Está en la página 1de 172

Gw»<*Bi*I<>f C, A

Digitized by the Internet Archive

in 2009 with funding from Universidad Francisco IVIarroquín

http://www.archive.org/details/fundacindelaesOOartuguat

RTURO VALDEZ OLIVA

^""^^m

COMITÉ CENTRAL PRO FESTEJOS DE LA REVOLUCIÓN DE 1871

(Acu«rdo presidencial: 19 d« octubre d« 1970)

PRESIDENTE:

Licenciado ALEJANDRO MALDONADO AGUIRRE

Ministro de Educación

COMISIÓN DE FINANZAS:

Coronel LEONEL VASSAUX MARTÍNEZ

Ministro de la Defensa Nacional

Licenciado JORGE ARENALES CATALÁN

Ministro de Gobernación y Justicia

COORDINADOR GENERAL:

Ingeniero RICARDO BARRIOS PEÑA

Vicepresidente del Banco de Guatemala

MIEMBROS DE LA COMISIÓN DE PROGRAMAS:

Profesor FRANCIS GALL

m Presidente de lo Sociedad de Geografía e Historia

Historiador ARTURO VALDES OLIVA

Director del Archivo General de Centroomérlco

COMISIÓN DE PROPAGANDA:

Periodista JULIO CESAR ANZUETO

Secretario de Relaciones Públicas de la Presidencia

Periodista MARIO RIBAS MONTES

Representante de lo APG

TESORERO:

Licenciado ROBERTO GIRÓN LEMUS

Editor de "La Nación"

SECRETARIO EJECUTIVO:

Periodista RIGOBERTO BRAN AZMITIA

Director de lo Hemeroteca Nacional

ASESORES:

Coronel AAARCO ANTONIO SOTO

Coronel RODOLFO GONZÁLEZ CENTENO

FUNDAaON DE LA ESCUELA POLITÉCNICA

Edición Conmemorativa del Centenario de la

Revolución de 1871

IMPRESO EN GUATEMALA. CENTRO AMERICA

Editorial "José de Pineda Ibarra". Ministerio de Educación 1971

ARTURO VALDES OLIVA

Centenario a la vista:

Fundación de la

Escuela Politécnica

EDITORIAL. "JOSÉ DE PINEDA IBARRA'

19 7 1

Publicaciones del Comité Orga- nizador de los actos con que

será conmemorado el Centena-

rio

de la Revolución de 1871

r

I .^^ C

c

<

(,

£1 edificio que ocupó originalmente la Escuela Politécnica estaba situado en la 3a.

Calle Poniente, antiguo G)nvento de los Recoletos, el grabado nos muestra la

histórica portada.

CONCEPTOS L ¡ M I N A R E S

FUERON

rales

los jefes de la Revolución de 1871, gene-

Miguel García Granados y Justo Rufino

BarrioSy quienes tan pronto como iniciaron su la-

bor de gobernantes en el mes de julio de 1871, pal- paron la necesidad y la conveniencia de que Guatem/ila

contara con un colegio militar. Y es seguro que llegaron a ese acuerdo con las experiencias adquiridas en el cur-

so de la campaña iniciada por ellos y sostenida por su esfuerzo y la voluntad del grupo de ciudadanos que,

convencidos de la conveniencia de que se iniciase un cam-

bio radical en las instituciones públicas para el bien de

la patria, les dieron su cooperación siguiéndolos en las

luchas difíciles en los campos del occidente y centro

del país.

Guatemala necesitaba, efectivamente, de la insta- lación de un colegio militar para que en él siguieran la

carrera de las armas los jóvenes que aspiraban servir a

su patria, engrandecerla no sólo con el ejemplo del sa-

crificio sino que también con el exeicto cumplimiento

del deber, con la entereza moral que impone el valor y

también el honor.

