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CIHAC. CM- Versión digital

CD-E-148-51

AMERICA CENTRAL GARCÍA LAGUARDIA, JORGE MARIO Precursores ideológicos de la Independencia en Centroamérica: los libros prohibidos. Guatemala: Universidad de San Carlos de Guatemala, 1969. 41 p.

PRECURSORES

EN CENTROAMERICA.

IDEOLOGICOS DE LA INDEPENDENCIA

LOS LIBROS PROHIBIDOS:

Jorge Mari o Garcfa Laguardia

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PRECURSORES

EN CENTROAMERICA.

IDEOLOGICOS DE LA INDEPENDENCIA

LOS LIBROS PROHIBIDOS.

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Jorge Mari o García Laguardia

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PRECURSORES

EN CENTROAMERICA.

IDEOLOGICOS

DE LA INDEPENDENCIA

LOS LIBROS PROHIBIDOS.

En los impresos se va a encontrar el vehículo más

adecuado para el tránsito de las ideas de Europa al nuevo mundo. La Corona española, consciente del pe- ligro de este instrumento, va a prohibir y controlar

producción y circulación de libros desde la primera mi-

tad del siglo XVI. La prohibición en un primer momen-

se va incluir en ella, a la 1 i te rotura

to es amplísima:

de imaginación; al teatro yola novela profanos, y

la

quedarán únicamente fuera, los referentes a historia y

'a literatura sagrada.

fica estar prohibida la lectura, sobre todo por los

digenas, de libros de 11 romances, de materias profanas o

fábulas •••• (ansí como) libros de Amadís y ot ros de esta cal idad de mentirosas historias ••• 11 1 Y en las

Al Reino de Guatemala, se noti-

in-

ArchIvo Generol de Centroamérlco, en Cludod de Guahtmala.

A 1.23,

legajo 4575, Folio 60. En adelante deC.A.

se Identificaró coÍllas sigl~

A. G.

leyes de Indias, todo el título XIV se dedica de libros.

al expurgo

a ser la

Audiencia y la Inquisición, pecíficos en los principales

Instrucciones del Cardenal Inquisidor General

fundación de la Inquisición en la Nueva España 2,

se enumera el contenido del mismo: "Item,

mucho cuidado de publicar

catálogos

do, y se recojan

que en los puertos de mar los comisarios tengan cuidado

de ver y examinar

provincias,

bidos; ordenando

muy

y

Los órganos encargados del control

van

que nombra Comisarios es-

puertos del Reino.

la censura de las

En

po ra

los

la

ten d r é i s

biblias

que se os ha entr ega-

proveyendo

en esas dichas

de los libros prohibidos

todos los

en él contenidos,

los libros que entraren

de manera que no entre alguno de los prohi-

a los dichos comisarios

os avisen

de ordinario de la diligencia

ren porque por ser este negocio

que es, será muy necesario

y ejecución haya toda advertencia,

cia

que cerca de esto

de calidad

hicie-

y substan-

que en el c u m plimie~to

de manera

que por

este

camino

no pueda entrar mala doctrina

en esos

rei-

nos,

procediendo

con rigor y escarmiento

cerca de ello se hallaren

inculpados".

contra los que L o s Comisarios

al parecer realizaron

su tarea sin ningún

problema,

ya

que únicamente

se apuntó

un incidente

que

obligó

a

redoblar

la comitiva de visita y las precauciones.

Este

Boletfn del Archivo del Gobierno de Guatemala, 11, No. 1, p. 68. Cit. po r Emesto Chinchilla Aguilor, La_lnqui~ici~ en Guatemala, P~blic?- ciones del Instituto de Antropolog.a e H.storla. Guatemala: ed otarlal del Ministerio de Educación Público. MCMLlII, p. 189. En adelante el boletín se identificará: B. A. C. G.

lo reporta don Juan Aceituno

de Estrado, quien

expresa

que en una "nao dieron de palos al escribano

del Santo

Oficio, no permitiendole

real izar regularmente

la visi-

ta" 3.

rada.

Al principio,

A fines del siglo

la labor de la inquisición

fue mode-

XVI y principios del XVII, se re-

cogen los primeros libros casi

de ninguna

importancia

en las comisarías del Reino, en Guatemala,

Chiquimula

y Ciudad Real de Chiapas.

Entre ellos están variosBre -

viarios de doctrina religiosa,

un libro de Fray

Domingo

Vidal, la Monarquía Eclesiástica

de Fray Juan

de Pere-

da y algunos

go ésta proh ibición

aparece de la comunicaCión

y a los Oidores

que bre de 1647, para que procedan

mulgado en Marzo, prohibiendo la circulación

libros sobre el Patronato

no se mantuvo

de la Audiencia

Real;

sin embar-

largo ti e m p o como

que se dirige al Presidente

de Guatemala,

en

la

de 25 de Noviem-

el Breve pro-

del

os

se les hace saber la Real Cédula

a recoger

tomos lo. y 20. de la "Política

Indiana" yel

libro 30.

del Tomo 30. del" Jure Ind ianum" que se refieren

a los

derechos de la corona española

sobre el Patronato

Real

en

las Indias 4 •

Hasta dónde el expurgo era elemental

y

detall ista, nos lo indica

el hecho de que

e n al g ú n

Breviario se exc Iuyo' Ia pa Ia bra "f ornlca.

taba puesta por" formationes"

habla de la Virgen 5.

t'lones " que es-

en que

se

importan-

en un pasaje

El único atropello

3 Archivo General de lo Nocl6n de México.

T. 335, exp. 108.

Citado

por Chinchilla Agullar, Op. cit. p. 191. En adelante, A. G. N. M.

4 A. G. de C. A. A1. 23, Exp. 1517, Leg. 133.

te de esa época,

lo constituye

e I decomiso

de la

o b r a

del primer historiador de centroamérica.

Nos

referimos

a Fray Antonio de Remesal, a quien

le fueron

incauta-

dos cinco cajones de ejemplares

que llegaron

a Coma-

yagua para el Conde de la Gomero,

Historio

General

de las

Indias Occidentales

de su obra y Particular

del

a

Provincia

de San Vicente

de . Chiapa

y Guatemala, ha-

ciendo que se perdiera

casi toda la edición.

Sin embargo,

a partir de 1770, la cantidad en

nuncias, pesquisas e informaciones aumenta

de de- f o r m a

visible,

y la lectura

de Edictos

tiene

un pro m edio de

tres por año.

