdad% replic# el int*rprete en
nombre del comandante% y cada una de las tres
naves tiene doscientos 'ombres armados de esta
manera. Se le 'izo e)aminar en seguida despacio
cada pieza de la armadura y todas nuestras armas%
indic2ndole la manera de servirse de ellas.
=espu*s de esto le condu(o al castillo de
popa% y 'abi*ndose 'ec'o traer el mapa y la
br3(ula% le e)plic# por medio del int*rprete% c#mo
'aba encontrado el Estrec'o para llegar al mar en
que nos 'all2bamos% y cu2ntas lunas 'aba pasado
en el mar sin divisar tierra.
47
El rey% admirado de todo lo que acababa de
or y de ver% se despidi# del comandante% rog2ndole
que despac'ase con *l a dos de los suyos% para
'acerle ver% a su vez% algunas particularidades de
su pas. El comandante me envi# con otro para que
acompañase al rey.
&uando pusimos pie en tierra% el rey levant#
las manos al cielo y se volvi# en seguida 'acia
nosotros% como tambi*n todos los que nos seguan9
nosotros 'icimos otro tanto. El rey me cogi#
entonces de la mano% y uno de los principales 'izo
igual cosa con mi camarada% en cuya forma
seguimos 'asta un tinglado 'ec'o de cañas en que
estaba un balanga0 que tena cerca de cincuenta
pies de largo y que se aseme(aba a una galera.
=espu*s de sentarnos en la popa% procuramos
darnos a entender por señas% porque no
disponamos de int*rprete. /os del s*quito del rey%
de pie% le rodeaban% armados de lanzas y de
escudos. Se nos sirvi# entonces un plato de carne
de puerco con un gran c2ntaro lleno de vino.
=espu*s de cada bocado de carne% nos bebamos
una escudilla de vino% la cual% cuando no se vaciaba
enteramente% se ec'aba el resto en otro c2ntaro. /a
escudilla estaba siempre lista sin que nadie osase
tocarla% a no ser *l y yo. $odas las veces que el rey
quera beber% antes de tomar la escudilla% levantaba
las manos al cielo% las volvan en seguida 'acia
nosotros% y en el momento en que la coga con la
mano derec'a% e)tenda 'acia m la izquierda% con
el puño cerrado% de tal modo que la primera vez que
e(ecut# esta ceremonia% cre que me iba a dar una
bofetada7 y en esta actitud permaneca durante todo
el tiempo que beba% y 'abiendo notado que todos
los dem2s le imitaban en esto% e(ecut* con *l otro
tanto. =e esta manara comimos sin que pudiese
e)cusarme de probar la carne% a pesar de que era
48
viernes santo.
Antes de que llegase la 'ora de la cena%
obsequi# al rey varias cosas que para este efecto
'aba llevado conmigo7 pregunt2ndole al mismo
tiempo los nombres que algunos ob(etos tenan en
su idioma% 'abi*ndose sorprendido todos al
v*rmelos escribir.
/legada la cena% se tra(eron dos grandes
platos de porcelana% uno con arroz y otro con cocido
de puerco% observ2ndose durante la cena las
mismas ceremonias que antes 'e descrito. =e all
pasamos al palacio del rey% que tena la forma de un
mont#n de 'eno% sostenido por cuatro gruesos
postes% cubierto con 'o(as de pl2tano% y tan en alto%
que para subir a *l 'ubimos de necesitar escalera.
&uando entramos% el rey nos 'izo sentar
sobre esteras de cañas% con las piernas cruzadas%
como los sastres sobre su mesa. .edia 'ora m2s
tarde tra(eron un plato de pescado asado% cortado
en pedazos% (engibre acabado de coger% y vino.
8abi*ndose presentado el 'i(o mayor del rey% le
'izo sentar a nuestro lado. Sirvi*ronse entonces
otros dos platos9 uno de pescado cocido y otro de
arroz para comer con el prncipe 'eredero. .i
compañero de via(e bebi# sin tasa y se embriag#.
/as velas para alumbrarse las 'acen de
una especie de goma de 2rbol% que llaman anime%
que se envuelve en 'o(as de palmera o de pl2tano.
El rey% despu*s de 'abernos significado
que quera acostarse% se fue% de(2ndonos con su
'i(o% con quien dormimos sobre una estera de cañas
y apoyando la cabeza sobre almo'adas 'ec'as de
'o(as de 2rboles.
Al da siguiente% el rey me vino a ver por la
mañana% y 'abi*ndome tomado de la mano% me
condu(o al lugar en que 'abamos cenado la
49
vspera% para que almorz2semos (untos7 pero como
nuestra c'alupa 'aba venido a buscarnos%
present* mis e)cusas al rey y part con mi
compañero. El rey pareca de muy buen 'umor9 nos
bes# las manos y nosotros le besamos las suyas.
Su 'ermano% que era rey de otra isla% nos
acompañ# a bordo con otros tres 'ombres%
'abi*ndole el comandante de(ado a comer y
obsequi2ndole varias bagatelas.
El rey que nos 'aba acompañado nos di(o
que en su isla se encontraban pedazos de oro tan
grandes como nueces% y aun como 'uevos%
mezclados con la tierra% la cual se cerna para
encontrarlos% y que todos sus vasos y aun algunos
adornos de su casa eran de este metal. Se 'allaba
vestido muy aseadamente% seg3n la usanza de su
pas% y era el 'ombre m2s bello que 'e visto en
estos pueblos. Sus cabellos negros le caan sobre
la espalda% un velo de seda le cubra la cabeza y
dos anillos de oro le pendan de las ore(as. =esde la
cintura 'asta la rodilla le colgaba un paño de
algod#n bordado con seda7 llevaba al costado una
especie de daga o espada% que tena un largo
mango de oro y cuya vaina era de madera muy bien
traba(ada. Sobre cada uno de sus dientes se vean
tres pintas de oro% de manera que se 'ubiera dic'o
que tena todos sus dientes ligados con este metal.
Estaba perfumado con estoraque y ben(u% y su piel%
aunque estaba pintada% se vea que era de color
oliv2ceo.
$ena de ordinario su morada en una isla en
que se 'allan los pases de 4utu2n y &alag2n7 pero
cuando los dos reyes quieren conferenciar% se citan
en la isla de .assana% donde actualmente nos
'all2bamos. El primero se llama ra5a MreyN &olambu%
y el otro ra5a Siagu.
50
El domingo de Pascua% que era el 3ltimo da
del mes de marzo% el comandante envi# temprano a
tierra al capell2n con algunos marineros para 'acer
los preparativos necesarios para decir misa7
despac'ando al mismo tiempo al int*rprete para
que di(ese al rey que desembarcaramos en la isla%
pero no para comer con *l sino para cumplir con
una ceremonia de nuestro culto9 el rey aprob# todo
y nos envi# dos puercos muertos.
4a(amos a tierra en n3mero de cincuenta%
sin llevar nuestra armadura completa% pero sin
embargo armados y vestidos lo me(or que pudimos7
en el momento en que nuestras c'alupas tocaron la
playa% se dispararon seis tiros de bombarda en
señal de paz. Saltamos a tierra% donde los dos
reyes% que 'aban salido a nuestro encuentro%
abrazaron al comandante coloc2ndole entre ellos
dos. =e esta manera fuimos marc'ando en orden%
'asta el sitio en que deba decirse la misa% que no
estaba muy distante de la playa.
Antes que comenzase la misa% el
comandante aspergi# a los dos reyes con agua
almizclada. En el momento de la oblaci#n% fueron%
como nosotros% a besar la cruz% pero no 'icieron el
ofrecimiento% y en el momento de alzar% adoraron la
eucarista con las manos (untas% imitando siempre lo
que 'acamos. En este instante% las naves%
'abiendo visto la señal% 'icieron una descarga
general de artillera. =espu*s de la misa% algunos
de nosotros comulgaron% y en seguida el
comandante 'izo e(ecutar una danza con espadas%
lo que produ(o muc'o placer a los soberanos.
=espu*s de esto% mand# traer una gran
cruz adornada de clavos y de la corona de espinas%
delante de la cual nos prosternamos% cosa en que
tambi*n nos imitaron los isleños. Entonces el
comandante% por medio del int*rprete% di(o a los
51
reyes que esta cruz era el estandarte que le 'aba
sido confiado por el emperador para plantarla
adonde quiera que abordase% y que% por lo tanto%
quera levantarla en esta isla% a la cual este signo
sera% por lo dem2s% favorable% porque todas las
naves europeas que en adelante viniesen a
visitarla% conoceran% al verla% que all 'abamos sido
recibidos como amigos y no 'aran ninguna
violencia ni a sus personas ni a sus propiedades7 y
que% aun en el caso que alguno de ellos fuese
apresado% no tena m2s que mostrar la cruz para
que se le devolviese en el acto su libertad. Agreg#
que era conveniente colocar esta cruz en la cumbre
m2s elevada de los alrededores% a fin de que todos
pudieran verla% y que todas las mañanas era
necesario adorarla7 añadiendo que si seguan este
conse(o% ni el rayo ni la tempestad les causaran en
adelante daño alguno. /os reyes% que no dudaban
en manera alguna de todo lo que el comandante
acababa de decirles% le dieron las gracias%
asegur2ndole% por medio del int*rprete% que se
'allaban perfectamente satisfec'os y que
e(ecutaran de buen grado todo lo que acababa de
encargarles.
/es 'izo preguntar cu2l era su religi#n% si
eran moros o gentiles9 a lo que contestaron que no
adoraban ning3n ob(eto terrestre7 pero levantando
las manos (untas y los o(os al cielo% dieron a
entender que adoraban a un Ser Supremo% que
llamaban Abba% lo que caus# gran contento en
nuestro comandante. Entonces el ra(a &olambu%
levantando las manos al cielo% le signific# que 'aba
deseado muc'o darle algunas pruebas de su
amistad7 y 'abi*ndole preguntado el int*rprete por
qu* tena tan pocos vveres% le respondi# que a
causa de que no resida en esta isla% donde s#lo
vena a cazar o a celebrar entrevistas con su
52
'ermano% y que su residencia ordinaria era en otra
isla% donde viva tambi*n su familia. El comandante
e)pres# al rey que% si tena enemigos% se unira
gustoso a *l con sus naves y sus guerreros para
combatirlos9 a lo que contest# d2ndole las gracias y
diciendo que se 'allaba en realidad en guerra con
los 'abitantes de dos islas% pero que no era
entonces la ocasi#n oportuna para atacarlos. Se
acord# ir despu*s de medioda a plantar la cruz a la
cumbre de una montaña% concluyendo la fiesta con
las descargas de nuestros mosqueteros que se
'aban formado en batall#n9 despu*s de lo cual el
rey y el comandante se abrazaron% regresando
nosotros a bordo.
=espu*s de comer% ba(amos todos a tierra%
sin armas% y acompañados de los dos reyes%
subimos a la cumbre de la montaña m2s elevada de
los alrededores y en ella plantamos la cruz%
e)presando el comandante durante el trayecto las
venta(as que de este acto deban resultar a los
isleños. Adoramos todos a la cruz y los reyes
'icieron otro tanto. Al descender% atravesamos por
campos cultivados% dirigi*ndonos al sitio en que
estaba el balangay% y donde los reyes 'icieron llevar
refrescos.
El comandante 'aba ya preguntado cu2l
era el puerto m2s a prop#sito que 'aba en los
alrededores para abastecer las naves y e)pender
las mercaderas9 a lo que se le contest# que 'aba
tres% &eil2n% Pubu y &alag2n9 pero que el de Pubu
era el me(or% y como estaba decidido a llegar a *l% le
ofrecieron pilotos que le condu(esen. 8abiendo
terminado la ceremonia de la adoraci#n de la cruz%
el comandante fi(# el da siguiente para nuestra
partida% ofreciendo a los reyes de(arles un re'*n
que respondiese por los pilotos 'asta que los
'ubiese despac'ado% lo cual aprobaron.
53
Por la mañana% cuando est2bamos a punto
de levantar el ancla% el rey &olambu nos 'izo decir
que vendra gustoso a servimos de piloto% pero que
se vea obligado a demorarse todava por algunos
das para 'acer la cosec'a del arroz y de otros
productos de la tierra% rogando% a la vez% al
comandante que se sirviese enviarle algunos
'ombres de la tripulaci#n a fin de ayudarle para
concluir m2s pronto el traba(o. El comandante le
envi#% efectivamente% algunos% pero los reyes
'aban comido y bebido tanto el da anterior% que%
ya sea porque su salud se 'ubiese alterado% ya sea
por causa de embriaguez% no pudieron dar orden
alguna% encontr2ndose% en consecuencia% los
nuestros sin tener nada que 'acer. =urante los dos
das siguientes se traba(# muc'o y la tarea se
acab#.
Pasamos en esta isla siete das% durante los
cuales tuvimos ocasi#n de estudiar sus usos y
costumbres. Sus 'abitantes se pintan el cuerpo y
andan desnudos% cubriendo solamente sus #rganos
genitales con un pedazo de g*nero. /as mu(eres
usan un (ub#n de corteza d* 2rbol% que les
desciende de la cintura para aba(o. Sus cabellos
son negros y les llegan a veces 'asta los pies7 las
ore(as las tienen agu(ereadas y adornadas con
anillos y pendientes de oro.
Son grandes bebedores% y pasan mascando
una fruta llamada areca& que se aseme(a a una
pera% y que cortan en trozos% que envuelven%
mezclados con un poco de cal% en 'o(as que se
parecen a las del moral% del mismo 2rbol% llamado
betel. =espu*s de bien mascadas% las escupen%
qued2ndoles la boca teñida de ro(o. @o 'ay ninguno
de estos isleños que no masque el fruto del betel% el
cual% seg3n se pretende% les refresca el coraz#n% y
aun se asegura que moriran si se privasen de *l.
54
/os animales que 'ay en esta isla son perros%
gatos% coc'inos% cabras y gallinas% y como
vegetales comestibles el arroz% el mi(o% panizo%
maz% cocos% naran(as% limones% pl2tanos y (engibre.
8ay tambi*n cera.
El oro e)iste en abundancia% seg3n se ver2
por dos 'ec'os de que 'e sido testigo. Dn 'ombre
nos tra(o una espuerta con arroz e 'igos% solicitando
en cambio un cuc'illo% y cuando el comandante% en
lugar de *ste% le ofreci# algunas monedas% y entre
otras una doble pistola de oro% la re'us# prefiriendo
el cuc'illo. 1tro quiso cambiar un grueso lingote de
oro macizo por seis 'ilos con cuentas de vidrio%
cambio que el comandante pro'ibi# e)presamente
aceptar% temiendo que esto no diera a entender a
los isleños que apreci2bamos m2s el oro que el
vidrio y nuestras dem2s mercaderas.
/a isla de .assana se 'alla 'acia el ,E G"F
de latitud norte y a +A:E de longitud occidental de la
lnea de demarcaci#n9 dista veinticinco leguas de la
isla de 8umunu.
=e a' partimos dirigi*ndonos al sudeste%
pasando en medio de cinco islas llamadas &eil2n%
4o'ol% &anig2n% 4aybay y >atig2n% en la 3ltima de
las cuales vimos murci*lagos tan grandes como
2guilas9 uno que matamos lo comimos% 'abi*ndole
encontrado sabor de gallina. E)isten tambi*n
palomas% t#rtolas% loros y otros p2(aros negros% tan
grandes como una gallina% que ponen 'uevos del
tamaño de los de patos y que son e)celentes para
comer. Se nos asegur# que la 'embra pone sus
'uevos en la arena y que el calor del sol bastaba
para incubarlos. =e .assana a >atig2n 'ay veinte
leguas.
Partimos de >atig2n de(ando el cabo al
oeste% y como el rey de .assana% que deseaba ser
55
nuestro piloto% no poda seguimos con su piragua% le
esperamos cerca de tres islas llamadas Polo%
$icob#n y Poz#n. &uando nos 'ubo alcanzado% lo
'icimos pasar a bordo de nuestra nave con algunos
de su s*quito% lo que le agrad# muc'o%
dirigi*ndonos a la isla de Pubu. =e >atig2n a Pubu
'ay quince leguas.
El domingo < de abril entramos en el puerto
de Pubu. Pasamos cerca de varias aldeas% en que
vimos casas construidas sobre los 2rboles% y
cuando estuvimos cerca de la ciudad% el
comandante 'izo enarbolar todos los pabellones y
arriar todas las velas% 'aciendo una descarga
general de artillera que produ(o gran alarma entre
los isleños.
El comandante despac'# entonces a uno
de sus allegados% acompañado del int*rprete% como
emba(ador cerca del rey de Pubu. Al llegar a la
ciudad encontraron al rey rodeado de una multitud
inmensa% alarmada por el ruido de las bombardas.
&omenz# el int*rprete por tranquilizar al rey
dici*ndole que tal era nuestro uso y que este ruido
no era sino un saludo en señal de paz y amistad%
para 'onrar a la vez al rey y a la isla. Estas palabras
tranquilizaron a todos. Pregunt# el rey% por medio
de su ministro% al int*rprete% qu* era lo que nos
llevaba a su isla y qu* queramos9 a lo cual contest#
aqu*l que su señor% que mandaba la escuadra% era
un capit2n que estaba al servicio del rey m2s
grande de la tierra% y que el ob(eto de nuestro via(e
era llegar a .aluco% pero que el rey de .assana%
donde 'aba tocado% 'abi*ndole 'ec'o grande
elogio de su persona% 'aba venido para darse el
gusto de visitarle% y al mismo tiempo para tomar
refrescos en cambio de mercaderas de las
nuestras.
Replic# el rey que fuese bien venido% pero
56
que le adverta que todas las naves que entraban a
su puerto para comerciar% deban comenzar por
pagarle cierto derec'o9 en prueba de lo cual%
añadi#% no 'aca a3n cuatro das que este derec'o
'aba sido cubierto por un (unco de Siam% que 'aba
llegado a tomar esclavos y oro7 llamando en
seguida a un mercader moro% llegado tambi*n de
Siam con el mismo ob(eto% a fin de que testificase la
verdad de lo qu* acababa de e)presar.
Respondi# el int*rprete que su señor%
siendo capit2n de un tan poderoso rey% no 'aba de
pagar derec'o a ning3n otro de la tierra7 que si el de
Pubu quera la paz% le traa la paz% pero que si
quera guerra% se la 'ara.
El mercader de Siam% apro)im2ndose
entonces al rey% le di(o en su idioma9 cata ra(a c'ita%
esto es% señor% tened muc'o cuidado con esto7 esta
gente @lo# creía portugue#e#A son los que 'an
conquistado a &alicut% .alaca y todas las grandes
6ndias. El int*rprete% que 'aba entendido lo que el
mercader acababa de decir% añadi# que su rey era
a3n muc'o m2s poderoso% tanto por sus e(*rcitos
como por sus escuadras% que el de Portugal% a
quien el siam*s se refera7 que era el rey de España
y Emperador de todo el mundo cristiano% y que si
'ubiese preferido tenerle por enemigo m2s bien que
por amigo% 'abra enviado un n3mero bastante
considerable de 'ombres y de naves para destruir
su isla entera. El moro confirm# al rey lo que el
int*rprete acababa de e)presar.
El rey% sinti*ndose entonces embarazado%
contest# que se pondra de acuerdo con los suyos y
que el da siguiente dara su respuesta% 'aciendo
traer% entre tanto% al enviado del comandante y al
int*rprete un almuerzo de varios guisados%
compuestos todos de carnes% en platos de
porcelana.
57
=espu*s del almuerzo% nuestros enviados
regresaron a bordo y nos 'icieron relaci#n de todo
lo que les 'aba acontecido. El rey de .assana%
que% despu*s del de Pubu% era el m2s poderoso
soberano de estas islas% desembarc# para
prevenirle al rey de las buenas disposiciones de que
nuestro (efe vena animado a su respecto.
Al siguiente da% el escribano de nuestra
nave y el int*rprete fueron a Pubu% sali*ndoles a su
encuentro el rey% acompañado de sus (efes% y
despu*s de 'aber 'ec'o sentar delante de s a
nuestros dos enviados% les di(o que% convencido de
lo que acababa de or% no s#lo no e)iga derec'o
alguno% sino que% si lo pedan% estaba presto a
'acerse tributario del Emperador. Se le replic#
entonces que s#lo se le e)iga el privilegio de tener
el comercio e)clusivo de su isla% en lo cual consinti#
el rey% encarg2ndoles manifestar a nuestro (efe que
si quera ser verdaderamente su amigo% no tena
m2s que sacarse un poco de sangre del brazo
derec'o y envi2rsela% que *l por su parte 'ara otro
tanto9 lo que sera testimonio de que ambos se
'aban de guardar una amistad s#lida y leal9
asegur2ndole el int*rprete que todo se 'ara como
*l lo deseaba. El rey añadi# entonces que todos los
capitanes amigos que llegaban a su puerto le
'acan alg3n presente% recibiendo de *l otros a
cambio% de(ando al comandante la elecci#n de dar
primero estos presentes o de recibirlos. Repuso el
int*rprete que% puesto que pareca atribuir tanta
importancia a este uso% no tena m2s que
comenzar9 en lo que el rey consinti#.
El martes por la mañana% el rey de
.assana% acompañado del mercader moro% vino a
bordo de nuestra nave% y despu*s de 'aber
saludado al comandante de parte del rey de Pubu%
le di(o que estaba encargado de avisarle que aqu*l
58
se 'allaba ocupado en reunir todos los vveres que
pudiera encontrar para obsequi2rselos% y que
despu*s de medioda le enviara a su sobrino con
alguno de sus ministros para establecer la paz.
=ioles el comandante las gracias% 'aci*ndoles ver
al mismo tiempo un 'ombre armado de punta en
blanco% dici*ndoles que en caso que 'ubiera de
combatir% nos armaramos todos de la misma
manera. El moro se sobrecogi# de miedo al ver un
'ombre armado de ese modo7 pero el comandante
le tranquiliz#% asegur2ndole que nuestras armas
eran tan venta(osas a nuestros amigos como fatales
a nuestros adversarios7 que nos 'all2bamos en
estado de a'uyentar a todos los enemigos de
nuestro rey y de nuestra fe con la misma facilidad
con que nos limpi2bamos con el pañuelo el sudor
de la frente. El comandante asumi# este tono
orgulloso y amenazante para que el moro 'iciese de
ello relaci#n al rey.
Efectivamente% despu*s de comer% llegaron
a bordo el sobrino del rey% que era el 'eredero
presunto de su reino% con el rey de .assana% el
moro% el gobernador o ministro y el preboste mayor%
con oc'o (efes de la isla% para contratar con
nosotros una alianza de paz. El comandante les
recibi# con bastante dignidad9 se sent# en un sill#n
de terciopelo ro(o% ofreciendo sillas de la misma tela
al rey de .assana y al prncipe% los (efes fueron a
sentarse en sillas de cuero y los otros en esteras.
El comandante 'izo preguntar por medio
del int*rprete si era costumbre 'acer los tratados en
p3blico% y si el prncipe y el rey de .assana tenan
los poderes necesarios para concluir un tratado de
alianza con *l. Se le contest# que estaban
autorizados para ello y que se poda 'ablar en
p3blico. El comandante les manifest# entonces
todas las venta(as de esta alianza% pidi# a =ios que
59
la confirmase en el cielo% añadiendo varias otras
cosas que le inspiraron el cariño y el respeto por
nuestra religi#n.