De manera que la Escuela Politécnica fue inspira-

da por la Revolución de 1871, y que sus creadores. Gar-

cía Granados y Barrios, disfrutaron de la inmensa satis- facción de hciber visto realizados sus sueños y cumplí-

8

Conceptos LiMiNAREs

das a plenitud sus aspiraciones. Fue así como lo que en principio ellos llamaron Colegio Militar, inició sus la- bores con el nombre de Escuela Politécnica el lo. de se-

tiembre de 1873,

Y desde que se instaló dicho establecimiento se ha

insistido en que quienes a él ingresan sean ciudadanos

honrados, cumplidores de sus deberes, porque al gra- duarse pasan a las fuerzas armadas de la nación a pres-

tar los servicios, y esto es de gran responsabilidad para

el plantel.

Para escribir lo que se describe en este ensayo his- tórico, contamos con la documentación consultada en el Archivo General de Centro América, Allí, en ese centro

de cultura que tanto amamos los guatemaltecos, se hallan los datos que requiere el investigador para conocer con bastante exactitud mucho de lo que se hizo en la época de

la organización del gobierno nacido de las luchas de

1871, para fundar la Escuela Politécnica, Sabemos que fue un acierto la disposición de traer

a oficiales del ejército de España para que instalasen el

colegio militar. Fueron ellos el comandante Bernardo

Garrido y Agustino, y los tenientes de ingenieros Maria-

na) Sancho y Canela y Julián Romillo y Pereda; los tres

individuos responsables de su misión en Guatemala, ver- daderos profesionales en la carrera de las armas y en las

ciencias técnicas. Basta conocer su hoja de servicios para llegar al convencimiento de que quienes tuvieron a su

cargo la difícil y múltiple tarea de instalar un plantel

militar y organizar sus diferentes servicios, fueron va-

rones responsables de sus labores, a plenitud. Con su

conducta en Guatemala honraron a su patria, España, e indudablemente, también halagaron al soberano español

FUNDAQÓN DE LA EsCUELA POLITÉCNICA

9

que los nombró para que viniesen a trabajar en su profe-

sión en una nación de America,

Por lo que relatan las órdenes generales de la Es- cuela Politécnica se establece que Garrido, Sancho y Ro-

millo demostraron superabundanlemente las excelentes

condiciones y las características que deben poseer los

jefes: Su conocimiento de los hombres, su firme imagi-

nación, su rápida intuición, su tino, flexibilidad mental, su decisión firme y fuerza de carácter, su energía, valor, actividad, astucia y perseverancia, su emulación y capa- cidad, y tanto, tantísimo en ellos que siempre admiraron sus alumnos y sus subalternos, y también apreciaban esas

virtudes quienes gobernaban, porque esos eran hombres

de ideas fijas, ideales claros y orientaciones ciertas.

Se debe a la enseñanza científico-militar impartida

en la Escuela Politécnica durante los dos períodos de su

funcionamiento, que Guatemala contara, como hoy cuenta,

con un ejército capacitado y técnicamente organizado para atender a las necesidades de su defensa cuando ésta lie-

gase a necesitarse, y también para cumplir con exactitud

los mandatos constitucionales que tienen vigencia per-

mámente.

Entre las muchas virtudes que distinguen a los egre-

sados de la Escuela Politécnica sobresale la de su ve-

neración y profundo respeto a los símbolos patrios. Y esa grandeza de corazón y de hombría se trasmite a to- dos los ciudadanos que ven en su bandera el símbolo

grandioso del honor; en el escudo la libertad que procla-

maron los proceres en aquella grata jornada del 15 de setiembre de 1821, y en las estrofas del himno patrio los conceptos del hombre que ama a su tierra y que en

todo momento está presto a sacrificarse para que se man- tengan sus libertades.

10

Arturo Valdés Oliva

En la Escuela Politécnica siempre se canta en la

hora matutina el himno patrio y también el himno de la

propia Escuela. Y forman los cadetes y a la voz del ca-

pitán presentan armas al izarse la bandera, Y con ello se

acrecienta el amor a Guatemala y el honor a sus símbolos.