El número es amplísimo

de los libros acu-

sados de contener doctrina política subversiva,

ligiosa, lasciva y anónima.

antirre-

Es de recordar,

en este mo-

llegan a un pacto de

mento, que los Borbones de España

familia

tan el monopol io existente entre España y sus colonias.

toda clase de libros, no sólo españoles

países.

esta época,

bros prohibidos "corren clandestinamente

a todo precio, se leen

con los de Francia,

y que en esta forma debili-

en e I comercio

gen e r al mundo de otros

Así pasan al nuevo s ino

por

de que los I i-

• , se buscan

y sin

y jóvenes con un ape-

Es curioso hacer notar, que en la península

en 1777, Marin se lamentaba

con aquella

con ansia

y con anhelo

hambre que excita

la menor licencia gustan hasta las damiselas

su doctrina

"tito desarreglado la misma novedad y proh ibición" (6). Así, en América en el siglo XVIII, eran conocidos, leí- dos, comentados, ' e incluso algunos enseñados, Descar- tes, Newton, Locke, Voltaire, Leibnitz, Montesquieu, Rousseau ••. Impresionante es la heroicidad de Benito Díaz de Gamarra, que en la Universidad d e México explica a Descartes contra la escolástica, y es separa- do de su cátedra por la presión reaccionaria. Y en Ve- nezuela, por la misma época, Baltasar de los Reyes ' Ma- rrero, sigue sus pasos y su destino.

El análisis de las listas de libros enviados desde Europa a los libreros de las colonias americanas es re- velador: se leía en América toda clase de libros, se estaba al día. Aquí llegaron la Enciclopedia, Bacon, Copérnico, Gassendi, Bayle, Condillac, Pradt, Buffon, Lavoisier, Laplace .•• En una sola remesa que se re c i- bió en el puerto de El Callao en el Perú, venían 37,612 volúmenes!!

Naturalmente que en una época se leyeron secre-

tamente, burlando el . celo de la corona. Los americanos se arreglaron para evadir la censura. Ramón de Baste-

rra, en un libro encantador, Los Navíos del

a : ¡Iustra- Ven e zuelo

Borcetona: T777.

Sánchez Ag . esta, Op. cit. se refiere . a Marfn y afirma haber tomado la citqdellibro de J. Reo Spell, Rousseau In the ' Spanlsh Warld . before . 1833, Austin, Tejos, 1938.

ción 7, nos cuenta cómo se encontró

en

6 M~rfn, Lo sabldurfa del siglo convencida de '\ecedad.

7 Ramón de Ilcsterra. Los navfoa de la Ilustraclán. Lo real compaftfo d.

Caracas y su Influencia en 101 cfestl~

de América. Caracas, 1925.

con los papeles de la Compai'iía Guipuzcoana de Na- vegación, yen ellos aparece que los barcos del Conde de Pei'ia Florida y del Marqués de Valdemiano, en los cuales tenían propiedad también las familias indepen- distas como los Bolívar y Toro de Venezuela, hacían el transporte de los libros de la Enciclopedia y de los au-

tores del diez ocho éspai'iol, como Feijoo.

tonio de Rojas, de los criollos educados en Europa, re-

Y José An-

gresa a Chile con un verdadero cargamento de ! i bros prohibidos, alrededor de los cuales se hacen tertulias, discusiones, y se organiza la primera revolución chile- na, llamada de los tres Antonios: Bemey, Gramusset, y Rojas.

El Reyno de Guatemala, naturalmente, no fue una

excepción a la regla. Es reveladora una denuncia se hace al Santo Oficio de la Inquisición por Fray

excepción a la regla. Es reveladora una denuncia se hace al Santo Oficio de la Inquisición

que

Luis

de la Puente. En ella avisa "para el oportuno remedio, que entre los géneros y mercancías que llegan a esa

con el mayor disimulo, c o m o

papel deshecho, y para cubiertas y forros de los c a j 0- nes, las obras de Voltayre y otros heresiarcas en plie-

gos,

podo el veneno y mala doctrina de los enemigos de Nta. Santa Religión", pidiendo que tome las " prov i- dencias que estime convenientes, a fin de que en esa ciudad y reyno no se introduzcan semejantes obras, con

ciudad, van introducidos

y ojos sueltas, diseminando con este ardid s o I a-

perjuicio gravísimo de la Religión y de las costumbres" Entre los juicios seguidos por la Inquisición después de

las acusaciones contra los clérigos solicitantes

confesionario, en la sacristío y en otras par t e s de los

en el

conventos (que por que aparece, eran bastantes), están los seguidos contra diversas personas por leer o tener I i- bros prohibidos y emitir opiniones disidentes.

El 6deFebrerode

1812, Fray

Miguel García,

recoleto, presenta un a denuncia al comisario de la 11 Santa Inquisición ll contra el señor Manuel Palacios (8).

Señalaba el sacerdote que Palacios había proferido proposiciones peligrosas: lI en primer lugar fijó que te- nía perdido su crédito a causa de una porción de de- nuncios que habían dado contra él, el Tribunal de I ' a Inquisición en particular por unos libros que había in- troducido aquí, prohibidos por el mismo Tribunal. Que había llegado a saber que un sugeto del Tribunal cuyo nombre no mencionó (y fué el de Ud.) había encargado

a su padre estuviese a la mira de

él no pensaba ni persuadía que huviese ofensa a Dios en desobedecer al Tribunal de la Santa Inquisición en esto de leer libros prohibidos, cuando conoce que no le hacían daño alguno y que el Tribunal generalmente los prohibía por puro antojo sin fundamento ni motivo aJ- guno para tiranizar los entendimientos y tenemos como hasta ahorq en un caos de ignorancia. Que la Nación Española por este motivo era la más ignorante y bárbara entre las demás naciones ilustradas de la Europa, y aún de otras partes según me dió a entender ll • 11 Además aña- dió que él nunca se determinaría adenunciar libros pro- hibidos: que el pacto social de Rouseau, las obras de

su conducta, pero que

8 Martrn Mérlda. "Historio Crl'tica de lo lnc¡uisicl6n en Guatemala", B . A. ·

G.G. Ano 111, Guatemala, Octubre de

1937, p . 43 Y ss.