Pregunt# si el rey tena 'i(os 'ombres% a lo
que le contestaron que s#lo tena mu(eres% la mayor
de las cuales era la esposa de su sobrino% que era
en ese momento su emba(ador% y que a causa de
este matrimonio% era considerado como prncipe
'eredero. 8ablando de la sucesi#n entre ellos% se
nos di(o que cuando los padres alcanzan cierta
edad no se les guardaban ya consideraciones% y
que el mando pasaba entonces a los 'i(os. Este
discurso escandaliz# al comandante% quien conden#
esta costumbre% atendiendo a que =ios% que 'a
creado el cielo y la tierra% deca% 'a ordenado
e)presamente a los 'i(os de 'onrar padre y madre%
amenazando castigar con el fuego eterno a los que
transgrediesen este mandamiento7 y para 'acerles
sentir me(or la fuerza de este precepto divino% les
di(o9 QLue est2bamos todos igualmente su(etos a
las leyes divinas% porque somos todos
descendientes de Ad2n y EvaR7 añadiendo otros
pasa(es de la 'istoria sagrada que causaron gran
placer a estos isleños y e)citaron en ellos el deseo
de ser instruidos en los principios de nuestra
religi#n% de manera que rogaron al comandante que
les de(ara% a su partida% uno o dos 'ombres capaces
de enseñ2rselos% y a quienes no se de(ara de
'onrar muc'o entre ellos. Pero el comandante les
dio a entender que la cosa m2s esencial para ellos
era 'acerse bautizar% lo que poda e(ecutarse antes
de su partida7 que *l no poda por el momento de(ar
entre ellos a ninguno de la tripulaci#n% pero que
regresara un da tray*ndoles sacerdotes para que
les instruyesen en todo lo relativo a nuestra religi#n.
.anifestaron lo agradable que les era este discurso
y que recibiran gustosos el bautismo% pero que
60
antes queran consultar a su rey sobre este punto.
El comandante les di(o entonces que tuviesen
cuidado de no 'acerse bautizar por el solo temor
que pudi*semos inspirarles% o por la esperanza de
obtener venta(as temporales% porque su intenci#n
no era molestar a ninguno de ellos porque
conservase la fe de sus padres% sin disimular% sin
embargo% que los que se 'iciesen cristianos seran
los m2s amados y me(or tratados. $odos
e)clamaron entonces que no era por temor ni
complacencia 'acia nosotros que queran abrazar
nuestra religi#n% sino por un movimiento de su
propia voluntad.
El comandante les prometi# en seguida
de(arles armas y una armadura completa% seg3n la
orden que 'aba recibido de su soberano7
advirti*ndoles% a la vez% que era necesario que
bautizasen tambi*n a sus mu(eres% sin lo cual
deban separarse de ellas y no conocerlas
carnalmente% si no queran caer en pecado.
8abiendo sabido que pretendan tener frecuentes
apariciones del diablo% que les infundan gran temor%
les asegur# que si se 'acan cristianos% el diablo no
se atrevera a mostr2rseles m2s% a no ser en la 'ora
de la muerte. Estos isleños% conmovidos y
persuadidos de todo lo que acababan de or%
respondieron que tenan plena confianza en *l%
oyendo lo cual el comandante% llorando de puro
conmovido% los abraz# a todos.
$om# entonces entre las suyas la mano del
prncipe y del rey de .assana y di(o que por la fe
que tena en =ios% por la fidelidad que deba al
Emperador su señor% y por el tra(e mismo que
vesta% estableca y prometa una paz perpetua
entre el rey de España y el rey de Pubu. /os dos
emba(adores 'icieron igual promesa.
=espu*s de esta ceremonia se sirvi# el
61
almuerzo y en seguida los indianos presentaron al
comandante% de parte del rey de Pubu% grandes
cestas llenas de arroz% puercos% cabras y gallinas%
e)cus2ndose de que el regalo que ofrecan no era
m2s digno de tan gran persona(e.
Por su parte% el comandante dio al prncipe
un paño blanco de tela muy fina% un bonete ro(o%
algunos 'ilos de cuentas de vidrio y una taza de
vidrio dorado% por ser el vidrio muy estimado entre
estos pueblos.
@o 'izo ning3n regalo al rey de .assana
porque acababa de darle una c'upa de &ambaya y
algunas otras cosas. 8izo tambi*n presentes a
todas las dem2s personas que acompañaban a los
emba(adores.
=espu*s que 'ubieron partido los isleños%
el comandante me envi# a tierra% acompañado de
otro% para llevar los presentes destinados al rey% los
cuales consistan en una c'upa de seda amarilla y
violeta% 'ec'a a la turquesa% un bonete ro(o y
algunos 'ilos de cuentas de cristal% puesto todo en
un plato de plata% con dos tazas de vidrio dorado
que llev2bamos en la mano.
Al llegar a la ciudad% encontramos al rey en
su palacio% acompañado de un gran corte(o. Estaba
sentado en el suelo sobre un tapete de palmera9
desnudo% sin m2s que un pedazo de tela de algod#n
que le cubra sus partes naturales% un velo bordado
con agu(a alrededor de la cabeza% un collar de gran
precio al cuello% y en las ore(as dos grandes anillos
de oro circundados de piedras preciosas. Era
pequeño% obeso% y estaba pintado de diferentes
maneras% por medio del fuego. &oma en el suelo%
sobre otra estera% 'uevos de tortuga puestos en dos
platos de porcelana% teniendo delante de s cuatro
c2ntaros llenos de vino de palmera% cubiertos con
62
'ierbas odorferas. En cada uno de los c2ntaros
'aba un tubo de caña% por medio del cual beba.
=espu*s que 'ubimos saludado al rey% el
int*rprete le e)pres# que el comandante% su amo% la
agradeca el regalo que acababa de 'acerle%
envi2ndole en retomo algunos ob(etos% no como
recompensa% sino como testimonio sincero de la
amistad que con *l acababa de contraer. =espu*s
de este pre2mbulo% le vestimos la c'upa% le
colocamos en la cabeza el bonete y le presentamos
los dem2s regalos que llev2bamos para *l.
Antes de ofrecerle las tazas de vidrio% yo las
ba(aba y las levantaba delante de m% movimientos
que el rey imit# al recibirlas. En seguida nos 'izo
probar los 'uevos y beber de su vino por medio de
los tubos de que se serva. .ientras comamos% los
que 'aban estado a bordo le refirieron todo lo que
*l comandante les 'aba dic'o tocante a la paz y la
manera como los 'aba e)'ortado a que abrazasen
el cristianismo.
El rey quiso tambi*n darnos de cenar% pero
nos e)cusamos y nos despedimos de *l. El
prncipe% su yerno% nos condu(o a su propia morada%
donde encontramos a cuatro (#venes que se
e(ercitaban en la m3sica9 una tocaba un tambor
parecido a los nuestros% pero colocado en tierra9
otra tena a su lado dos timbales y en cada mano
una especie de clavi(a o pequeño martillo% cuya
e)tremidad estaba guarnecida de tela de palmera%
con el cual golpeaba ya sobre el uno ya sobre el
otro7 la tercera tocaba de la misma manera sobre un
gran timbal7 y la cuarta tena en la mano dos
pequeños cmbalos% que% golpe2ndolos
alternativamente uno sobre el otro% producan un
sonido muy suave. >uardaban todas tan bien el
comp2s% que era necesario concederles un gran
conocimiento de la m3sica. Estos timbales% que son
63
de metal o de bronce% se fabrican en el pas del
Signo .agno @a#i llamaban a C$ina alguno# en la
antigCedadA% y le sirven de campana7 se les llama
agon. Estos isleños tocan tambi*n una especie de
violn% cuyas cuerdas son de cobre.
Estas (#venes eran muy bonitas y casi tan
blancas como nuestras europeas% y aunque eran ya
adultas% no por eso estaban menos desnudas7
algunas tenan% sin embargo% un pedazo de tela de
corteza de 2rbol% que les descenda desde la cintura
'asta las rodillas7 pero las otras estaban
completamente desnudas. El agu(ero de las ore(as
era muy grande% 'all2ndose guarnecido de un
crculo de madera para ensanc'arlo m2s y darle
redondez. $enan los cabellos negros y largos% y se
ceñan la cabeza con un pequeño velo. @o usan
(am2s zapatos ni otro calzado. .erendamos en
casa del prncipe y regresamos en seguida.
8abiendo muerto uno de los nuestros
durante la noc'e% el mi*rcoles por la mañana%
acompañado del int*rprete% regres* donde el rey
para pedirle permiso para el entierro% y que con este
ob(eto nos indicase un sitio. /e encontramos
rodeado de un numeroso corte(o% y nos respondi#
que% puesto que el comandante poda disponer de
*l y de todos sus s3bditos% con mayor raz#n poda
disponer de sus tierras. Añad que para enterrar al
muerto debamos consagrar el lugar de la sepultura
y plantar en *l una cruz% y el rey no s#lo dio su
consentimiento% sino que añadi# que adorara%
como nosotros% la cruz.
Se consagr# lo me(or que fue posible la
plaza misma de la ciudad% destinada a servir de
cementerio a los cristianos% seg3n los ritos de la
6glesia% a fin de inspirar a los indianos una buena
opini#n de nosotros% y a' enterramos en seguida el
muerto. /a misma tarde enterramos otro.
64
8abiendo desembarcado ese da muc'as
de nuestras mercaderas% las depositamos en una
casa que el rey tom# ba(o su protecci#n% lo mismo
que a cuatro 'ombres que el comandante de(# a'
para comerciar por mayor. Este pueblo% que es
amigo de la (usticia% usa pesos y medidas. 8acen
las balanzas de un pedazo de palo% sostenido 'acia
el medio por una cuerda% y de un lado est2 el platillo
de la balanza atado a un e)tremo del fiel por tres
pequeñas cuerdas% y en el otro 'ay una pesa de
plomo que equivale al peso del platillo. =el mismo
lado se añaden las pesas% que representan libras%
medias libras% tercios% etc.% colocando sobre el
platillo las especies que se quiere pesar. Poseen
tambi*n medidas de longitud y de capacidad.
Estos isleños son dados al placer y a la
ociosidad. 8emos ya contado la manera como las
(#venes tocan los timbales7 usan tambi*n una
especia de gaita% que se aseme(a muc'o a la
nuestra y que llaman #ubin.
8acen sus casas de postes% tablas y cañas%
y tienen cuartos como los nuestros7 y 'all2ndose en
alto% queda deba(o un vaco que sirve de gallinero y
de establo para los puercos% cabras y gallinas.
Se nos refiri# que 'aba en estos mares
p2(aros negros% parecidos a cuervos% que cuando
las ballenas aparecen en la superficie del agua%
esperan que abran la boca para lanzarse dentro%
yendo directamente a arrancarles el coraz#n% que
se van a comer le(os.
/a sola prueba que nos dieron de este
'ec'o fue que suele verse al p2(aro negro
comiendo el coraz#n de la ballena% y que a *sta se
la encuentra muerta sin el coraz#n. Añadan que
este p2(aro se llama lagan% que tiene el pico
dentado y la epidermis negra% pero que su carne es
65
blanca y buena para comer.
El da viernes abrimos nuestro almac*n y
e)pusimos todas nuestras mercaderas% que los
isleños miraban con admiraci#n. Por el bronce% el
'ierro y dem2s mercaderas pesadas% nos daban
oro7 nuestras bu(eras y otras menudencias se
cambiaban por arroz% puercos% cabras y algunos
comestibles. @os daban diez piezas de oro% cada
una del valor de ducado y medio% por catorce libras
de 'ierro. El comandante pro'ibi# que se mostrase
demasiada estimaci#n por el oro% sin cuya orden
cada marinero 'abra vendido todo lo que posea
para procurarse este metal% lo que 'abra arruinado
para siempre nuestro comercio.
8abiendo prometido el rey a nuestro
comandante abrazar la religi#n cristiana% se 'aba
fi(ado para que tuviese lugar esta ceremonia el da
domingo +G de abril. &on este ob(eto% en la plaza
que ya 'abamos consagrado% se levant# un
cadalso% adornado con tapices y 'o(as de palma.
4a(amos a tierra en n3mero de cuarenta% fuera de
dos 'ombres armados de punta en blanco que
precedan la real bandera. En el momento en que
pusimos pie en tierra% las naves 'icieron una
descarga general de artillera% lo que no de(# de
atemorizar a los isleños. Abraz2ronse el rey y el
comandante. Subimos al cadalso% donde se 'aban
colocado para ellos dos sillas de terciopelo negro y
azul. /os (efes de los isleños se sentaron en co(ines
y los restantes en esteras.
Entonces el comandante 'izo decir al rey
que% entre las otras venta(as de que iba a gozar
'aci*ndose cristiano% tendra la de vencer m2s
f2cilmente a sus enemigos9 a lo cual respondi# el
rey que gustaba de 'acerse cristiano aun sin este
motivo% pero que 'abra tenido grandsimo placer en
poder 'acerse respetar de ciertos (efes de la isla
66
que re'usaban somet*rsele alegando que eran
'ombres como *l% y que as no queran obedecerle.
8abi*ndolos 'ec'o llamar% el comandante les
signific# por medio del int*rprete que si no
obedecan al rey como a su soberano% los 'ara
matar a todos y dara sus bienes al rey9 por lo cual
todos los (efes prometieron reconocer su autoridad.
El comandante% por su parte% asegur# al rey
que% a su regreso de España% vendra con fuerzas
muc'o m2s considerables y que le 'ara el monarca
m2s poderoso de estas islas9 recompensa que crea
que era debida por ser el primero que abrazaba la
religi#n cristiana.
El rey% levantando las manos al cielo% le dio
las gracias% rog2ndole con instancias que le de(ase
alguno de los nuestros para que le instruyese en los
misterios y deberes de la religi#n cristiana9 lo que el
comandante prometi# e(ecutar% pero a condici#n de
que se le confiase dos de los 'i(os de los principales
de la isla para conducirlos con *l a España% donde
aprenderan la lengua castellana para que a su
regreso pudiesen dar una idea de lo que all
'ubiesen visto.
=espu*s de 'aber plantado una gran cruz
en medio de la plaza% se public# un bando para que
quienquiera que desease abrazar el cristianismo%
deba destruir todos sus dolos y en su lugar poner
la cruz% en lo que todos consintieron. El
comandante% tomando entonces al rey de la mano%
le condu(o al cadalso% donde le vistieron
completamente de blanco% bautiz2ndole (unto con el
prncipe su sobrino% el rey de .assana% el mercader
moro y otros 'asta el n3mero de quinientos.
El rey% que se llamaba ra(a 8umabon% fue
llamado &arlos% por el nombre del Emperador. /os
otros recibieron distintos nombres. En seguida
67
d(ose misa% despu*s de la cual el comandante
invit# a comer al rey% quien se e)cus#%
acompañ2ndonos 'asta las c'alupas% que nos
condu(eron a la escuadra% la cual 'izo una descarga
de toda su artillera.
=espu*s de comer desembarcamos en
gran n3mero% acompañados del capell2n% para
bautizar a la reina y a otras mu(eres. Subimos con
ellas al mismo cadalso. .ostr*les una estatuita que
representaba a la -irgen con el @iño ?es3s% que les
agrad# muc'o y las enterneci#% y 'abi*ndomela
pedido para colocarla en lugar de sus dolos% se la
di con todo gusto. Se bautiz# a la reina con el
nombre de ?uana% por el de la madre del
Emperador7 con el de &atalina a la mu(er del
prncipe% y con el de 6sabel a la reina de .assana.
Ese da bautizamos cerca de oc'ocientas personas%
entre 'ombres% mu(eres y niños.
/a reina% que era (oven y bella% se 'allaba
vestida totalmente de una tela blanca y negra y
tena la cabeza adornada con un gran sombrero
'ec'o de 'o(as de palmera% en forma de quitasol%
encima del cual llevaba una triple corona formada
de las mismas 'o(as% seme(ante a la tiara papal% y
sin la cual no sale (am2s. /a boca y las uñas las
tena pintadas de un ro(o muy vivo.
8acia la noc'e% el rey y la reina vinieron a la
playa en que est2bamos% complaci*ndose en or el
estr*pito inocente de las bombardas% que antes
tanto les 'aba atemorizado.
=urante este tiempo se bautiz# a todos los
'abitantes de Pubu y de las islas vecinas. 8ubo% sin
embargo% una aldea en una de las islas% cuyos
'abitantes re'usaron obedecer al rey y a nosotros9
despu*s de 'aberla quemado% se plant# en ella una
cruz% porque era una poblaci#n de id#latras% y si
68
'ubiera sido de moros% es decir% ma'ometanos% se
'abra levantado una columna de piedra para
manifestar el endurecimiento de sus corazones.
El comandante ba(aba a tierra todos los
das para or misa% a la cual concurran tambi*n
muc'os de los nuevos cristianos% a quienes se
'aca una especie de catecismo y se les e)plicaban
algunas de las verdades de nuestra religi#n.
Dn da vino tambi*n a misa la reina%
rodeada de toda su pompa% precedida por tres
(#venes que llevaban en las manos tres de sus
sombreros9 vesta un tra(e blanco y negro y un gran
velo de seda con listas de oro que le cubra la
cabeza y los 'ombros7 la acompañaban varias
mu(eres% cuyas cabezas se vean adornadas con un
pequeño velo deba(o del sombrero9 todo el resto de
sus cuerpos y aun sus pies estaban desnudos%
usando s#lo un pequeño taparrabo de tela de
palmera para cubrir sus partes naturales. /os
cabellos los llevaban esparcidos. /a reina% despu*s
de 'aber 'ec'o la reverencia al altar% se sent#
sobre un co(n de seda bordado% 'abi*ndola el
comandante rociado% tanto a ella como a las
mu(eres de su s*quito% con agua de rosas
almizclada% olor que agrada muc'simo a las
mu(eres de este pas.
A fin de que el rey fuese m2s respetado y
me(or obedecido de lo que era% el comandante 'izo
que un da viniese a misa vestido con su tra(e de
seda% disponiendo que fuesen tambi*n sus dos
'ermanos% llamado el uno 4ondora% que era el
padre del prncipe% y el otro &adaro% con otros
varios (efes% llamados Simiut% Sibuaya% Sisacay%
etc.% a quienes e)igi# (uramento de obedecer al rey%
despu*s de lo cual todos le besaron la mano.
A continuaci#n el comandante 'izo (urar al
69
rey de Pubu que estara sometido y sera fiel al rey
de España% despu*s de lo cual% poniendo su espada
delante de la imagen de @uestra Señora% declar# al
rey que 'abiendo 'ec'o seme(ante (uramento%
deba morir antes de faltar a *l% y que *l mismo
estaba presto a perecer mil veces antes que faltar al
(uramento que 'aba 'ec'o por la imagen de
@uestra Señora% por la vida del Emperador% su
señor% y por su propio '2bito. /e obsequi# en
seguida una silla de terciopelo% dici*ndole que
dondequiera que fuese% la 'iciese llevar delante de
s% por uno de sus (efes% indic2ndole la manera
c#mo deba conducirse para esto.
Prometi#le el rey cumplir e)actamente todo
lo que acababa de encargarle% y para darle un
testimonio de afecto a su persona% le obsequi#
algunas al'a(as% consistentes en dos pendientes de
oro bastante grandes% dos brazaletes del mismo
metal para los brazos% y otros dos para los pies%
todos adornados de pedreras.
Estos anillos constituyen el m2s 'ermoso
adorno de los reyes de estos pases% que andan
siempre desnudos y sin calzado% sin llevar% como lo
'e dic'o ya% m2s vestido que un pedazo de g*nero
que les desciende desde la cintura 'asta las
rodillas.
El comandante% que 'aba ordenado al rey
y a todos los nuevos cristianos que quemasen sus
dolos% lo que todos 'aban prometido e(ecutar%
viendo que no solamente los conservaban todava%
sino que a3n les ofrecan sacrificios de cosas de
comer% seg3n su uso antiguo% se que(# por ello
altamente y los reprendi#. @o trataron de negar el
'ec'o% pero creyeron e)cusarse diciendo que no
'acan esos sacrificios por ellos mismos% sino por
un enfermo a quien esperaban que los dolos
devolviesen la salud. El enfermo era el 'ermano del
70
prncipe% considerado como el 'ombre de m2s (uicio
y m2s valiente de la isla7 'all2ndose tan enfermo
que 'aca cuatro das que 'aba perdido ya el uso
de la palabra.
8abiendo odo esto el comandante y
animado de santo celo% di(o que si tenan verdadera
fe en ?esucristo% quemasen todos sus dolos e
'iciesen bautizar al enfermo7 añadiendo que estaba
tan convencido de lo que deca% que consenta en
perder su cabeza si lo que prometa no se verificaba
en el acto. 8abiendo asegurado el rey que asenta a
todo% 'icimos entonces% con la mayor pompa que
nos fue posible% una procesi#n desde el sitio en que
nos 'all2bamos 'asta la casa del enfermo% a quien
encontramos efectivamente en un estado tan
lastimoso que ni siquiera poda 'ablar ni moverse.
4autiz2mosle (unto con dos de sus mu(eres y diez
'i(os% y pregunt2ndole en seguida el comandante
c#mo se 'allaba% respondi# repentinamente que%
gracias a @uestro Señor% se senta bien. 5uimos
todos testigos presenciales de este milagro. El
capit2n especialmente tribut# gracias a =ios.
Propin# al prncipe una bebida refrescante y
continu# envi2ndosela todos los das 'asta que
qued# completamente restablecido% remiti*ndole al
mismo tiempo un colc'#n% s2banas% una frazada
amarilla de lana y una almo'ada.
Al quinto da% el enfermo% perfectamente
sano% se levant#. Su primer cuidado fue 'acer
quemar delante del rey y a presencia de todo el
pueblo% un dolo que estaba en gran veneraci#n y
que guardaban cuidadosamente en su casa algunas
vie(as. Luiso tambi*n derribar varios templos
situados a la orilla del mar% donde el pueblo se
reuna para comer la carne consagrada a los dolos.
$odos los 'abitantes aplaudieron estos 'ec'os%
proponi*ndose ir a destruir todos los dolos% aun los
71
que estaban en la casa del rey% gritando al mismo
tiempo9 Q S-iva &astillaT R en 'onor del rey de
España.
/os dolos de esta naci#n son de palo%
c#ncavos o 'uecos por detr2s7 tienen abiertos los
brazos y las piernas y los pies vueltos 'acia arriba%
y un rostro grande% con cuatro dientes muy gruesos%
parecidos a los de (abal. >eneralmente son todos
pintados.
K ya que acabo de 'ablar de dolos% contar*
a -. S. algunas de sus ceremonias supersticiosas%
una de las cuales es la bendici#n del cerdo.
&omienzan estas ceremonias por 'acer sonar
enormes timbales7 traen en seguida tres grandes
platos% dos de los cuales llenan con pescado asado
y con dulces de arroz y mi(o cocido% envuelto en
'o(as% y en el otro se ven g*neros de tela de
&ambaya y dos bandas de tela de palmera.
E)tienden en el suelo una de estas s2banas de tela
y entonces se acercan dos vie(as que traen en la
mano% cada una% una gran trompeta de caña.
