P. 1
Cancionero para las Adoraciones Eucarísticas

Cancionero para las Adoraciones Eucarísticas

|Views: 1.152|Likes:

More info:

Published by: Pbro. Juan Lisandro Scarabino on Nov 07, 2009
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOC, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

09/20/2010

pdf

text

original

Alabado sea el Santísimo Alabado sea el Santísimo Sacramento del alta, y la Virgen concebida sin pecado original.

Celebremos con fe viva este Pan angelical, y la Virgen concebida sin pecado original. Es el Dios que da a la vida, y nació en un portal, de la Virgen concebida sin pecado original. El manjar más regalado de este suelo terrenal es Jesús Sacramentado, Dios eterno e inmortal. Oh Jesús, todo lo puedes, siendo pródigo en amor, bien vendrás como tú sueles viéndome en tan gran fervor. Cantemos al Amor de los amores Cantemos al Amor de los amores, cantemos al Señor: ¡Dios está aquí! ¡Venid, adoradores: adoremos a Cristo Redentor! ¡Gloria a Cristo Jesús! Cielos y tierra, bendecid al Señor. ¡Honor y gloria a Ti, Rey de la gloria, amor por siempre a Ti, Dios del amor!

Unamos nuestra voz a los cantares Del coro celestial: ¡Dios está aquí! Al Dios de los altares alabemos, con gozo angelical. Los que buscáis solaz en vuestras penas Y alivio en el dolor: ¡Dios está aquí! Vertiendo a manos llenas los tesoros del divinal dulzor. Que abrase nuestro ser la viva llama del más ferviente amor: ¡Dios está aquí! Está porque nos ama, como padre, amigo y bienhechor. Cantemos al Amor de los amores, cantemos sin cesar: ¡Dios está aquí! ¡Venid, adoradores: adoremos a Cristo en el altar! Himno del XXXII Congreso Eucarístico Internacional Dios de los corazones, sublime Redentor, domina las naciones, y enséñales tu amor. Señor Jesucristo que en la última Pascua tu sangre divina diste antes de darla: tu cuerpo y tu sangre deseamos con ansias… ¡En donde está el Cuerpo se juntan las águilas!

Conocen tu nombre la urbe y el río, la línea que es Pampa y el germen que es trigo, y cálidas notas de timbre argentino saludan tu hechura de Dios escondido. Pasearon el Corpus por nuestro solares los hombres que luego fundaban ciudades y abrían los surcos para los trigales… Espigas dan hostias, y leños, altares. Antes que el arado rompiera la costra de la tierra virgen, se elevó tu Forma… ¡Bandera tu Cuerpo fue en la azul atmósfera! ¡Y cáliz dorado fue el sol de la gloria! Manso rey que sellas la tierra argentina con el sello blanco de la Eucaristía: la patria se aroma de incienso de Misa, Tú rozas los labios y alientas las vidas. En torno a tu mesa cien pueblos y razas

nutrió de infinito tu oculta substancia, pequeñez inmensa que, multiplicada, es pan para el hambre de todas las almas. ¡Oh, Buen Jesús! ¡Oh, buen Jesús! Yo creo firmemente que por mi bien estás en el altar, que das tu cuerpo y sangre juntamente al alma fiel en celestial manjar. Indigno soy, confieso avergonzado, de recibir la santa Comunión; Jesús que ves mi nada y mi pecado, prepara tú mi pobre corazón. Pequé, Señor; ingrato te he vendido; infiel te fui, confieso mi maldad; me pesa ya; perdón, Señor, te pido, eres mi Dios, apelo a tu bondad. Espero en ti, piadoso Jesús mío, oigo tu voz que dice: “Ven a mí”; porque eres fiel, por eso en ti confío; todo, Señor, espérolo de ti. ¡Oh, buen Pastor, amable y fino amante! Mi corazón se abrasa en santo ardor; si te olvidé, hoy juro que constante he de vivir tan sólo de tu amor. Dulce maná y celestial comida, qozo y salud de quien te come bien; ven sin tardar, mi Dios, mi luz, mi vida, desciende a mí, hasta mi pecho ven.

Te adoramos, Hostia divina Te adoramos, Hostia divina, te adoramos, Hostia de amor. Tú del Ángel eres delicia, Tú del hombre, luz y vigor. Te adoramos, Hostia divina, te adoramos, Hostia de amor. Tú del alma eres dulzura, Tú del débil eres sostén. Te adoramos, Hostia divina, te adoramos, Hostia de amor. En la vida eres consuelo, en la muerte dulce solaz. Bendigamos al Señor Bendigamos al Señor, que nos une en caridad y nos nutre con su amor en el pan de la unidad. ¡Oh Padre nuestro! Conservemos la unidad que el Maestro nos mandó, donde hay guerra, que haya paz, donde hay odio, que haya amor. El Señor nos ordenó devolver el bien por mal, ser testigos de su amor, perdonando de verdad. Al que vive en el dolor y al que sufre en soledad, entreguemos nuestro amor y consuelo fraternal. El Señor que nos llamó a vivir en la unidad, nos congregue con su amor en feliz eternidad.

Te doy gracias, Señor Te doy gracias, Señor, por tu amor; no abandones la obra de tus manos, ¡aleluia, aleluia! Te doy gracias, Señor, de corazón, porque escuchaste las palabras de mi boca; en presencia de tu ángeles te canto y me postro hacia tu santo templo. Te doy gracias por tu amor y tu lealtad, tu promesa ha superado tu renombre; cada vez que te invoqué, me respondiste y aumentaste la fuerza la fuerza de mi alma. Los reyes de la tierra te bendicen al oír tus palabras, y celebren tus santos designios. ¡Qué grande es tu gloria, Señor! Grande es el Señor, pero se fija en el humilde y de lejos conoce al orgulloso; aunque yo marche en medio de peligros, tú, Señor, proteges mi vida. El Señor completará en mí la obra que ha empezado. ¡Señor, tu amor es eterno, no abandones ,a obra de tus manos! ¡Gloria a Dios, Padre omnipotente, a su hijo, Jesucristo, el Señor, y al Espíritu que habita en nosotros, por los siglos de los siglos. Amén!

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->