Montesquieu, Diderot, Volter (sic) Heignecio y otros que no me acuerdo era!" muy propias para i lustrar a la España, que por eso debían leer todos dichas o b r a s , principalmente la primera de ellas, esto es el pacto so- cial de Rousseau, porque enseñaban gobierno de Igual-

dad que era el que antes

gente de Guatemala, era embustera, muy hipócrita y fanática, par lo que pensaba irse a los Estados Un idos

había ••• " "añadió que

esta

le

extrecha ni obliga a creer, sino lo que quiere. Que es- tas naciones que gozan esta libertad yel gobierno de igualdad son las más ilustradas y mejor gobernadas, ha- biendo en ellas muchos menos desordenes y que se con- forman mas con la voluntad de Jesucristo que a ningu- no quiso forzar a ser cristiano". No consta en el expe- diente detalles sobre el juicio, pero Palacios se retrac-

ta ante el Tribunal, afirmando que ha dudado "a causa de la temeraria curiosidad con que incauto me condujo al mayor de los males, cual fué la lectura de al g un os

libros prohibidos ••• " Agregados al expediente e s t á n algunas piezas, en las que se aclaran algunos puntos de importancia. Palacios confiesa que en diversas conver- saciones ha afirmado que" el Rey era un déspota - q u e nosotros no éramos vasallos sino esclavos - que los pue- blos tenían derecho para mudar de Gobierno - que has-

ta cuando sería el día feliz que hubiera

clan. ""

donde hay libertad de Religión y

donde a nadie s e

una revolu-

con

y d

espues ' otro d ocumento que se agrega

los" Lectores de libros prohibidos, los que me han fran- queado y a quienes yo les he dado". Reveladora es la enumeración: "Don Domingo Estrada me prestó la pro- feción (sic) de Fé, traducida del Emilio de Rasoy (sic),

creo que la hubo de los Montúfar y las Cartas de Eloísa

se las prestó a Sosa y se le volvieron, quedandonos co- pia a medio andar por la precisión con que nos las die- ron". "Don Joaquín Durán, dos Tomos del Filangüiere, el Ovidio y un libro titulado sucesos memorables de Robespierre; estos dos últimos se le volvieron quedan- dose copia del Ovidio no concluída en poder de Sosa

con los dos tomos de Fi langüiere ••• " "Herrarte,

S o s a

y Yo, nos hemos franqueado algunos libros q u e he rr i ' os

podido conseguir; yo les dí dos tomos de Montesquieu y lo demás que le dijo a V. S. Sosa me dió el Pope, se lo volví - otros libros que ellos han conseguido de los Ba-

rrios se los volví. Además no me han prestado los

rrios otros que tenían en Frances, por

idioma y por lo mismo no tengo presente sus títulos ••• " "Los Barrios un cuaderno con los versos de Perico y Jua-

na y otros deshonestos; algunas obras en frances no tengo presente el título por no entenderlo •.• " "Don Jo-

sé Cecilio del Valle todas las que le dije

Ba-

no entender yo ese

a V. S. aque-

lla noche ••• " "El

señor Castilla, he oído de c i r que

tiene el Bentham y otras en francés, no tengo p re sente su título ••• " "Sospechosos de insurgentes, aunque no no les he oído una palabra, todos los que I e e n o b r a s prohibidas", sentenciaba finalmente don Manuel Pala- cios.

Las obras de Bentham, se ve que circulaban con profusión en Guatemala. Se sabe que éste mantuvo ~o- piosa correspondencia con varios de los insurgentes ~n América. Importante es examinar las cartas cruzadas

entre éste y Valle 9 , a quien además, enviaba según se colige de ellas, remesas importantes y periódicas de libros, además de información abundante.

A Simón Bergaño y Villegas se le delata

va r i a s

veces al Santo Oficio. Ignacio Lechuga, pertiguero de la Catedral y Notario de la Curia Eclesiástica, informa que a propósito de la condenación de un folleto escrito por el señor José Rivas, Villegas afirmó "ante varias personas y con gran escánda lo de éstas, que si él estu - viera en Filadelfia diría cosas que aquí en Guatemala no podría proferir porque lo castigan todo y que él aun-

que creía en la infalibilidad de los Concilios, tenía por falsa la que se atribuía al Pontífice, porque puede errar como hombre". Tomás de Beltranena indica que ha afir-

mado

ma en el que insiste, como aparece de la denuncia que le hace Manuel Díaz, estudiante de derecho, de haber defendido la siguiente proposición: "Que la virginidad es puramente moral y de consiguiente una virtud que nace del corazón; que la materia e s incapaz de ser virtuosa porque la virtud nace del alma, y que en este supuesto, aunque María Santísima había tenido un parto natural, como todas las demás mujeres, quedó s i e m p r e virgen, porque jamás se corrompió su corazón, que es templo de pUreza" 10.

Vi llegas que el "amor camal no era pecado", te-

9 Rafael Heliocloro Valle. Cartas de Bentham a José del Valle. México:

1942.

10 Ramón A. Solazar. Historia de Veintiún AIIaI.

La Independencia de

Guatemala (Biblioteca Guatemalteca de Cultura Popular; Vol. 4). To- mo 1, 2a. ed. Guatemala: Ministerio de educación pública, 1956, p. 96

Y ss.

A don José Cecilio

del Valle,

estando

en lo coso de los Beltranena,

se le acuso y después

porque de h c i -

ber leído

un sermón del podre Masillón

en compañía

de

don Juan de Dios Mayorga,

afirmó que "consideraba

perjudiciales

las obras de aquel orador porque

en ellas

se espiritual izaba demasiado

preten-

a los reyes, y se de lo tierra,

día desprenderlos excesivamente

aseguran-

do el denunciante

que Valle pareda

querer

hacer

ex-

tensiva esa observación al mismo Evangelio".

Francisco

Irisarri es denunciado

porque "refiriendose

a

I os

li-

bros prohibidos,

dido a un extranjero

obras que pudiera leer con provecho, que escogiese entre las que estuviesen

purgatorio

contó en una ocasión

le hiciese

una

que habiendo

lista

éste

pe-

de buenas

I e aconsejó

ex-

en el índice

seguro de hallar allí lo mejor en su género y

no necesitar de otra recomendación".

González

Bravo,

que fué Fiscal del Consejo de Indias, fué motivo

de

"de otras denuncias

que se me

han '

varias delaciones, dado resulta -dice

el mismo señor González

el Comisario del Santo Oficio-

que

Bravo al partir de esta ciudad

para Madrid,

Oidor Honorario de esta Audiencia,

dejó en poder del señor don Luis Aguirre,

algunos libros prq-

hibidos.