&oloc2ndose sobre la s2bana% 'acen una salutaci#n
al sol% y se envuelven con los otros g*neros que
est2n en el plato. Dna de las dos vie(as se cubre la
cabeza con un pañuelo que ata sobre su frente% de
manera que forma dos cuernos% y cogiendo en las
manos otro pañuelo% baila y toca al mismo tiempo la
trompeta% invocando de cuando en cuando al sol. /a
otra vie(a toma una de las bandas de tela de
palmera% baila y toca igualmente su trompeta% y
volvi*ndose 'acia el sol% le dirige algunas palabras.
/a otra coge entonces la otra banda de tela de
palmera% arro(a el pañuelo que tena en la mano% y
ambas tocan (untas sus trompetas% bailando durante
largo espacio alrededor del cerdo% que permanece
atado y tendido en tierra. =urante este tiempo% la
primera 'abla al sol con una voz ronca% en tanto
72
que la otra le responde. =espu*s de esto se ofrece
un vaso de vino a la primera% que lo toma% sin cesar
de bailar y de dirigirse al sol. Se lo acerca cuatro o
cinco veces a la boca% fingiendo que quiere beber%
pero el lquido lo desparrama sobre el coraz#n del
cerdo. =evuelve en seguida la taza y entonces le
pasan una lanza% que agita% siempre bailando y
'ablando% y la endereza varias veces contra el
coraz#n del cerdo% al que al fin atraviesa de parte a
parte% con un golpe r2pido y bien dirigido. $an luego
como retira la lanza de la 'erida% cierran *sta y la
curan con 'ierbas medicinales. =urante todas estas
ceremonias permanece alumbrada una antorc'a%
que la vie(a que 'a 'erido al cerdo coge y mete en
su propia boca para apagarla. /a otra vie(a
'umedece el e)tremo de su trompeta en la sangre
del cerdo% con la cual va tocando y ensangrentando
la frente de los asistentes% comenzando por su
marido7 pero no se dirigi# a nosotros. &oncluido
esto% las dos vie(as se desvisten% comen de lo que
se 'aba trado en los dos platos primeros% invitando
a que coman con ellas a las mu(eres y no a los
'ombres. Se depila en seguida al cerdo al fuego%
sin que (am2s coman de este animal antes de que
'aya sido purificado de esta manera. S#lo las vie(as
pueden practicar dic'a ceremonia.
A la muerte de uno de sus (efes% se
verifican tambi*n ceremonias e)trañas% seg3n yo
mismo 'e podido ver. /as mu(eres m2s respetadas
del lugar se dirigen a la casa del muerto% en medio
de la cual est2 colocado el cad2ver% dentro de una
ca(a% alrededor de la cual tienden cuerdas para
formar una especie de recinto. K atan a estas
cuerdas ramas de 2rboles% y en medio de estas
ramas% se cuelgan telas de algod#n% en forma de
pabell#n% ba(o las cuales toman asiento las mu(eres
de que acabo de 'ablar% cubiertas con un trapo
73
blanco% y teniendo cada una una sirvienta a su lado
que las refresque con un abanico de palmera. /as
dem2s mu(eres est2n sentadas alrededor de la
pieza con un aire triste% y una de ellas con un
cuc'illo corta poco a poco los cabellos del muerto.
1tra que 'a sido la esposa principal Mporque
aunque un 'ombre pueda tener tantas mu(eres
como le plazca% una sola es la principalN se tiende
sobre *l de tal manera que tiene su boca% sus
manos y sus pies% sobre la boca% las manos y los
pies del muerto. En tanto que la primera corta los
cabellos% *sta llora% cantando cuando se detiene la
primera. Por todo el 2mbito de la pieza se ven
vasos de porcelana con fuego% en los cuales% de
tiempo en tiempo% ec'an mirra% estoraque y ben(u%
que esparcen una fragancia muy agradable. Esta
ceremonia se contin3a durante cinco o seis das% en
los cuales no se saca el cad2ver de la casa% por lo
cual creo que tienen cuidado de embalsamarlo para
que no se corrompa. Al fin se le entierra en el
mismo ca(#n% que cierran con clavi(as de madera%
coloc2ndolo en el cementerio% que es un local
cerrado con tablas.
Se nos asegur# que diariamente un p2(aro
negro% del tamaño de un cuervo% vena durante la
noc'e a posarse sobre las casas% infundiendo con
sus gritos miedo a los perros% que se ponan a aullar
todos mientras no vena el alba. @o se nos quiso
(am2s decir la causa de este fen#meno de que
todos fuimos testigos. &onsignar* otra observaci#n
acerca de sus e)trañas costumbres. 8e dic'o ya
que estos indgenas andan completamente
desnudos% sin m2s que una tira de palmera que les
cubre sus #rganos genitales. $odos los 'ombres%
tanto (#venes como vie(os% llevan el prepucio
cerrado con un pequeño cilindro de oro o de estaño%
del grueso de una pluma de ganso% que lo atraviesa
74
de alto aba(o% de(ando al medio una abertura para el
paso de la orina% y guarnecido en los dos e)tremos
de cabezas parecidas a las de nuestros clavos
grandes% los cuales tambi*n% a veces% se ven
erizados con puntas en forma de estrellas. .e
aseguraron que no se quitaban (am2s esta especie
de adorno% aun durante el coito7 que eran sus
mu(eres las que queran eso% siendo ellas las que
preparaban de este modo desde la infancia a sus
'i(os9 pero lo que 'ay de cierto es que% a pesar de
tan e)traño aparato% todas las mu(eres nos preferan
a sus maridos...
@o faltan vveres en esta isla9 adem2s de
los animales que 'e nombrado ya% e)isten perros y
gatos que se comen. &rece tambi*n arroz% mi(o%
panizo y maz% naran(as% limones% caña de az3car%
cocos% cidras% a(os% (engibre% miel y otros productos.
8acen vino de palma y 'ay tambi*n oro en
abundancia.
&uando alguno de nosotros ba(aba a tierra%
ya fuese de da o de noc'e% encontraba siempre
indgenas que lo invitaban a comer y a beber.
&omen sus guisados a medio cocer% en e)tremo
salados% lo que les incita a beber muc'o% y en
efecto beben muy a menudo% sorbiendo por medio
de tubos de caña el vino contenido en los vasos.
>astan ordinariamente en comer cinco o seis 'oras.
En esta isla 'ay varias aldeas% cada una de
las cuales tiene algunos persona(es respetables que
'acen de (efes. 8e aqu los nombres de las aldeas y
de sus respectivos (efes9 &ingapola7 sus (efes son
&ilaton% &iguibucan% &imaninga% &imaticat%
&icanbul7 .andani% que tiene por (efe a Ponvaan7
/alan% cuyo (efe es Seten7 /alutan% que tiene por
(efe a ?apau7 /ubucin% cuyo (efe es &ilumai. $odas
estas aldeas estaban ba(o nuestra obediencia y nos
pagaban una especie de tributo.
75
&erca de la isla de Pubu 'ay otra llamada
.atan% que posee un puerto del mismo nombre%
donde anclaban nuestras naves. /a principal aldea
de esta isla se llama tambi*n .atan% cuyos (efes
eran Pula y &ilapulapu. En esta isla era donde
estaba situada la aldea de 4ulaya% que quemamos.
-iernes :A de abril% Pula% uno de los (efes
de la isla de .atan% remiti# al comandante% con uno
de sus 'i(os% dos cabras% con encargo de decirle
que si no le enviaba todo lo que le 'aba prometido%
no era culpa suya sino del otro (efe llamado
&ilapulapu% que no quera reconocer la autoridad
del rey de España7 pero que si a la noc'e siguiente
quera despac'ar en su au)ilio una c'alupa con
'ombres armados% se comprometa a batir y
subyugar enteramente a su rival.
&on este mensa(e% el comandante se
resolvi# a ir all en persona con tres c'alupas% y
aunque le rogamos que no fuese% nos respondi#
que% como buen pastor% no deba abandonar su
rebaño.
Partimos a media noc'e% provistos de
coraza y de casco% en n3mero de sesenta% el rey
cristiano% el prncipe su yerno y varios (efes de
Pubu% con cierto n3mero de 'ombres armados que
nos siguieron en veinte o treinta balangayes9 y
'abiendo llegado a .atan tres 'oras antes de que
aclarase% el comandante resolvi# no atacar% sino
que envi# a tierra al moro para que di(ese a
&ilapulapu y a los suyos que si queran reconocer la
soberana del rey de España% obedecer al rey
cristiano de Pubu% y pagar el tributo que acababa de
pedrseles% seran considerados como amigos% y
que en caso contrario% conoceran la fuerza de
nuestras lanzas. /os isleños no se amedrentaron
con nuestras amenazas% respondiendo que tenan
tambi*n lanzas% aunque s#lo de cañas puntiagudas
76
y estacas endurecidas al fuego.
Pidieron s#lo que no se les atacase durante
la noc'e porque con los refuerzos que esperaban
se 'aban de 'allar en mayor n3mero9 lo que decan
maliciosamente para animarnos a que los
atac2semos inmediatamente% con la esperanza de
que caeramos en los fosos que 'aban e)cavado
entre la orilla del mar y sus casas.
Esperamos efectivamente el da y saltamos
entonces en tierra con el agua 'asta los muslos% no
'abiendo podido apro)imarse las c'alupas a la
costa a causa de las rocas y de los ba(os. Uramos
en todo cuarenta y nueve 'ombres% 'abiendo
de(ado once a cargo de las c'alupas% y si*ndonos
preciso marc'ar alg3n tiempo en el agua antes de
poder ganar tierra.
Encontramos a los isleños en n3mero de
mil quinientos% formados en tres batallones% que en
el acto se lanzaron sobre nosotros con un ruido
'orrible% atac2ndonos dos por el flanco y uno por el
frente. @uestro comandante dividi# entonces su
tropa en dos pelotones9 los mosqueteros y los
ballesteros tiraron desde le(os durante media 'ora
sin causar el menor daño a los enemigos% o al
menos muy poco% porque aunque las balas y las
flec'as penetrasen en sus escudos% formados de
tablas bastante delgadas% y aun algunas veces los
'eran en los brazos% eso no les detena% porque
tales 'eridas no les producan una muerte
instant2nea% seg3n se lo tenan imaginado% y aun
con eso se ponan m2s atrevidos y furiosos.
Por lo dem2s% fi2ndose en la superioridad
del n3mero% nos arro(aban nubes de lanzas de
cañas% de estacas endurecidas al fuego% piedras y
'asta tierra% de manera que nos era muy difcil
defendernos. 8ubo aun algunos que lanzaron
77
estacas enastadas contra nuestro comandante%
quien para ale(arlos e intimidarlos% dispuso que
algunos de los nuestros fuesen a incendiar sus
cabañas% lo que e(ecutaron en el acto. /a vista de
las llamas los puso m2s feroces y encarnizados9
algunos aun acudieron al lugar del incendio% que
devor# veinte o treinta casas% y mataron en el sitio a
dos de los nuestros. Su n3mero pareca aumentar
tanto como la impetuosidad con que se arro(aban
contra nosotros.
Dna flec'a envenenada vino a atravesar
una pierna al comandante% quien inmediatamente
orden# que nos retir2semos lentamente y en buen
orden7 pero la mayor parte de los nuestros tom#
precipitadamente la fuga% de modo que quedamos
apenas siete u oc'o con nuestro (efe.
8abiendo notado los indgenas que sus
tiros no nos 'acan daño alguno cuando los dirigan
a nuestras cabezas o cuerpos% a causa de nuestra
armadura% pero que tenamos sin defensa las
piernas% en adelante s#lo dirigieron a *stas sus
flec'as% sus lanzas y sus piedras% en tal cantidad
que no nos fue posible resistir. /as bombardas que
tenamos en las c'alupas no nos servan de nada a
causa de que los ba(os no permitan a los artilleros
apro)imarse a nosotros.
Siempre combatiendo nos retiramos poco a
poco% y est2bamos ya a la distancia de un tiro de
ballesta% teniendo el agua 'asta las rodillas% cuando
los isleños% que nos seguan siempre de cerca%
empezaron de nuevo el combate% arro(2ndonos
'asta cinco o seis veces la misma lanza.
&omo conocan a nuestro comandante%
dirigan principalmente los tiros 'acia *l% de suerte
que por dos veces le 'icieron saltar el casco de la
cabeza7 sin embargo% no cedi#% combatiendo
78
nosotros a su lado en reducido n3mero. Esta luc'a
tan desigual dur# cerca de una 'ora. Dn isleño logr#
al fin dar con el e)tremo de su lanza en la frente del
capit2n% quien% furioso% le atraves# con la suya%
de(2ndosela en el cuerpo. Luiso entonces sacar su
espada% pero le fue imposible a causa de que tena
el brazo derec'o gravemente 'erido. /os indgenas%
que lo notaron% se dirigieron todos 'acia *l%
'abi*ndole uno de ellos acertado un tan gran
sablazo en la pierna izquierda que cay# de bruces7
en el mismo instante los isleños se abalanzaron
sobre *l. As fue c#mo pereci# nuestro gua% nuestra
lumbrera y nuestro sost*n. &uando cay# y se vio
rendido por los enemigos% se volvi# varias veces
'acia nosotros para ver si 'abamos podido
salvamos. &omo no 'aba ninguno de nosotros que
no estuviese 'erido% y como nos 'all2bamos todos
en la imposibilidad de socorrerle o de vengarle% nos
dirigimos en el acto a las c'alupas que estaban a
punto de partir. 5ue as c#mo debimos la salvaci#n
a nuestro comandante% porque en el instante en que
pereci#% todos los isleños se dirigieron al sitio en
que 'aba cado.
El rey cristiano 'abra podido socorremos y
sin duda lo 'abra 'ec'o% mas el comandante% le(os
de prever lo que acababa de suceder% tan luego
como puso pie en tierra con los suyos% le orden#
que no se moviese de su balanga0 y que
permaneciese como mero espectador del combate.
&uando le vio sucumbir llor# amargamente.
Pero la gloria de .agallanes sobrevivir2 a
su muerte. Estaba adornado de todas las virtudes%
mostrando siempre una constancia inquebrantable
en medio de las m2s terribles adversidades. A
bordo se condenaba a privaciones m2s grandes
que cualquiera de los de la tripulaci#n.
-ersado como ninguno en el conocimiento
79
de las cartas n2uticas% posea a la perfecci#n el arte
de la navegaci#n% como lo prob# dando la vuelta al
mundo% que nadie antes que *l 'aba osado tentar.
Esta desgraciada batalla se libr# el :< de
abril de +!:+% en un s2bado% da que el comandante
'aba elegido porque lo tena en particular
devoci#n. Perecieron con *l oc'o de los nuestros y
cuatro indios bautizados% y pocos de nosotros
regresamos a las naves sin estar 'eridos. /os que
'aban quedado en las c'alupas pensaron 'acia el
fin protegernos con las bombardas% pero a causa de
la distancia en que se 'allaban% nos 'icieron m2s
daño que a los enemigos% quienes% sin embargo%
perdieron quince 'ombres.
En la tarde% el rey cristiano% con
consentimiento nuestro% envi# a decir a los
'abitantes de .atan que si queran devolvernos los
cuerpos de nuestros soldados muertos% y en
especial el del comandante% les daramos las
mercaderas que nos pidiesen9 a lo que
respondieron que nada podra obligarlos a
des'acerse de un 'ombre tal como nuestro (efe%
que queran conservar como un monumento de la
victoria alcanzada sobre nosotros.
Al saber la p*rdida de nuestro capit2n% los
que en la ciudad se 'allaban comerciando 'icieron
en el acto transportar las mercaderas a bordo.
Elegimos entonces% en su reemplazo% dos
comandantes% que fueron 1doardo @uarteA
4arbosa% portugu*s% y ?uan Serrano% español.
@uestro int*rprete% llamado Enrique% que
era esclavo de .agallanes% 'abiendo sido
ligeramente 'erido en el combate% se vali# de este
prete)to para no ba(ar m2s a tierra% donde era
necesario para nuestro servicio% pas2ndose todo el
da ocioso% tendido sobre una estera. 1doardo
80
4arbosa% comandante de la nave que montaba
antes .agallanes% le di(o que% a pesar de la muerte
de su señor% no por eso de(aba de ser esclavo% y
que a nuestro regreso a España le entregara a
doña 4eatriz% mu(er de .agallanes7 amenaz2ndole
en seguida con 'acerle azotar si no se iba
inmediatamente a tierra para el servicio de la
escuadra.
/evant#se el esclavo aparentando no 'aber
prestado atenci#n a las in(urias y amenazas del
comandante% y 'abiendo ba(ado a tierra% se dirigi# a
casa del rey cristiano% a quien e)pres# que
pens2bamos partir pronto y que si quera seguir el
conse(o que tena que darle% podra apoderarse de
nuestras naves y mercaderas. El rey le escuc'#
favorablemente y entre ambos tramaron una
traici#n. El esclavo volvi# en seguida a bordo%
mostrando m2s actividad e inteligencia de la que
'asta entonces 'aba desplegado.
En la mañana del mi*rcoles +E de mayo% el
rey envi# a decir a los comandantes que tena
preparado un presente de pedreras para el rey de
España% y que para entreg2rselo les rogaba que
ese da fuesen a comer con *l con algunos de los
de su s*quito. 5ueron% en efecto% en n3mero de
veinticuatro% entre quienes estaba nuestro
astr#logo% llamado @Andr(# deA San .artn de
Sevilla% no 'abiendo ido yo por tener la cara
'inc'ada a causa de una 'erida en la frente%
producida por una flec'a envenenada. ?uan
&arvallo y el preboste regresaron inmediatamente a
las naves% suponiendo a los indgenas de mala fe%
porque 'aban visto% seg3n decan% que el
persona(e que 'aba sanado milagrosamente se
'aba llevado al capell2n a su casa. Apenas
acababan de decimos esto% cuando omos gritos y
clamores% y 'abiendo inmediatamente levado
81
anclas% nos apro)imamos con las naves a tierra%
disparando sobre las casas varios tiros de
bombarda. -imos entonces que ?uan Serrano%
'erido y atado% era conducido 'acia la playa% desde
donde nos suplicaba que no dispar2semos m2s%
porque sin eso% seg3n deca% lo mataran.
Pregunt2mosle qu* 'aba sido de sus compañeros
y del int*rprete% contest2ndonos que 'aban sido
todos degollados% con e)cepci#n de este 3ltimo% que
se 'aba unido a los isleños. &on(ur#nos que le
rescat2semos por mercaderas7 pero ?uan &arvallo%
aunque era su compadre% en uni#n de algunos
otros% re'usaron tratar de su rescate% pro'ibiendo a
las c'alupas que se apro)imaran a la isla7 porque el
mando de la escuadra le perteneca por la muerte
de los dos comandantes. ?uan Serrano continuaba
implorando la piedad de su compadre% asegurando
que sera muerto en el momento en que nos
'ici*semos a la vela7 y viendo al fin que sus
lamentos eran in3tiles% se puso a imprecar y rog# a
=ios que a la 'ora del (uicio final pidiese cuenta de
su alma a ?uan &arvallo% su compadre. Pero no fue
escuc'ado% y partimos sin que despu*s 'ayamos
tenido noticia alguna acerca de su vida o de su
muerte.
/a isla de Pubu es grande% y tiene un buen
puerto con dos entradas% una al oeste y la otra al
este nordeste. Est2 situada a +"E de latitud norte y a
+!G de longitud de la lnea de demarcaci#n. En esta
isla fue donde antes de la muerte de .agallanes
tuvimos noticias de las islas .olucas.
82
LIBRO III
DESDE LA PARTIDA DE 5UBU 3ASTA
LA SALIDA DE LAS ISLAS MOLUCAS
Abandonamos la isla de Pubu y fuimos a
fondear 'acia la punta de una isla llamada 4o'ol%
que dista de aquella diecioc'o leguas7 y viendo que
nuestras tripulaciones% disminuidas por tantas
p*rdidas% no eran suficientes para las tres naves%
determinamos quemar la &oncepci#n% despu*s de
'aber trasladado a las otras todo lo que poda
sernos 3til. =e(amos entonces el cabo al sud
sudoeste y costeamos una isla llamada Panilongon%
donde los 'ombres son negros como los etopes.
Siguiendo nuestra derrota% arribamos a una
isla que se llama 4utu2n% donde fondeamos. El rey
de la isla vino a nuestra nave% y para darnos una
prueba de amistad y de alianza% se sac# sangre de
la mano izquierda y se tiñ# con ella el pec'o y la
punta de la lengua% en cuya ceremonia le imitamos.
&uando abandon# el buque% me fui solo con *l a
visitar la isla. Entramos en un ro donde
encontramos varios pescadores% que ofrecieron
pescado al rey% quien% como todos los 'abitantes de
esta isla y de las vecinas% andaba desnudo%
cubriendo s#lo sus #rganos genitales con un
pedazo de tela% que despu*s tambi*n se quit#. /os
notables de la isla que le acompañaban 'icieron
otro tanto% tomando en seguida los remos y
bogando a la vez que cantaban. Pasamos a lo largo
de varias 'abitaciones construidas a orilla del ro% y
83
como a las dos de la mañana llegamos a la casa del
rey% situada a dos leguas de distancia del
desembarcadero.
Al entrar en la casa se nos sali# a recibir
con antorc'as 'ec'as de (uncos y 'o(as de palmera
enrolladas y llenas de la goma llamada anime. En
tanto que se preparaba nuestra cena% el rey% en
uni#n de dos de sus (efes y de otras tantas de sus
mu(eres% bastante bonitas% sin 'aber probado nada%
se bebieron un gran vaso lleno de vino de palmera.
Se me invit# a beber como ellos% pero me e)cus*
diciendo que 'aba cenado ya% y as no beb m2s
que una vez. &uando beban e(ecutaban la misma
ceremonia que el rey de .assana. Se sirvi# la cena%
compuesta s#lo de arroz y pescado muy salado% en
tazones de porcelana. &oman el arroz a guisa de
pan% el cual cuecen poniendo en una olla de greda%
parecida a nuestras marmitas% una gran 'o(a que
cubre enteramente el interior del vaso% en el cual
ec'an el agua y el arroz% tap2ndolo en seguida. Se
de(a 'ervir el todo 'asta que el arroz 'aya adquirido
la consistencia de nuestro pan y lo sacan despu*s
por trozos. As es como cuecen el arroz en estos
para(es.
&oncluida la cena% el rey 'izo traer una
estera de cañas% una de palmera y una almo'ada
de 'o(as% lec'o en que me acost* con uno de los
(efes. El rey fue a dormir a otra parte con sus dos
mu(eres.
Al da siguiente% mientras se preparaba la
comida% fui a dar un paseo por la isla% entrando en
varias casas% edificadas como las de las otras islas
que 'abamos visitado% donde vi cierto n3mero de
utensilios de oro% pero muy pocos vveres. Regres*
a casa del rey% donde comimos arroz y pescado.
Por medio de señales consegu e)presar al
84
rey el deseo que tena de ver a la reina%
signific2ndome de la misma manera que consenta
en ello encamin2ndonos entonces 'acia la cima de
una montaña% donde reside aqu*lla. Al entrar le 'ice
mi reverencia% que ella me devolvi#% sent2ndome a
su lado% mientras se ocupaba en fabricar esteras de
palmera para una cama. $oda su casa estaba
provista de vasos de porcelana% colgados de las
paredes. Se vean tambi*n cuatro timbales% uno
muy grande% otro mediano y dos pequeños% con los
cuales la reina se entretena tocando. $ena para su
servicio una cantidad de esclavos de ambos se)os.