Sean, pues, estas líneas la expresión del reconoci-

miento de los guatemaltecos para quienes por su iniciativa

y su clara visión se logró que fuese fundada la Escuela

Politécnica, centro de estudios militares y científicos de

donde han egresado, en el curso de muchos años, varo-

nes que supieron prestar valiosos servicios a Guatemala,

elevando su nombre y haciendo que se la venere y se la

respete. Y también para los oficiales españoles que la

instalaron: Garrido y Agustino, Sancho y Canela, Ro-

millo y Pereda, Y debemos, asimismo, como un acto de

justicia, decir: ¡Loor a don Ramón Palacios, el represen-

tante diplomático de Guatemala en Francia a cuya acti-

vidad y buen propósito se debió que diera el debido cum-

plimiento a las instrucciones que le enviaran las autorida-

des para lograr el envío de las personas que deberían

instalar el colegio militar en la ciudad de Guatemala, y

todo lo relacionado con la remisión de instrucciones ob-

tenidas en los centros militares de París y de Madrid, y

también los libros, materiales, útiles y enseres que eran

necesarios para el funcionamiento del plantel! Fue dicha excelente persona la gran colaboradora en las labores de

instalación de la Escuela Politécnica, como lo descri-

ben con alguna amplitud los conceptos que se expresan

en el curso de este trabajo.

El Autor

-a

4)

I

í

2:

i

FUNDACIÓN DE LA ESCUELA POUTECNICA

LAS

PRIMERAS actividades tendientes a la fun-

dación de un colegio militar en Guatemala son

prácticamente desconocidas en nuestro medio,

debido a la falta de una minuciosa investigación,

labor que requiere un tesonero esfuerzo y, de manera

especial, el deseo de establecer con exactitud cómo fruc-

tificó el anhelo de quienes gobernaban el país desde los

días que siguieron al triunfo de las armas liberales en los días finales de junio de 1871.

Lo que más interesa saber a quienes han seguido la

carrera de las armas, e indudablemente a quienes estu-

dian dicha carrera, es de quién partió la iniciativa de fun- dar un colegio militar; es decir, si fue don Miguel Gar-

cía Granados quien puso en marcha tal propósito o si lo

fue el general Justo Rufino Barrios, el verdadero hom- bre, llama ardiente de la revolución que cambió en su to-

talidad el panorama nacional e hizo que Guatemala pro-

gresara como nación libre.

Sí hay documentación que describe con bastante am-

plitud cuáles fueron los primeros pasos para fundar un

establecimiento en el que se impartieran las enseñanzas

científicas de la carrera militar. El Archivo General de

Centro América guarda cuidadosamente tan preciados

documentos, que al ser consultados es bien poco lo que

el investigador tiene que interpretar para ofrecer un re- lato bastante exacto de esos sucesos. Veamos, entonces, lo

13

14

Arturo Valdés Oliva

que se lee en dichos documentos. Se trata de las copias de la correspondencia que el Ministerio de Relaciones Ex-

teriores enviaba al encargado de negocios interino de

Guatemala en Francia, don Ramón Palacios. Este señor

desempeñaba ese importante cargo desde el mes de fe-

brero de 1870, cuando se retiró del puesto de enviado

extraordinario y ministro plenipotenciario de Guatema-

la cerca del gobierno de Su Majestad el emperador de los franceses, don Manuel Sáenz de Tejada, cuyo nombra-

miento para ese cargo fue de fecha 30 de diciembre de

1869, siendo presidente de la República el mariscal de

campo don Vicente Gema, y secretario de Estado y del

despacho de relaciones exteriores don Pedro de Aycinena.

Ya con el nuevo gobierno presidido por el general Miguel García Granados, provisionalmente, don Ramón

Palacios recibió la comunicación oficial fechada el 15 de julio de 1871 en Guatemala, en la que el encargado del

Ministerio de Relaciones Exteriores le expresa los deseos del presidente por que continúe en el desempeño de su cargo, "con el mismo carácter y condiciones que lo ha he-

cho hasta ahora, esperando que por su parte no se negará

a prestar sus servicios a la República con el celo y patrio-

tismo que lo han distinguido".