Declaró

el señor Aguirre que eran los siguien-

tes:

El Pastor Pdo.:

I Tomo en 120 Bentán (sic),

Trata-

do de Legislación,

3 tomos en 40 Montesquieu,

Obras

Completas 120 tomos en 120 Roberston, Historia de Amé-

rica, 2 tomos en 8a Vida de

Federico

11, I

tomo,

y que

los había pasado al Canonigo,

señor

don

José María

Castilla,

cia para leer las".

de esta Santa Iglesia,

y que dijo tener

licen-

Hasta pequeñas nimiedades llegaban en denuncia

o lo Inquis i ción,

sé María Santa Cruz platicando

mitia en el archivo

había

capuchinos bajo del agua bien mojados habran exclama-

do:

van a llevar

pienso ¡qué parchaso

en tratandose

de las nuevas ideas.

con José Gregorio

le contó

Jo-

Az-

que

de lo Municipalidad

leído que una vez Voltaire,

"Si el último de los tiempos

viendo

sale

venir

a dos

yo me

lo que

estos frai les ¡" . y has-

ta

dos muchachos de quince años son denunci~dos

ante

el

Tribunal, instruyéndose

lo causa y trasladando

el ex-

pediente hasta México.

García

Redondo, que en

e s a

época era Comisario

del Tribunal,

informa

a I mismo,

que conoce al "cadetito

Prado que se ha creado

casi

a

mi visto", considerándolo

incapaz

de s e r culpable

de

las acusaciones

que se le hacen,

"no obstante

sentencioso-

que me afecta demasiado

-agrega I a corrupción

generalizado

de lo jwentud

a instancia del Jacobinis-

mo ••• " 11 •

Curiosos son los denuncias contra partidarios

del

Padre Hidalgo que se había levantado

contra el gobier-

no español en México.

bunal denuncias contra varios personas, incluso mujeres,

de lo po b lación

un sentimiento favorable al insurgente mexicano.

Ano Ventura de lo Encarnación

en Chi-

maltenango,

hereje, y tampoco malo, pues celebro misa todos los

El hecho de que llegaran

al Tri-

revela que existía

en algunos sectores

S o r de

es

Perez, del convento

que vivía

n o

Santo Rosa, denuncia

a Luis Cabrejo

porque afirmó que el cura Hidalgo

días y quita algunos caudales a los ricos, pero para" dár- selos a los pobres. A Luisa Mirón, porque estabapidién- dole a Dios "que viniera luego el cura Hidalgo", por- que éste se manejaba bien "y en favor de los criollos".

A Josefa Paniagua y José Maria Montúfar y Coronado,

se les denuncia porque habían dicho "que el cura H i- dalgo no era lo que decía el Edicto del Emplazamien-

to que hacía poco se había publicado, porque ella ha-

bía visto cartas fidedignas en las que se refería lo con-

trario a

tambien en la misma conversación la delatada que se valían de la Iglesia para tapar maldades".

lo que decía el Edicto, que le parece le di j o

público , se

abrían paso en el ambiente enrarecido de la colonia.

Mariano Flores es denunciado, porque afirmó: "que el Rey no tiene potestad para quitar a algunos la vida; se- gundo, que el pueblo tiene potestad a la vida del Rey; tercero, que la potestad que el Rey tiene es dada por el pueblo", y que produjo otras expresiones tales "como

que las leyes de

fuera Oidor a ninguno condenaría a muerte .•• " •

Los nuevos principios de derecho

los militares son injustas y que si él

Ya entrado el siglo XIX, el control sobre libros aumenta. Y se hace en las mismas garitas de entrada " a las ciudades. Esto lo podemos comprobar en las recla- maciones después de la independencia, a efecto de que devolvieran libros decomisados. Don Clemente Padilla, expresa que regresando de una labor inmed iata a e s t a ciudad capital, se le detuvo su equipaje en I a Garita de San José Pinula, una de las entradas a la ciudad, y

que registrando el mismo se encontraron unos libros que le fueron decomisados, solicitando se le devuelvan. El Coronel Justis via',ero inglés, al presentarse a la c i u- dad de Guatemala, tuvo noticia de que habí~n detenI- do todos sus libros, los que un año antes hablan llegado con el equipaje de su esposa. En la lista de ellos apa- rece un ejemplar de "La Constitución inglesa"~ y u n o de la novela "Tom Jones". Don Manuel Montufar, de- nuncia que "al regresar de la Antigua se me det~vo mi equipaje en la Garita que conduce.a esta capltal.a aquel pueblo, y encontrandose en mi cofre algunos li- bros y papeles", fué conducido a la Aduana y se le de-

comisaron algunos, y solicita le sean devueltos,

respuesta de si u n o de

ellos estaba o no comprendido en su "extensísimo índi- ce". También dice que 11 pocos días después d e s cubrió el señor Martínez (Comisario) que antes de su prohibi- ción había yo comprado las Cartas de I Conde, de Cab.a- rrús, al señor don Gaspar de Jovellanos, y fue p r e CISO entregárselas, con otra porción de decretos de las Cor-

tes, que también me exijió" •

vándose para limas adelante" la

,

.

reser-

Mérida 12 . logró

salvar de la documentación

so-

bre la Inquisición -que

manos misteriosas hicieron

de-

saparecer Documentos, libros y est<l11pas del Comisa riato de la In-

quisición en Guatemala". Examinandoeste

de nuestros arch ivos- el "1 n ven t ario de los

precioso

documento, podemos encontrar los libros que el tribunal

recogió en Guatemala,

medio, las fuentes de información de la época.

sumario recorrido

nuestro tema, podemos escoger las siguientes obras:

y se pueden reconstruir

por

su

En un

sobre el mismo, y con re fe r e n c ia a

Muchos ejemplares

de las C arta

s de Abelardo

y

Eloísa manuscritos.

muy leída, tomando en cuenta ejemplares que se decomisaron.

Parece ser que esta fue

una

el número crecido

obra

de

Lo Destrucción

de los Indios, de Fray

Bartolomé

de las Casas, en un tomo .

Y el libro de Tomas Gage

en

inglés, New Survey of the West Indies.

Cursos de Estudios de Condillac,

cuyo nombre

en

francés

es Cours d' etude

p o u r I 'instruction

du principe

de Parma.

En el Inventario, únicamente

se ha b I a de

Cursos de Estudios, pero en el Archivo general

del go-

bierno

de México, se aclaraque

se recogieron dos ejem-

plares,

uno de ellos en

Guatemala

en 1796 al oidor don

Jacobo de Vi Ilaurrutia

13.