=espu*s de despedirnos% regresamos a la
'abitaci#n del rey% quien nos ofreci# un almuerzo de
cañas de az3car.
Encontramos en esta isla cerdos% cabras%
arroz% (engibre y todo lo que 'abamos visto en las
otras. /o que en ella abunda m2s% sin embargo% es
el oro.
.e señalaron varios valles% d2ndome a
entender por gestos que 'aba en ellos m2s oro que
cabellos tenamos en la cabeza% pero que no
conociendo el uso del 'ierro% era muy dificultoso
e)plotarlo% como en efecto no lo e)plotaban.
=espu*s de medioda% 'abiendo indicado
que quera regresar a bordo% el rey quiso
acompañarme en el mismo balanga0 con algunos
de los principales de la isla. .ientras descendamos
por el ro% divis* en un montculo% 'acia la mano
derec'a% tres 'ombres colgados de un 2rbol% y
'abiendo preguntado lo que eso significaba% se me
contest# que eran mal'ec'ores.
Esta parte de la isla% que se llama &'ipit% es
una continuaci#n de la misma tierra de 4utu2n y
&alag2n7 est2 m2s ac2 de 4o'ol y confina con
.asan. El puerto es bastante bueno y se 'alla
85
situado 'acia el grado B de latitud norte% a +A< de
longitud de la lnea de demarcaci#n y a cincuenta
leguas de Pubu. Al noroeste queda la isla de /oz#n%
de la cual dista dos (ornadas. Esta es grande y a
ella llegan para comerciar todos los años de seis a
oc'o (uncos de los pueblos llamados /eques. En
otro lugar 'ablar* de &'ipit.
Saliendo de esta isla y corriendo al oeste
sudoeste% fuimos a fondear a una isla casi desierta.
Sus escasos 'abitantes son moros desterrados de
una isla que se llama 4urn*. Andan desnudos como
los de las otras islas y est2n armados de
cerbatanas y de carca(es llenos de flec'as y de una
'ierba que sirve para envenenarlas. Dsan tambi*n
puñales con mangos guarnecidos de oro y de
piedras preciosas% lanzas% mazas y pequeñas
corazas 'ec'as de piel de b3falo. @os tomaron por
dioses o santos. 8ay en esta isla grandes 2rboles%
pero pocos vveres. Est2 situada 'acia <E ;"F de
latitud septentrional% a cuarenta y tres leguas de
&'ipit9 se llama &agay2n.
=esde esta isla% siguiendo la misma
direcci#n 'acia el oeste sudoeste% llegamos a una
grande% que encontramos bien abastecida de toda
clase de vveres% lo que fue gran fortuna para
nosotros% porque nos 'all2bamos tan 'ambrientos y
tan escasos de provisiones que estuvimos varias
veces a punto de abandonar nuestras naves y
establecernos en alguna tierra para terminar all
nuestros das.
Esta isla% que se llama Palao2n% nos
provey# de cerdos% cabras y gallinas% bananas de
varias especies% algunas de un codo de largo y tan
gruesas como el brazo% aunque otras no tenan m2s
que un palmo de largo% y otras% que eran las
me(ores% eran a3n m2s pequeñas. $ienen tambi*n
cocos% cañas de az3car y races seme(antes a
86
nabos. &uecen el arroz en el fuego% dentro de
cañas o en vasos de palo% por cuyo sistema se
conserva m2s largo tiempo que el que se cuece en
marmitas. =el mismo arroz se saca% por medio de
una especie de alambique% un vino m2s fuerte y
me(or que el de la palmera. En una palabra% esta
isla fue para nosotros la tierra de promisi#n. Est2
'acia los ,E :"F de latitud septentrional y a +<+E :"F
de longitud de la lnea de demarcaci#n. =espu*s de
presentados al rey% contra(o *ste con nosotros
alianza y amistad% en cuyo testimonio% 'abi*ndonos
pedido un cuc'illo% se sac# con *l sangre del pec'o%
con la cual se toc# la frente y la lengua. @osotros
'icimos otro tanto.
/os 'abitantes de Palao2n andan
desnudos% como todos los de estos pueblos7 pero
les gusta adornarse con anillos% cadenetas de lat#n
y cascabeles. Sin embargo% lo que m2s les agrada
es el alambre% que les sirve para sus anzuelos. &asi
todos cultivan sus propios campos. Dsan
cerbatanas y grandes flec'as de palo% de m2s de un
palmo de largo% algunas guarnecidas en la punta de
una espina de pescado% y otras de una caña
envenenada con cierta 'ierba9 estas flec'as no
est2n provistas de plumas en su e)tremo posterior%
sino de una madera muy suave y muy liviana. En la
punta de la cerbatana atan un 'ierro% y cuando se
les 'an agotado las flec'as% se sirven de ellas a
manera de lanzas.
Poseen tambi*n% domesticados% gallos muy
grandes% que no los comen por una especie de
superstici#n% pero que cuidan para 'acerlos
combatir entre s% con cuyo motivo se 'acen
apuestas y se ad(udican premios a los dueños de
los gallos vencedores.
=esde Palao2n% dirigi*ndonos al sudoeste%
despu*s de 'aber recorrido diez leguas%
87
reconocimos otra isla% que% coste2ndola% nos
pareci# que suba @de latitudA% 'abiendo debido
andar cincuenta leguas% a lo menos% antes de
encontrar un fondeadero% y apenas 'ubimos
arro(ado el ancla% cuando se levant# una tempestad%
se oscureci# el cielo y vimos sobre nuestros
m2stiles el fuego de San $elmo.
Al da siguiente% nueve de (ulio% envi# el rey
a las naves una piragua bastante 'ermosa% que
tena la popa y la proa adornadas con oro% y en *sta
un pabell#n blanco y azul con un copo de plumas
de pavo en el asta. Se vean en esta piragua% entre
varias otras personas% m3sicos que tocaban
zamponas y tambores. /a piragua% que es una
especie de fusta o galera% vena seguida de dos
almadies% que son embarcaciones de pescadores.
1c'o de los principales ancianos de la isla venan
en la piragua9 subieron a bordo y se sentaron sobre
un tapiz que se les tena preparado sobre el castillo
de popa% donde nos ofrecieron un vaso de madera
lleno de betel y de arec% races que mascan
continuamente% con flores de naran(o y de (azmines%
todo cubierto con una tela de seda amarilla. @os
regalaron tambi*n dos (aulas llenas de gallinas% dos
cabras% tres vasos de vino de arroz destilado y
cañas de az3car. Dn presente seme(ante 'icieron a
los de la otra nave% y despu*s de 'abernos
abrazado% se despidieron de nosotros.
El vino de arroz es tan claro como el agua%
pero tan fuerte que muc'os de nuestra tripulaci#n
se embriagaron. /o llaman arac$.
Seis das despu*s% el rey nos envi# otras
tres piraguas muy bien adornadas% que dieron la
vuelta a nuestras naves al son de zamponas%
timbales y tambores. /os 'ombres nos saludaban
sac2ndose sus bonetes de tela% que son tan
pequeños que apenas les cubren la corona. /es
88
devolvimos el saludo con nuestras bombardas sin
cargar. @os traan varios guisados% 'ec'os todos
con arroz% ya en pedazos oblongos% envueltos en
'o(as% ya en la forma c#nica de un pan de az3car%
ya en la de torta con 'uevos y miel.
=espu*s de 'abernos 'ec'o estos regalos
a nombre del rey% nos di(eron que le placa que
'ici*semos en la isla nuestra provisi#n de agua y
leña y que podamos comerciar con los isleños
tanto como quisi*semos. &on esta respuesta%
determinamos ir en n3mero de siete a llevar al rey%
a la reina y a ciertos ministros algunos presentes. El
destinado al rey consista en un vestido a la
turquesa% de terciopelo verde% una silla de la misma
tela% de color violeta% cinco brazas de paño ro(o% un
bonete% una taza de vidrio dorado% otra con su tapa%
un tintero dorado y tres cuadernos de papel7 a la
reina le llevamos tres brazadas de paño amarillo% un
par de zapatos plateados y un estuc'e de plata
lleno de alfileres7 para el gobernador o ministro del
rey% tres brazadas de paño ro(o% un bonete y una
taza de vidrio dorado7 para el rey de armas o
'eraldo% que 'aba venido con la piragua% un vestido
a la turquesa de paño ro(o y verde% un bonete y un
cuaderno de papel7 y a los otros siete persona(es de
cuenta% que le 'aban acompañado% les preparamos
tambi*n regalos% como algunas varas de tela% un
bonete o un cuaderno de papel. &uando todos los
regalos estuvieron listos% entramos a una de las tres
piraguas.
8abiendo llegado a la ciudad% nos fue
preciso permanecer dos 'oras en la embarcaci#n%
esperando la llegada de dos elefantes% cubiertos de
seda% y de doce 'ombres% cada uno de los cuales
cargaba un vaso de porcelana adornado con seda
para colocar en ellos los presentes que llev2bamos.
Subimos sobre los elefantes% precedidos por los
89
doce 'ombres que llevaban nuestros regalos en sus
vasos% yendo as 'asta la casa del gobernador%
quien nos feste(# con una cena de varios guisos.
Pasamos la noc'e en colc'ones de algod#n
forrados en seda% y en s2banas de tela de
&ambaya.
Al da siguiente gastamos la mañana en
casa del gobernador sin 'acer nada. A medioda
fuimos al palacio real% bamos montados en los
mismos elefantes y precedidos por los 'ombres que
llevaban los presentes. =esde la casa del
gobernador 'asta el palacio del rey% todas las calles
estaban guardadas por 'ombres con lanzas%
espadas y mazas% seg3n orden e)presa del
soberano.
Siempre sobre nuestros elefantes entramos
al patio del palacio% donde 'abiendo descendido%
subimos por una escalera% acompañados del
gobernador y de algunos oficiales7 entrando en
seguida a un sal#n lleno de cortesanos% que
podramos llamar los pares del reino. A' nos
sentamos sobre un tapiz% 'abi*ndose colocado los
presentes cerca de nosotros.
8acia el e)tremo de este sal#n 'aba otra
sala poco menor% tapizada de paños de seda%
donde% corridas dos cortinas de brocado% pudimos
ver dos ventanas que daban luz a la 'abitaci#n% en
la cual se 'allaban trescientos 'ombres de la
guardia del rey% armados de puñales% cuyas puntas
apoyaban sobre sus muslos.
Al final de esta sala 'aba una gran puerta
cerrada tambi*n por una cortina de brocado% que al
alzarse% nos permiti# divisar al rey sentado delante
de una mesa% mascando betel% acompañado de un
niño pequeño. $ras de *l no 'aba m2s que
mu(eres.
90
Entonces uno de los cortesanos nos
previno que no nos era lcito 'ablar al rey% pero que
si queramos decirle algo% podamos dirigirnos a *l%
quien lo transmitira a un cortesano de un rango
m2s elevado% *ste al 'ermano del gobernador que
se 'allaba en la sala pequeña% quien% a su turno%
por medio de una cerbatana colocada en un agu(ero
de la pared e)pondra nuestra emba(ada a uno de
los principales oficiales que se 'allaban cerca del
rey para decrsela.
@os advirti# que era necesario le
'ici*semos al rey tres reverencias levantando
nuestras manos (untas en alto sobre la cabeza y
alternativamente uno y otro pie. 8abiendo 'ec'o las
tres reverencias de la manera como nos lo 'aban
indicado% 'icimos decir al rey que *ramos vasallos
del soberano de España% que si quera vivir en paz
con *l% y que no dese2bamos otra cosa que poder
comerciar en su isla.
El rey nos 'izo responder que le placa en
e)tremo que el de España fuese su amigo% y que
nosotros podamos% dentro de sus estados%
proveernos de agua y de leña y comerciar a nuestro
agrado.
/e ofrecimos entonces los presentes que
'abamos llevado para *l% 'aciendo un pequeño
movimiento de cabeza a cada cosa que reciba. A
cada uno de nosotros se nos regal# brocatel y
paños de oro y de seda% que se nos colocaban
sobre el 'ombro izquierdo y nos los quitaban en
seguida para guard2rnoslos. Se nos sirvi# un
almuerzo de clavo de olor y de canela% despu*s de
lo cual se corrieron todas las cortinas y se cerraron
las ventanas.
$odos los que estaban en el palacio real
llevaban alrededor de la cintura paños de oro para
91
cubrir sus vergJenzas% puñales con mangos de oro
guarnecidos de perlas y de pedrera% y varios anillos
en los dedos.
-olvimos a subir sobre los elefantes para
regresar a casa del gobernador. Siete 'ombres%
llevando los presentes que el rey acababa de
'acernos% marc'aban delante de nosotros. &uando
'ubimos llegado a ella% se nos entreg# a cada uno
el regalo del rey% coloc2ndolo sobre nuestro 'ombro
izquierdo% como se 'aba 'ec'o antes. &omo
propina obsequiamos dos cuc'illos a cada uno de
los siete 'ombres que nos 'aban acompañado.
En seguida vimos llegar a casa del
gobernador nueve 'ombres trayendo cada uno un
plato de madera% sobre cada uno de los cuales
'aba de diez a once tazones de porcelana
conteniendo carnes de diferentes animales% es
decir% de ternera% de cap#n% gallina% pavo y otros%
con varias especies de pescado9 s#lo de carne
'aba m2s de treinta man(ares diferentes.
&enamos sentados en el suelo sobre una
estera de palmera. A cada pedazo que se coma
era necesario beber% en una taza de porcelana del
tamaño de un 'uevo% del licor fabricado del arroz
destilado. &omimos tambi*n arroz y otras viandas
'ec'as con az3car% con cuc'aras de oro
seme(antes a las nuestras. @os acostamos en el
mismo lugar en que 'abamos pasado la noc'e
precedente% donde ardan siempre dos luces de
cera blanca puestas sobre candeleras de plata% dos
grandes l2mparas de aceite% de cuatro mec'as
cada una% para cuyo cuidado velaron continuamente
dos 'ombres.
Al da siguiente nos trasladamos a la playa%
donde nos esperaban dos piraguas que deban
conducirnos a bordo.
92
/a ciudad est2 edificada a la orilla misma
del mar% con e)cepci#n de la casa del rey y las de
algunos de los principales (efes. &ontiene
veinticinco mil fuegos o familias. /as casas son
construidas de madera% sostenidas por gruesos
postes que las preservan del agua.
&uando sube la marea% las mu(eres que
venden las cosas necesarias a la vida% atraviesan la
ciudad en barcas. =elante de la casa del rey e)iste
una gran muralla edificada con ladrillos gruesos%
con barbacanas a manera de fortaleza% sobre la
cual se ven cincuenta y seis bombardas de bronce y
seis de 'ierro% con las que dispararon varios tiros
mientras permanecimos en la ciudad.
El rey% que es moro% se llama ra(a Siripada7
es bastante obeso y puede tener cerca de cuarenta
años. Est2 servido s#lo por mu(eres% 'i(as de los
principales 'abitantes de la isla. @adie puede
'ablarle sino por medio de una cerbatana% seg3n
nos vimos obligados a 'acerlo nosotros mismos.
$iene diez cronistas ocupados 3nicamente en
escribir lo que le concierne% sobre cortezas de 2rbol
muy delgadas que llaman c$irítole#. @o sale (am2s
del palacio sino para ir de caza.
En la mañana del :, de (ulio% que era lunes%
vimos venir 'acia nuestras naves m2s de cien
piraguas% divididas en tres escuadras% con otros
tantos tunguli#% o sea sus pequeñas barcas. &omo
temamos ser atacados a traici#n% nos 'icimos
inmediatamente a la vela% y eso con tanta
precipitaci#n que nos vimos obligados a abandonar
un ancla. @uestras sospec'as aumentaron cuando
nos fi(amos en varias embarcaciones grandes
llamadas (uncos% que el da precedente 'aban
venido a fondear por la popa de nuestras naves% lo
que nos 'izo temer ser asaltados por todos lados.
@uestro primer cuidado fue librarnos de los (uncos%
93
contra los cuales 'icimos fuego% de suerte que en
ellos matamos muc'a gente. &uatro de ellos
quedaron en nuestro poder y los otros cuatro
restantes se salvaron yendo a dar en tierra. En uno
de los (uncos que tomamos se 'allaba el 'i(o del rey
de la isla de /oz#n% que era el capit2n general del
rey de 4urn*% y que acababa de conquistar con sus
(uncos una gran ciudad llamada /ao*% edificada
sobre una punta de la isla% 'acia la gran ?ava. En
esta e)pedici#n 'aba saqueado esa ciudad porque
sus 'abitantes preferan obedecer al rey gentil de
?ava antes que al rey moro de 4urn*.
?uan &arvallo% nuestro piloto% sin decimos
una palabra% puso en libertad a este capit2n%
movido% seg3n lo supimos despu*s% por una fuerte
suma de oro que le 'aba ofrecido. Si le
'ubi*semos conservado% el rey Siripada nos 'abra
dado% sin duda alguna% por su rescate todo lo que
'ubi*ramos querido% porque se 'aba 'ec'o
formidable a los gentiles% que son enemigos del rey
moro.
En el puerto en que nos 'all2bamos no
e)iste s#lo la ciudad de que Siripada es señor% sino
tambi*n otra 'abitada por gentiles% edificada
igualmente a orillas del mar% y aun m2s grande que
la de los moros. /a enemistad entre ambos pueblos
es tan grande que casi no se pasa da sin que
ocurran querellas y combates. El rey de los gentiles
es tan poderoso como el de los moros% aunque no
tan vano% y aun parece que sera f2cil introducir el
cristianismo en sus dominios.
El rey moro% 'abiendo sido informado del
daño que acab2bamos de 'acer a sus (uncos% se
apresur# a manifestarnos% por medio de uno de los
nuestros de los que se 'aban establecido en tierra
para comerciar% que dic'as embarcaciones no
venan contra nosotros% pues no 'acan sino pasar
94
para llevar la guerra a los gentiles7 y para
prob2rnoslo nos mostraron algunas cabezas de
estos 3ltimos muertos en la batalla. &on esto
'icimos decir al rey que si lo que nos manifestaba
era verdadero% no tena m2s que enviamos a los
dos 'ombres que permanecan en tierra con las
mercancas y al 'i(o de ?uan &arvallo% en lo que no
quiso consentir. As fue castigado &arvallo con la
p*rdida de su 'i(o% que 'aba nacido en 4rasil% que
'abra sin duda recobrado en cambio del capit2n
general que puso en libertad por oro. Retuvimos a
bordo a diecis*is de los principales de la isla y a
tres mu(eres que pens2bamos conducir a España
para presentarlas a la reina% pero que &arvallo se
guard# para s.
/os moros andan desnudos% como todos los
'abitantes de estas regiones. Estiman sobre todo el
azogue% que beben pretendiendo que conserva la
salud y cura las enfermedades. Adoran a .a'oma y
siguen su ley% por cuya raz#n no comen (am2s
carne de puerco. Se lavan el trasero con la mano
izquierda% de la cual no se sirven (am2s para comer%
y no orinan de pie sino al uso de las mu(eres. Se
lavan la cara con la mano derec'a% pero no se
frotan (am2s los dientes con los dedos.
Son circuncidados como los (udos. @o
matan cabras ni gallinas sin dirigirse de antemano
al sol. &ortan a las gallinas las e)tremidades de las
alas y la piel que tienen deba(o de las patas% y en
seguida las parten en dos. @o comen de animal
alguno que no 'aya sido muerto por ellos mismos.
Esta isla produce alcanfor% especie de
b2lsamo que e)uda gota a gota de entre la corteza
y el tronco del 2rbol9 estas gotas son tan pequeñas
como los granos del salvado. Si se de(a el alcanfor
e)puesto al aire% se evapora insensiblemente. El
2rbol que lo produce se llama capor. Se encuentran
95
tambi*n canela% (engibre% mirabolanos% naran(os%
limones% caña de az3car% melones% cidra#ca0ota#%
r2banos% cebollas% etc*tera. Entre los animales 'ay
elefantes% caballos% b3falos% cerdos% cabras%
gallinas% gansos% cuervos y varias otras especies de
aves.
Se dice que el rey de 4urn* posee dos
perlas tan grandes como 'uevos de gallina y tan
perfectamente redondas% que% coloc2ndolas sobre
una mesa bien lisa% no se est2n (am2s quietas.
&uando le llevamos nuestros presentes% le
manifest* por señas que deseaba muc'o verlas% y
aunque prometi# mostr2rnoslas% no lo merecimos%
pero algunos de los (efes me di(eron que el 'ec'o
era e)acto.
/os moros de este pas usan una moneda
de bronce con un agu(ero para ensartarla9 de un
lado tiene cuatro letras% que son los cuatro
caracteres del gran rey de la &'ina. /a llaman pici.
En nuestros tratos% nos daban por un cat$il de
mercurio% o sea por un peso de dos libras% seis
tazones de porcelana% y por un cuaderno de papel
nos daban a3n m2s. El cat$il de bronce nos vala un
pequeño vaso de porcelana7 tres cuc'illos% uno m2s
grande% y ciento sesenta cat$ile# de bronce un
ba$ar de cera. El ba$ar tiene un peso de doscientos
tres cat$ile#. Por oc'enta cat$ile# un ba$ar de sal% y
por cuarenta un ba$ar de anime% especie de goma%
de que se sirven para calafatear las embarcaciones%
porque en este pas no 'ay alquitr2n. -einte tabil#
'acen un cat$il. /as mercaderas que aqu se
prefieren son cobre% mercurio% cinabrio% vidrio%
g*neros de lana y las telas7 pero sobre todo el
'ierro y los anteo(os.
/os (uncos de que 'emos 'ablado son sus
embarcaciones m2s grandes. 8e aqu c#mo est2n
'ec'as9 la obra viva% 'asta dos palmos de la obra
96
muerta% con tablones unidos por amarras de
madera7 su construcci#n es bastante buena. En la
parte superior llevan cañas muy gruesas que
sobresalen de los bordes del (unco para formar
contrapeso. Estos (uncos cargan tanto como
nuestros buques. /os m2stiles son 'ec'os de las
mismas cañas% y las velas% de corteza de 2rbol.
8abiendo visto en 4urn* muc'a porcelana%
quise tomar mis informaciones a este respecto% y se
me di(o que la 'acan de una especie de tierra muy
blanca% que de(an enterrada durante medio siglo
para retinarla% de suerte que usan el proverbio de
que el padre se entierra para el 'i(o. Pretenden que
si se ec'a veneno en uno de estos vasos% se triza
inmediatamente.
/a isla de 4urn* es tan grande que para
bo(earla se necesitaran tres meses. Est2 situada
'acia los !E +!F de latitud septentrional y a +<AE G"F
de longitud de la lnea de demarcaci#n.
Al partir de esta isla volvimos 'acia atr2s en
busca de un sitio a prop#sito y adecuado para
recorrer nuestras naves% una de las cuales tena
una considerable va de agua% y la otra% falta de
piloto% 'aba dado contra un ba(o cerca de una isla
llamada 4ibal#n7 pero% a =ios gracias% la pusimos
de nuevo a flote. &orrimos tambi*n otro gran
peligro9 un marinero% al despabilar una vela% por
inadvertencia% arro(# una mec'a encendida en una
ca(a de p#lvora de cañ#n% pero anduvo tan presto
en retirarla que la p#lvora no alcanz# a encenderse.
=e camino vimos cuatro piraguas% de las
cuales tomamos una cargada con cocos% destinada
a 4urn*% cuya tripulaci#n se salv# en una isla
pequeña. /as otras tres escaparon% retir2ndose
detr2s de unos islotes.