Y en la misma comunicación, y casi seguidamente

de la excitativa trascrita, aparece como fruto de la Re-

volución la primera sugerencia y excitativa favorable a

la fundación del colegio militar. Dice el encargado del

Ministerio al señor Palacios: "Deseando el Gobierno es-

tablecer aquí lo más pronto que sea un Colegio Militar y

no habiendo en el país una persona que tenga las cuali-

dades necesarias para plantearlo y dirigirlo, el Sr. Pre-

sidente espera que Ud. se sirva ponerse en comunicación con el Ministerio de la Guerra de Francia a fin de obte-

Fundación de la Escuela Politécnica

15

ner todos los informes que sean necesarios para conseguir que venga aqui un Gefe militar de responsabilidad, cien-

cia y carácter adecuado al objeto, con uno ó dos oficia-

les que sirvan de profesores en las clases que se deben

establecer en el referido colegio de cadetes; las asigna-

ciones o sueldos que exigan, teniendo en consideración

las circunstancias de este país, y los términos y condicio- nes en que estarían dispuestos a contratarse por el tiem-

po que sea conveniente para dejar ya bien planteado y

establecido el Colegio.

'También sería conveniente que designara la per- sona que recomiende el señor Ministro los libros y demás

objetos que deben servir para el establecimiento, a fin

de que si el Cobo, acepta los términos que se propongan,

pueda venir todo de una vez y para que no se pierda tiem-

po; en la inteligencia que aquí existe un local bastante

adecuado al objeto.

''Sería también conveniente que Ud. se pusiera en

relación con el Ministerio español, para obtener esos in-

formes, considerando que el idioma podrá ser un obs-

táculo pa. dar el lleno a la idea del Cobiemo. Ud. que

conoce las circunstancias del país, su clima, costumbres

y peculiaridades puede suministrar los datos que sobre esto es conveniente se tengan presentes para la elección

y contratación de la persona o personas que se desean.

"Confío en que Ud. desempeñará este encargo con

la eficacia que le caracteriza, é informará en primera

oportimidad el resultado que obtenga".*

Documento que con otros encuadernados aparece bajo el regis- tro B94-6-4 en el Archivo General de Centro America, hoja No. 5-B-.S.

En el margen de dicho documento está en letra muy pequeña una nota que

tiene al final la rúbrica del general Justo Rufino Barrios, y que por su

gran importancia en lo relativo a la fundación del colegio militar, se re> produce; dice textualmente: "Cootéste que habiendo dado cuenta al

1

16

Arturo Valdís Oliva

Palacios contestó ese oficio el 15 de setiembre de

1871.

Este fue el primer paso, firme y decidido, que el

gobierno de la Revolución dio para el establecimiento

del colegio militar en Guatemala. En esa primera comuni-

cación no se ahonda mucho en la firmeza del propósito

ni en los alcances que para el bien de Guatemala podría

tener el funcionamiento del colegio de cadetes. Pero sí

demuestra los términos de esa misiva que la idea crea-

dora estaba fija en la mente de quienes iniciaban sus ac-

tividades como gobernantes, y que sus anhelos tendían a que no se perdiera tiempo en todo lo relacionado con

su instalación en el "local bastante adecuado al objeto".

Sor. Presidente con su atenta carta del

15 de setiembre, se previno de-

cir en contestación; que no habrá inconveniente en pagar los sueldos á

que se refiere; pero que cree no sea suficiente el personal que indica para

lograr el objeto que se desea: que en tal virtud es de grandísima importan-

cia que se tome la molestia de visitar algunos colegios militares para que en vista de ellos pueda calcular mejor los profesores que se necesitan: que

aunque estos convendría que fuesen españoles, por la circunstancia del idioma, sería más preferible que fuesen prusianos con tal que hablaran castellano; que espera de su celo por el bien del país, que tome el ma- yor empeño en la ejecución de esta comisión, dándonos aviso oportuno del resultado de sus observaciones. &.&. (Rúbrica) Fho. 4 Novre./71**.