Cuatro ejemplares

de la obra de Barruel,

titulada

Memorias poro lo Historio del Jacobinismo,

pro hibida

en Real Orden de 16 de marzo de 1802, y porque

se

insertan

en ella varias cartas

íntegras

y muchos

frag-

mentos de las obras de Voltaire,

que fué el motivo

por-

que se prohibió Vida de Federico

Academics, de Joan Gotneb Heinneccio.

el Edicto de 28 de Junio de

20. Rey de Prosia¡

1792;

1,,0

las Pro d u c t ion s

Una obra en 7 tomos titulada

V i o i e s

del

Joven

Anacarsi s, por Juan Jacobo . Bartelemi,

s in nombre

de I

traductor, que contiene doctrina republicana

 

y sedicio-

sa, por cuya razón la Asamblea

Nacional

d e

Francia,

premió a Bartelemi, con el empleo

Biblioteca Nacional,

haciendose

de Guarda (según la carta

del

a

que al

13 A. G. N. M. to . 1258, fa! ' 168-170 .

Op.

cit. pp. 299 Y ss, del cual tomamos las referencias logradas en el Archi-

Cit. por Chinchilla Aguilar,

f.79,

ley de r ecompensar

cuerdan,

Grecia y aquellas costumbres republicanas.

tomo 10.le dirigi6

con tanta

Paré, Ministro del Interior) una

al autor de una obra en que se con-

seducción,

los bellos

días

de

la

Cinco ejemplares

de la obra que tiene por título:

Napoleón o el verdadero

el cual se insertan paña y "se incerta en la Junta General España, en principios losamente se ultraja

insulta al Santo Oficio" •

Don Quijote

de la Europa en

en Es-

leyes y decretos de Napoleón

el pernicioso discurso pronunciado

que tuvieron

los Fracmasones de

de Abril de 1810 en que escanda-

a nuestros Reyes y su Gobierno

y se

Un ejemplar

de las Noches Lúgubres

de Cadalzo,

impresa en Madrid, en 1813, porque "destruye

la armo-

n ía, buen orden y respeto que debe haber en la

soci e-

dad, entre padres e hijos, maridos, amigos" •

mujeres, parientes

y

Sucesos de Maximiliano Robespierre, 2 tomos en 80

Otra obra en dos tomos ~n Lo Henridde, por Mr. Voltal-

mayor, pasta con 4 láminas. pasta, que tiene por título

re, con 10 láminas.

las demás obras de este hereje,

Santo Oficio, reiterados

bre de 1796, yen

ta siguiente:

rias y Arroyave,

Expresamente prohibidas con todas

del

en varios

ed ictos

en el último de

3 de noviem-

la carátula

del 20. tomo se lee la no-

Astu-

"Recogida al Regidor don Mariano

en 2 de mayo de 1818".

Revolución

de Francia

en el año 1789, esc r ita

en Italia

por el Abate

Lorenzo Erbas y Panduro,

impresa

en Ma-

drid en 1807, prohibida

como

sospechosa

de ma la

doc-

trina,

porque en ella, se inserta y copia

literalmente

la

correspondencia

epistolar de Federico

1\, Rey de Prusia

con Voltaire,

con D'Alembert

y con el Marqués

de Ar-

gens. Esta obra pertenecía

al canónigo

don

A n ton

i o

Larrazábal

-nuestro

diputado

a las Cortes

de

Cádiz

y

Presidente

de las mismas-,

pues

dice

el do c u m en t o:

"Dicha

obra tiene

en la 20. hoja

el

letrero

siguiente :

'Antonio Larrazábal'.

Igualmente

que

el

folio

10. y

sexto".

 

Dos ejemplares

de la obra titulada

Entretenimien-

tos de Pohcir yas obras están 30 de junio de

en pasta,

en 80, por el Abate Mabley,cu-

prohibidas

1804, y por propender a republicanismo.

generalmente

por edicto d e

Tomo en folio menor, a la rústica,

con este título

Diccionario Universal de Política,

por Mr. Ezar,

abo-

gado, miembro de varias academias, secretario

ordina-

rio de Mr. y Diputado

de la Villa de Cherbur.

Deteni-

do por las razones que expresa

riado en la partida 457; desgraciadamente

el documento inventa-

como es ta

documentación

se extravió, no podemos establecer

estas

razones.

La Henriada,

de nuevo, (de Voltaire),

poema épi-

do en francés, traducido

en verso español,

por el Doc-

tor don Pedro Baran de Mendoza,

impreso en Madrid

en

el año de 1816.

Expresamente

prohibido por edicto

de

7 de junio de 1819.

Ciencia de la Legislación por Filanguieri,

impre-

sa

foja (sic)

en Madrid,

año de 1788.

Rubricado en la segunda

por el escribano don Francisco Quiróz.

•.

~n :uaderno manuscrito

Principios

con 40 fojas (sic), con el

sobré F r a n-

.

titulo siguiente:

el

cisco Sosa.

de .10 Moral o ensayos

hombre, rubricado

en todas sus fojas por Juan

Un tomo . en 40. mayor, con

el siguiente

t ítu lo:

The ruins of a suruey

C. J. Volney,

Assembley of 1789 (sic). Prohibida expresamente

herético

of the resolutions

Depules

o f Emperes by

Natio

nal

como

one

of the

of the

por edicto de 18 de enero de 1789.

Otra (obra) en 40 pasta,

con estampas, titulada

A compendium of the histori of all nacions (sic)

bida por herético y sediciosa. Otra (obra) en 2 tomos,

pasta en 80 y tiene por título Histoire

p.rohibida por anónima, sediciosa, yenormemente nosa a nuestros Reyes y gobiernos.

prohi-

de la Jamais(sic)

inju-

Otra (obra) en un tomo en 40, pasta,

ti tul a d a:

The I i fe

of GeorgeWashintong, .

Comander

in chief of

the arme,

of the United Estate

of America (sic).

Tiene

al frente un retrato del mismo Washington,

desarrollaron

Estados Unidos de América y de los medios

y en ella

se

de los

de que se ·

los principios de la Independencia

valieron para establecerla.

Otra (obra) en

pasta,

con'

este título: The Constitutionof

England, con notas

to-

madas de las obras prohibidas quieu y Maquiavelo.

de Rosseau (sic), Montes-

Otra (obra) anónima

en seis tomos, en 80, pasta,

titulada:

traducido del francés por don Enrique Atayde y conti;-

ne algunas sentencias y antirreligiosos.