Entre la punta norte de 4urn* y la isla de
97
&imbonb#n% 'acia los BE <F de latitud septentrional%
encontramos un puerto muy adecuado para recorrer
nuestras naves% pero como carecamos de muc'as
cosas necesarias a este fin% nos vimos obligados a
emplear en esta operaci#n cuarenta y dos das%
traba(ando todos lo me(or que podamos% de una
manera o de otra. /o que m2s nos costaba era ir a
buscar la madera en los bosques% porque todo el
terreno estaba cubierto de zarzas y arbustos
espinosos y nos 'all2bamos todos descalzos.
8ay en esta isla (abales muy grandes%
'abiendo nosotros muerto uno que pasaba a nado
de una isla a otra7 su cabeza% armada de colmillos
muy gruesos% tena dos palmos y medio de largo.
Se encuentran tambi*n en ella cocodrilos% que
'abitan indistintamente en la tierra y en el mar7
ostras% mariscos de toda especie y tortugas muy
grandes.
@osotros cogimos dos% la carne sola de una
de las cuales pesaba veintis*is libras y la de la otra
cuarenta y cuatro. Pescamos tambi*n un pez% cuya
cabeza% parecida a la del cerdo% tena dos cuernos%
el cuerpo revestido de una sustancia #sea% y en el
espinazo una especie de silla7 pero no era muy
grande.
/o que 'e encontrado de m2s
e)traordinario son 2rboles cuyas 'o(as cadas
tienen cierta vida. Estas 'o(as se parecen a las del
moral% salvo que son menos largas7 su pecolo es
corto y puntiagudo% y cerca de *l% de uno y otro
lado% dos pies9 si se les toca se escapan% pero no
ec'an sangre cuando se las revienta. .et una de
ellas en una ca(a y cuando abr *sta despu*s de
nueve das% la 'o(a se paseaba por todo el interior9
pienso que se mantienen del aire. @Parece que
Piga)etta con)undió un in#ecto con una $o5a***A
98
Al salir de esta isla% es decir% del puerto%
encontramos un (unco que vena de 4urn*% y como%
'abi*ndole 'ec'o señal de que se detuviese% no
'ubiese querido obedecer% lo perseguimos% lo
tomamos y lo saqueamos. &onduca al gobernador
de Palao2n con uno de sus 'i(os y a su 'ermano%
condenando a aqu*l a pagar como rescate% en el
espacio de siete das% cuatrocientas medidas de
arroz% veinte cerdos% otras tantas cabras y ciento
cincuenta gallinas. @o solamente nos dio todo lo
que le pedimos% sino que voluntariamente añadi#
cocos% pl2tanos% cañas de az3car y vasos llenos de
vino de palmera. Para corresponder a su
generosidad le devolvimos una parte de sus
puñales y fusiles% d2ndole adem2s un estandarte%
un tra(e de damasco amarillo y quince brazas de
tela. A su 'i(o le obsequiamos una capa de paño
azul% etc.% y su 'ermano recibi# un tra(e de paño
verde. 8icimos tambi*n regalos a las personas que
iban con ellos% de suerte que nos separamos en
buena armona.
$ornamos 'acia atr2s para volver a pasar
entre la isla de &agay2n y el puerto de &'ipit%
corriendo al este cuarta al sudeste% siguiendo en
busca de las islas .olucas. Pasamos cerca de
ciertos islotes% donde vimos el mar cubierto de
'ierbas% a pesar de su gran profundidad% por lo cual
nos pareca 'allarnos en otros para(es.
=e(ando &'ipit al este% reconocimos al
oeste las dos islas de Polo y $ag'ima% donde%
seg3n se nos di(o% se pescan las perlas m2s
'ermosas y donde se encontraron las del rey de
4urn* de que 'e 'ablado. 8e aqu c#mo se 'izo
dueño de ellas. Este rey estaba casado con una 'i(a
del de Polo% la cual le di(o un da que su padre
posea estas dos grandes perlas% y 'abiendo
asaltado al rey de 4urn* el deseo de poseerlas% una
99
noc'e parti# con quinientas embarcaciones llenas
de 'ombres armados% se apoder# del rey de Polo%
su suegro% y de dos de sus 'i(os% y s#lo les devolvi#
la libertad cuando le 'ubieron entregado las dos
perlas dic'as.
Siguiendo singlando al este cuarta del
noroeste% pasamos a lo largo de dos ranc'eras
llamadas &avit y Subann% y cerca de una isla
igualmente 'abitada% llamada .onoripa% a diez
leguas de los islotes de que acabo de 'ablar. /os
'abitantes de esta isla no tienen casas% viviendo
siempre en sus embarcaciones.
/as aldeas de &avit y Subann est2n
situadas en las islas de 4utu2n y &alag2n% donde
crece la me(or canela. Si 'ubi*ramos podido
detenernos all alg3n tiempo% 'abramos cargado la
nave% pero no pudimos 'acerlo por aprovec'ar del
viento% porque debamos doblar una punta y pasar
algunas islas que la rodean. =e camino% algunos
isleños se apro)imaron a nosotros y nos dieron
diecisiete libras de canela a cambio de dos grandes
cuc'illos que 'abamos tomado al gobernador de
Palao2n.
8abiendo visto el canelo% puedo dar su
descripci#n. $iene de cinco a seis pies de alto y no
es m2s grueso que el dedo. Sus ramas no pasan
(am2s de tres o cuatro y sus 'o(as se aseme(an a
las del laurel9 la canela de que 'acemos uso es su
corteza% la cual se cosec'a dos veces por año. /a
madera misma y las 'o(as poseen id*ntico sabor de
la corteza. Se la llama cainman% Mde donde 'a
venido el nombre de cinnamomumN porque cain
significa madera% y man%% dulce.
8abiendo de(ado el cabo al nordeste% nos
dirigimos a una ciudad llamada .indanao% situada
en la misma isla en que est2n 4utu2n y &alag2n%
100
para tomar un conocimiento e)acto de la posici#n
de las islas .olucas. 8abiendo encontrado en
nuestro camino un bignada0% embarcaci#n que se
aseme(a a una piragua% determinamos tomarla9 pero
como esto no se 'izo sin 'allar alguna resistencia%
matamos a siete de los diecioc'o 'ombres que
formaban la tripulaci#n del bignada0% que eran
me(or conformados y m2s robustos que todos los
que 'abamos visto 'asta entonces. Eran (efes de
.indanao% entre los cuales estaba el 'ermano del
rey% quien nos asegur# que conoca perfectamente
la situaci#n de las islas .olucas.
En vista de sus datos% cambiamos de
direcci#n% de(ando el cabo al sudeste. @os
'all2bamos entonces 'acia el AE <F de latitud norte y
a distancia de treinta leguas de &avit.
Se nos di(o que en un cabo de esta isla%
cerca de un ro% 'ay 'ombres velludos% grandes
guerreros y sobre todo famosos arqueros. Dsan
dagas de un palmo de largo% y cuando cogen alg3n
enemigo le comen el coraz#n crudo% sazon2ndolo
con 2cido de naran(a o de lim#n. Se les llama
bena0ano#.
En nuestra ruta 'acia el sudeste%
encontramos cuatro islas nombradas &iboco%
4ira'amC4atolac'% Sarangani y &andigar. El s2bado
:A de octubre% a la entrada de la noc'e% costeando
la isla de 4ira'amC4atolac'% nos asalt# una
borrasca% durante la cual amainamos las velas y
pedimos a =ios que nos salvase% viendo entonces
en la punta de los m2stiles a nuestros tres santos
que disiparon la oscuridad% conserv2ndose all por
m2s de dos 'oras% San $elmo en el palo mayor%
San @icol2s en el de mesana y Santa &lara en el
trinquete. En reconocimiento de la gracia que nos
'aban acordado% prometimos a cada uno de ellos
un esclavo% y les 'icimos tambi*n una ofrenda.
101
Siguiendo nuestra derrota% entramos en un
puerto situado en la mitad de la isla de Sarangani%
'acia &andigar% y fondeamos en *l cerca de una
ranc'era de los indgenas% donde 'ay bastantes
perlas y oro. Este puerto est2 situado 'acia los !E
,F% a cincuenta leguas de &avit% y sus 'abitantes
son gentiles y andan desnudos como los de todos
los dem2s pueblos de estos para(es.
@os detuvimos all un da% tomando por
fuerza dos pilotos que nos condu(eran a las islas
.olucas. Seg3n su parecer% corrimos al sud
sudoeste% pasando por medio de oc'o islas% en
parte 'abitadas y en parte desiertas% que forman
una especie de calle. 8e aqu sus nombres9
&'eava% &aviao% &abiao% &amanuca% &abaluzao%
&'eai% /ip2n y @uza% al fin de las cuales nos
encontramos frente a una isla bastante 'ermosa7
pero teniendo el viento contrario% no pudimos (am2s
doblar la punta% de manera que durante toda la
noc'e nos vimos obligados a dar bordos. En esta
ocasi#n fue cuando los prisioneros que 'abamos
'ec'o en Sarangani saltaron del buque y se
escaparon a nado con el 'ermano del rey de
.indanao% aunque despu*s supimos que su 'i(o% no
'abiendo podido sostenerse en la espalda de su
padre% se 'aba a'ogado.
-iendo la imposibilidad de doblar la punta
de la isla grande% la pasamos al fin% merced al
viento% cerca de varias pequeñas islas. /a grande%
que se llama Sang'ir% est2 gobernada por cuatro
reyes cuyos nombres son9 ra(a .atandatu% ra(a
/aga% ra(a 4apti y ra(a Parabu. Se 'alla situada
'acia los ;E ;"F de latitud septentrional% y a
veintisiete leguas de Sarangani.
&ontinuando nuestro curso siempre en la
misma direcci#n% pasamos cerca de cinco islas
llamadas &'eoma% &arac'ita% Para% Sangalura%
102
&iau% la 3ltima de las cuales dista diez leguas de
Sang'ir. Se ve en ella una montaña bastante
e)tensa pero de poca elevaci#n% y su rey se llama
ra(a Ponto.
/legamos a la isla de Pag'inzara% donde se
ven tres altos montes y cuyo rey se llama ra(a
4abint2n. A doce leguas 'acia el este de
Pag'inzara% encontramos% adem2s de $alaut% dos
islas pequeñas% 'abitadas9 Poar y .ean.
El mi*rcoles A de noviembre% 'abiendo
pasado estas islas% reconocimos otras cuatro
bastante altas% a catorce leguas 'acia el este. El
piloto que 'abamos tomado en Sarang'ani nos di(o
que *sas eran las islas .olucas. =imos entonces
gracias a =ios y en señal de regoci(o 'icimos una
descarga general de artillera7 no debiendo
e)trañarse la alegra que e)perimentamos a la vista
de estas islas% si se considera que 'aca veintisiete
meses menos dos das que corramos los mares y
que 'abamos visitado una multitud de islas
buscando siempre las .olucas.
/os portugueses 'an dic'o que las .olucas
se 'allan situadas en medio de un mar
impracticable a causa de los ba(os de que se
encuentra sembrado y de la atm#sfera cubierta de
nieblas7 sin embargo nosotros comprobamos lo
contrario% y (am2s encontramos menos de cien
brazas de agua% aun en las mismas .olucas.
El viernes B de noviembre% tres 'oras antes
de la puesta del sol% entramos en el puerto de una
isla llamada $adore% yendo a fondear cerca de
tierra% en veinte brazas de agua% 'aciendo una
descarga de toda nuestra artillera.
Al da siguiente el rey se present# en una
piragua y dio la vuelta a nuestras naves% y 'abiendo
salido a su encuentro con nuestras c'alupas para
103
manifestarle nuestro reconocimiento% nos 'izo
entrar en su piragua% en la cual nos colocamos a su
lado. Estaba sentado ba(o un quitasol de seda que
lo cubra enteramente7 delante de *l se 'allaba uno
de sus 'i(os que tena el real cetro7 dos 'ombres%
cada uno con un vaso lleno de agua para que se
lavase las manos% y otros dos con dos pequeños
cofres dorados llenos de betel.
@os felicit# por nuestra llegada dici*ndonos
que desde 'aca largo tiempo 'aba soñado que
algunas naves deban llegar al .aluco desde
pases le(anos% y que para asegurarse si este sueño
era verdadero% 'aba observado la luna% donde
'aba notado que estas naves venan efectivamente
en camino% y que as nos aguardaba.
En seguida subi# a nuestras naves%
'abi*ndole todos nosotros besado la mano7 se le
condu(o 'acia el castillo de popa% donde para no
verse obligado a agac'arse no quiso entrar sino por
la abertura superior. A' le 'icimos sentar en una
silla de terciopelo ro(o% le vestimos un tra(e a la
turquesa de terciopelo amarillo% y para manifestarle
me(or nuestro respeto% nos sentamos todos en el
suelo a su frente.
&uando supo qui*nes *ramos y cu2l era el
ob(eto de nuestro via(e% nos e)pres# que tanto *l
como sus s3bditos tendran gusto en ser los amigos
y vasallos del rey de España7 que nos recibira en
su isla como a sus propios 'i(os7 que podamos
ba(ar a tierra y permanecer en ella como en nuestra
propia casa7 y que% por amor al rey nuestro
soberano% quera que en adelante su isla no se
llamase m2s $adore sino &astilla.
/e obsequiamos entonces la silla en que
estaba sentado y el vestido que le 'abamos
puesto. /e dimos tambi*n una pieza de paño fino%
104
cuatro frazadas de escarlata% un vestido de
brocado% un paño de damasco amarillo% otros de la
6ndia% te(idos en seda y oro% una pieza de tela de
&ambaya muy blanca% dos bonetes% seis sartas de
cuentas% doce cuc'illos% tres espe(os grandes% seis
ti(eras% seis peines% algunas tazas de vidrio dorado y
otras cosas. Regalamos a su 'i(o un paño de la
6ndia% de oro y seda% un espe(o grande% un bonete y
dos cuc'illos% y a cada uno de los nueve principales
persona(es que le acompañaban% un paño de seda%
un bonete y dos cuc'illos. 8icimos tambi*n algunos
presentes a todos los dem2s de su s*quito% como
un bonete% un cuc'illo% etc*tera% 'asta que el rey
nos previno que no di*semos m2s. @os di(o que
senta no tener nada que presentar al rey de
España% que fuese digno de *l% pues no poda
ofrecer m2s que su persona. @os aconse(# que
apro)im2semos nuestras naves 'acia las
'abitaciones% y que si alguno de los suyos osaba%
durante la noc'e% venir a robamos% que le
mat2semos a tiros de fusil. En seguida se retir# muy
satisfec'o de nosotros% pero sin querer (am2s
inclinar la cabeza% a pesar de todas las reverencias
que le prodigamos. A su partida 'icimos una
descarga general de artillera.
Este rey es moro% es decir% 2rabe% de edad
de cerca de cuarenta y cinco años% bien conformado
y de 'ermoso rostro. Su tra(e consista en una
camisa muy fina% con mangas bordadas en oro7 un
ropa(e le descenda desde la cintura 'asta los pies%
y un velo de seda le cubra la cabeza con una
guirnalda de flores sobrepuestas. /l2mase ra(2
sult2n .anzor. Es grande astr#logo.
El +" de noviembre% da domingo% tuvimos
una nueva entrevista con el rey% en la cual nos
pregunt# cu2les eran nuestros sueldos y cu2l la
raci#n que el rey de España nos tena señalados.
105
8abiendo satisfec'o su curiosidad% nos rog#
tambi*n que le di*semos un sello y un pabell#n
real% queriendo% seg3n deca% que tanto su isla como
la de $arenate% en la cual se propona colocar como
rey a su sobrino &alanogapi% estuviesen en
adelante sometidas al rey de España% en cuyo
'onor combatiran en lo porvenir% y que% si por
desgracia se viera obligado a sucumbir ante sus
enemigos% pasara a España en una de sus propias
naves y llevara consigo el sello y el pabell#n. @os
suplic#% en seguida% que le de(2semos con *l a
algunos de los nuestros% que le seran muc'o m2s
caros que todas nuestras mercaderas% las cuales%
añadi#% no le traeran a la memoria durante tan
largo tiempo como nuestras personas el recuerdo
del rey de España y el nuestro.
-iendo el inter*s que manifest2bamos en
cargar nuestras naves de clavo% nos di(o que no
teniendo en su isla bastante seco para llenar
nuestros pedidos% ira a buscar a la isla de 4ac'i2n%
donde esperaba encontrar la cantidad que
necesit2bamos.
Por ser domingo ese da no 'icimos
ninguna compra. El da de fiesta para estos isleños
es el viernes.
1s ser2 agradable% sin duda% monseñor%
tener algunos detalles acerca de las islas en que
crecen las especias. Son cinco9 $arenate% $adore%
.utir% .ac'i2n y 4ac'i2n% de las cuales la principal
es $arenate. El 3ltimo soberano dominaba casi
enteramente sobre las cuatro restantes. $adore%
donde entonces nos 'all2bamos% tiene su rey
particular. .utir y .ac'i2n no tienen rey9 su
gobierno es popular7 y cuando los reyes de
$anerate y de $adore se 'allan en guerra entre s%
estas dos rep3blicas democr2ticas suministran
combatientes a los dos partidos. /a 3ltima es
106
4ac'i2n% la cual tiene tambi*n su rey. $oda esta
provincia en que crece el clavo se llama .aluco.
&uando llegamos a $adore% nos di(eron que
oc'o meses antes 'aba muerto a' un tal
5rancisco Serrano% portugu*s% que era capit2n
general del rey de $arenate% entonces en guerra
con el de $adore% a quien oblig# a dar a su 'i(a en
matrimonio a su soberano% y adem2s en re'enes%
todos los 'i(os varones de los señores de $adore%
con cuyo arreglo se lleg# a establecer la paz.
=e este matrimonio naci# el nieto del rey de
$adore% llamado &alanopagui% de que 'e 'ablado.
Sin embargo% el rey de $adore no perdon# (am2s
sinceramente a 5rancisco Serrano% (urando que se
'aba de vengar de *l% y en efecto% algunos años
despu*s% 'abiendo Serrano ido a $adore para
comprar clavo% el rey le 'izo dar un veneno en 'o(as
de betel% de suerte que muri# cuatro das despu*s.
El rey quiso 'acerle enterrar seg3n los usos del
pas% a lo cual se opusieron tres dom*sticos
cristianos que Serrano 'aba trado consigo.
Serrano de(#% al morir% un 'i(o y una 'i(a todava
niños% que 'aba tenido con una mu(er con quien se
'aba casado en ?ava% consistiendo toda su fortuna
en doscientos bu$are# de clavo.
Serrano 'aba sido grande amigo y aun
pariente de nuestro infortunado comandante%
'abiendo sido *l quien le determin# a que
emprendiese este via(e% porque% desde la *poca en
que .agallanes se encontraba en .alaca% 'aba
sabido por cartas de Serrano% establecido en
$adore% que e)ista all un comercio venta(oso que
'acer. .agallanes no 'aba olvidado lo que Serrano
le escribiera% cuando el difunto rey de Portugal% don
.anuel% re'us# aumentar su sueldo en medio
ducado por mes% recompensa que crea 'aber
merecido bien por los servicios que 'aba prestado
107
a la corona. En venganza se vino a España y
propuso a Su .a(estad el Emperador ir a .aluco
por el oeste% lo que consigui#.
=iez das despu*s de la muerte de Serrano%
el rey de $arenate% llamado ra(a Abuleis% que estaba
casado con una 'i(a del rey de 4ac'i2n% declar# la
guerra a su yerno y le e)puls# de su isla. Su 'i(a se
fue entonces donde *l para ser mediadora entre su
padre y su marido% envenenando a aqu*l% que s#lo
sobrevivi# dos das al t#sigo. .uri# de(ando nueve
'i(os% cuyos nombres son9 &'ec'iliC.omuli% ?adoreC
-ung'i% &'ec'ilideroi)% &ilimanzur% &elipagi%
&'ialic'ec'ilin% &atarava(ecu% Serc' y &alanogapi.
/unes ++ de noviembre% &'ec'ilideroi)% uno
de los 'i(os del rey de $arenate a quien acabamos
de nombrar% se acerc# a nuestras naves en dos
piraguas en que 'aba tocadores de timbales.
Estaba vestido con un tra(e de terciopelo ro(o% y
seg3n supimos en seguida% andaba con la viuda e
'i(os de Serrano. Sin embargo no se atrevi# a subir
a bordo y nosotros no quisimos invitarle sin
consentimiento del rey de $adore% su enemigo% en
cuyo puerto est2bamos% y a quien 'abi*ndole
preguntado si podamos recibirle% nos 'izo
responder que *ramos dueños de 'acer lo que
gust2semos.
=urante este intervalo% &'ec'ilideroi)%
viendo nuestras vacilaciones y concibiendo algunas
sospec'as% se ale(# de nosotros% en vista de lo cual
nos resolvimos a alcanzarle en la c'alupa%
regal2ndole una pieza de paño de la 6ndia% de seda
y de oro% y algunos espe(os% cuc'illos y ti(eras% que
acept# de mala gana% partiendo en seguida.
$ena consigo un indio que se 'aba 'ec'o
cristiano% llamado .anuel% dom*stico de Pedro
Alfonso de /orosa% quien% despu*s de la muerte de
108
Serrano% 'aba venido de 4and2n a $arenate. Este
.anuel% que 'ablaba el portugu*s% vino a nuestro
buque y nos di(o que los 'i(os del rey de $arenate%
aunque enemigos del rey de $adore% se 'allaban
muy dispuestos a abandonar a Portugal para unirse
a España. Por su conducto escribimos una carta a
/orosa% invit2ndole a venir a bordo% sin abrigar el
menor temor por lo que a nosotros tocaba. -eremos
en seguida que acept# nuestra invitaci#n.
6nform2ndome de las costumbres del pas%
supe que el rey puede tener cuantas mu(eres le
agraden% pero que una sola se reputa como su
esposa y todas las otras son sus esclavas. 5uera de
la ciudad 'aba una gran casa en que se
albergaban doscientas de sus mu(eres m2s
'ermosas% con otras tantas destinadas a su
servicio.
El rey come siempre solo o con su esposa%
sobre una especie de estrado alto% desde donde ve
sentadas a su alrededor a todas las dem2s mu(eres%
eligiendo despu*s de comer la que 'a de dormir
con *l la noc'e siguiente. &uando el rey 'a
concluido de comer% sus mu(eres lo 'acen todas en
com3n% si *l quiere% y si no% cada una va a comer
por separado en su 'abitaci#n. @adie puede ver a
las mu(eres del rey sin un permiso e)preso de su
parte% y si alg3n imprudente osase acercarse a su
residencia de da o de noc'e% le mataran en el
acto. Para proveer de mu(eres el serrallo del rey%
cada familia est2 obligada a suministrarle una o dos
(#venes. El ra(a sult2n .anzor tena veintis*is 'i(os%
oc'o 'ombres y diecioc'o mu(eres. En la isla de
$adore 'aba una especie de obispo que tena
cuarenta mu(eres y gran n3mero de 'i(os.