PRIMEROS PASOS EN PRO DE LA INSTALACIÓN

Si se considera la tardanza en las comunicaciones marítimas entre Guatemala y Francia, en aquella época, ya fuera por la falta de barcos que tocaran nuestras cos-

tas y por el tiempo que ocupaban las embarcaciones al

detenerse en los muy diversos puertos, descargando o cargando mercaderías, podrá apreciarse que el encarga-

do de negocios del gobierno de Guatemala en Francia,

don Ramón Palacios, se mostró muy activo en las labores

de buscar a los elementos que eran necesarios para la ins-

talación de la escuela o colegio militar, de acuerdo con

las instrucciones que se le dieran el 15 de julio en oficio del Ministerio de Relaciones Exteriores, el que segura-

mente lo recibió por lo menos dos meses más tarde del

de su fecha de envío. Toda esa actividad de Palacios lo compinieba el

oficio que el 5 de noviembre de 1871 le envió el Mi-

nisterio de Relaciones Exteriores, acusándole recibo del

fechado el 15 de setiembre del citado año, y dice:

"Acuso recibo de la nota de U. fechada el 15 de Se-

tiembre último, de cuyo contenido me he impuesto dete- nidamente.

"Habiendo dado cuenta con ella al Sr. Presidente,

me ha prevenido manifestar á U. que le ha sido satisfac-

torio ver la buena disposición que U. muestra de seguir prestando sus servicios al Gobierno provisorio.

17

18

ArturííValdés Oliva

"Respecto a lo que U. informa del desempeño del

encargo que hizo a Ud. este Ministerio, el 15 de Julio últi-

mo, para el establecimiento en la República de un Colegio

militar, debo manifestarle que el Presidente no encuen- tra inconvenienute para que se paguen los sueldos de

2,000 á 2,500 $ al director y de 1,500 a 2,000 $ cada

uno de los oficiales que se consigan para poner en planta

un establecimiento tan importante, abonándoseles ade-

más los gastos de viage de venida y vuelta, compra de

(usted verá) si esas personas tienen las

libros Ua. Va.

cualidades necesarias que se indicaron a U. en el despa-

cho referido.

"Creyendo el Sr. Presidente que el personal que se

indica al principio a U. sea suficiente para plantear co-

mo se debe el Colegio de Cadetes, convendría que U. se

sirviera visitar algunos Colegios militares, pudiéndose así calcular mejor el número de personas que se necesi-

tan para la realización de este importante objeto. Con-

vendría además que los jefes militares que se buscan,

reuniesen a las cualidades de respetabilidad, ciencia y carácter adecuado al objeto, la condición de españoles,

por la circunstancia del idioma: pero siempre sería pre-

ferible que dichos jefes fuesen alemanes que hablasen

el castellano.

"Confío, que con su acostumbrada eficacia, U. se servirá desempeñar esta Comisión del Gobierno y avisar

oportimamente el resultado de sus observaciones".

En lo trascrito se comprueba la insistencia del Go- bierno sobre la fundación del colegio militar, así como la

diligencia puesta por el encargado de negocios don Ra-

món Palacios, por activar en París todo lo relativo a la instalación en Guatemala de ese centro de estudios. Por

esa correspondencia se interpreta que los elementos que

Fundación de la Escuela PoLirécNiCA

19

en esta ciudad tenían a su cargo las gestiones correspon-

dientes, deseaban que los directores del colegio militar

fueran de nacionalidad alemana, pero que hablaran el

idioma castellano. Parece ser que los grandes sucesos de

la guerra del 70, en Europa, estaban influyendo en esa

decisión o sugerencia de los jefes militares de Guatemala, Miguel García Granados y Justo Rufino Barrios.

Para toda gestión y sus éxitos subsiguientes, es ne-

cesario, ha sido siempre, que el representante de una na- ción en el exterior cuente con los fondos necesarios que respalden sus gestiones y les imprima formalidad absolu-

ta. El señor Palacios había sugerido en sus notas contar

con esos fondos, y en respuesta, el Ministro de Relaciones Exteriores le decía en oficio del 5 de febrero de 1872:

"'Respecto al desempeño del encargo hecho a U. de que

me informa en su segimda nota, para plantear en la Re-

pública el Colegio de Cadetes; y acerca del envío anti-

cipado de fondos a París, oportunamente se le suminis-

trarán las instrucciones necesarias".