Colección d e Filósofos

Moralistas antiguos,

antipolíticos

de dichos filósofos,

Seis tomos en 40 menor, de las Obras de Montes-

quieu, expresamente

prohibidas

por edicto

de

3 de

junio de 1781.

El tomo 10de

las

Obras del mismo au-

tor, en francés,

prohibido

dice "como los de

la partida

504".

Dos mapas de la obra del mismo autor

y el tomo

40 del mismo libro, que contiene

 

"las

cartas persianas".

Un tomo en 20, titulado

"Pablo y Virginia",

que

contiene

la historia

lasciva del abate Saint Pierre.

Dos

Fablean

pire de Allemagne

volucionario

edictos, por contener doctrina sediciosa y revoluciona- ria.

tomos en 40. titulados

des rebolutions

de V Em-

(sic).

Prohibida como anónima y re-

citadas

del expurgatorio

y

por las reglas

El tomo cuarto de las obras de Cadalzo,

e n que

están las Noches Lúgubres,

192. Prohibidas

desde el fa. 135

420.

como los de la partida

el

Dos ejel)1-

hasta

plares de la obra titulada

el origen

por los excesivos elogios

ser sana toda su doctrina.

critor ginebrino,

Voz d e la N . aturaleza

Prohibida

sobre

de los

Gobiernos .

y

que hace de Rousseau y por no

por anónima

Y de la obra famosa

del es-

un tomo en 80, titulado

Contrato So-

cial,

impreso en la Habana,

en la imprenta

de don An-

tonio

Valdes, prohibido expresamente

por edictos;

des-

graciadamente

no hemos podido establecer

no aparece

la fecha de su impresión,

 

y

ese dato.

 

La fé triunfante

del autor y Cetro, o Xayra,

tra-

gedia francesa de Voltaire,

prohibida por edictos

cita-

dos en la partida

108.

Uno tomo en 80 titulado

Diálo-

gos de Federico

11 Rey de Prusia,

con el Doctor Sen-

menman, prohibido por anónimo

na.

príncipe

y por de mala doctri- Ciudadano francés al

popular aco-

Un folleto titulado

de la Paz;

Lasteyre

otro titulado Política

modada a las ci rcunstanci as del

día. Dos ej emplares

de

la Historia

de la Persecución

del Clero de Francia,

por

el abate Barruel.

Otro titulado Aristides

on le citoyen

(sic), por revolucionario

y sedicioso;

otro más,

Entre-

tiem de un Europeay avec ' , In . lnsulaire,

prohibido

por

revolucionario.

Dos ejemplares de un cuaderno

titula-

do Política Popular, prohibido como el anterior.

49 ejemplares

de un Catecismo

Político

de

la

Monarquía Española, el cual se reimprimió

mala en la imprenta de Arévalo

mandado recoger

EnciclopedieMethodique,

fué prohibida expresamente

bre de 1759.

pes de Economie Politique apliques

Comerci e. Genova,

la cual fué prohibida

y contener especies sediciosas".

en Guate-

el

en

1813,

cual fué

La

y proh ib ido por una

Rea I Orden.

un tomo en 40.

por el edicto

mayor, que de 9 de octu-

ou Princi-

de

De la Rechesse commercialle,

a la Legislation

Imp. Choud, 20 tomos en 40 menor,

por" injuriosa a nuestro Gobierno

ral del gobierno de México, enriquece información

bre este aspecto.

so-

Así encontramos

entre otros Buho Ga-

llego, cuaderno denunciado prior fray Pedro Rodríguez

ris que fué denunciado

en 1793, y que "fué usado en la enseñanza de la Uni-

versidad,

de otros au-

tores como por su claridad"

hlbida que era discutida

don Juan Francisco Vilches,

dos en

El Gerundio obra pro-

en San Salvador

po r el

Ju-

en 177014.

De Regulis

al Santo Oficio

de ejemplares

15.

en Guatemala

así por la escasez

por don Jose Antonio Huerta

por lo cual

du e i el,

son denuncia-

y

1776 1 6.

Histoire

ou I'on rec;herc;he

I'origin de I'idolatrie

et le mepris d e la Philosophie,

obra recogida en León de Nicaragua

en 1783 1 7.

En 1792, se siguió un expediente

Se siguió

una pro-

en el libro Vida y hechos de Este-

contra

posición expurgada

banillo Gonzalez 18.

una información con-

tra el Alcalde

Tratado contra la jurisdicción , ec:lesiástica 19. vamente el Barón de Montesquieu es señalado,

berse recogido 2 ejemplares

de ellos recogido a Jacobo de Vi lIaurrutia 20.

Mayor de Chiapas por haber

escrito

u n _ Y nue- al ha-

un?

de las Cartas Persianas,

14

118 - 135 .

fols. 362-367.

17

18 A.G . N. M. t. 1393, fols. 114-127.

15

16

' A. G . N. M: t. 1153,

A.G. Ñ.M. t.1385,

A . G . N . M. - t. 1100,

A. G. teMo

t. 1213,

fol. 68 .

fols.

fols.

68 - 73.

19

A.G. N . M. t.

384, exp.

10, 24 fajas, A~o de 1637.

Los medios de introducción de propaganda,

mien-

era la represión, eran más originales.

En

tras más dura la I Gazeta de

Guatemala, de 6 de Noviembre

de 1810,

se informa que en 'Una remesa

de "naguas

o polleras"

para mujer, venían impresas la figura una inscripción. El ayuntamiento

de Bonaparte

ordenó que se recor-

y

tasen de dichas prendas, y que fueran quemadas

en la

plaza pública,

"en cuyo acto fueron muy vivas

las de-

mostraciones

del justo odio, que cada día se exalta

más,

a tan · infame tirano,

y del tierno

amor y reverencia

que

todos aquellos leales habitantes profesan

y profesarán

hasta morir, a nuestro Fernando VII" •

cautivo

y adorado

monarca don

Fueron los libros prohibidos

los que, indudable-

mente, tuvieron más difusión en Guatemala,

como apa-

rece de las listas incautadas, y los procesos s e g u idos por la Inquisición. Y la Corona tuvo especial cuidado en el control de impresos de esta procedencia. Así, en una Real Carta acordada por el Consejo de Indias, ' con fecha 7 de Junio de 1793, se ordenaba a I Presidente, Regente, yOidores de la Audiencia de Guatemala "pon- ga el mayor cuidado en qe. no se introduzcan semejan- tes Libros, ni papeles, y recoja los qe. puedan ya haver

llegado, y

tamb ién las cartas de correspondencia s i ave-

riguase que algunos sugetos la mantienen con el Reyno de Francia, ' u otros extrangeros en negocios que de

qualquier modo sean relatibos a los presentes disturbios:

todo lo que

pa. qe. con su acostumbrada prudencia y la debida re- serva cuide de su mas exacto y puntual cumplimien-

to ••• " 21

participo a Ud. de acuerdo con la Camara,

21 A. G. de C. A . Al.23,

Legajo 1533, folio 225. Ver Apéndice:

Real

Corta acordada por el Consejo de Indias, ordenando al President. e, Re-

gente y Oidores de la Audiencia,

contrarrestar la introducción de libros y toda clase de impresos origina-

dos en Franc ia.

dicten

medidas n . ecesarias a fin de

Entre los autores más temidos, Juan Jacobo Rou- sseau, naturalmente está en primera línea, no sólo en los dominios americanos, sino en la misma España. La difusión de las obras del autor ginebrino no fué muy amplia, pero sí muy importante, por el círculo dirigen- te en que se conocieron. A pesar de la censura, en el

siglo XVIII circularon con relativa profusión clandesti- na. Existen noticias que en 1799 en Londres, se impri-

mió por exilados políticos españoles, una traducc

anónima del Contrato Social que circuló en el norte de España. Durante la reunión de las Cortes de Cádiz, se publican otras tres traducciones: una en La Coruña que imprimió Valentín de Foronda con el nombre de Cartas

ión

sobre

la Obra de Rousseau

titulada

Contrato Social,

y

dos, impresas en Valencia por Ferrer, 1812 y 1814. Su influencia en realidad, es limitada sobre los pensadores

español e s;

den e nc on t rarse con un a clara infl u encia rou sonian ~ , están la s Cartas de Caba r rús, que como hemos visto fué con o cida en Guatemala .

e nt r e los pocos libros de este país, que pue-

Si en l a misma España se re t rasa

la di fu sión del

polémico

autor,

llama la atenc i ón

que pocos años

des-

pués de la primer a traducción

de Londres,

américa ,

se conoce

la obra.

Así aparece

en Centro- en un Acta,

lewantada

en la Villa de Sonsonate

en la provinc i a

de

El Salvador,

el 5 de Diciembre

de 1804 ante

el Comi-

sario del San t o Oficio

de esa Villa .

En e I1 a aparece

que don Pedro Campo y Arp a "dice y denuncia

te presente

meses, poco más o menos, oyó leer un capítu lo de I Con-

que es-

ocho

año, cuyo día y mes ignora,

pero hará

tr a to Social de Rosó (sic), en donde hablaba

maliciosa-

mente de nuestra Santa Religión Cathólica,

cuio libro

estaba

en poder de don Pedro Darrigol,

Apoderado de la

Real Compañía de Filipinas, de Nación

Francés

"En

la misma denuncia

aparece que Darrigol,

estaba

en esa

época en la ciudad de Guatemala

y que tenía

proyec-

tado viaje a Manila

por esos días;

y como consecuen-

cia de la misma, se consigna

que el libro

fué quemad~.

Como hemos visto, ejemplares

del Contrato

se recogie-

ron en el país, yen

los periódicos

y publicaciones

cer-

canas a la independencia,

se hace uso desembozada-

mente de las ideas de Rousseau.

Don Pedro Molina,

ci-

ta el Contrato,

político 22.

con el nombre de Principios

de derecho

que no lo llame por su nombre

Es curioso

exacto, sino por el subtítulo

original.

que

la obra

tenía

Sin embargo es posible que haya tenido

en el

ensus

manos, una traducción

que circuló

por esos años en

Es-

paña bajo ese nombre (la de Ferrer en Valencia)

de

la

cua I nos habla

Sanchez Agesta haciendo una búsqueda

histórica

en la península

de la expresión "derecho

po-

lítico".

"En el título de una obra escrita

en castellano

-nos dice- la encontramos

por primera vez

en

1814 en

un librito que es hoy una curiosidad

bibliográfica,

los

"Principios

d e Derecho

Poi ítico ¡ traduci dos del . francés

al castellano",

impreso en Valencia

por Ferrer,

sin in-

dicación

que una versión (supr imiendo algún capítulo

el anónimo traductor "por parecerme na al art. 12 de nuestra Constitución trato Sócial de Rousseau" 23.

de autor, ni traductor,

y que no son otra

cosa

según dice

opuesta su doctri- poi ítica") del Con-

23 Lui s Sánchez Agesla. Lecciones de derecho poll ' tlco. 60 . ed., Granada :

El abate

Pradt, también

estuvo entre los

privile-

giados, coincidiendo

en el celo que se utilizó

al perse-

guir sus obras, con la importancia

fluencia.

ña, da instrucciones al Comisario en Guatemala, "

que confisque las obras de este autor:

puedan encontrarse

persona por privilegiada

cia) bien sea impresa ó manuscrita

diatamente

ni permitir se queda nadie

tracto de ella y reciviendo declaraciones

de su difusión

e in-

de Nueva Espa-

El Tribunal del Santo Oficio

para

y quantas

en ellas ó en

poder de qualquiera

la R. Justi-

in m e-

que sea (excepto

a este

las recojera

Tribunal

remitiendolas

sin quedarse

ó ex-

a

con copia,

borrador

en forma

. Ios sugetos q. la tuvieren,

sobre el med io y

con dueto

alguna

el nombre

por donde la hayan adquirido,

obra, la han prestado ó regalado,

de la persona y lugar de su r esidencia

y si han vendido

expresarán

para

proceder

á

recogerla, como también

tenga,

si saben

de

algún

sugeto la

sin q' se omita hacer

las preguntas

necesarias

afin de aberiguar

la verdad"

24.

Mayor diligencia

 

ya

no era posible . Y como contrapartida,

la simpatía

y

el

agradecimiento

manifiesta, ya en camino la república, 3 de Febrero de 1824 de la Asamblea

de nuestros hombres hacia

este autor, se

en la sesión del

Nacional

Const¡' -

tuyente,

en la cual se resuelve

mandar "colocar

en

el

Salón de Sesiones los retratos

de Fray Bartolomé

de las

Casas

y Msr. de Prad" (sic) en

un honroso paralelo

25.