El martes +: de noviembre el rey 'izo
construir en un da un galp#n para nuestras
mercaderas% al cual llevamos todas las que
109
'abamos destinado a 'acer cambios% despac'ando
a tres de los nuestros para que las cuidasen. 8e
aqu c#mo se fi(# el valor de las mercaderas que
cont2bamos dar a cambio de clavo. Por diez
brazadas de paño ro(o de buena calidad% se nos
deba dar un ba$ar de clavo. El ba$ar tiene cuatro
quintales y seis libras y cada quintal pesa cien
libras. Por quince brazadas de paño de mediana
calidad% un ba$ar% y otro tanto por quince 'ac'as o
por treinta y cinco tazas de vidrio.
$rocamos luego de esta manera todas
nuestras mercaderas con el rey. Por diecisiete
cat$il# de cinabrio o de mercurio% o por veintis*is
brazadas de tela% un ba$ar% y si la tela era m2s fina%
s#lo d2bamos veinticinco brazadas. Por ciento
cincuenta cuc'illos o cincuenta pares de ti(eras% o
cuarenta bonetes% o por diez brazadas de paño de
bu4erate% o por tres de sus timbales% o por un
quintal de cobre% un ba$ar. 8abramos sacado un
buen partido de los espe(os% pero la mayor parte se
quebr# en el camino y el rey se apropi# de casi
todos los que 'aban llegado sanos. Dna parte de
nuestras mercaderas provena de los (uncos de
que 'e 'ablado ya. Por este medio 'emos 'ec'o%
sin duda% un negocio bien venta(oso% a pesar de que
no 'emos sacado toda la utilidad que 'ubi*ramos
podido esperar% a causa de que dese2bamos
apresurar a toda costa nuestro regreso a España.
Adem2s del clavo% 'acamos todos los das
una buena provisi#n de vveres% pues los indgenas
llegaban a cada momento con sus barcas
tray*ndonos cabras% gallinas% cocos% pl2tanos y
otros comestibles que nos daban por cosas de poco
valor. 8icimos tambi*n una considerable provisi#n
de cierta agua e)cesivamente caliente% pero que%
puesta al aire% se pona fra en el espacio de una
'ora. Pret*ndese que esto viene de que el agua
110
nace de la montaña en que se cran las especias.
En esto reconocimos la impostura de los
portugueses que pretenden 'acer creer que se
carece enteramente de agua dulce en las islas
.olucas% y que es necesario irla a buscar a pases
le(anos.
Al da siguiente% el rey envi# a su 'i(o
.ossa'ap a la isla de .utir para buscar el clavo
que nos faltaba para completar nuestro cargamento.
/os indios que 'abamos tomado en el
camino encontraron ocasi#n de 'ablar al rey% quien%
interes2ndose por ellos% nos pidi# que se los
entreg2semos para remitirlos a su pas
acompañados de cinco isleños de $adore% que
tendran as ocasi#n de elogiar al rey de España y
'acer el nombre español caro y respetado a todos
estos pueblos. /e entregamos% pues% las tres
mu(eres que esper2bamos presentar a la reina de
España y todos los 'ombres% con e)cepci#n de los
de 4urn*. El rey nos pidi# otro favor9 que
mat2semos todos los cerdos que tenamos a bordo%
por los cuales nos ofreci# una amplia compensaci#n
en cabras y gallinas. 8ubimos aun de acceder a ello
y para que los moros no lo notasen% los matamos en
el entrepuente% porque tenan tal repugnancia por
estos animales que cuando por un acaso se
encontraban con alguno cerraban los o(os y se
tapaban la nariz para no verlos ni sentirles el olor.
/a misma noc'e% el portugu*s Pedro
Alfonso de /orosa% 'abiendo sabido que el rey le
'aba enviado a buscar para advertirle que% aunque
fuese de $arenate% deba guardarse bien de
engañarnos en las respuestas que diese a nuestras
preguntas% subi# efectivamente a nuestra nave y
nos suministr# todos los datos que podan
interesamos. @os cont# que 'aca diecis*is años
que estaba en las 6ndias% de los cuales 'aba
111
pasado diez en las islas .olucas% a donde 'aba
llegado con los primeros portugueses% que a'
estaban de 'ec'o establecidos desde ese tiempo%
pero que guardaban el m2s profundo silencio
acerca del descubrimiento de estas islas. Añadi#
que 'aca once meses y medio que un gran barco
'aba venido de .alaca a las islas .olucas para
cargar clavo% como lo 'izo% pero que el mal tiempo
lo 'aba retenido durante algunos meses en
4and2n. Este navio vena de Europa% y su capit2n%
un portugu*s que se llamaba $rist2n de .eneses%
refiri# a /orosa que la noticia m2s importante que
por entonces 'aba era que una escuadra de cinco
naves 'aba partido de Sevilla al mando de
5ernando de .agallanes para ir a descubrir el
.aluco en nombre del rey de España7 y que el de
Portugal% que estaba doblemente irritado por esta
e)pedici#n% por cuanto uno de sus s3bditos trataba
de per(udicarle% 'aba despac'ado buques al cabo
de 4uena Esperanza y al de Santa .ara en el pas
de los canbales% para interceptarle el paso en el
mar de las 6ndias7 pero que no lo 'aban
encontrado.
8abiendo sabido en seguida que 'aba
pasado por otro mar y que iba a las .olucas por el
oeste% dispuso que don =iego /#pez de Sic'era% su
comandante en (efe en las 6ndias% enviase seis
naves de guerra contra .agallanes7 pero Sic'era%
teniendo noticia en estas circunstancias que los
turcos preparaban una flota contra .alaca% se 'aba
visto obligado a despac'ar contra ellos sesenta
embarcaciones al estrec'o de la .eca% en la tierra
de ?ud2% las cuales% 'abiendo encontrado las
galeras turcas encalladas a la orilla del mar% cerca
de la bella y fuerte ciudad de Aden% las quemaron
todas. Esta e)pedici#n 'aba impedido al
comandante portugu*s llevar a cabo la que tena
112
dispuesta contra nosotros7 pero poco tiempo
despu*s despac'# a nuestro encuentro un gale#n
con dos bateras de bombardas% mandado por el
capit2n 5rancisco 5ara% portugu*s9 gale#n que
tampoco vino a atacamos a las .olucas% porque% ya
fuese por los ba(os que se encuentran cerca de
.alaca% ya por las corrientes y vientos contrarios
que tuvo% se vio obligado a regresarse al puerto de
donde 'aba salido. /orosa añadi# que pocos das
antes% una carabela con dos (uncos 'aban venido a
las islas .olucas a saber noticias nuestras%
despac'ando% mientras tanto% los (uncos a 4ac'i2n
para cargar clavo% llevando a bordo siete
portugueses% quienes% a pesar de las
recomendaciones del rey% por no querer respetar ni
las mu(eres de los indgenas ni las del mismo rey%
fueron todos ultimados. &on esta nueva% el capit2n
de la carabela (uzg# oportuno irse lo m2s pronto y
regresarse a .alaca% despu*s de abandonar en
4ac'i2n los dos (uncos con cuatrocientos ba$are#
de clavo y una cantidad de mercaderas bastante
considerable para obtener otros cien.
@os añadi# que todos los años muc'os
(uncos van de .alaca a 4and2n a comprar macis y
nuez moscada% de donde pasan a las .olucas a
cargar clavo. El via(e de 4and2n a las islas .olucas
se 'ace en tres das% y en quince se va de 4and2n
a .alaca. Este comercio% nos di(o% es el que
produce mayores entradas al rey de Portugal% por lo
cual lo oculta con empeño a los españoles.
/o que /orosa acababa de e)presamos era
en e)tremo interesante para nosotros% por lo cual
procuramos persuadirle de que se embarcase en
nuestra compaña para Europa% 'aci*ndole esperar
que el rey de España le recompensara muy bien.
El viernes +! de noviembre% nos di(o el rey
que quera ir a 4ac'i2n a recoger el clavo que los
113
portugueses 'aban de(ado% pidi*ndonos presentes
para los gobernadores de .utir para entreg2rselos
a nombre del rey de España7 y 'abiendo subido a
bordo se entretuvo en ver c#mo mane(2bamos
nuestras armas% esto es% las ballestas% los fusiles y
los versos% que es un arma m2s grande que un fusil.
=ispar# aun% en persona% tres tiros de ballesta% pero
no quiso por nada tocar los fusiles.
5rente de $adore 'ay una isla muy grande%
llamada >eailolo% 'abitada por moros y gentiles.
/os moros tienen a' dos reyes% uno de los cuales%
seg3n lo que nos di(o el rey de $adore% 'a tenido
seiscientos 'i(os% y el otro quinientos veinticinco.
/os gentiles no tienen tantas mu(eres como los
moros y son tambi*n menos supersticiosos. El
primer ob(eto que encuentran por la mañana es el
de su adoraci#n durante todo el da. El rey de estos
gentiles se llama ra(a Papua% que 'abita el interior
de la isla y es muy rico en oro. En medio de las
peñas se ven aqu crecer cañas tan gruesas como
la pierna de un 'ombre% llenas de cierta agua
e)celente para beber9 nosotros compramos varias.
/a isla de >eailolo es tan grande que una canoa la
rodea con traba(o en cuatro meses.
El s2bado +A de noviembre% uno de los
reyes moros de >eailolo% que vino con varias
embarcaciones% subi# a bordo de nuestras naves.
/e regalamos una c'upa de damasco verde% dos
frazadas de paño ro(o% algunos espe(os% ti(eras%
cuc'illos y peines y dos tazas de vidrio dorado% que
le agradaron bastante. @os di(o con muc'a gracia
que% puesto que *ramos amigos del rey de $adore%
debamos tambi*n serlo suyo% porque amaba a ese
rey como a su propio 'i(o y nos invit# a que
fu*semos a su pas% asegur2ndonos que nos 'ara
tributar grandes 'onores. Este rey es muy poderoso
y respetado en todas las islas de los contornos. Es
114
de una edad muy avanzada y se llama ra(a ?ussu.
Al da siguiente por la mañana% domingo% el
mismo rey volvi# a nuestra nave% queriendo ver
c#mo combatamos y descarg2bamos nuestras
bombardas% lo que 'icimos con gran contentamiento
suyo% porque 'aba sido muy belicoso en su
(uventud.
El mismo da ba(* a tierra para e)aminar el
2rbol que produce el clavo y ver de la manera como
da su fruto. 8e aqu lo que observ*9 el 2rbol alcanza
una gran altura y su tronco es del espesor del
cuerpo de un 'ombre% m2s o menos% seg3n la edad
del 2rbol7 sus ramas se e)tienden muc'o 'acia el
medio del tronco% pero en la c3spide forman una
pir2mide7 sus 'o(as se aseme(an a las del laurel y la
corteza es de color oliv2ceo. El clavo nace en la
punta de las ramas pequeñas en ramilletes de diez
a veinte. Este 2rbol carga m2s de un lado que del
otro% seg3n las estaciones. El fruto es al principio de
color blanco% pero al madurar se enro(ece% y cuando
se seca se pone negro. Se cosec'a dos veces por
año% primeramente 'acia @avidad y en seguida por
el da de San ?uan 4autista% es decir% m2s o menos
en los solsticios estacionales% en que el aire est2
m2s templado en estas regiones% aunque es m2s
caliente en la de invierno% a causa de que el sol est2
entonces en el zenit. &uando el año es c2lido y 'a
llovido poco% la cosec'a del clavo produce% en cada
isla% de trescientos a cuatrocientos ba$are#. El 2rbol
s#lo se da en las montañas% de modo que perece
cuando se le trasplanta a los valles. Su 'o(a% la
corteza% y aun su parte leñosa% poseen un olor tan
fuerte y tanto sabor como el mismo fruto% el cual% si
no se recoge en su precisa madurez% se pone tan
grueso y tan duro% que s#lo la corteza queda
servible. =e estos 2rboles no 'ay sino en las
montañas de las cinco islas .olucas% y uno que otro
115
en la isla de >eailolo y en el islote de .are% entre
$adore y .utir% pero sus frutos no son tan buenos.
Pret*ndese que las nieblas les dan cierto grado de
perfecci#n9 lo que 'ay de cierto es que nosotros
vimos diariamente una neblina en forma de
pequeñas nubes que envolva ya a una ya a otra de
las montañas de estas islas. &ada 'abitante posea
algunos de estos 2rboles% que vigila por s mismo y
cuyos frutos coge% sin preocuparse de su cultivo. En
cada isla se da nombre diferente al clavo9 le llaman
en $adore 5$omode#% en Sarangani bongalaban% y
c$ianc$e en las islas .olucas. Esta isla produce
tambi*n la nuez moscada% que% tanto por su fruto
como por sus 'o(as% se aseme(a a nuestras nueces.
/a nuez moscada% en la *poca de la cosec'a% se
parece al membrillo% as por su forma y color% como
por la pelusa que lo cubre7 pero es m2s pequeña.
/a primera corteza es tan dura como la c2scara de
nuestra nuez7 deba(o 'ay una especie de te(ido
delgado o m2s bien de cartlago% y en seguida la
macis% de un ro(o muy vivo% que envuelve la corteza
leñosa% la cual contiene la nuez moscada
propiamente dic'a.
Esta isla produce tambi*n el (engibre% que
comen verde a guisa de pan. El (engibre no se da
propiamente en un 2rbol% sino en una especie de
arbusto que desprende del suelo v2stagos de un
palmo de largo% parecidos a los verduguillos de las
cañas% a los cuales recuerda tambi*n en sus 'o(as%
aunque las de (engibre son m2s angostas. Estos
brotes no sirven para nada% pero en la raz produce
el (engibre que se usa en el comercio. El (engibre
verde no es tan fuerte como cuando est2 seco% y
para secarlo% le ec'an cal% porque de otro modo no
se le podra conservar.
/as casas de estos isleños est2n
construidas como las de las islas vecinas% pero no
116
se levantan tanto de tierra y est2n rodeadas de
cañas en forma de vallado. /as mu(eres de este
pas son feas7 andan desnudas como las de las
otras islas% cubriendo s#lo sus #rganos genitales
con una tela 'ec'a de corteza de 2rbol. /os
'ombres andan tambi*n desnudos% y a pesar de la
fealdad de sus mu(eres% son muy celosos. Se
manifestaban% sobre todo% disgustados de vernos
algunas veces ba(ar a tierra con las braguetas
abiertas% porque se imaginaban que esto podra
ofrecer algunas tentaciones a sus esposas. /as
mu(eres% como los 'ombres% andan siempre
descalzas.
8e aqu c#mo 'acen sus telas de corteza
de 2rbol. $oman un pedazo de corteza y lo ec'an
en el agua 'asta que se reblandezca7 lo golpean en
seguida con palos gruesos para e)tenderlo en todo
sentido% cuanto estiman conveniente% de suerte que
llega a aseme(arse a una tela de seda cruda con
'ilos entrelazados interiormente% como si fuese
te(ida.
8acen el pan de la madera de un 2rbol que
se aseme(a a la palmera% de la manera siguiente9
toman un pedazo de esta madera y le quitan ciertas
espinas negras y largas7 en seguida lo pelan y
'acen el pan que llaman #agou. Acopian este pan
para sus via(es martimos.
/os isleños de $arenate venan diariamente
en sus canoas a ofrecemos clavo% pero como
esper2bamos recibir% no quisimos comprarlo a los
otros isleños% content2ndonos con cambiarles
vveres% de lo cual los 'abitantes de $arenate se
que(aban muc'o.
/a noc'e del domingo :G de noviembre
volvi# a venir el rey% al son de timbales% y pas# entre
nuestras naves% 'abi*ndole nosotros saludado con
117
varias descargas de bombardas% para manifestarle
nuestro respeto. @os di(o que en virtud de las
#rdenes que 'aba dado% dentro de cuatro das nos
traera una cantidad considerable de clavo7 y en
efecto% el lunes nos tra(eron ciento setenta y un
cat$il#% que fueron pesados sin alzar la tara.
Alzar la tara quiere decir tomar las especias
por un peso menor del que realmente tienen% reba(a
que se acuerda porque cuando cogen los frutos
estando frescos% disminuyen de peso y de calidad
cuando se secan. Siendo el clavo enviado por el rey
el primero que embarc2bamos y constituyendo *ste
el ob(eto de nuestro via(e% en señal de alegra
disparamos varios tiros de bombardas.
El martes :A de noviembre el rey nos vino a
visitar% dici*ndonos que 'aca en obsequio nuestro
lo que los reyes sus predecesores no 'aban (am2s
e(ecutado% esto es% salir de su isla7 aunque estaba
contento de 'aberse determinado a darnos esta
prueba de amistad 'acia el rey de España y 'acia
nosotros% a fin de que pudi*ramos partir a nuestro
pas lo m2s pronto y regresar en poco tiempo con
m2s fuerzas para vengar a su padre% que 'aba sido
muerto en una isla llamada 4uru y su cad2ver
arro(ado al mar. Añadi# que era costumbre en
$adore que cuando en un navo o en un (unco se
cargaba el primer clavo% que el rey diese un festn a
los mercaderes o marineros de la embarcaci#n% y
que 'iciese tambi*n plegarias para que llegasen
con felicidad a su patria. Pensaba% a la vez% dar otro
festn al rey de 4ac'i2n% que en compaña de su
'ermano vena a 'acerle una visita% para cuyo
efecto 'aba 'ec'o limpiar las calles y caminos.
Esta invitaci#n nos inspir# algunas
sospec'as% tanto m2s cuanto que acabamos de
saber que en el sitio en que 'acamos aguada% tres
portugueses 'aban sido asesinados% poco tiempo
118
antes% por isleños ocultos en un bosque inmediato.
Adem2s% se vea frecuentemente a los de $adore
en conferencia con los indios que 'abamos 'ec'o
prisioneros7 de suerte que% a pesar de la opini#n de
algunos de los nuestros que 'abran aceptado de
buena gana la invitaci#n del rey% el recuerdo del
funesto festn de Pubu nos la 'izo re'usar. Sin
embargo% presentamos al rey nuestras e)cusas y
agradecimientos% rog2ndole que viniese lo m2s
pronto a las naves para que pudi*semos entregarle
los cuatro esclavos que le 'abamos prometido% por
cuanto nuestra intenci#n era partir con el primer
buen tiempo.
El rey vino el mismo da y subi# a bordo sin
manifestar la menor desconfianza. E)pres# que
llegaba donde nosotros como si entrase a su propia
casa% asegur2ndonos que senta muc'o una partida
tan repentina y tan poco usual% ya que todas las
naves empleaban ordinariamente treinta das en
completar su cargamento% lo que nosotros
'abamos e(ecutado en muc'o menor tiempo.
Añadi# que si nos 'aba ayudado% 'asta salir de su
isla% a cargar con m2s prontitud el clavo% no 'aba
pensado por eso apresurar nuestra partida. 8izo en
seguida la refle)i#n de que la estaci#n no era a
prop#sito para navegar en aquellos mares% a causa
de los ba(os que se encuentran cerca de 4and2n% y
que% por lo dem2s% podramos en esos das
encontrar algunas naves de nuestros enemigos los
portugueses.
&uando vio que todo lo que acababa de
decirnos no era bastante para detenemos% Qpues
bien% replic#% os devolver* entonces todo lo que me
'ab*is dado en nombre del rey de España% porque
si parts sin de(arme tiempo para preparar presentes
dignos de vuestro rey% todos los soberanos mis
vecinos dir2n que el de $adore es un ingrato% que
119
'abiendo recibido obsequios de un tan poderoso
monarca como el de &astilla% no le enviaba nada en
retorno. =ir2n tambi*n% añadi#% que os parts as de
prisa% temiendo una traici#n ma% y toda mi vida
quedar* yo con el nombre de traidorR. Entonces
para tranquilizarnos de cualquier sospec'a que
'ubi*ramos podido abrigar de su buena fe% se 'izo
traer su &or2n% lo bes# devotamente y lo coloc#
cuatro o cinco veces sobre su cabeza% balbuceando
entre dientes ciertas palabras que eran una
invocaci#n llamada 4ambe$an. =espu*s de esto
di(o en alta voz y en presencia de todos nosotros%
que (uraba por Al2 y por el alcor2n que tena en la
mano% que sera siempre un fiel amigo del rey de
España. Profiri# todo esto casi llorando y con tan
buen modo que le prometimos pasar a3n quince
das en $adore.
=mosle entonces el sello y pabell#n real.
Poco despu*s supimos que algunos de los
principales de la isla le aconse(aron efectivamente
que nos matase% para 'acerle merecer el agrado y
reconocimiento de los portugueses% que le
ayudaran me(or que los españoles a vengarse del
rey de 4ac'i2n7 pero que el rey de $adore% leal y fiel
al de España% con el cual 'aba (urado la paz% 'aba
respondido que (am2s nada podra obligarle a
cometer tal acto de perfidia.
El mi*rcoles :<% el rey 'izo publicar un
bando% previniendo que todo el mundo poda
vendernos clavo libremente% lo que nos permiti#
comprar una gran cantidad.
El viernes% el rey de .ac'i2n lleg# a $adore
con varias piraguas% pero no quiso desembarcar
porque su padre y su 'ermano% desterrados de
.ac'i2n% se 'aban refugiado en esta isla.
El s2bado vino el rey a bordo con el
120
gobernador de .ac'i2n% un sobrino suyo% llamado
8umay% de edad de veinticinco años7 y 'abiendo
sabido que carecamos ya de paños% envi# a buscar
a su casa tres varas de ro(o y nos lo dio para que%
en uni#n de algunas otras cosas que todava
podamos tener% 'ici*semos al gobernador un
presente digno de su rango% lo que e(ecutamos%
'abiendo adem2s disparado varios tiros de
bombarda cuando partieron.
El domingo +E de diciembre se fue el
gobernador de .ac'i2n% asegur2ndosenos que el
rey le 'aba 'ec'o tambi*n regalos para que nos
enviase clavo lo m2s pronto. El lunes el rey 'izo
otro via(e fuera de su isla con el mismo ob(eto.
El mi*rcoles% por ser el da de Santa
42rbara y por 'onrar al rey que se 'allaba de
regreso% 'icimos una descarga general de artillera%
y en la noc'e encendimos fuegos artificiales% que
aqu*l tuvo muc'o gusto de ver.
El (ueves y viernes compramos gran
cantidad de clavo% que obtuvimos a ba(o precio a
causa de que est2bamos a punto de partir. Se nos
daba un ba$ar por dos varas de cinta% y cien libras
por dos cadenetas de lat#n que s#lo valan un
marcelo Vmoneda veneciana de la (pocaA7 y como
cada marinero quera llevar a España todo lo que
poda% cada uno cambiaba sus vestidos por clavo.
El s2bado vinieron a bordo tres 'i(os del rey
de $arenate% con sus mu(eres% que eran 'i(as del
rey de $adore% acompañados del portugu*s Pedro
Alfonso. Regalamos una taza de vidrio dorado a
cada uno de los tres 'ermanos% y a las tres mu(eres
ti(eras y otras bagatelas. Enviamos tambi*n algunas
menudencias a otra 'i(a del rey de $adore% viuda
del rey de $arenate% que no 'aba querido venir a
bordo.
121
El domingo B% por ser da de la &oncepci#n
de @uestra Señora% en señal de regoci(o%
disparamos varios tiros de bombardas% bombas de
artificio y co'etes.
El lunes por la tarde vino el rey a bordo de
nuestra nave acompañado de tres mu(eres que le
llevaban su betel. &onviene notar que los reyes y
los miembros de la real familia son los 3nicos que
tienen derec'o de 'acerse acompañar por mu(eres.
El mismo da el rey de >eailolo nos visit# por
segunda vez para presenciar el e(ercicio de fuego.