Difícil hubo de ser al representante de Guatemala

en Francia encontrar militares alemanes que estuviesen

en condiciones de trasladarse a Guatemala para dirigir

el colegio militar. Su gestión se esforzó por que fuesen

españoles los encargados de instalar dicho establecimien-

to. En esto influyó seguramente lo relacionado con el

idioma, y con ello hubo de comprobar que se le simpli-

ficaban sus actividades en ese sentido y que en un tér-

mino de tiempo relativamente corto podría dar al gobier-

no que representaba la información correspondiente, y

asi se preparó para iniciar otras importantes gestiones.

PRIMERA GESTIÓN ANTE EL GOBIERNO DE ESPAÑA

El encargado de negocios de Guatemala en París,

señor Palacios, no queriendo entrar en dilatorias en el

asunto que se le encomendara, sabía con exactitud que

el gobierno provisorio estaba muy interesado en la ins- talación del colegio militar, y estando facultado para pro-

ceder como mejor conviniese, tomó la determinación de

encaminar sus gestiones cerca del gobierno real de Es-

paña, y así el 13 de diciembre de 1871 envió desde Pa-

rís un oficio de términos y conceptos altamente diplomá- ticos al Ministro de la Guerra de Su Majestad, cuyo tex- to expresa:

"Señor Ministro: Tengo la honra de informar a V. E. que deseando el Gobierno de la República de Guate-

mala establecer en la Capital un Colegio de Cadetes, he

recibido de mi Gobierno una comunicación oficial por la que se me recomienda participe a V. E. el mencionado

proyecto, y le informe que la igualdad de origen y de

recíprocas simpatías, y también la merecida estimación que tiene por el Ejército Español son los principales mo-

tivos que han determinado a mi Gobierno para solicitar

del de V. E. que se sirva secundar sus deseos informán-

dome en el caso que si ello no tuviese inconveniente, que

si por designación de ese Ministerio podría conseguirse el envío a Guatemala de un Jefe Militar como Director

del Establecimiento proyectado con dos oficiales subal-

21

22

Arturo Valdés Oliva

ternos reuniendo las capacidades necesarias para dejar

planteado el citado Establecimiento, en cuyo caso ruego

a V. E. se sirva informarme de los nombres y direccio-

nes de los militares designados por V. E. para poner-

me de acuerdo con ellos sobre las condiciones de su acep-

tación**.»

Y aunque el oficio del representante de Guatemala en París no aparece lo suficientemente explícito para que se tomase ima resolución en tan importante asunto,

con fecha 21 de febrero de 1872, el ministro de la Guerra

de España, contestó al señor Palacios, en los siguientes

conceptos que fueron la base para formalizar los con-

venios:

"He dado cuenta al Rey (Q. D. G.) de la atenta

comunicación de V. E. fecha 13 de Diciembre ppdo. en que manifiesta el deseo de su Gobierno para que coadyu-

ve el de España al planteamiento de un Colegio de Ca-

detes que intenta establecer en la República de Guatema-

la que V. E. dignamente representa, y atendiendo a la

igualdad de origen, recíprocas simpatías que existen en- tre nuestros pueblos y demás razones que V. E. ahonda en su citado escrito, S. M. me encarga le manifieste que

agradece y acepta la honrosa invitación que V. E. hace

competentemente autorizado para que un Gefe y dos sub-

alternos de este Ejército planteen el Establecimiento mi-

litar que se menciona, siempre que voluntariamente mar-

chen a desempeñar la Comisión los haya que reúnan las

dotes necesarias, y antes se hace preciso que esa Lega-

ción traslade a este Ministerio las condiciones concretas

y determinadas que le ofrezcan a estos oficiales para

marchar al indicado país y en vista de ellas podrán soli-

2

Documento del Archivo General de Centro América, B 94-6-'í,

FuNDAaÓN DE LA EsCUELA POLITÉCNICA

23

citarla aquellos a quienes convenga el mencionado des-

lino. De Real orden lo digo a V. E. para su conocimien-

to y demás efectos".'

Al comunicarse al representante de Guatemala en París, lo dispuesto por Su Majestad el rey de España,

la gestión para contratar a los militares españoles se ini- ciaba desde ese punto sobre bases firmes. De c