Al Barón de Montesquieu,

hemos visto que

la In-

quisición no tuvo dificultad

en encontrar

 

en muchas

partes, principalmente

en los últimos

años

de

la colo-

mucho antes

en Guatemala. En la Gazeta, es mencionado po r di-

nia.

Sin embargo,

este autor, es conocido

versos colaboradores

en sus cartas enviadas

al periódi-

co.

En respuesta

a una firmada por "Juan

Hurón", pesi-

mista con respecto a las posibilidades

cree por la influencia

los editores, reivindicando

del país,

según

negativa del clima, le responden

el futuro del país;

recuer-

dan que "antes que Montesquieu

su systema de los diferentes

lo habían defendido.

forxase sobre el clima

gobiernos" ya otros autores

Chardin, "puso

Bodin, Fontenelle,

ésta opinión por

base de su systema en su Re pública

y

en el método de

la historia",

y Diodoro de Sicilia.

Pe-

ro, "una opinión

tan extraña,

tan peregrina,

necesital , ¡a

para acreditarse que

'la tomase por su cuenta

un hombre

24 A. G. de C. A.

A . 4.1, Exp. 53, lego 1.

mas i lustre que todos estos quatro Montesquieu"

- -

26.

26 Gazeta de Guatemala, No.

3, fol. 17, lunes 27 de Febrero 1797 . Es ci-

tado en francés" l'Esprit de loix" muchos veces y sobre diversos cuestio-

nes, amparando puntos de

lunes 20 Agosto de 1798, "Sobre los leyes de los mexicanos".

vista. Cfr. Gozeta, Tomo 11, No . 75, fol. 277,

y el comercio de libros franceses es real mente ampl io. Henry Dunn, viajero inglés, que fue contrata- do por el gobierno en los albores de la República, para organizar la instrucción pública, - como colaborador

que

era de Lancaster que fué a Colombia con t r atado

por Bolívar-, testimonia en su delicioso libro de

viaje :

" ••• numerosos libros franceses de carácter pro

h i bido

han sido introducidos aquí, novelas francesas de la peor

descripción se encuentran en abundancia, la mayor par- te pésimamente impresas y malamente ilustradas" 27.

27 Henry Dunn. Guatemala a, las Provincias Unidas dI! Centro América du- rante 1827-8; siendo bosquejos y memorandums hechos durante una re ~

sldencia de dqce meses en aquella república . New York : G. & C. Car-

viII, 8roadway

tipografítl nacional , Guatemala, 1960, con el lnadecuado título "Como

Existe una traducción al castellano de. Ricardo de León,

era Guatemala hace 133 a/los".

A pesar de la primacía de la influencia franc~sa, no debe menospreciarse la de los autores ing leses, como se ve del análisis de la lista de libros decomisados, y

de la

era más importante en

Cuba y Brasil, donde competían con los autores france-

ses, pero en Guatemala también se conocieron.

pensar en la correspondencia de Bentham, en los libros decomisados, y en que Bayle, por ejemplo, era un autor importante en el Indice de 1790. John Locke es citado

y utilizado desde la Gazeta hasta los primeros periódi-

cos independientes.

Basta

lectura de los periódicos y papeles de la época.

La influencia de estos autores

'.

Burlando la censura, nuestros hombres aclaraban el aire mental de la colonia y se abrían al mundo.

Veinte días después de decretada la independencia, Jo-

Valle exclamaba como un gran sus p i ro triunfo: "Quemad todos los libros: des-

truid todas las imprentas:

academias: formad planes para sofocar las ciencias:

y

sé Cecilio del de alivio y de

cerrad todos los institutos

trabajad para llenar el vacío de ellas con lo que p I a- ciere á ' tus proyectos. La mano mas poderosa no tiene

imperio sobre el pensamiento; y mientras h a ya en el Globo un sólo hombre que piense, las ideas de este

hombre se irán dilatando por toda la tierra.

que

no existan las ciencias es necesario que no haya hom- bres" 28.

Para

De todas esas lecturas -que naturalmente repre- sentaban intereses concretos en la composición s o c ¡al

de la última época de la colonia-, se adquiere

programa poi ítico que

todo un fué bandera en la lucha in s u r-

gente. Tres ideas fundamentales se recogen y elaboran por nuestros independentistas. La teoría del pacto s 0- cial, que fué tomada directamente de sus fuentes, e in- directamente a través de las revoluciones francesas, norteamericana y de independencia española. E sta, tiene una larga evolución, que no es el caso r es e ñar. Basta decir, que surgiendo desde Grocio y Althusio, y pasando por Locke, tiene su elaboración más comunica- tivo en el Contrato Social de Rousseau, obra como h e- mos visto de clamorosa i~fluencia en América. Otra idea fu, é la de la soberanía popular, base teórica enque se fundamentaron los primeros movimientos de la inde-

pendencia. El Licenciado Primo de Verdad, en la Ciu- dad de México, y el Doctor José Matías Delgado, en los primeros levantamientos salvadoreños, se ampararon en la autoridad de los ayuntamientos, para oponer fren-

te a la soberan ía del rey, la idea de puro sabor en c i- clopedista, de que ésta debe estar depositada en el pueblo. Y finalmente, la teoría de la división de pode- res, cuya fuente estaba en el Barón de Montesquieu.

Hasta la ausencia de fé que éste

poderes, el judicial C'de los tres poderes de que hemo , s mención, el de juzgar es casi nulo" -en qualque facon nu 11e-), se recoge.

ten ía en uno del

o s

Locke

en Ensayo sobre el gobierno civil, de la existencia de un derecho natural de propiedad anterior al estableci- do por la ley, derecho de propiedad que comprendía la vida, lal ibertad y los bienes, constituyen los p i lar e s sobre los que se construye el estado de derecho liberal, por el que lucha la burguesía naciente en todos los paí- ses y que se sintetiza en el artículo 16 de la Declard- ción francesa de los Derechos del Hombre y del Ciuda- dano: "La sociedad que no tiene asegurada la garantía de sus derechos, ni tiene determinada la separación de sus poderes, carece de constitución" .

Esta idea, con aquella otra expuesta por

Frecuentemente en su Ensayo, Locke hace re fe-

rencia ' a la América, que

nificaba el estado de naturaleza o algo semejante, que como era como era común considerar, era el e s t a dio primero de todas las sociedades. Como contrapartida

para él, lo llega a decir, sig-

los sace~dotes norteamericanos, en sus sermones in d e- pendentJstas, compaginaban las citas de la Bibl ia con las de la obra del pensador inglés.

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