&omo se apro)imaba el tiempo fi(ado para
nuestra partida% vena el rey frecuentemente a
visitamos% de(2ndose notar f2cilmente cu2nto lo
senta. Entre otras cosas lison(eras% nos deca que
se 'allaba como un niño a quien su madre va a
quitar el pec'o. @os rog# que para su defensa le
de(2semos algunas piezas de artillera.
@os previno que no naveg2semos durante
la noc'e% a causa de los ba(os y escollos que se
encuentran en este mar7 y cuando le di(imos que
nuestra intenci#n era navegar da y noc'e para
llegar lo m2s pronto a España% nos respondi# que
en tal caso no poda 'acer nada me(or que rogar y
'acer que rogasen a =ios por la prosperidad de
nuestra navegaci#n.
=urante este tiempo% Pedro Alfonso de
/orosa se traslad# a bordo con su mu(er y todos sus
enseres para regresar a Europa con nosotros. =os
das m2s tarde% &'ec'ilideroi)% 'i(o del rey de
$arenate% lleg# con una canoa bien tripulada para
invitarle a que se fuese con *l7 pero Pedro Alfonso
se guard# bien de aceptar el ofrecimiento%
sospec'ando que encerraba alguna mala intenci#n%
previni*ndonos aun que no permiti*semos que
aqu*l subiese a bordo% conse(o que adoptamos.
122
En seguida se supo que &'ec'ili% muy
amigo del comandante portugu*s de .alaca% 'aba
formado el proyecto de apoderarse de Pedro
Alfonso y de entreg2rselo. &uando se vio burlado
en sus e)pectativas gruñ# y amenaz# a los que
'aban dado acogida a Pedro Alfonso porque le
de(aban partir sin su permiso. El rey nos 'aba
prevenido que su colega de 4ac'i2n iba a venir con
su 'ermano% quien deba casarse con una de sus
'i(as% 'abi*ndonos rogado que 'ici*semos en su
'onor una descarga general de artillera. /leg#%
efectivamente% el +! de diciembre en la tarde%
e(ecutando nosotros lo que el rey 'aba solicitado%
sin disparar% sin embargo% la artillera m2s gruesa%
porque nuestras naves tenan una carga demasiado
grande.
El rey de 4ac'i2n y su 'ermano% destinado
a casarse con la 'i(a del rey de $adore% se
presentaron en una embarcaci#n grande con tres
#rdenes de remeros por cada lado% en n3mero de
ciento veinte% y adornada de varios pabellones
formados de plumas de loro blancas% amarillas y
ro(as% y en tanto que bogaban% marcaban el
movimiento de los remos los timbales y la m3sica.
En otras dos canoas se 'allaban los (#venes que
'aban de ser presentados a la desposada. @os
devolvieron el saludo dando la vuelta de nuestras
naves y del puerto.
&omo la etiqueta no permite que un rey
ponga el pie en tierras de otro% el de $adore vino a
visitar al de 4ac'i2n en su propia canoa% y *ste% al
verle llegar% se levant# del tapiz en que estaba
sentado y se coloc# a un lado para ceder su lugar al
rey de $adore% el cual% por poltica% re'us#
igualmente sentarse en el tapiz y fue a colocarse
del otro lado% poniendo aqu*l de por medio.
Entonces el rey de 4ac'i2n ofreci# al de $adore
123
quinientas patolla# como una especie de
compensaci#n por la esposa que daba a su
'ermano.
/as patolla# son paños de oro y de seda
fabricados en la &'ina y muy estimados en estas
islas. &ada uno de estos paños se paga m2s o
menos por tres ba$are# de clavo% seg3n que tiene
m2s o menos oro y traba(o. &uando muere alguno
de los notables% los parientes% para 'onrarle% se
visten con estos paños.
El lunes% el rey de $adore envi# al de
4ac'i2n una comida% llevada por cincuenta mu(eres
vestidas con paños de seda desde la cintura 'asta
las rodillas9 marc'aban de a dos en dos% llevando
un 'ombre al medio. &ada una sostena una
bande(a que contena pequeños platos llenos de
diferentes guisados. /os 'ombres llevaban vino en
grandes vasos. =iez mu(eres de las de m2s edad
'acan el oficio de maestros de ceremonia. /legaron
en este orden 'asta la embarcaci#n% y presentaron
todo al rey% que estaba sentado en un tapiz listado
de ro(o y amarillo. A su regreso% las mu(eres se
(untaron a algunos de los nuestros que la curiosidad
'aba llevado a ver este convoy y no pudieron
librarse de ellas sino 'aci*ndoles algunos pequeños
regalos. El rey de $adore nos envi# en seguida
vveres% tales como cabras% cocos% vino y otros
comestibles.
Este mismo da pusimos velas nuevas a las
naves% pintando en ellas la cruz de Santiago de
>alicia% con esta inscripci#n9 Usta es la enseña de
nuestra buena fortuna.
El martes dimos al rey unos cuantos de los
fusiles que 'abamos tomado a los indgenas
cuando nos apoderamos de sus (uncos% algunos
versos y cuatro barriles de p#lvora.
124
Embarcamos en cada una de las naves
oc'enta toneles de agua% reserv2ndonos para tomar
leña en la isla de .are% cerca de la cual debamos
pasar y donde el rey 'aba enviado cien 'ombres
para tenerla lista.
Ese mismo da el rey de 4ac'i2n obtuvo
permiso del de $adore para ba(ar a tierra a fin de
'acer alianza con nosotros. 6ba precedido de cuatro
'ombres que llevaban en las manos puñales
desenvainados. En presencia del rey de $adore y
de todo su s*quito% e)pres# que se 'allara siempre
dispuesto a consagrarse al rey de España7 que
conservara para *ste solo todo el clavo que los
portugueses 'aban de(ado en su isla% 'asta la
llegada de otra escuadra española% y que no lo
cedera a nadie sin su consentimiento7 que por
nuestro conducto iba a enviarle un enclavo y dos
ba$are# de clavo% y 'abra con todo gusto dado
diez% pero nuestras naves estaban tan cargadas
que no podan recibir m2s.
@os dio tambi*n para el rey de España dos
aves muertas muy 'ermosas. Estas aves son del
tamaño de un zorzal% tienen la cabeza pequeña y el
pico largo% las patas del grueso de una pluma de
escribir y de un palmo de largo7 la cola se aseme(a
a la del zorzal7 carecen de alas% pero en su lugar
tienen plumas largas de diferentes colores% como un
penac'o% y todas las dem2s% con e)cepci#n de las
que le sirven de alas% son de un color oscuro. Estas
aves no vuelan sino cuando 'ace viento. Se dice
que provienen del paraso terrenal y las llaman
bolon dinata% es decir% p2(aros de =ios.
El rey de 4ac'i2n pareca ser un 'ombre de
setenta años. Se nos refiri# de *l una cosa muy
e)traña% y fue que cada vez que iba a combatir a
sus enemigos o quera emprender alguna cosa muy
importante% se someta por dos o tres veces a los
125
capric'os repugnantes de uno de sus dom*sticos
destinado a este ob(eto% lo mismo que lo 'aca
&*sar con @icomedes% seg3n la relaci#n de
Suetonio.
Dn da el rey de $adore envi# recado a los
nuestros que guardaban el almac*n de mercaderas
que no saliesen durante la noc'e% porque 'aba%
seg3n e)presaba% algunos isleños que% por medio
de ciertos ungJentos% tomaban la figura de un
'ombre sin cabeza% en cuyo estado se paseaban
durante la noc'e. Si se encuentran con alguno que
no les agrada% le untan la palma de las manos% con
lo cual la vctima cae enferma y muere en tres o
cuatro das. &uando divisan tres o cuatro personas
(untas no las tocan% pero poseen el arte de
aturdiras. El rey añadi# que tena espas para
conocer a estos bru(os y que 'aba 'ec'o ya colgar
a varios.
Antes de 'abitar una casa reci*n edificada
encienden grandes fogatas a su alrededor% celebran
varios festines% y cuelgan en seguida del tec'o
trozos de todo lo me(or que produce la isla%
'all2ndose persuadidos de que por este medio no
faltar2 nada en lo sucesivo a los que la 'abiten.
El mi*rcoles por la mañana estaba todo
listo para nuestra partida. /os reyes de $adore% de
>eailolo y de 4ac'i2n% como tambi*n el 'i(o del rey
de $arenate% 'aban venido para acompañamos
'asta la isla de .are. /a -ictoria iz# velas la
primera y se 'izo mar afuera para esperar a la
$rinidad% pero *sta e)periment# dificultad para levar
anclas% durante cuya operaci#n los marineros
notaron que tena una considerable va de agua en
la sentina% regresando entonces la -ictoria a tomar
su primitivo fondeadero. Para buscar y encontrar la
va de agua% se descarg# parte de las mercaderas
de la $rinidad% pero aunque se la puso de costado%
126
el agua entraba siempre con gran fuerza% como por
un tubo% sin que se pudiese (am2s descubrir el mal.
$odo ese da y el siguiente% no se ces# de ac'icar
con las bombas% pero sin el menor resultado.
&on esta nueva% el rey de $adore vino a
bordo para ayudarnos a buscar la va de agua%
aunque en vano. 8izo que se sumergieran cinco de
los indgenas que estaban acostumbrados a
permanecer m2s tiempo deba(o del agua% y por m2s
que lo estuvieron por m2s de media 'ora% no
pudieron encontrar el sitio por donde aqu*lla
entraba% y como a pesar de las bombas el agua
segua subiendo% envi# a buscar al otro e)tremo de
la isla a tres 'ombres a3n m2s reputados que los
primeros como e)celentes buzos.
Al da siguiente% muy de mañana% regres#
con ellos. Se ec'aron al mar con sus cabellos
sueltos% porque se imaginaban que el agua% al
entrar por la rotura% atraera sus cabellos y les
indicara por este medio d#nde se 'allaba7 pero
despu*s de buscarla durante una 'ora% subieron a
la superficie sin 'aber encontrado nada. El rey
pareci# afectarse vivamente con esta desgracia%
'asta el punto que ofreci# ir en persona a España a
manifestar al rey lo que acababa de acontecemos7 a
lo que le replicamos que teniendo dos naves
podramos 'acer este via(e en la -ictoria sola% que
no tardara en partir para aprovec'arse de los
vientos que comenzaban a soplar de este7 que
durante este tiempo se reparara la $rinidad% que
podra en seguida valerse de los vientos del oeste
para llegar 'asta el =ari*n% que est2 del otro lado
del mar en la tierra de =iucat2n. El rey di(o entonces
que tena a su servicio doscientos cincuenta
carpinteros% los cuales empleara en el traba(o ba(o
la direcci#n de los nuestros% y que los que de
nosotros quedasen en la isla% seran tratados como
127
sus propios 'i(os. Pronunci# estas palabras con
tanta emoci#n que nos 'izo a todos verter l2grimas.
/os que tripul2bamos la -ictoria% temiendo
que su carga fuese demasiado considerable para
que pudiese 'acerla abrirse en alta mar%
determinamos de(ar en tierra sesenta quintales de
clavo% 'aci*ndolos conducir a la casa en que estaba
alo(ada la tripulaci#n de la $rinidad. 8ubo% sin
embargo% algunos de nosotros que prefirieron
quedar en las islas .olucas antes que regresar a
España% bien fuese por el temor de que la nave no
pudiese resistir un via(e tan largo% o ya porque%
recordando todo lo que 'aban sufrido antes de
llegar a las .olucas% 'ubiesen temido perecer de
'ambre en medio del oc*ano.
El s2bado :+% da de Santo $om2s% el rey
de $adore nos tra(o dos pilotos% cuyos servicios
'abamos pagado de antemano% para que nos
condu(esen fuera de estas islas% y los cuales nos
di(eron que el tiempo era e)celente para el via(e y
que era necesario partir lo m2s pronto7 pero
vi*ndonos obligados a aguardar las cartas de
nuestros camaradas que quedaban en las .olucas
y que queran escribir a España% s#lo pudimos salir
al medioda. =espidi*ronse entonces las naves una
de otra por una descarga recproca de artillera.
@uestros compañeros nos siguieron en sus
c'alupas 'asta donde les fue posible% y todos nos
separamos llorando. ?uan &arvallo se qued# en
$adore con cincuenta y tres europeos9 nuestra
tripulaci#n se compona de cuarenta y siete de
*stos y de trece indios.
El gobernador o ministro del rey de $adore
nos acompañ# 'asta la isla de .are% donde apenas
llegamos% cuando atracaron cuatro canoas
cargadas de leña% la cual se subi# a bordo en
menos de una 'ora.
128
$odas las islas .olucas producen clavo%
(engibre% #ag7 Mque es el 2rbol de que 'acen el
panN% arroz% cocos% 'igos% pl2tanos% almendras m2s
grandes que las nuestras% granadas dulces y
2cidas% caña de az3car% melones% pepinos% cidras%
una fruta que llaman comilicai% muy refrescante% del
tamaño de una sanda7 otra fruta que se parece al
durazno% llamado guave% y algunos vegetales
buenos para comer. 8ay tambi*n aceite de cocos y
(en(el. &on respecto a los animales 3tiles% e)isten
cabras% gallinas y una especie de abe(a no m2s
grande que una 'ormiga% que 'ace sus panales en
los troncos de los 2rboles% de una miel muy buena.
8ay tambi*n muc'a variedad de loros% entre otros
algunos blancos que llaman catara% y unos ro(os
que se conocen con el nombre de nori% que son los
m2s estimados% no s#lo por la belleza de su
pluma(e% sino tambi*n porque pronuncian m2s
distintamente que los otros las palabras que se les
enseñan. Dno de estos loros se vende por un ba$ar
de clavo. 8ace apenas cincuenta años que los
moros 'an conquistado y 'abitan las islas .olucas%
donde 'an llevado tambi*n su religi#n. Antes de la
conquista de los moros% no 'aba en ellas m2s que
gentiles que no se preocupaban en absoluto del
clavo. Se encuentran todava all algunas familias
de gentiles que se 'an retirado a las montañas%
lugares donde crece me(or el clavo.
/a isla de $adore se 'alla 'acia los
veintisiete minutos de latitud septentrional% y a
ciento sesenta y un grados de longitud de la lnea
de demarcaci#n. =ista nueve grados treinta minutos
de la primera isla de este arc'ipi*lago% llamada
Pamol% al sudeste cuarta del sur.
/a isla de $arenate est2 'acia los cuarenta
minutos de latitud septentrional. .utir se 'alla
e)actamente ba(o la lnea equinoccial. .ac'i2n por
129
los quince minutos de latitud sur. 4ac'i2n 'acia un
grado de la misma latitud.
$arenate% $adore% .utir y 4ac'i2n poseen
montañas altas y piramidales en que crecen los
2rboles del clavo. 4ac'i2n% aunque es la m2s
grande de las cinco islas% no se divisa desde las
otras cuatro. Su montaña de clavo no es tan alta ni
tan puntiaguda como las de las otras islas% pero su
base es m2s considerable.
130
°
LIBRO IV
REGRESO DE LAS ISLAS MOLUCAS A
ESPA6A
&ontinuando nuestra derrota% pasamos en
medio de varias islas% cuyos nombres son9 &aio2n%
/aigoma% Sico% >iogi% &afi% /abo2n% $olim2n%
$itameti y 4ac'i2n% de que 'emos 'ablado ya%
/atalata% ?acobi% .ata y 4atutiga. Se nos di(o que
en la isla de &afi los 'ombres son tan pequeños
como los pigmeos9 'an sido sometidos por el rey de
$adore.
Pasamos al oeste de 4atutiga y tomamos la
direcci#n del oesteCsudoeste. 8acia el sur%
divisamos pequeñas islas. Aqu% los pilotos
moluqueses nos di(eron que era necesario fondear
en alg3n puerto para no dar durante la noc'e en
medio de islotes y ba(os. =e(amos% pues% el cabo al
sudeste y dimos fondo en una isla situada 'acia el
grado ; de latitud sur y a cincuenta y tres leguas de
distancia de $adore.
Esta isla se llama Suloc'. Sus 'abitantes
son gentiles y no tienen rey9 son antrop#fagos y
andan desnudos% tanto los 'ombres como las
mu(eres% sin m2s que un pequeño pedazo de
corteza% del largo de dos dedos% delante de sus
#rganos se)uales. 8ay cerca de all otras islas
cuyos 'abitantes comen carne 'umana. 8e aqu los
nombres de algunas9 Sil2n% @oselao% 4iga%
Atulaba#n% /eitimor% $enetum% >onda% Wailruru%
.adan2n y 4enaia.
131
&osteamos en seguida las islas de
/2matela y $enetum.
8abiendo andando m2s de diez leguas en
la misma direcci#n% fuimos a fondear a una isla
llamada 4uru% donde encontramos vveres en
abundancia% esto es% cerdos% cabras% gallinas% cañas
de az3car% cocos% #ag7% un guiso compuesto de
pl2tanos que llaman canali y c$icare#% conocidos
tambi*n con el nombre de nanga. /os c$icore# son
una fruta que se aseme(a a la sanda% pero cuya
c2scara es muy nudosa. /a parte interior est2 llena
de pequeñas semillas ro(as parecidas a las pepitas
de mel#n7 carecen de corteza leñosa% pero son de
una sustancia medular como nuestros albaricoques
blancos% pero m2s grandes% muy tiernos y de un
sabor como el de las castañas.
Encontramos all otra fruta que en su forma
e)terior se parece a las pinas de los pinos% pero de
un color amarillo7 la parte interior es blanca% y
cuando se la corta tiene alguna seme(anza con la
pera% pero es muc'o m2s tierna y de un gusto
e)quisito9 la llaman comilicai.
/os 'abitantes de esta isla carecen de rey%
son gentiles y andan desnudos% como los de
Sulac'. /a isla de 4uru est2 'acia los ;E ;"F de
latitud meridional y dista setenta y cinco leguas de
las .olucas.
A diez leguas al este de 4uru 'ay una isla
m2s grande que confina con >eailolo y que se
llama Amb#n9 est2 'abitada por moros y gentiles%
residiendo los primeros cerca del mar y los
segundos en el interior del pas9 son antrop#fagos.
/as producciones de esta isla son las mismas que
las de 4uru.
Entre 4uru y Amb#n% se encuentran tres
islas rodeadas de ba(os9 -uda% Wailaruru y 4enaia.
132
A cuatro leguas al sur de 4uru yace la pequeña isla
de Ambalao.
A treinta y cinco leguas de 4uru% tomando
'acia el sudoeste cuarta del sur% se encuentra la
isla de 4and2n y otras trece islas% en seis de las
cuales se produce el macis y la nuez moscada. /a
m2s grande se llama Soroboa y las restantes
&lelice% Saniananpi% Pulai% Puluru y Rasog'in7 las
otras siete son Dnivene% Pulan% 4arac2n% /ailoca%
.amic2n% .an y .eut. En estas islas s#lo se cultiva
el sag3% el arroz% los cocoteros% los pl2tanos y otros
2rboles de frutas.
Est2n muy cercanas unas de otras y
'abitadas todas por moros% que no tienen rey.
4and2n est2 'acia los AE de latitud meridional y
'acia los +A;E ;"F de longitud de la lnea de
demarcaci#n. &omo se 'allaba fuera de nuestra
ruta% no pasamos por ella.
Kendo de 4uru al sudoeste cuarta del
oeste% despu*s de 'aber recorrido oc'o grados de
latitud% llegamos a tres islas muy vecinas una de
otras% llamadas Polor% @ocemamor y >ali2n.
&uando naveg2bamos en medio de estas islas% nos
asalt# una tempestad que nos 'izo temer por
nuestra vida% de suerte que 'icimos voto de ir en
peregrinaci#n a @uestra Señora de la >ua si
tenamos la suerte de salvarnos. -olvimos 'acia
atr2s y nos dirigimos 'acia una isla bastante
elevada% que se llama .all3a% donde fondeamos7
pero antes de llegar a ella tuvimos que combatir
muc'o contra las corrientes y las r2fagas que
descendan de la montaña.
/os 'abitantes de esta isla son salva(es y
parecen fieras m2s que 'ombres7 son antrop#fagos
y andan desnudos% cubriendo s#lo sus vergJenzas
con un pedazo de corteza. Pero cuando van al
133
combate se resguardan el pec'o% la espalda y los
costados con trozos de piel de b3falo% adornados de
conc'as y de dientes de cerdos% y se atan por
detr2s y por delante colas que 'acen de piel de
cabra.
Se envuelven los cabellos en la cabeza por
medio de una especie de peine de (unco% con
dientes muy largos que les pasan el peinado de
parte a parte. Se envuelven la barba con 'o(as y la
encierran en unos estuc'es de caña% moda que nos
'izo rer muc'o. En una palabra% son los 'ombres
m2s feos que 'ayamos encontrado durante todo
nuestro via(e.
Dsan sacos 'ec'os de 'o(as en los cuales
guardan su comida y su bebida. Sus arcos y sus
flec'as los 'acen de cañas. $an pronto como sus
mu(eres nos percibieron% se abalanzaron 'acia
nosotros con el arco en la mano en actitud
amenazante7 pero apenas les 'ubimos 'ec'o
algunos pequeños presentes% se trocaron en
buenas amigas nuestras.
Pasamos en esta isla quince das para
recorrer los costados de nuestra nave que 'aban
sufrido muc'o7 y encontramos en ella cabras%
gallinas% pescado% cocos% cera y pimienta. Por una
libra de 'ierro vie(o nos daban quince de cera.
8ay dos especies de pimienta9 la larga y la
redonda. /a fruta de la pimienta larga se aseme(a a
las flores del nogal% y la planta a la yedra%
enlaz2ndose de la misma manera que *sta a los
troncos de los 2rboles% pero sus 'o(as son
parecidas a las del moral. Esta pimienta se llama
luli. /a redonda crece de la misma manera% pero el
fruto se da en espigas como las del maz y se la
desgrana de la misma manera9 la nombran lada.
/os campos est2n cubiertos de pimientos y con
134
ellos se 'acen emparrados.
En .all3a tomamos un 'ombre que se
encarg# de conducirnos a una isla donde 'aba
mayor abundancia de vveres. /a isla de .all3a
est2 'acia los BE ;"F de latitud meridional% y a +A,E
G"F de longitud de la lnea de demarcaci#n.
=e camino% nuestro vie(o piloto moluqu*s
nos cont# que en estos para(es 'ay una isla
llamada Amc'eto% cuyos 'abitantes% tanto 'ombres
como mu(eres% no pasan de un codo de alto y que
tienen las ore(as tan largas como todo el cuerpo% de
manera que cuando se acuestan una les sirve de
colc'#n y la otra de frazada. Andan rapados y
desnudos. Su voz es 2spera7 corren con muc'a
rapidez% 'abitan deba(o de tierra y se alimentan de
pescado y de una especie de fruta que encuentran
entre la corteza y la parte leñosa de cierto 2rbol.
Esta fruta% que es blanca y redonda como los
confites de cilantro% la llaman ambulón. =e buena
gana 'abramos ido a esta isla% si los ba(os y las
corrientes no nos lo 'ubiesen impedido.
El s2bado :! de enero partimos de la isla
de .all3a% y 'abiendo avanzado cinco leguas al sud
sudoeste% llegamos a otra bastante grande% llamada
$imor% donde fui a tierra enteramente solo para
obtener del (efe de la aldea% llamada Amaban% que
nos suministrase algunos vveres. .e ofreci#
b3falos% cerdos y cabras7 pero cuando se trat# de
determinar las mercaderas que quera a cambio% no
pudimos entendemos% porque pretenda muc'o y
nosotros tenamos poco que darle. $omamos
entonces el partido de retener a bordo al (efe de
otra isla% llamado 4alibo% que 'aba venido con su
'i(o a visitarnos. /e di(imos que si quera recobrar
su libertad% poda suministramos seis b3falos% diez
cerdos y otras tantas cabras. Este 'ombre% que
tema que le mat2semos% dio orden para que en el
135
acto nos tra(esen todo lo que acab2bamos de
pedirle% y como no tena m2s que cinco cabras y
dos cerdos% nos dio siete b3falos en lugar de seis.
8ec'o esto% le despac'amos a tierra bastante
satisfec'o de nosotros% porque% (unto con volverle la
libertad% le 'icimos un presente de telas% de un
g*nero de la 6ndia de seda y de algod#n% 'ac'as%
cuc'illos indianos y europeos y espe(os.
El (efe de Amaban% con quien 'aba estado
antes% s#lo tena a su servicio mu(eres% que
andaban desnudas como las de las otras islas.
/levan en las ore(as pequeños anillos de oro% a los
cuales atan algunos copos de seda% y en los brazos
varios brazaletes de oro y de lat#n% que a menudo
les cubren 'asta el codo. /os 'ombres andan
tambi*n desnudos7 pero llevan el cuello adornado
con placas redondas de oro% y su(etan sus cabellos
por medio de peines de cañas% adornados de anillos
de oro. Algunos% en lugar de anillos de oro% llevan
en las ore(as el gollete de una calabaza seca.
S#lo en esta isla se encuentra el s2ndalo
blanco% y 'ay tambi*n en ella% como decamos%
b3falos% cerdos y cabras% gallinas y loros de
diferentes colores. Se dan igualmente el arroz%
pl2tanos% (engibre% la caña de az3car% naran(as%
limones% almendras% fri(oles y cera.
5ondeamos cerca de la parte de la isla en
que 'aba algunas aldeas 'abitadas por los (efes%
pues las de los cuatro 'ermanos% que son los reyes%
se 'allaban en otro sitio.
Estas aldeas se llaman 1ibic'% /ic'sana%
Suai y &abanaza. /a primera es la m2s notable. Se
nos di(o que en una montaña cerca de &abanaza se
encuentra bastante oro% con cuyas pepitas los
indgenas compran todo lo que necesitan. Aqu es
donde los de .alaca y ?ava vienen en busca de
136
s2ndalo y de la cera% y aun mientras nosotros
est2bamos a'% encontramos un (unco que 'aba
llegado de /uz#n con ese ob(eto.
Estos pueblos son gentiles. @os di(eron que
cuando van a cortar el s2ndalo% el demonio se les
aparece ba(o diferentes formas% pregunt2ndoles con
muc'a poltica si necesitan alguna cosa7 mas% a
pesar de tal deferencia% su aparici#n les produce
tanto miedo que quedan enfermos durante algunos
das. &ortan el s2ndalo en ciertas fases de la luna%
pues en cualquier otro tiempo no resultara bueno.
/as mercaderas m2s adecuadas para cambiar por
s2ndalo son el paño ro(o% telas% 'ac'as% clavos y
'ierro.
/a isla est2 totalmente 'abitada7 se
e)tiende bastante de este a oeste% pero es muy
estrec'a de norte a sur. Su latitud meridional es de
+"E% y su longitud de la lnea de demarcaci#n de
+<GE ;"F.
En todas las islas del arc'ipi*lago que
'abamos visitado% reina la enfermedad del Santo
?ob @ven(reaA% y aqu muc'o m2s que en ninguna
parte% donde la llaman )or )ranc$i% esto es%
enfermedad portuguesa.
Se nos di(o que a distancia de un da de
camino 'acia el oeste noroeste de $imor% e)iste una
isla llamada Ende% donde se 'alla en abundancia la
canela. Sus 'abitantes son gentiles y no tienen rey.
&erca de all se e)tiende una cadena de islas 'asta
?ava mayor y el cabo de .alaca. 8e aqu sus
nombres9 Ende% $onabut#n% &renoc'ile% 4irmacore%
Azanar2n% .ain% Puvaba% /umboc'% &'orum y ?ava
mayor% que los 'abitantes no llaman ?ava sino
?aoa.
/as aldeas m2s grandes del pas se 'allan
en las islas de ?ava% y la principal se llama
137
.agepa'er% cuyo rey% cuando viva% era reputado
como el monarca m2s grande de las islas que se
encuentran en estos para(es. Se llama ra(a Patiunus
Sunda. Se cosec'a aqu muc'a pimienta. /as otras
islas son =a'adama% >aguiamada% .inutarangam%
&iparafid2in% Puvancressi y &irubaia. A media legua
de ?ava mayor est2n las islas de 4ali% dic'as la
pequeña ?ava% y .adura9 estas dos 3ltimas son del
mismo tamaño.
Se nos di(o que en ?ava 'aba la costumbre
de quemar los cuerpos de las personas notables
que fallecen% y que la mu(er a quien el difunto 'a
amado m2s est2 destinada a morir quemada en la
misma 'oguera. Adornada de guirnaldas de flores%
se 'ace conducir por cuatro 'ombres en una silla
por toda la ciudad% consolando a sus parientes que
lloran su pr#)ima muerte% y con aire tranquilo y
sereno% les dice9 Qesta tarde voy a comer con mi
marido% y en la noc'e me acostar* con *lR. /legada
a la pira% los consuela de nuevo con los mismos
discursos y se arro(a a las llamas% que la devoran.
Si se negase a ello% no se la mirara m2s como
mu(er 'onrada ni como buena esposa.
@uestro vie(o piloto nos refiri# una
costumbre a3n m2s e)traña. @os di(o que cuando
los (#venes est2n enamorados de alguna mu(er y
buscan sus favores% se atan pequeños cascabeles
entre el glande y el prepucio% y as van a pasar por
las ventanas de su amada% a la cual incitan con el
sonido de los cascabeles. Usta e)ige que de(en los
cascabeles en su sitio.
@os contaron tambi*n que en una isla
llamada 1coloro% m2s ac2 de ?ava% no 'ay sino
mu(eres% que son fecundadas por el viento. Si les
nace un 'i(o% le matan en el acto% y si es 'i(a% la
cran7 y si alg3n 'ombre se atreve a visitar la isla% le
matan.
138
@os refirieron todava otras 'istorietas. Al
norte de ?ava .ayor% en el golfo de la &'ina% que
los antiguos llamaban Sinus .agnus% 'ay% dicen% un
2rbol muy grande llamado campongang$i% donde se
posan ciertas aves llamadas garuda% tan grandes y
tan fuertes que levantan a un b3falo y aun un
elefante% y le llevan volando al sitio en que est2 el
2rbol% que nombran pu4at$aer. El fruto del 2rbol%
que denominan buapangang$i% es m2s grande que
una sanda. /os moros de 4urn* nos di(eron 'aber
visto dos de estos p2(aros que su soberano 'aba
recibido del reino de Siam. @o es posible
apro)imarse a este 2rbol a causa de los torbellinos
que all forma el mar 'asta la distancia de tres a
cuatro leguas. @os añadieron que todo lo relativo a
este 2rbol se saba del modo siguiente9 que un
(unco fue transportado por estos torbellinos 'asta
cerca del 2rbol y all naufrag#7 que todos los
'ombres perecieron% a e)cepci#n de un niño
pequeño que se salv# milagrosamente en una tabla7
y que 'all2ndose cerca del 2rbol% subi# a *l y se
ocult# deba(o del ala de uno de estos grandes
p2(aros% sin ser notado. Al da siguiente% el p2(aro
vino a tierra para coger un b3falo% y entonces el
niño sali# de deba(o del ala y 'uy#. Por este medio
fue c#mo se supo la 'istoria de estos p2(aros y de
d#nde provenan los grandes frutos que se
encontraban tan frecuentemente en el mar.
El cabo de .alaca est2 'acia +E ;"F de
latitud sur. Al este de este cabo 'ay varias aldeas y
ciudades% cuyos nombres son9 &ingapola% que se
'alla en el mismo cabo% Pa'2n% &alant2n% Patani%
4radlini% 4en2n% /ag#n% &'eregig'ar2n% $romb#n%
?or2n% &iu% 4rabri% 4anga% ?uda Mresidencia del rey
de Siam% llamado Siri Pacabedera%N ?andibuna%
/a3n y /onganpifa. $odas estas ciudades est2n
edificadas como las nuestras y su(etas al rey de
139
Siam.
Se nos di(o que a las orillas de un ro de
este reino viven ciertas aves grandes que s#lo se
alimentan de cad2veres% sin que los coman antes
de que alg3n p2(aro les 'aya primeramente
devorado el coraz#n.
.2s all2 de Siam se encuentra &amogua%
cuyo rey se llama Saret Parabedera7 en seguida
&'iempa% gobernada por el ra(a 4ra'ami .artu. En
este pas es donde crece el ruibarbo% que lo 'allan
de la manera siguiente9 veinte a veinticinco
'ombres se van (unto a los bosques% donde pasan
la noc'e sobre los 2rboles para ponerse a cubierto
de los leones y otras bestias feroces y a la vez para
sentir me(or el olor del ruibarbo% que les lleva el
viento. Por la mañana se van al sitio de donde
provena el olor y buscan a' el ruibarbo 'asta que
lo encuentran.
El ruibarbo es la madera podrida de un gran
2rbol% que adquiere su olor en su misma
putrefacci#n9 la parte me(or del 2rbol es la raz%
pero% sin embargo% el tronco% que llaman c%lamo%
posee la misma virtud medicinal.
-iene en seguida el reino de &occ'i% cuyo
rey se llama Siri 4ummipala.
Se encuentra despu*s la >ran &'ina% cuyo
monarca es el m2s poderoso prncipe de la tierra9
su nombre es ra(a Santoa. Setenta reyes coronados
se 'allan ba(o su dependencia% y cada uno de estos
reyes% a su vez% tiene diez o quince que le
obedecen. El puerto de este reino se llama
>uant2n% y entre sus numerosas ciudades% las dos
principales son9 >anqun y &omla'a% esta 3ltima
residencia del rey. &erca de su palacio% en las
cuatro fac'adas% que miran a los cuatro puntos
cardinales% viven cuatro ministros% cada uno
140
encargado de dar audiencia a todas las personas
que vienen de la direcci#n en que se 'allan.
$odos los reyes y señores de la 6ndia mayor
y superior% deben tener como señal de
dependencia% en medio de las plazas% la estatua en
m2rmol de un animal m2s fuerte que el le#n%
llamado c$inga% que se ve tambi*n grabado en el
real sello7 y todos los que quieren entrar a su puerto
est2n obligados a tener en su navo la misma figura
en marfil o en cera. Si alguno entre los señores de
su reino re'3sa obedecerle% le 'ace desollar% y su
piel% seca al sol% salada y rellena% se la coloca en un
sitio prominente de la plaza% con la cabeza ba(a y
las manos atadas sobre aqu*lla% en actitud de 'acer
)ongu% esto es% la reverencia al rey. Este no est2
visible para nadie% y cuando quiere ver a sus
s3bditos% se 'ace conducir sobre un pavo real%
'ec'o con muc'o arte y ricamente adornado% y
acompañado de seis mu(eres% vestidas enteramente
como *l% de modo que no se le puede distinguir de
ellas. Se coloca en seguida dentro de la figura de la
serpiente llamada noga% soberbiamente decorada%
que tiene un cristal en el pec'o% por el cual el rey ve
todo% sin ser visto. Se casa con sus 'ermanas para
que la sangre real no se mezcle con la de sus
s3bditos. Su palacio est2 rodeado de siete murallas%
y en cada recinto 'ay diez mil 'ombres de guardia%
que se relevan cada doce 'oras. En la primera% 'ay
un 'ombre con una gran fusta en la mano7 en la
segunda% un perro7 en la tercera% otro 'ombre con
una porra de 'ierro7 en la cuarta% otro armado con
un arco y flec'as7 en la quinta% otro armado con una
lanza7 en la se)ta% un le#n7 y en la s*ptima% dos
elefantes blancos. El palacio tiene setenta y nueve
salas% en las cuales se ven siempre mu(eres para el
servicio del rey% y antorc'as que arden
continuamente. Para circundar el palacio% se
141
necesita% por lo menos% un da. En el e)tremo del
palacio 'ay cuatro salas donde los ministros van a
'ablar al rey. /as paredes% la b#veda y aun el
pavimento de una de estas salas est2n adornados
con bronce7 en la segunda% estos adornos son de
plata7 en la tercera% de oro7 en la cuarta% de perlas y
de piedras preciosas. En estas salas se coloca el
oro y todas las otras riquezas que se llevan como
tributo al rey.
@o 'e presenciado nada de todo lo que
acabo de contar y escribo estos detalles
simplemente por la relaci#n de un moro que me
asegur# 'aber visto todo eso.
/os c'inos son blancos% andan vestidos y
tienen como nosotros mesas para comer. Se ven
tambi*n en aquel pas cruces% pero ignoro el uso
que 'agan de ellas.
El almizcle viene de la &'ina y el animal
que lo produce es una especie de gato% seme(ante a
la algalia% que s#lo se alimenta de una madera
dulce% del grosor del dedo% llamada c$amara. Para
e)traer de este animal el almizcle% le ponen una
sangui(uela% y cuando se ve que est2 bien llena de
sangre% la revientan y recogen aqu*lla en un plato
para 'acerla secarse al sol% durante tres o cuatro
das% que es el modo como se perfecciona. $odo el
que conserva uno de estos animales debe pagar un
tributo. /os granos de almizcle que se llevan a
Europa son s#lo pequeños pedazos de carne de
cabrito% empapados en el verdadero almizcle. /a
sangre se 'alla algunas veces en cua(arones% pero
se purifica con facilidad. El gato que produce el
almizcle se llama ca#tor% y la sangui(uela lleva el
nombre de unta.
Siguiendo las costas de la &'ina% se
encuentran varios pueblos% a saber9 los &'ensis%
142
que 'abitan las islas donde se pescan las perlas y
donde 'ay tambi*n canela. /os /ec'iis 'abitan la
tierra firme vecina a estas islas. /a entrada de su
puerto est2 atravesada por un gran monte% lo que
'ace necesario desarbolar los (uncos y navos que
quieran entrar. El rey de este pas se llama .oni% y
aunque obedece al de la &'ina% tiene veintitr*s
reyes ba(o su obediencia. Su capital es 4aranac*% y
aqu es donde se encuentra el &atay 1riental.
8an es una isla alta y fra% donde 'ay cobre%
plata y seda9 ra(a Potru es el soberano. .ili% ?aula y
>nio son tres pases muy fros situados en el
continente. 5riangola y 5rianga son dos islas de
donde se saca cobre% plata% perlas y seda. 4assi es
una tierra ba(a tambi*n sobre el continente.
SumbditCPradit es una isla muy rica de oro% donde
los 'ombres llevan un anillo grueso de este metal
en el tobillo. /as montañas vecinas est2n 'abitadas
por pueblos que matan a sus padres cuando llegan
a cierta edad para evitarles los ac'aques de la
ve(ez. $odas las naciones de que acabamos de
'ablar son gentiles.
El martes ++ de febrero% en la noc'e%
abandonamos la isla de $imor y entramos en el
gran mar% llamado /autC&'idot. &aminando 'acia el
oeste sudoeste% de(amos a la derec'a% al norte% por
temor a los portugueses% la isla de Sumatra%
llamada antiguamente $aprobana7 Pegu% 4engala%
Drizza% &'elim% donde 'abitan los malayos% subditos
del rey de @arsinga7 &alicut% que depende del
mismo rey7 &ambaya% donde 'abitan los guzerates7
&ananor% >oa% Annus% y toda la costa de la 6ndia
mayor.
En este reino 'ay seis clases de personas%
o castas% a saber% los nairi& panicali& )ranai&
panguelini& macuai y poleai. /os nairi son los
principales o (efes7 los panicali son los ciudadanos9
143
estas dos castas conversan entre s7 los )ranai
cosec'an el vino de palmera y los pl2tanos7 los
macuai son pescadores7 los panguelini# son
marineros9 y los poleai siembran y cosec'an el
maz. Estos 3ltimos 'abitan siempre en los campos
y no entran (am2s en las ciudades. &uando quieren
darles alguna cosa% se la de(an en el suelo% de
donde la recogen% y cuando andan por los caminos
gritan constantemente po& po& po& esto es% guardaos
de m. Se nos cont# que un nairi% que 'aba sido
accidentalmente tocado por un poleai% se 'izo matar
para no sobrevivir a tamaña infamia.
Para doblar el &abo de 4uena Esperanza%
subimos 'asta el G:E de latitud sur7 y nos fue
preciso permanecer nueve semanas frente a este
cabo% con las velas plegadas% a causa de los
vientos del oeste y del noroeste que
e)perimentamos constantemente y que concluyeron
en una tempestad terrible. El &abo de 4uena
Esperanza est2 'acia los ;GE ;"F de latitud
meridional% a mil seiscientas leguas de distancia del
de .alaca. Es el m2s grande y m2s peligroso cabo
conocido de la tierra. Algunos de los nuestros% y
sobre todo los enfermos% 'abran querido
desembarcar en .ozambique% donde 'ay un
establecimiento portugu*s% a causa de las vas de
agua que tena la nave y del fro penetrante que
sentamos7 pero% especialmente% porque tenamos
por 3nico alimento y bebida arroz y agua% pues toda
la carne que% por falta de sal% no pudimos preparar%
estaba podrida. Sin embargo% 'all2ndose la mayor
parte de la tripulaci#n inclinada m2s al 'onor que a
la vida misma% determinamos 'acer cuantos
esfuerzos nos fuera posible para regresar a
España% por m2s que tuvi*ramos a3n que correr
algunos peligros.
En fin% con ayuda de =ios% el A de mayo
144
doblamos este terrible cabo% siendo preciso
acercamos a *l 'asta distancia de cinco leguas% sin
lo cual no lo 'ubi*ramos conseguido (am2s.
&orrimos% en seguida% 'acia el noroeste
durante dos meses enteros% sin reposamos (am2s%
perdiendo en este intervalo veinti3n 'ombres% entre
cristianos e indios. Al arro(arlos al mar% notamos una
cosa curiosa% y fue que los cad2veres de los
cristianos quedaban siempre con el rostro vuelto
'acia el cielo% y los de los indios con la cara
sumergida en el mar.
&arecamos totalmente de vveres% y si el
cielo no nos 'ubiese acordado un tiempo favorable%
'abramos todos muerto de 'ambre. El , de (ulio%
da mi*rcoles% descubrimos la isla de &abo -erde%
yendo a fondear a la llamada Santiago.
Sabiendo que nos 'all2bamos en tierra
enemiga y que se abrigaran sospec'as de
nosotros% tuvimos la precauci#n de 'acer decir a los
'ombres de la c'alupa que enviamos a tierra a
'acer provisi#n de vveres% que pas2bamos al
puerto porque 'abi*ndose quebrado el palo
trinquete al doblar la lnea equinoccial% gastamos
muc'o tiempo en acomodarlo% y que el comandante
en (efe% con otras dos naves% 'aba continuado su
derrota a España.
/es 'ablamos de manera de 'acerles creer
que venamos de las costas de Am*rica y no del
&abo de 4uena Esperanza. Prest#se fe a nuestras
palabras y por dos veces recibimos la c'alupa llena
de arroz a cambio de nuestras mercaderas. Para
ver si nuestros diarios 'aban sido llevados con
e)actitud% 'icimos preguntar en tierra que qu* da
de la semana era. Se nos respondi# que era (ueves%
lo que nos sorprendi#% porque seg3n nuestros
diarios s#lo est2bamos a mi*rcoles% y a m% sobre
145
todo% porque 'abiendo estado bien de salud para
llevar mi diario% marcaba sin interrupci#n los das de
la semana y los del mes. =espu*s supimos que no
e)ista error en nuestro c2lculo% porque navegando
siempre 'acia el oeste% siguiendo el curso del sol y
'abiendo regresado al mismo punto% debamos
ganar veinticuatro 'oras sobre los que permanecan
en el mismo sitio7 y basta refle)ionar para
convencerse de ello.
8abiendo por tercera vez regresado la
c'alupa a tierra con trece 'ombres% notamos que se
la retena% pudiendo adem2s sospec'ar por el
movimiento que se observaba en algunas
carabelas% que queran tambi*n apoderarse de
nuestra nave% lo que nos determin# a partir en el
acto. Supimos despu*s que nuestra c'alupa 'aba
sido detenida porque uno de los marineros revel#
nuestro secreto% diciendo que el comandante en (efe
era muerto y que nuestra nave era la 3nica de la
escuadra de .agallanes que regresaba a Europa.
>racias a la Providencia% el s2bado A de
septiembre entramos en la ba'a de San /3car y de
los sesenta 'ombres que formaban la tripulaci#n
cuando partimos de las islas .olucas% no *ramos
m2s que diecioc'o% y *stos en su mayor parte
estaban enfermos. 1tros desertaron en la isla de
$imor7 otros fueron condenados a muerte por
delitos% y otros% en fin% perecieron de 'ambre.
=esde que 'abamos partido de la ba'a de
San /3car 'asta que regresamos a ella recorrimos%
seg3n nuestra cuenta% m2s de catorce mil
cuatrocientas sesenta leguas% y dimos la vuelta al
mundo entero% yendo siempre de este a oeste.
El lunes B de septiembre largamos el ancla
cerca del muelle de Sevilla% y descargamos toda
nuestra artillera.
146
El martes ba(amos todos a tierra en camisa
y a pie descalzo% con un cirio en la mano% para
visitar la iglesia de @uestra Señora de la -ictoria y
la de Santa .ara la Antigua% como lo 'abamos
prometido 'acer en los momentos de angustia.
=e Sevilla part para -alladolid% donde
present* a la Sacra .a(estad de don &arlos% no oro
ni plata% sino cosas que eran a sus o(os muc'o m2s
preciosas. Entre otros ob(etos% le obsequi* un libro
escrito de mi mano% en el cual 'aba apuntado da
por da todo lo que nos 'aba acontecido durante el
via(e.
Abandon* -alladolid lo m2s pronto que me
fue posible y me fui a Portugal para 'acer relaci#n
al rey don ?uan de las cosas que acababa de ver.
Pasando en seguida por España fui a 5rancia%
donde regal* algunas cosas del otro 'emisferio a
.adama la Regente% madre del rey muy cat#lico
5rancisco 6.
Regres* al fin a 6talia% donde me consagr*
para siempre al muy e)celente y muy ilustre señor
5elipe -illiers de lF6sleCAdam% gran maestre de
Rodas% a quien di tambi*n la relaci#n de mi via(e.
El caballero
ADT"D9" P9GA'ETTA
147
E#ta edición e#t% dedicada a la regati#ta #evillana
+arina Alabau& que acaba de al4ar#e a la vela con
el oro olímpico en ;ondre# 2-,2*
"5al% #u $a4a3a #irva para recordar la $i#toria 0 la
deuda que Sevilla comparten con la navegación 0
lo# mare# 0 que& lamentablemente& parece olvidada
en la #implicidad de lo# 7ltimo# tiempo#*
Con nue#tro agradecimiento*
Sevilla& ago#to de 2-,2
148

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